Mundo

El obispo de Abuja (Nigeria) pide soluciones reales para acabar con la violencia

La campaña “Sana Nigeria: que la persecución no tenga la última palabra” quiere dar a conocer el papel esencial de la Iglesia local y prestar apoyo urgente para que pueda seguir trabajando.

Javier García Herrería·18 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

En una rueda de prensa celebrada esta mañana en Madrid por Ayuda a la Iglesia Necesitada, el arzobispo de Abuja, Ignatius Ayau Kaigama, ha alertado sobre el recrudecimiento de la violencia contra los cristianos en Nigeria y ha hecho un llamamiento urgente a la comunidad internacional.

En los últimos meses, los incesantes ataques a varias comunidades cristianas del norte y centro del país, la masacre de 259 cristianos en la aldea de Yelwata en junio, el secuestro de 265 alumnos en una escuela de Papiri en noviembre o de 172 personas en Kaduna, entre muchos otros sucesos, han puesto en una situación extrema a los cristianos en el país. Más de 200 sacerdotes han sido secuestrados durante la última década como consecuencia de la ola de violencia que asola el país. 

La campaña “Sana Nigeria: que la persecución no tenga la última palabra” quiere dar a conocer el papel esencial de la Iglesia local y prestar apoyo urgente para que pueda seguir trabajando por la paz y la estabilidad y «devolver así la esperanza a este país arrasado por el dolor», ha señalado José María Gallardo, director de ACN España. Frente a esta dramática situación, la Iglesia católica trabaja sin descanso para llevar la esperanza a su pueblo extenuado por el sufrimiento. Uno de los principales retos es prevenir y curar los traumas provocados por los ataques, secuestros y asesinatos. 

Intervención internacional

Durante su intervención, el prelado valoró el reciente posicionamiento del gobierno de los Estados Unidos sobre la situación en su país, aunque matizó sus efectos: “Hoy tenemos a Donald Trump, que hace poco empezó a hablar de esta persecución y le decimos gracias», aunque añade que los motivos por los que se persigue a los cristianos no son solo religiosos.

Kaigama destacó que, si bien organizaciones como ACN llevan años denunciando la situación, la implicación de líderes políticos de otros países ha sido limitada: “Sí es verdad que hay organizaciones como ACN y otras que, a lo largo de los años, han estado hablando sobre estos problemas, pero no son los líderes de las naciones, no son las naciones en sí las que han sido parte de esto”.

Consecuencias procupantes

Sin embargo, denunció que las acciones posteriores a las declaraciones del gobierno americano han tenido consecuencias negativas sobre el terreno: “En Navidad recibimos un ‘regalo’: una bomba que cayó en suelo nigeriano, que la verdad es que no sabría decir si hizo algún bien. Ese incidente sumado a las palabras de Donald Trump han inflamado mucho la pasión de los islamistas que hay en este territorio”.

El resultado, afirmó, ha sido un aumento significativo de la violencia: “La cantidad de ataques por Boko Haram y otros grupos militares, la cantidad de asesinatos, la cantidad del mal, se ha acelerado, se ha elevado a un nivel diferente”.

Finalmente, el arzobispo lanzó un llamamiento directo a la cooperación internacional: “Este mensaje va dirigido a todos los líderes de las naciones occidentales que se benefician del cristianismo, se benefician de la cultura cristiana. Ayudadnos a arreglar lo que está ocurriendo”.

La intervención concluyó con una petición clara de apoyo sostenido y coordinado para frenar la violencia y proteger a las comunidades cristianas en Nigeria.

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Vaticano

El tribunal de apelación del Vaticano anula parcialmente el juicio contra Becciu

En una sentencia de 16 páginas dictada el 17 de marzo, el Tribunal de Apelación del Vaticano declaró que los fiscales en el juicio al cardenal Becciu cometieron errores procesales que vulneraron el derecho de los acusados a una defensa justa.

Agencia OSV News·18 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

— Courtney Mares / OSV News

El tribunal de apelación del Vaticano declaró nulo parcialmente el juicio en el sonado caso de malversación financiera en el que estaban implicados el cardenal Angelo Becciu y otros acusados, alegando errores de procedimiento por parte de la fiscalía en el juicio celebrado en el Vaticano que, en 2023, había dado lugar a una condena de prisión para el cardenal por varios delitos de malversación de fondos.

En una sentencia de 16 páginas dictada el 17 de marzo, el Tribunal de Apelación, presidido por el arzobispo Alejandro Arellano Cedillo, declaró que los fiscales del Vaticano cometieron errores procesales que vulneraron el derecho de los acusados a una defensa justa.

Algunas partes del procedimiento original son nulas

Sin llegar a anular por completo el proceso, el tribunal dictaminó que algunas partes del proceso original eran nulas y debían volver a examinarse, entre ellas las declaraciones de los testigos y la valoración de pruebas concretas. La próxima vista está prevista para el 22 de junio.

El tribunal precisó que la sentencia de “nulidad relativa” no anula por completo los efectos jurídicos de la sentencia original de diciembre de 2023, en la que el cardenal Becciu fue condenado a cinco años y medio de prisión, a la inhabilitación permanente para ejercer cargos públicos y a una multa de más de 8 000 dólares.

Operación inmobiliaria en Londres

El caso gira en torno a la inversión de la Santa Sede de unos 350 millones de euros (casi 404 millones de dólares) en un proyecto inmobiliario de lujo en Londres entre 2014 y 2018. La fiscalía había alegado que varios intermediarios y funcionarios del Vaticano se habían embolsado decenas de millones de euros en honorarios y comisiones indebidos durante la adquisición.

La saga del “juicio del siglo” del Vaticano, que se prolongó durante casi dos años y medio y contó con 86 sesiones, declaró culpables al cardenal Becciu y a otros ocho acusados de cargos que incluían fraude y abuso de poder, y el tribunal impuso a la Santa Sede el pago de decenas de millones de euros en concepto de indemnización. Todos los acusados se declararon inocentes y presentaron recurso de apelación.

Se ordena a la fiscalía que haga público el expediente completo del caso

Entre las disposiciones más importantes de la sentencia del 17 de marzo, el tribunal ordenó a la Oficina del Promotor de Justicia —el equivalente vaticano a la fiscalía—, dirigida por Alessandro Diddi, que depositara en la secretaría del tribunal, antes del 30 de abril, el expediente completo y sin censura de todos los documentos de la investigación.

Los abogados defensores habían alegado que solo habían recibido parte del material, con documentos clave censurados. Entre el contenido omitido, según se señala en la sentencia, se encontraban mensajes de chat sobre el testigo monseñor Alberto Perlasca, antiguo director de la Oficina Administrativa de la Secretaría de Estado.

La fiscalía había alegado que las supresiones eran necesarias para proteger investigaciones paralelas, pero el tribunal de apelación dio la razón a la defensa, al considerar que las omisiones constituían una infracción procesal fundamental.

Las partes tendrán hasta el 15 de junio para examinar toda la documentación y preparar sus respectivos argumentos.

Los decretos papales, en el centro de la controversia

La sentencia también abordó una controversia distinta, aunque relacionada, sobre cuatro rescriptos papales —o decretos ejecutivos— emitidos por el difunto Papa Francisco que ampliaban considerablemente las facultades de investigación de la Oficina del Promotor de Justicia durante las investigaciones. Los abogados defensores alegaron que los rescriptos no se publicaron a su debido tiempo y que no se comunicaron a la defensa hasta justo antes de que comenzara el juicio original, lo que privó a los acusados de información crucial durante la fase de investigación.

El tribunal de apelación consideró que uno de los rescriptos tenía, en la práctica, carácter legislativo, y que el hecho de que el Papa Francisco no lo hubiera hecho público lo había dejado sin efecto.

Esta conclusión tiene importantes repercusiones para el nuevo juicio, ya que pone en tela de juicio una serie de medidas adoptadas por la Fiscalía en virtud de la autoridad que conferían dichos decretos papales, incluida la detención en 2020 del agente Gianluigi Torzi, quien permaneció recluido durante diez días en instalaciones del Vaticano y fue interrogado sin que se le imputaran cargos y sin supervisión judicial.

Nuevo Papa, nuevo llamamiento a la credibilidad judicial

La sentencia se dictó apenas unos días después de que el Papa León XIV inaugurara el año judicial de la Ciudad del Vaticano con un discurso en el que se refirió a la importancia de “la observancia de las garantías procesales, la imparcialidad del juez, la efectividad del derecho de defensa y la duración razonable de los procedimientos” para preservar la autoridad y la estabilidad institucional.

“El amor y la verdad son inseparables: solo amando conocemos la verdad, y el amor a la verdad nos lleva a descubrir la caridad como su plenitud”, afirmó el Papa. “Por eso, la justicia, cuando se ejerce con equilibrio y fidelidad a la verdad, se convierte en uno de los factores más sólidos de unidad dentro de la comunidad”.


Esta noticia se publicó primero en inglés en OSV News. Puede leer el texto original AQUÍ.

El autorAgencia OSV News

Vaticano

El Papa alienta “la misión común” de ordenados y laicos para difundir la fe

En vísperas de la solemnidad de “San José, Patrono celestial de la Iglesia Universal”, el 19 de marzo, el Papa ha reforzado en la Audiencia de hoy “la misión común que une a los ministros ordenados y a los fieles laicos” para “difundir y defender la fe, como verdaderos testigos de Cristo”.

Francisco Otamendi·18 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

En la víspera de la solemnidad de san José, al que el Papa ha confiado “los propósitos y las aspiraciones de cada uno”, León XIV ha manifestado a los fieles de lengua árabe, en particular a los procedentes de Oriente Medio, que “el cristiano está llamado a ser instrumento de paz, amor y reconciliación”. 

Además, al reflexionar sobre la Constitución dogmática «Lumen gentium», ha animado a “la misión común que une a los ministros ordenados y a los fieles laicos” para difundir y defender la fe, como verdaderos testigos de Cristo”. 

“Cada persona bautizada, un sujeto activo de evangelización”

Ante cerca de veinte mil personas en la Plaza de San Pedro, el Pontífice ha subrayado en la catequesis que “cada persona bautizada es un sujeto activo de evangelización, llamado a dar un testimonio coherente de Cristo según el don profético que el Señor infunde en toda su Iglesia”.

Los Padres conciliares enseñan, ha dicho el Papa, que el Señor Jesús ha instituido mediante la nueva y eterna Alianza un reino de sacerdotes, constituyendo a sus discípulos en un ‘sacerdocio real’.

“Este sacerdocio común de los fieles es donado con el Bautismo, que nos habilita para rendir culto a Dios en espíritu y en verdad y a ‘confesar delante de los hombres la fe que recibieron de Dios mediante la Iglesia’ (LG, 11). 

Además, “a través del sacramento de la Confirmación, todos los bautizados «se vinculan más estrechamente a la Iglesia, se enriquecen con una fuerza especial del Espíritu Santo. Y con ello quedan obligados más estrictamente a difundir y defender la fe, como verdaderos testigos de Cristo, por la palabra juntamente con las obras” (ibid.). 

“Todos ingresamos a la Iglesia como laicos”

“Esta consagración está en la raíz de la misión común que une a los ministros ordenados y a los fieles laicos”, ha señalado. A este propósito, ha recordado que el Papa Francisco observaba así. “Mirar al Pueblo de Dios, es recordar que todos ingresamos a la Iglesia como laicos. El primer sacramento, el que sella para siempre nuestra identidad y del que tendríamos que estar siempre orgullosos es el del bautismo (…)”.

“Por él y con la unción del Espíritu Santo, (los fieles) “quedan consagrados como casa espiritual y sacerdocio santo” (LG 10), entonces todos formamos el Santo Pueblo fiel de Dios” (Carta al Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, 19 de marzo 2016)”.

A los de lengua inglesa y alemana: participación en la Eucaristía, la Santa Misa

El ejercicio del sacerdocio real tiene lugar de muchas maneras, todas ellas encaminadas a nuestra santificación, sobre todo participando en la ofrenda de la Eucaristía, ha proseguido el Papa.

Quizá por ello, en sus palabras a los peregrinos en diversas lenguas, se ha referido a la Eucarístía, a la Santa Misa. Por ejemplo, a los saludar los fieles de lengua inglesa: “A través del sacramento del bautismo, cada uno de nosotros está llamado a participar en el sacerdocio real de Cristo (1 Pe 2, 9) y a adorarlo en espíritu y en verdad, especialmente mediante nuestra participación en la Eucaristía”.

Y más adelante, a los de lengua alemana: “Queridos hermanos y hermanas de lengua alemana, vivamos el sacerdocio común de los bautizados a través de las obras de penitencia, de la caridad hacia los hermanos y de la participación fiel y asidua en la Santa Misa”.

Lengua española: testimonio de Cristo, según los carismas y la vocación recibida

En sus palabras a los fieles y peregrinos de lengua española, el Sucesor de Pedro ha destacado la unidad en la misión de la Iglesia, y que “cada bautizado da testimonio de Cristo, según los carismas y la vocación que haya recibido”.

“Demos gracias a Dios por los dones y carismas con los que enriquece, edifica y embellece a su Pueblo, y pidámosle que no cese de acompañarlo y guiarlo por sendas de paz. Que el Señor los bendiga”, ha añadido.

Vida consagrada, y formas asociativas eclesiales

Antes, en su catequesis, el Papa se había referido al Espíritu Santo, que dispensa sus dones entre los fieles. Y ha puesto dos ejemplos de esta actuación:

“La vitalidad carismática” de la vida consagrada, que continuamente brota y florece por obra de la gracia. Y “también las formas asociativas eclesiales son ejemplo luminoso de la variedad y de la fecundidad de los frutos espirituales para la edificación del Pueblo de Dios”.

Los polacos: “la imaginación de la caridad”

A los de lengua portuguesa, el Papa les ha pedido “sed siempre testigos coherentes del Evangelio”. 

A los polacos les ha indicado que “el tiempo de Cuaresma nos anima a expresar el sentido de la fe también a través de la ‘imaginación de la caridad’. Que las obras de beneficencia, promovidas en las parroquias por las asociaciones caritativas y por Cáritas Polonia, sean una ocasión para practicar la limosna y las obras de misericordia espirituales y corporales. ¡Os bendigo a todos!”.

Al concluir, el Papa ha pedido que “despertemos en nosotros la conciencia y la gratitud de haber recibido el don de formar parte del pueblo de Dios; y también la responsabilidad que esto conlleva”.

El autorFrancisco Otamendi

España

José Manuel Almuzara: «Gaudí utilizaba su arquitectura como una herramienta para rezar»

José Manuel Almuzara, biógrafo de Gaudí, expone la santidad del famoso arquitecto, cuya beatificación podría anunciarse en cualquier momento.

Javier García Herrería·18 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Durante más de tres décadas, José Manuel Almuzara ha sido una de las figuras clave en la difusión de la figura espiritual de Antoni Gaudí. Arquitecto de formación, es presidente de la Asociación pro beatificación del arquitecto catalán desde el 10 de junio de 1992. Acaba de publicar el libro Gaudí, el arquitecto del alma, donde reúne testimonios y experiencias de personas que, a través de la obra de Gaudí, han experimentado una profunda transformación interior.

La causa dio un paso decisivo cuando el Papa Francisco firmó, el 14 de abril de 2025, el decreto que reconoce las virtudes heroicas de Gaudí, lo que lo convierte en “venerable”. Almuzara, que ha dedicado décadas a promover su devoción y el valor artístico de su obra, habla de los episodios más concretos de su vida espiritual y su práctica religiosa diaria.

Ha estado más de 30 años promoviendo la causa de beatificación de Gaudí. ¿Cómo comenzó todo?

ーHace unos cincuenta años yo estaba estudiando arquitectura en Barcelona y conocí a dos discípulos directos de Gaudí que trabajaban en la Basílica de la Sagrada Familia. Tenían alrededor de 85 años y dirigían las obras. Me invitaron a su taller y ahí empezó todo.

Primero me atrajo la arquitectura, luego el hombre y finalmente el cristiano. Con el tiempo vimos que Gaudí no solo impactaba por su obra, sino que movía a las personas interiormente, incluso a la conversión.

Así que cinco laicos —dos arquitectos, un ingeniero, un escultor y un jubilado— fundamos en 1992 la asociación para promover su beatificación. Al principio muchos nos dijeron que aquello era una locura, pero aquí estamos ahora.

La Iglesia pide fama de santidad y devoción universal para una causa. ¿Qué ejemplos concretos ha visto usted?

ーMuchísimos. Recibimos cartas de todo el mundo. Recuerdo una muy especial de un directivo de la Cámara de Comercio de Pusan, en Corea del Sur. Era budista practicante. El gobierno le dio una semana para viajar a Barcelona y preparar una exposición sobre Gaudí. Después de esa semana escribió una carta preciosa. Decía: “La arquitectura de Gaudí hace que la gente descubra el hálito divino que palpita en ella”. Y añadía algo aún más sorprendente: que había vuelto a Corea con el deseo de ser católico. Y así fue: acabó bautizándose.

Otro caso fue el de un arquitecto italiano, Sandro Rondena. Tenía un cáncer considerado incurable. Su familia fue a rezar a la tumba de Gaudí en la Sagrada Familia. Tiempo después se curó y regresó a Barcelona con cincuenta amigos para dar gracias. Los médicos estudiaron el caso y lo consideraron extraordinario, si bien debía esperar cinco años, con el tiempo la enfermedad reapareció y murió años después. Pero aquel episodio dejó una huella muy profunda.

Gaudí
José Manuel Almuzara, biógrafo de Gaudí

En su libro habla mucho de la vida espiritual de Gaudí. ¿Cómo era en la práctica?

ーGaudí tenía una vida religiosa muy intensa. Rezaba el rosario, iba a Misa diaria, comulgaba con frecuencia, leía el Evangelio, participaba en procesiones. Pero hay aspectos menos conocidos. Por ejemplo, en la Sagrada Familia se sumaba a las jornadas de desagravio para pedir perdón a Dios por las blasfemias que se oían en la sociedad. No era algo simbólico: participaba personalmente en esas jornadas de oración.

También tenía gran devoción a la Virgen. Sí, es muy interesante. En el Parque Güell diseñó unos viaductos con unas esferas de piedra. Si las cuentas, hay exactamente 150. ¿Por qué? Porque son los 150 misterios del rosario tradicional. Gaudí paseaba por el parque y rezaba el rosario contando esas esferas. Es decir, su arquitectura también era una herramienta para rezar.

¿Cómo era un día normal en la vida espiritual de Gaudí?

ーCuando vivía en el Parque Güell bajaba caminando a Misa a la iglesia de San Juan de Gràcia. Después desayunaba y se dirigía a la cripta de la Sagrada Familia. Allí rezaba de rodillas ante el sagrario. Y algo muy curioso: nunca usaba reclinatorio. Ponía un pañuelo en el suelo y se arrodillaba sobre él para rezar. Por la tarde acudía a las vísperas en el Oratorio de San Felipe Neri, donde además tenía dirección espiritual con el oratoriano Agustí Mas.

Uno de los episodios más sorprendentes de su vida es un ayuno extremo. Ocurrió en la Cuaresma de 1894. Gaudí estaba profundamente impresionado por el ejemplo de Cristo en el desierto y decidió imitarlo. Quiso hacer cuarenta días de ayuno y penitencia. Un discípulo suyo, el dibujante Ricard Opisso, se alarmó porque el estado de Gaudí era peligroso. Fue entonces cuando acudió al obispo de Vic, Josep Torras i Bages, para que interviniera. El obispo tuvo que convencerlo de que moderara la penitencia.

Benedicto XVI dijo que Gaudí “predicaba con su arquitectura”. ¿Comparte esa idea?

ーTotalmente. Gaudí no predicaba con palabras, ni discursos, sino con piedras, trazos, símbolos. Toda su arquitectura habla de Dios. Por ejemplo, en la cripta de la Sagrada Familia colocó en la clave de la bóveda el “sí” de María. Y si trazas una línea vertical desde ese punto llegas a la estrella que corona la torre de la Virgen. Es como un mensaje: si tienes a María en el corazón, puedes dar luz al mundo.

¿Qué significa para usted la próxima visita de León XIV a la Sagrada Familia?

ーVa ser un acontecimiento muy emocionante. Cuando visitaron la Sagrada Familia San Juan Pablo II y Benedicto XVI, ninguno bajó a rezar ante la tumba de Gaudí. Pero hay indicios de que el actual pontífice, León XIV, sí podría hacerlo. Ver al Papa rezando ante la tumba del venerable Gaudí para mí sería lo más impresionante, emocionante.

Todavía queda mucho trabajo escultórico en algunas capillas de la Sagrada Familia, ¿cuándo cree que estará terminada?

(Almuzara sonríe y recuerda la respuesta que el propio Gaudí daba siempre). ー “Mi cliente no tiene prisa”. Una frase que resume la espiritualidad de un arquitecto que concebía su obra no solo como un proyecto artístico, sino como una auténtica catequesis de piedra.


Gaudí, el arquitecto del alma

Autor: José Manuel Almuzara
Editorial: Roca
Nº de páginas: 224
Año: 2026
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Cine

Mensaje familiar y vital de la actriz irlandesa Jessie Buckley en los Oscar

La actriz irlandesa ganadora del Oscar por su interpretación en “Hamnet”, Jessie Buckley, lanzó en la entrega de los premios de la Academia un mensaje de amor a las madres, a su marido, Fred, y a la vida, que ha llamado la atención. “Te amo, hombre. Te amo. Eres el papá más increíble”, le dijo.

OSV / Omnes·18 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

– Michael Kelly, Dublín, OSV News

Al ganar el premio a la mejor actriz por su interpretación de Agnes Shakespeare en “Hamnet”, la actriz irlandesa Jessie Buckley, exclamó hace un par de días:  “Quisiera dedicar esto al hermoso caos del corazón de una madre. Todas provenimos de un linaje de mujeres que siguen creando contra viento y marea”, señaló.

Además, dijo a su marido Fred, estatuilla en mano: “Eres mi mejor amigo, y quiero tener 20.000 bebés más contigo. ¡Sí, sí, sí!”.“Te amo, hombre. Te amo. Eres el papá más increible”.

Mientras sostenía la codiciada estatuilla del Oscar, Buckley recordó que la ceremonia coincidió con el Día de la Madre en su Irlanda natal.  “Quisiera dedicar esto al hermoso caos del corazón de una madre. Todas provenimos de un linaje de mujeres que siguen creando contra viento y marea”, añadió.

Dedicó el premio a su pequeña hija Isla, de 8 meses

Buckley se convirtió en madre por primera vez en 2025, y dijo al público que incluía a decenas de estrellas de Hollywood, que quería dedicar el premio a su hija “Isla, mi pequeña de 8 meses, que no tiene ni idea de lo que está pasando y probablemente sueña con leche, pero esto es algo muy importante. Te quiero y me encanta ser tu madre, y estoy deseando descubrir la vida a tu lado”, dijo Buckley.

El 17 de marzo, mientras los 80 millones de personas de ascendencia irlandesa en todo el mundo celebraban al patrón nacional de Irlanda, san Patricio, un británico que trajo el cristianismo a la isla en el año 432, el colegio conventual irlandés que dio al mundo a la actriz ganadora del Oscar, Jessie Buckley, rebosa de orgullo.

Tras su deslumbrante ceremonia en Hollywood, la católica Jessie Buckley está recibiendo elogios en las redes sociales por su discurso de aceptación, que transmite un mensaje inquebrantable a favor de la vida y la familia, asegurando a las jóvenes que pueden priorizar tanto su carrera profesional como su familia.

Convento y escuela en Thurles, orgullosos

Fue en el convento de las Ursulinas en Thurles, en el condado de Tipperary, donde Buckley mostró por primera vez su talento para la actuación, y la comunidad local dijo que la exalumna “nos ha llenado de gran orgullo”.

En una publicación de Facebook del 16 de marzo, la escuela secundaria Ursuline en Thurles dijo que está “inmensamente orgullosa de felicitar a la exalumna Jessie Buckley por su premio Oscar a la Mejor Actriz en los Premios de la Academia de 2026”.

“La tierna, intuitiva y resiliente interpretación de Agnes Shakespeare en ‘Hamnet’, que le valió este galardón, marca un punto culminante extraordinario en lo que ha sido una carrera impresionante hasta la fecha”, decía la publicación.

“Seguir la extraordinaria trayectoria profesional de Jessie nos ha llenado de gran orgullo y su trabajo ha honrado a nuestra comunidad escolar gracias a su notable pasión, talento y compromiso con su oficio”, continuaba el comunicado.

Jessie Buckley, ganadora del Oscar a la mejor actriz por “Hamnet”, posa en la sala de fotos de los Oscar en la 98 edición de los Premios de la Academia en Los Ángeles, el 15 de marzo de 2026. (Foto de OSV News/Mario Anzuoni, Reuters).

“Excepcional talento y dedicación”

“Desde el ámbito escolar hasta el escenario mundial, el éxito de Jessie es testimonio de su excepcional talento y dedicación. Siempre ha sido, y ahora más que nunca, una inspiración para todos los que formamos parte de nuestra escuela”.

“La trayectoria de Jessie”, añadió la comunidad escolar, “representa todos los valores que apreciamos aquí en Ursuline: excelencia, dedicación, creatividad y humildad. Este triunfo también ejemplifica el potencial que creemos que reside en cada una de nuestras alumnas”.

La escuela recordó con orgullo una visita que Buckley realizó en 2019 para dirigirse a toda la comunidad escolar. 

“Les dijo a las estudiantes que, siendo niñas, nunca debían tener miedo de su propio potencial y les recordó que son más poderosas de lo que pueden imaginar”, decía el comunicado. “Jessie sigue siendo un ejemplo brillante de esto y de lo que se puede lograr con talento y dedicación”.

Toda la comunidad ursulina lo celebra

“Extendemos nuestras más sinceras felicitaciones a Jessie, a su familia y a todos los que la han apoyado a lo largo de su trayectoria profesional. Toda la comunidad de Ursuline celebra este importante logro con ella y nos sentimos privilegiados de haber formado parte de su camino”, añadió la comunidad escolar.

Fue en el colegio del convento donde Buckley subió por primera vez a un escenario y perfeccionó sus habilidades interpretativas. Interpretó tres papeles principales en los musicales escolares: Freddy en “Chess”, Adam en “Children of Eden” y Tony en “West Side Story”. Su talento como estrella era evidente incluso desde esos primeros papeles, según su antigua profesora.

‘Mírenla, algún día ganará un Óscar’”, dijo su profesora

La profesora de música Joan Butler declaró a una emisora ​​de radio local que ya preveía este premio para Buckley desde sus tiempos en el colegio Ursuline.

“Recuerdo que toda la sala se quedó en silencio, con la boca abierta, viendo el ensayo. Y recuerdo que me giré hacia algunos de los estudiantes y les dije: ‘Mírenla, algún día ganará un Óscar’”, dijo Butler.

El convento de las Ursulinas abrió sus puertas por primera vez en Thurles en 1787, en una época en la que los católicos irlandeses eran perseguidos bajo las crueles leyes penales y la educación católica estaba severamente restringida.

‘Hamnet’

La película ‘Hamnet’ recrea la relación entre Agnes y William Shakespeare, y el impacto que tuvo en sus vidas la muerte de su hijo Hamnet a los once años durante una epidemia de peste y cómo esa tragedia inspiró la escritura de Hamlet.

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Michael Kelly escribe para OSV News desde Dublín.

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El autorOSV / Omnes

Mundo

Habermas-Ratzinger: un diálogo fecundo

Quizá la conclusión más luminosa de aquel diálogo fue la propuesta de una colaboración necesaria para evitar las “patologías” tanto de la razón y como de la religión.

Pablo Blanco Sarto·18 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

A principios del milenio, el mundo contemplaba con horror cómo el fanatismo religioso derribaba las Torres Gemelas. En aquel 2001, mientras las imágenes del desastre daban la vuelta al planeta, surgió una pregunta inquietante: ¿estábamos ante una nueva guerra de religión en pleno siglo XXI? Hoy, con el eco de conflictos similares en lugares como Gaza, Irán o Ucrania ‒guerras poco religiosas‒, esta reflexión cobra una nueva vigencia. Fue en este clima de perplejidad donde Jürgen Habermas recibió el premio nacional de los libreros en la Paulskirche de Fráncfort. Este reconocimiento marcó el inicio de un giro intelectual hacia lo que hoy se denomina la “sociedad postsecular”. Habermas observó que tras la tragedia, iglesias, sinagogas y mezquitas se llenaron, y no necesariamente para clamar venganza.

En este análisis, Habermas encontró un interlocutor inesperado en Joseph Ratzinger, entonces prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe, quien sostenía que el fundamentalismo islámico guardaba más similitudes con el marxismo que con el islam. Este paralelismo entre el filósofo neomarxista y el teólogo dogmático sentó las bases para el encuentro histórico que tendría lugar dos años y medio después en Múnich. En aquel encuentro en la Academia Católica de Baviera de 2004 entre el filósofo posmarxista y el entonces cardenal Ratzinger no fue una simple charla académica, sino un esfuerzo por encontrar los “fundamentos morales prepolíticos” que sostienen a una sociedad democrática y plural.

El encuentro de dos mundos

El diálogo puso frente a frente a dos figuras aparentemente opuestas: el epígono de la Escuela de Fráncfort ‒alguien “con escaso oído musical para la religión”‒, y uno de los teólogos más influyentes del cristianismo contemporáneo. Ambos compartían una preocupación común por la fragilidad del Estado liberal. Habermas reconoció que los fundamentos éticos del Estado moderno tienen un origen religioso, aunque hoy se expresen de forma racional y secularizada. Ratzinger defendió que la Iglesia y el Estado deben mantener su autonomía ‒“dar al César lo que es del César”‒, rechazando cualquier intento de volver a un Estado confesional.

Uno de los puntos de mayor fricción fue la concepción de la verdad. Para Habermas, es fruto del diálogo y del consenso; para Ratzinger, es el diálogo el fruto de una verdad previa, a la cual podemos acceder mediante la razón. Ratzinger apeló a la necesidad de un derecho que esté por encima de la “ley del más fuerte”. Recordando la barbarie nazi que ambos vivieron en su juventud, el teólogo advirtió que el simple consenso de las mayorías no basta para fundamentar los derechos humanos; se requiere una instancia superior que proteja la dignidad de todos.

El filósofo ilustrado y el teólogo de la razón

Jürgen Habermas representaba la culminación del proyecto de la modernidad, un ilustrado que dedicó su vida a la teoría de la acción comunicativa y a la defensa de una democracia. Su enfoque era postmetafísico: para él, la verdad es una construcción que dimana del diálogo simétrico entre ciudadanos libres. En su esquema, el Estado liberal debe ser neutral y legitimarse a través de procedimientos democráticos, sin necesidad de apoyos religiosos directos, si bien reconoce que la religión contiene sentido que la sociedad no puede ignorar.

Joseph Ratzinger personificaba la síntesis entre la fe cristiana y la razón filosófica. Como participante en el Concilio Vaticano II y un teólogo entre dos milenios, Ratzinger siempre defendió que el cristianismo es una religión ilustrada que, desde sus orígenes, optó por el logos frente al mito. No se refugió en un sincretismo o en un mero simbolismo, propios de religiones orientales. Su pensamiento, profundamente influenciado por figuras como Agustín, Buenaventura o Tomás de Aquino, sostiene que la razón humana es capaz de conocer la verdad objetiva y que el derecho natural constituye el refugio necesario contra la arbitrariedad del poder. Para Ratzinger, la verdad se fundamenta en la persona de Jesucristo, accesible mediante una razón abierta a la trascendencia. El Logos divino fundamenta el logos de todas las cosas, que a su vez puede ser entendido por el logos humano (cf. Jn 1.1.3.14).

Razón y religión: curarse de las respectivas patologías

Quizá la conclusión más luminosa de aquel encuentro fue la propuesta de una colaboración necesaria para evitar las “patologías” de ambos bandos. Razón y religión deben curarse de las respectivas patologías. La razón como medicina debe purificar a la religión, para evitar que caiga en el fanatismo o el fundamentalismo que matan en nombre de Dios. La religión como límite debe evitar que la razón caiga en la hybris y engendre “monstruos” como Auschwitz, Hiroshima o Chernóbil. “El sueño de la razón produce monstruos”, podría citar a Goya, evocando los errores históricos que ha causado una razón moderna, aislada de la ética, del arte, de los sentimientos, de la religión.

La lección resultaba clara: en una esfera pública cada vez más fragmentada, es vital recuperar conceptos como la conciencia, la justicia y una noción amplia de la naturaleza humana. El acuerdo alcanzado por Habermas y Ratzinger demuestra que, incluso desde posiciones divergentes, es posible construir un terreno común donde la fe y la razón se ayuden mutuamente a ser más humanas.

Este diálogo se continuó posteriormente con el famoso discurso pronunciado en Ratisbona en 2006, donde Ratzinger ‒ya como Benedicto XVI‒ apostó por la “razón ampliada”. Frente a una razón puramente instrumental o matemática, el papa bávaro reivindicó una razón abierta. Habermas lo replicó en el Neue Zürcher Zeitung, calificándolo la Vorlessung como “antimoderna”. Pero después se retractó en parte en un posterior encuentro en Roma al año siguiente, volviendo a la postura inicial expuesta en Múnich años atrás. La partida quedó entonces en tablas. Tal vez ahora puedan continuarla.

España

La visita del Papa a España: pocos datos confirmados y mucho interés

A menos de 100 días de la llegada de León XIV a España, los datos clave de la visita papal a Madrid, Barcelona y Canarias siguen sin confirmación.

Maria José Atienza·17 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Desde que, el pasado 25 de febrero la Santa Sede confirmara la visita del Papa León XIV a España tras la invitación de los Reyes, la «maquinaria» eclesial, política y social se ha puesto a trabajar para recibir, 15 años después, a un pontífice en tierras españolas.

Como ya se anunció, las ciudades visitadas por el pontífice serán Madrid, Barcelona y Canarias. A pesar de que faltan menos de 100 días para esta visita, la agenda oficial sigue siendo una incógnita.

Esta mañana, Rafael Rubio, responsable de comunicación en la visita del Papa; Sara de la Torre, delegada episcopal de Medios del arzobispado de Madrid; y Josetxo Vera, director de la Oficina de Información de la CEE han dado a conocer algunos datos, especialmente dedicados a la prensa, de una visita que se prepara a contrarreloj y de la que quedan, aún, muchos puntos por trabajar.

Datos a cuentagotas

Hasta el momento, son pocos los datos confirmados realmente y esos pocos se han dado a conocer con cuentagotas.

Robert Prevost aterrizará en Madrid el 6 de junio y estará en la capital hasta la mañana del 9. En esta etapa, la celebración del Corpus Christi, con una Misa al aire libre, el domingo 7 de junio, y la celebración de una Vigilia con jóvenes, serán los eventos clave. Aunque «la petición del Congreso y el Senado» está cursada, el discurso del pontífice ante los parlamentarios españoles en la mañana del 8 de junio, aún no está confirmado oficialmente.

De Madrid, León XIV se trasladará a Barcelona, donde se quedará hasta el 11 por la mañana. El día 10 inaugurará la nueva torre de la Basílica de la Sagrada Familia y realizará la más que probable visita a Montserrat.

Canarias recibe a un Papa por primera vez

Canarias es, sin duda, el hito histórico de este largo viaje papal. Se trata de la primera vez que un pontífice visita el archipiélago.

León XIV recoge, en esta visita, uno de los «viajes pendientes» de su antecesor. Unas 24 horas, del 11 por la tarde al 12 por la tarde, tras las que el pontífice volará de regreso a Roma.

El Papa Francisco, en efecto, dentro de su preocupación por la situación migratoria, había manifestado, en alguna ocasión que, de viajar a tierras españolas, lo haría a Canarias para visibilizar esta situación y mostrar cercanía al pueblo canario.

Las islas serán la última parada del viaje de León XIV, el 11 y 12 de junio y, según los datos que han trascendido, el pontífice visitará el muelle de Arguineguín, epicentro de la crisis migratoria atlántica, Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de La Laguna.

Necesidades perentorias: financianción y voluntarios

De entre los pocos datos que ofrece la web oficial del viaje, www.conelpapa.es, -que no cuenta con perfil alguno en redes sociales- se desprenden las dos principales necesidades de la organización para este viaje: la financiación económica y la necesidad de voluntarios.

El apoyo económico es necesario para una visita, cuyo presupuesto se estima en varias decenas de millones de euros, mientras que las diócesis y la CEE buscan también voluntarios para ayudar en la coordinación de los cientos de miles de personas que se espera que acudan a los diferentes actos, especialmente en Madrid.

En esta ocasión, la web oficial del viaje de León XIV ha puesto en marcha un sistema de donativos tanto personales -que redirige a la web de la Conferencia Episcopal «Donoamiiglesia«- como para empresas y organizaciones que pueden colaborar o patrocinar este evento de manera económica o en especie.

La última visita papal, la de Benedicto XVI en 2011 para la Jornada Mundial de la Juventud, fue costeada, en su mayor parte, gracias a entidades privadas, patrocinios y donativos personales, suponiendo además un impacto económico de más de 100 millones de euros para la economía española, especialmente en Madrid, sede de aquella JMJ.

Vocaciones

Radiografía de los seminarios españoles: ingresan menos pero bajan los abandonos 

En 2026, hay 1066 jóvenes preparándose para el sacerdocio en los seminarios españoles. En datos generales, aunque este año hay menos entradas que el curso pasado, también bajan los abandonos.

Redacción Omnes·17 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha lanzado oficialmente la campaña para el Día del Seminario 2026, que este año se celebrará en la mayoría de las diócesis el próximo 22 de marzo (el domingo más cercano a la festividad de San José).

El lema de este año, «Deja tus redes y sígueme», está inspirado en el pasaje de San Lucas (Lc 5, 11), y busca invitar a los jóvenes a desconectar del ruido digital y los miedos personales para responder a la vocación sacerdotal.

En la actualidad, hay 1066 jóvenes preparándose para el sacerdocio en los seminarios españoles, como ha señalado Florentino Pérez, director del secretariado de la Subcomisión Episcopal para los Seminarios, que ha calificado de “decisión contracultural”, la opción de estos jóvenes por una vida de servicio a los demás como sacerdotes. En datos generales, aunque este año hay menos entradas que el curso pasado, también bajan los abandonos, lo que estabiliza los datos de los seminarios españoles. 

En este punto, Pérez ha querido destacar que los abandonos se producen en las primeras etapas del proceso de discernimiento, lo que es una buena noticia, porque se realiza correctamente este proceso vocacional.

Dos seminaristas de Cuenca, que han formado parte del equipo de ha realizado estos materiales, ha querido compartir su testimonio vocacional y de vivencia, durante la presentación. En este punto, Jorge, uno de estos seminaristas, ha querido destacar que “a veces nos fijamos más en las redes que dejamos y nos tendríamos que centrar en el Sígueme, en lo que Cristo nos da”.

Innovación digital y acompañamiento

Como gran novedad para este 2026, la Comisión Episcopal para el Clero y Seminarios ha estrenado la plataforma web 4pm.es. El nombre hace referencia a la hora en que el apóstol San Juan decidió seguir a Jesús: «Eran como las cuatro de la tarde» (Jn 1, 39).

Este nuevo portal no es solo un repositorio de materiales, sino una herramienta de discernimiento que incluye: un videopodcast quincenal donde seminaristas comparten sus experiencias reales; una canción Sígueme compuesta ad hoc por Luispo y OzoresP así como una serie de materiales diseñados para ayudar a los jóvenes a identificar su «plan de vida» en una sociedad saturada de estímulos.

Radiografía del Seminario: Suben los ingresos especialmente de los Redemptoris Mater

La presentación de la campaña llega acompañada de los datos estadísticos recogidos por la Subcomisión Episcopal para los Seminarios. Tras años de descensos pronunciados, las cifras recientes muestran una tendencia a la estabilización e incluso un ligero repunte en el número total de candidatos.

El curso 2024-2025 destaca por haber superado de nuevo la barrera de los 1.000 seminaristas, rompiendo una tendencia a la baja que se prolongaba desde 2017. De estos, una parte significativa (211) se forman en los seminarios misioneros Redemptoris Mater, del Camino Neocatecumenal.

Según los datos de la CEE: “Durante este curso 201 jóvenes han iniciado su formación en los seminarios españoles, frente a los 239 del curso anterior. Por otra parte, el número de abandonos se ha reducido ligeramente, pasando de 86 el curso pasado a 82 en el actual. En cuanto a las ordenaciones presbiterales, en 2025 fueron 58, frente a las 85 del año anterior. Conviene recordar que estas ordenaciones están directamente vinculadas con las ordenaciones diaconales del curso precedente: 64 en 2025 y 69 en 2024”.

España ha vivido además este año una coyuntura «influencer» especial, con la entrada de dos jóvenes creadores de contenido: Pablo Garcia y Álvaro Ferreira, en sendos seminarios para comenzar un camino de discernimiento vocacional.

¿El sexo es pecado? Fabrice Hadjadj responde

Las generaciones se suceden y los cuerpos de hombres y mujeres hablan el mismo lenguaje. Los jóvenes formulan (a gritos) las preguntas que les dictan sus cuerpos. Las personas llevan puestas las respuestas: han sido inscritas en los significados de sus cuerpos. Fabrice Hadjadj las relee en esta ocasión, por primera vez, en español.

17 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Hace unas semanas, en @aladetres_, Fabrice Hadjadj, el filósofo y escritor francés recién trasladado a Madrid para dirigir el proyecto Incarnatus Est, concedió su primera entrevista en español al joven Lluis Gracia. Si la escuchas, te darás cuenta que Hadjadj está ya preparado para ser sabio en español.

