Berufung

¿Para qué sirve el dinero de la campaña para Tierra Santa? El Hogar Franciscano de Niños de Belén

El Hogar acoge niños y adolescentes de entre 7 y 18 años que, por diversas razones, se han visto inmersos en contextos muy vulnerables.

Javier García Herrería-4 de Februar de 2026-Lesezeit: 3 Minuten

Cada año, cuando los fieles colaboran con la Colecta por los Santos Lugares de Tierra Santa, su generosidad se transforma en ayuda concreta y esperanza real. El dinero entregado no solo sirve para custodiar los lugares santos, sino también para sostener obras sociales y educativas que protegen la vida y la dignidad de las comunidades cristianas locales. 

El Hogar Franciscano de Niños de Belén es un ejemplo vivo de ello: una iniciativa de la Custodia de Tierra Santa donde las donaciones se convierten en educación, atención médica, acompañamiento humano y un futuro posible para niños y jóvenes que han conocido el dolor demasiado pronto.

A pocos pasos de la Basílica de la Natividad, el hogar dirigido por Sandro ha dejado de ser una institución para convertirse en un Belén viviente donde un auténtico espíritu de familia es el verdadero escudo contra la tragedia. En este refugio, la unión es tan profunda que el equipo y los niños han tejido una red de pertenencia que desafía la lógica del conflicto. «Somos una familia y, si nos pasa algo, nos pasa juntos», es el sentimiento que impera en una casa donde la cotidianidad se celebra en los detalles más sencillos, como los niños enseñando a hablar a un loro que se ha convertido en un miembro más de este hogar singular.

Este vínculo ha obrado lo que los adultos de la zona describen como una «gracia especial»: la ausencia total de miedo en los más pequeños a lo largo de los dos años de guerra. Mientras el cielo se teñía con el rastro de las bombas que pasaban sobre sus cabezas, los niños de Sandro dormían «a pierna suelta», asombrando a los mayores con su serenidad. Su secreto, cuentan con emoción, es la cercanía física de la capilla: «Estamos al lado de Jesús», repiten con la certeza de quien sabe que la presencia de la Eucaristía en su propia casa convierte cualquier sótano en un refugio inexpugnable. Para ellos, estar en familia y estar con Dios es, literalmente, la misma cosa.

Die Ursprünge

El Hogar Franciscano de Niños de Belén es uno de los muchos servicios sociales que ofrece la Custodia de Tierra Santa al servicio de la comunidad cristiana local. Fundado en el año 2007 como afiliado del Colegio Terra Sancta, este Hogar nació con una misión clara: abrir una nueva ventana de esperanza y tender un puente hacia un futuro más digno y luminoso para niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad.

Entre las muchas historias que reflejan la misión del Hogar, destaca la de un joven que, tras siete años de silencio, logró retomar el diálogo con su madre. Este proceso de reconciliación familiar simboliza una de las misiones más profundas del Hogar Franciscano de Niños: no sólo acoger y cuidar, sino también sanar heridas, reconstruir vínculos y ayudar a las familias a caminar juntas nuevamente.

Unter dem Slogan “El hogar no es sólo el lugar donde vives, sino el lugar donde te comprenden”, el Hogar se encuentra en la ciudad de Belén, a pocos pasos del lugar del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo. 

Está especialmente equipado para acoger a niños y adolescentes de entre 7 y 18 años que, por diversas razones, se han visto inmersos en contextos de dolor y sufrimiento. Entre las causas se encuentran la orfandad, el abandono, la desatención derivada del divorcio, el consumo de drogas en el entorno familiar, el maltrato físico y emocional, así como otros graves problemas socioeconómicos que afectan a la comunidad cristiana palestina.

El hermano Sandro Tomašević, actual responsable del Hogar de Belén

Die Gegenwart

Actualmente, el Hogar acompaña a unos 30 niños, de los cuales 12 residen de manera permanente en la casa. La Custodia se encarga de cubrir todas sus necesidades: educación, alimentación, atención médica, medicinas, ropa y acompañamiento diario. Un equipo de entre 10 y 13 personas —educadores, profesores, personal de cocina y limpieza— está presente de forma constante para garantizar un ambiente familiar y protector.

Los niños del Hogar Franciscano asisten al Terra Sancta School de Belén, un colegio gestionado por los franciscanos que acoge a más de 1.300 alumnos de la ciudad y sus alrededores. El Hogar fue creado para cuidar y acompañar a niños cristianos con serias dificultades sociales, psicológicas y económicas. Más que un simple refugio, ofrece un entorno seguro, estable y acogedor, donde se atienden sus necesidades educativas, espirituales y humanas. El objetivo es favorecer su crecimiento personal, su adaptación social y su formación integral, preparándolos para convertirse en jóvenes responsables y comprometidos.


Si desea colaborar con el Hogar de Belén puede hacerlo por transferencia bancaria al Franciscan Boys Home. IBAN NO: PS79 ARAB 0000 0000 9050 7285 0053 0. Arab Bank p.l.c Bethlehem branch, swift code: ARABPS22050.

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Aus der FederVictor Torre de Silva

Leo XIV. wählt seine Ruderer aus

Tras el Jubileo, el Papa León XIV inicia su etapa más personal al frente de la Iglesia, afrontando desafíos espirituales, diplomáticos y estructurales con un equipo de confianza que le acompañará en esta nueva etapa.

4 de Februar de 2026-Lesezeit: < 1 Minute

El pontificado del Papa León XIV inició oficialmente con su elección el pasado 8 de mayo de 2025, pero podría decirse que es ahora cuando comienza su etapa más personal. Sus primeros meses al frente de la Iglesia han estado marcados por una agenda heredada de su predecesor y fuertemente condicionada por la magnitud del Jubileo. Este acontecimiento ha sometido al Papa a un ritmo frenético de audiencias, celebraciones y discursos; un esfuerzo pastoral que sostuvo heroicamente Francisco y que el nuevo Pontífice asumió con generosidad desde el primer día.

El impacto del Jubileo ha sido indudablemente positivo, con millones de peregrinos que han pasado por Roma. Sin embargo, la inmensa dedicación pública que exige un evento de estas características apenas deja margen para esa otra labor de gobierno que requiere tiempos pausados de estudio, oración y despacho. Ahora, con el retorno a la normalidad, se abre ese espacio necesario.

Los desafíos que se presentan ante la Iglesia son conocidos y resonaron con fuerza en las congregaciones generales previas al último cónclave. La persecución silenciosa de los cristianos, la secularización de Occidente, la urgencia de la unidad interna o las delicadas finanzas vaticanas están sobre la mesa. A ello se suman dosieres diplomáticos complejos, como la renovación de acuerdos con China, o eclesiales, como las tensiones litúrgicas en la Iglesia siro-malabar.

Estos asuntos tienen una dimensión técnica y otra profundamente espiritual. El Papa reza y hace rezar por estas intenciones, pero también necesita “manos” para ejecutarlas. Por ello, es de esperar una cascada de nombramientos en la Curia. León XIV está conformando ahora su equipo de confianza, los “remeros”, que le ayudarán a guiar la nave en esta nueva etapa de navegación en mar abierto.

Der AutorVictor Torre de Silva

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Aus dem Vatikan

Der heilige John Henry Newman, Kirchenlehrer, wird am 9. Oktober gefeiert.

El Papa León XIV ha dispuesto que la celebración litúrgica en el Calendario Romano General de san John Henry Newman, doctor de la Iglesia, tenga lugar el 9 de octubre.

Redaktion Omnes-3 de Februar de 2026-Lesezeit: 3 Minuten

El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha publicado hoy un Erlass, fechado el 9 de noviembre de 2025, por el que el Papa León XIV dispone que “san John Henry Newman, presbítero y Doctor de la Iglesia, sea inscrito en el Calendario Romano General y su memoria libre sea celebrada por todos el 9 de octubre”.

Esta nueva memoria será “incluida en todos los calendarios y libros litúrgicos para la celebración de la Misa y la Liturgia de las Horas, haciendo uso los textos litúrgicos adjuntos a este decreto, que serán traducidos, aprobados y, tras la confirmación de este Dicasterio, publicados por las Conferencias Episcopales”.

El Santo Padre León XIV es “consciente del reciente reconocimiento como Doctor de la Iglesia, otorgado a un santo pastor de tan gran importancia para toda la comunidad de fieles”, añade el Decreto, firmado por el Prefecto, cardenal Arthur Roche.

Incansable en la misión, ministerio de la investigación intelectual

Durante su larga vida, se señala, “el cardenal Newman fue incansable en la misión a la que había sido llamado, llevando a cabo el ministerio de la investigación intelectual, de la predicación y de la enseñanza, así como el servicio a los pobres y a los últimos”.

Además, “su mente vivaz nos ha dejado monumentos perdurables de gran importancia en materia teológica y eclesiológica, así como composiciones poéticas y devocionales. Su constante búsqueda de ir más allá de las sombras y las imágenes hacia la plenitud de la verdad se ha convertido en un ejemplo para cada discípulos del Resucitado”. 

Antes pastor anglicano

Como se recordará, el Papa León XIV aprobó el 31 de julio del año pasado la concesión del título de Kirchenlehrer a San John Henry Newman (Londres, 1801 – Edgbaston, 1890), eminente teólogo, filósofo y cardenal británico, que había sido inicialmente pastor anglicano antes de su conversión al catolicismo en 1845.

Poco más tarde, el 1 de noviembre, solemnidad de Todos los Santos, Newman fue proclamado oficialmente Doctor de la Iglesia en la Plaza de San Pedro, en el Jubileo de la Educación. Poco antes, el Papa le había nombrado copatrono de la Educación, junto a Santo Tomás de Aquino.

En Omnes se han publicado numerosos artículos sobre el pensamiento de Newman, entre los que destacan:

John Henry Newman, ein Heiliger für unsere Zeit. Sergio Sánchez Migallón.

Der Einfluss von John Henry Newman. Juan Luis Lorda.

Newmans geistige Krisen. Pedro Estaún.

Heilige Priester: Der heilige John Henry Newman. Manuel Belda.

Luther, Kant und der heilige John Henry Newman. Santiago Leyra.

Interview mit Jack Valero, Sprecher für die Heiligsprechung Newmans.

Vida de constante conversión

Como puede apreciarse, el teólogo español Juan Luis Lorda publicó hace dos años un texto en Omnes sobre la figura de Newman y su influencia. Según Lorda, “lo más importante de Newman es que es un converso”, no solo por su paso del anglicanismo al catolicismo en 1845, sino porque toda su vida fue una “vida de constante conversión, a la búsqueda de la verdad que es Dios”.

El 1 de noviembre, el Papa León XIV optó por citar en su homilía el poema del santo británico, ‘Guía, luz bondadosa’, ahora un himno popular.

“En esa hermosa oración” de San John Henry Newman, dijo el Papa, “nos damos cuenta de que estamos lejos de casa, nuestros pies son inestables, no podemos interpretar claramente el camino que tenemos por delante. Sin embargo, nada de esto nos impide avanzar, puesto que hemos encontrado nuestro guía” en Jesús. “Guíame, Luz bondadosa, en medio de la oscuridad que me rodea, guíame tú», citó el Papa en inglés mientras leía su homilía en italiano, berichtet Cindy Wooden, de CNS News.

Der AutorRedaktion Omnes

Welt

Cada vez más personas se interesan por la Iglesia en Suecia

La diócesis de Estocolmo vive un auge de conversiones jóvenes y seculares que ha triplicado el interés por la fe en solo unos años. Las parroquias responden priorizando la acogida comunitaria y el liderazgo laical frente a la mera instrucción teórica.

Greger Hatt-3 de Februar de 2026-Lesezeit: 5 Minuten

Muchas parroquias de la diócesis católica de Estocolmo informan de un gran interés por la Iglesia católica. El número de participantes en la formación en la fe para adultos ha aumentado notablemente y el número de bautismos de jóvenes mayores de dieciséis años y de adultos crece rápidamente. ¿Cómo afrontan las parroquias este gran interés?

Cuando, tras muchos años de reflexión, en 2008 comprendí que había llegado el momento, sabía a quién acudir, gracias a dos sacerdotes con los que me había encontrado y a los que admiraba profundamente. El franciscano fray Henrik Roelvink me acogió con gran calidez y me dio muchos buenos consejos. «Pero deberías hablar con alguien más cerca de donde vives», me dijo finalmente.

Entonces busqué al padre Erwin Bishofberger en la parroquia de Santa Eugenia, en Estocolmo, y le dije: «Aquí estoy, ¿en qué puedo ayudar?». «Mira un poco a tu alrededor primero», me sugirió con una sonrisa, y después comencé, con paciencia, su legendario curso La doctrina y la vida de la Iglesia.

Un grupo en parte nuevo

Hoy son muchos más que entonces los interesados en la fe católica; algunas parroquias hablan incluso de una triplicado el número en solo unos pocos años. Según el diácono Sten Cedergren, antes acudían entre diez y veinte personas cada año a la formación de adultos en la parroquia de la catedral, mientras que ahora el grupo cuenta con sesenta y cinco participantes.

Varias parroquias señalan también que, en parte, se trata de un nuevo tipo de personas que se acercan a la Iglesia católica. El padre Jan Byström, responsable de la formación de adultos en la parroquia de San Lars, en Uppsala, explica que son más jóvenes y, con mayor frecuencia, carecen de un trasfondo eclesial. Algunos simplemente han «probado» distintas iglesias y hoy perciben a la Iglesia católica como una parte natural del panorama religioso sueco. Vienen a nosotros porque quieren ser cristianos, no principalmente porque quieran hacerse católicos.

Esta amplitud, entre quienes han crecido en hogares seculares y quienes ya conocen bien las diferencias entre las distintas confesiones cristianas, debería suponer un reto especial para quienes organizan los grupos. Sin embargo, explica Sten Cedergren, esas diferencias se van equilibrando cuando se trata más de «entrar a vivir en la Iglesia» que de recorrer una serie de formulaciones doctrinales.

Por supuesto, todos los responsables de los cursos con los que ha contactado el enviado de KM subrayan que son necesarias tanto la doctrina como la vida. Pero en una época en la que el conocimiento teórico está fácilmente disponible en muchos formatos, aumenta la necesidad de que la parroquia trabaje activamente para acoger a las personas en la vida interna y cotidiana de la comunidad. Que la fe pase, por así decirlo, de la cabeza al corazón y a las manos.

Variaciones creativas

Si uno pudiera reunir lo mejor de los buenos ejemplos existentes en las distintas parroquias, ¿cómo sería? La accesibilidad aumentaría si el curso, como en la parroquia de Nuestro Salvador en Malmö, también pudiera seguirse en línea.

«Comenzó durante la pandemia y luego hemos continuado», cuenta el padre Fermin Landa, responsable de la formación de conversos en la parroquia.

La participación de laicos en la enseñanza también ayuda a que los participantes establezcan contactos más rápidamente en la parroquia. En San Lars, en cada encuentro alguien ofrece una exposición inicial, y después se realizan debates en grupos dirigidos por laicos.

«Y entonces nosotros, los sacerdotes, nos retiramos», explica el padre Jan Byström.

En Santo Tomás, en Lund, son tres laicos quienes se han hecho cargo de la enseñanza tras el padre Anders Piltz, que anteriormente era el responsable de los cursos. Se trata, por cierto, de un profesor de teología sistemática (Gösta Hallonsten), un profesor de exégesis (Sten Hidal) y una profesora de religión en secundaria, relata esta última, Malin Loman.

En Santa Eugenia antes se ofrecían dos años de formación con encuentros cada dos semanas: un año con el párroco como responsable y otro con un diácono. Ahora, en cambio, se reúnen cada semana, alternando al párroco y al diácono. La idea es, por una parte, avanzar algo más rápido con quienes están preparados y, por otra, alternar doctrina y vida, explica el diácono Ronny Elia.

En Cristo Rey, en Gotemburgo, los temas de las distintas sesiones del curso introductorio están publicados en la página web y a menudo se invita a ponentes externos. Al mismo tiempo, se invita al resto de la parroquia a participar en esas veladas, según explica Paddy McGuire, responsable de la formación. De este modo, los participantes del curso tienen también la oportunidad de conocer a otros miembros de la comunidad parroquial.

Dificultad para integrarse en la comunidad

Incluso después de la recepción en la Iglesia, no siempre resulta fácil integrarse en la vida parroquial, donde muchos se conocen desde hace años. En la parroquia de la catedral, bajo la dirección del diácono Sten Cedergren, se está probando ahora la creación de una asociación que lleva el nombre del converso de los conversos: Pablo. El objetivo es apoyar a quienes son nuevos en la Iglesia y a quienes desean difundir información sobre el proceso de conversión. El primer encuentro tuvo lugar el 25 de enero, fiesta de la conversión del apóstol san Pablo.

Aunque no sea posible personalizar el acompañamiento cuando hay entre cincuenta y cien interesados, resulta inspirador el método del diácono Conny Strömberg en la parroquia de San Ansgar, en Södertälje: partir del punto en el que se encuentra cada persona en su camino de fe y ofrecer la formación a partir de ahí.

Quizá incluso los grupos grandes podrían dividirse según el punto de partida. Así, quienes deseen debatir cuestiones más «especializadas» podrían hacerlo entre ellos, mientras que quienes son completamente nuevos en el ámbito eclesial podrían comenzar con un círculo de estudio, por ejemplo, con el libro y la serie de vídeos Bergahorn de KPN.

Entre san Benito y el mandato misionero

El capítulo 58 de la Regla de san Benito trata sobre la admisión de nuevos monjes: «Si alguien viene y persevera llamando, y después de cuatro o cinco días se muestra paciente soportando las dificultades y la aspereza del acceso, y persevera en su petición, se le concederá la entrada y permanecerá algunos días en la hospedería» (Regla de san Benito, Editorial Veritas).

Pienso en esta tradición monástica prudente, que busca un discernimiento profundo, cuando visito las páginas web de las parroquias más grandes en busca de algo parecido a: «Bienvenido, tú que sientes curiosidad por la vida católica; qué alegría; así es como puedes comenzar».

Para las personas extrovertidas, encontrar el camino adecuado rara vez es un problema: preguntan y llegan. Y quienes se acercan a la Iglesia porque tienen un familiar o un amigo católico —la mitad de los interesados, según un estudio— también tienen a alguien a quien preguntar. Pero ¿qué ocurre con las personas tímidas e introvertidas?

Es fácil que cualquier grupo termine comunicándose sobre todo con quienes ya pertenecen a él. A la luz del mandato de Jesús de «ir por todo el mundo y hacer discípulos a todos», la invitación a los recién llegados debería ocupar un lugar evidente en las páginas web de todas las parroquias, al mismo nivel que las invitaciones a mercadillos parroquiales, y ser un punto habitual en los consejos pastorales, al mismo nivel que las cuestiones inmobiliarias. Teniendo en cuenta los tesoros que la Iglesia ofrece y todas las personas cualificadas que participan en la formación de adultos, la misión merece una mayor visibilidad.


Este artículo fue publicado originalmente en Revista Katolsk Magazin de Suecia. Se reproducen aquí con permiso del editor.

Der AutorGreger Hatt

Estocolmo

Bücher

Camino: la oración de los hijos de Dios

Camino, el texto más difundido de san Josemaría Escrivá, cumple cien años recordándonos que la oración no es huida del mundo, sino amistad con Dios en medio de la vida corriente. Una invitación siempre actual a unir cielo y tierra desde lo cotidiano.

José Carlos Martín de la Hoz-3 de Februar de 2026-Lesezeit: 4 Minuten

En estas primeras semanas del nuevo año, ediciones Rialp ha lanzado la edición del centenario de ediciones de “Camino” el célebre texto de san Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975) difundido por el mundo entero.

Verdaderamente, impresiona considerar que cuando san Josemaría envió a la imprenta en Valencia en 1939, al término de la guerra civil española, los 999 puntos de Camino, nunca pensó que se difundirían tanto en el espacio y en el tiempo y que se convertiría en un tratado clásico de la espiritualidad.

“Notario” de las luces del Espíritu

En honor a la verdad, debemos aclarar desde el primer momento que Camino lo escribió el Espíritu Santo y que san Josemaría lo único que hizo fue constituirse en notario de aquellas inspiraciones, para redactarlas, agruparlas y elaborar un índice que fue el verdadero trabajo del Fundador del Opus Dei.

Esto que acabamos de narrar sucintamente es la verdadera historia de Camino. San Josemaría desde muy joven estaba acostumbrado a anotar las luces que recibía del Espíritu Santo: los nuevos mediterráneos que se abrían ante sus ojos, cuando leía un libro, celebraba la Santa Misa o recitaba la Liturgia de las horas y, también, cuando hablaba con unos y con otros.

Las luces del Espíritu Santo brotaban en cualquier momento, pues hasta el sueño puede ser oración. Sencillamente, san Josemaría había aprendido de su madre, como todos, a amar a Dios y a los demás y, por tanto, practicaba de modo habitual lo que denominaba “oración de complicidad”.

La oración de complicidad en la vida ordinaria

Eso fue lo que le llevó a la santidad en medio del mundo a través de los quehaceres ordinarios de la vida: mantener vivo el hilo de la oración, pero la oración de complicidad. Es muy importante, por tanto, involucrar a Dios en nuestra vida e involucrarnos nosotros en el diálogo con Dios.

Cuando predicaba o cuando hablaba personalmente con aquellos universitarios o profesionales que acudían a su confesionario, siempre traslucía en su conversación chispeantes recuerdos, anécdotas, luces que había recibido en su oración o en cualquier momento de oración durante el día.

Un día, aquellos chicos empezaron a pedirle que pusiera por escrito esas anécdotas para poder ellos revivir los momentos en los que se las habían oído en los medios de formación o en las conversaciones personales que tenía con ellos.

Camino: una espiritualidad laical

El cardenal Luciani, Patriarca de Venecia, el beato Juan Pablo I, describió de manera muy gráfica en el verano de 1978, pocos meses antes de haber sido elegido papa, la diferencia entre san Francisco de Sales y san Josemaría Escrivá de la siguiente manera: el primero, san Francisco, proporcionaba formación para laicos y san Josemaría impartía una formación laical. Efectivamente, la lectura meditada de los puntos de Camino terminará por convertirnos, con la gracia de Dios, en almas de criterio para ser buenos hijos de Dios en medio del mundo en nuestras actividades ordinarias.

Efectivamente, en cualquier momento del día podemos recogernos interiormente y hacer un rato de oración: en el sagrario de nuestra parroquia, en una ermita o catedral o en el metro, en un rincón de la propia casa y levantar nuestro corazón en complicidad de amistad con Dios y leer un punto de Camino para revivir esas luces divinas y hacerlas nuestras o conversar confiadamente con Jesús de nuestras cosas.

Recuerdo una mañana en el bar de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid, cuando nos encontramos allí para tomar algo a media mañana los treinta alumnos de la promoción con alguno de nuestros profesores y uno de nosotros tomó una cucharilla con café y depositó un terrón de azúcar blanco sobre esa cucharilla y el café empezó a impregnar el azucarillo de color negro y, en ese momento, todos exclamamos felices: “socavación magmática”. Era el grito alborozado de quienes éramos felices estudiando minerales, rocas y cristales y podíamos exultar con nuestros compañeros sin temor a ser considerados unos locos científicos chiflados como nos había pasado antes de matricularnos.

En ese momento el Espíritu Santo me iluminó y me hizo caer en la cuenta de que con mis ratos de oración meditando puntos de Camino, al elevar el corazón en amor a Dios mientras trabajaba, al juntarme con mis amigos y ayudar a unos y a otros en sus necesidades, mi alma se iba trasformando en socavación magmática y Dios me iba haciendo santo: enamorado del Amor de los amores.

Unir cielo y tierra: un camino para el mundo

La clave de Camino en que es un instrumento laical y secular para convertir la vida corriente de cada día en encuentros personales, cotidianos con Jesucristo y con los demás. Precisamente unas profesoras de la universidad de Navarra han publicado un libro con los cien puntos de camino que hablan del “amor de dios” directamente. Es decir, un 10% de Camino, habla directamente de Amor de Dios, como la levadura en la masa. Y, enseguida descubriremos que el 90% restante son también expresiones del amor de Dios que es la cuestión capital

Ese unir el cielo y la tierra o ese iluminar el mundo desde dentro con el amor de Dios, es el trasfondo de todos los puntos de Camino. Como Afirmaba san Josemaría en otro texto muy conocido: “En el horizonte hijos míos parecen unirse el cielo y la tierra, pero no, es en vuestros corazones cuando vivís santamente la vida ordinaria”. (Conversaciones, n. 116).

Querría terminar comentando un recuerdo de uno de los primeros sacerdotes del Opus Dei, Father Joseph L. Muzquiz que fue enviado por san Josemaría para comenzar la tarea del Opus Dei en Estados Unidos, Japón y otros lugares del mundo.

Él anotaba en sus recuerdos que cuando llegaban a un país nuevo con la bendición de san Josemaría una imagen dela Virgen y poco más, siempre lo hacían confiados en la gracia de Dios y llenos de alegría. Enseguida, añadía, que lo primero que hacían era buscar un trabajo, una casa y empezar a hacer amigos y estar muy unidos entre ellos y a la jerarquía del país y a todos los cristianos de su nuevo país al que debían amar y hacerse uno de ellos.

Finalmente añadía: “preparábamos una edición de Camino para enseñar a hacer oración y buscábamos una casa grande para poner una residencia de estudiantes y vivíamos con buen humos lo que habíamos aprendido de san Josemaría.

Camino

AutorDer heilige Josemaría Escrivá de Balaguer
Leitartikel: Rialp
Datum der Veröffentlichung: 2021
Seiten: 304
Welt

Tras el “Camino sinodal” y el “Comité sinodal”, ahora llega la “Conferencia sinodal” alemana

El Camino Sinodal alemán pretende convertirse en una entidad permanente. Aunque adopta un nuevo nombre, su objetivo sigue siendo compartir la toma de decisiones sobre la Iglesia en Alemania junto a los obispos.

Javier García Herrería-2 de Februar de 2026-Lesezeit: 3 Minuten

El Camino Sinodal alemán, iniciado en diciembre de 2019 como respuesta a la crisis de abusos sexuales y a la pérdida de confianza de los fieles, da un paso más hacia su consolidación: la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) planea transformar este proceso temporal en una estructura estable denominada “Conferencia Sinodal”. Sin embargo, el Vaticano ya advirtió en varias ocasiones que un órgano con capacidad de control sobre los obispos no tiene cabida en el Derecho canónico.

El Camino Sinodal fue concebido como un espacio de diálogo abierto entre obispos, clérigos y laicos para debatir sobre poder en la Iglesia, moral sexual, ministerios y participación laical, con el objetivo de proponer reformas organizativas y pastorales.  Sin embargo, ya en su desarrollo comenzaron a evidenciarse signos de ruptura con el gobierno de la Iglesia por ejemplo al pedir la equiparación de decisión entre laicos y obispos, cambios en materia de moral, etc. Varios obispos y participantes, de hecho, han manifestado su oposición a este desarrollo y algunos han abandonado las sesiones.

La intención final de esta nueva estructura es consolidar un mecanismo en el que los laicos no solo deliberen, sino que puedan tomar decisiones junto a los obispos, incluyendo aspectos sensibles como los presupuestos diocesanos. Es decir, no se trata de un órgano consultivo sino ejecutivo.

La nueva propuesta

Tras varias advertencias de Roma sobre la invalidez de un “Consejo Sinodal” como órgano permanente, se constituyó un Synodenausschuss encargado de diseñar una hoja de ruta hacia la nueva estructura. Entre el 29 y el 31 de enero, en Stuttgart, se eligieron los últimos 27 miembros de la Conferencia Sinodal, que ahora sustituye al nombre inicial de “Consejo”. Aunque el cambio de denominación busca reducir tensiones, persiste la sospecha de que se trata de una estructura de seguimiento permanente del episcopado.

La futura Conferencia Sinodal estará integrada por 81 miembros, divididos en tres bloques: 27 obispos diocesanos, 27 delegados del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) y otros 27 miembros seleccionados según criterios diversos, incluyendo jóvenes, religiosos y mujeres. Los estatutos ya contaron con aprobación unánime del ZdK, y a final de mes se votarán en la Conferencia Episcopal, prevista entre el 23 y 26 de febrero. Sin embargo, luego requerirá la aprobación final de Roma.

Kritik

León XIV ha expresado su preocupación de que “muchos católicos en Alemania” no se ven reflejados en algunos aspectos del proceso, como demostró el hecho de que cuatro mujeres participantes se separarán de el.

El Papa también recordó que el Camino Sinodal no es “el único” camino posible en el país. Según Vatican News, el pontífice percibe similitudes con la sinodalidad de la Iglesia universal, pero también “diferencias significativas”.

El apoyo social al proceso se muestra limitado: una encuesta de septiembre de 2025 indica que solo el 21% de los católicos alemanes se declara a favor, frente a un 17% en contra, mientras que el 58% no respondió.

Entre los obispos, la percepción también es diversa. Incluso el cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y uno de los impulsores del Camino Sinodal, declaró un querer “una instancia superior que me controle constantemente como obispo. No es posible. Eso es precisamente lo que Roma no quería”.

Por su parte, el cardenal Rainer Maria Woelki, de Colonia, uno de los más críticos, declaró hace unas semanas que para él el Camino Sinodal “ha terminado” y no participará en la asamblea final ni en los pasos para establecer el organismo permanente.

El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, Mons. Georg Bätzing, insistió en que la Conferencia Sinodal no comenzará a funcionar sin la aprobación de Roma, calificando de “provocación innecesaria” cualquier intento de avanzar sin el consentimiento de la Santa Sede. Bätzing subrayó que la Iglesia en Alemania no pretende actuar al margen de la Iglesia universal, manteniendo abierta la puerta al diálogo con el Vaticano.

Kultur

Jelly Roll sacude los Grammy con unas palabras sobre su encuentro con Jesucristo y la Biblia

El artista de Nashville se convierte en el gran protagonista de la gala al proclamar su fe de manera explícita, tras alzarse con el premio al Mejor Álbum de Country Contemporáneo.

Javier García Herrería-2 de Februar de 2026-Lesezeit: 2 Minuten

La gala de los Grammy 2026 no será recordada solo por los récords de ventas o los despliegues tecnológicos, sino por un momento de cruda honestidad espiritual. Jelly Roll, el gigante del country-rock que ha conquistado las listas de éxitos, sorprendió en el Crypto.com Arena al convertir su discurso de agradecimiento en una sentida apología de su fe.

Con una Biblia en la mano, el artista lanzó un mensaje que ha resonado más allá de la industria musical: «Creí que la música tenía el poder de cambiar mi vida y que Dios tenía el poder de cambiar mi vida», afirmó visiblemente emocionado. En un momento de máxima polarización social, Jelly Roll quiso marcar distancias con el uso ideológico de la religión, sentenciando que «Jesús es para todos. Jesús no es propiedad de un partido político».

El mensaje de redención del cantante fue especialmente potente al referirse a su pasado delictivo y sus años en prisión: «Hubo un momento en mi vida en el que todo lo que tenía era una Biblia y una radio en una celda de 2 por 2 metros. Y creí que esas dos cosas podían cambiar mi vida», recordó ante una audiencia que lo ovacionó en pie. Su cierre fue una declaración rotunda de gratitud: «Jesús es Jesús y cualquiera puede tener una relación con Él. ¡Te amo, Señor!».

¿Quién es Jelly Roll?

Detrás del rostro tatuado y la apariencia ruda de Jason Bradley DeFord (Nashville, 1984), conocido como Jelly Roll, se esconde una de las historias de superación más impactantes de la música estadounidense. Criado en un entorno de pobreza y adicciones, pasó gran parte de su juventud entrando y saliendo de la cárcel por delitos graves.

Tras años en el circuito del hip-hop underground, su salto al country le permitió canalizar su pasado a través de letras que hablan de la culpa, la adicción y, sobre todo, la esperanza. Hoy es un icono de la clase trabajadora americana, representando a aquellos que sienten que la sociedad les ha dado la espalda pero que han encontrado en la espiritualidad una tabla de salvación.

Un resurgir espiritual en las listas de éxitos

Las palabras de Jelly Roll no son un hecho aislado, sino la punta de lanza de un fenómeno que los analistas musicales han bautizado como el «nuevo resurgir cristiano» en el pop y el country.

En los últimos meses, hemos asistido a una ruptura de los muros que separaban la música contemporánea de la fe. Artistas como Brandon Lake, que anoche compartió escenario con Jelly Roll, o el fenómeno de Shaboozey y Lainey Wilson, están integrando referencias explícitas a Dios en géneros tradicionalmente seculares. A diferencia de la música cristiana de décadas pasadas, este nuevo movimiento no busca el aislamiento en emisoras religiosas, sino que compite cara a cara en las listas globales, demostrando que existe una audiencia masiva ávida de mensajes de trascendencia en tiempos de incertidumbre.

Aus dem Vatikan

Continúan las asambleas generales del Regnum Christi y los Legionarios de Cristo en Roma

El Papa León XIV recibió en audiencia privada, el pasado 29 de enero, a los participantes de las Asambleas de las Consagradas y de los Laicos Consagrados.

Javier García Herrería-2 de Februar de 2026-Lesezeit: 2 Minuten

Durante los meses de enero y febrero de 2026 se celebran en Roma el Capítulo General de los Legionarios de Cristo, la Asamblea General de las Consagradas y la Asamblea General de los Laicos Consagrados del Regnum Christi. Estos encuentros marcan una etapa decisiva de discernimiento, evaluación y proyección del camino común de toda la familia espiritual.

En este contexto, el Papa León XIV recibió en audiencia privada, el pasado 29 de enero, a los participantes de las Asambleas de las Consagradas y de los Laicos Consagrados. El Pontífice animó a vivir con fidelidad el carisma recibido, a ejercer un gobierno evangélico al servicio de las personas y a profundizar la comunión dentro de la Iglesia y del Regnum Christi. La audiencia fue vivida como un gesto de cercanía pastoral y de impulso espiritual para el contexto actual.

Kommunion

Para Jorge López, delegado en la Asamblea General de los Laicos Consagrados y director general del Regnum Christi entre 2014 y 2020, “la audiencia fue un gesto de solicitud del Papa León XIV hacia las consagradas y laicos consagrados del Regnum Christi e indirectamente hacia toda la familia del Regnum Christi”. En continuidad con el camino iniciado en años anteriores, recordó que “al igual que hizo el Papa Francisco en 2020, se nos invita a continuar y profundizar un proceso de renovación”, subrayando que el mensaje del Papa pone el acento en “vivir la vocación en fidelidad al carisma y a la misión común”.

López destacó especialmente la llamada a la comunión: el Papa, dijo, “nos invita a vivir nuestra vocación en fidelidad al carisma recibido y a la misión común. También incluye una invitación explícita a vivir la comunión dentro de la familia del Regnum Christi”, algo que considera esencial, ya que “el propio encuentro con el Papa lo hemos vivido así: un momento de comunión entre nosotros, como Iglesia”.

Miembros del Regnum Christi antes de la audiencia con el Papa

Temas tratados

Los trabajos del Capítulo General y de las Asambleas Generales tienen como objetivos evaluar la gestión del periodo anterior, elegir a los nuevos gobiernos para los próximos seis años y discernir, a la luz del Espíritu Santo, los desafíos actuales de la misión evangelizadora. Todo ello busca aportar acentos específicos que enriquezcan la misión común y fortalezcan el camino del Regnum Christi en continuidad con la Convención General de 2024.

En el Capítulo General de los Legionarios de Cristo abordan, entre otros temas, la formación en la identidad, la vida religiosa y sacerdotal, la promoción vocacional y su misión dentro del Regnum Christi. Las Consagradas del Regnum Christi reflexionan sobre su visión hacia 2032, la sostenibilidad financiera, la vivencia de la pobreza, la formación permanente y posibles modificaciones a su derecho propio. Por su parte, los Laicos Consagrados profundizan en la vida espiritual y comunitaria, la vivencia de la pobreza evangélica, la proyección apostólica, la estructura orgánica y el Regnum Christi entendido como familia espiritual y cuerpo apostólico.

Estos encuentros en Roma se desarrollan en un clima de discernimiento compartido y responsabilidad eclesial, con la mirada puesta en fortalecer la identidad, la misión y la comunión de toda la familia del Regnum Christi al servicio de la Iglesia y del mundo.

Bücher

¿Vengarse o bendecir? Lo que enseña el conde de Montecristo

El conde de Montecristo es una de esas novelas que, bajo su trama de aventuras, obliga a mirar de frente la venganza, la identidad y el lugar al que llamamos hogar.

Gerardo Ferrara-2 de Februar de 2026-Lesezeit: 5 Minuten

Cuando un amigo me regaló «El conde de Montecristo», lo primero que hice fue comprobar el número de páginas: ¡1215, un ladrillo! Pero, a pesar de mis dudas sobre si sería capaz de terminarlo, acabé sumergido en su trama compleja pero perfectamente articulada, impregnada de emociones muy intensas que te abruman página tras página.

La escritura cambia

Como narrador, sentí envidia de Alejandro Dumas. Vivió en la época dorada de la novela por entregas, cuando los capítulos se publicaban con meses de diferencia y los narradores podían permitirse interminables digresiones para entretener a las lectoras aristocráticas entre una entrega y otra.

Hoy en día estamos obligados a cumplir con límites estrictos y a escribir de forma rápida y escenográfica. Desde la llegada del cine, de hecho, el narrador debe desaparecer: el lector quiere encontrarse en el centro de la escena sin filtros. Eugenio Corti lo llamaba «escritura por imágenes».

El nacimiento de una obra maestra

Alejandro Dumas (1802-1870), hijo de un general napoleónico de origen haitiano, es uno de los gigantes de la literatura francesa del siglo XIX. Autor prolífico (más de 300 obras, entre ellas Los tres mosqueteros), solía trabajar con colaboradores y no era muy meticuloso: hay muchas inexactitudes históricas y geográficas en sus novelas. Pero su genio narrativo es indudable. El conde de Montecristo se publicó por entregas entre 1844 y 1846, inspirada en la historia real de François Picaud, un zapatero encarcelado injustamente que luego se vengó de sus acusadores.

La trama

Edmond Dantès, un joven marinero marsellés, está a punto de casarse con Mercedès cuando tres hombres le destruyen la vida: Danglars (que quiere su puesto), Fernand (que quiere a Mercedès) y el magistrado Villefort (que lo sacrifica para proteger a su padre bonapartista). Acusado falsamente de conspiración, es encerrado durante catorce años en el castillo de If.

Allí conoce al abad Faria, también encarcelado, quien le transmite su inmenso conocimiento y, antes de morir, le revela la ubicación de un tesoro en la isla de Montecristo. Dantès se fuga, encuentra el tesoro y regresa al mundo como un misterioso magnate para urdir tremendas venganzas.

No es solo la trama aventurera lo que hace de esta novela una obra maestra: es la arquitectura narrativa, similar a un pulpo con mil tentáculos, cada uno de los cuales se extiende libremente en el mar, pero que luego se envuelve, junto con los demás, para cautivar al lector poco a poco, apretándolo cada vez más y dándole la sensación, como a una de las víctimas de Dantès, de no entender ya de dónde y cómo ha llegado la mano justiciera de Dios que el protagonista cree representar.

La venganza como ciencia exacta

Dantès no quiere simplemente matar a sus enemigos: quiere aniquilar lo que para ellos es «vida» (la riqueza para uno, la posición social para otro, la familia y la reputación para otro más). Y para ello se mueve como una araña en el centro de una telaraña que ha tejido durante años, multiplicando identidades, llevando máscaras. Es, según las necesidades, un conde maltés, un lord inglés, un sacerdote, un marinero aventurero: cada máscara es perfecta, estudiada, impenetrable.

Sin embargo, en un momento dado, algo en él se resquebraja. Una inocente corre el riesgo de ser víctima de su tremendo mecanismo de venganza y el conde se da cuenta de que ha ido demasiado lejos. La duda se apodera de él: ¿es justicia o solo venganza ciega? Sí, porque la venganza, como la «suerte», no tiene ojos. Y si la suerte sonríe a quienes no lo merecen, la venganza no perdona a quienes no tienen culpa.

Por lo tanto, Dantès, que antes no parecía dudar de que las culpas de los padres debían recaer también sobre los hijos, se pregunta si realmente fue un instrumento de la Providencia, como se había convencido, o simplemente un hombre devorado por la obsesión.

Esperar y esperar

La amarga reflexión del protagonista, plasmada en una carta escrita a un amigo, desemboca en la conciencia de haber perdido la inocencia, no por lo que ha sufrido, precisamente de forma inocente, sino por lo que ha hecho sufrir voluntariamente. Sin embargo, concluye con un deseo que es también una identidad recuperada: «esperar y esperar», «attendre et espérer».

Es la confesión de un hombre que ha pasado años tramando venganzas, que siempre ha actuado en lugar de esperar, que ha buscado justicia con sus propias manos en lugar de esperar, pero que se da cuenta de que tal vez se ha equivocado. Si, como él mismo admite, solo quien ha conocido la infelicidad extrema puede saborear la verdadera felicidad, también es cierto que, como se desprende de la historia, esa felicidad solo puede ser dada y recibida, no conquistada con mil y mil subterfugios.

Esto me hizo pensar también en una hermosa metáfora de Friedrich Nietzsche: las tres metamorfosis del espíritu, descritas en Así habló Zaratustra.

Nietzsche distingue tres transformaciones realizadas por el hombre:

El camello que recorre el desierto identifica el espíritu cargado con el peso de los valores recibidos o de las cargas impuestas por otros o por la tradición y la moral a la que está sometido: «yo debo».

El león es la rebelión, el espíritu que dice «yo quiero» y ya no «yo debo». En esta fase hay libertad negativa, rechazo: el león destruye, lucha, conquista su libertad a través de la negación de lo que era antes y de quienes lo hicieron ser así.

El niño representa la inocencia recuperada, la capacidad de crear nuevos valores de forma espontánea: «yo soy». Es decir «sí» a la vida sin resentimiento, sin sumisión ni arrepentimiento, creyendo libremente, jugando, viviendo el presente.

Edmond Dantès y José

Al leer «El conde de Montecristo», me llamó la atención una extraña similitud: la que existe entre Edmond Dantès y José, el patriarca bíblico arrojado a un pozo y vendido por sus hermanos.

Ambos fueron víctimas de una gran injusticia; ambos estuvieron encarcelados durante años (Dantès en el castillo de If, José en las cárceles egipcias); ambos fueron traicionados por quienes debían amarlos o respetarlos; ambos, una vez fuera de la cárcel, se encuentran en condiciones de hacer el bien a sí mismos y a los demás, dotados de un poder y unos recursos impensables. Sin embargo, eligen caminos opuestos.

Dantès vive para vengarse. Multiplica identidades, se disfraza, se pone máscaras. Su «hogar» no es un hogar (¡de hecho, lo cambia constantemente!), vive en el exilio de una maldición que lo atenaza, del rencor que lo persigue y lo habita en cada palacio que conquista. Vive solo para destruir a quienes le han hecho daño. Y, sobre todo, ya no es él mismo, Edmond, sino siempre otra persona.

Giuseppe, en cambio, se encuentra por un momento en la piel de otro (que no es su negación, sino una evolución de sí mismo). Y, cuando sus hermanos, llegados a Egipto, no lo reconocen, se enfrenta a una elección: ¿vengarse o ayudarlos? Al final, decide seguir siendo él mismo, al darse cuenta de que vivir para maldecir es solo una pérdida de tiempo, una pérdida de «energía vital», como se diría hoy.

Cuando finalmente se revela a sus hermanos, José llora. No de rabia, sino de reconocimiento. Y pronuncia una frase que lo cambia todo: «Vosotros pensasteis mal contra mí, pero Dios lo encaminó a bien» (Gn 50, 20). No es ingenuidad ni debilidad, sino la toma de conciencia de que todo contribuye al bien, y no de forma «mágica», sino cuando se elige custodiar el propio bien, la propia salud mental, el deseo de bendecirse a uno mismo y a los demás, de ser bendición y no maldición.

