– Kurt Jensen, OSV News
En su millar de canciones, Dolly Parton (1946-2026), no sólo abordó la humillación de la pobreza, el acoso en un trabajo sin futuro y la rivalidad amorosa, sino que también se sintió cómoda con canciones explícitamente cristianas como “He’s Alive” de 1989 y “There Was Jesus”, lanzada 30 años después.
De hecho, la fe de Parton se manifestó de maneras concretas que beneficiaron a millones de personas en todo el mundo.
Descarada y extravagante en el escenario, en la vida privada era discreta y centrada, y nunca moralista. Prefería predicar con el ejemplo, invirtiendo su riqueza y fama en la filantropía con especial interés en los más vulnerables.
Amor a los demás desde sus primeros años
Incluso en su infancia, Parton —cuarta de doce hermanos— sabía de primera mano cómo el analfabetismo sumía a la gente en la miseria. Debido a que su padre, Robert, un granjero del este de Tennessee, no sabía leer ni escribir, sus oportunidades laborales fueron muy limitadas.
Pero Parton también sabía que el problema del analfabetismo podía mitigarse desde una edad temprana. Con esto en mente, en 1995 fundó Imagination Library, una organización que envía libros gratuitos y adecuados para la edad de los niños menores de 5 años. Con un éxito rotundo desde sus inicios, Imagination Library ayuda actualmente a 3 millones de niños cada mes.
Otra dificultad que afectó a Parton en su juventud fue el temor generalizado a contraer la polio. En 2020, cuando la pandemia de COVID-19 comenzó a sembrar un terror similar en todo el mundo, le pidieron ayuda y, discretamente, se puso manos a la obra.
Sin hacer mucho ruido, Parton donó un millón de dólares para la investigación de vacunas en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt. Su amigo, el Dr. Naji Abumrad, le comentó que una vacuna podría estar cerca. Su contribución dio origen al Fondo de Investigación Covid-19 Dolly Parton, que fue fundamental para el desarrollo de la vacuna Moderna.
Éxito generalizado
Parton ya llevaba tiempo consolidando su carrera en la música country cuando, en 1977, dio un gran salto con “Here You Come Again”, que se convirtió en su primer éxito pop. Gracias a ello, se convirtió en una figura nacional y su fama nunca decayó.
Tres años después, Parton dio el salto a la gran pantalla protagonizando junto a Jane Fonda y Lily Tomlin la popular comedia de oficina “9 to 5”. El trío interpretaba a secretarias agobiadas por la tiranía de un jefe lascivo (Dabney Coleman). Parton compuso y grabó la canción principal de la película, que también tuvo una gran acogida.
Dollywood, un parque temático en Pigeon Forge, su estado natal, fue otro de los proyectos exitosos de Parton. Impulsó considerablemente la economía local en una zona que muchos habrían considerado demasiado remota para un destino de entretenimiento de tal magnitud.
Lecciones espirituales
La predilección de Parton por los temas espirituales, así como su tendencia a tomar rumbos inesperados, fue una constante.
En 2012, protagonizó junto a Queen Latifah la película ‘Joyful Noise’, que narra la rivalidad entre dos miembros del coro de una iglesia de un pequeño pueblo de Georgia.
Nueve años después, Parton recibió un premio Christopher por su especial navideño de 2020, ‘Christmas on the Square’, una adaptación moderna de la novela corta de Charles Dickens de 1843, «A Christmas Carol». En el que sería su último papel, Parton interpretó, como era de esperar, a un ángel adornado con pedrería.
En un artículo publicado en enero con motivo del 80 cumpleaños de Parton, Rita Buettner, columnista de la Catholic Review —el medio de comunicación de la Arquidiócesis de Baltimore—, describió su reacción ante la reciente regrabación de la canción de Parton de 1977, ‘Light of a Clear Blue Morning’.
“Me impresionó la belleza de este regalo de Dolly. Es una canción de esperanza, consuelo y fortaleza en un momento en que todos necesitamos más de eso. También es una canción de fe”.
Fe en la humanidad, fe en Dios
Buettner continuó elogiando la forma en que Parton “vive y demuestra su fe con claridad. Tiene fe en la humanidad, fe en un propósito superior, fe en Dios, fe en el futuro. Sé que Dolly no es católica. Pero somos cristianos, somos creyentes y ambos intentamos vivir cada día dando un paso más hacia el cielo, o eso esperamos”.
“No siempre lo dice directamente”, continuó Buettner. “No tiene por qué hacerlo. Se transmite a través de su música, al usar los dones que Dios le ha dado para brindarle al mundo un poco más de luz, un poco más de belleza, un poco más de alegría”.
“Las canciones de Dolly ayudan a que otros se sientan menos solos”, concluyó Buettner. “Nos acompaña en el viaje de la vida, para que sepamos que no somos los únicos que experimentamos tristeza, desafíos, oscuridad o amor”.
Más de 50 años de matrimonio
Mucha gente recuerda en esta línea “Islands In the Stream” (con Kenny Rogers), con un mensaje central sobre el amor como vínculo profundo, con la convicción de que juntos se puede superar lo que venga. Dolly Rebecca Parton se casó con Carl Thomas Dean en 1966 y dijo alguna vez en broma que Dean solo la vio actuar una vez. Aludía a su vertiente romántica, diciendo que hacía cosas espontáneas para sorprenderla, como escribirle poemas.
Parton dijo en 2011: “Estamos realmente muy orgullosos de nuestro matrimonio. Es el primero para los dos. Y el último”. El 6 de mayo de 2016, Parton anunció que ella y Dean renovarían su matrimonio en honor a su 50 aniversario de boda. El 3 de marzo de 2025, Parton anunció en redes sociales que Dean había muerto en su casa de Nashville a los 82 años.
“I Will Always Love You”
Un dato quizá menos conocido es que Dolly Parton escribió “I Will Always Love You” en 1973 y la grabó originalmente en 1974. Luego, la versión que la hizo famosa fue la de Whitney Houston, publicada en 1992 para la banda sonora de la película ‘El guardaespaldas’, que Houston protagonizó junto a Kevin Costner.
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– Kurt Jensen es un crítico invitado de OSV News.
– Este reportaje ha sido publicado originariamente en OSV News, y pueden consultarlo aquí.





