Evangelio

“Plan de estudios” para la santidad. Todos los Santos (C)

Joseph Evans nos comenta las lecturas del día de todos los Santos (C) correspondiente al día 1 de noviembre de 2025.

Joseph Evans·29 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

En su Sermón de la Montaña, el Evangelio de la solemnidad de Todos los Santos que celebramos hoy, Jesús nos da el “plan de estudios” para la santidad. Para subir la montaña de la santidad necesitamos el aliento, la acción del Espíritu Santo. Sin su gracia nos cansaríamos rápidamente y nos daríamos por vencidos. Es el Espíritu Santo quien nos inspira tanto el deseo de santidad como la voluntad efectiva de trabajar para alcanzarla. Pero Jesús nos esboza la forma de vida que el Espíritu inspira en quien sigue verdaderamente sus movimientos. Y como la santidad es como escalar una montaña, Jesús sube a una para decirnos cómo debemos vivir para alcanzarla.

“Se sentó y se acercaron sus discípulos”. Jesús nos habla desde su “cátedra”, como maestro. Solo Él conoce el camino hacia la santidad, porque solo Él es el mediador, la escalera, el camino entre la Tierra y el Cielo (véase 1 Tim 2, 5; Jn 1, 51; 14, 6). Solo Él conoce el camino a la casa del Padre (Jn 14, 2). Por lo tanto, en lugar de agotarnos tratando de idear nuestro propio camino al Cielo, lo mejor que podemos hacer es “acercarnos” a Jesús, a través de quien llegamos al Padre (Jn 14, 6).

Las primeras cuatro bienaventuranzas están relacionadas con la humildad, con el reconocimiento de nuestra propia pobreza espiritual. Si somos pobres de espíritu, vacíos de nosotros mismos, dejamos que Dios nos llene. Lloramos porque nada en esta Tierra puede satisfacernos y somos muy conscientes de nuestra propia pecaminosidad y del mal que nos rodea, que solos no podemos vencer. Somos mansos al aceptar pacíficamente nuestras limitaciones y la situación imperfecta en la que nos encontramos, pero siempre confiando en Dios. Y tenemos hambre y sed de justicia, de vivir como Dios quiere que vivamos y de que la sociedad funcione como Dios quiere, sabiendo siempre que solo Él puede satisfacer nuestra hambre y sed y provocar un cambio positivo.

Pero esta conciencia de nuestra propia necesidad nos lleva a ver las necesidades de los demás. Nos lleva a un corazón misericordioso y puro que busca dar a los demás y no solo buscar el placer egoísta de ellos. Nos esforzamos por construir la paz en la sociedad, la paz que Cristo mismo nos ha dado (véase Jn 14, 27; 16, 33; 19-21, 26). Y ofrecemos a Cristo con valentía a los demás, incluso a costa de la persecución.

Es viviendo las bienaventuranzas como nosotros también estaremos entre esa multitud “que nadie podía contar”, desconocida quizá para el mundo, pero conocida por Dios, que, como leemos en la primera lectura de hoy, clama alabanzas a Dios en el Cielo, dándole gracias por la salvación que viene únicamente a través de su Hijo Jesucristo.

Vocaciones

Daniel Callejo: “Seguir la vocación implica lanzarse a lo desconocido”

Navarro e ingeniero de formación, Daniel Callejo, que creció en una familia de 12 hermanos, dejó su profesión para seguir su vocación sacerdotal. Daniel comparte cómo crecer en una familia numerosa ha marcado su vida de fe y lo ha guiado hacia su vocación.

Teresa Aguado Peña·29 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Daniel Callejo es pamplonés. Creció en una familia de 12 hermanos y se formó como ingeniero en Barcelona. Después de trabajar y abrirse camino en el mundo profesional, lo dejó todo para seguir la llamada de Dios. Ahora está realizando un doctorado en Filosofía en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma.

Daniel asegura que la fe siempre ha estado presente en su vida, primero en casa y después en el colegio. “Mis hermanos mayores siempre han sido un referente para mí al verles vivir cosas tan sencillas como ir juntos a misa o entrar en una iglesia durante un viaje para saludar a Jesús en el sagrario. De esa forma, entendí de manera natural lo que significaba vivir la fe”.

De ingeniero a sacerdote

Uno de sus hermanos mayores también es sacerdote desde hace ocho años, un ejemplo cercano que influyó en su propio camino vocacional. “En casa lo han vivido con gran alegría y apoyo, tanto en la oración como en lo afectivo. Nos han acompañado con sinceridad y entusiasmo. Ha sido una alegría compartida”.

Ya antes de entrar en el seminario, era numerario del Opus Dei. “Lo que más me atraía de la Obra era encontrar a Dios en las cosas cotidianas y la idea de santificar el trabajo. Después, poco a poco, fui descubriendo en la oración y en el ejemplo de otros que quizá Dios me pedía dejar de lado ese desarrollo profesional y servir como sacerdote a través, sobre todo, de los sacramentos”. Daniel subraya que fue un proceso progresivo en el que Dios le ha ido mostrando poco a poco su voluntad.

Una fe sin rupturas

Daniel cuenta que, gracias a Dios, ha vivido siempre en la fe, con distinta intensidad, pero siempre teniéndole presente: “desde niño supe que Dios es Padre y que está conmigo”. Reconoce también la importancia de la formación en el colegio: “El ambiente de confianza, los amigos, los profesores…, todo ayudaba. Además, las clases de religión, las charlas de sacerdotes y poder ir a Misa o confesarme completaban lo que ya vivía en mi familia”.

“En mi experiencia la fe no fue una imposición. La adolescencia es un momento en el que se busca independencia y hay que acompañar sin forzar. Lo importante es que las puertas estén abiertas para que, si alguien se aleja, sepa que puede volver y ser acogido”.

En Roma, además de la formación sacerdotal, está terminando un doctorado en Filosofía: “estudiar es un ejercicio que, aunque es arduo y requiere mucho tiempo, resulta muy valioso. En un mundo que va tan rápido es bueno pararse a pensar y preguntarse por las razones de fondo de las cosas. Además, fomenta el diálogo: al buscar esas razones de fondo en uno mismo, también se puede ayudar a otros a descubrir las motivaciones más profundas de su vida, de sus actos y de lo que les sucede”.

Un sí confiado

Al hablar del temor que muchos sienten ante la llamada de Dios y las renuncias que conlleva, Daniel tiene su respuesta clara. Para él, lo esencial es ir al centro del mensaje cristiano: Dios es nuestro Padre y nadie nos ama más que Él. Esa certeza sostiene todo.

“Es verdad que Dios puede pedir cosas que parecen muy exigentes o inciertas, pero siempre lo hace con amor. Y nos da, paso a paso, las motivaciones, los sentimientos y la fuerza para llevarlo adelante. En mi caso, también experimento incertidumbre respecto al futuro: no sé qué vendrá o si estaré a la altura. Pero al mismo tiempo tengo la seguridad de que entregar mi vida a Dios es lo más firme y verdadero”.

Al mirar atrás, Daniel ve que Dios siempre ha estado con él, en las dificultades y en los momentos de luz. “Claro que seguir una vocación implica lanzarse a lo desconocido, igual que en la vida matrimonial: nadie puede saber de antemano si tendrá la fortaleza suficiente o si superará todos los obstáculos”. Para él, lo importante es el amor, y la decisión de renovarlo cada día.

“Si pensamos en Pedro, cuando estaba pescando, ¿qué habría sentido si le hubieran contado todo lo que viviría después? Seguro que se habría visto incapaz, como también los otros apóstoles. Pero lo que tenían claro era que Jesús, al mirarlos con infinito amor, los llamaba a seguirle. Y la única respuesta posible era: ‘sí, quiero ir contigo’, aunque no supieran cómo sería el futuro”.

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Vaticano

El cardenal Burke celebra la tradicional misa en latín en la Basílica de San Pedro

El Vaticano autoriza una Misa tradicional en latín en San Pedro, en un gesto pastoral del Papa León XIV hacia los fieles del antiguo rito, pese a las restricciones establecidas por "Traditionis Custodes".

CNS / Omnes·28 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto

En presencia de cientos de sacerdotes y fieles laicos apiñados en los bancos y de pie a lo largo de las paredes, el cardenal estadounidense Raymond L. Burke celebró la tradicional misa en latín en el Altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro.

El Vaticano dijo que el Papa León XIV había autorizado al cardenal a celebrar la liturgia previa al Vaticano II el 25 de octubre con las personas que asistían a la peregrinación anual Ad Petri Sedem “Summorum Pontificum” a Roma.

“Summorum Pontificum” fue el documento de 2007 del Papa Benedicto XVI que amplió el acceso a la antigua liturgia, dando a los sacerdotes discreción sobre si celebrarla y afirmando que los fieles tenían derecho a pedirla.

Pero, citando preocupaciones sobre la unidad de la iglesia y sobre la falta de aceptación del Concilio Vaticano Segundo, el Papa Francisco emitió “Traditionis Custodes” (“Guardianes de la Tradición”) en 2021, que limitó significativamente las celebraciones de la misa tradicional en latín utilizando el Misal Romano de 1962.

Aun así, las peregrinaciones Ad Petri Sedem “Summorum Pontificum” de octubre de 2021 y 2022 —después de “Traditionis Custodes”— pudieron celebrar la antigua misa en la Basílica de San Pedro. El papa Francisco dio el permiso, según Andrea Tornielli, director editorial del Dicasterio para la Comunicación.

Cuando se anunció la Misa de peregrinación de 2025, Joseph Shaw, presidente de Una Voce Internacional, una federación de grupos católicos fieles a la liturgia anterior al Vaticano II, declaró: «Agradecemos al Papa León su respuesta pastoral a la solicitud de una Misa Tradicional en San Pedro. Esta celebración simboliza la unidad con el Santo Padre, tan anhelada por los católicos fieles al antiguo rito de la Misa».

El autorCNS / Omnes

Evangelización

Santos Simón y Judas Tadeo, Apóstoles

La liturgia de la Iglesia celebra el 28 de octubre a dos de los Doce Apóstoles que llamó Jesús tras pasar una noche en oración. Son los santos Simón y Judas Tadeo, que murieron mártires del Evangelio en Mesopotamia.  

Francisco Otamendi·28 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Los santos Simón y Judas Tadeo son dos de los Apóstoles menos conocidos, cuando se cuentan entre los más próximos al Maestro, pues son dos de sus primos, señala el santoral vaticano. La tradición es bastante cierta en el caso de Judas Tadeo, ya que de las Escrituras se deduce que su padre, Alfeo, era hermano de san José, según Vatican News. Mientras que su madre, María de Cleofás, era prima de la Virgen. Por lo que se refiere a Simón, no existen certezas. 

San Fortunato de Poitiers afirma que Simón y Judas Tadeo fueron sepultados en Suanir, ciudad persa en la que padecieron el martirio. Según la tradición, es casi seguro que en esta zona del mundo Simón, llamado “el zelote” o “el cananeo”, emprendiera el camino con su compañero de misión y de destino.

Hubo dos Judas que siguieron a Jesús, de los cuales Tadeo es el menos conocido, al llamarse igual que el que le traicionó, Iscariote. Cuando los Once salieron de Jerusalén para anunciar el Reino de Dios en otras tierras, Judas Tadeo pasó por Galilea y Samaria para dirigirse, con el paso de los años, a Siria, Armenia y la antigua Persia. En esta zona encontró a Simón. La predicación de ambos llevó al bautismo a miles de babilonios y de personas de otras ciudades, añade la agencia vaticana.

Martirologio

El Martirologio Romano escribe: “Fiesta de san Simón y san Judas, apóstoles, el primero llamado Cananeo o Zelotas, y el segundo, hijo de Santiago o también Tadeo. El cual, en la última Cena preguntó al Señor acerca de su manifestación, recibiendo esta respuesta. ‘El que me ame, observará mi palabra, y el Padre mío le amará, y vendremos a él y haremos nuestra mansión en él’”. Los dos fueron martirizados.

San Judas escribió poco. Tan sólo una Carta suya se encuentra en la Biblia. Fue una crítica severa contra los gnósticos, herejía que separa lo corporal de lo espiritual. Lo físico o corporal es malo, y lo espiritual es bueno. Su Carta termina así: “Sea gloria eterna a nuestro Señor Jesucristo, que es capaz de conservarnos libres de pecados, y sin mancha en el alma y con gran alegría”.

El autorFrancisco Otamendi

Evangelización

El mundo de la música tiene sed de Dios…

La música tiene hambre espiritual, sed de Dios. Lauren Jackson, editora de ‘The Morning’, del New York Times, habló de ello en su proyecto ‘Believing’. Famosos cantantes y compositores lo cuentan en entrevistas y conciertos: Daddy Yankee, Paris Jackson, hija de Michael Jackson, Rosalía, Mónica Naranjo, el congoleño Yal Le Kochbar, etc.  

Francisco Otamendi·28 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

No se refería sólo al mundo de la música. Pero también a él. La editora de la newsletter ‘The Morning’, del New York Times, Lauren Jackson, ha desarrollado en el último año un proyecto sobre religion y espiritualidad ahora, Believing. Su conclusión era taxativa: ‘Estados Unidos quiere un Dios’.

Y en estos meses, aunque también antes, algunos conocidos cantantes, y ellas también, han revelado que rezan y buscan a Dios. Seguramente no sean un manual de ortodoxia, o sí, pero son una muestra de la sed de Dios y cómo está de actualidad manifestar públicamente la fe. 

«Mi súper poder es la sobriedad. El único ‘vicio’ que me queda es la oración», ha dicho Paris Jackson, hija de Michael Jackson a ‘Elle’ (22 de octubre), tras confesar que también va a «terapia dos veces por semana», y que «me implico mucho en mi salud mental».

Rosalía: «Dios es el único que llena»

La cantante catalana Rosalía ha vendido millones de copias en todo el mundo, ha ganado numerosos Grammys, Grammy Latinos… Y no sé si había hablado con tanta claridad antes sobre cuestiones espirituales.

El 16 de octubre ha explicado en una conversación en catalán, en Radio noia, con Mar Vallverdú, que «es la primera vez que he hecho un disco sin miedo al fracaso», al referirse al que será su cuarto álbum, de publicación inminente.

En una conversación distendida e informal, cuenta Xavier Cervantes, «Rosalía ha mostrado también una vertiente espiritual, como cuando ha asegurado que ‘cuanto más espacio haces dentro de ti, mejor receptáculo eres’». «A veces tengo un deseo que sé que este mundo no podrá satisfacer, porque no podrá llenar ese vacío. Quizás este espacio sólo lo puede llenar Dios, si tienes la predisposición necesaria», ha argumentado. Y luego ha dicho: «Admiro mucho a las monjas, son como ciudadanas celestiales».

Rosalía ha tenido ciertos guiños en su carrera hacia la religión y la fe. Uno de ellos puede ser la bella canción ‘Aunque es de noche’, en la que canta versos del místico san Juan de la Cruz, revela ‘Religión en libertad’. 

«Me gusta la idea de vivir en clausura, crear y encontrar la paz»

‘La Vanguardia’ recoge también la entrevista de Rosalía, quien admite que su próximo proyecto nace de la necesidad de vaciarse espiritualmente: «Como artista, hay una conexión entre el vacío y la divinidad. Si tú haces espacio, quizá alguien que está por encima de ti puede llegar y pasar a través tuyo. Yo tengo un deseo que sé que este mundo no lo puede satisfacer».

«Dios es el único que puede llenar los espacios si tú tienes la predisposición, la actitud y la manera de abrirte para que eso pueda pasar». Ella misma se autodefine como una especie de monja contemporánea: «Me gusta la idea de vivir en clausura, como una monja». Se compara con ellas porque le gustaría estar centrada en crear y encontrar la paz. 

Daddy Yankee: primer disco de temática cristiana

Por otra parte, el legendario reguetonero puertorriqueño Daddy Yankee ha estrenado la semana pasada su primer disco de toque cristiano, ‘Lamento en baile’. Es también el primero tras retirarse de la música popular, y reflexiona, informó Efe, sobre el hecho de que la música «tiene el poder de sanar, inspirar y celebrar».

El famoso cantante de reguetón Daddy Yankee ha reaparecido «renacido» en su fe cristiana, y con una nueva misión de «predicar el Evangelio», durante la clausura de las charlas de la Semana de la Música Latina de Billboard 2025, según ‘El Universal’.

El artista, cuyo nombre real es Ramón Luis Ayala Rodríguez, se inspira en un salmo bíblico. Aseguró que mantiene «la misma potencia, el mismo sabor y el mismo flow», pero ahora con un propósito espiritual, combinando reguetón, salsa, reparto y hip hop con letras cristianas.

DaddyYankee.
Daddy Yankee. @Wikimedia Commons

«Me siento renacido»

«Me siento renacido, con nuevas energías, alegre, contento, con todo lo que estoy viviendo y el cambio personal, espiritual, en mi fe», expresó el puertorriqueño, quien lució un traje marrón que contrastó con sus tradicionales atuendos urbanos.

Esta fue su primera aparición pública desde diciembre de 2023, cuando cerró su gira La última vuelta en Puerto Rico, declarando ante su público: «Reconozco que Jesús vive en mí».

El nuevo disco incluye 19 temas, entre ellos DTB (Dios te bendiga), TE alabaré (Sal 27) y Jezabel y Judas. «Tenemos de todo en el álbum, y la gente está diciendo: ‘Wow, no sabíamos que se podía hacer música cristiana urbana’», comentó.

Mónica Naranjo: «Confío mucho en Dios»

«Confío mucho en Dios. La fe es más importante de lo que creéis porque no es fácil tener 18 años y vivir en un país extranjero como México, pero lo hice». Así revela la cantante y productora Mónica Naranjo reflexiones sobre su carrera, la fe y decisiones íntimas, en una entrevista en La Vanguardia, también este mes de octubre.

Su visión sobre la fe ocupa buena parte de la entrevista. Naranjo recuerda a la periodista que creció «bajo la batuta religiosa de misioneras», que le ayudaron a construirse como persona. Ahora, mantiene una relación íntima con Dios: «Yo soy muy creyente y me gusta mucho ir a la iglesia. Me gusta para ordenar mi cabeza y mi corazón».

«Si Él está contigo, ¿quién puede estar en contra? Nadie»

En la entrevista revela que lo que hace para no estar nerviosa antes de salir al escenario es «confiar en Dios»: «Si Él está contigo, ¿quién puede estar en contra? Nadie. La fe es más importante de lo que creéis y nos ayuda en los momentos más difíciles. No es fácil tener 18 años y vivir en un país extranjero como México. Lo hice y fui muy feliz».

Su primer álbum, explica, no terminó de funcionar en España, así que Naranjo se fue a vivir a México y allí vendió casi un millón de copias. Para ella, la religión no es solo una cuestión espiritual, sino también moral. «La religión da valores. Y los valores son muy importantes en la vida de los seres humanos», defiende. Además, si hubiera «más colegios que impartieran religión, habría más valores actualmente en la sociedad», añade.

El rapero de la R.D. del Congo, Yal Le Kochbar.

Yal Le Kochbar: «necesidad de unidad y amor universal»

El rapero de la República Democrática del Congo, Yal Le Kochbar, quiere llevar esperanza a los jóvenes de su país a través de la música. Nacido en Goma, al este de la R.D.C, el 10 de junio de 1997, vivió la guerra con su madre y sus hermanos, y finalmente regresaron a Kinshasa en 1999. 

Yal es cabeza de una familia de seis hermanos, dos varones y tres mujeres, marcada por el trauma de la guerra. Hace años dió un giro profesional y se metió en el mundo de la música y comenzó a componer y cantar canciones, ha contado Omnes en el número de junio de este año.

Music of Light, traspasar fronteras

A través de su música, quiere transmitir «luz, autoconciencia, la verdad sobre la vida y la necesidad de unidad y amor universal», y su inspiración es Fally Ipupa.

Yal Le Kochbar se convirtió al catolicismo fruto de una larga búsqueda espiritual, tras sufrir una grave enfermedad. «Pedí a Dios, y a Jesús en particular, que se manifestara si realmente existía, y Él me respondió. Fue el comienzo de una nueva relación».

«Me doy a conocer poco a poco, gracias a mi música, que está disponible en todas las plataformas. También estoy desarrollando mi presencia en las redes sociales. Mi proyecto Music of Light está pensado para traspasar fronteras: se basa en lo universal».

El autorFrancisco Otamendi

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¡Que me dejen en paz… quiero ser libre! El debate sobre el aborto

La polarización del debate sobre el aborto dificulta el diálogo y subraya la necesidad de comprender las circunstancias de las mujeres y ofrecerles apoyo.

28 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

La polarización que vivimos en gran parte de la sociedad occidental busca dividir, hacernos pensar que discrepar en lo que dice otro es discriminar. Algo así hemos vivido en España, en las últimas semanas, con la reavivación del debate (nunca cerrado) sobre el aborto a raíz de una campaña, promovida desde el gobierno estatal y algunos locales, en los que el aborto se impulsa e incluso se trabaja para incluirlo como “derecho constitucional”. 

En este tablero, cualquier opinión contraria a la eliminación del no nacido, a la ayuda a las madres…, se ha tachado de “discriminatoria”, “retrógrada” o “antifeminista”. Cuando tener una opinión diferente y defenderla no es estar polarizado sino tener polaridad (opinión, ideas, sentido propio de la vida). Y lo bonito, y esto es de envidiar, es poder dialogar, tener posiciones dispares, y que  se puedan defender, sin sentirse atacados o caer en el victimismo.

En esta línea, de buscar entendimiento, han aparecido vídeos y artículos que conducen el debate a mostrar que el aborto es algo no querido, que muchas veces se lleva a cabo por la situación precaria en la puede estar una mujer embarazada, ya sea por motivos económicos, por la angustia vital, la falta de información o porque no se ofrecen suficientes ayudas cuando se quiere llevar a termino un embarazo. Todo esto está muy influenciado por los interéses económicos que hay detrás, ya que el aborto es un negocio muy rentable. Pero la argumentación para defender el “derecho al aborto” no muestra estas circunstancias, ya que el relato pro aborto es otro. Va por la línea de visibilizar que hay pocas ayudas para ejercer la libertad y poder interrumpir el embarazo, por eso han elaborado una herramienta para informar a través de la web “quieroabortar.org”, que recibe el apoyo del Ministerio de Sanidad y de Igualdad, para poder abortar según la comunidad autónoma donde vivas. Dando a entender que es una tarea imposible llevar a cabo esta práctica en España, cuando se abortan al año 106.172. O que el 80 % se lleva a cabo en centros privados, sin decir que estos centros están subvencionados con dinero público. Y para consolidar el argumentario proponen que sea  un derecho constitucional esta práctica.

Para entender esta postura sesgada, poco dialogante y alejada de la realidad, conviene ver algunos vídeos como el de Juan Soto Ivars, el de Chapu Apaolaza o leer el artículo de Ana Iris Simón, en el que cita a Leire Navaridas, que ha saltado a la actualidad. Es “madre de tres maravillosas criaturas y fundadora de AMASUVE, una asociación apolítica y aconfesional para el Acompañamiento y Visibilización del trauma postaborto”, como explica en su web. Esta feminista abortó en 2008, como lo testimonia en múltiples vídeos (como en esta entrevista a Vozpópuli ). Su decisión de interrumpir la vida de su hija, por el agobio vital ante la situación de no querer aceptar la maternidad, porque estaba mal asesorada y porque en su situación no veía otra solución, al principio no le afectó, salió como si se hubiera hecho “las inglés”. Pero cuando se hizo cargo de que no se había vaciado de un “amasijo de células”, sino de un ser vivo, fruto de haber recibido terapia por unos vértigos. Años después, además de fundar la asociación para el acompañamiento de mujeres embarazadas, es voluntaria de Red Madre. Esta es una “red solidaria de apoyo, asesoramiento y acompañamiento a la mujer para superar cualquier conflicto surgido ante un embarazo imprevisto”.

El mensaje es claro, el debate aborto no está cerrado. Hay que ser dialogantes y tender puentes para entender las circunstancias que viven muchas mujeres embarazadas. Ante esta situación tan delicada hay que ofrecer alternativas de todo tipo para ayudar a las mujeres que quieren llevar a cabo su embarazo. Como explica la web de reciente creación quierosermadre.org, que trata de facilitar el deseo de llevar a cabo la maternidad. De esta manera, cuando venga un embarazo no esperado, habrá más posibilidades de no verse abocado a sufrir la operación de obstetricia más violenta que puede haber para la mujer y letal para el nuevo ser humano que viene en camino.

El autorÁlvaro Gil Ruiz

Profesor y colaborador habitual de Vozpópuli.

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Evangelización

George Gänswein habla del relativismo como una amenaza contra la fe y la libertad

El arzobispo alertó en Šiluva (Lituania) sobre los peligros del relativismo, al que calificó como “un veneno que envenena la fe”.

Bryan Lawrence Gonsalves·27 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

El nuncio apostólico en Lituania, Letonia y Estonia, el arzobispo Georg Gänswein, recordó a los cristianos los peligros del relativismo en la sociedad actual durante una conferencia celebrada recientemente en Šiluva, Lituania. Señaló que el relativismo “conduce a la erosión y, en última instancia, a la destrucción de una fe basada en la confesión de la verdad. Y esto conduce a un envenenamiento de la fe”.

La conferencia, organizada conjuntamente por el grupo cívico lituano “Laisvos visuomenės institutas” (“Instituto de una Sociedad Libre”), el Sindicato de Trabajadores Cristianos de Lituania y la Facultad de Teología Católica de la Universidad Vytautas Magnus, reunió a académicos, líderes cívicos, intelectuales públicos y clérigos para debatir los principios de la Declaración de Šiluva. 

Construir en positivo

Esta es la tercera conferencia dedicada a reflexionar sobre la Declaración de Šiluva, publicada el 12 de septiembre de 2021, durante la fiesta mariana anual de la ciudad. El documento público aboga por la defensa de los derechos humanos fundamentales, el fomento de la virtud y la promoción del bien común de la sociedad. Reconoce la importancia de una sociedad construida sobre los pilares de la verdad, los valores familiares, la dignidad humana y la fe en Dios. Desde entonces, se ha convertido en un punto de referencia moral para los pensadores sociales católicos de Lituania.

El arzobispo Georg Gänswein, antiguo prefecto de la Casa Pontificia y secretario personal durante muchos años del papa Benedicto XVI, pronunció el discurso de apertura, basándose profundamente en la filosofía del difunto pontífice. Su conferencia ofreció una rica reflexión filosófica y teológica sobre la fe, la razón y el relativismo, aspectos que describió como “un tema constante en la obra de Ratzinger”. El arzobispo Gänswein advirtió que cuando se menoscaba la fe o la razón, se produce inevitablemente “patologías y la desintegración de la persona humana”.

La conferencia comenzó con las intervenciones del arzobispo Kęstutis Kėvalas, de Kaunas, y del arzobispo Gintaras Grušas, de Vilna, quienes destacaron el deber cristiano de defender la verdad en la vida pública.

En su discurso de apertura, el arzobispo K. Kėvalas instó a la vigilancia contra las tentaciones de experimentar con la naturaleza y la dignidad humanas. También recordó a los asistentes que Šiluva, un santuario mariano conocido por una de las primeras apariciones aprobadas en Europa, simboliza la fidelidad al orden de Dios en la creación. “El lugar santo de Šiluva invita al respeto por el orden que el Creador ha dado a este mundo”, afirmó.

El arzobispo G. Grušas recordó las palabras del papa León XIV de que la Iglesia “nunca puede eximirse del deber de decir la verdad sobre el hombre y el mundo, utilizando, cuando sea necesario, incluso un lenguaje duro que inicialmente pueda causar malentendidos”. Subrayó que todos los cristianos, incluidos los que participan en la vida pública, tienen el deber de defender la verdad, que describió como “no una idea abstracta, sino un camino por el que una persona descubre la verdadera libertad”.

Recuperar la razón

El arzobispo Georg Gänswein instó a los participantes a que, ante los grandes retos actuales, como el pensamiento técnico y la globalización, el primer paso debe ser recuperar el pleno alcance de la razón. Describió la verdadera razón como intrínsecamente veraz, contrastándola con el relativismo, al que calificó de “expresión de un pensamiento débil y estrecho de miras… basado en el falso orgullo de creer que los seres humanos no pueden reconocer la verdad y en la falsa humildad de negarse a aceptarla”. “La verdad nos hace libres”, añadió, haciendo referencia a Juan 8, 32, y señaló que sirve como norma por la que los seres humanos deben medirse a sí mismos y que aceptarla requiere humildad.

La conferencia también contó con una serie de charlas que invitaron a la reflexión sobre la identidad moral y política de Lituania, los retos de la democracia liberal, los cambios sociales postsoviéticos y el papel de la fe y la familia en la vida pública. Concluyó con una mesa redonda sobre la dirección moral de Europa, la libertad de expresión y la renovación de los valores cristianos en la sociedad.

El arzobispo Gänswein finalizó su intervención advirtiendo que el relativismo, la mentalidad que define la modernidad, que describió como “un veneno insidioso”, socava en última instancia la libertad humana. Impulsado por la autosuficiencia y amplificado por las redes sociales, ciega a las personas ante la verdad y su propósito último. El verdadero objetivo de la humanidad, afirmó, es “llegar al conocimiento de la verdad, que es Dios, y así alcanzar la vida eterna”. Su discurso fue recibido con un aplauso prolongado.

El autorBryan Lawrence Gonsalves

Fundador de “Catholicism Coffee”

Libros

«La tierra sometida»: la historia de pensamiento sobre ciencia y fe

Philipp Blom, en su libro "La tierra sometida" recorre la historia del pensamiento sobre la naturaleza, la razón y la relación entre Dios, ciencia y humanidad.

José Carlos Martín de la Hoz·27 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

La relación del hombre con el mundo ha tenido diversas interpretaciones a lo largo de la historia y, sobre todo, actualmente tenemos una clara sensación de haber llegado tarde en el dominio despótico de la naturaleza, como si ya no tuviera arreglo y hubiéramos provocado un deterioro casi irremediable. En ese marco se mueve este extraordinario trabajo del historiador Philipp Blom siempre inteligente y con ideas para aportar al debate intelectual y a la ciencia histórica.

Eso sí, siempre hablará desde la historia de las ideas, con profundidad y rigor, a pesar de ser temáticas diversas y dispersas. Es muy importante la visita de Blom a la Sagrada Escritura y a la antigüedad clásica para comprobar el pecado de idolatría del pueblo judío (p. 63) junto al mandato de “someter la tierra” (p. 93).

La razón al servicio del dominio de la naturaleza

Respecto a san Agustín y su famosa aportación en el tratado “de bono matrimonii”, acerca de la concupiscencia, nos recordará Blom su origen en el maniqueísmo y en el neo-platonismo lo que explicaría “la obsesión por la sistemática griega, la oposición platónica a los placeres carnales y la paranoia maniquea” (p. 112).

Es particularmente interesante el estudio de Blom sobre uno de los padres de la ciencia moderna, Francis Bacon (1561-1626) contemporáneo de Montaigne (1533-1592), pero mucho más incisivo que él a la hora de someter la tierra con la razón instrumental (p. 186). Por ejemplo, en su “Novum Organum” nos dirá: “El hombre, servidor e intérprete de la naturaleza, ni obra ni comprende más que en proporción de sus descubrimientos experimentales y racionales sobre las leyes de esa naturaleza: fuera de ahí, nada sabe ni nada puede” (p. 187). 

El Bacon parlamentario acabó mal pero el “Bacon jurista y político fue un pensador productivo en sus conversaciones o en la correspondencia con otros eruditos” (p. 188). Por eso afirmará Blom: “la ambición de Bacon iba más lejos: no solo quería ser un servidor de la naturaleza: también aspiraba como Telesio, a dominarla aprendiendo, a conocerla de dentro hacia fuera” (p. 192).

Blom terminará esta pequeña síntesis del pensamiento de Bacon con una cita de Descartes para cerrar un capítulo que comenzó con la visión del racionalista sobre el alma animal (p. 178): “Descartes reconoció que su imagen de la naturaleza también se apoyaba en la opinión y los intereses de las masas, pero en sus libros la defendió hasta quedarse sin tinta: solo el hombre tiene alma; el resto de la naturaleza está compuesto  de autómatas no sintientes que han de servir al hombre, con ayuda de la razón, a llevar a cabo -dominándola- su misión divina” (p. 193).

Enseguida recalará en Baruc Spinoza (1632-1677) un autor tan vilipendiado en su época que casi no podía mencionársele en el debate intelectual por ser considerado “subversivo y  escandaloso” (p. 194), pues afirmaba que “Dios es la materia y las leyes de la naturaleza, y el mundo, en la legendaria formulación de Spinoza, es deus sive natura, Dios o la naturaleza, dos términos intercambiables” (p. 196).

Y más: “Como atento lector de Montaigne y de Bacon, de Telesio y de Descartes, Spinoza conocía los modelos de sus predecesores y desarrolló su argumento con una elegancia insuperable, como si Montaigne hubiera movido la pluma de Descartes. La naturaleza es un sistema infinitamente complejo cuyas leyes se soslayan y se tergiversan por ignorancia o codicia” (p. 198). Finalmente Spinoza quedó sepultado en el índice de libros prohibidos, “sin embargo, su labor se hundió bajo el movimiento general hacia el nuevo evangelio de la dominación científica y racional de la naturaleza, motor de nuevos profetas…”(p. 199).

