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Cardenal Bychok: “Estar en comunión con Roma es algo completamente natural”

Desde su sede en la Eparquía de los Santos Pedro y Pablo de Melbourne, el cardenal Bychok atiende a Omnes en esta entrevista para ayudarnos a conocer mejor el mundo de las Iglesias orientales.

Javier García Herrería·24 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 8 minutos

En el colegio cardenalicio la veteranía suele ser la norma, pero el redentorista ucraniano Mykola Bychok rompió todos los esquemas al ser creado cardenal por el Papa Francisco. Actualmente tiene 46 años, sigue siendo el purpurado más joven del mundo y continúa pastoreando desde Melbourne a los católicos de Rito bizantino en el corazón de Australia.

Para comprender su misión es necesario mirar hacia la Iglesia greco-católica ucraniana, la más numerosa de las 23 Iglesias orientales en comunión con la Santa Sede. Esta institución, definida jurídicamente como una Iglesia sui iuris, posee una jerarquía autónoma encabezada por el arzobispo Mayor Sviatoslav Shevchuk. 

En un mundo marcado por la prisa y el ruido, ¿qué puede aprender la Iglesia latina de la espiritualidad del silencio, la repetición y la profundidad teológica características de los ritos orientales?

—Como saben, el año pasado toda la Iglesia católica celebró el Año Jubilar de la Esperanza. Como parte de estas celebraciones, en mayo de 2025 tuvo lugar en Roma el Jubileo de las Iglesias católicas orientales. En su discurso a los participantes en este Jubileo, el Papa León XIV se hizo eco de las palabras de su predecesor, el Papa Francisco, quien destacó que las Iglesias católicas orientales conservan tradiciones únicas de espiritualidad y sabiduría y pueden enseñarnos mucho sobre la vida cristiana, la sinodalidad y la liturgia. Al mismo tiempo, Su Santidad también recordó al Papa León XIII, quien fue el primero en dedicar un documento específico a la dignidad de las Iglesias orientales dentro de la Iglesia católica.

El Papa destacó la inestimable contribución de la espiritualidad oriental a la Iglesia universal. En particular, dijo: “Tenemos una gran necesidad de recuperar el sentido del misterio que permanece vivo en vuestras liturgias, liturgias que involucran a la persona humana en su totalidad, que cantan la belleza de la salvación y evocan un sentido de asombro ante cómo la majestad de Dios abraza nuestra fragilidad humana. Es igualmente importante redescubrir, especialmente en el Occidente cristiano, el sentido de la primacía de Dios, la importancia de la mistagogia y los valores tan típicos de la espiritualidad oriental”. Hizo un llamamiento a la preservación de estas tradiciones.

Creo que la Iglesia latina y las Iglesias orientales se enriquecen mutuamente precisamente a través de estos énfasis complementarios. Tanto Oriente como Occidente comparten la misma misión: llevar a las personas a Cristo. Y en un mundo inquieto, todo camino auténtico que ayude al corazón humano a redescubrir a Dios es un regalo para toda la Iglesia.

Según su experiencia pastoral, ¿cómo viven los fieles católicos orientales en comunión con Roma, manteniendo al mismo tiempo su identidad litúrgica y cultural?

—Para los fieles de nuestra Iglesia, estar en comunión con Roma es algo completamente natural. De hecho, hace solo unas décadas, muchos de nuestros fieles sufrieron persecución y fueron enviados a trabajos forzados en Siberia precisamente por su compromiso con esta comunión. En muchos de los juicios de aquella época, una de las acusaciones era que “escuchaban la radio del Vaticano”. Nuestra Iglesia sufrió mucho por esta unidad, y sigue valorándola y defendiéndola hasta el día de hoy.

Recientemente, el jefe de la Iglesia greco-católica ucraniana, Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk, junto con los obispos del Sínodo Permanente, visitó Brasil. El Sínodo Permanente se reúne cuatro veces al año, y estas reuniones se celebran cada vez en diferentes partes del mundo, dondequiera que residan nuestros fieles. Por ejemplo, en diciembre, el patriarca y el sínodo estuvieron en Australia.

En Brasil, nuestra Iglesia tiene una estructura metropolitana, que incluye dos eparquías. Los ucranianos llegaron allí por primera vez hace más de 140 años y, hasta el día de hoy, sus descendientes —más de 150 000 fieles—, aunque algunos ya no hablan ucraniano y solo hablan portugués, siguen sintiendo un fuerte sentido de pertenencia al pueblo ucraniano y a la Iglesia ucraniana. Hacen importantes esfuerzos por cultivar las tradiciones ucranianas, aprender la lengua ucraniana y preservar una cultura ucraniana. Es precisamente gracias a su dedicación y fidelidad que nuestra Iglesia sigue prosperando en Brasil.

Muchas Iglesias orientales han sufrido persecuciones, guerras o diásporas. ¿Cómo ha marcado esta experiencia de sufrimiento su teología, liturgia y testimonio cristiano?

Sí, tiene razón. Muchas Iglesias orientales han sufrido guerras y persecuciones a lo largo de su historia. Nuestra Iglesia en Ucrania ha vivido lo mismo, bajo condiciones de guerra durante más de doce años desde 2014 y, desde 2022, en medio de una guerra a gran escala. Nuestras iglesias en la parte oriental de Ucrania han sido destruidas, y dos de mis compañeros sacerdotes redentoristas estuvieron cautivos en Rusia durante más de un año. Cada día, nuestro pueblo se enfrenta a pruebas extraordinarias. El invierno pasado fue especialmente duro, ya que el enemigo atacó deliberadamente la infraestructura energética, intentando, literalmente, dejar a nuestro pueblo en el frío.

Sin embargo, Ucrania se mantiene en pie, Ucrania lucha y Ucrania reza. Nuestro clero permanece con nuestros fieles en estas difíciles circunstancias. Los capellanes apoyan a nuestros soldados en el frente, mientras que los sacerdotes en la retaguardia proporcionan atención espiritual durante la rehabilitación y asistencia humanitaria a los necesitados. Buscamos constantemente formas de curar las heridas de la guerra, no solo las físicas, sino también las espirituales y psicológicas.

Creo que, a pesar de todas las dificultades y la opresión, nuestras Iglesias son un brillante ejemplo de fe viva en Dios Todopoderoso, demostrando que es posible preservar la fe y las tradiciones incluso en circunstancias extremadamente difíciles. Como dice la Escritura: “Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque todo es posible para Dios”.

¿Qué otros ejemplos históricos podrían citarse?

—Por ejemplo, en la Iglesia greco-católica ucraniana, tras el pseudo-sobor de Lviv en 1946, hace 80 años, cuando nuestros obispos, sacerdotes y fieles fueron arrestados y deportados a Siberia, y cuando la Iglesia en Ucrania fue estrictamente prohibida y efectivamente obligada a operar en la clandestinidad, nuestro clero y nuestros fieles que se encontraban en diversas partes del mundo después de la Segunda Guerra Mundial hicieron todo lo posible por preservar y desarrollar la Iglesia en sus nuevos lugares de residencia.

En Australia, por ejemplo, los primeros ucranianos comenzaron a emigrar en 1948 e inmediatamente se esforzaron por mantener su vida espiritual. Oficialmente, el 13 de agosto de 1949 se considera la fecha en que el padre Pavlo Smal celebró por primera vez la Santa Liturgia en Australia, en una capilla cerca de la catedral de San Patricio en Melbourne. En 1950, el padre Ivan Prasko se ofreció voluntario para ir a Australia. Como sacerdote, sirvió a los fieles ucranianos en Melbourne, Victoria y Tasmania durante ocho años, durante los cuales fundó numerosas comunidades eclesiásticas, contribuyó a la construcción de iglesias, organizó escuelas ucranianas los sábados y estableció varias asociaciones eclesiásticas y comunitarias. El 19 de octubre de 1958, el padre Ivan Prasko fue ordenado obispo por el metropolitano Maksym Hermaniuk, el arzobispo Ivan Buchko y el obispo Isidore Boretsky. Inmediatamente después, se convirtió en el jefe del Exarcado Apostólico para los ucranianos en Australia, Nueva Zelanda y Oceanía, establecido el 10 de mayo de 1958 por el Papa Pío XII.

La misma dedicación se observó en otros países donde se establecieron nuestros fieles. En consecuencia, después de que la Iglesia saliera de la clandestinidad en Ucrania, las estructuras y la experiencia de la diáspora contribuyeron en gran medida a la restauración de la Iglesia en Ucrania. Por lo tanto, creo que, con la ayuda de Dios, las Iglesias católicas orientales soportarán estos trastornos y, a través de ellos, se fortalecerá la fe de nuestro pueblo.

¿Cómo animaría a los católicos de Rito latino a aprender sobre los ritos orientales?

—Puedo compartir cómo es la situación en Australia, por ejemplo. Australia es un país formado por muchos inmigrantes que constituyen la columna vertebral de la Iglesia católica en el país. Hay cinco Iglesias orientales en Australia: la ucraniana, la siro-malabar, la melquita, la maronita y la caldea, que aportan su profunda cultura y su fuerte fe en Cristo. Todos somos miembros de la Conferencia Episcopal Católica Australiana, que reúne a todos los obispos católicos de Australia dos veces al año. 

Nuestra Iglesia y, en especial, nuestra liturgia son muy emocionantes para los jóvenes australianos. Por poner un ejemplo, en Sídney se ha formado en nuestra iglesia un coro de católicos australianos de habla inglesa para cantar las vísperas el sábado y la Divina Liturgia el domingo, lo que es un ejemplo vivo de nuestro enriquecimiento mutuo. Con una fe ferviente y un culto divino, como Iglesia católica ucraniana aquí en Australia, podemos desafiar verdaderamente la secularización y ser un signo claro de la presencia del Señor.

Ahora también hay muchos ucranianos en España, fieles católicos orientales, que han venido aquí en gran número, especialmente en busca de refugio tras el inicio de la guerra a gran escala de Rusia contra Ucrania. Nuestra Iglesia siempre se esfuerza por estar presente dondequiera que se encuentren sus fieles, con el fin de proporcionarles el apoyo espiritual adecuado. Esto les brinda una maravillosa oportunidad de experimentar nuestra espiritualidad. Son bienvenidos a asistir a la Divina Liturgia o a cualquier otro servicio religioso. Creo que para todos nosotros, tener la oportunidad de conocer las tradiciones de los demás y rezar juntos es un gran regalo.

En el diálogo ecuménico, especialmente con las Iglesias ortodoxas, ¿qué papel desempeñan los Ritos católicos orientales como puente para el encuentro y el entendimiento mutuo?

—Las Iglesias católicas orientales se encuentran a menudo en una posición única y, a veces, delicada. Compartimos la misma herencia litúrgica, teológica y espiritual con las Iglesias ortodoxas y, al mismo tiempo, estamos en plena comunión con el obispo de Roma. Por ello, comprendemos tanto las sensibilidades como las esperanzas que existen en el diálogo ecuménico.

Nuestro papel no es crear tensión, sino dar testimonio de que la comunión con Roma no requiere abandonar la identidad, la espiritualidad o la tradición orientales. Nuestra propia existencia atestigua que la unidad y la fidelidad al propio patrimonio no son realidades contradictorias.

El diálogo ecuménico no se limita a las comisiones teológicas y los documentos oficiales. También se trata de encuentros, oración y relaciones personales. Cuando compartimos el mismo lenguaje litúrgico, una espiritualidad similar y, a menudo, una historia común de sufrimiento, ya existe una base para un entendimiento más profundo.

Creo que las Iglesias católicas orientales pueden servir de puente promoviendo el respeto, la paciencia y la humildad. Llevamos heridas históricas, pero también llevamos esperanza. Al permanecer fieles a nuestra tradición y vivir en comunión con Roma, podemos ayudar a demostrar que la unidad por la que Cristo rezó no es uniformidad, sino comunión en la verdad y el amor.

Actualmente hay cinco cardenales electores de Rito oriental. ¿Cuál es su percepción como el cardenal más joven del mundo y qué le sorprendió del cónclave? 

—Actualmente hay 245 cardenales en el mundo, de los cuales 122 son electores y 123 no electores. Entre ellos hay siete cardenales católicos orientales, de los cuales cinco son electores y dos no electores. Esto significa que, en términos de número total, los cardenales católicos orientales representan solo un pequeño grupo dentro del Colegio Cardenalicio.

De hecho, ser el más joven entre los cardenales fue una experiencia que difícilmente podría haber imaginado hace dos años. Esta experiencia es importante no solo para mí personalmente, sino, creo, para toda la Iglesia. 

En el cónclave sentí verdaderamente un fuerte sentido de hermandad. Formar parte de este proceso conlleva una gran responsabilidad, no solo en la elección del próximo Papa, sino también en ayudar a configurar el futuro de la Iglesia católica, que hoy cuenta con 1400 millones de fieles. Esta decisión afecta no solo a los obispos y sacerdotes, sino a todo el Pueblo de Dios. 

Durante el cónclave, hubo muchas emociones, y en dos ocasiones sentí lo que la gente llama “piel de gallina”. La primera vez fue en la Capilla de San Pablo, desde donde nos dirigimos en procesión a la Capilla Sixtina. Cuando el coro comenzó a cantar y la procesión se puso en marcha, sentí esa piel de gallina. Y pensé para mí mismo: ¿qué va a pasar en unos minutos? Estamos a punto de entrar en la Capilla Sixtina, de situarnos bajo la escena del Juicio Final pintada por el famoso Miguel Ángel, se cerrarán las puertas y elegiremos al sucesor del apóstol Pedro. Ese fue el primer momento profundamente emotivo para mí. La segunda vez fue después de que ya se hubiera celebrado la elección. Estábamos esperando antes de salir al balcón, y entonces llegó el momento del anuncio del nuevo Santo Padre y del nombre que había elegido: León XIV. Fue algo realmente increíble. 

¿Qué aporta la tradición de los ritos católicos orientales a la vida espiritual de la Iglesia universal que quizá no siempre se comprenda en Occidente? 

—Creo que la mejor respuesta a esta pregunta son las palabras del Papa en la reunión con los representantes de la Reunión de Organizaciones de Ayuda a las Iglesias Orientales (ROACO), que tuvo lugar el 26 de junio de 2025 en el Vaticano. El Papa destacó que hoy en día los católicos orientales ya no son “parientes lejanos”, sino que, debido a la migración forzosa, viven muy cerca de los católicos occidentales. Hizo un llamamiento a los representantes del Consejo para que descubran la belleza del pueblo de Dios en la tradición oriental, que muestra resistencia en medio de los muchos sufrimientos causados por la guerra, y para que miren a aquellos que “se unen a las grandes filas de mártires y santos del Oriente cristiano”, convirtiéndose así en testigos de “la luz de Oriente en la noche del conflicto”.

El Papa señaló que todavía existe una gran ignorancia y desconocimiento sobre las Iglesias católicas orientales y que el deseo de san Juan Pablo II —que dijo que la Iglesia debe aprender a respirar de nuevo con dos pulmones, el oriental y el occidental— aún no se ha cumplido. También habló de medidas concretas para remediar esta situación, como empezar a organizar cursos básicos sobre las Iglesias orientales en seminarios, facultades de teología y centros universitarios católicos, y organizar encuentros conjuntos y eventos pastorales. Para mí, estas palabras son una señal de que la Iglesia, como ninguna otra, se esfuerza por profundizar en esta unidad y que, por iniciativa del Papa León XIV, esto se logrará.

Cultura

Indran Amirthanayagam, un poeta cosmopolita para estos tiempos

Perteneciente a esa estirpe de quienes llevan la poesía de un lugar a otro y la hacen vibrar en festivales cosmopoéticos, el poeta Indran Amirthanayagam es reconocido por su escritura plurilingüe desde la cual asume miradas culturales de muy diversa índole, y condensa, en su música verbal, el eco plural del mundo.

Carmelo Guillén·24 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Aunque en muchos aspectos se sitúen en coordenadas distintas, la lectura de la poesía de Indran Amirthanayagam conduce, casi de manera natural, a evocar a Rubén Darío como una de las figuras que inauguraron el espíritu cosmopolita en la tradición hispánica. Desde luego, no se trata de una herencia directa, sino de una mera resonancia que permite situar la obra de este autor en un cruce cultural permanente y en una clara apertura a múltiples tradiciones poéticas, asimiladas y reelaboradas desde su propia voz.

En Amirthanayagam, la experiencia de su condición itinerante -geográfica, lingüística y cultural- constituye mucho más que un dato biográfico: forma parte de su identidad y de su manera de pensar, de mirar y de escribir el mundo desde lenguas diversas como las que él habla: inglés, francés, portugués y criollo haitiano. Así, el hecho de su errancia no aparece como una limitación sino como un modo de pertenecer a un espacio más amplio y diverso que el delimitado por un territorio geográfico concreto. 

Ese universo vital centra, sin lugar a dudas, sus versos. La tensión que los recorre da cuenta de ello: una sintaxis a veces quebrada, unos signos de puntuación cargados de emoción y cierres abruptos en muchos poemas, recursos capaces de captar las fracturas, contradicciones y fragilidades del mundo globalizado en el que se mueve. Con todo, su poesía no se limita a esa dimensión. También late con el ritmo de la vida y con la variedad de voces que la generan.

La herencia del poeta Allen Ginsberg

Entre otras, sobresale principalmente la del poeta de la generación beat Allen Ginsberg, decisiva tanto en el plano formal como en el conceptual. De hecho, la centralidad del ritmo y de la oralidad establece un vínculo directo con su legado poético. De él hereda, en primer lugar, la confianza en el verso largo como unidad respiratoria antes que métrica: un verso que se expande siguiendo el flujo del pensamiento y del aliento, que se resiste a la clausura y que concibe la creación poética como una vivencia corporal. Así, el poema se convierte en registro de una experiencia vivida en tiempo real, donde cuerpo, voz y conciencia se articulan en un mismo gesto creativo.

Pero esta influencia no se limita a los aspectos formales de su escritura. Se extiende también a una dimensión ética y espiritual, que concibe la poesía como un ejercicio de atención profunda hacia el mundo y de apertura de la conciencia. Al igual que Ginsberg, Amirthanayagam busca descubrir lo sagrado en lo cotidiano y lo revelador en aquello que suele permanecer al margen, transformando su circunstancia personal en una voz con capacidad de resonancia colectiva. De este modo, el yo poético deja de ser un ámbito cerrado y se transforma en un espacio de encuentro entre lo íntimo y lo histórico, entre la subjetividad y la comunidad.

Cosmopolitismo y música

Desde esta perspectiva se comprende mejor su cosmopolitismo, que no responde a una suma de influencias, sino que se revela como una manera de ser y estar en el mundo, de vincularse, como digo, con otras culturas y de concebir la actividad lírica como un espacio de comunión con la música, verdadero motor de su obra lírica. Su atención al ritmo, a la cadencia, a la respiración y al sonido remite tanto a la tradición oral como al blues  o a cantautores como Bob Dylan o Leonard Cohen. La palabra -según ha referido en alguna ocasión- no sólo comunica significados:vibra, se percibe y se experimenta, alcanzando su máxima intensidad en la lectura en voz alta, algo muy frecuente en muchos poetas de todos los tiempos pero que en él es asunto prioritario. 

Sin excusas: encarnación de su poética

Todo esto se manifiesta con fuerza en el poema Sin excusas que traemos a estas páginas. Se trata de un texto construido sobre el vaivén de lo que se deja atrás y lo que se abraza, entre la renuncia y el impulso vital  En él se hallan rasgos esenciales de su escritura: ritmo intenso, repeticiones que funcionan como latidos del corazón, y un lenguaje que alterna idiomas, como el francés “désespoir”. Este cambio lingüístico no es ornamental, sino expresión de una identidad que se desplaza naturalmente entre idiomas, aportando matices distintos a la experiencia emocional que transmite.

Por otra parte, el protagonismo del presente resulta decisivo. La insistencia en el “ahora” y en el “contigo” sitúa la experiencia poética en el instante compartido. No hay nostalgia ni anticipación: lo importante es la presencia. Ese “contigo” no se limita a un destinatario amoroso; abre el poema a una dimensión comunitaria, donde el otro puede ser también el lector, la colectividad, la vida misma.

El cierre, con su llamada al viaje y al movimiento -“vamos”, “vámonos”, “lleguemos”- recupera la idea del tránsito como condición esencial. Viajar no es sólo desplazarse: es existir en constante transformación. Finalmente, la imagen del cerezo en flor aporta, además, una nota de renovación y esperanza. Incluso en un mundo marcado por la fragilidad, la vida conserva su capacidad de abrirse y de recomenzar.

Sin excusas no funciona únicamente como ejemplo de la poética de Amirthanayagam: la sintetiza, pues en él confluyen su visión cosmopolita, su relación orgánica con la música, su concepción del poema como experiencia corporal y su apuesta por una escritura que no se limita a describir la vida, sino que la acompaña y la celebra en el instante mismo en que sucede. Vale la pena acercarse a ella.

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Cultura

Escuchar las Confesiones de san Agustín ya es posible

La familia Agustiniana se ha unido en la producción única de un audiolibro con el texto íntegro de las "Confesiones" de san Agustín, que ya puede escucharse en plataformas como Spotify, Apple Podcast y Youtube.

Redacción Omnes·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La Orden de San Agustín (OSA) y la Orden de Agustinos Recoletos (OAR) se han unido para producir un audiolibro con las “Confesiones” de san Agustín íntegras. Para presentarlo, ambas órdenes convocaron una rueda de prensa conjunta el 23 de abril de 2026, día del estreno del audiolibro.

Durante la presentación, miembros de las dos órdenes resaltaron que esta producción “no es solo un producto cultural, es un gesto concreto de comunión”. Definieron el audiolibro como un “gesto sencillo pero claro de que es posible trabajar juntos y construir en común”.

Por otro lado, la producción tiene un triple propósito:

  • Cultural: Haciendo llegar las “Confesiones” a muchas más personas en un formato accesible;
  • Espiritual: Ofreciendo una oportunidad de orar con esta obra maestra de la literatura cristiana;
  • Caritativo: Los beneficios se destinarán a la Limosnería Apostólica de la Santa Sede.

La actualidad de las «Confesiones»

El texto del audiolibro es la traducción realizada por la Federación Agustiniana Española, que coordina las diferentes ramas de la familia agustiniana en España. Esta Federación dice, respecto al texto de las “Confesiones” que han “custodiado este texto durante generaciones. Verlo salir ahora al aire, a la escucha de cualquiera con un móvil, es la mejor confirmación de que la tradición no es un museo, sino una corriente viva”.

Por otro lado, el Prior General de la Orden de San Agustín dice que “Las ‘Confesiones’ no son un libro antiguo: son una conversación que san Agustín sigue teniendo con cada lector”. Y, finalmente, el Prior General de la Orden de Agustinos Recoletos afirma que esta producción conjunta “es una alegría de familia”.

En un mensaje conjunto firmado por los dos priores, destacan también que “las ‘Confesiones’ no fueron escritas únicamente para ser leídas, sino para ser oradas, escuchadas y acogidas. En ellas, san Agustín se dirige a Dios, pero al mismo tiempo ilumina la experiencia de cada ser humano: nuestras búsquedas, nuestras fragilidades, nuestros deseos más hondos y nuestra sed de sentido”.

La producción

El audiolibro, que al ser el texto íntegro contiene 13 capítulos, puede escucharse en todas las plataformas de audiolibro y en plataformas populares como Apple Podcast, YouTube y Spotify.

La producción ha estado a cargo de Blanca Serrano. Cada episodio está narrado por una voz distinta, todas ellas pertenecientes a miembros de la familia agustiniana. Entre los narradores están monseñor Luis Marín de san Martín, limosnero de Su Santidad; Fray Luciano Audisio, Secretario General de la Orden de Agustinos Recoletos; Amparo Latre, directora de Comunicación de la Orden de San Agustín; y Fray Miguel Ángel Hernández, Prior General de la Orden de Agustinos Recoletos.

Actualidad

«Esperanza Viva», el documental positivo que se estrena en cines en España

Esperanza Viva llega como una propuesta documental que pone el foco en la resiliencia humana y el poder transformador de la esperanza.

Redacción Omnes·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Esperanza Viva llega como una propuesta documental que pone el foco en la resiliencia humana y el poder transformador de la esperanza.

A través de ocho historias reales, el documental recorre distintas experiencias marcadas por la adversidad: desde la labor solidaria con los más desfavorecidos en Madrid hasta jóvenes que redescubren el sentido de la fe, pasando por una artista que transmite mensajes espirituales a través de su música, un sacerdote que encuentra luz tras momentos difíciles y un hombre que reconstruye su vida después de perderlo todo.

Lejos de ser solo un relato testimonial, la película se adentra en vivencias límite —dolor, pérdida e incertidumbre— para mostrar cómo sus protagonistas lograron encontrar una salida inesperada. En cada caso, la dimensión espiritual aparece como un elemento clave, no como una idea abstracta, sino como una experiencia concreta que influye directamente en sus decisiones y en el rumbo de sus vidas.

Esperanza Viva no elude las dificultades del mundo actual, pero propone una mirada alternativa: la existencia de actos de bondad, cambios profundos y motivos para seguir creyendo en nuevas oportunidades. Una obra que busca, en última instancia, recordar que incluso en los contextos más complejos, la esperanza puede abrirse camino.

Consulta los horarios y entradas para ver el documental en cines. El largometraje documental tiene una duración de 74 minutos y se distribuye en salas de cine por European Dreams Factory.

Mundo

El Papa deja África con una apelación a la santidad y al carácter misionero

En un ambiente eléctrico, por la lluvia torrencial caída y la vitalidad de la multitud, el Papa se ha despedido en el estadio de Malabo de Guinea Ecuatorial y de África. Su llamamiento ha sido “contribuir significativamente a la santidad y al carácter misionero del pueblo cristiano, como en los primeros siglos de la Iglesia”.

OSV / Omnes·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El ambiente en Guinea Ecuatorial fue absolutamente eléctrico ayer en Bata, mientras la multitud corría y bailaba, emocionada por la llegada del Papa León XIV, último acto de su viaje a África.

Así ha sido también temprano en Malabo, aunque luego dejó de llover. En la Misa en la capital, el Pontífice ha animado a la “Iglesia que peregrina en Guinea Ecuatorial, a continuar con alegría la misión de los primeros discípulos de Jesús”. 

Leyendo juntos el Evangelio, “que seáis anunciadores apasionados, como lo fue el diácono Felipe. Celebrando juntos la Eucaristía, que deis testimonio con vuestra vidas de la fe que salva, para que la Palabra de Dios se convierta en pan bueno para todos”. Es precisamente el amor del Señor el que sostiene nuestro compromiso, especialmente al servicio de la justicia y de la solidaridad, ha subrayado.

Pésame por el fallecimiento del vicario general

El Papa ha expresado en la homilía su sentido pésame por el fallecimiento, hace algunos días, del vicario general de la diócesis, Monseñor Fortunato Nsue Esono, al que ha recordado en la Eucaristía.

“Invito a vivir con espíritu de fe este momento de dolor y confío en que, sin dejarse llevar por comentarios o conclusiones apresuradas, se haga plena luz sobre las circunstancias de su muerte”.

Despedida: “Me llevo un tesoro inestimable de fe, de esperanza y de caridad”

Al final de la Misa en Malabo, tras el agradecimiento del arzobispo, y antes de dar la bendición final, León XIV ha transmitido su legado, en el 170 aniversario de la evangelización del país.

Cada una de las frases ha sido coreada y aplaudida por la multitud.

Ha llegado el momento de la despedida después de este viaje de 10 días a África. Agradezco al señor arzobispo, a los demás obispos, a los sacerdotes y a todos vosotros, Pueblo de Dios que peregrina en estas tierras”. 

“Vosotros sois sal de la tierra y luz del mundo”

“Cristo es la Luz de Guinea Ecuatorial, y vosotros sois sal de la tierra y luz del mundo. Mi gratitud se dirige a las autoridades civiles del país, y a cuantos de distintas maneras han contribuido al éxito de mi visita”.

“Me voy de África llevando conmigo un tesoro inestimable de fe, de esperanza y de caridad. Es un tesoro grande, hecho de historias, de rostros, de testimonios, alegres y sufridos, que enriquecen abundantemente mi vida y mi ministerio como Sucesor de Pedro”.

“Como en los primeros siglos de la Iglesia”

“Como en los primeros siglos de la Iglesia”, ha subrayado el Papa León, hoy Africa está llamada a contribuir significativamente a la santidad y al carácter misionero del pueblo cristiano”. 

“Confío esta intención a la intercesión de la Virgen Maria, a quien os encomiendo de corazón, así como a vuestras familias, a vuestras comunidades, a vuestra nación, y a todos los pueblos africanos”.

Tras la bendición final, el Santo Padre ha partido hacia el aeropuerto. Flotaba en el ambiente la calurosa acogida del pueblo ecuatoguineano. Y los vítores al Papa, que ha lanzado el guante de continuar con alegría la misión de los primeros discípulos de Jesús.

También en Malabo ha aflorado su mensaje netamente cristocéntrico, en esta ocasión apoyado en San Ambrosio, el obispo de Milán que bautizó a san Agustín.

“Cristo lo es todo para nosotros!. En Él encontramos plenitud de vida y de sentido. ‘Si estás oprimido por la injusticia, Él es la justicia; si tienes necesidad de ayuda, Él es la fuerza; si tienes miedo de la muerte, Él es la vida. Si deseas el cielo, Él es el camino; si estás en las tinieblas, Él es la luz» (S. Ambrosio, De Virginitate, 16,99). 

Con la compañía del Señor, ha remarcado el Papa León, “nuestros problemas no desaparecen, pero son iluminados. Así como toda cruz encuentra redención en Jesús, así en el Evangelio la historia de nuestra vida encuentra sentido”.

El papa León XIV saluda a su llegada para celebrar la Misa final de su viaje apostólico a África en el estadio de Malabo, en Guinea Ecuatorial, el 23 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

Tras seis horas de vuelo desde Malabo, el Papa llega a Roma al anochecer de este día 23 de abril.

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Esta crónica se ha realizado con información de Courtney Mares, editora de OSV News especializada en el Vaticano, desde Bata y Malabo, Guinea Ecuatorial.

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El autorOSV / Omnes

Mundo

León XIV destaca en Bata la “misión apasionante de ser esposos y padres”

El segundo día de su visita a Guinea Ecuatorial, León XIV ha dicho a los católicos que “el futuro de Guinea Ecuatorial depende de sus decisiones”. Y ha destacado “la importancia de proteger y cuidar a la familia y los valores aprendidos en ella”, y la “misión apasionante de ser esposos y padres”.

OSV / Omnes·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 8 minutos

– Courtney Mares, OSV News, Mongomo, Guinea Ecuatorial (OSV News) / F. Otamendi

El Papa León XIV ha celebrado el miércoles la Santa Misa en la segunda iglesia católica más grande de África diciéndoles a los fieles que “el futuro de Guinea Ecuatorial depende de sus decisiones”.

“Hermanos y hermanas, es necesario que los cristianos tomen en sus propias manos el destino de Guinea Ecuatorial”, les alentó en su homilía matutina. “Por ello, quisiera animaros: no tengáis miedo de proclamar el Evangelio y de dar testimonio de él con vuestras vidas”.

La Misa tuvo lugar en la Basílica de la Inmaculada Concepción, en la ciudad oriental de Mongomo, cerca de la frontera de Guinea Ecuatorial con Gabón. La basílica es actualmente la iglesia más grande de África Central y la segunda iglesia católica más grande de todo el continente, después de la Basílica de Nuestra Señora de la Paz en Costa de Marfil.

Priorizar el bien común frente a intereses privados

En su homilía, pronunciada en español, el Papa León XIII hizo un llamamiento a los líderes y ciudadanos del país, como en Angola, para que prioricen el bien común.

“El Creador os ha dotado de una gran riqueza natural: os exhorto a trabajar juntos para que sea una bendición para todos”, dijo.

“Que el Señor os ayude a convertiros en una sociedad en la que todos, según sus respectivas responsabilidades, trabajen cada vez más plenamente para servir al bien común en lugar de a los intereses privados, tendiendo puentes entre los privilegiados y los desfavorecidos”.

«Que haya mayor espacio para la libertad y que la dignidad de la persona humana esté siempre salvaguardada”, añadió.

El Papa León XIV llega para celebrar Misa en la Basílica de la Inmaculada Concepción en Mongomo, Guinea Ecuatorial, el 22 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

Basílica consagrada por el cardenal Arinze, en nombre de Benedicto XVI

Miles de personas asistieron a la Misa. Muchas se congregaron en la plaza que rodea la columnata de la basílica. Antes de la liturgia, el Papa saludó a la multitud desde el papamóvil mientras se iluminaban los cielos con coloridos fuegos artificiales y se lanzaba al aire un rosario gigante hecho de globos.

Mongomo es la ciudad natal del presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, quien ha gobernado el país desde 1979 y que asistió a la misa con su esposa.

La basílica, inspirada en la Basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano, se inició en 2006 y fue financiada por el Estado. Fue consagrada el 7 de diciembre de 2011 por el cardenal nigeriano Francis Arinze en nombre del Papa Benedicto XVI.

“La Eucaristía, el Pan vivo que nos alimenta”

“Nos hemos reunido en esta magnífica catedral basílica, dedicada a la Inmaculada Concepción, Madre del Verbo Encarnado y Patrona de Guinea Ecuatorial, para escuchar la palabra del Señor y celebrar el memorial que nos ha dejado como fuente y cumbre de la vida y la misión de la Iglesia”, dijo el Papa León XIII.

“La Eucaristía contiene verdaderamente todo el bien espiritual de la Iglesia: es Cristo, nuestra Pascua, quien se nos entrega; él es el Pan vivo que nos alimenta”, continuó. “Su presencia en la Eucaristía revela el amor infinito de Dios por toda la humanidad y la manera en que se encuentra con cada mujer y cada hombre, incluso hoy”.

La gente aclama al Papa León XIV a su llegada al estadio de Bata, en Guinea Ecuatorial, el 22 de abril de 2026, para un encuentro con jóvenes y familias. (Foto de OSV News/Kevin Thoma, Reuters).

“¿Qué hambre sentimos? ¿Y qué anhela esta nación hoy? El lema elegido para mi visita es ‘Cristo, Luz de Guinea Ecuatorial, Hacia un Futuro de Esperanza’. Quizás esta sea precisamente la mayor hambre que sentimos hoy”, dijo el Papa León XIII.

Gratitud a los misioneros, sacerdotes y laicos, en el 170 aniversario de la evangelización

El Papa expresó su gratitud a los misioneros, sacerdotes y laicos que ayudaron a difundir la fe en el país, conmemorando el 170 aniversario de su evangelización. Asimismo, citó a San Pablo VI, refiriéndose a su visita a África en 1969: “Africanos, de ahora en adelante, son misioneros de ustedes mismos. La Iglesia de Cristo está firmemente arraigada en esta tierra bendita”.

Hna. Kebam Fien Blenderline, misionera camerunesa 

La hermana Kebam Fien Blenderline, misionera camerunesa de las Hijas del Divino Pastor, lleva casi dos años sirviendo en Guinea Ecuatorial. En declaraciones a OSV News, explicó que su misión se centra en la evangelización, la educación y la promoción de la dignidad de la mujer.

“Durante los años que llevo aquí trabajando con los jóvenes, creo que lo que necesitan saber es que es bueno servir al Señor, es bueno conocer al Señor, es bueno practicar los valores cristianos y amar a Dios”, dijo.

“Esta basílica nos recuerda al Vaticano”, añadió. “Es una oportunidad para que el pueblo de Guinea valore verdaderamente la presencia de Dios en sus vidas a través de esta basílica, a través de las imágenes. Allí se encuentra el Santísimo Sacramento y es un lugar de retiro espiritual”.

Durante la misa, las oraciones de la liturgia se ofrecieron en español y en otros idiomas locales, como el fang, el bisio y el kombe.

“Fieles al Evangelio, llamados a proclamarlo”

“Hermanos y hermanas, incluso cuando nos enfrentamos a situaciones personales, familiares y sociales que no siempre son favorables, podemos confiar en que el Señor está obrando, haciendo crecer la buena semilla de su reino de maneras que desconocemos, incluso cuando todo a nuestro alrededor parece estéril, e incluso en momentos de oscuridad”, dijo el Papa .

“Con esa confianza, arraigada en el poder de su amor más que en nuestros propios méritos, estamos llamados a permanecer fieles al Evangelio, a proclamarlo, a vivirlo plenamente y a dar testimonio de él con alegría”, dijo.

El Papa León XIV bendice la piedra angular de la iglesia en Ciudad de la Paz con el escudo papal antes de celebrar la Misa en la Basílica de la Inmaculada Concepción en Mongomo, Guinea Ecuatorial, el 22 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

Primera piedra de una nueva catedral en la Ciudad de la Paz

Durante su visita a la basílica, el Papa también bendijo la primera piedra de una nueva catedral en Ciudad de la Paz, nueva capital de Guinea Ecuatorial, donde aproximadamente el 75% de sus 1,67 millones de habitantes son católicos.

Tras la Misa, León XIV visitó la escuela de tecnología Papa Francisco, antes de dirigirse a Bata, la ciudad costera más grande del país, donde oró en un monumento en honor a las víctimas de la explosión de 2021 que causó la muerte de más de 100 personas.

A los jóvenes: “¡la Iglesia necesita vuestro entusiasmo!”

En medio de una negra tormenta que no afectó a la alegría de miles de jóvenes y familias, reunidos en el estadio de Bata, que acogió la Copa de África de 2012, el Papa León alentó preguntando “¿quién le teme a la lluvia?, “¡la Iglesia necesita vuestro entusiasmo!”.

“Queridos hermanos y hermanas, los saludo con gran alegría y agradezco al obispo sus amables palabras. Les agradezco a todos su cálida bienvenida y su entusiasmo, que manifiesta la alegría de su fe”, dijo el Vicario de Cristo al comenzar su discurso, que contestó a los testimonios que se escucharon.

El papa León XIV observa a un grupo de bailarines en un encuentro con jóvenes y familias en el estadio Bata, en Guinea Ecuatorial, el 22 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

Sus valores: servicio, unidad, hospitalidad, confianza…

El Papa se refirió en primer lugar a los valores antiguos y nobles que animan la vida de los jóvenes ecuatoguineanos: “el servicio, la unidad, la hospitalidad, la confianza y la celebración. Este es el legado luminoso y desafiante del que vosotros, queridos jóvenes, estáis llamados a ser, con fe, el fundamento de vuestro futuro y el de esta tierra. ¡El futuro es vuestro!”.

Alicia habló de la importancia de “ser fiel a los deberes y contribuir, mediante el trabajo diario, al bien de la familia y la sociedad”. Francisco Martín dio testimonio refiriéndose al llamamiento al sacerdocio, y “nos abrió una ventana a la hermosa realidad de tantos jóvenes que se entregan totalmente a Dios por la salvación de sus hermanos y hermanas”, citó el Papa.

El Pontífice dijo: “si sientes que Cristo te llama a seguirlo por un camino de consagración especial —como sacerdotes, religiosos y religiosas, catequistas— no temas seguir sus pasos: como él mismo aseguró —y yo también quiero decírtelo con firmeza hoy aquí— recibirás “cien veces más y […] la vida eterna” ( Mt 19:29)”.

Vocación al matrimonio, “camino de santidad”

Luego al hilo de las palabras de Purificación y Jaime Antonio, animó a “encomendarse a Él para que sus familias crezcan en unidad, abracen la vida como un don que debemos atesorar y las eduquen para que encuentren al Señor, el Señor que es el Camino, la Verdad y la Vida”.

León XIV se refirió entonces en su discurso a la “misión apasionante de ser esposos y padres, una alianza que hay que vivir día a día, en la que se redescubren siempre nuevos el uno para el otro, promotores, junto con Dios, del milagro de la vida y constructores de felicidad, para ustedes y para sus hijos”.

“Prepárense para vivir esta vocación como un camino de amor verdadero, que crece en libertad, un camino de esperanza que nace del conocimiento de que Dios no te abandonará, un camino de santidad que siempre busca el bien y la felicidad de los demás”, añadió el Santo Padre.

Proteger y cuidar la familia y sus valores

Víctor Antonio nos recordó que acoger la vida requiere amor, compromiso y cuidado, y estas palabras, de sus labios adolescentes, deben hacernos reflexionar seriamente sobre la importancia de proteger y cuidar a la familia y los valores aprendidos en ella. Cultivémoslos, vivámoslos y demos testimonio de ellos, incluso cuando hacerlo requiera sacrificio, o cuando, como dijeron Jaime Antonio y Purificación, los juicios, prejuicios y estereotipos intenten menoscabar su valor”. 

Finalmente, el Papa pidió dejarnos inspirar “por la belleza del amor”, y dar “testimonio cada día de que amar es hermoso, que las mayores alegrías, en cualquier circunstancia, provienen de saber dar y de entregarnos a los demás, especialmente cuando ayudamos a los más necesitados. La luz de la caridad, cultivada en los hogares y vivida con fe, puede transformar verdaderamente el mundo”.