La pregunta por el sexo

Termina la presentación y una pregunta empuja, sin tapujos, queriendo ser la primera: «¿El sexo es pecado?». La pregunta por el sexo abre la entrevista a solas mientras todas las demás esperan. Las preguntas por el amor, el compromiso, la intimidad, por la familia y los hijos, por el transhumanismo y la digitalización, por el sentido de la vida, la muerte y la esperanza… se van formulando, una tras otra, encadenadas a la pregunta por el sexo (o por el pecado). En cierto modo, la teología del sexo es cabeza de cordada en la teología del cuerpo y la teología del cuerpo lidera la teología del hombre.

El misterio de la carne en el fondo del misterio cristiano

Nuestro entrevistado, Fabrice Hadjadj, respetuoso con la inquietud religiosa del que pregunta, a la cuestión por la pecaminosidad del sexo responde en cristiano: «No, nuestra religión es una religión de la carne».

Tendemos a pensar que el cristianismo es una espiritualidad. «Sí, pero no —matiza Hadjadj—, porque el cristianismo es la espiritualidad de la Encarnación (“El Verbo se hizo carne”) (…)  En un mundo de desencarnación, de realidades espiritualizadas, es muy importante la carne: el misterio de la carne está en el fondo del misterio cristiano». No tengo un cuerpo, soy mi cuerpo.

La imagen de Dios en los cuerpos visibles

En este punto, Hadjadj da la vuelta completa al calcetín de la cuestión y contempla la realidad del sexo no desde la religión sino desde la antropología.  Desde esta perspectiva, el filósofo hace de teólogo porque la suya es una antropología teológica, una antropología bíblica que suena a Juan Pablo II en su Teología de Cuerpo.

Refiriéndose al Génesis (Gn 1, 27), Hadjadj afirma: «Dios creó al hombre a su imagen y los creó, no varón y mujer, los creó macho y hembra (determinaciones animales). La imagen de Dios aparece en el sexo: los creó macho y hembra».

El hombre es la única criatura que ha sido creada a imagen de Dios. Lo nuclear de la imagen divina en el hombre está en su sexualidad. La sexualidad articula su esencia filial, «donal», comunional y fecunda. La dinámica de la diferencia sexual hace posible la verdad del amor. El Génesis señala la diferencia sexual en el hombre, no así en los animales. 

Y el cuerpo lo expresa y lo manifiesta. «El cuerpo, y solo el cuerpo, es capaz de hacer visible lo invisible: lo espiritual y lo divino» (son palabras de Juan Pablo II en la audiencia general, 20 de febrero de 1980). El lenguaje del cuerpo hace visible la imagen de Dios invisible: o lo hacen los cuerpos o no hay imagen.

Visión del cuerpo cristiano vs. visión cristiana del cuerpo

Ciertamente, Fabrice, metido hasta las trancas en el paraíso, mirando cara a cara a Adán y a Eva, contemplando al hombre desde el misterio de su creación, universaliza la respuesta por el sexo. De este modo, la visión del cuerpo cristiano —del cuerpo de todo bautizado— alcanza al cuerpo de todo varón y de toda mujer —cristianos o no— y se convierte en la visión cristiana del cuerpo, de todo cuerpo. La visión cristiana del cuerpo y del sexo es la visión humana del cuerpo y del sexo.

No hay más que traer al caso «la cara que tenemos en el orgasmo, en el abrazo sexual —nos ilustra Fabrice. Esta no es una cara oficial; podría parecernos, incluso, una cara humillante porque es la cara de un cuerpo entregado a otro cuerpo, de una persona entregada a otra persona. El sexo es una exposición, es una vulnerabilidad, es un lugar de fragilidad, no de poder: es una vulnerabilidad del hombre que va a exponerse en un ambiente íntimo, que puede perder su potencia; y también es una vulnerabilidad de la mujer que puede salir embarazada de esa relación», o puede ser usada. Nuestros rostros nos hablan de un significado universal del sexo y del cuerpo.

El sexo es lugar de intimidad, de entrega y búsqueda del corazón

En este marco manifestativo, nuestros cuerpos no esconden sus fuerzas: «el sexo es lugar de placer» —afirma Fabrice—. Y solo para el hombre y la mujer (para todo hombre y para toda mujer, no para los animales), en la profundidad de sus sexos, el sexo es lugar de intimidad, de vulnerabilidad, de entrega, de donación, de dar vida: «el sexo es una realidad de intimidad, de entrega de tu corazón, de búsqueda del otro corazón», apunta Hadjadj.

Y en otro momento nos recuerda: «El sexo es una relación y es una relación carnal». Si no hay relación —si no existe la orilla que da forma a la entrega de uno mismo y a la búsqueda del otro, a la intimidad— la relación sexual no es relación, es solo sexo, es solo placer.

El sexo habla y me dice: «¡Adelante, da la vida!»

Y continúa: «Tu sexo habla. Tu sexo dice: “Estoy aquí para encontrar a una mujer que será siempre incomprensible —primer misterio—, y estoy aquí para dar a luz una nueva generación —segundo misterio—” (…) Y uno no quiere dar la vida, pero mi sexo me dice: “Tienes que hacerlo”. Mi sexo va como por delante de mi razón y me dice: “¡Adelante, da la vida!” (…) Porque el sentido de la vida —dirá en otro momento de la entrevista nuestro filósofo— no es una cuestión de duración (de prolongar la vida); el sentido de la vida es una cuestión de donación, de dar la vida y de dar a luz (y a cruz) una nueva vida». 

Reformular la pregunta por el sexo

Ante esta visión integral del sexo, la pregunta por el pecado del sexo se delata como una pregunta reduccionista; como una pregunta que parte de un sexo fragmentado, de una concepción del sexo que se queda con el placer y tira todo lo demás.

En este caso, la pregunta por el sexo podría ser: ¿el sexo por el placer es pecado? Una pregunta que no necesita respuesta porque se responde ella sola.

Aun así, la primera fórmula se repite de generación en generación. «¿El sexo es pecado?» es una pregunta con eco, con un eco que no acaba. Verdaderamente, las generaciones se suceden y los cuerpos de los hombres y las mujeres siguen hablando el mismo lenguaje. Los jóvenes formulan (a gritos) las preguntas que les dictan sus cuerpos.

Los significados del cuerpo y el lenguaje del cuerpo

Y las personas llevan puestas las respuestas, solo tienen que contemplar sus cuerpos: las respuestas han sido inscritas en los significados de sus cuerpos.

Los significados del cuerpo nos cuentan que la vida nos ha sido dada (significado filial), que la vivimos para entregarla (significado esponsal) y para dar la vida a otros (significado fecundo).

Estos significados, dóciles a una gramática —la gramática carnal del don—, construyen el lenguaje de nuestros cuerpos. El lenguaje del cuerpo es un lenguaje que se habla en los cuerpos y que, a través de ellos, nos habla de Dios.

El sexo hace teología

«Dentro de un abrazo hondo hay que meditar lo que dice tu sexo, y la respuesta no puede ser otra que una respuesta de esperanza teologal, una respuesta teológica. Este es el misterio: mi sexo hace teología», dice Hadjadj en esta entrevista. Nuestros cuerpos son teológicos. «La primera señal (refiriéndose al deseo sexual) es una asignatura de teología (…), es una señal de esperanza que da la vida a otro, que reanuda la historia de la humanidad. Bajo tu pantalón está la capacidad de reanudar toda la historia de la humanidad (…) Lo más metafísico en lo más físico», afirma Hadjadj.

El sexo en el plan de Dios para el amor humano

Con todo, Fabrice nos sitúa la cuestión sobre el sexo en la perspectiva de una «antropología adecuada», la antropología de la Teología del Cuerpo. En esta perspectiva: el interlocutor es divino; el espacio es el paraíso; el tiempo es el sexto día de la creación; la pareja es la primera pareja, la del primer hombre y la primera mujer (y en ella, toda pareja).

En estas coordenadas, el sexo es «muy bueno»; es parte del plan de Dios para el amor humano. Respetarlo es lograr que «el tren del amor» no descarrile de «las vías del matrimonio y del parto».

En este camino de felicidad, los matrimonios respiran la atmósfera del  paraíso —la misma que dos cuerpos retuvieron, para nuestra herencia, antes de tener que abandonarlo. Y el sexo es un gozo. 

El autorValle Rodriguez Castilla

Licencia en Farmacia. Experta en educación afectivo- sexual, Género y Teología del Cuerpo

La evangelización, entre la emoción y la razón

Movimientos y encuentros que atraen a jóvenes y adultos alejados de la Iglesia están dando frutos evidentes: conversiones, reconciliaciones, vocaciones, comunidades vivas.

17 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

En tiempos en que el papel de las emociones en la vivencia de la fe ocupa titulares de medios de información general y religiosa, hay experiencias que recuerdan que el cristianismo sigue transmitiéndose, ante todo, de persona a persona. La tarde-noche de este viernes fue una de ellas.

Durante casi cuatro horas, unas cuarenta y cinco personas se reunieron en la casa de Javier Huerta y Marta, su mujer. La convocatoria —sencilla y doméstica— consistía en compartir su testimonio de fe, ver un documental, escuchar música cristiana en directo, dialogar y cenar juntos. Nada espectacular desde fuera. Sin embargo, la experiencia tenía una intensidad poco frecuente: muchos de los presentes no eran creyentes o estaban alejados de la Iglesia.

Una conversión no buscada

La velada comenzó con el relato de la conversión de Javier y Marta. No fue una búsqueda planificada ni el resultado de un largo proceso previo. Según explicó Javier, todo comenzó de manera inesperada al escuchar la canción Huracán, de Hakuna. En ese momento —según su propio testimonio— tuvo la certeza interior de que Dios existía y de que le amaba.

Aquella intuición inicial desencadenó algo mucho más profundo que una emoción pasajera. Javier empezó a leer con una voracidad nada habitual en él. Se sumergió en textos clásicos de espiritualidad, de los grandes santos de la Iglesia, y en libros de ciencia: física, cosmología, biología. Lo que encontró en ese camino le sorprendió profundamente: cuanto más conocía las conclusiones de la ciencia contemporánea sobre el universo y la vida humana, más razonable le parecía la idea de un cosmos pensado y ordenado.

Fruto de ese proceso decidió invertir tiempo y recursos en un proyecto singular: la producción de un documental de unos cuarenta minutos que sintetiza argumentos científicos —cosmológicos y biológicos— que apuntan hacia la existencia de Dios. El enfoque recuerda a la corriente apologética que en los últimos años ha popularizado en España autores como José Carlos González-Hurtado o algunos ensayos internacionales sobre la relación entre Dios y la ciencia.

De la razón a la emoción

La velada alternó el visionado de ese documental con algunas canciones, cuya letra transmitía la cercanía y el amor de Dios, apelando directamente al corazón y a la experiencia de encuentro con Dios.

Pero el encuentro no se limitó a lo emocional. También tuvo lugar una intervención doctrinal de unos quince minutos, destinada a dar contenido intelectual a la fe y la experiencia de Dios que se proponía. Después llegaron las preguntas del público, una cena de picoteo con lo que llevaban los asistentes y, al final, tres canciones de alabanza de estilo más carismático.

La atmósfera resultó sorprendentemente acogedora para perfiles muy distintos: creyentes convencidos, personas alejadas de la Iglesia, católicos poco acostumbrados a expresiones musicales de fe o, por el contrario, entusiastas de ellas. Muchos participantes habían hecho Emaús y llevaban a sus amigos a una experiencia que pudiera abrirles a un encuentro con Cristo. El resultado, en lo humano, fue agradable e intelectualmente estimulante. En lo espiritual, para muchos, muy significativo.

Javier y Marta organizan estos encuentros aproximadamente cada mes. En poco más de un año han pasado por su casa más de ochocientas personas. El matrimonio habla con naturalidad de los frutos que han visto: amigos que vuelven a plantearse la fe, conversaciones inesperadas, caminos espirituales que comienzan a abrirse.

Su motivación es sencilla: ofrecer un espacio donde alguien que no cree pueda, al menos, considerar seriamente la posibilidad de que Dios exista.

La cuestión del emotivismo

Experiencias como esta adquieren una resonancia especial en el contexto actual. Hace dos semanas, los obispos españoles publicaron un documento en el que advertían sobre los riesgos del emotivismo en la vivencia religiosa: la posibilidad de que la fe quede reducida a sentimientos intensos sin suficiente fundamento doctrinal o sacramental.

El texto provocó un amplio debate en la prensa religiosa. Algunos medios interpretaron que la advertencia iba dirigida indirectamente a movimientos y experiencias recientes como Hakuna, Emaús o Effetá, muy centradas en el testimonio personal y la dimensión experiencial de la fe.

La Conferencia Episcopal negó explícitamente esa interpretación en la rueda de prensa de presentación del documento. Posteriormente, un mensaje en redes sociales de su oficina de prensa —que más tarde fue borrado— volvió a alimentar el debate.

El resultado ha sido una cierta ambigüedad. Cuando se advierte contra un fenómeno sin precisar a qué prácticas concretas se refiere, muchos pueden sentirse aludidos…, o ser señalados por otros.

Lo vivido en casa de Javier Huerta ayuda a matizar el debate. Allí hubo emoción, ciertamente: canciones, silencio, testimonios personales. Pero también hubo razón: un documental apologético basado en argumentos científicos, una explicación doctrinal, diálogo abierto.

En otras palabras, se trató de una experiencia que apelaba al corazón sin renunciar a la inteligencia. Tampoco pretendía ser un experiencia cristiana completa, pero es que no podía hacerse más en menos tiempo. No incluía sacramentos, ni experiencias caritativas, aunque se habló de ellos muy positivamente. 

El mérito de abrir la puerta

Más allá de cualquier discusión teórica, hay un aspecto que merece ser subrayado: el gesto de hospitalidad evangelizadora.

Un matrimonio corriente que abre periódicamente su casa para recibir a decenas de personas —muchas de ellas alejadas de la fe— está asumiendo un esfuerzo considerable. Preparación, organización, tiempo, energía. Todo con un único objetivo: compartir lo que para ellos ha sido un descubrimiento decisivo.

Ese tipo de iniciativas recuerda algo esencial del cristianismo: durante siglos, la fe se transmitió en casas, en mesas compartidas y en conversaciones sencillas.

Un desafío pastoral

El debate sobre el emotivismo no es trivial. La Iglesia tiene la responsabilidad de cuidar que la fe no se reduzca a una experiencia emocional pasajera. Pero también necesita reconocer y acompañar los lugares donde la fe está despertando de nuevo.

Movimientos y encuentros que atraen a jóvenes y adultos alejados de la Iglesia están dando frutos evidentes: conversiones, reconciliaciones, vocaciones, comunidades vivas.

Como en cualquier realidad eclesial, siempre habrá aspectos mejorables. Pero, para que esa mejora sea posible, las orientaciones pastorales deben ser claras, concretas y expresadas con delicadeza. De lo contrario, se corre el riesgo de generar sospechas innecesarias o de debilitar la confianza de quienes, con gran generosidad, están intentando anunciar el Evangelio en contextos donde la fe parece haberse apagado.

Entre emoción y verdad

Quizá la lección más sencilla de aquella tarde sea esta: la fe cristiana no es solo una idea ni solo un sentimiento. Es, al mismo tiempo, una experiencia que toca el corazón y una verdad que busca la inteligencia.

Y a veces —como ocurre en el salón de una casa cualquiera— ambas cosas se encuentran en el lugar más sencillo de todos: una conversación sincera entre amigos que se preguntan, juntos, si Dios puede existir.

El autorJavier García Herrería

Redactor de Omnes. Anteriormente ha sido colaborador en diversos medios y profesor de Filosofía de Bachillerato durante 18 años.

Evangelización

San Patricio no nació irlandés, ¡pero 11 santos que le siguieron sí lo eran!

En el día de San Patricio, 17 de marzo, todos somos irlandeses, o al menos eso se dice. Sin embargo, los hagiógrafos saben que el “Apóstol de Irlanda” nació en la Britania romana y pisó Irlanda por primera vez como esclavo adolescente secuestrado. Pero aquí hay 11 santos irlandeses que continuaron la tarea evangelizadora de San Patricio.

OSV / Omnes·17 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Tras su cautiverio, San Patricio escapó y regresó a Britania, pero su deseo de convertir a los paganos irlandeses le impulsó a estudiar para el sacerdocio. Finalmente, fue ordenado obispo y regresó a Irlanda, donde logró difundir el cristianismo. Se cree que murió el 17 de marzo de 461.

Si bien ese gran evangelizador de Irlanda recibe mucha atención, aquí hay 11 santos nacidos en Irlanda que continuaron los esfuerzos de San Patricio para difundir el Evangelio, y que también merecen un brindis en su nombre. ¡Salud!

1. San Benen (siglo V)

Según las leyendas, este hijo de un jefe irlandés de Meath pudo haber asistido a la primera misa de Pascua de San Patricio en Irlanda alrededor del año 433.

Existen varias historias sobre su primer encuentro con Patricio: en una, quedó tan impresionado por las palabras de Patricio que esparció flores sobre el futuro santo mientras dormía.

En otras pidió viajar con Patricio, y fue éste quien eligió el nombre de bautismo Benen, del latín «benignus», que significa bondadoso. Benen se convirtió en un discípulo cercano de Patricio y, como uno de sus sucesores, fue el primero en evangelizar Clare y Kerry, en el oeste de Irlanda. Su festividad se celebra el 9 de noviembre.

Santa Brígida de Kildare, en una vidriera de la iglesia de Santa Brígida en Crosshaven, un pueblo del condado de Cork, Irlanda, el 20 de enero de 2022. (Foto de OSV News/Cillian Kelly).

2. Santa Brígida de Kildare (451–525)

Numerosas leyendas populares, e incluso su asociación con una diosa precristiana de los druidas, se relacionan con esta abadesa irlandesa. Sin embargo, un dato de su primera biografía, del siglo VII, permanece indiscutible: fue superiora de un monasterio doble —para monjas y monjes— en Kildare, en los años posteriores a la muerte de San Patricio. Junto con San Patricio y San Columba, esta “María de los Gaélicos” es patrona de Irlanda. Su festividad se celebra el 1 de febrero y es día festivo en Irlanda.

3. San Finniano de Clonard (470–549)

Se dice que este abad irlandés, conocido como “el maestro” y “maestro de santos” en el período posterior a San Patricio, era originario de Leinster, donde comenzó a fundar monasterios. Viajó a Gales y estudió su monacato tradicional, que enfatizaba la superioridad de la vida monástica sobre la secular y la importancia del aprendizaje. 

Tras regresar a Irlanda, fundó numerosas iglesias y monasterios, incluido su gran monasterio en Clonard, a orillas del Boyne, que atrajo a 3.000 discípulos, entre ellos San Ciaran de Clonmacnois, San Columba de Iona y San Brendan el Viajero. Se desconoce si también fue obispo. Murió de peste, probablemente contraída mientras atendía a otros enfermos. Su festividad se celebra el 12 de diciembre.

4. Santa Ita de Killeedy (475–570)

Originalmente llamada Dierdre, recibió el nombre de Ita, que significa “sed de santidad”. Su historia tiene mucho en común con la de Santa Brígida. Durante muchos años, Ita dirigió una comunidad de mujeres devotas en Killeedy, en el condado de Limerick. Dirigía una escuela para niños pequeños a quienes se les enseñaba «fe en Dios con pureza de corazón; sencillez de vida con religiosidad; generosidad con amor».

Se dice que San Brendan el Viajero fue su alumno. La leyenda de Santa Ita destaca la austeridad física e incluye algunos milagros bastante extraordinarios. Su festividad se celebra el 15 de enero.

5. San Kevin de Glendalough (498–618)

La tradición oral preservó y embelleció la historia del fundador de uno de los principales lugares de peregrinación de Irlanda. Nacido en Leinster y bautizado por San Cronan, Kevin se educó en un monasterio cerca de Dublín. Tras su ordenación, vivió solo en una cueva durante siete años, lo que comprometió su salud y le llevó a usar una tumba de piedra de la Edad de Bronce como iglesia. 

Tras recuperarse, reunió a algunos discípulos y fundó la abadía de Glendalough en Wicklow. Según la leyenda, peregrinó a Roma, visitó a San Kieran en Clonmacnoise y vivió hasta los 120 años. Su festividad se celebra el 3 de junio.

6. San Samthann de Clombroney (siglo VI)

Samthann, una abadesa irlandesa conocida por su sabiduría, se cree que se hizo monja en Donegal después de que un noble con quien estaba prometida accediera a su deseo de casarse solo con Dios. Fundó la abadía de Clonbroney en Longford, donde optó por una vida sencilla.

Rechazó grandes propiedades para la abadía, y su rebaño se limitó a seis vacas. Según una biografía, aconsejó a un monje que le preguntó sobre la postura adecuada para la oración que se podía rezar en cualquier posición: sentado, de pie, de rodillas o acostado. Su nombre figura en la letanía y el canon del Misal de Stowe, y se le atribuyen  varios milagros por su intercesión. Su festividad se celebra el 18 de diciembre.

En la catedral de Santa María en Kilkenny se puede ver un mosaico de San Kieran, fundador del monasterio de Clonmacnoise en Irlanda. (Archivos de noticias de OSV).

7. San Kieran de Clonmacnoise (516–549)

Desde su lugar de nacimiento en Connaught, Irlanda, Kieran viajó a los 15 años para estudiar con San Finnian en Clonard. Según la leyenda, llevó consigo una vaca para obtener leche. Se convirtió en el monje más erudito del lugar y luego pasó siete años con San Enda en las Islas Aran, donde fue ordenado sacerdote.

Posteriormente se trasladó a Isel, pero pronto se marchó porque otros monjes se quejaban de su generosidad con los pobres. Hacia el año 545, junto con ocho compañeros, fundó el monasterio de Clonmacnoise, a orillas del río Shannon, que se convirtió en un famoso centro religioso por sus manuscritos y objetos litúrgicos de metal. Su festividad se celebra el 9 de septiembre.

En la vidriera de la Catedral Episcopal de Todos los Santos en Albany, Nueva York, se muestra a San Columba bajando de una barca. El misionero celta y sus doce discípulos viajaron por mar desde Ballycastle, Irlanda, hasta la Escocia pagana en el año 563 d. C. (Foto de OSV News/Crosiers).

8. San Columba de Iona (521–597)

Este abad, uno de los santos patronos de Escocia, nació en Irlanda. También educado y ordenado en Irlanda, dedicó quince años a predicar y fundar monasterios, entre ellos los de Derry, Durrow y Kells. Sin embargo, sus enfrentamientos con el rey Diarmaid por una copia de un salterio y el derecho de asilo desembocaron en una disputa entre clanes y una batalla en la que murieron 3.000 hombres. 

Eligiendo el exilio como penitencia, Columba partió hacia Escocia con doce parientes alrededor del año 561 para fundar el monasterio insular de Iona. Evangelizó a los pictos y convirtió a su rey. Los monjes de Iona emprendieron misiones por toda Europa y su regla monástica fue la norma hasta la Regla de San Benito. Columba, también llamado Colmcille (por Columba y celda), tuvo una enorme influencia en el monacato occidental. Su festividad se celebra el 9 de junio.

9. San Columbano (543-615)

Este gran monje misionero irlandés ingresó en un monasterio en Bangor, donde enseñó durante 30 años. Hacia el año 590, él y doce compañeros fueron enviados como misioneros a la Galia (Francia), donde Columbano fundó tres monasterios en Borgoña y se convirtió en abad de Luxeuil.

Predicó contra la laxitud del clero y la inmoralidad en la corte, e introdujo una estricta penitencia celta. Tras ser expulsado de Borgoña, Columbano predicó en Suiza, y al ser expulsado de allí fundó un monasterio en Bobbio, Italia, que se convirtió en un centro de aprendizaje. Su festividad se celebra el 23 de noviembre.

10. San Colmán de Lindisfarne (605–676)

De origen irlandés, Colman fue monje en Iona antes de ser elegido tercer obispo de Lindisfarne, Inglaterra, en 661. Durante sus tres años allí, defendió las costumbres monásticas irlandesas y los ritos celtas. En 664, asistió al Sínodo de Whitby, donde se decidió la fecha de la Pascua, el estilo de tonsura, el papel de los obispos locales y la relación entre las iglesias inglesas y Roma. 

Colman defendió la tradición irlandesa, pero fue derrotado por San Wilfrido, obispo de York, quien prefería los ritos romanos. Colman renunció a su diócesis y regresó a Irlanda, donde fundó monasterios en Galway y Mayo, y fue abad de ambos hasta su muerte. La historia del Venerable Beda es la principal fuente de información sobre su vida. Su festividad se celebra el 18 de febrero.

11. San Donato de Fiesole (829–876)

Según la tradición, este obispo fue uno de los muchos irlandeses que recorrieron Europa a principios de la Edad Media. Llegó a Fiesole, Italia, procedente de Roma justo cuando la sede quedó vacante y fue elegido obispo. Se dice que fue maestro al servicio de los reyes francos. Existe un registro, del año 850, de su donación de una iglesia y un hospicio, Santa Brígida en Piacenza, a la abadía fundada por San Columbano en Bobbio. Se cuenta que San Andrés de Fiesole fue su compañero de viaje irlandés, pero no hay pruebas fehacientes de su existencia. La festividad de San Donato se celebra el 22 de octubre.

El autorOSV / Omnes

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Vaticano

El Papa visitará Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial en África

Tras las huellas de San Agustín, podría titularse el primer viaje del Papa León XIV a África. Desde esta mañana, el itinerario es oficial. El Papa realizará del 13 al 23 de abril de 2026 su primer gran viaje apostólico a África, que incluirá cuatro países: Argelia, tierra de san Agustín, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial.

Francisco Otamendi·16 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Papa León XIV realizará del 13 al 23 de abril de 2026 su primer gran viaje apostólico al continente africano desde el inicio de su pontificado. La gira incluirá cuatro países: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial. El itinerario fue hecho público este 16 de marzo de 2026 por la Santa Sede en el calendario oficial de actividades del Papa y en los medios del Vaticano.

El viaje, de once días, que pueden consultar aqui, combinará celebraciones litúrgicas, encuentros con autoridades civiles y religiosas y gestos simbólicos relacionados con la paz, el diálogo interreligioso y la atención a los más pobres. Además, se trata de un recorrido significativo porque África es una de las regiones del mundo donde la Iglesia católica crece con mayor rapidez.

Visitará Annaba, la antigua Hipona, tierra de san Agustín, en Argelia (13-14)

La primera etapa tendrá lugar en Argelia, donde el Papa permanecerá tres días, visitando las ciudades de Argel y Annaba.

Uno de los momentos más significativos será la peregrinación a Annaba, la antigua Hipona, conocida como la tierra de San Agustín, donde vivió y ejerció su ministerio el Padre de la Iglesia San Agustín de Hipona. Allí el Papa realizará un acto conmemorativo y un momento de oración en memoria del santo.

También está previsto un encuentro con los agustinos, de especial relevancia debido a que el propio Papa pertenece a la Orden de San Agustín. La visita incluirá además reuniones con autoridades civiles y representantes de otras religiones, en un país de mayoría musulmana, subrayando el diálogo interreligioso.

Camerún (15-18 de abril)

La segunda etapa será en Camerún, donde el Papa permanecerá tres días. Durante esta parte del viaje visitará las ciudades de Yaundé, Bamenda y Douala.

Entre los actos principales destacan una misa multitudinaria con los fieles, encuentros con obispos, sacerdotes y religiosos del país y reuniones con jóvenes y representantes de la sociedad civil. Se espera que el Papa aborde temas como la reconciliación nacional, la paz y la atención a los pobres, cuestiones muy presentes en la realidad social del país.

Angola (18-21 de abril)

La tercera etapa tendrá lugar en Angola, donde el Pontífice permanecerá tres días, visitando Luanda, Muxima y Saurimo.

Uno de los momentos centrales será la celebración de una gran Eucaristía en Luanda, así como encuentros con autoridades políticas, obispos y organizaciones sociales. El santuario mariano de Muxima, uno de los lugares de peregrinación más importantes del país, será escenario de un acto de oración por la paz y la reconciliación.

Los obispos angoleños han destacado que la visita del Papa será una oportunidad para reflexionar sobre la justicia social, la educación y la lucha contra la pobreza.

Guinea Ecuatorial (21-23 de abril)

La última etapa será Guinea Ecuatorial, donde el Papa permanecerá dos días. Visitará las ciudades de Malabo, Mongomo y Bata.

Durante esta fase final se celebrará una gran Misa con los fieles, además de encuentros con las autoridades del país y con los obispos de la región. El Papa también tendrá reuniones pastorales con sacerdotes, religiosos y catequistas, con el objetivo de fortalecer la vida de la Iglesia en África central.

Fuerte significado pastoral

El viaje del Papa León XIV a África representa uno de los proyectos pastorales más importantes de su pontificado hasta el momento, tras el que tuvo lugar a Nicea (Turquía) y Líbano. A lo largo de cuatro países y varias ciudades, el Pontífice llevará un mensaje de paz, diálogo y esperanza, además de poner de relieve la herencia cristiana del continente, especialmente en lugares vinculados a figuras históricas como San Agustín.

La visita refleja también la importancia creciente de África  en la Iglesia católica y el deseo del Papa de fortalecer la comunión con las comunidades cristianas del continente.

El 3 de diciembre de 2025, al volver de Turquía y Líbano, el Santo Padre dijo a preguntas de los periodistas que esperaba viajar a África, incluida Argelia, donde sirvió San Agustín como obispo, y donde todavía “es muy respetado como hijo de la nación”.

El autorFrancisco Otamendi

Vaticano

León XIV recibe a la Comisión Pontificia para la Protección de Menores

León XIV recibió a los miembros de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, a quienes agradeció su trabajo y animó a que siguieran fomentando "la cultura del cuidado".

Paloma López Campos·16 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Papa León XIV recibió en audiencia el 16 de marzo a la Asamblea Plenaria de la Comisión Pontifica para la Protección de Menores. Tras saludar a todos, el Pontífice les agradeció “su servicio a la Iglesia protegiendo a los niños, adolescentes y personas en situaciones de vulnerabilidad”.

El Santo Padre calificó la labor de la Comisión como “un servicio exigente, a veces silencioso y a menudo oneroso, pero esencial para la vida de la Iglesia y para la construcción de una auténtica cultura del cuidado”.

Por otro lado, León XIV recordó la intención del Papa Francisco, quien quiso “recordar a toda la Iglesia que la prevención de los abusos no es una tarea opcional, sino una dimensión constitutiva de la misión de la Iglesia”. Admitió también que le “ha animado mucho el diálogo que ustedes han fomentado con la Sección Disciplinaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe”. Gracias a esto, continuó, “la prevención” y “la vigilancia disciplinaria” están unidas “de manera verdaderamente sinérgica y eficaz”.

Cultura del cuidado

El Papa explicó que la prevención no se reduce a un conjunto de normas, sino que “se trata de ayudar a formar, en toda la Iglesia, una cultura del cuidado”. Algo que, subrayó el Santo Padre, no es “una obligación impuesta desde fuera, sino una expresión natural de la fe”.

Para fomentar esta cultura, hay que atravesar “un proceso de conversión en el que los sufrimientos de los demás sean escuchados y nos muevan a actuar”.

El Papa León XIV animó asimismo a los miembros de la Comisión a incorporar todavía más el diálogo con los Dicasterios y a fomentar el apoyo a todas las comunidades e Iglesias locales.

Por último, el Pontífice expresó su deseo de recibir el Informe Anual de la Comisión. Finalizó señalando que “la protección de los menores y de las personas en situaciones de vulnerabilidad no es un ámbito aislado de la vida eclesial, sino una dimensión que atraviesa la pastoral, la formación, el gobierno y la disciplina”.

FirmasAlberto Sánchez León

En torno a Habermas: más filosofía y menos líderes

Gran parte del mundo se ha creado la necesidad de antidepresivos, que en el fondo puede ser una huida de la propia verdad, o una huida del dolor no físico, sino del dolor que provoca no saber vivir bien, pero el gran fármaco es la verdad, la belleza y el bien.

16 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Ha fallecido recientemente, el pasado 14 de marzo de 2026, Jürgen Habermas. Renombrado en lo social por su contribución a la teoría de la acción comunicativa, famoso, en lo económico, por sus reflexiones acerca de la “colonización del mundo de la vida”, incansable luchador por hacer más presente la filosofía en el ámbito social, su teoría del bienestar, su gran capacidad de diálogo, sus innumerables obras… Se nos ha ido con 96 años un intelectual, un filósofo.

Llama la atención un afán desmesurado en la sociedad, especialmente en el mundo de la educación, de sacar líderes debajo de las piedras. Parece que todos tenemos vocación de líderes. No sé… oigo hablar tanto de líderes…y después, ¿qué veo? Veo muchas cosas, pero no veo líderes, ni en la política, ni en la vida social, ni en el mundo de la cultura, … Quizás se nos ha llenado la boca de esa palabra que cada vez me suena más hueca: liderazgo. Pienso que los que tengan que serlo que lo sean, pero, me parece que no es una vocación, una misión que todos tengamos que seguirla, por muchos cursillos de liderazgo que se hagan. Siento decirlo, así lo pienso: no todos podemos ni estamos llamados a ser líderes. Creo que es una vocación minoritaria. Pues ¡ánimo! a los que reúnan las condiciones.

Necesitamos pensadores, filosofía, pensar más y rendir menos, como sugiere el coreano Byung-Chul Han en casi todas sus obras. Necesitamos amar más nuestro mundo, contemplarlo, pararnos a verlo, bajar velocidad y marchas, desacelerar, “perder más el tiempo” mirándolo, apreciándolo, embelleciéndolo y no sólo rindiendo productividad y eficacia. Nos sobran líderes que dicen serlo, y nos faltan pensadores, filósofos que rescaten el ideal de la verdad en una era que dicen que es de la postverdad.

Hace unos años Lou Marinoff escribió Más Platón y menos prozac. A mi juicio dio en la clave. Gran parte del mundo se ha creado la necesidad de antidepresivos, que en el fondo puede ser una huida de la propia verdad, o una huida del dolor no físico, sino del dolor que provoca no saber vivir bien, pero el gran fármaco es la verdad, la belleza y el bien.

Otro sustituto de la verdad, el bien y de la belleza podría ser (no pontifico sino que sugiero una reflexión) los gimnasios, lugares donde uno cultiva el cuerpo en soledad, escuchando música, y en el fondo aislándose de la sociedad, de los amigos, de la familia.  A veces el yoga también intenta sustituir el dolor de la vida. Y la nueva oleada enfermiza de búsqueda de líderes en todos los rincones del planeta, o sea de gente altamente eficaz para resolver problemas es como una esperanza que no llega, ni llegará. ¿Por qué? Porque los problemas son el condimento de la vida humana. No hay que eliminarlos, eso sería ingenuo, hay que saber vivir con ellos, aceptarlos, aprender a manejarlos, crecer con ellos. 

La filosofía, el amar la verdad y buscarla y vivirla es insustituible. El líder busca éxito, el filósofo la verdad y la belleza. Pero, como decía Leonardo Polo, “todo éxito es prematuro”. 

¡Cómo atrae el éxito y qué pereza da buscar la verdad! Porque la verdad no renta, para muchos. Éxito… ¿quién puede rechazar cualquier propuesta que lleve al éxito? No olvidemos de donde viene la palabra éxito. Viene de salida. Y es así, nos saca de la realidad, nos aísla porque nos pone en un supuesto pedestal, nos eleva en la nube triunfal.

Fíjate por un momento en estos personajes que sí que han cambiado la historia, algunos para bien otros para mal. Sócrates, Jesucristo, Platón, Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás, Descartes, Kant, Nietzsche, Marx, Edith Stein, Heidegger, Ratzinger, … el bueno de Habermas… Y ahora…  busca en sus escritos (aunque ni Sócrates ni Jesucristo escribieron nada, más a mi favor) la palabra éxito, y a ver si tienes éxito en la búsqueda. 

Ojalá vayamos sacando conclusiones…

El autorAlberto Sánchez León

Evangelización

Luis Gutiérrez Rojas: “Si se cumplen todos tus sueños… quedarás frustrado”

El reconocido psiquiatra Luis Gutiérrez Rojas, habla en esta entrevista, llena de humor, sobre la importancia de mantener un “chip positivo” ante las dificultades.

Teresa Aguado Peña·16 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

Luis Gutiérrez Rojas es psiquiatra y autor de libros como La belleza de vivir y Vivir más libre. Además, destaca por su optimismo y su humor: fue finalista en el Club de la Comedia y su talento para los monólogos terapéuticos sigue siendo reconocido.

Desde hace años imparte conferencias donde ofrece pautas para afrontar la vida con optimismo y resiliencia, explorando cómo encontrar la felicidad más allá de lo material. En esta entrevista, nos habla de cómo transformar el sufrimiento y las preocupaciones cotidianas en oportunidades para crecer.

¿Crees que la cultura de la inmediatez hace a los jóvenes más frágiles ante el sufrimiento? ¿Cómo influyen el esfuerzo, la disciplina y el autocontrol en la ansiedad?

Efectivamente. Está muy demostrado que las personas que se dominan a sí mismas – el término dominar viene de domine, que es un término que tiene una connotación cristiana, que es poner al Señor en tu vida- tienen muchísima más capacidad para alcanzar sus metas, tolerar la frustración y para tener menos ansiedad.

El problema es que hoy en día las palabras esfuerzo, disciplina, autocontrol se asocian muchas veces a la represión, algo costoso, difícil, casi imposible de conseguir. Y quizás tendríamos que darle la vuelta.

Precisamente solemos decir que la voluntad es ser capaz de aplazar la recompensa. Debemos enseñar a los jóvenes que si son capaces de aplazar la recompensa, de hacer eso que les cuesta, de ponerse metas difíciles para -como hoy se dice vulgarmente- salir de su zona de confort, entonces serán más maduros, más estables y más libres. Quizás el tema es darle la vuelta: ¿Cómo motivar a la gente joven para que se dominen a sí mismos y alcancen sus metas?

Eres conocido por resaltar el lado positivo de las inquietudes actuales. ¿Qué preocupaciones comunes pueden convertirse en oportunidades si se miran con optimismo?

El optimismo no tiene que ver con una mirada simplista, ni con una mirada tonta. Hoy se habla también del positivismo tóxico, ese que dice que todo va bien, todo es maravilloso, la vida es estupenda y que nunca pasa nada. Eso es demasiado tonto y está bastante vacío de contenido.

Tener una mirada optimista significa tener las herramientas para cambiar aquello que no nos gusta. Y si no las tenemos, porque son cosas que no dependen de nosotros (uno no puede cambiar el mundo, ni la sociedad, ni los gobiernos, ni los defectos de nuestra familia o las personas que amamos), uno tiene que aceptarlo como parte del camino.

No esforzarse en metas inalcanzables, porque, repito, no dependen de nosotros, te llena de optimismo. Porque la persona que es más optimista es aquella que lucha contra sí misma, es aquella que juega la partida sabiendo qué cosas están en su mano. Eso es puro optimismo.

Y por poner algunos ejemplos de preocupaciones habituales, (una un poco de broma) a veces vemos a madres angustiadas porque su hijo “no come”. Yo suelo decir: ¿sabes cuánta gente murió de hambre en España el año pasado? Ninguna. Así que, aunque ahora no coma, acabará comiendo.

Algo parecido ocurre cuando uno es joven y sufre una ruptura sentimental. Entonces piensa que esa persona era el amor de su vida y que, sin ella, la vida ya no tiene sentido. Pero esa visión es bastante pueril, porque con el tiempo uno comprende que la vida da muchas vueltas y que las rupturas forman parte del proceso de madurez afectiva de las personas.

Ante el drama cotidiano, ante la exageración de un conflicto o un problema aparentemente «insoportable», lo único que hay que hacer es esperar un poco, mirar con cierta distancia y darse cuenta de que muchas de esas preocupaciones carecen de importancia.

Cuando una persona tiende a pensar en negativo ¿Qué debe hacer para cambiar a un “chip” positivo?

Quizás lo importante no es tanto decirle a una persona lo que tiene que hacer o darle pautas o consejos, que normalmente sirven de prácticamente poco, o prácticamente nada. Las personas no cambian porque uno les diga lo que tienen que hacer, a no ser que esa persona tenga poca personalidad y sea muy dependiente. Cambian cuando se dan cuenta que tienen que cambiar. El arte de educar y el arte de de tratar a las personas en psicología, es conseguir que la persona caiga en la cuenta de que aquella mentalidad le hace daño.

En cuanto a ese “chip negativo”, yo analizo mucho el lenguaje. Los seres humanos pensamos a través del lenguaje, y precisamente la adquisición de la palabra es lo que nos diferencia del resto de seres vivos y nos permite comprender el mundo de una manera distinta.

Las personas con un mayor desarrollo lingüístico y un mayor nivel cultural y literario suelen ser más inteligentes, más profundas y más reflexivas. Por eso, una de las formas que veo de cambiar ese chip es fijarme en el lenguaje que utiliza alguien cuando habla en términos negativos: “Nunca he sido feliz”, “jamás triunfaré”, “soy un desgraciado”, “siempre me pasa todo a mí”. Entonces yo suelo preguntarles: “¿Eso lo dices exagerando o sin exagerar?”.

A partir de ahí, la gente empieza a darse cuenta de que, efectivamente, exagera. A veces me responden: “Bueno, Luis, es solo una forma de hablar”. Y yo les digo que esa forma de hablar es muy importante, porque las palabras construyen la realidad. Si una persona es capaz de cambiar su manera de expresarse, introduciendo elementos más relacionados con la esperanza, con la capacidad de sacrificio y con dar sentido a lo que cuesta, entonces se produce ese cambio de chip hacia lo positivo.

Pero, como decía al principio, lo verdaderamente importante no es dar consejos, sino que la propia persona se dé cuenta de aquello que tiene que mejorar.

