Vaticano

Finanzas vaticanas, los balances del IOR y del Óbolo de San Pedro

Existe una intrínseca relación entre los presupuestos del Óbolo de San Pedro y el del Instituto para las obras de Religión.

Andrea Gagliarducci·12 de julio de 2024·Tiempo de lectura: 4 minutos

Existe una estrecha relación entre la declaración anual del Óbolo de San Pedro y el balance del Istituto delle Opere di Religione, el llamado «banco vaticano». Porque el Óbolo se destina a la caridad del Papa, pero esta caridad se expresa también en el sostenimiento de la estructura de la Curia romana, un inmenso «presupuesto misionero» que tiene gastos, pero no tantos ingresos, y que debe seguir pagando salarios. Y porque el IOR, desde hace tiempo, destina una contribución voluntaria de sus beneficios precisamente al Papa, y estos beneficios sirven para aligerar el presupuesto de la Santa Sede. 

Desde hace años el IOR no tiene los mismos beneficios que en el pasado, por lo que la parte asignada al Papa ha disminuido con los años. Igual situación tienen el Óbolo, cuya recaudación ha disminuido con los años, también ha tenido que hacer frente a esta disminución del apoyo del IOR. Tanto es así que en 2022 tuvo que duplicar sus ingresos con una desinversión general de bienes.

Por eso los dos presupuestos, publicados el mes pasado, están de alguna manera conectados. Al fin y al cabo, las finanzas vaticanas siempre han estado conectadas, y todo contribuye a ayudar a la misión del Papa. 

Pero veamos los dos presupuestos con más detalle.

El Óbolo de San Pedro

El pasado 29 de junio, el Óbolo de San Pedro presentó su balance anual. Los ingresos fueron de 52 millones, pero los gastos ascienden a 103,4 millones, de los cuales 90 millones son para la misión apostólica del Santo Padre. Incluidos en la misión están los gastos de la Curia, que ascienden a 370,4 millones. El Óbolo contribuye así en un 24% al presupuesto de la Curia. 

Sólo 13 millones se destinaron a obras de caridad, a los que, sin embargo, hay que añadir las donaciones del Papa Francisco a través de otros dicasterios de la Santa Sede por un total de 32 millones, 8 de los cuales fueron financiados directamente por el Óbolo.

En resumen, entre el Fondo Obolus y los fondos de los dicasterios financiados en parte por el Óbolo, la caridad del Papa financió 236 proyectos, por un total de 45 millones. Sin embargo, el balance merece algunas observaciones.

¿Es éste el verdadero uso del Óbolo de San Pedro, que a menudo se asocia a la caridad del Papa? Sí, porque la finalidad misma del Óbolo es apoyar la misión de la Iglesia, y se definió en términos modernos en 1870, después de que la Santa Sede perdiera los Estados Pontificios y no tuviera más ingresos para hacer funcionar la máquina.

Dicho esto, es interesante que el presupuesto del Óbolo pueda deducirse también del presupuesto de la Curia. De los 370,4 millones de fondos presupuestados, el 38,9% se destina a las Iglesias locales en dificultad y en contextos específicos de evangelización, lo que supone 144,2 millones.

Los fondos destinados al culto y a la evangelización ascienden a 48,4 millones, es decir, el 13,1%.

La difusión del mensaje, es decir, todo el sector de la comunicación del Vaticano, representa el 12,1% del presupuesto, con un total de 44,8 millones.

Al sostenimiento de las nunciaturas apostólicas se destinaron 37 millones (10,9% del presupuesto), mientras que 31,9 millones (8,6% del total) van al servicio de la caridad -precisamente el dinero donado por el Papa Francisco a través de los dicasterios-, 20,3 millones a la organización de la vida eclesial, 17,4 millones al patrimonio histórico, 10,2 millones a instituciones académicas, 6,8 millones al desarrollo humano, 4,2 millones a Educación, Ciencia y Cultura y 5,2 millones a Vida y Familia.

Los ingresos, como se ha dicho, ascienden a 52 millones de euros, 48,4 de los cuales son donaciones. El año pasado hubo menos donaciones (43,5 millones de euros), pero los ingresos, gracias a la venta de inmuebles, ascendieron a 107 millones de euros. Curiosamente, hay 3,6 millones de euros de ingresos por rendimientos financieros.

En cuanto a las donaciones, 31,2 millones proceden de la recaudación directa de las diócesis, 21 millones de donantes privados, 13,9 millones de fundaciones y 1,2 millones de órdenes religiosas.

Los países que más donan son Estados Unidos (13,6 millones), Italia (3,1 millones), Brasil (1,9 millones), Alemania y Corea del Sur (1,3 millones), Francia (1,6 millones), México e Irlanda (0,9 millones), República Checa y España (0,8 millones).

El balance del IOR

El IOR aportó un donativo a la Santa Sede de algo más de 13 millones de euros, frente a unos beneficios netos de 30,6 millones.

Los beneficios representan una mejora significativa respecto a los 29,6 millones de euros de 2022. Sin embargo, es necesario comparar las cifras: van desde los 86,6 millones de beneficio declarados en 2012 -que cuadruplicaron las ganancias del año anterior- a los 66,9 millones del informe de 2013, los 69,3 millones del informe de 2014, los 16,1 millones del informe de 2015, los 33 millones del informe de 2016 y los 31,9 millones del informe de 2017, hasta los 17,5 millones de 2018.

El informe de 2019, por su parte, cuantifica los beneficios en 38 millones, también atribuidos al mercado favorable.

En 2020, el año de la crisis del COVID, el beneficio fue ligeramente inferior, de 36,4 millones.

Pero en el primer año pospandémico, un 2021 aún no afectado por la guerra de Ucrania, se volvió a una tendencia negativa, con un beneficio de solo 18,1 millones de euros, y solo en 2022 se volvió a la barrera de los 30 millones.

El informe IOR 2023 habla de 107 empleados y 12.361 clientes, pero también de un aumento de los depósitos de clientes: +4% hasta 5.400 millones de euros. El número de clientes sigue bajando (eran 12.759 en 2022, incluso 14.519 en 2021), pero esta vez también disminuye el número de empleados: eran 117 en 2022, son 107 en 2023.

Así pues, continúa la tendencia negativa de los clientes, lo que debería hacernos reflexionar, teniendo en cuenta que el cribado de las cuentas consideradas no compatibles con la misión del IOR finalizó hace tiempo.

Ahora, el IOR también está llamado a participar en la reforma de las finanzas vaticanas deseada por el Papa Francisco. 

Jean-Baptiste de Franssu, presidente del Consejo de Superintendencia, destaca en su carta de gestión los numerosos elogios que ha recibido el IOR por su labor en favor de la transparencia durante la última década, y anuncia: «El Instituto, bajo la supervisión de la Autoridad de Supervisión e Información Financiera (ASIF), está por tanto dispuesto a desempeñar su papel en el proceso de centralización de todos los bienes vaticanos, de acuerdo con las instrucciones del Santo Padre y teniendo en cuenta las últimas novedades normativas.

El equipo del IOR está deseoso de colaborar con todos los dicasterios vaticanos, con la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) y de trabajar con el Comité de Inversiones para seguir desarrollando los principios éticos de la FCI (Faith Consistent Investment) de acuerdo con la doctrina social de la Iglesia. Es crucial que el Vaticano sea visto como un punto de referencia».

El autorAndrea Gagliarducci

Vaticano

El Papa invita con fuerza a la unidad al imponer los palios en san Pedro y san Pablo

En la solemnidad de San Pedro y San Pablo, en la que ha impuesto el palio a 35 nuevos arzobispos, el Papa León XIV ha invitado a fijarnos en estos dos santos, “pilares de la Iglesia”, para comprender cómo podemos ser como ellos, “apóstoles y artífices de la unidad”.

Francisco Otamendi·29 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

“Hoy, en una única solemnidad, conmemoramos a los santos Pedro y Pablo, patronos de la ciudad y de la diócesis de Roma: elegidos por Jesús, uno como pastor de su rebaño y el otro como apóstol de los gentiles. En ellos veneramos a dos pilares de la Iglesia”, ha comenzado diciendo el Santo Padre, en la homilía de la Misa de la fiesta de san Pedro y San Pablo.

En presencia de los cardenales que han acudido al Consistorio, y de los nuevos arzobispos, el Santo Padre se ha fijado en las llaves con las que se recoge a San Pedro, y en la palabra y la cruz, signos de san Pablo.

El símbolo de las llaves

“La fiel y paciente preocupación por la unidad queda bien expresada en el símbolo de las llaves, con el que a menudo lo identificamos (cf. Mt 16,19)”, ha dicho el Sucesor de Pedro.  

Una llave no es para derribar las puertas, sino para abrirlas y cerrarlas, buscando en su interior las manivelas adecuadas y acompañando sus movimientos, para deshacer los bloqueos, deslizar las clavijas, y que las hojas giren libremente sobre sus bisagras, uniendo los espacios y convirtiendo tantas habitaciones aisladas en una única casa acogedora, ha descrito.

“La comunión no se construye endureciéndose en las propias posiciones”

Del mismo modo, “la comunión, en la Iglesia, no se construye endureciéndose en las propias posiciones, sino buscando, en los corazones de todos, los puntos de encuentro en la Verdad, a cuya única luz todos se convierten en instrumentos de crecimiento para los demás”.

“Artífices de unidad”

El ejemplo de Pedro es también una invitación para que cada cristiano se convierta en artífice de la unidad, poniendo a Dios en el centro de su existencia y acercándose a los hermanos, atento a sus vicisitudes y a sus necesidades”, ha señalado, citando el Papa Francisco, para vivir con ellos en la caridad y así “llevar a cabo el anuncio del Evangelio” (cf. 2 Tm 4,17).

“El libro y la espada, estrechamente unidos entre sí”

Esta es también la enseñanza de Pablo, el otro gran apóstol al que celebramos hoy, incansable anunciador de la Buena Nueva, ha proseguido el Pontífice.

Él también tiene sus símbolos distintivos: el libro y la espada, estrechamente unidos entre sí. El autor de la Epístola a los Hebreos, lo explica bien cuando escribe que, «la palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo», capaz de penetrar «hasta el punto donde se dividen alma y espíritu» y de discernir «los deseos e intenciones del corazón» (Hb 4,12).

Cómo podemos ser como ellos

Queridos hermanos, hoy es importante fijarnos en estos dos santos —Pedro y Pablo— para comprender cómo podemos ser, también nosotros como ellos, apóstoles y artífices de la unidad, servidores generosos de la verdad en la caridad, ha manifestado el Papa.

Los palios: compromiso de llevar sobre los hombros a los hermanos y hermanas

Al concluir, León XIV ha procedido al rito de la imposición de los palios a los arzobispos metropolitanos nombrados el último año, en esta ocasión 35.

El Sucesor de Pedro ha dicho que “esta banda de lana blanca adornada con cruces expresa el compromiso de todo pastor —pero también el de todo cristiano— de llevar sobre sus hombros a los hermanos y hermanas que le han sido confiados, como auténticos corderos del rebaño del Señor. 

Y de sacrificar por ellos energías, tiempo, esfuerzo e incluso la vida, para que el Evangelio llegue a todos y el mundo entero encuentre en él armonía y concordia (cf. Const. past. Gaudium et spes, 38)”.

Cita de Benedicto XVI

Roguemos a los santos Pedro y Pablo, ha concluido el Papa, “para que nos sostengan en el camino de la comunión, siguiendo las huellas del Salvador. Es el camino que Él nos ha marcado, aquello por lo que oró al Padre en la Última Cena (cf. Jn 17,21-23), la meta que nos ha enseñado a anhelar con esperanza confiada (cf. Benedicto XVI, Homilía en la Misa con imposición del palio a los nuevos metropolitanos, 29 junio 2012).

Nuevos arzobispos que han recibido el palio

Entre los nuevos arzobispos a los que el Papa ha impuesto el palio se encuentran dos cardenales polacos, Rys y Krajewski, arzobispos de Cracovia y Lódz respectivamente. 

Numerosos arzobispos brasileños, entre ellos el de Aparecida, varios estadounidenses, como el de Nueva York, Ronald Hicks, algunos europeos como los de Viena, Westminster o Praga (ninguno español esta vez), los de Piura (Perú), Bucaramanga (Colombia), o Morelia (México), y los de Calcuta y Madurai (India), o Lahore (Pakistán), entre otros.

El autorFrancisco Otamendi

Vaticano

Los cardenales cierran con el Papa el Consistorio Extraordinario

Además de avanzar en los temas propuestos para estos días, durante el Consistorio Extraordinario convocado por el Papa León XIV los cardenales han logrado conocerse entre sí, lo cual han calificado como un logro y una oportunidad para la Iglesia.

OSV / Omnes·29 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Los cardenales de todo el mundo concluyeron el 27 de junio un consistorio extraordinario de dos días de duración, afirmando que la iniciativa del Papa León XIV de convocar al Colegio Cardenalicio dos veces en seis meses ya ha logrado un claro éxito: ha ayudado a los cardenales a conocerse entre sí.

“Durante años y años, los cardenales no se conocían entre sí”, declaró el cardenal Jean-Paul Vesco, arzobispo de Argel (Argelia), a OSV News el 27 de junio. “Es una iniciativa muy buena del Papa y muy útil tanto para él como para la unidad de la Iglesia”.

El formato de la reunión celebrada los días 26 y 27 de junio reunió a los cardenales en mesas redondas, lo que les permitió conocer los puntos de vista de sus hermanos cardenales de todos los continentes.

“Ahora bien, aunque no pueda decir que conozco a todos los cardenales, ahora nos sonreímos, hablamos, charlamos”, dijo el cardenal Vesco. “Y esto es muy importante. Creo que es muy importante para el propio Papa”.

“Estamos empezando a conocernos. Eso es lo que él quiere. Quiere que nos conozcamos… Creo que está funcionando”, añadió el cardenal.

Buscar juntos la voluntad de Dios

En sus palabras de clausura, el Papa León afirmó que desea que los cardenales sigan reuniéndose anualmente, y añadió: “Lo importante no es aumentar el número de encuentros, sino aprender a vivir encuentros en los que, al escucharnos unos a otros, aprendamos juntos a escuchar al Señor”. Anunció que daría a conocer la fecha del próximo consistorio a lo largo de este año.

“Durante estos días, hemos buscado juntos la voluntad del Señor, convencidos de que Cristo sigue actuando en su Iglesia: es Él quien nos precede, nos reúne, nos habla a través de nuestros hermanos y hermanas, y nos guía en nuestra misión. Todo proviene de Él y todo vuelve a Él”, declaró a los cardenales el 27 de junio.

“Ver a cardenales procedentes de iglesias, culturas y contextos tan diversos escuchándose unos a otros y buscando juntos lo que mejor sirve al Evangelio ha sido para mí una fuente de consuelo y esperanza”, añadió el Papa.

El Papa León destacó los temas tratados a lo largo de los dos días —la guerra, la pobreza, los jóvenes, la familia, la sinodalidad, la doctrina social de la Iglesia y su reciente encíclica “Magnifica Humanitas”— y encomendó a los cardenales la tarea de poner en práctica las enseñanzas del sínodo.

“La sinodalidad no es una serie de reuniones, ni tampoco un método de trabajo. Es un estilo espiritual. Surge del encuentro, crece a través de la escucha y madura mediante el discernimiento. La verdadera cuestión no es cuántas conversaciones seremos capaces de organizar, sino qué calidad evangélica tendrán nuestros encuentros”, afirmó.

El regreso del consistorio extraordinario

Antes de la elección del Papa León XIV, el último consistorio extraordinario de cardenales que se celebró tuvo lugar en febrero de 2014, una década antes incluso de que el cardenal Vesco recibiera la barreta. Para él, al igual que para muchos de los cardenales nombrados por el Papa Francisco procedentes de más de 60 países diferentes, la experiencia del consistorio extraordinario con el Papa León XIV es una novedad.

San Juan Pablo II celebró seis consistorios extraordinarios durante su pontificado; el Papa Francisco celebró uno al inicio de su pontificado, y Benedicto XVI no convocó ninguno, aunque sí reunió a los cardenales para mantener debates a puerta cerrada durante varios consistorios ordinarios.

El Papa León ya ha celebrado dos —en enero y junio de este año— en las que ha combinado mesas redondas de debate, similares a las utilizadas durante el Sínodo sobre la sinodalidad, con una estructura tradicional de foro abierto, y ha dado a cada cardenal la oportunidad de hablar con él directamente.

El cardenal Vesco aprovechó esa ocasión para reflexionar sobre la reciente visita apostólica del Papa a Argelia. “Esta mañana le he dicho lo mucho que ha conmovido al pueblo musulmán”, declaró el 27 de junio. “Una mujer me contó que, cuando vio al Papa marcharse de Argelia, tuvo la sensación de que se iba un amigo”.

El cardenal Gerhard Ludwig Müller, antiguo prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, declaró a los periodistas a las puertas de la Sala Pablo VI el 26 de junio que los debates habían versado sobre la situación actual de la Iglesia, y añadió que “esto no concierne únicamente al Colegio Cardenalicio, sino a la misión de la Iglesia en general”.

Los cardenales debaten sobre la “guerra justa” y las crisis mundiales

El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, señaló que los cardenales debatieron durante el consistorio sobre numerosas crisis en todo el mundo, y que se dedicó una sesión al capítulo de la reciente encíclica del Papa León, “Magnifica Humanitas”, dedicado a la inteligencia artificial y la guerra.

Cuando se les preguntó si los cardenales habían hablado de la guerra en Gaza, el cardenal Pizzaballa respondió a los periodistas: “Hablamos de todo”, al salir de la Sala Pablo VI durante la pausa para comer. “Pero no se trata solo de Gaza. Hay muchas crisis en todo el mundo. Hemos hablado un poco de todo”.

El cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, se dirigió extensamente a los cardenales sobre el tratamiento que el Papa León da a la “guerra justa” en la encíclica. El cardenal se refirió específicamente a los conflictos en Gaza y el sur del Líbano, afirmando que la magnitud de las bajas civiles, el número desproporcionado de niños asesinados y la destrucción generalizada de viviendas equivalían a una “destrucción total”. El cardenal Fernández también criticó expresamente tanto a Rusia como a Estados Unidos por invocar justificaciones de legítima defensa para su participación en los conflictos de Oriente Medio.

“Lo que la encíclica añade ahora con respecto a las enseñanzas del Catecismo sobre la guerra justa es que no solo la aplicación, sino también el propio concepto de legítima defensa debe definirse con mayor claridad para que pueda entenderse en su sentido más estricto”, afirmó el cardenal Fernández. “Por lo tanto, el propio concepto de guerra justa debe revisarse y perfeccionarse, para evitar que los criterios clásicos de una guerra justa resulten inútiles e ineficaces en el mundo actual”.

Durante ambos días, los cardenales rezaron juntos por las víctimas de los terremotos ocurridos en Venezuela a principios de semana. El papa León comenzó su discurso de clausura expresando su solidaridad. «Aseguramos nuestras oraciones a las víctimas, a sus familias y a todos aquellos que sufren las consecuencias de esta tragedia», afirmó, y pidió que la solidaridad de la comunidad internacional con Venezuela no flaquee.

Debates del sábado sobre la sinodalidad

La sesión matutina del segundo día, presentada por el cardenal Stephen Brislin, arzobispo de Johannesburgo, se basó en “Magnifica Humanitas” para enmarcar un debate sobre lo que él denominó “las obras de construcción de nuestro tiempo”. El cardenal Brislin explicó a los cardenales que la encíclica era un llamamiento “a redescubrir y valorar la sinodalidad como una forma específica de construir juntos como Iglesia”.

Según un resumen de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la mayoría de los grupos se centraron en “las profundas fracturas de nuestro tiempo, entre pueblos, naciones, dentro de las sociedades y en el seno de las propias familias”, y en cómo esas fracturas generan un sufrimiento especial entre los más pobres, los más débiles y los jóvenes. Los cardenales también plantearon el reto de la inteligencia artificial, advirtiendo de que refuerza la necesidad de garantizar que los seres humanos no queden reducidos a “cifras y estadísticas”.

La sesión final del consistorio, celebrada el sábado por la tarde, se centró en el proceso de implementación de tres años del Sínodo de los Obispos sobre la sinodalidad —un proceso aprobado por el Papa Francisco apenas diez días antes de su fallecimiento en marzo y confirmado posteriormente por el Papa León—. El plan prevé evaluaciones de los avances a nivel diocesano, nacional y continental a partir de 2027, que culminarán en una asamblea en el Vaticano en octubre de ese año.

El cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo de los Obispos, inauguró la sesión definiendo la sinodalidad como “un recurso misionero”.

“Ayuda a la Iglesia a escuchar con mayor atención las preguntas de la humanidad, a reconocer los signos de los tiempos, a valorar los dones de todos y a discernir juntos los pasos que hay que dar”, afirmó el cardenal Grech. “De este modo, la fase de implementación se convierte en una nueva etapa en la acogida del Concilio Vaticano II y en la renovación misionera de la Iglesia en el marco de las realidades concretas de la vida eclesial”.

El cardenal Joseph Tobin, arzobispo de Newark, moderó la sesión final, tras la cual los cardenales pronunciaron breves intervenciones personales antes de que el Papa pronunciara su discurso de clausura.

De cara a la reunión de octubre sobre la familia

El Papa León también se refirió a una reunión prevista para octubre con los presidentes de las conferencias episcopales y los responsables de las Iglesias orientales para debatir sobre el matrimonio y la familia, y añadió que “también participarán algunas familias para compartir sus experiencias” y que espera que “todos los asistentes se preparen escuchando con atención y aportando las experiencias de las familias de sus propias Iglesias”.

“Este Consistorio ha sido un momento muy valioso, pero no debe quedarse en un hecho aislado”, afirmó el Papa León. “En toda la Iglesia, queremos fomentar espacios en los que el Pueblo de Dios pueda escucharse mutuamente, rezar, discernir y caminar juntos. Esta es la esencia misma del proceso de puesta en práctica del Sínodo”.

“Este será también el espíritu del próximo encuentro dedicado a ‘Amoris laetitia’ y de muchas otras iniciativas que el Señor nos pida emprender”, añadió.

Al término de dos días de debates, el Papa León se reunió con los cardenales para cenar juntos en la Sala Pablo VI. Los cardenales también están invitados a acompañar al Papa en la Misa del 29 de junio, con motivo de la festividad de los santos Pedro y Pablo, durante la cual los arzobispos recién nombrados —entre ellos cuatro de Estados Unidos— recibirán el palio.


Este artículo se publicó primero en inglés en OSV News. Se reproduce aquí con permiso. Puede acceder al artículo original AQUÍ.

El autorOSV / Omnes

Vaticano

Los venezolanos fallecidos, los heridos, sus familiares, en el corazón del Papa

León XIV continúa expresando su cercanía espiritual con el pueblo venezolano ante la tragedia de los terremotos. Hoy lo ha hecho en el Ángelus, en el que ha rezado por los hermanos y hermanas venezolanos, por el eterno descanso de los fallecidos, los heridos y sus familiares.

Francisco Otamendi·29 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Al día siguiente de los violentos terremotos, el Papa León XIV envió una primera ayuda humanitaria, y manifestó su cercanía a los venezolanos. Ayer pidió que “que no falte la solidaridad de la comunidad internacional hacia esa querida nación”. Y hoy, en el Ángelus de este domingo ha vuelto a rezar y rogar oraciones por los fallecidos, heridos y sus familiares en Venezuela.

Sus palabras a los peregrinos y fieles en la Plaza de San Pedro, a los que agradeció “que hayáis venido con este calor!”, han sido los siguientes:

“Queridos hermanos y hermanas. Deseo expresar mi cercanía con las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que han provocado numerosas víctimas y heridos, además de ingentes daños materiales. 

Mientras ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos, renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los heridos y a quienes han sido golpeados por esta tragedia”.

Asimismo, expreso mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las tareas de búsqueda y asistencia”.

“Que no falte la solidaridad internacional”

Aseguramos nuestras oraciones por las víctimas, por sus familias y por todos aquellos que sufren las consecuencias de esta tragedia”, había dicho junto a los cardenales el día anterior. “Encomendamos también al Señor a todos aquellos que participan en las labores de socorro y pedimos que no falte la solidaridad de la comunidad internacional hacia esa querida nación”.

El Pontífice se ha despedido de los fieles con un “nos vemos mañana para la solemnidad de San Pedro y San Pablo”, en la que impondrá los palios a los nuevos arzobispos.

El amor a Jesús requiere al menos tres cosas: “el desprendimiento, la pérdida y la hospitalidad”

En sus palabras iniciales, antes del rezo de la oración mariana del Ángelus, el Papa León ha recordado el Evangelio de hoy (Mt 10,37-42), en el que “escuchamos algunas exhortaciones de Jesús para seguirlo y ser testigos de su Reino”.

“No se trata de actos exteriores, sino de comprometer todo nuestro ser en una relación de amor con Él.  Y para dar fruto, el amor requiere al menos tres cosas: el desprendimiento, la pérdida y la hospitalidad”.

Desprendimiento. El Papa ha recordado las palabras de Jesús: “El que ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí” (v. 37). 

En el momento en que comienza a enviar en misión a sus apóstoles, el Señor los quiere libres de cualquier atadura. 

Y ha puesto el ejemplo de la vida matrimonial: “sólo se puede vivirla plenamente “dejando” la casa de los padres (cf. Mt 19,6) para comprometerse en la relación conyugal”.

Y también en el crecimiento de los hijos: se les ayuda a realizarse y a ser felices educándolos para valerse por sí mismos y tomar sus decisiones. Dice san Agustín: “Es cosa triste perder lo que amas; pero a veces también el agricultor pierde lo que siembra” (Sermón 330, 2)”- Sólo “perdiendo” esa semilla, arrojada en la tierra, podrá verla florecer”, ha señalado.

“El amor da fruto sólo en la entrega”

“El amor es también pérdida. Nos cuesta comprenderlo, especialmente en un mundo en el que perder parece ser una debilidad y se vive obsesionado por tener y poseer”.

Sin embargo, el Papa ha subrayado que “el amor da fruto sólo en la entrega: cuando estamos dispuestos a perder un poco de nuestro yo para hacer espacio al otro, a perder un poco de tiempo para escuchar a un amigo, a perder un poco de comodidad para compartir una situación de dificultad. Quien retiene la vida sólo para sí mismo — dice el Evangelio— en realidad la pierde (cf. v. 39), porque ésta no se abre a la alegría del amor y se vuelve estéril”-

Por eso Jesús nos invita a abrazar la Cruz, ha dicho el Sucesor de Pedro. “Él se ofreció, se perdió a sí mismo y, precisamente así, nosotros hemos podido recibir su vida en abundancia. Es “la lógica del don”.

“Un compromiso hecho de pequeños gestos cotidianos”

Y finalmente, la hospitalidad, ha dicho León XIV. “El amor, en efecto, se expresa en elecciones y acciones concretas, en un compromiso hecho de pequeños gestos cotidianos, como el de ofrecer un vaso de agua a quien tiene sed (cf. v. 42). 

“Queridos amigos, recemos a la Virgen María, que amó a su Hijo sabiendo también perderlo; que ella nos ayude a ser testigos humildes y alegres del amor de Cristo”.

Óbolo de San Pedro

La Iglesia celebra este domingo, con ocasión de la fiesta de mañana, el Óbolo de San Pedro, “un donativo que puede ser de pequeña cuantía, pero que tiene un profundo valor simbólico: expresa amor y confianza en el Santo Padre como sucesor del apóstol Pedro”, señala la agencia vaticana.

El autorFrancisco Otamendi

Evangelización

Cantar ante el Papa León XIV. La historia de los hermanos Galindo

Los hermanos Galindo conversan con Omnes sobre su actuación ante el Papa León XIV, su vocación musical, la fe y los nuevos proyectos que preparan.

Álvaro Gil Ruiz·29 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Si por algo eran conocidos los Hermanos Galindo hasta el momento, sin duda alguna, era por sus villancicos de creación propia, de un estilo inconfundible. Cantados y conocidos por muchas familias, y que, cada año, marcan el comienzo del Adviento, y adelantan la Navidad. Estos villancicos se pueden escuchar en plataformas como Youtube y en Spotify, merece la pena. 

Pero desde hace unos días, son conocidos por algo de más entidad aún, si cabe, por haber cantado ante el Papa León XIV la canción PETRUS (In Illo uno unum), en el Bernabéu, junto con Luispo e Ignacio Ozores y algunos jóvenes cantantes más. 

Álvaro y Catalina (Cati) Galindo Jiménez son los componentes de Hermanos Galindo que actuaron ante el Papa. Forman parte de una familia de nueve hermanos, que les ha configurado en gran medida como personas. Álvaro es compositor, cantante, pianista, desarrollador y productor, y un friki del Señor de los Anillos, Harry Potter, los juegos de mesa y de muchas más realidades. Cati es cantante, violinista, diseñadora y maestra, y se ha casado recientemente.

Hoy tenemos la oportunidad de que nos cuente cómo han vivido su última aventura, cuáles han sido las pasadas y cuáles las futuras.

Cati, ¿Cómo surgió la oportunidad de cantar PETRUS (In Illo uno unum) ante el Papa? ¿Por qué pensáis que habéis sido elegidos para ayudar a dar voz y música a este tema?

–Todo ha sido gracias a Luispo y Ozores, los compositores de la canción. Querían que, tal y como transmite el lema del Papa León XIV, la canción también fuese un símbolo de unidad entre grupos de música cristiana. Así nos juntamos con Hermanas Pobres, Tuyo, Hakuna, Servus Mariae y otros muchos grupos y cantantes. Y como tenemos amistad con Luispo de años atrás y quiso contar con nosotros.

Álvaro, ¿Cuál es la historia de esta canción? ¿Con qué intención la compusieron Luispo y Ozores?

–Tal y como comentan en una entrevista, hace un año, cuando el Papa Francisco estaba hospitalizado, a Ozores se le ocurrió el primer verso de la canción “Un hombre vestido de blanco, reza en la eterna ciudad”. Él comenta que fue muy bonito el hecho de que toda la Iglesia rezase por el Santo Padre. Meses más tarde terminaron la canción y creo, si no recuerdo mal, que fue grabada el mismo día en el que fue elegido León XIV.

Cati, se entiende que la experiencia que habéis vivido, no queda sólo en su culmen, actuar ante León XIV, sino en los múltiples momentos gratos y anécdotas que habéis vivido, antes y después del “momentazo”. ¿Cuáles de ellos resaltáis? ¿Habéis creado vínculos entre todos los componentes de este grupo?

–Lo cierto es que ha sido una experiencia increíble, lo hablábamos al terminar, cualquier palabra se queda corta. Ha sido una maravilla conocer a tanta gente buena en el proceso, que al final ven en la música la misma misión con la que la vemos nosotros de acercar a la gente a Dios. Por mencionar a alguno, los hermanos Catela, Ozores, Beltrán Quinto…

Además de cantar en el estadio Santiago Bernabéu también, Álvaro, habéis cantado en el coro de la Vigilia ¿cómo fue esa experiencia? ¿Qué vivencias te has llevado de esa actuación? 

–Lo que más me llamó la atención fue la implicación de la gente. Desde el primer día, todo el coro, es decir, las 150 personas, ya se sabían las diferentes voces. Esto, que parece normal, no lo es en absoluto. Ya desde el primer día se estaban puliendo cosas. Y lo que más me llevo es el haber podido cantarle al Papa, me quedo en especial con dos momentos: cuando cantamos “Tarde te amé” (en el coro había un buen número de monjas Agustinas que aportaron importantes matices a esta obra basada en un texto de San Agustín) y la canción de Tú, el único Rey. Fue muy impresionante escuchar desde el coro a los cientos de miles de personas cantar.

Pero vayamos a vuestra especialidad, los villancicos. ¿Cómo nació esta faceta? ¿Cuánto ha influido vuestra familia? ¿Qué pretendéis con esta tarea? ¿Es algo vocacional?

–Nosotros comenzamos con un canal de Youtube en el que hacíamos versiones de diversas canciones. Cuando llegó la Navidad lanzamos nuestro primer villancico y al año siguiente otro. Con la pandemia decidimos sacar un disco y crear un proyecto a cuatro años, sacar un disco por año. En total ya rondan los 50 villancicos publicados aunque también hemos hecho otro tipo de canciones por supuesto. En la familia es donde se ha forjado este grupo, cantando en familia. Hay mucha tradición de villancicos y decidimos compartir con el mundo esta pasión nuestra. Hace poco ha hablado el Papa sobre esta misión que tienen los músicos de estar al servicio de la fe, nosotros intentamos transmitir eso dentro de un ámbito familiar, y pensamos que el villancico es una herramienta muy poderosa.

Álvaro, Cati, para no quedaros encasillados en la canción navideña, habéis comenzado a diversificar en otros temas. ¿Cuáles son? ¿Qué pretendéis? ¿Cómo os va? 

–Nosotros no hacemos proyectos “para no quedar encasillados”, me explico, cada proyecto surge de una necesidad de contar. Suele ir por temporadas. Cada persona evoluciona con el paso de los años, incluso te diría que con el paso de los días. Hace relativamente poco hemos descubierto el potencial de los salmos y ya hemos publicado el primer disco de Salmos y ahora estamos trabajando en el segundo. También tenemos grabado y que en breve se publicará un disco sobre la cultura española que, a propósito del Papa, me han parecido muy ilustradoras todas las referencias del Santo Padre hacia nuestra tierra, ha tenido que venir para recordarnos quiénes somos y la responsabilidad que tenemos en la historia.

Puede parecer, a los ojos de algunos, que es un simple hobbie, bien practicado. ¿Cuánta formación, talento, creatividad y práctica hay detrás de cualquier canción?

–¿Hay quien lo piensa? Jajaj, primera noticia. Catorce años de conservatorio, profesor de conservatorio… ¿Qué hay que hacer para ser un profesional de la música? Otra cosa es que hayamos decidido poner al servicio nuestros dones. No por ello le quita profesionalidad al asunto. Detrás de cada canción hay un proceso de estudio, oración, trabajo, probar diferentes versiones, pedir opiniones… Todo para que pueda servir de la mejor forma. Para el salmo 51, por ejemplo, estuvimos prácticamente un mes para conseguir encajar el texto completo sin alterar nada del mismo.

¿Qué es para vosotros la música? ¿Qué supone para vosotros la cultura? ¿Qué otras realidades artísticas trabajáis?

–Para nosotros, la música y en especial la canción, es la forma más directa y sincera que tiene el hombre de hablar con Dios, pues es donde se juntan oración, voz y sentimiento. Además se puede cantar en grupo generando, como ha comentado el Papa recientemente, una verdad Polifónica en la armonía de la unidad. Pocas realidades artísticas tienen esa capacidad. La cultura por tanto, te amplía la capacidad de conectar con lo trascendental, con algo que es más grande que uno mismo para “alzar la mirada”. Nos gusta especialmente la pintura aunque cualquier realidad artística es atractiva.

Pensando en el futuro, ¿qué planes tenéis? ¿Qué sueños tenéis?

–Nos gustaría poder interpretar nuestro repertorio con una orquesta sinfónica y completar un disco de colaboraciones.

¿Qué supone, desde vuestra perspectiva, la visita del Santo Padre a España? 

–En mi opinión personal, creo que plantea el pontificado del Papa León XIV y creo que ha sido una gracia muy especial que el primer paso grande lo haya dado en nuestro país. Como he comentado antes, las palabras que ha dejado el Santo Padre han venido a recordarnos lo que hemos sido y lo que todavía podemos hacer. Ha venido a unir y a que olvidemos nuestras diferencias para construir un proyecto común.

Para acabar, ¿pensáis que hay un giro católico? ¿Hay un renacer de la fe? ¿Qué papel está teniendo la música? ¿Qué otros elementos están influyendo, si es real este renacer?

–No he sido nunca muy fan de las modas. Creo que efectivamente está ocurriendo un momento muy especial en el que, sobre todo los artistas y los jóvenes, podemos expresarnos y necesitamos hacerlo sin ningún tipo de tapujos. Porque buscamos respuestas a un mundo que no nos las ha dado. Cada vez más artistas están mostrando su fe abiertamente, el ejemplo más reciente es Antonio Banderas con su discurso “he recibido el hechizo de Dios”, y creo que esto es muy positivo ya que hace 20 años había un ambiente de complejos por creer en Dios. Esa superioridad intelectual con la que se veía “lo ateo” cada vez se está poniendo más en evidencia, porque no da respuestas a las verdaderas preguntas trascendentales del hombre.

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Dossier

La masonería a través de la historia

La masonería comenzó hace muchos años alcanzando más o menos influencia en las esferas de poder según la etapa histórica y el lugar.

José Carlos Martín de la Hoz·29 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Afirmaba el académico Octavio Ruiz Manjón, hablando de la persecución religiosa en España durante la Segunda República y la Guerra Civil en España, que los historiadores siempre hemos tenido un problema serio al hablar de la historia de la masonería y de su influencia real en la vida de la Iglesia y en la sociedad civil; y ese problema es, simplemente, la escasez de documentos fiables.

El origen del problema radica, como comentaba certeramente Francisco de Vitoria —cuyo V Centenario del nacimiento de la Escuela de Salamanca estamos celebrando (1526-2026)—, en la famosa Relección acerca del poder civil [y el poder eclesiástico]. Según esta, así como es muy importante y conveniente que exista una única autoridad espiritual en el mundo centrada en Roma y en el Santo Padre, es sencillamente imposible —explica Vitoria— que se alcance un poder civil, social y económico único. Esto se debe a la existencia de las pasiones humanas, especialmente el egoísmo y la soberbia; pasiones que aquejan al ser humano como persona y como “animal social por naturaleza”.

Que Dios haya querido dejar la resolución de los problemas humanos, sociales y económicos en manos de las autoridades civiles constituidas, implica constantemente la necesidad del diálogo entre las diversas naciones agrupadas actualmente en la Organización de Naciones Unidas.

Precisamente, en tiempos de la Ilustración, como no podía ser de otra manera, terminaron de cuajar planteamientos de lobbies o grupos de presión que, caracterizados por el culto a la razón y al progreso, movidos por un deseo vaporoso de fraternidad universal y de culto a un Dios lejano, —al Dios del deísmo expresado por Voltaire (1694-1778) y otros iluminados—, terminaron por crear la masonería.

