El Observatorio de lo Invisible (OI) celebra este verano su sexta edición convertido ya en la cita de referencia para quienes trabajan en la intersección entre el arte y la espiritualidad en España. Durante una semana, 150 artistas de distintas disciplinas se reunirán en uno de los espacios más imponentes del patrimonio español, el Monasterio de El Escorial, para crear, reflexionar y orar juntos, bajo la tutela de algunos de los creadores más relevantes del panorama nacional e internacional.
Una semana de creación intensa, reflexión y oración
Organizado por la Fundación Vía del Arte y acogido por el Real Colegio Alfonso XII y la Archidiócesis de Madrid, el OI no es solo una escuela de verano al uso.
Desde el primer día, los participantes —los llamados «observadores de lo invisible»— se sumergen en un programa que combina talleres por disciplinas artísticas, conferencias y foros, oraciones polifónicas, Misas, veladas interdisciplinares y, como colofón de la última noche, una gran fiesta de cierre. Todo ello impregnado de una atmósfera de búsqueda espiritual que, según sus organizadores, es difícil de reproducir fuera de sus muros.
Un proyecto que genera ecosistema
Lo que hace singular al OI no es solo lo que ocurre durante esa semana de julio, sino lo que ha generado a su alrededor en estos seis años. De su comunidad han nacido iniciativas que hoy tienen vida propia: en Barcelona, Madrid y Pamplona se celebra quincenalmente un ciclo de conferencias bajo el título La belleza de Cristo; ha surgido la primera revista española dedicada al arte y la espiritualidad, Transfiguración; este año ha arrancado un curso de Arteología, disciplina que profundiza en la enseñanza de la teología a través del arte; y dos veces al año organizan un retiro para artistas.
Sin duda, el OI es la actividad artística que congrega en España a más personas interesadas en este territorio fronterizo entre la creación y lo sagrado. Su activa comunidad de whatsapp está compuesta por más de 500 personas, la mayoría jóvenes.
Último año de Javier Viver
En la presentación de esta edición, Javier Viver, director de la actividad desde sus inicios hace seis años, ha anunciado que es probable que esta sea su última edición al frente del proyecto, aunque ha dejado claro que la Fundación Vía del Arte —que él preside— continuará organizándolo y que él participará en las próximas ediciones.
Con su habitual sentido del humor, Viver confesó en la rueda de prensa que cada año afrontan el proyecto con la misma inquietud: «Siempre estamos con la incertidumbre de si este año se apagará el fuego sagrado que hace que todos los años la actividad tenga magia y entusiasme a los participantes.» Hasta ahora, ese fuego no se ha apagado. Al contrario, no deja de crecer y desbordarse en nuevas iniciativas
Viver también compartió un detalle que resume bien el espíritu de la actividad: el pintor Antonio López, que acaba de cumplir 90 años, espera cada año esta cita con impaciencia y acude algún día al monasterio para convivir con los artistas que participan.
Los talleres de 2026
Como ya es tradición en cada edición, el encuentro estará vertebrado por un lema central que funcionará como el hilo conductor de todos los talleres programados. Para este año, la temática elegida es «…SOPLÓ EN SU NARIZ ALIENTO DE VIDA…», una inspiradora consigna que guiará el enfoque de las distintas actividades formativas y creativas.
El filósofo y escritor francés Fabrice Hadjadj, uno de los ponentes más esperados de esta edición, ha adelantado que su taller de escritura girará en torno a una idea tan sencilla como radical: la respiración, que «considera la primera palabra». Partiendo de esta premisa, Hadjadj propone a sus alumnos escribir sobre el aire: describir un perfume, un soplo, una atmósfera, una ausencia, el timbre de una voz. Sin requisito previo alguno. El reto es acercarse, dice, a una fenomenología de la discreción elemental.
Este año el OI ofrece nueve disciplinas con docentes de primer nivel:
Comisariado — Maider Montalbán y Javier Ortíz Echagüe, historiador del arte e investigador que ha comisariado exposiciones en el Museo Reina Sofía o el MNAC, proponen en su taller PNEUMA: insuflar vida explorar el comisariado como proceso vivo, partiendo del motivo bíblico del aliento para pensar cómo una idea puede animar un conjunto de obras, espacios o experiencias.
Música — Ignacio Yepes, director de la Orquesta Kairós, flautista, compositor y ganador del Premio Bravo de música de la Conferencia Episcopal Española, trabaja en María, brisa del cielo obras marianas para coro y orquesta de cámara que evocan el silencio contemplativo de la Virgen y su papel como portadora del Espíritu.
Danza — Elisabet Biosca, bailarina solista de la Compañía Nacional de Danza formada junto a coreógrafos como Nacho Duato, William Forsythe u Ohad Naharin, plantea en El aire como impulso creador investigar la respiración como base biológica, relacional y creativa; no busca virtuosismo técnico, sino presencia y escucha.
Escritura — Fabrice Hadjadj (véase arriba) dirige La palabra y la melodía son aire, con el reto de escribir sobre aquello que no se ve pero lo sostiene todo. Sin requisitos previos.
Poesía — Daniel Cotta, poeta malagueño ganador del Premio Fernando Rielo de Poesía Mística, propone en Poetas del cielo y de la tierra usar el poema como unas gafas para ver lo que la miopía cotidiana escamotea, hasta alzar la vista al telescopio y encontrar a Dios soplando versos al oído.
Teatro — Lluís Homar, actor barcelonés conocido por sus colaboraciones con Pedro Almodóvar en La mala educación y Los abrazos rotos, y Luis d’Ors, director de escena con más de veinte montajes y docente en CEU y UNED, dirigen La palabra encarnada: cada participante elige un texto de maestros de la espiritualidad para aprenderlo de viva voz y encarnarlo.
Pintura — Carles Belda, artista alicantino formado en la tradición clásica y ganador del Best Small Portrait de la Royal Society of Portrait Painters en 2023, propone en La magia de los objetos recuperar una forma artesanal de pintar anterior al siglo XX, donde el bodegón deje de ser un motivo decorativo y se convierta en una puerta hacia la dimensión espiritual de las cosas.
Fotografía — José Manuel Ballester, Premio Nacional de Fotografía 2010 y Premio Nacional de Grabado 1999, combina en De capturar la realidad a capturar en la red procesos fotográficos tradicionales —cianotipia, gelatina-bromuro— con técnicas contemporáneas digitales, en un curso teórico-práctico abierto a cualquier interesado sin necesidad de conocimientos previos.
Relieve — Matilde Olivera, licenciada en Bellas Artes por la UCM y formada en la Florence Academy of Art, ofrece en Aire y espacio en el relieve una iniciación a la técnica del bajorrelieve, medio relieve y altorrelieve, donde el aire empieza a envolver las formas y a darles independencia. Sin requisitos previos.
Patrocinadores y becas
La edición de 2026 está patrocinada por la Fundación Cultural Herrera Oria, y cuenta con la colaboración de un amplio conjunto de instituciones que ofrecen becas a sus estudiantes o al público en general: Fundación ONCE, Universidad Rey Juan Carlos, Estudio Javier Viver, Fundación Universidad Villanueva, Museo Universidad de Navarra, Universidad San Pablo CEU, Fundación Tatiana, Puerta Gótica, Universidad Francisco de Vitoria, UIC Barcelona, Fundación Mainel, Asociación Arte y Fe, Nartex, así como varios mecenas a título particular.