El papa León XIV sostiene una cruz durante una visita a la prisión de Bata en Guinea Ecuatorial, el 22 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

A los reclusos en Bata: “Dios nunca os abandona”

Un par de horas antes, en la prisión de Bata, en Guinea Ecuatorial, el Papa León escuchó una emotiva actuación de los reclusos, a quienes se dirigió al principio de forma espontánea: “¡Dios nunca os abandona!”, según ha informado en la red X Paulina Guzik, @Guzik_Paulina, editora de internacional de OSV News.

Uno de los reclusos, en nombre de la comunidad, dijo: “Su apoyo y su bendición nos darán fuerzas para seguir adelante. Queremos ser ciudadanos responsables y contribuir al bienestar de nuestra comunidad”. 

“Cada uno de nosotros, con nuestras historias únicas, nuestros errores y nuestros sufrimientos, seguimos siendo preciosos a los ojos del Señor. Podemos afirmarlo con certeza, porque Jesús nos lo reveló en cada encuentro, en cada gesto y en cada palabra. Incluso cuando fue arrestado, condenado y ejecutado sin haber cometido ningún delito, nos amó hasta el final”, señaló el Papa.

“Al hacerlo, nos demostró que creía en el poder del amor para cambiar incluso los corazones más duros”. “Una auténtica justicia no busca castigar sino ayudar”, dijo en otro momento el Sucesor de Pedro, en un acto en el que los reclusos bailaron y cantaron, mientras les hablaba de esperanza, de cambio y de que “siempre es posible volver a levantarse, aprender y convertirse en una persona nueva”.

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– Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. Síguela en X @catholicourtney.

El autorOSV / Omnes

Vocaciones

10 conclusiones sobre los 400 seminaristas que se ordenarán sacerdotes este año en Estados Unidos

Vocaciones planteadas en la adolescencia, participación como monaguillos, procedencia de familias cristianas, el perfil de los sacerdotes estadounidenses de 2026.

OSV / Omnes·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Esta primavera, Estados Unidos verá la ordenación de más de 400 hombres al sacerdocio, tanto diocesanos como religiosos. ¿Cómo es la última generación de sacerdotes en Estados Unidos y qué factores han influido en su vocación?

Para averiguarlo, OSV News examinó los datos del Estudio de la Promoción de Ordenación de 2026 , realizado por el Centro de Investigación Aplicada en el Apostolado de la Universidad de Georgetown. El informe anual, que CARA supervisa desde 2006, es un encargo del Comité de Clero, Vida Consagrada y Vocaciones  de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.

De los 428 ciudadanos a quienes se les solicitó participar en la encuesta realizada entre el 12 de febrero y el 20 de marzo, 334 (78%) respondieron a CARA.

Como en años anteriores, los últimos hallazgos —anunciados por la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) en un comunicado de prensa del 21 de abril— se dan a conocer antes de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebra el Cuarto Domingo de Pascua (26 de abril), también conocido como Domingo del Buen Pastor en la Iglesia Latina. El pasaje del Evangelio (Jn 10:1-10) que se utiliza para la Misa destaca el papel de Jesús como el Buen Pastor.

Estas son las 10 conclusiones principales del informe de CARA:

1. Dieciséis años es la edad promedio en la que uno empieza a considerar la vocación sacerdotal.

Aproximadamente la mitad de los encuestados dijeron que tenían entre 3 y 16 años cuando consideraron por primera vez el sacerdocio, mientras que la otra mitad tenía entre 16 y 51 años, con una edad promedio de 16 años.

Pero esa edad era ligeramente superior para aquellos que estaban a punto de ser ordenados sacerdotes en órdenes religiosas, quienes generalmente tenían 18 años cuando consideraban por primera vez la vocación. La mitad de ese grupo tenía entre 3 y 19 años, y la otra mitad entre 19 y 39 años.

Más de un tercio (39%) de los candidatos al sacerdocio consideraron por primera vez la posibilidad de ordenarse sacerdotes cuando aún estaban en la escuela primaria, entre los 6 y los 13 años.

2. Los sacerdotes más jóvenes tendrán, en su mayoría, poco más de 30 años en el momento de su ordenación.

La actual promoción de candidatos al sacerdocio tendrá, en promedio, 33 años al momento de su ordenación, la mitad de ellos entre 26 y 31 años, y la otra mitad entre 31 y 75 años.

Casi la mitad (49%) de los ordenandos de este año tienen 30 años o menos, y el 38% tienen entre 31 y 40 años. Este último grupo de edad representa el 59% de los ordenandos de institutos religiosos, en contraste con el 33% de sus homólogos diocesanos, una diferencia que CARA calificó de «estadísticamente significativa».

La mayoría de los encuestados (62%) se identificaron como blancos, el 17% como hispanos o latinos, el 11% como asiáticos o isleños del Pacífico, el 5% como negros o afroamericanos y el 2% indicaron otra etnia.

3. Más del 25% de los graduados de este año nacieron fuera de Estados Unidos.

Más de una cuarta parte de la promoción de ordenación de este año nació fuera de los Estados Unidos. De los participantes en la encuesta, el 26% afirmó haber nacido fuera de los Estados Unidos, siendo los países más comunes Vietnam (5%), México (3%) y Colombia (2%). CARA señaló que la promoción de 2026 provenía de 30 países diferentes.

4. La adoración eucarística, el rosario y los grupos de oración/estudio bíblico encabezan la lista de prácticas de oración previas al seminario.

La mayoría de los encuestados —el 81% en total— afirmó dedicar tiempo a la oración ante el Santísimo Sacramento. Los seminaristas diocesanos fueron algo más propensos a mencionar la adoración eucarística (83%) que sus homólogos de órdenes religiosas (75%), pero esta práctica fue mayoritaria en ambos grupos.

Muy cerca de la adoración se encontraba el rosario, con un 79% en total, y un 81% de los encuestados diocesanos y un 70% de los de órdenes religiosas que mencionaron esta devoción.

Poco más de la mitad (52%) de los encuestados mencionaron grupos de oración y estudios bíblicos, siendo los miembros de órdenes religiosas (59%) más propensos que los ordenados diocesanos (50%) a mencionar dichas prácticas.

En general, la lectio divina (48%), los retiros de la escuela secundaria (44%) y los retiros universitarios (29%) también resultaron formativos.

5. La mayoría de los alumnos de este año habían sido monaguillos antes de entrar en el seminario.

La mayoría de los encuestados (79%) afirmó haber sido monaguillos antes de ingresar al seminario, y el 81% de los participantes diocesanos y el 72% de los miembros de órdenes religiosas mencionaron ese ministerio.

Los miembros de la clase de ordenación también sirvieron como lectores (49%), ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión (35%), ministros de pastoral universitaria o juvenil (34%) y catequistas (32%).

6. Al menos una persona les animó a considerar la posibilidad de ordenarse sacerdotes, y por lo general se trataba de un párroco.

Casi todos (92%) de los ordenados este año afirmaron haber recibido el aliento de al menos una persona para considerar la posibilidad de convertirse en sacerdotes. En general, el 70% de los encuestados indicó que esa persona fue un párroco, seguido de un amigo (49%), la madre (46%), un feligrés (44%) y el padre (37%).

Menos de la mitad (41%) fueron disuadidos de ingresar al seminario por otro miembro de la familia (22%), amigos o compañeros de clase (17%), o una madre o un padre (12% cada uno).

7. La mayoría de los nuevos sacerdotes provienen de hogares católicos con ambos padres presentes y varios hermanos, y fueron bautizados católicos en su infancia.

En general, el 93% de los encuestados afirmó haber sido bautizado católico en la infancia, cifra que representa el 94% de los ordenados diocesanos y el 89% de los ordenados de órdenes religiosas. Este último grupo presentó una tasa más alta (11%) de personas que se convirtieron al catolicismo más adelante en la vida.

La mayoría (86%) de la promoción de 2026 afirmó que ambos padres eran católicos: el 88% en el grupo diocesano y el 81% en el de los candidatos a la ordenación religiosa. CARA predijo que, de mantenerse la tendencia actual, se espera que esta cifra alcance el 88% en 2031.

Casi todos los miembros de la promoción de 2026 (97%) afirmaron haber sido criados por al menos uno de sus padres biológicos, y el 88% declaró haber sido criados por una pareja casada que vivía junta. Otro 5% vivió con un padre separado o divorciado, y el 2% con un padre viudo durante la etapa más formativa de su infancia.

Otro 2% fueron criados por una pareja no casada que vivía junta; aquellos que fueron criados por una pareja no casada o casada que vivía por separado, un padre soltero no casado u otra persona sumaron aproximadamente un 1% cada uno.

Los sacerdotes más jóvenes solían tener tres hermanos, y la mayor parte (37%) se encontraba en un punto intermedio en cuanto al orden de nacimiento, mientras que solo el 5% declaró ser hijo único.

8. No todos los alumnos de la clase asistieron a una escuela católica, pero más del 60% participó en un programa de educación religiosa parroquial.

En general, el 45% de los candidatos a la ordenación asistieron a una escuela primaria católica, mientras que un porcentaje menor asistió a una escuela secundaria católica (38%) o a la universidad (34%). Otro 11% declaró haber recibido educación en el hogar.

La mayoría de los encuestados (63%) afirmó haber participado en un programa de educación religiosa parroquial. Los seminaristas diocesanos (66%) tenían más probabilidades de haberlo hecho que sus homólogos de órdenes religiosas (51%).

9. Más de la mitad obtuvieron un título universitario y trabajaron a tiempo completo antes de ingresar al seminario.

Tres de cada cinco encuestados, es decir, el 61%, afirmaron haber obtenido un título universitario de pregrado o posgrado antes de ingresar al seminario. Filosofía, teología, ingeniería, administración de empresas, ciencias y matemáticas fueron las áreas de estudio más comunes.

CARA descubrió que el 64% de los seminaristas tenían al menos algo de experiencia laboral a tiempo completo antes de ingresar al seminario. Los campos más mencionados fueron el ministerio pastoral (18%), la educación (17%), los negocios (15%) y las ventas y el servicio al cliente (12%). Un tercio (33%) de los miembros del grupo de la orden religiosa que habían trabajado a tiempo completo citaron la educación como su campo laboral.

10. Si bien la deuda estudiantil era significativa para algunos, no representaba un problema para la mayoría cuando ingresaron al seminario.

La mayoría de los encuestados (79%) afirmó no tener deudas educativas al ingresar al seminario. Quienes sí las tenían, acumulaban una deuda promedio de poco más de $33,000, con la mitad de los cuales tenía entre $2,000 y $25,000, y la otra mitad entre $25,000 y $150,000.

En el momento de su ordenación, quienes tenían deudas educativas tenían saldos promedio ligeramente superiores a los 22.000 dólares, con una mitad que reportaba entre 800 y 11.500 dólares y la otra mitad entre 11.500 y 150.000 dólares. Los familiares (65%) proporcionaron la principal ayuda para saldar la deuda educativa, seguidos por las comunidades religiosas (29%), la Sociedad Labouré (19%), los Caballeros de Colón (16%), las parroquias (10%) y los amigos o compañeros de trabajo (10%).

El autorOSV / Omnes

Libros

La función empresarial en Huerta de Soto y la Doctrina Social de la Iglesia

La ética empresarial tiene mucho de arte de lo posible, pues se mueve entre relativismo moral y la rigidez del "esto siempre se ha hecho así”.

José Carlos Martín de la Hoz·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

En las próximas líneas vamos a sintetizar la tesis doctoral en Teología Moral de justicia y Doctrina Social de la Iglesia, redactada por el profesor Paulo Jorge Vieira Carvalho Oliveira, un inteligente y preparado portugués, empresario y economista que se ordenó sacerdote y que ha elaborado este magnífico trabajo.

Asimismo, la propia tesis es un resumen de las aportaciones de un catedrático de Economía de la Universidad Rey Juan Carlos a la Doctrina Social de la Iglesia desde el ángulo de la llamada Escuela Austriaca, de la que es un importante defensor y divulgador. Lógicamente, el volumen aporta todo el magisterio papal reciente.

Método y fuentes

Espero no decepcionar ni a Paulo Jorge ni a mi gran amigo Jesús Huerta de Soto, y que este resumen del resumen del resumen no se convierta en la depauperación de una doctrina tan rica y de un espíritu tan sabio y enriquecedor, de acuerdo con el viejo principio de que “copiar empobrece”.

Ciertamente, la Escuela Austriaca, basada, como la Escuela de Salamanca, en la dignidad de la persona humana y en el humanismo cristiano propiciado desde Francisco de Vitoria, Domingo de Soto y Melchor Cano hasta nuestros días, añadirá, mediante la aportación de Friedrich Hayek, una crítica sistemática y exhaustiva del socialismo de los años cuarenta y actual; es decir, el control del Estado sobre la institución del libre mercado y los precios (p. 41).

La función empresarial

La aportación fundamental de Huerta de Soto la centrará el profesor Vieira en “la función empresarial en Huerta de Soto”, por lo cual explicará las características principales del empresario en la vida del mercado.

Lógicamente, las características del empresario actual tienen un perfil distinto al que pensaba Francisco de Vitoria, pues la vida de mercado de entonces no es la misma que la actual. En cualquier caso, Huerta de Soto ve al mercader como al empresario, como un hombre que ha tomado sobre sus hombros la misión de servir a la nación, a la vez que sirve a la familia y a su propia comunidad. El bien común es mucho más, por tanto, que la suma de bienes particulares (p. 49).

Ética y virtudes

Ciertamente, Francisco de Vitoria tiene una gran influencia en Huerta de Soto, puesto que concede a la libertad la característica clave, así como la de pensar en la entera sociedad en la que está trabajando y la repercusión de las obras en el conjunto de la sociedad (p. 50). En ese sentido, unirá justicia con caridad como dos virtudes esenciales para la vida social, junto con la prudencia.

Ser emprendedores significa para Huerta de Soto ser “homo sapiens” y “hombre empresario” (p. 51). Ciertamente, las nuevas tecnologías han colaborado en una nueva visión de la acción humana digna y responsable.

Es interesante la practicidad que Huerta de Soto impone en la filosofía y en la ética de una empresa, pues “la ética empresarial ha de ser empresarial. No se trata de determinar el comportamiento ideal o de encontrar la persona perfecta, sino la decisión de ser bueno aquí y ahora en unas determinadas circunstancias” (89).

Mercado, precios y competencia

Y añade: “la ética es la búsqueda de la razón de la existencia; no es una búsqueda teórica, eso sería la Antropología o Metafísica. La ética es la búsqueda de la razón de ser de la vida en la vida. La ética pretende en cada momento orientar hacia el fin último” (p. 90). Evidentemente, la ética empresarial tiene mucho de arte de lo posible, pues se mueve entre dos extremos: el relativismo moral, de un lado, y, del otro, la rigidez de las formas: “esto siempre se ha hecho así” (p. 93).

Por tanto, para Huerta de Soto el elemento clave de la ética empresarial es la decisión libre y colegiada: “sus acciones no se miden solamente por cuestiones de eficacia, pues estas son antecedidas por consideraciones de ética y de justicia” (p. 96).

Queremos detenernos ahora en la teoría del precio justo. Para Francisco de Vitoria sería el común sentir de los mercaderes cristianos. Además, añade, el Estado debe dejar que funcione la ley de la oferta y la demanda. Huerta de Soto afirmaría que se fija “a través de un proceso social, en un sistema basado en la división del conocimiento y del trabajo y aplicando la ley de la utilidad marginal” (p. 108).

Con respecto a la sana competencia y a los malogrados monopolios, el empresario debe manejarse con la máxima prudencia y mantener su interés por servir a la propia familia y a la sociedad donde vive. Enseguida señalará: “los consumidores son los grandes beneficiarios de este ajuste del mercado a sus necesidades, que mejora su calidad de vida” (p. 112).

Cuestiones actuales y conclusión

Con respecto a la expansión crediticia y a los reajustes que debieron tomarse tras la crisis de 2008, ante la abundancia de créditos y los necesarios mecanismos de control y los problemas de determinados fondos y productos tóxicos, nuestro doctor traerá la opinión de Huerta de Soto acerca de mantener el máximo nivel de libertad de actuación tanto a banqueros como a empresarios (p. 129).

Páginas más adelante, nos referirá nuestro doctor la opinión de Huerta de Soto acerca de las relaciones internacionales y la inmigración. Lógicamente, estas consideraciones son del máximo interés, pues tanto en el siglo XVI como en la actualidad están repercutiendo en el número de personas sin empleo, sin hogar y sin familia, lo que repercute en la fragilidad y descarte social, problemas de adicciones y violencias, delitos, etc. (p. 141).

Evidentemente, ni Huerta de Soto ni Francisco de Vitoria tenían otra opinión que la dignidad de la persona humana y el derecho de las naciones a regular el tráfico y la inmigración.

El último capítulo recogerá la amplia documentación del magisterio de la Iglesia sobre Doctrina Social y subrayará la convergencia con las ideas de Huerta de Soto.


Emprendimiento y Dios. La función empresarial en Jesús Huerta de Soto y su aportación a la Doctrina Social de la Iglesia

Autor: Paulo Jorge Vieira Carvalho Oliveira
Editorial: Unión editorial
Año: 2026
Número de páginas: 269
Mundo

“Instituto Diego de Pantoja”, una iniciativa para reforzar los lazos entre China, España e Hispanoamérica

El “Instituto Diego de Pantoja”, busca promocionar del humanismo cristiano en múltiples dimensiones: el arte, la historia, la filosofía y las relaciones internacionales.

Javier García Herrería·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El legado de Diego de Pantoja, considerado pionero del intercambio cultural entre China y España, vuelve a cobrar actualidad con la creación de un Instituto que lleva su nombre y busca revitalizar las relaciones entre ambos países.

Nacido en 1571 en Valdemoro (Madrid), el P. Diego de Pantoja viajó a China en el año 1600, donde colaboró estrechamente con el jesuita Matteo Ricci. Juntos emprendieron en 1601 un viaje a Pekín con el objetivo de acercarse a la corte del emperador Wanli. Gracias a una serie de obsequios —entre ellos relojes y un clavicordio— lograron captar la atención imperial y acceder a la Ciudad Prohibida, donde Pantoja enseñó música y mecánica a los eunucos de la corte.

Durante los 21 años que residió en China, Pantoja desempeñó un papel clave como puente cultural entre Oriente y Occidente. Su célebre Carta annua, enviada en 1602 al provincial jesuita Luis de Guzmán, ofreció a Europa una de las primeras descripciones detalladas de la geografía, historia y organización política china. El texto alcanzó gran difusión y fue traducido a varios idiomas.

Un Instituto con vocación internacional

Siglos después, el espíritu de aquel intercambio cultural inspira una nueva iniciativa impulsada por el sacerdote aragonés y residente en Shanghai, Esteban Aranaz. El proyecto, denominado “Instituto Diego de Pantoja”, busca fortalecer los vínculos culturales entre China, España y el mundo de Hispanoamérica mediante la promoción del humanismo cristiano en múltiples dimensiones, el arte, la historia, la filosofía y las relaciones internacionales.

En el marco de este proyecto, el pasado mes de abril, la embajadora de España en China, Marta Betanzos, visitó junto a los promotores del Instituto y otros miembros de la embajada, la histórica Catedral del Sur de Pekín. Allí fueron recibidos por el párroco Joseph Zhang y miembros de la comunidad local.

Este templo fue durante años catedral de Pekín y guarda una profunda conexión histórica: en ese terreno vivieron tanto Matteo Ricci como Diego de Pantoja. En la actual iglesia que data de 1908, en su interior destacan tres grandes pinturas del altar mayor —dedicadas a la Inmaculada, San Miguel y San Gabriel— obra del pintor malagueño Raúl Berzosa.

Esteban Aranaz mostrando las pinturas de Raúl Berzosa.

La visita incluyó también un recorrido para contemplar las nuevas vidrieras, entre ellas las dedicadas a S. Ignacio de Loyola y S. Francisco Javier, así como el “Salón de Conferencias Diego de Pantoja”, presidido por un retrato del misionero jesuita.

En este espacio, los asistentes conocieron el reciente creado “Fondo Bibliográfico Pantoja”, compuesto por obras en chino y español sobre las relaciones entre ambos países y el mundo hispanoamericano. La jornada concluyó con la proyección de un documental sobre la vida y legado de Pantoja, en un ambiente marcado por la cordialidad y el intercambio cultural.

Con esta iniciativa, el “Instituto Diego de Pantoja” aspira a recuperar y proyectar al futuro el espíritu de diálogo y entendimiento que marcó la vida de uno de los primeros grandes mediadores entre China y España.

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Evangelio

El rebaño de Jesús: ovejas y pastores. Domingo IV de Pascua (A)

Vitus Ntube nos comenta la lecturas del cuarto domingo de Pascua (A) correspondiente al día 26 de abril de 2026.

Vitus Ntube·23 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

En este cuarto domingo de Pascua, frecuentemente llamado Domingo del Buen Pastor, volvemos al Evangelio según san Juan después del pasaje del Evangelio según san Lucas de la semana pasada. Los tres primeros domingos de Pascua nos presentaron escenas de Cristo resucitado apareciéndose a sus discípulos. Ahora, san Juan nos introduce en uno de los grandes discursos de Jesús, rico en imágenes y figuras de lenguaje.

Hoy, Jesús se presenta, no solo como el Buen Pastor, sino de manera aún más llamativa como la puerta: “Yo soy la puerta de las ovejas…, yo soy la puerta”. Antes de hablar de pastores y de ovejas, primero debemos pasar por la puerta. Cristo mismo es la entrada, el acceso, el camino hacia la vida.

Se nos anima a formar parte del rebaño de Jesús tanto como ovejas como pastores. Solo quienes entran por Cristo pueden ser verdaderamente pastores; solo quienes aprenden a reconocer su voz pueden seguirlo verdaderamente como ovejas. Jesús establece un criterio muy claro: “el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas”. El verdadero pastor es el que entra por la puerta. La autenticidad de cualquier pastor se mide por su relación con Cristo. Debe pasar por Cristo. Debe pertenecer a Cristo. Debe amar a Cristo.

Jesús le preguntó a Pedro tres veces antes de su ascensión: “¿Me amas?”. Solo después de que Pedro profesó su amor, Jesús le confió estas palabras: “Apacienta mis ovejas”. El amor es la puerta. Amar totalmente a Cristo es el modo de entrar.

La primera lectura de los Hechos de los Apóstoles nos muestra a Pedro actuando como pastor. En el día de Pentecostés, Pedro demuestra que realmente ha pasado por esa puerta del amor. Se levanta y habla, no con mera retórica, sino con la voz de Cristo que resuena en él. Sus palabras traspasan los corazones. La gente no se limita a aplaudir; quedan compungidos de corazón y exclaman: “¿Qué tenemos que hacer, hermanos?” Aquel día se añadieron unas tres mil personas. El rebaño crece porque la voz del Pastor se escucha en la voz de Pedro.

La señal de todo verdadero pastor en la Iglesia es hacer resonar la voz de Cristo. La autoridad nace de la comunión con el Señor. Por eso Pedro puede hablar más tarde de Cristo como el “pastor y guardián de vuestras almas”. Él sabe que es pastor solo porque primero pertenece al Pastor.

Las ovejas también tienen una responsabilidad. No son pasivas. Jesús dice que ellas reconocen su voz. Incluso huyen de los extraños porque no reconocen la voz de un extraño. Existe un sentido instintivo para reconocer la voz de Cristo. Este instinto crece con la cercanía a Él, con una vida de oración y de sacramentos. Cuanto más tiempo pasamos con Cristo, más claramente reconocemos su voz. En un mundo lleno de voces que compiten —políticas, sociales, ideológicas, digitales— es esencial distinguir la voz de Cristo de todas las demás si queremos permanecer en su rebaño.

Hoy la Iglesia también nos invita a rezar por las vocaciones. De entre las ovejas, Dios llama a pastores que permitan que su voz se convierta en la voz de Cristo. Pero las vocaciones florecen donde el amor a Cristo es fuerte. Donde el rebaño escucha atentamente al Pastor, allí surgen nuevos pastores.

Mundo

El Papa denuncia en Guinea Ecuatorial la prepotencia y alaba los gestos de bondad

El nombre de Dios no puede ser profanado por dominio, prepotencia y discriminación. Y nunca debe ser invocado para justificar decisiones que causan la muerte, ha dicho el Papa León XIV en Guinea Ecuatorial. El primer día ha destacado los pequeños poemas “ocultos” cotidianos de bondad.

OSV / Omnes·22 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

El primer día de la visita del Papa León XIV a Guinea Ecuatorial, con 1,6 millones de habitantes, de los que el 74,8% de la población son católicos, ha tenido dos partes diferenciadas, además del bullicio, los vítores y las banderas de sus gentes en las calles.

Ante el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, las autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático, el Pontífice ha manifestado que “las nuevas tecnologías parecen concebidas y utilizadas principalmente con fines bélicos y en contextos que no permiten vislumbrar un aumento de oportunidades para todos”.

Destino de la humanidad, comprometido

Por el contrario, “sin un cambio de rumbo en la asunción de la responsabilidad política y sin respeto por las instituciones y los acuerdos internacionales, el destino de la humanidad corre el riesgo de verse trágicamente comprometido. Dios no quiere esto”, ha dicho.

Y empleando un tono aún más fuerte, ha subrayado que “Su Santo Nombre no puede ser profanado por la voluntad de dominio, la prepotencia y la discriminación; sobre todo, nunca debe ser invocado para justificar decisiones y acciones que causan la muerte”.

El Papa León XIV se sienta con el presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo de Guinea Ecuatorial y la primera dama Constancia Mangue de Obiang en el Palacio Presidencial de Malabo el 21 de abril de 2026 (Foto de OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

Móviles, redes e IA, al alcance de millones, incluidos los pobres

Luego, al referirse a san Agustín, a la ciudad terrena y a la ciudad celestial, en la que “los cristianos tienen su verdadera patria”, ha señalado que hoy “la exclusión es la nueva cara de la injusticia social. (…) Y que “la falta de tierra, alimentos, vivienda y trabajo digno coexiste con el acceso a las nuevas tecnologías que se difunden por todas partes a través de los mercados globalizados”.

“Los teléfonos celulares, las redes sociales e incluso la inteligencia artificial”, ha manifestado, “están al alcance de millones de personas, incluidos los pobres” (Discurso a los Movimientos populares, 23 de octubre 2025).

“Por consiguiente, es una tarea ineludible de las autoridades civiles y de la buena política eliminar los obstáculos al desarrollo humano integral, cuyos principios fundamentales son el destino universal de los bienes y la solidaridad”.

“Servir a la vida humana”

Sin embargo, por la tarde, el contexto ha sido diferente, y los mensajes también. En el Hospital Psiquiátrico Jean Pierre Olie de Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, el Papa tuvo “una cálida bienvenida con bailes y canciones”, que le permitió abrir su corazón.

El Vicario de Cristo compartió sus “sentimientos encontrados” cada vez que visita un hospital. Por un lado, siente tristeza por los pacientes y sus familias. Sin embargo, por otro lado, admira y se siente reconfortado por todo el trabajo realizado para “servir a la vida humana”.

Estar presente en el hospital de Malabo no es diferente, dijo. Pero el Papa señaló que le pareció que “prevalece la alegría”. Esta alegría que surge de reunirse en nombre del Señor y de cuidar a aquellos cuya salud es frágil.

El Papa León XIV saluda a una persona durante una visita al Hospital Psiquiátrico Jean Pierre Olie en Malabo, Guinea Ecuatorial, el 21 de abril de 2026, durante su visita apostólica a la nación africana. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

Conmovido por “rodear de amor las debilidades” 

El Sucesor de Pedro se conmovió con los testimonios ofrecidos durante este encuentro, incluido el del director del hospital, el profesor Bechir Ben Hadj Ali. El director explicó que “una sociedad verdaderamente grande no es aquella que oculta sus debilidades, sino aquella que las rodea de amor”. 

El Papa León se refirió a las palabras de uno de los pacientes del hospital, Pedro Celestino, quien concluyó su testimonio agradeciendo al Santo Padre por “amarnos tal como somos”.

Para concluir, dio “gracias al señor Tarcisio por su poesía. Quisiera decir que en un ambiente como éste, se componen cada día muchos “poemas” ocultos, quizás no con palabras, sino con pequeños gestos, con sentimientos, con atención a las relaciones entre ustedes. Es un poema que sólo Dios puede leer plenamente y que consuela el Corazón misericordioso de Cristo”.

El Papa concluyó esta visita expresando su cercanía a todos los pacientes del hospital, en particular a los más gravemente enfermos y a los que se encuentran más solos, e impartió su bendición apostólica a todos los presentes.

La misericordia y cercanía del Papa Francisco 

El 21 de abril, durante el vuelo papal desde Luanda, Angola, hasta Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, el Papa León XIV habló con los periodistas que viajaban con él, reflexionando sobre el legado del Papa Francisco, quien falleció el 21 de abril de 2025.

“Quisiera recordar, en este primer aniversario de su muerte, al Papa Francisco, que tanto dio a la Iglesia con su vida, su testimonio, sus palabras y sus gestos”, dijo el Papa León a los periodistas, hablando en italiano.

Recordó cómo el Papa Francisco vivió verdaderamente con “cercanía a los más pobres, a los pequeños, a los enfermos, a los niños, a los ancianos”.

“También podemos recordar su mensaje de misericordia”, dijo el Papa León, recordando en particular cómo su predecesor invitó a toda la Iglesia a unirse a la “hermosa celebración de un extraordinario Jubileo de la Misericordia”.

“Oramos para que ya esté disfrutando de la misericordia del Señor y le damos gracias al Señor por el gran don de la vida de Francisco para toda la Iglesia y para el mundo entero”, dijo León XIV durante el vuelo.

El papa León XIV habla con periodistas a bordo del vuelo papal de Angola a Guinea Ecuatorial el 21 de abril de 2026. (Foto de CNS/Lola Gomez).

Todavía no se plantea la creación de nuevos cardenales

Preguntado sobre la posibilidad de nombrar nuevos cardenales africanos, el Papa León XIV dijo que “ésta es una pregunta que muchos quieren hacer”, y señaló que “aún no se ha decidido cuándo se crearán nuevos cardenales”.

“Debemos analizar la cuestión a nivel global”, afirmó. “Esperamos que, en el futuro —no me refiero al próximo, sino a un plazo más largo—, África, y también Angola, podamos considerar la creación de nuevos cardenales”.

Siguiendo los pasos de san Juan Pablo II

León XIV llegó por la mañana a Guinea Ecuatorial siguiendo los pasos de San Juan Pablo II, que visitó esta tierra hace 44 años, y del Concilio Vaticano II. La intención es “confirmar en la fe y consolar al pueblo de este país en rápida transformación”.

“Somos el único país en África que fue colonizado por los españoles”, ha explicado Apolinar Mbo Olinga, vicario general de Ebibeyín, una de las cinco diócesis del país. “Somos un pueblo especial en África: somos el único país de habla española, con una presencia notoria de católicos. La Iglesia allí tiene un papel muy importante, desde la colonización, está muy presente en educación, sanidad… en todos los sectores del país. Es alma vital de Guinea Ecuatorial”, ha declarado a Obras Misionales Pontificias España (OMP).

El papa León XIV llega a Malabo, campus León XIV de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, para un encuentro con representantes del mundo de la cultura, el 21 de abril de 2026, al inicio de su visita apostólica a la nación africana. (Foto OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

En el campus universitario León XIV

El Papa expresó también su gratitud por haber sido invitado a la inauguración de un nuevo campus de la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, y por poner “mi nombre a esta sede, consciente de que un honor semejante excede a la persona y remite más bien a los valores que juntos deseamos transmitir”.

“Esta inauguración es un gesto de confianza en el ser humano”, ha dicho. “Una afirmación de que vale la pena seguir apostando por la formación de las nuevas generaciones y por esa tarea, tan exigente como noble, que consiste en buscar la verdad y poner el conocimiento al servicio del bien común”.

Miércoles intenso en Mongomo y Bata

Este miércoles se presenta con numerosos actos en el programa papal. León XIV vuela a Mongomo, celebra la Santa Misa en la Basílica de la Inmaculada Concepción, visita la Escuela Tecnológica Papa Francisco, y se desplazará a Bata, la ciudad más poblada de Guinea Ecuatorial, con 300.000 habitantes, donde visitará la prisión y mantendrá un encuentro con los jóvenes y las familias, para volver posteriormente a Malabo.

El autorOSV / Omnes

FirmasMaría Paz Montero

¿Es peligrosa la magia en los libros infantiles?

La buena fantasía entrena algo que la vida cotidiana no siempre puede entrenar de la misma manera: la imaginación moral.

22 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Por qué la buena fantasía forma algo más que la imaginación. 

Hay padres que descubren que su hijo lee fantasía como quien encuentra al niño hablando solo en un idioma desconocido: con una mezcla de curiosidad y ligera alarma. De pronto aparecen mapas al principio del libro, nombres impronunciables susurrados en voz baja, criaturas que no existen y una trama que ocurre muy lejos de cualquier lugar reconocible. La pregunta surge casi sola: ¿qué hace todo esto en la cabeza de un niño? Y, más en concreto, ¿es compatible con la fe, o estamos abriendo una puerta que sería mejor dejar cerrada?

Conviene empezar por despejar un malentendido bastante extendido. Cuando la tradición cristiana advierte contra la magia —basta abrir el Catecismo de la Iglesia Católica para comprobarlo— no está pensando en novelas de aventuras, sino en prácticas que pretenden manipular lo espiritual en la vida real. Confundir ambas cosas sería como suponer que quien lee sobre ladrones está aprendiendo a robar. La literatura no enseña técnicas; propone mundos. Y ahí está precisamente la clave.

Porque lo que está en juego no es la adquisición de conocimientos esotéricos —nadie aprende a lanzar hechizos por leerlos—, sino la formación de la imaginación moral. Aquí conviene recuperar a J. R. R. Tolkien, que no era precisamente ingenuo en estas materias. Él hablaba de la fantasía como «subcreación»: el ser humano no inventa desde la nada, sino que reordena lo que ha recibido. Por eso, un buen mundo fantástico no es una fuga de la realidad, sino una forma de verla mejor. En El señor de los anillos, el anillo no es solo un objeto mágico; es una imagen del poder que corrompe. La cuestión decisiva no es quién lo posee, sino quién es capaz de renunciar a él.

Algo parecido ocurre en Las crónicas de Narnia, de C. S. Lewis: lo maravilloso no sustituye a Dios, sino que remite, de forma indirecta, a una verdad más alta. Lo que allí salva no es la astucia ni la fuerza, sino el sacrificio.

No son los únicos. Las Crónicas de Prydain, de Lloyd Alexander, construyen un héroe que aprende, a lo largo de cinco libros, que la grandeza no se hereda ni se conquista: se gana renunciando a ella. Y Brandon Sanderson, que domina buena parte de las estanterías de fantasía juvenil y adulta de las últimas dos décadas —con sagas pensadas para distintas edades—, sitúa casi siempre en el centro una pregunta parecida: qué hace con el poder alguien que podría abusar de él. Son mundos distintos, con registros muy diferentes, pero comparten algo esencial: la admiración no va hacia el más hábil, sino hacia el más íntegro.

El punto, entonces, no es si aparece o no la magia, sino qué tipo de mundo construye esa historia. Hay libros donde lo «mágico» funciona como un lenguaje simbólico: hace visible la diferencia entre el bien y el mal, dramatiza la tentación, muestra el costo de las decisiones. La magia no es el centro; es el decorado. Y hay otros donde la magia se presenta como una técnica neutral, disponible para cualquiera que aprenda lo suficiente, desligada de un orden moral claro. En los primeros, el poder está subordinado a la verdad; en los segundos, el poder empieza a parecer la medida de todas las cosas. Esa diferencia no es académica. Un niño la percibe, aunque no la formule, en aquello que el relato admira y recompensa.

Con todo, sería ingenuo concluir que cualquier libro de fantasía es igualmente válido. Hay sagas —La escuela del bien y del mal, de Soman Chainani, es un ejemplo que circula mucho entre preadolescentes— donde el problema no es la presencia de magia sino la lógica que la sostiene: el bien y el mal dejan de ser categorías reales y se convierten en etiquetas intercambiables, el poder se presenta como valor en sí mismo, y la ambigüedad moral no sirve para profundizar sino para disolver. Un lector adulto y formado puede leer eso críticamente. Un niño de diez años, no necesariamente. La diferencia no está en prohibir, sino en saber qué llega en qué momento y con qué acompañamiento.

Por eso, el discernimiento no se juega tanto en listas de títulos permitidos o prohibidos —que envejecen mal y rara vez convencen a nadie—, sino en una mirada más fina. ¿Qué se celebra en ese universo? ¿La lealtad o la eficacia? ¿La capacidad de sacrificio o la habilidad para imponerse? ¿La verdad o el resultado? No hace falta convertir la lectura en un seminario. A veces basta una pregunta lanzada al pasar, sin tono de interrogatorio: por qué ese personaje tomó esa decisión, qué habría pasado si elegía distinto, qué te parece a ti.

También ayuda recordar algo elemental: la edad importa. Un mismo libro no significa lo mismo a los nueve que a los quince. Los niños leen con una seriedad admirable; no ironizan, no toman distancia, no «consumen contenido». Se meten dentro de la historia. Eso es precisamente lo que hace valiosa la literatura —y lo que exige cuidado—. No todo tiene que llegar en cualquier momento, y no todo tiene que leerse en soledad. Entre la prohibición sistemática y la indiferencia hay un espacio bastante razonable que se llama acompañamiento.

Conviene detenerse aquí, porque la pregunta no es solo si la fantasía hace daño. Es también qué hace bien, y por qué vale la pena. La buena fantasía entrena algo que la vida cotidiana no siempre puede entrenar de la misma manera: la imaginación moral. Un niño que sigue a Frodo cargando el anillo no solo sigue una aventura; está experimentando, desde dentro, el peso de una decisión que no puede delegar. Está aprendiendo —sin que nadie se lo explique— que hay cosas que cuestan, que el bien no es gratuito, que la tentación no siempre tiene cara de monstruo. Y lo está aprendiendo de la única manera en que los niños aprenden de verdad: viviéndolo, aunque sea en la imaginación.

Hay más. La buena fantasía da lenguaje a experiencias interiores que el niño ya tiene, pero no sabe nombrar: el miedo a no estar a la altura, la lealtad que se mantiene cuando cuesta, la tentación de tomar el camino más corto. Y no solo las nombra: las hace deseables o repugnantes. Genera deseo de bien, no solo conocimiento del bien. Esa diferencia no es menor. Saber que la lealtad es una virtud es una cosa; haber acompañado a Sam Gamyi hasta el Monte del Destino y entender por qué no abandonó es otra.

Quizá el temor de fondo sea otro: que la fantasía desplace la realidad, que lo imaginario termine por desdibujar lo verdadero. La experiencia sugiere lo contrario cuando los libros son buenos. La fantasía bien elegida no aleja del mundo; lo ensancha. Da espesor a palabras que de otro modo suenan abstractas: bien, mal, fidelidad, tentación, esperanza. Y, de paso, introduce una intuición que no es ajena al cristianismo, aunque venga envuelta en capas, espadas y criaturas improbables. G. K. Chesterton lo formuló mejor que nadie: los cuentos no enseñan que existen dragones —los niños ya lo saben—, sino que los dragones pueden ser vencidos.

No es una mala noticia para la fe. Es, más bien, una de sus puertas de entrada.

El autorMaría Paz Montero

Periodista y profesora de Lenguaje y Literatura. Combina su trabajo docente con proyectos de difusión cultural. Recomienda libros en el Instagram @milesdebuenoslibros

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Mundo

La Iglesia en Suecia publica un claro documento para orientar el voto de los católicos

Se señala que los católicos tienen el deber de considerar cómo su voto puede influir en la legislación sobre aborto o eutanasia.

Jorge Salas·22 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La comisión Justitia et Pax del obispado católico de Estocolmo ha publicado un documento en el que hace un llamamiento a los católicos -y a todas las personas de buena voluntad- con motivo de las elecciones en Suecia del próximo 13 de septiembre de 2026.

Se subraya que la política es un ámbito legítimo para que los creyentes colaboren en la construcción del Reino de Dios, guiados por la doctrina social de la Iglesia. Por ello, se anima a los fieles a participar activamente en la vida democrática: informarse, implicarse políticamente y votar.

El documento distingue entre dos tipos de cuestiones morales. Por un lado, los valores de prudencia práctica, donde pueden existir desacuerdo de opinión entre cristianos (como la economía, la migración, el clima o la seguridad). En estos temas, las decisiones deben orientarse por principios como la solidaridad, la subsidiariedad y el bien común.

Por otro lado, están los valores absolutos, especialmente el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural. La Iglesia rechaza firmemente el aborto y la eutanasia, considerándolos violaciones graves de la dignidad humana. Se señala que los católicos tienen el deber de considerar cómo su voto puede influir en la legislación sobre estos temas fundamentales.

El texto también aborda cuestiones concretas como la posible legalización de la eutanasia y el debate sobre las escuelas confesionales, defendiendo el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos conforme a sus convicciones religiosas.

Finalmente, se recuerda que, aunque la fe ilumina las decisiones políticas, no se debe identificar una opción política concreta con la fe católica. Diferentes creyentes pueden llegar a conclusiones distintas. Se exhorta a mantener el respeto mutuo y evitar la polarización, actuando siempre con caridad hacia los demás.


