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“Instituto Diego de Pantoja”, una iniciativa para reforzar los lazos entre China, España e Hispanoamérica

El “Instituto Diego de Pantoja”, busca promocionar del humanismo cristiano en múltiples dimensiones: el arte, la historia, la filosofía y las relaciones internacionales.

Javier García Herrería·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos
Diego de Pantoja

La embajadora de España en su visita a la catedral del Sur de Pekín.

El legado de Diego de Pantoja, considerado pionero del intercambio cultural entre China y España, vuelve a cobrar actualidad con la creación de un Instituto que lleva su nombre y busca revitalizar las relaciones entre ambos países.

Nacido en 1571 en Valdemoro (Madrid), el P. Diego de Pantoja viajó a China en el año 1600, donde colaboró estrechamente con el jesuita Matteo Ricci. Juntos emprendieron en 1601 un viaje a Pekín con el objetivo de acercarse a la corte del emperador Wanli. Gracias a una serie de obsequios —entre ellos relojes y un clavicordio— lograron captar la atención imperial y acceder a la Ciudad Prohibida, donde Pantoja enseñó música y mecánica a los eunucos de la corte.

Durante los 21 años que residió en China, Pantoja desempeñó un papel clave como puente cultural entre Oriente y Occidente. Su célebre Carta annua, enviada en 1602 al provincial jesuita Luis de Guzmán, ofreció a Europa una de las primeras descripciones detalladas de la geografía, historia y organización política china. El texto alcanzó gran difusión y fue traducido a varios idiomas.

Un Instituto con vocación internacional

Siglos después, el espíritu de aquel intercambio cultural inspira una nueva iniciativa impulsada por el sacerdote aragonés y residente en Shanghai, Esteban Aranaz. El proyecto, denominado “Instituto Diego de Pantoja”, busca fortalecer los vínculos culturales entre China, España y el mundo de Hispanoamérica mediante la promoción del humanismo cristiano en múltiples dimensiones, el arte, la historia, la filosofía y las relaciones internacionales.

En el marco de este proyecto, el pasado mes de abril, la embajadora de España en China, Marta Betanzos, visitó junto a los promotores del Instituto y otros miembros de la embajada, la histórica Catedral del Sur de Pekín. Allí fueron recibidos por el párroco Joseph Zhang y miembros de la comunidad local.

Este templo fue durante años catedral de Pekín y guarda una profunda conexión histórica: en ese terreno vivieron tanto Matteo Ricci como Diego de Pantoja. En la actual iglesia que data de 1908, en su interior destacan tres grandes pinturas del altar mayor —dedicadas a la Inmaculada, San Miguel y San Gabriel— obra del pintor malagueño Raúl Berzosa.

Esteban Aranaz mostrando las pinturas de Raúl Berzosa.

La visita incluyó también un recorrido para contemplar las nuevas vidrieras, entre ellas las dedicadas a S. Ignacio de Loyola y S. Francisco Javier, así como el “Salón de Conferencias Diego de Pantoja”, presidido por un retrato del misionero jesuita.

En este espacio, los asistentes conocieron el reciente creado “Fondo Bibliográfico Pantoja”, compuesto por obras en chino y español sobre las relaciones entre ambos países y el mundo hispanoamericano. La jornada concluyó con la proyección de un documental sobre la vida y legado de Pantoja, en un ambiente marcado por la cordialidad y el intercambio cultural.

Con esta iniciativa, el “Instituto Diego de Pantoja” aspira a recuperar y proyectar al futuro el espíritu de diálogo y entendimiento que marcó la vida de uno de los primeros grandes mediadores entre China y España.

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