Vaticano

León XIV resume su viaje a Francia con una palabra: «Renacimiento»

“Al igual que se restauró la catedral de Notre-Dame, también se está renovando la Iglesia en Francia”. Esto se nota especialmente en el entusiasmo de los jóvenes y en el aumento del número de bautismos, ha manifestado el Papa León XIV en la Audiencia de hoy, al resumir su visita a Francia, recién concluida.

Redacción Omnes·30 de septiembre de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos
El Papa en Notre Dame.

El papa León XIV saluda a la multitud al finalizar la celebración de vísperas con obispos, sacerdotes, diáconos, sacerdotes y religiosas consagrados y seminaristas en la catedral de Notre Dame de París, el 25 de septiembre de 2026. (OSV News/Remo Casilli,

“¡Me ha impresionado el fervor y el entusiasmo con que me han acogido en Francia!”, ha exclamado el Papa León XIV en la Audiencia general de este miércoles final de septiembre en la Plaza de San Pedro. Una visita que “ha sido un gran regalo para mí y para el pueblo de Dios en ese país, y doy gracias al Señor”.

“Al igual que se restauró la catedral de Notre-Dame, también se está renovando la Iglesia en Francia. Esto se nota especialmente en el entusiasmo de los jóvenes y en el aumento del número de bautismos”, ha sintetizado el Santo Padre en su resumen a los peregrinos de lengua inglesa.

“Quisiera resumir mis vivencias en un único gran símbolo: la Catedral de Notre-Dame de París. Un templo destruido hace siete años por un incendio, hoy es signo de renacimiento. Esta es una imagen de la Iglesia edificada con piedras vivas, es decir, de personas que aman a Jesús porque han sido amadas por Él y desean anunciar ese amor a todos, “para que el mundo tenga vida” (cf. Jn 6,51). 

Esta es “la reconstrucción de la Iglesia que sólo Dios puede llevar a cabo”, ha afirmado el Pontífice en la Audiencia.

La clave de lectura: “Renacimiento”

Con éstas y palabras similares ha resumido el Sucesor de Pedro su visita a Francia en la Audiencia. Y la palabra clave que ha empleado es “renacimiento”.

“Quisiera recoger los pensamientos y las impresiones -todavía muy vivas- de esta Visita pastoral en torno a un único gran símbolo: la Catedral de Notre-Dame de París. 

Allí, el primer día por la tarde, ha narrado el Papa, “celebramos las Vísperas de la Beata Virgen María, una liturgia solemne y al mismo tiempo festiva, en la que la música, el canto y la belleza del templo hacían vibrar a los corazones unidos en la oración”.

“Precisamente Notre-Dame, con el drama que ha vivido, puede iluminar simbólicamente todo este Viaje apostólico, ofreciendo una clave de lectura que resumiría en una palabra: renacimiento”.

Miles de personas se congregan en los Campos Elíseos de París antes de la Misa al aire libre del Papa León XIV en la Plaza de la Concordia, durante su viaje apostólico de cuatro días a Francia, el 26 de septiembre de 2026. (Foto de OSV News/Gonzalo Fuentes, Reuters).

Alegría y fervor de la multitud

Ya sea en el esplendor recuperado de Notre Dame de París para la celebración solemne de las vísperas, durante “la inolvidable vigilia en el Stade de France con los jóvenes” —”¡los nuevos santos de Francia!” —, a lo largo de las

calles o ante la inmensa multutud en la Concordia y en los Campos Elíseos, la alegría y el fervor del pueblo de Dios —con sus numerosos catecúmenos— se han manifestado con creces, ha subrayado el León XVI.

“Esta multitud, capaz de guardar silencio y recogimiento —propios de los corazones que anhelan la verdad y el amor—, representa”, a su juicio, “un gran signo de renacimiento y esperanza”.

“Dos lugares diversos y complementarios, casi unidos espiritualmente”

El Santo Padre siguió mencionando “dos lugares completamente diversos y sin embargo, dos eventos complementarios, casi unidos espiritualmente, ¿Qué les unía? La Iglesia, que no está hecha de piedras o de cemento, sino de personas que aman a Jesucristo porque han sido amadas por Él”. 

– En Notre-Dame estaban los sacerdotes y los diáconos, las personas consagradas, los operadores pastorales; 

– en el estadio (Saint Denis) estaba la nueva generación francesa: nueva -diría- no solo por la edad, sino más aún por su espíritu, por la libertad de corazón y de fe. 

“Jóvenes que cantaron, gritaron, pero que también se quedaron en silencio, en escucha. Rostros atentos y conmovidos, que manifestaban corazones deseosos de verdad y de amor. A ellos les dije con alegría: ha reiterado en la Audiencia: !¡Vosotros sois los santos de Francia! Esa Vigilia fue una gran señal de esperanza”, ha dicho el Papa.

Dignidad humana, eje central de los encuentros

Como es lógico, el Papa ha recordado también en su recorrido que “la dignidad humana como criterio fundamental de toda colaboración al servicio del bien común, ya recordada ante las autoridades francesas y ante los miembros de la UNESCO, ha sido también el eje central de los encuentros con los más vulnerables en París.

Y asimismo en “Lourdes, lugar bendito donde la Virgen María ofrece, en nombre de su Hijo, a todos los peregrinos que sufren en su cuerpo y en su alma, un mensaje de esperanza”.

“Respeto de toda vida humana, que merece ser cuidada, acompañada y  aliviada”

“Allí recordé con firmeza que toda vida humana, incluso en las situaciones de mayor fragilidad, conserva su dignidad inviolable y merece ser cuidada, acompañada y aliviada”, añadió el Papa León, con palabras a menudo reiteradas desde el encuentro con las autoridades el primer día en París.

Por último, Metz, lugar simbólico en la construcción de la paz en Europa junto al venerable Robert Schuman tras la Segunda Guerra Mundial, fue ocasión para recordar las raíces cristianas de Europa, ha subrayado también el Pontífice,  y su compromiso con los principios del diálogo y la paz entre las naciones y entre las diversas tradiciones religiosas.

El Papa reza en la Gruta de Masabielle (Lourdes) (©OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

Lourdes, santuario de la civilización del amor, encuentro con víctimas de abusos

Lourdes representa para todo el mundo un santuario de la civilización del amor, ha concluido el Santo Padre, y “en este contexto encontré a algunas personas víctimas de abusos y les pedí que me ayudaran a expresar también a otras víctimas mi voluntad y la de toda la Iglesia de escuchar y caminar con ellos mientras buscan la sanación, reconociendo el dolor causado en sus vidas y trabajando por la prevención de los abusos”.

Oración por los frutos abundantes y duraderos

Finalmente, León XIV ha recordado en la Audiencia romana que “el tema de mi Visita pastoral a Francia ha sido ‘Pour que le monde ait la vie, Para que el mundo tenga vida (cf. Jn 6, 51)”.

Son palabras de Jesús, que resumen toda su misión de salvación y que, “durante el Viaje, expresaban en plenitud el sentido evangélico de cada encuentro. Ahora, estas expresan nuestra oración, al pedir a Dios que este evento de gracia dé frutos abundantes y duraderos”, ha concluido.

El autorRedacción Omnes

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