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José Molero: “Lo importante es poner en manos de cada niño la historia adecuada en el momento oportuno”

En esta entrevista, el escritor José Molero describe las claves para que jóvenes y mayores valoren y disfruten con la lectura.

Maria José Atienza-11 de sierpień de 2026-Czas czytania: 6 minuty

José Molero (Alfacar,Granada, 1937), Pepe, ha tenido una vida nutrida y feliz, pero sobre todo, sorprendente, especialmente en su juventud. Este granadino, ingeniero de minas, a las que dedicó sus primeros años de vida profesional, terminó recalando en la enseñanza, ámbito en el que, además de una dedicación y un don innegable, desarrolló también sus pasos como escritor. Enfocado en la literatura juvenil, aunque con algún “pinito” poético, 

Su último libro Ariadna y el bosque de los susurros, publicado por la editorial Strogoff, se adentra en un bosque mágico, lleno de voces y personajes a través de los que una niña, Ariadna, va desentrañando las cuestiones esenciales de la vida: la amistad, el respeto, la solidaridad… 

Molero destaca, en esta conversación con Omnes, que hoy el enemigo no es “la escasez de libros —se publica más que nunca—, sino la dictadura de la distracción”. 

Ingeniero de Minas, profesor… ¿Cómo llega usted a la escritura infanto-juvenil? 

–Creo que llegué de una manera muy natural, aunque ya en mis años de bachillerato escribía cuentos cortos y disfrutaba inventando historias. Cuando elegí una carrera eminentemente técnica, la creación literaria pasó a un segundo plano.

El verdadero punto de inflexión llegó años después al incorporarme a la docencia. El contacto diario con los alumnos me devolvió las ganas de escribir y, casi sin darme cuenta, fui descubriendo que la literatura infantil y juvenil era un medio extraordinario para despertar la curiosidad, transmitir valores y contagiar el gusto por la lectura. Desde entonces, he publicado más de 500 cuentos cortos y algunas novelas juveniles.

Con el tiempo he comprendido que enseñar y escribir son dos actividades que se alimentan mutuamente. La convivencia con niños y adolescentes me permitió conocer mejor su manera de pensar, sus inquietudes y su sentido del humor, y todo ello fue encontrando un lugar en mis historias. Así, lo que había empezado siendo una afición juvenil ha terminado convirtiéndose en una de las facetas más apasionantes de mi vida.

Usted ha ejercido de profesor durante muchos años, ¿cómo ha evolucionado el acceso a la lectura de los más jóvenes? 

–Creo que nunca se ha leído tanto como ahora, al menos si nos fijamos en la cantidad de palabras que pasan cada día por delante de nuestros ojos. Basta vernos pendientes de las pantallas de nuestros móviles: mensajes instantáneos, vídeos subtitulados, noticias cambiantes… 

Hoy el gran enemigo no es ni mucho menos la escasez de libros —se publica más que nunca—, sino la dictadura de la distracción. Vivimos sometidos a un flujo constante de estímulos que nos empujan a pasar rápidamente de un contenido a otro y que hacen cada vez más difícil esa lectura pausada, reflexiva y silenciosa que exige un buen libro y que deja una huella indeleble. 

Por eso siempre animaba a mis alumnos a reservar, al menos, diez minutos al día para leer. No les proponía empezar por los grandes clásicos ni convertir la lectura en una obligación, sino descubrir el placer de abrir un libro por iniciativa propia. Cuando ese pequeño hábito se consolida, todo lo demás llega casi por añadidura: aumenta la capacidad de concentración, se enriquece el vocabulario, mejora la expresión y, sobre todo, se ensancha la manera de comprender la realidad. 

Considero que cada niño o cada joven que descubre el placer de la lectura representa una pequeña victoria frente a la superficialidad de nuestro tiempo. Y ese descubrimiento casi nunca sucede por casualidad. Detrás suele haber unos padres que leen al principio con los hijos o un maestro que recomienda un libro con entusiasmo. Ahí empieza, casi siempre, el verdadero viaje de un lector; un viaje que, cuando se emprende de verdad, dura toda la vida.

¿Hay historias «infalibles»? ¿Qué títulos considera imprescindibles en una biblioteca familiar?

–No creo que existan historias infalibles, porque cada lector es diferente, igual que no existen listas cerradas de libros. Más que buscar el libro perfecto, lo importante es poner en manos de cada niño la historia adecuada en el momento oportuno.

En una biblioteca familiar, sin embargo, sí considero imprescindibles los grandes clásicos —El principito, Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan, Pinocho, El mago de Oz…— porque han resistido el paso del tiempo y siguen emocionando a generaciones de lectores. Junto a ellos conviene incorporar magníficas obras contemporáneas como Kroniki Narnii, libros de poesía —el encuentro con la poesía es clave en las edades infantiles—, novelas de aventuras que alimenten la curiosidad, la imaginación y el deseo de seguir descubriendo el mundo.

Pero, por encima de cualquier lista de títulos, el mejor libro es el que, al terminarlo, despierta en un niño el deseo de abrir otro. Ahí comienza el verdadero hábito lector y, con él, el viaje que puede acompañarlo toda la vida.

En la actualidad muchos padres se «pierden» ante las ofertas de literatura infantil y juvenil ¿Cómo elegir libros de buena calidad literaria  y que transmitan una visión del mundo y de la persona recta? 

–Es una pregunta muy oportuna, porque nunca ha habido tantos libros infantiles y juveniles como ahora, y, sin embargo, esa misma abundancia puede desorientar a muchas familias. Mi primer consejo es no dejarse llevar por las modas ni por las listas de los más vendidos. Un buen libro no es necesariamente el que más se vende ni el que cuenta con la campaña de marketing más llamativa, sino el que permanece en la memoria del lector después de haber cerrado sus páginas.

Conviene buscar obras bien escritas, con un lenguaje cuidado, personajes creíbles y tramas inteligentes. Pero la calidad literaria, siendo imprescindible, no basta. Los libros también educan la sensibilidad y ayudan a construir una manera de mirar el mundo. Por eso es importante que transmitan una visión esperanzadora —tan necesaria hoy día— del ser humano, donde valores como la amistad, la verdad, la generosidad, el esfuerzo, el buen humor, la responsabilidad o el perdón aparezcan encarnados en la vida de los personajes y no como un sermón.

A los padres les aconsejaría, además, que no intenten orientarse solos entre miles de novedades. Merece la pena confiar en el criterio de buenos profesores, bibliotecarios, plataformas digitales como Delibris o instituciones y medios de reconocido prestigio. Y, siempre que sea posible, leer con sus hijos o, al menos, interesarse por los libros que leen. Compartir una historia y conversar sobre ella es una de las mejores maneras de educar.

En definitiva, un buen libro no adoctrina, pero tampoco es moralmente neutro: toda historia o poema transmite una determinada visión de la persona y de la vida. La mejor literatura no da lecciones; ofrece orientaciones. Por experiencia sé que un niño aprende mucho más de un personaje admirable que de un discurso brillante.

La literatura infantil y juvenil, ¿qué nos puede enseñar a los adultos? 

–La literatura infantil y juvenil puede enseñar mucho a los adultos porque no empequeñece los grandes temas de la vida; los hace más transparentes. Los niños conservan una capacidad de asombro que los adultos vamos perdiendo casi sin darnos cuenta. Por eso, cuando un escritor consigue llegar de verdad a un niño, también está tendiendo un puente hacia el lector adulto.

Los mejores libros infantiles no tienen dos niveles de lectura: uno para niños y otro para mayores. Tienen una sola verdad, contada con tal hondura y sencillez que cualquiera puede emocionarse con ella. Hablan de la amistad, del miedo, de la pérdida, de la esperanza o del amor con una autenticidad que a menudo echamos de menos en muchos libros escritos exclusivamente para adultos.

No es casual que algunos de los grandes clásicos de la literatura infantil sigan acompañándonos toda la vida. Platero y yo, por ejemplo, nunca fue concebido por Juan Ramón Jiménez como un libro exclusivamente para niños. De hecho, en el prólogo confiesa que lo escribió «…no sé para quién…», dejando claro que estaba dirigido a cualquier lector capaz de emocionarse. Lo mismo sucede con El principito y con tantas otras obras que, con el paso del tiempo, han terminado encontrando lectores de todas las edades.

Eso demuestra que los grandes libros no tienen edad; tienen lectores. Y quizá esa sea una de las principales enseñanzas de la buena literatura infantil: recordarnos que crecer no consiste en perder la capacidad de admirarnos, sino en conservarla. Un adulto que comparte un buen libro con un niño no solo le está enseñando a leer; también está recuperando, casi sin darse cuenta, una manera más limpia, más libre y más humana de mirar el mundo.

¿Qué aporta su último libro de cuentos, Adriana y el Bosque de los Susurros?

–Mi último libro, Adriana y el Bosque de los Susurros, es, en cierto modo, la puesta en práctica de todo lo que le vengo comentando sobre la literatura infantil y juvenil. Reúne quince relatos protagonizados por Adriana —aunque podría ser cualquier niño o cualquier niña— durante sus incursiones en un bosque donde la fantasía se convierte en un camino para descubrir la realidad.

Cada aventura plantea un reto distinto y ofrece al lector la posibilidad de crecer junto a la protagonista. Hay un claro homenaje a algunos de los grandes clásicos de la literatura infantil y juvenil, desde Na stronie crónicas de Narnia, de C. S. Lewis, hasta personajes y mitos como Merlín o el rey Midas, porque las grandes historias nunca dejan de dialogar entre sí y siguen teniendo mucho que decir a los lectores de las distintas generaciones.

He querido escribir un libro en el que la aventura, el humor, el misterio y la imaginación no sean un simple entretenimiento, sino el cauce para hablar de cuestiones esenciales: el bien y el mal, el miedo y el valor, la amistad, la solidaridad, la importancia de saber escuchar y la capacidad de admirarse ante la belleza de la naturaleza.

Si, al cerrar el libro, un niño siente deseos de seguir leyendo y, además, se hace alguna pregunta importante sobre la vida, consideraré que el objetivo está cumplido. 

Como autor, me llena de satisfacción comprobar que Adriana y el Bosque de los Susurros está conquistando tanto a los pequeños lectores como a educadores y familias.

Adriana y el Bosque de los Susurros

Autor: José Molero Fernández
Redakcja: Strogoff
Rok publikacji: 2026
Strony: 180

El inmenso poder de un “te quiero”

El amor no solo necesita ser sentido, también necesita expresarse: la psicología, las neurociencias y la fe cristiana explican por qué escuchar un «te quiero» puede fortalecer los vínculos y sanar el corazón.

11 de sierpień de 2026-Czas czytania: 4 minuty

María llevaba toda la tarde preparando la cena. Ese día cumplía cincuenta años. Sus hijos llegaron uno tras otro, la abrazaron con cariño, le entregaron flores y comenzaron a conversar. Su esposo llegó un poco más tarde. Le dio un beso en la frente y le dijo: “Qué bueno que ya está lista la comida”. Durante la cena hablaron de trabajo, de política y de los nietos. Al terminar el día, María sonrió, dio gracias a Dios… pero, al acostarse, una lágrima rodó por su mejilla. No era ingratitud. Había esperado escuchar una frase que nunca llegó: “Te quiero.”

Su esposo la amaba sinceramente. Habían compartido treinta años de vida. Él trabajaba, era responsable y jamás le había faltado. Sin embargo, ella necesitaba escuchar aquello que él suponía evidente.

¿Cuántas historias semejantes existen? Padres que jamás le dicen a su hijo cuánto lo aman porque creen que “se le va a subir”. Hijos adultos que nunca expresan su cariño porque les da vergüenza. Amigos que se despiden sin saber que esa será la última vez que se verán. Matrimonios donde el amor existe, pero permanece escondido detrás de la rutina.

¿Por qué dos palabras tan sencillas poseen tanta fuerza? Porque el ser humano fue creado para amar… pero también para saberse amado.

La psicología contemporánea lo confirma. El psiquiatra Daniel Siegel, uno de los mayores especialistas en neurobiología interpersonal, explica que nuestro cerebro no se desarrolla de manera aislada. Literalmente se moldea dentro de las relaciones afectivas. La calidad de los vínculos modifica las conexiones neuronales que regulan nuestras emociones, nuestra capacidad de confiar y hasta nuestra manera de enfrentar el sufrimiento.

El neuropsiquiatra Allan Schore ha mostrado que las experiencias repetidas de afecto durante la infancia organizan el desarrollo del hemisferio derecho, responsable de la regulación emocional. En otras palabras, el cerebro aprende seguridad cuando experimenta amor expresado. No basta con amar. El amor necesita ser percibido.

Las investigaciones del doctor John Gottman, después de seguir durante décadas a miles de matrimonios, muestran que las parejas más felices no son aquellas que nunca tienen conflictos, sino aquellas que mantienen una proporción muy alta de interacciones positivas. Entre ellas destacan las expresiones verbales de afecto, admiración y gratitud. Las palabras fortalecen el vínculo porque recuerdan constantemente al otro: “sigues siendo importante para mí”.

Las neurociencias también explican este fenómeno. Cuando una persona escucha palabras sinceras de amor, el cerebro libera oxitocina, hormona relacionada con el apego, la confianza y la cooperación. El neuroeconomista Paul Zak comprobó que mayores niveles de oxitocina favorecen la empatía, disminuyen la desconfianza y fortalecen los vínculos sociales. Al mismo tiempo, desciende el nivel de cortisol, la principal hormona del estrés.

Un “te quiero” verdadero no solo emociona. También tranquiliza al cerebro. Pero aún podemos ir más profundo.

El psiquiatra Viktor Frankl afirmaba que la experiencia más elevada del ser humano consiste en descubrir el valor único e irrepetible de otra persona. Amar significa contemplar en el otro posibilidades que quizá él mismo todavía no alcanza a ver. Cuando decimos “te quiero”, estamos diciendo implícitamente: “Tu existencia tiene un valor inmenso para mí.” Eso explica por qué la ausencia de esas palabras deja heridas tan profundas.

Muchos adultos recuerdan perfectamente que en su casa nunca faltó comida, ropa ni educación. Sin embargo, crecieron con una dolorosa pregunta interior: “¿De verdad soy importante para alguien?”

La filósofa Edith Stein escribió que la persona solo llega a conocerse plenamente cuando es mirada con amor. Nuestra identidad se despierta bajo la mirada amorosa del otro. Primero la de nuestros padres; después la de quienes caminan con nosotros y, finalmente, la de Dios.

San Juan Pablo II desarrolló esta misma idea desde la antropología cristiana: el ser humano no puede comprenderse plenamente sino mediante el amor. Fuimos creados para la comunión. Por eso el aislamiento hiere tanto y la palabra amorosa posee semejante capacidad de sanar.

Santo Tomás de Aquino definía el amor como “querer el bien del otro” (velle bonum alteri). Esa voluntad debe traducirse en obras, ciertamente, pero también en palabras. Porque las palabras hacen visible lo invisible. Son el puente entre el corazón y quien espera ser amado.

Dios mismo quiso revelarse así. Toda la historia de la salvación puede entenderse como la historia de un Dios que insiste en decirle al hombre: “Te quiero.” En el Jordán resuena la voz del Padre: “Este es mi Hijo amado” (Mt 3,17). Jesús afirma repetidamente a sus discípulos: “Yo los he amado” (Jn 15,9). Y san Juan resume la identidad cristiana con una frase extraordinaria: “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él” (1 Jn 4,16).

Antes de pedirnos amar, Dios nos hace escuchar que somos amados. Quizá ahí se encuentre el secreto. Las palabras de amor no crean el amor, pero sí lo revelan, lo fortalecen y lo hacen creíble.

Nunca pensemos que los demás “ya lo saben”. Tal vez lo intuyen, pero el corazón humano necesita escucharlo. Un niño que oye con frecuencia “te quiero” construye una autoestima más sólida. Un adolescente encuentra un refugio frente a la presión del mundo. Un matrimonio fortalece su alianza. Un abuelo descubre que sigue siendo valioso. Un amigo recupera la esperanza.

No sabemos cuál será la última conversación con quienes amamos. Por eso conviene no ahorrar palabras. Quizá hoy alguien cercano no necesite un consejo, una corrección ni un regalo. Quizá solo está esperando escuchar, de nuestros labios, esas dos palabras que tienen la capacidad de calmar el cerebro, fortalecer el corazón y recordarle que su vida vale la pena:

“Te quiero.”

Gospel

El Cielo es donde está Dios. La Asunción de María (A)

Vitus Ntube nos comenta las lecturas de la Asunción de María (A) correspondiente al día 15 de agosto de 2026.

Vitus Ntube-11 de sierpień de 2026-Czas czytania: 2 minuty

Hoy la Iglesia celebra la gran solemnidad mariana de la Asunción: “que la Inmaculada Madre de Dios, la siempre virgen María, habiendo cumplido el curso de la vida terrena, fue asumida en cuerpo y alma a la gloria celestial”. Definida como dogma por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950, esta verdad de fe sigue dando abundantes frutos espirituales en la vida de la Iglesia.

El Evangelio de hoy nos ayuda a comprender por qué María fue elevada al cielo. Dos virtudes destacan de manera especial: su humildad y su fe. Durante su visita a Isabel, María entona el Magnificat, un himno que revela el secreto de su grandeza. María no se exalta a sí misma; reconoce que es Dios quien ha hecho obras grandes en ella. Se reconoce como la humilde esclava del Señor. “Ha mirado la humildad de su esclava”, proclama, y “enaltece a los humildes".

María no se elevó a sí misma al cielo; fue Dios quien la elevó. Su humildad la hizo receptiva a la gracia y a la acción de Dios. Los soberbios buscan exaltarse a sí mismos y, al hacerlo, se vuelven incapaces de ser elevados por Dios. Los humildes, en cambio, se dejan elevar por Él.

G. K. Chesterton escribió una vez que “los ángeles pueden volar porque se toman a sí mismos a la ligera”. El orgullo nos vuelve pesados; la humildad nos da alas. No es casualidad que Fra Angelico pintara a los ángeles con una extraordinaria ligereza, casi como mariposas. La Asunción nos recuerda que Dios exalta a los humildes y eleva a quienes se abandonan completamente en sus manos.

La fe de María es igualmente central en la celebración de hoy. El Papa Benedicto XVI observó que la verdadera grandeza de María reside en su fe. Incluso antes de que María cantara el Magnificat, Isabel ya había reconocido esta grandeza: “¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!”. Pero Isabel va todavía más lejos e identifica la razón más profunda de la bienaventuranza de María: “Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá".

La fe de María fue una adhesión total al plan de Dios, un abandono completo de sí misma en sus manos. Su fe permitió que la grandeza de Dios actuara en ella. Porque creyó, Dios realizó maravillas en su vida, culminando en su asunción a la gloria del Cielo.

María fue llevada al cielo para estar con Dios para siempre. El Cielo es donde está Dios. Estar en el Cielo es estar con Dios. Y en Dios hay lugar para todos nosotros. Al celebrar esta solemnidad, podemos pedir a Nuestra Señora que interceda por nosotros, para que crezcamos en humildad y en fe, disposiciones que permiten a Dios realizar grandes cosas en nuestra vida.

Ewangelizacja

Las lágrimas de san Lorenzo: cuando las estrellas recuerdan a un mártir

Las perseidas iluminan cada agosto el cielo mientras la tradición cristiana las vincula a las lágrimas derramadas por san Lorenzo durante su martirio.

Teresa Aguado Peña-10 de sierpień de 2026-Czas czytania: 3 minuty

Cada agosto sucede uno de los espectáculos astronómicos más conocidos del año. Son las perseidas, una lluvia de meteoros que alcanza su mayor actividad en torno al 10-13 de agosto y que, en España y en otros países de tradición cristiana, reciben el nombre de «las lágrimas de san Lorenzo». La coincidencia con la fiesta del santo, que la Iglesia celebra el 10 de agosto, dio lugar a una tradición que ha unido durante siglos la memoria de un mártir con las estrellas que parecen caer del cielo.

Las perseidas son partículas de polvo y otros restos dejados por el cometa Swift-Tuttle que la Tierra atraviesa cada año en su recorrido alrededor del sol. Cuando estas partículas entran en la atmósfera a gran velocidad, se calientan, se desintegran y producen los destellos luminosos que desde la tierra contemplamos como estrellas fugaces. Su radiante, es decir, el punto del cielo del que parecen proceder, se encuentra en la constelación de Perseo. De ahí procede su nombre astronómico: perseidas.

Pero la ciencia no explica el nombre popular de «lágrimas de san Lorenzo». Para comprenderlo hay que volver la mirada hacia la historia de un joven diácono de la Iglesia de Roma, cuya memoria quedó vinculada a la noche de agosto.

Un diácono al servicio de los pobres

San Lorenzo fue diácono de Roma y uno de los hombres más cercanos al Papa Sixto II. Como archidiácono, tenía entre sus responsabilidades la administración de los bienes de la Iglesia y la atención a las personas más necesitadas. Se ocupaba de asistir a enfermos y de atender a huérfanos, viudas y personas marginadas. Lorenzo se convirtió en una figura muy querida en Roma e incluso después de su muerte fue objeto de veneración popular inmediata.

Según la tradición, durante la persecución del emperador Valeriano, en el año 258, el Papa Sixto II fue detenido y ejecutado junto con varios de sus diáconos. Lorenzo fue arrestado poco después. El prefecto de Roma le exigió entonces que entregara los bienes de la Iglesia.

El diácono pidió unos días para reunirlos. Pero, según la tradición, empleó ese tiempo en distribuir entre los pobres los bienes que estaban a su cargo. Cuando regresó ante las autoridades, no lo hizo con riquezas ni tesoros materiales. Lo acompañaba una multitud de personas necesitadas a las que la Iglesia ayudaba. Señalándolas, Lorenzo habría pronunciado entonces una de las frases más célebres asociadas a su figura: «Estos son los tesoros de la Iglesia».

Lorenzo fue condenado a morir quemado sobre una parrilla de hierro, sufriendo una muerte lenta y tortuosa. Se dice que en medio del martirio exclamó: «Dadme la vuelta, que por este lado ya estoy hecho». Sus lágrimas, reza la leyenda, son las «estrellas» que en las próximas noches caerán del cielo.

¿Por qué «lágrimas de san Lorenzo»?

Según una antigua tradición cristiana, las estrellas fugaces que aparecen en el cielo alrededor de la fiesta de San Lorenzo serían sus lágrimas, derramadas desde el cielo en recuerdo de su martirio. Otra tradición habla de pequeñas partículas o «lapillis» procedentes de las llamas de la parrilla en la que fue quemado.

Así, la imagen de las lágrimas de un santo que parecen caer sobre la tierra convirtió un fenómeno celeste en una expresión de la memoria cristiana de Lorenzo.

San Lorenzo es, además, uno de los mártires más conocidos de la Iglesia de Roma. Su culto está documentado desde el siglo IV y su figura ha quedado ligada a la ciudad de Roma y a la tradición cristiana.

Lo que realmente cae del cielo

Las perseidas no son entonces estrellas que caen ni lágrimas convertidas en luz. Son meteoros producidos por partículas que penetran en la atmósfera terrestre a velocidades muy elevadas.

La Tierra atraviesa cada año, aproximadamente alrededor del 12 de agosto, la zona del espacio en la que se encuentran los restos dejados por el mencionado cometa Swift-Tuttle. Este cometa, compuesto por polvo y hielo, sigue una órbita alrededor del Sol que tarda unos 133 años en completar. Su último paso cerca del Sol tuvo lugar en 1992 y el próximo está previsto para 2126.

Cuando las pequeñas partículas de ese enjambre entran en la atmósfera, la fricción con los gases atmosféricos provoca que se calienten y se desintegren. El destello que vemos desde la superficie terrestre es lo que llamamos un meteoro. Por eso, aunque popularmente hablemos de «estrellas fugaces», no estamos viendo estrellas: estamos contemplando el rastro luminoso producido por diminutos fragmentos de material cometario.

PodpisyBryan Lawrence Gonsalves

¿Qué ha sido del restaurante del trabajador? 

La desaparición de los restaurantes sencillos y asequibles refleja una sociedad donde comer fuera ha dejado de ser una necesidad cotidiana para convertirse, cada vez más, en un lujo.

10 de sierpień de 2026-Czas czytania: 6 minuty

Hace unas semanas, llamé al único restaurante mexicano de mi ciudad que anunciaba una bandeja para fiestas. Estaba organizando una pequeña reunión con amigos y me gustaba la idea de que cada uno se preparara sus propios tacos.

Pregunté si ofrecían comida para llevar. Mi idea era hacer el pedido, ir allí yo mismo, pagar, recogerlo y marcharme. «No», me dijeron. «Solo servimos en el local».

Decepcionado, empecé a buscar alternativas. Seguro que algún otro restaurante mexicano de la ciudad ofrecería algo similar. Ninguno lo hacía.

En cambio, me encontré con un menú tras otro que cobraba precios desorbitados por lo que debería ser comida corriente. Los burritos que antes se vendían a tres euros cuando era estudiante universitario ahora cuestan nueve. Otros restaurantes cobraban casi veinte euros por un plato de enchiladas.

¡¿Veinte euros?! ¡Increíble! Lo primero que pensé fue casi: «Más vale que esas enchiladas curen el cáncer si cuestan tanto».

No fue solo la sorpresa por el alto precio y la escasa cantidad. Me hizo preguntarme qué había sido de los restaurantes que existían simplemente para dar de comer a la gente.

Cuando salir a comer fuera se convierte en un lujo

Admito que quizá mi sorpresa se deba a que tiendo a estar fuera de moda. Cuando voy a un restaurante, no busco paredes de ladrillo visto, lámparas artesanales, platos de cerámica hechos a mano ni menús sofisticados. No me importa especialmente si el mobiliario lo han diseñado arquitectos escandinavos o si el camarero explica de dónde procede cada ingrediente.

Simplemente quiero una comida asequible que esté buena y me llene. En muchos sentidos, tengo lo que solo podría describirse como gustos plebeyos. Un ejemplo de ello es que bebo café instantáneo barato, de ese tipo que los auténticos entusiastas del café, como mi prometida, probablemente se negarían a reconocer como café en absoluto. Como para vivir, en lugar de vivir para comer. Si una comida es asequible, saciante y agradable, soy feliz.

Sin embargo, en algún momento, los restaurantes parecen haberse olvidado de gente como yo.

Salir a comer fuera se percibe cada vez menos como una cuestión de alimentarse y más como la compra de una experiencia. Los restaurantes parecen competir en estética, imagen de marca, exclusividad y en quién es capaz de seguir subiendo los precios sin ahuyentar a los clientes. La comida en sí misma pasa casi a un segundo plano. Mientras tanto, la gente corriente de clase trabajadora se queda preguntándose cuándo un burrito se convirtió en un capricho de lujo.

Una lección de Varsovia

Cada vez que pienso en esto, mi mente vuelve a un viaje que hice a Varsovia cuando aún estaba en la universidad. Un amigo polaco me llevó a un restaurante vietnamita escondido en una calle cualquiera. No era el tipo de local que aparecería jamás en guías de viaje o publicaciones de Instagram. Si no prestabas atención al caminar por la calle, te perdías la entrada al restaurante. 

Las mesas eran de plástico blanco barato, el menú consistía en una simple hoja de papel plastificada y la decoración era prácticamente inexistente.

En la barra estaba sentada una niña vietnamita, de unos once años, haciendo sus deberes en silencio. Mi amigo hizo el pedido en polaco y ella respondió con fluidez antes de cobrar y volver a sus problemas de matemáticas.

Sus padres cocinaban en la cocina que había detrás de ella. Cuando la comida estuvo lista, tocó una campanilla y nos invitó a recoger nuestros cuencos.

Por cinco euros me sirvieron un enorme cuenco de fideos vietnamitas humeantes. Estaban frescos, deliciosos y, para mí, un estudiante universitario sin dinero y sin trabajo, resultaban sencillos y saciantes.

No hubo espectáculo ni dramatismo, ni ningún intento de vendernos una «experiencia». Nada de representaciones teatrales. Solo una familia de inmigrantes vietnamitas trabajadora que alimentaba a su comunidad.

Años más tarde, no recuerdo casi nada más de aquel día en Varsovia. No recuerdo los lugares que visité ni a la gente que conocí, ni siquiera cómo fue aquel día, pero sí recuerdo esos fideos y aquel restaurante vietnamita.

La desaparición de lo cotidiano

¿Qué ha sido de lugares como ese? Antes existían en casi todas las ciudades. Pequeños negocios familiares donde el dueño conocía a los clientes habituales por su nombre. Restaurantes que no aspiraban a conseguir estrellas Michelin, sino que simplemente buscaban ofrecer buena comida a precios justos.

Estos locales atendían a estudiantes con presupuestos ajustados y daban de comer a trabajadores de la construcción que buscaban un almuerzo rápido. Atendían a familias jóvenes que querían disfrutar de una salida sencilla por la noche. Ofrecían a los jubilados con pocos recursos la oportunidad de comer algo asequible sin preocuparse por su bolsillo. En general, ayudaban a personas que simplemente querían una comida decente sin tener que preguntarse si acababan de gastarse la mitad de su presupuesto para la compra.

Hoy en día, muchos de estos locales parecen estar desapareciendo. Sin duda, algunos se han visto obligados a cerrar por el aumento de los alquileres, la inflación, el incremento de los costes laborales o la competencia de las grandes cadenas.

Las ciudades suelen estar cada vez más llenas de restaurantes pensados para ocasiones especiales en lugar de para la vida cotidiana. Restaurantes a los que solo se puede acudir con reserva, con interiores cuidadosamente diseñados y donde los precios elevados se presentan como algo normal.

No hay nada intrínsecamente malo en la alta cocina. El problema surge cuando la gastronomía cotidiana empieza a desaparecer por completo. Toda sociedad necesita lugares donde la gente corriente pueda reunirse sin sentirse excluida por los precios. 

Una perspectiva católica

Esto va más allá de la simple comida. Los restaurantes siempre han sido lugares donde las comunidades se reúnen y, al hacerlo, unen a un barrio. 

La vida económica nunca debería existir únicamente para maximizar los beneficios. Los mercados son valiosos servidores, pero son malos amos. Las empresas buscan, naturalmente, ganarse la vida, y no hay nada inmoral en obtener beneficios. Sin embargo, el beneficio debe seguir siendo la recompensa por servir a la sociedad, no el fin último de la sociedad.

Cuando las empresas ya no pueden permitirse atender a la gente corriente o deciden no hacerlo, se pierde algo valioso.

La Iglesia lleva mucho tiempo enseñando que la vida económica existe para la persona humana, y no al revés. El papa San Juan Pablo II, en *Laborem Exercens*, nos recordó que el trabajo posee dignidad porque está al servicio de las personas y las familias. Del mismo modo, la Iglesia enseña que la sociedad debe estar ordenada hacia el bien común, garantizando que la gente corriente pueda participar plenamente en la vida económica y social.

El pequeño restaurante vietnamita de Varsovia encarnaba muchos de esos principios sin predicarlos jamás. Allí había una familia que trabajaba unida al servicio de su barrio; cobraban precios asequibles para la gente corriente; su trabajo no era glamuroso, pero era digno y, sin duda, una santificación digna en sí misma cuando se ofrecía a Dios. Tampoco vendían una sensación de exclusividad de lujo, sino que ofrecían hospitalidad a su manera.

Los Evangelios sitúan repetidamente a Cristo alrededor de una mesa. Cenaba con pescadores, recaudadores de impuestos y pecadores, y cuando alimentó a las multitudes, no lo hizo con manjares extravagantes, sino con panes y peces, la comida sencilla de la gente corriente. 

En la Galilea del siglo I, el pan de cebada y el pescado del mar de Galilea constituían la dieta básica de los jornaleros, los pescadores y los pobres. Incluso después de su resurrección, Cristo preparó un desayuno de pan y pescado sobre un fuego de carbón para sus discípulos en la orilla, reuniéndose con ellos una vez más en medio de su vida laboral cotidiana.

La Última Cena recuerda a los cristianos que una comida compartida es más que un medio para saciar el hambre; es una expresión de comunión, compañerismo y hospitalidad. No es casualidad que tantos de los encuentros de Cristo con los demás tuvieran lugar en torno a la comida, 

La tradición cristiana ha entendido desde hace mucho tiempo que acoger a los demás a la mesa es uno de los actos de caridad más sencillos y profundos. 

Lo que hemos perdido

No creo que todos los restaurantes deban ser baratos. Siempre habrá sitio para la alta cocina, los chefs ambiciosos y el arte culinario. Pero también debería haber sitio para el trabajador, para el estudiante con 10 euros en la cartera, para una familia joven que celebra un cumpleaños, para un jubilado que simplemente quiere una comida caliente sin preocuparse por la cuenta y para unos amigos que se reúnen en torno a unos tacos sin necesidad de reservar mesa con semanas de antelación.

Quizá lo que echo de menos no es en absoluto la comida mexicana barata, quizá echo de menos una sociedad que hacía un hueco a la gente corriente.

El pequeño restaurante vietnamita de Varsovia no tenía muebles de diseño, ni una marca pulida, ni una imagen cuidadosamente elaborada. Sin embargo, poseía algo cada vez más difícil de encontrar: trabajo honesto, precios justos, hospitalidad genuina y comida que daba la bienvenida a todo el mundo.

Esas son las joyas ocultas que nuestras ciudades tenían antaño y no puedo evitar preguntarme si, en nuestra búsqueda de la sofisticación, hemos olvidado la sencilla virtud de alimentar bien a nuestros vecinos.

AutorBryan Lawrence Gonsalves

Dziennikarz i eseista urodzony w Zjednoczonych Emiratach Arabskich, mieszkający na Litwie. Publikuje w Omnes, EWTN News i CNA Deutsch.

Watykan

Papież stawia młodzież (i wojny) w centrum swojej uwagi

Tras las noticias sobre la JMJ de Corea del Sur, y el encuentro en Asís, León XIV ha puesto de nuevo el foco en los jóvenes en el Ángelus, para que se dejen inspirar por santos como santo Domingo, santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein), san Lorenzo o Santa Clara de Asís. Y ha urgido a la paz en Sudán, Ucrania y Rusia.

Francisco Otamendi-9 de sierpień de 2026-Czas czytania: 3 minuty

El Papa ha vuelto a mirar de modo especial a los jóvenes en estas fechas veraniegas. A los jóvenes y a las guerras.

W Angelus de este Domingo XIX del Tiempo Ordinario, tras saludar a los jóvenes de la Comunidad Santa María Magdalena de la diócesis de Milán, ha manifestado que “la presencia de tantos grupos de jóvenes, que deciden dedicar unos días de sus vacaciones a actividades formativas y de compañerismo, es un signo de esperanza; así como lo fue el encuentro de los jóvenes franciscanos, con quienes tuve la alegría de reunirme el jueves pasado en Asís”.

Santos y santas, conocer a testigos ejemplares del Evangelio

A continuación, ha urgido a los jóvenes de modo significativo a que se dejen “inspirar por testigos ejemplares del Evangelio” que el calendario litúrgico nos presenta estos días.

Y se ha referido a “algunas figuras maravillosas de santos y santas que los invito a conocer mejor: ayer, el gran santo Domingo, fundador de los Frailes Predicadores; hoy, santa Teresa Benedicta de la Cruz, Edyta Stein, carmelita asesinada en Auschwitz y copatrona de Europa; mañana, san Lorenzo, diácono de la Iglesia de Roma; pasado mañana, santa Clara de Asís, quien dejó una vida acomodada para seguir a Jesús, pobre y humilde, siguiendo el ejemplo de su conciudadano san Francisco. ¡Queridos jóvenes, déjense inspirar por estos testigos ejemplares del Evangelio!”.

En la tormenta de Genesaret: Jesús no nos abandona

Antes del rezo de la oración mariana del Ángelus, el Sucesor de Pedro ha comentado el Evangelio de este domingo, que nos habla de “Jesús, quien, en el lago de Galilea, caminando sobre las aguas, se une a los discípulos en medio de una tormenta (cf. Mt 14,22-33).

Hacia el final de la noche, Jesús les sale al encuentro sobre las aguas agitadas, y ellos, asustados, lo confunden con un fantasma (v. 26). Pero Él les dice: ‘¡Ánimo, soy yo, no tengan miedo!’ (v. 27). 

La presencia del Señor lo cambia todo, ha dicho el Papa. “Pedro incluso logra dar unos pasos sobre las olas hacia Él; luego se asusta, comienza a hundirse y Jesús lo salva. Cuando el Maestro sube a la barca, la tormenta se calma, y entonces brota espontáneamente del corazón de los discípulos la profesión de fe: ‘En verdad tú eres el Hijo de Dios’ (v. 33)”.

“No dejarnos llevar por el éxito”

Este milagro nos enseña algo importante, ha subrayado el Pontífice. “Ante todo, a no dejarnos llevar por el éxito y a no ser nunca presuntuosos; y, al mismo tiempo, a no desesperarnos, ni siquiera en los momentos de oscuridad, cuando nos sentimos impotentes ante los problemas y, a pesar de nuestros esfuerzos, nos parece que vamos más hacia atrás que hacia adelante”. 

“En cualquier circunstancia, Jesús no nos abandona y, si lo acogemos con humildad en la barca de nuestra vida —con la oración, con los sacramentos, con la escucha de su Palabra—, en Él encontraremos la paz, encontraremos luz y fuerza para nuestro camino”.

Sudán, Ucrania, Rusia

Tras el rezo del Ángelus, el Santo Padre ha mostrado su cercanía a todos los habitantes de Sudán, especialmente en la ciudad de El Obeid, ha renovado su llamamiento a las autoridades para que garanticen corredores humanitarios a la población civil, y ha instado a la comunidad internacional a apoyar los esfuerzos destinados a lograr un alto el fuego inmediato. 

Al final, ha alentado a la oración, “pidiendo al Señor que sostenga a quienes sufren, convierta los corazones de quienes siembran violencia y conceda la paz tan anhelada”.

En la misma línea, ha revelado que le siguen llegando noticias dolorosas sobre personas inocentes asesinadas y heridas en Ucrania y en Rusia. Los episodios trágicos se suceden, es más, se multiplican, causando cada vez más víctimas civiles, entre ellas también niños. 

La guerra sólo genera más guerra, y enorme sufrimiento

Me solidarizo con las familias de las víctimas, con los heridos y con todos aquellos que sufren a causa del conflicto en curso”, ha dicho León XIV.  