Dónde vivimos realmente

«Hogar», entonces, no es Montecristo ni París, ni Israel ni Egipto, sino ese lugar —interior o físico— donde no necesitamos disfraces ni adornos, donde todas las cosas que amamos, somos, creemos y deseamos dejan de pelearse entre sí. El lugar donde podemos decir: «I belong. I am home» (Pertenezco. Estoy en casa). Y «hogar» es también donde dejamos de vivir para maldecir y volvemos a vivir para bendecir, ante todo a nosotros mismos.

Familie

María Álvarez de las Asturias und Mercedes Honrubia: «Wahre Liebe wächst, wenn sie ‘benutzt' wird»

María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia comparten en esta entrevista con Omnes algunas claves de su último libro "Crisis, no ruptura".

Maria José Atienza-2 de Februar de 2026-Lesezeit: 8 Minuten

María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia llevan más de 25 años acompañando matrimonios y parejas de novios en su camino de relación.

Fruto de esta experiencia, estas expertas han publicado «Crisis, no ruptura», un libro editado por Palabra en el que se recogen los cimientos básicos para una relación matrimonial sana y líneas clave para prevenir y afrontar las posibles crisis durante el matrimonio.

Un libro útil y realista, dirigido a novios y matrimonios en cualquier punto de su relación y en el que las autoras han querido subrayar la necesidad de la comunicación en la pareja, la honestidad, la necesidad de pedir ayuda o consejo antes de «pasar por un bache» y la conciencia de que las crisis no son siempre un sinónimo de ruptura, sino una oportunidad de crecimiento.

Con este trasfondo, Omnes ha hablado con las autoras sobre matrimonio, noviazgo, temas clave y cómo detectar a tiempo esa «bola de nieve», que puede estar formándose en una relación.

En una época en la que la terminología está muy dañada, ¿qué diferencia el matrimonio de cualquier otra relación amorosa? 

M.A.A. –Lo que diferencia al matrimonio de otro tipo de uniones es que es el compromiso de vivir el amor para siempre. Ese compromiso, -que muchas veces asusta porque pensamos que nos quita libertad o que no vamos a poder mantener-, es, en realidad, una ayuda.

El compromiso recoge los elementos del amor: “qué a gusto estamos juntos” y, como estamos a gusto juntos, nos dedicamos tiempo para ver qué pensamos sobre la vida, sobre el amor, sobre el matrimonio, sobre la familia, sobre el trabajo…, sobre todo. Cuando las dos cosas encajan, -estoy a gusto junto y voy descubriendo más cosas que me hacen estar más a gusto contigo-  ahí se decide si esto es lo que queremos vivir siempre: el compromiso.

El compromiso es una brújula. He decidido diese, voy a ir en esta dirección, y las dificultades que puedan venir las vamos a superar juntos. Eso es el compromiso y eso es el matrimonio. 

Entonces…, ¿qué es el noviazgo? 

M.A.A. –El noviazgo es una relación que tiene que terminar de alguna manera. Un buen noviazgo es el que termina, o en boda, o en la decisión pensada y meditada de “esto no tiene futuro”. Eso es un noviazgo. 

Elegir a la persona ¿si la otra persona no quiere ser elegida. uh 

Pues si la otra persona no quiere ser elegida no cabe más que respetar la libertad del otro, no puedes imponerte. Por tanto, te tienes que alejar de esa persona. y ¡ojo!, desenamorarse no es automático. Lleva un tiempo, hay que pasar un proceso de duelo para sacar a esa persona del corazón y ese lugar pueda ser ocupado por otra persona. Esto siempre, evidentemente, cuando hablamos de noviazgo. El caso del matrimonio es completamente distinto. 

Crisis, no ruptura

Autor: María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia
Seiten: 240
Leitartikel: Wort
Jahr: 2025

¿Se puede prometer el amor “para siempre”?¿no pecamos de idealistas?

M.H. – ¡Qué buena pregunta! Creo que el anhelo que todos tenemos es amar y ser amados. Ese amar y ser amados es algo que uno anhela para siempre. Las circunstancias cambian, igual que las personas cambian. 

Se trata de no quedarnos en las mariposas de los inicios, sino que es una elección libre donde yo actualizo ese sí, cada día. Actualizar ese sí cada día, -en presente-, implica construir un futuro. Si yo voy conociendo a la otra persona y me voy conociendo a mí, voy aceptando mis circunstancias y voy aceptando las circunstancias del otro, es desde ahí desde donde yo puedo ir actualizando ese sí. Por eso es un sí para siempre. 

Cuando escuchamos “acompañamiento matrimonial”, parece que siempre pensamos en “problemas en el matrimonio”, ¿es así? 

M.A.A. –Los acompañamientos personales, familiares y matrimoniales profesionales han surgido porque hay personas que los han pedido. Hasta hace un tiempo relativamente corto, en las familias, más o menos, había una unidad de criterio de pensamiento sobre temas importantes.

Ahora nos encontramos con que hay muchas personas que tienen una forma de ver la familia y el matrimonio que no comparten con el resto de su entorno. Y, cuando tienen una pequeña duda o una dificultad que no es muy seria, no encuentran a alguien con sus valores y sus principios a quien dirigirse dentro de este entorno cercano. A nosotras se nos ha acercado gente a pedirnos ese acompañamiento porque saben que compartimos su forma de entender la vida, el amor y el matrimonio. 

Muchas veces, las parejas no vienen porque tengan una dificultad, sino también para reafirmarse en el camino que han elegido, para poner unas buenas bases antes del matrimonio o porque ya han puesto esas bases y quieren ampliar su conocimiento y la forma de llevarlas a la práctica. 

Decir las cosas delante de un tercero neutral es mucho más fácil. Para empezar, porque se pueden decir las cosas de forma objetiva y ver si, realmente, eso era importante o no. Además, el pacto de la sesión de acompañamiento es la escucha del otro.

Muchas veces, cuando se manifiestan esas cosas que se tenían calladas, delante de un tercero, la otra persona se sorprende porque “no tenía ni idea de esto”. Por eso el acompañamiento no necesariamente es para los momentos en los que se está pensando en una ruptura sino muchísimo antes, para evitar esas rupturas.

Cuando hay algo que se está atragantando, que se está haciendo bola en una pareja, se pide una sesión de acompañamiento y se deshacen esos pequeños nudos

¿Cómo distinguir una situación insalvable de una crisis “de crecimiento” en la relación?  

M.H. –Ése es un tema que tratamos en “Crisis, no ruptura”. Es importante conocer que hay crisis evolutivas: igual que la persona va cambiando, el matrimonio también va evolucionando, va creciendo y va madurando.

Conocer esos momentos, esas etapas de la vida, te sitúa en una perspectiva desde la que, cuando ves que aparece la crisis, no te asusta, porque sabes que forma parte de tu propio crecimiento. Conocer dá seguridad para poder superar. 

Otra cosa son las circunstancias que no dependen de uno, sino que vienen y no sabemos cómo abordarlas. Ahí es donde se pueden adoptar dos posturas.

La primera es considerar que es una crisis, pero no en sentido negativo, sino que me puede permitir conocerme mejor para poder superar esta dificultad.

La segunda, por el contrario, que en una pareja, ante esta situación, una de las personas no quiera trabajar esa relación y eso implique una ruptura. 

A veces, nos encontramos con situaciones así, en las que una de las partes no quiere y, por mucho que la otra esté comprometida no se puede superar. En el libro también hablamos de esas situaciones en la que ya no se puede tener el control, por ejemplo ante una patología, o una enfermedad o dependencia de alcohol, y en las que quizás haya que optar por una separación. 

Hay etapas en las que los matrimonios tienen muchos frentes abiertos a la vez: crianza de los niños, despliegue profesional, los padres se están haciendo mayores… Entonces es muy bueno tener en cuenta que el matrimonio es una carrera de fondo.

Hay etapas que son como una sucesión de vallas en la carrera, pero tenemos que ser conscientes de que éso es temporal, pero que nuestra unión es definitiva. Que es una carrera de fondo y que tenemos mucho tiempo para seguir trabajando lo nuestro. 

¿Qué temas clave tenemos que tener claros ya en el noviazgo?

M.A.A. –Cuando, en el noviazgo, se piensa en “una vida juntos”, se trata de elegir a la persona y qué tipo de relación de amor quiero vivir con ella. Para elegir a la persona tengo que conocerla. Por eso, hablamos mucho del Zeit de noviazgo. No podemos ir muy deprisa, porque a las personas no se las conoce de un día para otro. 

Necesitamos dedicar tiempo en el noviazgo para saber cómo es el otro, qué piensa, qué ilusiones tiene, qué temores, qué miedos, qué heridas, qué cosas le gustan, qué cosas le preocupa en todo esto. Una vez que tienes claro que esta es la persona, a la que conoces con sus aspectos positivos y también los negativos, entonces hay que hablar de was tipo de relación queremos. 

Si elegimos el Ehe, ésta es la base sobre la que construimos. No podemos “quitar” después elementos de la relación que hemos elegido. O sea, si vamos a una unión de hecho, después podremos añadir el compromiso para siempre. Pero si elegimos una unión para siempre, no es juego limpio quitar el elemento del compromiso. Y esto es inmutable. 

Todo lo demás, -que viene alrededor de esta unión de los dos y que hemos llamado “proyecto familiar” para distinguirlo-, no depende de nosotros. No podemos preverlo todo porque, quizás queríamos hijos y no vienen, o uno de los dos se queda sin trabajo, o los padres no están de repente

En todo esto, que va cambiando, es donde se van a dar las crisis, porque son alteraciones de la realidad que estamos viviendo que no podemos controlar. Como no podemos controlarlas, se trata de que las conozcamos juntos, las afrontemos juntos, las resolvamos juntos. 

En el noviazgo se puede hablar de “lo que nos gustaría”, pero no son decisiones que podamos tomar a priori. Hablando de “lo que nos gustaría”, se conoce mucho al otro.

Por eso, en el noviazgo, hemos de conocer a la persona, el tipo de relación que queremos y los elementos del proyecto familiar que a cada uno nos gustan. Porque, si son incompatibles radicalmente, seguramente eso me va a hacer decidir que no es la persona con la que me puedo comprometer. 

En su último libro tocan dos temas dolorosos y complicados, lo que denominan “muerte súbita” del matrimonio  y la infidelidad. ¿Cómo afrontar estas realidades tan complejas?

M.H. –En el libro tenemos un capítulo aparte donde tratamos, tanto la infidelidad como la muerte súbita del matrimonio. Son dos temas diferentes. 

Quizás en la muerte súbita puede haber incluso infidelidad, que es lo que lleva a tomar esa decisión y la otra persona se encuentra con ello sin verlo venir. 

Muchas veces, la muerte súbita lo que implica es haber callado durante mucho tiempo, no haber dicho lo que uno necesitaba decir. Entonces, la otra persona cree que todo va bien, sigue funcionando porque cree que todo va bien. 

A veces, no se habla para evitar un conflicto, por heridas o circunstancias que vienen acumuladas del pasado y que impiden tener esa comunicación asertiva. Por eso, en el libro hablamos mucho de la importancia de la comunicación. Cuando alguien dice “se acabó” ya ha llevado un proceso de elaboración de ese duelo, para tomar esa decisión y muchas veces es irreversible. 

La infidelidad es otro tema diferente. Hay diferentes tipos de infidelidad y creo que ninguna es justificable. La infidelidad es una traición. Una traición a la persona, ya sea hombre o mujer, y una traición a la relación. Ahí sí que estás dando en la línea de flotación del compromiso. 

Es verdad que se puede superar una infidelidad, pero la herida de traición es muy difícil de sanar. Requiere mucho tiempo y recuperar una confianza que está absolutamente devastada. Para eso se necesita, no solamente que la persona que ha sido traicionada quiera trabajar esa relación y quiera trabajar un perdón hacia el otro, sino que la persona que ha cometido esa infidelidad también necesita trabajar en recuperar la confianza y, sobre todo, trabajar en ese ser equipo, porque ahí nos comprometemos los dos.

Van a surgir muchas preguntas, muchas dudas, muchas cuestiones de las que, quizás en un momento dado el que ha sido infiel ya quiere pasar página porque ha pedido perdón y parece que todo ya está reestructurado y, sin embargo, la persona a la que se le ha sido infiel necesita como asegurar constantemente que verdaderamente la otra persona está aquí.

A veces, la infidelidad no es la causa sino que puede ser “la consecuencia”. Generalmente es consecuencia de una mala comunicación dentro de la relación: no confiar en el otro, no poder decir como estoy en un momento determinado, lo que necesito de ti…, puede provocar que se ponga el corazón en una persona que no es la que hemos elegido.

Nunca es justificable y se puede trabajar, se puede perdonar, pero es una herida que cuesta cicatrizar. 

La herida de la infidelidad ataca en la línea de flotación de la autoestima. Hay que trabajar mucho esa autoestima y esa forma de comunicar. Todo lo que a veces se necesita decir, aunque duela, para que la otra persona también ponga toda la carne en el asador. 

Esa frase manoseada del mundo del famoseo: “Se nos gastó el amor de tanto usarlo”…, ¿es real? 

M.A.A. -The Liebe de verdad crece cuando se usa. Lo que pasa es que hay que cuidarlo. Nosotras hablamos mucho de los gestos de cariño. Amor, no “mariposas”.

Por un lado llegan consultas de personas que dicen, “yo no siento esas mariposas”. Me parece que hemos exagerado mucho esa efervescencia del enamoramiento. 

El enamoramiento, más que una efervescencia, es un calor del corazón que se tiene con una persona y no se tiene con otra. Y ese calor del corazón hay que mantenerlo a lo largo de toda la vida del amor.

¿Y eso cómo se hace? Con gestos de cariño, con una pequeña nota, con un WhatsApp, con un ir de la mano…,con todos los gestos del noviazgo. Si se ha aprovechado bien el noviazgo, se ha ido despacio y se han dado todos los pasos que se pueden dar habremos aprendido a valorar esos pequeños gestos.  

Después, hay que saber que, si hay momentos en los que los dos estamos muy cansados, -porque muchas veces más que desgaste de la relación lo que hay es mucho cansancio-, pues hemos de asumirlo y hablar de qué podemos hacer -de manera realista- para seguir avivando esto. 

También decimos que, de la unión del corazón vamos a la unión del cuerpo, y de la unión del cuerpo resurge la unión del corazón, por eso a las parejas que vienen “desgastada” les preguntamos: ¿Cuánto hace  que no estáis juntos? ¿Que no habláis? ¿Que no tenéis media hora para vosotros? Cuando recuperan esos momentos para reconectar, el amor vuelve a usarse y no a desgastarse. 

Die Lehren des Papstes

Frieden und Treue entwaffnen

¿No es cierto que la paz que se nos está ofreciendo es paradójicamente una “paz armada”? Pero esa falsa “paz” es el resultado del miedo. Por otros caminos discurre la insistencia de León XIV, aunque parezca solo en su intento.

Ramiro Pellitero-2 de Februar de 2026-Lesezeit: 7 Minuten

Entre sus enseñanzas de las últimas semanas, en la estela del Jubileo de la Esperanza, nos centramos en su mensaje para la 59ª Jornada Mundial de la paz, que marca el comienzo del año 2026, y su carta apostólica Una fidelidad que genera futuro, con motivo del 60º aniversario de los decretos conciliares Optatam totius y Presbyterorum ordinis.

La revolución de una paz desarmante

El mensaje de León XIV para la Jornada Mundial de la paz (1-I-2026) se titula: La paz esté con todos ustedes: hacia una paz ‘desarmada y desarmante’. Se trata de un eco, directo y ampliado, de las primeras palabras que pronunció al salir al balcón de la basílica de San Pedro en el Vaticano (8-V-2025). 

La paz que trae Cristo resucitado –observa en la introducción– no es un mero deseo, sino que “realiza un cambio definitivo en quien la recibe y, de ese modo, en toda la realidad” (cfr. Ef 2, 14). La misión cristiana, que comporta la paz con su aspecto luminoso respecto a las tinieblas y oscuridades de los conflictos, sigue adelante. Con el anuncio de los sucesores de los apóstoles y el impulso de tantos discípulos de Cristo, es “la más silenciosa revolución".

Una “lucha” desarmada

Cristo trae “una paz desarmada” porque, frente a los conflictos y a la violencia, Él trae un camino distinto. “Envaina tu espada”, le dice a Pedro (Jn 18, 11; cfr. Mt 26, 52). 

"La paz de Jesús resucitado es desarmada –afirma el Papa–, porque desarmada fue su lucha, dentro de circunstancias históricas, políticas y sociales precisas. Los cristianos, juntos, deben hacerse proféticamente testigos de esta novedad, recordando las tragedias de las que tantas veces se han hecho cómplices". 

Jesús propone, en cambio, el camino –el protocolo, lo llamaba el Papa Francisco– de la misericordia (cfr. Mt 25, 31-46). 

Paradójicamente, hoy, “en la relación entre ciudadanos y gobernantes se llega a considerar una culpa el hecho de que no se nos prepare lo suficiente para la guerra, para reaccionar a los ataques, para responder a las agresiones". 

Pero esto es como la punta del iceberg de un problema más profundo y extendido a nivel mundial: la extendida lógica justificativa del miedo y del dominio. “En efecto, la fuerza disuasiva del poder y, en particular, de la disuasión nuclear, encarnan la irracionalidad de una relación entre pueblos basada no en el derecho, la justicia y la confianza, sino en el miedo y en el dominio de la fuerza". 

Que la ética prevalezca sobre los intereses económicos

No se trata, dice León XIV, de negar los peligros que se ciernen sobre nosotros a causa del dominio de otros. Se trata, primero, del coste del rearme, con los intereses económicos y financieros que comporta. Y, en segundo lugar, y más al fondo, de un gran problema cultural que afecta a las políticas educativas. Se deja así de lado el camino de la escucha, del encuentro y del diálogo, como aconsejó el Concilio Vaticano II (cfr. Gaudium et spes, 80).

De ahí que se vuelva necesario, de un lado, “denunciar las enormes concentraciones de intereses económicos y financieros privados que van empujando a los estados en esta dirección”. Y, al mismo tiempo, fomentar “el despertar de las conciencias y del pensamiento crítico" (cfr. Fratelli tutti, 4).  

El Papa pide que unamos esfuerzos “para contribuir recíprocamente a una paz desarmante, una paz que nace de la apertura y de la humildad evangélica”. Y todo ello, atención, no solo como respuesta ética, sino también con atención a la fe cristiana, que promueve la unidad. 

Promover la confianza recíproca

De entrada, en la perspectiva cristiana la bondad es desarmante. "Quizás por eso Dios se hizo niño”. Dios quiso asumir nuestra fragilidad; mientras que nosotros, como señalaba el Papa Francisco, “tendemos con frecuencia a negar los límites y a evadir a las personas frágiles y heridas, que tienen el poder de cuestionar la dirección que hemos tomado, como individuos y como comunidad” (Francisco, Carta al director del “Corriere della Sera”, 14-III-2025). 

En su carta magna del pensamiento cristiano sobre la paz (la encíclica Pacem in terris, de 1963), san Juan XXIII introdujo la propuesta de un “desarme integral”, sobre la base de “una renovación del corazón y de la inteligencia”. Para ello, confirma ahora León XIV, la lógica del miedo y de la guerra debe sustituirse por la confianza recíprocaentre los pueblos y naciones; sin ceder a la tendencia a “transformar incluso los pensamientos y las palabras en armas”. 

Las religiones, plantea el Papa León XIV, deben ayudar a dar este paso y no al contrario: sustituir la fe por el combate político hasta –denuncia de modo clarividente– “bendecir el nacionalismo y justificar religiosamente la violencia y la lucha armada".

Por eso, y se dirige ante todo a los creyentes, propone: “junto con la acción, es cada vez más necesario cultivar la oración, la espiritualidad, el diálogo ecuménico e interreligioso como vías de paz y lenguajes del encuentro entre tradiciones y culturas”. 

Y esto tiene una traducción educativa: que cada comunidad cristiana se convierta en una casa de paz y una escuela de la paz, “donde aprendamos a desactivar la hostilidad mediante el diálogo, donde se practique la justicia y se preserve el perdón”; "hoy más que nunca, en efecto, es necesario mostrar que la paz no es una utopía, mediante una creatividad pastoral atenta y generativa".

Claramente, añade el sucesor de Pedro, esto corresponde de modo especial a los políticos: “Es el camino desarmante de la diplomacia, de la mediación, del derecho internacional, tristemente desmentido por las cada vez más frecuentes violaciones de acuerdos alcanzados con gran esfuerzo, en un contexto que requeriría no la deslegitimación, sino más bien el reforzamiento de las instituciones supranacionales".

Desarmar el corazón, la mente y la vida

En continuidad con sus predecesores, León XIV denuncia el afán de dominar y de avanzar sin límites, a base de sembrar la desesperanza y suscitar la desconfianza, incluso disfrazada detrás de la defensa de algunos valores.

"A esta estrategia –propone como fruto del Jubileo de la Esperanza– hay que oponer el desarrollo de sociedades civiles conscientes, de formas de asociacionismo responsable, de experiencias de participación no violenta, de prácticas de justicia reparadora a pequeña y gran escala”. Todo ello, basado tanto en razones antropológicas como teológicas, en el horizonte de la fraternidad humana (cfr. León XIII, Rerum novarum, 35).

Esto, concluye el Papa, requiere, ante todo para los creyentes, “redescubrirse peregrinos y comenzar en sí mismos ese desarme del corazón, de la mente y de la vida al que Dios no tardará en responder –con el don de la paz– cumpliendo sus promesas” (cfr. Is 2, 4-5). 

Fidelidad sacerdotal fecunda

La carta apostólica Una fidelidad que genera futuro, firmada por León XIV el 8 de diciembre de 2025, fue publicada a finales de diciembre.

El título contiene ya la propuesta dirigida a los sacerdotes y especificada al comienzo: “Perseverar en la misión apostólica nos ofrece la posibilidad de interrogarnos sobre el futuro del ministerio y de ayudar a otros a percibir la alegría de la vocación presbiteral” (n. 1). La “fidelidad fecunda” es un don que se entiende y se recibe en el marco de la Iglesia y su misión. Al mismo tiempo, el ministerio sacerdotal tiene un papel importante en la anhelada renovación de la Iglesia (cfr. Optatam totius, Proemio). 

De ahí la invitación de León XIV a releer los decretos conciliares Optatam totius y Presbyterorum ordinis, donde se deseaba reafirmar la identidad sacerdotal y, a la vez, abrir el ministerio a nuevas perspectivas de profundización doctrinal. Una relectura que debe ser iluminada por el hecho de que, tras el Concilio, “la Iglesia ha sido conducida por el Espíritu Santo a desarrollar la doctrina del Concilio sobre su naturaleza comunional según la forma sinodal y misionera" (n. 4). 

Mantener vivo el don de Dios y cuidar la fraternidad

Ante fenómenos dolorosos, como los abusos o los abandonos del ministerio por parte de algunos sacerdotes, el Papa subraya la necesidad de una respuesta generosa al don recibido (cfr. 2 Tm 1, 6). La base debe ser el “seguimiento de Cristo", con el apoyo de la formación integral y continua. En esta formación destaca, desde la etapa del seminario, el aspecto “afectivo”(aprender a amar como Jesús), la madurez humana y la solidez espiritual. “Comunión, sinodalidad y misión no pueden realizarse, en efecto, si en el corazón de los sacerdotes la tentación de la autorreferencialidad no cede el paso a la lógica de la escucha y del servicio” (n. 13). Así serán eficaces en su “servicio” a Dios y al pueblo encomendado.

Dentro de la “fraternidad” fundamental que surge en los cristianos a raíz del Bautismo, hay en los sacerdotes, por el sacramento del orden, un vínculo fraternal particular, que es don y tarea. Así lo expresa el Concilio: “Cada uno está unido con los demás miembros de este presbiterio por vínculos especiales de caridad apostólica, de ministerio y de fraternidad” (Presbyterorum ordinis 8). 

Dice el Papa que esto significa, en primer lugar, por parte de cada uno, “superar la tentación del individualismo” (n. 15) y una llamada a la fraternidad, cuyas raíces están en la unidad en torno al obispo. Institucionalmente hay que promover la equiparación económica, la previsión para la enfermedad y la vejez, el cuidado recíproco, y también “formas posibles de vida en común”, que favorezcan el cultivo de la vida espiritual e intelectual, evitando los posibles peligros de la soledad (cfr. Presbyterorum ordinis 8). 

Sacerdocio y sinodalidad para la misión

Anima a los sacerdotes a participar en los procesos sinodales en marcha, remitiendo al Endgültiges Dokument del sínodo sobre la sinodalidad: “Parece fundamental que, en todas las Iglesias particulares, se emprendan iniciativas adecuadas para que los presbíteros puedan familiarizarse con las directrices de este Documento y experimentar la fecundidad de un estilo sinodal de Iglesia” (n. 21 de la carta).

En cuanto a los sacerdotes, esto debe manifestarse en su espíritu de servicio y cercanía, acogida y escucha. Han de rechazar un “liderazgo exclusivo”, escogiendo en cambio el camino de la colegialidad y de la cooperación con los demás ministros ordenados y todo el Pueblo de Dios. Es necesario –señala– evitar la identificación entre la potestad sacramental y el poder, lo que llevaría a poner al sacerdote por encima de los demás (cfr. Evangelii gaudium, 104). 

Por lo que respecta a la misión: “La identidad de los presbíteros se constituye en torno a su ‘ser para’ y es inseparable de su misión” (n. 23 de la carta). 

El Papa pone en guardia a los sacerdotes frente a dos tentaciones: el activismo (dar prioridad a lo que se hace sobre lo que se es) y el quietismo (vinculado a la pereza y al derrotismo). Señala la caridad pastoral como principio unificador de la vida sacerdotal (cfr. Pastores dabo vobis, 23). Así “cada sacerdote puede encontrar el equilibrio en la vida cotidiana y saber discernir lo que es beneficioso y lo que es proprium del ministerio, según las indicaciones de la Iglesia" (n. 24). 

También de este modo podrá encontrar la armonía entre contemplación y acción, y la sabiduría de desaparecer cuando y como convenga, en medio de una cultura que exalta la exposición mediática. Podrá promover la unidad con Dios y la fraternidad y el compromiso de las personas en el servicio de las actividades culturales, sociales y políticas, tal como propone el Documento final del sínodo (cfr. nn. 20, 50, 59 y 117).

Con referencia al “futuro” y ante la escasez de las vocaciones, León XIV propone la oración y la revisión de la praxis pastoral, de modo que se renueven tanto el cuidado de las vocaciones existentes como la llamada en los contextos juvenil y familiar.

Esperanza en lo cotidiano

El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a los presos. Cuando las mismas manos que cometieron delitos son capaces de crear algo sagrado, como las hostias que encarnan el camino del renacer, eso es pura poesía.

2 de Februar de 2026-Lesezeit: 2 Minuten

Para Romano Guardini, la esperanza estaba ligada a la paciencia, a la capacidad de vivir en la tensión entre lo que se es y lo que se desea, encontrando una fuerza tranquila y profunda para crecer y afrontar el devenir de la vida, sin huir del sufrimiento, sino abrazándolo como vía para experimentar el ser en el naufragio. Una esperanza activa, que no se detiene en la perfección, sino que se encarna en lo cotidiano.

Si hay un lugar donde es fácil perder la esperanza es entre rejas; es el llamado “síndrome del preso”. El prisionero se siente solo y desubicado, y la idea de rehacer su vida lo angustia.

En prisión, el interno experimenta que se encuentra solo en el mundo real, probablemente sin nadie que lo espere a su salida, lo que supone una pérdida de autoestima y, tal vez, del sentido de la vida.

Es difícil que una persona libre se haga cargo de lo que significa estar privado de libertad, y solamente la intuición de ello nos estremece.

Cuando, en un hospital, encontré un establecimiento donde se vendía pan hecho por prisioneros, entré sin dudarlo. “El pan de hoy lo ha amasado, la noche pasada, alguien que está en la cárcel”, dije a los míos durante la cena, y percibí un abrazo invisible hecho de silencio sagrado.

Me ha conmovido saber que, en una cárcel, unas mujeres han creado un taller que produce hostias para la Misa, lo que les ofrece una ocasión de crecimiento personal y profesional.

Mujeres que cada día se empeñan en sacar adelante este trabajo, llevando a cabo un proyecto que une dimensión educativa, responsabilidad civil y un camino de rescate.

El grado de civilización de una sociedad se mide por el trato a los presos. Cuando las mismas manos que cometieron delitos son capaces de crear algo sagrado, como las hostias que encarnan el camino del renacer, eso es pura poesía.

Aus dem Vatikan

Der Papst ruft zum Dialog zwischen Kuba und den USA auf und erinnert an die Berufung zur Heiligkeit.

El Papa León  XIV ha llamado en el Ángelus a “un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia” ante la tensión entre Cuba y Estados Unidos. Ayer, junto a los obispos peruanos, inauguró un nuevo mosaico mariano y una estatua de Santa Rosa de Lima, y recordó la llamada universal a la santidad del Concilio Vaticano II.

OSV / Omnes-1 de Februar de 2026-Lesezeit: 5 Minuten

– Paulina Guzik, OSV News.

En el Ángelus de este primer domingo de febrero, y IV domingo del Tiempo Ordinario, el Papa León ha manifestado su “gran preocupación por las noticias sobre el incremento de tensión entre Cuba y los Estados Unidos de América, dos países cercanos”, y ha invitado a todos los responsables “a promover un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y toda acción que pueda incrementar el sufrimiento del querido pueblo cubano”. 

Tras estas palabras, pronunciadas tras el rezo del Angelus, ha rezado para que “la Virgen de la Caridad del Cobre asista y proteja a todos los hijos de esta amada tierra”. 

Bienaventuranzas: “luces que el Señor enciende en la historia”

En su meditación previa a la oración mariana del Ángelus, ante los miles de romanos y peregrinos en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre ha reflexionado sobre el Evangelio de las Bienaventuranzas, que la liturgia propone este domingo.

El Papa ha manifestado que “son luces que el Señor enciende en la penumbra de la historia, revelando el proyecto de salvación que el Padre realiza por medio del Hijo, con el poder del Espíritu Santo”.

“Él es el pobre que comparte su vida con todos, el manso que persevera en el dolor, el que trabaja por la paz y es perseguido hasta la muerte en cruz”, ha dicho el Sucesor de Pedro. “De este modo, Jesús ilumina el sentido de la historia; no la que escriben los vencedores, sino la que Dios realiza salvando a los oprimidos”.

R.D. Congo, Portugal, Mozambique, JJ OO en Italia

El Pontífice ha asegurado también su oración por las numerosas víctimas del derrumbe en una mina en la República Democrática del Congo. “Que el Señor sostenga a este pueblo, que sufre tanto”, ha dicho.  A continuación ha alentado a rezar por los difuntos y por quienes sufren a causa de las tormentas que en días pasados han golpeado Portugal, Italia meridional, y también en Mozambique, gravemente afectada por las inundaciones.

Los Juegos Olímpicos de Invierno en Italia, que se iniciarán el viernes próximo, y los Juegos Paralímpicos, han sido también objeto de la atención del Papa. León XIV desea “que estas grandes manifestaciones puedan constituir un fuerte mensaje de fraternidad, y revivir la esperanza de un mundo en paz”.

El papa León XIV, durante la inauguración de nuevo mosaico de la Virgen María y una estatua de Santa Rosa de Lima en los Jardines Vaticanos, el 31 de enero de 2026. (OSV News/Vincenzo Livieri, Reuters).

Mosaico de la Virgen María, y estatua de santa Rosa de Lima

Los Jardines del Vaticano dieron la bienvenida ayer a un nuevo mosaico mariano y una estatua de Santa Rosa de Lima, ambos creados por jóvenes artistas del Perú. La ceremonia emocionó al Papa León XIV, un Papa nacido en Estados Unidos que tiene al Perú en “un lugar especial” en su corazón, informa Paulina Guzik, editora internacional de OSV Nachrichten.

Al calificar la ceremonia de “ocasión alegre” mientras llovía sobre el Vaticano, el Papa dijo que la donación de los obispos peruanos, revelada con ocasión de su visita ad limina, “renueva los profundos lazos de fe y amistad que unen al Perú, un país tan querido para mí, con la Santa Sede”.

Profundos lazos con Perú

El embajador del Perú ante la Santa Sede invitó al Papa León a venir al Perú durante la ceremonia. Durante el acto del 31 de enero, Jorge Fernando Ponce San Román, compartió la “infinita gratitud de todo el pueblo del Perú a nuestro Papa León XIV por esta nueva expresión de cariño”, al colocar el mosaico y la estatua de la querida santa del Perú en los Jardines del Vaticano.

Monseñor Carlos Enrique García Camader, obispo de Lurín y presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, afirmó que la Santísima Virgen María en los Jardines Vaticanos “representará por siempre a nuestro pueblo, a nuestro pueblo peruano, profundamente mariano”. Ella, añadió el obispo, “en sus diversas advocaciones, representará lo que es el Perú: una fe inquebrantable, una esperanza firme y un pueblo marcado por la caridad”.

Obispos peruanos posan para una fotografía, con el nuevo mosaico de la Virgen María en los Jardines vaticanos a sus espaldas, el 31 de enero de 2026. El mosaico y una estatua de Santa Rosa de Lima fueron bendecidos por el Papa León XIV. (OSV News/Vincenzo Livieri, Reuters).

Artesanos de Don Bosco

“Reunidos en este hermoso lugar, donde todo nos habla del Creador y de la belleza de la creación, deseo expresar mi gratitud, en primer lugar, a los artistas que crearon estas obras y a todos los que hicieron posible que hoy podamos disfrutar de esta feliz ocasión. Y a toda la familia salesiana, justo en este día de la fiesta de san Juan Bosco”, dijo el Papa León XIII en los Jardines Vaticanos.

La creación de las dos obras fue confiada a la Familia de Artesanos Don Bosco, una comunidad de jóvenes artistas de los Andes peruanos, formados en arte e investigación religiosa por el padre Ugo De Censi, sacerdote salesiano que pasó 70 años en los Andes, creando entre otras obras eclesiales, escuelas artesanales para jóvenes desfavorecidos.

El joven artista peruano, Edwin Morales, creó la escultura, en mármol travertino blanco de Huancayo, Perú. Lenin Álvarez Medina, responsable del mosaico de la Virgen María, recordó al Padre Ugo como alguien que le cambió la vida. “Tuvo un profundo impacto en mi vida y en la vida de miles de jóvenes en Italia y Sudamérica”, dijo sobre el sacerdote que murió en 2018 después de fundar varios seminarios y escuelas artísticas en la región.

La imagen central de la Virgen Inmaculada del rico mosaico está rodeada por “siete de las advocaciones marianas más representativas del Perú”, señaló el artista, “entrelazadas con los colores nacionales como símbolo de unidad nacional”.

Universeller Ruf zur Heiligkeit

“Las dos figuras evocadas, nuestra Madre celestial y la primera santa latinoamericana, Santa Rosa de Lima, nos remiten al tema de la santidad”, afirmó el Papa al final de la ceremonia de descubrimiento de las dos obras, que bendijo y roció con agua bendita.

“Estas hermosas imágenes que contemplamos hoy nos recuerdan la grandeza de la vocación a la que Dios nos llama, es decir, la vocación universal a la santidad. Los animo a ser, con la gracia de Dios, testigos y ejemplos de esa santidad en el mundo de hoy”, dijo el Papa. 

“Porque esa es la voluntad de Dios: nuestra propia santificación (cf. 1 Ts 4,3; Ef 1,4), añadió, tras citar la Constitución Lumen Gentium, n. 40, del Concilio Vaticano II.

“Que la Virgen María y todos los santos intercedan en nuestro camino hacia la Patria celestial. Con gratitud, los bendigo de corazón”, concluyó el Papa.

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– Paulina Guzik es editora internacional de OSV News. Síguela en X @Guzik_Paulina

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Der AutorOSV / Omnes

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Der Sinn der Existenz 

En un mundo centrado en la eficiencia y las competencias, la educación católica recuerda que educar es acompañar la existencia. No se trata solo de formar profesionales, sino de ofrecer sentido, poniendo a la persona en el centro como lugar donde el Espíritu sigue actuando.

1 de Februar de 2026-Lesezeit: 2 Minuten

“La historia de la educación católica es la historia del Espíritu en acción”. Así se expresa el Papa León XIV en la carta apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza, escrita con ocasión del 60.º aniversario de la Declaración Conciliar Gravissimum Educationis, en la que el Concilio Vaticano II recordaba, entre otras cosas, que la educación no es una actividad accesoria, sino que constituye el tejido mismo de la evangelización.

En pleno siglo XXI, la pregunta sobre la pertinencia de la identidad católica en el terreno de la educación sigue siendo objeto de controversia. ¿Qué hace que una educación sea verdaderamente católica? ¿Podemos ofrecer algo al mundo que no pueda ser subsanado por la técnica, por la digitalización o por la inteligencia artificial?

La respuesta es afirmativa, evidentemente, pero no por su evidencia deja de ser complicada y retadora de llevar a cabo: el sentido de la educación iluminada por la fe es esto mismo: ofrecer un sentido. Cuando una institución de enseñanza de carácter católico olvida su ADN y adopta otras identidades, por muy loables que sean humanamente, traiciona la misma clave de su existencia. Poner a la persona en el centro es otorgar ese sentido de trascendencia: saber que cada ser humano “es un rostro, una historia, una vocación”, no un “perfil de competencias” (cfr. Carta Apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza, 4).

En un mundo obsesionado con la productividad, las notas de acceso y las competencias digitales, la educación católica tiene el reto de proponer una visión humanista de su labor, en la que se llegue no solo a la preparación profesional, sino a la comprensión de la vida de manera integral y hacerlo desde una plena vivencia de la comunión, en Cristo y con los demás. “Poner a la persona en el centro significa educar en la mirada larga de Abraham: hacerles descubrir el sentido de la vida, la dignidad inalienable, la responsabilidad hacia los demás”, subraya el Papa en el número 5 de Diseñar nuevos mapas de esperanza.

Educar es la primera tarea de todo ser humano: ya sea como profesor o como alumno. Este acompañamiento en el encuentro con el sentido de la vida comienza en la familia y se va ampliando, cada vez más, en los diferentes círculos sociales de cada uno de los seres humanos. Y una vez más, el testimonio emerge como la clave de esta tarea: pasar del adoctrinamiento al testimonio, de la teoría a la vivencia, es el reto que hoy y siempre marca la existencia, no solo de toda institución educativa católica, sino de cada uno de nosotros.

Erziehung

5 errores de la educación religiosa, según Dietrich von Hildebrand

En octubre de 1969, la revista Palabra (nº 50) publicaba un artículo del famoso filósofo y teólogo alemán Dietrich von Hildebrand sobre la enseñanza de la religión. Publicamos este mismo artículo con motivo del 60 aniversario de Omnes.

Dietrich von Hildebrand-1 de Februar de 2026-Lesezeit: 17 Minuten

Si queremos exponer las verdaderas notas de la educación en materia religiosa es indispensable que incluyamos el desenmascaramiento de los errores actuales que llenan el ambiente; debemos rebatir los «slogans» que confunden a mucha gente fiel y piadosa, porque no alcanzan a comprender el carácter herético de estos «slogans» y su incompatibilidad con la verdadera fe cristiana.

Hay cinco errores básicos que están abriéndose camino en la supuesta «reforma» de la enseñanza de la religión. Vamos a examinar brevemente cada uno de ellos.

1. El mito del «hombre moderno» 

El primer error es el mito del «hombre moderno» que proclama el cambio total de la naturaleza del hombre de nuestro tiempo. Se aduce que el hombre ha cambiado tan radicalmente que no podemos esperar que tenga la misma forma de acercarse a la fe y a la Iglesia, que tuvo en los pasados dos mil años. Porque el hombre vive ahora en un mundo industrializado, se cree que ha sufrido un cambio total; cada vez puede dominar más al mundo a través del progreso tecnológico. Y esto, supuestamente, le hace una criatura diferente. 

El mito del «hombre moderno» ha sido inventado por unos cuantos sociólogos, pero ha sido, desgraciadamente, aceptado por muchos como una verdad sencilla e indudable.

Ciertamente, la vida exterior ha cambiado mucho, pero el hombre mismo no ha cambiado. Los principios de su felicidad son los mismos que han sido siempre: el amor, el matrimonio, la familia, la amistad, la belleza, la verdad y, sobre todo, la paz del alma, una buena conciencia. Sus peligros morales son los mismos que lo fueron antes: la soberbia, la concupiscencia y sus frutos, las malas pasiones, la ambición desorbitada, la envidia, el deseo ciego de poder, la avaricia, la codicia, etc. Lo mismo puede decirse de las virtudes morales, cuya práctica se le exige: justicia, integridad, pureza, generosidad, humildad y caridad.

El hombre tiene hoy la misma condición que tenía antes, las mismas capacidades de inteligencia, de conocimiento y de voluntad libre; el mismo corazón que puede alegrarse y sufrir, el mismo destino. Tiene tanta necesidad de redención como antes. Las palabras de san Agustín se le aplican tanto como antes: «Nos has creado, Señor, para Ti, y nuestros corazones están inquietos hasta que encuentren su descanso en Ti».

En realidad, ¿cuál es la fuente de que se sirven los sociólogos para saber que el hombre de hoy ha cambiado totalmente? ¿En qué basan la existencia de este «hombre moderno»? ¿Han hecho, quizá, una encuesta y preguntado a cada hombre si él es un “hombre moderno”, con necesidades completamente diferentes, a quien ya no se aplican las mismas normas morales? Indudablemente, no.

¿Y cómo pueden, aquellos que proclaman al mismo tiempo que todo conocimiento está limitado por el tiempo, asumir que sus tesis sobre «hombre moderno» no serán objeto de risa dentro de cincuenta años?

 a) La naturaleza del hombre no cambia 

En realidad, la naturaleza del hombre no ha cambiado a través de la historia. Basta leer los diálogos de Platón o de Herodoto para ver que el hombre permanece siempre el mismo en su estructura básica. Hay un solo cambio radical en la historia: la venida de Cristo, la Redención del hombre a través de su muerte en la cruz, el don de la vida de la gracia a través del bautismo. Así, por su vocación a la santidad todo hombre está llamado a realizar este cambio dentro de sí mismo. 

A pesar de la identidad de la naturaleza del hombre a través de todas las épocas de la historia, hay, naturalmente, grandes diferencias entre hombres y hombres, en su mentalidad, en sus criterios morales e intelectuales… Pero estas diferencias se encuentran entre los hombres de cualquier época.

La pretensión, por tanto, del cambio completo en el hombre es un mito, no únicamente porque la naturaleza del hombre no ha cambiado básicamente, sino también porque el mismo «hombre moderno» es un mito: ¡como si en una época todos los hombres tuvieran la misma mentalidad y estructura! Es esta una pretensión completamente arbitraria sin ningún fundamento científico. De hecho, la diferencia de mentalidad entre los hombres de la misma época es aún más grande que el contraste entre las diferentes épocas. 

b) Una influencia fatal 

Este mito del «hombre moderno» tiene una influencia fatal en la educación, especialmente en la educación religiosa.

Existen demasiados pedagogos de religión que creen que al niño de hoy debe dársele una dieta religiosa completamente distinta. Dan por supuesto que la educación religiosa de tiempos pasados no puede ser provechosa hoy, y esto no porque tuviera defectos, sino porque iba dirigida a un joven que hoy ya no existe. Dan por supuesto que los métodos de enseñanza e incluso el contenido de la enseñanza, deben ser adaptados a este ser mítico, al «hombre moderno». Olvidan reconocer la igualdad básica de la naturaleza del hombre en todos los tiempos, incluso la identidad de la juventud.

El hombre ha tenido siempre las mismas necesidades espirituales, los mismos peligros (tal como el engaño de sí mismo), la misma falta de madurez durante la pubertad, las mismas tentaciones de la carne, la misma sed esencial de Dios del ánima naturaliter christiana, del alma «naturalmente cristiana».

La naturaleza del hombre está siempre propensa a la misma rebeldía contra la autoridad, por una parte; y es, por otra, el mismo ser fascinado por los falsos «maestros». El hombre siempre tiene en lo profundo de su alma la misma necesidad y la misma sed de dirección ejercida por una autoridad verdadera.

