Evangelización

Laura Mascaró: «Una voz me dijo: ‘reza y habla de mí'»

Enmedio de una enfermedad crónica y el agotamiento, la youtuber Laura Mascaró cayó de rodillas y escuchó una voz que lo cambió todo. Pasó de una espiritualidad New Age al descubrimiento de los sacramentos y la riqueza de la fe.

Teresa Aguado Peña·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

Laura Mascaró, madre homeschooler y emprendedora digital desde 2008, ha escrito libros, dirigido documentales, asesorado a centenares de familias y liderado un equipo de marketing multinivel. Aunque se crió en una familia católica y recibió los sacramentos de joven, siempre vivió muy alejada de la Iglesia. Una enfermedad y la búsqueda de respuestas la llevaron a escuchar la voz del Señor.

En una entrevista con Omnes, Laura cuenta cómo ha cambiado su forma de ver a Dios y a la Iglesia desde que se encontró con Él.

¿Qué marcó el antes y después de tu conversión?

—El punto de inflexión fue una enfermedad que tuve entre 2015 y 2019, supuestamente crónica e incurable. La medicación no me hacía ningún efecto y, aunque no me fuese a curar, yo quería algo que al menos aliviase los síntomas. Prácticamente vivía en la cama, tenía un bebé al que no podía cuidar, un niño de 10 años y un negocio. Mi vida quedó “en pausa” y me empeñé en encontrar soluciones, dijeran lo que dijeran los médicos.

Un día, en 2019, agotada y desesperada, caí de rodillas al suelo, llorando, y le pregunté a Dios: “¿Qué quieres de mí?”. Era la primera vez que rezaba sin reproches ni peticiones, que es lo que muchas veces hacemos: nos acordamos de Dios para pedirle cosas o para echarle las culpas. Pero casi nunca le preguntamos qué quiere de nosotros.

No tengo ni idea de cuánto tiempo pasó, si fueron segundos o minutos, pero oí una voz profunda, firme y amorosa al mismo tiempo, muy difícil de describir, que decía: “tienes que rezar y tienes que hablar de mí”. En ese momento fue como si mi cabeza se partiera en dos: una me decía que estaba loca. La otra tenía la certeza de que era la voz de Dios”.

Esa misma semana encontré un protocolo natural para mi enfermedad. Decidí probarlo y en cuatro meses desaparecieron los síntomas, dejé la medicación y los análisis salían perfectos. Volví a vivir con normalidad y me olvidé casi por completo de aquella experiencia con la voz de Dios.

Hasta que un par de años después, estando yo muy cerca del movimiento New Age, me puse a buscar un psicólogo para hacer terapia de recuperación de recuerdos. Volví a oír la misma voz. Me dijo: “tú no necesitas un psicólogo, necesitas un cura”. 24 horas después estaba hablando con un cura que se convirtió en mi padre espiritual y ya no hubo vuelta atrás. 

Cuando Dios te habla, ya nada vuelve a ser igual. ¿En qué ha cambiado tu vida desde que le conoces?

—Ahora tengo esa paz y esa alegría que vi en otros. Sé que no tengo que hacerlo todo yo sola, que no todo depende de mí, y es un gran alivio. Al principio, incluso, me sentía irresponsable, porque a mí me educaron para pensar, tomar decisiones y actuar. Y ahora, muchas veces, mi única acción es rezar.

Muchas veces, cuando tengo por delante una tarea o un proyecto que me parecen demasiado grandes o difíciles, me pregunto: “¿cuáles son mis cinco panes?” Porque yo sólo tengo que poner los 5 panes. El resto, lo hace Él.

Después de tu conversión y de tomar partido en esa “guerra espiritual” de la que hablas, ¿qué le dirías a una persona que dice que cree en Dios y no en la Iglesia? 

—Les diría, en primer lugar, que si se consideran cristianos, ni que sea remotamente, que busquen en la Biblia la institución de los sacramentos y de la Iglesia, empezando por ahí. Que lean también Hechos 8, 30-31 (“¿Cómo voy a entender lo que leo si nadie me guía?”). 

A mí también me dio mucho que pensar una imagen que corría por internet con un listado de diferentes denominaciones cristianas, con el nombre de su fundador y el año y lugar de su institución. Sólo en una ponía “Jesucristo, año 33, Jerusalén”. Así que tiré de ese hilo.

Y luego, que entren en una iglesia, que busquen el Sagrario (la cajita con la velita de color rojo), y que le pregunten directamente a Él. Hay muchas buenas preguntas que hacerle: “qué quieres de mí”, “dónde me quieres”, “dónde estás”. Que se queden en silencio un rato y que después se vayan y sigan con su vida con el corazón abierto, dispuestos a recibir una respuesta.

Hablas de que no veías ni bondad ni belleza en los cristianos y que, por tanto, no creías que hubiera verdad en ellos. En cierto modo veías la aparente hipocresía del cristiano. Muchos no creyentes tienen la misma percepción. ¿Cómo cambió tu percepción de los cristianos y de la fe a lo largo de tu proceso de conversión?

—Sigo viendo mucha hipocresía, mucha superioridad moral y mucho postureo, porque los hay. Pero ahora, también veo que todos somos creados y amados por Dios. Que Cristo también se subió a la cruz por ese hipócrita, por el que me cae mal, por el que dice una cosa y hace otra, por el que se equivoca en sus prioridades. ¿Y quién soy yo para etiquetarles? Todos estamos igualmente heridos por el pecado y todos tenemos, hasta el último segundo de nuestra vida, la posibilidad de aceptar a Cristo como salvador.

Me dijo un amigo monje: nunca juzgues y nunca critiques, porque no conoces el corazón ni las circunstancias de esas personas. Desde entonces empecé a añadir la coletilla “y si…”, cada vez que empezaba a criticar. ¿Ese al que yo considero mala persona, va a Misa? En vez de criticar pienso: “¿y si la Misa es lo único bueno que hay en su vida? ¡Peor sería no ir!”. Aprendí a ver y pensar las cosas de otra manera, con más amor.

Y luego conocí a algunos católicos que eran pura paz y alegría. Que los veía y pensaba: “yo quiero lo que ellos tienen”.

Cuando saliste del “armario católico” algunas personas te dejaron de seguir en Instagram. ¿Cómo interpretas eso? ¿Consideras que en ello se ve reflejada la cultura woke o de la cancelación?

—Pienso que a mucha gente le pasa lo mismo que a mí. Todos buscamos la verdad, queremos entender el sentido de la vida, tenemos heridas que sanar… y buscamos en todas partes menos en una. En mi caso, porque en la Iglesia ya había estado (teóricamente) y no me había “servido” para nada. Consideramos que ya hemos estado ahí y que no ha traído nada bueno, así que aceptamos y respetamos al que adopta una filosofía de vida oriental, sincretista o inventada. Todo está bien, menos la Iglesia católica, que tiene muy mala prensa. Hay que reconocer que muchas cosas se han hecho muy mal. Yo misma fui a un colegio católico en el que nunca tuvimos una Misa de inicio de curso, ni había momentos para la oración, ni vimos nunca un rosario de cerca, ni se nos iniciaba en la confesión.

Para mí, que 60 personas dejaran de seguirme en un solo día era mucha gente. Pero también es cierto que muchas otras personas me escribieron para darme la bienvenida a casa, para decirme que habían rezado por mí o para pedirme que les contara mi experiencia, porque ellas estaban en el umbral y les faltaba un empujón para terminar de entrar. Sé que Dios me ha usado para darle ese empujón a mucha gente y espero que me siga usando durante largos años.

Hablas de un punto negro en tu corazón a causa de no ser capaz de perdonar, ¿cómo ha hecho Dios para que hayas podido perdonar? 

—El cura con el que hablé al día siguiente me dijo algo muy sencillo. Dijo: “cuando Dios te dé su gracia, perdonarás sin darte cuenta”. Y yo, que venía del New Age, donde todo recae sobre tus espaldas, donde siempre “te tienes que trabajar”, donde siempre hay algo que debes sanar en tí, no podía creerlo.

Cuando mi marido hizo el catecumenado para confirmarse, antes de casarnos, yo le acompañé a todas las sesiones. Solíamos comentar que nos llamaba mucho la atención la cantidad de veces que se repetía la expresión “dejarse hacer”. No lo entendíamos.

Hablando del perdón, por ejemplo, mi enfoque era: que alguien me diga qué tengo que hacer. Pero no se trata de lo que nosotros tenemos que “hacer”. Lo único que tenemos que hacer es ponernos en sus manos, decirle “tú mandas”. Y así fue. Yo no “hice” nada. Y un día, vi que había perdonado sin darme cuenta.

Hay una cosa muy importante que a veces nos cuesta entender: tenemos que rezar más y tenemos que aprender a rezar. Está muy bien pedir que te vaya bien ese examen o que encuentres una casa para comprar y puedas pagarla. Pero hay que rezar más pidiendo más fe, más humildad y mayor discernimiento para saber cuál es la voluntad de Dios. Hay que rendirse, dejar de intentar controlarlo todo y decirle “tú mandas”. Por eso mi canal de YouTube se llama En manos del Guionista. Porque el guionista de tu vida no eres tú, es Dios.

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Evangelización

San Vicente, mártir: testigo de Cristo para los jóvenes

San Vicente, diácono y mártir, no es solo una figura del pasado, sino un testigo luminoso de fidelidad, verdad y amor a Cristo. Su vida y martirio, nacidos en la persecución pero sostenidos por el Espíritu, siguen ofreciendo hoy —especialmente a los jóvenes— un ejemplo actual de coherencia, valentía y entrega.

Reynaldo Jesús·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

La figura de San Vicente, diácono y mártir de Huesca, sigue fascinando a creyentes y estudiosos por igual. De hecho, su testimonio, situado en el marco de la persecución de Diocleciano a comienzos del s. IV, conserva una sorprendente actualidad. No es solo un “personaje antiguo”, ni “un capítulo heroico del pasado”; por el contrario, es una llamada viva a la fidelidad, al amor valiente y a la verdad que libera.

Es curioso que la historia cristiana lo presenta como un servidor cercano a su obispo, un anunciador de la fe lleno de una valentía en todo singular, cuya génesis no es otro que el mismo Espíritu, prueba de ello es que Vicente es un hombre capaz de entregar su vida sin rencor.

Haremos un breve recorrido sobre el significado de este santo oscense desde su identidad como diácono, su martirio, la tradición litúrgica que lo ha venerado y, finalmente, nos dejaremos iluminar con el pensamiento del Papa Benedicto XVI, cuyas enseñanzas sobre la verdad, la libertad y el amor permiten redescubrir su valor para nuestro tiempo, en esta ocasión, especialmente para los jóvenes.

Breve contexto histórico

Vicente vivió durante la gran persecución emprendida por el emperador Diocleciano entre los años 303 y 304. Un tiempo en donde ser cristiano implicaba un riesgo real: se destruyeron templos, se prohibieron reuniones, y se obligó a renegar de la fe para conservar la vida. En este contexto fueron arrestados Valero, obispo de Zaragoza, y su diácono, Vicente, natural de Huesca.

La antigua Passio Sancti Vincentii relata que, debido a que Valero tenía dificultades de habla, era Vicente quien habitualmente se encargaba de proclamar la Palabra en nombre del obispo. Esta misión explica que, ante el gobernador Daciano, era el joven diácono el que tomó la palabra para defender la fe de la comunidad. Mientras que Valero fue enviado al destierro, a Vicente se le vio sometido a diversos tormentos en Valentia (hoy Valencia), donde finalmente entregó su vida.

Además, los textos patrísticos e himnos de Prudencio —como el Peristephanon V— subrayan la serenidad interior del mártir, su fortaleza espiritual y su alegría en medio del dolor, signo de la presencia del Espíritu Santo. Su testimonio y fama se extendió rápidamente, convirtiéndose en una de las figuras más queridas de la Iglesia hispana.

Vicente: el mártir servidor de la caridad y anunciador de la Palabra

Hablar de San Vicente como diácono es adentrarse en la esencia de su vocación. En la Iglesia primitiva, el diaconado unía dos dimensiones inseparables: en primer lugar, el servicio concreto a la comunidad, especialmente a los pobres; y, en segundo lugar, la proclamación de la Palabra, siempre en comunión con el obispo. San Agustín, al referirse a Vicente, lo describe como alguien que sirvió a Cristo “con la palabra y con las obras” (Serm. 276). Esta doble misión define toda su vida y prepara el terreno para comprender su martirio.

Vicente no fue un ideólogo ni un agitador; fue un servidor. Su valentía brotaba de una espiritualidad profunda y de una vida entregada a los demás, una entrega desinteresada, generosa y sin pensar tanto en sí mismo, como en el bien que él podía hacer con sus actos, con sus palabras y, ¿por qué no decirlo?, con su propio martirio, el cual, no fue fruto de la improvisación, sino la consecuencia lógica de haber vivido diariamente la diaconía: servicio a Dios, servicio al Evangelio, servicio al prójimo.

Ahora bien, para la Iglesia antigua, el mártir es aquel que participa de la Pasión de Cristo. Tertuliano decía que “la sangre de los mártires es semilla de cristianos”, porque en ellos resplandece el rostro de Jesús de un modo particularísimo. En la Passio, a medida que Vicente sufría, se afirmaba que era sostenido por “otro”, en una clara alusión al Espíritu Santo. El mártir no es un héroe solitario; es alguien llevado por la gracia.

Vicente no muere por un ideal abstracto ni por testarudez, sino por la Verdad que da vida, Cristo. Cuando el gobernador le ofrece salvarse si reniega de su fe, él responde —según la tradición— con una firmeza serena: no podía negar aquello que daba sentido a su existencia. San Agustín enseñaba que “no es el tormento, sino la causa, lo que hace al mártir”. En Vicente, la causa era Cristo mismo.

Las fuentes subrayan que Vicente mostraba una paz interior que impresionaba incluso a sus propios perseguidores. Esta paz es indicio del Espíritu Santo, que transforma el miedo en valentía. El martirio, así comprendido, es un acto de amor más que de resistencia: una entrega libre y confiada.

La voz de la liturgia: Vicente, luz de la Iglesia

La liturgia ha conservado desde los primeros siglos la memoria de Vicente. En antiguos sacramentarios (Leonianum y Gregorianum) aparece su celebración. La oración colecta de su fiesta expresa con sencillez el núcleo de su testimonio: “imitar su fortaleza para amar lo que él amó y practicar lo que enseñó”. El poeta cristiano Prudencio lo llama lumen Hispaniae, “luz de Hispania”. No lo hace por motivos nacionalistas, sino porque veía en él una luz que brota de Cristo.

Su martirio se convertía en una proclamación viva del Evangelio. Esta valoración litúrgica nos muestra que Vicente no solo fue un defensor de la fe, sino un modelo espiritual, un referente para las comunidades y un generador de vida cristiana.

Una lectura actual del testimonio de San Vicente

Décadas recientes han vuelto a poner de relieve el martirio cristiano como testimonio de verdad, amor y libertad. En este sentido, el pensamiento de Benedicto XVI ayuda a iluminar la figura de San Vicente y a situarla en diálogo con los desafíos de hoy.

En primer lugar, desde el criterio de la Verdad que libera, Benedicto XVI insistió en que la verdad no se impone, pero “tiene su propia fuerza”. En un mundo donde se teme afirmar certezas, el mártir nos recuerda que la verdad es un bien que se debe amar y custodiar. Vicente no se salvó mintiendo, porque sabía que la mentira esclaviza. Su libertad nacía de la verdad de Cristo.

En segundo lugar, si consideramos el amor como centro del cristianismo, en Deus Caritas Est, el Papa enseña que el amor es la esencia de la vida cristiana. El martirio, lejos de ser un gesto de desafío, es la expresión más grande de este amor. Vicente no muere por odio al perseguidor, sino por amor a Cristo y a su Iglesia. Su mansedumbre confirma que el martirio cristiano no es violencia, sino comunión.

En tercer lugar, hemos de asumir que la luz de Vicente y su martirio, es capaz de iluminar incluso los errores que propone el relativismo moderno, mostrando sobre él la Verdad del Evangelio, de hecho, en reiteradas ocasiones el Papa Benedicto XVI denunció la “dictadura del relativismo”, que confunde libertad con ausencia de verdad. Vicente es un antídoto frente a esta cultura: un cristiano humilde pero firme, que no renuncia a confesar lo que cree. Su ejemplo es especialmente valioso para los diáconos y agentes de evangelización de hoy.

Y, en cuarto lugar, sobre los criterios de libertad religiosa y la fuerza de la conciencia, en discursos en el Bundestag y en el Collège des Bernardins, Benedicto XVI defendió la presencia pública de la fe. En el caso de Vicente, decir sí a Dios y no a las exigencias del poder, anticipa una visión: la conciencia es territorio sagrado que ningún gobierno puede invadir. Su martirio es defensa de la libertad religiosa en su forma más pura.

San Vicente y los jóvenes de nuestro tiempo

Entre todos los mensajes que San Vicente ofrece a la Iglesia actual, uno sobresale especialmente: su cercanía y fuerza para los jóvenes. ¿Por qué? Porque es un auténtico testimonio de coherencia, de hecho, hoy los jóvenes valoran la autenticidad. San Vicente no vivió una fe a medias, por el contrario, su vida fue un “sí” rotundo y sin doblez. En un mundo donde abundan discursos vacíos, los jóvenes pueden encontrar en él un ejemplo de coherencia radical.

Ahora bien, desde la vida del diácono Vicente se muestra que la fe es una aventura, ya que la vida de Vicente estaba marcada por el servicio, la lucha interior, la predicación, la amistad con su obispo y, finalmente, el testimonio. Fue una existencia apasionante. Hoy muchos jóvenes buscan causas por las que vivir; Vicente les recuerda que Cristo es la aventura más grande, y en consecuencia la causa radical de la propia existencia.

También en Vicente se nos enseña que la valentía nace de la fe, no puede ser experiencia aislada del campo de la fe. Los jóvenes viven presiones sociales, dudas, comparaciones, miedos, y Vicente enseña que la fuerza no está en la autosuficiencia, sino en el Espíritu Santo. Su vida proclama que la fe no debilita, sino que hace libres y fortalece.

Y finalmente, el mensaje que ha de impresionar es que su vida y martirio son modelo de servicio y signo creíble de que verdaderamente hay algo que importa y nos supera. El diaconado de Vicente muestra que la grandeza cristiana está en servir.

Muchos jóvenes sienten deseos de ayudar; San Vicente canaliza esa generosidad hacia un servicio que nace del Evangelio, un servicio que produce alegría y a la vez, es un signo creíble, visible y que se puede notar. Prudencio, al describirlo en el Peristephanon, subraya su alegría en medio del sufrimiento. Los jóvenes buscan alegría auténtica, no ilusoria. En Vicente se puede ver que la verdadera alegría nace de un corazón entregado a Cristo.

San Vicente, diácono y mártir, es una figura que trasciende. Su testimonio ilumina la vida de la Iglesia, inspira a los diáconos, fortalece a los cristianos perseguidos, despierta la fe en quienes dudan y ofrece a los jóvenes un ejemplo de autenticidad y valentía.

Vicente aparece como un testigo de la verdad que libera, un servidor movido por el amor, y un hombre profundamente libre. Su vida muestra que seguir a Cristo no es una carga, sino una plenitud. Y su fidelidad invita a todos —especialmente a los jóvenes— a vivir la fe de manera alegre, coherente y valiente y sigue siendo, como decía Prudencio, lumen Hispaniae: luz que no se apaga, faro que guía y ejemplo que fortalece a la Iglesia de cada tiempo.

El autorReynaldo Jesús

Vaticano

3 focos del Papa: humanidad de Cristo, corderos para palios y compasión

La revelación de Dios a través de la humanidad de Jesucristo, los corderos con motivo de santa Inés, para los palios de los nuevos arzobispos, y la imagen del buen samaritano compasivo con los enfermos, son tres focos del corazón del Papa León.  

Redacción Omnes·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

El Papa ha presentado entre ayer y hoy tres focos de atención especial. Dios se revela a través de la humanidad de Jesús, no solo como un “canal de transmisión de verdades intelectuales”. Hoy, en la fiesta de santa Inés, se presentaron al Papa dos corderos para ser bendecidos, y su lana se utilizará para los palios de los nuevos arzobispos. Y la compasión con los que sufren, los enfermos.

Conocer a Dios en Cristo

1.- León XIV continuó el 21 de enero su catequesis sobre el Concilio Vaticano II en la Audiencia general semanal. Su catequesis se refirió a Constitución dogmática “Dei Verbum”, la enseñanza de la Iglesia sobre la revelación divina.

Al conocer a Jesús, el Papa afirmó que podemos entablar una relación con Dios como sus hijos adoptivos, la cual se reveló a través de la humanidad de Jesús.

Para conocer a Dios en Cristo, debemos acoger su humanidad integral: la verdad de Dios no se revela plenamente cuando le resta algo a lo humano, así como la integridad de la humanidad de Jesús no disminuye la plenitud del don divino –dijo–. Es la humanidad integral de Jesús la que nos revela la verdad del Padre.

Continuó diciendo que, al hacerse hombre, Jesús “nace, sana, enseña, sufre, muere, resucita y permanece entre nosotros. Por lo tanto, para honrar la grandeza de la encarnación, no basta considerar a Jesús como el canal de transmisión de las verdades intelectuales”.

Jesús es la Palabra de Dios encarnada

Dios se comunica con nosotros, dijo el Papa, y al mismo tiempo, Jesús es la Palabra de Dios encarnada. A través de esta forma corporal, se revela la verdad de Dios.

“Jesucristo es el lugar donde reconocemos la verdad de Dios Padre, al tiempo que nos descubrimos conocidos por Él como hijos en el Hijo, llamados al mismo destino de vida plena”, afirmó.

Carga con la oveja perdida

2.- Lana de los corderos para los palios de los arzobispos. Hoy, memoria litúrgica de santa Inés (Agnes), se presentaron al Papa dos corderos, para ser bendecidos en la fiesta.

La lana de estos corderos se utilizará para confeccionar los palios de los nuevos arzobispos metropolitanos. Evocan a Jesús que carga la oveja perdida, simbolizando el cuidado y la guía del arzobispo hacia su rebaño.

El rito de bendición de los Palios y su entrega a los arzobispados es realizado por el Santo Padre el 29 de junio, solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.

“Peregrinación del Rosario” en el santuario de Lourdes, organizada por la orden dominica desde 1908 y celebrada del 2 al 4 de octubre de 2025. (Foto de OSV News/cortesía del santuario de Lourdes).

