Evangelización

J. A. Vallarino, patrón de andas del Señor de los Milagros: «La piedad popular hace que la gente se dirija a Jesús como un amigo»

Entrevista al encargado de custodiar las sagradas Andas del Señor de los Milagros, paso de una de las procesiones más numerosas del mundo,

P. Manuel Tamayo·16 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 10 minutos
Señor de los Milagros

José Antonio Vallarino, el segundo por la derecha, durante la procesión.

Aquella habilidad infantil para moldear y crear con las manos fue el primer paso de un camino que lo convirtió en arquitecto, pero el destino le tenía reservada una estructura mucho más sagrada. José Antonio Vallarino Vinatea es hoy el guardián de una de las tradiciones más potentes del Perú: el encargado de custodiar las sagradas Andas del Señor de los Milagros.

Hablamos con el hombre que, en estrecha coordinación con las Madres Carmelitas de las Nazarenas, asume cada año la monumental tarea de organizar la procesión que paraliza la capital.

¿Cómo acaba un arquitecto haciéndose cargo de la procesión más importante del Perú?

–Mi relación con el Monasterio de Nazarenas Carmelitas Descalzas, guardianas de la imagen y devoción del Señor de los Milagros, data de 1976, cuando la Madre priora de entonces Sor María Soledad de Nuestra Señora de Guadalupe, toma contacto con la empresa constructora en la que trabajaba, solicitando apoyo para ejecutar una obra en el convento de la Avenida Tacna de Lima. Como su solicitud no tenía planos, me encargaron que las atendiera y viera de hacer los planos que se necesitaran.

El proyecto resulto ser mucho más grande que lo que parecía al inicio, y las madres me confiaron, tanto el proyecto como posteriormente la obra, lo que hizo que estableciera una relación más allá que solo el profesional. 

Años después, en 1990, y después de haber efectuado numerosos trabajos en el Convento, las madres me pidieron si pudiera aceptar el cargo de Patrón de Andas que es el nombre que tiene quien se encarga de mantener y cuidar las Andas que salen en procesión en el mes de octubre, así como representarlas en los momentos en que las autoridades o instituciones hacen homenajes mediante la entrega de medallas, Insignias o condecoraciones al Señor de los Milagros. Tengo el privilegio de recibirlas para colocarlas en las Andas desde hace 37 años.

¿Quiénes son los responsables del Señor de los milagros?

–Cuando las madres me confiaron el proceso de armar y luego guardar las Andas, el sistema era un tanto desordenado y participaba mucha gente, cada uno con una tarea muy particular. Poco a poco fuimos cambiando la manera de armar las Andas (estas se guardan desarmadas para permitir su la limpieza y mantenimiento), mejorando las formas de sujeción de las piezas y cambiando partes que se encontraban en mal estado. Adicionalmente fuimos reduciendo el grupo de armadores, hasta hoy en que somos 6. El patrón de Andas, dos sub patrones, dos adjuntos y un ex sub patrón, que colaboramos con la limpieza y armado, y con el acompañamiento en las procesiones.

Procesión del Señor de los Milagros, el 18 de octubre de 2025. @OSV News/Angela Ponce, Reuters.

¿Cómo es el trabajo de armar las Andas?

–El trabajo de armar las Andas empieza tres semanas antes del primer sábado de octubre, que es el día de la primera salida del Señor, con la limpieza de las piezas de plata y las enchapadas en oro, que han estado guardadas cada una en su funda de terciopelo y debidamente envueltas para protegerlas. El trabajo de limpieza se hace con productos no abrasivos y nos toma un día entero. El siguiente día, se procede a colocar todas las piezas que han sido retiradas de la mesa central, cuya secuencia debe seguirse escrupulosamente, ya que de otra manera no se puede armar correctamente, en base a la numeración que está marcada en cada pieza. El día viernes anterior a la salida del Señor es el momento más importante del armado, porque es cuando se colocan los cuadros en sus marcos y se suben y fijan en su lugar. Para esto, previamente las madres han colocado las joyas que visten al Señor.

