Cultura

Graham Greene, en el centenario de su conversión (1926)

A los 22 años, el prestigioso escritor inglés Graham Greene se convirtió al catolicismo, atraído en particular por la religiosidad de la que sería su primera esposa, conversa también. Toda su vida tuvo que lidiar con la etiqueta de “escritor católico”: “Muchas veces me he visto obligado a declarar que no soy un escritor católico, sino un escritor que además es católico”. Cien años después, sigue mereciendo la pena prestarle atención.

Jaime Nubiola·25 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

En mi juventud, esto es, en los años sesenta del siglo pasado, Graham Greene (1904-1991) era una de las estrellas del firmamento literario europeo. No solo había escrito veinticinco novelas sino que había sido, por ejemplo, el guionista de la gran película de Carol Reed El tercer hombre (1949), considerada una obra maestra en la historia del cine. 

Además, Greene había escrito numerosas novelas cortas, teatro e incluso obras para público infantil. Había trabajado primero como periodista en The Times, pero pronto pasó a dedicarse por completo a la literatura al tiempo que recorría el mundo en diferentes misiones como espía al servicio del MI6 británico.

Su vida personal estuvo siempre desarreglada como muchos de los personajes de sus novelas. Hace pocos años volví a leer la que me parece su mejor novela: El poder y la gloria (1940). La había leído y reseñado en mi juventud, pero al releerla ahora me impactó muchísimo más la historia de aquel sacerdote renegado que da la vida por los demás en medio de la revuelta mexicana de los cristeros.  

Como escribió Charles Moeller, “desde el punto de vista de la fe, es el libro más grande de Greene” (Literatura del siglo XX y Cristianismo, I, 370). 

“Escritor católico”

Greene escribió dos libros autobiográficos, cuya lectura merece la pena para quienes tengan afición a la escritura: Una especie de vida (A Sort of Life, 1971) y Vías de escape (Ways of Scape, 1980), en los que se mezclan abundantemente literatura y vida. Quizá la anécdota culminante de su vida como “escritor católico” -que aparece relatada en los dos libros- fue la de la condena de El poder y la gloria en 1950 y la conversación años después con el Papa Pablo VI sobre ello: “Los métodos de censura son siempre extrañamente incoherentes. En la década de 1950 fui citado en la catedral de Westminster por el Cardenal Griffin, y allí se me dijo que mi novela El poder y la gloria, publicada unos años antes, había sido condenada por el Santo Oficio y que el cardenal Pizzardo exigía unos cambios que, naturalmente y espero que cortésmente, me negué a hacer. […] La entrevista terminó bruscamente y él me dio como despedida la copia de una pastoral que se había leído en las iglesias de su diócesis y en la que se condenaba implícitamente mi obra. Más adelante, cuando el Papa Pablo VI me dijo que entre las novelas mías que había leído se encontraba El poder y la gloria, le contesté que el Santo Oficio había condenado aquel libro. Entonces, mucho más liberal que el cardenal Pizzardo, me contestó: ‘Algunas partes de su libro molestarán siempre a ciertos católicos, pero no se preocupe por eso’. Consejo que no me fue difícil seguir” (Una especie de vida, p. 70).

Una especie de vida

En este mismo libro, después de describir su conversión de 1926 (pp. 141-146), cuenta que en la década de 1950 dejó la práctica sacramental, pero que se veía a sí mismo como un miembro de la Legión Extranjera de la Iglesia que lucha en su favor, aunque no se sienta del todo identificado con ella: “Más adelante podemos endurecernos ante las fórmulas de la confesión y llegar a ser escépticos a propósito de nosotros mismos: quizá solo intentamos mantener a medias las promesas que hicimos hasta que los continuos fracasos y las circunstancias de nuestra vida privada hacen imposible hacer más promesas; y muchos de nosotros abandonamos la confesión y la comunión para alistarnos en la Legión Extranjera de la Iglesia y luchar por una ciudad de la que ya no somos enteramente ciudadanos” (pp. 145-146). 

Es conocido que en sus últimos años Greene volvió a recibir de nuevo los sacramentos de manos del sacerdote gallego Leopoldo Durán, con quien había entablado una profunda amistad y con el que hizo numerosos viajes por España entre 1976 y 1989, que darían lugar al libro de Greene Monseñor Quijote de 1982.

Perspectiva vocacional

Cuando Graham Greene en Una especie de vida narra su bautismo en 1926, después de múltiples conversaciones con el P. Trollope, un sacerdote redentorista —que había sido actor en su juventud— del que se había hecho amigo, parece sugerir que su conversión se debía a su deseo de acomodarse a su novia que era católica. Sin embargo, al final del capítulo añade un párrafo que invita a pensar: 

“Recuerdo claramente la naturaleza de mi emoción cuando salí de la catedral [después de ser bautizado]: no había en mí ninguna alegría, sino únicamente una oscura aprensión. Había dado el paso con vistas a mi futuro matrimonio, pero ahora la tierra cedía ante mis pies y tenía miedo de la dirección en que podía llevarme la marea. ¿Y si descubría en mí mismo […] el deseo de ser sacerdote? En aquel momento no me parecía imposible. Solo ahora, cuando ya han pasado más de cuarenta años, puedo sonreír ante la irrealidad de mis temores y sentir a la vez una triste nostalgia por ellos, ya que perdí más de lo que gané cuando el temor pasó irrevocablemente a formar parte del pasado” (p. 146). Impresiona la profundidad de su confesión y la magnífica forma de describirla: en Greene literatura y vida están íntimamente entrelazadas. Quizá por eso merece la pena seguir leyéndole.

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Mundo

La Marcha por la Vida de Washington refleja debates con los políticos

El vicepresidente JD Vance dijo a los participantes de la 53 Marcha Anual por la Vida en Washington el 23 de enero que el presidente Trump es su “aliado” en la Casa Blanca. Sin embargo, en el movimiento pro vida existe preocupación sobre las prioridades políticas del presidente en su segundo mandato en la Casa Blanca.

OSV / Omnes·24 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

– Kate Scanlon, Washington, OSV News

El vicepresidente Vance manifestó este viernes a los decenas de miles de participantes en la 53 Marcha por la Vida en Washington que el presidente Donald Trump es su “aliado”. Pero líderes pro vida han criticado recientes comentarios del presidente Trump a los republicanos de la Cámara de Representantes, y preocupan en el movimiento pro vida las prioridades políticas a poco más de un año del inicio del segundo mandato de Trump en la Casa Blanca.

En sus palabras, Vance mencionó el reciente anuncio de él y su esposa, Usha Vance, de que están esperando su cuarto hijo.

“Algunos de ustedes recordarán que, en mis comentarios del año pasado, les dije que una de mis mayores aspiraciones en Estados Unidos era tener más familias y más bebés”, dijo Vance. “Así que, que conste en acta, tienen un vicepresidente que predica con el ejemplo”.

El elefante en la habitación”, “habrá debates”

En sus comentarios ante los manifestantes durante la marcha, Vance reconoció “el elefante en la habitación”, al que denominó “un temor” a que “no se haya avanzado lo suficiente, que no haya ocurrido lo suficiente en la arena política, que no vayamos lo suficientemente rápido, que nuestra política no haya respondido al llamamiento a la vida que representa esta acusación y que todos nosotros, creo, llevamos en nuestros corazones”

“Quiero que sepan que los escucho y que entiendo que inevitablemente habrá debates dentro de este movimiento”, continuó Vance. 

“Nos queremos y vamos a tener conversaciones abiertas sobre cómo usar mejor nuestro sistema político para promover la vida, sobre la prudencia que debemos tener en la causa del progreso de la vida humana. Creo que estos debates son buenos, honestos y naturales, y francamente, no solo son buenos para todos ustedes. Ayudan a que personas como yo mantengamos la honestidad, y eso es importante”.

Jóvenes defensores de la vida muestran pancartas durante la 53ª Marcha Anual por la Vida en Washington el 23 de enero de 2026. (Foto OSV News/Aaron Schwartz, Reuters).

Líderes pro vida

Los comentarios de Vance y de Trump, quien se dirigió a la manifestación por mensaje de video, llegaron mientras algunos líderes pro vida criticaban los recientes comentarios de Trump a los republicanos de la Cámara de Representantes diciéndoles que fueran “flexibles” con la Enmienda Hyde, que prohíbe la financiación pública de abortos electivos, o en las negociaciones sobre subsidios a la atención médica, para decepción de los grupos pro vida que han apoyado esa política durante mucho tiempo.

Los líderes provida también se han opuesto a la decisión tomada en septiembre por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), de aprobar la versión genérica de la mifepristona de Evita Solutions, una píldora que se usa comúnmente, pero no exclusivamente, para el aborto temprano. 

“La mifepristona”

La aprobación del medicamento se produjo a pesar de las indicaciones previas de funcionarios de la FDA y el HHS de que la mifepristona se sometería a una revisión de seguridad. En su sitio web, Evita Solutions describe la mifepristona como “una forma eficaz y segura de interrumpir el embarazo temprano”. También fue la segunda vez que la administración Trump aprobó una píldora genérica para el aborto, lo cual ocurrió en 2019.

Pero Vance le dijo a la multitud: “Tienen un aliado en la Casa Blanca”.

“Es por eso que él habla de la causa provida y por eso lo hacemos en esta administración, y es por eso que hace tres años, no podemos olvidar que sus jueces de la Corte Suprema dictaron la decisión más importante de mi vida”, dijo Vance en referencia a la decisión de la Corte Suprema de 2022 en el caso Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization, que anuló el precedente previo de la corte sobre el aborto, incluyendo Roe v. Wade.

Una mujer observa durante la 53 Marcha por la Vida en Washington el 23 de enero de 2026. (Foto de OSV News/Aaron Schwartz, Reuters).

“Limpiar malas políticas sobre la cuestión de la vida”

Vance dijo: “Nuestra administración ha trabajado muy duro para liderar ese esfuerzo y recoger los pedazos, para limpiar los escombros de cinco décadas de malas políticas sobre la cuestión de la vida”, citando acciones que incluyen una mayor protección de la conciencia para los trabajadores de la salud y “políticas que hacen posible la vida familiar”, como las “cuentas Trump”, cuentas de ahorro respaldadas por el gobierno para niños bajo la “Ley One Big Beautiful Bill”.

Durante el discurso de Vance, algunos asistentes corearon: “Prohíban la píldora abortiva!”. Varios grupos provida nacionales han pedido a la administración Trump-Vance que reduzca las medidas de la administración Biden sobre la mifepristona a las regulaciones vigentes durante la administración anterior de Trump-Pence.

Lo que ha defendido Vance

Durante su candidatura al Senado de EE. UU. en 2022, Vance, católico, declaró su apoyo a la prohibición federal del aborto a partir de las 15 semanas de gestación, una medida que podría afectar a casi el 6 % de los abortos en EE. UU. 

Sin embargo, en los días previos a su elección como candidato republicano a la vicepresidencia, Vance moderó su postura sobre el aborto, alineándose con la postura declarada de Trump de que la política abortista debería quedar en manos de los estados. Vance también confirmó que Trump, como presidente, se opondría a una prohibición federal del aborto si el Congreso aprobara dicha ley.

“Pragmático”

En una entrevista con NBC News en 2024, Vance calificó de “pragmático” el enfoque de Trump sobre el aborto y afirmó que también apoyaba la accesibilidad de la mifepristona. Si bien la mifepristona puede utilizarse en los protocolos de atención temprana de abortos espontáneos, Vance no matizó su afirmación.

Casi 9 de cada 10 abortos tienen lugar durante el primer trimestre, y más de seis de cada 10 abortos se realizan mediante una combinación de mifepristona y misoprostol.

Pero en sus comentarios pregrabados desde la Casa Blanca, Trump dijo que con la decisión de Dobbs el movimiento pro vida “obtuvo la mayor victoria de su historia”.

“Quiero agradecer a cada uno de ustedes que están ahí en este día de invierno, un día hermoso, pero es invierno, de todos modos, para defender a los no nacidos”, dijo Trump.

Victorias pro vida

Tras el video de Trump, Jennie Bradley Lichter, presidenta del Fondo de Educación y Defensa de la Marcha por la Vida, dijo en el mitin: “Gracias a nuestro presidente por todas las victorias provida que ha logrado en sus primeros cinco años de mandato. Esperamos muchas más en los próximos años”.

El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, durante sus palabras a la 53 Marcha por la Vida en Washington el 23 de enero de 2026. (Foto de OSV News/Aaron Schwartz, Reuters).

El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano por Luisiana, dijo por su parte que era un momento histórico para el movimiento pro vida “tener a la Casa Blanca, el Senado y la Cámara de Representantes trabajando juntos para lograr victorias pro vida significativas e históricas”.

“Medimos nuestro éxito por la cantidad de vidas que salvamos y las vidas que mejoramos y elevamos, por el sentido común, por la vida y por la confirmación de las políticas”, dijo Johnson.

Un asistente sostiene un cartel pro vida durante la 52.ª Marcha por la Vida en Washington el 24 de enero de 2025. (Foto de OSV News/Bob Roller).

Más abortos, a pesar de todo 

Sin embargo, múltiples estudios muestran que, desde la decisión Dobbs, la tasa de abortos en EE. UU. ha aumentado en lugar de disminuir, a pesar de las prohibiciones en algunos estados. Según Guttmacher, una firma de investigación que monitorea las cifras de la industria del aborto, los abortos alcanzaron los 1,04 millones en 2024, frente a los 874.000 de 2016, el último año de descenso constante antes de que las cifras volvieran a subir.

La Marcha por la Vida, que se autodenomina la mayor manifestación anual por los derechos humanos del mundo, se celebra en torno al aniversario de la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de 1973 en el caso Roe contra Wade, que legalizó el aborto en todo el país. Este año marca la cuarta marcha desde que el máximo tribunal anuló Roe y el precedente relacionado con el aborto en su decisión de 2022 en el caso Dobbs contra la Organización de Salud de la Mujer de Jackson.

Papa León: la protección del derecho a la vida, fundamento

León XVI envió un Mensaje a los participantes de la Marcha por la Vida 2026. Les expresó su más sincero agradecimiento y les aseguró “su cercanía espiritual para este elocuente testimonio público”, que afirma que “la protección del derecho a la vida constituye el fundamento indispensable de todos los demás derechos humanos” (Discurso a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, 9 de enero de 2026).

De hecho, “una sociedad es sana y progresa verdaderamente solo cuando salvaguarda la santidad de la vida humana y trabaja activamente para promoverla” (ibíd.). En este sentido, los animo, especialmente a los jóvenes, a seguir esforzándose por garantizar el respeto a la vida en todas sus etapas mediante esfuerzos adecuados en todos los niveles de la sociedad, incluido el diálogo con los líderes civiles y políticos. 

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Kate Scanlon es reportera nacional de OSV News y cubre Washington. Síguela en @kgscanlon.

Esta información se ha publicado originariamente en OSV News en inglés, y pueden consultarla aquí.

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El autorOSV / Omnes

Evangelización

San Francisco de Sales: un modelo para todos los comunicadores

El 24 de enero se celebra a San Francisco de Sales, patrón de periodistas y comunicadores, ejemplo de santidad cotidiana y de un estilo de comunicación basado en la verdad, la amabilidad y el respeto, lejos de la polémica y la confrontación.

Gerardo Ferrara·24 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

24 de enero: fiesta de san Francisco de Sales, Doctor de la Iglesia, pero también patrón de los periodistas, escritores y profesionales de la comunicación por su estilo basado en la amabilidad, el respeto y el equilibrio: la verdad comunicada sin alimentar la violencia verbal ni los conflictos.

La santidad en la vida cotidiana

Lo descubrí hace varios años, traduciendo del francés una obra editada por el P. Max Huot de Longchamp, una recopilación de textos salesianos sobre la santidad en la vida moderna, una suma en la que Francisco de Sales (y algunos autores posteriores, entre ellos su discípula Juana de Chantal, con quien fundó la Congregación de la Visitación) propone una santidad accesible a todos, en cualquier estado de vida, y basada en el amor, el equilibrio y la dulzura, con una fe que no se impone, sino que se encarna en las relaciones, el trabajo y las responsabilidades de cada día.

Para él, el verdadero «devoto» construye su santidad no basándose en modelos artificiales y lejanos, sino en la relación constante (San Juan de la Cruz diría: «atención amorosa») con el Maestro, que invita a entrar en todas las ocupaciones cotidianas: las tareas domésticas, la vida pública y administrativa, el gobierno, la agricultura.

Todo ello con una advertencia constante: no querer estar en el lugar de otra persona y no querer vivir la devoción ajena. Por ejemplo, aconseja a la esposa y madre que no esté siempre en la iglesia rezando como las monjas, al joven cortesano que no oculte su fe, pero tampoco la imponga, etc. Además del concepto de «devoción», también es muy importante el de «perfección», es decir, la madurez y el desarrollo de quien vive su vida en armonía y comunión con Dios, en todos y cada uno de los aspectos (desde el trabajo hasta los afectos), lo que lleva al santo a especificar la diferencia entre mandamiento (para todos) y consejo (personal).

La vida

Nacido en 1567 en Saboya, Francisco de Sales recibe una educación destinada inicialmente a la carrera jurídica. De hecho, estudia derecho en París y Padua en una época de grandes tensiones culturales y teológicas: el enfrentamiento con el protestantismo y la predestinación, el peso del racionalismo naciente.

En París atraviesa una profunda crisis espiritual, marcada por la angustia de la condenación, de la que se liberará gracias a la experiencia del amor gratuito de Dios y la confianza en su Providencia, elementos que se convertirán en el punto central de su espiritualidad.

Ordenado sacerdote en 1593, se encontró inmediatamente trabajando en un contexto difícil: la evangelización de Chiablese, convulsionada por la Reforma.

Otra experiencia fundamental fue el encuentro con la espiritualidad de san Felipe Neri. No es seguro que Francisco conociera a Felipe, pero tuvo una estrecha relación con César Baronio, su sucesor al frente de la Congregación del Oratorio.

En la espiritualidad de Neri, Francisco vio confirmada su convicción de pastor: la fe no se transmite con dureza, sino con persuasión, paciencia y caridad (el equilibrio salesiano).

Nombrado obispo de Ginebra en 1602, ejerció su ministerio desde Annecy con un estilo pastoral sobrio, concreto y profundamente humano.

Obras y legado

Entre sus obras, destacan el Tratado del amor de Dios, las Cartas espirituales, los Sermones y coloquios espirituales y la Introducción a la vida devota, un texto revolucionario en el que Francisco de Sales afirma que la santidad no está reservada a los monjes y religiosos, sino que es la vocación de todo bautizado.

En todos sus escritos destaca con fuerza la herencia de la Devotio moderna, sobre la que hemos escrito en un artículo sobre Filippo Neri, del que Francisco de Sales puede considerarse el discípulo más ilustre. Si Neri había querido quemar todos sus escritos al morir, Francisco, por el contrario, pone por escrito toda la herencia espiritual del santo de la alegría, convirtiéndose, aunque no oficialmente, en el primer oratoriano fuera de Italia.

Un modelo para la comunicación

En una época marcada por una creciente polarización, también en el ámbito de la comunicación y en el ámbito religioso, a menudo asistimos al surgimiento de personajes con una fuerte presencia mediática, que se convierten en una especie de influencers cristianos y se encuentran a menudo en el centro de polémicas que solo ingenuamente pueden definirse como un efecto secundario del mensaje que transmiten. De hecho, las propias polémicas (en particular las relacionadas con temas como la fe, la familia, la identidad y los derechos) forman parte de una estrategia mediática (agenda setting) basada en un posicionamiento preciso destinado a una mayor visibilidad: los medios de comunicación y los algoritmos tienden a premiar los mensajes claros, identitarios y no conciliadores.

Quienes utilizan esta estrategia emplean un lenguaje deliberadamente provocador y construyen una especie de campo de batalla: «nosotros contra ellos», donde «nosotros» serían los verdaderos cristianos y «ellos» los malos y feos (¡incluso los obispos y el Papa!). Nunca deja de generar polémica, sino que, más astutamente, enciende chispas a través de las cuales otros generan polémica. De este modo, refuerza la identidad de su grupo de seguidores, fideliza a su público y consolida una comunidad que lo sigue, lo defiende y lo apoya comprando sus libros, participando en sus eventos y consumiendo sus contenidos. Y ya que está, también reactiva la llamada «larga cola editorial», es decir, vuelve a poner en primer plano textos publicados en el pasado.

Otra característica de esta forma de comunicación polarizante es la simplificación de temas complejos llevados a contextos comunicativos generalistas o inadecuados, con el fin de que el conflicto refuerce la marca personal y aumente exponencialmente la visibilidad en términos de ventas editoriales y reconocimiento.

Quien actúa o se comunica de esta manera puede no ser de mala fe, pero sin duda conoce los efectos de sus palabras y utiliza el conflicto para reforzar su visibilidad en un sistema que premia la confrontación.
Sin embargo, es una estrategia que no da frutos a largo plazo, porque al final daña la credibilidad de quien la emplea, que ve cristalizado su papel comunicativo y acaba convirtiéndose en referencia solo de un círculo cada vez más reducido de fieles.

San Francisco de Sales, que vivió en una época nada pacífica (guerras de religión, divisiones confesionales, enfrentamientos doctrinales), rechazó sistemáticamente la lógica del enfrentamiento, convencido de que la verdad cristiana no puede separarse de la forma en que se comunica (lo que luego se reflejará en todos los documentos elaborados por la Iglesia católica sobre la comunicación a partir del Concilio Vaticano II).

Patrono de los periodistas y comunicadores, recuerda que el Evangelio no necesita ser gritado para ser verdadero, sino que necesita ser bien comunicado, lo que recuerda también las palabras de Benedicto XVI sobre la evangelización, que no es proselitismo, sino atracción (Aparecida, 2007).

Y concluimos citando precisamente a san Francisco de Sales que, en una carta de 1611, refiriéndose a san Roberto Belarmino, escribe:

Odio todas las disputas y controversias entre católicos, cuyo fin es inútil. […] Y aún más odio aquellas cuyo único resultado son los enfrentamientos y las divergencias, especialmente en esta época en la que abundan los ánimos propensos a las discusiones, a la maledicencia y a las críticas, en detrimento de la caridad.

Tampoco puedo decir que haya apreciado ciertos escritos de un santo y excelentísimo prelado, en los que trata el poder indirecto del Papa sobre los príncipes; y no porque los haya encontrado buenos o malos, sino porque en una época como esta, en la que tenemos tantos enemigos fuera, creo que no deberíamos agitar nada dentro del cuerpo de la Iglesia. Esta pobre gallina, que nos mantiene bajo sus alas como si fuéramos sus polluelos, ya tiene suficientes problemas defendiéndonos del milano, sin que nos picoteemos unos a otros y la tiremos de un lado a otro.

Cine

Naufragio moral, no solo marítimo

Pablo Úrbez·24 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Enero de 1993. Piotr Binter, un capitán de barco, es requerido durante la madrugada porque salvamento marítimo acaba de recibir una petición de socorro: el ferry polaco Heweliusz está naufragando en el Mar Báltico, y él conoce muy bien a su capitán. El naufragio dejará más de 50 fallecidos y afectará a la vida de Witold, un superviviente con dificultades para convivir nuevamente con su familia, y también afectará a la esposa y la hija del capitán del ferry, y al propio Piotr, a quien se le pide que participe en un tribunal para juzgar lo acontecido. A pesar de que varias voces achacan el naufragio al pésimo estado del ferry, la empresa naviera responsabiliza al capitán y a su posible estado de embriaguez, pues se niega a asumir la responsabilidad económica del accidente.

Esta miniserie de cinco episodios adapta un suceso real ocurrido en Polonia en 1993. A la desgracia del medio centenar de fallecidos por causa de una tempestad se le añadió después la negativa de la naviera y de las autoridades políticas y militares por esclarecer el asunto. De esta manera, las familias de los fallecidos emprendieron una batalla legal durante años, a fin de establecer justicia.

La serie alterna diferentes momentos temporales para armar una panorámica lo más completa posible de lo sucedido: los antecedentes del naufragio, cómo vivieron el naufragio los propios tripulantes y los servicios de rescate, y el posterior conflicto jurídico-social. Intercala de manera inteligente los respectivos rótulos informativos sobre el momento y el lugar, sin tampoco avasallar. En lo que se refiere al relato del naufragio, la producción no escatima recursos para mostrar la tormenta, los vuelcos de la embarcación y el oleaje. Por otra parte, es un relato verdaderamente duro, que muestra en ocasiones el estado de los cadáveres o de miembros mutilados, aunque con elegancia y sin excesos.

El amplio abanico de personajes ofrece una panorámica global de todo el suceso. Son personajes cotidianos y verosímiles, tanto los supervivientes como quienes han perdido a un familiar, todos ellos enfrentados a un entramado político-económico cegado por sus propios intereses, donde las reminiscencias del pasado comunista se dejan notar en la caracterización de algunos villanos.

El autorPablo Úrbez

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Argumentos

Propuestas de ayuda a los sacerdotes para confesar mejor

Un equipo de psicólogos, filósofos y teólogos ha lanzado una ‘Guía práctica para confesores’, con claves pastorales y psicológicas para confesar mejor. Es un proyecto de la Fundación John Templeton, con expertos de las universidades de Navarra, Comillas, San Dámaso y CEU Abat Oliba.

Francisco Otamendi·23 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

El modo de confesar del sacerdote influye profundamente en el penitente. Más allá de la dimensión sacramental objetiva (el sacramento actúa ‘ex opere operato’, es decir, es eficaz por la acción misma de Cristo), “la manera de acoger, escuchar y acompañar por parte del sacerdote al penitente, puede abrir o cerrar el corazón del fiel a la experiencia del perdón de Dios”, señala el estudio, titulado ‘Guía práctica para confesores’, disponible gratuitamente online.

Parece importante, en consecuencia, ofrecer algunas claves pastorales y psicológicas –sintetizadas en estas 9, pero podrían ser menos, o más–, que puedan ayudar al confesor a facilitar el encuentro con el penitente que desea el perdón de Dios en el sacramento de la Reconciliación.

Diez equipos de investigación con entrevistas a sacerdotes

El trabajo de investigación se sitúa en el marco de un proyecto internacional de la Fundación John Templeton, liderado por Francis Fincham (Florida State University), y busca entender la dimensión psicológica de la experiencia del perdón divino.

El proyecto coordina a diez equipos de investigación independientes, decenas de investigadores de distintas universidades (Harvard, Baylor University, Navarra) y de distintos continentes (Sudamérica, Australia, Italia, EEUU y España). 

Uno de estos diez equipos se ha centrado en la experiencia del perdón en católicos a través de la confesión, con psicólogos, filósofos y teólogos como Martiño Rodríguez-González, María Calatrava o José María Pardo, que han liderado el estudio desde la Universidad de Navarra, María Pilar Martínez (Universidad Pontificia Comillas), Juan de Dios Larrú (Universidad Eclesiástica San Dámaso) y Joan D.A. Juanola (Universidad CEU-Abat Oliba). 

En la investigación han entrevistado a veinticinco sacerdotes con una amplia y diversa experiencia pastoral, procedentes de distintos países y cercanos a diferentes realidades eclesiales. 

Se sintetizan a continuación algunas de estas claves psicológicas y pastorales del confesor para facilitar la experiencia de Dios en el Sacramento de la Reconciliación.

1. Experiencia del confesor como penitente

El sacerdote no se presenta en el confesonario únicamente como sacerdote (ministro de Dios), sino también como hombre. Su propia experiencia de debilidad y reconciliación influye en cómo acompaña a los demás. Muchos confesores coinciden en que el hecho de confesarse ellos mismos les ayuda a ser mejores ministros de la misericordia.

Según los sacerdotes, señala la guía, confesarse con regularidad les permite descubrir qué actitudes ayudan verdaderamente al penitente y cuáles pueden dificultar la experiencia de la misericordia. Descubren el valor de una acogida incondicional, de una actitud positiva y animante, y de un trato que permita presentarse ante Dios sin necesidad de disimular el mal cometido. 

Algunos entrevistados aseguran que tanto la confesión frecuente como el acompañamiento espiritual contribuyen a fortalecer la propia vocación sacerdotal.

2. Espacio sagrado, custodia del anonimato

El sacramento de la Reconciliación requiere del confesor una conciencia clara de que se encuentra en un espacio sagrado. Muchos sacerdotes describen esta actitud interior con la imagen bíblica: “Descálzate, el terreno que pisas es sagrado”. 

Uno de los aspectos esenciales de este respeto es la custodia del anonimato, añaden los expertos. Cuando la confesión tiene lugar en el confesionario tras la rejilla, el confesor no debe tratar de identificar al penitente, y, si lo reconoce por la voz, evitar hacer referencias a la identificación. 

En palabras de un entrevistado: “Cuando la persona se confiesa a través del confesonario, no ayuda que se sienta reconocida. El confesonario garantiza habitualmente el anonimato, y es importante que eso se respete”.

En este sentido, algunos confesores recomiendan favorecer la confesión tras rejilla en general y, especialmente, si el penitente tiene preocupación por la privacidad.

3. Sigilo sacramental

En este mismo apartado se sitúa “la garantía del sigilo sacramental. La confianza en que el confesor guardará silencio absoluto es condición indispensable para que muchas personas se atrevan a confesar sus pecados, en particular cuando el sacerdote es alguien cercano. Respetar este aspecto constituye, en sí mismo, un modo de facilitar la apertura y la experiencia del perdón”, explica la guía.

Aunque el estudio no lo menciona, en estos años algunos parlamentos o estados han aprobado leyes que requieren a sacerdotes vulnerar el secreto de confesión en casos de abusos a menores. 

Sin embargo, la Penitenciaria Apostólica de la Santa Sede ha mantenido que el “secreto inviolable de la Confesión proviene directamente del derecho divino revelado y está arraigado en la naturaleza misma del Sacramento, hasta el punto de no admitir ninguna excepción en la esfera eclesial, ni menos aún, en el ámbito civil”.

4. Disponibilidad y tiempo

Junto al aprecio profundo hacia el ministerio, otro aspecto decisivo para favorecer la experiencia del perdón es la disponibilidad del confesor y el tiempo que dedica al penitente. La vivencia del perdón en la confesión, subraya el estudio, se ve favorecida cuando el sacerdote se muestra realmente accesible y disponible.

La primera expresión de esta actitud es el cumplimiento de los horarios de confesión. Según los sacerdotes entrevistados, esto transmite confianza y anima a acercarse al sacramento. 

“Yo siempre digo: luz verde, eficacia probada. Un sacerdote que está siempre ahí con la lucecita verde, eso a la gente le da seguridad. Y yo lo he comprobado muchas veces, que mucha gente empieza a confesarse incluso con frecuencia contigo porque sabe que siempre estás ahí”.

Por otra parte, el penitente necesita percibir que el sacerdote le escucha con atención plena, sin distracciones ni prisas. Como expresaba un entrevistado: “Yo puedo tener mucha prisa, pero me la aguanto. Estoy ahí, y sin que se note, no miro el reloj. El penitente debe sentir: Estoy aquí para ti, te escucho con toda mi atención”

5. Acogida cálida 

La disponibilidad y el tiempo del confesor preparan el terreno para la acogida cálida e incondicional. En efecto, cuando el penitente se siente recibido con cercanía y respeto, puede abrir su corazón con confianza y disponerse a experimentar el perdón de Dios, exponen los entrevistados.

“Esta actitud de acogida comienza incluso antes de entrar al confesionario”, indican. “El sacerdote que fuera de él se muestra cercano, amable, sonriente y disponible ya despierta en el penitente una confianza inicial que facilita la apertura en el momento de la confesión”.

De manera particular, una palabra amable, un gesto de cordialidad o un saludo atento en el inicio de la confesión pueden crear un clima de serenidad que predisponga positivamente al penitente. 

6. Escucha atenta y activa

Estos recursos ayudan a situar el encuentro en la presencia de Dios y a transmitir que es Cristo mismo quien acoge y perdona, añade la guía.

Favorecer un ambiente de acogida implica, sobre todo, “una escucha atenta y activa”. Escuchar más que preguntar, hablar lo necesario y evitar distracciones son actitudes que hacen que el penitente se sienta reconocido en su sinceridad. 

Algunos confesores señalan que el contacto visual puede ser un apoyo para generar cercanía, aunque otros consideran que la rejilla protege la intimidad y facilita que el penitente se abra; discernir qué es lo más adecuado dependerá de cada situación.

El sentido del humor para distender el ambiente, o la referencia a la alegría de Dios cuando perdona pueden ser excelentes recursos. Actitudes de frialdad, rigidez, excesiva distancia o preguntas innecesarias, “pueden hacer que el penitente viva la confesión como un interrogatorio, en lugar de como un encuentro de gracia”, alertan.

Notas de Psicología

Los expertos psicólogos, en el marco de “transmitir acogida mediante la escucha empática”, destacan los siguientes consejos: “Escuchar sin interrumpir, Validar la experiencia, Parafrasear, y  Evitar etiquetar y culpabilizar”, conceptos que se desarrollan en la guía.

7. Serenidad del confesor 

La serenidad del confesor “es clave para que el penitente pueda vivir la confesión con confianza”. No basta con aparentar calma: “se trata de transmitir una paz interior que ayude a la persona a sentirse segura y acompañada”. Su tono de voz, gestos y actitud tienen un impacto en la serenidad de la confesión.

Para poder ofrecer esta serenidad, los entrevistados indican que “el confesor necesita apoyarse en su vida de oración”. Muchos sacerdotes destacan la importancia de invocar al Espíritu Santo antes y durante la confesión, pidiendo luces para saber orientar a cada persona: “Dame luces, Señor, que sepa ayudar a esta persona”. 

Esta actitud orante ayuda a mantener la calma y a recordar que es Cristo quien actúa en el sacramento. Recordar la misericordia de Dios -“No hay nada que puedas presentar a Dios que Él no pueda perdonar”-, puede calmar la ansiedad y facilitar la apertura de la persona.

8. Poner el foco en Dios y en su misericordia

“La transmisión de la misericordia de Dios al penitente constituye la esencia misma del sacramento de la reconciliación”. El confesor tiene un papel decisivo en mostrar que Dios acoge al penitente con amor incondicional, favoreciendo que la persona experimente el perdón sin sentirse juzgada ni culpable de manera paralizante.

Para lograr esto, según los sacerdotes consultados, resulta útil “poner el foco en Dios y en su misericordia más que en los pecados del penitente”. Puede ser de ayuda emplear ejemplos de la Escritura, como los encuentros de Jesús con pecadores, que muestran la sobreabundancia del amor divino. 

También es importante hacer hincapié en la actualización de la amistad con Cristo tras la confesión: Dios le perdona y le acoge tal como es. 

Proponer penitencias pequeñas puede reforzar esta experiencia de misericordia, evitando que la persona se sienta desanimada o abrumada, señalan la guía.

Transmitir la misericordia no significa relativizar el pecado ni minimizar su gravedad. La misericordia se vive como una fuerza que acoge, fortalece y anima al penitente, ayudándole a reconocer el perdón de Dios y a reconciliarse consigo mismo de manera plena, explica la guía.

9. Explicaciones y consejos

En ciertas situaciones, las palabras del confesor pueden complementar la experiencia del perdón, ofreciendo claridad y orientación al penitente. Aunque no son el elemento central de la confesión, las explicaciones y consejos pueden

resultar útiles, especialmente cuando el penitente tiene poca formación religiosa o necesita comprender mejor la bondad y misericordia de Dios.

El uso de pasajes evangélicos, imágenes y símbolos puede ayudar a comunicar de forma concreta la misericordia divina.

Notas de Psicología

La observación que se realiza desde la empatía y el acompañamiento es “Invitar a la reflexión sin juzgar/reprochar”. Esto incrementa la probabilidad de que el penitente se exprese con confianza y asuma responsabilidad sobre sus actos, señalan los expertos.

En contraste, cuando la orientación se formula desde el juicio o el reproche, la persona tiende a sentirse atacada o humillada, lo que conduce al cierre interior.

La psicología muestra que, frente a críticas duras en estados de vulnerabilidad, la reacción más común es defensiva o de huida. Estas reacciones no favorecen el aprendizaje ni la reconciliación, sino que refuerzan sentimientos de vergüenza y resistencia.

Reconocer la dificultad y abrir un espacio de reflexión facilita que el penitente descubra caminos de cambio desde su propia experiencia, desarrollan los expertos en la guía, con algunos ejemplos.

El autorFrancisco Otamendi

Libros

J. M. Granados presenta «El valor del cuerpo y de la sexualidad»

El sacerdote José Miguel Granados, profesor de la Universidad San Dámaso, presentó el 21 de enero su nuevo libro El valor del cuerpo y de la sexualidad, en la parroquia de Santa María Magdalena de Madrid.

Javier García Herrería·23 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El sacerdote José Miguel Granados, de la archidiócesis de Madrid y profesor de la Universidad San Dámaso, presentó ayer 21 de enero su nuevo libro El valor del cuerpo y de la sexualidad, publicado por la editorial EUNSA, en la parroquia de Santa María Magdalena de Madrid.

La obra ofrece una reflexión profunda y accesible sobre el cuerpo y la sexualidad humanas a la luz de la fe cristiana, en diálogo con los grandes retos culturales contemporáneos. El autor se apoya especialmente en la teología del cuerpo de san Juan Pablo II, así como en las enseñanzas de los papas posteriores, para subrayar la unidad inseparable de alma y cuerpo y la vocación al amor entendida como entrega, fidelidad y apertura a la vida.

