Evangelio

Perseverar en la oración. Domingo XXIX del tiempo ordinario (C)

Joseph Evans nos comenta las lecturas del domingo XXIX del tiempo ordinario (C) correspondiente al día 19 de octubre de 2025.

Joseph Evans·16 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

La parábola gráfica y expresiva que Jesús nos cuenta hoy —la viuda que exige justicia al juez injusto— nos muestra cuánto desea Nuestro Señor que perseveremos en la oración. El juez no es un hombre bueno. Para Él, la viuda es una molestia, pero precisamente porque ella no deja de importunarlo, decide darle lo que quiere solo para tener un poco de paz. Jesús nos dice: “sed molestos, seguid llamando, seguid pidiendo”. Si un hombre malo le da a la mujer la justicia que ella quiere, cuánto más nos dará Dios lo que le pedimos si le clamamos día y noche.

De esto se desprenden dos lecciones: en primer lugar, Jesús está hablando de justicia, algo que realmente necesitamos. La mujer no está molestando al juez para que le compre un par de zapatos nuevos. Dios nos escuchará si le pedimos lo que realmente importa. Por mucho que le insistamos a Dios, si realmente no necesitamos algo, es posible que no lo obtengamos. Y entonces tendremos que clamar día y noche.

A veces nos quejamos de que Dios no nos escucha, pero eso puede ser porque pedimos sin convicción. Rezamos unas cuantas oraciones tibias y luego nos quejamos de que Dios no nos responde. La mujer llamaba a la puerta del juez todos los días. Si queremos algo y es importante, debemos insistir. Pedir mucho, todos los días, muchas veces al día. Eso es la verdadera oración.

Por último, hay dos frases de Nuestro Señor que parecen contradecirse entre sí. Él habla de que Dios parece tardar en respondernos, pero también dice que Dios nos responderá rápidamente. ¿Cómo conciliamos ambas cosas? Cualquier intento de respuesta debe considerarse dentro del contexto más amplio de la acción de Dios en el mundo. En este momento hay personas que sufren injusticias. Dios no parece responder a sus oraciones; ni a nuestras oraciones por ellos. Pero también es cierto que Dios ha corregido muchas injusticias. Pensemos en tantos avances en materia de derechos humanos en nuestra sociedad. Nuestra propia experiencia personal nos dice que ningún problema dura para siempre.

Dios escucha nuestras oraciones y responde rápidamente. Puede que no siempre nos dé la solución que queremos o que se nos ocurre. A veces, más que resolver un problema, nos ayuda a resolvernos a nosotros mismos. Nos ayuda a ser mejores personas en ese problema, creciendo en virtud y confianza en Él. Dios siempre nos da una parte de su santidad. Ese es el mayor regalo de todos, la justicia interior para actuar y pensar correctamente, hacia Dios y hacia los demás, sean cuales sean las circunstancias exteriores. Al esforzarnos por ser justos en nuestro interior, contribuiremos a crear una sociedad más justa a través de nuestra acción social y, sobre todo, de nuestra oración constante.

Evangelización

Un intelectual estadounidense reclama con fuerza tomarse la cuestión religiosa «en serio»

El influyente politólogo Charles Murray ha publicado "Taking Religion Seriously", un libro que narra su viaje desde el agnosticismo secular hasta la apertura a la cuestión de Dios.

Javier García Herrería·15 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

El influyente politólogo y escritor Charles Murray, conocido por su posición libertaria y su visión de desigualdad social estadounidense, acaba de publicar su nuevo libro Taking Religion Seriously (Tomando la religión en serio). Murray, licenciado en Harvard y doctorado en el MIT, emprende un viaje intelectual y personal que lo lleva desde el agnosticismo ilustrado hasta una apertura sincera a la posibilidad de Dios.

El autor, célebre por su análisis racional y sus polémicas tesis sobre la cultura occidental, admite que durante décadas se consideró un secularista convencido, pero que una serie de “empujones” —como él los llama— lo llevaron a cuestionar sus certezas materialistas.

Explica que ha tenido una vida lo suficientemente buena como para no haberse visto obligado a creer en un Dios que diera sentido a su sufrimiento: “He vivido mi vida sin alcanzar nunca la profundidad de la desesperación”, explica en un artículo publicado en The free Press y de cuyo contenido extraemos las citas de este texto

La confesión, íntima y honesta, marca el tono de un libro que mezcla filosofía, ciencia, biografía y espiritualidad. Murray reconoce que su formación lo protegió del sufrimiento profundo —y también, paradójicamente, del anhelo de lo trascendente—. 

De Tailandia al pensamiento metafísico

El relato se remonta a sus años de juventud en el Cuerpo de Paz en Tailandia durante los años sesenta. Allí practicó meditación trascendental, en busca de una iluminación que nunca alcanzó. “Lo intenté, pero no funcionó. En las raras ocasiones en que me acerqué a un estado meditativo, podía sentir mi propia resistencia”.

Ese fracaso sembró en él una intuición persistente: que las personas tienen diferentes capacidades de percepción espiritual, del mismo modo que unas son más sensibles a la música o al arte. Décadas después, al ver a su esposa Catherine profundizar en el cuaquerismo, Murray pensó que “sufría un déficit perceptivo en espiritualidad”.

La esposa de Murray era una cuáquera piadosa y, según él, no creía por autoengaño, como suelen pensar los ateos. Eso lo desarmó. “Ella tenía un intelecto extraordinario… y no se autoengañaba de ninguna manera. A través de su ejemplo llegué a aceptar que yo era quien tenía un problema”.

El desmantelamiento de su catecismo secular

Murray dedica un capítulo central a desmontar lo que llama su “catecismo secular”, la serie de tres dogmas que había aceptado sin examen durante décadas:

  • El concepto de un Dios personal está en desacuerdo con todo lo que la ciencia nos ha enseñado.
  • Los humanos son animales… Cuando el cerebro se detiene, la conciencia también se detiene.
  • Las grandes tradiciones religiosas son inventos humanos, productos del miedo a la muerte.

Ese conjunto de convicciones, afirma, constituía su zona de confort intelectual, carente de cualquier reflexión profunda. Murray no reniega de la ciencia, pero reprocha al pensamiento moderno su falta de curiosidad metafísica. 

El proceso de sus dudas comenzó con pequeños empujones —reflexiones casuales, preguntas ajenas, lecturas— que acabaron minando la estructura de su escepticismo. La pregunta que lo cambió todo: “¿Por qué hay algo en lugar de nada?” “Seguramente las cosas no existen sin haber sido creadas. ¿Qué creó todo esto?”. 

Reflexionando sobre esas cuestiones comprendió mejor los límites de la razón. La idea de que la existencia misma exige una causa lo llevó a aceptar que hay un “Misterio con M mayúscula” en el origen de todo. “Lo que Misterio realmente significa es que el universo fue creado por una fuerza creativa incognoscible… un concepto al que Aristóteles se refirió como el ‘motor inmóvil’. Murray confiesa que, por primera vez, ese concepto le pareció una descripción intelectualmente aceptable de Dios.

Desantropomorfizar a Dios

El siguiente paso en su evolución espiritual fue liberarse de la imagen humana de Dios. “Cualquier Dios digno de ese nombre es, al menos, tan incomprensible para un ser humano como yo lo soy para mi perro.”

La comparación sirve para expresar la distancia entre el Creador y la criatura. Su perro lo percibe parcialmente, sin comprender su esencia; del mismo modo, el ser humano solo roza el misterio divino.

Este proceso de “desantropomorfización” lo liberó de las caricaturas infantiles del Dios barbudo y paternalista, permitiéndole una fe abierta al misterio.

Un libro que interpela a los no creyentes

Taking Religion Seriously no pretende ser una obra teológica, sino una reflexión cultural y personal. Murray se dirige especialmente a los intelectuales modernos, aquellos para quienes la religión parecía un residuo del pasado. Su mensaje es claro: la fe, bien entendida, no contradice la razón; la completa.

“En el siglo XXI, es fácil mantenerse entretenido y distraído. Y eso, creo, explica mucho no solo sobre mí, sino sobre el secularismo despreocupado de nuestra época.”

Murray intenta tender un puente entre la mente moderna y la apertura a lo sobrenatural. Reconoce el escepticismo persistente en nuestra cultura, pero invita a sus lectores a reconsiderar que la búsqueda de Dios es una tarea legítima del pensamiento humano, no una huida irracional.

En tiempos en que muchos se preguntan si Occidente atraviesa un “renacimiento religioso”, Murray ofrece su respuesta personal: sí, pero debe comenzar dentro de cada alma que —como él— se atreva a mirar el vacío y descubrir que quizá ese vacío tiene la forma de Dios.

Mundo

Irán inaugura la nueva estación de metro “Santa Virgen María” en Teherán

Para muchos es sorprendente que un país islámico dedique un lugar público a la madre de Jesús, pero tiene sentido si se entiende el contexto de la religión chiita.

Javier García Herrería·15 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

En pocos días el gobierno iraní inaugurará oficialmente la nueva estación de metro “Santa Virgen María” (Hazrat Maryam Moghaddas), ubicada en la Línea 6 del Metro de Teherán. Esta estación, la vigésimo quinta de dicha línea, destaca tanto por su diseño arquitectónico como por su simbolismo religioso y cultural.

Situada en las cercanías de la Catedral de Sarkis de los Armenios, uno de los templos cristianos más representativos de la capital iraní, la estación rinde homenaje a la figura de la Virgen María, venerada tanto por cristianos como por musulmanes chiitas. En sus muros, los viajeros pueden apreciar murales artísticos que reflejan la convivencia entre las comunidades religiosas del país y la importancia de la Virgen María en la tradición islámica.

Imagen de la catedral de Sarkis en uno de los murales. ©Tehran pinture agency

En Irán, el Estado reconoce y garantiza la libertad de culto a las minorías religiosas históricas, como los cristianos, judíos y zoroastrianos, sin embargo, la legislación iraní no permite la evangelización ni la conversión desde el islam al cristianismo.

La inauguración de esta estación pone de relieve la devoción compartida hacia la Virgen María, figura respetada en el islam chiita como madre del profeta Jesús (Isa). No es inusual encontrar estatuas y parques dedicados a la Virgen en distintas partes del país, como el Parque de la Santa María en el norte de Teherán.

©Tehran pinture agency

Con esta nueva estación, el Metro de Teherán continúa expandiendo su red y, al mismo tiempo, ofrece un espacio que refleja una mínima diversidad religiosa y cultural de la sociedad iraní.

©Tehran pinture agency
Leer más
España

Mons. Figaredo de cara al Domund: «Hacemos mucha labor pastoral, pero no sale en los medios»

Hoy se ha presentado en rueda de prensa la Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND), que se celebrará el domingo 19 de octubre en todo el mundo.

Redacción Omnes·15 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

Hoy se ha presentado en rueda de prensa la Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND), que se celebrará el domingo 19 de octubre en todo el mundo. Este año, la campaña llega acompañada —por primera vez— de un vídeo del Papa en castellano, en el que invita a todos los fieles a implicarse activamente en el sostenimiento de la misión pastoral de la Iglesia.

En su mensaje, el Papa anima a “sostener programas pastorales y catequéticos, a construir nuevas iglesias y atender las necesidades de salud y de educación de nuestros hermanos y hermanas en tierras de misión”. Y concluye con una llamada a la acción: “Este 19 de octubre, al reflexionar juntos sobre nuestra llamada bautismal a ser misioneros de esperanza entre los pueblos, renovemos nuestro compromiso con la dulce y alegre tarea de llevar a Jesucristo, nuestra esperanza, hasta los últimos rincones del mundo”.

OMP: oración y compromiso con las misiones

Durante la presentación, José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP) España, subrayó la decisiva importancia del Domund para la evangelización. Destacó que esta jornada no es solo una colecta, sino una expresión de comunión y compromiso con la misión de la Iglesia.

Calderón insistió también en la necesidad de la oración: “Pedimos oraciones al pueblo de Dios por los misioneros y las misiones, porque la misión no se sostiene solo con recursos materiales, sino con el corazón creyente de quienes oran por ella”.

Testimonio desde Camboya: Mons. Enrique Figaredo

Entre los territorios de misión que cada año reciben ayudas del Domund se encuentra la prefectura de Battambang (Camboya), donde trabaja el misionero español monseñor Enrique Figaredo, conocido por su dedicación a las víctimas de las minas antipersona.

A lo largo de los años, Figaredo ha construido y distribuido más de 60.000 sillas de ruedas y ha impulsado múltiples proyectos de inclusión social y educativa. “Uno de mis deseos —ha señalado— es promover las vocaciones, de forma que el prefecto que me sustituya al frente de la Iglesia local sea un nativo camboyano”.

¿Qué es OMP?

Obras Misionales Pontificias (OMP) es el organismo oficial de la Santa Sede encargado del sostenimiento de los Territorios de Misión. Una de sus cuatro obras, la Obra de la Propagación de la Fe, organiza cada año la jornada del Domund. Su fundadora, Pauline Jaricot, fue declarada beata en 2022.

Gracias a lo recaudado en esta Jornada en todo el mundo, el Papa puede enviar apoyo anual para el mantenimiento de las 1.131 iglesias jóvenes que dependen directamente del Dicasterio para la Evangelización, cuyo prefecto es el propio Papa.

El Domund no solo es una ayuda económica: también se colabora mediante la oración o el voluntariado. En España, cerca de 10.000 jóvenes dedican sus vacaciones de verano a la misión, y hay 1.791 voluntarios trabajando en delegaciones, parroquias y arciprestazgos.

España: líder mundial en el envío de misioneros

La Iglesia Católica en España cuenta con una de las comunidades misioneras más numerosas del mundo: 9.648 misioneros, de los cuales el 53% son mujeres y el 47% hombres.

El país que recibe mayor número de misioneros españoles es Perú (524).

Perfil de los misioneros:

  • 54 % consagrados
  • 25 % sacerdotes religiosos
  • 12 % laicos
  • 8 % sacerdotes diocesanos

Distribución por continentes:

  • América: 66,27 %
  • Europa: 15,94 %
  • África: 10,74 %
  • Asia: 6,60 %
  • Oceanía: 0,45 %

El impacto de los territorios de misión

La Iglesia católica clasifica aproximadamente un tercio (37%) de su estructura global como Territorios de Misión, por lo que los datos

  • Población atendida: el 45,70% de la humanidad vive en estas regiones.
  • Vida sacramental: uno de cada tres bautismos en el mundo se celebra en ellas.
  • Trabajo social y educativo: el 44% de las obras sociales y educativas de la Iglesia (escuelas, hospitales, orfanatos…) se desarrollan en territorios de misión.
  • Carga pastoral: un sacerdote misionero atiende a más del doble de fieles que la media en otras diócesis, reflejando el enorme desafío y dedicación de los agentes pastorales.

A qué se destina el dinero del Domund

En 2024, el Fondo Universal de Solidaridad de la Obra de la Propagación de la Fe (DOMUND) recaudó 64 millones de euros a nivel mundial, de los cuales más de 10 millones provinieron de las diócesis españolas.

Origen de los fondos

  • 43%: donaciones de parroquias
  • 30%: congregaciones y empresas
  • 19%: herencias
  • 7%: colegios

Destino y proyectos financiados

Los fondos permitieron financiar 413 proyectos en 179 diócesis de 26 países, distribuidos de la siguiente manera:

  • 174 proyectos ordinarios para el mantenimiento diario de las misiones.
  • 107 proyectos de catequesis.
  • 132 proyectos extraordinarios, entre ellos:
    • Construcción y reparación: 108
    • Formación cristiana: 10
    • Medios de comunicación: 7
    • Equipamiento: 7

Vídeo del Papa

Puede verse el vídeo completo del mensaje del Papa Francisco para el DOMUND 2025 en este enlace:

Vaticano

Ante el desánimo, el Papa alienta a las familias a acudir al Resucitado

El Papa León XIV ha alentado en la Audiencia de hoy, especialmente a “los desanimados y cansados de la vida”, a acudir a Jesús Resucitado, “garantía de esperanza”. En sus saludos ha bendecido a las familias, y ha exhortado a dirigir la mirada a santa Teresa de Ávila.   

Francisco Otamendi·15 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

En la Audiencia de esta mañana, con más de 50.000 peregrinos en la Plaza de San Pedro, el Papa León ha alentado a acudir a Jesús Resucitado. Es “garantía de esperanza” para los “se sienten desanimados de la vida”, ha dicho a los fieles.

Al final de la audiencia, justo antes de dar la Bendición, el Pontífice ha exhortado a los fieles y peregrinos a “dirigir su mirada a santa Teresa de Ávila de la cual hoy celebramos la memoria litúrgica. Que el ejemplo de esta gran contemplativa constituya para todos una invitación a fortalecer cada día su espíritu de oración. Fijando la mirada en Jesucristo, único Salvador del mundo”.

El Resucitado, “garantía de esperanza”

En su discurso en italiano, el Papa ha retomado el ciclo de catequesis que se desarrolla en el Año Jubilar, ‘Jesucristo, nuestra esperanza’, con el tema ‘El Resucitado, fuente viva de la esperanza humana’.

“¡Cristo resucitado es un puerto seguro en nuestro camino! El Resucitado es la garantía de esta esperanza que no quedará defraudada. Él es fuente perenne de vida plena”, ha manifestado León XIV.

Nos acompaña en el viaje de nuestra historia, a veces dolorosa, “y Él, que es la meta, nos conduce a casa en donde somos esperados, amados y salvados”.

“Roguemos al Señor para que quienes se sienten desanimados y cansados de la vida, descubran en el Resucitado la paz profunda y llena de gozo que solamente él nos puede dar”, ha dicho.

A los peregrinos de lengua inglesa

Buscamos el reconocimiento mundano y, lo recibamos o no, seguimos sintiéndonos vacíos, ha reflexionado el Papa. “Esto revela que no estamos verdaderamente satisfechos con los logros y las certezas pasajeras de este mundo”.

Solo Jesús resucitado puede darnos la paz verdadera y duradera que nos sostiene y nos llena, ha enseñado León XIV. “En un mundo que lucha contra el cansancio y la desesperación, seamos signos de esperanza, paz y alegría del Cristo resucitado”.

A continuación, ha saludado a los peregrinos y visitantes de habla inglesa, con el añadido de “y vuestras familias”, como había hecho con los de lengua francesa al principio. 

Éstas han sido sus palabras: “Me alegra dar la bienvenida esta mañana a los peregrinos y visitantes de habla inglesa. En especial a los procedentes de Inglaterra, Gales, Irlanda, Malta, Noruega, Uganda, Australia, Nueva Zelanda, China, Indonesia, Malasia, Filipinas, Taiwán, Canadá y Estados Unidos de América. 

Con mis mejores deseos y mis oraciones para que el actual Jubileo de la Esperanza sea para vosotros y vuestras familias un tiempo de gracia y renovación espiritual. Invoco sobre todos vosotros la alegría y la paz de Nuestro Señor Jesucristo”.

León XIV saluda a un bebé desde el papamóvil, mientras recorre la Plaza de San Pedro en el Vaticano antes de la Vigilia de oración y el rezo del Rosario por la paz el 11 de octubre de 2025. (Foto CNS/Lola Gomez).

Apoyo a las familias y a la natalidad

En este mismo sentido, durante su visita ayer al presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, el Papa León aseguró que junto a la paz, la familia está en el centro de sus preocupaciones. Y subrayó el “significativo descenso de la natalidad” en Europa. Esto exige comprometerse  en “promover decisiones a distintos niveles en favor de la familia. Apoyando sus esfuerzos, promoviendo sus valores y protegiendo sus necesidades y derechos”.

En su discurso, el Vicario de Cristo señaló también “la importancia de garantizar a todas las familias el apoyo indispensable de un trabajo digno, en condiciones justas. Y atendiendo a las necesidades relacionadas con la maternidad y la paternidad”.

Hagamos todo lo posible, dijo, «para dar confianza a las familias, especialmente a las jóvenes, para que puedan mirar con serenidad hacia el futuro y crecer en armonía».

Protección de la vida

Además, León XIV habló de la protección de la vida, “en todas sus etapas, desde la concepción hasta la vejez, hasta el momento de la muerte”. 

También se mostró agradecido por la asistencia que Italia ofrece “con gran generosidad a los migrantes, que cada vez llaman más a sus puertas. Así como por su compromiso en la lucha contra la trata de seres humanos”.

La Resurrección de Cristo transformó la historia

En su catequesis de hoy, el Papa ha definido Quién es para un cristiano y para la historia Jesús Resucitado, y ha citado a san Agustín.

“¡Jesús Resucitado es la garantía de esta llegada! Él es la fuente que sacia nuestra sed ardiente, la sed infinita de plenitud que el Espíritu Santo infunde en nuestro corazón. La Resurrección de Cristo, de hecho, no es un simple acontecimiento de la historia humana, sino el evento que la transformó desde dentro.

San Agustín, en el décimo libro de las Confesiones, ha recogido el Papa, “capta este anhelo inagotable de nuestro corazón y lo expresa en el famoso Himno a la Belleza. ‘Exhalaste tu fragancia y respiré, y ya suspiro por ti; gusté de ti, y siento hambre y sed; me tocaste, y me abrasé en tu paz’ (X, 27, 38)”.

Petición a san Juan Pablo II para padres y educadores

En sus palabras a los peregrinos de lengua polaca, León XIV ha manifestado que “pido con ustedes la intercesión de san Juan Pablo II, testigo de esperanza y guía para los jóvenes. Que inspire a maestros, catequistas y educadores a colaborar con los padres en la formación de la conciencia de las nuevas generaciones”. El día 22 de este mes es la fiesta litúrgica de san Juan Pablo II.

El autorFrancisco Otamendi

Familia

Cómo encontrar sentido a la pérdida de un hijo en el embarazo

Padres que han perdido a sus hijos antes de nacer cuentan cómo enfrentaron el dolor, defendieron la dignidad de sus pequeños y encontraron un sentido y frutos inesperados en su duelo.

Teresa Aguado Peña·15 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

«No hay latido» es la frase más temida de una madre al hacerse una ecografía. «Todo pasa muy rápido. De la noche a la mañana de pronto no estás embarazada. Pasas por muchos duelos. Y caes en la tentación de ocultarlo y que nadie se entere» cuenta Olatz, madre de 3 hijos en el Cielo e instagramer. Muchas madres pasan por esta misma experiencia y deciden acatar las normas de los médicos, callar y guardar ese dolor para ellas.

La funeraria En Vela, para bebés fallecidos antes o al poco de nacer, organizó una mesa redonda dando voz a este duelo. Distintas parejas compartieron su testimonio, defendiendo la vida desde el momento de la concepción así como la dignidad y el sentido de la corta vida de sus hijos: «Cuando nosotros pensamos que Dios soñó a cada uno de nuestros hijos para la vida, es cuando nos damos cuenta de que la dignidad no depende del tiempo que pasamos en este mundo» dice José Manuel, marido de Olatz.

En embarazos de no más de 14 semanas, las dos opciones que se dan son el legrado (aspiración uterina) o a través de un tratamiento farmacológico con misoprostol, unas pastillas para dar a luz en casa, experimentando fuertes dolores. Y la pregunta que muchos padres se hacen: ¿Y qué hago con el cuerpo de mi hijo? «El protocolo existente asume que, al darlo a luz en tu casa, vas a tirar el bebé al váter» afirma José Manuel.

Diana, una madre de Zaragoza, comprendió la importancia de enterrar a su hijo. «En Zaragoza no sabían nada del tema. Tuve que estudiarme la normativa y estuve 12 días de trámites administrativos hasta que pude enterrar a mi hijo». Estuvo a punto de tirar la toalla pero un cura la animó a seguir: «Quizás tu hijo sea un Moisés que tiene que abrir este camino en Zaragoza». Para Diana también es un signo de dignidad poner nombre a su hijo, por lo que tuvo que enfrentarse con la funeraria que quería poner «restos abortivos de Diana Herrera» en la lápida.

Los padres coincidían en que, en muchas ocasiones, se les trataba como locos. Incluso llegaban a planteárselo. Al perder a un hijo tan prematuro, se enfrentan a una incomprensión social por llorar la pérdida de un hijo que para la mayoría no existe. José Manuel explica que lo natural es dar a su hijo el lugar que merece: llorarle, ponerle nombre y enterrarlo: «vivirlo de otra manera sería antinatural».

Cómo llevar el dolor de la pérdida

Manuel cuenta que todo invita a intentar minimizar el dolor, huir de él: «Pero es un error. El dolor está ahí. Es el momento de ser como la Virgen María. La Virgen cuando estaba Jesucristo siendo crucificado, azotado, torturado, no dijo: ‘No duele tanto, va a pasar’. No. Estaba. Y en ese momento asumes que tienes que estar, y que es algo que está ahí, y que lo vas a acompañar y que se va a quedar ahí, pero que tiene un sentido». Explica así cómo la Virgen le enseñó a permanecer en ese sufrimiento.

A pesar del dolor que supone, estos padres hablan con agradecimiento y muestran los frutos de tener un hijo, aunque no haya nacido: «El dolor te ordena, te transforma. Cuando pasa algo así, de pronto todo se para. Te desenmascara. Y te preguntas ¿Cuáles son mis prioridades?» cuenta Manuel. Todos coinciden en que una experiencia así une a la familia y cambia la perspectiva: «Este dolor no acaba con nosotros. Nos une y nos hace mirar hacia algo que está por encima de nosotros» dice Olatz.

Para José Manuel y Olatz la fe «lo ha sido todo» en la pérdida de sus tres hijos: «atravesar la muerte de un hijo ha sido entrar en contacto directamente con el Cielo. Porque hemos conocido a un Dios que ha hecho algo mejor que evitar el sufrimiento, que es vencerlo, darle un sentido y una esperanza». Para Olatz, tener tres hijos en el Cielo es un aliciente más para buscar la santidad y llegar allí para encontrarse con ellos.

El mensaje que dan estos padres a las familias que pasan por lo mismo es: «Que no caigan en la trampa de minimizar la pérdida: cada hijo tiene su valor y su lugar, y aunque el sufrimiento pueda ser intenso en el corto plazo, merece todo nuestro espacio, nuestro tiempo y nuestras oraciones. Este duelo no es un proyecto fallido: es la pérdida de un hijo que ha partido al Cielo, y reconocer su dignidad es fundamental para poder acompañar y honrar esa memoria».

Finalmente, Olatz recalca la importancia de entender el hijo como un don. «Dios nos permite ser cocreadores con Él. Un hijo es un milagro. No lo reduzcamos a una necesidad, un derecho o una carga, sino a un don y un regalo que se pide y que puede llegar si estamos abiertos a ello. Pero siempre desde la certeza de que son un don y que no podemos apropiarnos de ese don, que no es del matrimonio, sino que es de Dios».

Leer más

Lo que no sabías sobre tu suegra y te hará quererla

Una reflexión sobre el amor, la vulnerabilidad y las lecciones de vida aprendidas al cuidar a una suegra hasta el final.

15 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

Es una palabra fea esta de suegra en español. No sé por qué. Curiosamente, ha permanecido inalterada durante milenios y las etimologías le encuentran una raíz común indoeuropea «swekru» que la hacen muy parecida en idiomas muy dispares. 

La palabra suegra se relaciona automáticamente con sus clichés: entrometidas, conflictivas, dominantes… Y ciertamente son muchas las formas de ejercer mal el papel de madre política; pero lo normal es que las suegras sean parte importantísima de las familias, queridas y valoradas a pesar de «sus cosas» por yernos y nueras. 

He tenido la suerte de acompañar a mi suegra en sus últimos años de vida y tengo que decir que, a pesar de que han sido duros porque su progresivo deterioro le hacía sufrir a ella y nos hacía cada vez más cuesta arriba su cuidado a nosotros, los echaré de menos. Y es que, como señala el Papa cuando hace referencia a la «revolución del cuidado», «hay una bienaventuranza en la ancianidad, una alegría auténticamente evangélica, que nos pide derribar los muros de la indiferencia, que con frecuencia aprisionan a los ancianos». Ciertamente, yo (y toda la familia) nos hemos sentido bienaventurados gracias a mi suegra, hemos aprendido mucho y hemos disfrutado de ella a pesar de que su vida ya no era «útil» en términos meramente humanos. 

En su reciente exhortación apostólica «Dilexi te», León XIV lo concreta diciendo, por ejemplo, que «el anciano, con la debilidad de su cuerpo, nos recuerda nuestra vulnerabilidad, aun cuando buscamos esconderla detrás del bienestar o de la apariencia». Todos, familiares y amigos, que la hemos acompañado en su larga ancianidad hemos estado recibiendo de ella, gratuitamente, la mayor de las lecciones que se pueden aprender en esta vida: ¡Que todos somos vulnerables y que nos morimos! No hay mayor descanso para una persona que saber que no tiene por qué poderlo todo y por qué poder siempre; que hay momentos en los que hay que pedir ayuda; que todos necesitamos de todos, que el dinero, el trabajo o la salud nos dan apariencia de seguridad, pero que esta es fragilísima porque se pierden de un día para otro; que la familia es la mejor seguridad social; que la perspectiva de la muerte nos hace disfrutar más de la vida y abrirnos a la trascendencia donde el hombre y la mujer encuentran respuestas a sus mayores anhelos…

La Biblia nos regala diversas referencias hacia las suegras, comenzando por la historia de Ruth, que manifestó un amor y lealtad sin igual hacia su suegra Noemí, no abandonándola cuando quedaron ambas viudas: «Iré adonde tú vayas –le dijo–, viviré donde tú vivas; tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios; moriré donde tú mueras, y allí me enterrarán. Juro ante el Señor que solo la muerte podrá separarnos»; hasta llegar al mismísimo Jesús, que nos hace valorar a las suegras cuando curó con ternura a la de Pedro, su mano derecha: «inclinándose sobre ella –relata Lucas– increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose enseguida, se puso a servirles». 

También nos advierte la Escritura de lo peligroso que puede ser no entender bien qué significa ser suegra cuando nos aconseja aquello de: «dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer…». Y es que cada nueva familia que nace debe romper el cordón umbilical que los une a su familia de origen pues, de lo contrario, la natural discrepancia de opiniones hasta en los aspectos más nimios de la vida puede provocar una auténtica guerra civil y no son pocos los divorcios que tienen en las suegras su detonante. Jesús llega al extremo de recomendar poner tierra de por medio si la fe se ve comprometida por la afectividad cuando dice: «¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división. Desde ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra». ¡Cuántos matrimonios se habrían salvado si se hubiera cortado a tiempo con la mamá!

Volviendo a lo bonito de las suegras, hay un dato que repito cuando algún amigo mío que haya sido padre me habla mal de la suya. Le pregunto si quiere a sus hijos y él me responde naturalmente que sí, que son lo mejor que le ha pasado. Entonces, yo le explico que antes de en el vientre de su mujer, sus hijos estuvieron, en cierto sentido, en el vientre de su suegra, pues los óvulos que una mujer tendrá a lo largo de su vida se forman mientras ella se gesta dentro del útero de su propia madre. Así pues, los óvulos que, una vez fecundados, dieron lugar a nuestros hijos se formaron muchos años antes, en el vientre de su abuela materna, tu suegra. ¡Y se quedan planchados!

Curiosidades científicas aparte, hoy quiero romper una lanza en favor de las suegras, porque me duele mucho haber perdido a la mía. Ella me regaló lo mejor de mi vida: mi mujer, mis hijos, tanto aprendido, llorado y reído. Honrar a la suegra es camino de belleza, vida y alegría, puedo dar fe a quien lo pida. Por eso, mientras investigaba sobre el origen de la palabra, me ha encantado descubrir cómo se dirigen a ellas los franceses en señal de respeto. Nada menos que con el nombre de belle-mère (bella mamá). Así que hoy, y sin que sirva de precedente permítanme que me despida «a la francesa» con un enorme Merci belle-mère !

El autorAntonio Moreno

Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Bachiller en Ciencias Religiosas. Trabaja en la Delegación diocesana de Medios de Comunicación de Málaga. Sus numerosos "hilos" en Twitter sobre la fe y la vida cotidiana tienen una gran popularidad.

Leer más
Iniciativas

Angie, la mujer con ELA que transformó su fragilidad en esperanza

Angie, ingeniera venezolana con ELA, transformó su vulnerabilidad en resiliencia, inspirando a su comunidad y dando origen al Proyecto Angie, una iniciativa solidaria que apoya a familias en riesgo de exclusión en España.

Álvaro Gil Ruiz·14 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

El intelectual noruego y prelado de Trondheim, Erik Varden, declaraba en una reveladora entrevista a Nuestro Tiempo el verano de 2024, la que puede ser la “prueba del algodón” de la madurez humana, cuando decía: «Cuanto más pasa el tiempo, más convencido estoy de que para saber si alguien está adquiriendo sabiduría…, hay que ver si es capaz de vivir en paz siendo vulnerable». Un claro ejemplo de persona que ha aceptado su limitación con serenidad es Angie, que padece ELA y tiene a su cargo tres hijos. Vive de alquiler y ha sido la inspiradora de un proyecto que ayuda a familias en riesgo de exclusión. 

¿Quién es Angie?

Angie es una joven ingeniera que se afincó en Vallecas con su familia en marzo de 2020, huyendo de Venezuela, en  los prolegómenos del gran confinamiento de España por la COVID-19. 

Si ya era complicado emigrar en tiempo de pandemia, la situación se agravó en abril de 2020 cuando se presentó sin llamar a la puerta de Angie, una enfermedad tan cruel como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Fue un duro golpe para toda la familia y los amigos, en ese momento se empezó a mostrar claramente, que Angie no se iba a dejar llevar por el desánimo. Ya que sus convicciones le hicieron reconfigurar su vida. Esto trajo a su familia mucha paz en los momentos de desánimo y una gran alegría, se convirtió en una bendición esta limitación, aunque parezca una contradicción, porque sacó lo mejor de ella.

 Les demostró que, como dice Marian Rojas, la felicidad no está en lo que nos pasa, sino como interpretamos lo que nos pasa. Fue capaz de ser feliz y hacer felices a los suyos. 

Descubrió que en medio del dolor podía ser un foco de luz para muchos. Como también dice la citada psiquiatra: “Si sabes lo que deseas, lo que anhelas, tu mente te mostrará el camino de forma más nítida”. Y así fue como Angie, sin quererlo ni beberlo, focalizó su misión: en su vulnerabilidad podía ayudar a los demás. 