“Ante tanto dolor, renuevo un vehemente llamamiento para que se respete el derecho humanitario y ambas partes pongan fin a los ataques contra objetivos civiles. La guerra sólo genera más guerra y provoca un enorme sufrimiento. Es hora de detener la espiral de violencia y dar cabida a la diplomacia y al diálogo para allanar el camino hacia la paz”.

AutorFrancisco Otamendi

Książki

Edith Stein, la Santa Teresa de nuestro tiempo

Irene Chikiar analiza en una biografía definitiva a Santa Teresa Benedicta de la Cruz como una vida en búsqueda de sentido.

José María Navalpotro-9 de sierpień de 2026-Czas czytania: 7 minuty

El 9 de agosto se celebra la fiesta de una de las mayores santas contemporáneas europeas: Santa Teresa Benedicta de la Cruz, Edith Stein. Filósofa sobresaliente y discípula de Husserl, judía, conversa al catolicismo, carmelita y mártir de la persecución nazi en el campo de concentración de Birkenau. Es una de las patronas de Europa. Posiblemente el mejor acercamiento biográfico que se ha realizado sobre ella está en la monumental biografía Edith Stein. Judía. Filósofa. Santa, publicada por Taurus en 2025 y redactada por la argentina Irene Chikiar Bauer. 

La autora del libro es doctora en Letras por la Universidad Nacional de La Plata, en Argentina, magíster en Sociología de la Cultura y Análisis Cultural y profesora en la Universidad de San Martín y en la de San Antonio de Areco, y autora de otra biografía exhaustiva sobre Virginia Woolf. Atiende a Omnes en Madrid para dar a conocer la obra sobre una personalidad filosófica y religiosa de primer orden.

¿Qué le atrae el perfil de Edith Stein? ¿Por qué se empezó a interesar por su figura? 

–Cuando Juan Pablo II la canoniza en 1998, me entero de esta mujer. Me parece impresionante un camino que va del judaísmo a su alejamiento de la fe de sus mayores a los 13 años. Se considera agnóstica, se dedica al estudio, le encanta la literatura, la historia. Luego descubre la filosofía, se hace las grandes preguntas del ser humano, que son las grandes preguntas filosóficas, pero más bien centradas en la experiencia, en el conocimiento de las cosas, y de uno mismo. A través de eso llega a la conversión.

Me parece una figura fundamental para nuestro tiempo, que es un tiempo que escinde la razón de lo religioso, generalmente en el común de las personas. 

Y ella elige el camino religioso, cuando no la dejan ser profesora ni conferenciante, exitosa como era; ella siempre había querido ser carmelita, y cuando eso se interrumpe, piensa que es el momento de lo que ella quería, entrar en el Carmelo.

Tiene muchos rasgos que la hacen especial. En el libro, por ejemplo, se resalta su feminismo pionero.

–Virginia Woolf, que es mi otra biografía anterior voluminosa, también es una pionera y una precursora del feminismo, pero no se definía así misma como tal. Y es de 1882. Edith nace nueve años después, pero a diferencia de Virginia Woolf, ella sí va a la universidad, y allí se descubre feminista, porque piensa que las mujeres tienen que tener los mismos derechos que los hombres. Hay amigas suyas que estudian en la universidad, pero se plantean su “doble vocación”: ¿qué pasa si se casan? ¿Tienen que dejar todo? Muchos no veían compatible tener una familia con tener una profesión. Ella decididamente se pone a favor de que se puedan hacer las dos cosas. En ese sentido ella se consideraba feminista y lo dice. 

También es una militante política, porque milita en la República de Weimar. Claro que se desilusiona pronto, porque dice que para la política es necesario tener una conciencia robusta y una piel espesa. 

Desde ese momento ya se lanza completamente a la filosofía, y a través de la filosofía. En esta etapa de la fenomenología se produce su camino a la conversión. No es la única, porque Husserl se había convertido también al cristianismo, y Adolf Reinach, que es una personalidad excepcional, y era el primer asistente de Husserl, también se convierte. Hay unas conversiones que tienen que ver con una convicción íntima, en momentos realmente trágicos. Esto, para nuestra época, para las personas que no tienen la experiencia religiosa, es sumamente llamativo. Ven que personas que viven experiencias realmente espantosas, y en vez de resentirse con la vida y abandonarlo todo, encuentran esta experiencia religiosa, y la búsqueda de lo trascendente.

Como enfermera

Edith Stein, en la Primera Guerra Mundial trabaja de enfermera, ¿cómo le influye este trabajo? 

–Es fundamental. No puede soportar que estando Reinach y todos sus amigos varones en la guerra, ella no pueda hacer nada. Se ofrece como enfermera. Primero va a la clínica donde su hermana Erna es médica, se forma y va.

Esto es importantísimo para las enfermeras. De hecho, la parte más extensa de su autobiografía la dedica a su etapa como enfermera, y con gran precisión. Escribe con una entrega de lo que es el trabajo. Tiene una empatía tal con los enfermos, que creo que esa experiencia le sirve mucho cuando escribe su tesis sobre empatía. Por lo que ha vivido ahí: ha tenido que curar enfermos que no pueden ni hablar, que tienen que comunicarse con la mirada, o tiene enfermos que no hablan el idioma, 

El tema de la empatía en Stein, es algo muy moderno, en el sentido de que hoy es de plena actualidad, ¿no? 

–La empatía es una palabra muy usada y muy poco practicada. Edith Stein contrasta con opiniones anteriores que decían que la empatía era un sentir a una; ella dice que no, sino sentir lo que siente el otro, pero sabiendo que eso es del otro. Eso es la real comunicación, lo otro es contagio. Esa empatía también requiere una decisión ética, y en eso Edith Stein fue una maestra.

Siempre tuvo decisiones éticas frente al otro, y ella afirma que “el fin del hombre es que su voz suene con las demás”. 

También hay algo muy interesante en cómo nunca reniega de su judaísmo, en una época donde había una propaganda anti judía tremenda en Alemania. Siendo profesora y conferenciante, y ya católica, dice esta frase: “El Señor eligió un pueblo para nacer en él, durante su vida terrena habló la lengua de este pueblo, pensó con sus metáforas e imágenes, observó sus costumbres, le dedicó todas sus energías y le ha dado a cada pueblo una misión en esta tierra y para la eternidad, y a cada una de las personas, una misión dentro de este pueblo”. Es una mujer ecuménica, de avanzada, increíble.

Es una figura de primer orden, pero quizá no sé si suficientemente conocida. 

–Es poco conocida, salvo en el mundo católico, carmelita especialmente, porque cuando entra al Carmelo, a ella ya no le interesa más ser la filósofa reconocida. Luego llega el nazismo, la matan, y nadie quiso acordarse de ella.

Yo me siento muy bien por haber traído a una editorial como Penguin (Taurus), que es una editorial mundial, y que no es un sello religioso, esta personalidad.

A mí me ha servido tremendamente un libro de Alasdair MacIntyre, porque él también, desde la filosofía, escribe sobre la importancia de Stein y sobre muchas de sus intuiciones, que si pudiera haber seguido trabajando desde filosofía, no se sabe dónde hubieran ido, y que después ha desarrollado también la fenomenología. Ella tiene grandes anticipaciones, como el intento de conciliar fenomenología con santo Tomás de Aquino.

Es un puente también entre la fe y la razón, ¿no? 

–Es lo que me impactó tanto. Una persona que abandona la fe de los mayores, que se declara agnóstica, que se dedica a estudiar como una loca, brillante, y valora la razón como lo más grande, llega al camino de lo religioso y esa conciliación entre el saber y la espiritualidad, que no se excluyen. Eso es muy llamativo.

A la fe desde la razón

Ella llega a la fe desde la razón…

–Sí, llega desde el agnosticismo. Entonces, ¿cómo llega a esta experiencia religiosa y con esa profundidad? Edith Stein, cuando escribe su autobiografía, ya está el nazismo en la cima del poder, y sus confesores, el ambiente católico, le piden que escriba su historia porque es la forma que entienden de tratar de contrarrestar la propaganda horrible del nazismo.

Entonces ella escribe para mostrar la realidad de la familia judía, que no tenía nada que ver con lo que mostraba la propaganda nazi. Pero al escribir también en ese contexto, también hay muchas cosas que ella no habrá dicho. 

¿Por qué se convierte leyendo a Santa Teresa? 

–Cuando ella empieza a pensar en una figura trascendente, en Dios, dice: mi camino va a ir por el cristianismo, pero no sabe si se va a hacer luterana, como la mayoría de los alemanes, o católica. Al estilo Edith Stein, no se sienta a esperar a ver qué pasa, sino que se pone a leer todo lo que puede: teología luterana, católica… En un momento, le llega a las manos el libro de Teresa de Ávila, El Libro de la Vida. Y ve que es su camino, y quiere ser carmelita. ¿Por qué? Una de las cosas que Teresa no dice es que su abuelo era judío. Cuando uno lee el Libro de la Vida, se ve que Teresa todo el tiempo está diciendo lo que importa es cómo actúes en el mundo, los hechos, no de dónde vienes. 

Para mí Edith Stein es la Santa Teresa de nuestro tiempo, aunque el contexto es diferente, porque no vivimos una sociedad religiosa. Santa Teresa y San Juan viven una sociedad muy religiosa, tienen un montón de enemigos, pero también tienen un montón de seguidores, por eso pueden hacer una reforma, y fundar conventos. Edith Stein llega en el siglo XX, cuando ya es la época caracterizada después del positivismo por el imperio de la razón.

Es realmente increíble que siendo así, ella retome el camino de la espiritualidad. 

También hay que advertir que San Juan de la Cruz y Santa Teresa, por más que hubieran tenido un montón de enemigos, al final de su vida estuvieron rodeados de gente que los quería. Edith Stein se muere sola en un campo de concentración, rodeada de víctimas como ella. 

¿Podría haber evitado su martirio? 

–Se podría haber escapado. En un momento, las Carmelitas en Alemania, para protegerla, proponen mandarla a Holanda, pero cuando estalla la guerra y los nazis invaden Holanda, tratan de sacarla de allí. La intentan llevar a Suiza, pero una de sus hermanas, que también se había convertido, estaba trabajando de portera en el convento, y Edith Stein se negó a marcharse sin su hermana. En esas demoras, finalmente los nazis se la llevan, en represalia a la carta de los obispos holandeses contra el nazismo, en el contexto de una venganza que fue ir a buscar a todos los judíos que se habían convertido, o mucha gente que se había casado con judíos. Son las primeras deportaciones a los campos de concentración para los judíos. Ahí es donde la matan, en Birkenau.

¿Cuál es su faceta más notable?

–Es indicativo el nombre que elige al entrar en religión. Elige Teresa, obviamente por Teresa de Avila; Benedicta, porque estuvo mucho con los benedictinos (muchos se preguntaban por qué no se hizo benedictina) y de la Cruz. En su nombre está todo, está esa coherencia y esa ética. 

Lo que impacta en Edith Stein, lo que conmueve de ella es esa búsqueda de sentido. Muchas biografías católicas han dicho que es una buscadora de la verdad. Pero desde una perspectiva más secular es una buscadora del sentido de la vida.

Edith Stein. Judía. Filósofa. Santa

Autor: Irene Chikiar Bauer
Redakcja: Taurus
Rok publikacji: 2025
Strony: 768
Ekologia integralna

Acutis AI: Tak Leo XIV chce, abyśmy doświadczyli rewolucji AI

Peter Cooney, cofundador de Acutis AI, analiza la encíclica Wspaniała ludzkość y explica por qué el Papa León XIV invita a afrontar sin miedo los desafíos de la inteligencia artificial.

OSV / Omnes-9 de sierpień de 2026-Czas czytania: 4 minuty

La inteligencia artificial está provocando rápidamente el fin del mundo tal como lo conocemos, pero el Papa León XIV tiene un mensaje urgente para todos: no huyan del cambio que trae la IA; en cambio, afróntenlo.

Esa fue solo una de las conclusiones de una conferencia celebrada el 1 de agosto en el Santuario Nacional de San Juan Pablo II en Washington, donde se analizó la reciente encíclica del Papa «Wspaniała ludzkość: Sobre la protección de la persona humana en tiempos de inteligencia artificial». Peter Cooney, cofundador de la plataforma web Acutis AI —que lleva el nombre de San Carlos Acutis y fue diseñada como una alternativa católica a los sistemas de IA convencionales al ofrecer respuestas basadas en la enseñanza de la Iglesia— explicó a los asistentes el extenso documento del Papa León XIV.

«Empieza con fuerza: la humanidad se enfrenta a una decisión crucial. Va directo al grano. Si nos fijamos en otras encíclicas, suelen empezar con un tono mucho más suave», dijo Cooney, de 21 años, estudiante de último año de Economía en la Universidad de Dallas. «Así que creo que lo que el Papa León nos está diciendo es: esto es importante; escuchen; presten atención». Y hay buenas razones para ello, dada la velocidad con la que la IA se está extendiendo a todos los ámbitos de la vida cotidiana.

Una tecnología sin precedentes

Cooney señaló que el 30 de noviembre de 2022 se anunció el lanzamiento de ChatGPT, un chatbot de IA generativa, en la plataforma de redes sociales Twitter, ahora conocida como X. En cinco días, ya contaba con más de un millón de usuarios; ahora, menos de cuatro años después, tiene más de mil millones de usuarios activos mensuales. «Esta es la tecnología de más rápido crecimiento que jamás hayamos visto en el mundo», dijo Cooney. «Y creo que hay algunos aspectos a destacar de esta tecnología que la diferencian de las del pasado».

Entre esas diferencias, dijo, se encuentran la diversidad de usuarios de IA (desde niños hasta militares); la propiedad concentrada de la IA (Cooney estimó que menos de 10 empresas poseen el 95% del mercado actual); y la carrera competitiva por la IA entre Estados Unidos y China (con el objetivo de convertir esta poderosa tecnología en un arma). «Lo que tenemos es a unas pocas empresas en dos de las naciones más poderosas del mundo compitiendo por crear los modelos de IA más avanzados para obtener una ventaja militar», enfatizó Cooney. «Y esa misma tecnología está presente en las Chromebooks de los niños en sus aulas. Este es el mundo al que se dirige el Santo Padre».

Aun así, la Iglesia Católica no carece de respuestas. Con esta encíclica, el Papa León XIV ha «establecido a la Iglesia como autoridad moral en este tema», dijo Cooney. «Lo cual da a los líderes tecnológicos buenas razones para leer el resto de lo que tiene que decir».

Los tres peligros de la inteligencia artificial

Según Cooney, el pontífice señala tres peligros particulares de la IA: la facilidad para obtener resultados; su impresión de objetividad donde en realidad no existe; y su capacidad para simular la comunicación humana.

Si bien la IA puede ser realmente útil, «si dejamos de reflexionar sobre las cosas y simplemente delegamos todo eso en la IA, perderemos la capacidad de pensar», sugirió Cooney, «que es una parte fundamental de lo que nos hace humanos». También confirmó que, en el caso de la IA, «cada respuesta se basa en la probabilidad. Básicamente, se trata de hacer cálculos matemáticos y encontrar la mayor probabilidad de que la siguiente palabra sea correcta», dijo Cooney. «La IA no es neutral».

En cuanto a la comunicación humana, Cooney añadió: «Si no tenemos cuidado, podemos permitir que la IA nos arrebate poco a poco nuestras relaciones humanas… puede deteriorar las relaciones humanas».

Lo que está en juego

Cooney observó que el Papa León XIV afirma que estas amenazas ponen en peligro la verdad, el trabajo y la libertad.

La verdad, porque la IA amplifica el problema de la desinformación mediante la capacidad de manipular imágenes o vídeos; el trabajo, porque usar la IA para reemplazar a los empleados compromete su dignidad humana; y la libertad, porque es fácil sentir que uno elige cuando en realidad sus decisiones están fuertemente influenciadas por la IA.

Sin embargo, Cooney confirmó que el Papa León mantiene la esperanza. «No dice que nos escondamos de la IA ni que huyamos de ella. Reconoce todos los peligros y el estado de confusión y miedo que impera en el mundo», dijo Cooney. «Pero nos llama a construir. Dice que, a pesar de esta espiral descendente, también podemos vislumbrar una gran parte de la humanidad que se esfuerza… por construir la ciudad santa».

No huir, sino construir

La exhortación del Papa León XIV, «Magnifica Humanitas», a que las personas asuman su papel como discípulos de Jesucristo en una «era de transformación digital», es sin duda evocadora.

«No temamos ensuciarnos las manos en la «obra en construcción» de nuestro tiempo», escribe el Papa León XIV en la encíclica. Instó a las personas a «no ser espectadores pasivos de las fracturas sociales y culturales, ni meros comentaristas de lo que se desmorona, sino hombres y mujeres dispuestos a entrar en las obras de la historia —laboratorios de investigación, empresas tecnológicas, escuelas, medios de comunicación, instituciones y comunidades locales— para reconstruir lo que se ha derrumbado y proteger lo que está amenazado».

Según Cooney, el llamado del Papa León a los hombres y mujeres de hoy «es construir sin miedo, proteger a nuestros hijos y confiar todo a María».

Discípulos de Cristo en la era digital

Para cumplir con el llamado del Papa León, Cooney señaló tres sugerencias personales. «No podemos tenerle miedo a la IA. Tenemos que aprender a usarla, y aprender a usarla bien», dijo.

También instó a los padres a «hablar con sus hijos y con sus escuelas para averiguar cómo se está utilizando la IA. Porque se está utilizando prácticamente en todas las escuelas… es importante que comprendan cómo funciona y los problemas que a veces presenta». Y finalmente, Cooney aconsejó la oración. «Yo diría que intenten rezar algunas Ave Marías todos los días por la paz mundial», dijo, «y que el mundo pueda resolver esto juntos».

La corresponsal de OSV News, Kimberley Heatherington, informó desde Washington.

AutorOSV / Omnes

Kultura

Ocultos durante siglos: cómo se encontraron los sermones de san Agustín recientemente identificados

Tras estar ocultos durante siglos, un equipo de investigación ha identificado dos nuevos sermones de san Agustín.

OSV News Agency-9 de sierpień de 2026-Czas czytania: 5 minuty

– OSV News / Katarzyna Szalajko

Dos sermones de san Agustín previamente desconocidos han sido identificados en un manuscrito del siglo XII conservado en Polonia, ofreciendo a los investigadores una inusual y nueva ventana a la mente de uno de los teólogos más grandes del cristianismo más de 1.600 años después de haberlos predicado.

El descubrimiento se realizó en un manuscrito del siglo XII conservado en la biblioteca diocesana de Pelplin, en el norte de Polonia, tras casi dos años de investigación por parte de expertos de Niemcy y Austria. Los sermones, que se publicarán en una edición crítica a finales de 2026, abordan el encuentro de Saúl con la adivina de Endor en el Libro de Samuel.

El manuscrito llevaba mucho tiempo catalogado en la colección de la biblioteca, pero nadie lo había estudiado en profundidad antes de la reciente colaboración con investigadores de Alemania y Austria, según explicó a OSV News el padre Jan Walkusz, director de la biblioteca diocesana de Pelplin.

“Solo las recientes investigaciones de expertos de Bad Doberan, Wurzburgo y Viena demostraron que el manuscrito contiene dos sermones previamente desconocidos del obispo de Hipona”, afirmó el sacerdote.

Cómo comenzó la rigurosa investigación académica

La historia comenzó con una llamada telefónica.

“En 2024 se puso en contacto conmigo Paul Nebauer, de Bad Doberan… quien había encontrado un manuscrito medieval con sermones atribuidos a Agustín en la biblioteca diocesana de Pelplin”, declaró a OSV News Christian Tornau, latinista y profesor de la Universidad Julius-Maximilians de Wurzburgo.

“Me pidió ayuda para la identificación y traducción de los textos”, añadió el profesor.

Nebauer, miembro de la Asociación del Monasterio de Bad Doberan, ha pasado años rastreando manuscritos medievales de la antigua abadía cisterciense. Su biblioteca fue destruida durante la Guerra de los Treinta Años en el siglo XVII.

Durante sus visitas de investigación a Pelplin en 2024 y 2025, Nebauer identificó seis manuscritos cuyo origen era claramente Bad Doberan. Un volumen le llamó la atención de inmediato.

Dos palabras clave llamaron la atención del investigador

“Al principio, el breve índice ofrecía poca información sobre el contenido”, declaró Nebauer a OSV News. “Fueron únicamente las palabras clave ‘Phytonissa’ y ‘Resuscitatio Samuelis’ las que me llamaron la atención hacia la historia bíblica de la bruja (adivina) de Endor”.

En el primer Libro de Samuel, capítulo 28, el rey Saúl consulta a una adivina que invoca al profeta Samuel antes de su batalla final contra los filisteos. Este episodio ha supuesto durante mucho tiempo un desafío para los intérpretes cristianos, ya que parece mostrar a una adivina ejerciendo poder sobre uno de los profetas de Dios.

Nebauer “encontró el texto muy inusual: ¿palabras así procedentes de san Agustín?”, recordó. Al reconocer que el manuscrito requería el análisis de un experto, se puso en contacto con Tornau. El manuscrito del siglo XII fue copiado en Bad Doberan, posiblemente a partir de un manuscrito hoy perdido de la abadía de Amelungsborn.

Dos nuevos sermones nunca antes identificados

El padre Walkusz explicó que el manuscrito llegó a Pelplin a través de los monjes cistercienses. Cuando los monjes de Bad Doberan establecieron una abadía filial en Pelplin en el siglo XIII, “era costumbre entre los cistercienses dotar a la nueva comunidad de los libros litúrgicos y teológicos necesarios”, indicó a OSV News. “Así es como este volumen que contiene los sermones de san Agustín, junto con otros manuscritos de Bad Doberan, llegó a Pelplin”.

De los seis sermones conservados en el manuscrito, cuatro ya eran conocidos por los expertos, mientras que dos nunca habían sido identificados.

“Nos fascinó, por supuesto, la idea de haber encontrado nuevos sermones de Agustín”, dijo Tornau a OSV News, “pero pronto nos mostramos escépticos porque en algunos pasajes los sermones no parecían redactados por Agustín”. El equipo, al que se unieron los investigadores Dorothea Weber y Clemens Weidmann del Corpus Scriptorum Ecclesiasticorum Latinorum (CSEL) de Viena, pasó casi dos años transcribiendo y analizando los textos, incluso durante una escuela de verano en 2025 con unos 20 especialistas.

“Trabajo filológico continuo” durante casi 2 años

“Nuestro veredicto final de que de verdad son auténticos es el resultado de un trabajo filológico continuo durante casi dos años”, afirmó Tornau.

Los expertos basaron su conclusión en pruebas litúrgicas, lingüísticas y teológicas que apuntan de manera consistente a la autoría de san Agustín. Clemens Weidmann, del CSEL, quien también trabajó en la edición, señaló que la atribución del manuscrito a san Agustín era solo el punto de partida. “Sin embargo, esto por sí solo no basta para demostrar la autoría de Agustín, porque en los manuscritos se le atribuyen falsamente muchos sermones inauténticos”, declaró a OSV News.

“Puesto que el predicador resulta así indistinguible de Agustín, consideramos metódicamente seguro aceptar la autoría de Agustín en lugar de inventar un ‘alumno’ o ‘seguidor’ anónimo”, explicó Tornau a OSV News. “Ningún discípulo ni autor de épocas posteriores habría estado tan familiarizado con el estilo y el pensamiento de Agustín como para compilar un ‘sermón agustiniano’ reuniendo tantos rasgos estilísticos presentes en toda su obra”, añadió Weidmann a OSV News.

Riquezas culturales y religiosas de la colección de Pelplin

El padre Walkusz afirmó que el hallazgo también pone de relieve la importancia de la propia colección de Pelplin. “El descubrimiento de estos sermones demuestra sin lugar a dudas que los fondos minuciosamente conservados en Pelplin albergan enormes riquezas culturales y religiosas, accesibles a investigadores de todo el mundo”, declaró a OSV News.

“Los nuevos descubrimientos de obras de la Antigüedad tardía son siempre una sensación”, señaló a OSV News Weber, profesora jubilada y veterana estudiosa de Agustín en el CSEL. Los sermones recién identificados ofrecen además una visión inusualmente personal de san Agustín como predicador, enfatizó.

“Es extremadamente fascinante ver cómo Agustín explicaba a la congregación por qué no había tenido ocasión de preparar el pasaje bíblico sobre el que debía predicar”, explicó Weber a OSV News. “Inicialmente intentó ganar algo de tiempo para organizar sus ideas y, sin embargo, a pesar de improvisar, logró su brillantez estilística habitual y una estructura clara en su compleja argumentación”, añadió.

Los sermones se centran en uno de los episodios más debatidos del Antiguo Testamento. Según Tornau, los antiguos intérpretes cristianos proponían generalmente dos explicaciones para el encuentro de Saúl con Samuel: o bien Dios permitió que el profeta se apareciera a pesar de las acciones de la adivina, o bien Saúl fue engañado por un espíritu maligno que se hizo pasar por Samuel. En lugar de insistir en que solo una interpretación es correcta, san Agustín examina minuciosamente ambas.

Lo que aborda san Agustín en los sermones

“En los nuevos sermones, Agustín analiza ambas opciones con sus pros y sus contras, y concluye que ambas son aceptables porque ninguna va en contra de la fe cristiana”, explicó Tornau a OSV News.

“Esta apertura a interpretaciones divergentes de las Escrituras es característica de Agustín en general”.

Weber señaló que ese enfoque distingue a san Agustín de muchos otros autores cristianos primitivos.

“El objetivo de Agustín no es prescribir una única interpretación ‘correcta’, sino explorar el abanico de interpretaciones posibles que se mantengan dentro del marco de la doctrina de la Iglesia”, afirmó. “No hay muchos sermones de Agustín que adopten un enfoque tan sistemático ante un problema exegético y que, por tanto, exijan un alto nivel de compromiso intelectual por parte de la audiencia”.

San Agustín “resuelve el asunto de manera muy elegante”

Nebauer considera que esa apertura es precisamente lo que hace que los sermones recién descubiertos sean relevantes hoy en día. “El tema de la ‘bruja de Endor’ plantea un desafío para la fe en Dios”, declaró a OSV News. “Sin embargo, san Agustín resuelve la cuestión de manera muy elegante”.

“Presenta varias interpretaciones posibles, se abstiene de dictar un juicio definitivo y permite que sus oyentes saquen sus propias conclusiones”. Los investigadores señalan que la aportación teológica más sorprendente aparece cerca del final de los textos recién identificados. “El elemento más notable de los nuevos sermones es la idea de que Saúl, tras escuchar la profecía de Samuel, pudo haberse arrepentido y haber sido redimido”, explicó Tornau a OSV News.

“Es indicativo de la independencia de criterio de Agustín y de su disposición a considerar que todos, incluso los que parecen más malvados, son capaces de salvarse a través de la gracia de Dios”, afirmó Tornau a OSV News. “Esto combina la honestidad intelectual y la humildad episcopal de una manera notable y profundamente agustiniana”.


Este artículo se publicó primero en OSV News. Lo reproducimos en Omnes con permiso. Puede leer el artículo original en inglés TUTAJ.

AutorOSV News Agency

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Ewangelizacja

De preso a diácono: Robert Ehnow encontró a Dios en la cárcel

Robert Ehnow pasó de cumplir una condena en prisión a ser ordenado diácono y dedicar su vida al acompañamiento de presos, convencido de que la justicia no termina en el castigo, sino que debe abrir camino al perdón y la restauración.

Charlie Camosy / OSV News-8 de sierpień de 2026-Czas czytania: 5 minuty

¿Cómo se pasa de cumplir condena en prisión a tener una relación más cercana con Dios? Robert Ehnow, director de la Oficina para la Vida, la Paz y la Justicia de la Diócesis Católica Romana de San Diego, está en una posición privilegiada para responder a esta pregunta, ya que pasó de la cárcel a ser ordenado diácono en 2025 y a trabajar en el ministerio penitenciario. Recientemente, conversó con Charles Camosy de OSV News sobre su experiencia y lo que los católicos deberían saber sobre el sistema penitenciario. 

¿Puedo preguntarte sobre tu historia y cómo te llevó a escribir un libro titulado «Todas las cosas nuevas: un viaje de la fragilidad a la restauración»?

—Mi historia realmente comienza después de que me retiré del Cuerpo de Marines en 2008; tuve una exitosa carrera de 20 años como oficial del Cuerpo de Marines. Mi esposa y yo compramos un negocio cuando me retiré del Cuerpo, y el negocio funcionó muy bien durante tres años.  

Ganaba más dinero del que jamás hubiera imaginado, y mi objetivo era ganar aún más. Supongo que se podría decir que mi brújula moral no apuntaba al norte en ese momento de mi vida.  En enero de 2011, 25 agentes federales allanaron mi casa y mi negocio, y me informaron que era objeto de una investigación federal. 

En un instante, mi vida cambió por completo. En la década siguiente, soporté una acusación formal, un juicio federal, el encarcelamiento, la quiebra de mi empresa, la bancarrota personal y múltiples demandas civiles. El difícil momento que mi esposa y yo atravesábamos coincidió con el momento en que Dios nos llamaba no solo a acercarnos más a Él, sino también a capacitarnos para servirle a Él y a su Iglesia. Tanto Colette como yo estábamos destrozados y humillados, y gracias a la gracia de Dios pudimos superar nuestro sufrimiento y dolor para transformarnos en algo nuevo; de ahí el título del libro: «Todas las cosas nuevas».

Cuando comencé a trabajar para la Diócesis de San Diego en 2018, empecé a contar mi historia personal sobre mi experiencia con los sistemas legales penal y civil. Muchos me animaron a escribir un libro, pero no estaba preparado porque mi historia aún no había terminado. Colette y yo no salimos de nuestro «valle» hasta 2020, y entonces la pandemia de COVID-19 nos regaló un «valle» diferente para toda la humanidad. 

Fue durante este período de COVID que Dios me llamó a considerar la posibilidad de ordenarme diácono en la Iglesia, y comencé mi formación diaconal en el verano de 2020. El proceso de formación para ser diácono dura cinco años, y, a decir verdad, tenía serias dudas sobre mi valía y mi compromiso para convertirme en diácono. Fue mi hermana Colette, mi pastor y otras personas quienes me animaron a tomarme las cosas con calma, un año a la vez.  

Cuando fui ordenado en mayo de 2025, mi historia de superación personal, de la adversidad a la restauración, estaba completa, y fue entonces cuando también terminé el borrador de «Todas las cosas nuevas». No fue mi decisión, sino la de Dios la que me permitió terminar el libro después de mi ordenación.

Voy a hablar contigo sobre tu historia y tu libro en un seminario web el 10 de agosto, que también es la festividad de San Maximiliano Kolbe. ¿Qué tiene que ver su historia con la tuya?

—Cuando estaba en prisión, vi un documental sobre San Maximiliano Kolbe. Seguí su historia y descubrí que era el santo patrón de los presos. Comencé a pedirle su intercesión y le pedí que me guiara hacia una mejor relación con Dios. 

Salí de prisión en 2015 y, durante un par de años, al regresar a la universidad para completar mi doctorado, me alejé de San Kolbe en mi vida de oración. En julio de 2018, comencé a trabajar en la diócesis, dirigiendo el ministerio diocesano de cárceles y prisiones. Al mes siguiente, en agosto, uno de mis colegas me regaló un icono de San Maximiliano Kolbe para inspirar mi labor en las cárceles y prisiones. 

El icono del Padre Kolbe aún cuelga en la entrada de mi oficina; es un recordatorio de la sacralidad de nuestro trabajo y del sacrificio que hizo para que otro pudiera vivir. El Padre Kolbe es un santo moderno que entregó voluntariamente su vida por otro, un ejemplo de entrega incondicional, al estilo de Cristo. Al comenzar a desarrollar el ministerio en la diócesis, volví a pedirle al Padre Kolbe que me guiara e intercediera ante el Señor por el éxito de nuestro ministerio.  

En el capítulo 2 de «Todas las cosas nuevas», escribo sobre la historia de San Kolbe y cómo su historia, junto con la de otros santos, me brindó guía e inspiración durante mi encarcelamiento y, posteriormente, en el trabajo que realizo en favor de los presos encarcelados en la diócesis.

¿De qué maneras se manifiestan en nuestros días las ideas que le interesan?

—Nadie quiere estar en prisión, pero también ofrece abundantes oportunidades de crecimiento, sobre todo espiritual. Mi fe católica no solo perduró, sino que creció exponencialmente durante mi encarcelamiento.  

Durante mi encarcelamiento, leí vorazmente, y esa lectura me llevó a reflexionar profundamente sobre temas que me preocupaban, en particular la justicia. Había infringido la ley y tuve que rendir cuentas por mis actos. En mi opinión, el proceso que viví dentro del sistema no se centró tanto en la justicia como en el castigo y la retribución. 

En mi propia experiencia dentro del sistema y en mi investigación posterior a la encarcelación, descubrí que nuestro sistema de justicia rara vez se alinea con nuestros valores como ciudadanos y cristianos. Jesús es la justicia perfecta. La justicia de Dios no se centra únicamente en el castigo. La rendición de cuentas y el castigo son elementos de la justicia, pero se supone que son sanciones que conducen a la restauración.  

La justicia divina se centra en la restauración de las relaciones y la reparación del daño causado. Dios perfecciona la justicia mediante el amor, la misericordia y el perdón. Creo que debemos esforzarnos por orientar nuestro sistema de justicia hacia el modelo divino, donde la misericordia y el perdón brindan la oportunidad de una verdadera reconciliación y restauración.

Como ocurre con muchos problemas, estos parecen tan grandes y arraigados que puede resultar difícil saber por dónde empezar para intentar generar un cambio. ¿Cómo podrían las personas conmovidas por tu historia y tu labor de defensa abordar esta problemática en sus propias vidas? 

— «Todas las cosas nuevas» busca transformar los corazones. Todos cometemos errores y todos nos quedamos cortos respecto al ideal que Dios tiene para nosotros. Sin embargo, Dios nos ama a pesar de nuestros errores y pecados. Con demasiada frecuencia, condenamos a los demás y parece que no nos importa si existe un camino hacia el perdón y la restauración. Como católicos , vivimos en el mundo, pero no somos de este mundo. 

Idealmente, la justicia para nosotros debería estar alineada con la justicia de Dios, donde la rendición de cuentas y el castigo pueden ser necesarios, pero la misericordia, el perdón y la restauración son los estados finales deseados.  

Creo que para todos los que pensamos o nos preocupamos por la justicia, todo comienza con un cambio de perspectiva y una reorientación hacia la justicia divina. Una vez que comprendemos la justicia según el propósito de Dios, podemos empezar a abogar por ella y a educar a otros al respecto.

Charles Camosy imparte clases de teología moral y bioética en la Universidad Católica de América en Washington.

AutorCharlie Camosy / OSV News

Kultura

Científicos católicos: Enrique Gutiérrez Ríos

Enrique Gutiérrez fue un gran químico nacido en Madrid que, llegó a ocupar las cátedras de Química Inorgánica.

Ignacio del Villar y Alfonso V. Carrascosa-8 de sierpień de 2026-Czas czytania: 2 minuty

Enrique Gutiérrez Ríos (12 de diciembre de 1915 – 8 de agosto de 1990) fue un químico nacido en Madrid que, en 1940, inició su tesis doctoral en el Instituto de Edafología bajo la dirección del padre José María Albareda, quien influyó mucho en su formación científica y administrativa. Después llegó a ocupar las cátedras de Química Inorgánica en las universidades de Granada y de la Complutense de Madrid. En esta última fue rector (1964–1967).

Su vida científica estuvo también estrechamente vinculada al CSIC, donde ocupó diversos cargos: director de la Estación Experimental del Zaidín de Granada (1954–1957) y del Instituto de Química Orgánica «Elhuyar» (1983–1984), vicepresidente (1967–1971) y presidente (1973–1974).

También tuvo importantes responsabilidades en diversas instituciones: fue presidente de la Real Sociedad Española de Física y Química (1966–1970) y del Consejo Nacional de Educación (1968). Asimismo, alcanzó el doctorado honoris causa por la Universidad de Granada en 1972 y recibió el Premio Individual de Investigación del Patronato Juan de la Cierva (1948), los premios Francisco Franco de Ciencias (1966) y José María Albareda (1969), así como la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio. Por otra parte, fue miembro de las Reales Academias de Farmacia y de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y desempeñó cargos relevantes en el ámbito gubernamental y científico: fue presidente de la Comisión Asesora de Investigación Científica y Técnica de la Presidencia del Gobierno, consejero del Reino por las Universidades Españolas y director del Instituto de Química Inorgánica «Elhuyar» del CSIC.

Como investigador, se centró en la química inorgánica estructural, con especial atención a las arcillas, bentonitas y montmorillonitas, introduciendo técnicas innovadoras como la cristalografía de rayos X para la caracterización térmica y estructural de silicatos. Publicó más de 150 trabajos en revistas nacionales e internacionales, obtuvo patentes sobre minerales y compuestos interlaminares, y escribió libros fundamentales como Química Inorgánica, que influyó en varias generaciones de químicos. Además, mostró interés por la divulgación científica y la cultura, publicando diversas obras y biografías de figuras científicas de España.

En lo que se refiere a su fe, ingresó en el Opus Dei en 1954, al que perteneció hasta su muerte, que tuvo lugar en Madrid. Estaba casado y tuvo seis hijos.

AutorIgnacio del Villar y Alfonso V. Carrascosa

Universidad Pública de Navarra y SCS-España / Científico del CSIC.

Ekologia integralna

Gdzie nie ma Boga?

Frente a la cultura del descarte, cabe reivindicar el valor de cada vida y el deber de acompañar con ternura a quienes más sufren.

Eloy Asenjo Carpintero-8 de sierpień de 2026-Czas czytania: 3 minuty

Cada vez resulta más dificil, desde un punto de vista estrictamente científico, sostener la teoría de que somos un mero accidente cósmico, un simple producto del azar. Al menos, en lo más inmediato, somos el fruto del amor de un hombre y una mujer que nos han querido, quieren y querrán con independencia de lo que fuimos, somos o lleguemos a ser. Pero para quienes, además, miramos el mundo con los ojos de la fe, la perspectiva se ensancha de forma infinita: sabemos que somos el sueño de un Dios que es Padre. Un Padre que, como cualquiera que ama a sus hijos, ha proyectado para nosotros una suerte de «novela» en la que estamos llamados a ser los verdaderos protagonistas.