La compasión del samaritano

3.- 34 Jornada Mundial del Enfermo. Se celebrará solemnemente en Chiclayo, Perú, el 11 de febrero de 2026, indica el Papa en su Mensaje para la Jornada Mundial del Enfermo. El lema general es ‘La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro’.

El Santo Padre ha querido proponer de nuevo “la imagen del buen samaritano, siempre actual y necesaria para redescubrir la belleza de la caridad y la dimensión social de la compasión, para poner la atención en los necesitados y los que sufren, como son los enfermos”.

El mensaje del Papa se divide en tres partes.

a) El regalo del encuentro: la alegría de dar cercanía y presencia

“Vivimos inmersos en la cultura de lo rápido, de lo inmediato, de las prisas, así como también del descarte y la indiferencia, que nos impide acercarnos y detenernos en el camino para mirar las necesidades y los sufrimientos a nuestro alrededor”, ha dicho el Papa.

La parábola narra que el samaritano al ver al herido no “pasó de largo”, sino que “tuvo para él una mirada abierta y atenta, la mirada de Jesús, que lo llevó a una cercanía humana y solidaria. El samaritano ‘se detuvo, le regaló cercanía, lo curó con sus propias manos, puso también dinero de su bolsillo y se ocupó de él. Sobre todo […] le dio su tiempo”. 

“El amor no es pasivo, va al encuentro del otro; ser prójimo no depende de la cercanía física o social, sino de la decisión de amar”, ha subrayado el Santo Padre. Por eso, “el cristiano se hace prójimo del que sufre, siguiendo el ejemplo de Cristo, el verdadero Samaritano divino que se acercó a la humanidad herida”. 

b) La misión compartida en el cuidado de los enfermos

“Yo mismo he constatado, en mi experiencia como misionero y obispo en Perú, cómo muchas personas comparten la misericordia y la compasión al estilo del samaritano y el posadero. Los familiares, los vecinos, los operadores sanitarios, los agentes de pastoral sanitaria y tantos otros que se detienen, se acercan, curan, cargan, acompañan y ofrecen de lo suyo, dan a la compasión una dimensión social”.

“Esta experiencia, que se realiza en un entramado de relaciones, supera el mero compromiso individual. De este modo, en la Exhortación apostólica Dilexi te no sólo me he referido al cuidado de los enfermos como una “parte importante” de la misión de la Iglesia, sino como una auténtica “acción eclesial (n. 49)”.

c) Movidos siempre por el amor a Dios, para encontrarnos con nosotros mismos y con el hermano

“Deseo vivamente que no falte nunca en nuestro estilo de vida cristiana esta dimensión fraterna, “samaritana”, incluyente, valiente, comprometida y solidaria que tiene su raíz más íntima en nuestra unión con Dios, en la fe en Jesucristo. Encendidos por ese amor divino, podremos realmente entregarnos en favor de todos los que sufren, especialmente por nuestros hermanos enfermos, ancianos y afligidos”.

Elevemos nuestra oración a la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos, invita el Papa. “Pidamos su ayuda por todos los que sufren, los necesitados de compasión, escucha y consuelo, y supliquemos su intercesión con esta antigua oración, que se rezaba en familia por quienes viven en la enfermedad y en el dolor”:

Oración a la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos

Dulce Madre, no te alejes,
tu vista de mí no apartes.
Ven conmigo a todas partes
y nunca solo me dejes.
Ya que me proteges tanto
como verdadera Madre,
Haz que me bendiga el Padre,
el Hijo y el Espíritu Santo.

Vaticano, 13 de enero de 2026

LEÓN PP. XIV

El autorRedacción Omnes

Evangelio

Luz para ver y fuerza para quererlo

Vitus Ntube·22 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El Evangelio de hoy nos ofrece varios temas profundos. Vemos a nuestro Señor establecerse en la ciudad de Cafarnaúm y fundar allí la base de su ministerio público. San Mateo interpreta este traslado como el cumplimiento de la profecía de Isaías: “Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles. El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande; a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló”.

Por su sola presencia, Jesús trae luz al pueblo. A través de su predicación, trae la luz de la conversión. Esta luz nos permite examinar nuestra vida con honestidad, reconocer nuestra insuficiencia y nuestro pecado, y descubrir nuevamente el camino que nos conduce de regreso a Él.

Vemos el efecto inmediato de esta luz en la siguiente escena. Jesús encuentra a dos hermanos junto al mar de Galilea -Pedro y Andrés- y los llama. Ellos lo siguen sin dudar. Cafarnaúm, tan central en el ministerio de Cristo, fue también la tierra de estos primeros apóstoles llamados. Allí encontraron a Cristo y recibieron su vocación. Vieron su luz y vivieron su propia “conversión”, por así decirlo, al elegir seguirlo. Toda verdadera conversión debe llevar siempre a seguir a Cristo. La prontitud con que dejaron sus redes y a su padre nos enseña que ni los bienes materiales ni las relaciones humanas deben convertirse en obstáculos para la conversión, o para seguir a Cristo. Para seguir el plan de Dios necesitamos luz para ver el camino y fuerza para querer unirse a la voluntad divina, como hicieron Pedro y Andrés.

Pedro y Andrés tuvieron su Cafarnaúm; Pablo tuvo la luz que lo encontró en el camino de Damasco. Su conversión maduró en su encuentro con Cristo y cambió radicalmente su vida. Lo que le ocurrió en el camino de Damasco fue gracias a la luz divina. Cada uno de nosotros tiene también su propio “Cafarnaúm”: ese lugar donde la luz de Dios irrumpe inesperadamente en nuestras actividades ordinarias. 

Hoy concluye también la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, y, providencialmente, este domingo 25 de enero es la fiesta de la Conversión de San Pablo. La pregunta que Pablo dirigió a los corintios debe interpelarnos también a nosotros: “¿Está dividido Cristo?”. Sigamos orando con fervor por la unidad de los cristianos. “Cada cual anda diciendo: ´Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo`. ¿Está Cristo dividido?”.

Podemos hacer nuestra la oración que la Iglesia propone en la liturgia para la fiesta de san Lorenzo de Brindis: “Señor Dios, […] el espíritu de consejo y fortaleza; […] concédenos llegar a conocer, con ese mismo espíritu, las cosas que debemos realizar y la gracia de llevarlas a la práctica después de conocerlas”.

Familia

AFORO COMPLETO – Pep Borrell, María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia conversarán sobre noviazgo, crisis y matrimonio

La Universidad CEU San Pablo de Madrid acoge, el próximo 11 de febrero un diálogo sobre el matrimonio en el que participarán Pep Borrell, María Álvarez de las Asturias y Mercedes Honrubia.

Maria José Atienza·21 de enero de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Elegir a la persona adecuada para el matrimonio, las crisis de pareja y la maduración de las relaciones serán el eje del diálogo, organizado por el Instituto Coincidir y Omnes y que contará con la participación del reconocido conferenciante y autor de éxitos editoriales sobre las relaciones matrimoniales, Pep Borrell así como con María Álvarez de las Asturias, fundadora del Instituto Coincidir y con una dilatada trayectoria en el acompañamiento a parejas y la resolución de conflictos familiares y Mercedes Honrubia, orientadora familiar y experta en mediación. 

Junto a la directora de Omnes, María José Atienza, los tres expertos abordarán la realidad de las crisis de pareja y cómo gestionarlas para hacer de ellas un paso de madurez emocional y solidez en las relaciones desde sus diferentes perspectivas. Un tema que aborda, de manera práctica y profunda, «Crisis, no ruptura», editado por Palabra y eje de este diálogo. 

LA INSCRIPCIÓN A ESTE EVENTO SE HA CERRADO EL 31 DE ENERO POR AFORO COMPLETO

Este diálogo cuenta con colaboración de la Universidad CEU San Pablo y tendrá lugar de manera presencial, el próximo 11 de febrero de 2026, a las 19:00 h. en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo (C/ Julián Romea 23. 28003, Madrid).

España

Dos historias de Adamuz: una abuela cristiana de Huelva y la niña superviviente

Entre las historias de las víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz, 42 fallecidos hasta ahora, hay dos de clara impronta cristiana. La abuela Nati fallecida, cursillista en Huelva, que murió rezando el rosario, y la niña de 6 años, Cristina, superviviente, mientras sus padres, un hermano y un primo han fallecido.

Francisco Otamendi·21 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

El drama ferroviario de Adamuz, conforme se va conociendo a los fallecidos y sus familias, está conmocionando a los españoles. En estos momentos, son 42 las víctimas mortales computadas, con decenas de heridos, muchos de ellos graves. Nos hacemos eco ahora de dos historias que están circulando por las redes sociales, con un trasfondo cristiano evidente. 

La de la abuela Nati, de Cursillos de Cristiandad en Huelva, y la niña de 6 años, Cristina, que ha sobrevivido a sus padres, un hermano, y un primo, los cuatro fallecidos en el accidente. 

Fidel cuenta la historia de su madre

La liebre la levantó, al menos en mi caso, un post en X en la cuenta @Unicatolicos_es, que dice así: “Fidel ha perdido a su madre en el accidente de Adamuz. Sus hijos de 10 y 12 años y su sobrino están con heridas leves y su hermano ingresado en la UCI. “Mi madre iba (en el momento del accidente) rezando el rosario. Ya está gozando con el Amor de su vida: Jesús de Nazaret”. 

Fidel, desde los alrededores del Hospital universitario Reina Sofía, de Córdoba, habla emocionado de su madre, Nati, al programa Espejo Público de Susanna Griso, de Antena 3. El video circula por las redes sociales, y lo pueden ver aquí.

“Mi madre se había llevado a mis hijos y a mi sobrino a ver el Rey León a Madrid” (,,,) cuando le digo a mi hermano (ingresado) que mamá, desgraciadamente, ya no está con nosotros, él empezó a llorar y me decía que no sabía cómo estaba allí. Él pensaba que se moría porque estuvo hora y media entre los hierros después de que el vagón diera vueltas durante kilómetro y medio, él se asfixiaba, se me iba la vida, con los pies tocaba cadáveres…”.

“Iba rezando el rosario, nos agarramos a la fe”

“Mi madre era muy religiosa, estaba con muchos grupos cristianos aquí en Huelva, nosotros somos cofrades, muy rocieros, somos personas que nos agarramos a la fe desde que mi madre me lo inculcó. Mi madre iba rezando el rosario en ese momento. Estoy seguro de que mi madre ha hecho que el amor de su vida, que es Jesús de Nazaret, hiciera el milagro, mira, llévame a mí, y deja a mis nietos, deja a mi hijo, aquí…

“Fidel, me dice mi hermano, tienes que contarlo, porque la sociedad tiene que saber que muchas veces van muy equivocados, y le damos valor a cosas banales, cosas que no tienen sentido, nos enfadamos sin necesidad con los familiares, y la vida en cualquier momento se va…”.

Y Fidel abre totalmente su corazón ante los ojos llorosos de Susanna Griso y de otros contertulios, dice palabras que emocionan sobre su madre, que se iba haciendo viejita, y a veces no le daba un beso, y pensaba: Fidel, pon los pies en la tierra, y valora lo que tienes, porque en cualquier momento lo pierdes…”.

“Prevalece el corazón humano”

Al final, se acuerda de Huelva, y añade: “Esto es Andalucía, es España entera, esto es la solidaridad, esto es el corazón que tienen los españoles, aunque muchas veces batallemos en urnas…, pero al final lo que prevalece es esto, el corazón, el ser humano, y saber que en la vida tenemos que valorar cosas más importantes que otras, que muchas veces nos hacen daño”.

Como los familiares son “abordados” por los medios informativos, Fidel también cuenta la historia a otros, por ejemplo a ABC. “Iban los cinco en el primer vagón. Estaba el maquinista y los primeros eran ellos cinco”, relató Fidel, quien confirmó que a su hermano lo habían desentubado en la tarde de este lunes. “Está estable y me ha dicho: ‘cuenta la historia de mamá, cómo estaba entregada a su familia y era el motor de la misma’. El Señor se la ha querido llevar de esta manera pero tenemos la certeza de que está en el mejor lugar posible”.

Pésame de las Hermandades por la matriarca de una gran familia

Luego, en una crónica, María Carmona cuenta en el mismo diario que varias hermandades de la ciudad, con las que la familia Sáenz de la Torre tenía mucha vinculación, han expresado sus condolencias. “El Hermano Mayor, y la Junta de Oficiales de Gobierno de la Venerable Hermandad de la Redención, quieren expresar con enorme dolor y profunda desolación la tristeza que sentimos por el fallecimiento de Dª. Natividad de la Torre, madre que fue de nuestro hermano y miembro del equipo de capataces del Santo Cristo de la Preciosa Sangre D. Fidel Ángel Sáenz de la Torre”, señalaban.

Y desde la Hermandad de la Lanzada, lo mismo: “Tenemos el triste deber de comunicar que doña Natividad de la Torre, madre de N. H. D. Luís Carlos Sáenz de la Torre, es una de las víctimas mortales…”. 

Nati de la Torre era “la matriarca de una gran familia de Huelva -tres hijos y seis nietos-, creyente en Dios y educadora en esa fe”, ha escrito María Carmona, que inculcó a los suyos y a buena cantidad de onubenses a través de los cursillos de cristiandad que impartía”.

El drama de la familia Zamorano Alvarez, de Punta Umbría

Cuatro fallecidos, solo sobrevive la niña de seis años, el drama de la familia Zamorano Alvarez, titulaba Canal Sur. Oriundos de Punta Umbría, viajaban los padres, un hermano y un primo de la pequeña superviviente de 6 años, que fue rescatada prácticamente ilesa, añadía. El Ayuntamiento de Punta Umbría ha decretado tres días de luto.

La misma cuenta de X @Unicatolicos_es, Universitarios católicos, recogió la información sobre Cristina, la niña de 6 años que estuvo buena parte de la noche custodiada por una guardia civil tras ser rescatada prácticamente ilesa, tal como contó el programa Andalucía Directo. «Lo de Cristina hija ha sido un milagro dentro de tanta desgracia», ha contado el alcalde de Aljaraque (Huelva), Adrián Cano, a El Mundo.

En el vagón viajaban Cristina, sus padres, su hermano y su primo, miembros de la familia Zamorano Álvarez. La madre fue participante de «Yo soy del Sur» un programa de Canal Sur. El alcalde de Punta Umbría, José Carlos Hernández, informó por la mañana que habían localizado ingresado en un hospital al hermano, mayor que ella. Pero posteriormente se ha confirmado el fallecimiento de los cuatro.

La menor, decía el programa, se encuentra bien y ya descansa con su abuela en un hotel de Córdoba tras recibir tres puntos de sutura en la cabeza.

Familiares, y acogida y oraciones de los colegios de Attendis

El post de Unicatólicos dice que a Cristina “le queda el cariño de sus abuelos, tíos y compañeras del colegio. Iban a los colegios Tierrallana y Entrepinos, del grupo Attendis” (cercano al Opus Dei)”. En efecto, los colegios de este grupo recogen muchas de las enseñanzas de san Josemaría, fundador del Opus Dei, y la prelatura les asesora en su labor de formación cristiana.

Desde ayer, los colegios de Attendis han celebrado misas y oraciones por la familia, y el colegio ha decidido hacerse cargo de todos los gastos de la educación de la niña hasta que termine su estancia en él, según ha comentado el director en un video que pueden ver aquí.

Otros fallecidos y desaparecidos

En redes sociales se ha informado asimismo de la desaparición, en el momento de escribir estas líneas, de una numeraria del Opus Dei, María Luisa Eugui, que se dirigía a Huelva para visitar a unos familiares.

Y también del fallecimiento, entre otros, del periodista Óscar Toro y la fotoperiodista María Clauss, que regresaban de Madrid en este último tren que tenía parada final en Huelva. El matrimonio era muy conocido por su actividad en el mundo de la comunicación, el activismo y la cultura.

La parroquia de Adamuz y toda la Iglesia se vuelcan 

Como informó Omnes, la parroquia de San Andrés, de Adamuz, se ha volcado para acoger y atender a los afectados y a sus familiares por el accidente ferroviario.

El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, se puso en contacto inmediatamente con Rafael Prados Godoy, párroco de Adamuz, de modo que se ofreció el espacio parroquial y víveres para las primeras necesidades de los afectados. Asimismo, comunicaron  a la Delegación del Gobierno la disposición a “ayudar con personas y recursos para apoyar en la medida de lo posible”. El Obispo encomienda al Señor a víctimas y heridos para que “no dejen de percibir su auxilio, fortaleza y consuelo en este momento de incertidumbre y de dolor”.

El Papa León XIV ha mostrado estos días su profundo pesar y cercanía con los familiares de las víctimas y sus condolencias y oraciones, como lo han hecho la Conferencia Episcopal Española, los obispos españoles, y numerosas realidades eclesiales.

El autorFrancisco Otamendi

Argumentos

El hombre necesita de lo sagrado

Lo sagrado no es solo un concepto, sino una experiencia que revela al hombre su origen, su destino y su apertura a lo divino. Se manifiesta en los lugares, los ritos y, sobre todo, en Cristo, verdadero Templo donde la humanidad encuentra sentido y comunión con Dios.

Santiago Zapata Giraldo·21 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

Pensemos un momento en el hecho que define lo sagrado, el hombre de por si tiene en su interior un referente que lo hace sagrado. La pregunta por su origen, su existencia y su final siempre va marcada por algo que considera sagrado. 

Pensemos en primer momento que el hombre necesita para conocer, ser conocido primero, es el amor, no hay amor sin ser amado, y el que nos amó, es el mismo que nos conoce. El hombre se abre a la sobrenatural, pero se abre por el simple hecho de que tiene sobrenaturalidad, es en otras palabras “mostrar un verdadero rostro”. El ser abierto a la trascendencia, no se agota, ese ser-con Dios, que le da su existir, esa relación con lo sagrado, de la cual nos habla Leonardo Polo: “ ser-con respecto a Dios significa dependencia absoluta”. Sin la relación, el ser, queda simplemente encerrado en una pérdida de sentido. 

La hierofanía

Los lugares santos que podemos apreciar están en nuestro mundo, no se trata de una realidad que este fuera de nuestro espacio. En esto es importante el termino hierofanía que significa la manifestación de lo sagrado, y esta manifestación no la podemos excluir del ámbito terrenal, sino no sería sagrada sino simplemente escatológica, lo cual tampoco la podríamos ver, ni presenciar. 

En este sentido, en los templos encontramos una parte fundamental que fundamenta los lugares sagrados, pero para saber los lugares hace falta una atracción hacia esos lugares, y esa atracción es poder de lo divino. Si nos detenemos un poco en los ritos, en el hecho de lo sagrado hacia el cual el hombre participa como ser activo, nos metemos en la liturgia. Esto quiere decir que el hombre participa de la divinidad en un ámbito pero no por capacidad, sino por don. Se podría decir que es un introducirnos en el tiempo de Dios, pero simplemente porque Él nos amó primero. 

 Si nos vamos al pasaje de la zarza ardiendo, donde Moises entra y lo que se le dice es “quítate las sandalias de los pies, porque el lugar que pisas, santo es” (Ex 3,5) el hecho de que se introduzca en un lugar se entra en el tiempo de Dios, donde los ruidos de lo exterior no tienen alguna validez. Esto, aunque a veces olvidado, no logra de perder su carácter de que trasciende al hombre, por su abertura a lo verdaderamente bello y verdadero.

La necesidad del hombre por encontrarse con algo sagrado, en definitiva es encontrarse con aquel que le da su verdadero ser, le da su belleza y le da su bondad, no en simple sentido, sino su ser en cuanto uno, con su verdadero ser, su belleza en cuanto la comparte con el creador y la bondad en tanto tiende a ella, como bien propio o de otro. 

El concepto de “el hombre divino” a veces se trastorna por la culpa del relativismo, nada hace más daño que ir como una barca en medio del mar, de a lado a lado y no tener un rumbo fijo, esto por el simple hecho de que nos volvemos hipócritas ante Dios y ante nosotros mismos. En lo sagrado el hombre juega un papel importante, es a quien está el dirigido lo sagrado, de igual forma el hombre se dirige a lo sagrado, no como un simple querer, sino como mera necesidad. 

El templo

La defensa de los lugares divinos a veces se ven profanados a lo largo de la historia, pero ¿el hombre no tiene divinidad? ¿Cómo algo creado de lo divino, ataca lo divino? Si nos fijamos, los hombres que desafían los lugares sagrados son aquellos mismos que se creen divinos, creados por amor y con libertad, sin embargo incapaces de corresponder a ese amor. 

“Sus padres solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la pascua” (Lc 2, 41) Se trata de la fiesta del cordero, que es una de las tres fiestas del calendario judío para hacer una peregrinación, que obliga a los hombres presentarse ante el templo, que incluía el sacrificio del cordero. La pérdida de Jesús en el templo que nos relata es ciertamente sorprendente, porque nos damos cuenta de varios detalles: en primer lugar la perdida de Jesús que lo encuentran a los tres días, pero ¿tres días?; Jesús en otro pasaje habla en Juan: “Destruid este templo y lo reconstruiré en tres días” (19) es una relación que muestra como el templo de Dios, está ahora en un templo construido por la humanidad para darle el culto al mismo que es el templo. Es su cuerpo, ya la divinidad no pasa a estar entre paredes, pasa a estar en la persona de Jesús. 

Los tres días, los mismos que pasa en el sepulcro, simbolizan no solo la muerte, sino la resurrección, se ha reconstruido el templo más perfecto. La instauración del nuevo culto y de la nueva alianza, viva y eterna se presenta enseñando como ir hacia el Padre, y ese camino al Padre se hace por medio de los sacramentos, cuidadosamente preparados, ante todo dignos, que nunca llegaran a igualar la belleza plena ante Dios. Orientan al hombre hacía la adoración. Así, el templo, como lugar sagrado se convierte en mediador que hace presente a Cristo, que es el verdadero Templo, y enseña a participar de la comunión con el Padre. 

Ahora bien, el encuentro con el templo de Dios, en el mismo Cristo, hace que se realice la comunión con Él, pero además con el prójimo. La ley ya divina ya no habita en piedra, sino en una persona que además se pone a explicar la ley “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en cosas las cosas de mi Padre?” (Lc 2, 49) las cosas del Padre, lo cual comprende estar existiendo todos los días con el reconocerse que estamos delante de Dios.

Los lugares ayudan a siempre estar en comunión con Dios, por la belleza que la mayoría contiene, desde una pintura hasta un crucifijo, que transporta a el misterio de la Redención, que recuerda siempre que somos criaturas de Dios y que Dios es Dios. Entrar en el espacio destinado para Dios hace visible que el corazón tenga siempre la mirada fija al creador, por eso la importancia de cuidarlos, ya que están constantemente llevando una alabanza al mismo Dios, siguiendo el ejemplo del mismo Cristo.