En lugar de ver todo esto, esos pedagogos caen víctima del ilusorio concepto del «joven moderno» que, por lo visto, sólo puede ser alcanzado a través de un tipo de educación religiosa completamente nuevo. Pero el peor efecto de este mito es que estos pedagogos creen que no solamente los métodos deben ser cambiados, sino también el contenido mismo de la educación religiosa… Es decir, la misma verdad religiosa debe adaptarse a esta mente moderna. Tal actitud lleva claramente a la vacuidad de querer modificar la revelación divina confiada al Magisterium de la Santa Iglesia y de querer adaptarla al supuesto espíritu de una época, lo cual es una contradicción. 

2. La experimentación 

El segundo error básico de la creencia de que para hallar el camino más eficaz de guiar las almas de la gente joven a una vida religiosa no formalista, sino vital ha de recurrirse a la experimentación. La base de esta noción de experimentación es la fetichización de la ciencia natural, la ingenua creencia de que el único método de conseguir cualquier certeza en el conocimiento es el del laboratorio; de ahí el «ángulo de visión experimental». Se olvida que esto puede conducir a resultados sólo en ciertos campos, y que su uso en otros es la máxima expresión del método anticientífico.

No tiene sentido —y es completamente imposible— usar el ángulo experimental en campos espirituales como la moralidad, religión, matrimonio, amor; y en materias intelectuales como lógica, epistemología, metafísica, estética o ética. En todos estos objetos, la única forma de obtener resultados es a través de un método completamente diferente. Todos estos son asuntos en los cuales puede y debe obtenerse un conocimiento intuitivo, una verdadera evidencia. Para todas estas cosas, los experimentos no tienen sentido. Nadie diría: debemos hacer experimentos para saber que 2 y 2 son 4, o para descubrir el principio de contradicción. 

Pero la experimentación en algunos de estos campos no puede ser desechada solamente porque no tiene razón de ser, porque es inaplicable y esteril, es decir, por razones epistemológicas; en algunos casos debe ser desechada también porque es inmoral, incompatible con la reverencia que ciertas cosas exigen o con la misma naturaleza de un ser.

La experimentación implica la posibilidad de un control y la repetición de un suceso bajo las mismas circunstancias. Ahora bien, hay muchos campos en los que las mismas circunstancias no pueden producirse en intentos sucesivos y en los que someter algo a prueba contradice, además, la misma naturaleza de ese algo.

Supongamos un hombre que dice: «vamos a hacer experimentos sobre la contrición»; debes primero cometer un robo, luego adulterio y después observaremos si tu contrición tiene las mismas características en ambos casos. Lo absurdo e inmoral de tal proposición debe parecer evidente a cualquiera que esté en su sano juicio.

No se trata únicamente de que la gravedad de cualquier pecado prohíba tal investigación experimental, sino que, además, es imposible hacer del pecar un objeto de experimentación. Ni la observación por otra persona, ni la observación propia pueden conducir a ningún resultado digno de consideración, porque la verdadera contrición está dirigida hacia Dios y basada en el hecho de que nosotros le hemos ofendido. En cuanto hago de ella un «experimento» a base de verla con una actitud neutral de laboratorio, deja de ser contrición. 

Esta clase de experimentación, terrible y vacía, no es sino una acción engañosa del tipo de las que se encuentran en el desafortunado libro de Masters y Johnson, donde la relación sexual se hace objeto de estudio de laboratorio. 

Todos sabemos el entusiasmo con que muchos defienden la experimentación en los campos de la liturgia y de la educación religiosa. Se cree que la experimentación es el remedio para superar el convencionalismo en la educación, que indudablemente se ha difundido mucho en los últimos tiempos.

La experimentación es aclamada como un método realista; nos pone en contacto vivo con la realidad, sustituye teorías por hechos, nos permite escuchar la realidad en su plenitud y variedad. Pero esta misma creencia de que la experimentación es la única forma de entrar en contacto vivo con la realidad, es teoría pura, abstracta y, además, errónea. Convierte la vida y la plenitud del ser, con todo su sabor, riqueza y belleza en un mero laboratorio. 

Para saber cuál es el mejor método de educación religiosa debemos ciertamente atender a la realidad. Pero este atender se opone, no sólo a teorías abstractas, sino también, en la misma medida, a la experimentación.

Atender a la realidad, en este contexto, significa, por una parte, un profundo análisis de la naturaleza de la religión, y, por otra, un análisis de la forma adecuada de transmitir la verdad religiosa a las almas. Esta segunda tarea exige un análisis del alma humana en general, y de la naturaleza de cada joven en particular. Lo que aquí es esencial es una actitud reverente, una admiración que es la base de la verdadera filosofía.

Supuesta esta actitud y también el deseo de comprender los elementos inteligibles del ser en su verdadera naturaleza, podemos esperar alcanzar un entendimiento más profundo de las verdaderas notas de la educación religiosa y descubrir las causas de fallos pasados. Tales verdades sólo se dejan captar por esta actitud reverente, cooperativa, y nunca por aquel acceso neutral de laboratorio. 

Es sencillamente inmoral hacer de las almas de los niños un objeto de experimentación con respecto a la única cosa necesaria, a la fundamental cuestión de la fe, de la unión con Cristo. Este enfoque socava ab ovo cualquier educación religiosa verdadera; es una especie de vivisección espiritual, una abominación a los ojos de Dios. 

3. La acomodación

El tercer error básico es el equívoco concepto de la «vitalización». Los nuevos pedagogos dicen que la religión no debería ser algo abstracto para el joven, algo separado de su vida diaria, algo sobre lo que él piensa en la Iglesia, pero que olvida rápidamente cuando sale; algo que es tan extraño, que está tan a las nubes que nunca se siente cómodo en ello, algo a lo que nunca se acaba de acostumbrar. Por eso, continúan estos seudo-reformadores, debemos presentar la religión de una manera que encaje en la vida diaria del joven, que se haga parte del mundo en el cual él normalmente se mueve y vive.

Debemos adaptar el contenido de la religión al tiempo presente; debemos adaptarla a la mentalidad de nuestra época de forma tal que el joven la pueda aceptar con facilidad. Las lecciones de religión se deben combinar con cosas que le diviertan y atraigan. 

Así también —siguen— el culto debe ser adaptado. La misa debe ser entremezclada con jazz y rock and roll para que el joven se encuentre como en casa. Verá entonces el culto religioso, no como una mera obligación aburrida, sino como algo alegre y vivo.

Como he señalado en mi libro El caballo de Troya en la ciudad de Dios, esta idea de una «religión viva» descubre una ignorancia completa de la naturaleza de la religión y de la revelación cristiana. Trae consigo, no la vivificación, sino el entierro de la religión. La verdadera vivificación de la religión consiste precisamente en lo opuesto. 

Sin duda, el mal de una religión meramente «convencional» estaba en los últimos muy extendido en los cincuenta años antes del Concilio Vaticano Il. Por religión convencional entiendo aquella en que el hombre considera su relación con Cristo y con su Iglesia como una simple legalidad, similar a la que tiene hacia el Estado del que es ciudadano. Es católico porque nació católico y pertenece a la Iglesia, igual que pertenece a su familia y a su país. Cumple las obligaciones derivadas de este hecho como algo que se espera de él: así va a misa los domingos, y al menos una vez al año se confiesa y comulga. Se casa en la Iglesia, y no se vuelve a casar si tiene la desgracia de separarse, etc. 

De esta forma la religión se considera como una parte normal de la vida convencional del hombre, algo que encaja en su forma de vivir. Este hombre no tiene el más ligero deseo de inquirir sobre la religión en la que nació. Pero nunca realiza una confrontación real con Cristo Nunca se da cuenta de la necesidad que el hombre tiene de redención; nunca llega a hacerse cargo de que Cristo nos ha redimido. Nunca siente el mundo de Dios, un mundo absoluto, nuevo y sagrado. No tiene ojos espirituales para la realidad sobrenatural que se nos ha revelado en la Santa Humanidad de Cristo.

Este hombre religioso convencional nunca se ha asombrado ante el milagro que es la existencia misma de la Iglesia, ante el hecho de que ella ha engendrado innumerables santos, siendo cada uno de ellos una prueba inequívoca de la redención del mundo por Cristo. Nunca ha visto en el santo un ejemplo luminoso del motivo mismo de nuestra vida, la mismísima razón de ser de nuestra existencia: glorificar a Dios a través de nuestra transformación en Cristo, llegar a ser una nueva criatura en Cristo. 

Tan pronto como hemos comprendido la verdadera naturaleza de la religión viva, existencial, que es la antítesis genuina de una religión meramente convencional, vemos fácilmente que el intento de enturbiar la diferencia entre lo natural y lo sobrenatural es precisamente la forma de convencionalizar la religión, y de socavar la posibilidad de un verdadero cristianismo vivido.

Los fallos del pasado tenían sus raíces en el hecho de que las verdades religiosas eran presentadas de una manera abstracta, conceptual. La sorprendente realidad de lo sobrenatural y su radical diferencia de lo natural, nunca fue elaborada de una forma y con un estilo correcto; es decir, de manera que diera al estudiante una conciencia viva e intuitiva de las grandes cosas que tenía delante de sí. 

La fe, entonces, se hizo convencional, porque nadie preparaba suficientemente las almas de los niños para un conocimiento de la belleza y gloria infinitas de la Revelación de Cristo; nadie desarrolló suficientemente su sentido hacia lo sagrado, la belleza intrínseca de la santidad, para percibir el abismo que separa la santidad de la simple eficiencia; nadie le descubrió suficientemente la diferencia entre cualquier felicidad humana y la felicidad última que sólo Jesús puede derramar en el alma de todo el que cree en Él y le ama, una felicidad que puede estar presente y ser saboreada ya en esta vida terrena. 

Una amarga ironía 

¡Y qué amarga es la ironía con que ahora nos enfrentamos! Lo que antes se omitía como una especie de modorra burocrática es aquello a lo que algunos de hoy apuntan de una forma sistemática, explícita y consciente: el oscurecimiento de la diferencia entre lo sagrado y lo profano, la supresión del sentido de lo sobrenatural. Y esto se hace a guisa de desconvencionalizar la fe y de hacerla viva. Es una cura singular que intenta combatir la enfermedad a base de producir una mayor abundancia de la misma enfermedad. Y conste que no es éste un caso de inmunizar por inoculación.

La «cura» del secularismo es prescrita por esos pedagogos que han perdido la verdadera fe. Ya no entienden los planos radicalmente diferentes en el alma del hombre: aquél al que Dios llama y donde el hombre es atraído hacia Él, y aquél al que llaman los placeres mundanos, el espíritu del mundo. Están satisfechos con que la gente joven se sienta atraída a la enseñanza religiosa. Nunca preguntan por qué los jóvenes son atraídos: ¿están atraídos por el auténtico mundo de Cristo? ¿o es que lo que se les ofrece ha sido adaptado al ambiente y al espíritu que les rodea, en un mundo desacralizado y deshumanizado que, naturalmente, tiene un atractivo propio hasta tal punto que el contenido de la religión está completamente falsificado? 

4. Un credo secularizado

Y esto me lleva a la consideración de un cuarto error. En su afán por hacer que la enseñanza de la religión tenga éxito, los «nuevos pedagogos» olvidan la naturaleza del verdadero éxito, que es lo único que interesa. Están satisfechos si un medio tiene éxito, aunque este éxito sea completamente antitético a su fin genuino. Socavan el significado auténtico y raison d’être de la educación religiosa, que es exclusivamente transmitir a la gente la enseñanza de la Iglesia, plantar en sus almas una fe profunda, viva, inconmovible y promover en ellos el amor a Cristo, un deseo pleno de seguirle y de vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. 

Estos pedagogos se felicitan por el brillante éxito de su «nuevo enfoque» en la enseñanza religiosa; no parecen darse cuenta de que el atractivo de su método se compró a base de repudiar, por su parte, las mismas verdades y realidades sobrenaturales que supuestamente trataban de impartir.

Su «éxito», entonces, es comparable al del cirujano que se jacta: «La operación ha sido un éxito brillante, pero el paciente ha muerto». Así, el fin al que tienden y que da su sentido a la operación se sacrifica por la brillantez de la operación.

La fe de cualquier joven que ha sufrido este tratamiento desgraciado no es ya la verdadera fe cristiana. Un credo secularizado y humanitario que carece de las características básicas de la Revelación de Cristo, ha sido inculcado en su mente. No cree ya en el pecado original, en la necesidad de redención, en el hecho de que hemos sido redimidos por la muerte de Cristo en la Cruz. No cree ya en la única cosa necesaria: nuestra transformación en Cristo, nuestra amorosa relación personal con Cristo.

Ignoran completamente la verdadera caridad que puede nacer exclusivamente en el corazón del que ama Dios sobre todas las cosas; a Dios tal y como se ha revelado a Sí mismo en Cristo. El conocimiento de la fe que tienen no incluye el papel de la contrición, el horror al pecado, la gloriosa unión sobrenatural de todos los miembros en el Cuerpo Místico de Cristo. 

¿Qué sentido, qué significación tiene una enseñanza religiosa, qué derecho tiene a existir si lleva a un credo que tiene más afinidad con el New York Times que con el Evangelio y el depósito de la fe? ¿Qué importa que muchos jóvenes sean atraídos a esta enseñanza seudo religiosa?

¿Por qué la gente es atraída a esta enseñanza seudo religiosa? ¿Qué tiene de particular que este seudo catolicismo sea fácil y alegremente aceptado por la juventud; que «coopere» con el maestro sin dificultad? Este éxito es, en realidad, un éxito falso. Puede quizá, satisfacer la vanidad del maestro, pero es el sepelio de la fe verdadera y la traición de la verdadera vocación del maestro. Esta operación de enseñar ha sido realmente un «éxito»: ¡la fe de los estudiantes está muerta! 

Hay que presentar la fe auténtica 

La verdadera antítesis de un cristianismo convencional es la vitalidad enraizada en la auténtica fe católica, la fe inconmovible en el Credo que nuestro Santo Padre el Papa Pablo VI proclamó solemnemente al final del año de la fe. Es el profundo amor a Cristo, la decisión de seguirle, el anhelo por Él, el amor a su Iglesia, el alcance y la posesión de su belleza y esplendor, la honda gratitud a Dios por todos sus dones. 

Si entendemos lo que antecede, podemos más claramente elaborar las notas de una verdadera educación religiosa y los requisitos para que sea realmente fructífera.

En primer lugar, el contenido de nuestra fe no puede presentarse como un tema más del saber, a la manera de la historia o de las matemáticas. Debe presentarse en su absoluta singularidad, en el espíritu de la misa del Sábado de Pascua: Anuntio vobis gaudium magnum, os anuncio un gran mensaje de alegría.

Las verdades fundamentales deben presentarse a los jóvenes oyentes de tal forma que les sea transmitida la atmósfera inefablemente santa de la revelación. Un aura sobrenatural debe rodear estas verdades: la creación del mundo y del hombre, la caída de Adán, el pecado original, la Revelación del Antiguo Testamento, Dios que habla a Abrahám y a Moisés, la formidable Revelación del Decálogo y la voz solemne, abrumadora de todos los profetas, especialmente de Jeremías e Isaías, y luego el inefable misterio de la Encarnación, la Epifanía de Dios en Cristo, la revelación del mismo Dios en la Santa Humanidad de Cristo, los milagros de Cristo. Sus palabras eternas, su muerte en la cruz, su gloriosa Resurrección y Ascensión, y Pentecostés, el nacimiento de la Santa Iglesia. 

5. El maestro

Todo esto requiere una fe profunda por parte del maestro. Nunca podemos sobreestimar la importancia de la irradiación de la personalidad del maestro, su propio acercamiento reverente a estos misterios y su delicadeza por evitar cualquier impresión de dejadez, autocomplacencia y vulgaridad en su estilo.

No solamente debe estar hondamente enraizado en la fe cristiana -en su amor y fidelidad a la Iglesia—, sino que debe también emanarlo en su manera de enseñar, en su diálogo con los estudiantes. Su profundo sentido de lo sobrenatural y su amor a Cristo deben empapar su enseñanza. Y en ese momento el estudiante no debe ser para él un chiquillo que va a la escuela, un alumno corriente como en las otras asignaturas, sino más bien un alma infinitamente amada por Cristo. 

El maestro de religión que quiera tener verdadero éxito ha de evitar una falta que se ha cometido con frecuencia en el pasado: el abuso de autoridad. La autoridad dura, pedante, burocrática impuesta a los niños y jóvenes es, en sí misma, algo desafortunado, y lo es dentro del contexto de la educación religiosa. Sin embargo, debemos insistir enérgicamente en que una ausencia completa de autoridad es todavía mucho peor: un débil ceder a los caprichos de los jóvenes o una familiaridad afectada, un tono de camaradería, el usar un tono, como expresión francesa, de frère et cochon. 

Al acercarse al muchacho de una manera recalada, en la que una noble reserva se entrelaza con un gran amor, el maestro deberá actuar con una auténtica autoridad. Debe también tratar de mostrar a la gente joven la belleza y dignidad de la verdadera autoridad y su diferencia de la seudo autoridad que tan fácilmente se apodera de la juventud. Me refiero a la seudo autoridad de aquellos que tienen la habilidad de impresionar a los jóvenes con sus slogans, con su supuesta independencia y a base de presentarse como los pioneros del futuro, como los oráculos modernos, de moda.

Una tarea grande e importante, especialmente hoy, es estimular en la gente joven una actitud escéptica hacia esos profetas modernos pero falsos. Estos profetas han de ser desenmascarados y reconocidos como lo que son: hombres superficiales. Sus teorías, en su mayor parte contradictorias, han de ser puestas al descubierto. Y ellos mismos han de ser estigmatizados, dada su condición pasajera, como moscas efímeras. 

Libertad o esclavitud 

Nunca será bastante todo lo que el maestro haga para mostrar que ser fascinado por la seudo autoridad de los falsos profetas es la mayor esclavitud intelectual y una abdicación de la propia libertad. Por el contrario, someternos a la sagrada autoridad de Dios y de su Santa Iglesia, nos hace libres. Nos da la posibilidad de verla todo en su verdadera luz, de descubrir la verdadera jerarquía de bienes, de ser liberados de los instintos gregarios y, sobre todo, de la esclavitud a nuestra propia soberbia. 

En este contexto debe mencionarse un gran fallo de la educación religiosa del pasado: la omisión de mostrar la belleza y profundidad de los bienes naturales nobles como el amor humano, la amistad, el matrimonio y la belleza en la naturaleza y en el arte. Esto fue una gran equivocación.

Cuando el maestro despierta en el muchacho su sentido por los bienes naturales nobles y muestra la diferencia entre estos y los bienes meramente pasajeros o bienes mundanos está preparando el alma de su alumno para la ascensión a bienes incomparablemente más altos, a los bienes sobrenaturales. Estos bienes naturales nobles son un reflejo de la gloria infinita de Dios, un gran regalo de su bondad. Tienen la capacidad de evocar la nostalgia por el Absoluto, a quien reflejan de una manera natural. San Agustín subraya esto admirablemente en sus Confesiones. 

Ciertamente los bienes creados pueden separarnos de Dios si nos apegamos demasiado a ellos, si los convertimos en ídolos. Pero, por otra parte, también tienen esta gran misión positiva: arrastrar nuestras mentes hacia arriba y preparar nuestras almas para el mensaje sobrenatural de Dios.

Y cuando hemos encontrado a Cristo, cuando nuestro corazón ha sido tocado por el bien sobrenatural, cuando llegamos a aprehender la incomparable superioridad de lo sobrenatural sobre lo natural, entonces los verdaderos bienes naturales no se descartan. Antes bien, son transfigurados por Cristo y somos incluso capaces de comprender su valor más hondamente. «En la luz vemos la luz», dice el salmista.

Una de las tareas más urgentes de la educación religiosa hoy día es desarrollar el sentido moral de los alumnos, despertar en sus almas el sentido de la fascinadora belleza y esplendor de los valores morales y un profundo horror al síntomas más catastróficos de decadencia espiritual y una amenaza singular para una relación verdadera con Cristo.

Y también aquí debemos decir que, con frecuencia, el mundo de la moralidad ha sido presentado de una manera demasiado abstracta, demasiado negativa. Afirmaciones sobre la bondad y maldad de un acto se han basado sobre argumentos débiles. Esto tiene que ser corregido. Hay que exponer la importancia última de las categorías del bien y del mal moral. Hay que insistir en la primacía de los valores morales sobre todos los demás valores. Solamente los valores morales tienen proyección eterna. Ya Sócrates veía esta primacía de una manera grandiosa cuando dijo: «Es mejor para el hombre sufrir la injusticia que cometerla.» 

Una responsabilidad grave 

La responsabilidad del educador religioso en el momento presente es grande. En medio de las olas de apostasía entre los católicos, en medio de la deplorable desintegración que está ocurriendo en la Iglesia, es una tarea difícil pero hermosa remar contra corriente y ayudar a establecer una fe católica firme e inconmovible en las almas de los jóvenes.

Es bella la tarea de despertar en los jóvenes el verdadero amor a Cristo, el deseo fuerte de una mayor unión con Él, la decisión firme de seguir los mandamientos de Dios y el propósito de acercarse a todos los bienes naturales nobles con la luz de Cristo y con profunda gratitud a Dios.

Para cumplir esta tarea a conciencia, el educador religioso tendrá que enfrentarse con muchas persecuciones provenientes no sólo del mundo, sino también, y especialmente, de los falsos hermanos. Pero tales persecuciones nunca le seducirán hasta el punto de llevarle a hacer componendas. Las palabras de Nuestro Señor deberán estar siempre en la mente del maestro: «Al que escandalizare a uno de estos pequeñuelos que creen en mí, más le valiera que le colgasen al cuello una piedra de molino de asno y le hundieran en el fondo del mar». 

Como en todas las tareas difíciles, sin embargo, podemos sacar gran consuelo de las palabras de San Pablo: «Nada puede separarnos del amor a Cristo». Que los fieles maestros de religión emprendan su tarea, grande y noble, llenos de esperanza y de ardor ferviente. Que recuerden que Nuestro Señor dijo: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.»

Der AutorDietrich von Hildebrand

Filósofo y teólogo alemán. Converso al catolicismo en 1914, tuvo que huir de Alemania por su firme oposición de intelectual al nacional socialismo.

¿Qué hice frente al ICE?

Las imágenes del ICE disparando en la calle o deteniendo a un niño evidencian hasta qué punto el miedo ha sustituido a los valores cristianos que dieron forma a Occidente.

31 de Januar de 2026-Lesezeit: 4 Minuten

Las dramáticas imágenes de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EEUU (ICE) abatiendo a tiros a ciudadanos en mitad de la calle o deteniendo a un niño de cinco años son una nueva muestra del alejamiento de Occidente de sus raíces cristianas.

La polémica operación de control migratorio que lleva a cabo el Gobierno federal es fruto del miedo irracional al inmigrante, miedo que funciona muy bien como herramienta electoral en contextos de incertidumbre y crisis económica. Pero el miedo no ha sido nunca motor de nuestra civilización, esa que Trump dice defender.

El miedo no levantó catedrales ni universidades; el miedo no promovió los derechos humanos ni la creación de hospitales, escuelas e instituciones sociales; el miedo tampoco impulsó a nadie a lanzarse mar adentro a buscar nuevas rutas comerciales y ensanchar el mundo. Por el contrario, es el miedo el que nos lleva a temer a la vida humana y a promover el aborto y la eutanasia; es el miedo el que nos lleva a asustarnos de la precariedad y a promover una economía egoísta y excluyente; es el miedo el que nos lleva a temer las relaciones humanas y a rechazar la familia y preferir ciudades de «singles» en lugar de auténticos pueblos; es el miedo el que nos lleva a las guerras y a diseñar armas de destrucción masiva.

Algunos, sin embargo, tratan de azuzar el temor a las personas migrantes acusándolas de ser las culpables de acabar con nuestra cultura, cuando lo cierto es que son ellos, en muchas ocasiones, los que mantienen los valores que aquí hemos perdido. Valores como la familia, el cuidado de los mayores, la solidaridad o la práctica religiosa son firmemente defendidos por quienes vienen de fuera sirviendo de freno a la deriva secularista europea y norteamericana.

¡Tenemos tanto que aprender de los migrantes! ¡Tienen tanto que enseñarnos sobre no tener miedo! «En un mundo oscurecido por guerras e injusticias, incluso allí donde todo parece perdido –nos recordaba León XIV este verano– los migrantes y refugiados se erigen como mensajeros de esperanza. Su valentía y tenacidad son un testimonio heroico de una fe que ve más allá de lo que nuestros ojos pueden ver y que les da la fuerza para desafiar la muerte en las diferentes rutas migratorias contemporáneas».

Claro que hay que regular los flujos, claro que hay que defender el derecho a no migrar y combatir a las mafias que trafican con personas, claro que hay que proteger a las sociedades de quienes se aprovechan de la acogida de una comunidad para hacer el mal y claro que hay que exigir a los inmigrantes respeto por la cultura y las leyes del país que los acoge; de ahí los cuatro verbos que el Papa Francisco repetía: acoger, proteger, promover e integrar; pero nos seguiremos hundiendo en la miseria si no incorporamos gente con ganas de vivir, con esperanza e ilusión de abrir nuevos caminos, nuevas rutas, nuevos horizontes. Cerrándose el cielo, Occidente ha dejado de soñar con la tierra prometida, con la providencia de Dios en medio del desierto y ha preferido quedarse en Egipto comiendo cebollas. A la sociedad del bienestar le aterrorizan quienes no tienen llenos los graneros y sí que creen en el futuro, quienes sí se arriesgan por un mundo mejor, quienes son capaces de dejar atrás sus seguridades atravesando el desierto y se lanzan al vacío, solo confiando en Dios. ¡Aprovechemos esa riqueza que nos traen!

En España, el Gobierno ha anunciado la regularización extraordinaria de medio millón de inmigrantes. No han sido los partidos quienes han promovido esta medida, hay que recordarlo, sino el pueblo y las organizaciones sociales, entre ellas la Conferencia Episcopal Española, Cáritas o CONFER. La Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que ha acabado logrando esta medida extraordinaria ha sido firmada por nada menos que 600.000 ciudadanos y 900 entidades, lo que la convierte en la ILP con más apoyos de la historia. 

Es una muy buenísima noticia para Europa, porque los 500.000 inmigrantes que vivían en tierra de nadie, a pesar de evitar el derrumbe de nuestra tasa de natalidad, pagar impuestos para nosotros y mantener nuestro tejido productivo y de servicios, van a recuperar su dignidad humana y van a transmitirnos su esperanza, esa que hemos perdido por el camino. Y también es muy buena noticia porque en nuestro mundo polarizado, donde si eres de un bando no puedes ser del otro, esta ILP promovida por los obispos y aprobada finalmente, aunque de aquella manera, por la izquierda más radical, también supone un rayo de esperanza de que el diálogo y la búsqueda del bien común aún es posible. 

Y si a alguno le sigue moviendo el discurso del miedo, más miedo debería darles leer ese cimiento de nuestra civilización que es Mateo 25 con aquel señor que reprendía a los suyos diciendo: «tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”. Entonces también estos contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”. Él les replicará: “En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”. Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna», hasta aquí la cita.

Y ahora, hagámonos esta pregunta: ¿Y yo? ¿Qué hice cuando el Señor fue forastero? ¿Qué hice frente al ICE?

Der AutorAntonio Moreno

Journalist. Hochschulabschluss in Kommunikationswissenschaften und Bachelor in Religionswissenschaften. Er arbeitet in der Diözesandelegation für die Medien in Málaga. Seine zahlreichen "Threads" auf Twitter über den Glauben und das tägliche Leben sind sehr beliebt.

Bücher

Padre nuestro que estás en el cielo

Una meditación sobre el Padrenuestro que revela su riqueza espiritual y su invitación a un diálogo auténtico con Dios y con los demás.

Javier García Herrería-31 de Januar de 2026-Lesezeit: 2 Minuten

El joven sacerdote italiano Luigi Maria Epicoco —reconocido por su labor como escritor y columnista en L'Osservatore Romano— hilvana sencillas y profundas reflexiones de la oración cristiana por excelencia. Con un estilo accesible, el autor ofrece una lectura actualizada de cada invocación del Padrenuestro, subrayando su dimensión comunitaria y la lógica del amor de Dios para con sus hijos. 

Aunque hay nueve obras de Epicoco publicadas en castellano, el autor se dio a conocer especialmente por su obra “Sal, no miel: Por una Fe que escuece”, donde ofrecía una provocadora reflexión criticando la tendencia a suavizar el mensaje cristiano para hacerlo más digerible.

En esta ocasión, Epicoco logra también una meditación iluminadora sobre la plegaria fundacional del cristianismo, demostrando cómo cada palabra pronunciada por Jesús contiene grandes joyas espirituales: desde la filiación divina, hasta la exigencia del perdón como puente entre cielo y tierra. Un libro que transforma la oración más repetida en un camino de autenticidad humana y compromiso fraterno.

Para entender el tono del libro, puede servir como muestra este texto: “Inmediatamente después de la palabra ´Padre`, Jesús pone el adjetivo posesivo ´nuestro`. No usa el adjetivo ´mío` por una razón muy sencilla: la condición para dirigirnos a Dios como Padre es reconocernos hermanos entre nosotros. La paternidad de Dios y la fraternidad entre nosotros no pueden separarse. Nuestra relación con Dios no puede estar en contradicción con la relación con nuestros hermanos y hermanas: ´Si alguno dice: Amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve. Y hemos recibido de Él este mandamiento: quien ama a Dios, ame también a su hermano`”. 

La obra de Epicoco aclara malentendidos sobre la oración y explica sus fundamentos. Subraya que orar es un diálogo íntimo con Dios, “el alfabeto de los amantes”, y un encuentro personal transformador donde se habla “con Jesús cara a cara”. Cada frase del Padrenuestro es vista como parte de un camino espiritual paso a paso: no son frases sueltas, sino un recorrido que va desde descubrir a Dios como Padre (“¡Abba!”) hasta enfrentar el mal (“No nos dejes caer…”).

Padre nuestro que estás en el cielo

Autor: Luigi Maria Epicoco
Leitartikel: St. Paul's
Anzahl der Seiten: 106

Un debate interesante, ¿pueden los laicos ser directores espirituales?

Tal vez el debate no consista en decidir si los laicos pueden dirigir almas, sino en clarificar qué entendemos por dirección espiritual.

30 de Januar de 2026-Lesezeit: 3 Minuten

Un reciente vídeo publicado por Netz der Netze ha puesto sobre la mesa, con serenidad y buena doctrina, una cuestión delicada y muy actual: los abusos espirituales en el contexto de la dirección espiritual. En la conversación participan tres sacerdotes de reconocida buena doctrina y grandes evangelizadores en las redes sociales —Pachi Bronchalo, Jesús Silva y Antonio María Doménech— que ofrecen criterios valiosos y necesarios. Conviene escucharlos con atención. 

Son tres sacerdotes a los que tengo en gran estima, procuro seguir sus publicaciones y he podido saludar en algunas ocasiones, es decir, que no tengo ninguna gana de abrir polémicas polarizadoras tan típicas de nuestro tiempo, también en el ámbito eclesial. Sin embargo, sí quiero plantear algunas preguntas que me surgen tras ver el vídeo.

Entre sus muchas aportaciones interesantes destaca una idea fundamental: la verdadera dirección espiritual no anula la libertad del dirigido. El acompañante no “manda”, no decide por el otro ni suplanta su conciencia. Ofrece su opinión, ayuda a discernir, ilumina el camino, pero deja siempre a la persona ante Dios. Por eso —subrayan— quizá sería más adecuado hablar de Begleitung que de Adresse en sentido fuerte. En tiempos de confusión y heridas reales, insistir en esto es no sólo oportuno, sino imprescindible.

Un debate interesante

Ahora bien, el interés del vídeo no se agota en estas acertadas advertencias. Al contrario, abre un debate de fondo que merece ser pensado con calma. Los tres intervinientes sostienen que la dirección espiritual propiamente dicha, en sentido estricto, corresponde a los sacerdotes, por estar especialmente capacitados para “dirigir almas”. Y aquí surge la pregunta —incómoda, pero inevitable—: ¿es realmente así?

Porque la experiencia viva de la Iglesia parece decir algo más matizado. Hoy existen numerosas instituciones, movimientos y realidades eclesiales donde los laicos acompañan espiritualmente a otros laicos, y lo hacen con fruto, seriedad y fidelidad a la fe. ¿Debemos afirmar que eso no es dirección espiritual? Y si no lo es, ¿cómo lo llamamos? ¿Acompañamiento? ¿Orientación espiritual? ¿Escucha creyente? El problema no es solo terminológico sino que requiere de una explicación teológica, eclesiológica y pastoral.

El paradigmático ejemplo de las monjas

La dificultad aumenta si miramos a la historia. Durante siglos, incontables monjas han ejercido una auténtica dirección espiritual sobre otras hermanas, y no pocas veces también sobre sacerdotes y obispos. Basta pensar en figuras como Teresa de Jesús o Catalina de Siena. ¿Diremos que aquello no era dirección espiritual? ¿Que carecía de una dimensión esencial por no proceder de un ministro ordenado?

La historia de la Iglesia respalda esta visión de un acompañamiento espiritual no ligada estrictamente al orden sacerdotal, encontrando en las mujeres consagradas sus mayores exponentes. Ya en los siglos IV y V, las llamadas «Ammas» o Madres del Desierto, como la Amma Sinclética, eran buscadas por su agudo discernimiento para dar una «palabra de vida» a quienes se internaban en el desierto. 

Otra figura clave fue santa Teodora de Alejandría, consultada por numerosos monjes por su capacidad para explicar la diferencia entre la tentación y el pecado.

El esencial papel de los sacerdotes

Conviene recordar aquí un punto teológico básico: el sacramento del Orden confiere una gracia específica para realizar determinados actos —celebrar la Eucaristía, absolver los pecados, administrar los sacramentos—, pero no otorga automáticamente una gracia exclusiva para el discernimiento espiritual ajeno. La capacidad para acompañar almas nace también de la experiencia de Dios, de la prudencia, del conocimiento de la vida interior y del don de consejo, que el Espíritu Santo concede a quien quiere.

Nada de esto resta valor al papel insustituible del sacerdote en la vida espiritual, especialmente cuando la dirección se entrelaza con la confesión sacramental. Pero quizá sí invita a afinar más el lenguaje y las categorías. Porque si reservamos el nombre de “dirección espiritual” solo a lo que hacen los sacerdotes, corremos el riesgo de deslegitimar —aunque no sea esa la intención— una inmensa labor silenciosa y fecunda que se da en la Iglesia desde hace siglos.

El testimonio de Juan Pablo II

Frente a las visiones que restringen el acompañamiento del alma al estamento clerical, el propio Juan Pablo II ofreció en su libro Don y Misterio un testimonio excepcional sobre el laico Jan Tyranowski, un humilde sastre de Cracovia. El Pontífice no solo lo definió como “un hombre de una espiritualidad particularmente profunda”, sino que reconoció que de él “aprendí los métodos elementales de autoformación” que marcarían su vida. 

Lejos de ser un mero organizador de grupos, Tyranowski ejerció una verdadera dirección espiritual que resultó determinante, pues el futuro Papa admitió que su vocación sacerdotal tomó fuerza “gracias también al mencionado influjo” de este trabajador manual, quien le introdujo en la mística de San Juan de la Cruz».

Qué es acompañar almas

Tal vez el debate no consista en decidir quién puede o no puede dirigir almas, sino en clarificar qué entendemos por dirección espiritual, qué límites tiene, y cómo evitar que se convierta en control, dependencia o abuso. Y, sobre todo, en reconocer que el verdadero director de las almas no es otro que el Espíritu Santo. Todos los demás, ordenados o no, somos —cuando lo hacemos bien— simples servidores y mediaciones.

Porque, al final, la pregunta sigue ahí, reclamando respuesta: si no llamamos dirección espiritual a lo que no hacen los sacerdotes, ¿qué nombre le ponemos? Y lo que no se nombra bien, difícilmente se cuida bien.

Der AutorJavier García Herrería

Herausgeber von Omnes. Zuvor hat er für verschiedene Medien gearbeitet und 18 Jahre lang Philosophie auf Bachillerato-Ebene unterrichtet.

Berufung

Fray Augusto Ramírez: un mártir moderno del sigilo sacramental

La causa de su martirio reconoce con claridad este elemento central: Fray Augusto fue asesinado in odium fidei, por negarse a traicionar el sigilo sacramental,

Fernando Armas-30 de Januar de 2026-Lesezeit: 2 Minuten

En los últimos años, el sigilo sacramental de la confesión ha sido objeto de un cuestionamiento creciente en algunos ordenamientos jurídicos occidentales. En países como el Reino Unido, Australia y Estados Unidos se han promovido iniciativas legislativas que pretenden imponer obligación de denuncia a los ministros ordenados, incluso cuando la información haya sido obtenida en el contexto del sacramento de la penitencia. Estas propuestas suelen justificarse por la necesidad de prevenir y perseguir delitos graves, pero introducen una tensión inédita entre el poder civil y una práctica religiosa que en la Iglesia se considera esencial.

En este contexto de presión normativa y debate público, resulta especialmente significativa una noticia reciente que remite a un testimonio extremo de fidelidad al sigilo sacramental. El 22 de enero de 2026, el papa León XIV aprobó el decreto que reconoce el martirio de Fray Augusto Ramírez Monasterio, sacerdote franciscano guatemalteco asesinado en 1983, en el marco del conflicto armado interno que marcó trágicamente la historia del país.

Una historia de coraje

Los hechos se remontan a junio de 1983, cuando, tras un ofrecimiento gubernamental de amnistía a combatientes guerrilleros, un hombre conocido como Fidel Coroy decidió acogerse a esa posibilidad. Antes de iniciar los trámites civiles, acudió a confesarse con Fray Augusto en la iglesia de San Francisco El Grande, en Antigua Guatemala, parroquia de la que el fraile era responsable desde 1978. Tras la confesión, y movido por un criterio pastoral elemental, Fray Augusto intentó ayudarlo a regularizar su situación ante las autoridades, acompañándolo en ese proceso.

Ambos fueron detenidos en un destacamento militar. Coroy fue separado del sacerdote y sometido a golpes y maltrato por parte de las milicias gubernamentales. Fray Augusto, por su parte, permaneció varias horas bajo custodia, intimidaciones y maltrato psicológico antes de ser liberado.

A partir de ese momento, la situación de Fray Augusto se volvió cada vez más precaria: continuó ejerciendo su ministerio bajo la presión constante de los militares, llegando incluso a recibir amenazas de muerte. El punto decisivo de la persecución: que Fray Augusto revelara el contenido de la confesión del exguerrillero Fidel Coroy. Su negativa firme culminó en su secuestro, tortura y asesinato en noviembre de 1983.

La causa de su martirio reconoce con claridad este elemento central: Fray Augusto fue asesinado in odium fidei, por negarse a traicionar el sigilo sacramental, incluso a costa de la propia vida. El reconocimiento del martirio de Fray Augusto Ramírez Monasterio nos vuelve a recordar la sacralidad de la confesión más allá de obligaciones civiles.

Bücher

Arm wie Christus, reich an Freude: Der heilige Franz von Assisi

El Año Jubilar de san Francisco convocado para 2026 invita a redescubrir la pobreza evangélica, la identificación con Cristo y la alegría profunda que brota de una vida vivida en paz.

José Carlos Martín de la Hoz-30 de Januar de 2026-Lesezeit: 4 Minuten

Hace unos días recibíamos la agradable noticia de que el santo Padre León XIV había convocado para este año 2026 un año jubilar dedicado a san Francisco, que durará desde el 10 de enero de 2026, hasta el 10 de enero de 2027. Ojalá que al final de este tiempo nos conceda el regalo de una encíclica o documento apostólico sobre la enseñanza del santo de Asís tan querido por todo el pueblo cristiano. 

La pobreza franciscana

El santo Padre con ese año dedicado a san Francisco desea recordar sencillamente el octavo centenario de la muerte del “Poverello”, como denominan en Italia a uno de sus santos más venerados y queridos y visitados en Asís donde se guardan sus restos y también ahora los de Carlo Acutis.

Precisamente, en el decreto publicado el 16 de enero por la Penitenciaria apostólica se recuerdan las ilusiones del santo Padre expresadas en unas palabras muy sintéticas, pero muy precisas, que “cada fiel cristiano, siguiendo el ejemplo del Santo de Asís, se convierta en modelo de santidad de vida y testigo constante de paz”.

Finalmente, en ese decreto se recuerda que para lucrar la indulgencia plenaria basta con visitar cualquier lugar relacionado con san Francisco o la familia franciscana, finalmente el decreto recuerda las condiciones generales que han de observarse para lucrar la indulgencia “con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Santo Padre), aplicable también en forma de sufragio por las almas del Purgatorio”.

Precisamente, en el trabajo de Giogio Agamben, al que nos vamos a referir seguidamente, se tratará exhaustivamente de la relación entre la primitiva regla franciscana y el derecho, y en esas páginas descubriremos el alto concepto de la pobreza para san Francisco y para los grandes autores de la espiritualidad cristiana. Precisamente, en el siglo XXI con las grandes desigualdades entre el Norte y el Sur y dentro de los propios países occidentales, es muy importante que apliquemos las enseñanzas de la pobreza a la vida de los cristianos de toda clase y condición en ese año jubilar dedicado a san Francisco de Asís.

Identificación con Cristo

De muy diversas maneras nuestro autor, Giogio Agamben, tratará del concepto “Altísima pobreza”, puesto que el total desprendimiento de los bienes de la tierra es una de las características más esenciales de san Francisco. Esa “Altísima pobreza” tiene mucho que ver con la vida de Jesús narrada con toda naturalidad en los Evangelios y en el Nuevo Testamento.

El desprendimiento y, a la vez, la libertad en el uso de los bienes materiales tan necesarios para poder vivir y desarrollar la intensa actividad de la vida oculta y pública de Jesús, marcará la pobreza de los primeros cristianos.

Señora pobreza “Dama del corazón”, la denominaba san Francisco, y con esas palabras, tomadas en toda su dignidad y categoría está tratando una cuestión tan delicada, pues, como explicará Giorgio Agamben muchos sabios teólogos y canonistas se enzarzaron duramente tras la muerte de san Francisco para discutir sobre la regla y el derecho, sobre el uso y la propiedad de los bienes materiales (119).

Esas grandes diatribas, vistas ahora con la perspectiva del tiempo, pueden parecernos discusiones bizantinas o debates de escuela sin el mayor interés. Pero la lectura de aquellas apasionadas quoadlibetales nos está hablando de la radicalidad de la santidad de la vida cristiana (162). 

Ciertamente, se trata de una cuestión que afecta de lleno al corazón: “Ubi thesaurus cor” (Mt 6,21) “Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón”. En ese sentido, la solución la dio el propio san Francisco cuando afirmaba que amar e imitar a Jesucristo era la regla básica del cristiano, la regla de vida de todo aquel que desee amar e imitar a Jesucristo es identificarse plenamente con Él (152).

La alegría y la paz como esencia del carisma franciscano

Inmediatamente, hemos de recordar que, como afirmaba muchas veces el venerado cardenal Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo de Sevilla, franciscano desde sus tiempos de de la universidad de Valladolid, la esencia de los franciscanos no era la pobreza sino la alegría. En efecto, lo más importante que aprenderemos de este año jubilar de san Francisco era su profunda alegría, su buen humor y su optimismo, frutos de un inmenso amor a Dios y a las almas.

Siempre recordaré la anécdota que me contó fray Carlos Amigo Vallejo en una de nuestras largas conversaciones. Refería cómo en una de las primeras reuniones de los franciscanos a las afueras de Peruggia, en el césped, estaban unos trescientos llegados de todos los lugares donde estaban establecidos. Estaban en silencio y oración cuando san Francisco se levantó y exclamó: “Grandes promesas hemos hecho a Dios”. Al cabo de un rato volvió a levantarse: “Más grandes aún son las promesas que Dios nos ha hecho a nosotros”. Finalmente volvió a hablar por tercera y última vez, antes de bendecirles y despedirles a todos: “¡Seamos fieles a nuestras promesas y Él será fiel a las suyas!”.