Las cosas siguieron su cauce “La Ilustración nunca fue una escuela de pensamiento con dogmas vinculantes, aparte del acento que ponía en la razón, un optimismo de base y cierta tendencia elitista que, sin embargo, ya tenía caras muy diversas” (p. 208). Además, empezaron a diferenciarse diversas tendencias: “La ilustración racionalista y moderada de un Inmanuel Kant o de un Voltaire, un Thomas Hobbes o un Leibniz fue, para sus no pocos adversarios, un ataque al orden tradicional del mundo, aunque en realidad desempeñó también la función contraria, pues, en un mundo secular, infundió nueva vida a muchas ideas centrales de la tradición cristiano teológica” (p. 209).

Enseguida nos recordará Blom: “La mayoría de los ilustrados habían recibido una educación cristiana y esas ideas eran tan familiares para ellos y sus sociedades que les parecían la única estructura posible del pensamiento. Aunque los autores ilustrados atacaron dogmas cristianos, empleaban también argumentos e imágenes conceptuales de la tradición cristiana para reescribirlos a su manera” (p. 211).

Lógicamente, Philipp Blom debía dedicar un capítulo al terremoto de Lisboa el 1 de noviembre de 1755 que provocó miles de víctimas en esa ciudad y en otras cercanas y, además, el tsunami que todavía se llevó a otros miles de personas más y sobre todo, un amplio y enconado debate filosófico, científico y teológico acerca del mal físico y del mal moral (p. 219). La conclusión, para Blom, después de exponer los argumentos kantianos, de Voltaire o de Herder es la siguiente: “Lisboa llegó a ser sinónimo de la debilidad analítica de la religión racional. Al menos para la élite culta, el terremoto de 1755 fue un temblor intelectual” (p. 223).

Además, añadirá: “A fin de cuentas, tanto la aristocracia como la Iglesia derivaban su legitimidad de un mandato divino y de la gracia de Dios (incluso los calvinistas ricos habían aprendido a considerar que su prosperidad era prueba del favor de Dios, lo cual al mismo tiempo les permitió no sentirse responsables de los pobres). Por lo tanto, todo razonamiento que cuestionara el orden divino y alejara del trono y de la Iglesia la autoridad del saber y de la moral era en sí mismo un acto revolucionario” (p. 224).

Llegado a la sustancia de la ilustración nos dirá Blom: “Por una parte Kant llevó a sus contemporáneos a la desesperación en la medida en que su filosofía afirmaba que con la experiencia sensorial de la esencia del mundo era imposible percibir jamás nada y, por tanto, nada tampoco de una esperada verdad espiritual, es decir, de Dios, pero, por la otra, como Descartes con su res cogitans, creó un espacio que daba cabida al misterio y al Creador, un lugar que nunca se rozaría con la ciencia” (p. 226). 

La tierra sometida

Autor: Philipp Blom
Editorial: Anagrama
Páginas: 432
Año: 2025
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Cultura

Dana Gioia, un poeta sacramental

Aunque Dana Gioia no escribe en tono confesional, su poesía refleja una profunda raíz católica. Tyler Cowen, que lo entrevistó en su pódcast Conversations with Tyler, lo valora como una de las personas más ilustradas de Estados Unidos, y William Oxley, autor del prólogo de su única antología poética en español, lo considera el poeta más relevante de su país desde los años ochenta.

Carmelo Guillén·27 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

Quien se acerca a la obra poética de Dana Gioia -de fondo metafísico y asentada en un genuino realismo visionario- descubre que son dos sus claves fundamentales. La primera es su vínculo con el New Formalism, un movimiento estadounidense surgido en reacción a las tendencias vanguardistas predominantes durante las décadas de 1980 y 1990, y que encontró en Gioia no sólo a su representante más destacado sino a su teórico más lúcido. Lejos de promover un simple retorno a la métrica tradicional, el Nuevo Formalismo buscó renovar la atención a la forma y rescatar la musicalidad del lenguaje, tanto en el verso rimado como en el versolibrismo. Para Gioia, la poesía es una forma artística profundamente ligada al canto. Como él mismo afirma: “Utiliza el sonido y el ritmo para crear una conexión física con el oyente y evocar significados más allá de las palabras”.

La segunda clave es su dimensión espiritual, especialmente su raíz católica, aunque su obra no contenga referencias religiosas explícitas a temas tradicionales. El propio Gioia ha respondido a esta cuestión, planteada en torno a por qué su identidad como poeta católico ha pasado inadvertida durante tanto tiempo. Su respuesta fue clara: “La mayoría de los lectores son muy literales y se centran sobre todo en el tema. Como no escribía poemas sobre la crucifixión o la Virgen María, nunca se les ocurrió que fuera un poeta católico. Lo que hace que mi poesía sea católica es la cosmovisión, el uso sacramental de los símbolos, el papel redentor del sufrimiento, la interpenetración de lo sagrado y lo mundano y, quizás de manera crucial, la convicción de que la verdad y la belleza son interdependientes. (…) Escribo a partir de los detalles cotidianos de la vida real. No debería ser necesario visitar el Vaticano para percibir lo divino. Está en todas partes si sabes cómo mirar”.

En efecto, Gioia no sermonea desde sus poemas ni se refugia en gestos litúrgicos. Su mirada busca lo trascendente en lo común, lo eterno en lo cotidiano. Es, quizás, ahí donde su voz alcanza una de sus mayores singularidades: en esa capacidad de crear belleza con hondura, sin solemnidad ni aspavientos, pero con una fidelidad absoluta a la música interior del lenguaje.

Bienaventuranzas

Precisamente, su poema más católico -en expresión del propio autor- es Plegaria en el solsticio de invierno, un título nada casual que alude al día más breve y oscuro del año, símbolo ancestral del recogimiento, la espera y la esperanza de la resurrección. El poema en cuestión dice así: “Bienaventurado el camino que nos mantiene vagando. / Bienaventurada la montaña que nos bloquea el paso. / Bienaventurado el hambre y la sed, la soledad y el deseo. / Bienaventurado el trabajo que nos consume sin fin. / Bienaventuradas la noche y la oscuridad que nos ciega. / Bienaventurado el frío que nos enseña a sentir. / Bienaventurados el gato, el grillo y el cuervo. / Bienaventurado el halcón que devora a la liebre. / Bienaventurado el santo y el pecador, redimidos entre sí. / Bienaventurados los muertos, apacibles en su perfección. / Bienaventurado el dolor que nos humilla. / Bienaventurada la distancia que impide nuestra alegría. / Bienaventurado el día breve que nos hace anhelar la luz. / Bienaventurado el amor que descubrimos al perderlo”. 

El propio poeta ha descrito ese texto como “un conjunto de bienaventuranzas que alaban el sufrimiento y la renuncia necesarios para alertarnos espiritualmente, desde las que celebra la naturaleza transformadora y redentora del sufrimiento, una de las verdades espirituales centrales del cristianismo, así como una que se olvida fácilmente en nuestra cultura consumista materialista. También es un poema sobre enfrentar las duras realidades de nuestra existencia. Nuestra sociedad del bienestar intenta negar el sufrimiento, a menos que pueda venderte una pastilla o un producto para desterrarlo”. 

Así, sin solemnidad ni posicionamientos doctrinales, Gioia ofrece una plegaria nacida desde la oscuridad, una voz que busca sentido en medio del dolor y que afirma, con la fuerza del lenguaje poético, que también allí -en lo más inhóspito- puede habitar lo divino.

Temas íntimos, existenciales y culturales

De esa misma factura son otros muchos poemas suyos, en los que aborda temas íntimos como el amor esponsal -en Matrimonio de muchos años, por ejemplo, defiende su fidelidad conyugal-; el duelo por el fallecimiento de su hijo –Pentecostés es un texto desgarrador que sirve de botón de muestra, en el que se entrecruzan la culpa, la impotencia y una fe quebrada pero persistente, y donde la muerte se presenta como una transformación radical, un “pentecostés” oscuro-; o la memoria familiar y las raíces personales, como en Regreso a casa, trasfondo habitual de bastantes de sus poemas.

Asimismo, explora dimensiones existenciales a través de formas simbólicas o fantasmagóricas, en las que objetos, lugares o almas dialogan con el personaje poemático, generando una atmósfera de extrañamiento cargado de resonancias metafísicas. A ello se suma una reflexión sobre la naturaleza misma del lenguaje que, en su obra poética no es sólo herramienta expresiva, sino también sustancia misma de la realidad y vehículo hacia lo trascendente. A este respecto, su poema más elocuente es Palabras, pues sugiere que la existencia excede lo que las palabras pueden abarcar, aunque el lenguaje sigue siendo esencial: “Nombrar es conocer y recordar”, afirma,dejando entrever la necesidad de la fe para penetrar en la propia entidad de lo real. 

Presencia de lo sagrado 

Así pues, la obra poética de Dana Gioia debe entenderse a la luz de las dos claves ya expuestas: la renovación formal -heredera del New Formalism– y una visión espiritual profundamente encarnada, sostenida por una sensibilidad católica no formulada, pero sí constitutiva. Desde esa doble perspectiva, resulta legítimo entenderlo como un poeta sacramental, y no porque emplee, como digo, una imaginería religiosa convencional, sino porque su poesía expresa una convicción esencial -y a menudo contracultural- de que lo divino habita en lo real, en lo específico, en lo corriente.

En una época dominada por la frivolidad en el ámbito de la cultura, la superficialidad estética y el olvido de lo espiritual, la obra de Gioia se alza como una afirmación silenciosa pero firme de la dignidad humana. En sus versos -musicales, hondos, iluminadores- resuena la certeza de que la belleza, cuando es auténtica, no es mera ornamentación, sino un camino revelador hacia una verdad más sublime.

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Vaticano

Los católicos deben construir una Iglesia más humilde, buscando juntos la verdad, dice el Papa

El Papa León XIV llama a construir una Iglesia humilde, sinodal y guiada por el amor, donde nadie imponga sus ideas ni domine a los demás, sino que todos escuchen, sirvan y busquen juntos la verdad con espíritu de fraternidad y humildad.

CNS / Omnes·26 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

– Carol Glatz (Ciudad del Vaticano, CNS).

La regla suprema en la Iglesia Católica es el amor, que impulsa a todos los fieles a servir, a no juzgar, excluir o dominar a los demás, afirmó el Papa León XIV. «Nadie debe imponer sus propias ideas; todos debemos escucharnos. Nadie está excluido; todos estamos llamados a participar», dijo en su homilía durante una misa en la Basílica de San Pedro el 26 de octubre. «Nadie posee toda la verdad; todos debemos buscarla humildemente y buscarla juntos», afirmó.

Una Iglesia que escucha y camina unida

La Misa marcó la clausura del Jubileo de los Equipos Sinodales y Órganos de Participación, celebrado del 24 al 26 de octubre. Cerca de 2.000 miembros de equipos y órganos sinodales, como consejos presbiterales, consejos pastorales y consejos de finanzas a nivel diocesano, eparquial, nacional y regional, se inscribieron para los eventos del Jubileo.

El Jubileo incluyó talleres y otros encuentros para fortalecer aún más la fase de implementación del documento final del Sínodo de los Obispos 2021-2024 sobre la sinodalidad. «Debemos soñar y construir una Iglesia más humilde», afirmó el Papa León en su homilía.

Debe ser una Iglesia que no se levante «triunfante e inflada de orgullo, sino que se incline a lavar los pies de la humanidad», dijo. Debe ser una Iglesia que no juzgue, dijo, «sino que se convierta en un lugar de acogida para todos; una Iglesia que no se cierre en sí misma, sino que permanezca atenta a Dios para poder escuchar igualmente a todos».

Al «revestirnos de los sentimientos de Cristo, ampliamos el espacio eclesial para que sea colegial y acogedor», afirmó. Esto nos permitirá vivir con confianza y un espíritu renovado en medio de las tensiones que atraviesan la vida de la Iglesia.

«Debemos dejar que el Espíritu transforme» las tensiones actuales en la Iglesia «entre unidad y diversidad, tradición y novedad, autoridad y participación», afirmó. «No se trata de resolverlos reduciendo uno a otro, sino de dejar que sean purificados por el Espíritu, para que puedan armonizarse y orientarse hacia un discernimiento común», afirmó.

La humildad como camino del amor

“Ser Iglesia sinodal significa reconocer que la verdad no se posee, sino que se busca juntos, dejándonos guiar por un corazón inquieto y enamorado del amor”, afirmó. Los equipos sinodales y los órganos de participación, dijo, deben «expresar lo que ocurre dentro de la Iglesia, donde las relaciones no responden a la lógica del poder sino a la del amor».

En lugar de seguir una lógica «mundana», la comunidad cristiana se centra en «la vida espiritual, que nos revela que todos somos hijos de Dios, hermanos y hermanas, llamados a servirnos los unos a los otros», afirmó.

«La regla suprema en la Iglesia es el amor. Nadie está llamado a dominar; todos están llamados a servir», afirmó.

Dijo que Jesús mostró cómo pertenece “a los humildes” y condena a los moralistas en la parábola del fariseo y el publicano, que fue la lectura del Evangelio del día (Lc 18,9-14).

El fariseo y el publicano entran al templo a rezar, dijo el Papa, pero están divididos sobre todo por la actitud del fariseo, que está «obsesionado con su propio ego y, de esta manera, termina centrado en sí mismo sin tener relación ni con Dios ni con los demás». «Esto también puede ocurrir en la comunidad cristiana», dijo. «Sucede cuando el ego prevalece sobre el colectivo, provocando un individualismo que impide relaciones auténticas y fraternales».

“También ocurre cuando la pretensión de ser mejores que los demás… crea división y convierte a la comunidad en un lugar de juicio y exclusión; y cuando uno utiliza su rol para ejercer poder, en lugar de servir”, dijo el Papa. El publicano, en cambio, reconoció su pecado, pidió misericordia a Dios y «regresó a casa justificado», es decir, perdonado y renovado por el encuentro con Dios, según la lectura.

Llamados a la conversión y al perdón

Todos en la Iglesia debemos mostrar la misma humildad, dijo, reconociendo que «todos tenemos necesidad de Dios y unos de otros, lo que nos lleva a practicar el amor recíproco, escucharnos unos a otros y disfrutar del caminar juntos». Ésta es la naturaleza y la praxis de los equipos sinodales y de los órganos de participación, afirmó, llamándolos «una imagen de esta Iglesia que vive en comunión».

“Comprometámonos a construir una Iglesia totalmente sinodal, ministerial y atraída por Cristo y, por tanto, comprometida en servir al mundo”, afirmó.

El Papa León citó las palabras del difunto obispo italiano Antonio Bello, quien oró por la intercesión de María para ayudar a la Iglesia a «superar las divisiones internas. Intervenir cuando el demonio de la discordia se infiltra en su seno. Extinguir el fuego del faccionalismo. Reconciliar las disputas mutuas. Calmar sus rivalidades. Detenerlos cuando deciden seguir su propio camino, descuidando la convergencia en proyectos comunes».

La Iglesia católica , dijo, «es el signo visible de la unión entre Dios y la humanidad, donde Dios quiere reunirnos a todos en una sola familia de hermanos y hermanas y hacer de nosotros su pueblo: un pueblo formado por hijos amados, todos unidos en el único abrazo de su amor».

Más tarde, antes de rezar el Ángelus del mediodía con los reunidos en la Plaza de San Pedro, el Papa León continuó su reflexión sobre el Evangelio del día, diciendo: «No es haciendo alarde de nuestros méritos como nos salvamos, ni escondiendo nuestros errores, sino presentándonos honestamente, tal como somos, ante Dios, ante nosotros mismos y ante los demás, pidiendo perdón y encomendándonos a la gracia del Señor».

Así como una persona enferma no intenta ocultar –por vergüenza u orgullo– sus heridas al médico, el cristiano tampoco debe intentar ocultar su dolor si quiere ser sanado, afirmó.

«No tengamos miedo de reconocer nuestros errores, de exponerlos, de asumir la responsabilidad y de confiarlos a la misericordia de Dios», dijo. «Así, su reino —que no pertenece a los orgullosos, sino a los humildes, y se construye mediante la oración y la acción, practicando la honestidad, el perdón y la gratitud— podrá crecer en nosotros y a nuestro alrededor».

El autorCNS / Omnes

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España

San Josemaría Escrivá: «Es tiempo de esperanza, y vivo de este tesoro»

Los días 14 y 15 de noviembre se celebrará en Jaén el XII Simposio internacional de San Josemaría, este año bajo el lema 'Voces de Esperanza'.

Redacción Omnes·26 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Simposio internacional san Josemaría celebra ya su duodécima edición este año, los días 14 y 15 de noviembre, en el Palacio de Congresos de Jaén. Este encuentro anual reúne a expertos, académicos y público interesado para profundizar en las enseñanzas y el mensaje de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, en los distintos aspectos de la sociedad y nuestra vida.

El lema central del simposio, “Voces de esperanza”, invita a reflexionar sobre cómo la esperanza en Cristo puede inspirar y sostener todos los valores humanos, desde la amistad y la cultura hasta la ciencia y la espiritualidad. Así lo decía san Josemaría: «Es tiempo de esperanza, y vivo de este tesoro. No es una frase, Padre —me dices—, es una realidad”. Entonces…, el mundo entero, todos los valores humanos que te atraen con una fuerza enorme —amistad, arte, ciencia, filosofía, teología, deporte, naturaleza, cultura, almas…—, todo eso deposítalo en la esperanza: en la esperanza de Cristo».

El simposio comenzará el viernes 14 de noviembre con la recepción de asistentes y la conferencia inaugural “De dos en Dios. Una propuesta de espiritualidad matrimonial según las enseñanzas de san Josemaría”, impartida por Javier Vidal-Quadras, presidente de la Asociación FERT. Además, se entregará el Premio Simposio Internacional San Josemaría.

El sábado 15 de noviembre contará con diversas ponencias y paneles de debate, comenzando con la conferencia “La esperanza del cristiano. Una lectura desde la encíclica Spe salvi de Benedicto XVI”, a cargo de Pablo Blanco, sacerdote y catedrático de Teología Sistemática en la Universidad de Navarra, y varios paneles que abordarán la esperanza desde perspectivas como la acción social, la realidad humana y la vida profesional. Participarán ponentes como Almudena Calvo, Leire Navaridas, Ignacio Morón Henche, Aniceto Masferrer y más.

El simposio concluirá con la conferencia “San Josemaría, los enfermos y la esperanza”, impartida por el catedrático Miguel Ángel Martínez, y la despedida oficial a cargo de Luis Alberto Prados, vicario de la Prelatura del Opus Dei en Andalucía Oriental.

La entrada a todas las actividades requiere inscripción previa y el acceso se realizará mediante código QR, disponible en la web oficial.

Evangelización

Abel de Jesús: “Artistas, cargad con la belleza y traedla al campamento de los hombres”

El teólogo Abel de Jesús inauguró el primer curso de Arteología promovido por la Fundación Vía del Arte, un espacio formativo que busca tender un puente entre la creación artística y la experiencia espiritual.

Sonia Losada·25 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

Bajo el lema “Artistas, cargad con la belleza y traedla al campamento de los hombres”, Abel de Jesús invitó a los asistentes a contemplar el arte como una vía de revelación, donde la belleza se convierte en camino hacia lo divino.

El curso, estructurado en cuatro módulos —Ars Credendi (la fe), Ars Celebrandi (la liturgia), Ars Vivendi (la moral) y Ars Orandi (la oración)—, propone redescubrir las artes fundamentales del cristiano a través del lenguaje estético. El primer trimestre, conducido por Abel de Jesús, aborda temas como la creación y la tribulación, la expectativa y la revelación, la figura de Cristo como el hombre eterno, la caridad como amor, y el árbol de la vida en medio de la plaza.

Heraldos de Dios

Durante la primera sesión, celebrada en el taller del escultor Javier Viver, Abel de Jesús planteó una reflexión sobre el papel del artista en el mundo contemporáneo. Para él, el artista es un heraldo de Dios: alguien capaz de percibir la profundidad de lo real y transmitirla a los hombres mediante la belleza. “El artista es el hombre cargando la Belleza y llevándola al campamento de los hombres”, afirmó.

El teólogo explicó esta idea recurriendo a una imagen poderosa tomada de la “Ilíada”: la escena en la que Aquiles rescata el cuerpo sin vida de su amigo Patroclo, muerto por Héctor. Aquiles, vencido por el dolor y el amor, carga el cuerpo de su compañero y lo lleva de vuelta al campamento de los griegos. Para Abel, esta escena simboliza la tarea del artista: cargar con la belleza herida del mundo, rescatarla del campo de batalla del dolor y del caos, y traerla de regreso al corazón de la humanidad. El arte, entonces, no es un adorno, sino un acto de redención.

El artista, añadió, es aquel que vence la tentación del materialismo y logra conectar con la vida divina. Su obra, entonces, no es solo fruto del talento, sino eco de una experiencia trascendente. “Uno escucha «El Cascanueces» de Chaikovski —decía Abel— y dice: aquí está Dios”.

Heridos por la Belleza

La experiencia de la belleza, según el teólogo, no está exenta de sufrimiento. “El hombre está herido por lo eterno”, afirmó, recordando que todo ser humano lleva en sí una nostalgia del absoluto. Esa herida nos empuja hacia la búsqueda de lo divino, pero también nos confronta con nuestra finitud. “La experiencia de Dios es dolorosa —añadió—. Santa Teresa decía: muero porque no muero. Ese anhelo místico se reconcilia finalmente con lo cotidiano”.

La mística, decía Abel, es lo que Dios pone en el alma; la ascesis, lo que el hombre ofrece para disponerse a Dios. Sin embargo, advertía que la experiencia de lo divino no es manipulable: “La Belleza es indisponible. No sabes cuándo vas a experimentar un síndrome de Stendhal. Y cuando ocurre, te quedas sin aliento. Se abre una herida: la del pecado original”.

La búsqueda de lo último

En una de las reflexiones más profundas de la sesión, Abel de Jesús se preguntó: “¿Quién es Dios?” Su respuesta apuntó al deseo humano de totalidad: “Creemos en un solo Dios porque nuestro anhelo nos proyecta hacia una realidad última. No nos consolamos con lo penúltimo, sino con lo último”.

Citó a Ortega y Gasset: “Si la amada se va, la ciudad queda vacía.” Así explicó que el amor auténtico busca la unidad con lo amado. Cuando ese amor se orienta hacia Dios, el alma se eleva; cuando se queda en lo terrenal, se hunde. “No es que Dios sea insuficiente —aclaró—, sino que nuestras experiencias de Él son ideológicas o superficiales”.

Abel instó a los artistas a desprenderse de las estructuras humanas que a menudo sustituyen a Dios, a vivir su propia “noche oscura del alma”, en palabras de San Juan de la Cruz, y a buscar “más adentro, en la espesura”. Solo allí, decía, se purifican las alegrías y las tristezas que no vienen de Dios.

La creación como acto de amor

“La creación es un acto de amor hacia otro”, explicó Abel. El amor, como el arte, implica una tensión entre la unidad y la alteridad. “Ser distinto, pero tender a la unidad: ese es el drama del amor.” El teólogo relacionó esta dinámica con la Trinidad: el Padre que ama, el Hijo que es amado, y el Espíritu Santo que es el movimiento del amor. “El amor se realiza en la alteridad y solo así puede crear”.

Desde esa mirada, la creación del mundo es expresión de un amor que desborda. En el paraíso, el hombre vivía reconciliado con su cuerpo y con la naturaleza. Todo era armonía. El pecado, sin embargo, introdujo la ruptura: la criatura bella se volvió perecedera, herida. Aun así, la belleza conserva su poder de atracción, aunque siempre nos remite a algo que la trasciende. “Todo lo que no está enraizado en Dios se vuelve insuficiente”, recordaba el teólogo.

Sin Dios, la belleza se torna infierno

Abel también advirtió sobre el peligro de una belleza desligada de lo divino. “Sin Dios, la belleza se convierte en infierno”, afirmó, recordando los intentos del siglo XX por sustituir la religión por ideologías totalitarias. “Hitler tenía una idea de belleza fascista, y todo lo que no se ajustaba a ella le resultaba intolerable. Cuando se elimina a Dios, la belleza deja de iluminar y pasa a devorar”.

Citó los casos de Nietzsche y Freud como ejemplos de la desesperación moderna. “Cuando uno se aleja de Dios —dijo—, necesita llenar el vacío con otras cosas.” Hoy, ese vacío se disfraza de hiperconexión, redes sociales o consumismo, cuando lo que el alma necesita son “lámparas de Verdad que den luz y calor a las cavernas del sentido”.

El artista como malabarista del deseo

“El artista —concluyó Abel— debe ser un malabarista del deseo que conduzca al hombre hacia lo eterno, hacia el amor incondicionado de Dios creador.” Esa misión, insistió, no es opcional: exige entrega total, riesgo y fidelidad a la verdad interior. Su tarea no es entretener, sino despertar.


La formación continúa. Si quieres sumarte a la próxima sesión del curso –Expectativa y Revelación, impartida por Abel de Jesús- puedes ver la información aquí

El autorSonia Losada

Periodista y poeta.

Vaticano

El Papa da luz verde a la beatificación de 11 mártires del nazismo y comunismo

El Papa reconocerá oficialmente el martirio de quienes sostuvieron su fe en medio de la barbarie nazi y la persecución comunista.

Javier García Herrería·24 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

En un gesto solemne de memoria, el Papa León XIV ha aprobado el martirio —por odio a la fe— de once sacerdotes católicos víctimas de la persecución ideológica durante las décadas de 1940 y 1950. Entre ellos figuran los Siervos de Dios Jan Świerc y ocho compañeros, religiosos profesos de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco asesinados en los campos de concentración de Auschwitz (Polonia) y Dachau (Alemania) entre 1941 y 1942, y los sacerdotes diocesanos Jan Bula y Václav Drbola, quienes sufrieron el martirio entre 1951 y 1952 en Jihlava (entonces Checoslovaquia).

Los salesianos mártires

Los nueve detenidos y asesinados «in odium fidei» por su condición de sacerdotes. El 27 de junio de 1941, en el campo de concentración de Auschwitz, fueron ejecutados los sacerdotes Jan Świerc, Ignacy Dobiasz, Franciszek Harazim y Kazimierz Wojciechowski. Ignacy Antonowicz murió el 21 de julio de 1941 como consecuencia de los malos tratos sufridos aquel día.

El 5 de enero de 1942 falleció el sacerdote Ludwik Mroczek tras torturas y múltiples operaciones quirúrgicas. El 14 de mayo de 1942 fue fusilado Karol Golda en Auschwitz, tras acusaciones por administrar el sacramento de la confesión a soldados alemanes. El 7 de septiembre de 1942 murió Włodzimierz Szembek por malos tratos en Auschwitz.

Finalmente, el 30 de mayo de 1942, el sacerdote Franciszek Miśka fue asesinado en el campo de concentración de Dachau (Alemania) tras sufrir torturas y malos tratos.

Los mártires del comunismo

Paralelamente, el pontífice ha dado luz verde al reconocimiento del martirio de Jan Bula y Václav Drbola, sacerdotes diocesanos que fueron víctimas del régimen comunista checoeslovaco entre 1951 y 1952.

Václav Drbola fue ejecutado el 3 de agosto de 1951 en Jihlava como resultado de un juicio político. Jan Bula fue condenado y ahorcado el 20 de mayo de 1952, también en Jihlava. Ambos sacerdotes habían sido acusados sin fundamento de conspiración, vinculados al llamado “juicio de Babice”, un montaje estatal para criminalizar la actividad religiosa y la fidelidad católica.

La religiosidad en los campos

Auschwitz-Birkenau, símbolo del genocidio nacionalsocialista donde murieron 1,1 millones de personas (un millón de ellas judías), también fue un lugar de confinamiento para miles de católicos, principalmente polacos, gitanos y homosexuales. Entre 1940 y 1945, al menos 464 clérigos y 35 religiosas fueron deportados al complejo.

Pese a que las SS —una organización particularmente anticristiana— habían prohibido terminantemente toda actividad religiosa y la posesión de objetos de culto, la fe sobrevivió en la clandestinidad. El Museo Auschwitz-Birkenau documenta numerosos testimonios que revelan cómo los internos, arriesgando castigos severos (como 25 latigazos), lograron mantener viva su vida sacramental.

Se celebraron Misas clandestinas (especialmente en Dachau, con hostias y vino introducidos secretamente). En Auschwitz se realizaron confesiones discretas, a menudo junto a las paredes de los bloques, proporcionando «profundo alivio y consuelo» a los reclusos.

Las comadronas del campo, con permiso de las madres, bautizaban a los recién nacidos que apenas tenían posibilidades de sobrevivir. Incluso se celebró un matrimonio con un sacerdote prisionero bendiciendo a la pareja a través de la alambrada que separaba los campos.

Los internos también formaban grupos para rezar el rosario en octubre o realizaban las devociones de mayo en alabanza a la Virgen María.

Esta vida de fe, impulsada por figuras como el padre Maximiliano Kolbe (que confesó a Władysław Lewkowicz) y la comadrona Stanisława Leszczyńska (quien bautizó a Adam y a muchos otros niños), no solo ofreció consuelo a los moribundos, sino que demostró la fortaleza del espíritu humano frente a la barbarie. La fe, en el corazón del campo de exterminio, fue un testimonio de la inseparabilidad de la vida espiritual de la persona.

España

¡Tú también puedes ser santo!

La Conferencia Episcopal Española elige el lema "Tú también puedes ser santo" para la campaña del Día de la Iglesia diocesana.

Teresa Aguado Peña·24 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

La Conferencia Episcopal Española ha presentado hoy, 24 de octubre, la Campaña del Día de la Iglesia diocesana, que se celebra el 9 de noviembre, bajo el lema «Tú también puedes ser santo«. Así, el secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia invita a conectar la santidad con el día a día de nuestras vidas.

En la rueda de prensa de presentación han participado Mons. Vicente Rebollo, obispo responsable del secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia; José María Albalad, director de este secretariado; y Lourdes Grosso, directora de la oficina para las Causas de los Santos.

El obispo Rebollo ha explicado que este año la campaña se centra en celebrar la santidad: «No deja de ser algo esencial en la vida del cristiano, una vocación que todo bautizado tiene». Recalca también la belleza del Día de la Iglesia diocesana, que invita a ser parte activa de la Iglesia, a entender y descubrir que somos una parte importante de la Iglesia universal. «Es importante que cada uno se sienta iglesia, que sepa que su casa común es su diócesis».

La santidad, más actual que nunca

«La santidad se concibe como algo del pasado, como una estampa en blanco y negro» afirma José María Albalad, explicando que, frente a un mundo en el que prima un dios utilitarista, es contracultural hablar de santidad y «por eso esta llamada resulta transformadora». El deseo de santidad de cada uno, comenta, es el mejor modo de contribuir al sostenimiento de la Iglesia diocesana. Ha recalcado así la llamada que hizo el Papa León en Tor Vergata a «aspirar a cosas grandes y no conformarse con menos».

La portada de campaña expone a un ‘gamer’ con la imagen de Carlo Acutis en su habitación, siendo esta una invitación directa a encontrar inspiración para llevar una vida de santidad en los «amigos de Dios». Esta campaña ha encontrado especial inspiración en este santo, que ha supuesto un gran impulso para que los jóvenes se acerquen a la Iglesia. Su sorprendente y rápida llegada a los altares es vista como una clara obra del Espíritu Santo, manifestada especialmente a través de los milagros médicos atribuidos a su intercesión. «La providencia ha querido que este joven sea reconocido como santo con una fuerza especial, y su ejemplo ha inspirado a muchos jóvenes a contemplar la santidad como una meta posible y cercana en la vida cotidiana» comenta Lourdes Grosso.

«La santidad es el rostro mas bello de la iglesia» afirma José María Albalad. Así, en la página web de la campaña se han seleccionado santos y beatos que se dan a conocer a través de una breve biografía y una oración. Albalad comenta que en esta selección hay santos que poca gente conoce: «en este mundo donde el éxito se mide a golpe de ‘likes’ y seguidores hay vidas muy fecundas a la sombra, sin abrir portadas de periódicos».

Lourdes Grosso ha señalado que el 9 de noviembre, fecha que coincide con la dedicación de la Basílica de San Juan de Beltrán, posee un profundo sentido providencial. En sus palabras, el sostenimiento y la santidad pueden ir de la mano, pues queda claro que lo que realmente sostiene a la Iglesia es el Espíritu Santo junto con la vida de los santos. El Papa Francisco expresó su deseo de que, en esta fecha, la Iglesia hiciera presente a todos aquellos que han vivido santamente en cada territorio —santos, beatos, venerables y siervos de Dios—, aunque no todos gocen de culto público, para que sean conocidos y recordados. Este gesto busca resaltar la importancia de la santidad en la Iglesia particular y recordarnos que nosotros mismos estamos llamados a ser los futuros santos que continúen sosteniendo a la Iglesia.

Evangelización

San Antonio María Claret, arzobispo en Cuba y fundador de los claretianos

La liturgia celebra el 24 de octubre a San Antonio María Claret (Sallent, Barcelona, 1807), Fundó la Congregación de los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María (claretianos). Se ordenó sacerdote, fue arzobispo de Santiago de Cuba y confesor de la reina Isabel II. Penitente, afrontó pruebas y murió desterrado en 1870.