Es una forma de ser, donde la suma bondad toma la iniciativa de revelarse, y esa relación con Dios lleva a los ritos, a la liturgia y a dar un culto que nos corresponde dar. Cuando pensamos en los ritos, pensamos en la liturgia entera, con su centro en la santa Misa, pero que compromete además las horas de toda la Iglesia, con una constante extensión de la eucaristía al volvernos a nosotros mismos victimas y participes de la filiación divina. 

“Cristo mismo realiza el culto ante el Padre, se convierte en culto para los suyos en el momento que se reúnen con Él y entorno a Él” (Joseph Ratzinger “El espíritu de la liturgia”) la comunidad que se reúne, que muestra que Cristo es destinatario y a la vez es sujeto que ofrece en la persona del sacerdote, por eso la importancia de las iglesias como templo, porque es donde Cristo mismo se ofrece el Padre, y nos reúne con Él, por lo tanto; la misma liturgia no nace de un invento humano, ni de una conveniencia, sino de una propia revelación divina,  para que los hombres lleguen al conocimiento de la verdad.

Hablando de los lugares sagrados, tendremos además que mencionar a santa María, como portadora de la divinidad, la que llevo en su seno por lo cual el mundo fue hecho, “María, en quien va a habitar el Señor, es en persona la hija de Sión, el Arca de la Alianza, el lugar donde reside la Gloria del Señor: ella es “la morada de Dios entre los hombres” (Ap 21, 3). “Llena de gracia”, se ha dado toda al que viene a habitar en ella y al que entregará al mundo” (CEC 2676). El Arca que se menciona en el Antiguo Testamento, que contiene la presencia de Dios, es ahora María que lleva a su seno al creador, en Ella, que por su pureza esta labrada de oro por dentro y por fuera, es aquella que recibe el tesoro mas grande para lograr la Salvación, a Ella que tiene un lugar esencial y no para menos en nuestros lugares sagrados, siempre acudimos como Virgen que no es alcanzada por el pecado, es capaz de alcanzar, abrazar y sostener al pecador.

El autorSantiago Zapata Giraldo

Vaticano

El Papa recibe al Camino Neocatecumenal en un encuentro decisivo

León XIV ha agradecido su servicio y “valiosa contribución a la vida de la Iglesia”, pero también ha advertido de algunos riesgos que deben evitarse.

OSV / Omnes·20 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

– Junno Arocho Esteves, OSV / Omnes

“La Iglesia les acompaña, les apoya y les agradece lo que hacen”. “La vida del Camino Neocatecumenal, su carisma y las obras de evangelización y catequesis representan una valiosa contribución a la vida de la Iglesia”, ha manifestado el Papa León XIV a un numeroso grupo de catequistas itinerantes responsables del Camino Neocatecumenal en 138 naciones de los cinco continentes.

Los catequistas estuvieron acompañados en la Audiencia por el equipo responsable a nivel mundial del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, el Padre Mario Pezzi y María Ascensión Romero, a los que ha saludado con afecto.

Redescubrir el significado del Bautismo

Fundado en España en la década de 1960, el Camino Neocatecumenal fue definido por san Juan Pablo II como un itinerario de formación católica. Según su sitio web, el movimiento está presente en 139 países con 20.300 comunidades en 6.197 parroquias, así como 936 familias en misión en 68 países.

En su discurso, el Papa León XIV reconoció los frutos del esfuerzo evangelizador del Camino Neocatecumenal (…). “A todos, especialmente a quienes se han alejado o cuya fe se ha debilitado, les ofrecéis la posibilidad de un camino espiritual a través del cual pueden redescubrir el significado del Bautismo”, dijo el Papa. “Esto les permite reconocer el don de la gracia que han recibido y, en consecuencia, la llamada a ser discípulos del Señor y sus testigos en el mundo”.

El Papa León XIV conversa con María Ascensión Romero, miembro del equipo internacional del Camino Neocatecumenal, durante su encuentro con líderes del movimiento en el Vaticano el 19 de enero de 2026. (Foto OSV News/Mario Tomassetti, Vatican Media).

Gratitud por las familias en misión

El Papa expresó también su gratitud a las numerosas familias en misión que han dejado atrás “las seguridades de la vida ordinaria” y se han puesto en camino, a veces hacia zonas peligrosas, “con el único deseo de anunciar el Evangelio y dar testimonio del amor de Dios”.

De esta manera, los equipos itinerantes compuestos por familias, catequistas y sacerdotes, participan de la misión evangelizadora de toda la Iglesia y… contribuyen a “despertar” la fe de los no cristianos que nunca han oído hablar de Jesucristo, añadió.

Algunos riesgos

En este contexto, el Papa alertó sobre algunos riesgos, y dijo a los miembros del Camino Neocatecumenal que llevar a cabo la misión de evangelizar también requiere “vigilancia interior y una sabia capacidad crítica para discernir ciertos riesgos que siempre acechan dentro de la vida espiritual y eclesial”.

«En la Iglesia ningún don de Dios es más importante que otro —excepto la caridad, que los perfecciona y armoniza a todos— y ningún ministerio debe convertirse en motivo para sentirse superior a los hermanos o para excluir a quien piensa de manera diferente», dijo el Papa a los miembros del Camino Neocatecumenal reunidos en el Vaticano. También les animó a ser “testigos de esta unidad”, recordándoles que si bien su “misión es distintiva”, “no es exclusiva”.

“Debemos recordar siempre que somos Iglesia y que, si el Espíritu concede a cada persona una manifestación particular, se da —como nos recuerda el apóstol Pablo— ‘para el bien común’ y, por tanto, para la misión de la misma Iglesia”, afirmó.

“Hacéis mucho bien, pero el objetivo es permitir a la gente conocer a Cristo, respetando siempre el camino de vida y la conciencia de cada uno”, afirmó.

El Papa León XIV dijo a los miembros del Camino Neocatecumenal que deben vivir su espiritualidad «sin aislarse nunca del resto del cuerpo eclesial» y «seguir adelante con alegría y humildad, sin cerrarse, como constructores y testigos de comunión».

Destacando el apoyo y la gratitud de la Iglesia católica , el Papa les recordó que «donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad».

Diversas formas de actividad pastoral

“El anuncio del Evangelio, la catequesis y las diversas formas de actividad pastoral deben estar siempre libres de formas de coerción, rigidez y moralismo, para que no generen sentimientos de culpa y miedo en lugar de liberación interior”, afirmó. Las palabras del Papa sobre la libertad personal hicieron eco de comentarios similares del Papa Francisco en 2014.

El Papa León XIV saluda a un bebé durante su encuentro con líderes del Camino Neocatecumenal en el Vaticano el 19 de enero de 2026. (Foto OSV News/Mario Tomassetti, Vatican Media).

Copia de un icono del Buen Pastor

En una nota pública divulgada poco después de la audiencia, el Camino Neocatecumenal dijo que Argüello le entregó al Papa una copia de un icono del Buen Pastor que pintó en 1982.

Argüello, artista que pintó una serie de iconos en la Catedral de Nuestra Señora de La Almudena de Madrid en 2004, también presentó una publicación con su iconografía “ya que el Papa está planeando una visita a España en los próximos meses”, señala el comunicado.

Continuar con entusiasmo

Al final de la Audiencia, el Papa concluyó: “Queridos, les agradezco su compromiso, su alegre testimonio y el servicio que prestan en la Iglesia y en el mundo. Los animo a continuar con entusiasmo y los bendigo, invocando sobre ustedes la intercesión de la Virgen María para que los acompañe y los proteja. ¡Gracias!”.

El autorOSV / Omnes

Argumentos

¿Por qué Dios permite el mal?

Con frecuencia se plantea que si Dios existiera no permitiría el sufrimiento de los inocentes ni la presencia del mal en el mundo. En este artículo se analizan los principales argumentos que responden a esta afirmación.

Bernardo Hontanilla Calatayud·20 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 10 minutos

Las tres principales dificultades que tiene el hombre para creer en Dios son: que sus leyes suponen una amenaza a nuestra libertad, la advertencia de la presencia del mal en el mundo y el sufrimiento del inocente. De la primera cuestión ya hablamos anteriormente en un artículo titulado Los esclavos del Señor al cual dirijo al lector para su consideración. Son la segunda y tercera dificultades las que ahora pretendo analizar. Y son dificultades importantes, ya que parte de la causa por la que existe tanto ateísmo afectivo tiene su origen por estos motivos.

La cuestión se resume en una pregunta: ¿cómo un ser omnipotente puede permitir que ocurran cosas malas? Esta pregunta es muy antigua, de hecho, se atribuye a Epicuro la famosa conjetura que puede resumirse en la incompatibilidad de la existencia del mal y el sufrimiento en el mundo con la existencia de un Dios omnisciente, omnipresente, omnipotente y omnibenevolente. Para intentar explicarlo vamos a dividir el origen de ese mal en cuatro partes: por un lado el mal moral que surge de la voluntad del hombre (lo denominaremos mal activo); por otro, el mal que procede del hombre malo pero que sufren los inocentes (lo llamaremos mal pasivo); un tercer mal físico que surge del propio hombre y que le afecta a él mismo, al cual denominaremos enfermedad; y finalmente un mal que nace en la naturaleza y que afecta a cualquier hombre, el cual denominaremos mal físico, casual o fortuito.

Mal activo

Empezaremos por el mal que hacen los hombres (mal activo) y que solo es atribuible a ellos mismos. Si Dios ha querido asumir el riesgo de crear seres a su imagen y semejanza, entonces esos seres tienen que ser necesariamente libres y con capacidad de amar, como Él. Si no fuera así, no estarían hechos a su imagen y semejanza.

En general, sabemos identificar el bien que afecta al conjunto de la comunidad humana en cosas muy fundamentales y que son aceptadas por todos los hombres. Básicamente esas normas que lo regulan están recogidas en el Derecho internacional público y privado. Ejemplos de estas leyes son el desarrollo de las normas de tráfico universales, no hacer daño al prójimo y respetar la dignidad humana.

Sin embargo, existe una dificultad profunda en el hombre para saber lo que es bueno cuando le afecta a uno mismo o a los demás en la vida cotidiana. Esta dificultad tiene su origen en la distorsión introducida en el interior del hombre al comienzo de su creación y está relatada en el Génesis. Esa dificultad merma la capacidad de ser libre, que es escoger el bien, de manera que en la medida en que escogemos el mal, vamos progresivamente perdiendo esa capacidad de ser libres.

Dios nos ayuda con sus normas para que podamos desarrollar esa capacidad de libertad de escoger el bien para vivir y ser felices (Dt 4, 5-9). No interpretemos esas normas como una amenaza a nuestra libertad; son más bien el GPS que continuamente nos indica cómo ser felices conforme a nuestra naturaleza. Las leyes de Dios no nos coartan, sino que nos hacen libres. La cuestión es fiarse de Él o no. Cada uno elige. Eso sí: Dios quiere hijos libres que le amen, no quiere esclavos que le teman.

Esta explicación clásica podría satisfacernos para explicar el mal moral en el mundo. Sencillamente existen personas que realmente quieren y hacen el mal apartándose voluntariamente de lo que Dios quiere. Más aún, gracias a la presencia del mal puede ejercitarse la virtud. Si no existiera la cobardía, no se podría ser valiente. Si no existiera la soberbia, no se ejercitaría la humildad.

Mal pasivo

Pero ahora viene el segundo problema, el mal pasivo, menos comprensible. ¿Por qué tienen que padecer los inocentes el mal provocado por otros hombres? Sin embargo, la pregunta real no es por qué pasan esas cosas, sino más bien: ¿por qué Dios las permite?

Vamos a considerar un momento la historia de la relación que ha tenido Dios con el hombre. Hay unos hechos narrados en el Antiguo Testamento, que han llamado mucho la atención y que han sido objeto de crítica contra Dios, llamándole tirano, vengador y cruel. Se trata de episodios como cuando Dios ordenó aniquilar a ciudades cananeas indicando a los israelitas que mataran a toda la población (Dt 2, 34: 20, 16-18; 1 Samuel 15, 2-3). El motivo era que estos pueblos hacían cosas abominables, como el sacrificio de niños pequeños o la prostitución sagrada.

Siglos antes, Dios casi hizo desaparecer la población de la tierra con el diluvio universal debido a la corrupción absoluta en la que habían caído los habitantes de la Tierra. Sólo quedaron ocho personas.

¿Por qué nos quejamos cuando Dios destruye a personas que estaban haciendo verdaderas salvajadas, incluso con niños? Antes preguntábamos por qué no interviene Dios para evitar el mal en el inocente, pero cuando lo ha hecho, ¿protestamos y nos escandalizamos? Nos quejamos cuando no impide el mal pero también nos quejamos cuando lo ha hecho ¿En qué quedamos?

La queja del hombre frente a cómo hace Dios las cosas es muy frecuente. Y las quejas son en dos sentidos. Nos quejamos cuando es misericordioso, pero también nos quejamos cuando es justo. La justicia de Dios no se opone a su misericordia, lo único que se opone a la justicia es la venganza.

Además, interpretamos las leyes de Dios según nos interesa. No queremos reconocer que Dios es Señor y dueño del Universo y no está sometido a ninguna norma, y nuestra forma de pensar nos lleva a considerar que la misericordia de Dios no es justa o su justicia no es misericordiosa.

¿Dios pide imposibles?

Hay un momento muy exigente de Dios en el Nuevo Testamento que de nuevo nos puede parecer injusto: cuando nos pide perdonar setenta veces siete (Mt 18, 21-35). Y esta indicación puede llevar a algunos a verdaderos dolores de cabeza. ¿Tendré que perdonar a mi marido que me ha sido infiel muchas veces con otra persona? ¿Tendré que perdonar al jefe de mi empresa que abusa laboralmente de mí? ¿Tengo que perdonar a mi padre, madre o a mis hijos cuando me están maltratando continuamente?

Parece que Dios pide imposibles, pero no es así. Existen varias referencias en los Evangelios donde aparece directamente perdonar setenta veces siete. Cierto. Pero Lucas, quien dice al comienzo de su Evangelio que se ha informado de todo fehacientemente, dice: “Si tu hermano te ofende, repréndelo, y si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: ‘Me arrepiento’, lo perdonarás” (Lc 17, 3-4). Hay un detalle importante: “si se arrepiente, lo perdonarás”. Por tanto, ¿tengo que perdonar a mi marido que me engaña continuamente y es un cínico o un hipócrita? Pues no lo parece. Si no está arrepentido no se le puede perdonar. Pero no perdonar no quiere decir que se le desee un mal. No perdonar y desearle un mal a alguien son dos cosas distintas. Muchas veces hasta es bueno separarse de esa persona porque nos está haciendo daño. La paz es un bien que hay que proteger. Más aún, un sacerdote puede no dar la absolución de los pecados si ve que el penitente no muestra arrepentimiento cuando acude a un confesionario. Dios no pide imposibles. 

Verdadera sanación

La verdadera sanación interior cuando hemos sido sujetos pasivos de un mal provocado por otra persona no está en perdonar. La verdadera sanación interior está en asumir que lo que ha pasado Dios lo ha permitido para conseguir un bien mayor.

Para entender esto tenemos que explicar, brevemente, lo que le ocurrió a José, el penúltimo hijo del patriarca Jacob. Lo echaron sus hermanos a un pozo con la intención de matarlo, aunque finalmente lo vendieron a los ismaelitas, que se lo llevan a Egipto y acabó en la cárcel porque no consintió en tener relaciones sexuales con una mujer casada. Pero de repente, giraron los acontecimientos. Gracias a su capacidad de interpretar los sueños, el Faraón lo nombró primer ministro de Egipto. Fue entonces cuando sus hermanos acudieron allí a buscar comida. Después de varias idas y venidas de Canaán a Egipto, finalmente José se dio a conocer a sus hermanos y les hizo un comentario que no tiene desperdicio: “Dios me envió delante de vosotros para aseguraros supervivencia en la tierra y para salvar vuestras vidas de forma admirable. Así pues, no fuisteis vosotros quienes me enviásteis aquí, sino Dios” (Gn. 45, 7-8). Atribuir todo lo que nos ocurre en nuestra vida a la Providencia de Dios, lo bueno y lo aparentemente malo que padecemos, es la forma más saludable de vivir felices.

Sin embargo, no contentos con discutir las decisiones de Dios también pensamos que hace las cosas mal. En general, no nos aclaramos con Dios. Ya lo dijo Él mismo: “Mis caminos no son vuestros caminos” (Isaías 55, 8-9). Lo que a nosotros nos puede parecer una mala decisión, o incluso las cosas que pensamos que no están bien, Él dice que son perfectas. En el Nuevo Testamento llama la atención cuando le preguntaron a Jesús: “quién pecó este o sus padres para que naciera ciego”. Y la contestación fue clara: “no pecó ni este ni sus padres sino que nació ciego para que se manifiesten en él las obras de Dios”. Luego, que un niño nazca ciego ¿es obra de Dios? Pues sí. Dice Dios en el libro del Éxodo “El Señor le dijo: ¿Quién dio boca al hombre? ¿Quién lo hace mudo, sordo, vidente o ciego? ¿No soy yo, el Señor? (Éxodo 4, 11). Y automáticamente viene nuestra conclusión: Dios no hace las cosas perfectas. Y si seguimos en la misma línea de razonamiento llegaremos a la conclusión de que, o Dios no puede existir, o Dios es injusto, o hace las cosas imperfectas.

Ilógica de Dios

Si podemos decir algo de Dios, en cuanto a su forma de actuar, es que realmente hace cosas ilógicas, si las comparamos con nuestra lógica. A Abraham, Isaac y a Jacob les prometió una gran descendencia y resulta que sus mujeres Sara, Rebeca y Raquel eran estériles. Solo cuando Él quiso las hizo fértiles. Más aún, Dios ordena a Abraham que sacrifique a Isaac, el hijo de la promesa.

Después Dios se hizo hombre y nació de una mujer sin que participase un varón, incluso murió siendo Dios y después, para desconcierto de todo el mundo, resucitó. Los planes de Dios son literalmente incomprensibles para el hombre. Claramente nuestra manera de ver las cosas no es, ni de lejos, como las ve Dios. Además, para Él no hay nada imposible.

A veces me sorprenden algunos filósofos que analizan lo que puede o no puede hacer Dios, o algunos teólogos que estudian a Dios como si fuera un objeto en vez de una persona libre. Ponen límites a su hacer o pensar porque no puede hacer cosas ilógicas. Tenemos que reconocer de una vez que Él ha creado el mundo. Es suyo y nos lo ha dado como herederos. Somos hijos de un terrateniente pero Él sigue manteniendo el título de propiedad y hace llover sobre justos e injustos, cuando y como Él quiere.

Intentamos amoldar nuestros pensamientos y juicios a los que tiene que tener Dios. Y viendo cómo se han desarrollado los acontecimientos a lo largo de la historia, esta forma de pensar es un error importante. “Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos” (Romanos 11, 33), “el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu” (Jn, 3, 8). Nos podrá parecer injusto pero si no somos conscientes de que Dios es Señor y soberano del universo, siempre estaremos quejándonos de sus decisiones y de por qué no evitó este o aquel acontecimiento.

Cuando Jesús llegó a Nazaret, sus paisanos le exigían que hiciera allí los milagros que había hecho en Cafarnaúm. Y no quiso. Y casi le despeñan por un acantilado. Si nuestra disposición ante Dios es de exigencia, de intercambio de mercancía o de inconformismo, estaremos supliendo la imagen de Dios dentro de nosotros por una imagen de nosotros mismos. Solo veremos y nos fiaremos de nuestros pensamientos. Nos elevaremos a la categoría de Dios, sin serlo, “seréis como Dios” (Génesis 3, 5) y no dejaremos que Dios actúe en nuestra vida y parecerá injusto que un “extraño” actúe en la creación, que es suya, sin considerar que en realidad somos unos invitados. Y esa queja esconde en el fondo una gran soberbia que nos coloca en una situación de indefensión, ante el mismo Dios, que aprovechará la serpiente para esclavizarnos, hacernos perder nuestra libertad y eliminar nuestra capacidad de amar.

Males físicos

Finalmente, analizaremos el tercer y cuarto tipo de males físicos: la enfermedad en una persona inocente, o una catástrofe natural que mata o deja incapacitadas a muchas personas. Volvemos a hacernos exactamente la misma pregunta ¿Por qué lo permite Dios? ¿Cómo es posible que un niño muera a temprana edad de un cáncer? O, ¿cómo es posible que un terremoto mate a miles de personas en un instante? ¿No tiene Dios la potestad de evitar estas cosas?

Si definimos la casualidad como el nombre que utiliza Dios cuando actúa de incógnito entonces la respuesta es sencilla: así se manifiestan las obras de Dios en el mundo. Y no insistamos en la idea de que es injusto. Solo Dios sabe por qué ocurren las cosas. A veces Dios actúa, cuando menos lo esperamos, y de forma sorpresiva, reconduciendo de otra forma los acontecimientos. Como con José. A veces, nos concede cosas que son verdaderos milagros y, sobre todo, desconocemos la innumerable cantidad de veces que ha podido actuar en nuestras vidas y no nos hemos enterado. Cuando ocurren estas cosas que denominamos desgracias, Dios puede que nos dé una explicación con el tiempo y, como se dice frecuentemente, el tiempo lo cura todo.

Sin embargo, creo que la gran clave para quedarnos completamente satisfechos con este planteamiento no está en una asunción incondicional de la voluntad de Dios. Esto está muy bien, pero no es suficiente. Esa asunción puede ser incluso heróica, pero el verdadero fundamento de por qué ocurren estas cosas descansa en el premio que habrá después de morir.

La vida del hombre sobre la Tierra es en realidad un suspiro, comparado con la eternidad. Esta vida es, como decía santa Teresa de Jesús “una mala noche en una mala posada”. Sin embargo, esta expresión está dicha en el siglo XVI, cuando las posadas eran paupérrimas y la calidad de vida era en general mala. Hoy en día vivimos muy bien y cada vez cuesta más pensar en que tendremos que dejar esta tierra en algún momento. Pero no es menos cierto que todo tendría sentido si al morir hubiera realmente un gran premio: lo que denominamos Cielo.

La serpiente tiene especial apetencia en distorsionar en nuestro interior la idea de Cielo, haciéndonos pensar que es un lugar aburrido, siempre adorando a Dios, como si estuviéramos siempre rezando. Visto así el Cielo, la verdad es que resulta poco apetecible.