A veces decidimos salirnos del guion e ignoramos la llamada. Sin embargo, lo verdaderamente revolucionario de este Autor es que nunca cierra el libro. Como recordó el Papa León XIV en su reciente y conmovedora visita al Centro Penitenciario de Brians 1, los errores cometidos no nos definen. Dios siempre espera.

Si nuestra existencia tiene semejante valor, si cada persona es un mapa de dignidad único e irrepetible, ¿en qué momento nos creímos con el derecho de jugar a ser los directores de la vida y de la muerte?

¿Dónde está Dios en el sufrimiento?

Es verdad que la vida muerde. Da reveses, sacude los planes y nos enfrenta a situaciones que, de entrada, solo podemos calificar como malas. En mitad del naufragio, cuando el dolor aprieta, la tentación humana es caer en la desesperación, en la indiferencia o en el reproche, lanzando al aire la eterna pregunta: ¿Dónde está Dios? Yo prefiero dar la vuelta a la cuestión recurriendo a una vieja lección que mi madre me enseñó desde que era niño: la verdadera pregunta que deberíamos hacernos es: ¿Dónde no está?

Está en la fragilidad, en el vulnerable, en el que no tiene voz. Por eso, ante el vértigo de un embarazo problemático o ante el diagnóstico de una enfermedad grave y terminal, la respuesta de una sociedad madura y compasiva jamás puede ser la salida fácil. En sintonía con la intención de oración que el Santo Padre nos propone para este mes de julio, el verdadero reto es pedirle al Señor de la vida que «sane nuestros corazones de la indiferencia» para aprender a «sostener con ternura la fragilidad y a defender con valentía a quienes no tienen voz». Caer en la cultura del descarte a través del aborto o la eutanasia no es un signo de progreso, sino de rendición.

Quienes hemos estado cerca de esas encrucijadas conocemos bien el peso de la realidad, El miedo y el dolor iniciales ante la incertidumbre de un embarazo son inmensos. Pero qué pocos hablan de la otra realidade la de la inmensa alegría y la paz profunda que inunda a una madre y a una familia cuando, superando los pronósticos adversos y las presiones del entorno, deciden valientemente llevar ese embarazo a término, No hay mayor triunfo humano que descubrir que la vida, aun viniendo con dificultades, siempre se abre camino si se le da una oportunidad.

Acompañar hasta el último suspiro

Esa misma verdad se aplica al otro extremo de nuestra existencia. Lo he vivido en mi propia carne esta misma quincena, con el fallecimiento de mi hermano Javier. Si hubiéramos elegido el camino del descarte, las leyes del frío pragmatismo nos habrían robado a toda la familia algo sagrado: más de una semana de emoción compartida, de despedidas necesarias, de perdones
reconfortantes y, paradójicamente, de una inmensa alegría por el regalo de su vida y de poder acompañarle, gracias a unos buenos cuidados paliativos, hasta su último suspiro.

El respeto a la vida humana no es un concepto abstracto de laboratorio ni un debate ideológico en una tribuna política; es la defensa del misterio que habita en cada persona desde su primer instante hasta su último aliento en la tierra. Amar la vida como Dios la ama significa abrazarla entera, con su luz y con sus grietas. Significa proclamar, con el testarudo testimonio de nuestros gestos cotidianos, que la fragilidad no se elimina: se sostiene.

AutorEloy Asenjo Carpintero

Stany Zjednoczone

Kansas inaugura un nuevo seminario en Wichita tras 20 años de proyecto

Una diócesis de Kansas inaugurará su propio seminario a finales de agosto, haciendo realidad un sueño que llevaba gestándose más de dos décadas.

OSV / Omnes-8 de sierpień de 2026-Czas czytania: 3 minuty

- Gina Christian, OSV News

La Diócesis de Wichita, en Kansas, anunció el 6 de agosto que el obispo Carl A. Kemme establecerá formalmente el Seminario San Felipe Neri. La denominación se debe al sacerdote del siglo XVI y fundador de la Congregación del Oratorio, que ayudó a revitalizar tanto al clero como a la Iglesia durante la Contrarreforma.

El patrón del seminario era “conocido por su espíritu alegre, su profunda santidad y su dedicación a la formación de sacerdotes y a la evangelización a través de una amistad auténtica”, declaró el obispo Kemme en un comunicado de la diócesis.

A partir del 26 de agosto, el nuevo seminario sucederá a la Casa de Formación de San José, que el obispo Kemme inauguró en 2017 “para brindar formación local a los seminaristas universitarios”, según la diócesis.

El padre Chad Arnold, sacerdote diocesano que dirige la casa de formación desde 2023, ha sido nombrado rector fundador del Seminario San Felipe Neri. Los también sacerdotes diocesanos, padre Garett Burns y padre Michael Brungardt, han sido nombrados vicerrectores de formación pastoral y formación académica, respectivamente.

20 años de planificación, desarrollo y oraciones

La inauguración del seminario culmina más de 20 años de planificación y desarrollo del proyecto. Incluso había estado “archivado” durante más de una década, después de que se llevaran a cabo las discusiones iniciales y los estudios de viabilidad a principios de la década de 2000, según el sitio web del seminario.

El obispo Kemme retomó la idea en 2017 e inauguró la Casa de Formación San José como un programa de dos años. La matrícula inicial de siete seminaristas pronto se duplicó a 16, lo que impulsó a la diócesis a adquirir un convento para alojarlos y a ampliar el equipo de formación.

Obispo Carl A. Kemme de Wichita, en una fotografía sin fecha (Foto de OSV News/Cortesía de la Diócesis de Wichita).

La casa de formación se había convertido en un seminario universitario completo de cuatro años para 2019, colaborando con la Universidad Newman en Wichita en la educación de los seminaristas. En medio de la pandemia de Covid-19, la primera promoción de graduados de la diócesis de Kansas —cinco en total— completó el programa en 2020.

42 hombres se preparan para el sacerdocio

Los primeros sacerdotes del programa fueron ordenados en 2024, sumando 10 hasta la fecha, y tres diócesis de Kansas —Wichita, Salina y Dodge City— serán atendidas por el futuro seminario.

“Lo que comenzó con siete seminaristas se ha convertido en una próspera comunidad de 42 hombres que se preparan para el sacerdocio y sirven en tres diócesis de Kansas”, dijo la diócesis en su comunicado de prensa.

“El crecimiento de este programa ha sido posible gracias a las oraciones, la generosidad y los sacrificios de innumerables católicos fieles de toda nuestra diócesis”, dijo el padre Arnold. “Este logro pertenece a toda la familia diocesana. Estamos profundamente agradecidos con todos los que han apoyado las vocaciones sacerdotales y han contribuido a que este día sea posible”.

“La creación del Seminario San Felipe Neri es un momento de profunda gratitud para la diócesis de Wichita”, declaró el obispo Kemme. “Refleja las abundantes bendiciones del Señor sobre nuestros esfuerzos por fomentar las vocaciones sacerdotales y nuestro compromiso de formar sacerdotes santos, alegres y fieles que servirán al pueblo de Dios durante las generaciones venideras”.

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Gina Christian es reportera multimedia de OSV News. Pueden seguirla en X @GinaJesseReina

Ta informacja została pierwotnie opublikowana w OSV News. Można ją przeczytać tutaj tutaj.

AutorOSV / Omnes

Watykan

Tak będzie wyglądała wizyta papieża Leona XIV we Francji.

El Papa León XIV recorrerá París, Lourdes y Metz del 25 al 28 de septiembre en un viaje que incluirá un encuentro privado con víctimas de abusos y cuyo logotipo está inspirado en los rosetones de las catedrales góticas francesas.

Teresa Aguado Peña-7 de sierpień de 2026-Czas czytania: 3 minuty

La Santa Sede ha hecho público el programa del viaje apostólico que el Papa León XIV realizará a Francia del 25 al 28 de septiembre, una visita que combinará encuentros con las principales autoridades del país, una intervención en la sede de la UNESCO, celebraciones litúrgicas en París, Lourdes y Metz, y diversos actos con jóvenes, obispos, religiosos y personas en situación de vulnerabilidad. A lo largo de los cuatro días de viaje, el Pontífice pronunciará nueve discursos y cuatro homilías, además de presidir varias celebraciones y momentos de oración.

El Vaticano ha anunciado además que, durante su estancia en Francia, el Pontífice mantendrá un encuentro privado con varias víctimas de abusos cometidos en el seno de la Iglesia. Según ha precisado la Santa Sede, serán las propias víctimas quienes participen en la preparación de esa reunión, cuyos detalles se darán a conocer más adelante. A continuación, el itinerario completo del viaje apostólico del Santo Padre.

Viernes, 25 de septiembre

Roma – París – Saint-Denis – París

  • 07:50 Salida en avión desde el Aeropuerto Internacional de Roma-Fiumicino hacia París.
  • 10:00 Llegada al Aeropuerto Internacional de París-Orly. Ceremonia de bienvenida.
  • 11:00 Visita al presidente de la República en el Palacio del Elíseo.
  • 11:45 Encuentro con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático en el Palacio del Elíseo.
  • 15:00 Visita a la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
  • 17:15 Celebración de las Vísperas con los obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados, consagradas y seminaristas en la catedral de Notre-Dame de París.
  • 21:00 Vigilia de oración con los jóvenes en el Stade de France, en Saint-Denis.

Sábado, 26 de septiembre

París – Lourdes

  • 09:00 Visita al centro de acompañamiento e integración social Maison Bakhita.
  • 10:15 Encuentro con los miembros de la Asamblea Sinodal Provincial, los catecúmenos y los neófitos en el Instituto Católico de París.
  • 15:00 Santa Misa en la Plaza de la Concordia.
  • 17:45 Salida en avión desde el Aeropuerto Internacional de París-Orly hacia Lourdes.
  • 19:05 Llegada al Aeropuerto Internacional Tarbes-Lourdes-Pyrénées.
  • 19:40 Oración en la Gruta de las Apariciones de Massabielle, en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

Domingo, 27 de septiembre

Lourdes

  • 09:00 Encuentro con los obispos de la Conferencia Episcopal de Francia en el hemiciclo Santa Bernardita del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.
  • 11:00 Santa Misa en la Pradera del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.
  • 15:30 Encuentro con el personal y los acogidos del Accueil Notre-Dame, en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.
  • 16:45 Encuentro privado con las religiosas de vida contemplativa en el Monasterio del Carmelo de Lourdes.
  • 21:00 Rezo del Santo Rosario y procesión de las antorchas en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

Lunes, 28 de septiembre

Lourdes – Metz – Roma

  • 07:40 Salida en avión desde el Aeropuerto Internacional Tarbes-Lourdes-Pyrénées hacia Metz.
  • 09:20 Llegada al Aeropuerto Internacional Metz-Nancy-Lorraine.
  • 10:00 Encuentro interreligioso en el Centro de Congresos Robert Schuman de Metz.
  • 11:00 Encuentro «En las raíces de Europa por la paz y la unidad», en el Centro de Congresos Robert Schuman de Metz.
  • 16:00 Santa Misa en la catedral de San Esteban.
  • 18:30 Ceremonia de despedida en el Aeropuerto Internacional Metz-Nancy-Lorraine.
  • 19:00 Salida en avión hacia Roma.
  • 20:50 Llegada al Aeropuerto Internacional de Roma-Fiumicino.

Logotipo y lema del viaje apostólico del Papa León XIV a Francia

Logo viaje Papa León a Francia

El logotipo del viaje apostólico del Santo Padre a Francia representa una vidriera circular, que recuerda a los rosetones de las catedrales góticas y simboliza la belleza de la comunión y la unidad de la Iglesia. En el centro, el arco apuntado y la cruz expresan las dimensiones apostólica y litúrgica de la visita. La paloma, que se cierne en el centro de la imagen, simboliza al Espíritu Santo y lleva una rama de olivo como signo de paz para toda la humanidad. Los colores azul, blanco y rojo representan a Francia; y se entrelazan con los colores del Vaticano para dar lugar al naranja de la luz y al verde de la esperanza, lo que pone de relieve la dimensión espiritual de la visita.

El lema elegido: «Para que el mundo tenga vida» (cf. Jn 6, 51), es una invitación a reconocer el mayor don que nos ha concedido Cristo Salvador. Es también una llamada a la esperanza y a la comunión, que nos anima a superar las divisiones para compartir la paz, la reconciliación y la fraternidad, que son signos de vida nueva en el mundo. Estas palabras de Jesús expresan también la actitud con la que la Iglesia en Francia acoge la visita del Santo Padre, es decir, con alegría, apertura y un profundo deseo de dar testimonio del don de la vida que viene de Dios.

Świat

El proyecto que quiere evitar que miles de mujeres sigan dando a luz en casa

La rehabilitación del Centro de Salud Malaika permitirá atender en condiciones seguras a unas 2.000 mujeres y reducir la mortalidad materna e infantil en una de las zonas más pobres de la República Democrática del Congo.

Teresa Aguado Peña-7 de sierpień de 2026-Czas czytania: 4 minuty

El nacimiento de un hijo sigue siendo, para muchas familias, un momento marcado por el miedo en las zonas rurales de Isangi, en la provincia de Tshopo (República Democrática del Congo). La falta de infraestructuras sanitarias, las largas distancias hasta los centros de salud y la pobreza obligan a numerosas mujeres a dar a luz en sus propias casas o en condiciones extremadamente precarias, sin asistencia profesional y expuestas a complicaciones que ponen en peligro tanto su vida como la de sus bebés.

En esta región, la mortalidad materna e infantil continúa siendo elevada. Muchas de estas muertes podrían evitarse con una atención adecuada durante el embarazo y el parto. Sin embargo, el deterioro progresivo del Centro de Salud Malaika, gestionado por la Oficina Diocesana de Obras Médicas (BDOM) de Isangi, redujo considerablemente su capacidad para atender a las mujeres embarazadas. Lo que durante años fue un referente para las familias más vulnerables terminó perdiendo buena parte de su actividad por el desgaste de las instalaciones y la falta de equipamiento.

Para revertir esta situación, Harambee España y Harambee Suiza, en colaboración con la diócesis de Isangi, han puesto en marcha el proyecto «Nacer con dignidad», una iniciativa que rehabilitará y equipará la sala de partos del Centro de Salud Malaika. La intervención incluye la renovación completa de las instalaciones, la adquisición de material obstétrico, la formación del personal sanitario y un programa de sensibilización para animar a las mujeres a acudir al centro en lugar de dar a luz en sus hogares.

El objetivo es mejorar la atención al parto de unas 2.000 mujeres, reducir la mortalidad materna y neonatal y devolver al centro su papel como lugar seguro para el nacimiento de una nueva vida.

La hermana Agathe Franka, directora de la Oficina Diocesana de Obras Médicas (BDOM) de Isangi, explica la realidad que viven las mujeres de esta región y cómo esperan que este proyecto transforme el futuro de miles de familias.

¿Qué viven las mujeres de las zonas rurales de Isangi cuando llega el momento de dar a luz?

–Por un lado, en las zonas rurales, solo un pequeño número de mujeres da a luz en puestos de salud, centros de salud u hospitales. Por lo general, se trata de mujeres cuyos maridos o familiares disponen de algunos recursos económicos que les permiten sufragar los gastos correspondientes y, en la mayoría de los casos, son mujeres que viven en zonas donde aún es posible encontrar un centro sanitario capaz de prestar servicios relacionados con el parto.

Por otra parte, la gran mayoría de las mujeres de las zonas rurales dan a luz fuera de la sala de partos y fuera de los centros sanitarios. Las razones son, entre otras: las dificultades para llegar urgentemente al hospital debido a la distancia y al estado de la carretera, y la pobreza económica (se prefiere recurrir a una comadrona que no cobre mucho por sus servicios). A veces, la mujer llega con un solo paño para vestirse, y no se ha preparado nada, ni ropa ni artículos de maternidad, para el recién nacido. La mayoría de las mujeres corren grandes riesgos: la cama de parto no es cómoda y el parto se lleva a cabo en el suelo, sobre una estera, sobre una mesa o sobre un jergón.

Cabe señalar que el Estado congoleño ha implantado la gratuidad de la atención materna y ha prohibido los partos en casa.

Como se puede observar, en las zonas rurales las consecuencias derivadas de una atención materna indigna son: hemorragias, rotura del cuello uterino, infecciones, complicaciones posparto, mortalidad infantil…

¿Qué consecuencias concretas están teniendo los partos sin asistencia profesional en la mortalidad materna y neonatal de la zona?

–Las consecuencias de los partos sin asistencia profesional son muy graves tanto para las madres como para los recién nacidos. Con frecuencia no se detectan a tiempo los embarazos de alto riesgo ni se toman las precauciones necesarias para evitar complicaciones como la rotura uterina. En caso de hemorragia, además, suele faltar la medicación adecuada para tratarla. También existe una escasez de conocimientos y de material para realizar maniobras de reanimación cuando el recién nacido presenta dificultades respiratorias, así como un conocimiento insuficiente sobre el desarrollo del parto y el uso de herramientas básicas como el partograma. A ello se suman prácticas inadecuadas, como romper la bolsa antes de que el cuello uterino se haya dilatado por completo, lo que puede provocar desgarros, el traslado tardío a un centro hospitalario cuando surgen complicaciones y la falta de higiene y de material sanitario adecuado, factores que aumentan la mortalidad materna e infantil.

¿Qué significaba anteriormente el Centro de Salud Malaika para las familias de Isangi y qué esperan que suponga su rehabilitación?

–Anteriormente, el centro Malaïka desempeñaba un papel muy importante para las familias de Isangi en la atención a las familias vulnerables, entre las que se encontraban las mujeres embarazadas, los niños desnutridos, los leprosos y las mujeres y hombres con dificultades para acceder a otros servicios de atención primaria de salud.

Con su rehabilitación (en lo que respecta a la sala de partos), muchas mujeres estarán encantadas de dar a luz en buenas condiciones. Esta alegría es también la de toda su familia. Creemos que la tasa de mortalidad infantil disminuirá y que desaparecerán las complicaciones posparto. Además, esto podrá suponer una enorme reducción de los partos en casa y un aumento del número de mujeres que acuden al centro para dar a luz. Estarán encantadas de dar a luz en buenas condiciones.

¿Cómo se puede conseguir que las mujeres confíen en el centro y opten por un parto atendido por profesionales en lugar de hacerlo en casa?

–Esto será posible gracias a ciertos aspectos y a determinadas prácticas del centro. De hecho, puede ganarse la confianza de las mujeres ofreciendo una buena acogida a las pacientes, sensibilizándolas adecuadamente durante las consultas prenatales (CPN) y mostrándoles o permitiéndoles palpar cómo la sala de partos está ahora bien equipada y que la higiene y el bienestar son las prioridades de dicho centro. Otro aspecto importante es también ofrecer una tarifa asequible (si es necesario).

¿Cómo se va a hacer para que el proyecto sea sostenible en el tiempo?

–Garantizamos la sostenibilidad del proyecto mediante la implicación de la comunidad local. En este sentido, la Oficina Diocesana de Obras Médicas se esforzará por movilizar a la comunidad para que asuma la responsabilidad del proyecto. Así, la apertura de una farmacia, la cría de gallinas y cerdos, la agricultura y los ingresos de este centro podrán contribuir a la sostenibilidad del proyecto.

Si tuviera que explicar en una frase por qué este proyecto es necesario, ¿qué le diría a una persona que está pensando en apoyarlo?

–«Gracias a este proyecto, mejorarán las condiciones del parto, lo que reducirá la tasa de mortalidad infantil y materna, así como los partos en casa; supone un gran alivio para la comunidad de Isangi y un motivo de esperanza».

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Świat

El primer ministro laborista Burnham apuesta por los cuidados paliativos

El nuevo primer ministro británico, Andy Burnham, católico y laborista, ha efectuado un llamamiento para que los servicios de cuidados paliativos reciban la financiación adecuada. Los líderes católicos han mostrado su satisfacción.

OSV / Omnes-7 de sierpień de 2026-Czas czytania: 5 minuty

– Andy Drozdziak, OSV News

Los obispos del Reino Unido y líderes de organizaciones católicas han acogido positivamente el apoyo del nuevo primer ministro católico, Andy Burnham, a los cuidados paliativos. Además, las organizaciones benéficas católicas han sido animadas a recurrir a su fe para apoyar a los pobres y tomar medidas contra la crisis climática.

El arzobispo John Sherrington, de Liverpool, obispo principal para asuntos relacionados con la vida en la Conferencia Episcopal de Inglaterra y Gales, ha hecho público su respaldo al llamamiento de Burnham para que “los servicios de cuidados paliativos reciban la financiación adecuada”.

Significativo apoyo a los paliativos

El primer ministro Burnham ha declarado que es necesario “corregir” la financiación de los cuidados paliativos y la asistencia social, para que las personas vulnerables puedan tener “tranquilidad” respecto a la atención que reciben al final de su vida.

“Es sumamente significativo que el Primer Ministro haya confirmado su postura sobre la necesidad de una atención paliativa y social adecuada antes de la segunda lectura (en septiembre) del proyecto de ley sobre adultos con enfermedades terminales (al final de la vida), que presenta fallos fundamentales”, dijo el arzobispo Sherrington en un comunicado del 29 de julio. 

Otra votación sobre la muerte asistida el 11 de septiembre

Tras el fracaso del primer intento de legalizar la eutanasia en el Parlamento británico la primavera pasada, está previsto un nuevo intento para presentar el proyecto de ley el 11 de septiembre.

“Las personas que están muriendo son vulnerables y necesitan cuidados compasivos y acompañamiento espiritual hasta su último aliento”, dijo el arzobispo Sherrington, instando a los parlamentarios a “votar en contra de esta peligrosa legislación” durante la sesión del 11 de septiembre “y a trabajar juntos para garantizar que nuestros servicios de cuidados paliativos y sociales puedan ser considerados ejemplos de atención verdaderamente digna al final de la vida para todos”.

“Hemos abogado constantemente por una inversión significativa en cuidados paliativos y al final de la vida como un enfoque apropiado para defender la dignidad de todos al final de la vida, y nos hemos opuesto a un proyecto de ley que busca legalizar el suicidio asistido”, añadió el arzobispo Sherrington.

Burnham: “La doctrina social católica sustenta mi política”

Burnham, el primer primer ministro británico nacido en el catolicismo, ha hablado durante mucho tiempo sobre la influencia que su fe tiene en su visión política, y ha afirmado: “La doctrina social católica sustenta mi política”.

Tan pronto como Burnham comenzó a trabajar como primer ministro, empezaron a llegar mensajes que le instaban a poner su fe en práctica.

Su influencia católica: acabar con la indigencia 

La influencia católica de Burnham se hizo patente incluso antes de asumir el cargo, ya que visitó The Passage, una organización benéfica para personas sin hogar en Londres, horas antes de su nombramiento. Los valores y la filosofía de The Passage se inspiran en las enseñanzas y el ejemplo de San Vicente de Paúl. Durante su discurso inaugural como primer ministro, Burnham prometió “acabar con las personas sin hogar en nuestro país”.

“Se trata de situar los valores y los estándares correctos en el centro del gobierno”, dijo el 20 de julio.

Caritas Salford es una organización benéfica que ayuda a personas sin hogar y en situación de pobreza en el Gran Manchester y Lancashire, donde Burnham fue alcalde. Burnham, que fue monaguillo, ocupó anteriormente los cargos de secretario de cultura y secretario de salud antes de asumir la alcaldía en 2017.

En referencia a sus propias interacciones con Burnham, el director Patrick O’Dowd declaró a OSV News que “Andy Burnham ha visitado nuestro centro de día Cornerstone en Manchester, que brinda apoyo a personas sin hogar o en riesgo de quedarse sin hogar”. 

O’Dowd celebró el compromiso de Burnham de acabar con la indigencia, describiendo a Burnham como «un líder que sin duda es consciente de la importancia de la doctrina social católica».

Piden ayuda urgente para los niños que viven en la pobreza extrema

Caritas Salford solicita ayuda urgente para los niños que viven en la pobreza extrema, después de que datos recientes revelaran que muchos niños viven en condiciones precarias y llegan a la escuela con agujeros en los zapatos. 

O’Dowd declaró: “Vemos con demasiada frecuencia familias que viven en casas frías y húmedas. Queremos que Andy Burnham impulse un cambio rápido y que las personas sean el centro de las decisiones que tome”.

En octubre de 2025, durante una conferencia impartida por el grupo de expertos religiosos Theos, Burnham abogó por una nueva forma de hacer política que tenga como pilares la “confianza, la comunidad, la fe, las creencias y la conexión”. 

Acabar con la falta de vivienda no es el único tema que los católicos desean que el nuevo primer ministro aborde desde su perspectiva católica. La organización católica británica de ayuda CAFOD insta a Burnham a que recurra a su fe católica para tomar medidas decisivas ante la crisis climática y apoyar a los países más pobres.

En febrero de 2025, el gobierno anunció que el presupuesto de ayuda exterior se reduciría del 0,5% al ​​0,3% del producto nacional bruto, y agregó posteriormente que el dinero ahorrado se destinaría a financiar el gasto en defensa. 

“La cuestión de la ayuda exterior es crucial”

Neil Thorns, director de promoción y educación de CAFOD, declaró a OSV News el 22 de julio: “El tema de la ayuda exterior es crucial. Queremos que se restablezca el presupuesto de ayuda. Para nosotros, como católicos, es una expresión de nuestra solidaridad con nuestros hermanos y hermanas”. 

Thorns añadió que Burnham debe centrarse en «cuestiones de reforma financiera» y permitir que «los países trabajen para que su futuro prospere».

W list del 16 de julio dirigida a Burnham, CAFOD prometió, junto con otras organizaciones religiosas benéficas, “trabajar codo con codo con usted al servicio del bien común”.

La carta instaba a Burnham a “poner el clima y la naturaleza en el centro de la misión de su gobierno” y a proporcionar “energía limpia y asequible”. CAFOD también le pidió a Burnham que “liderara con firmeza la presidencia del G20, tomando medidas en materia de deuda, impuestos y flujos financieros ilícitos”.

Propuesta de prestamistas privados y alivio de la deuda

Centrándose en el alivio de la deuda, CAFOD quiere que el gobierno apruebe una ley que obligue a los prestamistas privados a participar en el alivio de la deuda en las mismas condiciones que los demás prestamistas, para que ya no puedan obtener enormes beneficios de los países que luchan contra deudas insostenibles. 

Thorns declaró a OSV News que la crisis de la deuda “está afectando a esos países de bajos ingresos y les impide invertir en la respuesta al cambio climático, la salud y la educación. Burnham realmente tiene que mirar más allá de nuestras fronteras nacionales y ver el mundo como nos enseña la doctrina social católica: ¿Cómo reconoces a tus hermanos y hermanas en todo el mundo?””

Las organizaciones benéficas católicas también tienen la firme esperanza de que Burnham tenga un impacto en temas de justicia. El grupo católico de justicia Caritas Social Action Network (CSAN) ha invitado a Burnham a debatir cómo “construir comunidades prósperas”, mientras que el Servicio Jesuita a Refugiados del Reino Unido ha instado al primer ministro británico a “construir un sistema de asilo humano”.

Respeto de la dignidad de la persona en un momento decisivo

En su mensaje de felicitación del 20 de julio, el arzobispo Richard Moth, de Westminster, presidente de la conferencia episcopal, pidió a Burnham que “respondiera con verdadera preocupación y respeto por la dignidad de la persona, por las necesidades de las familias, los marginados y los vulnerables”.

Mientras tanto, el obispo Peter Collins, de East Anglia, ha calificado la reintroducción del proyecto de ley sobre adultos con enfermedades terminales (cuidados paliativos) como un “momento decisivo para nuestro país”, y ha instado a que se destinen mayores recursos a los servicios de cuidados paliativos. 

El obispo Collins afirmó que el proyecto de ley “deja sin resolver muchas cuestiones en cuanto a su aplicación práctica y sus profundas implicaciones para las personas discapacitadas o vulnerables”.

“En lugar de considerar el suicidio asistido, nuestra sociedad debería abordar la necesidad de establecer y financiar un sistema universal de cuidados paliativos en todo el país”, añadió el obispo.

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Andy Drozdziak escribe para OSV News desde Barnard Castle, Inglaterra.

Esta información ha sido publicado originariamente en OSV News, y pueden consultarla tutaj.

AutorOSV / Omnes

Świat

León XIV a los jóvenes en Asís: “Europa y el mundo buscan en ustedes nuevos santos”

Más de dos mil jóvenes han acogido al Papa León XIV en Asís, al concluir la jornada ‘GO! Franciscan Youth Meeting’. El Santo Padre les ha invitado a buscar la santidad, “construir la civilización del amor” y ser “artífices de paz”.  

Redakcja Omnes-6 de sierpień de 2026-Czas czytania: 4 minuty

En la solemnidad de la Transfiguración del Señor, en el marco de la visita pastoral del Pontífice con motivo del 800 aniversario de la muerte de san Francisco, el Papa León XIV ha invitado a más de dos mil jóvenes en Asís a apostar por “la civilización del amor”, y les ha alentado: “queridos jóvenes, hoy Europa y el mundo entero buscan en ustedes nuevos santos”.

“¡Tengan la audacia de creer en la palabra del Evangelio, sean muy humanos con la libertad de Jesucristo, abracen la hermana pobreza!”, stwierdził el Santo Padre a los jóvenes en la Piazza Santa Maria degli Angeli (Asís).

El título de su encuentro —Go!— es una misión, un envío por caminos, de los que no tenemos mapas, porque se abren escuchando al corazón, obedeciendo al Espíritu y siguiendo al Resucitado donde ha querido precedernos, ha añadido el Papa.

“Go! ¡Vayan! Mejor todavía: ¡vayamos! Let’s go! A los lugares marginales, donde la injusticia y la prepotencia de unos pocos niegan la dignidad y los sueños de muchos, de demasiados hijos e hijas de Dios.”.

“Apuesten, queridos jóvenes,”, les ha animado más adelante, “por la civilización del amor, de la cual han encontrado los brotes en tantos ejemplos de gratuidad, y que transfigura —a imagen de Cristo— a innumerables artífices de paz también hoy comprometidos con el servicio a la vida en los más trágicos escenarios de muerte”.

Respuestas a Karolina, de Zagreb, o a Giovanni, de Bolonia

Por ejemplo, a Karolina, de Zagreb, que preguntó cómo permanecer fieles al Evangelio sin perder la alegría y la sencillez del carisma franciscano, el Papa le recordó la presencia franciscana en los Balcanes. Y le dijo que esa presencia favoreció durante siglos el diálogo entre católicos, ortodoxos y musulmanes, incluso en una región marcada recientemente por la guerra y las divisiones. En ese contexto, invitó a los jóvenes a convertirse en auténticos constructores de reconciliación. “A los cristianos se les pedirá cada vez más que se conviertan en artífices de paz”.

Qué le ha sostenido al Papa: nunca ha caminado solo

Giovanni, de Bolonia, manifestó el temor de muchos jóvenes ante los compromisos para toda la vida y preguntó al Papa qué le había sostenido en su camino vocacional.

León XIV señaló que el contexto cultural actual alimenta la incertidumbre y la ilusión de que siempre es posible posponer las decisiones importantes. Sin embargo, precisamente por ello asumir un compromiso definitivo constituye hoy “el acto más revolucionario”.

“Tomar una decisión para siempre no nos encierra en una jaula, sino que nos abre a un dinamismo mayor», expresó el Pontífice, porque  el amor auténtico es siempre un camino de salida de uno mismo, recorrido junto a Dios.

León XIV recordó que nunca ha caminado solo. “El Señor nunca me ha abandonado: siempre me ha acompañado”, reveló, al recordar su vocación: sacerdote, religioso agustino, misionero, y Sucesor de Pedro.

Homilía de la Misa: la transfiguración de tantos…

A las 10.30 horas, en la Basílica de Santa María de los Ángeles en la Porciúncula, el Santo Padre presidió la Santa Misa con los participantes en el encuentro ‘GO! Franciscan Youth Meeting 2026’. 

La fiesta de la Transfiguración, que estamos celebrando, es un misterio de luz que nos ayuda a profundizar nuestro encuentro, tan gozoso, pero también cargado de interrogantes sobre el presente y el futuro, comenzó diciendo el Santo Padre en homilia.

Hoy contemplamos a Jesús que se transfigura precisamente en la conversación con el Padre, con quienes le precedieron, Moisés y Elías, y con sus contemporáneos, los discípulos. (…) La Iglesia existe para introducirnos en este dinamismo de escucha y de decisión, en el cual comprendemos para quién vivir y cómo vivir, ha añadido. 

“Estamos en Asís, una ciudad a la que vienen, desde hace siglos, muchos peregrinos —hoy también nosotros— porque aquí todo nos susurra que nuestra vida puede cambiar de forma, irradiar luz, reparar el mundo. 

Aquí comenzó la transfiguración de Francisco, de Clara y de otros miles de jóvenes: acogieron el Evangelio sin glosa —nosotros diríamos: sin descuentos— y la vida de Jesús ha recomenzado en ellos”.

“Vemos su aurora en los santos canonizados, como san Francisco y santa Clara”

La mañana de Pascua, ha manifestado el Papa, “es la luz de un nuevo día, hacia el que estamos orientados, mientras que en torno a nosotros, y a veces dentro de nosotros, hay todavía oscuridad. 

Vemos su aurora en los santos canonizados, como san Francisco y santa Clara, y en una miríada de hermanos y hermanas que responden al mal con el bien. ¡No estamos solos!”, ha subrayado el Sucesor de Pedro.

En estos días lo han experimentado: se han encontrado y escuchado, pasando del ruido de voces que contrastan y se sobreponen al arte dela conversación. 

Tentaciones, incomprensiones: fiarse de Dios

El Papa Francisco, inspirándose en el Poverello de Asís, nos ha puesto en guardia frente a la “tentación de ser cristianos manteniendo una prudente distancia de las llagas del Señor. Pero Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente de los demás (Evangelii gaudium, 270), ha recordado León XIV.

Podemos incluso no ser comprendidos por los de nuestra propia casa, como le sucedió a san Francisco. (,,,) “Fiarse de Dios es reencontrar, como Francisco y Clara, un mundo de hermanos y hermanas para querer y servir, no para explotar y dominar. No un mundo para defender, sino para abrazar”.

Asís, foco de atracción de peregrinos

A su llegada a Asís, el Papa fue recibido con un Mensaje de Bienvenida pronunciado por Fr. Marco Vianelli, Ministro Provincial de los Frailes Menores de Umbría y Cerdeña, quien recordó que “aquí, en la Porciúncula, san Francisco comprendió su vocación; aquí acogió a los primeros hermanos; aquí, santa Clara consagró su vida al Señor; aquí floreció la indulgencia del Perdón de Asís, signo de la misericordia sin límites de Dios. Hoy, esta misma gracia sigue atrayendo a peregrinos de todas partes del mundo”.

AutorRedakcja Omnes

Zasoby

Cinco momentos para orar ‘sobre la marcha’

Es posible, y más fácil de lo que piensa, cultivar el hábito de orar en las temporadas más ajetreadas, tanto para usted como para sus hijos.

OSV News Agency-6 de sierpień de 2026-Czas czytania: 4 minuty

– OSV News / Colleen Pressprich

Como católicos, estamos llamados a orientar constantemente nuestro corazón hacia el Señor. Como padres, nos corresponde enseñar a nuestros dzieci a hacerlo. Eso puede parecer imposible, especialmente durante el verano.

Sé que para nosotros es una época incluso más ajetreada que el año escolar. Entre campamentos, deportes y el equipo de natación, estamos constantemente de un lado a otro y rara vez mantenemos el mismo horario de una semana a otra.

Esto puede dificultar encontrar un ritmo, sobre todo para el momento de la oración.

Pero es posible, y más fácil de lo que piensa, cultivar el hábito de la oración en las temporadas más ajetreadas, tanto para usted como para sus hijos.

Aquí tiene cinco momentos para introducir la oración en el día a día de su familia este verano, los cuales profundizarán su vida de oración y serán fáciles de mantener cuando comience de nuevo el curso escolar. De hecho, notará que todos estos son momentos “sobre la marcha”. Esto incluye una ventaja añadida: orar en el automóvil significa menos distracciones. El tiempo en el coche abre oportunidades para conversaciones significativas, para que nuestros hijos nos hagan preguntas y para que comprendamos mejor sus corazones.

Al pensar en integrar estos pequeños momentos de oración a lo largo del día, tenga presentes las palabras de san Pablo VI, quien escribió: “El hombre contemporáneo escucha más de buena gana a los testigos que a los maestros”.

¿Qué tiene que ver esto con la oración familiar? Significa que probablemente tendrá que salir un poco de su zona de confort. Sé que yo tuve que hacerlo. Orar en voz alta no suele resultarnos natural, pero es la mejor manera de enseñar a los hijos. Puede resultar incómodo al principio, pero le prometo que dará sus frutos.

Oración al pasar frente a una iglesia católica

Cada vez que nuestra familia pasa en coche o caminando frente a una iglesia católica, nos santiguamos y decimos esta breve oración: “Jesús, te amo”.

Reconocer a Cristo verdaderamente presente en el sagrario refuerza en nuestros hijos la idea de que la Eucaristía es la fuente y la cumbre de nuestra fe, y les ayuda a comprender la importancia y la centralidad de nuestra creencia en la Eucaristía. Aunque parezca algo sencillo, esta práctica ha dado pie a muchas conversaciones con nuestros hijos. Nos ha brindado la oportunidad de explicarles la teología eucarística, las diferencias entre las distintas denominaciones e incluso la importancia de persignarse con reverencia, lo cual es en sí mismo una poderosa oración.

Oración al escuchar sirenas

Cada vez que nuestra familia oye una sirena, hacemos una pausa en lo que estemos haciendo y decimos: “Querido Jesús, por favor ayuda a los paramédicos, a los agentes de policía, a los bomberos y a todas las personas a las que van a socorrer”.

Breve y sucinta, esta oración muestra a nuestros hijos la importancia de mirar más allá de sí mismos, de percibir las necesidades de los demás y de encomendarlos en la oración. Con los años, hemos comprobado que nuestros hijos se dan cuenta de cuándo otros pasan necesidad y nos piden que nos unamos a ellos en oración. A menudo me asombra lo que sus ojos ven y que yo podría haber pasado por alto. La intercesión se ha convertido en un hábito.

Oración cuando vemos a una persona sin hogar

Nuestra familia tiene la costumbre de orar por las personas sin hogar que vemos durante nuestros trayectos. Si es seguro hacerlo, nos detenemos y les preguntamos su nombre para poder orar por ellas de manera específica.

