Bajo el lema “Un mundo diferente es posible”, medio centenar de personas —católicos, judíos, musulmanes, budistas, bahá’ís, hinduistas y representantes de otras espiritualidades— están compartiendo camino, oración y silencio a lo largo de 115 kilómetros desde León hasta Santiago de Compostela, informan El Buscador und die Föderation Española de Asociaciones de Amigos de los Caminos a Santiago, con fuentes del Heraldo de León.
La iniciativa ha arrancado simbólicamente en León, donde el lunes 21 de septiembre los participantes tenían previsto ser recibidos en el monasterio benedictino de Santa María de Carbajal. Al día siguiente, el grupo se trasladaba hasta Sarria para iniciar el recorrido a pie por el Camino Francés, que se prolonga durante seis jornadas hasta Santiago.
Cada etapa estará dinamizada por una de las confesiones participantes, según el calendario difundido por la Federación Española de Asociaciones de Amigos de los Caminos a Santiago.
Etapas de la peregrinación interreligiosa
Las etapas de la Peregrinación Interreligiosa por la Paz son las siguientes:
– 21 de septiembre: recepción de los participantes en el Monasterio de Santa María de Carbajal de León.
– 22 de septiembre: Sarria-Portomarín, 22 kilómetros. La etapa del martes está dirigida por el grupo bahá’í.
– 23 de septiembre: Portomarín-Palas de Rei, 25 kilómetros. La jornada del miércoles está dirigida por el grupo budista.
– 24 de septiembre: Palas de Rei-Melide, 14,5 kilómetros. El jueves es el turno del grupo hinduista.
– 25 de septiembre: Melide-Arzúa, 14 kilómetros. Dirige la etapa del viernes el grupo judío.
– 26 de septiembre: Arzúa-O Pedrouzo, 19 kilómetros. La jornada del sábado corre a cargo del grupo musulmán.
– 27 de septiembre: O Pedrouzo-Santiago de Compostela, 20 kilómetros. La última etapa, el domingo, estará dirigida por el grupo cristiano.
El recorrido concluirá precisamente el domingo 27 en Santiago de Compostela, después de siete días de convivencia, diálogo, conocimiento mutuo y reflexión.
Espacios de reflexión, oración y convivencia
Durante el itinerario habrá espacios de celebración, reflexión, oración y convivencia respetando los tiempos de cada tradición, con el propósito de que el encuentro no se agote en una semana, sino que impulse un proceso duradero de diálogo entre comunidades religiosas asentadas en España.
Los organizadores confían en que “Ultreia”, la expresión jacobea que anima a seguir avanzando, acompañe simbólicamente todo el recorrido.

Un camino milenario de búsqueda
El Camino de Santiago es la red de rutas de peregrinación que, desde la Edad Media, conduce hasta la tumba del apóstol Santiago el Mayor en la catedral compostelana. Declarado Patrimonio de la Humanidad y primer Itinerario Cultural Europeo, ha sido durante siglos punto de encuentro entre pueblos y culturas de toda Europa, y hoy recibe cada año a cientos de miles de personas de procedencias y motivaciones muy diversas: religiosas, culturales, deportivas o simplemente personales.
Precisamente esa capacidad de acoger a caminantes de credos e inquietudes distintas es lo que, según el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto, define la esencia del Camino.
Monseñor Prieto: “Un mensaje de esperanza”
El arzobispo compostelano hat beschrieben el Camino como un espacio abierto por el que transitan tanto quienes buscan como quienes no buscan, tanto creyentes como no creyentes, y subrayaba que esa diversidad constituye precisamente su valor. A su juicio, el Camino invita a plantearse el sentido último de la existencia, y para quienes tienen fe, se convierte en una oportunidad privilegiada de encuentro con Dios en la meta final.
Monseñor Prieto extendía además esa lectura del Camino a un plano más amplio, al señalar que refleja la idea de que Europa —y la humanidad en su conjunto— es ante todo un proyecto compartido entre personas y pueblos, no solo una suma de estrategias políticas o económicas.
El arzobispo recordaba también que ese proyecto común puede convertirse en un mensaje de esperanza capaz de transformar las dificultades en motor de unidad frente a los miedos del presente.
Una propuesta impulsada desde León
La peregrinación está promovida por el DIR León, grupo de diálogo interreligioso, junto con la Comisión Ibérica del Diálogo Interreligioso Monástico (DIM-MID) y la Fundación Santa María de Carbajal, según la Federación Española de Asociaciones de Amigos de los Caminos a Santiago.
Colaboran también Arco Fórum, la Comunidad Bahá’í de España, las comunidades judías Bet Januká de Andalucía y Bet Ha Torá de A Coruña, la Comunidad NgalSo España —integrada en la Unión Budista de España—, miembros de Amma España, practicantes de la tradición de Thich Nhat Hanh, la Comunidad del Arca y Amigos del Desierto, entre otros colectivos.
Con esta segunda edición, sus impulsores buscan demostrar que las diferencias religiosas no tienen por qué separar, sino que pueden convertirse en un puente hacia la convivencia, como destaca El Buscador. Siete días después de partir de León, el grupo llegará a Santiago de Compostela con un mensaje común: caminar juntos, pese a las diferencias, es una forma posible de construir paz y justicia social.