El Cielo como recompensa

El Cielo, como decían Isaías, san Pedro y san Juan en el Apocalipsis, consiste en la transformación del mundo actual en unos “nuevos cielos y una nueva tierra” (Isaías 65, 17; 2 Pedro 3, 13; Apocalipsis 21, 1) donde existiremos con nuestro propio cuerpo resucitado y glorioso al que podemos identificar, que nos obedecerá sin rechistar, que no habrá ya sufrimiento, ni dolor, que seremos felices y cada día que pase lo seremos más, sin sentirnos saciados, estando con Dios eternamente como en el Edén, pero a lo grande, disfrutando de la herencia prometida en la nueva tierra.

Con esta perspectiva en mente, ¿qué pensaríamos entonces de la injusticia de esta vida? ¿Seguiríamos pensando que Dios es injusto permitiendo el sufrimiento si después hay un premio inmenso y eterno? Si pensamos así, con la cabeza puesta en el Cielo pero con los pies en la tierra, ¿no estaremos empezando a pensar como Dios, con otra perspectiva? ¿No se alegra nuestro corazón considerando estas cosas?

Tenemos que aprender a vivir desprendidos de este mundo pensando que es temporal y pasajero y que no será igual al que vendrá. Será mejor que el Edén, que era el lugar inicial que tenía pensado Dios para el hombre. Saber esto nos dará una nueva perspectiva en la vida, y la esperanza de lo prometido por Dios nos dará felicidad aunque sigamos sufriendo por cosas que no comprendemos.

Si considerásemos con más frecuencia esta verdad de la existencia del Cielo prometido por Dios, entenderemos entonces que el niño nacido ciego después verá más que nadie, el pobre, el hambriento y el humillado poseerán la tierra entera, el que lloraba no parará de reír y sobre todo los que tenían un corazón bueno, sencillo y limpio verán el rostro de Dios.

El autorBernardo Hontanilla Calatayud

Académico de número en la Real Academia Nacional de Medicina de España.

Cultura

Científicos católicos: María del Pilar Aznar Ortiz

María del Pilar Aznar Ortiz (1914–2005) fue una microbióloga madrileña pionera en el CSIC, devota del Cristo de Medinaceli y promotora de la presencia femenina en la ciencia española.

Alfonso Carrascosa·20 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

María del Pilar Aznar Ortiz (1914 – 2005) fue una microbióloga madrileña que vivió toda su vida cerca de la Basílica del Cristo de Medinaceli, en Madrid, del cual era tan devota que lo visitaba a diario al ir y al volver de su trabajo. Además, perteneció a los Jóvenes de Acción Católica, fue Esclava de Nuestra Señora de la Almudena y contribuyó al sostenimiento de la Iglesia Católica con abundantes limosnas durante su vida.

Pilar cursó bachillerato en el Instituto Escuela, y se licenció en Farmacia en 1941. Después entró en contacto con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) bajo la dirección del vicepresidente fundador del CSIC Juan Marcilla Arrazola, como ella un católico fervoroso. Así se convirtió en la primera mujer científica no docente microbióloga del CSIC.

Pilar estudió el modo de producir levaduras para alimentación humana y animal o diversos aspectos de la influencia de agentes físicos como la luz ultravioleta sobre bacterias patógenas. También analizó la bioquímica de la vinificación de vinos de Jerez, que pasan un tiempo en contacto con las levaduras formadoras de velo en las barricas durante la fase denominada crianza. Al mismo tiempo, colaboró en el estudio de la fermentación cítrica, línea de investigación de Marcilla, y defendió su tesis doctoral en 1945.

Asimismo, presentó nuevos métodos de análisis a la Oficina Internacional de la Viña y el Vino, (OIV). Buena parte de su producción científica fue difundida en el Congreso Nacional de Microbiología y en las revistas Microbiología Española y Trabajos del Laboratorio de Biología, Santiago Ramón y Cajal, ambas publicadas en Madrid.

En 1946 tomó posesión de una plaza de Colaborador Científico. Poco después participó en la fundación de la Sociedad Española de Microbiología (SEM), que echó a andar con tan sólo cinco mujeres de socias fundadoras, una de ellas Pilar. También le tocó en suerte contribuir con su trabajo a la institucionalización en España de la microbiología como rama científica, pues fue científica fundadora del Instituto de Microbiología General y Aplicada (IMGA) del CSIC en 1946, y promovió la profesión científica hacia el mundo femenino.

El autorAlfonso Carrascosa

Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Vaticano

Jubileo por los 800 años del ‘poverello’ de Asís: cuándo, cómo, dónde

El Papa León XIV ha establecido un Jubileo para conmemorar los 800 años de la muerte de san Francisco de Asís en 1226, el ‘poverello’ (pequeño pobre, pobrecillo), que ha comenzado el 10 de enero y concluirá el 10 de enero de 2027. El cuerpo del santo será exhibido públicamente en Asís entre finales de febrero y marzo.

OSV / Omnes·20 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Junno Arocho Esteves, OSV Noticias

El Papa León XIV ha proclamado un año jubilar especial con ocasión del 800 aniversario de la muerte de san Francisco de Asís (1182-1226).

La Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede, tribunal del Vaticano que se ocupa de asuntos de conciencia, emitió un decreto publicado por los frailes franciscanos el 10 de enero, en el que se declara un año de celebración en honor al poverello, o el pequeño pobre, como se le denomina.

Según el decreto, el Papa León ha establecido que, desde el 10 de enero, tras la clausura del Año Santo de la Iglesia, hasta el 10 de enero de 2027, se proclame un Año especial de San Francisco, en el que cada cristiano, “siguiendo el ejemplo del santo de Asís se convertirá en modelo de santidad de vida y testigos constantes de la paz”.

Culminación de las celebraciones anteriores

Se han tenido en cuenta las anteriores celebraciones jubilares relacionadas con las obras de San Francisco de Asís, como las conmemoraciones del octavo centenario del primer belén (también llamado pesebre o nacimiento), así como su composición del ‘Cántico de las criaturas’ y la recepción de los estigmas. Por ello, el decreto afirma que “el año 2026 marcará la culminación y conclusión de todas las celebraciones anteriores”.

Indulgencia plenaria con las condiciones habituales

En su decreto, la Penitenciaría Apostólica también anunció que se concederá indulgencia plenaria a los católicos «en las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Santo Padre), aplicable también en forma de sufragio por las almas del Purgatorio».

La indulgencia se concederá a quienes participen en una peregrinación a “cualquier iglesia conventual franciscana, o lugar de culto en cualquier parte del mundo dedicado a San Francisco o relacionado con él por cualquier motivo”, según se indica.

Los enfermos, los ancianos, y quienes los cuidan, así como todos los que no puedan salir de sus hogares también pueden obtener una indulgencia plenaria, “siempre que se desprendan de cualquier pecado” y tengan la intención de cumplir lo antes posible “las tres condiciones habituales”. 

Siempre que se unan “espiritualmente a las celebraciones jubilares del Año de San Francisco, ofreciendo al Dios misericordioso sus oraciones, los dolores o los sufrimientos de su vida”.

Los frailes franciscanos invitan a participar

En un comunicado en el que se anunciaba la promulgación del decreto, los frailes franciscanos invitaron a los católicos a participar en las celebraciones jubilares. Y expresaron su esperanza de que el ejemplo de San Francisco de Asís inspirara a los participantes «a vivir con auténtica caridad cristiana hacia el prójimo y con sinceros anhelos de concordia y paz entre los pueblos».

Que este año Franciscano «sea para cada uno de nosotros una ocasión providencial de santificación y de testimonio evangélico en el mundo contemporáneo, para gloria de Dios y bien de toda la Iglesia», se lee en el comunicado.

El Papa León XIV y los frailes franciscanos rezan ante la tumba de San Francisco en la Basílica de San Francisco de Asís, Italia, el 20 de noviembre de 2025. (Foto CNS/Vatican Media).

Papa León: su mensaje de paz, más necesario que nunca 

En una Carta del 10 de enero dirigida a los ministros generales de la Conferencia de la Familia Franciscana, el Papa León dijo que el mensaje de paz de San Francisco era más necesario que nunca.

“En esta época, marcada por tantas guerras que parecen interminables, por divisiones internas y sociales que crean desconfianza y miedo, él sigue hablando. No porque ofrezca soluciones técnicas, sino porque su vida indica la fuente auténtica de la paz”, escribió el Papa.

Esa paz, añadió el Papa, “no se limita a las relaciones entre los seres humanos, sino que abarca toda la creación”, sino que se extiende a «toda la familia de la Creación”.

El coraje de construir puentes

“Esta intuición resuena con especial urgencia en nuestro tiempo, cuando la casa común está amenazada y gime bajo la explotación”, escribió. “La paz con Dios, la paz entre los seres humanos y con la Creación son dimensiones inseparables de una única llamada a la reconciliación universal”.

El Papa León concluyó su carta con una oración a San Francisco, pidiendo la intercesión del santo para que nos conceda “el coraje de construir puentes allí donde el mundo levanta fronteras”.

Inicio del Año Jubilar Franciscano en Asís

“En este tiempo afligido por conflictos y divisiones, intercede para que lleguemos a ser artesanos de paz: testigos desarmados y desarmantes de la paz que viene de Cristo”, escribió el Papa.

La carta del Papa fue leída durante una celebración el 10 de enero que marcó el inicio del Año Jubilar Franciscano en la Basílica de Santa María de los Ángeles en Asís, que alberga la Capilla del Tránsito, que marca el lugar donde murió San Francisco.

Obispo Sorrentino: redescubrir a san Francisco 

El arzobispo Domenico Sorrentino de Asís, que estuvo presente en la ceremonia, dijo que el inicio de la celebración del centenario fue “una explosión de verdadera alegría” que brota del corazón y “del compromiso de cada uno de nosotros por redescubrir a Francisco en todas sus dimensiones”.

Primera exposición pública de su cuerpo

“El deseo que tengo para todos y para toda la Iglesia es redescubrir a este santo nuestro, redescubrir a Jesús, única fuente de alegría y paz”, dijo el obispo.
Entre los eventos notables que tendrán lugar en Asís durante el Año Jubilar Franciscano se encuentra la primera exposición pública del cuerpo de San Francisco.

En octubre, la Basílica de San Francisco anunció que el Papa León había concedido permiso para exponer el cuerpo del santo del 22 de febrero al 26 de marzo.

250.000 peregrinos ya inscritos para venerar sus restos

Según el sitio web de la basílica dedicado a este acontecimiento histórico, hasta diciembre se habían inscrito unos 250.000 peregrinos para venerar los restos de San Francisco.

El abrumador número de personas que acudirán a la exposición pública, según la basílica, es un testimonio de “la universalidad del mensaje del santo de Asís y el atractivo atemporal de su figura”.

Se ha creado un sistema de reserva en línea gratuito pero obligatorio en el sitio web del centenario, disponible en italiano y en inglés.

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Junno Arocho Esteves es corresponsal internacional de OSV News. Síguelo en X @jae_journalist.

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El autorOSV / Omnes

Evangelización

Los números de Torreciudad en 2025: más impacto digital

Los datos de visitantes de Torreciudad correspondientes a 2025, en torno a 190.000 personas, donde es mayoría la tipología “familia y amigos”, han sido similares a los de 2024. Sin embargo, los visitantes digitales han crecido un 60,3 por ciento, y el impacto en redes ha aumentado un 13,2 por ciento.

Redacción Omnes·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

La Asociación Patronato de Torreciudad ha hecho públicos los datos relativos a 2025. En síntesis, la presencia física de visitantes de Torreciudad ha sido muy similar a la de 2024, cerca de 190.000 personas. Pero los visitantes digitales a diversas actividades han crecido en altos porcentajes en 2025 (más de un 60%), igual que el impacto de sus actividades en redes sociales (más 13%).

2026: encuentros marianos por nacionalidades y compromiso con Aragón

Mariví Zorzano, presidenta de la Asociación Patronato de Torreciudad, ha comentado que en 2026 “continuará nuestro compromiso con el territorio, plasmado por ejemplo en las peregrinaciones protagonizadas por vecinos de las poblaciones cercanas al santuario, acompañados por sus autoridades locales”. 

«Para lograr los objetivos de recuperación y crecimiento en el número de visitantes», ha indicado algunas líneas de modo especial. «Potenciaremos los encuentros marianos que reúnen a peregrinos de la misma nacionalidad y la colaboración con los proyectos de promoción turística diseñados por la Dirección General de Turismo del Gobierno de Aragón, en especial, el denominado ‘Aragón con alma»’ y la participación en certámenes feriales”.

Orfeón Donostiarra 

Uno de los hitos más relevantes dentro del programa conmemorativo del 50 aniversario de Torreciudad fue el concierto ofrecido por el Orfeón Donostiarra el 20 de septiembre de 2025. El templo se llenó con público mayoritariamente altoaragonés.

También el Ciclo Internacional de Órgano, que celebró en agosto su 30ª edición, y dos recitales musicales en julio se incluyeron en la conmemoración, que concluirá con la 34ª Jornada Mariana de la Familia, que tendrá lugar a mediados de septiembre.

Concierto del Orfeón Donostiarra en septiembre de 2025 en Torreciudad (@Torreciudad).

El 15,69 %, de 60 países, Francia y Portugal en cabeza

En 2025 el 15,69% ha procedido de 60 países, mientras que el 84,31% restante han sido personas de muy diversos lugares de la geografía española. De entre las naciones de origen destaca Francia (un 23,28% sobre el total del turismo internacional), Portugal (13,68%), Estados Unidos (7,88%), Polonia (6,37%) y México (6,00%). 

El mayor crecimiento lo ha protagonizado Portugal (9,26% en 2024), tras una campaña de promoción digital entre turoperadores religiosos de este país por la Asociación para la Promoción de la Ruta Mariana. 

Cataluña, Madrid, Aragón, Navarra, Comunidad Valenciana…

Entre los visitantes de procedencia española, el mayor número ha sido de Cataluña (22,77% de los nacionales), seguida muy de cerca por la Comunidad de Madrid (22,23%), Aragón (9,23%), Navarra (8,66%) y la Comunidad Valenciana (8,15%).

Los meses de mayor afluencia de peregrinos fueron agosto (31.100), julio (21.900) y abril (20.500), tendencia ya consolidada en el tiempo y referida a los periodos vacacionales del verano y la Semana Santa, según la información proporcionada por las oficina de Turismo de Torreciudad, 

Familia y amigos, 70 por ciento; viajes organizados, 10%

El público mayoritario que visita Torreciudad son “familia y amigos” (alrededor del 70% del total). Los peregrinos que vienen en viaje organizado (parroquias, cofradías, agrupaciones de fieles y comunidades religiosas de variados carismas eclesiales) acuden normalmente a la experiencia profesional de las agencias de viajes, y suman en torno al 10% de los visitantes. Centros educativos y asociaciones juveniles también alcanzan ese porcentaje.

Los atractivos turísticos ubicados en el entorno de Torreciudad, relacionados con la naturaleza, el patrimonio, la gastronomía, el ocio y la enología, ejercen una notable influencia en la motivación de este público familiar mayoritario, según la oficina de prensa.

Alto incremento de participación y audiencia digital

Los perfiles de Torreciudad en redes sociales han aumentado su número de seguidores en un 13,22% en relación a 2024, pasando de 94.857 a 107.401. 

Instagram se afianza como la red que más crece año tras año en términos de porcentaje (un 26,07%) seguida de Facebook (20,50%,) y YouTube (6,53%).

En cuanto a la web torreciudad.org, 306.088 usuarios (un 60,33% más que en 2024) accedieron a 828.846 visitas (un incremento del 40,59%).

Respecto a las opiniones de los visitantes, las reseñas publicadas en Google han aumentado un 6,83%, y los usuarios dan a Torreciudad una nota media de 4,7 sobre 5 sobre un total de 3.940 reseñas publicadas.

Retransmisiones en directo

Todos los días se retransmite en directo a través del canal de YouTube de Torreciudad la celebración de la misa y el rezo del rosario y del ángelus.

En 2025 se han registrado más de 325.000 visualizaciones efectuadas desde 40 países, y los vídeos que facilitan el rezo del rosario han superado los tres millones y medio de reproducciones.

Peticiones a la Virgen de Torreciudad, un 45,2% más

Las peticiones a la Virgen de Torreciudad recibidas en la página web del santuario, han sido 9.951 el año pasado, un 45,22% más que durante 2024. Tras el rezo del ángelus, estas peticiones se leen cada día ante su imagen.

Espacios museográficos

La museografía de Torreciudad se va consolidando como un elemento de referencia en la planificación de peregrinaciones. El visitante puede acceder al Espacio ‘Vive la experiencia de la fe’, que durante 2025 recibió a 15.842 personas, y asistir a la proyección del vídeo-mapping ‘El retablo te cuenta’, disponible en tres versiones (Navidad, Semana Santa y la habitual para el resto del año) y en tres idiomas (español, inglés y francés). 

A estas proyecciones han asistido cerca de 30.000 personas, un 40% más que en 2024, según los datos difundidos.

Advocaciones marianas: 572 patronas de 81 países

También se ofrece al público recorrer la galería de advocaciones marianas, que el año pasado incorporó 14 nuevas imágenes de la Virgen María, en peregrinaciones procedentes de Estados Unidos, Francia y varias comunidades autónomas de España. En la actualidad, pueden contemplarse  572 patronas de 81 países de los cinco continentes.

El autorRedacción Omnes

España

El Papa León XIV y la Iglesia tras la tragedia de Adamuz

La tragedia ferroviaria ocurrida en la tarde del domingo en Adamuz (Córdoba) ha provocado una gran conmoción. Horas después del siniestro, el Papa León XIV y la Iglesia en España han expresado su cercanía y consuelo a las víctimas y a sus familias.

Redacción Omnes·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Ante la conmoción provocada por la tragedia ferroviaria que ha sacudido a la localidad cordobesa de Adamuz, el Papa León XIV ha querido hacer llegar un mensaje de cercanía y consuelo a todos los afectados.

Profundamente apenado al conocer la dolorosa noticia del accidente de tren, que ha causado numerosas víctimas mortales y heridos, el Santo Padre ofrece sufragios por el eterno descanso de los difuntos y ha expresado su sentido pésame a los familiares, junto con palabras de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos. Asimismo, ha alentado a los equipos de rescate a perseverar en las labores de socorro y asistencia, e impartido a todos, por intercesión de Nuestra Señora del Pilar, la confortadora Bendición Apostólica, como signo de esperanza en el Señor resucitado.

La Iglesia Católica en España también se ha volcado en oración, acompañamiento y ayuda material tras lo ocurrido en la tarde del domingo en el término municipal de Adamuz (Córdoba), donde hasta el momento se han confirmado 39 fallecidos y 152 heridos tras el descarrilamiento y colisión de dos trenes de alta velocidad.

El siniestro se produjo en torno a las 19:45 horas, cuando tres vagones de un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga a las 18:40 con destino a Madrid-Puerta de Atocha y transportaba a 317 pasajeros, descarrilaron e invadieron la vía contigua. En ese mismo instante circulaba un convoy Alvia de Renfe, con destino a Huelva, que también descarriló tras el impacto. Como consecuencia del choque, al menos dos vagones cayeron por un terraplén de unos cuatro metros, en un accidente en el que viajaban cerca de 500 personas entre ambos trenes.

La parroquia San Andrés de Adamuz, refugio de los afectados

Desde las primeras horas tras la tragedia, la parroquia de San Andrés de Adamuz se convirtió en un espacio de acogida y atención para los supervivientes. Según informó la Diócesis de Córdoba, el párroco Rafael Prados, junto a un grupo de feligreses, ofreció comida, mantas, estufas y productos de primera necesidad a los afectados.

Vecinos de Adamuz acudieron espontáneamente con mantas, agua, calefactores, leche y café caliente, ante la posibilidad de que muchos pasajeros tuvieran que pasar la noche en el municipio. Asimismo, el Coro Romero “Virgen del Sol” habilitó su sede como centro logístico para la preparación y reparto de alimentos y bebidas calientes.

El obispo de Córdoba

El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, contactó en la noche del domingo con el párroco para conocer la situación y encomendar a las víctimas y heridos, pidiendo que “no dejen de percibir el auxilio, la fortaleza y el consuelo del Señor en este momento de incertidumbre y dolor”.

A primera hora del lunes, el prelado se desplazó personalmente hasta Adamuz, donde visitó la zona del suceso y puso a disposición todos los recursos de la diócesis. Durante su estancia recorrió también el pabellón municipal y el hogar del pensionista, donde los familiares estaban siendo atendidos por los servicios de emergencia y Cruz Roja.

“Es necesaria la ayuda médica, pero también la psicológica y espiritual, porque en estas situaciones hace falta sentir confianza y fe que nos ayuden a ponernos en pie y seguir caminando”, subrayó monseñor Fernández.

Mensajes de condolencia desde toda España

Desde la noche del domingo se han sucedido los mensajes de condolencia y oración por parte de numerosos obispos y diócesis españolas. El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), mons. César García Magán, fue uno de los primeros en pronunciarse públicamente: “Consternado por el grave accidente de tren en Adamuz. Rezo por el eterno descanso de los fallecidos y por la pronta recuperación de los heridos. Me uno al dolor de sus familias. Pido que encuentren en el Señor consuelo y fortaleza en estos momentos de tanto sufrimiento”.

En la mañana del lunes, la CEE publicó un comunicado oficial expresando su cercanía a las víctimas y pidiendo oraciones en todas las celebraciones cristianas. “El Señor de la vida y de la paz conceda a las víctimas el don de la Vida y a sus familias esperanza y paz. A la Virgen dolorosa, cercana a todas las angustias, encomendamos a tantas personas que sufren”, concluye el mensaje.

También han manifestado su pesar el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid; los arzobispos José María Gil Tamayo (Granada) y José Ángel Saiz Meneses (Sevilla); los obispos Juan Carlos Elizalde (Vitoria), José Ignacio Munilla (Orihuela-Alicante), José Antonio Satué (Málaga) y el obispo emérito de Córdoba, Demetrio Fernández, entre otros. Varias diócesis —como Plasencia, Cartagena o León— han difundido igualmente comunicados de condolencia.

El presidente de la CEE y arzobispo de Valladolid, mons. Luis Argüello, resumió el sentir de la Iglesia con un mensaje en redes sociales: “Hay acontecimientos en los que la tragedia es tan terrible que solo cabe el silencio, el abrazo, la oración y la fraternidad solidaria”.