Al poco tiempo, en diciembre de ese año, conoció a sus amigos españoles cuando participaba en una cena solidaria con su familia, organizada por la parroquia de San Raimundo de Peñafort (Entrevías). Allí conoció a los “Javieres”, a las “Marisas”, a Juan Ramón, a Enrique,… Eran los voluntarios que prepararon la cena y surgió en ese momento lo que con el tiempo fue una segunda familia.

Nacimiento del Proyecto Angie

Estos decidieron organizarse para ayudar a esta familia venezolana. Hicieron una lista de la compra modelo, para irla replicando con variaciones, organizaron turnos y se distribuyeron para ir mensualmente a hacer la compra y llevarla a su casa. En esos encuentros entrañables, en los que los visitantes terminaban edificados y los visitados encantados, todos ganaban. Esto se prolongó en el tiempo y la segunda familia se amplió.  

Las visitas  a la casa de Angie continuaron y en septiembre de 2021 sus amigos pensaron ¿y si ayudamos a más familias como Angie, de la misma manera; haciendo una pequeña compra en familia y llevando calor de familia a esas casas? Y así fue como volvieron a San Raimundo de Peñafort, donde Juanjo, el párroco, “prestó” otra segunda familia para ser ayudada. Después Pablo, en San Emilio (La Elipa), facilitó más familias para formar parte del proyecto. Seguidamente, Jesús y Lorena les presentaron a madres embarazadas con pocos recursos… En ese momento el proyecto fue apadrinado por la fundación Amigos de Monkole con el nombre de Proyecto Angie, abierto a la colaboración de todo el quiera, como se explica en su web.

Amigos de Monkole está centrado en la ayuda al Congo, pero tiene algún proyecto en España, como éste. Como dice Enrique Barrio, director de la fundación, la pobreza está aquí y allí, y muchos pocos hacen un “mucho”. Por lo que, aunque la ayuda en África es muy necesaria, lo es en todos los sitios. Marisa Lara y Toñi Sáez, coordinadoras del Proyecto Angie, hablan de esta realidad tan gratificante, afirmando que los voluntarios que contemplan la vulnerabilidad son más reconfortados que los ayudados, aunque pueda parecer que es al revés.

Libros

La humildad según san Benito: guía para vivir y amar hoy

En 'La libertad interior', Joan Chittister, inspirada en san Benito, nos invita a redescubrir la humildad no como teoría, sino como camino concreto de libertad interior y madurez en el amor a Dios y a los demás.

José Carlos Martín de la Hoz·14 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

Hace muchos años, en 1979, el entonces cardenal Luciani de Venecia distinguía en un artículo sobre san Josemaría Escrivá de Balaguer entre una espiritualidad para laicos y una espiritualidad laical. La primera sería la de san Francisco de Sales y la segunda la de san Josemaría.

Lógicamente, no tiene sentido clasificar las espiritualidades en buenas o mejores, pero si conviene cerciorarse de estar proporcionando la espiritualidad adecuada al público que uno tiene delante cuando se imparte un medio de formación espiritual, pronuncia una homilía, o imparte una clase de catecismo.

La humildad, centro de la vida cristiana

En esta ocasión deseo referirme a un interesante trabajo de Joan D. Chittister acerca de la virtud de la humildad y más concretamente acerca de los grados de la humildad tal y como los describe san Benito en su célebre regla.

Es claro que la autora, religiosa de la abadía benedictina de Eric, Pennsylvania, bien conocida por sus numerosas obras de espiritualidad, lo que pretende sencillamente es aplicar las obras de san Benito, siglo VI, al Estados Unidos del siglo XXI, sin más dilaciones ni aclimataciones.

Por supuesto que nuestra autora lo que pretende es centrar a sus conciudadanos en la virtud de la humildad, que es clave para la santidad personal. Como afirmaban nuestros clásicos del XVI: “en la humildad está la verdad”.

De hecho, en los procesos de canonización lo primero y más importante es leer en la Positio acerca de la vida, virtudes y fama de santidad, cómo el siervo de Dios ha vivido en grado heroico la caridad, es decir, el amor a Dios, el amor a la Iglesia y el amor a todas las almas. No en vano el mandamiento de Jesucristo fue el mandamiento de la caridad. 

Pero, hay que reconocerlo desde el principio, a continuación, hay que leer el capítulo dedicado a la virtud de la humildad, no solo la virtud de la humildad teórica: su concepción, importancia, sentido y alcance. Si no, fundamentalmente cómo encajó los golpes y las humillaciones de la vida el siervo de Dios, es decir no la humildad teórica de los libros y manuales de teología espiritual, sino la vida real y concreta.

En ese sentido la autora después de exponer brevemente el caos de vida que llevamos e occidente, las múltiples y variadas ocupaciones, crisis y momentos de intensas subidas y bajadas se detiene para realizar el primer análisis certero de este trabajo: “Lo que realmente hemos perdido es la conciencia de quiénes somos y cuál es nuestro lugar en el universo, y lo que ello significa en todo cuanto hacemos” (13).

La virtud de la humildad en este trabajo queda planteada desde el primer momento muy certeramente: hemos de estar bien centrados en el amor de Dios y de las almas. Con una clara convicción: maduramos en la medida en que amemos.

Enseguida, nos hablará del elemento práctico de la humildad, mediante la necesidad de un examen de conciencia certero y definido o sencillamente con la cartografía de nuestra existencia. 

Para ser humildes hace falta saber localizar la soberbia en el mapa existencial: donde anida el amor propio, la falta de rectitud de intención o los deseos ocultos del egoísmo y de la superficialidad.

Para eso nuestra autora va a recurrir a los doce grados de la virtud de la humildad según san Benito. Primero, los enunciará según a un norteamericano le podría resultar más inteligible y después los volverá enunciar pero según el texto original. El resto del trabajo consistirá en hacerle esas doce preguntas o escalones a la sociedad americana de nuestro tiempo.

Ciertamente, hubiera sido más práctico resumirlo todo con la pregunta que sugería san Agustín para hacer el examen de conciencia todos los días de nuestra vida: “¿qué busco Señor cuando te busco? ¿Me busco a mí o te busco a Ti?”  (Confesiones, X, 6, 9).

Los grados de humildad según san Benito

Ahora volvamos a la regla de San Benito escrita en el año 520 y a sus grados de humildad para encontrar alguno de esos grados que puedan completar el examen de conciencia de san Agustín y ayudarnos a centrarnos en Dios y en los demás y posibilitar la acción de la gracia en nuestras almas y crecer en la humildad.

En primer lugar, conviene abrir el alma a la gracia para descubrir que Dios está dentro de nosotros (15) y desea, por el amor a Dios y a los demás, hacerse más fuerte y profundo en nuestro interior.

Inmediatamente hemos de descubrir el significado profundo del título del libro: la libertad interior consiste en hacer las cosas por amor. De esa manera, somos libres para amar porque la humildad nos ha sacado de la esclavitud del propio yo y nos ha abierto a la donación.

No podemos dejar de referirnos, a la afirmación del maestro Eckhart: la humildad y el amor son “el fruto de la nada”. Es decir, cuando nos vaciamos de nosotros mismos es cuando podemos afianzar el amor a Dios y a los demás.

Es importante la afirmación de san Benito en su paso quinto: “la humildad nos hace valientes. Una vez que sabemos quienes somos, mueren todas las falsas ilusiones de grandeza y todo el fariseísmo” (47).

Enseguida subrayará en los pasos séptimo y octavo, la eficacia para la humildad que aporta la donación incondicionada a Dios y a los demás. Es lógico. quien se vacía de sí puede llenarse de amor (59). Finalmente se referirá al despertar del alma para el amor: crecer en el amor (73).

Doce pasos hacia la libertad interior

Autor: Joan Chittister
Editorial: Sal Terrae
Páginas: 176
Año: 2005

Leer más
Mundo

La feminización del dolor en África

Ana María Gutiérrez es religiosa, médico y teóloga. Tras varias décadas trabajando en África, en este artículo transmite su experiencia acompañando a mujeres que viven cerca del dolor y el sufrimiento.

Ana María Gutiérrez·14 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

Como médico, llevo muchos años atendiendo a mujeres africanas en la consulta. A diario, soy testigo de un tipo de dolor muy característico en África y que nos toca mucho acompañar. Es el ligado a la condición femenina. Yo lo llamo la feminización del dolor y tiene características muy peculiares. Voy a referirme a ello con algunos ejemplos concretos:

La esterilidad

La esterilidad, ya sea del varón o de la mujer, es vista socialmente como una culpa de la mujer. Una mujer que no puede tener hijos es una mujer que es insultada, maltratada, avergonzada en público por la familia política o incluso por su propia familia. Es motivo de repudio y abandono por parte del marido, o lo que es peor, en ocasiones el marido lleva a casa una segunda mujer, sin advertírselo. Ella debe soportar una poligamia no deseada con la que el marido busca tener descendencia. Todo ello sin ningún diálogo ni capacidad de decisión.

El dolor de las viudas

La exclusión económica y social de las viudas es un problema complejo y desigual que se manifiesta en diferentes regiones del continente africano. La situación de las viudas en África suele estar marcada por una serie de prejuicios profundamente arraigados en las tradiciones, las normas sociales y los sistemas legales. Estas mujeres, ante la pérdida de su cónyuge, a menudo se ven privadas de derechos, del acceso a recursos y de oportunidades, lo que las expone a una mayor vulnerabilidad y a considerables dificultades para satisfacer sus necesidades y las de sus familias. Algunas son relativamente jóvenes, lo que puede condenarlas a muchos años de viudedad.

Tras la muerte de su cónyuge, una mujer es probable que experimente prácticas degradantes, ya sean psicológicas o físicas. Puede ser obligada a tener relaciones sexuales con otros miembros de la familia, sufrir violencia física y azotes públicos. Otras costumbres consisten en hacerles beber agua del cuerpo donde el marido ha sido lavado o afeitarles la cabeza. 

En determinadas regiones, por ejemplo, en ciertas tribus de Kenya, la antigua práctica del levirato obliga a las viudas a casarse con uno de los hermanos de su difunto marido para seguir cultivando la tierra. Puede apropiarse de su herencia y venir a vivir con ella: así, una de cada dos viudas africanas se vuelve a casar con un pariente de su difunto marido. 

Algunas viudas enfrentan un destino aún más difícil, especialmente si se oponen a él. Luego son marginadas, amenazadas con relaciones sexuales forzadas, privadas de toda herencia, a veces, incluso expulsadas del pueblo. Si esto ocurre en un contexto de conflicto, las mujeres deben entonces, mantener solas a sus familias, a veces en un campo de refugiados. 

En la República Democrática del Congo, el 50 % de las mujeres son viudas. Algunas también son víctimas de violación y susceptibles de contraer el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Todos estos factores favorecen la feminización de la pobreza. 

Podemos imaginar cuánto dolor hay detrás de estas situaciones: dolor físico, psicológico, social, dolor de derechos humanos violados, dolor de desigualdad, dolor de ver que te arrebatan tus propias propiedades.

Estas mujeres que vemos en la consulta nos relatan todo ese dolor y hay que tenerlo en cuenta pues, muchas veces, las enfermedades que nos presentan son somatización de tanto dolor soportado, que se manifiesta en lumbalgia, gastritis, artritis, cefaleas, hipertensión, etc.

El duelo perinatal

Un dolor al que no le prestamos ninguna atención en África, y que en muchas ocasiones me hace sentir muy incómoda, es el dolor de la mujer embarazada que da a luz un niño muerto, o bien una mujer que le diagnosticamos una muerte intrauterina. 

En el hospital en el que trabajo actualmente, el director médico no nos deja informar a la mujer de que el feto está muerto antes de la expulsión ya que, según él, la mujer comienza el duelo y no empuja ni colabora en las contracciones para expulsarlo. Yo, que soy la que hago las ecografías, muchas veces le digo a la mujer que el niño está sufriendo, que la situación no es buena, para prepararla de alguna manera.

Posteriormente, la mujer enfrenta el duelo sola, sin que nadie se ocupe de sus sentimientos por la pérdida de su hijo, ya sea que haya nacido muerto o fallecido tras el parto. Son situaciones en las que se guarda mucho silencio y la mujer tiene que gestionar sola sus sentimientos, o lo que es peor, en ocasiones es acusada de brujería y de tener malos espíritus que han provocado la muerte del bebé. Hay mucho dolor silenciado en estas situaciones.

Violencia sexual

Tristemente, veo en la consulta muchos casos de violencia sexual en niñas. Esta violencia ocurre normalmente en el entorno familiar y muchas veces es silenciada, de tal manera que, además del dolor de la violación, se suma el dolor de sentir que los padres no le han defendido, o que los adultos sabían, pero lo han callado y no han hecho nada.

Las violaciones son también frecuentes, ya sea por robos nocturnos en las casas o por atracos en taxis públicos, que culminan en la violación de las víctimas en un descampado, a veces por varios agresores . 

La violencia refleja la fragilidad del tejido social y del sentido de pertenencia a una comunidad o tribu, pues la niña que ha sido víctima de una violación suele ser rechazada posteriormente por su propio entorno cercano.

Ver morir a un hijo por falta de medios 

Otro de los dolores con el que me enfrento a diario es el del ver morir a un hijo por falta de medios económicos. ¡Cuántas muertes vemos que son evitables!

Niños que mueren por anemia, por malaria, por infecciones respiratorias o intestinales, simplemente por el hecho de no haber acudido antes al médico. 

El dolor en el rostro de las madres al ver que su hijo muere es indescriptible. Es ese dolor que se nos queda grabado a los sanitarios en países de bajos recursos y que nos causa también mucho dolor a nosotros mismos, pues sentimos dicha impotencia. Es un dolor que afecta, sobre todo, a las mujeres, ya que en la mayoría de los casos dependen económicamente de sus maridos. Esto puede deberse a que no tienen ingresos propios o, lo que resulta aún más grave, a que su esposo no les proporciona el dinero necesario para llevar a sus hijos al médico, llegando muchas veces demasiado tarde. También se observan casos de malnutrición, por la falta de alimentos suficientes para sus hijos.

No reconocer la dignidad de la mujer

En ocasiones la mujer es vista como un objeto. Tiene que estar, en la mayoría de los casos, disponible para su marido para lo que él quiera, donde quiera y como quiera. 

La mujer no tiene palabra en la familia. Son los hombres los que deciden en la mayoría de los casos, aunque es verdad que siempre hay excepciones. 

Tipos de sufrimiento

Los sufrimientos de las mujeres africanas pueden ser de diversos tipos. El primer dolor que los médicos debemos acompañar es el físico, pero no es el más importante. En África, sobre todo en la enfermedad crónica, existe mucho dolor: sida muy evolucionado, drepanocitosis, tuberculosis, diabetes mal controlada, cáncer, desastres naturales y conflictos. Ese dolor puede ser físico, pero sobre todo se percibe un sufrimiento global de origen diverso.

-Dolor físico. Muchas veces, por falta de medios o creencias erróneas, se soporta muchísimo dolor. En mi práctica clínica siempre digo que “el dolor no se soporta, se combate”

-Síntomas refractarios. En enfermedades crónicas o cuidados paliativos hay síntomas muy difíciles de controlar: náuseas, vómitos, anorexia, astenia, dolor neuropático. Al no poderse eliminar, generan sufrimiento.

-Sufrimiento económico. La persona enferma no produce y es una carga para la familia. A menudo no hay dinero para pagar tratamiento de por vida (diabetes, hipertensión), lo que lleva a descompensaciones graves como coma diabético o ictus.

-Sufrimiento psicológico. Al final de la vida, la persona siente su muerte cerca, expresándolo con rechazo, ira, depresión, tristeza o agresividad. A ello se suma el miedo a la brujería y las acusaciones que sufren muchos enfermos, lo que les sume en un dolor mayor.

-Sufrimiento espiritual. Ante la gravedad, surge el cuestionamiento vital: “¿qué he hecho con mi vida?”. En los creyentes pesa la imagen de Dios, el miedo al juicio y el deseo de sacramentos. También el dolor por falta de reconciliación con familiares cercanos, que a veces la enfermedad permite restablecer.

-Aislamiento social. Las personas con enfermedades crónicas con secuelas viven apartadas y sufren una “muerte social”. Algunos pacientes con patologías que supuran son aislados incluso en su propia casa.

El autorAna María Gutiérrez

esclava del Sagrado Corazón de Jesús. Médico y Teóloga

Cultura

Científicos católicos: César Nombela, microbiólogo

El 14 de octubre de 2022 fallecía César Nombela, microbiólogo, expresidente del CSIC y profesor universitario. Esta serie de biografías breves de científicos católicos se publica gracias a la colaboración de la Sociedad de Científicos Católicos de España.

Sociedad de Científicos Católicos·14 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

César Nombela fue un microbiólogo español que nació en Carriches, Toledo, y estudió Farmacia y Ciencias Químicas en la Universidad Complutense de Madrid, doctorándose en la Universidad de Salamanca en 1972. Tras ello, fue investigador postdoctoral con el Premio Nobel español de medicina Severo Ochoa en la Universidad de Nueva York, y posteriormente en el Instituto Roche de Biología Molecular en Nueva Jersey. Regresó a España para trabajar como investigador del Instituto de Microbiología Bioquímica del CSIC en Salamanca, y en 1981 obtuvo la cátedra de Microbiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid.

Su investigación en microbiología molecular se centró en microorganismos modelo como las levaduras. Investigó la biogénesis de la pared celular, la transducción de señales en la célula, los factores de virulencia microbianos, y las aplicaciones para la producción de proteínas recombinantes. Fue de los primeros en aplicar las tecnologías genómicas y proteómicas en España, dirigiendo la primera cátedra extraordinaria de Genómica y Proteómica en una universidad española. Creó y dirigió el Centro de Secuenciación Automatizada de DNA de la Universidad Complutense de Madrid.

Fue autor de más de 180 trabajos de investigación original, y dirigió más de 30 tesis doctorales, aparte de numerosos artículos de divulgación y debate público en periódicos, en áreas como la bioética y la política universitaria y científica.

A nivel de cargos desempeñados, aparte de los comentados habría que destacar que fue presidente de la Sociedad Española de Microbiología y de la Federación Europea de Sociedades Microbiológicas. También fue Presidente del CSIC y rector de la Universidad Menéndez Pelayo.

Tuvo siempre una preocupación dentro del campo de la bioética, siendo miembro del Comité Internacional de Bioética de la UNESCO y del primer comité de Bioética de España, así como presidente del Comité Asesor de Ética para la Investigación Científica y Tecnológica de España.

Se autodefinía como un “científico cristiano” y siempre ejemplarizó en su vida la compatibilidad y armonía de estas dos vertientes vitales. Fue miembro de la Society of Catholic Scientists, así como de su sección española, la Sociedad Española de Científicos Católicos.

El autorSociedad de Científicos Católicos

Evangelización

Beata Alejandrina da Costa, y santos Teófilo de Antioquía y Florencio de Tesalónica

La liturgia celebra el 13 de octubre a la beata Alejandrina da Costa, de Oporto (Portugal), que salvó su pureza tirándose por una ventana, con grave daño de su columna vertebral. Tuvo gran devoción a la Virgen de Fátima. Y también a los santos Teófilo de Antioquía (siglo II), y Florencio de Tesalónica, en la actual Grecia, entre otros.  

Francisco Otamendi·13 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

La portuguesa Alejandrina María da Costa nació en Balazar (Oporto, Portugal) el año 1904. En 1918, para salvar su pureza amenazada por un hombre, no dudó en tirarse por la ventana desde una altura de cuatro metros, lastimándose la columna vertebral. Su parálisis fue progresando hasta que, en 1925, quedó postrada en cama. Hasta 1928 no dejó de pedir al Señor, por intercesión de la Virgen, la gracia de la curación, pero luego comprendió que el sufrimiento era su vocación.

En ese período la beata Alejandrina tuvo los primeros fenómenos misticos extraordinarios, tras una gran unión con Jesús en el sagrario. Desde 1942 vivió sólo de la Eucaristía. Murió en Balazar el 13 de octubre de 1955, aniversario de la última aparición de la Virgen de Fátima, de la que era muy devota. Fue beatificada en 2004 por san Juan Pablo II.

San Teófilo, sexto obispo de Antioquía

En el año 169, san Teófilo fue el sexto obispo de Antioquía de Siria. Era pagano, y había aceptado la fe en Jesucristo gracias a los ejemplos de los creyentes y al estudio de las Escrituras. Escribió mucho para defender las verdades de la fe contra los errores y las herejías de la época. 

Gobernó con prudencia y sabiduría su iglesia, y escribió varias obras llenas de erudición. Ha llegado hasta nosotros la titulada ‘Los tres libros a Autólico’, amigo suyo pagano, que había criticado su conversión. En ella, Teófilo presenta argumentos para defender la fe cristiana a través de la razón y la Revelación. San Teófilo combatió la herejía de Marción. Murió hacia el año 185.

El 13 de octubre, la liturgia celebra asimismo a San Florencio. En Tesalónica, ciudad de Macedonia (en la actual Grecia), después de someterle  a varios tormentos, le quemaron vivo a causa de su fe cristiana, en el siglo III.

También se conmemora este día a los mártires cordobeses Fausto, Jenaro y Marcial, durante la persecución de Diocleciano, en el siglo IV.

El autorFrancisco Otamendi

Vaticano

El Vaticano anuncia la creación del tribunal contra Marko Rupnik

El proceso canónico avanza tras la decisión del Papa Francisco de levantar la prescripción del caso en 2023.

Redacción Omnes·13 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Marko Rupnik, el sacerdote y artista esloveno de fama mundial, se enfrentará finalmente a un juicio canónico formal en el Vaticano por las graves acusaciones de abuso sexual, espiritual y de poder contra monjas de la comunidad Loyola de Lubliana.

El escándalo, cuyos hecho comenzaron en los años 80, sacudió a la Iglesia católica. Aunque las acusaciones iniciales se enfrentaron a la prescripción, el Papa Francisco ordenó levantar la prescripción para permitir que se llevara a cabo el proceso.

Última novedad en el proceso

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha anunciado la designación de los cinco jueces que conformarán el Tribunal encargado de este caso.

Para garantizar la autonomía e independencia de la investigación, el tribunal estará compuesto por mujeres y clérigos que no tienen ningún cargo en el Dicasterio ni en otros organismos de la Curia Romana.

Contexto del caso

Las víctimas denuncian que Rupnik, conocido por sus mosaicos en santuarios de todo el mundo (incluido el Vaticano), utilizó su posición como director espiritual para cometer los abusos.

Rupnik fue expulsado de la Compañía de Jesús en junio de 2023 por su «obstinado rechazo a respetar el voto de obediencia» y las medidas cautelares que le habían sido impuestas.

El caso ha generado un enorme debate sobre qué hacer con las numerosas obras de arte de Rupnik. Algunos santuarios, como el de Lourdes, han optado por cubrir o desiluminar sus mosaicos en solidaridad con las víctimas.

Las víctimas del exjesuita, a quienes la Compañía de Jesús ha ofrecido un proceso de reparación, han esperado durante años la justicia, un paso que ahora parece concretarse con la formación de este Tribunal. Rupnik no ha respondido públicamente a las acusaciones.

Leer más
Cultura

ReContraHumanos, un pódcast que se atreve a preguntar lo esencial

Hablamos con Manuel de la Chica sobre su pódcast, que explora filosofía, arte y espiritualidad para descubrir cómo vivir siendo más humanos.

Nicolas Lopez Campos·13 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

¿Cómo podemos vivir vidas más humanas? ¿Qué hace a una vida digna de ser vivida? Estas son las preguntas que animaron a Manuel de la Chica a comenzar su pódcast «ReContraHumanos«. A través de distintas entrevistas busca encontrar humanidad: «este pódcast propone adentrarse en la escucha de quienes han buscando un sentido para su vida en los libros, el arte o la espiritualidad para vivir siendo más humanos». Empezó en junio y ya ha publicado una primera temporada de un episodio cada 15 días. Hablamos con él sobre su iniciativa.

¿Cómo nace ReContraHumanos y qué buscabas aportar al mundo con este proyecto? 

–La idea de empezar un pódcast me venía acompañando desde hace ya unos meses [llevo escuchando pódcast más de diez años y el año pasado defendí una tesis doctoral sobre ellos], pero no me animé a dar el paso hasta mayo. Llevaba unos meses produciendo pódcast para el Soul College de la Fundación Hakuna pero siempre me quedaba con ganas de más. Quería hablar con gente que, por temática, se quedaba fuera de lo que estábamos grabando y me apetecía hacer algo más personal, algo que fuera más de la mano con mis inquietudes y mis temas de interés. Al planificar los temas e invitados de la primera temporada de ReContraHumanos pensé más en aquellas personas con las que quería hablar, porque me parecía que tenían algo que decir al mundo, que en aquellos que podían escucharlo, porque no sabía a quién le llegaría.

El título ya sugiere una provocación: ¿Qué significa para ti ser “re-contra-humano”?

–Significa ser muy, pero muy, humano. El nombre viene por influencia de varios amigos argentinos. Para ellos, usar “re” como prefijo, es como añadir un “muy”. Y cuando quieren enfatizarlo más, usan un “recontra”. Además, uno de estos amigos me habló de Juan Pablo Berra, un filósofo argentino, que habla del “método re-con-tra-humano”. Es decir, que para ser auténticamente humanos necesitamos registrar lo que vivimos, tomar conciencia y, desde ahí, podremos transformar nuestras vidas. Ambas inspiraciones comparten algo que a mí me descubrió la teología del cuerpo: que las vidas que vivimos, heridas por el pecado, no son tan humanas como pensamos. La auténtica vida humana es la vida redimida. Y ahí juega un papel fundamental la espiritualidad, pero también la belleza, el bien y la verdad.

Tus episodios abordan filosofía, espiritualidad, literatura, arte… ¿Qué une todos estos ámbitos en la búsqueda de sentido humano? ¿Qué has aprendido de tus invitados sobre lo que significa ser persona?

–Todas estas experiencias son profundamente humanas y, por lo tanto, son caminos que el hombre tiene a su alcance para comprenderse como un ser distinto al resto de la creación y llamado a una alianza con su Creador. Diría que todas ellas hablan de que siempre hay caminos nuevos desde y en los que vivir esa relación personal. Porque el amor —y ahí juegan un papel clave los deseos y su forma de manifestarlos— es también creativo y siempre abre caminos nuevos.

    ¿Crees que la espiritualidad, lejos de ser algo marginal, sigue siendo un camino imprescindible para comprender lo humano en profundidad?

    –Sí, la espiritualidad es indispensable para conocer al ser humano. Pero la espiritualidad como un ente abstracto y desencarnado no bastaría para conocerle. De hecho, esa espiritualidad desencarnada rompe al hombre por dentro. Desde el momento en que Dios eligió hacerse un hombre para comunicarse con los hombres, el ser humano tiene que adentrarse en lo humano para conocer a Dios. La espiritualidad, si quiere ser fiel a sí misma, solo puede serlo en lo encarnado. Y, por lo tanto, no hay nada de lo humano encarnado que le sea ajeno. Y eso incluye a las artes, a la filosofía… Todo eso que en la tradición se conoce como las humanidades.

    ¿Cómo valoras la acogida que está teniendo ReContraHumanos? ¿Te esperabas este interés?

    –Está siendo precioso. No solo por los números de Spotify —que dice que lo han escuchado más de 1200 personas distintas—, sino, sobre todo, por mensajes concretos de seguidores del pódcast que me mandan fotos de sus apuntes o me cuentan que se han escuchado varias veces algún episodio. Para mí eso supone un rostro concreto con quien puedo establecer una relación personal. Desde que pongo cara a esas personas, sé a quién le estoy hablando en el pódcast. Y sé también que a esas personas les importo y esperan con ganas el siguiente episodio, porque pararse a escribirte, compartir un episodio o comentarlo después de escucharlo es signo de que esa hora de escucha les ha servido para reconocer algo de ese mensaje en su propia experiencia de vida y que se ven llamados a una transformación.

    Si tuvieras que dejar a nuestros lectores con una sola idea, ¿Qué significa “vivir siendo más humanos”?

    –Les diría que significa vivir siendo más conscientes del misterio que es nuestra vida y de la grandeza de la vocación a la que ha sido llamada. En palabras de Juan Pablo II, cada persona es «partner del Absoluto», y eso significa ser compañero —aquel que comparte el pan con— de Dios, llamado a seguir cocreando con Él el mundo, de rescatar en él la belleza y el gozo. Porque fuimos creados para un amor que nunca llegaremos a comprender, pero en el que sí nos podemos sumergir para disfrutar más de él. 

    Leer más
    Cultura

    La Mezquita-Catedral de Córdoba, símbolo de transculturalidad

    Un recorrido por al-Ándalus, la Mezquita-Catedral de Córdoba y la herencia sefardí que aún perdura en la historia y la identidad mediterránea.

    Gerardo Ferrara·13 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

    La idea de escribir este artículo me vino al ver en la televisión las terribles imágenes del incendio en la Mezquita-Catedral de Córdoba el pasado 8 de agosto. Aquellas llamas me hicieron pensar en lo frágil que puede ser un patrimonio tan único, que corre el riesgo de destruirse por un simple accidente.
    Córdoba. La Mezquita-Catedral. El Alcázar. Los jardines. El Guadalquivir. Todo me hizo recordar cuando, durante mis estudios en la Universidad de Granada entre el 2000 (el mismo año en que había estudiado en Túnez) y el 2001, en el Departamento de Filología Árabe, visité varias veces aquel monumento extraordinario, símbolo de convivencia entre contrastes y diferencias.

    Y mi mente volvió también a la ciudad de García Lorca, a su estilo morisco, a las casas blancas y azules del Realejo, entre cuyas callejuelas me gustaba perderme al atardecer, al Albaicín, a la Alhambra, a Sierra Nevada. Y sobre todo a algo que nunca olvidaré: el perfume de los azahares que inundaba las narices y que, cuando regresé algunos años después a Granada, casi me conmovía.
    De la historia de al-Ándalus, y en especial de los judíos sefardíes, tuve luego ocasión de hablar en español en el pódcast «Etzlil«.

    Al-Ándalus: la edad de oro

    Hay una fecha grabada en la memoria histórica de España: el 711, cuando los ejércitos árabes y bereberes guiados por Tariq ibn Ziyad cruzaron el estrecho de Gibraltar, que de Tariq tomó el nombre (Yabal Tariq, en árabe: Monte de Tariq), derrotando a los visigodos.

    Desde ese momento, gran parte de España (y no solo Andalucía) se convirtió en al-Ándalus, un puente entre Oriente y Occidente, especialmente entre los siglos IX y XI: la «edad de oro», época en la que fue un laboratorio de convivencia, ciencia y pensamiento crítico: filósofos y médicos musulmanes, como Averroes o Abulcasis, bebían del saber griego, con judíos y cristianos traduciendo textos que luego serían fundamentales para la Europa medieval y renacentista.

    En el corazón de ese universo surgió Córdoba, capital de los omeyas en el exilio, que en el siglo X era una de las ciudades más grandes del mundo: medio millón de habitantes, bibliotecas con cientos de miles de volúmenes, médicos, filósofos, poetas y mercaderes animaban una sociedad cosmopolita y tolerante.
    Pero en cierto momento esta prosperidad económica, cultural y social empezó a resquebrajarse, por dos razones principales.

    La primera fue el llamado «cierre de las puertas del iŷtihād» (de la misma raíz que ŷihād), el esfuerzo interpretativo de la sharía que había permitido al islam de los primeros siglos desarrollar filosofía, ciencia, derecho y artes, favoreciendo un fecundo diálogo también con otras culturas. Precisamente entre los siglos XI y XII, en cambio, prevaleció la idea de que ya no había nada más que elaborar: los juristas musulmanes declararon cerradas las «puertas del iŷtihād» y las grandes síntesis filosóficas de Avicena y Averroes dieron paso a una religiosidad más rígida, basada en el «taqlīd», imitación y repetición de interpretaciones anteriores, sin más posibilidad de innovación.

    La fragmentación de los reinos de taifas y las invasiones de almorávides y almohades aceleraron aún más el declive.

    En este contexto de crisis, también las minorías (cristianos y judíos) se encontraron en condiciones cada vez más difíciles.

    La segunda gran razón, favorecida por la primera, fue obviamente la Reconquista española, culminada con la toma de Granada en 1492, el mismo año de la partida de Colón hacia las Américas y del Edicto de la Alhambra.

    Un mosaico de culturas y tradiciones

    La sociedad de al-Ándalus era un verdadero mosaico. Los musulmanes eran la mayoría, pero no todos eran árabes; de hecho, estos últimos no eran más que una diminuta élite. Las masas islámicas, sobre todo campesinos y soldados, eran bereberes y «muwalladun», cristianos ibéricos convertidos al islam. Estaban luego los mozárabes, que permanecieron cristianos pero asimilados a los árabes en costumbres y rito (que aún sobrevive) y hablaban una lengua romance rica en arabismos, y finalmente los judíos.

    Cristianos y judíos eran considerados «dhimmíes«, súbditos protegidos que, a cambio de un impuesto especial («ŷizya»), podían seguir practicando su religión y organizarse de forma autónoma, aunque sin gozar de plenos derechos.

    Las lenguas que resonaban en las calles de al-Ándalus eran el árabe clásico de la administración y la cultura, el mozárabe de los cristianos asimilados, el hebreo de las sinagogas y de la poesía, y el judeoespañol (ladino).

    Con la Reconquista, los mozárabes se dispersaron por el resto de España, influyendo en la arquitectura y en la lengua, mientras que muchos musulmanes y judíos fueron obligados a convertirse: fueron los llamados «mudéjares» (musulmanes convertidos) y «marranos» o «conversos» (judíos), que a menudo continuaron practicando su antigua fe en secreto, convirtiéndose en blanco privilegiado de la temida Inquisición española.

    Los judíos

    Entre las comunidades más destacadas de al-Ándalus estuvo la judía sefardí (de Sefarad, España en hebreo). Aunque eran menos del 10 % de la población, los judíos contribuyeron de manera decisiva, como médicos, comerciantes, poetas y funcionarios, a la vida cultural y científica.

    De esta comunidad surgieron figuras como Moisés Maimónides (1135–1204), gran filósofo y médico, y Rabí Yehuda Halevi (1075–1141), médico y poeta, que cantó en hebreo y en árabe la nostalgia de Sión con versos de conmovedora belleza.