Ciertamente, la concepción de que Dios fuera el “arquitecto del universo” implicaba que este habría creado el mundo y fijado sus leyes, para luego desentenderse del día a día de los hombres, al no existir una relación personal con ellos. Por lo tanto, la humanidad debía ser gobernada por los monarcas correspondientes, por la revolución, por el paraíso comunista o por todo a la vez, de acuerdo con aquello a lo que el pueblo —que detentaba el poder— decidiera entregar su obediencia para vivir en paz y libertad 

Orígenes históricos 

Es lógico que algunos hombres económicamente poderosos, con influyentes contactos sociales, decidieran constituir un grupo de poder —un lobby, como lo llamamos ahora— en la Inglaterra de 1717, y en la Francia de 1773. Este grupo nació con un trasfondo religioso deísta, pero con una verdadera preocupación espiritual y el deseo de dirigir las grandes líneas de la sociedad, la política y la fraternidad universal. No debemos olvidar que, en aquellos tiempos, gobernaban monarcas ilustrados que terminaron por volverse tan déspotas que propiciaron el ciclo revolucionario del siglo XIX. Ciertamente, la influencia de la masonería en este proceso es un factor clave a tener en cuenta.

Bajo ese altruismo se escondía también el afán de proteger sus intereses económicos y sociales en un mundo de economía globalizada, donde las rutas comerciales de Oriente y América ya habían sustituido a las pequeñas operaciones del Mediterráneo. Es decir, el mundo globalizado era un hecho, y resultaba necesario proteger los intereses de las grandes familias de una burguesía que estaba sustituyendo a la nobleza y a la monarquía para convertirse en los verdaderos dueños del mundo. 

De hecho, en la actualidad, las empresas multinacionales manejan presupuestos muy superiores a los de la mayoría de los países e influyen directamente en los gobiernos, los cuales, a su vez, subsisten gracias a los impuestos que recaudan de ellas.

Estructura organizativa

A partir de 1774, las primeras logias masónicas se fueron constituyendo y dividiendo en grandes obediencias: la inglesa, la francmasonería francesa, la escocesa, la irlandesa, la española y la americana. Como se puede observar, se cumplieron las predicciones de Francisco de Vitoria y, desde entonces, la masonería ha sufrido constantes divisiones.

Sin embargo, esto no tiene mayor importancia para la organización, pues la verdadera masonería se estructura en varios círculos concéntricos. Así lo explica José Antonio Ferrer Benimeli —catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, académico de la Real Academia de la Historia y jesuita—, cuya ingente obra sobre la masonería él mismo se encargó de resumir en un exitoso libro de bolsillo editado por Alianza Editorial, el cual sigue siendo una obra de referencia (Madrid, 2019, 392 pp.).

Respecto a estas obediencias, en las páginas de Ferrer Benimeli se pueden leer sus historias detalladas. Estas crónicas han sido redactadas gracias a los testimonios de personas que abandonaron las logias, a documentos emanados por ellos mismos debido a políticas de transparencia o a los resultados de minuciosas investigaciones. Al ser entidades intermedias, cuentan con sus propios grados, compromisos de información, disputas y dificultades internas. Por ello, siempre saldrán a la luz historias de traiciones o de apoyos económicos y políticos; la masonería intermedia no se involucra directamente, como institución, en los partidos políticos o en las estructuras eclesiásticas y sociales, sino que son sus miembros individuales quienes reciben las instrucciones “desde arriba”.

El núcleo secreto y su influencia política

Según esta estructura, la verdadera masonería está constituida por un núcleo central muy pequeño: pocas personas de gran inteligencia, sumamente ricas y poderosas. El hecho de que permanezcan en el anonimato le otorga a la organización un halo de secretismo que resulta capital para sus intereses. Ellos son quienes realmente marcan las orientaciones ante los grandes problemas mundiales en las diversas naciones.

Por ejemplo, se ha afirmado que este grupo movió dinero e influencias para apoyar a la izquierda en España con el fin de fortalecer el centro democrático que impulsaba Manuel Azaña; sin embargo, la situación se les fue de las manos y desembocó en la guerra civil española. Debido a esto, el general Franco los persiguió, acusándolos de deformar la política liberal. Como es lógico, sobre este núcleo duro no existen documentos oficiales, nombres propios ni delaciones.

La dimensión espiritual y filosófica

Existe, por supuesto, una vertiente de religiosidad muy importante en el núcleo duro de la masonería. Incluso se ha llegado a asegurar que para acceder a este nivel es necesario realizar públicamente un pacto con el demonio, aunque esto es algo imposible de averiguar. Lo que sí resulta evidente es que, tanto en gran parte de ese núcleo cerrado como en muchas de sus sociedades intermedias y obediencias, sigue latiendo un profundo deseo de espiritualidad.

De hecho, son ellos quienes actualmente deciden la orientación espiritual que debe tomar la sociedad, impulsando la publicación de determinados textos. De ahí la enorme importancia que en estos círculos se atribuye a filósofos como Baruch Spinoza, Georg Wilhelm Friedrich Hegel, o a corrientes como la “Nueva Era”, entre otros pensadores que llenan los anaqueles de las librerías más importantes del mundo. Esta estrategia es comprensible, ya que estas corrientes ahondan en la búsqueda de una religión que satisfaga la necesidad espiritual inherente al corazón humano y que, a su vez, pueda impulsar la fraternidad universal.

Para comprender este enfoque, conviene recordar que el concepto masónico de religión procede originalmente de Cicerón, para quien la palabra vendría de “relegere” (es decir, una “relectura” del mundo y de su organización a partir de la existencia de un Dios deísta). Esta visión se opone al concepto cristiano de religión descrito admirablemente por Lactancio en los primeros siglos del cristianismo; conmovido por el ejemplo de los mártires, Lactancio argumentaba que religión proviene de “religare”, es decir, del acto de “atarse” a Dios, uniendo y entrelazándose a los seres humanos con la divinidad.

La reacción de la Iglesia católica

Por esta razón, siempre ha existido una profunda desazón en el grupo íntimo de la masonería ante las constantes condenas que los Papas han lanzado contra ellos y sus organizaciones intermedias a lo largo de la historia.

Deuda pública y Doctrina Social de la Iglesia

La deuda pública española por trabajador asciende a 78.000 €, por lo que quizá la Iglesia también debería recordar al Estado que es irresponsable gastar mucho más de lo que se tiene.

28 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Imagina que tienes 20 años. El Estado te da 400 euros en un bono cultural. Puedes gastártelos en conciertos, libros, videojuegos. Una alegría, sin duda. Pero nadie te dice —nadie te dice nunca— que en ese mismo momento estás incrementando una deuda que ya es de 78.000 euros. No personal. Pública. Tuya, en tanto que ciudadano que tendrá que pagarla, o verá cómo se la traspasan a sus hijos.

El analista de datos y economista José Gefaell lo lleva tiempo repitiendo con datos del Banco de España: desde 2007, mínimo histórico de la serie con 18.567 euros por ocupado, la deuda pública por persona empleada en España no ha hecho más que crecer. En el primer trimestre de 2026 ha alcanzado los 78.051 euros por ocupado: un incremento del 320 % en apenas 19 años. 

La Doctrina Social de la Iglesia

La Iglesia católica en España —a través de Cáritas, de los obispos y decenas de organizaciones— realiza una labor social extraordinaria. Alimenta a cientos de miles de personas, acompaña a familias en exclusión y denuncia con valentía que los índices de pobreza siguen empeorando. Eso es indudable y merece reconocimiento.

Pero la Doctrina Social de la Iglesia no se limita a exigir más limosna institucional. El principio de subsidiariedad, la centralidad del trabajo, la dignidad de la persona como ser libre y responsable: todo eso apunta a algo más que pedir al Estado más recursos. Apunta a atacar las causas de la pobreza, no solo sus efectos. Y si nos quedamos solo en los efectos —dando pescado en lugar de enseñar a pescar—, corremos el riesgo de perpetuar el pauperismo que decimos combatir.

¿Qué ocurre cuando el Estado gasta más de lo que ingresa, año tras año, para financiar servicios que luego no puede sostener? Que las generaciones que vienen detrás pagan la factura. Y cuando la fiesta se acaba, las reformas son dolorosas y recaen, siempre, en todos, afectando todavía más a los más vulnerables.

Lo que cada presidente dejó en la cuenta

El gráfico de Gefaell muestra con claridad lo que los Presupuestos Generales nunca explicaron en voz alta. Un repaso por presidentes muestra que José María Aznar dejó la deuda pública por persona ocupada en los 22.000 €; posteriormente, José Luis Rodríguez Zapatero terminó su mandato elevándola hasta los 44.000 €; bajo la gestión de Mariano Rajoy, el indicador continuó subiendo hasta situarse cerca de los 65.000 €; y, finalmente, con Pedro Sánchez, se sitúa actualmente en 78.000 €.

Los datos son muy reales: no se calcula la deuda sobre el PIB, sino que se divide la deuda pública total por el número de trabajadores ocupados a final de cada año. La deuda pública por trabajador sigue creciendo, a pesar del fuerte crecimiento del número de trabajadores.

¿Qué hubiera pasado si, al aprobar cada presupuesto, el presidente del Gobierno hubiera dicho en voz alta lo que estaba haciendo? «Señoras y señores diputados: vamos a subir las pensiones este año. Es una medida justa. Pero tendrá un coste de 800 euros por ciudadano, que cargaremos sobre la deuda pública». «Vamos a ampliar la cobertura del desempleo. Magnífico. Pero costará 1.200 euros por habitante que añadiremos a la deuda de sus hijos».

¿Hubiera sido igual de aplaudido? ¿Hubieran votado igual los ciudadanos? Las pensiones llevan años subiendo por encima del IPC y por encima de los sueldos del sector privado. Los funcionarios han sufrido menos congelaciones salariales que los trabajadores de empresa. Todo eso tiene un coste. Y ese coste, casi siempre, se ha cargado en la tarjeta de crédito intergeneracional.

Lo que hereda un chaval de 25 años

Hagamos los números. España tiene una deuda pública de aproximadamente 1,72 billones de euros y unos 49,5 millones de habitantes. La deuda per cápita ronda hoy los 34.700 euros por persona. Pero si miramos solo a los ocupados —quienes en última instancia sostienen el sistema y generan los ingresos para pagarla —, estamos en 78.000 euros por trabajador.

Un trabajador de 65 años, a dos años de jubilarse, asumiría unos 6.000 € de esos 78.000 € de media por trabajador, pero un joven de 25 años que se incorpora ahora al mercado laboral tiene por delante 40 años de vida activa y le tocará pagar unos 150.000 €. ¿De verdad los jóvenes aplaudirían el bono cultural si supieran la que se les viene encima? 

Alemania, con uno de los sistemas públicos más robustos de Europa, ya considera insostenible su modelo de pensiones: absorbe más del 40 % del presupuesto federal, arrastra déficit creciente y prevé un aumento del 35 % en el número de jubilados en los próximos años. Como ha explicado Juan Ramón Rallo, ante semejante panorama un grupo de expertos creado por los políticos del parlamento alemán acaba de proponer vincular la edad de jubilación a la esperanza de vida, revalorizar las pensiones por debajo de los salarios y aumentar las cotizaciones. En resumen: trabajar más años para cobrar menos y pagar más. Eso es lo que espera a quien no reforma a tiempo.

El elefante en la habitación de la justicia social

Se habla mucho de justicia social intergeneracional, pero la verdadera justicia social intergeneracional implicaría decirle a un joven de hoy con qué deuda nace, cuánto le va a costar el sistema que disfrutan sus abuelos, y si ese sistema es sostenible sin reformas estructurales.

Podría objetarse —con razón— que la economía no es tan simple. Que nadie sabe si España descubrirá yacimientos de gas, si surgirán veinte empresas del tamaño de Inditex o si la IA trabajará para nosotros y hará falta trabajar. Todo eso es posible. Pero gobernar sobre esperanzas sin gestionar los riesgos presentes no es política económica: es una ruleta rusa financiada con deuda pública.

Lo que Cáritas podría subrayar más en su discurso

La Iglesia y Cáritas tienen razón cuando piden más recursos para los más vulnerables. Pero su propia doctrina les obliga a ir más lejos. No basta con pedir al Estado que gaste más, especialmente cuando ese gasto se financia con deuda que pagará la siguiente generación. 

La auténtica Doctrina Social de la Iglesia pide también que los ciudadanos asuman responsabilidad: emprendimiento, trabajo duro, cultura del esfuerzo y espíritu de servicio a la comunidad. Es verdad que los políticos deberían ser responsables y exigir esto mismo a los ciudadanos, pero si no lo hacen, la Iglesia no debería tener miedo a decir la verdad.

Una sociedad que solo espera del Estado —y un Estado que toma medidas sin decir el precio real que cuestan— no genera ciudadanos libres y responsables. Genera dependientes. Y los dependientes, como enseña la historia, son los más expuestos cuando la fiesta se acaba y llegan las reformas de urgencia. No hay más que ver cómo están muchos países de hispanoamérica gobernados por líderes progresistas preocupados por los más necesitados. 

La solidaridad real no se financia solo con deuda. Se construye con generaciones capaces de sostenerse a sí mismas, de crear riqueza, de innovar, de contribuir antes de recibir. Eso también es Doctrina Social de la Iglesia. Y eso también habría que decirlo en voz alta.

El ejemplo de León XIV

En su reciente viaje a Canarias, el Papa recordó algunas verdades incómodas tanto a los migrantes como a los trabajadores y voluntarios de la Iglesia que los atienden. A los primeros, el Pontífice les recordó su deber de integración: “Hermanos migrantes, les corresponde abrirse a la comunidad que les recibe, aprender su lengua, respetar sus leyes, conocer sus costumbres”.

Por otro lado, a los agentes de pastoral les instó en varias ocasiones a no olvidar la evangelización en su labor de acogida, señalando que transmitir la fe forma parte de la verdadera caridad y constituye el mayor bien que se les puede ofrecer.

Este recordatorio pone de manifiesto la necesidad de que las entidades eclesiales y el episcopado den un paso al frente con mayor audacia y valentía profética. Más allá de la encomiable labor asistencial de emergencia, la Iglesia está llamada a proclamar sin complejos la riqueza de su Doctrina Social, iluminando las causas estructurales de la vulnerabilidad. 

Una caridad plena no solo acoge en la urgencia, sino que promueve con valentía soluciones a largo plazo que devuelvan la dignidad e independencia a las personas, evitando caer en un asistencialismo crónico y ayudándolas a ser verdaderos protagonistas de su propio desarrollo e integración. 

El autorJavier García Herrería

Redactor de Omnes. Anteriormente ha sido colaborador en diversos medios y profesor de Filosofía de Bachillerato durante 18 años.

Mundo

El estilo comunicativo de León XIV: comunión, presencia y escucha

El estilo de comunicación del Papa León XIV se centra en "descubrir a Dios en nosotros mismos y en los demás", lo que refleja el profundo carisma agustiniano del Papa, según diversos expertos en comunicación católica.

OSV / Omnes·28 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

– Gina Christian, Atlantic City, NJ (OSV News)

Hace unos días tuvo lugar una mesa redonda sobre el tema “Comunicando la visión del Papa León XIV: verdad, tecnología y evangelización»”, como parte de la Conferencia de Medios Católicos de 2026, celebrada del 16 al 19 de junio en Atlantic City, Nueva Jersey (Estados Unidos).

La conferencia del 18 de junio estuvo organizada por la Asociación de Medios Católicos, con sede en Chicago, que fomenta el desarrollo y la creación de redes entre los profesionales de los medios católicos en toda Norteamérica y también en el extranjero.

Entre los panelistas se encontraban Paolo Ruffini, prefecto del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano hasta el mes de noviembre; Carol Glatz, redactora jefe del Catholic News Service en Roma; y el padre agustino Arthur Purcaro, vicepresidente adjunto de misión y ministerio en la Universidad de Villanova y amigo desde hace años del Papa.

La moderadora del debate fue Kerry Weber, editora ejecutiva de America Media y presidenta de la Asociación Católica de Medios de Comunicación.

Compartir y recibir

Glatz afirmó que, para el Papa León XIV, “la comunicación se trata de comunión, de un ‘estar con’”, que es “una necesidad ontológica para una comprensión más completa de la verdad”.

Esa verdad no es accesible «sin los demás», sino que requiere “un diálogo conjunto”, añadió.

Desde la perspectiva del Papa León, dijo Glatz, “También se trata de qué estamos creando. ¿En quién nos estamos convirtiendo con nuestro discurso, con nuestras herramientas? ¿En quién estamos ayudando a otros a convertirse con lo que compartimos y lo que recibimos?.

Recuerdos del joven Prevost cuando comía con su madre y sus hermanos

El padre Purcaro contó que el Papa Leo -antes Robert Prevost- le había compartido recuerdos de cuando estaba sentado a la mesa con sus dos hermanos, mientras su madre le advertía: “Si quieren comer, tienen que llevarse bien”.

Tras señalar que “hay muy poco de León XIV que no cite a San Agustín”, el padre Purcaro afirmó que el santo patrón de su Orden se esforzó por “construir comunidad”.

Describió la visión del Papa sobre la comunicación, basada en el sentido de «conversación y en la importancia de buscar juntos» para comprender la verdad.

Construir una comunidad es “una prueba, un proceso”, así como “una película en movimiento”, dijo el padre Purcaro.

“Es una búsqueda conjunta de la verdad, alrededor de la mesa familiar”, dijo.

El Papa León XIV habla durante un encuentro con organizaciones que trabajan con migrantes en el puerto de Arguineguín, durante su visita a la isla de Gran Canaria, España, el 11 de junio de 2026, en su viaje apostólico a España del 6 al 12 de junio. (Foto OSV News/Borja Suárez, Reuters).

“La comunión está en nuestro ADN”

Weber reafirmó esa imagen, diciendo que «la unidad conduce al sustento”.

El padre Purcaro agregó que esa perspectiva es “difícil de comprender para nosotros en nuestra cultura tan polarizada”.

Pero “la comunión está en nuestro ADN”, recalcó.

El Papa León XIV considera que la comunicación es un medio para “descubrir a Dios en nosotros mismos y en los demás”, afirmó.

Ruffini recalcó que “lo que vemos en el Papa León y en cómo se comunica con el mundo es algo que proviene del alma interior de lo que era antes de ser Papa… algo espiritual, algo verdadero”.

“No está actuando”, afirmó Ruffini. 

También señaló que, mientras muchos en la sociedad, incluidos los líderes, optan por “enmascararse” por miedo a la hora de comunicarse, el papa León “no se está comunicando a sí mismo, sino algo trascendente”, es decir, a Jesús.

“Podemos aprender de ello”, afirmó Ruffini.

El papa León XIV dirige el rezo del Ángelus desde una ventana del Palacio Apostólico en el Vaticano, el 3 de mayo de 2026. (Foto de OSV News/Mario Tomassetti, Vatican Media/Distribución vía Reuters).

Comunicación libre y auténtica

Kerry Weber describió el estilo comunicativo del Papa como “muy libre y auténtico”·.

Tras afirmar que conocía a Bob (el Papa León) desde hacía más de 40 años, el padre Purcaro explicó que la presencia serena y centrada del Papa León, así como su costumbre de escuchar atentamente a los demás, se forjaron durante su ministerio agustiniano por todo el mundo, especialmente en Perú.

El padre Purcaro afirmó que esos años de “construir comunidad” y disfrutar del “privilegio de poder ayudar a la gente a reconocer lo que es bueno” se produjo al coincidir en numerosos desafíos.

El conflicto con Sendero Luminoso

Entre ellos se encontraba el conflicto de Perú entre 1980 y 1992 con el grupo guerrillero maoísta Sendero Luminoso, que dejó unos 70.000 muertos. Los agustinos “se negaron a abandonar” a quienes servían en Perú, afirmó el padre Purcaro, quien, al igual que el futuro Papa, pasó varios años en misión en Sudamérica.

‘Este es el momento adecuado para el Papa León’

Ruffini, que será sucedido en noviembre por Montse Alvarado, presidenta y directora de operaciones de EWTN News, también destacó la preocupación del Papa León por el bien común, que se ha visto amenazado en un mundo cada vez más fragmentado.

El papa León, quien “aprendió y continúa viviendo como agustino”, ahora “comparte como Papa” la comprensión de que “todo es un don, dado para todos” y destinado a ser compartido, dijo el Padre Purcaro.

Sus compañeros panelistas estuvieron de acuerdo.

“Este es el momento adecuado para el Papa León”, dijo Ruffini.

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Gina Christian es reportera multimedia de OSV News. Síguela en X @GinaJesseReina.

Esta información se ha publicado originariamente en inglés, y pueden consultarla aquí

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El autorOSV / Omnes

«Magnifica humanitas», un elogio de la vulnerabilidad

Todo lo que representa un “límite” —enfermedad, ancianidad, vulnerabilidad— puede ser visto como un espacio para que el ser humano crezca.

27 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Al referirse a ciertas interpretaciones del transhumanismo y del posthumanismo, que postulan la superación de los límites de nuestra condición mediante la tecnología, la carta encíclica del actual Romano Pontífice afirma que nos encontramos con ideologías utópicas (o incluso, distópicas), marcadas por la exaltación del fuerte, con una peligrosa deriva eugenésica, contraria a la dignidad de la persona.

«Una cosa es integrar las tecnologías en una visión humana y relacional; otra es dejarse guiar por un imaginario que desprecia el límite y promete una “salvación” puramente técnica» (MH, 117).

La doctrina católica enseña que las limitaciones son propias de nuestra creaturalidad, a las que se añade la herida del pecado original por apartarnos del plan originario de Dios, y los pecados personales que se acumulan después en estructuras sociales perversas. Por tanto, siempre habrá sufrimientos de uno u otro tipo que, por su puesto, debemos combatir con inteligencia y esfuerzo concertado, pero que no somos capaces de superar por completo.

En la lógica de la historia de la salvación el Señor nos invita a vivir esos aspectos negativos como desafíos y llamadas a reconocer nuestra contingencia con humildad y realismo: así podremos aprender de nuestros errores y faltas, para superar la autosuficiencia vana y dañina, y crecer en comprensión, bondad y sabiduría.

«Todo lo que representa un “límite” —incapacidad, enfermedad, ancianidad, sufrimiento, vulnerabilidad— tiende a ser leído principalmente como un defecto que hay que corregir, más que como un espacio en el que el ser humano madura y se abre a la relación. En cambio, debemos recordar que el ser humano no florece a pesar del límite, sino a menudo a través el límite. Una visión de la realidad a la luz de la fe ayuda a reconocer lo que llamamos “contingencia” de las cosas de este mundo. Si por un lado es necesario tratar de eliminar el sufrimiento que marca la vida humana, por el otro, es sabio reconocer nuestra finitud constitutiva» (MH, 118).

Las equivocaciones y las injusticias -que con frecuencia desgarran dolorosamente la existencia humana- son, en el fondo, una apelación a acercarnos con solidaridad y misericordia al que padece, para aliviar su carga en la medida de nuestras capacidades; asimismo, las penalidades de la vida contienen una invitación a confesar la soberanía del Señor y a confiar en su amor providente, que supera con frecuencia nuestra corta comprensión. 

«Es precisamente en nuestro ser limitados donde encuentran lugar la compasión, la sincera preocupación ante las necesidades de los demás, la generosidad que sorprende incluso en medio de la oscuridad y el fracaso, la experiencia espiritual y la adoración a Dios» (MH, 119).

El sueño prometeico de eliminar en esta vida temporal toda forma de dolor, aun a costa de descartar a los débiles y de convertir al ser humano en máquina impersonal programada, ha de ceder el puesto al coraje de aprovechar nuestras imperfecciones y deficiencias para hacernos más humanos, precisamente mediante el amor al prójimo y la fe en el Dios bueno, que torna las aparentes derrotas en frutos de vida, pues el que confía y ama siempre gana.

«La finitud, cuando se acoge en la verdad, no empobrece al ser humano, sino que lo abre al reconocimiento del rostro de Dios y del otro. Por lo demás, precisamente porque experimenta el límite —la vulnerabilidad, el dolor, el fracaso— puede reconocer la dignidad propia y ajena como inviolable. Y en la misma experiencia del límite, sigue siendo capaz de intuir una fraternidad más grande que él mismo y de reconocer la injusticia como escándalo» (MH, 122).

En definitiva, el Santo Padre nos anima a descubrir en los retos de nuestra naturaleza falible y pobre la oportunidad de entender mejor la verdad y amar más el bien de las personas, para desplegar el potencial oculto en la paradójica condición humana:

«La humanidad —magnífica y herida— no debe ser sustituida ni superada; puede acoger los progresos de la técnica para aliviar los sufrimientos y abrir posibilidades nuevas, siempre que no reniegue de aquello que la hace ser ella misma, es decir, la capacidad de relación y de amor» (MH, 126).

Vaticano

El Papa con ganadores del Pulitzer: escribir es “un acto de humanidad”

Escritores ganadores del Premio Pulitzer, un Premio Nobel, novelistas y autores de varios países se han reunido en el Vaticano con León XIV. Escribir es “un acto de humanidad”, dijo el Papa, que instó a leer libros como antídoto ante la “cerrazón mental” y protección ante el fundamentalismo y “atajos ideológicos”.

OSV / Omnes·27 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

– Courtney Mares, Ciudad del Vaticano, OSV News 

“Escribir, como saben, es un acto de verdad, de revelación, pues revela quiénes somos, en qué creemos y qué esperamos, el mundo al que aspiramos y el futuro con el que soñamos”, ha dicho el Papa León XIV a escritores que han obtenido el Premio Pulitzer, novelistas y autores de diversos países, en una audiencia celebrada el 24 de junio en el Vaticano.

En su discurso, el Santo Padre añadió que “en esta búsqueda de la verdad, percibimos que la verdad es sutil, y se nos revela en nuestro diálogo interior con Dios y en nuestro diálogo abierto y respetuoso con nuestros semejantes”.

Entre los asistentes se encontraban el premio Nobel Jon Fosse, católico converso y uno de los escritores noruegos más galardonados, junto con las ganadoras del premio Pulitzer Elizabeth Strout y Marilynne Robinson. Jonathan Safran Foer, autor de “Everything Is Illuminated”, y el autor irlandés Colum McCann, quien escribió “Let the Great World Spin”, ganador del Premio Nacional del Libro de Estados Unidos de Ficción, también estuvieron entre quienes se reunieron con el Papa.

León XIV: Cuando profundizamos en nuestra humanidad, no estamos lejos de Dios

En sus palabras a los autores, el Papa León citó la observación de C.S. Lewis de que leer un texto literario nos sitúa en la posición de “ver a través de los ojos de los demás”, ampliando las perspectivas y desarrollando la empatía.

“Cuando profundizamos en lo más íntimo de nuestra humanidad, no estamos lejos de Dios; porque allí, en medio de historias muy humanas, Dios se revela”, dijo el Papa .

Strout, cuya novela ‘Olive Kitteridge’ ganó el Premio Pulitzer de Ficción en 2009, describió el encuentro con el Papa como “absolutamente encantador”.

Dijo sentirse profundamente identificada con la descripción que hizo el Papa León XIV de la escritura como “un acto de humanidad”, calificándola de “absolutamente cierta”.

“Solo a través de la escritura podemos meternos en la mente de otra persona”, declaró Strout a OSV News. “Ésa es la única manera de saber lo que se siente al ser otra persona. Y así, podemos sentirnos mucho menos solos”.

Strout, sobre la IA: es esencial que la palabra escrita provenga de una mente humana

Sobre la cuestión de la inteligencia artificial y el futuro de la palabra escrita, Strout subrayó: «Creo que es esencial que la palabra escrita provenga de una mente humana, porque entonces también puede tener un alma humana».

Lila Azam Zanganeh, escritora nacida en París de origen iraní y embajadora mundial de ‘Bibliotecas sin Fronteras’, describió al Papa León como “una persona llena de gracia y belleza” que hacía que cada escritor sintiera su presencia “de una forma profunda y significativa”.

“Es un oyente increíble”, dijo.

Zanganeh añadió que le impresionó especialmente el énfasis que el Papa León XIV puso en el vínculo entre la escritura y la revelación.

“Las palabras crean realidad”, dijo. “Las palabras conectan con el espíritu y, a su manera, mueven mundos”.

“Las parábolas, los cuentos, las fábulas siempre nos dicen quiénes somos y de qué estamos hechos”, añadió.

Crear espacios de libertad

El encuentro se celebró para conmemorar el centenario de la editorial moderna de la Santa Sede, Libreria Editrice Vaticana, establecida en 1926 como entidad independiente de la Imprenta Vaticana, fundada por el Papa Sixto V en 1587.

El Papa León XIV exhortó a los escritores a “crear espacios de libertad y autenticidad dentro de los cuales la gracia divina pueda hacer resonar la promesa de consuelo y paz”.

“Necesitamos vuestra imaginación, vuestra creatividad narrativa y vuestro pensamiento vivaz”, dijo el Papa .

Argumentos del Papa al defender los libros impresos 

La audiencia con los autores no fue la primera vez que el Papa León XIV se pronunció en defensa de la palabra escrita e impresa. Unas semanas antes de publicar “Magnifica Humanitas”, el Papa instó a leer libros como “un antídoto contra la cerrazón mental”.

“Cuando sostenemos un libro en nuestras manos, idealmente nos encontramos con su autor. Pero al mismo tiempo, nos encontramos con quienes lo han leído antes que nosotros, o quienes lo están leyendo ahora o lo leerán”, dijo el Papa León.

“En la era digital, la materialidad del libro nos recuerda la importancia del pensamiento, la reflexión y el estudio”, añadió el Papa . “La lectura nutre la mente; ayuda a cultivar un sentido crítico consciente y bien formado, protegiéndonos del fundamentalismo y de los atajos ideológicos”.

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Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. Síguela en X @catholicourtney.

Esta información se ha publicado originariamente en OSV en inglés, y pueden consultarla aquí.
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El autorOSV / Omnes

Evangelización

¿Por qué el amor duele?

El amor duele porque el pecado original rompió la relación con Dios, transformando la entrega mutua en desconfianza y deseo de poseer al otro. Sin embargo, el dolor no es propio del amor, sino de vivirlo al margen de su fuente divina; al sanar el corazón en Dios, el amor recupera su diseño original de don y descanso.

Hugo Elvira·27 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

En el artículo anterior vimos algo profundamente bello: el hombre y la mujer no están llamados a competir, sino a encontrarse. La diferencia no es una guerra, sino una posibilidad de comunión fruto de la vivencia de la complementariedad. Pero las preguntas continúan: Si estamos hechos para amar, ¿por qué el amor duele?

Hoy es muy común escuchar cómo, una experiencia que parecía amor, al final, solo deja vacío o, cómo, después de una mirada que no fue del todo limpia, aparece algo difícil de describir: culpabilidad. Incomodidad. Vergüenza. Como si algo dentro dijera: “Esto es bueno, pero no es lo que debería ser”.

Una herida en el origen

El Génesis no esquiva esta experiencia. La explica. Nos lleva al momento en que todo se quiebra: el pecado original. Porque todo pecado rompe una relación. Y aquí se rompe la más importante: la relación con Dios. 

El problema comienza cuando aparece una voz distinta: la serpiente introduce una sospecha en el corazón del hombre: “No, no moriréis; es que Dios sabe que el día en que comáis de él, se os abrirán los ojos, y seréis como Dios en el conocimiento del bien y el mal” (Gn 3, 4-5). Ahí está la tentación. No es solo desobedecer una norma. Es empezar a mirar a Dios con desconfianza. Entonces, sucede algo decisivo: el hombre deja de ver todo como venido de Dios y quiere apropiarse. Ya no quiere vivir como criatura.Quiere “ser como Dios”.

En ese gesto que parece pequeño ocurre una ruptura profunda. El hombre se separa de la fuente que sostenía su vida. Porque la relación con Dios era lo que mantenía unificado todo su ser. Al romperse esa relación, el hombre queda, por así decir, solo ante el peso de su propia vida. Eso se ve en el relato: “Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí” (Gn 3, 10)

El mismo Dios que antes era presencia amorosa, ahora es percibido como amenaza. Cambia todo. Porque si ya no se confía en Dios todo comienza a volverse inseguro. Ya no confiamos plenamente ni en nosotros mismos, porque ya no sabemos bien quienes somos. Y tampoco confiamos del todo en el otro, porque el miedo entra a formar parte de las relaciones.

El nacimiento de la vergüenza

Es ahí donde aparece la vergüenza. “Se les abrieron los ojos… y se dieron cuenta de que estaban desnudos” (Gn 3, 7). El cuerpo no cambió. Cambió la forma de mirar. Antes, la desnudez era garantía de la mutua mirada limpia. Como explicaba san Juan Pablo II, el hombre y la mujer vivían una desnudez originaria: el cuerpo revelaba a la persona como un don para el otro en el amor. Pero al romperse la relación con Dios, esa mirada se pierde. 

Ahora, el otro ya no es percibido solo como alguien a quien amar, sino también como alguien ante quien protegerse. Por eso aparece la necesidad de cubrirse. En este sentido, la vergüenza no es el problema. Es una señal. Nos recuerda que la persona vale más que un objeto. Pero también revela la herida: queremos amar, pero la ruptura nos lleva a querer poseer. Queremos entregarnos, pero tenemos miedo.

Cuando el amor hiere…, ¿qué está pasando?

Entonces volvemos a la pregunta inicial. ¿Duele el amor? La realidad es que no. El amor, en sí mismo, siempre es bueno.

Lo que hiere es intentar vivirlo al margen de Dios. Como se dijo anteriormente, el pecado original no fue solo desobedecer una norma. Fue desconectar el amor de su fuente.

Vivir bien el amor implica reconocer que éste tiene un diseño. No lo inventamos: lo recibimos. Y cuando se vive sin esa referencia, incluso con buena intención, el corazón se desorienta.

Cuando Dios entra en el amor

Pero aquí aparece la esperanza. El corazón humano está herido, pero no está condenado. Cuando dejamos que Dios entre en nuestra vida, algo comienza a cambiar. Y aquí una verdad muy reveladora: es el Espíritu Santo quien une de verdad a las personas. Es Él quien hace posible que el amor no sea solo emoción, sino vínculo. Por eso la tradición lo llama vinculum caritatis: el vínculo de amor. Cuando dos personas se aman según el designio de Dios, cuando buscan el bien del otro, Dios mismo entra en esa relación y la sostiene.

Entonces el amor deja de sostenerse solo en las propias fuerzas, en esas emociones cambiantes y comienza a apoyarse en Alguien más grande. En esa roca firme que el corazón humano busca -muchas veces sin saberlo- para que sus amores no se derrumben.

Reaprender a amar

La vergüenza no es el final. Es el comienzo. Porque justo ahí -donde aparece la herida- comienza la historia de la redención.

Cristo no viene a eliminar el cuerpo que ahora ve mal. Viene a sanar el corazón. Como enseñaba san Juan Pablo II, se trata de una verdadera redención del corazón, de transformarlo. 

Pero para ello, es importante que todo esto nos lleve a razonamientos concretos. Si estás en un noviazgo: ¿Has hablado con Dios de esa relación? ¿La forma en que viven el amor le permite a Dios habitar ahí? ¿Se ayudan a amar mejor? Y en la amistad ocurre algo parecido: ¿tus amistades te acercan más a Dios y tú a ellas? ¿Te ayudan a crecer? Todo esto nos ayudará a que Dios habite en nuestros amores. 

Considerar estas verdades nos ayudará también a ver en la experiencia de la vergüenza, no solo un recordatorio de que algo se rompió. Sino también que algo sigue siendo valioso. Que el amor verdadero sigue siendo posible. Como enseñaba san Juan Pablo II: el amor auténtico nunca consiste en usar al otro, sino en entregarse a él.

Por tanto, el amor verdadero no nace de la desconfianza ni del miedo. Nace -insiste Juan Pablo II- del don. Y cuando Dios puede habitar una relación, el amor deja poco a poco de convertirse en carga, en dolor… y comienza a parecerse a aquello para lo que fue creado: un lugar donde el corazón humano puede descansar, ser feliz.

Vaticano

León XIV inaugura el Consistorio Extraordinario con una llamada a la sinodalidad, la paz y la misión

León XIV ha recibido a los cardenales de todo el mundo en el Vaticano, donde celebrarán un Consistorio Extraordinario los días 26 y 27 de junio.

Paloma López Campos·26 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Con motivo de la apertura del Consistorio Extraordinario, que se celebra los días 26 y 27 de junio, el Papa León XIV ha presidido los encuentros de trabajo y una celebración eucarística junto al Colegio Cardenalicio.

A través de su discurso inicial y la homilía, el Pontífice ha instado a los cardenales de todo el mundo a consolidar una Iglesia sinodal, afrontar los conflictos internacionales desde la justicia y fortalecer el anuncio del Evangelio.

Discernimiento eclesial

En su saludo de bienvenida, el Santo Padre ha agradecido la presencia de los purpurados y reiterado el deseo que expresó en el Consistorio del pasado enero de «trabajar juntos en el servicio de la Iglesia» a través de «una conversación que me ayude en el servicio de la misión de toda la Iglesia».

León XIV ha subrayado que la comunión no es un resultado definitivo, sino una «conversión diaria» que se construye «más que con palabras y documentos, mediante gestos y actitudes concretas que deben manifestarse en nuestro día a día, también en el ámbito laboral».

Asimismo, recordó que los pastores no son «custodios de intereses particulares», sino «discípulos y testigos del Reino de Dios, llamados a ser en Cristo levadura de fraternidad universal».

