España

La escuela de Hadjadj ya está en marcha en Madrid

El proyecto de formación Incarnatus Est de Fabrice Hadjadj ha comenzado su primer curso con más de treinta alumnos.

Inmaculada Sancho·15 de septiembre de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos
Fabrice Hadjadj

Incarnatus Est ya no es un proyecto. El pasado lunes 7 de septiembre, la escuela de formación humanística dirigida por el filósofo francés Fabrice Hadjadj recibió en su sede de Boadilla del Monte (Madrid) a los alumnos de su primera promoción. La jornada inaugural comenzó con una conferencia del propio Hadjadj y concluyó con la misa presidida por el obispo de Getafe, monseñor Ginés García Beltrán, cuya diócesis respalda institucionalmente la iniciativa.

Desde su presentación en Madrid, en febrero de este año, hasta la apertura han pasado apenas siete meses. En ese tiempo, la escuela ha completado casi la capacidad de sus instalaciones: más de treinta alumnos, con una edad media de 24 años. El perfil es variado. Hay bachilleres que buscan un año de asentamiento antes de la universidad, graduados en filosofía, ingeniería o arquitectura que quieren completar su formación, y también profesionales que han decidido hacer un paréntesis laboral para ganar perspectiva.

“La respuesta de los candidatos ha sido entusiasta”, señala Miguel Gabián, uno de los impulsores de la iniciativa. “Los más de treinta alumnos de la primera promoción, españoles e hispanoamericanos, demuestran que existe una fuerte demanda para el estudio de las humanidades, especialmente en un mundo confuso donde la IA lo altera todo”.

Una escuela de vida

Durante nueve meses, los alumnos vivirán en régimen de internado en la sede de la escuela (un antiguo convento) al modo de los colegios universitarios medievales en los que los estudiantes residían junto al maestro. El programa combina el estudio de la filosofía, la teología, la antropología, la literatura y la historia con teatro, canto, trabajo manual, vida litúrgica y acompañamiento personal: tres dimensiones ⎯vida intelectual, espiritual y fraterna⎯ que el proyecto concibe como inseparables. 

A ello se suma un plan de viajes y peregrinaciones que arranca con el Camino de Santiago y continúa por Covadonga, Guadalupe o Zaragoza. El lema que acompaña al proyecto desde sus inicios resume la intención: “Ser una escuela de vida no solo para aprender algo, sino para convertirse en alguien”.

Gracias al convenio firmado en julio con la Universidad Francisco de Vitoria, los estudiantes cursarán el Minor en Antropología Filosófica y Teológica, un título propio de 60 ECTS compuesto por asignaturas del Grado en Humanidades. Una vez a la semana se desplazarán al campus de la UFV para compartir actividades académicas con profesores y alumnos de ese grado.

El claustro de Incarnatus Est incluye, junto a Hadjadj, a Rémi Brague, Salvador Antuñano, Higinio Marín, Juan Manuel de Prada, María Calvo o Elena Postigo, entre otros profesores de universidades españolas e internacionales. El coste mensual del curso ronda los 2.300 euros entre matrícula, alojamiento en pensión completa y viajes; para los candidatos con menos recursos, la escuela ha creado un Fondo de ayudas a la formación sostenido por donantes.

De Friburgo a Boadilla

Al frente de la escuela está Fabrice Hadjadj, filósofo, escritor y dramaturgo francés, que durante trece años dirigió el Instituto Philanthropos de Friburgo (Suiza) y que se ha trasladado a Madrid con su familia para dirigir personalmente el proyecto. Incarnatus Est nace, de hecho, de la fascinación de sus impulsores por la labor de Hadjadj en Philanthropos y del deseo de plantar esa semilla en el mundo hispano.

En la presentación de febrero, Hadjadj describió el espíritu de la escuela con una imagen que ha hecho fortuna: “Se habla mucho de la batalla cultural. Colocan soldados delante del jardín para protegerlo. Pero, mientras tanto, las plantas se marchitan, lo que queremos ante todo es formar jardineros de la cultura”.

Con la llegada de los primeros alumnos, esa intuición empieza a tomar cuerpo en la vida cotidiana de la escuela: estudiar, convivir, trabajar y rezar juntos.

El autorInmaculada Sancho

Newsletter La Brújula Déjanos tu mail y recibe todas las semanas la actualidad curada con una mirada católica