Temática central

Durante la presentación, Granados explicó que el libro responde a preguntas decisivas de nuestro tiempo: si el cuerpo es solo un objeto o una realidad personal, si la sexualidad es mero placer o lenguaje del amor, y si la corporeidad humana posee un significado trascendente. Frente a visiones reductivas o utilitaristas, defendió una comprensión del cuerpo como misterio, don y signo del amor divino, con una dignidad inviolable desde la concepción hasta la muerte natural.

El punto de partida del libro es una constatación cultural: nuestra sociedad vive una profunda ambigüedad respecto al cuerpo. ¿Somos dueños de un cuerpo que podemos usar y redefinir a voluntad, o somos personas corpóreas llamadas a descubrir en él un sentido? Granados examina estas disyuntivas —placer o don, objeto o misterio, técnica o ética— y muestra cómo de su respuesta dependen no solo las decisiones personales, sino también el rumbo de la vida social.

La obra se apoya de manera especial en la teología del cuerpo de san Juan Pablo II, así como en el magisterio de los papas posteriores. Desde este marco, el autor presenta el cuerpo como expresión de la persona y como lugar donde se hace visible el amor: un lenguaje capaz de comunión, entrega y fecundidad. La sexualidad aparece así no como un simple impulso biológico ni como una realidad sospechosa, sino como una dimensión constitutiva de la vocación al amor, inscrita en la masculinidad y la feminidad y abierta a la donación responsable.

Otras cuestiones

Uno de los ejes más sugerentes del libro es la comprensión sacramental del cuerpo. Granados subraya que la materialidad del cuerpo humano es capaz de transparentar lo invisible y remitir al misterio divino, especialmente a la luz de la Encarnación. El hecho de que el Verbo se haya hecho carne confiere al cuerpo una dignidad inédita y permite entender el eros humano como una fuerza herida pero llamada a ser sanada y elevada por el amor verdadero.

Desde esta perspectiva, el autor aborda con claridad y profundidad cuestiones concretas como el pudor y la desnudez, el compromiso afectivo, la procreación responsable, el valor del celibato, el sufrimiento y la fragilidad, la dignidad del embrión, el final de la vida o los planteamientos de la ideología de género. 

Prosa y poesía

Una de las originalidades de la obra es su diálogo con la literatura y la poesía: cada uno de los 22 capítulos se abre con un ejemplo tomado de una gran novela y concluye con poemas que sintetizan el contenido reflexionado, mostrando cómo la experiencia humana ha intuido, también desde el arte, el sentido profundo del cuerpo y del amor.

Granados concluyó la presentación afirmando que el misterio del cuerpo humano solo se comprende plenamente a la luz de Jesucristo, el Verbo encarnado, en quien el deseo de belleza, amor y plenitud encuentra su respuesta definitiva.

Evangelización

El “Detente”, un signo que vuelve a latir entre los jóvenes

Pequeño y discreto, el detente es un signo de fe que ha atravesado siglos de historia y hoy vuelve a ser llevado por muchos jóvenes como expresión de confianza y amor al Sagrado Corazón de Jesús.

Teresa Aguado Peña·23 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Entre los signos de devoción cristiana, el «detente» ocupa un lugar especial. Hoy muchos jóvenes lo utilizan como un símbolo sencillo pero lleno de confianza y amor al Sagrado Corazón de Jesús. Sin embargo, detrás de este pequeño emblema hay una historia rica, marcada por apariciones, santos, epidemias y guerras.

¿Qué es el detente?

El detente es un pequeño emblema que antiguamente se llevaba cosido al pecho (hoy está de moda llevarlo en la funda del móvil) , generalmente con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Su nombre proviene de la expresión “detente”, una súplica dirigida al mal, al demonio y a todo peligro, invocando la protección de Cristo. Es signo del amor al Corazón de Jesús y de la confianza en su amparo frente a las acechanzas del maligno.

También se le conoce como el “Pequeño Escapulario del Sagrado Corazón”, aunque no es un escapulario en sentido estricto. No requiere ceremonia especial ni bendición para su uso: basta llevarlo con fe.

El origen de la devoción: santa Margarita María Alacoque

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús nace en el siglo XVII, a partir de las apariciones de Jesucristo a santa Margarita María Alacoque, religiosa de la Visitación.

El 27 de diciembre de 1673, mientras oraba ante el Santísimo Sacramento, recibió la primera revelación. En esta experiencia mística, el Señor le mostró su Corazón ardiente de amor por la humanidad, herido por la ingratitud de los hombres, y le confió la misión de dar a conocer esta devoción.

En las revelaciones posteriores, Jesús le mostró su Corazón rodeado de espinas y coronado por la cruz, símbolo de su amor sacrificado y del dolor causado por el pecado. Le expresó su deseo de ser amado, de rescatar a las almas del poder del mal y de derramar abundantes gracias sobre quienes veneraran su Corazón, especialmente llevando su imagen en las casas o sobre el pecho como signo de amor y protección. Ella misma las llevaba bajo el hábito y animaba a sus novicias a hacer lo mismo.

En la tercera revelación, durante la fiesta del Corpus Christi de 1674, Cristo le pidió prácticas concretas de reparación: la comunión frecuente, la devoción de los primeros viernes y la Hora Santa en la noche del jueves al viernes, uniéndose a su agonía en Getsemaní. Así quedó claramente establecida la devoción al Sagrado Corazón como camino de amor, reparación y confianza total en Cristo.

El detente y la plaga de Marsella

El uso del detente se difundió de forma extraordinaria durante la plaga de Marsella de 1720. En ese contexto, este emblema fue conocido como “Salvaguardia”. Consistía en un trozo de tela blanca con el Sagrado Corazón bordado y la leyenda: «Oh Corazón de Jesús, abismo de amor y misericordia, en ti confío».

La forma más cercana al detente actual fue impulsada por la Venerable Ana Magdalena Rémuzat, quien, advertida del desastre que causaría la plaga, promovió con sus hermanas la confección y distribución de miles de estos emblemas por la ciudad y sus alrededores. Poco después, según relatan las crónicas, la epidemia cesó, reforzando la devoción popular al Sagrado Corazón.

El Beato Bernardo de Hoyos y el “Reinaré en España”

En España, el gran apóstol del Sagrado Corazón fue el beato Bernardo de Hoyos (1711–1735). A los 21 años, mientras copiaba fragmentos del libro «De cultu Sacratissimi Cordis Iesu», conoció esta devoción que transformó su vida. Él mismo relató haber sentido un amor profundo y una certeza de ser amado.

Al igual que santa Margarita, mientras oraba ante el Santísimo, recibió palabras del mismo Jesús, quien le confió la misión de extender esta devoción en España. Ante las dificultades, Cristo le consoló con una promesa que marcaría la historia espiritual del país: «Reinaré en España, y con más veneración que en otras muchas partes».

“Detente bala”: fe en tiempos de guerra

Desde Francia, la costumbre de coser el detente en la ropa de hijos, esposos o hermanos que iban a la guerra se extendió rápidamente. Se confiaba en la protección del Sagrado Corazón en el campo de batalla.

En el siglo XIX, las tropas carlistas en España llevaban escapularios con la inscripción: «Detente bala, el Corazón de Jesús está conmigo», y en muchos casos añadían «Reinaré en España» o incluso una parte del Padrenuestro: «venga a nosotros tu Reino».

Durante las guerras civiles del siglo XIX y más tarde en la Guerra Civil española (1936–1939), el detente se popularizó entre requetés, legionarios y algunos falangistas. La devoción también cruzó el Atlántico: los Cristeros mexicanos lo portaron durante su levantamiento contra el gobierno de Plutarco Elías Calles, con la inscripción: «Detente, enemigo malo, el Corazón de Jesús está conmigo».

Persecución y fidelidad

En tiempos de la Revolución Francesa, estos emblemas fueron considerados símbolos de fanatismo y hostilidad al régimen. Incluso durante el juicio de María Antonieta, se utilizó como prueba en su contra la posesión de una imagen del Sagrado Corazón con la inscripción: «Sagrado Corazón de Jesús, ten misericordia de nosotros».

Lejos de desaparecer, el detente se fortaleció como signo de resistencia espiritual y fidelidad cristiana.

Indulgencia concedida por Pío IX

En 1872, el papa Pío IX concedió una indulgencia de 100 días, una vez al día, a todos los fieles que portaran el detente y rezaran un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. En un breve posterior aclaró que, al no ser un escapulario en sentido estricto, no requería bendición ni inscripción específica: bastaba llevarlo colgado al cuello.

El mismo Papa compuso una hermosa oración al Sagrado Corazón, invitando a unir el propio corazón al de Cristo en adoración, reparación y amor:

«¡Abridme vuestro Sagrado Corazón, oh Señor Jesús! Mostradme sus encantos, unidme a Él para siempre. Que todos los movimientos y latidos de mi corazón, incluso durante el sueño, os sean un testimonio de mi amor y os digan sin cesar: Sí, Señor Jesús, yo os adoro; aceptad el poco bien que practico; hacedme la merced de reparar el mal cometido; para que os alabe en el tiempo y os bendiga durante toda la eternidad. Amén».

Un signo vivo hoy

Hoy, el detente sigue siendo un signo sencillo pero poderoso. Para muchos jóvenes es una forma concreta de llevar a Cristo en el centro de la vida cotidiana, un recordatorio de que el Corazón de Jesús está cerca, ama, protege y acompaña ante la tentación del maligno.

Así, el detente se ha convertido en un signo de fidelidad al Sacratísimo Corazón de Jesucristo: una insignia que ennoblece, una defensa en nuestras batallas y un escudo que nos recuerda que ese Corazón, que tanto amó a los hombres, sigue reinando.

Vaticano

Giorgio Lingua, nuevo nuncio en Israel

El Vaticano ha nombrado al arzobispo Giorgio Lingua nuevo nuncio en Israel, en un relevo por edad que garantiza continuidad diplomática en un contexto especialmente sensible.

Redacción Omnes·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

León XIV ha aceptado, por límite de edad, la renuncia del arzobispo Adolfo Tito Yllana y ha nombrado en su lugar al arzobispo Giorgio Lingua como nuncio apostólico en Israel y delegado apostólico en Jerusalén y Palestina, según el comunicado oficial difundido por el Vaticano.

Hasta ahora, Giorgio Lingua ha sido arzobispo titular de Tuscania y nuncio apostólico en Croacia. Además, fue nuncio en Irak y Jordania y posteriormente en Cuba, antes de asumir Croacia.

¿Qué significa este cambio?

El nombramiento de Lingua no modifica la postura doctrinal ni la línea diplomática de la Santa Sede respecto a Jerusalén y la defensa de las comunidades cristianas, aunque sí podría incidir en la forma de diálogo y en la eficacia de las negociaciones diarias con distintos interlocutores.

Yllana llevaba años en un puesto marcado por la fricción recurrente en torno a los lugares santos, los permisos y el trato a las comunidades cristianas. Su salida, por tanto, no es una simple rotación, cierra una etapa y abre otra con un perfil distinto, pero con el mismo reto de fondo. Su renuncia por edad y nombramiento inmediato indica una transición ordenada, con la que Roma busca continuidad y experiencia.

Con este cambio, la Santa Sede apuesta por un diplomático experimentado para mantener una representación que, en el contexto actual, se ve cada vez más condicionada por las tensiones internacionales, los desafíos de seguridad y la vida cotidiana —precaria— de las comunidades cristianas de Israel.

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España

¿El despertar de una generación comienza en una plaza de toros?

Vistalegre fue testigo de una llamada a crear espacios donde la gente se pare, piense y busque la verdad por encima de las diferencias

Jose Maria Navalpotro·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

El impacto de la convocatoria El Despertar el pasado 17 de enero en Vistalegre no ha hecho más que crecer. Un evento original, en el que miles de jóvenes pagaron su entrada para oír a un sacerdote, y a un puñado de intelectuales para decirles verdades que van a contracorriente. Y para acabar con música y cervezas, también. El Despertar sonaba un poco a secta, pero los seis mil asistentes -la mayoría, en torno a los 30 años- a la antigua plaza de toros de Vistalegre estaban convocados a un evento que pretendía ser una llamada para entender la sociedad de otra manera. La clave: crear vínculos. Junto a ello, otras dos patas para la banqueta que sostiene la persona: el valor del trabajo bien hecho y atender la trascendencia.

“El Despertar” fue el evento masivo, la puesta de largo, de “It’s Time to Think”, una iniciativa que crearon durante de la pandemia un par de jóvenes, sin nadie detrás, ni partidos políticos, ni asociaciones, ni confesiones religiosas. Organizaron, llamando a amigos, reuniones online de decenas de personas que hacían preguntas a gente que tenía algo que decir. La iniciativa pasó a ser presencial el 5 de enero de 2022. Más de doscientos intelectuales han pasado por sus reuniones, los thinkglaos (más de cuatrocientos, en estos años) en más de treinta ciudades de España, Alemania y otros países. “Queremos crear espacios donde la gente se pare, piense y busque la verdad”, explicaba Javier Fernández, una de las cabezas visibles de esta iniciativa.

Perfil de los asistentes

“Hay un rumor que se extiende”, advertía el presentador en Vistalegre. “La gente quiere volver a construir, a unirnos, a trascender, a mirar una historia que no pertenece a nadie porque es la todos”. Se equivoca quien leyó la convocatoria en clave política o religiosa. ¿Había participantes de derechas? ¿Y católicos? Sí, claro, y gente de otros modos de pensar. Izquierda y derecha, religiosos y ateos, del norte y del sur. Muchos acudieron -pagando- sin saber muy bien a qué venían. Les había invitado un amigo. Esa es la clave del origen y crecimiento imparable de “It’s Time to Think”. “No es un evento cultural, ni una fiesta, es el comienzo de algo que no tiene nombre”, explicaban al inicio del acto, poco antes de soltar globos gigantes y de hacer ondear miles de pañoletas amarillas.

La idea era: ya sabemos en lo que no estamos de acuerdo, así que vamos a dialogar en qué podemos mejorar y en qué podemos ayudar. Señalaban tres problemas que conformaron el esquema del encuentro: la precariedad vital, la división provocada por las ideologías y que los problemas reales no son solucionados. 

Los ponentes

En el ruedo de Vistalegre actuaron once “matadores” a lo largo de cerca de cinco horas. Primeros espadas del pensamiento, y de las redes sociales.

Para poder hablar, primero el silencio. Y quién mejor que Jacques Philippe para introducir el tema. El sacerdote francés, de la Comunidad de las Bienaventuranzas, uno de los autores de espiritualidad más leídos en el mundo, habló de la “importancia de redescubrir el valor del silencio y aplicar en nuestra vida el recogimiento”. “El silencio nos pone en actitud de receptividad, de escucha. Nos lleva a nuestra dimensión sobrenatural”. “Hoy tendemos a planificarlo todo, pero la vida no es algo que se pueda planificar”. “Hay tendencia a reaccionar de forma inmediata, emocional. Así es difícil madurar una reflexión. Requiere tiempo, y el silencio permite esa reflexión”. “Sin silencio nos mantenemos en la superficie de las cosas y no iremos a lo profundo”. Los miles de asistentes escuchaban con avidez. Fueron diecisiete minutos exactos. Justo el tiempo estipulado. 

El segundo bloque consistió en el diálogo, con tres mesas redondas: cultura, trabajo, trascendencia. La primera, el Despertar de la Cultura, con Juan Soto Ivars -que acaba de incorporarse como columnista a ABC-, Ana Iris Simón -la autora de Feria es columnista en El país– y Jano García. La periodista resaltó la idea de comunidad, que se está perdiendo, al margen del estado y del mercado, y advirtió: “no valoramos lo que nos ha sido dado (familia, patria, sexo biológico) y parece que como si solo importase lo que elegimos nosotros”.

Jano García, economista y divulgador en redes, apuntó la crisis en la sociedad haciendo referencia a Ratzinger: “el problema es el nihilismo: el bien y el mal dan igual, todo es lo mismo, sostienen”. “Las diferencias pueden darse siempre que tengas una sociedad articulada en unos valores. Cada uno en su ámbito puede luchar por reivindicar esos valores. Eso no destruye la convivencia”.

Juan Soto Ivars, combativo y provocador, hizo referencia a una de las cuestiones trasversales de todo el evento: “La clave es que puedan surgir vínculos”. “En mi casa había un abuelo de extrema derecha, otro de extrema izquierda… Discutían… Pero por debajo de todo ello estaba la frase de mi abuela, que plasmamos en su epitafio: ‘Quereos mucho’”. Ana Iris añadió: “La solución es que tienen que regir la caridad y el amor. Parece cursi pero, por ejemplo, Podemos se refiere a eso cuando habla de la importancia de los cuidados”.

El mundo laboral

Para hablar del Despertar del Trabajo estaban convocados Juan Manuel de Prada, el filósofo francés Fabrice Hadjadj y el youtuber Antonini de Jiménez. El premio Planeta habló contra la precariedad del empleo que existe, y del individualismo: “Milton Friedman hablaba de una sociedad de robinsones y ante ello hay que oponer una resistencia antropológica”. En este sentido reaccionó contra la idea de prescindir de los demás en la lucha por la mejor social: “Necesitamos otra gente, y hay que trabajar con ellos. Y si es necesario, porque las actuales no nos sirvan, crean nuevas asociaciones, sindicatos, partidos políticos”.

El filósofo francés -que ha trasladado su residencia a España e intervino en español- se centró en la necesidad de que el trabajo tenga un sentido. “La inhumanidad de un empleo no se mide por el esfuerzo que requiere. Un partido de fútbol requiere gran esfuerzo, pero no por ello es inhumano. Lo que da sentido es el fin de la obra que se produce. Hoy falta ese sentido visible”. Al respecto habló de los que calificó como “bullshit works” (algo así como trabajos de caca de vaca, o de mierda de toro), en empresas grandes, con producción mecanizada o donde se trafica con productos financieros, sin saber muy bien el trabajador para qué hace eso. “No hacen una obra, solo funcionan”. Añadió que algunas empresas hablan de “una cultura del trabajo” y términos similares: “lo que hacen es perfumar esa ‘mierda’ del toro, en vez de torearlo. Quien no quiere coger el toro por los cuernos solo se puede limitar a recoger la mierda del toro”. “En los caballeros medievales, su esfuerzo tenía sentido porque había una doncella a la que defender o salvar. Hoy en el trabajo, sin ese sentido el esfuerzo no merece la pena”.

En un ruedo como el de Vistalegre, a Hadjadj le gustó el símil taurino y habló de sus contertulios -y en general, de cualquier opinión- como que ejercitaban distintos tipos de toreo, pero todos igualmente válidos: uno, un toreo de aguante, otro, aguerrido… Así, las cosas, De Prada calificó a Hadjadj como “nuestro Morante: torea con elegancia y hondura”.

Despertar de sentido

El último bloque se dedicó a la tercera pata de la banqueta que centraba el núcleo del evento. Era el Despertar de Sentido. Sarab Rey (antes llamada Izanami), evangélica, antropóloga, que goza de un indudable éxito en las redes hablando del comportamiento humano, compartió escenario con René ZZ, youtuber famoso por sus contenidos sobre tatuaje… hasta que se convirtió y es conocido por sus videos sobre la fe católica, y con Pedro Herrero, experto en comunicación y defensor de la familia. Fue otro diálogo en el que expusieron sus convicciones personales en tema religioso sin reparos. Algo de plena actualidad en un contexto como el actual en el que artistas, pensadores y creadores de contenido “salen del armario” religioso para mostrar en público su fe sin ambages.

El colofón lo puso José Ballesteros, otra figura de las redes sociales, con sus mensajes sobre liderazgo y motivación. En medio de la música festiva y un ambiente apoteósico, en la despedida, intervinieron brevemente el jurista Ricardo Calleja y de nuevo Pedro Herrero. Ellos fueron los primeros que tomaron parte de un “thinkglao”. Y resumieron con dos frases todo este despertar que quería empezar en Vistalegre. “Lo que sostiene esto es la amistad de dos amigos”, señaló Calleja. “Chavales, tenéis que transformar la realidad”, exhortó Herrero. 

El público, entusiasmado, se volcó en aplausos. En otras circunstancias habrían pedido las dos orejas y el rabo para una faena sobresaliente.

Mundo

Se aclaran las informaciones contradictorias sobre los secuestros en Nigeria

No es fácil tener claras las informaciones que llegan sobre la situación de los cristianos en Nigeria, pero algunos aspectos comienzan a esclarecerse.

Javier García Herrería·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Ngala Killian Chimton, OSV News

Después de que se difundieran informes de que docenas de cristianos en Nigeria supuestamente habían vuelto a caer víctimas de secuestradores en otra señal de persecución contra los seguidores de Cristo en la nación más poblada de África, algunos policías dijeron que el secuestro no ocurrió.

Sin embargo, en la noche del 20 de enero, la policía nigeriana confirmó que un grupo de fieles fue secuestrado de tres iglesias en una zona remota del estado norteño de Kaduna, según un informe de la BBC del 21 de enero.

El caos informativo aumenta la creciente inseguridad de las comunidades cristianas que temen a los bandidos -desde Boko Haram hasta el grupo Estado Islámico y los pastores fulani- que en su mayoría quedan impunes, dicen los defensores cristianos.

Según el presidente de la Asociación Cristiana de Nigeria, Región Norte, al menos 160 cristianos fueron presuntamente llevados a la fuerza durante los servicios religiosos de la mañana del 18 de enero.

El reverendo John Hayab dijo que «los atacantes llegaron en gran número y bloquearon la entrada a las iglesias y obligaron a los fieles a salir al bosque».

«El número real que se llevaron fue 172, pero nueve escaparon, por lo que 163 están con ellos», dijo.

Según Reuters, un portavoz de la policía dijo el 19 de enero que los atacantes llegaron «con armas sofisticadas» y atacaron dos iglesias en Kurmin Wali.

Versiones contrarias

La policía dijo que el área es una comunidad forestal a la que es difícil acceder debido al mal estado de los caminos, pero explicó que se ha desplegado policías en la zona para tratar de localizar a los perpetradores y rescatar a las víctimas.

Pero otra unidad, la policía estatal de Kaduna, contradijo inicialmente esa declaración. El comisario de policía, Muhammad Rabiu, calificó de falsos los informes sobre un secuestro masivo de cristianos, afirmando que la policía no pudo identificar a ninguna de las personas presuntamente secuestradas.

Dauda Madaki, presidente del gobierno local de Kajuru, también desestimó los informes, calificándolos de falsos, sin «ninguna prueba del ataque. Le pregunté al jefe de la aldea, Mai Dan Zaria, y me dijo que no hubo tal ataque», explicó Madaki a la BBC.

El comisario de policía de Kaduna también retó a «cualquiera a enumerar los nombres de las víctimas secuestradas y otros detalles».

Aclaraciones definitivas

Pero más de dos días después del ataque a la aldea de Kurmin Wali, la policía finalmente dijo que una declaración anterior que negaba el ataque había sido «ampliamente malinterpretada», y los residentes locales confirmaron a la BBC que el número de secuestrados era 177 y 11 lograron escapar.

Afiniki Moses, cuyos familiares fueron presuntamente secuestrados, confirmó a Reuters que la banda armada secuestró a más de 170 personas durante un servicio religioso en dos iglesias, incluidos su esposo y sus dos hijos.

«Secuestraron a muchas personas de la comunidad, y mi marido estaba entre ellas. Como pueden ver, no me siento bien», declaró a Reuters.

Denuncias contra el gobierno

«Todos son cómplices», dijo Emeka Umeagbalasi, director de la agencia no gubernamental de inspiración católica Intersociety, acusando al gobierno nigeriano de diversos niveles de complicidad en los ataques contra los cristianos.

«El gobierno de Nigeria apoya firmemente lo que está sucediendo con los cristianos en el país. Es un gran proyecto, y lo hemos repetido una y otra vez», declaró a OSV News.

«Los cristianos son secuestrados todos los días y asesinados todos los días en este país», dijo Umeagbalasi.

Últimos incidentes

El patrón de terrorismo contra las comunidades cristianas es largo y dramático. En noviembre, el mundo observó con atención el secuestro de más de 300 escolares y sus profesores de la escuela católica Santa María en Papiri.

Inmediatamente después del secuestro, al menos 50 niños escaparon de sus captores. El 14 de diciembre, los captores liberaron a un grupo de 100, entre ellos 14 estudiantes de secundaria, un miembro del personal, 80 alumnos de primaria y cinco niños de guardería. Los demás cautivos fueron liberados el 21 de diciembre.

Estados Unidos llevó a cabo un ataque mortal en el noroeste de Nigeria el 25 de diciembre. El presidente Donald Trump declaró que el ataque tenía como objetivo terroristas del grupo Estado Islámico que perseguían a los cristianos en esa nación, lo que provocó reacciones encontradas de los líderes de la Iglesia nigeriana.

«Nada ha cambiado desde que Estados Unidos bombardeó esos objetivos del Estado Islámico», dijo Umeagbalasi a OSV News.

El negocio del secuestro

El secuestro en Nigeria se ha convertido en una industria criminal altamente organizada que genera enormes sumas de dinero, según un informe de la consultora de seguridad SBM Intelligence.

En el informe «Economía de la industria del secuestro en Nigeria», la organización afirmó que entre julio de 2023 y junio de 2024, al menos 7.568 personas fueron secuestradas en más de 1.130 incidentes.

El grupo de defensa Intersociety dijo que desde 2009, cuando Boko Haram comenzó su campaña asesina para establecer un califato en todo el Sahel, al menos 185.000 civiles nigerianos han sido asesinados, incluidos 125.000 cristianos y 60.000 musulmanes moderados.

Sin embargo, las cifras dadas en los informes de Intersociety fueron cuestionadas por el departamento de verificación de datos de la BBC, diciendo que la metodología de los informes no es clara y que a veces aparecen en ellos números repetidos.

Evangelización

Laura Mascaró: «Una voz me dijo: ‘reza y habla de mí'»

Enmedio de una enfermedad crónica y el agotamiento, la youtuber Laura Mascaró cayó de rodillas y escuchó una voz que lo cambió todo. Pasó de una espiritualidad New Age al descubrimiento de los sacramentos y la riqueza de la fe.

Teresa Aguado Peña·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Laura Mascaró, madre homeschooler y emprendedora digital desde 2008, ha escrito libros, dirigido documentales, asesorado a centenares de familias y liderado un equipo de marketing multinivel. Aunque se crió en una familia católica y recibió los sacramentos de joven, siempre vivió muy alejada de la Iglesia. Una enfermedad y la búsqueda de respuestas la llevaron a escuchar la voz del Señor.

En una entrevista con Omnes, Laura cuenta cómo ha cambiado su forma de ver a Dios y a la Iglesia desde que se encontró con Él.

¿Qué marcó el antes y después de tu conversión?

—El punto de inflexión fue una enfermedad que tuve entre 2015 y 2019, supuestamente crónica e incurable. La medicación no me hacía ningún efecto y, aunque no me fuese a curar, yo quería algo que al menos aliviase los síntomas. Prácticamente vivía en la cama, tenía un bebé al que no podía cuidar, un niño de 10 años y un negocio. Mi vida quedó “en pausa” y me empeñé en encontrar soluciones, dijeran lo que dijeran los médicos.

Un día, en 2019, agotada y desesperada, caí de rodillas al suelo, llorando, y le pregunté a Dios: “¿Qué quieres de mí?”. Era la primera vez que rezaba sin reproches ni peticiones, que es lo que muchas veces hacemos: nos acordamos de Dios para pedirle cosas o para echarle las culpas. Pero casi nunca le preguntamos qué quiere de nosotros.

No tengo ni idea de cuánto tiempo pasó, si fueron segundos o minutos, pero oí una voz profunda, firme y amorosa al mismo tiempo, muy difícil de describir, que decía: “tienes que rezar y tienes que hablar de mí”. En ese momento fue como si mi cabeza se partiera en dos: una me decía que estaba loca. La otra tenía la certeza de que era la voz de Dios”.

Esa misma semana encontré un protocolo natural para mi enfermedad. Decidí probarlo y en cuatro meses desaparecieron los síntomas, dejé la medicación y los análisis salían perfectos. Volví a vivir con normalidad y me olvidé casi por completo de aquella experiencia con la voz de Dios.

Hasta que un par de años después, estando yo muy cerca del movimiento New Age, me puse a buscar un psicólogo para hacer terapia de recuperación de recuerdos. Volví a oír la misma voz. Me dijo: “tú no necesitas un psicólogo, necesitas un cura”. 24 horas después estaba hablando con un cura que se convirtió en mi padre espiritual y ya no hubo vuelta atrás. 

Cuando Dios te habla, ya nada vuelve a ser igual. ¿En qué ha cambiado tu vida desde que le conoces?

—Ahora tengo esa paz y esa alegría que vi en otros. Sé que no tengo que hacerlo todo yo sola, que no todo depende de mí, y es un gran alivio. Al principio, incluso, me sentía irresponsable, porque a mí me educaron para pensar, tomar decisiones y actuar. Y ahora, muchas veces, mi única acción es rezar.

Muchas veces, cuando tengo por delante una tarea o un proyecto que me parecen demasiado grandes o difíciles, me pregunto: “¿cuáles son mis cinco panes?” Porque yo sólo tengo que poner los 5 panes. El resto, lo hace Él.

Después de tu conversión y de tomar partido en esa “guerra espiritual” de la que hablas, ¿qué le dirías a una persona que dice que cree en Dios y no en la Iglesia? 

—Les diría, en primer lugar, que si se consideran cristianos, ni que sea remotamente, que busquen en la Biblia la institución de los sacramentos y de la Iglesia, empezando por ahí. Que lean también Hechos 8, 30-31 (“¿Cómo voy a entender lo que leo si nadie me guía?”). 

A mí también me dio mucho que pensar una imagen que corría por internet con un listado de diferentes denominaciones cristianas, con el nombre de su fundador y el año y lugar de su institución. Sólo en una ponía “Jesucristo, año 33, Jerusalén”. Así que tiré de ese hilo.

Y luego, que entren en una iglesia, que busquen el Sagrario (la cajita con la velita de color rojo), y que le pregunten directamente a Él. Hay muchas buenas preguntas que hacerle: “qué quieres de mí”, “dónde me quieres”, “dónde estás”. Que se queden en silencio un rato y que después se vayan y sigan con su vida con el corazón abierto, dispuestos a recibir una respuesta.

Hablas de que no veías ni bondad ni belleza en los cristianos y que, por tanto, no creías que hubiera verdad en ellos. En cierto modo veías la aparente hipocresía del cristiano. Muchos no creyentes tienen la misma percepción. ¿Cómo cambió tu percepción de los cristianos y de la fe a lo largo de tu proceso de conversión?

—Sigo viendo mucha hipocresía, mucha superioridad moral y mucho postureo, porque los hay. Pero ahora, también veo que todos somos creados y amados por Dios. Que Cristo también se subió a la cruz por ese hipócrita, por el que me cae mal, por el que dice una cosa y hace otra, por el que se equivoca en sus prioridades. ¿Y quién soy yo para etiquetarles? Todos estamos igualmente heridos por el pecado y todos tenemos, hasta el último segundo de nuestra vida, la posibilidad de aceptar a Cristo como salvador.

Me dijo un amigo monje: nunca juzgues y nunca critiques, porque no conoces el corazón ni las circunstancias de esas personas. Desde entonces empecé a añadir la coletilla “y si…”, cada vez que empezaba a criticar. ¿Ese al que yo considero mala persona, va a Misa? En vez de criticar pienso: “¿y si la Misa es lo único bueno que hay en su vida? ¡Peor sería no ir!”. Aprendí a ver y pensar las cosas de otra manera, con más amor.

Y luego conocí a algunos católicos que eran pura paz y alegría. Que los veía y pensaba: “yo quiero lo que ellos tienen”.

Cuando saliste del “armario católico” algunas personas te dejaron de seguir en Instagram. ¿Cómo interpretas eso? ¿Consideras que en ello se ve reflejada la cultura woke o de la cancelación?

—Pienso que a mucha gente le pasa lo mismo que a mí. Todos buscamos la verdad, queremos entender el sentido de la vida, tenemos heridas que sanar… y buscamos en todas partes menos en una. En mi caso, porque en la Iglesia ya había estado (teóricamente) y no me había “servido” para nada. Consideramos que ya hemos estado ahí y que no ha traído nada bueno, así que aceptamos y respetamos al que adopta una filosofía de vida oriental, sincretista o inventada. Todo está bien, menos la Iglesia católica, que tiene muy mala prensa. Hay que reconocer que muchas cosas se han hecho muy mal. Yo misma fui a un colegio católico en el que nunca tuvimos una Misa de inicio de curso, ni había momentos para la oración, ni vimos nunca un rosario de cerca, ni se nos iniciaba en la confesión.

Para mí, que 60 personas dejaran de seguirme en un solo día era mucha gente. Pero también es cierto que muchas otras personas me escribieron para darme la bienvenida a casa, para decirme que habían rezado por mí o para pedirme que les contara mi experiencia, porque ellas estaban en el umbral y les faltaba un empujón para terminar de entrar. Sé que Dios me ha usado para darle ese empujón a mucha gente y espero que me siga usando durante largos años.

Hablas de un punto negro en tu corazón a causa de no ser capaz de perdonar, ¿cómo ha hecho Dios para que hayas podido perdonar? 

—El cura con el que hablé al día siguiente me dijo algo muy sencillo. Dijo: “cuando Dios te dé su gracia, perdonarás sin darte cuenta”. Y yo, que venía del New Age, donde todo recae sobre tus espaldas, donde siempre “te tienes que trabajar”, donde siempre hay algo que debes sanar en tí, no podía creerlo.

Cuando mi marido hizo el catecumenado para confirmarse, antes de casarnos, yo le acompañé a todas las sesiones. Solíamos comentar que nos llamaba mucho la atención la cantidad de veces que se repetía la expresión “dejarse hacer”. No lo entendíamos.

Hablando del perdón, por ejemplo, mi enfoque era: que alguien me diga qué tengo que hacer. Pero no se trata de lo que nosotros tenemos que “hacer”. Lo único que tenemos que hacer es ponernos en sus manos, decirle “tú mandas”. Y así fue. Yo no “hice” nada. Y un día, vi que había perdonado sin darme cuenta.

Hay una cosa muy importante que a veces nos cuesta entender: tenemos que rezar más y tenemos que aprender a rezar. Está muy bien pedir que te vaya bien ese examen o que encuentres una casa para comprar y puedas pagarla. Pero hay que rezar más pidiendo más fe, más humildad y mayor discernimiento para saber cuál es la voluntad de Dios. Hay que rendirse, dejar de intentar controlarlo todo y decirle “tú mandas”. Por eso mi canal de YouTube se llama En manos del Guionista. Porque el guionista de tu vida no eres tú, es Dios.

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Evangelización

San Vicente, mártir: testigo de Cristo para los jóvenes

San Vicente, diácono y mártir, no es solo una figura del pasado, sino un testigo luminoso de fidelidad, verdad y amor a Cristo. Su vida y martirio, nacidos en la persecución pero sostenidos por el Espíritu, siguen ofreciendo hoy —especialmente a los jóvenes— un ejemplo actual de coherencia, valentía y entrega.

Reynaldo Jesús·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

La figura de San Vicente, diácono y mártir de Huesca, sigue fascinando a creyentes y estudiosos por igual. De hecho, su testimonio, situado en el marco de la persecución de Diocleciano a comienzos del s. IV, conserva una sorprendente actualidad. No es solo un “personaje antiguo”, ni “un capítulo heroico del pasado”; por el contrario, es una llamada viva a la fidelidad, al amor valiente y a la verdad que libera.

Es curioso que la historia cristiana lo presenta como un servidor cercano a su obispo, un anunciador de la fe lleno de una valentía en todo singular, cuya génesis no es otro que el mismo Espíritu, prueba de ello es que Vicente es un hombre capaz de entregar su vida sin rencor.

Haremos un breve recorrido sobre el significado de este santo oscense desde su identidad como diácono, su martirio, la tradición litúrgica que lo ha venerado y, finalmente, nos dejaremos iluminar con el pensamiento del Papa Benedicto XVI, cuyas enseñanzas sobre la verdad, la libertad y el amor permiten redescubrir su valor para nuestro tiempo, en esta ocasión, especialmente para los jóvenes.

Breve contexto histórico

Vicente vivió durante la gran persecución emprendida por el emperador Diocleciano entre los años 303 y 304. Un tiempo en donde ser cristiano implicaba un riesgo real: se destruyeron templos, se prohibieron reuniones, y se obligó a renegar de la fe para conservar la vida. En este contexto fueron arrestados Valero, obispo de Zaragoza, y su diácono, Vicente, natural de Huesca.

La antigua Passio Sancti Vincentii relata que, debido a que Valero tenía dificultades de habla, era Vicente quien habitualmente se encargaba de proclamar la Palabra en nombre del obispo. Esta misión explica que, ante el gobernador Daciano, era el joven diácono el que tomó la palabra para defender la fe de la comunidad. Mientras que Valero fue enviado al destierro, a Vicente se le vio sometido a diversos tormentos en Valentia (hoy Valencia), donde finalmente entregó su vida.

Además, los textos patrísticos e himnos de Prudencio —como el Peristephanon V— subrayan la serenidad interior del mártir, su fortaleza espiritual y su alegría en medio del dolor, signo de la presencia del Espíritu Santo. Su testimonio y fama se extendió rápidamente, convirtiéndose en una de las figuras más queridas de la Iglesia hispana.

