En la solemnidad de la Transfiguración del Señor, en el marco de la visita pastoral del Pontífice con motivo del 800 aniversario de la muerte de san Francisco, el Papa León XIV ha invitado a más de dos mil jóvenes en Asís a apostar por “la civilización del amor”, y les ha alentado: “queridos jóvenes, hoy Europa y el mundo entero buscan en ustedes nuevos santos”.
“¡Tengan la audacia de creer en la palabra del Evangelio, sean muy humanos con la libertad de Jesucristo, abracen la hermana pobreza!”, ha manifestado el Santo Padre a los jóvenes en la Piazza Santa Maria degli Angeli (Asís).
El título de su encuentro —Go!— es una misión, un envío por caminos, de los que no tenemos mapas, porque se abren escuchando al corazón, obedeciendo al Espíritu y siguiendo al Resucitado donde ha querido precedernos, ha añadido el Papa.
“Go! ¡Vayan! Mejor todavía: ¡vayamos! Let’s go! A los lugares marginales, donde la injusticia y la prepotencia de unos pocos niegan la dignidad y los sueños de muchos, de demasiados hijos e hijas de Dios.”.
“Apuesten, queridos jóvenes,”, les ha animado más adelante, “por la civilización del amor, de la cual han encontrado los brotes en tantos ejemplos de gratuidad, y que transfigura —a imagen de Cristo— a innumerables artífices de paz también hoy comprometidos con el servicio a la vida en los más trágicos escenarios de muerte”.
Respuestas a Karolina, de Zagreb, o a Giovanni, de Bolonia
Por ejemplo, a Karolina, de Zagreb, que preguntó cómo permanecer fieles al Evangelio sin perder la alegría y la sencillez del carisma franciscano, el Papa le recordó la presencia franciscana en los Balcanes. Y le dijo que esa presencia favoreció durante siglos el diálogo entre católicos, ortodoxos y musulmanes, incluso en una región marcada recientemente por la guerra y las divisiones. En ese contexto, invitó a los jóvenes a convertirse en auténticos constructores de reconciliación. “A los cristianos se les pedirá cada vez más que se conviertan en artífices de paz”.
Qué le ha sostenido al Papa: nunca ha caminado solo
Giovanni, de Bolonia, manifestó el temor de muchos jóvenes ante los compromisos para toda la vida y preguntó al Papa qué le había sostenido en su camino vocacional.
León XIV señaló que el contexto cultural actual alimenta la incertidumbre y la ilusión de que siempre es posible posponer las decisiones importantes. Sin embargo, precisamente por ello asumir un compromiso definitivo constituye hoy “el acto más revolucionario”.
“Tomar una decisión para siempre no nos encierra en una jaula, sino que nos abre a un dinamismo mayor», expresó el Pontífice, porque el amor auténtico es siempre un camino de salida de uno mismo, recorrido junto a Dios.
León XIV recordó que nunca ha caminado solo. “El Señor nunca me ha abandonado: siempre me ha acompañado”, reveló, al recordar su vocación: sacerdote, religioso agustino, misionero, y Sucesor de Pedro.
Homilía de la Misa: la transfiguración de tantos…
A las 10.30 horas, en la Basílica de Santa María de los Ángeles en la Porciúncula, el Santo Padre presidió la Santa Misa con los participantes en el encuentro ‘GO! Franciscan Youth Meeting 2026’.
La fiesta de la Transfiguración, que estamos celebrando, es un misterio de luz que nos ayuda a profundizar nuestro encuentro, tan gozoso, pero también cargado de interrogantes sobre el presente y el futuro, comenzó diciendo el Santo Padre en la homilía.
Hoy contemplamos a Jesús que se transfigura precisamente en la conversación con el Padre, con quienes le precedieron, Moisés y Elías, y con sus contemporáneos, los discípulos. (…) La Iglesia existe para introducirnos en este dinamismo de escucha y de decisión, en el cual comprendemos para quién vivir y cómo vivir, ha añadido.
“Estamos en Asís, una ciudad a la que vienen, desde hace siglos, muchos peregrinos —hoy también nosotros— porque aquí todo nos susurra que nuestra vida puede cambiar de forma, irradiar luz, reparar el mundo.
Aquí comenzó la transfiguración de Francisco, de Clara y de otros miles de jóvenes: acogieron el Evangelio sin glosa —nosotros diríamos: sin descuentos— y la vida de Jesús ha recomenzado en ellos”.
“Vemos su aurora en los santos canonizados, como san Francisco y santa Clara”
La mañana de Pascua, ha manifestado el Papa, “es la luz de un nuevo día, hacia el que estamos orientados, mientras que en torno a nosotros, y a veces dentro de nosotros, hay todavía oscuridad.
Vemos su aurora en los santos canonizados, como san Francisco y santa Clara, y en una miríada de hermanos y hermanas que responden al mal con el bien. ¡No estamos solos!”, ha subrayado el Sucesor de Pedro.
En estos días lo han experimentado: se han encontrado y escuchado, pasando del ruido de voces que contrastan y se sobreponen al arte dela conversación.
Tentaciones, incomprensiones: fiarse de Dios
El Papa Francisco, inspirándose en el Poverello de Asís, nos ha puesto en guardia frente a la “tentación de ser cristianos manteniendo una prudente distancia de las llagas del Señor. Pero Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente de los demás (Evangelii gaudium, 270), ha recordado León XIV.
Podemos incluso no ser comprendidos por los de nuestra propia casa, como le sucedió a san Francisco. (,,,) “Fiarse de Dios es reencontrar, como Francisco y Clara, un mundo de hermanos y hermanas para querer y servir, no para explotar y dominar. No un mundo para defender, sino para abrazar”.
Asís, foco de atracción de peregrinos
A su llegada a Asís, el Papa fue recibido con un Mensaje de Bienvenida pronunciado por Fr. Marco Vianelli, Ministro Provincial de los Frailes Menores de Umbría y Cerdeña, quien recordó que “aquí, en la Porciúncula, san Francisco comprendió su vocación; aquí acogió a los primeros hermanos; aquí, santa Clara consagró su vida al Señor; aquí floreció la indulgencia del Perdón de Asís, signo de la misericordia sin límites de Dios. Hoy, esta misma gracia sigue atrayendo a peregrinos de todas partes del mundo”.