    En 1492, año de la caída de Granada y del Edicto de expulsión de los Reyes Católicos, la presencia judía en España llegó a su fin: cientos de miles de ellos fueron obligados al exilio, llevando consigo, en su diáspora por todo el Mediterráneo, pocos bienes materiales pero un inmenso patrimonio espiritual y cultural. El resto se convirtió al cristianismo.

    El hilo rojo que mantuvo unidas a las comunidades dispersas fue la lengua judeoespañola (ladino), un castellano arcaico que acompañaba la vida cotidiana en nanas, oraciones y relatos familiares.

    La Mezquita-Catedral de Córdoba

    La Mezquita-Catedral de Córdoba se construyó a partir del 785, por voluntad del emir Abd al-Rahman I, huido de Siria tras la caída de los omeyas en Damasco. Se levantó en el lugar donde se encontraba una antigua basílica visigoda. El emir compró el terreno e inició una obra que en los siglos siguientes sus sucesores agrandarían hasta convertirla en la mezquita más vasta de Occidente islámico.

    Columnas romanas y capiteles visigodos fueron reutilizados para crear un «bosque» de arcos superpuestos, blancos y rojos, que aún hoy maravilla a los visitantes. Con al-Hakam II (siglo X), en el apogeo del califato, se construyó un nuevo mihrab ricamente decorado con mosaicos bizantinos.
    En 1236 la ciudad fue conquistada por Fernando III de Castilla y la mezquita fue consagrada como catedral. En los siglos siguientes se añadieron capillas y, en el XVI, la nave renacentista que corta en dos el bosque de columnas islámicas. Carlos V, al verla, habría comentado: «Habéis destruido lo que era único para construir lo que se encuentra en cualquier parte».

    El intento de fusionar arquitectura islámica y cristiana puede parecer forzado, pero hace de la Mezquita-Catedral un monumento único, más un híbrido que una mezquita o una catedral en sí: representa un monumento a la transculturalidad y un símbolo de relaciones, no siempre fáciles, entre comunidades, etnias y religiones, que demuestra cuánto pueden convivir todavía hoy, porque ya lo hicieron en el pasado.

    Si pienso en Andalucía, en el perfume del azahar, en los pueblos blancos, en la mezquita con el bosque de columnas injertado en una antigua iglesia e interrumpido por la nave de otra iglesia, en las sinagogas y en las catedrales, pienso en mi identidad: un entramado de Andalucía e Italia, de Grecia, cristianismo, judaísmo e islam. Una identidad hecha de capas superpuestas, a veces armónicas, a veces en contraste, como la propia historia del Mediterráneo. Es como si aquellos cantos —judíos, musulmanes, mozárabes, bizantinos, romanos— resonaran aún dentro de mí, herencia frágil y preciosa que vale la pena custodiar.

    Leer más
    Vaticano

    Papa León XIV: Palestinos e israelíes deben verse como hermanos y hermanas

    Con el inicio de la primera fase de un acuerdo de paz entre Israel y Gaza, el Papa León XIV ha rezado este domingo en la Plaza de Pedro por una paz justa y duradera que respete a todos los pueblos. Palestinos e israelíes “deben redescubrir en el otro un hermano o hermana”, ha dicho, aunque ahora parezca “humanamente imposible”.  

    CNS / Omnes·12 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

    – Carol Glatz, Ciudad del Vaticano, CNS

    “Suplicamos a Dios, única Paz de la humanidad, que sane todas las heridas y ayude con su gracia a realizar lo que ahora parece humanamente imposible. Redescubrir que el otro no es un enemigo, sino un hermano o hermana a quien ver, perdonar y ofrecer la esperanza de la reconciliación”, ha manifestado el Papa este 12 de octubre refiriéndose a israelíes y palestinos.

    “Una chispa de esperanza en Tierra Santa”

    Antes de rezar el Àngelus después de la Misa en la Plaza de San Pedro, en el Jubileo de la Espiritualidad Mariana, el Papa destacó que «el acuerdo para iniciar el proceso de paz ha producido una chispa de esperanza en Tierra Santa».

    Liderada por el presidente estadounidense Donald J. Trump, la primera fase del acuerdo fue aprobada por Israel y Hamás. El plan incluye un alto el fuego, el intercambio de rehenes y prisioneros, y ayuda humanitaria para Gaza.

    El ejército israelí declaró que inició el alto el fuego en territorio palestino el 10 de octubre y se está retirando de partes de la Franja de Gaza. Se espera que se celebren más negociaciones para definir los detalles de las siguientes fases del acuerdo de paz.

    Gaza: proseguir con valentía el camino elegido

    El Papa León XIII afirmó: “Animo a las partes implicadas a proseguir con valentía el camino elegido, hacia una paz justa y duradera, que respete las legítimas aspiraciones de los pueblos israelí y palestino».

    “Dos años de conflicto han causado muerte y destrucción en todo el país, especialmente en los corazones de quienes han perdido brutalmente a sus hijos, padres, amigos y posesiones”, dijo. “Con toda la Iglesia, me uno a su inmenso dolor”.

    “El toque suave del Señor se dirige especialmente a ustedes hoy, con la certeza de que incluso en medio de la oscuridad más profunda, Él siempre permanece con nosotros: ‘Dilexi te, yo te he amado’”, dijo el Papa, refiriéndose a su primer gran documento, publicado el 9 de octubre.

    Los peregrinos llenaron la Plaza de San Pedro del Vaticano poco antes de la Misa del Papa León XIV, en conmemoración del Jubileo de la Espiritualidad Mariana, el 12 de octubre de 2025. (Foto CNS/Lola Gómez)

    Ucrania: llamamiento a poner fin a la violencia

    El Papa León expresó luego su pesar por “los recientes ataques violentos que afectaron a varias ciudades e infraestructuras civiles en Ucrania, causando la muerte de personas inocentes, incluidos niños, y dejando a muchas familias sin electricidad ni calefacción”.

    La agencia de noticias AFP informó que Rusia lanzó ataques con drones y misiles en Ucrania el 11 de octubre, matando al menos a cinco personas, dañando parte de la infraestructura energética y cortando el suministro eléctrico a algunas partes de la región sureña de Odesa.

    “Mi corazón está con los que sufren, con quienes llevan años viviendo en la angustia y la privación”, dijo el Papa León. “Renuevo mi llamamiento a poner fin a la violencia, a detener la destrucción, a abrirnos al diálogo y a la paz”.

    La verdadera fe transforma

    En la homilía de la Misa del Jubileo de la Espiritualidad Mariana, que comenzó más temprano, el Papa León XIV señaló que los cristianos deben evitar usar su fe para etiquetar a quienes son diferentes -a menudo los pobres- como enemigos que deben evitarse y rechazarse.

    “Algunas formas de culto no fomentan la comunión con los demás y pueden adormecer nuestros corazones», dijo.

    “El camino de María sigue el de Jesús, que nos lleva al encuentro de todo ser humano, especialmente de los pobres, los heridos y los pecadores», añadió el Papa León. “Por eso, la auténtica espiritualidad mariana saca a la luz en la Iglesia la ternura de Dios, su manera de ser madre”.

    Jesús, en el centro

    La espiritualidad mariana, “que nutre nuestra fe, tiene a Jesús como centro”, dijo el Papa León en su homilía. Recordar a Jesucristo es lo importante.

    “La celebración del domingo, por tanto, debería hacernos cristianos”, dijo. “Debería llenar nuestros pensamientos y sentimientos con el recuerdo ardiente de Jesús y transformar nuestra forma de vivir juntos y nuestra manera de habitar la tierra».

    El Papa reflexionó sobre el Evangelio del día, donde Jesús sanó a diez leprosos (Lc 17,11-19). Si bien todos acudieron a él y sanaron, solo uno, extranjero, dio gracias a Jesús y glorificó a Dios.

    “Los leprosos del Evangelio que no vuelven a dar gracias nos recuerdan que la gracia de Dios puede tocarnos y no encontrar respuesta”, dijo. “Puede sanarnos, pero aun así podemos no aceptarla”. “Cuidémonos, pues, de subir al templo de un modo que no nos lleve a seguir a Jesús», afirmó.

    Acontecimientos y lugares bendecidos por Dios

    “Queridos amigos, en un mundo que busca la justicia y la paz, reavivemos la espiritualidad cristiana y la devoción popular hacia los acontecimientos y lugares bendecidos por Dios que han cambiado la faz de la tierra para siempre”, dijo finalmente.

    “Utilicémoslos como motor de renovación y transformación”, afirmó, especialmente durante el Año Santo, que estimula la conversión, la restitución, la reflexión y la liberación.

    El Papa León XIV inciensa la estatua original de Nuestra Señora de Fátima, durante la Misa del Jubileo de la Espiritualidad Mariana en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el 12 de octubre de 2025 (Foto CNS/Lola Gómez).

    Peticiones al Corazón Inmaculado de María

    “Virgen Santa, Madre de Cristo, nuestra esperanza”, concluyó, “tu presencia solícita en este Año de Gracia nos acompaña y nos consuela y nos da, en las noches oscuras de la historia, la certeza de que en Cristo el mal es vencido y todo hombre es redimido por su amor”, afirmó.

    “A tu Corazón Inmaculado encomendamos el mundo entero y a toda la humanidad, especialmente a tus hijos, atormentados por el flagelo de la guerra”, dijo. “Abogada de la gracia, aconséjanos el camino de la reconciliación y el perdón. No dejes de interceder por nosotros, en la alegría y en la tristeza, y consíguenos el don de la paz que imploramos con insistencia”.

    Asociaciones inspiradas en la devoción mariana

    Antes de recitar el Ángelus, León XIV se ha dirigido a los numerosos fieles y peregrinos, más de cincuenta mil, que llenaban la Plaza de an Pedro y la Via della Conciliazione en este Jubileo de la Espiritualidad Mariana. 

    “Ustedes representan la multifacética realidad de asociaciones, movimientos y comunidades inspiradas en la devoción mariana, propia de todo cristiano. Les agradezco y les insto a basar siempre su espiritualidad en la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia”.

    Y ha saludado “a todos los grupos de peregrinos, especialmente a los laicos agustinos de Italia y a la Orden Seglar de los Carmelitas Descalzos”.

    También ha tenido palabras para el “querido” pueblo de Perú “en este momento de transición política». Y para las víctimas de los accidentes laborales, una tragedia en aumento que se conmemora hoy en Italia con un día especial.

    El autorCNS / Omnes

    Familia

    La respuesta de los cristianos a la contracultura transgénero

    El obispo norteamericano Daniel E. Thomas ha explicado la doctrina de la Iglesia frente a la cultura transgénero, afirmando que el cuerpo revela a la persona como varón o mujer, en oposición a la ideología de género que se basa en los sentimientos.

    José Miguel Granados·12 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

    En una extensa carta pastoral, titulada en inglés The Body Reveals the Person: A Catholic Response to the Challenges of Gender Ideology, (El cuerpo revela a la persona: una respuesta católica a los retos de la ideología de género), publicada el pasado mes de agosto, el obispo Daniel E. Thomas, actual ordinario de la diócesis de Toledo, en los EEUU, ofrece una respuesta articulada y documentada doctrinal y científicamente a la cuestión acuciante, y en ocasiones angustiosa, de las prácticas transgénero que se han generalizado en muchas naciones del llamado primer mundo.

    La influencia de la cultura

    Explica el prelado que la llamada “ideología de género” parte de la premisa errónea según la cual la identidad sexual no depende de la realidad biológica sino de los sentimientos y deseos individuales, con frecuencia contaminados por la extendida contracultura materialista, emotivista y hedonista.

    Por ello, esta concepción equivocada rechaza la obvia distinción varón / mujer como discriminatoria y reivindica un pretendido derecho a las intervenciones médicas para “afirmar” la identidad sexual elegida por cada individuo, aún en contra del sentido común. Además, propicia de forma violenta e intolerante la “cancelación” de los que defienden la existencia de verdades personales y morales inscritas en la realidad de la naturaleza humana corporal.

    El obispo refuta los “dogmas” de dicha ideología -que se extiende con fuerza en la sociedad y en las leyes aprobadas por los diversos parlamentos- con la acertada afirmación de Jason Evert: “tú no has nacido en un cuerpo equivocado, sino en una cultura equivocada”. 

    El problema es grave. En la actualidad, uno de cada cuatro adolescentes en los Estados Unidos se declara “LGTBQ”. Y las cirugías transgénero irreversibles en adolescentes se triplicaron en ese país entre los años 2016 y 2020. La destrucción personal y social de esta praxis resulta desoladora. Así lo han denunciado con valentía y claridad la periodista Abigaíl Shrier (Un daño irreversible: La locura transgénero que seduce a nuestras hijas), y los psicólogos y profesores universitarios José Errasti – Marino Pérez Álvarez (Nadie nace en un cuerpo equivocado).

    La enseñanza de la Iglesia

    La carta pastoral recuerda, por su parte, los principios fundamentales de la “antropología unitiva” enseñados por la Iglesia católica; a saber:

    • el cuerpo revela a la persona, que es amada incondicionalmente por Dios, en cuanto varón o mujer;
    • el cuerpo humano es sagrado, imagen de Dios, y, desde la recepción del sacramento del bautismo, templo del Espíritu Santo (cfr. 1 Co 3, 16);
    • las personas no tienen cuerpos, son cuerpos; los relatos bíblicos de la creación afirman la bondad del cuerpo humano, que debe ser respetado y cuidado, pues posee una dignidad absoluta y un destino de gloria eterna en la resurrección de la carne (cfr. CIC, nn. 992-1004);
    • la masculinidad y la feminidad originarias sustentan el significado esponsalicio del cuerpo humano, que contiene una llamada intrínseca a la donación recíproca en orden a formar una comunión conyugal de amor fiel y fecundo.

    Además, Juan Pablo II explicaba en sus espléndidas “catequesis de la teología del cuerpo” que el predominio de la concupiscencia dificulta la comprensión del valor esencialmente humano del cuerpo, de modo que -en la percepción interior deformada- lo rebaja, lo despersonaliza y lo trata como mero objeto de uso y de manipulación, denigrando las relaciones humanas y la configuración social. Sin embargo, la buena nueva de la redención del cuerpo y del corazón realizada por Cristo permiten descubrir que “donde abundó el pecado sobreabundó la gracia” (Rm 5,20). 

    En cambio, para la “antropología dualista” que está en la base de la ideología de género y transgénero, el cuerpo humano sería infra-personal, simple material manipulable, objeto que puede ser reconstruido radicalmente mediante la tecnología.

    Así, para la doctrina LGBTQ la “asignación” de la identidad masculina o femenina, conforme a la objetividad biológica natural del sexo, supondría una mera etiqueta impuesta arbitrariamente; en cambio, sorprendentemente, los sentimientos subjetivos serían los que configuran la realidad construida. Esta visión distorsionada supone el triunfo de la arbitrariedad irracional. 

    Partir de la Biología

    En efecto, los sentimientos son por sí mismos cambiantes e inestables, mientras que la sexualidad determina cada una de las células del cuerpo, y fundamenta la conformación de la psicología, de modo que en realidad resulta imposible cambiar el sexo de una persona. Pues en cada persona humana todas las células desde la concepción son XY si es varón y si es mujer XX, y eso condiciona todo su sistema endocrino. Solo existen casos rarísimos de hermafroditas que tienen doble sexo o el síndrome de Turner que es una alteración cromosómica.

    La buena medicina no obedece a los sentimientos, sino a la realidad objetiva, científicamente contrastada. Las cirugías y las demás “terapias” hormonales de cambio de sexo producen daños y mutilaciones irreversibles en las personas y en sus órganos sanos. Por eso, muchos países están rectificando y prohibiendo estas intervenciones terapéuticas antinaturales para priorizar la psicoterapia, que pueda propiciar la sanación y maduración de la personalidad.

    Del mismo modo que sería una praxis médica aberrante obedecer a las pretensiones inasumibles de un paciente de anorexia o de trastorno de la personalidad, tampoco los profesionales de la medicina deben secundar las peticiones contrarias a los principios terapéuticos de los que exigen absurdamente la propia castración.

    La influencia del contexto cultural

    La presión social y de los medios de comunicación, ejercida por los ideólogos del lobby del género, denomina con los calificativos insultantes y criminalizadores de “homófobos, transfóbicos y odiadores” a los que no aceptan sus postulados apriorísticos e infundados. Además, en justicia el uso inapropiado de pronombres de género exigido por las “personas trans” debe ser evitado como algo contrario a la verdad, confuso y dañino para los seres humanos y para la sociedad. 

    Por último, el prelado norteamericano expresa -citando el número 56 de la exhortación apostólica del papa Francisco Amoris laetitiae– cuáles son los principios doctrinales y las actitudes pastorales que la Iglesia, madre y maestra, ante estas situaciones tan complejas y difíciles: por un lado, la entera sociedad civil y eclesial está llamada a manifestar cercanía sincera y cordial a las personas que padecen intensamente a causa de las diversas disforias de género; pero, por otro, no deben ceder ante las presiones de grupos que postulan sistemas contrarios a la naturaleza humana.

    Además, la gracia divina permite siempre reconocer la bondad del cuerpo y también asumir los diversos sufrimientos padecidos, unidos a la cruz redentora de Cristo (cfr. Col 1,24).

    Si la Iglesia católica dejara de defender y proclamar estas verdades fundamentales ocasionaría un grave perjuicio a los fieles, y especialmente a las personas que luchan para superar la confusión de género, influenciadas por ideologías nocivas.

    Frente a la extensión de corrientes deshumanizadoras, los cristianos hemos de secundar la llamada divina a una movilización general en favor de la cultura del cuidado de la vida, del matrimonio y de la familia. La buena nueva de Jesucristo, el Verbo encarnado y redentor, fundamenta la esperanza evangelizadora y la prevalencia del designio originario de Dios.

    Evangelización

    La historia de la Virgen del Pilar: milagros y rivalidades

    Carlos Urzainqui recorre en su nuevo libro la historia, las leyendas y la devoción popular de la Virgen del Pilar, símbolo espiritual de la Hispanidad y referente de fe en el mundo católico.

    Carlos Urzainqui Biel·12 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

    En realidad, y siempre según la tradición, la Virgen María visitó a Santiago Apóstol a orillas del río Ebro, a la altura de la entonces colonia romana de Cesaraugusta, en una fría madrugada del 2 de enero del año 40 de nuestra Era. Es decir, dentro de quince años se conmemorarán los 2.000 de aquel prodigio, que aún se recuerda cada medio día desde los altavoces de la Basílica del Pilar en Zaragoza.

    Es por esa razón que, cada día 2 de cada mes, la Virgen no luce manto alguno y se exhibe a la devoción de los fieles sobre su columna de Jaspe, recubierta por una funda plateada y que fue traída por ella desde Jerusalén en aquella lejana noche, y que los devotos pueden venerar por la parte trasera del Camarín. Todavía, cada noche del 1 al 2 de enero, en la basílica se celebra una ceremonia similar a la Misa del Gallo, que recuerda aquella venida en carne mortal.

    El nacimiento de una fiesta

    Sin embargo, hasta el siglo XVII, el día del Pilar se celebraba el 15 de agosto, festividad de la Asunción. El profesor de la Universidad de Zaragoza don Guillermo Fatás Cabeza, publicó en su día un artículo titulado “La fiesta mariana del 15 de agosto” (“El Mirador” Heraldo de Aragón, domingo 18 de agosto de 2024) en el que recordaba que la festividad de la Asunción de Nuestra Señora es una fiesta que en Aragón, desde tiempos de la Corona en la Edad Media, posee una importante implantación y que en este día, la Colegial de Pilar celebraba la dedicación de la Iglesia «in nomime propio» hasta que la Sagrada Congregación de los Ritos en el Vaticano prohibió, con fecha 10 de junio de 1610, tal rito. Ordenando que se hiciera en nombre de la Metropolitana (La Seo) y que esa misa se trasladara al 12 de octubre, como se hacía en las demás iglesias de la Archidiócesis. Con el apoyo del Concejo zaragozano, que estaba enemistado con los canónigos de la Seo desde tiempo inmemorial.

    Los del Pilar consiguieron celebrar su fiesta de dedicación; trasladándola del 15 de agosto, que era la fiesta tradicional del Pilar, al día 12 de octubre. Esto sucedió en 1613. Por otra parte el 12 de octubre en Zaragoza se venía celebrando desde el año 1119, ya que en ese día y en ese año se consagró la mezquita aljama como catedral cristiana bajo la advocación del Salvador y se institucionalizó en ese día también, la fiesta de San Valero como patrón de la ciudad además, y en esas mismas fechas, en la ciudad se celebraba la Feria más importante del año de hecho, todavía a las fiestas del Pilar se les llama “Las Ferias del Pilar” pues coincidía con el comienzo del otoño, cuando ya se habían realizado todas las faenas agrícolas en el valle del Ebro, los ganados de la montaña ya habían bajado de nuevo a la Ribera en su ciclo trashumante y se estaban iniciando las labores de siembra para el año siguiente; es decir, terminaba un año económico, comenzaba otro y se aprovechaba en esos primeros días del otoño, para hacer las compras anuales de cara al invierno.

    La cosa no hizo sino empeorar la situación; con unos canónigos enfrentados con los otros y con el arzobispo por medio. Tal fue la crisis, que tuvo que intervenir el rey Felipe III y los canónigos del Seo tuvieron que ceder. San Valero seguiría siendo patrono de la ciudad, pero tendría que compartir su patronazgo con la Virgen del Pilar y la fiesta del obispo visigodo sería trasladada al 29 de enero hasta hoy, mientras quedaba el 12 de octubre institucionalizado como día del Pilar además, Zaragoza contaría con dos catedrales pero un solo cabildo unificado. De esta manera el día del Pilar en 12 de octubre se viene celebrando ininterrumpidamente desde 1613, año en que el Ayuntamiento declaró festiva esa fecha. La Virgen no fue patrona de la ciudad hasta el 27 de mayo de 1642. Esto sucedió dos años después del Milagro de Calanda. Además, el patronazgo se hará extensivo a todo Aragón en 1678 por decreto de las Cortes del Reino. Carlos II obtendrá del Papa Clemente X en 1676, la Bula de unión de ambos cabildos en uno solo para ambas catedrales residiendo la mitad del año en la Seo del Salvador y la otra mitad en el Pilar.

    En el trasfondo de esta rivalidad se encontraba la preminencia de ambos templos. Según los canónigos del Pilar, su iglesia era la más antigua de Zaragoza ya que al menos se encontraba al culto desde el siglo VII bajo la advocación de Santa María la Mayor, mientras que la Catedral es posterior, del siglo XII y al contrario que Santa María del Pilar, sí había habido una interrupción de al menos 400 años de culto católico.

    La consolidación del Día del Pilar y su legado

    Diferencias aparte, el día 12 de octubre se consolidó como fiesta del Pilar a mediados del siglo XVII. Fue a finales del siglo XIX cuando la fecha fue declarada Fiesta Nacional con motivo del Cuarto Centenario del descubrimiento de América y a comienzos del XX pasó a asociarse la devoción a la Virgen con la Fiesta de la Hispanidad o de la Raza, como se decía entonces —el concepto Hispanidad es posterior—. Por esas fechas más o menos se convirtió en patrona de la Escuela de Guardias Jóvenes y posteriormente de la Guardia Civil. Las enseñas nacionales de los países americanos que rodean la Santa Capilla, fueron traídas por sus embajadores respectivos en el año 1908 tras ser paseadas en una brillantísima y emocionante ceremonia por las calles de Zaragoza, de esa misma época es el título de “Capitana General” otorgado por el entonces monarca Alfonso XIII.

    El formato actual del día del Pilar, con su famosa ofrenda de flores, data del año 1958 y en el último cuarto del siglo XX el día del Pilar se convirtió también en una fiesta de exaltación aragonesista. Será en pleno siglo XXI cuando se retome con fuerza la idea de Hispanidad con la presencia de muchos países americanos en la Ofrenda y la elección de uno de ellos como invitado.

    El día del Pilar constituye un momento de enorme religiosidad popular, en el que confluyen los sentimientos de un pueblo con los oficios sagrados en honor a la Virgen. Comienza el día con la Misa de Infantes, a la que acuden muchos peregrinos que han pasado la noche andando desde sus lugares de origen, algunos a 30 y 40 kilómetros de distancia para llegar al templo. Tras la misa entrará en la Basílica el Rosario de la Aurora, y cuando este abandone el Pilar comenzará la ofrenda, que se extiende durante 14 horas en los últimos años. La misa mayor se realiza a las 11 de la mañana, y una pequeña procesión recorrerá la plaza. Los actos en honor a la Virgen concluyen el día 13 con la ofrenda de frutos por la mañana y el Rosario de Cristal por la tarde.

    Virgen del Pilar

    Autor: Carlos Urzainqui Biel
    Editorial: Almuzara
    Páginas: 400
    Año: 2025
    El autorCarlos Urzainqui Biel

    Historiador y divulgador cultural. Licenciado en Filosofía y Letras. Escritor de La Virgen del Pilar

    Vaticano

    León XIV pide ante la Virgen de Fátima que envainemos la espada

    El Papa León XIV ha dirigido al anochecer romano un rosario por la Paz ante la estatua original de la Virgen de Fátima en la Plaza de San Pedro. En este Jubileo de la Espiritualidad Mariana, ha habido largos ratos de adoración al Santísimo y la Bendición solemne del Papa, que ha pedido a los poderosos y a cada uno envainar la espada y desarmar el corazón.

    Francisco Otamendi·11 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

    En un clima de intensa oración y recogimiento, León XIV ha presidido este anochecer romano del 11 de octubre el rezo del Santo Rosario por la Paz ante la Virgen de Fátima. Además, ha habido Adoración a Jesús sacramentado, y Bendición con el Santísimo a los miles de fieles que le han acompañado en la Plaza de San Pedro, ya de noche. 

    El marco de la Vigilia de Oración ha sido el Jubileo de la Espiritualidad mariana, al que se han unido religiosos y religiosas que han participado en el Jubileo de la Vida Consagrada.

    Por la devoción y el recogimiento, el momento recordó a la histórica oración y la bendición Urbi et Orbi del Papa Francisco en una Plaza de San Pedro vacía y bajo la lluvia, para pedir el fin de la pandemia del covid en 2020. La diferencia es que en esta ocasión han acompañado al Papa decenas de miles de fieles, y el motivo de la oración: la paz del mundo.

    Durante el rezo de los misterios del Rosario se cantó el Ave Maria de Fátima. Al final, se rezaron las Letanías con el Papa arrodillado ante la Virgen, a la que llamó Madre de la Iglesia y de la Esperanza. 

    Que nos alcance el don de la compasión

    En la Vigilia de Oración ante el Santísimo, el Papa ha comenzado diciendo que “nos hemos reunido en oración, esta noche, junto con María la Madre de Jesús, como solía hacerlo la primera Iglesia de Jerusalén (Hch 1,14). Todos unidos, perseverantes y con un mismo sentir, no nos cansamos de interceder por la paz, don de Dios que debe convertirse en nuestra conquista y nuestro compromiso”.

    “Nuestra mirada como creyentes busca en la Virgen María la guía de nuestra peregrinación en la esperanza”, ha proseguido, “contemplando sus ‘virtudes humanas y evangélicas. Su imitación constituye la más auténtica devoción mariana’ (Cf. Concilio Vaticano II, Const. dogm. Lumen Gentium, 65.67)”.

    “A través de ella, Mujer dolorosa, fuerte y fiel, pidamos que nos alcance el don de la compasión hacia todo hermano y hermana que sufre, y hacia todas las criaturas”, ha señalado el Papa.

    El Papa León XIV coloca una rosa de oro en un jarrón al pie de la estatua original de Nuestra Señora de Fátima en la Plaza de San Pedro del Vaticano el 11 de octubre de 2025 (Foto CNS/Lola Gomez).

    “Envaina tu espada”

    Enseguida, tras meditar en esas palabras de la Virgen Maria -“Hagan (haced) lo que él les diga”-, León XIV se ha fijado en las palabras de Jesús dirigidas a Pedro en el huerto de los olivos: “Envaina tu espada” (Jn 18, 11). 

    El Papa ha concretado esa paz desarmada y desarmante a la que se ha referido desde el primer día. “Desarma la mano y, antes aún, el corazón. Como ya he mencionado en otras ocasiones, la paz es desarmada y desarmante. No es disuasión, sino fraternidad; no es ultimátum, sino diálogo. No llegará como fruto de victorias sobre el enemigo, sino como el resultado de sembrar justicia e intrépido perdón”.

    A los poderosos y cada uno de nosotros

    “Envaina la espada”, ha subrayado, es la palabra dirigida a los poderosos del mundo, a quienes guían el destino de los pueblos: ¡tengan la audacia de desarmarse!».

    “Y al mismo tiempo es dirigida también a cada uno de nosotros, para hacernos cada vez más conscientes de que no podemos matar por ninguna idea, fe o política. Lo primero que hay que desarmar es el corazón, porque si no hay paz en nosotros, no daremos paz”.

    Mirar con un punto de vista diferente

    Es la invitación a adquirir un punto de vista diferente para mirar el mundo desde abajo, ha dicho el Papa. “Con los ojos de quien sufre, no con la óptica de los potentes. Para ver la historia con la mirada de los pequeños y no con la perspectiva de los poderosos. Para interpretar los acontecimientos de la historia desde el punto de vista de la viuda, del huérfano, del extranjero, del niño herido, del exiliado, del fugitivo. 

    Con la mirada de quien naufraga, del pobre Lázaro, tirado junto a la puerta del rico epulón. De lo contrario, nunca cambiará nada y no surgirá un tiempo nuevo, un reino de justicia y paz. La Virgen María lo hace también así en el cántico del Magnificat”.

    Oración a María, Reina de la Paz

    Nos hemos reunido esta noche en oración alrededor de María, Madre de Jesús y Madre nuestra, como los primeros discípulos en el cenáculo, ha rezado el Papa León XIV. «A ella, mujer profundamente pacífica, Reina de la Paz, nos dirigimos»:

    “Ruega con nosotros, Mujer fiel, sagrado seno del Verbo.
    Enséñanos a escuchar el grito de los pobres y de la madre Tierra,
    atentos a las llamadas del Espíritu en el secreto del corazón.
    En la vida de los hermanos, en los acontecimientos de la historia,
    en el gemido y en el júbilo de la creación.

    Santa María, madre de los vivos,
    mujer fuerte, dolorosa, fiel.
    Virgen esposa junto a la Cruz,
    donde se consuma el amor y brota la vida,
    sé tú la guía de nuestro compromiso de servicio.

    Enséñanos a detenernos contigo junto a las infinitas cruces
    donde tu Hijo sigue crucificado,
    donde la vida está más amenazada.
    A vivir y dar testimonio del amor cristiano
    acogiendo en cada hombre a un hermano.
    A renunciar al oscuro egoísmo
    para seguir a Cristo, verdadera luz del hombre.

    Virgen de la paz, puerta de la esperanza segura,
    ¡acoge la oración de tus hijos!”.

    El autorFrancisco Otamendi

    Evangelización

    San Juan XXIII y el Concilio Vaticano II

    El 11 de octubre, la Iglesia conmemora a san Juan XXIII. En sus cinco años como Papa, se ganó el apodo de “Papa bueno”. En 1959 sorprendió al mundo al convocar el Concilio Vaticano II. Este 11 de octubre, durante el rezo del Rosario por la Paz, convocado por el Papa León XIV, se recordará la inauguración de este concilio, el 11 de octubre de 1962.  

    Francisco Otamendi·11 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    La tarde de este sábado, durante el Jubileo de la espiritualidad mariana, con la presencia en Roma de la estatua original de la Virgen de Fátima, cada decena del Rosario irá acompañada de una lectura. Será un pasaje del capítulo VIII de la constitución ‘Lumen Gentium’ del Concilio Vaticano II, que convocó san Juan XXIII. Se desea subrayar de este modo la conmemoración del aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II aquel día de 1962. 

    San Juan XXIII demostró inmediatamente que era un innovador, explica la agencia vaticana. Convocó el Sínodo Romano y estableció la Comisión para la revisión del Código de Derecho Canónico. “Pero sobre todo, sorprendentemente, desde la Basílica de San Pablo Extramuros, el 25 de enero de 1959, convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II”. El objetivo no era cambiar la doctrina católica ni definir nuevas verdades de fe, señala Vatican News. «Sino volver a presentar los contenidos de la fe al hombre contemporáneo, para encontrar respuestas a los nuevos problemas y desafíos”.

    Al servicio de la Santa Sede

    Cuarto de 13 hijos, Ángelo Giuseppe Roncalli nació en Sotto il Monte, Bérgamo, el 25 de noviembre de 1881. En 1892 entró en el Seminario de Bérgamo y en 1896 se le admitió en la Orden Franciscana Seglar. De 1901 a 1905 estudió en el Pontificio Seminario Romano, y el 1° de agosto de 1904 se ordenó sacerdote. 

    El joven sacerdote fue secretario de su obispo G. M. Tedeschi, hasta que, en 1921, inició su servicio a la Santa Sede en las Obras Pontificias de la Propagación de la Fe. Después, el Papa le nombró representante de la Santa Sede en Bulgaria, Turquía y Grecia, en 1944 Nuncio en Francia, y en 1953 Patriarca de Venecia. El año 1958, al fallecer Pío XII, fue elegido Papa.

    ‘Mater et Magistra’, ‘Pacem in terris’

    El Papa Roncalli escribió ocho encíclicas, entre las que se recuerda ‘Mater et magistra’, que presentó el magisterio social de la Iglesia 70 años después de la «Rerum novarum» (1961). Y «Pacem in terris», de 1963, sobre la paz y el orden social justo.  Por cierto, una de ellas es ‘Grata recordatio’, sobre el rezo del santo rosario.

    Fue beatificado por san Juan Pablo II durante el Gran Jubileo de 2000, y canonizado por el Papa Francisco el 27 de abril de 2014, junto a Juan Pablo II, en un día que se denominó el de los ‘cuatro Papas’, porque estuvo presente el Papa emérito Benedicto XVI.

    El autorFrancisco Otamendi

    Educación

    Presidente de Catholic Univ. of America: “A más identidad católica, más crecemos”

    Peter Kilpatrick, presidente de la Universidad Católica de América (CUA en inglés), ha manifestado a Charles Camosy, de OSV News, que fortalecer la identidad católica les ha hecho escalar muchos puestos en el ranking: “es el futuro”. Ahora se centran en proporcionar una orientación ética y moral en el uso de la IA, con importantes fichajes.