Como católicos, creemos en la dignidad y el valor inherentes a cada persona. Detenernos el tiempo suficiente para ver de verdad a las personas en los márgenes de la sociedad, tomar el tiempo para reconocerlas como individuos y ofrecer una oración por ellas ofrece a nuestros hijos un testimonio poderoso y moldea la manera en que tratan a los demás. Hemos mantenido conversaciones maravillosas con nuestros hijos sobre las obras de misericordia corporales y espirituales y sobre la doctrina social de la Iglesia, y hemos visto a nuestros hijos crecer en amor y respeto hacia todas las personas que encuentran.

Oración al pasar por un cementerio

Este hábito lo aprendí de mi propia abuela. Al pasar en coche junto a un cementerio, rezamos un avemaría por las almas de quienes están allí sepultados y que aún se encuentran en purificación en el purgatorio. Las almas del purgatorio no pueden orar por sí mismas, sino que dependen de las oraciones de los demás. Este sencillo hábito nos ha permitido explicar la comunión de los santos de una forma real y tangible a nuestros hijos, y les ha brindado la oportunidad de orar por quienes quizás ya no tienen a nadie que ore por ellos.

Oración al contemplar la belleza

El último momento en que intentamos integrar la oración en nuestra vida diaria es cuando contemplamos algo hermoso en el mundo natural. En esos instantes, ofrecemos una oración de gratitud en voz alta por lo que sea. “Gracias, Jesús, por esta puesta de sol tan impresionante”. “Gracias, Padre, por el olor a hierba recién cortada”.

Exprese en voz alta todo aquello por lo que se sienta agradecido. Este fue el aspecto que más me costó poner en práctica con comodidad, pero también ha dado tanto fruto en mis hijos que agradezco haber superado la incomodidad de mis primeros intentos.

Oración sobre la marcha

Cultivar una vida de oración en rodzina no tiene por qué ser complicado. Estos pequeños momentos sobre la marcha se transformarán en conversaciones más profundas, momentos de oración más prolongados y una comprensión más viva del don que representa nuestra fe católica.


Este artículo se publicó primero en OSV News. Se reproduce en Omnes con permiso. Puede leer el original en inglés TUTAJ.

AutorOSV News Agency

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Ewangelizacja

«Es bueno que estemos aquí»: Una reflexión sobre la transfiguración de Jesús

La Transfiguración revela quién es Jesús y muestra cómo la oración permite adentrarse en el misterio de la gloria de Dios.

OSV / Omnes-6 de sierpień de 2026-Czas czytania: 7 minuty

Cada año, la Iglesia Católica celebra la fiesta de la Transfiguración el 6 de agosto. La historia de la transfiguración de Jesús aparece en los tres Evangelios sinópticos (cf. Mc 9:2-10; Mt 17:1-8; Lc 9:28-36). Casi todos los biblistas y escritores espirituales coinciden en la importancia de esta fascinante historia. También coinciden en que casi desafía la interpretación.

El célebre erudito bíblico Julius Wellhausen (1884-1918) fue el primero en sugerir que este relato era originalmente la descripción de una aparición de Jesús resucitado. Sugirió que el relato trataba originalmente sobre la aparición del Crucificado a los tres discípulos. Esta teoría fue muy popular durante muchos años, pero actualmente no es sostenida por la mayoría de los comentaristas.

El contexto en el que aparece la historia es el mismo en todos los Evangelios, y resulta bastante fácil de describir. Jesús pregunta a sus discípulos quién creen que es él. Todos responden lo mismo: el Mesías. Entonces, Jesús explica lo que esto significa al ofrecer la primera de sus tres predicciones sobre la pasión, haciendo hincapié en su sufrimiento, muerte y resurrección. Los discípulos no logran comprender la idea del Mesías junto con el sufrimiento y la muerte. Es en este punto cuando Jesús toma a Pedro, Santiago y Juan, los lleva a una alta montaña y se transfigura ante ellos.

El verdadero propósito de la historia de la transfiguración es revelar la verdadera identidad de Jesús. Es casi como si cada uno de los tres evangelistas la hubiera ido desvelando gradualmente a medida que contaban sus historias. De repente, en medio del relato, dejan de hablar y nos muestran visualmente este asombroso acontecimiento en el que Jesús se transforma de forma espectacular.

Es como una visión apocalíptica que nos invita a descubrir quién es realmente Jesús y a vislumbrar su futura gloria. Sin embargo, este evento de transfiguración apenas comienza y termina. Todo vuelve rápidamente a la normalidad.

Sin embargo, nos quedan algunas preguntas importantes. ¿Qué acaba de suceder? ¿Qué acabamos de ver y oír?
Los tres Evangelios sinópticos tienen una perspectiva particular sobre estas preguntas, así como sobre el significado de la historia de la Transfiguración . Incluso coinciden en los puntos principales del relato. No obstante, debemos prestar atención a los detalles que ofrece cada evangelista.

Mark

Marcos proporciona la trama básica que Mateo y Lucas siguen fielmente. La transfiguración se presenta como una revelación dirigida a los discípulos para profundizar en su comprensión de la identidad de Jesús. Este tema de la verdadera identidad de Jesús es recurrente en todo el Evangelio de Marcos. Con la transfiguración , la cristología de Marcos se desarrolla aún más. Junto a Jesús transfigurado, aparecen Moisés y Elías conversando con él. Pedro no logra comprender el significado de todo esto, pero sugiere construir tres moradas: una para Jesús, una para Moisés y otra para Elías.

Los discípulos estaban aterrorizados, pero tal vez pensaron que esto era similar a la fiesta de Tabernáculos que celebraba la entrega de la ley a Moisés en el Monte Sinaí, así como su viaje por el desierto (cf. Lv 23:34-44).

En este punto de la historia, una misteriosa nube los cubre a todos y una voz dice: «Este es mi Hijo amado. Escúchenlo». (Esto es similar a la experiencia que tuvo Moisés en Éxodo 24:15-16: «Moisés subió al monte. Entonces la nube cubrió el monte. La gloria del Señor se posó sobre el monte Sinaí. La nube lo cubrió durante seis días, y al séptimo día, desde medio de la nube, llamó a Moisés»). Esta voz divina afirma la identidad de Jesús como Hijo de Dios, Mesías y el Hijo del Hombre que ha de venir. Los discípulos reciben el mandato de «¡escucharlo!».

Inmediatamente después de que la voz cesara, la visión terminaría y todo volvería a la normalidad. Mientras todos descendían de la montaña, Jesús les ordenó a los discípulos que no contaran a nadie lo que habían experimentado hasta después de la resurrección. Solo entonces se comprendería el verdadero significado de la Transfiguración .

Matthew

Mateo interpreta la Transfiguración como una visión apocalíptica dirigida a los discípulos Pedro, Santiago y Juan. Este tono apocalíptico, que subraya la condición de Jesús Hijo del Hombre, se basa en parte en Daniel 7:9 y 10:6. Mateo también enfatiza la soberanía de Jesús (cf. Mt 17:4).

Además, añade el detalle de que el rostro de Jesús resplandecía como el sol, y que su ropa era de un blanco deslumbrante. La versión de Mateo, similar a la de Marcos, incluye a Moisés y Elías conversando con Jesús. Muchos comentaristas interpretan a Moisés como símbolo de la ley y a Elías como símbolo de los profetas. Juntos, la ley y los profetas constituyen la plenitud de la revelación divina.

En Mateo 5:17-19, Jesús proclamó que había venido a cumplir la ley y los profetas, y no a abolirlos. Aquí, en la Transfiguración , se muestra que Jesús no solo cumple la ley y los profetas, sino que los supera. La versión de Mateo sobre la Transfiguración añade algunos detalles al final. Los discípulos caen al suelo al oír la voz de la nube. Jesús calma su temor tocándolos y animándolos a no tener miedo.

Lucas

La versión de Lucas también es similar a la de Marcos, pero incorpora algunas particularidades. En primer lugar, la Transfiguración se presenta como una experiencia tanto para Jesús como para los discípulos. Para Lucas, la oración es de suma importancia. Casi todos los aspectos relevantes del ministerio de Jesús están precedidos por la oración en el Evangelio de Lucas. Por lo tanto, Jesús lleva consigo a Pedro, Santiago y Juan y sube a la montaña a orar (cf. Lc 9,28).

Durante la oración, el rostro de Jesús se transforma y su ropa se vuelve de un blanco resplandeciente. Para Lucas, la transfiguración de Jesús es una experiencia de oración. Al describir lo que sucede en Jesús y su ropa, Lucas no utiliza el término « transfiguración » (en griego, «metamorfosis»). En cambio, se refiere al rostro y la ropa de Jesús como transformados.

Lucas también incluye la presencia de Moisés y Elías, quienes conversan con Jesús. Si bien Marcos y Mateo también presentan a Moisés y Elías hablando con Jesús, no revelan el contenido de esa conversación. Lucas, sin embargo, nos informa que hablaban sobre la partida de Jesús (en griego, «éxodo»), que estaba a punto de consumarse en Jerusalén (cf. Lc 9:31). Esto, por supuesto, es una referencia a su muerte, entendida como un nuevo acto redentor, al igual que el primer Éxodo de la antigüedad. Aunque se describe a los discípulos como profundamente dormidos, se despiertan por completo al ver a Moisés y Elías. Una vez más, la misteriosa nube los cubre a todos y la voz divina afirma: «Este es mi Hijo escogido; escúchenlo» (9:35). Jesús reemplaza tanto a Moisés como a Elías.

Según Lucas, Jesús es un profeta poderoso en obras y palabras. Es el profeta como Moisés, mencionado en Deuteronomio 18:15. Por lo tanto, la versión de Lucas sobre la Transfiguración confirma el reconocimiento original de Pedro de que Jesús es el Mesías y, además, desarrolla lo que implica ese mesianismo. Es un éxodo que atraviesa el sufrimiento y la muerte para alcanzar la gloria.

Posibilidades de significado

La mayoría de los comentaristas y eruditos centran el significado de la historia de la Transfiguración en el encuentro entre Jesús, Moisés y Elías. Como se mencionó anteriormente, Moisés simboliza la ley y Elías a los profetas. Jesús, situado entre ambos, simboliza cómo cumple la ley y los profetas, o incluso cómo los supera. Esto se confirma con la voz que surge de la nube, indicando la identidad de Jesús como el Hijo amado de Dios. Y debido a esta filiación, debemos escuchar a Jesús.

Otra forma de entender la Transfiguración es considerarla un encuentro místico en el que la identidad de Jesús se revela a través de esta «nube de misterio». En el centro del encuentro se encuentran Jesús, Moisés y Elías. Desde fuera, observando, están Pedro, Santiago y Juan. El reto para todos ellos no es descifrar el significado de la nube, sino simplemente adentrarse en ella.

En otras palabras, el encuentro es lo esencial. Desde esta perspectiva, la Transfiguración forma parte de la identidad de Jesús, no es solo su resultado. Esta búsqueda de identidad no puede reducirse a un nombre. Recordemos el esfuerzo infructuoso de Moisés por descubrir el nombre de Dios. «Dios le dijo a Moisés: “Yo soy el que soy”. Y añadió: “Esto es lo que les dirás a los israelitas: YO SOY me ha enviado a vosotros”» (Éxodo 3:14). La identidad de Jesús está íntimamente ligada a esta nube. La nube es la presencia misma de Dios. La transfiguración de Jesús es una invitación a entrar en esta misteriosa nube y experimentar la gloria de Dios. Así es como luce la gloria de Dios: una gran nube resplandeciente.

Esta experiencia responde a las dos preguntas planteadas anteriormente al describir la Transfiguración : ¿Qué acaba de suceder? ¿Qué hemos visto y oído? Lo que acaba de suceder es que los discípulos han entrado en la nube sagrada y, al hacerlo, han experimentado la plenitud de Jesús al contemplar la gloria de Dios. Este es Jesús en realidad. Todo esto se confirma con la voz divina que reafirma la verdadera identidad de Jesús.

Adentrándonos en la nube

La tentación es pensar que el desafío que plantea la historia de la Transfiguración consiste en descifrar los símbolos y encontrar el significado de los personajes y la nube. Esto se entiende como parte de la búsqueda de la verdadera identidad de Jesús. El problema de este enfoque es que nunca nos permitirá ir más allá de los límites de la historia. Desde esta perspectiva, jamás descubriremos la verdadera identidad de Jesús.

El verdadero desafío de la Transfiguración reside en entrar en la nube. Una vez dentro, descubriremos a Jesús, Moisés y Elías, y la plenitud de la gloria de Dios. ¿Y cómo podemos entrar en esa nube? Sugiero que el enfoque de Lucas podría tener la clave. Y esa clave es la oración.

Recuerden que, para Lucas, todo el evento de la transfiguración fue una experiencia de oración. Fue a través de la oración que Lucas comprendió el significado de este nuevo éxodo que Jesús emprendía. Y fue a través de la oración que Pedro, Santiago y Juan pudieron vencer su temor y entrar en la nube divina. Solo entonces podremos decir con Pedro: «Maestro, ¡qué bien estamos aquí!» (Lc 9:33). Una vez dentro, en la presencia de la gloria de Dios, también nosotros podremos oír la voz que dice: «Este es mi Hijo escogido; escúchenlo».

Por Eugene Hensell, OSV News

Eugene Hensell es un monje benedictino de la Arch Abadía de St. Meinrad en St. Meinrad, Indiana, y profesor asociado de Sagrada Escritura en el Seminario y Escuela de Teología de St. Meinrad.

AutorOSV / Omnes

Ekologia integralna

Inwestowanie według katolickiej nauki społecznej, cztery lata po opublikowaniu Mensuram Bonam.

Una gestión financiera basada en los valores católicos puede ir de la mano de un sólido rendimiento económico. Cuatro años después de Mensuram Bonan, invertir, es parte integrante del seguimiento de Cristo.

Michele Mifsud-6 de sierpień de 2026-Czas czytania: 4 minuty

Los responsables de las instituciones católicas —sacerdotes, obispos, tesoreros y laicos comprometidos— asumen una importante responsabilidad: gestionar los recursos financieros que se les han confiado de manera que se proteja la misión de la Iglesia, se refleje la doctrina social católica y se garantice la vitalidad a largo plazo de las obras eclesiales.

Para muchos, sin embargo, esta responsabilidad va acompañada de una pregunta recurrente: ¿es posible invertir de manera coherente con la fe católica sin sacrificar la rentabilidad financiera?

Durante años, esta cuestión ha generado incertidumbre y dudas. A menudo se daba por sentado que una cartera construida según principios éticos y religiosos produciría inevitablemente resultados inferiores a los de las inversiones convencionales. Sin embargo, la experiencia práctica nos muestra otra realidad.

Un análisis de la experiencia acumulada por algunas organizaciones que llevan décadas especializadas en la inversión coherente con la fe muestra que la adhesión a los principios de la Doctrina Social de la Iglesia no ha dado lugar, históricamente, a rendimientos a largo plazo más bajos. Al contrario, una gestión financiera basada en los valores católicos puede ir de la mano de un sólido rendimiento económico.

En otras palabras, la buena administración y la fidelidad al Evangelio no son realidades contrapuestas; forman parte de la misma misión.

Por qué es importante para la Iglesia

Las decisiones financieras son una forma concreta de testimonio. Cuando las inversiones de una diócesis, una congregación religiosa o una institución católica no se ajustan a las enseñanzas de la Iglesia, se pierde una importante oportunidad de predicar con el ejemplo.

Por el contrario, cuando los responsables de la Iglesia comprenden cómo funciona la inversión coherente con la fe, aumenta su capacidad para explicar y promover estas opciones dentro de sus comunidades. Se crea así un círculo virtuoso: la comprensión refuerza la confianza, y la confianza fomenta la generosidad y la participación.

Reconocer que las diferencias de rendimiento a corto plazo no comprometen necesariamente la competitividad a largo plazo permite también que la gestión financiera se asuma como una forma genuina de liderazgo pastoral. Esta conciencia proporciona a los responsables la confianza necesaria para actuar con convicción.

Mensuram Bonam: un llamamiento a la coherencia

En 2022, la Pontificia Academia de Ciencias Sociales publicó Mensuram Bonam, en el que invitaba a la Iglesia y a todos los fieles a ajustar sus decisiones de inversión a los principios de la fe católica.

El documento nos recuerda que la misión de la Iglesia no termina en las puertas de nuestras iglesias. Al contrario, impregna todas las dimensiones de la vida cristiana, incluida la forma en que gestionamos los recursos económicos que se nos han confiado.

Invertir, por lo tanto, no es una actividad neutra ni meramente técnica. Es parte integrante del seguimiento de Cristo. A través de nuestras decisiones financieras, podemos dar testimonio del Evangelio, defender la dignidad humana y promover el bien común.

Las orientaciones ofrecidas en Mensuram Bonam también coinciden en líneas generales con las elaboradas por varias Conferencias Episcopales nacionales —entre ellas las de Estados Unidos, Alemania, Italia y Austria—, ya que todas ellas se nutren de la misma fuente: el Evangelio, la doctrina social de la Iglesia y la tradición católica.

Los tres pilares de la inversión coherente con la fe

Mensuram Bonam identifica tres dimensiones fundamentales de la inversión católica: el compromiso, la mejora y las exclusiones.

Compromiso: promover el bien común a través del diálogo

El compromiso consiste en utilizar la posición de inversor para fomentar un comportamiento empresarial más responsable.

Esto se lleva a cabo mediante el diálogo directo con las empresas y el ejercicio de los derechos de voto de los accionistas. De este modo, los inversores católicos pueden contribuir a orientar las políticas empresariales hacia un mayor respeto por la dignidad humana, la gestión responsable del medio ambiente y el bien común.

Mejora: dar prioridad a las mejores prácticas corporativas

La mejora consiste en dar prioridad, en igualdad de condiciones, a las empresas que demuestran prácticas sociales, medioambientales y de gobernanza más sólidas.

El objetivo no es sacrificar el rendimiento, sino buscar oportunidades de inversión que combinen la calidad financiera con la responsabilidad ética.

Exclusiones: evitar la colaboración con actividades incompatibles con la fe

El tercer pilar —las exclusiones— es quizás el más conocido y, al mismo tiempo, el que suscita mayor preocupación.

Consiste en evitar inversiones en empresas implicadas en actividades incompatibles con la dignidad humana y la doctrina de la Iglesia, como las relacionadas con el aborto o la producción de armas de destrucción masiva.

Aquí es donde surge la pregunta más habitual: ¿qué coste financiero supone excluir a determinadas empresas del universo de inversión?

El mito de la menor rentabilidad

Durante muchos años, esta pregunta fue difícil de responder.

Las comparaciones tradicionales se basaban en índices de mercado generales que incluían a todas las empresas que cotizaban en bolsa, incluidas aquellas cuyas actividades entraban en conflicto con los valores católicos. En gran medida, no se disponía de herramientas adecuadas para medir el impacto real de las exclusiones en la rentabilidad.

A falta de datos claros, muchos llegaron a la conclusión de que restringir el universo de inversión conduciría necesariamente a una menor rentabilidad.

Otro reto reforzó esta percepción. Identificar a las empresas que violan los principios fundamentales de la doctrina católica requiere conocimientos especializados, investigación constante y un discernimiento ético continuo, habilidades que rara vez forman parte de la formación estándar de los sacerdotes y los administradores de la Iglesia.

Por lo tanto, no es de extrañar que las preocupaciones sobre el rendimiento siguieran siendo uno de los principales obstáculos para una inversión coherente con la fe.

Una conclusión tranquilizadora

La experiencia práctica y los datos analizados por profesionales especializados apuntan a una conclusión alentadora: es posible invertir de manera coherente con la fe católica y, al mismo tiempo, obtener rendimientos comparables a los del mercado en general.

Los análisis comparativos entre los índices católicos y los índices de mercado convencionales indican que, históricamente, la exclusión de empresas incompatibles con los principios de la Iglesia no ha impedido a los inversores obtener resultados competitivos a largo plazo.

La experiencia de carteras reales gestionadas según criterios católicos confirma asimismo que un buen rendimiento financiero puede coexistir con una adhesión rigurosa a la Doctrina Social de la Iglesia.

Para los líderes de la Iglesia, esto significa mirar hacia el futuro con confianza. La fidelidad al Evangelio no exige abandonar la buena administración de los recursos. Al contrario, una gestión financiera coherente con la fe puede convertirse en una expresión tangible del testimonio cristiano, capaz de sostener la misión de la Iglesia hoy y para las generaciones venideras.

AutorMichele Mifsud

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Gospel

Reconociendo al Dios que pasa. Domingo XIX del tiempo ordinario (A)

Vitus Ntube nos comenta las lecturas del Domingo XIX del tiempo ordinario (A) correspondiente al día 9 de agosto de 2026.

Vitus Ntube-6 de sierpień de 2026-Czas czytania: 2 minuty

La liturgia de hoy está dominada por el tema de la presencia de Dios —el Dios que pasa— y por nuestra capacidad de reconocerlo. El Evangelio es una continuación del relato del domingo pasado sobre la multiplicación de los panes. Después de alimentar a la multitud, Jesús despide a la gente y envía a los discípulos por delante en una barca, mientras Él se queda atrás para orar. Durante la noche, mientras los discípulos luchan contra el viento contrario y las olas, Jesús viene hacia ellos caminando sobre el mar, pero ellos no logran reconocerlo.

Cristo, que pasa junto a ellos, es confundido con un fantasma. Caminando majestuosamente sobre las olas, Jesús manifiesta su soberanía sobre las fuerzas de la naturaleza. A los discípulos atemorizados les dice: “¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!”. Incluso invita a Pedro a participar de su poder llamándolo a caminar sobre las aguas.

La experiencia de los discípulos no está lejos de la nuestra. Apenas unas horas antes habían contemplado la alegría y la abundancia del milagro de los panes. Sin embargo, ahora se encuentra la barca “sacudida por las olas” y luchando contra el viento.

¿Cuántas veces sucede esto también en nuestra vida? En un momento experimentamos las bendiciones y la cercanía de Dios; al siguiente nos vemos abrumados por dificultades, angustias, decepciones o sufrimientos. La barca de nuestra vida parece estar a punto de naufragar. En esos momentos nos cuesta reconocer a Cristo que viene hacia nosotros. Confundimos su presencia con otra cosa.

La primera lectura nos ofrece una profunda lección sobre cómo reconocer la presencia de Dios. A Elías se le ordena: “Sal y permanece de pie en el monte ante el Señor”. Llegó un huracán, un terremoto, un fuego, pero Dios no estaba en ninguno de ellos. Finalmente, Elías escucha el susurro de una brisa suave. Entonces se cubre el rostro, porque reconoce que el Señor está presente.

El Dios que se reveló en la tormenta es el mismo que se revela en un suave susurro. Corremos el riesgo de pensar que la presencia de Dios se encuentra únicamente en lo extraordinario, pero Dios también se deja encontrar en el silencio.

Hace falta silencio para escuchar un susurro. Encontramos a Dios en el silencio. Dios se hace presente cuando eliminamos las distracciones, los vientos y las olas de la cultura digital que nos desgastan física y mentalmente.

Como Pedro, deberíamos orar continuamente: “Señor, si eres tú…”. Y el Señor nos concederá la gracia de reconocerlo, confiar y avanzar hacia Él incluso en medio de las tormentas.

Świat

Uruguay, Argentina y Perú recibirán al Papa León XIV en noviembre

La Santa Sede ha confirmado el próximo viaje de León XIV a las tres naciones latinoamericanas. Será el sexto Viaje Apostólico del Papa que vuelve a las tierras peruanas de las que fue obispo.

Redakcja Omnes-5 de sierpień de 2026-Czas czytania: 2 minuty

«El Santo Padre León XIV realizará un Viaje Apostólico a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 17 de noviembre 2026, aceptando la invitación de los Jefes de Estado y de las Autoridades eclesiásticas de esos respectivos países, Su Santidad visitará Montevideo, Paysandú y Florida del 6 al 8 de noviembre; Buenos Aires, Córdoba y Luján del 8 al 11 de noviembre; y Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa del 11 al 17 de noviembre».

Con este escueto comunicado, la Santa Sede ha confirmado el próximo viaje de León XIV que, tras su próximo viaje a Francia, en septiembre, cruzará el atlántico para pisar, por primera vez como sucesor de Pedro, el continente americano.

Aunque el programa del viaje no se conocerá hasta, aproximadamente, un mes antes del inicio del viaje, se espera que este viaje papal sea uno de los más multitudinarios a una tierra bien conocida por el Papa León XIV. No en vano, Robert Prevost vivió, como misionero en la misión agustiniana de Chulucanas, en la región de Piura, Perú, durante un año (1986 – 1987) y, tras residir en Estados Unidos por sus labores pastorales, en 1988 volvió a Perú, a la misión agustiniana de Trujillo, zona donde permaneció 10 años.

El l 3 de noviembre de 2014, el Papa Francisco lo nombra administrador apostólico de la diócesis peruana de Chiclayo, de la que fue nombrado obispo titular un año después. Allí permaneció hasta 2023, cuando se trasladó a Roma como prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.

Como prior general de la Orden de San Agustín, Robert Prevost también visitó Uruguay en 2011. También, bajo este mandato de la Orden, pudo conocer Argentina en varias ocasiones, en las que recorrió diversas comunidades agustinas, como en 2004 cuando conoció la labor de los agustinos de provincias como Catamarca, Córdoba, Mendoza y Salta y en 2013 visitó Buenos Aires y La Plata, donde participó en la misa de ordenación episcopal de monseñor Alberto Bochatey en la iglesia San Agustín del barrio de Palermo.

Watykan

Leon XIV: “W naszych czasach modlitwa może wydawać się bezużyteczna”.”

El Papa ha animado a redescubrir la oración en su verdad en su catequesis de este miércoles. El Pontífice ha recordado el valor de “la Eucaristía y la Liturgia de las Horas” como “el aliento de la vida de la Iglesia que hace circular al Espíritu Santo a través de su Cuerpo”.

Redakcja Omnes-5 de sierpień de 2026-Czas czytania: 2 minuty

La basílica de San Pedro ha acogido la catequesis del Papa León XIV en este primer miércoles de agosto, debido a las altas temperaturas de la Ciudad Eterna hoy. El Papa ha retomado la reflexión sobre la Constitución conciliar sobre la liturgia Sacrosanctum Concilium (SC) deteniéndose, en este día, en la “dimensión eclesial de la modlitwa litúrgica».

 Como primer punto, el pontífice ha recordado que “es el Espíritu Santo el que nos enseña a rezar” y ha afirmado que 
“en nuestro tiempo, en los contextos dominados por una mentalidad centrada en la eficiencia y en el consumismo, la oración puede parecer algo inútil e irrisorio”, incluso “una forma de evasión”. 

El pontífice ha señalado también el hecho de que “en muchas familias cristianas ya no se transmite la oración, mientras que numerosas personas corren el riesgo de confundirla con una técnica más, de naturaleza psicológica y orientada al bienestar personal”. Unas realidades que ponen de manifiesto más aún la necesidad de descubrir la verdad de la oración cristiana.

El Papa ha querido, en este punto, actualizar el contenido de la Sacrosanctum Concilium, indicando cómo esta Constitución Apostólica tomó conciencia de esta necesidad de la oración. La oración litúrgica es el espacio de encuentro entre Dios y cada uno de nosotros, ha explicado el Papa.

«En la Constitución, de hecho, el término “la oración” designa toda la liturgia. Esta perspectiva es decisiva, porque orientó la reforma litúrgica dándole como eje portante de la participación activa de los fieles. La liturgia se presenta ante todo como el lugar del encuentro, de la iniciativa de Dios que se hace cercano a la humanidad en su Hijo» ha afirmado.

En este punto, el Papa ha señalado la Liturgia de las Horas, como la oración litúrgica vertebral de la Iglesia que «debe acogerse y vivirse cada vez más en la vida ordinaria de los bautizados y de las comunidades. A tantas personas que quieren aprender a rezar, en particular, a los catecúmenos, les puede ofrecer el camino y la escuela de la oración cristiana».

Una Liturgia de las Horas, que, como ha subrayado el Papa, se vincula a la Eucaristía y en la que «cada hora es un acto de esperanza: durante nuestra peregrinación terrenal velamos con toda la Iglesia esperando el regreso glorioso del Señor».


Ewangelizacja

Santa María la Mayor: la casa de todos

Santa María la Mayor es el templo mariano más antiguo de Occidente. Se celebra el 5 de agosto para recordar su evento fundacional.

Gerardo Ferrara-5 de sierpień de 2026-Czas czytania: 5 minuty

Quien vive en Roma sabe lo excepcional que es ver caer la nieve. Sobre lo extraordinario de este evento se escribió una canción maravillosa, “La nevicata del ’56” (La nevada del 56). El texto original es de un gran cantautor de Roma, Franco Califano, pero la hizo célebre una de las más grandes intérpretes de la música italiana: Mia Martini.

“¿Te acuerdas? Una vez solo se oía el ruido del río por la tarde / La fuente cantaba y aquella agua era clara, dime que era así / Había siempre un gran sol y la noche era hermosa, como lo eras tú / Estaba también la luna, mucho mejor que ahora, mucho más que así / ¿Cómo es, cómo es, cómo es que había sitio incluso para las fábulas? / Y callada, callada luego, la nevada del ’56 / Roma estaba toda cándida, toda limpia y brillante / Tú me dices que sí: ¿la has vuelto a ver así? ¡Qué tiempos aquellos!” 

Y, entre el sueño y la verdad, exactamente así nació esa casa, la primera de la Madre de Dios en Occidente y la casa de todos sus hijos, con la idea de hacer a Roma y a todos sus hijos cándidos, limpios y brillantes como solo una madre sabe hacer.

Según la tradición, de hecho, la fundación de Santa María la Mayor parte de un sueño y llega a una nevada, algo ya de por sí raro en Roma, y encima en el mes de agosto, en el año 358, bajo el pontificado del papa Liberio (por eso la basílica también es llamada “liberiana”). La Virgen se apareció en sueños simultáneamente al papa y a un patricio romano llamado Juan, ordenándoles construir una iglesia en el lugar donde, al día siguiente, encontraran nieve. Y la mañana del 5 de agosto, en la Colina del Esquilino, una de las siete colinas de Roma, la nieve estaba allí de verdad.

El recuerdo de la nieve de agosto pervive aún hoy en una celebración: cada 5 de agosto, en la basílica se conmemora a la “Virgen de las Nieves”, con una lluvia de pétalos blancos que cae desde lo alto de la cúpula durante la misa, similar a la de pétalos rojos en el Panteón en Pentecostés.

El fin de un mundo

En los artículos sobre Guadalupe vimos cómo la Virgen acudió literalmente en auxilio de un pueblo, o mejor dicho, de dos, que ya no tenían esperanzas. Ocurrió en un momento en que las antiguas tradiciones decaían, el universo, tal como se había imaginado, cesaba de existir y ya no había motivo para creer en el futuro.

Así era en la época en que Roma estaba agotando su papel de capital de un vastísimo imperio y se disponía a convertirse en poco más que una aldea; los antiguos dioses eran progresivamente abandonados, una nueva fe, ya no perseguida, estaba emergiendo y nuevas autoridades, civiles y religiosas, salían de las catacumbas.

Y aunque los historiadores debaten sobre el episodio de la nieve y la mayoría de ellos atribuye la fundación efectiva al papa Sixto III en lugar de a Liberio, lo cierto es que se trata de un monumento antiquísimo: Sixto la hizo levantar entre el 432 y el 440, justo después del Concilio de Éfeso del 431, que definió a María como “Theotokos”, Madre de Dios, contra las tesis de Nestorio, que quería limitar el título a “Christotokos”, Madre de Cristo. Un dogma que proclamaba a María madre de Dios y, en el Hijo, de todos los hombres.

De las cuatro basílicas papales de Roma, Santa María la Mayor es la única que conserva intacta su estructura paleocristiana: misma planta, mismas naves, mismos mosaicos del siglo V todavía en su sitio. Y fue en cierto modo la respuesta arquitectónica a la definición dogmática, además de la «refundación» de un mundo, un nuevo “axis mundi” basado no ya en la religión pagana, sino en una teofanía cristiana. Fue además no solo un templo, sino una casa para la Madre y sus hijos, que aquí la venerarían también como “Salus populi romani”.

La basílica: mosaicos, iconos y un poco del Nuevo Mundo

Los mosaicos, característica principal de la basílica, son visibles desde la antigua fachada, parcialmente cubierta por la más reciente. Al entrar, uno no puede sino quedar maravillado ante los de la nave central.

Fueron realizados bajo el papa Sixto III, entre el 432 y el 440, y se encuentran entre los mosaicos cristianos más antiguos que existen en el mundo, además de seguir en su lugar original.

Los paneles de la nave son del siglo V y en ellos se representan escenas del Antiguo Testamento: Abraham, Moisés, Josué, la vida de Jacob, todo sobre fondos dorados: un verdadero catecismo visual para una población en su gran mayoría analfabeta.

En el arco triunfal se aprecian la Anunciación, la Adoración de los Reyes Magos, la Presentación en el Templo y la Huida a Egipto; María aparece ya como reina en el trono, vestida de Púrpura y oro, en respuesta a la proclamación del dogma de Éfeso.

En el techo, Pinturicchio diseñó, por encargo del papa Alejandro VI Borgia a finales del siglo XV, un artesonado realizado con oro donado, según la tradición, por los Reyes Católicos de España: el primer oro llegado de América, traído por Colón a su regreso. Cada vez que acompaño a grupos latinoamericanos a Santa María la Mayor, les doy la bienvenida a su casa justo bajo ese oro que proviene de su continente y que está allá arriba, a cuarenta metros de altura, iluminando la casa de su Madre.

El ábside tiene un mosaico que data del siglo XIII y es obra de Jacopo Torriti: la Coronación de la Virgen.

La cripta bajo el presbiterio, llamada Capilla del Pesebre, custodia lo que se identifica como el fragmento más antiguo del belén: cinco tablas de madera de sicómoro, en una teca de plata, las maderas del pesebre de Belén.

La “Salus Populi Romani”: salvación de todos

En la Capilla Paolina se conserva uno de los iconos marianos más venerados de la historia cristiana: la “Salus Populi Romani”, “Salvación del pueblo romano”. La tradición la considera pintada por san Lucas evangelista sobre una mesa de la casa de la Virgen, y llevada después a Roma por san Pedro. Los estudiosos, en cambio, la datan entre los siglos VI y XIII. Sea quien sea su autor, el fervor de los fieles y de los papas hacia ella es enorme. El papa Francisco, por ejemplo, se recogía aquí antes de cada salida y a su regreso de los viajes apostólicos, y ha querido ser enterrado allí, no lejos de su icono favorito.

Vale la pena detenerse en el término “romanos”. Este no indica solo a los habitantes de Roma, sino a todos los bautizados en la fe de la Iglesia católica romana, e incluso a cada hombre y cada mujer que se dirige a María como madre. Es la salvación del pueblo universal, de quien tiene afiliación y de quien no la tiene, de quien llega a la basílica con el bullicio de un grupo organizado y de quien entra solo, en silencio, tal vez llevando el peso de algo que no consigue decir en voz alta.

La “Salus Populi Romani” es una figura que mira hacia abajo, hacia quien es pequeño, quien está enfermo, quien es peregrino, en Roma y en el mundo.

El exterior barroco y la columna de Majencio

La fachada visible hoy data del siglo XVIII y es obra de Ferdinando Fuga. La columna que se alza frente a la fachada, en cambio, de casi quince metros de altura y con una estatua de la Virgen en la cima, procede de la Basílica de Majencio, en el Foro Romano, siendo la única columna superviviente de aquel edificio. Fue trasladada aquí en 1614 por el papa Paulo V. Las puertas de bronce de la nave central provienen, por su parte, del Foro de Nerva, traídas aquí en 1574.

Sub tuum praesidium

Vale la pena concluir con la oración tal vez más antigua escrita en honor a María, conservada en un papiro egipcio fechado hacia el año 250 después de Cristo:

“Bajo tu amparo nos acogemos, / Santa Madre de Dios; / no desprecies nuestras súplicas / en las necesidades, / antes bien, líbranos de todo peligro, / ¡oh Virgen gloriosa y bendita!” —

Stany Zjednoczone

Un tribunal protege a religiosas de la ley de suicidio asistido de Nueva York

Tras la demanda interpuesta por varias órdenes religiosas con presencia en Nueva York, un tribunal las protege ante la nueva ley de suicidio asistido.

OSV News Agency-5 de sierpień de 2026-Czas czytania: 3 minuty

– OSV News / Kate Scanlon

Un juez federal protegió temporalmente el 30 de julio a cuatro órdenes de religiosas y ministerios de atención médica católicos de la aplicación de una ley del estado de Nueva York que permite a los médicos ayudar a los adultos con enfermedades terminales a morir por suicidio.

Las entidades católicas —las Hermanas Carmelitas para los Ancianos y Enfermos, las Hermanas Dominicas de Hawthorne, las Hermanas Misioneras de San Benito y las Hermanitas de los Pobres— demandaron al estado el 17 de julio, argumentando que la ley les exigiría facilitar dichas muertes a sus pacientes en violación de su fe.

“Las familias nos confían a sus seres queridos porque saben que nuestros hogares serán lugares de ternura, dignidad y cuidado fiel”, afirmó la madre Mary Rose Heery, priora general de las Hermanas Carmelitas para los Ancianos y Enfermos, en un comunicado del 31 de julio. “Estamos agradecidas de poder seguir honrando esa confianza y de permanecer al lado de cada residente hasta el final”.

Fecha límite para que responda la fiscal general de Nueva York

La orden de restricción temporal de la jueza de distrito de EE. UU. Anne M. Naracci también establece como fecha límite el 20 de agosto para que la fiscal general de Nueva York, Letitia James, responda a la moción de emergencia.

La oficina de James no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de OSV News.

Los partidarios del suicidio asistido por médicos argumentan que esta práctica protege la autonomía de las personas que sufren o tienen enfermedades terminales en sus últimos días, pero los opositores sostienen que la práctica ignora la dignidad de la vida humana y deja a los enfermos o moribundos vulnerables a la coerción, entre otras preocupaciones.

El Catecismo de la Iglesia Católica condena explícitamente la práctica de la eutanasia y el suicidio asistido por médicos como “moralmente inaceptables” y como una violación del Quinto Mandamiento, “No matarás”.

