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Fulton J. Sheen, pionero de la comunicación católica, es ya “Beato”

El arzobispo Fulton J. Sheen, teólogo, evangelizador, pionero de la comunicación católica y predicador del siglo XX, es ya el beato Fulton J. Sheen, tras la declaración del Papa León XIV efectuada por su delegado, el cardenal Luis Antonio Tagle, en la Misa de beatificación ayer en San Luis (Misuri, Estados Unidos).

OSV / Omnes·25 de septiembre de 2026·Tiempo de lectura: 9 minutos
Beato Fulton Sheen.

Retrato oficial del Beato Fulton J. Sheen, en su Misa de beatificación el 24 de septiembre de 2026 en The Dome at America's Center en San Luis. (Foto de OSV News/Margaret Murray).

– Gina Christian, St. Louis (OSV News)  

El cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización de la Santa Sede y delegado del Pontífice León XIV, pronunció ayer la declaración del Papa sobre la santidad de vida y el testimonio de Jesucristo del arzobispo Sheen, en una Misa celebrada el 24 de septiembre en The Dome at America’s Center, en presencia de miles de personas.

Ante los aplausos de los peregrinos, el cardenal Tagle describió al arzobispo Sheen como un “hijo de Illinois, hijo de los Estados Unidos de América” ​​y “de hecho, hijo del mundo”. 

Se estima una asistencia de 50.000 personas

Cientos de clérigos, entre ellos decenas de obispos y cardenales, entraron en procesión al recinto para la Misa, mientras varios coros, acompañados por una orquesta, interpretaban una sucesión de himnos. Las vestiduras de los sacerdotes estaban bordadas con las iniciales “JMJ”, la dedicatoria distintiva del arzobispo Sheen a Jesús, María y José.

La diócesis de Peoria, Illinois, de donde es originario el arzobispo Sheen, había elegido el lugar para dar cabida al gran número de peregrinos que acudieron a la beatificación y a los actos conmemorativos. Según los organizadores, asistieron alrededor de 50.000 personas.

Los peregrinos llegan antes de la misa de beatificación del Venerable Fulton J. Sheen, que ha tenido lugar el 24 de septiembre de 2026 en The Dome at America’s Center en San Luis. (Foto de OSV News/Bob Roller)

Muchos fieles de Estados Unidos, Italia, Polonia y Brasil

Durante una rueda de prensa celebrada unas horas antes de la Misa, el obispo Louis Tylka de Peoria declaró que casi todos los estados de Estados Unidos y varias naciones más estaban representadas por peregrinos. Añadió que muchos de los fieles provenían de Italia, Polonia y Brasil.

Cerca de 90 obispos, unos 1000 sacerdotes, aproximadamente 1600 religiosos y religiosas, y casi 250 diáconos estuvieron presentes, añadió el obispo Tylka, quien portaba la cruz pectoral del arzobispo Sheen. Entre los prelados concelebrantes se encontraba el arzobispo Gabriele G. Caccia, nuncio apostólico en Estados Unidos.

Una importante reliquia del Beato Fulton J. Sheen se exhibe junto a su retrato oficial durante la misa de beatificación, celebrada el 24 de septiembre de 2026 en The Dome at America’s Center en San Luis. (Foto de OSV News/Margaret Murray)

Decreto formal de beatificación

La beatificación —un acto papal que afirma que la presencia de una persona en el cielo es digna de fe— tuvo lugar oficialmente entre el Rito Penitencial y el Gloria de la liturgia. El obispo Tylka solicitó formalmente la beatificación del arzobispo Sheen al cardenal Tagle. 

Su sobrino nieto, Paul Cunningham, leyó una breve biografía del arzobispo Sheen, nacido en El Paso, Illinois, en 1895 y fallecido en Nueva York en 1979. A continuación, el cardenal Tagle proclamó la carta apostólica del papa León XIV, que declaraba la beatificación en latín. Posteriormente, el obispo Tylka leyó la carta en inglés, y ambos textos fueron recibidos con aplausos. 

Con la proclamación pública del decreto papal, el arzobispo Sheen pasó a ser considerado formalmente entre los “beati” de la Iglesia, palabra que proviene del latín y significa “bienaventurado”.

James Fulton Engstrom es sostenido en brazos por sus padres, Travis y Bonnie Engstrom, el 7 de septiembre de 2011, en el Centro Pastoral Spalding en Peoria, Illinois, mientras un tribunal comenzaba a investigar la curación milagrosa del niño por intercesión del arzobispo Fulton J. Sheen. Junto a ellos se encuentran Andrea Ambrosi, postuladora de la causa de canonización del arzobispo Sheen, y el obispo de Peoria, Daniel R. Jenky. La milagrosa supervivencia del bebé al nacer impulsó la causa de beatificación del arzobispo Sheen. (Foto de OSV News/Jennifer Willems, The Catholic Post, archivo de CNS).

