Algunos hemos tenido la suerte de celebrar el cumpleaños de nuestra madre este mes, aunque cualquier mes es el mejor para festejar a la madre. Y le hemos regalado algún detalle de amor, de agradecimiento, el recordatorio de alguna costumbre familiar y, si ha sido posible, cercanía. Lo mismo podemos hacer con la Virgen María, nuestra Madre del cielo.
Se ha escrito que “la Santísima Virgen María nos cuida siempre y nos ayuda en todo lo que necesitemos. Ella nos ayuda a vencer la tentación y conservar el estado de gracia y la amistad con Dios para poder llegar al Cielo. María es la Madre de la Iglesia”.
Veamos algunos posibles detalles que podemos tener en mayo con Ella, y con su Hijo. Él sigue escuchando a su Madre, como hizo en las bodas de Caná.
1. Levantarse a la hora prevista, sin ceder a la pereza.
2. Pedir a la Virgen María por el Papa y sus intenciones: por la comunión en la Iglesia y la paz en el mundo, como nos confía habitualmente.
3. Rezar un Avemaría por la persona que hayamos criticado, o maltratado, y pedir perdón, tal como se sugirió con ocasión de la Cuaresma.
4. Comenzar el trabajo, búsqueda de empleo, o tarea que realicemos, con puntualidad, y ofrecerlo a la Virgen. Por ejemplo, por la visita del Papa León XIV a España en junio, y por los frutos del viaje que ha realizado a África.
5. Rezar un misterio del Rosario (o todo), si es posible en familia, o en la parroquia, o donde podamos.
6. Realizar alguna romería a alguna ermita, santuario o iglesia dedicada a Nuestra Señora con alguna advocación suya, rezando el rosario. Es la devoción a la Virgen más recomendada por los Papas. León XIII, por ejemplo, escribió once encíclicas sobre el Rosario, entre 1883 y 1898.
7. Oración mariana del Ángelus o del Regina coeli al mediodía, al final de la Misa, o cuando se pueda, procurando imitar el “sí” de la Virgen María.
8. Algún propósito para acompañar a alguna persona más enferma o necesitada, o visitar a alguna persona sola, y llevarlo a cabo.
9. Trato más amable y servicial con los que conviven con nosotros en este mes: orden en la casa, ayuda con las ‘máquinas’, planchado, etc., con una sonrisa.
10. Situar algún recordatorio, estampa o cuadro de la Virgen María en algún lugar de la casa o del trabajo. Le podemos poner alguna flor, o cantarle una canción.
11. Recortar el uso de pantallas este mes, si es posible, al menos por la noche o cuando estemos con los demás.
12. Cultivar algún acto concreto de paciencia y cariño con otras personas, en especial mayores, niños y enfermos, y animar el aprecio a la vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural.
13. Ver con el sacerdote que nos acompaña espiritualmente cómo podemos ayudar en algún detalle a la Iglesia, bien en la parroquia o de otro modo, y también acudiendo al sacramento de la Penitencia.
14. Ofrecer de modo especial alguna tribulación o sufrimiento especial a Nuestra Señora, por ejemplo por las almas de los que nos rodean y sus necesidades, y por la paz.
15. Escapulario del Carmen. El 16 de julio de 1251 la Virgen prometió a san Simón Stock su protección al que muera con él, y la vida eterna.