Vicente: el mártir servidor de la caridad y anunciador de la Palabra

Hablar de San Vicente como diácono es adentrarse en la esencia de su vocación. En la Iglesia primitiva, el diaconado unía dos dimensiones inseparables: en primer lugar, el servicio concreto a la comunidad, especialmente a los pobres; y, en segundo lugar, la proclamación de la Palabra, siempre en comunión con el obispo. San Agustín, al referirse a Vicente, lo describe como alguien que sirvió a Cristo “con la palabra y con las obras” (Serm. 276). Esta doble misión define toda su vida y prepara el terreno para comprender su martirio.

Vicente no fue un ideólogo ni un agitador; fue un servidor. Su valentía brotaba de una espiritualidad profunda y de una vida entregada a los demás, una entrega desinteresada, generosa y sin pensar tanto en sí mismo, como en el bien que él podía hacer con sus actos, con sus palabras y, ¿por qué no decirlo?, con su propio martirio, el cual, no fue fruto de la improvisación, sino la consecuencia lógica de haber vivido diariamente la diaconía: servicio a Dios, servicio al Evangelio, servicio al prójimo.

Ahora bien, para la Iglesia antigua, el mártir es aquel que participa de la Pasión de Cristo. Tertuliano decía que “la sangre de los mártires es semilla de cristianos”, porque en ellos resplandece el rostro de Jesús de un modo particularísimo. En la Passio, a medida que Vicente sufría, se afirmaba que era sostenido por “otro”, en una clara alusión al Espíritu Santo. El mártir no es un héroe solitario; es alguien llevado por la gracia.

Vicente no muere por un ideal abstracto ni por testarudez, sino por la Verdad que da vida, Cristo. Cuando el gobernador le ofrece salvarse si reniega de su fe, él responde —según la tradición— con una firmeza serena: no podía negar aquello que daba sentido a su existencia. San Agustín enseñaba que “no es el tormento, sino la causa, lo que hace al mártir”. En Vicente, la causa era Cristo mismo.

Las fuentes subrayan que Vicente mostraba una paz interior que impresionaba incluso a sus propios perseguidores. Esta paz es indicio del Espíritu Santo, que transforma el miedo en valentía. El martirio, así comprendido, es un acto de amor más que de resistencia: una entrega libre y confiada.

La voz de la liturgia: Vicente, luz de la Iglesia

La liturgia ha conservado desde los primeros siglos la memoria de Vicente. En antiguos sacramentarios (Leonianum y Gregorianum) aparece su celebración. La oración colecta de su fiesta expresa con sencillez el núcleo de su testimonio: “imitar su fortaleza para amar lo que él amó y practicar lo que enseñó”. El poeta cristiano Prudencio lo llama lumen Hispaniae, “luz de Hispania”. No lo hace por motivos nacionalistas, sino porque veía en él una luz que brota de Cristo.

Su martirio se convertía en una proclamación viva del Evangelio. Esta valoración litúrgica nos muestra que Vicente no solo fue un defensor de la fe, sino un modelo espiritual, un referente para las comunidades y un generador de vida cristiana.

Una lectura actual del testimonio de San Vicente

Décadas recientes han vuelto a poner de relieve el martirio cristiano como testimonio de verdad, amor y libertad. En este sentido, el pensamiento de Benedicto XVI ayuda a iluminar la figura de San Vicente y a situarla en diálogo con los desafíos de hoy.

En primer lugar, desde el criterio de la Verdad que libera, Benedicto XVI insistió en que la verdad no se impone, pero “tiene su propia fuerza”. En un mundo donde se teme afirmar certezas, el mártir nos recuerda que la verdad es un bien que se debe amar y custodiar. Vicente no se salvó mintiendo, porque sabía que la mentira esclaviza. Su libertad nacía de la verdad de Cristo.

En segundo lugar, si consideramos el amor como centro del cristianismo, en Deus Caritas Est, el Papa enseña que el amor es la esencia de la vida cristiana. El martirio, lejos de ser un gesto de desafío, es la expresión más grande de este amor. Vicente no muere por odio al perseguidor, sino por amor a Cristo y a su Iglesia. Su mansedumbre confirma que el martirio cristiano no es violencia, sino comunión.

En tercer lugar, hemos de asumir que la luz de Vicente y su martirio, es capaz de iluminar incluso los errores que propone el relativismo moderno, mostrando sobre él la Verdad del Evangelio, de hecho, en reiteradas ocasiones el Papa Benedicto XVI denunció la “dictadura del relativismo”, que confunde libertad con ausencia de verdad. Vicente es un antídoto frente a esta cultura: un cristiano humilde pero firme, que no renuncia a confesar lo que cree. Su ejemplo es especialmente valioso para los diáconos y agentes de evangelización de hoy.

Y, en cuarto lugar, sobre los criterios de libertad religiosa y la fuerza de la conciencia, en discursos en el Bundestag y en el Collège des Bernardins, Benedicto XVI defendió la presencia pública de la fe. En el caso de Vicente, decir sí a Dios y no a las exigencias del poder, anticipa una visión: la conciencia es territorio sagrado que ningún gobierno puede invadir. Su martirio es defensa de la libertad religiosa en su forma más pura.

San Vicente y los jóvenes de nuestro tiempo

Entre todos los mensajes que San Vicente ofrece a la Iglesia actual, uno sobresale especialmente: su cercanía y fuerza para los jóvenes. ¿Por qué? Porque es un auténtico testimonio de coherencia, de hecho, hoy los jóvenes valoran la autenticidad. San Vicente no vivió una fe a medias, por el contrario, su vida fue un “sí” rotundo y sin doblez. En un mundo donde abundan discursos vacíos, los jóvenes pueden encontrar en él un ejemplo de coherencia radical.

Ahora bien, desde la vida del diácono Vicente se muestra que la fe es una aventura, ya que la vida de Vicente estaba marcada por el servicio, la lucha interior, la predicación, la amistad con su obispo y, finalmente, el testimonio. Fue una existencia apasionante. Hoy muchos jóvenes buscan causas por las que vivir; Vicente les recuerda que Cristo es la aventura más grande, y en consecuencia la causa radical de la propia existencia.

También en Vicente se nos enseña que la valentía nace de la fe, no puede ser experiencia aislada del campo de la fe. Los jóvenes viven presiones sociales, dudas, comparaciones, miedos, y Vicente enseña que la fuerza no está en la autosuficiencia, sino en el Espíritu Santo. Su vida proclama que la fe no debilita, sino que hace libres y fortalece.

Y finalmente, el mensaje que ha de impresionar es que su vida y martirio son modelo de servicio y signo creíble de que verdaderamente hay algo que importa y nos supera. El diaconado de Vicente muestra que la grandeza cristiana está en servir.

Muchos jóvenes sienten deseos de ayudar; San Vicente canaliza esa generosidad hacia un servicio que nace del Evangelio, un servicio que produce alegría y a la vez, es un signo creíble, visible y que se puede notar. Prudencio, al describirlo en el Peristephanon, subraya su alegría en medio del sufrimiento. Los jóvenes buscan alegría auténtica, no ilusoria. En Vicente se puede ver que la verdadera alegría nace de un corazón entregado a Cristo.

San Vicente, diácono y mártir, es una figura que trasciende. Su testimonio ilumina la vida de la Iglesia, inspira a los diáconos, fortalece a los cristianos perseguidos, despierta la fe en quienes dudan y ofrece a los jóvenes un ejemplo de autenticidad y valentía.

Vicente aparece como un testigo de la verdad que libera, un servidor movido por el amor, y un hombre profundamente libre. Su vida muestra que seguir a Cristo no es una carga, sino una plenitud. Y su fidelidad invita a todos —especialmente a los jóvenes— a vivir la fe de manera alegre, coherente y valiente y sigue siendo, como decía Prudencio, lumen Hispaniae: luz que no se apaga, faro que guía y ejemplo que fortalece a la Iglesia de cada tiempo.

El autorReynaldo Jesús

Vaticano

3 focos del Papa: humanidad de Cristo, corderos para palios y compasión

La revelación de Dios a través de la humanidad de Jesucristo, los corderos con motivo de santa Inés, para los palios de los nuevos arzobispos, y la imagen del buen samaritano compasivo con los enfermos, son tres focos del corazón del Papa León.  

Redacción Omnes·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

El Papa ha presentado entre ayer y hoy tres focos de atención especial. Dios se revela a través de la humanidad de Jesús, no solo como un “canal de transmisión de verdades intelectuales”. Hoy, en la fiesta de santa Inés, se presentaron al Papa dos corderos para ser bendecidos, y su lana se utilizará para los palios de los nuevos arzobispos. Y la compasión con los que sufren, los enfermos.

Conocer a Dios en Cristo

1.- León XIV continuó el 21 de enero su catequesis sobre el Concilio Vaticano II en la Audiencia general semanal. Su catequesis se refirió a Constitución dogmática “Dei Verbum”, la enseñanza de la Iglesia sobre la revelación divina.

Al conocer a Jesús, el Papa afirmó que podemos entablar una relación con Dios como sus hijos adoptivos, la cual se reveló a través de la humanidad de Jesús.

Para conocer a Dios en Cristo, debemos acoger su humanidad integral: la verdad de Dios no se revela plenamente cuando le resta algo a lo humano, así como la integridad de la humanidad de Jesús no disminuye la plenitud del don divino –dijo–. Es la humanidad integral de Jesús la que nos revela la verdad del Padre.

Continuó diciendo que, al hacerse hombre, Jesús “nace, sana, enseña, sufre, muere, resucita y permanece entre nosotros. Por lo tanto, para honrar la grandeza de la encarnación, no basta considerar a Jesús como el canal de transmisión de las verdades intelectuales”.

Jesús es la Palabra de Dios encarnada

Dios se comunica con nosotros, dijo el Papa, y al mismo tiempo, Jesús es la Palabra de Dios encarnada. A través de esta forma corporal, se revela la verdad de Dios.

“Jesucristo es el lugar donde reconocemos la verdad de Dios Padre, al tiempo que nos descubrimos conocidos por Él como hijos en el Hijo, llamados al mismo destino de vida plena”, afirmó.

Carga con la oveja perdida

2.- Lana de los corderos para los palios de los arzobispos. Hoy, memoria litúrgica de santa Inés (Agnes), se presentaron al Papa dos corderos, para ser bendecidos en la fiesta.

La lana de estos corderos se utilizará para confeccionar los palios de los nuevos arzobispos metropolitanos. Evocan a Jesús que carga la oveja perdida, simbolizando el cuidado y la guía del arzobispo hacia su rebaño.

El rito de bendición de los Palios y su entrega a los arzobispados es realizado por el Santo Padre el 29 de junio, solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.

“Peregrinación del Rosario” en el santuario de Lourdes, organizada por la orden dominica desde 1908 y celebrada del 2 al 4 de octubre de 2025. (Foto de OSV News/cortesía del santuario de Lourdes).

La compasión del samaritano

3.- 34 Jornada Mundial del Enfermo. Se celebrará solemnemente en Chiclayo, Perú, el 11 de febrero de 2026, indica el Papa en su Mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo. El lema general es ‘La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro’.

El Santo Padre ha querido proponer de nuevo “la imagen del buen samaritano, siempre actual y necesaria para redescubrir la belleza de la caridad y la dimensión social de la compasión, para poner la atención en los necesitados y los que sufren, como son los enfermos”.

El mensaje del Papa se divide en tres partes.

a) El regalo del encuentro: la alegría de dar cercanía y presencia

“Vivimos inmersos en la cultura de lo rápido, de lo inmediato, de las prisas, así como también del descarte y la indiferencia, que nos impide acercarnos y detenernos en el camino para mirar las necesidades y los sufrimientos a nuestro alrededor”, ha dicho el Papa.

La parábola narra que el samaritano al ver al herido no “pasó de largo”, sino que “tuvo para él una mirada abierta y atenta, la mirada de Jesús, que lo llevó a una cercanía humana y solidaria. El samaritano ‘se detuvo, le regaló cercanía, lo curó con sus propias manos, puso también dinero de su bolsillo y se ocupó de él. Sobre todo […] le dio su tiempo”. 

“El amor no es pasivo, va al encuentro del otro; ser prójimo no depende de la cercanía física o social, sino de la decisión de amar”, ha subrayado el Santo Padre. Por eso, “el cristiano se hace prójimo del que sufre, siguiendo el ejemplo de Cristo, el verdadero Samaritano divino que se acercó a la humanidad herida”. 

b) La misión compartida en el cuidado de los enfermos

“Yo mismo he constatado, en mi experiencia como misionero y obispo en Perú, cómo muchas personas comparten la misericordia y la compasión al estilo del samaritano y el posadero. Los familiares, los vecinos, los operadores sanitarios, los agentes de pastoral sanitaria y tantos otros que se detienen, se acercan, curan, cargan, acompañan y ofrecen de lo suyo, dan a la compasión una dimensión social”.

“Esta experiencia, que se realiza en un entramado de relaciones, supera el mero compromiso individual. De este modo, en la Exhortación apostólica Dilexi te no sólo me he referido al cuidado de los enfermos como una “parte importante” de la misión de la Iglesia, sino como una auténtica “acción eclesial (n. 49)”.

c) Movidos siempre por el amor a Dios, para encontrarnos con nosotros mismos y con el hermano

“Deseo vivamente que no falte nunca en nuestro estilo de vida cristiana esta dimensión fraterna, “samaritana”, incluyente, valiente, comprometida y solidaria que tiene su raíz más íntima en nuestra unión con Dios, en la fe en Jesucristo. Encendidos por ese amor divino, podremos realmente entregarnos en favor de todos los que sufren, especialmente por nuestros hermanos enfermos, ancianos y afligidos”.

Elevemos nuestra oración a la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos, invita el Papa. “Pidamos su ayuda por todos los que sufren, los necesitados de compasión, escucha y consuelo, y supliquemos su intercesión con esta antigua oración, que se rezaba en familia por quienes viven en la enfermedad y en el dolor”:

Oración a la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos

Dulce Madre, no te alejes,
tu vista de mí no apartes.
Ven conmigo a todas partes
y nunca solo me dejes.
Ya que me proteges tanto
como verdadera Madre,
Haz que me bendiga el Padre,
el Hijo y el Espíritu Santo.

Vaticano, 13 de enero de 2026

LEÓN PP. XIV

El autorRedacción Omnes

Evangelio

Luz para ver y fuerza para quererlo

Vitus Ntube·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Evangelio de hoy nos ofrece varios temas profundos. Vemos a nuestro Señor establecerse en la ciudad de Cafarnaúm y fundar allí la base de su ministerio público. San Mateo interpreta este traslado como el cumplimiento de la profecía de Isaías: “Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló”.

Por su sola presencia, Jesús trae luz al pueblo. A través de su predicación, trae la luz de la conversión. Esta luz nos permite examinar nuestra vida con honestidad, reconocer nuestra insuficiencia y nuestro pecado, y descubrir nuevamente el camino que nos conduce de regreso a Él.

Vemos el efecto inmediato de esta luz en la siguiente escena. Jesús encuentra a dos hermanos junto al mar de Galilea -Pedro y Andrés- y los llama. Ellos lo siguen sin dudar. Cafarnaúm, tan central en el ministerio de Cristo, fue también la tierra de estos primeros apóstoles llamados. Allí encontraron a Cristo y recibieron su vocación. Vieron su luz y vivieron su propia “conversión”, por así decirlo, al elegir seguirlo. Toda verdadera conversión debe llevar siempre a seguir a Cristo. La prontitud con que dejaron sus redes y a su padre nos enseña que ni los bienes materiales ni las relaciones humanas deben convertirse en obstáculos para la conversión, o para seguir a Cristo. Para seguir el plan de Dios necesitamos luz para ver el camino y fuerza para querer unirse a la voluntad divina, como hicieron Pedro y Andrés.

Pedro y Andrés tuvieron su Cafarnaúm; Pablo tuvo la luz que lo encontró en el camino de Damasco. Su conversión maduró en su encuentro con Cristo y cambió radicalmente su vida. Lo que le ocurrió en el camino de Damasco fue gracias a la luz divina. Cada uno de nosotros tiene también su propio “Cafarnaúm”: ese lugar donde la luz de Dios irrumpe inesperadamente en nuestras actividades ordinarias. 

Hoy concluye también la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, y, providencialmente, este domingo 25 de enero es la fiesta de la Conversión de San Pablo. La pregunta que Pablo dirigió a los corintios debe interpelarnos también a nosotros: “¿Está dividido Cristo?”. Sigamos orando con fervor por la unidad de los cristianos. “Cada cual anda diciendo: ´Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo`. ¿Está Cristo dividido?”.

Podemos hacer nuestra la oración que la Iglesia propone en la liturgia para la fiesta de san Lorenzo de Brindis: “Señor Dios, […] el espíritu de consejo y fortaleza; […] concédenos llegar a conocer, con ese mismo espíritu, las cosas que debemos realizar y la gracia de llevarlas a la práctica después de conocerlas”.

Familia

AFORO COMPLETO – Pep Borrell, María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia conversarán sobre noviazgo, crisis y matrimonio

La Universidad CEU San Pablo de Madrid acoge, el próximo 11 de febrero un diálogo sobre el matrimonio en el que participarán Pep Borrell, María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia.

Maria José Atienza·21 de enero de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Elegir a la persona adecuada para el matrimonio, las crisis de pareja y la maduración de las relaciones serán el eje del diálogo, organizado por el Instituto Coincidir y Omnes y que contará con la participación del reconocido conferenciante y autor de éxitos editoriales sobre las relaciones matrimoniales, Pep Borrell así como con María Álvarez de las Asturias, fundadora del Instituto Coincidir y con una dilatada trayectoria en el acompañamiento a parejas y la resolución de conflictos familiares y Mercedes Honrubia, orientadora familiar y experta en mediación. 

Junto a la directora de Omnes, María José Atienza, los tres expertos abordarán la realidad de las crisis de pareja y cómo gestionarlas para hacer de ellas un paso de madurez emocional y solidez en las relaciones desde sus diferentes perspectivas. Un tema que aborda, de manera práctica y profunda, «Crisis, no ruptura», editado por Palabra y eje de este diálogo. 

LA INSCRIPCIÓN A ESTE EVENTO SE HA CERRADO EL 31 DE ENERO POR AFORO COMPLETO

Este diálogo cuenta con colaboración de la Universidad CEU San Pablo y tendrá lugar de manera presencial, el próximo 11 de febrero de 2026, a las 19:00 h. en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo (C/ Julián Romea 23. 28003, Madrid).

España

Dos historias de Adamuz: una abuela cristiana de Huelva y la niña superviviente

Entre las historias de las víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz, 42 fallecidos hasta ahora, hay dos de clara impronta cristiana. La abuela Nati fallecida, cursillista en Huelva, que murió rezando el rosario, y la niña de 6 años, Cristina, superviviente, mientras sus padres, un hermano y un primo han fallecido.

Francisco Otamendi·21 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

El drama ferroviario de Adamuz, conforme se va conociendo a los fallecidos y sus familias, está conmocionando a los españoles. En estos momentos, son 42 las víctimas mortales computadas, con decenas de heridos, muchos de ellos graves. Nos hacemos eco ahora de dos historias que están circulando por las redes sociales, con un trasfondo cristiano evidente. 

La de la abuela Nati, de Cursillos de Cristiandad en Huelva, y la niña de 6 años, Cristina, que ha sobrevivido a sus padres, un hermano, y un primo, los cuatro fallecidos en el accidente. 

Fidel cuenta la historia de su madre

La liebre la levantó, al menos en mi caso, un post en X en la cuenta @Unicatolicos_es, que dice así: “Fidel ha perdido a su madre en el accidente de Adamuz. Sus hijos de 10 y 12 años y su sobrino están con heridas leves y su hermano ingresado en la UCI. “Mi madre iba (en el momento del accidente) rezando el rosario. Ya está gozando con el Amor de su vida: Jesús de Nazaret”. 

Fidel, desde los alrededores del Hospital universitario Reina Sofía, de Córdoba, habla emocionado de su madre, Nati, al programa Espejo Público de Susanna Griso, de Antena 3. El video circula por las redes sociales, y lo pueden ver aquí.

“Mi madre se había llevado a mis hijos y a mi sobrino a ver el Rey León a Madrid” (,,,) cuando le digo a mi hermano (ingresado) que mamá, desgraciadamente, ya no está con nosotros, él empezó a llorar y me decía que no sabía cómo estaba allí. Él pensaba que se moría porque estuvo hora y media entre los hierros después de que el vagón diera vueltas durante kilómetro y medio, él se asfixiaba, se me iba la vida, con los pies tocaba cadáveres…”.

“Iba rezando el rosario, nos agarramos a la fe”

“Mi madre era muy religiosa, estaba con muchos grupos cristianos aquí en Huelva, nosotros somos cofrades, muy rocieros, somos personas que nos agarramos a la fe desde que mi madre me lo inculcó. Mi madre iba rezando el rosario en ese momento. Estoy seguro de que mi madre ha hecho que el amor de su vida, que es Jesús de Nazaret, hiciera el milagro, mira, llévame a mí, y deja a mis nietos, deja a mi hijo, aquí…

“Fidel, me dice mi hermano, tienes que contarlo, porque la sociedad tiene que saber que muchas veces van muy equivocados, y le damos valor a cosas banales, cosas que no tienen sentido, nos enfadamos sin necesidad con los familiares, y la vida en cualquier momento se va…”.

Y Fidel abre totalmente su corazón ante los ojos llorosos de Susanna Griso y de otros contertulios, dice palabras que emocionan sobre su madre, que se iba haciendo viejita, y a veces no le daba un beso, y pensaba: Fidel, pon los pies en la tierra, y valora lo que tienes, porque en cualquier momento lo pierdes…”.

“Prevalece el corazón humano”

Al final, se acuerda de Huelva, y añade: “Esto es Andalucía, es España entera, esto es la solidaridad, esto es el corazón que tienen los españoles, aunque muchas veces batallemos en urnas…, pero al final lo que prevalece es esto, el corazón, el ser humano, y saber que en la vida tenemos que valorar cosas más importantes que otras, que muchas veces nos hacen daño”.

Como los familiares son “abordados” por los medios informativos, Fidel también cuenta la historia a otros, por ejemplo a ABC. “Iban los cinco en el primer vagón. Estaba el maquinista y los primeros eran ellos cinco”, relató Fidel, quien confirmó que a su hermano lo habían desentubado en la tarde de este lunes. “Está estable y me ha dicho: ‘cuenta la historia de mamá, cómo estaba entregada a su familia y era el motor de la misma’. El Señor se la ha querido llevar de esta manera pero tenemos la certeza de que está en el mejor lugar posible”.

Pésame de las Hermandades por la matriarca de una gran familia

Luego, en una crónica, María Carmona cuenta en el mismo diario que varias hermandades de la ciudad, con las que la familia Sáenz de la Torre tenía mucha vinculación, han expresado sus condolencias. “El Hermano Mayor, y la Junta de Oficiales de Gobierno de la Venerable Hermandad de la Redención, quieren expresar con enorme dolor y profunda desolación la tristeza que sentimos por el fallecimiento de Dª. Natividad de la Torre, madre que fue de nuestro hermano y miembro del equipo de capataces del Santo Cristo de la Preciosa Sangre D. Fidel Ángel Sáenz de la Torre”, señalaban.

Y desde la Hermandad de la Lanzada, lo mismo: “Tenemos el triste deber de comunicar que doña Natividad de la Torre, madre de N. H. D. Luís Carlos Sáenz de la Torre, es una de las víctimas mortales…”. 

Nati de la Torre era “la matriarca de una gran familia de Huelva -tres hijos y seis nietos-, creyente en Dios y educadora en esa fe”, ha escrito María Carmona, que inculcó a los suyos y a buena cantidad de onubenses a través de los cursillos de cristiandad que impartía”.

El drama de la familia Zamorano Alvarez, de Punta Umbría

Cuatro fallecidos, solo sobrevive la niña de seis años, el drama de la familia Zamorano Alvarez, titulaba Canal Sur. Oriundos de Punta Umbría, viajaban los padres, un hermano y un primo de la pequeña superviviente de 6 años, que fue rescatada prácticamente ilesa, añadía. El Ayuntamiento de Punta Umbría ha decretado tres días de luto.

La misma cuenta de X @Unicatolicos_es, Universitarios católicos, recogió la información sobre Cristina, la niña de 6 años que estuvo buena parte de la noche custodiada por una guardia civil tras ser rescatada prácticamente ilesa, tal como contó el programa Andalucía Directo. «Lo de Cristina hija ha sido un milagro dentro de tanta desgracia», ha contado el alcalde de Aljaraque (Huelva), Adrián Cano, a El Mundo.

En el vagón viajaban Cristina, sus padres, su hermano y su primo, miembros de la familia Zamorano Álvarez. La madre fue participante de «Yo soy del Sur» un programa de Canal Sur. El alcalde de Punta Umbría, José Carlos Hernández, informó por la mañana que habían localizado ingresado en un hospital al hermano, mayor que ella. Pero posteriormente se ha confirmado el fallecimiento de los cuatro.

La menor, decía el programa, se encuentra bien y ya descansa con su abuela en un hotel de Córdoba tras recibir tres puntos de sutura en la cabeza.

Familiares, y acogida y oraciones de los colegios de Attendis

El post de Unicatólicos dice que a Cristina “le queda el cariño de sus abuelos, tíos y compañeras del colegio. Iban a los colegios Tierrallana y Entrepinos, del grupo Attendis” (cercano al Opus Dei)”. En efecto, los colegios de este grupo recogen muchas de las enseñanzas de san Josemaría, fundador del Opus Dei, y la prelatura les asesora en su labor de formación cristiana.

Desde ayer, los colegios de Attendis han celebrado misas y oraciones por la familia, y el colegio ha decidido hacerse cargo de todos los gastos de la educación de la niña hasta que termine su estancia en él, según ha comentado el director en un video que pueden ver aquí.

Otros fallecidos y desaparecidos

En redes sociales se ha informado asimismo de la desaparición, en el momento de escribir estas líneas, de una numeraria del Opus Dei, María Luisa Eugui, que se dirigía a Huelva para visitar a unos familiares.

Y también del fallecimiento, entre otros, del periodista Óscar Toro y la fotoperiodista María Clauss, que regresaban de Madrid en este último tren que tenía parada final en Huelva. El matrimonio era muy conocido por su actividad en el mundo de la comunicación, el activismo y la cultura.

La parroquia de Adamuz y toda la Iglesia se vuelcan 

Como informó Omnes, la parroquia de San Andrés, de Adamuz, se ha volcado para acoger y atender a los afectados y a sus familiares por el accidente ferroviario.

El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, se puso en contacto inmediatamente con Rafael Prados Godoy, párroco de Adamuz, de modo que se ofreció el espacio parroquial y víveres para las primeras necesidades de los afectados. Asimismo, comunicaron  a la Delegación del Gobierno la disposición a “ayudar con personas y recursos para apoyar en la medida de lo posible”. El Obispo encomienda al Señor a víctimas y heridos para que “no dejen de percibir su auxilio, fortaleza y consuelo en este momento de incertidumbre y de dolor”.

El Papa León XIV ha mostrado estos días su profundo pesar y cercanía con los familiares de las víctimas y sus condolencias y oraciones, como lo han hecho la Conferencia Episcopal Española, los obispos españoles, y numerosas realidades eclesiales.

El autorFrancisco Otamendi

Argumentos

El hombre necesita de lo sagrado

Lo sagrado no es solo un concepto, sino una experiencia que revela al hombre su origen, su destino y su apertura a lo divino. Se manifiesta en los lugares, los ritos y, sobre todo, en Cristo, verdadero Templo donde la humanidad encuentra sentido y comunión con Dios.

Santiago Zapata Giraldo·21 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Pensemos un momento en el hecho que define lo sagrado, el hombre de por si tiene en su interior un referente que lo hace sagrado. La pregunta por su origen, su existencia y su final siempre va marcada por algo que considera sagrado. 

Pensemos en primer momento que el hombre necesita para conocer, ser conocido primero, es el amor, no hay amor sin ser amado, y el que nos amó, es el mismo que nos conoce. El hombre se abre a la sobrenatural, pero se abre por el simple hecho de que tiene sobrenaturalidad, es en otras palabras “mostrar un verdadero rostro”. El ser abierto a la trascendencia, no se agota, ese ser-con Dios, que le da su existir, esa relación con lo sagrado, de la cual nos habla Leonardo Polo: “ ser-con respecto a Dios significa dependencia absoluta”. Sin la relación, el ser, queda simplemente encerrado en una pérdida de sentido. 

La hierofanía

Los lugares santos que podemos apreciar están en nuestro mundo, no se trata de una realidad que este fuera de nuestro espacio. En esto es importante el termino hierofanía que significa la manifestación de lo sagrado, y esta manifestación no la podemos excluir del ámbito terrenal, sino no sería sagrada sino simplemente escatológica, lo cual tampoco la podríamos ver, ni presenciar. 

En este sentido, en los templos encontramos una parte fundamental que fundamenta los lugares sagrados, pero para saber los lugares hace falta una atracción hacia esos lugares, y esa atracción es poder de lo divino. Si nos detenemos un poco en los ritos, en el hecho de lo sagrado hacia el cual el hombre participa como ser activo, nos metemos en la liturgia. Esto quiere decir que el hombre participa de la divinidad en un ámbito pero no por capacidad, sino por don. Se podría decir que es un introducirnos en el tiempo de Dios, pero simplemente porque Él nos amó primero. 

 Si nos vamos al pasaje de la zarza ardiendo, donde Moises entra y lo que se le dice es “quítate las sandalias de los pies, porque el lugar que pisas, santo es” (Ex 3,5) el hecho de que se introduzca en un lugar se entra en el tiempo de Dios, donde los ruidos de lo exterior no tienen alguna validez. Esto, aunque a veces olvidado, no logra de perder su carácter de que trasciende al hombre, por su abertura a lo verdaderamente bello y verdadero.

La necesidad del hombre por encontrarse con algo sagrado, en definitiva es encontrarse con aquel que le da su verdadero ser, le da su belleza y le da su bondad, no en simple sentido, sino su ser en cuanto uno, con su verdadero ser, su belleza en cuanto la comparte con el creador y la bondad en tanto tiende a ella, como bien propio o de otro. 

El concepto de “el hombre divino” a veces se trastorna por la culpa del relativismo, nada hace más daño que ir como una barca en medio del mar, de a lado a lado y no tener un rumbo fijo, esto por el simple hecho de que nos volvemos hipócritas ante Dios y ante nosotros mismos. En lo sagrado el hombre juega un papel importante, es a quien está el dirigido lo sagrado, de igual forma el hombre se dirige a lo sagrado, no como un simple querer, sino como mera necesidad. 

El templo

La defensa de los lugares divinos a veces se ven profanados a lo largo de la historia, pero ¿el hombre no tiene divinidad? ¿Cómo algo creado de lo divino, ataca lo divino? Si nos fijamos, los hombres que desafían los lugares sagrados son aquellos mismos que se creen divinos, creados por amor y con libertad, sin embargo incapaces de corresponder a ese amor. 

“Sus padres solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la pascua” (Lc 2, 41) Se trata de la fiesta del cordero, que es una de las tres fiestas del calendario judío para hacer una peregrinación, que obliga a los hombres presentarse ante el templo, que incluía el sacrificio del cordero. La pérdida de Jesús en el templo que nos relata es ciertamente sorprendente, porque nos damos cuenta de varios detalles: en primer lugar la perdida de Jesús que lo encuentran a los tres días, pero ¿tres días?; Jesús en otro pasaje habla en Juan: “Destruid este templo y lo reconstruiré en tres días” (19) es una relación que muestra como el templo de Dios, está ahora en un templo construido por la humanidad para darle el culto al mismo que es el templo. Es su cuerpo, ya la divinidad no pasa a estar entre paredes, pasa a estar en la persona de Jesús. 

Los tres días, los mismos que pasa en el sepulcro, simbolizan no solo la muerte, sino la resurrección, se ha reconstruido el templo más perfecto. La instauración del nuevo culto y de la nueva alianza, viva y eterna se presenta enseñando como ir hacia el Padre, y ese camino al Padre se hace por medio de los sacramentos, cuidadosamente preparados, ante todo dignos, que nunca llegaran a igualar la belleza plena ante Dios. Orientan al hombre hacía la adoración. Así, el templo, como lugar sagrado se convierte en mediador que hace presente a Cristo, que es el verdadero Templo, y enseña a participar de la comunión con el Padre. 

Ahora bien, el encuentro con el templo de Dios, en el mismo Cristo, hace que se realice la comunión con Él, pero además con el prójimo. La ley ya divina ya no habita en piedra, sino en una persona que además se pone a explicar la ley “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en cosas las cosas de mi Padre?” (Lc 2, 49) las cosas del Padre, lo cual comprende estar existiendo todos los días con el reconocerse que estamos delante de Dios.

Los lugares ayudan a siempre estar en comunión con Dios, por la belleza que la mayoría contiene, desde una pintura hasta un crucifijo, que transporta a el misterio de la Redención, que recuerda siempre que somos criaturas de Dios y que Dios es Dios. Entrar en el espacio destinado para Dios hace visible que el corazón tenga siempre la mirada fija al creador, por eso la importancia de cuidarlos, ya que están constantemente llevando una alabanza al mismo Dios, siguiendo el ejemplo del mismo Cristo.

Es una forma de ser, donde la suma bondad toma la iniciativa de revelarse, y esa relación con Dios lleva a los ritos, a la liturgia y a dar un culto que nos corresponde dar. Cuando pensamos en los ritos, pensamos en la liturgia entera, con su centro en la santa Misa, pero que compromete además las horas de toda la Iglesia, con una constante extensión de la eucaristía al volvernos a nosotros mismos victimas y participes de la filiación divina. 

“Cristo mismo realiza el culto ante el Padre, se convierte en culto para los suyos en el momento que se reúnen con Él y entorno a Él” (Joseph Ratzinger “El espíritu de la liturgia”) la comunidad que se reúne, que muestra que Cristo es destinatario y a la vez es sujeto que ofrece en la persona del sacerdote, por eso la importancia de las iglesias como templo, porque es donde Cristo mismo se ofrece el Padre, y nos reúne con Él, por lo tanto; la misma liturgia no nace de un invento humano, ni de una conveniencia, sino de una propia revelación divina,  para que los hombres lleguen al conocimiento de la verdad.

Hablando de los lugares sagrados, tendremos además que mencionar a santa María, como portadora de la divinidad, la que llevo en su seno por lo cual el mundo fue hecho, “María, en quien va a habitar el Señor, es en persona la hija de Sión, el Arca de la Alianza, el lugar donde reside la Gloria del Señor: ella es “la morada de Dios entre los hombres” (Ap 21, 3). “Llena de gracia”, se ha dado toda al que viene a habitar en ella y al que entregará al mundo” (CEC 2676). El Arca que se menciona en el Antiguo Testamento, que contiene la presencia de Dios, es ahora María que lleva a su seno al creador, en Ella, que por su pureza esta labrada de oro por dentro y por fuera, es aquella que recibe el tesoro mas grande para lograr la Salvación, a Ella que tiene un lugar esencial y no para menos en nuestros lugares sagrados, siempre acudimos como Virgen que no es alcanzada por el pecado, es capaz de alcanzar, abrazar y sostener al pecador.

El autorSantiago Zapata Giraldo

Vaticano

El Papa recibe al Camino Neocatecumenal en un encuentro decisivo

León XIV ha agradecido su servicio y “valiosa contribución a la vida de la Iglesia”, pero también ha advertido de algunos riesgos que deben evitarse.

OSV / Omnes·20 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

– Junno Arocho Esteves, OSV / Omnes

“La Iglesia les acompaña, les apoya y les agradece lo que hacen”. “La vida del Camino Neocatecumenal, su carisma y las obras de evangelización y catequesis representan una valiosa contribución a la vida de la Iglesia”, ha manifestado el Papa León XIV a un numeroso grupo de catequistas itinerantes responsables del Camino Neocatecumenal en 138 naciones de los cinco continentes.

Los catequistas estuvieron acompañados en la Audiencia por el equipo responsable a nivel mundial del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, el Padre Mario Pezzi y María Ascensión Romero, a los que ha saludado con afecto.

Redescubrir el significado del Bautismo

Fundado en España en la década de 1960, el Camino Neocatecumenal fue definido por san Juan Pablo II como un itinerario de formación católica. Según su sitio web, el movimiento está presente en 139 países con 20.300 comunidades en 6.197 parroquias, así como 936 familias en misión en 68 países.

En su discurso, el Papa León XIV reconoció los frutos del esfuerzo evangelizador del Camino Neocatecumenal (…). “A todos, especialmente a quienes se han alejado o cuya fe se ha debilitado, les ofrecéis la posibilidad de un camino espiritual a través del cual pueden redescubrir el significado del Bautismo”, dijo el Papa. “Esto les permite reconocer el don de la gracia que han recibido y, en consecuencia, la llamada a ser discípulos del Señor y sus testigos en el mundo”.

El Papa León XIV conversa con María Ascensión Romero, miembro del equipo internacional del Camino Neocatecumenal, durante su encuentro con líderes del movimiento en el Vaticano el 19 de enero de 2026. (Foto OSV News/Mario Tomassetti, Vatican Media).

Gratitud por las familias en misión

El Papa expresó también su gratitud a las numerosas familias en misión que han dejado atrás “las seguridades de la vida ordinaria” y se han puesto en camino, a veces hacia zonas peligrosas, “con el único deseo de anunciar el Evangelio y dar testimonio del amor de Dios”.