Francisco Otamendi·24 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Antonio Claret nació en el seno de una numerosa familia. A los dos días, en la fiesta de la Natividad del Señor, sus padres, Juan y Josefa, le bautizaron en la iglesia parroquial de Santa María, en Sallent. Antonio es el quinto de once hermanos, de los cuales cinco mueren antes de cumplir los cinco años. Vive en un hogar dedicado a la fabricación textil. A los pocos meses, el sonido de los telares se ve perturbado por la invasión francesa, relata la web claretiana.

Fue educado cristianamente y se distinguió inmediatamente por su devoción a la Virgen y a la Eucaristía. Tuvo que ayudar a sostener a la familia, y se dedicó a tejer junto a su padre. Sin embargo, Antonio ya sabía que su lugar estaba en otra parte.

A los 22 años ingresó en el seminario de Vic. Aún no había concluido los estudios teológicos, y el 13 de junio de 1835 recibe la ordenación sacerdotal. Su ideal era partir para la misión, marchó a Roma y entró en contacto con los jesuitas. Pero debido a una enfermedad tuvo que volver a España, y predicó en toda Cataluña y en Canarias. El santoral vaticano dice que “era muy convincente por su testimonio coherente y por su límpida vida ascética: siempre caminaba a pie, como un peregrino, con una Biblia y un breviario en mano”.

Arzobispo de Santiago de Cuba, y vuelta a España

El 16 de julio de 1849 fundó, en una celda del seminario de Vic, la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. “La gran obra de Claret comienza humildemente con cinco sacerdotes dotados del mismo espíritu que el Fundador”. Y a los pocos días, el 11 de agosto, comunican a mosén Anton su nombramiento como arzobispo de Santiago de Cuba. 

A pesar de su resistencia y su preocupación por no dejar huérfanas a la Librería Religiosa y a la recién fundada Congregación de Misioneros, aceptó el cargo por obediencia. Pero en 1957, la reina Isabel II le elige personalmente como su confesor y se vió obligado a trasladarse a Madrid.  Luego participaría en el Concilio Vaticano I.

El Martirologio Romano dice: “San Antonio María Claret, obispo, que, ordenado presbítero, durante varios años se dedicó a predicar al pueblo por las comarcas de Cataluña, en España. Fundó la Sociedad de Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de la Virgen María y, ordenado obispo de Santiago de Cuba, trabajó de modo admirable por bien de las almas. Habiendo regresado a España, tuvo que soportar muchas pruebas por la Iglesia, muriendo desterrado en el monasterio de monjes cistercienses de Fontfroide, cerca de Narbona, en el mediodía de Francia († 1870)”.

El autorFrancisco Otamendi

FirmasAlberto Sánchez León

La persona es libre, el universo no

La persona se distingue del universo porque no solo existe, sino que es libre, capaz de amar, de convivir con otros y de transformar el mundo con su acción consciente.

24 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

De todo lo que existe podríamos decir -de un modo un tanto radical, pero cierto-, que hay dos seres: las personas y todo lo que no es persona, a lo que llamaría universo. Hay tres modos de ser personas: divina, angélica y humana. Y es evidente que el universo no es persona, por mucho que la persona humana habite en ella, la personas angélicas actúen en el universo y la divina crea y cuida del universo. Y lo que diferencia la persona y el universo es la libertad. La persona es libre, el universo no. Y esta diferencia es tan abismal, que no puede igualarse esos modos de ser. El modo de ser del universo es muy inferior al personal. Es más, uno de los errores más actuales al que empezamos a acostumbrarnos es tratar al mundo mejor que a las personas (o igual), y es un error porque el ser personal es mucho más valioso que el universo, por muy mal que se comporte el ser humano.

El universo está, tiene sus normas intrínsecas inamovibles, su modus operandi, su forma de ser tan estupenda y a la vez tan limitada. Del mundo aprendemos lo que sabemos, del mundo nos admiramos de su belleza,  en el mundo vivimos, en el mundo estamos, el él crecemos y crecemos como personas. La cultura, la verdadera cultura es hacer el mundo más habitable, más humano, más bello. Esto significa que la cultura consiste en perfeccionar lo que se nos ha dado: el mundo. Y, por el contrario, hacerlo peor, destruirlo, no es cultura, es anticultura. El culto, el cuidado, el mejorar el mundo es lo propio de la cultura. También existe un culto a Dios, que sería propiamente la religión, que es el modo de relacionarse con el creador. Pero el mundo no ama, no es libre, existe pero no coexiste, es universo, no intelige… es decir, no es persona.

La distinción entre universo y persona es clave para entendernos a nosotros mismos. ¿Qué significa ser persona? Persona significa no sólo ser criatura porque también el universo es creado, sino ser hijo. Y ser hijo no sólo consiste en nacer, también el universo animal nace (nacer viene de nascor, de ahí la palabra naturaleza). El hombre nace sintiendo necesidad, siendo dependiente. El mundo, el universo nace siendo ya prácticamente independiente. Ser persona significa nacer de modo dependiente, necesitado, es co-ser, co-existe… no es uni-verso, la persona es el co del co-existir. Mientras el universo existe, el ser humano co-existe y su condición de co es radical, porque el hombre sólo no es posible.

La pretensión moderna y posmoderna no acepta esta dependencia. Y por eso se habla mucho de autonomía y de una libertad que no es la libertad de un hijo, sino la libertad de un dios… en el fondo la pretensión moderna es que el hombre no es hijo sino un dios… Y como se ve como dios, entonces no tiene que rendir cuentas a nadie, y en ello les va su concepción de la libertad. Es la pretensión de no tener origen, de ser creadores, de manipular la naturaleza al antojo, de no mejorar el mundo sino controlarlo y dominarlo (poder). Y así nacen las ideologías. Por ejemplo, la ideología de género no acepta las leyes de la naturaleza. Y si no las acepta entonces no las puede mejorar. Y si no las mejora ya no puede hablarse de cultura. Esa ideología es anticultural, porque no mejora la naturaleza sino que la cambia a su arbitrio. Es un “constructo social” dicen al definirse lo que son. Deciden quiénes quieren ser como si pudieran… pero eso le compete al creador, no a las criaturas. Han prescindido de la naturaleza y ya todo es cultura. Pero esa cultura que manipula y controla pero no mejora es, en el fondo, anticultura.

Como admirador de la filosofía de Leonardo Polo la propuesta que lanzo es que, tanto la modernidad como la posmodernidad, no han alcanzado a la persona. Se han quedado en el yo. No han vislumbrado la persona como intelecto, amor donal, libertad y co-existencia, sino más bien como razón, voluntad y sentimientos. Es importante el yo, es importante el mundo de las facultades, de las potencialidades, pero no han llegado al acto: amor, intelecto, libertad, co-existencia, que es justamente lo que actualiza esas facultades del yo. Un yo, como el de Freud, donde la clave de su filosofía es el ego, un yo como el superhombre de Nietzsche, que es pura voluntad de poder, o sea facultad, potencia, pero no acto, un yo como el de Sartre, donde el yo no está en la conciencia sino fuera de ella, en el mundo, un yo así es pobre, muy pobre. Y han hecho una filosofía del hombre donde en vez de crecer se ha empequeñecido: un yo que puede y no sabe lo que puede, con la pretensión de querer todo, sin saber qué es ese todo. Un yo pobre que quiere ser Dios, una potencia sin conocer el acto de ser personal que es lo que hace crecer. 

A estas filosofías que no traspasan, no trascienden el yo, por mucho que lo intenten -no olvidemos la obra de Sartre La trascendencia del Ego-, a estas filosofías les falta la esperanza de ser persona. La persona es un don creado que acepta su condición criatural, de dependencia. Aceptar no es menos que dar. Aceptarse es todo un reto y una condición de crecer como persona. Y el dar es propiamente lo que el hombre puede aportar. En los dos casos la persona es un novum, una novedad, probablemente la única novedad del mundo: cada persona. Y lo es en tanto que se acepta y es aceptada por el creador y por ella misma, y en cuanto que da, y su aporte es el obrar, lo propio de la ética. De tal modo, que el obrar sigue al ser, que la ética sigue a la persona, que el yo sigue al ser personal, pero un yo que no sigue nada más que a él mismo es una tragedia. Descubrir la persona, el acto de ser personal es una forma de descubrir la clave de la esperanza humana.

El autorAlberto Sánchez León

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Vaticano

El Papa y Carlos III comparten una oración histórica en la Capilla Sixtina

Según el Palacio de Buckingham, es la primera vez desde la Reforma a principios del siglo XVI que el Papa y un monarca británico rezan juntos en un servicio ecuménico en el Vaticano.

OSV / Omnes·23 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Cindy Wooden, OSV.

El Papa León XIV recibió al rey Carlos III de Gran Bretaña y a la reina Camila en el Vaticano para una visita única que combinó ceremonias solemnes y un momento histórico de oración en la Capilla Sixtina.

Desde el momento en que la pareja real llegó el 23 de octubre al Patio de San Dámaso del Palacio Apostólico, la alta formalidad de la visita oficial fue evidente cuando un contingente de guardias suizos más grande de lo habitual dio la bienvenida al rey y la reina, y la banda de la policía del Vaticano tocó el himno del Vaticano y «God Save the King», que es el himno nacional británico.

Intercambio de regalos

Tras una reunión privada, el Papa León XIV y el rey Carlos III intercambiaron regalos: un mosaico de Cristo para el rey y un icono de San Eduardo el Confesor para el Papa. También se regalaron fotos enmarcadas y autografiadas.

Pero ambos también intercambiaron los máximos honores. Carlos III confirió al papa la «Gran Cruz de Caballero de la Orden del Baño», que tradicionalmente se otorga a los jefes de Estado, y el Papa le confirió al rey la «Gran Cruz de Caballero con Collar de la Orden Vaticana del Papa Pío IX». El Papa León XIV nombró a la reina Camila dama de la misma orden.

Sus Majestades habían planeado originalmente realizar la visita en abril, coincidiendo con una visita de estado a Italia. Si bien la parte italiana de su viaje se llevó a cabo según lo previsto, solo visitaron brevemente el Vaticano para saludar al papa Francisco, quien falleció pocas semanas después.

La oración en la Sixtina

Después del encuentro privado y el intercambio de regalos, el Papa León XIV y el arzobispo anglicano Stephen Cottrell de York, el prelado de mayor rango de la Iglesia de Inglaterra, dirigieron la oración del mediodía en la Capilla Sixtina con un enfoque en el «cuidado de la creación».

El Papa León XIV y el arzobispo Cottrell se sentaron frente al altar, bajo el Juicio Final de Miguel Ángel, durante el servicio de oración, mientras que el rey y la reina se sentaron ligeramente a un lado.

A los cantores del coro de la Capilla Sixtina se unieron adultos del coro de la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor y niños del coro de la Capilla Real del Palacio de St. James en Londres.

El cardenal Vincent Nichols de Westminster, presidente de la Conferencia Episcopal católica de Inglaterra y Gales, y el arzobispo Leo Cushley de St. Andrews y Edimburgo, en representación de los obispos católicos de Escocia, y la reverenda Rosie Frew, moderadora de la Iglesia Presbiteriana de Escocia, se unieron al rey y a la reina para el servicio de oración.

Al informar a los periodistas sobre la visita, el arzobispo Flavio Pace, secretario del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, dijo que los momentos de oración y el intercambio de honores eran signos claros del progreso logrado en las relaciones católico -anglicanas desde la década de 1960.

El Papa León XIV y el Rey Carlos III abandonaron juntos la Capilla Sixtina y se dirigieron a la contigua Sala Regia para reunirse con líderes empresarios y activistas comprometidos con la lucha contra el cambio climático y la promoción de la sostenibilidad.

El Papa acompañó personalmente al rey de regreso al patio de San Dámaso, donde su «Bentley State Limousine», un vehículo blindado utilizado para visitas formales, lo esperaba a él y a la reina.

Cuestiones abordadas

Como es habitual, la oficina de prensa del Vaticano no proporcionó ninguna información sobre la conversación privada entre el Papa y el Rey.

Sin embargo, en una reunión con el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, y el arzobispo Paul R. Gallagher, ministro de Asuntos Exteriores, la oficina de prensa indicó que «se trataron temas de interés común, como la protección del medio ambiente y la lucha contra la pobreza».

Se prestó especial atención al compromiso compartido de promover la paz y la seguridad ante los desafíos globales, según la declaración. Y, recordando la historia de la Iglesia en el Reino Unido, se reflexionó sobre la necesidad de seguir promoviendo el diálogo ecuménico.

Visita a San Pablo Extramuros

Después de salir del Vaticano, el rey Carlos III y la reina Camila fueron a la Basílica de San Pablo Extramuros de Roma y atravesaron la Puerta Santa, rezaron ante la tumba de San Pablo y asistieron a otro servicio de oración.

Con la aprobación del Papa León XIV, el rey Carlos III fue reconocido como «cofrade real» de la basílica, decisión tomada por el cardenal estadounidense James M. Harvey, arcipreste de la basílica, y el abad benedictino Donato Ogliari, responsable del monasterio de San Pablo Extramuros.

A cambio, el Palacio de Buckingham dijo: «con la aprobación del rey, el decano y los canónigos del Colegio de San Jorge de Windsor han ofrecido que el Papa León XIV se convierta en ‘cofrade papal’ de la Capilla de San Jorge en el Castillo de Windsor y el Papa ha aceptado».

«Estos obsequios mutuos de ‘confraternidad’ son reconocimientos de compañerismo espiritual y son un profundo símbolo del camino que la Iglesia de Inglaterra -de la cual Su Majestad es Gobernador Supremo- y la Iglesia católica Romana han recorrido en los últimos 500 años», dijo el palacio en un comunicado.

El autorOSV / Omnes

Las ITS se disparan y evidencian el fracaso de la educación sexual

El Instituto de Salud Carlos III confirma un aumento sostenido de las ITS (clamidia, gonorrea y sífilis), que no dejan de agravarse.

23 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Informe 2024 de Vigilancia Epidemiológica de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), elaborado por el Instituto de Salud Carlos III en colaboración con el Ministerio de Sanidad, confirma una tendencia que preocupa a los expertos: las ITS siguen creciendo de forma constante en España.

Durante 2024 se diagnosticaron 41.918 casos de Chlamydia, un 10 % más que en 2023. La infección gonocócica alcanzó los 37.257 casos (un aumento del 7 %), la sífilis llegó a 11.930 (6 % más) y el linfogranuloma venéreo se notificó en 1.996 personas, un incremento también del 10 %.

El grupo más afectado son los jóvenes menores de 25 años. El informe no solo refleja un mal año, sino una tendencia sostenida: entre 2020 y 2024 las tasas de infección gonocócica han aumentado un 28,9% anual, mientras que las de sífilis y clamidia han crecido cerca del 20% cada año.

El fracaso de la educación sexual

Pese a más de dos décadas de inversión en programas de educación sexual en colegios e institutos, los resultados no acompañan. Los números evidencian que los abortos y embarazos no deseados también crecen año tras año.

Esta situación refleja una crisis de responsabilidad política y sanitaria: se celebra el acceso al aborto gratuito mientras los indicadores de salud sexual empeoran. Nadie asume el fracaso.

La gran mentira del “sexo seguro”

El debate se centra en el modelo de educación sexual dominante, que gira casi exclusivamente en torno al uso del preservativo. Las campañas públicas, como la histórica “Póntelo, pónselo”, prometían un “sexo seguro” que no se ha traducido en mejores resultados.

Según datos citados por la Organización Mundial de la Salud, Planned Parenthood y Durex, la eficacia del preservativo frente al embarazo es del 98% solo con uso perfecto, pero desciende al 85% en condiciones reales. Esto significa que 18 de cada 100 mujeres que confían únicamente en este método quedan embarazadas durante el primer año.

Además, los psicólogos y epidemiólogos advierten del fenómeno de “compensación de riesgo”: al sentirse más protegidos, los jóvenes inician antes su vida sexual y aumentan su número de parejas, lo que eleva el total de infecciones aunque el riesgo individual por relación sea menor.

La cancelación de la verdad

Ya en los años 90 varios médicos propusieron el modelo ABC (Abstinence, Be faithful, Condom use), que prioriza la abstinencia y la fidelidad por encima del simple uso del preservativo. En 2004, un artículo publicado en The Lancet pedía una reorientación valiente de las políticas de prevención del sida, subrayando la necesidad de retrasar el inicio de las relaciones sexuales y reducir el número de parejas.

El planteamiento, sin embargo, fue duramente criticado en medios y organismos internacionales cuando en 2009 Benedicto XVI defendió esta misma línea al hablar del sida en África, generando una intensa polémica. Aun así, el doctor Edward C. Green, entonces director del Proyecto de Prevención del VIH de la Universidad de Harvard, respaldó al Papa explicando que los datos demuestraban que la fidelidad y la reducción de parejas son más efectivas que la distribución masiva de preservativos.

Un reto para la salud pública

El informe del Instituto de Salud Carlos III pone de manifiesto un desafío que va más allá de la sanidad: cómo educar en responsabilidad afectiva y sexual en una sociedad que promueve la libertad sin límites.

Mientras las infecciones crecen y la edad de inicio sexual desciende, quizá debería crecer el consenso en que solo un cambio profundo en la cultura sexual podrá revertir la tendencia.

El autorJavier García Herrería

Redactor de Omnes. Anteriormente ha sido colaborador en diversos medios y profesor de Filosofía de Bachillerato durante 18 años.

Ecología integral

Miguel Delibes y Ana Iris Simón: ¿es el aborto progresista?

El 21 de abril de este año fallecía el Papa Francisco en el Vaticano. A los tres días, la escritora Ana Iris Simón planteó que algunos le ponían “un pero: el aborto. Pero, ¿es el aborto progresista?”, continuaba Simón. “El gran Miguel Delibes escribía esto”. Y nos ponía en suerte a Delibes, que recordaba parámetros del progresismo: apoyar al débil.

Francisco Otamendi·23 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

El sábado pasado, la escritora manchega Ana Iris Simón publicó un artículo en el medio en el que colabora, ‘El País’, titulado ‘Un dolor que no encaja en el eslógan’. Dijo que nunca había oído un testimonio como el de Leire Navaridas, “mucho menos en un gran medio”. Leire, que había abortado voluntariamente en 2008, asistió feliz en 2018 a la manifestación del 8M. Pero los carteles revindicando el aborto como un derecho feminista removieron algo en ella, y decidió hacer público su testimonio, escribe Ana Iris.

“Según cuenta, estuvo varios años en tratamiento psicológico por las secuelas que le provocó ese aborto voluntario, tras el cual vino otro espontáneo”.  Y “brotó en Leire la certeza de que abortar es acabar con una vida. Con la vida de un hijo. Según me contó fuera de cámaras”, continuaba la columnista, “para ella la sacralidad de la vida no tiene que ver con argumentos teológicos sino humanos”.

Sociedad eugenésica

Ana Iris Simón lleva tiempo pensando en este asunto. Por ejemplo, en junio de 2024 contó en el mismo medio la historia de una niña de tres años, con síndrome de Down. Sus padres decidieron seguir adelante con el embarazo, y dejaron una carta en el casillero de la escuela, donde explicaban que para ellos era un regalo haberla traído al mundo, y así lo contaban. A su juicio, el hecho de que la mayoría de los niños con síndrome de Down sean abortados refleja que vivimos en “una sociedad eugenésica”.

El progresismo, según Delibes

Estos días he rebuscado en mi ordenador un pequeño tuit de Simón, fechado el 24 de abril de este año, tres días después de fallecer el Papa Francisco. Decía Ana Iris: “En estos días, los que quieren vender al Papa Francisco como un progresista y no como lo que era (un católico) le ponen un pero: el aborto. Pero, ¿es el aborto progresista? En ABC, en los 80, el gran Miguel Delibes escribía esto”.

Y remite a una fotografía de Miguel Delibes (Valladolid, 1920 – Valladolid, 2010),  donde al pinchar, salen unos párrafos de un artículo del escritor castellano, no todos. El texto íntegro fue publicado por Delibes en ABC, con el título ‘Aborto libre y progresismo”’, el 14 de diciembre de 1986. El mismo diario lo republicó el 20 de diciembre de 2007.

“¿Progresista antiabortista?, casi inconcebible”

En los párrafos seleccionados por la escritora manchega, el tema central es el progresismo, qué es lo progresista. Dice el autor de ‘Cinco horas con Mario’, o ‘Los santos inocentes’:

“Y el caso es que el abortismo ha venido a incluirse entre los postulados de la moderna ‘progresía’. En nuestro tiempo es casi inconcebible un progresista antiabortista. Para éstos, todo aquel que se opone al aborto libre es un retrógrado, posición que, como suele decirse, deja a mucha gente, socialmente avanzada, con el culo al aire”.

“Antaño el progresismo respondía a un esquema muy simple: apoyar al débil, pacifismo y no violencia”, proseguía el escritor. “Años después el progresista añadió a este credo la defensa de la Naturaleza. Pero surgió el problema del aborto y, ante él, el progresismo vaciló. Para el progresista, el débil era el obrero frente al patrono, el niño frente al adulto, el negro frente al blanco. Había que tomar partido por ellos. Para el progresista, eran recusables la guerra, la energía nuclear, la pena de muerte, cualquier forma de violencia”. (…).

El embrión, vida desamparada, inerme

“Pero surgió el problema del aborto, del aborto en cadena, libre… (…) Contra el embrión, una vida desamparada e inerme, podía atentarse impunemente. Nada importaba su debilidad si su eliminación se efectuaba mediante una violencia indolora, científica y esterilizada”, denunciaba Delibes. Porque, siguiendo su hilo argumental, lo lógico del progresismo hubiera sido apoyar al débil, en este caso el embrión. 

Miguel Delibes concluía: “Porque si el progresismo no es defender la vida, la más pequeña y menesterosa, contra la agresión social… ¿qué pinto yo aquí? Porque para estos progresistas que aún defienden a los indefensos y rechazan cualquier forma de violencia, esto es, siguen acatando los viejos principios, la náusea se produce igualmente ante una explosión atómica, una cámara de gas o un quirófano esterilizado”.

Los argumentos se pueden multiplicar. Aquí nos hemos limitado a seguir el hilo,el pase de pelota de Simón a Delibes, con el testimonio de Navaridas. Y a reflejar en parte argumentaciones, que parecen honestas y dan que pensar, en la línea que sugería hace un par de años Javier García Herrería.

El autorFrancisco Otamendi

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¿Cómo recuperar el entusiasmo por la vocación del profesor?

En muchos países conseguir buenos profesores para los colegios es todo un desafío. ¿Cómo animar a nuestros mejores graduados para que sientan ganas de aventurarse en la profesión del maestro de escuela? ¿Cómo encender en ellos el deseo de formar con pasión a las nuevas generaciones de chilenos?

23 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Quien aspira a enseñar, al menos en un inicio, siente el latido de la generosidad, el amor por un saber y el deseo de compartirlo, la audacia de querer participar en la formación de las jóvenes promesas de la Nación. La persona que discierne este camino vocacional imagina los frutos que podría tener su trabajo, como podría ser el crecimiento de los alumnos, la siembra de esperanzas en sus familias, la promoción de un país mejor. Todo esto, sin embargo, ha sido cubierto por una niebla de dudas.

En esta bruma se escuchan, como en susurros, frases que conforman una estructura de lo políticamente correcto, pero que desgastan las ganas de enseñar. Estas sentencias no suelen venir de los profesores que conocen las dinámicas del aula, sino de “expertos” que comentan desde fuera e influyen en la legislación. Por ejemplo: “Es mejor que los alumnos aprendan por su cuenta, no vayas a imponer tus conocimientos”. O “cuidado con meterse mucho en las vidas de los jóvenes: eso podría resultar invasivo y autoritario”. En fin, es un reproche que contamina la legítima aspiración al entusiasmo que tiene cualquier educador, pues ¿qué sentido tiene deslomarse para entrar en un aula donde nadie te necesita? En otras palabras, ¿cómo tener ganas de ser profesor si no te dejan ejercer la profesión?

Daniel Mansuy explica que el origen de estos descaminos está en el pensamiento de Rousseau. Lo cuenta en su libro Educar entre iguales (IES, 2023): “La educación había sido entendida como aquella instancia que busca transmitir una herencia; y el profesor, como el depositario de algo que merecía ser entregado. En el andamiaje de Rousseau, el lugar de quien enseña sufre más de una modificación. El profesor deja de ser alguien que entrega algo relevante, deja de ser alguien que encarna un mundo que el alumno recibe y se apropia, y pasa a ser un facilitador del autodesarrollo del educando”.

Lo de “facilitar el autodesarrollo del educando” suena bien. Y tiene parte de verdad. Pero en el extremo se parece bastante al abandono de deberes. Así, vamos dejando a los alumnos tan libres en su “auto aprendizaje” que, en la práctica, nos desentendemos de ellos. Nacen y crecen por su cuenta, dispersos en la fantasía de los teléfonos, inocentes ante los peligros de la calle, ignorantes de la historia, frágiles ante peligros frente a los cuales no han sido preparados. Avanzan en sus mallas curriculares, pero muy pocos profesores se detienen en ellos para invitarles a soñar, a crear, a proyectar un despliegue de virtudes y talentos.

Es momento de reaccionar. Los jóvenes que sienten un llamado a la enseñanza no desean transformarse en burócratas de “rutinas de pensamiento”, sino que piensan más bien en una genuina vocación de maestros. Es decir, de alguien que muestra horizontes, que reconoce y potencia talentos, corrige desvíos y orienta en el camino hacia la excelencia. Como decía el crítico literario George Steiner, con una visión que ahora nos sirve de resumen conclusivo: “Un Maestro invade, irrumpe, puede arrasar con el fin de limpiar y reconstruir. Una enseñanza deficiente, una rutina pedagógica, un estilo de instrucción que, conscientemente o no, sea cínico en sus metas meramente utilitarias, son destructivas. Arrancan de raíz la esperanza. La mala enseñanza es, casi literalmente, asesina y, metafóricamente, un pecado. Disminuye al alumno, reduce a la gris inanidad el motivo que se presenta. Instila en la sensibilidad del niño o del adulto el más corrosivo de los ácidos, el aburrimiento, el gas metano del hastío” (Lecciones de los maestros, Siruela: 2020).

La vocación del maestro es fascinante. A ver cómo la recuperamos.

El autorJuan Ignacio Izquierdo Hübner

Abogado de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Licenciado en Teología de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma) y Doctor en Teología de la Universidad de Navarra (España).

Libros

Pío XII no guardó silencio ante el nazismo

El historiador Vicente Cárcel Ortí publica el primer volumen con documentos inéditos del Archivo Vaticano sobre Pío XII, que revelan su oposición al nazismo y su compleja relación con el régimen de Franco.

José Carlos Martín de la Hoz·23 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

El veterano historiador de la Iglesia Vicente Cárcel Ortí (Manises Valencia 1940) especialista en historia de la Iglesia contemporánea, ha trabajado en la preparación de los archivos vaticanos para poder dar acceso a los fondos acerca del pontificado del venerable siervo de Dios Pío XII.

Es decir que, cuando el Santo Padre decide que se abran las puertas del Archivo Apostólico Vaticano, el más antiguo y completo archivo de gobierno del mundo, se lee la documentación y se dispone en los fondos generales y en los fondos reservados. De ese modo los historiadores pueden publicar trabajos serios y fiables a la vez que se evita poner en manos de cualquiera, cuestiones de conciencia o asuntos especialmente delicados sobre los que siempre ha de mantenerse la necesaria reserva y la delicadeza para su tratamiento.

Una obra clave sobre Pío XII y España

Después de muchos años trabajando y enseñando en las universidades pontificias y redactando obras de gran envergadura, el doctor Cárcel Ortí nos proporciona el primer y más importante documento sobre las relaciones entre Pío XII y España.

Una vez más, como ya hiciera con el pontífice Pío XI, Cárcel Ortí ha publicado en la BAC el primer volumen sobre los fondos de Pío XII, con documentación de primera mano de los Archivos Apostólicos Vaticanos y con bibliografía actualizada y reciente. Una verdadera primicia que los historiadores tienen a la mano desde ahora y que se irá ampliando con más documentación y sucesivos trabajos.

Lo primero que hemos de agradecer al historiador valenciano es la magnífica biografía documentada del romano pontífice con la que inicia este magnífico volumen que ahora presentamos. Ciertamente, ha puesto en nuestras manos, documentos de una gran valía gracias a los cuales hemos podido, conocer con mayor detalle el perfil humano y sobrenatural de Pío XII, así como, momentos más oscuros de su biografía, casi desconocidos hasta la fecha. Por ejemplo, aquí se especifica cómo el Papa Pío XI fue preparando a su Secretario de Estado para que le sucediera tras ser elegido por el Espíritu Santo en el conclave de 1939. De ese modo se entiende los viajes y delegaciones de los últimos años (p. 141).

Pío XII ante el nazismo y el franquismo

Como es sabido, el adelanto de la apertura del Archivo Apostólico Vaticano en lo referente al pontificado de Pío XII se produjo en 2020, y ha sido adelantado respecto a la fecha habitual que le correspondía por un deseo del papa Francisco, especialmente motivado para terminar con las falsas interpretaciones y acusaciones de connivencia del papa Pío XII con el régimen de Hitler.

Indudablemente la documentación aportada es demoledora y libera definitivamente al romano pontífice de todo “encubrimiento” y, por supuesto de la acusación de silencio culpable. Los documentos aportados son claros de que Pío XII, primero como nuncio en Alemania (p. 40), como secretario de Estado y como Romano Pontífice desenmascaró a Hitler ante la opinión pública, condenó su doctrina y su ideología y luchó denodadamente por salvar a los judíos y a toda la humanidad del racismo subyacente al nazismo y, por tanto, la amplia capacidad destructora de la humanidad que contenía (p. 148-199).

Es asimismo muy interesante, la dedicación a España del Romano Pontífice, tanto desde sus tiempos como Secretario de Estado cuando pudo seguir muy cerca la evolución de la guerra civil y animó a Pío XI a recibir a 500 supervivientes de la guerra en Roma el 14 de septiembre de 1936. Muchas veces resonó en sus oídos a lo largo de su pontificado, la frase que recoge la portada de este libro: ante los gritos de los españoles “España por el papa”, respondía: “El papa por España”.

La documentación aportada por Vicente Cárcel Ortí confirma el recelo de Pío XII con el régimen de Franco debido a su carácter totalitario y, por tanto, sometido a un bloqueo diplomático por Naciones Unidas (p. 297). Enseguida nos dirá: “Pío XII recomendó a Franco moderación, amor y perdón, pero no siempre fue escuchado, y con respecto al Régimen, le preocupaba su inmovilismo y estaba de acuerdo en la necesidad de una apertura, sin la menor duda, pero ejecutada a la velocidad conveniente para evitar traumas y desgarrones. También la jerarquía reclamó una apertura del Régimen, todo lo lento que fuera preciso, pero nunca un cierre del mismo” (p. 298).

Es muy interesante, el intenso proceso de negociación del Concordato de 1953 en las fuentes documentales del Vaticano donde eran plenamente conscientes de la fragilidad de la dictadura y de cómo iría perdiendo fuerza y apoyo interno con el paso de los años precisamente por la fuerza de la naciente Comunidad Europea que terminaría por imponerse tanto política como económicamente. 

A la vez la Santa Sede era consciente del inmovilismo de Franco y de su incapacidad de permitir libertades políticas en un régimen cada vez más personal y autárquico. De ahí el esfuerzo por llegar a un Concordato de amplia duración como los que se estaban redactando con otros países occidentales (p. 337).

Sobre el Opus Dei

Otro capítulo interesante que aporta este trabajo es acerca del itinerario jurídico del Opus Dei. Precisamente, ese es el título de un extraordinario trabajo realizado hace unos años por tres eminencias: José Luis Illanes, Amadeo de Fuenmayor y Valentín Gómez Iglesias que aportaron los documentos que tenían a su alcance para estudiar cómo el Opus Dei había ido adoptando el ropaje jurídico necesario para salvaguardar el carisma y posibilitarle trabajar en el mundo entero unido al Santo Padre, a los obispos  y a la Iglesia entera, salvaguardando el carisma laical y secular de la mayoría de sus fieles corrientes de toda clase y condición.  Asimismo, estos autores fueron estudiando jurídicamente las diversas fórmulas que la Santa Sede fue proporcionando para la unidad en el trabajo de sacerdotes y laicos hasta llegar en 1982, finalmente a la Prelatura del Opus Dei unida a la Sociedad sacerdotal de la Santa Cruz. Lógicamente, tras la apertura del Archivo Vaticano deberá hacerse un retoque de ese trabajo (p. 450-470).

Como es sabido y, así lo reconoce el Profesor Vicente Cárcel Ortí, al haber cambiado la configuración jurídica de las prelaturas en el Código y tras el Motu propio de Francisco “Ad charisma tuendum” se ha puesto en marcha un camino de adecuación de los Estatutos que está actualmente en marcha (p. 439).

