El Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida y la Secretaría General del Sínodo han publicado este lunes el Itinerario temático del encuentro convocado por el Papa León XIV con los jefes de las Iglesias católicas orientales y los presidentes de las conferencias episcopales, que se celebrará en el Vaticano del 7 al 14 de octubre de 2026.
La iniciativa coincide con el décimo aniversario de la exhortación apostólica Amoris laetitia (sobre el amor en la familia) y tiene como objetivo discernir, en un clima de escucha recíproca y con estilo sinodal, los pasos que la Iglesia debe dar para anunciar el Evangelio a las familias de hoy, teniendo en cuenta la experiencia de las Iglesias locales y los desafíos actuales que afrontan las familias.
El encuentro, anunciado por el Pontífice en marzo con motivo del aniversario del documento de Francisco, es un itinerario eminentemente pastoral que sitúa a las familias no solo como destinatarias de la acción de la Iglesia, sino también como protagonistas de su misión, a través de los cuales el Evangelio toma forma en las relaciones cotidianas, en las decisiones, en la fragilidad y en la esperanza.
Durante las días de trabajo, los participantes escucharán testimonios de familias, dialogarán con expertos y reflexionarán sobre las iniciativas de acompañamiento que ya se desarrollan en distintas Iglesias locales. El objetivo es «discernir hacia qué dirección nos está guiando hoy el Espíritu Santo, para reconocer, sostener y promover lo que Él ya esta obrando en las familias y valorar su contribución a la misión de la Iglesia». Así, el programa de reflexión se articula en torno a cinco grandes ejes.
1. Las familias de hoy: realidad, belleza y desafíos
El primero, «Las familias de hoy: realidad, belleza y desafíos», propone partir de la experiencia concreta de las familias y del compromiso de la Iglesia de hoy para discernir los signos de los tiempos. Invita a reconocer tanto la belleza del amor familiar como las dificultades que lo atraviesan —la precariedad laboral y de la vivienda, la enfermedad, la educación de los hijos, la soledad afectiva o el cuidado de personas mayores, con discapacidad o dependientes—, y plantea cómo responder pastoralmente a los cambios culturales y sociales que afectan al matrimonio, la transmisión de la fe y la vida familiar.
Así, la Iglesia se pregunta: ¿Cuáles signos de esperanza, cuáles desafíos y cuáles puntos críticos surgen hoy de las vidas de las familias de diversos contextos culturales y sociales? ¿De qué manera las transformaciones de nuestro tiempo afectan a la experiencia del amor entre hombre y mujer, la generación, el cuidado, la transmisión de la fe y la misión de la Iglesia? ¿Cuáles son las experiencias pastorales que más nos ayudan a reconocer la acción de Dios en la vida concreta de las familias y valorar los recursos humanos y espirituales? ¿Qué aprendemos de la escucha de las familias y de la experiencia de las Iglesias locales? ¿De qué manera puede el diálogo entre la experiencia vivida, el discernimiento eclesial, la investigación teológica y las ciencias humanas, ayudarnos a comprender más profundamente la realidad de las familias y acompañarlas?
2. Los jóvenes y el descubrimiento de la vocación matrimonial
El segundo eje, «Los jóvenes y el descubrimiento de la vocación matrimonial», pone el foco en las nuevas generaciones, muchas de las cuales han perdido la confianza en la posibilidad de construir un proyecto matrimonial y familiar estable. El encuentro abordará cómo acompañar a niños, adolescentes y jóvenes para redescubrir el valor del matrimonio cristiano, mediante itinerarios educativos y espirituales, el testimonio de otras familias y un acompañamiento que favorezca un discernimiento maduro sobre la vida afectiva y la acogida de los hijos.
Se pondrán sobre la mesa las preguntas: ¿Qué lenguajes, experiencias e itinerarios educativos y espirituales ayudan hoy a los niños, adolescentes y jóvenes a reconocer el valor del matrimonio? ¿Qué testimonio pueden ofrecer las parejas y las familias? ¿Cómo pueden acompañarlos en su crecimiento emocional, relacional y sexual? ¿Qué pasos de atención y conversión pastoral pueden ayudar a la Iglesia a acompañar a las parejas que conviven en el discernimiento de un camino afectivo y familiar, madurando la elección del matrimonio y la acogida de los hijos?
3. La vida matrimonial. Los primeros años de matrimonio: un tiempo decisivo
El tercer bloque, «La vida matrimonial. Los primeros años de matrimonio: un tiempo decisivo», se centrará en el acompañamiento de los matrimonios en la etapa inicial de su vida en común. El documento subraya que esos primeros años son fundamentales para consolidar el vínculo conyugal y afrontar retos como el nacimiento de los hijos o la conciliación entre la vida familiar y el trabajo. También propone fortalecer las redes de apoyo entre familias y promover una mayor corresponsabilidad dentro de las comunidades eclesiales.
«¿Qué formas de acompañamiento ayudan más a las parejas, particularmente en los primeros años de vida matrimonial? ¿Cómo favorecer relaciones de vecindad entre familias, experiencias de apoyo mutuo y formas concretas de corresponsabilidad en la vida de la comunidad eclesial? ¿Qué experiencias muestran la fecundidad de redes de familias capaces de sostenerse recíprocamente y convertirse, a su vez, en una presencia de acompañamiento y testimonio para otros?» serán los temas a tratar.
4. En las dificultades de la vida: acompañar y apoyar
El cuarto tema, «En las dificultades de la vida: acompañar y apoyar», abordará la atención pastoral a las familias que atraviesan situaciones de fragilidad, pobreza, violencia, separación o divorcio. El objetivo es reflexionar sobre cómo construir comunidades cristianas capaces de ofrecer escucha, cercanía, discernimiento y esperanza, ayudando a quienes viven experiencias de sufrimiento a sentirse parte activa de la Iglesia y a redescubrir la misericordia de Dios.
Se preguntarán: ¿Qué pasos se han dado para apoyar a quienes viven en situaciones de fragilidad o dificultad? ¿Cuáles resistencias han surgido? ¿Cómo podemos construir comunidades cristianas en las que quienes han vivido la experiencia del sufrimiento, abandono, separación y divorcio puedan sentirse realmente escuchados, partícipes y corresponsables? ¿Qué experiencias concretas ya muestran el rostro de una Iglesia cada vez más capaz de cercanía, discernimiento, acompañamiento y aprecio, ayudando a personas y familias a recuperar la confianza, a reconocerse como parte de la comunidad y a experimentar la misericordia de Dios?
5. Las familias cristianas, sujetos de la misión de la Iglesia
Finalmente, el quinto eje, «Las familias cristianas, sujetos de la misión de la Iglesia», destaca que las familias no son únicamente destinatarias de la acción pastoral, sino protagonistas de la evangelización. El documento subraya su papel en la transmisión de la fe, el acompañamiento de otros matrimonios, la vida de las comunidades cristianas y la construcción de una sociedad más solidaria, reconociendo el matrimonio y la vida familiar como un camino de crecimiento humano, espiritual y misionero.
Reflexionarán sobre lo siguiente: ¿Cómo valorar la experiencia de las parejas y las familias como un lugar de maduración humana, espiritual, eclesial y social? ¿Cómo acompañar un camino en el que la relación de pareja se convierta en una experiencia viva de crecimiento en la fe y la vida social? ¿Cómo reconocer y apoyar la contribución de las familias a la misión evangelizadora y a la conversión pastoral de las comunidades cristianas?