De esta manera, los equipos itinerantes compuestos por familias, catequistas y sacerdotes, participan de la misión evangelizadora de toda la Iglesia y… contribuyen a “despertar” la fe de los no cristianos que nunca han oído hablar de Jesucristo, añadió.

Algunos riesgos

En este contexto, el Papa alertó sobre algunos riesgos, y dijo a los miembros del Camino Neocatecumenal que llevar a cabo la misión de evangelizar también requiere “vigilancia interior y una sabia capacidad crítica para discernir ciertos riesgos que siempre acechan dentro de la vida espiritual y eclesial”.

«En la Iglesia ningún don de Dios es más importante que otro —excepto la caridad, que los perfecciona y armoniza a todos— y ningún ministerio debe convertirse en motivo para sentirse superior a los hermanos o para excluir a quien piensa de manera diferente», dijo el Papa a los miembros del Camino Neocatecumenal reunidos en el Vaticano. También les animó a ser “testigos de esta unidad”, recordándoles que si bien su “misión es distintiva”, “no es exclusiva”.

“Debemos recordar siempre que somos Iglesia y que, si el Espíritu concede a cada persona una manifestación particular, se da —como nos recuerda el apóstol Pablo— ‘para el bien común’ y, por tanto, para la misión de la misma Iglesia”, afirmó.

“Hacéis mucho bien, pero el objetivo es permitir a la gente conocer a Cristo, respetando siempre el camino de vida y la conciencia de cada uno”, afirmó.

El Papa León XIV dijo a los miembros del Camino Neocatecumenal que deben vivir su espiritualidad «sin aislarse nunca del resto del cuerpo eclesial» y «seguir adelante con alegría y humildad, sin cerrarse, como constructores y testigos de comunión».

Destacando el apoyo y la gratitud de la Iglesia católica , el Papa les recordó que «donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad».

Diversas formas de actividad pastoral

“El anuncio del Evangelio, la catequesis y las diversas formas de actividad pastoral deben estar siempre libres de formas de coerción, rigidez y moralismo, para que no generen sentimientos de culpa y miedo en lugar de liberación interior”, afirmó. Las palabras del Papa sobre la libertad personal hicieron eco de comentarios similares del Papa Francisco en 2014.

El Papa León XIV saluda a un bebé durante su encuentro con líderes del Camino Neocatecumenal en el Vaticano el 19 de enero de 2026. (Foto OSV News/Mario Tomassetti, Vatican Media).

Copia de un icono del Buen Pastor

En una nota pública divulgada poco después de la audiencia, el Camino Neocatecumenal dijo que Argüello le entregó al Papa una copia de un icono del Buen Pastor que pintó en 1982.

Argüello, artista que pintó una serie de iconos en la Catedral de Nuestra Señora de La Almudena de Madrid en 2004, también presentó una publicación con su iconografía “ya que el Papa está planeando una visita a España en los próximos meses”, señala el comunicado.

Continuar con entusiasmo

Al final de la Audiencia, el Papa concluyó: “Queridos, les agradezco su compromiso, su alegre testimonio y el servicio que prestan en la Iglesia y en el mundo. Los animo a continuar con entusiasmo y los bendigo, invocando sobre ustedes la intercesión de la Virgen María para que los acompañe y los proteja. ¡Gracias!”.

El autorOSV / Omnes

Argumentos

¿Por qué Dios permite el mal?

Con frecuencia se plantea que si Dios existiera no permitiría el sufrimiento de los inocentes ni la presencia del mal en el mundo. En este artículo se analizan los principales argumentos que responden a esta afirmación.

Bernardo Hontanilla Calatayud·20 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 10 minutos

Las tres principales dificultades que tiene el hombre para creer en Dios son: que sus leyes suponen una amenaza a nuestra libertad, la advertencia de la presencia del mal en el mundo y el sufrimiento del inocente. De la primera cuestión ya hablamos anteriormente en un artículo titulado Los esclavos del Señor al cual dirijo al lector para su consideración. Son la segunda y tercera dificultades las que ahora pretendo analizar. Y son dificultades importantes, ya que parte de la causa por la que existe tanto ateísmo afectivo tiene su origen por estos motivos.

La cuestión se resume en una pregunta: ¿cómo un ser omnipotente puede permitir que ocurran cosas malas? Esta pregunta es muy antigua, de hecho, se atribuye a Epicuro la famosa conjetura que puede resumirse en la incompatibilidad de la existencia del mal y el sufrimiento en el mundo con la existencia de un Dios omnisciente, omnipresente, omnipotente y omnibenevolente. Para intentar explicarlo vamos a dividir el origen de ese mal en cuatro partes: por un lado el mal moral que surge de la voluntad del hombre (lo denominaremos mal activo); por otro, el mal que procede del hombre malo pero que sufren los inocentes (lo llamaremos mal pasivo); un tercer mal físico que surge del propio hombre y que le afecta a él mismo, al cual denominaremos enfermedad; y finalmente un mal que nace en la naturaleza y que afecta a cualquier hombre, el cual denominaremos mal físico, casual o fortuito.

Mal activo

Empezaremos por el mal que hacen los hombres (mal activo) y que solo es atribuible a ellos mismos. Si Dios ha querido asumir el riesgo de crear seres a su imagen y semejanza, entonces esos seres tienen que ser necesariamente libres y con capacidad de amar, como Él. Si no fuera así, no estarían hechos a su imagen y semejanza.

En general, sabemos identificar el bien que afecta al conjunto de la comunidad humana en cosas muy fundamentales y que son aceptadas por todos los hombres. Básicamente esas normas que lo regulan están recogidas en el Derecho internacional público y privado. Ejemplos de estas leyes son el desarrollo de las normas de tráfico universales, no hacer daño al prójimo y respetar la dignidad humana.

Sin embargo, existe una dificultad profunda en el hombre para saber lo que es bueno cuando le afecta a uno mismo o a los demás en la vida cotidiana. Esta dificultad tiene su origen en la distorsión introducida en el interior del hombre al comienzo de su creación y está relatada en el Génesis. Esa dificultad merma la capacidad de ser libre, que es escoger el bien, de manera que en la medida en que escogemos el mal, vamos progresivamente perdiendo esa capacidad de ser libres.

Dios nos ayuda con sus normas para que podamos desarrollar esa capacidad de libertad de escoger el bien para vivir y ser felices (Dt 4, 5-9). No interpretemos esas normas como una amenaza a nuestra libertad; son más bien el GPS que continuamente nos indica cómo ser felices conforme a nuestra naturaleza. Las leyes de Dios no nos coartan, sino que nos hacen libres. La cuestión es fiarse de Él o no. Cada uno elige. Eso sí: Dios quiere hijos libres que le amen, no quiere esclavos que le teman.

Esta explicación clásica podría satisfacernos para explicar el mal moral en el mundo. Sencillamente existen personas que realmente quieren y hacen el mal apartándose voluntariamente de lo que Dios quiere. Más aún, gracias a la presencia del mal puede ejercitarse la virtud. Si no existiera la cobardía, no se podría ser valiente. Si no existiera la soberbia, no se ejercitaría la humildad.

Mal pasivo

Pero ahora viene el segundo problema, el mal pasivo, menos comprensible. ¿Por qué tienen que padecer los inocentes el mal provocado por otros hombres? Sin embargo, la pregunta real no es por qué pasan esas cosas, sino más bien: ¿por qué Dios las permite?

Vamos a considerar un momento la historia de la relación que ha tenido Dios con el hombre. Hay unos hechos narrados en el Antiguo Testamento, que han llamado mucho la atención y que han sido objeto de crítica contra Dios, llamándole tirano, vengador y cruel. Se trata de episodios como cuando Dios ordenó aniquilar a ciudades cananeas indicando a los israelitas que mataran a toda la población (Dt 2, 34: 20, 16-18; 1 Samuel 15, 2-3). El motivo era que estos pueblos hacían cosas abominables, como el sacrificio de niños pequeños o la prostitución sagrada.

Siglos antes, Dios casi hizo desaparecer la población de la tierra con el diluvio universal debido a la corrupción absoluta en la que habían caído los habitantes de la Tierra. Sólo quedaron ocho personas.

¿Por qué nos quejamos cuando Dios destruye a personas que estaban haciendo verdaderas salvajadas, incluso con niños? Antes preguntábamos por qué no interviene Dios para evitar el mal en el inocente, pero cuando lo ha hecho, ¿protestamos y nos escandalizamos? Nos quejamos cuando no impide el mal pero también nos quejamos cuando lo ha hecho ¿En qué quedamos?

La queja del hombre frente a cómo hace Dios las cosas es muy frecuente. Y las quejas son en dos sentidos. Nos quejamos cuando es misericordioso, pero también nos quejamos cuando es justo. La justicia de Dios no se opone a su misericordia, lo único que se opone a la justicia es la venganza.

Además, interpretamos las leyes de Dios según nos interesa. No queremos reconocer que Dios es Señor y dueño del Universo y no está sometido a ninguna norma, y nuestra forma de pensar nos lleva a considerar que la misericordia de Dios no es justa o su justicia no es misericordiosa.

¿Dios pide imposibles?

Hay un momento muy exigente de Dios en el Nuevo Testamento que de nuevo nos puede parecer injusto: cuando nos pide perdonar setenta veces siete (Mt 18, 21-35). Y esta indicación puede llevar a algunos a verdaderos dolores de cabeza. ¿Tendré que perdonar a mi marido que me ha sido infiel muchas veces con otra persona? ¿Tendré que perdonar al jefe de mi empresa que abusa laboralmente de mí? ¿Tengo que perdonar a mi padre, madre o a mis hijos cuando me están maltratando continuamente?

Parece que Dios pide imposibles, pero no es así. Existen varias referencias en los Evangelios donde aparece directamente perdonar setenta veces siete. Cierto. Pero Lucas, quien dice al comienzo de su Evangelio que se ha informado de todo fehacientemente, dice: “Si tu hermano te ofende, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: ‘Me arrepiento’, lo perdonarás” (Lc 17, 3-4). Hay un detalle importante: “si se arrepiente, lo perdonarás”. Por tanto, ¿tengo que perdonar a mi marido que me engaña continuamente y es un cínico o un hipócrita? Pues no lo parece. Si no está arrepentido no se le puede perdonar. Pero no perdonar no quiere decir que se le desee un mal. No perdonar y desearle un mal a alguien son dos cosas distintas. Muchas veces hasta es bueno separarse de esa persona porque nos está haciendo daño. La paz es un bien que hay que proteger. Más aún, un sacerdote puede no dar la absolución de los pecados si ve que el penitente no muestra arrepentimiento cuando acude a un confesionario. Dios no pide imposibles. 

Verdadera sanación

La verdadera sanación interior cuando hemos sido sujetos pasivos de un mal provocado por otra persona no está en perdonar. La verdadera sanación interior está en asumir que lo que ha pasado Dios lo ha permitido para conseguir un bien mayor.

Para entender esto tenemos que explicar, brevemente, lo que le ocurrió a José, el penúltimo hijo del patriarca Jacob. Lo echaron sus hermanos a un pozo con la intención de matarlo, aunque finalmente lo vendieron a los ismaelitas, que se lo llevan a Egipto y acabó en la cárcel porque no consintió en tener relaciones sexuales con una mujer casada. Pero de repente, giraron los acontecimientos. Gracias a su capacidad de interpretar los sueños, el Faraón lo nombró primer ministro de Egipto. Fue entonces cuando sus hermanos acudieron allí a buscar comida. Después de varias idas y venidas de Canaán a Egipto, finalmente José se dio a conocer a sus hermanos y les hizo un comentario que no tiene desperdicio: “Dios me envió delante de vosotros para aseguraros supervivencia en la tierra y para salvar vuestras vidas de forma admirable. Así pues, no fuisteis vosotros quienes me enviásteis aquí, sino Dios” (Gn. 45, 7-8). Atribuir todo lo que nos ocurre en nuestra vida a la Providencia de Dios, lo bueno y lo aparentemente malo que padecemos, es la forma más saludable de vivir felices.

Sin embargo, no contentos con discutir las decisiones de Dios también pensamos que hace las cosas mal. En general, no nos aclaramos con Dios. Ya lo dijo Él mismo: “Mis caminos no son vuestros caminos” (Isaías 55, 8-9). Lo que a nosotros nos puede parecer una mala decisión, o incluso las cosas que pensamos que no están bien, Él dice que son perfectas. En el Nuevo Testamento llama la atención cuando le preguntaron a Jesús: “quién pecó este o sus padres para que naciera ciego”. Y la contestación fue clara: “no pecó ni este ni sus padres sino que nació ciego para que se manifiesten en él las obras de Dios”. Luego, que un niño nazca ciego ¿es obra de Dios? Pues sí. Dice Dios en el libro del Éxodo “El Señor le dijo: ¿Quién dio boca al hombre? ¿Quién lo hace mudo, sordo, vidente o ciego? ¿No soy yo, el Señor? (Éxodo 4, 11). Y automáticamente viene nuestra conclusión: Dios no hace las cosas perfectas. Y si seguimos en la misma línea de razonamiento llegaremos a la conclusión de que, o Dios no puede existir, o Dios es injusto, o hace las cosas imperfectas.

Ilógica de Dios

Si podemos decir algo de Dios, en cuanto a su forma de actuar, es que realmente hace cosas ilógicas, si las comparamos con nuestra lógica. A Abraham, Isaac y a Jacob les prometió una gran descendencia y resulta que sus mujeres Sara, Rebeca y Raquel eran estériles. Solo cuando Él quiso las hizo fértiles. Más aún, Dios ordena a Abraham que sacrifique a Isaac, el hijo de la promesa.

Después Dios se hizo hombre y nació de una mujer sin que participase un varón, incluso murió siendo Dios y después, para desconcierto de todo el mundo, resucitó. Los planes de Dios son literalmente incomprensibles para el hombre. Claramente nuestra manera de ver las cosas no es, ni de lejos, como las ve Dios. Además, para Él no hay nada imposible.

A veces me sorprenden algunos filósofos que analizan lo que puede o no puede hacer Dios, o algunos teólogos que estudian a Dios como si fuera un objeto en vez de una persona libre. Ponen límites a su hacer o pensar porque no puede hacer cosas ilógicas. Tenemos que reconocer de una vez que Él ha creado el mundo. Es suyo y nos lo ha dado como herederos. Somos hijos de un terrateniente pero Él sigue manteniendo el título de propiedad y hace llover sobre justos e injustos, cuando y como Él quiere.

Intentamos amoldar nuestros pensamientos y juicios a los que tiene que tener Dios. Y viendo cómo se han desarrollado los acontecimientos a lo largo de la historia, esta forma de pensar es un error importante. “Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos” (Romanos 11, 33), “el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu” (Jn, 3, 8). Nos podrá parecer injusto pero si no somos conscientes de que Dios es Señor y soberano del universo, siempre estaremos quejándonos de sus decisiones y de por qué no evitó este o aquel acontecimiento.

Cuando Jesús llegó a Nazaret, sus paisanos le exigían que hiciera allí los milagros que había hecho en Cafarnaúm. Y no quiso. Y casi le despeñan por un acantilado. Si nuestra disposición ante Dios es de exigencia, de intercambio de mercancía o de inconformismo, estaremos supliendo la imagen de Dios dentro de nosotros por una imagen de nosotros mismos. Solo veremos y nos fiaremos de nuestros pensamientos. Nos elevaremos a la categoría de Dios, sin serlo, “seréis como Dios” (Génesis 3, 5) y no dejaremos que Dios actúe en nuestra vida y parecerá injusto que un “extraño” actúe en la creación, que es suya, sin considerar que en realidad somos unos invitados. Y esa queja esconde en el fondo una gran soberbia que nos coloca en una situación de indefensión, ante el mismo Dios, que aprovechará la serpiente para esclavizarnos, hacernos perder nuestra libertad y eliminar nuestra capacidad de amar.

Males físicos

Finalmente, analizaremos el tercer y cuarto tipo de males físicos: la enfermedad en una persona inocente, o una catástrofe natural que mata o deja incapacitadas a muchas personas. Volvemos a hacernos exactamente la misma pregunta ¿Por qué lo permite Dios? ¿Cómo es posible que un niño muera a temprana edad de un cáncer? O, ¿cómo es posible que un terremoto mate a miles de personas en un instante? ¿No tiene Dios la potestad de evitar estas cosas?

Si definimos la casualidad como el nombre que utiliza Dios cuando actúa de incógnito entonces la respuesta es sencilla: así se manifiestan las obras de Dios en el mundo. Y no insistamos en la idea de que es injusto. Solo Dios sabe por qué ocurren las cosas. A veces Dios actúa, cuando menos lo esperamos, y de forma sorpresiva, reconduciendo de otra forma los acontecimientos. Como con José. A veces, nos concede cosas que son verdaderos milagros y, sobre todo, desconocemos la innumerable cantidad de veces que ha podido actuar en nuestras vidas y no nos hemos enterado. Cuando ocurren estas cosas que denominamos desgracias, Dios puede que nos dé una explicación con el tiempo y, como se dice frecuentemente, el tiempo lo cura todo.

Sin embargo, creo que la gran clave para quedarnos completamente satisfechos con este planteamiento no está en una asunción incondicional de la voluntad de Dios. Esto está muy bien, pero no es suficiente. Esa asunción puede ser incluso heróica, pero el verdadero fundamento de por qué ocurren estas cosas descansa en el premio que habrá después de morir.

La vida del hombre sobre la Tierra es en realidad un suspiro, comparado con la eternidad. Esta vida es, como decía santa Teresa de Jesús “una mala noche en una mala posada”. Sin embargo, esta expresión está dicha en el siglo XVI, cuando las posadas eran paupérrimas y la calidad de vida era en general mala. Hoy en día vivimos muy bien y cada vez cuesta más pensar en que tendremos que dejar esta tierra en algún momento. Pero no es menos cierto que todo tendría sentido si al morir hubiera realmente un gran premio: lo que denominamos Cielo.

La serpiente tiene especial apetencia en distorsionar en nuestro interior la idea de Cielo, haciéndonos pensar que es un lugar aburrido, siempre adorando a Dios, como si estuviéramos siempre rezando. Visto así el Cielo, la verdad es que resulta poco apetecible.

El Cielo como recompensa

El Cielo, como decían Isaías, san Pedro y san Juan en el Apocalipsis, consiste en la transformación del mundo actual en unos “nuevos cielos y una nueva tierra” (Isaías 65, 17; 2 Pedro 3, 13; Apocalipsis 21, 1) donde existiremos con nuestro propio cuerpo resucitado y glorioso al que podemos identificar, que nos obedecerá sin rechistar, que no habrá ya sufrimiento, ni dolor, que seremos felices y cada día que pase lo seremos más, sin sentirnos saciados, estando con Dios eternamente como en el Edén, pero a lo grande, disfrutando de la herencia prometida en la nueva tierra.

Con esta perspectiva en mente, ¿qué pensaríamos entonces de la injusticia de esta vida? ¿Seguiríamos pensando que Dios es injusto permitiendo el sufrimiento si después hay un premio inmenso y eterno? Si pensamos así, con la cabeza puesta en el Cielo pero con los pies en la tierra, ¿no estaremos empezando a pensar como Dios, con otra perspectiva? ¿No se alegra nuestro corazón considerando estas cosas?

Tenemos que aprender a vivir desprendidos de este mundo pensando que es temporal y pasajero y que no será igual al que vendrá. Será mejor que el Edén, que era el lugar inicial que tenía pensado Dios para el hombre. Saber esto nos dará una nueva perspectiva en la vida, y la esperanza de lo prometido por Dios nos dará felicidad aunque sigamos sufriendo por cosas que no comprendemos.

Si considerásemos con más frecuencia esta verdad de la existencia del Cielo prometido por Dios, entenderemos entonces que el niño nacido ciego después verá más que nadie, el pobre, el hambriento y el humillado poseerán la tierra entera, el que lloraba no parará de reír y sobre todo los que tenían un corazón bueno, sencillo y limpio verán el rostro de Dios.

El autorBernardo Hontanilla Calatayud

Académico de número en la Real Academia Nacional de Medicina de España.

Cultura

Científicos católicos: María del Pilar Aznar Ortiz

María del Pilar Aznar Ortiz (1914–2005) fue una microbióloga madrileña pionera en el CSIC, devota del Cristo de Medinaceli y promotora de la presencia femenina en la ciencia española.

Alfonso Carrascosa·20 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

María del Pilar Aznar Ortiz (1914 – 2005) fue una microbióloga madrileña que vivió toda su vida cerca de la Basílica del Cristo de Medinaceli, en Madrid, del cual era tan devota que lo visitaba a diario al ir y al volver de su trabajo. Además, perteneció a los Jóvenes de Acción Católica, fue Esclava de Nuestra Señora de la Almudena y contribuyó al sostenimiento de la Iglesia Católica con abundantes limosnas durante su vida.

Pilar cursó bachillerato en el Instituto Escuela, y se licenció en Farmacia en 1941. Después entró en contacto con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) bajo la dirección del vicepresidente fundador del CSIC Juan Marcilla Arrazola, como ella un católico fervoroso. Así se convirtió en la primera mujer científica no docente microbióloga del CSIC.

Pilar estudió el modo de producir levaduras para alimentación humana y animal o diversos aspectos de la influencia de agentes físicos como la luz ultravioleta sobre bacterias patógenas. También analizó la bioquímica de la vinificación de vinos de Jerez, que pasan un tiempo en contacto con las levaduras formadoras de velo en las barricas durante la fase denominada crianza. Al mismo tiempo, colaboró en el estudio de la fermentación cítrica, línea de investigación de Marcilla, y defendió su tesis doctoral en 1945.

Asimismo, presentó nuevos métodos de análisis a la Oficina Internacional de la Viña y el Vino, (OIV). Buena parte de su producción científica fue difundida en el Congreso Nacional de Microbiología y en las revistas Microbiología Española y Trabajos del Laboratorio de Biología, Santiago Ramón y Cajal, ambas publicadas en Madrid.

En 1946 tomó posesión de una plaza de Colaborador Científico. Poco después participó en la fundación de la Sociedad Española de Microbiología (SEM), que echó a andar con tan sólo cinco mujeres de socias fundadoras, una de ellas Pilar. También le tocó en suerte contribuir con su trabajo a la institucionalización en España de la microbiología como rama científica, pues fue científica fundadora del Instituto de Microbiología General y Aplicada (IMGA) del CSIC en 1946, y promovió la profesión científica hacia el mundo femenino.

El autorAlfonso Carrascosa

Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Vaticano

Jubileo por los 800 años del ‘poverello’ de Asís: cuándo, cómo, dónde

El Papa León XIV ha establecido un Jubileo para conmemorar los 800 años de la muerte de san Francisco de Asís en 1226, el ‘poverello’ (pequeño pobre, pobrecillo), que ha comenzado el 10 de enero y concluirá el 10 de enero de 2027. El cuerpo del santo será exhibido públicamente en Asís entre finales de febrero y marzo.

OSV / Omnes·20 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Junno Arocho Esteves, OSV Noticias

El Papa León XIV ha proclamado un año jubilar especial con ocasión del 800 aniversario de la muerte de san Francisco de Asís (1182-1226).

La Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede, tribunal del Vaticano que se ocupa de asuntos de conciencia, emitió un decreto publicado por los frailes franciscanos el 10 de enero, en el que se declara un año de celebración en honor al poverello, o el pequeño pobre, como se le denomina.

Según el decreto, el Papa León ha establecido que, desde el 10 de enero, tras la clausura del Año Santo de la Iglesia, hasta el 10 de enero de 2027, se proclame un Año especial de San Francisco, en el que cada cristiano, “siguiendo el ejemplo del santo de Asís se convertirá en modelo de santidad de vida y testigos constantes de la paz”.

Culminación de las celebraciones anteriores

Se han tenido en cuenta las anteriores celebraciones jubilares relacionadas con las obras de San Francisco de Asís, como las conmemoraciones del octavo centenario del primer belén (también llamado pesebre o nacimiento), así como su composición del ‘Cántico de las criaturas’ y la recepción de los estigmas. Por ello, el decreto afirma que “el año 2026 marcará la culminación y conclusión de todas las celebraciones anteriores”.

Indulgencia plenaria con las condiciones habituales

En su decreto, la Penitenciaría Apostólica también anunció que se concederá indulgencia plenaria a los católicos «en las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Santo Padre), aplicable también en forma de sufragio por las almas del Purgatorio».

La indulgencia se concederá a quienes participen en una peregrinación a “cualquier iglesia conventual franciscana, o lugar de culto en cualquier parte del mundo dedicado a San Francisco o relacionado con él por cualquier motivo”, según se indica.

Los enfermos, los ancianos, y quienes los cuidan, así como todos los que no puedan salir de sus hogares también pueden obtener una indulgencia plenaria, “siempre que se desprendan de cualquier pecado” y tengan la intención de cumplir lo antes posible “las tres condiciones habituales”. 

Siempre que se unan “espiritualmente a las celebraciones jubilares del Año de San Francisco, ofreciendo al Dios misericordioso sus oraciones, los dolores o los sufrimientos de su vida”.

Los frailes franciscanos invitan a participar

En un comunicado en el que se anunciaba la promulgación del decreto, los frailes franciscanos invitaron a los católicos a participar en las celebraciones jubilares. Y expresaron su esperanza de que el ejemplo de San Francisco de Asís inspirara a los participantes «a vivir con auténtica caridad cristiana hacia el prójimo y con sinceros anhelos de concordia y paz entre los pueblos».

Que este año Franciscano «sea para cada uno de nosotros una ocasión providencial de santificación y de testimonio evangélico en el mundo contemporáneo, para gloria de Dios y bien de toda la Iglesia», se lee en el comunicado.

El Papa León XIV y los frailes franciscanos rezan ante la tumba de San Francisco en la Basílica de San Francisco de Asís, Italia, el 20 de noviembre de 2025. (Foto CNS/Vatican Media).

Papa León: su mensaje de paz, más necesario que nunca 

En una Carta del 10 de enero dirigida a los ministros generales de la Conferencia de la Familia Franciscana, el Papa León dijo que el mensaje de paz de San Francisco era más necesario que nunca.

“En esta época, marcada por tantas guerras que parecen interminables, por divisiones internas y sociales que crean desconfianza y miedo, él sigue hablando. No porque ofrezca soluciones técnicas, sino porque su vida indica la fuente auténtica de la paz”, escribió el Papa.

Esa paz, añadió el Papa, “no se limita a las relaciones entre los seres humanos, sino que abarca toda la creación”, sino que se extiende a «toda la familia de la Creación”.

El coraje de construir puentes

“Esta intuición resuena con especial urgencia en nuestro tiempo, cuando la casa común está amenazada y gime bajo la explotación”, escribió. “La paz con Dios, la paz entre los seres humanos y con la Creación son dimensiones inseparables de una única llamada a la reconciliación universal”.

El Papa León concluyó su carta con una oración a San Francisco, pidiendo la intercesión del santo para que nos conceda “el coraje de construir puentes allí donde el mundo levanta fronteras”.

Inicio del Año Jubilar Franciscano en Asís

“En este tiempo afligido por conflictos y divisiones, intercede para que lleguemos a ser artesanos de paz: testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo”, escribió el Papa.

La carta del Papa fue leída durante una celebración el 10 de enero que marcó el inicio del Año Jubilar Franciscano en la Basílica de Santa María de los Ángeles en Asís, que alberga la Capilla del Tránsito, que marca el lugar donde murió San Francisco.

Obispo Sorrentino: redescubrir a san Francisco 

El arzobispo Domenico Sorrentino de Asís, que estuvo presente en la ceremonia, dijo que el inicio de la celebración del centenario fue “una explosión de verdadera alegría” que brota del corazón y “del compromiso de cada uno de nosotros por redescubrir a Francisco en todas sus dimensiones”.

Primera exposición pública de su cuerpo

“El deseo que tengo para todos y para toda la Iglesia es redescubrir a este santo nuestro, redescubrir a Jesús, única fuente de alegría y paz”, dijo el obispo.
Entre los eventos notables que tendrán lugar en Asís durante el Año Jubilar Franciscano se encuentra la primera exposición pública del cuerpo de San Francisco.

En octubre, la Basílica de San Francisco anunció que el Papa León había concedido permiso para exponer el cuerpo del santo del 22 de febrero al 26 de marzo.

250.000 peregrinos ya inscritos para venerar sus restos

Según el sitio web de la basílica dedicado a este acontecimiento histórico, hasta diciembre se habían inscrito unos 250.000 peregrinos para venerar los restos de San Francisco.

El abrumador número de personas que acudirán a la exposición pública, según la basílica, es un testimonio de “la universalidad del mensaje del santo de Asís y el atractivo atemporal de su figura”.

Se ha creado un sistema de reserva en línea gratuito pero obligatorio en el sitio web del centenario, disponible en italiano y en inglés.

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Junno Arocho Esteves es corresponsal internacional de OSV News. Síguelo en X @jae_journalist.

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El autorOSV / Omnes

Evangelización

Los números de Torreciudad en 2025: más impacto digital

Los datos de visitantes de Torreciudad correspondientes a 2025, en torno a 190.000 personas, donde es mayoría la tipología “familia y amigos”, han sido similares a los de 2024. Sin embargo, los visitantes digitales han crecido un 60,3 por ciento, y el impacto en redes ha aumentado un 13,2 por ciento.

Redacción Omnes·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

La Asociación Patronato de Torreciudad ha hecho públicos los datos relativos a 2025. En síntesis, la presencia física de visitantes de Torreciudad ha sido muy similar a la de 2024, cerca de 190.000 personas. Pero los visitantes digitales a diversas actividades han crecido en altos porcentajes en 2025 (más de un 60%), igual que el impacto de sus actividades en redes sociales (más 13%).

2026: encuentros marianos por nacionalidades y compromiso con Aragón

Mariví Zorzano, presidenta de la Asociación Patronato de Torreciudad, ha comentado que en 2026 “continuará nuestro compromiso con el territorio, plasmado por ejemplo en las peregrinaciones protagonizadas por vecinos de las poblaciones cercanas al santuario, acompañados por sus autoridades locales”. 

«Para lograr los objetivos de recuperación y crecimiento en el número de visitantes», ha indicado algunas líneas de modo especial. «Potenciaremos los encuentros marianos que reúnen a peregrinos de la misma nacionalidad y la colaboración con los proyectos de promoción turística diseñados por la Dirección General de Turismo del Gobierno de Aragón, en especial, el denominado ‘Aragón con alma»’ y la participación en certámenes feriales”.

Orfeón Donostiarra 

Uno de los hitos más relevantes dentro del programa conmemorativo del 50 aniversario de Torreciudad fue el concierto ofrecido por el Orfeón Donostiarra el 20 de septiembre de 2025. El templo se llenó con público mayoritariamente altoaragonés.

También el Ciclo Internacional de Órgano, que celebró en agosto su 30ª edición, y dos recitales musicales en julio se incluyeron en la conmemoración, que concluirá con la 34ª Jornada Mariana de la Familia, que tendrá lugar a mediados de septiembre.

Concierto del Orfeón Donostiarra en septiembre de 2025 en Torreciudad (@Torreciudad).

El 15,69 %, de 60 países, Francia y Portugal en cabeza

En 2025 el 15,69% ha procedido de 60 países, mientras que el 84,31% restante han sido personas de muy diversos lugares de la geografía española. De entre las naciones de origen destaca Francia (un 23,28% sobre el total del turismo internacional), Portugal (13,68%), Estados Unidos (7,88%), Polonia (6,37%) y México (6,00%). 

El mayor crecimiento lo ha protagonizado Portugal (9,26% en 2024), tras una campaña de promoción digital entre turoperadores religiosos de este país por la Asociación para la Promoción de la Ruta Mariana. 

Cataluña, Madrid, Aragón, Navarra, Comunidad Valenciana…

Entre los visitantes de procedencia española, el mayor número ha sido de Cataluña (22,77% de los nacionales), seguida muy de cerca por la Comunidad de Madrid (22,23%), Aragón (9,23%), Navarra (8,66%) y la Comunidad Valenciana (8,15%).

Los meses de mayor afluencia de peregrinos fueron agosto (31.100), julio (21.900) y abril (20.500), tendencia ya consolidada en el tiempo y referida a los periodos vacacionales del verano y la Semana Santa, según la información proporcionada por las oficina de Turismo de Torreciudad, 

Familia y amigos, 70 por ciento; viajes organizados, 10%

El público mayoritario que visita Torreciudad son “familia y amigos” (alrededor del 70% del total). Los peregrinos que vienen en viaje organizado (parroquias, cofradías, agrupaciones de fieles y comunidades religiosas de variados carismas eclesiales) acuden normalmente a la experiencia profesional de las agencias de viajes, y suman en torno al 10% de los visitantes. Centros educativos y asociaciones juveniles también alcanzan ese porcentaje.

Los atractivos turísticos ubicados en el entorno de Torreciudad, relacionados con la naturaleza, el patrimonio, la gastronomía, el ocio y la enología, ejercen una notable influencia en la motivación de este público familiar mayoritario, según la oficina de prensa.

Alto incremento de participación y audiencia digital

Los perfiles de Torreciudad en redes sociales han aumentado su número de seguidores en un 13,22% en relación a 2024, pasando de 94.857 a 107.401. 

Instagram se afianza como la red que más crece año tras año en términos de porcentaje (un 26,07%) seguida de Facebook (20,50%,) y YouTube (6,53%).

En cuanto a la web torreciudad.org, 306.088 usuarios (un 60,33% más que en 2024) accedieron a 828.846 visitas (un incremento del 40,59%).

Respecto a las opiniones de los visitantes, las reseñas publicadas en Google han aumentado un 6,83%, y los usuarios dan a Torreciudad una nota media de 4,7 sobre 5 sobre un total de 3.940 reseñas publicadas.

Retransmisiones en directo

Todos los días se retransmite en directo a través del canal de YouTube de Torreciudad la celebración de la misa y el rezo del rosario y del ángelus.

En 2025 se han registrado más de 325.000 visualizaciones efectuadas desde 40 países, y los vídeos que facilitan el rezo del rosario han superado los tres millones y medio de reproducciones.

Peticiones a la Virgen de Torreciudad, un 45,2% más

Las peticiones a la Virgen de Torreciudad recibidas en la página web del santuario, han sido 9.951 el año pasado, un 45,22% más que durante 2024. Tras el rezo del ángelus, estas peticiones se leen cada día ante su imagen.

Espacios museográficos

La museografía de Torreciudad se va consolidando como un elemento de referencia en la planificación de peregrinaciones. El visitante puede acceder al Espacio ‘Vive la experiencia de la fe’, que durante 2025 recibió a 15.842 personas, y asistir a la proyección del vídeo-mapping ‘El retablo te cuenta’, disponible en tres versiones (Navidad, Semana Santa y la habitual para el resto del año) y en tres idiomas (español, inglés y francés). 

A estas proyecciones han asistido cerca de 30.000 personas, un 40% más que en 2024, según los datos difundidos.

Advocaciones marianas: 572 patronas de 81 países

También se ofrece al público recorrer la galería de advocaciones marianas, que el año pasado incorporó 14 nuevas imágenes de la Virgen María, en peregrinaciones procedentes de Estados Unidos, Francia y varias comunidades autónomas de España. En la actualidad, pueden contemplarse  572 patronas de 81 países de los cinco continentes.

El autorRedacción Omnes

España

El Papa León XIV y la Iglesia tras la tragedia de Adamuz

La tragedia ferroviaria ocurrida en la tarde del domingo en Adamuz (Córdoba) ha provocado una gran conmoción. Horas después del siniestro, el Papa León XIV y la Iglesia en España han expresado su cercanía y consuelo a las víctimas y a sus familias.

Redacción Omnes·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Ante la conmoción provocada por la tragedia ferroviaria que ha sacudido a la localidad cordobesa de Adamuz, el Papa León XIV ha querido hacer llegar un mensaje de cercanía y consuelo a todos los afectados.

Profundamente apenado al conocer la dolorosa noticia del accidente de tren, que ha causado numerosas víctimas mortales y heridos, el Santo Padre ofrece sufragios por el eterno descanso de los difuntos y ha expresado su sentido pésame a los familiares, junto con palabras de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos. Asimismo, ha alentado a los equipos de rescate a perseverar en las labores de socorro y asistencia, e impartido a todos, por intercesión de Nuestra Señora del Pilar, la confortadora Bendición Apostólica, como signo de esperanza en el Señor resucitado.

La Iglesia Católica en España también se ha volcado en oración, acompañamiento y ayuda material tras lo ocurrido en la tarde del domingo en el término municipal de Adamuz (Córdoba), donde hasta el momento se han confirmado 39 fallecidos y 152 heridos tras el descarrilamiento y colisión de dos trenes de alta velocidad.

El siniestro se produjo en torno a las 19:45 horas, cuando tres vagones de un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 18:40 con destino a Madrid-Puerta de Atocha y transportaba a 317 pasajeros, descarrilaron e invadieron la vía contigua. En ese mismo instante circulaba un convoy Alvia de Renfe, con destino a Huelva, que también descarriló tras el impacto. Como consecuencia del choque, al menos dos vagones cayeron por un terraplén de unos cuatro metros, en un accidente en el que viajaban cerca de 500 personas entre ambos trenes.

La parroquia San Andrés de Adamuz, refugio de los afectados

Desde las primeras horas tras la tragedia, la parroquia de San Andrés de Adamuz se convirtió en un espacio de acogida y atención para los supervivientes. Según informó la Diócesis de Córdoba, el párroco Rafael Prados, junto a un grupo de feligreses, ofreció comida, mantas, estufas y productos de primera necesidad a los afectados.