Nota del editor: La Comisión de Justicia y Paz de la diócesis de Estocolmo se ocupa de cuestiones relacionadas con la doctrina social católica. La misión principal de la Comisión es asesorar al obispo y
fomentar el conocimiento y el compromiso de los fieles de la diócesis con respecto a la doctrina social y a cuestiones afines relacionadas con la forma en que fe católica puede marcar las relaciones del cristiano con su entorno.

El autorJorge Salas

Vicario judicial de Estocolmo.

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Mundo

“¡Angola, mantente fiel a tus raíces cristianas!”, clama el Papa en la recta final

En el tramo final de su estancia en Angola, el Papa ha fustigado la frustración ocasionada por violentos y prepotentes, y ha urgido al país a “mantenerse fiel a sus raíces cristianas”. Por la tarde, ha animado a la comunidad católica a ser fieles a Cristo y seguir comprometidos con la paz.

Francisco Otamendi·21 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

No sé si alguien esperaba un discurso dulzón en el tercer día de la estancia del Papa León en Angola. Si es así, se habrán llevado un chasco. Antes del último encuentro con la comunidad católica, en Nuestra Señor de Fátima, y de su partida mañana, el Papa ha censurado, por ejemplo, la corrupción y la violencia.

“No hemos nacido para convertirnos en esclavos ni de la corrupción de la carne, ni de la del alma: toda forma de opresión, violencia, explotación y mentira niega la resurrección de Cristo, don supremo de nuestra libertad”, ha dicho el Pontífice.

Hoy vemos, de hecho, que muchos deseos de la gente son frustrados “por los violentos, explotados por los prepotentes y engañados por la riqueza. Cuando la injusticia corrompe los corazones, el pan de todos se convierte en posesión de unos pocos”, ha continuado.

“Cristo escucha el clamor de los pueblos”

Ante estos males, “Cristo escucha el clamor de los pueblos y renueva nuestra historia; de cada caída nos levanta, en cada sufrimiento nos consuela y en la misión nos alienta. Como el pan vivo que siempre nos da —la Eucaristía— tampoco su historia conoce fin, y por eso quita el fin, o sea la muerte, de nuestra historia, que el Resucitado abre con la fuerza de su Espíritu. ¡Cristo vive! Él es nuestro Redentor”.

“Este es el Evangelio que compartimos, haciendo hermanos a todos los pueblos de la tierra. Este es el anuncio que transforma el pecado en perdón. ¡Esta es la fe que salva la vida!”, añadido el Papa.

Llamamiento a construir la Justicia y la paz en África

En vísperas ya de su salida hacia Guinea Ecuatorial, el Sucesor de Pedro ha querido lanzar en Saurimo un mensaje final, tras agradecer “a los obispos, y con ellos a los sacerdotes y a los diáconos, así como a los consagrados y a los fieles laicos, por haber preparado mi visita”, y también “a las autoridades civiles angoleñas por el gran esfuerzo organizativo”.

“¡Angola, mantente fiel a tus raíces cristianas! Así podrás seguir ofreciendo tu ayuda cada vez mejor para la construcción de la justicia y la paz en África y en el mundo entero. ¡Muchas gracias!”, ha alentado el Papa.

El último encuentro, con la comunidad católica

Tras la Santa Misa en Saurimo, el Santo Padre ha vuelto a la capital, Luanda, donde ha mantenido  el último encuentro en Angola, en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, con obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, y agentes de pastoral.

Allí, después de las palabras del presidente de la Conferencia Episcopal, Mons. José Manuel Imbamba, ha agradecido la acogida, y ha escuchado algunos testimonios, como el del catequista Manuel Almeida, casado y padre de siete hijos, o el de algunas religiosas.

Agradecimiento del Papa

Las primeras palabras del Papa han sido de agradecimiento. “Expreso mi gratitud a todos aquellos que han servido y sirven al Evangelio en Angola. Gracias por la labor de evangelización realizada en este país, por la esperanza de Cristo sembrada en el corazón del pueblo, por la caridad hacia los más pobres”. “Gracias porque siguen contribuyendo constantemente al progreso de esta nación sobre los cimientos sólidos de la reconciliación y la paz”.

“Abrid de par en par las puertas a Cristo”

El Pontífice ha asegurado que el Señor conoce “la generosidad con la que han abrazado su vocación y no le es indiferente todo lo que, por amor a Él, hacen para alimentar a su pueblo con la verdad del Evangelio. Por eso, ¡vale la pena abrirle nuestro corazón por completo a Cristo!”.

“Él no quita nada, y lo da todo. Quien se da a él, recibe el ciento por uno. Sí, abrid, abrid de par en par las puertas a Cristo, y encontraréis la verdadera vida (Benedicto XVI, Homilía en el inicio del ministerio petrino, 24 abril 2005)”.

A los seminaristas: “¡No tengan miedo de decir “sí” a Cristo”

Enseguida el Papa se ha dirigido “a los numerosos jóvenes de sus seminarios y de sus casas de formación. ¡No tengan miedo de decir “sí” a Cristo, de moldear íntegramente su vida según la suya!”, les ha animado.

“No tengan miedo del mañana: ustedes pertenecen totalmente al Señor. Vale la pena seguirlo en la obediencia, en la pobreza, en la castidad. ¡Él no les quita nada! Lo único que nos quita y toma sobre sí es el pecado”, ha dicho.

“Discípulos misioneros: todo es un don”

“Queridos hermanos y hermanas, el Señor les concede la alegría de ser sus discípulos misioneros, la fuerza para vencer las asechanzas del maligno, la esperanza en la vida eterna. Todo esto es de ustedes, todo esto es un don. Un don que los ennoblece y hace grandes, que los compromete y los vuelve responsables”.

El Papa León XIV, rodeado de fieles, el día en que dirigió el rezo del rosario en el santuario de “Mama Muxima” durante su viaje apostólico por África, en Muxima, Angola, el 19 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

“Una sociedad angoleña libre, reconciliada, hermosa y grande”

Y el don más grande es el Espíritu Santo que, derramado en sus corazones en el Bautismo, con miras a la misión, “los ha conformado de manera especial a

Cristo, quien los ha enviado para que, a partir del Evangelio, edifiquen una sociedad angoleña libre, reconciliada, hermosa y grande”, ha subrayado León XIV. “¡Cuán importante es, en esta misión, el ministerio de los catequistas!”.

“El primer camino es de la fidelidad a Cristo”

Más adelante, se ha preguntado el Papa. “¿Qué caminos abre el Señor a la Iglesia en Angola? Seguramente serán muchos. ¡Traten de seguirlos todos! Pero el primer camino es el de la fidelidad a Cristo. Con ese fin, sigan valorando la formación permanente, velen por la coherencia de la vida y, sobre todo en estos tiempos, perseveren en el anuncio de la Buena Nueva de la paz”.

A cincuenta años de la independencia de su país, el presente y el futuro de Angola les pertenecen, les ha dicho, pero ustedes pertenecen a Cristo.  

“Ustedes son la sal y la luz de esta tierra porque son miembros del Cuerpo de Cristo y, por eso, sus gestos, sus palabras y sus acciones, al reflejar la caridad del Señor, construyen las comunidades desde dentro y edifican para la eternidad”.

Familia sacerdotal o religiosa

Más adelante, tras citar a san Pablo VI, a san Juan Pablo II, y al Papa Francisco, les ha encomendado, como un verdadero Padre, que “alimenten la fraternidad entre ustedes con franqueza y transparencia, no cedan a la prepotencia ni a la autorreferencialidad, no se alejen del pueblo, especialmente de los pobres, huyan de la búsqueda de privilegios. 

Para su fidelidad y, por tanto, para su misión, la familia sacerdotal o religiosa es indispensable, pero también lo es la familia en la que nacimos y crecimos, ha dicho. 

Estima de la Iglesia por la institución familiar 

“La Iglesia tiene en gran estima la institución familiar, enseñando que el hogar es el lugar de santificación de todos sus miembros”, ha recordado también el Papa. “Para muchos de ustedes, sin duda, la cuna de la vocación ha sido precisamente la familia, que ha apreciado y cuidado el surgimiento de esa llamada especial recibida. A sus familiares, por tanto, les dirijo mi sincero agradecimiento por haber cuidado, sostenido y protegido su vocación”. 

Al mismo tiempo, “los exhorto a que siempre los ayuden a permanecer fieles al

Evangelio, a no buscar ventajas personales en su servicio eclesial. Que los apoyen con su oración y les infundan entusiasmo con los buenos consejos de un padre y una madre, para que sean santos y nunca olviden que, a imagen de Jesús, son servidores de todos”, ha alentado.

“Su compromiso con la paz no ha terminado!: promuevan una memoria reconciliada”

Por último, su fidelidad, aquí en Angola, como debe ser en todo el mundo, “está hoy particularmente ligada al anuncio de la paz”, y “este compromiso no ha terminado!”, les ha recordado.

En este sentido, ha dicho: “Promuevan, pues, una memoria reconciliada, educando a todos en la concordia y valorando, en medio de ustedes, el testimonio sereno de aquellos hermanos y hermanas que, después de haber atravesado dolorosas tribulaciones, lo han perdonado todo. ¡Alégrense con ellos, celebren la paz! Además, no olviden que, según las palabras de san Pablo VI, «el desarrollo es el nuevo nombre de la paz» (Carta enc. Popolorum progressio, 87)”.

Por eso es fundamental que, “al interpretar la realidad con sabiduría, no dejen de denunciar las injusticias, ofreciendo propuestas inspiradas en la caridad cristiana”, ha aconsejado.

“Sigan siendo una Iglesia generosa, que coopera en el desarrollo integral de su país. Por eso ha sido y sigue siendo determinante todo lo que realizan en los ámbitos de la educación y la salud”. 

El Papa León XIV dirige el rezo del rosario en el Santuario de Nuestra Señora de Muxima en Muxima, Angola, el 19 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

“Recuerden el heroico testimonio de la fe de los angoleños y las angoleñas”

En este sentido, cuando surjan las dificultades, “recuerden el heroico testimonio de fe de los angoleños y las angoleñas, misioneros y misioneras nacidos aquí o venidos del extranjero, que tuvieron el valor de dar la vida por este pueblo y por el Evangelio, prefiriendo la muerte que la traición a la justicia, la verdad, la misericordia, la caridad y la paz de Cristo”, ha señalado el Papa León XIV.

También ustedes, “queridos hermanos, a partir de cada Eucaristía, son cuerpo ofrecido y sangre derramada por la vida y la salvación de sus hermanos.  A su lado está siempre la Virgen María, Mama Muxima. ¡Que Dios bendiga y haga fructificar su dedicación y su misión!”.

El Papa León XIV escucha a un hombre hablar durante su visita a una residencia de ancianos en Saurimo, Angola, el 20 de abril de 2026. (Foto de CNS/Lola Gomez).

El cuidado de las personas frágiles, indicador de la calidad de la vida social

Ayer, en el Hogar de Acogida para Personas Mayores de Saurimo, el Papa expresó su agradecimiento a las autoridades angoleñas “por las iniciativas en favor de los ancianos más necesitados, así como a todos los colaboradores y voluntarios”.

“El cuidado de las personas frágiles es un indicador muy importante de la calidad de la vida social de un país”, añadió. “Y no olvidemos que a las personas mayores no sólo hay que asistirlas, ante todo hay que escucharlas, porque custodian la sabiduría de un pueblo. Y les debemos gratitud, porque han afrontado grandes dificultades por el bien de la comunidad”.

Rezo del rosario en el Santuario de Mama Muxima

Ayer, el Papa León XIV rezó el rosario en el santuario mariano católico más visitado de Angola, junto a decenas de miles de católicos angoleños.

El Santo Padre realizó la peregrinación al Santuario de Mama Muxima, que significa “Madre del Corazón” en el idioma local kimbundu, después de celebrar la Misa matutina para aproximadamente 100.000 fieles en Kilamba, un distrito cercano a Luanda, la capital de Angola. 

“Desde hace mucho tiempo, Mama Muxima ha trabajado silenciosamente para mantener vivo y palpitante el corazón de la Iglesia”, dijo el Papa, según ha informado Courtney Mares, editora del Vaticano para OSV News.

El autorFrancisco Otamendi

Vaticano

Hoy hace un año: El Papa de las periferias falleció el lunes de Pascua

Hoy hace un año que el Papa Francisco falleció a las 7:35 de la mañana del 21 de abril de 2025, tras 13 años de pontificado.

OSV / Omnes·21 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Llegó el día después de Pascua, cuando, apenas pudiendo levantar las manos, impartió su bendición «urbi et orbi» (a la ciudad y al mundo). Con aspecto demacrado y cansado, el Papa argentino de 88 años realizó su último recorrido en el papamóvil, permaneciendo unos 15 minutos entre la multitud.

Pero a la mañana siguiente, que era un día festivo importante en Italia, las campanas de las iglesias repicaron anunciando la muerte del cardenal estadounidense Kevin J. Farrell, chambelán de la Santa Iglesia Romana, quien comunicó que el Papa Francisco había fallecido hacía apenas unas horas.

«Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de su Iglesia», dijo el cardenal Farrell en un anuncio en vídeo transmitido desde la capilla de la Domus Sanctae Marthae, donde vivió el Papa Francisco.

La Fundación Wikimedia afirmó que su entrada «Fallecimientos en 2025», que incluía al Papa Francisco, fue la segunda más leída del año. Además, muchas personas aprovecharon la ocasión para conocer más sobre su vida, y añadieron que «Su artículo en la Wikipedia en inglés fue la undécima página más leída del año».

Elegido el 13 de marzo de 2013, el Papa Francisco fue el primer papa de la historia procedente del hemisferio sur, el primer no europeo elegido en casi 1.300 años y el primer jesuita en suceder a San Pedro.

Siguiendo los pasos de sus predecesores, el Papa Francisco fue una voz incansable en favor de la paz, instando al fin de los conflictos armados, apoyando el diálogo y fomentando la reconciliación.

Infundió nueva energía a millones de católicos —y causó preocupación en algunos— al transformar la imagen del papado en un ministerio pastoral basado en encuentros personales y fuertes convicciones sobre la pobreza, la misión y el diálogo.

Su estilo de vida sencillo, que incluía su decisión de no vivir en el Palacio Apostólico y su elección de desplazarse por Roma en un pequeño Fiat o Ford en lugar de un sedán Mercedes, transmitió un mensaje de austeridad a los funcionarios del Vaticano y al clero de toda la Iglesia.

Aunque repetidamente afirmó que no le gustaba viajar, realizó 47 viajes al extranjero, llevando su mensaje de alegría evangélica a América del Norte y del Sur, Europa, África y Asia.

Fue elegido tras la jubilación del Papa Benedicto XVI en 2013. El entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio ya era una figura conocida y respetada dentro del Colegio Cardenalicio, hasta tal punto que nadie puso en duda el informe de una prestigiosa revista italiana que afirmaba que había recibido el segundo mayor número de votos en las cuatro votaciones emitidas en el cónclave de 2005 que eligió al Papa Benedicto XVI.

Elegido el 13 de marzo de 2013, el cardenal Bergoglio eligió el nombre de Francisco para honrar a San Francisco de Asís.

«Salgan» fue la constante exhortación del Papa Francisco a todos los católicos , desde los cardenales de la curia hasta los fieles. En más de una ocasión, les dijo que, si bien la Biblia presenta a Jesús llamando a la puerta del corazón de las personas para entrar, hoy Jesús llama a las puertas de las iglesias parroquiales para salir y estar entre la gente.

El autorOSV / Omnes

FirmasSara Perla

Cuando le rezas a San José pidiendo un marido y no recibes respuesta

La única razón por la que puedo seguir confiando en que José vive en el cielo e intercede por mí es que tengo personas en mi vida que se parecen un poco a él. Personas que hacen las cosas en silencio, pero que en general guardan sus pensamientos para sí mismas.

21 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Uno de los consejos que los católicos casados ​​suelen dar a las mujeres católicas solteras que desean casarse es que recen a San José. 

Se cree que el fiel y amoroso esposo de María es el intercesor ideal para las mujeres que buscan a alguien como él: el tipo fuerte y silencioso (es broma, es broma). No puedo contarles cuántas veces me han dicho: «¡Haz una novena a San José!» o «¿Has intentado pedírselo a San José?». Una vez, esto sucedió en una transmisión de radio en vivo, y me emocioné hasta las lágrimas al responder: «Así no funciona la oración. He rezado la novena a San José muchísimas veces, y nunca pasa nada. De hecho, nunca pasa nada cuando rezo novenas, punto».

Finalmente las conté: 21. He rezado la novena a San José, esposo de María, que termina el día de su fiesta, el 19 de marzo, todos los años durante 21 años. Mis novenas ya tienen edad legal para beber. 

Aunque probablemente lo he expresado de forma diferente cada año, según mi estado de ánimo, una de mis intenciones para la novena siempre ha sido: «encontrar a un hombre con quien compartir mi vida». Y hace unos cinco años, descubrí una oración a San José que me encanta, así que empecé a rezarla todas las noches después de la oración de la noche. Así que declaro: San José me ha dejado una huella imborrable.

La oración es una relación. Es una conversación con alguien real, a quien no puedes ver pero en quien confías que existe y te escucha. Puede ser verbal o silenciosa, llena de lágrimas o de alegría. Durante todos estos años de mi acercamiento a San José, él ha permanecido en silencio. Me ha dejado en visto y en la incertidumbre (lo siento, usuarios de iPhone). Pero sigo confiando en que cuando le pido algo, me escucha. Reza a Dios por mí, como lo haría un buen amigo. Simplemente no me lo cuenta. No me da información. No me revela su secreto.

La única razón por la que puedo seguir confiando en que José vive en el cielo e intercede por mí es que tengo personas en mi vida que se parecen un poco a él. Personas que hacen las cosas en silencio, pero que en general guardan sus pensamientos para sí mismas. Me envían paquetes cuando saben que he pasado por un mal momento. Me mandan memes graciosos por mensaje o se ofrecen a traerme un café. Sus hijos empiezan a llamarme «Tía Sara» aunque nadie se lo haya dicho. Puede que no compartan mucho de lo que piensan o sienten en un momento dado —al parecer, yo ya lo hago por todos—, pero están presentes. Están ahí. Y también lo está San José.

En la Iglesia existe una larga tradición de aceptar el silencio de Dios. No me refiero aquí a la noche oscura del alma, que es un sufrimiento específico de los santos que han alcanzado un nivel de contemplación que yo, sin duda, no he alcanzado. Me refiero a la aparente falta de respuesta del Padre, algo normal y corriente. 

Santa Teresa lo explicó diciendo que se veía a sí misma como un pequeño juguete que pertenecía al Niño Jesús, un juguete que él podía tomar o dejar, según su voluntad. Dijo que no le importaba ser apartada, esperando ser elegida. Para mí, eso ha sido un verdadero desafío, ya que sí quiero ser elegida, no solo por Jesús, sino también por un buen hombre. No soy de las que buscan llamar la atención, porque, al contrario, busco apoyar y defender a las muchas mujeres maravillosas en mi vida. Pero todas queremos ser elegidas. Todas queremos que alguien nos vea y diga: «Esa es». Y hasta ahora, San José no me ha ayudado a que eso suceda.

En el verano de 2023, fui a visitar a una amiga a Montreal. Como ella trabajaba durante el día, aproveché para recorrer la ciudad. Uno de los lugares que no me rendí fue el Oratorio de San José. Era uno de esos lugares a los que la gente me decía que debía ir en peregrinación si de verdad quería encontrar marido. «¡Mi amiga lo hizo y conoció a su marido al día siguiente!», me decían. Pues bien, (¡alerta de spoiler!) no conocí a mi marido en el oratorio. 

Lo que sí ocurrió fue que, en la cripta, donde innumerables velas parpadean frente a San José bajo diferentes advocaciones, me encontré encendiendo una frente a la de «patrono de los moribundos», por mi padre. Esto no tenía mucho sentido, ya que mi padre no se estaba muriendo (que yo supiera), pero pensé en pedirle a José que lo ayudara de todos modos. Esto me brindó cierto consuelo cuando falleció repentinamente en enero de 2024.

San José ha guardado silencio cuando le he pedido ayuda para encontrar marido, pero no ha permanecido completamente en silencio: me ha apoyado cuando lo he necesitado, de maneras que ni siquiera sabía cómo pedir. Como todo buen amigo.

San José, ruega por nosotros.


Este artículo se publicó originalmente en inglés en Angelus y se reproduce aquí con permiso del editor.

El autorSara Perla

Mundo

La presidenta del Supremo, Aznar, Abascal y Ferrer Dalmau centrarán la atención de los Cursos de Verano CEU 

Las sesiones estivales del CEU contarán con 16 cursos que abordan temas relacionados con el humanismo, y se iniciarán con un análisis del primer año de Pontificado de León XIV.

Jose Maria Navalpotro·21 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Relevantes personalidades del derecho, la política, el periodismo y el arte, entre otros campos, estarán presentes este verano en la II edición de los Cursos de Verano CEU-María Cristina. Los 16 cursos, del 30 de junio al 15 de julio, abarcan una amplia variedad de temas e incluyen ponentes como José María Aznar, la presidenta del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, María Isabel Perelló, los jueces Carlos Lesmes y Manuel Marchena; el presidente de Vox, Santiago Abascal; el entrenador Toni Nadal; el presidente de la Xunta, y el pintor Augusto Ferrer-Dalmau entre otros.

El Real Centro Universitario Escorial-María Cristina acogerá por segundo año una programación académica y cultural que reunirá a destacadas personalidades de las áreas de Humanidades, Política, Sociedad y Ciencia, en unos cursos organizados por el centro CEFAS-CEU y la Fundación Universitaria San Pablo CEU. 

El curso que abre el fuego, el 30 de junio, se centra en el primer año de pontificado de León XIV, y cuenta con la participación de monseñor Luis Marín de San Martín, agustino, subsecretario del Sínodo de los Obispos, y amigo personal del Santo Padre.

La programación abordará además cuestiones como la herencia cultural de la Hispanidad, con el escritor mexicano Gonzalo Celorio, y con Alaska y Mario Vaquerizo; el acceso a la vivienda de los jóvenes, la inmigración, la Segunda República, la desinformación, la Biblia o la relación entre cristianismo y política, entre otros temas. 

Bien común y salud mental

También, el bien común, con intervenciones previstas de monseñor Reig Pla, el chef Pepe Rodríguez y Julio Borges, ex presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela; o la salud mental en la sociedad contemporánea, con invitados como la escritora Lucía Etxebarría, el entrenador Toni Nadal, y el doctor Carlos Chiclana, entre otros.

El curso sobre demografía, por su parte, unirá al exministro Jaime Mayor Oreja con el ex presidente de la Comunidad de Madrid Joaquín Leguina, más el economista político del American Enterprise Institute Nicholas Eberstadt. Para hablar de economía española se reunirán Marcos de Quinto, el presidente de la República Saharaui Brahim Gali y políticos como Iván Espinosa de los Monteros y Albert Rivera.

En otros cursos intervendrán el expresidente del gobierno, José María Aznar; el presidente de Vox, Santiago Abascal; el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda; el pintor Augusto Ferrer-Dalmau; y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

Estos Cursos de Verano incorporarán actividades culturales complementarias, como pases cinematográficos y presentaciones de libros. En la I Edición de los Cursos, en verano de 2025, participaron más de 300 ponentes y 400 alumnos. 

La web oficial de los Cursos de Verano CEU – María Cristina, ya está disponible.

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Mundo

Análisis y contexto del enfrentamiento entre la Administración Trump y León XIV

Algunos observadores han señalado que atacar la autoridad papal presenta algunas ventajas para la administración Trump a medida que Estados Unidos se encamina hacia las elecciones de mitad de mandato de 2026.

Bryan Lawrence Gonsalves·21 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 10 minutos

El actual enfrentamiento entre la Santa Sede y la Administración Trump pone de manifiesto una confusión fundamental sobre la naturaleza de la autoridad religiosa, las obligaciones del testimonio cristiano y la relación histórica entre Roma y Estados Unidos. El Papa León XIV no ha cometido ninguna transgresión al hablar de paz, guerra, dignidad humana y el creciente uso que hacen las figuras políticas de la religión como arma para promover sus objetivos políticos.

El hecho de que la Administración Trump y los comentaristas conservadores estadounidenses traten las declaraciones ordinarias del Papa como provocaciones políticas directas sugiere su falta de comprensión tanto de la teología como del papel del Papa. Si al Vicario de Cristo no se le permite hablar de paz, ¿a quién le corresponde entonces?

Comprender el contexto

Para comprender por qué las críticas al papa León XIV son erróneas, primero hay que entender cuál es exactamente el contexto. El 29 de marzo, Domingo de Ramos, el Papa citó Isaías 1, 15, hablando de «manos llenas de sangre» como referencia bíblica para pedir la paz, un llamamiento teológico amplio, no un ataque político dirigido. Cuando se refirió al «abuso del Evangelio», estaba defendiendo la fe frente a quienes la utilizan como arma con fines políticos, sin nombrar a críticos específicos. 

El 5 de abril, Domingo de Pascua, Trump, en un tuit plagado de palabrotas, amenazó a Irán con abrir el estrecho de Ormuz. Los observadores políticos no tardaron en señalar la hipocresía del presidente al publicar un mensaje así en uno de los días más sagrados del cristianismo, mientras el Papa hablaba de paz y de cómo el mundo se estaba volviendo «indiferente ante la muerte de miles de personas». Tras esto, aumentaron los ataques contra el Papa, y la mayoría afirmaba que el Pontífice estaba buscando pelea con Trump.

El 11 de abril, durante una vigilia por la paz, el Papa habló de una «ilusión de omnipotencia» para describir una mentalidad general que alimenta la inestabilidad global. No mencionó a ningún líder mundial ni país en concreto. Criticó la «diplomacia basada en la fuerza» como una observación general sobre las relaciones internacionales, sin dirigirse a ningún gobierno en particular. 

La respuesta del Papa

Cuando se le preguntó al Papa por sus discursos del Domingo de Ramos y de la vigilia, él mismo aclaró la situación el 13 de abril diciendo: «Lo que digo no pretende ser un ataque contra nadie». A pesar de ello, los ataques contra él no hicieron más que aumentar. Ese mismo día, Trump publicó una foto generada por IA en la que aparecía como una figura parecida a Jesús, curando a un enfermo, una acción que suscitó críticas generalizadas entre los católicos.

El 14 de abril de 2026, el Papa celebró una Misa en la basílica de San Agustín en Annaba, Argelia. Se trató de una peregrinación profundamente personal siguiendo los pasos del Padre de la Iglesia, cuyas obras permanecen arraigadas en la filosofía occidental desde hace casi 1600 años.

Durante esa Misa, el Papa subrayó lo que debería ser indiscutible: el papel de la Iglesia a la hora de llevar esperanza a los desesperados, dignidad a los pobres y reconciliación donde hay conflicto. Estas son las preocupaciones tradicionales del papado y no son declaraciones políticas, sino afirmaciones teológicas sobre la naturaleza del testimonio cristiano.

Muchos de nosotros podemos nombrar a líderes políticos del pasado y del presente, musulmanes, cristianos, hindúes o incluso budistas, que han utilizado las creencias religiosas como arma para promover sus agendas políticas. No existe un monopolio religioso en cuanto a que los políticos sean hipócritas. En ninguna de estas declaraciones el Papa León XIV mencionó a ningún partido político, líder o administración específica. Si algún político sintió que sus comentarios iban dirigidos específicamente a él, entonces era su conciencia culpable la que le hablaba. 

Una larga tradición papal de dirigirse a los poderosos

Las declaraciones papales sobre cuestiones de guerra y paz no son algo nuevo, ni están motivadas principalmente por la política partidista. Los presidentes estadounidenses llevan décadas enfrentándose a las críticas papales en materia militar. Lo que sí es nuevo es la intensidad y el carácter personal de la respuesta de la actual administración hacia el Papa León XIV.

Históricamente, el Papa Pablo VI expresó directamente su oposición a la guerra de Vietnam. El 23 de diciembre de 1967, se reunió con el presidente Lyndon B. Johnson para manifestarle su preocupación por la participación estadounidense. El Papa volvió a abordar el tema en dos ocasiones más, en marzo de 1969 y de nuevo en septiembre de 1970, dejando clara su oposición constante al conflicto. Estaba ejerciendo su responsabilidad moral de hablar sobre el ejercicio del poder por parte de las grandes naciones.

El Papa Juan Pablo II continuó esta tradición. Se pronunció directamente en contra de la Guerra del Golfo Pérsico de George H. W. Bush en 1991. Más tarde, reprendió con especial claridad la participación de George W. Bush en la guerra de Irak. Cuando se reunieron en el Vaticano en 2004, Juan Pablo II hizo referencia al caso de torturas de Abu Ghraib, responsabilizando al presidente no por desacuerdos políticos, sino por violaciones de la dignidad humana y del derecho internacional.

En cada caso, estos papas entendieron que su cargo les exigía hablar proféticamente cuando el ejercicio del poder estatal entraba en conflicto con la doctrina cristiana. No consideraban el silencio como neutralidad, ya que entendían que, en cuestiones de guerra y paz, el Papa tiene la obligación particular de dar testimonio del Evangelio.

Lo que distingue las tensiones anteriores de los actuales ataques republicanos es la importancia. Los presidentes anteriores, por muy en desacuerdo que estuvieran con las posiciones papales, no cuestionaban la autoridad del Papa para hablar sobre cuestiones morales ni desestimaban sus declaraciones como una injerencia política ilegítima. Reconocían la legitimidad de su cargo, incluso en caso de desacuerdo.

Por el contrario, la retórica reciente de Donald Trump ha tratado en ocasiones de socavar esa autoridad, incluyendo comentarios que sugieren que el Papa es «blando con el crimen». Tales críticas difuminan la línea entre el desacuerdo político y el menosprecio personal, creando un tono que probablemente desconcertará a los historiadores del futuro. 

La desconfianza anticatólica en Estados Unidos

Para comprender plenamente el ataque de la administración Trump al papa León XIV, hay que reconocer que este se inscribe en una larga tradición estadounidense de recelo hacia la autoridad papal y de hostilidad hacia los propios católicos. El momento actual no representa un nuevo conflicto, sino un resurgimiento de viejos prejuicios.

Muchos de los Padres Fundadores estadounidenses veían el catolicismo a través del prisma de los conflictos religiosos europeos y miraban a Roma con cautela, temiendo una posible influencia extranjera. Aunque esas preocupaciones no eran exclusivas de Estados Unidos, adoptaron formas distintas en los primeros años de la república y siguen resonando en el discurso político actual.

Durante más de un siglo, el 5 de noviembre se celebraba el «Día del Papa» en las ciudades estadounidenses. En estas celebraciones, se quemaban efigies del Papa en las calles. No se trataba de una crítica metafórica. Era una hostilidad visceral y organizada hacia el propio catolicismo. La práctica continuó hasta que George Washington, al reconocer que el sentimiento anticatólico amenazaba su alianza con los aliados católicos franceses y canadienses durante la Guerra de la Independencia, la denunció. Incluso el fundador de la nación tuvo que intervenir para proteger a los católicos de la persecución organizada.

En la década de 1850, el Partido Know-Nothing convirtió a los inmigrantes católicos en un objetivo político, lo que reflejaba profundas inquietudes sobre la lealtad y la identidad religiosa. Estos movimientos políticos entendían que atacar al Papa y atacar a los católicos formaban parte del mismo proyecto: excluir a los católicos de la plena participación en la vida cívica estadounidense basándose en su pertenencia religiosa. 

En la década de 1900, los inmigrantes católicos irlandeses, italianos y latinoamericanos fueron insultados abiertamente y sufrieron discriminación. Hasta el punto de que, cuando John F. Kennedy se presentó a la presidencia, un ataque habitual de sus oponentes en los medios de comunicación era que no era más que una marioneta del Papa en Roma.

Esta historia es importante porque revela lo que está en juego en los ataques de la administración Trump contra el Papa León XIV. Al atacar la autoridad papal y las declaraciones papales sobre cuestiones morales, la administración no está realizando una crítica de principios a las políticas. Está activando una larga tradición estadounidense de recelo anticatólico. Está sugiriendo, implícitamente, que no se puede confiar en que los católicos, y quizás especialmente en un Papa estadounidense, ejerzan un juicio independiente.

La especial preocupación del vicepresidente Vance por la autoridad del Papa resulta especialmente reveladora en este contexto. Es un católico recién convertido, pero ataca el derecho del Papa a pronunciarse sobre cuestiones teológicas y sugiere que las declaraciones papales sobre cuestiones morales son intervenciones políticas inapropiadas. Su postura se reduce esencialmente a esto: como católico, debo demostrar mi lealtad a Estados Unidos rechazando la autoridad papal. 

Esto refleja un eco moderno de la discriminación anticatólica de larga data. Es la expectativa de que los católicos estadounidenses deben demostrar su lealtad y patriotismo subordinando su identidad religiosa a la autoridad política imperante.

La doctrina detrás de las palabras del Papa

El presidente de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, Mike Johnson, ofreció una justificación diferente para criticar al Papa: «Un líder religioso puede decir lo que quiera, pero, obviamente, si se adentra en aguas políticas, debe esperar alguna respuesta política». Sin embargo, el Papa no se adentró en aguas políticas. Habló en términos teológicos y morales sobre la guerra y la paz.

La doctrina católica sobre la guerra, que tiene sus raíces en san Agustín y santo Tomás de Aquino, es mucho más restrictiva de lo que sugieren las referencias superficiales a la «teoría de la guerra justa». El Catecismo de la Iglesia Católica sostiene que la guerra es un último recurso trágico, estrictamente regulado por la moral. Requiere una causa grave, una autoridad legítima, una intención recta y el agotamiento de todas las alternativas pacíficas. La proporcionalidad es esencial y la destrucción causada no debe superar el mal que se pretende eliminar, al tiempo que debe existir una probabilidad de éxito. Al mismo tiempo, los no combatientes nunca deben ser blanco directo de los ataques. 

La postura de la Iglesia no es pacifista, sino que se basa en la seriedad moral del uso de la fuerza. De ninguna manera el Papa León XIV rompió con siglos de tradición, ni ignoró cuestiones de legítima defensa, ni menospreció o fue ignorante respecto a la historia de los Estados Pontificios o de Europa. Lógicamente, no tiene sentido que el Papa, que es agustiniano, permanezca tan ignorante sobre la teoría de la guerra justa, cuando fue algo que el propio san Agustín formuló. Tales críticas dirigidas contra el Papa son ignorantes y muestran una falta de matiz teológico. 

Más recientemente, el vicepresidente Vance invocó la teoría de la guerra justa como justificación para criticar al Papa, alegando que Dios estaba del lado de los estadounidenses que «liberaron a Francia de los nazis». Pero la Segunda Guerra Mundial representa precisamente el tipo de conflicto que cumple los criterios clásicos de la guerra justa: respuesta a una agresión grave, autoridad legítima, posibilidades razonables de éxito y proporcionalidad. 

No se puede decir lo mismo de muchas acciones militares contemporáneas. El argumento del Papa es que los discípulos modernos de Cristo deben ser cautelosos a la hora de aceptar la guerra. En ningún momento el Papa León XIV ha negado la posibilidad de una acción militar justificada en defensa propia. La teoría de la guerra justa afirma que tal acción requiere el tipo de justificación moral rigurosa que Vance y otros no han proporcionado.

El intento de Vance de dar lecciones al Papa sobre la teoría de la guerra justa es en sí mismo revelador. No comprende, o tal vez distorsiona intencionadamente, el significado de la doctrina. La teoría de la guerra justa, tal y como la formuló Agustín, no es un permiso para la acción militar. Es un marco para determinar cuándo la acción militar podría estar moralmente justificada. Sitúa la carga de la prueba en quienes desean hacer la guerra, no en quienes abogan por la paz.

La separación de poderes

Si el Papa no debe pronunciarse sobre asuntos que tocan la vida política, entonces, siguiendo la misma lógica, los políticos no deberían pronunciarse sobre asuntos teológicos y morales. La separación entre Iglesia y Estado debe funcionar en ambos sentidos. Sin embargo, la administración Trump recurre constantemente al lenguaje religioso, reivindica la autoridad cristiana evangélica y afirma que ciertas políticas militares se derivan de convicciones y justificaciones religiosas.

Las declaraciones del Papa han sido modelos de moderación y precisión teológica. No ha mencionado a Trump, a Vance ni a ningún funcionario estadounidense. Ha expuesto principios cristianos básicos sobre la paz y la dignidad humana. Que estos principios cuestionen la postura militar de la actual administración es un problema para la administración, no para el Papa.

El Papa no ocupa un lugar en la mente de la administración Trump porque los haya atacado. Lo hace porque su mera existencia, su negativa a respaldar la agresión militar y su insistencia en que la fe cristiana exige prestar atención a la paz, representan una forma de autoridad que no pueden controlar ni descartar a medida que surgen las preguntas sobre la guerra en Irán.

¿Por qué atacar al Papa?

Algunos observadores han señalado que atacar la autoridad papal presenta algunas ventajas para la administración Trump a medida que Estados Unidos se encamina hacia las elecciones de mitad de mandato de 2026. Con unos 70 millones de católicos estadounidenses que representan un bloque político significativo, la estrategia pretende convencerlos de que la autoridad moral del Papa es sospechosa, de que sus llamamientos a la paz son meras opiniones políticas. El mensaje a los católicos estadounidenses es claro: elijan entre Roma y Estados Unidos, entre el Papa y Trump.

En segundo lugar, los ataques movilizan a los votantes evangélicos y protestantes no confesionales que desde hace tiempo albergan recelos hacia la autoridad institucional católica. Al posicionarse como defensor de la independencia estadounidense frente a la extralimitación papal, Trump refuerza su coalición con quienes consideran el catolicismo teológicamente sospechoso o potencialmente desleal.

En tercer lugar, y lo más cínico, atacar al Papa desvía la atención de los propios fracasos y la impopularidad de la Administración. Cuando el Papa habla de paz, la Administración transforma la conversación de «¿debemos seguir con la escalada militar?» a «¿debemos permitir que el Papa se entrometa en los asuntos estadounidenses?». Se trata simplemente de una maniobra de distracción a nivel político.

Conclusión

El Papa León XIV es el primer Papa estadounidense de la historia moderna. Este hecho puede explicar parte de la animadversión particular de la Administración hacia él. Trump y sus seguidores pueden considerar las críticas papales como una forma de traición, ya que un estadounidense que debería comprender los intereses estadounidenses se pone del lado de los principios cristianos universales. 

Pero esto es precisamente lo que exige el cargo papal. El Papa no habla como un líder político estadounidense, sino como vicario de Cristo, vinculado a doctrinas formuladas a lo largo de siglos y obligado a dar testimonio de verdades que trascienden el interés nacional.

La administración Trump está fuera de su liga en este conflicto. No puede ganar atacando la autoridad del Papa, porque esa autoridad no deriva de la política estadounidense. No convencerá a los católicos de que el Papa se ha equivocado al hablar de paz, porque toda la tradición de la teología moral católica está de su parte. Su único recurso son los continuos ataques a la persona y al juicio del Papa, lo que solo demuestra la bancarrota de su posición.

Históricamente, la mayoría de los presidentes han comprendido que enzarzarse en una disputa prolongada con el obispo de Roma es una idea terrible. Esta administración ha optado por un camino diferente. Sin embargo, al hacerlo, ha puesto de manifiesto algo importante: las mismas sospechas hacia la autoridad papal y la lealtad católica que incitaron a las turbas anticatólicas a quemar efigies del Papa en las calles de la América del siglo XIX siguen vivas en la política estadounidense contemporánea. Simplemente han encontrado nuevas formas de expresión.

El Papa no se dejará silenciar por estos ataques. Cuando se le preguntó por las críticas del presidente estadounidense Donald Trump hacia él en relación con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, el Papa León XIV respondió que «no temía a la administración Trump». En otras palabras, seguirá hablando como su cargo le exige que lo haga. La historia registrará qué parte demostró perspicacia teológica y cuál simplemente no lo hizo.

El autorBryan Lawrence Gonsalves

Periodista y ensayista nacido en los Emiratos Árabes Unidos y residente en Lituania. Colabora con Omnes, EWTN News y CNA Deutsch.

España

Mons. Argüello denuncia el intervencionismo del gobierno, la corrupción, la memoria histórica y… le acusa de ser confesional

En su discurso en la Asamblea Plenaria, el presidente de la CEE ha señalado que el gobierno habla de los abusos y el Valle de los Caídos, excluyendo otros muchos temas sociales de los que habla la Iglesia.

Javier García Herrería·20 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, inauguró la asamblea plenaria con un discurso de contenido social, pastoral y político, en el que denunció lo que considera un creciente intervencionismo del Gobierno, así como una deriva “confesional” en cuestiones antropológicas y en la interpretación de la historia.

Mons. Argüello sostuvo que, aunque el estado español es aconfesional, el ejecutivo adopta posiciones “confesionales” al definir aspectos como el inicio y el final de la vida, el matrimonio, la familia o la sexualidad humana desde lo que calificó como “criterios de fe ideológica”, al margen —dijo— de la ciencia y de la experiencia común. En la misma línea, criticó una visión “selectiva” de la memoria histórica, con una atención desigual a las víctimas.