Sesiones temáticas

Para orientar las jornadas de trabajo, el Papa ha propuesto cuatro sesiones temáticas interconectadas:

  • Contemplación del mundo actual: una invitación a detenerse ante la realidad con ojos de fe. Recordando su homilía en la Plaza de Cibeles de Madrid el pasado 7 de junio, recordó que «Jesús camina por las calles, cruza las plazas, visita nuestros barrios, habita los lugares de nuestra vida cotidiana, como el Dios cercano que camina con su pueblo, como el Señor de la historia».
  • Cultura de la potencia y civilización del amor: un espacio de discernimiento sobre las realidades marcadas por la guerra, la violencia y la polarización. Para ello, el Pontífice ha propuesto como clave de lectura su Encíclica “Magnifica humanitas”, manifestando su interés en escuchar cómo estas páginas son encarnadas en las diferentes iglesias locales.
  • Construcción del bien común: sesión dedicada a profundizar en el aporte de la Iglesia frente a las tentaciones de fragmentación. Apoyándose en el numeral 86 de la mencionada Encíclica, el Santo Padre ha remarcado la importancia de un estilo sinodal con «transparencia, evaluación y corresponsabilidad» en la toma de decisiones.
  • Aplicación del Sínodo: un bloque para coordinar las reflexiones previas. El Papa ha precisado que «la sinodalidad no es ante todo un conjunto de procedimientos», sino «una actitud, una apertura, una disponibilidad para comprender». Además, ha desmentido que esta vía signifique una disminución de la autoridad, aclarando que ayuda a comprenderla como un servicio para «custodiar la comunión, favorecer la participación de todos y orientar el camino común».

Finalmente, León XIV ha solicitado a los cardenales su apoyo «fuerte, explícito y público», demandando de ellos «libertad», «franqueza» y «lealtad», dado que «un consejo sincero es siempre un acto de comunión».

Ha motivado además a los presentes a trabajar con convicción en los grupos establecidos, reconociendo que, aunque no es la forma habitual de un consistorio, es parte del aprendizaje común de la sinodalidad.

La vid verdadera

En la celebración eucarística realizada en torno a la tumba de san Pedro, acercándose  la Solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, el Papa ha articulado su homilía en torno a la figura evangélica de la vid verdadera. A partir de las Sagradas Escrituras, el Pontífice ha ofrecido tres indicaciones fundamentales para guiar las deliberaciones del Colegio Cardenalicio:

  • La verdadera libertad: León XIV ha explicado que la relación con Jesucristo libera del pecado y del miedo, impulsando a los obispos como sucesores de los apóstoles. Ha destacado que «la Iglesia viva es la Iglesia que cree» por el don del Espíritu Santo, y ha exhortado a dar testimonio de esta fe con entusiasmo en todas las naciones.
  • La clave de la paz: frente a las graves heridas que provocan las tensiones internacionales y los conflictos, el Santo Padre ha condenado el uso de la fuerza: «la guerra nunca es digna del hombre, y nunca será bendecida por Dios», señalando que la inteligencia y la voluntad deben prevalecer por encima de las armas hipertecnológicas. Ha definido la paz como un deber de justicia emanado de una única familia humana.
  • La verdad de siempre en la actualidad: el Papa ha indicado que los rápidos cambios culturales exigen expresar «las verdades de siempre en un lenguaje que permita advertir su permanente novedad», citando la exhortación “Evangelii gaudium” de Francisco. En esta línea, ha detallado que tanto la sinodalidad como la colegialidad son expresiones de la fraternidad cristiana.

El Pontífice ha concluido su intervención reiterando que la ayuda solicitada a los cardenales nace de una actitud de servicio y petición, encomendando las jornadas a la intercesión de san Pedro y san Pablo.

España

España es el segundo país del mundo que más aporta a las misiones

La OMP ha presentado su Memoria de Actividades 2025 con el testimonio del misionero comboniano Alejandro Canales, que lleva 48 años en el Chad.

Inmaculada Sancho·26 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Pocas jornadas después de que León XIV recibiese en Roma a todos los directores nacionales de las Obras Misionales Pontificias reunidos en Asamblea General, José María Calderón, director nacional de OMP en España, ha presentado la Memoria de Actividades 2025 con un dato para subrayar: España es el segundo país del mundo en aportaciones a la institución, solo por detrás de Estados Unidos. OMP trabaja en cuatro líneas: sensibilización, formación, acompañamiento a los misioneros y colaboración económica, y tiene registrados cerca de 9.800 misioneros españoles, de los cuales 5.335 están en activo.

Uno de ellos es el padre Alejandro Canales, misionero comboniano que lleva 48 años en el Chad: “Donde vean necesidad, allí estaré”, fue su lema al iniciar su trabajo misionero. Llegó al país africano en 1978, con 30 años, y encontró una situación de inseguridad, una Iglesia incipiente y comunidades diminutas. Lo primero fue formar catequistas: “No puede haber comunidad cristiana sin alguien que la sostenga”. Con el tiempo llegó el florecimiento: las cuatro diócesis que existían entonces son hoy ocho, con 150 seminaristas mayores y un clero local cada vez más consolidado.

Solo en la última Pascua, la diócesis en la que trabaja Canales ha bautizado a 3.500 adultos y jóvenes. Hacen falta vocaciones sacerdotales que acompañen a quienes se bautizan, y un catecumenado serio —de cuatro años— que los prepare. “El anuncio del Evangelio transforma socialmente”, ha afirmado.

La presentación ha tenido lugar además en un año de efeméride: en 1926, el Papa Pío XI instituyó el Domingo Mundial de las Misiones. El acrónimo “Domund” lo acuñó el primer director nacional de OMP en España, el sacerdote vitoriano Ángel Sagarminaga, cuyo centenario también se celebra este año. 

Aparte de otros datos estadísticos, en materia de formación, Calderón ha destacado la celebración de la 78 Semana de Misionología en Burgos y un curso de misionología por Zoom que ha reunido a 140 alumnos de todo el mundo, entre ellos una religiosa española en Papúa Nueva Guinea que se levantaba a las tres de la madrugada para asistir a las clases.

El autorInmaculada Sancho

Evangelización

Un vídeo de san Josemaría muy necesario en nuestro contexto

Hoy, 26 de junio, es la festividad de san Josemaría y hay un vídeo que puede ayudar a muchos a vivir la vida con menos estrés y mejor humor.

Javier García Herrería·26 de junio de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Hay algo en lo que todo el mundo está de acuerdo: vivimos en una época de profunda polarización social e ideológica. Esta fractura de la convivencia ha vuelto a ponerse sobre la mesa tras el reciente viaje de León XIV a España, donde alertó seriamente sobre los riesgos de la crispación y la necesidad urgente de tender puentes en una sociedad cada vez más fragmentada.

FirmasJosé María Maldonado Casado

¿Se puede ser feliz en Nueva York?

Un estudiante comparte su experiencia de fe tras un viaje de estudios a Nueva York, una ciudad que sorprende donde menos uno lo espera.

26 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Hace unas semanas viajé por primera vez a Nueva York. El dinamismo neoyorquino me cautivó. Un egipcio vendedor de hot dogs me decía:

—Te sientes parte de Nueva York porque todos venimos de todas partes.

Seguramente por ser una ciudad tan movida, me emocionó encontrar la catedral de San Patricio de improviso entre tantos rascacielos. Me recordó —salvando tantísimas distancias— al acogedor encuentro que produce la catedral de Granada. St. Patrick’s se halla frente al Rockefeller Center y su famoso Atlas sosteniendo el mundo: mientras este lucha por cargar el mundo entero sobre sus hombros, detrás del altar mayor de St. Patrick’s encuentras, discretamente, a un Niño Jesús sosteniendo el mundo entero en sus manos.

Nueva York
©wikimedia commons

Por las mañanas teníamos clases de finanzas y, después de comer, visitábamos varios bancos muy importantes. Aunque la cultura «transaccional» de Manhattan está muy extendida, me gustó poder conocer a profesionales conscientes de que el trabajo no lo es todo. Durante aquellos días tuve la suerte de visitar varias veces al Niño de St. Patrick’s. La imagen me daba que pensar:

«¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?». ¿Se puede ser realmente feliz en una ciudad como esta?

Al salir una tarde del impresionante rascacielos de Norman Foster en la 270 Park Avenue, sede de J.P. Morgan, recordé que quería ir a misa. Eran casi las 18:30. Acostumbrado a los horarios de España, tranquilamente busqué iglesias cercanas. Las últimas habían empezado a las 17:30. Tras un análisis profundo de la aplicación Horarios de Misa —muy buena, por cierto—, encontré una a las 19:00, a veinte minutos en metro. Sin pensarlo, fui al subway y me aseguré del sentido correcto del tren.

Al llegar a mi parada y salir a la calle, un grupo de locales me miraba con sorpresa. En ese instante caí en la cuenta de que no estaba en la millonaria Manhattan, sino en Harlem: epicentro histórico de la cultura afroamericana. Uno del grupo me dijo algo así como:

—Bonita chaqueta, jovenzuelo.

Se refería a la americana que llevaba puesta y que tanto desentonaba en aquel barrio. Yo me hice el loco y fui hacia la iglesia, que repicaba ya los cuartos a lo lejos. Por la calle me sentía observado y menos de acuerdo con la teoría del egipcio de que allí cualquiera se siente parte de la ciudad.

Al entrar en la iglesia, estaba algo tenso. Me senté atrás del todo y escuché cantos en español. Estaba teniendo lugar la bendición con el Santísimo. No entendía nada. Al acabar, varias señoras me miraban desde adelante y me acerqué a una que estaba organizando el cotarro. Fruncía el ceño hasta que me animé a decirle:

—¡Buenas tardes! ¿Hay misa ahora, verdad?

En ese momento, me sonrió y me dijo con voz rotunda y llena de energía:

—¡Alabado sea el Cordero! Él te trajo a esta, nuestra comunidad de St. Joseph en Harlem, y ahora eres uno más. —Yo no supe qué respuesta dar—. Bueno, ¿ayudarás en misa, de acuerdo? Hace mucho que no tenemos un monaguillo tan joven.

Claramente no podía decirle que no tras semejante bienvenida. La misa fue en español y muy bonita. Las mujeres, casi todas latinas, cantaban al unísono y era emocionante escucharlas. Era jueves y la homilía fue impresionante. Ya quisiera Martin Luther King tener esa oratoria. Las mujeres respondían con amenes y yo me atreví a susurrar «así sea» solo al final. El sacerdote finalizó la eucaristía exclamando:

—¡San José!

Mientras el resto contestaba:

—¡Ruega por nosotros y auméntanos la fe!

Ellos portaban, como el Niño de St. Patrick, el mundo en sus humildes manos. Ellos, gratuitamente, me hicieron sentir en casa. Ellos me convencieron de que sí, se puede ser feliz en Nueva York.

El autorJosé María Maldonado Casado

Estudiante de 4º curso de Derecho y Economía.

Mundo

Un repaso a las investigaciones históricas actuales sobre san Josemaría

En los próximos meses saldrá publicada una biografía científica sobre San Josemaría redactada por José Luis González Gullón

José Carlos Martín de la Hoz·26 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Instituto histórico san Josemaría fue creado poco después de la canonización de san Josemaría en 2002 e inmediatamente comenzaron los trabajos de adaptación y disposición de los documentos del Archivo General de la Prelatura del Opus Dei para poder constituirse en el Archivo del Instituto. Finalmente, se fundó la revista “Studia et Documenta”, como órgano de expresión y publicación de los trabajos de investigación que fueran escribiéndose.

Studia et Documenta

El Instituto diseñó y publicó un plan de publicaciones de las ediciones críticas de las obras de san Josemaría y dio a conocer también los criterios con los que los diversos autores las llevarían a cabo. Han pasado casi 25 años de entonces y ya empieza a descubrirse un rico panorama de monografías, publicaciones de las obras completas, casi 25 tomos de la Revista de investigación, etc.

La revista Studia et Documenta analizará en 2028 el desarrollo de la Obra en la etapa fundacional, en 2029 la historia de las primeras obras corporativas y el 2030 algunas historias regionales.

Publicaciones recientes

Precisamente en estos días pasados se ha publicado un trabajo monográfico en ediciones Almuzara acerca de la historiografía del Opus Dei, donde cuatro catedráticos de diversas universidades han examinado todo lo que se ha publicado sobre san Josemaría y sobre la Prelatura del Opus Dei y realizan un interesante balance.

Asimismo, siguen publicándose estudios sobre algunas personas destacadas del Opus Dei como Hermann Steinkamp, los inicios del Opus Dei en los Países Bajos, y monografías sobre los comienzos en otros países.

Respecto a las causas de canonización, han salido recientemente monografías de Pedro Ballester, cuya causa de beatificación se ha abierto este año en Inglaterra; sobre el matrimonio Alvira también han salido dos obras; está muy cerca una sobre el matrimonio del Venerable Ernesto Cofiño y su esposa Clemencia Somoyoa, de Guatemala, etc.

Publicaciones futuras

En dos años saldrá publicada una biografía científica sobre San Josemaría en la que aportará con rigor histórico la figura y la aportación de san Josemaría a la espiritualidad y al desarrollo de la evangelización de la sociedad civil.

Como es sabido, ya se han abierto parte de los Archivos Vaticanos relativos al Pontificado de Pío XII por lo que se podrán presentar trabajos de investigación referentes a las actividades de los fieles del Opus Dei, desarrollo del camino jurídico, relaciones del Consejo general del Opus Dei con diversas regiones de la Obra, estudiar los informes periódicos que el Opus Dei presentaba a la Santa Sede, etc.

El catedrático Julio Montero, ya conocido por su amplia carrera como historiador de la comunicación en la Universidad Complutense y autor de una monografía sobre los inicios del trabajo del Opus Dei con el mundo de la mujer en la mitad del siglo XX en España, publicará en los próximos meses un estudio sobre los orígenes del Instituto Tajamar en Vallecas, Madrid y, más adelante, un ensayo histórico sobre El Opus Dei.    

Mundo

La emergencia de Venezuela mueve el apoyo internacional, incluida China

Los violentos seísmos de magnitud 7,2 y 7,5 en Venezuela, que han dejado al menos 188 fallecidos y más de 1.500 desaparecidos al cierre de esta edición, han provocado condolencias y solidaridad internacional, desde Estados Unidos a China. La Iglesia se moviliza, y León XIV envía ayuda económica humanitaria.

Redacción Omnes·26 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Venezuela está en shock. La Guaira, declarada “zona catastrófica”, ha sido la zona más afectada por el terremoto de magnitud 7,5 que sacudió Venezuela en la tarde del 24 de junio. 

Así lo afirmó la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, al declarar el estado de emergencia nacional tras los dos violentos seísmos, de magnitud 7,2 y 7,5, que afectaron al noroeste del país. La presidenta ha solicitado la incorporación de médicos, enfermeros y personal sanitario a hospitales y centros de salud para atender a los heridos.

El Servicio Geológico de Estados Unidos situó el mayor de los seísmos, de 7,5, con una profundidad aproximada de 10 kilómetros. Se han derrumbado decenas de edificios y se llevan a cabo numerosas operaciones para buscar supervivientes bajo los escombros, con petición de maquinaria pesada al sector privado para la búsqueda de ciudadanos atrapados.

Los daños han sido también grandes en la capital, Caracas, donde bomberos y policías trabajan en las zonas afectadas.

Más equipos de emergencia trabajan en el lugar donde colapsó un edificio en Caracas, Venezuela, el 24 de junio de 2026, tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país (Foto OSV News/Gaby Oraa, Reuters).

Edificios derrumbados, cortes eléctricos, daños en infraestructuras…

Las primeras imágenes de ayer, a punto de anochecer en Venezuela, mostraban edificios derrumbados, cortes eléctricos, interrupciones en servicios básicos y en infraestructuras clave, entre ellas el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía. Los temblores se sintieron también en otros países de la región, como Colombia y Brasil.

La presidenta encargada Delcy Rodríguez, ofreció el jueves 25 de junio un segundo balance preliminar, y confirmó una cifra de al menos 164 personas fallecidas y más de 970 desaparecidos, que al final del día se elevaron a 188 fallecidos y más de 1.500 desaparecidos, como minimo.

Durante una transmisión telefónica con el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez subrayó que es prioritario concentrar las labores de búsqueda y salvamento en aquella región del litoral central, e informó de que se han contabilizado al menos 30 réplicas en las últimas horas. 

Por otro lado, la presidenta encargada informó que en la ciudad de Caracas se registró el colapso de 10 edificios. Para hacer frente a la contingencia en ambas localidades, las autoridades ordenaron el despliegue y traslado inmediato de rescatistas y personal especializado desde otras regiones del país.

Apoyo de Estados Unidos y países de la región

Según medios venezolanos y agencias internacionales, el primer país que anunció medidas concretas de ayuda fue Estados Unidos. El Departamento de Estado informó que estaba en contacto con las autoridades venezolanas y que había activado un equipo de asistencia en  desastres para coordinar el envío de equipos de búsqueda y rescate, suministros médicos y ayuda humanitaria. 

Desde Europa, la Unión Europea activó el Mecanismo Europeo de Protección Civil tras una solicitud formal de Caracas. En ese marco, España, Italia y la República Checa comunicaron su disposición a participar en las labores de ayuda y rescate.

En América Latina se han producido también manifestaciones de apoyo, por parte, por ejemplo, de Ecuador, Chile o El Salvador. También se han producido declaraciones de solidaridad y cooperación por parte de otros países de la región, entre ellos México, Perú y Bolivia, según diversas informaciones.

Disposición a ayudar de China, condolencias de Rusia 

Fuera del continente americano, China transmitió sus condolencias al pueblo venezolano y declaró que está dispuesta a proporcionar “toda la ayuda que esté a su alcance”, de acuerdo con las necesidades que planteen las autoridades de Caracas, ha informado la BBC. El ejecutivo chino indicó además que mantiene comunicación con su representación diplomática en el país para seguir la evolución de la situación. 

Algunas informaciones señalan que las autoridades venezolanas esperan la llegada de rescatistas y personal de apoyo procedente de Estados Unidos, México, El Salvador, Catar y República Dominicana. Esto sugiere que esos países han pasado de las declaraciones de solidaridad a la preparación de ayuda operativa concreta.

Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, envió un mensaje a la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, en el que expresó sus condolencias por las víctimas y su solidaridad con el pueblo venezolano tras los terremotos. Aunque no parece que haya tenido lugar algún anuncio de ayuda material.

La Iglesia se moviliza

Como era de esperar, uno de los primeros mensajes publicados en redes sociales fue el del cardenal venezolano Baltazar Porras, que envió muy pronto un “Mensaje de consuelo y esperanza”. “Elevo mis oraciones al Altísimo por la protección de todas las familias, especialmente por aquellas que se encuentran en las zonas donde el temblor se sintió con mayor fuerza o donde se hayan registrado daños materiales”, decía entre otras cosas el cardenal en Instagram.

De inmediato, a su regreso de una visita a la zona más castigada, el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo, informó de que “muchas” parroquias “presentan graves daños estructurales”, a lo que hay que sumar la catedral y unas doce iglesias que han resultado dañadas, señala Vatican News.

“Muchas parroquias han acogido a personas para que pudieran pasar la noche en sus instalaciones. Ya hemos puesto en marcha una red de solidaridad a través de las Cáritas parroquiales», explicó el prelado salesiano.

Personas reciben atención médica en un hospital de campaña en La Guaira, Venezuela, el 24 de junio de 2026, tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país. (Foto OSV News/Maxwell Briceno, Reuters).

El arzobispo de Caracas subrayó además que el balance humano podría haber sido mucho más grave, pero que “gracias a Dios era un día festivo. Si hubiera sido un día laborable, con colegios, oficinas y tiendas abiertas, el número de víctimas habría sido mucho mayor”. 

Ayuda del Papa León XIV

En vísperas del Consistorio, la noticia se dió a conocer a primera hora de la tarde del 25 de junio. León XIV, a través de la Limosnería Apostólica, ha enviado una primera ayuda a Venezuela, afectada por fuertes temblores sísmicos. La cantidad destinada por el Papa asciende de momento a 100.000 euros, acordada tras los contactos mantenidos con el nuncio en el país, monseñor Alberto Ortega Martín, arzobispo titular de Midila, y con el arzobispo de Caracas, monseñor Raúl Biord Castillo. 

Una de las zonas devastadas por los seísmos en Venezuela (@Conferencia Episcopal Española).

La Guaira: sin electricidad, todos afectados

En la diócesis de La Guaira, el obispo Pablo Modesto González Pérez, ha declarado: “Estamos sin electricidad y todos nos hemos visto afectados. En el seminario se han derrumbado muchas paredes”. Monseñor Pérez ha añadido que varias iglesias han sufrido daños importantes.

Misiones Salesianas hablaba esta mañana de “devastación y una cifra aún muy incipiente y provisional de heridos, fallecidos y desaparecidos”. Los Salesianos de Venezuela, que según los primeros contactos sólo han sufrido daños materiales en numerosas presencias, permanecen junto a la población en esta grave emergencia humanitaria.

“Estamos haciendo lo que siempre hemos hecho en momentos de crisis: abrir nuestras puertas, acompañar a quienes lo han perdido todo y llevar esperanza allí donde se ha extendido el miedo”, ha declarado Marco Mencaglia, director de proyectos de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) Internacional.  

Obispos españoles, unidos al dolor venezolano. Ayuda de Cáritas

En nombre de los obispos españoles, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, ha enviado ayer sus condolencias a Mons. Jesús González de Zarate, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana.

“Nos unimos espiritualmente a vuestras oraciones por el eterno descanso de los fallecidos e imploramos el consuelo divino a sus familias y la pronta recuperación”, ha destacado en la carta enviada a su homólogo venezolano.

Daños causados por los terremotos en el Seminario Diocesano San Pedro Apóstol, La Guaira. (ACN).

En paralelo, Cáritas Española ha movilizado 300.000 euros para atender a las víctimas de los terremotos en Venezuela Cáritas, según una nota hecha pública hacia las 19.00 horas de ayer.

Ante la magnitud de la catástrofe causada por los dos terremotos, expresa la nota, Cáritas Española ha abierto una campaña de emergencia para responder a la petición de apoyo de Cáritas Venezuela. 

Se da la circunstancia de que Cáritas Española acaba de finalizar la formación de 40 líderes en el Proyecto de prevención y reducción de desastres naturales en La Guaira. 

Para más información sobre la campaña de ayuda de Cáritas, pueden ver aquí las cuentas bancarias habilitadas para la emergencia desencadenada por los terremotos.

El autorRedacción Omnes

Evangelización

Las capillas peruanas en los principales organismos estatales

El Padre Ángel Ortega transformó los fríos pasillos de las altas instituciones públicas de Perú en espacios de oración, consuelo y esperanza.

P. Manuel Tamayo·25 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

En el Perú la piedad popular está extendida por todo el territorio nacional. Existen ciento de devociones con sus respectivas fiestas y procesiones. Se podría decir que cada pueblo tiene su patrón y el día de su fiesta se celebra por todo lo alto. Cuando miramos hoy la Iglesia en el Perú vemos numerosas diócesis, prelaturas y vicariatos apostólicos extendidos por todo el territorio peruano. En cada sitio la religiosidad popular es bastante contundente. El Papa Francisco decía que el Perú era una tierra ensantada. En cada ciudad y en cada pueblo hay alguna devoción y el día de fiesta se celebra por todo lo alto.

En Lima la procesión del Señor de los Milagros congrega a millones en el mes de Octubre, en Puno la fiesta de la Virgen de la Candelaria, en Cuzco la procesión del Corpus Christi, en Arequipa la Virgen de Chapi, en Ayacucho, la semana santa, en Piura el Señor del Cautivo, en Chiclayo el Divino Niño de Eten, en Ica el Señor de Luren y así en muchas otras provincias del territorio nacional hay algún santo patrón o alguna devoción bien arraigada.

Además, en las distintas circunscripciones eclesiásticas se enseña el catecismo, se prepara a los fieles para que reciban los sacramentos y se les ayuda a ser buenos cristianos.

Separación Iglesia-Estado y colaboración mutua

En cambio, en el Estado las autoridades quieren resaltar el carácter laico de sus instituciones, que lógicamente no corresponden a un gobierno teocrático. No se ha llegado al extremo de prohibir los crucifijos y quitar de los organismos estatales cualquier signo cristiano. En esas instituciones podemos encontrar imágenes o cuadros de la Virgen o de algún santo peruano. Ahora también se han multiplicado las fotografías del Papa León XIV, solo por el hecho de ser peruano.

En lo jurídico existe una clara y saludable separación entre la Iglesia y el Estado, pero existe también un convenio por el cual el Estado peruano reconoce y valora a la Iglesia católica. El artículo primero del convenio dice así: “La Iglesia Católica en el Perú goza de plena independencia y autonomía. Además, en reconocimiento a la importante función ejercida en la formación histórica, cultural y moral del país, la misma Iglesia recibe del Estado la colaboración conveniente para la mejor realización of su servicio a la comunidad nacional”.

Las relaciones siempre han sido muy buenas y cordiales con todos los poderes del Estado. Cuando hay una fiesta importante nunca falta el apoyo de las autoridades. Todo lo organizativo está muy bien, pueden darse las fiestas, las procesiones, con las Misas correspondientes, que están incluidas en los calendarios. La vida religiosa se nota en el país.

Una preocupación y un permiso eclesial

El Padre Ángel Ortega, ya curtido en años, con mucha experiencia, fue de la primera promoción de los ordenados en Yauyos y pasó hace unos años a la diócesis de Lima.

En su nuevo encargo vio que los organismos estatales no tenían capellán. Con esa preocupación buscó al obispo de Lima para que le diera permiso de atender a los magistrados del poder judicial, que era, lo que en ese momento podía tener más a mano. El obispo le dio el permiso y cuando llegó al Palacio de justicia los magistrados se pusieron contentos y le dijeron que desde hacía años tenían la ilusión de tener una capilla, porque en ese lugar circulaba mucha gente que sufría con problemas serios, por los casos que se estaban tratando a nivel judicial, y una capilla podría ayudarles a recibir el consuelo de Dios o de la Virgen María que necesitaban con urgencia.

El nacimiento de la capilla judicial

El Padre Ángel empezó a moverse para instalar la capilla. Primero encontró el lugar ideal, al lado del pasillo de entrada por donde pasaba mucha gente y podían ver que hay una capilla para entrar y rezar. Enseguida le pidió ayuda a un sacerdote arquitecto que le hizo el diseño del retablo y le ayudó a encontrar todo lo necesario para tener un lugar digno y elegante, con Sagrario, para que el Señor esté siempre presente. Los funcionarios de ese poder del Estado colaboraron con el proyecto. Hasta que se pudo instalar la por fin capilla, con la alegría de todos.

Estuvieron en la inauguración el Cardenal de Lima y el presidente de la Corte Suprema. El Cardenal Juan Luis Cipriani consagró la capilla. Las autoridades habían firmado antes un acta de reconocimiento y autorización.

Celebración en la capilla del Poder judicial de Lima.

Extensión de la iniciativa a las provincias

Ahora en la Capilla hay Misa diaria y a lo largo del día entran muchas personas a rezar. El Padre Ángel tiene un horario de atenciones que se extiende a matrimonios, defunciones y visitas de enfermos. La capilla del Palacio de Justicia de Lima es ahora un lugar importante que ha ayudado mucho a la piedad de la gente y de bastantes autoridades judiciales.

El Padre Ángel es un hombre de gestión y acción, sabe encontrar los medios para los proyectos que se propone. Decidió hacer extensiva esta iniciativa a los palacios de justicia que existen en las provincias del Perú. Con esa ilusión empezó a viajar. Y ahora ha logrado construir varias capillas en esas instituciones estatales con la ayuda y el reconocimiento de las autoridades.

El Padre Ángel sabe que, en el Perú, cuando un sacerdote se propone sacar un proyecto que sea para la gloria de Dios y en bien de las almas, ese proyecto sale adelante. Por eso el Padre no se quedó corto y acudió al Ministerio público y al Congreso de la República y allí también pudo construir capillas, que ahora están en pleno funcionamiento. El Padre Ángel Ortega se ha ganado el prestigio y la fama frente a magistrados y congresistas y ahora se le conoce como el ángel de los jueces y los gobernantes.

El autorP. Manuel Tamayo

Sacerdote peruano

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Mundo

Julio Borges, filósofo venezolano: “La política es servicio, no instrumento de poder”

¿Puede sobrevivir la democracia sin fundamentos morales? Los Cursos de Verano CEU-María Cristina van a abordar la relación entre cristianismo y política los días 13, 14 y 15 de julio de 2026, en un curso codirigido por el abogado y filósofo venezolano Julio Borges, quien ha conversado con Omnes.

Francisco Otamendi·25 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

¿Qué papel puede desempeñar hoy la tradición cristiana en la vida pública? ¿Asistimos a una crisis de las democracias? Desde una perspectiva académica, histórica y contemporánea, los Cursos de Verano CEU-María Cristina estudian del 13 al 15 de julio el tema “Cristianismo y Política. Crisis y continuidad de una herencia espiritual”. 

El curso está dirigido por Julio Borges y Juan Carlos Valderrama, y la conferencia inaugural será dictada por Higinio Marín, rector de la Universidad CEU Cardenal Herrera. Entre los actos se encuentra un diálogo entre el director de El Debate, Bieito Rubido, y el catedrático de periodismo José Francisco Serrano Oceja.

Julio Borges (Caracas, 1969), abogado y filósofo venezolano, reside en España, y fue presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y Comisionado presidencial para las Relaciones Exteriores de Venezuela de Juan Guaidó. Éstas son sus respuestas a Omnes.

¿Por qué han decidido impartir un curso sobre cristianismo y política?

– Porque vivimos un momento histórico en el que muchas personas perciben que nuestras democracias atraviesan una crisis profunda, pero no siempre entienden sus causas. Creemos que detrás de muchos problemas políticos hay también preguntas antropológicas, culturales y espirituales. 

Este curso busca precisamente reflexionar sobre la contribución que el cristianismo ha hecho a conceptos tan fundamentales como la dignidad humana, la libertad, la justicia o el bien común. No se trata de mirar al pasado con nostalgia, sino de preguntarnos qué elementos de esa herencia siguen siendo indispensables para construir sociedades más humanas y libres.

Parece existir una crisis de los ideales que legó la cristiandad medieval.

– Esto se produce en gran medida porque disfrutamos de muchos de sus frutos sin recordar sus raíces. Ideas que hoy consideramos evidentes —como la igualdad de todas las personas, los derechos humanos o el valor de cada vida humana— nacieron en un contexto cultural profundamente marcado por el cristianismo. Cuando una civilización pierde memoria de los fundamentos que la sostienen, corre el riesgo de debilitarse. Este curso quiere precisamente abrir una conversación serena sobre esas raíces y sobre si es posible preservar los frutos cuando se olvidan las fuentes que los alimentaron.

Los Papas, también León XIV, animan a los cristianos, a los católicos, a participar en política. No sé si les hacemos mucho caso.

La política no es solamente gestión de recursos o lucha por el poder. En el fondo, la política responde a una pregunta muy humana: cómo convivimos y qué tipo de sociedad queremos construir. La tradición cristiana aporta una visión de la persona, de la libertad y de la solidaridad que puede enriquecer enormemente la vida pública. Participar en política desde la fe no significa imponer creencias, sino poner al servicio de todos una determinada comprensión de la dignidad humana y del bien común.

Muy breve. A su juicio, ¿qué principios debe defender el político católico?

– Pienso que existen algunos pilares fundamentales: la dignidad inviolable de toda persona humana, la defensa de la vida, la libertad religiosa y de conciencia, la protección de la familia, la búsqueda de la justicia social y la preocupación especial por los más vulnerables. Pero, además de estos principios, hay una actitud esencial: entender la política como servicio y no como instrumento de poder personal. Sin esa disposición moral, incluso las mejores ideas terminan deteriorándose.

Usted dice que es importante ahondar en la relación entre la verdad y los límites del poder. ¿Por qué?

– Porque cuando el poder deja de reconocer que existe una verdad que lo trasciende, corre el riesgo de convertirse en arbitrario. Las grandes tragedias políticas del siglo XX nos enseñaron precisamente eso. Una democracia sana necesita instituciones, leyes y ciudadanos capaces de recordar que no todo lo que es legal es necesariamente justo. La pregunta por la verdad no es un lujo filosófico: es una condición para la libertad y para la convivencia democrática.

¿Es difícil defender la verdad ahora?

– Hoy existe una fuerte presión cultural para reducir muchas cuestiones humanas a consignas, etiquetas o relatos simplificados. Defender la verdad exige a menudo ir contracorriente, aceptar el debate y resistir la tentación de acomodarse a lo políticamente aceptable. Sin embargo, la historia demuestra que las sociedades avanzan gracias a personas capaces de sostener convicciones profundas con respeto, serenidad y valentía. Precisamente por eso creemos que este curso puede ser una oportunidad valiosa para reflexionar sobre estos desafíos desde una perspectiva intelectual rigurosa y abierta al diálogo.

Antes se ha referido a la autoridad como servicio. Dígame algo más.

– La autoridad, bien entendida, no es el derecho a mandar por mandar, sino la responsabilidad de guiar para el bien de otros. Una autoridad legítima no se justifica por la fuerza ni por el miedo que inspira, sino por su capacidad de ordenar una comunidad hacia la justicia, la paz y el bien común. Por eso, la mejor autoridad no humilla ni aplasta: orienta, protege, corrige y sirve. En ese sentido, mandar es una carga antes que un privilegio.

Cuando se dice que la autoridad es servicio, se quiere afirmar que quien ocupa un cargo público no está por encima de la sociedad, sino puesto al frente de ella para cuidarla. La autoridad se degrada cuando se convierte en dominación, propaganda o beneficio propio. Y se ennoblece cuando entiende que su poder tiene límites, que debe rendir cuentas y que su misión es ayudar a que los demás vivan con más libertad, justicia y dignidad.

Vamos terminando. Una palabra sobre los contrapoderes en las democracias, legislativo, ejecutivo y judicial.

– Los contrapoderes existen porque todo poder tiende a crecer y, si no encuentra límites, termina abusando. Por eso, las democracias modernas distribuyen el poder en tres grandes órganos: el legislativo hace las leyes, el ejecutivo gobierna y administra, y el judicial interpreta y aplica el derecho, controlando además que nadie esté por encima de la ley. La idea de fondo es muy sencilla: que nadie pueda mandar solo.

Esto no significa que los poderes deban vivir bloqueándose siempre, sino equilibrándose. Cuando funcionan bien, cada uno cumple su tarea y al mismo tiempo vigila a los otros. Así se protege la libertad de los ciudadanos. 

En las Constituciones de los Estados, en Europa, en América, en todas partes, ¿tiene la impresión de que el poder ejecutivo, en líneas generales, es moderado o elevado?

– En líneas generales, el poder ejecutivo suele tener mucho peso en las Constituciones modernas, porque gobernar exige capacidad de decisión, coordinación y rapidez. El ejecutivo maneja la administración, la seguridad, la política exterior, buena parte de la iniciativa legislativa y, muchas veces, el presupuesto. Por eso da la impresión —correcta en buena medida— de ser el poder más visible y más fuerte del sistema. Pero precisamente porque su fuerza es grande, necesita límites más claros.

El autorFrancisco Otamendi

Evangelio

Ser dignos de Cristo. Domingo XIII del tiempo ordinario (A)

Vitus Ntube nos comenta la lecturas del Domingo XIII del tiempo ordinario (A) correspondiente al día 26 de junio de 2026.

Vitus Ntube·25 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Continuamos nuestra lectura del Evangelio de Mateo, y hoy se nos presentan las condiciones para ser dignos de Cristo. Jesús dice a sus apóstoles: “El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí”

Uno recuerda la pregunta que el obispo hace durante el rito de la ordenación, antes de ordenar a los candidatos: “Scis illos esse dignos?”, “¿Sabes si son dignos?”. Es una pregunta solemne y seria, no solo para quienes se preparan para el sacerdocio, sino para todos los que desean seguir a Cristo.

¿Somos realmente dignos de Cristo? ¿Puede alguien ser verdaderamente digno de Él? ¿Y qué significa ser digno de Cristo? Ser digno de Cristo significa amarlo por encima de todas las personas y de todas las cosas. Significa estar dispuestos a tomar nuestra cruz y seguirle adondequiera que nos lleve.

Esta dignidad implica la paradoja tanto del costo como de la recompensa. El costo es todo, y la recompensa es todo. Estamos llamados a entregarlo todo para ganarlo todo. Jesús dice: “El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará”.

A primera vista, esto parece contradictorio. En la vida ordinaria, perder y encontrar son opuestos: cuando algo se pierde, ya no se encuentra; cuando se encuentra, ya no está perdido. Pero en nuestra relación con Dios ocurre lo contrario. Cuando nos perdemos por Cristo, cuando nos entregamos completamente a Él, entonces descubrimos verdaderamente quiénes somos. Solo en Cristo nos encontramos plenamente a nosotros mismos. Esa es la paradoja cristiana.

Esta misma paradoja del dar y recibir también se expresa mediante el tema de la hospitalidad presente tanto en la primera lectura como en el Evangelio. Estamos llamados tanto a dar generosamente como a recibir con gratitud. En el Evangelio, Jesús dice a sus discípulos: “El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado”.

Estas palabras quedan bellamente ilustradas en la primera lectura. Una mujer rica de Sunem acogió al profeta Eliseo en su casa. En agradecimiento por su hospitalidad, Eliseo le prometió que tendría un hijo, y efectivamente lo tuvo al año siguiente. Más tarde, el niño murió repentinamente, Eliseo le devolvió la vida. La generosidad de esta mujer fue abundantemente recompensada. A través de su hospitalidad y apertura al profeta de Dios, se hizo digna de la bendición divina.

Ser dignos de Cristo, entonces, significa vivir con total generosidad, entregándonos completamente a Dios. Y cada vez que nos damos al Señor, descubrimos que Él nunca se deja ganar en generosidad.

Vaticano

La liturgia de la Palabra y la Eucarística son un solo acto de culto, destaca el Papa

León XIV ha manifestado hoy que la Liturgia de la Palabra y la Liturgia eucarística, “están tan íntimamente unidas que constituyen un solo acto de culto”. Ha animado a participar más en la Misa en vacaciones, y a que la visita a las tumbas de los Apóstoles fortalezca la comunión fraterna y la misión evangelizadora de la Iglesia.

Francisco Otamendi·24 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Papa León ha continuado en la Audiencia de este miércoles las catequesis sobre los documentos del Concilio Vaticano II, en particular sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium (SC) sobre la Liturgia. 