Vecinos de Adamuz acudieron espontáneamente con mantas, agua, calefactores, leche y café caliente, ante la posibilidad de que muchos pasajeros tuvieran que pasar la noche en el municipio. Asimismo, el Coro Romero “Virgen del Sol” habilitó su sede como centro logístico para la preparación y reparto de alimentos y bebidas calientes.

El obispo de Córdoba

El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, contactó en la noche del domingo con el párroco para conocer la situación y encomendar a las víctimas y heridos, pidiendo que “no dejen de percibir el auxilio, la fortaleza y el consuelo del Señor en este momento de incertidumbre y dolor”.

A primera hora del lunes, el prelado se desplazó personalmente hasta Adamuz, donde visitó la zona del suceso y puso a disposición todos los recursos de la diócesis. Durante su estancia recorrió también el pabellón municipal y el hogar del pensionista, donde los familiares estaban siendo atendidos por los servicios de emergencia y Cruz Roja.

“Es necesaria la ayuda médica, pero también la psicológica y espiritual, porque en estas situaciones hace falta sentir confianza y fe que nos ayuden a ponernos en pie y seguir caminando”, subrayó monseñor Fernández.

Mensajes de condolencia desde toda España

Desde la noche del domingo se han sucedido los mensajes de condolencia y oración por parte de numerosos obispos y diócesis españolas. El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), mons. César García Magán, fue uno de los primeros en pronunciarse públicamente: “Consternado por el grave accidente de tren en Adamuz. Rezo por el eterno descanso de los fallecidos y por la pronta recuperación de los heridos. Me uno al dolor de sus familias. Pido que encuentren en el Señor consuelo y fortaleza en estos momentos de tanto sufrimiento”.

En la mañana del lunes, la CEE publicó un comunicado oficial expresando su cercanía a las víctimas y pidiendo oraciones en todas las celebraciones cristianas. “El Señor de la vida y de la paz conceda a las víctimas el don de la Vida y a sus familias esperanza y paz. A la Virgen dolorosa, cercana a todas las angustias, encomendamos a tantas personas que sufren”, concluye el mensaje.

También han manifestado su pesar el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid; los arzobispos José María Gil Tamayo (Granada) y José Ángel Saiz Meneses (Sevilla); los obispos Juan Carlos Elizalde (Vitoria), José Ignacio Munilla (Orihuela-Alicante), José Antonio Satué (Málaga) y el obispo emérito de Córdoba, Demetrio Fernández, entre otros. Varias diócesis —como Plasencia, Cartagena o León— han difundido igualmente comunicados de condolencia.

El presidente de la CEE y arzobispo de Valladolid, mons. Luis Argüello, resumió el sentir de la Iglesia con un mensaje en redes sociales: “Hay acontecimientos en los que la tragedia es tan terrible que solo cabe el silencio, el abrazo, la oración y la fraternidad solidaria”.

Mientras continúan las labores de investigación y atención a las víctimas, la Iglesia mantiene abiertas sus parroquias, recursos y oración, acompañando a quienes han perdido a sus seres queridos y a quienes luchan por recuperarse tras una de las mayores tragedias ferroviarias recientes en España.

Libros

Globalizar la solidaridad: ética y humanidad en la política internacional

“Globalizar la solidaridad” propone un enfoque humanista de la política internacional, centrado en la ética, la dignidad humana y la cooperación frente a los desafíos globales.

Antonio Barnés·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

«Globalizar la solidaridad. Ética política internacional» es fruto de la experiencia y reflexión personal del autor tras diez años como Jefe de Estudios de la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores (España). Por su formación filosófica y teológica (fue, además, profesor en  la Univ. Eclesiástica S. Dámaso de Filosofía y en el CEU S. Pablo de Doctrina Social de la Iglesia), más sus estudios y práctica profesional en Relaciones Internacionales, resulta un volumen interdisciplinar de pensamiento humanista muy inspirado en la visión social católica. Aunque propiamente no se trata de un estudio teológico sino de reflexión teórica e historia de la Política Internacional. 

El resultado es un volumen sugerente y estimulante para abordar el análisis y el estudio del panorama internacional -y más hoy- desde claves como la ética, la solidaridad, la dignidad personal y la unidad del género humano, tan queridas para la tradición occidental y cristiana. A lo que se añade una visión más esperanzada y moderadamente optimista de lo habitual. En este sentido, siempre sitúa en el centro a la persona y su intrínseca dimensión trascendente como fundamento del posible abordaje conjunto de los retos planteados a la comunidad humana global, en continuidad con la tradición hispánica de la Escuela de Salamanca e hitos posteriores. 

Promover la paz

En este orden, se desarrolla con cierto detalle dos ideas subrayadas por San Juan Pablo II (la globalización de la solidaridad) y por el Papa Francisco (la cultura del encuentro). Sobre estos dos ejes pivota la obra. Digamos que inspirada en ellas, desarrollo sus fundamentos desde las ciencias humanas y sociales. Hace pocas semanas Susana Tamaño, la exitosa escritora italiana, urgía a los intelectuales a respaldar el propósito de León XIV de promover una paz “desarmada y desarmante” y esta monografía es un buen ejemplo.

Si nos atenemos a la etimología por solidaridad hemos de entender aquello que es sólido, lo que es compacto. Y en esa dirección debiera apuntar la globalización (mundialización en francés) para construir una comunidad humana global más cohesionada de cara a los grandes retos que se le presentan: IA, cambio climático, migraciones masivas, graves tensiones bélicas, etc. No se puede dejar de citar el interesante capítulo inicial, en el que se enmarca el constante deseo histórico de unidad del género humano desde la Antigüedad clásica hasta nuestros días (gobernanza global, democracia planetaria, etc.) junto con la acertada mención a la tradición hispánica -que fue una concreción del proyecto de monarquía universal soñado por Dante- e inspirado en una visión antropológica más equilibrada que la luterana y protestante adoptada posteriormente por el mundo anglosajón.

La razón moral frente a los desafíos globales

El camino propuesto en esta obra es el ejercicio de la razón moral frente a la mera razón técnica (diagnóstico que ya señaló la Escuela de Frankfurt) y, frente a una concepción pesimista fruto de la comprensión del orden mundial como el ámbito del caos, el poder, la violencia o la amoralidad. Se plantea un «idealismo sin ilusiones» (en afortunada expresión de G. Weygel, biógrafo de S. Juan Pablo II) que ofrece una mejor razón de la política internacional que el puro realismo (Realpolitik) o el voluntarista idealismo utópico.

No se queda el libro en meras ensoñaciones ilusorias sino que argumenta con éxito y demuestra con hechos históricos que esta apuesta de comprensión de la compleja política global es más correcta, más acertada, y que, además, permite afrontar con moderado y cauto optimismo el futuro de la Humanidad y del planeta. No se trata en este caso de buenos deseos sino de constatar que la comunidad humana posee recursos éticos, ya comprobados y puestos en juego en el pasado reciente, que le pueden permitir actuar conjuntamente de cara a ciertos retos inquietantes. En este orden de cosas, se expone con acierto la evolución positiva del desarrollo humano, concebido ahora como integral, la mayor sensibilidad hacia la necesidad de la paz y las necesarias limitaciones de las guerras (ius ad/in bellum), la relevancia de la solidaridad internacional o el papel pacificador de las diferentes culturas, religiones y cosmovisiones -en especial de la occidental-. En definitiva, razones se ofrecen de peso para ver algo de luz en un panorama internacional que, a menudo, se nos presenta demasiado sombrío y convulso.

Globalizar la solidaridad. Ética política internacional

Autor: Gabriel Alonso-Carro y García-Crespo
Editorial: Última Línea
Páginas: 236
Año: 2025
El autorAntonio Barnés

Profesor de Literatura española en la Universidad Complutense.

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Argumentos

Paolo Benanti: «el problema de la IA es la complejidad»

La inteligencia artificial está cambiando la manera de relacionarnos, informarnos y trabajar. El teólogo y experto en la ética de la IA Paolo Benanti advierte de sus riesgos en tiempos de polarización y poder de los algoritmos.

Jose Maria Navalpotro·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

La tecnología digital ha contribuido a la polarización. Al reforzar las ideas propias y desechar las ajenas, el algoritmo contribuye a que disminuya el dialogo y, así, se conozca menos lo que piensa el otro. Esta es una de las tesis que sostiene el franciscano Paolo Benanti en su último libro, El colapso de Babel, publicado por Encuentro. Pero la polarización no es ni mucho menos el único riesgo.

A principios de enero se sabía la polémica que ha surgido a raíz de que Grok, el modelo de IA de Elon Musk facilitaba la creación de imágenes de índole sexual a partir de imágenes que algunas mujeres habñian subido a la red social “X”.

Fray Paolo Benanti (Roma, 1973), teólogo moral, es uno de los máximos expertos mundiales en la ética de la Inteligencia Artificial (IA). Preside el grupo de trabajo de IA del gobierno italiano y de la comisión de expertos de la ONU sobre esta cuestión. Su punto de vista es especialmente autorizado para hablar sobre un tema de actualidad, que preocupa a gobiernos y a la sociedad.

La última vez que se le ha podido escuchar en España fue hace dos meses, en la Fundación Telefónica y en EncuentroMadrid, el evento anual que organiza Comunión y Liberación, en Cuatro Vientos (Madrid). En esta edición, Benanti habló precisamente sobre “La inteligencia artificial y la fabricación de lo eterno”. 

¿Quién vigila la IA?

– Cuando hablamos de inteligencia artificial, no hablamos de una sola tecnología, sino de una familia de algoritmos, muy diferentes entre ellos. Alguno es muy explicable. Recuerda un poco a los primeros GPS. ¿Cuántas veces el GPS te dice que salgas por la derecha para volver a entrar inmediatamente después hacia la izquierda? Era inteligente, pero entendíamos que era inteligente porque era más corto. Esa inteligencia artificial hace un trabajo, que es lo mismo que una inteligencia natural haría.

Pero son una caja negra. Algunos de estos algoritmos pueden tener resultados mucho más inteligentes, pero son una caja negra.

La cuestión es: ¿Podemos usar todo tipo de algoritmos para todo tipo de funciones? 

Este es uno de los problemas éticos de la IA. Imagina que quieres usar la IA para seleccionar los granos de café en una fábrica que produce café. Es algo que antes se hacía a mano, se seleccionaba grano a grano porque si un solo grano de café tiene moho, da mal sabor a todos los demás.

Este proceso se hace con un algoritmo que se llama Deep Learning. Pero no es explicable.

Lo peor que puede suceder es que nosotros tiremos granos de café que valen. Pero quizá eso sea más económico que contratar a una persona que elige grano a grano. 

Pero ese mismo algoritmo se puede usar en urgencias de un hospital para elegir qué paciente entra primero.

Se puede entender que no es un problema del algoritmo, sino de dónde lo ponemos funcionando dentro de la estructura social. 

El problema de la IA hoy ya no es una cuestión técnica, sino un problema de justicia social que nos dice qué función tiene que desarrollar un hombre o un algoritmo. Esto requiere multidisciplinariedad. 

Ahora, lo interesante de esto es que es la matriz de la doctrina social de la Iglesia. Y es el motivo por el que el Papa León XIV, en su primer discurso público, afirmó que los católicos, como tales, lo único que podemos ofrecer es la doctrina social de la Iglesia, que no son respuestas, sino preguntas. Las preguntas que intentan tutelar la dignidad del hombre y del trabajo del hombre.

No tenemos miedo de los cambios, pero queremos ponernos de parte del hombre. 

El segundo elemento es que Papa Francisco, cuando escribió las líneas para la formación católica, sobre todo para los futuros presbíteros, habla de interdisciplinariedad y transdisciplinariedad. Por tanto, otra vez, el desafío es más que técnico, cultural. Esta es la frontera en la que hoy se suceden los debates. 

Detrás de la IA

Pero, detrás de esta tecnología, ¿quién está?

– Lo primero que hay que comprender es que esta tecnología cambia la forma en la que nos acercamos al problema. Todo el siglo XIX ha visto una fractura en la racionalidad científica. Antes estábamos convencidos de un modelo determinístico.

Pero si uno piensa en lo que ha sucedido con la física subatómica, donde gracias al principio de indeterminación de Heisenberg no sabemos dónde está un electrón, o a qué velocidad va, hemos tenido que mutar a un modelo probabilístico. Lo mismo sucede con la astrofísica, donde lo que dijo Einstein habla de una relatividad. Desde un modelo de la certeza hemos pasado a un modelo de la probabilidad.

Si el modelo es estadístico, no hay una mente que determine los pasos, sino que hay una máquina que extrae modelos de los datos que tiene delante.

Este modelo hace muy complejo responder si hay alguien detrás o no. A menudo se habla de “prejuicios”, que en inglés se expresa con la palabra “bias”. Pero bias también se puede traducir como “preferencia sistemática”.

Supongamos que yo quiero crear un automóvil autónomo. Tomo todos los datos de cómo se conduce en Madrid. Y la máquina ve que hay una preferencia sistemática en pararse con el semáforo en rojo (hablo de Madrid, no de Roma…). Yo quiero que exista esa preferencia sistemática.

Pero, por ejemplo, la máquina podría ver que el coche no se detiene de la misma manera cuando cruza un niño o un adulto. Y podría decidir no frenar cuando hay niños. ¿Por qué? Porque el niño es menos visible y el conductor lo ve después. Por tanto, aquí la máquina tiene un bias, un prejuicio, con los niños. Podría ocurrir lo mismo por la noche con, por ejemplo, las personas de piel oscura. ¿Alguien sería malo por aplicar ese “prejuicio”?

Hay tantos datos que no hay una mente humana que pueda controlar a todos. ¿Cuál es el problema? Silicon Valley nos dice que estamos cambiando el mundo. Pero no sabemos, nadie sabe hasta el fondo, cuáles son los esquemas que la máquina (el ordenador) ha encontrado.

Es un problema epistemológico. Y ético. Y legal. ¿Quién es el responsable si el coche golpea al niño? ¿El propietario? No está conduciendo. ¿El productor? ¿El ingeniero del software? Es muy complejo. 

El verdadero problema de la inteligencia artificial es la complejidad. 

Por otra parte, nos puede hacer ahorrar mucho dinero. Por tanto, se produce una tensión y de alguna manera debemos regular esta tensión para evitar que los que decidan lo hagan solo por intereses económicos o por miedo. 

La IA y el trabajo

La inteligencia artificial, ¿puede acabar convirtiendo en superfluo el trabajo humano?

– Una inteligencia artificial no es capaz de hacer todas las tareas de la misma manera. Hay una paradoja, que fue desarrollada por un informático llamado Moravec, que dice que es mucho más sencillo para una máquina realizar una tarea intelectual alta que una baja. O sea, una calculadora solar que hace una raíz cuadrada la compras en internet a un euro. Pero una mano robótica que toma una cucharilla y gira el café, cuesta de 150.000 a 200.000 euros. Aplícalo al trabajo. 

Un banquero trabaja con muchos números. Un trabajador manual, del metal, trabaja con mucho martillo. Esto significa que los primeros trabajos que van a saltar son los mejor pagados. Ello podría generar una tensión social que si no se gestiona políticamente podría dañar el sistema democrático. 

¿Y, en concreto, en el campo, por ejemplo, del periodismo? 

– ¿El periodista es simplemente alguien que transforma algo en texto? Lo podemos reemplazar con replicar con una máquina de texto. ¿O es una función social que garantiza un espacio democrático? 

Yo soy presidente de la Comisión del gobierno italiano para el estudio del impacto de la IA sobre el periodismo y el mundo editorial. Y hemos concluido que el periodista tiene una función fundamental para la democracia. Pero lo que permite tener periodistas es que haya una industria editorial que les pueda pagar.

Pero entonces hay que reconocer un problema, que no nace con la IA, sino con las redes sociales. ¿Por qué si ustedes los periodistas escriben algo pueden ser llevados frente a un juez, pero si es una red social nadie le dice nada?

¿Por qué un director puede ser llevado a juicio? Y un algoritmo de una red social que elige lo que yo leo, es libre de todo. Hoy a esto se añade la capacidad de escribir del ordenador. Pero aquí el problema de nuevo no es la capacidad de la máquina. Es la conveniencia económica. 

En la naturaleza de la profesión está que sea esencial para la supervivencia del espacio democrático. 

Hace años unos científicos pedían una moratoria sobre la IA para ver qué hacer con ella.

– Hay demasiado, demasiado dinero en juego. Hay demasiados intereses geopolíticos. La competición entre China y Estados Unidos es demasiado alta para que ninguno se fíe del otro en esa supuesta moratoria. 

El año pasado hizo cambiar mucho la narrativa sobre esto. Antes hablábamos de ciencia y tecnología, actividades en las que, si yo descubro algo (pienso por ejemplo en los premios Nobel), es para todos. Todos se benefician.

Pero hoy se habla de carrera. Si yo gano, vosotros perdéis. Esto hace que el planteamiento sea imposible.

Vaticano

El Papa: 5 temas para rezar estos días

El Papa León XIV ha animado a rezar en el Ángelus de este domingo por 3 temas, a los que se añaden 2 de estos días. Destacan la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, hasta el 25, y algunos países africanos.  

Francisco Otamendi·18 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Estos son algunos de los temas por los que el Papa León XIV ha alentado a rezar y considerar estos próximos días. 

1.- Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

En el Ángelus de hoy, el Papa se ha detenido en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, ocho días hasta la fiesta de la Conversión de San Pablo, el día 25.

El origen de esta iniciativa es del Papa León XIII, ha recordado. El tema de este año se toma de la Carta a los Efesios, “Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza a la que hemos sido llamados”.

Las oraciones y las plegarias han sido preparadas por un grupo ecuménico coordinado por el departamento de relaciones interreligiosas de la Iglesia Apostólica Armenia. “Por tanto, invito a todas las comunidades católicas a fortalecer en estos días la oración por la plena unidad de todos los cristianos. Este compromiso por la unidad se debe acompañar coherentemente por la paz y la justicia en el mundo”, ha alentado.

 2.- África

El Papa ha rezado este domingo por África, concretamente por el Este de la República Democrática del Congo, y por las víctimas de inundaciones en el África meridional. 

“La población del Este de la República Democrática del Congo, obligada a huir de su propio país, especialmente hacia Burundi, a causa de la violencia, que afronta una grave crisis humanitaria. Oremos para que entre las partes en conflicto prevalezcan siempre el diálogo, la reconciliación y la paz”, ha invitado el Santo Padre.

3.- Aprendamos de san Juan Bautista.

Basándose en el Evangelio de este domingo (cf. Jn 1,29-34), el Santo Padre ha manifestado que el Bautista era un hombre muy querido por las multitudes, hasta el punto de ser temido por las autoridades de Jerusalén (cf. Jn 1,19). 

“Le habría sido fácil aprovecharse de esta fama; en cambio, no cede en absoluto a la tentación del éxito y la popularidad”, ha dicho León XIV. “Frente a Jesús, reconoce su propia pequeñez y le da espacio a su grandeza. Sabe que ha sido enviado para preparar ‘el camino del Señor»’ (Mc 1,3; cf. Is 40,3), y cuando el Señor viene, reconoce su presencia con alegría y humildad y se retira de la escena”.

“No necesitamos estos ‘sucedáneos de la felicidad’, ha dicho el Papa. “Nuestra alegría y nuestra grandeza no se basan en ilusiones pasajeras de éxito y de fama, sino en sabernos amados y deseados por nuestro Padre que está en los cielos”.

“Aprendamos de Juan el Bautista a mantener alerta el espíritu, amando las cosas sencillas y las palabras sinceras, ha animado el Pontífice. “Viviendo con sobriedad y profundidad de mente y de corazón, conformándonos con lo necesario y encontrando cada día, en cuanto sea posible, un momento especial en el que detenernos en silencio para rezar, reflexionar, escuchar. En definitiva, para “ir al desierto”, y allí encontrarnos con el Señor y estar con Él

Que nos ayude en esto la Virgen María, modelo de sencillez, sabiduría y humildad, ha concluido. 

El Papa León XIV abraza a un joven al final de su audiencia general semanal en el Aula Pablo VI del Vaticano el 14 de enero de 2026. (Foto CNS/Vatican Media).

4.- A los jóvenes: “Es siempre mejor verse en persona, no solo en las pantallas”.

El Papa León XIV abrazó a los jóvenes de Roma –tanto literalmente como con sus palabras– durante una reunión celebrada hace unos días con los jóvenes de la diócesis de Roma, en la que les dijo que eligieran las relaciones reales en lugar del aislamiento digital, informó Paulina Guzik, de OSV News

«Es siempre mejor verse en persona y no solo en las pantallas», dijo el Papa León a la multitud, y añadió: “Es muy importante que intentemos construir relaciones humanas, buenas amistades y, sobre todo, la amistad con Jesús”.

5.- Irán, Venezuela

Son países a los que se ha referido recientemente el Papa León XIV, pidiendo oraciones. En esta ocasión, Vatican News recoge la “gran preocupación” ante la “tragedia infinita” que está sacudiendo Irán. Nos preguntamos “cómo es posible atacar a su propio pueblo”. Y el compromiso a favor de una solución pacífica en Venezuela. 

Son dos consideraciones manifestadas por el cardenal Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, al responder a las preguntas de los periodistas al margen de la celebración eucarística con la exposición de las reliquias de San Pier Giorgio Frassati. Esta exposiicón tuvo lugar la tarde del 17 de enero, en la iglesia de la Domus Mariae en Roma.

El autorFrancisco Otamendi

FirmasArturo Lliteras

Lo que he aprendido de la precariedad de Cuba

Manuel me enseñó que incluso quien tiene hambre puede seguir compartiendo. En las parroquias humildes de Cuba descubrí que la esperanza nace de gestos pequeños, capaces de transformar la fe en vida concreta.

18 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El pasado 30 de julio de 2025 me subí a un avión con destino a La Habana, Cuba, para desde allí continuar hacia la diócesis de Pinar del Río, donde colaboraría como párroco y administrador de dos parroquias. Aunque ya había estado anteriormente en Cuba, no sabía realmente qué me esperaba, pues los cambios en el país son constantes y se producen día a día.

Parroquias pequeñas, fe viva y pocos niños

Llegué a mi primer destino: la parroquia de la Sagrada Familia, ubicada en el barrio Mayka. Se trata de una parroquia pequeña, situada en un barrio marginal, con una población mayoritariamente adulta y muy pocos niños.

De hecho, para mi sorpresa, era necesario salir a la calle, recoger a los niños y pedirles que nos llevaran a sus casas para preguntar a sus padres si podíamos recibirlos en el catecismo. Una forma muy particular de buscar catecúmenos. Allí me recibió un matrimonio que se había casado por la Iglesia el año anterior: él era el administrador de la parroquia y ella asistente de catequesis, aunque en muchas ocasiones era quien impartía directamente la catequesis.

La segunda parroquia que me tocó acompañar durante esta experiencia de tres meses fue la de San Francisco de Asís. Resultaba muy singular, ya que se trataba de una casa que había sido comprada para convertirla en iglesia mientras se esperaba el permiso del gobierno para poder construir un templo. Al igual que en la otra comunidad, la mayoría de los fieles eran personas mayores y había pocos niños.

Me llamó la atención la labor caritativa de ambas parroquias, ya que contaban con un comedor que atendía tres veces por semana a personas en situaciones aún más precarias de lo habitual.

La caridad en medio de la precariedad

Para mí era impresionante ver cómo personas que tenían que preocuparse por si llegaba el agua, si había electricidad o si encontrarían algo para comer, eran capaces de sacar tiempo y recursos para ayudar a otros más necesitados que ellos mismos. Esto me interpeló y me exigió una entrega mayor, pues yo contaba con comodidades y seguridades que ellos no tenían.

Así comprendí que mi labor allí consistía, sobre todo, en estar presente, escuchar, acompañar y brindar alegría y esperanza. No siempre era fácil, ya que en muchos casos no había forma de escapar de la precariedad en la que vivían. Sin embargo, cuando llegaba el momento de celebrar o de ser solidarios, se entregaban por completo, bajo el lema: “hoy por ti, mañana por mí”.

Manuel, el rostro concreto de la esperanza

Este pensamiento, tan desprendido, se hizo carne en una persona concreta: Manuel, un hombre sencillo y humilde, participante del comedor del Mayka. Había sido maestro y posteriormente fue enviado como soldado a Angola, una experiencia que lo marcó profundamente y le dejó como secuela cierta dificultad para hablar, pues quedó algo tartamudo. A pesar de ello, conservaba un corazón grande y generoso.

Un domingo, Manuel llegó a la parroquia y, en medio de la consagración, se acercó al altar y comenzó a hablarme. Como no se le entendía bien, la gente le pidió que se sentara. Al finalizar la misa, se acercó a mí para pedirme disculpas y simplemente me dijo: “Padre, es que tengo hambre”.

Mi reacción inmediata fue buscar algo para darle de comer, algo bastante normal cuando uno siente compasión. Sin embargo, la verdadera enseñanza me la dio él. Al día siguiente, Manuel regresó a la parroquia con dos frutas que le habían regalado y quiso dármelas a mí, para que yo también tuviera algo que comer. Aunque le dije que no hacía falta, insistió. Luego se dio la vuelta, gritó “¡bendición, padre!”, y se fue.

Manuel era siempre agradecido y no le gustaba abusar de la bondad de los demás, algo que debería ser ordinario en nuestra vida cotidiana. Por eso, recemos por nuestros hermanos cubanos, que están atravesando momentos difíciles, para que sus corazones permanezcan siempre abiertos a la compasión.

El autorArturo Lliteras

Sacerdote.

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Libros

Benedicto XVI más íntimo

Maria José Atienza·18 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La figura de Joseph Ratzinger -Benedicto XVI está llamada a marcar un hito en la historia y el Magisterio de la Iglesia. Aunque gran parte de su producción filosófico – teológica está ya publicada, queda aún una importante parte de esa Opera Omnia por llegar al gran público. 

Mientras tanto, Ediciones Encuentro nos regala El Señor nos lleva de la mano, un volumen en el que se recogen las homilías privadas de Benedicto XVI, pronunciadas en las Misas que celebraba en su capilla y a las que sólo asistían las Memores Domini que le cuidaban y sus secretarios. 

El libro no recoge las homilías de manera cronológica, sino en relación a los diferentes tiempos litúrgicos, y fiestas señaladas, en el calendario de la Iglesia. De este modo, el lector puede sumergirse en la oración de manera continuada y adecuada a las lecturas de los diferentes tiempos de la Iglesia. 

Se trata de un Benedicto XVI más cercano, más sencillamente contemplativo, que combina unas reflexiones sobre los evangelios de una impresionante altura teológica y moral, con una piedad confiada, de tono filial, casi infantil. 

En las homilías recogidas en El Señor nos lleva de la mano, el Papa bávaro se dirige confiadamente al Señor, con una especial incidencia en la oración de petición y poniendo, siempre, a Cristo en el centro y la raíz de su reflexión homilética. Como ejemplo, estas palabras que dirigía en la homilía del VII Domingo de Pascua en 2013, apenas unas semanas después de su renuncia a la sede de Pedro: “Me parece que estas dos cosas siguen siendo siempre importantes para nosotros: la centralidad de Dios – reconocer a Dios como el punto de referencia de nuestra vida, no perder de vista a Dios como Creador, como Redentor, como Juez- y crear espacio para Dios”.

Un libro maravilloso, más que recomendable para todo católico y de gran ayuda para una profunda oración contemplativa y evangélica, pero que, al mismo tiempo, no olvida los problemas de la Iglesia y la sociedad actuales. 

Un modo de conocer y compartir la oración del corazón de uno de los grandes teólogos de nuestro tiempo.

El Señor nos lleva de la mano

Autor: Joseph Ratzinger
Editorial: Encuentro
Número de páginas: 316
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    Vaticano

    Chris Pratt prepara un documental sobre la tumba de San Pedro

    Con el fragor de diciembre, Navidad y Reyes, quizá ha pasado inadvertida la audiencia del Papa al actor estadounidense Chris Pratt. “¡Qué honor tan extraordinario, Papa León XIV! Gracias por invitarme”, escribió en X Chris Pratt, que trabaja en un documental sobre la tumba de San Pedro, y estrena Mercy el 23 de enero.

    Francisco Otamendi·17 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Hay cuentas en redes sociales que no aportan apenas información. Sin embargo, hay excepciones, como la del actor estadounidense Chris Pratt en X (@prattprattpratt, con más de 8 millones de seguidores).

    Hace 4 días, el icónico Pratt (Jurassic World, Guardianes de la Galaxia), colgó en X su audiencia con el Papa León XIV del 10 diciembre. “¡Qué honor tan extraordinario, Papa León XIV! Gracias por invitarme”, escribió el actor, nacido en Virginia, Estados Unidos.

    Sobre el actor

    Chris Pratt aparece en alguna foto con la Basílica de San Pedro al fondo, visitando San Pedro con su mujer, Catherine, con la que tiene tres hijos. Pratt tiene además un hijo mayor, nacido de su matrimonio anterior en 2012. Tres días más tarde, el 13, el actor publicó un post de cariñosa felicitación a su esposa Catherine en la misma red X.

    El actor estadounidense ha declarado públicamente su fe cristiana, y ha hablado con frecuencia sobre su relación con Dios y Jesús en redes sociales y entrevistas.

    Fue bautizado en la Iglesia católica, pero no se identifica formalmente como católico practicante, según sus declaraciones, aunque asiste con su esposa a Misa y participa en actividades católicas debido a la familia y educación de sus hijos.

    Proyectos y estrenos

    El próximo 23 de enero se estrena en cines ‘Mercy’, thriller de ciencia ficción, con Pratt de protagonista. En ella interpreta a un detective que debe probar su inocencia ante un tribunal gobernado por inteligencia artificial. También tiene en marcha ‘The Super Mario Galaxy Movie’ en el papel de Mario para el 3 de abril.

    “Fundamental para la fe cristiana”

    Unos días antes de su audiencia con el Papa, la agencia vaticana informó de un documental sobre la tumba de San Pedro, guiado por Chris Pratt.

    En efecto, el actor estadounidense ha estado rodando en el Vaticano en esas fechas un documental producido por Vatican Media, la Fabbrica di San Pietro y AF Films, que se estrenará en 2026, con motivo del 400 aniversario de la inauguración y dedicación de la actual Basílica.

    El actor estadounidense guiará a los espectadores en este viaje entre fe, historia y arqueología, ha escrito Vatican News. “Es un honor extraordinario” –declaró Pratt– “colaborar con el Papa León y el Vaticano en este proyecto. La historia de San Pedro es fundamental para la fe cristiana y estoy profundamente agradecido por la confianza y el acceso que se me han concedido para ayudar a llevar su legado a la pantalla”. El documental ha sido escrito por Andrea Tornielli con la asesoría de Pietro Zander.

    Centro de devoción y culto

    «La historia de la Basílica se entrelaza con la vida de san Pedro, el pescador de Galilea a quien Jesús encomendó la guía de la Iglesia, martirizado en Roma, en el Monte Vaticano, en el año 64 d. C.», narra la agencia vaticana. Desde los primeros siglos, el área de su sepultura se convirtió en un centro de devoción y culto: muchos cristianos quisieron ser enterrados junto a él. 

    En un viaje a través del tiempo y mediante imágenes exclusivas nunca antes vistas, el espectador será involucrado en un recorrido apasionante que le llevará al descubrimiento de la tumba de Pedro, que el emperador Constantino quiso preservar despejando el Monte Vaticano para construir la primera gran Basílica, en la que se incorporó el área de la tumba.

    El Papa, con actores y actrices

    Unos días antes, a mediados de noviembre, el Papa León XIV recibió a conocidos actores y actrices, y algunos directores. Entre otros, Gus Van Sant y Spike Lee, y los actores Monica Bellucci, Cate Blanchett, Viggo Mortensen y Sergio Castellitto, informó Cindy Wooden, de OSV News. 

    Y todavía antes, durante el Jubileo, León XIV había recibido al actor Robert De Niro (82), dos veces ganador de un Óscar, estadounidense pero con raíces italianas. “¡Good morning! Es un placer conocerlo”, dijo el Papa. “Para mí también”, contestó De Niro, que estuvo acompañado por varias personas, que recibieron de León XIV un rosario.

    El autorFrancisco Otamendi

    Educación

    Marta Ripollés: “La inclusión de los alumnos con discapacidad mejora a todos”

    Fundación Tacumi Integración trabaja en Madrid desde hace 15 años por la inclusión escolar de niños y jóvenes con discapacidad intelectual en las aulas ordinarias. Su lema, ‘Juntos y revueltos’. Marta Ripollés, directora general, explica a Omnes que “cuando todos aprenden juntos, no solo se forman mejores alumnos…, se forman mejores personas”.

    Francisco Otamendi·17 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

    Marta Ripollés, directora general de Fundación Tacumi, es licenciada en Derecho, y madre de 3 hijos; la mayor, síndrome de Down. Esto explica que Ripollés lleve más de 15 años en el tercer sector, y que haya trabajado en fundaciones que prestan apoyo a personas con discapacidad intelectual y en riesgo de exclusión severa. 

    En una entrevista con Omnes, esta madre, especializada, muestra una convicción personal y de la Fundación Tacumi. “Todos los niños tienen derecho a aprender juntos y todos los padres tienen derecho a elegir el modelo de enseñanza que quieren para sus hijos, independientemente de las capacidades de cada uno”.

    Tacumi busca la integración plena en el ámbito educativo (y profesional), por tanto, de niños y jóvenes con discapacidad intelectual. Ésta es su apuesta: juntos y revueltos” en las aulas de los colegios ordinarios, porque se forman “mejores alumnos… y mejores personas”. He aquí la conversación con Marta Ripollés.

    ¿Qué objetivo impulsa Fundación Tacumi?

    – Con el lema ‘Juntos y Revueltos’, la Fundación lleva 15 años apoyando la inclusión escolar de niños y jóvenes con discapacidad intelectual y otras necesidades educativas específicas a través del programa “Aulas itinerantes”.

    ¿Y en qué consiste ‘Aulas itinerantes’?

    ‘Aulas itinerantes’ es un programa en el que profesionales especializados entran en las aulas de colegios ordinarios para apoyar a los alumnos que más lo necesitan, ayudándoles a avanzar junto a sus compañeros, adaptando materiales, apoyando al profesorado y creando entornos inclusivos.

    @Fundación Tacumi.

    Cuéntenos qué subyace en el fondo…

    Durante los últimos 15 años, en Fundación Tacumi hemos trabajado en Madrid por una convicción tan sencilla como poderosa: todos los niños tienen derecho a aprender juntos y todos los padres tienen derecho a elegir el modelo de enseñanza que quieren para sus hijos, independientemente de las capacidades de cada uno. 

    Quizá sea interesante contar que la Fundación Tacumi nació hace más de 15 años gracias a la Fundación Talita de Barcelona. Unos padres de niños con discapacidad intelectual se interesaron por lo que Talita hacía en Barcelona e implantaron el mismo modelo en Madrid.

    ¿En cuántos colegios están?

    Hoy estamos en 12 colegios de la Comunidad de Madrid, apoyando, dentro del aula, a 35 alumnos, pero con un efecto multiplicador mucho mayor: cambiando la cultura de esos colegios, sensibilizando a compañeros, familias, profesorado.

    Cuando un niño con discapacidad entra en un aula ordinaria, no solo está

    aprendiendo matemáticas o lengua. Está aprendiendo —y también enseñando— algo mucho más importante: que todos tenemos un lugar. Que las diferencias no nos separan… sino que nos enriquecen.

    @Fundación Tacumi.

    ¿Cómo resulta esa inclusión, o integración, de los alumnos con discapacidad? ¿Qué consecuencias se aprecian?

    – La inclusión no cambia solo la vida del niño que recibe apoyo. Cambia la vida de todos los que le rodean. Los compañeros descubren que la empatía no se enseña en un libro. Se aprende en la convivencia. Aprenden que ayudar, esperar, escuchar, valorar… también son formas de inteligencia.

    La inclusión no es solo un derecho. Es una oportunidad. Una oportunidad para construir escuelas más humanas, donde cada niño —con o sin discapacidad— sienta que pertenece.  Porque cuando todos aprenden juntos, no solo se forman mejores alumnos…se forman mejores personas.

    ¿Qué es para ustedes ‘inclusión’?

    Por lo que le vengo contando, cuando hablamos de inclusión, no hablamos solo de ellos. Hablamos de nosotros. De la sociedad que queremos construir. De un futuro donde cada niño, sin excepción, sepa que su presencia importa. Por eso necesitamos que se nos conozca, para poder seguir creciendo. Queremos llegar a más colegios y a más familias para que ningún niño se quede sin la oportunidad de crecer, avanzar y aprender con sus compañeros.

    ¿Puede contar brevemente cómo es la mecánica de ese apoyo que prestan?

    – Cuando una familia, o un colegio, se pone en contacto con nosotros porque tiene un alumno con discapacidad intelectual o cualquier necesidad educativa específica, de apoyo, que haga que esa falta de apoyo le haga estar excluido en la clase, nosotros intervenimos.

    Lo que hacemos es prestar un apoyo en determinadas sesiones a lo largo de la semana -no estamos todo el día, porque eso no sería inclusión, sino otra cosa-. Lo que hacemos es una valoración inicial por parte de nuestra coordinadora, y se determina entre 4 y 8, quizá alguna más, sesiones a la semana, en lengua, matemáticas, historia, física, en la que el niño, el alumno, necesite cierto apoyo. 