Pío XII. El Papa por España

Autor: Vicente Cárcel Orti
Editorial: Biblioteca de Autores Cristianos
Páginas: 920
Año: 2025
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Evangelio

Misericordia y justificación. Domingo XXX del tiempo ordinario (C)

Joseph Evans nos comenta las lecturas del domingo XXX del tiempo ordinario (C) correspondiente al día 26 de octubre de 2025.

Joseph Evans·23 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Jesús “dijo también esta parábola a algunos que confiaban en sí mismos por considerarse justos y despreciaban a los demás”. Nuestro Señor nos habla del orgullo, un pecado que nos lleva a exagerar nuestro propio valor y a menospreciar a los demás. El fariseo estaba lleno de sus propios logros, tal y como él los veía. De hecho, Cristo nos da el detalle de que la oración del fariseo era realmente “hacia sí mismo” y no hacia Dios. Su orgullo se manifiesta de tres maneras: en la exaltación de sus propias obras (mientras que es completamente ciego a sus defectos, principalmente el orgullo, que es el peor pecado de todos); en el desprecio hacia los demás en general (“los demás hombres”); y en el desprecio hacia el hombre concreto que se encuentra en su presencia, en este caso el recaudador de impuestos.

El recaudador de impuestos fue más sensato y se fue a casa con Dios, “justificado”, porque aceptó su propia debilidad e indignidad. Pero, ¿qué significa “justificado”? La justificación es un tema clave para san Pablo, especialmente en sus cartas a los romanos y a los gálatas. También se ha convertido en un tema de controversia entre católicos y protestantes. Ser justificado es recuperar una relación correcta con Dios, y esto requiere fundamentalmente gracia y fe. Como escribe san Pablo: “Pues sostenemos que el hombre es justificado por la fe, sin obras de la Ley” (Rom 3, 28). Pablo señala aquí precisamente el error del fariseo: pensaba que podía ser justificado, uno con Dios, por sus propias obras. Pero el recaudador de impuestos, sabiendo lo malas que habían sido sus obras, confía únicamente en la misericordia divina.

Nunca podremos ofrecer a Dios ninguna obra digna de Él. Y menos aún podremos ganarnos nuestra propia salvación. Podemos aprender esta lección de dos maneras: como el publicano arrepentido, a través de una profunda conciencia de nuestros pecados; o como los niños que, aunque son totalmente inocentes, comprenden que deben depender de sus padres para todo y que no pueden hacer nada para “merecer” su atención. Por eso Nuestro Señor insiste tanto en que debemos ser como niños.

Y es por eso que la verdadera oración siempre debe ser una llamada a Dios para pedirle misericordia y nunca un intento de convencerlo de nuestra propia virtud. Incluso nuestras buenas obras son dones de la gracia que Dios nos inspira para realizarlas. Como dijo una vez santa Teresa de Calcuta: “¡Siempre somos demasiado pobres para ayudar a los pobres! Piénsalo: yo solo soy una pobre mujer que reza. Cuando rezo, Dios pone su amor en mi corazón y solo entonces puedo amar a los pobres, ¡porque rezo!”.

Cultura

Científicos católicos: Andresa Casamayor, matemática y escritora

El 23 de octubre de 1780 fallecía Andresa Casamayor, matemática y escritora que destacó en el manejo de los números y en la aritmética. Esta serie de biografías breves de científicos católicos se publica gracias a la colaboración de la Sociedad de Científicos Católicos de España.

Inmaculada Lizasoáin·23 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Andresa Casamayor (30 de noviembre de 1720 – 23 de octubre de 1780) nació en Zaragoza, en una rica familia de comerciantes. Con 17 años de edad escribió el primer manual científico escrito por una mujer en España, Tyrocinio aritmético. Esta obra está dedicada a los Padres Escolapios del Colegio de Zaragoza, por lo que es fácil pensar que pudo ser un padre escolapio quien le educó. La obra está redactada con una clara intención didáctica, para facilitar la instrucción a muchos que no pueden lograrla de otro modo. Empieza presentando las cifras de forma sencilla, como letras de un alfabeto con las que se pueden escribir todos los números, tan grandes como queramos. Junto con las cifras, el libro explica nuestro sistema numérico, completamente posicional, lo que lo hace mucho más sencillo que el romano y permite realizar de una forma sistemática las cuatro operaciones aritméticas. Esta forma de trabajar es la que hoy se puede programar en un ordenador y se conoce como algoritmo. María Andresa no se limita a presentar las reglas de los algoritmos de forma progresiva en cuanto a dificultad, sino que quiere que sus lectores entiendan por qué se hace de esta forma; por qué estos algoritmos “funcionan”. Además, busca alcanzar precisión y rapidez en el cálculo. Así, nada más enseñar una regla, pasa a aplicarla a problemas del mundo del comercio, con monedas o con pesos, preparando a sus lectores para los oficios y el cálculo mercantil.

El padre Latassa da noticia de un segundo manuscrito de Andresa, “El Parasi solo”, sobre aritmética más avanzada, con unas tablas para cálculo de raíces cuadradas y cúbicas, aunque no se sabe si el manuscrito llegó a publicarse.

Por otro lado, contrariamente a lo que era habitual en la España de ese momento, María Andresa no se casó ni tomó los hábitos de una orden religiosa. Su padre falleció cuando ella tenía tan solo 18 años y, poco después, murió también su amigo y colaborador, Fray Pedro Martínez. María Andresa se dedica entonces a su vocación de educadora, trabajando como maestra de niñas en las Escuelas Públicas de Zaragoza hasta su muerte, en 1780.

El autorInmaculada Lizasoáin

Universidad Pública de Navarra. SCS-España

Vaticano

León XIV: abrirse a Cristo, antídoto contra la tristeza y la desesperación

El Papa León XIV ha lanzado en la Audiencia de esta mañana el anuncio del antídoto para la tristeza y la desesperación, una de las enfermedades de nuestro tiempo. Y es mirar a Jesucristo Resucitado. Hace 47 años, en la misma plaza de san Pedro, san Juan Pablo II exhortó al mundo a abrirse a Cristo, ha dicho. Y “este llamamiento sigue siendo válido”.  

Redacción Omnes·22 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

“Hoy se celebra la memoria litúrgica de San Juan Pablo II. Hace exactamente 47 años, en esta plaza, exhortó al mundo a abrirse a Cristo. Este llamamiento sigue siendo válido hoy en día: todos estamos llamados a hacerlo nuestro”. Así lo ha manifestado el Papa León XIV en la Audiencia de hoy, al dirigirse a los peregrinos de lengua polaca y a toda la Plaza de San Pedro. 

En sus palabras, ha alentado a mirar a “la resurrección de Jesucristo”. Este acontecimiento central de nuestra fe, ha subrayado el Pontífice, “puede curar una de las enfermedades de nuestro tiempo, que es la tristeza. Se trata de un sentimiento de pena y vacío que nos lleva a perder el sentido y la fuerza de la vida, provocando en nuestros corazones desolación y desesperanza”. 

Cómo sana Jesús: relato de los discípulos de Emaús

Pero tenemos “un ejemplo de cómo Jesús sana nuestra tristeza. Podemos encontrarlo en el relato de los discípulos de Emaús. Después de la muerte de Jesús, ellos se van de Jerusalén. En el camino, el Señor sale a su encuentro, escucha su aflicción y, como la tristeza no les deja reconocerlo, les explica las Escrituras, para que comprendan el misterio de la cruz y sus corazones se abran a la esperanza”. 

Por eso, a pesar de que cae la noche, los discípulos le piden que se quede con ellos y, al reconocerlo en la fracción del Pan, renace la alegría. “Jesús ha resucitado y eso cambia todo”, ha narrado el Papa León en su catequesis. “Él nos ha salvado y nos salva, infundiendo una nueva esperanza en nuestras vidas”.

“Pidamos saber reconocer su presencia”

Luego en los saludos a los peregrinos de diversas lenguas -la catequesis es en 9 idiomas, incluido el árable o el chino, por ejemplo-, ha retomado la idea de diversas maneras.

Por ejemplo, a los de lengua española, les ha dicho: “Pidamos al Señor que sepamos reconocer su presencia en el camino de nuestra vida, especialmente en los momentos de tristeza y oscuridad, y que la alegría de la Pascua sea el distintivo de nuestro compromiso misionero”.

En lengua inglesa: “La tristeza y la desesperación abruman a innumerables personas” 

Pero quizá ha sido al dirigirse a los numerosos fieles y peregrinos de lengua inglesa donde más se ha extendido en su mensaje. Unas palabras que, además, ha leído el Papa en inglés, como suele hacer.

En nuestra catequesis sobre el tema jubilar ‘Jesucristo, nuestra esperanza’, “hoy consideraremos el poder transformador de la Resurrección”, ha dicho. 

“En nuestra sociedad, la tristeza y la desesperación abruman a innumerables personas que luchan por encontrar sentido a sus vidas.  En el camino a Emaús, vemos que los discípulos también estaban desanimados, pues acababan de presenciar la aparente destrucción de su esperanza. 

Después de partir el Pan con ellos, el Señor desapareció de su vista, lo que inundó sus almas con una inesperada y gozosa comprensión: ¡Cristo ha resucitado verdaderamente!” 

El Señor desea hacer lo mismo por nosotros, disipando cualquier tristeza y desesperación que podamos sentir, ha alentado. “Contemplemos, por tanto, las gloriosas heridas de Jesús que dan testimonio de su amor misericordioso por nosotros y dejémonos renovar por la alegría de la Resurrección”.

Amigos del Santo Padre’ de Gran Bretaña donan un estudio portátil

A continuación, ha agradecido al grupo ‘Amigos del Santo Padre’ de Gran Bretaña, que ha donado el estudio portátil para su uso por parte de los Servicios de Noticias del Vaticano. 

Espero que el Jubileo siga siendo para todos vosotros, les ha dicho,” un tiempo de renovación espiritual y de crecimiento en la alegría del Evangelio. Sobre vosotros y vuestras familias invoco con alegría las bendiciones de Dios de sabiduría, fuerza y paz”.

«¡Él solo hace posible lo imposible!”

Al concluir, el Sucesor de Pedro ha dicho: “Hermanas y hermanos, permanezcamos vigilantes cada día en el asombro de la Pascua de Jesús resucitado. ¡Él solo hace posible lo imposible!”. Es una idea que había lanzado a los peregrinos de lengua francesa, junto a este consejo: “recemos a menudo a Nuestra Señora del Rosario en este mes de octubre dedicado a Ella”.

Antes de la Bendición, el Papa León ha manifestado que el mes de octubre nos invita a renovar nuestra cooperación activa en la misión de la Iglesia. “Con la fuerza de la oración, con el potencial de la vida conyugal y con las frescas energías de la juventud, sabed ser misioneros del Evangelio, ofreciendo vuestro apoyo concreto a quienes dedican su existencia a la evangelización de los pueblos. ¡A todos mi bendición!”.

El autorRedacción Omnes

Evangelización

¿Por qué la liturgia celebra el 22 de octubre a san Juan Pablo II?

La Iglesia celebra el 22 de octubre la memoria de san Juan Pablo II porque ese día fue la Misa solemne de inicio de pontificado (1978-2005). El Papa Wojtyla fue el tercero de la historia con más años de Pastor (26 años y cinco meses), viajó a 129 países, escribió 14 encíclicas, y acompañó a la Iglesia al tercer milenio.

Francisco Otamendi·22 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Papa polaco celebró la Misa de inauguración de su pontificado el 22 de octubre, tras ser elegido Sucesor de Pedro el día 16 del mismo mes. Por eso la liturgia le celebra este día. Enseguida pronunció una frase que se volvió emblemática: “¡No tengáis miedo! Abrid de par en par las puertas a Cristo”.

Fue canonizado el 27 de abril de 2014 por el Papa Francisco junto a san Juan XXIII, y ese mismo año se incluyó oficialmente su memoria en el Calendario Romano General para el 22 de octubre. 

El día de los cuatro Papas

La canonización conjunta fue un acto simbólico sin precedentes que algunos llamaron «el día de los cuatro papas». Juan XXIII y Juan Pablo II estaban siendo canonizados por el Papa Francisco, y asistió el Papa emérito Benedicto XVI, que había beatificado a Juan Pablo II.

Según analistas vaticanos, la canonización conjunta de ambos Papas fue un gesto de unidad de valor simbólico, ambos papas ya gozaban de gran veneración popular antes de ser canonizados. Muchos fieles pedían “¡Santo súbito!” tras fallecer Juan Pablo II en 2005, y a Juan XXIII se le llamaba ‘el Papa bueno’.

San Juan Pablo II fue el primer Papa no italiano después de 455 años, desde la época de Adriano VI, el primer papa polaco de la historia y también el primer Pontífice de un país de habla eslava. 

Algunos temas centrales

Entre los temas centrales de su pontificado y de su legado pueden destacarse Cristo como centro del hombre y de la historia (Redemptor hominis, 1979). La defensa de la dignidad de la persona humana, desde la concepción hasta la muerte natural, y el combate de ideologías reductivas del ser humano, Derechos humanos. Enseñanza sobre el amor humano y la sexualidad (Teología del cuerpo). Diálogo con el mundo y otras religiones. Juventud y esperanza, con las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) para acercar a los jóvenes a Cristo y a la Iglesia. María modelo de fe, Totus tuus. Fe razonable y coherente (Fides et Ratio).

El autorFrancisco Otamendi

Vaticano

Carlos III, primer monarca británico en rezar con un Papa en 500 años

El rey Carlos III y el Papa León XIV se convertirán en el primer monarca británico y el primer Pontífice católico en rezar juntos en un servicio religioso desde la Reforma del siglo XVI. Esto no sucedía desde al menos 500 años, ha subrayado la BBC británica al comentar la visita de Estado de los reyes Carlos y Camila el día 23 de octubre al Vaticano.  

Francisco Otamendi·22 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Este momento histórico de la visita de los reyes británicos Carlos III y Camila tendrá lugar en la Capilla Sixtina del Vaticano este jueves 23 de octubre. Se trata de una oración ecuménica por el Cuidado de la Creación, que presidirá el Papa León XIV.

Citando al Palacio de Buckingham y a la Iglesia de Inglaterra, la BBC ha destacado que el rey Carlos será el primer monarca británico en rezar con un Papa desde la separación de Roma del rey Enrique VIII. Además, el Papa es nacido en Estados Unidos.

El servicio reunirá a clérigos y coros tanto de la Iglesia católica romana como de la Iglesia de Inglaterra (anglicana), de la que el rey Carlos III es gobernador supremo. La visita se considera un importante símbolo de reconciliación.

Fuerte valor ecuménico y atención a la ecología integral

El Vaticano ha informado que la visita de Estado del rey Carlos y la reina Camila es un encuentro que tendrá un fuerte valor ecuménico. Y también con una especial atención a la ecología integral, dado el compromiso del rey británico con las causas medioambientales.

La llegada de los soberanos a Roma está prevista el día 22. Los reyes serán recibidos el día 23 en el Patio de San Dámaso, y a las 11,00 h. tendrá lugar la audiencia con el Papa. Luego, la reina Camila visitará la Capilla Paulina, y el rey Carlos se reunirá en la Secretaría de Estado con el cardenal Pietro Parolin. Y acudirán a continuación a la Capilla Sixtina a la oración ecuménica.

El rey Carlos, ‘Royal Confrater’ de San Pablo 

Por la tarde del jueves, los Reyes acudirán a la Basílica de San Pablo Extramuros, que junto con la abadía benedictina anexa mantiene un fuerte vínculo con la Corona de Inglaterra. El secretario del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los cristianos, Monseñor Flavio Pace, ha señalado que en el escudo de la abadía figura el emblema de la Orden de la Jarretera. Se trata de una de las más altas distinciones inglesas.

Posteriormente, el cardenal James Michael Harvey, y el abad dom Donato Ogliari, conferirán al Rey Carlos III el título de ‘Royal Confrater’ de San Pablo. El motivo principal son los lazos históricos y los avances logrados en el camino de la reconciliación entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Inglaterra.

El himno de San Ambrosio

En la oración ecuménica del mediodía, los salmos y las lecturas estarán centrados en la alabanza a Dios creador. Monseñor Pace subrayó que el carácter ecuménico se reflejará también al principio en el himno. El texto es de San Ambrosio de Milán, pero será interpretado en una traducción inglesa de San John Henry Newman, anglicano durante la mitad de su vida y católico durante la otra mitad.

El próximo 1 de noviembre, llegará una importante delegación de la Iglesia anglicana a la proclamación de san John Henry Newman como Doctor de la Iglesia por el Papa León XIV. El Rey Carlos estuvo presente en la canonización del cardenal en el año 2019. Posteriormente, los reyes británicos mantuvieron un encuentro privado con el Papa Francisco antes de su fallecimiento el 21 de abril.

Coronación “profundamente cristiana”, estela de la reina Isabel II

La coronación del rey Carlos III, y de la reina Camila por el entonces arzobispo de Canterbury, Justin Welby, fue “profundamente cristiana”, con participación de “todo el espectro de confesiones cristianas”.

La impresión es que Carlos III sigue la estela de su madre, la reina Isabel II, fallecida el 8 de septiembre de 2022. En sus últimos años, Isabel II fue cada vez más explícita en su profesión de fe religiosa, principalmente a través de sus mensajes anuales de Navidad, una tradición iniciada por su abuelo, Jorge V, en 1932, y continuada por su padre, Jorge VI. 

Así habló sobre su fe Isabel II: “Para mí, las enseñanzas de Cristo y mi propia responsabilidad personal ante Dios proporcionan un marco en el que trato de llevar mi vida. Yo, como muchos de ustedes, he obtenido un gran consuelo en tiempos difíciles de las palabras y el ejemplo de Cristo”.

El autorFrancisco Otamendi

Evangelización

6 razones para leer el Manual de Meditación de San Pedro de Alcántara

¿Cómo encender el fuego de la fe en un mundo de likes y scrolls? El manual de San Pedro de Alcántara es una "guía de usuario" que puede funcionar muy bien.

Alfonso Martija de la Llama·22 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

La oración mental a menudo carece de una metodología clara, pues muchos libros se limitan a proveer ideas y teoría. El Manual de Meditación de San Pedro de Alcántara ofrece la disciplina concreta que falta: una guía rigurosa que detalla el proceso para iniciar y sostener la devoción. Es un recurso esencial para quienes buscan instrucción práctica en su vida espiritual.

1. Es un asidero firme para el que se propone aprender a rezar.

Al adquirir un móvil, una televisión o un ordenador, simplemente lo encendemos y lo usamos sin consultar jamás el manual. Esta misma actitud, la de obviar las instrucciones, es la que muchos adoptan al acercarse a la oración mental. Por esta razón el manual de san Pedro de Alcántara es útil para tener un buen manual de instrucciones, pues describe paso a paso el ejercicio de la oración. Una tarea nada fácil; muchos libros aportan combustible para la oración mental, este detalla cómo se enciende y dosifica ese fuego. 

2. Su mensaje es actual. 

Seis siglos son mucho tiempo, vivimos en una sociedad diferente, pero la naturaleza humana es la misma.  Este manual rescata los sabios consejos del santo acerca de la meditación adaptando su lenguaje al castellano actual para que los puedan poner en práctica los jóvenes de hoy. Alcántara, en sencillas páginas, explica los beneficios que se obtienen de este ejercicio para que nos entreguemos a él con alegría. 

3. Tiene mucho que aportar al que se lleva años en este ejercicio.

La experiencia enseña que la persona que se esfuerza por hacer oración termina por adquirir el deseo de agradar y amar a Dios. Aconseja, antes que nada, disponer el corazón, como quien afina un instrumento preparándolo para ejecutar bien la melodía.

4. Un libro sencillo y luminoso. 

El santo considera importante la distinción entre meditación y contemplación. La primera es un peldaño que lleva a la segunda. “El oficio de la meditación consiste en considerar las cosas divinas con atención, reflexionar sobre ellas, mover el corazón a sentimientos espirituales. Es algo parecido a lo que hacemos con el pedernal: lo golpeamos para sacar la chispa que iniciará la hoguera. Tras la meditación, llega la contemplación. El alma queda en paz, en silencio, disfrutando del sentimiento recibido”.

5. Explica como vencer las dificultades que encontramos a la hora de rezar. 

“No sé qué decir, me aburro, me da pereza…” El mayor obstáculo es la falta de devoción que muchas veces experimenta el que reza. Porque, cuando la encuentras, orar resulta fácil y dulce. El santo detalla las tentaciones más frecuentes a que enfrentan los que se han propuesto orar a diario, y el modo de superarlas. Imparte muchos consejos útiles para este ejercicio.

6. Con gran sencillez, realza la importancia que tiene la unión con Dios.

“La devoción es una gracia muy especial, un rocío celestial que proporciona alivio y frescura al alma. El Espíritu Santo visita a la persona que se esfuerza por hacer oración, la vuelve ligera y alegre para obrar el bien, llena su corazón de buenos anhelos. La enciende en amor divino, disipa su tibieza, apaga los malos deseos, fortalece su voluntad. El que la prueba, no quiere otra cosa”.


El autor del artículo ha publicado una adaptación del Manual de Meditación para hacerlo más accesible a los lectores actuales.

Manual de Meditación. San Pedro de Alcántara

Autor: Alfonso Martija de la Llama
Año: 2025
Nº de páginas: 114
El autorAlfonso Martija de la Llama

Mundo

La libertad religiosa, en «caída libre»: casi dos tercios de la humanidad vive en represión

Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) da a conocer su informe sobre libertad religiosa en el mundo, que revela un retroceso de la libertad religiosa: más de 5.400 millones de personas viven bajo persecución o discriminación.

Teresa Aguado Peña·21 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

“La libertad religiosa no mejora, está en caída libre” asegura José María Gallardo, director de ACN España. Según el informe sobre libertad religiosa emitido por Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), que analiza el periodo que abarca desde enero de 2023 a diciembre de 2024, casi dos tercios de la humanidad (más de 5.400 millones de personas) vive en países sin libertad religiosa. En 62 países de los 196 analizados la libertad religiosa sufre graves vulneraciones y solo dos —Kazajistán y Sri Lanka— mostraron alguna mejora.

24 países se encuentran en la categoría más grave, la persecución.  Las restricciones son sistemáticas y violentas: incluyen represión, arrestos, vigilancia masiva y ataques directos, afectando a más de 4.100 millones de personas en países como China, India, Nigeria y Corea del Norte. En el 75 % de estos países (en 18 de 24), la situación ha empeorado.

La discriminación religiosa, aunque menos extrema, continúa afectando a más de 1.300 millones de personas en 38 países. En estos contextos, las minorías religiosas enfrentan restricciones sistemáticas en su vida espiritual y social, sufriendo desigualdad legal, acoso y marginalización. Aunque no son víctimas de violencia abierta, la discriminación a menudo prepara el terreno para situaciones más graves. Además, 24 países han sido señalados como «en observación» por mostrar indicios alarmantes de deterioro, como el aumento del extremismo religioso, el debilitamiento de las protecciones legales y la interferencia estatal en asuntos religiosos.

Amenazas a la libertad religiosa

Entre las principales amenazas identificadas en el informe, el autoritarismo destaca como la causa más extendida. En al menos 19 países, regímenes autoritarios utilizan leyes restrictivas, vigilancia digital y represión institucional para suprimir la vida religiosa, y fomentan patrones de discriminación en otros 33. China, Irán, Eritrea y Nicaragua figuran entre los casos más preocupantes. Paralelamente, la violencia yihadista se ha expandido a través de redes descentralizadas que operan con brutalidad en regiones como el Sahel, Mozambique y la República Democrática del Congo. Grupos como Jama’at Nusrat al-Islam, el Estado Islámico de la Provincia del Sahel o las Fuerzas Democráticas Aliadas han convertido la persecución religiosa en un instrumento para consolidar su poder e imponer ideologías extremistas.

El auge del nacionalismo religioso también aumenta y alimenta la represión de las minorías. En India y Myanmar, es la principal causa de persecución, mientras que en otros países como Israel, Palestina o Nepal, alimenta la discriminación sistemática. En estos contextos, la religión mayoritaria se convierte en elemento definitorio de la identidad nacional, relegando a los demás credos a una posición de inferioridad legal y social. A esta situación se suman los efectos de la guerra y el crimen organizado. En regiones como Sudán, Gaza o Ucrania, los conflictos han destruido templos, desplazado comunidades enteras y convertido a las minorías religiosas en objetivos estratégicos. En países como México, Nigeria y Haití, grupos criminales atacan directamente a líderes e instituciones religiosas para ejercer control territorial o silenciar voces críticas.

El informe también señala un alarmante incremento de los crímenes de odio antisemitas y antimusulmanes, especialmente tras el estallido del conflicto en Gaza en octubre de 2023. En países como Francia y Alemania, los delitos motivados por odio religioso se han multiplicado por diez, mientras que en América Latina también se ha registrado una preocupante escalada. Por otro lado, los incidentes contra cristianos en Europa y América del Norte han aumentado de forma notable. En 2023 se documentaron cerca de mil ataques contra iglesias y símbolos cristianos, desde incendios en Canadá hasta profanaciones y agresiones físicas en Grecia, España o Estados Unidos.

Otro fenómeno alarmante es el uso creciente de herramientas digitales y de inteligencia artificial para reprimir la vida religiosa. En regímenes como China, Corea del Norte o Pakistán, la tecnología se emplea para vigilar, perfilar y castigar a creyentes, haciendo de la fe un motivo de criminalización. Asimismo, el derecho a la objeción de conciencia enfrenta crecientes restricciones, incluso en países democráticos, donde instituciones religiosas son presionadas para actuar en contra de sus principios, por ejemplo, en temas como el aborto o la eutanasia.

El informe pone también el foco sobre una de las realidades más crueles: la doble vulnerabilidad de mujeres y niñas pertenecientes a minorías religiosas. En países como Pakistán, Egipto o Mozambique, se han registrado cientos de casos de secuestros, conversiones forzadas y matrimonios obligados, en ocasiones con niñas de apenas diez años. La impunidad en estos delitos es casi absoluta.

A pesar de este panorama sombrío, Ayuda a la Iglesia Necesitada destaca la resiliencia de las comunidades religiosas, que continúan ofreciendo esperanza, ayuda humanitaria y mediación para la paz en contextos profundamente hostiles. En lugares como Burkina Faso o Mozambique, los líderes religiosos siguen promoviendo la unidad, el diálogo y la dignidad humana a través de iniciativas interreligiosas. El informe subraya que la libertad religiosa no es solo un derecho individual, sino un pilar esencial de toda sociedad plural y pacífica. Este informe es una advertencia clara: en medio de la inestabilidad global, la libertad religiosa se ha convertido en una de las principales víctimas del siglo XXI. Su deterioro no es un fenómeno aislado, sino el síntoma de un orden mundial cada vez más intolerante, desigual y violento. La defensa de este derecho básico —el de creer, practicar y vivir conforme a la propia fe— se vuelve hoy más urgente que nunca.

Así, por primera vez ACN lanza una campaña de recogida de firmas a nivel internacional en un llamamiento global por la libertad religiosa. Invitan a unirse a esta iniciativa para proteger el derecho a creer en todo el mundo, que quieren presentar ante las Naciones Unidas, a la Unión Europea y a distintos representantes diplomáticos. Se puede firmar en manifiestolibertadreligiosa.es.

FirmasMiriam García López

Gaza y las huelgas: la paradoja de la empatía a 4.000 kilómetros

La preocupación por Gaza provoca huelgas y llena los muros de mensajes, pero cuando el dolor es más cercano quizá no actuemos con tanta coherencia.

21 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

Esta mañana miré un grupo de WhatsApp familiar y me encontré con una  llamativa noticia —al menos para mí— dada por mi cuñada: «Hoy, miércoles 15 de octubre de 2025, mis sobrinas no tienen colegio porque sus profesoras han decidido hacer huelga en protesta por los hechos que están sucediendo en Palestina». 

Recientemente, como consecuencia de la muerte de mi padre, he tenido que acudir a distintos centros de la Administración pública para solicitar y presentar documentos relacionados con trámites hereditarios y sucesorios. En todas las sedes, he encontrado panfletos e imágenes que llaman la atención del  ciudadano y contribuyente sobre la gran catástrofe originada por la guerra entre Hamás e Israel. Igualmente, en los “estados de WhatsApp” de vecinos, amigos y conocidos he podido leer lemas, frases, discursos fotos y otro tipo de propaganda en apoyo a Palestina. Me he permitido usar la palabra propaganda.  

Según la RAE propaganda es:  

1. «Acción y efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores». 

2. «f. Textos, trabajos y medios empleados para la propaganda. 3. f. Asociación cuyo fin es propagar doctrinas, opiniones, etc». 

Es evidente que nuestra sociedad vive muy preocupada por la situación de Palestina, sobre todo por sus mujeres y de los niños. 

Son las 12 de la mañana de un miércoles cualquiera. Mi padre, quien me encontraba más unida de lo que yo misma imaginaba, murió de manera repentina la mañana del día 24 de mayo de 2025. El suceso conmocionó  enormemente toda mi familia: a mi madre, viuda con 65 años; a mis hijos, que adoraban a su abuelo; a mis hermanos y a mí.

Rota de dolor, me dispuse ayudar  a mi madre con la burocracia a la que uno debe someterse tras la muerte de un padre. Y es que el Estado —en concreto, la Administración autonómica— «considera» que debe recibir parte de los bienes del difunto por el solo hecho de su muerte. Con ese abatimiento me presentó ante distintas administraciones servidas por personas físicas concretas, con un nombre y apellido, una familia, una historia y una preocupación muy honda: Gaza y el Estado de Palestina.  

— Buenos días. Vengo a presentar esta documentación y el modelo 650 para cumplimentar el impuesto de sucesiones relativo la herencia de mi padre. 

La buena funcionaria, preocupada —recordemos— por la situación de las  mujeres en Gaza, sin darme los buenos días, me dice: 

— Esto tienes que presentarlo por internet. 

— Sí, lo sé, pero como la página me da problemas he decidido traerlo en  persona. 

— Pero es que todo esto que me traes es un montón de papeles y aunque de forma telemática dé error, lo puedes volver a intentar. 

— Verá usted: el plazo para presentar el escrito se termina y no puedo perder más tiempo para presentarlo telemáticamente. La pasada noche intenté hacerlo y, finalmente, después de dos horas, no pude. 

— Mire, la ley fomenta la presentación telemática y yo le insisto en que lo haga  así. 

En ese momento mis ojos estaban a punto del llanto. Venía de realizar  otros trámites cuyo cumplimiento me costó sudor y lágrimas e incluso tirar de algún contacto con mano. 

En ese momento mi mente pensaba: “no te enfades, seguro que tiene  alguna situación mala, o quizás esté atravesando una crisis matrimonial” (según  las estadísticas un 50% de los españoles se divorcian). Entonces decido seguir siendo amable y pedirle ayuda: 

— Mire, yo sólo quiere presentar esto y que me lo selle. Mis hijos salen a las 14:00 horas del colegio y tengo que ir a por ellos. ¿Puede ayudarme? 

— Buf, ya le digo que lo mejor es que lo haga telemáticamente. 

En ese momento mi mente y mis fuerzas ya no podían más, así que contesté así a esta buena mujer preocupada por Gaza: — Mire, soy magistrada de profesión y conozco mis derechos y mis derechos  son que usted me recoja esta solicitud.

Parece ser que la palabra “magistrada” provocó alguna sensación extraña  en su cabeza, quizá la misma que le provocan las noticias sobre Gaza. Inmediatamente llamó a su superiora, a quien informó sin discreción alguna  sobre mi condición. Todo fue estupendo a partir de ahí, incluso me ofrecieron  agua. 

Creo que el lector tiene la suficiente inteligencia para alcanzar la conclusión del motivo que llevó a esta funcionaria a ayudarme de forma repentina. Le pareció que mi condición laboral y social era digna de recibir asistencia. También podemos pensar siempre bien y llegar a la conclusión de que mis ojos llorosos hicieron recapacitar a esta funcionaria y decidió finalmente  auxiliarme y poner el sello que necesitaba en los papeles presentados. 

Pensemos de una manera o de otra, lo cierto es que por un momento pensé que me gustaría ser tratada como esa mujer de Gaza que, gracias a la propaganda que cuelga de la pared de los edificios públicos, despierta en la  funcionaria sentimientos tan fuertes que conducen a una huelga para unirse a su dolor. Sin embargo, yo vivo a 4.000 kilómetros de Gaza y a escasos metros de esta funcionaria; vivo justo debajo de la vecina que publica “estados de  WhatsApp” pidiendo ayuda para las mujeres y niños de Gaza, convivo con amigos que hablan durante horas y horas del problema de Gaza y trabajo con funcionarios que deciden hacer huelga por la gente de Gaza.  

Decía Søren Kierkegaard, filósofo danés, que la vida no es un problema que resolver, sino una realidad a experimentar. Es decir, no está bien vivir un problema tan lejano sobre el que no podemos hacer nada como si nos fuera la vida en ello y sin embargo descuidar el problema cercano que otras personas  pueden padecer cada día, mirando hacia otro lado. El mundo sólo puede cambiar cuando emprendemos e intentamos el cambio en nuestro entorno.