Cuando san Agustín quiere explicar a los nuevos bautizados el misterio del Cuerpo de Cristo, retoma el pasaje de san Pablo que hemos escuchado: “Vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte” (1 Cor 12, 27), ha manifestado el Santo Padre. 

Al participar en la Eucaristía somos invitados a escuchar la Palabra de Dios y a nutrirnos en la mesa del Señor, donde Él mismo se ofrece al Padre, ha subrayado León XIV en la catequesis de la Audiencia.

“Nos convertimos en lo que recibimos”

De este modo, “estas dos partes de la Misa, la Liturgia de la Palabra y la Liturgia eucarística, están tan íntimamente unidas que constituyen un solo acto de culto” (SC, 56), ha asegurado.

“Recibiéndolo en su Palabra y en la Eucaristía nos convertimos en lo que recibimos. Nos convertimos en el Cuerpo cuya Cabeza es el Cristo resucitado, sentado a la derecha del Padre (cfr Col 1, 18), el cual nos prepara un lugar en los cielos (cfr Jn 14, 3): la Eucaristía es así el sacramento del Reino que viene. Es el Pan del camino, que nos conduce hacia la Patria celeste, hasta el día beato en el que «Dios sea todo en todo» (1 Cor 15, 28)”.

La Eucaristía, dinámica de la unidad, antídoto contra la división

En la solemnidad de la Natividad de san Juan Bautista, el Pontífice ha recordado que “incorporándonos a Cristo, la Eucaristía nos enseña a adoptar el estilo de vida del mismo Señor Jesús, marcado por el don gratuito de sí mismo. 

Este don nos hace entrar, por esto, en la dinámica de la unidad, que ofrece un poderoso antídoto a los fermentos de división que amenazan nuestro mundo, nuestras comunidades, nuestras familias, nuestro corazón (cfr SC, 47)”,

Consejos prácticos para preparar la Misa, ante las vacaciones

Con sus palabras a los peregrinos de diversas lenguas, el Papa ha recomendado que “no descuidéis la preparación para la Misa: interiormente, mediante la confesión frecuente, y a nuestro alrededor, haciendo callar los ruidos que nos impiden escuchar la Palabra de Dios” (lengua portuguesa).

Y a los polacos, y a toda la Plaza de San Pedro en esta mañana calurosa, con 35 grados en Roma a las 10,00 de la mañana, les ha hablado de las vacaciones.

Las vacaciones son un tiempo de descanso y de búsqueda de los signos de Dios en la belleza de la creación. Aprovechadlas para participar más en la Santa Misa, meditar la Palabra de Dios, realizar retiros espirituales, hacer peregrinaciones y reuniros con vuestros seres queridos”, ha exhortado el Pontífice.

Por los jóvenes, para discernir su vocación

“Recemos también por los jóvenes, para que elijan con sabiduría el instituto y la universidad y disciernan con prudencia su vocación”, ha señalado el Papa. 

Al final, antes del rezo del Pater Noster y de dar la Bendición, ha saludado “a los fieles de las numerosas parroquias aquí presentes a pesar del calor de estos días”, y ha animado a que “la visita a las tumbas de los Apóstoles (la Iglesia celebra el día 29 a san Pedro y san Pablo), fortalezca vuestra comunión fraterna y despierte en cada uno la disposición a ponerse al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia”.

Sacerdotes del Camino Neocatecumenal, San Juan Bautista

El Sucesor de Pedro ha saludado también con una “afectuosa bienvenida a los sacerdotes del Camino Neocatecumenal, procedentes de diversos países: espero que la ofrenda diaria del sacrificio eucarístico sea para vosotros un apoyo y fortaleza en el ministerio en favor del Pueblo de Dios”, les ha dicho.

Al concluir, ha recordado la fiesta de hoy de San Juan Bautista, que también había mencionado en su saludo a los peregrinos de lengua francesa y de otras lenguas.

“Mi pensamiento se dirige, por último, a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados; hoy celebramos la solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista, que preparó el camino a Cristo: que él os ayude a redescubrir la vocación bautismal para ser, en todas partes, alegres anunciadores del Reino de Dios. ¡A todos mi bendición!”.

El autorFrancisco Otamendi

España

Luis Ayala, catedrático de Economía de la UNED, nuevo presidente de Cáritas Española

Ayala, quien asumirá oficialmente el cargo el próximo mes de octubre, releva a Manuel Bretón tras más de nueve años al frente de la institución.

Redacción Omnes·24 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha nombrado esta mañana al catedrático de Economía Luis Ayala Cañón como nuevo presidente de Cáritas Española. La designación se ha realizado a propuesta de los obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social y Promoción Humana.

Con este nombramiento, el nuevo presidente asumirá también el liderazgo de la Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada).

«Asumo esta responsabilidad como un servicio»

Tras conocerse su designación, Luis Ayala ha expresado su profundo agradecimiento por la confianza depositada en él por parte de los obispos y del Consejo General de Cáritas.

«La asumo con gran responsabilidad y, sobre todo, como un servicio a las Cáritas diocesanas, a los servicios generales, a la Conferencia Episcopal y a la sociedad en general», ha asegurado.

El futuro presidente ha destacado su voluntad de trabajar por el empoderamiento de las personas más vulnerables y la defensa de sus derechos, valorando el apoyo de la red humana de la organización: «Agradezco mucho la oportunidad de trabajar […] acompañado de tanta gente capaz de tejer esperanza y ser presencia transformadora en nuestra sociedad».

Un perfil experto en la lucha contra la exclusión

Nacido en Madrid en 1966, Luis Ayala Cañón es doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de Economía en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Con más de tres décadas de carrera universitaria, Ayala es un especialista de reconocido prestigio en el estudio de la pobreza multidimensional, la desigualdad y los sistemas de protección social.

A lo largo de su trayectoria, ha dirigido numerosos proyectos de investigación tanto nacionales como internacionales y ha colaborado activamente con la Comisión Europea y la OCDE. Asimismo, en los últimos años ha formado parte de diversos órganos consultivos del Gobierno de España para el diseño y evaluación de políticas públicas sobre inclusión social y salario mínimo.

Más allá de su sólida trayectoria académica, Ayala mantiene un estrecho vínculo con Cáritas desde los años ochenta, cuando comenzó como voluntario en su parroquia. Desde entonces, ha colaborado de manera continuada en iniciativas vinculadas al empleo y al análisis social.

Su enfoque combina la ciencia económica con la Doctrina Social de la Iglesia y la espiritualidad bíblica, una perspectiva alineada con el desarrollo humano integral promovido por el Papa León XIV. El nuevo presidente está casado y es padre de tres hijos.

El balance de la era Manuel Bretón: crecimiento y economía social

Luis Ayala sucede en el cargo a Manuel Bretón, quien deja la presidencia tras un periodo de notable expansión y fortalecimiento de la presencia pública de la organización desde su llegada en febrero de 2017.

Bajo la dirección de Bretón, Cáritas Española ha incrementado significativamente su interlocución con administraciones públicas, empresas y sindicatos, además de experimentar un crecimiento presupuestario histórico: de los 353 millones de euros gestionados en 2017 se ha pasado a más de 529 millones de euros en 2025 dedicados a programas de lucha contra la pobreza.

Asimismo, durante sus más de nueve años de gestión, la red de economía social de Cáritas se consolidó de manera definitiva, aumentando de 45 a 68 las iniciativas de inserción y triplicando los puestos de trabajo protegidos, lo que ha facilitado el acceso al mercado laboral de más de 120.000 personas en situación de exclusión social.

España

Josetxo Vera, Director de Comunicación de la Conferencia Episcopal Española, deja el cargo

Josetxo Vera, conocido en el panorama informativo religioso por ser el Director de Comunicación de la Conferencia Episcopal Española desde hace casi 12 años, anuncia que deja el cargo a partir del 1 de septiembre de 2026.

Paloma López Campos·24 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Josetxo Vera, quien ha sido el Director de Comunicación de la Conferencia Episcopal Española durante casi doce años, anuncia que deja el cargo a partir del 1 de septiembre de 2026.

La noticia llega al finalizar una rueda de prensa, celebrada con motivo de la reunión de la Comisión Permanente de obispos españoles, quienes se encontraron los días 22 y 23 de junio para valorar el trabajo de la Iglesia española tras la visita apostólica del Papa León XIV.

Al anunciar su marcha, Josetxo califica sus años de trabajo como “un tiempo muy apasionante”. Confiesa también que solicitó dejar el cargo el año pasado, pero que la renuncia no se ha podido hacer efectiva hasta este 2026. Sin embargo, agradece que el viaje del Papa haya sido su último gran encargo, pues ha sido “una experiencia maravillosa” que constituye “lo mejor que le puede pasar a un periodista”.

Agradecimiento y buen trabajo

Además, Josetxo agradece a los obispos “su respeto y su confianza” durante estos 12 años. Extiende la mención a los periodistas que cubren la información religiosa y acuden a las ruedas de prensa organizadas por la Conferencia Episcopal, y al equipo que “ha hecho posible todas las cosas que han salido bien”.

“De todas las cosas que han salido mal y de todos los errores el responsable soy yo” afirma Vera. Sin embargo, el secretario general de la Conferencia Episcopal, Francisco César García Magán, ha dado las gracias al exdirector de Comunicación por su “generoso, eficaz y leal trabajo”.

A pesar de dejar el cargo, Josetxo Vera no abandona su puesto como secretario de la Comisión Episcopal para los Medios de Comunicación.

Además de la renuncia del Director de Comunicación, durante la rueda de prensa se han abordado los trabajos de la Comisión Permanente, centrados en valorar la visita apostólica del Papa a España, el décimo aniversario de “Amoris Laetitia”, la presentación del Informe de Delitos de Odio en el país y la labor que están realizando las asambleas sinodales.

Libros

Zofia Kossak: la escritora que desafió a Hitler, sobrevivió a Auschwitz y plantó cara al comunismo

Kossak fue una de las más destacadas escritoras de novela histórica de Polonia. Encarnó la resistencia moral frente a los totalitarismos del siglo XX, arriesgando su vida para salvar a muchos judíos durante el Holocausto y sobreviviendo a Auschwitz.

Higinio J. Paterna·24 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Tengo el privilegio de llevar a cabo una peculiar operación de rescate.  Desde hace algunos años me dedico a sacar del olvido la vida y obra de escritores que, por motivos a veces rocambolescos, apenas habían llegado al público hispanoparlante. Cuando creé mi propio sello, Ediciones Topo Sármata, tuve muy claro que una de sus plumas más destacadas sería Zofia Kossak, reina de la novela histórica en Polonia tras Henryk Sienkiewicz. Además de la calidad literaria de su obra fue decisiva la apasionante biografía de esta brillante escritora. Kossak no fue solo autora de éxitos internacionales, sino también una mujer cuya vida encarnó la resistencia moral frente a los totalitarismos del siglo XX.

Mi primer contacto con ella tuvo lugar hace casi tres décadas en Koden, un santuario en la frontera entre Polonia y Bielorrusia en el que se encuentra una imagen en pintura de la Virgen de Guadalupe de Extremadura. En Feliz culpa Kossak dio forma de novela a la leyenda familiar que cuenta la milagrosa curación del conde Nicolás Sapieha y el rapto del venerable cuadro, y Ediciones Palabra publicó en 2023 mi traducción de esta obra.

Una infancia entre pinceles y caballos, y una fe que se hizo acción

Cuando Zofia nació en 1889, Polonia no existía en los mapas, repartida entre los imperios ruso, austrohúngaro y prusiano. Nació y pasó su infancia en el palacete de Kosmin, a orillas del Wieprz, en la campiña de Lublin. Procedía de una familia de ilustres artistas, como su abuelo y su tío, célebres por sus pinturas ecuestres y de batallas. Aunque estudió en las escuelas de arte de Varsovia y Ginebra, su destino no estaba en el pincel, sino en la pluma. Fue precisamente en Ginebra, tras asistir a una clase magistral de un intelectual católico, donde comprendió que su fe había sido hasta entonces meramente sentimental y decidió profundizar en la teología y la filosofía.

Sus primeros años de casada estuvieron marcados por el trauma de la revolución bolchevique en la región de Volinia (actual Ucrania). Allí Zofia fue testigo de la destrucción de siglos de cultura polaca y de una violencia atroz que la obligó a huir con sus hijos pequeños en una carreta, revólver en mano, demostrando desde temprano un carácter decidido y valiente. Aquel torbellino dio origen a su debut literario, La hecatombe (Pożoga), un éxito editorial que la sacó de la ruina económica tras perder todas sus posesiones.

Su marido, Stefan Szczucki, moriría en 1922 tras una dolorosa enfermedad. Viuda y con dos hijos, se trasladó a Silesia con sus padres, y se enamoró de aquella región y de sus gentes. En 1925 contrajo nuevas nupcias con Zygmunt Szatkowski, quien años atrás había sido su pretendiente y entre tanto se había convertido en oficial del ejército polaco e historiador militar.

Su espíritu de servicio la llevó a involucrarse en el movimiento educativo scout en Polonia, buscando contrarrestar la depravación moral que las ideologías de odio infundían en la juventud. Veía también en la literatura una herramienta para influir en la sociedad a través de la verdad, una verdad que defendía a toda costa incluso cuando resultaba incómoda, como ocurrió con sus novelas sobre las Cruzadas en los años 30 del siglo pasado, excesivamente realistas para ciertos sectores católicos de la época.

El grito contra el Holocausto: la Protesta

El estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939 puso a prueba su integridad. A pesar de figurar en la lista negra de la Gestapo por resaltar en sus escritos anteriores la pertenencia de Silesia a Polonia, Zofia se sumergió en la resistencia clandestina y se involucró en la ayuda humanitaria desde el mismísimo comienzo del conflicto. Se dedicó a la asistencia a los prisioneros y también se preocupó por su salud espiritual. Sirvan como ejemplo las numerosas ocasiones en que arriesgó la vida para llevarles la comunión camuflada en una polvera.

En 1942, poco después de que los alemanes liquidaran el gueto de Varsovia, Kossak escribió un manifiesto titulado Protest. En este documento, impreso en miles de ejemplares de forma clandestina, denunciaba que el mundo no podía permanecer en silencio ante el exterminio judío. Con una honestidad desgarradora, Zofia —que en años anteriores había manifestado opiniones críticas hacia la minoría judía en Polonia— afirmaba que «quien no ayudara a los judíos en ese momento no era ni polaco ni cristiano». No se trataba de una cuestión de afinidad ideológica, sino de un imperativo moral absoluto: no se podía ser como Poncio Pilatos.

De este impulso nació Żegota, el Consejo de Ayuda a los Judíos, una organización que coordinó la salvación de miles de personas, ocultándolas en viviendas y suministrándoles documentos falsos bajo un constante peligro de muerte. Zofia misma arriesgó su vida y la de sus hijos en estas operaciones.

Del abismo de Auschwitz a la granja de Cornualles

En 1943, el destino la llevó a Auschwitz-Birkenau. Capturada con material de propaganda, sufrió un brutal interrogatorio durante diez días en la tristemente célebre prisión de Pawiak antes de ser enviada al campo de exterminio, sin que los alemanes conocieran su verdadero nombre, ni ella delatara a sus colaboradores. Incluso allí, donde la desesperación era la norma, su testimonio fue calificado por otros prisioneros como una luz de esperanza. Recién llegada al Fraulager, organizó con sus conocidas de la élite intelectual una serie de tertulias literarias y culturales clandestinas de diversa índole para infundir ánimos y mantener ocupada la mente de sus compañeras reclusas.

Meses después, cuando se encontraba enferma de tifus y a punto de morir, los nazis descubrieron su identidad y la mandaron al hospital para que se recuperara y tratar de convencerla para que colaborara con ellos en su propaganda contra la URSS, pues la situación del Reich en 1944 se tornaba desesperada. Se negó, por lo que fue condenada a muerte, pero logró sobrevivir milagrosamente gracias a un soborno del estado clandestino polaco justo antes de lo que parecía una ejecución inminente. Nunca supo que en ese mismo Auschwitz del que ella logró salir había muerto el segundo hijo de su primer matrimonio.

Al finalizar la guerra, con la llegada del régimen comunista, su situación volvió a ser precaria. Providencialmente, fue un siniestro dirigente comunista de origen judío, Jakub Berman, quien le facilitó un pasaporte para que huyera del país y evitara la cárcel o la muerte. El hermano de Berman, Adolf, había sido secretario de Żegota durante la guerra.

Zofia vivió diez años de exilio en una modesta granja de Cornualles, cuidando cerdos y gallinas junto a su marido, mientras sus libros eran censurados y eliminados de las bibliotecas en su patria y ella quedaba desprovista de la ciudadanía polaca. Kossak se refugió allí para cuidar de la precaria salud de su marido, que había pasado casi toda la guerra en un campo de prisioneros para oficiales. Renunciaba a escribir en un momento en el que su nombre sonaba para el Nobel y en Hollywood había interés en filmar sus obras.

El regreso: la integridad por encima de los honores

Zofia regresó a Polonia en 1957, gracias a la ayuda de otros amigos escritores. Se instaló en la pequeña casa del jardinero, lo único que quedaba de su antigua finca en Silesia. Su popularidad seguía intacta entre los lectores, pero su relación con el Estado comunista fue de constante tensión, y de hecho los servicios de seguridad y sus confidentes continuaron vigilándola durante largo tiempo y trataron de usarla para crear divisiones entre los católicos.

En un gesto de coherencia, rechazó un premio estatal que incluía una considerable retribución económica porque el gobierno estaba boicoteando las celebraciones del Milenio del Bautismo de Polonia. A sus 70 años, prefirió seguir luchando con la burocracia por conseguir carbón y papel para escribir antes que claudicar en sus convicciones.

El guerrero desarmado: la quinta cruzada, san Francisco y la paz

La última novela que ahora se publica, El guerrero desarmado, forma parte de su madurez literaria. Es una novela cuyo principal protagonista junto con Juan de Brienne, rey de Jerusalén, es san Francisco de Asís, de cuya muerte conmemoramos este año el 800 aniversario. El título es una declaración de principios: frente a la fuerza de las armas y la brutalidad de las expediciones militares que ella misma retrata en su trilogía de las Cruzadas, Kossak propone la figura del santo que conquista a través de la humildad y la pobreza.

Fue un sonado éxito internacional, llegando a vender 700.000 ejemplares en Estados Unidos. Traducida del inglés al español, fue publicada en Argentina en 1945 bajo el título Bienaventurados sean los humildes, pero no llegó a otros países de habla hispana. Que esta obra regrese ahora a las librerías es un acto de justicia hacia una autora que creía que la vida nunca es en blanco y negro, sino una compleja red de matices donde la única brújula válida es la caridad.

Zofia Kossak falleció en 1968. Tras regresar de la conmemoración del aniversario de la liberación de Auschwitz su corazón se resintió y no recuperó la salud. Años más tarde, el Yad Vashem le concedió a título póstumo el reconocimiento de Justa entre las Naciones. Su vida y su obra, como he podido recordar con ayuda de varias instituciones polacas en recientes homenajes en España y México, siguen siendo una inspiración para comprender que, incluso en los tiempos más oscuros, la libertad interior y el coraje moral son armas que ningún totalitarismo puede vencer.


El guerrero desarmado

Autora: Zofia Kossak
Editorial: Topo Sarmata
Año: 2026
Número de páginas: 624
El autorHiginio J. Paterna

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Evangelización

La sorprendente conversión «de un cristiano al cristianismo»

Tito Unda es uno de los muchos cristianos que creció rodeado de fe y nunca se alejó de ella, pero tampoco  era el centro de su vida. Hasta que su historia cambió y la cuenta en un libro disponible gratuitamente.

Javier García Herrería·24 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Hay una pregunta que incomoda, precisamente, a quienes más motivos tienen para no tener que hacérsela: ¿puede alguien haber recibido una buena formación cristiana —en casa, en la escuela y la universidad— y no haber tenido todavía un encuentro personal con Jesucristo? La respuesta es sí. Y no es un caso raro ni marginal. Es, sin duda, un fenómeno habitual.

Miles de personas que han crecido en parroquias activas, en colegios católicos con buena doctrina, en parroquias, movimientos y realidades eclesiales con décadas de historia y frutos indudables, pueden llegar a la madurez con una fe intelectualmente sólida, ritualmente cumplidora y emocionalmente tibia. Una fe que sabe mucha teoría sobre Dios, pero que parece no haber tenido con Él un verdadero encuentro personal. Una fe que conoce el mapa del territorio, pero que no parece haber encontrado la perla preciosa escondida en el campo.

El contexto actual

En muchos países —también en España— la gente ya no alimenta su fe en un único lugar. Acude a realidades distintas, recorre caminos diversos y, en el momento más inesperado, la Gracia de Dios sorprende a uno cuando menos se lo esperaba. 

Y no siempre es en el lugar donde más tiempo pasó o más formación recibió, a veces es precisamente fuera de él. Esta es la historia de Tito Unda. Y en cierto modo, es también la de muchos. 

Por supuesto, esto no quiere decir que muchas personas sigan encontrando su camino espiritual en un único itinerario, con una sola espiritualidad o en la misma parroquia de toda la vida. Lo sorprendente es cómo Dios sigue saliendo al encuentro de cada alma en los recodos más inesperados del camino, muchas veces tras fracasos -al menos aparentes- o tras un viaje con muchas paradas en el camino.

Un cristiano con mucha formación 

Si hubiera que diseñar sobre el papel el perfil de alguien que debería haber tenido ya un encuentro profundo con Dios, ese perfil podría ser el de Tito. Estudió en un colegio del Opus Dei en Madrid. Asistió a medios de formación (círculos), retiros y convivencias en un centro de la Obra durante su adolescencia. 

Por parte materna, una parte de su familia era muy cercana al Camino Neocatecumenal y en ocasiones había participado en Misas y actividades de este iter eclesial. Y, por si esto fuera poco, también tenía una parroquia con bastante vida -San Ignacio, en Torrelodones- y una excelente relación con el párroco. 

Aquí no acaba el itinerario de conocimiento directo de instituciones eclesiales. Tito también conoció Comunión y Liberación cuando sus padres se acercaron al movimiento, en su casa acogieron a un joven de la Comunidad del Cenáculo, hizo un retiro de Effetá y peregrinó a Tierra Santa con Hakuna en los inicios de la asociación.

Un año especial 

Sin embargo, su auténtico encuentro con Dios no llegó en ninguno de esos contextos. Llegó a los 36 años, hace tan solo unos meses, después de un periodo en el que se sucedieron varias desgracias en su entorno más cercano: perdió a dos hijos a los pocos meses de embarazo; una amiga colombiana, casada y con una niña, murió de cáncer tras años de lucha; otros amigos perdieron a un hijo de 2 años de forma repentina; un sobrino, también pequeño, pasó semanas en una UCI; también una prima y después una buena amiga. 

Lo llamativo no es solo la acumulación de malas situaciones una detrás de otra, sin coincidir pero sin apenas descanso. No hubo enfado con Dios. No hubo crisis de fe. Tampoco fue un golpe dramático que lo dejara en el suelo y desde el que clamara hacia el cielo desesperado. 

Fue algo más sutil y profundo: “Yo no pensaba que estuviera hecho polvo, pero claramente la sucesión de todas esas cosas y el ejemplo de cómo las vivían los protagonistas me estaban ablandando muchísimo. Fueron doce meses que me hicieron ser más consciente de mi vulnerabilidad, de que hay cosas que tienes que poner en manos de Dios.”

La chica colombiana ocupa un lugar especial en su relato. La mujer de Tito se hizo amiga suya durante su enfermedad, empezaron a ir juntas a un grupo de adoración de Hakuna, y algo en ese proceso fue tirando de la cuerda también en él. “Tengo claro que ese fue el momento que catalizó mi ‘conversión’. Era una persona que tenía su fe, pero lo que te removía de ella era cómo sobrelleva la enfermedad con alegría, con aceptación. Lo más parecido a un ángel en la tierra que he conocido. Si me voy al cielo, la primera persona de la que tengo la certeza absoluta de que está ahí es ella”.

De la cabeza al corazón

Desde el punto de vista laboral, Tito es emprendedor y ha trabajado en varias startups tecnológicas, pero también tiene un marcado perfil intelectual. Es de esos adolescentes que habían leído a Dostoievski antes de los 18 años y, quizá por eso, tiene esa tendencia a procesar todo por la cabeza dándole muchas vueltas. 

La paradoja es que un hombre que había pasado su vida en entornos de formación cristiana, que había leído, estudiado, ido a Misa, que sabía perfectamente quién era Jesucristo en términos doctrinales, y que sin embargo no era algo vivo y real en su día a día.

Lo que hizo que su fe se encendiera como nunca hasta entonces fue realizar, junto a su mujer, un Seminario de Vida en el Espíritu de la Renovación Carismática Católica en octubre de 2025.

La clave, dice Tito, no estaba en recibir más contenido, más doctrina, más argumentos. La clave fue que la Gracia decidió tocar su corazón de una forma nueva, de forma que se sintió amado por Dios de un modo que nunca había comprendido. 

“Me había pasado la vida buscando a Dios, pero poniendo el acento en mí, en mi comprensión, pero Cristo no entra por la cabeza, la cabeza puede ayudar a anclar ciertas cosas. Pero la cabeza sola…, Cristo no es un argumento, es una persona viva. ”

Para él, uno de los descubrimientos más importantes fue descubrir la oración de alabanza: “una oración a la que tú no vas ni a pedir por una intención, ni a dar gracias, ni a pedir perdón. Y cuando haces eso, dejas de orar desde el yo, nada gira en torno a ti. Lo importante es Él. Apagas tus capacidades, te abres y le dejas actuar”.

Aprendió a abandonarse

Tito es el primero en reconocer que su formación anterior no fue un obstáculo. Fue, de hecho, una base necesaria. Lo que le faltaba no era saber más, sino ceder el control de su vida. Y eso, para alguien con un perfil muy racional, muy competente, acostumbrado a medir resultados en entornos empresariales, no es fácil.

Cuando empezó a preguntarse qué quería Dios de él —qué significaba todo este proceso, qué cambios implicaba— buscó dirección espiritual. Dio con un sacerdote del Opus Dei y tuvo una conversación que, según cuenta, lo dejó hecho polvo. “Salí de ahí desconcertado. Vine a buscar respuestas y me fui del revés. Me dijo que la voluntad de Dios no era que hagas cosas. Que la voluntad de Dios es conquistar mi corazón. Y yo estaba buscando un business plan con hitos concretos, algo medible que guiara mis pasos con seguridad”.

Esa tensión entre responsabilidad personal para asumir sus obligaciones y abandono en los brazos de Dios es uno de los hilos conductores de su proceso. De la Obra aprendió la cultura del esfuerzo y la responsabilidad y del Camino el amor gratuito de Dios. Sin embargo, la renovación carismática le ayudó a “conseguir integrar la responsabilidad y el abandono. Es muy fácil abandonarse en Dios cuando solo el milagro es posible, cuando una enfermedad no deja otra opción. Lo difícil es abandonar en Dios cosas que crees que dependen de ti”.

Más allá de los debates habitualmente estériles sobre si unos carismas son mejores que otros, quizá lo más razonable es reconocer la absoluta soberanía de la Gracia de Dios, que opera siempre al margen de las clasificaciones, tocando las fibras más íntimas del corazón de cada persona en el momento preciso y de la manera en que decide hacerlo. 

¿Cómo vive ahora?

Tito confiesa que vivió muchos años anclado más en el Antiguo Testamento que en el Nuevo. “Vivía más en la norma de los diez mandamientos que en la alegría de la resurrección”, y ahora confiesa que “vive más en los Hechos de los Apóstoles, los primeros siglos del cristianismo, las cartas de los apóstoles y los padres de la Iglesia”. 

Añade que no está mucho más loco que otros cristianos. “Todos afirmamos creer en la resurrección de Cristo, pero yo hasta hace poco no me daba cuenta de lo que implicaba eso en mi vida”.

Y no deja de ser llamativo que Dios no haya eclipsado la racionalidad que preside habitualmente la vida de Tito, más bien la ha potenciado: desde entonces lee la Escritura y el Catecismo con más atención; ha leído a santa Teresa y San Ignacio de Loyola, el Kempis y otros clásicos de espiritualidad. 

Hoy Tito va a alabanzas los martes con su mujer. Tiene tres hijos y espera el cuarto. Acaba de aceptar una nueva oferta de trabajo. Y cuando habla de Jesucristo en conversación corriente, ya no le suena raro.

Treinta y seis años no son un retraso. Son, a veces, el tiempo permitido por la Providencia para derramar su Gracia.


Disponible en Amazon, y gratuitamente en versión electrónica Apple Books, Google Play y Kindle

Embotado: La inesperada conversión de un cristiano al cristianismo

Autor: Tito Unda
Editorial: Amazon
Año: 2026
Nº de páginas: 142
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FirmasDiego Errázuriz Krämer

Crisis de atención

Byung Chul Han alerta sobre la crisis de atención provocada por la saturación de estímulos y plantea la atención contemplativa como un camino para recuperar la profundidad y vivir el presente con plenitud.

24 de junio de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Padecemos una crisis de atención. Ese es el diagnóstico de Byung Chul Han en Sobre Dios. Este filósofo bestseller denuncia que nos hemos acostumbrado al consumo instantáneo y casi infinito de estímulos sensoriales, de modo que cada vez nos cuesta más concentrarnos, estar en una sola cosa a la vez, profundizar en algo interesante o aburrirnos tranquilamente. El resultado: nuestros sentidos están saturados de basura informativa.

La “economía digital” no contribuye demasiado. Muchas empresas persiguen -como un verdadero botín de guerra- los segundos, minutos u horas que dedicamos a consumir sus contenidos. Y, si se trata de redes sociales, con algoritmos diseñados para secuestrar nuestra atención y, no pocas veces, generar una adicción. Así pueden monetizar sus vídeos o textos y convencer a sus auspiciadores de que veremos sus anuncios: les venden nuestra atención.

Pero no se trata solo de protegernos de los algoritmos, del maldito clickbait o de la oferta de dopamina barata, aunque tengamos que poner cortafuegos al incendio de la dispersión infinita. La propuesta de Han nos desafía a desarrollar una atención “contemplativa”. Porque, según afirma el surcoreano, la atención plena nos conduce a una vida plena. Y así nos volvemos capaces de meternos de lleno en lo que estamos haciendo, disfrutar del esfuerzo y del gozo del momento presente. 

Una atención contemplativa se cultiva minuto a minuto: enfocándonos totalmente en la persona con la que estamos conversando, en la clase que estamos dictando o escuchando, en el tiempo de trabajo profundo, en la caminata por el parque sin teléfono, en el deporte intenso, en el rato de oración. Esas experiencias reales nos van reconectando con lo verdadero, a la vez que crece nuestra capacidad de disfrutarlas con plenitud.

El autorDiego Errázuriz Krämer

Profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes.

Vaticano

El Vaticano niega a la Iglesia en Alemania el permiso para que laicos prediquen en la homilía eucarística

El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos rechaza la solicitud de la Conferencia Episcopal Alemana argumentando que la reserva de la homilía a los ministros ordenados no es una mera norma disciplinaria, sino que se deriva de la propia naturaleza de la liturgia

Javier García Herrería·23 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha comunicado mediante carta al presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, el obispo Dr. Heiner Wilmer SCJ, que «no es posible conceder el indulto solicitado el 30 de marzo de 2026 para permitir, en circunstancias excepcionales, que un fiel laico debidamente comisionado predique en lugar de la homilía durante la celebración de la Eucaristía».

La Conferencia Episcopal Alemana había presentado su petición argumentando necesidades pastorales concretas, fruto del contexto eclesial que atraviesa el país. El Dicasterio reconoce y valora «las preocupaciones pastorales que inspiraron la solicitud», pero concluye que no es posible atenderla por razones que van más allá de la disciplina canónica ordinaria.

La homilía como parte de la naturaleza de la liturgia

La respuesta vaticana es clara en su argumentación de fondo: «la reserva de la homilía al sacerdote o al diácono no es una mera norma disciplinaria, sino que se deriva de la propia naturaleza de la liturgia». Por ello, no cabe dispensarla mediante un indulto.

El documento precisa que «la homilía forma parte integrante de la Liturgia de la Palabra, está intrínsecamente vinculada a la proclamación del Evangelio y constituye un ejercicio del munus docendi confiado a los ministros ordenados a través del sacramento del Orden». En consecuencia, «la proclamación de la Palabra en la celebración litúrgica es inseparable de la misión recibida sacramentalmente y de la unidad que une la Palabra y el Sacramento en la celebración eucarística».

Junto al rechazo de la solicitud, la carta subraya la importancia de la formación del clero como vía para responder a los desafíos pastorales: el Dicasterio resalta «la importancia de promover la formación permanente de los ministros ordenados, para que la homilía pueda expresar plenamente su eficacia pastoral y espiritual».

Amplias posibilidades para los laicos fuera de la Eucaristía

El Dicasterio concluye su comunicación recordando que existen numerosas alternativas dentro del marco canónico vigente: «la disciplina vigente de la Iglesia ya prevé numerosas formas de anunciar la Palabra y de predicar que pueden confiarse a los fieles laicos, al margen de la homilía y de la celebración de la Eucaristía, de conformidad con el Derecho Canónico y con la naturaleza propia de estas diferentes formas de anunciar el Evangelio».

La decisión llega en un momento de intenso debate en la Iglesia alemana, inmersa en el proceso sinodal conocido como Synodaler Weg, que ha impulsado diversas propuestas de reforma estructural, incluida una mayor participación de los laicos en las funciones litúrgicas y de gobierno eclesial.

Recursos

El eco de los panes y los peces 

El Papa se ha marchado y toca volver a la rutina, afrontar la realidad sin el calor de la masa. Llegará, como siempre, el momento de la criba.

Eloy Asenjo Carpintero·23 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Quienes me conocen saben que convivo con una imaginación desbordante. 

Hoy, mientras contemplaba el tercer misterio luminoso del Rosario —la predicación del Reino de los Cielos—, una imagen se instaló con fuerza en mi mente: la escena evangélica de la multiplicación de los panes y los peces. Casi de inmediato, de forma inevitable, el recuerdo me llevó a los días compartidos y disfrutados en España junto al Papa León XIV.

Cuenta el Evangelio que la multitud se acomodó por grupos sobre la hierba. Jesús bendijo aquellos cinco panes y dos peces que alguien, entre la masa, había puesto a disposición. Un gesto casi ridículo si escuchamos el susurro escéptico de la razón: “¿Qué es esto para tanta gente?”.

Visualizaba una estampa —muy similar a la de algunos cuadros que guardo en la memoria—: el propio Jesús, cargando una canasta repleta de pan, caminando entre los grupos. Su rostro dibujaba una sonrisa mientras la gente lo acogía con una mezcla de asombro, gratitud y profunda devoción. Me los imagino poniéndose en pie de un salto, agolpándose en los límites de su grupo, estirando la mano con el único anhelo de rozar, aunque fuera por un instante, la orla de su manto.

¿No es acaso lo mismo que hemos visto repetirse , como un eco, estos días por las calles de Madrid, Barcelona y Canarias?

Ahí estaba el Papa León XIV, cruzando alegre las multitudes, deteniéndose el tiempo justo para acariciar la frente de un bebé, mientras el gentío se apelotonaba contra las vallas, buscando arañar un segundo de cercanía con el Pontífice. Aquella escena bíblica late en sintonía con el Sermón de la Montaña, ese instante en que Cristo despliega la Buena Nueva ante el mundo. De igual manera, en cada uno de sus actos, el Papa ha querido insistir en los pilares de la fe cristiana. Y nosotros, igual que aquellos que rodearon a Jesús, hemos bebido sus palabras con emoción, gratitud y un hondo deseo de correspondencia.

¿No ha sido ese el latido de España estos días? Un agradecimiento sincero, un vuelco en el corazón ante la voz del Vicecristo en la Tierra. Estoy convencido de que de estos encuentros han brotado promesas íntimas de mayor entrega y generosidad; una urgencia real de convertirnos en verdaderos apóstoles dentro de esta Iglesia en salida. ¡Qué alegría tan honda!

La hora de la verdad

Sin embargo, tras el Sermón de la Montaña, mi mente viaja inevitablemente al sexto capítulo del Evangelio de san Juan. Resuenan aquellas palabras de Jesús: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida”. 

En aquel momento, muchos se escandalizaron y le dieron la espalda. Al ver la desbandada, el mismo Cristo preguntó a los suyos si también ellos querían marcharse. Fue entonces cuando Pedro rompió el silencio con un bellísimo acto de fe: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna”. 

Ahora el Papa se ha marchado y toca volver a la rutina, afrontar la realidad sin el calor de la masa. Llegará, como siempre, el momento de la criba. Es evidente que muchos permanecerán fieles al lado de Jesús, emulando a los Apóstoles. En otros, en cambio, se cumplirá la Parábola del Sembrador: desaparecerán sin ruido porque el mensaje no llegó a echar raíces, o porque el camino se les volvió demasiado empinado. Quién sabe. Incluso habrá quienes, arrastrados por la corriente y la «sabiduría» de los poderosos de turno —los nuevos miembros del Sanedrín—, terminen gritando: “¡Crucifícalo!” 

Pero la historia no acaba ahí. Llegará el día en que muchos judíos de la época volverán a mirar expectantes hacia el Cenáculo, y vendrá el Espíritu Santo. Y entonces, más de tres mil almas se bautizarán de los que los oyeron. Y al escuchar la Verdad muchos otros vendrán detrás, y serán capaces de transformar el viejo mundo pagano. 

Eso mismo sucederá en nuestro tiempo, porque el tiempo y el mundo le pertenecen a Dios, y nos los ha confiado para transformarlo y dominarlo desde el Amor. 

Si tuviera hoy al Papa León XIV frente a mí, solo acertaría a darle las gracias y le diría que no se preocupara —aunque sé bien que vive en el optimismo cristiano— por aquellos que hoy parecen alejarse; porque al final, todos volverán. Y no lo harán solos: traerán consigo a sus amigos.

“Vosotros podéis cambiar la historia. Hacedlo con el Amor”.