    OSV / Omnes·11 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 6 minutos

    – Charlie Camosy

    La identidad católica, los desafíos actuales, su crecimiento, los retos de la inteligencia artificial (IA). Son algunos de los temas sobre los que ha conversado Peter Kilpatrick, presidente de la Universidad Católica de América (CUA) con Charles Camosy, de OSV News. He aquí sus reflexiones.

    Charles Camosy: ¿Puede darnos una versión corta del recorrido que le llevó a convertirse en presidente de la Universidad Católica de América? 

    Peter Kilpatrick: He sido académico toda mi vida adulta, comenzando como profesor de ingeniería química en la Universidad Estatal de Carolina del Norte en 1983, y eventualmente asumiendo puestos de liderazgo cuando se me solicitó cada vez mayor autoridad. Incluidos jefe de departamento, director del centro, decano de ingeniería en Notre Dame y director académico y rector del Instituto de Tecnología de Illinois de 2018 a 2022.

    Había planeado jubilarme entonces, a los 66 años, y un buen amigo de Notre Dame me contactó para considerar la presidencia de la Universidad Católica de América. Debo admitir que me tuvieron que convencer. Pero después de visitar la Universidad Católica de América, el viaje de entrevistas y conocer a nuestros extraordinarios estudiantes, profesores y miembros de la junta directiva, me interesé. 

    Siento que toda mi carrera profesional y mi profundo y constante compromiso con mi fe católica (me convertí a los 25 años durante mis estudios de posgrado), me han preparado para esto. De hecho, siento que Nuestro Señor me ha estado preparando para esto toda mi vida. Es un gran privilegio y un honor servir a esta notable institución.

    Algunas conductas irresponsables

    Camosy: Desde hace tiempo, hemos escuchado muchas advertencias sobre la crisis de la educación superior. ¿Qué opina del posicionamiento y la capacidad de la Universidad Católica de América para responder a los desafíos de la educación superior?

    Kilpatrick: La educación superior lleva tiempo siendo objeto de críticas, y muchos miembros de la comunidad cultural y empresarial afirman que no estamos preparando adecuadamente a los jóvenes para prosperar en una cultura y un entorno empresarial en rápida evolución.

    Mucha gente piensa que las universidades han sido parte del problema al fomentar ideologías que menoscaban el desarrollo humano. Otros creen que han sido irresponsables al permitir que los jóvenes soliciten préstamos cuantiosos para cursar estudios en sus instituciones, a sabiendas de que su endeudamiento les representaría un grave desafío. 

    Así que, en muchos sentidos, algunos de los desafíos a los que se enfrenta la educación superior han sido autoinfligidos. Y son resultado de una conducta irresponsable por parte de “algunas” universidades (podría nombrarlas, pero sería poco caritativo).

    Se construyó en exceso

    Camosy: Algún otro reto….

    Kilpatrick: Otro desafío importante en la educación superior es que, como en muchas industrias, hemos construido en exceso en respuesta a una fuerte demanda de educación superior estadounidense que ahora está disminuyendo. 

    Ciertamente, desde la década de 1950 hasta al menos la de 1990, las universidades estadounidenses eran la envidia del mundo entero. Era relativamente fácil generar ingresos por matrícula, a menudo mediante la matriculación de un porcentaje de estudiantes internacionales. Que en promedio, pagarían considerablemente más por la matrícula que los estudiantes nacionales. 

    Los países extranjeros respondieron creando sus propias universidades. De modo que ahora hay muchas universidades muy prestigiosas (al menos en el mundo secular) en China, Corea, Singapur, Japón, India, Brasil, Chile, México, Canadá, Australia y, de hecho, en todo el mundo. 

    La demografía y otros factores. Tendencias

    En un momento dado, había más de 7.000 instituciones de educación superior en Estados Unidos. Esto, sumado a la disminución de la tasa de natalidad en el país y al cambio demográfico de menos hijos en familias adineradas, ha provocado la crisis actual.

    En el futuro, las universidades que prosperarán y tendrán éxito serán aquellas que se distingan claramente en el mercado y que ofrezcan programas únicos que se perciban (y realmente lo sean) como de gran valor. Lo hemos hecho en varias de nuestras escuelas y programas.

    Fortalecer nuestra identidad católica

    Nuestra Facultad de Derecho Columbus ha pasado del puesto 122 al 71 en la clasificación nacional en solo dos años (2023 a 2025). Esto se ha debido en gran parte a la decisión deliberada de reforzar nuestra identidad y misión católicas con la creación de tres nuevos centros en la última década. El Centro para la Libertad Religiosa, el Centro para el Derecho y la Persona Humana, y el Centro para el Constitucionalismo y la Tradición Intelectual Católica. Estos programas han atraído a nuestra facultad a jóvenes profesores verdaderamente destacados y han suscitado el interés a nivel nacional.

    Nuestra Escuela de Enfermería de Conway ha ascendido al puesto 28 en el ranking nacional (del 54 que ocupaba hace tan solo un año), en gran medida gracias a su enfoque en la formación de enfermeras a imagen de Jesucristo como Sanador o Médico Divino. Además, la Escuela de Enfermería ha desarrollado una programación única y atractiva basada en simulaciones y experiencias clínicas que muy pocas (o ninguna) otras escuelas pueden ofrecer.

    Podría citar muchos otros ejemplos, incluyendo nuestras escuelas de filosofía, teología y negocios. Este es el futuro de nuestra universidad.

    Camosy: ¿Puede hablarnos más sobre el compromiso de la Universidad Católica de América con la plenitud de su misión e identidad católicas? ¿Cómo se manifiesta esto?

    Kilpatrick: Como se mencionó anteriormente, estamos plenamente comprometidos como “la” Universidad Católica de América. Basándonos en nuestra misión fundacional, somos una fuente de luz y de inspiración para el mundo de la educación superior. 

    Esto implica ser excelentes y diferenciados en nuestra oferta académica, ser claramente católicos e innovadores, y también ser fieles a las enseñanzas de la Iglesia en materia de fe y moral. 

    Juramento de fidelidad

    De hecho, todo nuestro profesorado eclesiástico —los que imparten clases de filosofía, teología y estudios religiosos, y derecho canónico— prestan juramento público de fidelidad en la misa del Espíritu Santo. Es al comienzo de su mandato. Y el rector también presta juramento de fidelidad. Ese juramento me compromete a garantizar la fidelidad aquí en la universidad, algo a lo que me comprometo con alegría. 

    Lo que me entusiasma es que podemos ser una universidad comprometida con la libre investigación y el debate vigoroso, pero también comprometida con la fidelidad. Muchas personas en nuestra cultura no comprenden que ambas cosas no son antitéticas. 

    Además, hay muchos profesores excelentes en Estados Unidos que desean dedicarse a la docencia, la investigación y la erudición en una universidad fielmente católica que también se dedique intensamente a la investigación y la erudición. No hay muchas opciones para ellos, por lo que podemos contratar a profesores destacados para nuestra universidad.

    Orientación ética de la Inteligencia artificial (IA)

    Camosy: Me impresiona especialmente su compromiso de dirigir una universidad donde el uso de la IA se discute y debate con una clave marcadamente católica. ¿Podría contarnos más sobre sus esfuerzos al respecto?

    Kilpatrick: Hace varios años tomamos la decisión muy consciente de esforzarnos por ser una universidad que intente proporcionar orientación ética, moral y basada en la virtud en el uso de la IA. Nos asociamos con Leidos, la empresa de tecnología de la información, para organizar una conferencia en abril de 2022 centrada en el diseño de sistemas militares de IA éticos. 

    Desde entonces, hemos organizado varias conferencias y mesas redondas adicionales. Como institución, creemos que la IA ha llegado para quedarse. Y que las universidades deben esforzarse por articular las medidas de protección adecuadas para evitar el uso inadecuado de la IA. Y tal vez incluso presionar al Congreso para que apruebe leyes y políticas que dicten dichas medidas. No parece que muchas de las empresas tecnológicas vayan a autorregularse de forma adecuada.

    Fichajes para IA

    Camosy: Se habrán tenido que reforzar

    Kilpatrick: Para reforzar nuestras capacidades en este sentido, hemos creado un grupo de trabajo sobre IA en toda la universidad, dirigido por nuestro vicerrector senior de investigación, el Dr. H. Joseph Yost. El Dr. Yost ha creado recientemente un nuevo Instituto de IA  y Tecnologías Emergentes, y hemos contratado a un nuevo director para dicho instituto, Taylor Black. El Sr. Black es un experto en IA, muy competente, que trabaja en la Oficina del Director de Tecnología de Microsoft como director de IA y Ecosistemas Empresariales. Taylor también está estudiando para convertirse en diácono de la Iglesia Católica Griega. Somos muy afortunados de que se haya unido a nuestra universidad.

    También hemos contratado a varios profesores destacados en el área de la AI, entre ellos el Dr. Hanseok Ko y el Dr. Gregorio Toscano, que nos están ayudando a construir nuestra infraestructura de IA. Están trabajando en estrecha colaboración con especialistas en ética, teólogos morales y otros para articular claramente cómo se puede y se debe utilizar la IA de manera virtuosa. De conformidad con la reciente instrucción del Vaticano sobre la AI titulada «Antiqua et Nova».

    Por último, nuestro profesorado y nuestros administradores han desempeñado un papel de liderazgo en lo que se denomina el Foro de Constructores de AI, organizado por el Vaticano.

    —————

    Charles Camosy enseña teología moral y bioética en la Universidad Católica de América en Washington.

    Esta entrevista ha sido publicada originariamente en OSV News en inglés. Pueden consultarla aquí.

    ———————–

    El autorOSV / Omnes

    Evangelización

    «De María numquam satis»

    La devoción mariana, bien vivida, es esencial para un tiempo marcado por la soledad y la desorientación: María nos muestra que la verdadera fe consiste en escuchar, obedecer y confiar en Dios.

    Diego Blázquez Bernaldo de Quirós·11 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 6 minutos

    Hay expresiones que resumen una intuición multisecular del corazón cristiano. Una de ellas —antigua y fecunda— afirma: «De María numquam satis»: de María, nunca se dirá bastante. No es un eslogan piadoso. Es una regla de oro espiritual y teológica: cuanto más profundizamos en el misterio de la Madre del Señor, más se ensancha el horizonte del Evangelio, porque María no se interpone entre Cristo y nosotros; nos conduce a Él. Su nombre no es obstáculo, sino puerta; no compite con el Hijo, lo señala; no eclipsa a la Iglesia, la rehace en su forma más pura.

    1. María en la economía del Verbo encarnado

    La fe de la Iglesia confiesa a María Theotokos, Madre de Dios, no para exagerar su grandeza, sino para proteger la verdad de Jesucristo: verdadero Dios y verdadero hombre. Lo aprendimos en Éfeso (431), cuando los Padres, movidos por la fe de los sencillos, proclamaron con fuerza lo que ya se vivía en la liturgia: “quien nació de María es el Verbo eterno hecho carne”. Si Cristo no fuese una sola persona divina, María no sería Madre de Dios; y si María no fuese Madre de Dios, Cristo no sería el Emmanuel. En su nombre se custodia la cristología.

    San Ireneo (s. II) lo vio con mirada de águila: así como el nudo de la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María, “lo que la virgen Eva ató con la incredulidad, la Virgen María lo desató con la fe”. En María, Dios recapitula la historia humana desde el principio: una mujer, una palabra, un sí. Lo que estaba torcido se endereza en la sencillez de Nazaret.

    2. La obediencia que hace fértil el mundo

    “Hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38). No es resignación, es libertad en su estado más alto: la libertad que se confía. San Ambrosio enseñaba a las vírgenes de Milán que en María la virginidad no es estéril: es esponsal, plenamente fecunda por el Espíritu. En ella la humanidad ofrece a Dios lo más limpio de sí, y Dios responde regalándole su mismo fruto. No es casual que san Agustín, tan celoso de la iniciativa de la gracia, subrayase que María concibió primero en la fe y después en el seno: fides concepit, fides peperit. Por eso su “sí” no fue sólo un momento emotivo; fue una forma de vida. María es el “sí” hecho carne.

    3. La nueva Eva y el arca de la presencia

    La Escritura traza con fina tinta lo que la tradición leerá a la luz pascual. La Hija de Sión acoge al Santo de Israel; el Arca de la Alianza, que David recibe con temblor, reaparece en la visitación: el Verbo viene a la casa de Zacarías y Juan salta en el seno de Isabel como David danzó ante el Arca (cf. 2 Sam 6; Lc 1). Las montañas se estremecen, el Espíritu cubre con su sombra, y la bendición se derrama en forma de Magníficat. San Efrén, el Arpa del Espíritu, gusta de imágenes audaces: el Infinito se deja llevar por los brazos de una adolescente; el Fuego se posa sin quemar; la zarza arde y no se consume. Nada de esto es literatura: es dogmática en poesía.

    4. Virgen, Madre, Esposa

    Los tres nombres recorren la liturgia como una letanía de identidad. Virgen: no por rechazo, sino por disponibilidad total a Dios. Madre: no sólo de Cristo, sino de los vivientes (cf. Jn 19,26-27), porque la maternidad de María se ensancha en la hora de la Cruz cuando el Hijo la entrega como herencia a la Iglesia naciente. Esposa: icono de la Iglesia, la primera creyente, imagen perfecta de lo que la Esposa está llamada a ser para el Esposo. San Juan Damasceno —teólogo de la belleza— contemplará en su Dormición el paso de aquella que llevó la Vida a la vida plena, “la Virgen que, siendo cielo, hizo lugar al Incontenible”.

    5. Inmaculada y Asunta: transparencia de la gracia

    Cuando la Iglesia, con siglos de distancia, proclama la Inmaculada Concepción (1854) y la Asunción (1950), no añade adornos tardíos a una devoción sentimental. Reconoce, con precisión de cirujano, dos verdades que brotan del corazón de la Redención. La Inmaculada no supone una “excepción” caprichosa, sino la realización por anticipado del destino de la Iglesia: todo es gracia y la gracia puede —y quiere— vencer desde el primer instante. La Asunción, por su parte, no le quita a María el pie en la tierra; nos lo devuelve a nosotros en el cielo. En ella se ve cumplida la promesa: la carne, cuando es tomada por Dios, no estorba, canta.

    6. María, maestra de la teología

    Podría parecer paradójico, pero la teología aprende de María lo esencial del método: escuchar, ponderar, guardar, obedecer. Lucas nos revela que “María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón” (Lc 2,19). La teología que no medita —que no reza— termina siendo un juego de espejos. María enseña un pensamiento que se arrodilla sin renunciar al rigor; que discierne sin mutilar el misterio; que confiesa sin ansiedad de control. Los Padres rezaban pensando y pensaban rezando: por eso sus tratados huelen a incienso. A esta escuela no se entra por oposición académica, sino por conversión.

    7. ¿Por qué “nunca basta” hablar de María?

    Porque hablar de María es hablar del modo en que Dios salva. Dios no entra en la historia con estruendo imperial, sino mendigando un sí. Se expone a la libertad de una criatura —y a través de ese riesgo amado— inaugura la salvación. Cuando la Iglesia contempla a María, aprende su propia forma: no se impone, propone; no conquista, engendra; no se celebra a sí misma, magnifica al Señor. De Maria numquam satis significa que jamás agotaremos el elogio de la obra de Dios en una mujer, y que en su pequeñez Dios se nos ha vuelto cercano.

    8. María en la vida del discípulo

    Muchos reducen la devoción mariana a un conjunto de actos, valiosos pero periféricos. La tradición, sin embargo, la inscribe en el centro del discipulado. El Rosario —oración evangélica por excelencia— no es un talismán de emergencias, sino una escuela de mirada: de la mano de la Madre, los misterios de Cristo atraviesan la jornada y la conforman. La memoria mariana nos protege de dos tentaciones: la de un cristianismo desencarnado (que desprecia los cuerpos, los ritmos, la historia), y la de un activismo sin alma (que confunde productividad con fecundidad). María guarda los tiempos: el kairos de Dios y el chronos de nuestras obligaciones; por eso la piedad mariana, bien vivida, no quita horas, las rescata.

    9. Mediación materna: Cristo y la Iglesia, no “Cristo o la Iglesia”

    Desde los primeros siglos, el pueblo cristiano ha experimentado la intercesión de la Madre. Llamarla “abogada” o “auxiliadora” no resta nada a la única mediación de Cristo (cf. 1 Tim 2,5); la pone en acto en clave de comunión. Toda mediación en la Iglesia es participación de la única mediación del Señor. María no añade otra “línea de salvación”, sino que ejerce maternidad en el Cuerpo místico: donde el Hijo es Cabeza, la Madre acompaña a sus miembros. Los Padres lo intuyeron, los santos lo vivieron, el Magisterio lo explicó con sobriedad. Quien teme que amar a María desplace a Cristo, aún no ha probado el vino bueno de Caná: “Haced lo que Él os diga” (Jn 2,5). Ésa es su consigna perpetua.

    10. Una espiritualidad de gratitud

    La gratitud es la memoria del corazón. María la canta en el Magníficat: no se mira a sí misma, mira la fidelidad de Dios. Por eso la verdadera devoción mariana no se alimenta de emociones pasajeras, sino de gratitud concreta: agradecer la fe recibida, las correcciones dulces de la providencia, la paciencia de Dios con nuestras incoherencias. En los días claros, la gratitud mantiene la humildad; en los oscuros, sostiene la esperanza. “Desde ahora me felicitarán todas las generaciones” (Lc 1,48): no es vanidad, es profecía. Bendecir a María es aprender a bendecir la historia: también cuando duelen los plazos, los silencios y las cruces.

    11. Para un tiempo que necesita madre

    Vivimos bajo una orfandad sofisticada: hiperconectados, pero solos; informados, pero desorientados; sensibles, pero frágiles. En estos paisajes, la maternidad de María no es un adorno devocional, es medicina de realidad. Ella enseña a acoger la vida, a custodiarla, a dejarla partir cuando es el tiempo. Enseña a obedecer sin servilismos y a resistir sin odios. Quien la recibe en su casa —como Juan al pie de la Cruz— experimenta que la Iglesia no es una ONG espiritual, sino una familia: con mesa, con tradiciones, con memoria, con misión.

    12. Aprender a decir “sí”

    De Maria numquam satis. Nunca bastará lo que digamos de Ella porque nunca agotaremos lo que Dios ha hecho en Ella. Su grandeza no nos aleja; nos anima: si la gracia pudo hacer en una criatura maravillas tan altas, ¿qué no podrá hacer en nosotros si dejamos de negociar con Dios y empezamos a responder como hijos?

    Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, enséñanos a creer, a esperar y a amar. Y, cuando nos falten fuerzas, repítenos al oído la consigna que te define: “Haced lo que Él os diga”. Sólo así —con tu mano sobre la nuestra— comprenderemos que, de ti, Madre, numquam satis. Nunca será bastante.

    Leer más
    Familia

    Matthieu Lavagna: cómo refutar los malos argumentos proabortistas

    El autor de "La razón es provida" cuestiona los mitos sobre el feto, desmantela argumentos simplistas como ‘amasijos de células’ o ‘mi cuerpo, mi decisión’, y muestra por qué la discusión sobre la vida no es solo religiosa sino una cuestión de razón.

    Teresa Aguado Peña·10 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 6 minutos

    El licenciado en matemáticas, filosofía y teología Matthieu Lavagna, en su libro «La razón es provida«, analiza el aborto desde una perspectiva científica, filosófica y ética, desmontando los mitos más comunes sobre el feto y defendiendo la protección de la vida humana desde su concepción. En esta entrevista nos habla de los argumentos sobre el aborto, el estatus moral del feto y la urgencia de defender la vida humana desde su concepción.

    ¿Por qué escribir un libro sobre un tema tan tabú y delicado?

    Porque el aborto es un acto banalizado en la mayoría de las sociedades modernas. El número de abortos (IVG) es muy elevado cada año, y se considera esta práctica cada vez más trivial. También se constata que muchos de nuestros contemporáneos están muy mal informados sobre esta cuestión. Los hechos científicos y biológicos relacionados con el aborto suelen explicarse mal al público, y en la práctica, la gente rara vez ha oído hablar realmente de los argumentos provida. Este libro pretende suplir esa falta de información e instruir objetivamente al lector sobre este tema desde un punto de vista científico y filosófico.

    En el fondo, lo que está en juego es el estatus moral del feto. ¿Por qué?

    Efectivamente. Gregory Koukl lo resume magistralmente con esta frase: “Si el feto no es un ser humano, no hay necesidad de justificar la legalización del aborto. En cambio, si el feto es un ser humano, ninguna justificación para legalizar el aborto es adecuada.”

    En el debate sobre el aborto, todos admiten que el feto es eliminado en el proceso. Pero ¿qué es un feto? Si solo es un conjunto de células, abortar no es más inmoral que cortarse las uñas o ir al dentista. Si el feto no es un ser humano, el aborto debería seguir siendo legal. Ningún problema. Pero si el feto es un ser humano, y todos los seres humanos tienen derecho a la vida, hay buenas razones para pensar que el aborto es inmoral y debería prohibirse. Explico esto con detalle en el libro.

    Desde el punto de vista científico, usted muestra que hay un consenso general en que el feto es un ser humano.

    Sí. El feto es un ser humano biológicamente, porque es un organismo vivo perteneciente a la especie Homo sapiens. Este organismo genéticamente distinto se desarrolla de manera continua hasta alcanzar la madurez. Desde la concepción posee todo su patrimonio genético, que lo caracteriza como individuo. Los manuales de embriología son unánimes al afirmar que la vida humana comienza en la concepción.

    Por ejemplo, El ser humano en desarrollo dice: “Un cigoto es el inicio de un nuevo ser humano (es decir, un embrión). El desarrollo humano comienza con la fecundación, el proceso por el cual un gameto masculino […] se une a un gameto femenino […] para formar una sola célula llamada cigoto. Esta célula totipotente altamente especializada marca el comienzo de cada uno de nosotros como un individuo único.”

    El Comité Judicial del Senado estadounidense ya reconocía en los años 80: “Los médicos, biólogos y demás científicos están de acuerdo en que la concepción es el inicio de la vida de un ser humano —un ser vivo, miembro de la especie humana. Existe un consenso abrumador sobre este punto en innumerables textos médicos, biológicos y científicos.”

    Por eso, los defensores del aborto se ven obligados a reconocer este hecho. Por ejemplo, Étienne-Émile Baulieu, conocido promotor de la píldora abortiva RU-486, declaró en 1992: “Sí, un cigoto es un ser humano vivo.”

    El filósofo David Boonin, uno de los principales defensores del aborto, admite con franqueza: “Un feto humano es simplemente un ser humano en una etapa temprana de su desarrollo.” También Peter Singer, filósofo proelección reconocido mundialmente, afirma: “No hay duda de que desde los primeros instantes de su existencia, un embrión concebido a partir de esperma y óvulo humanos es un ser humano.”

    Así, los defensores serios del derecho al aborto, informados científicamente, no tienen problema en admitir que el feto es un ser humano. No hay desacuerdo sobre esto en el debate académico. La discusión se centra en si todos los seres humanos tienen el mismo derecho a la vida, independientemente de su tamaño, nivel de desarrollo o grado de dependencia.

    A pesar de ello, muchos objetan que solo son “amasijos de células”.

    Ese argumento es tan débil que nunca aparece en el debate intelectual sobre el aborto. En biología, un “conjunto de células” es una aglomeración sin organización ni unidad. No es el caso del embrión, que es un organismo completo y unificado que se desarrolla hacia la madurez si se le da tiempo, alimento y un entorno adecuado.

    Por el contrario, si se dan esas condiciones a un simple conjunto de células, jamás se obtendrá un ser humano, porque esas células no son organismos. El embrión, en cambio, tiene todas sus partes coordinadas, formando un todo organizado y autónomo.

    Incluso el médico proaborto Thomas Verney reconocía que era falso decir a las mujeres que el embrión es solo un conjunto de células: “Creo que la decisión de tener o no un hijo debe ser de la mujer […] Pero también creo que una mujer debe ser plenamente consciente de que lo que está en juego no es un conjunto de células, sino el inicio de una vida humana.”

    ¿Cómo se llega entonces a defender el infanticidio?

    Desde hace décadas, muchos defensores del aborto sostienen que, aunque el feto es biológicamente humano, no es una persona. Redefinen el concepto de persona para excluir al feto. Pero esas mismas definiciones suelen excluir también a los recién nacidos. Por eso, algunos concluyen que el infanticidio puede ser moralmente aceptable. Filósofos como Tooley, Singer, Minerva, Hassoun, Kriegel, Räsänen, Schuklenk, Warren o McMahan sostienen posiciones similares.

    Los italianos Giubilini y Minerva propusieron definir persona como “un individuo capaz de atribuir cierto valor a su propia existencia”. Dado que los recién nacidos no pueden hacerlo, concluyen: “El feto y el recién nacido no son personas en el sentido de sujetos con derecho a la vida. Matar a un recién nacido debería permitirse en los mismos casos en los que se permite el aborto, incluso si no está discapacitado.”

    Peter Singer llega aún más lejos: “Si el feto no tiene el mismo derecho a la vida que una persona, lo mismo ocurre con el recién nacido. […] La vida de un recién nacido tiene menos valor que la de un cerdo, un perro o un chimpancé.” Aunque esta conclusión parezca extrema, es coherente con su lógica: los animales mencionados poseen más capacidades cognitivas que un recién nacido. Por ello, Singer considera moralmente admisible el infanticidio.

    Así, una posición proaborto coherente termina defendiendo el infanticidio, ya que no hay una definición de “persona” que incluya al recién nacido pero excluya al feto. La posición provida, en cambio, es coherente e inclusiva: reconoce la dignidad de todos los miembros de la especie humana, sin discriminar por fuerza, inteligencia o desarrollo.

    ¿Qué responde usted al argumento: “Estoy contra el aborto personalmente, pero no quiero imponer mi visión a los demás”?

    Este argumento, muy común hoy, refleja el relativismo moral contemporáneo: “Cada uno decide lo que es moral para sí mismo”.

    Pero es una postura incoherente. Basta con aplicar el mismo razonamiento a otros casos: “Estoy contra el asesinato, pero si alguien lo considera moral, no le impondré mi visión.” “Estoy contra la pedofilia o la violación, pero si alguien piensa distinto, que haga lo que quiera.” Nadie aceptaría eso. Si el aborto mata a un ser humano inocente con derecho a la vida, entonces es un crimen que debe prohibirse. No se puede estar “personalmente en contra” pero aceptar que otros lo practiquen.

    ¿Y el lema “Mi cuerpo, mi decisión”?

    Es uno de los eslóganes feministas más conocidos, pero es falso pensar que somos totalmente libres de hacer lo que queramos con nuestro cuerpo. No podemos usarlo para robar, matar o torturar. No existe un derecho absoluto sobre el propio cuerpo, especialmente si ese uso daña a otros.

    Incluso los filósofos proaborto Nathan Nobis y Kristina Grob reconocen: “La autonomía es importante, pero tiene límites: no justifica usar tu cuerpo para matar a una persona inocente. El lema ‘Las mujeres pueden hacer lo que quieran con su cuerpo’ es falso y no responde al argumento provida.”

    Si el feto es un ser humano con el mismo valor que cualquier otro, no existe el derecho de eliminarlo en nombre de la autonomía corporal.

    ¿Y el argumento “sin útero, sin opinión”?

    Se suele decir que los hombres no tienen derecho a opinar sobre el aborto porque “no les concierne”. Pero esto es absurdo: puedo oponerme al abuso infantil sin ser un niño, o al racismo sin ser víctima.
    Si solo pudieran opinar quienes tienen útero, la ley del aborto en Francia (ley Veil) jamás habría sido aprobada, pues fue votada por una mayoría de hombres.

    Los argumentos valen por su contenido, no por los órganos de quien los presenta.

    ¿Por qué el debate suele reducirse a un enfrentamiento entre cristianos y laicos?

    Porque muchos creen que la postura provida es religiosa. Pero el hecho de que la Iglesia condene el aborto no significa que sea una cuestión religiosa. También condenó la esclavitud y el racismo, y eso no las convierte en “cuestiones de fe”.
    No hace falta ser creyente para aceptar que “es inmoral matar deliberadamente a un ser humano inocente”. Esta idea se basa en la razón y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

    De hecho, existen activistas ateos provida. Por ejemplo, Terrisa Bukovinac, progresista y atea, afirma: “El asesinato injusto de los niños no nacidos viola nuestros valores progresistas de igualdad, no violencia y no discriminación. […] La posición provida se apoya en la ciencia y la razón, mientras que la posición proaborto es antiprogre y discriminatoria.”

    ¿Cuál es la urgencia?

    Cada año, 73 millones de niños por nacer son abortados en el mundo (más de 250.000 en Francia, y alrededor de 100.000 en España). ¿Cómo podemos permitir un drama semejante?
    En una sociedad justa, los más fuertes deben proteger a los más débiles.

    El movimiento provida necesita más personas activas que luchen contra la deshumanización de los inocentes. La batalla será larga, pero vale la pena. Quizás nuestra generación no vea el final del aborto, pero debemos luchar por las generaciones futuras.

    La razón es provida

    Autor: Matthieu Lavagna
    Editorial: Rialp
    Páginas: 282
    Año: 2025
    Leer más
    Evangelización

    Santos Daniel Comboni y Tomás de Villanueva

    La liturgia celebra el 10 de octubre a uno de los grandes misioneros de la Iglesia, san Daniel Comboni. Entregó su vida a las misiones del África negra, y fue el primer obispo del África central. Santo Tomás de Villanueva, agustino, fue conocido en Valencia como 'el arzobispo de los pobres'.    

    Francisco Otamendi·10 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    San Daniel Comboni, sacerdote y misionero italiano, dedicó su vida a la evangelización de África Central, fundando los institutos Misioneros Combonianos. Es conocido por su “Plan para la regeneración de África”, que proponía que los africanos evangelizaran su propio continente (“salvar África por medio de África”), respetando su cultura. 

    Comboni, vocación misionera en África

    El italiano Daniel Comboni nació el 15 de marzo de 1831. En 1854 se ordenó sacerdote, y tres años más tarde, en 1857, zarpó de Trieste (Italia) con la expedición del Instituto Mazza hacia el África Central. Es su primer viaje a África, continente al que realizará siete viajes más.

    El 15 de septiembre de 1864, ante la tumba de San Pedro en Roma, concibió su ‘Plan para la Regeneración de Àfrica’. En junio de 1870 preparó un documento para presentar a los Padres conciliares del Vaticano I, ‘Postulatum pro Nigris Africae Centralis’. Un importante grupo de obispos firmó la carta, aprobada el 18 de julio por el Papa Pío IX. 

    Comboni denunció las condiciones de vida de los africanos. Ya en su primer viaje de 1857 experimentó las dificultades de la misión en África y afianzó su vocación misionera y africana. San Daniel Comboni murió en Jartum (Sudán), víctima de las fiebres, el 10 de octubre de 1881, con 50 años. Fue canonizado en 2003 por san Juan Pablo II. El Sagrado Corazón de Jesús es la fuente de la espiritualidad comboniana. 

    Tomás de Villanueva, agustino, arzobispo de Valencia

    Santo Tomás de Villanueva (1486-1555), fraile agustino y arzobispo de Valencia, mantuvo una profunda sensibilidad hacia los pobres. Nació en Fuenllana (Ciudad Real, España), se formó en Alcalá de Henares y se ordenó sacerdote agustino en 1518. Fue confesor y predicador de Carlos V. Tras ser nombrado, contra su voluntad, arzobispo de Valencia, revitalizó la diócesis, fundó un seminario y organizó una vasta red de asistencia social.

    El obispo agustino de Valencia transmitió su formación universitaria en la predicación y en escritos ascéticos y místicos. Sus fuentes preferidas eran la Biblia, los Padres de la Iglesia (con atención especial a San Agustín) y los autores espirituales de la época. Sus restos mortales se conservan en la catedral de Valencia.

    El autorFrancisco Otamendi

    Recursos

    Un buen vídeo para comprender qué fue de las 12 tribus de Israel

    Este vídeo ameno y divulgativo explica el destino de las 12 tribus de Israel, un tema que ha generado interés entre historiadores y teólogos durante siglos.

    Redacción Omnes·10 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto

    Según la tradición bíblica, las 12 tribus descendientes de los hijos de Jacob formaron los reinos de Israel y Judá, cuya historia se vio marcada por eventos como la división del reino unificado tras la muerte de Salomón, alrededor del 930 a.C., la conquista asiria del Reino del Norte en el 722 a.C. y la caída del Reino del Sur a manos de los babilonios en el 586 a.C.

    El vídeo combina fuentes bíblicas, evidencia arqueológica y análisis académico para explorar qué ocurrió con estas tribus tras su dispersión.

    Libros

    Ciao, Carlo! Cuando la santidad cruza un paso de cebra

    Ofrecemos un fragmento de la novela Ciao, Carlo!, precuela del musical "Original, el paso de Carlo", que la delegación de juventud y el seminario de la diócesis de Cuenca lleva representando por más de diez ciudades de España desde 2023.

    Redacción Omnes·10 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Carlos Luján Berenguel, autor de «Ciao, Carlo!: La vida en torno a Carlo Acutis», nos presta un fragmento de su libro. Se trata de una conversación de Carlo con uno de los pobres, Donato, visto por el párroco de Santa María Segreta.

    «Don Mario, tras el ventanal que daba al coro de la parroquia, observaba no sólo el  tráfico de la Via Lorenzo Mascheroni, sino el sosiego del jardín de la plaza. Aquella fuente  forjada de hierro verde que siempre perdía un hilillo de agua, las bicicletas pasar e,  inesperadamente, Carlo. 

    Sentado en el respaldo del banco, las zapatillas azules sobre el asiento, charlaba con  Donato. El contraste entre el accattone y el muchacho no le resultaba chocante a don Mario.  Porque don Mario acostumbraba a ver el mundo desde un ángulo diferente, como ahora,  desde la falsa balconada de la fachada, de espaldas al espectáculo de su parroquia, de estilo  neobarroco, contemplaba Milán. «Tú también tienes estas vistas desde el Sagrario, ¿verdad?» —fue su oración de la mañana. 