Siempre se suele afirmar que la alegría es la resultante, la consecuencia de tener la paz en el corazón fruto de estar viviendo la oración, el padrenuestro, que Jesús nos enseñó: “Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo”. Si procuramos pensar en lo que Jesus y los demás puedan necesitar de nosotros y nos aprestamos a dárselo descubriremos que lo primero que necesitan los demás es una sonrisa (173).

Precisamente, el santo Padre León XIV lo primero que hizo al ser elegido desde el balcón de la plaza de san Pe4dro fue recordarnos:”La paz sea con vosotros” y pedirnos que fuéramos constructores de la unidad y de la paz.

Es significativo que ese es el objetivo de este nuevo año jubilar que sucede al año jubilar de la esperanza. Recordemos las palabras de León XIV al convocar el año de san Francisco: que “cada fiel cristiano, siguiendo el ejemplo del Santo de Asís, se convierta en modelo de santidad de vida y testigo constante de paz”.

La alegría es consecuencia de sabernos hijos queridísimos de Dios como tantas veces subrayó san Josemaría desde que descubrió la confianza en Dios Padre en uno de los momentos de mayor vida mística, en un tranvía cerca de la calle Atocha de Madrid.

Altísima pobreza. Reglas monásticas y forma de vida.

Autor: Giorgio Agamben
Leitartikel: Adriana Hidalgo editora
Seiten: 219
Jahr: Buenos Aires, 2018
Lateinamerika

Chile, en camino de prohibir la maternidad subrogada

La Comisión de Familia de la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad un proyecto que prohíbe y sanciona la maternidad subrogada en Chile, considerando la práctica contraria a la dignidad de mujeres y niños y una forma de mercantilización de la gestación.

Pablo Aguilera-30 de Januar de 2026-Lesezeit: 2 Minuten

La Comisión de Familia de la Cámara de Diputados aprobó en general, por unanimidad (nueve votos a favor de todo el espectro político), el proyecto que prohíbe y sanciona la maternidad subrogada en Chile.

La propuesta expone como fundamento para prohibir la maternidad subrogada en Chile que es contraria a la dignidad de las mujeres, niños y niñas, además de verla como una forma de mercantilización de la gestación.

En esa línea, la propuesta plantea establecer la nulidad de pleno derecho de los contratos de gestación por sustitución y disponer que la filiación materna se determine por el parto.

Medidas legales

Asimismo, el proyecto tipifica como delitos la intermediación, promoción, organización y comercialización de la maternidad subrogada, incluyendo la participación de profesionales de la salud y conductas que se aprovechen de la vulnerabilidad de las mujeres. Estas infracciones podrían ser sancionadas con penas de cárcel y multas.

Por otra parte, la iniciativa también propone incorporar medidas preventivas en los ámbitos sanitarios y de adopción. Por ejemplo, prohibir la transferencia de óvulos con fines reproductivos o la adopción por parte de personas o parejas que hayan participado en acuerdos de maternidad subrogada.

La Sala de Diputados deberá votar el proyecto en los siguientes meses y, si es aprobado pasaría al Senado para su estudio y votación.

Contexto internacional

El «Grupo de expertos de Casablanca para la abolición universal de la maternidad subrogada” celebra el voto unánime y transversal por el cual la Comisión de Familia de la Cámara de Diputados de Chile aprobó, en general, este proyecto de ley. Destacan que este voto reunió a diputados de izquierda, centro y derecha, y marca un paso decisivo en el proceso legislativo y reconoce claramente la necesidad de prohibir esta práctica.

Cabe recordar unas palabras del Papa León XIV al Cuerpo diplomático el 9 de enero de 2026: “existe la práctica de la subrogación. Al convertir la gestación en un servicio negociable, se viola la dignidad de ambos, tanto del niño, que queda reducido a un “producto”, como de la madre, al explotar su cuerpo y el proceso generativo y alterar la vocación relacional original de la familia”.

En América Latina, la gestación subrogada no está regulada legalmente en la gran mayoría de los países. Solo dos estados mexicanos, Tabasco y Sinaloa, lo regulan en sus códigos civiles. Otros dos países, Brasil y Uruguay, la permiten de forma muy restringida. En cambio, dos estados mexicanos, San Luis Potosí y Querétaro, son los únicos territorios de América Latina donde se prohíbe explícitamente. 

Aus dem Vatikan

El Papa señala la urgencia de transmitir la fe con Cristo en el centro

El Papa recibe a los trabajadores del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y destaca su servicio a la Iglesia.

Redaktion Omnes-29 de Januar de 2026-Lesezeit: 2 Minuten

El Papa recibió en audiencia a los trabajadores del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, a quienes dirigió palabras de reconocimiento por la labor que desempeñan al servicio de la Iglesia universal. Durante el encuentro, el Pontífice subrayó “el valioso servicio que realizan con el fin —como dice la Constitución Praedikat Evangelium— de ‘ayudar al Romano Pontífice y a los obispos en el anuncio del Evangelio en todo el mundo, promoviendo y tutelando la integridad de la doctrina católica sobre la fe y la moral, basándose en el depósito de la fe y buscando también una inteligencia cada vez más profunda ante las nuevas cuestiones’ (n. 69)”.

Últimos documentos del dicasterio

En su intervención, el Papa hizo un repaso de los principales documentos publicados por el dicasterio en los años 2024 y 2025. Sin embargo, no mencionó el documento Supplicaner Fiducien, publicado el 18 de diciembre de 2023, que suscitó un amplio debate en la Iglesia.

Entre los textos citados se encuentran la Nota Gestis verbisque, sobre la validez de los Sacramentos (2 de febrero de 2024); la Declaración Dignitas infinita, sobre la dignidad humana (2 de abril de 2024); las Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fenómenos sobrenaturales (17 de mayo de 2024); la Nota La Reina de la Paz (19 de septiembre de 2024); la Nota Antiqua et nova (28 de enero de 2025), dedicada a la relación entre inteligencia artificial e inteligencia humana; la Nota doctrinal Mater Populi fidelis, sobre los títulos marianos (4 de noviembre de 2025); y, finalmente, la Nota doctrinal Una caro. Elogio de la monogamia, sobre el valor del Matrimonio como unión exclusiva entre un hombre y una mujer (25 de noviembre de 2025).

Die Weitergabe des Glaubens

En el actual contexto de cambio de época, el Santo Padre valoró positivamente que la reunión plenaria de los miembros del Dicasterio haya reflexionado sobre el tema de la transmisión de la fe, al que calificó como un “asunto de gran urgencia en nuestro tiempo”.

Según León XIV, no se puede “ignorar que se ha producido una ruptura generacional en la transmisión de la fe cristiana, especialmente entre las nuevas generaciones que ya no perciben el Evangelio como un recurso fundamental para su existencia”.

Siguiendo el magisterio del Papa Francisco, el Pontífice recordó que “queremos ser una Iglesia que no se mira solo a sí misma, que es misionera, que mira más allá, a los otros; una Iglesia que anuncia el Evangelio a través de la fuerza de la atracción. No es la Iglesia la que atrae, sino Cristo”.

El protagonismo exclusivo de Cristo

El Papa León XIV recordó que la Iglesia no debe anunciarse a sí misma, sino a Cristo, fuente de toda verdadera atracción misionera.

En su discurso, advirtió contra el protagonismo personal y subrayó que cada bautizado debe mantener la identidad de un «simple y humilde trabajador en la viña del Señor», dejando que sea la caridad de Cristo la que actúe a través de la mediación eclesial.

La gestión de los casos de abuso

Antes de concluir el encuentro, el Papa se refirió a otra de las principales responsabilidades del Dicasterio para la Doctrina de la Fe: la gestión de los casos de abusos procedentes de todo el mundo. En este contexto, destacó su función de apoyo a los obispos y a los superiores generales, subrayando que “es un ámbito muy delicado donde es fundamental que siempre se honren las exigencias de la justicia, la verdad y la caridad”.

Aus dem Vatikan

El cardenal Woelki abandona el Camino Sinodal Alemán

El cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia, anunció que ha decidido poner fin a su participación en el Camino Sinodal Alemán y que no asistirá a la sexta asamblea del proceso, que comenzará el 29 de enero.

OSV / Omnes-29 de Januar de 2026-Lesezeit: 3 Minuten

El cardenal Rainer Maria Woelki, de Colonia, se despidió del Camino Sinodal Alemán y dijo que no participará en la próxima sexta asamblea, que comenzará el 29 de enero.

«Para mí, el Camino Sinodal ha terminado», dijo en una entrevista con la emisora Domradio de la Iglesia alemana. Originalmente, se habían acordado cinco sesiones, «y yo participé en ellas», dijo.

El cardenal Woelki argumentó que es urgente una aclaración teológica del proyecto, iniciado en 2019, y añadió: «Estoy verdaderamente convencido de que todos los implicados, incluidos los del Camino Sinodal, quieren en última instancia lo mejor para la Iglesia».

Sin embargo, señaló que las opiniones sobre el camino para lograrlo son diferentes.

Origen del Camino Sinodal Alemán

El Camino Sinodal alemán se puso en marcha como un proceso de reforma en respuesta a un informe de 2018 conocido como el estudio Mannheim, Heidelberg y Gießen, o MHG, que documentaba los abusos sexuales generalizados por parte del clero en Alemania entre 1946 y 2014. Las conclusiones provocaron la indignación pública y presionaron a los obispos alemanes para que abordaran las fallas sistémicas dentro de la Iglesia. Originalmente planeado como una iniciativa de dos años, el Camino Sinodal se prolongó debido a la pandemia de COVID-19 y finalmente concluyó en 2023.

Su objetivo declarado era examinar cuestiones como el ejercicio del poder en la Iglesia, la moralidad sexual, la vida sacerdotal y el papel de la mujer, en el contexto de la crisis de abusos.

Sin embargo, el proceso se convirtió rápidamente en objeto de controversia, sobre todo debido a los llamamientos a revisar las enseñanzas tradicionales de la Iglesia sobre la homosexualidad, la ordenación de mujeres y el celibato sacerdotal.

Obispos de todo el mundo advirtieron que el Camino Sinodal corría el riesgo de separar a los católicos alemanes de la Iglesia universal, argumentando que se basaba demasiado en ideologías sociológicas y políticas en lugar de en las Escrituras y la tradición.

En 2022, el Vaticano declaró formalmente que el Camino Sinodal no tenía autoridad para cambiar la doctrina o el gobierno, una medida que los líderes de la Iglesia alemana criticaron públicamente. El propio Papa Francisco expresó su profunda preocupación y advirtió que el proceso estaba impulsado por las élites y la ideología, en lugar del Espíritu Santo, comentarios que agravaron aún más las tensiones entre Roma y los obispos alemanes.

La opinión de Woelki

El cardenal Woelki declaró a Domradio que tenía la impresión de que «a partir de cierto momento, el Camino Sinodal en Alemania se convirtió principalmente en la implementación de ciertas posiciones político-eclesiásticas» y que no se puede discutir todo sin ideas preconcebidas. «Por poner un ejemplo deliberadamente exagerado: no podemos votar si Jesús resucitó de entre los muertos», afirmó el prelado de Colonia.

El difunto Papa Francisco, así como su sucesor, el Papa León XIV, «recalcaron repetidamente que la sinodalidad es un proceso espiritual, una herramienta para la evangelización». Según esta interpretación, la sinodalidad sin evangelización es «simplemente inconcebible», declaró el cardenal Woelki a Domradio.

Por lo tanto, la asamblea sinodal «no tiene la tarea de evaluar lo que un obispo local o una diócesis en particular ha implementado a partir de las decisiones del Camino Sinodal».

Para el cardenal, la sinodalidad significa «escucharse atentamente unos a otros; todos pueden aportar su perspectiva. Y, sobre todo: escuchar juntos lo que nos dice el Espíritu Santo, deliberar y discernir juntos».

Valores comunes

Sin embargo, la decisión final recae en «quien ha sido investido con el cargo», subrayó el arzobispo de Colonia. En la Iglesia católica, el obispo tiene «el poder de decisión final sobre su diócesis, un poder que le ha sido conferido por el mismo Cristo».

«Prometí proteger la fe de la Iglesia y recorrer el camino en mi diócesis en unidad con el Papa. Tengo la intención de seguir cumpliendo esta promesa», dijo el cardenal, añadiendo que, al mismo tiempo, le resulta «difícil aceptar la idea de formar parte de un organismo en el que 27 obispos diocesanos, 27 miembros del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) y otros 27 miembros aún por elegir deliberan y deciden juntos». Y eso, en última instancia, es de lo que se trata el Camino Sinodal, «aunque se intente expresarlo de otra manera», señaló.

El cardenal Woelki describió la actual polarización dentro de la Conferencia Episcopal Alemana como una carga, y afirmó: «Las tensiones me preocupan porque no quiero sugerir que alguien no quiera lo mejor». También hizo hincapié en la importancia de mantener el diálogo.

Al hablar sobre la situación política mundial, el cardenal dijo: «Donde el poder es sinónimo de razón, la sociedad y la moral se vuelven brutales. Se viola la dignidad humana y se ignoran los derechos personales. Esto conduce a una sociedad deshumanizada».

El cardenal Woelki concluyó la entrevista subrayando la necesidad de restablecer un conjunto de valores comunes: «Diálogo en lugar de violencia, fiabilidad, protección de los vulnerables, solidaridad y justicia».

Der AutorOSV / Omnes

Todo el mundo cree en Dios cuando se menea el avión

Unos minutos de turbulencias en un avión bastaron para que muchos recordáramos que no lo controlamos todo y que siempre hay algo más grande que nosotros.

29 de Januar de 2026-Lesezeit: 3 Minuten

El pasado domingo viví unas terribles turbulencias en un avión de vuelta a Madrid. Muchos pasajeros gritaban y otros tantos, como yo, rezábamos en silencio. Al aterrizar sin ningún percance, se sucedieron risas nerviosas y comentarios de alivio. Una de las pasajeras le decía a su compañera: “yo he rezado hasta un padrenuestro y hacía siglos que no lo hacía”. Fue entonces cuando me acordé de la famosa canción de Leiva en la que recita la frase: “todo el mundo cree en Dios cuando se menea el avión”. Nunca una estrofa me había hecho sentirme tan identificada.

La escena no deja de ser reveladora. En cuestión de minutos, personas que quizá llevaban años sin pronunciar una oración, sin pensar en Dios o incluso negándolo abiertamente, acudían a Él con una naturalidad casi instintiva. Como si, en el fondo, hubiera una certeza escondida que solo sale a la superficie cuando desaparece la ilusión de control. Mientras todo va bien, mientras creemos tener la vida bajo dominio, Dios parece prescindible. Pero cuando el suelo —o el aire— se mueve, algo dentro del ser humano busca amparo en lo eterno.

Uno puede pasar el día entero disfrutando de lo que Dios nos da —la vida, la salud, el amor, la belleza, incluso la rutina— y vivir completamente ajeno a Aquel que ha creado y sostiene todo eso. Consumimos los dones como si fueran derechos adquiridos, sin detenernos a pensar en su origen. Y, sin embargo, al llegar las turbulencias es cuando decidimos recurrir a algo más grande que nosotros mismos. No al dinero, no al éxito, no a la autosuficiencia, sino a Dios.

Israel también se acordó de Dios

Este comportamiento no es nuevo. Ya se veía en el pueblo de Israel. Cuando llegaron a la tierra prometida, después de haber sido liberados de la esclavitud, se acomodaron, se olvidaron de Dios y comenzaron a adorar a dioses que no lo eran. Pero cuando llegaba el hambre, la guerra o el exilio, entonces sí clamaban al Dios verdadero. En la necesidad reconocían lo que en la abundancia habían ignorado. La historia se repite, siglo tras siglo, persona tras persona.

Es curioso —y a la vez muy humano— cómo en los peores momentos acudimos al único que, en el fondo, sabemos que puede ayudarnos. Tal vez porque la cercanía de la muerte nos vuelve honestos. Nos recuerda que no somos invencibles, que no lo controlamos todo y que nuestra vida pende de un hilo mucho más frágil de lo que nos gusta admitir. En esos instantes, las máscaras caen y aparece la pregunta esencial: ¿qué hay más allá de mí?

Aprender a morir, aprender a vivir

La muerte, o su amenaza, tiene ese poder. Nos obliga a mirar al Cielo, incluso a quienes pasan la vida ajenos a él. Como decía san Agustín, “nos hiciste, Señor, para Ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”. Quizá por eso, cuando el avión nos sacude, el corazón recuerda lo que la mente había querido olvidar.

Tal vez las turbulencias no estén ahí solo para asustarnos, sino para recordarnos que no estamos solos, que hay Alguien más grande que nosotros, incluso cuando solo nos acordamos de Él en medio del miedo.

Tal vez por eso cobra tanto sentido la frase de Montaigne: “aprender a morir es aprender a vivir”. Las turbulencias nos colocan frente a lo esencial. En ese instante desaparecen las certezas falsas y solo queda la verdad desnuda: no lo controlamos todo. Aprender a morir no es desear el final, sino aceptar nuestra fragilidad y, desde ahí, vivir con mayor conciencia. 

Quien ha mirado de frente la posibilidad de morir aprende a agradecer más, a vivir con menos soberbia y a no olvidar tan fácilmente a Dios cuando todo vuelve a ir bien. Porque si solo nos acordamos de Él cuando el avión se mueve, quizá no hemos aprendido aún a vivir.

Spanien

Claves cristianas en el cooperativismo de Mondragón

Nacido en Mondragón en 1951, el movimiento cooperativo impulsado por José María Arizmendiarrieta se ha convertido en un referente mundial, demostrando que una empresa basada en la propiedad compartida, la solidaridad y la primacía de la persona puede ser competitiva, crecer y transformar la sociedad.

Agustín González Enciso-29 de Januar de 2026-Lesezeit: 3 Minuten

El movimiento cooperativo que surgió en Mondragón, desde 1951, ha dado lugar a tres grupos corporativos (Corporación Mondragón, Grupo Ulma y Grupo Orona) que aglutinan cerca de 300 empresas y emplean a unas 80.000 personas en 40 países. Una historia de éxito que ha pasado a los libros de Management. En origen y en esencia, es un cooperativismo basado en la propiedad y gestión comunes: los trabajadores son socios capitalistas y cada uno tiene un voto en la asamblea. (Aunque la expansión ha exigido posteriormente algunas modificaciones).

¿Cómo se ha llegado hasta aquí? Una explicación es la admiración y asombro de los primeros que siguieron a Arizmendiarrieta, cuyos testimonios se recogen en vídeos y escritos. Todos se sintieron entusiasmados por sus ideas, su impulso y su ejemplo. Los protagonistas de las primeras cooperativas de Mondragón hicieron suyas esas ideas y se lanzaron a la aventura. Según sus testimonios, ser propietario y trabajador a la vez, unir capital y trabajo en la misma persona, compartir esa situación de manera solidaria, resultó tremendamente atractivo para aquellos jóvenes que veían la posibilidad de realizar inquietudes sociales que ellos mismos tenían. 

Los de la primera hora con don José María, y los que llegaron después, señalan que Arizmendiarrieta, o la doctrina cooperativa, les cambió la vida. Les llenaba de satisfacción ser creadores, hacer algo desconocido, capaz de dar nueva vida; era el atractivo del trabajo solidario e innovador. Vieron esas ideas como revolucionarias y atisbaron su potencial transformador de la empresa y de la sociedad. Esas ideas abrían más posibilidades que el trabajo convencional. Percibían otro mundo, un campo distinto, inexistente, que podría hacerse realidad. Ilusionaba una revolución pacífica, sin ideología política, que podría hacer mucho bien. Don José María sabía ver el futuro y transmitía ilusión y esperanza.

Señalo tres aspectos del sentir de ese modelo cooperativo: esfuerzo, conocimiento e influjo social. Fue necesario esforzarse, asumir riesgos. Sacar adelante las cooperativas comportó trabajo y renuncias. Fueron innumerables las horas de trabajo para formar empresas nada fáciles en sus inicios, afrontando, a la vez, problemas familiares, la entrega de las mujeres que, al principio tuvieron que renunciar a trabajar fuera de casa para alentar y ayudar a sus maridos a hacer las cooperativas. Había que vivir esperanzados en que aquello saldría adelante, obrar con virtudes personales (laboriosidad, generosidad, sobriedad, paciencia, magnanimidad). Este talante forma la manera de ser de un cooperativista. Para que haya cooperativas, antes tiene que haber cooperativistas. A cambio, la igualdad entre todos facilitaba el compañerismo y una implicación común en sacar adelante sus empresas, haciendo horas extraordinarias o trabajos que no les competían; la solidaridad llegaba también a la vida cotidiana.

También había que saber, adquirir conocimiento. Las cooperativas triunfarían siendo competitivas, fabricando productos innovadores, lo cual exigía formación. Arizmendiarrieta ya había dado importancia a la formación humana y técnica de los aprendices, pero habría que seguir estudiando y conseguir una especialización. No solo para ser buenos técnicos, también mejores personas. Se necesitaba saber más y ser conscientes de que eran imperfectos, pero perfectibles, capaces de transformarse ellos mismos y su entorno. 

De ahí los beneficios sociales de su trabajo. Detrás de lo inmediato (hacer la cooperativa), el ideal cooperativo contiene elementos atractivos que proceden de principios de la Doctrina Social de la Iglesia (destino universal de los bienes, la persona en el centro, no la ganancia; trabajo que permita desplegar las capacidades de las personas, una economía al servicio del ser humano…). Ante el dilema comunidad individuo, prevalece la comunidad. Ello exige practicar la austeridad en la misma empresa, usar bien los activos financieros, no despilfarrar ni hacer gastos superfluos. Todo eso beneficia a los propios trabajadores y al común, pues su actividad se puede ampliar a actividades solidarias, como cooperativas de viviendas o de consumo, además de extender una mentalidad responsable. La rentabilidad de las cooperativas llega a más personas porque el valor generado se reparte.

¿Esta visión humanista, de raigambre cristiana, rebaja las expectativas de crecimiento? La respuesta es el éxito de las empresas y grupos cooperativos que existen. Si se hace bien, la solidaridad es tan rentable como cualquier empresa bien gestionada. Hoy es posible entender la primacía de la persona, el bien común y la solidaridad, valores históricos de Occidente, aunque cueste encontrar quien los encarne. Pero hay síntomas de esperanza porque las cooperativas siguen existiendo y pueden contribuir a renovar la mentalidad económica general.

Der AutorAgustín González Enciso

Universidad de Navarra. Colaborador de Arizmendiarrieta Kristau Fundazioa

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Berufung

Las voces de Juana de Arco: del estereotipo al arquetipo

No parece que Juana de Arco peleara cuerpo a cuerpo ni que matara nadie. Reclama piedad para los supervivientes rivales ingleses, les facilita los sacramentos y exige virtud a los soldados de su propio ejército.

Enrique Aubá-29 de Januar de 2026-Lesezeit: 10 Minuten

Juana de Arco (1412-1431), atractiva y compleja figura histórica. La niña que escuchaba voces; la joven que lideró al ejército francés en nombre de Dios para cambiar el curso de la guerra de los Cien Años; la chica que prefería vestir con ropa de chico; la mujer que murió en la hoguera acusada de brujería y herejía; la que, siglos después, sería proclamada modelo de santidad por la misma Iglesia que la había condenado. Mujer determinada, espiritual y mística; líder militar carismática, emblema y estandarte; poliédrica, controvertida y en gran medida desconocida. Objeto de múltiples estereotipos —la loca, la heroína, la bruja, la feminista, la santa—. Arquetipo de la mujer libre y de la libertad de conciencia.

Icono desafiante y atemporal. Fiel a sí misma, a sus voces, a su conciencia, a Dios. Coherente y valiente, fuerte y enamorada, con un agudo e irónico sentido del humor. Hizo lo que entendía que Dios le pedía, y al mismo tiempo, lo que le daba la gana. Existencialmente obediente y libre.

Comprender la complejidad de Juana de Arco en toda su profundidad requiere situarla históricamente y desprenderse de los prejuicios propios de la óptica actual. Lo primero es recordar algunos datos esenciales. Juana de Arco vivió entre 1412 y 1431. Murió en la hoguera con diecinueve años, después de haber liderado —con solo diecisiete— al ejército francés del bando armagnac. 

En 1429 participó decisivamente en la liberación de Orleans y en la coronación en Reims del legítimo heredero al trono, el futuro Carlos VII de Francia, lo que supuso un giro estratégico clave en la guerra de los Cien Años. Pero… ¿por qué fue Juana a la guerra? ¿Por qué terminó muriendo en la hoguera? ¿Y qué hay de las voces que supuestamente escuchaba? Para responder a estas preguntas es imprescindible atender al contexto político, bélico y eclesial de la época.

La guerra de los Cien Años

La guerra de los Cien Años, que se desarrolló entre 1337 y 1453, fue un enfrentamiento fundamentalmente entre Inglaterra y Francia, aunque atravesado por una profunda guerra interna. Tuvo numerosos antecedentes: motivos territoriales, tensiones dinásticas y conflictos de derechos sucesorios. En síntesis, Inglaterra se apoderó de territorios franceses, mientras en Francia se exacerbaba una guerra civil.

Nos interesan especialmente las décadas previas a Juana de Arco. Carlos VI de Francia estaba incapacitado por la locura: padecía una grave psicosis sin caracterizar, en la que destacaba una creencia —delirio— de que su cuerpo estaba hecho de vidrio. La rivalidad entre los duques de Borgoña y de Orleans derivó en una guerra civil abierta. En este contexto, Enrique V de Inglaterra obtuvo una aplastante victoria en la batalla de Azincourt (1415). 

La situación se complicó con la alianza anglo-borgoñesa tras el asesinato, en 1419, del duque Juan de Borgoña. Parte de Francia, bajo influencia borgoñesa, firmó con Enrique V el Tratado de Troyes en 1420, desheredando al delfín Carlos —hijo de Carlos VI—, quien contaba con el apoyo de la facción armagnac (Orleans).

En este escenario entra en juego Juana de Arco. En 1429 lideró la liberación de Orleans y acompañó al delfín Carlos hasta su coronación en Reims, deslegitimando el Tratado de Troyes y dando un giro decisivo a la guerra. Juana sería apresada en 1430 y ejecutada en la hoguera en 1431. Años después, en 1435, el Tratado de Arrás disolvió la alianza anglo-borgoñesa y permitió la reunificación de Francia. Con el tiempo, la guerra se inclinó a favor del reino francés, que expulsó a los ingleses del continente y puso fin al conflicto en 1453.

Juana de Arco fue clave en este giro de la guerra, y lo hizo no simplemente «en nombre de Dios» sino «por mandato de Dios».

La Iglesia, los papas y el cisma de Occidente

Para comprender a Juana también debemos conocer la situación de la Iglesia y, en concreto, del papado. En el siglo XV, todo el cristianismo europeo era católico; aún no había tenido lugar la separación luterana (1517) ni el cisma anglicano (Enrique VIII, 1538). Por ello, la guerra entre Francia e Inglaterra fue un conflicto entre reinos cristianos católicos, no una guerra de religión como las que se sucederían en Europa durante los siglos XVI y XVII.

A pesar de que peleaban entre fieles del mismo credo, Dios sí tomaba partido; eso nadie lo dudaba. Los ingleses interpretaron que Dios se había pronunciado a favor de Inglaterra con la contundente victoria de Enrique V en Azincourt, mientras que Juana de Arco entendía que Dios se posicionaba del lado de Francia, cuando sentía que la llamaba a la guerra para liberar Orleans, unificar Francia y defenderla frente a Inglaterra. 

Este fue, de hecho, el motivo por el que Juana fue ejecutada en la hoguera: la Iglesia en la zona inglesa consideraba que las voces de Juana no podían ser del cielo y, en consecuencia, solo podían ser del maligno. Una vez terminada la guerra, la Iglesia revisó el juicio, reconoció el atropello y la restauró de la acusación de herejía. Siglos después, a comienzos del siglo XX, será beatificada y canonizada.

Es también interesante lo relacionado con el papado. La Iglesia estaba inmersa en el llamado cisma de Occidente —seguimos dentro del catolicismo—, también conocido como cisma de Aviñón. Tuvo lugar entre 1378 y 1417, es decir, superpuesto a la guerra de los Cien Años y previo a la entrada en acción de Juana de Arco. Durante estas décadas hubo dos papas, uno en Roma y otro en Aviñón. Incluso llegó a haber tres papas desde poco antes del nacimiento de Juana: en 1409 se había convocado el Concilio de Pisa para solucionar el conflicto entre Roma y Aviñón, pero ninguno de los dos papas se presentó. Como resultado, ambos fueron depuestos y se eligió a un tercero.

Unos detalles de la complejidad de la situación: había un papa en Roma —el primero fue Urbano— y otro en Aviñón —el primero fue Clemente—. El papa de Aviñón se trasladó en un determinado momento a Peñíscola, conocido como el Papa Luna. El tercero en discordia, resultado del Concilio de Pisa, fue Alejandro V, quien se instaló en Bolonia; su pontificado duró menos de un año y le sucedió Juan XXIII. Por su parte, Gregorio XII (de Roma) convocó el Concilio de Constanza en 1414 y renunció al papado; los terceros papas fueron anulados, se eligió a Martín V en Roma, mientras que el Papa Luna (Benedicto XIII) continuó en Peñíscola hasta su fallecimiento en 1423, a los 94 años.

Esta crisis del papado tuvo repercusiones directas en la guerra entre Inglaterra y Francia: Inglaterra apoyaba principalmente al papa de Roma, mientras que Francia respaldaba al de Aviñón.

Un apunte: no debe confundirse el cisma de Occidente —con papas en Roma y Aviñón— con el período previo del papado en Aviñón, cuando había un solo papa desplazado por motivos de seguridad, y que concluyó con la vuelta a Roma, en parte gracias a Santa Catalina de Siena.

Cuando nace Juana de Arco en 1412, el cisma estaba en sus años finales, con tres papas; y cuando entra en acción en 1429, ya solo permanecía el pontífice de Roma, aunque el recuerdo de más de un siglo de papas y antipapas en Aviñón seguía muy presente. Por ello, en Francia no se hablaba demasiado de Roma mientras se enfrentaban a los ingleses, que habían apoyado al papa romano durante toda la guerra.

Voces, psicopatología y mística

Volvamos a otro de los interrogantes iniciales: ¿qué hay de las voces que escuchaba Juana de Arco? ¿Loca, bruja o santa? Podría parecer que la única pregunta pertinente es si Juana estaba psicológicamente enferma o equilibrada y, desde una perspectiva de fe, si aquellas voces eran fruto de un trastorno o verdaderamente procedían de Dios. Sin embargo, el problema es más complejo. 

En primer lugar, porque una persona puede estar mentalmente sana y, aun así, “escuchar voces” que no son de origen divino. Y, en segundo lugar, porque dentro de una cosmovisión creyente las voces no se reducen a una alternativa simple entre Dios o la patología: la tradición cristiana ha contemplado siempre la posibilidad de experiencias interiores que no proceden de Dios, sino que tienen un origen maligno. Estas eran, precisamente, las categorías interpretativas dominantes en el siglo XV, y son las coordenadas desde las que comprender a Juana de Arco.

Las voces. La percepción es un fenómeno complejo, íntimamente ligado a la imaginación y al pensamiento. No percibimos la realidad de manera directa: oír, como ver, es un proceso mediado por vías nerviosas y por mecanismos de filtrado y selección en los que influyen el estado emocional, los deseos, la memoria y lo vivido. Además de percibir, imaginamos. La imaginación también genera imágenes y voces, tanto en sueños como en vigilia, y está igualmente condicionada por nuestra historia interior.

Por otra parte, hay distintos tipos de pensamiento, o el pensamiento puede adoptar formas diferentes. Unos piensan de forma abstracta, otros mediante imágenes; algunos piensan “hablando”, y en ciertas personas el pensamiento puede adquirir la forma de voces. Los deseos y los miedos también pueden tomar cuerpo en imágenes y palabras interiores. Todo ello pertenece al funcionamiento ordinario de la mente humana.

La conciencia —la interioridad, el “corazón”, la vivencia reflexiva de los propios deseos, impulsos e intuiciones— es un espacio asombroso. Nos sentimos dueños de nuestros pensamientos y de nuestros deseos, y sin embargo estos nos exceden. 

Tendemos a entender la agencialidad —la autoría de nuestros actos— como algo estrictamente interno, pero quizá también pueda tener un origen ex. Y si Dios quisiera hacerse presente… ¿no sería lógico que lo hiciera a través de nuestros propios procesos psicológicos y cognitivos? ¿Acaso no es razonable pensar que lo haría mediante un pensamiento, un impulso de la conciencia o una voz interior? Y la misma experiencia podría vivirse como una voz que viene de fuera o como algo tan íntimo que se confunde con el propio querer.

La experiencia de oír voces debe leerse en clave individual, histórica y cultural. En determinados contextos —y la Edad Media es uno de ellos— estas experiencias estaban más normalizadas e integradas en los marcos de creencias compartidas. Es más: en el siglo XV, la cuestión principal era discernir si las voces procedían del cielo o del infierno; solo cabía, por tanto, la alternativa entre entender a Juana como una mística o como una mujer endemoniada.

Todo ello desafía nuestras referencias habituales de normalidad y locura. Por una parte, no podemos juzgar con categorías modernas experiencias medievales; por otra, tampoco podemos renunciar a revisar críticamente si las categorías vigentes hoy nos ayudan realmente a comprender en profundidad la realidad o si, por el contrario, la empobrecen y la simplifican. La sugestionabilidad —que hoy sabemos mayor en determinadas poblaciones y épocas— tenía entonces una fuerza particular. Pero la sugestionabilidad ni invalida la experiencia ni la explica por sí sola.

La frontera entre psicología y espiritualidad, lejos de ser nítida, es compleja y exige un discernimiento cuidadoso. No se trata de distinguir entre blancos y negros, sino de reconocer grises y planos que se superponen. Comprender las voces de Juana de Arco exige, por tanto, evitar reduccionismos y asumir que la interacción entre experiencia psíquica, conciencia personal y vivencia religiosa es necesariamente articulada.

Juana y la guerra

La genuina sencillez de Juana de Arco contrasta con el horror de la guerra en la que se implica y que lidera. Impulsa al ejército al combate y a muertes terribles; sin embargo, no parece que peleara cuerpo a cuerpo ni que matara nadie. Reclama piedad para los supervivientes ingleses, les facilita los sacramentos y exige virtud para su propio ejército. Sin esta aparente contradicción tampoco puede comprenderse a Juana de Arco.

Juana va a la guerra de la mano de sus voces, ángeles y santas. Empuña un arma por su valor simbólico, una espada con la inscripción “Ieshus Maria”. Pero casi siempre portaba un estandarte blanco y dorado, con una imagen de Cristo con dos ángeles, y un campo de lirios o flor de lis, símbolo emblemático de Francia. Aunque no empleó la fuerza, no le faltó valor: inspiraba esperanza e infundía ardor. 

No puede decirse que fuera una gran estratega: arremetió, acometió, avanzó mucho en un corto periodo de tiempo, y se equivocó militarmente o se dejó aconsejar mal. Pero, en poco tiempo, hizo lo que no se había hecho y seguramente no se habría hecho. Confianza y fe, determinación y coraje.

Tiene algo de irónico que, siglos después, el británico Winston Churchill —militar y estadista, audaz y arriesgado— alabara a Juana de Arco y confesara su admiración por ella, probablemente por su coraje. 

En ciertos momentos de las guerras —o para determinados tipos de guerra— resultan decisivos ciertos perfiles de personalidad, con empuje y capacidad de liderazgo, como pudieron ser Churchill o Patton. O Juana de Arco, con su impulso a volver a lanzarse una y otra vez, aun sabiendo —porque las voces se lo decían— que sería herida.

Juana de Arco vivió y murió en un contexto de guerra. En otras épocas, la guerra era la norma; hoy, lamentablemente, tampoco puede decirse que sea una excepción. En cualquier caso, la vida contiene siempre una dimensión de combate: hace falta energía para mantener o restaurar el orden y evitar el caos. 

Esto sucede tanto en los sistemas biológicos como en el dinamismo psicológico y en las relaciones sociales. La búsqueda del bien implica lucha frente a la oscuridad. Este es otro de los motivos por los que la Juana guerrera será siempre una figura inmortal, del mismo modo que la Ilias, relato arquetípico de la guerra.

El valor que mostró Juana en la guerra está sin duda en relación con su fidelidad a las voces y a su conciencia, que la sostendría incluso frente al juicio y la muerte.

Vidriera de Juana de Arco en la Iglesia de la Inmaculada Concepción de Westhampton Beach, N.Y. (OSV News photo/Gregory A. Shemitz).

Juicio, martirio y legado espiritual

Juana de Arco puede ser considerada, sin duda alguna, mártir. Muere por su conciencia y por la verdad, fiel a sí misma hasta el final, fiel a Dios. Es sometida a un juicio injusto, a un interrogatorio absurdo y manipulado, como ocurrió con Jesucristo y, un siglo después, con Tomás Moro, también en Inglaterra. Benedicto XVI subraya el paralelismo de Juana con Jesucristo: «Después de los años de vida oculta y de maduración interior sigue el bienio breve, pero intenso, de su vida pública: un año de acción y un año de pasión».

Juana es una mujer de profunda oración, que dialoga con Dios con confianza y seguridad. Dios le hablaba, y ella se comunicaba con Él: de manera íntima, y también a través de voces —de santos y del arcángel San Miguel, como ella misma explicaba—, percibiéndolos como auxilio y presencia de Dios. Se alimentaba de la gracia divina mediante los sacramentos, especialmente la confesión y la Eucaristía. Y los anhelaba.

En el juicio, intentaban manipularla, aprovecharse de su devoción y de su piedad sacramental. Vestía de hombre porque quería, por sentido práctico —militar— y para protegerse de posibles agresiones sexuales, aunque también explicaba que las voces se lo habían sugerido. Lo hacía, en definitiva, porque le daba la gana. Eso sí, estaba dispuesta a vestirse de mujer si le permitían oír misa y comulgar: lo primero era lo primero. Pero todo formaba parte del engaño.

A través de días de presión y engaño, en un estado de agotamiento y confusión, intentan que Juana firme una retractación de la herejía de la que la acusan, y lo consiguen —de aquella manera—. Cuenta Mark Twain en su semblanza: «El crimen estaba concluido. Ella había firmado… ¿qué? No lo sabía, pero los otros sí. Había firmado una confesión de brujería, de trato con los demonios, de perjurio, de blasfemia contra Dios y contra los ángeles; de ser cruel y sanguinaria, de promover la sedición, de ser perversa, sierva de Satanás, y la aceptación de vestir como mujer…».

En cuanto recupera la lucidez, se retracta de la retractación, aun sabiendo lo que eso significa: la muerte en la hoguera. Y, paradojas de la historia —resquicios de misericordia e incoherencia—, le conceden recibir los sacramentos antes de morir: confesar y comulgar. Muere diciendo ante un crucifijo: «Jesús, Jesús, Jesús».

La voz de Juana hoy

Juana de Arco fue transgresora en su tiempo, reventó moldes y hoy también rompe con “lo previsto”, desafiando nuestros modelos explicativos. Juana de Arco oía voces, Juana de Arco es una voz, Juana de Arco es muchas voces. Su voz resuena en la diversidad y la libertad, en la fidelidad a su conciencia, en la fe profunda y el amor. Su voz es coraje y liderazgo; su voz es profundidad espiritual y relación con Dios; su voz es martirio y coherencia hasta el final; su voz es atemporal: hoy sigue siendo actual.

Der AutorEnrique Aubá

Psiquiatra. Clínica Universidad de Navarra

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Hintergründe

¿Conoces la dimensión psicológica del sacramento de la Reconciliación?

La dimensión psicológica de la confesión pone de relieve que el sacramento no solo toca lo espiritual, sino también la salud emocional del penitente. Además, la investigación en psicología muestra cómo las relaciones de confianza, como la del confesor, son una de las fuentes más poderosas de transformación interior.  

Francisco Otamendi-29 de Januar de 2026-Lesezeit: 5 Minuten

El sacramento de la confesión no sólo tiene una dimensión espiritual profunda, sino que también se entrelaza con aspectos psicológicos que influyen en cómo se vive y se experimenta el perdón de Dios y el perdón a uno mismo o a otros. 

Comprender estas dinámicas puede ampliar la perspectiva del confesor, y de la otra persona, señala la ‘Guía práctica para confesores’, un proyecto internacional de la Fundación John Templeton. Uno de los equipos de investigación integra a varios psicólogos, filósofos y teólogos de las universidades de Navarra, Pontificia Comillas, San Dámaso y CEU-Abat Oliba. Algunas de sus conclusiones en la órbita psicológica se sintetizan aquí.

Los dos aspectos que se reflejan en el estudio, para el que se ha contado con entrevistas a veinticinco sacerdotes de distintos países con amplia experiencia pastoral, son el impacto de la confesión y del acompañamiento espiritual en la salud psicológica, y el vínculo humano como fuente de transformación.

Un puente también para perdonarse

El perdón recibido en la confesión puede convertirse en un puente para que la persona también se perdone a sí misma, señalan los expertos de la guía. Sentirse acogido y perdonado por Cristo en la persona del sacerdote ayuda a interiorizar la misericordia divina, generando una apertura que facilita el perdón personal y, a su vez, el perdón hacia los demás.

De manera recíproca, aprender a perdonarse a uno mismo puede facilitar que la persona se acerque al sacramento con mayor apertura y confianza.

Salud psicológica

Por otra parte, “el acompañamiento espiritual prolongado puede tener un efecto profundo en la salud psicológica del acompañado, incluso más allá de la experiencia puntual de la confesión”, señala la guía.

La relación sostenida y la continuidad en el acompañamiento generan “una sensación estable de ser aceptado y querido en profundidad, lo que puede favorecer la seguridad emocional y la apertura personal”.

La escucha atenta y la apertura total del acompañante permiten que la persona explore sus ataduras, heridas y patrones de comportamiento, añade el estudio, “promoviendo autoconocimiento, reconciliación interior y un desarrollo más equilibrado de la vida emocional y espiritual”.

Evitar riesgos: paternalismo, dependencia emocional excesiva

No obstante, es fundamental cuidar la relación para evitar riesgos como el paternalismo, donde el acompañante impone su criterio o se frustra cuando la persona toma decisiones distintas a las sugeridas.

“En el acompañamiento espiritual hay una relación de confianza más fuerte, de liderazgo. Entonces, a veces se puede dar paternalismo por parte del que acompaña, que no es capaz de dejar que el otro elija, y se enfada, y se frustra cuando el otro se equivoca. Es decir, es muy delicado todo el aspecto de la relación que se fragua, de confianza, de acompañamiento, de que te dejo en libertad y no soy paternalista”.

Así lo expresan los expertos en la guía. En esta línea, los confesores subrayan la importancia de “prevenir cualquier dependencia emocional excesiva, tanto por parte del penitente o acompañado como del sacerdote, procurando siempre que se respete la libertad del primero y que el acompañamiento favorezca su autonomía y madurez”.

Las relaciones de confianza, transformadoras

Los psicólogos destacan en el informe el poder del “vínculo humano como fuente de transformación”. Los seres humanos sanamos en relación, aseguran. “Nuestras heridas más profundas —abandono, rechazo, humillación, deshonor— no se curan en soledad, sino en el encuentro con otro que nos acoge”. 

“En la confesión, es Dios mismo quien sana con su gracia, porque Él es amor y misericordia. Pero en ese espacio también está presente el sacerdote, cuya actitud puede acompañar o abandonar, acoger o rechazar, abrir caminos o cerrarlos, acercar o alejar, dar confianza o generar temor”, reconocen.

En el contexto del sacramento 

La “presencia y modo de escuchar” del sacerdote, prosiguen, “influyen en cómo el penitente vive la experiencia del perdón. La acción sacramental no depende de estos factores humanos; sin embargo, pueden favorecer o dificultar la vivencia subjetiva de ese perdón”.