El autorMiriam García López

Magistrada

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Mundo

Arzobispo de Homs, premio Juan Pablo II: “Las cosas no han cambiado en Siria”

El arzobispo sirio Jacques Mourad, de Homs, prisionero del grupo Estado Islámico durante cinco meses en 2015, ha recibido el premio San Juan Pablo II de la Fundación Vaticana del mismo nombre. El premio ha sido para él un recordatorio esperanzador de los esfuerzos del difunto pontífice por promover la paz y el diálogo. Pero “las cosas no han cambiado en Siria”, asegura.  

OSV / Omnes·21 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

– Junno Arocho Esteves, Malmoe (Suecia), OSV News

El arzobispo Mourad, de Homs (Siria), ha señalado que las cosas no han cambiado para mejor en Siria, no sólo para los cristianos, sino para toda la población. “Es lo mismo, nada ha cambiado”, ha declarado el arzobispo sirio a OSV News. “No debemos escuchar los discursos oficiales del gobierno actual, porque no reflejan la realidad que vivimos a diario”. 

En una entrevista telefónica con OSV News, el arzobispo Mourad dijo que la experiencia de san Juan Pablo II al vivir la Segunda Guerra Mundial significaba que sabía “bien lo que significa la guerra, el mal y el sufrimiento que causa”.

“Para todos nosotros, que vivimos en un tiempo de guerra que no termina desde hace 14 años, la enseñanza del santo Papa Juan Pablo II es, sobre todo, un punto de referencia muy importante”, afirmó. 

Comprometido con el diálogo interreligioso

Según Monseñor Paweł Ptasznik, presidente del consejo administrativo de la Fundación Vaticana Juan Pablo II, “el premio fue creado para promover a aquellas personas y comunidades que realizan su actividad inspiradas en la enseñanza y la obra” del pontífice polaco.

El arzobispo Mourad fue elegido por el jurado de la fundación, “casi por unanimidad, a pesar de que teníamos unos 20 candidatos”, declaró Mons. Ptasznik a OSV News el 17 de octubre.

“La situación en Oriente Medio en general, y el sufrimiento que ha tenido que soportar la gente, nos hicieron pensar en el arzobispo Mourad, quien, por un lado, está muy comprometido con el diálogo interreligioso. Y por otro, lo hace inspirado por las enseñanzas y la obra de San Juan Pablo II”, dijo Mons. Ptasznik.

‘Él continúa en este trabajo’

“Elegimos al arzobispo Mourad, quien sufrió por el diálogo entre el cristianismo y el islam, y no se detuvo”, añadió. “Continúa con esta labor, que no es fácil”.

Antes de servir como arzobispo de Homs, Monseñor Mourad fue miembro de Deir Mar Musa, una comunidad monástica restaurada en los años 90 por el padre jesuita Paolo Dall’Oglio.

El padre Dall’Oglio fue secuestrado en 2013 por militantes del Estado Islámico en Raqqa y presuntamente asesinado. 

Al calificar al difunto jesuita italiano de “campeón del diálogo en Siria”, el arzobispo Mourad dijo a OSV News que el carisma de la comunidad monástica “siempre fue trabajar a través de la hospitalidad, para construir el camino del diálogo de paz y coexistencia”.

Dedicó su vida “a este carisma”

“He dedicado prácticamente toda mi vida monástica a este carisma, a este camino”, dijo, señalando los fuertes lazos entre cristianos y musulmanes, cuando se desempeñaba como rector de la Iglesia de Mar Elian en Qaryatain, Siria. 

Muchos musulmanes que vivían cerca de la iglesia, recordó, acudían a rezar ante las reliquias  de san Elián (Julián), mártir sirio del siglo III, “porque para ellos este santo también es un santo, un wali (persona santa). Así que vienen a rezar y a pedir una bendición”.

Esos encuentros, continuó, fueron una oportunidad para conocerse y construir amistades, especialmente durante la guerra, mientras trataba de ayudar a los heridos y a los que huían del conflicto. 

Al recordar su cautiverio de tres meses, el arzobispo Mourad dijo que durante ese tiempo “entendió verdaderamente que el camino del diálogo sostenido por la oración es el único camino, la única manera… de lograr esta paz”. 

Un hombre de fe es “un hombre de paz”

“Si digo que soy un hombre de fe, significa que soy un hombre de paz porque no podemos poner las cosas en contra de los demás”, dijo a OSV News. 

“Este punto es muy importante porque hoy, con la forma de actuar de los musulmanes fanáticos que practican la violencia en nombre de Dios, no entienden que éste no es el Dios que adoran. Es otro Dios que ellos han construido, que ellos han fundado”, explicó.

Porque Dios —”el Misericordioso, el Clemente”, como decimos en árabe— no es un Dios que mata ni tortura. De hecho, durante mi experiencia de secuestro, lo enfrenté porque realmente cambiaron de postura solo porque intenté, de forma sencilla, comprender su violencia, no juzgarlos. Esto es muy importante: no juzgarnos unos a otros.

Esperanzas iniciales de paz tras el derrocamiento de Assad

Después de que el ex gobernante sirio Bashar Assad fuera derrocado, poniendo fin al gobierno de 53 años de su familia, hubo esperanzas iniciales de paz. Sobre todo después de que el presidente interino de Siria, Ahmend al-Sharaa, se reuniera con líderes católicos, ortodoxos y anglicanos del país en diciembre de 2024. 

Sin embargo, según el arzobispo Mourad, las cosas no han cambiado para mejor en Siria, no sólo para los cristianos, sino para toda la población.

“Es lo mismo, nada ha cambiado, es así”, declaró el arzobispo sirio a OSV News. “No debemos escuchar los discursos oficiales del gobierno actual, porque no reflejan la realidad que vivimos a diario”. 

“La violencia, la corrupción, el mal continúa”, lamentó.

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Junno Arocho Esteves escribe para OSV News desde Malmö, Suecia.

Esta información se ha publicado originariamente en OSV News en inglés, y pueden consultarla aquí.

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El autorOSV / Omnes

Evangelización

Michael Sliney: «Cristo nos espera en la meta con los brazos abiertos»

Del maratón a las redes sociales: el padre Michael Sliney enseña a vivir una fe auténtica en medio del ruido digital y el ritmo acelerado de la vida moderna.

Teresa Aguado Peña·21 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

El padre Michael Sliney, legionario de Cristo y capellán del Instituto Lumen en Washington D.C., combina su labor espiritual con una activa presencia en redes sociales, donde comparte reflexiones diarias y mensajes de fe. Corredor de maratones y apasionado por el acompañamiento a jóvenes y familias, anima a vivir una fe auténtica en medio del ruido digital y el ritmo acelerado de la vida moderna.

Usted ha dicho que la indiferencia espiritual es uno de los grandes retos de hoy en día. ¿Cómo puede un católico «despertar» su fe en medio del ruido digital y el ajetreo diario? ¿Qué mensaje daría hoy a los padres que sienten que están perdiendo el contacto con sus hijos?

–»Lo único necesario para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada» (Edmund Burke). Existe el riesgo de sentirse cómodo y complaciente con tu grupo de amigos católicos devotos y tu círculo íntimo de la parroquia, y no sentir la necesidad de compartir la riqueza de nuestra fe con quienes nos rodean. Animo a las almas a las que dirijo a discernir quiénes en su mundo profesional y social necesitan ser abordados y desafiados suavemente a experimentar la belleza de nuestra fe.  Necesitamos escuchar los «susurros» del Espíritu Santo, que es el principal agente de la evangelización, y esto exige más silencio y menos redes sociales y tiempo frente a la pantalla.  

Siento que la tecnología está creando una enorme brecha entre los padres y sus hijos.  Se deben establecer límites al uso de los teléfonos móviles y la tecnología por parte de los niños. ¿Cuántos coches están equipados hoy en día con pantallas de televisión y cuántas conversaciones se producen realmente hoy en día durante la cena? El tiempo en el coche y las comidas son oportunidades maravillosas para crear este diálogo y este vínculo, así como experiencias especiales «uno a uno», como salidas para jugar al golf, cafés, viajes de fin de semana, etc., con uno solo de tus hijos. 

Sus misiones con jóvenes en comunidades indígenas, rurales o empobrecidas muestran una Iglesia que se acerca a ellos. ¿Qué ha aprendido de esos lugares sobre la fe, la pobreza y la alegría cristiana? ¿Qué diría a quienes critican las misiones en países subdesarrollados, argumentando que primero debemos ayudar a nuestra propia gente?

–Sin duda, debemos ayudar a los pobres de nuestro propio país, pero esto no debe limitarnos a la hora de tender la mano a personas aún más pobres de otros países. Para nuestros hijos y padres fue una revelación ver a niños de El Salvador, México y Colombia durmiendo en chozas sin agua corriente y subsistiendo a base de tortillas de maíz y frijoles.  Era doloroso ver a los niños jugar al fútbol en la grava dura sin zapatos, muchos de los cuales no podían permitirse asistir a la escuela local debido a su falta de recursos económicos, y a las niñas lavando la ropa en un río sucio con un rebaño de vacas bañándose río arriba. Esto nos hizo apreciar lo que tenemos aquí en Estados Unidos y también nos concienció de que debemos tender la mano no solo materialmente con comida y ropa, sino también con nuestro corazón y nuestro amor.  El Papa León mencionó recientemente en su exhortación apostólica Dilexi Te: «A menudo me pregunto, a pesar de que la enseñanza de la Sagrada Escritura es tan clara sobre los pobres, por qué muchas personas siguen pensando que pueden ignorarlos sin problema».  

Insistes en formar líderes con virtud. En tiempos en los que el liderazgo se confunde a menudo con el poder o la influencia, ¿cómo defines a un «líder cristiano auténtico»?

–El Instituto Lumen se centra en formar líderes cristianos para iluminar la sociedad con la luz de Cristo.  Dios ha dado a estos hombres y mujeres plataformas desde las que pueden influir en muchas personas, y esto comienza, ante todo, con su santidad y autenticidad de vida.  

También vives tu apostolado en las redes sociales, un ámbito en el que conviven lo superficial y lo sagrado. ¿Cómo mantienes el equilibrio entre evangelizar y no dejarte absorber por la lógica del algoritmo?

–Soy muy activo en muchas plataformas diferentes de redes sociales, como Instagram, Facebook, Youtube, Linkedin, Truth Social y X,  y tengo mi propia plataforma en «Sliney.org«. También soy un ávido corredor de maratones, por lo que me encanta publicar en varias páginas de running en Facebook, combinando mi amor por correr (especialmente en la maratón de Boston) con algunas reflexiones espirituales. Miles de personas se benefician de estas publicaciones, por lo que puedo ver el valor de producir mensajes sencillos pero inspiradores, pero también soy consciente del riesgo de quedar demasiado absorto en este mundo virtual.  

En tus años de ministerio, has acompañado a jóvenes con profundas heridas, familias rotas y personas sin hogar. ¿Qué has descubierto sobre el rostro de Cristo en la fragilidad humana?

–Me encanta esta cita del Papa Francisco sobre la fractura del mundo actual: «Lo que más necesita la Iglesia hoy es la capacidad de curar las heridas y calentar los corazones de los fieles; necesita cercanía, proximidad. Veo a la Iglesia como un hospital de campaña después de la batalla. ¡De nada sirve preguntarle a una persona gravemente herida si tiene el colesterol alto y cuál es su nivel de azúcar en sangre! Hay que curarle las heridas. Luego ya se puede hablar de todo lo demás. Curar las heridas, curar las heridas… Y hay que empezar desde cero».  Muchos niños crecen en familias rotas y disfuncionales, muy pocos han recibido el don de la fe católica de padres fieles y devotos, y muchos se han visto afectados por el aguijón de la pornografía y el lado más oscuro de las redes sociales.  Por eso, mi respuesta inicial es siempre más compasión y paciencia, y tratar de ayudarles a comprender cuánto les ama Jesús y que solo quiere ayudarles a recuperarse.   

Como capellán de Lumen, acompañas a líderes que viven en entornos de alto rendimiento y estrés. ¿Cómo se puede ser un verdadero discípulo de Cristo en el mundo empresarial sin diluir la fe ni caer en la rutina?

–Los empresarios con los que trabajo aquí, en el área de Washington D. C., tienen mucho estrés y demasiadas responsabilidades.  Intento ayudarles a encontrar un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal, creando espacio para más oración diaria, ejercicio y tiempo con sus esposas e hijos.  Les recuerdo que su identidad más profunda es, en este orden: hijo de Dios, esposo, padre… y luego un profesional que trabaja y está llamado a ser apóstol de Cristo.  

Usted habla de «católicos que brillan en la oscuridad». ¿Qué significa eso concretamente en el mundo actual y cómo puede un cristiano recuperar ese brillo interior?

–Pueden llevar la luz de Cristo a su lugar de trabajo, en primer lugar, siendo cristianos auténticos y solidarios, «católicos que brillan en la oscuridad» en un mundo que anhela ver esta luz. Ha sido maravilloso ver la transformación gradual de muchos de nuestros miembros de Lumen.  Muchos de nuestros chicos asisten a misa diaria, a la adoración diaria y a la confesión regular, y todos se reúnen conmigo para recibir orientación espiritual mensual. Algunos de los empresarios han encontrado formas de realizar servicio comunitario como empresa, o de tener discusiones sobre la virtud e incluso sobre la fe en algunos lugares fuera de la oficina. La idea es encontrar una manera de que la luz y el amor de Cristo impregnen y se difundan en su lugar de trabajo.

Si pudiera dar un breve consejo espiritual, como esos «minutos del Evangelio» que comparte en línea, a alguien que se siente agotado o sin rumbo, ¿qué le diría?

–Mi lema sacerdotal es: «Sigue adelante… con alegría… por amor a Cristo». A veces, lo único que podemos hacer es seguir adelante, seguir esforzándonos y dar lo mejor de nosotros mismos. En palabras de San Francisco de Sales, debemos esforzarnos por ser como «pájaros que cantan en un espino», llevando nuestras cruces con un corazón alegre, sabiendo cuánto consuela esto al Sagrado Corazón de Cristo.  Y todo debe hacerse como expresión de nuestro profundo amor por nuestro Señor. Como corredor de maratón, me recuerdo a mí mismo que hay una línea de meta, y que Cristo nos anima y nos espera con los brazos abiertos, para que estemos con él para siempre en el cielo. 

El Padre Michael Sliney corriendo una maratón
Evangelización

Irradiar humanidad en el mundo: Juan Pablo II y la cultura

Alejandro Pardo, doctor en Teología Moral y en Comunicación, ha publicado recientemente el volumen titulado "Irradiación de humanidad en el mundo: San Juan Pablo II y la cultura, el arte y la comunicación". Con motivo del vigésimo aniversario de la muerte, que se celebra en 2025, publicamos el segundo artículo de una serie sobre el santo.

Alejandro Pardo·21 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 11 minutos

A los tres años de comenzar su singladura al frente de la barca de Pedro, san Juan Pablo II escribió en una carta dirigida al cardenal Agostino Casaroli: “Ya desde el comienzo de mi pontificado, vengo pensando que el diálogo de la Iglesia con las culturas de nuestro tiempo es un campo vital, donde se juega el destino del mundo en este ocaso del siglo XX”. En efecto, el Papa Wojtyła era muy consciente de la inquietud manifestada por el Concilio Vaticano II, que veía en la cultura un campo privilegiado donde la Iglesia debía entablar diálogo con el mundo contemporáneo. De hecho, en 1982 instituyó el Pontifico Consejo para la Cultura, y en los meses previos pronunció una serie de discursos emblemáticos que serían muy citados posteriormente. Destaca, en primer lugar, el discurso ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en París, en junio de 1980, donde expuso los principios de una auténtica antropología de la cultura.

Un mes después se dirigía a representantes del ámbito cultural en Río de Janeiro con otra alocución sobre el papel de la cultura en la sociedad. Cierra este primer ciclo de intervenciones las palabras que pronunció ante un auditorio de académicos en la Universidad de Coimbra, en mayo de 1982. A partir de ahí, seguirán otras muchas exhortaciones con motivo de encuentros con intelectuales, científicos y representantes de distintos ámbitos culturales, en las que subrayará la dimensión humana de la cultura y su proyección en la sociedad. Todo este conjunto de textos forma un vasto magisterio que ha sido objeto de atención en diferentes ocasiones. En este artículo hacemos un resumen de las principales ideas ahí expuestas.

En su alocución en Río de Janeiro encontramos una buena síntesis de su visión sobre la relación entre cultura y persona, tratada también por extenso en su discurso ante la UNESCO: “La cultura debe cultivar al hombre y a cada hombre en la extensión de un humanismo integral y pleno en el cual todo el hombre y todos los hombres son promovidos en la plenitud de cada dimensión humana. La cultura tiene como fin esencial promover el ser del hombre y proporcionarle los bienes necesarios para el desarrollo de su ser individual y social. Todas las diversas formas de promoción cultural, radican en la cultura animi, según la expresión de Cicerón: la cultura de pensar y de amar, por la cual el hombre se eleva a su suprema dignidad, que es la del pensamiento, y se exterioriza en su más sublime donación, que es la del amor”. Se aprecian aquí las dos ideas basilares que vertebran todo el magisterio de san Juan Pablo II sobre la cultura: la relación entre cultura y persona humana (antropocentrismo cultural) y la relación entre cultura y sociedad (proyección social del espíritu humano).

La cultura según Wojtyła

Las primeras reflexiones de Karol Wojtyła sobre la cultura coinciden con los años del Concilio Vaticano II. Se trata de una conferencia que pronunció en 1964 y que fue publicada en varios artículos. En uno de ellos –“El cristiano y la cultura”–, ofrecía la siguiente descripción: “La palabra cultura es una de las que están más profundamente vinculadas al hombre, que conforman su existencia terrena y en cierto modo denotan su esencia misma. El hombre es el que crea la cultura, el que la necesita, el que se crea a sí mismo gracias a ella. La cultura constituye un conjunto de factores en los que el hombre se va expresando continuamente más que en cualquier otra cosa. Se expresa para sí mismo y para los demás. Las obras de la cultura, que perduran más que el hombre, dan testimonio de él. Es un testimonio de vida espiritual, y el espíritu humano vive no solo gracias a que impera sobre la materia, sino que vive por sí mismo por los contenidos que solo para él son accesibles y poseen significado. Vive por tanto de la verdad, el bien y la belleza, y logra expresar fuera su vida interior y objetivarla en sus obras. Por eso el hombre, como creador de cultura, da un testimonio particular de la humanidad”. Y poco tiempo antes de ser elegido Papa, en otro artículo publicado en 1977 –“El problema del constituirse de la cultura a través de la praxis humana”–, añadía: “La cultura se desarrolla (…) en el interior de este sujeto autónomo [la persona humana]. Su corriente fundamental constituye no tanto la productividad humana cuanto, sobre todo, la personalidad humana, que lleva en sí la tarea de la ‘creación de sí mismo’, que a su vez se irradia en el mundo de los productos”. Esta idea de la cultura como irradiación del espíritu humano en el mundo (o, en otras palabras, como humanización del mundo) resultará clave en su pensamiento. En estos dos breves textos se condensa toda su visión antropológica sobre la cultura, que desarrollará posteriormente en su magisterio petrino. 

Una cultura a la medida del hombre

La centralidad, primacía y defensa de la persona humana constituye la clave para entender el discurso programático que san Juan Pablo II pronunció ante la UNESCO a mediados de 1980, y que, como hemos apuntado, puede considerarse una propuesta de fundamentación antropológica de la cultura. Hasta tal punto es así que, en sus propias palabras, “la cultura es un modo específico del ‘existir’ y del ‘ser’ del hombre”. En otras palabras, cultura y humanidad se identifican. “La cultura es aquello a través de lo cual el hombre, en cuanto hombre, se hace más hombre, ‘es’ más, accede más al ‘ser’ –añade este santo Papa–. (…) La cultura se sitúa siempre en relación esencial y necesaria a lo que el hombre es”. Y concluye: “El hombre es siempre el hecho primero: el hombre es el hecho primordial y fundamental de la cultura”.

Poco después, en su intervención en la Universidad de Coimbra, plasmará esta primacía de la persona humana –sujeto y objeto de la cultura– en una triple fórmula: “La cultura es del hombre, desde el hombre y hacia el hombre”. El ser humano como objeto, origen y destinatario de la cultura, o en otra lograda expresión, “el hombre como centro y raíz de toda cultura”. En este sentido, la cultura debe reflejar la verdad sobre el hombre, y ésta no puede entenderse sin la clave cristológica, la referencia al Modelo de toda humanidad es necesaria: “Si la cultura es el lugar en el cual la persona humana se humaniza y accede siempre más profundamente a su humanidad, se deduce que la condición fundamental de toda cultura es que en ella, y a través de ella, todo el hombre, el hombre en la entera medida de su verdad, sea reconocido (…). Para el creyente, ‘solamente en el misterio del Verbo encarnado encuentra verdadera luz el misterio del hombre… Cristo, revelando justo el misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre’ (Gaudium et Spes, n. 22)”.

Carácter material y espiritual de la cultura

Son varias las consecuencias que se derivan del concepto de este concepto de cultura. Siguiendo a Heiddeger, el Papa Wojtyła considera al hombre un “ser en el mundo” y ahí se desarrolla como persona y personifica o humaniza la realidad circundante a través de su obrar. A ello se une la consideración del hombre como ser social, dialógico, relacional, orientado por naturaleza a vivir en comunidad. De igual modo, el Papa polaco comparte la visión de Hegel y Scheler, quienes, partiendo de la singular condición humana (espíritu encarnado), entienden la cultura como expresión del espíritu. En concreto, el concepto wojtyliano de cultura refleja el carácter espiritual y material a un tiempo de las manifestaciones culturales como obras del hombre. En este sentido, la cultura puede considerarse al mismo tiempo una “espiritualización de la materia” y una “materialización del espíritu”, como él mismo explicaba ante la UNESCO: “Si, en función del carácter y del contenido de los productos en los que se manifiesta la cultura, es pertinente la distinción entre cultura espiritual y cultura material, es necesario constatar al mismo tiempo que, por una parte, las obras de la cultura material hacen aparecer siempre una ‘espiritualización’ de la materia, una sumisión del elemento material a las fuerzas espirituales del hombre, es decir, a su inteligencia y a su voluntad; y que, por otra parte, las obras de la cultura espiritual manifiestan, de forma específica, una ‘materialización’ del espíritu, una encarnación de lo que es espiritual. Parece que, en las obras culturales, esta doble característica es igualmente primordial y permanente”. 

No sería por tanto una verdadera cultura aquella que rechazara u omitiera alguna de las dos dimensiones ontológicas del ser humano (corporal y espiritual), fundidas en una unidad inseparable. Es a través de su carácter de espíritu encarnado como el hombre humaniza el mundo. Así lo explicaba en Río de Janeiro: “La verdadera cultura es la humanización (…). La humanización, es decir, el desarrollo del hombre, se efectúa en todos los campos de la realidad en la que el hombre está situado, y se sitúa: en su espiritualidad y corporeidad, en el universo, en la sociedad humana y divina. (…) La cultura no se refiere ni únicamente al espíritu ni únicamente al cuerpo, y tampoco únicamente a la individualidad, ni a la sociabilidad o universalidad. (…) La cultura debe cultivar al hombre y a cada hombre en la extensión de un humanismo integral y pleno en el cual todo el hombre y todos los hombres son promovidos en la plenitud de cada dimensión humana. La cultura tiene como fin esencial promover el ser del hombre y proporcionarle los bienes necesarios para el desarrollo de su ser individual y social”. La cultura, por tanto, no es otra cosa que el resultado del obrar del hombre en su dimensión corporal y espiritual, una proyección de su ser-persona tanto en el ámbito individual como comunitario, el resultado de un modo de ser (humano) en el mundo. Y no se trata de una dinámica unidireccional (solo aportación) sino bidireccional y multidireccional (mutuo enriquecimiento), porque la cultura, como crisol de aportaciones individuales y colectivas, construye humanidad.

La cultura como espíritu y ethos de un pueblo

Como se ve, en el pensamiento de san Juan Pablo II existe una línea que une antropología y sociología en el ámbito de la cultura. Si la cultura es manifestación del espíritu humano y el hombre es un ser social, la cultura como expresión de humanidad adopta una realidad histórica y geográfica y, en consecuencia, está estrechamente ligada a una identidad nacional. “No obstante su carácter universal y en cierto modo trascendente –afirma este santo Papa–, la cultura humana tiene también necesariamente un aspecto histórico y social”, y puede considerarse “sobre todo un bien común de la nación”. Como conjunto de personas, un pueblo o una nación comparten un mismo espíritu, que da origen a una cultura propia, creada en comunión y compartida. Así lo explicaba el Papa Wojtyła en los primeros años de su pontificado: “La cultura es la vida del espíritu; es la clave que permite el acceso a los secretos más profundos y más celosamente guardados, de la vida de los pueblos; es la expresión fundamental y unificadora de su existencia, pues en la cultura se encuentran las riquezas, yo diría casi inefables, de las convicciones religiosas, de la historia, del patrimonio literario y artístico, del substrato etnológico, de las actitudes y de la forma mentis de los pueblos”. Siendo esto así, la cultura no puede considerarse una mera transmisión de saberes y conocimientos teóricos o prácticos de carácter identitario; implica asimismo la transmisión de un saber moral. “La cultura plena –explica san Juan Pablo II– comprende la formación moral, la educación para las virtudes de la vida individual, social y religiosa”. De este modo, uniendo la dimensión social y la ética, la cultura puede definirse –en palabras de este mismo Papa– como “el conjunto de los principios y valores que constituyen el ethos de un pueblo” y por ello mismo forma parte del bien común de una nación o de cualquier comunidad humana.

Características de una cultura plenamente humana

De las ideas anteriores, san Juan Pablo II extrae algunos rasgos propios de una cultura plenamente humana: su carácter comunicativo, su universalidad, su capacidad de humanizar y, finalmente, su carácter trascendente. Los tres primeros rasgos los desarrolló en un discurso que pronunció en Buenos Aires en mayo de 1987. “Pienso, [en primer lugar], en la comunicación de la misma cultura. En efecto, todo lo que el hombre conoce y experimenta en su interioridad –sus pensamientos, sus inquietudes, sus proyectos–, puede transmitirlo a los demás en la medida en que consigue plasmarlo en gestos, símbolos, palabras. Los usos, las tradiciones, el lenguaje, las obras de arte, las ciencias, son cauces de mediación entre los hombres, tanto entre los contemporáneos como en perspectiva histórica, ya que, en cuanto son transmisores de verdad, de belleza y de conocimiento recíproco, hacen posible la unión de voluntades en la búsqueda concertada de soluciones a los problemas de la existencia humana”. Hasta tal punto comunicación y cultura se identifican, que resulta difícil pensar en una sin la otra: “La comunicación genera cultura y la cultura se transmite mediante la comunicación”, concluye.

En segundo lugar, encontramos su carácter universal. “Es éste un aspecto de la cultura estrechamente vinculado con el anterior –continúa el Papa Wojtyła–. La cultura, en efecto, al poner al hombre en contacto con inquietudes, ideas y valores que tienen su origen en otros lugares y tiempos, ayuda a superar la visión limitada, fruto de una dedicación exclusiva a un ámbito determinado. Por otro lado, aunque la cultura sea también un fenómeno localizado en un área concreta, permite estar siempre en conexión con aspectos universales, que afectan a todos los hombres. Una cultura sin valores universales no es una verdadera cultura”.

El tercer rasgo de la cultura es su capacidad de humanizar, que san Juan Pablo II explica así: “Es la propiedad más importante, porque la comunicación se hace posible cuando hay valores universales, y los valores universales adquieren vigencia cuando gracias a la cultura sirven al hombre completo. El fin de la cultura es dar al hombre una perfección, una expansión de sus potencialidades naturales. Es cultura aquello que impulsa al hombre a respetar más a sus semejantes, a ocupar mejor su tiempo libre, a trabajar con un sentido más humano, a gozar de la belleza y amar a su Creador. La cultura gana en calidad, en contenido humano, cuando se pone al servicio de la verdad, del bien, de la belleza, de la libertad, cuando contribuye a vivir armoniosamente, con sentido de orden y unidad, toda la constelación de los valores humanos”.

Finalmente, como rasgo que fundamenta los anteriores, este santo Papa subraya la apertura a la trascendencia. Son varias las referencias a este aspecto en otros discursos: “Para crear la cultura –dirá ante la UNESCO– hay que considerar íntegramente, y hasta sus últimas consecuencias, al hombre como valor particular y autónomo, como sujeto portador de la trascendencia de la persona”, porque “la cultura hunde sus raíces en el ‘alma naturalmente religiosa’ del hombre”. Y añadirá en otra ocasión: “La cultura, en efecto, (…) debe llevar al hombre a su realización plena en su trascendencia sobre las cosas; ha de impedir que se disuelva en el materialismo de cualquier índole y en el consumismo, o que sea destruido por una ciencia y una tecnología al servicio de la codicia y de la violencia de poderes opresivos, enemigos del hombre”. Así, “una cultura que rechaza referirse a Dios pierde la propia alma y se desorienta transformándose en una cultura de muerte”.

Cultura y evangelización

Se entiende por tanto que la cultura pueda definirse como “un lugar de encuentro” entre la fe y la razón, entre la fe y la creatividad humana. San Juan Pablo II ha reflexionado mucho sobre la relación entre fe y cultura. Aparte del discurso en Buenos Aires, resaltan, entre otros, el discurso a los participantes en el I Congreso Nacional del Movimiento Eclesial de Compromiso Cultural (1982); el mensaje con motivo de la XVIII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales: Las comunicaciones sociales, encuentro entre fe y cultura (1984); y el discurso a la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (1992), en el año en que se conmemoraba el quinto centenario del descubrimiento de América. A estos se suman algunas alocuciones dirigidas a los miembros del Pontificio Consejo para la Cultura y otros documentos magisteriales como la Exhortación Apostólica Catechesi Tradendae (1979) y la Encíclica Redemptoris Missio (1990). Todo su pensamiento a este respecto se podría resumir en la frase: “Una fe que no se hace cultura es una fe no plenamente aceptada, no totalmente pensada, no fielmente vivida”.

De ahí que, durante su pontificado, san Juan Pablo II haya hecho un ímprobo esfuerzo por avanzar en una doble línea: la “evangelización de las culturas” y la “inculturación del Evangelio”. “¿Cómo hacer accesible, penetrante, válida y profunda la respuesta al hombre de hoy, sin alterar o modificar en nada el contenido del mensaje evangélico? ¿cómo llegar al corazón de la cultura que queremos evangelizar?, ¿cómo hablar de Dios en un mundo en el que está presente un proceso creciente de secularización?” se preguntaba en una ocasión el propio Papa Wojtyła. Y él mismo ofrecía la respuesta. En primer lugar, destaca la primacía de Jesucristo en el mensaje evangélico, porque “evangelizar es anunciar a una persona, que es Cristo”. En segundo lugar, la actitud receptiva, dialogante y paciente, alejada de todo aire de superioridad o de imposición, de modo que la “cultura adveniente” (aquella que trae la fe) empape las “culturas ya existentes” de modo natural, y se pueda asimilar y poner de relieve “todo lo que en ellas hay de profundamente humano y humanizante”. En tercer lugar, subraya el amor por el ser humano, que se manifiesta en la defensa de su dignidad como ser racional y libre, y en la búsqueda de la paz y la comunión social, porque “al impulsarnos a evangelizar, nuestra fe nos incita a amar al hombre en sí mismo”. Finalmente, insiste en la necesidad de encontrar nuevos modos creativos de presentar el mensaje de Cristo a los hombres y mujeres de nuestro tiempo. En concreto, este santo Papa subraya “la necesidad de movilizar a toda la Iglesia en un esfuerzo creativo, en orden a una evangelización renovada de las personas y de las culturas. (…) Este es un proyecto cultural y evangélico de primera importancia”.

San Juan Pablo II, “teólogo de la cultura”

Esta apretada síntesis del magisterio de san Juan Pablo II sobre la cultura resulta suficiente para apreciar el gran calado que ofrecen sus reflexiones. No en vano, el cardenal Avery Dulles llegó a otorgarle el calificativo de “un teólogo de la cultura”. En efecto, este santo Papa ofrece una idea de cultura coherente con una antropología basada en la grandeza del hombre como imago Dei, una criatura que actúa como centro y medida (origen, fin y objeto) de toda expresión cultural, de modo que, como señala Francesco Botturi, “en la visión antropológica del Papa Juan Pablo II, la cultura constituye la figura sintética del ser humano”. El obrar del hombre a través de la cultura posee un poder que se irradia tanto ab intra (perfecciona a la persona y contribuye a su plenitud) como ab extra (transforma el mundo humanizándolo). En su dimensión social, constituye el espíritu y el ethos de un pueblo, una parte ineludible de su identidad. Al mismo tiempo –y en consecuencia– la verdadera cultura respeta la dignidad humana y está abierta a la trascendencia. Se trata de una cultura que actúa como un lugar de encuentro y de diálogo entre la Iglesia y el hombre contemporáneo, y que sigue siendo un areópago clave para la nueva evangelización.

Irradiación de la humanidad en el mundo

Autor: Alejandro Pardo
Editorial: Eunsa
Páginas: 400
Año: 2025
El autorAlejandro Pardo

Sacerdote. Doctor en Comunicación Audiovisual y en Teología Moral. Profesor del Instituto Core Curriculum de la Universidad de Navarra.