Mientras continúan las labores de investigación y atención a las víctimas, la Iglesia mantiene abiertas sus parroquias, recursos y oración, acompañando a quienes han perdido a sus seres queridos y a quienes luchan por recuperarse tras una de las mayores tragedias ferroviarias recientes en España.

Libros

Globalizar la solidaridad: ética y humanidad en la política internacional

“Globalizar la solidaridad” propone un enfoque humanista de la política internacional, centrado en la ética, la dignidad humana y la cooperación frente a los desafíos globales.

Antonio Barnés·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

«Globalizar la solidaridad. Ética política internacional» es fruto de la experiencia y reflexión personal del autor tras diez años como Jefe de Estudios de la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores (España). Por su formación filosófica y teológica (fue, además, profesor en  la Univ. Eclesiástica S. Dámaso de Filosofía y en el CEU S. Pablo de Doctrina Social de la Iglesia), más sus estudios y práctica profesional en Relaciones Internacionales, resulta un volumen interdisciplinar de pensamiento humanista muy inspirado en la visión social católica. Aunque propiamente no se trata de un estudio teológico sino de reflexión teórica e historia de la Política Internacional. 

El resultado es un volumen sugerente y estimulante para abordar el análisis y el estudio del panorama internacional -y más hoy- desde claves como la ética, la solidaridad, la dignidad personal y la unidad del género humano, tan queridas para la tradición occidental y cristiana. A lo que se añade una visión más esperanzada y moderadamente optimista de lo habitual. En este sentido, siempre sitúa en el centro a la persona y su intrínseca dimensión trascendente como fundamento del posible abordaje conjunto de los retos planteados a la comunidad humana global, en continuidad con la tradición hispánica de la Escuela de Salamanca e hitos posteriores. 

Promover la paz

En este orden, se desarrolla con cierto detalle dos ideas subrayadas por San Juan Pablo II (la globalización de la solidaridad) y por el Papa Francisco (la cultura del encuentro). Sobre estos dos ejes pivota la obra. Digamos que inspirada en ellas, desarrollo sus fundamentos desde las ciencias humanas y sociales. Hace pocas semanas Susana Tamaño, la exitosa escritora italiana, urgía a los intelectuales a respaldar el propósito de León XIV de promover una paz “desarmada y desarmante” y esta monografía es un buen ejemplo.

Si nos atenemos a la etimología por solidaridad hemos de entender aquello que es sólido, lo que es compacto. Y en esa dirección debiera apuntar la globalización (mundialización en francés) para construir una comunidad humana global más cohesionada de cara a los grandes retos que se le presentan: IA, cambio climático, migraciones masivas, graves tensiones bélicas, etc. No se puede dejar de citar el interesante capítulo inicial, en el que se enmarca el constante deseo histórico de unidad del género humano desde la Antigüedad clásica hasta nuestros días (gobernanza global, democracia planetaria, etc.) junto con la acertada mención a la tradición hispánica -que fue una concreción del proyecto de monarquía universal soñado por Dante- e inspirado en una visión antropológica más equilibrada que la luterana y protestante adoptada posteriormente por el mundo anglosajón.

La razón moral frente a los desafíos globales

El camino propuesto en esta obra es el ejercicio de la razón moral frente a la mera razón técnica (diagnóstico que ya señaló la Escuela de Frankfurt) y, frente a una concepción pesimista fruto de la comprensión del orden mundial como el ámbito del caos, el poder, la violencia o la amoralidad. Se plantea un «idealismo sin ilusiones» (en afortunada expresión de G. Weygel, biógrafo de S. Juan Pablo II) que ofrece una mejor razón de la política internacional que el puro realismo (Realpolitik) o el voluntarista idealismo utópico.

No se queda el libro en meras ensoñaciones ilusorias sino que argumenta con éxito y demuestra con hechos históricos que esta apuesta de comprensión de la compleja política global es más correcta, más acertada, y que, además, permite afrontar con moderado y cauto optimismo el futuro de la Humanidad y del planeta. No se trata en este caso de buenos deseos sino de constatar que la comunidad humana posee recursos éticos, ya comprobados y puestos en juego en el pasado reciente, que le pueden permitir actuar conjuntamente de cara a ciertos retos inquietantes. En este orden de cosas, se expone con acierto la evolución positiva del desarrollo humano, concebido ahora como integral, la mayor sensibilidad hacia la necesidad de la paz y las necesarias limitaciones de las guerras (ius ad/in bellum), la relevancia de la solidaridad internacional o el papel pacificador de las diferentes culturas, religiones y cosmovisiones -en especial de la occidental-. En definitiva, razones se ofrecen de peso para ver algo de luz en un panorama internacional que, a menudo, se nos presenta demasiado sombrío y convulso.

Globalizar la solidaridad. Ética política internacional

Autor: Gabriel Alonso-Carro y García-Crespo
Editorial: Última Línea
Páginas: 236
Año: 2025
El autorAntonio Barnés

Profesor de Literatura española en la Universidad Complutense.

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Argumentos

Paolo Benanti: «el problema de la IA es la complejidad»

La inteligencia artificial está cambiando la manera de relacionarnos, informarnos y trabajar. El teólogo y experto en la ética de la IA Paolo Benanti advierte de sus riesgos en tiempos de polarización y poder de los algoritmos.

Jose Maria Navalpotro·19 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

La tecnología digital ha contribuido a la polarización. Al reforzar las ideas propias y desechar las ajenas, el algoritmo contribuye a que disminuya el dialogo y, así, se conozca menos lo que piensa el otro. Esta es una de las tesis que sostiene el franciscano Paolo Benanti en su último libro, El colapso de Babel, publicado por Encuentro. Pero la polarización no es ni mucho menos el único riesgo.

A principios de enero se sabía la polémica que ha surgido a raíz de que Grok, el modelo de IA de Elon Musk facilitaba la creación de imágenes de índole sexual a partir de imágenes que algunas mujeres habñian subido a la red social “X”.

Fray Paolo Benanti (Roma, 1973), teólogo moral, es uno de los máximos expertos mundiales en la ética de la Inteligencia Artificial (IA). Preside el grupo de trabajo de IA del gobierno italiano y de la comisión de expertos de la ONU sobre esta cuestión. Su punto de vista es especialmente autorizado para hablar sobre un tema de actualidad, que preocupa a gobiernos y a la sociedad.

La última vez que se le ha podido escuchar en España fue hace dos meses, en la Fundación Telefónica y en EncuentroMadrid, el evento anual que organiza Comunión y Liberación, en Cuatro Vientos (Madrid). En esta edición, Benanti habló precisamente sobre “La inteligencia artificial y la fabricación de lo eterno”. 

¿Quién vigila la IA?

– Cuando hablamos de inteligencia artificial, no hablamos de una sola tecnología, sino de una familia de algoritmos, muy diferentes entre ellos. Alguno es muy explicable. Recuerda un poco a los primeros GPS. ¿Cuántas veces el GPS te dice que salgas por la derecha para volver a entrar inmediatamente después hacia la izquierda? Era inteligente, pero entendíamos que era inteligente porque era más corto. Esa inteligencia artificial hace un trabajo, que es lo mismo que una inteligencia natural haría.

Pero son una caja negra. Algunos de estos algoritmos pueden tener resultados mucho más inteligentes, pero son una caja negra.

La cuestión es: ¿Podemos usar todo tipo de algoritmos para todo tipo de funciones? 

Este es uno de los problemas éticos de la IA. Imagina que quieres usar la IA para seleccionar los granos de café en una fábrica que produce café. Es algo que antes se hacía a mano, se seleccionaba grano a grano porque si un solo grano de café tiene moho, da mal sabor a todos los demás.

Este proceso se hace con un algoritmo que se llama Deep Learning. Pero no es explicable.

Lo peor que puede suceder es que nosotros tiremos granos de café que valen. Pero quizá eso sea más económico que contratar a una persona que elige grano a grano. 

Pero ese mismo algoritmo se puede usar en urgencias de un hospital para elegir qué paciente entra primero.

Se puede entender que no es un problema del algoritmo, sino de dónde lo ponemos funcionando dentro de la estructura social. 

El problema de la IA hoy ya no es una cuestión técnica, sino un problema de justicia social que nos dice qué función tiene que desarrollar un hombre o un algoritmo. Esto requiere multidisciplinariedad. 

Ahora, lo interesante de esto es que es la matriz de la doctrina social de la Iglesia. Y es el motivo por el que el Papa León XIV, en su primer discurso público, afirmó que los católicos, como tales, lo único que podemos ofrecer es la doctrina social de la Iglesia, que no son respuestas, sino preguntas. Las preguntas que intentan tutelar la dignidad del hombre y del trabajo del hombre.

No tenemos miedo de los cambios, pero queremos ponernos de parte del hombre. 

El segundo elemento es que Papa Francisco, cuando escribió las líneas para la formación católica, sobre todo para los futuros presbíteros, habla de interdisciplinariedad y transdisciplinariedad. Por tanto, otra vez, el desafío es más que técnico, cultural. Esta es la frontera en la que hoy se suceden los debates. 

Detrás de la IA

Pero, detrás de esta tecnología, ¿quién está?

– Lo primero que hay que comprender es que esta tecnología cambia la forma en la que nos acercamos al problema. Todo el siglo XIX ha visto una fractura en la racionalidad científica. Antes estábamos convencidos de un modelo determinístico.

Pero si uno piensa en lo que ha sucedido con la física subatómica, donde gracias al principio de indeterminación de Heisenberg no sabemos dónde está un electrón, o a qué velocidad va, hemos tenido que mutar a un modelo probabilístico. Lo mismo sucede con la astrofísica, donde lo que dijo Einstein habla de una relatividad. Desde un modelo de la certeza hemos pasado a un modelo de la probabilidad.

Si el modelo es estadístico, no hay una mente que determine los pasos, sino que hay una máquina que extrae modelos de los datos que tiene delante.

Este modelo hace muy complejo responder si hay alguien detrás o no. A menudo se habla de “prejuicios”, que en inglés se expresa con la palabra “bias”. Pero bias también se puede traducir como “preferencia sistemática”.

Supongamos que yo quiero crear un automóvil autónomo. Tomo todos los datos de cómo se conduce en Madrid. Y la máquina ve que hay una preferencia sistemática en pararse con el semáforo en rojo (hablo de Madrid, no de Roma…). Yo quiero que exista esa preferencia sistemática.

Pero, por ejemplo, la máquina podría ver que el coche no se detiene de la misma manera cuando cruza un niño o un adulto. Y podría decidir no frenar cuando hay niños. ¿Por qué? Porque el niño es menos visible y el conductor lo ve después. Por tanto, aquí la máquina tiene un bias, un prejuicio, con los niños. Podría ocurrir lo mismo por la noche con, por ejemplo, las personas de piel oscura. ¿Alguien sería malo por aplicar ese “prejuicio”?

Hay tantos datos que no hay una mente humana que pueda controlar a todos. ¿Cuál es el problema? Silicon Valley nos dice que estamos cambiando el mundo. Pero no sabemos, nadie sabe hasta el fondo, cuáles son los esquemas que la máquina (el ordenador) ha encontrado.

Es un problema epistemológico. Y ético. Y legal. ¿Quién es el responsable si el coche golpea al niño? ¿El propietario? No está conduciendo. ¿El productor? ¿El ingeniero del software? Es muy complejo. 

El verdadero problema de la inteligencia artificial es la complejidad. 

Por otra parte, nos puede hacer ahorrar mucho dinero. Por tanto, se produce una tensión y de alguna manera debemos regular esta tensión para evitar que los que decidan lo hagan solo por intereses económicos o por miedo. 

La IA y el trabajo

La inteligencia artificial, ¿puede acabar convirtiendo en superfluo el trabajo humano?

– Una inteligencia artificial no es capaz de hacer todas las tareas de la misma manera. Hay una paradoja, que fue desarrollada por un informático llamado Moravec, que dice que es mucho más sencillo para una máquina realizar una tarea intelectual alta que una baja. O sea, una calculadora solar que hace una raíz cuadrada la compras en internet a un euro. Pero una mano robótica que toma una cucharilla y gira el café, cuesta de 150.000 a 200.000 euros. Aplícalo al trabajo. 

Un banquero trabaja con muchos números. Un trabajador manual, del metal, trabaja con mucho martillo. Esto significa que los primeros trabajos que van a saltar son los mejor pagados. Ello podría generar una tensión social que si no se gestiona políticamente podría dañar el sistema democrático. 

¿Y, en concreto, en el campo, por ejemplo, del periodismo? 

– ¿El periodista es simplemente alguien que transforma algo en texto? Lo podemos reemplazar con replicar con una máquina de texto. ¿O es una función social que garantiza un espacio democrático? 

Yo soy presidente de la Comisión del gobierno italiano para el estudio del impacto de la IA sobre el periodismo y el mundo editorial. Y hemos concluido que el periodista tiene una función fundamental para la democracia. Pero lo que permite tener periodistas es que haya una industria editorial que les pueda pagar.

Pero entonces hay que reconocer un problema, que no nace con la IA, sino con las redes sociales. ¿Por qué si ustedes los periodistas escriben algo pueden ser llevados frente a un juez, pero si es una red social nadie le dice nada?

¿Por qué un director puede ser llevado a juicio? Y un algoritmo de una red social que elige lo que yo leo, es libre de todo. Hoy a esto se añade la capacidad de escribir del ordenador. Pero aquí el problema de nuevo no es la capacidad de la máquina. Es la conveniencia económica. 

En la naturaleza de la profesión está que sea esencial para la supervivencia del espacio democrático. 

Hace años unos científicos pedían una moratoria sobre la IA para ver qué hacer con ella.

– Hay demasiado, demasiado dinero en juego. Hay demasiados intereses geopolíticos. La competición entre China y Estados Unidos es demasiado alta para que ninguno se fíe del otro en esa supuesta moratoria. 

El año pasado hizo cambiar mucho la narrativa sobre esto. Antes hablábamos de ciencia y tecnología, actividades en las que, si yo descubro algo (pienso por ejemplo en los premios Nobel), es para todos. Todos se benefician.

Pero hoy se habla de carrera. Si yo gano, vosotros perdéis. Esto hace que el planteamiento sea imposible.

Vaticano

El Papa: 5 temas para rezar estos días

El Papa León XIV ha animado a rezar en el Ángelus de este domingo por 3 temas, a los que se añaden 2 de estos días. Destacan la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, hasta el 25, y algunos países africanos.  

Francisco Otamendi·18 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Estos son algunos de los temas por los que el Papa León XIV ha alentado a rezar y considerar estos próximos días. 

1.- Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

En el Ángelus de hoy, el Papa se ha detenido en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, ocho días hasta la fiesta de la Conversión de San Pablo, el día 25.

El origen de esta iniciativa es del Papa León XIII, ha recordado. El tema de este año se toma de la Carta a los Efesios, “Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza a la que hemos sido llamados”.

Las oraciones y las plegarias han sido preparadas por un grupo ecuménico coordinado por el departamento de relaciones interreligiosas de la Iglesia Apostólica Armenia. “Por tanto, invito a todas las comunidades católicas a fortalecer en estos días la oración por la plena unidad de todos los cristianos. Este compromiso por la unidad se debe acompañar coherentemente por la paz y la justicia en el mundo”, ha alentado.

 2.- África

El Papa ha rezado este domingo por África, concretamente por el Este de la República Democrática del Congo, y por las víctimas de inundaciones en el África meridional. 

“La población del Este de la República Democrática del Congo, obligada a huir de su propio país, especialmente hacia Burundi, a causa de la violencia, que afronta una grave crisis humanitaria. Oremos para que entre las partes en conflicto prevalezcan siempre el diálogo, la reconciliación y la paz”, ha invitado el Santo Padre.

3.- Aprendamos de san Juan Bautista.

Basándose en el Evangelio de este domingo (cf. Jn 1,29-34), el Santo Padre ha manifestado que el Bautista era un hombre muy querido por las multitudes, hasta el punto de ser temido por las autoridades de Jerusalén (cf. Jn 1,19). 

“Le habría sido fácil aprovecharse de esta fama; en cambio, no cede en absoluto a la tentación del éxito y la popularidad”, ha dicho León XIV. “Frente a Jesús, reconoce su propia pequeñez y le da espacio a su grandeza. Sabe que ha sido enviado para preparar ‘el camino del Señor»’ (Mc 1,3; cf. Is 40,3), y cuando el Señor viene, reconoce su presencia con alegría y humildad y se retira de la escena”.

“No necesitamos estos ‘sucedáneos de la felicidad’, ha dicho el Papa. “Nuestra alegría y nuestra grandeza no se basan en ilusiones pasajeras de éxito y de fama, sino en sabernos amados y deseados por nuestro Padre que está en los cielos”.

“Aprendamos de Juan el Bautista a mantener alerta el espíritu, amando las cosas sencillas y las palabras sinceras, ha animado el Pontífice. “Viviendo con sobriedad y profundidad de mente y de corazón, conformándonos con lo necesario y encontrando cada día, en cuanto sea posible, un momento especial en el que detenernos en silencio para rezar, reflexionar, escuchar. En definitiva, para “ir al desierto”, y allí encontrarnos con el Señor y estar con Él

Que nos ayude en esto la Virgen María, modelo de sencillez, sabiduría y humildad, ha concluido. 

El Papa León XIV abraza a un joven al final de su audiencia general semanal en el Aula Pablo VI del Vaticano el 14 de enero de 2026. (Foto CNS/Vatican Media).

4.- A los jóvenes: “Es siempre mejor verse en persona, no solo en las pantallas”.

El Papa León XIV abrazó a los jóvenes de Roma –tanto literalmente como con sus palabras– durante una reunión celebrada hace unos días con los jóvenes de la diócesis de Roma, en la que les dijo que eligieran las relaciones reales en lugar del aislamiento digital, informó Paulina Guzik, de OSV News

«Es siempre mejor verse en persona y no solo en las pantallas», dijo el Papa León a la multitud, y añadió: “Es muy importante que intentemos construir relaciones humanas, buenas amistades y, sobre todo, la amistad con Jesús”.

5.- Irán, Venezuela

Son países a los que se ha referido recientemente el Papa León XIV, pidiendo oraciones. En esta ocasión, Vatican News recoge la “gran preocupación” ante la “tragedia infinita” que está sacudiendo Irán. Nos preguntamos “cómo es posible atacar a su propio pueblo”. Y el compromiso a favor de una solución pacífica en Venezuela. 

Son dos consideraciones manifestadas por el cardenal Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, al responder a las preguntas de los periodistas al margen de la celebración eucarística con la exposición de las reliquias de San Pier Giorgio Frassati. Esta exposiicón tuvo lugar la tarde del 17 de enero, en la iglesia de la Domus Mariae en Roma.

El autorFrancisco Otamendi

FirmasArturo Lliteras

Lo que he aprendido de la precariedad de Cuba

Manuel me enseñó que incluso quien tiene hambre puede seguir compartiendo. En las parroquias humildes de Cuba descubrí que la esperanza nace de gestos pequeños, capaces de transformar la fe en vida concreta.

18 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El pasado 30 de julio de 2025 me subí a un avión con destino a La Habana, Cuba, para desde allí continuar hacia la diócesis de Pinar del Río, donde colaboraría como párroco y administrador de dos parroquias. Aunque ya había estado anteriormente en Cuba, no sabía realmente qué me esperaba, pues los cambios en el país son constantes y se producen día a día.

Parroquias pequeñas, fe viva y pocos niños

Llegué a mi primer destino: la parroquia de la Sagrada Familia, ubicada en el barrio Mayka. Se trata de una parroquia pequeña, situada en un barrio marginal, con una población mayoritariamente adulta y muy pocos niños.

De hecho, para mi sorpresa, era necesario salir a la calle, recoger a los niños y pedirles que nos llevaran a sus casas para preguntar a sus padres si podíamos recibirlos en el catecismo. Una forma muy particular de buscar catecúmenos. Allí me recibió un matrimonio que se había casado por la Iglesia el año anterior: él era el administrador de la parroquia y ella asistente de catequesis, aunque en muchas ocasiones era quien impartía directamente la catequesis.

La segunda parroquia que me tocó acompañar durante esta experiencia de tres meses fue la de San Francisco de Asís. Resultaba muy singular, ya que se trataba de una casa que había sido comprada para convertirla en iglesia mientras se esperaba el permiso del gobierno para poder construir un templo. Al igual que en la otra comunidad, la mayoría de los fieles eran personas mayores y había pocos niños.

Me llamó la atención la labor caritativa de ambas parroquias, ya que contaban con un comedor que atendía tres veces por semana a personas en situaciones aún más precarias de lo habitual.

La caridad en medio de la precariedad

Para mí era impresionante ver cómo personas que tenían que preocuparse por si llegaba el agua, si había electricidad o si encontrarían algo para comer, eran capaces de sacar tiempo y recursos para ayudar a otros más necesitados que ellos mismos. Esto me interpeló y me exigió una entrega mayor, pues yo contaba con comodidades y seguridades que ellos no tenían.

Así comprendí que mi labor allí consistía, sobre todo, en estar presente, escuchar, acompañar y brindar alegría y esperanza. No siempre era fácil, ya que en muchos casos no había forma de escapar de la precariedad en la que vivían. Sin embargo, cuando llegaba el momento de celebrar o de ser solidarios, se entregaban por completo, bajo el lema: “hoy por ti, mañana por mí”.

Manuel, el rostro concreto de la esperanza

Este pensamiento, tan desprendido, se hizo carne en una persona concreta: Manuel, un hombre sencillo y humilde, participante del comedor del Mayka. Había sido maestro y posteriormente fue enviado como soldado a Angola, una experiencia que lo marcó profundamente y le dejó como secuela cierta dificultad para hablar, pues quedó algo tartamudo. A pesar de ello, conservaba un corazón grande y generoso.

Un domingo, Manuel llegó a la parroquia y, en medio de la consagración, se acercó al altar y comenzó a hablarme. Como no se le entendía bien, la gente le pidió que se sentara. Al finalizar la misa, se acercó a mí para pedirme disculpas y simplemente me dijo: “Padre, es que tengo hambre”.

Mi reacción inmediata fue buscar algo para darle de comer, algo bastante normal cuando uno siente compasión. Sin embargo, la verdadera enseñanza me la dio él. Al día siguiente, Manuel regresó a la parroquia con dos frutas que le habían regalado y quiso dármelas a mí, para que yo también tuviera algo que comer. Aunque le dije que no hacía falta, insistió. Luego se dio la vuelta, gritó “¡bendición, padre!”, y se fue.

Manuel era siempre agradecido y no le gustaba abusar de la bondad de los demás, algo que debería ser ordinario en nuestra vida cotidiana. Por eso, recemos por nuestros hermanos cubanos, que están atravesando momentos difíciles, para que sus corazones permanezcan siempre abiertos a la compasión.

