España

León XIV, un joven más, que pide a los jóvenes “¡No tengáis miedo!

Han venido de Madrid, pero también de Córdoba, Algeciras, Valencia o Santiago de Compostela. Madrid se ha convertido, la noche del 6 de junio, en la capital de la juventud con la Vigilia presidida por el Papa León.

Maria José Atienza·6 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos
Vigilia Madrid

El Papa León XIV recorre las calles de Madrid antes de la Vigilia con los jóvenes (Marcos Nogales / EFE)

Madrid, capital de la juventud. Así podría resumirse el “mood” que se respiraba la tarde – noche del sábado. Cientos de miles de personas, en su mayoría, jóvenes, esperaban la llegada del Papa León XIV a la madrileña Plaza de Lima con canciones, bailes, oraciones y, sobre todo, mucha emoción. 

Desde las 5 de la tarde eran muchas las personas que recorrían las calles aledañas a la zona del Bernabéu, preguntando por su zona. Una enorme cruz blanca, visible desde prácticamente todo el entorno, ha presidido esta vigilia, junto a la imagen de la Virgen de la Almudena.

Enric Chenoll y Estenez (antes Grilex) han sido los conductores de la “previa” a la llegada del Papa. Unos momentos en los que se sucedían fragmentos de anteriores visitas papales, vídeos testimoniales y el himno a través de las pantallas, colocadas a lo largo de todo el paseo de Castellana. 

Música y animaciones previas 

La vigilia con los jóvenes comenzaba en  torno a las 18:40 de la mano de Guillem Climent, y Aysha Rua. Jóvenes de todas partes de España, y también alguno de naciones cercanas, llenaban los alrededores de la Plaza de Lima, en Madrid. 

La música, de la mano de artistas como Lola Tuduri, Ignacio Serrano, Inazio, Besmaya + Malmö, Beret o Siloé, han amenizado la espera, antes del rezo del Santo Rosario, la oración mariana por excelencia, que ha contemplado los Misterios Luminosos, incluidos por San Juan Pablo II. 

El Papa ha llegado a la Plaza de Lima pasadas las 20:45 de la tarde. León XIV ha recibido el cariño de los cientos de miles de jóvenes al subir al escenario habilitado en el corazón de Madrid. Junto a él, el Arzobispo Metropolitano de Madrid, el Cardenal José Cobo Cano, y una treintena de jóvenes, que han gozado del privilegio de acompañar al Papa en estas horas. 

Cardenal Cobo: “Queremos aprender a responder como Iglesia”

El arzobispo de Madrid, Mons. José Cobo presentaba a los jóvenes que “llegan con la sed de quien busca a Cristo, a su Iglesia y el abrazo de una fraternidad que dé sentido a la vida”. 

El cardenal pedía al Papa que “de su mano queremos aprender a responder como Iglesia, caminando juntos y ofreciendo caminos de acompañamiento y de vida” y terminaba agradeciendo al Papa “venir a ayudarnos a levantar la mirada. Gracias por confirmarnos en la fe, alentarnos en la misión y recordarnos que el Espíritu sigue actuando y que la Iglesia sigue siendo enviada”. 

El Papa se ha vuelto joven con los jóvenes. Con gran alegría ha agradecido a los jóvenes el hecho de que estuvieran compartiendo su fe “con todos los jóvenes”. 

El diálogo del Santo Padre con los jóvenes ha tocado diferentes temas, como el pasado misionero del Papa Prevost, pero, con especial énfasis, los jóvenes han querido conocer, de la mano del Pontífice, como escuchar la voz de Dios y la misión de los jóvenes en el mundo. 

Un nuevo ¡No tengáis miedo! 

El Papa ha querido compartir con los jóvenes el impacto en su vida de tres santos: san Juan Crisostomo, santo Tomas de Villanueva y Santo Toribio de Mogroviejo. 

Aquí el Papa se ha recordado a san Juan Pablo II, cuando ha compartido con gran fuerza a los jóvenes un nuevo “¡No tengáis miedo! No tengáis miedo de pensar en una vocación a la vida sacerdotal, religiosa o a otro servicio en la Iglesia!”, ha subrayado el Papa.

Del primero, ha recordado el Papa le impresionó “ sus espléndidas catequesis, que unen el amor por la verdad y la rectitud de vida, y su valentía para hablar ante el Emperador, diciendo siempre la verdad”. 

En cuanto a santo Tomas de Villanueva, agustino que “emprendió una intensa obra de reforma de la Iglesia, sobre todo del clero, exhortando a sus hermanos a la perseverancia en la oración, en la castidad y en la obediencia”, el Pontífice ha querido destacar la influencia de su “ardiente caridad” que “me ha alentado en los momentos de prueba”. 

Por último, Robert Prevost ha señalado como la vida de oración, junto al compromiso por la justicia de Santo Toribio de Mogroviejo, son para el “modelo de entrega al pueblo”.

Su recuerdo de Perú, ha querido compartir el Papa, es principalmente, “el testimonio de fe de la gente, marcada por muchas dificultades, pero llena de esperanza. El encuentro “con las heridas y las alegrías del pueblo me hicieron crecer en el camino del seguimiento de Jesús”. 