También arman un estrado…

–El estrado de las Misas de campaña que se celebran los días de procesión a las 6 y media de la mañana, se arma la noche anterior con la colaboración de los Caballeros del Señor, un grupo de más de 70 personas que apoyan en octubre al Monasterio, dando seguridad, orientación y colaboración desinteresada en numerosas tareas que están bajo responsabilidad del Patrón de Andas. Las partes del estrado, con capacidad para hasta 80 con celebrantes, lo guardan las madres en un depósito cercano y dada su versatilidad, se puede armar en aproximadamente una hora, lo que resulta indispensable ya que se coloca interrumpiendo parcialmente el tráfico de la Avenida Tacna.

¿Ha cargado las Andas?

–Sí. La primera salida del Señor desde el Salón de Andas del Monasterio, tiene un primer grupo de cargadores compuesto por amigos y colaboradores del Monasterio, con la ayuda de los Caballeros del Señor y algunos directivos de la Hermandad. Este es probablemente el momento más emocionante, cuando suena la música, los devotos aplauden, las hermanas cantoras lanzan sus voces, y se da inicio al recorrido. En este grupo de cargadores he tenido la oportunidad de cargar varias veces, aunque ahora tengo el privilegio de dirigirlo.

¿Qué se requiere para ser cargador?

–Los cargadores pertenecen a la Hermandad del Señor de los Milagros de Nazarenas, y están organizados por cuadrillas (20), cada una de las cuales se divide en cinco sectores de cargadores, según su talla. Cada sector tiene por lo general 34 cargadores. Para ser cargador, el postulante debe ser presentado a una cuadrilla, y podrá ingresar según el número de vacantes que se abran cada año. De los aproximadamente 4,000 cargadores que existen, cada año ingresan un aproximado de 200 nuevos hermanos. Los hermanos antes de ingresar plenamente a la Hermandad pasan por un proceso de formación mientras son postulantes.

¿Qué año procesión le impresionó más?

–Las que más recuerdo son las que hicimos a los distritos alejados del centro, sobre el denominado nazareno móvil, en los años 96, 97 y 98, que fue una plataforma que se acondiciono para trasladar las Andas. Fue impresionante cuando salimos en el primer recorrido sobre el móvil, ver que la gente en vez de despedirse del Señor, empezó a acompañarlo, a la velocidad del vehículo o sea a un paso muy rápido, y a lo largo de los kilómetros de recorrido hasta Villa el Salvador, nunca dejo de haber personas apostadas a los lados de las avenidas, que esperaban el paso del Señor durante largas horas, para poder verlo solo unos instantes.

También fue memorable las visita a las Palmas, cuando vino el Papa Francisco. Igual fue muy especial ver la fe de la gente durante los años que no hubo procesión por causa del Covid 19, y como se acercaban al Santuario a pedir por la salud de sus familiares. 

¿Cómo sigue usted la procesión?

–El Patrón de Andas, en tanto representa a las madres durante las procesiones, debe estar atento a cualquier eventualidad, debe acompañarlas en todo el recorrido, para lo cual hacemos turnos, ya que es muy difícil poder estar todo el recorrido, que el 18 y 19 dura casi 48 horas ininterrumpidas. Hacemos turnos de 8 horas con los sub patrones, pero todos estamos siempre en las guardadas que es cuando el Señor llega al Santuario, generalmente entre las 3 y 4 de la mañana. 

La procesión es acompañada por miles de fieles que quieren acercarse lo más posible, diferente a lo que ocurre en otros lugares donde los devotos ven pasar las Andas o los Pasos, y aunque hay una soga de protección, hay momentos en que el espacio es mínimo, y es una gran satisfacción poder contribuir a que todo se desarrolle sin contratiempos. En todos los años que acompaño al Señor, siempre siento la misma emoción el día de la salida y al momento que termina el 1 de noviembre.  

José Antonio contemplando de cerca la imagen.

¿Qué es lo que más le impresiona?