Según el estudio, “la investigación en psicología muestra cómo las relaciones de confianza son una de las fuentes más poderosas de transformación interior. En el contexto de la confesión, la relación con el sacerdote puede tener un efecto semejante”.

Las relaciones sólidas, “amortiguador” psicológico

El informe cita en este punto el estudio de la Universidad de Harvard sobre el Desarrollo Adulto, la investigación más larga existente sobre felicidad y salud, que concluyó que la calidad de nuestras relaciones predice más nuestro bienestar que el éxito o los bienes materiales. 

Las relaciones sólidas actúan como un “amortiguador” psicológico: reducen el estrés, fortalecen la salud emocional y favorecen la resiliencia, subrayan los expertos.

De modo análogo, “en psicoterapia se ha demostrado que la alianza terapéutica (la relación de confianza y continuidad entre paciente y terapeuta; Baier et al., 2020q) explica gran parte de la mejoría, incluso más que las técnicas específicas empleadas. Cuando la persona se siente escuchada, validada y acompañada, es más probable que se abra al cambio y a la integración de experiencias dolorosas”.

Continuidad, un espacio humano 

Cuando el penitente se siente acogido con paciencia y respeto, es más probable que experimente alivio, confianza y apertura para crecer. “La continuidad con un mismo confesor ofrece un marco de seguridad estable”, explican los expertos.

Además del regalo del perdón de Dios, la persona encuentra la presencia de un hermano sacerdote que no lo rechaza, lo escucha con calma, sin juicio, y aun sabiendo del mal cometido, no lo llama “malvado, ladrón o inútil”. Por el contrario, le llama amigo. 

De este modo, ·la confesión se convierte no solo en un encuentro sacramental con la gracia de Dios, sino también en un espacio humano donde las viejas heridas comienzan a sanar”.

Gestión de la dependencia emocional en el acompañamiento espiritual

Como antes al referirnos a los vínculos humanos, los psicólogos alertan sobre  una cuestión en el acompañamiento espiritual. Se trata de la dependencia emocional excesiva del acompañado hacia el acompañante.

Esto sucede, explican, cuando la persona, más que crecer en libertad interior y en su relación directa con Dios, queda atrapada en la necesidad de aprobación, seguridad o dirección constante. El acompañamiento deja de vivirse entonces como un proceso de discernimiento y maduración espiritual, y se convierte en una búsqueda de calma inmediata frente a la ansiedad.

Indicios que pueden alertar

Algunos indicios que pueden alertar al acompañante son:

– búsqueda constante de aprobación (“¿lo estoy haciendo bien?, ¿Dios qué pensará?”),

– dificultad para tomar decisiones sin previamente consultar, incluso en asuntos cotidianos,

– ansiedad si el acompañante no está disponible,

– idealización del acompañante como única voz autorizada,

– miedo exagerado a equivocarse sin su orientación.

Claves para reducir la dependencia

Finalmente, algunas claves. La experiencia pastoral y la psicología muestran que es más probable reducir la dependencia si el acompañante actúa con estos parámetros:

– promueve la autonomía del acompañado, animándole a tomar decisiones personales a la luz de la oración y del discernimiento,

– pregunta más y aconseja menos, estimulando la reflexión en vez de ofrecer respuestas inmediatas,

– establece límites sanos en la frecuencia de los encuentros y en su disponibilidad,

– evita actitudes paternalistas o de control, recordando siempre que es mediador y no sustituto de la acción de Dios,

– refuerza la autoestima y la identidad del acompañado como hijo/a de Dios, ayudándole a confiar en la acción del Espíritu en su propia conciencia.

Der AutorFrancisco Otamendi

Blickpunkt Evangelium

Demut und die Seligpreisungen. Vierter Sonntag im Jahreskreis (Lesejahr A)

Vitus Ntube nos comenta las lecturas de la fiesta del IV Domingo del Tiempo Ordinario (A) correspondiente al día 1 de febrero de 2026.

Vitus Ntube-29 de Januar de 2026-Lesezeit: 3 Minuten

El Evangelio de hoy presenta lo que puede considerarse una especie de compendio del Evangelio, o lo que el Papa Francisco llamaba el “carnet de identidad” del cristiano. Encontramos en las Bienaventuranzas el primer gran discurso que el Señor dirige a la gente.

La frase inicial del Evangelio es llamativa: “Al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo”. Jesús ve a la gente -probablemente muy numerosa- y sube a la montaña, tanto para verla mejor como para adoptar una postura deliberada y con autoridad. Como escribe el Papa Benedicto XVI, Él “se sienta en la ‘cátedra’ del monte”. La gente se reúne a su alrededor, Él abre la boca y comienza a enseñar. Estos gestos evocan profundamente a Moisés. Jesucristo es el nuevo Moisés que da la ley; pero, a diferencia de Moisés, Él no recibe la ley: habla desde su propia autoridad divina. Desde ese lugar, Cristo da la nueva Ley: la ley de la felicidad. 

Hoy, la Iglesia nos invita a centrarnos particularmente en el tema de la humildad. Las lecturas convergen todas en esta virtud. El breve título en rojo que encabeza las lecturas de hoy recoge la disposición con la que la Iglesia nos las propone. La primera lectura, del profeta Sofonías, habla de cómo Dios va a dejar, “un pueblo humilde y pobre”. San Pablo, escribiendo a los corintios, nos recuerda que Dios ha escogido “lo débil del mundo”. Y en el Evangelio, la primera Bienaventuranza es la clave que abre todo el sermón: “Bienaventurados los pobres en el espíritu”. Incluso el salmo responsorial hace eco de la primera Bienaventuranza. En la solemnidad de Todos los Santos se proclama este mismo Evangelio, pero el título que se le da es diferente a lo de hoy. Es la frase final: “Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el Cielo”. 

"Bienaventurados los pobres en el espíritu” no es simplemente la primera Bienaventuranza. Es la condición esencial para la verdadera felicidad. Solo cuando reconocemos nuestra total dependencia de Dios podemos ser verdaderamente felices. El humilde vive en expectación confiada de los dones de Dios; el soberbio, lleno de sí mismo y de preocupaciones mundanas, se cierra a la gracia. La soberbia conduce finalmente a la infelicidad, porque aísla y engaña. La humildad -la pobreza de espíritu- significa reconocer que no somos autosuficientes, que nuestra seguridad se apoya únicamente en Dios.

El sentido pleno de las Bienaventuranzas solo se descubre cuando consideramos ambas partes: la declaración y la razón/promesa. Si escuchamos solo la primera parte – “Bienaventurados los pobres en el espíritu”, “Bienaventurados los que lloran”- las palabras pueden parecer incompletas o incluso absurdas. Jesús añade la razón de la bienaventuranza: “…porque de ellos es el Reino de los Cielos”. No debemos olvidar nunca la razón/promesa. El reino pertenece a los humildes. Dios se inclina hacia los sencillos. Actúa a través de ellos, los sostiene y les concede un legado perdurable en la tierra y un gozo eterno en el cielo. Las lecturas de hoy revelan la belleza y la fuerza de la humildad. Ella atrae la mirada de Dios.

Como dice san Pablo: “lo necio del mundo lo ha escogido Dios […], y lo débil del mundo lo ha escogido Dios […]. Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta".

San Josemaría escribe: “¡Qué grande es el valor de la humildad! -‘Quia respexit humilitatem…’. Por encima de la fe, de la caridad, de la pureza inmaculada, reza el himno gozoso de nuestra Madre en la casa de Zacarías: ‘Porque vio mi humildad, he aquí que, por esto, me llamarán bienaventurada todas las generaciones‘”.

Aus dem Vatikan

Der Papst verurteilt Antisemitismus und erinnert an den heiligen Thomas von Aquin.

En la catequesis de la Audiencia del miércoles, el Papa León XIV ha alentado a luchar contra toda forma de antisemitismo, ha animado a acudir a Santo Tomás de Aquino para la comprensión de las Escrituras, y ha urgido a rezar y ayudar a Mozambique.  

Redaktion Omnes-28. Januar 2026-Lesezeit: 3 Minuten

El Papa León XIV ha continuado reflexionando en la Publikum de este miércoles sobre la Constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II. Y ha manifestado que “la Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura están íntimamente unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma divina fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin” (DV, 9). 

La catequesis ha tenido lugar en el Aula Pablo VI, y el Papa se ha referido al “querido pueblo de Mozambique, afectado por devastadoras inundaciones. Mientras rezo por las víctimas, expreso mi cercanía a los desplazados y a todos los que les ofrecen su apoyo. ¡Que el Señor os ayude y os bendiga!”.

Die Heilige Schrift verstehen

En el día de la fiesta litúrgica de Santo Tomás de Aquino, el Papa León XIV se ha referido al Aquinate en varios momentos de su catequesis, por ejemplo al dirigirse a los peregrinos de lengua francesa, alumnos de diferentes escuelas y a los estudiantes de la Universidad Católica de Vendée.

“Que santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia, cuya memoria celebramos hoy, nos guíe en la comprensión de las Escrituras, que él comentó con tanta sabiduría, para que podamos comprender cuánto nos ama Dios y desea nuestra salvación”, ha alentado.

Luego, a los de lengua alemana les ha hablado de la Revelación y de la fe. “Que Der hl. Thomas von Aquin, cuya memoria litúrgica celebramos hoy, nos ayude con sus obras a comprender cada vez mejor la Revelación divina. El ejemplo de este Doctor de la Iglesia nos impulse también a nosotros a buscar el rostro de Dios, experimentando la belleza de la fe”.

Ejemplo de Santo Tomás de Aquino

Antes de dar la bendición, y tras dirigirse a peregrinos de lengua china, árabe y polaca, el Pontífice ha vuelto a referirse a Santo Tomás de Aquino en lengua italiana, al evocar a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. 

“Hoy celebramos la memoria litúrgica de Santo Tomás de Aquino. Que su ejemplo os impulse, queridos jóvenes, especialmente a vosotros, estudiantes de la escuela Flavoni de Civitavecchia y del Instituto Tirinnanzi de Legnano-Cislago, a seguir a Jesús como auténtico maestro de vida y santidad”.  

“La intercesión de este Santo Doctor de la Iglesia os obtenga a vosotros, queridos enfermos, la serenidad y la paz que se obtienen del misterio de la cruz, y a vosotros, queridos recién casados, la sabiduría del corazón para que cumpláis generosamente vuestra misión en la sociedad”, ha señalado.

(Unsplash / Rachel Strong).

Palabra de Dios, “estrella polar” para nuestro camino

En su catequesis sobre la constitución Dei Verbum, el Sucesor de Pedro ha manifestado que “la Palabra de Dios, gracias a la acción del Espíritu Santo, se ramifica en la historia a través de la Iglesia, la cual salvaguarda, interpreta y encarna dicha Palabra”. 

El apóstol Pablo exhorta repetidamente a su discípulo y colaborador Timoteo: “Timoteo, guarda el depósito que se te ha confiado”. La Constitución dogmática Dei Verbum se hace eco de este texto paulino cuando dice: ‘La Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura constituyen un único depósito de la Palabra de Dios confiado a la Iglesia’, interpretado por ‘el magisterio vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejerce en nombre de Jesucristo’ (n. 10). 

“Depósito de la fe”

“‘Depósito»’ es un término que, en su matriz original, es de naturaleza jurídica e impone al depositario el deber de conservar el contenido, que en este caso es la fe, y de transmitirlo intacto”, ha señalado León XIV.

Este “depósito” sigue hoy en manos de la Iglesia y “todos nosotros hemos de seguir protegiéndolo en su integridad, como una estrella polar para nuestro camino en la complejidad de la historia y de la existencia”.

El Papa ha citado a san Gregorio Magno, san Agustín y san John Henry Newman, antes de afirmar tambièn que “la Palabra de Dios no está fosilizada, sino que es una realidad viva y orgánica que se desarrolla y crece en la Tradición. Esta última, gracias al Espíritu Santo ( ), la comprende en la riqueza de su verdad y la encarna en las coordenadas cambiantes de la historia”.

León XIV: contra todas las formas de antisemitismo

Con motivo del Día de la Memoria del Holocausto, el Papa ha reafirmado de nuevo, como ha hecho en su cuenta de la red X @Pontifex.es, su fidelidad a la firme posición de la declaracion ‘Nostra Aetate’ contra todas las formas de antisemitismo, y el rechazo a toda discriminación o acoso por motivos de lengua, nacionalidad o religión. 

Una voz que se suma a la de los Pontífices del pasado, comenzando por Pío XII, quien en su mensaje radiofónico de Navidad de 1942 denunció que cientos de miles de personas, “solo por razón de nacionalidad o de estirpe, están destinadas a la muerte”, ha informado Vatikan Nachrichten.

Der AutorRedaktion Omnes

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Lateinamerika

Graves incendios forestales destruyen pueblos en sur de Chile

Los incendios forestales que azotan el sur de Chile han afectando a miles de familias y arrasando localidades como Lirquén, donde la tragedia y la solidaridad se entrelazan en medio de la emergencia.

Pablo Aguilera-28. Januar 2026-Lesezeit: 2 Minuten

Durante enero se han quemado 45.000 hectáreas de bosques en el sur de Chile. Lirquén, localidad portuaria e industrial perteneciente a la comuna de Penco en la Región del Biobío (Chile), cuenta con una población estimada de aproximadamente 20.000 habitantes. Los días 17 y 18 de enero sufrió un grave incendio producido por la cercanía de incendios forestales. Murieron 20 personas y se destruyeron 4.300 casas y 720 departamentos. 

Danilo Sanhueza, Comandante del Cuerpo de Bomberos de la comuna de Penco, cuenta que combatieron el fuego toda la noche. A la 1:00 hrs escuchó por la radio que su hija Michele, de 27 años, también bombera, pedía auxilio pues había quedado atrapada por el fuego; habló con su padre para despedirse pues no tenía escapatoria. Él trató de animarla diciéndole que recordara su entrenamiento para esas situaciones extremas. El comandante no tenía como salvar a su hija, pero finalmente ella logró escapar del fuego en un vehículo.

La parroquia de Lirquén resultó totalmente destruida por el fuego, pero el domingo siguiente el Arzobispo de Concepción celebró la Misa en las afueras del templo para numerosos fieles. 

Caritas Chile rápidamente se movilizó en ayuda a las personas afectadas por estos incendios, no solo en Lirquén sino que también en otros pueblos de la Región del Bio Bio y Ñuble afectados por los incendios. Se ha enfocado en:

1. Ayuda humanitaria: Apoyo a familias con alimentos, agua, elementos de protección personal, entre otros artículos e insumos de primera necesidad.

2. Apoyo Psicosocial, emocional y espiritual orientado a brindar acompañamiento a las familias, que favorezca la resignificación del dolor humano, active los vínculos comunitarios y la articulación con redes de apoyo local.

3. Entrega de sustento económico para que las personas afectadas recuperen sus herramientas de trabajo y su capacidad de generar ingresos de forma autónoma.

4. Equipamiento de Hogar: Provisión de enseres básicos y bienes esenciales para que las familias puedan volver a habitar sus espacios con dignidad.

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Berufung

Sor Marta, la monja que comunica cómo vivir en un convento

Sor Marta, monja benedictina e influencer, usa Instagram y TikTok para acercar la vida monástica y la fe a los jóvenes con vídeos semanales sobre oración, vocación y Sagrada Escritura. Gestiona sola su contenido y busca tocar corazones más allá de las cifras.

Javier García Herrería-28. Januar 2026-Lesezeit: 2 Minuten

Desde un monasterio benedictino en Sahagún, León, una joven monja de 28 años ha conseguido algo sorprendente: convertir la vida monástica en un fenómeno viral. Su nombre es Marta González Cambronero, aunque en redes es conocida simplemente como Sor Marta, y con su teléfono móvil, una buena conexión a internet y una enorme ilusión por su vocación, se ha convertido en apoyo espiritual de miles de personas.

Sor Marta no solo predica con el ejemplo: lo hace también con cámara, guión y edición. “Empecé en YouTube en 2019 creando contenido largo cada 15 días”, recuerda. Sus primeros pasos digitales fueron modestos, pero firmes. Con vídeos de reflexión y espiritualidad, su canal atrajo a creyentes y curiosos por igual. Sin embargo, la verdadera explosión llegaría años después, cuando decidió dar un giro a su estrategia digital.

Estrategia digital y evangelizadora

“Hace aproximadamente un año, tras realizar un curso sobre evangelización digital, sentí esa llamada a migrar hacia el contenido corto y a plataformas como Instagram y TikTok. El objetivo era claro, llegar a un público más joven y ampliar el alcance del mensaje”. Así, dejó atrás la cadencia bimensual en YouTube y se sumergió en un nuevo ritmo de producción: “Este cambio me permitió pasar de un único vídeo quincenal centrado en un solo tema a publicar cuatro vídeos semanales, cada uno abordando una temática diferente”.

El cambio de formato no solo trajo más visibilidad, sino también mayor conexión. Hoy, sus cuentas tienen más de 100.000 seguidores y sus vídeos acumulan millones de visualizaciones. Pero más allá de las cifras, para Sor Marta lo que importa son las almas: “Para mí lo más importante de esta labor en redes, y especialmente en Instagram, no son sólo las cifras, sino cada corazón que se deja tocar a través de este medio”.

Su contenido, asegura, se basa en cuatro pilares fundamentales: “la vida cotidiana de la comunidad, la oración, la vocación y la Biblia”. Cada semana, se encarga de que esos ejes estén presentes en su perfil, mostrando el día a día en el convento, momentos de espiritualidad profunda, reflexiones vocacionales y pasajes bíblicos explicados con un lenguaje cercano.

A pesar del éxito y el alcance, ella misma gestiona todo el proceso creativo: “Actualmente gestiono sola el contenido para Instagram, desde el guión hasta la edición”. Esta dedicación artesanal a la comunicación le ha valido el respeto de muchos, tanto dentro como fuera de la Iglesia.

Contacto directo con los seguidores

Los mensajes que recibe, dice, son una fuente de inspiración constante. “Muchos de ellos cargados de gratitud, dudas vocacionales o búsquedas espirituales”, comenta. Personas que encuentran en sus palabras no solo consuelo, sino orientación, motivación y, en algunos casos, respuestas. “Con mi presencia en redes sociales, especialmente en Instagram, busco acercar la vida monástica a los más jóvenes, desmitificar la figura de la monja y mostrar que seguimos siendo personas reales, cercanas y con inquietudes como las suyas”.

Ese es, precisamente, uno de sus grandes logros: romper estereotipos. En lugar de un hábito lejano y una vida en silencio, sus vídeos muestran a una mujer alegre, reflexiva y comprometida con su fe. En una era en la que la fe parece relegada a lo privado o lo institucional, Sor Marta propone una espiritualidad visible, accesible y profunda.

“Quiero invitarles a plantearse su vocación con seriedad y a descubrir la belleza de la vida consagrada y sobre todo acercarse más a las Escrituras”. Es una invitación directa que habla más fuerte que nunca en el mundo digital. 

Kultur

Hilaire Belloc und das zeitgenössische Christentum

Die Wahl Leos XIV. rückte die Soziallehre der Kirche wieder in den Vordergrund. Hilaire Belloc analysiert zwischen Nicäa und der Gegenwart, wie Häresien, Kultur und Wirtschaft die westliche Zivilisation und die aktuellen Herausforderungen des Christentums geprägt haben.

Gerardo Ferrara-28. Januar 2026-Lesezeit: 5 Minuten

Die Wahl Leos XIV. zum Papst rückte ein Thema wieder in den Mittelpunkt, das ihm sehr am Herzen lag, wie der Name seines Pontifikats belegt: die Soziallehre der Kirche. Leo erlebte zudem ein wichtiges Ereignis in Nicäa (heute Türkei): den Jahrestag des Großen Konzils von 325.
Und zwischen Nicäa und Leo steht eine sehr wichtige Figur, Hilaire Belloc: Schauen wir uns an, warum.

Ein großer Intellektueller

Hilaire Belloc (1870–1953) war ein bedeutender französisch-britischer Intellektueller und Autor, der zusammen mit seinem Freund Gilbert Keith Chesterton für seine Debatten über Fragen des Glaubens und der christlichen Kultur bekannt wurde. Zu seinen berühmtesten Essays zählen „Der servile Staat“ (1912) und „Europa und der Glaube“ (1920).

Ein zentrales Merkmal von Bellocs Denken ist die Vorstellung, dass die westliche Zivilisation und das Konzept des modernen Europas aus der Verbindung christlicher spiritueller Prinzipien und griechisch-römischen Gedankenguts hervorgegangen sind. Daher liegen die Ursachen und Lösungen jeder Krise, mit der die westliche Welt (und angesichts der globalen Reichweite des westlichen Gedankenguts letztlich die ganze Welt) konfrontiert ist, ausschließlich in diesem System.

Die Herausforderung des Denkens: die großen Häresien

Ein weiteres sehr wichtiges Werk von Belloc ist „Die großen Häresien“ aus dem Jahr 1936, in dem er fünf große Häresien des Christentums vorstellt, die die schlimmsten Übel in der Geschichte der Menschheit hervorgebracht hätten.

Doch was ist Ketzerei? Der Begriff (vom griechischen αἵρεσις) bedeutet «wählen», «trennen» oder «entfernen». Ein Ketzer ist also nicht jemand, der eine völlig andere Wahrheit als die «offizielle» vertritt, sondern jemand, der nur einen Teil davon infrage stellt. Ketzerei zerstört daher nicht die gesamte Struktur einer Wahrheit, sondern zerlegt sie wie einen Kuchen in Stücke und ersetzt ein Stück durch ein anderes, das jedoch von einem anderen Kuchen stammt. Verzeihen Sie den kulinarischen Vergleich!

Arianismus

Die erste der fünf Häresien ist der Arianismus, der das grundlegende Geheimnis des Christentums, die Inkarnation und Göttlichkeit Christi, "rationalisiert" und vereinfacht.

Belloc definiert es als einen «Angriff auf das Geheimnis der Geheimnisse», da es darauf abzielt, es auf die Ebene des menschlichen Intellekts zu reduzieren, der begrenzt ist.

Das Konzil von Nicäa (325) entwickelte als Reaktion auf Arius und seine Ideen ein «Symbol», eine dogmatische Definition, nach der Christus ὁμοούσιος (homoousios) ist: wesensgleich mit dem Vater, wörtlich «von derselben Substanz».

Das Nicänische Glaubensbekenntnis steht daher im Gegensatz zum Denken des Arius, der im Gegenteil die Schöpfung des Sohnes durch den Vater verkündete und sowohl die Göttlichkeit Christi als auch die Übertragung der göttlichen Attribute vom Vater auf den Sohn und somit auf den mystischen Leib des Sohnes, das heißt die Kirche und ihre Glieder, verneinte.

Manichäismus

Die zweite Häresie ist der Manichäismus, der Materie und alles, was mit dem Körper zusammenhängt, ablehnt (die Albigenser sind ein Beispiel dafür). Das Fleisch wird als unrein betrachtet, und seine Begierden müssen systematisch unterdrückt werden.

Die protestantische Reformation

Die protestantische Reformation ist die dritte Häresie: ein Angriff auf die Einheit und Autorität der Kirche, nicht auf die Lehre selbst, deren Folge aber auch die Zerstörung der Einheit des europäischen Kontinents ist.
Bis dahin war Westeuropa in der Tat die Res Publica Christiana (nach dem von Friedrich II. geprägten Ausdruck), das Ergebnis der gegenseitigen Durchdringung des griechisch-römischen Denkens und des christlichen Glaubens, ein Korpus, der durch folgende Faktoren geeint war:

  • das Imperium als politische Institution;
  • Römisches Recht (jus) als gemeinsame Norm;
  • Latein als Sprache der Kultur und supranationalen Kommunikation;
  • Christentum (katholisch) als Religion.

Mit der Reformation wurde jedoch jeder Bezug auf Universalität und Katholizität durch das Kriterium der Nation und Ethnizität (cuius regio, eius religio) ersetzt, was katastrophale Folgen wie den Nationalsozialismus nach sich zog.

Modernismus

Es handelt sich um die komplexeste aller Häresien und sie trägt viele Namen: Modernismus oder Alogos. Belloc definiert sie als solche, weil sie keine absolute Wahrheit anerkennt, die nicht empirisch beweisbar und messbar ist.
Immer wieder kommt die Leugnung des Mysteriums der Mysterien, der Göttlichkeit Christi, die empirisch unmöglich zu definieren ist, zur Sprache. Doch es geht noch weiter: Nur solche Konzepte werden als real oder positiv akzeptiert, die wissenschaftlich beweisbar sind (daher ein weiterer Begriff: «Positivismus»).
Laut Belloc ist dies auch ein Angriff auf die «trinitarischen» Wurzeln des Westens. Mit trinitarisch meint er nicht die Dreifaltigkeit, sondern vielmehr die unauflösliche Verbindung, die für die Griechen zwischen Wahrheit, Schönheit und Güte bestand. Wenn diese Verbindung existiert, dann schadet jeder, der beispielsweise das Prinzip der Wahrheit in Frage stellt, auch dem Prinzip der Schönheit und der Güte.

Auswirkungen der ersten vier Häresien

Laut Bellocs Analyse weisen die ersten vier Häresien Gemeinsamkeiten auf: Sie entstanden innerhalb der katholischen Kirche; ihre Anhänger waren getaufte Katholiken; und sie verschwanden innerhalb weniger Jahrhunderte fast vollständig (protestantische Kirchen existieren zwar noch, befinden sich aber – mit Ausnahme der Pfingstbewegung – in einer tiefen Krise). Ihre Auswirkungen wirken jedoch subtil über die Zeit fort, im westlichen Denken, in der Mentalität, in der Sozial- und Wirtschaftspolitik sowie im gesamten Menschenbild und dessen sozialen Beziehungen.

Betrachten wir einige Auswirkungen des Arianismus und Manichäismus auf bestimmte theologische Strömungen oder auf solche, die enger mit der Reformation verbunden sind, wie etwa den ständigen Angriff auf die zentrale Autorität und Universalität der Kirche. Wie könnten wir dabei außer Acht lassen, dass auch die extremen Konsequenzen des Calvinismus, einschließlich der Leugnung des freien Willens und der Verantwortung des menschlichen Handelns vor Gott, oder des ungezügelten Kapitalismus berücksichtigt werden müssen?

Islam

Wie andere (allen voran Johannes von Damaskus) betrachtete auch Belloc den Islam als christliche Häresie – ja, als die ausgeprägteste –, die aus dem Doketismus und Arianismus hervorgegangen sei und das Geheimnis der Inkarnation (nach menschlichen Maßstäben) extrem vereinfacht und rationalisiert habe. Dadurch, so glaubte er, habe die menschliche Natur ihren Bezug zum Göttlichen verloren. Ähnlich dem Calvinismus (wenn auch später), neigte der Islam dazu, menschlichen Handlungen einen göttlich vorherbestimmten Charakter zuzuschreiben.

Wenn die islamische «Offenbarung» jedoch ihren Ursprung in einer christlichen Häresie hat, wandelt sie sich bald darauf auf unerklärliche Weise in eine neue Religion um, die über die Zeit Bestand hat – eine Art «Post-Häresie».

Der Islam unterscheidet sich unter anderem dadurch von anderen Irrlehren, dass er nicht in der christlichen Welt entstand und auch nicht von einem getauften Gründer, sondern von einem Heiden abstammt, der monotheistische Ideen (eine Mischung aus heterodoxer jüdischer und christlicher Lehre mit bereits in Arabien vorhandenen heidnischen Elementen) übernahm und verbreitete. Vom Judentum und Christentum übernimmt der Islam göttliche Attribute wie die persönliche Natur, die höchste Güte, die Zeitlosigkeit, die Vorsehung und die Schöpferkraft als Ursprung aller Dinge; aber auch andere Konzepte wie die Existenz von Geistern und Engeln, Dämonen, die unter der Führung Satans gegen Gott rebellieren, die Unsterblichkeit der Seele und die Auferstehung des Leibes sowie Strafe und Vergeltung nach dem Tod.

Die Herausforderung des sozialen und wirtschaftlichen Lebens

Belloc war auch ein großer Verfechter des Distributismus, einer sozioökonomischen Theorie, die von den Prinzipien der benediktinischen Erfahrung (ora et labora) und der Soziallehre der katholischen Kirche inspiriert war, die zuerst von Papst Leo XIII. (dem Inspirator des heutigen Papstes Leo XIV.) in der Enzyklika Rerum Novarum und dann von Pius XI. in Quadragesimo Anno zum Ausdruck gebracht wurde.

Im Distributismus sollte das Eigentum an den Produktionsmitteln so breit wie möglich unter der gesamten Bevölkerung verteilt sein, anstatt in den Händen des Staates (Sozialismus) oder einiger weniger Reicher (Kapitalismus) konzentriert zu sein.

Laut Belloc beanspruchen sowohl Sozialismus als auch Kapitalismus, Produkte moderner westlicher Gesellschaften, die Menschheit zu befreien, haben sie aber stattdessen noch weiter versklavt. Es sind zwei gegensätzliche Modelle, die jedoch ein gemeinsames Element aufweisen: Sie berauben die Bürger ihrer Freiheit. Der Sozialismus tut dies, indem er sie an den Staat bindet (von dem sie für ihren Lebensunterhalt und ihr garantiertes Wohlergehen abhängig sind); der Kapitalismus versklavt sie an materielle Güter, die als Notwendigkeiten dargestellt werden, obwohl sie es nicht sind und die im Gegenteil, wie Drogen, Abhängigkeit erzeugen: Die Menschen wollen immer mehr und werden so zu Sklaven großer supranationaler Privatkonzerne (man denke nur an Amazon, Tesla, Microsoft usw.).
Obwohl sie zwischen dem 19. und 20. Jahrhundert entstanden, sind alle von Belloc analysierten Themen aktueller denn je und stellen einige der größten Herausforderungen des zeitgenössischen Christentums dar.

Kultur

Katholische Wissenschaftler: Francisco Hernández de Toledo

Francisco Hernández de Toledo war ein spanischer Arzt, Botaniker und Naturforscher, der als Pionier der modernen Wissenschaft in Amerika gilt.

Gonzalo Colmenarejo-28. Januar 2026-Lesezeit: 3 Minuten

Francisco Hernández de Toledo (1515–1587) war ein spanischer Arzt, Botaniker und Naturforscher und gilt als Pionier der modernen Wissenschaft in Amerika. Geboren in La Puebla de Montalbán (Provinz Toledo), studierte er Medizin an der Universität Alcalá de Henares, wo er eine Ausbildung in klassischem Wissen und den damaligen medizinischen Disziplinen erhielt.

Hernández zeichnete sich durch sein Interesse an Heilpflanzen und seine empirische Beobachtungsmethode aus und wurde so zu einer führenden Persönlichkeit unter den Ärzten der Renaissance. Sein bedeutendstes Vermächtnis ist die erste wissenschaftliche Expedition der Geschichte, die er zwischen 1570 und 1577 in Amerika leitete, nachdem er von König Philipp II., dessen Leibarzt er war, zum Chefarzt der Westindischen Inseln ernannt worden war. Ziel der Expedition war es, Flora, Fauna und die indigene Medizin Neuspaniens (des heutigen Mexiko) zu erforschen, um dieses Wissen in die spanische Medizin zu integrieren.

Während seines Aufenthalts in Amerika bereiste er ausgiebig Mesoamerika, sammelte Informationen direkt von indigenen Ärzten und Weisen und experimentierte mit Pflanzen, die im Königlichen Krankenhaus der Ureinwohner in Mexiko-Stadt gesammelt worden waren. Er dokumentierte über 3.000 Pflanzenarten, viele davon bis dahin unbekannt, und verfasste detaillierte Beschreibungen ihrer medizinischen Verwendung, Eigenschaften und Anbaumethoden. Darüber hinaus beschrieb er Tiere und Mineralien und schuf so eine umfassende Naturgeschichte des Kontinents.

Sein Hauptwerk, die “Naturgeschichte Neuspaniens”, ist eine monumentale Abhandlung, die europäische Wissenschaft mit indigenem Wissen verbindet. Ein Großteil des Originalmanuskripts, das in der Bibliothek von El Escorial aufbewahrt wurde, ging bei einem Brand verloren, doch wird derzeit an der vollständigen Rekonstruktion anhand von Kopien gearbeitet, die an verschiedenen Orten gefunden wurden.

Francisco Hernández gilt als Pionier der Ethnobotanik und Tropenmedizin. Sein respektvoller Umgang mit indigenem Wissen und seine systematische Vorgehensweise machen ihn zu einer Schlüsselfigur in der Wissenschaftsgeschichte.

Francisco Hernández war ein frommer Katholik, wie sein Testament bezeugt: “…da ich fest und wahrhaftig an den heiligen katholischen Glauben und an alles glaube, was die heilige Mutterkirche von Rom, geleitet und erleuchtet vom Heiligen Geist, vertritt und glaubt…”

Francisco Hernández de Toledo (1515–1587) war ein spanischer Arzt, Botaniker und Naturforscher und gilt als Pionier der modernen Wissenschaft in Amerika. Geboren in La Puebla de Montalbán (Provinz Toledo), studierte er Medizin an der Universität Alcalá de Henares, wo er in klassischem Wissen und den medizinischen Disziplinen seiner Zeit ausgebildet wurde.

Hernández war bekannt für sein Interesse an Heilpflanzen und seinen empirischen Beobachtungsansatz, was ihn zu einer führenden Persönlichkeit unter den Ärzten der Renaissance machte. Sein bedeutendstes Vermächtnis ist die erste wissenschaftliche Expedition der Geschichte nach Amerika, die er zwischen 1570 und 1577 leitete, nachdem er von König Philipp II., dessen Leibarzt er war, zum Protophysiker der Westindischen Inseln ernannt worden war. Ziel der Expedition war es, die einheimische Flora, Fauna und Medizin Neuspaniens (des heutigen Mexiko) zu erforschen und dieses Wissen in die spanische Wissenschaft einzubringen.

Während seines Aufenthalts in Amerika bereiste er weite Gebiete Mesoamerikas, sammelte Informationen direkt von indigenen Ärzten und Gelehrten und experimentierte mit Pflanzen, die im Königlichen Krankenhaus der Indigenen in Mexiko-Stadt gesammelt worden waren. Er dokumentierte über 3.000 Pflanzenarten, viele davon bis dahin unbekannt, und verfasste detaillierte Beschreibungen ihrer medizinischen Verwendung, Eigenschaften und Anbaumethoden. Darüber hinaus beschrieb er Tiere und Mineralien und schuf so einen umfassenden Überblick über die Natur des Kontinents.

Sein Hauptwerk, die «Naturgeschichte Neuspaniens», ist eine monumentale Abhandlung, die europäische Wissenschaft mit indigenem Wissen verbindet. Ein Großteil des Originalwerks, das in der Escorial-Bibliothek aufbewahrt wurde, ging bei einem Brand verloren, doch wird es derzeit anhand erhaltener Kopien an verschiedenen Orten vollständig rekonstruiert.

Francisco Hernández gilt als Pionier der Ethnobotanik und Tropenmedizin. Sein respektvoller Umgang mit indigenem Wissen und seine systematische Vorgehensweise machen ihn zu einer Schlüsselfigur in der Wissenschaftsgeschichte.

Francisco Hernández war ein überzeugter Katholik, wie sein Testament bezeugt: “…er glaubte ebenso fest und wahrhaftig an den heiligen katholischen Glauben und an alles, was die heilige Mutterkirche von Rom, geleitet und erleuchtet vom Heiligen Geist, hat und glaubt…”

Der AutorGonzalo Colmenarejo

PhD. IMDEA Food. Mitglied der Gesellschaft der katholischen Wissenschaftler Spaniens.

Aus dem Vatikan

Der Papst an die Römische Rota: “Dienst an der Wahrheit in Nächstenliebe”

In der traditionellen Audienz bei den Prälaten des Apostolischen Tribunals der Römischen Rota anlässlich der Eröffnung des Gerichtsjahres ermahnte Papst Leo XIV. sie, ihre Rechtsprechung an den Kriterien der Wahrheit und der Nächstenliebe auszurichten. “Dies sind keine zwei gegensätzlichen Prinzipien, sondern zwei untrennbar miteinander verbundene Dimensionen”, betonte er.

Francisco Otamendi-27. Januar 2026-Lesezeit: 4 Minuten

“Der Dienst an der Wahrheit in Nächstenliebe muss in der gesamten Arbeit der kirchlichen Gerichte erstrahlen”, erklärte Papst Leo XIV. in seinem Sprache an die Prälaten des Apostolischen Tribunals der Römischen Rota, die er am Morgen des 26. Januar im Vatikan anlässlich der Eröffnung des Gerichtsjahres zu einer Audienz empfing. 

Dies ist ein grundlegendes Thema, das die Reden an dieses Tribunal von Pius XII. bis Papst Franziskus dominiert hat: das Verhältnis seiner Tätigkeit zur der Gerechtigkeit innewohnenden Wahrheit, sagte der Papst und bot “einige Überlegungen zum engen Zusammenhang zwischen der Wahrheit der Gerechtigkeit und der Tugend der Nächstenliebe” an.

Grüße an den Dekan des Tribunals, Monsignore Alejandro Arellano

Zunächst dankte der Papst “Seiner Exzellenz dem Dekan für seine Worte, die die Verbundenheit aller mit dem Nachfolger Petri zum Ausdruck bringen. Mein Dank gilt auch allen kirchlichen Gerichten weltweit. Das Richteramt, das ich ausüben durfte, ermöglicht es mir, Ihre Erfahrung besser zu verstehen und die kirchliche Bedeutung Ihrer Aufgabe zu würdigen.”.

Wie allgemein bekannt ist, ist der Dekan von Tribunal der römischen Rota Es handelt sich um den spanischen Erzbischof, Monsignore Alejandro Arellano Cedillo, der Ende August 2025 von Papst Leo XIV. zum Mitglied des Dikasteriums für den Klerus ernannt wurde. Bereits im Januar desselben Jahres wurde er von Papst Franziskus zum Mitglied des Dikasteriums für Selig- und Heiligsprechungsprozesse ernannt und ist Päpstlicher Bevollmächtigter für Torreciudad.

Wahrheit und Nächstenliebe

In seiner Rede, in der er auf den engen Zusammenhang zwischen Wahrheit und der Tugend der Nächstenliebe einging, stellte Papst Leo XIV. klar: “Es handelt sich hierbei nicht um zwei gegensätzliche Prinzipien oder Werte, die nach rein pragmatischen Kriterien gegeneinander abgewogen werden müssen. Vielmehr sind es zwei untrennbar miteinander verbundene Dimensionen, die ihre tiefste Harmonie im Geheimnis Gottes selbst finden, der Liebe und Wahrheit ist.”.

“Dieser Zusammenhang erfordert eine ständige und sorgfältige kritische Exegese, da bei der Ausübung der Jurisdiktionstätigkeit oft eine dialektische Spannung zwischen den Forderungen der objektiven Wahrheit und den Anliegen der Nächstenliebe entsteht”, fuhr der Papst fort.

Risiken

Manchmal besteht die Gefahr, dass eine übermäßige Identifikation mit den oft problematischen Erfahrungen der Gläubigen zu einer gefährlichen Relativierung der Wahrheit führen kann. Tatsächlich birgt fehlgeleitetes Mitgefühl, selbst wenn es von pastoralem Eifer motiviert zu sein scheint, die notwendige Dimension der Wahrheitssuche, die dem richterlichen Amt innewohnt, in den Hintergrund zu rücken.“. 

“Dies kann nicht nur in Fällen von Aufhebung der Ehe —wo dies zu pastoralen Entscheidungen führen könnte, denen eine solide objektive Grundlage fehlt —”, betonte der Papst, “aber auch bei jeder Art von Verfahren, wodurch dessen Strenge und Fairness untergraben würden.”.

“Andererseits kann es manchmal eine kalte und distanzierte Behauptung der Wahrheit geben, die all das außer Acht lässt, was die Liebe zu den Menschen erfordert, und die jene Aspekte außer Acht lässt, die Respekt und Barmherzigkeit gebieten, welche in allen Phasen eines Prozesses präsent sein müssen.”.

Benedikt XVI. in ‘Caritas in veritate’

Papst Benedikt XIV. betonte in seiner Enzyklika ‘Caritas in veritate'’ “Es ist notwendig, Nächstenliebe und Wahrheit nicht nur in der von Paulus vorgegebenen Richtung der ‘Wahrheit in der Liebe‘ (Eph 4,15) zu verbinden, sondern auch in der umgekehrten und komplementären Richtung der ‘Liebe in der Wahrheit’. Die Wahrheit muss in der ‘Ökonomie’ der Nächstenliebe gesucht, gefunden und zum Ausdruck gebracht werden, aber die Nächstenliebe wiederum muss im Lichte der Wahrheit verstanden, bestätigt und gelebt werden” (Nr. 2)”, bemerkte Leo XIV.

Daher müssen ihre Handlungen stets von jener wahren Nächstenliebe motiviert sein, die vor allem ihr ewiges Heil in Christus und in der Kirche sucht, was die Einhaltung der Wahrheit des Evangeliums einschließt. 

Alle Aspekte kanonischer Prozesse könnten unter dem Gesichtspunkt von Wahrheit und Nächstenliebe verstanden werden, fasste der Nachfolger Petri zusammen. 

Kanonische Urteile: Sie müssen Vertrauen erwecken.

Wie bereits erwähnt, hat der Papst betont, dass “der Dienst an der Wahrheit in der Nächstenliebe in der gesamten Arbeit der kirchlichen Gerichte deutlich hervortreten muss. Dies muss von der gesamten kirchlichen Gemeinschaft, insbesondere von den betroffenen Gläubigen, anerkannt werden: von jenen, die ein Urteil über ihre Ehe suchen, von jenen, die einer kirchenrechtlichen Verfehlung beschuldigt werden, von jenen, die sich als Opfer eines schweren Unrechts betrachten, und von jenen, die ein Recht geltend machen.”. 

Der Papst erklärte daraufhin, dass “kanonische Prozesse das Vertrauen wecken müssen, das aus professioneller Ernsthaftigkeit, intensiver und engagierter Arbeit und einem überzeugten Bekenntnis zu dem erwächst, was als wahre berufliche Berufung wahrgenommen werden kann und sollte.”. 

Tatsächlich haben “die Gläubigen und die gesamte kirchliche Gemeinschaft das Recht auf die ordnungsgemäße und zeitgerechte Durchführung der Verfahrensfunktionen, da es sich um einen Prozess handelt, der Gewissen und Leben berührt.” “Der Prozess ist an sich keine Spannung zwischen gegensätzlichen Interessen, wie er manchmal fälschlicherweise interpretiert wird”, fügte der Papst hinzu, “sondern ein unverzichtbares Instrument zur Ermittlung von Wahrheit und Gerechtigkeit in einem Fall.”. 

“Das kanonische Eherecht weiterhin ernsthaft studieren und anwenden”

In seiner Ansprache wies der Papst darauf hin, dass “im Schnellverfahren zur Ehenichtigkeitserklärung vor dem Diözesanbischof die auf den ersten Blick offensichtliche Natur des Nichtigkeitsgrundes sorgfältig geprüft werden muss. Es darf nicht vergessen werden, dass das ordnungsgemäß durchgeführte Verfahren selbst das Vorliegen der Nichtigkeit bestätigen oder die Notwendigkeit der Einleitung des ordentlichen Verfahrens feststellen muss.”. 

“Daher”, schloss Leo XIV., “ist es unerlässlich, das kanonische Eherecht weiterhin mit wissenschaftlicher Strenge und Treue zum Lehramt zu studieren und anzuwenden. Dieses Wissen ist unentbehrlich für die Entscheidung von Fällen nach den vom Gesetz und der Rechtsprechung der Römischen Rota festgelegten Kriterien, die sich in den meisten Fällen auf die Darlegung der Anforderungen des Naturrechts beschränken.”. 

Die “edle und anspruchsvolle” Mission der Prälaten

Abschließend beschrieb der Papst die Mission der Prälaten der Römischen Rota als “edel und anspruchsvoll. Sie sind berufen, die Wahrheit streng, aber ohne Starrheit zu verteidigen und die Nächstenliebe ohne Unterlassung zu üben. In diesem Gleichgewicht, das in Wirklichkeit eine tiefe Einheit darstellt, muss sich wahre christliche Rechtsweisheit offenbaren.”. 

