España

Michavila (GAD3) cree que los móviles están siendo decisivos para el giro católico

Una encuesta de GAD3 a 10.000 jóvenes con motivo del viaje del Papa a España revela, entre otras, la enorme influencia del móvil como nuevo púlpito desde el que se recibe doctrina e información.

Javier García Herrería·3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos
Michavila

La generación Z está protagonizando un retorno silencioso a valores y patrones de conducta que muchos daban por superados. Así lo sostiene Narciso Michavila, presidente de la consultora GAD3, tras presentar los resultados de una encuesta realizada a 10.000 jóvenes inscritos en los actos organizados con motivo del viaje del Papa a España. 

Sus conclusiones apuntan a un fenómeno más amplio que la religiosidad en sí: un reencuentro con lo analógico, lo comunitario y lo espiritual que atraviesa culturas y confesiones.

«No es exclusivo del catolicismo, no es exclusivo de la religión», afirmó Michavila ante los medios. «La generación Z, los que nacieron en la primera década del siglo XXI, en muchos comportamientos están volviendo a los valores de sus abuelos». Para ilustrarlo recurrió a una imagen cotidiana: «Esta mañana corriendo por el Retiro, antes de que abrieran la Feria del Libro, decía: hace 10 años pensábamos que los libros iban a morir, y sin embargo estamos leyendo libros en papel como nunca en la historia».

Tolerancia

El demóscopo fue cuidadoso al matizar qué ha cambiado y qué no. «La generación española de jóvenes no es que sea más religiosa», precisó. «La mayor diferencia respecto a sus mayores es que es mucho más tolerante. Crean o no crean, toleran mucho más».

Donde sí aprecia Michavila un cambio sustancial es en el modo en que los jóvenes creyentes se relacionan con la fe. A diferencia de generaciones anteriores, cuya religiosidad arrancaba del cumplimiento moral, los jóvenes de hoy se acercan al catolicismo desde otra posición: «Para el joven de hoy día, todos ellos, aunque sean procedentes de familias católicas y de raíces católicas, están teniendo una aproximación hacia el cristianismo, en el caso español al catolicismo, de conversos. Están rodeados de jóvenes que se están convirtiendo, que están descubriendo el mensaje de Jesucristo como conversos».

El contraste con la religiosidad de sus abuelas no podría ser más marcado. «A diferencia de sus abuelas, que podía ser sobre todo una escala de valores y de principios y de mandamientos, y por lo tanto lo primero era el comportamiento moral, y a partir de ahí ya venía todo lo demás», describió Michavila, la generación actual invierte el orden: primero el encuentro personal con el mensaje, después, si acaso, las consecuencias morales.

El móvil y los nuevos púlpitos

En ese redescubrimiento juega un papel paradójico la tecnología. «Estamos en la era digital; a ellos les están llegando los mensajes y los están difundiendo, entre otras cosas, gracias a los algoritmos», señaló el presidente de GAD3. «El púlpito nuevo en la iglesia es el móvil». Sin embargo, la misma pantalla que lleva el mensaje también genera el hastío: «a la par están también muy cansados del scroll infinito».

Michavila enmarca esta búsqueda espiritual en un desencanto más amplio con las promesas de la modernidad. «Ya hay cantidad de conquistas actuales que ya las dan por hechas, sea Europa, sea la democracia, sea la igualdad, sea la emancipación de la mujer, sea la controversia, ya que en tecnología ya ni contamos: ya las dan por asentadas.» Asumidas esas conquistas, lo que echan en falta es otra cosa. «Ven que muchas de esas propuestas no les están trayendo la felicidad que les están prometiendo, y muchos de ellos están buscando de nuevo espiritualidad, en aproximación a la iglesia».

Un fenómeno global

El fenómeno no es exclusivamente católico. «Lo estamos viendo en la iglesia ortodoxa, lo estamos viendo en muchos momentos protestantes», apuntó. Pero la Iglesia católica, a su juicio, parte de una ventaja estructural frente a otras confesiones: «Está ofreciendo algo que a todos estos les cuesta bastante más, sobre todo a todas las familias protestantes: ofrece un mensaje único en todo el planeta, un mensaje moral de unos santos padres, que tiene un comportamiento moral y además una conexión con la tradición que el mundo postmoderno ha dejado.»

Michavila adelantó que publicará más datos en los próximos días. Por el momento, sus palabras dibujan el perfil de una generación que, lejos de la imagen de indiferencia religiosa que la precedía, busca en fuentes antiguas respuestas que el presente no le da.

Leer más
Newsletter La Brújula Déjanos tu mail y recibe todas las semanas la actualidad curada con una mirada católica