Iniciativas

De la barriada de Kibera a la Facultad de Derecho: el triunfo de Valary rompe el ciclo de la pobreza

Otieno Valary Akinyi, una joven de 18 años del asentamiento informal de Kibera en Kenia, logra acceder a la Universidad de Strathmore gracias a su esfuerzo académico y a la beca MACHEO PLUS de Harambee ONGD.

Paloma López Campos·11 de julio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos
Harambee

Otieno Valary Akinyi, premiada con la beca MACHEO PLUS de Harambee ONGD (Harambee ONGD)

Otieno Valary Akinyi, una joven de 18 años nacida y criada en la aldea de Raila, dentro del asentamiento informal de Kibera (Nairobi, Kenia), ha desafiado las estadísticas de su entorno al ingresar este mes de junio en la Universidad de Strathmore para cursar el Grado en Derecho. Este hito, inalcanzable para muchos jóvenes que sufren la exclusión social de la barriada, ha sido posible gracias a la beca MACHEO PLUS de Harambee ONGD, financiada por un donante que costeará íntegramente los cuatro años de su carrera académica.

El camino hacia la universidad comenzó con un gran esfuerzo por parte de Valary. Durante su segundo año de secundaria en la Kibera Girls Soccer Academy —una escuela de educación gratuita—, la joven se unió al programa Macheo de la Universidad de Strathmore, enfocado en preparar a estudiantes de secundaria para su acceso a la educación superior. Asistiendo a clases y mentorías todos los sábados, su constancia dio frutos: se coronó como la mejor estudiante de la promoción de 2025 tras obtener una nota media de B+ (matrícula de honor) en el examen nacional KCSE.

Una beca que lo es todo

Sin embargo, las barreras económicas amenazaban con truncar su futuro. Con seis hijos en la familia, los ingresos de sus padres eran insuficientes para asumir una matrícula universitaria. Su madre, que trabaja en una tienda de cereales, ingresa unos 54 euros mensuales, mientras que su padre se gana la vida como vendedor ambulante.

La llegada de la beca financiada desde España ha supuesto un «salvavidas» para la familia. En una carta dirigida a la sede de Harambee ONGD en Madrid, la joven agradeció el apoyo económico que le evitará lidiar con la carga financiera y le permitirá concentrarse en sus metas. «Me dedicaré plenamente y con diligencia a mis estudios para estar a la altura de este privilegio y graduarme dentro de los cuatro años», afirmó Valary, cuyo objetivo es convertirse en abogada para servir a su comunidad e impartir justicia.

La noticia ha transformado también a su familia. Su madre, Esther Apin, relató la angustia que sentía al no saber cómo pagarían los estudios de Valary, quien soñaba con ser abogada desde sus últimos años de primaria, y confesó sentir ahora un gran alivio y esperanza. Su padre, John Otieno, agradeció profundamente la generosidad del benefactor anónimo español.

Efecto contagio

Este éxito está teniendo además un importante «efecto contagio» en su entorno, un lugar donde los jóvenes se enfrentan a una grave escasez escolar. Claris Omondi, directora del antiguo instituto de Valary, destaca que este logro sirve como una «enorme motivación» para el resto de las alumnas al ver que es posible llegar a una universidad de prestigio.

A través de becas como esta, que incluyen informes de seguimiento anuales para los donantes, Harambee ONGD persigue un impacto estructural. Al facilitar el acceso universitario a jóvenes con talento, la organización busca encender el motor del desarrollo, permitiendo que estudiantes como Valary, que ya disfruta de sus primeros días de interacción y vida en el campus, lideren su propio destino y mejoren el futuro de sus comunidades.

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