El también arzobispo de Valladolid alertó de un “deseo desmedido” de intervención en la sociedad civil y de control sobre instituciones clave, tanto en el ámbito político como en el económico, así como de una “doble vara de medir” ante casos de corrupción o abusos de poder según a quién afecten. A ello añadió la preocupación por el intento de influir en los medios de comunicación.

No obstante, Mons. Argüello matizó que muchas de estas dinámicas no son exclusivas del actual Gobierno, sino que pueden aplicarse, en mayor o menor medida, a distintos ejecutivos. “El poder y el dinero son tentaciones muy fuertes”, afirmó, en referencia a lo que describió como una debilidad estructural de la vida pública.

Emotivismo, inmigración y el Valle

En su intervención, también vinculó la nota doctrinal Cor ad cor loquitur con la actual crisis de convivencia. A su juicio, el “reduccionismo emotivista” está alimentando una “polarización afectiva” que transforma las opiniones en identidades cerradas y convierte el miedo en el principal factor de cohesión social, llevando a percibir al adversario como una amenaza más que como un interlocutor.

El presidente de la CEE abordó además la relación institucional con el Gobierno, señalando que, pese a las diferencias, la Iglesia mantiene un compromiso de colaboración “respetuosa y crítica”. Mencionó el diálogo en materias como inmigración, vivienda o educación, aunque subrayó que los principales esfuerzos de acuerdo se han centrado en la cuestión de los abusos a menores en el seno de la Iglesia y en la resignificación del Valle de los Caídos. En este punto, reconoció la “leal colaboración” en la preparación de la eventual visita del Papa.

Precisamente, Mons. Argüello destacó que una futura visita de León XIV a España sería una llamada a la comunión y un impulso para el envío misionero de la Iglesia.

Líneas pastorales

En la parte final de su discurso, el presidente de la Conferencia Episcopal delineó varias prioridades pastorales. Subrayó la necesidad de reforzar la iniciación cristiana en un contexto en el que ya no se puede dar por supuesta la fe por tradición cultural, apostando por una mayor personalización del proceso creyente. Asimismo, anunció el impulso de una pastoral vocacional que promueva la vida como llamada, implicando a diócesis, consagrados, matrimonios y laicos.

Por último, puso el acento en la sinodalidad como rasgo central del momento eclesial actual, en línea con el Concilio Vaticano II, destacando la importancia de “caminar juntos” y de integrar todas las vocaciones en la misión común de la Iglesia.

España

Mons. Argüello relaciona el emotivismo como motor de la polarización en España

La Iglesia ha identificado que el llamado «reduccionismo emotivista» no es solo un riesgo intramuros, sino que es una patología que se ha contagiado a la esfera pública.

Javier García Herrería·20 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La Conferencia Episcopal Española ha inaugurado esta mañana su Asamblea Plenaria con un discurso en el que Mons. Luis Argüello ha realizado un diagnóstico de la situación social y política del país. Partiendo de la reciente Nota doctrinal «Cor ad cor loquitur» —el corazón habla al corazón—, Mons. Argüello ha alertado sobre cómo la gestión desmedida de los sentimientos está derivando en un fenómeno de fragmentación que erosiona los cimientos de la convivencia.

En sus palabras no se ha referido a las polémicas que se suscitaron en torno a ese documento y las nuevas formas de evangelización.

El discurso comenzó valorando el papel positivo de las nuevas iniciativas de evangelización que han surgido en el seno de la Iglesia, describiéndolas como un «soplo de aire fresco» que busca «rescatar a los hombres del desierto y conducirlos al lugar de la vida». Estas herramientas son necesarias para acompañar a quienes se acercan a la fe buscando, al igual que la mujer samaritana, «un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna».

Sin embargo, esta valoración positiva convive con una advertencia clara: el peligro de que la experiencia espiritual quede atrapada en un sentimentalismo superficial que no llegue a transformarse en una verdadera conversión.

El reduccionismo emotivista en la esfera pública

La Iglesia ha identificado que el llamado «reduccionismo emotivista» no es solo un riesgo intramuros que afecta a nuevas formas de vida consagrada construidas en torno a «liderazgos emotivos y experiencias de impacto afectivo», sino que es una patología que se ha contagiado a la esfera pública.

El discurso de esta mañana ha subrayado que la polarización en España no es meramente un choque de ideas, sino, fundamentalmente, un «fenómeno afectivo». En este sentido, se ha denunciado que la «polarización afectiva» actual provoca que el rechazo hacia el otro sea más fuerte que la propia adhesión a las ideas, transformando las opiniones en identidades cerradas.

Identitarismos emocionales

Bajo este prisma, el texto advierte de que el ciudadano ya no simplemente opina, sino que «es» de una forma determinada para pertenecer a un grupo que le ofrezca «seguridad emocional para sentir que estás en el lado correcto de la historia». En este análisis psicológico-social, se ha identificado que el «miedo es el pegamento más fuerte de la polarización», un sentimiento que lleva a percibir al oponente no como alguien con quien se discrepa, sino como una «amenaza existencial».

Esta dinámica cultiva la sensación de que el triunfo del bando contrario supondría la desaparición del propio estilo de vida o de los valores fundamentales.

Finalmente, el discurso ha vinculado esta crisis de convivencia con una raíz teológica y antropológica. La polarización surge, según el texto, porque la «dialéctica de los contrarios» de la Modernidad tardía niega las polaridades esenciales que constituyen al ser humano, como la relación entre el yo y la sociedad o la historia y la vida eterna. Por esta razón, Mons. Argüello concluye que, al romperse estos vínculos fundamentales, la sociedad queda huérfana de puentes de diálogo, dejando paso únicamente a una «lucha por el poder entre los polos enfrentados» y a una superioridad moral que solo busca el alivio emocional de las «cámaras de eco».

FirmasFernando Gutiérrez

El «chiringuito» de Dios 

La Iglesia católica es una comunidad que Dios ha sostenido a lo largo de los siglos y sigue siendo un signo de esperanza en el mundo.

20 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Hace más de dos mil años, Dios tomó una decisión que cambió la historia: enviar a Su Hijo al mundo para salvar al hombre. Y no solo eso. Quiso dejar también una obra visible, firme, destinada a atravesar los siglos sin desaparecer. Una comunidad capaz de resistir persecuciones, críticas, errores humanos y el paso del tiempo sin dejar de anunciar la esperanza. A Su primera piedra la llamó Pedro. Sobre su debilidad y su fe comenzó algo que nadie ha podido destruir: la Iglesia.

Hace unos días una actriz española se refirió a la Iglesia católica, con más sorna que cariño, como “ese ‘chiringuito’ que algunos tienen montado”. Sin saberlo, esa actriz tocó una verdad profunda. Porque si existe un “chiringuito” que ha sobrevivido a imperios, guerras, ideologías y crisis, es este. El único que sigue en pie después de veinte siglos. No por la perfección de quienes lo forman, sino por la fuerza de Aquel que lo sostiene.

La Iglesia no es un club de perfectos. Es un hospital de almas. Un lugar donde millones de personas, cada día y en silencio, aman, educan, curan, acompañan y defienden al que no tiene voz. Está en las periferias olvidadas, en las misiones lejanas, en la familia que reza, en el voluntario que sirve, en quien perdona cuando parece imposible. Mientras el mundo levanta y derriba estructuras, esta comunidad sigue caminando, uniendo lo dividido y sembrando luz en medio de la oscuridad.

Sí, es humana y frágil. Pero también es madre, hogar y misión. Nació del corazón de un Dios que se hizo niño en Belén y sigue viva porque Él no abandona lo que ama. Quizá por eso, más allá de las críticas o las burlas, continúa siendo el signo más fuerte de esperanza para quien busca sentido. El único “chiringuito” que no cierra nunca. El “chiringuito” de Dios.

El autorFernando Gutiérrez

Misionero laico y fundador de Mary´s Children Mission.

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Libros

Sor Juana Inés de la Cruz, una heroína del entendimiento

La semblanza hecha sobre sor Juana Inés de la Cruz como “heroína del entendimiento” podría matizarse por la de “heroína de los sentimientos”, pues su trayectoria parece atravesar con rapidez las etapas de la vida mística descritas por san Buenaventura: amor interesado de Dios, amor desinteresado y amor de unión.

José Carlos Martín de la Hoz·20 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Ciertamente, el subtítulo escogido por Juan Manuel Galaviz Herrera (1942-2019) para caracterizar la magnífica semblanza de sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695), “heroína del entendimiento”, no deja de llamar la atención en nuestros días. Cabe reconocer que define acertadamente el estilo de esta religiosa y el peculiar enfoque narrativo de la obra.

Este modo de denominar a sor Juana Inés de la Cruz —religiosa, poetisa y escritora— pretende magnificar sus extraordinarias cualidades literarias y subrayar su destacada posición en las letras del siglo XVII en América. Consta, además, que sus obras fueron editadas en la metrópoli y apreciadas en la Corte.

En primer lugar, conviene señalar que la madre de sor Juana Inés de la Cruz tenía diez hermanos y era hija del terrateniente Pedro Ramírez, natural de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), quien habría hecho fortuna en el marquesado del Valle. Su matrimonio con una criolla mexicana le proporcionó una amplia descendencia (11).

Resulta interesante, dicho sea de paso, que ya en aquellos años se habían aplicado en aquellas tierras las Leyes Nuevas de 1542 y que, por tanto, para satisfacción de Bartolomé de las Casas, los indígenas habrían recuperado sus tierras y posesiones, viviendo sus derechos y obligaciones como los demás súbditos de la Corona de Castilla, en paz y libertad (12).

Nuestra protagonista, sor Juana Inés de la Cruz —Juana Ramírez de Asbaje en el siglo—, nació en San Miguel de Nepantla, a los pies del volcán Popocatépetl, en 1648. Hija natural, fue criada junto a su madre y su abuelo, don Pedro Ramírez. Gracias al temprano despertar de sus habilidades intelectuales, su familia decidió enviarla a la Ciudad de México, donde residió en casa de sus tíos y pudo acceder a una educación esmerada.

La semblanza se detiene también en la vida cultural y artística que envolvía la corte del virreinato de la Nueva España, que aspiraba a ser un reflejo de la Corte de Madrid. En ese entorno, Juana destacó por sus cualidades literarias, su belleza y su simpatía.

A los dieciocho años, se produjo el despertar vocacional de doña Juana y su ingreso en el claustro carmelita. Meses después, en 1668, profesó como religiosa jerónima en el convento de la orden en México.

La vida de sor Juana Inés de la Cruz se presenta, así, como un camino directo hacia el crecimiento en el amor: primero en su vida espiritual y, enseguida, en su formación humana y académica.

Su acercamiento a la poesía, alimentado por lecturas cuidadas y la orientación de los hombres cultos de la capital, corría en paralelo a una intensa vida espiritual. Esta evolución desembocó tanto en una creciente santidad de vida como en el desarrollo de una temprana vocación literaria que, desde la publicación de su primer volumen, causó un notable impacto en Nueva España y en la metrópoli.

Resulta significativo que su vocación al claustro pudiera estar vinculada a un desengaño amoroso, como ella misma sugiere en uno de sus poemas de marcado tono autobiográfico: “Cogióme sin prevención Amor, astuto y tirano: / con capa de cortesano / se me entró en el corazón” (51).

En efecto, el biógrafo señala con agudeza que “Juana Inés amó intensamente hasta el extremo de no encontrar adecuada correspondencia” (52). A ello se suma el juicio de Menéndez Pelayo, quien afirma: “los versos profanos de sor Juana son de los más suaves y delicados que han salido de pluma de mujer” (53).

Tal vez la denominación de “heroína del entendimiento” podría matizarse por la de “heroína de los sentimientos”, pues su trayectoria parece atravesar con rapidez las etapas de la vida mística descritas por san Buenaventura: amor interesado de Dios, amor desinteresado y amor de unión. Una actualización de este itinerario puede encontrarse en el concepto de “agapé”, entendido como amor de donación total, desarrollado por Benedicto XVI en la encíclica Deus caritas est.

De hecho, la vida de sor Juana Inés parece confirmar lo que María Zambrano expresó en su filosofía poética: que el conocimiento y el amor discurren en paralelo, tanto en el entendimiento como en la voluntad (69).

Para sor Juana, la creación literaria nunca supuso una distracción respecto a su vocación religiosa, sino que se integró plenamente en su vida contemplativa. De esta unión nacieron obras de gran altura —poemarios y textos en prosa— que pueden inscribirse con pleno derecho en la tradición del Siglo de Oro, dado que el virreinato y la metrópoli compartían las mismas fuentes culturales.

Galaviz Herrera subraya la constante pasión por la lectura que caracterizó a sor Juana, así como su interés por la teología. No resulta extraño: para amar a Dios y a las almas, era necesario conocer tanto a Dios como a la naturaleza humana. Así, el estudio y la oración hicieron de ella una mujer de extraordinaria riqueza interior, que supo volcar en su obra literaria (84).

El biógrafo dedica también numerosas páginas a desmentir los rumores y críticas sobre la dedicación de la religiosa a la escritura y al estudio. Insiste en que, aunque existieron dificultades, “estas contrariedades, aunque verdaderas, no fueron la cruz de sor Juana” (133).

Finalmente, es necesario aludir a las “injusticias de los justos” que padeció a lo largo de su vida religiosa, especialmente por parte de algunos directores espirituales que, no contentos con corregirla en privado, la humillaban también en público (145).

Sor Juana Inés de la Cruz: heroína del entendimiento

Autor: Juan Manuel Galvaniz
Editorial: San Pablo
Longitud de impresión: 252 páginas
Fecha de publicación: Marzo de 2026
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Vaticano

El Papa urge a los líderes de Angola a priorizar el bien común

Según las últimas estadísticas del Vaticano, el 58 % de la población se identifica como católica, con 1.511 sacerdotes que atienden a más de 20 millones de fieles.

OSV / Omnes·19 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Courtney Mares, OSV News

El Papa León XIV aterrizó en Luanda, la capital de Angola, el sábado 18 de abril, dando inicio a una visita de tres días a este país del sur de África, donde viven 20 millones de católicos.

La visita del Papa se produce en un momento en que Angola sigue enfrentándose a profundos desafíos sociales. A pesar del sólido crecimiento económico impulsado por los ingresos del petróleo y los diamantes, el país se encuentra entre los que tienen la esperanza de vida más baja y entre los que tienen la mortalidad infantil más alta del mundo. La desigualdad y la corrupción siguen siendo preocupaciones persistentes en un país que aún se recupera de una guerra civil que duró décadas.

Un llamado contra la lógica extractiva y por el bien común

«Queridos hermanos, les mencioné las riquezas materiales que intereses prepotentes acaparan, incluso aquí en su país. ¡Cuánto sufrimiento, cuántas muertes, cuántas catástrofes sociales y ambientales trae consigo esta lógica extractiva!», dijo el Papa en su primer discurso ante las autoridades gubernamentales de Angola.

El Papa León XIV instó a los líderes políticos adinerados de Angola a que «antepongan el bien común al interés particular, sin confundir jamás la parte de ustedes con el todo. La historia les dará la razón, incluso si algunos les son hostiles en el futuro inmediato».

«La Iglesia católica, cuyo servicio al país ustedes aprecian, desea ser la levadura en la masa y fomentar el crecimiento de un modelo justo de convivencia, libre de la esclavitud impuesta por élites con riquezas desmedidas y falsas alegrías», dijo.

Reconciliación nacional y raíces de la fe angoleña

Las cicatrices de la brutal guerra civil de Angola, que se cobró entre 500.000 y 800.000 vidas entre 1975 y 2002, aún no han sanado del todo. Las minas terrestres aún salpican el campo, y el obispo Vicente Sanombo, de la Diócesis de Kuito-Bié, dijo que espera que la visita papal sirva de catalizador para la sanación nacional continua, una aspiración expresada en el lema de la visita papal: «El Papa León XIV, peregrino de la esperanza, la reconciliación y la paz, bendice a Angola».

«Su pueblo ha sufrido cada vez que esta armonía se ha visto quebrantada por la arrogancia de unos pocos. Llevan las cicatrices tanto de la explotación material como del intento de imponer una idea sobre las ideas de otros», dijo el Papa León XIV. «África necesita urgentemente superar las situaciones y los fenómenos de conflicto y enemistad que desgarran el tejido social y político de muchos países, alimentando la pobreza y la exclusión».

Las raíces católicas de Angola son profundas. El catolicismo llegó con los misioneros portugueses en 1491, y el país permaneció bajo el dominio colonial portugués hasta 1975. Según las últimas estadísticas del Vaticano, el 58% de la población se identifica como católica, con 1.511 sacerdotes que atienden a más de 20 millones de fieles, lo que supone una proporción de más de 13.000 católicos por sacerdote.

Encuentro diplomático y el rol del Papa León XIV como pastor

«La verdadera alegría, que la fe reconoce como un don del Espíritu Santo, nos libera de esta alienación», afirmó el Papa. «Examinemos, pues, nuestros corazones, queridos hermanos y hermanas, porque sin alegría no hay renovación; sin interioridad no hay liberación; sin encuentro no hay política; sin el otro no hay justicia».

El avión papal, un jet fletado de ITA Airways, aterrizó poco antes de las 4 de la tarde del sábado tras un vuelo de dos horas desde Yaundé, Camerún. En el aeropuerto, el Papa fue recibido por el presidente de Angola, João Manuel Gonçalves Lourenço.

A bordo del avión papal, el Papa León XIV habló con los periodistas, rechazando la «narrativa» mediática que lo ha enfrentado al presidente Donald Trump desde el inicio de su viaje apostólico de 11 días a África.

«Vengo a África principalmente como pastor, como líder de la Iglesia Católica, para estar con todos los católicos africanos, para celebrar con ellos, para animarlos y acompañarlos», dijo a la prensa.

El Papa León XIV se desplazó desde el aeropuerto hasta el palacio presidencial en un papamóvil descapotable, saludando a las multitudes en las calles de Luanda. A continuación, se reunió en privado con el presidente Lourenço, quien actualmente cumple su segundo mandato como presidente desde 2017.

Itinerario espiritual: Muxima, Saurimo y la cercanía con el pueblo

La visita papal a Angola, programada hasta el 21 de abril, llevará al Papa León XIV más allá de la capital. Tiene previsto viajar al lugar de peregrinación del Santuario de Nuestra Señora de Muxima, uno de los lugares católicos más venerados del país, donde dirigirá un rosario público con los peregrinos.

También visitará la ciudad nororiental de Saurimo para celebrar una Misa al aire libre y visitar un hogar de ancianos, donde se espera que asistan muchos refugiados de la vecina República Democrática del Congo, antes de reunirse con miembros de la comunidad católica local en la Parroquia de Nuestra Señora de Fátima, en Luanda.

Cornelio Bento, un periodista de radio católico angoleño que viaja con el cuerpo de prensa del Vaticano para el viaje con el Papa León XIV, dijo a OSV News que Muxima es un lugar al que muchas personas acuden en peregrinación todos los días, llevando sus preocupaciones y sus esperanzas al corazón de Nuestra Señora. Añadió que es un lugar de peregrinación especial para las mujeres que desean tener un hijo.

«Si vas al Santuario de Muxima, escucharás muchas historias de milagros», dijo Bento.

«La información que me han dado mis colegas en el país es que Muxima está llena. Está llena y la gente sigue llegando», añadió, señalando que ya se ha reunido una gran multitud el día antes de la visita prevista del Papa al santuario mariano.

Bento trabaja para el medio de comunicación católico Radio Ecclesia, que fue cerrado junto con otras instituciones católicas por el gobierno comunista de Angola poco después de que el país declarara su independencia en 1975 y no volvió a abrir hasta finales de la década de 1990.

En su discurso en el país, el Papa León XIV aseguró a los angoleños que está rezando por las víctimas de las fuertes lluvias e inundaciones en la ciudad central de Benguela, Angola, y expresó su cercanía a las familias que han perdido sus hogares. El discurso del Papa concluyó su agenda pública del día y fue seguido por una cena privada con los obispos católicos de Angola.

El autorOSV / Omnes

Ecología integral

Ana Ruiz: “El aborto no solo afecta al bebé, sino también a la mujer”

A raíz de la aprobación del gobierno de la reforma de la Constitución para blindar el aborto como derecho, entrevistamos a Ana Ruiz, trabajadora en el Refugio Provida.

Álvaro Gil Ruiz·19 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Recientemente el Gobierno de España ha aprobado un proyecto para la reforma de la Constitución, con la idea de blindar el derecho a la ”interrupción voluntaria del embarazo”. Ante esta noticia nos podemos plantear varias cuestiones, ¿es el aborto un derecho? ¿No consigue lo contrario de lo que busca: perpetuar la mayor violencia obstétrica que pueda recibir una mujer -la de quitar algo tan íntimo como es un hijo del vientre materno-? ¿Estamos blindado el mayor genocidio silencioso de la historia? 

Para dar luz sobre esta cuestión, contamos con la experta en postaborto y trabajadora social en el Refugio Provida, Ana Ruiz.

¿A qué cree que se debe esta propuesta? ¿Es algo más que una cortina de humo?

– Sí, es algo más que una cortina de humo y no es casual. Es una estrategia para consolidar lo que nosotros llamamos la cultura de la muerte y hacerlo, además, como mecanismo para mantenerse en el poder. Haciéndolo a costa de algo tan grave como la vida de miles de bebés.

¿Es el aborto un derecho constitucional? 

– No. El aborto no es un derecho. Ni constitucional ni de ningún tipo. El derecho es la vida, y eso es lo que defendemos. De hecho, deberíamos empezar a dejar de normalizarlo con el lenguaje: el aborto es asesinato, y el asesinato no puede ser nunca un derecho.

Hablemos de usted, de su experiencia personal. ¿Por qué decidió abortar? ¿Cómo fue tu proceso de transformación?

– Lo hice sin pensar lo que estaba haciendo, vivía en mundo alejado de la realidad y no me paré a pensar nada, ni yo entonces había reflexionado sobre el tema del aborto. Era joven y llevaba una vida alocada, pensé que era la solución fácil al problema, cuando en realidad fue el principio del problema de vivir siempre con un gran cargo de conciencia.

Después de abortar me di cuenta rápidamente de lo que había hecho y fui a la iglesia a confesarme sin mucho éxito, pues yo no creía en Jesucristo y entonces el sacerdote no me dio la absolución. Yo solo sabía que había hecho algo muy malo que trascendía este mundo, y poco a poco encontré el camino en la Iglesia católica.

¿Cuándo y por qué decidió “rescatar” a mujeres que iban a abortar?

– Después de abortar siempre intenté evitar abortos allí donde me encontraba con alguna mujer que estuviera planteándose abortar. Conseguí que una buena amiga tuviera a su hijo y algún caso más, que me llegaron a través de conocidos.

Fue una satisfacción enorme ver nacer y crecer a esos niños. Por lo que empecé a trabajar en una fundación que ayuda a mujeres vulnerables a tener a sus hijos y más tarde se me ofreció la posibilidad de trabajar en El Refugio Provida y es un sueño cumplido poder trabajar aquí salvando vidas, con la ayuda de Dios.

¿Puede contarnos algún rescate que le haya impactado más? 

– Todos los rescates son emocionantes, son milagros del Señor que nos regala. Que una mujer que se disponía a matar a su hijo cambie de opinión por una conversación es un verdadero milagro. Yo siempre les cuento mi experiencia de aborto a todas la mujeres con las que hablo y eso las hace a muchas recapacitar.
Un rescate especialmente emocionante fue el de una mujer que se había tomado la pastilla para abortar con 9 semanas de embarazo para expulsar el feto en casa. La excusa que se había puesto es que no tenía trabajo fijo, después de decirle que el momento perfecto era ahora, que Dios lo había elegido así, fuimos a hacer una ecografía y vimos al bebe formado con su corazón latiendo, después fuimos a la capilla del hospital, rezamos y pedí al sacerdote que bendijera a su hijo. Yo estaba muy disgustada porque creía que no iba a poder nacer ya que se había tomado la pastilla abortiva, pero ella, concienciada de querer tener a su hijo, tomó un tratamiento reversivo a la pastilla y me fue informando durante el embarazo que todo iba bien. Tuvo una hija preciosa, un milagro. 

Supongo que se genera un vínculo especial con la persona rescatada. ¿Es así?

– Pues en la mayoría de los casos sí. Están todas muy agradecidas y contentas por tener a sus hijos. Ninguna mujer se arrepiente de tener a su hijo.

Yo soy la madrina de una de los bebés rescatados, se llama Catalina y tengo un vínculo especial con la madre. 

También he hecho amistad con una mujer que es vecina mía y es psicóloga y por una necesidad sobrevenida, se vió durmiendo en el coche embarazada pues, al ser española y con estudios, no cumplía el perfil para entrar en una residencia maternal. Entre los voluntarios del Refugio le pagamos una habitación y ha salido adelante, ahora somos amigas y nos contamos nuestras cosas, la tengo mucho cariño y admiración y ella está muy contenta con su hija.

Volviendo a la propuesta del Gobierno… ¿Esta propuesta no consigue el efecto contrario al que busca? Es decir, ¿perpetuar la mayor violencia obstétrica que pueda existir en la mujer -la de quitar algo tan íntimo como es un hijo del vientre materno-?

– Sí. Lo que ocurre es que la izquierda ha construido un relato en el que vende como liberación lo que en muchos casos acaba siendo una condena emocional de por vida para la madre.

No debemos olvidar que no solo hay una dimensión física en el aborto, sino también una dimensión emocional muy profunda. En muchos casos, esa huella dura toda la vida. Es lo que se conoce como síndrome post-aborto. Por eso insisto en que el aborto no solo afecta al bebé, sino también a la mujer. Es una realidad que se intenta ocultar.

Hay muchos que pensamos que vivimos en unos tiempos en los que se nos van a pedir cuentas en el futuro. ¿No estamos blindado el mayor genocidio silencioso de la historia? Ese es precisamente el título del documental que Derecho a Vivir y Terra Ignota promovimos en 2024 y que estrenamos en diciembre de ese año, «El Genocidio Silencioso».

Ya ha ocurrido en Francia, y en España debemos estar muy atentos. Porque si eso sucede, una consecuencia directa será el intento de silenciar aún más a quienes defienden.

¿Qué podemos hacer desde la sociedad civil para cambiar la sociedad actual? ¿Cómo podemos dar luz sobre las terribles consecuencias del aborto?

– Informar, hablar y difundir. No quedarnos callados. Tenemos que hacer todo lo que esté en nuestra mano para defender la vida, romper el relato único y dar visibilidad a la realidad que muchos intentan ocultar.

Y hay algo clave: que los medios de comunicación empiecen a interesarse de verdad por la defensa de la vida, por el trabajo de los provida y por ofrecer una visión completa. Solo así podremos llegar a más personas y generar un cambio real.

Vaticano

León XIV explica a los periodistas el alcance de sus palabras sobre Trump

León XIV ha señalado que sus palabras en favor de la paz, en las homilías y discursos del viaje a África, estaban preparados con antelación a la polémica con Trump.

OSV / Omnes·18 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Por Courtney Mares, OSV News

El Papa León XIV rechazó la narrativa mediática que lo ha enfrentado al presidente Donald Trump desde el inicio de su viaje apostólico de 11 días a África, y les dijo a los periodistas a bordo del vuelo papal a Angola el 18 de abril que «ha habido cierta narrativa que no ha sido precisa en todos sus aspectos».

«Debido a la situación política que se creó cuando, el primer día del viaje, el Presidente de los Estados Unidos hizo algunos comentarios sobre mí, gran parte de lo que se ha escrito desde entonces ha sido más bien un comentario sobre comentarios, tratando de interpretar lo que se ha dicho», dijo el Papa a bordo del vuelo papal desde Yaundé , Camerún, a Luanda, Angola.

«Solo un pequeño ejemplo: el discurso que di en la reunión de oración por la paz hace un par de días lo preparé hace dos semanas, mucho antes de que el presidente hiciera algún comentario sobre mí y sobre el mensaje de paz que promuevo. Y, sin embargo, se interpretó como si estuviera intentando debatir, una vez más, con el presidente, lo cual no me interesa en absoluto», dijo.

El Papa subrayó ante los aproximadamente 65 periodistas a bordo del avión papal, entre los que se encontraban importantes cadenas de televisión y periódicos de todo el mundo: «Vengo a África principalmente como pastor, como cabeza de la Iglesia católica , para estar con todos los católicos de África , celebrar con ellos, animarlos y acompañarlos «.

La visión norteamericana

León XIV se pronunció en respuesta a la tormenta mediática desatada en Estados Unidos con una narrativa de «Trump contra Leo» desde que el presidente estadounidense arremetió contra el Papa en las redes sociales y en declaraciones verbales por la oposición del pontífice a la guerra de Irán durante varios días a partir del 12 de abril.

Durante los últimos seis días, mientras el Papa visitaba Argelia y Camerún, la historia siguió evolucionando cuando el vicepresidente JD Vance intervino en un evento de Turning Point USA el 14 de abril en la Universidad de Georgia en Athens, Georgia, invocando «la tradición de más de 1.000 años de la teoría de la guerra justa» para justificar su oposición a los comentarios del Papa que objetaban la guerra de Irán.

Mientras el Papa León XIV presidía una reunión de paz en Bamenda, Camerún, ciudad asolada por la violencia en un conflicto entre separatistas y fuerzas gubernamentales desde 2017, algunos medios de comunicación publicaron titulares que daban a entender que los comentarios del Papa León XIV a la sufrida comunidad camerunesa iban dirigidos a Trump.

Los grandes medios

Según informó Reuters sobre el acto de paz del Papa: «El Papa León XIV arremetió contra los líderes que gastan miles de millones en guerras y dijo que el mundo está siendo ‘asolado por un puñado de tiranos’, en unas declaraciones inusualmente contundentes en Camerún el jueves, días después de que el presidente estadounidense Donald Trump lo atacara en las redes sociales».

El New York Times publicó el 16 de abril el siguiente titular sobre la misma reunión de paz: «‘¡Ay de aquellos que manipulan la religión!’, dice el Papa en medio del enfrentamiento con Trump».

El artículo afirmaba: «En medio de una creciente disputa con la administración Trump sobre la legitimidad de los ataques estadounidenses en Irán, Leo aprovechó un discurso pronunciado el jueves en Camerún para expresar ‘¡Ay de aquellos que manipulan la religión y el mismísimo nombre de Dios para su propio beneficio militar, económico y político, arrastrando lo sagrado a la oscuridad y la inmundicia!'».

El Papa aclaró a los periodistas a bordo del avión papal que sus discursos fueron escritos dos semanas antes, mucho antes de los comentarios de Trump.

El Papa hizo estas duras declaraciones sobre los tiranos y la manipulación de la religión en un discurso pronunciado en el corazón de una zona de conflicto en Bamenda, Camerún, donde buscó llamar la atención del mundo sobre la crisis angloparlante, que fue descrita por uno de los participantes locales en la reunión de paz como «una de las crisis olvidadas del planeta Tierra».

En sus declaraciones a bordo del avión, el Papa intentó volver a centrar la atención en el pueblo camerunés.

«La visita a Camerún fue muy significativa porque, en muchos sentidos, representa el corazón de África», afirmó. «Es un país de habla inglesa y francesa, con alrededor de 250 lenguas y etnias locales. Al mismo tiempo, posee una gran riqueza y grandes oportunidades, pero también la dificultad que encontramos en toda África: una distribución de la riqueza muy desigual».

«Seguimos adelante, continuamos proclamando el mensaje del Evangelio. Los textos de los Evangelios que hemos utilizado en las liturgias ofrecen una serie de aspectos fantásticos y hermosos de lo que significa ser cristiano, de lo que significa seguir a Cristo, de lo que significa promover la fraternidad, confiando en el Señor, pero también buscando maneras de promover la justicia y la paz en nuestro mundo», añadió el Papa.

Antes de partir hacia Angola, el Papa León XIV celebró una Misa en la capital de Camerún ante unas 200.000 personas , según informaron las autoridades locales, en la base aérea de Yaundé .

«Jesús está siempre con nosotros, más fuerte que cualquier poder del mal», dijo el Papa a una multitud jubilosa de católicos cameruneses .

En su homilía, el Papa reflexionó sobre el relato evangélico de Jesús caminando sobre el agua, diciendo: «En cada tormenta, (Jesús) viene a nosotros y repite: ‘Estoy aquí con vosotros: No tengáis miedo'».

«Jesús se acerca a nosotros. No calma la tempestad de inmediato, sino que viene a nosotros en medio del peligro y nos invita, en nuestras alegrías y tristezas, a permanecer con él, como los discípulos, en la misma barca. Nos invita no a alejarnos de los que sufren, sino a acercarnos a ellos, a abrazarlos», dijo el Papa en francés.

La animada Misa puso fin al viaje del Papa a Camerún, del 15 al 18 de abril, donde visitó tres ciudades: Yaundé , Bamenda y Duala. La segunda parte de su gira africana de 11 días llevará al Papa León XIV a Angola y Guinea Ecuatorial antes de regresar al Vaticano el 23 de abril.

«Mantengamos vivo en nuestros corazones el recuerdo de los bellos momentos que hemos vivido juntos», dijo el Papa León XIV al final de su homilía. «Incluso en medio de las dificultades, sigamos abriendo espacio a Jesús, permitiéndole que nos ilumine y renueve cada día con su presencia. La Iglesia en Camerún está viva, es joven, está bendecida con dones y entusiasmo, es enérgica en su diversidad y magnífica en su armonía. Con la ayuda de la Virgen María, nuestra Madre, que tu presencia gozosa siga floreciendo».

El autorOSV / Omnes

Evangelización

Una web para ayudar a confesarse: nace YoMeConfieso.es

Para ayudar a hacer un buen examen de conciencia, Javier -uno de los sacerdotes de los “10 minutos con Jesús”- ha puesto en marcha la web “Yo me Confieso”.

Javier García Herrería·18 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Se habla mucho últimamente del giro católico, pero hay un giro que no se ve y no forma parte de las estadísticas. Solo lo conocen los sacerdotes que se sientan habitualmente en el confesionario. Muchos de ellos han dejado de sorprenderse porque todas las semanas acuda gente -jóvenes y menos jóvenes- que se sienta en el confesionario después de mucho tiempo sin recibir el sacramento. 

Para poner remedio a estas carencias, Javier -uno de los sacerdotes de la iniciativa de los “10 minutos con Jesús”– ha puesto en marcha la web “Yo me Confieso” que guía al penitente por un completo examen de conciencia, además de facilitar las frases que uno debe responder al sacerdote en las distintas partes del rito.

Lejos de tratarse de casos aislados, el fenómeno se repite con frecuencia. “Todas las semanas aparece gente que lleva cinco, diez o quince años sin confesarse”, señala. También hay que ayudar a los penitentes a “distinguir entre lo que es un pecado, lo que es un sentimiento o una herida; y, por supuesto, también hay que explicarles las partes del rito y las respuestas que deben dar”, añade. 

La idea no nace de un laboratorio tecnológico ni de una estrategia pastoral planificada, sino de la experiencia cotidiana. “Surge de nada, de la experiencia de que la gente no sabe confesar”, explica Javier con naturalidad. 

Cómo funciona la herramienta

La propuesta de Yo Me Confieso no consiste en una inteligencia artificial conversacional, sino en un sistema guiado de preguntas y respuestas. El usuario selecciona áreas en las que cree haber fallado y la web guarda las respuestas para luego preparar un resumen de entre unas 150 categorías pecaminosas.

“En función de las respuestas que vas dando, la web te hace preguntas más concretas”, explica Javier. Al final del proceso, la plataforma elabora un guión listo para usar en la confesión, de forma que uno recuerde con facilidad todo lo que quería confesar”.

Privacidad y uso práctico

Una de las preocupaciones habituales en herramientas de este tipo es la privacidad. Javier insiste en que el sistema funciona de forma local: “No hay una IA detrás recogiendo datos, ni requiere identificarse de ningún modo”. 

Aun así, reconoce que cada usuario puede adaptar su uso: desde llevar el móvil al confesionario hasta copiar el contenido en otra aplicación o escribirlo en papel.

“La gente ya se apunta cosas en el móvil”, señala. “Y quien no se fíe, que lo pase a papel y ya está”.

Más allá de la técnica: educar la conciencia

El objetivo de la web es facilitar el proceso de examen de conciencia, que permita realizar una confesión rápida (sin grandes divagaciones). Evidentemente esto no quita que el sacerdote deba realizar una tarea de ayuda al penitente que le permita aprender aspectos clave, como por ejemplo, la distinción entre sentir y actuar. “No puedes controlar tus emociones, pero sí la manifestación exterior”, explica. Esta distinción, asegura, “descarga mucho” a quienes cargan con culpas que no les corresponden.

También busca ordenar la experiencia: desde la mecánica básica —qué decir, cómo empezar— hasta el contenido de la confesión. “Vivimos en una sociedad en la que mucha gente se acerca a Dios y necesita que le lleves de la mano. Muy de la mano”, resume.

Aunque la web ya está operativa, su creador la concibe como un proyecto abierto. Entre las futuras mejoras, contempla añadir contenidos formativos, audios u opciones por edades.

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Vaticano

El Papa aborda los continuos secuestros y asesinatos en Camerún

León XIV les instó a que vieran su futuro no en la violencia ni en el beneficio rápido, sino en la reconstrucción de sus comunidades.

OSV / Omnes·18 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 9 minutos

Por Josephine Peterson, Servicio Católico de Noticias

«Las voces en los arbustos». Ese es el temor que define la vida cotidiana de muchos residentes de esta ciudad en la conflictiva región angloparlante de Camerún.

«No sabes dónde están», declaró Cajetan Nfor al Catholic News Service el 16 de abril. «No sabes cuántos hay». Residente de Bamenda desde 1964, Nfor ha sido testigo directo del rápido declive de la ciudad que considera su hogar.

Lo que comenzó en 2016 como un movimiento de protesta política liderado por profesores y abogados angloparlantes que denunciaban la marginación profesional y política por parte del gobierno mayoritario francófono de Camerún, rápidamente derivó en violencia. Surgieron grupos separatistas armados en las regiones anglófonas, inicialmente con cierto apoyo de los residentes.

Pero con el paso del tiempo, el movimiento cambió y los grupos separatistas comenzaron a aterrorizar a los suyos.

Desarrollo del conflicto

Grupos armados comenzaron a secuestrar civiles, saquear negocios e imponer su control mediante el miedo. Hoy, los residentes del noroeste de Camerún afirman vivir atrapados entre los combatientes separatistas y las fuerzas gubernamentales, ambas capaces de recurrir a la violencia. Human Rights Watch estimó en 2024 que más de 6.000 civiles habían muerto a manos de ambos bandos tras una década de conflicto.

Miles de personas han sido secuestradas, muchas asesinadas, mientras que otras han sido agredidas sexualmente, golpeadas y retenidas a cambio de un rescate.

Entre ellos se encontraba la hermana Carine Tangiri Mangu, de la congregación de las Hermanas de Santa Ana, quien declaró al Papa León XIV durante una reunión comunitaria el 16 de abril que ella y un sacerdote fueron llevados «al monte» en noviembre de 2025 y retenidos durante tres días.

Se les negó comida, agua y sueño

«Nos declaramos en huelga de hambre y les explicamos a nuestros captores que simplemente estábamos haciendo nuestro trabajo para los pobres y que no teníamos nada que ver con la política», dijo en la reunión, que contó con la presencia de representantes locales de diferentes religiones y tradiciones. «Nos exigieron que les diéramos nuestros números de teléfono para poder cobrar el rescate».

Según contó, rezaron el rosario sin cesar y finalmente fueron liberados después de que los cristianos locales negociaran su liberación.

Otros residentes presentes en la reunión con el Papa compartieron relatos similares con Catholic News Service, describiendo secuestros para pedir rescate y palizas perpetradas mientras los familiares escuchaban por teléfono.

Los grupos separatistas anglófonos de Camerún, que comenzaron a luchar por la independencia de las regiones de habla inglesa del país, han recurrido cada vez más a actividades delictivas para financiar su rebelión, al tiempo que se ha incrementado la violencia contra la población civil. En el primer semestre de 2024, la región noroeste se situó como la segunda zona administrativa más peligrosa para los civiles en África, solo por detrás del estado de Al-Jazirah, en el centro de Sudán, según el Proyecto de Datos sobre Localización y Eventos de Conflictos Armados.

Últimos acontecimientos

Además del temor a los separatistas, muchos residentes temen represalias por parte del ejército. Nfor relató que en dos ocasiones, en el transcurso de una semana el mes pasado, se despertó con disparos en su calle. En ambas ocasiones, al salir, encontró los cadáveres de dos vecinos tendidos en la calle, a unos 500 metros de su casa. 

Según él, su calle se ha convertido en un vertedero donde las fuertes lluvias arrastran los cadáveres. Cree que los fallecidos fueron víctimas de la aplicación rutinaria de la ley y el orden. Human Rights Watch informó en 2024 que se sabe que el ejército ataca directamente a civiles locales.  

Antes de la crisis, recuerda una Bamenda muy diferente: una ciudad vibrante de 630.000 habitantes, donde este tipo de miedo no existía.

«Imagínate un río que fluye lentamente, murmurando, y tú en un bote disfrutando de las ondulaciones», dijo Nfor. «Ese era el tipo de vida que se vivía aquí».

Esa vida ha desaparecido por completo.

