Culture

Terra Ignota: “Hay que fijarse más en lo que nos hizo grandes, comunicarlo con nuevas formas. Y ser leales y honestos con el mensaje”

Terra Ignota, el podcast nacido en el confinamiento que triunfa entre los jóvenes, repasa su historia, sus documentales y su apuesta por la cultura

Álvaro Gil Ruiz-19 de October de 2026-Reading time: 5 minutes
Terra Ignota

©Terra Ignota

Terra Ignota es uno de los podcast más escuchado por los jóvenes españoles. El nombre, como explica la web, “«Terra Ignota» es un término antiguamente empleado en los mapas para referirse a aquellas regiones inexploradas que solían asociarse a peligros o desafíos desconocidos. Hoy, aun con todos los rincones cartografiados, siguen quedando Terras Ignotas por descubrir”. Es decir, que son muchas las tierras por conocer y por eso no pierden el tiempo, tocan todos los temas de actualidad. 

Ellos se definen como “una tertulia tabernaria entre un grupo de amigos a los que nos apasiona la buena compañía, las historias únicas y la cerveza fría. Hacemos charlas en las que se habla de todo (y de nada): música, literatura, política, arte, derecho y mucho más”.

Hemos tenido la oportunidad de charlar con ellos y aquí está el resultado de esa conversación.

¿Quiénes son los componentes, de dónde vienen y a dónde van? ¿Cómo se conocieron?

– Jorge y Javi son hermanos, Pepe fue con Jorge al colegio, Ike era amigo de siempre y luego entraron Pirata y Getro tras ver las primeras tertulias que publicamos y querer echar una mano y participar.

¿Por qué no nos contextualizan cuál fue el ambiente propicio previo que permitió que naciera Terra Ignota? ¿Cómo y por qué nació el Terra Ignota ?

– Habría que darle las gracias al COVID y a que nos encerraran. Las llamadas entre Jorge y Javi se repetían después entre ambos y Pepe hasta que a Jorge , que es el de las ideas geniales, se le ocurrió reunirse los tres en videollamada porque hablaban prácticamente de lo mismo. Hasta que un día les dio por grabar esas charlas y subirlas a YouTube. El resto es historia.


¿Cómo fue el paso de la virtualidad de los podcasts a la presencialidad de los eventos como la capea o las quedadas con los seguidores?

– Fue muy orgánico y muy poco premeditado. La primera vez fue en un bar pequeño, casi sin avisar, y prácticamente se cortó la calle por la cantidad de gente que apareció. No éramos conscientes en ese momento la que se estaba liando realmente. Luego, poco a poco fuimos lanzándonos a proyectos y eventos más ambiciosos. Posiblemente el acto que hicimos en el teatro Arapiles para presentar en vivo el documental 11M : El principio del fin fue el que nos enseñó realmente la comunidad tan maravillosa que se estaba construyendo.

¿Cómo nacieron otros productos, que han tenido buena acogida, como los documentales? ¿Cuál ha sido el que mejor funciona, por ahora? ¿Qué tienen en mente para el futuro?

– Tras el 11M, nos empezaron a llegar propuestas para hacer más documentales. Y como siempre decimos, si entran dentro de nuestro marco de valores, lo hacemos. 

Y como son temas que se tocan poco o que se consideran tabú, nos gustan aún más. 

¿Cuál es el que funciona mejor?

– No nos fijamos mucho en el número de visitas para calibrar el éxito. Estamos muy orgullosos de ‘el Genocidio silencioso’ y es el que menos gente lo ha visto. Todos son especiales y todos han cumplido los objetivos que nos marcamos cuando abordamos cada proyecto. Eso es lo que consideramos más importante.

¿Cómo fue el proceso de crecimiento y expansión?

– Fue también “sin querer”. Nunca tuvimos una idea al empezar en convertirnos en productora o hacer nada más allá de lo que nos fuera apeteciendo. Simplemente, según íbamos haciendo, la respuesta de la gente nos animaba a hacer un poquito más.

¿Cómo llevan ser reconocidos por las calles?

– Cada uno como puede. No tenemos el mismo grado de timidez los seis. Sí es verdad que es chocante al principio. Pero como la gente siempre se acerca con respeto y mucho cariño, se hace muchísimo más fácil.

¿Se consideran pioneros e innovadores?

– No. En realidad no hemos inventado nada. Ni hemos sido los primeros. Ni los mejores. Sí creemos que nos metemos en charcos que poca gente se mete y que son muy necesarios debatir. Por fortuna, cada día hay más creadores de contenido que se niegan a autocensurarse y eso sí nos gusta pensar que, un poquito, es debido a que gente como nosotros y los que llegaron antes hemos arado parte del camino.

