Libros

Gaudí y la generosidad

Antonio Gaudí tuvo que pedir dinero a particulares para continuar las obras de la Sagrada Familia y, en el proceso, dio una maravillosa lección sobre la generosidad.

Rafael Mosteyrín·1 de junio de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto
Antoni Gaudí

Es conocido que en 2026 estamos recordando el centenario del fallecimiento de Antonio Gaudí. Esto me ha llevado a redescubrir la biografía de Rafael Álvarez Izquierdo, sobre el genial arquitecto. En este libro relata una faceta poco conocida de su vida. Gaudí no tuvo más remedio que pedir dinero a particulares para continuar las obras de la Sagrada Familia.

En una de esas visitas agradeció mucho un donativo, a una persona a la que había visitado para que le ayudara. El donante le dijo que no era necesario que le diera las gracias, porque no le suponía ningún sacrificio. Amablemente le explicó Gaudí que entonces no servía, o mejor dicho, que al que no le servía era a él mismo como colaborador de una buena causa, si no le suponía esfuerzo. Y le proponía aumentarlo aumentarlo hasta que le costara, para que su acción fuera agradable a Dios. Le explicó entonces que la caridad que no tiene el sacrificio como raíz no es verdadera, y tal vez sea solamente vanidad.

Aquella persona se quedó asombrada del mensaje que había recibido, de un modo tan claro y amable. Procuró ponerlo en práctica, y humildemente ahora, le entregó una cantidad mucho mayor. Al mismo tiempo fue él quien ahora le daba las gracias a Gaudí por ayudarle a ayudar bien.

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