Deterioro social

Bamenda, que en su día fue una de las ciudades más dinámicas económicamente del país, ha quedado devastada por años de conflicto. Los comerciantes han huido tras repetidos saqueos y secuestros. Los agricultores luchan por cultivar sus tierras por temor a ser secuestrados y asesinados. Las carreteras son peligrosas, ya que los separatistas tienen bastiones a lo largo de las principales vías, y la circulación de mercancías es muy difícil.

Los precios de los alimentos se han disparado y el acceso a la atención médica es limitado, ya que la región se encuentra cada vez más aislada.

«Nadie se queda fuera después de las 7 de la tarde», dijo Nfor. «Si sigues ahí fuera y no tienes transporte… se vuelve imposible».

Incluso los trayectos cortos se han convertido en auténticas odisea. Viajes que antes duraban unas pocas horas ahora pueden llegar a durar hasta medio día, ya que los conductores evitan las zonas de conflicto.

Para Joseph Kitu, la violencia ha hecho imposible regresar a su pueblo natal.

«Durante los últimos diez años, nuestras vidas han sido miserables», declaró a CNS mientras esperaba la llegada del Papa a la reunión comunitaria. «Hemos perdido familiares. Incendiaron nuestras casas, saquearon nuestras propiedades. Soy huérfano. Mis padres fallecieron a causa de esto».

Las palabras del Papa

Tan pronto como el Papa llegó a Camerún, devastado por la guerra, el 15 de abril, no dudó en transmitir un mensaje de paz que confrontaba directamente el sufrimiento que la gente enfrenta a diario.

Con un lenguaje claro y directo, el Papa dedicó su estancia en Camerún a denunciar la violencia, la corrupción y la explotación, al tiempo que abogaba por la reconciliación y un liderazgo creíble. Ha planteado repetidamente la paz no como un ideal abstracto, sino como una responsabilidad compartida por líderes políticos, comunidades e individuos por igual. 

En su primer encuentro con el cuerpo diplomático en Camerún, instó a los líderes a superar la parálisis y el miedo.

«Vivimos en una época donde la desesperanza se extiende y la sensación de impotencia tiende a paralizar la renovación tan anhelada por los pueblos», declaró en Yaundé, en el palacio presidencial, el 15 de abril. «¡Hay una gran sed de justicia! ¡Una sed de participación, de una visión, de decisiones valientes y de paz!»

A los políticos

El Papa inició su llamado a la paz en el país durante un discurso ante el cuerpo diplomático y el presidente Paul Biya, de 93 años, quien lleva en el poder desde 1982 y cuyo largo mandato ha suscitado críticas de figuras de la oposición y grupos de derechos humanos. Citando a su padre espiritual, San Agustín, el Papa afirmó que el santo creía que quienes gobiernan deben hacerlo para servir al pueblo, y que deben gobernar «no por amor al poder, sino por el sentido del deber que tienen para con los demás». 

«Desde esta perspectiva, servir a la patria significa dedicarse, con la mente clara y la conciencia recta, al bien común de todos los ciudadanos de la nación», afirmó.

A lo largo de esta etapa de su viaje apostólico, que abarcó cientos de kilómetros y tres ciudades, el Papa León XIV condenó lo que describió como un sistema global que fomenta el conflicto para obtener beneficios. Tras escuchar a los residentes expresar miedo, pérdidas y agotamiento durante el encuentro del 16 de abril, el Papa reconoció tanto la violencia dentro del país como las fuerzas externas que han profundizado la crisis.

«Los artífices de la guerra fingen ignorar que basta un instante para destruir, pero que a menudo toda una vida no es suficiente para reconstruir», declaró durante la reunión comunitaria en Bamenda. «Quienes saquean los recursos de vuestra tierra suelen invertir gran parte de las ganancias en armas, perpetuando así un ciclo interminable de desestabilización y muerte».

El poder del lucro

«A estos problemas internos, a menudo alimentados por el odio y la violencia, se suma el daño causado desde fuera, por aquellos que, en nombre del lucro, siguen apoderándose del continente africano para explotarlo y saquearlo», dijo el Papa el 16 de abril en una homilía durante la misa en el Aeropuerto Internacional de Bamenda ante una multitud estimada de 20.000 personas.

El agotamiento de una tierra rica en recursos y marcada por el sufrimiento fue un tema al que el Papa volvió repetidamente.

«Es un mundo al revés, una explotación de la creación de Dios que debe ser denunciada y rechazada por toda conciencia honesta», dijo el Papa en el encuentro comunitario, describiendo la explotación tanto de las personas como de la tierra. «El mundo está siendo devastado por un puñado de tiranos, ¡pero se mantiene unido gracias a una multitud de hermanos y hermanas solidarios!».

Así fue como instó a los cameruneses a no rendirse tras años de violencia: trabajando juntos y sirviéndose unos a otros pase lo que pase.

Llamada a cambiar

«Este es el momento de cambiar, de transformar la historia de este país», dijo el Papa León XIV en su homilía en Bamenda. «Ha llegado el momento, hoy y no mañana, ahora y no en el futuro».

Su sola presencia ya ha tenido un impacto en la región angloparlante de Camerún. Tras años de abandono, el aeropuerto de Bamenda fue reparado antes de la visita papal, y la carretera principal de acceso a la ciudad fue terminada, facilitando así los desplazamientos de los residentes, según informaron algunos lugareños al Catholic News Service. 

Los líderes religiosos de la región han comenzado a impulsar el diálogo entre el gobierno y los grupos separatistas, describiendo el conflicto como una de las «crisis olvidadas» del mundo. El reverendo Fonki Samuel Forba, de la Iglesia Presbiteriana, afirmó que el Vaticano ha mostrado disposición a apoyar los esfuerzos de mediación.

En una reunión comunitaria, el arzobispo Andrew Nkea Fuanya de Bamenda le dijo al Papa que su visita llegaba en un momento crítico, y afirmó que la tierra de Bamenda ha «bebido la sangre de muchos de nuestros hijos». 

«Bamenda jamás olvidará que usted los visitó y rezó por ellos, y más aún, que los visitó cuando más lo necesitaban», dijo el arzobispo Fuanya tras la homilía del Papa en la misa celebrada en el aeropuerto. 

Para muchos residentes, sin embargo, el camino hacia la paz se ve complicado por la realidad sobre el terreno. Años de inestabilidad han creado incentivos para que los jóvenes combatientes permanezcan en grupos armados.

«¿Cómo podrías ver a alguien que ganaba 5 o 2 dólares a la semana y de repente empieza a ganar 200 dólares al día?», dijo Nfor. «¿Cómo esperas que deje su arma?»

Con los jóvenes

El Papa abordó esa realidad directamente, especialmente en su llamamiento a los jóvenes, precisamente el grupo más vulnerable al reclutamiento por parte de grupos armados.

«Queridos jóvenes… Sean los primeros rostros y manos que lleven el pan de vida a sus vecinos, brindándoles el alimento de la sabiduría y la liberación de todo aquello que no los nutre, sino que oscurece los buenos deseos y les roba su dignidad», dijo durante una misa el 17 de abril frente al Estadio Japona en Douala ante una multitud de más de 120.000 personas. «No se dejen corromper por tentaciones que malgastan sus energías y no sirven al progreso de la sociedad».

El Papa les instó a que vieran su futuro no en la violencia ni en el beneficio rápido, sino en la reconstrucción de sus comunidades.

«No olviden que su pueblo es aún más rico que esta tierra, pues su tesoro reside en sus valores: la fe, la familia, la hospitalidad y el trabajo», dijo durante la misa al aire libre. Los exhortó especialmente a «proclamar el Evangelio sin cesar».

En la universidad

En un discurso pronunciado en la Universidad Católica de África Central en Duoala, el Papa León XIV profundizó en este concepto, afirmando que para que se produzca un cambio, los estudiantes deben cultivar el discernimiento moral. 

«Ninguna sociedad, de hecho, puede prosperar a menos que esté fundamentada en conciencias íntegras, formadas en la verdad», dijo a profesores y estudiantes el 17 de abril. «No miren hacia otro lado: esto es un servicio a la verdad y a toda la humanidad». 

Muchos han declarado a CNS que la visita del Papa ha reavivado la esperanza.

Jeneth Moki dijo que ha vivido años de lo que ella llama «triste paciencia», viendo morir a amigos y familiares mientras temía por su propia seguridad.

«Si voy [a mi pueblo], no volveré», dijo Moki antes de la reunión comunitaria del 16 de abril. «Me van a secuestrar».

Esperanza

El propio Papa pareció reconocer tanto el dolor como la resiliencia de las personas que tenía ante sí.

«¡Qué hermosos son también tus pies, polvorientos por esta tierra manchada de sangre pero fértil, maltratada pero rica en vegetación y frutos !», dijo durante la reunión comunitaria. « Tus pies te han traído hasta aquí, y a pesar de las dificultades y los obstáculos, se han mantenido en el camino del bien ».

Dirigiéndose a quienes han soportado años de sufrimiento, el Papa dijo: «¡Bamenda, hoy eres la ciudad en la colina, resplandeciente a los ojos de todos! Hermanas y hermanos, sed la sal que continuamente da sabor a esta tierra. ¡No perdáis vuestro sabor, ni siquiera en los años venideros!».

Los asistentes a la reunión compartieron ese optimismo. Regina Anchang comentó que algunos viajaron durante horas, incluso días antes, solo para estar presentes en la visita. Dijo que, entre todos los lugares del mundo, su comunidad se siente reconocida.

«No necesitamos nada más que paz», dijo.

Una y otra vez, el Papa planteó la paz no simplemente como la ausencia de violencia, sino como algo construido a través de actos concretos de solidaridad.

«Hay pan para todos si se toma, no con una mano que arrebata, sino con una mano que da», dijo el Papa durante su homilía en Duala, instando tanto a los líderes como a la comunidad a rechazar la explotación y optar por la responsabilidad mutua.

Según él, cada acto de solidaridad se convierte en «un pedacito de pan para la humanidad necesitada de cuidados», pero también es necesario que haya más.

«Esto solo no basta: el alimento que sustenta el cuerpo debe ir acompañado, con igual caridad, del alimento para el alma, un alimento que sostenga nuestra conciencia y nos dé firmeza en las horas oscuras del miedo y en medio de las sombras del sufrimiento», dijo el Papa en Duala. 

Pero convertir ese llamamiento a la paz en realidad para un país marcado por años de violencia y desconfianza sigue siendo un reto.

El vicepresidente de la conferencia episcopal nacional de Camerún, el obispo Philippe Alain Mbarga de Ebolowa, advirtió que la visita del Papa no es una «varita mágica» y que hay que derribar los «muros del tribalismo, los muros del odio».

«El pueblo nos exige responsabilidad, nos pide que reconozcamos que el destino de la humanidad, del país, está en nuestras manos», declaró en una entrevista con Catholic News Service. «Han hecho un llamado a los líderes políticos, religiosos y a la sociedad civil para que asuman su responsabilidad. Por lo tanto, nos corresponde a cada uno de nosotros ser conscientes de lo que está en juego».

El arzobispo Fuanya le dijo al Papa que el pueblo «no debe desaprovechar la oportunidad que su presencia nos brinda para seguir trabajando por la paz, la justicia y la reconciliación».

Por ahora, los residentes retoman sus rutinas: sortear el peligro y sopesar la esperanza frente a la experiencia. En Bamenda, las voces en los arbustos no han desaparecido.

Pero en medio del miedo, ha surgido otra voz, la sucesora de Pedro, que insiste en que incluso aquí, en un lugar marcado por la violencia, todavía se puede elegir la paz. 

El autorOSV / Omnes

Mundo

Los pequeños ‘milagros’ de la doctora Baby Tendobi

La doctora Céline Tendobi es algo más que una experta ginecóloga. Gracias a ella, son muchas las mujeres con pocos recursos que pueden recibir tratamientos adecuados en el área de Ginecología y tener a sus hijos en un entorno sanitario digno.

Gabriel González-Andrío·18 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Céline Tendobi (52 años), cariñosamente conocida como Baby Tendobi, es hoy uno de los grandes referentes en la defensa de la salud materno-infantil en la República Democrática del Congo. 

Su historia no es solo la de una médico brillante, sino la de una mujer que decidió nadar a contracorriente en un país donde el talento suele emigrar y la salud es un lujo que pocos pueden costear.

Esta mujer, que acaba de cumplir un cuarto de siglo salvando vidas, subraya que “mis padres eran buenos cristianos, y nos educaron en esos valores; nos explicaban que teníamos que estudiar a conciencia para poder ayudar en el futuro a la gente de nuestro país, viviendo siempre la caridad cristiana, algo difícil en el Congo donde casi todo el mundo es muy desconfiado”.

Tras finalizar sus estudios de Medicina en la Universidad de Kinshasa, Céline tuvo claro que quería dedicarse en cuerpo y alma a salvar vidas. Su destino fue el Hospital Monkole, situado en Mont-Ngafula, un barrio periférico de Kinshasa donde la precariedad es lo habitual. 

En esta zona, muchas familias sobreviven con apenas 2 o 3 euros al día, en un contexto nacional donde la RDC ocupa los últimos puestos en el Índice de Desarrollo Humano y posee una de las tasas de mortalidad materna más altas del mundo (más de 400 muertes por cada 100.000 nacidos vivos).

Vocación de servicio

La vocación de la doctora Tendobi fue precoz y observadora. Estudió en el centro Mamá Mobutu y el Complejo Escolar Cardinal Malula, pero su verdadera escuela fue la realidad de su país: “Desde pequeña sabía que tenía que ser médico porque me llamaba mucho la atención ver a los médicos -sobre todo a las mujeres- tratar a los pacientes con cariño. Yo quería hacer lo mismo”, recuerda en una entrevista para el pódcast Voces del Congo, un espacio que acerca la realidad de esta zona africana a los oyentes. 

Para ella, la medicina nunca fue una transacción, sino una entrega: “Era como una pasión, como ofrecer lo que tengo dentro a otras personas. Hay muchas mujeres que han seguido el mismo camino. Antes no había muchas mujeres médico, había más enfermeras, pero eso está cambiando”.

Dos mundos

Buscando la excelencia para servir mejor, Céline obtuvo una beca para especializarse en la Clínica Universidad de Navarra, en España. El choque cultural y profesional fue inmenso. “Enseguida te das cuenta de que la situación no es la misma. En España había carreteras de buena calidad, los medios de transporte funcionaban a la perfección… En la CUN había todo tipo de aparatos. Para mí era como un paraíso”, explica.

Este contraste es doloroso si se compara con la realidad de Kinshasa, una megalópolis de 20 millones de habitantes sumida en un caos circulatorio brutal, donde recorrer pocos kilómetros puede llevar tres horas debido a la falta de infraestructuras.

Fuga de cerebros

Sin embargo, frente al fenómeno de la “fuga de cerebros” —donde cientos de médicos congoleños emigran cada año a Francia, Bélgica o Canadá buscando salarios competitivos—, Céline mantuvo su promesa.

“Yo quería ir a España para conseguir esta formación y volver a mi país para devolver lo que aprendí. Nunca me planteé abandonar mi tierra. Sabía que estaba en España en una misión para luego volver y tratar a las mujeres de mi país”, afirma con rotundidad.

Hoy, como Directora del departamento de Ginecología del Hospital Monkole, su jornada empieza antes que la de nadie. A las 7:30 a.m. ya está reunida con el equipo para evaluar quién ha dado a luz por la noche y quién enfrenta complicaciones. En un país donde la hemorragia postparto es una sentencia de muerte frecuente, cada minuto cuenta.

“En ocasiones nos encontramos con pacientes que pierden sangre de madrugada y no hay suficiente en el banco para salvarlas. Hemos tenido que recurrir a donaciones urgentes de nuestros propios médicos y enfermeras para lograrlo”, relata, evidenciando la precariedad extrema que suplen con heroísmo personal.

Elikia: Esperanza contra el cáncer

Uno de sus mayores hitos es el Proyecto Elikia (“Esperanza” en lingala). 

Durante su formación, Céline veía con impotencia cómo mujeres jóvenes con cáncer de cuello de útero morían a las pocas semanas de llegar al hospital porque la enfermedad estaba demasiado avanzada. 

El cáncer de cérvix es la primera causa de muerte femenina en el Congo, por delante del de mama.

Gracias al doctor Luis Chiva, Jefe de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universidad de Navarra y otros especialistas españoles y congoleños, lograron instalar un centro de cribado en Monkole. “La clave es la prevención. En África hay muchas dificultades para tratar, pero con la prevención podemos evitar que la enfermedad aparezca. Una mujer no puede morir dando a luz o por un cáncer evitable; eso se puede prever perfectamente”. Hasta la fecha, más de 5.000 mujeres se han beneficiado de este programa.

Implicación de la comunidad

La formación del personal local ha sido un pilar fundamental del Proyecto Elikia, ya que su objetivo no es solo enviar ayuda puntual, sino crear una estructura sanitaria autónoma y de alta calidad en la República Democrática del Congo.

Muchas mujeres temen volver al hospital por miedo al diagnóstico o por estigma social. Para ello el proyecto trabaja con:

Líderes locales: Colaboran con líderes comunitarios y religiosos para que animen a las mujeres a completar sus tratamientos.

Educación familiar: A menudo se involucra a la familia para que comprendan que el tratamiento preventivo es mucho más sencillo y económico que tratar un cáncer avanzado.

Muchos líderes o personas influyentes designadas por ellos reciben una formación básica por parte del equipo de la Dra. Tendobi.

Se les explica de forma sencilla qué es el cáncer de cuello de útero y cómo se puede prevenir.

Además, se les dota de herramientas para desmitificar miedos (como el temor a que la prueba cause infertilidad o que sea dolorosa).

Estos líderes se convierten en “multiplicadores” del mensaje en los mercados, plazas y reuniones vecinales.

Los líderes a menudo presentan a mujeres de la propia comunidad que ya han pasado por el cribado y están sanas, lo que genera un impacto mucho mayor que cualquier folleto médico explicativo.

Los líderes comunitarios son fundamentales para cambiar la narrativa. Ellos explican que el cáncer de cuello es una enfermedad causada por un virus (Virus de Papiloma Humano) que casi todo el mundo puede tener y que detectarlo a tiempo es un acto de responsabilidad familiar.

Ayudan a explicar que “una madre sana es el motor de la familia”, apelando al valor social de la mujer en la estructura congoleña.

En definitiva, la doctora Tendobi y su equipo entienden que la medicina termina en la puerta del hospital, pero la salud empieza en la comunidad. Sin estos líderes, el Proyecto Elikia solo llegaría a quienes ya están informadas; gracias a ellos, llega a quienes más lo necesitan.

Gracias a la ayuda que le presta la Fundación Amigos de Monkole, los casos positivos de mujeres sin recursos económicos están cubiertos por fondos de solidaridad. Saber que el tratamiento será gratuito o altamente subvencionado es el incentivo más fuerte para que la paciente complete el seguimiento.

Seguimiento y cuidados

Para las pacientes tratadas, el proyecto establece un calendario de revisiones (generalmente a los 6 meses o al año). El hospital mantiene un contacto estrecho mediante recordatorios vía SMS, un método muy efectivo en el Congo, donde el uso del teléfono móvil está muy extendido incluso en zonas vulnerables.

La organización de las campañas de cribado en comunidades vulnerables por parte del Proyecto Elikia y el Hospital Monkole es una operación logística y social de alta precisión. No se trata solo de realizar pruebas médicas, sino de desplazar toda una estructura de salud hacia zonas donde el acceso es casi imposible.

Bajo el liderazgo de la doctora Tendobi, la formación para desarrollar este proyecto se ha centrado en distintas áreas críticas, donde destacan las Técnicas Avanzadas de Cribado (Screening).

El personal local (médicos y enfermeros) ha sido capacitado en métodos de detección precoz que son fundamentales en contextos con pocos recursos:

Inspección Visual con Ácido Acético (IVA) y Lugol (IVL): Técnicas de bajo coste pero que requieren una gran pericia visual para identificar lesiones precancerosas en el cuello del útero.

Citologías y pruebas de VPH: Formación en la toma de muestras y, lo más importante, en la interpretación técnica de los resultados.

El Proyecto Elikia, con la participación de expertos en epidemiología y medicina preventiva como la Dra. Silvia Carlos, y el Dr. Gabriel Reina, especialista en microbiología clínica, ha formado al personal en:

Seguimiento de pacientes: Creación de bases de datos y protocolos para asegurar que las mujeres que dan positivo en un cribado no se pierdan en el sistema y reciban su tratamiento.

Educación sanitaria: Capacitación de los trabajadores sociales y enfermeras para que sepan comunicar la importancia de la prevención a las mujeres de los barrios más vulnerables, adaptando el lenguaje médico a la realidad local.

En resumen, el Proyecto Elikia ha pasado de ser una iniciativa médica a convertirse en un modelo de sostenibilidad sanitaria para el Congo, demostrando que con prevención y alianzas internacionales es posible reducir drásticamente la mortalidad femenina incluso en contextos de extrema pobreza.

Monkole: Un modelo de dignidad

Monkole, fundado en 1992, es hoy un oasis de 130 camas y 350 empleados que rompe las reglas del sistema sanitario congoleño: fue el primero en dar sábanas y comida a los enfermos y, sobre todo, en no rechazar a nadie por falta de dinero.

“No se puede poner delante el dinero cuando hay una vida en peligro. En Monkole lo primero es salvar vidas y luego buscamos los medios. Si todo el mundo trabajara con este espíritu, poniendo al enfermo en el centro sin discriminación social, llegaríamos mucho más allá”, señala la doctora.

Para Céline, el futuro del Congo pasa inevitablemente por la educación de la mujer. “Todavía hay muchas mujeres con analfabetismo. Hay que luchar para que reciban formación y entiendan mejor la situación de sus familias. En el Congo, las mujeres son las que pelean cada día para sacar adelante al país”. Y en esa pelea, Baby Tendobi es, sin duda, su mejor aliada.

El autorGabriel González-Andrío

Kinshasa

Mundo

Cinco franciscanos que se opusieron a la poligamia, futuros beatos

Estos franciscanos se habían integrado muy bien con los indígenas, lo que desmiente la leyenda negra de que los españoles eran crueles y codiciosos. Son mártires por defender la dignidad de la mujer y la santidad del matrimonio.

Fernando Mignone·17 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El próximo 31 de octubre (día de Halloween), el cardenal de Toronto, Frank Leo beatificará por delegación del Papa León XIV a cinco misioneros martirizados en septiembre de 1597 en la Florida española (1513-1821).

Seis franciscanos fueron atacados por indígenas. Pedro de Corpa, Blas Rodríguez, Miguel de Añón, Antonio Badajoz y Francisco de Veráscola murieron in odium fidei.

Fray Pedro no había permitido al Príncipe Juanillo, uno de los indios Guale cristianos, tomar una segunda esposa. Juanillo juntó a secuaces no cristianos y procedieron a matar a cinco de los seis. El sexto, Fray Francisco de Ávila, después de ser detenido y torturado durante nueve meses, finalmente escapó. Más tarde no quiso testificar en el juicio que le hicieron las autoridades hispanas a los indígenas acusados, para que no fueran condenados.

Futuros beatos Pedro y Antonio

Pedro de Corpa y Antonio de Badajoz llegaron a las misiones en el norte de La Florida en 1587. El primero había nacido cerca de Madrid, mientras que Antonio era extremeño y el único de los mártires que era hermano pero no sacerdote. Pedro fue asesinado en la aldea de Tolomato, cerca de la actual ciudad de Darien. 

Como Fray Antonio sabía el guale (idioma local indígena), fue enviado a misionar en la isla de Santa Catalina con el P. Miguel de Añón, originario de una familia noble de Zaragoza. Es en esta isla donde se han encontrado los restos arqueológicos más importantes de cualquier misión católica, y restos de la iglesia cristiana más antigua, de todo el territorio estadounidense actual.  Debido a circunstancias climáticas es posible que la erosión destruya, en el correr de este siglo, ese lugar sagrado, donde yacen enterrados medio millar de indígenas.

Futuros beatos Blas, Miguel y Francisco

El P. Blas Rodríguez llegó a La Florida en 1590 y se estableció en la misión de Tupiquí, cerca de la actual ciudad de Eulonia. Blas había nacido en la provincia de Cáceres, cerca del monasterio de Yuste, donde Carlos V había terminado sus días 49 años antes del martirio de Blas.

Los frailes Miguel de Añón y Francisco de Veráscola llegaron en 1595. El primero era de origen noble, al parecer. Pero se sabe más de Francisco. Sus compatriotas vascos lo recuerdan bien, en el pueblo de Gordejuela o Gordexola (cerca de Bilbao), donde nació el 13 de febrero de 1564. Fue asesinado cuando llegaba a su misión, cerca de la actual Darien, desde la ciudad de San Agustín, con regalos para los indígenas. Era alto, fuerte, buen deportista, y habría sido muerto a lo Judas, de manera traicionera.

“Mártires del matrimonio”

Como queda apuntado, cuando Fray Pedro le dice a Juanillo que la poligamia lo desautorizaría a ser jefe de tribu, posición a lo que aspiraba, él organiza una rebelión. Fray Pedro, el líder de los franciscanos, fue aporreado el domingo 14 de septiembre, la Exaltación de la Santa Cruz, cuando se dirigía a la iglesia a decir Misa. Su cabeza, como la de Juan Bautista, fue cortada y exhibida. Los rebeldes se pusieron a buscar a los demás franciscanos.

Fray Blas murió en Tupiquí el 16 de septiembre, después de decir a sus captores que no temía la muerte. Los dos mártires de la Isla de San Catalina caen el 17 de septiembre, fiesta de los stigmata de San Francisco. El jefe local los advirtió, animándoles a que escaparan, pero ellos decidieron celebrar Misa y quedarse, aguardando su suerte.

Fray Antonio, el vasco, murió poco después. Al parecer, estos franciscanos se habían integrado muy bien con los indígenas. Desmienten con sus vidas y muertes la leyenda negra de que los españoles eran crueles, sanguinarios, déspotas y codiciosos. Son mártires por defender la dignidad de la mujer y la santidad del matrimonio. Esto es exactamente lo que los otros franciscanos de La Florida declararon al rey Felipe III en 1612 (traducido del inglés, a su vez traducido del castellano décimoséptimo):

«En los primeros tiempos sufrimos grandes penurias, además de amenazas de muerte. En varias ocasiones intentaron matarnos; de hecho, en la provincia de Guale asesinaron a cinco frailes y capturaron a otros. Aunque no los mataron por la doctrina, es cierto que los mataron por la Ley de Dios que les enseñábamos y por nuestros preceptos morales… Concretamente, los mataron porque no consentíamos que ningún cristiano casado tuviera más de una esposa. Fue por esa misma razón, y por ninguna otra, por la que Juan el Bautista fue decapitado, pues había reprendido a Herodes precisamente por eso mismo».

Beatificados 429 años después

El Cardenal Leo, de 54 años y nacido en Montreal, presidirá la ceremonia de beatificación. Fue nombrado arzobispo de Toronto, la diócesis más importante de Canadá, con dos millones de católicos y creado cardenal por Francisco en 2024.

Lamentablemente no será posible venerar sus reliquias, pues no se han encontrado reliquias de ninguno de estos mártires.

Esta beatificación será “de gran significado para los fieles de la diócesis de Savannah y de la archidiócesis de Atlanta,” ha declarado Mons. Stephen Parkes, obispo de Savannah.

Los promotores de la causa de beatificación de los mártires de Georgia produjeron en 2022 un vídeo que donde cuentan su historia.

Mundo

“Es el momento de reconstruir y componer la unidad”, dice el Papa a Camerún

En un Encuentro de paz en Bamenda, ciudad situada en el noroeste de Camerún, asolada por años de violencia separatista, y en la Santa Misa en el aeropuerto con veinte mil personas, León XIV ha alentado a reconstruir la unidad y la paz en el país.

OSV / Omnes·17 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

– Courtney Mares, Bamenda, Camerún (OSV News) / F. Otamendi

Una religiosa camerunesa secuestrada hace unos meses por separatistas y mantenida como rehén durante tres días, fue una de las personas que compartió su testimonio con el Papa León XIV el 16 de abril en un Encuentro por la paz en Bamenda, al noroeste de Camerún, región marcada por años de violencia separatista.

“Estuvimos secuestradas durante tres días y tres noches. Durante esos días y noches, no dormimos ni comimos”, declaró la Hermana Carine Tangiri Mangu al Papa.

“Lo que mantuvo viva nuestra esperanza fue el rosario, que rezamos continuamente durante aquellos días”, añadió.

“Santísimo Padre, ésta es la situación en la que muchas mujeres consagradas realizan su trabajo y viven sus vidas en esta zona de guerra. Algunas han vivido experiencias más dramáticas y traumáticas, pero seguimos confiando en la ayuda de Dios y en la intercesión de la Santísima Virgen María”, dijo.

Conflicto separatista desde 2017 en Bamenda

El Papa León presidió un histórico Encuentro por la paz el 16 de abril en Bamenda, ciudad situada en el noroeste de Camerún, una región asolada por años de violencia separatista.

El prolongado conflicto en sus regiones de habla inglesa ha causado miles de muertos desde 2017. La violencia enfrenta a los separatistas anglófonos contra el gobierno dominado por los francófonos, dejando comunidades enteras desplazadas y niños sin escolarizar en lo que las organizaciones humanitarias describen como uno de los conflictos más olvidados del mundo.

El papa León XIV pronuncia la homilía durante una Misa que celebró en el aeropuerto internacional de Bamenda, Camerún, el 16 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

Ciclo de desestabilización y muerte, y anuncio del Papa

En su discurso en la catedral de San José de Bamenda, León XIV dijo en voz alta y con pasión: “Estoy aquí para proclamar la paz”, lo que provocó una reacción entusiasta entre la multitud.

El Papa también pronunció duras palabras de condena contra quienes perpetúan la guerra. “Los artífices de la guerra fingen ignorar que basta un instante para destruir, pero que a menudo toda una vida no es suficiente para reconstruir”, dijo el Papa. 

“Hacen la vista gorda ante el hecho de que se gastan miles de millones de dólares en asesinatos y devastación, mientras que los recursos necesarios para la sanación, la educación y la reconstrucción brillan por su ausencia”.

El Papa León denunció enérgicamente a quienes “sacan a vuestra tierra de sus recursos y, por lo general, invierten gran parte de las ganancias en armas, perpetuando así un ciclo interminable de desestabilización y muerte”.

Encuentro por la Paz en la Catedral de San José en Bamenda, Camerún, el 16 de abril de 2026, con asistencia del Papa León XIV (Foto de OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

Lo que pasa en el mundo

“El mundo está siendo asolado por un puñado de tiranos, pero se mantiene unido gracias a una multitud de hermanos y hermanas que nos apoyan”, subrayó.

Durante el Encuentro, el Papa escuchó testimonios de líderes tradicionales y religiosos locales, así como de una familia desplazada por la violencia.

Un imán local relata ataques a la mezquita

Un imán de la zona relató al Papa cómo, en noviembre, hombres armados invadieron una mezquita en Sabga, cerca de Bamenda, durante la hora de la oración, matando a tres personas e hiriendo a otras nueve.

Mohammed Abubakar, de la Mezquita Central de Buea, continuó diciendo que el 14 de enero de 2025, “la comunidad islámica ha sufrido en muchos pueblos y aldeas de habla inglesa, y hubo víctimas musulmanas en lo que se conoce como la Masacre de Ngabur, en la que 23 civiles fueron asesinados en 2020.

“Santo Padre, bienvenido, y por favor ayúdanos a tener paz de nuevo”, añadió el imán.

La historia de Denis Salo y su familia

Denis Salo se reunió con el Papa, junto con su esposa y sus tres hijos, y le contó al papa León XIV cómo “cinco de mis vecinos fueron asesinados y uno de mis amigos cercanos también. Mientras los separatistas nos atacaban, los soldados del gobierno también incendiaban casas”.

“Ahora vivo en una pequeña casa alquilada con toda mi familia y trabajo como portero en el hospital de María Soledad, y al mismo tiempo como jardinero en la parroquia de la Inmaculada Concepción, Ngomgham”, añadió Salo.

El Papa afirmó a la comunidad afligida que “¡Dios nunca nos ha abandonado! ¡En él, en su paz, siempre podemos empezar de nuevo!”.

Varias mujeres se reúnen para recibir al Papa León XIV, quien llegó a Bamenda, Camerún, el 16 de abril de 2026. (Foto de CNS/Lola Gomez).

Movimiento por la Paz para mediar

El reverendo Fonki Samuel Forba, moderador emérito de la Iglesia Presbiteriana de Camerún, describió al Papa cómo los líderes religiosos de diferentes confesiones se han “unido y fundado un Movimiento por la Paz a través del cual hemos intentado mediar en la paz y el diálogo con el gobierno de Camerún y los combatientes separatistas”.

“Prácticamente todos los que nos hemos reunido aquí estamos traumatizados y necesitamos sanación tanto psicológica como espiritual”, dijo el reverendo.

Obispo: imposible vivir con normalidad

El obispo Michael Miabesue Bibi de Buea declaró a OSV News que la crisis anglófona hacía imposible que la gente viviera con normalidad en la región en conflicto.

Además de la pérdida de vidas y oportunidades educativas para los niños, dijo que la gente “experimentó una pobreza extrema” ya que los agricultores no pudieron vender sus productos debido a la violencia.

“Hay personas cuyas casas han sido destruidas y que se han quedado sin hogar», convirtiéndose instantáneamente en desplazados internos, enumeró el obispo. Aunque la labor pastoral ha sido un reto, el obispo afirmó: «Seguimos teniendo fe en Dios, seguimos orando y la situación mejorará».

Advertencia contra los que manipulan a Dios para su beneficio

El Papa León XIV condenó enérgicamente a quienes libran guerras en nombre de Dios, y lanzó también una advertencia: “¡Ay de aquellos que manipulan la religión y el mismísimo nombre de Dios para su propio beneficio militar, económico y político, arrastrando lo sagrado a la oscuridad y la inmundicia!”, dijo el Papa León.

“Sí, queridos hermanos y hermanas, vosotros que tenéis hambre y sed de justicia, que sois pobres, misericordiosos, mansos y puros de corazón, que habéis llorado, ¡vosotros sois la luz del mundo! (cf. Mt 5:3-14)”, dijo.

El papa León XIV saluda a la multitud a su llegada al aeropuerto internacional de Bamenda, en Camerún, para celebrar la misa el 16 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

Palomas simbolizando la paz

Tras la ceremonia, el Papa León XIV soltó una paloma frente a la catedral, simbolizando la paz. Una multitud se congregó a las afueras de la catedral, cantando y vitoreando con entusiasmo.

“Nuestros corazones rebosan de alegría y parece increíble que el sucesor de San Pedro esté entre nosotros, en esta remota parte de África», dijo al Papa el arzobispo Andrew Nkea, de Bamenda.

“Éste es el momento de cambiar, de transformar la historia del país: hoy, no mañana”

En la Santa Misa en el aeropuerto internacional de Bamenda, celebrada en inglés ante más de 20.000 personas, el Papa incidió en que “a la problemática interna alimentada por el odio y la violencia”, se une “el mal causado desde afuera por aquellos que en nombre de la ganancia siguen entrometiéndose en el continente africano para explotarlo y saquearlo”.

Sin embargo, “éste es el momento de cambiar, de transformar la historia del país. Hoy, y no mañana, ahora y no en el futuro, ha llegado el momento de reconstruir, de componer nuevamente el mosaico de la unidad, ensamblándolo con la variedad y las riquezas del país y del continente, de edificar una sociedad en la que reina la paz y la reconciliación”.

La palabra de Dios abre espacios nuevos, y “podemos convertirnos en protagonistas activos del cambio. Dios es novedad. Nos hace personas valientes que desafiando al mal, construyen el bien, ha dicho el Pontífice.

Una mujer, junto a unas religiosas, observa mientras el Papa León XIV se dispone a celebrar la Misa en el Aeropuerto Internacional de Bamenda, Camerún, el 16 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

“Obedecer a Dios antes que a los hombres. Sólo Dios libera”

Enseguida, el Papa ha recordado el episodio de los Hechos de los Apóstoles, cuando autoridades del Sanedrín reprendían a los apóstoles, y les amenazaban porque habían anunciado públicamente a Cristo. 

Y esto les respondieron, ha recordado el Papa: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”. “La valentía de los apóstoles se convierte en conciencia critica, en denuncia del mal. Éste es el primer paso para cambiar las cosas. Obedecer a Dios no anula nuestra libertad. Al contrario, la obediencia a Dios nos hace libres, porque significa confiarle nuestra vida. (…) Sólo Dios libera”.

El Papa concluyó afirmando su oración constante y su bendición a la Iglesia aquí presente, tantos sacerdotes, misioneros, religiosos y laicos, que trabajan para ser fuente de consuelo y esperanza. Les animo a continuar por este camino, y les encomiendo a la intercesión de María Santísima, Reina de los Apóstoles y Madre de la Iglesia”.

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Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. Síguela en X @catholicourtney.
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El autorOSV / Omnes

Evangelización

De la ‘scooter’ a los altares: Milán inicia la causa de santidad para el joven Marco Gallo

El joven milanés Marco Gallo tenía 17 años cuando falleció en un accidente de tráfico el 5 de noviembre de 2011. Sus padres son miembros del movimiento  Comunión y Liberación. Ahora se ha iniciado su proceso de canonización, y su madre, Paola, reflexiona sobre la fe de su hijo.  

Junno Arocho Esteves·17 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Era un típico día de otoño de 2011, como cualquier otro, cuando Marco Gallo, un joven de 17 años del norte de Italia, iba en su ‘scooter’ a la escuela. 

El último mes había sido un periodo difícil, marcado por una mayor conciencia sobre la fragilidad de la mortalidad humana. Las trágicas muertes del piloto profesional italiano de motociclismo Marco Simoncelli, quien falleció en un accidente durante el Gran Premio de Malasia de 2011, así como la muerte de un conocido, impulsaron una reflexión existencial en el joven adolescente.

La vida es corta, no se puede desperdiciar.

“Podía haberme pasado a mí” 

Tras un pequeño accidente en el que un compañero de clase resbaló y se cayó, Marco le escribió a uno de sus amigos: “¿Te lo imaginas? Podría haberme pasado a mí”, y añadió: «La vida es corta, no se puede desperdiciar».

La noche del 4 de noviembre de 2011, decidió escribir en la pared de su habitación su reflexión final sobre los recientes acontecimientos. 

Al día siguiente, mientras se dirigía a la escuela en bicicleta, fue atropellado por un vehículo y falleció. 

La madre de Marco

La madre de Marco, Paola Cevasco, recordó haber descubierto las palabras que él había grabado en la pared con letras grandes, justo al lado de la cruz de San Damián que colgaba en su habitación: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?”.

Estas palabras, tomadas del Evangelio de San Lucas fueron dichas por ángeles a las mujeres que encontraron la tumba vacía.

Un recordatorio reconfortante en medio del dolor.

Para Cevasco, las palabras escritas por su hijo le ofrecieron un consuelo en medio del dolor que ella y su familia sentían, recordándole que la muerte no lo destruye todo. 

La cruz de San Damián cuelga en la pared de la habitación de Marco Gallo, joven milanés que falleció a los 17 años en un accidente de tráfico. La Archidiócesis de Milán ha iniciado la fase diocesana de su causa de canonización (Foto de OSV News/Cortesía de la Archidiócesis de Milán).

“La muerte no lo destruye todo”

“Tenía grandes preguntas sobre lo que Dios quiere decirnos. Y por eso lo escribió. Era consciente de que la cuestión de qué es la vida, qué es la muerte, era verdaderamente gigantesca”, declaró Cevasco a OSV News el 19 de marzo.

“Era la misma pregunta que se hacían aquellas mujeres que iban al sepulcro. La clave, el punto central, el enfoque, es que esta vida no termina. La muerte no lo destruye todo”, dijo. 

Su curiosidad, su devoción y participación en los sacramentos, y el ejemplo de su vida espiritual impulsaron a la Archidiócesis de Milán a iniciar en marzo la fase diocesana de su causa de canonización. 

‘Verdadera alegría en su amor por Jesús’

El edicto que declaraba la apertura de su causa señalaba que Marco “amaba la vida, hacía muchas preguntas y, sobre todo, encontraba la fuente de la verdadera alegría en su amor por Jesús y por su prójimo”.

“Por esta razón, dejó una profunda convicción de su santidad en todos los que lo conocieron”, proclamaba el edicto, añadiendo que la reputación de santidad del adolescente no había hecho más que “fortalecerse con los años”.

Nacido en 1994, Marco creció en una familia muy unida y activa en la Iglesia.  Sus padres eran miembros de  Comunión y Liberación, un movimiento laico católico cuyos miembros buscan descubrir la presencia de Cristo en todos los aspectos de la vida. 

‘La plenitud de nuestra humanidad’

Cevasco dijo que ella y su esposo, Antonio Gallo, veían su fe como “la plenitud de nuestra humanidad, algo hermoso, la recompensa que el Señor promete en esta vida, que es tan fascinante. Y, para ser honestos, algo que también implica sufrimiento”.

Sin embargo, no intentaron imponer su fe a Marco ni a sus dos hermanas, Francesca y Veronica, porque “si Dios nos creó libres, ¿cómo podríamos imponérnosla nosotros mismos?”.

