Podríamos hablar de la Santísima Virgen María, de san José, o de tantos santos y mártires a los que acuden los cristianos a rezar. Pero en esta ocasión nos centramos en algunos santos patronos e intercesores a los que se acude en ocasiones, y que pueden denominarse extraños o no tan conocidos, porque se les invoca por causas muy diversas, o extrañas.
El sentir popular ha expresado en algunas frases estas peticiones dirigidas a santas y santos, para que ayuden cuando las cosas se ponen feas, o existe una verdadera necesidad.
Por ejemplo, acordarse de Santa Bárbara cuando truena, San Antonio bendito, ayúdame a encontrar lo perdido. Santa Rita, abogada de los imposibles, ruega por nosotros. Por san Blas, la cigüeña verás. Por San Andrés, la nieve en los pies. Nada te turbe, nada te espante (para alcanzar la paz, de santa Teresa de Jesús), hasta San Antón, Pascuas son, etcétera.
Santas Rita, Bárbara, Bibiana y Clara de Asís
Santa Rita de Casia, santa de los imposibles, a la que se ha celebrado el 22 de mayo. Nació en 1381, perdió a su esposo (asesinado) y a sus hijos, perdonó, fue admitida entre las agustinas del monasterio de Santa María Magdalena de Casia. Pidió al Señor participar en su Pasión, y tuvo un estigma 15 años.
Se le llama la santa de las rosas porque estando en cama antes de su muerte, pidió a una prima que le trajera dos higos y una rosa del huerto de la casa paterna. Era enero. La mujer pensó que deliraba. Sin embargo, encontró estupefacta los higos y la rosa, y los llevó a Casia. Santa Rita murió en 1447.
Santa Bárbara, patrona ante las tormentas, truenos y rayos. Esta virgen mártir nació en el siglo III en Nicomedia (Asia Menor, actual Turquía). Su padre era un tirano llamado Dióscoro, y encerró a su hija cuando se convirtió al cristianismo. Luego la ejecutó. Tras matar a su hija, falleció después de que le alcanzara un rayo. Santa Bárbara es patrona de los artilleros de España y Europa, y de las profesiones relacionadas con explosivos y fuego.
Santa Bibiana, patrona de la epilepsia y los dolores de cabeza. Vivió en la segunda mitad del siglo IV. Fue detenida y martirizada junto a su hermana Demetria, también santa.

San José de Cupertino, patrón de los pasajeros de avión y pilotos, y de los estudiantes con problemas. Tenía el don de la levitación, y se le representa volando.
Santa Clara de Asís, patrona del buen tiempo, se reza para que no llueva el día de la boda, entre otros motivos. En 1958, el papa Pío XII la declaró patrona de la televisión y de las telecomunicaciones. Santa Clara de Asís fue fundadora, con san Francisco de Asís, de la Orden de las clarisas.
San Magno de Fussen, patrón contra los insectos y otros animales ‘perniciosos’, y las orugas.
San Sebastián, patrono de los arqueros y contra las flechas envenenadas. Los santos mártires Sebastián, nacido en Milán, y Fabián, fueron encarcelados en las persecuciones a los cristianos de Diocleciano y Decio. San Sebastián ayudó a cristianos en la cárcel. Sobrevivió a las flechas, pero murió golpeado. San Fabián fue Papa 14 años.
Santos Drogón, Friard, Cristóbal, Antonio Abad…
San Drogón. Patrón de los feos, según se dice, y de las parteras.
San José de Arimatea. Patrón de las personas en duelo, y de las funerarias.
Cuenta el evangelista san Juan que José de Arimatea, discípulo de Jesús, pero en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Jesús, y Pilato se lo concedió. Así que vino y se llevó el cuerpo.
Junto con Nicoedemo, tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con especias, según la costumbre funeraria de los judíos. En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie había sido depositado. Allí depositaron a Jesús.
San Friard. Patrón contra el miedo a las avispas.
Santo Tomás de Aquino. Patrono de los estudiantes. San Pablo VI le llamó “lámpara de la Iglesia y del mundo entero”. San Juan Pablo II, “maestro de pensamiento”. Benedicto XVI subrayó su obra de “armonía entre fe y razón”, y el Papa Francisco animó a ponernos “en su escuela” al lanzar tres años de celebraciones.
San Simeón “Salus”, el loco. Patrón de los titiriteros.
San Julián. Patrono de los payasos.
San Cristóbal, patrono de los conductores. El santo comenzó siendo patrón de los arrieros, encargados de transportar las mercancías con animales.

San Antón, patrono de los animales y de numerosos oficios. Nacido en Egipto en torno al año 250, siglo III, a san Antonio Abad se le considera padre del monacato, es decir, de la vida en comunidad llevada a cabo por monjes o monjas. Además, el 17 de enero se le invoca para proteger a los que se ganan la vida con negocios relacionados con ganados, y se bendice a las mascotas o animales de compañía.





