Have a God Time. Vivir cara a Dios a través de las cosas bonitas
DECRUX: Evangelizar los hogares con la luz y la oración
Horarios de Misa. Encontrar una Misa cerca de ti a través del móvilLa riqueza de la liturgia es inmensa. Y comprenderla puede ayudar a vivir la fe de una forma más plena. El proyecto Ad Laudem nació de esta convicción y de una inquietud por acercar dicha riqueza a todas las personas y poner ese conocimiento al servicio de la Iglesia a través de las redes sociales.
Silvia Casado, encargada de la gestión general del proyecto, explica que la idea surgió, en primer lugar, de un interés personal por transmitir toda esa sabiduría práctica que tradicionalmente se encontraba en libros especializados sobre liturgia y ceremonias. En ellos se explicaba, por ejemplo, el uso y el cuidado de los lienzos, los objetos litúrgicos o los distintos elementos del templo. La intención era trasladar ese conocimiento al entorno digital para que cualquier comunidad pudiera beneficiarse de él.
A partir de esa idea inicial, el proyecto fue ampliando su alcance. Además de ofrecer consejos prácticos sobre el cuidado del patrimonio litúrgico, Eli Canela, encargada de la gestión de redes, explica que sintieron la necesidad de profundizar en el sentido de la liturgia. Por eso comenzaron a publicar contenidos que ayudan a comprender qué es la Misa, por qué se celebra y cuál es su significado, apoyándose en textos de santos, Padres de la Iglesia y autores contemporáneos. De esa forma, el objetivo final de Ad Laudem es ayudar a cuidar la liturgia en todas sus dimensiones: no solo la material, sino también la espiritual, favoreciendo que los fieles aprendan a vivir la Misa con mayor profundidad.
Silvia y Eli afirman que su experiencia en Ad Laudem les ha mostrado una realidad esperanzadora. Explican que, durante el proceso de investigación del proyecto, descubrieron un gran amor y conocimiento entre quienes se dedican al cuidado de los templos y del culto divino. Sin embargo, consideran que ese saber no siempre llega a los fieles que participan en la celebración, por lo que existe una oportunidad para acercar ese patrimonio de conocimiento a todos los que asisten a Misa.
“Algunas personas descubren aspectos del significado de la Misa al conocer otras formas de celebración, como el rito anterior al Concilio Vaticano II, aunque la reforma litúrgica quiso precisamente facilitar que el pueblo entendiera y participara más plenamente en la celebración”comenta Silvia. A su juicio, más que cambiar la liturgia, lo que hace falta es explicar mejor el sentido de cada gesto, símbolo y momento de la Misa.
Un deseo de profundizar
Las impulsoras de Ad Laudem explican también que esta convicción surgió de un amplio trabajo de campo. Entrevistaron a alrededor de 50 sacerdotes, sacristanes y otros responsables del culto de diversos países para conocer cuáles eran sus necesidades. Muchas de las personas consultadas les trasladaron el deseo de contar con una mayor formación sobre el valor de lo sagrado, el significado de los símbolos y el sentido de la liturgia. Esa demanda fue decisiva para ampliar el proyecto e incorporar contenidos formativos.
Las impulsoras de Ad Laudem subrayan, además, que su principal preocupación no es el número de seguidores, sino la utilidad del contenido que ofrecen: “si el proyecto ayuda aunque sea a una sola persona a comprender mejor la liturgia y acercarse más a Dios, nuestro objetivo ya está cumplido” afirma Eli. Su misión es poner sus conocimientos al servicio de la Iglesia.
¿Se ha perdido el sentido de lo sagrado?
Al preguntarles si hoy se ha perdido el sentido de lo sagrado, las impulsoras de Ad Laudem responden con optimismo. Aseguran que perciben un gran respeto por la liturgia y un deseo sincero de comprender mejor el significado de sus gestos, ritos y símbolos. Para ellas, el reto no es la falta de reverencia, sino la falta de formación.
También destacan el interés que estos temas despiertan, especialmente entre los jóvenes en redes sociales. Explican que contenidos sobre el canto gregoriano, el incienso o el simbolismo litúrgico han sido de los más vistos, lo que refleja un deseo de profundizar en la fe: “muchas personas buscan respuestas sobre el sentido de la Misa, los sacramentos y la liturgia, y que ahí existe un espacio formativo que aún no está suficientemente cubierto”.
¿Qué se descuida más en la liturgia?
Ante la pregunta sobre los aspectos más descuidados de la liturgia, las responsables de Ad Laudem evitan un enfoque crítico y prefieren centrarse en la formación. Explican que, tras entrevistar a sacerdotes y sacristanes, detectaron un especial desconocimiento sobre el cuidado de los lienzos litúrgicos -purificadores, corporales y palias-, que están en contacto con el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Por ello dedicaron uno de sus primeros vídeos a explicar su correcta limpieza según la normativa de la Iglesia.
También señalan que muchos deterioros del patrimonio parroquial se deben a la falta de formación, no a la falta de respeto. En cuanto a la Misa, recuerdan que, más allá de estilos o sensibilidades, lo esencial es que la celebración conduzca al encuentro con Cristo y mantenga a Dios en el centro, evitando tanto el formalismo como el espectáculo.
La importancia de la formación
Al preguntarles cómo puede la formación litúrgica ayudar a vivir más profundamente la fe, ambas responden desde su propia experiencia personal. Silvia explica que fue un curso de liturgia el que transformó por completo su manera de participar en la Misa: “Comprender que la Eucaristía es celebrada por toda la Iglesia -la que peregrina en la tierra y la que ya está en el Cielo- me hizo descubrir que cada fiel tiene un papel activo en la celebración”. Gracias a ese conocimiento, dejó de contemplar la Misa como un conjunto de ritos a vivirlos como una participación real en el sacrificio de Cristo.
Eli recuerda una experiencia similar durante unas catequesis dirigidas a padres de niños de Primera Comunión. Después de una sencilla sesión para explicar el significado de la Misa, varios asistentes les confesaron que les habría gustado recibir esa formación mucho antes. Así pudo ver que muchas personas desean comprender mejor la liturgia, pero simplemente nunca han tenido la oportunidad de recibir una explicación.
En esa misma línea, Eli explica que muchos de los contenidos que publican responden a preguntas aparentemente sencillas -como el significado de un momento de silencio, el sentido de determinadas oraciones o el porqué de algunos gestos litúrgicos-, pero que pueden transformar la manera de vivir la celebración.
Ad Laudem quiere ser, ante todo, una herramienta al servicio de la Iglesia. Está pensado para ayudar tanto a sacerdotes y sacristanes como a cualquier fiel interesado en comprender y cuidar mejor la liturgia. Más allá de adquirir conocimientos, Eli y Silvia coinciden en que la formación litúrgica consiste en descubrir el sentido de los sacramentos y de la oración de la Iglesia, favoreciendo una vivencia más plena de la fe.