¿Cómo se puede ayudar a quienes sufren de forma indiferente, sin buscar respuestas ni sentido a lo que viven?

Lo más interesante es la pregunta socrática. A la persona le tienes que preguntar sobre el porqué. Yo me dedico a tratar gente con enfermedades, algunos con enfermedades mentales muy graves y muy severas, que claramente producen un deterioro en la vida del paciente y les cambia a peor, en el sentido de que les dificulta mucho llevar una vida, incluso a veces, con un buen desempeño personal, social o familiar. La pregunta que tienes que hacerle es el porqué.

¿Cuál es el porqué de la depresión, de la esquizofrenia? ¿Cuál es el porqué de tu ruptura, de que te hayan echado el trabajo, de que no llegues a fin de mes? Es decir, ¿por qué te pasan las cosas? ¿Qué soluciones hay?¿Qué sentido tiene que esto pase? Y, sin embargo, a veces no hay respuestas ni soluciones claras. Lo pienso ahora, por ejemplo, con la tragedia de Adamuz: subes a un tren y, de pronto, mueres tú, o muere tu madre, o tu hermana. Decidme, ¿qué solución puede tener algo así? Al final, la búsqueda del sentido de la vida no es otra cosa que la búsqueda del significado de lo que nos sucede.

Para responder a estos porqués podríamos acudir al libro de de Víctor Frankl de El hombre en busca del sentido. Y es que Friedrich Nietzsche decía: «Quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo», una idea que el propio Frankl rescató y convirtió en el eje de su reflexión.

Tenemos la necesidad de buscar sentido a lo que vivimos desde la experiencia personal propia. Esa búsqueda de sentido es interesantísima y la gente encuentra respuestas muy diversas desde el ámbito antropológico, filosófico, religioso. Cuando alguien logra hallarlas, yo suelo decirle que es como si tuviera la caja sobre la que apoyar la pértiga para saltar la valla: un soporte que le permite superar los obstáculos de la vida.

Creo que el conflicto actual no radica en que haya mucho sufrimiento —que, de hecho, es menor de lo que a veces pensamos, ya que el mundo mejora en muchos aspectos—, sino en nuestra incapacidad de darle sentido a ese sufrimiento.

De hecho, las personas que más sufren no son las que peor lo pasan, sino aquellas que tienen menos herramientas para afrontar el dolor. Eso explica por qué las sociedades occidentales del bienestar sufren más que las sociedades en vía de desarrollo en muchos aspectos.

¿Cómo definirías la felicidad? ¿Dónde se encuentra y dónde no?

Me viene a la memoria una frase de Miguel d’ Ors -un poeta buenísimo que puede parecer un poco depresivo- que dice que la felicidad consiste en «no ser feliz y que no te importe«. Me parece una frase muy inteligente.

Podríamos pensar que la felicidad consiste en obtener todo lo que anhelamos: amor, dinero, salud, éxito, poder, viajar, hacer lo que nos plazca… Pero hay una sabiduría popular que lo cuestiona. Los gitanos, que son muy inteligentes, dicen: “Ojalá que se cumplan tus sueños”. Saben que, paradójicamente, cuando todo lo que deseas se cumple, queda una sensación de vacío o frustración.

Esto explica por qué las sociedades que, como decía antes, están tan centradas en sí mismas, y las personas que se llenan de sí mismas —pensemos en el triunfador, en quien ha alcanzado los mayores logros económicos, personales o profesionales—, a menudo tienen pocas respuestas sobre el sentido de la vida. Y, curiosamente, suelen frustrarse por cosas menores. No siempre son ejemplos a seguir.

De alguna manera, la felicidad no consiste en llenarlo todo ni en poseerlo todo. La felicidad consiste mucho más en darle sentido a lo que no tenemos. Siempre habrá cosas que nos faltan, y la clave está en aceptar nuestras limitaciones y las de los demás. Aceptar que las personas son como son, no como quisiéramos que fueran; que el mundo no va a cambiar solo porque lo deseemos; y que hay aspectos de nosotros mismos que, por mucho que luchemos, nunca cambiarán, porque están ligados a nuestra personalidad.

Cuando uno acepta que es impaciente, inestable, infantil o con dificultades para relacionarse, y lo toma como parte del juego de la vida, surge una curiosa paradoja: la aceptación nos hace más felices. La felicidad, entonces, consiste en reconocerse tal como somos, aceptar cómo son las cosas y comprender que, con las cartas que nos han tocado en este “póker” de la vida, hay infinitos motivos para encontrarla.

Además, como decía antes, la felicidad está profundamente ligada al sentido de la vida. Quien encuentra un sentido cercano a lo trascendente —entendiendo lo trascendente como darse cuenta de que hay un mundo más allá de lo material, y que nuestros talentos pueden ponerse al servicio de otros—, y que practica un amor generoso, enfocado en curar heridas y dar sin esperar recibir, experimenta una felicidad mucho más profunda.

Podríamos decir que Santa Teresa de Calcuta es infinitamente más feliz que la persona que aparezca en la portada del Hola! diciéndonos que lo importante es hacer yoga tres veces por semana.

Podría contarnos alguna anécdota de algún paciente que haya marcado tu forma de ver las cosas

No podría señalar una sola anécdota, pero sí puedo decir que las personas que me hablan de su dolor son mucho más fuertes y resilientes.

Un dato que me parece impresionante es que, además, son mucho más tolerantes. Quien ha sufrido en sus carnes mucho dolor, comprende mejor el sufrimiento ajeno y se vuelve más empático con quienes están pasando por momentos difíciles. Esto explica por qué quienes han sufrido poco a veces no entienden realmente el dolor de los demás. Vivirlo en carne propia o acercarse al sufrimiento ajeno ensancha el corazón.

Por eso les diría a todos los que lean esta entrevista que se involucren en tareas de solidaridad. Cuando uno hace cosas por personas que sufren, se vuelve más pleno, más estable, más inteligente, más maduro, y aprende a valorar de verdad lo que tiene. Cuando hemos pasado por un mal momento en nuestras vidas, solemos decir, «Ahora me doy cuenta de lo que realmente importa».

Y si no hemos tenido que vivir un gran drama, conviene tener la honestidad de acercarnos a quienes sí sufren: están ahí, a la vuelta de la esquina, en la calle de enfrente o en el pueblo de al lado. Al hacerlo, descubrimos qué merece la pena en la vida y alcanzamos mayores niveles de bienestar, estabilidad mental y felicidad.

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Evangelio

San José, esposo de María. Solemnidad de san José (A)

Vitus Ntube nos comenta las lecturas de la Solemnidad de san José (A) correspondiente al día 19 de marzo de 2026.

Vitus Ntube·16 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

«Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo». 

El Evangelio de la solemnidad de hoy comienza con estas palabras. En medio de la Cuaresma se nos ofrece la oportunidad de celebrar a san José, esposo de la Virgen María. Hoy lo celebramos precisamente como esposo —de María—. La coma después del nombre del santo es importante: «José, esposo de la Virgen María». Nos muestra su identidad, la clave de su santidad y la razón de esta celebración. 

San José nos enseña las virtudes esenciales para un esposo. ¿Qué podemos aprender de él? El Evangelio nos invita a contemplar la situación en la que se encuentra José y la manera en que decide acoger a María como su esposa. Su respuesta sigue siendo un ejemplo digno para todos los esposos.

El Evangelio describe a José como un «hombre justo». En el Antiguo Testamento, esto significa más que una obediencia externa a la ley; describe a alguien que vive verdaderamente la alianza, que busca la voluntad de Dios con sinceridad de corazón. José era ese tipo de hombre. No se limitaba a cumplir normas; descubría el amor de Dios detrás de la ley y en la ley. El Papa Benedicto XVI comentó en una ocasión que en san José «el Antiguo Testamento se convierte en Nuevo», porque no busca solo los mandamientos, sino a Dios mismo, el amor personal de Dios.

El Evangelio presenta a José en una situación difícil. Podemos imaginar su desilusión al encontrar encinta a su esposa. Él sabía que María era una joven justa; conocía su belleza interior y exterior, la pureza de su corazón, y ahora se siente confundido y decepcionado. Pero José, siendo verdaderamente un hombre justo, no aplica la ley rígidamente a costa de la bondad, sino que toma «un camino de amor en la justicia, de justicia en el amor». Muestra que el justo no solo vive de la fe (cfr. Habacuc 2, 4), sino también del amor. Su justicia está dictada por el amor. Era un hombre de amor auténtico, un esposo que supo amar.

José es también un esposo que supo escuchar a Dios y obedecerle. Está atento a la voz de Dios. No era un soñador, aunque Dios entró en su vida por la puerta de un sueño. Es un hombre de oración y recuerda a los esposos la necesidad de un diálogo constante con Dios antes de tomar cualquier decisión dentro de la familia. Tenía la capacidad de escuchar a Dios y el coraje de hacer lo correcto, de vivir la vocación de esposo, tomando a María como su mujer.

Cuando José se levantó y obedeció, recibiendo a María como su esposa, también dijo sí a la paternidad: «Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús». Al ser un esposo casto, se convirtió también en padre. En José vemos otra dimensión de la paternidad. No es solo modelo para los esposos, sino también para los hombres célibes. Él muestra que su castidad puede conducir también a una verdadera paternidad.

San José es modelo para los esposos y existe una necesidad urgente de muchos más «Josés» en el mundo de hoy. No es de extrañar que una madre piadosa me dijera una vez que debía rezar para que su hija encontrara a su José. ¡Cuánta razón tenía! Si necesitamos más familias santas, necesitamos hombres santos, esposos santos como José. Rezamos para que tengamos muchos hombres como san José, esposos santos.

Vaticano

“La fe no es un acto ciego, un renunciar a la razón”, afirma el Papa

El Papa León XIV ha instado en el IV Domingo de Cuaresma, a que “abramos los ojos” con una fe despierta y atenta ante las preguntas del corazón humano y las dramáticas situaciones de injusticia, violencia y sufrimiento. “La fe no es un acto ciego, un renunciar a la razón”, ha dicho, justo el día después del fallecimiento del filósofo Jürgen Habermas.  

Francisco Otamendi·15 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La fe y la razón, para mantener “los ojos abiertos” ante las violencias y el sufrimiento, y el llamamiento al cese de las hostilidades en Oriente Medio y a reanudar los caminos de diálogo, de modo especial en el Líbano, han sido temas centrales en el Ángelus del Papa León XIV el IV Domingo de Cuaresma.

En efecto, el Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma nos relata la curación de un hombre ciego de nacimiento (cf. Jn 9,1-41), ha dicho el Papa, y “llama la atención el hecho de que durante siglos se haya difundido la opinión, presente aún hoy, según la cual la fe sería una especie de “salto en la oscuridad”, una renuncia a pensar, por lo que tener fe significaría creer “ciegamente”. 

“Un cristianismo de ojos abiertos”

Sin embargo, “el Evangelio, en cambio, nos dice que en contacto con Cristo los ojos se abren, hasta el punto de que las autoridades religiosas piden con insistencia al ciego sanado: ‘¿Cómo se te han abierto los ojos?’ (Jn 9,10); y también: ‘¿Cómo te abrió los ojos?’ (v. 26).

El Pontífice ha alentado a que “nosotros, sanados por el amor de Cristo, estamos llamados a vivir un cristianismo “de ojos abiertos”, sobre todo a los sufrimientos de los demás y a las heridas del mundo. Y que frente a las numerosas preguntas del corazón humano y a las dramáticas situaciones de injusticia, violencia y sufrimiento que marcan nuestro tiempo, es necesario una fe despierta, atenta y profética, que abra los ojos ante las oscuridades del mundo”.

León XIV, Benedicto XVI, Jürgen Habermas

Poco antes, el Sucesor de Pedro había dicho: “La fe no es un acto ciego, un renunciar a la razón, una disposición de cierta convicción religiosa que nos lleva a alejar la mirada del mundo. Por el contrario, la fe nos ayuda a mirar desde el punto de vista de Jesús, con sus ojos”.

Algunos han recordado en este punto las conversaciones entre el filósofo alemán Jürgen Habermas, fallecido ayer a los 96 años, con Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) en 2004, en la que éste reconoció que la religión necesitaba de algún modo un control crítico de la razón. El contexto del diálogo fue fe, razón y democracia en Europa.

Habermas, por su parte, reconoció que la religión sigue teniendo un papel cultural y moral relevante, y no proponía su exclusión del espacio público, sino traducir sus intuiciones éticas a un lenguaje accesible para todos los ciudadanos. Al mismo tiempo, el filósofo afirmaba que la relación entre fe y razón no es de subordinación, sino de aprendizaje recíproco. 

Guerra en Oriente Medio

En cuanto a la guerra en Oriente Medio, León XIV ha señalado que “miles de personas inocentes han perdido la vida y muchas otras se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Reitero mi cercanía en la oración a todos aquellos que han perdido a sus seres queridos en los ataques que han golpeado escuelas, hospitales y zonas pobladas”.

“El Líbano, motivo de gran preocupación”

A continuación, ha reconocido, como el domingo pasado, que “la situación en el Líbano es motivo de gran preocupación. Espero que se abran caminos de diálogo que puedan ayudar a las autoridades del país a implementar soluciones duraderas a la grave crisis actual, para el bien común de todos los libaneses.

En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las mujeres y hombres de buena voluntad, me dirijo a los responsables de este conflicto: ¡cesen las hostilidades! ¡Que se reanuden caminos de diálogo! La violencia nunca podrá llevar a la justicia, la estabilidad y la paz que los pueblos esperan”.

El Papa ya reside en el apartamento del Palacio Apostólico

Por lo demás, el Papa León ha trasladado ya su residencia al apartamento en el Palacio Apostólico, junto con sus colaboradores más cercanos, según ha confirmado Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. Consta de varios espacios, entre ellos el estudio privado, desde donde el Papa se asoma para el Ángelus en la Plaza de San Pedro, la Biblioteca y una pequeña capilla. Hasta ahora, el Papa había vivido en el Palacio del Santo Oficio, donde residía cuando era prefecto del Dicasterio para los Obispos. 

El autorFrancisco Otamendi

Jóvenes que dejan las redes 

Los jóvenes que dejan sus redes y comienzan a caminar siguiendo a Jesús nos marcan el camino a los temerosos y nos hacen ver que el futuro no es tan negro como nos pintan los telediarios.

15 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

En cuestión de unos meses, he vivido muy de cerca la entrada de un chico de 20 años en el Seminario y las bodas de dos chicas de 26. Distintos caminos para una misma llamada a dejar las redes y seguir a Dios por donde Él quiere.

En estos días previos a la celebración del Día del Seminario (22 de marzo), se nos invita a reflexionar sobre la vocación cristiana, esa contra la que una famosa cómica española dirigió el otro día un furibundo ataque, no tanto, creo yo, por verdadero odio hacia el cristianismo sino porque «no sabe lo que hace».

Y es que es imposible entender, para quien vive en una clave exclusivamente material, que un joven o una joven elija dejar de vivir para sí mismo para disponerse a vivir para los demás ya sea en un matrimonio cristiano o en una vocación sacerdotal o religiosa. «Le han tenido que comer el cerebro», piensan quienes no se dan cuenta de que tienen el suyo como un queso de gruyere por culpa de las ideologías, auténticas religiones políticas que no solo dejan vacíos a sus adeptos, sino que, bajo la promesa de hacerlos más libres, los esclavizan.

Otros dioses

La llamada a dejar las redes que hizo Jesús a sus discípulos cobra plena actualidad en un mundo tan enredado como el que afronta la humanidad en este segundo cuarto del siglo XXI. Nuestros jóvenes viven atados por el fino hilo del dios dinero, por el sedal transparente del dios de la estética, por el delgado alambre del dios de la carrera profesional, por el cable invisible del dios de los afectos, por el ligero filamento del mundo digital…

Como esos aparejos fantasma que andan a la deriva por los mares enredando a las criaturas marinas que se cruzan con ellos, extenuándolos hasta la muerte, muchos chicos y chicas viven enganchados, sin darse cuenta, a una bola enorme de finos hilos que les impide nadar libres. Los datos lo dejan claro: la juventud ya no es la edad dorada sino todo lo contrario. Las generaciones más jóvenes son mucho más infelices que las mayores y el deterioro mental que sufren está adquiriendo tintes de pandemia.

Invitación al amor

¿Qué ha pasado para que, a pesar de tenerlo casi todo, no puedan con sus vidas? ¿No será que el ser humano es algo más que materia y que esta se escacharra si no descubre que es algo más? La llamada de Jesús a sus discípulos a dejar las redes no fue un mandato desde la autoridad, sino una invitación, desde la libertad, a desatarse y descubrir ese «algo más», el secreto de la auténtica felicidad: amar. Porque vivir solo para uno mismo nos empobrece y limita nuestro espíritu que está hecho para salir al encuentro con los demás, para amar y servir.

¡Cuánta alegría transmiten esas personas que viven por y para el otro! Madres y padres de familia que se desviven por su cónyuge y sus hijos, sacerdotes entregados a su parroquia, religiosas y religiosos que cuidan de sus hermanos de comunidad y viven a fondo su carisma contemplativo o activo, o voluntarios que ponen su grano de arena en la construcción de un mundo mejor. Todos ellos demuestran que la vida, cuando se da, se recibe y cuando se busca retenerla, se pierde.

El testimonio de la juventud

Ver a jóvenes que nadan a contracorriente diciendo sí al Señor a pesar de todas las dificultades que conlleva hoy en día, denuncia mi falta de fe y de esperanza. Falta de fe porque olvido que Dios es Padre que cuida de los suyos y de esperanza porque me da miedo el futuro, ese que no depende de mí, ni de la última ocurrencia de Donald Trump, sino solo de Dios.

El testimonio de los seminaristas, la experiencia de los chicos y chicas que deciden abrazar la vida religiosa, el ejemplo de las jóvenes parejas de novios, son un enorme grito profético que debería despertar de su letargo a una sociedad adormecida por los nuevos opios del pueblo. Los jóvenes que dejan sus redes y comienzan a caminar siguiendo a Jesús nos marcan el camino a los temerosos y nos hacen ver que el futuro no es tan negro como nos pintan los telediarios. 

Y es que, como recordaría san Pedro en el libro de los Hechos «vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán y vuestros jóvenes verán visiones». Pues eso.

El autorAntonio Moreno

Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Bachiller en Ciencias Religiosas. Trabaja en la Delegación diocesana de Medios de Comunicación de Málaga. Sus numerosos "hilos" en Twitter sobre la fe y la vida cotidiana tienen una gran popularidad.

Evangelización

Servir comunicando: la misión que transformó la vida de Susy Campoverde

En Guayaquil, ciudad de ritmo acelerado y comercio vibrante, Susy Campoverde ha encontrado, colaborando con su parroquia, un espacio donde el tiempo se mide de otra forma: a través de la gracia.

Juan Carlos Vasconez·14 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Susy Campoverde, experta en márketing que conoce bien el mundo de la empresa, cambió las estrategias corporativas por las parroquias, descubriendo una vocación inesperada.

A veces, la propia Susy se asombra de la definición de su rol actual: “Me sorprende cuando uno de los sacerdotes con los que colaboro me presenta como ‘la encargada de la comunicación, la que nos mantiene al día con los eventos, actividades y, sobre todo, con las fiestas especiales’”. Aunque los presbíteros lo dicen con cariño, ella siente el peso de esas palabras. 

Para Susy, la comunicación eclesial no es técnica, es teológica: “En la Iglesia, comunicar bien es servir bien: un punto, una coma, una palabra, una foto o un video pueden acercar un corazón a Dios…, o dejarlo indiferente”

El retorno a casa de la mano de una hija

La historia de conversión de Susy tiene un detonante maternal. Su camino se reinició hace catorce años, impulsado por el deseo de bien para su hija mayor. “Yo trabajaba muchísimo y, aunque la amaba con el alma, sentía que no le estaba dando algo esencial: un espacio para crecer espiritualmente, para conocer a Dios”, recuerda con sinceridad sobre aquellos años de intensa actividad laboral.

Esa inquietud despertó en ella ecos de su propia niñez en Guayaquil. La memoria la llevó de vuelta a Guayalar, institución ligada a la labor del Opus Dei. Susy evoca con nostalgia que “allí recibíamos charlas, meditaciones, círculos y nos invitaban a retiros donde siempre se respiraba una calidez de hogar que marcó mi corazón”. Era esa sensación de sentirse “querida, acompañada, guiada” lo que anhelaba para su hija.

Aunque el matrimonio y la vida adulta la habían alejado “sin querer”, la búsqueda de formación para su hija se convirtió en su propio camino de Damasco. Al querer darle a la niña “ese ambiente donde una puede encontrar a Dios con naturalidad”, terminó encontrándolo ella misma. 

Una rutina anclada en la oración

Lejos de ser una mera administrativa, Susy vive su trabajo desde la espiritualidad. Su jornada arranca con una prioridad clara:“Me levanto, ofrezco mi día y hago un rato de oración en casa, antes de que empiece el movimiento de la familia y del trabajo”. Es tajante al afirmar la importancia de este momento: “Esa oración, breve o larga según el día, es lo que me sostiene”.

Su labor en las distintas parroquias con las que colabora va más allá de “tomar fotos o preparar material de comunicación”. Su objetivo es “convivir con la comunidad, escuchar, acompañar y sentir de cerca la vida parroquial”. Para ella, los sacramentos y la oración no son un añadido, sino el fundamento: “Esos momentos -la oración en casa, la Misa, la convivencia con la comunidad- son mi ancla diaria. Me recuerdan que mi trabajo no es solo un conjunto de tareas, sino una misión”.

Comunicar es transmitir vida

Su visión de la comunicación institucional en la Iglesia es profunda: “La comunicación parroquial es un puente delicado. No se trata solo de informar; se trata de transmitir vida”.

Esta conciencia es lo que la lleva a un perfeccionismo santo. “Un mensaje bien escrito puede animar; una imagen puede despertar fe”, asegura. En el trato directo, Susy evita el protagonismo. “No doy grandes consejos ni pretendo dirigir el camino espiritual de nadie”, aclara. Su método es más sencillo: “Simplemente trabajo con cariño y me acerco a las personas desde lo cotidiano”. Ha descubierto que la evangelización no siempre requiere grandes discursos, pues “Dios actúa sobre todo en esos gestos simples, en la cercanía y en el respeto con el que tratamos a los demás”.

Hay una anécdota que Susy guarda como un tesoro, y que ilustra perfectamente su misión. En su parroquia, a menudo le corresponde guiar el rezo del rosario, algo que hace “con cariño y también con un poco de pudor”. Un día, una señora mayor se le acercó al finalizar la Misa, le tomó la mano con delicadeza y le dijo: “Qué lindo cómo lleva el rosario…, he aprendido a rezarlo acompañándola”.

Ese comentario fue una revelación. “Sus palabras me conmovieron profundamente”, confiesa Susy. “Yo nunca imaginé que dirigir el rosario pudiera tocar el corazón de alguien. Para mí era un acto sencillo, casi cotidiano; pero para ella había sido una puerta abierta para acercarse más a Dios”.

España

RedMadre ofrece un buscador de formación orientado hacia las madres

La fundación de ayuda a la maternidad lanza una inédita web de orientación profesional para las madres recientes (y a las que no lo son).

Jose Maria Navalpotro·13 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Mujeres embarazadas, en situación de riesgo, y con falta de formación o cualificación profesional para poder ser autónomas y ganarse la vida. Un drama. Y una situación muy común en este colectivo. La Fundación RedMadre acaba de lanzar un portal, RedMadre Orienta, para ayudar en esta tarea. Más allá de la selva que supone entrar en buscadores como Google, esta herramienta digital, única en sus características, permitirá enfocar la búsqueda y acceder con facilidad a propuestas formativas de diferente tipo, públicas y privadas, gratuitas y de pago. Esta herramienta ha sido posible con el patrocinio de la Fundación Nemesio Diez, que apoya proyectos dedicados a personas vulnerables en España.

Pocos días después del 8 de marzo, Día de la Mujer, RedMadre considera que la empleabilidad femenina sigue siendo un reto para la sociedad. Más aún cuando quedan embarazadas o acaban de tener un hijo.

Una de cada cuatro mujeres ha tenido dificultades laborales tras su maternidad, según María Torrego, presidenta de la Fundación RedMadre, una entidad que trabaja desde hace 19 años para ayudar a la maternidad en riesgo. Por eso surge esta web, que es “es un buscador inteligente de formación para madres recientes, o sencillamente madres”, explica María Torrego, directora general de la fundación. Su oferta va dirigida a un sector muy concreto de mujeres, pero en realidad puede beneficiar a cualquiera de ellas, o incluso a los hombres, porque las ofertas suelen tener un carácter genérico. “Es como un Google especializado, que permite ahorrar tiempo y esfuerzos en la búsqueda”, añade.

Formación adaptada a las circunstancias

“Ayudamos a las mujeres embarazadas y madres recientes que acompañamos a acceder a formación adaptada a sus circunstancias para facilitar su incorporación al mundo laboral y permitirles sacar adelante a sus familias y desarrollar sus vidas”, asegura María Torrego. Añade que “con este portal de orientación profesional abrimos nuestro proyecto de formación y empleo a cualquier mujer que necesite nuevas oportunidades para reconstruir su proyecto de vida, sin necesidad de que esté recibiendo apoyo en RedMadre”.

La nueva herramienta digital forma parte del programa de Empleabilidad que ya desarrolla la fundación, con el Proyecto Forma+Emplea+Integra dirigido a progenitoras en situación de vulnerabilidad. Al trabajar con ellas, “vimos que era necesaria una herramienta que las ayudase a buscar formación”, explica Leticia Estevas-Guilmain, responsable del proyecto. Resalta que buena parte de las beneficiarias de RedMadre son mujeres inmigrantes. “Hemos detectado que estas mujeres a las que ayudamos necesitan urgentemente formarse para conseguir un empleo digno que les garantice mejores oportunidades a ella y a su nueva familia; y que la etapa del embarazo y la primera crianza pueden aprovecharse para ello”. 

Sin embargo, en muchos casos “les falta formación en España. A veces no la tienen; otras, tienen hasta títulos superiores, porque dentistas, abogadas, médicos, pero sin título homologado”. La Fundación ya les proporcionaba cierta ayuda práctica en sesiones breves y prácticas, y en cursos más especializados, presenciales. 

“Ahora ampliamos esa ayuda a las embarazadas, a cualquiera independientemente de su situación. Además, es un curso inédito porque nadie recopila tanta información sobre ofertas de formación”, asegura Leticia. “No hay buscadores que ofrezcan algo tan especializado”, subraya.

La página no es un rastreador de cursos, sino que el equipo de RedMadre analiza diferentes opciones y cursos para después incluir los que son verdaderamente útiles para las personas a las que va dirigida la herramienta.

La web ofrece información sobre ofertas de 16 entidades privadas con las que colaboran en RedMadre (organizaciones asistenciales, entidades educativas…) así como de numerosos recursos públicos, de ministerios, comunidades autónomas y ayuntamientos. La mayoría son gratuitos. Para los que no lo son la Fundación muchas veces ofrece ayudas económicas.

En la web 

En la página RedMadre Orienta permite conectar a la mujer según su edad, comunidad autónoma, estudios previos y situación legal con las entidades sociales que ofrecen cursos y programas compatibles con sus circunstancias. También muestra el mapa de la educación pública a la que pueden acceder y los títulos que pueden cursar, explicando detalladamente cada uno y el tipo de trabajo que podrán desarrollar posteriormente. Además, cuenta con una sección para acceder de manera rápida y sencilla a la acreditación de competencias profesionales y homologaciones de títulos.

Torrego ha animado a todas las entidades educativas y organizaciones sociales a ofrecer su colaboración en la página, con la idea de centralizar en esta web una panoplia de ofertas lo más amplia posible.

La web se actualizará con frecuencia, en la idea de que los recursos estén activos y no existan enlaces a webs u ofertas ya caducadas. Se accede al buscador a través de https://orienta.redmadre.es/

Actualidad

La inolvidable figura de Carmen Hernández

La entrega de más de 30.000 folios de documentación en el Arzobispado de Madrid permite profundizar en las señales de identidad de la vida y misión de Carmen Hernández.

José Carlos Martín de la Hoz·13 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

El pasado dos de marzo, en el arzobispado de Madrid tuvo lugar el acto de entrega de la documentación preparada por la Comisión Histórica al delegado episcopal de las Causas de los Santos del Arzobispado de Madrid, Ilmo. Sr. D. Alberto Fernández. 

El Postulador de la Causa, Dr. D. Charlie Metola y los doctores miembros de la Comisión histórica juraron haber cumplido fielmente con el mandato recibido del Emmo. Sr. Cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid. Finalmente, los profesores fueron interrogados uno a uno por el tribunal nombrado al efecto por el Sr. Cardenal tal y como prescribe el derecho canónico.

Finalmente, en el hall del Arzobispado de Madrid, se hicieron unas fotografías para inmortalizar el momento donde aparecen los miembros del tribunal mencionado y el postulador de la Causa junto a los cinco historiadores, todos ellos buenos profesionales y muy conocedores de la cofundadora del Camino Neocatecumenal.

Las señales de identidad de Carmen Hernández

La pregunta que uno se hace después de revisar y preparar los 30.000 folios de documentos, recogidos, trascritos y presentados ante el Tribunal diocesano, sería cuáles fueron las señales de identidad de la Sierva de Dios Carmen Hernández. Esta pregunta es la que intentaré resumir en las siguientes líneas.

En primer lugar, me ha impresionado conocer el itinerario vocacional a través del cual Carmen Hernández recibió de Dios la misión de trabajar codo a codo con Kiko Arguello toda su vida, siendo ambos de formación y mentalidad tan diferentes, para responder a la invitación divina de construir comunidades cristianas en el mundo entero y una verdadera espiritualidad en la que varios millones de personas, la mayoría familias cristianas, han alcanzado ya, con la gracia de Dios y la libertad, la santidad y han vivificado países y diócesis enteras.

Formación teológica y providencia en su preparación

Inmediatamente, hemos de reconocer la Providencia de Dios que hizo que Carmen realizara estudios de teología hasta alcanzar la licenciatura en la Facultad de Teología de Valencia que puso en marcha e impulsó D. Antonio Rodilla una de las personalidades más importantes de la diócesis de Valencia y fiel colaborador del arzobispo Marcelino Olaechea.

Precisamente Carmen pudo enriquecerse de la riqueza doctrinal, teológica y litúrgica de la Facultad y después aplicarla a los catequistas del camino, de modo que supieran por el grado de profundidad de la teología, aplicarla a personas, familias, de toda clases y condición y de todas las razas. Los guiones que preparaba y que se han conservado y entregado en la Comisión Histórica explicitan el ambiente teológico de los años cincuenta y de la renovación del Concilio Vaticano II.

Carmen conocía muy bien la Biblia

Es especialmente llamativo el gran conocimiento de las Sagradas Escrituras que muestra todo el trabajo catequético de Carmen Hernández así como de la Tradición viva de la Iglesia y del magisterio pontificio. Es muy fácil descubrir las relaciones de aquella teología viva con el texto del Catecismo de la Iglesia Católica que se publicaría en el año 1992 y que vemos reflejado en tantos guiones elaborados por Carmen.

Hay un detalle que merece la pena resaltar a la luz del reciente Documento elaborado por la Comisión de Doctrina de la fe de la Conferencia Episcopal Española. En ese documento se desea llamar la atención de la importancia de proporcionar al pueblo cristiano una formación solida en materia doctrinal y de piedad popular, evitando tanto el emotivismo como la fría racionalidad lejana de la verdadera vida de oración y sacrificio de los cristianos corrientes. En esa dirección es muy llamativo el sólido fundamento de la teología bíblica y de la teología de comunión que recorre la vida y los escritos de Carmen Hernández.

Una maternidad espiritual al servicio de las familias

Ciertamente, la vida de Carmen Hernández y la del camino Neocatecumenal y la de Kiko Arguello corren en paralelo y cada uno de ellos será un verdadero instrumento de los dones del Espíritu Santo, por tanto, en lo que voy a decir ahora, me ceñiré a lo que pienso que es propio de Carmen. En concreto, Carmen como mujer y “madre” del Camino, va a aportar todos los elementos de su feminidad y especialmente el don de una maternidad desbordarte con las familias del camino.

Con el paso de los años y se estudie desde el ángulo de la teología espiritual las características de este camino de santidad que se abrió en el mundo, seguramente los teólogos, con la necesaria perspectiva histórica y los indudables frutos de santidad que estamos ya contemplando, subrayarán lo que podríamos denominar ahora de modo provisional: “las facetas de una espiritualidad familiar y laical”.

La expansión del cristianismo

Ciertamente, la realidad del Camino es que se trata de comunidades que contienen otras comunidades y dentro de ellas un buen grupo de familias que saben hacer comunidad en todo momento y que a la vez evangelizan el mundo porque se relacionan con otras familias de su entorno y así se iluminará el mundo desde dentro. En ese sentido se estudiarán las migraciones de familias enviadas a construir comunidades cristianas donde no había o casi habían desaparecido de modo que conectarán con los primeros cristianos y la expansión de la fe por todo el imperio tal y como ha historiado Rodney Stark en su famoso tratado “La expansión del cristianismo”.

Entre las anécdotas que se podrían contar, he seleccionado una que, por su sencillez, denota el carácter de madre de familia, fuerte, recia, castellana y navarra, a la que vez que llevada de una comprensión y misericordia infinitas. Me refiero a la conversación directa y espontánea con un grupo de seminaristas a los que deseaba formar y lanzar por el mundo entero. En un momento de intensa seguridad en ellos les decía: “la virtud es cuestión de fe”. 

Ciertamente, quien conoce y ha tratado con gente joven, sabe que hay que ser siempre animante, positivo y alentador y, a la vez, que no hay fórmulas mágicas, ni atajos pero, también, que solo desde la hondura se puede construir un edificio sólido. La fe, la esperanza y el amor son tres virtudes teologales que Dios concede a manos llenas a quienes desean seguirle en su servicio. Todos los problemas espirituales, por tanto, se arreglan pidiendo ayuda a Dios para que nos de las virtudes que nos está pidiendo.

La expansión del cristianismo

Autor: Rodney Stark
Editorial: Trotta
Páginas: 224
Año: 2025
TribunaMons. José Ángel Saiz Meneses

Piedad popular y misión evangelizadora de las Hermandades

En un mundo donde la piedad popular acerca a los fieles al misterio de Dios, las hermandades y cofradías cumplen una misión clave que se sostiene en tres pilares: formación sólida, fe coherente y compromiso con la caridad y los más necesitados.

13 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La piedad popular no es un apéndice folclórico de la vida cristiana. Es el umbral por el que muchas personas son introducidas en el Misterio de Dios: una madre que enseña a persignarse, una vela encendida ante una imagen, un rosario rezado en familia, una estación penitencial que despierta preguntas. Ahora bien, para que ese umbral conduzca verdaderamente a Cristo, debe permanecer unido a la vida litúrgica de la Iglesia. El Concilio Vaticano II lo expresa con claridad: “la Liturgia es la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia y al mismo tiempo la fuente de donde mana toda su fuerza” (Sacrosanctum Concilium, 10).

Por eso, el mismo Concilio, al recomendar las prácticas piadosas, fija un criterio de oro: “es preciso que estos mismos ejercicios se organicen teniendo en cuenta los tiempos litúrgicos, de modo que vayan de acuerdo con la sagrada Liturgia, en cierto modo deriven de ella y a ella conduzcan al pueblo” (Sacrosanctum Concilium, 13). Esta regla pastoral evita dos tentaciones: el liturgicismo que desprecia la devoción del pueblo, y el devocionismo que olvida que la Eucaristía es el corazón de la vida del cristiano y de la Iglesia.

San Pablo VI, con mirada paterna, reconoció luces y sombras de la “religiosidad popular”; pero afirmó que, “cuando está bien orientada… contiene muchos valores” (Evangelii nuntiandi, 48). Y el Papa Francisco ha subrayado, con fuerza, que en la piedad popular “subyace una fuerza activamente evangelizadora que no podemos menospreciar” (Evangelii gaudium, 126). No se trata de prácticas piadosas marginales: es un hecho pastoral. Allí donde la fe parece debilitada, muchas veces queda una brasa encendida en estas expresiones tan sencillas como profundas.

Hermandades y cofradías: un sujeto eclesial privilegiado

En nuestra tierra, las hermandades y cofradías son un sujeto privilegiado de esa piedad popular. El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia recuerda que, junto al ejercicio de la caridad y del compromiso social, entre sus fines está “el fomento del culto cristiano” (Directorio… n. 69). Describe también su vida concreta: disponen de un calendario propio de cultos, procesiones y peregrinaciones, y señalan días “en los que se deben hacer determinadas obras de misericordia” (Ibídem). La Iglesia las reconoce, aprueba sus estatutos y valora sus actos de culto; pero, al mismo tiempo, les pide que, “evitando toda forma de contraposición y aislamiento”, estén “integradas de manera adecuada en la vida parroquial y diocesana” (Ibídem).

Desde aquí se comprende su misión evangelizadora. Una hermandad evangeliza cuando cuida la comunión: con el párroco, con la diócesis, con la vida litúrgica ordinaria, con los pobres y con los jóvenes. Evangeliza cuando el culto no se reduce a lo estético, sino que conduce a la confesión, a la vivencia profunda de la Eucaristía, a la escucha de la Palabra, a la coherencia de vida y a su obra caritativa y social. Y evangeliza cuando su presencia pública no es autoafirmación, sino testimonio: un pueblo que camina con humildad, rezando, ofreciendo penitencia, poniendo a Cristo en el centro.

Tres tareas inaplazables

Primera: formar. Sin formación doctrinal y litúrgica, la piedad se empobrece y queda expuesta a confusiones. El Directorio recuerda que los ejercicios de piedad deben ser “conformes con la sana doctrina”,en armonía con la sagrada Liturgia” y favorecer “una participación consciente y activa en la oración común de la Iglesia” (Directorio…, n. 71). Urge, por tanto, una catequesis perseverante: sobre el misterio de Cristo, sobre la Virgen María, sobre los santos, sobre el sentido de la penitencia y de la misericordia, sobre la Doctrina Social de la Iglesia.

Segunda: celebrar con verdad. Los cultos bien preparados -centrados en Cristo, iluminados por la Palabra, con sobriedad y sentido eclesial- evangelizan sin estridencias. También las peregrinaciones y procesiones, cuando son oración y no espectáculo, pueden ser un “primer anuncio” para muchos. Francisco recuerda que “el caminar juntos hacia los santuarios… es en sí mismo un gesto evangelizador”, y añade: “¡No coartemos ni pretendamos controlar esa fuerza misionera!” (Evangelii gaudium, 124).

Tercera: servir. La devoción que no se hace caridad se vuelve estéril. La hermandad que acompaña al enfermo, sostiene al necesitado, acoge al migrante, visita al anciano, promueve obras de misericordia y defiende la dignidad del pobre, predica el Evangelio con obras y credibilidad. Entonces la piedad popular se convierte en evangelización integral: culto y vida, belleza y verdad, tradición y misión.

La piedad popular, purificada y alentada, es un lugar donde el Espíritu sigue trabajando. Cuidémosla con amor pastoral para que nuestras hermandades sean, cada vez más, comunidades de discípulos misioneros, que conduzcan a la liturgia y, desde la liturgia, salgan al encuentro de las personas.

El autorMons. José Ángel Saiz Meneses

Arzobispo de Sevilla

España

Fernando García, nuevo secretario general de la CONFER a partir de septiembre

Fernando García Sánchez sustituye a Jesús Miguel Zamora, FSC, como nuevo secretario general de la CONFER asumiendo el cargo a partir del 1 de septiembre.

Redacción Omnes·12 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Consejo General de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) ha nombrado este jueves 12 de marzo al salesiano Fernando García Sánchez como nuevo secretario general de la institución para el periodo 2026-2030. García asumirá el cargo el 1 de septiembre de 2026, sustituyendo a Jesús Miguel Zamora, religioso de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, La Salle, quien ocupa esta responsabilidad desde septiembre de 2017.

Trayectoria actual dentro de los Salesianos

Actualmente, Fernando García (Madrid, 1974) es Superior Mayor de la Inspectoría Salesiana Santiago el Mayor, cargo que desempeñará hasta el próximo 2 de mayo. Dentro de la congregación salesiana también ha sido miembro del Consejo Provincial y coordinador inspectorial de Escuelas de Salesianos Santiago el Mayor.

García hizo su primera profesión religiosa en Arévalo el 16 de agosto de 1993 y fue ordenado sacerdote en Madrid – Paseo de Extremadura el 19 de junio de 2004.

El nuevo secretario general obtuvo la Licenciatura en Filosofía y Letras por la Universidad Pontificia de Salamanca y el Bachillerato en Teología por la Universidad Pontificia Salesiana de Roma, donde también cursó estudios de Pastoral Juvenil.

Experiencia pastoral y responsabilidades institucionales

A lo largo de su trayectoria pastoral ha desempeñado diversas responsabilidades en el ámbito educativo y juvenil. Ha sido coordinador de pastoral, director del Centro Juvenil y coordinador de deportes en la Casa Salesiana de Soto del Real, además de director de Salesianos Aranjuez y Salesianos Atocha.

En la propia CONFER forma parte del Consejo General y ha participado en el grupo encargado de elaborar las Líneas de Trabajo de las Instituciones de la Iglesia Católica en España en materia de abusos sexuales y el Plan de Reparación Integral de Víctimas de Abusos (PRIVA), aprobados en 2024 por la CONFER y la Conferencia Episcopal Española. También integra un grupo de trabajo de superiores mayores creado en 2025 para reflexionar sobre las obras educativas y el gobierno de las instituciones religiosas.