Al igual que sus hermanas, señaló, Marco era una persona que siempre hacía preguntas, «pero nunca de forma indiscreta».

‘El meollo del asunto’

“Él no era de los que abrumaban a la gente; los respetaba, los valoraba. Podía pasar una tarde jugando contigo y luego, después, llegaba a lo que él llamaba ‘el meollo del asunto’”, dijo. 

Cevasco declaró a OSV News que, desde pequeño, Marco siempre había sido «un poco diferente» y que “tenía una sensibilidad muy marcada”.

“Algo que siempre me llamó la atención fue que no parecía muy interesado en las conversaciones. En ese sentido, era, se podría decir, muy típico de un hombre. Solía ​​ser reservado”, comentó. “Sin embargo, si ocurría algo —si había tensión o si se decía algo importante— incluso desde otra habitación, se daba cuenta e intervenía. En otras palabras, era atento”.

Para ella, la necesidad de Marco de observar y su búsqueda de “algo significativo y verdadero” le ayudaron a «profundizar en su búsqueda espiritual».

Un himno favorito de la iglesia

Con una mirada retrospectiva, Cevasco dijo que realmente notó su búsqueda de una espiritualidad profunda cuando él tenía 15 años. Él le entregó un papel con una reflexión sobre un himno de la Iglesia, “Io non sono degno” (“No soy digno”).

“No soy digno de lo que haces por mí. Tú que amas tanto a alguien como yo, mira, no tengo nada que darte, pero si lo quieres, tómame”, dice la canción.

Cuando él le hizo esa reflexión, ella le dijo a OSV News: «Fue entonces cuando me di cuenta de que realmente había algo ahí».

Esa reflexión, que Cevasco dijo haber escrito cuando comenzó a estudiar filosofía, comenzaba con las palabras: «Tengo 15 años y escribo esto para mí y para todos los jóvenes de mi edad».

Las «preguntas fundamentales» de la vida

En él escribió “que en la vida suelen surgir preguntas fundamentales, y analiza lo que también puede ser el deseo de probar cosas, de hacer cosas, de distraerse, lo que él llamaba ‘el ídolo del sábado por la noche’. Y explica cómo, cuando pasa, te deja con una amargura aún mayor”, recordó la madre. 

Tras su muerte, su familia pudo encontrar más escritos suyos sobre su “búsqueda de la felicidad” y los recopiló en un libro titulado “Anche i sassi si sarebbero messi a saltellare” (“Hasta las piedras habrían empezado a rebotar”).

“Quería vivir su vida plenamente para sí mismo, quería encontrar la alegría y lo que había descubierto, no podía soportar que los demás no lo supieran”, declaró Cevasco a OSV News. 

Una nota en su billetera

Esa búsqueda de la verdadera felicidad fue algo que lo acompañó, literalmente, hasta el final de su corta vida. Entre los objetos encontrados en su billetera tras su muerte había una imagen de Nuestra Señora de Medjugorje y una nota.

“Hoy prometo que, con gran anhelo y con constante fortaleza, como si fuera el último día de mi vida, al elegir a quién entregar mi día y mi vida, me abriré a la búsqueda del Misterio, con discernimiento y respeto por la realidad que se me presente, incluso cuando sea difícil. Solo del Misterio dependo”, decía la nota. 

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– Junno Arocho Esteves es corresponsal internacional de OSV News. Síguelo en X @jae_journalist.

El autorJunno Arocho Esteves

Recursos

Derechos humanos: raíces cristianas y desafío contemporáneo

Todo fundamentalismo —ya sea religioso o ideológico— es incompatible con el reconocimiento efectivo de la dignidad y los derechos de la persona, porque surge del rechazo a enfrentarse a la complejidad de la realidad y genera exclusión.

Gerardo Ferrara·17 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Quiero aclarar que este tema me interesa especialmente: cuando estaba en la universidad, cursé un semestre completo de una asignatura dedicada, en lengua árabe, a las declaraciones islámicas de derechos humanos.

La reciente muerte de Jürgen Habermas, quien en su famoso diálogo con Joseph Ratzinger había reflexionado sobre los fundamentos «prepolíticos» del Estado liberal, vuelve a poner en primer plano una pregunta decisiva: ¿sobre qué bases se sustentan realmente la laicidad y los derechos humanos en nuestras democracias? En ese debate, el filósofo laico reconocía que las tradiciones religiosas pueden ofrecer recursos morales que el Estado no es capaz de producir por sí solo, siempre y cuando se dejen traducir a un lenguaje accesible para todos en el espacio público. 

En Occidente damos por sentado que toda persona, por el mero hecho de serlo, posee derechos inalienables, independientemente de su clase social o de su origen. Sin embargo, es importante recordar que esta visión no surgió de la nada, sino que hunde sus raíces en la tradición cristiana.

La libertad y la persona en la herencia cristiana

El gran filósofo alemán Georg Hegel, en su obra “Introducción a la historia de la filosofía”, afirma: “Ni los griegos, ni los romanos, ni los asiáticos sabían que el hombre, en cuanto hombre, nace libre: nada sabían de este concepto. Sabían que un ateniense, un ciudadano romano, un ‘ingenuus’, es libre: que se concede la libertad y no la esclavitud. Sin embargo, no sabían que el hombre es libre como hombre —es decir, el hombre universal, el hombre tal y como lo concibe el pensamiento y tal y como se aprehende en el pensamiento—. Fue el cristianismo el que trajo la doctrina de que ante Dios todos los hombres son libres”.

Esto conduce a un cambio de paradigma: la dignidad de la persona ya no depende del nacimiento, el estatus o la educación, sino del simple hecho de haber sido creada a imagen de Dios. Por este motivo, para autores como Marcello Pera, la cultura de los derechos humanos en Occidente se basa en una elección moral de origen cristiano: una ley moral anterior a la positiva, que fundamenta la igualdad y la inviolabilidad de los derechos fundamentales.

El Catecismo de la Iglesia Católica recuerda además que la libertad tiene su fundamento en la razón y en la voluntad, y que toda persona, en cuanto imagen de Dios, tiene el derecho natural a ser reconocida como libre y responsable. El derecho al ejercicio de la libertad, sobre todo en el ámbito moral y religioso, debe, por tanto, ser reconocido y protegido también en el ámbito civil, dentro de los límites del bien común.

La «tradición» en el cristianismo

¿Cómo ha evolucionado la idea de libertad y de derechos humanos en el pensamiento cristiano y en el islámico? De manera diferente, ya que se trata de dos sistemas de pensamiento distintos, empezando por la idea de Dios, sus atributos y la interpretación de los textos sagrados.

Las diferentes concepciones de la libertad pueden atribuirse tanto a la teología como a las limitaciones que impone la interpretación de los textos sagrados, la Biblia y el Corán.

En el cristianismo, y en particular en el catolicismo, la constitución “Dei Verbum” afirma que, si bien Dios es el autor del corpus de los textos sagrados, quienes escribieron dichos textos fueron hombres inspirados por Dios, con sus propias limitaciones históricas y culturales.

Por lo tanto, la Escritura no debe entenderse como dictada directamente por Dios, sino que debe interpretarse «críticamente», mediante una hermenéutica basada en múltiples disciplinas: el método histórico-crítico, el análisis lingüístico, textual, comparativo, etc.

La fe y la razón, la religión y la ciencia, la revelación y la tradición van de la mano y permiten a los fieles asimilar las enseñanzas divinas a través del sello que constituyen la tradición apostólica y la doctrina de la Iglesia. La famosa frase «Dad, pues, a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios», pronunciada por Jesús y recogida en los Evangelios, constituye, por así decirlo, la base de la llamada separación de poderes en el cristianismo.

La visión islámica

En el islam, esa separación no existe: hay una unión indisoluble entre el poder divino y la autoridad temporal. De hecho, la labor constructiva de derivación de la «ley», del «derecho» (en árabe: “shari’a”), tanto religioso como secular, se basa en cuatro fuentes (el Corán, la sunna, la qiyās y el iǧmā‛) y se denomina “iǧtihād” (de ǧ-h-d, la misma raíz del término “ǧihād”). Este esfuerzo, una auténtica elaboración del derecho positivo islámico, basada sin embargo en una palabra «revelada», se prolongó hasta el siglo X, cuando se formaron las escuelas jurídicas (“maḍhab”), época tras la cual «las puertas del ‘iǧtihād’» se consideran oficialmente cerradas. Desde entonces prevalece la idea de que no deben introducirse más innovaciones (“bid‛a”).

Las corrientes rigoristas, como el wahabismo y el salafismo, insisten en el retorno a la «edad de oro» de los piadosos antepasados (“salaf”), en particular al modelo de Medina y de los primeros califas. Es cierto que el mundo islámico es muy variado, con diferentes escuelas e interpretaciones, pero sigue siendo común la idea de que la ley revelada tiene primacía sobre la legislación estatal. 

La visión del ser humano: fundamento del discurso sobre los derechos humanos

Como hemos visto, el concepto de «derecho humano» se basa en la llamada ley natural, que en Occidente se ha reconocido a través de la perspectiva moral del cristianismo. 

Hegel señala que, para el cristianismo, el individuo tiene un valor infinito porque es objeto del amor de Dios y está destinado a la máxima libertad en su relación con Él.

Esto significa que la libertad humana tiene un origen, una causa y un objetivo: ser como Dios en la relación con Él, una relación que se profundiza a lo largo de la vida y hace que el sentido de la existencia se descubra, no se invente.

Autores como Vladimir Soloviev señalan que, en el islam clásico, no encontramos, por el contrario, un ideal de «divinumanidad», es decir, de unión perfecta del hombre con Dios. El énfasis recae más bien en la sumisión a Dios y en la observancia de los mandamientos que definen desde fuera la vida religiosa. 

Fundamentalismos cristianos

Si bien hay quienes acusan únicamente a los musulmanes de fundamentalismo religioso, conviene recordar que también en el ámbito cristiano existen corrientes y grupos de carácter fundamentalista. En esos contextos, la Biblia (especialmente el Antiguo Testamento) se lee de forma rígida y literal, sin el filtro de la Tradición viva de la Iglesia, del magisterio y del método exegético crítico que ha adoptado la Iglesia católica. 

Algunas formas de fundamentalismo cristiano tienden a rechazar la distinción entre Iglesia y Estado, a desconfiar de los derechos humanos modernos y a reducir el Evangelio a un código jurídico que imponer a la sociedad mediante el poder político. De este modo se oscurece la visión de la persona —libre, responsable y capaz de dialogar—, que es uno de los frutos más preciados de la tradición cristiana.

El magisterio reciente, desde el Concilio Vaticano II en adelante, se ha distanciado claramente de cualquier uso ideológico del cristianismo y de toda forma de violencia perpetrada en nombre de Dios, reafirmando la primacía de la conciencia, la libertad religiosa y el rechazo de toda coacción en materia de fe.

Declaraciones de derechos: la ONU y el mundo islámico

Estas diferencias teológicas y antropológicas han tenido consecuencias concretas. Paradójicamente —aunque no tanto—, la visión cristiana ha contribuido a dar origen al Estado liberal moderno y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), en la que el fundamento del derecho es el propio ser humano y la ley natural se interpreta desde una perspectiva laica. 

En el mundo islámico, en cambio, la Declaración de la ONU se ha considerado a menudo una expresión de una tradición judeocristiana secularizada y, por lo tanto, no plenamente aceptable. El diplomático Sa’id Rajaie Khorasani (representante de la República Islámica de Irán ante la ONU) la definió, por ejemplo, como «una interpretación laica de la tradición judeocristiana». 

Así surgieron diversas «declaraciones islámicas» de derechos: la Declaración Islámica de Derechos Humanos (1981), la Declaración de El Cairo (1990) y la Carta Árabe de Derechos Humanos (1984). En todos estos textos, los derechos se refieren explícitamente a la ley divina islámica: es Dios, a través del Corán y la sharia, el único legislador supremo de las relaciones entre los individuos. 

Por consiguiente, la ley religiosa prevalece sobre la ley secular, y ningún musulmán debería verse obligado a infringir la sharia; es más, puede sentirse con derecho a no respetar las leyes estatales que la contradigan. En la práctica, el alcance de los derechos difiere del que se entiende desde la perspectiva occidental. 

Algunos puntos críticos

En las declaraciones islámicas se observan algunos puntos problemáticos en relación con el concepto occidental de derechos humanos universales. Entre ellos, cabe destacar:

  • Falta de plena igualdad entre hombres y mujeres: en los códigos de familia de todos los países musulmanes, el hombre goza de ventajas en materia de herencia, custodia de los hijos, repudio y testimonio. 
  • Negación del derecho a la apostasía: pasar del islam a otra religión sigue siendo un delito muy grave, a veces castigado con la pena de muerte.
  • Libertad religiosa limitada: a los musulmanes se les reconoce la posibilidad de profesar y manifestar públicamente su fe, mientras que para las demás religiones las restricciones pueden ser muy estrictas. 
  • Libertad de pensamiento y de expresión condicionada: aunque existe un margen de libertad, el Estado puede limitarla o controlarla si la considera peligrosa para la seguridad de la comunidad, mediante el control de los medios de comunicación y las redes sociales (como ocurre en Irán). 

Estos elementos ponen de manifiesto cómo la pretensión de universalidad de los derechos se reformula, de hecho, a la luz de la ley religiosa.

Un reto para el diálogo

En conclusión, todo fundamentalismo —ya sea religioso o ideológico— es incompatible con el reconocimiento efectivo de la dignidad y los derechos de la persona, porque surge del rechazo a enfrentarse a la complejidad de la realidad y genera exclusión, cuando no violencia. 

Y ese curso en la universidad, junto con mis experiencias vitales, me enseñó que quien se preocupa por los derechos humanos debe luchar contra el fundamentalismo, ante todo, dentro de su propia tradición.

España

La Iglesia española construye, ¡por fin!, un relato contra las mentiras del gobierno

Cada vez hay más dudas sobre si existe un compromiso efectivo, tanto por parte del Gobierno como de los medios, para abordar de manera integral la reducción de los abusos sexuales a menores en todos los ámbitos de la sociedad.

Javier García Herrería·16 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El director de la oficina de información de la Conferencia Episcopal Española, Josetxo Vera, publicó el 15 de abril un artículo en El Mundo en el que, con un tono respetuoso, reprocha al ministro Félix Bolaños la desinformación que impulsa en sus reiteradas declaraciones públicas sobre el acuerdo alcanzado el 30 de marzo entre la Iglesia católica, el Defensor del Pueblo y el Gobierno para la reparación de las víctimas de abusos sexuales. 

El texto de Vera es una gran noticia, sobre todo en la medida en que rompe la espiral de silencio que parecía haberse instalado en la Iglesia española en torno a la falta de coherencia del gobierno y la clase política a la hora de investigar verdaderamente los abusos sexuales a menores.

Las falsedades del ministro

El artículo de Vera sostiene que el ministro está construyendo un relato que no se ajusta a los hechos ni a la verdad, y rebate varias de sus afirmaciones:

En primer lugar, cuestiona la idea de que antes de estos acuerdos las víctimas no recibían atención. Señala que esto no es correcto, ya que la Iglesia creó en 2020 más de 200 oficinas en toda España destinadas a la atención de víctimas de abusos y a la protección de menores, a las que han acudido más de mil personas en los últimos años.

También desmiente que la Iglesia haya comenzado a pagar indemnizaciones sólo a raíz de estos acuerdos. Según explica, la institución lleva tiempo haciéndolo desde distintas vías: cumpliendo con las indemnizaciones dictadas por la justicia civil, penal o canónica; realizando pagos de forma voluntaria incluso sin obligación judicial; y aplicando las medidas de reparación contempladas en el Plan de Reparación Integral a las Víctimas de Abusos (PRIVA), especialmente en casos donde la justicia no podía intervenir por prescripción del delito o fallecimiento del agresor.

Asimismo, Vera rechaza la afirmación de que el acuerdo establece que el Estado fija las indemnizaciones y la Iglesia las paga. Aclara que, aunque es la Iglesia quien asume el pago, la cuantía no la determina el Estado, sino que surge de un acuerdo entre la propuesta del Defensor del Pueblo y la del PRIVA. Sugiere que interpretar lo contrario implicaría que el Gobierno entiende que el Defensor no es una figura independiente.

El artículo también sostiene que, en materia de abusos a menores, la Iglesia ha podido actuar en ámbitos donde el Estado encuentra límites legales, como en los casos en que los delitos han prescrito o el agresor ha fallecido, situaciones en las que la justicia ordinaria no puede intervenir.

Lo que el ministro no dice 

Por otro lado, Vera señala aspectos que, a su juicio, el ministro omite. Entre ellos, destaca la existencia de protocolos de prevención y actuación desarrollados por la Iglesia, y subraya que otras instituciones no han implementado estructuras similares de atención a víctimas. Añade que algunas víctimas de abusos en otros ámbitos acuden a oficinas eclesiales por falta de alternativas.

También menciona que las indemnizaciones económicas recibidas por las víctimas deben tributar actualmente, algo que considera que parece que va a cambiar próximamente gracias a la insistencia de la Iglesia.

Por último, recuerda que el ministro se comprometió en un preacuerdo firmado en enero a abordar la reparación integral de las víctimas de abusos en todos los ámbitos sociales, incluidos aquellos bajo responsabilidad directa de las administraciones públicas, un aspecto que, según Vera, no está siendo suficientemente tenido en cuenta por el Gobierno.

El silencio de los medios

Hasta aquí el contenido del artículo de Josetxo Vera. A ello puede añadirse otro elemento relevante del contexto español: el escaso interés de los medios de comunicación a la hora de exigir al Gobierno el cumplimiento de sus compromisos. Este fenómeno, sin embargo, no es nuevo, ya que desde hace años se percibe una doble vara de medir sobre estos asuntos, como reflejan varios ejemplos.

Por un lado, la limitada presión ejercida por la “opinión pública” cuando en 2020 salieron a la luz negligencias de algunos políticos y administraciones públicas en la gestión y ocultación de abusos a menores en centros bajo su tutela.

Por otro, la escasa crítica de los medios que se proclaman adalides de la lucha contra los abusos cuando, en 2022, el Congreso rechazó abrir una investigación sobre abusos en todos los ámbitos sociales, optando en cambio por circunscribirse únicamente a los casos relacionados con la Iglesia.

Asimismo, cabe señalar la falta de insistencia para que el Gobierno haga públicos datos detallados sobre el origen de los casos de abusos sexuales a menores que se registran cada año. La única referencia oficial en este sentido procede de la Fiscalía General del Estado en 2023, cuyos datos apuntaban a que el 0,45 % de las denuncias correspondían al ámbito eclesial, incluyendo también al personal laico vinculado a centros educativos.

A la luz de estos elementos, cada vez hay más dudas sobre si existe un compromiso efectivo, tanto por parte del Gobierno como de los medios, para abordar de manera integral la reducción de los abusos sexuales a menores en todos los ámbitos de la sociedad.

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Mundo

El Papa insiste en Camerún: “Los que mandan están al servicio” de todos

En el vuelo hacia Camerún, el Papa León dijo que Argelia ha sido una maravillosa oportunidad para “seguir tendiendo puentes” y promover el diálogo interreligioso. En Yaundé, ante autoridades y sociedad civil, el Papa definió la autoridad como “un servicio, nunca factor de división”.

OSV / Omnes·16 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

– Courtney Mares, OSV News / F. Otamendi

El Papa León XIV conversó con los periodistas a bordo del avión papal el 15 de abril durante el vuelo de cinco horas de Argelia a Camerún, subrayando la perdurable importancia de San Agustín en la actualidad y afirmando que la invitación del santo “a buscar a Dios y a buscar la verdad es algo muy necesario hoy en día”.

Reflexionando sobre los dos últimos días en Argelia, el Pontífice dijo que su regreso a la moderna ciudad argelina de Annaba y a las ruinas de la ciudad romana de Hipona no solo fue “una bendición especial para mí en lo personal”. Sino que también tiene “un fuerte valor simbólico”, para “ofrecer a la Iglesia y al mundo una visión que San Agustín nos ofrece en términos de esa búsqueda de Dios y del esfuerzo por construir comunidad”.

San Agustín: buscar a Dios y buscar la verdad

Hablando en inglés, el Papa León dijo que San Agustín “sigue siendo una figura muy importante hoy en día”. “Sus escritos, su enseñanza, su espiritualidad, su invitación a buscar a Dios y a buscar la verdad es algo muy necesario hoy en día, un mensaje muy real para todos nosotros hoy, como creyentes en Jesucristo, pero también para cada persona”.

“Y como han visto, incluso el pueblo de Argelia, cuya gran mayoría no es cristiana, honra y respeta profundamente la memoria de San Agustín como uno de los grandes hijos de su tierra”, añadió el Papa León.

“Me alegra saludarlos a todos esta mañana después de lo que personalmente considero que ha sido un viaje y una visita verdaderamente bendita a Argelia”, dijo el Papa León.

El papa León XIV llega al aeropuerto internacional de Yaundé Nsimalen, Camerún, el 15 de abril de 2026, procedente de Argelia (Foto de OSV News/Luc Gnago, Reuters).

“Seguir tendiendo puentes”

El Papa León describió su estancia en Argelia como una gran oportunidad para «seguir tendiendo puentes» y promover el diálogo interreligioso entre católicos y musulmanes”. “Creo que la visita a la mezquita fue significativa para decir que, aunque tenemos creencias diferentes, formas diferentes de rezar y formas diferentes de vivir, podemos convivir en paz», dijo el Papa.

Ya en la capital de Camerún, el Papa fue recibido calurosamente por las autoridades y sus gentes. En el discurso ante el presidente, la sociedad civil, y el cuerpo diplomático, el Pontífice agradeció “de corazón  la cálida acogida que me han dispensado y las palabras de bienvenida que me han dirigido”.

Fieles se congregan en el Aeropuerto Internacional de Yaundé-Nsimalen, en Yaundé, Camerún, el 15 de abril de 2026, antes de la llegada del Papa León XIV para iniciar su viaje apostólico al país africano.. (Foto de OSV News/Luc Gnago, Reuters).

‘Africa en miniatura’: su variedad es un tesoro 

“Çon profunda alegría me encuentro en Camerún, a menudo definido como “África en miniatura” por la riqueza de sus territorios, sus culturas, sus lenguas y sus tradiciones. Esta variedad no es una fragilidad; es un tesoro. Constituye una promesa de fraternidad y un sólido fundamento para construir una paz duradera. Vengo entre ustedes como pastor y como servidor del diálogo, de la fraternidad y de la paz.” Así comenzó el Papa su discurso.

Visitas de san Juan Pablo II y de Benedicto XVI en la memoria

León XIV manifestó la voluntad de reforzar los lazos de cooperación entre la Santa Sede y la República de Camerún, “fundados en el respeto mutuo, en la dignidad de cada persona humana y en la libertad religiosa”. 

Se trata de un país que “conserva en su memoria las visitas de mis predecesores: la de san Juan Pablo II, mensajero de esperanza para todos los pueblos de África, y la de Benedicto XVI, que subrayó la importancia de la reconciliación, la justicia y la paz, así como la responsabilidad moral de los gobernantes”.

Mujeres sostienen retratos del Papa León XIV en el Aeropuerto Internacional de Yaundé-Nsimalen, en Yaundé, Camerún, el 15 de abril de 2026, antes de la llegada del pontífice para iniciar su viaje apostólico al país africano. (Foto de OSV News/Luc Gnago, Reuters).

La autoridad según San Agustín

Enseguida, entre otras cuestiones, el Papa agustino, como ha hecho varias veces en las últimas semanas, recordó dos ideas importantes de su padre espiritual, San Agustín.

   1) “La autoridad pública está llamada a ser un puente, nunca un factor de división, incluso allí donde parece reinar la inseguridad. La seguridad es una prioridad, pero debe ejercerse siempre respetando los derechos humanos, uniendo rigor y magnanimidad, con especial atención a los más vulnerables”.

   2) San Agustín, hace mil seiscientos años, escribía palabras de gran actualidad: “Hasta los que mandan están al servicio de quienes, según las apariencias, son mandados. Y no les mandan por afán de dominio, sino por su obligación de mirar por ellos; no por orgullo de sobresalir, sino por un servicio lleno de bondad”.

Pruebas complejas en Camerún: tensiones, violencia, sufrimiento

El Sucesor de Pedro se refirió entonces a las “pruebas complejas”, que está atravesando Camerún. “Las tensiones y la violencia que han afectado a algunas regiones del noroeste, del suroeste y del extremo norte han provocado un profundo sufrimiento: vidas perdidas, familias desplazadas, niños privados de la escuela, jóvenes que no ven un futuro”. 

Ante situaciones tan dramáticas, “a principios de este año invité a la humanidad a rechazar la lógica de la violencia y de la guerra, para abrazar una paz fundada en el amor y la justicia”, dijo León XIV. 

“Una paz que sea desarmada, es decir, no basada en el miedo, la amenaza o el armamento; y desarmante, porque es capaz de resolver los conflictos, de abrir los corazones y de generar confianza, empatía y esperanza. La paz no puede reducirse a un eslogan: debe encarnarse en un estilo, personal e institucional, que repudie toda forma de violencia. Por eso reitero con fuerza: ‘El mundo tiene sed de paz’”.

El Papa León XIV habla con miembros de los medios de comunicación a bordo del avión papal el 15 de abril de 2026, en ruta a Yaundé, Camerún, procedente de Argelia. (Foto de CNS/Lola Gomez).

 “¡Basta ya de guerras!”

 “¡Basta ya de guerras, con sus dolorosos cúmulos de muertos, destrucciones y exiliados”, volvió a repetir el clamor de estos días. “Este grito quiere ser un llamamiento a la voluntad de contribuir a una paz auténtica, anteponiéndola a cualquier interés particular”

La paz, de hecho, no se decreta: se acoge y se vive, subrayó ayer en Camerún. “Es un don de Dios, que se desarrolla en una labor paciente y colectiva. Es responsabilidad de todos”.

La sociedad civil, una fuerza vital

Además, el Papa manifestó, en francés, como todo su discurso, que “la sociedad civil debe considerarse una fuerza vital para la cohesión nacional. Es un paso para el que Camerún también está preparado”.

“Asociaciones, organizaciones de mujeres y de jóvenes, sindicatos, ONG humanitarias, líderes tradicionales y religiosos: todos desempeñan un papel insustituible en la construcción de la paz social”, reiteró.

El papa León XIV observa a los niños actuar durante su visita al orfanato Ngul Zamba en Yaundé, Camerún, el 15 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Alberto Pizzoli, pool vía Reuters).

Que Dios bendiga Camerún

En su conclusión, el Pontífice terminó ante el numeroso auditorio: “Que Dios bendiga a Camerún, sostenga a sus dirigentes, inspire a la sociedad civil, ilumine la labor del Cuerpo diplomático y conceda a todo el pueblo camerunés —cristianos y no cristianos, responsables políticos y ciudadanos— acoger el Reino de Dios, construyendo juntos un futuro de justicia y de paz”.

El Papa va a visitar tres ciudades de Camerún: Yaundé, su capital, desde hoy; la ciudad noroccidental de Bamenda, el 16 de abril, donde los separatistas que operan en las regiones anglófonas de Camerún anunciaron un cese temporal de las hostilidades; y Douala, la ciudad más grande del país y centro económico, el día 17.

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Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. Síguela en X @catholicourtney.

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El autorOSV / Omnes

Jesús, yo confío en Ti

Santo Tomás Moro lo expresó con una lucidez desarmante: “Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor”.

16 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

¿Confías en Dios?

Detente por un momento y responde sinceramente. ¿Confías en Dios, o solo dices que confías? Platiqué hace unos días con Sofía. Con mirada angustiada, respiración agitada y rostro desencajado por el dolor me narraba su situación: nada estaba bien, su hijo esclavo de las drogas (cristal), su hermano alcohólico, ella devastada y un esposo distante y frío. Me decía que estaba cansada de rezar y no obtener respuesta. Le pregunté si confiaba en Dios y respondió que sí… luego dudó y agregó: “la verdad es que no, no confío en Él, he llegado a dudar si existe”. 

No esperes un milagro para creer en Dios…¡cree en Dios, y verás lo que son los milagros!

En un mundo que nos empuja a tener el control de todo —resultados, tiempos, relaciones, futuro— hablar de confianza en Dios puede sonar, para algunos, a evasión o pasividad. Sin embargo, la auténtica confianza cristiana está muy lejos de ser inacción. Tampoco es hiperactividad ansiosa. Es, más bien, una forma madura y serena de habitar la vida.

Confiar en Dios no significa dejar de hacer lo que nos corresponde, sino hacerlo con responsabilidad… y soltar el resultado. Es reconocer con humildad que hay una parte que sí nos toca —decidir, actuar, esforzarnos— y otra que no está en nuestras manos. Y es precisamente ahí donde comienza la confianza.

Desde la fe, vivimos sostenidos por la certeza de que no estamos a la deriva. Nuestra vida no es fruto del azar, sino que descansa en las manos de un Padre que ama y que es infinitamente sabio. Por eso, la confianza no elimina las dificultades, pero sí transforma la manera en que las enfrentamos.

Santo Tomás Moro lo expresó con una lucidez desarmante: “Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor”. Esta afirmación no es ingenuidad ni negación del dolor; es una profunda convicción de fe que permite atravesar la incertidumbre sin perder la paz.

La Sagrada Escritura refuerza esta actitud interior: “Confía en el Señor con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia; reconócelo en todos tus caminos, y Él allanará tus senderos” (Proverbios 3, 5-6).

Confiar, entonces, es caminar haciendo lo que está en nuestras manos —con diligencia, prudencia y virtud— y dejar lo que no podemos controlar en las manos de Dios. Es actuar sin ansiedad desbordada, sin caer en la ilusión de omnipotencia que tanto desgasta el alma.

Desde las ciencias de la conducta, sabemos que gran parte de la ansiedad proviene de la necesidad de control y de la anticipación catastrófica del futuro. La mente, cuando no es educada, tiende a imaginar escenarios negativos y a reaccionar como si ya fueran reales. Esto activa respuestas de estrés que afectan nuestro cuerpo, nuestras decisiones y nuestras relaciones.

Aquí es donde la confianza en Dios se vuelve también profundamente sanadora. No sustituye el trabajo personal, pero lo orienta. Aprender a cuidar nuestros pensamientos, a cuestionar interpretaciones irracionales y a centrarnos en el presente son prácticas fundamentales para la salud mental. Y todas ellas encuentran un eco natural en la vida espiritual.

Como decía san Francisco de Sales: “La medida del amor es amar sin medida”. Y quien se sabe amado por Dios aprende, poco a poco, a descansar en ese amor, incluso en medio de la incertidumbre.

La confianza no elimina la responsabilidad: la purifica. Nos permite actuar con serenidad en lugar de impulsividad, con claridad en lugar de miedo. Nos aleja de la zozobra, de la desesperación, del desgaste interior que produce querer controlarlo todo.

También san Ignacio de Loyola lo resumía con una fórmula que une perfectamente fe y acción: “Actúa como si todo dependiera de ti; confía como si todo dependiera de Dios”.

Prepárate en el tema por el que sufres (adicciones), actúa con valentía haciendo lo correcto, poner límites, ofrecer medios, seguir orando pero sin angustia. Convencida de que el buen final llegará porque Dios es un Padre que ama y que es infinitamente sabio.

Decir “Jesús, yo confío en Ti” no es una frase devocional vacía. Es una decisión cotidiana. Es elegir la paz en lugar de la angustia, la esperanza en lugar del temor, la entrega en lugar del control.

Es, en definitiva, caminar por la vida con paso firme… y el corazón en paz. 

Evangelio

Corazones inflamables. Domingo III de Pascua (A)

Vitus Ntube nos comenta la lecturas de Domingo III de Pascua (A) correspondiente al día 19 de abril de 2026.

Vitus Ntube·16 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Hoy se nos presenta una escena evangélica muy pintoresca. El domingo pasado —Domingo de Quasimodo— trataba sobre el encuentro entre Tomás y Cristo resucitado. Hoy vemos a Jesús acompañando a dos discípulos en su camino hacia Emaús, inflamando sus corazones y mostrando cómo fueron capaces de reconocerlo al partir el pan.

El Evangelio nos muestra la importancia de tener un corazón encendido. Solo un corazón inflamado por el amor puede verdaderamente reconocer a Cristo y redescubrir nuevas fuerzas: “A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron […] Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén”.  Para que un corazón se inflame, debe ser inflamable y recibir la luz de una fuente externa. El corazón no se enciende a sí mismo.

Las lecturas de hoy nos muestran la disposición del corazón y cómo puede ser encendido. Un corazón en llamas busca comprender la fe, permite que la Palabra de Dios lo impregne. En el Evangelio vemos cómo Jesús hace una exégesis de sí mismo a los discípulos en el camino a Emaús. En su explicación de las Escrituras, inflama sus corazones: “¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?”.

Los discípulos no comprendían plenamente a Jesús y hablaban de Él solamente como de un profeta poderoso en obras y palabras. Habían esperado que Él fuera quien redimiera a Israel, y el testimonio de las mujeres y de los otros apóstoles no fue suficiente para sacarlos de su depresión y decepción. Ante estos corazones abatidos que habían perdido la llama de la fe, Jesús explica entonces todo lo que se refería a Él en todas las Escrituras, comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas. Los corazones deprimidos comienzan a recobrar vida ante la explicación que Cristo hace de sí mismo. Su fe y su corazón son renovados y reavivados.

La misión de Cristo al explicar las Escrituras a los corazones decepcionados de los discípulos que iban a Emaús continúa hoy. Esa misión continúa en law Iglesia, y esto es lo que vemos al apóstol Pedro hacer en la primera lectura y en su carta en la segunda lectura. Él explica la realidad de la resurrección, que es el fundamento de nuestra fe, en los Hechos de los Apóstoles: “Entonces Pedro, poniéndose en pie junto con los Once, levantó su voz y con toda solemnidad declaró ante ellos: […] enteraos bien y escuchad atentamente mis palabras». Pedro habla con autoridad; les pide que escuchen sus palabras. Luego utiliza el mismo método empleado por Jesucristo haciendo referencia a David: “pues David dice, refiriéndose a él: […]  mi carne descansará esperanzada. Porque no me abandonarás en el lugar de los Muertos”.

La autoridad para explicar las Escrituras de tal manera que los corazones se inflamen pertenece ahora a la Iglesia y a su magisterio. Lo que los apóstoles y las mujeres no pudieron lograr solo con su testimonio, Cristo les enseñó cómo hacerlo. El Magisterio de la Iglesia, la buena teología y la lectura de las Escrituras con la mente de la Iglesia son esenciales para inflamar los corazones.

Hoy las lecturas nos recuerdan que nuestros corazones deprimidos, faltos de fe y esperanza, pueden convertirse verdaderamente en corazones inflamables si dejamos que Cristo, Pedro y la Iglesia nos acompañen y nos expliquen el amor de Cristo por nosotros. Hemos sido liberados por amor, “no con algo corruptible, con oro o plata, sino con una sangre preciosa, como la de un cordero sin defecto y sin mancha, Cristo”, y eso es lo que inflama el corazón.

Dossier

Los diferentes ritos en la Iglesia

La Iglesia católica no es un bloque monolítico, sino una “comunión de Iglesias”. Aunque en Occidente el Rito romano es el más conocido, la fe se expresa a través de diversas tradiciones litúrgicas que se remontan a los primeros siglos.

Javier García Herrería·16 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

En el seno de la Iglesia Católica, los ritos trascienden la mera ejecución de rúbricas; se comprenden como la delicada arquitectura de acciones, oraciones, gestos y disciplinas que encarnan la fe y actualizan el Misterio Sacramental. Bajo esta acepción, la tradición reconoce tesoros litúrgicos como el Rito ambrosiano o el mozárabe. No obstante, en la terminología eclesial y sus documentos magisteriales, el término «rito» adquiere a menudo una dimensión jurídica y antropológica más profunda, refiriéndose a las Iglesias sui iuris.

Estas comunidades, particularmente las orientales, poseen una liturgia, una disciplina eclesiástica y un patrimonio espiritual propios que las distinguen entre sí y del Occidente latino. Sin embargo, como bien subraya el decreto Orientalium Ecclesiarum, todas «están encomendadas por igual al gobierno pastoral del Romano Pontífice». Esta diversidad no supone una fractura, sino una riqueza: entre estas Iglesias y ritos impera una comunión que, lejos de herir la unidad, la manifiesta en toda su plenitud. La unidad en la alteridad es, en efecto, la rúbrica visible de la catolicidad.

Desde el cenáculo de Jerusalén hasta la Parusía, las Iglesias de Dios custodian la fe apostólica celebrando el mismo Misterio Pascual. Como bien sintetiza el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 1203): «El Misterio es uno, pero las formas de su celebración son diversas». Esta pluralidad es fruto de la propia misión evangelizadora; las tradiciones litúrgicas germinaron en contextos geográficos y culturales específicos, tipificando el «depósito de la fe» a través de simbolismos, organizaciones comunitarias y sensibilidades teológicas particulares.

En la actualidad, la globalización y los flujos migratorios han propiciado un redescubrimiento mutuo. Los fieles católicos de distintas tradiciones han comenzado a valorar este mapa espiritual que ha acompañado el caminar del pueblo de Dios desde los tiempos apostólicos. Recientemente, en el marco del Jubileo de la Esperanza, el Papa León XIV recordaba a los representantes de las Iglesias Orientales su valor intrínseco: «Son Iglesias que deben ser amadas: custodian tradiciones espirituales y sapienciales únicas. Son tesoros inestimables que tienen mucho que decirnos sobre la sinodalidad y la vida cristiana».

El origen de los distintos ritos en la Iglesia católica es fruto de la cristalización de la predicación de los apóstoles en las grandes metrópolis del mundo antiguo y la labor de santos que, siglos después, codificaron estas tradiciones.

Las cinco fuentes de la tradición

Para entender el origen de los distintos ritos de la Iglesia, hay que mirar a las sedes apostólicas originales. Cada una desarrolló una forma propia de celebrar los misterios, adaptada a la lengua y cultura de su región.

En primer lugar, el Rito Alejandrino nace en Egipto bajo la figura de san Marcos evangelista. De su predicación en Alejandría emanan la Iglesia copta y las Iglesias de Etiopía y Eritrea. Esta tradición llegó al cuerno de África de la mano de san Frumencio († 383), el primer obispo de Axum, quien estructuró la fe en la región bajo la autoridad alejandrina.

El Rito Antioqueno o Sirio Occidental tiene su origen en Antioquía, la sede fundada por san Pedro antes de su partida a Roma. De aquí beben la Iglesia siríaca y la Iglesia Maronita, que debe su identidad espiritual a san Marón († 410), un monje eremita cuyo carisma dio forma a esta comunidad. 

También de aquí surge la Iglesia sirio-malankar en la India, que aunque usa el Rito de Antioquía, fue fundada por santo Tomás Apóstol, y su actual estructura católica se debe al impulso de Mar Ivanios († 1953).

Hacia el este, en Mesopotamia, se consolidó el Rito Caldeo o Sirio Oriental. Sus raíces están en la labor de santo Tomás y sus discípulos santo Addai y san Mari. Es la liturgia de los cristianos que vivieron fuera del Imperio Romano, manteniendo el arameo como lengua sagrada.

El Rito Constantinopolitano (Bizantino) es el más extendido y tiene su origen en la predicación de san Andrés. Su expansión por el mundo eslavo se debe a los santos Cirilo († 869) y Metodio († 885), quienes adaptaron esta liturgia a la lengua vernácula. En otros contextos, como el italo-albanés, destaca la figura de san Nilo el Joven († 1004).

Finalmente, el Rito Armenio se atribuye a los apóstoles san Judas Tadeo y san Bartolomé, pero fue san Gregorio el Iluminador († c. 331) quien, en el siglo IV, le dio su forma definitiva al convertir a Armenia en la primera nación cristiana de la historia.

¿Ápóstoles que no originaron ritos?

Al repasar esta genealogía, surge una duda: ¿Qué pasó con Santiago, Mateo, Felipe o Simón el Zelote? ¿Acaso no originaron nada? La respuesta es que su labor fue el cimiento de los ritos mencionados, pero sus nombres no quedaron vinculados a un determinado rito litúrgico por razones históricas y geográficas.

Santiago el Mayor es el ejemplo más claro. Evangelizó Hispania, pero su martirio temprano en Jerusalén (fue el primer apóstol en morir, en el 44 d.C.) impidió que estableciera una estructura administrativa duradera. Su legado se fundió en la tradición latina de Occidente. San Mateo, por su parte, predicó en Etiopía, pero esa comunidad terminó bajo la influencia organizativa de la sede de Alejandría, adoptando el rito de san Marcos.

En el mundo antiguo, las iglesias locales de los pueblos pequeños tendían a adoptar la liturgia de la gran metrópoli más cercana para garantizar la unidad. Así, la labor de san Felipe en Turquía o la de san Simón el Zelote en Persia fue absorbida por la importancia política de sedes como Constantinopla o Antioquía. 

El éxito de estos apóstoles fue su humildad histórica: sus misiones fueron los ladrillos invisibles que permitieron que las grandes familias litúrgicas se convirtieran en los faros que hoy conocemos. No es que no fundaran ritos, es que sus ritos se convirtieron en la base de la unidad de la Iglesia.