Evangelización

Familias, párrocos de Paiporta y Vallecas, y Sí a la Vida, Premios Misión 2025

Ocho iniciativas y personalidades han sido galardonadas con los Premios Misión 2025, que ha entregado la revista Misión en una gala festiva. Los galardonados han sido la familia de Pablo y Lola, la parroquia San Ramón Nonato de Vallecas, Mar Dorrio, la asociación Nártex, las hermanas Ana y Casilda Finat, la familia Zavala Gasset, el padre Salvador Romero Abuin, párroco de Paiporta durante la DANA, y la Marcha Sí a la Vida.

Redacción Omnes·20 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

La semana pasada ha tenido lugar en la Universidad Francisco de Vitoria la gala de entrega de la XIII Edición de los Premios Misión 2025 por la revista Misión. Los galardonados han sido ocho entidades y personalidades de la vida española, en una gala que se desarrolló en un ambiente festivo, con asistencia de más de un centenar de personas.

Al inicio del acto, el rector de la Universidad Francisco de Vitoria, Daniel Sada, destacó que la revista “es de esas historias que merecen la pena. Y merece la pena por la cantidad de historias de luz que Misión nos permite conocer y que en un día como hoy se concentra en unos premiados que representan esa luz”.

Posteriormente, Isabel Molina Estrada, directora de la revista Misión, recordó cómo “las ideologías dominantes han llevado al hombre y la mujer a perder de vista la altísima vocación a la que están llamados”. Molina realizó un importante llamamiento: “Dios, a cada uno de nosotros, a cada familia, le ha dado una misión. Lo que no hagamos por Él en cuotas de sacrificios, de oración, de trabajo, de entrega, nadie lo hará. ¡Tu misión y la de tu familia son únicas e irrepetibles!”.

Isabel Molina, directora de la revista Misión, en la gala de entrega de los Premios Misión 2025.

Familias, parroquias, voluntarios,  influencers… 

Los primeros galardonados este año 2025 han sido la familia de Pablo y Lola, matrimonio madrileño padres de 6 hijos, tres de ellos adoptados y con necesidades especiales. La parroquia San Ramón Nonato de Vallecas, en la persona de su párroco, José Manuel Horcajo, “un ejemplo de cómo se puede ayudar a los más necesitados a la vez que se evangeliza”. Y Mar Dorrio, @whynottwelve, madre de 12 hijos, escritora y conferenciante, “cuya experiencia ha ayudado a miles de familias católicas en la educación de sus hijos”.

A continuación, han sido premiados la Asociación Nártex, voluntarios que llevan 19 años “mostrando el Evangelio a través del arte en iglesias y catedrales en España y en Europa”, en la persona de su presidenta, Isabel Fernández. Las hermanas Ana y Casilda Finat, conocidas “influencers” que tras sus conversiones dedican sus redes sociales a hablar de Dios. Y la familia Zavala Gasset, que evangelizan juntos a través del cine, los medios audiovisuales y de la literatura, tras la conversión de José María Zavala, el padre de familia, conocido periodista y escritor.

Párroco de Paiporta (DANA)

El séptimo premio lo recogió el padre Salvador Romero Abuin, párroco de la parroquia San Ramón Nonato de Paiporta durante la DANA, que arrasó numerosas localidades del Levante español. Salvador Romero explicó que “la Providencia se empezó a manifestar desde el primer instante”. Y aunque fue “como una película de terror”, hubo “una experiencia de auténticas bendiciones, de muchos milagros y una evidencia realmente escandalosa de que Dios siempre está presente”. 

Marcha Si a la Vida

El último premio lo recibió la Marcha Sí a la Vida, que aglutina a más de 500 asociaciones y que cada año saca a las calles a miles de personas en defensa de la dignidad de toda vida humana. Alicia Latorre recordó que sólo en las estadísticas oficiales se refleja que a más de tres millones de bebés se les ha impedido nacer en España debido al aborto.

Antes de concluir el acto, el padre Javier Cereceda LC, director territorial de los Legionarios de Cristo en España, animó a los presentes a dejar actuar al Espíritu Santo en sus vidas. Los premiados muestran -indicó- que “el Señor quiere y puede actuar a través vuestro y esto es un milagro de esperanza. En este mundo que necesita esta luz de la esperanza hacéis ver que te puedes creer que el Espíritu Santo quiere actuar en ti”.

Misión cuenta con más de 50.000 suscriptores en toda España, está vinculada a la Universidad Francisco de Vitoria, al movimiento Regnum Christi y a los Legionarios de Cristo. Es una publicación generalista, trimestral, de inspiración católica, dirigida a las familias, y cien por cien gratuita.

El autorRedacción Omnes

Evangelización

El Papa: “santidad en la vida matrimonial” de los padres de santa Teresa del Niño Jesús

Este fin de semana, en el santuario de Alençon (Francia), numerosas familias estaban invitadas a conmemorar el décimo aniversario de la canonización de Luis y Celia Martin, padres de santa Teresa del Niño Jesús. Con este motivo, el Papa León XIV envió un mensaje a los reunidos, “en el mismo lugar donde se santificaron en su vida matrimonial”.

Francisco Otamendi·20 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

El mensaje del Papa estaba dirigido al obispo Bruno Feillet, y fechado el 1 de octubre, memoria de la santa de Alençon. “Siendo la primera pareja en ser canonizada”, escribió el Papa refiriéndose a los padres de santa Teresa del Niño Jesús, “este evento reviste especial importancia porque destaca el matrimonio como camino hacia la santidad”.

“Entre las vocaciones a las que Dios llama a hombres y mujeres, el matrimonio es una de las más nobles y elevadas”, prosigue el Pontífice. “Luis y Celia comprendieron que podían santificarse no a pesar del  matrimonio, sino a través, en y por el matrimonio, y que su matrimonio debía considerarse el punto de partida de una ascensión conjunta” (Card. Martins, Homilía de Beatificación)”.

“La Santa Pareja de Alençon es, por tanto -añade el Papa León-, “un modelo luminoso y entusiasta para las almas generosas que han emprendido este camino, o que planean hacerlo, con el sincero deseo de llevar una vida hermosa y buena bajo la mirada del Señor, tanto en la alegría como en la prueba”.

“En la vida conyugal”

Con motivo de este aniversario, el Papa León XIV se ha unido espiritualmente a los fieles reunidos en la ciudad donde los esposos Martin “alcanzaron la santidad en su vida conyugal”, recoge Vatican News. En Alençon, Celia y Luis se conocieron, se casaron y recibieron con amor a sus nueve hijos. Cinco de sus hijas se hicieron religiosas, y entre ellas se encuentra Santa Teresa del Niño Jesús, la menor, proclamada por Pío XI patrona de las misiones en 1927.

El Papa subraya que nunca se “retiraron del mundo” en su camino de santidad. Luis y Celia fueron “santos de la puerta de al lado”, en expresión del Papa Francisco. León XIV  invita a la Iglesia a presentar este matrimonio “ejemplar” a los jóvenes que dudan en lanzarse a “una aventura tan bella”, por su fidelidad mutua, su fervor y perseverancia en la fe, y la manera en que educaron a sus hijos y vivieron la caridad y la justicia social.

El autorFrancisco Otamendi

Evangelización

5 consejos de Jacques Philippe para mantener la esperanza

Jacques Philippe explicó, en la Universidad de Navarra, cómo cultivar la esperanza en tiempos donde todo parece ir en contra del cristiano.

Teresa Aguado Peña·20 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

El famoso sacerdote y escritor francés Jacques Philippe habló en la Universidad de Navarra sobre la esperanza: «la virtud más importante que debemos cultivar». Santa Catalina de Siena decía que el ser humano es limitado en sus fuerzas y en su inteligencia pero hay algo ilimitado en él: su deseo. Todos anhelamos ser felices y tenemos inscrito en nuestro alma un deseo de plenitud que Dios ha puesto en nosotros.

Jacques Philippe explicó cómo crecer en la esperanza significa acoger al Espíritu Santo y desear lo que Dios desea para nosotros, que es siempre un designio más grande de lo que esperamos. Así, propone «dejarle nuestro deseo, que lo purifique y lo lleve a cumplimiento. Debemos amar lo que Dios nos tiene preparado y no quedaremos defraudados, porque Dios es fiel».

Es cierto que ser cristiano hoy en día significa combatir contra muchos males. Pero Jacques Philippe anima a «esperar contra toda esperanza». Ante el aparente triunfo del aborto y la eutanasia, el escritor apunta que son sólo fracasos provisionales. Churchill decía «hemos perdido una batalla pero no la guerra». Debemos recordar que un día habrá una victoria definitiva, «porque la guerra es de Cristo. La historia humana no termina en oscuridad sino en la gloria de Cristo. Todos seremos transfigurados. Así, la principal misión de todo cristiano es mantener viva la llama de la esperanza».

Jacques comentó que el corazón humano tiende a encogerse, a ver lo negativo. Pero el don de la esperanza dilata nuestra inteligencia, nuestra mirada y nuestras aspiraciones, recobrando así la alegría de amar. Aunque es un don, también nosotros podemos cultivarla. Jacques dio cinco consejos para este fin:

1.Pedirla en la oración

Dios puede alimentar nuestra esperanza, si se la pedimos. «Si vosotros, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que se lo pidan!» (Mt 7:11). Jacques invitó a la perseverancia en la oración: «pedid y se os dará» (Mt 7:7). Así San Juan de la Cruz decía «De Dios obtenemos tanto como esperamos».

Cuando al final del día uno hace examen de conciencia puede pensar «he fallado en todas las virtudes». Nos podemos ver pobres, incapaces de hacer cosas buenas. «Ahí es cuando uno debe decir: ‘en mi arco me queda aún una flecha: la esperanza en la misericordia de Dios». Así, antes de dormir, Jacques invita a rezar la siguiente oración: «Señor, no puedo glorificarte por mi paciencia, mi generosidad o mi santidad de vida, pero aún me queda una forma de darte gloria: confío en tu misericordia». Confiar sin límites en su amor y su perdón nos salva de la tristeza y el desánimo.

2. Alimentarse de la Palabra de Dios

Jacques hablaba de un peligro: «nos centramos mucho en nuestras impresiones y no tanto en la Palabra de Dios». «El cielo y la tierra pasarán, mas tu palabra no pasará» (Mt 34:25). Intitó a que cada uno se pregunte «¿Qué lugar ocupa la escritura en mi vida?»

El escritor afirmó que las Escrituras están llenas de textos hermosos sobre la esperanza. Mencionó Hebreos 6, 18: » es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. La cual tenemos como segura y firme ancla del alma». Explicó así que la esperanza es el ancla del alma segura y firme a la que debemos sujetarnos.

3. Compartir la fe y la esperanza con otros

«No podemos vivir la fe solos. Debemos pertenecer a familias espirituales, ya sea la familia, la parroquia o grupos de oración» aseveró Jacques. Compartiendo la fe y los anhelos nos animamos unos a otros con nuestros testimonios. «Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18:20). Con Dios en medio, la fe se fortalece y la esperanza se hace más alegre.

Jacques Philippe contaba cómo la prensa habla del horror por el que pasa la Iglesia en Francia, «pero yo veo a los cristianos compartiendo su fe y están felices. No hay esa capa de plomo que describen los periodistas».

Habló de la importancia de estar contentos por se cristianos: «una de las mayores tentaciones del demonio es privar a los cristianos del orgullo de su fe, de la alegría de ser cristianos. Necesitamos así comunidades fervientes en la oración, la alabanza y la Palabra de Dios».

4. Acercarse a los que sufren

«Mirar el sufrimiento es algo paradójico» decía. Cuando un cristiano es sensible al sufrimiento, su tendencia natural es dar ánimos al que sufre y tratar de darle esperanzas. «Cuando practicas la caridad, se renueva la esperanza» repitió. Animaba así, en comunión con Dilexi te, a acercarse a los pobres, a los pequeños, reconociendo en ellos a Cristo.

«Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mt 5:3). Con esta cita explicó que precisamente la pobreza es una gracia que nos obliga a practicar la esperanza. Por ello, no debemos temer nuestras pobrezas, debilidades ni sufrimientos. Porque a través de ellos aguardamos con perseverancia la salvación de Dios.

5. Proclamar el Evangelio

Cuando proclamamos el Evangelio, sentimos una alegría profunda, pero Jacques Philippe nos recuerda que esa alegría no debe basarse en nuestros méritos, talentos o logros humanos, sino en la esperanza firme de lo que Dios ha prometido. Cuando Jesús envió a los discípulos a anunciar el Evangelio les dijo «no os alegréis de que podáis someter a los espíritus, sino alegraos de que vuestros nombres están escritos en el Cielo» (Lc 10:20). La verdadera alegría cristiana nace de esta certeza: la salvación eterna nos asegura un futuro pleno en la presencia de Dios, y vivir el Evangelio se convierte en un ejercicio constante de esperanza, que nos permite mirar más allá de las dificultades del presente y encontrar paz y gozo en la promesa de la vida eterna.

El amor verdadero no está en internet

Amar de verdad es darse y buscar al otro para entregarse, no para poseerlo; un amor que solo crece en la cercanía real, no en la virtualidad.

20 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

¿Qué es el amor? ¿Hay un amor verdadero y otro falso?

Existen dos verbos reflexivos que nos van a iluminar sobre este nuevo fascículo bimestral de los nuestros: darse y buscarse.

Cuando uno se pregunta si en una relación hay amor verdadero debe cuestionarse respecto de la capacidad de entrega mutua entre los amantes, si se dan entre ambos, si se buscan precisamente para darse.

Podríamos destacar del amor verdadero su ser un sentimiento puro, incondicional y duradero, basado en el respeto mutuo, la libertad, el apoyo y la aceptación de la otra persona tal como es, incluso en las adversidades. 

Por contra, el amor falso es egoísta y posesivo, busca la gratificación personal, se alimenta de las circunstancias externas y es frágil y efímero. 

El genuino amor requiere presencia y trato personal

Hecha la anterior distinción y determinado cuál es el genuino amor, parece evidente que, para dar con él, el único modo de verificación de tanto “requisito” será el encuentro entre quienes se aman; encuentro presente, y no virtual.

El amor no requiere presencia como condición absoluta, pero aquélla lo facilita enormemente. El contacto físico es fundamental para la comunicación del afecto. Aparece evidente a todos los ojos que solo una conexión íntima, profunda, y por tanto real y presente, hará que crezca el verdadero amor. 

Si bien las relaciones a distancia pueden funcionar, implican un esfuerzo consciente y una adaptación mayor para suplir la falta de cercanía física, que es un ingrediente clave para fortalecer la relación. La cercanía física permite expresar y recibir afecto a través de caricias, abrazos y besos, lo que estimula la liberación de oxitocina, la denominada hormona del amor, y otras sustancias químicas relacionadas con el placer y la conexión. 

La presencia facilita la lectura del lenguaje corporal y las expresiones faciales, elementos cruciales para entenderse y sentirse cuidado –amado– por la otra persona. 

Compartir el espacio físico contribuye a una intimidad más profunda y a una evolución conjunta de la relación, aspectos que pueden verse mermados en las relaciones a distancia. 

Conocer a la persona en distintos ámbitos y en su ambiente natural, en lugar de basarse en una imagen idealizada, es clave para una relación sana y evitar decepciones. Como dijo el Papa Francisco en febrero de 2023 en un encuentro de reflexión sobre los desafíos de la tecnología, ésta no puede suplantar al contacto humano: lo virtual no puede sustituir a lo real y tampoco las redes sociales al ámbito social.

La maravilla del ciberespacio y la evidente limitación de su naturaleza virtual

El ciberespacio ofrece virtudes como el acceso instantáneo a información y conocimiento, la comunicación global y la facilitación de interacciones sociales y profesionales; pero también presenta limitaciones como, entre otras, la desinformación, o los riesgos de seguridad y privacidad. 

Facilita la conexión con personas de todo el mundo, permitiendo interacciones asincrónicas y sincrónicas, y el desarrollo de comunidades en línea. 

Sin embargo, la abundancia de información hace difícil distinguir la veracidad de las fuentes, propagando datos erróneos, falsos –fake– o inapropiados. Y existe el riesgo de ciberacoso, estafas, suplantación de identidad y la exposición de información personal a terceros. 

Lo anterior se evidencia en las denominadas plataformas de citas –dating sites– que, si bien presentan ventajas, como la ampliación del círculo social y el acceso a personas con intereses afines, también presentan inconvenientes, destacando el de la superficialidad basada en la apariencia y los mencionados riesgos referidos a la falsedad.

El autorAlejandro Vázquez-Dodero

Sacerdote. Director de Desarrollo de las Facultades Eclesiásticas de la Universidad de Navarra.

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Libros

Un análisis de los cambios religiosos y sociales en España

Rafael Ruíz Andrés y Rafael Díaz-Salazar analizan en su nuevo libro la relación entre compromiso político, cristianismo y secularización, explorando la experiencia de los “cristianos para el socialismo” y los desafíos del catolicismo en el siglo XXI.

José Carlos Martín de la Hoz·20 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

El profesor de Sociología religiosa de la Universidad Complutense de Madrid y uno de nuestros más prestigiosos sociólogos de la actualidad académica, Rafael Ruíz Andrés, ha publicado en PPC los resultados de un interesante diálogo con el profesor casi emérito de sociología Rafael Díaz-Salazar mantenido entre los primeros meses de 2024 y la primera semana de abril de 2025, cuando todavía vivía el Papa Francisco.

Los coautores del libro son personas de relevancia en el mundo académico de la sociología en la Universidad Complutense de Madrid. En primer lugar, el fino entrevistador, Rafael Ruiz Andrés (Palencia 1991), profesor de prestigio de la citada universidad y autor de una importante tesis doctoral ya publicada con gran éxito sobre la secularización en España durante el siglo XX.

El entrevistado es Rafel Díaz-Salazar (Ciudad Real 1956), profesor de sociología de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la universidad Complutense de Madrid, una autoridad en el ámbito de la sociología religiosa y marcado políticamente como católico de izquierdas y comprometido por el cristianismo en el PSOE y últimamente en el ecosocialismo de corte internacional. Es autor de importantes trabajos en esa materia referentes a Antonio Gramsci y, por supuesto, su interesante estudio “El factor católico en la política española. Del Nacionalcatolicismo al laicismo, en PPC en el 2006 y otras obras de la sociología religiosa que estaba presentes en la Transición democrática en España y que explican el rápido crecimiento del socialismo en España en aquella época en los años setenta. 

Cristianos revolucionarios: fe y compromiso social

Desde las primeras páginas, Rafael Díaz-Salazar no tiene ningún rubor en explicar su conversión al marxismo, su toma de conciencia de clase, su compromiso por la justicia y la acción social desde su juventud hasta la actualidad, siempre con una unión tenue con el cristianismo: “soy fruto del obrerismo cristiano de la HOAC” (15). Es interesante en la vida personal de Ruiz-Salazar la confusión entre la vida de oración personal y la práctica de la formación cultural y espiritual (30-31). Todo eso va unido a una ausencia total de vida sacramentaria y devociones eucarísticas o lectura meditativa de los clásicos de espiritualidad (256-257). 

A Díaz- Salazar le parece que la religión ha mutado y se ha convertido en algo más personal o familiar y menos público y ostensible (47). Todo eso conforma una ruptura de unidad de vida entre la fe en Jesucristo y su doctrina.

Su visión histórica de la Iglesia está llena de lugares comunes y de mucha ignorancia: “la Iglesia aliada del poder” (97), o esta otra afirmación: “fue una desgracia que el protestantismo no pudiera arraigar en nuestro país” (66). Asimismo, demuestra una gran ignorancia del tema cuando afirma que la Inquisición expulsó a los judios y a los moriscos de España (80, 89).

Los conocimientos acerca del tardo-franquismo quedan al descubierto cuando afirma con toda contundencia, como alguien que domina el conocimiento de la materia, que los dos pilares del régimen fueron el Opus Dei y la ACNdP. Sencillamente, el dictador nunca se dejó dominar por ninguna institución o agrupación de personas que pudieran hacerle sombra y, además, el Opus Dei no tenía como fin entrar en política, ni la extensión, ni la capacidad de influir políticamente en el régimen ya que nunca se metió en política, ni tenía personas, ni instituciones para hacerlo. Se entiende que, si en algo tan básico y conocido se equivoca, cuantas veces lo habrá hecho en sus teorías sociológicas vertidas en este trabajo (75). 

Respecto a las fuentes de su pensamiento, basta con leer la relación de autores que él mismo presenta para poder confirmar que estamos ante un genuino exponente de “cristianos para el socialismo”, pues es superficialmente creyente y además está imbuido por la cuestión social, no solo marxista, sino comprometido con la acción revolucionaria (16). 

Enseguida añadirá que para los jóvenes de su edad y de su línea de pensamiento el norte era “el hambre de justicia y el hambre de Dios estaban conectados y profundamente unidos a nuestro ser. Éramos revolucionarios y cristianos a la vez (…). Cristianos revolucionarios” (17).

Páginas después resumirá su compromiso-vocación: “dedicarme al compromiso político y a la acción directa, como Jesús de Nazaret, para cambiar la realidad de injusticia y explotación que sufría el mundo obrero” (20). 

Poco después señalará como se concretó su lucha enclavada en la universidad complutense como profesor de Estructura social de España: “siempre he tenido claro que tenía que caminar con dos pies: uno estaba allí y otro en el mundo de los movimientos sociales y otras organizaciones sociopolíticas y cristianas con el fin de acompañar la formación de activistas y generar opinión pública crítica” (23).

La sociología de la religión y los desafíos del cristianismo

Lógicamente, los dos autores del libro terminarán hablando como sociólogos de la religión y del nuevo mapa de la sociología religiosa en España, aventuran pronósticos aciagos para el cristianismo, como su desaparición. Aunque dan todo tipo de posibilidades, también la de que la iglesia católica salga beneficiada del secularismo reinante.

Efectivamente, puede suceder que el Espíritu Santo, traiga a los templos católicos y al calor de las familias cristianas a hombres y mujeres y familias paganas que al calor de la liturgia descubran al “Deus absconditus” en el interior del alma cristiana y de las iglesias y de la caridad cristiana en sus múltiples y variadas formas de las obras de misericordia corporales y espirituales. 

Se equivoca Diaz-Salazar al achacar la derrota del crecimiento de los católicos en el voto de centro izquierda a Juan Pablo II. La doctrina social de la Iglesia revalorizada por él ha tenido su continuidad en el papa Francisco. Quizás la clave esté en que Juan Pablo II que venía de Polonia de luchar contra el marxismo como motor de la vida política y abrió los ojos a muchos activistas de izquierda de la antropología anticristiana que contenía el marxismo (78).

Conversaciones con Rafael Díaz-Salazar

Autor: Rafael Día-Salazar, Rafael Ruiz Andrés
Editorial: PPC
Páginas: 304
Año: 2025
Cine

Un campeón mundial contra la Inteligencia Artificial

Revancha revive el duelo entre Kaspárov y Deep Blue, explorando el choque entre la mente humana y la inteligencia artificial.

Pablo Úrbez·20 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Serie

Dirección: Yan England
Reparto: Christian Cooke, Sarah Bolger, Trine Dyrholm
Plataforma: Movistar
País: Francia, 2024


Revancha – Movistar: En 1996, el campeón del ajedrez Garri Kaspárov aceptó participar en un experimento: jugar una partida de ajedrez contra una máquina bautizada como Deep Blue. Tras la victoria de Kaspárov sin apenas dificultad, IBM le propuso la revancha: una serie de seis partidas que se extendieron a lo largo de 1997.

Revancha puede recordar a largometrajes y series clásicos acerca del ajedrez, como En busca de Bobby Fischer (1993), La reina de Katwe (2016) o la reciente Gambito de dama (2020). Y, en muchos aspectos, se desenvuelve en los moldes habituales de esta clase de obras. Pero Revancha suma a su favor un componente original: la batalla entre el ser humano y la máquina, la frontera entre la razón humana y la inteligencia artificial. La clave de bóveda del relato es si Deep Blue podrá ser capaz de vencer al campeón mundial de ajedrez. 

De este modo, se revela como una obra repleta de enjundia y rabiosa actualidad. Los personajes discuten sobre qué es lo propio del hombre y qué es propio de la máquina; quienes trabajan para IBM introducen en Deep Blue numerosas funciones, algoritmos y reglas para sorprender a Kaspárov, y, por supuesto, existe la tentación de hacer trampas. Por su parte, Kaspárov no disputa una partida cualquiera: su propia vocación como ajedrecista está en juego (¿se acabará el ajedrez si pierde?), sus miedos y fantasmas suponen limitaciones para competir, y debe lidiar con un conflicto familiar por la desatención a su esposa y a su hija. 

A lo largo de sus seis capítulos se intercalan la tensión de las partidas de ajedrez con las conversaciones de Kaspárov con su representante y su familia; las sesiones de trabajo de ajedrecistas e informáticos para perfeccionar a Deep Blue; y observamos cómo los directivos de IBM convirtieron aquel duelo en una cuestión de supervivencia para la empresa, por temor a un desplome de su valor en bolsa. Además, se muestran unos flashbacks pertinentes sobre los inicios de Kaspárov como ajedrecista en la URSS, además de unas escenas menos necesarias acaecidas en 2015. Por último, el desenlace no es perfecto y no está a la altura del conjunto de la serie, aunque seguro entusiasmará tanto a los fanáticos del ajedrez como a quienes tengan interés por la inteligencia artificial y la batalla entre el hombre y la máquina.

El autorPablo Úrbez

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Vaticano

¿Los cristianos responden con amor?, pregunta León XIV en una “fiesta de la santidad”

“¡Una gran fiesta de la santidad!”. Así ha llamado el Papa León XIV a las celebraciones de este domingo, Jornada Mundial de las Misiones, con 70.000 personas en la Plaza de San Pedro. La Iglesia tiene siete nuevos santos: un arzobispo armenio mártir, tres religiosas, y tres laicos. En la homilía, se ha preguntado: “cuando hay gritos de ayuda, ¿los cristianos responden con amor?”.

CNS / Omnes·19 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

– Carol Glatz (Ciudad del Vaticano, CNS).

Al canonizar a siete nuevos santos -«una gran fiesta de la santidad»-, en el Domingo Mundial de las Misiones, el Papa León XIV se preguntó si los cristianos responden con amor cuando hay gritos de ayuda. Y dijo que Dios está presente dondequiera que los inocentes sufren, y su forma de justicia es el perdón. 

“Dios concede justicia a todos, dando su vida por todos”, dijo en su homilía durante la Misa de canonización en la Plaza de San Pedro el 19 de octubre. Es el penúltimo domingo de este mes, cuando la Iglesia reza por los misioneros y sus esfuerzos en la evangelización, la educación, la atención médica y otros ministerios.

“De hecho, es esta fe la que sustenta nuestro compromiso con la justicia, precisamente porque creemos que Dios salva al mundo por amor, liberándonos del fatalismo”, dijo. “Al escuchar el clamor de quienes atraviesan dificultades, preguntémonos: ¿somos testigos del amor del Padre, como Cristo lo fue para todos?”.

Jesús “es el humilde que llama a los soberbios a la conversión, el justo que nos hace justos”, afirmó.

Siete nuevos santos, incluido los dos primeros de Venezuela

Durante la segunda ceremonia de canonización de su pontificado, el Papa León declaró la santidad de siete hombres y mujeres de los siglos XIX al XXI. Incluidos los primeros santos de Venezuela: Santa María Rendiles Martínez y San José Gregorio Hernández Cisneros.

María del Carmen Rendiles fue fundadora venezolana de la Congregación de los Siervos de Jesús, nació en Caracas en 1903 y falleció en 1977. José Gregorio Hernández nació en 1864 y se convirtió en miembro de la Tercera Orden Franciscana. Médico venezolano, se le conoció como «el médico de los pobres» y falleció en un accidente en 1919 cuando se dirigía a atender a un paciente.

Otros cinco canonizados

El Papa también canonizó a otros cinco beatos.

Son Ignacio Maloyan, arzobispo católico armenio mártir de Mardin, en la actual Turquía. Nacido en 1869, fue arrestado, torturado y ejecutado en Turquía en 1915. Pedro To Rot, catequista laico mártir, esposo y padre de Papúa Nueva Guinea. Nacido en 1912, fue arrestado en 1945 durante la ocupación japonesa en la Segunda Guerra Mundial y asesinado por inyección letal en prisión.

Vincenza Maria Poloni, fundadora de las Hermanas de la Misericordia de Verona, Italia; vivió entre 1802 y 1855. María Troncatti, hermana salesiana nacida en Italia en 1883 que se convirtió en misionera en Ecuador en 1922. Murió en un accidente aéreo en 1969.

Y Bartolo Longo, abogado italiano nacido en 1841. Fue un opositor militante de la Iglesia y estuvo involucrado en el ocultismo. Pero se convirtió, dedicándose a la caridad y a la construcción del Santuario Pontificio de la Santísima Virgen del Rosario de Pompeya. Murió en 1926.

Aspecto de la Plaza de San Pedro en la Misa de canonización de siete nuevos santos por el Papa León XIV el 19 de octubre de 2025 (Foto CNS/Lola Gómez).

“Fieles amigos de Cristo”, “no héroes o campeones”

El Papa llamó a los nuevos santos “fieles amigos de Cristo” que “no son héroes o campeones de algún ideal, sino hombres y mujeres auténticos”, que fueron “mártires de su fe, evangelizadores, misioneros, fundadores carismáticos y «benefactores de la humanidad».

Tener fe en la tierra es lo que “sostiene la esperanza en el cielo”, afirmó el Papa en su homilía.

“Oren siempre” sin cansarse

De hecho, Cristo les dice a sus discípulos que “oren siempre” sin cansarse, dijo. “Así como la respiración sustenta la vida del cuerpo, la oración sustenta la vida del alma: la fe, de hecho, se expresa en la oración, y la oración auténtica vive de la fe”.

En la parábola de la viuda persistente del Evangelio de hoy (Lc 18,1-8), Jesús pregunta a sus discípulos si creen que Dios es juez justo para con todos. Y “si creemos que el Padre quiere siempre nuestro bien y la salvación de todo hombre”.

Dos tentaciones

Es importante preguntar por las tentaciones que ponen a prueba esta creencia, dijo el Papa. La primera tentación “se fortalece con el escándalo del mal, llevándonos a pensar que Dios no escucha el clamor de los oprimidos ni se apiada de los inocentes que sufren”.

“La segunda tentación es la pretensión de que Dios debe actuar como nosotros queremos: la oración entonces da paso a una orden a Dios, para enseñarle a ser justo y eficaz”, afirmó.

El Papa León XIV pronuncia su homilía durante la misa de canonización de siete nuevos santos en la Plaza de San Pedro del Vaticano el 19 de octubre de 2025 (CNS photo/Lola Gomez).

“Padre, hágase tu voluntad”

Pero Jesús “nos libera de ambas tentaciones”, especialmente con sus palabras durante la Pasión: “Padre, hágase tu voluntad”, afirmó el Papa León.

“La cruz de Cristo revela la justicia de Dios, y la justicia de Dios es perdón. Él ve el mal y lo redime cargándolo sobre sí”, dijo. “Cuando somos crucificados por el dolor y la violencia, por el odio y la guerra, Cristo ya está ahí, en la cruz por nosotros y con nosotros”.

“No hay llanto que Dios no consuele; no hay lágrima que esté lejos de su corazón”, dijo. “El Señor nos escucha, nos abraza tal como somos y nos transforma tal como es él”.

“Quien no acoge la paz como un don no sabrá dar la paz”

“Quien rechaza la misericordia de Dios, sin embargo, sigue siendo incapaz de tener misericordia con el prójimo. Quien no acoge la paz como un don no sabrá dar la paz”, afirmó.

Jesús invita a los fieles “a la esperanza y a la acción” y pregunta: “Cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la providencia de Dios”», preguntó el Papa.

Después de la Misa y antes de rezar el Ángelus, el Papa León XIV  agradeció a los líderes y dignatarios de diferentes países que asistieron a la Misa de canonización. Entre ellos el presidente italiano Sergio Mattarella y el presidente libanés Joseph Khalil Aoun.

Misioneros de esperanza

Ante unas 70.000 personas presentes, dijo que “hoy es el Día Mundial de las Misiones”.

Si bien toda la Iglesia es misionera, “hoy oramos especialmente por aquellos hombres y mujeres que lo han dejado todo para llevar el Evangelio a quienes no lo conocen”, dijo. “Son misioneros de esperanza entre todos los pueblos”.

“Oración por Tierra Santa, Ucrania, otros lugares”

¡Saludo de corazón a todos los que han participado en esta celebración, que ha sido una gran fiesta de la santidad!”, afirmó el Papa también antes de rezar el Ángelus.

Al concluir, subrayó: “Encomendemos a la intercesión de la Virgen María y de los nuevos santos nuestra continua oración por la paz, en Tierra Santa, en Ucrania y en otros lugares en guerra. Que Dios conceda a todos los responsables sabiduría y perseverancia para avanzar en la búsqueda de una paz justa y duradera”.

El autorCNS / Omnes

Iniciativas

Amanda Achtman: «Con la eutanasia uno duda que pueda ser amado hasta el final»

Amanda Achtman, fundadora de ‘Dying to Meet You’, comparte cómo su proyecto lucha contra la eutanasia y promueve una cultura de acompañamiento, dignidad y esperanza frente al sufrimiento y la muerte.

