Vaticano

El Papa agradece las oraciones, y pide a los políticos apoyo a la familia

En una Audiencia recortada por su reciente intervención en el pulmón, pero con los saludos en papamóvil en la Plaza de San Pedro, el Papa León XVI ha recordado este miércoles a todos aquellos con responsabilidades políticas y culturales, que deben contribuir al progreso del matrimonio y de la familia.

Francisco Otamendi·21 de octubre de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos
El Papa bendice a un bebé en la Plaza de San Pedro.

El Papa León XIV bendice a un bebé desde el papamóvil en la Plaza de San Pedro, el 21 de octubre de 2026 (@Vatican Media).

En una mañana lluviosa en Roma, el Santo Padre León XIV ha retomado las audiencias generales en la Plaza de San Pedro. Antes, ha saludado desde el papamóvil a los treinta mil peregrinos y fieles, incluidos numerosos bebés y niños pequeños que le han acercado al vehículo.

Antes de comenzar la catequesis, el Papa se ha referido a su intervención quirúrgica y a estos días en el Vaticano, y ha dado “las gracias a todos por vuestro apoyo y por vuestras oraciones. Gracias a Dios por su generosidad. Renovemos todos nuestra confianza en la bondad y la misericordia de Dios”.

Por tercera o cuarta vez en unos días, el Pontífice ha subrayado la importancia del matrimonio y la familia, al continuar la catequesis sobre ‘Los documentos del Concilio Vaticano II’, y reflexionar sobre la Constitución Gaudium et spes. El compromiso con la familia en la sociedad actual, con un fragmento de la carta de San Pablo a los Efesios (Ef 5,31-33).

Vida conyugal: entrega recíproca del hombre y la mujer

En síntesis, León XIV ha subrayado en la Audiencia que el Concilio Vaticano II pone de relieve la dignidad natural y el valor sagrado de la vida conyugal.

La entrega recíproca del hombre y la mujer, que los convierte en una sola carne, motiva la exigencia de la plena fidelidad y de la unidad indisoluble de los cónyuges, que encuentra su expresión viva en la procreación y la educación de los hijos, ha señalado en el texto general, y a los fieles franceses.

A los de lengua inglesa les ha señalado en particular que los Padres conciliares reconocieron que el bienestar de todos en la sociedad está estrechamente vinculado a la salud del matrimonio y de la familia, entrando de lleno en “la función social de la familia”.

No sólo atractivo erótico, sino el bien de todo hombre y mujer

Anteriormente, el Papa ha recordado que “el amor conyugal no se limita al atractivo erótico —que también forma parte de él—, sino que abarca toda la voluntad de los esposos, reavivando su afecto y expresándose mediante sentimientos y gestos de ternura (GS, 49). Este amor abarca el bien de toda la persona del hombre y de la mujer, iguales en dignidad; impregna toda la vida de los cónyuges y encuentra expresión en los actos exclusivamente propios del matrimonio”.

Los hijos, “el don más excelente del matrimonio”

Asimismo, ha manifestado que la especial intimidad de los esposos significa el amor integral de persona a persona, favorece el don recíproco y enriquece su mutua alegría, y que la fecundidad del amor conyugal, además, se expresa en la procreación de los hijos, “el don más excelente del matrimonio” (GS, 50). Los esposos se convierten así en ‘cooperadores del amor de Dios Creador y como sus intérpretes’”

Rechazo del aborto y del infanticidio

De ello se sigue, ha proseguido el Santo Padre, que “la vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado”, rechazando “el aborto y el infanticidio”; y que “los mismos actos propios de la vida conyugal, ordenados según la genuina dignidad humana, deben ser respetados con gran reverencia”.

El Papa León XIV saluda a los peregrinos y fieles desde el papamóvil, el 21 de octubre de 2026 (@Vatican Media).

La familia, escuela del más rico humanismo y fundamento de la sociedad

La enseñanza de la Gaudium et spes sobre la comunidad conyugal y familiar llega así a subrayar la función social de la familia, ha reafirmado el Papa, que define como “escuela del más rico humanismo” y “fundamento de la sociedad” (GS, 52.

En este punto, ha recordado “a todos aquellos que tienen responsabilidades sociales, especialmente en el ámbito político y cultural, el deber de ‘contribuir eficazmente al progreso del matrimonio y de la familia’”.

Según el Pontífice, “este compromiso es más urgente que nunca. La Iglesia lo sabe bien, como demuestra la solicitud pastoral de los Papas que se han sucedido después del último Concilio, hasta la doble Asamblea sinodal querida por el Papa Francisco, sobre la que han tratado, los pasados días, los Jefes de las Iglesias Orientales Católicas y los Presidentes de las Conferencias Episcopales”.

Finalmente, León XIV ha rezado para que “la Sagrada Familia de Nazaret nos ilumine en el camino y proteja a las familias de todo el mundo”.

El autorFrancisco Otamendi

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