Las 23 Iglesias que “volvieron a casa”

La Iglesia católica es una comunión de 24 Iglesias autónomas (sui iuris): la latina es la más grande, pero existen otras 23 Iglesias orientales. La historia de estas últimas es un relato de separaciones dolorosas y retornos esperanzadores. 

Aunque el imaginario popular sitúa la división de la cristiandad en el Gran Cisma de 1054, la fractura comenzó mucho antes. La túnica de Cristo empezó a rasgarse en el siglo V, tras los concilios de Éfeso (431) y Calcedonia (451), debido a desacuerdos sobre la naturaleza de Jesús. Allí se separaron las Iglesias que hoy conocemos como “Pre-Calcedonianas” (coptos, armenios, siríacos). Siglos después, las tensiones políticas y culturales entre Roma y Constantinopla culminaron en la mutua excomunión de 1054. 

Con el tiempo, grupos dentro de esas comunidades separadas sintieron la necesidad de restablecer la comunión con el Obispo de Roma. No lo hicieron para “hacerse latinos”, sino para ser “católicos” manteniendo sus propias leyes, su liturgia y, en muchos casos, su clero casado.

A lo largo de los siglos, distintas comunidades cristianas de Oriente han ido restableciendo su comunión con Roma, dando lugar a las 23 Iglesias orientales católicas que existen en la actualidad. Este proceso no fue uniforme ni simultáneo, sino que se produjo en momentos históricos diversos y en contextos marcados por disputas teológicas, tensiones políticas y búsquedas de identidad eclesial.

Rito alejandrino y armenio

En el ámbito de las tradiciones alejandrina y armenia, a menudo vinculadas a una memoria de resistencia y martirio, algunos de los regresos más significativos se produjeron tras largas etapas de separación. La Iglesia copta católica, por ejemplo, formalizó su unión con Roma en 1741, después de permanecer separada desde el año 451. 

De forma similar, las Iglesias etíope y eritrea -herederas de la antigua misión de san Frumencio- fueron estructurándose progresivamente en comunión con la Santa Sede entre los siglos XIX y XXI. Por su parte, la Iglesia armenia, también separada tras las controversias de Calcedonia, vio reconocido su patriarcado católico en 1742.

Rito antioqueno y caldeo

El corazón de Siria y Mesopotamia constituye otro de los grandes focos de estos reencuentros. La Iglesia maronita ocupa aquí un lugar singular, ya que nunca se consideró formalmente separada de Roma, aunque reafirmó explícitamente su plena comunión en 1182, en el contexto de las Cruzadas. 

En cambio, la Iglesia caldea nació del acercamiento de un amplio sector de la Iglesia del Oriente, separada desde el año 431, que en 1553 buscó la comunión con el Papa y estableció su centro en la región de Mesopotamia, en el actual Irak. Más al este, en la India, las Iglesias siro-malabar y siro-malankar atravesaron complejos procesos históricos y de identidad antes de restablecer su vínculo con Roma en 1599 y 1930, respectivamente.

La herencia de Constantinopla

Por último, el ámbito bizantino —heredero de Constantinopla— protagonizó un número considerable de uniones tras el gran cisma de 1054. En muchos casos, estos acercamientos se formalizaron mediante acuerdos regionales. Así ocurrió con las Iglesias ucraniana y bielorrusa, cuya unión se selló en 1595 con el acuerdo de Brest, y que hoy constituyen el grupo oriental católico más numeroso. 

También las Iglesias rutena y eslovaca se incorporaron a Roma mediante la Unión de Uzhhorod en 1646. En 1724, el Patriarcado de Antioquía vivió una división de la que surgió la Iglesia melquita, una de cuyas ramas optó por retomar la comunión con Roma. Algo similar sucedió en el ámbito rumano, donde la unión se formalizó en 1697 en Alba Iulia. En contraste con estos procesos, la Iglesia ítalo-albanesa representa una continuidad singular, ya que sus comunidades nunca se separaron de Roma tras el cisma de 1054. 

La persecución del siglo XX

Las Iglesias orientales católicas en el siglo XX vivieron una de las etapas más dramáticas de su historia, marcada por la persecución sistemática de los regímenes comunistas en Europa del Este. Estas Iglesias, que mantenían la comunión con Roma pero conservaban sus propias tradiciones litúrgicas y disciplinares orientales, fueron vistas como una amenaza política y cultural por los Estados soviéticos y sus satélites.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el avance del comunismo en países como Ucrania, Rumanía y regiones del antiguo Imperio ruso desencadenó una política de represión religiosa que afectó especialmente a las Iglesias católicas orientales. A diferencia de las Iglesias ortodoxas, que en muchos casos fueron toleradas bajo un férreo control estatal, las Iglesias unidas a Roma eran percibidas como instrumentos de influencia extranjera. Como consecuencia, fueron oficialmente prohibidas.

En Ucrania, la Iglesia greco-católica ucraniana fue ilegalizada en 1946. Sus estructuras fueron disueltas y sus bienes transferidos a la Iglesia ortodoxa rusa. Situaciones similares se produjeron en Rumanía en 1948, donde la Iglesia greco-católica rumana fue suprimida y sus fieles forzados a integrarse en la Iglesia ortodoxa rumana controlada por el Estado.

Evangelización

Clare Crockett: cada día, un cheque en blanco para Dios

A los diez años de la muerte de la irlandesa Clare Crockett (1982-2016), en el terremoto que asoló Ecuador el 16 de abril de 2016, crecen los testimonios sobre la vida de la joven religiosa. Cada día ofrecía al Señor un cheque en blanco.  

Francisco Otamendi·16 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La irlandesa que soñaba con ser actriz de Hollywood y que se entregó a Jesucristo bromeando con que llegaría a ser “una monja famosa”, la Hermana Clare Crockett, lo está consiguiendo. Se cumplen ahora, el 16 de abril, diez años de su muerte en un terremoto en Ecuador, y HM Televisión (Hogar de la Madre), ha lanzado estos días la serie titulada “10 años, 10 momentos. Hna. Clare, recuerdos inéditos”.

Se entrevista en los videos a niños y jóvenes con los que trató, a sus amigos y a hermanas de comunidad que cuentan, diez años después, la influencia que ha tenido en sus vidas, explica la Hna. Beatriz Liaño.

Por otra parte, el documental sobre su vida ‘O todo o nada’, se ha traducido ya a quince idiomas, gracias a voluntarios que han sido ‘tocados’ por su testimonio y han querido compartirlo. El libro ‘Sola con el Solo’ ha sido traducido también a numerosas lenguas. En breve será presentado en croata y se está preparando la traducción al húngaro.

Testimonios de evangelización

Los testimonios de la serie, que se publicarán también en inglés, se centran en cómo entendía la Hermana Clare la evangelización, por ejemplo con la música. Desvelan detalles de su amor por niños y jóvenes, y cómo hacía para llevarles a Jesucristo y describen la conversión de su corazón. 

Cuentan anécdotas sobre su amor por el rezo del Rosario y cómo trataba de inculcar esta devoción en otros; y revelan cómo era la Hna. Clare en la comunidad con imágenes de su vida, algunas de ellas todavía inéditas. 

Ángel, alumno ecuatoriano: “Música para alabar a Dios”

En el primer video, titulado ‘Cantaré eternamente’, Ángel, alumno de la Hna. Clare en la Unidad Educativa Sagrada Familia de Playaprieta (Ecuador) comparte sus recuerdos acerca de los criterios que la Hna. Clare le daba en el tema de la música. Después, se ve a la Hna. Clare en múltiples situaciones, en la liturgia, “pero también en viajes, peregrinaciones, veladas en campamentos… ¡e incluso corriendo por el metro!”.

Cómo preparó a Jacob para su Primera Comunión

Jacob conoció a la Hna. Clare cuando ella tenía solo veintitrés años y le preparó para su Primera Comunión. Recuerda la tarde que la conoció y cómo jugaban junto a la parroquia. Pero cuando entraban en la capilla de adoración, o iban a Misa con ella, su forma de comportarse les hacía comprender. “Tienes que poner las cosas en su sitio y dar a Dios el respeto y amor que merecen”. Poco antes de morir, la Hna. Clare envió a Jacob un mensaje… Jacob reflexiona en el video sobre lo que vivió con ella y la repercusión que ha tenido en su vida.

Hna. Clare Crockett: ponía su vida en manos de Dios (@HM Televisión).

Entre sus rasgos biográficos, pueden seleccionarse numerosos hechos, que servirán para su causa de beatificación recién iniciada. Algunos de ellos tuvieron lugar con ocasión de sus votos perpetuos. Hermanas que fueron superioras suyas coinciden en manifestar que los votos perpetuos marcaron un antes y un después en su vida espiritual.

Hna. Isabel Cuesta: La imagen del ‘cheque en blanco’

Cuando fue destinada a la comunidad que las Siervas del Hogar de la Madre estaban abriendo en Valencia (España), su superiora, Hna. Isabel Cuesta, recuerda lo siguiente.

“La Hna. Clare acababa de hacer sus votos perpetuos. Se había dado totalmente al Señor y su manera de vivirlo era hacerlo todo con toda su alma. (…) Había una imagen que la Hna. Clare usaba mucho y que le ayudaba a poner cada día su vida en las manos de Dios. Era la imagen del “cheque en blanco”. Cada día le ofrecía al Señor un cheque en blanco, para que Él le pudiera pedir todo lo que quisiera”.

Exposición en el Meeting de Rímini este verano

En paralelo, HM Televisión ha confirmado que el Meeting para la Amistad entre los Pueblos, más conocido como Meeting de Rímini, organizado por Comunión y Liberación, contará este año con una exposición dedicada a la Hna. Clare. La muestra se celebra del 21 al 26 de agosto, y la Santa Sede ha confirmado ya que el Santo Padre León XIV visitará el Meeting de Rímini el sábado 22 de agosto.

El autorFrancisco Otamendi

Mundo

Camerún, 8 millones de católicos (28,9%), espera al Papa con ebullición 

El Papa llega hoy a Camerún, segunda etapa de su viaje apostólico a África. Le espera una Iglesia joven que, con el apoyo de los católicos de todo el mundo, crece año a año. Pablo Muñoz, uno de los 41 misioneros españoles que están en el país, explica la expectación.

Redacción Omnes·15 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

“Hoy estamos de fiesta, el ambiente (ante la llegada del Papa) es de una ebullición tremenda”, dice Pablo Muñoz, misionero de Verbum Dei de Ciudad Real que llegó a Yaundé (Camerún) hace dos años y medio, tras treinta años de experiencia misionera en otros países, informa Obras Misionales Pontificias (OMP) España.

“Todas las parroquias están movilizadas, se han repartido las zonas por donde va a ir pasando el Papa, para que León XIV pueda sentir el calor del pueblo camerunés”, añade Pablo Muñoz.

“Se ha hecho una tela oficial, que luego se vende y cada uno se hace su camisa, sus pantalones con ella, y así se da sentido de unión y celebración”, afirma este misionero. La preparación se nota hasta en las calles. “Aquí bromeamos diciendo que el Papa tendría que venir al menos una vez al año, porque han arreglado en poquísimo tiempo calles que estaban intransitables, lo han puesto todo muy bonito”.

Detalles de la tela oficial que se ha elaborado en Camerún, para que los fieles confeccionen la ropa que llevarán a los diversos actos del Papa León XIV en estos días.(@OMP).

León XIV quería venir a Camerún desde que fue elegido

Según describe Pablo Muñoz, en muchas ocasiones los católicos cameruneses sienten presión social por haber abandonado las religiones tradicionales para abrazar ‘una religión de blancos’. “Los católicos tienen a veces dificultad para vivir plenamente su identidad como tales, no siempre es fácil para ellos”, explica. 

“Y por ello existe la tentación de estar con un pie aquí y otro en otro lado, ir a misa y también ir al marabú –jefe espiritual- a que haga sus encantos y les libre de los espíritus que les acechan”. 

Sentido de pertenencia a la Iglesia universal

La visita del Papa es un momento importante para ellos. “Creo que quizá esta visita pueda reforzar ese sentido de pertenencia a una realidad universal, a la Iglesia universal, que dé la seguridad de que es aquí realmente donde encuentro la salvación”.

Según desvela este misionero, ya en junio del año pasado el Papa León XIV, un mes después de haber sido elegido Papa, le pidió al nuncio en Camerún que preparara este viaje. “Muchas de las visitas que el Papa ha hecho hasta ahora habían sido programadas por el Papa Francisco. Pero él ha querido que su primera visita programada por él fuera a África”.

Una señora en una panadería de Yaundé esta misma mañana, con su vestido hecho con la tela oficial (@OMP).

Iglesia camerunesa, africana

Resulta relevante el aumento de católicos y la gran fortaleza de la Iglesia católica en Camerún si se comparan estas estadísticas con las de hace 95 años, explica OMP.

Hoy la Iglesia camerunesa es verdaderamente africana y no depende exclusivamente del impulso misionero de las congregaciones y órdenes religiosas que tanto hicieron por extender el Evangelio en el país.

André Kwa Mbangue fue el primer camerunés en recibir el bautismo en 1889, y desde entonces las cifras de la Iglesia católica en Camerún han crecido notablemente. 

27,4 millones de habitantes, casi 8 millones católicos

La República de Camerún, cuya capital es Yaundé, tiene una población de 27.419.000 habitantes, de los que 7.917.000 son católicos; el 28,87% de la población.  Existen 26 circunscripciones eclesiásticas, 1.325 parroquias y 4.821 centros pastorales de otro tipo. 

Actualmente hay 34 obispos, 3.108 sacerdotes, 3.301 religiosas, y 26.694 catequistas. Los seminaristas menores son 2.064 y los mayores 2.177.

Un total de 403.763 alumnos asisten a los 1.948 centros de educación católicos, desde las escuelas maternas hasta la universidad. 

Por lo que concierne a los centros caritativos y sociales de propiedad de la Iglesia o que son dirigidos por eclesiásticos o religiosos, en Camerún hay 601: 44 hospitales, 294 ambulatorios, 17 hogares para ancianos e inválidos, 35 orfanatos, 5 leproserías…

Hace 95 años, cuando ni siquiera se había constituido el país, la Iglesia católica se articulaba (era 1932), en lo que actualmente es Camerún, a través de tres vicariatos apostólicos (Foumban, Yaoundé y Douala). Contaba con 246.742 católicos y el número de sacerdotes era de 77, ninguno de ellos del país. Junto a este reducido número de sacerdotes había 32 hermanos religiosos no sacerdotes de los que 8 eran indígenas. En cuanto a las religiosas eran 37, con dos de ellas africanas.

Crecimiento apoyado por toda la Iglesia

La Iglesia en Camerún es 100% territorio de misión, es decir, todas las diócesis son iglesias jóvenes que, tras haber sido fundadas por los misioneros, no son autosuficientes ni a nivel humano ni a nivel económico, explica Obras Misionales Pontificias.

El Papa cuida especialmente de ellas cada año, y lo hace a través de OMP. Esta institución, que pertenece al Dicasterio para la Evangelización -antigua Propaganda Fide-, canaliza las aportaciones para las misiones de todos los católicos del mundo –a través del Domund, Infancia Misionera y Vocaciones Nativas-. Y los distribuye de una forma equitativa entre los 1.132 territorios de misión que tiene la Iglesia.

En el caso de Camerún, las 26 diócesis reciben anualmente este apoyo. En los últimos 5 años, OMP ha enviado 13,4 millones de euros para apoyar el crecimiento. Esta ayuda se ha concretado en tres ámbitos. 

Por un lado, han recibido cerca de siete millones de las colectas del Domund para los gastos del día de la evangelización, la construcción de 75 nuevas parroquias, y conventos de varias congregaciones, formación de catequistas nativos… que permiten que la Iglesia tenga presencia estable en nuevas aldeas.

Por otro lado, han recibido más de dos millones y medio de euros para proyectos infantiles por parte de Infancia Misionera: escuelas diocesanas, dispensarios, catequesis, niños refugiados de la zona anglófona, alimentación…

Ayuda a los 21 seminarios diocesanos

Finalmente, se ayuda cada año a los 21 seminarios diocesanos que hay en Camerún, sin la cual muchos de ellos tendrían que cerrar. En los últimos cinco años se les ha apoyado con 3,8 millones de euros, gracias a las aportaciones a la Jornada de Vocaciones Nativas., informa OMP.

El autorRedacción Omnes

Mundo

León XIV invita a los cristianos a permanecer en Argelia, como San Agustín

En su segundo día de estancia en Argelia, el Papa invitó ayer a los cristianos en la Misa en Annaba, a permanecer en el país, donde el santo de Hipona, San Agustín, “amó a su grey” durante décadas. Fue uno de sus últimos mensajes, antes de salir el miércoles hacia Camerún.

Francisco Otamendi·15 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

“Queridísimos cristianos de Argelia: permanezcan en esta tierra como signo humilde y fiel del amor de Cristo. Den testimonio del Evangelio con gestos sencillos, relaciones verdaderas y un diálogo vivido día a día; así darán sabor y serán luz allí donde viven”. Así se expresó León XIV en la Santa Misa en Annaba, antigua Hipona, que ha marcado el final de la etapa argelina de su viaje. Este miércoles parte hacia Yaundé (Camerún), en un vuelo de 5 horas.

“La presencia de ustedes en el país”, añadió, “trae a la mente el incienso: un grano incandescente, que esparce perfume porque da gloria al Señor y alegría y consuelo a tantos hermanos y hermanas. 

Visita al yacimiento arqueológico de la antigua Hipona

Ese incienso es un elemento pequeño y precioso, que no está en el centro de la atención, sino que “invita a dirigir nuestros corazones a Dios, animándonos unos a otros a perseverar en las dificultades del tiempo presente”, dijo el Pontífice, que este martes ha visitado, realmente conmovido, el yacimiento arqueológico de la antigua sede episcopal de San Agustín, su padre espiritual, como ha dicho varias veces.

Debido al mal tiempo y a las lluvias, el recorrido por las calles de Annaba se acortó, y el Papa plantó un olivo y depositó ante las ruinas una corona de rosas blancas y amarillas.

El Papa agustino recordaría en la homilía que “aquí han orado los mártires, aquí san Agustín amó a su grey buscando la verdad con pasión y sirviendo a Cristo con fe ardiente. Sean herederos de esta tradición, dando testimonio en la caridad fraterna de la libertad de quien nace de lo alto como esperanza de salvación para el mundo”.

El obispo Michel Guillaud de Constantino-Hipón, Argelia, regala al Papa un cuadro con la imagen de San Agustín tras celebrar la misa en la basílica del santo en Annaba, Argelia, el 14 de abril de 2026. A la izquierda, sonriendo, el obispo Michel Guillaud. (Foto de OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

Décadas como obispo de Hipona

El santo de Hipona, como es sabido, había nacido en Tagaste en el 354, hijo de Patricio y de santa Mónica. Y tras su conversión a la fe católica fue nombrado obispo de Hipona, lugar en el que permaneció hasta su muerte en 430. 

El Pontífice comenzó precisamente su homilía en la Basílica de San Agustín, diciendo: 

“Hoy escuchamos el Evangelio, buena noticia para todos los tiempos, en esta basílica de Annaba dedicada a san Agustín, obispo de la antigua Hipona. A lo largo de los siglos, los lugares que nos acogen han cambiado de nombre, pero los santos han permanecido como nuestros patronos y testigos fieles de un vínculo con la tierra, que viene del cielo”.

Nicodemo: renacer de lo alto, clave para vencer las dificultades

Esta es precisamente la dinámica que el Señor enciende en la noche de Nicodemo, dijo el Papa enseguida, ésta es la fuerza que Cristo infunde a la debilidad de su fe y a la tenacidad de su búsqueda.

Jesús es para Nicodemo un huésped especial. Lo llama a una vida nueva, dando a su interlocutor y también a nosotros una tarea sorprendente: ‘ustedes tienen que renacer de lo alto’ (v. 7), ha proseguido el Papa.

“¡He aquí la invitación para todo hombre y toda mujer que busca la salvación! Del llamado de Jesús brota la misión para toda la Iglesia y, por tanto, para la comunidad cristiana de Argelia: nacer nuevamente de lo alto, es decir, de Dios. En esta perspectiva, la fe vence las dificultades terrenas y la gracia del Señor hace florecer el desierto”.

“¿De verdad nuestra vida puede recomenzar desde cero? ¡Sí!”

Entonces, cuando nos preguntamos cómo es posible un futuro de justicia y de paz, de concordia y de salvación, ha indicado el Papa, “recordemos que estamos haciendo a Dios la misma pregunta que Nicodemo: ¿de verdad puede cambiar nuestra historia? ¡Estamos tan cargados de problemas, acechanzas y tribulaciones! ¿De verdad nuestra vida puede recomenzar desde cero? ¡Sí!”.

Porque “el Crucificado lleva todos esos pesos con nosotros y por nosotros. No importa cuánto nos desanimen nuestras debilidades; porque es precisamente entonces cuando se manifiesta la fuerza de Dios, que ha resucitado a Cristo de entre los muertos para dar vida al mundo (cf. Rm 8,1)”, ha subrayado el Sucesor de Pedro.

Antes de la Misa, en la que han acompañado al Papa varios cardenales, obispos y familias argelinas, el Papa se había dirigido en coche al albergue de las Hermanitas de los Pobres, en el que le saludaron en otros, la Madre Filomena, el arzobispo monseñor Desfargues, y también algún residente musulmán.

El Papa recibe un cuadro de un residente durante su visita al hogar de ancianos de las Hermanitas de los Pobres en Annaba, Argelia, el 14 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Andrew Medichini, pool vía Reuters).

La Iglesia, seno materno para todos los pueblos

La Iglesia es un seno materno para todos los pueblos de la tierra, ha subrayado el Papa en la Basílica de San Agustín de Annaba. “Junto con ustedes, hermanos en el episcopado, y con ustedes, presbíteros, renovemos constantemente esta misión para el bien de cuantos nos han sido confiados, a fin de que la Iglesia entera sea, en su servicio, mensaje de vida nueva para aquellos que encontramos”.

Mañana por la mañana tiene lugar la ceremonia de despedida en el aeropuerto de Argel, y el avión llevará a León XIV hacia tierras de Camerún, listo para el abrazo de esperanza del Papa.

El autorFrancisco Otamendi

El Papa en España: «Noli me tangere»

Alcemos la mirada, abramos el oído dejando atrás nuestras ideas preconcebidas y dejémonos empapar por la Buena Noticia que el Papa quiera darnos ¡Qué ganas!

15 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

«No me toques». Es lo que le dijo Jesús Resucitado a María Magdalena cuando la apóstol, tras confundirlo con el hortelano, lo reconoció al fin. Pero, ¿Cómo que «no me toques»? ¿De verdad era necesaria esa respuesta tan antipática? El famoso «Noli me tangere» de la Vulgata en latín (Jn 20, 16) ha sido traducido por la Biblia de la Conferencia Episcopal Española de una forma más amable y que ayuda a comprender mejor el verdadero sentido de lo que quiso decir Jesús. Concretamente lo traduce como «No me retengas».

Y es que lo que Jesús le dice a la de Magdala no es una prohibición moral o un consejo para no contaminarse de la posible radiación surgida por el proceso de resurrección, como alguno ha deducido tras estudiar la Sábana Santa. Tampoco es que al Resucitado le hubiera entrado de pronto un ataque de haptofobia, que así se llama el miedo irracional al contacto físico con otras personas, me chiva ChatGPT.

Lo que estaba haciendo el «Maestro» (traducción del arameo «Rabunní» con el que María se dirige a él cuando se da cuenta de quién es realmente) era ejercer como tal y enseñarle una cosa importantísima. Le estaba diciendo que hay un antes y un después de la Resurrección, que el Jesús en cuerpo mortal que ella conoció, el que había sacado de ella siete demonios, al que siguió como una discípula privilegiada y al que acompañó hasta el final en el Calvario, ya no se relaciona igual con nosotros. Su cuerpo ha sido glorificado y vive ya en otra esfera.

Aunque María, el resto de los apóstoles, los de Emaús y hasta «más de 500 hermanos a la vez», como relató San Pablo, tuvieron el privilegio de ver y tocar físicamente a Jesús tras su resurrección, eso no va a ser lo «normal». A partir de aquel acontecimiento, los hombres y mujeres podemos seguir viéndolo, sintiéndolo, escuchándolo… pero no de una forma física, sino desde la fe.

Miles de millones de cristianos desde entonces podemos afirmar categóricamente que hemos tenido un encuentro con Jesús, a través de la escucha de la Palabra, de los sacramentos, de la oración o de cualquier otro tipo de experiencia mística, aunque ninguno de nosotros conserve un selfi con él ni sepa decir cómo huele. 

Lo de María es muy lógico. Como humana pretende aferrarse al Jesús de carne y hueso mortal, al que ella conoció y con el que compartió tanto, sobre todo después de haberlo visto morir horriblemente; pero el Resucitado no se deja, porque la quiere llevar a lo importante: a la nueva forma de relacionarse con Él, a la fe. 

La próxima visita del Papa a España ha generado una gran expectación y, en cierta medida, todos quieren también apropiarse un poco de él, agarrarlo a su favor. Empezando por las propias iglesias particulares que pugnaron al principio, cuando se conoció el proyecto, por arrancar al menos una corta visita a su territorio; continuando por los políticos que, a favor o en contra, aprovecharán la visita para contentar a su electorado; y terminando por los millones de personas que trataremos de pillar los mejores puestos para poder estar lo más cerca de él, que nos dirija una mirada, ¡cuánto más un apretón de manos, un abrazo o una frase, aunque sea breve!

Del viaje del Papa todo el mundo va a opinar. Durante una semana, no se hablará de otra cosa. Se interpretará cada gesto, cada palabra, se analizará su vestimenta, el coche que lo llevará o el sitio donde dormirá; y cada uno lo interpretará según su propio cliché preconcebido para felicidad o disgusto. «En esto se aleja del papa Francisco» –dirá uno–; «en aquello se acerca al papa Francisco» –dirá otro–; un pasito p’alante, María, un pasito p’atrás.

Salvo honrosas excepciones, los platós de televisión, las tertulias radiofónicas y las tribunas de opinión se llenarán de cristianos raros, muy raros, desde luego alejados del común de los parroquianos, que representarán a no sé qué corriente eclesial de rebotados muy del gusto de la línea editorial del medio. Lo que sea antes de dar voz a cristianos afines a la Iglesia, no vaya a ser que parezca que el medio haga proselitismo. 

Serán días en los que cada uno pegará su propio tirón de la sotana blanca para arrimárselo más, para apoyar sus propias ideas y para apoderarse de su figura, zarandeando al pobre Papa. Por eso me ha gustado mucho el lema imperativo del viaje: «Alzad la mirada», porque como el «Noli me tangere» nos invita a no quedarnos solo en lo superficial y a dejar a Dios ser Dios, y al Papa ser Papa. Si no abrimos nuestro corazón a la novedad, si no nos dejamos sorprender por lo que el Papa venga a decirnos, la visita habrá sido en balde. León XIV volverá a Roma y nosotros, a nuestra rutina de siempre, sin dejar ningún poso.

Alcemos la mirada, abramos el oído dejando atrás nuestras ideas preconcebidas y dejémonos empapar por la Buena Noticia que el Papa quiera darnos ¡Qué ganas!

El autorAntonio Moreno

Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Bachiller en Ciencias Religiosas. Trabaja en la Delegación diocesana de Medios de Comunicación de Málaga. Sus numerosos "hilos" en Twitter sobre la fe y la vida cotidiana tienen una gran popularidad.

Evangelización

Cristianos corrientes. Trabajo y secularidad en San Josemaría

El laicado y la secularidad se definen por la presencia de las personas en el mundo, a través del trabajo profesional, la libertad y responsabilidad individuales.

José Ignacio Murillo·15 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 10 minutos

No es infrecuente encontrar en ambientes eclesiásticos cierta confusión acerca de la naturaleza de esos cristianos que podríamos llamar “corrientes”, que ni pertenecen al clero ni se han sentido atraídos por la vida consagrada en ninguna de sus formas. Para algunos parece que son algo así como un resto indiferenciado -sobre todo si son varones, pues existe en los últimos tiempos una gran sensibilidad hacia el papel de la mujer en la Iglesia- cuyo lugar en la Iglesia se encuentra, de algún modo, por determinar.

Nadie se atreve, tras el Concilio Vaticano II, a sostener que estos fieles no están llamados a la santidad. Y con frecuencia reciben de sus pastores consejos y orientaciones valiosos para encontrar a Dios en su día a día. Pero, a la hora de tomar iniciativas de envergadura, que presuponen una visión adecuada de su lugar y misión en la Iglesia, fácilmente se incurre en decisiones que los orillan y desatienden, cuando no en sencillas incomprensiones.

En quienes son conscientes de esta dificultad y se proponen resolverla, esta desorientación impulsa, a veces, a la necesidad de atribuirles algo añadido a su condición de cristianos, que los ponga, supuestamente, en pie de igualdad con los clérigos y los religiosos, sin caer en la cuenta de que eso puede tener sentido para quienes reciben una consagración o una misión especial, pero no para el cristiano que es, sencillamente, cristiano.

Definición y alcance de la condición secular

Cristianos corrientes se presenta como una aportación a la comprensión de la secularidad: su naturaleza, su extensión y su lugar en la Iglesia. El libro contiene cinco estudios, que pueden ser leídos por separado, pero que juntos forman una especie de fresco sobre algunos rasgos básicos de la secularidad y sobre algunas de sus implicaciones para la vida de la Iglesia y el mundo.

El primer texto, “Secularidad”, se propone, como novedad, definir esta noción desde un punto de vista, por así decir, estrictamente secular. Hablar de secularidad no tendría ningún sentido si no hubiera algo en la Iglesia que se distingue de ella. En realidad, esta se identifica con lo espontáneo, con la vida corriente, que la consagración bautismal no altera: el cristiano sigue formando parte de la sociedad de los hombres y no abandona, por el hecho de serlo, ni su familia ni su trabajo ni altera su condición de ciudadano.

Entonces, ¿de dónde procede la necesidad de atribuir la secularidad a algunos cristianos? La división tripartita de los fieles que se generalizó en torno al Concilio Vaticano II -sacerdotes, religiosos y laicos- podría quizá sugerir que la secularidad distingue al laico tanto de los sacerdotes como de los religiosos. Sin embargo, no es difícil darse cuenta de que esta división, por más que pueda resultar útil en algún contexto, puede inducir a confusión porque contiene dos criterios distintos: la diferencia entre el sacerdocio común y el ministerial, por un lado, y la diferencia entre los que abrazan la vida religiosa y los que no.

Quizá alguno podría pensar que la distinción más pertinente para comprender la secularidad es la que existe entre los clérigos y los laicos. A fin de cuentas, el clérigo ha recibido una consagración especial que, al parecer, lo separa de los simples fieles. Pero, si comprendemos que la secularidad tiene que ver con la pertenencia al mundo, a las relaciones espontáneas que se establecen entre los seres humanos, ¿resulta legítimo eliminar de ellas el servicio que presta el sacerdocio ministerial? Esto equivaldría seguramente a dibujar un mundo que se configura al margen de lo divino.

El trabajo profesional como eje de la vida laical

El hecho de que, en la Iglesia latina, el orden sacerdotal haya sido reservado a varones célibes ha podido inducir a pensar que lo característico de los laicos y, por lo tanto, de la secularidad, es el matrimonio y que toda forma de celibato es, o bien una consagración que separa del mundo, o bien una cierta frustración de la condición secular. Pero, en ese caso, ¿hemos de considerar que los cristianos solteros no son plenamente laicos o que deben configurar su vida espiritual a semejanza de los clérigos o de los religiosos? 

La propuesta de este libro consiste en definir la secularidad desde el trabajo profesional, comprendido como un servicio socialmente reconocido. La familia nos introduce en la vida y genera el hogar, el lugar al que se vuelve; el trabajo profesional, sin embargo, nos pone en relación con la sociedad entendida como un todo, pues hace visible nuestra aportación y es cauce privilegiado por el que se ejerce la ciudadanía. 

Si hacerse presente según el trabajo es lo propio de la secularidad, entonces esta condición no se le puede arrebatar a aquellos sacerdotes que son sencillamente sacerdotes y que cumplen una clara misión pública en el seno de la sociedad, no solo de cara los cristianos, sino para todos los seres humanos. Por lo demás, sería un error confundir el trabajo con el mercado de trabajo, pues esa aportación se lleva a cabo también y, a veces, de forma privilegiado, más allá de las leyes del mercado.

Tampoco hay que olvidar que el sacerdocio no es una prerrogativa del clero, pues todos los cristianos son sacerdotes y llevan a cabo su labor de mediación entre Dios y los hombres, pero solo en los clérigos la actividad sacerdotal se presenta en la forma de lo que podríamos denominar “una actividad profesional”.

La distinción del estado religioso y la llamada universal a la santidad

Pero, entonces, ¿por qué es preciso hablar de secularidad? Por la existencia de un fenómeno quizás imprevisible, pero que la Iglesia ha reconocido como inspirado por el Espíritu Santo: el estado religioso.

Puede parecer osado intentar una definición del religioso. Es preciso adelantar que no se trata de encerar un fenómeno tan rico y variado en una idea. Sin embargo, creo que, si consideramos que es el trabajo la clave de la sociedad, cabe definir al religioso desde ella. Y, en ese caso, el religioso sí aparece como algo distinto o separado, pues podemos afirmar que, a diferencia de lo que ocurre en el cristiano corriente, que se hace presente en la sociedad por su trabajo profesional, el “trabajo profesional del religioso” es de una índole tan particular que lo aparta de algún modo de la sociedad de los hombres para ponerlo en relación con ella de un modo totalmente nuevo. Y es que el trabajo propio del religioso, su “profesión” pública, no consiste en otra cosa que en la búsqueda de la santidad.

No es que el cristiano laico o el clérigo no deba buscar la santidad. Es más, este es un requisito para que cumplan adecuadamente su misión en el mundo: en el caso del laico, su trabajo, sus relaciones familiares y su condición ciudadana; en el del ministro ordenado, su función sagrada. Pero en ninguno de los dos casos es esta su “carta de presentación” en el mundo, sino el servicio público que prestan.

Libertad, filiación divina y la dignidad del trabajo

La consideración de la secularidad como forma de existencia cristiana atraviesa los restantes capítulos, que desarrollan algunos de sus rasgos esenciales, junto con alguna dificultad a la que se puede enfrentar. Uno de estos rasgos que la configuran es, sin duda, la libertad. La secularidad implica actuar en el mundo no como representante de la Iglesia o de lo trascendente, sino en nombre propio, y, por esta razón es preciso reconocer y respetar la libertad de los fieles cristianos en la sociedad.

Como expresión de esta conciencia, el capítulo segundo expone el lugar de la libertad en la vida del cristiano corriente adoptando no solo la ideas de San Josemaría, sino el modo en que su mensaje se plasmó en la institución de que es fundador. 

Para ello se toma pie en una definición de la vocación al Opus Dei que ofrece su prime sucesor, Álvaro del Portillo. Según él esta se caracteriza externamente por darse en el mundo e internamente por radicarse en el sentido de la filiación divina. Si se considera atentamente, ambos aspectos remiten a la libertad.

Como decíamos antes, porque es propio de estar en el mundo, de la secularidad, ser libre y responsable de las propias decisiones, que no se pueden descargar en otro o en una institución a la que se pertenece. Pero esta importancia de la libertad es muy coherente con fundar la vida cristiana en el sentido de la filiación divina, del que brota la conciencia clara de la libertad de los hijos de Dios, que se expresa ante Dios, ante la Iglesia y ante el mundo.

No deja de ser una novedad que, como señalaba a propósito de San Josemaría el filósofo Cornelio Fabro, una espiritualidad cristiana, católica, se funde en la libertad y no en la obediencia. Pero, si la secularidad cristiana es tal como la hemos descrito, esto parece lo más coherente con ella. Y es que, como decía San Josemaría, “porque me da la gana” es la razón más sobrenatural.

Sin quitar ni un ápice a la importancia de la obediencia en la obra de la redención, no es preciso poner en primer lugar lo que esta tiene de renuncia y vaciamiento, olvidando que la obediencia que Dios nos pide es fruto del amor y que el amor cristiano, la caridad, solo puede brotar de la libertad. Si esto es importante para todos los cristianos, resulta vital entenderlo para quien vive en medio del mundo sin ninguna sujeción externa en cuanto cristiano.

Por otra parte, no resulta extraño que este énfasis cristiano en la libertad vea la luz en medio de lo que se ha venido a denominar modernidad. Los grandes teóricos de esta, como Hegel, no han dudado en presentar el progreso de la historia como un progreso en la conciencia de la libertad. Hay en estas ansias de libertad y en la prisa por traducirla efectivamente en las relaciones entre los seres humanos muchas ambigüedades, que es preciso reconocer y a las que hay que hay que dar respuesta. Pero, con todas sus posibles deficiencias e incomprensiones, esta aspiración hacia la libertad no se puede comprender sin la difusión del mensaje cristiano. Por eso, sería un error ignorar su inspiración cristiana, pero también una negligencia no desarrollar una concepción de la libertad que se encuentre a la altura de los anhelos y desafíos de nuestro tiempo.

El tercer capítulo vuelve sobre el trabajo, previamente señalado como clave para la definición de la secularidad. El trabajo ha experimentado numerosos cambios en los últimos siglos y adquirido un especial protagonismo, pero la reivindicación del trabajo frente a la contemplación ha estado unido con frecuencia a una concepción problemática de su lugar en la vida humana y en la sociedad, en la que se enfrentaba con esta última y acababa convertido en un objeto de intercambio. Pero ¿cómo entender el lugar del trabajo en la vida cristiana? Si, a la luz de la revelación, aceptamos que la naturaleza humana ha sido en Jesucristo un cauce para que Dios se revele y trabajar forma parte de esa naturaleza, cabe reformular esa pregunta en esta otra: ¿qué revela de Dios y de su relación con el hombre la exigencia humana de trabajar? Y es que el mismo Cristo dice de sí mismo que, como su Padre trabaja siempre, también él. 

Para san Josemaría la dignidad del trabajo humano está fundada en el Amor y es a la luz del Amor como este debe ser comprendido. Se trata, eso sí, de un amor que es un don, pero que puede ser costoso. La relación entre trabajo, esfuerzo y amor es iluminada en la enseñanza de san Josemaría mediante un descubrimiento particular: su experiencia alegre pero costosa de que en la Misa participaba en un trabajo divino.

Si el trabajo debe verse a la luz del amor, no puede entonces separarse de ese amor de Cristo que se entrega al Padre por sus hermanos, los hombres. El contraste entre la visión contemporánea, con frecuencia corta y problemática, del trabajo humano y la gozosa convicción cristiana de su sentido profundo lo convierte en un camino privilegiado para acercarse a Dios.

Hegel y San Josemaría

Vista a la luz del amor, la antigua oposición entre trabajo y contemplación adquiere nuevos matices. Si la contemplación es una visión amorosa, también el trabajo puede convertirse en contemplación. Pero esto obliga a enfrentarse con algunos casos difíciles, que caso podríamos considerar casos límite. Si la contemplación implica tener a Dios en la mente, ¿cómo hacerla compatible con el trabajo intelectual en el que la mente parece absorbida por su objeto? Es el tema del cuarto capítulo.

Esta pregunta nos obliga a pensar con más profundidad la naturaleza del trabajo y la de la oración, en particular de la oración contemplativa. Respecto del trabajo, la naturaleza intelectual de “todo” trabajo humano, cuando se procura realizar con esmero y perfección, es decir, cuando es una verdadera expresión de la persona que trabaja. Al mismo tiempo, la importancia del estudio y la formación como exigencia para estar a la altura de las exigencias del trabajo. Cuando esto se comprende, es más fácil descubrir que también el trabajo intelectual puede ser una forma de contemplación, que tiene su propia naturaleza y unas reglas que derivan de ella.

El último capítulo retoma la cuestión de la secularidad y sus diversas dimensiones presentando un diálogo imaginario entre Hegel y san Josemaría. Puede parecer curioso reunir a dos personajes en apariencia tan dispares. Hegel, por una parte, el profesor de filosofía que se considera a sí mismo, al mismo tiempo, un filósofo cristiano y el máximo exponente del pensamiento moderno. Por otra, un sacerdote cristiano que ha renunciado a la vida académica para abrir un camino de santidad en la Iglesia.

Para el autor de este libro, la convicción de que había una sintonía profunda y una también profunda divergencia entre ambos procede de mis años de carrera, cuando, de la mano del profesor Juan Cruz Cruz, conocí el texto del discurso que, como rector de la Universidad de Berlín, pronunció en el tercer centenario de la Confesión de Augsburgo. 

La insistencia en el trabajo bien hecho y en la vida ordinaria como camino de santidad ha llevado a algunos a atribuir a la enseñanza de san Josemaría algunos tintes protestantes. Semejanzas y diferencias se aclaran si se compara con este discurso de Hegel una de las homilías más emblemáticas de san Josemaría, la que pronunció en el campus de la Universidad de Navarra el 8 de octubre de 1967 y que fue publicada con el título “Amar al mundo apasionadamente”. En ella se encuentra, en mi opinión, una respuesta adecuada a la crítica de Hegel al catolicismo y una rectificación de una visión de la vida cristiana tan arraigada que parecen aceptar incluso algunos católicos, entre ellos algunos teólogos.

