– Courtney Mares, OSV News, Roma
Más de siete décadas después del suceso, cuando la Iglesia Católica conmemora el 24 aniversario de la muerte del cardenal vietnamita el 16 de septiembre, ese encuentro inesperado sigue siendo uno de los recuerdos más preciados que guarda su hermana menor, Élisabeth Nguyen Thi Thu Hong, y uno que cambió para siempre la forma en que ella se acerca al sacramento de la confesión.
“No sabía que estaba detrás del confesonario, así que fui a confesarme, y era él”, dijo Nguyen Thi Thu Hong, 22 años menor que su hermano, en una entrevista con OSV News a principios de este año. Al reconocer su voz, le preguntó si pensaba contarles a sus padres lo que ella le había confesado.
“Cuando estoy detrás de esto con mi estola, soy Jesús”
Élisabeth dijo que jamás olvidará la respuesta del entonces padre Van Thuan: “Cuando estoy detrás de esto con mi estola, soy Jesús. Así que puedes contarle a Jesús todo lo que quieras”.
“Ese fue mi momento más hermoso con él”, dijo.
Prometió rezar por su hermano cuando se ordenara sacerdote
También recordó un momento anterior, antes de la ordenación de su hermano, cuando él la cuidaba de niña. Paseando juntos por un jardín, él le contó que pronto se ordenaría sacerdote y le preguntó qué podía hacer para ayudarlo a ser un buen sacerdote. Ella prometió rezar por él. En aquel entonces, no imaginaba cuánto necesitaría su hermano esas oraciones en las décadas venideras.
13 años de prisión sin juicio ni sentencia
El cardenal Van Thuan, venerable por la Iglesia Católica y en proceso de canonización, es conocido por haber soportado heroicamente 13 años de prisión bajo el gobierno comunista de Vietnam.
Fue arrestado el 15 de agosto de 1975, cuatro meses después de que el Papa Pablo VI le nombrara arzobispo coadjutor de Saigón, actual Ciudad Ho Chi Minh. Estuvo detenido sin juicio ni sentencia, pasando nueve años en aislamiento y cuatro más en campos de reeducación.
Durante su encarcelamiento, celebró Misa en secreto, utilizando hostias de contrabando y vino que le enviaban en botellitas etiquetadas como “medicamento para el dolor de estómago”.
Escribió breves reflexiones espirituales en trozos de papel que fueron copiados a mano y distribuidos entre los católicos vietnamitas; posteriormente, estos textos se recopilaron en el libro “El camino de la esperanza”.

El segundo de nueve hijos
Nacido el 17 de abril de 1928 en Phú Cam, en la arquidiócesis de Hue, Van Thuan fue el segundo de nueve hijos en una familia con una larga tradición de mártires cristianos. En 1967, se convirtió en el primer obispo vietnamita de Nha Trang.
Tras su liberación de prisión en 1988, fue expulsado de Vietnam en 1991 y se estableció en Roma. Posteriormente, formó parte del Consejo Pontificio Justicia y Paz, del que fue presidente en 1998, y fue nombrado cardenal por el papa Juan Pablo II en 2001. Falleció en Roma el 16 de septiembre de 2002, tras una larga lucha contra el cáncer. El papa Francisco lo declaró venerable en 2017.
En un comunicado con motivo del 24 aniversario de su muerte, el 16 de septiembre, los postuladores que supervisan la causa de canonización del Cardenal Van Thuan afirmaron que la fecha “nos invita a reconocer cómo su testimonio sigue siendo relevante para la Iglesia y para el mundo actual”.
Se aferraba a la esperanza
“El cardenal Van Thuan no solo hablaba de esperanza: se aferró a ella cuando, humanamente hablando, todo parecía perdido”, dijeron los postuladores, añadiendo que su vida demuestra que “la historia puede cambiar de verdad cuando incluso una sola persona se toma en serio el Evangelio y la dignidad de todas las personas”.
El equipo de postulantes, Waldery Hilgeman, Paolo Daviè, Claudia Di Lorenzi, el padre Hubertus Blaumeiser y Maria do Sameiro Freitas, también celebró que el Papa León XIV citara al cardenal Van Thuan en su encíclica “Magnifica humanitas” de este año, incluyéndolo entre los testigos que encarnaron “la esperanza del Evangelio y la dignidad de la persona humana” en condiciones difíciles.
El cardenal Van Thuan es conocido por las generaciones posteriores a través de sus libros, entre los que se incluyen “Cinco panes y dos peces”, “Oraciones de esperanza, palabras de valor” y “El camino de la esperanza: un evangelio desde la prisión”.
50 aniversario del libro ‘El camino de la esperanza’
Sus postuladores también celebraron que una biografía del cardenal escrita por su hermana, presentada en Roma en marzo en una conferencia titulada “François-Xavier Nguyen Van Thuan: Testigo de la esperanza”, conmemorara también el 50 aniversario de la publicación de “El camino de la esperanza”.
Varios cardenales que conocieron a Van Thuan compartieron recuerdos en esa conferencia. El cardenal Luis Antonio Tagle recordó haber estado sumamente nervioso al pronunciar un discurso ante obispos asiáticos en Filipinas en 1995, tras lo cual el cardenal Van Thuan lo animó.
Cardenal Tagle: “No había en él rastro de amargura ni de odio”
“El obispo dijo: ‘Soy el arzobispo Francisco Javier Nguyen, de Vietnam, que actualmente presto servicio en el Vaticano’. Sentí como si me hubiera caído un rayo. Era la persona de la que tanto había oído hablar. Ahora estaba frente a mí, consolándome, tranquilizándome, dándome fuerzas”, recordó el cardenal Tagle.
“Nos sentamos. Me contó su historia. Era por la tarde. Me llamó la atención que, mientras recordaba experiencias dolorosas e incluso humillantes, su voz permanecía tranquila y su rostro sereno. No había en él ni rastro de amargura ni de odio”, añadió.
Apoyó a los refugiados vietnamitas “en todo el mundo”
El cardenal Michael Czerny, prefecto emérito del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, recordó cómo el cardenal Van Thuan pasó sus primeros años en Roma realizando una “labor impresionante en apoyo de los refugiados vietnamitas en todo el mundo, tanto a nivel humano como espiritual, promoviendo una red de ayuda internacional y una amplia gama de iniciativas”.
El cardenal surcoreano Lazarus You Heung-sik, prefecto del Dicasterio para el Clero, quien conoció personalmente al cardenal Van Thuan, lo describió como “un hombre de gran gentileza, serenidad y libertad interior” que evangelizó incluso en prisión. Relató el testimonio de uno de los antiguos guardias del cardenal, quien posteriormente fue bautizado y afirmó que conocer al futuro cardenal había sido “el encuentro más importante de mi vida”.
“Soy feliz aquí, en esta celda, donde crecen hongos blancos”
En la conferencia de marzo, la hermana del cardenal Van Thuan también describió cómo su familia, entonces refugiada en Sídney, Australia, se enteró en 1976 de que su hermano mayor había sido trasladado a aislamiento, noticia que hizo llorar a su madre.
Durante ese período de aislamiento en la prisión de Phú Khánh, el cardenal Van Thuan escribió, en la fiesta del Santo Rosario: “Soy feliz aquí, en esta celda, donde crecen hongos blancos sobre mi estera, porque Tú estás aquí conmigo, porque quieres que viva aquí contigo. Mucho he hablado en mi vida: ahora ya no hablo. Es tu turno de hablarme, Jesús; te escucho”.
——————-
Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. Síguela en X, @catholiccourtney
Esta información se ha publicado originariamente en OSV News, y pueden consultarla aquí.