Además, ha sido miembro de la Junta Rectora de Escuelas Católicas – Madrid y del Patronato de la Fundación Educación y Evangelio.

Agradecimiento a Jesús Miguel Zamora

Por su parte, Jesús Miguel Zamora continuará como secretario general hasta la toma de posesión de Fernando García, prevista para el 31 de agosto. La CONFER ha agradecido tanto la disponibilidad de los Salesianos y del nuevo secretario general para asumir este servicio como el trabajo realizado por Zamora durante sus nueve años de dedicación a la institución.

El presidente de la CONFER, Jesús Díaz Sariego, OP, expresó también su gratitud a la Inspectoría Salesiana Santiago el Mayor y a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, La Salle, “por su compromiso con la vida religiosa de España, a través de la colaboración y servicio de Fernando y Jesús Miguel en la CONFER respectivamente».

Vaticano

Mons. Luis Marín, nuevo limosnero del Papa

El Papa León XIV ha nombrado a Mons. Luis Marín de San Martín, O.S.A., nuevo Limosnero de Su Santidad y Prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, en sustitución del cardenal Konrad Krajewski, llamado a la archidiócesis de Łódź (Polonia).

Redacción Omnes·12 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Papa León XIV ha nombrado a Mons. Luis Marín de San Martín, O.S.A., como nuevo Limosnero de Su Santidad y Prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, confiriéndole la dignidad de arzobispo. Mons. Marín, hasta ahora obispo titular de Suliana y Subsecretario de la Secretaría General del Sínodo. Reemplaza así en el cargo al cardenal Konrad Krajewski, quien ha sido designado arzobispo metropolitano de Łódź (Polonia). El cardenal Krajewski, de 63 años, había ocupado el puesto de Limosnero desde 2013 y se convirtió en prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad en 2022.

El recién nombrado Limosnero de Su Santidad expresó en un mensaje su «profundo agradecimiento al papa León XIV por su confianza», al tiempo que aseguraba que intentará cumplir con sus nuevas responsabilidades «con fidelidad, implicación y entusiasmo».

En este trabajo, continuó, «quiero poner a los pobres en el centro y dejarme interpelar por su grito, que es el de Cristo. Como cristiano, como pastor, debo revelar el verdadero rostro del amor divino». Y afirmó que «el servicio a los pobres remite al Evangelio. Ellos nos evangelizan». Recordó además a su predecesor en el cargo, el cardenal Konrad Krajewski, y su «esforzada y magnífica tarea».

Compañeros del Sínodo

El nuevo Limosnero recordó a sus compañeros del Secretariado del Sínodo, entre ellos el cardenal Mario Grech. Agradeció también el nombramiento que recibió del Papa Francisco, «que me llamó a colaborar en este tiempo de renovación y esperanza».

Mons. Marín destacó la riqueza de «los años vividos como subsecretario del Sínodo» y puso en valor «la vitalidad de la Iglesia, que ahuyenta las sombras del pesimismo y la resignación». Asimismo, destacó que durante su labor conoció «a muchos ‘santos de la puerta de al lado’ que, con sencillez, coraje y alegría, viven y testimonian su fe y siembran Evangelio».

Hijo de la Iglesia

Mons. Luis Marín dedicó también unas palabras a la Iglesia, «a la que amo con todo mi ser y a la que deseo servir en lo que me pida, en lo que necesite de mí, como un hijo con su Madre». En la misma línea, finalizó el mensaje afirmando: «Sé que no estoy solo. Soy hijo de la Iglesia, formo parte del Pueblo de Dios. Caminamos juntos» y pidió oraciones para desempeñar su labor.

¿Quién es Mons. Luis Marín?

Mons. Luis Marín llega al cargo con una trayectoria marcada por la coordinación y promoción de la sinodalidad en la Iglesia. Agustino madrileño, ha sido uno de los subsecretarios del Sínodo de Obispos, colaborando estrechamente con el cardenal Mario Grech y la religiosa francesa Nathalie Becquart. En una entrevista concedida a Omnes en 2021, Mons. Marín describía el Sínodo como un proceso de escucha y participación, enfatizando que la Iglesia sinodal es caminar juntos: «vivir la Iglesia es vivir la sinodalidad. Promover esta sinodalidad es tarea de todos los cristianos”.

En su labor como subsecretario, Mons. Marín ha impulsado la participación de los laicos en la Iglesia, siempre poniendo énfasis en la dimensión espiritual y la apertura al Espíritu Santo como guía del discernimiento. Su experiencia en coordinación y liderazgo de procesos sinodales será clave en su nueva misión, que combina la administración del Dicasterio con el acompañamiento directo de las obras de caridad del Papa.

Mons. Luis Marín ha compartido con el Papa su vida cotidiana durante años y mantiene con él una gran amistad, lo que le ha permitido conocer de cerca su trayectoria. Tras la elección de León XIV, el nuevo limosnero dedicó un artículo en Omnes para analizar y dar a conocer su figura.

Ecología integral

Dios en la Constitución Española

La Constitución de 1978 buscó la paz tras décadas de conflicto, pero eliminó toda mención explícita a Dios. Esto generó un debate sobre la identidad moral del Estado y la relación entre religión y política en España.

Santiago Leyra Curiá·12 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Martin Buber comienza uno de sus libros clásicos Eclipse de Dios con esta frase: «El verdadero carácter de una época se reconoce sobre todo por la relación imperante entre religión y realidad».

Como dice Olegario González de Cardedal, pasar de las consecuencias de la guerra civil a un proyecto de pacífica convivencia civil fue el objetivo primordial de la Constitución de 1978. Esta actitud de principio repercutió también sobre las cuestiones religiosas y la izquierda y el nacionalismo político querían alejarse todo lo posible del franquismo. Desde esta perspectiva general hay que situar el que, para muchos, las cuestiones de Dios, religión e iglesias fuesen vistas a la luz de lo anterior como algo represor que debía ser evitado.

El debate religioso en la elaboración de la Constitución de 1978

Por ejemplo, el representante del PSOE Gregorio Peces Barba justificó su «salida» de la Ponencia constitucional por su oposición a la mención constitucional de la Iglesia Católica en el que sería el art. 16.3 de la Constitución (ninguna confesión tiene carácter estatal, pero los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias de la sociedad, manteniendo relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones) y al que se opuso su partido por considerarla una confesionalidad solapada.

Más allá de esta postura, se pensaba que predominaba la conciencia general de que la concordia, el entendimiento colectivo entre grupos humanos, partidos, ideologías, regiones y religiones, debía prevalecer sobre posibles y legítimas reclamaciones.

Paz o verdad: el dilema moral de la Transición

Hay dos imperativos morales que el hombre tiene que conjugar y muchas veces no sabe cómo. En la fachada de la Casa Museo de Unamuno en Salamanca está escrita la frase: «Primero la verdad que la paz». Ahora bien, él se refería a la paz personal, a la búsqueda necesaria de la verdad que le precedía y antecedía. El contexto era su lucha existencial. En el momento de la transición española y de la redacción de la Constitución, prevaleció en las conciencias, la afirmación «Antes la paz que la verdad».

Y aquí es donde encontramos las dificultades que para algunos españoles ofrecía el texto de la Constitución de 1978 (fecha en la que el 90,5% de los españoles se declaraba católico) porque silenciaba las afirmaciones que sobre Dios habían precedido prácticamente en el preámbulo de casi todas las anteriores Constituciones españolas con excepción de la propuesta por la República en 1931, comenzando por la de las Cortes de Cádiz que hace dos afirmaciones capitales. Una la que abre el texto: «En el nombre de Dios todopoderoso, Padre Hijo y Espíritu Santo autor y supremo legislador de la Sociedad». Y el artículo 12: «La religión de la nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica y romana, única y verdadera. La Nación la protege por leyes sabias y justas y prohíbe el ejercicio de cualquier otra».

¿Constitución sin Dios para un pueblo cristiano?

En la actual Constitución española no hay ni nominación, ni invocación ni referencia explícita alguna a Dios. El problema fue planteado sólo por el senador independiente de Soria Fidel Carazo al que se le unieron otros dos senadores de UCD y el Almirante Gamboa quienes pusieron como condición para dar su voto positivo a la Constitución, que se admitiera la siguiente enmienda: «España reconoce a Dios como fundamento inspirador del derecho y base transcendente de los valores humanos». A ellos se les unió algún otro grupo, que no encontró eco en la sociedad ni en la Iglesia española. En los partidos políticos y en las ponencias constitucionales había una convicción compartida: la religión no debía ser de nuevo un problema que dividiera a los españoles.

La Comisión permanente de la Conferencia Episcopal Española el 28 de septiembre de 1978 publicó una nota a propósito del Referéndum constitucional del 6 de diciembre. En ella los obispos mostraban su reconocimiento a los valores que la Constitución ofrecía a la vez que mostraban algunos reparos y reservas. Y concluían: «Consideramos que no se dan los motivos determinantes para que indiquemos o prohibamos a los fieles una forma de voto determinante».

Monseñor José Guerra Campos, obispo de Cuenca, en una Carta Pastoral asumida por los obispos de Vitoria, Orense, Sigüenza-Guadalajara, Ciudad Rodrigo, Tenerife y Orihuela, preguntaba en el título: «¿Constitución sin Dios para un pueblo cristiano?». El presupuesto de esa interrogación era que, si se trata de un pueblo mayoritariamente cristiano, no se puede enunciar lo esencial de su orientación moral, de su proyecto de sentido y de su norma jurídica constitucional, sin nombrar a Dios. 

San Juan Pablo II en una conversación privada llegó a decir al Cardenal Bueno Monreal arzobispo de Sevilla y al Cardenal Tarancón, arzobispo de Madrid: «Ustedes han consentido en España una Constitución atea». El cardenal Bueno Monreal le contestó: «Es una Constitución aconfesional, reconoce la autonomía al poder civil y autonomía religiosa».

Modelos europeos de relación entre Dios y Constitución

La situación en el resto de las constituciones europeas es diversa: desde las que comienzan con una invocación a la Santísima Trinidad como Irlanda y Grecia, hasta las que mantienen las designaciones divinas que vienen de siglos como es el caso peculiar de Inglaterra, a las que no entran a la cuestión y piensan que la afirmación de Dios queda subsumida desde su único lugar verificable: la libertad de los hombres, a la que se respeta y asigna su lugar propio entre los derechos y libertades que se regulan. La Constitución Federal de la Confederación suiza, en su versión de 1999, comienza así: «En el nombre de Dios Todopoderoso, el pueblo y los Cantones suizos…».

Especial mención merece la Ley Fundamental para la República Federal de Alemania del 23 de mayo de 1949: «Consciente de su responsabilidad ante Dios y ante los hombres y animado de la voluntad de servir a la paz del mundo como miembro en pie de igualdad de una Europa unida, el pueblo alemán…». Aquí no sólo se hace una nominación de Dios, sino que se afirma la responsabilidad de los legisladores ante Él. Es concebido como el frontal de legitimidad, por un lado, de exigencia y de juicio por otro, ante el cual las leyes tienen su último sentido, fundamento y defensa. Detrás se vislumbra la experiencia de los 12 años de nazismo, surgido en un primer momento del voto democrático de los alemanes.

La laicidad surge para la defensa de las minorías, como ámbito de libertad para todos y nunca puede ser utilizada para represión de las mayorías a partir de una ideología o grupo dominante que se eleva a intérprete absoluto como guardián único de la nación o de la república. En este punto exacto se sitúa la Constitución polaca que eligió una vía media, de forma que creyentes y no creyentes se encuentran representados en esa Carta Magna.

El texto dice así: «Nosotros la nación polaca, todos los ciudadanos de la República, tanto aquellos que creen en Dios como origen de la verdad, la justicia, el bien y la belleza, así como aquellos que no comparten tal fe, pero respetan los valores universales como provenientes de otras fuentes, iguales en derechos y obligaciones hacia el bien común … reconociendo nuestra responsabilidad ante Dios o ante nuestra conciencia».

Fundamento moral y consecuencias culturales

Al poner la palabra Dios en un texto constitucional estamos rompiendo la horizontalidad de la historia y de la vida humana; estamos sabiéndonos superiores a nosotros mismos; estamos aceptando la precedencia del bien y la soberanía de la Verdad sobre el hombre como potencia que lo cualifica y como poder que lo juzga, de forma que no se puede declarar al mal bien o al bien mal. Al proferir el nombre de Dios, cada uno estamos sabiéndonos iguales a quienes tienen el poder porque también ellos están remitidos a su juicio y verdad. Ellos, lo mismo que nosotros, deben obedecer a una legislación, que no es pura ley, sino que debe estar fundada en la justicia.

Ortega repetía que Dios es una cuestión de todos, un problema civil y no sólo de los creyentes sino también de los pensantes. Rahner afirmaba que una cultura o universidad que no se atreven a hablar de Dios, y que no tienen un lugar público para Él, no pueden tener lugar público para hablar de metafísica y de ética, del ser y del deber. No son estos más evidentes que Dios y no han ocupado en las conciencias ni ocupan hoy más espacio real que Él.

Balance histórico y juicio crítico

El cardenal Marcelo González, arzobispo de Toledo y primado de España, publicó días antes del referéndum constitucional del 6 de diciembre de 1978 una carta titulada Ante el referéndum sobre la Constitución, en la que alertaba: sobre la gravedad de proponer una Constitución agnóstica en una nación de bautizados cuya inmensa mayoría no había renunciado a su fe, pudiendo convertirla en manos de los sucesivos poderes públicos en un “salvoconducto para agresiones legalizadas contra derechos inalienables del hombre”, haciendo referencia a la posibilidad de introducir legalmente en España el aborto; sobre el sometimiento de la gestión de los centros educativos a trabas que favorecían las tácticas marxistas; sobre la no consideración de los valores morales de la familia (hablando de la futura ley del divorcio como “fábrica ingente de matrimonios rotos y de huérfanos con padre y madre”).

No imaginaba el prelado las leyes que se aprobarían en las siguientes décadas o las excarcelaciones de condenados por los crímenes de ETA no arrepentidos ni colaboradores de la justicia que estamos viviendo en la actualidad.

En 2004 vendría el debate sobre la no inclusión de una mención a las raíces cristianas de Europa en el proyecto de la nonata Constitución Europea. D. Marcelo y los 7 obispos que se adhirieron a su carta, tachados por alguna prensa como integristas, vieron venir la degradación moral de España que ha hecho posible nuestra Constitución y que contemplamos hoy en día.

También es justo señalar que en junio se cumplen 30 años de gobiernos del PSOE, que junto a los 5 años de UCD y los 14 del PP, convierten a estos partidos en los artífices por activa o por pasiva de nuestra actual situación moral. Ojalá una futura reforma constitucional ponga sus bases sobre cimientos más firmes, respetando a la vez la libertad y diversidad de los españoles.

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Evangelización

P. Rafael Pascual: “La vida de Santa Teresa no se entiende sin San José”

“¡Hablar a todos del mes de San José! ¡El mes de marzo es el mes de San José!”. "La vida de Santa Teresa no se entiende sin San José”, son mensajes que transmite a Omnes el carmelita descalzo P. Rafael Pascual Elías, nombrado director del Centro Josefino Español de Valladolid.

Francisco Otamendi·12 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

“Lo más práctico para el mes de marzo es algo clave que tenemos que retomar de nuestros mayores: ¡hablar a todos del mes de San José! ¡El mes de marzo es el mes de San José!, declara a Omnes el P. Rafael Pascual Elías OCD, nuevo director del Centro Josefino Español de Valladolid, con el 19 de marzo en perspectiva. La vida de Santa Teresa no puede entenderse sin José, afirma el carmelita descalzo.

El P. Rafael Pascual Elías (Logroño, 1984) ingresó en la Orden en 2006, fue ordenado sacerdote en 2013, y ha desempeñado su ministerio en El Burgo de Osma, Alba de Tormes, Calahorra, Logroño y Zaragoza. 

Buena parte de la entrevista se centra en la vida de Santa Teresa, que no puede entenderse sin San José, porque fue quien le curó y se convirtió en un padre para toda su vida en todos los sentidos, dice el P. Rafael Pascual. 

P. Rafael, ¿puede resumir en dos o tres trazos lo que será su tarea al frente del Centro Josefino Español de Valladolid?

– Un saludo para todos los lectores de Omnes. Para empezar es bueno aclarar que todo ha venido sin estar para nada en mis planes. El anterior director del Centro Josefino, P. Luis Javier Fernández Frontela, fallece inesperadamente a finales de enero y el Provincial, Francisco Sánchez Oreja, conociendo mi devoción a San José, me invita a ser el nuevo director de dicho Centro. Le digo que sí y ahora con gran gozo asumo esta tarea sabiendo que no es poco el trabajo que me espera. Antes de nada tengo que incorporarme a la comunidad de Valladolid, donde se encuentra la sede del Centro Josefino. Eso será poco antes del comienzo de la novena a San José.

La tarea se centra sobre todo en dirigir las revistas que publica el Centro Josefino: una científica, Estudios Josefinos, y otra popular, El mensajero de San José. A esto se añade la gran biblioteca con publicaciones de todas épocas y lenguas en torno a San José. También hay un sector con imágenes y todo tipo de realidades relacionadas con San José. 

Estos pasos los daré en unión con los dos hermanos de hábito que forman la junta directiva: P. Antonio J.  Benéitez y P. Arturo Beltrán. Lo primero y principal para todo este proyecto será presentarlo y dejarlo en las manos de San José.

Imagen de San José de la web del Centro Josefino Español de Valladolid (@Centro Josefino Español de Valladolid, @centrojosefino.com).

Usted es carmelita descalzo. ¿Qué destacaría de la vida de Santa Teresa relativo a San José?  ¿Cómo le trataba, cómo le rezaba?

– La vida de Santa Teresa no puede entenderse sin San José porque después de muchos médicos y súplicas a diversos santos, es este santo quien le cura de su enfermedad que no tenía solución aparente. Ante este hecho San José se convierte en un padre para toda su vida en todos los sentidos. 

Lo que sigue todo tiene la mirada de San José. La primera fundación que lleva a cabo la dedica a San José; es el famoso monasterio de San José de Ávila. Además, la mayoría del resto de sus fundaciones también las dedica a este glorioso santo. Incluso le guía en los viajes y lleva siempre consigo una imagen que deja en cada casa que funda. 

Santa Teresa de Jesús habla de las grandes mercedes que le ha hecho San José…

– Podría decirse mucho más de la importancia de San  José en la vida de Santa Teresa, pero lo mejor de todo es lo que ella misma escribe en su libro de Vida donde nos cuenta cómo le reza, cómo invita a la gente a rezarle y a poner su vida en sus manos como verdadero padre. Dejemos que hable Santa Teresa:

“Y tomé por abogado y señor al glorioso San José y encomendéme mucho a él. Vi claro que así de esta necesidad como de otras mayores de honra y pérdida de alma este padre y señor mío me sacó con más bien que yo le sabía pedir. 

Y llegó a decir que no recordaba cosa alguna que no le hubiera dejado de hacer…

– No me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer (decía la santa de Ávila). Es cosa que espanta las grandes mercedes que me ha hecho Dios por medio de este bienaventurado Santo, de los peligros que me ha librado, así de cuerpo como de alma; que a otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad, a este glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas y que quiere el Señor darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra ­que como tenía el nombre de padre, siendo ayo, le podía mandar­, así en el cielo hace cuanto le pide. Procuraba yo hacer su fiesta con toda la solemnidad que podía. 

Querría yo persuadir a todos fuesen devotos de este glorioso Santo, por la gran experiencia que tengo de los bienes que alcanza de Dios. 

Santa Teresa aconsejó que tomáramos a san José por maestro de oración, ¿Es así?

– Sigo con palabras de santa Teresa, y ahí está la respuesta. Paréceme ha algunos años, que cada año en su día le pido una cosa, y siempre la veo cumplida. (…) Sólo pido por amor de Dios que lo pruebe quien no me creyere, y verá por experiencia el gran bien que es encomendarse a este glorioso Patriarca y tenerle devoción. En especial, personas de oración siempre le habían de ser aficionadas. 

Quien no hallare maestro que le enseñe oración, tome este glorioso Santo por maestro y no errará en el camino. (Vida 6, 6-8).

¿Podría decir 4 ó 5 títulos de San José que nos puedan aprovechar?

– En este punto el que mejor nos puede ayudar es un gran devoto de San José y fiel defensor del carisma teresiano, el P. Jerónimo Gracián de la Madre de Dios, que apoya con gran tesón a Santa Teresa de Jesús en los inicios del Carmelo Descalzo. 

En Josefina, el P. Gracián nos presenta a San José bajo 5 títulos que pienso que son los que mejor nos pueden ayudar a conocer y querer a San José.

El primero es esposo; el segundo, padre; el tercero, varón justo; el cuarto, varón angélico y el quinto, hombre contemplativo. 

¿Con qué título de San José se quedaría?

– Me quedo con éste: ¡padre! ¡San José es padre, padre de todos, padre de cada hijo que quiere unirse a su Hijo! ¡Acerquémonos siempre a San José como padre y nuestra vida cambiará por completo!

 ¿Por qué San José es patrono de la Iglesia universal?

La respuesta es clara. El Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1870, con el decreto Quemadmodum Deus declara a San José patrono de la Iglesia universal. Son tiempos de mucha tormenta y hay que buscar refugio y defensa en aquel que defiende a Jesús y a María en este mundo. 

Es lo que el mismo Pío IX recoge en dicho decreto y que nos sirve hoy también para nuestros días: “En estos tiempos tristísimos la misma Iglesia es atacada por doquier por sus enemigos y se ve oprimida por tan graves calamidades que parece que los impíos hacen prevalecer sobre ella las puertas del infierno, los venerables obispos de todo el orbe católico, elevaron sus preces al Sumo Pontífice para que se dignara constituir a San José por patrono de la Iglesia”.

Poco después llegará el Papa León XIII con su conocida y tan difundida oración a San José pidiendo la protección para toda la Iglesia. Pasan los años, y al cumplirse los 150 años de la proclamación de San José como patrono de la Iglesia universal, el Papa Francisco le dedica el año y la carta Patris Corde.

Cuéntenos algo sobre los Papas más recientes y San José

Me centro en los que he conocido, que al mismo tiempo sirven para resumir mi relación espiritual con San José. No podemos hablar de San José sin la Exhortación apostólica Custodio del Redentor del Papa San Juan Pablo II. Es un tratado breve pero muy completo de un Papa que tengo la suerte de conocer en persona cuando entro al seminario y participo en aquella gran celebración del 4 de mayo de 2003 en Madrid donde son canonizados 5 santos españoles. 

En aquel momento, a mis 19 años, San José comienza a ser un santo algo más querido al ser el patrono del seminario y las vocaciones, pero no es una devoción en gran medida.

¿Y Benedicto XVI?

Con Benedicto XVI sucede algo muy curioso, una homilía suya, la del 22 de diciembre de 2013, la dedica a San José. Había quedado oculta en lo secreto hasta que sale a la luz años más tarde. No es casualidad que la fecha sea muy significativa para mí porque apenas llevaba ordenado de sacerdote dos meses. 

Me fijo en una frase que me ayuda mucho en la vida sacerdotal: “es importante para nosotros esta sensibilidad a Dios, esta capacidad para percibir que Dios me habla, y esta capacidad de discernir. Por supuesto, Dios no nos habla normalmente como habló a través del ángel a José, pero también tiene sus modos de hablarnos. Son gestos de la ternura de Dios”. Al leerla me lleno de gozo y me doy cuenta que San José ya estaba preparando algo, pero como siempre, habla en el silencio.

Llegamos al Papa Francisco…

En efecto. Al llegar la Carta Apostólica Patris Corde del Papa Francisco, mi vida da un vuelco con San José. Al leerla y meditarla siento algo especial. Empiezo a rezar a San José de otro modo y con más frecuencia, compro libros sobre San José, hago su novena de corazón como nunca hasta el momento, invito a la gente a rezar con San José a su Hijo en adoración en el convento donde estoy…, y al final termino en Valladolid en el Centro Josefino.

Finalmente, algo práctico para marzo, o sobre su fiesta.

Lo más práctico para el mes de marzo es algo clave que tenemos que retomar de nuestros mayores: ¡hablar a todos del mes de San José! ¡El mes de marzo es el mes de San José! Así como el mes de junio es del Sagrado Corazón, el de mayo de la Virgen, el de julio del Carmen, en marzo todos debemos poner la mirada en San José. Aunque también es verdad que es tiempo de Cuaresma.

Habla usted de devocionarios o libritos sobre san José .

Igual que contamos con devocionarios del mes de mayo para la Virgen, también hay para San José con el mes de marzo. ¡Busquemos por librerías de segunda mano o por las casas de nuestros abuelos los libritos de bolsillo donde en la portada se lea “Mes de San José”! Y a esto sumemos la novena, unidos en nuestras casas o en la iglesia a la que vamos los domingos si la celebran; y vivamos de una manera muy especial la fiesta de nuestro Padre San José en familia. ¿Qué sería de la familia sin la protección de San José…?

¿Admiten colaboraciones?

– Si algún lector quiere poner por escrito un estudio sobre San José o cómo es su devoción al glorioso patriarca, tiene las puertas abiertas en el Centro Josefino de Valladolid.

El autorFrancisco Otamendi

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Mundo

Dom Matteo Ferrari: “La soledad no es aislamiento, sino camino hacia una comunión más profunda”

Entrevista a dom Matteo Ferrari, Prior general de la Congregación Camaldulense, sobre la vigencia de la vida monástica y los desafíos espirituales de nuestro tiempo.

Giovanni Tridente·12 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

Hay un dato que atraviesa nuestro tiempo y que no puede pasarse por alto: por un lado, ritmos cada vez más frenéticos, polarizaciones que endurecen el debate público –también el eclesial– y un entorno digital que reduce los espacios de interioridad; por otro, una búsqueda de sentido que reaparece con fuerza, a veces al margen de los cauces habituales de la Iglesia, pero no por ello menos profunda. En este contexto, la propuesta monástica no suena a nostalgia del pasado, sino a una provocación plenamente actual. Palabras “antiguas” como silencio, comunión, sobriedad, fraternidad, vida compartida vuelven a situar lo esencial en el centro de la vida cristiana.

Dom Matteo Ferrari, Prior general de la Congregación Camaldulense, nació en 1974 en Parma y es monje en Camaldoli desde 2001 y sacerdote desde 2010. Biblista y liturgista apreciado, autor de numerosas publicaciones, ha sido responsable de las liturgias durante las dos sesiones (2023 y 2024) de la XVI Asamblea General del Sínodo de los Obispos sobre la sinodalidad.

En esta entrevista para Omnes reflexiona sobre la actualidad de la vida monástica, el valor del silencio en una sociedad saturada de estímulos, el desafío de las polarizaciones, la credibilidad del Evangelio y la búsqueda espiritual que atraviesa a muchos hombres y mujeres de hoy.

Matteo Ferrari, usted es Prior general de la Congregación Camaldulense. ¿De qué comunidad espiritual se trata y de qué experiencia nace históricamente en la Iglesia?  

—La Congregación Camaldulense es una rama de la familia benedictina y nace de la intuición de un monje de Rávena, san Romualdo, quien, en la búsqueda de una experiencia espiritual más sencilla y más sobria, encuentra en la vida eremítica el camino para su búsqueda interior. Romualdo, cuya vida es narrada por san Pedro Damián, murió en 1027; por tanto, el próximo año celebraremos el milenario de la muerte de nuestro fundador, pero también de la dedicación de la primera iglesia del Sagrado Eremitorio de Camaldoli.

Si se quisiera resumir en dos palabras la espiritualidad camaldulense propondría: soledad y comunión. Dos polos fundamentales de la vida monástica, que en Camaldoli toman cuerpo visible en la experiencia del Eremitorio, la vida solitaria, y en el Monasterio/Cenobio, la vida común. Sin embargo, en la estela de la tradición benedictina, también la vida del Eremitorio en Camaldoli no es una elección de aislamiento o de vida totalmente solitaria, sino que siempre se experimenta una cierta dimensión comunitaria, especialmente en el compartir la oración litúrgica.

En línea con el estilo del monje camaldulense, ¿qué significa, en concreto, mantener juntos silencio y fraternidad?  

—Mantener juntos silencio/soledad y fraternidad es un diálogo extremadamente fecundo, además de un gran desafío. Eremitorio y Monasterio no viven “vidas paralelas”, sino que es como si se educaran mutuamente. El Eremitorio dice al Monasterio que no hay verdadera comunión si no se vive la soledad fecunda del encuentro con Dios y con uno mismo, que no puede vivir con los demás quien no sabe estar solo ante sí y ante Dios; el Monasterio dice al Eremitorio que la soledad no es aislamiento y no es un fin en sí misma, sino que es para una comunión más profunda con Dios y con los demás. Un cristiano no puede vivir nunca su experiencia de fe fuera de la comunidad, incluso si vive la forma más radical de soledad como la reclusión.

Según usted, ¿la vida monástica tiene todavía hoy algo que decir a la Iglesia y al mundo?  

—Yo creo que la vida monástica es hoy una vocación fundamental para la Iglesia. Al menos para la Iglesia en Occidente. El mundo, en efecto, conoce experiencias de fe muy diversas y fecundas. La intuición de Romualdo no fue la búsqueda de la soledad como fin en sí misma, sino, en el fondo, la búsqueda de una mayor sobriedad. Creo que hoy esta es una palabra fundamental para poder vivir el Evangelio. La vida monástica es la vocación que en la Iglesia recuerda constantemente a todos que hay que ir a lo esencial de la Palabra de Dios, de la oración, de la fraternidad.

“Si se quisiera resumir en dos palabras la espiritualidad camaldulense propondría: soledad y comunión. Dos polos fundamentales de la vida monástica”.

Matteo FerrariPrior general de la Congregación Camaldulense

Se vive en la ciudad, con ritmos frenéticos… ¿Qué puede ofrecer la espiritualidad camaldulense a quien no es monje pero desea buscar a Dios en la vida de cada día?  

—Muchos laicos y presbíteros frecuentan nuestras comunidades sobre todo en la búsqueda de un “ritmo” diferente. Todos, cuando comienzan a rezar con nosotros, quedan inicialmente impactados por un hecho puramente exterior pero significativo: la lentitud. Un ritmo que permite interiorizar, detenerse para reflexionar, para discernir ante la Palabra, para vivir la gratuidad del tiempo. Esto pienso que es otro don de la vida monástica: la gratuidad. El monje, de algún modo, “pierde tiempo”. Pienso que hoy este es un mensaje fundamental, porque la gratuidad es un signo pascual. También la vida de Jesús fue un tiempo donado gratuitamente. La vida monástica, con sus ritmos, su tiempo “desperdiciado” en la oración y en la liturgia, es un signo pascual que recuerda a todos que en la vida las cosas que cuentan verdaderamente no son las que nacen del tiempo de la “producción”, sino en el espacio de lo gratuito.

¿Qué heridas y qué preguntas trae más a menudo quien llega a los monasterios en busca de escucha y de paz?  

—Las preguntas y las búsquedas de quienes llegan a nuestras comunidades son muy diferentes. El monasterio es un espacio abierto a todos, sin hacer preguntas, sin poner condiciones. Las personas buscan silencio, escucha, ritmos de vida diferentes. A menudo las personas buscan “consuelo” en momentos particulares de su vida; buscan alimento espiritual en el encuentro con la Palabra de Dios en la lectio divina y en la liturgia. Hay una gran necesidad de espiritualidad, a veces no precisada, pero presente en el corazón de los hombres y de las mujeres que llegan a nuestros eremos y monasterios. Pienso que ofrecer esta hospitalidad es hoy fundamental en la Iglesia. En el fondo el monacato, en la práctica de la hospitalidad, tan importante en la Regla de san Benito, es un lugar privilegiado donde encontrar un rostro hospitalario de la Iglesia, que es continuidad del mismo ministerio del Señor Jesús.

En diversos países parece emerger una nueva necesidad espiritual, una búsqueda que no siempre pasa, sin embargo, por la Iglesia. ¿Cómo interpretar este dinamismo y cómo acompañarlo adecuadamente?  

—Esta búsqueda cruza la vida de nuestras comunidades y las formas de nuestra acogida. Creo que este dato debe interpelar a todas nuestras comunidades cristianas. En el episodio de las bodas de Caná, María se da cuenta de que ya no hay vino y que hace falta el valor de escuchar las palabras del Hijo para que el agua pueda convertirse en el vino bueno de Dios, para que la fiesta pueda continuar. Quizá todas las comunidades cristianas deberían interrogarse sobre la “falta de vino”, escuchar las palabras de la Madre: “haced todo lo que él os diga”. Entonces, si tenemos el valor de verter la pobre agua que tenemos, podremos darnos cuenta de que podemos ofrecer ese vino que es capaz de saciar la búsqueda espiritual de los hombres y de las mujeres de nuestro tiempo.

Otro rasgo de las sociedades contemporáneas es la fuerte polarización en muchos contextos, incluido el eclesial. ¿Cómo evitar que las diferencias se transformen en enfrentamiento?

—Creo que la presencia de dos polos en nuestras comunidades puede ser un pequeño ejemplo de cómo las polaridades pueden ser vividas como una riqueza para todos y no un elemento de división. La fraternidad verdadera es la que nace de la valorización de las diferencias: solo muchas piedras preciosas diferentes pueden hacer una bella joya. Pero esto comporta un cuidado de la vida interior y de la espiritualidad. Sin vida espiritual, sin oración y sin escucha de la Palabra de Dios, no aprenderemos nunca a integrar las diferencias en un diálogo fecundo. Y todo esto no es fácil y el desafío de la vida común nos lo dice claramente.

“La soledad no es aislamiento y no es un fin en sí misma, sino que es para una comunión más profunda con Dios y con los demás”.

Matteo FerrariPrior general de la Congregación Camaldulense

Junto a la indiferencia religiosa, crece en algunos contextos también un rechazo o una sospecha hacia la fe cristiana. ¿Qué está diciendo esta situación a los cristianos?  

—Creo que es una llamada a “vivir bien”, a buscar esa coherencia de vida que es fundamental y al mismo tiempo dificilísima. Pero en el fondo esta ha sido siempre la prueba de la presencia de los discípulos y de las discípulas de Jesús en el mundo. Ya el Nuevo Testamento nos lo testimonia. Pensemos en la Primera Carta de Pedro: “adorad al Señor, Cristo, en vuestros corazones, dispuestos siempre a dar respuesta a todo el que os pida razón de la esperanza que hay en vosotros. Pero hacedlo con dulzura y respeto, con recta conciencia, para que, cuando os calumnien, queden avergonzados los que difaman vuestra buena conducta en Cristo” (1 Pedro 3, 16).

¿Qué actitudes hacen el Evangelio más creíble a quienes observan la Iglesia desde fuera?  

—Pienso que hoy es fundamental la vida fraterna: ¿cómo vivimos en comunidad? Las personas que llegan a nuestros monasterios, sobre todo los más jóvenes, están muy atentas a las dinámicas relacionales, al clima fraterno que perciben. A veces incluso nosotros nos sorprendemos de lo que las personas notan. Nosotros, a menudo, nos sentimos carentes, vemos sobre todo nuestros defectos y nuestras heridas, pero las personas que nos frecuentan a menudo perciben una positividad que ni siquiera nosotros vemos. La vida fraterna, la comunión, es un dato fundamental para testimoniar el Evangelio hoy. Luego creo que también la oración, el tiempo dedicado a Dios, a la escucha de su Palabra, es un aspecto de la vida cristiana que los demás miran y a partir del cual se comprende la autenticidad de lo que vivimos.

En la relación con los jóvenes que buscan acompañamiento espiritual, ¿qué preguntas vuelven con más frecuencia y qué corre el riesgo de obstaculizar su camino de fe?   

—Los jóvenes buscan ante todo escucha. En nuestras comunidades cristianas, donde se hacen tantas cosas, a menudo falta el tiempo para dedicar a la acogida y a la escucha. Los jóvenes buscan además a alguien que pueda ayudarles a descender a su mundo interior, a conocerse a sí mismos. Aquí nace luego la búsqueda de espiritualidad y de encuentro con Dios y con su Palabra. A menudo somos demasiado temerosos a la hora de proponer a los jóvenes caminos serios de acompañamiento espiritual, de oración, de relación con la Palabra de Dios. 

“La fraternidad verdadera es la que nace de la valoración de las diferencias: solo muchas piedras preciosas diferentes pueden hacer una bella joya”.

Matteo FerrariPrior general de la Congregación Camaldulense

Usted ha escrito una carta a la Comunidad camaldulense para iniciar una reflexión sobre el uso de redes sociales, smartphone y mundo digital también entre los monjes. ¿Cuál es el punto esencial, para usted, en la relación entre vida espiritual y tecnologías?  

—Yo creo, aun no siendo un experto en este ámbito, que es un nudo que no podemos evitar. Hay un gran protagonista olvidado de la vida, que se llama “silencio”. Hoy ya no somos capaces de hacer silencio y redes sociales, smartphone y mundo digital tienen que ver con esto. Sobre todo para un monje, pero diría para todos, si falta el silencio, desaparece un componente fundamental de la vida que permite el encuentro con los demás, con uno mismo y con Dios. Reflexionar sobre el uso de redes sociales, smartphone y medios digitales nos conduce a reflexionar sobre nuestra capacidad de silencio, que es también el presupuesto de la libertad.

Por último, un consejo: ¿qué pasos concretos se pueden dar para recuperar silencio, escucha y espacio para Dios en la vida cotidiana?  

Es una “lucha” y como toda lucha requiere compromiso, entrenamiento y tiempo. Ante todo sugiero dejarse ayudar: tener a alguien con quien confrontarse es esencial y es un acto “eclesial”. El camino espiritual no es individualista, sino siempre comunitario. La vida espiritual no se aprende en los libros ni de otros instrumentos, sino que se transmite de vivo a vivo… es un hecho de tradición viva. Y luego partir de lo esencial: de la relación con la Palabra de Dios, que es “poderosa” y tiene la fuerza de renovar y hacer florecer nuestra vida.

Evangelio

Los ciegos ven y los que ven quedan ciegos. IV domingo de Cuaresma (A)

Vitus Ntube nos comenta las lecturas del IV domingo de Cuaresma (A) correspondiente al día 15 de marzo de 2026.

Vitus Ntube·12 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La escena evangélica que la Liturgia de hoy nos ofrece para nuestra galería cuaresmal es la curación del hombre ciego de nacimiento. Desde sus primeras hasta sus últimas líneas, el tema que domina toda la narración es el de la vista y la ceguera.

La escena comienza de manera sencilla: “Y al pasar, vio Jesús a un hombre ciego de nacimiento”.  Sigue un diálogo, y luego Jesús se revela como la Luz del mundo. Finalmente tiene lugar una curación dramática que implica tanto la iniciativa de Cristo como la cooperación del hombre. Jesús actúa, pero el hombre debe responder. Obedeciendo la orden del Señor: “Él fue, se lavó, y volvió con vista”.

Este hombre ciego de nacimiento es imagen de cada uno de nosotros. Fuimos concebidos en el pecado, pero la misericordia de Dios ha salido a nuestro encuentro. Como el ciego enviado a lavarse, nuestro camino cuaresmal nos recuerda nuestra constante necesidad de conversión. El pecado nos ciega, distorsiona nuestra visión y nos impide ver con claridad. Por eso necesitamos ser lavados una y otra vez para recuperar la vista. La llamada a una conversión permanente durante la Cuaresma se hace muy concreta en la celebración frecuente del sacramento de la reconciliación.

La verdadera conversión no es solo arrepentimiento del pecado, sino que también nos permite ver con los ojos de Dios, ver como Dios ve. La mirada de Dios va más allá de las apariencias y llega al corazón. Este tema de la vista es también central en la primera lectura. Cuando Samuel va a ungir a un rey entre los hijos de Jesé, se deja impresionar por la apariencia y la estatura. Pero el Señor lo corrige: “No te fijes en su apariencia ni en lo elevado de su estatura, porque lo he descartado. No se trata de lo que vea el hombre. Pues el hombre mira a los ojos, mas el Señor mira el corazón”. Esta manera divina de ver se expresa bellamente en el prefacio de la Misa: “Por el misterio de la encarnación, condujo al género humano, peregrino en tinieblas, al esplendor de la fe”. Ese paso hacia la luz de la fe es la llamada que Dios nos dirige.

Ver como Dios ve requiere fe. La fe nos da la visión de Cristo; nos concede la mirada sobrenatural que tanto deseamos. El hombre ciego de nacimiento, después de recibir la vista corporal, todavía debía dar un paso más: el paso hacia la vista espiritual. Su visión recuperada le permitió encontrarse con Cristo y creer en Él. Esto contrasta fuertemente con los fariseos, que veían físicamente, pero se negaban a creer. Aunque afirmaban ver, permanecían espiritualmente ciegos. Por eso Jesús les dice: “Si estuvierais ciegos, no tendríais pecado; pero como decís “vemos”, vuestro pecado permanece”.

La importancia de ver con los ojos de la fe se expresa en la pregunta decisiva que Jesús hace al hombre curado: “¿Crees tú en el Hijo del hombre?”. Al reconocer lo que Jesús había hecho por él, el hombre pasa de la luz física a la luz de la fe y profesa: “Creo, Señor”. Este camino de crecimiento no puede decirse de los fariseos, que se consideran sanos y sin necesidad de curación.

A medida que nos acercamos a la celebración de la Pascua, somos invitados a lavar los ojos de nuestra fe, para poder ver como Cristo ve. Estamos llamados a quitar todo pecado que nuble nuestra visión y oscurezca nuestro corazón. Esto exige humildad, la humildad de reconocer que no somos perfectos y el coraje de arrepentirnos de nuestros pecados, de nuestras falsas seguridades, de nuestras ideologías y de nuestro egoísmo. 