El autorArturo Lliteras

Sacerdote.

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Libros

Benedicto XVI más íntimo

Maria José Atienza·18 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

La figura de Joseph Ratzinger -Benedicto XVI está llamada a marcar un hito en la historia y el Magisterio de la Iglesia. Aunque gran parte de su producción filosófico – teológica está ya publicada, queda aún una importante parte de esa Opera Omnia por llegar al gran público. 

Mientras tanto, Ediciones Encuentro nos regala El Señor nos lleva de la mano, un volumen en el que se recogen las homilías privadas de Benedicto XVI, pronunciadas en las Misas que celebraba en su capilla y a las que sólo asistían las Memores Domini que le cuidaban y sus secretarios. 

El libro no recoge las homilías de manera cronológica, sino en relación a los diferentes tiempos litúrgicos, y fiestas señaladas, en el calendario de la Iglesia. De este modo, el lector puede sumergirse en la oración de manera continuada y adecuada a las lecturas de los diferentes tiempos de la Iglesia. 

Se trata de un Benedicto XVI más cercano, más sencillamente contemplativo, que combina unas reflexiones sobre los evangelios de una impresionante altura teológica y moral, con una piedad confiada, de tono filial, casi infantil. 

En las homilías recogidas en El Señor nos lleva de la mano, el Papa bávaro se dirige confiadamente al Señor, con una especial incidencia en la oración de petición y poniendo, siempre, a Cristo en el centro y la raíz de su reflexión homilética. Como ejemplo, estas palabras que dirigía en la homilía del VII Domingo de Pascua en 2013, apenas unas semanas después de su renuncia a la sede de Pedro: “Me parece que estas dos cosas siguen siendo siempre importantes para nosotros: la centralidad de Dios – reconocer a Dios como el punto de referencia de nuestra vida, no perder de vista a Dios como Creador, como Redentor, como Juez- y crear espacio para Dios”.

Un libro maravilloso, más que recomendable para todo católico y de gran ayuda para una profunda oración contemplativa y evangélica, pero que, al mismo tiempo, no olvida los problemas de la Iglesia y la sociedad actuales. 

Un modo de conocer y compartir la oración del corazón de uno de los grandes teólogos de nuestro tiempo.

El Señor nos lleva de la mano

Autor: Joseph Ratzinger
Editorial: Encuentro
Número de páginas: 316
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    Vaticano

    Chris Pratt prepara un documental sobre la tumba de San Pedro

    Con el fragor de diciembre, Navidad y Reyes, quizá ha pasado inadvertida la audiencia del Papa al actor estadounidense Chris Pratt. “¡Qué honor tan extraordinario, Papa León XIV! Gracias por invitarme”, escribió en X Chris Pratt, que trabaja en un documental sobre la tumba de San Pedro, y estrena Mercy el 23 de enero.

    Francisco Otamendi·17 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Hay cuentas en redes sociales que no aportan apenas información. Sin embargo, hay excepciones, como la del actor estadounidense Chris Pratt en X (@prattprattpratt, con más de 8 millones de seguidores).

    Hace 4 días, el icónico Pratt (Jurassic World, Guardianes de la Galaxia), colgó en X su audiencia con el Papa León XIV del 10 diciembre. “¡Qué honor tan extraordinario, Papa León XIV! Gracias por invitarme”, escribió el actor, nacido en Virginia, Estados Unidos.

    Sobre el actor

    Chris Pratt aparece en alguna foto con la Basílica de San Pedro al fondo, visitando San Pedro con su mujer, Catherine, con la que tiene tres hijos. Pratt tiene además un hijo mayor, nacido de su matrimonio anterior en 2012. Tres días más tarde, el 13, el actor publicó un post de cariñosa felicitación a su esposa Catherine en la misma red X.

    El actor estadounidense ha declarado públicamente su fe cristiana, y ha hablado con frecuencia sobre su relación con Dios y Jesús en redes sociales y entrevistas.

    Fue bautizado en la Iglesia católica, pero no se identifica formalmente como católico practicante, según sus declaraciones, aunque asiste con su esposa a Misa y participa en actividades católicas debido a la familia y educación de sus hijos.

    Proyectos y estrenos

    El próximo 23 de enero se estrena en cines ‘Mercy’, thriller de ciencia ficción, con Pratt de protagonista. En ella interpreta a un detective que debe probar su inocencia ante un tribunal gobernado por inteligencia artificial. También tiene en marcha ‘The Super Mario Galaxy Movie’ en el papel de Mario para el 3 de abril.

    “Fundamental para la fe cristiana”

    Unos días antes de su audiencia con el Papa, la agencia vaticana informó de un documental sobre la tumba de San Pedro, guiado por Chris Pratt.

    En efecto, el actor estadounidense ha estado rodando en el Vaticano en esas fechas un documental producido por Vatican Media, la Fabbrica di San Pietro y AF Films, que se estrenará en 2026, con motivo del 400 aniversario de la inauguración y dedicación de la actual Basílica.

    El actor estadounidense guiará a los espectadores en este viaje entre fe, historia y arqueología, ha escrito Vatican News. “Es un honor extraordinario” –declaró Pratt– “colaborar con el Papa León y el Vaticano en este proyecto. La historia de San Pedro es fundamental para la fe cristiana y estoy profundamente agradecido por la confianza y el acceso que se me han concedido para ayudar a llevar su legado a la pantalla”. El documental ha sido escrito por Andrea Tornielli con la asesoría de Pietro Zander.

    Centro de devoción y culto

    «La historia de la Basílica se entrelaza con la vida de san Pedro, el pescador de Galilea a quien Jesús encomendó la guía de la Iglesia, martirizado en Roma, en el Monte Vaticano, en el año 64 d. C.», narra la agencia vaticana. Desde los primeros siglos, el área de su sepultura se convirtió en un centro de devoción y culto: muchos cristianos quisieron ser enterrados junto a él. 

    En un viaje a través del tiempo y mediante imágenes exclusivas nunca antes vistas, el espectador será involucrado en un recorrido apasionante que le llevará al descubrimiento de la tumba de Pedro, que el emperador Constantino quiso preservar despejando el Monte Vaticano para construir la primera gran Basílica, en la que se incorporó el área de la tumba.

    El Papa, con actores y actrices

    Unos días antes, a mediados de noviembre, el Papa León XIV recibió a conocidos actores y actrices, y algunos directores. Entre otros, Gus Van Sant y Spike Lee, y los actores Monica Bellucci, Cate Blanchett, Viggo Mortensen y Sergio Castellitto, informó Cindy Wooden, de OSV News. 

    Y todavía antes, durante el Jubileo, León XIV había recibido al actor Robert De Niro (82), dos veces ganador de un Óscar, estadounidense pero con raíces italianas. “¡Good morning! Es un placer conocerlo”, dijo el Papa. “Para mí también”, contestó De Niro, que estuvo acompañado por varias personas, que recibieron de León XIV un rosario.

    El autorFrancisco Otamendi

    Educación

    Marta Ripollés: “La inclusión de los alumnos con discapacidad mejora a todos”

    Fundación Tacumi Integración trabaja en Madrid desde hace 15 años por la inclusión escolar de niños y jóvenes con discapacidad intelectual en las aulas ordinarias. Su lema, ‘Juntos y revueltos’. Marta Ripollés, directora general, explica a Omnes que “cuando todos aprenden juntos, no solo se forman mejores alumnos…, se forman mejores personas”.

    Francisco Otamendi·17 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

    Marta Ripollés, directora general de Fundación Tacumi, es licenciada en Derecho, y madre de 3 hijos; la mayor, síndrome de Down. Esto explica que Ripollés lleve más de 15 años en el tercer sector, y que haya trabajado en fundaciones que prestan apoyo a personas con discapacidad intelectual y en riesgo de exclusión severa. 

    En una entrevista con Omnes, esta madre, especializada, muestra una convicción personal y de la Fundación Tacumi. “Todos los niños tienen derecho a aprender juntos y todos los padres tienen derecho a elegir el modelo de enseñanza que quieren para sus hijos, independientemente de las capacidades de cada uno”.

    Tacumi busca la integración plena en el ámbito educativo (y profesional), por tanto, de niños y jóvenes con discapacidad intelectual. Ésta es su apuesta: juntos y revueltos” en las aulas de los colegios ordinarios, porque se forman “mejores alumnos… y mejores personas”. He aquí la conversación con Marta Ripollés.

    ¿Qué objetivo impulsa Fundación Tacumi?

    – Con el lema ‘Juntos y Revueltos’, la Fundación lleva 15 años apoyando la inclusión escolar de niños y jóvenes con discapacidad intelectual y otras necesidades educativas específicas a través del programa “Aulas itinerantes”.

    ¿Y en qué consiste ‘Aulas itinerantes’?

    ‘Aulas itinerantes’ es un programa en el que profesionales especializados entran en las aulas de colegios ordinarios para apoyar a los alumnos que más lo necesitan, ayudándoles a avanzar junto a sus compañeros, adaptando materiales, apoyando al profesorado y creando entornos inclusivos.

    @Fundación Tacumi.

    Cuéntenos qué subyace en el fondo…

    Durante los últimos 15 años, en Fundación Tacumi hemos trabajado en Madrid por una convicción tan sencilla como poderosa: todos los niños tienen derecho a aprender juntos y todos los padres tienen derecho a elegir el modelo de enseñanza que quieren para sus hijos, independientemente de las capacidades de cada uno. 

    Quizá sea interesante contar que la Fundación Tacumi nació hace más de 15 años gracias a la Fundación Talita de Barcelona. Unos padres de niños con discapacidad intelectual se interesaron por lo que Talita hacía en Barcelona e implantaron el mismo modelo en Madrid.

    ¿En cuántos colegios están?

    Hoy estamos en 12 colegios de la Comunidad de Madrid, apoyando, dentro del aula, a 35 alumnos, pero con un efecto multiplicador mucho mayor: cambiando la cultura de esos colegios, sensibilizando a compañeros, familias, profesorado.

    Cuando un niño con discapacidad entra en un aula ordinaria, no solo está

    aprendiendo matemáticas o lengua. Está aprendiendo —y también enseñando— algo mucho más importante: que todos tenemos un lugar. Que las diferencias no nos separan… sino que nos enriquecen.

    @Fundación Tacumi.

    ¿Cómo resulta esa inclusión, o integración, de los alumnos con discapacidad? ¿Qué consecuencias se aprecian?

    – La inclusión no cambia solo la vida del niño que recibe apoyo. Cambia la vida de todos los que le rodean. Los compañeros descubren que la empatía no se enseña en un libro. Se aprende en la convivencia. Aprenden que ayudar, esperar, escuchar, valorar… también son formas de inteligencia.

    La inclusión no es solo un derecho. Es una oportunidad. Una oportunidad para construir escuelas más humanas, donde cada niño —con o sin discapacidad— sienta que pertenece.  Porque cuando todos aprenden juntos, no solo se forman mejores alumnos…se forman mejores personas.

    ¿Qué es para ustedes ‘inclusión’?

    Por lo que le vengo contando, cuando hablamos de inclusión, no hablamos solo de ellos. Hablamos de nosotros. De la sociedad que queremos construir. De un futuro donde cada niño, sin excepción, sepa que su presencia importa. Por eso necesitamos que se nos conozca, para poder seguir creciendo. Queremos llegar a más colegios y a más familias para que ningún niño se quede sin la oportunidad de crecer, avanzar y aprender con sus compañeros.

    ¿Puede contar brevemente cómo es la mecánica de ese apoyo que prestan?

    – Cuando una familia, o un colegio, se pone en contacto con nosotros porque tiene un alumno con discapacidad intelectual o cualquier necesidad educativa específica, de apoyo, que haga que esa falta de apoyo le haga estar excluido en la clase, nosotros intervenimos.

    Lo que hacemos es prestar un apoyo en determinadas sesiones a lo largo de la semana -no estamos todo el día, porque eso no sería inclusión, sino otra cosa-. Lo que hacemos es una valoración inicial por parte de nuestra coordinadora, y se determina entre 4 y 8, quizá alguna más, sesiones a la semana, en lengua, matemáticas, historia, física, en la que el niño, el alumno, necesite cierto apoyo. 

    Porque el alumno es del colegio, nosotros somos un apoyo puntual, y lo que hacemos es favorecer esa inclusión. Si estuviéramos todo el día no sería inclusión, sería otra cosa, ni siquiera sería educación especial. 

    Nosotros lo que intentamos es que a través de ese apoyo puntual semanal, establecer unas pautas, tanto para el profesorado, que está con el alumno todo el día, porque el alumno es del centro, y hacer un seguimiento con los departamentos de orientación, es decir, se marcan unos objetivos para ese alumno.

    El educador, la persona que interviene dentro del aula, es nuestra, una persona contratada por la Fundación, pero el recurso lo pagan las familias, el centro no paga nada.

    ¿De qué centros les llaman, o a qué centros se dirigen más?

    – Principalmente, necesitamos llegar a centros privados. Por ejemplo, tenemos un convenio con Fomento, y estamos en muchos colegios de Fomento. Hay muchas familias que lo necesitan. Es verdad que somos una fundación pequeña, pero con muchas ganas de seguir creciendo, sobre todo en Madrid. Nos llaman cantidad de familias. Con hijos, con necesidades específicas, que no saben qué hacer. A raíz de la entrevista con Voz Pópuli, a primeros de diciembre, se pusieron en contacto bastantes familias. 

    Yo tengo una hija con síndrome de Down que va a cumplir ahora 24 años. Yo no sabía que existía la integración en mi época. Mi hija María fue a un colegio de educación especial, y ha estado feliz, y yo he estado feliz en educación especial. Pero ahora que veo las ventajas de la inclusión -llevo unos años en la Fundación-,  sobre todo hasta cierta edad, y hasta Secundaria, por ejemplo, se aprovecha un montón. Ya no solo en beneficio del niño que tiene esa necesidad, sino en beneficio del entorno, de sus compañeros, de la sensibilización, cómo cambian la mirada. Esto es como se suele decir, win-win, al final ganan los dos. La persona con discapacidad, y el entorno. Cómo cambia la mirada, la empatía, el trabajo en equipo…

    Vamos terminando. ¿Los niños con discapacidad tienen derecho a estar en la educación ordinaria, o se les debe derivar a educación especial? ¿Qué dice la ley?

    – Si una familia quiere que su hijo vaya a un colegio de educación ordinaria, el niño tiene derecho a estar en ese colegio. ¿Qué pasa? Que luego los centros, desgraciadamente, cuando les llega un niño con discapacidad intelectual o con un problema de conducta, etc., no tienen los medios para prestar apoyo. Pero no por culpa suya, sino porque no les proporcionan esos medios, o porque no tienen el personal con la formación adecuada. 

    Lo que suele pasar es que los centros invitan a esas familias a ir a educación especial. Pero en verdad, la ley dice que ese niño tiene derecho a estar en ese colegio. Y el centro tendrá que poner los apoyos que ese niño necesita. La realidad es que no hay medios para esos apoyos, y los centros se desbordan. Por eso nació Tacumi. Porque a muchas familias que apostaban por la educación ordinaria, los centros les decían, fenomenal, te lo cojo, pero yo no tengo los medios, ponlos tú.

    Y la última, hábleme un momento del coste.

    – Es verdad que es un recurso que no es barato. Nosotros atendemos y efectuamos una primera valoración sin ningún compromiso, y se les pasa presupuesto. Y luego está el cheque servicio, que es muy importante. Las familias que tienen concedida la ley de Dependencia tienen una subvención económica, que puedes aplicar a ayuda doméstica, o la aplicas a un servicio de formación. Y las familias que tienen cheque servicio, lo llaman así, pagan parte de la cuota con lo que les da la Administración pública a través de la ley de Dependencia.

    Estas ayudas hacen mucho, dice Marta Ripollés al concluir. No le pedimos datos, pero los da. “A mí, por ejemplo, me dan 300 euros al mes, y la formación de mi hija María son 600 euros. Bueno, pues es la mitad. Al final, quien tiene una necesidad, busca los medios para poder solventar esa necesidad”.

    El autorFrancisco Otamendi

    Cultura

    La creación del hombre. El Jardín de las Delicias, de El Bosco

    El Tríptico del Jardín de las Delicias está formado por tres paneles de roble. El de la izquierda hace referencia a El Paraíso.

    Eva Sierra y Antonio de la Torre·17 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

    COMENTARIO ARTÍSTICO

    El Tríptico del Jardín de las Delicias está formado por tres paneles de roble. Las dos alas se pliegan sobre el panel central, continuación del paisaje del Jardín del Edén. Los colores brillantes de esta composición contrastan notablemente con el panel derecho que representa el infierno. Cuando el tríptico está cerrado, todo lo que vemos es una representación en grisalla de la creación del mundo (analizado previamente).

    La escena nos muestra a Dios Padre haciendo la presentación de Eva a Adán, un tema inusual (El Bosco inicialmente incluyó la creación de Eva, como revela el análisis técnico de la reflectografía infrarroja). 

    Simbolismo en el Edén

    La elevada línea del horizonte permite una composición panorámica que presenta tres planos superpuestos alternando bandas de azul y verde para crear una sensación de perspectiva. El cielo queda reducido a una fría banda montañosa que da profundidad al paisaje mediante el uso de la perspectiva aérea (una neblina azulada en la que los objetos se desvanecen debido a la distancia). El interés de El Bosco se centra en la narrativa y en el programa iconográfico. Lo que parece una representación bastante ingenua del paraíso está, por el contrario, llena de significado. Podemos apreciar el mérito estético de la pintura, la detallada representación de una vasta gama de vegetación y diferentes tipos de criaturas que habitan el mundo recién creado, realzados gracias al uso de la pintura al óleo tradicional en esa época. La túnica rosa de Dios, la única figura vestida en la composición está modelada al estilo flamenco. El otro objeto rosa es la fuente que se encuentra en el centro de la tabla, en línea recta encima de Dios: una probable alusión a la fuente del agua de la vida procedente del trono de Dios. A su derecha, una palmera con una serpiente enrollada es la única referencia a la caída y al pecado en este panel. Es interesante señalar que el árbol de la vida a la izquierda de Adán es una copia de un drago de las Islas Canarias, conocido en Flandes a través de grabados (La Huida a Egipto, Martin Schongauer, c. 1470-75).

    Adán y Eva: Prefiguración de Cristo y la Iglesia

    La escala y centralidad de las tres figuras principales destaca la importancia dada por El Bosco. Muchas representaciones de Adán y Eva suelen mostrar a Adán durmiendo durante la creación de Eva por Dios, pero en esta escena de la creación, la iconografía ha sido modificada. Los pies de Adán están cruzados, tocando el pie de Dios, con las piernas extendidas. Para los espectadores en la Edad Media, esto se asociaba fácilmente con las representaciones de Cristo en la Cruz. Dios sostiene la mano de Eva mientras ella se arrodilla frente a Él, una escena que tiene paralelismos con la institución del matrimonio: Dios instituyó el matrimonio—el amor humano—y les instruyó para que fueran fecundos y se multiplicaran (lo cual se muestra en el panel central, Paraíso). Cristo, aquí representado como Adán, era visto como el novio, que, junto con su novia, la iglesia (la “Nueva Eva”), restauró esta institución mediante la reunión de la humanidad y Dios en la Cruz. El mensaje medieval probablemente era conocido por El Bosco, representando aquí el futuro matrimonio del novio y la novia como una restauración de la “imagen y semejanza” a Dios en la que Adán y Eva habían sido originalmente creados.

    Esta interpretación del simbolismo requiere un cierto nivel de educación del espectador. No sabemos mucho sobre el encargo de este tríptico. El significado es claramente moralizador, pero el hecho de que incluya hombres y mujeres desnudos, en grupos o parejas, manteniendo relaciones amorosas en clara alusión al pecado, podría no parecer apropiado para ser exhibido en una iglesia. La tabla aparece mencionada por primera vez en 1517, por Antonio de Beatis, que la sitúa en el palacio de Nassau en Bruselas. Podemos pensar que la audiencia a la que estaba dirigida sería una audiencia erudita, que sería capaz de leer entre líneas esta hermosa pintura, diseñada gracias al poder de invención de El Bosco: su creatividad era una característica distintiva, que le hacía  destacar entre otros pintores y que no pasó desapercibida por Felipe II.

    Panel izquierdo: El Paraíso.

    COMENTARIO CATEQUÉTICO

    El primer capítulo del Génesis presentaba la obra creadora de Dios como el diseño y la construcción de un maravilloso escenario en el que se pudiera representar la historia de la humanidad. En este cuadro, El Bosco nos presenta la segunda parte de esta obra, que en la terminología de la teología medieval que inspiró el cuadro se podía denominar opus ornatus (los días cuarto a sexto de la Creación), la labor de vestición de un mundo ya estructurado en el opus distinctionis (los días primero a tercero de la Creación), que se representó en los paneles cerrados de esta pintura.

    El Bosco no representa aquí la obra del cuarto día, las luminarias celestes, sino que despliega toda su energía artística para dar una cumplida imagen de los días quinto (cuando el mar hace surgir peces y aves) y sexto (cuando la tierra produce los animales que la habitan), en los que culmina la creación visible. El mundo aquí pintado rebosa diversidad de especies y muestra un cuidadoso ordenamiento de los seres vivos. La parte inferior del cuadro, por otra parte, nos expresa en los enigmáticos simbolismos propios del artista la compleja interrelación que existe entre ellos.

    El interesante equilibro que consigue entre la cuidada y ordenada composición y la inagotable e inimaginable diversidad de vegetales y animales, nos está expresando muy bien que el Creador ha querido dotar a su obra de orden y de diversidad, dejando en cada una de las criaturas, y en la interdependencia que existe entre ellas, un reflejo de su bondad y de su perfección; en definitiva, un breve reflejo de su infinita hermosura.

    El hecho de emplear un horizonte alto, que deja mucho espacio para la representación de la creación visible, es como una evocación de la inmensidad del mundo creado (reforzada por la lejana perspectiva aérea) y de su diversidad. Esta se manifiesta no sólo en el número, sino también en los extraños animales que pululan por el cuadro, que quizás deban sus fantasiosas formas a las noticias sobre los extraños animales que las expediciones marítimas castellanas y portuguesas estaban descubriendo a finales del siglo XV. Este admirable escenario, así pintado, se destina en el capítulo primero del Génesis para la humanidad, siendo esta su centro y su sentido.