Teresa Aguado Peña·19 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 7 minutos

Amanda Achtman es la fundadora de Dying to Meet You, un proyecto cultural y educativo que busca humanizar la conversación sobre la muerte y defender la dignidad de toda vida humana frente al avance de la eutanasia en Canadá y en el mundo. A través de la escritura, los cortometrajes y los encuentros comunitarios, Amanda propone una alternativa basada en el acompañamiento, el amor y la esperanza. En esta entrevista, comparte el origen de su iniciativa —nacida como un blog personal durante el debate legislativo sobre la ampliación de la eutanasia— y reflexiona sobre cómo restablecer nuestra salud cultural en lo que respecta a nuestras experiencias de muerte y agonía.

Amanda creció en una familia judío-católica, una doble herencia que marcó profundamente su visión del mundo y su sensibilidad hacia la dignidad de la vida humana. Su abuelo, un judío polaco que logró escapar a Canadá poco antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, fue uno de los pocos supervivientes de una familia casi aniquilada por el Holocausto.

Aquella historia familiar y su contacto temprano con el sufrimiento la llevaron, a los 18 años, a participar en la “Marcha del Recuerdo y la Esperanza”, un viaje a Alemania y Polonia junto a supervivientes del Holocausto. Allí, frente al mausoleo de cenizas de Majdanek y en la celda de San Maximiliano Kolbe en Auschwitz, Amanda comprendió la profundidad del valor de cada vida y la responsabilidad de vivir con reverencia y propósito. Esa experiencia de fe, memoria y compromiso la preparó para su misión actual: humanizar la conversación sobre la muerte y el sufrimiento a través de su proyecto.

¿Qué motivó la creación de ‘Dying to Meet You’ y cómo ha evolucionado? ¿Cómo hacéis para humanizar la conversación sobre la muerte y la eutanasia?

–El 1 de enero de 2021, me propuse como propósito de Año Nuevo escribir un blog sobre la muerte todos los días durante un año entero. En ese momento, trabajaba como asistente de un miembro del Parlamento canadiense. Uno de los proyectos de ley clave en ese momento, el proyecto de ley C-7, ampliaría la eutanasia a las personas con discapacidades o enfermedades mentales.

El diputado hizo un llamamiento para recopilar historias sobre cómo esta ampliación de la eutanasia a las personas con discapacidades y enfermedades mentales afectaría a los individuos y a sus seres queridos. Recibimos cientos de correos electrónicos en una sola semana. Yo era la encargada de leer detenidamente estos correo, y decidimos responder adecuadamente a cada uno de ellos. Leer estas historias me hizo sentir como si la oficina parlamentaria se hubiera transformado en un centro de crisis. Me di cuenta del alcance del sufrimiento de mis conciudadanos y supe que teníamos que ofrecer algo mejor que la muerte.

Desgraciadamente, nos superaban en número en el Parlamento y el proyecto de ley se aprobó. Canadá amplió la denominada asistencia médica para morir (MAID) a las personas que no padecen una enfermedad terminal.

Empecé a escribir un blog sobre la muerte y el proceso de morir como un proyecto personal, en realidad como una catarsis propia tras la experiencia de recibir todos esos correos electrónicos. Estaba segura de que tenía que haber una forma más humana de sufrir y morir que acelerar la muerte. Así que mi blog en DyingToMeetYou.com fue un esfuerzo por afrontar estos temas del sufrimiento, la muerte, el significado y la esperanza de una manera más humanizada.

En aquel momento, no esperaba que este blog condujera a nada más, pero Dios suele multiplicar nuestras modestas ofrendas. Después de dejar el Parlamento para estudiar en Roma durante dos años, regresé a Canadá dispuesto a ampliar Dying to Meet You hasta convertirlo en el proyecto cultural más amplio en el que se ha convertido. Ahora, el proyecto incluye una combinación de escritura, conferencias, producción de cortometrajes y organización de eventos comunitarios. Los vídeos son un medio clave para dar voz a las personas más afectadas, pero a menudo menos representadas, en nuestros debates públicos sobre la eutanasia.

¿A qué retos te enfrentas al abordar temas controvertidos como la eutanasia, la discriminación genética y los derechos de las personas con discapacidad?

–Los retos a los que me enfrento son inherentes a estas prácticas en sí mismas. La eutanasia y la eugenesia son deshumanizadoras porque, a través de ellas, se descarta, se rechaza y se menosprecia a los seres humanos.

A veces la gente piensa que la eutanasia no es tan mala, ya que es la propia persona quien la solicita. Sin embargo, creo que esto es precisamente lo que hace que sea tan triste. La solicitud de la eutanasia delata una falta de autoestima, por lo que la persona que sufre o está muriendo duda de que alguien pueda quererla lo suficiente como para darle los cuidados, el apoyo y el acompañamiento que necesita para vivir bien hasta su muerte.

Muchas personas con discapacidades me dicen que reciben mensajes compasivos de otras personas, como «preferiría estar muerto antes que ser tú». Suponer que vivir con ciertas vulnerabilidades hace que la vida valga menos la pena es deshumanizante para quienes viven actualmente con esas vulnerabilidades. También hace que todos se sientan más inseguros al insinuar que la vida podría llegar a valer menos la pena. En última instancia, como a algunos canadienses con discapacidad les gusta recordar a sus conciudadanos, todos somos «temporalmente sanos».

Creo que uno de los mayores retos a los que me enfrento es ayudar a aquellos que tienen ideas preconcebidas sobre su autonomía e independencia (ideas de las que yo tampoco soy inmune) a ver las consecuencias de esta visión del mundo en los demás e incluso en su (nuestro) futuro.

¿Cómo crees que la sociedad moderna puede evitar emitir juicios sobre el valor de la vida basándose en criterios arbitrarios o medicalizados?

–El remedio más importante es el encuentro y la presencia. Cuando conocemos a otras personas y pasamos tiempo con ellas, vemos que tanto ellas como nosotros somos capaces de más de lo que esperábamos. Al rabino Jonathan Sacks le gustaba decir: «Son las personas que no son como nosotros las que nos hacen crecer».

Es natural que los padres teman lo desconocido cuando su hijo por nacer recibe un diagnóstico prenatal difícil, o que alguien con demencia tema cómo se las arreglarán él y su familia. Pero lo que hace que todas y cada una de estas experiencias puedan ser soportadas con nobleza y significado es el amor. Necesitamos ejemplos a nuestro alrededor de cómo afrontar los retos de la vida con fortaleza y en comunidad.

Por eso me gusta organizar eventos en los que los miembros de la comunidad dan testimonios que tocan temas relacionados con la dignidad y la fragilidad humanas, como la adopción, la discapacidad, la salud mental, el cáncer, el envejecimiento, el acompañamiento y el final de la vida. Cuantas más oportunidades tengamos de enfrentarnos a estas experiencias y de darles sentido juntos en comunidad, más humanizaremos la cultura.

¿Qué cambios has observado en las personas que participan en los talleres y eventos de ‘Dying to Meet You’?

–Una de las cosas más sorprendentes es que nunca he tenido a nadie que no quisiera hablar conmigo sobre sus experiencias de sufrimiento y muerte. Ya sea entrevistando a alguien para una entrada de blog, hablando informalmente mientras tomamos un café o creando un cortometraje sobre la historia de alguien, la gente está muy dispuesta a abrirse sobre estos temas. De hecho, muchos parecen muy aliviados de tener por fin la oportunidad de hablar de las cosas que realmente importan.

Uno de los eventos más especiales que organicé a principios de esta primavera fue una procesión eucarística por una residencia de ancianos en Regina, Saskatchewan. También fue una experiencia de encuentro intergeneracional, ya que los alumnos de cuarto curso participaron en la procesión por las cuatro plantas de la residencia. Un estudiante de secundaria llevó la cruz, los niños de cuarto grado tocaron las campanas (¡no muy fuerte!) y las niñas de cuarto grado esparcieron pétalos de flores (¡artificiales!) mientras se llevaba el Santísimo Sacramento y se detenía ante la puerta de cada residente. Los residentes se quedaron en la puerta de sus habitaciones esperando a Nuestro Señor y se inclinaron con tanta reverencia y agradecimiento por que Cristo hubiera venido a ellos de esta manera.

Es difícil describir lo que se agitó en las almas de los niños, los ancianos e incluso el personal de la residencia. Pero no hay duda de que todos quedaron profundamente conmovidos. Este es el propósito de Dying to Meet You, realizar experimentos apostólicos sencillos como este, que sorprenden a la gente, pero que son tesoros totalmente ordinarios de nuestra fe y que pueden ayudar a provocar la «revolución de la ternura» de la que a menudo hablaba el Papa Francisco.

¿Cuál es tu mensaje principal para los jóvenes y los adultos con respecto al respeto por la vida en todas sus etapas?

–Recientemente tuve la gran alegría de asistir a la misa de canonización de los santos Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis en la plaza de San Pedro en Roma. Vale la pena leer la homilía completa. En ella, el papa León dice: «Ni siquiera la enfermedad que les sobrevino y truncó sus jóvenes vidas les detuvo ni les impidió amar, ofrecerse a Dios, bendecirle y rezarle por ellos mismos y por todos». Seamos jóvenes o mayores, nuestro origen y nuestro destino es el amor.

En la misma homilía, el Papa León nos exhortó diciendo: «Queridos amigos, los santos Pier Giorgio Frassati y Carlo Acutis son una invitación para todos nosotros, especialmente para los jóvenes, a no desperdiciar nuestras vidas, sino a dirigirlas hacia arriba y convertirlas en obras maestras».

Cuando nos damos cuenta del tremendo regalo que son nuestras vidas y de que no nos pertenecen, no las desperdiciamos. No perdemos el tiempo, no acortamos la vida. Nuestras vidas se convierten en obras maestras no porque las terminemos ilesas, sino porque luchamos la buena batalla, terminamos la carrera y mantenemos la fe (2 Tim. 4:7).

Hablas de una «muerte sin cultura» en lugar de una cultura de la muerte ¿Podrías explicar este concepto? ¿Hay esperanza de cambiar esta cultura? ¿Qué podemos hacer los cristianos «comunes»?

–Sí, lo que quiero decir con «muerte sin cultura» es que estamos perdiendo las costumbres y los rituales relacionados con la muerte y el morir. Estamos perdiendo las costumbres culturales relacionadas con morir bien. Para los católicos, es importante reforzar la catequesis sobre las últimas cosas (la muerte, el juicio, el cielo y el infierno), el sacramento de la unción de los enfermos, los ritos funerarios católicos y otros temas de esta índole.

La Iglesia tiene una tradición tan rica que puede ayudarnos a experimentar estas realidades de manera adecuada tanto a nuestra humanidad como a nuestra esperanza de vida eterna.

Los cristianos pueden buscar ocasiones para catequizar sobre temas relacionados con el final de la vida en parroquias, escuelas y residencias de ancianos. Los feligreses pueden iniciar y desarrollar ministerios comprometidos con llevar la comunión a los enfermos en sus casas, en los hospitales o en las residencias de ancianos. Los que participan en coros fúnebres o en ministerios de almuerzos fúnebres pueden invitar a los jóvenes a unirse como voluntarios. Los funerales en sí mismos pueden ser oportunidades catequéticas para que el clero y los laicos expliquen el significado de símbolos como el paño mortuorio, el cirio pascual, el agua bendita, las flores, etc. Hacer un retiro anual puede ser una ocasión para reflexionar sobre las últimas cosas. Reunir a las generaciones en las escuelas y las residencias de ancianos puede fomentar la solidaridad intergeneracional y la reflexión sobre la fidelidad de Dios a lo largo de los siglos. ¡Hay infinitas formas de promover una cultura de la vida que sea verdaderamente cultural! ¡Me encantaría escuchar sus ideas!

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Vaticano

Bartolo Longo, de satanista a santo, con el médico José Gregorio y el papú To Rot

El abogado italiano Bartolo Longo, que pasó de satanista a impulsor del rosario y del santuario de Pompeya. El médico venezolano José Gregorio Hernández. Y el padre de familia papú Pedro To Rot, asesinado durante la ocupación japonesa. Son tres laicos que canoniza el Papa León XIV este domingo. Además de tres religiosas. dos de ellas fundadoras, y un arzobispo armenio mártir. 

OSV / Omnes·18 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

– Katarzyna Szalajko (Varsovia, Polonia, OSV News).

El beato Bartolo Longo había sido un militante opositor a la Iglesia e involucrado en el sanatismo y el ocultismo, pero se convirtió, dedicándose a la caridad y a la construcción del Santuario de la Santísima Virgen del Rosario de Pompeya, y de la misma ciudad. He aquí unas pinceladas.

Nacido en Latiano, Italia, en 1841, Longo parecía destinado al éxito mundano. Estudió Derecho en la Universidad de Nápoles, donde las modas intelectuales de la época —positivismo, racionalismo y espiritualismo— lo alejaron de la fe de su juventud.

Se sumergió en el ocultismo, llegando incluso a ejercer durante un tiempo como autoproclamado sacerdote satánico. 

Del ocultismo al amor a la Virgen

Sin embargo, como declaró a OSV News el padre Salvatore Sorrentino, director del archivo histórico ‘Bartolo Longo’ en Pompeya y autor del libro sobre el futuro santo: “Lo más sorprendente que se desprende de sus escritos es, ante todo, su inmenso amor por la Virgen María. Bartolo Longo puede considerarse, en todos los sentidos, un místico mariano”.

Fue ese amor el que se convirtió en la semilla de su redención. Aunque alejado de los sacramentos, nunca abandonó por completo el rezo diario del rosario, hábito de sus años escolares con los Padres Escolapios.

“A través de esa pequeña puerta”, dijo el padre Sorrentino, “María triunfó sobre su corazón y lo trajo de regreso a Cristo”.

El punto de inflexión llegó el 29 de mayo de 1865, exactamente un año después de haberse inclinado hacia el espiritismo. “Oh, Dios mío, siempre paciente, siempre bondadoso… ese mismo día, 29 de mayo, cuando te rechacé para abrazar a la serpiente, quisiste que el triunfo de tu madre se produjera en mí”, dijo el padre Sorrentino, citando las palabras de Longo a su director espiritual dominico.

“Desde ese momento”, dice el padre Sorrentino, “su vida quedó totalmente orientada al Evangelio y a la caridad”.

“Si buscas la salvación, propaga el rosario”

En 1872, Longo escuchó en su corazón lo que él llamó un susurro divino: “Si buscas la salvación, propaga el rosario. Es la promesa de María: quien propague el rosario se salvará”. 

Obedeciendo esa llamada, juró no abandonar la región hasta haber sembrado allí la devoción a la Virgen del Rosario. De esa promesa surgió el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya y, a su alrededor, renació toda una ciudad.

Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya (Italia), en 2023 (Kasa Fue, Creative commons, Wikimedia commons).

Fundador de un santuario y de una nueva ciudad

“El beato Bartolo Longo no sólo fue el fundador de un santuario”, dijo a OSV News el arzobispo Tommaso Caputo de Pompeya, delegado pontificio para el santuario. “Fue el fundador de una nueva ciudad, una ciudad nacida de la fe”, dijo el arzobispo.

De hecho, Longo sentó las bases de una comunidad viva: oficinas de correos y telégrafos, agua corriente, una estación de tren, un observatorio. No solo construyó monumentos, sino también infraestructura.

Pompeya fue destruida por la erupción del Vesubio 79 años después del nacimiento de Cristo, un desastre que sepultó la ciudad romana bajo gruesas capas de ceniza volcánica y piedra pómez, matando a miles de residentes. Y fueron los esfuerzos de Longo los que realmente la hicieron resurgir de las cenizas.

Casó con la condesa Mariana di Fusco

En 1885, Longo casó con la condesa Mariana di Fusco, una viuda que compartía su profunda devoción mariana y su pasión por los pobres. Juntos dirigieron las obras de caridad del santuario, combinando la oración con el servicio. Su matrimonio, vivido en castidad por decisión mutua, fue una señal de que la santidad puede florecer en la vida laica ordinaria.

“Longo ha vivido toda su existencia arraigado en el Evangelio”, dijo el arzobispo Caputo. “Es la expresión pura de la ‘Iglesia en misión en salida’ de la que habló el papa Francisco. Amó a los pobres, cuidó de los niños abandonados, de los hijos e hijas de los presos, de los huérfanos; difundió el santo rosario, dio testimonio de la fe, se convirtió en instrumento de caridad y sembró esperanza en el mundo”.

Obras de caridad

En 1887, fundó un orfanato para niñas; en 1892, un instituto para hijos de presos; en 1922, otro para hijas de presos. Su comprensión de la caridad era profundamente teológica, no meramente filantrópica. Esa convicción sigue animando al santuario hoy. “Las obras sociales del santuario siguen el camino trazado por el fundador”, dijo el arzobispo Caputo. Al morir en 1926, el beato Bartolo Longo había transformado lo que literalmente eran cenizas en un oasis espiritual y social.

El renacimiento de Pompeya. Lo que dijo Benedicto XVI

Cuando el Papa Benedicto XVI visitó Pompeya en 2008, resumió el milagro: “¿Quién hubiera pensado que aquí, junto a las ruinas de la antigua Pompeya, surgiría un Santuario Mariano de importancia mundial, así como tantas prácticas sociales destinadas a expresar el Evangelio en un servicio concreto a los más necesitados? ¡Donde Dios llega, el desierto florece!”.

La devoción a Nuestra Señora de Pompeya se ha extendido por todo el mundo. “No hay continente que no venere a la Virgen del Rosario de Pompeya2, declaró el arzobispo Caputo a OSV News. “Ahora, la canonización dará aún más reconocimiento a quien fue llamado el ‘Apóstol del Rosario’ y el ‘Abogado de la Virgen’”.

Antigua foto del Dr. José Gregorio Hernández,
de Venezuela. La imagen posee más de 70 años
(Wikimedia Commons).

El ‘médico de los pobres’

El llamado “médico de los pobres”, José Gregorio Hernández, laico, es uno de los dos venezolanos que serán canonizados. Aunque intentó dos veces incorporarse a la vida religiosa en Italia, el camino vital de José Gregorio se desarrolló sobre todo en la capital de Venezuela, donde trabajó casi toda su vida. 

El Papa canonizará también a la primera mujer santa de Venezuela, la beata Carmen Rendiles Martínez (1903-1977), fundadora venezolana de la Congregación de las Siervas de Jesús. 

Peter To Rot, papú, defensor del matrimonio y la familia

El tercer laico que canonizará el Papa León XIV es Pedro To Rot, esposo y padre de Papúa Nueva Guinea, y catequista. Nacido en 1912, fue arrestado en 1945 durante la ocupación japonesa en la Segunda Guerra Mundial y fue asesinado por inyección letal mientras estaba en prisión.

Peter To Rot “será el primer santo nativo papú, ferviente defensor del matrimonio y la familia, catequista comprometido con la misión de los Misioneros del Sagrado Corazón. Su santidad es fruto de la colaboración estrecha de sacerdotes y laicos en la evangelización”, ha señalado la agencia vaticana.

Primeros santos venezolanos, en el Domingo de las Misiones

José Gregorio Hernández y la Madre Carmen (Rendiles) son signos de esperanza para Venezuela. En declaraciones a Vatican News, el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo, SDB, y monseñor Carlos Márquez, obispo auxiliar de la capital, informaron que han agradecido al Papa la canonización de los primeros santos de Venezuela. 

Y también el hecho de que la ceremonia tenga lugar en el Domingo dedicado a las Misiones.. “Creemos que es un gran regalo de Dios que la canonización de los dos primeros santos acontezca en medio de este Año Jubilar», han señalado.

Tres religiosas y un arzobispo armenio mártir

Las tres religiosas que canonizará también  León XIV este domingo son las siguientes.

— Beata Vincenza María Poloni, fundadora de las Hermanas de la Misericordia de Verona, Italia; vivió entre 1802 y 1855.

— Beata Carmen Rendiles Martínez, fundadora venezolana de la Congregación de las Siervas de Jesús. Nacida en Caracas en 1903, murió en 1977. Será la primera mujer santa de Venezuela.

— Beata María Troncatti, salesiana nacida en Italia en 1883 y misionera en Ecuador en 1922. Murió en un accidente aéreo en 1969.

Asimismo, el Papa León XIV declarará santo al beato Ignacio Maloyan, arzobispo armenio mártir de Mardin. Nacido en 1869, fue arrestado, torturado y ejecutado en Turquía en 1915.

El autorOSV / Omnes

Evangelización

San Lucas, médico y evangelista, autor de los Hechos de los Apóstoles

La liturgia celebra el 18 de octubre a san Lucas, autor del tercer evangelio y de los Hechos de los Apóstoles. La relación con la Virgen María es una de las características principales de su Evangelio, que recoge las palabras de la Anunciación, la visita a santa Isabel y el  “Magnificat”.

Francisco Otamendi·18 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto

De san Lucas evangelista habla san Pablo en la Carta a los Colosenses, y lo define como “Lucas , el médico querido” (Col 4, 14). Después de que todos abandonaran a san Pablo en la fase final del cautiverio, el Apóstol de las Gentes escribe a Timoteo: “el único que está conmigo es Lucas” (2 Tm 4,11).

Según el historiador Eusebio, había nacido en Antioquía de Siria, y era de familia pagana, escribe la agencia vaticana sobre san Lucas, que muestra una sensibilidad especial para contar la evangelización de los gentiles. Narra la parábola del Buen Samaritano, cita las palabras de Jesús por la fe de la viuda de Sarepta, de Naamán el Sirio y del samaritano leproso, el único que vuelve para dar las gracias tras su curación.

Acompañó al Apóstol san Pablo en su predicación y se le ha llamado el evangelista de la misericordia. Presta atención especial a los pobres y a pecadores arrepentidos y acogidos al perdón de Dios. Recoge la parábola Lázaro y Epulón, la del hijo pródigo y el Padre que lo recibe misericordioso con los brazos abiertos, y la de la pecadora perdonada que lava los pies de Jesús con sus lágrimas, entre otras.

Junto a la Virgen María

Como se ha comentando, la relación con María es otra característica principal de su Evangelio. Nos da a conocer la Anunciación, la visita a santa Isabel, el “Magníficat”, o la angustia de María y José, cuando no encuentran a Jesús y estaba con los doctores de la ley en el Templo. 

San Lucas es patrono de los médicos, junto a san Cosme y san Damián, y también de los pintores, porque es el evangelista que mejor ha trazado la fisonomía de la Virgen, señala el directorio franciscano.

El autorFrancisco Otamendi

Educación

Álvaro Hernández: “Kobotama Lisusu es una historia de superación en Kinshasa”

La Fundación Amigos de Monkole presenta el 27 de noviembre en los cines del Palacio de la Prensa de Madrid, el documental ‘Kobotama Lisusu’ (Los renacidos), dirigido por Álvaro Hernández Blanco. Grabado en Kinshasa (R.D. del Congo), cuenta una historia real de superación y esperanza de Fils y Ruth, dos hermanos expulsados de su hogar, acusados de brujería.  

Francisco Otamendi·18 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

Solo en la capital de la República Democrática del Congo, Kinshasa, con cerca de 20 millones de personas, hay más de 30.000 niños malviviendo en las calles. Se estima que un 80 % de ellos fueron abandonados por acusaciones de brujería. El documental Kobotama Lisusu (Los renacidos), pone el foco en dos hermanos acusados de brujos, Fils y Ruth, y en su historia de superación y esperanza, para convertirse en algo más que unos huérfanos de la calle.

El film se estrenará en Madrid el 27 de noviembre, dirigido por Álvaro Hernández Blanco, “firme creyente en el poder del cine documental para catalizar ciertos cambios, para concienciar”, asegura. Para situarse, basta un dato: entre 50.000 y 70.000 niños en República Democrática del Congo han sido acusados de hechizos y brujería, según UNICEF y Save the Children.

De la mano de Amigos de Monkole

Alvaro Hernández lo hace “de la mano de Amigos de Monkole, que desde sus inicios ha ayudado a tanta gente en el Congo”, más de 150.000 personas, principalmente niños y mujeres en situación de vulnerabilidad. En efecto, esta fundación ha puesto en marcha un Programa de Becas para escolarizar, en una primera fase, a 50 niños de dos orfanatos en Kinshasa.

“En realidad estás proponiendo a la gente colaborar en la solución, o sea, tiene sentido. Son iniciativas para escolarizar a niños. Por una cantidad módica le puedes pagar un curso escolar a un chaval huérfano”, explica Álvaro Hernández en una conversación con Omnes.

Álvaro Hernández Blanco, director del film documental Kobotama Lisusu (Los renacidos), grabado en Kinshasa (R.D. del Congo) y producido por la Fundación Amigos de Monkole, que se estrena en Madrid el 27 de noviembre.

Crees en el poder del cine documental…

– Sí. Poder contar estas historias, contextualizar, ahondar en la riqueza de la problemática del sitio, transmitir un poco esas diferencias culturales, esa idiosincrasia tan exótica en este caso. Al final te ayuda a entender todo mejor desde dentro, y a querer colaborar un poco en el cambio. Trato de hacer documentales de la mano de gente que conoce muy bien el terreno y las posibles soluciones a muchos de esos problemas.

¿Cómo has conectado con ese país, R.D. del Congo, y te has sensibilizado con el tema del documental?

– Me contacta Gabriel González Andrío, que trabaja en la Fundación Amigos de Monkole, a raíz de otro documental que había hecho yo sobre el tema de las migraciones. Gabriel, productor ejecutivo del documental, da importancia al valor de contar las historias desde dentro para poder transmitir un mensaje acerca de una causa. Cuando dejas que los protagonistas hablen de esos temas los empiezas a entender y a sentir que también son importantes.

Gabriel me propone un viaje con esta fundación Amigos de Monkole, para hacer propias algunas de las historias que ellos están acostumbrados a encontrar en la región que ellos trabajan. Y viajamos a la R.D. del Congo en Semana Santa de este año.

El fenómeno de los niños abandonados en la calle…

En concreto, quisimos poner la lupa en este fenómeno de los niños abandonados en la calle, muchísimas veces tristemente por acusaciones de brujería. Son niños que crecen en la pobreza, sin techo, en orfandad. Y gracias a Amigos de Monkole, una minoría de ellos salen adelante. Y gracias en general a la caridad, porque estos niños están absolutamente desahuciados, y algunos tienen más suerte, pues encuentran otras vías para salir adelante, unos orfanatos, una educación…. Esto es un poco lo que queremos reflejar en este documental.

También hay imágenes muy bonitas del Domingo de Ramos, que muestran cómo se viven estas fiestas de manera tan distinta, dan el broche final al documental, es una de mis escenas favoritas.

Los protagonistas son dos hermanos congoleños…

Estuvimos siguiendo de cerca a dos hermanos, Fils y Ruth, que nos contaron de dónde venían y a dónde se dirigían. El documental se titula ‘Kobotama Lisusu’, que significa algo así como ‘Los renacidos’ en lingala, un idioma principal que se habla en Kinshasa (R.D. del Congo), aparte del francés.

Fils y Ruth fueron maltratados y expulsados de su hogar cuando eran niños, acusados de ser brujos. Solo en Kinshasa, donde viven cerca de 20 millones de personas, hay más de 30.000 niños malviviendo en las calles. Se estima que un 80 % de ellos fueron expulsados y abandonados por acusaciones de brujería.

¿Esas acusaciones vienen de fuera, o de dentro de la familia?

– Vienen de dentro de la familia, eso es lo más duro. Que unas creencias tan nocivas y tan insidiosas puedan llevar a que un padre o una madre se convenzan por cosas tontas, como que tienen granos, u otras, por poca salubridad, para echar más gasolina al fuego… Y que puedan llegar a decir: tú estás maldito… 

A veces son factores absolutamente externos a ellos, como que al padre le va mal en el trabajo. Y se las ingenian para hacer del pobre chaval inocente un chivo expiatorio. Y esto es algo que se ve muchísimo. En el documental no contamos explícitamente algunos de los casos más espeluznantes que escuchamos, de niños a los que matan directamente, en fin…

Parece que en el país hay muchos niños sin familia, sin padres que les atiendan, y orfanatos. ¿Es así?

–  Si. Es un problema multifactorial, que hace, por ejemplo, que Mamá Koko sea el orfanato más grande, o uno de los más grandes de la República Democrática del Congo, que tenga tantos chavales.

Yo no sé decir si hay muchos que son huérfanos de guerra, otros por el motivo que he explicado de la brujería… Son temas sensibles que uno no quiere tampoco indagar demasiado. Al ver las imágenes se aprecia que son chavales con algún tipo de minusvalía. No es descabellado asumir que a la mayoría de esos chavales les han abandonado por este motivo.

Luego están los conflictos armados. 

– A ver, hay problemas de toda índole.

¿Y cuál es vuestro enfoque?

El espíritu con el que hemos afrontado el trabajo es contar historias de esperanza y de superación. Urge reivindicar esas historias. O sea, cuando ves a alguien como Ruth y Fils salir adelante pese a todo. Y quedar con buena gente que les echan una mano, que les hacen creer en ellos mismos. Que les dan las herramientas y los caminos, y los recursos para convertirse en algo más que unos huérfanos de la calle. 

Creo que aunque sea una historia aislada, conviene celebrarla, y conviene amplificarla. Para que deje de ser una historia aislada. Al final, ésa es la parte de inspiración que pretendemos con esto.

Y luego está una parte más a nivel práctico. Efectivamente estamos proponiendo la vía para poder colaborar en esta causa, es por un buen fin. Por algo así como cien euros, o doscientos, le pagas un curso entero a un chaval, y no es mucho realmente.

Una última cuestión, ¿habéis podido rodar con libertad?

Es delicado el tema de hacer documentales, y más en un sitio como el Congo, donde puede haber una mirada de sospecha hacia el hombre blanco, y no sin motivo. No es fácil sacar recursos y grabar a gente que no fueran los protagonistas. Grabar en la calle de Kinshasa es casi impensable. Pero aunque no hemos tenido toda la libertad, creo que con todo sí hemos logrado imágenes bastante impactantes.

Concluimos la conversación hablando de Amigos de Monkole, que cuenta con una docena de proyectos en este país africano, muchos de ellos a través del hospital materno infantil Monkole, en Kinshasa. 

La educación, fundamental

“Estamos convencidos de que la educación es fundamental para el desarrollo de un país y garantía de igualdad de oportunidades para todos los niños”, ha manifestado Enrique Barrio, presidente de Amigos de Monkole, que tiene su sede en Madrid. Se puede colaborar con estos proyectos a través del Bizum 03997. El documental se estrenará en los cines del Palacio de la Prensa de Madrid (c/ Gran Vía) el jueves 27 de noviembre a las 20:45 horas.

El autorFrancisco Otamendi

Mundo

La Iglesia suma 31.000 misioneros laicos mientras el clero afronta 236 fieles más por párroco

Con motivo de la 99ª Jornada Mundial de las Misiones, que se celebra el domingo 19 de octubre, la Agencia Fides del Vaticano ha presentado las estadísticas de la Iglesia misionera en el mundo, correspondientes al año 2023.

Javier García Herrería·17 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

Al 30 de junio de 2023, la población mundial ascendía a 7.914.582.000 personas, lo que representa un aumento de 75.639.000 respecto al año anterior.

Los datos positivos

El número de católicos alcanzó los 1.405.454.000 fieles, con un incremento de 15.881.000 en comparación con el año anterior. El porcentaje de católicos dentro de la población mundial subió levemente (+0,1%) y se sitúa en el 17,8%.

Los diáconos permanentes también aumentaron en 1.234, llegando a un total de 51.433.

El número de misioneros laicos creció en 31.320, alcanzando los 444.606 en todo el mundo.

Por su parte, los catequistas aumentaron en 17.384, sumando un total de 2.866.966.

En el ámbito educativo, las escuelas infantiles gestionadas por la Iglesia aumentaron en 228 unidades, mientras que el número de estudiantes creció en 16.571.

Según las últimas cifras, existen 122.777 estaciones misioneras, frente a las 126.549 del año anterior.

Los datos negativos

Cada sacerdote debe atender ahora a 236 fieles más que el año pasado, con una media de 15.918 católicos por presbítero.

El número total de sacerdotes en el mundo continúa disminuyendo desde hace seis años, situándose en 406.996, es decir, 734 menos que el año anterior.

También descendió el número de religiosos no sacerdotes, con 666 menos, para un total de 48.748.

Asimismo, el número de seminaristas mayores —tanto diocesanos como religiosos— disminuyó hasta 106.495, frente a los 108.481 del año anterior.

Otros datos de interés

El número de obispos en todo el mundo aumentó en 5.430. Crecieron los obispos diocesanos (+84) y disminuyeron los obispos religiosos (-7). En total, hay 4.258 obispos diocesanos y 1.172 religiosos.

Actualmente, 71 millones de personas estudian en centros de educación católicos, que abarcan desde escuelas infantiles hasta universidades.

La Iglesia administra en el mundo 103.951 instituciones sanitarias y asistenciales, entre las que se incluyen 5.377 hospitales, 13.895 dispensarios, 504 leproserías, 15.566 casas para ancianos, enfermos crónicos y discapacitados, 8.593 orfanatos, 10.858 escuelas infantiles, 10.827 consultorios matrimoniales, 3.147 centros de educación o reeducación social y 35.184 instituciones de otros tipos.