Vaticano

La unidad de la Iglesia proviene de la fe en Cristo y del amor, dice el Papa

Continuando su serie de reflexiones sobre el Concilio Vaticano II, el Papa se centró en la Constitución Dogmática “Lumen Gentium”, que describe a la Iglesia como el “Pueblo de Dios”.

OSV / Omnes·11 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Por Josephine Peterson, OSV News

La Iglesia católica está formada por personas diversas que están unidas por su fe en Cristo y están llamadas a acoger a toda la humanidad, dijo el Papa León XIV durante su audiencia general semanal.

“Su principio unificador no es una lengua, una cultura, una etnia, sino la fe en Cristo”, dijo en la Plaza de San Pedro el 11 de marzo.

Lumen Gentium

Continuando su serie de reflexiones sobre el Concilio Vaticano II, el Papa se centró en la Constitución Dogmática “Lumen Gentium”, que describe a la Iglesia como el “Pueblo de Dios”.

La Iglesia es la asamblea de “todos aquellos que en la fe miran a Jesús”, dijo, unidos no por la nacionalidad o la cultura, sino por su fe compartida en Cristo.

El Papa dijo que esta comprensión tiene sus raíces en la Biblia, señalando el pacto de Dios con Abraham y el pueblo de Israel, que preparó el camino para el nuevo pacto establecido a través de la muerte y resurrección de Jesús.

León XIV afirmó que el amor es la ley que rige las relaciones dentro de la Iglesia, tal como los creyentes lo reciben y experimentan a través de Jesús. Por medio de Cristo, los creyentes de todas las naciones están unidos en la fe, afirmó. La Iglesia es el pueblo de Dios que «extrae su existencia del cuerpo de Cristo y es, a su vez, el cuerpo de Cristo».

En lugar de encerrarse en sí misma, dijo el Papa, la Iglesia debe permanecer abierta a todos.

«Unificada en Cristo, Señor y Salvador de todo hombre y mujer, la Iglesia no puede nunca replegarse sobre sí misma, sino que está abierta a todos y es para todos», afirmó.

En un mundo marcado por el conflicto y la división, añadió el Papa León XIV, la diversidad de la Iglesia es un signo de esperanza.

«Es un gran signo de esperanza –especialmente en nuestros tiempos, marcados por tantos conflictos y guerras– saber que la Iglesia es un pueblo en el que conviven en la fe mujeres y hombres de diversas nacionalidades, lenguas y culturas», afirmó.

Líbano e Irán

Antes de saludar a los italoparlantes, el Papa afirmó estar cerca del pueblo libanés «en este momento de grave prueba», tras la muerte del padre Pierre El-Rahi. El sacerdote maronita murió en un bombardeo israelí en el sur del Líbano el 9 de marzo. El Papa anunció que su funeral se celebraría el 11 de marzo en Al-Qlayaa, una aldea cristiana. 

En árabe, ‘Adrachi’ significa pastor. El Padre Pierre fue un verdadero pastor que siempre permaneció cerca de su pueblo con el amor y el sacrificio de Jesús, el Buen Pastor —dijo en italiano—. En cuanto supo que algunos feligreses habían resultado heridos en un bombardeo, sin dudarlo, corrió a ayudarlos.

Antes de la audiencia, el Papa León XIV se reunió en privado con el cardenal Dominique J. Mathieu, arzobispo de Teherán e Isfahán (Irán). El cardenal belga, miembro de la Orden Franciscana, llegó a Roma el 8 de marzo tras ser evacuado junto con todos los miembros de la Embajada de Italia, donde reside. 

Durante la audiencia general, el Papa León XIV pidió oraciones por la paz en Irán y en todo Oriente Medio, sobre todo por las numerosas víctimas civiles y los niños inocentes. 

«Que nuestra oración sea un consuelo para los que sufren y una semilla de esperanza para el futuro», afirmó.

El autorOSV / Omnes

Vaticano

El Papa recibe al cardenal de Irán

El Papa León XIV se ha reunido esta mañana en audiencia con el cardenal Dominique Mathieu, arzobispo de Teherán-Isfahán.

Redacción Omnes·11 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Papa León XIV recibe esta mañana en audiencia al Cardenal Dominique Mathieu, arzobispo de Teherán-Isfahán. Por el momento no han trascendido detalles sobre los asuntos que se abordarán durante el encuentro. No obstante, todo indica que el purpurado habría trasladado al Pontífice la situación que vive la pequeña comunidad católica en Irán, así como las perspectivas para el establecimiento de la paz en el país.

Mathieu es actualmente el único sacerdote en su arquidiócesis. La Iglesia católica de rito latino en Irán cuenta con alrededor de 2.000 fieles, la mayoría de ellos extranjeros, dentro de una población aproximada de 90 millones de habitantes, predominantemente musulmanes chiíes. Los católicos de rito latino se distribuyen en cuatro parroquias: tres en Teherán y una en Isfahán.

Un cardenal obligado a abandonar el país

El cardenal tuvo que salir de Irán el pasado fin de semana a causa de la guerra. La catedral de la Consolata, junto con la residencia del arzobispo y las oficinas administrativas, se encuentran dentro del recinto de la Embajada de Italia en Irán. Ante el cierre temporal de la sede diplomática, el purpurado se vio obligado a abandonar el país para preservar mínimamente su seguridad.

Tras su evacuación a Roma, la Orden de los Frailes Menores Conventuales, a la que pertenece, confirmó que el cardenal se encuentra en buen estado.

Mathieu ha expresado su tristeza por haber tenido que abandonar el país y el dolor que siente por “sus hermanos y hermanas” que permanecen allí. El prelado ha manifestado además su esperanza de poder regresar pronto y ha pedido oraciones para que “los corazones encuentren la paz interior”.

Un pastor para una pequeña Iglesia

El cardenal, belga y de 62 años, fue nombrado arzobispo de Teherán-Isfahán en 2021 y creado cardenal en 2024 por el Papa Francisco.

Además de los aproximadamente 2.000 fieles de rito latino que pastorea, en Irán existen otras comunidades católicas orientales. La más numerosa es la de los católicos de rito caldeo, formados principalmente por fieles de origen asirio que celebran la liturgia en arameo y que se estima reúnen entre 7.000 y 10.000 creyentes.

También está presente una pequeña comunidad de católicos de rito armenio, integrada por una minoría dentro de la comunidad armenia del país —mayoritariamente ortodoxa— y que suma algunos miles de fieles.

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Cine

El director de Las Locas del Obelisco: «debemos quitarnos el corsé de lo políticamente correcto»

Las locas del Obelisco es una película que da a conocer una realidad que todavía existe: la prostitución, la trata de blancas y los abusos. Su director, Pablo Moreno, nos ayuda entender cómo estas "locas", las Trinitarias, rescataron a tantas mujeres en el Madrid del siglo XIX.

Teresa Aguado Peña·11 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

El próximo 13 de marzo se estrena en España Las Locas del Obelisco, una película que trata una realidad delicada que pocos se atreven a explorar. Y es que en el Madrid de 1885 el Señor suscitó a Mariana Allsopp y el Padre Francisco de Asís Méndez crear un refugio abierto día y noche para albergar a quienes huían de la explotación sexual, fundando así la Congregación de las Hermanas Trinitarias.

La trata de seres humanos, la prostitución y los abusos se exponen con especial delicadeza en Las Locas del Obelisco. La fundadora de las Trinitarias, interpretada por Paula Iglesias, no miró para otro lado, sino que trató de rescatar a estas mujeres a pesar de la presión social y mediática.

La historia de esta valiente mujer no deja indiferente. Es un relato que invita a la acción y pone sobre la mesa la existencia de un drama del que muchos viven ajenos. Pablo Moreno, director de otros filmes como Un Dios prohibido (2013) o Claret (2020), explica en Omnes por qué cree vital conocer esta realidad y concienciarse de ello.

¿La película se llama Locas del Obelisco por alguna razón en concreto? ¿Quieres transmitir algo con ese “locas”?

–Sí. Lo primero es que así era como las llamaban a ellas, a las trinitarias. Era un insulto que se utilizaba contra ellas.

Cuando pensamos en el título, queríamos que fuese transgresor. Por eso decidimos utilizar ese insulto. En el fondo, ellas mismas lo reinterpretaron: ese “locas” que aparecía en los medios de comunicación lo asumían diciendo: “Vale, nos llaman locas, pero somos locas de Cristo”. Es una locura de amor, algo que va más allá de la propia locura, algo más trascendental. Y eso nos parecía muy interesante.

Luego está el tema del obelisco. En sus inicios ellas estaban en una casa en el Paseo del Obelisco y así se las conocía en Madrid. A veces para su pesar, pero también terminó siendo algo positivo, porque la atención de los medios —aunque muchas veces fuera en contra de ellas— les dio muchísima visibilidad y, al final, contribuyó a que pudieran prosperar.

Esta historia invita a la acción, a no mirar hacia otro lado. ¿Cómo pretende que se traduzca esta película en esa acción?

–Lo primero es mostrar un problema que existía en Madrid y que hoy sigue existiendo, no solo en Madrid sino, por desgracia, en muchos otros sitios.

Hemos hablado con gente que no era consciente que en el Madrid de finales del XIX hubiese tanta prostitución, tanta trata y tantas situaciones de privación de libertad.  A veces pensamos que vivimos en una sociedad muy desarrollada o equilibrada, pero en las trastiendas, en los rincones más oscuros, se esconden realidades que preferimos no mirar de frente.

Son problemas que siguen ahí. Hay miles de mujeres que sufren: no solo por la trata o la prostitución, sino también por situaciones laborales que rozan la esclavitud, por abusos en sus distintas formas o por diferentes tipos de violencia.

Estas mujeres dedicaron su vida, sobre todo, a rescatar a esas chicas y a devolverles su dignidad y su libertad. Para ellas, la libertad era algo fundamental. Y lo más significativo es que llevan haciendo esta labor desde hace 141 años. Su misión sigue siendo vital.

¿Qué puede hacer un cristiano de a pie?

–Con no mirar a otro lado ya es mucho. Una compañera del proyecto de la película, que formaba parte del equipo técnico, iba un día por la calle y se encontró con una chica que estaba pidiendo. Se acercó, habló con ella y enseguida la derivó a las Hermanas Trinitarias, que finalmente pudieron ayudarla.

Puede parecer que simplemente conocer estas realidades es poco, pero en realidad es mucho, porque ya estamos predispuestos para que se pueda propiciar un cambio. Y, evidentemente, como cristianos estamos llamados a hacer denuncia apostólica de las injusticias y de estas situaciones que privan de libertad a tantos seres humanos, a tantas mujeres. Muchas veces no adoptamos esta actitud simplemente por ignorancia, por ello con conocer conseguiríamos que todo fuese un poco distinto.

¿Cómo llegaste a conocer esta historia de las Trinitarias? ¿Cómo se te ocurrió hacer esta película? 

–Realmente no se me ocurrió a mí, que es lo mejor de todo. Las hermanas Trinitarias querían hacer una película y nosotros habíamos enviado a distintas congregaciones una publicidad de los trabajos que nosotros hacemos.

Y fue por la providencia la que hizo que esa publicidad, esa carta que mandamos, cayese en la mesa del despacho de la Superior General de las Trinitarias, que justo en ese momento estaban planteando hacer una película para hablar de su carisma y de sus fundadores, porque se cumplían 100 años de la muerte de su fundador. Fue curioso que nos llamaron y enseguida nos enamoramos de su historia.

Vimos que era necesario contarla. Y así iniciamos un periodo de documentación, donde nos fuimos encontrando con María Ana Allsopp y con el Padre Francisco de Asís Méndez , que son dos grandes figuras de finales del XIX. Yo las desconocía totalmente, pero que me resultaron muy avanzados y con una sensibilidad social y eclesial muy elevada. 

Durante ese proceso, ¿qué aspectos de los personajes te han llamado más la atención o te han conmovido especialmente?

–Me conmueve que son personas humanas, como tú o como yo, que lo pasaron muy mal porque al principio les costaba encontrar la forma de llevar a cabo lo que el Señor les suscitaba.

El padre Francisco quería ayudar a las chicas porque era confesor en la Encarnación y muchas mujeres acudían a él para contarle todo lo que estaban viviendo. Sin embargo, no sabía qué hacer ni por dónde empezar. Sentía un deseo enorme de ayudarlas, pero también la impotencia de no encontrar la manera.

A Mariana le ocurría algo parecido. Ella sentía el deseo de hacer algo por el mundo y no limitarse a cumplir con lo que se esperaba de una mujer de su época: alcanzar un “estado honrado” y seguir el camino marcado.

Esas dos sensibilidades tremendamente humanas me hacen pensar y me interpelan de qué puedo hacer yo por el mundo. Me di cuenta que no nos diferenciamos tanto de esas grandes figuras del siglo XIX. Simplemente es cuestión de dar un paso en una dirección y tener la valentía de decidir si queremos darlo o no.

¿Crees que, de alguna manera, existe un encorsetamiento en los cristianos o en la sociedad en general, de modo que quienes actúan de verdad pueden ser vistos como “locos”? ¿Es también esta una invitación a vivir esa radicalidad?

–Sin duda. De hecho, has dicho una palabra que me parece que lo define mucho: el encorsetamiento. En la película, hay un momento en el que Mariana decide romper con todo eso. Llega a su casa y con un abrecartas rompe su corsé. Y justo coge el pañuelo de detrás del corsé y se encuentra un sagrado corazón. Así, de alguna manera, semióticamente estamos hablando todo el rato de eso mismo.

Nos tenemos que quitar el corsé, tenemos que salir de lo políticamente correcto, de lo que se espera que tenemos que hacer porque está bien visto socialmente.

A veces hay que dejarse embargar por esa “locura” y dar un paso más allá, porque las injusticias son muchas. Quien quiere ayudar a los demás tiene que meterse en el barro, aunque no nos guste ensuciarnos. Me gusta mucho una historia de San Vicente: dice que si un sacerdote va a celebrar misa y se encuentra a un hombre atrapado en el barro, y se ensucia ayudándolo y no llega a celebrar la misa, en realidad no está abandonando a Dios, sino sirviendo a Dios (abandonar a Dios por Dios).

Lanzar una película así implica romper con ese corsé social: es un tema arriesgado. ¿Cómo ha influido esto en tu vivencia de la fe?

–Yo alguna vez digo bromeando que es hora de que los católicos «salgamos del armario» y manifestemos lo que somos en libertad, con compromiso y respeto.

Llevo 20 años haciendo cine de esta temática y a veces las historias caen bien y otras mal, y la repercusión mediática puede ser muy dura. Por ejemplo, con la película Un Dios prohibido recibimos bastantes palos. Nos costó mucho dar dos pasos seguidos sin recibir una crítica dura.

En este caso, evidentemente, es una película trascendente. Hay una iconografía y una semiótica. Sale Cristo mismo. No se puede eludir. Pero queremos que sea una película que cualquier persona, creyente o no creyente, pueda ver y disfrutar.

Creo que en la Iglesia nos cuesta dar a conocer lo bueno que hacemos y que suena más el árbol que cae que los mil millones de árboles que crecen. Pero tenemos esa obligación de compartir con el mundo que formamos parte de él y que juntos, creyentes y no creyentes, si sumamos, construimos.

No tenemos un empeño dogmatizante o adoctrinante. Lo que queremos es compartir cómo vemos la vida nosotros los católicos, compartir la Buena Nueva, compartir la esperanza y la alegría del Evangelio con el creyente y con el no creyente.

Pablo Moreno, director de Las Locas del Obelisco

Generalmente se juzga a las prostitutas, ¿esta película pretende desmontar prejuicios y «quitarles culpa»?

–El caso de la prostitución está visto como una lacra muy grande y hay gente que evidentemente juzga sin conocer. Es decir, se tienen como malas mujeres cuando uno no sabe las circunstancias.

La mayoría de ellas están extorsionadas, han sido secuestradas o entraron en ello con la esperanza de poder mantener a sus familias. Y hay algo muy duro en eso. Comprenderlo tampoco es fácil. Es más fácil juzgar que entender las razones.

Nos parece que, como decía Sartre, «el infierno es el otro». Pero, ¿nos paramos a pensar quién es el otro? El Evangelio nos dice que la salvación está en el otro. Y yo creo que hay que dar un salto social en este sentido e intentar conocer.

El conocimiento compromete, y si te comprometes con una causa, es posible que hasta llegues a amarla. Y lo que amas no desaparece. Tiene que ver con esa empatía. ¿Por qué están ahí? ¿Cuál es su sufrimiento? Como cristianos, debemos cargar con la cruz. Y no solo con la nuestra, sino también con la de los demás.

Libros

El criticón

Una obra maestra de la lengua castellana. "El criticón" combina sátira, aguda crítica social y reflexión sobre la naturaleza humana. En ella se destacan la prudencia y el juicio como herramientas para comprender a las personas y evitar el desengaño.

José Carlos Martín de la Hoz·11 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Baltasar Gracián (1601-1658) redactó y publicó en tres entregas una de las obras más ingeniosas en lengua castellana de todos los tiempos que siempre ha estado a la altura de las grandes críticas a la mentalidad cristiana de su época, satirizando de un modo original y de una gran elegancia.

Prudencia y juicio del ser humano

El argumento de fondo de esta extensa e intensa alegoría de toda una sociedad es la virtud de la prudencia y la importancia de ver más allá de las primeras impresiones para conocer muy bien el tipo de persona y el grado de inmadurez y de coherencia que poseía para poder juzgar con ecuanimidad.

Ciertamente los libros sapienciales del Antiguo Testamento y la mirada crítica de los jesuitas de todos los tiempos están perfectamente reflejados y agudamente exagerados para divertimento del pueblo.

Crítica social y religiosa

La edición de Cátedra, como siempre muy cuidada, técnicamente impecable y dotada de las anotaciones del profesor Santos Alonso llena de erudición y enjundiosas notas que no solo acercan el texto al público universitario, sino que realzan la inmensa cultura del jesuita Gracián.

Después de leer el “criticón” se entiende la azarosa vida de Baltasar Gracián y las acusaciones recibidas de ejercer una crítica despiadada frente a las habituales del momento. En realidad, lo que hace es descubrir las bajezas del corazón humano cuando juzga sin misericordia y fríamente a las personas o a las decisiones de las autoridades civiles y eclesiásticas

En realidad, la soberbia, la vanidad, el afán de sobresalir y las grandes manifestaciones de la vanagloria son las más cruelmente tratadas. En cierto modo, los fariseos no fueron menos criticados por Jesús. Pero, ciertamente, el Señor les estaba pidiendo que tuvieran fe en Él y todo lo entenderían. Gracián sencillamente descubre las intenciones ocultas del corazón humano.

Estilo y perspectiva narrativa

Ciertamente, para la mentalidad actual la obra es desigual y le falta muchas veces pulso narrativo, pero Baltasar Gracián está adoctrinando al pueblo y especialmente a las clases dirigentes del país en todos los órdenes. Manifiesta una profunda desconfianza de la naturaleza humana caída y reparada. A veces adopta un tono de escepticismo.

Precisamente en las primeras páginas uno de los narradores, buen conocedor de la situación del mundo y de las creencias cristianas exclama: “llegar a ver con novedad y con advertencia la grandeza, la hermosura, el concierto, la firmeza y la variedad de esta gran máquina creada” (77).

Ciertamente falta a lo largo del trabajo en muchos momentos un punto de ilusión, de optimismo, de sentido positivo. Son tantas las ridículas falsedades que produce decepción. A la vez, hay una sorna crítica llena de socorrería que ciertamente arranca la risa en otros momentos.

Referencias religiosas y verdad

También hay que reconocer que Gracián, a lo largo del tratado, volverá al Nuevo Testamento una y otra vez, para encontrar las promesas eternas del creador. Por ejemplo, la parábola de la semilla caída junto al camino, o en tierra pedregosa, o en las zarzas y en la tierra buena, tienen una lección eterna de respuesta a la gracia de Dios, y una invitación diaria al amor por parte de Dios. Además, Gracián nos dirá que eso sucede cada día. La esperanza se apoya en que Dios perdona, olvida y confía en el hombre: “el mismo fin es el principio, la destrucción de una criatura es generación de la otra. Cuando parece que se acaba todo, entonces comienza de nuevo: la naturaleza se renueva, el mundo se remoza, la tierra se establece y el divino gobierno es admirado y adorado” (92).

Resulta de un gran interés la desaparición y arrinconamiento, en la práctica, del concepto de verdad: “Es muy connatural en el hombre la inclinación a su Dios, como a su principio y su fin, ya amándole, ya conociéndole (…) Así, con razón definió un filósofo este universo (Job) espejo grande de Dios” (95). Y, más adelante, la “Verdad ha sido preterida y desamparada y echada tan lejos que aun hoy no parece ni se sabe dónde haya parado” (140).

Como ya hemos resaltado al comienzo las referencias a la virtud de la prudencia son constantes y de un gran interés: “los verdaderos sabios son prudentes y virtuosos” (415). Esto es clave tanto en el ámbito textual como en el contextual (181). Asimismo, hay llamadas constantes para ver las cosas desde diversos ángulos para realizar ese juicio prudencia que enriquece a la persona, la hace tener criterio (182) y evitar el desengaño (185).

Particularmente importante es la referencia y el elogio de la libertad a lo largo de la obra, tanto como autodeterminación, como libre albedrío: “la libertad: gran cosa aquello de no depender de voluntad ajena, y más de un necio, de un modorro, que no hay tormento como la imposición de hombres sobre las cabezas” (274).

Valores fundamentales

También se hace mucho hincapié en la importancia de la amistad: “El que no tiene amigos, no tiene pies ni manos, manco vive, a ciegas camina. Y ¡ay! del solo, que si cayere no tendrá quien le ayude a levantar” (337).

No queremos dejar de resaltar una crítica velada de Baltasar Gracián a la Escuela de Salamanca y, en concreto, a los famosos préstamos en precario que Francisco de Vitoria había aprobado en la mercaduría con el fin de recuperar por completo el capital evitando caer en la usura, a lo que denominará con su crítica sutil Gracián con el término “usura paliada” (425).

Asimismo, encajará con deportividad las críticas veladas de Traiano Boccalini sobre los afanes expansionistas de España en Italia con su presencia efectiva en Milán y Nápoles y, mediante acuerdos, en Génova y Venecia (63, 696). Dentro de lo que denominará “el delgado hilo de la vida” (764).

El criticón

Autor: Baltasar Gracián
Editorial: Cátedra
Páginas: 812
Año: 2025
Vaticano

El Papa León XIV acepta la renuncia del cardenal iraquí Louis Sako

El Papa León XIV aceptó la renuncia del cardenal Louis Sako como patriarca de la Iglesia católica caldea, poniendo fin a 13 años al frente de la mayor comunidad cristiana de Irak. El propio prelado afirmó que presentó su dimisión “en plena libertad” para dedicarse a la oración y la escritura tras décadas de servicio pastoral en medio de grandes desafíos para los cristianos del país.

OSV / Omnes·10 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

El Papa León XIV aceptó la renuncia del cardenal Louis Sako, patriarca católico caldeo de Bagdad radicado en Irak, poniendo fin a su mandato de 13 años al frente de la denominación cristiana más grande de Irak, dijo el Vaticano.

La normativa canónica para la renuncia de patriarcas

Según un comunicado publicado el 10 de marzo por la oficina de prensa del Vaticano, la renuncia del cardenal Sako fue aceptada en virtud del canon 126, párrafo 2, del Código de Cánones de las Iglesias Orientales, que regula la renuncia de los patriarcas.

El canon establece que el sínodo de obispos de la iglesia patriarcal es responsable de aceptar la renuncia de un patriarca después de consultar al Papa, «a menos que el patriarca se dirija directamente al Romano Pontífice».

Una decisión tomada libremente

En un comunicado aparte emitido por el Patriarcado Caldeo, el cardenal Sako afirmó que, tras cumplir 75 años en 2024, había hablado de su renuncia con el papa Francisco. Sin embargo, el difunto pontífice «me animó a permanecer».

El cardenal afirmó que decidió «en plena libertad» presentar su renuncia el 9 de marzo al Papa León XIV «para poder dedicarme tranquilamente a la oración, a la escritura y al servicio sencillo».

«Él la aceptó, y solicité que se anunciara oficialmente hoy, 10 de marzo, al mediodía», dijo el cardenal Sako. «Para evitar cualquier malinterpretación, confirmo que nadie me obligó a hacerlo; más bien, solicité la renuncia por mi propia voluntad».

13 años al frente de la Iglesia caldea

En su declaración, el cardenal destacó sus 13 años como patriarca caldeo como «años de amoroso cuidado pastoral, seguimiento y crecimiento» en medio de «circunstancias extremadamente difíciles» y «grandes desafíos» para los cristianos en Irak y el Medio Oriente en general.

Después de dar gracias a Dios, a los fieles de Bagdad, así como a los obispos, sacerdotes y personal del Patriarcado caldeo, el cardenal afirmó que «no los olvidaré en mis oraciones» y pidió disculpas «a cualquiera a quien haya podido ofender».

Reconociendo las difíciles circunstancias que atraviesa el Medio Oriente tras la guerra entre Estados Unidos e Israel e Irán, el cardenal Sako expresó su esperanza de que el próximo patriarca posea «una sólida cultura teológica, coraje y sabiduría; alguien que crea en la renovación, la apertura y el diálogo, y que también tenga sentido del humor».

«Lo respetaré y jamás interferiré en su obra», escribió. «Confío en que Dios cuidará de su Iglesia».

Mensaje de despedida

El cardenal Sako concluyó su declaración de manera inusual detallando su patrimonio actual.

Según el prelado, sus bienes económicos que ha incluido en su testamento incluyen 40 millones de dinares iraquíes (30.520,77 dólares), 5.000 dólares y 5.000 euros (5.823,72 dólares) «de mis salarios durante 52 años de servicio sacerdotal, además de otra suma que es mi parte de la venta de mi casa familiar en Mosul».

«No tengo casa ni coche, pero mi verdadera riqueza es mi devoto servicio y los 45 libros y numerosos artículos que he publicado . Recuérdenme en sus oraciones», escribió.

Trayectoria pastoral y ascenso en la Iglesia

Nacido en Zakho, Irak, el 4 de julio de 1948, el cardenal Sako estudió en Mosul y fue ordenado sacerdote en 1974.

Tras continuar sus estudios en el extranjero, regresó a Irak en 1986 y sirvió como pastor en Mosul durante 11 años. También fue rector del Seminario Patriarcal Caldeo en Bagdad de 1997 a 2002.

Fue nombrado arzobispo de Kirkuk en 2003, ocho meses después de la invasión de Irak liderada por Estados Unidos. Fue elegido para dirigir la Iglesia caldea en 2013 y cinco años después fue nombrado cardenal por el papa Francisco.

Conflictos recientes dentro de la Iglesia caldea

En los últimos años, el patriarca caldeo enfrentó varios desafíos internos. En julio de 2023, abandonó Bagdad después de que el presidente iraquí Abdul Latif Rashid revocara un decreto que reconocía formalmente al cardenal como patriarca caldeo en el país y su autoridad para administrar la dotación religiosa caldea.

El cardenal Sako y los medios locales iraquíes lo consideraron un intento de usurpar el puesto del patriarca como jefe de la Iglesia caldea, supuestamente instigado por Rayan al-Kildani, jefe de las Brigadas de Babilonia, una milicia católica caldea que mantiene estrechos vínculos con Irán.

Tras permanecer en Erbil durante casi un año, regresó a Bagdad en 2024 después de que el primer ministro iraquí, Mohammed Shia’ Al-Sudani, confirmara la condición del cardenal Sako como patriarca de los caldeos en Irak y en el mundo.

Sin embargo, otro problema surgió cuando presidió el Sínodo de la Iglesia Caldea del 15 al 19 de julio.

La ausencia de cinco obispos – el arzobispo Bashar Warda de Irbil, el obispo Paul Thabet de Alquoch, el obispo Azad Sabri Shaba de Dohuk, el arzobispo caldeo Amel Shamon Nona de Sydney y el obispo Saad Sirop Hanna, visitador apostólico para los católicos caldeos en Europa – fue notada por el cardenal, quien insinuó que los obispos «tuvieron algo que ver en retirar el decreto presidencial» para «presionarme a renunciar para buscar la sucesión».

Posteriormente, el patriarcado publicó otra declaración diciendo que la revocación del decreto en 2023 «sugirió a algunos que era el final y les hizo la boca agua», acusando directamente al arzobispo Warda de reunir apoyo del clero para la destitución del cardenal.

En un mensaje enviado a OSV News en septiembre de 2024, el arzobispo Warda dijo que las tensiones entre él y el cardenal Sako se debían a malentendidos y negó las acusaciones de que estaba trabajando contra el patriarca.

«Rechazo categóricamente las acusaciones de corrupción… y seguiré tratando este tema a través de los canales eclesiásticos pertinentes», dijo.

Dificultades en la diáspora y el caso del obispo de San Diego

El anuncio de la renuncia del cardenal Sako también llega en un momento en que la Iglesia católica caldea enfrenta dificultades en su diáspora global.

En el mismo anuncio del boletín, el Vaticano dijo que el Papa León también había aceptado la renuncia del obispo Emanuel Shaleta de la Diócesis Católica Caldea de San Pedro Apóstol en San Diego.

El obispo Shaleta fue arrestado en el Aeropuerto Internacional de San Diego el 5 de marzo. Las autoridades de California lo acusaron de múltiples cargos, incluyendo malversación de fondos y lavado de dinero, y un cargo de «aumento de delitos de cuello blanco agravados».

En una declaración del 8 de marzo dirigida a la diócesis caldea, el cardenal Sako instó a los fieles a «no permitir la división y la discordia, ni dar lugar a voces que acechan para atacar a nuestra Iglesia» y a permitir que «los procedimientos legales sigan su curso para revelar la verdad y defender la justicia».

«Les aseguro que estoy del lado de la justicia y por eso estoy en comunicación con la Santa Sede, esperando que pronto se tomen las medidas adecuadas para el bien de la diócesis», afirmó.

El autorOSV / Omnes

Francisco Fernández-Carvajal seguirá enseñando a hablar con Dios

El 7 de marzo falleció, a los 88 años, el sacerdote andaluz Francisco Fernández-Carvajal, cuyos libros de meditaciones han ayudado a millones de personas a aprender a hablar con Dios en la vida cotidiana.

10 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

El pasado siete de marzo falleció Don Francisco Fernández-Carvajal, con 88 años. Se trata de un sacerdote andaluz que ha ayudado, y seguirá ayudando, a millones de personas, a hablar con Dios. Es algo que, de un modo o de otro, todos buscamos.

Cristo siempre tiene algo que decirnos. Y todo lo que nos quiere decir está, fundamentalmente, en los Evangelios. Pero nos ayuda mucho que nos comenten y nos expliquen el significado de cada mensaje, de cada parábola, de cada milagro. Igualmente nos ayuda que nos sugieran cómo relacionarlo con nuestros derechos y deberes diarios, de modo que agrade a Dios nuestra intención.

Fernández-Carvajal ha sido conocido principalmente por publicar, en distintos tomos, una colección de más de quinientas meditaciones, de modo que abarquen todos los días del calendario. Igualmente tiene otros títulos tan interesantes como por ejemplo una Vida de Jesús.

No se dirigió nunca a especialistas sino a madres de familia, empleados, gente de todo tipo. Por eso no me extrañó ver sus libros hasta en la cordillera de Huancavelica, en Perú. Hace ya veinte años había vendido más de dos millones de estos libros tan útiles. Es de bien nacidos ser agradecidos.

Vaticano

Sin conclusiones definitivas en el nuevo documento vaticano sobre la participación de las mujeres en la Iglesia

El grupo de estudio postsinodal nº5 deja abierto el debate teológico-pastoral sobre los límites entre la potestad vicaria y la potestad sacramental.

Javier García Herrería·10 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Grupo de Estudio Nº 5 del Sínodo de la Sinodalidad, dedicado a la participación de las mujeres en la vida y el gobierno de la Iglesia, ha presentado su esperado informe final sobre la participación de la mujer en la vida y el liderazgo eclesial. 

Este documento, que surge de un mandato del Papa Francisco en 2024 y ha sido continuado bajo la guía del Papa León XIV, representa una de las reflexiones teológicas y canónicas más audaces de la era postconciliar.

El texto no tiene carácter definitivo, sino que como explica María García-Nieto, profesora de Derecho Canónico de la Universidad de Navarra y autora de La presencia de la mujer en el gobierno de la Iglesia, “resume el recorrido que ha hecho la Iglesia a lo largo de los últimos años en torno al papel de la mujer en la Iglesia”. 

En el grupo de reflexión se hace eco de la discriminación que existe en ocasiones en la Iglesia, ya sea por motivos de género (machismo), o por no pertenecer al estado clerical (clericalismo), explica la profesora, y añade que para superarlo, la Iglesia está tratando de desarrollar una antropología teológica renovada basada en la complementariedad del hombre y la mujer. 

Un mapa para la reforma: El esquema general del documento

La primera parte reconstruye la historia del grupo, subrayando un cambio metodológico fundamental: se ha trabajado «desde abajo», priorizando la escucha de las experiencias concretas de las mujeres, también las trabajadoras de la curia vaticana.

La segunda parte se adentra en el corazón del debate, analizando el «malestar» que sienten muchas mujeres debido a persistentes estructuras de clericalismo y machismo que limitan su vocación. El documento propone que la Iglesia debe pasar de ver la participación femenina como una «concesión» de la jerarquía a reconocerla como un derecho intrínseco que se deriva del Bautismo. Para sostener esto, el informe desarrolla un marco donde la reciprocidad entre hombres y mujeres no es una competencia por el poder, sino una necesidad para la plenitud de la misión evangelizadora.

Finalmente, el informe se apoya en seis apéndices extensos que recorren desde las figuras femeninas en la Biblia y la historia (como las abadesas con jurisdicción cuasi-episcopal), hasta los desafíos actuales del «principio mariano» y el origen de la potestad eclesial.

El Grupo 5 no responde a la cuestión de la potestad directamente, pero sí recuerda el contexto de los últimos años, en los que se ha establecido la distinción entre el potestad de orden vs. potestad de gobierno: el documento aclara que, si bien la potestad de santificar (sacramentos) requiere siempre el sacramento del orden, no ocurre así con la potestad de gobierno». Se argumenta que el gobierno de los obispos es un servicio que puede apoyarse en la colaboración de los laicos.

La clave  está en entender que la potestad es vicaria. Tras la reforma de la Curia Romana (Praedicate Evangelium), la potestad que ejerce un jefe de oficina o dicasterio es «vicaria», es decir, se ejerce en nombre del Papa. Por lo tanto, no habría impedimento teológico para que una mujer ejerza cargos con potestad vicaria en la Iglesia.

Para fundamentar esta tesis, el nuevo documento menciona que la vía carismática, según la cual el Espíritu Santo otorga carismas de liderazgo y consejo directamente a las mujeres. Cuando un Obispo nombra a una mujer en un puesto de decisión, no está «creando» su autoridad, sino reconociendo un don que el Espíritu ya le ha dado a través del Bautismo.

Los puntos más novedosos y relevantes

El informe de 2026 destaca por varios hitos que marcan un «antes y un después» en la práctica eclesial: el documento celebra la llegada de mujeres a puestos anteriormente impensables: Sor Simona Brambilla, nombrada prefecta del dicasterio para los institutos de vida consagrada en enero de 2025, siendo la primera mujer en encabezar un Dicasterio con plenos poderes. 

También subraya el nombramiento de sor Raffaella Petrini, designada presidenta del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano en marzo de 2025, y la presencia de mujeres con derecho a voto en el sínodo, una práctica iniciada en 2023.

El texto pone como ejemplo a seguir lo que ya ocurre en diócesis de Francia, Bélgica y Suiza, donde los obispos han creado la figura de la Delegada General. Estas mujeres asumen tareas de coordinación diocesana que tradicionalmente realizaban los Vicarios Generales, planteando que la administración de una Iglesia local puede ser liderada eficazmente por laicos, ya sean estos hombres o mujeres.

El documento cita las conclusiones de la Segunda Comisión sobre el Diaconado Femenino (diciembre 2025), donde se aprobó por una abrumadora mayoría de 9 votos contra 1 la necesidad de ampliar el acceso de las mujeres a ministerios instituidos. Se sugiere la creación de ministerios específicos de «escucha, consolación y acompañamiento» que tengan reconocimiento público y estabilidad canónica.

Una Iglesia más creíble

El informe final concluye que la plena valoración de las mujeres no es un accesorio, sino un servicio necesario para que la Iglesia sea «más bella, más creíble y más fiel a su vocación» en el siglo XXI.

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Vaticano

Aquí tienes un adelanto del histórico viaje de León XIV a Mónaco

En noviembre, el príncipe Alberto II rechazó un proyecto de ley que pretendía autorizar el aborto hasta las 12 semanas de embarazo en el principado católico . El catolicismo romano es la religión oficial del estado de Mónaco, y el 82% de la población se identifica como católica.

OSV / Omnes·10 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Por Courtney Mares, OSV News

El sábado 28 de marzo, el Papa viajará en helicóptero directamente desde la Ciudad del Vaticano, el estado más pequeño del mundo, a Mónaco, el segundo más pequeño del mundo. El viaje de un día será el primer viaje internacional del Papa León XIV en 2026 y solo el segundo de su pontificado, e incluye un itinerario repleto.

El día comenzará con una ceremonia oficial de bienvenida afuera del Palacio del Príncipe de Mónaco, seguida de una reunión privada en el interior con el Príncipe Alberto II, quien ha reinado en el principado desde 2005. Los dos líderes se reunieron previamente en el Vaticano el 17 de enero, cuando sus discusiones se centraron en compromisos compartidos con la gestión ambiental, la ayuda humanitaria y la defensa de la dignidad humana.

La diócesis de Mónaco ha señalado que el Papa y el príncipe comparten «un enfoque particular en el respeto por la vida humana desde su inicio hasta su fin; la preocupación por la ecología integral y la preservación de nuestra ‘casa común’; y también una pasión compartida por el deporte».

En noviembre, el príncipe Alberto II rechazó un proyecto de ley que pretendía autorizar el aborto hasta las 12 semanas de embarazo en el principado católico . El catolicismo romano es la religión oficial del estado de Mónaco, y el 82% de la población se identifica como católica , según estadísticas del Vaticano.

Desde el palacio, el Papa se dirigirá a la Catedral de Nuestra Señora Inmaculada para dirigirse a la comunidad católica de Mónaco . Consagrada en 1911 en el lugar donde se encontraba la primera iglesia parroquial del principado, construida en 1252, la catedral ocupa un lugar histórico en la historia monegasca, ya que alberga las tumbas de la familia real monegasca, incluida la de la princesa Grace Kelly, quien contrajo matrimonio allí en 1956.

Encuentro con los jóvenes

El Papa León XIV se reunirá con jóvenes católicos y catecúmenos en la Capilla de Santa Devota, una iglesia centenaria dedicada a Santa Devota, patrona de Mónaco y mártir asesinada durante las persecuciones de los emperadores romanos Diocleciano y Maximiano. La capilla, un lugar de gran devoción popular, también da nombre a la primera curva del famoso circuito del Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco.

Este año, la diócesis del principado cuenta con 70 catecúmenos, en su mayoría hombres y mujeres jóvenes, que siguen un programa de formación que los prepara para recibir los sacramentos del bautismo, la confesión, la primera comunión y la confirmación en Mónaco, según el abad Christian Venard, vicario episcopal para las comunicaciones de la archidiócesis.

Misa multitudinaria

El día concluirá con una misa en el Estadio Louis II, sede del club de fútbol AS Monaco con capacidad para más de 18.000 personas, antes de que el Papa regrese a la Ciudad del Vaticano en helicóptero, cuyo aterrizaje está previsto para las 19:45. El Papa regresará al Vaticano justo a tiempo para el inicio de la Semana Santa, ya que al día siguiente será el Domingo de Ramos con el Papa León presidiendo la misa en la Plaza de San Pedro.

Como el Papa viajará en helicóptero y no en avión, no habrá una conferencia de prensa con periodistas a bordo al concluir el viaje, como es habitual en el avión papal.

El lema oficial elegido para la visita papal es “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, tomado de Juan 14, 6.

La visita se produce en un momento en que la Iglesia de Mónaco se enfrenta a algunos de los mismos desafíos pastorales que se observan en toda Europa. A pesar del estatus constitucional privilegiado del catolicismo, la diócesis ha experimentado un descenso en la asistencia a misa, las primeras comuniones y las confirmaciones, tendencias que el clero local espera que la visita papal ayude a revertir.

Un comunicado del palacio describió la visita papal como «un momento histórico para Mónaco» que constituye «un fuerte signo de esperanza, en un espíritu de diálogo, paz y responsabilidad compartida».

El autorOSV / Omnes

Recursos

Hacer las paces con tu cuerpo

Comenzamos una nueva sección de artículos sobre el redescubrimiento de la visión cristiana del cuerpo, una serie basada en la Teología del Cuerpo de san Juan Pablo II.

Hugo Elvira·10 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Una tarde, conversando con un chico joven me dijo algo que me dejó muy pensativo: “Mi cuerpo es mi enemigo”.

No lo dijo con rabia, sino con cansancio. Me habló de esa pelea constante de compararse todo el tiempo, de estar frustrado, ansioso, de caer en hábitos que no quisiera…

Le di algunos consejos, intenté animarlo… pero cuando se fue me quedé pensando en que no era la primera vez que escuchaba algo así. Y, aunque quizá no usaban palabras tan directas, sí lo había oído antes en estudiantes, en amigos, en las reflexiones teológicas durante mis estudios en Roma. En fin. Parecía ser algo que muchos podemos sentir, pero pocos nos atrevemos a contar. Es impresionante descubrir cuántas personas viven en guerra con su propio cuerpo.