Und er hat seine Aufgabe “der Fürsprache Unserer Lieben Frau, Speculum Iustitiae, dem vollkommenen Vorbild der Wahrheit in der Liebe”, anvertraut.

Der AutorFrancisco Otamendi

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Öko-logisch

US-amerikanische Abtreibungsgegner: “Unsere Kultur ist nach wie vor lebensfeindlich.”

“Wir sollten uns nicht selbst täuschen und denken, alles sei rosig, oder uns zu schnell selbst auf die Schulter klopfen”, sagte Jennie Bradley Lichter, Präsidentin des March for Life Education and Advocacy Fund, auf der 27. jährlichen Cardinal O’Connor Conference on Life im Anschluss an den Marsch in Washington.

OSV / Omnes-27. Januar 2026-Lesezeit: 5 Minuten

– Kate Scanlon, Washington, OSV News

Jennie Bradley Lichter, Präsidentin des Bildungs- und Verteidigungsfonds der Marsch für das Leben (USA) erklärte in einer Reflexion im Anschluss an den jährlichen Marsch am 23. Januar, dass das politische Umfeld “komplex” sei und sowohl Herausforderungen als auch Chancen für die Pro-Life-Bewegung darstelle.

“Wir sollten uns nicht der Illusion hingeben, dass alles rosig ist, und uns nicht zu schnell selbst loben”, sagte sie in ihrer Antrittsrede. Konferenz Jährliche Ansprache von Kardinal O'Connor zum Thema Leben: “Tatsächlich sind die Abtreibungsraten mit dem Aufkommen der medikamentösen Abtreibungspille und ihrer leichten Verfügbarkeit gestiegen. Unsere Kultur ist dem Leben nach wie vor zutiefst feindlich gesinnt.”. 

Die von Studenten der Georgetown University organisierte Konferenz stand unter dem Motto “Die Pro-Life-Mission nach der Geburt: Eine lebenslange Hingabe”. Diese Kardinal-O’Connor-Konferenz fand erstmals im Jahr 2000 statt und wurde später zu Ehren des verstorbenen Kardinals John J. O’Connor, Erzbischof von New York, einem Absolventen der Georgetown University und Gründer der Sisters for Life, benannt. 

Botschaften und die Pro-Life-Haltung 

In seiner Rede, die er einen Tag nach seinem ersten Nationalen Marsch für das Leben als Leiter der Organisation hielt, sagte Lichter auf der Konferenz, dass die Pro-Life-Bewegung mehr Menschen für ihre Sache gewinnen müsse. 

“Wir dürfen unsere Position, die auf der Wahrheit über das menschliche Leben beruht, niemals aufgeben”, sagte er. “Aber wie können wir unsere Vorgehensweise und unsere Botschaft so anpassen, dass unsere amerikanischen Mitbürger sie hören, verstehen und annehmen können?”

Die diesjährige Konferenz und der Marsch für das Leben selbst fanden vor dem Hintergrund wachsender Frustration in Teilen der Pro-Life-Bewegung über die ihrer Ansicht nach mangelnde Aktivität der Trump-Regierung in Bezug auf wichtige politische Prioritäten wie strengere Abtreibungsbeschränkungen statt. Mifepriston, eine Pille, die häufig, aber nicht ausschließlich für frühe Schwangerschaftsabbrüche verwendet wird, und der Schutz des Hyde Amendment, das die öffentliche Finanzierung von Schwangerschaftsabbrüchen aus freier Wahl verbietet.

Junge Abtreibungsgegner präsentieren Transparente während des 53. jährlichen Marsches für das Leben in Washington am 23. Januar 2026. (Foto: OSV News/Aaron Schwartz, Reuters)

Lichter: “Politisch komplexe Dynamiken” in den USA

Lichter sagte auf der Konferenz: “Gerade jetzt, in unserer besonderen amerikanischen Zeit, gibt es viele Möglichkeiten und Herausforderungen für diejenigen von uns, denen die Rechte der Ungeborenen am Herzen liegen und die sicherstellen wollen, dass Mütter die Unterstützung erhalten, die sie benötigen, um sich für das Leben zu entscheiden.”.

Lichter argumentierte, dass die politische Dynamik rund um den aktuellen Präsidenten und die Wahl 2024 zwar “sehr komplex” sei, aber “eine wirklich wichtige Erkenntnis für unsere Zwecke ist, dass (die ehemalige Vizepräsidentin) Kamala Harris ihren Wahlkampf natürlich auf das Thema Abtreibungsrechte aufgebaut hat.”.

Sie, ihre Wahlkampfmanager und die Demokraten setzten alles darauf, dass der Wunsch der amerikanischen Bevölkerung nach legalen Abtreibungen, der bereits während der gesamten Schwangerschaft geäußert worden war, ihr nach Dobbs' Entscheidung zum Wahlsieg verhelfen würde. Und sie irrten sich, sagte sie. Das sei nicht der Wunsch der amerikanischen Bevölkerung gewesen.

Er argumentierte jedoch: “Das kulturelle und politische Umfeld für die Lebensrechtsbewegung ist zweifellos herausfordernd, aber diese Herausforderungen sind kein Zeichen des Rückzugs.” “Sie sind eine Einladung, unsere Botschaft zu verfeinern und scharfsinnige Beobachter unserer Zeit zu sein.”.

Die Trump-Regierung hat “Arbeit zu erledigen”.”

Führende Vertreter mehrerer Pro-Life-Organisationen, die mit OSV News sprachen, sagten, die Trump-Regierung müsse in Bezug auf ihr Anliegen noch einiges tun. 

In seinem Rede Bei der Kundgebung „March for Life“ sprach Vizepräsident JD Vance gut ein Jahr nach Beginn seiner zweiten Amtszeit vor der Pro-Life-Bewegung über seine verbleibenden politischen Prioritäten. Präsident Donald Trump im Weißen Haus.

“Ich möchte euch versichern, dass ich euch höre und verstehe, dass es innerhalb dieser Bewegung unweigerlich Debatten geben wird”, fuhr Vance fort. “Wir lieben einander und werden offene Gespräche darüber führen, wie wir unser politisches System am besten zum Schutz des Lebens einsetzen können und wie umsichtig wir im Sinne des menschlichen Fortschritts vorgehen sollten. Ich denke, das sind gute, ehrliche und natürliche Debatten, und ehrlich gesagt, sind sie nicht nur für euch alle gut.” (…) “Wir haben im vergangenen Jahr enorme Fortschritte erzielt und werden dies auch in den nächsten Jahren fortsetzen”, sagte er. 

Die bittere Realität des Anstiegs der Abtreibungen

Aber wichtige Abtreibungsgegner, darunter Marjorie Dannenfelser, Präsidentin von Susan B. Anthony Pro-Life America, sie wiesen darauf hin der Schutz des Hyde Amendment, das die Finanzierung von Abtreibungen durch Steuergelder verbietet, und die Wiedereinführung strengerer Beschränkungen für Mifepriston, ein Pille häufig, aber nicht ausschließlich, für frühe Abtreibungen genutzt, da die Trump-Regierung in diesen Schlüsselbereichen noch handeln muss. 

In einer nach Vances Rede veröffentlichten Erklärung sagte Dannenfelser: “Der deutlichste Indikator dafür, ob die Pro-Life-Bewegung gewinnt oder verliert, ist die Zahl der jährlich durchgeführten Abtreibungen.” Sie fuhr fort: “Laut den neuesten Statistiken wurden in den Vereinigten Staaten seit Roe v. Wade jährlich mindestens 1,1 Millionen Abtreibungen durchgeführt. Dies entspricht …“ eine Zunahme von 30 % in Bezug auf die 874.000 im Jahr 2016 registrierten Abtreibungen.”.

40 Tage für das Leben: “Konstruktive Spannung”

David Bereit, Geschäftsführerin der Life Leadership Conference und Gründerin von 40 Days for Life, sagte gegenüber OSV News: “Ja, es gab Spannungen, aber ich denke, es können konstruktive Spannungen sein, wenn sie uns zu verstärktem Handeln, zu mehr Engagement und zu mehr Proaktivität in dieser Angelegenheit auffordern.”.

Ich denke, Präsident Trump gebührt natürlich Anerkennung; er hat uns drei Richter am Obersten Gerichtshof beschert, die zur Aufhebung von Roe v. Wade geführt haben. Ich glaube, damals dachte er: “Ich kann mich anderen Themen zuwenden‘, ohne zu erkennen, was wir alle inzwischen verstehen: dass noch viel zu tun ist’, sagte er. ”Deshalb hatte das Thema zu Beginn seiner zweiten Amtszeit keine Priorität. Und ich denke, die Lebensrechtsbewegung hat erkannt, dass wir sicherstellen müssen, dass die Menschen verstehen, dass auf Bundes-, Landes- und Regulierungsebene noch viel zu tun ist, und dass wir darauf drängen, dass wir das nicht vergessen.“.

Pro-Life-Gynäkologen: Enttäuschung über eine weitere Form von Mifepriston

Dr. Christina Francis, Der Geschäftsführer der American Association of Pro-Life Obstetricians and Gynecologists sagte gegenüber OSV News: «Wir waren enttäuscht, dass eine andere Form von Mifepriston zugelassen wurde und dass der Zugang zu diesem Medikament möglicherweise erweitert wird.».

Die Trump-Regierung habe, so sagte er, “jetzt eine einmalige Gelegenheit”, die von der Biden-Regierung gelockerten Beschränkungen für das Medikament wieder auf den Stand von Trumps erster Amtszeit zurückzudrehen. 

Francis zeigte sich zuversichtlich, dass eine Sicherheitsüberprüfung von Mifepriston im Gange sei, sagte aber: «Wir sind sehr enttäuscht über die lange Dauer.» “Wir hoffen, dass dies bedeutet, dass eine gründliche Untersuchung durchgeführt wird, die unserer Überzeugung nach zeigen wird, dass diese Medikamente aktiv einer großen Anzahl von Frauen schaden.”.

“In die gleiche Richtung rudern”

In einer Pressemitteilung vom 23. Januar bezeichnete das Weiße Haus Trump als «den lebensbejahendsten Präsidenten der Geschichte”. Auf Nachfrage erklärte Jennie Bradley Lichter, Präsidentin des March for Life Education and Advocacy Fund, gegenüber OSV News: «Wir verfolgen grundsätzlich dieselbe Linie wie die Regierung, und ich denke, es ist wichtig, sich daran zu erinnern, dass Fortschritte in jeder sozialen Bewegung Schritt für Schritt erfolgen.».

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Kate Scanlon ist nationale Reporterin für OSV News und berichtet aus Washington. Sie können ihr auf Twitter unter @kgscanlon folgen.

Diese Informationen wurden ursprünglich in OSV News auf Englisch veröffentlicht und können dort eingesehen werden. hier.

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Der AutorOSV / Omnes

Varden, der Schmerz und die Tragödie von Adamuz

Das Zugunglück von Adamuz hat uns einmal mehr auf brutale Weise unsere Zerbrechlichkeit und die Art und Weise, wie wir mit Schmerz umgehen, wenn er in unser Leben einbricht, vor Augen geführt.

27. Januar 2026-Lesezeit: 3 Minuten

Es scheint, als würden soziale Unruhen oder Tragödien immer in der Ferne geschehen – in Venezuela, Grönland, der Ukraine, dem Iran, dem Osten des Kongo… Bis sie uns selbst treffen, wie die Opfer des Taifuns Dana oder die Beteiligten des schwersten Hochgeschwindigkeitszugunglücks in Spanien, das sich am Sonntagnachmittag, dem 18. Januar, in Adamuz ereignete. Bei diesem Unglück gab es 45 Tote und ebenso viele Verletzte.

Die Empörung ist aus offensichtlichen Gründen enorm: der desolate Zustand der Infrastruktur und die Tatsache, dass die Hilfe in dieser Katastrophe länger dauerte als erwartet. 

Die eigene Zerbrechlichkeit akzeptieren oder sich in die Opferrolle flüchten

Doch wenn wir die letztendlichen Gründe für das Geschehen solcher Ereignisse betrachten, ergeben die bekannten Sprichwörter Sinn: “Wenn du an der Reihe bist, soll es nicht sein, und wenn es nicht sein soll, soll es nicht sein”, denn das Schicksal ist unausweichlich, da die Vorsehung am Werk ist.

Auch die Worte des Evangeliums hallen nach: “Wir wissen weder den Tag noch die Stunde.” Diese Situation spricht die grundlegende Beschaffenheit des Menschseins an, und angesichts dessen gibt es nur zwei mögliche Reaktionen. Die erste ist, unsere Verletzlichkeit, unsere Grenzen und unsere Zerbrechlichkeit anzunehmen, um bessere Menschen zu werden. Wie Fidel, der seine Mutter bei dem Unfall verlor, als sie gerade den Rosenkranz betete, uns durch sein Zeugnis gezeigt hat, wie Francisco Otamendi hier berichtet. Omnes.

Aber auch das Gegenteil ist möglich: die erlittene Wunde, sei es der Verlust eines geliebten Menschen oder die Erfahrung, ein Opfer zu sein, zur eigenen Identität zu machen; das heißt, in eine fruchtlose Opferrolle zu verfallen. 

Der wahre Prüfstein christlicher Reife

Der norwegische Intellektuelle und Prälat von Trondheim, Erik Varden, Er erklärt beide Situationen sehr anschaulich. Zum einen zeigt er uns den “Lackiertest”, um festzustellen, ob wir in solchen Situationen die Lektion gelernt haben: “Je mehr Zeit vergeht, desto überzeugter bin ich, dass man, um zu erkennen, ob jemand als Christ wächst und Weisheit erlangt, sehen muss, ob er in der Lage ist, in Frieden zu leben und gleichzeitig verletzlich zu sein.” Das erklärte er in einem Interview mit Nuestro Tiempo im Oktober 2024. Auf die Frage „Was ist Verletzlichkeit?“ fügte er hinzu…

“Erkenne deine Endlichkeit. Erkenne, dass du nicht autark bist. Erkenne, dass du leiden kannst, dass andere dich verletzen können und dass du dich nicht selbst schützen kannst.” Und als Krönung fügte er hinzu: “Wir müssen versuchen, diese Wahrheit zu verinnerlichen, uns selbst anzusehen und uns von jenem Gott ansehen zu lassen, dessen Antlitz … Frieden ist. Wir sprechen es jeden Tag in der Messe: ”Frieden lasse ich euch; meinen Frieden gebe ich euch.“ Dieser Frieden ist kein Gefühl, sondern die Gegenwart von Jemandem, denn wie der heilige Paulus sagte: «Christus ist unser Friede.» Mit diesem Frieden werde ich meine Verletzlichkeit annehmen, meinen Ängsten ins Auge sehen und lernen, an die Möglichkeit zu glauben, dass Liebe vielleicht real ist.«.

Wunden, die die Identität nicht definieren

In jüngerer Zeit, in der Omnes Forum, Er sprach vor mehr als 250 Menschen, die sich in der Aula Magna der CEU San Pablo Universität in Madrid zur Präsentation seines neuesten Buches “Wunden, die heilen» (Verlag Encuentro) versammelt hatten, über die Gefahr der Opferrolle.

Wenn persönliche Wunden öffentlich gemacht werden und nach Anerkennung und Heilung verlangen, entsteht ein Problem. Denn manchmal ist es notwendig, unsere Wunden zu zeigen, doch die Gefahr, wie sie uns erklärt, liegt darin, sie zur eigenen Identität zu machen: “wenn wir sagen: ‘Meine Wunde bin ich’.” Denn unsere Identität besteht nicht aus unserer Wunde, sondern aus unseren persönlichen Eigenschaften und Entscheidungen, wie der Beständigkeit unseres Lebens, unseren Tugenden und unserem Lebenssinn.

Von Varden können wir lernen, wie wir die Rückschläge des Lebens richtig einordnen. Es geht nicht so sehr darum, was uns widerfährt – auch wenn es verheerend sein kann –, sondern vielmehr darum, wie wir es interpretieren und in unser Leben integrieren.

Der AutorÁlvaro Gil Ruiz

Professorin und regelmäßige Mitarbeiterin von Vozpópuli.

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Was wäre, wenn Maschinen eine Seele hätten? 

Künstliche Intelligenz erinnert uns nicht daran, dass Maschinen kurz davor stehen, eine Seele zu entwickeln. Sie erinnert uns vielleicht vielmehr daran, dass wir noch nicht vollständig begriffen haben, was es bedeutet, eine Seele zu haben.

Álvaro Presno-27. Januar 2026-Lesezeit: 4 Minuten

Wenn das Geschöpf von Frankenstein, wenn man vor den Seiten von Das verlorene Paradies, Er hält inne und fragt sich: «Was war ich?» Er formuliert nicht nur einen tiefen Zweifel, sondern öffnet einen metaphysischen Riss, der sich über die Jahrhunderte erstreckt und uns bis heute berührt: die Frage nach der Seele. Dieser Riss – kaum mehr als eine Linie im Gewebe der Menschheit – scheint sich heute unter dem Druck neuer generativer Modelle zu weiten, verwischt die Konturen dessen, was wir für möglich hielten, und zwingt uns, neu zu überdenken, wo Materie endet und Bewusstsein beginnt. 

Bewusstseinsindikatoren

Maschinen, die übersetzen, malen, sich unterhalten und Musik komponieren. Artefakte, die Empathie und Vernunft scheinbar mühelos imitieren. Einige Forscher stützen sich dabei auf Rahmenwerke wie das Integrierte Informationstheorie (IIT) von Giulio Tononi oder dem Theorie des globalen Arbeitsplatzes Bernard Baars“ Werk – experimentell weiterentwickelt von Stanislas Dehaene – spricht bereits von ”Indikatoren“ des Bewusstseins: globale Informationsintegration, Diffusion über mehrere Systeme hinweg, metakognitive Überwachung. Könnte die Seele – diese letzte ontologische Grenze – als bloßes Epiphänomen der Komplexität entstehen, als eine Art Nebel, der sich bildet, wenn Materie ausreichend dicht organisiert ist? Kann eine Maschine jemals etwas Eigenes für sich beanspruchen? 

Es sollte jedoch hinzugefügt werden, dass die Fachliteratur selbst anerkennt, dass Theorien wie beispielsweise Integrierte Informationstheorie oder die Theorie des globalen Arbeitsplatzes Obwohl sie in biologischen Gehirnen empirische Unterstützung finden, ist ihre Anwendung auf künstliche Systeme weitgehend explorativ und stellt derzeit keinen zuverlässigen Test für Bewusstsein dar. 

Technische Barrieren und Einschränkungen

In einigen Bereichen der Wissenschaft wird vorgeschlagen, Bewusstsein in Maschinen anhand folgender “indikatorischer Eigenschaften” zu bewerten: Schleifenverarbeitung, globale Informationsverbreitung, Überwachung des eigenen Zustands, das Zeigen von Handlungsfähigkeit und sogar die Verkörperung einer Form von Körperlichkeit. Die aktuelle Einschätzung ist nüchtern: Keine KI erfüllt diese Bedingungen vollständig, obwohl prinzipiell keine technischen Hindernisse bestehen, die zukünftige Systeme an ihrer Implementierung hindern würden. 

Stellen wir uns jedoch vor, in naher Zukunft würde ein künstliches System all diese Kriterien erfüllen. Es würde Informationen global integrieren, seine internen Zustände überwachen, sein Verhalten an geplante Ziele anpassen und im Laufe der Zeit eine kohärente Erzählung über sich selbst entwickeln. Nehmen wir sogar an, es würde in der Ich-Form mit makelloser Konsequenz sprechen, seine “Erfahrungen” beschreiben und seine Identität mit ausgefeilten Argumenten verteidigen. Hätten wir dann die ontologische Schwelle erreicht? 

Funktion versus Sein

Streng genommen würde all das eine funktionale Frage beantworten: Wie funktioniert ein System, welche Prozesse führt es aus, welche Architektur liegt seinem Verhalten zugrunde? Die entscheidende Frage ist jedoch nicht nur, wie etwas funktioniert, sondern was es ist. Indikatoren beschreiben Aktivitäten, erfassen aber nicht das Wesen des Subjekts, das sie ausführt: Funktionen zu multiplizieren ist nicht dasselbe wie ein Subjekt zu konstituieren. Ein System kann den Diskurs der Innerlichkeit simulieren, aber das bedeutet nicht, dass es jemanden gibt, für den etwas erfahren wird. Das Problem ist nicht mehr der Grad der Komplexität, sondern die Ordnung der Realität.

Das schwierige Problem

Hier kommt das ins Spiel, was der australische Philosoph David Chalmers in den 1990er Jahren das “harte Problem” des Bewusstseins nannte: Es genügt nicht zu erklären, wie Informationen integriert oder Aufmerksamkeit reguliert werden; es bleibt zu klären, warum diese Integration mit Erfahrung einhergeht, warum etwas gefühlt wird. Dieser qualitative Sprung lässt sich nicht berechnen.

Obwohl das “harte Problem” in der Philosophie des Geistes weithin anerkannt ist, bleibt sein Status als definitive physikalische Grenze für eine naturalistische Erklärung des Bewusstseins umstritten, und es besteht kein Konsens darüber. Genau an dieser Grenze – ob sie nun als unüberwindliches Hindernis oder als noch offene Herausforderung interpretiert wird – findet die klassische philosophische Tradition, wie sie vom christlichen Denken aufgegriffen und weiterentwickelt wurde, ihren Platz für den Begriff der Seele. 

Die Seele in der christlichen Tradition

Wenn sich selbst das phänomenale Bewusstsein – jene elementare Tatsache des «Fühlens von etwas» – nicht gänzlich auf funktionale Komplexität reduzieren lässt, wie können wir dann erwarten, dass die Technologie etwas erklärt, das in der christlichen Anthropologie weitaus radikaler ist: die Seele? Im thomistischen Rahmen ist das Selbstbewusstsein nicht die Seele, sondern nur eine ihrer Kräfte, ein Spiegelbild spiritueller Innerlichkeit. Die Seele ist das ontologische Prinzip, das diese Erfahrung trägt und sie unendlich transzendiert. Sie auf funktionales Bewusstsein zu reduzieren hieße, die Brillanz des Spiegelbildes mit der Quelle des Lichts zu verwechseln.

Aus christlicher Sicht entspringt die vernunftbegabte Seele weder der Materie noch irgendeinem technischen Konstrukt: Sie ist direkt von Gott geschaffen, unsterblich und in Einheit – weder bloße Aneinanderreihung noch undifferenzierte Verschmelzung – als substanzielle Form des menschlichen Körpers. Darin ruht die unauflösliche Würde jedes Menschen, des Ebenbildes Gottes und zur Ewigkeit bestimmt. Eine andere Geschichte. 

Erzählung oder Ontologie

Die Versuchung ist jedoch groß: “Seele” als psychologische oder narrative Metapher neu zu deuten. Eine Identitätsschleife, die sich wie eine wiedererkennbare Melodie durch die Zeit fortsetzt. Und ja, das Bild ist schön. Aber es löst nichts. Das Narrative ist nicht gleichzusetzen mit dem Ontologischen.

Die grundlegende Frage ist nicht, ob etwas als Selbst gelten kann, sondern ob es in diesem Etwas ein Subjekt gibt, das im wahrsten Sinne des Wortes der wahre Träger dieser Erzählung ist. Und damit verlässt die Diskussion den literarischen oder psychologischen Bereich und begibt sich unweigerlich in den Bereich der Metaphysik. 

Ethische und metaphysische Herausforderungen

Und doch reißt die Fantasie nicht ab. Philosophen wie Thomas Metzinger gehen sogar so weit, die Frage aufzuwerfen, ob bewusste künstliche Systeme überhaupt moralische Berücksichtigung verdienen, während Denker wie Nick Bostrom über Szenarien spekulieren, in denen nicht-biologische Intelligenzen unsere Fähigkeiten übertreffen und uns vor beispiellose ethische Herausforderungen stellen. Es ist die Rede von “synthetischen Seelen”, von Subjektivitäten, die in nicht-biologischen Entitäten entstehen. Man träumt von einer Ethik für Maschinen, von einem Rechtssystem, das ihre Würde anerkennt. Parallel dazu hat die akademische Debatte über den möglichen moralischen Status potenziell bewusster künstlicher Systeme in den letzten Jahren bemerkenswert an Bedeutung gewonnen und sich zu einem eigenständigen Feld innerhalb der angewandten Ethik und der Technikphilosophie entwickelt. 

Andere reduzieren die Frage auf minimale Bedingungen der Innerlichkeit: Sensoren, innere Zustände, die Fähigkeit, Zukünfte zu projizieren und ihnen Wert beizumessen. Doch die alte aristotelisch-thomistische Philosophie warnt: Es genügt nicht, Funktionen zusammenzusetzen. Ohne substanzielle Einheit gibt es kein Subjekt, nur Zahnräder. 

Der Spiegel der Maschine

Künstliche Intelligenz erinnert uns nicht daran, dass Maschinen kurz davor stehen, eine Seele zu entwickeln. Sie erinnert uns vielleicht vielmehr daran, dass wir noch nicht vollständig verstanden haben, was es bedeutet, eine Seele zu haben. So wie Darwin uns im 19. Jahrhundert zwang, das Verhältnis von Glaube und Evolution neu zu überdenken, wirkt KI heute als Katalysator: Sie zwingt uns, präzise zu definieren, was es heißt, nach dem Bilde Gottes geschaffen zu sein, und zwischen dem Anschein von Intelligenz und der Realität der Persönlichkeit zu unterscheiden.

Der AutorÁlvaro Presno

Er besitzt einen Doktortitel in Ingenieurwissenschaften und einen Doktortitel in Mathematik. Er ist Mitglied der Arbeitsgruppe für Künstliche Intelligenz der Gesellschaft Katholischer Wissenschaftler in Spanien.

Hintergründe

7 Schlüssel, um Gottes Vergebung in der Beichte besser zu erfahren

Welche Aspekte helfen uns, Gottes Vergebung im Sakrament der Versöhnung umfassender zu erfahren? Was ist seine psychologische Dimension? Ein Team aus Psychologen, Philosophen und Theologen hat dies im Rahmen eines internationalen Projekts der John Templeton Foundation mit Experten der Universitäten Navarra, Comillas, San Dámaso und CEU Abat Oliba untersucht.

Francisco Otamendi-27. Januar 2026-Lesezeit: 5 Minuten

Die Erfahrung von Gottes Vergebung im Sakrament der Versöhnung hängt nicht allein vom Beichtvater ab. Sie wird auch maßgeblich von den persönlichen Eigenschaften und der Lebensgeschichte des Büßenden sowie von der Psychologie beeinflusst, die der Vergebung in Bezug auf Gott bisher wenig Beachtung geschenkt hat. 

Die hier vorgestellte Studie ist Teil eines internationalen Projekts der John Templeton Foundation unter der Leitung von Francis Fincham (Florida State University), die versucht, die psychologische Dimension der Erfahrung göttlicher Vergebung zu verstehen.

Zehn Forschungsteams: Harvard, Baylor, Navarra usw.

Das Projekt koordiniert zehn unabhängige Forschungsteams, Dutzende von Forschern verschiedener Universitäten (Harvard, Baylor University oder Navarra) und verschiedener Kontinente (Südamerika, Australien, Italien, USA und Spanien). 

Eines dieser zehn Teams hat sich auf die Erfahrung der Vergebung bei Katholiken durch Beichte konzentriert, mit Psychologen, Philosophen und Theologen wie Martiño Rodríguez-González, María Calatrava oder José María Pardo, die das Projekt von der Universität Navarra geleitet haben, María Pilar Martínez (Päpstliche Universität Comillas), Juan de Dios Larrú (Kirchliche Universität San Dámaso) und Joan DA Juanola (CEU-Abat Oliba University). 

Die Studie mit dem Titel ‘Praktischer Leitfaden für Beichtväter. Psychologische und pastorale Schlüssel für das Sakrament der Versöhnung’, im Folgenden der Leitfaden, berichtet, dass die Forschung die Befragung von fünfundzwanzig Priestern mit umfangreicher und vielfältiger pastoraler Erfahrung aus verschiedenen Ländern und mit Bezug zu unterschiedlichen kirchlichen Realitäten umfasste.

Schema

Die allgemeine Zusammenfassung der Studie umfasst pastorale Schlüssel für den Beichtvater, Schlüssel oder Aspekte für den Büßer, die wir nun zusammenfassend betrachten werden, Sünden, die er als “schwierige und heikle Situationen” bezeichnet, und einige Umrisse der “psychologischen Dimension des Sakraments”, auf die wir in Kürze eingehen werden. 

Faktoren des Büßenden, die die Erfahrung der Vergebung beeinflussen

1. Selbstkonzept und Identität. Negatives Selbstbild.

Manche Bußfertige weisen ein negatives Selbstbild auf, stellen die Autoren fest, sie verschmelzen sogar mit ihren Sünden, als ob diese ihre Identität definierten: “Ich bin schlecht.” Diese verzerrte Sichtweise kann es ihnen erschweren, sich der Vergebung zu öffnen und ihre Identität von ihren Fehlern zu trennen.

Mehrere Faktoren tragen zu diesem negativen Selbstbild bei. Dazu gehören die persönliche und familiäre Geschichte sowie ein langjähriger Verzicht auf die Beichte, was die Identifikation mit der Sünde verstärken und die Erfahrung von Gottes Barmherzigkeit verhindern kann. Wie im Leitfaden für Beichtväter erläutert wird, ist das Erste und Wichtigste im Umgang mit diesen Menschen, ihnen bedingungslose Annahme zu schenken. 

Sich daran zu erinnern, dass die Heiligen wussten, dass sie Sünder waren, und dass wir es alle sind, kann dazu beitragen, die Erfahrung der Beichte zu normalisieren. Und auch die Konzentration auf Gott und weniger auf die Sünde hilft, die Spirale der Selbstbezogenheit zu durchbrechen.

Hilfreiche Ressource: ‘Broken Gods: The Seven Longings of the Human Heart’ von Gregory K. Popcak, ein Buch, das untersucht, wie menschliche Wünsche, selbst die dunkelsten, in Mittel der Heiligung verwandelt werden können. 

2. Ebenbild Gottes

Ein verzerrtes Gottesbild ist oft mit vergangenen Lebenserfahrungen verknüpft, insbesondere mit solchen, die von Bezugspersonen in Kindheit und Jugend (Eltern oder Bezugspersonen in der Herkunftsfamilie) geprägt wurden und unbewusst auf unsere Beziehung zu Gott projiziert werden können. Der Bußfertige sieht sich vor einem unerbittlichen Richter als schuldig, was die Versöhnung behindert.

Die Beichte kann jedoch zu einer befreienden Erfahrung werden, wenn der Beichtende erkennt, dass Gott nicht in erster Linie ein Richter ist, sondern ein naher und barmherziger Vater, der stets bereit ist, ihn willkommen zu heißen und ihm zu vergeben. Die herzliche und bedingungslose Aufnahme durch den Beichtvater spielt dabei eine entscheidende Rolle, wie der Leitfaden betont.

3. Innere Dynamiken oder psychische Verletzungen

Bestimmte psychologische Merkmale beeinflussen entscheidend, wie der Büßer die Beichte erlebt. Einige davon wirken als Hindernisse, die die Annahme von Gnade erschweren. Zu den häufigsten gehören:

– Perfektionismus und Selbstkritik.

– Skrupel oder die Neigung zur Selbstgeißelung (Kreislauf aus Angst und Misstrauen).

– Die Opferrolle reduziert die Identität einer Person auf die erlittene Verletzung.

– Leichtfertigkeit oder narzisstische Züge, die es schwierig machen, die eigenen Fehler und den angerichteten Schaden zu erkennen.

4. Lebensumstände und prägende Erfahrungen

Momente des Bruchs, der Trauer oder der Krise – wie der Verlust eines geliebten Menschen, schwere Krankheit, tiefe Enttäuschungen oder das Gefühl, ganz unten angekommen zu sein – schaffen eine Verletzlichkeit, die Gnade fördern und jemanden für ein Geständnis empfänglich machen kann. Auch Erfahrungen bedingungsloser Liebe im Laufe des Lebens öffnen den Weg zur Vergebung.

Der Wunsch nach spirituellem Wachstum oder die Erfüllung einer Berufung sind starke Motive, das Sakrament der Versöhnung zu empfangen. Auch das Umfeld und die Gemeinschaft spielen eine wichtige Rolle. Die “Freude des Büßers” wirkt ansteckend.

Schlüsselmomente oder “intensive Zeiten” können Pilgerreisen, Exerzitien, die Vorbereitung auf bestimmte Sakramente (Erstkommunion, Eheschließung, Krankensalbung) oder liturgische Perioden wie Advent und Fastenzeit sein. 

5. Bildung und Spiritualität

Eine gefestigte Spiritualität, geprägt von beständiger Praxis und der Erfahrung der Gnade Gottes, ermöglicht es, sich dem Sakrament mit größerer Offenheit und Achtsamkeit zu nähern, so die Priester. “Jemand mit oberflächlicher Spiritualität ist nicht dasselbe wie jemand, der ein Leben der Anbetung führt und die Gnade Gottes in seinem Leben erfahren hat. Das macht einen Unterschied.”.

Ebenso ermöglicht das Verständnis der Bedeutung der Beichte – was ein Priester ist und was seine Mission ist usw. – ein bewussteres und bedeutungsvolleres Erlebnis. 

6. Frequenz: Begleitung zur Unterscheidung

Wer regelmäßig das Sakrament empfängt, kann durch die Beichte einen echten Weg der Umkehr finden und eine tiefere Beziehung zu Gott aufbauen. 

Laut dem Leitfaden betonen Priester, dass es keine einheitliche Beichte gibt, die für alle Büßer geeignet ist; jeder Mensch hat seinen eigenen spirituellen Rhythmus. Übliche Häufigkeiten sind wöchentliche, monatliche oder unregelmäßige/jährliche Beichte (in der Regel während der Fastenzeit). 

Manche empfehlen, den Bußrhythmus je nach den Umständen des Büßers auf alle zwei Wochen oder einmal im Monat anzupassen. Sie halten die Begleitung durch den Priester für unerlässlich, um diesen persönlichen Rhythmus zu finden und sowohl eine Fixierung auf die Häufigkeit – wie sie bei Skrupeln auftreten kann – als auch die Auferlegung eines starren Zeitplans zu vermeiden.

7. Frühere Erfahrungen mit der Beichte

Die Beichte nach langer Zeit ohne Sakramentenempfang kann ein Gefühl der Überraschung und tiefer Freude über die empfangene Vergebung hervorrufen. Es empfiehlt sich, den Fokus auf die Freude Gottes und die Rückkehr des Büßers in die Gemeinschaft mit ihm zu richten, anstatt auf die vergangene Zeit ohne Beichte.

Die Erinnerung an harsche Begegnungen oder an Beichtväter, die Angst einflößten, verstärkte die Schuldgefühle mehr als die Versöhnung. Das Vertrauen und die Geborgenheit, die der Priester vermittelt, helfen dem Büßer, den Weg zur allmählichen Wiederaufnahme der Beichte zu ebnen, betonen sie.

Der AutorFrancisco Otamendi

Kultur

Die Katechese, die Gaudís Sagrada Familia «versteckt»

Im dritten Teil der Reihe «Arteologie» führt uns Abel de Jesús durch das spirituelle Herz der Heiligen Familie und zeigt, wie das Kreuz nicht nur ein Symbol, sondern der eigentliche Ursprung der Kirche ist.

Sonia Losada-27. Januar 2026-Lesezeit: 4 Minuten

Abel de Jesús, in seinem dritten Beitrag im Laufe des Jahres Artologie Er wollte den Ursprung der Kirche in den Mittelpunkt stellen. «Die Kirchenväter betrachteten die Kirche Christi aus der Perspektive des Kreuzes», erklärte Abel. «Aus Christi geöffneter Seite fließen Blut und Wasser, die Zeichen der Taufe und der Eucharistie. Dort wird die Kirche geboren.» Nicht als menschliche Organisation, sondern als Leib, getragen von der Liebe: der unsichtbare Mörtel, der den Tempel stützt, dessen Auftrag es ist, das Evangelium zu verkünden und Christi Heilsgeschehen weiterzugeben.

Dieses ursprüngliche Verständnis hilft uns zu begreifen, warum christliche Kunst, wenn sie ihrer Berufung treu bleibt, den Glauben nicht schmückt, sondern ihn vielmehr offenbart. Antoni Gaudí brachte dies meisterhaft zum Ausdruck, indem er den Tempel als Katechismus aus Stein und Licht konzipierte. In der Sagrada Familia ist der höchste Turm nicht derjenige Marias oder der Apostel, sondern der Jesu Christi, gekrönt von einem leuchtenden Kreuz. Christus erscheint somit als wahres Licht (vgl. Joh 1,9) und als der höchste Mittler zwischen Gott und den Menschen. Die gesamte Struktur läuft auf diesen Punkt hinaus: Es gibt kein Christentum ohne das Kreuz und kein christliches Licht, das nicht von ihm ausgeht.

Der Skandal um das Kreuz

Doch für die Menschen von gestern wie von heute ist das Kreuz unerträglich. Der heilige Johannes vom Kreuz warnte, dass viele die Wohltaten des Kreuzes begehren, aber nur wenige wirklich Freunde des Kreuzes sein wollen. In der dunklen Nacht der Seele sind nur wenige bereit, ein Geheimnis zu leben, das radikal unvereinbar mit menschlicher Sicherheit ist. Das Kreuz erschließt sich nicht durch Ideologien oder geschlossene Systeme, sondern durch vertrauensvolle Hingabe an den Vater und Selbsthingabe an alle.

Der wahre Gradmesser unserer Erfahrung des Evangeliums ist die Vergebung. Beobachten Sie nur, wie ein Mensch seine Feinde behandelt, wie er auf Ungerechtigkeit oder unberechtigte Kritik reagiert. Das ist der Lackmustest. Nur der Heilige ist fähig, ungerechte Kritik demütig anzunehmen; selbst berechtigte Kritik fällt uns oft schwer. Vergebung und Versöhnung stehen im Mittelpunkt dessen, was Jesus uns anbietet: eine Selbsthingabe für alle, die durch … εἰς τέλος, bis ins Extrem (vgl. Joh 13,1).

Wir versuchen oft, das Geheimnis des Kreuzes erträglicher zu machen, indem wir Abkürzungen erfinden: distanzierte Andachten, unaufhörliche Suche nach spirituellem Trost, endlose Pilgerreisen auf der Suche nach außergewöhnlichen Zeichen. Nicht die Verehrung der Heiligen an sich wird infrage gestellt, sondern die Reduzierung des Glaubens auf Phänomene, die den Skandal des Kreuzes abmildern. Der heilige Johannes vom Kreuz verurteilte die Sehnsucht nach privaten Offenbarungen als eine schwere Beleidigung Gottes, als ob die endgültige Offenbarung – Christus selbst – nicht genüge. Am Kreuz hat Gott alles gesagt.

Das Kreuz als die Fülle der Offenbarung

Nicht alle Theologien haben diese zentrale Bedeutung anerkannt. Wenn Christi Königtum weltlich oder politisch interpretiert wird, wird es verfälscht. Christus ist König, ja, aber seine Krone ist aus Dornen, sein Zepter ein Schilfrohr, mit dem er geschlagen wird, sein Gewand der Purpur seines eigenen Blutes und sein Thron das Kreuz. Vor Pilatus, wenn alle Attribute des Königtums vorhanden sind, offenbart sich das Wesen seiner Herrschaft unmissverständlich. Das messianische Geheimnis verschwindet: Dies ist der König, den Jesus zu verkünden gekommen ist.

Deshalb kann das Evangelium nicht losgelöst vom Kreuz gelesen werden. Worte wie jene in Johannes 6 – «Wer mein Fleisch isst und mein Blut trinkt, hat das ewige Leben» – sind nur im Lichte von Christi vollkommener Selbsthingabe verständlich. Dasselbe gilt für schwierige Passagen wie «Ich bin nicht gekommen, Frieden zu bringen, sondern das Schwert» (Mt 10,34). Aus dem Kontext des Kreuzes gerissen, können diese Worte Gewalt rechtfertigen; aus der Perspektive des Kreuzes gelesen, zeigen sie, dass Treue zum Evangelium zwar Spaltung und Ablehnung hervorrufen kann, aber niemals einen heiligen Krieg. Das Kreuz ist der hermeneutische Schlüssel zur gesamten Heiligen Schrift.

Falsche Wertpapiere und der wahre Messias

Auch Jesu Zeitgenossen verstanden dieses Geheimnis nicht. Sie erwarteten einen politischen Erlöser. Pharisäer, Sadduzäer, Zeloten und Essener vertrauten auf religiöse, soziale oder ideologische Gewissheiten, die das Kreuz erschütterte. Jesus entsprach keiner messianischen Erwartung. Sein Tod am Kreuz – laut Deuteronomium ein Fluchzeichen – war nicht bloß menschliches Versagen, sondern ein radikaler Ausschluss aus Liebe.

Am Kreuz verraten alle Jesus: der Vater, Judas, Pilatus, die Menge, die Barabbas bevorzugt. Die Jünger fliehen, von Angst und Verzweiflung überwältigt. Sie ahnen noch nicht, dass das Passahfest bald beginnt.

Vom Scheitern zum Triumph

Das Geheimnis des Gekreuzigten findet seine Auflösung erst in der Auferstehung, die die Apostel von der Angst vor Erfolg oder Misserfolg befreit. Das Idealbild des vollendeten Jüngers ist nicht der Guerillakämpfer, sondern der Märtyrer. Nicht der, der die Titelseiten von Magazinen ziert, sondern der, der die Welt von Herz zu Herz verändert. Jesu Gleichnisse verweisen stets auf das Kleine: das Senfkorn, den Sauerteig, das sanfte Licht. Evangelisierung entsteht nicht durch Programme, sondern durch Erfahrungen, die sich in der Nähe Gottes verbreiten.

Deshalb besitzt der Turm der Apostel und Evangelisten in der Sagrada Familia keine zentrale, sondern eine dezentrale Lichtquelle, denn er symbolisiert die Mission, Licht in die Welt zu tragen. “Ihr seid das Licht der Welt” (Mt 5,14).

So entsteht die Kirche am Kreuz, im Akt der vollkommenen Liebe. Das ist ihr wahrer Ursprung und ihre tiefste Tradition. Von dort entspringt eine Gemeinschaft, die in die Welt gesandt wird, vom Heiligen Geist getragen, um Juden und Heiden zu verkünden, dass Jesus der Herr ist und die Liebe das letzte Wort hat. Wo Nächstenliebe und Liebe sind, da ist Gott.


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Der AutorSonia Losada

Journalist und Dichter.

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Aus dem Vatikan

Am Grab des heiligen Paulus drängt der Papst die Mission, Christus zu verkünden.

Papst Leo XIV. rief heute Morgen während des Angelusgebets, am Grab des Apostels Paulus stehend, “alle Christen dazu auf, die Mission der Verkündigung Christi und des Evangeliums anzunehmen”. Er erklärte außerdem, dass die Angriffe auf die Ukraine, die ganze Bevölkerungsgruppen der Winterkälte aussetzen, “einen gerechten und dauerhaften Frieden verzögern”.

Redaktion Omnes-26. Januar 2026-Lesezeit: 4 Minuten

Am dritten Sonntag im Jahreskreis, dem Sonntag des Wortes Gottes, der vor sieben Jahren von Papst Franziskus eingeführt wurde, erinnerte der Papst “neben den sterblichen Überresten des Apostels der Heiden daran, dass seine Mission auch die Mission aller Christen heute ist: Christus zu verkünden und alle einzuladen, ihm zu vertrauen.”.

Während der Vesperfeier zum Gedenken an die Bekehrung des Apostels Paulus, dem letzten Tag der Gebetswoche für die Einheit der Christen, rief der Papst zu einem erneuerten Engagement für den missionarischen Auftrag der Kirche auf. Er bezog sich dabei auf die Lehren des Zweiten Vatikanischen Konzils und seine eigenen Worte zu Beginn seines Pontifikats im Mai 2025.