El autorEloy Asenjo Carpintero

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Mundo

Aumenta la hostilidad sociorreligiosa en más países, según Pew Research

Un nuevo informe de Pew Research Center muestra que se han registrado aumentos en la hostilidad sociorreligiosa por parte de individuos y grupos en más países. Los datos recogen la misma tendencia del informe del año pasado de ACN: la libertad religiosa está en claro retroceso.

OSV / Omnes·23 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

– Gina Christian, OSV News

Crece la hostilidad social religiosa, y al mismo tiempo, desde 2007, cada vez más gobiernos han intensificado la represión contra las creencias y expresiones religiosas.

Los resultados han sido publicados el 15 de junio por Pew Research Center en su decimosexto informe anual sobre los niveles de restricción religiosa a nivel mundial.

Los investigadores de Pew, Samirah Majumdar y Vivian Jacobs, analizaron datos de 198 países y territorios —que representan “casi toda la población mundial”— procedentes de 19 fuentes clave, entre las que se incluyen las constituciones de los países, el Departamento de Estado de Estados Unidos, las Naciones Unidas, la Unión Europea, el FBI, Human Rights Watch y Amnistía Internacional. 

Pew y ACN coinciden: libertad religiosa en retroceso

El informe de Pew corresponde a 2023, último año cerrado para el que disponen de datos, mientras el de Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), dado a conocer a finales de 2025, analizó el periodo que va desde enero de 2023 a diciembre de 2024, un año más.

Según Pew, 55 de los 198 países estudiados registraron “niveles elevados (altos o muy altos) de hostilidades sociales relacionadas con la religión en 2023”, frente a los 45 del año anterior -un claro aumento-. 

Y ACN diagnosticó que en 62 países de los 196 analizados, la libertad religiosa sufre graves vulneraciones y solo dos —Kazajistán y Sri Lanka— mostraron alguna mejora. A su juicio, casi dos tercios de la humanidad (más de 5.400 millones de personas) vive en países sin libertad religiosa. 

Dos indicadores: restricciones y hostilidades 

Los datos de Pew Research se han clasificado según dos indicadores: un Índice de Restricciones Gubernamentales, que registraba las restricciones religiosas impuestas oficialmente; y un Índice de Hostilidades Sociales, que medía los actos perpetrados por individuos, grupos y organizaciones, como el vandalismo y los ataques físicos.

Pew señaló que sus estadísticas resumidas no tenían por objeto determinar qué grupo religioso concreto sufría mayor persecución religiosa, ya que se contabilizaba incluso un solo incidente de acoso en un país determinado.

En la actualidad, no existe una definición de persecución religiosa aceptada internacionalmente, ya que ésta puede adoptar diversas formas.

Radiografía: el caso de Noruega, y otros.

Según el centro de investigación, Etiopía y Filipinas experimentaron un descenso en las hostilidades sociales de base religiosa ese mismo año, pasando de la categoría alta a la moderada en el índice de Pew.

Bélgica, Noruega, Rusia, España y Suecia, por su parte, entraron en la categoría “alta” del índice de hostilidades sociales de Pew en 2023, junto con la República Democrática del Congo, Guatemala, Sierra Leona, Sudán, Tanzania, Tailandia y Turquía.

Según Pew, el acoso individual y colectivo contra musulmanes, judíos y testigos de Jehová elevó la puntuación de España en el índice en 2023.

Noruega también fue testigo, asegura Pew, de “ataques reiterados” contra los Testigos de Jehová, así como de un “aumento del discurso de odio” contra judíos y musulmanes, tras el ataque de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023 y la posterior guerra entre Israel y Hamás.


Casos de violencia

La violencia colectiva en Rusia contra judíos y musulmanes contribuyó a elevar la puntuación de ese país en el índice de hostilidades sociales de Pew en 2023. 

En un incidente, “varias mujeres rusas atacaron a una mujer musulmana que llevaba hiyab y a sus hijos en un parque infantil” en las afueras de Moscú, un hecho en el que, según Pew, “las atacantes supuestamente lanzaron a sus perros contra la familia y los agredieron”.

La firma de investigación afirmó que en 2023, «el acoso gubernamental a grupos religiosos (ya sea verbal o físico) fue uno de los tipos más comunes de restricciones a la religión», continuando una tendencia de los últimos años.

Según Pew, este tipo de acoso «se produjo en 185 países», es decir, en el 98% del total de países estudiados, en 2023, cifra que casi iguala la del año anterior, que fue de 186.

Además, según Pew, la interferencia con el culto religioso «fue un tipo muy común de restricción gubernamental», observada en 175 (88%) de los 198 países y territorios examinados, «lo que supone un nuevo pico para el estudio».

Naciones con restricciones severas, y más bajas

Según Pew, entre las 25 naciones más grandes del mundo, aquellas con los niveles más altos de restricciones gubernamentales a la religión eran China, Irán, Indonesia, Egipto y Rusia.

Según Pew, entre ese mismo grupo de naciones, “Sudáfrica, Estados Unidos, Japón, Filipinas y el Reino Unido presentaban los niveles más bajos” de restricciones gubernamentales a la religión.

Corea del Norte no está en el estudio, a pesar de su fuerte represión

Es importante destacar que Pew aclaró que Corea del Norte no fue incluida en el estudio, aunque “las fuentes indican claramente que el gobierno de Corea del Norte se encuentra entre los más represivos del mundo con respecto a la religión, así como a otras libertades civiles y políticas”.

Pew explicó que «la sociedad norcoreana está prácticamente cerrada a los extranjeros” y que “los observadores independientes carecen de acceso regular al país”, lo que hace inviable la recopilación de datos de esa nación.

Países con más hostilidad social, y con menos

Entre las 25 naciones más pobladas, “Nigeria, India, Bangladesh, Pakistán y Egipto registraron los niveles más altos de hostilidades sociales relacionadas con la religión”, especifica Pew, señalando que, a excepción de Egipto, esos países obtuvieron una puntuación “muy alta” en ese índice.

En cambio, según Pew, “China, Estados Unidos, Sudáfrica, Japón y Vietnam” obtuvieron “las puntuaciones más bajas en hostilidades sociales” entre los 25 países más poblados en 2023.

Pew señaló que, a lo largo de los años en que ha realizado el estudio, la puntuación media de las restricciones gubernamentales “ha aumentado de forma bastante constante”, mientras que la media del índice de hostilidades sociales ha “fluctuado”.

Según el centro de investigación, esa tendencia “sugiere que los gobiernos han estado reprimiendo las creencias y prácticas religiosas de maneras más severas que en 2007”, mientras que “el número de países con hostilidades sociales ha tendido a aumentar y disminuir según los acontecimientos”.

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Gina Christian es reportera multimedia de OSV News. Síguela en X @GinaJesseReina.

El autorOSV / Omnes

Evangelización

Danna Bucaram: voz de los que no tienen voz

Danna Bucaram es una joven y alegre influencer ecuatoriana que defiende la vida y la fe, con propuestas actuales y creativas.

Juan Carlos Vasconez·23 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

A sus 20 años, Danna Bucaram no es solo una estudiante de Comunicación o una joven con una presencia activa en el mundo digital. Es, ante todo, una mujer que ha decidido que su fe no sea un accesorio de domingo, sino el motor que impulsa cada uno de sus proyectos. 

Con una herencia familiar ligada inevitablemente a la historia política del Ecuador —siendo nieta de un expresidente—, Danna ha optado por un liderazgo de naturaleza distinta: el de la caridad, la gratitud y la defensa de la vida desde las trincheras de lo cotidiano.

Para Danna, el encuentro con Dios es una relación personal forjada en la realidad de la vida, incluso en sus momentos más oscuros. A diferencia de la tendencia actual de evitar el sufrimiento a toda costa, ella se muestra profundamente agradecida por los momentos difíciles y de dolor que ha atravesado. “Esos momentos me han convertido en la mujer que soy hoy; formaron un corazón mucho más misericordioso y comprensivo”, afirma con una madurez que sorprende para su edad.

La batalla espiritual en la esfera pública

Esa cercanía con lo trascendente comenzó en su hogar, pero se consolidó desde los ocho años junto con sus padres, que impulsaron el grupo “Seguidores de Jesús”, un espacio mariano y misionero donde aprendió a reconocer el rostro de Cristo en el hermano necesitado. Fue en ese entorno donde nació “Alza Tu Voz Provida”, una comunidad de jóvenes católicos que han entendido que la defensa de la vida no es un simple debate ideológico, sino un compromiso evangelizador urgente.

Uno de los episodios que marcó su corazón fue la defensa de los derechos de los niños por nacer frente a la Asamblea Nacional. Allí, en medio de la tensión y la hostilidad en una ciudad distinta, frente a grandes exponentes que defendían el aborto, Danna experimentó una claridad absoluta: “Ahí comprendí que es mucho más que un debate político; es una verdadera lucha espiritual: el amor contra el odio, la vida contra la muerte”

Lejos de amedrentarse ante los insultos, esa experiencia le llenó de esperanza, recordándole que, en el plano definitivo, Jesús ya ha vencido a la muerte.

Santificar lo ordinario: Bendito Café

Danna aplica en su día a día la máxima de buscar a Dios en las cosas comunes, especialmente en el trabajo. De esa inquietud nace “Bendito Café”, un emprendimiento que busca ser más que un negocio hostelero. Es un espacio diseñado para ser un ambiente de hogar, donde cada detalle decorativo y cada gesto de servicio buscan recordar al cliente lo amado que es por Dios. Para ella, administrar esta cafetería es una forma de ofrecer un “lugar seguro”, un refugio de paz en medio del ruido de la ciudad donde las personas puedan conectar consigo mismas y con el Creador. Eso se comprueba entre las personas que visitan su establecimiento.

A pesar de su perfil de influencer y su constante actividad, el secreto de su fortaleza reside en el recogimiento. El camino de Danna hacia Dios pasa, sin duda alguna, por el silencio y la paz frente al Santísimo Sacramento. “El Sagrario me da las armas para poder servir a sus hijos”, explica. De esa oración profunda nace la energía para sus múltiples facetas: la misionera que recorre comunidades, la estudiante de Comunicación y la joven que sueña con metas trascendentes.

Entre sus proyectos a futuro, el más importante no es profesional ni mediático: es formar una familia donde Dios sea el centro y el fundamento de todo. Por eso es fundamental escoger bien a su partner, que debe tener también su vida basada en la fe.

Un legado de alegría y plenitud

El objetivo de Danna Bucaram es romper el mito de que la fe es aburrida o gris. Su vida es un testimonio de que se puede ser una joven emprendedora, alegre y divertida, siempre que el corazón esté anclado en Cristo. 

Su legado busca mostrar que amar a Dios no resta libertad, sino que es lo único capaz de llenar los espacios rotos y otorgar una felicidad plena. En un mundo que a menudo ofrece sucedáneos de alegría, la voz de Danna se alza para recordar que la verdadera vida siempre comienza con un “sí” a Dios y un “sí” a la vida.

Vaticano

León XIV ofrece la clave para evangelizar: una “relación intensa” con Jesús

La fuerza para no rendirnos, y seguir transmitiendo el mensaje de esperanza, amor y paz, es “una relación intensa” con Jesús, ha manifestado el Papa en el Ángelus de este domingo. Esto permite también afrontar hostilidades y persecuciones, como sucedía a los primeros cristianos.

Redacción Omnes·22 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

En un domingo caluroso en Roma, como en otros lugares del mundo, el Papa León XIV ha comentado en el Ángelus el Evangelio de la Misa en el que Jesús envía a los discípulos a la misión (Mt 10,26-33).

El Pontífice ha resaltado que “la fuerza del apostolado, más allá de las técnicas y los instrumentos, se basa en la obra del Espíritu Santo en nosotros y en la autenticidad de nuestra respuesta”.

Todos podemos buscar momentos de quietud y silencio ante Dios

Santo Tomás de Aquino hablaba en la Suma Teológica de la predicación como la transmisión a otros de lo que hemos contemplado.

Sin embargo, ha dicho el Santo Padre en el Ángelus, no hay que pensar en el “contemplar” como “una experiencia exclusiva, reservada a algunos santos o a los monjes y a los ermitaños. Todos podemos hacerlo, esforzándonos por dedicar, entre los compromisos de cada día, momentos de quietud para permanecer en silencio ante Dios, escuchar su voz, encomendarle nuestras alegrías y nuestras preocupaciones, y revisar con Él nuestra vida”.

Esto nos hace, cada vez más, personas de fe sólida y consciente, ha subrayado, y “por consiguiente apóstoles creíbles y libres, hombres y mujeres capaces de reflejar la luz del Evangelio en todos los ambientes y en todas las situaciones de la vida, testimoniándolo también allí donde su valor no es comprendido ni es aceptado”.

Para afrontar hostilidades y persecuciones, como muchos cristianos 

San Mateo —autor del pasaje bíblico al que nos referimos—escribía para comunidades que no tenían una vida fácil. !Debían afrontar hostilidad y persecuciones, como sucede aún hoy a muchos cristianos en tantos lugares de la tierra, y además había una gran tentación de desanimarse y dejarse vencer por el cansancio o el miedo”, ha reflexionado León XIV.

Tanto hoy como ayer, “es difícil permanecer fieles a las enseñanzas de Jesús y anunciar su Palabra: responder al odio con el amor, a la prepotencia con la mansedumbre, al desánimo con la perseverancia”. 

Por eso, alienta el Papa, “es necesario que profundicemos en las raíces de nuestra fe y de nuestra misión en una relación intensa con Él” (cf. Francisco, Exhort. ap. Evangelii gaudium, 8). “Esto nos da la fuerza para no rendirnos y seguir transmitiendo a todos, en cualquier circunstancia, su mensaje de esperanza, de amor y de paz. ¡Al mundo le hace mucha falta!

Que la Virgen María nos ayude a ser discípulos misioneros del Señor Jesús, cada uno conforme a su propia vocación”, ha concluido El Papa León antes de rezar el Ángelus.

Día Mundial de los Refugiados

Tras la oración mariana, el Papa ha hecho alusión a que ayer se celebró el Día Mundial de los Refugiados, promovido por las Naciones Unidas, conmemorando el 75 aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados. Una jornada establecida “con el fin de proteger a quienes son perseguidos y se ven obligados a abandonar su tierra, su hogar y su familia”.. 

El Pontífice espera que “el espíritu que inspiró la elaboración de este importante instrumento internacional siga iluminando hoy en día las conciencias de los responsables de las naciones. Nadie puede mirar hacia otro lado ante quienes buscan protección y seguridad”.

Además, ha exhortado “a todos a acoger a quienes son víctimas de persecución, para que puedan vivir en paz, con dignidad, y mirar al futuro con esperanza”.

El Sucesor de Pedro ha saludado de modo especial a los miembros del Diálogo Internacional Católico-Pentecostal, y a los fieles de Roma y peregrinos procedentes de distintos países, de modo especial los llegados de Brasil, con oraciones por los jóvenes que fallecieron hace unos días en un accidente vial en el estado de Ceará.

El autorRedacción Omnes

Libros

La chica más lista que conozco

La lectura paralela de una biografía de sor Juana Inés de la Cruz y la novela La chica más lista que conozco revela sorprendentes coincidencias y profundos contrastes entre dos mujeres unidas por la inteligencia.

José Carlos Martín de la Hoz·22 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Estaba leyendo la magnífica semblanza de Sor Juan Inés de la Cruz, escrita por Juan Manuel Galaviz Herrera (1942-2019), seguramente una de las personalidades más importantes del virreinato de la Nueva España, cuando me encontré de golpe con una novela ambientada en nuestros días en la Universidad de Madrid que tiene un título muy llamativo: La chica más lista que conozco.

Precisamente la semblanza de Sor Juan Inés de la Cruz, una reedición de 2026, se titula “heroína del entendimiento”, es decir, casi la misma expresión de la novela de Sara Barquinero, pero en versión del siglo XVII. La coincidencia de títulos, me llamó la atención y decidí leer los dos libros en paralelo. 

En primer lugar, hemos de comentar que la madre de Sor Juana Inés de la Cruz tenía diez hermanos y era hija del famoso Pedro Ramírez natural de Sanlucar de Barrameda (Cádiz), que habría hecho fortuna en el marquesado del Valle y cuyo matrimonio con una criolla mexicana le proporcionaría una gran felicidad y descendencia (p. 11).

Es interesante, dicho sea de paso, que ya en aquellos años se habían aplicado en aquellas tierras las leyes Nuevas de 1542 y, por tanto,  para gozo de Bartolomé de Las Casas, los indígenas habían recuperado completamente sus tierras y posesiones y vivían sus derechos y obligaciones como los demás súbditos de la corona de Castilla en paz y libertad (p 12).

Nuestra protagonista, Sor Juana Inés de la Cruz, Juana Ramírez de Asbaje en el siglo, había nacido en San Miguel de Nepantla, en la falda del volcán Popocatepetl, en 1648, era hija natural y había sido criada junto a su madre y su abuelo don Pedro Ramírez, y habría profesado religiosa jerónima en el convento de la orden en México, en fecha tan temprana como 1668.

Paralelismos

La novela de La chica más lista que conozco está escrita por Sara Marquinero y narra la vida de una chica de provincias, bastante tímida, hija única y extremadamente inteligente que se matricula en filosofía y comienza a destacar entre sus compañeros desde el primer día. Una vida centrada en el estudio, las amistades, el primer novio, la conquista amorosa de un profesor, es decir el desarrollo lento y pausado de la maduración, de nuestro tiempo, eso sí sin ninguna visión trascendente de la vida, ni referencia espiritual.

Mientras, la vida de Sor Juana Inés de la Cruz parece un camino directo hacía el crecimiento en el amor. Primero, en los estudios y primeras letras en la capital, luego en la corte del virreinato donde aumentaría su formación literaria para la que tenía ya dotes manifiestos desde su infancia.

Su acercamiento a la poesía mediante cuidadas lecturas y la orientación de los hombres cultos de la capital, corre paralelo a una intensa vida espiritual, que terminará por la profesión religiosa y el crecimiento en la santidad de vida y el desarrollo de una temprana afición por la escritura que, desde la aparición del primer volumen de sus obras, causó un enorme impacto tanto en Nueva España como en la Metrópoli.

Es interesante que en ese camino para la conversión definitiva al amor de los amores y la vocación divina en el claustro, le llegaría precisamente a través de un desengaño amoroso, tal y como ella lo describe en uno de sus poemas más significativos de indudable tenor biográfico: “Cogióme sin prevención Amor, astuto y tirano: con capa de cortesano se me entró en el corazón” (p. 51).

Efectivamente, nos señalará el biógrafo agudamente que “Juana Inés amó intensamente hasta el extremo de no encontrar adecuada correspondencia” (p. 52). Además, de la exposición de los hechos, poseemos la calificación de Menéndez Pelayo cuando afirma: “los versos profanos de sor Juana son de los más suaves y delicados que han salido de pluma de mujer” (p. 53).

La vida de la chica más lista que conozco sufrirá los desvaríos de los falsos y aparentes amores que con concluyen en el amor de “agapé”, el amor de donación y de entrega total que describe muy acertadamente Benedicto XVI en la Encíclica “Deus Caritas est”. 

Exactamente, la vida de sor Juan Inés manifiesta todo lo contrario, pues le sucede como había vaticinado María Zambrano en su filosofía poética que el camino del conocimiento del entendimiento y del amor corren paralelos tanto en el entendimiento como en la voluntad (p. 69).

Indudablemente, para sor Juana Inés la creación literaria y poética no la distrae de su oficio de religiosa y su vocación contemplativa se entrevera con la escritura y ahí está los frutos, tanto e poemarios impresionantes como en textos literarios de gran altura que se pueden incluir en la tradición del siglo de oro de las letras españolas pues entonces el virreinato y la metrópoli bebían en las mismas fuentes culturales.

Es muy interesante cómo el biógrafo destaca la pasión por la lectura que mantuvo toda la vida sor Juana Inés y su interés por el estudio de la teología, es lógico pues para amar a Dios y a las almas ha de conocer a Dios y a la naturaleza humana, de ahí que el estudio y la oración hicieron de ella una mujer de una gran riqueza interior que luego pudo explayarse en la literatura (p. 84).

Es muy interesante e incluso divertido el número de páginas dedicadas por el biógrafo a salir al paso de los dimes y diretes acerca de la dedicación de la religiosa a la escritura, la lectura, a conocer las grandes líneas de la teología y de la literatura del siglo de oro y de su recepción en el nuevo mundo. Vuelve sobre los mismo: “estas contrariedades, aunque verdaderas, no fueron la cruz de sor Juana” (p. 133).

Finalmente, hemos de referirnos a las injusticias de los justos que hubo de padecer a lo largo de su dilatada vida religiosa y sobre todo por parte de algunos directores espirituales que no satisfechos con humillarla en privado para que creciera en humildad, lo hacían también en público (p. 145).

Sor Juana Inés de la Cruz. Heroína del entendimiento

Autor: Juan Manuel Galaviz Herrera
Editorial: San Pablo
Año: 2026
Nº de páginas: 247
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Mundo

Los cristianos libaneses no sólo quieren sobrevivir, sino “vivir de verdad”

Mientras continúan los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá, y se agrava la crisis económica del Líbano, muchos cristianos en la tierra de los cedros ya no creen tener futuro en la región. Trabajadores humanitarios católicos advierten que comunidades enteras corren el riesgo de desaparecer de Oriente Medio. 

OSV / Omnes·22 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

– Katarzyna Szalajko, OSV News

El padre Jan Zelazny, director de la sección polaca de la organización benéfica pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, se reunió con comunidades cristianas durante su viaje por Líbano y Siria a finales de mayo. El sacerdote afirmó que las familias locales luchan no solo por sobrevivir a la crisis, sino también por “vivir plenamente”, sintiéndose atrapadas en una guerra con la que no se identifican y que no deseaban, sufriendo sus consecuencias a diario.

El sacerdote lleva años dedicándose a la investigación, la atención pastoral y la ayuda humanitaria a los cristianos de Oriente Medio. 

Pero durante sus viajes por Líbano y Siria, ha podido constatar de primera mano cómo la violencia entre Israel y Hezbolá sigue desestabilizando el sur del Líbano y exacerbando los temores entre las comunidades cristianas. “Ayer teníamos drones sobrevolando la zona”, dijo. “Hoy hubo ataques israelíes contra Hezbolá en el Líbano”.

Los ataques de Israel contra Hezbolá continúan

El 25 de mayo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que las operaciones militares —iniciadas a principios de marzo como parte de la guerra contra Irán— se intensificarían, alegando que Hezbolá no estaba respetando el alto el fuego.

Según informó Reuters, el ejército israelí no estaba bajando la guardia. “Al contrario, dije que pisaran el acelerador aún más”, añadió. (Nota: en efecto, el día 10 de junio prosiguen los ataques).

El resultado, según el padre Zelazny, es una creciente presión sobre las aldeas cercanas a la frontera sur. “En algunos lugares, solo quedan pequeños pueblos cristianos”, dijo. “Los musulmanes abandonaron esas zonas. Hay túneles donde se esconden los combatientes de Hezbolá. Los cristianos permanecen allí y viven en una especie de asedio constante”. 

Muchos se niegan a marcharse, temiendo que la partida signifique un exilio permanente. “Dicen que si se van, jamás regresarán”, declaró el padre Zelazny a OSV News.

La ayuda de la Iglesia llega a algunas de las aldeas aisladas a través de redes católicas coordinadas por Cáritas y la nunciatura apostólica en Beirut. El director de ACN mencionó tres comunidades en particular -Debel , Ain Ebel y Rmecich-, donde la asistencia humanitaria continúa a pesar de la creciente inseguridad. 

Un vehículo dañado yace entre los escombros en el lugar de un ataque israelí en Tiro, Líbano, el 28 de mayo de 2026. (Foto de OSV News/Reuters).

Vidas ordinarias abruptamente destrozadas

La crisis no se mide solo en edificios destruidos, sino en vidas cotidianas truncadas abruptamente, ha señalado el sacerdote, que describió su encuentro con una familia desplazada de la región cercana a Cana, en el sur del Líbano. 

El padre había trabajado durante años en telecomunicaciones antes de decidir regresar a su pueblo natal debido a enfermedades familiares. Vendió todo, compró una pequeña tienda y comenzó de nuevo. 

“La tienda incluso había empezado a generar ganancias”, declaró el padre Zelazny a OSV News. “Nueve meses después, en lugar de una tienda, solo queda una ruina enorme”. Ahora, dos familias comparten un apartamento sin amueblar con cuatro niñas, un niño pequeño y una tía anciana. “Prácticamente no tienen nada”, dijo. “Sillas de jardín y colchones en el suelo son sus únicos muebles”.

Para muchos cristianos libaneses, el futuro se ha reducido a cuestiones de supervivencia. Sin embargo, el padre Zelazny afirmó que el peligro más profundo es la desesperación, especialmente entre los jóvenes. 

“Lo más doloroso es que, cuando hablas con los jóvenes, solo preguntan por cómo obtener una visa”, dijo. “No ven un futuro para sí mismos en este país”. 

Familias cristianas crean mosaicos como parte de un proyecto de apoyo a comunidades desplazadas y en situación de vulnerabilidad en Jounieh, Líbano, el 25 de mayo de 2026. (Foto de OSV News/Michał Banach, cortesía de ACN).

Poca libertad para disfrutar del verano 

Las vacaciones de verano ya han comenzado en Líbano, pero para muchos niños y adolescentes, la inseguridad constante, los ataques aéreos y el colapso económico les dejan poca libertad para disfrutarlas. Muchos pasan la mayor parte del día en casa, con pocos lugares seguros a donde ir. “¿Qué se supone que deben hacer los jóvenes?”, preguntó el padre Zelazny. “Se quedan en casa, tal vez visitan a sus amigos. ¿Es de extrañar que solo piensen en salir?”.

Grupos eclesiales están intentando crear alternativas. Señaló proyectos juveniles dirigidos por franciscanos y apoyados por organizaciones benéficas católicas, incluidos centros recreativos donde los niños pueden practicar deportes, nadar o simplemente pasar tiempo juntos de forma segura.

Quieren “un futuro, una vida normal” 

El padre Zelazny afirmó que los cristianos de la región necesitan ayuda “no solo para sobrevivir, sino para tener una vida”. Quieren “un futuro, una vida normal” declaró a OSV News. 

Por eso, muchos de los proyectos de ACN en Líbano no se centran en la ayuda directa, sino en ayudar a las personas a obtener ingresos dignos. Durante su viaje, el padre Zelazny visitó a artesanos que elaboran objetos religiosos con madera de cedro. Dado que los cedros del Líbano están protegidos, los artesanos utilizan únicamente ramas cuidadosamente seleccionadas, procedentes de la poda de mantenimiento.

Artistas cristianos en la región de los cedros del país

Durante su viaje por la región de los cedros del Líbano, que dio al país su símbolo nacional, el padre Zelazny conoció a varios artesanos cristianos apoyados por ACN.

“Ahora mismo estamos llevando a gente que nos prepara artículos que luego vendemos, para así ayudar a los cristianos que, al no haber turistas, simplemente no tienen cómo sobrevivir”, declaró el padre Zelazny a OSV News por teléfono el 27 de mayo desde Líbano. 

Los cristianos locales que elaboraban rosarios, tallas de madera de cedro y pequeños recuerdos religiosos se vieron abruptamente privados de esta fuente de ingresos cuando los turistas desaparecieron de Líbano al comenzar los combates en marzo.

En otra iniciativa cercana a la Universidad del Espíritu Santo de Kaslik, un importante centro académico libanés, estudiantes y refugiados sirios colaboran con un sacerdote católico sirio que también es artista. Juntos crean mosaicos con piedras importadas de todo el mundo. “Un solo icono puede brindarles un sustento digno durante un mes”, afirmó el padre Zelazny. “¿Por qué limitarse a dar dinero si pueden trabajar? No quieren caridad. Quieren independencia”.

Esa misma lógica guió un proyecto reciente con las hermanas greco-católicas de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que acogió a familias desplazadas en su monasterio de Harissa. El convento había sido diseñado originalmente como una casa de retiro. Entonces llegó la guerra. 

La hermana Anna reza con niños desplazados del sur del Líbano en un convento en Harissa, Líbano, el 25 de mayo de 2026. (Foto de OSV News/Michał Banach, cortesía de ACN).

Compartir techo, jardín y la comida con las hermanas

“Las hermanas acogieron a 14 familias, 41 personas”, declaró el padre Zelazny a OSV News. “Compartían no solo un techo, sino también su huerto y su comida”. Uno de los mayores desafíos constantes fue el suministro eléctrico. 

La red eléctrica nacional del Líbano funciona de forma intermitente, lo que obliga a muchos residentes a depender de costosos generadores de combustible. “Las hermanas ya no podían costear el combustible”, dijo. ACN aprobó la financiación para ampliar la instalación de paneles solares. 

“En Líbano hay casi 300 días soleados al año”, dijo el padre Zelazny. “Es mejor invertir una sola vez en energía solar que gastar constantemente en combustible”. Los paneles permiten ahora que el convento funcione a pesar del hacinamiento y el colapso económico. Incluso si las familias desplazadas finalmente se marchan, la infraestructura permanecerá para la Iglesia local.

El sacerdote volvió repetidamente a un mismo tema: los cristianos en Líbano a menudo se sienten atrapados en un conflicto que no les pertenece. “En la guerra entre Israel y Hezbolá, se convirtieron en piedras de molino atrapadas en medi”, dijo. “No es su guerra, pero son sus víctimas”.

“Hay cansancio”, añadió el padre Zelazny a OSV News. “Pero también hay algo más profundo. Ante nuestros ojos, el mundo de los valores se ha derrumbado. El derecho internacional ya no funciona en la práctica”..

Lento desmoronamiento del Líbano, pero la fe sigue siendo visible 

Habló con emoción sobre el lento desmoronamiento de un país al que ama. “Líbano demostró al mundo que personas de diferentes culturas y religiones podían convivir”, dijo. “Y ahora todo esto se está destruyendo”.

Sin embargo, en medio de la destrucción, la fe sigue siendo sorprendentemente visible. Los peregrinos continúan reuniéndose en el santuario de san Charbel Makhloufy en el santuario mariano de Nuestra Señora del Líbano en Harissa, mientras que las iglesias permanecen llenas a pesar de la inestabilidad actual. 

El padre Zelazny dijo haber presenciado la misma determinación entre los cristianos en las ciudades sirias de Alepo y Homs. “Quienes se quedan perseveran porque creen”, dijo el padre Zelazny. “Sin fe, esto no se puede superar”. 

Necesidades básicas. Alegría de los niños ante los dulces y el chocolate

Según el padre Zelazny, sus necesidades suelen ser sumamente básicas. En Debel, los residentes carecen de acceso fiable al agua debido a que la infraestructura dañada ya no funciona correctamente. Las comunidades locales también tienen dificultades para recoger la basura y retirar los escombros de los edificios destruidos, en medio de las constantes restricciones e inseguridad. 

“Tienen sueños muy sencillos”, dijo el padre Zelazny. “Sueños para uno o dos días más”. 

“Cuando llegaron los cooperantes, lo primero que preguntaron los niños fue si tenían chocolate”, dijo. Más tarde, los voluntarios regresaron con grandes cantidades de dulces. “La alegría de los niños fue enorme”, dijo el padre Zelazny. 

“Sé que algunos podrían pensar que esto es insignificante”, añadió. “Pero toda nuestra realidad se construye a partir de pequeñas cosas. Y el hecho de que sueñen con cosas tan insignificantes demuestra la magnitud de la tragedia humanitaria que allí se vive”.

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– Katarzyna Szalajko escribe para OSV News desde Varsovia, Polonia.

– Este reportaje se ha publicado originariamente en OSV News, y pueden consultarlo aquí.

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El autorOSV / Omnes

Cultura

La concepción virginal. «La Anunciación». Taller del Maestro del Flémalle

Esta tabla representa con extraordinario detalle el momento inicial de la Anunciación. La obra combina una intensa carga espiritual con una minuciosa observación de la arquitectura y los objetos cotidianos del siglo XV, ofreciendo un valioso testimonio del arte flamenco temprano y de su refinado sentido de lo visible.

Eva Sierra y Antonio de la Torre·22 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

COMENTARIO ARTÍSTICO

Este panel es un ejemplo característico de la pintura flamenca del siglo XV. La escena muestra a la Virgen María orando en una estancia cuando el ángel enviado por Dios se le aparece, siguiendo el relato de san Lucas (1, 26-38). María viste un magnífico manto azul con escultóricos pliegues y con un borde ricamente decorado. Reclinada sobre cojines en un banco, parece absorta en su lectura. A sus pies, un jarrón con lirios blancos, símbolo de la pureza de la Virgen; un motivo muy utilizado en la pintura que se sigue utilizando incluso en épocas más modernas (véase, por ejemplo, la versión de Émile Bernard sobre el mismo tema, 1890, Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid). El ángel entra por una abertura en el muro, se arrodilla ante ella y alza la mano en señal de saludo. También él viste un rico manto rojo semejante a vestiduras sacerdotales y lleva lo que parece un pequeño díptico a modo de broche; las plumas de sus alas y los rizos de su cabello están representados con minuciosidad. Ambas figuras, en rojo y azul, dominan la composición. En la parte superior izquierda, Dios aparece rodeado de seres celestiales, enviando a su Hijo, esta vez en forma de rayos que descienden desde lo alto, una manera gráfica de representar el poder divino. 

Los cuatro momentos de la Anunciación: el ojo del espectador

Al contemplar escenas de la Anunciación del siglo XV conviene pensar en cómo las entendería el público de la época. Para nosotros puede parecer simplemente otra representación de la visita del arcángel Gabriel a la Virgen, pero los espectadores de entonces sabían distinguir qué momento del relato estaban viendo. Se reconocían cuatro etapas: María en oración o leyendo (antes de notar la presencia del ángel), escuchando (cuando oye su saludo), reflexionando o preguntando (mientras medita el mensaje) y aceptando (cuando se somete a la voluntad divina). Cada momento tiene sus propias características. Este panel muestra la primera fase, cuando María aún no se ha dado cuenta de la presencia del ángel.

Entre lo doméstico y lo sagrado: un interior gótico minucioso

El pintor no solo narra el episodio de la Anunciación, sino que también ofrece una visión del interior de una iglesia gótica. La estancia cuidadosamente representada -el pequeño armario con libros, la llave, las vidrieras-  es un espacio ilusorio que funciona a la vez como habitación privada de María y como pequeño oratorio o anexo a un templo. Las vidrieras con escenas religiosas serían poco comunes en un entorno doméstico. El edificio está pintado con gran atención al detalle: se observa el exterior de una iglesia gótica con pináculos decorados, torrecillas, esculturas en hornacinas, sillares, balaustradas e incluso los pequeños clavos de los postigos de las ventanas. Esta información visual resulta muy valiosa para los historiadores del arte, al igual que los objetos que adornan el interior. En un muro se distingue un pequeño cartellino que quizá contenga oraciones, lo que sugiere cierto nivel de erudición y devoción entre los fieles.

El panel fue realizado en el primer cuarto del siglo XV. Aunque el artista demuestra gran habilidad al representar la arquitectura y las figuras, el manejo de la perspectiva es menos seguro. Las proporciones entre personajes y espacio no son del todo correctas y el modo en que se abre el armario de los libros resulta algo extraño. Sin embargo, estos aspectos no afectan al contenido del tema.

Esta obra flamenca perteneciente a  la Colección Real española, fue adquirida por el rey Felipe II en 1584 a Giacomo (Jacome) Trezzo para el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Posteriormente se registró en el oratorio de la enfermería de El Escorial, antes de pasar al Museo del Prado. Por su tamaño y formato, es probable que formara parte del ala de un retablo, quizá dentro de una serie dedicada a la Virgen María y al Nacimiento de Cristo.

La Anunciación de Flémalle, Robert Campin

COMENTARIO CATEQUÉTICO

En el saludo del ángel que aparece en esta espléndida tabla del Museo del Prado descubrimos que éste es un mensajero enviado por Dios para un suceso de excepcional e irrepetible trascendencia en la historia. La Encarnación del Hijo de Dios, que, como vimos en anteriores capítulos de esta serie, asume una Humanidad como la nuestra (excepto por el pecado), va a tener lugar mediante la cooperación, libre y necesaria a la vez, de una virgen humilde del pueblo de Israel, que vive en un lugar olvidado y escondido de Galilea (Lucas 1, 26-27).

El saludo de la plenitud

En efecto, el saludo de san Gabriel está revelando la llegada de la plenitud de los tiempos, que son plenos porque, finalmente, el Dios Creador se une personalmente a su criatura maestra, el ser humano, de tal modo que en Cristo habita corporalmente la plenitud de la divinidad (Colosenses 2, 9). El tiempo llega a su cenit y la historia humana alcanza su cumplimiento más alto en este momento de plenitud, en el que el Hijo de Dios se une por la Encarnación a la humanidad entera al ser concebido por obra del Espíritu Santo en el seno de la humilde Virgen de Nazaret. 

Habitando el seno de la Virgen Dios se hace presente en su Creación, pero no porque antes no estuviera en su obra, sino porque ahora está de una manera especial y plena. Esta nueva presencia de Dios en su Creación es el fruto de las misiones de las personas divinas, tal y como representa el cuadro plasmando al Padre y al Espíritu Santo. El Espíritu Santo es enviado para santificar y fecundar el seno de la Virgen María, mientras que el Hijo es enviado por el Padre para ser concebido en la plenitud del Espíritu. La presencia del Espíritu Santo en el cuadro nos recuerda que Jesucristo es desde su concepción el Ungido, el que hace presente en la Creación la plenitud del Espíritu Santo (Hechos 10, 38).

Esta nueva presencia implica la cooperación de la joven que va a hacer posible que Dios habite de modo nuevo en el mundo que ha creado. María es elegida y predestinada desde antes de su Creación para ser la Madre de Dios, así lo revela su magnífico manto y el borde rico y espléndido de su vestido. Pero la elección de Dios respeta su libertad, porque la gracia coopera con la naturaleza, no la suprime ni la fuerza. Dios espera su sí antes de actuar, porque la concepción del Hijo de Dios se realiza después de un diálogo orante, hecho de escucha, preguntas, aceptación, en el que con libertad suprema dialogan tanto el Creador, a través de su enviado, como su más perfecta criatura, la virgen humilde de Nazaret.

