Un puente hacia Dios

El arte fomenta la reflexión, la creatividad y la salud mental. El síndrome de Stendhal sería como un daño colateral para esos corazones apasionados convencidos de que el arte es un puente hacia Dios, suma belleza.

4 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

“El amor es una maravillosa flor, pero es necesario tener el valor de ir a buscarla al borde  de un horrible precipicio”, escribió Stendhal, quien se sintió mareado y con el corazón acelerado al visitar la basílica de la Santa Croce en Florencia en 1817. El escritor francés  fue un maestro del análisis psicológico y sus frases se caracterizan por una profunda intensidad amorosa y pasión. 

Los amantes del arte somos unos apasionados de la vida, y parafraseando de nuevo al escritor francés “con las pasiones uno no se aburre jamás, sin ellas se idiotiza”.  

En la Casa Museo Poldi Pezzoli en Milán padecí el síndrome de Stendhal, que se produce al contemplar obras de arte o arquitectura de extrema belleza, en espacios cerrados o con gran acumulación de obras. 

Boticelli, Pollaiolo, Mantegna, discípulos de Leonardo da Vinci, esculturas, vajillas refinadas, joyas…, me trasladaron a un mundo que ha desaparecido donde algunas personas de origen noble vivían rodeadas de arte. Casa particulares convertidas en museos, que hoy día todos podemos disfrutar. 

Al contemplar tanto arte en tan poco tiempo y en un lugar cerrado sufrí un trastorno psicosomático transitorio con síntomas como la taquicardia y la confusión ante la sobrecarga de belleza artística.

Mientras escribo estas líneas -a modo de terapia- se me caen los párpados, pues casi no he pegado ojo en toda la noche. Las obras de arte asaltaban mi mente y me impedían descansar, entre el sueño y la vigilia. Los síntomas se originan por la intensa emoción y el impacto estético que me abrumó. Se trata de una crisis que suele desaparecer al alejarse de la obra de arte y reposar.

El arte fomenta la reflexión, la creatividad y la salud mental. Este síndrome sería como un daño colateral para esos corazones apasionados convencidos de que el arte es un puente hacia Dios, suma belleza.

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