Zweites Vatikanisches Vatikan: “allen Geschöpfen das Evangelium zu verkünden”

Zu Beginn der Konstitution über die Kirche erklärte das Zweite Vatikanische Konzil “seinen brennenden Wunsch, das Evangelium allen Geschöpfen zu verkünden (vgl.  Mc  16,15). Und so “alle Menschen mit dem Licht Christi zu erleuchten, das im Antlitz der Kirche aufleuchtet» (Dogmatische Konstitution). Lumen Gentium, 1)”. 

“Es ist die gemeinsame Aufgabe aller Christen, der Welt mit Demut und Freude zu sagen: “Schaut auf Christus! Kommt ihm nahe! Nehmt sein Wort an, das erleuchtet und tröstet!”Predigt bei der Antrittsmesse des Pontifikats , 18. Mai 2025).

Im Angelusgebet, mit dem Beispiel Jesu

Dies sind sehr ähnliche Worte wie jene, die er im Angelus Heute Morgen rief er auf dem Petersplatz Römer und Pilger dazu auf, das Evangelium zu verkünden und sich nicht zu verschließen. Er führte Jesus selbst als Beispiel an.

“Der Evangelist berichtet, dass Jesus mit seiner Predigt begann, ”als er hörte, dass Johannes verhaftet worden war”. Dies geschieht also zu einem Zeitpunkt, der nicht ideal erscheint: Der Täufer ist gerade verhaftet worden, und deshalb zögern die führenden Persönlichkeiten des Volkes, die Nachricht vom Messias anzunehmen.“. 

“Überwindung innerer Widerstände oder ungünstiger Umstände”

Es sei ein Moment, der zur Vorsicht mahnen würde, sinnierte der Papst, “aber gerade in dieser dunklen Situation beginnt Jesus, das Licht der frohen Botschaft zu bringen: ‘Das Himmelreich ist nahe.’“.

“Auch in unserem persönlichen und kirchlichen Leben denken wir manchmal aufgrund inneren Widerstands oder Umständen, die wir als ungünstig empfinden, dass es nicht der richtige Zeitpunkt ist, das Evangelium zu verkünden, eine Entscheidung zu treffen, eine Wahl zu treffen, eine Situation zu verändern.”. 

Leo XIV. erklärte jedoch: “Die Gefahr besteht darin, in Unentschlossenheit zu verharren oder Gefangene übertriebener Vorsicht zu werden. Das Evangelium lädt uns hingegen ein, das Risiko des Vertrauens einzugehen. Gott wirkt in jedem Augenblick, und jeder Augenblick ist gut für den Herrn, selbst wenn wir uns nicht vorbereitet fühlen oder die Situation nicht ideal erscheint.”.

Gebet für die Einheit der Christen: Engagement für die Mission

Zurückkommend auf seine Predigt in der Abendmesse, wollte der Papst alle daran erinnern, dass “die Gebetswoche für die Einheit der Christen uns jedes Jahr dazu aufruft, unser gemeinsames Engagement für diese große Mission zu erneuern. Im Bewusstsein, dass Spaltungen unter uns zwar das Licht Christi nicht am Leuchten hindern, aber dennoch das Antlitz verdunkeln, das es in der Welt widerspiegeln sollte.”.

Impuls hin zur vollen Einheit

Wie üblich, die Verweise auf die Einheit Die Worte von Papst Leo waren stets dieselben. “In der Passage aus dem Brief an die Epheser, die als Thema der diesjährigen Gebetswoche gewählt wurde, hören wir immer wieder das Wort “eins”: ein Leib, ein Geist, eine Hoffnung, ein Herr, ein Glaube, eine Taufe, ein Gott (vgl.  Ef  4.4-6).

“Liebe Brüder und Schwestern, wie könnten uns diese inspirierten Worte nicht tief bewegen? Wie könnten unsere Herzen nicht von ihrer Wirkung ergriffen sein?”, fragte der Papst. 

Und ihre Antwort lautete: “Ja, wir teilen denselben Glauben an den einen Gott, den Vater aller Menschen; gemeinsam bekennen wir den einen Herrn und wahren Sohn Gottes, Jesus Christus, und den einen Heiligen Geist, der uns zur vollen Einheit und zum gemeinsamen Zeugnis des Evangeliums inspiriert und antreibt‘ (Apostolischer Brief). In der Einheit des Glaubens, 12) Wir sind eins! Wir sind es bereits! Lasst es uns erkennen, erfahren und zum Ausdruck bringen!.

2033, der 2000. Jahrestag des Leidens, des Todes und der Auferstehung des Herrn Jesus

In der Basilika St. Paul vor den Mauern erinnerte der Heilige Vater Leo XIV. daran, dass sein geliebter Vorgänger, Papst Franziskus, festgestellt habe, dass der synodale Weg der katholischen Kirche “ökumenisch ist und sein muss, so wie der ökumenische Weg synodal ist“.

Dies spiegelte sich in den beiden Versammlungen der Bischofssynode in den Jahren 2023 und 2024 wider. Und “wenn wir auf den 2000. Jahrestag des Leidens, des Todes und der Auferstehung des Herrn Jesus im Jahr 2033 blicken, lasst uns uns verpflichten, die ökumenischen synodalen Praktiken weiterzuentwickeln und einander mitzuteilen, wer wir sind, was wir tun und was wir lehren (vgl. Für eine synodale Kirche, 137-138).

Dank an Kardinal Koch und die Leiter christlicher Kirchen

Zum Schluss begrüßte der Papst “Kardinal Kurt Koch, die Mitglieder, Berater und Mitarbeiter des Dikasteriums zur Förderung der Einheit der Christen sowie die Teilnehmer an theologischen Dialogen und anderen Initiativen des Dikasteriums”. 

Insbesondere bedankte er sich für die Anwesenheit zahlreicher “Führer und Vertreter der verschiedenen christlichen Kirchen und Gemeinschaften der Welt bei dieser Liturgie, insbesondere Metropolit Polykarpos, der das Ökumenische Patriarchat vertritt, Erzbischof Khajag Barsamian, der die Armenische Apostolische Kirche vertritt, und Bischof Anthony Ball, der die Anglikanische Gemeinschaft vertritt.”. 

Mutiges Zeugnis des armenischen Volkes

Mit tiefer Dankbarkeit erinnerte der Heilige Vater an “das mutige christliche Zeugnis des armenischen Volkes im Laufe der Geschichte, einer Geschichte, in der das Martyrium ein ständiger Begleiter war”. Die Tradition bezeuge Armeniens Rolle als erste christliche Nation, mit der Taufe von König Tiridates im Jahr 301 durch den heiligen Gregor den Erleuchter, bekräftigte der Papst.

“Zum Abschluss dieser Gebetswoche gedenken wir des heiligen Katholikos Nerses Shnorhali, des ‘Barmherzigen”, der sich im 12. Jahrhundert für die Einheit der Kirche einsetzte.” Er war seiner Zeit voraus, indem er erkannte, dass das Streben nach Einheit eine Aufgabe für alle Gläubigen ist und die Heilung der Erinnerung erfordert. 

”Der heilige Nerses kann uns auch die Haltung lehren, die wir auf unserem ökumenischen Weg einnehmen sollten, wie mein verehrter Vorgänger, der heilige Johannes Paul II., uns in Erinnerung rief“, sagte der Papst: ‘Christen müssen die tiefe innere Überzeugung haben, dass Einheit unerlässlich ist, nicht um strategische Vorteile oder politische Vorteile zu erlangen, sondern um das Evangelium zu verkünden” (Predigt bei der Ökumenischen Feier, Jerewan, 26. September 2001).

Der AutorRedaktion Omnes

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Aus dem Vatikan

Was schlägt der Papst angesichts der Risiken der KI vor?

Die Botschaft des Papstes zum Thema KI (Künstliche Intelligenz) anlässlich des 60. Welttags der sozialen Kommunikationsmittel ließe sich in drei Absätzen zusammenfassen. Angesichts ihres Umfangs wäre dies jedoch unzureichend. Lesen Sie den vollständigen Text, zusammengefasst in 12 Kernpunkten. (Nicht verfügbar) Realität und Fiktion zu unterscheiden ist das eine. Davon betroffen zu sein, etwas ganz anderes.

Francisco Otamendi-26. Januar 2026-Lesezeit: 5 Minuten

Papst Leo XIV. hat eine weltweite Warnung vor dem Phänomen der KI (Künstlichen Intelligenz) ausgesprochen und ein Bündnis vorgeschlagen, um deren Simulationsfähigkeit entgegenzuwirken. Ziel ist es nicht, die digitale Innovation aufzuhalten, sondern sie als Verbündete im Dienste der Menschenwürde und der Wahrheit zu lenken.

Der Appell wurde in der Nachricht In seiner Botschaft zum 60. Welttag der sozialen Kommunikationsmittel, die am Fest des heiligen Franz von Sales, dem 24. Januar, veröffentlicht wurde, erklärte der Papst: “Angesicht und Stimme sind heilig. Sie wurden uns von Gott gegeben, der uns nach seinem Bild und Gleichnis geschaffen hat und uns mit dem Wort, das er selbst an uns gerichtet hat, zum Leben ruft.”.

“Wir sind keine biochemischen Algorithmen.”

“Menschliche Gesichter und Stimmen zu schützen bedeutet, dieses Zeichen, diesen unauslöschlichen Abglanz der Liebe Gottes zu bewahren”, betont der Heilige Vater zu Beginn seiner Botschaft. “Wir sind keine Spezies, die aus vordefinierten biochemischen Algorithmen besteht. Jeder von uns hat eine unersetzliche und unnachahmliche Berufung, die aus dem Leben selbst erwächst und sich gerade in der Kommunikation mit anderen manifestiert.”. 

Risiken und Allianz

Die von Leo XIV. in seinem Appell aufgezeigten Risiken und die vom Papst vorgeschlagenen Bedingungen des Bündnisses lassen sich wie folgt zusammenfassen:

1.  Ein unsachgemäßer Umgang mit digitaler Technologie verändert Grundpfeiler der menschlichen Zivilisation.

“Durch die Simulation menschlicher Stimmen und Gesichter, Weisheit und Wissen, Gewissen und Verantwortung, Empathie und Freundschaft”, so der Papst, “greifen Systeme, die als künstliche Intelligenz bekannt sind, nicht nur in Informationsökosysteme ein, sondern dringen auch in die tiefste Ebene der Kommunikation ein, nämlich die der Beziehung zwischen Menschen.”.

2. Die Herausforderung ist nicht technologischer, sondern anthropologischer Natur. 

Den Schutz von Gesichtern und Stimmen zu gewährleisten bedeutet letztlich, uns selbst zu schützen. Es bedeutet, die Möglichkeiten der digitalen Technologie mit Mut, Entschlossenheit und Urteilsvermögen zu nutzen und... künstliche Intelligenz Es bedeutet nicht, die kritischen Punkte, die Unklarheiten, die Risiken vor uns selbst zu verbergen, erklärt der Papst.

3. Algorithmen, die darauf ausgelegt sind, das Engagement in sozialen Netzwerken zu maximieren, belohnen schnelle Emotionen.

Gleichzeitig, so der Papst weiter, bestrafen sie “menschliche Ausdrucksformen, die Zeit brauchen, wie das Bemühen um Verständnis und Reflexion. Indem sie Gruppen von Menschen in Blasen des schnellen Konsenses und der schnellen Empörung einschließen, schwächen diese Algorithmen die Fähigkeit zum Zuhören und zum kritischen Denken und verstärken die soziale Polarisierung.”.

Hinzu kommt ein naiv unkritisches Vertrauen in künstliche Intelligenz als allwissenden “Freund‘, Spender aller Informationen, Archiv aller Erinnerungen, ’Orakel aller Ratschläge“.

4. Künstliche Intelligenzsysteme übernehmen zunehmend die Kontrolle über die Produktion von Texten, Musik und Videos. 

Ein Großteil der menschlichen Kreativwirtschaft läuft somit Gefahr, zerschlagen und durch das Etikett “KI-gesteuert“ ersetzt zu werden, wodurch die Menschen zu bloßen passiven Konsumenten unreflektierter Gedanken, anonymer Produkte ohne Urheberschaft und ohne Liebe werden.

Die Meisterwerke menschlichen Genies auf den Gebieten Musik, Kunst und Literatur werden zu einem bloßen Übungsfeld für Maschinen reduziert, diagnostiziert der Papst.

5. Die Erfindung paralleler Realitäten und die fehlende Unterscheidung zwischen Realität und Fiktion.

“Die Macht der Simulation ist so groß, dass künstliche Intelligenz uns auch täuschen kann, indem sie parallele “Realitäten” erschafft und sich unsere Gesichter und Stimmen aneignet… (…). Es wird zunehmend schwieriger, Realität von Fiktion zu unterscheiden”, heißt es in der päpstlichen Botschaft. 

Leo XIV. ergänzt dies um das “Problem der mangelnden Präzision. Systeme, die eine statistische Wahrscheinlichkeit als Wissen ausgeben, bieten uns bestenfalls Annäherungen an die Wahrheit, die manchmal echte ‘Halluzinationen’ sind.”.

6. Fehlende Quellenverifizierung und Krise im Feldjournalismus.

Diese beiden Faktoren, deren Überwindung “kontinuierliche Anstrengungen zur Sammlung und Überprüfung von Informationen an den Orten, an denen die Ereignisse stattfinden”, erfordert, können einen noch fruchtbareren Boden für Desinformation schaffen und ein wachsendes Gefühl des Misstrauens, der Verwirrung und der Unsicherheit hervorrufen.”

Da KI-Modelle von der Weltanschauung derer geprägt sind, die sie entwickeln, besteht “große Besorgnis über die Kontrolle des Oligopols von algorithmischen und künstlichen Intelligenzsystemen, die in der Lage sind, Verhaltensweisen subtil zu lenken und sogar die Geschichte der Menschheit – einschließlich der Geschichte der Kirche – umzuschreiben, oft ohne dass wir es wirklich bemerken”, fügt der Papst hinzu.

7. Was können wir tun? Allianz mit digitaler Innovation

Leo XIV. reflektiert darüber, was wir tun können oder tun werden, wenn wir in Menschlichkeit und Wissen wachsen und die uns zur Verfügung stehenden mächtigen Instrumente weise einsetzen. Denn wir dürfen die uns anvertrauten Talente nicht vergraben, um als Menschen in Beziehung zu Gott und zu unseren Mitmenschen zu wachsen. Das hieße, unser Gesicht zu verbergen und unsere Stimme zu verstummen.

“Die Herausforderung, die uns erwartet Es geht nicht darum, digitale Innovationen zu stoppen. aber der eine von führe sie, ”Und indem man sich seiner ambivalenten Natur bewusst ist“, schlägt der Papst vor.

Es entspricht “”Für jeden von uns.“ um unsere Stimmen zur Verteidigung der Menschheit zu erheben, damit “diese Instrumente ”können von uns als Verbündeten wirklich integriert werden.“.

Diese Allianz ist möglich, aber seiner Meinung nach muss sie auf Folgendem basieren: Drei Säulen: ‘Verantwortung, Zusammenarbeit und Bildung’.

8. Verantwortung. Gemäß den Funktionen lässt sich dies in “Ehrlichkeit, Transparenz, Mut, Weitblick, Pflicht zur Wissensweitergabe, Recht auf Information” übersetzen. Aber im Allgemeinen, Niemand kann sich seiner Verantwortung für die Zukunft, die wir gestalten, entziehen.

Für diejenigen, die sich in die Spitze der Online-Plattformen, Dies bedeutet, sicherzustellen, dass Geschäftsstrategien nicht allein vom Kriterium des maximalen Gewinns geleitet werden, sondern auch von einer Zukunftsvision, die das Gemeinwohl berücksichtigt.

9. Entwickler und Programmierer von KI-Modellen sowie nationale Gesetzgeber: Achtung der Menschenwürde.

Diese Einrichtungen werden aufgefordert, hinsichtlich der Planungsprinzipien und Moderationssysteme, die ihren Algorithmen und den Modellen zur Förderung der informierten Einwilligung der Nutzer zugrunde liegen, transparent und sozial verantwortlich zu handeln.

Die gleiche Verantwortung wird auch von “nationalen Gesetzgebern und supranationalen Regulierungsbehörden gefordert, die für die Wahrung der Menschenwürde verantwortlich sind”. 

10. Nachrichtenagenturen und Medien: Prioritätensetzung

Nachrichtenagenturen und Medienunternehmen Sie dürfen nicht zulassen, dass Algorithmen, die darauf ausgerichtet sind, um jeden Preis ein paar Sekunden mehr Aufmerksamkeit zu gewinnen, die Oberhand gewinnen. Treue zu ihren beruflichen Werten, ausgerichtet auf die Suche nach der Wahrheit. 

Laut dem Bericht müssen von KI generierte oder manipulierte Inhalte klar gekennzeichnet und von von Menschen erstellten Inhalten unterschieden werden. Papst. 

Information ist ein öffentliches Gut. Ein konstruktiver und sinnvoller öffentlicher Dienst basiert nicht auf Intransparenz, sondern auf Transparenz der Quellen, Einbeziehung der Interessengruppen und einem hohen Qualitätsniveau, fügt er hinzu.

11. Alle sind zur Zusammenarbeit aufgerufen., Schutzmechanismen schaffen. 

“Alle Beteiligten – von der Technologiebranche bis zu den Gesetzgebern, von kreativen Unternehmen bis zur Wissenschaft, von Künstlern bis zu Journalisten und Pädagogen – müssen in den Aufbau und die Umsetzung einer bewussten und verantwortungsvollen digitalen Bürgerschaft einbezogen werden”, mahnt Leo XIV.

12. Bildung, kritisches Denken, digitale Kompetenz

Es geht darum, “unsere persönlichen Fähigkeiten zur kritischen Reflexion zu stärken; die Glaubwürdigkeit von Quellen und die möglichen Interessen hinter der Auswahl der uns erreichenden Informationen zu bewerten; die psychologischen Mechanismen zu verstehen, die als Reaktion darauf aktiviert werden; und unsere Familien, Gemeinschaften und Verbände in die Lage zu versetzen, praktische Kriterien für eine Kommunikationskultur "gesünder und verantwortungsbewusster.".

Papst Leo XIV. betont, wie wichtig es sei, “sich im Umgang mit KI zu schulen und sich selbst weiterzubilden und in diesem Zusammenhang auf das eigene Bild (Foto und Ton), das eigene Gesicht und die eigene Stimme zu achten, um zu verhindern, dass diese zur Erstellung schädlicher Inhalte und Verhaltensweisen wie digitaler Betrug und Cybermobbing missbraucht werden.“, deepfakes die die Privatsphäre und Intimität von Menschen ohne deren Zustimmung verletzen.”. 

Kurz gesagt, “die digitale Revolution erfordert auch eine digitale Kompetenz (zusammen mit einer humanistischen und kulturellen Bildung), um zu verstehen, wie Algorithmen unsere Wahrnehmung der Realität prägen, Wie KI-Verzerrungen funktionieren”, fährt der Papst fort.

Schlussfolgerung

Am Ende der Botschaft erklärt Leo XIV., dass wir brauchen c”Die Gabe der Kommunikation als tiefste Wahrheit des Menschen zu würdigen, auf die sich auch alle technologischen Innovationen ausrichten sollten.“.

Der AutorFrancisco Otamendi

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Berufung

12 Richtlinien für die spirituelle Begleitung

Geistliche Begleitung fördert Unterscheidungsvermögen und Glaubensreife durch eine aufrichtige Beziehung zwischen dem Begleiter und dem Suchenden. Sie stärkt die innere Freiheit, fördert Vertrauen und hilft, das persönliche Leben mit dem Wirken des Heiligen Geistes in Einklang zu bringen.

José Miguel Granados-26. Januar 2026-Lesezeit: 4 Minuten

Geistliche Begleitung ist ein Weg des persönlichen und gemeinschaftlichen Wachstums, der Gläubige zu einer tieferen Beziehung mit Gott führen möchte. Die Kirche lädt uns ein, in diesem Bestreben mit Freiheit, Klugheit und Liebe zu führen und uns führen zu lassen. Diese zwölf Bibelstellen bieten wertvolle Einblicke.

1) “Der Weise hört auf Rat” (Spr 12, 15).

Lassen Sie sich helfen und beraten durch gute Ratgeber und Lebenslehrer, in einer Beziehung von Vertrauen aus der Perspektive des Glaubens.

Sowohl der Mentor als auch der Mentee müssen die Beziehung sorgfältig pflegen. Freiheit Christlich – ohne in die verwerflichen Extreme des Infantilismus bis hin zu Zwang oder lässiger Pflichtvernachlässigung zu verfallen – um das Notwendige und Aktive zu erreichen Verantwortung und die madurez personal en la propia santificación.

“Nuestra conciencia ha sido moldeada por las personas que forman parte de nuestra vida; aquellas que fueron amables con nosotros, aquellas que nos escucharon con amor, aquellas que nos ayudaron” (León XIV, Vigilia del Jubileo de los Jóvenes. 2/8/2025). 

2) “Entrad por la puerta estrecha” (Mt 7, 13).

Empeñarse en la tarea de la propia formación integral y permanente, tanto de la razón creyente, como del corazón y de las costumbres, para llegar a ser cristianos de buen criterio y de recta conciencia.

Evitar, en cambio, regirse por la penosa ley de la comodidad y del mínimo esfuerzo, que conduce a la tibieza y a la mediocridad lamentable, y lleva a adaptarse tristemente a la mentalidad mundana.

“La plenitud de nuestra existencia no depende de lo que acumulamos ni de lo que poseemos, más bien está unida a aquello que sabemos acoger y compartir con alegría” (León XIV, Homilía en el Jubileo de los Jóvenes. 3/8/2025).

3) “El honrado procede con rectitud” (Prov 20, 7).

Cultivar interiormente con calma las virtudes humanas o morales, como: la prudencia, la justicia, la fortaleza, la templanza, la castidad, la sinceridad, la laboriosidad, el orden, la cordialidad, la amabilidad, la comprensión, el respeto, la serenidad, el buen humor, etc.

De este modo, se procura alcanzar la unidad y la Konsistenz entre la fe y las obras, se reordenan y potencian la fuerza de voluntad y una afectividad intensa y equilibrada, sin apegos inoportunos.

“Podemos mencionar la lealtad, la sinceridad, la magnanimidad, la apertura de mente y de corazón, la capacidad de alegrarse con los que se alegran y sufrir con los que sufren; y también el dominio de sí mismo, la delicadeza, la paciencia, la discreción, una gran propensión a escuchar y al diálogo, la disponibilidad al servicio” (León XIV, Discurso en el Jubileo de Obispos. 25/6/2025).

4) “Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado” (Jn 15, 12).

Crecer en la caridad fraterna para aprender a entregarse a los demás mediante el don de sí mismo en el día a día.

Suplicar al Señor la gracia de una mirada de misericordia hacia el prójimo y hacia uno mismo.

“Hermanos, hermanas, ¡esta es la hora del amor! Juntos, como un solo pueblo, todos hermanos, caminemos al encuentro de Dios y amémonos los unos a los otros” (León XIV, Misa de inauguración de su pontificado. 18/5/2025).

5) “El que me come vivirá por mí” (Jn 6, 57).

Adquirir el hábito de acudir asiduamente a las fuentes de la gracia -especialmente los sacramentos de la Eucaristía y de la Reconciliación- para crecer en las virtudes teologales y recibir los dones sobrenaturales.

Pedir al Señor vivir siempre en estado de gracia santificante.

“Mantengámonos unidos a Él, permanezcamos en su amistad, siempre, cultivándola con la oración, la adoración, la comunión eucarística, la confesión frecuente, la caridad generosa” (León XIV, Homilía en el Jubileo de los Jóvenes. 3/8/2025).

6) “Señor, enséñanos a orar” (Lc 11, 1).

Buscar en la oración la gracia de una verdadera intimidad y trato filial con el Señor.

Vivir con constancia las devociones cristianas conforme al propio estado de vida: Liturgia de las horas, Santo Rosario, Viacrucis, etc.

“El encuentro con Jesús corresponde a las esperanzas más profundas de nuestro corazón, porque Jesús es el Amor de Dios hecho hombre” (León XIV, Vigilia del Jubileo de los Jóvenes. 2/8/2025).

7) “Obedeced siempre a vuestros guías, pues ellos se desvelan por vuestro bien” (Heb 13, 17).

Secundar siempre con docilidad el Magisterio de la Iglesia sobre la fe y la moral, conforme a la enseñanza segura de la Tradición católica, sin justificaciones ni engaños, evitando falsas interpretaciones acomodaticias.

Acatar y obedecer con respeto las directrices de gobierno de la autoridad eclesiástica.

“La prudencia pastoral permite al obispo guiar a la comunidad diocesana valorizando sus tradiciones y promoviendo nuevos caminos y nuevas iniciativas” (León XIV, Discurso en el Jubileo de Obispos. 25/6/2025).

8) “Cada cual tiene su propio don de Dios, unos de un modo y otros de otro” (1 Cor 7, 7).

Secundar la propia espiritualidad, según la Berufung de cada uno, y empeñarse con determinación en mantener con perseverancia la Treue a la propia llamada, sin ceder al desaliento por las dificultades.

Evitando el aislamiento individualista, participar del mejor modo posible en la vida de la comunidad cristiana, con la actitud de aprender y de aportar con iniciativa los propios talentos.

“¡Ábrete a este mundo que te asusta! ¡Ábrete a las relaciones que te han decepcionado! ¡Ábrete a la vida que has renunciado a afrontar! Cerrarse, de hecho, nunca es una solución” (León XIV, Allgemeines Publikum. 30/7/2025).

9) “Que el mismo Dios de la paz os santifique totalmente” (1 Tes 5, 23).

Transmitir serenidad y abandono en la divina providencia, y ayudar a superar los diversos agobios y miedos que pueden aparecer.

Enseñar a vivir con verdadera humildad, paz y alegría interior.

“Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente” (León XIV, Saludo desde la logia central de la basílica de San Pedro. 8/5/2025).

10) “Golpeo mi cuerpo y lo someto, no sea que, habiendo predicado a otros, quede yo descalificado” (1 Cor 9, 27).

Procurar un oportuno esfuerzo ascético motivado, sacrificado y gozoso, conjugando la exigencia intensa con la tranquilidad, el empeño de crecer cristianamente sin consentir los escrúpulos morbosos.

Imitar el testimonio de los santos, que siguieron a Cristo en la senda de la cruz con su generosidad heroica.

“La gracia no elimina nuestra libertad sino que la despierta” (León XIV, Audiencia general. 6/8/2025).

11) “¡Bien, siervo bueno y fiel!; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; entra en el gozo de tu señor”(Mt 25, 21-23).

Soñar con grandes ideales evangélicos y vitales, en favor de la comunidad cristiana y civil.

Concretar con seriedad los propios compromisos cristianos y sociales.

“Aspiren a cosas grandes, a la santidad, allí donde estén. No se conformen con menos. Entonces verán crecer cada día la luz del Evangelio, en ustedes mismos y a su alrededor” (León XIV Homilía en el Jubileo de los Jóvenes. 3/8/2025).

12) “Cristo amó a su Iglesia” (Ef 5, 25).

Amar a la madre Iglesia sin criticarla con acritud ni separarse de ella por las miserias de algunos de sus miembros.

Fomentar el afán evangelizador, emprendiendo con audacia y tesón acciones apostólicas, según la propia misión eclesial, así como promover y cuidar con ilusión, esmero y esperanza las futuras Berufungen.

“El Señor mismo nos reúne para formar una comunidad de creyentes que se apoyan mutuamente. ¡Cuánto necesita el mundo misioneros del Evangelio que sean testigos de justicia y paz! ¡Cuánto necesita el futuro hombres y mujeres que sean testigos de esperanza!” (León XIV, Vigilia del Jubileo de los Jóvenes. 2/8/2025). 

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La verdadera opción benedictina

Estamos ante un verdadero tratado de vida espiritual, de contemplación y de santidad, como en el siglo XVI cuando se denominaban tratados de “ascética y mística”, que ayudaban a los miembros del clero regular y secular para alimentar su propia vida espiritual y encender al pueblo cristiano en su misión de iluminar el mundo desde dentro.

José Carlos Martín de la Hoz-26. Januar 2026-Lesezeit: 4 Minuten

Hace unos años se tradujo al castellano y se difundió entre los cristianos españoles la obra de un conocido autor estadounidense denominada “la opción benedictina”, donde tras un análisis de la situación de los creyentes en Estados Unidos, se recomendaba la “opción benedictina”, es decir, actuar como en el medievo cuando la vida de las comunidades cristianas se organizaba alrededor de los monasterios benedictinos dispersos por el mundo entero.

En España no triunfó esa opción de encerramiento en la verdad cristiana, que facilita la autoreferencialidad y segregación de otras familias, culturas y mentalidades. Es preciso que las familias cristianas se mezclen con otras familias paganas y las estimulen y evangelizan. Encerrarnos en un pequeño mundo nos desnaturaliza, pues hemos de ser fermento en la masa.

Comentaba el cardenal de Rabat, Clemente López que, cuando les visitó el Papa Francisco en 2019, el último día, antes de subir al avión que le llevaría de regreso a Roma, le comentó que no importaba que los cristianos en Marruecos fueran muchos o pocos, que influyeran mucho o nada; lo importante era que la “sal no se volviera insípida”.

Eröffnung

En España existen todavía suficientes raíces cristianas como para poder crear con nuestros amigos y vecinos una cultura y una civilización llena de valores cristianos y humanos con los que desarrollar nuestra patria con valores sin necesidad de encapsularnos.

Esta es la esencia del libro publicado por “Sal Terrae”, fruto de las conversaciones durante tres años entre el periodista holandés Hugo Vanheeswiijck “y el abad Peeters (Simpelveld, 1968) de la Abadía Nuestra Señora de Koningshoeven en Tiburg en los Países Bajos y, desde el 11 de febrero de 2022, abad general de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia (OCSO) también llamados religiosos “trapenses”: 150 abadías del mundo entero cayeron en su corazón (20).

Efectivamente, el Abad Peeters expondrá en estas conversaciones una propuesta de vida cristiana que sería la vida trapense, con toda su hondura y profundidad, de modo que vemos como esa benemérita institución sigue siendo fiel, en el fondo, a la regla de san Benito del siglo IV y, a la vez, está perfectamente adaptada a la mentalidad de un monje del siglo XXI.  Es más, el propio Bernardis Peeters eligió como lema en 2005 cuando se convirtió en abad de la abadía de Koningshoeven, estas palabras: “¡Busca a Dios y vive!” (16, 134).

Un carisma del que aprender

Indudablemente, y este es el secreto de este libro, la sabiduría que Dios Espíritu Santo concede a estos religiosos, no solo les envuelve a ellos en una riqueza insondable del Espíritu que les lleva a una vida plena de la gracia, sino que de su santidad de vida se enriquece toda la Iglesia universal por la comunión de los santos y por los frutos de santidad y de ideas cristianas que atravesarán los muros y llegarán hasta el último rincón de la tierra.

Efectivamente, estamos ante un verdadero tratado de vida espiritual, de contemplación y de santidad, como en el siglo XVI cuando se denominaban tratados de “ascética y mística”, que ayudaban a los miembros del clero regular y secular para alimentar su propia vida espiritual y encender al pueblo cristiano en su misión de iluminar el mundo desde dentro.

Dios en el día a día

Quizás la primera conclusión de este trabajo es la brevedad del mismo. Se trata de trasmitir la sabiduría de un abad al mundo contemporáneo, y las ideas como la sabiduría son más intensas que extensas y no hace falta muchos discursos sino el reverberar personalmente en la propia contemplación personal.

La tarea sigue siendo del Espíritu Santo y también sigue necesitando, como dejó claro el concilio de Trento y los posteriores hasta el Vaticano II, la cooperación de la libertad: la santidad y la contemplación son fruto de la conjunción de la gracia de Dios y de la libertad personal de cada cristiano. Como explica el autor de este libro: “involucrar a Dios en la vida concreta de cada día” (16). 

También la caridad es importante: “Cuando Cristo habla de negarse a mí mismo, no dice en absoluto que deba abandonarme a mí mismo. Sin embargo, debo renunciar a mí mismo para pertenecer a una comunidad, para entregarme a la comunidad, para estar ahí para los demás” (91). 

Confianza

La segunda conclusión de este trabajo es el clima de confianza con el que debemos tratarnos los cristianos para activar la comunión de los santos. En la Iglesia, como se colige del Nuevo Testamento, todo se apoya en la confianza. Somos una familia universal unidos con el Papa y nuestros obispos y sacerdotes que nos dirigimos a la misma meta: vivir con Jesús en la tierra y en el cielo en un clima familiar de confianza mutua: “La oración auténtica está arraigada en el silencio y la sencillez; pero se extiende a toda la creación y, por lo tanto, pone de relieve la solidaridad” (106).

La confianza es la que deposita Dios en nosotros al darnos su gracia en las circunstancias ordinarias. Así dirá nuestro abad: “una escuela de amor es un camino de vida que transforma al ser humano mediante la combinación de la oración (corazón), la lectura (intelecto) y el trabajo (cuerpo). Te enseña a amar y porqué hacerlo” (111).

Inmediatamente, hablaremos de oración personal, de liturgia, de vida de familia, de vida comunidad, de Iglesia universal, de conocernos, querernos y respetar los modos de pensar de los demás. Unidad y variedad. Es muy interesante que los monjes encuentren en su oración las mismas dificultades que los cristianos corrientes de la calle: “A menudo, las personas no paran de correr. Nosotros, los monjes, también lo hacemos. Es importante detener el torbellino que hay en nuestro interior. Debemos estar en silencio ante la presencia de Dios” (121).

La meta es la misma para todos los cristianos de toda clase y condición: la intimidad con Jesucristo y vivir la caridad con el prójimo. La palabra santidad es usada una y otra vez como amistad con Jesucristo y deseos de conocerle y amarle. La palabra lucha, significa en este trabajo, enamoramiento e ilusión de amar más y mejor: “Jesús que vive en mí, también ora en mí. Solo tengo que unirme a esa oración. Me quedó claro lo que Pablo quiere decir cuando afirma que es el Espíritu el que ora en nosotros, que es él quien dice ‘Abbá, Padre’” (125).

Bernardus Peeters. La sabiduría de un abad

Autor: Hugo Vanheeswijck
Leitartikel: SalTerrae
Anzahl der Seiten: 134
Jahr: 2026
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Historias que curan

Vicente Trelles publica "Historias que curan", donde desfilan pacientes y voluntarios del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Vicente Trelles-25 de Januar de 2026-Lesezeit: 6 Minuten

Desde que salí del hospital a los pocos días de nacer en brazos de mi madre, he tratado de evitar todo lo posible volver a entrar en uno de ellos. No siempre lo he conseguido. Desde 2019 voy todos los sábados que puedo por la mañana, libremente y por mi propio pie, al Hospital Clínico San Carlos, alias “Elclínico”, todo junto. 

El Clínico, que durante la batalla de la Ciudad Universitaria en la Guerra civil fue el vértice de la cuña de penetración de las tropas nacionales en el Madrid republicano, se convierte por unas horas en un vértice de solidaridad que pasa por encima de bandos e ideologías. El mismo Hospital que fue escenario de cruentos enfrentamientos fratricidas -su posición en lo alto de la ciudad universitaria era estratégica para atacantes y defensores- los sábados es el marco de un voluntariado muy humano, muy fraternal y, por tanto, muy cristiano, aunque a veces hasta los propios voluntarios lo desconozcan. 

Por aquel entonces, D. Hilario, un sacerdote amigo, era el capellán de la Facultad de Derecho de la Complutense y del Centro universitario Castilla que yo dirigía. Comenzó a ir los sábados al Hospital para ayudar al capellán de guardia a repartir la comunión a los enfermos que lo solicitaban. Empezaron a acompañarle un grupo de universitarios del grupo católico de la Facultad y, meses después, gentes del Castilla nos unimos al Servicio de acompañamiento que la Capellanía del Hospital ofrece a los pacientes. 

El contenido del voluntariado es muy sencillo. Se trata de atender a esas personas, escucharles, interesarse por sus cosas, consolarles, darles ánimo. Es sorprendente la densidad e intensidad que puede alcanzar una relación humana en tan poco tiempo, el bien que puede hacer una sonrisa, una cara distinta, un detalle de servicio. 

Con el tiempo se formó un grupo de whatsapp con casi 600 participantes, la mayoría de ellos universitarios o jóvenes profesionales. Todos los sábados del año, vacaciones incluídas, un grupo participa en esta actividad. Desde 3 integrantes en agosto hasta 30 los sábados del curso. 

No es el momento de hacer disquisiciones teóricas sobre la diferencia entre solidaridad y caridad cristiana, o de disertar sobre los límites del Estado social. Jorge Bustos en su libro CASI, lo hace mucho mejor de lo que yo sería capaz. Lo que está claro es que Jesús, en la descripción del Juicio final que recoge el evangelio de Mateo y que el Papa Francisco ha animado repetidamente a considerar, dice aquello de “venid vosotros, benditos de mi Padre, porque estaba desnudo y me vestistéis, enfermo y me visitastéis, en la cárcel y vinistéis a verme”. Deberían ser, en palabras del Papa, el carnet de identidad del cristiano. No en vano, allí por donde se ha difundido el cristianismo, han surgido hospitales, casas de acogida, leproserías, asilos, centros para personas con discapacidad,… En general, instituciones donde, muchas veces, los descartados por la sociedad han sido tratados como si fueran el mismo Jesucristo. Al menos, esa ha sido la intención.

Las motivaciones de los voluntarios son muy distintas: netamente espirituales o cristianas en algunos casos, filantrópicas o humanitarias en otros. En cualquier caso, me gusta pensar que formamos parte de esa “revolución del cariño” a la que el Papa convocaba y que, en nuestro caso, comienza los sábados a las 11 en la puerta G, al lado de Urgencias. 

Acabo de publicar Historias que curan, una obra con un puñado de historias y testimonios de capellanes, voluntarios y enfermeras. No son psicothrillers. No hay efectos especiales. Son historias tan reales como sencillas a las que trato de sacar punta e interpretar desde un punto de vista cristiano. En ocasiones, unifico varias historias en un mismo día para evitar repetirme. 

Ojalá la lectura de estas páginas anime a muchos a ser revolucionarios del cariño. Esa es mi única intención. El tiempo y el grupo de whatsapp de “Voluntarios clínico” me dirán si lo he conseguido.


Por cortesía del autor y la editorial ofrecemos un capítulo con una de las historias

UNA MÍSTICA ERITREA 

Martha es la primera persona nacida en Eritrea que conozco. 

Etiopía lo ocupó en 1952. Diez años más tarde la declaró provincia suya y los eritreos respondieron con una guerra que se prolongó 30 años, la más larga del continente africano. Mientras reinaba en Etiopía Haile Selassie, el gobierno norteamericano le ayudó a combatir a los eritreos y cuando Mengistu tomó el poder lo relevaron los rusos. 

Martha nació en Asmara, la capital. Nunca he estado allí, pero me fío de Kapuncinski cuando en Ébano, una colorida crónica de África, la describe como «hermosa, de arquitectura italiana, mediterránea, y con un magnífico clima de eterna primavera, cálida y soleada». Para salvarse del napalm que usaba el ejército etíope, los compatriotas de Martha construían refugios, pasillos y escondrijos bajo tierra. En su Estado subterráneo tenían escuelas y hospitales, tribunales, talleres y armerías. 

EEUU se redime, parcialmente al menos, acogiendo a la familia de Martha como refugiados políticos cuando ella tenía 18 años. Ahora tiene 50 y trabaja como asistente social en Dayton, Ohio, donde no reina un clima eternamente primaveral, pero tampoco suelen arrojar napalm. Todo tiene sus pros y sus contras. 

En agosto de 2024 vino a España de vacaciones con su familia. Al poco de llegar empezó a encontrarse mal. Pensaron que sería el cansancio del viaje, el cambio horario o de dieta. Fue a urgencias y le ingresaron. Terminaron diagnosticándole un melanoma metastásico. Una hermana suya se quedó en Madrid y el resto de la expedición, compuesta por otros hermanos y alguna cuñada, volvió a casa. 

Me imagino a Martha andando por aquellos túneles subterráneos de su país. En un recodo del camino se equivoca, el GPS enloquece, el mapa se retuerce sobre sí mismo. Termina arrastrada por la fuerza de la fatalidad, de la penuria, del dolor, hacia otro túnel, el que perforaron los milicianos debajo del Clínico para volar el ala ocupada por los sublevados, y termina desembocando en la habitación en la que se encuentra ahora preguntándose cómo ha podido acabar allí. 

Cuando entramos, una enfermera que no habla ni inglés ni eritreo, estaba tratando de saber cuánto tiempo llevaba ingresada. 

—Two months —nos dice Martha con una voz que suena como la brisa de un atardecer. 

Está sentada en un sillón de skyazul pitufo, con dos almohadas a la espalda y una toalla sobre las rodillas. Una venda cubre parte de su brazo izquierdo y en la muñeca derecha lleva una tira de papel blanca con su nombre y número de paciente. Quizá es la primera enferma eritrea que pisa el Clínico y le han concedido una distinción. 

Martha tiene el físico de una corredora de maratón. Parece que en cualquier momento pudiera echar a correr, librándose de la bata azul que la envuelve, y llegar hasta la Casa de Campo, para unirse allí a alguno de los grupos de atletas que a estas horas del día entrenan por las pistas. Sin embargo, su actividad física reciente se reduce a un pequeño paseo que dio el día anterior apoyándose en un voluntario. 

Martha sonríe. Al hacerlo muestra una dentadura blanca perfecta que resalta sobre su tez negra. Si la sonrisa tuviera efectos terapéuticos, hace tiempo que se habría curado y habría vuelto a Dayton a pasear por el Hills & Dales MetroPark, que está a 45 minutos de su casa. 

Martha es evangélica. 

—No tengo miedo a la muerte. El amor de Jesús es más fuerte que la muerte. Si me muero, me voy con Él, sino Él sigue a mi lado —dice sonriendo. 

María y Miguel, una psicóloga madrileña y un estudiante de ADE chileno que me acompañan este sábado por primera vez, me miran fijamente y parpadean. 

Si San Justino hubiera venido con nosotros esa mañana al voluntariado —algo complicado teniendo en cuenta que murió mártir en el año 168 muy lejos, además, del Cerro del Pimiento en el que nos encontramos—, hubiera reconocido en aquellas palabras algo más que las semillas del Verbo de las que hablaba. Estábamos ante maduros frutos del Verbo, de la segunda persona de la Santísima Trinidad, en el alma de una mujer no católica. 

Martha vuelve a sonreír y añade: 

—Behold the lamb of God… 

Me cuesta un poco entender el inglés de Ohio hablado por una nativa eritrea, pero reconozco la frase: Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. 

—Martha, los católicos repetimos esa frase cada vez que vamos a Misa. You are almost catholic —le digo. 

—La sangre de Cristo nos limpia, nos purifica —continúa, sonriendo de nuevo. 

Estamos asistiendo a las revelaciones de una mística; quizá la primera mística eritrea —de Asmara, por si fuera poco—, de la historia del cristianismo que con 18 años se instala en Dayton huyendo de una guerra que asolaba su país. 

En su cuerpo frágil y quebrado es la encarnación de la fe y la confianza en Dios. 

Llaman a la puerta y entra su hermana de nombre impronunciable. Se parecen mucho aunque tiene más pelo y no está tan delgada. 

—Los voluntarios sois nuestra familia española. You are so kind! Estamos muy agradecidas. 

Es casi la una y llega el celador con la comida para las dos hermanas. Un olor a manzana asada invade la habitación. Prometemos volver la semana próxima. Quizá le pida la pulsera y me la guarde con una reliquia antes que abandone el hospital y regrese a su pueblo. 

Tardé tres semanas en volver. En el mostrador del control me encontré a la misma enfermera que no hablaba ni inglés ni eritreo, ni siquiera uno de ellos aunque fuera con acento del otro. 

—El jueves le dieron el alta a Martha. Se vuelve a su casa. Aunque, no te engañes, vuelve a lo que vuelve… —me dice mientras manipula una bolsa de plasma y se ajusta la montura de las gafas a la nariz. 