El joven James Fultom Engstrom, receptor del milagro, presenta una reliquia

La resurrección de James Fulton Engstrom tras nacer muerto en 2010, hecho atribuido a la intercesión del arzobispo Sheen, fue declarada formalmente como el milagro que impulsó la beatificación del arzobispo Sheen. James procedió junto a sus padres y hermanos a presentar una importante reliquia del arzobispo Sheen durante la liturgia.

Guardada en un estuche especial llamado relicario, la reliquia es la mandíbula del arzobispo Sheen, elegida porque representa los extraordinarios dones del arzobispo como orador, maestro y evangelista.

Como parte de la beatificación, también se develó un retrato del Beato Fulton Sheen, aureolado. En la imagen, sostiene una tiza, la cual usó —junto con una pizarra— en su famoso programa de televisión ganador del premio Emmy, “La vida vale la pena vivirla”. 

La imagen también fue presentada simultáneamente en la Diócesis de Peoria, en la Catedral de Santa María de la Inmaculada Concepción.

El cardenal Luis Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, eleva el libro de los Evangelios durante la misa de beatificación del beato Fulton J. Sheen, celebrada el 24 de septiembre de 2026 en The Dome at America’s Center en San Luis. (Foto de OSV News/Margaret Murray).

Un ‘narrador de historias de Jesús’

La primera lectura de la Misa de beatificación, del profeta Isaías 52:7-10 , se pronunció en español, mientras que la segunda lectura, 2 Corintios 4: 1-2 , 5-7 , se proclamó en portugués, y el Evangelio, tomado de Marcos 16:15-20, en inglés. 

Las oraciones de los fieles se ofrecieron en diversos idiomas, lo que ilustra tanto el carácter universal de la Iglesia como la vocación misionera del Beato Fulton J. Sheen, quien fue director en Estados Unidos de la Sociedad para la Propagación de la Fe (Obras Misionales Pontificias).

En su homilía, el cardenal Tagle elogió al arzobispo Sheen como un “narrador de historias de Jesús” y un “misionero que profundiza en el corazón de los pobres para encontrarse allí con Jesús”.

Defensa de los pobres

El cardenal destacó la apasionada defensa de los pobres que el entonces obispo Sheen hizo durante el Concilio Vaticano II. Durante los debates de 1964 sobre el documento “Ad Gentes”, relativo a la actividad misionera de la Iglesia, el entonces obispo Sheen pidió a sus hermanos obispos que “afirmaran” la noción de pobreza y a los obispos que provenían de sectores pobres y sufrientes de la Iglesia.

“Así como solo un Cristo herido pudo convertir a un Tomás incrédulo, solo una Iglesia herida por la pobreza puede convertir a un mundo incrédulo”, dijo. 

«Nunca me canso de contar el Evangelio«

El cardenal Tagle elogió al arzobispo Sheen por establecer vínculos genuinos con las personas que conoció y a quienes predicó y a quienes brindó su ministerio.

“El misionero evangelizador es bendecido por la comunión con las personas y los pueblos, especialmente con los pobres y vulnerables, y esta es una comunión en el nombre de Jesucristo”, dijo.

El cardenal Tagle compartió cómo el arzobispo Sheen le dijo a un amigo, que le preguntó por qué se había hecho sacerdote, que había sido llamado a compartir el Evangelio y contar la historia de Jesús. 

«Nunca me canso de contarlo; nunca me canso de mejorar mi manera de contarlo. Amo mi vocación», dijo el arzobispo Sheen, según relató el cardenal Tagle.

Orando por la canonización del Beato Sheen

En sus palabras tras la Comunión, el obispo Tylka instó a todos los asistentes a orar por la canonización del arzobispo Sheen, dirigiendo una oración conjunta con esa intención.

“Es Dios quien le ha dado a la Iglesia el extraordinario testimonio del hombre al que ahora podemos llamar Beato Fulton J. Sheen”, dijo.

Tras agradecer a los numerosos prelados que participaron en la Misa, entre ellos el arzobispo Mitchel T. Rozanski, cuya arquidiócesis acogió la beatificación, y a los representantes de la arquidiócesis de Nueva York, la diócesis de Rochester y las Obras Misionales Pontificias, el obispo Tylka señaló: “Su presencia hoy es un hermoso recordatorio de que, si bien Peoria se siente increíblemente orgullosa de llamar a Fulton Sheen uno de los suyos, él es un regalo para toda la Iglesia”.

“Proclamó el Evangelio sin temor en tiempos culturales difíciles”

“Fulton Sheen nos ha dejado un gran legado”, dijo el obispo Tylka. “Proclamó el Evangelio sin temor en tiempos culturales difíciles. Apoyó las misiones de la Iglesia en todo el mundo. Ganó decenas de miles de conversos y predicó a millones. Su tiempo de oración ante el Santísimo Sacramento fue la fuente de su comprensión del Hijo de Dios. Usó cada don que Dios le dio con un solo propósito: llevar a la gente a Cristo. Y su legado ahora es nuestro”.