¿Cómo llevan que los intenten encasillar? ¿Qué piensan de ustedes mismos? ¿Cómo se definen?

– La verdad es que…  nos da lo mismo. 

Sabemos cómo funciona esto y cómo rápidamente te tratan de colocar una etiqueta y, si no cuadras 100% con un determinado ideario, ya te tildan de lo que sea. Además, somos seis y los seis bastante diferentes aunque no lo parezca. El Pirata no tiene que ver mucho con Pepe ni Javi con Jorge aún siendo hermanos.

Nos gusta decir que los seis defendemos y buscamos el Bien, la Verdad y la Belleza. 

Con esa base, los matices de cada uno sólo enriquecen el conjunto.

¿Cómo se sostiene económicamente Terra Ignota? 

– Ah, pero, ¿se sostiene? [risas]

Vamos a pinchar el globo, porque nos han acusado de  cobrar en shekels israelíes, Bizum Moscú ¡y de la CIA! 

La realidad es que todos nosotros tenemos nuestros trabajos fuera de esto y el 99% de lo que necesita Terra Ignota es nuestro tiempo. Los proyectos concretos, como los documentales, suelen autofinanciarse. Y, por supuesto, tenemos un buen número de mecenas y patronos que, mes a mes, nos hacen pequeñas aportaciones, principalmente para asegurar que no nos quedamos sin cerveza en la nevera.

¿Qué otros “productos culturales” admiran y animan a seguir su estela?

– Esta es de las peligrosas, verás cómo nos dejemos a alguien… 

Si nos vamos a referentes históricos, nadie que haya visto Terra y tenga cierta edad podría obviar la influencia de “La Clave”. De hoy día, tenemos especial admiración por el trabajo de Iker Jiménez.

En el ámbito de los nuevos medios, todo lo que hacen nuestros amigos de ViOne es fenomenal. Sea la tertulia política, los pedazos de historia o la Taberna, todo está hecho con cariño y por los tipos adecuados.

Por último, durante estos 7 años hemos hablado con escritores, directores de cine, creadores de contenido, pintores, aventureros, documentalistas, toreros… Admiramos a todos y cada uno de ellos y recomendamos seguir su estela, si no en lo práctico, sí en lo realmente importante: la actitud.

¿Cuáles son sus planes de futuro?

– Poder seguir haciendo lo que nos gusta como hasta ahora. Divertirnos con las tertulias y con los documentales o reportajes que vayan saliendo. Y, sobre todo, seguir con la sensación de estar haciendo algo útil y juntos.

¿Cómo es el equipo que los rodea?

– Tenemos muchísima suerte de tener gente de tanto nivel que nos ayuda. Unos recurrentemente, otros de manera más puntual. Gente inquieta, preocupada por los temas que nos preocupan a nosotros y, sobre todo, muy comprometida. De otra manera no podría ser.

¿Qué piensan sobre la polarización? ¿La respuesta es el diálogo?

– No. La solución es aprender del que sabe. El diálogo sirve para nosotros, entre birras. Nos ha tocado vivir una época en la que la historia, la ciencia, la propia actualidad se sirve para fines ideológicos, económicos… hay que combatir eso. 

¿Creen en “liderazgo cívico”? ¿Tienen alguna propuesta mejor para sanear la corrupción moral, social y económica? 

– Por el sistema en el que estamos es complicado que haya un liderazgo cívico. Lo que sí puede hacer la sociedad civil es presionar. Aprender. No dejarse engañar. Y, sobre todo, exigir.

Sanear la corrupción es una tarea titánica y que implica mil facetas, nuestra propuesta -o mejor dicho nuestra aportación- en este ámbito pasa por desvelarla y mostrar que existe una alternativa, un mundo un pelín mejor, con solo vivir de acuerdo a unos principios que han inspirado a nuestra civilización desde tiempos inmemoriales.

¿Cómo fomentar la iniciativa cultural ?

– Hay que fijarse más en lo que nos hizo grandes. Traducirlo, eso sí, a las nuevas formas de comunicar. Y ser leales y honestos con el mensaje. Pero el único empujón realmente válido a la iniciativa cultural es el de cada uno: atarse los machos y arrancar; luego vendrá todo lo demás.

¿Qué les dirían a los jóvenes de hoy?

– Que luchen. Nadie lo hará por ellos. El futuro lo deben de construir ellos mismos.

La Brújula Newsletter Leave us your email and receive every week the latest news curated with a catholic point of view.