Evangelización

San Ignacio de Antioquía, obispo y mártir en Roma

La Iglesia celebra el 17 de octubre a san Ignacio de Antioquía (Siria), discípulo de san Juan y segundo sucesor de san Pedro en esta sede. Fue el primero en llamar “católica” a la Iglesia, en utilizar la palabra “Eucaristía” refiriéndose al Santísimo Sacramento, y en escribir sobre el parto virginal de María.

Francisco Otamendi·17 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Los datos conocidos de la vida de san Ignacio de Antioquía, mártir, comienzan cuando los apóstoles San Pedro y San Pablo  le designaron obispo de la ciudad, relevante en el Imperio Romano. Transmitió con fidelidad la doctrina de los primeros apóstoles.

El Martirologio Romano escribe: “Memoria de san Ignacio, obispo y mártir, discípulo del apóstol san Juan y segundo sucesor de san Pedro en la sede de Antioquía. En tiempo del emperador Trajano le condenaron al suplicio de las fieras, y consumó su glorioso martirio en Roma.

Siete epístolas

Durante el viaje, mientras experimentaba la ferocidad de sus centinelas, semejante a la de los leopardos, escribió siete cartas dirigidas a diversas Iglesias. En ellas exhortó a los hermanos a servir a Dios unidos con el propio obispo, y a que no le impidiesen poder ser inmolado como víctima por Cristo. († c.107)”.

Al enterarse de que viajaba preso a Roma, para ser martirizado, le salían al encuentro, como san Policarpo en Esmirna o Eusebio de Cesarea. Éste puso de manifiesto el afán apostólico del santo, que daba a conocer a Cristo en todo momento. 

Dar la vida por Cristo

En las siete epístolas que escribió a distintas iglesias, exhortó a los cristianos a dar la vida por Cristo, y ser fieles a las enseñanzas recibidas. A mantenerse firmes y a vivir la caridad y unidad entre todos. Recibió el martirio el año 107, en tiempo del emperador Trajano. 

Las Actas de los mártires reflejan el sacrificio del obispo, cuyo sobrenombre de “Theophoros” (portador de Dios) resume su vida. En sus obras muestra que la doctrina de la Iglesia procede de Cristo por medio de los apóstoles. Sus restos se llevaron a Antioquía.

El autorFrancisco Otamendi

FirmasJosé María de Andrés Garrido

La clave no está en prohibir el móvil, sino en educar con el ejemplo

Más que culpar a la tecnología, el director del colegio Mulhacén invita a los padres a mirarse en el espejo: los móviles, los hábitos y las virtudes de los hijos reflejan el ejemplo y la educación que reciben en casa.

17 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

El curso pasado empezamos en la asignatura de Historia de la Filosofía a preparar una disertación filosófica que se tiene que realizar en el examen de la PAU. Hace unos días empezamos con nuestra primera disertación del curso. El título era sobre si las Redes Sociales y la tecnología afectaban a los jóvenes. Uno de los chicos hizo su disertación y empezaba con un axioma. En filosofía un axioma es una es una proposición tan clara y evidente que se admite sin demostración. Este alumno escribió su primer axioma: Todo móvil en el bolsillo de un chico ha sido puesto por alguien. Se pueden hacer todas las cruzadas que queremos contra los móviles pero el hecho de que en todas las discusiones nunca se habla de quienes compraron el dispositivo. Es como si estos artilugios hubieran llegado, invadido nuestra vida sin que nosotros lo supiéramos. Pero sería hacernos trampas al solitario si no admitimos que los responsables somos los padres. 

Y es que en este debate no estamos siendo sinceros, siempre es mejor echar la culpa a otro de lo mal que está el mundo y así dormir con cierta tranquilidad de que me he visto obligado a comprar el móvil porque lo tiene toda la clase, porque tengo a mi hija localizada y cuando tienen cierta edad y se van de fiesta para saber por dónde andan mis hijos. Pero eso no quita que nosotros los padres somos los que hemos tomado las decisiones y esperamos que no tengan consecuencias sobre la vida de nuestros hijos y la nuestra también. 

Quizás esta generación pasa mucho tiempo solos porque tenemos trabajos con horarios muy largos, nuestros hijos salen en secundaria muy temprano del colegio y pasan mucho tiempo con el móvil en la mano, porque los deberes (otro gran debate) han sido eliminados porque los hacen con Chat GPT (brillante excusa) y así sucesivamente. 

Ahora pensamos en soluciones y descubrimos que leer puede ser la gran salvación de los hijos, pero no nos damos cuenta que para que lean en casa los padres tienen que leer, el nivel socioeconómico influye también y el número de libros que tenemos en casa también es importante. Pero que si papa y mamá no leen será complicado que la salvación venga por este lado. Aún así pienso que la lectura es muy importante. 

El ejemplo de los padres, la verdadera educación

Y lo siento de verdad el motor de la familia son los padres y ellos son los que hacen con su ejemplo y amor los que educan a los hijos. El ejemplo que damos es la mejor manera de educar. O somos la mejor versión que podemos ser de nosotros mismos o seremos ejemplo de nada. El crecimiento personal, el matrimonio como camino de mejora y por ende de la familia es la forma en que educaremos a nuestros hijos de la mejor manera. Con esto lo que quiero decir es que si tienes el móvil en la mano continuamente pues tu hijo va a decir que no me rayes porque primero dame tu ejemplo de lo que se debe hacer. 

Por eso cuando uno ve a esos niños con edades tan tempranas usando el móvil para que podamos comer a gusto en el restaurante pues ya se ve que el niño tiene problemas de autocontrol y la virtud de la templanza le cuesta. Claro, si nunca hemos pensado en que esa virtud es fundamental de 0 a 6 años pues luego no te extrañe si tu hija sigue teniendo rabietas con 12 años. Sin olvidar la cantidad enorme de niños con problemas de obesidad porque no les hemos enseñado a comer bien. 

Si tienes un hijo que le cuesta hacer tareas, mantener el esfuerzo en el tiempo, tener su cuarto ordenado pues ya sabes que la fortaleza le falta un poco. Posiblemente al final lo de hacer todo yo, como bien dicen las madres, pues es verdad pero con eso no ayudamos a los hijos a ganar en autonomía y fortaleza. Y si, es una batalla que tenemos todos los días, que se termina ganando por cierto. Porque tus hijos que son muy listos, están esperando a que bajes la intensidad que dura una semana más o menos, qué es lo que ha ocurrido hasta ahora, con lo cual debemos ser los padres los primeros en ser fuertes. Otra vez el ejemplo. 

Pienso y con esto acabo, que el problema del móvil se soluciona mejor con padres bien educados, que sean ellos el ejemplo que hace que los hijos no lo tengan tan complicado. Padres con capacidad de reflexionar un poco, ver que está pasando y hacer planes de acción para hacer a sus hijos mejores personas. Y eso se hace desde el amor incondicional que se tiene a los hijos, porque son tus hijos, tú los quisiste.

El autorJosé María de Andrés Garrido

Director del Colegio Mulhacén.

Familia

Pep Borrell: «El 100 % de la educación es que los hijos vean que su padre y su madre se quieren»

Entrevista a Pep Borrell, escritor y divulgador sobre relaciones de noviazgo y matrimonio y ponente de la I Jornada Foro de la Familia

Maria José Atienza·17 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 7 minutos

El sábado 18 de octubre, cientos de familias participarán en la I Jornada Foro de la Familia, un encuentro que busca reflexionar sobre el papel de la familia en la sociedad actual como espacio privilegiado de crecimiento humano, afectivo y educativo.

Uno de los “platos fuertes” de esta jornada será Pep Borrell. Este odontólogo, casado con Mercè y padre de 5 hijos, ha puesto a “Bailar en la cocina” a miles de matrimonios en todo el mundo y ha hecho de «cupido» de otras tantas a través de las redes sociales.

¿Su receta? Cosas pequeñas cada día para hacer feliz el camino del matrimonio y vivir el noviazgo para conocerse. Con él hemos hablado de cómo aprender a ser novios, de ser matrimonios ejemplares (y no sermoneadores) y de la felicidad en la relación conyugal.

¿Cómo ser maestros de nuestros hijos sin ser “padres profesores” en casa, dando lecciones todo el día? 

– Los padres damos ejemplo siempre. Damos ejemplo incluso cuando no queremos dar ejemplo. O sea, no solo damos ejemplo el día que nos proponemos ser “ejemplares”; ese sábado que te levantas, preparas el desayuno para todos, vamos a una excursión y, «¡guau!, ¡qué bien ha ido el día!» Sino, también cada día por la noche, cuando llegas hecho polvo, te sientas en el sofá y das un ejemplo horrible.

En demasiadas ocasiones, los matrimonios damos mucha más importancia a cómo queremos educar a los hijos y no nos tenemos presentes el uno al otro. Yo siempre digo que un abrazo a tu mujer delante de tus hijos, vale como cien abrazos a cada hijo.

Lo que ven los hijos no da lugar a dudas: que el papá y la mamá se quieran y los hijos lo vean, lo sienten, lo noten, eso es el 100 % de la educación. 

A veces nos obsesionamos con “hacer cosas”. Y lo que hay que hacer es vivir tranquilo, con mucha paz

Dicen que los jóvenes se casan cada vez menos. ¿Cree que ha recibido unas imágenes del matrimonio especialmente negativas? 

–Creo que muchas veces hablamos muy mal del matrimonio: ponemos ejemplos malos, hacemos chistes… ¡Cuántas veces ante una persona joven que se quiere casar no hemos dicho cosas como “¡No te cases!¡Aún eres muy joven!” o le hemos “dado el pésame”. Otra cosa es cuando decimos a nuestros hijos, de últimos cursos de colegio o primeros de carrera, cosas como: “ahora no te enamores, que tienes que estudiar”. Ellos tienen 16 o 18 años, las hormonas están a tope y ¡claro que se van a enamorar! 

Claro pero, ¡también tienen que estudiar! ¿Cómo conjugamos ambas cosas?

–Sin obsesionarnos y hablando con ellos. A veces nos centramos sólo en hablarles de sexualidad. No sólo en casa, ¿eh? también en colegios muy buenos. Llega un año que decirnos: “Vamos a hablar del tema”…, pero nos quedamos en las tuberías, en el funcionamiento y una cosa es la sexualidad y otra, muy distinta, es hablar de afectividad. Y nos cuesta más hablar de afectividad y es fundamental. Hay que hablar de afectividad a los niños.

Las series, las películas…, hasta las buenas, tratan esto muy mal y, ¿qué ocurre?, que encontramos cómo para amuchos chicos y chicas primero está el sexo y después ya, si acaso, nos conocemos. Para que sepan poner las cosas en su sitio hay que hablar. hay que decirles a los chicos y chicas de 15 o 16 años “Si. Te vas a enamorar, y no te preocupes. Es un «soufflé”, que pasa y podemos dar pasos en falso ….”. Son temas que tienen que ser de conversación recurrente en las familias.

Natalia Barcáiztegui dice que hay que vivir el presente para que, en el futuro, no tengamos que arrepentirnos del pasado.  

En este sentido, ¿no cree que el gap generacional es muy grande? ¿No hemos pasado de la razón al corazón sin equilibrar?

–Sí. Antes vivíamos en una sociedad que era muy racionalista. Se preguntaba el por qué de algo y la respuesta era “porque lo digo yo, o porque lo dice la Iglesia…”. De esto, hemos pasado a una sociedad totalmente emotivista y sensacionalista en la que las cosas se hacen porque apetece, porque lo siento o dejo de sentir. La sociedad de hoy te dice que “sientas” y que cuando “dejes de sentir… a por otra cosa”, u otra relación sentimental.

Los sentimientos son importantes pero la razón también es importante. Yo insisto mucho en esto en mis charlas de afectividad. Me vienen muchos jóvenes que me dicen “me he enamorado de uno/a que no me conviene nada… Yo les digo “like” ¿Por qué? Porque ese chico o chica está pasando por la cabeza un sentimiento muy fuerte y eso es muy importante, es un discernimiento. 

No te puedes enamorar de una persona que no te atraiga, ni al revés. Hay gente que te dice “hay uno que me convendría mucho, pero no me gusta”… ¡Estos son los temas que tenemos que hablar en la familia! 

¿Cómo se empieza a hablar de esto con los hijos adolescentes? 

–Hay que “ponerse en situación”, preguntarles qué piensan, por ejemplo, de enamorarse por ejemplo, de alguien muy guapo pero muy superficial, como lo vivirían… Ver cómo respiran, hablar del tema, que sea una cosa de conversar, sin obsesiones, sin sermones. 

Los padres no tenemos que dar sermones nunca, lo que tenemos que hacer es ser el ejemplo, ser muy coherentes.  

Pep Borrell con su esposa, Mercè, y sus hijos

A ser novios, ¿cómo se aprende?  

–Nuestra sociedad confunde el noviazgo con el matrimonio. Y se viven noviazgos que son como matrimonios en miniatura. Hay mucha gente que basa el noviazgo exclusivamente en un “me siento bien, me lo paso bien”, y como me siento bien y me lo paso bien, me lo voy a pasar bien siempre. Y ahí está el gran error, en que se queman las etapas. 

En la multiplicación matemática se dice que el orden de los factores no altera el producto. Pues en la afectividad es todo lo contrario: el orden de los factores altera mucho el producto. 

La mayoría de inputs que llegan a los más jóvenes altera el orden de los productos: primero el sexo y luego, si acaso, el conocimiento personal. Lo veo incluso en gente muy bien formada. 

Muchos jóvenes me hablan de sus relaciones y yo les pregunto: “¿Salís?¿Sois novios?” y responden: “Bueno, nos hemos besado. Nos hemos visto tres veces y nos hemos besado”,… eso no es ser novios. No se han dicho ni lo que sienten el uno por el otro. 

Es muy importante explicar qué es un noviazgo: un noviazgo sirve para conocerse. Un noviazgo es para dejarlo. Yo siempre digo, en el noviazgo, o te casas o lo dejas. En el noviazgo, es fundamental conocerse muy bien y no quemar etapas. Son muy importantes las etapas del noviazgo: La atracción, el enamoramiento, el discernimiento. 

Nadie puede decir, un sábado por la noche, “hoy me voy a enamorar”, porque esto no lo controlas en el fondo, lo que sí puedes decir un sábado por la noche es “hoy me voy a meter en la cama con el primero que encuentre”. Son cosas distintas. Te enamoras cuando te enamoras. 

Jose Pedro Manglano en “Construir el amor” dice que el enamoramiento,  debe dejar ver al principio lo que debe ser el final. Es un flash que te hace decir “¡qué pasada!”, y ahora, ¡trabajatelo! Con esta persona, ¿te ves capaz de compartir tu vida? Habla los temas que hay que hablar, no quemes etapas, ten el matrimonio como objetivo. 

El matrimonio es el principio, no es el final. Vemos muchas parejas que son novios mil años, conviven otros 2.000 años más, se casan, y se separan a los pocos meses. ¿Cómo puede ser? Porque no se conocían. Porque, por ejemplo, había temas difíciles o importantes que, de novios que cada vez que lo hablaban, discutían y la solución fue no hablarlo. 

Y, ¿una vez casados? 

–En el matrimonio lo importante son las pequeñas cositas de cada día. Cuando te comprometes, dices “para todos los días de nuestra vida”. Esto es muy bonito. Yo no me comprometo a ser fiel todos los días de mi vida. O sea, hoy. No hace falta decir, “dentro de 20 años”. Hoy. Y tengo que ver qué he hecho hoy por la otra persona: ¿Le he querido? ¿Lo ha notado?

Para mí, el matrimonio son cosas muy pequeñas pero muy constantes. De vez en cuando tiene que haber un extraordinario, como en todo en la vida: una buena cena, un buen viaje, una escapada…. Pero esto no vale como solución.

Veo matrimonios que no van bien y dicen “necesitamos un viaje”. No. Si no vas bien, no necesitas un viaje. Si no vas bien, necesitas pararte, pensar… Porque si no vas bien y te vas de viaje, te vas a enfadar y va a ir fatal el viaje y te vas a gastar una pasta. ¿Qué puedes hacer? Preparar un desayuno especial, recoger una cosa que no has puesto tú….

Pep y Mercé

¿Qué pasa con quienes han entrado en una rutina “de aguante”?

Hay muchos matrimonios así. Y muchos que son matrimonios católicos y buenísimos, pero que no disfrutan, y es una pena. Siempre pienso que, cuando se mueran, san Pedro les dirá “Entra, pero eres tonto. Porque te lo hubieras podido pasar súper bien en la tierra y has estado haciendo el imbécil”.  Vuelvo a lo mismo: a las pequeñas cosas de cada día y al pararse, pensar, proponérselo y pedir ayuda si hace falta. 

José Fernández Castiella en “El matrimonio, la gran invención divina”, dice que el matrimonio no es una cuestión de tips, ni de consejos, es el firme convencimiento de amar a una persona con un amor que nos trasciende. Esto lo tienen claro muchas de esas personas que van aguantando, pero no disfrutan.

Dios pensó en nosotros como un hombre y una mujer y hay que pararse y pensar, que “en cristiano” quiere decir, rezar. Sacar el consentimiento y leérselo, aunque lleves 40 años casado; mirarnos más, ponernos más guapos para el otro, tener detalles de servicio. 

Vemos una nueva generación que, cada vez más, quiere estar preparada para el matrimonio y busca referentes ¿El futuro es mejor?

–Totalmente. San Juan Pablo II veía brotes de primavera, ¡yo veo bosques! Durante la semana soy dentista y el fin de semana lo dedico a esto y me escriben un montón de jóvenes.

No es verdad que los jóvenes no quieran comprometerse. Los hay que no, porque hay gente para todo. Pero hay muchos que sí quieren comprometerse y muchos que quieren hacer las cosas bien. Y éstos, que quieren hacer las cosas bien, están mucho más convencidos que los de mi edad, los que tenemos 60 años. Porque en aquella época todo mundo pensaba igual, o lo parecía, como por inercia.

Lo que veo es que a los jóvenes el mundo se les ha hecho pequeño. Piensan que van a encontrar a un príncipe azul que no existe. Tienen sus miedos y además vivimos una vida muy cómoda, en la que todo se hace realidad en un click… y el tema del amor es un tema complejo.

Vaticano

El Vaticano presenta el II informe sobre procedimientos de tutela en la Iglesia

El estudio, realizado por la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, se presenta como una herramienta de ayuda en la creación de entornos seguros y aboga por una comprensión más amplia de la reparación más allá del tema económico.

Maria José Atienza·16 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

La Comisión Pontificia para la Protección de Menores ha presentado en Roma su segundo Reporte Anual sobre las políticas y procedimientos de tutela en la Iglesia. Se trata de un amplio estudio destinado a la prevención, ayuda y conocimiento de los hechos que, en esta edición, ha contado con un número muy superior de víctimas de abusos en entorno eclesiales de todas las regiones del mundo.

El reporte, cuya primera edición se publicó el pasado año, se ha centrado, en esta ocasión en cómo se encuentra la Iglesia con respecto a las prácticas de reparación existentes en las Iglesias locales y su fundamento pastoral y teológico “entendido este como la responsabilidad de la Iglesia de acompañar a las víctimas/supervivientes en su camino de sanación y reparación”. 

40 víctimas participantes en el estudio

En su presentación, el presidente de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, Mons. Thibault Verny, arzobispo de Chambéry, ha querido destacar que “el informe anual pretende ser una herramienta que acompañe la misión de protección de la Iglesia” y que “tiene en cuenta la subsidiariedad”.

Este segundo reporte ha contado con una ampliación y mejora del sistema de escucha de víctimas que ha pasado de una región a las cuatro (África, América, Asia-Oceanía y Europa) y que además reitera su “compromiso de seguir acogiendo las contribuciones de las víctimas/supervivientes” para futuros informes. En este segundo reporte han contribuido 40 víctimas de estas variadas regiones y además incluye el informe de una asociación laical: La Obra de María – Focolares. 

Una experiencia que Mons. Verny ha destacado poniendo de relieve cómo “caminar junto a las víctimas y los supervivientes, hemos adquirido la profunda convicción de que el camino que conduce a una cultura de protección no se recorre simplemente por las víctimas y los supervivientes, sino con ellos”. 

Por su parte, la Dra. Maud de Boer-Buquicchio, jurista, encargada del Informe Anual, ha enfatizado la necesidad de dar “una respuesta honesta a las innumerables víctimas y supervivientes, conocidos y desconocidos, que han tenido el valor de dar la voz de alarma sobre los abusos, a pesar de los obstáculos inimaginables”.

La necesidad de escuchar y que las víctimas se sientan escuchadas por la Iglesia ha sido una llamada constante en esta presentación así como en el propio informe. Hay que vencer algunas resistencias, internas o culturales, como ha destacado Luis Manuel Alí Herrera, secretario de la Comisión, que también ha mostrado su conocimiento de que puede existir «cierta fatiga» ante este tema, y que hemos de vencer.

“La Iglesia debe ampliar su comprensión de las reparaciones” 

“Nuestro estudio reveló claramente que la Iglesia debe ampliar su comprensión de las reparaciones más allá de la mera compensación económica”, ha señalado Boer-Buquicchio. Esta ampliación comprende la necesidad de asumir lo que califica como “medios críticos de reparación” y que van más allá de la reparación económica. “Un enfoque verdaderamente integral de las reparaciones incluye: (1) acogida, escucha y atención; (2) comunicaciones y disculpas públicas y privadas; (3) apoyo espiritual y psicoterapéutico; (4) apoyo económico; (5) reformas institucionales y disciplinarias; y (6) iniciativas de salvaguardia en toda la comunidad eclesial”, enumeró la doctora. 

II Reporte Anual sobre políticas y procedimientos de tutela en la Iglesia

La encargada de elaborar este informe ha querido destacar la importancia de la organización de la Iglesia para recoger los datos sobre este tema y poder seguir luchando contra los abusos. En este sentido, ha resaltado la importancia de la colaboración con los nuncios apostólicos que “se encuentran en una posición única para ofrecer una perspectiva profundamente perspicaz sobre los retos de protección a los que se enfrenta un país determinado”.

El II Reporte anual 

Cada sección del Reporte Anual ofrece el análisis de varias entidades eclesiásticas, presentando los siguientes aspectos: un perfil de la zona o comunidad, una visión general en cuanto a la salvaguardia, observaciones críticas de la Comisión sobre los desafíos en materia de salvaguardia a los que se enfrenta cada región o comunidad así como una serie de recomendaciones de la Comisión. 

Las naciones que han participado en este II Reporte son: Italia (incluida una distribución por regiones), Gabón,  Japón, Guinea Ecuatorial, Etiopía, Guinea (Conakri), Bosnia-Herzegovina, Portugal, Eslovaquia, Malta, Corea, Mozambique, Lesoto, Namibia, Conferencia Episcopal Regional del Norte de África (Argelia, Marruecos, Sahara Occidental, Libia, Túnez), Mali, Kenia y Grecia. 

Los institutos religiosos incluidos en este Reporte son: Hermanos de la Instrucción Cristiana de San Gabriel – Montfortianos y las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África así como el informe de la Obra de María (Focolares).  

Educación

Ignasi Grau: “En Países Bajos elegir escuela es independiente de la renta familiar”

Hay países europeos que lideran el ranking de pluralismo educativo, como Países Bajos, porque la elección de escuela es independiente de la renta de las familias. El director general de OIDEL, Ignasi Grau, considera que reconocer los derechos de los padres sin pluralidad de opciones es como reconocer la democracia en un Estado con un solo partido.  

Francisco Otamendi·16 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

El informe “Pluralismo educativo en Europa”, elaborado por Martens Centre, el think tank del PPE, con activa participación de la consultora OIDEL, acaba de ver la luz. Está firmado por Ignasi Grau (OIDEL), Peter Hefele (Centro Wilfried Martens) y Alexandre Moreira (Asociación de Derecho Educativo, ELA). Y explica, por ejemplo, que los derechos de los padres no bastan si no hay opciones disponibles. 

Ignasi Grau (Girona), director general de OIDEL, es abogado, graduado en Administración de Empresas y máster en Teoría Política por la Universidad de Ginebra, ciudad en la que trabaja, aunque viaja con frecuencia a Bruselas y París. 

Con él conversamos sobre pluralismo educativo, libertad de enseñanza y los derechos de los padres. La educación sigue siendo la madre de todas las batallas.

El informe analiza cómo el pluralismo educativo fortalece la libertad de elección, la diversidad escolar y los derechos de los padres. ¿Es correcto? 

– Es correcto. En un mundo plural y diverso, el pluralismo educativo es la mejor manera de garantizar que todos los padres puedan ser responsables de la educación de sus hijos. Sin una diversidad de opciones y sin herramientas que permitan a las familias con menos recursos elegir centros no gubernamentales, solo las familias adineradas o aquellas que se sientan cómodas con la escuela estatal podrán acceder a la educación que desean para sus hijos.

Pluralismo

¿Cuál ha sido la aportación de Oidel? ¿Cómo define el pluralismo educativo?

– OIDEL elabora de forma regular un informe titulado ‘Índice de Libertad de Enseñanza’, en la que analizamos el estado de situación del pluralismo en el mundo. Para este informe OIDEL preparó los datos relativos a los países de la Unión actualizando los resultados. 

El pluralismo educativo es un sistema de educación presente en muchas democracias, en el cual el Estado financia y regula la educación, pero no necesariamente la imparte directamente. Esta definición del profesor de Boston University, Charles Glenn, sostiene que el Estado es solo una de las instituciones educativas, y que debe existir una diversidad de opciones dentro del sistema educativo para atender las necesidades y preferencias de individuos y comunidades diversas.

En dos palabras, ¿puede sintetizar los derechos de los padres en la educación?

– Los padres como primeros responsables de la educación de sus hijos tienen unas responsabilidades y unos derechos. Entre los derechos, tal y como señalan los principales instrumentos de derechos humanos, está el derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

¿Sería verdad decir que los derechos de los padres no bastan si en la práctica no hay opciones disponibles y accesibles?

– Como decía el primer director de la UNESCO, reconocer los derechos de los padres sin reconocer una pluralidad de actores es como reconocer la democracia en un Estado con un solo partido. 

Fuente: OIDEL, 2024.

Según el informe, hay países con alto grado de pluralismo educativo (Irlanda, Países Bajos, Bélgica, Reino Unido) que lideran el índice “Freedom of Education Index” de OIDEL/FUNCIVA. ¿Puede explicarlo un poco?

– Es correcto. En países como los Países Bajos la elección de escuela es independiente de la renta de las familias. Dentro de un marco de mínimos si hay suficiente demanda social, es fácil abrir una escuela y que esta esté financiada por el Estado. Esto en los Países Bajos tiene protección constitucional. 

Limitaciones

Parece que en España e Italia, por ejemplo, se observa una reducción de la asistencia a escuelas no gubernamentales como consecuencia del coste para familias o falta de apoyos suficientes. Y esto limita la elección real para familias con menos recursos. ¿Es así?

– Efectivamente, si la elección de las escuelas depende de las rentas de las familias, menos familias podrán ejercer estas libertades reconocidas. En Italia esto se observó especialmente con el COVID, y en España en aquellas comunidades dónde se están dificultando los conciertos. En cualquier caso, no podemos atribuir esta reducción de la asistencia a escuelas no gubernamentales a un descenso de la demanda, sino a la imposibilidad de pagarla. 

¿Qué propuestas / recomendaciones formula el informe, que deberían ponerse en práctica para fortalecer el pluralismo educativo?

– El informe formula seis recomendaciones concretas: reconocer y proteger plenamente los derechos de los padres; promover modos alternativos de educación mediante subvenciones o financiación directa. Respetar la autonomía de las escuelas privadas, especialmente aquellas con afiliación confesional. Garantizar el acceso a los conocimientos esenciales para todos. Y proteger los derechos de las minorías a través del pluralismo educativo y el establecimiento de estándares mínimos.

Lugar del ranking que ocupa España. ¿Qué haría falta para que fuera más alto? ¿Tiene algo que ver con la escuela concertada, con la autonomía, o con la falta de consensos políticos?

– España ocupa un sitio relativamente alto, el sexto. No obstante, la implementación de la LOMLOE en los próximos años puede provocar un retroceso. Una medida que podría garantizar una buena plaza para España es volver al criterio de la demanda social en el establecimiento de plazas educativas financiadas por el Estado.

El autorFrancisco Otamendi

El celibato sacerdotal es mucho más que una norma disciplinar

El sacerdocio ministerial encarna a Cristo y transmite su presencia a la Iglesia a través del servicio, el celibato y los sacramentos.

16 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Hace algún tiempo me sorprendí al leer unas declaraciones del cardenal Walter Kasper en las que expresaba su convicción de que el libro «Desde lo más hondo de nuestros corazones», escrito por el cardenal Robert Sarah con Joseph Ratzinger Benedicto XVI, ya como Papa emérito, había frustrado un intento, por parte de una mayoría de los que habían participado en el Sínodo sobre la Amazonia, celebrado entre los días 6 y 27 de octubre de 2019, para que, al menos en algunos territorios de la Iglesia como en la propia Amazonia, pudieran ser ordenados sacerdotes hombres casados, que ya son diáconos permanentes o  los llamados «viri probati». 

Las declaraciones tan sorprendentes del cardenal Walter Kasper me llevaron a leer el susodicho libro que, a mi parecer, a parte de su orientación exhortativa y apasionada, contiene doctrina y teología de la buena sobre el sacerdocio ministerial; doctrina y teología que fundamentan la antiquísima norma eclesial, confirmada por el Concilio Vaticano II y documentos magisteriales postconciliares, de exigir a los sacerdotes «observar una continencia prefecta y perpetua por el Reino de los cielos» (c. 277,1 del Código de derecho canónico).  

El cardenal Robert Sarah insiste en no dejarse llevar, en este terreno, por el «funcionalismo» o por el «eficientísimo». En efecto, el sacerdocio ministerial desempeña una «función», un «servicio» cuya importancia en la Iglesia, tal como ha sido querida por su Fundador, es de primer orden, pues es la «función» o «servicio» de Cristo Cabeza, Sumo sacerdote, Pastor y Esposo de su Iglesia.

Insistimos hoy, con razón, que el sacerdocio ministerial no puede ser concebido ni ejercido como un poder temporal, un honor o un modo de «establishment» que, en el pasado, pudo tener un cierto reconocimiento social. 

Un servicio instituido por Cristo

El sacerdocio ministerial es un servicio eclesial y quien lo ejerce debe ejercerlo como un verdadero y sincero servidor de todos. Sin embargo, es un «servicio» o «función» (ministerio) que la Iglesia no crea Ella misma como Institución en el mundo para estar mejor organizada y ser más eficaz en su misión de anunciar el Evangelio. ¡No! El sacerdocio ministerial es el ministerio que Cristo mismo instituye. Es el ministerio del mismo Cristo como Cabeza, Sumo sacerdote, Pastor y Esposo a su Iglesia. El sacerdote ministerial «impersona» a Cristo precisamente en esas funciones y Cristo fue célibe y no tuvo más esposa que a su comunidad, que necesita de la actuación de su Cabeza y no pude autoconstruirse o autorrealizarse a si misma. Es Cristo mismo quien confirió a los Apóstoles este ministerio y es trasmitido en la Iglesia por un especifico sacramento.  

El sacerdote ministerial actúa de forma inmediata en los actos de su ministerio «in persona Christi Capitis», en la persona de Cristo Cabeza, lo cual implica que el sacerdote ministerial es un instrumento vivo y libre, a través del cual Cristo mismo obra en su Iglesia. Esto es evidente en el ejercicio de los «tria munera», de las tres funciones, propias de este ministerio y que son, entre si,  inseparables; en el ejercicio de Cristo como Maestro de la verdad, en la identificación con el Buen Pastor que da la vida por las ovejas y en la administración de los sacramentos, sobre todo, en la Eucaristía y en la Penitencia, donde sólo el sacerdote ministerial puede pronunciar las palabras en primera persona, que es la de Cristo: «Esto es mi Cuerpo», «Este es el cáliz de mi Sangre»  o en el sacramento de la penitencia: «Yo te absuelvo de tus pecados..». También en formulas rituales que, a veces, nos pasan desapercibidas como: «orad, hermanos, para que este sacrificio mío y vuestro» donde el «mío» esta por Cristo o «podéis ir en paz», en vez de, «podemos ir en paz». 

Todo ello nada resta a la condición humana pecadora y falible del ministro. Esta presencia tan viva e inmediata de Cristo en sus ministros no debe ser entendida como si éste estuviera exento de las flaquezas humanas. También él actúa en nombre de toda la Iglesia, que se une a la oración y la ofrenda de su Cabeza y único Salvador.  

Por todo ello se entiende que el celibato de los sacerdotes ministeriales es mucho más que una norma disciplinar. El loable deseo que todas las comunidades cristianas tengan la Eucaristía frecuente y el servicio sacerdotal no puede llevarnos a una mentalidad «eficientista», considerando el celibato como una pura norma disciplinar, que puede cambiarse sin mayor problema, sino a crear comunidades cristianas de fe vivida y autentica, rogando con plena confianza al Dueño de la mies que envíe operarios a su mies (cf. Mt 9,38).  

El autorCelso Morga

Arzobispo emérito de la diócesis de Mérida Badajoz