Así, en María se da también la plenitud de una historia: la del pueblo de Israel, salvado por Dios con la cooperación necesaria, y paradójicamente libre, de mujeres aparentemente inermes, débiles e incapaces. La joven nazarena es el último y más espléndido episodio de una serie que, a partir de la caída de Eva, va realizando en Sara, Ana, Débora, Rut, Judit o Ester el plan de Dios para seguir estando presente en medio de su pueblo y así seguir llevando adelante su alianza de salvación.

María, la siempre Virgen

Es humanamente paradójico que la plenitud de la vida haya aparecido en el mundo tan sólo por la cooperación de una virgen, sin intervención de varón. Sin embargo, la tradición cristiana ha encontrado en este aparente absurdo un valioso misterio de la fe, que ha de ser aceptado, comprendido en su profunda riqueza y transmitido como parte de la fe católica. Especialmente el evangelio de san Mateo nos enseña que estamos delante no de un mero suceso incomprensible, antinatural incluso para algunos, sino que la concepción virginal del Mesías nos sitúa ante una acción divina única. Tan única que san José, que era justo (es decir, vivía plenamente unido al Dios de la Alianza) no es capaz de descubrir su sentido, hasta que la sabiduría de Dios se lo revela por medio de un ángel: María espera un Hijo que fruto de una acción del Espíritu Santo (Mateo 1, 21) y, por tanto, una obra que jamás podrá ser descifrada ni explicada con la simple capacidad humana.

La concepción de Jesucristo sin obra de varón, con la sola cooperación de María, ha sido para el evangelista, y para la Iglesia, el cumplimiento de una de las mayores profecías del Antiguo Testamento: el oráculo del Enmanuel (Isaías 7, 14). “Una virgen concebirá y dará a luz un hijo” como signo incomprensible y admirable de Dios, tal y como subraya de nuevo el evangelista (Mateo 1,23). Por ello la Iglesia no se ha quedado en la aparente imposibilidad de tal suceso, pese a haber recibido por ello burlas e incomprensiones desde sus comienzos. Acogiendo la concepción virginal como signo único e irrepetible de Dios, la custodia en su depósito de fe y la proclama desde su más temprana historia.

En ella la Iglesia ha visto un misterio indescifrable, pero no por ello ha dejado de descubrir el profundo sentido que encierra para la comprensión de Dios y de la vida de fe. En la concepción virginal se manifiesta la iniciativa absoluta de Dios, único Salvador y Guía de la historia humana. También se cierra en el Nuevo Adán la historia iniciada en el paraíso, cuando Adán es formado del seno de una tierra virgen, sin cultivar, y recibe su identidad definitiva por el soplo del Espíritu divino. Y también se enseña que el ser humano puede nacer de nuevo, nacer de lo alto (Juan 3, 3) siempre que acoja sinceramente el don del Espíritu Santo. 

Concibiendo a Jesucristo como único Hijo, María queda consagrada permanentemente a Él, de modo que permanece como la siempre Virgen. Entramos así en el dogma de la virginidad perpetua de María: antes del parto, en el parto y después del parto. Ella no sólo es una virgen que concibe al Mesías, sino la siempre Virgen, por excelencia y con mayúscula, que para siempre prolonga su única maternidad, la que dio la vida a Jesucristo, en todos los miembros de su Cuerpo, la Iglesia. De modo análogo a lo sucedido en Nazaret, la Virgen coopera con Dios en el nacimiento sobrenatural de los nuevos miembros de su único Hijo, viviendo así una Maternidad universal. Por ello es también signo de la Iglesia, Virgen y Madre de la nueva Humanidad, la que fue concebida virginalmente en la humildad de Nazaret y será consumada en el retorno glorioso del Hijo de la Virgen.

Obra

Título: La Anunciación de Flémalle
Autor: Robert Campin
Año : 1420 – 1425
Técnica: Óleo sobre tabla de madera de roble
Tamaño: 76 x 70 cm
Lugar: The Cloisters, sección del Metropolitan Museum of Art.
El autorEva Sierra y Antonio de la Torre

Historiadora del arte y doctor en Teología

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Familia

Quique Mira y María Lorenzo: “Hay que poner de moda el amor a la antigua”

Quique Mira y María Lorenzo lanzan el Proyecto Caná de formación para parejas: “Los sacerdotes están años y años preparándose para el sacerdocio, y los novios nos conformamos con una mínima formación”.

Jose Maria Navalpotro·21 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Quique Mira y su mujer María Lorenzo necesitan poca presentación, pues son bien conocidos en redes sociales. Matrimonio joven, han comprobado que falta formación para quienes se casan. Sostienen que es paradójico que, mientras un sacerdote necesite años de formación, en cambio la preparación de los novios sea un cursillo más o menos breve, cuando se trata de sentar las bases de un proyecto para toda la vida. Por eso han lanzado Proyecto Caná.

Hace algún tiempo Quique y María dejaron otros trabajos para centrarse en proyectos relacionados con la evangelización. En noviembre pusieron en marcha “Kaleos”, en Valencia, un evento con ponencias, música en directo, testimonios y momentos de reflexión, que reunió a centenares de jóvenes para descubrirles la llamada de Dios. Ahora presentan Proyecto Caná, una academia online que quiere ofrecer un espacio donde crecer en el amor humano a la luz del Evangelio. “Queremos compartir nuestra experiencia. El noviazgo es un tiempo de preparación para la vocación del matrimonio”, aseguran.

El curso está dirigido a parejas, independientemente del tiempo que lleven juntas, que deseen profundizar en su relación. La formación está compuesta de diez módulos, cada uno con un video de 15 minutos en el que Quique y María comparten su experiencia y sus reflexiones. Además, cada módulo tiene materiales prácticos y dinámicas. El curso incluye una videollamada a los tres meses en grupo donde las parejas podrán compartir sus experiencias, y expresar sus dudas o cuestiones. Proyecto Caná es una academia online. El primer curso, ya en marcha, es “Noviazgo de 3”, dirigido al noviazgo. La idea es ampliar los contenidos con cursos dirigidos a otras etapas de la vida. Quique y María explican a Omnes por qué es necesario hoy un proyecto así.

¿Creéis que los jóvenes hoy no llegan preparados al matrimonio?

Hoy en día los jóvenes —y en general toda la sociedad— experimentan una profunda sed de sentido. En medio de tanta información, velocidad, presión social y un mundo que cambia sin parar, existe un deseo creciente de volver a lo esencial: quién soy, hacia dónde voy, cómo quiero amar, cómo deseo ser amado, y qué significado tiene mi vida y lo que me rodea. Especialmente, nos fijamos en que esta búsqueda de sentido y de amor ha llevado a tantos jóvenes a relaciones desordenadas, donde el compromiso ya no es atractivo, sino que, más bien, el atractivo está en seguir las pasiones y no luchar por un amor entregado que pueda durar toda la vida.

Esta búsqueda sincera está llevando a muchos a pedir formación auténtica y humana, según el Bien y la Verdad.

Desde ahí nace la idea de lanzar estos cursos digitales que pretenden responder a necesidades reales del mundo actual, bajo la mirada de amar de verdad. Queremos ofrecer herramientas humanas y espirituales que acompañen el camino de quienes desean amar mejor y profundizar en su vocación al amor.

Pero ya existen los cursos prematrimoniales por parte de la Iglesia.

– Creemos que hay muchas lagunas en la formación que se ofrece a los jóvenes de cara al matrimonio. El cursillo prematrimonial en muchos casos se limita a unas horas de sesión donde realmente no se profundiza ni se habla del gran paso que se va a dar, y si no es una pareja que realmente busque formarse y prepararse bien para ese paso, demasiados llegan al sacramento del matrimonio sin realmente entender qué se están prometiendo.

Los sacerdotes están años y años preparándose para el sacerdocio, y los novios nos conformamos con esa mínima formación para una llamada a amarnos toda la vida.

Creemos que invertir en este tipo de formaciones, de acompañamiento, de recursos… es super importante y que puede hacer mucho bien. Los jóvenes lo necesitan, lo piden.

Después de tantos años en redes sociales hemos conocido muchos casos de personas que se acercaban a nosotros con estas inquietudes.

Según vuestra experiencia, ¿cuáles son las principales carencias en las parejas que empiezan?

– Según lo que vemos, y también por nuestra experiencia, una de las principales carencias es que muchas parejas empiezan queriéndose mucho, pero sin herramientas para mantener ese amor cuando desaparece el sentimiento.

Cuesta mucho comunicarse bien, expresar lo que uno siente sin herir, gestionar los conflictos o aprender a convivir con las diferencias.

También puede ser la falta de profundidad. La sociedad hoy en día nos lo vende todo rápido, todo superficial… No nos invita a profundizar, y muchas parejas nunca se han parado de verdad a hablar de temas importantes: heridas personales, expectativas, fe, matrimonio, hijos, formas de amar…

Y quizá otra gran carencia es la falta de referencias. Muchos jóvenes no han visto matrimonios estables o relaciones sanas a su alrededor, así que intentan construir algo grande sin apenas modelos que les enseñen cómo hacerlo.

Por eso creemos que hoy más que nunca hace falta acompañar y formar el noviazgo.

Los padres antes formaban con su ejemplo y consejo. ¿Eso ya no vale?

Claro que sigue valiendo, y de hecho el ejemplo de los padres sigue siendo una de las cosas que más marcan la forma en la que aprendemos a amar. La manera en la que un niño ve relacionarse a sus padres —cómo se hablan, cómo gestionan los conflictos, cómo se quieren— deja una huella enorme.

Pero también es verdad que hoy muchas familias están más fragmentadas, y muchos jóvenes han crecido sin referencias claras de relaciones estables o profundas. A eso se suma que las redes sociales, las series o internet muchas veces han ocupado el lugar que antes tenían las conversaciones familiares.

El papel de los padres sigue siendo fundamental. Pero quizá hoy es bueno complementarlo con estos espacios de formación y aprendizaje.

Muchos padres nos han agradecido que existan iniciativas así, porque ellos mismos reconocen que hay temas afectivos, relacionales o espirituales que a veces no saben cómo abordar con sus hijos.

Habláis de compromiso para toda la vida. ¿Eso es posible hoy? 

Es completamente posible, es lo que en el fondo todos anhelamos. Alguien que nos ame y con quien compartir toda la vida. A todos nos emociona ver a una pareja de ancianos en la calle caminando de la mano, o bailando, o paseando… Pensar que llevan toda la vida juntos, que han vivido de todo, y que se quieren después de tantos años. En el fondo, ¡es lo que todos deseamos! ¿Por qué no iba a ser posible? Pero depende de nosotros… nos da miedo comprometernos porque pensamos que vamos a perder más de lo que podemos ganar, y en nuestra experiencia es todo lo contrario…

Hay que poner de moda el amor a la antigua. Hay que dar ejemplo de este tipo de compromiso. Parejas felices que aún con sufrimientos, dificultades… deciden quererse y permanecer juntos.

Hoy el noviazgo, en muchos casos, incluso en jóvenes que se identifican como católicos, implica irse a vivir juntos. Cuando la Iglesia no admite las relaciones antes del matrimonio, ¿está pidiendo imposibles?

– En nuestra opinión y por el camino que hemos recorrido, el matrimonio como Dios lo pensó vale la pena. La convivencia con tu pareja, compartir intimidad y entregarse plenamente tiene una fuerza y un significado muy profundos cuando llegan como fruto de una decisión definitiva y de una alianza total.

La Iglesia no propone esperar porque tenga miedo al amor o al deseo, sino porque cree que el amor humano tiene tanto valor que merece ser vivido en su plenitud y en el contexto de una entrega completa. El cuerpo también habla, y la unión física expresa algo muy grande: “me entrego totalmente a ti”. Por eso la Iglesia entiende que esa entrega encuentra su lugar pleno dentro del matrimonio.

Además, esperar también enseña a amar al otro más allá de la necesidad inmediata, del impulso o de la emoción. La espera nos enseña paciencia, dominio de uno mismo, comunicación y una forma de construir la relación sobre más pilares que solo la convivencia o el deseo sexual.

La Iglesia propone no mantener relaciones antes del matrimonio. Y no, no está pidiendo ningún imposible. Propone un camino lleno de sentido para quien quiere descubrirlo.

Exigente, sí, pero lleno de sentido. Pero hay que querer entenderlo y no quedarnos en el titular. Hay que dejar de verlo como una prohibición (porque nadie prohíbe nada), y empezar a descubrir que es una propuesta para ordenar el amor.

¿Cuál es la novedad de Proyecto Caná respecto a otras iniciativas?

– Está sobre todo en cómo responde a las necesidades afectivas y relacionales de los jóvenes de hoy, desde un lenguaje cercano y muy aterrizado a la realidad actual. De joven a joven.

No nace simplemente como un curso teórico sobre noviazgo o matrimonio, sino como un espacio para profundizar de verdad en la relación, hacerse preguntas importantes y aprender a amar mejor en medio de una cultura que muchas veces nos enseña justo lo contrario, o directamente no nos invita a hacerlo.

También creo que hay algo muy propio en unir la formación humana y espiritual con un formato accesible y cotidiano. Hoy muchos novios tienen inquietudes reales sobre esta etapa, pero no siempre encuentran lugares donde formarse o hablar de ello. El formato online lo hace muy accesible a todos, y les permite vivirlo al ritmo que ellos necesiten.

Y quizá otra novedad es precisamente esa mirada al noviazgo como una etapa que hay que cuidar y trabajar. Solemos preparar muchísimo nuestra vida profesional o académica, pero muy poco aquello sobre lo que después construiremos toda una vida, la vocación.

¿Qué peso tiene en vuestro proyecto la fe cristiana? ¿Ayuda a enfocar mejor el proyecto de vida en común o es un hándicap para quienes no tienen fe?

La fe en Proyecto Caná y en el curso de novios es una parte fundamental. Si bien cualquier persona (aunque no viva la fe) puede hacer el curso -y estamos seguros de que les ayudará-, es inevitable que nosotros terminemos hablando de Dios y que la fe tenga un peso en el curso. Es nuestra experiencia, es lo que a nosotros nos ha ayudado.

Para nosotros la fe no es un “añadido” al noviazgo, sino el ingrediente esencial que nos enseña la forma adecuada de amar, de entregarse, de perdonar… Hemos experimentado que solos no podemos amar como nuestro corazón desea, y que es Dios quien nos enseña y sostiene en ese camino.

Pero eso no significa que sea un hándicap para quien no tiene fe. De hecho, muchas de las cuestiones que tratamos son profundamente humanas: la comunicación, las heridas, el compromiso, las diferencias, la gestión de conflictos, la entrega… temas que cualquier pareja vive. La fe da una profundidad y una mirada distinta sobre todo eso, que para nosotros se ha convertido en imprescindible.

Familia

Lo que las mamás quieren oír en los embarazos difíciles o inesperados

Jess Echeverry sabe lo que se siente al afrontar sola el embarazo y la maternidad. Experimentó traumas, la falta de vivienda y tres embarazos inesperados antes de los 22 años. La pregunta de una mujer embarazada suele ser: ‘¿Cómo podré hacer esto?’.

OSV / Omnes·21 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

– Molly C. Scheahan, OSV News

La respuesta de los seres queridos tras enterarse de un embarazo complicado o inesperado es fundamental para la madre. “Nuestra amistad con la mujer embarazada debería ayudar a dar la esperanza de que es posible”, dijo Echeverry a OSV News.

En estas semanas, nos podríamos preguntar:  ¿qué quieren realmente oír las futuras mamás cuando comparten la gran noticia?

Madres con embarazos inesperados: escuchar apoyo

En repetidas ocasiones, las madres que hablaron con OSV News -algunas de las cuales pidieron ser identificadas solo por su nombre de pila- coinciden en que la primera palabra debería ser: “¡Felicidades!”. 

Elaine, una exoficial de la Guardia Costera del norte de California, tuvo dos embarazos inesperados durante su servicio militar. Se sintió profundamente querida y apoyada cuando su hermano reaccionó a la noticia con absoluta alegría y entusiasmo: “¡Un bebé! ¡Felicidades! Estoy muy feliz por ti. Sé que siempre has querido ser mamá”.

Muchas mujeres sugirieron practicar diciendo “felicidades!” para que fluya con naturalidad en el momento, y luego hacer preguntas como “¿Cómo te sientes?”, «¿cómo puedo apoyarte mientras estás en la escuela?”.

Elaine añadió que esta postura “requiere ver y amar a cada mujer durante su embarazo y recibir a cada bebé como una bendición. Especialmente cuando es difícil”.

Apóyala como amiga para que no se sienta sola

“Los pequeños detalles importan”, dijo Hayley, madre de cinco hijos pequeños de Idaho. “Una manta, un regalo, que te lleven a una cita. Se necesita sorprendentemente poco para que una mujer pase de sentirse sola a sentir que tiene a alguien a quien recurrir”.

Varias madres instaron a intervenir para acompañarla: organizar un sistema de comidas en cadena, celebrar la fiesta de bienvenida del bebé, lavar los platos o la ropa, llevar a los niños mayores al parque por la tarde o explicarle los derechos relacionados con la baja familiar remunerada y el Título IX. Se trata de la ley federal que prohíbe la discriminación por motivos de sexo en los programas o actividades educativas que reciben financiación federal.

Cuando Alyssa Grasinski, de Indiana, tuvo que afrontar la llegada de su primera hija mientras estudiaba derecho, le resultó muy significativo que sus amigas la invitaran a tomar batidos o té en lugar de ir a lugares menos apropiados para madres, como cafeterías o bares. Una compañera le preparó un paquete de regalo con “cosas para aliviar las náuseas, un té exquisito, un diario y una tarjeta de felicitación personalizada”.

Jess Echeverry es ahora madre de hijos adultos y defensora de las familias sin hogar. Anima a los cristianos a brindar esperanza, siendo un apoyo fundamental para ellos.

“Lo que más importa es nuestra presencia constante, no necesariamente lo que podamos ofrecer”, dijo.

Annika Wheelock junto a su esposo Jonah y sus dos hijos, en una fotografía sin fecha (Foto de OSV News/Cortesía de Annika Wheelock).

No juzgar ni criticar 

Muchas mujeres han contado que se enfrentaron a juicios y críticas duras, sobre todo si el embarazo era inesperado: “¿Sabes qué es lo que provoca eso?”, “Tu marido aún no tiene trabajo”, “Ay, no, ¿qué vas a hacer?”, “¿Estás segura de que es el momento adecuado?”, “¿Estaba planeado?”.

Otras se han enfrentado a amenazas de que las echarían de casa, a un silencio sepulcral o a respuestas tibias por parte de los seres queridos de quienes más apoyo necesitaban.

Hayley explicó que el juicio a menudo se basa en la libertad de elección o las opciones disponibles: ““Bueno, te quedaste con el bebé. Así que elegiste esto. Estás sola. Buena suerte”. Tenemos que superar esa mentalidad como sociedad”.

Sarah, una madre del Medio Oeste, instó a la oyente a “darle espacio a la futura mamá para que sienta lo que sienta, sin compartir sus propios sentimientos”. 

Algunos familiares o amigos ven frustrados sus propios sueños por su amiga o hijo, pero es importante no cargar con esos problemas a la futura madre.

Al mismo tiempo, varias mujeres compartieron que comprendían la fuerte reacción emocional de sus seres queridos. Elaine sugirió hacer una declaración contundente si las emociones eran demasiado intensas: “¡Estás embarazada! Te quiero muchísimo y estoy aquí para apoyarte en esta etapa de tu vida”.

Cariño y apoyo

Gestionar la propia respuesta ayuda a tranquilizar a la nueva mamá y demuestra un profundo cariño y apoyo. Explicó que, independientemente de cómo te sientas en la conversación, “puedes decir ‘te quiero’ o ‘te apoyo como amiga’ en cualquier momento de vuestra amistad. Tanto en los buenos como en los malos momentos, y siempre es verdad”.

La historia de Annika, enfermera

Annika Wheelock, enfermera del sur de California, descubrió que estaba embarazada a los tres meses de empezar a salir con su novio; habían terminado su relación hacía apenas unas semanas. Nerviosa, se sentó en la cama junto a él y le dio la noticia. “Enseguida rompió a llorar de alegría, me besó y me dijo que me quería. Lloramos juntos. Estábamos los dos muy felices. No había negatividad, ni resentimientos, sí nervios, pero sobre todo emoción. Pasamos la noche susurrando hasta altas horas de la madrugada sobre nombres para el bebé. Fue el amor más grande que he sentido en mi vida”.

Su novio la apoyó incondicionalmente durante todo el embarazo, mientras ella lidiaba con la montaña rusa de emociones, las náuseas matutinas y el cansancio. En la sala de partos, Jonah le tomó la mano y contó cada empujón. “Jonah es un padre maravilloso y nos quiere muchísimo a los dos”. La pareja ahora está felizmente casada y tiene dos hijos pequeños.

Espacio para los sentimientos

Sarah destacó la multitud de emociones que surgen durante un embarazo inesperado o complicado, y animó a “no dar por sentado cómo se siente la persona con respecto al bebé que viene en camino”.

Amber Gray, abogada de Washington, dio la bienvenida a su segundo hijo tan solo 11 meses después del primero. Lidió con las emociones propias de la llegada de su hija y comentó: “Realmente no quería estar embarazada, pero descubrí que desear tener un hijo es una cuestión de elección que se toma con el tiempo. Una vez que decides quererlo y amarlo, lo harás”. Se sintió comprendida cuando alguien le dijo: “Está bien sentirte un poco triste y emocionada a la vez. Es algo bueno, pero también es difícil”.

Hayley lo expresó de forma sencilla: “Puedes reconocer el estado intenso y vulnerable al mismo tiempo que reconoces las felicitaciones por la creación de otra vida”.

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Molly C. Sheahan es subdirectora del programa Familias Saludables de la Conferencia Católica de California. Escribe para OSV News desde California.

El autorOSV / Omnes

Vaticano

El Papa León y los misioneros digitales

En su encíclica "Magnifica Humanitas", León XIV prefiere subrayar criterios antes que soluciones particulares, también en lo que respecta al uso doméstico o personal de las tecnologías.

Juan Ignacio Izquierdo Hübner·21 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Papa León XIV publicó su primera encíclica. Trata sobre “la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial”, un tema que responde a una inquietud prioritaria del Pontífice. De hecho, al día siguiente de su elección, explicó a los cardenales que había escogido el mismo nombre de León XIII (famoso por la encíclica “Rerum Novarum”, de 1891) para enfatizar su continuidad con la Doctrina Social de la Iglesia, aunque ahora “para responder a otra revolución industrial y a los avances de la inteligencia artificial, que plantean nuevos retos para la defensa de la dignidad humana, la justicia y el trabajo”.

Las redes sociales

En distintos párrafos de la encíclica, el Papa se refiere a las plataformas de redes sociales. Su postura no es tajante, sino ponderada y reflexiva. Más amiga de criterios que de soluciones demasiado concretas.

Por un lado, destaca las oportunidades. En el número 238 afirma: “Debemos educarnos para considerar el mundo digital como un nuevo continente por evangelizar, que requiere misioneros generosos y maduros en la fe”. En este sentido, su diagnóstico está en continuidad con los Papas anteriores, como Benedicto XVI, quien popularizó la descripción de Internet como “el sexto continente”.

En segundo lugar, León XIV sale al paso de los riesgos. Subraya que hay nuevas evidencias desde que los Papas anteriores se habían pronunciado. Por ejemplo, ahora entendemos mejor que la tecnología no era tan “neutral” como parecía, pues ésta “toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula, la utiliza” (nº 9). Por tanto, interpreto yo, cabría una mayor vacilación antes de lanzarse ingenuamente a la “evangelización misionera digital”. Como dice el Papa León en el número 141:

“En los últimos años, la literatura psicológica y psiquiátrica ha documentado con creciente insistencia cómo una exposición precoz y sin supervisión a los dispositivos digitales y a las redes sociales puede afectar negativamente al sueño, a la atención, a la regulación emocional y a las relaciones, especialmente en las edades más vulnerables, con consecuencias a veces dramáticas”.

En tercer lugar, justo en el párrafo siguiente, el Santo Padre desciende a los detalles de su propuesta, que se centran tanto en la educación para un “buen uso” de las tecnologías, como en la necesidad de “oportunas intervenciones” por parte de las autoridades para regularlas:

“A los padres de familia les resulta difícil resistir por sí solos al condicionamiento de modelos de negocio que monetizan la atención y el tiempo. Por eso es indispensable una alianza entre la política, las instituciones educativas y las familias, capaz de sostener de manera concreta a los adultos en su tarea. Es necesario oponerse, con decisiones públicas de largo alcance, a los intereses inmediatos de las plataformas —concentradas en pocas manos— cuando estos entran en conflicto con el bien de los menores. En esta perspectiva, son oportunas intervenciones legislativas que establezcan límites de edad, responsabilicen a los proveedores de servicios ―sin descargar, sobre las familias, el peso de la limitación― y prevean protecciones específicas contra toda forma de explotación y violencia sexual en internet, de modo que la infancia y la adolescencia se custodien verdaderamente como bienes preciosos confiados a nuestro cuidado”. 

Análisis

¿Cómo vivir en mejor armonía con los ecosistemas digitales? Las redes sociales ofrecen un entorno popular y masivo, donde, es cierto, los cristianos adultos podemos influir y transmitir la fe. A la vez, hay escollos. El diseño de esas plataformas, lejos de ser “neutral”, tiene un objetivo económico: retenernos la mayor cantidad de tiempo posible (hasta la adicción) para lucrar con visualizaciones de publicidad. Y eso, sobre todo con los menores de edad, se traduce en catástrofes para su salud mental. De ahí que el Papa se refiera a las “oportunas intervenciones” que se podrían coordinar entre Estado, empresas y familias para proteger la infancia.

Con niños y adolescentes, el asunto está claro: es preferible que no asuman el riesgo de merodear por redes sociales. La mejor evangelización digital que se podría hacer con ellos es, por tanto, convencerlos de que vuelvan a habitar de lleno el mundo real.

En cuanto al público adulto, León XIV prefiere subrayar criterios antes que soluciones particulares, también en lo que respecta al uso doméstico o personal de las tecnologías. Con las imágenes bíblicas de la Torre de Babel vs la reconstrucción de Jerusalén por parte de Nehemías, nos plantea una pregunta de fondo: ¿utilizo las nuevas tecnologías para servir, amar, construir un mundo junto con Dios? ¿O, en cambio, es una herramienta que me desorienta hacia objetivos narcisistas?

La meta parece lejana, pero tenemos derecho a reconquistarla: “Es necesario promover una verdadera higiene de la atención: ritmos que incluyan silencio, estudio reflexivo, lectura, análisis ponderado; sin estos elementos, la libertad interior puede verse comprometida” (nº 146). En todo caso, el debate queda abierto para nuestra propia reflexión personal. Nadie va a fiscalizar nuestra libertad de aprovechar o perder el tiempo: toca a cada uno de nosotros hacer esa valoración y protegernos.

Padres distantes emocionalmente: causas y consecuencias

Lupita Venegas reflexiona sobre la paternidad con motivo del día del padre en México (21 de junio): "no consiste solamente en formar el carácter de un hijo; consiste también en tocar su corazón".

20 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

A nivel mundial,  durante el mes de junio  se celebra “el día del padre”.  Y por otra parte, en el calendario litúrgico de nos invita a contemplar el Sagrado Corazón de Jesús. Es tiempo para meditar en la forma en que los padres están amando a sus hijos. Felicito a todos los padres de familia, los presentes y ausentes, los comprometidos y los alejados, los que trabajan hasta el cansancio por dar lo mejor a sus hijos, los que se han equivocado, los vivos y los difuntos… todos han sentido el anhelo de vivir por sus hijos y todos están llamados a ejercer su Paternidad al modo de Dios. Quiero dirigirme de modo particular a los que no saben “conectar emocionalmente” con ellos y desean hacerlo. Recientemente visité a un amigo que vivió prisionero durante 5 años:

 -Recibí el primer abrazo de mi padre cuando fue a visitarme a la cárcel. Lloramos por primera vez juntos y pudimos decirnos: te quiero”-

Estas palabras, pronunciadas por un hombre adulto al recordar su historia, revelan una herida que muchas personas cargan en silencio. No era que su padre no hubiera estado físicamente presente. Había trabajado, había sostenido la familia, había cumplido muchas responsabilidades. Pero durante años hubo una ausencia más profunda: la ausencia del abrazo, de la palabra cariñosa, de la mirada que dice: “me importas”.

A veces los padres creen que amar significa solamente proveer, corregir y proteger. Y sin duda esas son expresiones importantes del amor. Pero un hijo necesita algo más: sentir la cercanía emocional de quien le dio la vida.

La ciencia del desarrollo humano ha mostrado que los vínculos afectivos seguros durante la infancia influyen en la manera en que una persona aprende a confiar, a manejar sus emociones y a relacionarse con los demás. Un niño necesita sentirse visto, escuchado y valorado.

¿Porqué algunos padres se vuelven emocionalmente distantes?

Una de las razones más frecuentes es su propia historia. Muchos hombres fueron educados en ambientes donde expresar sentimientos era visto como debilidad. Crecieron escuchando frases como: “los hombres no lloran”, “hay que ser fuerte”, “el cariño no hace falta”. Aprendieron a callar sus emociones y, sin darse cuenta, repiten ese mismo patrón con sus hijos.

Otros padres aman profundamente, pero nunca aprendieron el lenguaje del afecto. Nadie les enseñó a abrazar, a preguntar “¿cómo te sientes?”, a escuchar sin juzgar o a decir “estoy orgulloso de ti”. No es necesariamente falta de amor; muchas veces es una limitación emocional que necesita ser reconocida y sanada.

También existen padres que se refugian en la autoridad. Piensan que ser un buen padre significa exigir, corregir y preparar a los hijos para la vida. El problema aparece cuando la corrección está presente todos los días, pero casi nunca aparece el reconocimiento. El hijo termina escuchando muchas veces lo que hace mal y muy pocas veces lo que hace bien.

Consecuencias de un padre distante

Las consecuencias de una distancia emocional prolongada pueden aparecer de distintas maneras. Algunos hijos crecen buscando aprobación constantemente; sienten que sus logros nunca son suficientes. Otros tienen dificultad para expresar sus sentimientos porque aprendieron que las emociones no tenían espacio en casa. Algunos pueden acostumbrarse a relaciones donde el afecto es escaso, porque ese modelo les resulta familiar.

Pero quizá una de las heridas más profundas es la sensación de no haber sido conocido por su propio padre: que alguien supo su edad, sus calificaciones o sus responsabilidades, pero no sus sueños, sus miedos, sus alegrías.

Los hijos necesitan límites, pero también necesitan conexión. Necesitan saber que cuando fallan siguen siendo amados. Necesitan una presencia que diga: “aunque te equivoques, sigo caminando contigo”.

¿Qué es ser padre?

Nuestra fe nos ofrece una imagen poderosa de la paternidad en la parábola del hijo pródigo. Jesús describe a un padre que no espera sentado para juzgar; ve a su hijo de lejos, corre hacia él, lo abraza y lo recibe. Ese abrazo es una imagen del amor que restaura. Nos recuerda que la verdadera autoridad no está separada de la ternura.

Ser padre no consiste solamente en formar el carácter de un hijo; consiste también en tocar su corazón.

Nunca es tarde para empezar. Un padre que reconoce su distancia ya ha dado un paso importante. A veces un abrazo que llega después de muchos años puede abrir una puerta que permaneció cerrada demasiado tiempo. Una conversación sincera, una disculpa, una palabra de amor pueden convertirse en el inicio de una nueva historia.

Tal vez algunos padres piensen: “mis hijos ya crecieron, ya es demasiado tarde”. Pero el corazón humano sigue necesitando amor en todas las etapas de la vida. Un hijo adulto también puede necesitar escuchar de su padre: “te quiero”, “me importas”, “quiero conocerte”.

Porque al final, muchos hijos no recordarán únicamente las cosas que su padre les dio. Recordarán si alguna vez se sintieron abrazados por él. 

Que este día del padre, no sean tus hijos quienes te digan “te quiero”, sorpréndelos y toma la iniciativa, díselos con el corazón: !te quiero hijo mío!

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Vaticano

Los santos que citó León XIV en su visita a España

Durante su visita apostólica a España el Papa León XIV mencionó a diversos santos en sus discursos, para ilustrar cuestiones y argumentos de vida cristiana. Mencionó a más de una docena que pueden ver a continuación, y lógicamente, al venerable Antoni Gaudí.

Francisco Otamendi·20 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 9 minutos

El Santo Padre León XIV citó en su visita a España a más de una docena de santos y, como era bien lógico, al venerable Antoni Gaudí, arquitecto de la Sagrada Familia, cuya Causa sigue adelante.

El Papa vivió en España esa “comunión de los santos” que recoge el Catecismo de la Doctrina Cristina, cuando dice que “la comunión de los santos es precisamente la Iglesia” (nn. 946 a 962).

“Nos reconforta saber que no estamos solos en el camino de la santidad: contamos con la compañía de Jesucristo, de su madre Santísima y de todos los que nos han precedido y gozan ya de la visión beatífica”, ha escrito el teólogo e historiador José Carlos Martín de la Hoz.

Esto es lo que transmitió el Papa León XIV, cuando le preguntaron en el encuentro con los jóvenes de Madrid: “Sabemos que San Agustín es muy importante para usted, pero ¿qué otros santos y qué otros referentes le han ayudado en su crecimiento como cristiano?”. 

Aquí tienen la respuesta. Obviamos las referencias a Papas canonizados, que harían el tema aún más extenso.

San Agustín

Discurso: Vigilia de oración con los jóvenes en Plaza de Lima.

Ubicación: respuesta a la pregunta “¿qué otros santos y qué otros referentes le han ayudado?”), primer párrafo.

León XIV recordó que “san Agustín es una figura muy importante para toda la Iglesia”. En ese mismo encuentro explicó cómo la vida del obispo de Hipona había inspirado a innumerables cristianos a lo largo de la historia: “Contemplando la vida de estos santos, como san Agustín, me dije a mí mismo: si ellos fueron capaces, ¿por qué yo no?”.

El Papa volvió a citarle durante una visita al centro penitenciario de Brians 1: “San Agustín, en sus Confesiones, nos comparte su itinerario vital y nos habla de ello; si confiamos en la gracia divina y nos dejamos guiar y transformar por ella, descubrimos cómo en nuestra vida el pasado no condena el futuro”.

Discurso: Encuentro en la parroquia de Sant Agustí (Barcelona)

“Estar aquí, en la iglesia de Sant Agustí, abre nuestro corazón a una verdad que el santo Obispo de Hipona nos indica: ser cristianos es, ante todo, un regalo, una gracia. Cimentados en Cristo, que es la piedra viva, experimentamos la acción del Espíritu Santo, con la convicción de que todo esfuerzo realizado sinceramente para cooperar con Él en favor de nuestro prójimo será bendecido por el Padre celestial, en quien ponemos nuestra esperanza”, dijo el Sucesor de Pedro.

Detalle de san Agustín en una vidriera en el Lightner Museum, San Agustín Florida, Wikimedia commons.

San Juan de la Cruz

Discurso: Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático.

“A este respecto, quisiera referirme a dos figuras de este país que, desde hace cinco siglos, nutren la vida de la Iglesia y la búsqueda espiritual de muchos, incluso más allá de sus fronteras visibles. Se trata de Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, que se hicieron amigos en la pasión por el Misterio divino. (…)”.

“En particular, al interpretar las transformaciones y soportar las tensiones que hacen tan oscura nuestra época, nos ayuda el tema de la noche, tan querido por san Juan de la Cruz, cuyo Año Jubilar estamos celebrando.”.

Homilía: Santa Misa en la Solemnidad del Corpus Christi

León XIV citó directamente uno de los versos más conocidos del santo carmelita: “Que bien sé yo la fuente que mana y corre, aunque es de noche”.

A continuación recordó el contexto en el que fue escrito: “En la prisión conventual de Toledo, donde estaba encarcelado en condiciones durísimas, precisamente en torno al Corpus Christi de 1578, él reconoce desde la noche de aquella prisión la presencia escondida del Señor”.

Y aplicó esa experiencia a la Eucaristía afirmando que Jesús presente en el Sacramento es “aquella eterna fuente que está escondida”.

Santa Teresa de Jesús, por fray Juan de la Miseria (Wikimedia Commons).

Santa Teresa de Jesús

Discurso: Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático.

“A este respecto, quisiera referirme a dos figuras de este país que, desde hace cinco siglos, nutren la vida de la Iglesia y la búsqueda espiritual de muchos, incluso más allá de sus fronteras visibles. Se trata de Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, que se hicieron amigos en la pasión por el Misterio divino. (…)”.

“Nuestra época, que en apariencia se ve sacudida por terribles desequilibrios y conflictos, clama en lo más profundo por la paz, por un nuevo conocimiento de la persona humana y de su dignidad inviolable, por la civilización del amor (cf. Magnifica humanitas, 186). Santa Teresa describe este mismo itinerario con la imagen del castillo interior. (…)”.

Discurso: Encuentro “Tejer redes con el mundo de la cultura, del arte, de la economía y del deporte”. Párrafo: reflexión sobre fe y cultura españolas.

“No es extraño entonces que la proclamación de la Buena Nueva y la conciencia de sabernos hermanos se exprese con forma de saeta en una Semana Santa, de poesía mística, de maestría literaria en autores como Lope de Vega, santa Teresa de Jesús o san Juan de la Cruz…”.

Discurso: Encuentro con los miembros del Parlamento español. Párrafo: segundo gran bloque sobre la herencia cultural y espiritual de España

“Desde las páginas universales del Quijote (…) hasta la hondura espiritual de santa Teresa de Ávila (…) España ha sabido mirar al ser humano como algo más que una pieza del orden social, económico o político”.

León XIV situó a la Santa Teresa de Ávila entre las grandes figuras espirituales de la cultura española al referirse a “la poesía mística”. 