“Dios os conoce y os responderá”

Seguidamente, cuestionado acerca de cómo reconocer la voz de Dios, el Papa ha destacado la necesidad de buscar “el silencio, que favorece la atención y el recogimiento. Cuando buscamos el silencio, decidimos qué no escuchar y de qué ruidos no dejarnos distraer”. 

Además del silencio, ha hecho un llamado a buscar la verdad, porque “en muchas cosas de las redes no está la verdad”. 

“Tened la certeza de que Dios conoce bien vuestra voz: Él os escucha y os responderá”, ha continuado el Papa, que ha animado a los jóvenes a pasar del monólogo interior a la oración: “Nuestro discurso interior se convierte en oración, alabanza y súplica cuando es confiado al único que puede escucharlo. La oración es una voz libre justamente porque no habla para rendir cuentas, para demostrar que estamos preparados o para hacernos sentir importantes. Cuando nosotros mismos nos convertimos en oración, el Señor nos responde con su Verbo, que se hizo hombre por nosotros, afirmando que nos ama con todo su ser”.

La Eucaristía, el “lugar para liberar el corazón”

En tercer lugar ha animado a los jóvenes a “escuchar su Palabra viva” y a cultivar la devoción eucarística “ La adoración eucarística, que esta noche compartimos, es precisamente el lugar adecuado para guardar silencio, liberar el corazón y “estar” nosotros mismos ante el Señor, dialogando con Él, de modo que se haga elocuente en su amor, hecho alimento para la humanidad”. 

En un contexto que algunos llaman de giro católico y en el que se van multiplicando jóvenes y no tan jóvenes que no tienen miedo de manifestar su fe, el Papa ha invitado a compartir “pues, vuestro camino espiritual, dando testimonio de él con coherencia de vida: la voluntad de seguir a Jesús os renovará constantemente, sobre todo en la hora del cansancio”. “Nadie está solo siguiendo a Jesús”, ha animado el Papa “¡Mirad cuantos estáis aquí!”

Y ha añadido, “Si rezáis con amor, los jóvenes apreciarán la importancia de la oración. Si ardéis en la fe, transmitiréis su fuego vivo. Si permanecéis fieles a vuestra vocación, reflejaréis su gracia atrayente”.

Santos reales 

Además el Papa ha hecho una defensa de la santidad real, con caídas y vueltas a Dios de todo tipo de personas: “Los rostros de esposos y padres apasionados, de sacerdotes sabios, de religiosos y religiosas entregados a Dios para servir al prójimo no brillan en una idea, sino en la santidad de una vida puesta a prueba”. 

Por último, los jóvenes le han preguntado al Papa como vivir comprometidos y cuál es la misión que da el Pontífice a los jóvenes. El Papa les ha llamado a superar la “moda” destacando que los cristianos “somos libres de las modas, porque somos discípulos de la verdad; estamos abiertos al futuro, porque sabemos que no nos espera la muerte”.

Nuestra libertad tiene su fuente en la fe 

El Papa estaba feliz y se le ha notado, especialmente en sus divertidas y entrañables “salidas de guión”, como cuando ha felicitado por su matrimonio a Fernando, el último joven que preguntaba y ha recordado a los jóvenes que “¡el matrimonio es una gran vocación cristiana! ¡No tengáis miedo al matrimonio!”

León XIV ha hecho una llamada apasionante a la fe y a la unidad: “Para vivir así, es necesario ante todo interpretar la sociedad presente, viviendo con sabiduría, para poder después transformarla como testigos del Evangelio. El joven cristiano, en efecto, se vuelve luminoso tanto en la alegría como en la prueba, dando sabor a la realidad porque la habita como una persona que disfruta de la vida en su interior, sin esperar que el gusto se lo den la riqueza, el placer o el poder. Esta es nuestra libertad, que tiene su fuente en la fe”. 

“¡Sed humanos!” Ha pedido el Papa a los jóvenes “hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables”, mirando “a los Apóstoles, a los primeros cristianos, habitantes de un mundo pagano” . Esta fe es la que cambia la historia, ha concluido el Papa, al que los aplausos casi han “tumbado”, antes de la Bendición con el Santísimo Sacramento. 

El Santo Padre ha firmado el reverso de la cruz de los jóvenes antes del momento de adoración al Santísimo y la bendición, que han sido el centro de este encuentro de jóvenes.

El Santo Padre ha firmado el reverso de la cruz de los jóvenes antes del momento de adoración al Santísimo y la bendición, que han sido el centro de este encuentro de jóvenes. 

Una bendición en la que hemos podido ver al Papa emocionado, al igual que los cientos de miles de personas que han hecho un impactante silencio cuando ha entrado el sacerdote con la Custodia. 

Tras la lectura del Evangelio se ha sucedido un momento de emocionada oración y el canto de la agustiniana “Tarde te amé” . La oración ha continuado, durante varias decenas de minutos, hasta la Bendición con el Santísimo en la que se podía escuchar el sonido de los helicópteros de seguridad. Una noche especial y emotiva que ha concluido con el himno “Alzo la mirada” tras un aplauso largo y sentido de todos los asistentes. 


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