Nunca saldrá en ningún telediario, pero hace un par de domingos dieciocho estudiantes de la universidad Carlos III de Madrid recibieron el sacramento de la Confirmación.
Existe en esta universidad una asociación, “Totus Tuus”, llevada por los propios estudiantes, que organiza el apostolado en la universidad y ayuda a los alumnos a acercarse a la fe. Contexto: en la UC3M está institucionalmente prohibido tener capilla.
Clandestinamente, como los primeros cristianos en las catacumbas romanas, se empezaron celebrando Misas en las aulas, para acabar llenando las parroquias más cercanas a los campus de Leganés y Getafe. Con cada vez más actividad también en Colmenarejo e incluso Puerta de Toledo, la asociación organiza Misas y adoraciones, junto con charlas, viajes, jornadas deportivas, voluntariados, peregrinaciones…
Y este curso, por primera vez en “Totus Tuus”, se empezaron a reservar aulas de la biblioteca para dar catequesis a alumnos que deseaban recibir el sacramento de la Confirmación. Con otros alumnos de la uni como catequistas, y veintipico personas que han asistido regularmente a las sesiones semanales, esta iniciativa concluyó con las confirmaciones el otro día en la parroquia de Nuestra Señora de Butarque, Leganés.
Concluyó, por decir algo. En realidad empieza ahora. Porque cuando sopla el Espíritu Santo, echa a volar nuestra alma. Cuánto nos conviene el trato con el Espíritu Santo: está deseando hacernos felices.
Sonrío ahora desde la playa, porque un niño juega con su cometa. Y como el viento sopla, la cometa vuela.