San Ignacio de Loyola

Discurso: Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático.

El Papa destacó “el legado de Teresa de Ávila, Juan de la Cruz e Ignacio de Loyola” como parte de la contribución de la fe cristiana a la cultura y a la identidad histórica de España.

En otro momento, señaló: “Como nos enseñó otro noble hijo de esta tierra, en las pruebas y los fracasos es posible replantearse todo: Ignacio de Loyola tuvo esta audacia, dando crédito a las desolaciones y consolaciones de su corazón, en un ejercicio de discernimiento e imaginación por el cual prefirió la paz a las armas y los santos a los poderosos”. 

San Gregorio Nacianceno, San Basilio el Grande y San Juan Crisóstomo, Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba (Escuela Rusa, Wikimedia Commons).

San Juan Crisóstomo

Discurso: Vigilia de oración con los jóvenes en la Plaza de Lima (Madrid), en respuesta a la pregunta sobre los santos que le han ayudado.

León XIV destacó en primer lugar la figura del gran Padre de la Iglesia oriental y Doctor de la Iglesia, san Juan Crisóstomo.

“Juan Crisóstomo, que llevaba en su corazón este amor por la Palabra de Dios, después de ser sacerdote y obispo, dio un testimonio muy grande, sobre todo con la coherencia de su vida”, afirmó.

El Pontífice confesó además su admiración por él: “A mí personalmente me han impresionado especialmente sus catequesis, sus sermones, sus homilías y sus escritos que unen el amor por la verdad y la rectitud de su vida”.

También subrayó su valentía frente al poder político: “No tenía miedo de hablar delante del Emperador, de decir cosas que eran a favor de la justicia y no sólo para complacer al otro. Era un hombre de palabra”.

Santo Tomás de Villanueva

Discurso: Vigilia de oración con los jóvenes en la Plaza de Lima (Madrid), en respuesta a la pregunta sobre los santos que le han ayudado.

Entre las figuras recordadas por el Papa estuvo santo Tomás de Villanueva, agustino. León XIV recordó que “fue nombrado obispo de Valencia y emprendió una intensa obra de reforma de la Iglesia, sobre todo del clero”. Asimismo destacó que “por su ardiente caridad es conocido hasta hoy como ‘el Obispo de los pobres’”.

El Papa explicó también el motivo de su cercanía espiritual a este santo: “Esta caridad me ha alentado en los momentos de prueba y en los momentos de servicio”.

Santo Toribio Mogrovejo, segundo arzobispo de Lima (Perú) (Blog Instituto de Estudios Toribianos (IET).

Santo Toribio de Mogrovejo

Discurso: Vigilia de oración con los jóvenes en la Plaza de Lima (Madrid), en respuesta a la pregunta sobre los santos que le han ayudado.

El obispo santo Toribio de Mogrovejo, segundo arzobispo de Lima, nacido en Mayorga, Valladolid, en 1538, fue uno de los santos más citados por León XIV. El Papa recordó que “en el siglo XVI fue misionero en Perú, donde se dedicó con gran celo a la evangelización, estudiando las lenguas locales”.

Además destacó que “santo Toribio unió una intensa vida de oración al compromiso por la justicia, especialmente frente a los abusos y la corrupción de su época”.

Por ello aseguró que “para mí es un modelo de entrega al pueblo, especialmente a los más pobres, en el nombre de Cristo”. En otro momento lo presentó como “modelo de obispo en salida en un tiempo de misión y reorganización eclesial”

San Juan de Ávila

Discurso: Encuentro con los obispos de España.

El Doctor de la Iglesia y patrono del clero español estuvo presente en las intervenciones del Papa. “En nuestro viaje recorremos aquella que san Juan Pablo II quiso llamar “Tierra de María”. En la Santísima Virgen tenéis a vuestra primera compañera de camino y vuestro principal tesoro. (…), manifestó León XIV

“La fuerza de la Iglesia no nace de la grandeza de los medios, sino de la santidad de sus hijos, de la comunión de sus pastores, de la fidelidad humilde y perseverante de quien se deja guiar por el Espíritu”.

“En este camino”, añadió, “os acompaña también san Juan de Ávila, patrono del clero español, en este año en el que recordamos el quinto centenario de la ordenación presbiteral. San Pablo VI lo definió “un maestro de vida espiritual benévolo y sabio, un renovador ejemplar de la vida eclesiástica y de las costumbres cristianas» y, al mismo tiempo, ‘un simple sacerdote’. 

“En este santo doctor, la Iglesia reconoce la vida sacerdotal que cada obispo está llamado a custodiar y a hacer crecer en el propio presbiterio”.

Oración de León XIV en la cripta de santa Eulalia, patrona de la ciudad de Barcelona y copatrona de la archidiócesis, donde el Papa oró en silencio ante su sepulcro, el día 9 de junio (@Dr. G. Simón, Arzobispado de Barcelona).

Santa Eulalia de Barcelona

Discurso: Homilía en la catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia 

Durante su visita a Barcelona, el Papa evocó a santa Eulalia, copatrona de la ciudad. “Dentro de poco veneraremos los restos de santa Eulalia, copatrona de esta Catedral, de esta Archidiócesis y de esta Ciudad”, señaló.

Tomando su figura como ejemplo para los cristianos de hoy, afirmó: “Queremos ser “mártires”, es decir, testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz, incluso a costa de sacrificios y renuncias”.

“Como la virgen Eulalia y tantos otros mártires, queremos responder nuestro “sí”, dispuestos, en lo que sea necesario, a morir a nosotros mismos, a perdernos para reencontrarnos, a renunciar a lo superfluo para construir sobre lo que es esencial y dura para siempre (cf. Mt 16,24-26)”. 

San Pedro de San José Betancur

Discurso: encuentro con migrantes en el Centro de acogida Las Raíces.

Párrafo: bloque histórico sobre Canarias como tierra de partida misionera. 

León XIV recordó al santo Hermano Pedro durante un encuentro con migrantes. “El santo Hermano Pedro y san José de Anchieta partieron desde estas tierras canarias para anunciar el Evangelio en América”, explicó.

Refiriéndose a ambos santos afirmó que “ellos también fueron migrantes que se dirigieron hacia lo desconocido, llevando como principal equipaje la fe, la esperanza y la caridad”.

Y añadió que “en aquellas desconocidas tierras, los santos migrantes y misioneros supieron dar de lo que tenían y asimismo acoger lo nuevo que se les ofrecía”.

San José de Anchieta

Discurso: encuentro con migrantes en el Centro de acogida Las Raíces.

La figura de san José de Anchieta apareció unida a la de san Pedro de San José Betancur en las palabras del Papa León XIV.

El Papa recordó que ambos “partieron desde estas tierras canarias para anunciar el Evangelio en América”.

San Manuel González

Discurso: Santa Misa en la Solemnidad del Corpus Christi

El Papa León XIV quiso recordar en un momento de la homilía a “san Manuel González, el obispo de los sagrarios abandonados. Su vida nos recuerda que la Eucaristía no puede ser honrada sólo en las grandes celebraciones o de modo ocasional, sino también en la fidelidad silenciosa de quien acompaña al Señor con una amistad humilde y discreta que se alimenta día a día”.

Venerable Antoni Gaudí

Discurso: Homilía en la Basílica de la Sagrada Familia

“Mucho más que un monumento, la Basílica de la Sagrada Familia sigue siendo hoy una obra en construcción, que nos recuerda cómo la vida cristiana es siempre un camino, porque se trata de un proyecto que Dios lleva a cabo. No habitamos, pues, una obra inacabada, sino un templo aún en construcción·, señaló el Papa León XIV. (…)

Más adelante, dijo: “Como arquitecto ardiente de fe, el venerable Antoni Gaudí concibió estos espacios con el deseo de narrar los misterios de la vida del Señor: de este modo nos ha propuesto una peregrinación espiritual, que conduce al encuentro con Cristo nacido, muerto y resucitado por nosotros”.

El autorFrancisco Otamendi

Evangelización

Apariciones de la Virgen, al servicio de nuestra Madre

Apariciones de la Virgen es un proyecto que busca reunir y ordenar la información sobre todas las veces que la Virgen se ha hecho presente a lo largo de la historia. El objetivo es facilitar el acceso a estos datos a todo el mundo, para que los mensajes de Santa María interpelen a los cristianos.

Paloma López Campos·20 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Ignacio Pérez es un joven padre de familia e ingeniero que hace unos cinco años tuvo la idea de recoger todas las apariciones de la Virgen María en un solo lugar. Todo surgió al interesarse “por la Virgen de Fátima y sus mensajes durante aquella aparición” y observar “la poquísima organización, o estructura, que hay online sobre las casi cien diferentes apariciones aprobadas por la Iglesia” de Santa María.

Ignacio esperaba encontrar “alguna web del Vaticano o autoridad eclesial en el que hubiese un listado de apariciones que fuese la fuente de verdad sobre la posición de la Iglesia ante las diferentes apariciones (tanto reales como rechazadas de la Virgen”. Sin embargo, todo lo que encontró fue “un listado de páginas desorganizadas que mostraban información, casi siempre con la mejor intención, parcial y/o incompleta”.

Así que Ignacio decidió ser él mismo quien diseñara “un lugar en el que poder tener toda la información de una manera lo suficientemente fácilmente organizada como para que el visitante pueda simplemente dejarse llevar o aprender un poco más de la aparición o mensaje que la Virgen le quiera transmitir ese día”

El resultado de su esfuerzo es Apariciones de la Virgen, una web que es “un recorrido por los testimonios más significativos de la presencia de la Madre de Dios entre los hombres”. En esta web los usuarios pueden encontrar información acerca de todas las apariciones marianas, desde las más antiguas hasta las recientes. Dichas apariciones vienen acompañadas por un mapa, que sitúa todas ellas, así como de una explicación de la calificación que otorga la Santa Sede a cada uno de estos eventos, teniendo en cuenta las antiguas normas y las nuevas.

Asimismo, la web cuenta con una tabla que resume la información de todas las apariciones y facilita realizar búsquedas para hallar los datos de cada suceso.

Fe y rigor histórico

Para Ignacio no resulta difícil mantener la objetividad a la hora de realizar este proyecto pues “el enfoque documental o histórico lleva irrevocablemente al enfoque de la fe al ser la fe católica la fe verdadera”. Por lo tanto, es imposible desligar una cosa de otra “después de tantísimos milagros, regalos y profecías cumplidas que nuestra Madre nos ha dejado durante todo este tiempo”.

Estos signos, considera el fundador de la web, entre los que se incluyen “los vídeos de la Virgen de Akita llorando por televisión, la tilma de la Virgen de Guadalupe en México, la predicción de la Segunda Guerra Mundial por la Virgen de Fátima…, son regalos que nos deja constantemente nuestra Madre para los que, al igual que santo Tomás, somos un poco duros de corazón si no se nos muestran pruebas claras del amor y la llamada a la conversión que nuestra Madre espera de nosotros”.

Una Madre para todos

Estos regalos, indica Ignacio, son para todos los católicos “independientemente de los miles de kilómetros, culturas o el momento de la historia que haya de separación entre unos y otros”. En la misma línea, y tomando como referencia la multitud de apariciones que ha investigado, subraya la belleza intrínseca a “cómo a lo largo de los años se ha representado a la Virgen María con rasgos tan dispares como los rasgos asiáticos, africanos, americanos o europeos, todos ellos con un amor y cariño que hace que inequívocamente todos apunten a nuestra misma madre”.

Esto, afirma el ingeniero, es una muestra de que “culturas y devociones hay muchas pero, como bien nos muestra León XIV, en Cristo (y me permito añadir, en María) somos uno”.

En María que, como Madre que es, ha querido hacerse presente de forma especial en el siglo XX, lleno de guerras y, al mismo tiempo, “donde más apariciones de la Virgen ha habido en toda la historia de la Iglesia”.

“Sabemos que Jesucristo nació, vivió y padeció por nosotros hace ya más de 2000 años”, continúa Ignacio, “y sabemos que cuando vuelva a la Tierra por segunda vez, será para el final de los tiempos. Por tanto, si Jesús vivo, que se hace presente verdaderamente todos los días en tantísimas iglesias repartidas por el mundo, no volverá en toda su gloria hasta el día del Juicio Final, creo que no es alocado pensar que quiera servirse de Santa María para, como buena Madre, llamarnos a cada uno de nosotros a la conversión por última vez ante la realidad de un mundo al que quizás no le queda tanto tiempo como pensamos”.

Entre la fe y el misterio

Todas estas apariciones de la Virgen pueden suscitar entre las personas una fascinación que se sale de la fe y se cruza al ámbito del misterio. “En este sentido, y pese a ello”, dice el fundador de la web, “creo que el valor principal quizás no está tanto en la razón por la que acuden a la Virgen y sus apariciones, sino más en cómo se dejan transformar por dicha llamada”.

Por ello, “si bien las razones por las que alguien puede acudir a nuestra página pueden ser tan dispares como desde un enfoque puramente desde la fe o que otra persona venga por misterio, me gustaría pensar en el bien que el testimonio y mensajes de la Virgen (a través de sus apariciones) pueda hacer aunque sea en una sola persona que conozca la página web”.

El futuro del proyecto

A la hora de hablar sobre qué espera Ignacio sobre el futuro de su página web, considera que su “único deber respecto a la web de las apariciones marianas debe ser la de informar de lo que ocurrió tal y como ocurrió, ya que dicha información es de suficiente gravedad como para que nos transforme a cada uno de nosotros a través de la intercesión de la gracia de la Virgen en la vida de cada uno de nosotros”.

Cultura

Los nombres de Cristo Antonello da Messina, Cristo bendiciendo

Antonello da Messina fusiona la precisión flamenca con la claridad italiana en esta obra íntima, donde un Cristo frontal y cercano invita a la contemplación personal.

Eva Sierra y Antonio de la Torre·20 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

COMENTARIO ARTÍSTICO

Esta pequeña pero cautivadora pintura muestra a un hombre con túnica roja y un manto azul que cubre su hombro izquierdo. No hay elementos evidentes que identifiquen de forma inmediata esta imagen frontal como Cristo: ninguna inscripción más allá de la firma del artista, ningún símbolo, sin halo, sin instrumentos de la Pasión y sin referencia a la Santísima Trinidad, como era habitual anteriormente. La única pista clara es el gesto de su mano derecha: una bendición en escorzo.

Innovación técnica y naturalismo flamenco

Cristo es presentado de frente, una elección poco común en la retratística de la época, donde predominaba la vista de tres cuartos, heredada de la Antigüedad. Aquí, Cristo dirige la mirada directamente al espectador, estableciendo una conexión intensa mientras nos bendice. El fondo negro plano aísla la cabeza y los hombros, acentuando la sensación de presencia. La sencillez de la composición evoca la impronta del rostro de Cristo en el velo de la Verónica. Sin embargo, no es un retrato en el sentido convencional de un modelo posando ante el pintor; Antonello se inspira en la conocida imagen devocional del Santo Rostro, utilizándola como base para una interpretación íntima e imaginativa.

El escorzo de la mano derecha, con los dedos apoyados en la repisa de un marco ficticio, crea la ilusión de que sobresale hacia nuestro espacio. Este recurso recuerda a las técnicas flamencas empleadas por Jan van Eyck y otros maestros neerlandeses del siglo XV. Sobre la mano alzada de Cristo se aprecian vestigios del diseño inicial de Antonello. Modificó la posición para dar mayor inmediatez, alineando los dedos como apilados y adelantándolos, de modo que la mano parece traspasar la repisa pintada. Esto intensifica la sensación de cercanía y realismo.

El dominio de Antonello en la técnica del óleo aplicado en finas capas le permitió representar texturas con gran precisión: el brillo sedoso del cabello, las variaciones marmóreas de la repisa y los pliegues nítidos del cartellino (papel inscrito) con su firma. Estas innovaciones, aprendidas de la escuela flamenca, fueron revolucionarias en Italia y pronto influyeron en artistas más allá de su Sicilia natal. Tal virtuosismo técnico animó a los pintores a firmar abiertamente sus obras, poniendo fin al anonimato anterior. El cartellino aquí, escrito en latín, dice: “En el año 1465 de la octava indicción, Antonello da Messina me pintó”.

Una obra para la devoción privada

La escala íntima de la obra sugiere que fue concebida para devoción privada, más que para su exhibición en una iglesia. En el siglo XV, el mercado artístico estaba experimentando cambios. Aunque continuaban los grandes encargos para templos financiados por monarcas, nobleza, instituciones cívicas o gremios, crecía la demanda de pequeñas pinturas, libros de oraciones iluminados, dípticos portátiles y otros objetos devocionales encargados por particulares. Estas piezas se colgaban en la propia casa, en un estudio o estancia privada, como foco de oración y contemplación. Reflejan un cambio en la relación de los fieles (al menos quienes contaban con recursos para encargarlos) con Cristo, hacia una devoción más personal e íntima. Para su propietario, una obra así constituía una apreciada representación del Santo Rostro, inspirada en el velo de la Verónica.

Antonello da Messina fue el principal pintor del Renacimiento temprano en el sur de Italia, probablemente formado en Nápoles, ciudad con estrechos vínculos culturales y artísticos con los Países Bajos. Su capacidad para combinar la precisión de la técnica flamenca al óleo con la claridad y el orden del diseño italiano marcó un punto de inflexión en el arte de Italia. Esta obra ingresó en la colección de la National Gallery en 1861, tras su adquisición en Génova, y sigue siendo un ejemplo sobresaliente de la fusión entre maestría técnica e intensidad devocional de Antonello.

COMENTARIO CATEQUÉTICO

Terminada la primera parte del Credo, dedicada a Dios Padre, el Catecismo nos lleva a la segunda, centrada en la exposición de la fe sobre Dios Hijo. En el centro de esta fe está la certeza de que Dios ha enviado a su Hijo para salvar a la humanidad de las consecuencias del pecado y llevar a plenitud su obra creadora mediante la glorificación del ser humano. La respuesta de Dios al pecado de Adán y Eva, pues, no termina en la expulsión del paraíso que pintó magistralmente Masaccio sino en el envío de su propio Hijo en una humanidad como la nuestra, como evoca el óleo realizado por Antonello da Messina con la admirable síntesis de claridad y precisión que vemos en este cuadro.

Con este envío Dios ha cumplido la promesa de salvación hecha a los primeros padres y, especialmente, a Abraham y a su descendencia. Por ello, el Hijo encierra en sí una multitud de nombres que ilustran su identidad y misión salvífica, por lo que todos esos nombres de una manera o de otra hablan de salvación y bendición. La Iglesia desde el principio anuncia la riqueza contenida en esos nombres, de los cuales, en base a la confesión de Pedro en Cesarea (Mateo 16, 16) escoge tres como especialmente significativos: Jesús, Mesías e Hijo de Dios, a los que el Nuevo Testamento y la tradición cristiana añaden el nombre de Señor. En estos cuatro nombres contemplamos la inefable presencia de Dios Hijo encarnado entre nosotros; igual que el cuadro no presenta explicaciones ni atributos especiales para representar al Hijo, así tampoco es necesario buscar más nombres ni adjetivos más allá de estos cuatro nombres que nos dibujan la identidad y la misión del Hijo de Dios.

Jesús y Cristo

En los relatos de la concepción de Jesús se revela que el nombre de Jesús ha sido escogido por Dios, como indica el arcángel Gabriel a María (Lucas 1, 31), y hace referencia a Aquel que trae la salvación de Dios (Mateo 1, 21). En efecto, el ángel explica a san José que Jesús salvará a su pueblo de los pecados, basándose en la etimología hebrea de este nombre: salvación de Dios. Escuchar por tanto el nombre de Jesús, al igual que contemplar su Santo Rostro, es evocar toda la obra salvadora de Dios en favor de la humanidad, que encuentra su recapitulación en Jesús Salvador.

El nombre de Jesús es la concreción humana del inefable nombre divino, que los creyentes invocan sabiendo que es el único que puede salvar (Hechos 4, 12). El nombre de Jesús, humillado en la Pasión, ha sido glorificado por el Padre por encima de todo nombre (Filipenses 2, 9), y por ello invocarlo equivale a recurrir a la fuerza omnipotente de Dios: ante este nombre de salvación retroceden los demonios y sanan las enfermedades; todo lo que se pida en nombre de Jesús con verdadera fe será concedido.

La bendición asociada a este nombre, representada por la mano derecha de Cristo en el cuadro, hace que la invocación de Jesús sea el corazón de la oración cristiana no solo en las formas litúrgicas o en las devociones que se han ido forjando a lo largo de la historia de la fe, sino especialmente en la oración individual. Estos pequeños cuadros, encargados para la devoción privada, son un recuerdo de la importancia de recurrir con frecuencia al nombre de Jesús en la vida cotidiana.

Al nombre de Jesús se asocia en el Nuevo Testamento el de Cristo, muchas veces de forma insoluble. Este nombre, que procede del griego, traduce la palabra hebrea Mesías (ungido), nombre que recibían los reyes de Israel que eran ungidos con aceite como señal de su realeza. Este nombre se asociaba sobre todo al futuro rey que vendría en los últimos tiempos a liberar al pueblo de Israel y a establecer un reino definitivo en la tierra. Cumplida esta esperanza en Jesús, el Nuevo Testamento lo proclama como el Mesías enviado por el Padre, ungido por el Espíritu Santo, para liberar a la humanidad entera y establecer el Reino de Dios.

Este nombre, en el que se unen Trinidad, humanidad y liberación, es aceptado por Jesús en su vida pública en pocas ocasiones. El peligro de entender la liberación ofrecida en Él en términos humanos o políticos hace que Jesús tenga que purificar este nombre de estas distorsiones, anunciando varias veces que el Cristo tendrá que reinar después de la humillación y el sufrimiento. Tan sólo después de la cruz será reconocido universalmente como Cristo e Hijo de Dios.

Hijo de Dios y Señor

En la tradición de Israel el título de cristo-mesías va asociado al de hijo de Dios, puesto que así era denominado el rey de Israel, como representante del pueblo adoptado por Dios como un hijo en el Éxodo. Siendo un título humano, en Jesús este nombre adquiere una connotación especial, puesto que Él es el Hijo único de Dios, relacionado con el Padre de una forma única y permanente, de tal manera que se distingue en Jesús la invocación “mi Padre” de la de “vuestro Padre”. Esta relación única del Hijo con el Padre (Mateo 11, 27; Lucas 10, 22) se expresa en el cuarto Evangelio con la fórmula Unigénito (Juan 3, 16), en la que se vislumbra que Jesús es propiamente el Hijo porque es engendrado eternamente por el Padre.

La filiación única de Jesús se percibe en tres grandes escenas de los Evangelios: el Bautismo, la Transfiguración y la Agonía en Getsemaní. Jesús será por tanto evocado como Hijo de Dios desde los comienzos de la predicación apostólica, como vemos en san Pedro (Mateo 16, 17) o san Pablo (Gálatas 1, 15-16).

Puesto que el Hijo está íntimamente relacionado con el Padre, comparte también con Él su señorío sobre toda la creación, por lo que Señor es un nombre propio de Jesús. En el pueblo de Israel este nombre se reserva únicamente para Dios, como un equivalente al inefable nombre hebreo de Dios (YHWH). En el Nuevo Testamento, el nombre Señor no sólo se asigna a Dios Padre, sino también a Jesús, que comparte con el Padre la soberanía divina sobre la naturaleza, el pecado, la enfermedad, los demonios y hasta la muerte.

Todo está sujeto al poder de Jesús Señor, pero lo está con un poder de misericordia y cercanía. Por ello este nombre también aparece en el Nuevo Testamento en momentos de especial intimidad con Jesús Resucitado, como la confesión de santo Tomás (Juan 20, 18) y la exclamación de san Juan en el lago (Juan 21, 7). De ahí que reconocer a Jesús como Señor sea un don especial del Espíritu Santo (1 Corintios 12, 3), y desear su venida definitiva al mundo como Señor de él sea una actitud permanente de todos aquellos que creen en Jesucristo (Apocalipsis 22, 20).

El autorEva Sierra y Antonio de la Torre

Historiadora del arte y doctor en Teología

Libros

El doctor Gaona sobre las posesiones: «He visto cosas que la ciencia no puede explicar»

El neuropsiquiatra José Miguel Gaona publica Posesión, una investigación al límite de la razón, la fe y lo inexplicable. Una obra ajena al sensacionalismo habitual en este tipo de publicaciones.

Javier García Herrería·19 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Decía el escritor C. S. Lewis que el mayor éxito del demonio era haber conseguido que las personas de fe no creyeran en él. Ochenta años después, esa afirmación es todavía más verdadera, pero un científico ha decidido estudiar el tema de las posesiones diabólicas a fondo y poner por escrito sus conclusiones.

El doctor José Miguel Gaona es un neuropsiquiatra forense que lleva más de 20 años asomándose a esa frontera donde la medicina se queda sin respuestas. No pretende decirle al lector en qué creer, sino que viene a contar con honradez lo que ha visto. No es un libro de religión, sino el acercamiento honrado de un científico a este tipo de fenómenos.

El Indiana Jones de la Neuroconsciencia

Un destacado especialista en el estudio del cerebro describió a Gaona como el «Indiana Jones de la Neuroconsciencia», y el apodo resulta difícil de rebatir cuando uno conoce su historial de trabajo de campo.

Miembro de la Asociación Europea de Psiquiatría y de la Academia de Ciencias de Nueva York, especialista en estimulación cerebral no invasiva por la Universidad de Harvard y uno de los psiquiatras forenses más reconocidos de España, Gaona lleva años adentrándose en territorios donde pocos científicos han puesto el pie: ha acudido a exorcismos con sacerdotes católicos hasta a ceremonias nocturnas en Marruecos en las que estuvo a punto de no salir ileso.

«Estuve en Casablanca, en un barrio periférico, atendiendo a una de estas ceremonias y de repente se volvió peligrosa», cuenta. Era una ceremonia gnawa —música de origen africano absorbida de forma sincrética por el mundo islámico, cuyos rituales secretos el régimen marroquí persigue—. Era el único occidental. Cuando uno de los participantes sacó un machete real y comenzó a hacerse cortes, salpicando de sangre las paredes, Gaona fue consciente de su situación: «Soy el único occidental aquí, son las 3 de la mañana, y nadie sabe dónde estoy».

Cuando Gaona se empezó a interesar en serio por estos temas, decidió estudiar «la diplomatura en Teología en la Universidad de Navarra para poder entender qué es lo que bulle en la cabeza de los sacerdotes. Siempre me ha resultado una cuestión tremendamente misteriosa y fascinante a la vez». 

Pero el paso más difícil fue lograr que el Vaticano le admitiera en el curso para exorcistas en el Regina Apostolorum —un ateneo pontificio romano—, algo nada habitual para un laico. «Tuvo su trabajo porque no admitían a otras personas que no fuesen religiosas», explica. Una vez dentro, convivió durante días con sacerdotes de Estados Unidos, Filipinas o Perú y entabló amistades que le abrieron puertas para acudir a numerosos exorcismos reales.

Un libro para creyentes, escépticos y los que están entre ambos

Posesión parte de una pregunta que pocos científicos se atreven a formular en voz alta: ¿dónde termina la enfermedad y dónde comienza lo inexplicable? «El libro no pretende zanjar el debate sobre la existencia del demonio» —eso, dice su autor, queda fuera del alcance de cualquier método científico reproducible—, «sino explorar qué ocurre en ese pequeño pero perturbador porcentaje de casos que no encaja en ninguna clasificación psiquiátrica conocida».

La obra de Gaona puede interesar tanto a una persona profundamente religiosa, como a cualquier escéptico o a los interesados por la ciencia o la espiritualidad. Sus páginas mezclan neurociencia, teología, casos forenses y testimonios de primera mano de algunos de los exorcistas más relevantes del mundo. El resultado, según su propio autor, es «transversal».

Gaona aclara que el libro «no da miedo leerlo. Todo está visto desde la perspectiva del bien. Es el bien que observa y mira al mal. Por lo tanto, creo que cualquier persona podría leerlo». El lenguaje morboso y las anécdotas gore son completamente ajenas al texto.

Amorth, Gallagher, Sudano, Luzón o Randazzo

Cuatro figuras principales vertebran la parte testimonial del libro. El padre Gabriele Amorth, el exorcista más célebre del siglo XX y fundador de la Asociación Internacional de Exorcistas, aparece en una entrevista que Gaona le hizo en vida y que se publica ahora en forma póstuma. 

Amorth, que practicó miles de exorcismos a lo largo de su vida —aunque, puntualiza Gaona, «muchos de ellos eran en realidad oraciones de liberación, no el ritual exorcístico formal»—, tuvo durante décadas numerosos enemigos incluso dentro del Vaticano. «No hay peor cuestión que negar la existencia del demonio. En el fondo es negar la existencia del mal como fuerza», dice Gaona al hablar de las resistencias que encontró el padre Amorth en vida.

Richard Gallagher, psiquiatra y profesor de la Universidad de Columbia, prologa el volumen y lo recomienda sinceramente. Gallagher no es un cualquiera en el mundo de los fenómenos paranormales, posiblemente es el terapeuta que más poseídos ha atendido a nivel mundial, habiendo documentado casos que desafían la explicación médica: pacientes que hablan con fluidez en lenguas que nunca aprendieron, revelan información que no podrían conocer, o manifiestan una fuerza física muy superior a su constitución. 

Glenn Sudano, exorcista de la arquidiócesis de Nueva York, es otro de los que más han hablado con Gaona y al que dedica 15 páginas del volumen. La elección de Nueva York como escenario no es casual: «Es un icono mundial de la modernidad, de la vanguardia, de lo más actual. Y a la vez resulta paradójico que Glenn Sudano, el exorcista, está a tope de trabajo», explica Gaona.

Y por último está Pietro Randazzo, al que Gaona dedica un capítulo entero: “Es considerado el desinfestador más conocido a nivel mundial, vive en un pequeño pueblo italiano y se dedica a recorrer medio planeta atendiendo casas que sus habitantes describen como habitadas por el mal”. Gaona aborda con precisión qué es y qué no es una posesión, explica con rigor los rituales exorcistas y aborda en profundidad el fenómeno de las infestaciones —esos lugares y objetos que, según la tradición, pueden albergar presencias malignas— con una seriedad que contrasta con la espectacularización que rodea al tema en otros contextos.

Los unicornios de la ciencia

La Iglesia Católica, aclara Gaona, es mucho más rigurosa con el exorcismo de lo que el cine ha hecho creer: «Me atrevería a decir que el 95 %, por no decir el 98-99 % de los casos, la propia Iglesia manda al supuesto poseído al psiquiatra. Gran parte de los casos, sin lugar a dudas, tienen una raíz psiquiátrica».

El exorcismo es la última instancia, gratuito, discreto, administrado únicamente por sacerdotes designados por sus obispos, y precedido por una preparación que Gaona compara con la de un deportista de élite: ayuno, confesión, oración profunda.

Pero lo que le interesa a Gaona como científico es ese margen residual que escapa a todo lo anterior. «Lo que podemos llamar los unicornios de la ciencia. Son aquellas situaciones en las cuales la explicación racional es muy difícil. Se da en todos los campos de la ciencia, por ejemplo, en la física cuántica es una realidad aceptada que a veces 2 más 2 no es 4», explica.

Ocurre por ejemplo cuando uno observa xenoglosia —personas sin formación que hablan con fluidez en lenguas que nunca aprendieron—, levitaciones de objetos y conocimientos que los supuestamente poseídos no tendrían forma de tener. «¿Cómo es posible que durante un exorcismo se tengan conocimientos de algo que está sucediendo en otro lugar o que le sucedió hace mucho tiempo a alguno de los presentes que acompañan con sus oraciones al sacerdote?», se pregunta. 

Como neuropsiquiatra forense que ha peritado algunos de los casos criminales más extremos de España —entre ellos el de Patrick Nogueira, el joven que descuartizó a su familia política— Gaona ha llegado a una conclusión incómoda: «Llega un momento que empiezas a tirar del hilo, tirar del hilo, y ya solo puedo explicarlo por el mal. Y es una fuerza que nos impele a unos respecto a otros».

Eso no es una afirmación teológica. Es la constatación de un límite. «La ciencia debe estudiar cualquier cosa. Creo que tenemos licencia, entre comillas, para matar como James Bond en el sentido de poder estudiar cualquier cosa. Si la ciencia tiene prejuicios, ya es el colmo de no estar abiertos», afirma Gaona.

Para los creyentes y para los que no lo son, el mensaje de Gaona apunta en la misma dirección: merece la pena mirar hacia ese uno o dos por ciento. Somos un grupo de personas intentando sacarle una foto al unicornio. 


Posesión

Autor: José Miguel Gaona
Editorial: La esfera de los libros
Año: 2026
Número de páginas: 614
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¿Católicos de primera fila? El Papa, Nachter y Bad Bunny

La visita de León XIV, una reflexión de Nachter y el entusiasmo de los fans de Bad Bunny nos invitan a preguntarnos si los católicos vivimos la fe desde la última fila o desde la primera.

19 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La reciente visita del Papa León XIV a España ha sido una auténtica fiesta para miles de católicos. Hemos visto largas colas, plazas abarrotadas y personas recorriendo cientos de kilómetros con la esperanza de verlo durante unos segundos. La emoción era palpable. Y, sin embargo, toda esta alegría ha puesto de manifiesto una paradoja sobre la que merece la pena reflexionar.

El humorista Nachter lo ilustró a la perfección en uno de sus reels. Con su estilo desenfadado, mostraba cómo los cristianos que hacen horas de cola para acercarse al Papa son los mismos que ocupan los últimos bancos cuando asisten a Misa.

En mi parroquia lo veo todos los domingos. El párroco nunca comienza la celebración hasta que los primeros bancos están ocupados. Sin embargo, rara vez hay una multitud disputándose esos asientos privilegiados. Más bien todo lo contrario: es el mismo párroco el que muchas veces tiene que señalar con el dedo a alguien para que rellene ese solitario banco. Es curioso: estamos allí para encontrarnos con Dios, pero no parecemos especialmente interesados en estar más cerca.

Ser fans, como los de Bad Bunny

Quizá, en este sentido, los cristianos podríamos aprender algo de los seguidores de Bad Bunny. Sus fans están deseando estar en la famosa «casita», hacen colas interminables para ver mejor al artista o incluso tocarle. Disfrutan al máximo el evento y cuando salen, presumen de haber vivido algo extraordinario: «¡he visto de cerca a Bad Bunny!».

La comparación puede parecer provocadora, pero ¿qué imagen damos de nuestra fe si seguimos a Cristo con menos entusiasmo que a un artista? El mismo san Carlo Acutis se preguntaba esto mismo. Su madre contaba que él no entendía por qué las personas no hacen filas para visitar al Rey del Universo, vivo y real en el Sagrario: «en el tabernáculo está la Vida Eterna, y sin embargo, las iglesias están vacías» afirmaba. 

Ya lo decía Mateo: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente”. ¿Quién se animaría a hacerse fan de Dios si los que dicen seguirle no hacen colas para verle?

Seguir siendo salados

Pero la cuestión va mucho más allá del testimonio que damos a los demás. También afecta a nuestra propia vida espiritual. El gran peligro de cualquier creyente no suele ser el rechazo frontal a Dios, sino la costumbre. La rutina. Por ello, deberíamos preocuparnos por mantenernos «salados» y cultivar el asombro ante la grandeza de Dios.

¡Bendito asombro! San Juan Pablo II hablaba de dos actitudes espirituales para descubrir a Dios que viene a nuestro encuentro. «La segunda ―después de la espera atenta y vigilante― es la admiración, el asombro. Es necesario abrir los ojos para admirar a Dios que se esconde y al mismo tiempo se muestra en las cosas» (Audiencia General, 26 de julio de 2000).

El demonio está deseando por ello arrebatarnos este asombro. Pretende que normalicemos las maravillas de Dios, enfriando así nuestra pasión y nuestras ganas de verle. ¿Cómo normalizar que Dios nos habla como un enamorado en cada liturgia de la palabra? ¿Cómo dar por hecho que muere por nosotros y que carga con nuestros pecados? ¿Cómo acostumbrarnos a que un Dios tiene sed de vernos y que hace lo que sea para encontrarse con nosotros?

El Papa, un empujón a la primera fila

Tal vez por eso la visita del Papa ha sido también una oportunidad. Una oportunidad para preguntarnos si vivimos nuestra fe desde la última fila o desde la primera. Para preguntarnos si buscamos a Cristo con el interés que merece.

Porque cuando desaparezcan las multitudes y terminen los grandes acontecimientos, Jesús seguirá esperandonos en el sagrario. Sin focos. Sin aplausos. Sin colas. Y quizá la verdadera cuestión no sea cuánto nos emocionó ver al Papa, sino cuánto deseamos acercarnos a Cristo cada día.

Ojalá aprendamos a vivir una fe de primera fila.



Evangelización

15 santos patronos e intercesores para causas extrañas o diversas

Hay patronos de países, ciudades, gremios, de instituciones, eclesiales y civiles, para la familia, para invocar la salud y atraer bienes en la pobreza. Intercesores para adquirir virtudes o quitar defectos, para conseguir trabajo, para el amor y encontrar novia o novio, para los animales, para los imposibles. Va una muestra.

Francisco Otamendi·19 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Podríamos hablar de la Santísima Virgen María, de san José, o de tantos santos y mártires a los que acuden los cristianos a rezar. Pero en esta ocasión nos centramos en algunos santos patronos e intercesores a los que se acude en ocasiones, y que pueden denominarse extraños o no tan conocidos, porque se les invoca por causas muy diversas, o extrañas.

El sentir popular ha expresado en algunas frases estas peticiones dirigidas a santas y santos, para que ayuden cuando las cosas se ponen feas, o existe una verdadera necesidad. 

Por ejemplo, acordarse de Santa Bárbara cuando truena, San Antonio bendito, ayúdame a encontrar lo perdido. Santa Rita, abogada de los imposibles, ruega por nosotros. Por san Blas, la cigüeña verás. Por San Andrés, la nieve en los pies. Nada te turbe, nada te espante (para alcanzar la paz, de santa Teresa de Jesús), hasta San Antón, Pascuas son, etcétera.