Esa noche me pregunté si este problema era algo para tomárselo a la ligera, o si detrás había algo más profundo. ¿Será que hemos olvidado lo que significa el cuerpo para el cristianismo?

La respuesta de san Juan Pablo II sobre la Teología del Cuerpo: 129 catequesis predicadas los miércoles durante la audiencia general en la Plaza de San Pedro de 1979 a 1984 y dedicadas a la reflexión sobre el cuerpo humano a la luz de la Revelación. 

Me propuse estudiar en serio todos los textos, e hice mi tesis de licenciatura en Teología dogmática sobre ese tema también. Y comprendí mejor algo que seguramente motivó al Papa a dedicar tanto tiempo a esta reflexión teológica: si el cuerpo es visto como enemigo, la persona se divide por dentro. Pero si el cuerpo es descubierto como don, la persona empieza a sanar.

Por eso comienzo esta serie de artículos. Para recorrer juntos, paso a paso, la Teología del Cuerpo bajo la clave interpretativa del cuerpo como don de Dios y así redescubrir que el cristianismo no desprecia el cuerpo… lo ilumina.

Y que si tú, querido lector, vas a dar una clase o charla sobre el tema, o si vas a aconsejar a un amigo o amiga al respecto, puedas recordarle una verdad que necesitamos volver a escuchar: Nuestro cuerpo no es un enemigo. Nuestro cuerpo es un don de Dios. Y aprender a recibirlo como un don puede cambiar nuestra vida. Nuestras relaciones humanas. Nuestro modo de acercarnos a Dios. Nuestro modo de luchar por ser buenos cristianos. 

Comenzamos….

La visión actual del cuerpo vs la visión cristiana del cuerpo

Vivimos en una cultura que manda dos mensajes opuestos sobre el cuerpo. Por un lado, el cuerpo lo es todo: valemos por la apariencia, por el rendimiento, por el placer que logramos. Horas comparándonos en redes sociales, dietas imposibles, miedo a envejecer, obsesión por gustar. 

Por otro lado, el cuerpo no vale nada: se vuelve algo que se usa, que da igual si se modifica, que se descarta cuando incomoda. Dos caminos distintos pero que terminan en la misma tristeza.

La fe cristiana empieza en otro lugar. En el Génesis, cuando Dios crea al hombre y a la mujer, dice: “Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno” (Génesis 1, 31). No es una frase decorativa. Es una revelación fundamental: todo en el ser humano es bueno, no solo su alma, también el cuerpo, porque ha salido de las manos de Dios.

Como explica Karol Wojtyła en Persona y acción, la persona no es un alma que tiene un cuerpo: es su cuerpo. Gracias al cuerpo podemos rezar, cantar, trabajar, abrazar, pedir perdón. Sin el cuerpo, el amor no se ve.

Por eso el cristianismo no desprecia la materia, de hecho, el centro de nuestra fe es que el Verbo se hizo carne. Desde el cuerpo del Niño en Belén hasta el cuerpo resucitado de Cristo, la historia cristiana confirma la bondad, siempre presente, de nuestra humanidad.

El gran secreto del cuerpo

Solo con el cuerpo podemos amar como verdaderos humanos. El amor necesita gestos visibles: una palabra, un abrazo, una caricia, un sacrificio silencioso. Pero esos gestos deben estar llenos de verdad. Porque hay actos que parecen amor… y no lo son: un beso puede traicionar, como el de Judas. Un “te quiero” puede esconder egoísmo. Pero como podemos ver en estos ejemplos, el cuerpo no miente: revela lo que hay en el corazón.

Por ello, es importante considerar que cuando el amor se transforma en actos materiales -corporales- de servicio, perdón, cuidado, entrega, el cuerpo habla su verdadero idioma. Cuando se vuelve uso, dominio o manipulación, el problema no es el cuerpo, sino el corazón herido.

El gran secreto del cuerpo es este: está hecho para amar de verdad.

Cuando el cuerpo habla su idioma

Todos hemos experimentado la alegría después de ayudar a alguien. La paz de un abrazo sincero. El cansancio feliz después de trabajar por otros. En esos momentos descubrimos algo: nuestro cuerpo no nos separa de Dios, nos acerca a Él. Porque experimentamos que el cuerpo es el lugar que permite a la persona entrar en comunión, donarse. 

¿Cómo convencerme de todo esto? Profundizando en la Teología del Cuerpo. No como una teoría bonita pero imposible, sino como una meditación sobre nuestra esperanza cristiana: el Verbo hecho carne.

En la humanidad de Cristo vemos también la plenitud de nuestra humanidad: volver al Padre con el corazón sanado y el cuerpo glorificado.

Aunque hayas caído muchas veces, aunque cargues heridas o vergüenzas, recuerda: por eso vino Jesús. En la liturgia pascual la Iglesia canta: “¡Oh feliz culpa que mereció tal Redentor!” No es casualidad, ni mera poesía, Cristo vino para sanar el corazón… y redimir también nuestro cuerpo.

Una decisión para hoy

Mira tus manos. Siente tu respiración. Mírate al espejo. No son un enemigo. No son un error. Son un don. Parte de un cuerpo que todo entero está llamado a la resurrección.

Empieza hoy con algo pequeño para dejar al cuerpo hablar su lenguaje: un acto de generosidad, una confesión sincera, una disculpa pedida a tiempo, un servicio silencioso. Entonces descubrirás algo sorprendente: tu cuerpo deja de ser enemigo y se vuelve tu mejor aliado para aprender a amar, pues está identificándose con las acciones de Jesús, Dios y hombre verdadero.

¿De qué sirve ayunar?

En una cultura donde casi todo está disponible de inmediato el ayuno puede parecer una costumbre extraña, masoquista, incluso inútil. ¿Por qué privarse voluntariamente de algo tan básico y lícito como el alimento?

10 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Una abuelita encantadora ofreció un desayuno a sus amigas, algunas de ellas venían de lejos después de varios años de no verse. Estaban invitadas también sus hijas y la reunión prometía ser una convivencia genial. La mesa estaba bien dispuesta y en todo se veía una mano femenina, detallista. 

Abrazos y frases de alegría se compartían a más no poder, hasta que, a la hora de sentarse una de las hijas reclamó: ¡pero es ayuno porque estamos en Cuaresma!. Enseguida se dividieron las opiniones: “es cierto, guardemos todo, algo debemos ofrecer a Jesús y no seguir con nuestra vida burguesa como si no estuviésemos en tiempo de penitencia”.  Otras decían que la anfitriona se había esmerado tanto que no podrían hacerle un desaire.  Unas más sugirieron cambiar el ayuno por una obra de misericordia…finalmente un ambiente dividido reinó. Unas comieron, otras no. Las primeras criticaban a las segundas y viceversa. La anfitriona se disculpó por olvidar que ese viernes ya sería Cuaresma. Sentía un nudo en la garganta pues el altercado escaló y se escucharon algunas descalificaciones.  

Aprender dominio propiopara amar

John Henry Newman insistía en que las prácticas espirituales externas sólo tienen valor cuando transforman el corazón. Él decía que el sacrificio corporal tiene sentido cuando ayuda a purificar el alma y a orientar la voluntad hacia Dios. El ayuno es un acto pedagógico: el cuerpo enseña al alma a amar mejor.

La iglesia nos invita a practicar el ayuno en Cuaresma con un sentido trascendente: aprender dominio propio para amar.

Vivimos en una cultura donde casi todo está disponible de inmediato —comida, entretenimiento, información— el ayuno puede parecer una costumbre extraña, masoquista,  incluso inútil. ¿Por qué privarse voluntariamente de algo tan básico y lícito como el alimento?

Sin embargo, el ayuno es una de las prácticas humanas más antiguas y universales. Mucho antes del cristianismo, distintas civilizaciones descubrieron que renunciar por un tiempo a la comida podía ayudar al ser humano a ordenar su vida interior.

En el judaísmo, por ejemplo, el ayuno ocupa un lugar central en el Yom Kippur, el Día de la Expiación, cuando el pueblo reconoce sus faltas y busca reconciliarse con Dios. En el islam, millones de creyentes practican cada año el ayuno durante el Ramadán como ejercicio de purificación y obediencia. También en tradiciones espirituales de Oriente, inspiradas por Siddhartha Gautama, Buda, la moderación en la comida ha sido vista como una forma de disciplina interior.

Este acuerdo entre culturas revela algo importante: el ayuno responde a una intuición profunda del corazón humano.

¿Qué es ayunar?

Ayunar no consiste simplemente en dejar de comer. Su sentido más profundo es recordarnos que no todo deseo debe satisfacerse inmediatamente. En un mundo que nos empuja constantemente al consumo, el ayuno se convierte en una pequeña escuela de libertad. Nos enseña que somos capaces de dominar nuestros impulsos y elegir lo que realmente importa.

Además, el ayuno tiene un valor humano muy concreto. Al experimentar voluntariamente la privación, aunque sea por poco tiempo, se despierta en nosotros una mayor sensibilidad hacia quienes viven diariamente la escasez. Lo que para algunos es una práctica espiritual, para millones de personas es una realidad cotidiana. El ayuno, vivido con conciencia, puede convertirse así en un puente hacia la solidaridad.

La Iglesia dice…

El cristianismo asumió esta práctica antigua y le dio un sentido nuevo. Antes de comenzar su vida pública, Jesucristo ayunó durante cuarenta días en el desierto. Por eso la Iglesia propone el ayuno especialmente durante la Cuaresma, como preparación para la Pascua.

El Catecismo de la Iglesia Católica recuerda que el ayuno, unido a la oración y a la limosna, forma parte del camino de conversión del cristiano. No se trata de castigar el cuerpo ni de cumplir una regla exterior, sino de abrir espacio en el corazón para Dios y para los demás.

Por eso la Iglesia insiste en que el ayuno sólo tiene sentido cuando va acompañado de una verdadera transformación interior. Papa Francisco lo ha explicado con palabras muy claras: el ayuno auténtico no consiste solamente en reducir la comida, sino en renunciar a aquello que daña a los demás: la indiferencia, la dureza de corazón o las palabras que hieren. De lo contrario, el ayuno se convierte simplemente en una dieta.

La sabiduría cristiana lo ha entendido siempre así. Como escribió San Agustín de Hipona: “Ayuna de palabras hirientes, y aliméntate de palabras bondadosas”.  

Esta es una invitación que renueva hoy nuestro Papa León XIV en su reciente Mensaje para la Cuaresma: “Si la Cuaresma es tiempo de escucha, el ayuno constituye una práctica concreta que dispone a la acogida de la Palabra de Dios. La abstinencia de alimento, en efecto, es un ejercicio ascético antiquísimo e insustituible en el camino de la conversión. Precisamente porque implica al cuerpo, hace más evidente aquello de lo que tenemos “hambre” y lo que consideramos esencial para nuestro sustento. Sirve, por tanto, para discernir y ordenar los “apetitos”, para mantener despierta el hambre y la sed de justicia, sustrayéndola de la resignación, educarla para que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo”.

Tal vez ahí esté el verdadero sentido de esta práctica antigua: el ayuno nos ayuda a recordar que el ser humano no vive sólo de lo que consume, sino de lo que ama.

Y que la conversión que Dios espera no empieza en el estómago, sino en el corazón.

Por eso la liturgia de la Cuaresma nos recuerda las palabras del profeta: “¿No será más bien este el ayuno que yo quiero?, romper las cadenas injustas, compartir tu pan con el hambriento, no desentenderte de tu hermano” (Is. 58, 6-7).

Apegarnos a la ley despojándola de su sentido, nos divide y envenena. Llevar adelante las prácticas Cuaresmales lo mejor posible SÍ… pero cultivando primeramente su auténtico sentido: dominarnos a nosotros mismos para amar de verdad. 

Mundo

Nigeria: “aterradora crisis de violencia religiosa”, según informe independiente

Nigeria afronta “una aterradora crisis de violencia religiosa”, afirmó la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional, independiente y bipartidista, en su informe anual 2026, recién publicado.  

OSV / Omnes·9 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

– Kate Scanlon, OSV News

La Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF), organismo independiente y bipartidista del gobierno federal de Estados Unidos que monitorea la libertad religiosa en todo el mundo, publicó su informe en un evento en el complejo del Capitolio. Una conclusión principal es que Nigeria se enfrenta a “una aterradora crisis de violencia religiosa”.

Vicky Hartzler, presidenta de la USCIRF y ex miembro republicana de la Cámara de Representantes por Missouri, dijo en sus comentarios en el evento que el pueblo de Nigeria “continúa enfrentando violaciones de la libertad religiosa y sufre una crisis de violencia profundamente trágica y continua” a manos de “militantes no estatales que defienden una interpretación violenta del Islam”.

“El gobierno nigeriano ha sido negligente durante demasiado tiempo a la hora de abordar seria y directamente la violencia y sus complejos factores subyacentes”, afirmó.

‘País de especial preocupación’

La administración Trump recientemente designó a Nigeria como «país de especial preocupación», una designación del Departamento de Estado para naciones o entidades que cometen violaciones sistemáticas de la libertad religiosa. Estados Unidos también llevó a cabo un ataque mortal en Nigeria el 25 de diciembre, que el presidente Trump calificó como un intento de atacar a los terroristas del grupo Estado Islámico que perseguían a los cristianos en ese país.

Entre los casos de violencia en Nigeria citados en el informe, se dice que “en septiembre, el padre Matthew Eya, de la iglesia católica de San Carlos, en el estado de Enugu, en el sur de Nigeria, regresaba a casa de sus deberes pastorales cuando hombres armados no identificados se detuvieron en una motocicleta, le dispararon a los neumáticos y luego lo ejecutaron allí mismo, en su vehículo”.

Alumnos de la Escuela Católica Santa María en Papiri, Nigeria, llegan a la Casa de Gobierno del Estado de Níger el 8 de diciembre de 2025, tras ser liberados de su cautiverio al ser secuestrados por hombres armados el 21 de noviembre. (Foto de OSV News/Marvellous Durowaiye, Reuters).

Contra comunidades cristianas y musulmanas

La violencia contra los cristianos en Nigeria se ha intensificado en los últimos años a manos de grupos extremistas islámicos como Boko Haram. Sin embargo, las comunidades musulmanas también se han visto gravemente afectadas por la violencia. Las disputas entre agricultores y pastores también han provocado violencia y desplazamientos.

El informe también afirma que los cristianos en toda África central “se han vuelto cada vez más vulnerables a ataques selectivos por parte de actores no estatales”. 

Nigeria estuvo entre los países que la USCIRF recomendó para su designación como Países de Particular Preocupación (CPC), que también incluía a Afganistán, Birmania, China, Cuba, Eritrea, India, Irán, Libia, Nicaragua, Corea del Norte, Pakistán, Rusia, Arabia Saudita, Siria, Tayikistán, Turkmenistán y Vietnam.

Violaciones graves de la libertad religiosa

El Departamento de Estado designa CPC para violaciones particularmente graves de la libertad religiosa o de creencias en virtud de la Ley de Libertad Religiosa Internacional (IRFA). La IRFA exige que el gobierno estadounidense designe anualmente CPC, que se definen en la legislación y las políticas como países donde los gobiernos cometen o toleran “violaciones particularmente graves” de la libertad religiosa. 

Los actores no estatales que incurren en conductas similares se designan como «entidades de especial preocupación». El Departamento de Estado también cuenta con una “Lista de Vigilancia Especial” para violaciones graves de la libertad religiosa que no cumplen con los criterios para su designación como CPC.

Daños en el interior de la mezquita Al-Adum Jumaat el día de Navidad de 2025, en Maiduguri, estado de Borno, Nigeria, un día después de una explosión tras la oración vespertina. La explosión mató al menos a cinco personas en lo que la policía describió como un probable atentado suicida. (Foto de OSV News/Ahmed Kingimi, Reuters).

Senador por California: libertad de religión, importancia clave

El representante Brad Sherman, demócrata por California, declaró en el evento que “no hay nada más importante para los valores estadounidenses que la libertad de religión. Está en la Primera Enmienda por una razón, y necesitamos una política exterior que refleje nuestros valores como nación”. 

“Esta comisión, que arroja luz sobre los grupos religiosos oprimidos en todo el mundo, ha contribuido enormemente a elevar nuestro discurso sobre política exterior”, afirmó. “Felicito a la comisión por presentarnos este informe. Será objeto de un debate profundo y profundo”.

El impacto de los recortes de USAID

El informe también señaló los recortes a los programas que apuntaban a promover la libertad religiosa a través de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés), la agencia de ayuda humanitaria del gobierno ahora clausurada en países de todo el mundo, como una de las causas que afectaron a los programas que brindaban asistencia humanitaria a las comunidades religiosas perseguidas.

“La USCIRF recibió información de que una parte significativa de los programas que utilizaban fondos asignados por el Congreso para promover la IRF fueron cancelados”, señala el informe. 

“Esto incluía proyectos para combatir las leyes de blasfemia y otras restricciones legales a la libertad de religión o creencias, establecer sistemas de alerta temprana para proteger a las minorías religiosas, promover el diálogo interreligioso y documentar las violaciones de la IRF, incluyendo crímenes de lesa humanidad y genocidio. También se canceló la asistencia de emergencia para activistas por la libertad religiosa en Birmania y Afganistán, así como un programa insignia de USAID que había apoyado a 4000 miembros de minorías religiosas que enfrentaban discriminación y persecución”. 

Efectos de recortes de fondos en Nigeria

Citando las preocupaciones de la organización sobre Nigeria, el informe agregó: “Como ejemplo de cómo tales cancelaciones podrían afectar las condiciones de la libertad religiosa, una fuente argumentó que terminar un programa de USAID que apoyaba los sistemas de alerta temprana en el Cinturón Medio de Nigeria podría dejar a las comunidades sin apoyo para prevenir la violencia, creando vulnerabilidad para futuros ataques contra los cristianos”.

Sin embargo, el informe señaló que algunos de los comisionados discreparon con esa sección y argumentaron que los “comentarios” sobre “las decisiones de una administración respecto de la redirección de fondos, especialmente en lo que respecta al financiamiento de las ONG, están, según entendemos, más allá del ámbito de la USCIRF y de nuestra vocación”.

Entre otras recomendaciones al Congreso y a la administración Trump, el informe también pidió una reducción de las barreras para quienes huyen de la persecución religiosa en el extranjero para reasentarse como refugiados en Estados Unidos, lo que Stephen Schneck, comisionado de la USCIRF, señaló en sus comentarios en el evento.

Aumento del antisemitismo y sesgo antimusulmán

“Hay que reconocer que en 2025 hubo áreas en las que el enfoque de la administración hacia la libertad religiosa internacional se quedó corto, como la protección de aquellos seres de algunos de los entornos más extremos del mundo para la persecución religiosa”, dijo Schneck.

En comentarios en el evento, Asif Mahmood, vicepresidente de la USCIRF, también señaló un “aumento generalizado del antisemitismo y el sesgo antimusulmán” en partes del mundo, así como violaciones de la libertad religiosa en áreas que enfrentan conflictos o agitación política, entre otras áreas importantes de preocupación para la USCIRF.

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Kate Scanlon es reportera nacional de OSV News y cubre Washington. La puedes seguir en @kgscanlon.

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El autorOSV / Omnes

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Experiencias

¿Por qué ir a un retiro espiritual? 5 elementos para hacerlo bien

Podrías ser tan rico como un rey, pero miserable, si no tienes amigos. O tan pobre como la tierra, pero feliz, porque estás rodeado de seres queridos. ¿Qué relación personal podría ser más importante que la relación con Dios? He aquí 5 elementos útiles para hacer un buen retiro.

OSV / Omnes·9 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

– Padre Francis J. Hoffman, OSV News

Los santos, notoriamente felices, dieron testimonio de esta realidad. Incluso san Maximiliano Kolbe, los mártires claretianos de Barbastro y las monjas carmelitas de Compiègne cantaron himnos de alegría camino del martirio. Inmersos en condiciones que entristecerían a simples mortales, estos amigos de Dios afrontaron el sufrimiento con alegría. Fue su amistad con Dios lo que les dio fuerza y ​​alegría.

Pero la amistad lleva tiempo y necesita fortalecerse con la conversación. Las parejas con matrimonios sólidos te contarán la importancia de escaparse un fin de semana largo para conversar a solas. Necesitamos hacer lo mismo con Dios, y por eso la Iglesia recomienda encarecidamente los retiros anuales para los fieles.

Los retiros son un tiempo fuera de nuestras actividades habituales para reencontrarnos con Dios, examinar las prioridades de la vida y tomar propósitos concretos y prácticos para mejorar. Los retiros pueden ser un paso poderoso hacia la conversión personal.

Nuestro Señor: días de retiro

Antes de que Nuestro Señor comenzara su ministerio público, pasó cuarenta días en el desierto orando y ayunando como preparación para la importante obra que le aguardaba (véase Lc 4,1-13). Fueron días de retiro.

Durante sus tres años de ministerio público, Jesús a veces invitaba a sus discípulos a «retirarse a un lugar solitario para descansar un poco» (Mc 6,31). De nuevo, días de retiro.

Cuando Jesús irrumpió con fuerza en la vida de San Pablo, le indicó que se levantara y fuera a la ciudad, donde le dirían qué hacer. Durante tres días, San Pablo no comió ni bebió, preparándose para recibir la dirección espiritual de Ananías (véase Hechos 9:1-9). Esos también fueron días de retiro.

Grandes santos y fundadores

A lo largo de los siglos, el Espíritu Santo ha suscitado grandes santos y fundadores para la reforma y el servicio de la Iglesia. Si bien los métodos de los franciscanos, jesuitas y miembros del Opus Dei han variado considerablemente, lo que sus fundadores compartían era una profunda experiencia espiritual durante sus retiros, ya fuera en los bosques que rodean Asís, en las cuevas de Manresa o en una residencia de San Vicente de Paúl.

Estos santos buscaban la soledad para escuchar a Dios. Jesús los llamaba a un lugar apartado para pasar un tiempo con él.

La legislación eclesiástica vigente insta al párroco a organizar retiros o misiones periódicas para el bien de los fieles, mientras que todos los que vayan a ser ordenados deben realizar un retiro de una semana. De igual manera, se pide a los sacerdotes y religiosos que realicen un retiro anual.

Por el bien de la Iglesia, así como por el bien de sus propias almas y de sus familias, también se anima a los laicos a alejarse unos días cada año para reavivar su relación con Cristo.

Los 5 elementos mejores para hacer un buen retiro

Existen muchos tipos de retiros, y muchas organizaciones eclesiásticas ofrecen retiros de diversa duración y temática. Los retiros pueden durar dos o cuarenta días; pueden ser para hombres, mujeres o parejas.

Pueden seguir un formato tradicional con un sacerdote predicador como maestro de retiro, ofreciendo varias conferencias espirituales o meditaciones diarias. O pueden tener un tono más carismático.

Pueden ser dirigidos o no. Puedes hacer un retiro con un grupo grande en un hotel o en solitario en un monasterio trapense. Sin embargo, en general, la experiencia pastoral prudente sugiere que los siguientes elementos son los más útiles para un buen retiro: el silencio, la Sagrada Eucaristía, la confesión, la lectura espiritual y la cercanía a la Santísima Virgen.

Silencio, Sagrada Eucaristía

Primero, el silencio. Busca un lugar de retiro que fomente un ambiente de silencio, no como penitencia , sino como un medio para escuchar al Espíritu Santo y conocer a Jesús mientras te conoces a ti mismo.

Cuando te vas de retiro de fin de semana, te vas para estar con Dios y profundizar tu amistad con él. Con demasiada frecuencia, en la vida diaria, nos vemos abrumados por las distracciones sensoriales y no podemos escuchar la voz de Dios. Cuando vayas de retiro, apaga tu celular y desconéctate de toda comunicación cibernética. Dios quiere tu atención. Los demás pueden esperar.

En segundo lugar, la Sagrada Eucaristía. Dado que la Sagrada Eucaristía es el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Cristo, es sumamente beneficioso para el practicante asistir a misa y recibir la Sagrada Comunión diariamente durante el retiro. También es útil dedicar tiempo a conversar en silencio en presencia del Santísimo Sacramento e incluso participar en la Exposición y Bendición del Santísimo Sacramento durante el retiro.

La Iglesia recomienda tan calurosamente la adoración eucarística que se puede obtener una indulgencia plenaria siempre que alguno de los fieles pase 30 minutos en adoración ante Nuestro Señor.

Confesión, lectura espiritual

Tercero, la confesión. Un retiro se trata de buscar, encontrar y amar a Cristo. Al dedicar tiempo a la reflexión silenciosa y al examen de conciencia, el Espíritu Santo te impulsará a confesar tus pecados a un sacerdote.

A menudo, el retiro anual proporciona gracias especiales para un examen de conciencia más profundo, lo que impulsa al alma a una contrición más profunda. Las almas a veces buscan hacer una confesión general de toda su vida —renunciando al orgullo, la envidia, la lujuria y los celos— y así abrir sus almas a las gracias redentoras de Cristo.

Para un progreso espiritual verdadero y duradero, es esencial que la persona haga un examen de conciencia profundo y profundo, exprese una contrición sincera y confiese sus pecados a un sacerdote.

Cuarto, la lectura espiritual. ¡Qué alegría leer la Biblia despacio y en silencio! ¡Cuánto bien le hace al alma!

Se debe dar prioridad al Nuevo Testamento, y en primer lugar a los Evangelios. El alma se beneficia enormemente al leer y reflexionar sobre las palabras y acciones de nuestro bendito Salvador.

Temprano por la mañana suele ser el mejor momento para alimentar el alma y el espíritu con las palabras del Evangelio. A muchos también les resulta muy útil leer obras espirituales de santos y grandes maestros.

Clásicos atemporales, como «Las tres edades de la vida interior» del padre Reginald Garrigou-LaGrange, «La imitación de Cristo» de Thomas á Kempis o «En conversación con Dios» del padre Francis Fernandez son siempre una buena apuesta.

Santísima Madre, Rosario

Quinto, la cercanía a la Santísima Madre. Tras la ascensión de Nuestro Señor al cielo, los apóstoles se reunieron en torno a Nuestra Señora y la acompañaron en oración. Diez días después, en Pentecostés, el Espíritu Santo infundió su gracia en cada uno de los presentes en el Cenáculo, y así nació la Iglesia.

Aquellos días de oración y petición fueron fructíferos por la cercanía del Apóstol a la Santísima Madre.

Durante tu retiro, dedica tiempo a rezar el rosario diariamente y medita profundamente sobre cada misterio. Al reflexionar sobre el ejemplo de la Santísima Madre, te acercarás más a Nuestro Señor.

Algunos propósitos prácticos y generosos

Al acercarse el final de tu retiro , asegúrate de hacer algunos propósitos prácticos y generosos (no más de tres) para mejorar en la oración, el servicio y el sacrificio. Anota esos propósitos en tu cuaderno o guárdalos en tu teléfono.

Por último, tenga cuidado con el síndrome post-retiro, también conocido como síndrome post-retiro. Se trata de la tendencia a fallar en uno o más de sus propósitos poco después de regresar. Olvídelo y comience de nuevo.

Con la gracia de Dios y vuestra humilde contrición, progresaréis.

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El padre Francis J. Hoffman, también conocido como ‘Padre Rocky’, es el director ejecutivo de Relevant Radio (relevantradio.com).

El autorOSV / Omnes

Vaticano

El Papa: que callen bombas y armas, y el conflicto no se extienda al Líbano

León XIV ha rezado en el Ángelus de este III Domingo de Cuaresma por varios motivos: que callen bombas y armas, y el conflicto no se extienda a países como el Líbano. Por las mujeres que sufren violencia. Y para que la Iglesia reconozca “las sorpresas de Dios!, y acudamos a Jesús, “respuesta de Dios a nuestra sed”.  

Francisco Otamendi·8 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El llamamiento del Papa a que “elevemos nuestra humilde oración al Señor para que cese el fragor de las bombas, callen las armas, y se abran espacios de diálogo, en el conflicto de Irán y Oriente Medio”, ha sido el clamor principal de León XIV en el Ángelus de este III Domingo de Cuaresma. Al mismo tiempo, ha pedido que el odio y el miedo no se extiendan a otros países como Líbano, que pueden caer nuevamente en la inestabilidad. 

El Pontífice ha manifestado que “desde Irán y desde todo Oriente Medio, continúan llegando noticias que nos causan profunda consternación. Episodios de violencia y devastación”. Y ha confiado la oración de súplica por el diálogo y la paz a “María, Reina de la Paz. Que interceda por aquellos que sufren a causa de la guerra, y acompañe los corazones por el largo camino de la reconciliación y de la esperanza”.

Oración por las mujeres que sufren violencia, y por la igualdad

En segundo lugar, tras el rezo de la oración mariana del Ángelus, el Papa recordado que “hoy 8 de marzo se celebra el Día internacional de la Mujer. Renovemos el compromiso, que para nosotros cristianos se funda en el Evangelio, para que se reconozca la igualdad del hombre y la mujer. Lamentablemente, muchas mujeres, desde la infancia, son discriminadas y sufren diferentes formas de violencia. A ellas de modo especial va mi solidaridad y mi oración”.

A continuación, como hace siempre, el Papa ha saludado a numerosos grupos de peregrinos y fieles de países americanos y de todo el mundo, también italianos.

Para los que recibirán el Bautismo en Pascua, y para todos

Al comenzar su alocución, en la que ha comentado el diálogo de Jesús con la samaritana en el pozo de Sicar, el Sucesor de Pedro ha recordado a todos los que recibirán el Bautismo en Pascua, y ha dicho: 

“El diálogo entre Jesús y la mujer samaritana, la curación del ciego de nacimiento y la resurrección de Lázaro, desde los primeros siglos de la historia de la Iglesia, iluminan el camino de quienes, en Pascua, recibirán el Bautismo e iniciarán una vida nueva”.

“Estas grandes páginas del Evangelio, que comenzamos a leer desde este domingo, se ofrecen a los catecúmenos, pero al mismo tiempo son escuchadas nuevamente por toda la comunidad, porque ayudan a convertirse en cristianos o, si ya lo somos, a serlo con mayor autenticidad y alegría”, ha dicho León XIV

“Jesús es la respuesta de Dios a nuestra sed”. “La Cuaresma es un don”

A continuación, el Papa ha subrayado que “Jesús, en efecto, es la respuesta de Dios a nuestra sed. El encuentro con Él, como le sugiere a la Samaritana, activa en lo profundo de cada uno un ‘manantial que brotará hasta la Vida eterna’ (Jn 4,14). ¡Cuántas personas, en todo el mundo, buscan todavía hoy esta fuente espiritual!”, ha dicho.

“A veces me es accesible -escribía la joven Etty Hillesum en su diario-. Pero a menudo hay piedras y escombros taponando ese pozo y entonces Dios está enterrado. Hay que desenterrarlo de nuevo. Queridos hermanos, no hay energía mejor empleada que la que dedicamos a liberar el corazón. Por eso, la Cuaresma es un don: entramos en la tercera semana y ya podemos intensificar el camino”.

El Señor dice a su Iglesia: “Reconoce las sorpresas de Dios”

Comentando el episodio evangélico, en el que sus discípulo quedaron sorprendidos al ver [a Jesús] hablar con una mujer”, (Jn 4,27), el Papa ha alentado a los fieles: “El Señor también dice a su Iglesia: ‘Levanta los ojos y reconoce las sorpresas de Dios’”. 

“La mies es mucha; quizá son pocos los obreros, porque están distraídos con otras actividades. Jesús, en cambio, está atento.  Aquella mujer samaritana, según las costumbres, simplemente habría tenido que ser ignorada; sin embargo, Jesús le habla, la escucha, le da confianza sin segundas intenciones y sin desprecio”.

“¡Cuántas personas buscan en la Iglesia esa misma delicadeza, esa disponibilidad!”, ha exclamado el Papa. Y qué hermoso es cuando perdemos la noción del tiempo para prestar atención a quien encontramos, tal como es”. 

La Samaritana, primera de muchas evangelizadoras

La Samaritana se convierte así en la primera de muchas evangelizadoras, ha dicho León XIV. “Desde su aldea de despreciados y marginados, muchos, gracias a su testimonio, salen al encuentro de Jesús, y también en ellos la fe brota como agua pura”. 

“Pidamos hoy a María, Madre de la Iglesia”, ha concluido el Papa, “poder servir, con Jesús y como Jesús, a la humanidad sedienta de verdad y de justicia.  No es tiempo de oposiciones entre un templo y otro, entre “nosotros” y “los otros””.

El autorFrancisco Otamendi

Evangelización

Carlota Santos: «el modelo de las santas es más universal que el ‘empoderarse’ de hoy»

Este 8M, la ilustradora Carlota Santos cuenta cómo acabó desencantada con la propuesta New Age para convertirse al cristianismo y dedicar un libro a historias de mujeres realmente ejemplares: Santas.

Teresa Aguado Peña·8 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

En una sociedad que aboga por el empoderamiento de la mujer, la ilustradora Carlota Santos (@carlotydes en Instagram) realiza un contrapunto con su nuevo libro Santas. Tras explorar el esoterismo y el New Age, Carlota comenzó una «búsqueda intelectual» y encontró verdad en el cristianismo. Es por ello que dedica su nuevo libro a referentes femeninas de santidad. Trata así de mostrar que la Iglesia siempre ha valorado a la mujer, desmitificando la idea de que el catolicismo no reconoce su importancia.

A través de sus ilustraciones y relatos, la artista celebra vidas de santidad y virtud, ofreciendo referentes históricos que inspiran tanto a creyentes como a quienes se acercan por curiosidad cultural.

En esta entrevista, la ilustradora y arquitecta Carlota habla sobre su conversión, su nuevo libro y por qué considera que las santas siguen siendo ejemplos universales de virtud.

¿Cómo ha sido tu paso del esoterismo al cristianismo? 

–Yo fui a un colegio católico, pero nunca llegué a conectar del todo con el mensaje de Jesús en ese momento. Hice la confirmación por tradición, no por convicción. Pero siempre he sido una persona que le ha llamado mucho la atención el arte clásico y lo simbólico. 

A raíz de un interés visual en el tarot, me fui adentrando en semejantes como la astrología y las cartas. Todo desde un punto de vista artístico. Pero, al explorarlo desde un punto de vista artístico, es inevitable contaminarse desde un punto de vista espiritual.

Acabé muy desencantada con todo lo relacionado con el New Age, porque me parecía que, en el fondo, se reduce a una promesa de sentirte bien. Entonces empecé a plantearme, a nivel personal, si además de esas herramientas para el bienestar habría alguna verdad, algo objetivamente bueno que realmente existiera.

A partir de ahí comencé a investigar distintas religiones y, en paralelo, surgió la idea de hacer un libro sobre el cristianismo. Fue en ese momento cuando empecé a explorar de verdad las diferentes tradiciones religiosas. Y conecté de una manera muy profunda con el mensaje de Jesús, como nunca antes lo había hecho, ni en el colegio ni en otras etapas de mi vida. Me impactó muchísimo.

Quise hacer Santas desde un punto de vista femenino para reivindicar que la mujer en la Iglesia ha tenido un reconocimiento desde el inicio.

¿De qué forma intentas expresar en «Santas» que la mujer en la Iglesia es perfectamente valorada? 

–A lo largo de más de dos mil años de historia, ha habido más de tres mil santas. Lo que intento mostrar con esta selección de cincuenta mujeres, presentadas en orden cronológico, es que la Iglesia siempre las ha reconocido y valorado.

Son mujeres que aunque todas comparten un mismo fin —el bien y Jesús—, cada una lo ha expresado de manera diferente, con sus propios dones y su propia personalidad. Y, sin embargo, todas han sido reconocidas por la Iglesia.

Hay desde las primeras mártires, que sufrieron persecución y muerte, muchas veces por defender sus ideas y mantenerse firmes en sus principios, hasta mujeres con inquietudes intelectuales que pudieron desarrollar su talento en entornos como los monasterios, donde encontraron el espacio para dedicarse plenamente al estudio y al pensamiento.

En un día como el 8M, ¿qué crees que pueden aportar hoy las santas al debate sobre el feminismo, la dignidad y el papel de la mujer en la sociedad?

–Las santas no son modas, ni algo pasajero como una actitud. El feminismo de ahora defiende mucho la actitud de «empoderarse». En cambio, el modelo de las santas es más universal porque cada una de ellas defiende virtudes que trascienden el tiempo. Son referentes eternos en su defensa radical del bien y el servicio a los demás.

¿Ha habido alguna santa que te haya llegado especialmente?

–Una figura que ya conocía, pero en la que he podido profundizar y aproveché para leerme también su propio libro y sus memorias, es Santa Teresita de Lisieux. Su idea principal es que se llega a la santidad con las pequeñas obras de cada día, que no hace falta hacer grandes gestos, sino vivirla en lo cotidiano. Y eso me llegó mucho.

En el libro cuentas tu redescubrimiento del cristianismo, ¿cual fue el punto de inflexión?

–Tuve un pequeño acercamiento muy repentino con Dios antes de profundizar en el cristianismo, que fue un detalle totalmente absurdo.

Yo recuerdo estar tomando algo con mis amigos cuando de pronto empecé a ver unos pajaritos que había allí, y me parecieron tan bonitos que me dije «¿cómo no va a existir Dios si la naturaleza es tan bella?». Vi a Dios en la naturaleza, y a partir de entonces empecé a leer e investigar sobre diferentes religiones, sobre cómo ve a Dios cada religión, y yo identifiqué bien el cristianismo desde el primer momento, y así reconecté plenamente con el catolicismo.

En tu búsqueda intelectual, ¿desmontaste algún prejuicio?

–Si, por ejemplo, el concepto de pecado. Cuando era adolescente y me explicaban lo que era el pecado lo veía más como una serie de prohibiciones que la Iglesia imponía. Y sin embargo, ahora entiendo que los pecados son cosas que te van a hacer mal, que te perjudican. Y Dios, en su amor infinito, ha querido advertirnos sobre ellas.

Tengo la suerte de ser una persona curiosa y cada duda que me ha ido surgiendo en cuanto a lo que dice la Iglesia he investigado sobre ello y he ido comprendiendo así el porqué de muchas cosas. Evidentemente siempre hay un factor de fe, porque no todo es cien por cien intelectual. Es más bien la razón iluminada por la fe. Pero llega un momento en que tienes que confiar.

Tras haber explorado el esoterismo ¿crees que un cristiano puede recurrir al yoga, el tarot o explorar ese tipo de prácticas?

–Mi opinión personal es que no. Simplemente porque un cristiano debe tener una confianza radical en Dios. Si tú te apoyas en otras cosas, ya no estás confiando plenamente en Él. No es compatible.

De hecho, el tarot y el echar las cartas, la Iglesia lo dice, es peligroso. Puedes generar una dependencia con saber qué va a pasar, con intentar controlar todo. Y no hay nada menos acorde al cristiano que estar en perpetua preocupación por controlar lo que va a pasar. Estamos en manos de Dios y debemos confiar en sus planes.

En la sociedad de hoy se puede palpar una búsqueda de espiritualidad que esconde una búsqueda de Dios sin saber identificarlo. Desde tu experiencia personal, ¿cómo animarías a los jóvenes a no quedarse en las modas espirituales superficiales?

–Cada uno tiene su propio recorrido. San Agustín, por ejemplo, pasó por etapas alejadas de Dios y exploró otros temas antes de encontrar a Cristo. Lo importante es buscar de verdad, porque, como dice la Biblia, quien busca encontrará y quien llama será recibido.

También es un proceso activo: Dios extiende la mano, pero depende de nosotros dar el paso. Si la búsqueda es sincera, aunque sea difícil, llevará a Jesús; quedarse en la superficie puede llevar a caminos más esotéricos. No hay fórmulas mágicas, pero la clave es la sinceridad y la constancia en esa búsqueda.

Has ilustrado a 50 santas, ¿qué aprendes de haber hecho este libro?

–Por una parte, he investigado muchísimo en el arte occidental y cómo se han representado las santas a lo largo de la historia y eso a nivel cultural y como artista me ha enriquecido mucho.

También he ganado mucho en profundidad. Con este libro he podido comprobar, al explorar vidas tan distintas, que no se define un solo modelo de santidad. Y eso inspira mucho, porque vas viendo cómo puedes aplicar sus virtudes a tu vida o cómo te ayuda a reflexionar también qué haces bien y qué haces mal. Este libro me ha acercado mucho también al Evangelio. A explorarlo de una forma más íntima.

Hablando de Evangelio… En tu blog de YouTube cuentas que pretendes ilustrar la Biblia. Cuéntanos sobre este proyecto

–Todo empezó cuando una editorial me contactó para ilustrar un clásico de la literatura. Al principio pensé en Shakespeare, porque me gusta mucho y encaja con mi estilo, y empecé con Sueño de una noche de verano, mi obra favorita.

Después de unos meses, me dije: “¿por qué no proponer la Biblia?” Llevaba tiempo con esa idea y, al comentárselo a mi editora, aceptaron. Como la Biblia es mucho, decidimos enfocarnos en el Evangelio.

Ahora estoy en la etapa inicial de planificación. Es un proyecto enorme, con muchas ilustraciones, y quiero definir bien los ejes para hacerlo con cuidado.

Santas

Autor: Carlota Santos
Editorial: Penguin
Páginas: 141
Año: 2026
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Recursos

«El discurso del método» de René Descartes

En los próximos meses se publicarán una serie de artículos comentando las principales obras de Locke, Hume, Kant, Hegel, Marx y Freud; la de Schopenhauer y Nietzsche; la de Comte y Wittgenstein; y la de Kierkegaard, Husserl, Heidegger y Sartre, siguiendo otra serie de filosofía política y social.

Ignacio Sols·8 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 8 minutos

Una versión extendida de este artículo puede verse aquí.