    —No. —Aquel hombre siguió negando con la cabeza, enérgicamente, en silencio—. No  puede un hombre cambiar cuando ha llegado a viejo. 

    —O quizá sí… —Carlo observaba la cabeza de Donato, cubierta por la gorra Gatsby de  cuadros y se compadeció— Quizá, Donato, basta un simple movimiento de los ojos, de abajo  hacia arriba… 

    —¿Adónde? —Donato giró la cabeza en escorzo y apoyó las manos en el asiento para  colocarse sobre el respaldo, a la altura de Carlo. 

    —¡A Él, Donato, a Jesús! —el muchacho apoyó una mano sobre el hombro de Donato y  luego le recolocó la chaqueta del chándal. Contrastaba con la camisa a cuadros que también  vestía. 

    —¿A Jesús? —Donato bajó la mirada de nuevo. 

    —Su estilo es hacer nuevas todas las cosas… —Carlo recordó— Nacer de nuevo… —Eso es imposible… 

    —¡Para Dios no hay nada imposible! —protestó Carlo. 

    —¡Ojalá pudiera creer esas palabras! —Donato miró a Carlo con franqueza— ¡Ojalá! —Se trata de confiar… —Carlo dudaba— ¿Quién te ha traído hasta aquí? —La desgracia, Carlo… 

    —No… —Carlo bajó del banco y se colocó frente al mendigo. Su altura hizo que las  miradas quedaran frente a frente— Digo aquí, de verdad, a la parroquia de Santa María  Segreta. 

    —Albertina… —Los ojos del hombre se iluminaron un instante, mientras alzaba las  cejas, nostálgico— Albertina me trajo… Cuando estaba a punto de… marcharme sin sentido,  ella me trajo. Tuvo una intuición. Creyó que había algo en mí… ¡Me lo dijo así, créeme! 

    —Te creo… porque lo hay. —Carlo pudo percibir cómo la esperanza ascendía hasta el  corazón del accattone mientras Donato reconocía el bien a su alrededor— Así es el Espíritu,  que no lo esperas y te sorprende. Que se confunde con un arrebato de Albertina, y que es Él,  soplando donde quiere. No lo vemos, Donato, pero sí vemos cómo ha cambiado tu vida… ¿Y  dices que no crees que pueda cambiarla aún más?

    Donato levantó los ojos al cielo oscuro de Milán, aquel día nublado de octubre, y un  viento ligerísimo acarició su rostro. No sintió un escalofrío, sino que pareció un viento cálido,  delicado. 

    Desde el ventanal de la parroquia, don Mario no pudo escuchar la conversación. Unos  días después, en el funeral del chico, supo que por donde pasaba Carlo la esperanza  volvía a tener sentido. Y dio gracias a Dios por haberse cruzado con el muchacho.» 

    Ciao, Carlo!: La vida en torno a Carlo Acutis

    Autor: Carlos Luján Berenguel
    Editorial: autopublicación de Amazon
    Páginas: 272
    Año: 2025
    Leer más
    FirmasVíctor Torre de Silva Valera

    La semilla del jubileo

    Las Jornadas Mundiales de la Juventud y otros grandes encuentros eclesiales han marcado profundamente la vida de millones de jóvenes en todo el mundo.

    10 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto

    Parecen ya lejanas las calurosas jornadas de agosto que dejaron en Roma las impresionantes imágenes del Jubileo de los jóvenes. Durante varios días, las multitudes llenaron los medios de comunicación religiosa y encontraron eco en la prensa generalista. Grandes reportajes y numerosos artículos constataban que Jesucristo y su Iglesia siguen presentes entre los jóvenes, que en aquellos días se manifestaron con alegría y decisión. Se respiraba un optimismo contagioso, no sólo entre los participantes, sino también entre los cristianos que siguieron el acontecimiento desde sus países.

    Con el regreso a la normalidad, ese recuerdo puede desdibujarse. Algunos medios vuelven con noticias negativas sobre la Iglesia, polémicas que dividen o estadísticas que anuncian su desaparición en pocas décadas. Estos mensajes hieren y pueden ir calando poco a poco. Pero la experiencia de las Jornadas Mundiales de la Juventud y de los jubileos precedentes nos recuerda que no fueron un entusiasmo pasajero, sino un tiempo de siembra. Millares de jóvenes regresaron a sus lugares de origen con algo plantado en el corazón: una semilla que tantas veces germina en formas sorprendentes de fe, entrega o vocación.

    Un ejemplo lo brinda un amigo que trabajaba como carabiniere en el norte de Italia y que decidió participar en la JMJ de Madrid en 2011. Aquel encuentro transformó su vida cristiana y, cuatro años después, dejó su trabajo para ingresar en un instituto religioso. Su historia es solo una entre muchas que conozco de personas tocadas por la gracia en acontecimientos semejantes. Algunas salen a la luz, otras permanecen en la intimidad, pocas llegan a los medios. Lo cierto es que, aun cuando el crecimiento no sea inmediato ni universal, la semilla está ahí. Y sigue dando fruto.

    El autorVíctor Torre de Silva Valera

    Estudiante de doctorado en Roma.

    Recursos

    «Dilexi te»: El amor a los pobres, exigencia de la vida cristiana

    Ante la exhortación apostólica “Dilexi te”, alguien podría preguntarse: ¿por qué ahora un documento sobre los pobres? ¿Qué tiene que ver eso con la santidad como meta de la vida cristiana? ¿No es lo más importante la oración y los sacramentos? O por otra parte ¿no sería suficiente con insistir en que el cristianismo implica un compromiso social? En definitiva, ¿qué lugar deben ocupar los pobres y los necesitados en la Iglesia y en la vida cristiana?

    Ramiro Pellitero·9 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 6 minutos

    Lo cierto es que el Papa León XIV ha demostrado ser “integrador” de los diversos aspectos de la vida cristiana, buscador de la unidad y de la coherencia. Pero de ningún modo relativizador, sino al revés, incisivo y profundo, sabiendo mostrar las exigencias de la verdad cristiana, aunque, ciertamente no se puede hablar de todo al mismo tiempo.

    La exhortación apostólica Dilexi te, “te he amado” es el primer documento largo de León XIV. En su título recoge palabras que Cristo dirige, en el libro del Apocalipsis (3, 9), a una comunidad cristiana poco relevante y expuesta al desprecio. El texto se centra en el amor hacia los pobres. Se trata de un aspecto de la fe y de la vida cristiana que ha ido cobrando progresivamente importancia en el magisterio de la Iglesia sobre todo a partir del Concilio Vaticano II (cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 2443-2449).

    La presentación vincula el tema de este documento con la encíclica Dilexit nos (2024) del Papa Francisco, sobre el amor divino y humano de Cristo, pues contemplar el amor de Cristo, en palabras de esa encíclica, “nos ayuda a prestar más atención al sufrimiento y a las carencias de los demás, nos hace fuertes para participar en su obra de liberación, como instrumentos para la difusión de su amor”.

    El amor a los necesitados, camino de santificación

    El Papa Prevost señala que el documento retoma un texto preparado por Francisco, “imaginando que Cristo se dirigiera a cada uno de ellos diciendo: no tienes poder ni fuerza, pero ‘yo te he amado’”. Declara compartir el deseo del Papa anterior “de que todos los cristianos puedan percibir la fuerte conexión que existe entre el amor de Cristo y su llamada a acercarnos a los pobres” (3). Así queda enunciado el objetivo principal del documento: proponer este “camino de santificación” de fuerte raigambre evangélica: reconocer a Cristo en los necesitados para configurarse  con Cristo, en lo que consiste la santidad.

    En sus “palabras indispensables” o preliminares (capítulo I), León XIV señala cómo el Señor se identifica con los necesitados (cfr. sobre todo Mt 25, 40). “En el rostro herido de los pobres encontramos impreso el sufrimiento de los inocentes y, por tanto, el mismo sufrimiento de Cristo” (9). Y por ello confiesa el Papa: “Estoy convencido de que la opción preferencial por los pobres genera una renovación extraordinaria tanto en la Iglesia como en la sociedad, cuando somos capaces de liberarnos de la autorreferencialidad y conseguimos escuchar su grito” (7). Esto pide un cambio de mentalidad sin dejarse engañar por burlas, argumentaciones interesadas y pseudocientíficas.

    Una exigencia de la coherencia cristiana

    La Sagrada Escritura (cfr. capítulo II) enseña que “no se puede rezar ni ofrecer sacrificios mientras se oprime a los más débiles y a los más pobres” (17). Jesús se hizo pobre para revelarnos el amor del Padre (cfr. 2 Co 8, 9). Su pobreza y su amor a los pobres es signo de su vínculo con el Padre y de la entrega que pide también a sus discípulos. Por eso “no se puede amar a Dios sin extender el propio amor a los pobres” (26) y de ahí que se recomiendan las obras de misericordia, como signo de la autencidad del culto a Dios (cfr. 27).

    Es significativo que el apóstol Santiago, para ejemplificar la necesaria unión entre la fe y las obras, ponga como ejemplos la relación con los necesitados (cfr. St 5, 3-5). De hecho, la primera comunidad cristiana de Jerusalén se cuidaba cotidianamente de compartir los bienes y asistir a los pobres (concretamente a las viudas, cfr. Hch 6, 1-6) y san Pablo recibió la indicación de que no se olvidase de los pobres (cfr. Ga 2, 10). Hay pues, un vínculo entre el amor a Dios y el amor a los pobres.

    Cristo, presente en la Eucaristía y en los pobres

    Los padres de la Iglesia (cfr. capítulo III) vieron en la caridad hacia los necsitados una expresión concreta de la fe en el Verbo encarnado. Con fuertes acentos impulsaron a reconocer a Cristo no solo en la Eucaristía sino también en los encesitados. Para Agustín, el pobre no es sólo alguien a quien se ayuda, sino la presencia sacramental del Señor (44). Todo ello teniendo ahora en cuenta la diversificación de las formas de pobreza: moral, espiritual, cultural, “la del que se encuentra en una condición de debilidad o fragilidad personal o social, la pobreza del que no tiene derechos, ni espacio, ni libertad” (9).

    “Sobre este aspecto (…) se puede afirmar que la teología patrística fue práctica, apuntando a una Iglesia pobre y para los pobres, recordando que el Evangelio sólo se anuncia bien cuando llega a tocar la carne de los últimos, y advirtiendo que el rigor doctrinal sin misericordia es una palabra vacía” (48). Y en esta línea se multiplican las obras de tantos santos y santas, concretamente en la vida religiosa.

    “Cuando la Iglesia se arrodilla para romper las nuevas cadenas que aprisionan a los pobres, se convierte en signo de la Pascua” (61).

    En los pobres, los migrantes y refugiados, los enfermos y cuantos sufren, Cristo se revela y es adorado. “Cuando la Iglesia se inclina hasta el suelo para cuidar de los pobres, asume su postura más elevada” (79).

    Los pobres y la educación

    En cuanto a la educación de los pobres, para la Iglesia no se trata de un favor, sino de un deber. Merece la pena citar este entero párrafo: “Los pequeños tienen derecho a la sabiduría, como exigencia básica para el reconocimiento de la dignidad humana. Enseñarles es afirmar su valor, darles las herramientas para transformar su realidad. La tradición cristiana entiende que el conocimiento es un don de Dios y una responsabilidad comunitaria. La educación cristiana forma no sólo profesionales, sino personas abiertas al bien, a la belleza y a la verdad. Por eso, la escuela católica, cuando es fiel a su nombre, se convierte en un espacio de inclusión, formación integral y promoción humana. Así, conjugando fe y cultura, se siembra futuro, se honra la imagen de Dios y se construye una sociedad mejor” (72).

    Todo ello afecta, por tanto, no sólo a la vida personal sino también a la vida social y política, con la ayuda de las ciencias y de la técnica:  hay que luchar contra las causas estructurales de la pobreza, las estructuras de pecado y las desigualdades extremas. También las instituciones de la Iglesia han de implicarse en el esfuerzo por erradicar la pobreza.

    El magisterio y concretamente la Doctrina social de la Iglesia (cf. capítulo IV) viene insistiendo en la atención a los pobres no solo por motivos sociológicos y de justicia, sino también por motivos cristológicos. Pablo VI insistió en que todo pobre representa y refleja a Cristo. Y los papas siguientes han subrayado la primacía del criterio del destino universal de los bienes y la necesidad de trabajar por el bien común. El papa Francisco y el magisterio del CELAM asumieron un compromiso particular para atender a los pobres y oponerse a la dictadura de una economía que mata (92)

    La santidad personal pide el compromiso social

    “Siempre debe recordarse que la propuesta del Evangelio no es sólo la de una relación individual e íntima con el Señor. (…) En la medida en que Él logre reinar entre nosotros, la vida social será ámbito de fraternidad, de justicia, de paz, de dignidad para todos. Entonces, tanto el anuncio como la experiencia cristiana tienden a provocar consecuencias sociales” (96).

    Como ya señalaba el documento de Aparecida (2007), esto requiere escuchar a los pobres, valorarlos en su bondad propia, acompañarlos, evangelizarleo (con una atención religiosa prioritaria) y dejarse evangelizar por ellos, ayudarlos a trasformar su situación. Y todos salimos ganando: “Sólo comparando nuestras quejas con sus sufrimientos y privaciones, es posible recibir un reproche que nos invite a simplificar nuestra vida” (102).

    En el centro y en el corazón

    El amor a los pobres es pues un desafío pemanente (capítulo V) y una urgente llamada para todos, y concretamente para los creyentes. “Es la garantía evangélica de una Iglesia fiel al corazón de Dios” (103).

    Pero esto supone rechazar la tentación de desentendernos de los demás, especialmente de los más débiles. “Digámoslo, hemos crecido en muchos aspectos, aunque somos analfabetos en acompañar, cuidar y sostener a los más frágiles y débiles de nuestras sociedades desarrolladas” (105).

    La santidad no puede entenderse al margen del reconocimiento vivo de la dignidad de todo ser humano. Como decía el Papa Francisco, El hecho de que ver sufrir nos molesta, nos perturba y no queremos perder en ello nuestro tiempo “son síntomas de una sociedad enferma”.

    Haciendo eco al Papa Francisco, insiste León XIV en que “los pobres para los cristianos no son una categoría sociológica, sino la misma carne de Cristo” (110). Por eso propone situarlos en el centro de la Iglesia y en el corazón de cada fiel. Y también por eso señala que cada comunidad de la Iglesia debe ocuparse por incluir a todos, a riesgo de correr el riesgo de la mundanidad espiritual e incluso de la disolución.

    El aspecto religioso es inseparable de la promoción integral. En ese sentido no es suficiente “rezar y enseñar la verdadera doctrina” (cfr. 114), como si la auténtica oración y la auténtica doctrina no implicaran la preocupación concreta por el bien integral de todos y cada uno.

    Por último, señala la actualidad e importancia de la limosna: “La limosna sigue siendo un momento necesario de contacto, de encuentro y de identificación con la situación de los demás” (115), si bien no exime de la inteligencia y del trabajo, de las responsabilidades y compromisos en lo social, tanto de las instituciones como de las personas. Y concluye cerrando el trazado inicial: “Ya sea a través del trabajo que ustedes realizan, o de su compromiso por cambiar las estructuras sociales injustas, o por medio de esos gestos sencillos de ayuda, muy cercanos y personales, será posible para aquel pobre sentir que las palabras de Jesús son para él: ‘Yo te he amado’ (Ap 3,9) (121).

    Mundo

    La Iglesia sobre el plan de paz para Gaza: alivio y esperanza

    El 30 de septiembre, el presidente norteamericano Donald Trump anunció un plan de paz para Gaza. Al día siguiente, el Papa León XIV lo consideró “realista”. Enseguida, el cardenal Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, lo valoró como “una buena noticia”. Ahora, Cáritas Jerusalén ve los avances con “profundo alivio y esperanza”.

    Francisco Otamendi·9 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

    La posición del Papa León XIV y de la Iglesia católica ante el anuncio y la evolución del plan de paz para Gaza del presidente Trump es esperanzadora. El mismo Pontífice lo consideró «realista» un día después de ser presentado, el 30 de septiembre. Fue en un encuentro con periodistas a las puertas de Villa Barberini, en Castel Gandolfo, poco antes de volver al Vaticano para la Audiencia del 1 de octubre, según informó la agencia vaticana y recogió Omnes.

    Dos semanas antes, el propio Papa había expresado su “profunda cercanía al pueblo palestino en Gaza, que sigue pasando miedo, y viviendo en condiciones inaceptables, obligados por la fuerza a desplazarse en sus propias tierras”. León XIV renovaba su “llamamiento al alto el fuego y a la liberación de los rehenes. A una solución diplomática negociada, al respeto integral del derecho humanitario internacional”. Y al mismo tiempo, intensificaba la petición de rezar el Rosario por la paz en el mundo.

    Cáritas Jerusalén

    Tras el anuncio del plan, se produjeron las declaraciones positivas del Patriarca Pizaballa, aunque se tratara de “un primer paso, una primera fase”, pero “ahora tenemos que alegrarnos por este importante paso”, dijo.

    Cáritas Jerusalén ha acogido también el anuncio y las primeras noticias “con gratitud y esperanza”. Su nota inicial recordó que “nuestro secretario general, Anton Asfar, expresó su profundo alivio y esperanza al conocer la noticia del acuerdo para poner fin a la guerra y liberar a los prisioneros, detenidos y secuestrados de ambas partes”. Exactamente, decía lo siguiente:

    “Esta mañana nos hemos despertado con la noticia del acuerdo para poner fin a la guerra y liberar a los prisioneros, detenidos y secuestrados de ambas partes. Todos nuestros colegas en Gaza están encantados con la noticia y están muy interesados en ayudar a todos los afectados por la guerra: los pacientes, las víctimas y los afligidos en Gaza. En la próxima fase, esperamos reconstruir el ánimo de la gente en Tierra Santa, y concretamente en Gaza”. 

    Ahora, al conocerse nuevos detalles sobre los acuerdos entre Israel y Hamás (próxima liberación de los rehenes, etc.), Cáritas Jerusalén acoge este anuncio “con gratitud y esperanza. Esperamos detalles sobre la apertura de todos los corredores humanitarios para la entrega de ayuda, y reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable de estar al lado del pueblo de Gaza mientras comienza el largo camino de la sanación, la recuperación y la reconstrucción”. 

    Cardenal Pizzaballa piensa en la reconstrucción

    El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén y presidente de Cáritas Jerusalén, con prudencia, señala: “Seguro que habrá otros obstáculos. Pero ahora tenemos que alegrarnos por este importante paso que aportará un poco más de confianza en el futuro y también una nueva esperanza, especialmente a la población, tanto israelí como palestina. Y ahora por fin vemos algo nuevo y diferente”. 

    A su juicio, “ahora también habrá un nuevo ambiente para la continuación de las negociaciones, también para toda la vida dentro de Gaza, que seguirá siendo terrible durante mucho tiempo. Pero ahora estamos felices. Y esperamos que esto sea solo el comienzo de una nueva fase en la que poco a poco podamos empezar a pensar no en la guerra, sino en cómo reconstruir después de la guerra”. 

    Ayuda médica y humanitaria

    Cáritas Jerusalén informa que sus operaciones en cinco de los diez puntos médicos, incluido su centro médico principal, se encontraban suspendidas desde el 22 de septiembre de 2025, cuando comenzó la evacuación en Gaza. 

    Hasta ayer, 102 empleados de Cáritas continuaron su vital labor al sur de Wadi (Gaza), operando en los cinco puntos médicos restantes. Además, ayer se inauguraron tres nuevos puntos médicos en el sur de Wadi (Gaza) para ampliar aún más la ayuda humanitaria.

    El plan de paz

    El plan de paz de Trump incluye veinte puntos para poner fin al conflicto entre Israel y Hamas. Propone un alto al fuego inmediato, seguido de la liberación de los rehenes israelíes aún retenidos. Israel retiraría levemente sus fuerzas, retirada técnica, hasta una línea acordada como parte de ese primer paso. En el momento de escribir estas líneas, Israel y Hamás habían llegado a un acuerdo sobre la primera fase del plan de paz.

    El autorFrancisco Otamendi

    Vaticano

    El Vaticano presenta la exhortación apostólica ‘Dilexi te’

    Dilexi Te, la primera exhortación apostólica del Papa León XIV, que heredó del Papa Francisco, ha sido publicada y presentada hoy en el Vaticano.

    Maria José Atienza·9 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Los cardenales Michael Czerny S.J y Konrad Krajewski, prefectos de los dicasterios de Desarrollo Humano integral y del Dicasterio para la Caridad, respectivamente, han sido los encargados de presentar Dilexi Te, la primera exhortación apostólica que firma Robert Prevost.

    La presentación ha contado además con la intervención del franciscano Frédéric-Marie Le Méhauté y de la hermana Clémence, de las hermanitas de Jesús. 

    Dilexi te, firmada por el Papa el pasado 4 de octubre, festividad de san Francisco de Asís, constituye el primer documento magisterial del Papa León XIV, que heredó este texto del Papa Francisco, tal y como se explica al inicio de la Exhortación Apostólica. 

    Robert Prevost ha concluido y revisado esta exhortación apostólica, que consta de 121 puntos y que recoge, en gran medida, los principales mensajes de la Iglesia sobre la desigualdad social, la pobreza y las responsabilidades de los países más desarrollados. 

    Un tema social y teológico

    Mons. Czerny ha querido destaca cómo el documento muestra que «la pobreza es un tema social y un tema teológico, porque el Señor habla a la Iglesia, la fe se hace real» a través de ellos. Asimismo, ha querido subrayar cómo la «pobreza viene de las estructuras que perpetúan las diferencias, de esa economía que mata, que mide el valor humano por la productividad».

    «La Iglesia», ha continuado el prefecto del Dicasterio de Desarrollo Humano integral, «denuncia la falsa imparcialidad del mercado y se centra en la conversión de las estructuras. Aboga por una forma de arrepentimiento social que devuelve la dignidad a las personas invisibles».

    Los pobres son el rostro de Cristo

    Por su parte, Mons. Konrad Krajewski, prefecto del Dicasterio para la Caridad y limosnero apostólico ha querido incidir como el Papa León XIV, al inicio de su pontificado le confirmó en su labor como encargado de la caridad de la Santa Sede y ha puesto de manifiesto la «historia bimilenaria» de la Iglesia en su atención a los más vulnerables. Una historia que se hace hoy, como Jesús hacía «en el evangelio existe el hoy. Cristo va a casa de Zaqueo ‘ahora mismo’, manda dar de comer a las multitudes ‘ahora'».

    «El amor a quienes son pobres es la garantía evangélica de una iglesia fiel al corazón de Cristo», ha recordado Mons. Krajewski. «La atención será diversa, como se ha visto a lo largo de los siglos, pero tendrá siempre que existir porque es en los pobres donde la Iglesia reconoce el rostro de Cristo». En este sentido, el limosnero apostólico ha recordado una anécdota con el Papa Francisco: Krajewski se lamentaba de no llegar a todo, a pesar de las duchas puestas en el Vaticano, la atención médica…, etc y el Papa le dijo: ‘ayudas directamente a Cristo y ¿te lamentas?’.

    Por último, el limosnero apostólico ha querido incidir en la importancia de la limosna que ocupa la última parte de la Exhortación Apostólica y que la limosna, «que hoy no goza de buena fama, a menudo
    incluso entre los creyentes. No sólo no se practica, sino que además se desprecia».

    Ser Iglesia con los pobres

    La presentación ha concluido con una intervención testimonial de la hermana Clémence, de las hermanitas de Jesús, que ha podido compartir su experiencia con las comunidades romaníes. La religiosa ha querido subrayar como, a través de este documento, «el Santo Padre nos invita a reconocer la ‘misteriosa sabiduría que Dios quiere comunicarnos a través de ellos’. Siguiendo su ejemplo, redescubrimos la solidaridad, que a menudo olvidamos rápidamente en nuestro afán por preservar nuestras riquezas».

    La presentación ha concluido con la reflexión del hermano Frédéric-Marie Le Méhauté, franciscano, quien ha hecho una síntesis de Dilexi Te, destacando especialmente como se trata de un documento que resalta la labor de la Iglesia para los pobres y con los pobres: «Dilexi Te nos recuerda la necesidad de comprometernos con los pobres, de donar a los pobres, en particular a través de la limosna. No obstante, resalta que es esencial aprender a actuar con ellos».

    En las próximas horas, Omnes publicará una completa reflexión de esta primera exhortación apostólica del Papa León XIV, realizada por el sacerdote y teólogo, Ramiro Pellitero.

    Educación

    El legado de santa Catalina Drexel: l00 años de su universidad católica negra

    En una ciudad famosa por su capacidad aparentemente innata para celebrar desfiles, fiestas y eventos sociales, el centenario de la Universidad Xavier de Luisiana se ha centrado en los dones de la fe, el amor y la lectura de los signos de los tiempos. Xavier fue fundada en 1925 por santa Katharine Drexel.  

    OSV / Omnes·9 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 7 minutos

    – Peter Finney Jr. (Nueva Orleans, OSV News)

    La Universidad Xavier surgió en 1925 por iniciativa de santa Catalina Drexel (Filadelfia 1858 – Cornwells Heights 1955), gracias a la solidez financiera de la herencia multimillonaria que recibió del patrimonio bancario de su padre en Filadelfia.

    Hay historias legendarias sobre cómo la heredera con conciencia social —una monja delgada pero enérgica que superó la hostilidad y la indiferencia de la sociedad y la iglesia—, estableció una red increíble de escuelas, iglesias y misiones específicamente para negros y nativos americanos.

    Adelantada a su tiempo

    En realidad, Santa Catalina se adelantó casi un siglo a su tiempo al exigir derechos civiles para los invisibles y oprimidos, impulsando a la Iglesia católica en los EEUU en el camino hacia la integración racial.

    La joya de la corona del sistema educativo de Santa Catalina fue la Universidad Xavier de Luisiana, única institución católica de educación superior establecida exclusivamente para afroamericanos en el hemisferio occidental. La universidad culminó su centenario con una misa en la Catedral de San Luis de Nueva Orleans el 1 de octubre. 

    Xavier, conocida por sus programas de farmacia y premedicina, sigue siendo líder nacional en el envío de graduados afroamericanos a la escuela de medicina.

    Escuela de Medicina en Luisiana

    En 1927 estableció un programa de farmacia innovador para capacitar a afroamericanos para trabajar en comunidades marginadas de la Luisiana rural. Y ahora, Xavier se está embarcando en su proyecto más ambicioso hasta el momento. Un proyecto plurianual que culminará con el lanzamiento de la cuarta escuela de medicina de Luisiana, en asociación con Ochsner Health.

    Uno de los objetivos generales de la Facultad de Medicina Xavier Ochsner será aumentar el número de profesionales médicos afroamericanos y de otras etnias subrepresentadas. Luisiana ocupa el tercer lugar a nivel nacional en cuanto a subrepresentación per cápita.

    “Si nos fijamos en lo que la Madre Catalina fundó en Xavier, se esperaba que fuera una escuela que interpretara los signos de los tiempos”, declaró Reynold Verret, presidente de Xavier desde 2015, a OSV News. “No fundó la facultad de Farmacia de inmediato, pero se percibió que existía una necesidad. Establecer una facultad de Medicina implica interpretar los signos de los tiempos y determinar dónde se necesita la educación, y dónde Xavier puede contribuir significativamente”.

    En 2019, en otra asociación con Ochsner, Xavier estableció un programa de asistentes médicos, como una forma de expandir su plantilla de profesionales de la salud autorizados y altamente calificados.

    Vidriera de santa Catalina Drexel en la iglesia católica de san Esteban Mártir (Chesapeake, Virginia) (Nheyob, Creative Commons, Wikimedia Commons).

    La misión espiritual de Santa Catalina

    La historia de Katharine Drexel es alucinante y se extiende mucho más allá de los millones de dólares que invirtió en establecer y apoyar 65 escuelas, iglesias y centros en 21 estados a través de su orden religiosa, las Hermanas del Santísimo Sacramento.

    Pero en una época en la que los estadounidenses se obsesionan con las loterías Powerball y el mercado de valores, el dinero que Katharine Drexel regaló es una señal poderosa y contracultural. De hecho, ella era alguien con una misión espiritual única.

    El patrimonio de su padre 

    Vean esto. Cuando su padre, Francis Drexel, falleció en 1885, el influyente banquero dejó un patrimonio de 15,5 millones de dólares que se dividió entre sus tres hijas: Elizabeth, Catherine (nombre de nacimiento de Katharine) y Louise. 

    Aproximadamente 1,5 millones de dólares se destinaron a varias organizaciones benéficas, y las niñas compartieron los ingresos generados por los 14 millones de dólares, unos 1.000 dólares diarios para cada mujer.

    En dólares actuales, el patrimonio tendría un valor aproximado de 250 millones de dólares. A lo largo de 60 años, hasta su fallecimiento en 1955 a los 96 años, la Madre Katharine gastó unos 20 millones de dólares en apoyar su labor. Construyendo escuelas e iglesias y pagando los salarios de los maestros en escuelas rurales para personas negras e indígenas.

    Las hermanas

    Louise Drexel Morell, su hermana menor, contribuyó con millones a causas similares. Elizabeth, la hermana mayor, falleció en 1890 en un parto prematuro, un año antes de que Catherine fundara las Hermanas del Santísimo Sacramento para Indios y Negros en Bensalem, Pensilvania, a las afueras de Filadelfia.

    Francis Drexel redactó su testamento con sumo cuidado. Sus hijas controlaban los ingresos del patrimonio y, tras su fallecimiento, la herencia de Drexel pasaría a sus hijos. Drexel hizo esto para evitar que sus hijas solteras cayeran en las garras de los “cazafortunas».

    Sin embargo, ni Catalina ni Luisa tuvieron hijos, y el testamento estipulaba que, si eso ocurría, al morir sus hijas, el dinero se distribuiría entre varias órdenes religiosas y organizaciones benéficas: la Compañía de Jesús, los Hermanos Cristianos, los Religiosos del Sagrado Corazón, un hospital luterano y otros.

    Estatua de santa Katharine Drexel en la catedral de Santo Tomás Moro, en Arlington, Virginia (Farragutful, Wikimedia Commons).

    La longevidad de Madre Katharine

    Drexel, por supuesto, no tenía forma de saber que su “Kate” entraría en la vida religiosa en 1889 y dos años después fundaría su Orden. Por lo tanto, tras su fallecimiento en 1955, las Hermanas del Santísimo Sacramento ya no contaban con la fortuna de Drexel para sostener sus ministerios.

    Norman Francis, presidente de Xavier entre 1968 y 2015, siempre consideró la longevidad de Madre Katharine, sobre todo después del grave infarto que sufrió en 1935, como un milagro.

    “Xavier es un milagro no solo por todo lo que ha hecho, sino por el mero hecho de haber sobrevivido y prosperado”, dijo Francisco antes de que Catalina fuera canonizada en el año 2000 por san Juan Pablo II. “Si hubiera muerto a la edad normal de 70 años, que en aquel entonces habría sido una edad avanzada, Xavier habría tenido dificultades.

    Pero Dios le permitió vivir hasta los 96, y pudimos contar con ese interés durante muchos años más”. Muchos creen que la madrastra de Kate, Emma Bouvier, plantó las semillas de su vocación religiosa.

    Francis Drexel, su padre 

    Francis Drexel se casó con Bouvier unos años después de la muerte de su primera esposa, Hannah, quien había fallecido después de dar a luz a Kate en 1858. Dos veces por semana, los Drexel distribuían alimentos, ropa y asistencia para el alquiler desde su casa familiar en Filadelfia.

    Kate debutó en la vida social en Filadelfia en 1879, pero su madrastra contrajo cáncer poco después. Kate la cuidó durante los últimos tres años de su vida y se dio cuenta de que ni siquiera la inmensa fortuna de los Drexel pudo evitar la muerte de Emma en 1883. Kate comenzó a considerar la vocación religiosa.

    Kate aún estaba conmocionada por la muerte de su padre cuando ella y sus hermanas viajaron a Europa en 1886, con la esperanza de que recuperara algo de vigor físico. 

    El Papa León XIII

    Las vacaciones culminaron en Roma en enero de 1887, cuando el Papa León XIII recibió a las hermanas Drexel en una audiencia privada. Kate le contó al Papa su profunda atracción por la vida contemplativa, pero también describió la difícil situación de los indígenas en Norteamérica.

    “Me ha parecido más de una vez, Su Santidad, que debo ayudarlos también con mi trabajo personal entre ellos. Y si entro en una congregación de clausura, podría estar abandonando a quienes Dios quiere que ayude”, le dijo al Papa. “Quizás Su Santidad designe una congregación que dedique todo su tiempo y esfuerzo a las misiones indígenas”.

    ¿Por qué no ser tú misma misionera, hija mía?”

    El Papa León XIII respondió con una pregunta: “Pero ¿por qué no ser tú misma misionera, hija mía?»

    Al llegar a la antesala después de la reunión, Kate rompió a llorar, sabiendo que ya no tenía que esperar. Su decisión conmocionó a los círculos sociales de Filadelfia. El Philadelphia Public Ledger publicó este titular: “La señorita Drexel ingresa en un convento católico y renuncia a siete millones”.

    En 1915, cuando Madre Katharine compró un edificio universitario abandonado para abrir la Escuela Preparatoria Xavier en Nueva Orleans, los vándalos destrozaron todas las ventanas.

    Críticas a la inversión

    A finales de la década de 1920, cuando la Madre Catalina encontró una propiedad en Nueva Orleans para ampliar la Universidad Xavier, recurrió a un tercero como agente de compras para evitar que la transacción fracasara. 

    Cuando se inauguró el elegante campus en octubre de 1932, un sacerdote contempló los costosos edificios de piedra caliza de Indiana y comentó en latín: «¡O vastum!» («¡Qué desperdicio!»).

    La beata Catalina nunca escuchó el comentario. La mujer que había gastado 656.000 dólares en el terreno y los nuevos edificios presenció la ceremonia de dedicación desde una ventana del tercer piso, lejos de la plataforma de los dignatarios.

    Todos somos hijos de Dios

    “Su respuesta al reportero del New York Times, que le preguntó por qué gastaba tanto dinero, especialmente en piedra costosa para sus edificios, fue: ‘¿Acaso no merecen lo mejor?’”, dijo Verret. “Tenía una concepción profundamente cristiana de la humanidad: que, básicamente, todos somos hijos de Dios”.

