En noviembre de 2010, la Copa del Mundo que la selección española había conquistado en Sudáfrica hizo una parada muy especial. El entonces seleccionador nacional, Vicente del Bosque, y el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, llevaron el trofeo a la sede de la Conferencia Episcopal Española (CEE), donde fueron recibidos por el cardenal Antonio María Rouco Varela, entonces arzobispo de Madrid y presidente de la CEE.
Las virtudes de la selección
Villar pidió al cardenal Rouco que intercediera ante el Papa Benedicto XVI para que la selección pudiera llevarle la Copa del Mundo y afirmó que «el fútbol y la fe van unidos». El presidente de la Federación defendió además las raíces cristianas de España y destacó que el triunfo de aquel equipo se había conseguido con «muchas cualidades» que, a su juicio, los obispos «enseñan y practican» como «el sacrificio, el trabajo en equipo, la solidaridad , la superación y sobre todo, la humildad». Subrayó así que el fútbol está «al servicio de la sociedad» y que es «un instrumento maravilloso para la formación equilibrada del ser humano».

Por su parte, Rouco Varela subrayó las «virtudes humanas y cristianas» que, a su juicio, habían brillado en aquella selección. El cardenal destacó especialmente su espíritu de equipo, la cooperación y la humildad con la que los jugadores habían recibido el triunfo. También recordó a los campeones que, si habían pedido a los obispos que rezaran por ellos, ellos mismos también debían rezar. «No solo cuando hacen la señal de la cruz al entrar al campo», añadió, al tiempo que reconocía que a los obispos les gustaba que lo hicieran. que les gustaba que lo hagan.
Por su parte, Vicente del Bosque destacó que, a su parecer, el fútbol es, además de ganar, trasladar «la ética y la conducta personal».

El encuentro terminó además con una referencia a la Virgen de la Almudena. Rouco Varela recordó a los responsables de la selección que no habían pasado con la Copa por la catedral madrileña y les advirtió: «Como no visiten a la Virgen, mal andan».
La Copa, de nuevo ante los obispos españoles
Ahora, dieciséis años después, España vuelve a ser campeona del mundo. La nueva selección, dirigida por Luis de la Fuente, ha levantado de nuevo el trofeo más importante del fútbol internacional. Queda así una pregunta abierta: ¿volveremos a ver la Copa del Mundo en la Conferencia Episcopal Española? ¿Ragalarán a Luis Argüello la camiseta de la selección como hicieron entonces con el cardenal Rouco Varela?