Formado René Descartes en matemática, literatura y filosofía clásicas en los jesuitas de La Flèche, licenciado en leyes en Poitiers en 1616, descubre, acuartelado en Baviera en el invierno de 1619, su método y su  vocación de filósofo y matemático. Se instala en los Países Bajos desde 1622 y publica en 1937 su Discours de la Méthode, que, junto con su apéndice La Géométrie, fueron fundadores de la filosofía racionalista y de la geometría analítica. Muere en Estocolmo en 1650, tras cuatro meses como preceptor consejero de la reina Cristina de Suecia.

Exposición del filósofo

Se ha dicho que quien desprecia la filosofía sigue sin saberlo a un filósofo muerto. Esto es especialmente cierto del Discurso del método y su obra paralela Meditationes de Prima Philosophia pues inauguran la filosofía de la Edad Moderna, de la cual es consecuencia lógica la filosofía contemporánea. Con mención sólo del Método, utilizaremos indistintamente ambas obras para nuestra exposición.

Ideas claras y distintas

De carácter autobiográfico, comienza Descartes su Discurso expresando su malestar por la debilidad de sus certezas en los temas importantes de la vida, en comparación con la absoluta certeza en las matemáticas que él mismo profesaba. Concibe entonces un método que proporcionase en filosofía la misma certidumbre que en matemáticas: Solo admitiría las verdades de las que no fuese posible concebir duda alguna, rechazando metodológicamente aquellas en que tal duda fuese posible. Y para proceder de unas verdades a otras utilizaría razonamientos rigurosos que se habrían de regir por los siguientes preceptos: 

“Fue el primero, no admitir como verdadera cosa alguna, como no supiese con evidencia que lo es; es decir, evitar comprender en mis juicios nada más que lo que se presentase tan clara y distintamente a mi espíritu, que no tuviese ninguna ocasión de ponerlo en duda. 

El segundo, dividir cada una de las dificultades que examinare, en cuantas partes fuere posible y en cuantas requiriese su mejor solución. 

El tercero, conducir ordenadamente mis pensamientos, empezando por los objetos más simples y más fáciles de conocer, para ir ascendiendo poco a poco, gradualmente hasta el conocimiento de los más compuestos, e incluso suponiendo un orden entre los que no se preceden naturalmente.  

Y el último, hacer en todos unos recuentos  tan integrales y unas revisiones tan generales, que llegase a estar seguro de no omitir nada”.

Yo, Dios y Mundo

Ocho años después de concebir este método, se consideró con experiencia suficiente para implementarlo. Los sentidos me engañan a veces -por ejemplo, cuando sueño-, luego cabe dudar de ellos como del amigo que alguna vez nos ha engañado. Metodológicamente, pues, no contaré con ningún dato de los sentidos: “Todo lo que hasta ahora he admitido como absolutamente cierto lo he percibido de los sentidos o por los sentidos; he descubierto, sin embargo, que éstos engañan de vez en cuando y es prudente no confiar nunca en aquellos que nos han engañado aunque sólo haya sido por una sola vez”.

Pero ya decían los antiguos que nada hay en el entendimiento que antes no haya estado en los sentidos, pues hasta las ideas más abstractas comienzan con alguna imagen sensorial, por lo que Descartes, al prescindir del dato de los sentidos, queda sumido en la duda universal: 

“Finalmente me veo obligado a reconocer que de todas aquellas cosas que juzgaba antaño verdaderas no existe ninguna  sobre la que no se pueda dudar, no por inconsideración o ligereza, sino por razones fuertes y bien meditadas. Por tanto, no menos he de abstenerme de dar fe a estos pensamientos que a los que son abiertamente falsos, si quiero encontrar algo cierto. En consecuencia, no actuaré mal, según confío, si cambiando todos mis propósitos me engaño a mí mismo y las considero algún tiempo absolutamente falsas e imaginarias”.

¡Se ha quedado sin más certeza que la del hecho mismo de que piensa!  Y es entonces cuando, en medio de tanta oscuridad, se enciende una luz: Hay un ser del cual tiene idea clara y distinta, pues imposible es concebir en él duda alguna ya que en la misma duda emergería como aquel que duda: ¡él mismo! PIENSO, LUEGO EXISTO.

 “No admito ahora nada que no sea necesariamente cierto; soy por lo tanto, en definitiva, una cosa que piensa, esto es, una mente, un alma, un intelecto, o una razón”. Pero concebido este primer ser, encendida esta primera luz en medio de la universal oscuridad, se propagará como la luz en la noche de la Pascua cristiana, ya que los principios metafísicos que ha aprendido se mantienen intactos, y entre ellos, el de causalidad. Si no soy causa de mí mismo, sino que tengo causa distinta de mí, ésta también la tiene a su vez, y así  sucesivamente  -recuerdo de su formación en la filosofía tomista-  hasta llegar necesariamente a un ser Causa Sui , causa de sí mismo. Dos ideas ya, pues, inmunes a la duda: El yo, como cosa que piensa –res cogitans- y Dios, como el ser Causa Sui.  

Además, el deseo de bondad y de nobleza que hay en mí, no puede ser causado por mí -ni tan bueno ni tan noble- pues no puede el efecto ser superior a la causa (otro principio metafísico) sino de aquel de quien procede mi  ser, en lo que concluye la bondad de Dios. Así pues, no puede haber sido que me haya dado la facultad de conocer para engañarme, luego mi conocimiento sólo me engaña cuando uso mal de él, tomando como evidente aquello que me presenta como susceptible de duda, tal el dato de los sentidos. Pero no puedo engañarme en su actividad matemática, ya que es de tal claridad que no cabe en ella concebir duda. Y matemática es la geometría con que estudio esa cualidad de los seres corpóreos que  es la extensión. Recupera así la realidad material que le rodea -incluido su propio cuerpo- en la medida que la concibe como extensión.

De este modo ha llegado desde la duda universal a la realidad de tres ideas claras y distintas: la res cogitans, la Causa Sui, y la Res Extensa. Yo, Dios, mundo, los tres temas perennes de la filosofía.

Crítica filosófica

La crítica será estándar pero planteará una de las principales preguntas en filosofía, para la que ensayaremos una  respuesta no estándar.

¿Yo real o yo pensado?

Una vez cerrados los ojos a toda realidad, sumidos en un mundo de puro pensamiento, el yo que emerge en la duda no es el yo que piensa, sino el yo pensado. ¿Puede colgarse una cadena de un clavo pintado en la pared? Sí, puede colgarse, si la cadena también está pintada en la pared (Vernaux). Así, el Dios y el Mundo que Descartes cuelga del yo emergido de la duda, son un Dios y un Mundo pensados, no reales. Y es que la realidad, una vez dudamos de ella, desaparece para nunca más volver. Quien duda de su propia facultad de conocer, nunca saldrá de  la duda, y se quedará con la sola realidad de su pensamiento. La derivación lógica implícita en el pensamiento cartesiano es un Dios y un Mundo reducidos a idea. Esta dilución del ser en idea será desarrollada inexorablemente por la historia hasta protagonizar el panlogismo hegeliano que identificará el Ser con la Idea. Y será dilución de la existencia en la esencia acabará diluyendo a “este hombre”, al hombre concreto, en “el hombre”, en la idea abstracta o humanidad.  Así es como el individuo será disuelto en la colectividad, fundamento de las filosofías sociales del siglo XIX que inspiraron los colectivismos políticos del siglo XX, marxista y nacionalsocialista. 

De hecho, esta identificación de “existencia” y “esencia” tiene su gestación medieval: Muy poco después de que Tomás las distinguiese enérgicamente, es decir, distinguiese entre “quién” soy  (Ignacio Sols, una existencia concreta) de “lo que soy” (un hombre, la idea abstracta en mí), el beato Duns Scotto puso una esencia en cada ser existente. Esto es muy peligroso, pues el contar las esencias por existencias llevaría siglos después al  jesuita Francisco Suárez, en sus Disputationes philosophiae, a no admitir ya distinción real entre esencia y existencia. 

Pues bien, en esta filosofía “esencialista” se formó René Descartes como alumno del colegio de jesuitas de La Flèche. Tal identificación supone un implícito panteísmo, pues solo en Dios su esencia es su existencia, sólo Él existe por esencia, existe necesariamente. Él es único Ser Necesario. Y es así como respondió al “quién eres” de Moisés con “lo que es” con su esencia: “Yo soy el que es”. Su esencia es Ser. 

Por esa razón, esa derivación lógica del punto  de partida cartesiano que es el panlogismo hegeliano será de hecho panteísmo, y un panteísmo que estaba paradójicamente implícito en la filosofía de hombre tan devoto como René Descartes: si desde la duda universal, a ojos cerrados, pretendo recuperar el mundo, deducirlo sin haberlo observado, es que lo tengo por realidad necesaria, lo tengo por Dios, lo tengo por el Ser Necesario. 

Pero un filósofo hubo que en solo veinte años dedujo lo que la historia de la filosofía tardaría doscientos en deducir: recogiendo en unos pocos axiomas las concepciones esencialistas de la filosofía cartesiana (en su Ethica more geometrico demonstrata, o demostrada al modo de la geometría axiomática de Euclides), llegó en solo tres páginas de pura metafísica -Baruch Spinoza es el único verdadero metafísico de su siglo y el siguiente-  a la conclusión lógica del panteísmo en su proposición XIV: “No puede darse ni ser concebida fuera de Dios sustancia alguna”. Pero será el gran ausente en este elenco de autores, porque sus “impecables” razonamientos desde tal “equivocado punto de partida  -se equivocó por todo lo alto, solía decir Polo-  no pueden ser resumidos sin ser traicionados.

No opción intelectual, sino error de método.

 Siempre se me enseñó como estudiante, y en ambientes filosóficos muy distintos, que o bien partimos del Res Sunt, de que las cosas existen -Platón, Aristóteles, Santo Tomás- tal como lo presenta a nuestro entendimiento nuestra facultad de conocer, o  bien se parte de la duda de su fiabilidad, sometiéndola a una crítica que tenga como punto de partida el hecho mismo, innegable, de que pensamos. O partimos del ser, como lo hicieron los griegos y la filosofía medieval, o partimos del pensamiento como lo hizo Descartes y la filosofía  crítica que su método inauguró. Se nos han presentado ambos puntos de partida como irreductibles, sin que de uno se pueda llegar al otro, ni pueda tampoco ser mostrado erróneo, quedando, pues, ambos puntos de partida realista y crítico como una opción. En la obra Metafísica de la opción intelectual de un autor cercano a mí, Carlos Cardona, ésta era presentada como una opción moral, después que hemos visto implementadas históricamente sus inexorables consecuencias.

El ya partido Leonardo Polo se resistía a que la más profunda concepción filosófica acerca del ser, aquella que va a condicionar a todas las demás, haya de reducirse a ¡una  mera opción! Y en su Curso de Teoría de Conocimiento, volumen 2 -quizá su principal obra filosófica- toma partido sin tomarlo: lo primariamente presente en el conocimiento es la idea, pero lo conocido en ella sin mediación alguna es el ser. 

Pues bien, el punto de vista argumental de esta serie de artículos es que sí puede ser criticado el punto de partida cartesiano -y con él la entera filosofía moderna, de la cual la filosofía contemporánea es derivación lógica-  porque puede ser presentada como “error de método”. El matemático huele a distancia las matemáticas, y en el Discurso  ve en el intento de llevar a la filosofía el método propio de las matemáticas , como toda la filosofía moderna emulará el método de las ciencias. 

Esto es reconocido por el propio Descartes quien en cartas personales se refiere a la suya como una “philosophie mathematique”, demostrando que Dios existe así como se demuestra que los ángulos del triángulo suman dos rectos.  Quienquiera que, con mínima formación matemática, lea los pasos del método arriba descrito reconoce los pasos de una demostración matemática, cada uno de ellos por sí mismo “evidente”, pero demostrando todos juntos una verdad no evidente, pero a la que llegamos a partir de otras verdades que ya nos constaban. 

Y su exigencia de ideas claras y distintas en filosofía viene de que así son las ideas en las matemáticas. El matemático conoce clara y distintamente las ideas con que trabaja, porque él mismo las ha construido mediante sus definiciones por lo que puede razonar acerca de ellas clara y distintamente, con una certeza en la que no cabe concebir duda alguna. Pero exigir en la filosofía ideas claras y distintas, tal como es posible, y exigible y hasta característico, en las ciencias matemáticas y en las ciencias matematizadas es cancelar en su mismo origen la sabiduría. Es un importante error de método, característico de la filosofía Moderna, y el cual tiene su origen -precisamente- en un libro que lleva como título Discurso del Método. Si Descartes no se atrevió o no supo extraer las consecuencias de este erróneo punto de partida -Spinoza sí supo hacerlo-  se atreverá a ello la filosofía posterior a Descartes, que más se inspirará en su método, o en su modo de filosofar, que en su mismo contenido: su peculiar demostración de la existencia de Dios y de la existencia del mundo, como si ésta también necesitase de demostración. 

Digámoslo: yo no sé definir la dignidad del hombre, no tengo de ella una idea clara y distinta, pero sé bien que por la dignidad de un hombre no puedo convertirlo en mi esclavo. Esta exigencia de ideas claras y distintas, solo posible en las ciencias, lo veremos más tarde en los empiristas ingleses, quienes entenderán como idea  -literalmente “lo visto” en griego – las impresiones sensoriales que percibo de modo claro y distinto. Y si hay filosofía moderna racionalista y empirista es precisamente porque hay ciencia teórica y experimental. Y ese gesto común en la filosofía moderna – Descartes, Spinoza, Locke, Hume, Kant lo dicen explícitamente – emulador de la claridad del método científico es palmario “error de método” porque no procede así la sabiduría humana,  y error que la ha cancelado históricamente al exigirle unas ideas claras que la filosofía no tiene ni necesita tener.

El autorIgnacio Sols

Universidad Complutense de Madrid. SCS-España.

Recursos

“El Discurso del Método” y las “Meditationes de Prima Philosophia” de René Descartes  

En los próximos meses publicaremos una serie de artículos sobre la obra principal de Locke, Hume, Kant, Hegel, Marx y Freud; la de Schopenhauer y Nietzsche; la de Comte y Wittgenstein; y la de Kierkegaard, Husserl, Heidegger y Sartre, siguiendo otra serie de filosofía política y social.

Ignacio Sols·8 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 22 minutos

Una versión más resumida de este artículo puede verse aquí.


René Descartes, formado en matemática, literatura y filosofía clásicas en los jesuitas de La Flèche, licenciado en leyes en Poitiers en 1616, descubre, acuartelado en Baviera en el invierno de 1619, su método y su vocación de filósofo y matemático. Se instala en los Países Bajos desde 1622 y publica en 1637 su Discours de la Méthode, que, junto con su apéndice La Géométrie, fueron fundadores de la filosofía racionalista y de la geometría analítica. Muere en Estocolmo en 1650, tras cuatro meses como
preceptor consejero de la reina Cristina de Suecia.

1. Exposición 

    Estos dos opúsculos del filósofo francés deben ser considerados conjuntamente pues, el Discurso es más bien autobiográfico –interesante para comprender la génesis de su pensamiento- , hallándose éste más bien contenido, o contenido con mayor detalle en las Meditationes, de las que tomaremos las citas del segundo apartado. 

     Cuenta René Descartes en su Discurso que, a los veintitrés años, concibió el método que dio lugar después a su filosofía. Cansado de tener que tomar por indudables un sinfín de débiles certezas, propuestas a su espíritu como indiscutibles verdades durante su vida de estudiante, decidió que el método que habría de seguir para llegar a alcanzar verdad tendría que ser un método del todo nuevo en filosofía que tomara lo mejor del método filosófico, del lógico y del matemático. Se trataba de atenerse a los siguientes preceptos: 

     “Fue el primero, no admitir como verdadera cosa alguna, como no supiese con evidencia que lo es; es decir, evitar comprender en mis juicios nada más que lo que se presentase tan clara y distintamente a mi espíritu, que no hubiese ninguna ocasión de ponerlo en duda.

    El segundo, dividir cada una de las dificultades que examinare, en cuantas partes fuere posible y en cuantas requiriese su mejor solución.

    El tercero, conducir ordenadamente mis pensamientos, empezando por los objetos más simples y más fáciles de conocer.  para ir ascendiendo poco a poco, gradualmente hasta el conocimiento de los más compuestos, e incluso suponiendo un orden entre los que no se preceden naturalmente. 

    Y el último, hacer en todos unos recuentos tan integrales y unas revisiones tan generales, que llegase a estar seguro de no omitir nada”

    Cualquier persona mínimamente familiarizada con las matemáticas reconoce que es éste el método de una demostración en esta disciplina. Las demostraciones matemáticas dividen la dificultad en pequeños “pasos”, cuya verdad es aprehendida por separado y de un solo golpe de vista, como muy evidente, de modo que esos sencillos pasos, concluyen como en síntesis, todos juntos una verdad. Así llegamos a tener certeza de una verdad que no había sido inicialmente admitida por no ser por sí misma evidente, sino que era posible dudar de ella. De hecho, el propio René Descartes dice a renglón seguido: “Esas largas series de trabadas razones, muy plausibles y fáciles, que los geómetras acostumbran a emplear para llegar a sus más difíciles demostraciones, habíanme dado ocasión de imaginar que todas las cosas de que el hombre puede adquirir conocimiento, se siguen unas a otras de igual manera.”

    Con todo, aunque se sintió capaz de utilizar este método en la actividad matemática y en otras ciencias y campos de la vida, no se sintió inicialmente con madurez suficiente para emplearlo en filosofía como fundamento de una metafísica propia, de modo que quedase por ella fundamentado su conocimiento en todos los campos. Pero al cabo de varios años en que adquirió más experiencia de la vida, y después de entrenarse en el uso de este método con otros campos del saber, se sintió con madurez suficiente para aplicarlo, de modo implacable, a la metafísica, en una meditación que recoge en el Discurso del Método.

    Comienza por aplicar el primero de sus preceptos  al primero de nuestros conocimientos, el que nos llega por los sentidos. Pero los sentidos nos engañan a veces, por ejemplo cuando oímos voces o vemos imágenes en sueños que creemos reales, resultando, al despertar,  que no lo eran. Por tanto, metodológicamente los habrá de tener por siempre falaces –es decir que no contará con ellos-  puesto que cabe dudar de quien alguna vez ha engañado. 

    Pero entonces llega a una situación muy grave, pues, como atribuido a santo Tomás, “nihil est in intellectu quod prius non fuerit in sensu”, es decir que todo conocimiento empieza por los sentidos (en efecto, incluso las nociones más abstractas que podamos concebir, como puede ser la de Dios, tienen su base en realidades captadas inicialmente por los sentidos como la de mi propio padre, o la de un alfarero modelando la obra de sus manos). Y digo grave, porque habiendo decidido no tener por cierto, metodológicamente, el dato de los sentidos, debe concluir que tampoco puede tener por cierto dato alguno suministrado por su conocimiento, puesto que se basa en los sentidos. No puede dar fiabilidad pues a ninguna de las ideas que ha concebido, no puede suponer que correspondan a realidad alguna, no sólo a las ideas que concibe como quimeras –cuando piensa, por ejemplo, en un unicornio- sino tampoco a las que concibe como realmente existentes, como la idea que pueda tener de una cabra (ejemplo que él mismo pone). La gravedad de la situación está en que ha perdido la realidad misma y el acceso que a ella tenía a través de su conocimiento. 

    Pero entonces, en medio de aquella noche oscura en que su propio método le ha sumido, una primera luz se enciende, un ser escapado a la radicalidad del primer precepto de su método. Se trata de un ser inmune a la duda, del que no puede dudar por más que se lo proponga puesto que emerge de la misma duda: ¡Él mismo! En efecto si duda, la misma duda da noticia inequívoca de alguien que está dudando. Y enuncia este gozoso descubrimiento en aquel famoso 

                                  “Pienso, luego existo” 

    En esto ha hallado Descartes la primera verdad, la verdad conocida de modo claro y distinto, en la cual poder fundamentar cualesquiera otras verdades, primera verdad de la “science universelle” en que debe consistir su propio pensamiento, como deducido de una verdad en sí misma evidente – “dadme  un punto de apoyo” cita él- como toda verdad geométrica se deduce de unas pocas verdades en sí mismas evidentes, llamadas postulados (así estaba dispuesta la geometría en los elementos de Euclides, y así la había aprendido Descartes).  

    Y, primero de todo, se dispone a fundamentar en esta primera verdad la proposición “Dios existe”, lo que hace de modo familiar para quien conoce las vías de Santo Tomás, modo familiar también para él, pues había sido instruido en la filosofía clásica que enseñaban los padres jesuitas en el colegio de La Fleche, en el oeste de Francia: yo no puedo ser la causa de mí mismo, pues si yo mismo me hubiera creado no lo hubiera hecho con estas indeseables imperfecciones que se dan en mí, comenzando por la misma imperfección que supone dudar, es decir, no conocer con certeza. Luego tiene que haber al menos otro ser, aparte de mí, que haya sido mi causa. (Observamos, pues, que mantiene intacto el principio de causalidad, sin siquiera hacerlo explícito, como veremos que mantiene intactos también otros primeros principios en los que ha sido instruido). O bien ese ser es causa de sí mismo, o bien ha sido causado por otro ser. Se remonta así en una cadena causal que tiene que acabar necesariamente en un primer ser, causa de sí mismo, puesto que si esa primera causa se retira, todas las causas intermedias quedan cesadas en su causación. Es este Ser, causa de sí mismo, al que llamamos Dios. Ha llegado pues a Dios como “causa sui”, algo que puede parecer más o menos lo mismo que la causa incausada de Santo Tomás, pero que en modo alguno es lo mismo.

    Ofrece otra prueba de la existencia de Dios, a partir de la idea misma que tiene de Él, como ser infinito, e infinito en todos sus atributos: infinitamente sabio, bueno, poderoso. La idea de cada uno de ellos está en mí, ciertamente, pero no puede ser que haya sido causada por mí, puesto que yo soy mucho más imperfecto que todo eso, y no puede lo imperfecto ser causa de lo perfecto (otro primer principio que no ha quedado pues en suspenso en el pensamiento de René). Esas ideas deben proceder pues de un ser que sí tenga esas perfecciones, y las tenga en grado infinito. Y no puede ser que haya un ser que haya puesto en mí la idea de perfecta sabiduría, otro que haya puesto la idea de infinita bondad, etcétera, sino que uno es el sabio, el bueno, y el poderoso, así que concluye que hay un solo Dios, con todas perfecciones cuantas se puedan concebir. En particular, la unidad o simplicidad –el hecho de no tener partes- es una perfección, luego necesariamente  Dios ha de ser simple. Es así como recupera, uno a uno, los atributos de Dios de que trata la más clásica teodicea, atribuidos todos ellos en grado infinito. (Y René Descartes aporta una tercera demostración de la existencia de Dios que no recordamos aquí porque el lector ya la conoce, aquella debida a san Anselmo, donde llega a la existencia de Dios desde su pura esencia: el Ser. No es de extrañar que tal prueba sea tan admirada por los filósofos de la Edad Moderna).

    Llegados a este punto, se ve ya en buena posición para seguir filosofando, puesto que, siendo Dios infinitamente bueno e infinitamente poderoso, no es concebible que me haya creado con este entendimiento que tengo tan sólo para engañarme. En consecuencia, debo tener por verdadero todo aquello que el entendimiento me presente como cierto, de modo claro y distinto, pero no debo usar mal de la libertad que Dios me ha dado para su uso, es decir, teniendo por cierto aquello que no se le presenta con certeza sino como susceptible de duda.

    Hasta ahora dos son las ideas claras y distintas que su entendimiento le ha presentado, y por tanto ya con razón suficiente para fiarse de ellas: la idea del “yo”, como sustancia pensante, como “res cogitans” , pues  ha llegado a la “cosa que piensa” en modo que no admite duda; y la idea de “Dios” como “causa sui”, pues ha llegado a ella desde el “yo” con un razonamiento sin resquicios, como cuando en matemáticas se demuestra que la suma de ángulos de un triángulo son dos rectos (así lo dice en su Discurso).

    Hay por fin una tercera idea que su entendimiento le muestra de modo claro y distinto, y de la que, por tanto, va a fiarse: las realidades corpóreas que le rodean, es decir “el mundo”. Pero el mundo sólo en cuanto se le presenta con idea clara y distinta, como algo que su entendimiento puede estudiar con exactitud, sin mezcla de duda, con el instrumento de las matemáticas. Se trata, pues, de los cuerpos concebidos como “res extensa”, como sustancias que tienen extensión. Todas las otras cualidades que en ellos percibimos -sonido, colores, olores, sabor-se deben reducir pues a extensión , es decir, son cualidades secundarias, siendo la extensión la cualidad primaria (el tema clásico de las  cualidades primarias y secundarias, que ha resultado no andar muy descaminado pues ahora sabemos que no sólo el sonido es movimiento –es decir variación temporal de la extensión- pues consiste en el movimiento de moléculas de aire, sino que también la luz es movimiento del campo electromagnético, correspondiendo los diversos colores a determinadas franjas de frecuencia de su vibración. En todo caso, se trata de cualidades que pueden ser estudiadas con el instrumento matemático –núcleo de la intuición cartesiana-, pero lo que no admitiría la filosofía tradicional es que se reduzcan a cualidades –ni a varias ni a una sóla-  las sustancias corpóreas).

    Su propio cuerpo aparece en este marco de la realidad corpórea, pero sólo como “res extensa”, como sustancia que tiene extensión. La conmitancia y coordinación pues de cuerpo y alma, “res extensa” y “res cogitans” en un único ser que soy yo, es pues problemática y no va a ser tema fácil en la filosofía cartesiana. De hecho no parece que dé a esto una respuesta satisfactoria, y queda más bien como tema abierto del que se ocuparán sus seguidores.

    Acabamos pues, o al menos él así lo entiende Descartes, en confianza: Desde la misma duda, hemos recuperado como realidades indudables, los tres temas perennes de la filosofía: Dios, el mundo y yo, las tres ideas claras y distintas de la filosofía de René Descartes.

    2. Textos 

      MEDITACIÓN PRIMERA: DE LAS COSAS QUE ES POSIBLE PONER EN DUDA.

      Todo lo que hasta ahora he admitido como absolutamente cierto lo he percibido de los sentidos o por los sentidos; he descubierto, sin embargo, que éstos engañan de vez en cuando y es prudente no confiar nunca en aquellos que nos han engañado aunque sólo haya sido por una sola vez…

      Finalmente me veo obligado a reconocer que de todas aquellas cosas que juzgaba antaño verdaderas no existe ninguna  sobre la que no se pueda dudar, no por inconsideración o ligereza, sino por razones fuertes y bien meditadas. Por tanto, no menos he de abstenerme de dar fe a estos pensamientos que a los que son abiertamente falsos, si quiero encontrar algo cierto…

      En consecuencia, no actuaré mal, según confío, si cambiando todos mis propósitos me engaño a mí mismo y las considero algún tiempo absolutamente falsas e imaginarias…

      MEDITACIÓN SEGUNDA: DE LA NATURALEZA DEL ESPÍRITU HUMANO; Y QUE ES MÁS FÁCIL CONOCER QUE EL CUERPO

      Arquímedes no pedía más que un punto que fuese firme e inmóvil, para mover toda la tierra de su sitio; por lo tanto, he de esperar grandes resultados si encuentro algo que sea cierto e inconcuso… 

      Supongo, por tanto, que todo lo que veo es falso; y que nunca ha existido nada de lo que la engañosa memoria me representa; no tengo ningún sentido absolutamente: el cuerpo, la figura, la extensión, el movimiento y el lugar son quimeras…

      Hay un no sé quién engañador sumamente poderoso, sumamente listo, que me hace errar siempre a propósito. Sin duda alguna, pues, existo yo también, si me engaña a mí; y por más que me engañe, no podrá nunca conseguir que yo no exista mientras yo siga pensando que soy algo. De manera que, una vez sopesados escrupulosamente todos los argumentos, se ha de concluir que siempre que digo «Yo soy, yo existo» o lo concibo en mi mente, necesariamente ha de ser verdad…

      No admito ahora nada que no sea necesariamente cierto; soy por lo tanto, en definitiva, una cosa que piensa, esto es, una mente, un alma, un intelecto, o una razón.

      MEDITACIÓN TERCERA: DE DIOS, QUE EXISTE

      Debo examinar, tan pronto como se me presente ocasión, la cuestión de si Dios existe, y, en el caso de que exista, si puede ser engañoso, puesto que, si se dejan de lado estas cuestiones, paréceme que no puedo cerciorarme de ninguna otra cosa…

       El principal error y el más común que se puede encontrar en ellos, consiste en juzgar las ideas que existen en mí iguales o parecidas a las cosas que existen fuera de mí; puesto que si considerase tan sólo las ideas como maneras de mi pensamiento y no las refiriese a otras cosas, no podrían apenas ofrecer ocasión para errar… 

      He de examinar ahora, en relación a las ideas que considero tomadas de las cosas que existen fuera de mí, qué causa me mueve a juzgarlas parecidas a esas cosas…

      De este modo, tiene más realidad objetiva la idea por la que concibo a Dios como un ser eterno, infinito, omnisciente, omnipotente, creador de todas las cosas que existen, excepto de sí mismo, que aquellas por las que se presentan las substancias finitas… 

       Es manifiesto, por tanto, que debe de haber al menos igual realidad en una causa total y eficiente que en el efecto de dicha causa. Porque ¿de dónde podría tomar su realidad el efecto a no ser de la causa? ¿Y de qué modo la causa puede otorgarla al efecto, a no ser que la posea? De lo que se deduce que la nada no puede crear algo, ni lo que es menos perfecto a lo que es más perfecto, es decir, lo que contiene en sí más realidad…

      Porque si suponemos que existe algo en la idea que no se encuentra en la causa, entonces esto lo posee de la nada; ahora bien, por muy imperfecto que sea ese modo de ser por el que una cosa se encuentra de un modo objetivo en nuestro entendimiento mediante la idea, no por eso, sin embargo, no es absolutamente nada, y no puede, por lo tanto, existir de la nada…

      Y aunque una idea pueda proceder de otra, no se da, sin embargo, una sucesión hasta el infinito, sino que se debe llegar a alguna primera idea, cuya causa sea equivalente a un original, en el cual esté contenida formal-mente toda la realidad que sólo existe en la idea de un modo objetivo…

      Si la realidad objetiva de alguna de mis ideas es tal que esté yo seguro de que ella no existe en mí ni formal ni eminentemente, y de que por lo tanto no puedo ser yo mismo la causa de tal idea, se sigue necesariamente que no soy yo el único ser existente, sino que existe también alguna otra cosa que es la causa de esa idea…

      Queda la idea de Dios, en la que se ha de considerar si es algo que no haya podido proceder de mí mismo. Bajo la denominación de Dios comprendo una substancia infinita, independiente, que sabe y puede en el más alto grado, y por la cual he sido creado yo mismo con todo lo demás que existe, si es que existe algo más. Todo lo cual es de tal género que cuanto más diligentemente lo considero, tanto menos parece haber podido salir sólo de mí. De lo que hay que concluir que Dios necesariamente existe… 

      MEDITACIÓN CUARTA: SOBRE LO VERDADERO Y LO FALSO 

       Primeramente, reconozco que no puede suceder que Él me engañe alguna vez. Y aunque poder engañar parezca ser una prueba de poder o de inteligencia, sin duda alguna querer engañar testimonia malicia o necedad, y por lo tanto no se encuentra en Dios… 

      A continuación experimento que hay en mí una cierta facultad de juzgar, que he recibido ciertamente de Dios, como todas las demás cosas que hay en mí; y puesto que Aquél no quiere que yo me equivoque, no me ha dado evidentemente una facultad tal que me pueda equivocar jamás mientras haga uso de ella con rectitud…

      ¿De dónde nacen, pues, mis errores? Del hecho solamente de que, siendo mas amplia la voluntad que el intelecto, no la retengo dentro de ciertos límites, sino que la aplico aun a lo que no concibo, y, siendo indiferente a ello, se desvía fácilmente de lo verdadero y lo bueno; de esta manera me equivoco y peco…

      Y ahora no sé solamente que existo en tanto que soy una cosa que piensa, sino que también se me presenta una cierta idea de la naturaleza corpórea, y me sucede que dudo si la naturaleza pensante que existe en mí, o, mejor dicho, la que soy yo mismo, es diferente de esa naturaleza corpórea, o si son ambas lo mismo… 

      No hay ninguna imperfección en Dios porque me haya concedido la libertad de asentir o de no asentir a ciertas cosas, de las que no puso una percepción clara y definida en nuestro intelecto; por el contrario, tengo la imperfección en mí sin duda alguna, puesto que no utilizo con rectitud esta libertad, y emito juicios sobre lo que no concibo con claridad… 

      MEDITACIÓN QUINTA: SOBRE LA ESENCIA DE LAS COSAS MATERIALES. Y NUEVAMENTE SOBRE DIOS Y QUE EXISTE 

       Pues no habiéndome concedido ninguna facultad para conocerlo, sino, muy al contrario, una gran propensión a creer que las ideas son emitidas de las cosas corpóreas, no veo de qué manera podría entenderse que no es falaz, si procediesen de otra parte que de las cosas corpóreas; por lo tanto, las cosas corpóreas existen. Con todo, no existen todas del modo en que yo las concibo por los sentidos, porque la aprehensión de los sentidos es muy obscura y confusa respecto a muchas cosas; pero al menos existe en ellas todo lo que percibo clara y definidamente, es decir, todo lo que está comprendido de un modo general en el objeto de la pura matemática…

       La existencia no menos puede separarse de la esencia de Dios que de la esencia del triángulo la magnitud de los tres ángulos iguales a dos rectos, o de la idea de monte la idea de valle, de modo que no menos repugna pensar en Dios (es decir, un ente sumamente perfecto), a quien falte la existencia (es decir, al que falte una perfección), que pensar un monte a quien falte un valle…

      Es necesario, sin embargo, que siempre que me plazca pensar en un ente primero y sumo, y extraer esa idea como del tesoro de mi mente, le atribuya todas las perfecciones, aunque no las enumere una por una, ni atienda a cada una en particular; esta necesidad es suficiente para que concluya con rectitud que existe un ente sumo y primero, una vez que me he dado cuenta de que la existencia es una perfección…

      ¿Qué hay más manifiesto que el hecho de que existe un ente sumo o Dios cuya esencia es la única a la que pertenece la existencia?… 

      Pero una vez que he percibido que Dios existe, habiéndome al mismo tiempo dado cuenta de que todo depende de Él, y de que Él no es engañador, y habiendo deducido de ello que todo lo que percibo clara y definidamente es cierto, resulta que, aunque ya no siga yo atendiendo a las razones por las que he juzgado que esto es verdad, sólo con que recuerde haberlo percibido clara y definidamente, no se puede aducir ningún argumento en contra que me induzca a dudar, sino que tengo una ciencia verdadera y cierta sobre ello… 

      MEDITACIÓN SEXTA: SOBRE LA EXISTENCIA DE LAS COSAS MATERIALES Y SOBRE LA DISTINCIÓN REAL DEL ALMA Y DEL CUERPO

      Aunque quizás (o mejor dicho, ciertamente, según diré más adelante) tengo un cuerpo que me está unido estrechamente, puesto que de una parte poseo una clara y distinta idea de mí mismo, en tanto que soy sólo una cosa que piensa, e inextensa, y de otra parte una idea precisa de cuerpo, en tanto que es tan sólo una cosa extensa y que no piensa, es manifiesto que yo soy distinto en realidad de mi cuerpo, y que puedo existir sin él… 

      3. Crítica

      Aunque el pensamiento de  René Descartes es presentado como un “nuevo modo de filosofar”, y de hecho lo es, presentaré mi crítica desde un modo antiguo de filosofar, digamos desde la filosofía griega o medieval, pues intenta ser crítica desde el sentido común, y es el sentido común lo que recoge o sistematiza la filosofía aristotélico-tomista.  Me resulta imposible tratar de los presupuestos metafísicos del pensamiento cartesiano –sin duda inconscientes en el propio Descartes, precisamente por haber hecho tabula rasa de la metafísica clásica-, sin hablar de términos como esencia y existencia.  De hecho, sin estos términos es imposible la crítica a la metafísica explícita o implícita en cualquier sistema filosófico, incluso aquellos que niegan la metafísica (no la niega Descartes, pero sí lo harán sus herederos intelectuales). Y son necesarias también estas nociones para poder entender la derivación implícita en la idea cartesiana, que luego implementará la historia de la filosofía porque la impele la metafísica misma que Descartes ignora en su propio planteamiento. Mucho hay de cierto en la afirmación de Hegel de que la historia termina implementando siempre las derivaciones lógicas que estaban implícitas en la idea.

      El gesto filosófico, cuya metafísica implícita vamos a analizar, es el de derivar  del pensamiento la realidad, en vez de la derivación contraria, natural en el sentido  común y en la filosofía, pues ésta es la gran novedad de la filosofía cartesiana, o al menos a eso llegará la herencia de su filosofía. Recordemos que antes de iniciar ese proceso recuperador de la realidad, en el que primero aparece el Yo, luego Dios, luego el Mundo, el filósofo ha quedado sumido en un mundo de pensamientos, de ideas que su entendimiento le presenta, algunas como teniendo correlato real, otras como no teniéndolo, pero de las que ninguna fía, puesto que ha decidido no fiarse de su propio conocimiento. La situación es más grave de lo que él pretendía inicialmente, y más grave aún porque es la situación en que dejará a la filosofía posterior, la cual tomará este punto de partida, pero no los puentes que Descartes tiende después a la realidad pues reconocerá que son espurios. Y es que parece que obedecen más al prejuicio de un creyente que debe recuperar a toda costa el mundo en que cree que a una razón de coherencia intelectual con su punto de partida. Aunque obviamente esto no lo advertía el propio Descartes, sí lo advertirán sus seguidores, algunos de los cuales no tendrán ya esos prejuicios que salvan a Descartes de la pérdida del sentido común, y llevarán su filosofía a sus últimas consecuencias aun a costa de romper con nuestro sentir ordinario.

      ¿Cuál es la metafísica implícita en el gesto filosófico de quien parte de un mundo de ideas, meramente pensadas y no procedentes de ninguna observación, y pretende llegar a deducir, como en una demostración matemática, la realidad que corresponda a estas ideas? El presupuesto es que los seres a los que entonces llegue existen necesariamente, puesto que sin observarlos puede, desde su pura idea, demostrar su existencia. Ahora bien, sólo Dios existe necesariamente, sólo Él es el ser necesario, y por tanto Descartes está tomando de algún modo a cada uno de los seres, seguro que sin darse cuenta, por el mismo Dios. En una palabra: la derivación implícita en este planteamiento filosófico –hablo sólo del planteamiento- es el panteísmo. Él no llegará al panteísmo, algo imposible en un hombre piadoso que peregrinó a Chartres para agradecer a Nuestra Señora la concepción de su método, pero la filosofía que en él inicia su andadura terminará en el panteísmo de Hegel. O, mucho más interesante, terminará en el panteísmo inmediatamente posterior a Descartes, el de Baruch Spinoza, porque este gran metafísico tiene el interés de que muestra que la derivación de los planteamientos racionalistas, que él sintetiza en una serie de definiciones y axiomas de su filosofía, es el panteísmo, llegando en pocas páginas a lo que la humanidad tardará casi dos siglos en llegar. 

      Podemos decir esto mismo en términos más metafísicos: la ontología implícita en el planteamiento de Descartes es una ontología esencialista, cuya derivación natural es el idealismo. En efecto, si de la idea misma de los seres estoy dispuesto a probar mediante un razonamiento filosófico su existencia, estoy suponiendo implícitamente que su existencia va incluida en su esencia –lo que antes hemos llamado “ser necesario”- , y este esencialismo o disolución de la existencia en la esencia, del ser en la idea, estaba ya presente en la filosofía del jesuíta español Francisco Suárez, filosofía en la cual Descartes se había formado, pues era la que se enseñaba en La Flèche y de hecho en todo el mundo católico de la época y hasta en el mundo protestante. En efecto, en sus Disputationes Metaphisicae, Francisco Suárez afirma que no hay distinción real entre esencia y existencia, sino que se trata sólo de una distinción de razón, es decir, algo que ponemos nosotros, pero sin correspondencia real (Francisco Suárez lleva la filosofía por ese derrotero con la buena intención de no hacer caso omiso de la escolástica de los dos siglos anteriores, tal como declara en su obra. Ésta, ciertamente, va en esa dirección desde que el inmediatamente posterior Juan Duns Scotto pone una forma propia en cada ser, la forma haecceitas, o forma de “ esta cosa”, por lo que puede decirse que cada ser tiene una esencia particular de él. Si esencias, pues, se cuentan por existencias, parece cercana la reducción de la existencia a la esencia, del ser a la idea). 

      Es difícil calibrar hasta que punto el ambiente esencialista de la época pudo influir en la actitud filosófica de Descartes, pero lo que es cierto es que el esencialismo es la base metafísica que puede sustentar tal actitud filosófica, y ello explica que la derivación filosófica del pensamiento cartesiano sea el idealismo alemán, donde todo el ser ser se ha reducido ya a idea, en lo que es más bien un panlogismo: Dios, para Hegel, es Idea. Idea en sí, Idea para sí, Idea fuera de sí, pero explicar esto, sería explicar el pensamiento hegeliano, lo que sólo haremos más adelante.  