Tras la misa, se invitó a los asistentes a permanecer en oración para venerar las reliquias del arzobispo Sheen.

James Engstrom, de 15 años, gran aficionado a la meteorología, les muestra a sus padres, Travis y Bonnie, el pronóstico del tiempo en su casa de Washington, Illinois, el 23 de enero de 2026. James Engstrom, quien nació sin pulso el 16 de septiembre de 2010 y permaneció clínicamente muerto durante una hora antes de que su corazón comenzara a latir, propició un milagro aprobado por la Iglesia que contribuyó a impulsar la causa de la beatificación del Venerable Fulton J. Sheen. (Foto de OSV News/Daryl Wilson).

La madre del bebé milagro 

Bonnie Engstrom, madre del niño cuya recuperación milagrosa tras nacer muerto en 2010 fue reconocida como el milagro que impulsó la beatificación del arzobispo Fulton J. Sheen, dijo que esperaba que la misa de beatificación del 24 de septiembre fuera “un anticipo del cielo”. 

En 2011, monseñor Gray dirigió la investigación sobre el milagro del nacimiento de James Fulton Engstrom, que el difunto Papa Francisco reconoció oficialmente como tal en 2019. Incluso antes del nacimiento de James, Bonnie y su esposo, Travis Engstrom, habían puesto a su hijo bajo la protección del Arzobispo Sheen y habían planeado llamarlo Fulton. 

Bonnie Engstrom comentó que apreciaba del nuevo Beato su sentido del humor, su inteligencia y “su profundo amor por Jesucristo”.

El obispo Robert E. Barron de Winona-Rochester, Minnesota, pronunció la homilía durante las vísperas del Venerable Fulton J. Sheen el 23 de septiembre de 2026 en la Catedral Basílica de San Luis, víspera de su beatificación. El arzobispo Sheen es recordado como uno de los evangelistas más influyentes e innovadores de la historia estadounidense. (Foto de OSV News/Bob Roller).

Obispo Barron: “Abrió la puerta a la evangelización del mundo”.

Entre otros testimonios recogidos estos días, está el del obispo Robert E. Barron de Winona-Rochester, Minnesota, quien compartió sus reflexiones sobre el arbispo Sheen en una homilía pronunciada el 23 de septiembre en la catedral basílica de San Luis, donde cientos de personas se reunieron para las vísperas un día antes de la beatificación del arzobispo.

El obispo Barron, quien consideró “uno de los mayores privilegios de mi vida poder pronunciar esta homilía en la víspera de la beatificación de Fulton Sheen”, dijo que “abrió la puerta a la evangelización del mundo”, y que era considerado, “por consenso general”, como “el predicardor más destacado en lengua inglesa del siglo XX”.

Una figura clave en la historia moderna de la Iglesia Católica

Describió al arzobispo Sheen como “mi modelo e inspiración” y como “una de las figuras clave en la historia moderna de la Iglesia Católica”, que surgió en medio de un “renacimiento” católico de mediados del siglo XX que incluyó a «Graham Greene, Dorothy Day, Jacques Maritain, Henri de Lubac, Thomas Merton, Evelyn Waugh y muchos otros”

Los seminaristas observan la entrada de los prelados al comienzo de las vísperas en honor al Venerable Fulton J. Sheen, el 23 de septiembre de 2026, en la Catedral Basílica de San Luis, víspera de su beatificación. (Foto de OSV News/Bob Roller).

Dedicación a la Hora Santa, “su amistad con Jesucristo”

Lo que convirtió al arzobispo Sheen en «un hombre de Dios bendecido y santo» fue su amistad con Jesucristo, dijo el obispo Barron.

Luego añadió que “en ningún otro lugar se hizo más evidente el arraigo de Fulton Sheen en la gracia de Cristo que en su dedicación, prácticamente de toda la vida, a la Hora Santa : la oración diaria, ininterrumpida y de una hora de duración en presencia del Santísimo Sacramento”.

“Ahora disfruto de la Hora Santa… en mi capilla privada cada mañana antes de comenzar mi jornada laboral”, dijo, antes de concluir subrayando que Santa María “está muy presente en la vida espiritual de Fulton Sheen, desde su bautismo en la Iglesia de Santa María hasta su ordenación en la catedral dedicada a María, pasando por su profunda devoción al rosario y, finalmente, sus más de 30 viajes a Lourdes para visitar, como él mismo dijo, a ‘la mujer que amo’”.

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– Gina Christian es reportera multimedia de OSV News. Síguela en X @GinaJesseReina. Maria Wiering, editora jefe de OSV News, colaboró ​​en este artículo.

 – Este artículo recoge informaciones en torno a la beatificación publicadas ayer y hoy por OSV News. Pueden consultarlas aquí.

El autorOSV / Omnes

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