La gobernadora Kathy Hochul, demócrata por Nueva York y católica, firmó la Ley de Ayuda Médica para Morir en febrero, argumentando que había “asegurado” salvaguardias durante el proceso legislativo que garantizaban la “integridad de la decisión del paciente y la preparación de las instituciones médicas”. Los obispos católicos del estado estuvieron entre los que se opusieron a la ley, que autoriza a los neoyorquinos con enfermedades terminales y con menos de seis meses de vida a solicitar el suicidio asistido por médicos.

“Obligar a las monjas a participar en un suicidio es ilegal e injusto”

“Obligar a las monjas católicas a participar en un suicidio —y robar a los neoyorquinos la opción de recibir una atención fiel y que afirme la vida— es a la vez ilegal e injusto”, dijo Mark Rienzi, presidente de Becket, un bufete de abogados especializado en libertad religiosa y el abogado principal de los ministerios de atención médica, en un comunicado del 31 de julio.

“Este acuerdo protege a las hermanas y a aquellos que cuidan mientras luchamos para poner fin al mandato de suicidio de Nueva York para siempre”, afirmó.

El obispo John O. Barres de Rockville Centre, Nueva York, dijo en un comunicado emitido a través de Becket: “Este acuerdo es un primer paso importante hacia la protección de la libertad religiosa”.

“Nueva York no puede obligar a la Iglesia a responder al sufrimiento con el suicidio o a abandonar a los enfermos y moribundos cuando más necesitan cuidados”, señaló. “Hasta que se resuelva nuestra batalla legal, este acuerdo temporal mantiene a nuestros ministerios libres para servir a cada paciente de acuerdo con el Evangelio. Continuamos proclamando que toda vida humana es sagrada y digna de amor hasta su fin natural”.

Legislación de salud pública “equivocada”

También el 31 de julio, la Conferencia Católica del Estado de Nueva York presentó un comentario público al Departamento de Salud del estado calificando la Ley de Ayuda Médica para Morir como “la legislación de salud pública más importante —y equivocada— en muchos años”.

Argumentaron que las regulaciones propuestas por el estado para implementar la ley no logran “proporcionar una supervisión adecuada de la práctica de la ayuda médica para morir (MAID, por sus siglas en inglés)” y no logran “resolver las fallas en las disposiciones sobre la protección de conciencia en la ley MAID”.

La demanda de las entidades católicas contra la ley de suicidio asistido se encuentra entre varias demandas de monjas católicas contra recientes leyes del Estado del Imperio (Nueva York).

A principios de este año, las Hermanas Dominicas de Hawthorne, que operan un programa de cuidados paliativos de 42 camas para personas pobres moribundas, impugnaron una ley que implementaba requisitos sobre las adaptaciones de identidad de género para los residentes de residencias de ancianos.

Nueva York es uno de los 13 estados, además del Distrito de Columbia, que han legalizado el suicidio asistido. Está previsto que la ley del estado entre en vigor el 5 de agosto.


Esta noticia se publicó primero en OSV News. La reproducimos en Omnes con permiso. Puede leer la noticia original en inglés TUTAJ.

AutorOSV News Agency

PodpisyAntonio Ruiz Valverde

Przysługa, której nie chciałem zrobić

Aquel hombre no sabe que su manera de atenderme me ayudó a rezar mejor ni que su diligencia me hizo mirar de otra forma a mi amigo. Probablemente nunca lo sepa. Tal vez muchas personas pasan así por nuestra vida: sin saber que están siendo instrumentos de gracia.

Wąż 4. dnia 2026 roku-Czas czytania: 3 minuty

Hay días en los que el Señor no entra en nuestra vida por la puerta grande, sino por una ventanilla de administración, por una cita previa que no aparece o por una carpeta de documentos que alguien deja en nuestras manos con más urgencia de la que esperábamos.

Un compañero venía destinado a la zona con su familia. Traía el peso conocido de toda mudanza con niños: casa, colegio, papeles, plazos.

—Antonio, ¿tendrías inconveniente en echarme una mano con esto?

—No, hombre. Claro que no.

Lo dije de verdad. Después llegaron los documentos, las autorizaciones y las instrucciones. El favor empezó a ocupar una mañana entera dentro de mi cabeza. Entré en la web del Ayuntamiento. La primera cita disponible era casi veinte días después.

Entre medias estaban mis vacaciones familiares, ya pagadas, y el cansancio de un año largo. Y resonaba la voz de mi compañero:

—Es que tiene que ser cuanto antes. Si no, los niños pueden quedarse sin entrar en el colegio.

No dijo nada ofensivo. Pero sentí que una parte de su urgencia acababa de instalarse en mi casa.

Empecé a hacer cuentas. A comparar. A defenderme por dentro.

«Yo, cuando tuve que hacerlo, me moví. Cogí un avión, resolví el trámite y volví. No cargué a otro con aquello».

El pensamiento tenía algo de verdad y bastante de juicio. Uno puede hablar con facilidad de amistad y servicio. Luego llega un favor mal encajado en la agenda y aparece la medida real del corazón.

A los pocos días fui al Ayuntamiento. No era mi cita. Fui a explicar la situación. En la entrada, un empleado atendía a quienes llegaban.

—Buenos días. Tengo una situación un poco apurada.

—Dígame.

Le conté lo imprescindible: un compañero destinado en la zona, varios hijos, un colegio, un plazo que podía complicarlo todo.

El hombre escuchó sin interrumpirme. Miró la pantalla.

—Ahora mismo no puedo darle otra cita. Pero déjeme verlo. Si queda algún hueco, intento cambiársela.

—Se lo agradecería muchísimo.

—No le prometo nada, pero lo miro.

Y lo dijo de una manera que bastaba para creerle.

Salí sin haber resuelto nada. Aquel hombre podía haberme despachado con un «Tiene usted que esperar». Habría tenido razón. En cambio, se detuvo e hizo suyo durante unos minutos un problema ajeno.

A media mañana llegó el correo.

La cita estaba adelantada una semana.

Me quedé mirando la pantalla. Ya no estaba calculando el perjuicio. Estaba dando gracias.

Entonces comprendí que yo había ido al Ayuntamiento pensando que estaba haciendo un favor a un amigo, pero el Señor me había llevado allí para hacer también algo conmigo.

Primero me dejó ver mis cuentas, mis juicios y mi dificultad para amar cuando amar desordena. Después me mostró, en la diligencia sencilla de aquel empleado, una forma concreta de santificación del trabajo. No hubo palabras religiosas. Solo un hombre haciendo bien lo que tenía delante, con humanidad y cariño.

A veces la comunión de los santos se parece a eso.

Un padre preocupado pide ayuda de un modo imperfecto. Un amigo acepta, aunque tenga que vencerse. Un trabajador escucha un minuto más. Una familia respira tranquila. Y Dios, sin hacer ruido, une esas pequeñas fidelidades para sostenernos.

Pensé también en mi compañero con más benevolencia. Yo había visto con claridad lo que su petición suponía para mí; no había mirado igual lo que la mudanza suponía para él. Los hijos pueden volvernos insistentes, torpes, incluso inoportunos. No siempre por egoísmo, sino por amor.

Eso no significa que la caridad obligue a vivir sin orden. Mi familia, mi descanso y mis deberes también contaban. Si hubiera sido necesario, habría podido poner un límite. Pero hay una diferencia enorme entre ponerlo con paz y ponerlo con resentimiento. El problema no era solo la gestión, sino la dureza que se había instalado dentro de mí.

El Señor fue delicado. No me dio una lección desde fuera. Me dejó mirar una escena pequeña: una carpeta, una cita previa, un empleado que escucha, un correo que llega a media mañana.

Quizá la santidad empiece muchas veces así: no cuando hacemos algo heroico, sino cuando dejamos de defendernos por dentro y permitimos que una pequeña contrariedad se convierta en ocasión de amar.

Aquel hombre no sabe que su manera de atenderme me ayudó a rezar mejor ni que su diligencia me hizo mirar de otra forma a mi amigo. Probablemente nunca lo sepa. Tal vez muchas personas pasan así por nuestra vida: sin saber que están siendo instrumentos de gracia.

Y tal vez nosotros también podamos serlo, incluso cuando nuestro sí está mezclado con cansancio, cálculo o protesta interior. Dios no espera a que el corazón esté perfectamente limpio para trabajar con él. A veces lo purifica mientras se mueve, mientras obedece, mientras hace el favor que no quería hacer.

Al final, terminé dando gracias por todo: por el amigo, por mis resistencias, por aquel empleado y por el Señor, que sigue empeñado en hacernos santos a través de lo pequeño.

También a través de una cita previa.

AutorAntonio Ruiz Valverde

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Książki

Teolog wyjaśnia sens swojej nowej książki «Katolicki przewodnik po byciu człowiekiem» w czasach zamętu.

Teolog John S. Grabowski ostrzega, że sztuczna inteligencja i postęp technologiczny pogłębiły nasze zagubienie co do ludzkiej tożsamości i twierdzi, że Chrystus jest kluczem do zrozumienia, kim jesteśmy i jaka jest nasza prawdziwa godność.

OSV / Omnes-Wąż 4. dnia 2026 roku-Czas czytania: 4 minuty

Czy społeczeństwo zapomina, co to znaczy być człowiekiem? W dobie sztucznej inteligencji i nowych technologii John S. Grabowski, profesor teologii moralnej i etyki na Katolickim Uniwersytecie Ameryki, prezentuje swoją nową książkę «Katolicki przewodnik po byciu człowiekiem». Niedawno rozmawiał z Charlesem Camosym z OSV News o tym, jak tożsamość w Chrystusie rozwiązuje problem braku samoświadomości i panującego na świecie zamieszania dotyczącego naszego człowieczeństwa.

Można by pomyśleć, że książka służąca jako przewodnik po «byciu człowiekiem» to dziwna rzecz. Czyż bycie człowiekiem nie jest po prostu tym, co robią ludzie? Po co nam przewodnik?

Można by pomyśleć, że ten temat i książka mu poświęcona są dość dziwne. Przecież nie musimy nic robić, żeby być ludźmi; tacy po prostu jesteśmy. Po co mielibyśmy potrzebować jakiegokolwiek przewodnictwa?

W rzeczywistości jednak jesteśmy głęboko zdezorientowani co do tego, co to znaczy być człowiekiem. Ponad 60 lat temu Ojcowie Soboru Watykańskiego II w Konstytucji duszpasterskiej o Kościele «Gaudium et spes» zwrócili uwagę, że pomimo rosnącej wiedzy naukowej i postępu technologicznego, nie rozumiemy samych siebie. W rezultacie nie potrafimy myśleć o tych technologiach ani dobrze ich wykorzystywać. Mijające dekady i pojawienie się nowych, jeszcze potężniejszych technologii nie zmieniły tej sytuacji. Wręcz przeciwnie, pogorszyły ją.

Prawdą jest, że nie możemy w pełni zrozumieć samych siebie bez objawienia się Boga w Jezusie Chrystusie. Ten sam dokument soborowy stwierdza: «Chrystus, ostatni Adam, przez objawienie tajemnicy Ojca i Jego miłości, objawia w pełni człowieka samemu człowiekowi i ukazuje mu jego najwyższe powołanie».

Coraz większą uwagę zwraca się na koncepcję, że duże modele językowe (tzw. sztuczne inteligencje) mogą być rodzajem osoby. Jak powinny Katolicy myślisz o takim typie dyskursu?

To doskonały przykład problemu zdiagnozowanego przez Radę. Ponieważ nie jesteśmy pewni, co tak naprawdę znaczy być człowiekiem i jaki jest nasz ostateczny cel, potężne maszyny, które potrafią generować i kompilować dane lepiej niż my sami, wydają się nam bardzo ludzkie. To z kolei prowadzi albo do przesadnego optymizmu, że sztuczna inteligencja nas naprawi, albo do przesadnego strachu, że nas zdominuje i zniewoli. Pomyślmy o wszystkich filmach, które Hollywood dawał nam przez lata, bazujących na tych lękach.

Jak jednak zauważa papież Leon XIV w encyklice «Magnifica Humanitas»: «Tak zwane sztuczne inteligencje nie doświadczają, nie posiadają ciała, nie odczuwają radości ani bólu, nie dojrzewają poprzez relacje i nie wiedzą od wewnątrz, co oznacza miłość, praca, przyjaźń czy odpowiedzialność». Brakuje im zdolności do empatii ani wydawania osądów moralnych. Choć są «użytecznymi narzędziami», nie są – i nie mogą być – osobami. Brakuje im zdolności i natury relacyjnej, które stanowią istotę osoby. Mogą być tylko czymś, a nie «kimś».

Sam fakt, że takie pytanie w ogóle padło, ujawnia skalę naszych wątpliwości na temat samych siebie.

Skoro mowa o technologii, Twoja książka ostrzega przed wszelkiego rodzaju technologicznymi zniekształceniami tego, kim jesteśmy jako istoty ludzkie, jeśli chodzi o tworzenie nowego ludzkiego życia. Dlaczego to szczególnie przykuło Twoją uwagę?

– Myślę, że są dwa powody. Jeden jest bardziej praktyczny, drugi bardziej merytoryczny.

W praktyce, moim głównym obszarem nauczania i pisania przez lata było małżeństwo, rodzina i seksualność. Dlatego uważam, że jestem bardziej wyczulony na to, w jaki sposób nasza kultura błędnie interpretuje te kwestie, ponieważ właśnie na tym się skupiam.

Ale na głębszym poziomie, uważam, że powracającym motywem w Piśmie Świętym jest to, że kiedy tracimy z oczu to, kim jest Bóg, objawia się to wypaczonym rozumieniem seksualności. I odwrotnie, nieuporządkowane praktyki seksualne łatwo zaciemniają nasze umysły, zatwardzają serca i oddalają nas od naszego Stwórcy. Dlatego właśnie Kościół uważa grzech seksualny za zawsze poważny, a nie z powodu ukrytego purytańskiego sposobu myślenia.

Różnice płciowe i płodność są głęboko zakorzenione w naszej tożsamości jako osób. Nie są jedynie biologiczne ani powierzchowne. Przecież, wydając na świat dzieci, współpracujemy z Bogiem w Jego dziele stwórczym, stwarzając ludzi na swój obraz i podobieństwo. Nie należy tego lekceważyć. Nasze zróżnicowane płciowo ciała zostały stworzone, by dawać życie i wyrażać miłość.

Niestety, nasza kultura postrzega seks raczej w kategoriach rozrywki niż miłości i prokreacji. Płodność jest często postrzegana jako choroba, którą należy leczyć metodami mechanicznymi, chemicznymi lub chirurgicznymi, a nie jako dar i błogosławieństwo. Kiedy dzieci są poszukiwane lub pożądane, są one czasami traktowane jako ozdoba lub dodatek do dorosłego szczęścia. Niektórzy ludzie zwracają się do branży zajmującej się płodnością, aby uzyskać «dzieci na zamówienie», dopasowane do ich specyficznych potrzeb pod względem płci, rasy i zdolności.

Współczesna antykoncepcja i metody leczenia niepłodności mają wspólny mianownik – transhumanizm. Dążymy do przekroczenia naszej natury, zamiast ją zrozumieć i żyć zgodnie z nią. Potrzebujemy pokory, by dążyć i żyć zgodnie z Bożym zamysłem dla nas jako ucieleśnionych mężczyzn i kobiet, a nie szukać technologicznych sposobów na przekształcenie siebie.

Zakończmy w bardziej pozytywnym tonie. Gdzie pokładasz największą nadzieję, że ta wizja człowieczeństwa zakorzeni się w naszej kulturze?

Wierzę, że kluczem jest ewangelizacja. Jeśli prawdą jest, że «gdy Bóg zostaje zapomniany… samo stworzenie staje się niezrozumiałe», to prawdą jest również, że poznanie Boga i Jego planu pomaga nam odkryć siebie, naszą prawdziwą godność i nasze przeznaczenie. Prawdziwy humanizm stawia Boga w centrum. Fakt, że słyszymy i widzimy doniesienia o rosnącej liczbie osób przyłączających się do Kościoła w miejscach, gdzie wiara zdawała się słabnąć, z pewnością napawa nadzieją.

Myślę także o rosnącej świadomości potencjalnych szkód wyrządzonych przez ekrany i media społecznościowe, które często są wykorzystywane jako substytut prawdziwych interakcji i kontaktów międzyludzkich.

Wreszcie dostrzegam u studentów, których mam zaszczyt uczyć, głęboką tęsknotę za przyjaźnią, trwałą miłością i pięknem małżeństwa lub życia konsekrowanego. Są oni świadomi spustoszenia, jakie rewolucja seksualna wyrządziła w kulturze, oraz destrukcyjnej natury przelotnych związków i pornografii. Wiedzą, że czeka ich coś więcej i tego pragną.

Autor: Charles Camosy, OSV News

Charles Camosy wykłada teologię moralną i bioetykę na Katolickim Uniwersytecie Ameryki w Waszyngtonie.

AutorOSV / Omnes

Rodzina

Pełne place i puste łóżeczka

No podemos pasar por alto cómo en junio el Papa León XIV quiso detenerse en España, aún a riesgo de no comenzar los actos con puntualidad, a bendecir a cientos de bebés y niños pequeños.

Eloy Asenjo Carpintero-3 de sierpień de 2026-Czas czytania: 3 minuty

Po Podróż apostolska del Papa León XIV a España, la crónica oficial habló de un éxito rotundo: plazas abarrotadas, estadios desbordados, un Congreso de los Diputados rindiéndose en una ovación histórica y una marea de jóvenes aclamando al Ponơfice en cada recorrido.

España demostró, una vez más, una calidez y una capacidad de movilización excepcionales. Sin embargo, detrás de la euforia colectiva y los flashes de las cámaras, el viaje nos ha dejado un diagnóstico clínico, incómodo y demoledor sobre nuestra propia realidad.

La paradoja es tan innegable como preocupante: León XIV se encontró con un país de plazas llenas, pero de cunas vacías; una sociedad capaz de desbordar los templos para escuchar hablar de esperanza, pero sumida en el peor invierno demográfico y existencial de su historia.

A lo largo de sus homilías, discursos y encuentros con los sectores más diversos, el Papa no vino a regalarnos el oído. Con la agudeza de quien sabe leer el alma de los pueblos, hiló un mensaje común que conecta el hemiciclo con los barrios periféricos, y las grandes catedrales con los centros de asistencia social. Su lema, “Alzar la mirada”, fue en realidad una enmienda a la totalidad al cansancio vital de una España que parece haber olvidado cómo mirar hacia el mañana.

El espejismo de la multitud

Sería un error periodístico y sociológico quedarnos únicamente con la estética de las masas. El Papa elogió en sus homilías la honda raíz espiritual de nuestra cultura y la vitalidad de una fe popular que se resiste a desaparecer. Pero inmediatamente después, cruzó ese elogio con una advertencia severa ante el vacío existencial que amenaza los cimientos de nuestra convivencia. ¿De qué sirve llenar una plaza hoy si mañana no hay generaciones a las que transmitir el testigo de la vida? 

El invierno demográfico español no es solo un problema de números, de pensiones o de estadísticas económicas; es, ante todo, un síntoma espiritual. Una sociedad que deja de tener hijos es una sociedad que tiene miedo al futuro, que ha sustituido la audacia de la esperanza por la comodidad del presente o la parálisis del nihilismo.

En sus encuentros con los młodzi ludzie, el Papa identificó con precisión este virus de la desconexión real: una juventud hiperconectada a las pantallas pero profundamente sola, anestesiada por el ruido de los algoritmos y desprovista de proyectos que merezcan el riesgo de una vida entera. El Papa les pidió una «insurrección de la realidad», recordándoles que la existencia humana no se consume en un escaparate digital, sino que se desgasta y se ennoblece en el encuentro de carne y hueso con el otro.

Una crisis de soberanía interior

Este cansancio vital se traslada de forma directa a nuestras instituciones, cerrando el círculo de lo que el Pontífice denunció ante los legisladores. Cuando una sociedad pierde la fuerza para engendrar el futuro, sus leyes terminan por reflejar esa misma decadencia.

En el Congreso de los Diputados, León XIV advirtió contra el peligro de un Estado omnipotente que, bajo la bandera de un positivismo jurídico absoluto, termina colonizando el espacio más íntimo de las personas: la libertad de las conciencias.

Aquí es donde el viaje adquirió su máxima coherencia antropológica. El Papa recordó que una verdadera democracia no se construye a base de mayorías aritméticas que imponen verdades de laboratorio, sino custodiando el santuario interior donde cada individuo procesa su existencia.

Si vaciamos la conciencia de los ciudadanos, si la sometemos a la coacción invisible de la corrección política o de la ingeniería social, lo que queda no es una sociedad libre, sino un páramo moral. Una ley —nos recordó de forma implacable— no es justa por el mero hecho de ser aprobada formalmente; lo es cuando puede mirar a los ojos a la dignidad intrínseca de la persona sin avergonzarse.

El mandato del examen final 

El paso de León XIV por Hiszpania puso las cartas boca arriba. Nos recordó que el verdadero progreso de una nación no se mide por su vanguardia tecnológica o sus indicadores macroeconómicos, sino por su capacidad para proteger la vida y la dignidad en sus momentos más frágiles.

Lo vimos en sus gestos y palabras con los enfermos y descartados, donde el Papa retrató el fracaso de un bienestar material que prefiere despachar el sufrimiento o esconderlo antes que acompañarlo y humanizarlo.

Las plazas llenas de estos días han sido un hermoso espejismo de vitalidad, pero la realidad nos aguarda al apagar las luces. España se enfrenta al espejo de sus propias contradicciones: un pueblo con un patrimonio espiritual inmenso que, sin embargo, languidece en la transmisión de la vida y la esperanza.

«Alzar la mirada» no es, por tanto, una invitación al idealismo abstracto. Es un llamamiento urgente a una renovación moral profunda. Si los líderes políticos, las instituciones y los propios ciudadanos que vitorearon al Papa no están dispuestos a rectificar el rumbo, a legislar para las personas de carne y hueso y a devolver la confianza en el futuro a las familias, los aplausos de aquellos días se convertirán en el amargo eco de una sociedad que se aplaudió a sí misma mientras contemplaba, en silencio, sus cunas vacías.

AutorEloy Asenjo Carpintero

Różnorodność, która wzbogaca

Quien posee un carisma dentro de la Iglesia no debe sentirse orgulloso de él, pues los dones recibidos no son para la autoexaltación personal ni para el beneficio individual, sino para abrir las manos en un gesto de servicio.

3 de sierpień de 2026-Czas czytania: < 1 minuta

Una persona que tiene una vocación específica dentro de la Iglesia católica posee un carisma. Un carisma es un don gratuito del Duch Święty para la edificación de la comunidad, el bien de las personas y la respuesta a las necesidades del mundo.

Los diversos carismas enriquecen a la Iglesia: el ignaciano, el contemplativo, el franciscano, el cisterciense, el benedictino, el agustino, Comunión y Liberación, los Focolares, los Carmelitas, La Consolata y el Opus Dei.

Quien posee un carisma dentro de la Iglesia no debe sentirse orgulloso de él, pues los dones recibidos no son para la autoexaltación personal ni para el beneficio individual, sino para abrir las manos en un gesto de servicio.

Na stronie Papież Leon es agustino y menciona muchas veces a san Agustín, ya que, cuando los carismas se viven con humildad y se ponen al servicio de los demás, promueven la paz.

Es bueno que quien tenga un carisma profundice en él para vivirlo intensamente; esto le dará una profunda sensación de seguridad, porque es ahí donde Dios le quiere.

Existe el peligro, señalado por el Papa Francisco (jesuita), de la autorreferencialidad. Por eso, es necesario mirar hacia un horizonte más amplio y responder a los desafíos que surgen del encuentro con el amor de Dios que se derrama.

La paz dentro de la Iglesia es la armonía del Espíritu Santo, ya que san Pablo decía que existen diversos dones que provienen del mismo Espíritu.

La diversidad enriquece y hace a la Iglesia universal y capaz de acoger a todos.

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Watykan

Leon XIV wzywa do znalezienia rozwiązań zapewniających pokój, stabilność i sprawiedliwość dla Ceuty 

El pontífice se ha referido al terrible drama que asola la ciudad autónoma de Ceuta, después de la entrada de más de 50.000 personas de manera invasiva en territorio español.

Maria José Atienza-2 de sierpień de 2026-Czas czytania: 2 minuty

El Papa ha querido detenerse en esta nueva crisis en los saludos finales tras el rezo del Ángelus, el primero que reza en Roma de nuevo, tras su descanso estival en Castel Gandolfo. 

El pontífice ha asegurado que sigue “con preocupación la alarmante situación en Ceuta, pidiendo a Dios, por medio de la intercesión de Nuestra Señora de África, que se puedan encontrar soluciones de paz, de estabilidad y de justicia”. 

En el comentario al Evangelio, el Papa ha querido destacar que los signos de Jesús, que leemos en el Evangelio “manifiestan su especial entrega por nosotros, es decir, la salvación que Él trae al mundo. El Señor se presenta como Aquel que da sentido a la vida, liberándola del mal y del pecado”. 

León XIV ha explicado que Cristo, cuando cura a sordos y ciegos “muestra la espléndida obra de la redención que se realiza en él” y, que al dar de comer milagrosamente a las multitudes y que incluso sobre comida “demuestra que el don del Señor es universal, y que su Providencia hacia nosotros nunca falla”. 

El Papa ha afirmado que “la acumulación y el descarte, en cambio, son las dos caras de un mismo mal: la avaricia. Esta enfermedad del alma lleva a perder los sentidos porque embriaga de riquezas, hasta el punto de olvidar a aquellos que lloran de hambre y gritan de sed”. 

Un olvido más que frecuente en nuestra sociedad ante el que el pontífice ha pedido que, “al saborear la gracia de la Eucaristía, comprometámonos a testimoniar su belleza en nuestros gestos cotidianos, comenzando por la bendición de la mesa, cuando compartimos el pan en familia y entre los amigos. En compañía de Jesús, también las vacaciones pueden convertirse en tiempo de serena fraternidad, incluyendo a quienes están a nuestro lado y pasan necesidad”.

Al finalizar el rezo mariano, León XIV se ha referido, junto con la oración por Ceuta, a la necesidad de seguir rezando por la paz, “para que cesen las guerras en el mundo y se encuentren soluciones diplomáticas a los conflictos” y ha querido volver a poner en el centro a las mayores víctimas de estas situaciones: “los más débiles e indefensos: los niños, los ancianos y los enfermos”. 

PodpisyOnésimo Díaz

San Juan Pablo II, a los veinte años de su marcha al cielo

San Juan Pablo II marcó una época con su carisma. Su experiencia bajo la persecución le permitió denunciar las injusticias y liderar la Iglesia hacia el tercer milenio, ejerciendo una influencia notable en el final de la Guerra Fría, a pesar de sufrir un atentado en 1981.

2 de sierpień de 2026-Czas czytania: 5 minuty

W powieści Las sandalias del pescador (1963), el escritor australiano Morris West profetiza la elección de un pontífice eslavo en un mundo al borde de la tercera guerra mundial. Tras diecisiete años prisionero en un gulag, un sacerdote eslavo es liberado, y poco después elevado a la sede de san Pedro. Cinco años después, esta sencilla y entretenida obra se adapta libremente en una película homónima, Las sandalias del pescador (1968), dirigida por Michael Anderson y protagonizada por Anthony Quinn. 

En 1978 se cumplió esta profecía, rompiendo la tradición de papas italianos durante cinco siglos. Además, en este año hubo tres papas. Tras la muerte de Pablo VI, ocupó la sede petrina el patriarca de Venecia, Albino Luciani (1912-1978), un hombre sencillo, formado en una familia cristiana y humilde, el mayor de cuatro hermanos. El pontificado de Juan Pablo I duró treinta y tres días. No le dio tiempo a escribir una encíclica, ni siquiera a trasladar sus libros y sus cosas al Vaticano. El “papa sonriente” falleció repentinamente el 29 de septiembre de 1978. De nuevo, los padres conciliares se reunieron para votar. En el conclave nombraron como sucesor al cardenal de Cracovia, Karol Wojtyla, que tomó el nombre de Juan Pablo II. 

Con los pies en el suelo

El día de la elección, el cardenal primado de Polonia Stefan Wyszynski pronunció unas palabras proféticas a oídos del recién elegido pontífice: “La tarea del nuevo papa consistirá en introducir la Iglesia en el tercer milenio”. Otra profecía que se cumplió. 

También el mismo día de la elección, Juan Pablo II lanzó el mensaje de “No temáis” en un momento en el que el mundo parecía al borde de la tercera guerra mundial (como en Las sandalias del pescador). En aquellos días, Europa atravesaba una profunda crisis económica y el proceso de descristianización en Occidente se aceleraba. La Iglesia católica todavía sufría las consecuencias del posconcilio.

Así pues, resultó electo un papa polaco con una profunda preocupación por los problemas de la sociedad contemporánea. Polonia no había sufrido el proceso de secularización creciente de los países occidentales y, en cambio, sí había experimentado la persecución religiosa en los últimos años. En sus encíclicas, el papa polaco denunció las diferencias entre países pobres y ricos, criticó a los sistemas marxista y capitalista, y sugirió ideas –desde la teología moral y la antropología cristiana– en favor de un mundo laboral y económico a la medida del ser humano y no de los Estados y de las multinacionales. 

Inquietudes humanísticas

Otro rasgo definidor de este pontífice fue su formación filosófica, conocedor de los grandes maestros desde Tomás de Aquino hasta Max Scheler, que le llevó a plantear problemas antropológicos en profundidad. En la encíclica Fides et ratio (1998) explicó que razón y fe deberían ir de la mano porque no se oponían. A continuación, recordó la existencia de verdades por encima de la razón, es decir, que sólo pueden alcanzar a través de la fe. Por un lado, la fe iría más allá de la razón, un complemento, que no destruía ni sustituía a la capacidad racional del ser humano. Por otra parte, la razón cumpliría un papel fundamental en el acceso de la verdad mediante la filosofía, que ayudaría a resolver no pocos interrogantes de la existencia humana. 

Su capacidad oratoria y gestual, adquirida en sus años de juventud cuando dedicaba parte de su tiempo al teatro y a la literatura, se manifestó en intervenciones y discursos, como el pronunciado sobre los derechos humanos y la libertad en la ONU en 1995. Pidió respeto para cada persona, para la familia, para cada pueblo, y propuso un nuevo orden mundial regido por el equilibrio entre lo particular (familia y pueblo) y lo universal (Estados y organismos internacionales). Terminó su exposición con una petición: unir esfuerzos para vencer el miedo al futuro y así construir una civilización basada en el amor y la libertad. 

En suma, entre los rasgos más característicos de este pontífice cabe subrayar su procedencia eslava, que imprimió un carácter novedoso al papado ligado durante más de cuatro siglos a la idiosincrasia italiana, su formación humanística de una persona vinculada desde su juventud al teatro, a la poesía, a la filosofía, y su capacidad de apertura y diálogo en relación con los grandes retos del mundo actual. Stanislao Dziwisz, su secretario personal desde 1966 hasta 2005, sintetizó en tres rasgos su personalidad polifacética: hombre de letras, hombre de piedad y hombre de diálogo.

Esta persona buena y magnánima resultó ser un personaje incómodo para algunos. El 13 de mayo de 1981, el turco Alí Agca disparó al papa mientras saludaba a los fieles congregados en la plaza de San Pedro. Hasta este día, este asesino nunca había fallado en sus acciones. Todo parece apuntar a que la policía secreta búlgara, y probablemente también el KGB, orquestaron el atentado que hirió, pero no mató, al pontífice.

Un Papa genuino

Por los viajes, por sus escritos, por sus gestos, Juan Pablo II fue un papa que marcó una época de la historia de la Iglesia y de la historia de la humanidad. En cierta medida influyó en los acontecimientos recientes durante los casi veintisiete años de pontificado, convirtiéndose en el segundo papa más longevo de la historia, después de los 32 años de Pío IX. Fue el papa que vivió el final de la Guerra Fría y el inicio de la amenaza islamista radical. Fue el papa que rezó en Asís con los representantes de otras religiones. Fue el papa que celebró un día de perdón (12 de marzo de 2000) por hechos desedificantes de la historia de la Iglesia (divisiones, violencias, etcétera), por el empleo de métodos nada evangélicos en la difusión de la verdad, y por los pecados cometidos contra los derechos humanos. Fue el papa que recibió el homenaje de más de doscientos jefes de Estado en su funeral. Algunos han llegado a describirle como el papa que cambió el curso de la historia. Han pasado ya veinte años desde su muerte en 2005 y pasarán muchos años antes de poder acceder a documentación valiosa guardada en los archivos vaticanos para descubrir la magnanimidad de uno de los grandes pontífices de la historia de la humanidad

No se equivocó la revista Czas cuando le nombró personaje del año en 1994. Juan Pablo II supo atraerse a jóvenes de todo el mundo y captó la atención de medios de comunicación de todo tipo. Sin duda, fue un personaje carismático. 

El director de cine polaco Krysztof Kieslowski, poco antes de morir, terminó una trilogía titulada Tres Colores, a modo de homenaje a los principios de la revolución francesa y de la bandera tricolor. Rojo (1994) es la tercera película, un canto a la fraternidad. Comienza con la aparición de una joven modelo, muy bella (interpretada por Irène Jacob) que atropella a la perra de un viudo, ya jubilado. Este hombre mayor y solitario se enamora platónicamente de ella porque le recuerda a su primer amor. Se inicia una curiosa relación, que cambia sus vidas, en busca de la felicidad. Rojo culmina la trilogía con un canto a la comprensión, a la caridad, incluso entre personas aparentemente antitéticas. En esta, como en las otras partes de la trilogía, el director polaco se atreve a plantear los temas vitales de todo ser humano, como el amor, en un marco no cerrado a la transcendencia.

Salvando las distancias, la vida de Juan Pablo II se podría comparar a la protagonista de Rojo, una persona buena, que procura siempre ayudar a los demás. Ojalá el legado de este papa santo se vivifique en el mundo polarizado de nuestros días.

AutorOnésimo Díaz

Badacz na Uniwersytecie Nawarry i autor książki Historia papieży w XX w.

Zasoby

Quiénes eran los apóstoles de Jesús

¿Hoy hay “apóstoles”? Sí, como recoge el Catecismo en su punto 863, toda la Iglesia es apostólica y está enviada por el mismo Cristo.

Alejandro Vázquez-Dodero-2 de sierpień de 2026-Czas czytania: 4 minuty

Al hablar del apóstol de Jesús nos referimos al testigo escogido y enviado a una misión por el mismo Cristo, quien al iniciar su ministerio público elegiría a unos cuantos que serían el fundamento de la Iglesia que se proponía fundar.

Nos referimos fundamentalmente a los 12 Apóstoles, si bien es cierto que Jesús, en la primera hora de la Iglesia, escogió a una serie de discípulos, entre ellos también mujeres, a quienes transmitiría de modo más pleno y cercano la Palabra que había venido a predicar.

El vocablo griego “apostoloi” significa eso, “enviado”. ¿Enviado a qué? A proclamar el reino de Dios que escucharían del mismo Cristo.

El Señor, al elegir a unos cuantos, les indica qué deben hacer, según recoge el Evangelio de san Mateo (28, 19): “Por tanto id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado”.

Cabe resaltar que esos elegidos eran personas comunes de la época, más bien sencillos, muchos de ellos pescadores que vivían al día y sin una posición social destacada.

Así, humildes y, podríamos decir, confiados en el Maestro, a quien seguían con actitud de total abandono. Y si se equivocaban –porque tenían defectos, eran frágiles, como el mismo Pedro que llegó a negar a Jesús– volvían con el ánimo renovado. Hombres que amaban a Cristo, al menos de palabra.

¿Pero hoy día hay “apóstoles”? Sí, y ello lo recoge el Katechizm en su punto 863, al señalar que “Toda la Iglesia es apostólica en cuanto que ella es «enviada» al mundo entero; todos los miembros de la Iglesia, aunque de diferentes maneras, tienen parte en este envío”.

El seguimiento de Cristo –y eso es ser cristiano– es ya una acogida de la misión apostólica, y es abrazar el mandato del Señor cuando dice “Id al mundo entero y predicad el Gospel a todo lo creado” (Mc 16, 15). Así, todo cristiano, por el hecho de serlo, es apóstol, pues está llamado a proclamar la Palabra de Dios, que fundamentalmente lo hará con el ejemplo de su vida. Ello porque la Redención o Salvación del hombre aún está haciéndose, y Jesús no hizo más que comenzarla.

Los 12 Apóstoles y sus sucesores, los obispos

En sentido genérico acabamos de ver que uno es apóstol por el hecho de ser cristiano, y que aquellos primeros discípulos del Maestro eran por tanto apóstoles, y que hoy día y no sólo hace veintiún siglos cualquier cristiano es apóstol.

Ahora bien, en sentido estricto podríamos decir que los Apóstoles son los 12 llamados directamente por Jesús, quienes reciben y participan de su misión y son testigos de sus palabras y acciones.

Además de haber sido testigos oculares de la vida de Jesús, lo que caracteriza a los Apóstoles es principalmente la tarea pastoral de predicación, gobierno y administración de sacramentos.

Simón Pedro fue el apóstol a quien el Señor constituyó como cabeza de la Iglesia y lo conocemos como primer Papa. Predicó principalmente a los judíos y sufrió martirio en Roma.

Andrés, hermano de Pedro, fue primeramente discípulo de Juan Bautista, siguió a Cristo y le presentó a su hermano Pedro.

Santiago, hijo de Zebedeo, llamado el Mayor y hermano del apóstol Juan, estuvo presente en los principales milagros obrados por el Señor. Según la tradición habría predicado el Evangelio en los confines de Occidente, apareciéndosele la Virgen en Zaragoza y animándole a que continuara su evangelización.

Juan, hermano de Santiago, “el discípulo amado de Jesús” (cfr. Jn 13, 23), fue el único de los Apóstoles que estuvo al pie de la Cruz con la Virgen y otras piadosas mujeres, y fue él quien recibió el encargo de tomar bajo su cuidado a la Madre del Redentor. Según la tradición, era el más joven de los Apóstoles y fue a evangelizar a Asia Menor. Es reconocido como el autor del cuarto evangelio del canon, las tres cartas que llevan su nombre y el libro del Apocalipsis.

Felipe, nacido en Betsaida, predicaría el Evangelio por Asia Menor y Medio Oriente.

Bartolomé, también conocido como Natanael, predicó el Evangelio en la India, donde dejó una copia del Evangelio de Mateo en arameo y recibió la corona del martirio.

Mateo, también conocido como Leví, cuando Jesús lo llamó ejercía el oficio de recaudador de impuestos. Se reconoce como el autor del Evangelio con el que se introduce el Nuevo Testamento. Según la tradición predicó en muchos lugares, incluyendo Etiopía, donde murió martirizado.