    Un custodio para un paraíso

    Sin embargo, para situar la creación de la humanidad, El Bosco, como la inmensa mayoría de la tradición pictórica occidental, recurre al capítulo segundo del Génesis. En él se sigue un orden inverso: en un mundo desierto, en el que sólo se encuentran Dios y un manantial de agua (ambos presentes en el cuadro compartiendo el color rosa y la situación central que les da presidencia) se modela el ser humano, y sólo después se planta un paraíso de plantas y animales para que él lo custodie.

    Para el que contempla el cuadro desde este capítulo que le da sentido, queda claro que toda la inmensa riqueza de diversidad y orden que Dios ha pintado en el mundo se ofrece a la humanidad como escenario, como regalo y, también, como responsabilidad y tarea. El ser humano está llamado a descubrir y valorar el orden y la bondad de la creación, así como a respetar la correcta interrelación entre las criaturas y sus delicados equilibrios. El ser humano es puesto en el centro del escenario no como un actor que vaya a lucirse y aprovecharse de él; si se planta para él un jardín no es para que lo maltrate abusivamente y lo arruine. En ese escenario, varón y mujer deben desempeñar su labor de custodios de la Creación en respeto a ella y en relación inmediata con su Creador.

    La relación como elemento esencial del ser humano, en su condición de persona creada a imagen del Creador, queda expresa en la significativa mirada que Adán dirige a Dios como en respuesta a la bendición que está recibiendo de su Mano derecha. La humanidad recibe el don de ser creada, por tanto, en vista a la comunión con Dios y a su alianza con Él, destino que se cumplirá plenamente en Jesucristo, el Nuevo Adán, que hará posible que esta alianza en la fe (por la que el ser humano sirve y ama a Dios) pueda realizarse plenamente.

    Iguales y complementarios

    También es significativo que, con su Mano izquierda, Dios acoja la mano de Eva para presentársela a Adán. En efecto, expresa que la relación del ser humano con el Creador ha de vivirse también en la relación personal con sus semejantes. Por otro lado, como enseña el capítulo segundo del Génesis, la relación entre el varón y la mujer no es sólo de comunicación, sino de complementariedad: ninguna de las numerosísimas criaturas que habitan el cuadro basta para completar el deseo y la personalidad del ser humano. Como el lector del Génesis ya sabe, sólo Eva es la ayuda adecuada para Adán. 

    Dios hace pasar ante Adán todas las criaturas, pero ninguna le completa, sino tan sólo la mujer que ha creado para él en igualdad de valor y dignidad (ambos tienen el mismo tamaño en la composición, y aparecen referidos el uno al otro, a través de la mediación de la Mano del Creador). Si varón y mujer se requieren mutuamente con la diversidad y complementariedad querida por el Creador y plasmada cuidadosamente en este cuadro, parece claro que proteger su unión es fundamental no sólo para la supervivencia biológica de la especie humana, sino también para que cada persona encuentre la plenitud de la vocación humana en la donación y entrega libre y sincera a otra persona.

    De ahí la evocación del sacramento del Matrimonio, que queda como dibujado por las dos Manos divinas, que unen y bendicen. Las mismas Manos del Creador que modelaron a la humanidad del barro de la tierra, según este capítulo segundo del Génesis, son las que en este cuadro construyen, bendicen y protegen la unión de la pareja humana, para que en su unión la obra del Creador de la humanidad quede cumplida. 

    Varón y mujer quedan así en armonía entre ellos, ante el Creador y con la creación entera, viviendo el estado de justicia original que la serena composición y los suaves tonos cromáticos del cuadro evocan. Sin embargo, la presencia de la serpiente en el árbol, distante aún pero ya amenazadora, recuerda al espectador la fragilidad de esta armonía, que la Mano de Dios debe proteger y tendrá que reparar, una vez perdida de la manera que se nos narrará en el siguiente cuadro de esta serie.

    Datos técnicos de la obra

    Título: El jardín de las delicias. Panel de El Paraíso
    Autor: El Bosco
    Fecha: 1500-1505
    Dimensiones: 220 × 389 cm
    Material: Óleo sobre tabla
    El autorEva Sierra y Antonio de la Torre

    Historiadora del arte y doctor en Teología

    Mundo

    ¿Cuáles son las prioridades de Venezuela tras la captura de Maduro?

    Lorent Saleh, desterrado a España, exige una “transición democrática real” y asegura que “el centro del debate no es el petróleo, deben ser las personas, los rehenes”.

    Jose Maria Navalpotro·16 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    El mundo se debate con opiniones contrapuestas tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela. El pasado 9 de enero, en su discurso al Cuerpo Diplomático, el Papa León XIV pedía “que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia”. Pocos días después Lorent Saleh, Premio Sajarov del Parlamento Europeo, actualmente desterrado en España, reclamaba una “transición democrática real” y, como prioridad, que se liberen los presos políticos.

    Según The New York Times, las fuentes oficiales hablaban de que se se habían liberado hasta el momento 166 personas, aunque hasta el martes 13 por la tarde , Foro Penal, la principal organización de derechos humanos de Venezuela, solo había confirmado 56 excarcelaciones.

    Lorent Saleh y su trayectoria como activista

    Lorent Saleh (Lorent Enrique Gómez Saleh, San CristóbalTáchira, Venezuela, 1988) pasó cuatro años en La Tumba y el Helicoide, las peores cárceles del régimen chavista. Comenzó su activismo por los derechos humanos como líder universitario, frente a Chávez, en 2007. Su actividad le hizo merecedor del Premio Sajarov, que otorga por el Parlamento Europeo en 2017. Ello le permitiría salir de Venezuela, donde se encontraba detenido desde 2014.

    Ahora, tras la intervención de Estados Unidos, entiende que “hoy más que nunca, debemos estar movilizados, organizados y coordinados para seguir presionando por una transición democrática real”. 

    Exigencias para una transición democrática

    Para el activista, esa transición debe tener “objetivos concretos y humanos”. Y, para ello, solicita una serie de puntos: 

    -La liberación de todos los presos políticos y el cierre definitivo de los centros de tortura.

    -El cese inmediato de toda forma de persecución a la disidencia.

    -El retorno seguro de los exiliados, perseguidos y presos políticos liberados a sus hogares.

    -La convocatoria a elecciones democráticas, libres y verificables.

    Saleh asegura en unas declaraciones a las que ha tenido acceso Omnes, que “hoy, cuando el país y su dolor están en el centro de la atención global, lo que Venezuela necesita no es que la expliquen desde el eurocentrismo y esa arrogancia intelectual mezquina (propia del pensamiento colonial que tantos han criticado), sino que la miren de frente, con verdad y humanidad, sin sesgos ideológicos”.

    Llamado a la comunidad internacional

    En este sentido, Saleh ha manifestado que “mientras en Europa se discuten narrativas como si la vida real fuese un panfleto de la Guerra Fría, en Venezuela hay más de ochocientas personas secuestradas por el régimen, rehenes en centros de tortura denunciados por la Corte Penal Internacional y las principales organizaciones de derechos humanos del mundo”. Entre ellos hay periodistas, activistas, dirigentes sociales, líderes indígenas, sindicalistas, militares, maestros, menores de edad y adultos mayores. “Todos, encarcelados y torturados por lo mismo: pensar distinto”, asegura.

    Según Saleh, “los crímenes de lesa humanidad en Venezuela han sido documentados, archivados y judicializados durante años ante organismos internacionales. Este proceso ha costado la vida y la libertad de muchos defensores de derechos humanos”. Por eso pide: “no podemos olvidar lo esencial: el único lado correcto es el de las víctimas. Del lado de los victimarios, jamás”.

    Para Saleh, es necesario centrar el debate. “Basta de obligarnos a mirar el mundo desde lógicas binarias de izquierda o derecha, como si en los eslóganes cupiera la dignidad y la complejidad humana. El centro del debate no es el petróleo, deben ser las personas, los rehenes, los que hoy no tienen voz”.

    Por eso, se pregunta: “Un mensaje directo para quienes sermonean desde estudios y tribunas ideológicas: ¿Pretenden que las víctimas sientan culpa por ver a su verdugo esposado frente a un tribunal? ¿Culpa por celebrar justicia y soñar con la posibilidad de regresar a nuestro hogar y reencontrarnos con nuestras familias y amigos?”. El activista de derechos humanos aclara: “Culpa es callarse ante la tortura. Culpa es maquillar tiranos desde la comodidad del mundo libre. Culpa es abandonar a los que no pueden hablar”.

    Acaba sus declaraciones con una llamada: “Del lado de las víctimas. Siempre. Por eso pido que me ayuden a levantar la voz por la liberación de los rehenes en Venezuela. Este debe ser nuestro centro de debate, nuestra misión social, nuestra tarea y responsabilidad”.

    Prioridades inmediatas

    En unas declaraciones al programa de Albert Castillón realizadas el 12 de enero, Lorent Saleh insistió en la prioridad de “la liberación de todos los presos políticos”. Y luego, “ el cese por completo de la persecución y el retorno de todos los exiliados y perseguidos y finalmente que se puedan dar unas elecciones libres y democráticas donde todos puedan participar”. 

    “Lo menos que le preocupa a los venezolanos es el petróleo. Es algo ridículo cuando nos hacen mención de eso porque nosotros nunca hemos disfrutado de ese petróleo y lo poco que se hizo con el petróleo fue justamente cuando no cuando no había llegado al chavímo y estaban ahí más empresas norteamericanas. Entonces, nuestro sueño es que liberen a los presos políticos. Ese día que cierren La Tumba y El Helicoide yo podré dormir tranquilo. Si eso lo hace Trump, que no es de mi agrado, se lo voy a agradecer eternamente porque habrá hecho lo que ni toda la comunidad internacional hizo durante todos estos  años”.

    El papel de la Iglesia en la crisis venezolana

    Hace unos meses, Saleh habló sobre el papel de la Iglesia en su país, en una entrevista en Mundo Cristiano: “El Papa Francisco quiso evitar que en Venezuela la Iglesia terminara como en Nicaragua, expulsada, perseguida por completo. Hubo muchas expectativas de lo que podía haber hecho el Papa Francisco. Yo soy muy respetuoso con la Iglesia y además creo que ha hecho cosas muy importantes y que no son muy públicas, pero ha contribuido a ayudar y a proteger a muchas personas en mi país”. 

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    ¿Cuánto vale casarse?

    La edad media para casarse aumenta cada vez más: hoy es de 38,8 años en España y 37,8 en Chile. Este dato permite observar uno de los factores que inciden en ese retraso: el costo y la organización de la celebración matrimonial.

    16 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Según el informe publicado este año por el World Population Review, el promedio de edad para casarse ha aumentado a niveles escalofriantes. España lidera el ranking con 38,8 años, y el siguiente país en la lista es Chile, con 37,8. ¿Qué está pasando? Mientras unos pocos se casan jóvenes para iniciar la loca aventura familiar, miles de jóvenes prefieren mirar al suelo y postergar la decisión. ¿Por qué? En esta columna quiero fijarme en el factor económico-lúdico. En algunos casos las parejas solo están ahorrando para seguir la moda de organizar una fiesta millonaria.

    De acuerdo con un reportaje de El Mercurio (8-11-2025), en Chile, un matrimonio de alto estándar que contrata banquetera para unos 300-400 invitados, calefacción, luces, fotógrafo, pista de baile, DJ, cabina de fotografías instantáneas, entre otros detalles que populariza Instagram, puede llegar a costar unos ¡60 millones de pesos! (56.000 €).

    La organización empieza casi un año antes: largas listas de invitados, precios desorbitados por cada comensal, abundancia de alcohol. Poco a poco, la cuenta corriente se va desangrando. “Yo tengo cuatro hijas pequeñas… ¡cuatro! —me decía un amigo—.  Cuando quieran casarse, espero que esta moda haya cambiado para que no me arruinen”.

    ¿Es razonable que la fiesta de matrimonio se haya convertido en un evento tan exigente? La unión entre familias siempre ha sido un motivo de alegría. No solo para esos clanes, sino para toda la ciudad. Es una celebración del amor y la fecundidad. Los novios se prometen fidelidad y respeto para todos los días de su vida. Quienes eran adolescentes se instalan en la vida, maduran, y aspiran a patrocinar el bien más importante de la Nación: los hijos. El modo de canalizar este desborde de dicha es compartiéndola. De ahí que las familias organicen una comida, para hacer partícipes a los demás de su contento.

    Sin embargo, un sinfín de parejas han perdido el foco. Y el problema no es solo el gasto desproporcionado, sino también ¡la abundancia de tiempo que derrochan en la organización! El afán de gastar provoca que las pocas personas que se casan enfrenten el estrés de incorporar a sus agendas prácticamente un segundo trabajo. Además de la jornada laboral diurna como profesores o ejecutivos en alguna parte, asumen una jornada vespertina como productores del evento.

    ¡Pinchemos la burbuja de la opulencia! ¡Volvamos a la antigua sencillez! Cuando la fiesta se ha convertido en una barrera de entrada para el matrimonio, significa que ha llegado el momento de detenerse y reflexionar: ¿qué significa casarse?

    El autorJuan Ignacio Izquierdo Hübner

    Abogado de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Licenciado en Teología de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma) y Doctor en Teología de la Universidad de Navarra (España).

    ¿Por qué se ha saltado ya la dieta?

    Ya casi hemos abandonado los propósitos de Año Nuevo: la dieta, el gimnasio, ese libro prometido… Y no pasa nada. Más que un fracaso, son recordatorios de nuestra fragilidad, de que señalar a otros es fácil y reconocernos débiles, difícil.

    15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    A estas alturas del mes, seguro que ya ha tenido tiempo de incumplir alguno de los propósitos que se había planteado en fin de año: se ha saltado la dieta, ha dejado de ir al gimnasio, no ha leído aquel libro que le esperaba en la repisa o ha vuelto a fumar. No es preocupante excepto si es usted una de esas personas que, aun así, se creen consecuentes con sus acciones y jurarían, sin empacho, ser personas íntegras.  

    Debilidades humanas y propósitos incumplidos

    Yo, qué quieren que les diga, no me fío un pelo de mí mismo. La dieta me la salté al día siguiente de empezarla con un formidable roscón de Reyes; el libro aquel continúa mirándome desde la repisa mientras hago scroll infinito y, aunque no fumo desde hace años, en el fondo sé que sigo siendo fumador y a la mínima de cambio… Al gimnasio es que ni me he apuntado. No me enorgullezco, pero tampoco me flagelo. Yo soy así, así seguiré, nunca cambiaré. 

    Al hilo de la famosa canción de Alaska y la debilidad humana, me llama la atención esa ola de supertacañonismo liderada por los mismos que convirtieron en himno el tema de «¿A quién le importa?». Parecía que cantaban contra una sociedad moralmente opresora, pero no, porque ahora son muchos de ellos los que señalan, apuntan con el dedo y susurran a la espalda. Y no solo lo hacen con esa minoría que se dicen católicos practicantes, sino hasta con quienes se atreven a reconocer que creen en Dios, aunque solo sea a su manera.

    Artistas de la más diversa índole, científicos, políticos o deportistas que manifiestan en público sus creencias, no son de fiar para los nuevos censores encargados de preservar la nueva moral y buenas costumbres. En estas cuatro décadas no ha desaparecido el puritanismo, sólo ha cambiado quién lo ejerce. Para comprobarlo, busquen la letra de este clásico de la movida madrileña a ver si no podría ser cantada ahora, verso a verso, por Hakuna en la mismísima Puerta del Sol contra los nuevos censores. ¡Si Tierno Galván levantara la cabeza!

    Hipocresía

    Caer en el mismo fallo que criticamos de otros es una gran enseñanza de la vida que debería servirnos para reducir la polarización, para darnos cuenta de que el otro no es un enemigo, sino un hermano o hermana, débil como yo, y capaz de meter la pata. El Papa Francisco les decía a los presos: «cada vez que entro en una cárcel, me pregunto: «¿Por qué ellos y no yo?». Todos tenemos la posibilidad de equivocarnos: todos. De una manera u otra, nos hemos equivocado», y afirmaba que «señalar con el dedo a quien se ha equivocado no puede ser una excusa para esconder las propias contradicciones».

    Es lo que han hecho históricamente los fariseos, sean de la religión, ideología o corriente política que sean, esconder sus propias contradicciones. Y luego llegan los escándalos: demócratas que actúan de espaldas al pueblo, defensores del feminismo pillados repartiéndose mujeres como cromos, políticos de discurso proletario convertidos en capitalistas, pastores que ejercen de lobos, expertos en violencia machista denunciados por abusos, adalides de la ley y la paz que usan la fuerza sin legitimación… Y un largo etcétera. 

    Reconocimiento del pecado, humildad y necesidad de Dios

    Por eso me fío poco de quien se fía mucho de sí mismo porque, o no se conoce, o nos está mintiendo descaradamente. Lamentablemente, los seres humanos estamos programados para seguir a líderes seguros de sí mismos y de ello viven los populismos, las sectas y todos los mesianismos que, al final, terminan destruyendo a sus seguidores porque se fundan en una mentira. 

    Frente a la Verdad, que es Cristo, ningún ser humano por muy santo que sea, supera el test. Todos somos débiles, inconsecuentes, capaces de equivocarnos buscando el bien o de buscar el mal directamente. San Pablo explica como nadie esta contradicción típicamente humana cuando dice: «no hago lo bueno que deseo, sino que obro lo malo que no deseo.

    Y si lo que no deseo es precisamente lo que hago, no soy yo el que lo realiza, sino el pecado que habita en mí». Creer en ese pecado que habita en cada uno de nosotros no nos exculpa ni significa tirar la toalla y no tratar de levantarse después de cada caída, pues Dios siempre nos ofrece una nueva oportunidad para enderezar el rumbo, pero sí que nos debe poner en alerta para no andar por el mundo a ciegas como hacen las ideologías que niegan el pecado y creen que el hombre tiene arreglo por sí mismo. ¡Necesitamos a Dios para ser auténticamente libres y no esclavos del pecado!

    Así que ya sabe por qué se ha saltado la dieta. No se preocupe, es normal. Quizá es una señal para que tenga misericordia de quienes caen desde más alto porque, cualquier día, el batacazo gordo se lo pegará usted.

    El autorAntonio Moreno

    Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Bachiller en Ciencias Religiosas. Trabaja en la Delegación diocesana de Medios de Comunicación de Málaga. Sus numerosos "hilos" en Twitter sobre la fe y la vida cotidiana tienen una gran popularidad.

    Libros

    Francisco de Vitoria y la paz 

    El mensaje navideño del papa León XIV invita a redescubrir el legado de Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, cuyo pensamiento sobre la dignidad humana y la paz está en el origen del derecho internacional moderno.

    José Carlos Martín de la Hoz·15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    El discurso del Santo Padre León XIV en la primera Navidad en la cátedra de san Pedro ha seguido la línea de sus predecesores con un claro y contundente contenido a favor de la verdadera paz en el mundo.

    Precisamente, en este nuevo año de 2026 celebraremos el V Centenario del comienzo del magisterio de Francisco de Vitoria (1483-1546) en la Universidad de Salamanca y, por tanto, del comienzo de la fecunda Escuela de Salamanca que impulsó la paz en el mundo y cuyos principios están detrás del enunciado de la Declaración de Derechos humanos de 1948 que ha marcado el camino de la paz en el mundo desde el final de la “Segunda guerra mundial”.

    Es un buen momento para releer, con el impulso del papa León XIV, las grandes Relecciones teológicas y jurídicas que pronunció Francisco de Vitoria entre 1528 y 1539 en Salamanca y que cambiaron el rumbo del gobierno del imperio de Carlos V y de los reinos cristianos y sus principios terminaron por ser recogidos en el nuevo derecho internacional que enriqueció el derecho de gentes.

    Francisco Vitoria y el nacimiento del derecho internacional

    El catedrático, profesor e investigador Luis Frayle Delgado (Salamanca 1931) recogerá en el volumen publicado por Tecnos, que vamos a comentar seguidamente, las tres grandes relecciones de Francisco de Vitoria sobre el derecho de gentes que originaron el derecho internacional y marcaron un freno a la guerra justa hasta intentar hacerla desaparecer: “de modo que se llegue a la guerra por obligación sólo en caso de necesidad y contra la propia voluntad” (Sobre el derecho a la guerra n. 60, p. 212).

    Estas tres relecciones, “El poder civil”, “sobre los indios” y “sobre el derecho a la guerra” fueron pronunciadas en la Universidad de Salamanca ante el claustro y los alumnos de todas las Facultades universitarias entre los años 1528 y 1539 y están incluidas ya desde la primera edición de las Relecciones del maestro Vitoria, realizada a su muerte en Lyon por Jacques Boyer en 1557.

    Estas relecciones abordan el nuevo orden internacional creado por la ruptura luterana y el comienzo de las guerras de religión y, por tanto, la desaparición, de hecho, del concepto de Cristiandad para entrar de lleno en el sistema de equilibrios entre las naciones.

    La dignidad de la persona como fundamento del orden jurídico

    Ciertamente, el gran acierto de Francisco de Vitoria fue haber contribuido con su magisterio y la pléyade de discípulos que llevaron sus ideas y el método teológico impulsado por él a todas las universidades europeas y a las incipientes de América, África y Asia. 

    Vitoria y la Escuela de Salamanca pasaban con toda naturalidad de la Teología al Derecho y de ahí a la economía, sencillamente porque tenían una antropología basada en la dignidad de la persona.

    Recordemos que tanto el derecho romano como la fe cristiana que manejaron los maestros salmantinos se sustentaba en la dignidad de la persona humana y, especialmente, en que el hombre era considerado como “imagen y semejanza de Dios” (Cfr. Gen 1, 26). Esta convicción produjo el giro del humanismo pagano al humanismo cristiano que ha durado hasta nuestros días.

    Ciertamente, Francisco de Vitoria estará, siglos más tarde, en la base de la declaración de los derechos humanos de 1948 que ha sustentado desde entonces la sociedad democrática occidental y, especialmente, ha proporcionado la base jurídica del derecho global. Los derechos humanos se sustentan en que el hombre es persona y ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, si no fuera así estaríamos ante unos derechos humanos que se fundamentarían en los propios derechos humanos.

    Autoridad, ley justa y bien común

    En primer lugar, el maestro Vitoria recuerda la importancia de la armonía entre el poder civil y eclesiástico y el concierto de las naciones en la búsqueda del bien común y en la tarea de facilitar el camino hacia la eterna bienaventuranza de los fieles cristianos.

    Inmediatamente, subrayará la importancia de la libertad personal y la responsabilidad para colaborar y obedecer las leyes justas de modo que la sociedad se desarrolle en la paz de los hijos de Dios. Lógicamente, al ser los indígenas “in partibus infidelium” dueños de sus tierras y posesiones y gobernados por sus legítimos señores no ha lugar a privarles del dominio ni hacerles la guerra.