    Porque el alumno es del colegio, nosotros somos un apoyo puntual, y lo que hacemos es favorecer esa inclusión. Si estuviéramos todo el día no sería inclusión, sería otra cosa, ni siquiera sería educación especial. 

    Nosotros lo que intentamos es que a través de ese apoyo puntual semanal, establecer unas pautas, tanto para el profesorado, que está con el alumno todo el día, porque el alumno es del centro, y hacer un seguimiento con los departamentos de orientación, es decir, se marcan unos objetivos para ese alumno.

    El educador, la persona que interviene dentro del aula, es nuestra, una persona contratada por la Fundación, pero el recurso lo pagan las familias, el centro no paga nada.

    ¿De qué centros les llaman, o a qué centros se dirigen más?

    – Principalmente, necesitamos llegar a centros privados. Por ejemplo, tenemos un convenio con Fomento, y estamos en muchos colegios de Fomento. Hay muchas familias que lo necesitan. Es verdad que somos una fundación pequeña, pero con muchas ganas de seguir creciendo, sobre todo en Madrid. Nos llaman cantidad de familias. Con hijos, con necesidades específicas, que no saben qué hacer. A raíz de la entrevista con Voz Pópuli, a primeros de diciembre, se pusieron en contacto bastantes familias. 

    Yo tengo una hija con síndrome de Down que va a cumplir ahora 24 años. Yo no sabía que existía la integración en mi época. Mi hija María fue a un colegio de educación especial, y ha estado feliz, y yo he estado feliz en educación especial. Pero ahora que veo las ventajas de la inclusión -llevo unos años en la Fundación-,  sobre todo hasta cierta edad, y hasta Secundaria, por ejemplo, se aprovecha un montón. Ya no solo en beneficio del niño que tiene esa necesidad, sino en beneficio del entorno, de sus compañeros, de la sensibilización, cómo cambian la mirada. Esto es como se suele decir, win-win, al final ganan los dos. La persona con discapacidad, y el entorno. Cómo cambia la mirada, la empatía, el trabajo en equipo…

    Vamos terminando. ¿Los niños con discapacidad tienen derecho a estar en la educación ordinaria, o se les debe derivar a educación especial? ¿Qué dice la ley?

    – Si una familia quiere que su hijo vaya a un colegio de educación ordinaria, el niño tiene derecho a estar en ese colegio. ¿Qué pasa? Que luego los centros, desgraciadamente, cuando les llega un niño con discapacidad intelectual o con un problema de conducta, etc., no tienen los medios para prestar apoyo. Pero no por culpa suya, sino porque no les proporcionan esos medios, o porque no tienen el personal con la formación adecuada. 

    Lo que suele pasar es que los centros invitan a esas familias a ir a educación especial. Pero en verdad, la ley dice que ese niño tiene derecho a estar en ese colegio. Y el centro tendrá que poner los apoyos que ese niño necesita. La realidad es que no hay medios para esos apoyos, y los centros se desbordan. Por eso nació Tacumi. Porque a muchas familias que apostaban por la educación ordinaria, los centros les decían, fenomenal, te lo cojo, pero yo no tengo los medios, ponlos tú.

    Y la última, hábleme un momento del coste.

    – Es verdad que es un recurso que no es barato. Nosotros atendemos y efectuamos una primera valoración sin ningún compromiso, y se les pasa presupuesto. Y luego está el cheque servicio, que es muy importante. Las familias que tienen concedida la ley de Dependencia tienen una subvención económica, que puedes aplicar a ayuda doméstica, o la aplicas a un servicio de formación. Y las familias que tienen cheque servicio, lo llaman así, pagan parte de la cuota con lo que les da la Administración pública a través de la ley de Dependencia.

    Estas ayudas hacen mucho, dice Marta Ripollés al concluir. No le pedimos datos, pero los da. “A mí, por ejemplo, me dan 300 euros al mes, y la formación de mi hija María son 600 euros. Bueno, pues es la mitad. Al final, quien tiene una necesidad, busca los medios para poder solventar esa necesidad”.

    El autorFrancisco Otamendi

    Cultura

    La creación del hombre. El Jardín de las Delicias, de El Bosco

    El Tríptico del Jardín de las Delicias está formado por tres paneles de roble. El de la izquierda hace referencia a El Paraíso.

    Eva Sierra y Antonio de la Torre·17 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

    COMENTARIO ARTÍSTICO

    El Tríptico del Jardín de las Delicias está formado por tres paneles de roble. Las dos alas se pliegan sobre el panel central, continuación del paisaje del Jardín del Edén. Los colores brillantes de esta composición contrastan notablemente con el panel derecho que representa el infierno. Cuando el tríptico está cerrado, todo lo que vemos es una representación en grisalla de la creación del mundo (analizado previamente).

    La escena nos muestra a Dios Padre haciendo la presentación de Eva a Adán, un tema inusual (El Bosco inicialmente incluyó la creación de Eva, como revela el análisis técnico de la reflectografía infrarroja). 

    Simbolismo en el Edén

    La elevada línea del horizonte permite una composición panorámica que presenta tres planos superpuestos alternando bandas de azul y verde para crear una sensación de perspectiva. El cielo queda reducido a una fría banda montañosa que da profundidad al paisaje mediante el uso de la perspectiva aérea (una neblina azulada en la que los objetos se desvanecen debido a la distancia). El interés de El Bosco se centra en la narrativa y en el programa iconográfico. Lo que parece una representación bastante ingenua del paraíso está, por el contrario, llena de significado. Podemos apreciar el mérito estético de la pintura, la detallada representación de una vasta gama de vegetación y diferentes tipos de criaturas que habitan el mundo recién creado, realzados gracias al uso de la pintura al óleo tradicional en esa época. La túnica rosa de Dios, la única figura vestida en la composición está modelada al estilo flamenco. El otro objeto rosa es la fuente que se encuentra en el centro de la tabla, en línea recta encima de Dios: una probable alusión a la fuente del agua de la vida procedente del trono de Dios. A su derecha, una palmera con una serpiente enrollada es la única referencia a la caída y al pecado en este panel. Es interesante señalar que el árbol de la vida a la izquierda de Adán es una copia de un drago de las Islas Canarias, conocido en Flandes a través de grabados (La Huida a Egipto, Martin Schongauer, c. 1470-75).

    Adán y Eva: Prefiguración de Cristo y la Iglesia

    La escala y centralidad de las tres figuras principales destaca la importancia dada por El Bosco. Muchas representaciones de Adán y Eva suelen mostrar a Adán durmiendo durante la creación de Eva por Dios, pero en esta escena de la creación, la iconografía ha sido modificada. Los pies de Adán están cruzados, tocando el pie de Dios, con las piernas extendidas. Para los espectadores en la Edad Media, esto se asociaba fácilmente con las representaciones de Cristo en la Cruz. Dios sostiene la mano de Eva mientras ella se arrodilla frente a Él, una escena que tiene paralelismos con la institución del matrimonio: Dios instituyó el matrimonio—el amor humano—y les instruyó para que fueran fecundos y se multiplicaran (lo cual se muestra en el panel central, Paraíso). Cristo, aquí representado como Adán, era visto como el novio, que, junto con su novia, la iglesia (la “Nueva Eva”), restauró esta institución mediante la reunión de la humanidad y Dios en la Cruz. El mensaje medieval probablemente era conocido por El Bosco, representando aquí el futuro matrimonio del novio y la novia como una restauración de la “imagen y semejanza” a Dios en la que Adán y Eva habían sido originalmente creados.

    Esta interpretación del simbolismo requiere un cierto nivel de educación del espectador. No sabemos mucho sobre el encargo de este tríptico. El significado es claramente moralizador, pero el hecho de que incluya hombres y mujeres desnudos, en grupos o parejas, manteniendo relaciones amorosas en clara alusión al pecado, podría no parecer apropiado para ser exhibido en una iglesia. La tabla aparece mencionada por primera vez en 1517, por Antonio de Beatis, que la sitúa en el palacio de Nassau en Bruselas. Podemos pensar que la audiencia a la que estaba dirigida sería una audiencia erudita, que sería capaz de leer entre líneas esta hermosa pintura, diseñada gracias al poder de invención de El Bosco: su creatividad era una característica distintiva, que le hacía  destacar entre otros pintores y que no pasó desapercibida por Felipe II.

    Panel izquierdo: El Paraíso.

    COMENTARIO CATEQUÉTICO

    El primer capítulo del Génesis presentaba la obra creadora de Dios como el diseño y la construcción de un maravilloso escenario en el que se pudiera representar la historia de la humanidad. En este cuadro, El Bosco nos presenta la segunda parte de esta obra, que en la terminología de la teología medieval que inspiró el cuadro se podía denominar opus ornatus (los días cuarto a sexto de la Creación), la labor de vestición de un mundo ya estructurado en el opus distinctionis (los días primero a tercero de la Creación), que se representó en los paneles cerrados de esta pintura.

    El Bosco no representa aquí la obra del cuarto día, las luminarias celestes, sino que despliega toda su energía artística para dar una cumplida imagen de los días quinto (cuando el mar hace surgir peces y aves) y sexto (cuando la tierra produce los animales que la habitan), en los que culmina la creación visible. El mundo aquí pintado rebosa diversidad de especies y muestra un cuidadoso ordenamiento de los seres vivos. La parte inferior del cuadro, por otra parte, nos expresa en los enigmáticos simbolismos propios del artista la compleja interrelación que existe entre ellos.

    El interesante equilibro que consigue entre la cuidada y ordenada composición y la inagotable e inimaginable diversidad de vegetales y animales, nos está expresando muy bien que el Creador ha querido dotar a su obra de orden y de diversidad, dejando en cada una de las criaturas, y en la interdependencia que existe entre ellas, un reflejo de su bondad y de su perfección; en definitiva, un breve reflejo de su infinita hermosura.

    El hecho de emplear un horizonte alto, que deja mucho espacio para la representación de la creación visible, es como una evocación de la inmensidad del mundo creado (reforzada por la lejana perspectiva aérea) y de su diversidad. Esta se manifiesta no sólo en el número, sino también en los extraños animales que pululan por el cuadro, que quizás deban sus fantasiosas formas a las noticias sobre los extraños animales que las expediciones marítimas castellanas y portuguesas estaban descubriendo a finales del siglo XV. Este admirable escenario, así pintado, se destina en el capítulo primero del Génesis para la humanidad, siendo esta su centro y su sentido.

    Un custodio para un paraíso

    Sin embargo, para situar la creación de la humanidad, El Bosco, como la inmensa mayoría de la tradición pictórica occidental, recurre al capítulo segundo del Génesis. En él se sigue un orden inverso: en un mundo desierto, en el que sólo se encuentran Dios y un manantial de agua (ambos presentes en el cuadro compartiendo el color rosa y la situación central que les da presidencia) se modela el ser humano, y sólo después se planta un paraíso de plantas y animales para que él lo custodie.

    Para el que contempla el cuadro desde este capítulo que le da sentido, queda claro que toda la inmensa riqueza de diversidad y orden que Dios ha pintado en el mundo se ofrece a la humanidad como escenario, como regalo y, también, como responsabilidad y tarea. El ser humano está llamado a descubrir y valorar el orden y la bondad de la creación, así como a respetar la correcta interrelación entre las criaturas y sus delicados equilibrios. El ser humano es puesto en el centro del escenario no como un actor que vaya a lucirse y aprovecharse de él; si se planta para él un jardín no es para que lo maltrate abusivamente y lo arruine. En ese escenario, varón y mujer deben desempeñar su labor de custodios de la Creación en respeto a ella y en relación inmediata con su Creador.

    La relación como elemento esencial del ser humano, en su condición de persona creada a imagen del Creador, queda expresa en la significativa mirada que Adán dirige a Dios como en respuesta a la bendición que está recibiendo de su Mano derecha. La humanidad recibe el don de ser creada, por tanto, en vista a la comunión con Dios y a su alianza con Él, destino que se cumplirá plenamente en Jesucristo, el Nuevo Adán, que hará posible que esta alianza en la fe (por la que el ser humano sirve y ama a Dios) pueda realizarse plenamente.

    Iguales y complementarios

    También es significativo que, con su Mano izquierda, Dios acoja la mano de Eva para presentársela a Adán. En efecto, expresa que la relación del ser humano con el Creador ha de vivirse también en la relación personal con sus semejantes. Por otro lado, como enseña el capítulo segundo del Génesis, la relación entre el varón y la mujer no es sólo de comunicación, sino de complementariedad: ninguna de las numerosísimas criaturas que habitan el cuadro basta para completar el deseo y la personalidad del ser humano. Como el lector del Génesis ya sabe, sólo Eva es la ayuda adecuada para Adán. 

    Dios hace pasar ante Adán todas las criaturas, pero ninguna le completa, sino tan sólo la mujer que ha creado para él en igualdad de valor y dignidad (ambos tienen el mismo tamaño en la composición, y aparecen referidos el uno al otro, a través de la mediación de la Mano del Creador). Si varón y mujer se requieren mutuamente con la diversidad y complementariedad querida por el Creador y plasmada cuidadosamente en este cuadro, parece claro que proteger su unión es fundamental no sólo para la supervivencia biológica de la especie humana, sino también para que cada persona encuentre la plenitud de la vocación humana en la donación y entrega libre y sincera a otra persona.

    De ahí la evocación del sacramento del Matrimonio, que queda como dibujado por las dos Manos divinas, que unen y bendicen. Las mismas Manos del Creador que modelaron a la humanidad del barro de la tierra, según este capítulo segundo del Génesis, son las que en este cuadro construyen, bendicen y protegen la unión de la pareja humana, para que en su unión la obra del Creador de la humanidad quede cumplida. 

    Varón y mujer quedan así en armonía entre ellos, ante el Creador y con la creación entera, viviendo el estado de justicia original que la serena composición y los suaves tonos cromáticos del cuadro evocan. Sin embargo, la presencia de la serpiente en el árbol, distante aún pero ya amenazadora, recuerda al espectador la fragilidad de esta armonía, que la Mano de Dios debe proteger y tendrá que reparar, una vez perdida de la manera que se nos narrará en el siguiente cuadro de esta serie.

    Datos técnicos de la obra

    Título: El jardín de las delicias. Panel de El Paraíso
    Autor: El Bosco
    Fecha: 1500-1505
    Dimensiones: 220 × 389 cm
    Material: Óleo sobre tabla
    El autorEva Sierra y Antonio de la Torre

    Historiadora del arte y doctor en Teología

    Mundo

    ¿Cuáles son las prioridades de Venezuela tras la captura de Maduro?

    Lorent Saleh, desterrado a España, exige una “transición democrática real” y asegura que “el centro del debate no es el petróleo, deben ser las personas, los rehenes”.

    Jose Maria Navalpotro·16 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    El mundo se debate con opiniones contrapuestas tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela. El pasado 9 de enero, en su discurso al Cuerpo Diplomático, el Papa León XIV pedía “que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia”. Pocos días después Lorent Saleh, Premio Sajarov del Parlamento Europeo, actualmente desterrado en España, reclamaba una “transición democrática real” y, como prioridad, que se liberen los presos políticos.

    Según The New York Times, las fuentes oficiales hablaban de que se se habían liberado hasta el momento 166 personas, aunque hasta el martes 13 por la tarde , Foro Penal, la principal organización de derechos humanos de Venezuela, solo había confirmado 56 excarcelaciones.

    Lorent Saleh y su trayectoria como activista

    Lorent Saleh (Lorent Enrique Gómez Saleh, San CristóbalTáchira, Venezuela, 1988) pasó cuatro años en La Tumba y el Helicoide, las peores cárceles del régimen chavista. Comenzó su activismo por los derechos humanos como líder universitario, frente a Chávez, en 2007. Su actividad le hizo merecedor del Premio Sajarov, que otorga por el Parlamento Europeo en 2017. Ello le permitiría salir de Venezuela, donde se encontraba detenido desde 2014.

    Ahora, tras la intervención de Estados Unidos, entiende que “hoy más que nunca, debemos estar movilizados, organizados y coordinados para seguir presionando por una transición democrática real”. 

    Exigencias para una transición democrática

    Para el activista, esa transición debe tener “objetivos concretos y humanos”. Y, para ello, solicita una serie de puntos: 

    -La liberación de todos los presos políticos y el cierre definitivo de los centros de tortura.

    -El cese inmediato de toda forma de persecución a la disidencia.

    -El retorno seguro de los exiliados, perseguidos y presos políticos liberados a sus hogares.

    -La convocatoria a elecciones democráticas, libres y verificables.

    Saleh asegura en unas declaraciones a las que ha tenido acceso Omnes, que “hoy, cuando el país y su dolor están en el centro de la atención global, lo que Venezuela necesita no es que la expliquen desde el eurocentrismo y esa arrogancia intelectual mezquina (propia del pensamiento colonial que tantos han criticado), sino que la miren de frente, con verdad y humanidad, sin sesgos ideológicos”.

    Llamado a la comunidad internacional

    En este sentido, Saleh ha manifestado que “mientras en Europa se discuten narrativas como si la vida real fuese un panfleto de la Guerra Fría, en Venezuela hay más de ochocientas personas secuestradas por el régimen, rehenes en centros de tortura denunciados por la Corte Penal Internacional y las principales organizaciones de derechos humanos del mundo”. Entre ellos hay periodistas, activistas, dirigentes sociales, líderes indígenas, sindicalistas, militares, maestros, menores de edad y adultos mayores. “Todos, encarcelados y torturados por lo mismo: pensar distinto”, asegura.

    Según Saleh, “los crímenes de lesa humanidad en Venezuela han sido documentados, archivados y judicializados durante años ante organismos internacionales. Este proceso ha costado la vida y la libertad de muchos defensores de derechos humanos”. Por eso pide: “no podemos olvidar lo esencial: el único lado correcto es el de las víctimas. Del lado de los victimarios, jamás”.

    Para Saleh, es necesario centrar el debate. “Basta de obligarnos a mirar el mundo desde lógicas binarias de izquierda o derecha, como si en los eslóganes cupiera la dignidad y la complejidad humana. El centro del debate no es el petróleo, deben ser las personas, los rehenes, los que hoy no tienen voz”.

    Por eso, se pregunta: “Un mensaje directo para quienes sermonean desde estudios y tribunas ideológicas: ¿Pretenden que las víctimas sientan culpa por ver a su verdugo esposado frente a un tribunal? ¿Culpa por celebrar justicia y soñar con la posibilidad de regresar a nuestro hogar y reencontrarnos con nuestras familias y amigos?”. El activista de derechos humanos aclara: “Culpa es callarse ante la tortura. Culpa es maquillar tiranos desde la comodidad del mundo libre. Culpa es abandonar a los que no pueden hablar”.

    Acaba sus declaraciones con una llamada: “Del lado de las víctimas. Siempre. Por eso pido que me ayuden a levantar la voz por la liberación de los rehenes en Venezuela. Este debe ser nuestro centro de debate, nuestra misión social, nuestra tarea y responsabilidad”.

    Prioridades inmediatas

    En unas declaraciones al programa de Albert Castillón realizadas el 12 de enero, Lorent Saleh insistió en la prioridad de “la liberación de todos los presos políticos”. Y luego, “ el cese por completo de la persecución y el retorno de todos los exiliados y perseguidos y finalmente que se puedan dar unas elecciones libres y democráticas donde todos puedan participar”. 

    “Lo menos que le preocupa a los venezolanos es el petróleo. Es algo ridículo cuando nos hacen mención de eso porque nosotros nunca hemos disfrutado de ese petróleo y lo poco que se hizo con el petróleo fue justamente cuando no cuando no había llegado al chavímo y estaban ahí más empresas norteamericanas. Entonces, nuestro sueño es que liberen a los presos políticos. Ese día que cierren La Tumba y El Helicoide yo podré dormir tranquilo. Si eso lo hace Trump, que no es de mi agrado, se lo voy a agradecer eternamente porque habrá hecho lo que ni toda la comunidad internacional hizo durante todos estos  años”.

    El papel de la Iglesia en la crisis venezolana

    Hace unos meses, Saleh habló sobre el papel de la Iglesia en su país, en una entrevista en Mundo Cristiano: “El Papa Francisco quiso evitar que en Venezuela la Iglesia terminara como en Nicaragua, expulsada, perseguida por completo. Hubo muchas expectativas de lo que podía haber hecho el Papa Francisco. Yo soy muy respetuoso con la Iglesia y además creo que ha hecho cosas muy importantes y que no son muy públicas, pero ha contribuido a ayudar y a proteger a muchas personas en mi país”. 

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    ¿Cuánto vale casarse?

    La edad media para casarse aumenta cada vez más: hoy es de 38,8 años en España y 37,8 en Chile. Este dato permite observar uno de los factores que inciden en ese retraso: el costo y la organización de la celebración matrimonial.

    16 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Según el informe publicado este año por el World Population Review, el promedio de edad para casarse ha aumentado a niveles escalofriantes. España lidera el ranking con 38,8 años, y el siguiente país en la lista es Chile, con 37,8. ¿Qué está pasando? Mientras unos pocos se casan jóvenes para iniciar la loca aventura familiar, miles de jóvenes prefieren mirar al suelo y postergar la decisión. ¿Por qué? En esta columna quiero fijarme en el factor económico-lúdico. En algunos casos las parejas solo están ahorrando para seguir la moda de organizar una fiesta millonaria.

    De acuerdo con un reportaje de El Mercurio (8-11-2025), en Chile, un matrimonio de alto estándar que contrata banquetera para unos 300-400 invitados, calefacción, luces, fotógrafo, pista de baile, DJ, cabina de fotografías instantáneas, entre otros detalles que populariza Instagram, puede llegar a costar unos ¡60 millones de pesos! (56.000 €).

    La organización empieza casi un año antes: largas listas de invitados, precios desorbitados por cada comensal, abundancia de alcohol. Poco a poco, la cuenta corriente se va desangrando. “Yo tengo cuatro hijas pequeñas… ¡cuatro! —me decía un amigo—.  Cuando quieran casarse, espero que esta moda haya cambiado para que no me arruinen”.

    ¿Es razonable que la fiesta de matrimonio se haya convertido en un evento tan exigente? La unión entre familias siempre ha sido un motivo de alegría. No solo para esos clanes, sino para toda la ciudad. Es una celebración del amor y la fecundidad. Los novios se prometen fidelidad y respeto para todos los días de su vida. Quienes eran adolescentes se instalan en la vida, maduran, y aspiran a patrocinar el bien más importante de la Nación: los hijos. El modo de canalizar este desborde de dicha es compartiéndola. De ahí que las familias organicen una comida, para hacer partícipes a los demás de su contento.

    Sin embargo, un sinfín de parejas han perdido el foco. Y el problema no es solo el gasto desproporcionado, sino también ¡la abundancia de tiempo que derrochan en la organización! El afán de gastar provoca que las pocas personas que se casan enfrenten el estrés de incorporar a sus agendas prácticamente un segundo trabajo. Además de la jornada laboral diurna como profesores o ejecutivos en alguna parte, asumen una jornada vespertina como productores del evento.

    ¡Pinchemos la burbuja de la opulencia! ¡Volvamos a la antigua sencillez! Cuando la fiesta se ha convertido en una barrera de entrada para el matrimonio, significa que ha llegado el momento de detenerse y reflexionar: ¿qué significa casarse?

    El autorJuan Ignacio Izquierdo Hübner

    Abogado de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Licenciado en Teología de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma) y Doctor en Teología de la Universidad de Navarra (España).

    ¿Por qué se ha saltado ya la dieta?

    Ya casi hemos abandonado los propósitos de Año Nuevo: la dieta, el gimnasio, ese libro prometido… Y no pasa nada. Más que un fracaso, son recordatorios de nuestra fragilidad, de que señalar a otros es fácil y reconocernos débiles, difícil.

    15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    A estas alturas del mes, seguro que ya ha tenido tiempo de incumplir alguno de los propósitos que se había planteado en fin de año: se ha saltado la dieta, ha dejado de ir al gimnasio, no ha leído aquel libro que le esperaba en la repisa o ha vuelto a fumar. No es preocupante excepto si es usted una de esas personas que, aun así, se creen consecuentes con sus acciones y jurarían, sin empacho, ser personas íntegras.  

    Debilidades humanas y propósitos incumplidos

    Yo, qué quieren que les diga, no me fío un pelo de mí mismo. La dieta me la salté al día siguiente de empezarla con un formidable roscón de Reyes; el libro aquel continúa mirándome desde la repisa mientras hago scroll infinito y, aunque no fumo desde hace años, en el fondo sé que sigo siendo fumador y a la mínima de cambio… Al gimnasio es que ni me he apuntado. No me enorgullezco, pero tampoco me flagelo. Yo soy así, así seguiré, nunca cambiaré. 

    Al hilo de la famosa canción de Alaska y la debilidad humana, me llama la atención esa ola de supertacañonismo liderada por los mismos que convirtieron en himno el tema de «¿A quién le importa?». Parecía que cantaban contra una sociedad moralmente opresora, pero no, porque ahora son muchos de ellos los que señalan, apuntan con el dedo y susurran a la espalda. Y no solo lo hacen con esa minoría que se dicen católicos practicantes, sino hasta con quienes se atreven a reconocer que creen en Dios, aunque solo sea a su manera.

    Artistas de la más diversa índole, científicos, políticos o deportistas que manifiestan en público sus creencias, no son de fiar para los nuevos censores encargados de preservar la nueva moral y buenas costumbres. En estas cuatro décadas no ha desaparecido el puritanismo, sólo ha cambiado quién lo ejerce. Para comprobarlo, busquen la letra de este clásico de la movida madrileña a ver si no podría ser cantada ahora, verso a verso, por Hakuna en la mismísima Puerta del Sol contra los nuevos censores. ¡Si Tierno Galván levantara la cabeza!

    Hipocresía

    Caer en el mismo fallo que criticamos de otros es una gran enseñanza de la vida que debería servirnos para reducir la polarización, para darnos cuenta de que el otro no es un enemigo, sino un hermano o hermana, débil como yo, y capaz de meter la pata. El Papa Francisco les decía a los presos: «cada vez que entro en una cárcel, me pregunto: «¿Por qué ellos y no yo?». Todos tenemos la posibilidad de equivocarnos: todos. De una manera u otra, nos hemos equivocado», y afirmaba que «señalar con el dedo a quien se ha equivocado no puede ser una excusa para esconder las propias contradicciones».

    Es lo que han hecho históricamente los fariseos, sean de la religión, ideología o corriente política que sean, esconder sus propias contradicciones. Y luego llegan los escándalos: demócratas que actúan de espaldas al pueblo, defensores del feminismo pillados repartiéndose mujeres como cromos, políticos de discurso proletario convertidos en capitalistas, pastores que ejercen de lobos, expertos en violencia machista denunciados por abusos, adalides de la ley y la paz que usan la fuerza sin legitimación… Y un largo etcétera. 

    Reconocimiento del pecado, humildad y necesidad de Dios

    Por eso me fío poco de quien se fía mucho de sí mismo porque, o no se conoce, o nos está mintiendo descaradamente. Lamentablemente, los seres humanos estamos programados para seguir a líderes seguros de sí mismos y de ello viven los populismos, las sectas y todos los mesianismos que, al final, terminan destruyendo a sus seguidores porque se fundan en una mentira. 

    Frente a la Verdad, que es Cristo, ningún ser humano por muy santo que sea, supera el test. Todos somos débiles, inconsecuentes, capaces de equivocarnos buscando el bien o de buscar el mal directamente. San Pablo explica como nadie esta contradicción típicamente humana cuando dice: «no hago lo bueno que deseo, sino que obro lo malo que no deseo.

    Y si lo que no deseo es precisamente lo que hago, no soy yo el que lo realiza, sino el pecado que habita en mí». Creer en ese pecado que habita en cada uno de nosotros no nos exculpa ni significa tirar la toalla y no tratar de levantarse después de cada caída, pues Dios siempre nos ofrece una nueva oportunidad para enderezar el rumbo, pero sí que nos debe poner en alerta para no andar por el mundo a ciegas como hacen las ideologías que niegan el pecado y creen que el hombre tiene arreglo por sí mismo. ¡Necesitamos a Dios para ser auténticamente libres y no esclavos del pecado!

    Así que ya sabe por qué se ha saltado la dieta. No se preocupe, es normal. Quizá es una señal para que tenga misericordia de quienes caen desde más alto porque, cualquier día, el batacazo gordo se lo pegará usted.

    El autorAntonio Moreno

    Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Bachiller en Ciencias Religiosas. Trabaja en la Delegación diocesana de Medios de Comunicación de Málaga. Sus numerosos "hilos" en Twitter sobre la fe y la vida cotidiana tienen una gran popularidad.

    Libros

    Francisco de Vitoria y la paz 

    El mensaje navideño del papa León XIV invita a redescubrir el legado de Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, cuyo pensamiento sobre la dignidad humana y la paz está en el origen del derecho internacional moderno.

    José Carlos Martín de la Hoz·15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    El discurso del Santo Padre León XIV en la primera Navidad en la cátedra de san Pedro ha seguido la línea de sus predecesores con un claro y contundente contenido a favor de la verdadera paz en el mundo.

    Precisamente, en este nuevo año de 2026 celebraremos el V Centenario del comienzo del magisterio de Francisco de Vitoria (1483-1546) en la Universidad de Salamanca y, por tanto, del comienzo de la fecunda Escuela de Salamanca que impulsó la paz en el mundo y cuyos principios están detrás del enunciado de la Declaración de Derechos humanos de 1948 que ha marcado el camino de la paz en el mundo desde el final de la “Segunda guerra mundial”.

    Es un buen momento para releer, con el impulso del papa León XIV, las grandes Relecciones teológicas y jurídicas que pronunció Francisco de Vitoria entre 1528 y 1539 en Salamanca y que cambiaron el rumbo del gobierno del imperio de Carlos V y de los reinos cristianos y sus principios terminaron por ser recogidos en el nuevo derecho internacional que enriqueció el derecho de gentes.

    Francisco Vitoria y el nacimiento del derecho internacional

    El catedrático, profesor e investigador Luis Frayle Delgado (Salamanca 1931) recogerá en el volumen publicado por Tecnos, que vamos a comentar seguidamente, las tres grandes relecciones de Francisco de Vitoria sobre el derecho de gentes que originaron el derecho internacional y marcaron un freno a la guerra justa hasta intentar hacerla desaparecer: “de modo que se llegue a la guerra por obligación sólo en caso de necesidad y contra la propia voluntad” (Sobre el derecho a la guerra n. 60, p. 212).

    Estas tres relecciones, “El poder civil”, “sobre los indios” y “sobre el derecho a la guerra” fueron pronunciadas en la Universidad de Salamanca ante el claustro y los alumnos de todas las Facultades universitarias entre los años 1528 y 1539 y están incluidas ya desde la primera edición de las Relecciones del maestro Vitoria, realizada a su muerte en Lyon por Jacques Boyer en 1557.

    Estas relecciones abordan el nuevo orden internacional creado por la ruptura luterana y el comienzo de las guerras de religión y, por tanto, la desaparición, de hecho, del concepto de Cristiandad para entrar de lleno en el sistema de equilibrios entre las naciones.

    La dignidad de la persona como fundamento del orden jurídico

    Ciertamente, el gran acierto de Francisco de Vitoria fue haber contribuido con su magisterio y la pléyade de discípulos que llevaron sus ideas y el método teológico impulsado por él a todas las universidades europeas y a las incipientes de América, África y Asia. 

    Vitoria y la Escuela de Salamanca pasaban con toda naturalidad de la Teología al Derecho y de ahí a la economía, sencillamente porque tenían una antropología basada en la dignidad de la persona.

    Recordemos que tanto el derecho romano como la fe cristiana que manejaron los maestros salmantinos se sustentaba en la dignidad de la persona humana y, especialmente, en que el hombre era considerado como “imagen y semejanza de Dios” (Cfr. Gen 1, 26). Esta convicción produjo el giro del humanismo pagano al humanismo cristiano que ha durado hasta nuestros días.

    Ciertamente, Francisco de Vitoria estará, siglos más tarde, en la base de la declaración de los derechos humanos de 1948 que ha sustentado desde entonces la sociedad democrática occidental y, especialmente, ha proporcionado la base jurídica del derecho global. Los derechos humanos se sustentan en que el hombre es persona y ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, si no fuera así estaríamos ante unos derechos humanos que se fundamentarían en los propios derechos humanos.

    Autoridad, ley justa y bien común

    En primer lugar, el maestro Vitoria recuerda la importancia de la armonía entre el poder civil y eclesiástico y el concierto de las naciones en la búsqueda del bien común y en la tarea de facilitar el camino hacia la eterna bienaventuranza de los fieles cristianos.

    Inmediatamente, subrayará la importancia de la libertad personal y la responsabilidad para colaborar y obedecer las leyes justas de modo que la sociedad se desarrolle en la paz de los hijos de Dios. Lógicamente, al ser los indígenas “in partibus infidelium” dueños de sus tierras y posesiones y gobernados por sus legítimos señores no ha lugar a privarles del dominio ni hacerles la guerra.

    Dios es quien posee la autoridad civil que la entrega al pueblo y este mediante el juramento de fidelidad lo entrega a los monarcas quienes han de proveer para que la sociedad civil sea gobernada en orden a la paz de las conciencias y a eterna bienaventuranza como señala el libro de las Partidas de Alfonso X el sabio en la Partida primera, titulo primero y ley primera.

    Las leyes civiles en consonancia con la ley natural y la ley eterna son de obligado cumplimiento y por tanto la armonía entre el orden natural y sobrenatural han de ser observados. También señalará Vitoria la importancia de un orden fiscal justo para no ahogar a las familias en su desarrollo económico y mantenimiento de su dignidad.

    Equilibrio internacional, libertad y paz entre las naciones

    Es muy interesante que Francisco de Vitoria ha asumido el fin de la cristiandad, tanto por la ruptura luterana de la unidad de la fe cristiana y la atomización de las comunidades reformadas que llevará a un nuevo orden mundial en la Paz de Westfalia de 1648.

    Asimismo, Vitoria subrayará la imposibilidad de la constitución de un solo imperio o del imperio de una nación sobre las demás. Por tanto, el nuevo orden mundial desde Westfalia deberá apoyarse en el equilibrio entre las naciones y el derecho internacional.

    Los principios de la libertad personal y de la dignidad de la persona humana estarán detrás de la necesidad de respetar el libre comercio y la libertad de movimientos, siempre respetando el orden legislativo y administrativo de las diversas naciones del orbe. Vitoria se adelantará al Concilio Vaticano II promoviendo el principio de libertad religiosa y la llamada a la predicación evangélica bajo el respeto a la libertad y mediante la persuasión evangélica y el respeto a las conciencias.

    Sobre el poder civil. Sobre los indios. Sobre el derecho a la guerra

    Autor: Francisco de Vitoria
    Editorial: Tecnos
    Páginas: 212
    Año: 2021
    Evangelización

    Erik Varden: “Creo que el giro católico es real y hay que tomarlo en serio”

    El obispo de Trondheim reflexiona, en esta entrevista con Omnes, sobre la vivencia del dolor con perspectiva cristiana y el reto de la Iglesia para responder a las cuestiones de los jóvenes de hoy.

    Maria José Atienza·15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

    Hace pocos días, el obispo de Trondheim, Erik Varden visitó Madrid. De la mano de este medio, de la Editorial Encuentro, donde ha publicado su libro Heridas que sanan, y la Fundación cultural Ángel Herrera Oria, Varden fue el invitado estrella de un Foro Omnes que reunió a más de 250 personas. 

    Poco antes, el monje trapense y obispo noruego, hablaba con Omnes sobre la propuesta de oración y reflexión cristiana a través de las heridas de Cristo que realiza en su última publicación en español así como de otras cuestiones de actualidad. 

    Cercano y profundo al mismo tiempo, Varden destaca que la experiencia universal del sufrimiento y la limitación cambia, completamente, bajo el prisma de la fe, a través de la que “adquiere una dimensión totalmente diferente y empezamos a tener la posibilidad de ver nuestras propias heridas como algo que potencialmente da vida y la mejora”.  

    Al inicio de Heridas que sanan, usted señala -como una de las características de nuestra sociedad actual- la cantidad de personas que se identifican con sus heridas. Como cristianos, ¿cómo equilibrar la conciencia de estar heridos pero, también, salvados?

    –Hasta cierto punto, creo que ahí es donde necesitamos fe o, al menos, algún ideal moral elevado; alguna percepción de la vida que permita trascendernos a nosotros mismos para ver el significado fuera y más allá de mi propia experiencia.

    Porque, si creo que yo soy la última realidad de mi existencia, si sufro, eso es la totalidad de mi realidad. Entonces, por supuesto, quiero contárselo a todo el mundo y me encierro en mí mismo. Pero ahí es donde necesitamos algo a lo que aspirar que esté fuera de nosotros mismos.

    Me refiero a trascendencia en términos generales porque, obviamente, hay personas que no son cristianas o no son creyentes y que a veces viven con mucho valor heridas, enfermedades, pérdidas.

    Obviamente, si eres cristiano y crees que Dios ha entrado en nuestra naturaleza humana y se ha dejado herir en nuestra naturaleza, con el fin de sanar nuestras heridas, entonces, por supuesto, la cosa adquiere una dimensión totalmente diferente y empezamos a tener la posibilidad de ver nuestras propias heridas como algo que potencialmente da vida y la mejora.Y potencialmente también como fuentes de sanación. Esa es la paradoja fundamental. 