    Ronnie Owens, de 72 años, graduado en contabilidad en 1975, recordó cómo lavaba platos y servía comida en la cafetería de Xavier. Lo hizo durante sus últimos dos años en la cercana escuela secundaria Booker T. Washington. Y luego dirigió el inventario del almacén como estudiante universitario de Xavier a cambio de matrícula gratuita.

    “Si no hubiera sido por mí, cuando era estudiante de secundaria y trabajaba allí, diría que había un 100 % de posibilidades de que no hubiera estado en la Universidad Xavier”, dijo Owens.

    Hablan ex alumnos

    Milton Granger, encargado de asuntos estudiantiles en Xavier en ese momento, vio a Owens, de 18 años, en la cafetería y le dijo que se presentara el sábado siguiente para presentar el examen SAT. A Owens le encantaban las matemáticas en la preparatoria.

    “Mi puntuación en el SAT fue bastante alta”, dijo Owens, quien llegó a ser asistente administrativo bajo la dirección de Ernest ‘Dutch’ Morial, el primer alcalde negro de la ciudad. “En los cuatro años que me preparé en Xavier para estudiar en la escuela secundaria, no tuve que pagar ni un centavo”.

    Dominique Bell, estudiante de farmacia en 2009 y cuatro veces Jugadora del Año de la Conferencia Atlética de la Costa del Golfo en tenis, dijo que su formación le permitió avanzar sin problemas en su carrera como farmacéutica minorista. Y más tarde como farmacéutica clínica en cuidados a largo plazo en Ridgeland, Mississippi, al norte de Jackson.

    “Xavier es muy selectivo al elegir a sus estudiantes para esos programas”, dijo Bell. “Se requiere un promedio de calificaciones (GPA) determinado solo para ingresar a la facultad de Farmacia. Y lo mismo ocurre con su capacidad para colocar a todos esos (futuros) médicos en la facultad de Medicina. Hay un alto nivel de exigencia”.

    “Educamos donde hay necesidad”, dijo Verret. “Les aseguro que alguien después de mí interpretará las señales de los tiempos y dirá: ‘Ya no necesitamos esto. Necesitamos avanzar en esta dirección’”.

    ——————–

    Esta información ha sido publicada originariamente en OSV News, y pueden consultarla aquí.

    Peter Finney Jr. es el exeditor ejecutivo del Clarion Herald, periódico oficial de la Arquidiócesis de Nueva Orleans. Escribe para OSV News desde Nueva Orleans.

    ——————

    El autorOSV / Omnes

    Libros

    ‘En nombre del Santo Oficio’: la Inquisición vista desde un caso real

    Sally Santiago recrea un proceso real de la Inquisición española en una novela breve que combina rigor histórico y trama literaria.

    José Carlos Martín de la Hoz·9 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Comencemos por recordar que el género literario novela histórica ha cobrado un inusitado espacio en nuestras librerías como se puede observar en cualquiera de las más importantes, donde el espacio dedicado a esta materia se ha multiplicado y donde los autores de éxito han crecido enormemente.

    Lógicamente, ha colaborado a ello la incorporación de buenos historiadores y escritores cultos y bien documentados. En esto radica el éxito de la novela histórica: ser fieles a los hechos históricos y, sobre todo, captar la mentalidad de la época en la que se encuadra. Efectivamente, el lector es perfectamente consciente de si los hechos que se están narrando corresponden con la época: es decir, que quizás no ocurrió exactamente eso, pero pudo perfectamente haber sucedido.

    Precisamente, cuando se rompe el pacto entre el escritor y el lector y se sitúan a los personajes en la mentalidad actual o en otra imaginaria, quizás se puedan vender algunos ejemplares entre lectores poco avezados, pero, enseguida corre la voz de la falsedad y quedarán en vía muerta las obras de ese autor, por falta de rigor histórico y documentación: a nadie le gusta que le engañen y más en este tiempo donde cada vez hay más personas con estudios y conocimiento de causa.

    En ese sentido, nuestros autores que no sean historiadores deben procurar leer buenos tratados de historia y a novelistas realistas de la época en la que estén trabajando pues de ese modo se irán formando e incorporando los resultados de la investigación reciente.  

    Ahora deseamos ocuparnos de una novela histórica reciente, para aplicar lo que hemos estado comentando. En el caso de la Inquisición, especialmente la española, ha experimentado un notable auge desde 1975 hasta nuestros días. Basta con saber que, en los primeros diez años de la muerte de Franco, cuando desapareció la censura, se publicaron más trabajos sobre el tribunal inquisitorial en España que en toda la historia. Tanto con trabajos de seria investigación como de divulgación. 

    Un caso real ante la Inquisición

    Concretamente, comentemos el trabajo reciente de Sally Santiago (Madrid 1966), una autora de novela histórica, especialista en microrrelatos que se ha lanzado a redactar una novela breve enmarcada en la Inquisición española en el siglo XVII.

    Efectivamente, la autora sitúa bien el trabajo, ha leído algunos trabajos de divulgación y se ha acercado a una causa todavía poco estudiada, de ahí que señale en la contraportada, para atraer lectores, que está “basada en un proceso real documentado de la Inquisición”.

    Lógicamente, la autora plantea una trama atractiva: “Un niño aparece muerto en su cuna. Su cuerpo con señales extrañas y amoratado, pronto se convierte en prueba irrefutable para quienes buscan culpables. Una joven criada conocida por sus conjuros amorosos y su cercanía con una pareja inestable. Lo que comienza como un drama doméstico termina ante los jueces de la santa Inquisición, envuelto en supersticiones, rumores y confesiones que solo se pronuncian en las cámaras de tortura”.

    Como acabamos de mostrar, la autora juega con diversos lugares comunes y frases hechas, atribuidas al tribunal de la Inquisición para captar lectores. Esto cada vez resultará más difícil en la medida en que, los libros de historia y los profesores, vayan explicando a los alumnos la realidad del proceso inquisitorial.

    En primer lugar, recordemos que el Tribunal de la Inquisición fue puesto en marcha en Castilla en 1478 por el papa Sixto IV para investigar (“inquisitio” significa investigación) el delito de la herejía judaizante que se había extendido en Castilla desde las conversiones masivas de judíos en Castilla desde 1390.

    El objetivo del proceso inquisitorial era objetivar si el “supuesto hereje” había incurrido realmente un delito de herejía, es decir si era herejía formal y material y si era pertinaz en la herejía o no. Como es sabido, el delito de herejía era considerado un crimen de “lesa majestad”. Si falsificar moneda era un delito de “lesa majestad” castigado con pena de muerte, del mismo modo, falsificar la fe era también considerado un delito de “lesa majestad” y, si el reo era pertinaz en la herejía. podría ser entregado al brazo secular para su ejecución.

    Si cambiar la fe mediante la negación de algunos de los artículos del credo era un pecado de herejía, apostatar de la fe cristiana adoptada por el bautismo para regresar a la ley de Moisés sería la peor de las herejías: la apostasía.

    En una época donde los reyes católicos estaban buscando la unidad de los reinos de España bajo la corona se estimaba que la unidad en la fe era capital para el mantenimiento del reino. Además, la fe era el valor más apreciado en la sociedad y los libros más vendido eran la Biblia y el “ars moriendi”, como prepararse a bien morir para alcanzar el cielo.

    El santo Padre Juan Pablo II en una conmovedora ceremonia el 12 de marzo del 2000 pidió perdón por todos los pecados de todos los cristianos de todos los tiempos y especialmente por el uso de la violencia para defender la fe. 

    En esto consiste el error teológico de la Inquisición, forzar la conversión del hereje, para procurar su arrepentimiento bajo la amenaza de la pena de muerte al hereje pertinaz. La herejía era el peor pecado social.

    Recordemos, finalmente, que la Inquisición española apenas prestó atención a la brujería. Primero porque no era una herejía, sino un pecado contra la religión y, además, porque en los pocos casos que se estudiaron en el Tribunal de Logroño en el siglo XVI, se comprobó que habitualmente los encausados tenían problemas mentales.

    La Inquisición fue abolida por las Cortes de Cádiz y posteriormente por el rey Fernando VII en 1834. Pero la Inquisición dejó tras de sí un error más grave todavía que fue la mentalidad inquisitorial que lleva a imponer la desconfianza al que se aleja de la verdadera fe, en vez de procurar atraerlo de nuevo a la verdad por la persuasión.

    En nombre del Santo Oficio

    Autor: Sally Santiago
    Editorial: Almuzara
    Páginas: 160
    Año: 2025

    Niños con disciplina, adultos con voluntad

    Hemos perdido la capacidad de educar en la voluntad y la disciplina, raíces del respeto y la madurez emocional. Recuperarlas es urgente si queremos sanar nuestras relaciones y formar hijos fuertes y felices.

    9 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Estamos normalizando las relaciones humanas tóxicas. Adultos que reclaman derechos aplastando derechos. Matrimonios que se rompen por inmadurez y malos hábitos; adicciones, suicidios, asesinatos, violencia exacerbada. Todo esto es producto de que no hemos sido entrenados  desarrollar la fuerza de voluntad, esa energía poderosa que nos lleva a practicar el bien.  

    Cada vez son más comunes las escenas en las que observamos niños impulsivos, desobedientes, irrespetuosos y que exigen inmediatez en el cumplimiento de sus deseos. Los padres de familia reciben diagnósticos sobre su conducta y se multiplican los niños con TOD (síndrome de oposición desafiante) o los que presentan rasgos de  TDHA (trastorno de déficit de atención con hiperactividad).  Se les da un veredicto y un medicamento pretendiendo que así estarán bien. Además, se recomiendan normalmente una serie de medidas que pocas veces se llevan a cabo y podemos constatar que el medicamento en realidad fue insuficiente, no sirvió. 

    ¿Por qué?

    Creo que la cultura que nos envuelve nos invita a obtener resultados sin esfuerzo dentro de casa. Nos lleva a poner empeño fuera de ella: el trabajo es absorbente, nos rebasan los compromisos sociales, la competencia por el éxito entendido como dinero que permita consumir más nos consume a nosotros, las redes sociales, las pantallas que ofrecen vidas virtuales perfectas… Son muchas cosas que nos distraen de nuestra sublime misión educadora.

    A los padres de un pequeño con los síntomas que he descrito les recomendarán:

    1. Calma. Los gritos y la impulsividad pueden empeorar la situación. Tome distancia antes de responder a una conducta desafiante.
    2. Límites claros. Se ponen reglas y se aplican consecuencias consistentes y predecibles.
    3. Crear una rutina diaria estructurada. La previsibilidad reduce el estrés. Buenos hábitos de higiene, levantarse temprano, desayunar bien, hacer tarea, ayudar en labores de casa, poco tiempo de pantallas, buenos modales en la mesa, etc. 
    4. El niño puede expresar cómo se siente pero no se tolerará la conducta agresiva o grosera. “Entiendo que estés enojado pero es necesario que respetes a todos especialmente a mamá”.
    5. Dar una instrucción clara y concisa y, ser firmes.

    Estas sugerencias en realidad son para todos. El gran mal de las relaciones interpersonales tiene en su base una causa común: no se ha desarrollado la fuerza de voluntad. No estamos construyendo andamios fuertes que solo se obtienen con disciplina. Se dice que el 80% de nuestros problemas se resuelven con disciplina.

    Albert Einstein decía: hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad. Y es que la fuerza de voluntad impulsa el progreso, nos lleva al bien deseado. Implica saber esperar por la recompensa. Plantearla e ir por ella. 

    • Quiero un cuerpo sano, necesito darle buena alimentación, ejercicio y descanso.  
    •  Deseo éxito laboral, estudiaré, practicaré, haré propuestas, me aplicaré con devoción… 
    • Anhelo un matrimonio feliz, me prepararé para ello, haré los cambios necesarios, viviré el respeto y los detalles de cariño aunque a veces me falte el deseo…

    La fuerza de voluntad se forja y se manifiesta en la disciplina, que es indispensable para el logro de objetivos, es el puente entre las metas y los logros, como dice Jim Rohn.

    Diversos autores que hablan de la educación de la voluntad sostienen: 

    La educación de la voluntad es un proceso gradual de aprendizaje y práctica que ayuda a desarrollar el autocontrol, la autodisciplina y la capacidad de lograr metas a largo plazo, superando la gratificación instantánea. Como un músculo, la voluntad se fortalece con el ejercicio constante y se debilita con la falta de uso.

    Si tenemos hijos que no practican el respeto, el orden, la responsabilidad, la bondad, la generosidad, con diagnóstico de un síndrome o sin el, necesitamos darles disciplina y fortalecer su voluntad. ¡Vamos por ello! Esto es educar en valores, modelar con el ejemplo para hacer de ellos personas virtuosas. Que ésta sea nuestra meta y se convertirán en adultos maduros, estables y felices. 

    La palabra de Dios nos instruye acerca de la disciplina. Algunos de los versículos que nos dan luz al respecto son:

    Y ustedes, padres, no hagan enojar a sus hijos, sino críenlos según la disciplina e instrucción del Señor.(Efe 6, 4). Porque el Señor disciplina a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido. (Prov. 3, 11-12).

    Ciertamente, ninguna disciplina, en el momento de recibirla, parece agradable, sino más bien dolorosa; sin embargo, después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella.(Heb. 12, 11).

    Estamos distraídos. Volvamos a nuestra esencia y vivamos aquello para lo que hemos sido diseñados: el amor. Requiere esfuerzo, preparación y volver a empezar cuantas veces se haga necesario. ¡Y vale la pena!

    Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener una corona que se echa a perder; nosotros, en cambio, por una que dura para siempre. (1Cor. 9, 25).

    Leer más
    Evangelio

    La importancia de la gratitud. Domingo XXVIII del Tiempo Ordinario (C)

    Joseph Evans nos comenta las lecturas del domingo XXVIII del tiempo ordinario (C) correspondiente al día 12 de octubre de 2025.

    Joseph Evans·9 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Tanto la primera lectura, como el Evangelio de la Misa de hoy, nos presentan la curación de un leproso. La lepra era la enfermedad más temida en el antiguo Israel, lo que llevaba a la exclusión de sus víctimas de la sociedad y exigía un ritual estrictamente prescrito para la reintegración de la persona curada.

    El hecho de que el leproso tuviera que presentarse ante un sacerdote tanto para verificar la enfermedad como su curación —a fin de poder volver a la sociedad normal (véase Lev 14)— nos ayuda a considerarlo como una prefiguración del pecado y su “curación” en el sacramento de la Confesión. Así como los sacerdotes del Antiguo Testamento juzgaban la enfermedad y anunciaban su curación, los sacerdotes de la Nueva Alianza —con el poder de atar y desatar que les ha sido dado por Cristo (cfr. Jn 20, 21-23 y Mt 18, 18)— también juzgan el pecado con miras a perdonarlo.

    En la primera lectura, el sanador es un profeta, Eliseo, y la curación lleva al hombre curado, el sirio (y por lo tanto pagano) Naamán, a reconocer al único Dios verdadero. Vinculada a la curación (aunque no se menciona en el breve texto de hoy) está la humildad de Naamán al escuchar a sus siervos y obedecer a Eliseo, quien le pidió que realizara la tarea relativamente sencilla de lavarse siete veces en el Jordán. En otras palabras, no hay ningún ritual elaborado, y mucho menos magia, y Naamán, un gran general, tiene que realizar una acción muy básica que perfectamente podría haber hecho en los ríos de su propia ciudad, Damasco. Naamán, con una noción muy territorial de la deidad y de la capacidad de actuar de un dios, se lleva consigo un poco de tierra local para seguir adorando al Dios de Israel.

    Jesús, un profeta más grande que Eliseo, cura a los diez leprosos que acuden a Él suplicando misericordia. Aunque, según la costumbre judía, les dice que se presenten ante los sacerdotes, el hecho de que se curen por el camino deja claro que Él mismo es el verdadero Sumo Sacerdote, el verdadero representante entre Dios y el hombre. En ambos sentidos, como sacerdote y profeta, se revela como el verdadero mediador entre la humanidad y Dios, siendo Él mismo tanto humano como divino.

    Una vez más, un extranjero (si no pagano) es el héroe de la acción, ya que es un samaritano quien vuelve para dar las gracias, mientras que los nueve israelitas no lo hacen. Y de nuevo, un extranjero descubre al verdadero Dios, Jesús, a través de esta curación física. En este episodio, una lección clave es la importancia de la gratitud. Las lecturas de hoy nos invitan a realizar con gratitud las pequeñas cosas que Dios nos pide, sabiendo que, con fe en él, estas nos llevarán a una curación espiritual más profunda de nuestra alma.

    Libros

    La cocaína del siglo XXI: móviles y salud mental en menores

    El doctor en psicología Gustavo Rodríguez advierte de una duplicación de los problemas de salud mental en los niños y adolescentes. El principal protagonista: las tecnologías.

    Teresa Aguado Peña·8 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    A pocos días la celebración del Día Mundial de la Salud Mental el próximo viernes, la asociación «Teléfono de la Esperanza» ha presentado hoy en su sede de Madrid el libro “La salud mental de niños y adolescentes”, del doctor en Psicología Gustavo Rodríguez, editado por San Pablo.

    En la rueda de prensa, en la que han intervenido Carlos Grande (presidente del Teléfono de la Esperanza de Madrid) y Gustavo Rodríguez (autor del libro), han abordado el alarmante incremento de los problemas de salud mental entre los menores y qué se puede hacer al respecto.

    Según un estudio de la Universidad de la Rioja, el 41 % de los menores afirma tener problemas de salud mental (más de 3 millones de niños en España), el 20 % presenta ideación suicida y el 15% tienen depresión diagnosticada. Más de 400.000 menores han tenido intentos de suicidio. «Esto son datos, datos y más datos, pero son niños y familias sufriendo y son muchos para lo q estábamos acostumbrados a antes de la pandemia». Así, Gustavo habla de una «crisis postpandemia», señalando como problemas principales la ansiedad, la depresión y los trastornos alimenticios, que se han duplicado en los últimos años.

    Gustavo afirma que estos problemas afectan a niños cada vez menores, apareciendo cada vez de forma más prematura. Y ve una clara correlación con q cada vez niños mas pequeños usan estas tecnologías, se les da el móvil antes de tiempo. Explica que el problema no son las tecnologías en sí, sino la forma en la que están diseñadas: «hay estudios que demuestran que las tecnologías tienen el mismo nivel de adicción que la cocaína, se activan las mismas zonas cerebrales».

    Qué se puede hacer para revertir esta «pandemia»

    Como docente y psicólogo, el autor del libro habla de la importancia de la escucha atenta y comprensiva. «Los niños no tratan de llamar nuestra atención. Realmente están sufriendo» explica. «Cuando se realizan intervenciones con los padres y estos hacen por comprender mejor a su hijo, esa sola escucha produce una mejora casi inmediata en la salud mental del niño» afirma.

    Por su parte, Carlos Grande apunta que hoy en día no se aprecia debidamente el valor de la escucha: «En Internet hay mil cursos de cómo hablar en público pero hay muy pocos vídeos de cómo escuchar. Y es la parte menos desarrollada pero la mas potente para acercarte a una persona». Cuenta cómo muchas llamadas de las que realizan en el Teléfono de la Esperanza finalizan agradeciendo la posibilidad de ser escuchado: «un anciano llamó una noche y me dijo q llevaba una semana sin hablar con nadie. Solamente quería hablar, y eso hicimos».

    Gustavo insiste en la necesidad de la prevención con leyes que regulen el uso de tecnologías en menores, con formación a los padres, cursos de inteligencia emocional en todas las etapas escolares y con una sociedad comprometida con proteger a los menores. Concienciar sobre ello es precisamente lo que persigue con su nuevo libro, cuyos beneficios por derechos de autor se destinan íntegramente al Teléfono de la Esperanza, para apoyar su labor en la lucha contra esta pandemia.

    La salud mental de niños y adolescentes

    Autor: Gustavo Rodríguez
    Editorial: San Pablo
    Páginas: 244
    Año: 2025
    Leer más
    Vaticano

    El Papa alienta a la Vida Consagrada, y subraya que Dios viene en el dolor

    León XIV ha agradecido esta mañana a los religiosos y religiosas reunidos para el Jubileo de la Vida Consagrada su “valioso servicio al Evangelio y a la Iglesia”. Además, ha subrayado en la Audiencia que Dios nos visita en el dolor y en el sufrimiento, no sólo cuando las cosas van bien.

    Redacción Omnes·8 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

    En una Plaza de San Pedro con más de sesenta mil fieles, el Papa León XIV ha agradecido hoy a los religiosos y religiosas reunidos en el Jubileo de la Vida Consagrada, su “valioso servicio al Evangelio y a la Iglesia (…)”.

    No os canséis de dar testimonio de la esperanza en las muchas fronteras del mundo moderno, sabiendo identificar con audacia misionera nuevos caminos de evangelización y promoción humana”, ha manifestado en italiano.

    En la catequesis de la Audiencia, sobre ‘Jesucristo, nuestra esperanza’, monográfica del Año Jubilar, el Papa se ha centrado esta mañana en la exclamación de los discípulos de Emaús. Ellos dijeron al marchar Jesús: ¿No ardía nuestro corazón en nuestro pecho?” (Lc 24,32).

    El Rosario por la paz

    También ha aludido en numerosas ocasiones a la Virgen María al dirigirse a los peregrinos de diversas lenguas, hoy también en croata. 

    Por ejemplo, a los lengua inglesa: “Al saludar con especial afecto a los religiosos y consagrados que participan en el Jubileo de la Vida Consagrada, os animo a mirar a la Santísima Virgen María. Ella es ‘el modelo sublime de consagración al Padre, la unión con el Hijo y la apertura al Espíritu’ (Vita consecrata, 28). ¡Que Dios os bendiga a todos!”.

    Y a los de lengua alemana: “Queridos hermanos y hermanas, el mes de octubre está dedicado a la oración del Santo Rosario. Por eso, os invito a todos a rezar cada día el Rosario por la paz en el mundo. Que la Santísima Virgen María os acompañe siempre.”.

    El Resucitado se acerca en la oscuridad y en el sufrimiento

    En su meditación sobre los discípulos de Emaús, una de las conclusiones del Papa ha sido ver al Señor en el dolor y en el sufrimiento.

    En la Pascua de Cristo, “todo puede convertirse en gracia. Incluso las cosas más ordinarias: comer, trabajar, esperar, cuidar de la casa, apoyar a un amigo”, ha comenzado diciendo.

    La Resurrección no resta vida al tiempo y al esfuerzo, sino que cambia su sentido y su “sabor”. (…). Sin embargo, hay un obstáculo que a menudo nos impide reconocer esta presencia de Cristo en lo cotidiano: la pretensión de que la alegría debe ser sin heridas”.

    Incapaces de sonreir…

    Los discípulos de Emaús caminaban tristes porque esperaban otro final, un Mesías que no conociera la cruz, ha señalado el Pontífice. “A pesar de haber oído que la tumba está vacía, son incapaces de sonreír”. 

    Pero Jesús está a su lado y, con paciencia, les ayuda a comprender que el dolor no es la negación de la promesa, sino el modo en que Dios ha manifestado la medida de su amor (cf. Lc 24, 13-27). 

    “Cuando por fin se sientan a la mesa con Él y parten el pan, se les abren los ojos. Y se dan cuenta de que su corazón ya ardía, aunque no lo sabían (cf. Lc 24, 28-32)”. 

    Ninguna caída es definitiva

    Esta es la mayor sorpresa: descubrir que bajo las cenizas del desencanto y del cansancio siempre hay un rescoldo vivo, a la espera de ser reavivado, ha alentado el Papa.

    “Hermanos y hermanas, la resurrección de Cristo nos enseña que no hay historia tan marcada por el desengaño o el pecado que no pueda ser visitada por la esperanza. 

    Ninguna caída es definitiva, ninguna noche es eterna, ninguna herida está destinada a permanecer abierta para siempre”.

    Jesús viene en nuestros fracasos, en el dolor

    A veces pensamos que el Señor sólo viene a visitarnos en momentos de recogimiento o de fervor espiritual, cuando nos sentimos con fuerzas, cuando nuestra vida parece ordenada y luminosa, ha reflexionado León XIV.

    “En cambio, el Resucitado se acerca en los lugares más oscuros: en nuestros fracasos, en las relaciones desgastadas, en los trabajos cotidianos que pesan sobre nuestros hombros, en las dudas que nos desaniman. Nada de lo que somos, ningún fragmento de nuestra existencia le es ajeno». 

    La alegría de recomenzar

    «Pidamos, pues, la gracia de reconocer su presencia humilde y discreta, de no esperar una vida sin pruebas, de descubrir que todo dolor, si es habitado por el amor, puede convertirse en lugar de comunión”.

    “Y así, como los discípulos de Emaús, también nosotros volvemos a nuestras casas con un corazón que arde de alegría. Una alegría sencilla, que no borra las heridas, sino que las ilumina. Una alegría que nace de la certeza de que el Señor está vivo, que camina con nosotros y nos da en cada momento la posibilidad de recomenzar”.

    El autorRedacción Omnes

    Evangelización

    P. Desiderio García, nuevo Prior General de los Carmelitas: “Nuestro origen es asiático”

    La Orden del Carmen tiene nuevo Prior General, elegido en Indonesia. Es el P. Desiderio García (Francia, 1970), hasta ahora prior y párroco de los Carmelitas de Ayala (Madrid). “Nacimos en Tierra Santa. nuestro origen es asiático”, asegura a Omnes. "La contemplación, con manos compasivas, es el mejor regalo que podemos ofrecer al mundo y a la Iglesia”, añade.

    Francisco Otamendi·8 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 7 minutos

    La Provincia Carmelita de Aragón, Castilla y Valencia fue la más rápida en contarlo. El 19 de septiembre. “El P. Desiderio García, nuevo Prior General. Capítulo General, Malang 2025”, decía la noticia. En efecto, en el Capítulo General de Malang (Indonesia), el P. Desiderio era elegido Prior General de la Orden de los Hermanos de la Virgen María del Monte Carmelo, para los próximos seis años (2025-2031).

    Nacido en Orange (Francia), en la Provenza francesa, en 1970, de padres españoles, “soy hijo de emigrantes”, cuenta a Omnes. El P. Desiderio, O. Carm., tiene tres licenciaturas, en Estudios Eclesiásticos, Teología Bíblica y Filología Hebrea. Y ha sido miembro de distintas Comisiones Internacionales en la Orden del Carmen. 

    Durante seis años ha sido Prior Provincial de los Carmelitas de la Provincia de Aragón, Castilla y Valencia de San Juan de la Cruz, veintiún años Consejero de Formación en su Provincia, y dieciocho años Maestro de Novicios. Ha formado parte de proyectos de formación en Salamanca (España), Aylesford (Reino Unido), Roma (Italia) y Santo Domingo (Rep. Dominicana). 

    Actualmente, el P. Desi, como es conocido coloquialmente, era Consejero de Vida Religiosa, y llevaba dos años como prior y párroco en la comunidad carmelita de la calle Ayala (Madrid). Recién llegado de la isla de Java, y tras predicar un retiro de Effetà de esta parroquia a numerosos jóvenes, con él conversamos.

    En primer lugar, enhorabuena. ¿Lo esperaba? ¿Cuáles fueron sus primeros pensamientos? 

    – Nunca espera uno estas cosas. Estaba sirviendo felizmente, junto con mis hermanos carmelitas, en nuestra Parroquia de Sta. María del Monte Carmelo, conocida en Madrid como los “Carmelitas de Ayala”. Me enteré de mi elección allí mismo en la sala capitular, una vez se leyó el escrutinio de la primera votación deliberativa, en la que se me indicó que se había alcanzado la mayoría absoluta. En mi caso sentí gratitud por la confianza de los hermanos, y, al mismo tiempo, temblor y temor frente a la responsabilidad asumida. 

    Estos regalos que Dios hace tienen forma de cruz. Nuestra autoridad no es la del poder, el relumbrón o la medalla al mérito, es, más bien, la de la caridad, la humildad, el servicio generoso a todos, como hizo Jesús en el lavatorio de los pies. Así se lo manifesté a los hermanos capitulares y a toda la Orden comunicándoles, después de rezarlo, que aceptaba esta responsabilidad como un servicio de amor a Dios, a la Iglesia y a la Orden del Carmen, en cada uno de los hermanos, para que, juntos, pudiéramos llevar a plenitud la vocación a la cual habíamos sido llamados.

    Usted nació en Francia, pero ha vivido luego en España.

    – Nací en Orange (Francia) en 1970. Mis padres son españoles, soy hijo de emigrantes. Orange se encuentra en la Provenza francesa, es una ciudad romana que cuenta un impresionante patrimonio: el antiguo teatro y el arco de triunfo, ambos declarados Patrimonio de la Humanidad. También es conocida por ser un importante centro vitivinícola en Francia. Los vinos de Côtes du Rhône así como los viñedos de Châteauneuf du Pape, donde trabajó mi padre, han sido reconocidos desde el siglo XIV.

    Orange es una especie de Mérida a la francesa. Aún tengo allí amigos y familia. La familia, cuando los abuelos envejecieron y hubo que priorizar qué atender lo primero, regresaron a España. Se instalaron en Onda (Castellón), donde tuve mi primer contacto con los carmelitas. 

    El P. Desiderio García, en el centro, con los dos ex Priores Generales.

    El Capítulo General se ha celebrado en Indonesia. Ayer comentó que el crecimiento de la Orden en Asia es alto, mayor que en otras latitudes.

    – Con mucha alegría, la Orden del Carmen, al compás del anuncio del Evangelio, se está extendiendo en Asia. No está de más recordar que es solo un viaje de ida y vuelta, pues nuestro origen es asiático. De hecho, nacimos en Tierra Santa, en el Monte Carmelo, en Oriente Próximo. Vinimos de allá y, ahora, el Espíritu Santo nos lleva otra vez allí. 

    El Carmelo llegó a Indonesia en 1923, hace ya 102 años, gracias a la generosidad y al impulso misionero de la Provincia carmelita de Holanda. Hoy, en el país musulmán más grande del mundo, donde la población católica son sólo el 3 %, son más de 400 frailes y unos 200 jóvenes en diversas etapas de la formación. Lo importante, evidentemente, no son los números, ni las estrategias, ni los cálculos. Sino comprobar cómo el don del carisma carmelita, sus valores, su espiritualidad, bajo la acción del Espíritu Santo, sigue dando fruto. 

    ¿Ha tenido oportunidad de informar de su elección al Papa León XIV? ¿Puede destacar algún mensaje del Papa en estos primeros meses?

    El Procurador General, que es el representante a nivel institucional de nuestra Orden ante la Santa Sede, es el que se lo comunica oficialmente a la Secretaria de Estado, en el Vaticano. Ese es el cauce institucional. Seguidamente, el nombramiento se notifica a todos los Dicasterios de la Santa Sede, con los que la Orden, por unas razones y otras, debe estar en contacto. 

    No he tenido la ocasión de saludar al Santo Padre personalmente, pues aún no estoy instalado en Roma. Desde la isla de Java, donde se celebró, en Malang, el Capítulo General, regresé directamente a Madrid. Tenemos un tiempo de transición para organizar visados, permisos de residencia y cuestiones administrativas a nivel civil y canónico de los miembros del Consejo General. Una vez allí, ya instalados, es el Procurador General el encargado de solicitar audiencia con el Santo Padre para presentar oficialmente al Prior General y su Consejo. 

    Destacaría del mensaje inicial del Papa León XIV su hermoso mensaje de paz. Suplicó, el primer día, inmediatamente después de su elección, que la “paz de Cristo resucitado” tocara a “todos los pueblos”, a “toda la tierra”, y que fuera “una paz desarmada y una paz desarmante”. 

    El nuevo Prior General de los Carmelitas, P. Desiderio García, con el nuevo Nuncio de la Santa Sede en España, Mons. Piero Pioppo, hasta ahora Nuncio en Indonesia. La reunión tuvo lugar en Yakarta hace unos días.

    Para los menos conocedores de la Orden del Carmen, díganos algún rasgo nuclear del carisma carmelitano. 

    – La contemplación no sólo es el corazón del carisma carmelita, sino que es en sí misma el mejor regalo que podemos ofrecer al mundo y a la Iglesia. Como mendicantes estamos abiertos a todo ministerio y apostolado. Ahora bien, dado que, nosotros, los carmelitas, realizamos nuestra misión en medio del pueblo ante todo con la riqueza de nuestra vida contemplativa, hagamos lo que hagamos, atendemos especialmente el camino espiritual de las personas. 

    Creo que uno de los grandes desafíos proféticos del Carmelo es ayudar al mundo de hoy a cultivar la vida interior. Una vida interior que no nos aleja de la vida ordinaria de los hombres, al contrario, nos sumerge más en los dolores de la humanidad. Un hombre de mirada contemplativa es un hombre de manos compasivas. 

    El contemplativo “ensancha su tienda”, como dice el profeta Isaías, para que quepa Dios y todos que vienen con Él: la humanidad. Si un día, a nuestro alrededor, no hubiera ya más enfermos y hambrientos, abandonados y despreciados -los minores de los que habla nuestra tradición mendicante- no es porque no los haya, sino, simplemente, porque no los vemos. La auténtica contemplación nos lleva a la ternura y a la compasión, a tocar las llagas del Cuerpo de Cristo y a sanar heridas. Insisto, la calidad de nuestra compasión procede de las raíces de la contemplación.

    Aunque quizá sea prematuro, ¿podría comentar alguna prioridad de su mandato? También se ha elegido a los demás miembros de la dirección.

    – El Prior General recibe la encomienda de los hermanos de velar con docilidad por el bien común de toda la Orden. Para ello, debería dedicar su máximo esfuerzo para que ésta creciera en fidelidad a su identidad (lo que llamamos en nuestro lenguaje, carisma), así como discernir de forma creativa, mirando nuestro mundo, los nuevos caminos por dónde Dios nos conduce. 

    Esto implica acompañar a toda la Familia Carmelita a cultivar nuestra actitud contemplativa en la vida de oración, fraternidad y servicio en el anuncio de Evangelio. Esta animación, tal como podrá imaginar, no se hace con el mando a distancia. Implica, sobre todo, viajar, mirar cara a cara a los hermanos, conocer la realidad, dialogar con cada cultura. Y sobre todo, desplegar el “apostolado de la escucha”. Vivir con fidelidad el don recibido en nuestra espiritualidad carmelita, volviendo a nuestros orígenes de forma creativa, conlleva varias cosas. Por un lado, la renovación de la vida comunitaria, como lugar para el acompañamiento y la acogida incondicional. Y por otro, el cuidado de nuestra misión, abriendo ventanas de esperanza a la humanidad vulnerable, pobre y olvidada.