–Sin duda la piedad y devoción de los fieles. Ver sus rostros de emoción, sus lágrimas, y esa búsqueda de conexión directa con Jesucristo en la cruz. Para muchos devotos, la imagen del Señor en sus Andas, representa una suerte de camino directo, una puerta que te permite estar más cerca de Jesús, conversar con él, pedirle y sobre todo agradecerle. 

La piedad popular tiene este componente que considero maravilloso, que hace que la gente se dirija a Jesús como un amigo, usando incluso formas muy familiares de trato, como si fuera de su familia. Sin duda que la formación católica de muchos debe dejar que desear, pero de este diálogo directo, no pueden resultar sino buenas cosas, como el servicio a los demás, promesas de ser mejores, esfuerzos por ser fiel, y gratitud hacia Nuestro Señor. 

Otro aspecto muy interesante es la diversa extracción social de los fieles del Señor. Si en sus orígenes fue un culto de gente mayoritariamente negra y sencilla, esto ha ido diluyéndose con los años, incorporando cada vez más devotos de todo origen y de toda extracción social, ya que no es infrecuente ver personas de niveles económicos más altos, junto a personas que viven al día. Esto es lo maravilloso del Señor: que nos convoca a todos

¿La gente joven va a la procesión?

–Sí, por supuesto. Hay muchos jóvenes postulando para ingresar a la Hermandad y si bien, la mayor cantidad de fieles son mayores, estos van con sus niños, fomentando en ellos la devoción al Señor de los Milagros. Se ven personas de todas las edades, sobre todo en las procesiones.

¿Como sostienen todo las carmelitas descalzas?

–Las religiosas del Monasterio, solían tener los ingresos que provenían de un pago que hacían los hermanos por cargar las Andas. Se denominaba la “licencia de Carguío”. Ahora este es un ingreso de la Hermandad, por lo que las madres han ido poco a poco, desarrollando proyectos propios que le permiten solventar, no solo sus actividades cotidianas si no también la parte que les corresponde de las actividades de octubre, como el cuidado de las Andas, la seguridad y mantenimiento del Santuario, los pagos de servicios, etc. así como todo el personal que labora en las funciones del Santuario, y que son más de 100 personas en octubre.

Las Madres además sostienen un comedor gratuito que diariamente da almuerzos a 600 personas mayores y niños y un dispensario médico que da consultas diarias. Los ingresos provienen de las rentas de locales comerciales, la venta de objetos religiosos que mantienen en el atrio del Santuario, y de la fabricación de velas, hostias y detentes.

¿Sabes si tienen vocaciones?

–No sé exactamente cuantas religiosas hay hoy día en el Monasterio, pero se que hay por lo menos tres novicias. Sin embargo, en estos tiempos, las jóvenes ven difícil asumir la vida contemplativa, y ciertamente las vocaciones son contadas, más aun en un Monasterio que si bien es de Clausura, al mantener la responsabilidad del Santuario más importante del Perú, y organizar una de las procesiones más grandes del mundo, requiere vocaciones muy especiales.

¿Cómo se hace cuando viene el Papa?

–La última visita del Papa Francisco, tuvo una charla para Religiosas de vida contemplativa en el Santuario. Fue una organización muy compleja, porque vinieron religiosas de todo el Perú, y de muchas ordenes diferentes. La charla fue para 500 religiosas, que había que recibir en el Monasterio, ubicarlas, ofrecerles seguridad y luego invitarlas a almorzar. Fue una logística increíble, que se complicaba por la seguridad del Papa, que tenía la Guardia Suiza, la seguridad ofrecida por el Arzobispado y seguridad del Estado.

Tuvimos que coordinar muchos detalles, pero al final todo salió muy bien, y al terminar tuve la suerte de saludarlo al paso, cuando se acercó al lugar en que estábamos, por indicación del Cardenal Cipriani, para que saludar a Teófilo Cubillas que estaba con nosotros, aprovechando que era hincha del futbol. Luego llevamos al Señor en móvil hasta las Palmas para la Misa general, y a pesar que no avisamos a nadie, ni del momento en que lo llevaríamos, que fue después de medianoche, había mucha gente esperando el paso del Señor en bata y pijama. Puedo contar muchas anécdotas de la visita del Papa, que sería muy extenso mencionarlas. Ojalá el Papa León XIV nos visite pronto, como ha prometido.