      Puede objetarse que quizá que no he sido respetuoso con Descartes al no dar crédito a su “yo” como realidad encontrada aparte de su mundo pensado, pero a esto responderé con Leonardo de Polo que Descartes cree que ha encontrado el “yo que piensa” cuando lo que en realidad ha encontrado es algo muy diferente: el “yo pensado”. En efecto, una vez que se ha privado de crédito al conocimiento y ha quedado uno sumido en un mundo de puro pensamiento sin correlato real alguno –segunda meditación metafísica de Descartes- el yo que aparece después –en la tercera meditación- no puede ser el yo real, sino un yo fruto de sus razonamientos, un yo pensado. Y como consecuencia, la realidad que fundamentará en la invención de ese yo, será también realidad pensada. Vernaux lo pone de esta manera: ¿Se puede colgar una cadena de un clavo pintado en la pared? Respuesta: sí, se puede. Se puede colgar una cadena, si está también pintada en la pared. Esta es la metáfora con que explica la verdadera situación en que se encuentra Descartes, aunque no se dé cuenta. También es gráfico el ejemplo que pone Inmanuel Kant en su Crítica de la Razón Pura: un avaro que intenta hacerse inmensamente rico añadiendo ceros a la derecha de su cifra de haberes en su libro de cuentas.  Cierto es, sí, que se hace rico, pero sólo en su libro de cuentas, riqueza meramente imaginaria (Kant pone el ejemplo como crítica al argumento de existencia de Dios en San Anselmo, pero nos vale, pues el argumento por el que Descartes va del pensamiento a la realidad más bien que al contrario, no es sino una variación del argumento de San Anselmo, y de hecho la filosofía que derivará de Descartes son variaciones a este argumento). 

      En todo caso, sea una u otra la interpretación válida del famoso pasaje cartesiano, el hecho es que la interpretación que damos aquí –el yo es pensado, el conocimiento va de pensamiento a realidad- es la versión de Descartes que  tendrá descendencia filosófica, y es esto es lo que importa en una historia del pensamiento. 

      Mucho se ha escrito sobre el “cogito” como punto de partida de la filosofía crítica, en oposición al “res sunt”, a la afirmación de que las cosas son – pura observación del ser- como punto de partida de la filosofía clásica antes de esta revolución. Para los griegos y para la filosofía medieval, el ser no era cuestión, pues si se pone en duda el ser ya no hay nada más que decir en filosofía, ya que es lo primero que conocemos, y aparece en la expresión de todo conocimiento, como cópula significando realidad: “Ens est primum cognitum in intellectu, quasi notissimum, de quo dubitare non possumus et in quo omnes conceptiones solvuntur”  El ser es lo primero conocido en el intelecto, como evidentísimo, del cual no podemos dudar y en el cual todas las concepciones se resuelven. ¿Podemos, partiendo del “cogito”, del punto de partida cartesiano llegar al “res sunt” clásico? Descartes, por supuesto respondería que sí, pues eso es exactamente lo que pretende hacer en su filosofía, pero ya hemos comentado que es espurio el paso clave de su razonamiento. 

      De hecho son muchos los que entienden que una filosofía que parte del pensamiento está condenada a quedarse en el pensamiento, es decir que el puente del “cogito” al “res sunt” es  imposible en filosofía, una quimera. Pero al mismo tiempo opinan que, una vez ha sido puesto ese punto de partida en la filosofía, es ya imposible librarse de él, de modo que todo filosofar posterior ha de ser cartesiano en su origen, como comenta Husserl en sus “meditaciones cartesianas”, pecando, cualquier vuelta a la filosofía iniciada en el ser, de arcaísmo y de ingenuidad. 

      De hecho es Husserl, a mi entender, quien de modo más vigoroso ha intentado una filosofía de origen cartesiano que no tenga un final escéptico sino que acaba en el ser, procediendo de modo riguroso. Las “Investigaciones Lógicas” donde establece la ciencia que analice las cogitationes (o fenómenos), complemento directo del cogito cartesiano tienen aún, en la intencionalidad de los pensamientos, una referencia a lo real. Pero en su obra posterior “Ideas para una Fenomenología Pura y una Filosofía Fenomenológica” parece que la deriva final es hacia el idealismo.

      Carlos Cardona deja en su “Metafísica de la Opción Intelectual” el dilema entre el “cogito” y el “res sunt” como una pura opción, subrayando mucho la irreductibilidad de uno en el otro, pero añadiendo que el “res sunt” es la actitud intelectual que resulta natural en el hombre -naturalmente abierto al ser- , teniendo la otra postura inicial un carácter forzado, voluntarista, para la que es necesario un “De iis omnibus dubitabo”, una voluntad de dudar de todas estas cosas, como dice Descartes de lo percibido por los sentidos, ya que nuestro conocimiento no procede naturalmente así. De hecho, al final Cardona va más lejos y afirma que en la actualidad, una vez que conocemos por la historia de la filosofía y por la historia  política el punto de llegada del “cogito”, se trata ya de una opción moral. 

      A Leonardo Polo no le parece bien esta solución del problema pues reduce a mera elección nada menos que el punto de partida de nuestro pensar filosófico. De hecho parece que buena parte de la gnoseología de Polo es respuesta a esta cuestión. En el segundo tomo de su Curso de Filosofía Positiva, viene a decir: ¿Qué conocemos primariamente, la idea (lo que él llama el objeto, pues está ob-iactum ante el entendimiento), o el ente, cuya es la idea? Su respuesta parece ser: Conocemos primariamente la idea. Pero no es que a través de la idea conozcamos el ser, de modo pues mediato, sino que en la idea conocemos el ser, en la idea “se nos da” el ser, el ser “se hace presente” inmediatamente en la idea, es “lo que hay” en la idea (versión actual de la clásica comprensión del acto de conocer como coactualidad de formas, forma en el ente que acaba en forma en mi facultad de conocer. En contraposición del sistema kantiano, donde sólo hay forma en mi facultad de conocer, lo que Kant llama las “formas a priori”).

      Con todo, creo que se ha enfatizado demasiado que el punto de partida de Descartes es el Cogito, y se ha hecho poco énfasis en el Método, a pesar de que esté en el título mismo y en la parte inicial de su obra principal. Se ignora con esto que la nueva filosofía es saludada en su tiempo como un método, como el “nuevo modo de filosofar”, tanto o más que en razón de su contenido. De hecho creo que el verdadero punto de partida de Descartes no es el Cogito, sino su Método, pues el Cogito es ya consecuencia de su método.  Quiero decir con esto que es el único modo posible de iniciar la filosofía si antes se ha aceptado su método. Para observar esto, recordemos que se trata en realidad de la emulación en filosofía del método matemático. Ahora bien, la matemática, y en particular la geometría euclidea que él intenta emular, no es sino una cadena pintada en la pared –los teoremas- colgada de un clavo pintado en la pared –los axiomas, los cuales no son afirmados sino postulados (postulare = pedir; se pide que sean creídos para proceder a la deducción) Esto es legal en matemáticas puesto que la cadena que vamos a hacer pender de ellos ha de ser una cadena pensada, ya que los objetos matemáticos sólo son idealidades sin existencia real (no existe un solo triángulo, pues cualquiera que se trace tendrá algún grosor en sus lados). Pero en modo alguno es legal en filosofía, donde no nos preguntamos por idealidades, sino por los seres.

      Consideremos, como piedra de toque, la exigencia de ideas claras y distintas, tan característica de la filosofía cartesiana (y de hecho de toda su herencia, la filosofía moderna) Esta exigencia emula el hecho de que en geometría, y en toda ciencia que llegue a constituirse como  consecuencia lógica de unos postulados -más tarde se formularán así también las teorías físicas- las ideas son, con razón,  claras y distintas, pues el mismo científico las he construido con esa verdadera definición del objeto bajo estudio que son los postulados de la teoría (objeto definido como todo aquello que cumpla esos postulados). Al exigir esto mismo en la filosofía, se está produciendo un trasvase del método científico al filosófico, cuya consecuencia será la cancelación misma de la filosofía como sabiduría, puesto que esta exigencia no puede ser satisfecha por pensamiento humano, ni por tanto en esa sistematización suya que es la filosofía: yo no tengo una idea clara y distinta de lo que es la dignidad humana, como puedo tenerla de lo que es, por ejemplo, un paralelogramo. Sin embargo, sé que por la dignidad de un hombre no puedo convertirlo en mi esclavo.

      En definitiva, y si este diagnóstico es correcto, el punto de partida del Discurso del Método sí que admitiría una crítica: es un ERROR DE MÉTODO. 

      El autorIgnacio Sols

      Catedrático emérito de Álgebra de la Facultad de Matemáticas de la Universidad Complutense de Madrid

      Vaticano

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      El Papa León XIV ha nombrado hoy nuevo nuncio apostólico en los Estados Unidos al arzobispo Gabriele Giordano Caccia, hasta ahora Observador Permanente de la Santa Sede ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York. Además, ya son públicas las celebraciones de Semana Santa en Roma.

      Redacción Omnes·7 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

      El Santo Padre León XIV ha nombrado nuevo nuncio apostólico en los Estados Unidos al arzobispo monseñor Gabriele Caccia, arzobispo titular de Sepino, en sustitución del cardenal Christophe Pierre, que acaba de cumplir los 80 años. El arzobispo Gabriele Caccia era hasta el momento Observador Permanente de la Santa Sede ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York. 

      Con este nombramiento, monseñor Gabriele Giordano Caccia asumirá la representación diplomática del Papa ante el gobierno de los Estados Unidos y la Iglesia en ese país, tras varios años de servicio en la misión de la Santa Sede ante la ONU, según ha informado el Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

      Fue nuncio en Líbano, Filipinas, y Observador en la ONU

      Nacido en Milán el 24 de febrero de 1958, monseñor Caccia fue ordenado sacerdote el 11 de junio de 1983 por el cardenal Martini en la archidiócesis de Milán. Ingresó en el servicio diplomático de la Santa Sede el 1 de julio de 1991, trabajando inicialmente en la representación pontificia en Tanzania y posteriormente en la Sección para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, donde en 2002 fue nombrado Asesor. 

      En 2009, Monseñor Caccia fue designado nuncio apostólico en el Líbano y arzobispo titular de Sepino, recibiendo la ordenación episcopal de manos del papa Benedicto XVI. En 2017 fue nombrado nuncio apostólico en Filipinas, y en 2019 pasó a ser Observador Permanente de la Santa Sede ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York.

      Celebraciones de Semana Santa

      Por otra parte, la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice ha dado a conocer el calendario de las celebraciones de la Semana Santa que serán presididas por el Papa León XIV en el Vaticano. Las celebraciones comenzarán el Domingo de Ramos, 29 de marzo, con la Conmemoración de la entrada del Señor en Jerusalén y la Santa Misa en la Plaza de San Pedro a las 10.00 horas.

      El Jueves Santo, 2 de abril, el Santo Padre presidirá en la Basílica de San Pedro la Misa Crismal a las 9.30 horas, mientras que por la tarde tendrá lugar la Misa de la Cena del Señor en la Basílica de San Juan de Letrán a las 17.30 horas.

      El Viernes Santo, 3 de abril, el Papa presidirá la Celebración de la Pasión del Señor en la Basílica de San Pedro a las 17.00 horas. Ese mismo día, por la noche, tendrá lugar el tradicional Via Crucis en el Coliseo de Roma a las 21.15 horas.

      El Sábado Santo, 4 de abril, el Pontífice celebrará en la Basílica de San Pedro la Vigilia Pascual en la Noche Santa a las 21.00 horas.

      Domingo de Resurrección, 5 de abril, con Bendición Urbi et Orbi

      Finalmente, el Domingo de Pascua, 5 de abril, el Papa presidirá la Misa del Domingo de Resurrección en la Plaza de San Pedro a las 10.15 horas, tras la cual impartirá desde la logia central de la Basílica de San Pedro, a las 12.00 horas, la tradicional Bendición “Urbi et Orbi” a la ciudad de Roma y al mundo.

      El autorRedacción Omnes

      FirmasJavier Urcelay Alonso

      Enamorarse de un algoritmo no es ciencia ficción: Gemini ya enfrenta una demanda

      Además de los riesgos psicológicos, la cuestión es si es legítimo diseñar los sistemas que exploten mecanismos profundos de apego humano sin reciprocidad ni responsabilidad. 

      7 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

      Los medios de comunicación se han hecho eco estos días del suicidio ocurrido en octubre de 2025 de un hombre de 36 años afincado en Miami que tenía una relación sentimental con la IA. El padre de la víctima ha presentado una demanda contra Google, sosteniendo que Gemini adoptó configuraciones humanas para inducirlo al trágico final. El caso no es más que uno de la decena de sucesos similares, que ha motivado que las familias de las víctimas se hayan organizado para reclamar la regulación e imposición de límites a los asistentes de IA. 

      Numerosos artículos en prensa, videos y publicaciones de todo tipo de han dedicado a explicar el impacto que se anticipa que tendrá la IA en nuestras vidas, desde lo relativo a la destrucción o transformación de millones puestos de trabajo hasta los cambios en la geopolítica mundial. Sin embargo, son menos los dirigidos a explicar las consecuencias antropológicas que la IA podrá tener como riesgo asociado, de las que los casos señalados más arriba son una trágica evidencia, aunque no la única.

      ¿Es un fenómeno de locos?

      ¿Pero es realmente posible que algunos hombres o mujeres, en principio gente” sana” o “normal”, mantengan un romance con su asistente de IA, que se lleguen a enamorar de un algoritmo de IA?

      La realidad es que no solo es posible, sino muy probable que en el futuro algunas personas desarrollen vínculos románticos e incluso se enamoren de su asistente de IA. No se trata de ciencia ficción marginal, sino de una consecuencia de dinámicas psicológicas conocidas, amplificadas en este caso por la personalización, la presencia constante y la simulación emocional avanzada características de la IA generativa.

      Conviene analizar con rigor y sin sensacionalismo por qué estos casos son psicológicamente posibles. Para ello hay que entender que el fenómeno humano del enamoramiento no requiere reciprocidad real, y es en gran medida proyectivo. Se basa en una interpretación subjetiva, no en hechos objetivos, y puede darse hacia personas idealizadas, personajes ficticios, celebridades inaccesibles o incluso entidades no humanas

      El diseño de la IA

      Una IA diseñada para escuchar sin juzgar, recordar detalles íntimos, adaptarse emocionalmente y responder de forma empática y coherente crea las condiciones psicológicas óptimas para el apego afectivo.

      Factores tecnológicos de personalización extrema y adaptación al perfil emocional del usuario, una presencia continua sin rechazo y como refuerzo constante de la conexión, y una simulación emocional convincente, con expresión verbal de afecto e intimidad -aunque el algoritmo no sienta, parecerá sentir-, lo hacen más probable, y permite entender tanto su atractivo como su riesgo.

      Desde el punto de vista del sujeto humano, el sentimiento puede ser real e intenso y no porque la IA ame, sino porque el ser humano busca vínculo, comprensión y significado y la IA es capaz de simular esas condiciones de forma constante y personalizada. Desde el punto de vista ontológico, sin embargo, la IA no experimenta emociones, no hay conciencia ni intención propia y no existe en ella compromiso moral ni vulnerabilidad recíproca. Por tanto, el sentimiento es real por parte de la persona, pero la relación no es simétrica.

      Relaciones humanas verdaderas

      El desafío ante la IA será cómo proteger la autenticidad de las relaciones humanas en un mundo donde el afecto puede ser imitado a la perfección, pero no vivido, y cómo evitar los riesgos de un aislamiento social progresivo, de la dificultad para tolerar relaciones humanas reales, de la confusión entre el afecto simulado y el genuino y la dependencia emocional. Especialmente -pero no exclusivamente, como revela el caso de Miami con el que empezábamos este artículo- en el caso de personas solas o socialmente aisladas, adultos mayores, personas con ansiedad social o contextos donde las relaciones humanas sean costosas o inestables.

      Si el amor romántico -o no tan romántico, si se vincula a la pornografía- es un riesgo de los asistentes de IA -que mañana podrán tener hardware humanizado-, hay otros aspectos de ese riesgo de generación de vínculos afectivos “asimétricos” aún más devastadores. 

      Ficción y realidad

      Piénsese por ejemplo a la incorporación de la IA a los llamados “muñecos reborn”, que replican con un realismo inusitado los rasgos de un recién nacido. 

      Aquí el riesgo se multiplica, no se suma. Un muñeco con forma de bebé activa instintos de cuidado, esquemas de maternidad e incluso respuestas neuroendocrinas (oxitocina, apego). Si ese objeto además llora, “necesita” atención constante, responde emocionalmente y se personaliza para su usuaria, entonces no estamos ante un juguete, sino ante un simulador de vínculo de dependencia.

      Los riesgos que ello podría traer consigo en las niñas serían la confusión entre el juego simbólico y una relación afectiva persistente, el refuerzo de roles de cuidado no elegidos, la dificultad para diferenciar seres sintientes de simulaciones y un apego desmedido que interfiera con las relaciones reales.

      El riesgo también puede existir para las mujeres adultas. No es paternalista decirlo, y existen ya pruebas documentadas de estos riesgos específicos en poblaciones vulnerables.

      Las posibles consecuencias son la sustitución de los vínculos humanos por vínculos simulados, el reforzamiento de la soledad y el retraimiento social. Incluso llegando a la generación de duelos patológicos cuando el sistema falla o se retira, resultado de la dependencia emocional hacia un objeto diseñado para no frustrar nunca.

      Estos riesgos serían especialmente delicados en mujeres con duelos no resueltos, o infértiles, o con depresión o aislamiento social. 

      A nivel social, sería de preocupar la normalización de un tipo de relaciones afectivas sin reciprocidad, y el riesgo no pequeño, por lucrativo, de mercantilización del apego y del cuidado.

      Además de los riesgos psicológicos apuntados, la cuestión plantea un problema ético real, que es el de si es legítimo diseñar sistemas que exploten mecanismos profundos de apego humano sin reciprocidad ni responsabilidad. 

      Una vez más, como en otros campos referentes a la IA, resulta en este aspecto urgente una regulación ética que ponga límites al diseño manipulativo, y una obligada transparencia que debe dejar claro que la IA no siente, si se quiere evitar el daño personal y social que de los actuales algoritmos de IA puede derivarse. 


      Para conocer más sobre las consecuencias, buenas y malas, que la IA traerá consigo, remitimos al lector a la obra Javier Urcelay:

      Cómo la Inteligencia artificial cambiará nuestras vidas

      Autor: Javier Urcelay
      Nº de páginas: 195
      Editorial: Amazon autoedición
      Año: 2026
      El autorJavier Urcelay Alonso

      Recursos

      La basílica de San Clemente: una «lasaña» histórica y arqueológica

      No hablaré de lasaña, sino de una iglesia que es, en sí misma, una auténtica “lasaña” de historia. La Basílica de San Clemente, a pocos pasos del Coliseo, superpone casi dos mil años de Roma bajo un mismo suelo.

      Gerardo Ferrara·7 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

      No, en este artículo no voy a hablar de lasaña, aunque sea una de las muchas delicias por las que Italia es famosa. En cambio, voy a escribir sobre una basílica que, al igual que Roma (en muchos de sus monumentos), a menudo definida como «lasaña arqueológica», conserva la memoria, en el mismo lugar, a varios metros de profundidad y capas de tierra, de períodos históricos muy concretos.

      Hablemos ahora de san Clemente, situada a pocos cientos de metros del Coliseo y no lejos de san Giovanni in Laterano, en la hondonada entre los montes Esquilino y Celio. Esta basílica está dedicada a Clemente I, cuarto Papa, fallecido alrededor del año 100 d. C., pero también está vinculada al culto de san Cirilo, enterrado aquí.

      Hace unas noches, al encontrarme por allí, aproveché para entrar en esta maravillosa iglesia que había visitado varias veces, siempre de día, para acompañar a amigos que nunca la habían visto.

      Al caer la tarde, su encanto, si cabe, era aún mayor. Acababa de terminar la misa celebrada por los padres dominicos y entré solo unos minutos para disfrutar de su espléndida atmósfera.

      Y pensé en san Clemente como en una auténtica lasaña romana. Cada uno de sus escalones, cada metro de su construcción, corresponde a siglos de historia: cuatro niveles superpuestos, desde el siglo I d. C. hasta el XII, en unos veinte metros desde el nivel actual de la calle.

      La parte más antigua

      La capa más profunda y antigua se remonta a la época imperial (incendio de Nerón, 64 d. C.). Sus estructuras no fueron descubiertas hasta el siglo XIX, con las excavaciones iniciadas por P. Joseph Mullooly, que sacaron a la luz los restos de dos edificios separados por un estrecho callejón (60 cm): por un lado, una estructura de bloques de toba y travertino que parece corresponder a un horreum (almacén público) posiblemente relacionado con la ceca imperial situada en esta zona; por otro lado, una insula (de ahí la expresión italiana «isolato»): un edificio de apartamentos con varios pisos alrededor de un pórtico interior (como la cuadra en español).

      En el patio de la insula, entre finales del siglo II y principios del III, los seguidores de la religión mitraica construyeron un pequeño templo, precisamente un mitreo. En un artículo sobre la historicidad de la Navidad ya habíamos visto cómo el mitraísmo era un culto misterioso de origen oriental que se extendió posteriormente a Roma. Su figura central era el dios Mitra (también relacionado con el Sol Invictus), nacido milagrosamente el 25 de diciembre de una roca con un puñal en la mano con el que, por orden del Sol, mata a un toro (tauroctonia) para generar el universo.

      La escena de la tauroctonia aún es visible en el altar del mitreo de san Clemente, donde también se encontró una estatua del Buen Pastor, señal de una proximidad física, y tal vez de un sincretismo inicial, entre el culto pagano y el cristiano. Sin embargo, ya en el siglo IV se comenzó a construir la primera basílica cristiana sobre la insula. En aquella época, el culto mitraico, aún lícito, se celebraba en la planta baja. Pero luego fue declarado ilegal, por lo que el mitreo fue enterrado y olvidado hasta el siglo XIX.

      La basílica paleocristiana

      Pasemos a la segunda capa desde abajo. En el siglo III, el horreum cayó en desuso y quedó sepultado bajo una capa de tierra. Sobre él se construyó una residencia privada que, probablemente, se convirtió en una domus ecclesia, es decir, la vivienda de un hombre acaudalado en la que se reunían las primeras comunidades cristianas. Así nació el titulus Clementis.

      Los tituli como este, en la Roma tardía, eran la forma más antigua de parroquia: iglesias urbanas oficialmente reconocidas y confiadas a un presbítero. A menudo tenían su origen en domus ecclesiae que luego se transformaron en lugares de culto formales. Eran la base de la Iglesia de Roma y, además de celebrar liturgias, se impartía catequesis y se prestaba asistencia a los pobres. Tomaban el nombre del fundador o del propietario original de la domus y sus «párrocos» (presbíteros designados) formaban el presbiterio que colaboraba con el obispo de Roma: los cardenales, a quienes aún hoy se les atribuye el titulus de una iglesia romana en la que están «incardinados». En la Antigüedad tardía había veinticinco tituli, pero hoy en día hay más de 140.

      Ya san Jerónimo, hacia el año 390, da testimonio de la existencia del titulus Clementis y de la iglesia que custodiaba su memoria. Pero fue hacia el año 400 cuando el edificio se transformó en una auténtica basílica de tres naves, con columnas y un ábside que se proyectaba sobre la entrada del templo mitraico, ya caído en el olvido.

      En los siglos siguientes, la iglesia se enriqueció con obras de gran valor. En particular, su sacerdote titular Mercurio, que más tarde se convirtió en el Papa Juan II (533-535 d. C.), mandó construir la schola cantorum y un suelo de mosaico. Entre los siglos VIII y IX, se añadieron otras columnas de mármol y varios frescos.

      Uno de ellos merece una mención especial por su importancia en la historia de la lengua italiana. Se encuentra en la nave central de la basílica inferior y representa la leyenda del prefecto Sisinnio. Furioso por la conversión de su esposa Teodora, ordenó a sus sirvientes que se llevaran a san Clemente, pero estos, cegados por Dios, terminaron arrastrando unas columnas. Sisinio, entonces, aún más enfurecido, les gritó: «¡Hijos de puta, tirad, Gosmari, Albertel, tirad! ¡Que os claven un palo por detrás, Carvoncelle!«. Por desgracia, estas son algunas de las primeras palabras escritas en italiano vulgar (en este caso, realmente vulgar). Se remontan a entre 1084 y principios de 1100, y tienen una marcada inflexión romana (¡inconfundible!). Dato digno de mención: los nombres propios (o apodos) de los sirvientes son de origen germánico.

      La basílica medieval

      La tercera capa es medieval, construida tras el incendio provocado por las tropas normandas de Roberto Guiscardo en 1084. Hacia 1100, el cardenal Anastasio ordenó que la basílica paleocristiana fuera enterrada con piedras hasta la altura de las columnas. Sobre ella se construyó la basílica actual, ligeramente más pequeña.

      Al entrar, llama inmediatamente la atención el maravilloso mosaico del ábside (de alrededor del año 1100): en el centro, Cristo crucificado entre la Virgen y san Juan, con la cruz que se transforma en un árbol de la vida del que brotan hermosas figuras vegetales y animales. La inscripción dice: «La Iglesia de Cristo es como esta vid, que la Ley seca y la Cruz reverdece«.

      El suelo es cosmatesco (de la familia Cosmati, marmolistas romanos activos entre los siglos XII y XIII, cuyo estilo inconfundible se caracterizaba por incrustaciones geométricas policromadas de mármol, realizadas con teselas y fragmentos de mármoles antiguos) y sus mármoles proceden de todo el Mediterráneo. La schola cantorum reutiliza fragmentos de la basílica inferior, incluido el monograma del Papa Juan II. También es muy hermosa la capilla de santa Catalina, frescada entre 1428 y 1431 por Masolino da Panicale, con escenas de la vida de la santa.

      Al Papa Clemente XI le debemos el aspecto actual de la fachada, el techo artesonado y las decoraciones en estuco, obra del arquitecto Carlo Stefano Fontana entre 1713 y 1719.

      La basílica sigue siendo gestionada hoy en día (lo es desde 1645, después de que Inglaterra expulsara al clero irlandés y declarara ilegal la Iglesia católica) por los dominicos irlandeses de san Sisto. Uno de ellos, el padre Joseph Mullooly, dirigió en el siglo XIX las excavaciones que sacaron a la luz la basílica paleocristiana y los edificios romanos subyacentes.

      El vínculo con Cirilo y Metodio y Europa oriental

      En el año 868, los santos Cirilo y Metodio llegaron a Roma llevando consigo las reliquias de san Clemente, encontradas en Crimea. Las presentaron al Papa Adriano II, quien no solo aprobó su misión y el uso de la lengua paleoeslava en la liturgia, sino que consagró a Metodio obispo. Como hemos visto, Cirilo, gravemente enfermo, permaneció en Roma y allí murió en 869. Fue enterrado precisamente en la basílica de San Clemente.

      Aquí, en la basílica inferior, hay un fresco del siglo XI que representa el traslado de las reliquias de san Clemente, con Cirilo y Metodio, y el Papa Adriano en el centro, guiando la solemne procesión que acompaña el cuerpo del santo.

      La tumba original de Cirilo probablemente se encontraba cerca del fresco de la Anastasis, a la derecha del altar, tal y como se describe en la Vida de Cirilo. Sin embargo, en el siglo XII, al abandonarse la basílica inferior, sus reliquias fueron trasladadas a la superior. Hoy en día se encuentran en la capilla correspondiente, de 1880, y son destino de peregrinaciones de cristianos orientales de toda Europa.

      Al principio hemos definido en broma a san Clemente como una lasaña histórica, pero esta metáfora le viene como anillo al dedo: ¿en cuántos lugares del mundo se superponen tantos testimonios históricos paganos antiguos, paleocristianos, medievales y modernos, de diferentes procedencias y ritos, historias de resiliencia frente a la adversidad y de fe que trasciende las épocas?

      Cultura

      Martin Aurell, el maestro que explicó la Edad Media

      El fallecimiento prematuro de Martin Aurell (1958-2025) deja un vacío inmenso en la historiografía europea. Catedrático de prestigio de la Universidad de Poitiers, en Francia, dedicó su vida a demostrar que los llamados "siglos oscuros" fueron, en realidad, la cuna de nuestra civilización.

      Bernard Garcia Larrain·7 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

      Hace un año, en febrero de 2025, el mundo académico francés despedía a uno de los suyos. Aurell, barcelonés de nacimiento, pero figura central de la intelectualidad gala, partía dejando un legado que trasciende las bibliotecas, como quedó de manifiesto en los numerosos testimonios de sus colegas.

      Aurell no era un romántico de un pasado idealizado, sino un riguroso y apasionado estudioso. Su obra cumbre para el gran público, Diez ideas falsas sobre la Edad Media, resume su pensamiento e ilumina al lector influenciado por visiones sesgadas. Con el rigor que le otorgó dirigir el prestigioso Centre d’Études Supérieures de Civilisation Médiévale, Aurell desmanteló la «leyenda negra» que presenta al medievo como una época de estancamiento.

      Para Aurell, la Edad Media no fue una era de oscuro fanatismo: fue el tiempo de la invención del individuo, del nacimiento de las universidades y de un respeto por la mujer —encarnado en figuras como Leonor de Aquitania, a quien dedicó una biografía magistral— que la modernidad tardaría siglos en recuperar. Asimismo, su curiosidad intelectual lo llevó a adentrarse en temas complejos y menos transitados, como el de los cristianos que se opusieron a las cruzadas.

      Coherencia y fe

      Lo que hacía especial a Martin Aurell en el complejo ecosistema universitario francés era su coherencia y su humildad. En un mundo académico que fácilmente puede alimentar la soberbia, él destacaba por su amabilidad. Como cristiano, entendía su labor de historiador como una búsqueda de Dios a través de la verdad. No necesitaba «cristianizar» la historia; le bastaba con dejar que los hechos hablaran por sí mismos para mostrar cómo la Iglesia fue el motor de una civilización vibrante.

      Su fe no solo movía su intelecto, sino también su inmensa capacidad de diálogo. Evitaba el sectarismo y se ganó el respeto de colegas agnósticos y creyentes por igual. Demostró que la fe no es un obstáculo para la excelencia científica, sino un horizonte que amplía la mirada y profundiza la comprensión de la historia como fruto de la libertad humana y de la Providencia.

      En un momento en que Europa parece olvidar sus raíces, el legado de Aurell resuena como un recordatorio necesario: el Viejo Continente no es hijo del vacío, sino heredero de una tradición que supo unir la fe católica con la filosofía griega y el derecho romano.

      El maestro de los chilenos

      ¿Por qué un joven de Santiago o Valparaíso querría dedicar su vida a estudiar la caballería del siglo XII o la reforma gregoriana? Aurell tenía la respuesta. A través de su dirección de tesis y su generosidad, formó a un grupo clave de historiadores chilenos.

      Su rol como formador no fue meramente técnico; fue una transformación personal. Inspiró a los estudiantes chilenos a no sentirse «ajenos» a la historia europea, sino herederos legítimos de ella. Bajo su guía, muchos descubrieron que el rigor científico y la fe son motores que impulsan la búsqueda de la verdad.

      Aurell ayudó a entender que Chile es, en gran medida, hijo de esa «luz medieval». Las instituciones chilenas —la universidad, el derecho civil y los municipios— tienen su origen en los siglos que él tanto estudió. La lengua y la fe que configuran la cultura chilena son frutos maduros del medievo hispánico. Incluso debates políticos actuales como la dignidad del individuo y los límites al poder nacieron en las controversias entre fe y razón del siglo XIII.

      Como destaca el historiador chileno José Miguel de Toro, quien realizó su doctorado bajo la tutela de Martin Aurell, la contribución de su profesor fue vasta y profunda: “sus estudios abarcaron variados aspectos de la vida medieval como el poder político, la composición social, la literatura y los mitos, la vida cortesana, entre otros. Particular mención merecen sus obras sobre Leonor de Aquitania, la dinastía Plantagenêt y el rey Arturo”. «Puso todo ese rigor profesional al servicio de la verdad histórica, demoliendo fábulas absurdas», señala De Toro.

      La humildad de un gigante

      Su impacto en Chile fue fruto de una entrega personal extraordinaria. Benjamín Franzani relata cómo un simple correo de orientación terminó en una dirección de tesis doctoral: «Se involucró completamente en mi caso cuando yo ni siquiera hablaba francés. Durante años respondió correos y propuso soluciones a los altibajos de becas y trámites».

      Esa disponibilidad no conocía límites. Franzani recuerda cómo, en una ocasión, Aurell realizó un viaje relámpago a Paris: llegaba desde Poitiers en la tarde para una entrevista en Radio France y se iba al día siguiente temprano en la mañana, para recibir en una ciudad del sur de Francia un reconocimiento por su biografía sobre Leonor de Aquitania. Con esta agenda, parecía imposible responder positivamente a la petición de reunirse que le hizo Franzani. Sin embargo, Aurell nunca respondía que no cuando podía ayudar a alguien: donde otro no hubiese visto ninguna posibilidad, Aurell lo invitó a desayunar y a caminar juntos hacia el andén del tren: «Esto me permitió conversar con él por al menos media hora, y recibir sus consejos. La estación de tren representa bien esa faceta suya de estar ahí para todos”.

      Por su parte, el profesor José Manuel Cerda, quien lo conoció en Oxford en 2004, guarda un recuerdo tan humano como revelador: un partido de fútbol cerca de Keble College. «Me sorprendió que detrás de esa erudición se encontrara una persona que disfrutara tanto del deporte. A pesar de todo lo que sabía, no humillaba a sus estudiantes, sino que corregía con amabilidad», relata Cerda.

      Aurell era un hombre de convicciones claras y apertura admirable. Cerda recuerda su rostro sonrojado por la timidez al presenciar debates furiosos entre colegas: «Contaba con la estima de quienes no compartían sus ideas». Jamás dejó un correo sin contestar. Hoy, sus alumnos lo despiden sabiendo que, gracias a su generosidad, ahora pueden ver más lejos porque caminan «a hombros de un gigante» que nunca se sintió más grande que el más humilde de sus estudiantes.

      Actualidad

      Fallece Francisco Fernández Carvajal, autor de ‘Hablar con Dios’ y antiguo redactor-jefe de la revista ‘Palabra’

      El sacerdote, uno de los autores de espiritualidad más importantes en español, ha fallecido en Madrid a los 88 años de edad.

      Redacción Omnes·6 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

      Francisco Fernández Carvajal, uno de los autores espirituales más importantes en lengua española de las últimas décadas, ha fallecido en Madrid, a los 88 años.

      Este sacerdote de la prelatura del Opus Dei fue, durante más de diez años redactor-Jefe de la revista Palabra, antecesora de Omnes y es el autor de las meditaciones conocidas como Hablar con Dios. 

      Natural de Albolote, Granada, Fernández Carvajal hizo estudios de Artes Liberales y de Historia por la Universidad de Navarra y se doctoró en Derecho Canónico por el Angelicum de Roma. En 1957 pidió la admisión en el Opus Dei y se ordenó sacerdote en 1964. 

      En sus primeros años de sacerdocio, desarrolló su tarea pastoral en Barcelona en distintas labores. A mediados de los años setenta se trasladó a Madrid y comenzó a trabajar, además, en la revista Palabra, en la que estuvo durante más de diez años y en la que publicó decenas de entrevistas y artículos de carácter informativo y formativo – pastoral.

      Durante toda su vida desarrolló una variada labor pastoral dentro de la prelatura del Opus Dei siendo, entre otras cosas, capellán del colegio Orvalle, o confesor en diversas parroquias, como La Visitación de Las Rozas, hasta que su salud se lo permitió. 

      Su obra más conocida, Hablar con Dios, editada por Palabra, es un conjunto de más de cuatrocientas cincuenta meditaciones para cada día del año y que ha sido traducida al inglés, francés, italiano, portugués, alemán, holandés, rumano, eslovaco, polaco, ruso y húngaro. 

      También en esta misma editorial se han publicado -con numerosas reediciones- otras obras suyas: Vida de Jesús, El Evangelio de San Mateo, El Evangelio de San Lucas, La Tibieza, Hijos de Dios (en colaboración con Pedro Beteta), Quédate conmigo, Índice ascético del Catecismo de la Iglesia Católica, Como quieras Tú (meditaciones sobre la Pasión), El día que cambié mi vida.

      Su obra Antología de textos, para la oración la predicación, con más de siete mil citas de Santos Padres y otras autores antiguos y modernos. Su último libro, El paso de la Vida, salió a la luz en 2018. 

      España

      Puy du Fou, una experiencia «inenarrable»

      Una famosa escritora salió de El Sueño de Toledo sin poder describirlo: “inenarrable”, dijo. Así resumió la esencia de Puy du Fou España, un parque que este 2026 busca superar los 1,9 millones de visitantes y consolidarse como referente cultural y de ocio.

      Teresa Aguado Peña·6 de marzo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

      A veces las palabras no bastan. Eso fue lo que le ocurrió a una de las escritoras más reconocidas de España cuando visitó por primera vez Puy du Fou España y asistió al espectáculo El Sueño de Toledo. La escena la recuerda con claridad Álvaro Moreno García, director comercial, de marketing, comunicación y eventos del parque. Ocurrió hace exactamente un año, durante la celebración de los primeros premios de literatura organizados por el parque. Aquella noche, varios escritores y referentes culturales del país habían sido invitados a descubrir el espectáculo.

      Moreno se sentó junto a una de esas autoras —cuyo nombre prefirió no revelar— durante la representación. La escritora observaba cada escena con asombro, preguntaba constantemente y admiraba la belleza del montaje. Cuando terminó el espectáculo, fue de las primeras en ponerse en pie para aplaudir.

      Entonces se giró hacia él y le dijo: “Álvaro, muchas gracias, porque tenías razón: Puy du Fou es inenarrable.”

      La expresión le sorprendió especialmente. No por el agradecimiento, sino por quien la pronunciaba. “Era una mujer con un extraordinario dominio del lenguaje, alguien capaz de describir cualquier escena con precisión”, explicó Moreno. “Y, sin embargo, de todas las palabras posibles eligió una: inenarrable”.

      Esa idea resume, según el directivo, la esencia del proyecto. “Cuando empezamos este camino decidimos no intentar explicar exactamente qué es Puy du Fou: cuántos espectáculos hay o cómo funciona. Preferimos ir al mundo emocional y escuchar a los visitantes”, afirmó.

      Los comentarios del público lo confirman. Frases como “no te lo puedes perder”, “es lo mejor que he visto en mi vida” o “tienes que ir” se repiten entre quienes han pasado por el parque. De hecho, cerca del 80 % de los visitantes aseguran que la experiencia supera claramente sus expectativas, según las encuestas internas.

      Una temporada 2026 marcada por el crecimiento

      La anécdota sirvió de introducción durante la presentación oficial de la temporada 2026 del parque, celebrada en Toledo y encabezada por su consejero delegado, Olivier Strebelle.

      El objetivo para este año es ambicioso: superar los 1,9 millones de visitantes y consolidar definitivamente al parque como uno de los grandes referentes culturales y de ocio del país.

      El parque permanecerá abierto más de 190 días hasta el 5 de enero de 2027, incluyendo su ya popular temporada navideña. Durante ese periodo, miles de visitantes podrán recorrer 1.500 años de historia de España a través de espectáculos históricos de gran formato.

      “Queremos seguir creciendo, mejorar cada detalle de la experiencia y avanzar en nuestro objetivo de construir una gran marca cultural de alcance nacional”, afirmó Strebelle.

      Una campaña nacional para reforzar la marca

      Durante el acto también se anunció el lanzamiento de la primera gran campaña nacional de marca de Puy du Fou España, que comenzará el 9 de marzo.

      La iniciativa incluirá una campaña televisiva basada en una pieza audiovisual de gran formato y busca reforzar el posicionamiento del parque en todo el país.

      El objetivo es claro: convertir Puy du Fou en una gran marca cultural de alcance nacional, capaz de atraer a millones de visitantes y despertar el orgullo por la historia y las raíces de España.

      Más inversión, más espectáculo y más naturaleza

      La temporada 2026 llega acompañada de nuevas inversiones centradas en mejorar la experiencia artística y reforzar el compromiso medioambiental del parque.

      Todos los espectáculos incorporarán nuevas escenas, mejoras escenográficas y una narrativa aún más inmersiva para intensificar la emoción del público.

      Uno de los cambios más destacados se produce en el espectáculo Cetrería de Reyes, que este año suma más de 100 nuevas aves, alcanzando un total de 300 ejemplares. Con ello se consolida como uno de los mayores espectáculos de cetrería del mundo.

      El Sueño de Toledo vuelve con récord de funciones

      Uno de los grandes momentos de la temporada será, una vez más, el regreso de El Sueño de Toledo, considerado el mayor espectáculo de España.

      La producción volverá a escena el 19 de marzo y batirá su propio récord con más de 160 representaciones a lo largo del año.

      El espectáculo se desarrolla en un escenario de cinco hectáreas, con más de 2.000 personajes en escena, y narra quince siglos de historia de España en apenas 70 minutos. Para esta temporada, además, estrenará vestuario completamente renovado, elevando aún más la calidad artística del montaje.

      La Navidad también crece

      Otro de los momentos clave será la temporada navideña, que en los últimos años se ha convertido en una de las favoritas del público.

      Entre las novedades destaca la nueva ubicación del espectáculo “La Alegría de la Navidad” y la ampliación de los encuentros con los Reyes Magos, pensados para ofrecer a los niños una experiencia más cercana y personalizada.

      Un proyecto cultural con impacto en el territorio

      Desde su apertura, Puy du Fou España se ha consolidado como uno de los principales motores culturales y turísticos de Toledo y Castilla-La Mancha.

      Además de atraer visitantes de toda España, el proyecto genera empleo, impulsa la economía local y contribuye a difundir la historia del país a través de un formato artístico único.

      Quizá por eso, como recordó Moreno al cerrar su intervención, hay algo que los visitantes repiten después de vivir la experiencia: que, por mucho que se intente explicar, Puy du Fou es, simplemente, inenarrable.