    Sí, efectivamente, el Prior General no está solo. Sería imposible. Un buen grupo de hermanos carmelitas, llamado Consejo General, de distintas nacionalidades, también elegidos en el Capítulo General, ayudan y sostienen esta misión de gobierno y animación espiritual: Vice-General (fr. Hariawan Adji, Indonesia). Ecónomo General (fr. Christian Körner, Alemania). Consejero de Europa (fr. Richard Byrne, Irlanda). Consejero de las Américas (fr. Nepomuk Willemsen, Estados Unidos). Consejero de Asia, Australia y Oceanía (fr. Robert Thomas Puthussery, India). Consejero de África (Burkina Faso, fr. Erik Chrisostome), y Procurador General (fr. Michael Farrugia, Malta).

    Si desea añadir alguna cosa… 

    – Me gustaría dar gracias a Dios por vuestro trabajo y depositar la vida de los lectores bajo el manto de la Virgen del Carmen, nuestra Madre y Hermana. 

    Para ello, me despido con unas palabras de Fray Pablo Mª de la Cruz, O. Carm., un joven carmelita, enfermo de cáncer, que hizo su profesión carmelita in articulo mortis (en peligro de muerte). 

    Él mismo, antes de morir, con 21 años, escribió una carta póstuma al papa Francisco durante la JMJ de Lisboa 2023, diciéndole: “En el Carmelo, el Jardín de Dios, antesala del Cielo, crece María, el Girasol de Dios, a la que  me gusta llamarla e imaginármela como la Virgen del Primavera. A Ella le pido que transforme los desiertos del dolor en jardines de consolación, y en sus manos deposito la evangelización de los jóvenes”. 

    El autorFrancisco Otamendi

    Un vacío con la forma de Dios

    J. K. Rowling, creadora de un fenómeno cultural global, revela su lucha personal con la fe en un mundo donde el vacío espiritual se traduce en enfrentamiento y desconexión. Su reflexión invita a redescubrir la fe no como mera creencia, sino como encuentro transformador con Dios y con los demás.

    8 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    J. K. Rowling es, sin duda, una de las mujeres de nuestro tiempo. De su cabeza emergió una saga que, podrá gustar o no, pero tiene visos de llegar a ser considerada un clásico y, en los últimos años, ha sufrido, como pocas personas, la dureza de una cultura de la cancelación. Siempre se había presentado como agnóstica pero, hace pocas semanas, en un largo tuit, que merece la pena leer y pensar, declaró: “He luchado con la fe religiosa desde mediados de mi adolescencia. Parece que tengo un vacío en forma de Dios dentro de mí, pero nunca consigo decidir qué hacer al respecto. Probablemente podría enumerar al menos veinte cosas más sobre las que he cambiado de opinión. Actualmente no tengo ninguna creencia que no pueda ser alterada por pruebas claras y concretas y, salvo en un caso, sé cuáles tendrían que ser esas pruebas. La excepción es el enigma de Dios, porque no sé qué tendría que ver para decidirme firmemente por uno u otro lado. Supongo que ese es el significado de la fe, creer sin ver pruebas, y por eso probablemente iré a la tumba sin resolver ese asunto personal en particular”.

    La autora de Harry Potter ponía el foco de atención en una de las claves de nuestra sociedad actual: el vacío inmenso, tan inmenso como el Dios único capaz de llenarlo, que ha socavado las bases mismas de la convivencia, pasando de la lógica del encuentro a la lógica del enfrentamiento. 

    La fe es hoy la ansiada desconocida, la meta ignota en un mundo que lucha por sustituirla mientras confirma, a cada paso, la ineficacia de los sucedáneos que se nos ofrecen: la gloria, la fama, el poder económico o las promesas finitas de la Inteligencia Artificial. En una de las catequesis que el Papa Benedicto XVI pronunció, precisamente en el Año de la Fe, parecía responder a esta incógnita planteada por la autora británica:No se trata de aceptar sólo “algo” que no se ve, sino “alguien” al que sí podemos amar: “La fe nos dona precisamente esto: es un confiado entregarse a un ‘Tú’ que es Dios, quien me da una certeza distinta, pero no menos sólida que la que me llega del cálculo exacto o de la ciencia. La fe no es un simple asentimiento intelectual del hombre a las verdades particulares sobre Dios; es un acto con el que me confío libremente a un Dios que es Padre y me ama; es adhesión a un ‘Tú’ que me dona esperanza y confianza. Cierto, esta adhesión a Dios no carece de contenidos: con ella somos conscientes de que Dios mismo se ha mostrado a nosotros en Cristo; ha dado a ver su rostro y se ha hecho realmente cercano a cada uno de nosotros”. 

    Llenar ese vacío es la tarea de cada uno de los cristianos en este mundo. No tenemos otro modo de vivir la fe que no sea “en salida”. La misión de unir un mundo fragmentado, polarizado y dividido, pero, sobre todo, vacío, es la traducción de vivir de fe y ser así constructores de paz.

    ¿Y si el mayor peligro de los niños está en su propia habitación?

    A estas alturas del siglo XXI, los adultos no podemos ser ingenuos a la hora de suponer dónde están los mayores riesgos para la educación de los jóvenes.

    8 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Un conductor de Uber me dejó temblando con su relato: “Llevé a un pasajero que no dejaba de suspirar. Desde que le entregó un celular a su hija de 12 años, la relación con ella se complicó. Una tarde fue a tocar la puerta de su hija; al otro lado oía música, pero ninguna respuesta. Golpeó más fuerte, varias veces, el nerviosismo lo devoraba y forzó la puerta. No había nadie. La música provenía del notebook. Desconcertado, el papá se acercó a la pantalla y vio que estaba abierta la pestaña de Instagram. Se sentó para mirar los mensajes directos. Un tipo había estado conversando con su hija, durante varios meses. Él la adulaba, le enviaba fotos y le pedía otras. Eróticas. Al final de la conversación, ese sujeto la invitaba a una cita secreta en su casa. Ahí estaba la dirección, y la aceptación de su pequeña, enviada hacía cosa de una hora. Ese padre se levantó transpirando y salió disparado a buscarla. Gracias a Dios, la recuperó”.

    ¿En qué extrañas paradojas nos hemos metido? Los padres se preocupan de que sus hijos coman verduras y no pasen frío en la noche, o contratan poderosos seguros de salud para el caso de que pesquen una neumonía. Pero en cuanto el niño entra a su habitación, lo abandonan en el far west, la intemperie, la exposición ante los peores depredadores de nuestra especie.

    ¿Hay alguien que esté combatiendo esto? Laila Mickelwait es una activista norteamericana que lleva décadas luchando contra la industria de la pornografía. Con más de dos millones de seguidores, ella exige el cierre de Pornhub y la responsabilidad de sus dueños. ¿La razón? Esa plataforma hospeda y monetiza pornografía vengativa, cámaras espía, sumisión femenina.

    En los últimos años, Mickelwait ha alcanzado importantes logros. Lo cuenta, de manera trepidante, en el libro Take Down. Inside the Fight to Shut Down Pornhub for Child Abuse, Rape and Sex Trafficking (Penguin Random House, 2024). A fines del año 2020, consiguió que Pornhub eliminara el 80 % de sus contenidos no verificados. Dos años después, Visa, Mastercard y Discover suspendieron sus servicios de pago online tanto para suscripciones como para transacciones de publicidad. Ahora Laila colabora con varios juicios civiles y penales contra Aylo”(la empresa controladora más importante del rubro). Su argumento es demoledor: la pornografía no es “entretenimiento para adultos”, sino una “escena del crimen”.

    Qué ganas de devolver la infancia a nuestros niños: que se ensucien más y arriesguen a hacerse heridas en las rodillas. A cambio, no los dejaremos solos frente a las pantallas.

    El autorJuan Ignacio Izquierdo Hübner

    Abogado de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Licenciado en Teología de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma) y Doctor en Teología de la Universidad de Navarra (España).

    Vaticano

    El Papa eleva el listón ante la JMJ de noviembre: amar a los enemigos

    León XIV ha puesto el listón alto en el Mensaje a los jóvenes, con ocasión de la 40 Jornada Mundial de la Juventud JMJ) el 23 de noviembre en las diócesis.

    Redacción Omnes·7 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

    El próximo 23 de noviembre tendrá lugar en las diócesis la XL (40) Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), tras el Jubileo de los Jóvenes que ha tenido lugar en Roma este verano. En su Mensaje, fechado el 7 de octubre, memoria de la Virgen del Rosario, el Papa ha recordado que “no siempre es fácil dar testimonio”. Y que a veces hay “rechazo” e incluso “oposición violenta”. Pero el listón y la actitud cristiana es ésta: ‘amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores’ (Mt 5,44)”.

    “Esto es lo que han hecho los mártires desde los inicios de la Iglesia”, ha escrito el Papa, comentando el lema de esta JMJ, que es “Ustedes también dan testimonio, porque están conmigo (Jn 15,27)”.

    Persecución: no es una historia del pasado

    De manera similar a lo que hicieron con Jesús -”si me persiguieron a Mí, también los perseguirán a ustedes” (Jn 15,20)- también ahora sucede. “Esta no es una historia del pasado”, señala el Papa. “Todavía hoy, en muchos lugares del mundo, los cristianos y las personas de buena voluntad sufren a causa de la persecución, las mentiras y la violencia”. 

    Y la tentación de “reaccionar instintivamente, poniéndose al nivel de quienes los han rechazado, adoptando actitudes agresivas”, está ahí, recuerda León XIV. Sin embargo, “recordemos el sabio consejo de san Pablo: ‘No te dejes vencer por el mal. Por el contrario, vence al mal, haciendo el bien’ (Rm 12,21).

    “Por tanto, no se desanimen, como los santos, también ustedes están llamados a perseverar con esperanza, sobre todo ante las dificultades y los obstáculos”, ha alentado el Papa León.

    De dónde obtener la fuerza, hasta la JMJ de Seúl 2027

    Y para conseguir esta perseverancia, el Papa ha aludido a la fuerza del Espíritu Santo y a la amistad con Jesús. “Con la fuerza del Espíritu Santo, como peregrinos de esperanza, nos preparamos para convertirnos en valientes testigos de Cristo. Comencemos, pues, desde ahora, un camino que nos llevará hasta la edición internacional de la JMJ en Seúl, en 2027”.

    Estar con Él como amigos, no como ‘activistas’ de partido

    “Nuestra amistad con Jesús, que recibimos de Dios como un don”, es la clave. 

    Jesús “no nos quiere como siervos, ni como “activistas” de un partido; nos llama a estar con Él como amigos, para que nuestra vida sea renovada. Y el testimonio surge espontáneamente de la alegre novedad de esta amistad”. Ése es el fundamento, explica el Papa.

    El testimonio cristiano nace de la amistad con el Señor, crucificado y resucitado para la salvación de todos, señala.

    “Esta no debe confundirse con una propaganda ideológica, sino que es un verdadero principio de transformación interior y de sensibilización social”. 

    Jesús quiso llamar “amigos” a los discípulos, añade el Pontítife, “a quienes dio a conocer el Reino de Dios y les pidió que permanecieran con Él para formar su comunidad y enviarlos a proclamar el Evangelio (cf. Jn 15,15.27)” 

    Cómo es la amistad de Dios

    Por eso, cuando Jesús nos dice: “Den testimonio”, nos está asegurando que nos considera sus amigos. “Sólo Él conoce plenamente quiénes somos y por qué estamos aquí: conoce el corazón de cada uno de ustedes jóvenes, su indignación ante la discriminación y la injusticia, su deseo de verdad y belleza, de alegría y paz; con su amistad los escucha, los motiva y los guía, llamando a cada uno a una vida nueva”.

    “Es una amistad única, que nos da la comunión con Dios”, subraya el Papa. “Una amistad fiel, que nos hace descubrir nuestra dignidad y la de los demás. Una amistad eterna, que ni siquiera la muerte puede destruir, porque tiene su principio en el Crucificado resucitado”.

    “Nunca estamos solos”

    Al concluir, León XIV ha invitado a fijar “nuestra mirada en Jesús. Mientras agonizaba en la cruz, Él confió la Virgen María como madre a Juan, y a ella Juan como hijo. Ese último don de amor es para todo discípulo, para todos nosotros. Les invito, por tanto, a acoger este santo vínculo con María, Madre llena de afecto y comprensión, cultivándolo especialmente con la oración del rosario”. 

    “Así, en cada situación de la vida, experimentaremos que nunca estamos solos, sino que siempre somos hijos amados, perdonados y animados por Dios. De todo esto, ¡den testimonio con alegría!”, ha finalizado el Papa.

    El autorRedacción Omnes

    Vaticano

    El Papa León XIV realizará su primer viaje a Turquía y Líbano

    El pontífice visitará Turquía del 27 al 30 de noviembre por el 1.700º aniversario del Concilio de Nicea, y posteriormente Líbano del 30 de noviembre al 2 de diciembre.

    Redacción Omnes·7 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    El Vaticano ha confirmado oficialmente que el Papa León XIV realizará un viaje apostólico a Turquía y Líbano del 27 de noviembre al 2 de diciembre, marcando su primera visita al extranjero desde su elección el pasado 8 de mayo.

    Este viaje sustituye al inicialmente planeado para mayo por el fallecido Papa Francisco, quien había previsto una visita a Turquía. Durante su pontificado, Francisco visitó Turquía en 2014, donde se reunió con el presidente Recep Tayyip Erdogan, en una visita centrada en el diálogo ecuménico y el tema migratorio. En cuanto a Líbano, la última visita papal fue la de Benedicto XVI en septiembre de 2012.

    En Turquía, el pontífice participará en la conmemoración del 1.700º aniversario del primer Concilio de Nicea, que se celebrará en Iznik, la histórica ciudad que acogió en el año 325 a unos 300 obispos del Imperio romano bajo la convocatoria del emperador Constantino. La asamblea estableció las bases doctrinales que aún hoy reconocen numerosas confesiones cristianas. Durante su estancia, León XIV también acompañará al patriarca Bartolomé I, del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla en Estambul, en el marco de la fiesta del trono del patriarcado el 29 de noviembre.

    Viaje al Líbano

    Tras Turquía, el Papa visitará Líbano del 30 de noviembre al 2 de diciembre, atendiendo a la invitación del Jefe de Estado y de las autoridades eclesiásticas libanesas. El patriarca Bechara Rai, jefe de la Iglesia maronita, confirmó la visita en agosto, mientras que León XIV recibió en junio al presidente libanés Joseph Aoun, quien le entregó formalmente la invitación.

    El Líbano es un país de gran diversidad religiosa y una notable presencia de cristianos, con dos mayorías musulmanas y alrededor de un tercio de población cristiana, especialmente maronita. Además, acoge a millones de personas afectadas por conflictos regionales, incluyendo refugiados sirios y palestinos, así como más de 1,2 millones de desplazados internos libaneses.

    Los viajes papales a este país buscan fortalecer la fe de las comunidades cristianas y promover el diálogo interreligioso en un entorno multicultural y complejo. También subrayan la importancia de la convivencia pacífica entre distintas confesiones y el apoyo a quienes viven como minoría, así como la solidaridad con los desplazados y refugiados que conviven en la región.

    Familia

    Przekazywanie wiary naszym dzieciom: sianie ziarna w głębi serca

    Otwieranie naszym dzieciom drzwi do dialogu z transcendencją stanowi zadanie, które rodzice muszą podejmować na różne sposoby na każdym etapie życia.

    Leticia Sánchez de León·7 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 6 minutos

    Nie ulega wątpliwości, że znajdujemy się w trudnym kulturowo i społecznie momencie jeśli chodzi o przekazywanie wiary w ogóle. Współczesna kultura coraz bardziej odsuwa na bok antropologiczną wizję człowieka, w której liczy się wnętrze, a w relacjach społecznych przeważa to, co materialne (to, co się posiada, to, co się wytwarza) nad tym, co niematerialne: kim jesteś, jakie masz marzenia i projekty, co cię uszczęśliwia… 

    Do głęboko materialistycznych społeczeństwa i kultury dochodzi niezdolność ludzi do refleksji. Niektóre z przyczyn tego stanu rzeczy to utrata wartości, relatywizm, brak ogólnego wykształcenia humanistycznego, rozwój technologiczny, przyspieszenie tempa życia czy polaryzacja społeczeństwa. 

    Złożony kontekst sprawia, że jako społeczeństwo zmierzamy w kierunku kultury pospiesznej komunikacji, w której nie ma miejsca na refleksję i dialog.   

     Jednak w tak ważnych kwestiach, jak przekazywanie wiary, edukacja w zakresie wartości czy ogólnie rzecz biorąc kształtowanie postaw ludzkich, czas na dialog i refleksję jest niezbędny. 

    Badaczka i pisarka Catherine L’Ecuyer, ekspertka w dziedzinie psychologii i edukacji, w książce, która przyniosła jej sławę, Educar en el asombro («Wychowywać w zachwycie”), mówi o tym, jak ważne jest, żeby dzieci miały kontakt z naturą, bo tam odkrywają i doświadczają ciszy, powolnego rytmu wzrostu roślin, niespiesznego ruchu mrówek czy uważnego zapylania kwiatów wiosną. 

    To, co mówi L’Ecuyer, ma wiele wspólnego z procesem przekazywania wiary naszym dzieciom: kiedy rozmawiamy z nimi o Bogu lub modlimy się razem z nimi, „zasiewamy” w ich sercach małe ziarenka, co niewątpliwie wymaga czasu i troski. 

    W obliczu rzeczywistości społecznej, która nie jest wolna od przeszkód, wiara – zaspokajająca pragnienie transcendencji każdego człowieka – może być zasiana na żyznej ziemi, jeśli potrafimy rozpoznać, gdzie i kiedy rzucić ziarno. 

    Rodzice wyjaśniają świat swoim dzieciom 

    Otwierając naszym dzieciom drzwi do dialogu z transcendencją, mamy jako rodzice pewną przewagę: nasze dzieci, zwłaszcza w pierwszych latach życia, są naturalnie otwarte na wszystko, co chcemy im pokazać i czego chcemy ich nauczyć. To one czynią nas swoimi tłumaczami świata. Już od wieku „a dlaczego?”, czyli około trzeciego roku życia, nasze dzieci pragną zrozumieć to, co je otacza, i zwracają się do nas właśnie dlatego, że jesteśmy ich rodzicami. 

    Można by słusznie zauważyć, że przestajemy być tłumaczami świata, gdy nasze dzieci wchodzą w okres dojrzewania. A jednak także na tym etapie to, co im mówimy, ma znaczenie, jednakże w połączeniu z przykładem, jaki im dajemy. 

    Oczywiście, ciągłe podważanie naszego sposobu postrzegania świata jest cechą charakterystyczną dla nastolatków. I dobrze, że tak jest. Nasze dorastające dzieci zaczynają kształtować własne poglądy, a zatem zupełnie naturalne jest, że nie przyjmują bezkrytycznie naszych słów, lecz poddają je refleksji, by samodzielnie formułować własne opinie. 

    Jednak zgodnie z powiedzeniem: „do dialogu trzeba dwojga”, rodzice w tym okresie są bardzo potrzebni, aby młodzi mogli kształtować swoje spojrzenie na życie i świat; bez naszej interpretacji rzeczywistości nie mieliby z kim – ani przeciw komu – się konfrontować. 

    Dlatego warto się zastanowić, jakie spojrzenie na świat chcemy im przekazać: to, jak patrzymy na świat i ludzi, będzie miało na nich nieunikniony wpływ. 

     Jeżeli nasz sposób patrzenia na świat jest pesymistyczny, oni również będą mieli pesymistyczne spojrzenie na otaczającą ich rzeczywistość, a co gorsza – będą nieufni wobec ludzi wokół siebie. Jeśli natomiast nasza perspektywa jest pozytywna i pełna nadziei, oni także będą potrafili dostrzegać dobro w trudnościach, widzieć możliwości rozwoju w kryzysach i zauważać Dobro pośród ogromu zła. 

    Wiara wynikająca z wolności  

    Jak już wspomniałam, to, że rodzice interpretują świat dla swoich dzieci, nie oznacza, że dzieci bezkrytycznie przyjmą naszą wizję. W tym miejscu dochodzimy do kolejnej istotnej kwestii związanej z przekazywaniem wiary: wolności. Przekazywanie wiary wymaga wolności. Nie ma sensu próbować jej narzucać: nie znajdzie ona podatnego gruntu, na którym mogłaby się zakorzenić. 

    Jako rodzice musimy liczyć się z wolnością naszych dzieci, kiedy rozmawiamy z nimi o Bogu, ponieważ to one same muszą doświadczyć Go osobiście, nie możemy tego zrobić za nie. Możemy jednak przekazać im, jak bardzo wiara pomogła nam w naszych własnych trudnościach, w bólu, który przeżyliśmy, w kryzysach, przez które przeszliśmy, i w ten sposób pokazać im, że tak naprawdę nic nie przygotowuje nas w pełni na przeciwności życia. 

    Podczas spotkania poświęconego wierze, w którym uczestniczyłam, znany rzymski ksiądz Fabio Rosini powiedział: „Często myślimy, że wiara zależy od nas, od tego, co robimy: „Muszę mieć więcej wiary, aby stawić czoła temu problemowi” lub „Muszę więcej się modlić lub ponieść tę lub inną ofiarę”, myśląc, że być może Bóg nagrodzi nas większą lub mniejszą ilością wiary w zależności od tego, jak postąpiliśmy. Nie, to przecież Bóg daje wiarę. Ale w jaki sposób zatem w niej wzrastać?”

      I kontynuował: „Kiedy wykorzystujemy okazje, które On nam daje, aby Mu zaufać. Bóg wzmacnia twoją wiarę poprzez twoje problemy – i słabości – jeśli Mu na to pozwolisz, to znaczy, jeśli wykorzystasz te trudności, aby oprzeć się na Nim. To Bóg daje nam wiarę, ale człowiek musi być gotowy ją przyjąć”. 

    Wydawało mi się to potrzebną refleksją: wiara staje się wtedy nie zestawem treści i dogmatów, lecz doświadczeniem, pozwoleniem, by Bóg działał, oparciem się na Nim, gdy przytłaczają nas ciężary. 

    W tym celu konieczne jest stworzenie przestrzeni do dialogu, wpuszczenie Go do naszego życia, naszych trosk, problemów i marzeń; absurdalne jest myślenie o oparciu się na Bogu w trudnych chwilach, jeśli wcześniej nie nawiązaliśmy z Nim osobistej relacji. 

    Siać ziarno w głębi serca

    Wszystko powyższe odnosi się do wymiaru przekazywania wiary, który moglibyśmy nazwać „aktywnym”, w którym rodzice starają się w mądry sposób pomału zaszczepiać i rozwijać tę wiarę w młodych sercach swoich dzieci. 

    Czasami będzie to nabożeństwo do Najświętszego Serca Jezusowego, rodzinne nawiedzenie cmentarza w Dzień Zaduszny, ofiarowanie dnia Matce Bożej, modlitwy przed snem odmawiane z wielką uważnością, nauczenie dzieci modlitwy różańcowej… 

    Oczywiście im więcej ziaren zasiejemy, tym większa szansa, że wiara zagnieździ się w ziemi. Z drugiej strony, w miarę jak nasze dzieci dorastają, to ziarno może przybrać bardziej intelektualny charakter: może oznaczać nauczenie ich, że istnieje coś więcej niż to, co materialne, że zawsze trzeba czynić dobro, kochać i szanować wszystkich, że Bóg kocha ich jak matka i ojciec, że się nimi opiekuje i chroni. 

     Nasza rola, ostatecznie, polega na tym, aby otworzyć im drzwi do wiary będącej doświadczeniem Boga, który jest zarazem oparciem, jak i źródłem szczęścia, ponieważ nie możemy też zapominać, że nasza relacja z Bogiem nadaje sens naszemu istnieniu: świadomość, że jesteśmy Jego dziećmi, nadaje naszemu życiu barw, napełnia nas siłą, poczuciem własnej wartości i celem. 

    To ziarno, które chcemy zasiać, musi zapuścić korzenie w sercach naszych dzieci, a nie w ich zachowaniu. Skupianie się na zewnętrznych przejawach wiary jest w pewnym sensie równoznaczne z twierdzeniem, że wiara jest czymś wyłącznie zewnętrznym: szeregiem czynności, które należy wykonać, aby poczuć się spełnionym i aby Bóg był z nas „zadowolony”. 

    Przypowieść o siewcy mówi właśnie o tym powierzchownym zasiewie: „(…) niektóre [ziarna] padły na drogę, nadleciały ptaki i wydziobały je. Inne padły na miejsca skaliste, gdzie niewiele miały ziemi; i wnet powschodziły, bo gleba nie była głęboka. Lecz gdy słońce wzeszło, przypaliły się i uschły, bo nie miały korzenia”. 

    Wiarę należy „siać” w najgłębszych zakamarkach serca naszych dzieci, tam, gdzie kształtują się one jako osoby i gdzie nieświadomie gromadzą wspomnienia i doświadczenia, które kształtują ich najgłębszą istotę i z których będą czerpać jako nastolatki lub dorośli, gdy poczują jałowość świata i jego trudności. 

    Jak napisał papież Franciszek w swojej ostatniej encyklice Dilexit nos, przemawianie do serca oznacza „dążyć tam, gdzie każda osoba, każdej kategorii i stanu, dokonuje własnej syntezy; tam, gdzie konkretne osoby mają źródło i korzeń wszelkich innych swoich sił, przekonań, pasji, wyborów”. 

    Mówić bez słów  

    Drugi wymiar przekazywania wiary dzieciom, który nazwiemy wymiarem „biernym”, ma wiele wspólnego z przykładem, jaki dajemy, ponieważ dzieci obserwują wszystko, co robimy, i potrafią uchwycić głębię naszych działań. 

    W tym wymiarze rodzice będą mówić bez słów, pokazując swoim dzieciom, jak i z jaką intensywnością modlimy się i żyjemy naszą wiarą. Ten wymiar jest bez wątpienia najważniejszy, bo cóż z tego, że będziemy opowiadać naszym dzieciom historie z życia Jezusa, jeśli sami nie wcielamy Ewangelii w życie? Jak nauczą się modlić, jeśli nie zobaczą, że my to robimy? Jak zrozumieją, że nasza relacja z Bogiem jest naszą siłą, jeśli im tego nie pokażemy? 

    Pamiętam, że kiedy miałam 21 lat, zwierzyłam się ojcu z sytuacji, która wywoływała we mnie ogromny niepokój. On, po wysłuchaniu mnie nie zaproponował mi rozwiązania problemu, ale opowiedział mi o swojej trudnej sytuacji w pracy, która sprawiała mu cierpienie, i podzielił się tym, jak się modlił i jak mówił Bogu o tej trudności. Jego słowa poruszyły moje serce i do dziś często je sobie przypominam i pomagają mi się modlić. 

    Mogłabym przytoczyć wiele podobnych historii. Dla rodziców dotarcie do serca własnych dzieci wcale nie musi być takie trudne. Tym, co pomogło mi tamtego dnia w słowach mojego ojca, nie była sama sytuacja, którą przeżywał, ani świadomość, że jest człowiekiem wiary, który modlił się o rozwiązanie tego problemu. Pomogło mi to, że otworzył przede mną swoje wnętrze, pokazał swoją kruchość i to, jak w tej właśnie słabości opierał się na Bogu. Tym, co mój ojciec uczynił wtedy, było pozwolenie mi, bym zobaczyła fragment jego relacji z Bogiem – relacji prawdziwej, mocnej, głębokiej i zdecydowanej. 

    Dlaczego czujemy tak wielką nieśmiałość by rozmawiać z naszymi dziećmi szczerze, prosto z serca? A przecież nie ma nic potężniejszego niż matka lub ojciec, którzy mówią do swoich dzieci, z własnego, najgłębszego doświadczenia, oznaczające całkowite obnażenie się przed nimi. 

    Zdecydowanie gorsze byłoby, gdyby nasze dzieci odczuwały, że zamykamy nasze wnętrze – również duchowe – za murem, przez który pokazujemy tylko to, co dobre i słuszne w naszych działaniach. Czy naprawdę chcemy, aby nasze dzieci odbierały nas w ten sposób: jako rodziców doskonałych, którzy nigdy nie popełniają błędów, dla których wszystko jest klarowne, a ich wiara niezachwiana?

    Leer más
    Libros

    Celebrar la masculinidad y la feminidad frente a la cultura woke

    ¿Qué significa ser hombre o mujer? En la sociedad woke actual, la esencia del ser humano se ha vuelto confusa. En su libro "Padre y madre en la sociedad woke", María Calvo reivindica la importancia de las diferencias entre sexos.

    Teresa Aguado Peña·7 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

    “La potencia de una civilización casa siempre con la potencia de la religión que la legitima”, decía Michel Onfray. Con esta cita del filósofo francés, María Calvo abrió la presentación de su nuevo libro «Padre y madre en la sociedad woke«, celebrada en la Universidad Villanueva junto a Julio Montero Díaz, presidente de la misma. La autora explicó que eligió una universidad católica para este encuentro porque explicó que ante una crisis de civilización uno debe “ser abogado de la memoria cristiana” dijo citando a Benedicto XIV.

    A lo largo de la tertulia, Calvo insistió en esta crisis, en la que se está perdiendo la belleza de la masculinidad y la feminidad, resumiendo su mensaje con una afirmación rotunda: “¡Qué bello es ser diferentes!”.

    La crisis de identidad del ser humano

    “Hoy en día no sabemos lo que es el ser humano”, repitió en varias ocasiones. La profesora relató que, al preguntar a sus alumnos por esta cuestión, “ninguno respondía con términos razonables y objetivos”. “Resulta surrealista —añadió— que los jóvenes no sepan responder qué es el ser humano con términos razonados”. Para Calvo, esta confusión se debe a que “las tres dimensiones del ser humano —la biológica, la psicológica y la espiritual— han sido vulneradas, licuadas”.

    Durante su intervención, la autora reflexionó sobre el significado profundo de ser hombre y de ser mujer. “¿Qué es ser hombre?”, se preguntó. “Ser hombre es, o debería ser, un servidor de la vida”. Calvo evocó la figura de Héctor en La Ilíada y la de los grandes santos, “héroes que dan seguridad y protección a los hombres”.

    En cuanto a la identidad femenina, afirmó: “Ser mujer es ser acogedora de la vida. Las mujeres pueden transformar el mundo, porque este no vuelve a ser el mismo al dar a luz a una nueva criatura”. Como ejemplo, mencionó a la Virgen María: “El ejemplo más paradigmático es la Virgen María, ya que Jesucristo transformó el mundo”.

    Calvo alertó de un problema que, según ella, atraviesa la sociedad contemporánea: “Nos están masculinizando”. Criticó que el discurso del empoderamiento femenino esté llevando a muchas mujeres a “perder su parte materna”.

    En su opinión, las redes sociales muestran mujeres de éxito “aparentemente felices, pero quebradas por dentro”. Y recordó un dato preocupante: “España es el país donde las mujeres consumen más ansiolíticos”. Por eso, repitió con insistencia: “No debemos perder nuestra esencia”.

    El hombre confuso y la agresividad mal entendida

    Al mismo tiempo, observó que el hombre actual “se ha vuelto más emotivo, suave, cariñoso”, algo que consideró positivo, aunque advirtió que “por otra parte, al hombre se le está prohibiendo —e incluso parece tóxico— los atributos que le permiten ser protector de la vida”.

    Calvo comentó que “en la cultura de hoy se confunde la agresividad del hombre con la violencia”. Según explicó, “el hombre es agresivo por naturaleza y debe aprender a encauzar esa agresividad para convertirse en hombre y realizar cosas maravillosas”. Cuando esa energía se reprime, añadió, “se produce lo que llamo la tristeza del hombre confuso: no se atreven a ser hombres”.

    La autora advirtió que “confundir la masculinidad y la feminidad es algo disfuncional, y la sociedad puede desaparecer. Es lo que estamos viendo con la caída de la natalidad”. En este sentido, subrayó la importancia del papel del padre y la madre como figuras complementarias: “El padre es necesario porque separa al hijo de la ‘asfixia’ de la madre”.

    “Nos perdemos la relación nutricia entre los sexos”, señaló, y lamentó también “haber perdido la capacidad de asombro”. “Asombrarnos con nuestras diferencias es maravilloso”, afirmó.

    La cancelación del debate

    Calvo cerró su intervención con una crítica a la falta de diálogo que percibe en la sociedad actual: “Antes, cuando exponías una hipótesis razonada y con base, la otra persona discutía, te aportaba argumentos y eso resultaba enriquecedor. Ahora dicen que ofendes, se niegan a escucharte y se van”.

    Ante esta sociedad, María recuerda las palabras del Papa Francisco: «hacen falta jóvenes valientes capaces de ir contracorriente». Animaba así a los jóvenes de la sala a ser ellos mismos y no renunciar a su masculinidad: «encerrarla en el subconsciente acaba generando mucho dolor» aseveró.

    Con estas palabras concluyó una presentación que, más allá de su dimensión académica, fue una invitación a redescubrir —sin miedo ni confusión— la belleza de ser distintos.

    Padre y madre en la sociedad woke

    Autor: María Calvo
    Editorial: Rialp
    Páginas: 152
    Año: 2025
    Leer más
    Evangelización

    Nuestra Señora del Rosario

    El Santo Rosario tiene su origen en 1212, cuando la Virgen María se apareció a Santo Domingo de Guzmán, en Toulouse (Francia), y le entregó el rosario como respuesta a su petición. Más tarde, el Papa San Pío V, dominico, pidió al pueblo cristiano que se uniera a la batalla de Lepanto rezando el rosario. Y en Lepanto (7 de octubre de 1571), triunfó la cristiandad.  

    Francisco Otamendi·7 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    En varias apariciones, como Lourdes y Fátima, la Virgen María ha recomendado con insistencia el rezo diario del rosario. Para superar divisiones y discordias, y los males en nuestros corazones y en el mundo, los Papas han aconsejado también su rezo habitual. Por ejemplo, León XIV ha invitado a los fieles a un rosario por la paz este sábado 11 de octubre, en la Basílica de San Pedro, y ha animado a rezarlo este mes cada día.