En otros lugares del Perú y el mundo ¿sale también la procesión?

–La hermandad de Nazarenas tiene relación con muchas hermandades en el mundo, pero que yo sepa no existe una organización que las agrupe. Recientemente hay un grupo de personas que se ha denominado Hermandades del Mundo, pero en general cada una tiene sus propias reglas, aunque siempre están pidiendo asesoría sobre la organización y sobre las Andas. La mayoría de ellas tratan de parecerse a las Andas de Nazarenas, y es muy interesante ver cómo, cuando nosotros hacemos algún cambio visible, muchas hermandades asumen también este cambio. Como cuando modificamos la manera de colocarlos los conos de flores.

La cantidad exacta de hermandades creo que no se conoce, ya que donde hay un grupo de peruanos, inmediatamente aparece una hermandad en torno al Señor de los Milagros. Hay muchas en Estados Unidos, en varios países de América Latina, en Europa y hasta en Suecia y Japón, donde el catolicismo es minoritario.

En el Perú hay docenas de hermandades repartidas por todo el territorio, aun en lugares donde existe una devoción local para otro Cristo, como en Ica, Tarma o Cuzco.

Si bien Nuestro Señor de los Milagros se inicia en un barrio a las afueras de Lima, hoy ya es una devoción peruana de alcance mundial. Hay Procesiones del Señor de los Milagros que llegan a San Patricio en la Quinta avenida de Nueva York, a Notre Dame de Paris e incluso a San pedro en Roma.


La procesión y las Andas

La procesión del Señor de los milagros de Lima es una de las más numerosas del mundo. Sale por las calles del Centro de Lima en octubre, que es llamado mes morado, por el hábito de color morado que se colocan los fieles devotos que van a la procesión y los cargadores de las Andas.

Las Andas están formadas, en primer lugar; por una especie de mesa de madera de caoba y refuerzos metálicos sobre la que se alza la imagen; la mesa atravesada longitudinalmente por cuatro largos travesaños de pino Oregón que sirven para el transporte. Los travesaños, de 3,46 m de longitud, están recubiertos en la parte superior por planchas de plata y en la inferior ligeramente acolchadas en terciopelo color morado, que es su color característico en las procesiones. Las terminales de las patas son de bronce.

Sobre la mesa se levanta un pequeño podio de madera recubierto con láminas de plata tallada, que sirve de base a la imagen. En cada una de las cuatro esquinas del anda, un ángel de plata maciza de 1 m de alto y 50 kg de peso, con alas desplegadas, sostiene entre las manos una azucena de plata con trinches de acero, donde se colocan los conos de flores.

Tanto en la parte frontal del anda, como posterior se ubican las jardineras también de plata, para los arreglos florales que se reciben en el recorrido y donde también se encuentran los candelabros de plata para las velas, cinco al frente de cada imagen, encendidas durante todo el recorrido procesional. El lienzo del Señor de los Milagros se ubica sobre el eje transversal del anda.

El lienzo, en cuya parte posterior se ubica el de Nuestra Señora de la Nube, está encuadrado por un doble marco de columnas salomónicas que rematan en capiteles a modo de querubines, sobre los que se apoya un arco ornamentado con especies de volutas y rostros de ángeles.

El arranque del arco coincide con los brazos de la Cruz. Columnas, arco y ornamentaciones son de plata pura y están rodeadas por rayos de plata bañada en oro de 21 quilates que rematan en 33 puntas. En la parte más alta, sobre los rayos, aparece el escudo de la Ciudad de los Reyes. Las Andas del Señor de los Milagros miden en total 4, 40 m de alto, 1, 64 de lado, y pesaban originalmente cerca de 1,700 kg, de los cuales 450 kg de plata pura, con los accesorios pesa cerca de 1,950 kg.

El autorP. Manuel Tamayo

Sacerdote peruano

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