Santas Rita, Bárbara, Bibiana y Clara de Asís

Santa Rita de Casia, santa de los imposibles, a la que se ha celebrado el 22 de mayo. Nació en 1381, perdió a su esposo (asesinado) y a sus hijos, perdonó, fue admitida entre las agustinas del monasterio de Santa María Magdalena de Casia. Pidió al Señor participar en su Pasión, y tuvo un estigma 15 años. 

Se le llama la santa de las rosas porque estando en cama antes de su muerte, pidió a una prima que le trajera dos higos y una rosa del huerto de la casa paterna. Era enero. La mujer pensó que deliraba. Sin embargo, encontró estupefacta los higos y la rosa, y los llevó a Casia. Santa Rita murió en 1447.

Santa Bárbara, patrona ante las tormentas, truenos y rayos. Esta virgen mártir nació en el siglo III en Nicomedia (Asia Menor, actual Turquía). Su padre era un tirano llamado Dióscoro, y encerró a su hija cuando se convirtió al cristianismo. Luego la ejecutó. Tras matar a su hija, falleció después de que le alcanzara un rayo. Santa Bárbara es patrona de los artilleros de España y Europa, y de las profesiones relacionadas con explosivos y fuego.

Santa Bibiana, patrona de la epilepsia y los dolores de cabeza. Vivió en la segunda mitad del siglo IV. Fue detenida y martirizada junto a su hermana Demetria, también santa.

San José de Cupertino se eleva a la vista de la Basílica de Loreto (Ludovico Mazzanti, Wikimedia commons).

San José de Cupertino, patrón de los pasajeros de avión y pilotos, y de los estudiantes con problemas. Tenía el don de la levitación, y se le representa volando.

Santa Clara de Asís, patrona del buen tiempo, se reza para que no llueva el día de la boda, entre otros motivos. En 1958, el papa Pío XII la declaró patrona de la televisión y de las telecomunicaciones. Santa Clara de Asís fue fundadora, con san Francisco de Asís, de la Orden de las clarisas.

San Magno de Fussen, patrón contra los insectos y otros animales ‘perniciosos’, y las orugas.

San Sebastián, patrono de los arqueros y contra las flechas envenenadas. Los santos mártires Sebastián, nacido en Milán, y Fabián, fueron encarcelados en las persecuciones a los cristianos de Diocleciano y Decio. San Sebastián ayudó a cristianos en la cárcel. Sobrevivió a las flechas, pero murió golpeado. San Fabián fue Papa 14 años.  

Santos Drogón, Friard, Cristóbal, Antonio Abad…

San Drogón. Patrón de los feos, según se dice, y de las parteras. 

San José de Arimatea. Patrón de las personas en duelo, y de las funerarias.

Cuenta el evangelista san Juan que José de Arimatea, discípulo de Jesús, pero en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le permitiera llevarse el cuerpo de Jesús, y Pilato se lo concedió. Así que vino y se llevó el cuerpo.

Junto con Nicoedemo, tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con especias, según la costumbre funeraria de los judíos. En el lugar donde fue crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie había sido depositado. Allí depositaron a Jesús.

San Friard. Patrón contra el miedo a las avispas

Santo Tomás de Aquino. Patrono de los estudiantes. San Pablo VI le llamó  “lámpara de la Iglesia y del mundo entero”. San Juan Pablo II, “maestro de pensamiento”. Benedicto XVI subrayó su obra de “armonía entre fe y razón”, y el Papa Francisco animó a ponernos “en su escuela” al lanzar tres años de celebraciones. 

San Simeón “Salus”, el loco. Patrón de los titiriteros. 

San Julián. Patrono de los payasos. 

San Cristóbal, patrono de los conductores. El santo comenzó siendo patrón de los arrieros, encargados de transportar las mercancías con animales.

San Antonio Abad y san Pablo ermitaño (Wikimedia Commons / Bernhard Strigel).

San Antón, patrono de los animales y de numerosos oficios. Nacido en Egipto en torno al año 250, siglo III, a san Antonio Abad se le considera padre del monacato, es decir, de la vida en comunidad llevada a cabo por monjes o monjas. Además, el 17 de enero se le invoca para proteger a los que se ganan la vida con negocios relacionados con ganados, y se bendice a las mascotas o animales de compañía.   

El autorFrancisco Otamendi

Vaticano

El Vaticano da luz verde a la beatificación de 20 mártires españoles

El Papa León XIV ha autorizado la promulgación de un decreto del Dicasterio para las Causas de los Santos reconociendo el martirio de 20 españoles.

Redacción Omnes·18 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Papa León XIV ha autorizado al Dicasterio de las Causas de los Santos que promulgue los decretos que reconocen un martirio en España y las virtudes heroicas de cinco figuras religiosas de Europa y América.

El martirio de Ibiza: Vía libre a la beatificación

La decisión más destacada es el reconocimiento oficial del martirio de Juan Torres Torres y 19 compañeros. Se trata de un grupo de sacerdotes diocesanos que fueron asesinados por «odio a la fe» entre agosto y septiembre de 1936 en el territorio de la diócesis de Ibiza, en el contexto de la persecución religiosa de la Guerra Civil Española.

Al certificarse el martirio, la Iglesia exime la necesidad de un milagro comprobado, por lo que este grupo de 20 futuros beatos queda a las puertas de la ceremonia oficial de beatificación.

Cinco nuevos «Venerables» para la Iglesia universal

Asimismo, el Santo Padre aprobó las «virtudes heroicas» de cinco siervos de Dios, lo que les otorga formalmente el título de Venerables. A partir de este momento, se requerirá la confirmación de un milagro atribuido a su intercesión para que puedan ser beatificados. Los nuevos venerables son:

  • P. Julio Maria De Lombaerde (Bélgica/Brasil): Sacerdote nacido en Bélgica en 1878 y fallecido en Brasil en 1944. Fue el fundador de tres congregaciones: las Hijas del Corazón Inmaculado de María, los Misioneros de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento y las Hermanas de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento.
  • María Teresa Tallon (Estados Unidos): Fundadora de la Congregación de las Visitadoras Parroquiales de María Inmaculada, fallecida en Monroe en 1954.
  • María Agnese Tribbioli (Italia): Fundadora de la Congregación de las Hermanas Pías Obreras de San José, quien desarrolló su labor en Florencia hasta su muerte en 1965.
  • Clara Andreu y Malferit (España): Monja profesa del Monasterio jerónimo de San Bartolomé de Inca, nacida en Palma de Mallorca a finales del siglo XVI (1596) y fallecida en 1628.
  • Maria Petra Giordano (Italia): Monja de la Orden de Predicadores (Dominicas), nacida en Nápoles y fallecida en Bibbiena en el año 2006.
España

Un asombro que no envejece: el legado de Jérôme Lejeune cien años después

Madrid celebró el centenario del nacimiento de Jérôme Lejeune, descubridor de la causa del síndrome de Down, con un acto que reivindicó su defensa de la dignidad humana y sirvió para presentar un curso sobre su vida y legado.

Inmaculada Sancho·18 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El centenario del nacimiento de Jérôme Lejeune se ha celebrado esta semana en el Colegio Mayor Roncalli de Madrid, con un acto que ha reunido a familiares, médicos y pensadores en torno a la figura del genetista francés, descubridor de la causa cromosómica del síndrome de Down y uno de los grandes defensores de la dignidad humana del siglo XX.

Durante el acto, la presidenta de la Cátedra Internacional de Bioética Jérôme Lejeune, Elena Postigo, ha leído una carta del actual presidente de la Pontificia Academia para la Vida, monseñor Renzo Pegoraro, que recordaba que Lejeune fue el primer presidente de esa misma institución y que «estamos llamados a recordar su vida y su legado”.

También ha señalado que, de su pensamiento, “lo central es que la dignidad del ser humano es indiscutible, y esa dignidad comienza con el inicio de la vida en el momento de la concepción”. Ha añadido también que “la dignidad de la persona no depende de las capacidades que posea, de las riquezas o del papel que desempeña”, sino que es “un don que la precede y la supera”.

El acto consistió una conversación entre Jean-Marie Le Méné, yerno de Lejeune y presidente de la Fundación Jérôme Lejeune en Francia, y el escritor y pensador Fabrice Hadjadj, padre de un hijo con síndrome de Down, moderada por José Martín Aguado, también padre de un hijo con trisomía 21. Le Méné se ha centrado en desmontar la imagen que, según ha dicho, circula sobre Lejeune en ciertos ambientes: la de un científico rígido y enfrentado al progreso.

Frente a eso, ha reivindicado a un hombre cuyo rasgo definitorio era “el asombro permanente”. A su vez, también ha resumido la ética médica que veía en su suegro con una idea que ha repetido casi como un lema: el papel del médico es cuidar, no acelerar la muerte del paciente, pero también evitar siempre que sufra. También, ha compartido un recuerdo personal, la muerte de una hermana en su infancia con solo cuatro meses, por una afección que hoy se trataría sin dificultad: “Me ha interpelado personalmente toda la vida”.

Hadjadj, por su parte, ha aportado una reflexión más filosófica, contraponiendo la figura del superhombre, condenado a quedar obsoleto por su propia lógica de superación técnica, a la de un niño con síndrome de Down: “El problema del superhombre es que entra en una competencia, siempre, mientras que el niño tiene algo más, no primitivo, sino primordial”, con una sencillez que “nos ensancha el corazón, la conciencia histórica, la relación con la naturaleza”. Y ha planteado la pregunta que, a su juicio, resume el verdadero desafío: “¿Quiénes son los débiles en este caso? Nosotros, porque cada uno de nosotros tiene su propia debilidad”.

Curso sobre Lejeune

El centenario ha sido también la ocasión para presentar un curso que recorre la figura de Lejeune desde ángulos muy distintos. Pablo Siegrist, director general de la Fundación Jérôme Lejeune en España, ha presentado sus contenidos, en los que participan, entre otros, sus hijos Karin y Thomas Lejeune, que aportan la mirada doméstica del padre de familia; el abogado estadounidense Martin Palmer, que reconstruye su papel como testigo experto en procesos judiciales sobre el estatuto del embrión; el médico John Bruchalski, que habla de cómo el legado de Lejeune ha marcado su propia práctica obstétrica; o el escritor y biógrafo de san Juan Pablo II, George Weigel que repasa la amistad del Papa con Lejeune.

A ello se suma una entrevista inédita a Birthe Lejeune, su viuda, en la que repasa la vida en común con el genetista.

El autorInmaculada Sancho

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Cultura

Rouault: el artista católico con varias de las mejores obras de arte cristiano

El pintor francés Georges Rouault (1871-1958) está considerado uno de los artistas cristianos más destacados del siglo XX. Pintó obras como “Cristo en las afueras”, “La crucifixión” y “El viejo rey”.

Redacción Omnes·18 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

– Heather King, Angelus News (Estados Unidos)

Rouault, expresionista francés y católico devoto, nació en el barrio de Belleville, en las afueras de París. “En el barrio marginal del trabajo y el sufrimiento, en la oscuridad, nací. Velando por las vilezas pictóricas, trabajé a kilómetros de ciertos diletantes”, escribió más tarde.

Su padre era ebanista, y el primer trabajo de Rouault fue como ayudante de un restaurador de vidrieras. “Mi estancia allí fue breve, pero me marcó con una huella imborrable, legendaria”, comentó. Desde entonces, recordaría el espíritu de los artistas medievales anónimos que crearon las vidrieras, pero que prefirieron no firmarlas.

En 1908 se casó con Marthe Le Sidaner; tuvieron cuatro hijos.

Ya en 1913, un crítico, Gustave Coquiot, exclamó: “Hay que ser monje para entenderlo”.

Una obra más humana que política

Rouault se vio profundamente afectado por el estallido y las consecuencias de la Primera Guerra Mundial. Entabló amistad con el escritor católico Léon Bloy, conocido por su irascible carácter, y más tarde con el filósofo Jacques Maritain y su esposa, Rāissa, ambos conversos.

Pintó a fugitivos, payasos, prostitutas, mendigos y cadáveres: las víctimas de la guerra, el materialismo y una burguesía complaciente. Pero la obra de Rouault era humana, más que política.

Como observó Rāissa Maritain, “La calidad de una obra no depende de su tema, sino de su espíritu”. Jacques Maritain señaló: “Este tipo de “realismo” no es en absoluto un realismo de las apariencias físicas; es un realismo del significado espiritual de lo que existe (y se mueve, sufre, ama y mata); es un realismo impregnado de los signos y los sueños que se entremezclan con el ser de las cosas”.

Serie de grabados ‘El Miserere’

La obra maestra de Rouault es considerada por muchos la serie de grabados en huecograbado de técnica mixta titulada “El Miserere”, que expuso en 1948. Tenía casi 80 años en aquel entonces.

Con sus sutiles tonos de negro y gris, la serie retrata el horror y la tristeza del sufrimiento humano, así como la complicidad de cada ser humano en ese sufrimiento. “¿Acaso no somos todos convictos?”, pregunta el título de una de las obras. En otra, un dibujo de un hombre engreído y bien alimentado se titula “Nos creemos reyes”. Una tercera, “Calle de los solitarios”, podría, con su evocación del aislamiento existencial, ser la calle en la que yo -o tú- vivimos.

La agitación política, la amenaza de destrucción masiva y el auge de la derecha que caracterizaron la época de Rouault no han hecho sino intensificarse en nuestros días.

En la obra «Rouault: Una visión del sufrimiento y la salvación» (William B. Eerdmans, $19.14), el autor William A. Dyrness observó:

En 1952, un escritor de la revista religiosa “La Croix” le preguntó a Rouault qué opinaba del arte religioso o sacro. Como de costumbre, Rouault se negó a entrar en el debate. Simplemente dijo que, para hablar de arte en la Iglesia, primero hay que amar la pintura.

‘Crucifixion’ (década 1930), por Georges Rouault – Museo Soumaya – México (autor, José Luiz, atribución: © José Luiz Bernardes Ribeiro, Wikimedia commons, creative commons).

Para Rouault, hacer arte era también una forma de oración

En una entrevista de 2010 para la revista trimestral de literatura y arte «Image», el artista Makoto Fujimura añadió:

“Rouault nos invita no solo a la superficie del cuadro, sino también a la visión sacramental que entiende la pintura como mediadora de una realidad superior. Para Rouault, hacer arte era también una forma de oración. Era una disciplina y un ritual diarios que lo acercaban a Dios”.

“Si bien estuvo influenciado por los expresionistas, no pertenecía a su corriente. No buscaba expresarse; quería santificarse en el proceso. Su obra se centraba en la fidelidad a las realidades internas, pero también a la fragilidad del mundo. Estaba muy comprometido con los márgenes de la sociedad. Al identificarse con los pobres, las prostitutas y las personas marginadas, creía que encontraría a Jesús, una perspectiva profundamente católica y bíblica, como se evidencia en los escritos de Isaías o Jeremías”.

Con ese fin, Rouault fue un ejemplo de la vocación del arte como misión y llamamiento.

Matisse y Rouault, ante la pregunta de si seguirían pintando en una isla desierta

El biógrafo Pierre Courthion ha contado la siguiente historia:

Una vez les planteé a Matisse y a Rouault la siguiente pregunta: ¿seguirían pintando una isla desierta, donde hubieran perdido toda esperanza de volver a comunicarse con sus semejantes? La respuesta de Matisse fue rotundamente negativa: “No hay artistas sin público… Un artista quiere ser comprendido, un pintor, ser contemplado”.

Rouault, en cambio, fue más reservado: “Estoy seguro de que seguiría pintando, incluso sin un solo espectador, incluso sin esperanza de tenerlo”. Comprendí que para él, tras el inevitable repliegue sobre sí mismo, que es la fuente de toda obra de arte (aunque esto pueda parecer, en un principio, egocéntrico), la creación conduce a un acto de generosidad, un regalo a la comunidad, visible o invisible. Esto debe ser así para cualquier hombre cuyo genio provenga únicamente de Dios.

El cuadro más insignificante…

Finalmente, en palabras del propio Rouault:

“El cuadro más insignificante —realizado en prisión o en palacio, por quien sea (quizás por un pobre diablo de pintor que no pidió nacer ni ser pintor)— este pequeño cuadro insignificante, por muy inexperto que sea técnicamente, refutará a todos nuestros sensatos y razonables doctores de las artes durante quizás cien años”.

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Este artículo ha sido publicado originariamente en ‘Angelus News’, y pueden encontrarlo aquí.

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Evangelización

Christophe Flippo: “En la fe cristiana, eres salvado por Jesucristo. En la masonería, intentas salvarte a ti mismo”

Christophe Flippo, ex masón que formó parte de la organización más de 20 años, comparte su testimonio con Omnes para aclarar algunos mitos y explicar las características de la masonería, junto a las incompatibilidades de esta con la fe católica.

Paloma López Campos·18 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Christophe Flippo practicó la masonería durante 21 años. De pronto, en apenas unos segundos y por petición de su mujer, dejó la logia y volvió de nuevo al catolicismo. Su paso por la francmasonería deísta no fue superficial, sino que incluso llegó a ser maestro de una logia. Hoy, a punto de jubilarse con 66 años, cuenta su testimonio para desmitificar algunos conceptos sobre esta organización y explicar las razones por las que es imposible conjugar la fe católica con la masonería.

¿Qué le motivó a unirse a la masonería?

—Practiqué la masonería durante 21 años. Pasé por todos los niveles y capas. Me siento legitimado para hablar de ello porque tengo una gran experiencia. Trabajé en París en los rituales de la masonería y fui varias veces lo que llamamos “Venerable”, que es el maestro de una logia.

Sobre por qué entré: como la mayoría de la gente, buscaba un sentido a la vida. Mucha gente que entra viene de una cultura cristiana, pero no es practicante. Puede que Dios esté muy lejos de ellos, y ese era mi caso.

En el pasado, mi mujer y yo teníamos fe y educamos a nuestros hijos en la fe cristiana, pero progresivamente nos fuimos alejando de ella debido a la propia masonería. Personalmente, siempre he tenido en mente la pregunta de Leibniz: “¿Por qué hay algo en lugar de nada?”. Es decir, ¿por qué tenemos un mundo, personas en él y conciencia de quiénes somos en medio de un universo lleno de violencia y explosiones nucleares? Me parecía increíble y buscaba respuestas en libros esotéricos antes de ser masón. Al final, entré porque alguien de mi entorno me lo propuso.

¿Cómo describiría la organización?

—No se puede entender la francmasonería como una sola organización; hay dos tipos. Una es atea o laica y la otra es deísta, que cree en un dios genérico o un “arquitecto” que creó el mundo, pero nada más.

La parte atea es muy importante en Francia. Su objetivo es construir un mundo nuevo y mejor, lo cual trae consigo el modernismo y cuestiones sociales como el aborto. Toda la “evolución” de la sociedad está liderada principalmente por esta parte atea. Hubo una época, en la Tercera República francesa de 1870, en la que el 80 % de los diputados eran masones, por lo que su influencia fue enorme hasta la Segunda Guerra Mundial.

Los masones ateos hacen mucha política porque quieren promover su visión de la sociedad. Por eso, cuando ves a alguien hablando de masonería en la televisión o periódicos, casi siempre es de este lado. Toda la red de negocios y política está en ese lado, porque para ser político necesitas dinero y contactos.

La otra parte, la deísta, se basa en la tradición del Reino Unido y su constitución se estableció en el siglo XVIII, hacia 1715. Fue creada por dos pastores protestantes con la idea de buscar la paz, en una época de guerras entre católicos y protestantes. Querían sentar a la gente a la mesa para discutir sobre filosofía con tolerancia, sin la Iglesia de por medio. Cuando el Imperio Británico se expandió, reclutaron a personas locales en India o China para apoyarlos y manipularlos. Para que esto funcionara entre diferentes religiones, eliminaron cualquier mención a la fe cristiana. Así, un musulmán, budista o hinduista puede ser masón porque el único punto común es el “Gran Arquitecto del Universo”.

¿Cuál es el problema que surge de esa mezcla?

—El problema es que construyen rituales y una historia basada en una mezcla de muchas culturas: alquimia, ritos griegos, egipcios, templarios y también la Biblia. En el rito de emulación, que es el más conocido, el nombre del “Gran Arquitecto” cambia en cada nivel. Empieza como arquitecto, luego geómetra, y en un nivel llega a llamarse “divinidades”, en plural, lo cual ya es un problema para una fe monoteísta. Al final, el nombre es una concatenación de tres dioses: Jehová, Baal (el dios sirio) y On o Ra (el dios egipcio del sol). Te alejas del Dios único y terminas en un punto plenamente pagano.

Estos sincretismos terminan por generar interrogantes. ¿Qué luz se puede encontrar en estas tradiciones paganas?

En la fe cristiana, eres salvado por la redención de Jesucristo. En la masonería y la alquimia, intentas salvarte a ti mismo para volver a ser el “Adán perfecto” previo a la caída. Es una vía para perderse totalmente.

La masonería deísta es totalmente incompatible con la fe cristiana, porque relativiza. Todo es igual: desde el mito de Isis y Osiris hasta la resurrección de Cristo. En resumen, a los masones les cito la primera frase de Cristo en el Evangelio de Juan: “¿Qué buscáis?”.

¿Por eso decidió irse?

—Me fui en unos pocos segundos, aunque amaba la masonería. Me fui porque mi mujer me lo pidió. Estábamos redescubriendo la fe cristiana en una peregrinación en Francia y atravesábamos una crisis. Mi esposa dijo que la crisis se debía a que yo era masón, y como esposo, mi prioridad es ella.

El día que lo dejé recibí un signo: leí un texto de san Atanasio de Alejandría en una revista que decía: “Tu hermano es Dios”. Fue un mensaje para dejar de buscar “hermanos” en mi anterior comunidad; ahora mi hermano es Cristo.

¿Cómo afecta al matrimonio ser miembro de la masonería?

—Es un problema para las parejas porque construyes tu espiritualidad solo. Tu esposa no puede entender los rituales, que son extraños y progresivos. Se crea una brecha. Una mujer me contó una vez que su marido, que era masón, le pidió el divorcio durante una cena simplemente diciendo: “No tenemos nada más que compartir”. Él estaba construyendo algo por su cuenta y ella estaba sola.

¿Es la masonería una secta?

—No es una secta. Es difícil entrar, pero es fácil irse. No se bebe sangre, ni se escupe sobre Cristo. Pero sí es un extravío filosófico. Una búsqueda progresiva que aleja de Cristo en favor de las tradiciones paganas.

Sin embargo, la “fraternidad” es falsa. El día que te vas, desapareces para ellos. Yo estaba llorando en mi última reunión porque estaba triste por dejar a mis hermanos, pero al día siguiente nadie me llamó. La relación es con el grupo, no entre individuos.

¿Cómo ha influido tu salida de la masonería en tu vida personal, profesional o espiritual?

—Lo que cambió mi vida fue volver a ser cristiano. Dejas de juzgar. Antes, si veía a alguien pidiendo en la calle, juzgaba que era su culpa por beber o no trabajar; ahora simplemente le ayudo porque necesita ayuda. Ser cristiano te da esperanza y alegría.

Los ancianos nos preceden

Cuando era pequeña, nos llevaban del colegio a visitar ancianos a una residencia. No olía muy bien y algunos viejos daban un poco de miedo. Con mis pocos años no entendía el sentido de aquellas visitas, pero lo comprendí años después.

18 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Últimamente he leído dos libros sobre ancianos que me han impresionado. El primero de ellos, “Cuando las grullas vuelven al sur” de la sueca Lisa Ridzén (RBA 2024), narra la historia de Bo, ya enfermo y con su mujer ingresada en una residencia para personas con demencia. Bo vive solo en una casa en mitad del bosque, con la única compañía de su perro y la ayuda de las cuidadoras del servicio de atención domiciliaria.

Me conmovió esta historia sencilla que narra el afecto del viejo por su perro, las dificultades para asumir su pérdida de autonomía, el dolor por la esposa ausente y su afán por llegar a comunicarse mejor con su hijo Hans, a pesar de que siente que ahora él quiere controlarlo todo.

El segundo libro se llama “Las gratitudes”, de la francesa Delphine De Vigan (Anagrama 2016), y nos cuenta la historia de una anciana necesitada de dar las gracias antes de morir. Con la ayuda de Marie, una vecina que es como su hija, y de Jérôme, el logopeda de la residencia donde está ingresada, la anciana Michka tratará de cumplir su deseo de encontrar al matrimonio que, durante los años de la ocupación alemana, siendo una niña, le salvó de morir acogiéndola y escondiéndola en su casa. 

La historia que narra De Vigan me dejó pensando que quizá tendría que ser al revés. Deberíamos ser nosotros los que diéramos las gracias a los ancianos mientras todavía están con nosotros. Les debemos respeto, agradecimiento, escucha.

Proyectos de existencia

A veces no es fácil convivir con personas mayores o cuidar de ellas, pero hemos de recordar siempre que no son niños. No podemos regañarles, arrinconarles ni olvidar que tienen mucho que aportar. Nos preocupamos por las medicinas, por su alimentación o por los cuidados prácticos, pero no nos ponemos en su lugar.

Como afirmaba el Papa Francisco en su catequesis del 23 de febrero de 2022, “para una edad que ya es parte determinante del espacio comunitario y se extiende a un tercio de toda la vida, hay —a veces— planes de asistencia, pero no proyectos de existencia. Planes de asistencia, sí; pero no proyectos para hacerles vivir en plenitud. Y esto es un vacío de pensamiento, imaginación, creatividad”.

Debemos reflexionar por tanto sobre lo importante y hermoso de cuidar a los ancianos, y sobre cómo acompañarlos mejor. Podemos compartir una conversación tranquila, una risa, una caricia o simplemente permanecer un rato a su lado, aunque sea sin decir nada. Podemos escuchar sus recuerdos, o sus desvaríos, ayudar a calmar la ansiedad y el miedo que a veces acarrea la vejez.

Algunos se preguntan por qué mantener vivo a un anciano que ya no reconoce a nadie o que tiene una enfermedad terminal. ¿Qué sentido tiene esa vida?, se dicen muchas personas. Claramente son situaciones que producen gran impotencia, sufrimiento y cansancio. ¿Por qué siguen ahí esos pobres viejos si no se enteran de nada? La respuesta no es sencilla y se entiende más con el corazón que con la cabeza. Como siempre y como para casi todo en la vida hay una única explicación: el amor.

Los ancianos nos enseñan a querer, nos dan lecciones de lucha, nos muestran qué es la dignidad, porque la encarnan y porque, con los ojos de la fe, son especialmente amados por Dios. Como nos recordaba el Papa Francisco, los ancianos son un regalo: “la vejez es un don para todas las edades de la vida. Es un don de madurez, de sabiduría”.

Dar las gracias a los ancianos

Copio de otro libro llamado “Vivero”, escrito por el chileno A. J. Ponce, su experiencia al asistir a una reunión para familiares de personas con alzhéimer: “A Manuela la conocí en una de esas charlas que dan la enfermeras y los cuidadores veteranos en el centro de salud mental donde diagnosticaron a papá. Ella había asistido para despedirse. Su padre había muerto días atrás. Ya no quería seguir vinculada a nada que le recordase la enfermedad que no solo le quitó a su progenitor, sino también su manera de residir en el tiempo. Eso no lo dijo en el discurso de salida. Me lo comentó luego en un café cercano a su casa. Lo que aseguró frente a todos nosotros, primerizos recién notificados sobre la nueva condición de nuestros parientes, fue que había sido el proceso que más la hizo crecer en su vida. Sesenta y tres años, un esposo, cinco hijos, dos abortos, una carrera de lingüista y lo que más la había hecho crecer fue sostener a su papá en sus brazos para poder llevarlo de la cama a la ducha. Todos los días, durante quince años. ¿Qué significa crecer?”. Crecemos cuando cuidamos. Eso lo cambia todo.

Los que necesitan cuidados nos cuidan a nosotros, aunque no lo sepan. Nos hacen mejores. Cuando era pequeña, nos llevaban del colegio a visitar ancianos a una residencia. No olía muy bien y algunos viejos daban un poco de miedo. Con mis pocos años no entendía el sentido de aquellas visitas, pero lo comprendí años después.

Los ancianos nos preceden. Seguramente también lucharon con uñas y dientes aunque ahora solo tengan el temblor de sus voces, sus palabras a veces distorsionadas o sin sentido, su fragilidad y a veces sus quejas y gruñidos. Ellos generan en nosotros esa clase de amor que puede salvar el mundo. El más incondicional. Por eso los necesitamos. Dales las gracias, cuando todavía estás a tiempo.

El autorSara Barrena

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Evangelio

No tengáis miedo. Domingo XII del Tiempo Ordinario (A)

Vitus Ntube nos comenta la lecturas del Domingo XII del Tiempo Ordinario (A) correspondiente al día 21 de junio de 2026.

Vitus Ntube·18 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La liturgia de hoy está marcada por el tema del miedo. Nos dice qué debemos temer y qué no. Ante todo, Cristo quiere liberarnos del tipo de miedo que paraliza y silencia nuestro testimonio. Después del llamado y la misión de los Doce el domingo pasado, el Señor ahora prepara a sus apóstoles para lo que viene: oposición, rechazo e incluso persecución.

Jesús insiste: “No tengáis miedo”. Tres veces en el Evangelio escuchamos esta exhortación, y en una ocasión se nos dice qué debemos temer. Se nos anima a no temer nada de lo que sucede como parte de la misión de Jesús. Se nos invita a proclamar a Cristo sin miedo. Jesús dice: “Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz”.

El cristiano está expuesto a amenazas al vivir la fe y llevar a cabo la misión. Esta experiencia no es nueva. El profeta Jeremías, en la primera lectura, se encuentra rodeado de miedo y hostilidad. Traicionado incluso por sus amigos, escucha los susurros de sus enemigos. Sin embargo, afirma: “Pero el Señor es mi fuerte defensor”. El miedo no tiene la última palabra; la tiene la confianza.

Lamentablemente, esta realidad continúa en nuestro tiempo. Muchos cristianos siguen enfrentando persecución, incluso la muerte, por su fe. Uno podría esperar que el miedo los silencie, y sin embargo, una y otra vez somos testigos de un valor extraordinario. Su fidelidad nos interpela y su ejemplo nos fortalece.

Esto nos recuerda la historia de Blanca de la Agonía de Jesús en Diálogos de las Carmelitas, de Georges Bernanos. Es una joven dominada por el miedo, que entra en un convento carmelita buscando paz, solo para enfrentarse al terror de la Revolución Francesa, que suprime la vida religiosa y condena a las monjas a muerte. Blanca huye inicialmente por miedo, pero finalmente regresa en el momento de su martirio, uniéndose a sus hermanas mientras cantan serenamente el Salve Regina y el Veni Creator Spiritus al subir al cadalso; sus voces se van apagando una a una con cada caída de la guillotina, hasta que Blanca misma da un paso adelante para unir su voz a la de ellas y abrazar la muerte con solidaridad y valentía.

La llamada “¡No tengáis miedo!” resuena con fuerza también en tiempos más recientes. Al comienzo de su pontificado, san Juan Pablo II lo proclamó al mundo. Repitió tres veces esta exhortación, invitando a acoger a Cristo, abrirle de par en par las puertas y aceptar su potestad.

Esa invitación de “¡No tengáis miedo!” es siempre válida para el cristiano de todos los tiempos, porque es siempre una invitación a confiar más en Dios. Es una invitación a recordar que tenemos un valor inmenso ante Él. Jesús dice: “valéis más vosotros que muchos gorriones”. El remedio contra nuestros miedos es la confianza en Dios y en su amor providente.

Jesús también nos dice qué debemos temer: “temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la Gehenna”. En otras palabras, teman el pecado. Existe un peligro mucho mayor que la persecución: la perdicióndel alma. A diferencia de las amenazas externas, el pecado actúa desde dentro. No hiere el cuerpo, sino que corroe el corazón. Hoy, a menudo aparece en formas sutiles: adicciones, ideologías falsas, la seducción del materialismo, la búsqueda de la comodidad a cualquier precio. Estos son los enemigos silenciosos que debemos aprender a reconocer y resistir.

Vaticano

El Papa pide “alzar la mirada” con amor y respeto, y ve en Canarias “una clave de diálogo” 

León XIV ha dado las gracias de nuevo en la Audiencia de hoy por el viaje apostólico a España y la fe del pueblo español. Entre sus reflexiones, ve en Canarias una clave para mirar a la gente y al mundo con “los ojos de Dios: amor, respeto y compasión”, e impulsar “el diálogo entre personas y pueblos”.   

Francisco Otamendi·17 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

El Santo Padre ha vuelto a dar las gracias en la Audiencia de esta mañana por su viaje apostólico a España, “un país europeo de antigua y riquísima tradición católica”, ha dicho.

El Papa ha sido acogido en todas partes “con entusiasmo y apertura a la escucha”, y “doy gracias por ello a Dios y a todo el pueblo español, al Rey y a las autoridades civiles, a los obispos y a las comunidades eclesiales. El pueblo de Dios me ha confortado grandemente con la festiva manifestación de su fe y de su afecto”.

Por su parte, ha añadido, “he confirmado a los fieles y, como obispo de Roma, los he animado a superar cualquier forma de división y de contraposición, y a cultivar siempre la comunión, el diálogo, la unidad en la diversidad”. 

Custodiar el patrimonio de España y de Europa

En sus reflexiones, la tradición católica de España le ha llevado a reflexionar sobre Europa. 

La participación de multitudes en los actos en España. que no había que dar por sentada, ha dicho, expresa, ante todo, “la fe del pueblo español; al mismo tiempo, considero que manifiesta la necesidad generalizada de reencontrarse unidos sobre un fundamento verdadero y profundo, no ideológico ni de interés parcial”.

“Ese fundamento que solo Cristo, en último término, puede asegurar, y que el Evangelio, a través de las necesarias “inculturaciones”, puede transmitir a la vida de los pueblos”.

El Santo Padre ha recordado que en Madrid y Barcelona, nos hemos reunido en las grandes catedrales, así como en los modernísimos estadios, además de rezar el Santo Rosario en la abadía de Montserrat, y celebrar en la Sagrada Familia, símbolo majestuoso, sinfonía de piedra y de luz que habla a todos del misterio cristiano. 

El papa León XIV abraza a un niño que le hizo algunas preguntas durante un encuentro con representantes de organizaciones caritativas y de asistencia social diocesanas en la parroquia de Sant Agustí, en Barcelona (España), el 10 de junio de 2026. (Foto de CNS/Lola Gómez).

Encuentro de lo antiguo y lo moderno

E inmediatamente, ha subrayado que “este encuentro de lo antiguo y lo moderno, de la tradición católica y la cultura contemporánea, me ha hecho percibir directamente el carácter propio de Europa, su riqueza inestimable, como realidad actual, no superada. 

“Se trata de un patrimonio que hay que custodiar con cuidado, para poder invertirlo en el hoy global con sus desafíos históricos: la paz, la ecología integral, el desarrollo equitativo y sostenible, el respeto a la dignidad humana”.

Claves de interpretación en Canarias

El Sucesor de Pedro ha revelado que ha sido en la última etapa de su itinerario, en las islas Canarias, donde ha encontrado “una clave de interpretación general”. 

Una clave que se la han ofrecido, “por una parte, la misma posición geográfica del archipiélago; y, por otra, la realidad de una Iglesia local que acoge a un gran número de migrantes forzados, procedentes sobre todo de África”.

“El fenómeno migratorio es complejo y requiere planes de acción orgánicos y concertados”, ha proseguido en su reflexión. 

Y esta clave de interpretación “nos hace entender que estamos llamados a releer el Evangelio en el mundo de hoy intercambiándonos los dones de nuestras respectivas culturas y, en especial, los frutos que produce en ellas la fecundidad del mensaje de Cristo”. 

El diálogo entre personas y gentes, la fraternidad

Uno de estos frutos es “precisamente el diálogo entre las personas y entre los pueblos”, ha señalado, “el encuentro con espíritu de fraternidad, que permite descubrir y apreciar recíprocamente los valores de los que el otro es portador. Este camino no es fácil; requiere buena voluntad y la ayuda de Dios, pero es el camino que conduce a la civilización del amor. 

“¡Alcemos la mirada!, aprendamos de Jesús” 

Queridos hermanos y hermanas, ha concluido el Papa, “el lema de este viaje apostólico era “Alzad la mirada” (cfr. Jn 4,35). Son palabras que Jesús dirige a sus primeros discípulos para enseñarles a ver en las personas y en las multitudes el deseo de vida, de verdad, de plenitud. 

“El Señor repite estas palabras, a mí el primero, y con su gracia lo he experimentado durante el viaje. Hoy quisiera compartir con ustedes esta invitación: ¡alcemos la mirada! Aprendamos de Jesús a mirar al prójimo, la gente, el mundo, “con los ojos de Dios”, es decir, con amor, respeto y compasión”.

Irán-Estados Unidos: “siempre es mejor mediante el diálogo y la negociación”

Ayer noche, a la salida de Castel Gandolfo para regresar a Roma, el Papa contestó a algunas preguntas de los corresponsales, sobre las reuniones del G7 y el acuerdo preliminar de paz entre Estados Unidos e Irán.

“Negociaciones… Gracias a Dios, al menos existe este Memorándum que, según dicen, firmarán oficialmente el viernes”, comentó el Papa. “Aún quedarán varios puntos por concretar, pero siempre es mejor hacerlo mediante el diálogo y la negociación, y no volviendo a la guerra”. 

El deseo es que “sea realmente una solución a la guerra, que la guerra haya terminado de verdad y que podamos seguir adelante por el bien de todos. Eliminar las armas nucleares, eso sí, buscar el bien de todos los pueblos, buscar cómo resolver los problemas, también a nivel económico y social, que se han creado en este tiempo”. manifestó.

Esta mañana ha reiterado la misma idea al final de la Audiencia, señalando que ve el acuerdo con satisfacción, y ha agradecido sus esfuerzos a todos los países que han participado.

En sentido contrario, ha reaccionado ante las noticias sobre Ucrania, y ha invitado a rezar “para que esta guerra termine”, y “se abran los caminos de diálogo, que haga posible una paz justa y duradera”.

El autorFrancisco Otamendi