    En los primeros siglos del cristianismo, los monjes y ermitaños ya usaban formas repetitivas de oración, como los 150 salmos del salterio. Se dice que los laicos que no sabían leer comenzaron a reemplazar los salmos por 150 Padrenuestros o Avemarías.

    Según la tradición, la forma del Rosario como la conocemos fue revelada por la Virgen María a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores en 1212. Los historiadores consideran que los dominicos tuvieron un papel esencial en difundir y estructurar la devoción del Rosario.

    Devoción de siglos

    La devoción de rezar a la Virgen María el rosario es universal, y en algunos lugares cobra especial fuerza. Por ejemplo, Fray Pascual Saturio, dominico, explicó a Omnes que “la Virgen del Rosario es Patrona de Cádiz desde hace 150 años. El nombramiento pontificio de la Virgen es de hace 152 o 153 años, y lo celebramos. Pero hay constancia de que hace más de trescientos años ya el pueblo, y el ayuntamiento, la consideraban Patrona de Cádiz. Aunque el nombramiento sea posterior”.

    Tras la victoria de Lepanto, san Pío V instituyó en 1572 la fiesta de Santa María de la Victoria, que su sucesor, Gregorio XIII, transformó en «Nuestra Señora del Rosario”. Siguieron otras victorias, como la de 1683 en Viena, donde –de nuevo por intervención divina y por mediación de la Virgen María– se detuvo el avance musulmán., informa la web vaticana.

    Venecia, Pompeya, Rosario…

    En 1687, el pueblo de Venecia rogó a la Virgen María que acabara con la peste. Superada la epidemia, se construyó la basílica de Nuestra Señora de la Salud, cuya fiesta se celebra el 21 de noviembre. En la actualidad, uno de los santuarios más famosos del mundo dedicado a la Virgen del Rosario es el de Pompeya, cuya fiesta es el 8 de mayo, fecha en la que fue elegido Papa León XIV.

    “La devoción a Nuestra Señora del Rosario se remonta a 1730, cuando la ciudad, Rosario (Argentina), era un insignificante caserío”, ha escrito Pedro Chiesa en Omnes. “El amor a la Señora del Rosario fue creciendo de modo pujante, especialmente desde la llegada de la imagen encargada a un escultor de Cádiz. (…). 

    “La Virgen del Rosario es reconocida como patrona y fundadora de la ciudad”, añade Chiesa. “Y este año, como bien señala el obispo del lugar, será oportuno para “hacer memoria y mantener vivas las raíces que hacen profunda nuestra identidad. Reafirmando a Rosario como ciudad de María, y a nuestra arquidiócesis como arquidiócesis de María”.

    El autorFrancisco Otamendi

    Iniciativas

    Ana Villota: “Crecen las heridas en la salud mental tras las guerras”

    Es algo que el cine ha reflejado bastante, pero que llega cada vez más a todo el mundo, no sólo a militares. Hablamos de las heridas invisibles de las guerras, el impacto en la salud mental de las personas que huyen de conflictos bélicos. Ana Villota, presidenta de AISS, entidad que tutela pisos a personas con enfermedades mentales, lo explica.  

    Francisco Otamendi·7 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Generaciones heridas por la guerra. La huella invisible en la salud mental de quienes huyen de un conflicto bélico. Es el tema que preocupa en estos momentos a Ana Villota, fundadora de la Asociación AISS, entidad que tutela pisos a personas con enfermedades mentales, y trabajadora social forense.

    Villota y su equipo se refieren a todas las guerras, no sólo a Oriente Medio. Por ejemplo, los millones de desplazados que han generado la guerra de Ucrania, en Europa y fuera de Europa, y otros conflictos en el mundo.

    La presidenta de AISS asegura además que “los conflictos bélicos marcan no solo a quienes los viven, sino también a las generaciones futuras”.

    Proteger la infancia. “El terror en sus miradas”

    La guerra no solo se mide en ruinas materiales o en cifras de desplazados. También deja cicatrices invisibles que acompañan de por vida a quienes han sobrevivido al horror, explica Ana Villota, que es también trabajadora social forense.

    “La protección a la infancia es fundamental, definitivamente es nuestro futuro. Las guerras suponen para el menor la pérdida de todas sus figuras de referencia. La familia para un niño es su refugio y en muchos casos han visto morir a padres, madres y abuelos”, añade.

    Ese desgarro temprano, dice, deja un eco intergeneracional. “La exposición constante a un escenario de guerra no se queda solo en quien lo vivió, sino también en generaciones futuras. Hablamos de generaciones heridas por esas vivencias. No hace falta ser experto para leer el terror en sus miradas”.

    Papel de los trabajadores sociales

    En ese contexto, el rol de los trabajadores sociales se vuelve clave. En concreto, Villota lo define como un puente entre el trauma y la reconstrucción. 

    El trabajo que realizan en estos escenarios de guerra, afirma, es “promover la reconstrucción de recursos y defender los derechos humanos, actuando como promotores de la paz. E intentando facilitar el cambio a una sociedad que tras una guerra se ve sumida en la pobreza, en la pérdida de recursos, con desplazamientos forzosos y en medio de la deshumanización”.

    Las secuelas psicológicas son profundas, continúa. Estrés postraumático, depresión y ansiedad son las patologías más comunes, y el abordaje requiere de equipos multidisciplinares. “Hablamos de personas que han perdido su hogar, su familia, sus recursos y en muchos casos su tierra. Suelen presentar un estado constante de alerta y vulnerabilidad. Son hombres y mujeres que han visto morir a familiares, o profesionales como médicos, militares o periodistas que también quedan afectados”, detalla.

    Hacia la recuperación

    Respecto al camino hacia la recuperación, Villota comenta que no hay una única respuesta. “Depende de cada caso y de cada vivencia. Además del tratamiento de psicoterapia, pueden necesitar apoyo farmacológico”. Y añade que “según los estudios, suelen convivir con ansiedad, miedo constante y somatizaciones físicas. 

    Conviven con pérdida de confianza, tristeza, miedo y dificultad en su vida diaria para normalizar el trato con los demás”.

    La cooperación internacional, concluye, es la llave para acompañar esos procesos de reconstrucción. Y, aunque el futuro parece incierto para muchos de los sobrevivientes, la especialista insiste en que el compromiso de la sociedad civil y de los profesionales de la salud mental puede marcar la diferencia entre quedar atrapados en el trauma o volver a empezar.

    El autorFrancisco Otamendi

    Leer más
    Recursos

    ¿Por qué la Iglesia no defendió que la Tierra es plana?

    Una revisión histórica del mito de la Tierra plana en la Edad Media: por qué la Iglesia no defendió la planitud del mundo y cómo esta idea se instaló en el imaginario popular.

    Alberto Barbés·7 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Basta un vistazo a Internet para constatar que en los últimos años ha hecho su aparición una nueva corriente cultural, por llamarla de alguna manera: el terraplanismo. Realmente sería muy interesante estudiar cómo ha podido surgir y sostenerse ese conjunto de ideas en pleno siglo XXI, pero no es este el objetivo de estas líneas. 

    Lo que me interesa ahora es que, en este contexto, se ha llegado a afirmar que la Iglesia católica defendió con fuerza en el Medievo la planitud de la tierra, incluso en contra de científicos como Galileo que afirmaban lo contrario. Al parecer este mito fue difundido en el siglo XVII, en el contexto de la campaña protestante contra las doctrinas católicas. Algo más tarde sería retomado por algunos autores del siglo XIX –como John William Draper o Andrew Dickson White– que intentaban sostener un aparente conflicto entre ciencia y fe. La obra de Washington Irving sobre el viaje de Colón, y los supuestos problemas que tuvo para defender la viabilidad de su viaje por esta cuestión,  contribuyó sin duda a afianzar esta idea en el imaginario popular.

    Mi propósito con estas líneas es dejar claro que esa pretendida defensa de la planitud de la Tierra por parte de la Iglesia no es más que una de las muchas falacias que suelen esgrimirse al plantear la supuesta batalla entre conocimiento científico y religión. 

    Los orígenes de la idea de una Tierra esférica

    Parece ser que fue Pitágoras el primero en proponer que nuestro planeta es esférico. Él consideraba que la Tierra era uno más entre los muchos cuerpos celestes que pueblan el Cosmos y, por lo tanto, era lógico pensar que nuestro amado planeta fuera redondo, al igual que todos los astros. Sin embargo, lo cierto es que esta doctrina tuvo por aquél entonces muy pocos seguidores.

    No es hasta el siglo IV aC que la esfericidad de la Tierra comienza a ser aceptada. En su diálogo «Fedón», Platón pone en boca de Sócrates la afirmación de que el mundo es redondo y, algunos años después, Aristóteles presenta en su obra «Sobre el Cielo» los principales argumentos en favor de esa idea. Se basa en primer lugar en el cambio de la distancia al horizonte de las constelaciones, que observan todos los marinos al dirigirse hacia el norte. Y en segundo lugar, en la observación de los eclipses lunares: es evidente que la sombra que la Tierra proyecta sobre la Luna es perfectamente circular. 

    Tras las pruebas presentadas por Aristóteles, la idea de la redondez de la tierra se fue extendiendo paulatinamente por todo el Mediterraneo, sin que prácticamente ningún pensador serio se opusiera a ello. Es cierto que pocos entendían cómo podían sostenerse las cosas en lo que podríamos llamar «el lado de abajo”… Pero eso es otra historia.

    Ya en el 240 aC, Eratóstenes encontró la forma de medir el diámetro de la Tierra, fijándose en el ángulo de la luz solar sobre la superficie. De esta forma calculó que nuestro amado planeta tiene un diámetro de unos 12.000 kilómetros y una circunferencia de unos 40.000 Km. Estuvo bastante acertado: el dato correcto es de 40.091 km en el ecuador.

    La visión cristiana y medieval de la esfericidad terrestre

    Tal y como afirma Plinio el Viejo (+ 79) en su «Naturalis historia», la redondez de la Tierra era algo generalmente asumido por la gente culta en la época en que nació Nuestro Señor. E indudablemente, entre esas personas instruidas se encontraban los padres de la Iglesia y los teólogos de los primeros siglos de nuestra era.

    Son muchos los textos que dejan claro que esta era la opinión general entre los pensadores cristianos. Podemos citar como ejemplo escritos de San Agustín, Boecio,  San Isidoro de Sevilla o San Beda el Venerable, todos ellos primeras espadas de la teología. Y lo mismo puede decirse de los pensadores orientales y árabes. Es cierto que algunos autores, como San Juan Crisóstomo, se oponían a esta visión de la Tierra. Pero puede decirse que se trata de excepciones; a partir del siglo VIII ningún erudito digno de tal nombre cuestiona la esfericidad del planeta. En este contexto es interesante ver, por ejemplo, que cuando Santo Tomás de Aquino, ya en el siglo XIII, toca el tema en la «Summa», lo hace suponiendo que todos sus alumnos conocen esa realidad. Otra cosa, claro está, es que el ciudadano «de la calle» estuviera al corriente…

    Un claro ejemplo de la extensión de esta creencia es el uso generalizado del «globus cruciger» (la representación del mundo como un orbe coronado por la cruz), en muchos reinos de Europa: está atestiguado desde los tiempos del emperador Teodosio II (401 – 450), y a lo largo de toda la Edad Media. Y un buen número de imágenes religiosas, como la conocida imagen de Nuestra Señora de Montserrat, o las representaciones de Cristo «Salvator Mundi» muestran también esa firme creencia en la redondez de la Tierra. Pero veamos un último ejemplo, a mi modo de ver bastante interesante. Me refiero al escudo de la multisecular orden de los Cartujos: representa el mundo coronado por la Cruz de Cristo, y con un lema que no tiene desperdicio: «Stat Crux dum volvitur orbis»; la Cruz permanece estable mientras el mundo da vueltas.

    En resumen: la idea de una iglesia medieval defendiendo que la Tierra es plana no parece resistir un simple análisis histórico.  Más bien parece un nuevo caso de ese afán que tienen algunos en encontrar, aunque sea de forma artificial, un conflicto entre ciencia y fe. 

    El autorAlberto Barbés

    Físico y sacerdote.

    Recursos

    Buscando a David. La arqueología bíblica entre hallazgos y silencios

    Este artículo explora qué nos dice la arqueología sobre el rey David: aunque no hay pruebas directas de su existencia en el siglo X a. C., sí contamos con huellas posteriores como la Estela de Tel Dan y el túnel de Ezequías, que enlazan relato bíblico e historia.

    Joseángel Domínguez·7 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 4 minutos

    ¿Qué sabemos del Rey David? ¿Tenemos alguna prueba de su existencia fuera de la Biblia? En una línea del tiempo el punto marcado por el rey David es significativo en varios sentidos. Además de su famosa pelea con Goliat y de tantas escenas que aparecen en la narrativa bíblica, David marcó la historia de Israel con un evento clave: el establecimiento de Jerusalén como la capital de su reino, llamándola “Ciudad de David”:

    “David se dirigió con sus hombres a Jerusalén contra los jebuseos que habitaban en el país. Estos dijeron a David: -No entrarás aquí, pues te rechazarán hasta los ciegos y los cojos-. Era como decir: David no entrará aquí. Pero David tomó la fortaleza de Sión, que es la ciudad de David”. (2 Samuel 5, 6-8)

    Los historiadores colocan la fecha de la conquista de Jerusalén por parte de David en torno al año 1000 a. C., fecha fácil de recordar y piedra millar de la historia de Jerusalén. El desafío llega a la hora de conectar el texto bíblico con los restos arqueológicos. Desde una perspectiva minimalista se podría decir que cualquier conexión entre la Biblia y las piedras de Jerusalén es mucho más tardía. Buscando a David, ¿qué piezas del puzzle tenemos? La imagen del pastor convertido en rey quedó grabada en la memoria del pueblo y dejó su huella en la tradición bíblica. Pero cuando bajamos del texto al terreno, a la tierra removida por los arqueólogos, nos encontramos con un escenario áspero: más silencios que hallazgos. 

    El lector moderno sabe que la arqueología no funciona como el telediario o el informe del perito: ni fechas exactas ni nombres confirmados. 

    El terreno de Jerusalén y sus alrededores guarda sus secretos con obstinación. Del siglo X a. C., el tiempo en el que la Biblia sitúa a David y a su hijo Salomón, casi no tenemos pruebas materiales directas. Ni una estela que diga “David reinó aquí”, ni una inscripción monumental con su nombre. 

    La Estela de Tel Dan

    Del siglo IX a. C., en cambio, sí tenemos alguna luz. Un buen ejemplo es la Estela de Tel Dan. Esta inscripción, descubierta entre 1993 y 1994 a unos 70 km al norte del Mar de Galilea, se atribuye a un rey arameo, Hazael de Damasco, que gobernó a mediados del siglo IX a. C. 

    El texto, escrito con caracteres muy cercanos al alfabeto fenicio-paleohebreo, conmemora victorias militares sobre los reinos de Israel y Judá. En uno de los fragmentos se lee claramente la expresión Beit David (“Casa de David”), considerada como la primera mención extrabíblica al rey David como fundador de una dinastía. 

    El texto está grabado usando un tipo de escritura que llamamos paleohebreo. Y esto es relevante para nuestra historia. En el periodo del Primer Templo (desde el siglo X al VII a. C.) los israelitas utilizaban el alfabeto paleohebreo, una evolución del fenicio, con letras angulosas, distinto del modo de escribir que hoy en día se conoce como alfabeto hebreo. Ese mismo alfabeto paleohebreo lo vemos en óstraca, en sellos y en pequeñas inscripciones que nos confirman que existía un aparato administrativo y una cultura escrita.

    Después del exilio en Babilonia, los judíos adoptaron la escritura aramea cuadrada, el ancestro directo del hebreo moderno. Este cambio de guión es mucho más que un detalle gráfico: marca un puente histórico. Nos dice qué textos fueron copiados antes y después, nos ayuda a fechar manuscritos y nos permite entender cómo se transmitieron las palabras que hoy leemos en la Biblia.

    El túnel de Ezequías

    Entre los hallazgos que sí podemos tocar y recorrer, pocos tienen la fuerza simbólica del túnel de Ezequías. Excavado en el siglo VIII a. C., en preparación para el asedio del rey asirio Senaquerib, este conducto de más de medio kilómetro lleva el agua del manantial de Guijón hasta el interior de la ciudad amurallada de Jerusalén.

    Cualquier peregrino puede descender hoy en día y visitar y caminar por el túnel, con el agua hasta las rodillas, siguiendo el agua por el recorrido que hace 2.700 años aseguraba la vida de la Ciudad Santa. Durante su exploración, a finales del siglo XIX, los arqueólogos encontraron una lápida hacia la mitad del recorrido: la inscripción de Siloé, un breve texto paleohebreo, del siglo VIII a.C. que narra cómo dos grupos de obreros cavaron desde extremos opuestos hasta encontrarse en el centro.

    Cuando los exploradores occidentales comenzaron a investigar el subsuelo de Jerusalén, sorprendió la precisión con que este acueducto había sido excavado en roca. El recorrido tiene unos 533 metros de longitud y un desnivel de apenas medio metro. El texto de la inscripción confirma lo que los análisis del túnel habían señalado: dos equipos de obreros comenzaron a cavar desde extremos opuestos -uno desde la fuente del Guijón, en el valle del Cedrón, y otro desde el interior de la ciudad- hasta encontrarse en el centro. La inscripción de Siloé narra precisamente este momento de encuentro de los trabajadores, convirtiéndose en uno de los documentos hebreos más antiguos que se conservan y una prueba directa de la actividad constructiva en el reino de Judá durante el siglo VIII a. C.

    La inscripción de Siloé

    La inscripción de Siloé, conservada en Estambul, pero encontrada en el corazón del túnel de Ezequías en Jerusalén, se puede datar en el final del siglo VIII a. C. y está escrita en paleohebreo. 

    Ezequías es descendiente de David, y junto a la “Ciudad de David” había mandado realizar la infraestructura necesaria para resistir el asedio asirio. La conexión de la arqueología con la Biblia es explícita: en 2 Reyes 20, 20 se menciona cómo el rey Ezequías, al prever el ataque de Senaquerib, “tapó las fuentes de agua que había fuera de la ciudad” y “condujo el agua hacia el oeste de la ciudad de David”. El túnel encaja perfectamente con esa descripción, y su existencia material corrobora que Jerusalén se preparó activamente para resistir el asedio asirio del 701 a. C. 

    La arqueología bíblica no nos da verdades absolutas. Más bien nos invita a caminar entre claroscuros: sabemos mucho del siglo VIII, algo del IX, casi nada del X. Tenemos nombres grabados en estelas enemigas, túneles excavados en roca viva, inscripciones en un alfabeto antiguo. Podemos afirmar con seguridad que la Biblia no habita únicamente en la esfera del mito. La tierra de Israel conserva huellas materiales que se corresponden con relatos bíblicos, confirmando que estos textos nacen de una historia concreta.

    Volvamos a la pregunta inicial: ¿dónde está David? La respuesta, honesta, es que no tenemos aún la piedra que lo nombra en el siglo X. Tenemos, sí, la referencia del siglo IX a su “casa”, su dinastía. Tenemos las letras de su pueblo, que fueron cambiando de forma pero no de memoria. Tenemos el túnel de un rey descendiente directo que demuestra que Jerusalén resistía. Cada hallazgo, por pequeño que sea, confirma que estos relatos nacieron en la carne y la tierra, entre pueblos y ciudades reales. n

    El autorJoseángel Domínguez

    Doctor en Teología Bíblica y Director de la Fundación Cretio

    Vaticano

    Nuevo Motu Proprio: el vaticano refuerza el control ético de sus inversiones

    El Papa León XIV centraliza la gestión financiera del Vaticano, confirmando la supervisión del APSA, el IOR y el Comité para las Inversiones.

    Javier García Herrería·6 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 3 minutos

    El Papa León XIV ha promulgado una nueva Carta Apostólica en forma de Motu Proprio sobre las actividades de inversión financiera de la Santa Sede. El objetivo es consolidar las reformas económicas iniciadas hace años y garantizar una gestión unificada y ética de los activos de la Curia Romana, subrayando el principio de corresponsabilidad en la communio establecido por la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium.

    El documento, fechado el 29 de septiembre de 2025, busca definir con precisión los roles y competencias de las instituciones involucradas en la gestión de las inversiones vaticanas. La principal novedad radica en la derogación de la Instrucción de agosto de 2022 y el establecimiento de una nueva estructura operativa.

    El Santo Padre establece que la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), en su función de inversor, hará uso de la estructura organizativa interna del Instituto para las Obras de Religión (el banco vaticano) para la gestión de las inversiones. Este movimiento convierte al IOR en el centro neurálgico y principal fuente de conocimiento especializado para la gestión financiera cotidiana.

    Además, el Motu Proprio reafirma la autoridad suprema del Comité para las Inversiones para establecer la conformidad de todas las operaciones financieras con la política de inversión aprobada, asegurando así que los activos vaticanos respeten la Doctrina Social de la Iglesia.

    El Rescriptum de 2022

    El Rescriptum ex Audientia SS.mi del 23 de agosto de 2022, que acaba de ser derogado, fue una medida de urgencia crucial diseñada para imponer la centralización inmediata del patrimonio financiero vaticano. Su propósito fundamental era eliminar la dispersión de fondos que había generado problemas. Estableció que el Instituto para las Obras de Religión (IOR) sería el único gestor patrimonial y depositario de todos los activos financieros y la liquidez de la Santa Sede y sus instituciones.

    Con un plazo de 30 días, se ordenó que todas las entidades vaticanas transfirieran sus fondos que estuvieran en bancos externos al IOR. De esta forma, el Rescriptum obligó a que todo el patrimonio estuviera bajo una única y estricta supervisión.

    El Comité para las Inversiones

    El Comité para las Inversiones es el organismo que asegura la supervisión ética y estratégica de los activos vaticanos, en cumplimiento de la Doctrina Social de la Iglesia. Está presidido por el Cardenal Kevin Joseph Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida.

    A su lado, operan expertos internacionales de primer nivel: el Dr. Jean Pierre Casey (Gran Bretaña), reconocido en gestión de riesgos y FinTech; el Dr. Giovanni Christian Michael Gay (Alemania), con amplia experiencia en la dirección de grandes fondos de inversión; el Dr. David Harris (Noruega), experto en mercados globales; y el Dr. John J. Zona (Estados Unidos), con vasta experiencia en gestión de carteras. Esta composición garantiza una perspectiva global y altamente profesionalizada para las decisiones de inversión.

    Los balances positivos del IOR y APSA

    La nueva directriz papal deposita su confianza en dos entidades que han demostrado eficiencia financiera en los últimos años: el Instituto para las Obras de Religión (IOR) y la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA). Ambos organismos se consolidan así como los pilares del control presupuestario vaticano.

    El IOR, conocido popularmente como el banco del Vaticano, ha mantenido una clara trayectoria de ganancias netas, reportando un beneficio significativo, por ejemplo, los 32 millones de euros en 2024. Este rendimiento positivo refleja la eficacia de las reformas de gobernanza implementadas.

    Por su parte, la APSA, el administrador patrimonial, también ha reportado resultados favorables, logrando una alta rentabilidad de gestión, de hasta 8,51 puntos porcentuales, gracias a una gestión estratégica de las inversiones. Al trabajar conjuntamente y con balances saneados, estas instituciones refuerzan el modelo de supervisión centralizada impulsado por el Papa.

    Mundo

    La Marcha por la Vida en Vilna reaviva el diálogo sobre la familia y los valores

    Vilna se convirtió en un canto a la vida durante la “Marcha por la Vida”, un evento que reunió a miles de personas, voces internacionales y testimonios conmovedores en defensa de la dignidad humana y la familia.

    Bryan Lawrence Gonsalves·6 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: 5 minutos

    El corazón de la capital lituana se llenó de música, discursos e historias personales conmovedoras cuando miles de personas se reunieron para el evento “Žygis už gyvybę” (Marcha por la Vida), dedicado a celebrar la santidad de la vida y a concienciar sobre la necesidad de protegerla. La marcha atrajo a participantes de toda Lituania, así como a simpatizantes de países vecinos, incluidos Letonia, Estonia y Polonia.

    Celebrada el sábado 4 de octubre, la actividad comenzó a primeras horas de la tarde cerca de la Biblioteca Nacional Martynas Mažvydas, congregando a un público diverso formado por familias, estudiantes, activistas, artistas y miembros del clero. Promovida por diversas organizaciones civiles y religiosas, la marcha se centró en reafirmar el valor de toda vida humana. Figuras religiosas de fuera de Lituania también mostraron su apoyo a la iniciativa, destacando el arzobispo católico Zbigņevs Stankevičs de Riga y el obispo luterano letón Rinalds Grants, quienes expresaron solidaridad con los objetivos de la marcha. El obispo auxiliar Saulius Bužauskas de Kaunas también participó personalmente en el evento.

    De 13:00 a 14:10, los asistentes se reunieron cerca de la Biblioteca Nacional de Lituania para la apertura del evento, donde los ponentes ofrecieron perspectivas personales, médicas, sociales y filosóficas. Entre ellos, la doctora Lina Šulcienė destacó la necesidad moral y espiritual de una sociedad más compasiva, afirmando: “Las profundidades de nuestra conciencia claman por un camino distinto a la cultura de la muerte. Nuestra humanidad interior exige una cultura de la vida, marcada por la solidaridad, la compasión genuina y la sensibilidad hacia los seres humanos, respetando sus vidas”.

    Agnieszka Gracz, coordinadora de marchas por la vida de «Centrum Życia i Rodziny» (Centro por la Vida y la Familia) en Polonia, también se dirigió al público. La organización, con sede en Varsovia, lleva más de dos décadas defendiendo la protección de la vida, la familia y la paternidad. Gracz recordó que antes de la pandemia de COVID-19, el centro ayudaba a organizar un promedio de 150 marchas al año en distintas ciudades polacas. Destacó que estas manifestaciones públicas habían sido fundamentales para promover la protección de los niños no nacidos, especialmente aquellos con discapacidades que antes eran vulnerables a la discriminación, y subrayó que las marchas contribuyeron al apoyo público que precedió a la sentencia del Tribunal Constitucional polaco de 2020, que reforzó la protección legal de los niños diagnosticados con discapacidades antes de nacer.

    A las 14:15, la multitud partió en una procesión pacífica desde la Biblioteca Nacional hacia la Plaza de la Catedral de Vilna por la avenida Gediminas, portando pancartas y banderas con mensajes de esperanza y apoyo a las familias. De 15:00 a 17:30, la atención se centró en la plaza, donde se celebró un concierto conmemorativo y una serie de testimonios personales. Entre los actos destacados se incluyó un concurso nacional de dibujo para estudiantes titulado “Aš esu dovana” (“Soy un regalo”), que recibió más de 300 obras de escolares de todo el país. Los artistas ganadores fueron homenajeados en el escenario y premiados por sus reflejos creativos sobre el valor de la vida.

    El programa musical incluyó actuaciones de artistas como Milda Žukienė, Rugilė Daujotaitė, Živilė Petruilionienė, Živilė Višniauskienė, Augis Markauskas, entre otros, incluidos Voldemars Peterson, Dalia y Julius Vaicenavičiai y la popular cantante Sasha Song. Las actuaciones fueron acompañadas de historias personales profundamente emotivas de individuos cuyas vidas se han visto marcadas por cuestiones relacionadas con la vida y la familia. Ponentes internacionales de Letonia y Estonia también se dirigieron al público, ofreciendo perspectivas culturales y morales de toda la región báltica.

    Entre los ponentes en la Plaza de la Catedral se encontraba la abogada y activista social Dr. Salomėja Fernandez Montojo, quien abordó las actitudes sociales prevalentes hacia la paternidad, afirmando: “Hoy veo lo profundamente arraigada que está la idea de que tener hijos significa perder: perder dinero, tiempo, carrera, oportunidades y buena figura. No estoy de acuerdo. Tener hijos no es perder, sino dar sentido al dinero, al tiempo, a la energía, a las oportunidades y a la belleza”.

    Markus Järvi, editor jefe del medio estonio «Objektiiv» y uno de los ponentes, expresó su aprecio por la marcha de Vilna y la esperanza de que inspirase iniciativas similares en los Estados bálticos. En una entrevista posterior, describió el limitado debate público sobre el aborto en Estonia como una consecuencia persistente de la era soviética, durante la cual el aborto era legal y ampliamente practicado. Con el tiempo, su prevalencia contribuyó a que se convirtiera en un tabú social. “A pesar de esto, muchos estonios valoran el matrimonio y la vida familiar”, dijo. “Debemos romper el silencio social sobre este tema para tener conversaciones honestas sobre la vida”. Añadió que tanto la sociedad civil como las instituciones religiosas tienen un papel que desempeñar en fomentar un diálogo más abierto y reflexivo sobre esta cuestión. En un mensaje dirigido a los jóvenes, subrayó: “La santidad de la vida y su respeto deben reconocerse como verdad. Búscala y la encontrarás”.

    El Dr. Benas Ulevičius, decano de la Facultad de Teología Católica de la Universidad Vytautas Magnus, habló en el evento y, posteriormente, en una breve entrevista tras el escenario, reflexionó sobre los cambios de valores sociales en la Lituania post-soviética. “Lituania durante la ocupación soviética estaba bastante aislada”, dijo. “Tras recuperar la independencia, el país experimentó cambios graduales, con más productos extranjeros disponibles, salarios más altos y mayor comodidad”. Si bien reconoció los beneficios del crecimiento económico, señaló que llevó a que las personas priorizaran la carrera y la riqueza sobre la vida familiar, sugiriendo que este cambio dejó a algunos con sensación de vacío. Animó a los jóvenes a buscar una realización más profunda a través de la familia, que ofrece una alegría y felicidad únicas que el éxito material por sí solo no puede proporcionar.

    Paralelamente al programa principal, la Plaza de la Catedral acogió de 11:00 a 17:30 una zona educativa y creativa orientada a la familia. Los visitantes pudieron explorar los puestos de ONG, firmar peticiones, participar en actividades infantiles y conocer los servicios de apoyo a la familia ofrecidos por organizaciones como «Nacionalinė šeimų ir tėvų asociacija» (Asociación Nacional de Familias y Padres), «ProLife Vilnius«, entre otras.

    Aunque no participó como ponente, Lina Gervytė-Michailova, directora de la revista «Ateitis«, compartió en una entrevista su opinión sobre los retos demográficos de Lituania. Reflejando su experiencia personal de embarazo, recordó escuchar por primera vez los latidos del corazón de su hijo mediante una ecografía: “En ese momento no pensé que este niño cambiaría de algún modo la situación demográfica del país”, añadió, “pero recuerdo la sensación de alegría que tuve, fue profundamente significativa”. Sugirió que si más personas comprendieran y experimentaran esta alegría, podrían estar más inclinadas a formar familias y priorizar a los hijos.

    Para concluir la jornada, muchos participantes asistieron a una misa especial en la Catedral de Vilna, celebrada por el Padre Deividas Stankevičius, quien pronunció una homilía conmovedora sobre la santidad de la vida y la responsabilidad espiritual de nutrirla y protegerla. Al dispersarse la multitud y resonar las últimas notas del día por la Plaza de la Catedral, el evento dejó en muchos un renovado sentido de propósito. Organizadores y participantes expresaron su optimismo de que la Marcha por la Vida continúe creciendo en tamaño e impacto. Agnieszka Gracz elogió la marcha por su ambiente alegre, celebración de la vida y dignidad de los no nacidos, expresando la esperanza de que se convierta en una tradición anual consolidada en Lituania. Con la colaboración cada vez mayor de voces civiles, religiosas y culturales, muchos consideran la marcha de este año como un punto de inflexión que podría inspirar conversaciones más amplias sobre la vida, la familia y el futuro de la sociedad en Lituania y en toda la región báltica.

    El autorBryan Lawrence Gonsalves

    Fundador de “Catholicism Coffee”

    Leer más
    Evangelización

    San Bruno, fundador de la Cartuja, mártires de Kioto y aniversario de san Josemaría

    La Iglesia celebra el 6 de octubre al germano san Bruno, fundador de los cartujos, a los beatos mártires de Kioto, muchas madres con hijos, y a la beata Maria Ana Mogas, fundadora de las franciscanas de la Divina Pastora. Además, hoy es aniversario de la canonización de san Josemaría, en 2002, aunque su fiesta litúrgica es el 26 de junio.

    Francisco Otamendi·6 de octubre de 2025·Tiempo de lectura: < 1 minuto

    San Bruno de Colonia (Alemania) nació hacia el año 1035. Ordenado sacerdote en Reims (Francia), fue maestro de Teología, pero pronto deseó apartarse del mundo, y eligió el silencio y la soledad cerca de Grenoble. Fundó los Cartujos, que prevén largos momentos de oración, silencio y soledad. Comenzó en Chartreaux en Francia. Falleció en Calabria, dejando una gran huella.

    Los beatos mártires de Kioto (Japón) fueron inmolados el 6 de octubre de 1619. Eran cristianos. Entre ellos había un samurai con su esposa embarazada y seis hijos, gente de pueblo, madres jóvenes con sus hijos. Fueron crucificados y quemados. Destaca el martirio de Tecla, en medio de las llamas, sujeta a la cruz con tres hijos pequeños. El martirio fue contemplado por numerosos cristianos y miles de paganos, dice la web franciscana.

    La beata María Ana Mogas Fontcuberta es la fundadora de las Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor, conocidas como de la ‘Divina Pastora’. Nació el año 1827 en Corró de Vall (Granollers, Barcelona). Formada desde muy joven en la vida de piedad y oración e iniciada en el apostolado parroquial, pronto renunció a la acomodada posición social y económica y se dedicó a la educación de la infancia y a la atención de los más necesitados. San Juan Pablo II la beatificó en 1996.

    Santo de lo ordinario

    También san Juan Pablo II canonizó, el 6 de octubre de 2002, a san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei, a quien definió como “el santo de la vida ordinaria”. La ceremonia tuvo lugar en la Plaza de San Pedro, con asistencia de más de trescientas mil personas.

    San Josemaría predicó desde el 2 de octubre de 1928 que todos —hombres y mujeres, solteros y casados, intelectuales y campesinos— estamos llamados a la santidad. 

    El autorFrancisco Otamendi