Tomás, también conocido como Dídimo, quien, según la tradición, evangelizó la India, donde sufrió el martirio.

Santiago, hijo de Alfeo, presidió la Iglesia de Jerusalén, donde participó de lo que se reconoce como el primer concilio, y murió martirizado. Es considerado el autor de una carta del Nuevo Testamento.

Tadeo, también conocido como Lebeo o Judas, hijo de Santiago, es aquel apóstol que en la última cena preguntó al Señor por qué se manifestaba a sus discípulos y no al mundo.

Simón, también conocido como el Zelote, quien, según la tradición occidental, tal como aparece en la liturgia romana, se reunió en Mesopotamia con san Simón y ambos predicaron varios años en Persia, donde fueron martirizados.

Judas Iscariote, quien más tarde traicionó al Señor, sustituido por Matías para ocupar su puesto como testigo de la resurrección de Cristo.

Ese es el denominado “colegio apostólico”, que culmina con la muerte del último de los Apóstoles. Pero ese colegio continuará a través de los obispos, que desde lo que podríamos denominar segunda generación siguen ejerciendo el ministerio confiado por Jesús a los 12. A eso llamamos “sucesión apostólica” o continuación de los Apóstoles en la historia de la Iglesia.

Ciertamente los obispos no han sido testigos oculares de la vida de Cristo, pero por la acción del Espíritu Santo heredan de los Apóstoles sus tareas pastorales, y de ese modo Cristo mismo llega a todo el pueblo de Dios mediante la palabra y los sacramentos y las tareas de gobierno a las que nos referíamos.

La oración en verano

La oración puede ser estar en silencio junto a Dios y en paz , sabiéndose amado, sin necesidad de muchas palabras.

1 de sierpień de 2026-Czas czytania: 3 minuty

Como cada día, el misterioso matrimonio mayor se ha colocado hoy a nuestro lado en la playa. Llegan en silencio, sueltan los bártulos, clavan su sombrilla, despliegan sus sillas y se sientan tranquilamente a contemplar el mar, sin dirigirse una sola palabra. 

En torno a mediodía, como siempre en el más absoluto de los silencios, se disponen a tomar el aperitivo, que preparan con una coreografía milimétrica. Él saca de la nevera dos refrescos y, tras cerrar su tapa, la cubre con un pequeño mantel de cuadros verdes y blancos. Ella dispone sobre la improvisada mesita lo que toque, unas veces, pequeños bocadillos de atún; otras, unas lonchas de embutidos o queso con piquitos de pan. Hoy parece que traen fruta pelada y cortada a trocitos, que pinchan con dos pequeños tenedores de plástico.

El ágape se desarrolla sin que se les oiga decir una sola palabra. Como cada día, cada bocado, cada sorbo de la bebida se produce con parsimoniosa cadencia. Primero uno, luego el otro. No se interrumpen, no coinciden a la vez pinchando su trozo de fruta, no hay conversación, ni siquiera cruce de miradas. Acabadas las viandas, como si dieran marcha atrás a una moviola, todo queda colocado como al principio, con ellos dos contemplando el horizonte infinito de la mar, que hoy es un plato. Jamás los he visto sacar el móvil para ver las notificaciones ni leer un periódico o una revista para entretenerse. 

¡Qué aislamiento –pienso–, qué falta de comunicación entre ellos! ¿No habrá temas sobre los que informarse o asuntos sobre los que charlar? Los incendios, el cambio climático, la guerra, la corrupción política, el nuevo lío del cuñado, lo caro que está todo, la última insidia de la vecina, las notas del nieto o el problema en el trabajo de la nuera. ¿Por qué no hablan? Seguro que se llevan mal. Están tan quemados el uno del otro que prefieren no hablar para no discutir. Seguro que, de jóvenes, no paraban de charlar y se dedicaban apasionadas miradas; pero ahora, míralos, ¡qué tristeza! O quizá ni siquiera eso, a lo mejor son así de sosos desde el principio, cada uno preocupado solo de lo suyo. Se casaron por no quedarse solos, porque era la costumbre de la época, pero en realidad ni se gustaban ni se querían. 

Por cierto, ahí llegan. Como cada día, poco después del tentenpié, habían salido de debajo de su sombrilla para darse un baño rápido y ahora regresan a la quietud de sus sillas plegables. 

Pero… ¡Un momento! Él ha extendido su mano y ella se la ha tomado. ¿Será posible? Me incorporo un poco para ver mejor y aguzo el oído por si llegaran a decir algo. Y el milagro sucede:

—Mari Carmen, –comienza él– qué bonitas vacaciones estoy pasado contigo.

—Yo también contigo, Ramón –responde la esposa–.

—¿Sabes? Lo que más me gusta del mundo es estar juntos. Aunque no hagamos nada interesante, aunque solo vengamos a la playa a pasar el rato y apenas hablemos, pero hacerlo junto a ti ¡es que me encanta!

—Me pasa lo mismo –contesta ella mirándolo con cariño–. Después de tantos años juntos, ¿qué nos vamos a decir? Si tú ya sabes lo que yo quiero y yo ya sé lo que tú piensas antes de que lo digas. Yo, solo estando a tu lado, ya soy feliz y disfruto de las cosas más sencillas.

—Te quiero Mari Carmen.

—Yo a ti también, Ramón.

Han terminado la conversación y han seguido cogidos de la mano, mirando al infinito azul. 

Con cara de pánfilo, reflexiono sobre lo metomentodo que soy y me viene a la mente una entrevista sobre la oración contemplativa que leí hace unos días. Explicaba que los grandes maestros de la oración no la entendían tanto como una conversación (porque tantas veces Dios «no contesta»), sino como un estar a solas con quien sabemos nos ama.

Mientras sigo el rastro de las miradas de Ramón y Mari Carmen, contemplo la belleza del cielo, del mar y de un barquito pesquero que pasa, lento, justo delante de nosotros. Descanso, vacaciones, silencio, naturaleza, presencia. Estar contigo, Señor.

AutorAntonio Moreno

Dziennikarz. Absolwent Nauk o Komunikacji oraz licencjat z Nauk o Religii. Pracuje w diecezjalnej delegaturze ds. mediów w Maladze. Jego liczne "wątki" na Twitterze dotyczące wiary i życia codziennego cieszą się dużą popularnością.

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Kultura

“Parece como si lo moderno se hubiese atragantado con el arte religioso”

La pintora y escultora Matilde Olivera reflexiona sobre cómo todo arte, también el profano, se puede convertir en oración.

José María Navalpotro-1 de sierpień de 2026-Czas czytania: 5 minuty

Si hace siglos el arte religioso era una de las expresiones predominantes, en la actualidad ha pasado a ser casi un reducto. Plantea interrogantes de cómo abordar temas sagrados desde una perspectiva moderna sin caer en excesos incomprensibles o, por el otro lado, desfasados. Matilde Olivera (Madrid, 1987) es una pintora y escultora que ha trabajado obras religiosas, así como un notable número de obras sin esta connotación. Es una artista que sabe lo que hace y que se preocupa por dar un sentido profundo a su arte. 

Matilde Olivera dirigió hace unos días uno de los talleres en el Obserwatorium Niewidzialnych, de Javier Viver. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, y con estudios filosófico-teológicos en la Universidad Eclesiástica San Dámaso, Matilde completó su formación en academias de arte en Florencia.

Pueden contemplarse obras suyas en el Santuario de Fátima; en el Palacio Los Serrano, de Ávila; en la Fundación Banco Santander, de Madrid; así como en parroquias (especialmente la suya, San Juan Crisóstomo, de Madrid), colegios, museos y otras instituciones. 

Los proyectos por encargo de arte sacro constituyen una parte importante de su trabajo. Y en su obra de carácter más personal busca no tanto reproducir exactamente lo que ve sino “captar la esencia que brilla a través de las formas, encontrar el verdadero carácter de cada motivo”, en palabras de Rodin. Para ello utiliza lenguajes tanto del mundo de la figuración como de la abstracción y se sirvo de la pintura y de la escultura.

Hace siglos la Iglesia era la que marcaba el estilo artístico en sus construcciones. ¿No se ha perdido en cierta manera esa modernidad y se ha optado por fórmulas clásicas o tan vanguardistas que se pierde el significado?

–Sí, creo que ha pasado un poco ambos extremos. Es como si la Iglesia hubiese perdido comba en este aspecto, y estuviese desubicada y sin saber qué hacer. Porque, por un lado, tiene el complejo de querer estar a la moda, querer abrazar a los artistas contemporáneos, abrazar lo que se hace en el momento.

¿Qué ocurre? Que mucho de lo que ha sido la deriva del arte contemporáneo se aleja, en principios filosóficos, del mensaje evangélico. Y para mi gusto se pegan de lleno. Un plátano pegado a la pared, por ejemplo, no puede ser nunca un medio… Nunca, hasta donde llega mi entendimiento. Hay ciertos lenguajes y ciertas formas artísticas que chocan en concepto y en esencia con el Evangelio y con una concepción antropológica cristiana. Y también de lo que es el arte.

Y entonces…

–Hay muchos que piensan que, efectivamente, eso no les cuadra para hacer arte sacro, y tiran por lo conocido y hacen remakes, revisitaciones manidas de estilos pasados. No tiene sentido hacer tallas del siglo XVIII o imitaciones del siglo XVIII en pleno siglo XXI. Entonces, es como que lo moderno se ha atragantado. El único que supo salir del desatragantamiento, al menos en la arquitectura, fue Gaudí, que es un ejemplo muy paradigmático.

También hay casos muy singulares que se salvan en las artes plásticas en general, en pintura, en escultura. Gente que ha sabido continuar con la tradición y, sin embargo, ser hijo de su tiempo. Esa es mi aspiración.

No sé si lo consigo o no, pero ahí es por donde yo he ido intuyendo que hay que tirar. Que haya espacio para ser hijo de tu tiempo, para hacer cosas que no sean imitación de estilos antiguos, pero al mismo tiempo manteniendo una tradición simbólica, iconográfica, de siglos, que transmita y que sea reconocible por todos. 

No sé si es esencial, o ni siquiera si es necesario, que el artista que se encargue de obras sagradas sea creyente. ¿Qué piensa al respecto? 

–No tengo una opinión muy cerrada.

Tenemos la experiencia de personas con una fe tremenda y con una buena intención estupenda que hacen verdaderos horrores que te quitan la fe. Ante eso, y una obra buena a nivel artístico, bien ejecutada, hecha por un ateo recalcitrante, me quedo con la segunda. Es evidente que ser creyente ayuda, porque lo que estás haciendo tienes que entenderlo y tienes que poner un poco el alma ahí dentro.

¿Es absolutamente necesario ser creyente? A lo mejor no, pero sí ponerte en el pellejo de una persona que es creyente. Es como un actor. Uno puede representar un asesino en serie sin serlo. Te metes en el papel y asumes algo que es en principio súper ajeno. Si el artista es capaz de asumir una fe que no tiene o de llegar a entenderla, me parece que sí que es posible y de hecho es más recomendable un buen artista. 

Un artista que no tenga ego, que sea capaz de, en su ateísmo, abrazar la posibilidad de una fe que le es ajena. Lo prefiero a la persona bien intencionada de la parroquia que hace una cosa a la medida, cursi, kitsch. 

Los recursos son casi siempre escasos, pero, ¿no cabría pensar que a veces en la Iglesia contemporánea se ha escatimado un poco en tema artístico?

–Creo que eso es un cambio de mentalidad muy propio de nuestro tiempo. No le damos tanto valor a las cosas a largo plazo. Antes se hacía una catedral durante siglos y la persona que la encargaba no la veía terminada, a él le daba igual. Eso ya no existe. Eso es un cambio de mentalidad. 

También en cuanto al dinero. Probablemente también por complejo y por qué van a decir. El párroco de cualquier sitio piensa que va a salir en todos los periódicos porque en vez de darle dinero a los pobres o montar un comedor va y se gasta no sé cuánto dinero en hacer un retablo. También escasez real. Hay parroquias en las que va primero arreglar las goteras. Hay ciertas cosas que tienen prioridad. 

Usted se dedica al arte religioso, pero no solo. ¿Cómo es el diálogo con el arte profano?

–Depende mucho de la apertura de miras de la gente. Yo no distingo mucho en realidad entre arte sacro y arte profano. Para mí es un poco lo mismo. La manera de afrontar una obra no difiere realmente en la ejecución, el proceso, todo. Incluso mi manera de hacer de ello oración también. De que mi trabajo sea lo que yo ofrezco o que mi trabajo sea para dar mayor gloria a Dios.

Para mí es lo mismo un relieve de hojas que un relieve de la Virgen. Luego está la diferencia de quien lo contempla, y para el que busque qué función tiene. A nivel personal mío no existe la diferencia.

Algún colega en algún momento me ha dicho que me había pegado el tiro en un pie por señalarme tanto, porque yo hago arte sacro y al mismo tiempo procuro exponer en galerías. Me sugería que esto iba a ser un hándicap ya que mucha gente no querría saber nada de mí, porque digamos que la cabeza de lanza de la vanguardia o del movimiento artístico es bastante opuesto a una fe tan declarada. 

Pero yo creo que es al revés.

De hecho, precisamente se me han abierto muchas puertas a nivel profesional por decir que hago vírgenes y santos. Yo me fío de Dios y de los encargos que tengo, porque me los manda Él. 

Acaba de decir que hace oración cuando está haciendo una obra de arte, y no necesariamente religiosa. ¿Reza mientras hace su trabajo?

–Bueno, en el instante concreto a lo mejor no soy consciente; no estoy pensando en que estoy rezando, pero es un poco como lo de Santa Teresa, que entre los pucheros anda Dios. O sea, que si estás haciendo la comida y estás fregando un suelo, da un poco igual qué actividad humana estés haciendo, lo que depende es el amor que pongas y la intención que pongas.

Luego vas a Misa y le ofreces a Dios todo lo que has hecho en el día. Eso es parte de tu vida de oración, de una manera no exactamente consciente de decir “estoy meditando mientras pinto”. No, mientras pinto estoy pensando qué color es el que tengo que poner. Estoy convirtiendo el trabajo en oración. Por eso me da igual que sea una cosa que otra.

Świat

Segundo festival joven de Medjugorje tras el «nihil obstat»

El 37.º Festival Internacional de la Juventud se celebra del 1 al 6 de agosto bajo el lema «¡A la fuente! – En la Escuela de la Virgen» y volverá a reunir a miles de peregrinos de unos 80 países en uno de los mayores encuentros juveniles de oración del mundo.

Teresa Aguado Peña-1 de sierpień de 2026-Czas czytania: 3 minuty

Decenas de miles de peregrinos procedentes de más de 70 países participarán del 1 al 6 de agosto en la 37.ª edición del Mladifest, el Festival Internacional de la Juventud de Medjugorje, que cada verano convierte esta parroquia de Bosnia-Herzegovina en uno de los principales centros de peregrinación juvenil del mundo.

Fundado en 1989 por el franciscano fray Slavko Barbarić, el encuentro nació como una iniciativa para ayudar a los jóvenes a profundizar en su vida de fe mediante la oración y los sacramentos. Tres décadas después, el festival se ha convertido en el acontecimiento más multitudinario de Medjugorje y reúne cada año a peregrinos llegados de los cinco continentes.

"The nihil obstat del Vaticano»

La edición de este año es la segunda que se celebra después de que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicara, en septiembre de 2024, la nota La Reina de la Paz, con la que concedió el nihil obstat a la experiencia pastoral de Medjugorje. El documento reconocía los abundantes frutos espirituales vinculados al santuario y alentaba las peregrinaciones, aunque sin pronunciarse sobre la autenticidad de las presuntas apariciones marianas.

El Vaticano pidió entonces a los peregrinos “aceptar que las peregrinaciones no se hacen para encontrarse con supuestos videntes, sino para tener un encuentro con María, Reina de la Paz, y, fieles al amor que ella tiene por su Hijo, encontrarse con Cristo y escucharle en la meditación de la Palabra, en la participación de la Eucaristía y en la adoración eucarística”.

«¡A la fuente!»: seis días de oración y encuentro

El lema elegido para esta edición es «Ad fontem! ¡A la fuente! – En la Escuela de la Virgen».

El programa comenzará el 1 de agosto con el Rosario, la inauguración oficial y la Santa Misa. Durante los días siguientes habrá catequesis, sus famosos testimonios, adoración eucarística, celebraciones penitenciales, la tradicional procesión con la imagen de la Virgen, la oración con velas ante la Cruz del monte Križevac y la Misa conclusiva al amanecer del 6 de agosto.

Como cada año, el festival comienza con el colorido Desfile Internacional, en el que miles de jóvenes de los 5 continentes recorren Medjugorje portando las banderas de sus países. La música y el baile se alternan con los tiempos de oración, mientras las peregrinaciones al Podbrdo y al Križevac, las representaciones teatrales y los espacios de encuentro con asociaciones y movimientos católicos completan un programa pensado para favorecer tanto la convivencia como la vida espiritual.

El Papa invitó a los jóvenes a buscar encuentros reales

En la edición de 2025, el Papa León XIV envió un mensaje a los participantes en el que propuso el festival como una oportunidad para aprender a caminar con otros y descubrir que la fe nunca se vive en solitario. Sin hacer referencia a las presuntas apariciones de Medjugorje, el Pontífice centró su reflexión en el valor del encuentro y de la comunidad.

Tomando como ejemplo la visita de la Virgen María a su prima Isabel, León XIV recordó que la vida cristiana es un camino compartido. «En el camino de la vida nunca caminamos solos», escribió. «Nuestro viaje siempre está entrelazado con el de los demás: estamos hechos para el encuentro, para caminar juntos y descubrir un destino común».

El Papa advirtió también del riesgo de sustituir las relaciones personales por la tecnología. «Ningún algoritmo podrá reemplazar jamás un abrazo, una mirada, un encuentro real, ni con Dios, ni con nuestros amigos, ni con nuestra familia», afirmó, animando a los jóvenes a aprovechar el Mladifest para conocerse, compartir la fe y construir amistades auténticas.

Asimismo, recordó que quienes llegan a Medjugorje desde decenas de países descubren que existe «un lenguaje más fuerte que cualquier barrera: el lenguaje de la fe, alimentado por el amor de Dios». Por ello los exhortó a abrir el corazón a la llamada de Dios y, si alguno siente la vocación al sacerdocio o a la vida consagrada, a no tener miedo de responder con generosidad.

Un festival que sigue creciendo

Los organizadores presentan el Mladifest como una escuela de oración para las nuevas generaciones. Cada jornada gira en torno al Rosario, la Eucaristía, la adoración y los testimonios de conversión, acompañados por un coro y una orquesta internacional formados por jóvenes de numerosos países.

Quienes no puedan desplazarse a Bosnia-Herzegovina podrán seguir las celebraciones a través de los canales oficiales de Media Mir Medjugorje, que retransmitirán íntegramente el festival. Además, el programa del Mladifest se traduce y transmite en diecinueve idiomas, incluyendo el español, numerosos idiomas eslavos, pero también coreano, húngaro, chino cantonés, chino mandarín y árabe.

Así fue la 36ª edición del Mladifest:

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Watykan

Nowe prawo podstawowe Państwa Watykańskiego: większa precyzja techniczna i organiczna dla rządów Leona XIV

La nueva ley, que entra en vigor de manera inmediata, reorganiza el ejecutivo, reestructura la función Judicial y precisa varios artículos normativos en el terreno legislativo del Estado Vaticano.

Maria José Atienza-31 de lipiec de 2026-Czas czytania: 2 minuty

La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha dado a conocer, esta mañana, la nueva Ley Fundamental del Estado Vaticano.

En una nota explicativa, el Governatorato de la Ciudad del Vaticano señala que esta renovación era necesaria debido a «las nuevas exigencias de gobierno y algunas importantes modificaciones normativas que se han producido en los últimos años».

Con esta promulgación León XIV deroga la última Ley Fundamental, firmada por el Papa Francisco el 13 de mayo de 2023 e introduce una mayor precisión técnica y orgánica con la reestructuración de la función ejecutiva.

La nueva ley define explícitamente el liderazgo y la capacidad de delegación del Presidente de la Gobernación, señala las instancias de la función judicial y añade flexibilidad a la función legislativa al contemplar la delegación excepcional de leyes por parte del Papa y la participación opcional de asesores.

Labor legislativa

En lo referente a la labor legislativa, la nueva Ley destaca que «la función legislativa, salvo en los casos en que el Sumo Pontífice pretenda reservársela o delegarla excepcionalmente en otro órgano, la ejerce la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano». La ley de 2023, sólo observaba la posibilidad de que se ejerciera por el Papa o por la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano».

En relación a la participación en las reuniones de la Comisión Pontificia, el nuevo texto clara que el Vicesecretario participa «si se designa» y permite al Presidente de la Comisión Pontificia invitar también al Consejero General. En la ley anterior, se establecía la participación del Secretario y Vicesecretario como asesores.

Asimismo, cambia un punto en el ámbito de la interpretación de las leyes por el Presidente de la Comisión Pontificia que ahora «podrá presentar al Panel una solicitud de dictamen sobre una cuestión jurídica que no requiera una interpretación auténtica» mientras que, en la anterior ley, esta petición había de partir de una institución de la Santa Sede.

Cambio evidente en la función ejecutiva

La tarea de gobierno ejecutiva es la que más cambia con respecto a la ley de 2023, ya que el nuevo texto reelabora profundamente el reparto de responsabilidades entre el Presidente de la Gobernación, el Secretario General y el Subsecretario General.

En este sentido, la nueva ley añade un artículo entero dedicado a definir que el Presidente garantiza la gobernanza del Estado, fija directrices administrativas y de personal, e introduce la posibilidad de delegar funciones ejecutivas en el Secretario General o Adjunto.

León XIV define además la elección del Secretario General que es nombrado por el Sumo Pontífice a propuesta del Presidente, por 5 años. Asimismo recoge que se encarga de la custodia y estampado del sello oficial del Estado, y que actúa bajo las directivas del Presidente.

La nueva ley apunta, además, a la posibilidad eventual de la figura del Vicesecretario/Adjunto, dejando claro que no es un cargo estrictamente obligatorio.

Función Judicial

En lo referente a la tarea judicial, la nueva ley especifica, claramente las instancias judiciales que ejercen la función judicial en el Estado Vaticano: el Tribunal, el Tribunal de Apelación, el Tribunal de Casación y la Promotoría/Procuraduría de Justicia (para investigación y enjuiciamiento), haciendo referencia directa a la Ley del Poder Judicial para su personalidad jurídica.

En este sentido, difiere drásticamente de la redacción de la ley anterior que se refería, de manera vaga a «los órganos establecidos según el sistema judicial y por otros órganos a los que la ley confiere competencia para asuntos específicos».

Ewangelizacja

Nace «Un minuto para liderar», una iniciativa que lleva el liderazgo inspirado en el Evangelio a las redes sociales

Cada mañana, una reflexión de apenas un minuto invita a descubrir cómo el perdón, la verdad y la reconciliación pueden transformar la manera de liderar personas, equipos y comunidades.

Redakcja Omnes-31 de lipiec de 2026-Czas czytania: 2 minuty

Cada día miles de personas consumen contenidos sobre liderazgo. La mayoría hablan de productividad, influencia o éxito profesional. «Un minuto para liderar» nace con una propuesta diferente: detenerse durante apenas sesenta segundos para descubrir qué puede enseñar el Evangelio sobre la forma de dirigir personas y construir relaciones auténticas.

La iniciativa ofrece una breve reflexión diaria inspirada en las enseñanzas de Jesucristo y en el libro «70 veces 7. Liderar desde el perdón, la verdad y la reconciliación», del autor Santiago José Portas Alés, convencido de que el Evangelio constituye una de las mayores escuelas de liderazgo jamás escritas.

Cada publicación propone una idea sencilla y profundamente práctica para aplicar en el trabajo, la empresa, la escuela, la administración, la familia o cualquier ámbito donde exista una responsabilidad hacia otras personas. El objetivo no es ofrecer fórmulas de gestión, sino ayudar a descubrir que liderar comienza mucho antes de ocupar un cargo: empieza cuando una persona aprende a servir, escuchar, corregir con caridad, perdonar sin renunciar a la verdad y generar confianza.

Continuidad de un libro que ya ha despertado interés

La iniciativa nace como continuidad del libro «70 veces 7. Liderar desde el perdón, la verdad y la reconciliación», una obra que propone releer diversos pasajes del Evangelio desde la perspectiva del liderazgo y que, desde su publicación, ha despertado un creciente interés entre directivos, docentes, sacerdotes, religiosos, empresarios y laicos comprometidos.

Lejos de presentar un tratado de dirección de empresas, el libro identifica siete grandes habilidades de liderazgo presentes en la vida y las enseñanzas de Jesús: el perdón, la verdad, la reconciliación, la humildad, la corrección fraterna, la vocación de servicio y el discernimiento. Valores que hoy siguen siendo esenciales para construir organizaciones más humanas y relaciones más sólidas.

La acogida de la obra ha permitido que «70 veces 7» se esté consolidando como un auténtico manual de liderazgo inspirado en el Evangelio, capaz de tender puentes entre la fe y la vida profesional, ofreciendo una propuesta novedosa para quienes desean ejercer su responsabilidad desde una perspectiva profundamente humana y cristiana.

El mismo mensaje, adaptado al lenguaje de las redes sociales

Con «Un minuto para liderar», ese mismo mensaje se adapta ahora al lenguaje ágil de las redes sociales. Cada mañana se publica una imagen acompañada de una reflexión breve, diseñada para ser leída en apenas un minuto, con la intención de acompañar el inicio de la jornada y ofrecer una inspiración concreta para vivir el liderazgo desde los valores del Evangelio.

En un tiempo marcado por la polarización, la rapidez y la dificultad para construir espacios de encuentro, esta iniciativa quiere recordar que el liderazgo más transformador sigue siendo aquel que nace del servicio, fortalece la confianza, busca la verdad y hace de la reconciliación un camino posible.

Más que un perfil en redes sociales, «Un minuto para liderar» aspira a convertirse en una comunidad de personas convencidas de que el liderazgo no consiste únicamente en alcanzar objetivos, sino en ayudar a crecer a quienes caminan con nosotros.

Watykan

Leon XIV na koncercie Andrei Bocellego: Piękno muzyki wskazuje nam Boga

Cuando uno busca la belleza, señaló el Papa, "descubrimos no solo algo, sino a Alguien. Nos encontramos con Dios, nuestro Creador".

OSV / Omnes-31 de lipiec de 2026-Czas czytania: 3 minuty

Courtney Mares, OSV

Al caer la noche sobre los Jardines Pontificios de Castel Gandolfo el 29 de julio, el Papa León XIV escuchó a Andrea Bocelli dirigir a 164 jóvenes voces en un himno, lo que llevó al Papa a reflexionar sobre cómo la belleza puede conducirnos a Dios.

«La belleza de la música nos invita a encontrarnos con aquel que es la belleza misma», comentó el Papa después de que el coro internacional de niños actuara con el tenor en los jardines Borgo Laudato si’ del Vaticano.

«Es significativo que la Sagrada Escritura y la Liturgia de la Iglesia hablen de «coros de ángeles y santos» al describir la alegría del cielo», añadió, «no porque estén cantando literalmente todo el tiempo, sino porque unidos en el amor contemplan a Dios juntos y encuentran en él la plenitud de la felicidad».

El Papa se sentó frente al coro mientras Bocelli dirigía a niños y adolescentes de Tierra Santa, Uganda e Italia en el canto de «Amazing Grace», la última canción de la velada. El tenor italiano también interpretó el himno latino «Panis Angelicus» para el Papa.

‘La experiencia de la belleza’

El coro infantil estaba formado por participantes del programa «Voices Of» de la Fundación Andrea Bocelli, que combina el canto coral con talleres educativos para niños de comunidades afectadas por la pobreza, los conflictos o el acceso limitado a la educación.

«Mis queridos jóvenes amigos, mientras cantaban, ¿se dieron cuenta de cómo la música nos transportaba a todos a una experiencia nueva, algo que era mayor de lo que cualquiera de nosotros podría crear por sí solo? Esta es la experiencia de la belleza», dijo el Papa León al coro.

Cuando uno busca la belleza, añadió el Papa, «descubrimos no solo algo, sino a Alguien. Nos encontramos con Dios, nuestro Creador».

Los jóvenes cantantes, de entre 8 y 19 años, viajaron desde Belén y Jerusalén, la aldea ugandesa de Nabikabala y las ciudades italianas de Nápoles y Camerino para participar en la actuación, el momento culminante de un programa de 10 días en Italia patrocinado por la fundación benéfica. Los miembros del coro de Haití no pudieron viajar debido a la inestabilidad que atraviesa el país, según informaron los organizadores.

«Sigan cultivando los dones que Dios les ha dado y permitan que los guíen hacia Él», les dijo el Papa León a los jóvenes cantantes. «Él es todo lo que buscamos en la vida, el único que puede calmar nuestros corazones inquietos».

“Recuerden que han sido creados para grandes cosas, y que este mundo no es suficiente para saciar su sed de significado y felicidad”, dijo.

Parte del jubileo de San Francisco

La velada de actuaciones musicales y oración, celebrada en los jardines de Borgo Laudato si’, cerca de la residencia de verano papal donde el Papa León pasó gran parte de julio, formó parte de las celebraciones del año jubileo que conmemoraban el 800 aniversario de la muerte de San Francisco de Asís.

La hermana Alessandra Smerilli, a quien el Papa León XIII nombró recientemente prefecta del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, leyó en voz alta el poema de San Francisco de 1225, «El Cántico del Sol», que alaba la creación de Dios, mientras que otros miembros de la Curia Romana leyeron extractos de escritos de papas anteriores y pasajes de las Escrituras entre canciones bajo los pinos romanos del jardín.

Al concierto asistieron unos 500 empleados de los Dicasterios de la Santa Sede, la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano y oficinas de la Curia Romana. El exalcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, también estuvo presente y conversó brevemente con el Papa después del concierto.

Al concluir la actuación, los niños del coro obsequiaron al Papa León XIV con regalos de sus países de origen. Posteriormente, los cardenales y miembros de la Curia fueron invitados a una cena de recepción en los jardines al atardecer.

El cardenal Fabio Baggio, director general del Centro Laudato Si’ para la Educación Superior, afirmó que el evento reflejaba la misión de Borgo Laudato si’ como «un lugar donde la fe se convierte en encuentro y la paz se construye cuidando a las personas, las comunidades y la creación».

“Encomendemos este ‘Cántico de la Paz’ al Señor, para que el canto que hoy surge de este lugar llegue a los corazones, cruce fronteras y se convierta en una semilla de esperanza para el mundo”, dijo el cardenal.

AutorOSV / Omnes

Ewangelizacja

Los 10 acontecimientos católicos más multitudinarios de la historia

¿Cuáles son los eventos católicos que han congregado más fieles en toda la historia? Aquí una lista de los eventos más multitudinarios de la Iglesia en el mundo.

Teresa Aguado Peña-31 de lipiec de 2026-Czas czytania: 5 minuty

En tiempos de Jesucristo, la fe reunía multitudes en torno a sus palabras. Dos mil años después, sigue siendo capaz de poner en movimiento a millones de personas. Una procesión, una peregrinación, una Światowe Dni Młodzieży o la celebración junto a un Papa pueden convertir calles, plazas y santuarios en escenarios de concentraciones extraordinarias. Algunas han llegado a reunir a más de diez millones de personas.

Este es el particular «top ten» de las grandes multitudes del catolicismo contemporáneo: diez acontecimientos que muestran la capacidad de convocatoria de la Iglesia y la fuerza de una fe que, en algunos lugares del mundo, sigue llenando las calles hasta donde alcanza la vista.

1. Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe en México (2025)

La celebración de la Virgen de Guadalupe en Ciudad de México encabeza el ranking con 12,8 millones de peregrinos contabilizados durante los días principales de la fiesta de 2025.

La cifra corresponde a la afluencia acumulada a la Basílica de Guadalupe, no a una multitud reunida simultáneamente. El 12 de diciembre, millones de fieles acuden al Tepeyac para celebrar a la patrona de México y recordar las apariciones de la Virgen a san Juan Diego en 1531.

©OSV News photo/Felipe Courzo, Reuters

2. Fiesta del Nazareno Negro en Manila (2026)

Las celebraciones del Nazareno Negro de Manila reunieron a 9.640.290 personas en 2026, según los datos oficiales recogidos por fuentes eclesiales. La cifra suma la participación en las misas de la novena y en la gran procesión de la Tłumaczenie.

La procesión consiste en trasladar una imagen de Cristo cargando con la cruz hasta la iglesia de Quiapo. En 2026, la Tłumaczenie duró 30 horas y 50 minutos, convirtiéndose en la más larga de la historia de esta celebración.

©OSV News photo/Lisa Marie David, Reuters

3. Misa del Papa Francisco en el Rizal Park en Manila (2015)

El 18 de enero de 2015, entre 6 y 7 millones de personas acudieron al Rizal Park de Manila para participar en la Misa celebrada por el Papa Francisco durante su visita a Filipinas.

La multitud se extendió por el parque, las calles próximas y el recorrido del Pontífice. La celebración se convirtió en una de las mayores concentraciones registradas en torno a un Papa.

©CNS photo/Philippine Air Force/Handout via Reuters

4. Jornada Mundial de la Juventud de Manila (1995)

La Misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud de 1995, presidida por san Juan Pablo II en Manila, reunió a más de 4 millones de personas.

La celebración tuvo lugar en el mismo Rizal Park donde dos décadas después Francisco congregaría a entre seis y siete millones de fieles. La JMJ de Manila fue durante años una de las mayores concentraciones de la historia de la Iglesia.

5. Funeral de san Juan Pablo II en Roma (2005)

Odwiedź 2 y 4 millones de personas viajaron a Roma tras la muerte de san Juan Pablo II para despedir al Pontífice en abril de 2005.

La multitud comenzó a llegar durante los días en los que los restos del Papa permanecieron expuestos en la Basílica de San Pedro y alcanzó su punto culminante durante el funeral del 8 de abril.

La cifra corresponde al conjunto de peregrinos que acudieron a Roma durante aquellos días, no únicamente a los asistentes a la Misa funeral.

6. Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro en Brasil (2013)

La celebración final de la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro reunió a unos 3,7 millones de personas en la playa de Copacabana en julio de 2013.

Fue la primera JMJ internacional del Papa Francisco y uno de los grandes acontecimientos de su primer año de pontificado. La multitud participó en la vigilia y la Misa final junto al Atlántico.

Pilgrims crowd Copacabana beach as Pope Francis celebrates the closing Mass of World Youth Day July 28 in Rio de Janeiro. During the service the pope commissioned an estimated 3 million people in attendance to become missionaries without borders. (CNS photo/Paulo Whitaker, Reuters) (July 28, 2013) See WYD-MASS July 28, 2013.

7. Fiesta del Santo Niño de Cebú en Filipinas (2014)

Unos 3,2 millones de personas participaron en 2014 en la procesión del Santo Niño de Cebú, una de las principales celebraciones religiosas de Filipinas.

La procesión forma parte del Sinulog, fiesta dedicada al Niño Jesús que cada enero llena las calles de Cebú. La devoción está vinculada a los primeros momentos de la evangelización del archipiélago.

8. Procesión de la Divina Pastora en Barquisimeto, Venezuela (2018)

La procesión de la Divina Pastora reunió a más de 3 millones de personas en 2018, convirtiéndose en una de las mayores manifestaciones marianas de América Latina.

Cada 14 de enero, la imagen sale del santuario de Santa Rosa y recorre varios kilómetros hasta Barquisimeto. Miles de fieles participan para rezar, acompañar a la Virgen y cumplir promesas.

9. Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia en Polonia (2016)

La celebración final de la JMJ de Cracovia congregó en 2016 a entre 2,5 y 3 millones de personas, según las diferentes estimaciones difundidas.

La Jornada se celebró en la patria de san Juan Pablo II y durante el Año de la Misericordia. El encuentro reunió a jóvenes de casi todo el mundo y culminó en el Campus Misericordiae con el Papa Francisco.

10. Peregrinación Juvenil a Luján en Argentina (2013)

La Peregrinación Juvenil a pie a Luján reunió a unos 2,5 millones de personas en 2013.

Los peregrinos recorrieron a pie unos 60-70 kilómetros desde Buenos Aires hasta la Basílica de Nuestra Señora de Luján, patrona de Argentina. La cifra corresponde a la participación acumulada de quienes realizaron el recorrido y llegaron progresivamente al santuario.

Filipinas, protagonista de las grandes multitudes

Filipinas destaca especialmente en este ranking: tres de los diez acontecimientos tuvieron lugar en el país asiático, mientras que otro corresponde a una celebración filipina celebrada en Cebú. La Misa de Francisco en Manila, la JMJ de 1995 y el Nazareno Negro de 2026 muestran la extraordinaria capacidad de convocatoria de la religiosidad católica filipina.

México, por su parte, aporta la mayor cifra del ranking con Guadalupe. Venezuela y Argentina completan la presencia latinoamericana con las procesiones de la Divina Pastora y la peregrinación a Luján.

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La Sábana Santa y la señal de Jonás 

La Sábana Santa actúa como un reflejo contemporáneo de la «señal de Jonás», desafiando la razón al integrar en un solo lienzo silencioso el sufrimiento de la Pasión y la victoria de la Resurrección.

Bernardo Hontanilla Calatayud-31 de lipiec de 2026-Czas czytania: 12 minuty

La humanidad siempre ha buscado signos y señales que le permitan satisfacer y aquietar su intelecto y comprender el sentido de su existencia. La Biblia muestra que esta búsqueda ha acompañado constantemente a la historia de la salvación.

El pueblo de Israel pedía signos para reconocer la acción de Dios. Moisés realizó prodigios ante el faraón; Elías hizo descender fuego del cielo; Isaías anunció señales para confirmar las promesas divinas y, cuando llegó Jesús, ya no buscaban un signo para creer, sino milagros que confirmasen sus propias expectativas. Y Él, de nuevo, se los dio.

Sin embargo, los evangelios narran ocasiones en las que los escribas y fariseos piden a Jesús una prueba definitiva de su autoridad. Habían visto curaciones, expulsiones de demonios, multiplicaciones de panes y resurrecciones, pero nada era suficiente. Siempre reclamaban una señal más espectacular. La respuesta de Jesús resulta sorprendente: “Esta generación malvada y adúltera reclama una señal, pero no se le dará otra señal que la del profeta Jonás” (Mateo 12,39). ¿Por qué precisamente Jonás? ¿Por qué no el maná del desierto, el paso del mar Rojo o el fuego del Carmelo?