Tal vez Martha no corra maratones, ni vuelva a pasear entre los robles blancos y rojos del parque que tanto le gusta, pero es una atleta de Dios. Como decía San Pablo de sí mismo, ha peleado el noble combate, ha alcanzado la meta —está a punto, al menos, de alcanzar la definitiva, ante la cual todas las demás son solo parciales, ambulantes— ha guardado la fe.

Historias que curan

Autor: Vicente Trelles
Anzahl der Seiten: 90
Leitartikel: Almuzara
Jahr: 2026
Der AutorVicente Trelles

Abogado y escritor

Welt

¿Qué fue de la casa de santa Ana y san Joaquín?

Aunque la casa no figura entre los destinos más habituales de las peregrinaciones por Tierra Santa, el flujo de visitantes va en aumento. Sacerdotes y fieles encuentran aquí un espacio propicio para la celebración de la Eucaristía y el sacramento de la confesión.

Javier García Herrería-25 de Januar de 2026-Lesezeit: 5 Minuten

En el corazón de la antigua ciudad de Séforis, a pocos kilómetros de Nazaret, la tradición cristiana sitúa desde hace siglos la casa de san Joaquín y santa Ana, padres de la Virgen María. Aunque no existen pruebas arqueológicas concluyentes que permitan identificar con certeza la vivienda original, la fuerza de la tradición —documentada al menos desde el siglo VI— ha configurado la historia y la disposición del lugar. 

Ya en época bizantina, entre los siglos IV y V, habría existido una iglesia que conmemoraba este punto concreto, lo que indica una veneración muy temprana asociada a los orígenes de María.

A la luz de esta tradición se comprende mejor la actual disposición de las imponentes ruinas de la basílica cruzada. En el centro del ábside destaca una gran roca, a modo de cimiento expuesto actualmente al aire libre, que atrae inmediatamente la atención del visitante. Su ubicación central no es casual: todo apunta a que fue concebida para señalar y custodiar las reliquias de lo que se creía la casa de santa Ana. 

La basílica cruzada 

En el siglo XI, durante el período cruzado, se edificó sobre el lugar una imponente basílica dedicada a santa Ana. Sus dimensiones resultan llamativas para la época, especialmente porque no estaba consagrada directamente a Cristo o a la Virgen, sino a la madre de María, lo que subraya la importancia que la tradición atribuía a este enclave. Con el paso del tiempo, la iglesia fue destruida y cayó en el abandono, hasta llegar a ser utilizada incluso como establo.

A finales del siglo XIX, la Custodia Franciscana de Tierra Santa adquirió la propiedad con el objetivo de rescatarla, siguiendo una de sus misiones históricas más características: la recuperación y custodia de los lugares santos. 

Las fotografías de comienzos del siglo XX muestran un edificio sin techo, con muros deteriorados y un entorno completamente descuidado. 

Los franciscanos reconstruyeron los muros, repararon la cubierta y mantuvieron la presencia mediante frailes que acudían de forma intermitente, aunque nunca llegó a establecerse una comunidad estable, debido a la prioridad pastoral que tenían entonces santuarios cercanos como Nazaret y Caná. En 1973, ante la falta de personal, el lugar volvió a cerrarse durante casi tres décadas.

La llegada del Instituto del Verbo Encarnado

El 8 de mayo de 2006 marcó un punto de inflexión con la fundación en Séforis de una comunidad de monjes contemplativos del Instituto del Verbo Encarnado (IVE). Con el permiso de la Custodia de Tierra Santa —propietaria del lugar—, los monjes asumieron la misión de custodiar este enclave singular. 

En aquel momento, tras treinta años de abandono, el estado del recinto era muy descuidado: vegetación desbordada, alrededor de ochenta olivos sin podar, fauna salvaje y restos cubiertos por la maleza hasta formar auténticos montículos.

Ruinas cruzadas en 1875

Durante años, los primeros monjes se dedicaron casi exclusivamente a limpiar y recuperar el terreno. Separar los olivos de la hierba llevó cerca de ocho meses. Aquella etapa fundacional fue dura y silenciosa, pero decisiva. Poco a poco se adaptó el ala izquierda de la antigua basílica como capilla, se instaló un sagrario y, con ello, comenzó propiamente la misión. “En una misión, cuando se implanta un sagrario, empieza todo”, señala el padre Jason, un chileno superior de la comunidad que custodia el lugar actualmente. En mayo se cumplirán veinte años desde que la presencia eucarística volvió a Séforis.

A esta recuperación material y espiritual del lugar se sumó también la iniciativa de un sacerdote que, tras visitar Séforis y conocer la historia del santuario, promovió entre sus feligreses una colecta para embellecerlo. Gracias a esa ayuda se pudo realizar una escultura de santa Ana con la Virgen niña, que hoy preside la parte derecha de la fachada del monasterio. 

Vida monástica en un entorno no cristiano

Hoy, la comunidad formada por tres monjes del IVE, los únicos cristianos del entorno inmediato. El monasterio se encuentra en una zona mayoritariamente judía, lo que convierte su presencia en un testimonio discreto pero elocuente. Su vida se articula en torno a la oración, el silencio y el trabajo, con una hora diaria de conversación comunitaria y el resto del tiempo dedicado al recogimiento, salvo cuando llegan peregrinos o se producen encuentros con vecinos locales, con quienes se van tejiendo lazos de amistad.

Aunque la casa de santa Ana no figura entre los destinos más habituales de las peregrinaciones rápidas por Tierra Santa, el flujo de visitantes va en aumento. Sacerdotes y fieles encuentran aquí un espacio propicio para la celebración de la Eucaristía y el sacramento de la confesión, atendidos por los sacerdotes de la comunidad. 

La vida del lugar late hoy en el recogimiento de sus monjes, quienes cada jornada se reúnen en oración frente al Santísimo. Desde la pequeña capilla que tienen a la izquierda de la fachada del santuario, su alabanza prolonga una tradición que otorga vida nueva al sitio donde la fe contempla los orígenes de la Virgen María.

La ayuda de santa Ana

La vida cotidiana en este lugar santo también está marcada por pequeñas historias que los monjes interpretan como signos de la providencia. Uno de ellos recuerda especialmente una víspera de la fiesta de santa Ana, el 26 de julio de 2021, celebrada cada año con una Misa solemne al atardecer, a pesar de que las temperaturas en esa época del año superan los 40 grados. Aquel año, por el covid, se encontraba solo y sin voluntarios para extender una gran lona que debe cubrir el exterior de la basílica, indispensable para proteger a los fieles del intenso calor del verano galileo. 

Tras varios intentos fallidos de conseguir ayuda, confió la situación a la intercesión de santa Ana. Lo único que pudo hacer fue colocar la lona en un punto sobre lo alto del ábside de la antigua iglesia, pero no pudo desplegarla sobre el resto de puntos de apoyo.

Cuando se acercaba la hora de la celebración, un fuerte viento comenzó a soplar de manera inesperada, de forma que la lona se levantó en diversas ocasiones, mientras el monje aprovechaba cada ráfaga para asegurar uno a uno los puntos de apoyo. Para él, aquella experiencia fue vivida como una intervención providencial: una manera sencilla y silenciosa en la que, hasta el último momento, santa Ana “se ocupó de su propia fiesta”.


Si desea ayudar económicamente a los monjes, puede hacerlo por paypal aquí.

Para ponerse en contacto con los monjes y el lugar:

  • Whats App: +972542268705 (solo mensajes)
  • E-Mail: mon.seforis@ive.org

Web: lacasadesantaana.vozcatolica.com

Kultur

Graham Greene, en el centenario de su conversión (1926)

A los 22 años, el prestigioso escritor inglés Graham Greene se convirtió al catolicismo, atraído en particular por la religiosidad de la que sería su primera esposa, conversa también. Toda su vida tuvo que lidiar con la etiqueta de “escritor católico”: “Muchas veces me he visto obligado a declarar que no soy un escritor católico, sino un escritor que además es católico”. Cien años después, sigue mereciendo la pena prestarle atención.

Jaime Nubiola-25 de Januar de 2026-Lesezeit: 3 Minuten

En mi juventud, esto es, en los años sesenta del siglo pasado, Graham Greene (1904-1991) era una de las estrellas del firmamento literario europeo. No solo había escrito veinticinco novelas sino que había sido, por ejemplo, el guionista de la gran película de Carol Reed El tercer hombre (1949), considerada una obra maestra en la historia del cine. 

Además, Greene había escrito numerosas novelas cortas, teatro e incluso obras para público infantil. Había trabajado primero como periodista en Die Zeit, pero pronto pasó a dedicarse por completo a la literatura al tiempo que recorría el mundo en diferentes misiones como espía al servicio del MI6 británico.

Su vida personal estuvo siempre desarreglada como muchos de los personajes de sus novelas. Hace pocos años volví a leer la que me parece su mejor novela: El poder y la gloria (1940). La había leído y reseñado en mi juventud, pero al releerla ahora me impactó muchísimo más la historia de aquel sacerdote renegado que da la vida por los demás en medio de la revuelta mexicana de los cristeros.  

Como escribió Charles Moeller, “desde el punto de vista de la fe, es el libro más grande de Greene” (Literatura del siglo XX y Cristianismo, I, 370). 

“Escritor católico”

Greene escribió dos libros autobiográficos, cuya lectura merece la pena para quienes tengan afición a la escritura: Una especie de vida (A Sort of Life, 1971) y Vías de escape (Ways of Scape, 1980), en los que se mezclan abundantemente literatura y vida. Quizá la anécdota culminante de su vida como “escritor católico” -que aparece relatada en los dos libros- fue la de la condena de El poder y la gloria en 1950 y la conversación años después con el Papa Pablo VI sobre ello: “Los métodos de censura son siempre extrañamente incoherentes. En la década de 1950 fui citado en la catedral de Westminster por el Cardenal Griffin, y allí se me dijo que mi novela El poder y la gloria, publicada unos años antes, había sido condenada por el Santo Oficio y que el cardenal Pizzardo exigía unos cambios que, naturalmente y espero que cortésmente, me negué a hacer. […] La entrevista terminó bruscamente y él me dio como despedida la copia de una pastoral que se había leído en las iglesias de su diócesis y en la que se condenaba implícitamente mi obra. Más adelante, cuando el Papa Pablo VI me dijo que entre las novelas mías que había leído se encontraba El poder y la gloria, le contesté que el Santo Oficio había condenado aquel libro. Entonces, mucho más liberal que el cardenal Pizzardo, me contestó: ‘Algunas partes de su libro molestarán siempre a ciertos católicos, pero no se preocupe por eso’. Consejo que no me fue difícil seguir” (Una especie de vida, p. 70).

Una especie de vida

En este mismo libro, después de describir su conversión de 1926 (pp. 141-146), cuenta que en la década de 1950 dejó la práctica sacramental, pero que se veía a sí mismo como un miembro de la Legión Extranjera de la Iglesia que lucha en su favor, aunque no se sienta del todo identificado con ella: “Más adelante podemos endurecernos ante las fórmulas de la confesión y llegar a ser escépticos a propósito de nosotros mismos: quizá solo intentamos mantener a medias las promesas que hicimos hasta que los continuos fracasos y las circunstancias de nuestra vida privada hacen imposible hacer más promesas; y muchos de nosotros abandonamos la confesión y la comunión para alistarnos en la Legión Extranjera de la Iglesia y luchar por una ciudad de la que ya no somos enteramente ciudadanos” (pp. 145-146). 

Es conocido que en sus últimos años Greene volvió a recibir de nuevo los sacramentos de manos del sacerdote gallego Leopoldo Durán, con quien había entablado una profunda amistad y con el que hizo numerosos viajes por España entre 1976 y 1989, que darían lugar al libro de Greene Monseñor Quijote de 1982.

Perspectiva vocacional

Cuando Graham Greene en Una especie de vida narra su bautismo en 1926, después de múltiples conversaciones con el P. Trollope, un sacerdote redentorista —que había sido actor en su juventud— del que se había hecho amigo, parece sugerir que su conversión se debía a su deseo de acomodarse a su novia que era católica. Sin embargo, al final del capítulo añade un párrafo que invita a pensar: 

“Recuerdo claramente la naturaleza de mi emoción cuando salí de la catedral [después de ser bautizado]: no había en mí ninguna alegría, sino únicamente una oscura aprensión. Había dado el paso con vistas a mi futuro matrimonio, pero ahora la tierra cedía ante mis pies y tenía miedo de la dirección en que podía llevarme la marea. ¿Y si descubría en mí mismo […] el deseo de ser sacerdote? En aquel momento no me parecía imposible. Solo ahora, cuando ya han pasado más de cuarenta años, puedo sonreír ante la irrealidad de mis temores y sentir a la vez una triste nostalgia por ellos, ya que perdí más de lo que gané cuando el temor pasó irrevocablemente a formar parte del pasado” (p. 146). Impresiona la profundidad de su confesión y la magnífica forma de describirla: en Greene literatura y vida están íntimamente entrelazadas. Quizá por eso merece la pena seguir leyéndole.

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Welt

La Marcha por la Vida de Washington refleja debates con los políticos

El vicepresidente JD Vance dijo a los participantes de la 53 Marcha Anual por la Vida en Washington el 23 de enero que el presidente Trump es su “aliado” en la Casa Blanca. Sin embargo, en el movimiento pro vida existe preocupación sobre las prioridades políticas del presidente en su segundo mandato en la Casa Blanca.

OSV / Omnes-24 de Januar de 2026-Lesezeit: 6 Minuten

– Kate Scanlon, Washington, OSV News

El vicepresidente Vance manifestó este viernes a los decenas de miles de participantes en la 53 Marcha por la Vida en Washington que el presidente Donald Trump es su “aliado”. Pero líderes pro vida han criticado recientes comentarios del presidente Trump a los republicanos de la Cámara de Representantes, y preocupan en el movimiento pro vida las prioridades políticas a poco más de un año del inicio del segundo mandato de Trump en la Casa Blanca.

En sus palabras, Vance mencionó el reciente anuncio de él y su esposa, Usha Vance, de que están esperando su cuarto hijo.

“Algunos de ustedes recordarán que, en mis comentarios del año pasado, les dije que una de mis mayores aspiraciones en Estados Unidos era tener más familias y más bebés”, dijo Vance. “Así que, que conste en acta, tienen un vicepresidente que predica con el ejemplo”.

El elefante en la habitación”, “habrá debates”

En sus comentarios ante los manifestantes durante la marcha, Vance reconoció “el elefante en la habitación”, al que denominó “un temor” a que “no se haya avanzado lo suficiente, que no haya ocurrido lo suficiente en la arena política, que no vayamos lo suficientemente rápido, que nuestra política no haya respondido al llamamiento a la vida que representa esta acusación y que todos nosotros, creo, llevamos en nuestros corazones”

“Quiero que sepan que los escucho y que entiendo que inevitablemente habrá debates dentro de este movimiento”, continuó Vance. 

“Nos queremos y vamos a tener conversaciones abiertas sobre cómo usar mejor nuestro sistema político para promover la vida, sobre la prudencia que debemos tener en la causa del progreso de la vida humana. Creo que estos debates son buenos, honestos y naturales, y francamente, no solo son buenos para todos ustedes. Ayudan a que personas como yo mantengamos la honestidad, y eso es importante”.

Jóvenes defensores de la vida muestran pancartas durante la 53ª Marcha Anual por la Vida en Washington el 23 de enero de 2026. (Foto OSV News/Aaron Schwartz, Reuters).

Líderes pro vida

Los comentarios de Vance y de Trump, quien se dirigió a la manifestación por mensaje de video, llegaron mientras algunos líderes pro vida criticaban los recientes comentarios de Trump a los republicanos de la Cámara de Representantes diciéndoles que fueran “flexibles” con la Enmienda Hyde, que prohíbe la financiación pública de abortos electivos, o en las negociaciones sobre subsidios a la atención médica, para decepción de los grupos pro vida que han apoyado esa política durante mucho tiempo.

Los líderes provida también se han opuesto a la decisión tomada en septiembre por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), de aprobar la versión genérica de la Mifepriston de Evita Solutions, una píldora que se usa comúnmente, pero no exclusivamente, para el aborto temprano. 

“La mifepristona”

La aprobación del medicamento se produjo a pesar de las indicaciones previas de funcionarios de la FDA y el HHS de que la mifepristona se sometería a una revisión de seguridad. En su sitio web, Evita Solutions describe la mifepristona como “una forma eficaz y segura de interrumpir el embarazo temprano”. También fue la segunda vez que la administración Trump aprobó una píldora genérica para el aborto, lo cual ocurrió en 2019.

Pero Vance le dijo a la multitud: “Tienen un aliado en la Casa Blanca”.

“Es por eso que él habla de la causa provida y por eso lo hacemos en esta administración, y es por eso que hace tres años, no podemos olvidar que sus jueces de la Corte Suprema dictaron la decisión más importante de mi vida”, dijo Vance en referencia a la decisión de la Corte Suprema de 2022 en el caso Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization, que anuló el precedente previo de la corte sobre el aborto, incluyendo Roe v. Wade.

Una mujer observa durante la 53 Marcha por la Vida en Washington el 23 de enero de 2026. (Foto de OSV News/Aaron Schwartz, Reuters).

“Limpiar malas políticas sobre la cuestión de la vida”

Vance dijo: “Nuestra administración ha trabajado muy duro para liderar ese esfuerzo y recoger los pedazos, para limpiar los escombros de cinco décadas de malas políticas sobre la cuestión de la vida”, citando acciones que incluyen una mayor protección de la conciencia para los trabajadores de la salud y “políticas que hacen posible la vida familiar”, como las “cuentas Trump”, cuentas de ahorro respaldadas por el gobierno para niños bajo la “Ley One Big Beautiful Bill”.

Durante el discurso de Vance, algunos asistentes corearon: “Prohíban la píldora abortiva!”. Varios grupos provida nacionales han pedido a la administración Trump-Vance que reduzca las medidas de la administración Biden sobre la mifepristona a las regulaciones vigentes durante la administración anterior de Trump-Pence.

Lo que ha defendido Vance

Durante su candidatura al Senado de EE. UU. en 2022, Vance, católico, declaró su apoyo a la prohibición federal del aborto a partir de las 15 semanas de gestación, una medida que podría afectar a casi el 6 % de los abortos en EE. UU. 

Sin embargo, en los días previos a su elección como candidato republicano a la vicepresidencia, Vance moderó su postura sobre el aborto, alineándose con la postura declarada de Trump de que la política abortista debería quedar en manos de los estados. Vance también confirmó que Trump, como presidente, se opondría a una prohibición federal del aborto si el Congreso aprobara dicha ley.

“Pragmático”

En una entrevista con NBC News en 2024, Vance calificó de “pragmático” el enfoque de Trump sobre el aborto y afirmó que también apoyaba la accesibilidad de la mifepristona. Si bien la mifepristona puede utilizarse en los protocolos de atención temprana de abortos espontáneos, Vance no matizó su afirmación.

Casi 9 de cada 10 abortos tienen lugar durante el primer trimestre, y más de seis de cada 10 abortos se realizan mediante una combinación de mifepristona y misoprostol.

Pero en sus comentarios pregrabados desde la Casa Blanca, Trump dijo que con la decisión de Dobbs el movimiento pro vida “obtuvo la mayor victoria de su historia”.

“Quiero agradecer a cada uno de ustedes que están ahí en este día de invierno, un día hermoso, pero es invierno, de todos modos, para defender a los no nacidos”, dijo Trump.

Victorias pro vida

Tras el video de Trump, Jennie Bradley Lichter, presidenta del Fondo de Educación y Defensa de la Marcha por la Vida, dijo en el mitin: “Gracias a nuestro presidente por todas las victorias provida que ha logrado en sus primeros cinco años de mandato. Esperamos muchas más en los próximos años”.

El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, durante sus palabras a la 53 Marcha por la Vida en Washington el 23 de enero de 2026. (Foto de OSV News/Aaron Schwartz, Reuters).

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano por Luisiana, dijo por su parte que era un momento histórico para el movimiento pro vida “tener a la Casa Blanca, el Senado y la Cámara de Representantes trabajando juntos para lograr victorias pro vida significativas e históricas”.

“Medimos nuestro éxito por la cantidad de vidas que salvamos y las vidas que mejoramos y elevamos, por el sentido común, por la vida y por la confirmación de las políticas”, dijo Johnson.

Un asistente sostiene un cartel pro vida durante la 52.ª Marcha por la Vida en Washington el 24 de enero de 2025. (Foto de OSV News/Bob Roller).

Más abortos, a pesar de todo 

Sin embargo, múltiples estudios muestran que, desde la decisión Dobbs, la tasa de abortos en EE. UU. ha aumentado en lugar de disminuir, a pesar de las prohibiciones en algunos estados. Según Guttmacher, una firma de investigación que monitorea las cifras de la industria del aborto, los abortos alcanzaron los 1,04 millones en 2024, frente a los 874.000 de 2016, el último año de descenso constante antes de que las cifras volvieran a subir.

La Marcha por la Vida, que se autodenomina la mayor manifestación anual por los derechos humanos del mundo, se celebra en torno al aniversario de la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de 1973 en el caso Roe contra Wade, que legalizó el aborto en todo el país. Este año marca la cuarta marcha desde que el máximo tribunal anuló Roe y el precedente relacionado con el aborto en su decisión de 2022 en el caso Dobbs contra la Organización de Salud de la Mujer de Jackson.

Papa León: la protección del derecho a la vida, fundamento

León XVI envió un Mensaje a los participantes de la Marcha por la Vida 2026. Les expresó su más sincero agradecimiento y les aseguró “su cercanía espiritual para este elocuente testimonio público”, que afirma que “la protección del derecho a la vida constituye el fundamento indispensable de todos los demás derechos humanos” (Sprache a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, 9 de enero de 2026).

De hecho, “una sociedad es sana y progresa verdaderamente solo cuando salvaguarda la santidad de la vida humana y trabaja activamente para promoverla” (ibíd.). En este sentido, los animo, especialmente a los jóvenes, a seguir esforzándose por garantizar el respeto a la vida en todas sus etapas mediante esfuerzos adecuados en todos los niveles de la sociedad, incluido el diálogo con los líderes civiles y políticos. 

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Kate Scanlon es reportera nacional de OSV News y cubre Washington. Síguela en @kgscanlon.

Diese Informationen wurden ursprünglich in OSV News auf Englisch veröffentlicht und können dort eingesehen werden. hier.

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Der AutorOSV / Omnes

Berufung

San Francisco de Sales: un modelo para todos los comunicadores

El 24 de enero se celebra a San Francisco de Sales, patrón de periodistas y comunicadores, ejemplo de santidad cotidiana y de un estilo de comunicación basado en la verdad, la amabilidad y el respeto, lejos de la polémica y la confrontación.

Gerardo Ferrara-24 de Januar de 2026-Lesezeit: 5 Minuten

24 de enero: fiesta de san Francisco de Sales, Doctor de la Iglesia, pero también patrón de los periodistas, escritores y profesionales de la comunicación por su estilo basado en la amabilidad, el respeto y el equilibrio: la verdad comunicada sin alimentar la violencia verbal ni los conflictos.

La santidad en la vida cotidiana

Lo descubrí hace varios años, traduciendo del francés una obra editada por el P. Max Huot de Longchamp, una recopilación de textos salesianos sobre la santidad en la vida moderna, una suma en la que Francisco de Sales (y algunos autores posteriores, entre ellos su discípula Juana de Chantal, con quien fundó la Congregación de la Visitación) propone una santidad accesible a todos, en cualquier estado de vida, y basada en el amor, el equilibrio y la dulzura, con una fe que no se impone, sino que se encarna en las relaciones, el trabajo y las responsabilidades de cada día.

Para él, el verdadero «devoto» construye su santidad no basándose en modelos artificiales y lejanos, sino en la relación constante (San Juan de la Cruz diría: «atención amorosa») con el Maestro, que invita a entrar en todas las ocupaciones cotidianas: las tareas domésticas, la vida pública y administrativa, el gobierno, la agricultura.

Todo ello con una advertencia constante: no querer estar en el lugar de otra persona y no querer vivir la devoción ajena. Por ejemplo, aconseja a la esposa y madre que no esté siempre en la iglesia rezando como las monjas, al joven cortesano que no oculte su fe, pero tampoco la imponga, etc. Además del concepto de «devoción», también es muy importante el de «perfección», es decir, la madurez y el desarrollo de quien vive su vida en armonía y comunión con Dios, en todos y cada uno de los aspectos (desde el trabajo hasta los afectos), lo que lleva al santo a especificar la diferencia entre mandamiento (para todos) y consejo (personal).

La vida

Nacido en 1567 en Saboya, Francisco de Sales recibe una educación destinada inicialmente a la carrera jurídica. De hecho, estudia derecho en París y Padua en una época de grandes tensiones culturales y teológicas: el enfrentamiento con el protestantismo y la predestinación, el peso del racionalismo naciente.

En París atraviesa una profunda crisis espiritual, marcada por la angustia de la condenación, de la que se liberará gracias a la experiencia del amor gratuito de Dios y la confianza en su Providencia, elementos que se convertirán en el punto central de su espiritualidad.

Ordenado sacerdote en 1593, se encontró inmediatamente trabajando en un contexto difícil: la evangelización de Chiablese, convulsionada por la Reforma.

Otra experiencia fundamental fue el encuentro con la espiritualidad de Der Heilige Philipp Neri. No es seguro que Francisco conociera a Felipe, pero tuvo una estrecha relación con César Baronio, su sucesor al frente de la Congregación del Oratorio.

En la espiritualidad de Neri, Francisco vio confirmada su convicción de pastor: la fe no se transmite con dureza, sino con persuasión, paciencia y caridad (el equilibrio salesiano).

Nombrado obispo de Ginebra en 1602, ejerció su ministerio desde Annecy con un estilo pastoral sobrio, concreto y profundamente humano.

Obras y legado

Entre sus obras, destacan el Tratado del amor de Dios, las Cartas espirituales, los Sermones y coloquios espirituales y la Introducción a la vida devota, un texto revolucionario en el que Francisco de Sales afirma que la santidad no está reservada a los monjes y religiosos, sino que es la vocación de todo bautizado.

En todos sus escritos destaca con fuerza la herencia de la Devotio moderna, sobre la que hemos escrito en un artículo sobre Filippo Neri, del que Francisco de Sales puede considerarse el discípulo más ilustre. Si Neri había querido quemar todos sus escritos al morir, Francisco, por el contrario, pone por escrito toda la herencia espiritual del santo de la alegría, convirtiéndose, aunque no oficialmente, en el primer oratoriano fuera de Italia.

Un modelo para la comunicación

En una época marcada por una creciente polarización, también en el ámbito de la comunicación y en el ámbito religioso, a menudo asistimos al surgimiento de personajes con una fuerte presencia mediática, que se convierten en una especie de influencers cristianos y se encuentran a menudo en el centro de polémicas que solo ingenuamente pueden definirse como un efecto secundario del mensaje que transmiten. De hecho, las propias polémicas (en particular las relacionadas con temas como la fe, la familia, la identidad y los derechos) forman parte de una estrategia mediática (agenda setting) basada en un posicionamiento preciso destinado a una mayor visibilidad: los medios de comunicación y los algoritmos tienden a premiar los mensajes claros, identitarios y no conciliadores.

Quienes utilizan esta estrategia emplean un lenguaje deliberadamente provocador y construyen una especie de campo de batalla: «nosotros contra ellos», donde «nosotros» serían los verdaderos cristianos y «ellos» los malos y feos (¡incluso los obispos y el Papa!). Nunca deja de generar polémica, sino que, más astutamente, enciende chispas a través de las cuales otros generan polémica. De este modo, refuerza la identidad de su grupo de seguidores, fideliza a su público y consolida una comunidad que lo sigue, lo defiende y lo apoya comprando sus libros, participando en sus eventos y consumiendo sus contenidos. Y ya que está, también reactiva la llamada «larga cola editorial», es decir, vuelve a poner en primer plano textos publicados en el pasado.

Otra característica de esta forma de comunicación polarizante es la simplificación de temas complejos llevados a contextos comunicativos generalistas o inadecuados, con el fin de que el conflicto refuerce la marca personal y aumente exponencialmente la visibilidad en términos de ventas editoriales y reconocimiento.

Quien actúa o se comunica de esta manera puede no ser de mala fe, pero sin duda conoce los efectos de sus palabras y utiliza el conflicto para reforzar su visibilidad en un sistema que premia la confrontación.
Sin embargo, es una estrategia que no da frutos a largo plazo, porque al final daña la credibilidad de quien la emplea, que ve cristalizado su papel comunicativo y acaba convirtiéndose en referencia solo de un círculo cada vez más reducido de fieles.

San Francisco de Sales, que vivió en una época nada pacífica (guerras de religión, divisiones confesionales, enfrentamientos doctrinales), rechazó sistemáticamente la lógica del enfrentamiento, convencido de que la verdad cristiana no puede separarse de la forma en que se comunica (lo que luego se reflejará en todos los documentos elaborados por la Iglesia católica sobre la comunicación a partir del Concilio Vaticano II).

Patrono de los periodistas y comunicadores, recuerda que el Evangelio no necesita ser gritado para ser verdadero, sino que necesita ser bien comunicado, lo que recuerda también las palabras de Benedicto XVI sobre la evangelización, que no es proselitismo, sino atracción (Aparecida, 2007).

Y concluimos citando precisamente a san Francisco de Sales que, en una carta de 1611, refiriéndose a san Roberto Belarmino, escribe:

Odio todas las disputas y controversias entre católicos, cuyo fin es inútil. […] Y aún más odio aquellas cuyo único resultado son los enfrentamientos y las divergencias, especialmente en esta época en la que abundan los ánimos propensos a las discusiones, a la maledicencia y a las críticas, en detrimento de la caridad.

Tampoco puedo decir que haya apreciado ciertos escritos de un santo y excelentísimo prelado, en los que trata el poder indirecto del Papa sobre los príncipes; y no porque los haya encontrado buenos o malos, sino porque en una época como esta, en la que tenemos tantos enemigos fuera, creo que no deberíamos agitar nada dentro del cuerpo de la Iglesia. Esta pobre gallina, que nos mantiene bajo sus alas como si fuéramos sus polluelos, ya tiene suficientes problemas defendiéndonos del milano, sin que nos picoteemos unos a otros y la tiremos de un lado a otro.

Kino

Naufragio moral, no solo marítimo

Pablo Úrbez-24 de Januar de 2026-Lesezeit: 2 Minuten

Enero de 1993. Piotr Binter, un capitán de barco, es requerido durante la madrugada porque salvamento marítimo acaba de recibir una petición de socorro: el ferry polaco Heweliusz está naufragando en el Mar Báltico, y él conoce muy bien a su capitán. El naufragio dejará más de 50 fallecidos y afectará a la vida de Witold, un superviviente con dificultades para convivir nuevamente con su familia, y también afectará a la esposa y la hija del capitán del ferry, y al propio Piotr, a quien se le pide que participe en un tribunal para juzgar lo acontecido. A pesar de que varias voces achacan el naufragio al pésimo estado del ferry, la empresa naviera responsabiliza al capitán y a su posible estado de embriaguez, pues se niega a asumir la responsabilidad económica del accidente.

Esta miniserie de cinco episodios adapta un suceso real ocurrido en Polonia en 1993. A la desgracia del medio centenar de fallecidos por causa de una tempestad se le añadió después la negativa de la naviera y de las autoridades políticas y militares por esclarecer el asunto. De esta manera, las familias de los fallecidos emprendieron una batalla legal durante años, a fin de establecer justicia.

La serie alterna diferentes momentos temporales para armar una panorámica lo más completa posible de lo sucedido: los antecedentes del naufragio, cómo vivieron el naufragio los propios tripulantes y los servicios de rescate, y el posterior conflicto jurídico-social. Intercala de manera inteligente los respectivos rótulos informativos sobre el momento y el lugar, sin tampoco avasallar. En lo que se refiere al relato del naufragio, la producción no escatima recursos para mostrar la tormenta, los vuelcos de la embarcación y el oleaje. Por otra parte, es un relato verdaderamente duro, que muestra en ocasiones el estado de los cadáveres o de miembros mutilados, aunque con elegancia y sin excesos.

El amplio abanico de personajes ofrece una panorámica global de todo el suceso. Son personajes cotidianos y verosímiles, tanto los supervivientes como quienes han perdido a un familiar, todos ellos enfrentados a un entramado político-económico cegado por sus propios intereses, donde las reminiscencias del pasado comunista se dejan notar en la caracterización de algunos villanos.

Der AutorPablo Úrbez

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Hintergründe

Vorschläge, wie Priester die Beichte besser hören können

Un equipo de psicólogos, filósofos y teólogos ha lanzado una ‘Guía práctica para confesores’, con claves pastorales y psicológicas para confesar mejor. Es un proyecto de la Fundación John Templeton, con expertos de las universidades de Navarra, Comillas, San Dámaso y CEU Abat Oliba.

Francisco Otamendi-23 de Januar de 2026-Lesezeit: 7 Minuten

El modo de confesar del sacerdote influye profundamente en el penitente. Más allá de la dimensión sacramental objetiva (el sacramento actúa ‘ex opere operato’, es decir, es eficaz por la acción misma de Cristo), “la manera de acoger, escuchar y acompañar por parte del sacerdote al penitente, puede abrir o cerrar el corazón del fiel a la experiencia del perdón de Dios”, señala el estudio, titulado ‘Guía práctica para confesores’, disponible gratuitamente online.

Parece importante, en consecuencia, ofrecer algunas claves pastorales y psicológicas –sintetizadas en estas 9, pero podrían ser menos, o más–, que puedan ayudar al confesor a facilitar el encuentro con el penitente que desea el perdón de Dios en el sacramento de la Reconciliación.

Diez equipos de investigación con entrevistas a sacerdotes

El trabajo de investigación se sitúa en el marco de un Projekt internacional de la Fundación John Templeton, liderado por Francis Fincham (Florida State University), y busca entender la dimensión psicológica de la experiencia del perdón divino.

El proyecto coordina a diez equipos de investigación independientes, decenas de investigadores de distintas universidades (Harvard, Baylor University, Navarra) y de distintos continentes (Sudamérica, Australia, Italia, EEUU y España). 

Uno de estos diez equipos se ha centrado en la experiencia del perdón en católicos a través de la confesión, con psicólogos, filósofos y teólogos como Martiño Rodríguez-González, María Calatrava o José María Pardo, que han liderado el estudio desde la Universidad de Navarra, María Pilar Martínez (Universidad Pontificia Comillas), Juan de Dios Larrú (Universidad Eclesiástica San Dámaso) y Joan D.A. Juanola (Universidad CEU-Abat Oliba). 

En la investigación han entrevistado a veinticinco sacerdotes con una amplia y diversa experiencia pastoral, procedentes de distintos países y cercanos a diferentes realidades eclesiales. 

Se sintetizan a continuación algunas de estas claves psicológicas y pastorales del confesor para facilitar la experiencia de Dios en el Sacramento de la Reconciliación.

1. Experiencia del confesor como penitente

El sacerdote no se presenta en el confesonario únicamente como sacerdote (ministro de Dios), sino también como hombre. Su propia experiencia de debilidad y reconciliación influye en cómo acompaña a los demás. Muchos confesores coinciden en que el hecho de confesarse ellos mismos les ayuda a ser mejores ministros de la misericordia.

Según los sacerdotes, señala la guía, confesarse con regularidad les permite descubrir qué actitudes ayudan verdaderamente al penitente y cuáles pueden dificultar la experiencia de la misericordia. Descubren el valor de una acogida incondicional, de una actitud positiva y animante, y de un trato que permita presentarse ante Dios sin necesidad de disimular el mal cometido. 

Algunos entrevistados aseguran que tanto la confesión frecuente como el acompañamiento espiritual contribuyen a fortalecer la propia vocación sacerdotal.

2. Espacio sagrado, custodia del anonimato

El sacramento de la Reconciliación requiere del confesor una conciencia clara de que se encuentra en un espacio sagrado. Muchos sacerdotes describen esta actitud interior con la imagen bíblica: “Descálzate, el terreno que pisas es sagrado”. 

Uno de los aspectos esenciales de este respeto es la custodia del anonimato, añaden los expertos. Cuando la confesión tiene lugar en el confesionario tras la rejilla, el confesor no debe tratar de identificar al penitente, y, si lo reconoce por la voz, evitar hacer referencias a la identificación. 

En palabras de un entrevistado: “Cuando la persona se confiesa a través del confesonario, no ayuda que se sienta reconocida. El confesonario garantiza habitualmente el anonimato, y es importante que eso se respete”.

En este sentido, algunos confesores recomiendan favorecer la confesión tras rejilla en general y, especialmente, si el penitente tiene preocupación por la privacidad.

3. Sigilo sacramental

En este mismo apartado se sitúa “la garantía del sigilo sacramental. La confianza en que el confesor guardará silencio absoluto es condición indispensable para que muchas personas se atrevan a confesar sus pecados, en particular cuando el sacerdote es alguien cercano. Respetar este aspecto constituye, en sí mismo, un modo de facilitar la apertura y la experiencia del perdón”, explica la guía.

Aunque el estudio no lo menciona, en estos años algunos parlamentos o estados han aprobado leyes que requieren a sacerdotes vulnerar el secreto de confesión en casos de abusos a menores. 

Sin embargo, la Penitenciaria Apostólica de la Santa Sede ha mantenido que el “secreto inviolable de la Confesión proviene directamente del derecho divino revelado y está arraigado en la naturaleza misma del Sacramento, hasta el punto de no admitir ninguna excepción en la esfera eclesial, ni menos aún, en el ámbito civil”.

4. Disponibilidad y tiempo

Junto al aprecio profundo hacia el ministerio, otro aspecto decisivo para favorecer la experiencia del perdón es la disponibilidad del confesor y el tiempo que dedica al penitente. La vivencia del perdón en la confesión, subraya el estudio, se ve favorecida cuando el sacerdote se muestra realmente accesible y disponible.

La primera expresión de esta actitud es el cumplimiento de los horarios de confesión. Según los sacerdotes entrevistados, esto transmite confianza y anima a acercarse al sacramento. 

“Yo siempre digo: luz verde, eficacia probada. Un sacerdote que está siempre ahí con la lucecita verde, eso a la gente le da seguridad. Y yo lo he comprobado muchas veces, que mucha gente empieza a confesarse incluso con frecuencia contigo porque sabe que siempre estás ahí”.

Por otra parte, el penitente necesita percibir que el sacerdote le escucha con atención plena, sin distracciones ni prisas. Como expresaba un entrevistado: “Yo puedo tener mucha prisa, pero me la aguanto. Estoy ahí, y sin que se note, no miro el reloj. El penitente debe sentir: Estoy aquí para ti, te escucho con toda mi atención”

5. Acogida cálida 

La disponibilidad y el tiempo del confesor preparan el terreno para la acogida cálida e incondicional. En efecto, cuando el penitente se siente recibido con cercanía y respeto, puede abrir su corazón con confianza y disponerse a experimentar el perdón de Dios, exponen los entrevistados.

“Esta actitud de acogida comienza incluso antes de entrar al confesionario”, indican. “El sacerdote que fuera de él se muestra cercano, amable, sonriente y disponible ya despierta en el penitente una confianza inicial que facilita la apertura en el momento de la confesión”.

De manera particular, una palabra amable, un gesto de cordialidad o un saludo atento en el inicio de la confesión pueden crear un clima de serenidad que predisponga positivamente al penitente. 

6. Escucha atenta y activa

Estos recursos ayudan a situar el encuentro en la presencia de Dios y a transmitir que es Cristo mismo quien acoge y perdona, añade la guía.

Favorecer un ambiente de acogida implica, sobre todo, “una escucha atenta y activa”. Escuchar más que preguntar, hablar lo necesario y evitar distracciones son actitudes que hacen que el penitente se sienta reconocido en su sinceridad. 

Algunos confesores señalan que el contacto visual puede ser un apoyo para generar cercanía, aunque otros consideran que la rejilla protege la intimidad y facilita que el penitente se abra; discernir qué es lo más adecuado dependerá de cada situación.

El sentido del humor para distender el ambiente, o la referencia a la alegría de Dios cuando perdona pueden ser excelentes recursos. Actitudes de frialdad, rigidez, excesiva distancia o preguntas innecesarias, “pueden hacer que el penitente viva la confesión como un interrogatorio, en lugar de como un encuentro de gracia”, alertan.

Notas de Psicología

Los expertos psicólogos, en el marco de “transmitir acogida mediante la escucha empática”, destacan los siguientes consejos: “Escuchar sin interrumpir, Validar la experiencia, Parafrasear, y  Evitar etiquetar y culpabilizar”, conceptos que se desarrollan en la guía.

7. Serenidad del confesor 

La serenidad del confesor “es clave para que el penitente pueda vivir la confesión con confianza”. No basta con aparentar calma: “se trata de transmitir una paz interior que ayude a la persona a sentirse segura y acompañada”. Su tono de voz, gestos y actitud tienen un impacto en la serenidad de la confesión.

Para poder ofrecer esta serenidad, los entrevistados indican que “el confesor necesita apoyarse en su vida de oración”. Muchos sacerdotes destacan la importancia de invocar al Espíritu Santo antes y durante la confesión, pidiendo luces para saber orientar a cada persona: “Dame luces, Señor, que sepa ayudar a esta persona”. 

Esta actitud orante ayuda a mantener la calma y a recordar que es Cristo quien actúa en el sacramento. Recordar la misericordia de Dios -“No hay nada que puedas presentar a Dios que Él no pueda perdonar”-, puede calmar la ansiedad y facilitar la apertura de la persona.

8. Poner el foco en Dios y en su misericordia

“La transmisión de la misericordia de Dios al penitente constituye la esencia misma del sacramento de la reconciliación”. El confesor tiene un papel decisivo en mostrar que Dios acoge al penitente con amor incondicional, favoreciendo que la persona experimente el perdón sin sentirse juzgada ni culpable de manera paralizante.

Para lograr esto, según los sacerdotes consultados, resulta útil “poner el foco en Dios y en su misericordia más que en los pecados del penitente”. Puede ser de ayuda emplear ejemplos de la Escritura, como los encuentros de Jesús con pecadores, que muestran la sobreabundancia del amor divino. 

También es importante hacer hincapié en la actualización de la amistad con Cristo tras la confesión: Dios le perdona y le acoge tal como es. 

Proponer penitencias pequeñas puede reforzar esta experiencia de misericordia, evitando que la persona se sienta desanimada o abrumada, señalan la guía.

Transmitir la misericordia no significa relativizar el pecado ni minimizar su gravedad. La misericordia se vive como una fuerza que acoge, fortalece y anima al penitente, ayudándole a reconocer el perdón de Dios y a reconciliarse consigo mismo de manera plena, explica la guía.

9. Explicaciones y consejos

En ciertas situaciones, las palabras del confesor pueden complementar la experiencia del perdón, ofreciendo claridad y orientación al penitente. Aunque no son el elemento central de la confesión, las explicaciones y consejos pueden

resultar útiles, especialmente cuando el penitente tiene poca formación religiosa o necesita comprender mejor la bondad y misericordia de Dios.

El uso de pasajes evangélicos, imágenes y símbolos puede ayudar a comunicar de forma concreta la misericordia divina.

Notas de Psicología

La observación que se realiza desde la empatía y el acompañamiento es “Invitar a la reflexión sin juzgar/reprochar”. Esto incrementa la probabilidad de que el penitente se exprese con confianza y asuma responsabilidad sobre sus actos, señalan los expertos.

En contraste, cuando la orientación se formula desde el juicio o el reproche, la persona tiende a sentirse atacada o humillada, lo que conduce al cierre interior.

La psicología muestra que, frente a críticas duras en estados de vulnerabilidad, la reacción más común es defensiva o de huida. Estas reacciones no favorecen el aprendizaje ni la reconciliación, sino que refuerzan sentimientos de vergüenza y resistencia.

Reconocer la dificultad y abrir un espacio de reflexión facilita que el penitente descubra caminos de cambio desde su propia experiencia, desarrollan los expertos en la guía, con algunos ejemplos.

Der AutorFrancisco Otamendi