Hegel contrapone el cristianismo que conoció Lutero, afín a la interpretación católica de este, con el mundo antiguo. Con su habitual método, presenta la sociedad antigua, con sus virtudes, como una indistinción entre lo santo y lo profano. En la familia, el trabajo y la política, de cuya bondad nadie duda, se entreveran ambos aspectos sin que sea posible separarlos.

El cristianismo medieval, sin embargo, representa un desgarramiento entre lo sagrado y lo profano, que pervierte esas dimensiones espontáneas de la vida humana en virtud de los tres votos. El de castidad condena la familia. El de pobreza condena el trabajo productivo y ampara la holgazanería del clero. Y el de obediencia, —“corona de todos”, según Hegel— condena el orden político y reduce a los cristianos a servidumbre, consagrando el desprecio y el abandono de la vida humana que esta visión propicia. 

En esta concepción, Lutero representa la reconciliación de lo sagrado y lo profano en un nivel más profundo que el de los paganos. La primera negación que introduce el cristianismo medieval es superada mediante la segunda, que reconcilia lo sagrado con lo mundano.

San Josemaría no se refiere directamente a Hegel, pero parece reconocer el peligro que acompaña a una visión errada del cristianismo. Amar al mundo apasionadamente es lo contrario de la condena de lo humano que Hegel denuncia. Por el contrario, no es cristiano considerar ni que la vida cristiana exige aislarse del mundo para insertarse en una sociología religiosa ajena a este ni que la única intervención posible del cristiano en el mundo es como representante de la Iglesia.

La profundidad del debate solo se atisba cuando se cae en la cuenta de que tanto Hegel como san Josemaría exponen como clave de su concepción dos formas distintas de concebir la eucaristía. Mientras que la interpretación hegeliana de Lutero no admite la presencia real de Cristo en la eucaristía más allá de la recepción subjetiva del sacramento, la visión católica acepta esa presencia. Pero esto no es, como denuncia Hegel, una cosificación de lo sagrado, sino una manifestación de que el tiempo presente no es la patria definitiva.

Por otra parte, la presencia eucarística no se presenta solo como un objeto externo de adoración, sino como un símbolo de la presencia de Cristo en el mundo, de su compañía, y una exigencia de llevar a cabo una tarea todavía pendiente: instaurar todas las cosas en Cristo y adelantar su venida gloriosa, que concederá su pleno sentido al empeño por convertir el universo y la ciudad de los hombres en el reino de Dios.


Cristianos corrientes. Trabajo y secularidad a la luz de San Josemaría

Autor: José Ignacio Murillo
Editorial: Rialp
Año: 2025
Número de páginas: 152
El autorJosé Ignacio Murillo

Profesor de Filosofía. Universidad de Navarra.

Mundo

Amel Shamon, el nuevo patriarca caldeo (Irak) que sustituye al cardenal Sako

El Papa León XIV se reunió con los obispos caldeos el 10 de abril, antes de su proceso electoral, y dijo que "el nuevo Patriarca debe ser, ante todo, un padre en la fe y un signo de comunión con todos y entre todos".

OSV / Omnes·14 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Junno Arocho Esteves, OSV Noticias

El arzobispo iraquí Amel Shamon Nona, quien hasta ahora dirigía la Eparquía Caldea de Santo Tomás Apóstol de Australia y Nueva Zelanda, fue elegido patriarca de la Iglesia católica Caldea , sucediendo al cardenal Louis Sako.

El arzobispo Nona fue elegido el 12 de abril durante un sínodo de obispos convocado en Roma, y ​​escogió el nombre de Pablo III, según anunció el patriarcado caldeo.

«Su Beatitud anunció su aceptación de la elección de acuerdo con los requisitos de las leyes de la Iglesia, expresando su confianza en la gracia de Dios y su compromiso de ejercer su servicio patriarcal con espíritu de fidelidad y responsabilidad, en plena comunión con los Padres sinodales y al servicio de la unidad de la Iglesia caldea y su misión en la patria y en los países de la diáspora», declaró el patriarcado.

Biografía

Nacido en Alqosh, en la llanura iraquí de Nínive, el 1 de noviembre de 1967, el nuevo patriarca caldeo sirvió como sacerdote en la diócesis de Alqosh. Recibió la ordenación episcopal en 2010, lo que, a los 42 años, lo convirtió en el arzobispo caldeo más joven del mundo.

Tras su ordenación, ejerció como arzobispo de Mosul, ciudad a la que fue desplazado en 2014 debido a la invasión del Estado Islámico, según informó el patriarcado.

«Su Beatitud también fue conocido por la profundidad de su pensamiento teológico, su cercanía humana con su pueblo y su valentía al dar testimonio de la fe en medio de las dificultades, llevando un mensaje de esperanza en el corazón del dolor y encarnando la imagen del Buen Pastor que da su vida por sus ovejas», dijo el patriarcado.

El mensaje del Papa

El Papa León XIV se reunió con los obispos caldeos el 10 de abril, antes de su proceso electoral, y dijo que «el nuevo Patriarca debe ser, ante todo, un padre en la fe y un signo de comunión con todos y entre todos».

Si bien vivir de acuerdo con los valores del Evangelio puede considerarse «contracultural y, a veces, incluso contraproducente», dijo el Papa, es el camino correcto «porque el amor es la única fuerza que vence al mal y derrota a la muerte».

La santidad diaria a la que está llamado el futuro patriarca, dijo el Papa, está «hecha de honestidad, misericordia y pureza de corazón», recordando a los obispos que «la autoridad en la Iglesia es siempre servicio y nunca hegemonía».

Reacciones

El cardenal Sako celebró la elección del nuevo patriarca y expresó su «gran alegría» ante la noticia de dicha elección. «En esta ocasión, le ofrezco a Su Beatitud mis más sinceras felicitaciones y mejores deseos para un reinado lleno de logros, progreso y alegría», dijo el cardenal iraquí. «Ser patriarca no es un título ni un cargo, sino un mensaje de fe y servicio amoroso con valentía y esperanza».

Los patriarcas de la región también enviaron sus mejores deseos al patriarca Mar Paul, entre ellos el cardenal católico maronita Bechara Rai, patriarca de Antioquía y de todo Oriente.

En una conversación telefónica con el patriarca caldeo, el cardenal Rai le deseó «un éxito continuo en su labor pastoral y paternal y expresó su esperanza de cooperación entre las Iglesias hermanas orientales en el herido Oriente Medio».

El patriarcado caldeo informó que el patriarca Pablo agradeció al cardenal libanés, «deseándole salud y éxito, y orando para que la paz prevalezca en Oriente Medio y en el mundo entero, de acuerdo con los llamamientos a la paz mundial realizados por el Papa León XIV».

El cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén, también expresó su alegría por la elección del patriarca caldeo y lo felicitó en nombre «de todos los vicarios patriarcales, sacerdotes y fieles de Tierra Santa», y aseguró que rezaría por su nuevo ministerio.

Reacciones en Irak

Las felicitaciones y los mejores deseos también llegaron de las autoridades gubernamentales, incluido el presidente iraquí Nizar Amidi, quien deseó al patriarca «éxito y buena fortuna en el cumplimiento de su misión espiritual y humanitaria».

«Si bien valoramos enormemente el papel histórico y nacional de nuestro pueblo cristiano, y sus notables contribuciones a la construcción de Irak y al establecimiento de una cultura de diversidad y fraternidad, reafirmamos nuestro compromiso de preservar sus derechos y garantizar su participación activa en el progreso de la nación», escribió Amidi.

El primer ministro iraquí, Mohammed Shia’ al-Sudani, se hizo eco de las palabras del presidente y expresó su esperanza de que el nuevo patriarca continúe «por el camino de los líderes de las antiguas iglesias iraquíes al servicio de la sociedad y el fortalecimiento de la cohesión entre los hijos de la misma nación».

El primer ministro también destacó el importante papel que desempeña el clero en la sociedad como «un pilar fundamental para consolidar la estabilidad y la armonía nacional, y para presentar el discurso nacional ante los diversos desafíos».

Durante la reunión del 10 de abril, el Papa León XIV pidió a los obispos caldeos que siguieran siendo mensajeros de paz «en un mundo marcado por una violencia absurda e inhumana, que, en estos tiempos, está impulsada por la codicia y el odio».

El Papa afirmó que la elección de un patriarca es un «momento de precioso discernimiento eclesial» y añadió que la Iglesia caldea posee tradiciones apostólicas «íntimamente vinculadas a los lugares de origen de la salvación».

El autorOSV / Omnes

Vaticano

El Papa elogia a los mártires cristianos de Argelia ante católicos locales

El Papa León XIV ha honrado la memoria de los mártires cristianos de Argelia, diciendo a la pequeña comunidad católica del país que la sangre de aquellos que murieron por su fe sigue siendo “una semilla viva que nunca deja de dar fruto”.

OSV / Omnes·14 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

– Courtney Mares, OSV News

En un discurso pronunciado en el interior de la Basílica de Nuestra Señora de África, una iglesia del siglo XIX situada en un promontorio con vistas al mar Mediterráneo y a la ciudad de Argel, el Papa elogió a los 19 religiosos y religiosas beatificados en 2018, que murieron durante la guerra civil argelina de la década de 1990.

“Fue precisamente el amor a sus hermanos y hermanas lo que inspiró el testimonio de los mártires que hemos conmemorado”, dijo el Papa . “Frente al odio y la violencia, permanecieron fieles a la caridad hasta el punto de sacrificarse junto a muchos otros hombres y mujeres, cristianos y musulmanes”.

Las hermanas Mia, Kelly y Cindy aguardan el encuentro del Papa León XIV con la comunidad argelina el 13 de abril de 2026, en la Basílica de Nuestra Señora de África, en Argel, Argelia. Kelly, de 12 años, afirmó que “Jesús es la mejor parte” de ser católico. (Foto OSV News/Courtney Mares).

9.000 católicos y mayoría musulmana sunita

La visita marca un momento trascendental para este país del norte de África, donde los católicos suman menos de 9.000 en una nación predominantemente musulmana sunita de más de 45 millones de habitantes. El papa León XIV describió el papel de la Iglesia en Argelia como una “presencia discreta y valiosa”.

Fuera de la basílica, bajo una intensa lluvia, se encontraba un joven católico de 19 años converso que compartió con OSV News cómo, habiendo crecido en una familia musulmana, fue bautizado en 2024 a pesar de la oposición de su familia. 

Hablando bajo condición de anonimato, dijo que se sentía inspirado por los milagros de la Iglesia, en particular por la aparición mariana de Nuestra Señora de Zeitoun en Egipto. Como miembro activo de la comunidad católica local, se ofreció como voluntario para ayudar en la visita del Papa.

El Papa León XIV y el rector de la Gran Mezquita de Argel, Mohammed Al-Mamoun Al-Qasimi Al-Hassani, durante su visita a la Gran Mezquita de Argel (Djamaa El Djazair), en Mohamadia, Argel, Argelia, el 13 de abril de 2026. (Foto OSV News \/Guglielmo Mangiapane, Reuters).

En la Gran Mezquita de Argel: respetarnos y vivir en armonía

Antes de su llegada a la basílica, el Papa visitó la Gran Mezquita de Argel. “A través de este lugar de oración, a través de la búsqueda de la verdad, incluyendo el estudio y la capacidad de reconocer la dignidad de cada ser humano, sabemos —y la reunión de hoy es prueba de ello— que podemos aprender a respetarnos mutuamente, a vivir en armonía y a construir un mundo de paz”, comentó espontáneamente en italiano.

El Papa León XIV reza durante el encuentro con la comunidad argelina en la Basílica de Nuestra Señora de África en Argel, Argelia, el 13 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risolutie, Vatican Media).

La basílíca Nuestra Señora de Africa, signo del deseo de paz y unidad

Dentro de la basílica católica Nuestra Señora de África, el Papa León se sentó bajo el mosaico del ábside con una inscripción en francés que se traduce como: «Nuestra Señora de África, ruega por nosotros y por los musulmanes».

El cardenal Jean-Paul Vesco, arzobispo de Argel, le dijo al Papa que la gran mayoría de las personas que cruzan el umbral de la basílica son musulmanas.

“‘Madame l’Afrique’, como se la suele llamar aquí, está grabada en la herencia de Argelia y en el corazón de los argelinos”, dijo el cardenal en francés. “La inscripción que les da la bienvenida, “ruega por nosotros y por los musulmanes”, expresa la vocación maternal de María por toda la humanidad, y la vocación de esta basílica, que acoge tantos eventos culturales y religiosos, y reúne tantas confidencias y momentos de oración íntima”.

En su discurso dentro de la basílica, el Papa León, también hablando en francés, dijo: “Esta misma basílica es un signo de nuestro deseo de paz y unidad”.

Comunión entre cristianos y musulmanes

“Simboliza una Iglesia de piedras vivas, donde la comunión entre cristianos y musulmanes toma forma bajo el manto de Nuestra Señora de África”, dijo.

Durante el evento, la gente esperó afuera bajo la lluvia torrencial mientras la basílica estaba completamente llena.

Entre los presentes en la basílica se encontraba el padre Jean Fernandes Costa, rector de la Catedral del Sagrado Corazón en Argel, quien describió la iglesia católica local como muy pequeña y “muy diversa en cuanto a nacionalidades y culturas”. Añadió que la comunidad sirve “como signo de la universalidad de la Iglesia en una sociedad no cristiana”.

Párroco brasileño, diálogo con la sociedad argelina

Según declaró a OSV News, lleva siete años en Argelia y presta sus servicios a la Archidiócesis de Argel no solo como párroco de la catedral, sino también como capellán de estudiantes universitarios procedentes del África subsahariana.

“Es una situación muy particular, ya que estamos inmersos en una sociedad predominantemente musulmana y debemos adaptarnos constantemente a esta realidad”, dijo el sacerdote, un brasileño miembro de la Comunidad Católica Shalom. “El diálogo con la sociedad argelina se ha desarrollado gradualmente a través de la acogida de visitantes en nuestras pequeñas iglesias y mediante nuestro servicio a los más pobres”.

El padre Fernandes afirmó que, para los católicos locales, el viaje papal a Argelia es “un gran regalo de Dios para esta pequeña Iglesia, que jamás imaginó una visita papal tan pronto en su pontificado y al comienzo de su viaje apostólico a África. Es también un signo de esperanza para el futuro de esta pequeña comunidad”.

La hermana Brigitte Zawadi, de las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África y originaria de la República Democrática del Congo, es una de las muchas religiosas que colmaron la Basílica de Nuestra Señora de África, en Argel, Argelia, a la espera de la visita del Papa León XIV para su encuentro con la comunidad argelina el 13 de abril de 2026. (Foto OSV News/Courtney Mares)

Misionera de la R.D. del Congo

Entre los asistentes al evento se encontraba la hermana Brigitte Zawadi, miembro de las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de África, originaria de la República Democrática del Congo, que lleva dos años sirviendo como misionera en Argelia.

“Trabajo con estudiantes de muchos países africanos, algunos de ellos de Argelia”, declaró a OSV News. “Para mí, es una misión muy especial”.

Grandes testigos de la fe en el norte de África

En su discurso, el Papa León XIII destacó a los grandes testigos de la fe, tanto antiguos como modernos, en el norte de África, donde San Agustín fue obispo en el siglo IV. Citó los escritos de San Carlos de Foucauld, el ermitaño y misionero francés canonizado por el Papa Francisco en 2022, quien vivió en Argelia entre el pueblo tuareg del Sáhara antes de su martirio. 

También mencionó al Hermano Luc, el anciano médico-monje de la comunidad trapense de Notre-Dame de l’Atlas en Tibhirine, Argelia, cuya historia fue retratada en la aclamada película francesa de 2010 «De hombres y dioses».

Antes de su martirio, cuando se le ofreció la oportunidad de huir de un peligro potencial a costa de abandonar a sus pacientes, el Hermano Luc respondió simplemente : “Quiero quedarme con ellos”.

Hermanas agustinas

Horas antes, el Papa realizó una visita privada a las Hermanas Misioneras Agustinas de Bab El Oued para honrar a dos de sus miembros, la Hermana Esther Paniagua Alonso y la Hermana Caridad Álvarez Martín, quienes fueron asesinadas en 1994 cuando se dirigían a misa. Ambas figuran entre los 19 mártires beatificados en 2018. Su congregación continúa sirviendo a la comunidad local a través de la educación y el trabajo social dirigido a niños, jóvenes y mujeres.

Tras su discurso en la basílica, el Papa León oró en una capilla lateral dedicada a Santa Mónica, madre de San Agustín, que también contenía la cruz del monasterio de Tibhirine y un icono de los mártires de Argelia, donde el Papa encendió una vela en oración.

El papa León XIV saluda a una joven durante el encuentro con la comunidad argelina en la Basílica de Nuestra Señora de África en Argel, Argelia, el 13 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Simone Risolutie, Vatican Media).

Geografía de Argelia, vasto desierto del Sahara

En su mensaje a la comunidad católica local, el Papa León XIII reflexionó sobre la geografía de Argelia como una metáfora espiritual, señalando el vasto desierto del Sahara que domina gran parte del territorio del país.

“En el desierto, nadie puede sobrevivir solo”, dijo. “El entorno hostil disipa cualquier presunción de autosuficiencia, recordándonos que nos necesitamos los unos a los otros y que necesitamos a Dios”.

La reunión vespertina incluyó una mezcla ecléctica de himnos y múltiples testimonios, entre ellos las palabras de un misionero y un musulmán.

“Es un verdadero honor conocer al Papa”

Rakel Anzere, de 26 años, una cristiana pentecostal de Kenia que estudia en Argelia, compartió con el Papa su experiencia participando en las oraciones ecuménicas de Taizé con otros estudiantes en Argelia.

“Es un verdadero honor porque puedo conocer al Papa en persona y también hablar en nombre de… cómo ha sido nuestra experiencia aquí en Argelia como cristianos”, dijo Anzere a OSV News antes de su testimonio.

Añadió que le resulta evidente que el Papa León “lleva al pueblo de África en el corazón”.

La reunión en la basílica fue el último acto público del día del Papa antes de regresar a la nunciatura apostólica, donde se reunirá en privado con los obispos de Argelia. El 14 de abril, el Papa tiene previsto viajar a Annaba y a las ruinas de la antigua ciudad romana de Hipona, donde celebrará la misa en la Basílica de San Agustín.

La etapa argelina de su viaje es la primera parada de una ambiciosa gira papal de 18 vuelos y 11.000 millas a través de cuatro naciones africanas: Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, que se extenderá hasta el 23 de abril.

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– Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. Síguela en X @catholicourtney.

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El autorOSV / Omnes

Vaticano

El Papa insta a la Iglesia a pasar a una misión audaz centrada en el Evangelio

El Papa León XIV ha mandado una carta al Colegio Cardenalicio, trazando una hoja de ruta para el futuro de la Iglesia y convocando a los cardenales a un consistorio en junio de 2026.

Redacción Omnes·14 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

En una carta dirigida al Colegio Cardenalicio con motivo de la Pascua, el Papa León XIV ha trazado una hoja de ruta para el futuro de la Iglesia, exigiendo una transformación profunda que priorice la evangelización sobre la burocracia institucional.

El Pontífice retoma las conclusiones del Consistorio de enero para profundizar en la vigencia de “Evangelii Gaudium”, calificándola como un «soplo de aire fresco» que debe pasar de ser un documento leído a una realidad practicada.

Niveles de la conversión misionera

El Papa destaca que la identidad cristiana debe renovarse en tres dimensiones críticas para evitar el estancamiento:

  • Nivel personal: Pasar de una «fe recibida» por tradición a una “fe vivida y experimentada”, donde el encuentro con Cristo transforme la vida cotidiana y la coherencia personal sea el principal testimonio.
  • Nivel comunitario: Hay que dar fin a la «pastoral de mantenimiento». Las parroquias deben dejar de ser centros administrativos para convertirse en “agentes vivos de anuncio”, acogida y sanación.
  • Nivel diocesano: Los pastores deben evitar que su labor se vea «lastrada por excesos organizativos». La estructura debe servir a la misión, no asfixiarla.

Una misión por «atracción», no por conquista

León XIV redefine el concepto de misión integral, alejándola de cualquier intento de proselitismo o expansión institucional. Según el Pontífice, la Iglesia debe:

  1. Centrarse en el “Kerigma” (el anuncio del amor de Dios).
  2. Entender que el objetivo no es la supervivencia de la Iglesia, sino la comunicación del amor divino al mundo.

Reformas y próximos pasos

La carta no se limita a conceptos teológicos, sino que propone líneas de acción concretas que los cardenales deberán analizar:

  1. Evaluar “Evangelii Gaudium” para comprobar “lo que realmente se ha asimilado a lo largo de los años” junto a lo que “sigue siendo desconocido o no se ha puesto en práctica”
  2. “Valorar las visitas apostólicas y pastorales como auténticas oportunidades para la proclamación” del kerigma y para afianzar las relaciones
  3. “Reevaluar la eficacia de la comunicación eclesial” desde la perspectiva de la misión.

Finalmente, el Pontífice convoca a los cardenales para el próximo Consistorio, que se celebrará los días 26 y 27 de junio, donde se espera que estas reflexiones maduren en decisiones eclesiales concretas.

Evangelización

“Pedro Ballester no es santo por la enfermedad ni por su vocación, sino porque decía que sí a Dios en cada momento”

Esta nueva biografía de Pedro Ballester Arenas describe su vida con mirada de una autora joven, y que no pertenece al Opus Dei.

Javier García Herrería·14 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Pedro Ballester (1996–2018) fue un estudiante que cursó estudios en el Imperial College London y más tarde en la University of Manchester. Era numerario del Opus Dei, pero su vida quedó marcada por una enfermedad grave que afrontó con una fe profunda y una actitud que impactó fuertemente a quienes le rodeaban, hasta el punto de que muchos consideran su vida un ejemplo extraordinario de santidad en lo ordinario.

Su nueva biógrafa, Paloma López Campos -jefa de redacción en Omnes- ha investigado su vida, especialmente estando en estrecho contacto con la familia. Ha podido entrevistar a los padres, hermanos y algunos primos, una experiencia que le ha permitido conocer de primera mano cómo era Pedro en su entorno más íntimo. Al final, contar la vida de Pedro también implica contar parte de su intimidad familiar.

Pedro es uno de los muchos ejemplos de jóvenes cristianos fallecidos con fama de santidad en los últimos años. Una lista que encabeza Carlo Acutis, pero que tiene una buena lista de seguidores, como la hermana Clare o Marcos Pou.

Ya existe una biografía de Pedro escrita por uno de los sacerdotes que más le conoció. ¿Qué aporta esta nueva obra?

—Creo que son perspectivas distintas. La biografía de Jorge Boronat es muy buena, y está escrita por alguien que pertenece al Opus Dei y que trató muy de cerca a Pedrito. Eso le da una cercanía muy especial.

Lo que ofrece mi biografía es otra mirada. Por un lado, la de una persona joven. Yo tengo 25 años, y tengo todavía muy reciente la etapa universitaria, que es precisamente la que él vivió. Y, por otro lado, es la perspectiva de alguien que no ha formado parte directa de su vida, ni pertenece al Opus Dei.

Todo lo que cuento lo he visto desde fuera, con ojos de alguien de su generación. Mi objetivo era muy claro: decirle a la gente joven que tenemos delante a un chico que vivió el mensaje de Cristo de una manera muy cercana a nuestras circunstancias. No he descubierto nada nuevo; los hechos son los que son. Pero sí intento ofrecer una lectura distinta, más accesible para los jóvenes.

¿De dónde nace la fama de santidad de Pedro?

—Aunque la que debe decidir la santidad de cualquier fiel cristiano es la Iglesia, personalmente sí creo que lo es. Pienso que vivió las virtudes en grado heroico, que al final es lo que define a un santo.

Ahora bien, insisto mucho en una idea que me parece fundamental: Pedro no es santo por la enfermedad ni por su vocación. Reducirlo a eso sería empobrecer muchísimo su vida. Es santo porque en cada pequeño detalle decía que sí a Dios.

Era buen amigo, buen hijo, buen hermano, buen estudiante…, y todo eso con dificultades, porque tenía defectos como todo el mundo. Su santidad está en lo cotidiano, en cómo respondía a lo que Dios le pedía en cada momento.

Hablas de “virtudes en grado heroico”. ¿Cómo se entiende eso en alguien tan joven?

—Yo creo que vivirlas en grado heroico es vivirlas como Cristo, que es siempre la referencia. En Pedro se ve en cosas muy concretas. Por ejemplo, cuando ya estaba muy enfermo y cansado, a veces se enfadaba si había ruido en su habitación. Podía incluso pedir a la gente que se fuera.

Pero lo impresionante es lo que venía después: volvía a llamarles para pedirles perdón. Ahí está la heroicidad. No en no fallar, sino en darse cuenta, rectificar y volver a empezar. Esa capacidad de recomenzar constantemente es, para mí, profundamente heroica.

¿Era así desde pequeño o fue cambiando con el tiempo?

—Desde pequeño apuntaba maneras, pero se conocía muy bien y sabía en qué cosas tenía que mejorar. Por ejemplo, tenía cierto «pronto», podía ser un poco impaciente. Lo bonito es que trabajó esos aspectos desde muy joven. Fue puliendo su carácter poco a poco. Murió muy joven, pero ya había hecho un recorrido importante en ese sentido.

Pedrito junto a sus hermanos, Carlos y Javier, y su padre, Pedro.

¿Qué es lo que más te sorprendió al investigar su vida?

—Su normalidad. Cuando lees biografías de santos, a veces parece que estás ante alguien excepcional desde el principio, casi inalcanzable. Pero al conocer a su familia y escucharles hablar de él, te das cuenta de que era un chico completamente normal.

Eso es lo que más me impactó: que no tenía nada extraordinario en apariencia. Era el típico compañero de clase, el vecino de la puerta de al lado. Y precisamente por eso su vida interpela tanto, porque te está diciendo que tú también puedes vivir así.

¿Hay alguna anécdota que muestre su lado más humano?

—Pedrito vivió la era digital, como todos nosotros. Le gustaba mucho ver vídeos en YouTube, muchas veces sobre temas que le interesaban. Pero podía engancharse y acaba perdiendo el tiempo frente a la pantalla, algo con lo que todos nos podemos identificar.

Se habla mucho del “efecto Pedrito”. ¿Lo percibiste tú también?

—Sí, donde más lo noté fue en su familia. A pesar de haber vivido una enfermedad tan dura y la pérdida de un hijo y un hermano, hay en ellos una paz muy profunda.

Cuando hablas con ellos, se emocionan, se les llenan los ojos de lágrimas, recuerdan momentos difíciles…, pero al mismo tiempo transmiten una serenidad impresionante. Es algo difícil de explicar, pero da la sensación de que hay una gracia especial ahí. Como si la vida de Pedro siguiera teniendo efectos en quienes le rodearon.

También se ve el fruto de la vida de Pedro en los testimonios de amigos o compañeros -muchos de ellos no creyentes-. Pedro no trataba solo con gente creyente; estaba muy cerca de todo tipo de personas.

Por eso, sus compañeros de carrera en la Universidad de Manchester insistieron a la institución para que le concediera el título universitario de manera póstuma, pues no pudo acabar la carrera por la enfermedad. 

Fue un reconocimiento muy especial, no solo académico, sino también por el impacto humano que había tenido en sus compañeros y profesores. De hecho, es algo bastante excepcional. No es lo habitual que una universidad otorgue un título así, y en su caso fue una forma de reconocer todo lo que había dejado en tan poco tiempo.

Pedro Ballester. Un apóstol del siglo XXI

Autor: Paloma López
Editorial: Palabra
Año: 2026
Número de páginas: 160
Libros

Derecho al honor y a la buena fama

Los inquisidores y obispos que gestionaron el problema judaizante entre 1478 y 1511 descubrieron las envidias y rivalidades que provocaban las falsas denuncias. Por eso, estaban muy castigadas las delaciones falsas o las críticas a familias por haber tenido un hereje en su seno.

José Carlos Martín de la Hoz·14 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El primer catecismo universal de la Iglesia católica, también llamado «catecismo de párrocos», fue aprobado en 1566 por la Congregación del Concilio de Trento y promulgado por san Pío V (1504-1572). Finalmente, se publicó en edición bilingüe castellano-latín en 1782, de la que se conserva un ejemplar en el Museo del Prado de Madrid y en la Biblioteca Nacional de España; además, ha sido reeditado en varias ocasiones por la editorial Magisterio Español desde 1972.

El original del texto que fue enviado a la imprenta romana lo descubrió en 1985, en el Archivo Vaticano, el profesor Pedro Rodríguez, catedrático de la Universidad de Navarra. Él pudo comprobar in situ la teoría del también profesor de esa universidad, Alfredo García Suárez, quien afirmaba que el catecismo de párrocos se había basado, como plantilla, en el catecismo de Bartolomé de Carranza (1503-1576) y en el de Domingo de Soto (1494-1560). Ambos eran dominicos y miembros destacados de la Escuela de Salamanca, cuyo quinto centenario estamos celebrando en este año 2026.

Pecados contra el honor y la fama

Es muy interesante que, al tratar los pecados contra la verdad —es decir, el octavo mandamiento de la ley de Dios («no dirás falso testimonio ni mentirás»)—, el catecismo de san Pío V se detuviera específicamente en la importancia del honor y de la fama. A lo largo de un buen número de páginas, afirma que estos bienes son casi tan importantes para las personas «como el valor de la propia vida» (parte III, cap. VIII).

Efectivamente, el profesor Manuel Peña Díaz, catedrático de Historia Moderna de la Universidad de Córdoba, ha firmado un magnífico trabajo acerca de los «sambenitos» y otras penas medicinales. Estas se utilizaban para sanar el pecado de herejía cometido por cristianos que, una vez arrepentidos, debían pagar la pena debida. Ciertamente, el gran miedo de la Inquisición era la recaída del reo, pues esto requeriría mayores castigos según la mentalidad de la época. Por tanto, los sambenitos buscaban fomentar el horror al pecado y el temor al peor de los castigos: el miedo a quedar mal ante la familia, los amigos o los enemigos (p. 234).

Lógicamente, el gran mal de la Inquisición no fueron los numerosos procesos que se llevaron a cabo, sino la mentalidad inquisitorial que se conformó en la sociedad, según la cual cada uno podía juzgar a sus vecinos o enemigos por sus ideas y erigirse en juez. A su vez, la Inquisición producía el perverso error de intentar convencer a los demás de nuestras ideas en vez de limitarse a exponerlas.

Sambenitos

Obligar a los reos absueltos —tras reconocer su pecado o ser reconciliados con una pena de levi o de vehementi— a llevar un «sambenito» (un cartel con el símbolo de su falta: blasfemia, etc.), provocaba una reacción en contra de todo el pueblo cristiano (p. 236). Son muchos los legajos consultados por el profesor Peña Díaz, lo cual es de agradecer, pues ha abierto nuevas líneas de investigación para explorar esos archivos y ayudarnos a conocer cómo funcionaba el tribunal de la Suprema Inquisición y los tribunales sufragáneos que se distribuyeron por todos los reinos dependientes de la Corona de Castilla.

Es muy interesante comprobar cómo las palabras del catecismo influyeron en la vida cotidiana. Como demuestra el profesor Peña Díaz, fueron los propios párrocos los que eliminaban los sambenitos de las parroquias y animaban a los parientes a olvidar esa página oscura de la familia, entre otras medidas pastorales (p. 237). Por ejemplo, en Sevilla, según los datos del archivo del tribunal, debería haber a mitad del siglo XVI más de 7.000 estandartes de sambenitos expuestos; la realidad es que los propios párrocos, los interesados y sus familias los hicieron desaparecer (p. 239).

De hecho, recordemos la fuerte reacción de la Santa Sede a los Estatutos de limpieza de sangre adoptados en el Cabildo de la catedral de Toledo, que habían influido en otros obispados, ministerios y colegios mayores. Dichos estatutos iban en contra de la moral y de la doctrina de la Iglesia católica, que siempre ha buscado la unión del pueblo cristiano. Por otra parte, cuando los Reyes Católicos solicitaron a Sixto IV la instauración de la Inquisición, lo hicieron buscando la unidad de los reinos bajo una única monarquía y leyes comunes; prolongar los estatutos de sangre solo provocaba división.

Falsas denuncias

Además, aquellos inquisidores y obispos que gestionaron el problema judaizante entre 1478 y 1511 descubrieron por sí mismos las envidias y rivalidades que provocaban las falsas denuncias. Por eso, estaban muy castigadas las delaciones falsas o las críticas a familias por haber tenido un hereje en su seno. Como bien nos recuerda Peña Díaz, una cosa es que alguien fuera condenado y «relajado al brazo secular» y otra, muy distinta, que alguien pudiera ser denunciado injustamente por un enemigo malévolo.

Era urgente poner coto a las injurias, calumnias y envidias que a menudo se encendían en pueblos y barrios, y que se resolvían mediante acusaciones ante el alto tribunal. De ahí la importancia de saber perdonar, olvidar y confiar en los vecinos. En última instancia, el mandato de la caridad imperaba sobre el de la justicia (p. 33).


El sambenito. Historia cotidiana de la Inquisición

Autor: Manuel Peña Díaz
Editorial: El paseo
Año: 2026
Número de páginas: 268
FirmasAlberto Martín Colino

Bajo el cielo de Roma conocí la universalidad de la Iglesia

Roma, capital de un imperio que dominó el pasado y cuna de un reino que vivirá siempre. Donde, desde tiempos de César y Trajano, el arte y la belleza han sido máxima y se han acabado encontrando a Dios, en el altar de cada iglesia y en el mármol de cada monumento.

14 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El cielo y la tierra parecen juntarse a las puertas de la basílica, a pocos minutos de  empezar los oficios. El último rayo de sol de la tarde baña con su brillo anaranjado a cientos de chicos arrodillados, muchos con camisa y corbata. Las luces del templo se apagan, siendo solemnemente reemplazadas por las velas. Jesús va a resucitar esta noche, y Roma ya lo sabe: se prepara para celebrarlo. 

Esta escena se produce en Santa María del Ara Coeli, iglesia en lo alto de la colina Capitolina. Está situada entre el Campidoglio, corazón del Imperio más grande y exuberante de la Antigüedad Clásica, y el Altar de la Patria. Es una de las muchas iglesias donde contemplar compungido el misterio de la pasión y festejar como un niño la resurrección. Su única pega es la altura: tantas escaleras hay que subir que parece que, si al acabar aún te quedan fuerzas, te plantas en el cielo con dos tramos más. 

El centro de la Iglesia católica es un lugar fundamental de peregrinación y, especialmente, un sitio donde vivir la Semana Santa en comunión con todos los demás cristianos. Desde el balcón donde León XIV reza el Ángelus hasta la tienda de rosarios en la que te cruzas con cardenales, pasando por las heladerías en las que un «¿qué  tal, páter, cómo está?» anticipa un gran postre y una conversación aún mejor.

Jóvenes y  mayores se apretujan en torno al recorrido del papamóvil, guardando esas escenas con cariño toda la vida. Parecen una tontería, pero no lo son. Tengo una foto con Francisco de hace dos años y sé que no hay en mi familia nadie que no haya rezado por su pontificado, en parte gracias a tener esa imagen enmarcada en el salón. A la Iglesia hay que conocerla para quererla. 

Cómo no, una ciudad tan grande y con una cultura milenaria es capaz de reunir entre sus muros un abanico muy amplio de movimientos. La diversidad del catolicismo es muy edificante, sin duda. Pero, como bien comentó un amigo mío, esto conlleva también su respectivo abanico de sensibilidades. Mi humor pícaro e irreverente de joven católico español ha chocado varias veces con la decencia, el decoro y la geografía, provocando más situaciones incómodas que risas. Ay, sin embargo, de esas conversaciones que han salido bien: anda que no he conocido a 17 monjas de Guatemala que ahora estarán rezando por mis intenciones, o a un pastor de Armenia con el que insistimos en sacarnos una foto. 

En fin, Roma. Capital de un imperio que dominó el pasado y cuna de un reino que vivirá siempre. Donde, desde tiempos de César y Trajano, el arte y la belleza han sido máxima y se han acabado encontrando a Dios, en el altar de cada iglesia y en el mármol de cada monumento. Jesús ha resucitado, y en Roma ya lo saben, pues en todas partes no se escucha más que un alegre Buona Pasqua. En la urbe, la salvación sigue siendo  noticia y motivo para celebrar.

El autorAlberto Martín Colino

Estudiante de 5º curso de Ingeniería de Telecomunicaciones y Business Analytics.

Cultura

Científicos católicos: Josefina Pérez Mateos

Josefina Pérez Mateos, de familia de militares, nació en Ciudad Rodrigo. Cursó dos licenciaturas, en Farmacia y en Ciencias Naturales.

Alfonso Carrascosa·14 de abril de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Josefina Pérez Mateos (15 de diciembre de 1904 – 14 de abril de 1994), de familia de militares, nació en Ciudad Rodrigo (Salamanca).

El bachillerato y universitarios los realizó en Madrid. Después cursó dos licenciaturas, en Farmacia (1928) y en Ciencias Naturales (1934).

Tras la Guerra Civil, se ganaba la vida como profesora de Geología en la Universidad Central (1939-1946) y de Agricultura en el Instituto Lope de Vega (1939-1943). Además, trabajaba en la farmacia y desarrolló una tesis doctoral bajo el título: “Investigación del color en la turmalina” (más adelante defendió otra tesis en Farmacia, titulada ‘Las scheelitas españolas’).

En 1940 ya era miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), concretamente en la Sección de Mineralogía del Instituto José de Acosta, donde montó una colección de minerales mencionados en las Sagradas Escrituras, y en 1946 consiguió una plaza de Colaborador Científico.

Posteriormente se trasladó al Instituto de Edafología y Biología Vegetal, donde fue directora de la Sección de Petrografía Sedimentarias (también dirigió la Sección de Mineralogía de Suelos en el Instituto de Edafología y Agrobiología).

En 1949 ascendió a Investigador Científico, la primera mujer en la historia de España, y a continuación visitó diversas instituciones de prestigio en Francia y Alemania para aprender sus técnicas y traerlas a España.

En 1959 se constituyó en Madrid la Asociación Internacional de Mineralogía de la que Josefina fue socia fundadora. También estuvo al frente del Grupo Español de Sedimentología (1960-1968), y publicó libros emblemáticos como Análisis mineralógico de arenas: métodos de estudio. Finalmente, obtuvo la máxima categoría de científico profesional de la historia de España: Profesor de Investigación del CSIC (1971).

Tras jubilarse, en 1975, recibió la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio. Además, perteneció a sociedades como la Real Sociedad Española de Historia Natural, la Sociedad Española de Ciencia del Suelo o la Academia de Doctores.

Josefina Pérez Mateos falleció en Madrid en 1994. Sus compañeros de trabajo reconocen que era una mujer de profunda fe, y Margarita Pérez Peñasco, sobrina y Auxiliar de Investigación del CSIC, declara que era:  «Muy creyente, muy creyente. Le propusieron pertenecer a las teresianas, al Opus Dei… pero ella quiso practicar su fe en la Iglesia Católica sin adscribirse a ninguna realidad eclesial de las entonces existentes en España».

El autorAlfonso Carrascosa

Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

FirmasVictor Torre de Silva

400 años de San Pedro

La Basílica de San Pedro celebra en 2026 sus 400 años como uno de los grandes símbolos del cristianismo. El Vaticano impulsa nuevas iniciativas para redescubrir su valor espiritual. Un recorrido entre historia, fe y experiencia personal.

14 de abril de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Todavía recuerdo mi estupor al ver por primera vez la inmensa fachada de la basílica de San Pedro, y mi decepción al descubrir que aquellas grandes letras en latín no eran una cita evangélica, sino el nombre de un Papa que quiso dejar su huella sobre una de las iglesias más importantes de la cristiandad. Con el tiempo, he llegado a comprender mejor la historia de este peculiar edificio, que este 2026 celebra cuatrocientos años de su dedicación tras haber sustituido a la antigua basílica constantiniana.

Ante este aniversario, el Vaticano ha organizado una serie de iniciativas que ayuden a profundizar en el inmenso valor espiritual del templo. Habrá momentos de oración y canto litúrgico cada sábado por la tarde, una aplicación que ayude a los peregrinos a seguir mejor la liturgia en la basílica y meditaciones a cargo del predicador de la Casa Pontificia, entre otras cosas. Destaca también la inauguración de un nuevo Via Crucis encargado al artista suizo Manuel Dürr. Otras iniciativas subrayan también el valor artístico como las cúpulas Gregoriana y Clementina, que se podrán visitar a partir de ahora, además de nuevas áreas de exposición.

Este programa de celebraciones me trae a la memoria el recuerdo de la visita más impresionante que hice en esta basílica. Fue en mayo de 2020, el día que terminó el confinamiento en Roma. Fui con un amigo recorriendo las calles vacías. Habían desaparecido las largas filas de peregrinos en la plaza y se escuchaba únicamente el rumor de las fuentes. Al entrar, descubrimos la inmensidad del templo sumido en un silencio absoluto. Apenas seríamos quince personas en todo el recinto. En medio de aquella sobrecogedora soledad, mi amigo se inclinó y susurró: “Verdaderamente, esta es la casa de Dios”.

El autorVictor Torre de Silva

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