La señal definitiva no será un milagro espectacular realizado ante una multitud, sino un acontecimiento que solo podrá comprender quien esté dispuesto a creer: la muerte y la resurrección del Hijo de Dios. ¿Es posible que, al igual que a esa generación incrédula, se haya dado una señal a toda generación?

La señal de Jonás: mucho más que tres días en el sepulcro

Cuando Jesús menciona al profeta Jonás, muchas personas recuerdan inmediatamente el episodio del gran pez. Jonás, fue arrojado al mar y tragado por un enorme pez, en cuyo interior permaneció tres días y tres noches. Después fue devuelto milagrosamente a la tierra para cumplir la misión que había rechazado. Jesús establece un paralelismo muy claro: “Como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estará el Hijo del Hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra” (Mateo 12,40).

Durante siglos se ha interpretado esta comparación únicamente como una referencia cronológica. Sin embargo, probablemente Jesús estaba diciendo mucho más. En la mentalidad bíblica, el mar representa el caos, el poder de la muerte y las fuerzas del mal. Descender a sus profundidades equivale simbólicamente a bajar al Sheol, el reino de los muertos. Jonás realiza un auténtico descenso a la muerte para volver vivo. Cristo recorrerá ese mismo camino, pero de manera definitiva. Por eso la señal de Jonás no consiste únicamente en permanecer tres días en un sepulcro. La verdadera señal es salir victorioso de él.

Es significativo que Jesús nunca ofreciera una demostración pública de su resurrección ante quienes le exigían pruebas. No apareció en el Templo delante del Sanedrín ni se presentó ante Pilato o Herodes. Se manifestó únicamente a quienes estaban abiertos a recibirlo.

Esta pedagogía divina recorre toda la Escritura. Dios rara vez elimina por completo el espacio para la fe. Incluso los mayores milagros dejan margen para la aceptación o el rechazo. Ocurrió con las plagas de Egipto, con el paso del mar Rojo o con la resurrección de Lázaro y también sucedió con el sepulcro vacío. Los mismos hechos originaron respuestas completamente distintas. Unos creyeron tras ver la evidencia y otros buscaron explicaciones alternativas.

Los evangelios muestran con gran realismo esta diversidad de reacciones. María Magdalena pensó inicialmente que alguien había robado el cuerpo. Los discípulos dudaron. Tomás exigió tocar las heridas. Los sacerdotes difundieron la versión de que los discípulos robaron el cadáver. No hay un relato que describa el instante exacto de la resurrección. Lo que encuentran los primeros testigos es un sepulcro vacío y dos detalles: los lienzos plegados y el sudario enrollado a parte.

Si alguien hubiera robado el cadáver, difícilmente se habría detenido a retirar los lienzos funerarios. Sin embargo, Juan presta una atención especial a este hecho y escribe una frase brevísima: “Vio y creyó.” Pero, ¿qué vio exactamente? Tal vez le bastó la disposición de los lienzos plegados en caída vertical o algo impreso en el lienzo que le recordara a un signo similar en los vestidos de Jesús al bajar del monte Tabor. O quizá descubrió algo imposible de describir con palabras.

Sea cual sea la respuesta, esos lienzos ocupan un lugar importante en el relato evangélico. No son un simple detalle secundario. Constituyen el primer testimonio material del sepulcro vacío. Si la Sábana Santa de Turín fuera realmente uno de esos lienzos, adquiriría un significado extraordinario. Sería el único objeto que habría estado presente tanto en la muerte como en la resurrección de Jesús. Y precisamente ahí aparece de nuevo la fuerza de la señal de Jonás. 

La Síndone: una imagen que desafía las categorías

Dos mil años después, muchos cristianos consideran que existe un objeto que parece constituir realmente una señal: la Sábana Santa de Turín. Para millones de creyentes, constituye una especie de «quinto evangelio», como ya dijo San Juan Pablo II. Independientemente de las discusiones sobre su autenticidad histórica, la Sábana constituye un fenómeno extraordinario. Es una tela que presenta la imagen frontal y dorsal de un hombre, con heridas compatibles con el relato evangélico de la Pasión.

La imagen del cuerpo, de distinto origen a las manchas de sangre, continúa desconcertando a físicos, químicos, médicos e historiadores porque aún no ha podido explicarse cómo se formó. Pero quizá la cuestión más interesante no sea cómo apareció esa imagen, sino qué está mostrando.

Desde que comenzó a estudiarse con métodos científicos modernos, cada disciplina ha aportado una parte del rompecabezas. Los médicos han analizado la sangre, las señales de las heridas y los rasgos faciales; los físicos, el origen de la formación de la imagen; los químicos, las fibras del lino; los historiadores, su recorrido documental; un fotógrafo, a finales del siglo XIX, descubrió que el negativo fotográfico revelaba un cuerpo sorprendentemente definido, más tarde se descubrió que era tridimensional, constituyendo que en realidad el negativo era un verdadero positivo fotográfico.

Sin embargo, tras décadas de investigaciones, la Sábana continúa resistiéndose a una explicación definitiva. Hay cuestiones discutidas como la datación por radiocarbono de 1988, posteriormente cuestionada por diversos investigadores debido a la contaminación del lino con el algodón hallado en una zona reparada tras un incendio ocurrido en el siglo XVI, y que sirvió como la muestra para el análisis del C14.

Otras siguen abiertas, como el mecanismo preciso por el que se formó la imagen corporal. Interesante es el hallazgo de que los coágulos de sangre (pre y postmortem) estaban presentes antes de la formación de la imagen corporal (A. Adler y J. Heller, 1981), imagen, que por sus rasgos faciales y otros signos, indica que se trata de un cuerpo vivo en posición vertical (B. Hontanilla, 2020, 2022; G. Lavoie, 2023). 

La Sábana Santa es un testimonio silencioso que permite contemplar en una sola mirada el sufrimiento, la muerte y la resurrección, aunque todavía está por determinar que la imagen se haya formado de forma natural (realmente cubrió el cuerpo de Jesús) o de forma artificial (alguien distinto quiso representarlo).

En cualquier caso, puede entenderse como una representación visible de la señal de Jonás anunciada por Cristo. No pretende sustituir a la fe ni demostrar matemáticamente la resurrección, más bien invita a hacerse una pregunta que sigue siendo tan actual como hace veinte siglos: ¿y si realmente el sepulcro quedó vacío?

Lo importante es distinguir entre los datos constatados y las interpretaciones: la ciencia describe el fenómeno; la fe propone un significado. Precisamente ahí reside el interés del lienzo. No obliga a creer, pero tampoco se deja reducir fácilmente a una explicación simple.

Lo primero que impresiona al contemplar la imagen es que no transmite únicamente sufrimiento. Si ese hubiera sido su único contenido, bastaría con verla como el retrato de un ajusticiado por el imperio romano y no constituiría el testimonio completo de ningún evangelio. Pero ocurre algo más. La imagen corporal parece detener el tiempo en un suceso estremecedor. No representa el instante de la muerte, sino un momento inmediatamente posterior, cuando el cuerpo ya no está presente. Es como si el lienzo hubiera conservado la memoria de un acontecimiento irrepetible dejando una imagen de una persona viva en posición vertical: presencia de surcos faciales, el cabello cae sobre los hombros y no sobre la losa y existe distancia entre la espalda y los glúteos respecto de la Sábana.

Desde la perspectiva cristiana, esto adquiere un profundo simbolismo. La Pasión, la muerte y la Resurrección no son tres episodios aislados, sino un único misterio presente en un solo objeto. 

La cuestión es si es falsa (hecha por un artista) o es verdadera (realmente cubrió el cuerpo de Cristo). No hay más opciones, una vez más. En realidad, la respuesta en sentido afirmativo no cambia nada. La fe cristiana nunca ha dependido de una reliquia. Durante siglos, millones de personas creyeron en Cristo resucitado sin haber oído hablar de ella. Pero también sería precipitado afirmar que la Síndone carece de interés precisamente porque plantea preguntas todavía abiertas. Su fuerza reside en que invita a investigar y, al mismo tiempo, invita a contemplar. 

El jardín donde todo comenzó de nuevo

Los evangelios sitúan el primer encuentro entre María Magdalena y Jesús resucitado en un jardín. Este detalle podría parecer secundario, pero no lo es. San Juan acostumbra a cargar de simbolismo cada uno de los escenarios de su relato. En realidad, la historia de la humanidad comenzó en un jardín: el Edén. Allí el pecado rompió la comunión entre Dios y el hombre.

El relato de la Resurrección también comienza en un jardín, donde esa comunión empieza a restaurarse. María Magdalena llega antes del amanecer, cuando estaba oscuro. Lleva consigo el peso del duelo, la decepción y el silencio del sábado. Cuando descubre el sepulcro vacío, su primera reacción no es la fe, sino de desconcierto: “Se han llevado al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”. Es una reacción profundamente humana. Cuando el sufrimiento nos golpea, solemos buscar primero explicaciones naturales antes que aceptar que Dios pueda estar actuando de un modo inesperado.

Después de que Pedro y Juan regresaran a casa, María permanece allí, llorando. Este detalle también es importante. Juan se va con el privilegio de creer por convicción y a María se le concede creer por evidencia. Y es precisamente entonces cuando sucede el encuentro. Jesús está delante de ella, pero María no lo reconoce. Lo confunde con el jardinero. No deja de ser significativo que el Resucitado aparezca precisamente como un jardinero.

En el Génesis, Dios coloca al ser humano en el jardín del Edén para cultivarlo y custodiarlo. Tras el pecado, ese jardín queda perdido. Ahora, el nuevo Adán aparece de nuevo en un jardín, iniciando una nueva creación. La Resurrección no consiste únicamente en que un hombre vuelva a vivir es el comienzo de una humanidad nueva.

El lienzo como testigo silencioso

Mientras María corre a comunicar que ha visto al Señor, los lienzos permanecen en el sepulcro. No hablan. No predican. No realizan milagros. Simplemente permanecen allí. Posteriormente pasarán de mano en mano. Esa discreción resulta profundamente coherente con el modo de actuar de Dios. Él no suele imponerse mediante espectáculos irresistibles, prefiere dejar signos que puedan ser acogidos libremente. La Sábana Santa es un signo silencioso que remite constantemente al acontecimiento pascual. No sustituye al Evangelio, pero invita a volver a él. No crea la fe, pero puede despertarla o fortalecerla.

Si realmente estuvo en contacto con el cuerpo de Cristo, habría acompañado el momento más decisivo de la historia humana. Y, aun si alguien no comparte esta convicción, sigue siendo un objeto que invita a formular la gran pregunta de la Pascua: ¿qué ocurrió realmente en aquel sepulcro? Y quizá sea precisamente ahí donde reside la fuerza permanente de la señal de Jonás.

¿Por qué resulta tan difícil creer?

Si la Resurrección constituye el acontecimiento central del cristianismo, cabe preguntarse por qué sigue siendo tan difícil aceptarla. Esta dificultad no se debe únicamente a la falta de información. El ser humano interpreta la realidad a través de convicciones, experiencias y expectativas previas.

Cuando un hecho desafía profundamente nuestra manera de entender el mundo, la reacción espontánea suele ser buscar una explicación compatible con lo que ya creemos. El cerebro humano está evolutivamente programado para dar prioridad a los estímulos negativos. El miedo y el dolor son señales de alerta que garantizan la supervivencia; la felicidad y la victoria, por el contrario, suelen procesarse como estados de reposo que no requieren la misma atención biológica.

Por ello, es más fácil para el observador quedarse en la tragedia de la tortura visible en el lienzo que ver lo que la imagen corporal implica: que la muerte ha sido vencida. El ser humano tiene una capacidad innata para el duelo, pero le aterra la posibilidad de lo sobrenatural porque lo saca de su zona de control. 

La ciencia moderna se basa en el principio de que los muertos no resucitan. Este es un postulado fundamental para la estabilidad del pensamiento racional. Aceptar que la Síndone podría ser el producto de una resurrección implicaría derrumbar todo el sistema de creencias materialista.

Para muchos, es preferible considerar el lienzo como un fraude medieval —pese a que la técnica para crearlo no existía entonces ni se ha podido replicar hoy— que aceptar una realidad que desafía las leyes de la termodinámica y la biología. La Resurrección no se trata simplemente de un fenómeno extraordinario, sino de un acontecimiento que rompe el horizonte habitual de la experiencia humana. Todos conocemos la muerte; nadie puede observar por sí mismo la victoria definitiva sobre ella. Por eso la Resurrección exige un cambio de mirada antes que una simple acumulación de pruebas.

También, esa forma de pensar negativa se infiltra en el creyente. Es el riesgo de reducir el cristianismo al Viernes Santo; lo que podríamos denominar el cristiano esencialmente “cuaresmático”. Con frecuencia, los cristianos contemplan sobre todo el sufrimiento de Cristo. Las imágenes de la Pasión ocupan un lugar central en el arte, la liturgia y la devoción popular. Esto es comprensible. La Cruz manifiesta hasta dónde llega el amor de Dios.

Sin embargo, el cristianismo no termina en el Calvario. San Pablo lo expresó con enorme claridad: «Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe» (1 Corintios 15,14). La Resurrección no es un epílogo feliz añadido al final del Evangelio. Es el acontecimiento que da sentido a todo lo anterior. Sin ella, la Cruz sería simplemente una ejecución romana injusta de un hombre bueno. Con ella, la Cruz se convierte en el acto sacramental capaz de vencer definitivamente al pecado y la muerte. Sin embargo, nuestro cerebro no está preparado para ver elementos positivos en entornos en lo que lo negativo y plausible está también presentes. 

Pero, quizá el mayor obstáculo para creer no sea intelectual o esté en la capacidad de ver. Sea cual sea la época, el ser humano suele resistirse a aquello que pueda transformar su vida. La Resurrección no pretende satisfacer nuestra curiosidad, pretende transformar nuestra existencia.

Hay personas que deciden simplemente no creer incluso a pesar de las evidencias. Esa cerrazón, difícilmente explicable para incluso una mentalidad científica, es una decisión voluntaria que evita a toda costa que lo referente a Dios pueda afectar a su estilo de vida.

Aprender a ver y a mirar

Los Evangelios insisten una y otra vez en que ver no siempre significa comprender. Muchos contemplaron los milagros de Jesús y permanecieron indiferentes. Otros reconocieron al Mesías en gestos aparentemente insignificantes. El problema no era la vista, sino la mirada. Esta idea atraviesa todo el texto bíblico. Los profetas denunciaban un pueblo que tenía ojos, pero no veía; oídos, pero no escuchaba. Jesús retomó esa misma enseñanza cuando explicó las parábolas. No bastaba con oír las palabras; era necesario abrir el corazón.

Algo parecido ocurre con la Sábana Santa. Hay quien ve únicamente un objeto arqueológico que muestra solo la Pasión y muerte de Jesús. No saben ver los rasgos anatómicos de una persona viva, se lo impide el prejuicio científico de que los muertos no resucitan. Sin esa capacidad para ver es difícil mirar con otros ojos aunque lo decisivo sigue siendo la disposición interior de quien observa.

En este último sentido resulta especialmente sugerente una reflexión atribuida al Papa Francisco: “Solamente ciertas realidades de la vida se ven con los ojos llenos de lágrimas”. La frase no pretende oponer la ciencia a la emoción, sino recordar que existen dimensiones de la existencia que solo se revelan plenamente cuando el ser humano acepta su propia vulnerabilidad. 

La señal de Jonás para nuestro tiempo

Cada época busca sus propias señales. El mundo contemporáneo dispone de tecnologías que habrían parecido milagrosas hace apenas un siglo. Podemos observar galaxias situadas a miles de millones de años luz, secuenciar el genoma humano o comunicarnos instantáneamente con cualquier lugar del planeta. Y, sin embargo, las grandes preguntas permanecen intactas. Quizá por eso la figura de Cristo continúa interpelando incluso a quienes no se consideran creyentes. Su Resurrección no propone simplemente una esperanza para después de la muerte, propone una manera nueva de comprender la vida presente.

Si la muerte ha sido vencida, entonces el mal no posee la última palabra. Si el amor ha triunfado sobre el odio, entonces el perdón deja de ser una ingenuidad para convertirse en una fuerza transformadora. Si Jesús vive, la historia humana no avanza hacia el absurdo, sino hacia un cumplimiento. La señal de Jonás sigue siendo actual porque continúa planteando la misma alternativa que hace dos mil años: considerar el sepulcro vacío como un enigma sin solución o como el comienzo de una creación nueva.

Los primeros discípulos no cambiaron el mundo porque encontraran un sepulcro vacío, sino porque se convencieron de que Cristo estaba vivo. El lienzo, si realmente es auténtico, sería simplemente el testigo silencioso de esa realidad. Sin embargo, no basta con saber que ciertos hechos han ocurrido. Su conocimiento es muy importante pero eso no nos salva. Más aun, ese conocimiento podría llenarnos de soberbia, a veces de mucha soberbia.

Estamos en una época en la que no es suficiente con saber -existen verdaderos consumidores de religión- o contentarnos con no hacer el mal. Estamos en un momento en el que ya no se nos pide que aprendamos a hacer el bien (Isaias 1, 17), sino que lo hagamos. Y es tan radical esta petición que Santiago se atreve a decir: “El que sabe cómo hacer el bien y no lo hace, ese está en pecado” (Santiago 4, 17).

A cinco de las siete iglesias que aparecen en el Apocalipsis se les dice que se conviertan y a otras dos que permanezcan fieles. Es necesario convertir el corazón a Dios. La Sábana de Turín es realmente una señal que se convierte en un regalo para el entendimiento, y nos puede asemejar a Moisés que contempló a Dios cara a cara. No todas las generaciones tuvieron ese privilegio. También puede dejarnos completamente indiferentes, pero “si no nos convertimos todos pereceremos igualmente” (Lucas 13, 3). 

En una cultura acostumbrada a exigir demostraciones inmediatas, la Sábana de Turín invita a un camino distinto: observar, preguntarse, investigar y, finalmente, decidir. Como ocurrió con Pedro y Juan aquella mañana de Pascua, cada generación debe entrar de nuevo en el sepulcro y enfrentarse al mismo interrogante: ¿Qué significa un lugar donde debería haber un cadáver solo quedan unos lienzos? La respuesta no puede imponerse desde fuera. Cada persona ha de encontrarla en el diálogo entre la razón, la historia, la fe y la humildad.

Para el creyente, esos lienzos hablan de una ausencia que es, paradójicamente, la mayor de las presencias, y quizá esa siga siendo, también hoy, la señal más elocuente: una esperanza que, desde hace veinte siglos, continúa transformando la historia. La “señal de Jonás” no fue un prodigio contemplado por una multitud, sino un acontecimiento que transformó la historia desde el silencio de un sepulcro. La Sábana, contemplada desde esta perspectiva, puede entenderse como un eco de aquel amanecer, un espejo en el que el creyente puede contemplar, de manera singular, el drama de la Pasión, muerte y el resplandor de la Resurrección.

AutorBernardo Hontanilla Calatayud

Académico de número en la Real Academia Nacional de Medicina de España.

Ameryka Łacińska

El turismo religioso mueve 400 millones de viajeros… y América es el gran olvidado 

El Salvador alberga un congreso histórico internacional sobre turismo de fe, en el que se presenta la nueva Ruta de León XIV en Perú.

José María Navalpotro-30 de lipiec de 2026-Czas czytania: 4 minuty

Entre trescientos y cuatrocientos millones de personas cada año emprenden un viaje -peregrinación- por motivos religiosos. El turismo religioso es uno de los segmentos del mundo turístico que mayor volumen de personas mueve. En concreto, en América, existen 3.000 santuarios católicos catalogados, cientos de rutas activas y la mayor población católica del planeta, pero carece de políticas públicas articuladas, datos sistemáticos y productos estructurados. Esta es una de las conclusiones del Congreso Internacional de Turismo Religioso “Tierra de Fe Viva – El Salvador 2026” celebrado en la nación centroamericana, un país que experimenta un poderoso crecimiento de este sector.

La paradoja es que en este campo, “en América somos invisibles, no nos ve nadie”, según afirmaba Adrián Lomello, argentino, coordinador para América de la Red Mundial de Turismo Religioso. Aportó algunas cifras: “hay en el mundo 300-400 millones de turistas religiosos anuales según ONU Turismo, con 18.000 millones de dólares de impacto; 22 millones de visitantes anuales en Guadalupe, 12 millones en Aparecida (Brasil), 7 millones en Luján (Argentina)…”. Hasta sitios más humildes, como “la fiesta de la Virgen de La Tirana en Chile, que reúne a 250.000 personas en un pueblo de 15.000 habitantes”.

Es significativo que el 20% de los sitios inscritos como Patrimonio Mundial de la Humanidad tengan vínculo con el patrimonio religioso (no solo católico, evidentemente), y cerca del 80% de los elementos del patrimonio inmaterial se relacionen con prácticas religiosas. 

Un ejemplo del interés por el turismo religioso es el propio país anfitrión del congreso, El Salvador. Su ministra de Turismo, Morena Valdez, aseguró que hace siete años atrás un evento así era impensable allí: en el centro histórico “te decían: no te bajes del auto”. Las cifras del despegue turístico son: 4,1 millones de visitantes internacionales en 2025, 2,5 millones a junio de 2026, más de 3.600 millones de dólares en divisas y más de 340.000 empleos. 

Para la ministra, “el proceso de paz y de seguridad que tenemos ahora en El Salvador es un milagro de Dios». Su meta es convertir a El Salvador en líder del turismo religioso “no solo en la región centroamericana, sino latinoamericana”.

La Ruta León XIV

El I Congreso Internacional de Turismo Religioso “Tierra de Fe Viva – El Salvador 2026” se desarrolló en julio durante tres días en la Biblioteca Nacional de El Salvador, organizado por el Tourism and Society Think Tank (TSTT) y la Red Mundial de Turismo Religioso. 

En el trascurso del encuentro, entre otras iniciativas, se dio a conocer la nueva Ruta “Caminos del Papa León XIV”, en Perú. Se trata del primer recorrido turístico religioso impulsado desde el Estado, que articula las cuatro regiones de la huella pastoral del Papa —Piura, La Libertad, Callao y Lambayeque—, con 29 recursos turísticos y 10 complementarios. El Estado ha invertido 10 millones de soles (unos 2,5 millones de euros). 

El circuito entrelaza fe, arqueología y naturaleza: la Catedral de Chiclayo, el Santuario de Nuestra Señora de la Paz —que el Papa visitará del 10 al 14 de noviembre—, la Cruz de Chalpón de Motupe, con un millón de visitantes anuales; el Divino Niño del Milagro de Eten —aspirante a sexta ciudad eucarística del mundo—, la capilla de Santo Toribio de Mogrovejo en el tricentenario de su canonización, el Bosque de Pómac, el Museo Tumbas Reales de Sipán —el «Tutankamón de América»— y el balneario de Pimentel. 

Otras iniciativas

En el evento también se promocionó el primer Foro Iberoamericano de Ciudades con Santuarios Marianos, una iniciativa civil que tendrá lugar en Luján, Argentina, el 19 y 20 de octubre próximos, que reunirá a 23 alcaldes y 23 obispos de las diócesis con santuarios marianos nacionales. 

Mario Maldonado Samayoa, exviceministro de Patrimonio Cultural y exrepresentante de Guatemala ante la UNESCO, recordó por su parte la Semana Santa de su país, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2022, que moviliza el Viernes Santo a 7.000 personas en un cortejo de más de 12 horas, sostenido por 42 comisiones de voluntarios que trabajan gratuitamente. En esta área centroamericana, se anunció la candidatura regional de la devoción a los Cristos de Esquipulas —presente en El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá—, cuya inscripción se busca en diciembre. 

Como otro punto destacado del turismo religioso en América, Fabián Rojas, alcalde de Zipaquirá (Colombia), recordó su trabajo con la diócesis para promover la Catedral de Sal, “primera maravilla de Colombia”. Anunció el congreso colombiano de turismo religioso, que cerraría “180 metros bajo tierra”.

No pudo faltar una referencia a la Basílica de Guadalupe, el santuario más visitado del mundo con 22 millones de peregrinos al año, capaz de recibir siete millones de personas en tres días y que emplea a más de 400 personas. 

Más que visitar lugares sagrados

Al término del congreso, los asistentes firmaron el llamado “Manifiesto de San Salvador, por un turismo religioso que humaniza, transforma y desarrolla los territorios”. “No se trata únicamente de visitar lugares sagrados, sino de participar en experiencias que conectan al ser humano con lo trascendente, con la memoria histórica de los pueblos y con la riqueza simbólica de sus tradiciones”, afirma el texto. 

Advierte: “El desarrollo económico no debe prevalecer sobre la esencia espiritual de esta práctica. La mercantilización excesiva de los espacios sagrados pone en riesgo su significado profundo. Es necesario establecer modelos de gestión que fomenten el respeto por la sacralidad, evitando que los lugares de fe se conviertan en meros productos turísticos desprovistos de sentido”. 

“Reconocemos la importancia de la dimensión espiritual como núcleo del turismo religioso. Más allá de sus efectos tangibles, ofrece a las personas la posibilidad de detenerse, reflexionar y reencontrarse con lo esencial. En un contexto global marcado por la velocidad y la fragmentación, estos espacios de silencio y contemplación adquieren un valor incalculable”. 

La declaración distingue entre turismo religioso y peregrinación. “La peregrinación implica una motivación explícitamente espiritual, marcada por el sacrificio, la devoción y el camino como experiencia transformadora. El turismo religioso, en cambio, abarca una realidad más amplia que incluye motivaciones culturales e históricas. Ambos fenómenos, lejos de oponerse, pueden complementarse y enriquecer la experiencia del visitante”. 

Finalmente, explica, “este Manifiesto San Salvador se presenta como una invitación a repensar el turismo religioso desde una perspectiva integral, ética y humanista”. 

Ewangelizacja

Cztery głosy do refleksji nad nawróceniem

Las conversiones han dejado de ser casos aislados: crecen los bautizos de adultos en países de nuestro entorno, abundan los conversos jóvenes y el tema ha saltado a los libros, la prensa y el cine. A esa realidad ha dedicado su velada central el Observatorio de lo Invisible: tras la proyección del documental "Converso", su director, David Arratibel, agnóstico, ha dialogado con cuatro creyentes que abrazaron la fe, o volvieron a ella, en distintas etapas de su vida.

Niepokalany Sancho-30 de lipiec de 2026-Czas czytania: 5 minuty

David Arratibel dirigió en 2017 “Converso”, un documental en el que intenta entender, a través de conversaciones con su madre, sus hermanas y su cuñado, por qué toda su familia ha abrazado una fe que él no comparte. Nueve años después, la película se ha proyectado en el Real Colegio Alfonso XII de El Escorial, dentro de la VI edición del Observatorio de lo Invisible, la escuela de verano de arte y espiritualidad que la Fundación Vía del Arte, dirigida por el escultor Javier Viver, ha celebrado en el Real Monasterio con el aire como tema de fondo.

La cita reunió a unos 150 asistentes, repartidos en talleres de música, relieve, danza o escritura, entre otros. Cada tarde confluyeron en actividades comunes, como la proyección y el coloquio de esta velada.

La película dio paso a un coloquio posterior. Se sentaron junto al director las cuatro personas que han recorrido un camino distinto al de su escepticismo, tres de ellos profesores de los talleres del Observatorio: El actor Lluís Homar dirigió el de teatro; el filósofo Fabrice Hadjadj, el de escritura; y la comisaria de arte Maider Montalbán Errasti, el de comisariado, mientras que Ernesto Castro, también filósofo, acudió como invitado.

Una palabra

La moderadora abrió el fuego pidiendo a cada invitado que resumiera en una palabra qué significa para él la conversión. Homar, que recibió una educación católica plena y se apartó de la fe en la adolescencia, no ha necesitado más de tres: “La vuelta a casa”. Castro, bautizado y confirmado como adulto en la última Vigilia Pascual, respondió con Lope de Vega y su soneto del “mañana le abriremos”: “No decir mañana”. Montalbán eligió “armonizar”: la primera conversión consiste en coger el tono, como en el canto gregoriano, y lo que sigue es un ejercicio constante de armonización a través de los sacramentos.

Hadjadj, nacido en una familia judía y atea, descartó la fórmula de la vuelta a casa: sus padres, ha contado, vivieron su paso al cristianismo como una traición. Para él, seguir a Cristo es “una intensificación del drama de la vida”: “Más alegría y más angustia, más manos abiertas y más clavos en las manos”. Su existencia anterior, aseguró, se parecía a las cuentas de un rosario que ha estallado; la conversión fue el descubrimiento del hilo que convierte los fragmentos en una historia. Arratibel, por su parte, se ha quedado con la etimología que da título a su película: “‘Converso’ de conversar: intentar entendernos para tratar de entender”.

Lo que separa

El director puso sobre la mesa la experiencia que atraviesa su documental y que, según confesó le ha hecho pensar y sufrir: la distancia que la conversión de los suyos introdujo en la familia. Una distancia que él describía como “una profilaxis muy fina”, casi imperceptible, compatible con el cariño: “Nos queremos, nos amamos, pero sigue habiendo algo que te separa”. No hablaba de hostilidad ni de reproche, sino de la sensación de que la propia “tribu” ha cambiado de código, casi de idioma. Y ha puesto un ejemplo doméstico: la Biblia que le regaló su hermana con una tarjeta —“quiero que seas feliz”— le pareció un gesto de amor con un punto de condescendencia, hecho desde un lugar al que se espera que él llegue algún día.

Homar respondió desde su propia biografía: octavo de una familia de la que cinco hermanos dejaron de practicar, es el único que ha cruzado de vuelta, y hace un año celebró su boda por la Iglesia con todos los hermanos presentes. En su caso, ha dicho, el vínculo fraterno creado por sus padres pesa más que la divisoria entre creyentes y no creyentes, y él mismo procura ejercer de punto de encuentro entre las dos partes.

La réplica de fondo llegó de Hadjadj, que ha invertido el signo de la separación: Dios crea el mundo separando, y la distancia que preocupa a Arratibel es también la condición para que el otro aparezca como otro. Al director le dedicó una de las frases de la noche: “Yo quiero tu consistencia, más que tu conversión”. Y remató con una sentencia: “La comunión se encuentra en la verdad, no en el cariño”. El drama del cristianismo, ha añadido, no viene de la persecución sino del amor, porque cuanto más se ama, más expuesto se está a la herida.

Montalbán propuso releer una de las escenas centrales de la película, la conversación del director con su madre, como lo que es en términos católicos: un examen de conciencia, con petición de perdón incluida por el pecado de la soberbia. Su propia conversión, contó Maider, empezó sentándose en el último banco de una iglesia de Bilbao con actitud de observadora —“a ver qué les pasa a estos”— y reconoció que esa posición de superioridad moral sobre los creyentes también existe, aunque los conversos hablen poco de ella. 

Castro, por su parte, recordó el primer comentario de su madre atea tras su reciente bautismo: “De nada”. Creía que el no haberlo bautizado de niño le había permitido decir que sí de forma consciente y adulta.

“Rezaré por ti”

El coloquio encontró su segundo centro de gravedad en otra película, “Los domingos”, de Alauda Ruiz de Azúa, sobre una adolescente que se plantea la vocación religiosa en una familia secularizada. Arratibel contó que salió devastado del pase: en ella volvió a encontrarse con el “rezaré por ti” que escuchó decenas de veces en los coloquios de “Converso” y en el que percibe una relación no horizontal entre quien reza y aquel por quien se reza.

La frase dividió la mesa. Homar, creyente, la considera innecesaria en boca del personaje: “Yo lo hubiera resuelto con una mirada”. Montalbán, en cambio, la defendió frente a lo que llama la conversión de la bondad en buenismo, y devolvió la pregunta: cabe examinar también cuánto paternalismo ejerce el no creyente sobre el creyente, y qué dogmas de fe seculares —la religión de las experiencias, la teología del progreso— operan en quienes lamentan lo que la joven “se va a perder”. 

Castro llevó la discusión al terreno del lenguaje: si algo hermana la religión con el arte es la lucha contra el cliché, y el problema del “rezaré por ti” no es la oración sino la frase hecha: “La verdadera caridad hubiera sido que hubieran rezado por ti sin habértelo dicho”. 

Hadjadj cerró el círculo por elevación: para él, hasta un “buenos días” puede ser una bendición, porque lo esencial de la palabra no está en lo que enuncia sino en el tono y la intención. El debate se prolongó después con las intervenciones de los alumnos.

El filósofo francés acabó resaltando que la Iglesia no es un club, integra la alteridad sin absorberla, y por eso cabe desconfiar de la fusión, “que no es la confusión”. Una idea que conecta con la imagen que abre y cierra “Converso”: el órgano musical que repara el cuñado del director, metáfora de una Iglesia en la que el aire de los tubos es lo que anima a cada miembro para formar una armonía. Cantar sin el instrumento, dijo Arratibel en su día, es buscar esa armonía desde el cuerpo. En una edición del Observatorio dedicada precisamente al aire, la metáfora ha encontrado su sitio.

AutorNiepokalany Sancho

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La aventura de la gracia

Esta reseña analiza la semblanza biográfica de san Agustín escrita por Giuliano Vigini, destacando la vigencia de su teología sobre la gracia, la caridad y la conversión en el pensamiento contemporáneo.

José Carlos Martín de la Hoz-30 de lipiec de 2026-Czas czytania: 4 minuty

Antes de comenzar esta reseña del trabajo de Giuliano Vigini (Milán, 1946), conviene aclarar que se trata de la edición castellana del magnífico perfil biográfico de san Agustín (354-430) elaborado por el profesor Giuliano Vigini en 2025 en Italia y publicado ahora en España bajo los auspicios de Ediciones San Pablo.

El trabajo ha sido editado con una presentación de Benedicto XVI pero, al no estar fechada, no sabemos cuándo la escribió ni con qué motivo. Es lógico pensar que puede tratarse de unas palabras sobre san Agustín redactadas para otra obra que quizás no fuera publicada en su momento.

Este trabajo, como nos dice su autor en la introducción, fue pensado como una síntesis de todas las aportaciones que surgieron en la historia de la teología reciente durante el bienio 1986-1987, con motivo del XVI Centenario del bautismo de san Agustín. Fue el propio san Juan Pablo II quien publicó con ese motivo la carta apostólica Augustinum Hipponensem, alentando al pueblo cristiano a profundizar en las enseñanzas de este gran doctor de la Iglesia.

La huella agustiniana en el Pontificado

Precisamente, desde la llegada a la Sede de Pedro de León XIV son constantes las referencias a san Agustín tanto en sus encíclicas como en sus discursos y en las catequesis de los miércoles. No olvidemos las palabras que pronunció en la plaza de San Pedro el 8 de mayo de 2025, en el momento de su llamada al papado: «Soy agustino, hijo de san Agustín».

Lógicamente, los cristianos pensamos que el Espíritu Santo quiere que meditemos durante unos años sobre las enseñanzas del maestro de Hipona, al igual que hicimos con la teología de Benedicto XVI o con el don del discernimiento de espíritus de san Ignacio de Loyola durante el pontificado de Francisco.

Las Confesiones y la dinámica del amor

Los datos fundamentales de la biografía de san Agustín los conocemos por una obra autobiográfica denominada Wyznania, una pieza clave del pensamiento cristiano, filosófico y teológico muchas veces reeditada a lo largo de la historia. No podemos dejar de sugerir al lector que la relea en la edición preparada por el afamado poeta y escritor mallorquín Pedro Antonio Urbina.

Na stronie Wyznania, san Agustín expone con toda crudeza el choque entre el amor erótico (eros) y el amor de agapé, tal y como lo resumía Benedicto XVI en su primera encíclica, Deus caritas est, uno de los mejores tratados que se han escrito sobre la dinámica del amor y la llamada a la santidad en el desarrollo del verdadero amor como motor de la felicidad.

4. El doctor de la gracia frente a las desviaciones teológicas

Toda esa doctrina del amor como camino de felicidad debe ser completada con los muchos textos que compuso san Agustín en su polémica pelagiana. En efecto, Pelagio, monje británico contemporáneo de Agustín, estaba convencido de que la santidad podía ser alcanzada únicamente con la constancia y el esfuerzo personal constante y tenaz.

Ciertamente, en la vida cristiana de las virtudes y de las bienaventuranzas, san Agustín —haciéndose eco del magisterio perenne de la Iglesia— vino a recordarnos que, en esta obra de la santidad, la iniciativa parte siempre de Dios: la gracia nos acompaña, sostiene y lleva a la perfección las virtudes y las bienaventuranzas. A la vez, no podemos olvidar que el hombre ha de poner de su parte la libertad para que existan actos humanos donde se conjuguen el entendimiento y la voluntad: «Dios, que te creó sin ti, no te salvará sin ti» (Sermón 169, 11).

Hemos de mencionar que san Agustín ha pasado a la historia de la teología como el «doctor de la gracia» y su doctrina fue capital para resolver la polémica entre libertad y gracia, tanto con Pelagio como posteriormente con los luteranos y, finalmente, con los jansenistas (p. 147).

La caridad y la herencia mística de la conversión

Asimismo, hemos de señalar que san Agustín ha pasado a la historia de la espiritualidad por sus importantes aportaciones a la «teología de la caridad», que reflejan los grandes místicos tanto del Siglo de Oro español como otros autores de la historia —el maestro Eckhart y la Escuela renano-flamenca de espiritualidad—, la cual culminará en el tratado de Tomás de Kempis, La imitación de Cristo (p. 137).

Basta con observar detenidamente el escudo papal de León XIV, con el corazón ardiente, para recordar cómo tanto las obras de san Agustín como las enseñanzas del Santo Padre nos dirigen a crecer en el amor a Dios y a las almas. Basta con leer detenidamente los textos y discursos del Santo Padre en su viaje a España para comprobar que el mandamiento de la caridad sigue siendo el compendio del cristianismo: hemos de vivir a diario la experiencia de Dios como san Agustín (p. 78).

Evidentemente, no podemos dejar pasar la oportunidad de traer el ejemplo de santa Mónica: la madre orante, amorosa y confiada tanto en el poder de la gracia de Dios como en la capacidad de su hijo para volver a la verdadera fe, aunque estuviera ciertamente alejado de ella y atenazado por las pasiones humanas. La profunda y radical conversión de san Agustín y su correspondencia a la gracia hicieron que ella tuviera la dicha de verle centrado en la fe y encaminado a la santidad (p. 66).