    Por eso puse, en el libro, como epígrafe esa frase de Isaías: “Por sus heridas hemos sido sanados”. En la medida en que dejamos que nuestras heridas se unan a sus heridas, entonces nuestras heridas también pueden ser fuentes de sanación para nosotros mismos y para los demás. 

    Como cristianos, la pasión no acaba en sí misma, sino en la Resurrección. ¿Cómo vivir  esas dos caras de la misma moneda, –la fe pascual y el camino de la Pasión–, sin excluir una u otra? 

    –Lo que señalas ahí es el desafío cristiano fundamental: No perdernos en una vaga nube de optimismo, que sería una caricatura de la resurrección, y no perdernos en las profundidades de la oscuridad y el dolor. 

    El mejor remedio es entrar profundamente en la vida de Cristo, tal y como se nos presenta en las Escrituras, y tal y como se nos presenta en la liturgia de la Iglesia. Vivir la liturgia por completo.

    En última instancia, esta es una tensión que se resuelve en cada Misa, que es una presencia viva de la Pasión y, sin embargo, una afirmación absolutamente decidida de la Resurrección. Así que creo que la clave sería vivir profundamente la vida eucarística.

    La reflexión católica sobre el sufrimiento de Cristo, ¿la hemos perdido por miedo, por rechazo o por una mala comprensión de esta posibilidad que luego, sin embargo, emerge en toda vida? 

    –Hay algo de cierto en eso. Una de las cosas maravillosas de ser católico es que tenemos una larga experiencia a la que recurrir, que, si nos preocupamos por recordarla, nos ayuda a vernos a nosotros mismos en perspectiva. La mayoría de las veces, no nos preocupamos por recordar, así que nos obsesionamos con nuestra propia reflexión. 

    Cuando se mira la historia de la Iglesia ha habido momentos y períodos en los que el misterio de la Pasión ha estado en su máxima expresión y momentos en los que ha sido parcialmente eclipsado por otras partes del Misterio. Eso es natural, porque es extremadamente difícil mantener esos extremos de los que hablamos antes en tensión constante. Y, ¿sabes qué? Me alegro de reproducirlo en el libro en la imagen del Cristo sonriente del monasterio de Lerins, en el sur de Francia. Porque esa imagen es, en cierta medida, la cristalización de una percepción colectiva. Ha logrado la dulzura, una dulzura en medio de la Pasión que es totalmente insensible. Ha logrado interiorizar esta idea de que la pasión es una fuente de alegría, que es lo que proclamamos el Viernes Santo.

    Esa frase me golpea como un puñetazo en el estómago cada Viernes Santo. Por la cruz entra la alegría en el mundo. Desde la perspectiva de quien no tiene fe, eso parece una afirmación absurda, incluso perversa, pero los cristianos creemos que es cierto. 

    Después de la Segunda Guerra Mundial – que obviamente fue un trauma inmenso, y más en España, con el trauma de la Guerra Civil – hubo en Europa un esfuerzo muy decidido por reconstruir, por avanzar. Y esa voluntad de reconstruir y reconstruir coincidió, obviamente, con los años 50 y 60, cuando la industria y la tecnología dieron grandes pasos adelante, cuando de repente hubo una nueva prosperidad. Y había una gran fe en un mundo nuevo, lo cual era una convicción sana y necesaria en aquel momento. 

    Este pensamiento en cierta medida, está presente en parte del impulso del Concilio Vaticano II, quizás especialmente en Gaudium et Spes, sobre la Iglesia en el mundo moderno. De una manera que no es en absoluto ingenua, pero que da por sentado que estamos en medio de este gran proceso de avance y renovación, reconstrucción de relaciones, reconciliación, tantas cosas que parecían posibles.

    En el contexto de ese movimiento cultural sentimental, se hizo natural centrarse mucho en la resurrección. Podemos pensar en esos banales y de alguna manera ahora encantadores estribillos litúrgicos de la década de 1970, “somos un pueblo de alegría, aleluyaaa”. No lo somos, pero hay algo de verdad en eso.

    En términos de nuestra sensibilidad colectiva, nadie se sentía muy inclinado a obsesionarse con las heridas, porque lo que nos preocupaba era salir de la enfermedad y alcanzar una nueva salud. Así que no se trata de reducir la Teodicea a la sociología, sino que la Teodicea está condicionada por los estados de ánimo, las aspiraciones y los retos de la época. 

    Creo que ahora estamos en un espacio totalmente diferente. Por eso, Candem, la canción de Gracie Abrams de la que a veces he hablado, es tan interesante, porque muchos de nuestros jóvenes ahora no son nada esperanzados, ni optimistas. 

    Vivimos en un mundo tan expuesto y en peligro de tantas maneras, con tantas cosas frágiles; tantas cosas que se derrumban; tantas estructuras que solían ser fiables y que, simplemente, desaparecen de la noche a la mañana. Así que, de repente, toda la iconografía de la herida adquiere una forma diferente. 

    Lo que debemos evitar como cristianos, y en particular aquellos de nosotros que predicamos, enseñamos y escribimos, es asegurarnos de que conectamos de alguna manera este estado de ánimo de nuestro tiempo con el misterio y la plenitud cristianos, y no dejar que se convierta en algo meramente sentimental.

    En España se habla de un “giro católico”, quizás debido a una conciencia de la inutilidad de las respuestas vacías de una sociedad sin Dios y la evidencia de estas heridas, especialmente en los jóvenes. ¿Cree en esta vuelta a la fe?

    –Creo que es real y creo que hay que tomarlo en serio. Si durará es otra cuestión. 

    Dentro del mundo católico en Europa, hemos sido muy conscientes durante varias décadas de que todas las estadísticas estaban bajando: la asistencia a misa, los bautismos, las vocaciones, el terrible legado de abusos y escándalos financieros, etc. Todo iba mal.

    Nos hemos acostumbrado a vivir en un estado de emergencia. Estamos desesperados porque nos tranquilicen y decirnos a nosotros mismos: “¡Ha sido un pequeño bache!  Ahora todo ha vuelto a la normalidad”. Creo que, por eso, debemos ser cautelosos pero también creo que hay una gran autenticidad en este giro de los jóvenes, en particular ahora, hacia la fe. 

    Hay una gran autenticidad y sinceridad en las preguntas que hacen, en su búsqueda. La pregunta es: ¿encontrarán en nuestras parroquias, nuestras comunidades, nuestros monasterios, nuestras diócesis, una realidad cuya autenticidad corresponda a su auténtica búsqueda? 

    Este es, potencialmente, un momento de gran gracia y, como siempre, un momento de gracia es un momento de conversión. Por eso, el gran reto para la Iglesia ahora no es decir: “Podemos relajarnos de nuevo”, sino: “Tenemos que empezar a vivir una vida buena, coherente, centrada en Cristo y creíble”.

    Evangelio

    El testimonio de Juan y nuestra misión. Segundo domingo del Tiempo Ordinario (A)

    Vitus Ntube nos comenta las lecturas de la fiesta del II Domingo del Tiempo Ordinario (A) correspondiente al día 18 de enero de 2026.

    Vitus Ntube·15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Hemos entrado en el Tiempo Ordinario, y la lectura del Evangelio de hoy es una continuación adecuada del relato del Bautismo. El domingo pasado celebramos la fiesta del Bautismo de Jesús -el primer domingo del Tiempo Ordinario-. Hoy contemplamos el testimonio de Juan el Bautista sobre ese acontecimiento.

    El año litúrgico, con sus lecturas cuidadosamente ordenadas, nos introduce progresivamente en los misterios de Cristo. Cada ciclo del año está acompañado por un Evangelio sinóptico particular: Mateo para el Año A, Marcos para el Año B y Lucas para el Año C. Curiosamente, aunque estamos iniciando el Ciclo A, la lectura de hoy proviene de Juan. Aunque los cuatro evangelios difieren en su énfasis, fueron escritos para audiencias distintas y reflejan la personalidad propia de cada autor sagrado, todos tienen algo en común: Jesús es su centro.

    En el Evangelio de hoy, Juan el Bautista declara dos veces que da testimonio. Testifica, primero, que “tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”, y más adelante: “He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él”. Lo sorprendente de estos testimonios es que Juan afirma repetidamente después: “Yo no lo conocía”.

    Pero, ¿qué quiere decir Juan? ¿Podría, quien saltó en el seno materno al escuchar el saludo de María, decir realmente que no conocía a Cristo? ¿Pudo haber vivido más de treinta años sin conocer a su propio primo? Juan entendía su misión; sabía que venía alguien más grande que él, alguien que existía antes que él. Sabía que había sido enviado a bautizar con agua. Sin embargo, la identidad plena de Jesús permaneció “encriptada”, por así decirlo, hasta que el Espíritu se la reveló. Juan recibió la clave para descifrar este misterio y señalar claramente a Jesús: el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y finalmente, el Hijo de Dios.

    Como Juan, también nosotros estamos llamados a dar testimonio de Jesús con nuestra vida y nuestras acciones. Para muchos a nuestro alrededor, Jesús sigue siendo un “mensaje encriptado”, aún no comprendido del todo. Juan retoma la profecía de Isaías –“Te hago luz de las naciones para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra”- y la lleva a plenitud apuntando directamente al Hijo de Dios. Dar testimonio de Cristo requiere profundizar en nuestro propio conocimiento de Él, pasando del “no lo conocía” a una confesión más profunda de quién es Él.

    Esta se convierte en nuestra misión al inicio del año civil y al comenzar el Tiempo Ordinario: ser apóstoles. La segunda lectura de hoy es simplemente la introducción de la primera carta de san Pablo a los Corintios, donde el apóstol presenta su identidad y su vocación. Curiosamente, no entramos en el contenido de la carta, sino únicamente en su introducción. La Iglesia nos invita a hacer lo mismo: a tomar el modelo de Pablo e insertar nuestro propio nombre: “[Tu Nombre], llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios”. Se nos anima a ser como Juan: a profundizar en nuestro conocimiento de Cristo y luego dar testimonio, para que otros puedan reconocer y comprender mejor quién es Cristo.

    Vaticano

    “Dios nos habla, nos llama a ser sus amigos”, invita el Papa

    En la audiencia general de hoy, León XIV profundizó en la Constitución “Dei Verbum” del Concilio Vaticano II. El Papa ha señalado que “estamos llamados a hablar con Dios, a ser sus amigos”.

    Francisco Otamendi·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    León XIV ha dedicado la Audiencia de esta mañana a profundizar y comentar la Constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II., sobre la divina revelación. En su catequesis, ha afirmado que “el documento conciliar nos recuerda un punto fundamental de la fe cristiana: Jesucristo transforma radicalmente las relaciones del ser humano con Dios. Nuestro vínculo con Él consiste en una relación dialógica de amistad, cuya única condición es el amor”.

    Enseguida, el Papa ha recordado que este texto “nos recuerda también esto: Dios nos habla. (…) Dios se nos revela como Aliado que nos invita a la amistad con Él”.

    Desde esta perspectiva, la primera actitud que hemos de cultivar es la escucha, ha proseguido el Santo Padre, “para que la Palabra divina pueda penetrar en nuestras mentes y en nuestros corazones. Al mismo tiempo, estamos llamados a hablar con Dios, no para comunicarle lo que Él ya sabe, sino para revelarnos a nosotros mismos”.

    Necesidad de la oración

    De ahí “la necesidad de la oración, en la que estamos llamados a vivir y a cultivar la amistad con el Señor. Esto se realiza, primeramente, en la oración litúrgica y comunitaria, en la que no somos nosotros quienes decidimos qué escuchar de la Palabra de Dios, sino que es Él mismo quien nos habla por medio de la Iglesia”. 

    Además, se cumple en “la oración personal, que tiene lugar en el interior del corazón y de la mente. Durante la jornada y la semana del cristiano no puede faltar el tiempo dedicado a la oración, a la meditación y a la reflexión. Solo cuando hablamos con Dios podemos también hablar de Él”.

    Si Jesús nos llama a ser sus amigos, ha invitado León XIV en la Audiencia, “intentemos no desoír su llamada. Acojámosla, cuidemos esta relación, y descubriremos que la amistad con Dios es nuestra salvación”.

    San Agustín: la gracia puede hacernos amigos de Dios

    Al comentar este pasaje del cuarto Evangelio (“Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos”), “san Agustín insiste en la perspectiva de la gracia, que es la única que puede hacernos amigos de Dios en su Hijo” (Comentario al Evangelio de Juan, Homilía 86), ha añadido el Papa. “Nosotros no somos iguales a Dios, pero Dios mismo nos hace semejantes a Él en su Hijo”.

    “Con la venida del Hijo en la carne humana, la Alianza se abre a su fin último: en Jesús, Dios nos hace hijos y nos llama a hacernos semejantes a Él a pesar de nuestra frágil humanidad. Nuestra semejanza con Dios, entonces, no se alcanza mediante la transgresión y el pecado, como sugirió la serpiente a Eva (cfr. Gen 3,5), sino en la relación con el Hijo hecho hombre”.

    En el silencio e intimidad del corazón

    En su saludo a los romanos y peregrinos, el Papa ha animado “a cultivar la amistad con el Señor, que es fuente de gozo y salvación, dedicando momentos serenos de oración y meditación de la Palabra, para escucharlo y hablar con Él en el silencio y la intimidad del corazón. Que Dios los bendiga. Muchas gracias”.

    El autorFrancisco Otamendi

    Sin extraescolares, lo mejor para leer y desarrollar la imaginación

    Frente a la hegemonía de la actividad constante y la obsesión por llenar cada hora con extraescolares, me atrevo a hacer una defensa de lo doméstico, de la casa habitada sin plan. Los niños y los jóvenes no necesitan desfogarse sin descanso; esa necesidad, en gran medida, nos la hemos inventado los adultos.

    14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Me encantan las argumentaciones en defensa de la lectura que nos animan a volver a leer un poco más frente a la hegemonía de lo audiovisual. Sin embargo, me gustaría ampliar la argumentación y meter una perspectiva más, ya que se suele hablar de la lectura como si leer fuera algo inmediato y casi automático: abrir un libro, pasar páginas y ya está, estamos leyendo.

    Todos sabemos que no es así. Con frecuencia leemos sin leer. Nuestros ojos avanzan, pero la mente se dispersa. Volvemos atrás, repetimos una frase, tratamos de gobernar la imaginación para que capture el sentido de las palabras. Solo cuando la mente logra unirse al ritmo del texto ocurre la magia de la literatura: se abre un mundo nuevo ante nosotros. Una ciudad inglesa del siglo XIX, con su modo elegante de hablar y de vestir; una España rural donde la infancia era pobre y sencilla; vidas ajenas que, misteriosamente, se vuelven nuestras.

    Para que esto suceda —para leer de verdad y, más aún, para disfrutar de un buen libro— un adolescente necesita algo más que libros: necesita un contexto. Un contexto de quietud, de pasividad, incluso de aburrimiento. Necesita quedarse en casa.

    Frente a la hegemonía de la actividad constante y la obsesión por llenar cada hora con extraescolares, me atrevo a hacer una defensa de lo doméstico, de la casa habitada sin plan. Los niños y los jóvenes no necesitan desfogarse sin descanso; esa necesidad, en gran medida, nos la hemos inventado los adultos. Nos aterra verlos aburridos. Tememos el conflicto, el ruido, las peleas, el desorden. Y para evitarlo, los sacamos de casa, los agotamos, los mantenemos ocupados. Queremos que se muevan, que se cansen, que duerman pronto y que molesten poco. Sin darnos cuenta, les quitamos algo esencial: el contexto de un hogar donde se puede estar toda la tarde sin un objetivo concreto.

    Yo aún recuerdo el primer libro que me hizo disfrutar de verdad: uno de la colección Kika Superbruja, en 5º de primaria. Recuerdo también los cómics que me acompañaron en casa —La familia Trapisonda, Carpanta, El botones sacarino, Rompetechos—. Vivía sus vidas. Mi imaginación se ensanchaba. Mi actividad intelectual era inmensa. Vivía muchas vidas sin moverme del sofá.

    Ahora, con mis propios hijos, he comprendido con más claridad algo que ya intuía: para leer hacen falta libros, sí, pero hace falta algo más. Hace falta un contexto. Cuando yo misma leo un libro —no un texto desde el móvil— estoy creando en casa un clima, una atmósfera que fomenta otro tipo de actividades: estudiar, pintar, escribir, mirar por la ventana, leer, inventar, rezar, reflexionar. De esta manera, y sin plantearlo siempre como una obligación académica o moral, la lectura puede volver a ser una aventura.

    Como digo, este contexto no se improvisa. No lo crean los libros por sí solos. Lo crea alguien leyendo. ¿Qué sería una biblioteca sin lectores? Un simple almacén. Lo mismo nos puede ocurrir en casa. Nuestros muebles de biblioteca donde colocamos los libros pueden ser solo eso: muebles. O también pueden ser la puerta a otro universo, habitado por todo tipo de criaturas, lleno de historias y aventuras, que nos hablan de guerras, de amor, y que ensanchan las paredes de nuestro hogar y nos llevan a lugares y tiempos imposibles. 

    El autorAlmudena Rivadulla Durán

    Casada, madre de tres hijos y Doctora en Filosofía

    Libros

    Europa medieval en imágenes: un viaje fascinante por las rutas del conocimiento

    Viajar por la Europa medieval nunca fue tan fascinante: Franco Cardini combina imágenes y saber para mostrar cómo ciudades, artistas y pensadores trazaron las rutas del conocimiento que dieron forma al Renacimiento y a nuestra civilización.

    José Carlos Martín de la Hoz·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Si una imagen vale más que mil palabras, conviene imaginarse lo que es un libro con imágenes y palabras: una verdadera enciclopedia de sabiduría y de ciencia. Ese es el trabajo que desarrolla Franco Cardini (1940) catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Florencia.

    Imágenes que hablan

    El profesor Cardini recoge en este trabajo que ahora presentamos, una pequeña parte de sus conocimientos y de sus imágenes acumuladas y seleccionadas a lo largo de la vida académica, para realizar un magnífico recorrido intelectual por la Europa Medieval y poder explicitar lo que denomina sencillamente: “las rutas del conocimiento”.

    Hay que reconocer que el profesor Cardini es un incansable divulgador, capaz de hacer llegar al gran público cuestiones y detalles hasta ahora reservadas a una minoría de incansables investigadores.

    Indudablemente, este trabajo se ha quedado corto, muy corto, pues para sacar partido al texto hubiera requerido una edición a todo color de mapas, grabados, imágenes sacadas de los museos, archivos y bibliotecas de modo que el lector pudiera leer este delicioso texto a modo de explicación y comentario de una historia del arte y de la cultura a partir de las grandes ciudades del medievo y su aportación a la civilización occidental.

    Los puentes culturales del medievo

    Nuestro autor comenzará glosando en la introducción el concepto del viaje, de la libertad, de la interconexión de las culturas y de las ciudades del medievo, pues la fe cristiana era el puente de unidad de todas ellas y, por tanto, hay muchas conexiones intelectuales del viajero en cualquier lugar de la civilización occidental. 

    A la vez, la diversidad es vista como riqueza, como ensanchamiento del alma y origen de sabiduría y entendimiento. La unidad es útil y necesaria y la uniformidad ni es útil ni es necesaria.

    Artistas, mecenas y ciudades clave

    Me detengo ahora, brevemente, en el capítulo dedicado al humanismo renacentista del siglo XIV-XV en adelante, por sencillas razones de urgencia académica y para disfrutar de los comentarios del profesor Cardini. En efecto, no quedaremos defraudados sino muy enriquecidos por los comentarios, imágenes y sugerentes referencias a uno de los movimientos artísticos, culturales y filosóficos de nuestra ya larga historia.

    El Renacimiento se caracterizaría “por una dinámica más estrictamente elitista y una apuesta más clara por la libertad de sus protagonistas en términos de producción literaria y artística, pero al mismo tiempo por un mayor interés también con respecto a las dimensiones culturales en el ámbito técnico y científico y por una estrecha relación entre el artista y el comitente” (245).

    Nuestro autor irá delineando la transformación de la pequeña ciudad francesa de Aviñón en un lugar de importancia mundial: “Por la corte de Aviñón también pasaron personajes como Francisco Petrarca y Simone Martini, que contribuyeron a convertirla en centro de atracción de prestigiosas fuerzas culturales. Los papas del período aviñonés fueron a menudo políticos sagaces y generosos mecenas, así como financieros competentes; de hecho, la ciudad francesa se convirtió en destino  de los más grandes banqueros de la época” (249).

    En seguida, se centrará en el triángulo Aviñón, Florencia y Roma para delinear la gran trasformación de la decadente Europa del siglo XIV espectadora de la caída de Constantinopla de 1454 para convertirse en un movimiento de regreso a los clásicos griegos y latinos e impregnar de un humanismo pagano las cortes europeas en muy pocos años.

    El humanismo que cambió el mundo

    Con suma maestría Franco Cardini va reconstruyendo el nacimiento del humanismo: “el príncipe esperaba celebridad y gloria del poeta o el arquitecto a los que protegía y financiaba, y de hecho la mayoría de las obras de ate del siglo XIV y XV, incluidas las mejores, son obras celebrativas realizadas por encargo. (…). En resumen, la libertad, la independencia de criterio y la audacia de ciertos proyectos culturales humanistas nacieron no ya enfrentadas al poder o a espaldas de este, sino, por el contrario, amparadas por su sombra” (251).

    Enseguida se centrará en la figura de Lorenzo Valla quien en 1440 publicaría su famoso tratado “de falso credita et ementita Constantini donatione” que negaba la veracidad historia de la “donación constantiniana” que produciría una indudable alteración en el tablero político italiano. Si los legados pontificios para los estados pontificios desde Cola di Rienzo y el cardenal Albornoz entre 1343 y 1354 habían impulsado la renovación de los Estados Pontificios (249), ahora debían mantenerse firmes para evitar la disgregación (257).

    La conclusión del autor

    La conclusión de nuestro autor es que el humanismo renacentista y cívico se volvió convergente: “los tiempos avanzaban rápidamente hacia una concentración tanto de la riqueza como del poder y, por lo tanto, cada vez más hacia formas políticas elitistas, oligárquicas y autocráticas; por otro lado, los literatos y artistas, necesitaban la protección de nobles señores o ricos empresarios, de padres-patrones que les protegieran y apoyaran su costosa labor” (258).

    También nos hablará del estrecho vínculo entre “la cultura humanista y renacentista y el ejercicio del poder, ya subrayado, explica cómo en el transcurso del siglo XV se afirmaron una serie de invenciones y descubrimientos que literalmente cambiaron la faz de lo que hasta entonces había sido el mundo conocido” (259).

    El mundo renacentista cambiaría radicalmente a partir del descubrimiento de América y de la entrada de Holanda y de Inglaterra en el mundo naval. Los viajes oceánicos cambiarían el humanismo: “la gran época de las explotaciones oceánicas fue el resultado del avance de las técnicas prácticas, las tecnologías, las capacidades de representación gráfica y las reflexiones teóricas” (268).

    Las rutas de conocimiento. Un recorrido intelectual por la Europa medieval

    Autor: Franco Cardini
    Editorial: Alianza editorial
    Páginas: 291
    Año: 2025
    Mundo

    Gänswein sobre Benedicto XVI: «una huella indeleble»

    El arzobispo Georg Gänswein, nuncio en los países bálticos y antiguo secretario del Papa Benedicto XVI, compartió en Vilna reflexiones personales sobre su misión, la vivencia de la Navidad en Lituania y la formación espiritual recibida junto al pontífice alemán.

    Bryan Lawrence Gonsalves·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    El arzobispo Georg Gänswein, nuncio apostólico en los países bálticos y secretario personal durante muchos años del Papa Benedicto XVI, compartió sus sinceras reflexiones sobre su misión diplomática, su formación espiritual bajo el mandato de Benedicto XVI y la celebración de la Navidad en Lituania durante un acto público celebrado el 7 de enero.

    El evento

    El acto fue organizado por Kelionė, una revista católica lituana trimestral dedicada a explorar la fe, la cultura, la sociedad, la vida familiar y el crecimiento espiritual personal desde una perspectiva cristiana. Está publicada por las Hermanas de la Sagrada Familia.

    El evento, titulado «Encuentros que inspiran: testimonios de los héroes de Kelionė», se celebró en la Biblioteca Nacional de Lituania y reunió a colaboradores y lectores para celebrar el testimonio vivido dentro de la comunidad católica.

    «Vengo de la parte más bonita de Alemania, pero he vivido en Roma la mayor parte de mi vida», dijo Gänswein. «Como recompensa y agradecimiento por todo mi trabajo, me asignaron una misión en los países bálticos», bromeó. 

    Cuando se le preguntó sobre las diferencias entre la Navidad en Roma y en la región báltica, el arzobispo respondió con su característico humor: «He celebrado la Navidad en Roma durante 28 años y en Vilna durante dos. La primera diferencia es el frío». Añadió que las decoraciones navideñas de Lituania le causaron una fuerte impresión, destacando «las preciosas decoraciones navideñas» y diciendo que los árboles de Navidad «son muy bonitos, quizá incluso más que los de la plaza de San Pedro, en el Vaticano».

    Gänswein también expresó su gratitud por el hecho de que la celebración del nacimiento de Cristo en Lituania no sea meramente cultural o superficial. Dijo que ha percibido una reverencia en la que «se siente su profundidad aquí», señalando una fe que permanece atenta al misterio que se encuentra en el corazón de la temporada.

    Un acto de la Divina Providencia

    El arzobispo dedicó gran parte de su discurso a relatar su colaboración de décadas con Joseph Ratzinger, quien se convirtió en el Papa Benedicto XVI. Gänswein describió sus años con Ratzinger no solo como una cooperación académica o administrativa, sino como una formación de toda la persona.

    «Todos los años de cooperación juntos han dejado una experiencia indeleble», dijo. «No fue solo una formación intelectual y teológica, sino también la formación del corazón, el alma y todo lo que podemos llamar vida».

    El primer contacto de Gänswein con Ratzinger fue a través de los escritos del futuro Papa durante sus años como seminarista en Alemania. Dijo que estudió con atención los artículos y libros de Ratzinger, reconociendo en ellos una mezcla de brillante intelecto y fe genuina y vivida.

    Tras su ordenación sacerdotal en 1984, Gänswein ejerció como vicario parroquial antes de cursar estudios de doctorado. Finalmente llegó a Roma, donde conoció al cardenal Ratzinger durante el mandato de este como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Gänswein dijo que Ratzinger le llamó para colaborar, una invitación que consideró un regalo de la Divina Providencia.

    «¿Para qué me llamó? No lo sé», admitió. «Pero lo considero un gran regalo de la Providencia». En 2003, Gänswein se convirtió en secretario personal de Ratzinger.

    Oración y canonización

    Reflexionando sobre la muerte de Benedicto XVI en 2022, el arzobispo Gänswein compartió una visión profundamente personal de su continua relación espiritual con el difunto Papa. «Ahora, cuando el Papa Benedicto XVI se ha ido para estar con el Señor, me doy cuenta de que no rezo tanto por él, sino a él, pidiéndole su ayuda», dijo. Reconoció que esta experiencia de oración se produjo incluso durante su misión en los países bálticos, cuando buscó la intercesión de Benedicto.

    Al mismo tiempo, Gänswein destacó la sabiduría y la prudencia de la Iglesia a la hora de promover las causas de canonización. «La Iglesia es una madre muy sabia y muy prudente», dijo, explicando que se necesita tiempo para discernir la auténtica santidad, al margen de la fama mundana.

    Así, para el arzobispo Gänswein, la velada volvió finalmente a un tema que ha marcado su vida sacerdotal, que es la fidelidad moldeada por la fe y la gratitud. Un recordatorio de que el auténtico testimonio cristiano no se forja en la prominencia o el reconocimiento, sino en la perseverancia silenciosa, la oración y una vida constantemente moldeada por la verdad.

    El autorBryan Lawrence Gonsalves

    Fundador de “Catholicism Coffee”

    Mundo

    Jornada de la Infancia Misionera: «los niños también evangelizan»

    Con el lema “Tu vida, una misión”, la Jornada de Infancia Misionera recuerda que, con su oración y generosidad, los más pequeños participan activamente en la evangelización y en la ayuda a niños de todo el mundo.

    Redacción Omnes·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Los niños también son agentes activos y necesarios para la evangelización. ‘Tu vida, una misión’ es el lema de la jornada de la infancia misionera, una red internacional de niños que se forman en la misión y comparten sus aportaciones para ayudar a los misioneros en su trabajo con la infancia.

    Aunque Infancia Misionera es una iniciativa mundial, la celebración de su jornada no es simultánea en todos los países. En España tiene lugar este II Domingo del Tiempo Ordinario (18 de enero en 2026).

    «Misionero es todo bautizado, sin distinguir edades» afirma José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP). El objetivo de esta jornada es entusiasmar a los niños, pedirles oración y llamarles a desprenderse y dar limosna a misioneros de países lejanos. Así, OMP quiere recordar a los niños que ellos también son misioneros.

    España, líder en generosidad

    En todo el mundo, en 2025, se recaudaron 14 millones de euros, siendo España el país que más dinero aportó (alrededor de 2 millones de euros). Con todo ello se han podido apoyar más de 2600 proyectos de educación (55 %), salud y protección de la vida (25 %) y evangelización (20 %).

    En 2025, Infancia Misionera España ha apoyado 473 proyectos, llegando a 36 países. Las cantidades enviadas a las misiones proceden, en buena medida, de la colecta llevada a cabo en la Jornada de Infancia Misionera en la que se ofrece acompañamiento a los niños desde adviento y Navidad hasta la jornada, un vídeo para los más pequeños en el que un niño que quiere ser superhéroe encuentra en su tío misionero una mayor inspiración, un concurso nacional de dibujo hasta el 6 de febrero, materiales catequéticos y más recursos.

    Un fondo económico común para todas las misiones

    Lo que Infancia Misionera recauda en todo el mundo se pone a disposición del Papa, en el Fondo Universal de Solidaridad de Infancia Misionera.

    Desde la Santa Sede se analizan todas las peticiones de ayuda que reciben desde las misiones, y se distribuye el dinero de una forma equitativa. Con él se apoyan proyectos infantiles que se desarrollan en los 1.131 territorios de misión que dependen de la segunda Sección del Dicasterio para la Evangelización -el «ministerio» misionero del Papa-. De esta forma, se apoya el trabajo que los misioneros realizan con niños en todo el mundo.

    Un aventurero en el Sáhara

    El aventurero Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo tiene una amplia experiencia en colaborar con misioneros en las múltiples expediciones que organiza cada año en todo el mundo. Invitado por Obras Misionales Pontificias ha visitado uno de estos proyectos sostenidos cada año por Infancia Misionera. De la mano del misionero P. Mario León Dorado, ha conocido el Centro de discapacitados de Dajla.

    En Sáhara muchas veces la discapacidad es vista como una maldición. En este centro tratan de recordar que todos somos amados por Dios, atendiendo así a decenas de niños con diferentes discapacidades. Telmo ha compartido en la rueda de prensa de OMP su experiencia allí.

    «Tan necesaria es la comida como sentirse acogido en el espíritu» comenta Telmo tras contar cómo fue acogido con una misa en la que participaron cientos de personas de África. Con entusiasmo afirma que todos los misioneros que ha conocido tienen esperanza y se muestran positivos en su labor a pesar de las dificultades.

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    Evangelización

    Llamados 2026: El Movistar Arena se convirtió en una insólita catedral

    Llamados 2026 estrenó el escenario madrileño con una tarde de adoración, alabanza, testimonios y oración pocas veces visto en España.

    Maria José Atienza·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    El Movistar arena no acogió la noche del 12 de enero de 2026 a ninguna estrella del pop, pero las mas de 6000 personas reunidas allí, la mayor parte de ella jóvenes y familias, vibraron más que con un concierto.

    Llamados 2026 estrenó el escenario madrileño con una tarde de adoración, alabanza, testimonios y oración pocas veces visto en España. 

    Oración de misericordia, alabanza y testimonios. Este es el resumen de Llamados 2026, una iniciativa de Alpha España, junto a la parroquia Santo Domingo de la Calzada de Algete y la diócesis de Alcalá de Henares, y que protagonizó un lleno absoluto del Movistar Arena en el centro de Madrid.

    Una novedosa combinación de oración y worship, un camino que parece haberse asentado en España como un medio de evangelización privilegiado en una época marcada por el lenguaje audiovisual y la necesidad de sanación. 

    Más de 6000 personas llegadas de diversos puntos de Madrid, como Algete o Villaverde, pero también de Colombia, Miami e Italia, pudieron disfrutar de los testimonios de René ZZ, María Lorenzo y Quique Mira y Casilda Finat. 

    «No tengáis miedo a hablar de la fe”

    El creador de contenido René ZZ fue el encargado de abrir el encuentro con una pequeña intervención en la que compartió con los presentes su experiencia de conversión, a través de un sueño: “soñé que Dios me amaba, y sólo eso, el amor de Dios”. 

    René destacó además la importancia de dejarse moldear por Dios: ”Cuando Dios me regaló su amor, pensé “si Dios existe igual quiere algo de mí. Yo ya lo he intentado por mi mismo, ahora voy a dejar mi voluntad a un lado y a permitir que la suya vaya moldeando. Dios trabaja de manera misteriosa, cuando dejas que suya vaya moldeando voluntad se haga, no te importa lo demás”.  Y esto, terminó, “no podemos hacerlo solos. Podéis ser la luz para muchas personas. No tengáis miedo a hablar de la fe”.

     «Hay un auge del Espíritu Santo auténtico»

    Tras sus palabras, Casilda Finat, María Lorenzo y Quique Mira de Aute, y el propio René compartieron una conversación en la que pusieron en común sus experiencias como “influencers católicos”.

    Entre otras cosas, Mira, uno de los impulsores de Aute, destacó que el “giro católico” o esta vuelta de los jóvenes a Dios “si es algo superficial, el tiempo lo vas decir. Una fe de verdad se vive cada día. Creo que hay un auge del Espíritu Santo auténtico, pero cada uno tiene que responder”. 

    Con la mirada en 2033

    Otro de los platos fuertes de la noche fue la intervención de Nicky Gumbel, promotor de Alpha, una realidad por la que más de 30 millones de personas en 175 países y 100 idiomas han pasado en estos años.

    Gumbel compartió su sueño den que en 2033 “todo el mundo puedan hacer escuchado de Jesús e hizo una fuerte llamada a la unidad de los cristianos.

    Su intervención giró en torno a cuatro consideraciones: una nueva visión, la de Cristo, que han de compartir todos los cristianos; la motivación enraizada en el amor que Dios tiene por cada uno de sus hijos; la clave de la oración y el potencial inmenso de una época “privilegiada”: “Los campos están listos para la siega” animó el pastor anglicano iniciador de Alpha, “hay un gran interés de los jóvenes por Jesús”. 

    Adoración eucarística

    Tras las intervenciones y testimonio tuvo lugar la Adoración al Santísimo Sacramento y la oración de Misericordia.

    Unos momentos de impresionante silencio en una sala de conciertos y en los que varios jóvenes compartieron testimonios de sanción para terminar con una procesión eucarística por el interior del recinto y la oración personal de los miles de asistentes. 

    La tarde de oración culminó con la despedida de los organizadores y el rezo de un Padrenuestro al que se unieron los miles de asistentes de este primer encuentro Llamados 2026.

    Vaticano

    Cómo el primer consistorio del Papa León XIV reveló su estilo de gobierno

    León XIV no es un papa común: matemático y agustino, combina lógica y espiritualidad para liderar con orden. Su primer consistorio mostró su método: priorizar lo esencial, poner a Dios primero y dejar que todo lo demás siga su curso.

    Bryan Lawrence Gonsalves·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    El papado nunca ha tenido un único «tipo». Algunos papas llegan como estadistas, otros como eruditos y otros como misioneros. Algunos se forjan a través del sufrimiento, otros a través de la larga disciplina del gobierno. La Iglesia no elige de un catálogo. La providencia proporciona al pontífice una historia y esa historia tiende a aflorar en su forma de liderar.

    Si quieres una pista rápida sobre el papa León XIV, no es un eslogan ni una escuela de teología, sino un título. Es matemático, y eso dice mucho.

    Estudió en la Universidad de Villanova, dirigida por los agustinos, y se licenció en matemáticas en 1977, antes de ingresar en la Orden de San Agustín ese mismo año. Ese detalle no es decorativo, sino diagnóstico, ya que nos dice qué tipo de mente ocupa ahora la Silla de Pedro.

    Las matemáticas no solo te enseñan a ser «bueno con los números». Te enseñan a ser implacable con la estructura. Aprendes a detectar patrones, a poner a prueba hipótesis y a demostrar lo que afirmas. Y lo más importante, aprendes que el orden importa.

    Si la secuencia es incorrecta, incluso los elementos correctos producen un resultado falso. Si la secuencia es correcta, el problema se aclara. De forma lenta y limpia, como los primeros rayos de sol que disipan la oscuridad de la confusión.

    Este es el hábito mental que el papa León XIV aporta a una Iglesia que a menudo se siente tironeada en cuatro direcciones a la vez.

    Cuando los números se encuentran con Agustín

    Luego viene la segunda formación, que no es académica, sino más bien de naturaleza espiritual.
    El Papa es agustino. Y una de las ideas fundamentales de San Agustín es que el desorden espiritual no suele provenir de amar las cosas malas, sino de amar las cosas buenas en el orden equivocado. La tradición lo llama ordo amoris, el orden correcto del amor.

    También es profundamente práctica. El mismo Cristo da una secuencia cuando se le pregunta por el mandamiento más importante: ama a Dios primero, luego ama a tu prójimo. La cuestión no es sentimental, sino más bien proporcional. Pon a Dios en primer lugar y el resto encontrará su camino y su medida. Si se pone cualquier otra cosa en primer lugar, incluso los amores nobles se convierten en cargas.

    Aquí es donde las dos perspectivas del Papa comienzan a superponerse. Las matemáticas insisten en la secuencia correcta. La lógica agustiniana insiste en el orden correcto. Juntas forman un instinto: resolver primero lo primero, para que podamos tener la paz necesaria para hacer lo que hay que hacer.

    La implicación para el liderazgo

    Visto a través de esa perspectiva, el probable estilo de gobierno del papa León XIV cobra sentido.
    No perseguirá cada titular urgente. No tratará a la Iglesia como una máquina que hay que optimizar. Volverá, una y otra vez, a los principios fundamentales. ¿Para qué sirve la Iglesia? ¿Qué hay que proteger para que todo lo demás siga siendo católico? ¿Qué hay que simplificar para que la misión no se ahogue en el movimiento?

    Porque la Iglesia moderna no adolece de una falta de buenas prioridades. Adolece de un exceso de ellas. La evangelización, la protección de las necesidades de los pobres, la formación y la claridad doctrinal, la unidad interna, la diplomacia externa, etc. Todo ello es necesario. Todo ello es bueno. Pero no todo es prioritario. Y no todo a la vez.

    Ahí es donde la disciplina de un matemático se convierte en pastoral. Rechaza la tiranía del «todo ahora». Obliga a plantearse una pregunta más difícil: ¿qué debe ser lo primero para que todo lo demás sea posible?

    El consistorio que reveló el método

    Por eso fue tan importante el primer consistorio extraordinario de León XIV, celebrado los días 7 y 8 de enero de 2026. No porque generara titulares inmediatos, sino porque mostró un método.
    «Estoy aquí para escuchar», dijo a los cardenales en la apertura. Les pidió que hablaran con concisión para que todos pudieran intervenir. Luego utilizó una antigua máxima romana: Non multa sed multum: no muchas cosas, sino mucho.

    No era el lenguaje de un hombre ansioso por dominar la sala. Era el lenguaje de alguien que intentaba poner orden en la agenda antes de intentar «resolverla», con un enfoque profundo.
    Y el primer resultado concreto encaja casi demasiado bien en la narrativa.

    De los cuatro temas propuestos, los cardenales votaron por clara mayoría centrar la reflexión futura en la misión y la sinodalidad, dejando la reforma de la curia y la liturgia para más adelante. El papa León XIV les dijo que necesita «poder contar con ustedes» a medida que la Iglesia avanza. Enmarcó el consistorio en términos cristológicos. Explicó que no es la Iglesia la que atrae, sino Cristo; y advirtió que la división dispersa a los fieles.

    Lo que hace único este enfoque es que el papa León XIV ya ha señalado que este ritmo consultivo continuará. Está previsto un segundo consistorio extraordinario para los días 27 y 28 de junio, y los informes del Vaticano indican que quiere que estas reuniones se conviertan en algo habitual, incluso anual. El papa también ha confirmado la Asamblea Eclesial de octubre de 2028, apuntando a un horizonte lejano en lugar de soluciones rápidas.

    En la gramática de un matemático agustino, este fue el primer paréntesis. El resto de la ecuación vendrá después. Por ahora, el orden está establecido: primero Dios, luego el trabajo.

    El autorBryan Lawrence Gonsalves

    Fundador de “Catholicism Coffee”

    ¿Por qué tenemos que sufrir?

    Frente al dolor, la pérdida y el miedo, nuestra fe nos invita a mirar más allá de lo efímero: aceptar y ofrecer nuestro sufrimiento junto a Cristo puede darle sentido y transformarlo en camino de gracia y esperanza.

    13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Ante nuestros ojos se despliegan miles de escenas dolorosas: injusticias, abusos, guerras, enfermedades, abandonos…

    Una buena mujer me preguntaba hace poco cómo podía enfrentar el tiempo de rehabilitación que debía pasar después de la operación de su brazo, me dijo que estaba desesperada, en realidad no hubiera querido vivir todo lo que implicó su operación. Cuántas veces hemos renegado del dolor y repetimos la cuestión ¿por qué a mi?. Reclamamos ante nuestras pérdidas y aunque no vivamos nuestra fe, nos sentimos movidos a culpar a Dios por permitir el sufrimiento en nuestras vidas. 

    ¿Por qué tenemos que sufrir? La siguiente frase de Chesterton me da la pauta para esgrimir una posible respuesta, él dijo: “Nuestro tiempo impone fácilmente la angustia de lo efímero a los desertores de la eternidad”.

    Una cultura sin eternidad

    Los organismos internacionales y las instituciones especializadas en salud mental, nos presentan cifras alarmantes del aumento de angustia, ansiedad y depresión en todo el mundo agravándose durante y después de la más reciente pandemia (2020).  Todos estos síntomas son formas de experimentar el miedo. Existe un miedo desmedido a sufrir, a desconocer lo que viene, a no tener el control de los acontecimientos. Nuestra cultura, que ha abandonado a Dios, no sabe sufrir. Si dejamos de mirar la eternidad, nos volvemos esclavos de lo efímero. Si no ponemos nuestra confianza en Dios, la ponemos en nosotros mismos, demasiado pequeños para los retos de la vida.

    Necesitamos retomar el sentido auténtico de nuestra existencia, vivimos en este mundo pero no pertenecemos a él, estamos “de paso” hacia la eternidad en presencia d Dios. Nuestro Creador existe y nos ha hablado con nitidez. ¡Se hizo hombre!, Jesucristo vino a darnos las respuestas a las preguntas más profundas de nuestro ser, él es el rostro visible del Dios invisible. 

    Cristo y el sentido redentor del dolor

    No saldremos de este bucle de debilidad emocional sin fe, sin referencia a lo divino. El hombre sólo puede reconocerse mirándose en el espejo de Cristo. El verdadero antídoto a la ansiedad y la depresión -al miedo subyacente- es saber ofrecer el dolor. 

    Cristo modeló para nosotros esta realidad. Pudo erradicar el dolor con su venida pero en su lugar lo asumió ¡y le dió sentido redentor!. 

    Ante el inminente momento de su libre entrega, vivió momentos inenarrables de intensa angustia, pero, obediente hasta el extremo, Jesucristo aceptó el dolor, lo abrazó y lo ofreció. 

    Pretendemos eliminar el dolor a toda costa y olvidamos la Palabra de Dios que dice: todo coopera para nuestro bien (Rom. 8, 28). ¡Todo!, lo bueno y lo malo. Somos libres y estamos viviendo consecuencias de elegir libremente el mal. Toda la historia de la salvación se desenvuelve entre una desobediencia a la voluntad de Dios y la obediencia total de Cristo; por la primera entró el dolor y la muerte, por la segunda, la alegría genuina y la vida eterna. 

    Aceptar, ofrecer y transformar el sufrimiento

    No estamos en este mundo para pasarla bien, hemos venido a santificarnos haciendo el bien. 

    Hay una frase que puntualiza: el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Significa que cuando aceptamos serenamente las contrariedades, cuando somos humildes y reconocemos que no están todas las cosas en nuestras manos, cuando decimos sí, como María, somos capaces de imitar a Nuestro Señor y aceptar, abrazar y ofrecer nuestra pena en reparación de nuestras culpas y por el bien de quienes amamos. El dolor no viene a hacernos desgraciados sino a santificarnos, ¡a llenarnos de gracia!. No se trata de sufrir en modo masoquista sino de entregar a Dios lo que nos pide y llegar incluso a agradecer por lo que nos acontece aunque contraríe nuestros deseos. No se trata de permitir la injusticia sin más, lo que se nos pide es enfrentarla con gallardía y caridad; poner límites al mal en abundancia de bien, proveyendo de medios que nos ayuden a todos a crecer.

    Es un hecho que Dios no quiere el mal ni el sufrimiento, Él puso frente a nosotros el bien y el mal para que elijamos libremente el bien y seamos felices en plenitud. No es dando la espalda a Dios como combatiremos el mal del mundo, es amando, es mejorándonos a nosotros mismos y ofreciendo nuestras dificultades que construiremos la civilización de amor que anhelamos.

    La próxima vez que el dolor toque a tu puerta, recuerda a Cristo que entregó toda su sangre por ti. ¡Él te quiere eternamente feliz! únete a su pasión y muerte, sé un buen cirineo y ofrece tu dolor con confianza total. Él saca bienes de males. Abraza tu cruz, da lo mejor de ti  y de la mano de Dios, espera el buen final. 

    Evangelización

    Nace ‘Rebeldes Podcast’ con Fray Marcos (MasterChef) en el primer episodio

    Este jueves 15 se lanza ‘Rebeldes Podcast”, nuevo proyecto de evangelización audiovisual, conducido por el P. Ignacio Amorós (Se Buscan Rebeldes) y el P. Pablo López (Jóvenes Católicos), evangelizadores digitales. En el primer episodio participa Fray Marcos, religioso dominico conocido por su paso por MasterChef y muy activo en redes sociales.

    Redacción Omnes·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Redacción Omnes

    ‘Rebeldes Podcast’ propone redescubrir la auténtica rebeldía cristiana a través de diálogos testimoniales con personas cuya vida ha sido transformada por el encuentro con Jesucristo. Su lanzamiento es este jueves día 15 en YouTube, Spotify, Ivoox, Instagram y Facebook. El primer episodio cuenta con la participación de Fray Marcos religioso dominico que pasó por MasterChef.

    ¿Aquél que se despidió de Master Chef con el pin de la inmunidad, que le permitía salvarse de la prueba, pero que decidió no usarlo por solidaridad con sus compañeros? Sí, el mismo Fray Marcos.

    “La rebeldía de vivir el Evangelio hoy”

    Uno de los lemas estrella de sus conductores –Ignacio Amorós (Se Buscan Rebeldes) y Pablo López (Jóvenes Católicos), sacerdotes y evangelizadores digitales con amplia experiencia en comunicación de la fe y acompañamiento espiritual–, es “la rebeldía de vivir el Evangelio hoy”.  Como veremos enseguida, consideran a Jesús de Nazaret “el mayor rebelde de la historia”.

    Testimonios reales, fe encarnada

    Entre los invitados que ya han participado en ‘Rebeldes Podcast’ se encuentran:

    ● Fray Marcos, religioso dominico y participante en MasterChef.

    ● Casilda Finat, empresaria, esposa y madre, influencer y conversa al catolicismo.

    ● Casto Domínguez, músico y empresario, testimonio de fe tras superar un cáncer.

    ● Carlota Valenzuela y Santiago, peregrinos de Finisterre a Jerusalén.

    ● Irene e Israel, matrimonio con 12 hijos, misioneros en China.

    ● Madre Olga, fundadora de las Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús.

    ● Mons. Raimo Goyarrola, obispo de Helsinki.

    El proyecto propone redescubrir la auténtica rebeldía cristiana: vivir a contracorriente siguiendo a Jesucristo, el único Camino, Verdad y Vida. Pueden ver el trailer aquí.

    A través de diálogos testimoniales, ‘Rebeldes Podcast’ da voz a personas cuya vida ha sido transformada por el encuentro con Dios: conversos, matrimonios, familias numerosas, religiosos, influencers católicos, sacerdotes y laicos. 

    La propuesta es que la fe no sea un discurso lejano, sino una experiencia que se pueda llevar al gimnasio, caminar por la calle, escuchar en el coche o en el autobús, entretenida y formativa a la vez. 

    Si desea contactar, puede escribir a sebuscanrebeldes@gmail.com

    El P. Ignacio Amorós contesta a cuatro o cinco preguntas breves:

    ¿Qué significa ser un rebelde cristiano hoy?

    – “Al decidirnos por esta revolución, nos puede resultar difícil llevarla a cabo. Un amigo me dijo una vez que le encantaba Jesucristo y compartía su mensaje de amor, pero que él era ‘demasiado rebelde’. Entonces le recordé unas palabras de san Josemaría: ‘Mira, en el mundo de hoy, rebelde es el que no le da la gana dejarse llevar por la corriente, el que no quiere vivir como un egoísta, el que no soporta pisar a los demás, el que decide no vivir como un animalito… Rebelde es el que quiere hacer el bien, dar la vida por Dios y por los demás. Sí, esos son los rebeldes que siguen al mayor rebelde de la historia, Jesús de Nazaret’”.

    ¿Qué aporta ‘Rebeldes Podcast’ a la evangelización actual?

    – “Queremos que haya un podcast católico donde se pueda compartir la fe en la vida cotidiana. Que se pueda escuchar mientras haces deporte, paseas, conduces o simplemente estás en casa. Que te guste, que sea entretenido y que te aporte formación católica. Además, invitamos a personas muy interesantes y sugerentes para que compartan sus ideas y testimonios”.

    Los invitados rompen estereotipos del “católico típico”. ¿Es intencionado?

    – “Sí, queremos mostrar que la santidad y la rebeldía no tienen un molde. Haycatólicos tatuados, madres agotadas, empresarios, jóvenes peregrinos, religiosos, obispos… La Iglesia es mucho más humana y fascinante de lo que se suele pensar”.

    ¿A quién va dirigido este podcast?

    – “A cualquiera que tenga inquietudes profundas: creyentes, alejados, personas en búsqueda. Especialmente a quienes sienten que el mundo promete mucho y llena poco. Queremos ser una compañía honesta en ese camino”.

    Si tuviera que resumir el mensaje del podcast en una frase, ¿cuál sería?

    – “Que vale la pena jugarse la vida por Cristo, porque solo Él hace verdaderamente libres”.

    El autorRedacción Omnes

    Cultura

    Las raíces gallegas del Papa León XIV, descubiertas en Porriño (Galicia)

    El Papa tiene sus raíces maternas en San Salvador de Torneiros (Porriño, Pontevedra), según la ‘Biografía de León XIV. El Papa agustino, peregrino hacia Dios’, del historiador Rafael Lazcano, y el reciente estudio realizado por Avelino Bouzón Gallego, canónigo archivero de la Catedral de Tui, respecto a los antepasados gallegos del Papa. 

    Francisco Otamendi·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Avelino Bouzón Gallego, canónigo archivero de la catedral de Tui, acaba de publicar en la hoja parroquial de San Bartolomeu de Rebordáns (Galicia), la genealogía materna que une al Papa León XIV con la diócesis de Tui–Vigo. En concreto con la parroquia de S. Salvador de Torneiros, ha asegurado a Omnes. 

    Como se publicó tras su elección el 8 de mayo del año pasado, el Papa León XIV, nacido Robert Francis Prevost, vio la luz el 14 de septiembre de 1955 en Chicago (Illinois, EE. UU.), hijo de Louis Marius Prevost, de ascendencia francesa e italiana, fallecido en 1997, y de Mildred Agnes Prevost, de soltera Mildred Martínez, de ascendencia española, fallecida en 1990. El Papa tiene dos hermanos, Louis Martín y John Joseph.

    Los abuelos de León XIV por vía materna fueron, según los datos disponibles, Joseph Martinez y Louise Baquié. 

    Orígenes del estudio de Avelino Bouzón

    El estudio de D. Avelino surge a raíz de la lectura de la biografía del Papa León XIV titulada: ‘Biografía de León XIV. El Papa agustino, peregrino hacia Dios’, escrita por el historiador Rafael Lazcano, y editada por San Pablo.

    En las primeras páginas aparecen unas reseñas genealógicas, en las que afirma que el Papa cuenta con ancestros en Porriño y en Galicia. Concretamente, señala el canónigo archivero de Tui-Vigo, al referirse a un antepasado del Papa por línea materna, dice Rafael Lazcano en la pág. 25:

    “En dicha biografía al comienzo de la misma, el autor señala los orígenes gallegos del Papa por parte materna: “Los padres de Francisco fueron Benito Lorenzo de Bastos, natural de Porriño (Pontevedra), y Antonia González Vázquez, casados el 9 de enero de 1677 en la iglesia del Espíritu Santo de La Habana” (Página 25)”.

    Genealogía ascendente a partir de su madre, Mildred

    Avelino Bouzón ha trabajado en una genealogía ascendente, hacia arriba, del Papa Prevost, por vía materna. Su papel ha sido “encontrar al que fue a Cuba, y a los antepasados de él”.

    Con estos datos, D. Avelino y un colaborador suyo, Luis Arias, indagaron en los libros parroquiales de Santa María de Porriño y S. Salvador de Torneiros. Inmediatamente se descartó la parroquia de Santa María de Porriño ya que los primeros libros parroquiales son de mediados de 1700. Y la búsqueda se centró en los libros del S. Salvador de Torneiros que datan de inicios de 1600.

    Un antepasado del Papa León XIV por vía materna, Benito Bastos Lorenzo, fue bautizado en esta parroquia de San Salvador de Torneiros (Porriño), el primero de diciembre de 1639, según consta el Libro de Bautizados, tal como refiere el canónigo archivero de la catedral de Tui, Avelino Bouzón (@Diócesis de TuiVigo).

    Los antepasados gallegos

    Así en el Libro I de Bautizados consta el asentamiento de Benito Bastos Lorenzo, bautizado en esta parroquia el primero de diciembre de 1639 (Libro I de Bautizados [B], folio 17 recto [f 17r]).

    Los padres de Benito Bastos Lorenzo, vecinos de San Miguel de Pereiras, fueron Benito de Bastos do Lago y María Lorenzo Pérez, ésta bautizada en Torneiros el 31 de marzo de 1613 (libro I de B, f. 1v.); se casaron en Torneiros el 8 de septiembre de 1635 (libro I de Casados [C], f 166v).

    Benito de Bastos do Lago era vecino de Pereiras, donde se casó con María do Lago. María Lorenzo Pérez, era hija de Lorenzo de Riascos e Inés Pérez, ambos vecinos de Torneiros.

    Benito de Bastos Lorenzo, quinto trastatarabuelo 

    Por lo tanto, afirma Avelino Bouzón, “Benito de Bastos Lorenzo es el quinto trastatarabuelo por ascendencia materna de Roberto Prevost (León XIV). 

    Benito de Bastos do Lago ocupa el puesto sexto, y el padre, Juan de Bastos, vecino de Pereiras, el séptimo de los ancestros por línea materna”.

    El archivero explica que “un trastatarabuelo es el padre o la madre del tatarabuelo o tatarabuela de una persona, es decir, un ascendiente directo en línea recta que se sitúa una generación antes del tatarabuelo, siendo “el abuelo del abuelo de los abuelos”de alguien, a veces se le llama también chozno o chozna”.

    En orden ascendente

    Es decir, por la primera generación formada por Louis Marius Prevost y su esposa Mildred Agnes Martínez (”Millie”, en familia), los padres del papa León XIV, conocemos a los abuelos, la segunda generación; luego siguen los bisabuelos, la tercera generación. A partir de ahí comienza la sucesión correlativa de los trastatarabuelos. 

    Los primeros conforman la cuarta generación y continuando el orden ascendente llegamos a Benito Bastos Lorenzo, nacido en San Salvador de Torneiros (A Louriña), sexto trastatarabuelo y novena generación.

    Por el interés genealógico de éstos y otros datos, pueden consultar el certificado de bautismo del antepasado “Benito de Bastos”, que firma el cura Juan Fernandes Parada.

    Benito de Bastos casó en La Habana

    Si Benito de Bastos casó en la Habana en 1677 con 32 años, podemos suponer que emigraría cuando tenía unos 25 años, añade la nota diocesana. “Entonces Cuba era una colonia española en plena transición con una élite azucarera emergente y con escasa población, por ello se producen pequeños contingentes de emigración para sustituir en el ingenio azucarero, a veces en condiciones de semiesclavitud, a los negros y a los indígenas”. 

    “Pasado el tiempo, muchos gallegos y otros ibéricos que habían llegado a la isla se desplazaron después hacia México y los Estados Unidos de América”.

    Genealogía descendente. Audiencia con el Papa

    Avelino Bouzón comenta que “el alcalde de Porriño se apellida Lorenzo, y el párroco, Bastos”, apellidos frecuentes en la zona. El canónigo archivero trabaja ahora en una genealogía descendente, basada en los colaterales. Benito Bastos tuvo 4 hermanos, y vamos siguiendo a sus descendientes, hasta los actuales parientes. 

    “Nuestro objetivo es dar con los actuales familiares del Papa, localizarles, y cuando León XIV venga a España, que el grupo pueda tener un encuentro con él”, revela.

    El autorFrancisco Otamendi

    Evangelización

    Lo que toda mujer debería saber: ¿Cómo la percibe el hombre?

    Álvaro Quesada (@talvezteayude en Instagram) es un joven evangelizador de 21 años comprometido con la Teología del Cuerpo de san Juan Pablo II. En un nuevo episodio del podcast Mantita y Fe explora todo lo que deben saber las mujeres sobre los hombres.

    Redacción Omnes·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    En un contexto cultural donde la identidad masculina y las relaciones de pareja atraviesan una profunda crisis, Álvaro Quesada, un joven de 21 años comprometido con la difusión de la Teología del Cuerpo, ofrece una mirada profunda y refrescante basada en las enseñanzas de San Juan Pablo II.

    “Cómo mira un hombre a una mujer según la Teología del Cuerpo” es el nuevo episodio que publica el popular podcast de evangelización y formación humana, Mantita y Fe, que cuenta con la participación especial del joven Álvaro Quesada, del proyecto Tal Vez de Ayude.

    La presentadora Bárbara Bustamante dialoga con Quesada, sobre temas poco explorados en los medios: el deseo masculino, la ternura auténtica del varón y el desafío de vivir la castidad en pleno siglo XXI.

    Una mirada distinta hacia la mujer

    Álvaro Quesada explica que la Teología del Cuerpo transformó por completo su forma de ver a la mujer. Ya no la percibe como un objeto de deseo efímero, sino como un “santuario de vida”, digno de respeto y admiración. Esta nueva mirada implica reconocer su valor intrínseco y tratarla con una atención que trasciende lo superficial, promoviendo relaciones auténticas y basadas en la dignidad.

    El episodio desafía el estigma de que la sensibilidad y la ternura son signos de debilidad en el hombre. Por el contrario, Quesada subraya que la ternura es una característica esencial de la verdadera masculinidad, que permite al varón relacionarse con respeto, empatía y profundidad emocional, sin perder su identidad ni su fortaleza.

    Castidad y pornografía

    La castidad no se presenta como una represión de los deseos, sino como un estado del alma que ayuda a liberar el corazón. Según Quesada, vivir la castidad en el siglo XXI permite al hombre amar de manera plena y auténtica, orientando sus afectos hacia el bien del otro y cultivando relaciones basadas en la entrega y el respeto.

    El podcast aborda también la necesidad de sanar las heridas de la masculinidad, incluyendo las consecuencias del consumo de pornografía y las experiencias de autoenfoque o egoísmo. Superar estas dificultades es clave para poder salir de uno mismo, entregarse a los demás y construir vínculos sanos y significativos, tanto en el amor como en la vida cotidiana.

    “La teología del cuerpo de San Juan Pablo II es como una bomba de relojería programada para
    estallar en este tercer milenio, y está estallando ahora”, afirma Quesada durante la entrevista.

    El episodio ya está disponible en YouTube, Spotify, Apple Podcast y otras plataformas de podcast a través del canal oficial de Gospa Arts. Este contenido está dirigido no solo a jóvenes, sino también a matrimonios y padres de familia que buscan comprender mejor la identidad masculina y el diseño del amor humano.

    Sobre Mantita y Fe

    Mantita y Fe es un espacio de encuentro y formación que busca profundizar en la fe y los retos de la vida cotidiana desde una perspectiva cercana y espiritual. El proyecto se sostiene gracias a su comunidad en Patreon, ofreciendo contenido exclusivo y encuentros para sus suscriptores.

    Libros

    Cuando la política quiso borrar a los jesuitas

    Pedro Miguel Lamet desvela la intriga histórica detrás de la supresión de los jesuitas: política, religión y poder en el siglo XVIII.

    José Carlos Martín de la Hoz·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Una de las mezclas más explosivas a lo largo de la historia ha sido siempre la de la política y la religión. Lo abordes por donde lo abordes siempre sales quemado y errado.

    Si lo ves desde la religión no te cuadran las maniobras faltas de sentido sobrenatural, movidas simplemente por la envidia más mezquina. Si lo haces desde el ángulo de la política, siempre te asombra lo corto que se quedó Maquiavelo, a base de pensar en el gobierno sin límites ni escrúpulos.

    El jesuita Pedro Miguel Lamet (Cádiz 1941), uno de los mejores escritores en lengua castellana, acaba de entregarnos una joya literaria de trama histórica acerca de la expulsión de los jesuitas de diversos países de Europa hasta su supresión por el papa Clemente XIV, el 21 de julio de 1773.

    Como siempre, lo más fuerte de las novelas de Lamet estriba en lo ampliamente documentadas que están de modo que se cumple el pacto de caballeros de la novela histórica: todo lo que se narra pudo haber sucedido y seguramente sucedió, aunque con algún nombre o circunstancia cambiada.

    La intriga del Breve Apostólico y la diplomacia europea

    La ventaja de la novela histórica en manos de Lamet es que hace mucho más atractiva la historia pues potencia la inteligente interpretación de los datos históricos por obra y gracia de un fino observador.

    Por ejemplo, basta con leer la magistral escena en la que el futuro conde de Floridablanca enseña a Mateo el Breve Apostólico “Dominus ac Redemptor” en el que el Santo Padre, como fruto de la presión diplomática de los reyes de España, Francia, Portugal y Austria para que suprimiera la Compañía en bien de la unidad de la Iglesia, en ese momento del triunfo máximo de Carlos III, del cesaropapismo, se da cuenta de que esta supresión es “personal”, es falsamente arrancada, temporal, en insuficiente: “un breve se revoca con otro breve” (21), no tiene la fuerza de la razón jurídica de la supresión por una bula pontificia que cuenta con el respaldo de la curia y de los obispos (25).

    Efectivamente, el Papa Clemente XIV ha ganado la partida, se ha quitado la presión diplomática, conserva el máximo poder espiritual, se ha deshecho de sus enemigos y ha logrado salvaguardar la Compañía de Jesús que con un simple Breve volvería a existir purificada y esplendida pocos años después con el apoyo incondicional de toda la Iglesia universal.

    La ambientación histórica de los jesuitas

    Pedro Miguel Lamet ha logrado explicar de un modo ameno, sencillo, uno de los enigmas históricos más estudiados y comentados en los últimos siglos, una demostración de que la Compañía es de origen divino y permanecerá hasta el final de los tiempos. La pregunta siempre ha sido doble y hasta ahora teníamos respuestas parciales.

    En primer lugar, Lamet nos da la ambientación histórica, los ataques sucesivos, diseñados meticulosamente por una fuerza que siempre se ha atribuido a la masoneria pero que Lamet desmonta sencillamente.

    La primera parte del enigma la resuelve Lamet anotando las calumnias y difamaciones de las que fueron objeto y que van corriendo de mano en mano, comprobaremos en suma cómo se puede deteriorar el ambiente, crear un clima de opinión, de maledicencia acelerado por la más simple envidia (121-122).

    Calumnias, conflictos y misiones de los jesuitas

    Anotemos simplemente las explicaciones que van expresando los diversos jesuitas que son presentado a lo largo de esta magnífica novela histórica. En primer lugar, la mezcla de religión y política de las “Reducciones del Paraguay”. Un asunto que para entenderlo hay que retrotraerse a los diversos litigios sobre los límites de la influencia de España y Portugal en América.

    Las “Reducciones”, encargo de una zona de misiones en territorio de influencia española, pasarían a Portugal y el gobierno luso decide terminar con la utopía de Tomás Moro que habían puesto en marcha los jesuitas y entregará las misiones a Brasil que no querrán saber nada y destruirán una de las propuestas de pedagogía de la civilización más interesantes de la historia. Por tanto, los jesuitas irían por libre de las autoridades: un grupo político (38).

    Otras calumnias contra los jesuitas son más simplonas, como el ataque acerca de que predicaban una moral relajada y por tanto serían culpables del deterioro espiritual y moral de las cortes europeas que tenían capellanes jesuitas. Es no entender el probabilismo que afirma que “la ley dudosa no obliga” (82). 

    Otro lugar común, fue atacar al famoso misionero jesuita Ricci y afirmar que para congraciarse con las autoridades chinas habría cambiado el mensaje de Jesucristo por una mezcla de revelación cristiana y tradiciones culturales chinas. La historia ha demostrado que la Iglesia católica en China es fiel a la doctrina de Jesucristo (101).

    No digamos ya de culparles haber dividido a la Iglesia porque en Francia a todos los que no pensaban como ellos en materia moral los llamaban jansenistas y herejes. Eran autoreferenciales en sus libros solo citaban jesuitas. Es muy interesante estudiar las “cartas al provincial” de Pascal, para comprobar que de haber triunfado Pascal ahora todos seríamos escrupulosos. Sus críticas son sencillamente aritmética. frente a prudencia.

    Los motivos de Carlos III y la reforma de la Iglesia

    Finalmente, hemos de ir al fondo de la cuestión, como hace Lamet: la gran pregunta sin respuesta. Efectivamente Carlos III dirá que los motivos reales de la expulsión y supresión quedaban en su real conciencia. 

    ¿Cuáles podrían ser esos motivos “reales”? Lamet responde magistralmente al explicar, sin explicarlo explícitamente, que Carlos III deseaba llevar a cabo la reforma de la Iglesia en el mundo, como ha explicado Henry Kamen, con las manos libres y le estorbaban la Santa Sede y la Compañía. 

    Efectivamente, Carlos III y sus sucesores impusieron las Cortes de Cádiz, el liberalismo, la supresión de las órdenes religiosas, “la cuestión religiosa”, la desamortización de las “manos muertas”, los cupos de seminaristas y noviciados según las necesidades de las diócesis, es decir la Iglesia sometida al Estado dedicándose a explicar la “constitución“ al pueblo y pidiendo permiso al alcalde del pueblo si se iba a marchar de viaje. Es decir: el siglo XIX.

    Menos mal que llegó la democracia, la libertad religiosa, la separación respetuosa de la Iglesia y del Estado, la doctrina social de la Iglesia, el concilio Vaticano II y la llamada universal a la santidad.

    El último jesuita. Expulsión y extinción de la Compañía de Jesús en el Siglo de las Luces

    Autor: Pedro Miguel Lamet
    Editorial: Mensajero
    Páginas: 646
    Año de publicación: 2025
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    Evangelización

    Por qué no debemos salir temprano de Misa (ni llegar tarde)

    ¿Alguna vez has notado que la gente se va de Misa antes de que termine? Para el nuevo converso, es una gran sorpresa ver a alguien recibir la Sagrada Comunión y luego salir de la iglesia. 

    OSV / Omnes·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    – DD Emmons, OSV News

    Al converso se le ha repetido repetidamente que la Misa, y en concreto recibir la Eucaristía, es el centro de la vida católica, el acto supremo de adoración, y que asistir a ella es una obligación fundamental. ¿Cómo puede entonces un católico perderse deliberadamente algo de ella? He aquí una breve reflexión sobre el hecho de salir de Misa antes de que termine, o llegar tarde de forma habitual.

    Al ver a alguien salir inmediatamente de la Sagrada Comunión, te preguntas si estará enfermo. ¿Habrá una emergencia? Pero no, después de un rato, te das cuenta de que la situación no es infrecuente. Al igual que llegar tarde a misa habitualmente, puede ser descortés, maleducado e irreverente, pero no es infrecuente.

    Se escuchó a una feligresa decir que su familia asistía a la Misa de las 11:15. No hay Misa de las 11:15. Explicó entre risas que su familia siempre llegaba 15 minutos tarde, todos los domingos. ¿Acaso esta gente también llega siempre 15 minutos tarde a una cita con el médico o el dentista, o a la parada del autobús escolar?

    Organizar nuestras vidas

    En el curso de los acontecimientos, parece extraño que no podamos organizar nuestras vidas de tal manera que podamos asistir a la Misa en su totalidad. Es como si fuéramos espectadores de una obra de teatro o un partido de béisbol, y decidiéramos llegar al final de la segunda entrada o irnos arbitrariamente antes de que termine el evento. 

    En el teatro o el partido, ni los actores ni los jugadores se van antes de que baje el telón o se haga el último out. De igual manera, están presentes cuando se sube el telón o se hace el primer lanzamiento. Durante la Misa, somos los jugadores; somos los participantes.

    ¿Y ante un presidente, una reina o un Papa?

    Si nos invitan a la presencia de un presidente, una reina o el Papa, ¿no llegaríamos antes que el dignatario y nos quedaríamos hasta que terminara la ceremonia? Es protocolo, respeto y buena educación. ¿Acaso Dios, quien nos creó y dio su vida por nosotros, no merece el mismo respeto? ¿Qué pasaría si Jesús nos pidiera asistir a la Última Cena? ¿Llegaríamos tarde o nos iríamos antes de que terminara?

    Cuándo comienza y termina la Misa

    La Misa comienza con la procesión de entrada y el himno. Termina con la despedida. Todo lo que ocurre entre medias es la Misa.

    Se cuenta que, una mañana, durante la Misa, un sacerdote vio a una señora recibir la Sagrada Comunión y luego dirigirse al estacionamiento. El sacerdote envió a dos servidores con velas para que caminaran junto a ella, pues aún era un tabernáculo de Cristo. Dejó de salir temprano.

    Hubo un tiempo en la historia de la Iglesia en que la gente justificaba que su obligación de asistir a la Misa se satisfacía si asistían al ofertorio, la consagración y la sagrada Comunión. 

    Liturgia de la Palabra y liturgia eucarística

    Esta idea fue eliminada con el Concilio Vaticano II. El ‘Sacrosanctum Concilium’ (Constitución de la Sagrada Liturgia) dice: “Las dos partes que, en cierto sentido, componen la Misa, a saber, la liturgia de la palabra y la liturgia eucarística, están tan estrechamente unidas entre sí que forman un solo acto de culto. 

    Por consiguiente, este sagrado Concilio exhorta encarecidamente a los pastores de almas a que, al instruir a los fieles, les enseñen con insistencia a participar en toda la Misa, especialmente los domingos y fiestas de precepto” (n.º 56).

    Asistir a Misa los domingos y fiestas de guardar

    El Código de Derecho Canónico también afirma: “Los domingos y demás fiestas de precepto, los fieles están obligados a asistir a la Misa” (n.º 1247). Y el Catecismo de la Iglesia Católica, n.º 2180, repite las mismas palabras del derecho canónico sobre nuestra obligación de asistir a la Misa. El primer precepto de la Iglesia Católica también nos dice que estamos obligados a asistir a Misa los domingos y fiestas de precepto.

    No hay ambigüedad aquí. Ninguno de estos documentos insinúa ni infiere remotamente que podamos llegar tarde o irnos temprano, ni que esté bien perderse parte de la Misa. En palabras de Yogi Berra: “No se acaba hasta que se acaba”.

    Otras razones: preparación y dar gracias

    Dejando de lado los documentos y leyes de la Iglesia mencionados, existen otras razones para llegar puntualmente y permanecer hasta el final de la Misa. Esos momentos antes de la Misa, cuando entramos en este lugar sagrado, nos arrodillamos ante el trono de la gracia y reverenciamos a nuestro Dios misericordioso, son momentos para expresar nuestro amor. Este es un tiempo de preparación personal para encontrarnos con Dios en la Eucaristía. 

    Riesgo de trivializar

    Asimismo, el tiempo después de participar en la Sagrada Comunión es un momento especial de reflexión. Acabamos de recibir el cuerpo y la sangre de Cristo, y simplemente marcharnos es una burla a este glorioso tesoro.

    Al llegar tarde o salir temprano, no sólo trivializamos la presencia real de Jesús, no sólo trivializamos la Eucaristía, sino que también perdemos la riqueza plena de la Misa. También es un signo de mala educación hacia el celebrante, los servidores, los ministros, todos aquellos que ayudan a orquestar la Misa.

    Lo que escribió san Juan Pablo II

    San Juan Pablo II, en una carta apostólica del 31 de mayo de 1998 titulada «Sobre la santificación del Día del Señor», escribió lo siguiente. “Como el primer testigo de la Resurrección, los cristianos que se reúnen cada domingo para experimentar y proclamar la presencia del Señor Resucitado están llamados a evangelizar y dar testimonio en su vida diaria”. 

    “Por ello, la Oración después de la Comunión y el Rito de Conclusión —la Bendición Final y la Despedida— necesitan ser mejor valorados y apreciados, para que todos los que han participado en la Eucaristía puedan llegar a un sentido más profundo de la responsabilidad que se les confía”. 

    Los discípulos de Emaús

    “Una vez que la asamblea se dispersa, los discípulos de Cristo regresan a su entorno cotidiano con el compromiso de hacer de toda su vida un don, un sacrificio espiritual agradable a Dios (cf. Rm 12,1). 

    Se sienten en deuda con sus hermanos y hermanas por lo que han recibido en la celebración, de manera similar a los discípulos del camino de Emaús que, una vez que reconocieron a Cristo Resucitado ‘en la fracción del pan’ (cf. Lc 24,30-32), sintieron la necesidad de volver inmediatamente a compartir con los hermanos la alegría del encuentro con el Señor (cf. Lc 24,33-35)”.

    Sabemos que encontraremos a Cristo Resucitado en el santo sacrificio de la Misa. ¿Cómo podríamos perdernos alguna parte?

    El autorOSV / Omnes

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