Proyección intelectual y relevancia contemporánea

Ciertamente, san Agustín era más neoplatónico que aristotélico, como también el teólogo Ratzinger era más agustiniano que tomista. De hecho, la tesis doctoral del profesor Ratzinger se titulaba Pueblo y casa de Dios en la doctrina sobre la Iglesia de san Agustín. También hemos de recordar que su tesis de habilitación como profesor fue La teología de la historia según san Buenaventura, que contiene una sólida fundamentación y perspectivas teológicas tomadas de la obra del obispo de Hipona.

La lectura de esta interesante semblanza del doctor de Hipona también nos presentará las claves de la teología agustiniana que, indudablemente, enriquecerá el debate teológico de nuestro tiempo y el diálogo con el pensamiento posmoderno en el que vivimos.


Giuliano Vigini, San Agustín. La aventura de la gracia y de la caridad

Autor: José Carlos Martín de la Hoz
Redakcja: St. Paul's
Rok: 2026
Liczba stron: 200

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    Seúl 2027: la JMJ como respuesta a la crisis demográfica de Corea del Sur

    La capital surcoreana acogerá del 3 al 8 de agosto de 2027 la primera JMJ celebrada en Corea, un encuentro marcado por la esperanza en una Iglesia que crece mientras afronta el reto del envejecimiento y la crisis demográfica.

    Teresa Aguado Peña-30 de lipiec de 2026-Czas czytania: 4 minuty

    La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Seúl 2027 ya tiene fechas, lema, santos patronos y un programa que promete convertir a Corea del Sur en el centro de la Iglesia joven. Del 3 al 8 de agosto de 2027, millones de peregrinos están llamados a participar en la primera JMJ celebrada en Corea y la segunda en Asia, después de Manila 1995.

    El encuentro, convocado por el Papa, tendrá como lema «¡Tengan valor: yo he vencido al mundo!» (Jn 16,33), una llamada a que los jóvenes vivan la fe con esperanza y afronten con valentía los desafíos del mundo actual.

    Fechas y programa

    La JMJ se celebrará del 3 al 8 de agosto de 2027, mientras que los tradicionales «Días en las Diócesis» tendrán lugar entre el 29 de julio y el 2 de agosto. Durante esos días, los peregrinos convivirán con familias y comunidades de las 15 diócesis de Corea, participando en actividades parroquiales y culturales antes de desplazarse a Seúl.

    Se espera que la Misa de clausura presidida por el Papa León XIV reúna alrededor de un millón de personas.

    Un logotipo inspirado en la tradición coreana

    El logotipo oficial, diseñado por Jin Su-hyeon, combina una cruz con el carácter coreano «ieung» (ㅇ) en su centro.

    Las pinceladas rojas y azules representan, respectivamente, el martirio de los cristianos coreanos y la energía de la juventud. El círculo central simboliza la victoria de Cristo, mientras que el color negro evoca el futuro abierto que espera a los jóvenes.

    Además, la palabra «Seúl», escrita en hangul, forma visualmente las letras WYD (World Youth Day), uniendo la identidad coreana con la dimensión universal del encuentro.

    Cinco santos para acompañar a los jóvenes

    El Comité Organizador Local ha elegido cinco santos patronos que representan distintas dimensiones de la vida cristiana y servirán como modelos durante la preparación espiritual de la Jornada:

    • San Juan Pablo II, fundador de las Jornadas Mundiales de la Juventud.
    • San Andrés Kim Taegon y sus compañeros mártires, símbolo de la Iglesia coreana.
    • Santa Francisca Javier Cabrini, patrona de los migrantes.
    • Santa Josefina Bakhita, testigo de esperanza y libertad.
    • San Carlo Acutis, referente de la evangelización en la era digital.

    El proceso de selección incluyó una consulta a jóvenes coreanos, agentes de pastoral y formadores, antes de la decisión definitiva del Comité Organizador.

    Tres momentos especiales con el Papa León XIV

    Durante la reunión de primavera de los obispos de Estados Unidos, celebrada en junio de 2026, el obispo auxiliar de Seúl Paul Kyung Sang Lee, coordinador general de la JMJ, adelantó que ya están previstos tres actos especiales con el Papa León XIV:

    • un encuentro con personas que viven situaciones de dificultad;
    • un diálogo interreligioso;
    • y una oración por la paz mundial.

    El obispo recordó que, tras la Guerra de Corea (1950-1953), «Corea era uno de los países más pobres del mundo. En 80 años pasó de la devastación a la renovación. Las dificultades no tuvieron la última palabra. La esperanza puede renovar y sanar una nación».

    Según las estimaciones presentadas en esa reunión, entre 10.000 y 15.000 jóvenes estadounidenses participarán en la peregrinación.

    Corea del Sur, una de las tasas de natalidad más bajas del mundo

    La elección de Seúl tiene un fuerte valor para la Iglesia en Asia. Aunque los católicos siguen siendo una minoría en Corea del Sur, la comunidad ha experimentado un crecimiento constante durante las últimas décadas. Según las estadísticas publicadas por la Conferencia Episcopal de Corea, a finales de 2025 el país superó por primera vez los seis millones de católicos (6.006.832), una cifra que multiplica por seis la registrada en 1975, cuando apenas un millón de coreanos profesaba la fe católica.

    Este crecimiento, sin embargo, convive con importantes retos pastorales. La Iglesia coreana acusa los efectos de la crisis demográfica que atraviesa el país, cuya tasa de fertilidad se situó en 0,80 hijos por mujer en 2025, una de las más bajas del mundo. El envejecimiento de la población también se refleja en las parroquias: casi tres de cada diez católicos (28,9 %) tienen 65 años o más, convirtiéndose en el grupo de edad más numeroso.

    La práctica religiosa también ha descendido en la última década. Actualmente, solo alrededor del 15 % de los católicos participa habitualmente en la misa dominical, frente al 20,7 % registrado en 2015. Del mismo modo, las vocaciones sacerdotales y religiosas continúan disminuyendo. En 2025 fueron ordenados únicamente 70 nuevos sacerdotes, frente a los 121 de una década antes, mientras que el número de seminaristas y de religiosos siguió reduciéndose.

    Una oportunidad para la Iglesia coreana

    Precisamente por este contexto, la Jornada Mundial de la Juventud de 2027 es vista por la Iglesia coreana como una oportunidad para revitalizar la pastoral juvenil. En 2022, el arzobispo de la capital, Peter Soon-taick Chung, subrayó que el encuentro podía convertirse en «una excelente oportunidad para reunir a los jóvenes en torno a un proyecto que les haga protagonistas» y en una ocasión privilegiada para compartir los valores del Evangelio con la sociedad coreana.

    La Iglesia en Corea posee además una historia singular. A diferencia de la mayoría de los países, el catolicismo nació gracias a la iniciativa de los laicos, que conocieron la fe a través de libros procedentes de China y comenzaron a formar comunidades cristianas antes de la llegada de los primeros sacerdotes. Más tarde, arriesgando incluso la vida, cruzaban la frontera para traer presbíteros que pudieran administrar los sacramentos. Aquella comunidad naciente quedó marcada por el testimonio de miles de mártires, un legado que sigue definiendo la identidad de la Iglesia coreana y que convierte a Seúl en un escenario especialmente significativo para acoger la próxima Jornada Mundial de la Juventud.

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    Gospel

    ¿Un almuerzo gratis? Domingo XVIII del tiempo ordinario (A)

    Vitus Ntube nos comenta las lecturas del Domingo XVIII del tiempo ordinario (A) correspondiente al día 2 de agosto de 2026.

    Vitus Ntube-30 de lipiec de 2026-Czas czytania: 2 minuty

    La liturgia de hoy está dominada por el tema del alimento. En el Evangelio encontramos el conocido milagro de la multiplicación de los panes, mientras que en la primera lectura el profeta Isaías nos invita a un banquete ofrecido gratuitamente por Dios. 

    Alimentar a cinco mil personas sería sin duda una hazaña extraordinaria. Sin embargo, si estuviéramos organizando un picnic para una multitud semejante, no vamos a considerar suficientes unos cuantos panes y peces. Probablemente añadiríamos queso, jamón, bebidas, frutas y más. Pero, ¿de qué sirven todas estas cosas si no logran satisfacer el hambre más profunda del corazón humano? Esta es la pregunta que plantea el profeta Isaías: “¿Por qué gastar dinero en lo que no alimenta y el salario en lo que no da hartura?” Es una pregunta que exige una seria reflexión. ¿Qué es lo que realmente nos satisface? O mejor aún, ¿quién puede satisfacernos?

    Existe un dicho popular que afirma que “no existe tal cosa como un almuerzo gratis”. El dicho nos recuerda que nada es gratis. Sin embargo, Isaías proclama algo sorprendente : que Dios invita a los hambrientos y sedientos a recibir sin pagar. Las realidades más importantes de la vida no pueden comprarse. Nuestra propia existencia es un don. El aire que respiramos, la luz del sol que nos calienta, el agua que nos sostiene: todo nos ha sido dado gratuitamente. 

    El Evangelio nos presenta a Jesús, que alimenta a la multitud gratuitamente. El milagro no revela simplemente la multiplicación del pan, sino la generosidad de Aquel que lo da. Solo Jesús puede saciar el hambre más profunda de la persona humana, y lo hace gratuitamente.

    Estamos invitados a vivir según esta generosidad divina. Habiendo recibido gratuitamente de Dios, estamos llamados a dar gratuitamente a los demás. Cuando los discípulos sugieren despedir a la multitud, Jesús responde: “No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer”. 

    No estamos llamados simplemente a dar de nosotros mismos, sino a dar por medio de Cristo. Estamos llamados a poner lo que tenemos en las manos de Cristo. Lo poco que ofrecemos puede parecer insignificante, pero una vez confiado a Él se vuelve suficiente. 

    El contexto del milagro revela algo todavía más profundo acerca de la generosidad de Jesús. El milagro tiene lugar poco después de la muerte de Juan el Bautista. Tras enterarse de la muerte de su primo, Jesús se retiró a un lugar solitario. Sin embargo, cuando vio a la multitud, se compadeció de ella. Él da no desde la abundancia, sino desde la pérdida personal. En medio de su propio dolor, percibe las necesidades de los demás. Como nos dice san Pablo: “siendo rico, se hizo pobre por vosotros para enriqueceros con su pobreza". 

    Rodzina

    Czego najlepsza nowojorska restauracja może Cię nauczyć o tym, jak być szczęśliwszym latem

    El verdadero descanso estival no depende del destino ni del itinerario perfecto, sino de la magia de lo inesperado.

    Javier García Herrería-29 de lipiec de 2026-Czas czytania: 2 minuty

    Will Guidara dirigió durante años Eleven Madison Park, uno de los restaurantes más prestigiosos del mundo. Bajo su liderazgo recibió tres estrellas Michelin y fue nombrado en 2017 el mejor restaurante del mundo Allí aprendió una lección que no tenía que ver solo con la cocina, sino con algo mucho más humano: la diferencia entre hacer bien las cosas y hacer sentir especial a alguien.

    Guidara cuenta que la excelencia técnica no bastaba. El restaurante podía ofrecer un servicio impecable, platos perfectos y una ejecución sin fallos, y aun así quedarse corto. El verdadero salto de calidad llegaba cuando el equipo se preguntaba qué necesitaba esa persona concreta para marcharse feliz. No se trataba de lujo, sino de prestar atención a cómo sorprenderla.

    Así nacían los pequeños gestos: un plato improvisado para un niño que no encontraba nada en la carta, una vela encendida a última hora para un aniversario que nadie había mencionado, una nota escrita a mano recordando una conversación previa. Detalles aparentemente insignificantes que transformaban una cena en una experiencia memorable.

    Escenario versus contenido: la trampa de las expectativas

    Viajar, ir a la playa o reservar un hotel con encanto son el equivalente a conseguir mesa en un restaurante top de Nueva York. Es un marco estupendo, sin duda, pero no deja de ser un mero escenario. Confundir el plan de vacaciones con el verdadero descanso es el error en el que caemos con más frecuencia: asumimos que, por el simple hecho de cambiar de aires, la felicidad vendrá dada en piloto automático.

    La gente que iba al restaurante de Guidara ya acudía a vivir un plan especial; la comida sublime se daba por descontada. Sin embargo, el salto de satisfacción no llegaba por la carta, sino ante lo inesperado. En verano ocurre exactamente lo mismo. El viaje organizado es el marco, pero el contenido real —lo que de verdad renueva el alma— se teje en los márgenes de lo previsto, en la capacidad de romper el guion para poner el foco en la persona que tenemos al lado.

    Lo inesperado quita la prisa y genera descanso real

    ¿Por qué los pequeños imprevistos cariñosos hacen descansar más que una jornada de playa milimétricamente planificada? Porque el cansancio acumulado tras todo un año no es solo físico, es mental. Estamos exhaustos de gestionar, coordinar, tomar decisiones y cumplir agendas.

    Cuando alguien nos sorprende con un gesto fuera de programa nos regala la experiencia de la gratuidad. Invertir energía en pensar cómo sorprender a quienes más queremos aligera la vida del otro y le transmite el mensaje más reparador que existe: «He pensado en ti fuera de lo previsto». Por esta razón, un hijo recuerda más una excursión nocturna sorpresa, con linternas y sus padres, que otra tarde más de piscina, siesta y dibujos animados en la tablet.

    Inicjatywy

    Periodistas lanzan una iniciativa para llevar cartas de los supervivientes del terremoto de Venezuela al Papa León XIV

    Periodistas del Vaticano lanzan una iniciativa para hacer llegar al Papa León XIV cartas de los supervivientes de los terremotos en Venezuela.

    OSV News Agency-29 de lipiec de 2026-Czas czytania: 3 minuty

    – OSV News / Junno Arocho Esteves

    Desde el pontificado de san Pablo VI, los periodistas que cubren el Vaticano han tenido el privilegio único de tener acceso directo al Vicario de Cristo a 30.000 pies de altura.

    Continuando con una costumbre adoptada por sus predecesores, el Papa León XIV se asegura de caminar por el estrecho pasillo de la cabina y saludar a los periodistas uno por uno, intercambiando apretones de manos, regalos o cartas personales.

    Cuando el Papa León XIV emprenda su visita apostólica a Francja en septiembre, cuatro periodistas del Vaticano esperan aprovechar ese breve momento para entregar al Pontífice las oraciones, el dolor y las frágiles esperanzas del pueblo de Venezuela.

    Los periodistas venezolanos Lola Gómez, Daniel Cáceres y José Arnaldo Mujica, así como el periodista costarricense Jovel Álvarez, lanzaron “Cartas para el Papa”, una iniciativa destinada a recopilar cartas de los venezolanos y de los equipos de rescate afectados por los dos terremotos que asolaron el país el 24 de junio.

    Una forma de apoyar a su patria

    En declaraciones a OSV News el 23 de julio, Gómez, fotoperiodista de Catholic News Service nacida en Caracas, dijo que ella y sus compañeros periodistas buscaban formas de apoyar a su patria.

    “Cuando estás lejos de tu país, sientes que tienes que hacer algo”, afirmó. “Y pensamos, ya que estamos aquí en el Vaticano cubriendo al Papa León y vamos a tener un viaje apostólico en septiembre, ¿qué tal si abrimos un canal para los venezolanos que son supervivientes de los terremotos y para las personas que ayudaron a rescatarlos?”.

    En lugar de gestionar configuraciones complejas de correo electrónico o correo físico, los periodistas crearon un formulario de Google para ofrecer una opción “más sencilla” para que los venezolanos “compartan sus sentimientos, pensamientos o preguntas” —así como fotos— con el Papa.

    El formulario aceptará envíos hasta el 15 de agosto. Las cartas serán compiladas en un solo volumen y presentadas al Papa León a bordo del vuelo papal el 25 de septiembre.

    Según funcionarios venezolanos, el número de muertos tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el estado norteño de La Guaira ha superado los 5.300. Miles de personas siguen sin hogar mientras los trabajadores humanitarios continúan con las labores de recuperación.

    Cáritas Venezuela informó recientemente que el consumo de ayuda local está superando lo que se recibe, lo que ha provocado llamamientos para realizar donaciones económicas a fin de facilitar las compras locales en función de las necesidades cambiantes.

    Escribir como forma de procesar el trauma

    Gómez dijo a OSV News que dar a los supervivientes y a los equipos de primera intervención la oportunidad de escribir, en lugar de enviar un mensaje de video o audio, les sirve como una forma catártica de procesar el trauma actual.

    “Cuando pones tus sentimientos y pensamientos en palabras, te ayuda a procesar lo que has vivido”, explicó, y añadió que presentar un volumen compilado permitirá al Papa León leer los textos “incluso en el avión si tiene tiempo”.

    “Con las cartas, creo que es más íntimo”, señaló. “Crea un momento privado entre las víctimas o las personas que quieren compartir sus sentimientos y el Papa”.

    La respuesta a la campaña ha crecido de forma constante, y los organizadores habían recibido decenas de cartas de las regiones afectadas de toda Venezuela hasta el 23 de julio, según Gómez. La iniciativa ha despertado el interés no solo de los supervivientes locales, sino también de los equipos de respuesta a emergencias internacionales desplegados en el país tras el desastre.

    Según relató, Álvarez fue contactado directamente por socorristas costarricenses que prestaron servicio sobre el terreno en Venezuela para preguntar cómo enviar sus testimonios.

    “La primera llamada que recibimos… Jovel, de hecho, que es de Costa Rica, recibió una llamada de los rescatistas de Costa Rica que estuvieron trabajando en Venezuela después de los terremotos”, dijo Gómez, y agregó que el equipo espera que los envíos aumenten antes de la fecha límite.

    “Así que esperamos más cartas, pero hasta ahora tenemos 52 de todas las partes de Venezuela que se vieron afectadas”, afirmó.

    Aunque recalcó que la iniciativa es un esfuerzo colectivo con sus compañeros periodistas, Gómez dijo que en cada viaje papal “siempre intenta llevar a Venezuela al Papa”, con la esperanza de que las cartas personales acerquen a sus compatriotas que sufren al pontífice.

    “Queremos que sientan que no están solos en este camino”, expresó Gómez. “La fe es muy importante para continuar a través de este horrible camino que están atravesando para reconstruir sus vidas, y no deberían sentir que lo están recorriendo solos”.


    Esta noticia se publicó primero en inglés en OSV News. La reproducimos en Omnes con permiso. Puede leer el artículo original TUTAJ.

    AutorOSV News Agency

    Rodzina

    Juanchi, enfermo con esclerosis múltiple: “He aprendido que a amar se aprende sufriendo”

    Entrevista a Juanchi y Carla, un matrimonio con tres hijos que lucha a diario con la esclerosis múltiple que él padece.

    Álvaro Gil Ruiz-29 de lipiec de 2026-Czas czytania: 8 minuty

    Juan Chimeno es un madrileño afincado en Zaragoza. Es licenciado en Derecho y padre de tres hijos. Sus primeros pasos los dio en Europa Press, después en Mediapro. Fue funcionario interino en juzgados de primera instancia e instrucción durante varios años. Después trabajó un año en AXA y luego volvió a los juzgados. Le gusta la música, toca la guitarra, ha sido cantante en 3 grupos y es compositor. Durante la carrera empezó como Disc Jockey y ha pinchado en bodas y fiestas. 

    En 2008 le diagnosticaron una esclerosis múltiple, aunque ya había sospechas desde hacía años, ya que el primer brote fue en 2001, pero hasta 2007 no empezó a manifestarse. Fue un duro golpe para toda la familia y los amigos, en ese momento se empezó a mostrar claramente, que “Juanchi” (como es conocido por sus amigos) no se iba a dejar llevar por el desánimo.

    Sus convicciones le hicieron reconfigurar su vida. Esto trajo a su familia mucha paz en los momentos de desánimo y una gran alegría. Se convirtió en una bendición esta limitación, aunque parezca una contradicción, porque sacó lo mejor de él.

    Les demostró que, como dice Marian Rojas, la felicidad no está en lo que nos pasa, sino cómo interpretamos lo que nos pasa. Fue capaz de ser feliz y hacer felices a los suyos. 

    Tanto es así que su “chica” maña,  Carla, que la había conocido en 2007, siguió enamoradisima de él, y se casaron en 2011. Viven en Zaragoza desde 2010. En la actualidad tienen tres hijos, dos chicos y una chica, Álvaro de 8, Jacobo de 6 y la pequeña, Marianita, de 3 años. Juanchi está jubilado desde 2017 ya que tiene la incapacidad laboral absoluta y se dedica a su familia y a dejarse cuidar. 

    ¿Cómo os conocisteis? ¿Cómo empezasteis a salir? 

    – Juanchi: Nos conocimos por amigos comunes que habían estado ese verano haciendo voluntariado en Nairobi, con las Hermanas de la Madre Teresa. Empezamos a salir porque ella me mandó un SMS y yo pensé, “oye, esta chica parece interesante” y empezamos a hablar y hablar, que es la mejor manera de conocerse, y al final, gracias a un amigo, me lancé y le pedí salir formalmente.

    Estuvimos saliendo 4 años en la distancia. Fue duro, realmente duro, porque no era tan fácil ver a la persona a la que quería: teníamos que coger un tren para poder vernos tan solo un día y medio, que sabe a muy poco y había fines de semana que no nos podíamos ver. Pero aún así mereció la pena ya que se valoran las cosas mucho más.

    Juanchi, ¿qué formación tienes? ¿A qué te dedicas? ¿Cuáles son tus sueños?

    – Estudié Derecho en la Complutense y años después un MBA en ICADE. Los dos me ayudaron mucho a formar mi cabeza y a abrir la mente, sobre todo por el esfuerzo que implican y las materias que abarcan.

    Actualmente me dedico a mi rehabilitación física y a mi familia. En 2016 estaba trabajando como Gestor Procesal en Decanato de Plaza Castilla y gracias a Dios entré en un ensayo clínico en el Hospital Clínic de Barcelona. Eso me hizo replantearme la vida y decidí pedir la incapacidad laboral y gracias a Dios y a la intercesión de D. Isidoro Zorzano, me concedieron la absoluta.

    Mis sueños la verdad es que se circunscriben a mi ámbito más cercano: mi mujer, mis hijos, mi curación, amigos, acercar a la gente que conozco a Dios y la música, aunque últimamente, salvo las clases de canto, lo tengo descuidado.

    Y tú Carla, ¿qué estudiaste? ¿Qué haces a nivel profesional? ¿Qué proyectos tienes?

    – Yo estudié en Sansueña, un colegio de Fomento, algo que también he elegido para que nuestros hijos estudien allí.

    Después estudié Farmacia en la Uniwersytet Nawarry, en Pamplona, un sitio donde me gustaría que estudiaran mis hijos porque es una parte muy importante de mi vida. 

    Trabajo en una farmacia con dos de mis hermanos, donde tenemos momentos muy buenos y un poco menos buenos, pero me encanta trabajar con ellos. 

    Mis proyectos profesionales están en la farmacia, dado que es el negocio familiar, luchamos cada día para que nos vaya muy bien.

    Carla, ¿cuándo recibiste el diagnóstico de Juanchi? ¿Cómo fueron esos primeros momentos?

    – Algo que no se me olvida es cuando le dijimos a mi madre que nos íbamos a casar y justo ese día nos dieron el diagnóstico definitivo de su enfermedad. Mi madre me dijo…”¿estás segura que quieres casarte con él? . Es una enfermedad muy dura. Tendrás que hacerle todo y trabajar mucho para que tenga una buena calidad de vida”. La verdad es que yo dije “¿bueno y qué?”.

    Pero mi madre sabía lo que decía, pero en ese momento pensé: “bueno pues ya le ayudaré”. No sé si fue algo inconsciente o no, pero hasta el día de hoy, él puede hacer lo suyo y yo hago todo lo demás, salvo la comida, que la hace él para toda la familia. Y cuando tenga que hacer lo suyo, más todo lo demás, igual digo… “Qué razón tenía mi madre”, jajaja.

    ¡Pero la vida hay que vivirla al día! Y sobre todo, apoyarse mucho en los planes de Dios, que son como vienen y punto.

    Juanchi, ¿cómo es tu día a día? ¿Cómo superas tus bajones? 

    – Voy varios días a rehabilitación, a fisioterapia y terapia ocupacional. Hago la comida y la cena para mi familia (como ha dicho Carla). Además hago la compra y me encargo de las gestiones de casa.

    Hay días que no salgo de casa y la verdad es que se hace largo el día, pero bueno, siempre pienso que habrá un mañana que pueda salir.

    Lo de los bajones da para hablar mucho. Antes de tener esta enfermedad, era un tipo muy inquieto. Mis amigos de Madrid me conocen y saben que no paraba de hacer planes. Estaba la mayor parte del día fuera de casa y de repente me llegó esta enfermedad. La pérdida de movilidad no fue de golpe, fue poco a poco. Al principio andaba mal, luego iba lento, después tropezando con cualquier obstáculo del suelo. Años más tarde empecé a ir con bastón y llegó un momento en el que decidí que por la calle era mejor ir en silla de ruedas.

    No soy de las personas que se quedan muy abatidas o paralizadas cuando le dan una mala noticia de este tipo, o un palo fuerte. Trato de ver cómo seguir adelante y no quedarme parado ante la desgracia o la contradicción que me está pasando. Muchas veces pongo el ejemplo del limón. En esta vida hay que “hacer del limón limonada”. No te quedes con lo ácido de las cosas que te pasan en la vida, dales un cambio y haz limonada de eso que te hace sufrir. El sufrimiento no desaparece pero tu actitud sí puede cambiar. No es inmediato, requiere esfuerzo, pero el resultado es una limonada fresca y muy rica que alegra la vida.

    Los malos momentos los pongo en las manos del Señor, mi fuerza, mi baluarte, sin Él no soy nada, y lo que hago es ocupar la cabeza con otras cosas. Pero bueno, en otras ocasiones tengo bajones más grandes, y todo lo malo se hace cada vez más grande, como si estuviera en un hoyo profundo del que fuese imposible salir.

    Aún estando de bajón sé que, gracias a Dios, no estoy solo. En esos casos busco un momento para hablar con un sacerdote, y después de hablar con él me confieso. Y gracias a esto cojo fuerzas y retomo la lucha de la vida. Para (imagino que también para muchos) la vida es caer y levantarse.

    Yo me siento querido por Dios pero me he dado cuenta que nuestra libertad no la puede mover Dios. Él quiere que le amemos libremente, sin nada ni nadie que nos obligue. Dios, que lo puede todo (es todopoderoso), no puede mover nuestra libertad (nadie querría que le quisieran de manera obligada) y eso es muy importante hacerlo saber para que todo el mundo conozca cuánto nos ama Dios y el infinito respeto que tiene a nuestro libre albedrío y la misericordia que tiene con nosotros, que hacemos barbaridades.

    Juanchi, es comprensible que esta vivencia te haya llevado a conocer de primera mano nuestra fragilidad, nuestra vulnerabilidad y nuestra limitación personal. ¿Cómo vinculas esta realidad con Dios? ¿Cómo combinar la humanidad y la trascendencia ?

    – Yo soy un pequeño siervo que trato de hablar de Dios a todo el mundo porque Él me ha hecho ver que a pesar de mi debilidad y mis miserias me ama infinitamente y que Él no me va a obligar a que le ame, quiere que le ame libremente.

    También he visto que Dios se apoya en los débiles y en los enfermos para que se vea su amor sobre nosotros, su omnipotencia y su misericordia. Fue a san Lorenzo a quien las autoridades romanas le exigieron los bienes de la Iglesia tras la muerte del Papa Sixto II. Él se presentó ante el prefecto romano junto a los pobres, enfermos, ciegos, lisiados, viudas y necesitados a los que atendía, afirmando que ellos eran el verdadero tesoro de la Iglesia. Para que se vea aún más la mano del Señor, yo nací un 10 de agosto, día de san Lorenzo, y ese mismo día falleció mi padre a los 67 años.

    La humanidad y la trascendencia en mi caso se entrelazan en lo cotidiano, en el día a día.

    La cruz que tengo es una cruz del día a día y esto me ha ayudado a trascender y darme cuenta que viene de Dios y que tengo que darle gracias por ello aunque pensar esto es una locura. Muchos pensarán “¿cómo puedes decir ‘doy gracias a Dios por esta cruz’? Tendrías que pensar todo lo contrario, ‘¿Por qué Dios me ha castigado con esta desgracia?’”.

    Hace poco, una chica que conozco, María Mora Figueroa, que falleció en abril, me decía: “Dios manda a cada uno lo que podemos llevar mejor”. Me costó tiempo darme cuenta que la cruz que el Señor me había regalado me ha hecho mejor persona. Antes mi cotidianidad no me ayudaba a ser tan trascendental. Pensaba que era buen cristiano pero iba corriendo a todas partes sin prestar atención, sin darme cuenta de lo que de verdad importa.

    Ahora, que no puedo casi ni andar, me fijo en infinidad de cosas que antes no veía. Estoy agradecido a Dios por la cruz que me ha dado, aunque tenga que sufrirlo todos los días y esté fastidiado. También he aprendido que a amar se aprende sufriendo, aunque esto daría para otra entrevista.

    Todo esto no quita para reconocer que soy pecador y sigo luchando día a día, porque pecados tengo muchos y porque aunque tengas una cruz hay que seguir luchando como cualquiera. 

    Carla, te dirán “¿cómo fuiste tan valiente de casarte?” Y dirás que el amor está por encima de todo. Pero el amor se forja día a día. ¿Qué le dirías a los que están pasando por algo parecido?

    – Sinceramente, yo soy un poco rancia. No soy muy cariñosa así que lo que te puedo decir es que lo que a mí me han enseñado es a respetar y comprometerse con educación y respeto. Juanchi es todo lo contrario y por eso nos complementamos. Como muy bien has dicho el amor se forja día a día, la unión se construye día a día y no es todo tan maravilloso como parece. Por lo menos en mi caso.

    Como muy bien sabemos todos al principio todo es fantástico y estupendo y luego las cosas se enfrían por eso hay que cuidarlas, ¡pero mucho! La vida es muy dura y más si te vino algo así en la vida. O aprendes a ser positivo y llevarlo lo mejor posible o te hundes. Yo soy farmacéutica y sé que hay millones de cosas para ayudar a estar bien. Pero esa no es la solución. Hay que apoyarse mucho en Dios y ser positivo.  Nadie te da nada, lo tenemos que luchar cada uno.

    Carla, ¿cuánto tiempo tardó en llegar el primer hijo? ¿Cómo nace la decisión tan generosa de ser padres de tres? 

    – Tanto Juanchi como yo procedemos de familias numerosas. Y a los dos nos gustó la idea de tener hijos. No sabíamos si esto iba a ser posible o en caso de poder cuántos tendríamos. Nos encantan los niños y tenerlos no es ninguna tontería. Es una gran responsabilidad y hay que trabajar a diario para que sean muy educados y buenas personas. Es una lucha constante.

    Nos costó tener el primer hijo 7 años y tuvimos ayuda de la Asociación Española de Naprotechnologia. Ahora tenemos tres hijos. La ayuda de mis padres y hermanos, que viven en Zaragoza ha sido muy importante y les estamos muy agradecidos. La familia de Juanchi vive en Madrid y también nos han ayudado mucho.

    ¿Qué proyectos tenéis entre manos?

    – Carla: Creo que lo más importante es educar a nuestros hijos en valores y disfrutar cada momento de la vida. 

    Viajar nos encanta a los dos, y todavía es posible hacerlo con él. Cada verano hacemos un viaje en familia y el último fue a Roma durante el año jubilar y lo pasamos muy bien. Fuimos con un grupo muy grande y hacer viajes con Juanchi y otras personas, es duro pero es posible. 

    ¿Qué mensajes queréis dar a la sociedad? 

    – Dos: “haz del limón limonada” y confiésate más. Dios premia la humildad de reconocer tus pecados, delante de un sacerdote, con una paz verdadera, que no se da a este mundo en ningún sitio.

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    Świat

    Restaurada la imagen de Medjugorje y detenido el autor de los graves actos vandálicos

    El santuario de Medjugorje sufrió graves actos vandálicos, que incluyeron pintadas contra la Virgen y los videntes, así como un incendio provocado en el altar.

    OSV / Omnes-28 lipca 2026-Czas czytania: 3 minuty

    Por Junno Arocho Esteves, OSV / Omnes (Noticia actualizada).

    En un comunicado publicado el 28 de julio, la iglesia parroquial de la ciudad dijo que recibió la noticia del vandalismo «con gran tristeza» y que estaba trabajando para limpiar y reparar los daños «para que todas las áreas estén debidamente preparadas para la oración nuevamente».

    «Oramos por la conversión de los corazones de quienes cometieron este acto, para que el Señor los toque con su gracia y los guíe por el camino del bien», dijo la parroquia.

    Pintadas con aerosol y mensajes contra los videntes

    Según informes de los medios locales, la policía de la ciudad vecina de Citluk recibió un aviso a las 4:30 de la madrugada del 28 de julio de que varias estatuas de la Virgen María, conocida como «Gospa» o «Nuestra Señora» en croata, habían sido vandalizadas.

    En las fotografías publicadas por el portal de noticias bosnio en línea bljesak.info, se puede ver al vándalo cubriendo partes de la estatua con pintura en aerosol negra, junto con varios escritos blasfemos contra la Virgen María.

    Una de las imágenes que ha sido vandalizada. Foto: OSV News photo/courtesy The Interreligious Council in Bosnia and Herzegovina

    Entre las demás inscripciones del vándalo se encontraban «Medjugorje es un engaño», «diablo» y «solo Jesús», pintadas con aerosol en varias zonas.

    La policía también encontró una pancarta con los nombres de pila de los seis supuestos videntes: Vicka Ivankovic-Mijatovic, Mirjana Dragicevic-Soldo, Marija Pavlovic-Lunetti, Ivan Dragicevic, Ivanka Ivankovic-Elez y Jakov Colic. Debajo de sus nombres había un mensaje escrito en polaco que decía: «To oszusci, mam dowody» («Son unos estafadores, tengo pruebas»).

    Incendio provocado en el altar de la iglesia de San Jaime

    Aproximadamente 30 minutos después de que la policía fuera informada del acto vandálico, se produjo un incendio en el altar de la iglesia de St. James. Un video de una cámara de seguridad publicado en X mostraba a un hombre vertiendo un líquido inflamable alrededor del altar y prendiendo fuego.

    El Consejo Interreligioso de Bosnia y Herzegovina afirmó que los actos de vandalismo constituían «un profundo insulto» para los católicos y «un ataque a la paz, el respeto mutuo y la dignidad de todas las personas en Bosnia y Herzegovina».

    Respuesta de la parroquia: oración, perdón y mantenimiento del culto

    El consejo también elogió la respuesta de la iglesia de St. James, afirmando que su llamamiento a los peregrinos para que respondieran al mal con oración y ayuno era «un testimonio de fe, responsabilidad y verdadero compromiso con la paz».

    «Sin embargo, el perdón no exime de la responsabilidad del autor del delito ni de la obligación de las instituciones competentes de esclarecer completamente este caso», declaró. «Debemos responder a la profanación de lugares sagrados con una condena común, la protección del derecho de toda persona a profesar libremente su fe y un compromiso aún más firme con una sociedad de paz, respeto mutuo y perdón».

    Una restauración récord

    La rápida movilización de la comunidad parroquial, los jóvenes de la Comunidad Cenáculo y numerosos voluntarios permitió restaurar en pocas horas los daños causados por un reciente ataque vandálico en Medjugorje. El esfuerzo conjunto logró eliminar las pintadas de pintura negra que cubrían el rostro y las manos de la estatua de la Reina de la Paz, así como recuperar el altar exterior de la parroquia de Santiago, afectado por un incendio provocado.

    Gracias a esta eficaz intervención, el programa vespertino de oración se celebró con total normalidad, enviando un claro mensaje de serenidad y acogida frente a la violencia.

    Restauración de la imagen. Foto: Centro Medjugorje

    A tres días del Mladifest

    La pronta reparación de los espacios ha resultado fundamental para el santuario, que se encuentra en vísperas de acoger el 37.º Mladifest, el Festival Internacional de los Jóvenes, uno de los eventos juveniles más multitudinarios de la Iglesia católica y que reúne cada verano a más de 60.000 personas.

    Con la limpieza del recinto y la continuidad de sus actividades habituales, Medjugorje reafirma su misión espiritual sin alterar la atención a los miles de peregrinos que se congregan en el lugar para estas fechas tan señaladas.

    Detenido un sospechoso

    Por su parte, la policía de Bosnia y Herzegovina actuó con rapidez para esclarecer los hechos, identificando y deteniendo al presunto responsable. La Fiscalía se hará cargo del caso contra un ciudadano polaco de 31 años, acusado de dañar o demoler edificios religiosos, un delito de vandalismo que, según la legislación bosnia, contempla penas de entre seis meses y cinco años de prisión.

    AutorOSV / Omnes

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    Nowy sezon “Wybranych” pojawi się 17 listopada

    El 17 de noviembre de 2026 llega a España la sexta temporada de "The Chosen" en "acontra+", estrenando ese día los dos primeros capítulos.

    Paloma López Campos-28 lipca 2026-Czas czytania: < 1 minuta

    La plataforma “acontra+” anuncia que la sexta temporada de “The Chosen” llegará a España el 17 de noviembre de 2026. Compuesta de seis episodios, en esta temporada Dallas Jenkins lleva a los espectadores a través de las últimas horas de Jesús antes de la Pasión.

    Como final de temporada, y para subrayar su importancia, el momento de la Crucifixión se estrenará como largometraje en los cines.

    Los dos primeros capítulos se estrenarán en “acontra+” el 17 de noviembre, para luego ir publicando un nuevo episodio cada martes.

    Si bien todavía no han publicado el tráiler oficial, el equipo de «The Chosen» ha facilitado a los seguidores de la exitosa serie un “teaser tráiler” más breve con las primeras imágenes de la nueva temporada:

    La serie bíblica de éxito

    “The Chosen” acumula ya más de 300 millones de espectadores, siendo una de las grandes producciones bíblicas de la historia. Además, al ser una producción independiente ya está considerada como uno de los grandes éxitos de la última década.

    Sus actores principales son ya ampliamente conocidos, resaltando especialmente la actuación de Jonathan Roumie, quien interpreta a Jesús. El elenco ha sido incluso recibido por el Papa Francisco 2021 y por el Papa León XIV en 2025.

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