    Dios es quien posee la autoridad civil que la entrega al pueblo y este mediante el juramento de fidelidad lo entrega a los monarcas quienes han de proveer para que la sociedad civil sea gobernada en orden a la paz de las conciencias y a eterna bienaventuranza como señala el libro de las Partidas de Alfonso X el sabio en la Partida primera, titulo primero y ley primera.

    Las leyes civiles en consonancia con la ley natural y la ley eterna son de obligado cumplimiento y por tanto la armonía entre el orden natural y sobrenatural han de ser observados. También señalará Vitoria la importancia de un orden fiscal justo para no ahogar a las familias en su desarrollo económico y mantenimiento de su dignidad.

    Equilibrio internacional, libertad y paz entre las naciones

    Es muy interesante que Francisco de Vitoria ha asumido el fin de la cristiandad, tanto por la ruptura luterana de la unidad de la fe cristiana y la atomización de las comunidades reformadas que llevará a un nuevo orden mundial en la Paz de Westfalia de 1648.

    Asimismo, Vitoria subrayará la imposibilidad de la constitución de un solo imperio o del imperio de una nación sobre las demás. Por tanto, el nuevo orden mundial desde Westfalia deberá apoyarse en el equilibrio entre las naciones y el derecho internacional.

    Los principios de la libertad personal y de la dignidad de la persona humana estarán detrás de la necesidad de respetar el libre comercio y la libertad de movimientos, siempre respetando el orden legislativo y administrativo de las diversas naciones del orbe. Vitoria se adelantará al Concilio Vaticano II promoviendo el principio de libertad religiosa y la llamada a la predicación evangélica bajo el respeto a la libertad y mediante la persuasión evangélica y el respeto a las conciencias.

    Sobre el poder civil. Sobre los indios. Sobre el derecho a la guerra

    Autor: Francisco de Vitoria
    Editorial: Tecnos
    Páginas: 212
    Año: 2021
    Evangelización

    Erik Varden: “Creo que el giro católico es real y hay que tomarlo en serio”

    El obispo de Trondheim reflexiona, en esta entrevista con Omnes, sobre la vivencia del dolor con perspectiva cristiana y el reto de la Iglesia para responder a las cuestiones de los jóvenes de hoy.

    Maria José Atienza·15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

    Hace pocos días, el obispo de Trondheim, Erik Varden visitó Madrid. De la mano de este medio, de la Editorial Encuentro, donde ha publicado su libro Heridas que sanan, y la Fundación cultural Ángel Herrera Oria, Varden fue el invitado estrella de un Foro Omnes que reunió a más de 250 personas. 

    Poco antes, el monje trapense y obispo noruego, hablaba con Omnes sobre la propuesta de oración y reflexión cristiana a través de las heridas de Cristo que realiza en su última publicación en español así como de otras cuestiones de actualidad. 

    Cercano y profundo al mismo tiempo, Varden destaca que la experiencia universal del sufrimiento y la limitación cambia, completamente, bajo el prisma de la fe, a través de la que “adquiere una dimensión totalmente diferente y empezamos a tener la posibilidad de ver nuestras propias heridas como algo que potencialmente da vida y la mejora”.  

    Al inicio de Heridas que sanan, usted señala -como una de las características de nuestra sociedad actual- la cantidad de personas que se identifican con sus heridas. Como cristianos, ¿cómo equilibrar la conciencia de estar heridos pero, también, salvados?

    –Hasta cierto punto, creo que ahí es donde necesitamos fe o, al menos, algún ideal moral elevado; alguna percepción de la vida que permita trascendernos a nosotros mismos para ver el significado fuera y más allá de mi propia experiencia.

    Porque, si creo que yo soy la última realidad de mi existencia, si sufro, eso es la totalidad de mi realidad. Entonces, por supuesto, quiero contárselo a todo el mundo y me encierro en mí mismo. Pero ahí es donde necesitamos algo a lo que aspirar que esté fuera de nosotros mismos.

    Me refiero a trascendencia en términos generales porque, obviamente, hay personas que no son cristianas o no son creyentes y que a veces viven con mucho valor heridas, enfermedades, pérdidas.

    Obviamente, si eres cristiano y crees que Dios ha entrado en nuestra naturaleza humana y se ha dejado herir en nuestra naturaleza, con el fin de sanar nuestras heridas, entonces, por supuesto, la cosa adquiere una dimensión totalmente diferente y empezamos a tener la posibilidad de ver nuestras propias heridas como algo que potencialmente da vida y la mejora.Y potencialmente también como fuentes de sanación. Esa es la paradoja fundamental. 

    Por eso puse, en el libro, como epígrafe esa frase de Isaías: “Por sus heridas hemos sido sanados”. En la medida en que dejamos que nuestras heridas se unan a sus heridas, entonces nuestras heridas también pueden ser fuentes de sanación para nosotros mismos y para los demás. 

    Como cristianos, la pasión no acaba en sí misma, sino en la Resurrección. ¿Cómo vivir  esas dos caras de la misma moneda, –la fe pascual y el camino de la Pasión–, sin excluir una u otra? 

    –Lo que señalas ahí es el desafío cristiano fundamental: No perdernos en una vaga nube de optimismo, que sería una caricatura de la resurrección, y no perdernos en las profundidades de la oscuridad y el dolor. 

    El mejor remedio es entrar profundamente en la vida de Cristo, tal y como se nos presenta en las Escrituras, y tal y como se nos presenta en la liturgia de la Iglesia. Vivir la liturgia por completo.

    En última instancia, esta es una tensión que se resuelve en cada Misa, que es una presencia viva de la Pasión y, sin embargo, una afirmación absolutamente decidida de la Resurrección. Así que creo que la clave sería vivir profundamente la vida eucarística.

    La reflexión católica sobre el sufrimiento de Cristo, ¿la hemos perdido por miedo, por rechazo o por una mala comprensión de esta posibilidad que luego, sin embargo, emerge en toda vida? 

    –Hay algo de cierto en eso. Una de las cosas maravillosas de ser católico es que tenemos una larga experiencia a la que recurrir, que, si nos preocupamos por recordarla, nos ayuda a vernos a nosotros mismos en perspectiva. La mayoría de las veces, no nos preocupamos por recordar, así que nos obsesionamos con nuestra propia reflexión. 

    Cuando se mira la historia de la Iglesia ha habido momentos y períodos en los que el misterio de la Pasión ha estado en su máxima expresión y momentos en los que ha sido parcialmente eclipsado por otras partes del Misterio. Eso es natural, porque es extremadamente difícil mantener esos extremos de los que hablamos antes en tensión constante. Y, ¿sabes qué? Me alegro de reproducirlo en el libro en la imagen del Cristo sonriente del monasterio de Lerins, en el sur de Francia. Porque esa imagen es, en cierta medida, la cristalización de una percepción colectiva. Ha logrado la dulzura, una dulzura en medio de la Pasión que es totalmente insensible. Ha logrado interiorizar esta idea de que la pasión es una fuente de alegría, que es lo que proclamamos el Viernes Santo.

    Esa frase me golpea como un puñetazo en el estómago cada Viernes Santo. Por la cruz entra la alegría en el mundo. Desde la perspectiva de quien no tiene fe, eso parece una afirmación absurda, incluso perversa, pero los cristianos creemos que es cierto. 

    Después de la Segunda Guerra Mundial – que obviamente fue un trauma inmenso, y más en España, con el trauma de la Guerra Civil – hubo en Europa un esfuerzo muy decidido por reconstruir, por avanzar. Y esa voluntad de reconstruir y reconstruir coincidió, obviamente, con los años 50 y 60, cuando la industria y la tecnología dieron grandes pasos adelante, cuando de repente hubo una nueva prosperidad. Y había una gran fe en un mundo nuevo, lo cual era una convicción sana y necesaria en aquel momento. 

    Este pensamiento en cierta medida, está presente en parte del impulso del Concilio Vaticano II, quizás especialmente en Gaudium et Spes, sobre la Iglesia en el mundo moderno. De una manera que no es en absoluto ingenua, pero que da por sentado que estamos en medio de este gran proceso de avance y renovación, reconstrucción de relaciones, reconciliación, tantas cosas que parecían posibles.

    En el contexto de ese movimiento cultural sentimental, se hizo natural centrarse mucho en la resurrección. Podemos pensar en esos banales y de alguna manera ahora encantadores estribillos litúrgicos de la década de 1970, “somos un pueblo de alegría, aleluyaaa”. No lo somos, pero hay algo de verdad en eso.

    En términos de nuestra sensibilidad colectiva, nadie se sentía muy inclinado a obsesionarse con las heridas, porque lo que nos preocupaba era salir de la enfermedad y alcanzar una nueva salud. Así que no se trata de reducir la Teodicea a la sociología, sino que la Teodicea está condicionada por los estados de ánimo, las aspiraciones y los retos de la época. 

    Creo que ahora estamos en un espacio totalmente diferente. Por eso, Candem, la canción de Gracie Abrams de la que a veces he hablado, es tan interesante, porque muchos de nuestros jóvenes ahora no son nada esperanzados, ni optimistas. 

    Vivimos en un mundo tan expuesto y en peligro de tantas maneras, con tantas cosas frágiles; tantas cosas que se derrumban; tantas estructuras que solían ser fiables y que, simplemente, desaparecen de la noche a la mañana. Así que, de repente, toda la iconografía de la herida adquiere una forma diferente. 

    Lo que debemos evitar como cristianos, y en particular aquellos de nosotros que predicamos, enseñamos y escribimos, es asegurarnos de que conectamos de alguna manera este estado de ánimo de nuestro tiempo con el misterio y la plenitud cristianos, y no dejar que se convierta en algo meramente sentimental.

    En España se habla de un “giro católico”, quizás debido a una conciencia de la inutilidad de las respuestas vacías de una sociedad sin Dios y la evidencia de estas heridas, especialmente en los jóvenes. ¿Cree en esta vuelta a la fe?

    –Creo que es real y creo que hay que tomarlo en serio. Si durará es otra cuestión. 

    Dentro del mundo católico en Europa, hemos sido muy conscientes durante varias décadas de que todas las estadísticas estaban bajando: la asistencia a misa, los bautismos, las vocaciones, el terrible legado de abusos y escándalos financieros, etc. Todo iba mal.

    Nos hemos acostumbrado a vivir en un estado de emergencia. Estamos desesperados porque nos tranquilicen y decirnos a nosotros mismos: “¡Ha sido un pequeño bache!  Ahora todo ha vuelto a la normalidad”. Creo que, por eso, debemos ser cautelosos pero también creo que hay una gran autenticidad en este giro de los jóvenes, en particular ahora, hacia la fe. 

    Hay una gran autenticidad y sinceridad en las preguntas que hacen, en su búsqueda. La pregunta es: ¿encontrarán en nuestras parroquias, nuestras comunidades, nuestros monasterios, nuestras diócesis, una realidad cuya autenticidad corresponda a su auténtica búsqueda? 

    Este es, potencialmente, un momento de gran gracia y, como siempre, un momento de gracia es un momento de conversión. Por eso, el gran reto para la Iglesia ahora no es decir: “Podemos relajarnos de nuevo”, sino: “Tenemos que empezar a vivir una vida buena, coherente, centrada en Cristo y creíble”.

    Evangelio

    El testimonio de Juan y nuestra misión. Segundo domingo del Tiempo Ordinario (A)

    Vitus Ntube nos comenta las lecturas de la fiesta del II Domingo del Tiempo Ordinario (A) correspondiente al día 18 de enero de 2026.

    Vitus Ntube·15 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Hemos entrado en el Tiempo Ordinario, y la lectura del Evangelio de hoy es una continuación adecuada del relato del Bautismo. El domingo pasado celebramos la fiesta del Bautismo de Jesús -el primer domingo del Tiempo Ordinario-. Hoy contemplamos el testimonio de Juan el Bautista sobre ese acontecimiento.

    El año litúrgico, con sus lecturas cuidadosamente ordenadas, nos introduce progresivamente en los misterios de Cristo. Cada ciclo del año está acompañado por un Evangelio sinóptico particular: Mateo para el Año A, Marcos para el Año B y Lucas para el Año C. Curiosamente, aunque estamos iniciando el Ciclo A, la lectura de hoy proviene de Juan. Aunque los cuatro evangelios difieren en su énfasis, fueron escritos para audiencias distintas y reflejan la personalidad propia de cada autor sagrado, todos tienen algo en común: Jesús es su centro.

    En el Evangelio de hoy, Juan el Bautista declara dos veces que da testimonio. Testifica, primero, que “tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”, y más adelante: “He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él”. Lo sorprendente de estos testimonios es que Juan afirma repetidamente después: “Yo no lo conocía”.

    Pero, ¿qué quiere decir Juan? ¿Podría, quien saltó en el seno materno al escuchar el saludo de María, decir realmente que no conocía a Cristo? ¿Pudo haber vivido más de treinta años sin conocer a su propio primo? Juan entendía su misión; sabía que venía alguien más grande que él, alguien que existía antes que él. Sabía que había sido enviado a bautizar con agua. Sin embargo, la identidad plena de Jesús permaneció “encriptada”, por así decirlo, hasta que el Espíritu se la reveló. Juan recibió la clave para descifrar este misterio y señalar claramente a Jesús: el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y finalmente, el Hijo de Dios.

    Como Juan, también nosotros estamos llamados a dar testimonio de Jesús con nuestra vida y nuestras acciones. Para muchos a nuestro alrededor, Jesús sigue siendo un “mensaje encriptado”, aún no comprendido del todo. Juan retoma la profecía de Isaías –“Te hago luz de las naciones para que mi salvación alcance hasta el confín de la tierra”- y la lleva a plenitud apuntando directamente al Hijo de Dios. Dar testimonio de Cristo requiere profundizar en nuestro propio conocimiento de Él, pasando del “no lo conocía” a una confesión más profunda de quién es Él.

    Esta se convierte en nuestra misión al inicio del año civil y al comenzar el Tiempo Ordinario: ser apóstoles. La segunda lectura de hoy es simplemente la introducción de la primera carta de san Pablo a los Corintios, donde el apóstol presenta su identidad y su vocación. Curiosamente, no entramos en el contenido de la carta, sino únicamente en su introducción. La Iglesia nos invita a hacer lo mismo: a tomar el modelo de Pablo e insertar nuestro propio nombre: “[Tu Nombre], llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios”. Se nos anima a ser como Juan: a profundizar en nuestro conocimiento de Cristo y luego dar testimonio, para que otros puedan reconocer y comprender mejor quién es Cristo.

    Vaticano

    “Dios nos habla, nos llama a ser sus amigos”, invita el Papa

    En la audiencia general de hoy, León XIV profundizó en la Constitución “Dei Verbum” del Concilio Vaticano II. El Papa ha señalado que “estamos llamados a hablar con Dios, a ser sus amigos”.

    Francisco Otamendi·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    León XIV ha dedicado la Audiencia de esta mañana a profundizar y comentar la Constitución dogmática Dei Verbum del Concilio Vaticano II., sobre la divina revelación. En su catequesis, ha afirmado que “el documento conciliar nos recuerda un punto fundamental de la fe cristiana: Jesucristo transforma radicalmente las relaciones del ser humano con Dios. Nuestro vínculo con Él consiste en una relación dialógica de amistad, cuya única condición es el amor”.

    Enseguida, el Papa ha recordado que este texto “nos recuerda también esto: Dios nos habla. (…) Dios se nos revela como Aliado que nos invita a la amistad con Él”.

    Desde esta perspectiva, la primera actitud que hemos de cultivar es la escucha, ha proseguido el Santo Padre, “para que la Palabra divina pueda penetrar en nuestras mentes y en nuestros corazones. Al mismo tiempo, estamos llamados a hablar con Dios, no para comunicarle lo que Él ya sabe, sino para revelarnos a nosotros mismos”.

    Necesidad de la oración

    De ahí “la necesidad de la oración, en la que estamos llamados a vivir y a cultivar la amistad con el Señor. Esto se realiza, primeramente, en la oración litúrgica y comunitaria, en la que no somos nosotros quienes decidimos qué escuchar de la Palabra de Dios, sino que es Él mismo quien nos habla por medio de la Iglesia”. 

    Además, se cumple en “la oración personal, que tiene lugar en el interior del corazón y de la mente. Durante la jornada y la semana del cristiano no puede faltar el tiempo dedicado a la oración, a la meditación y a la reflexión. Solo cuando hablamos con Dios podemos también hablar de Él”.

    Si Jesús nos llama a ser sus amigos, ha invitado León XIV en la Audiencia, “intentemos no desoír su llamada. Acojámosla, cuidemos esta relación, y descubriremos que la amistad con Dios es nuestra salvación”.

    San Agustín: la gracia puede hacernos amigos de Dios

    Al comentar este pasaje del cuarto Evangelio (“Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor; yo los llamo amigos”), “san Agustín insiste en la perspectiva de la gracia, que es la única que puede hacernos amigos de Dios en su Hijo” (Comentario al Evangelio de Juan, Homilía 86), ha añadido el Papa. “Nosotros no somos iguales a Dios, pero Dios mismo nos hace semejantes a Él en su Hijo”.

    “Con la venida del Hijo en la carne humana, la Alianza se abre a su fin último: en Jesús, Dios nos hace hijos y nos llama a hacernos semejantes a Él a pesar de nuestra frágil humanidad. Nuestra semejanza con Dios, entonces, no se alcanza mediante la transgresión y el pecado, como sugirió la serpiente a Eva (cfr. Gen 3,5), sino en la relación con el Hijo hecho hombre”.

    En el silencio e intimidad del corazón

    En su saludo a los romanos y peregrinos, el Papa ha animado “a cultivar la amistad con el Señor, que es fuente de gozo y salvación, dedicando momentos serenos de oración y meditación de la Palabra, para escucharlo y hablar con Él en el silencio y la intimidad del corazón. Que Dios los bendiga. Muchas gracias”.

    El autorFrancisco Otamendi

    Sin extraescolares, lo mejor para leer y desarrollar la imaginación

    Frente a la hegemonía de la actividad constante y la obsesión por llenar cada hora con extraescolares, me atrevo a hacer una defensa de lo doméstico, de la casa habitada sin plan. Los niños y los jóvenes no necesitan desfogarse sin descanso; esa necesidad, en gran medida, nos la hemos inventado los adultos.

    14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Me encantan las argumentaciones en defensa de la lectura que nos animan a volver a leer un poco más frente a la hegemonía de lo audiovisual. Sin embargo, me gustaría ampliar la argumentación y meter una perspectiva más, ya que se suele hablar de la lectura como si leer fuera algo inmediato y casi automático: abrir un libro, pasar páginas y ya está, estamos leyendo.

    Todos sabemos que no es así. Con frecuencia leemos sin leer. Nuestros ojos avanzan, pero la mente se dispersa. Volvemos atrás, repetimos una frase, tratamos de gobernar la imaginación para que capture el sentido de las palabras. Solo cuando la mente logra unirse al ritmo del texto ocurre la magia de la literatura: se abre un mundo nuevo ante nosotros. Una ciudad inglesa del siglo XIX, con su modo elegante de hablar y de vestir; una España rural donde la infancia era pobre y sencilla; vidas ajenas que, misteriosamente, se vuelven nuestras.

    Para que esto suceda —para leer de verdad y, más aún, para disfrutar de un buen libro— un adolescente necesita algo más que libros: necesita un contexto. Un contexto de quietud, de pasividad, incluso de aburrimiento. Necesita quedarse en casa.

    Frente a la hegemonía de la actividad constante y la obsesión por llenar cada hora con extraescolares, me atrevo a hacer una defensa de lo doméstico, de la casa habitada sin plan. Los niños y los jóvenes no necesitan desfogarse sin descanso; esa necesidad, en gran medida, nos la hemos inventado los adultos. Nos aterra verlos aburridos. Tememos el conflicto, el ruido, las peleas, el desorden. Y para evitarlo, los sacamos de casa, los agotamos, los mantenemos ocupados. Queremos que se muevan, que se cansen, que duerman pronto y que molesten poco. Sin darnos cuenta, les quitamos algo esencial: el contexto de un hogar donde se puede estar toda la tarde sin un objetivo concreto.

    Yo aún recuerdo el primer libro que me hizo disfrutar de verdad: uno de la colección Kika Superbruja, en 5º de primaria. Recuerdo también los cómics que me acompañaron en casa —La familia Trapisonda, Carpanta, El botones sacarino, Rompetechos—. Vivía sus vidas. Mi imaginación se ensanchaba. Mi actividad intelectual era inmensa. Vivía muchas vidas sin moverme del sofá.

    Ahora, con mis propios hijos, he comprendido con más claridad algo que ya intuía: para leer hacen falta libros, sí, pero hace falta algo más. Hace falta un contexto. Cuando yo misma leo un libro —no un texto desde el móvil— estoy creando en casa un clima, una atmósfera que fomenta otro tipo de actividades: estudiar, pintar, escribir, mirar por la ventana, leer, inventar, rezar, reflexionar. De esta manera, y sin plantearlo siempre como una obligación académica o moral, la lectura puede volver a ser una aventura.

    Como digo, este contexto no se improvisa. No lo crean los libros por sí solos. Lo crea alguien leyendo. ¿Qué sería una biblioteca sin lectores? Un simple almacén. Lo mismo nos puede ocurrir en casa. Nuestros muebles de biblioteca donde colocamos los libros pueden ser solo eso: muebles. O también pueden ser la puerta a otro universo, habitado por todo tipo de criaturas, lleno de historias y aventuras, que nos hablan de guerras, de amor, y que ensanchan las paredes de nuestro hogar y nos llevan a lugares y tiempos imposibles. 

    El autorAlmudena Rivadulla Durán

    Casada, madre de tres hijos y Doctora en Filosofía

    Libros

    Europa medieval en imágenes: un viaje fascinante por las rutas del conocimiento

    Viajar por la Europa medieval nunca fue tan fascinante: Franco Cardini combina imágenes y saber para mostrar cómo ciudades, artistas y pensadores trazaron las rutas del conocimiento que dieron forma al Renacimiento y a nuestra civilización.

    José Carlos Martín de la Hoz·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Si una imagen vale más que mil palabras, conviene imaginarse lo que es un libro con imágenes y palabras: una verdadera enciclopedia de sabiduría y de ciencia. Ese es el trabajo que desarrolla Franco Cardini (1940) catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Florencia.

    Imágenes que hablan

    El profesor Cardini recoge en este trabajo que ahora presentamos, una pequeña parte de sus conocimientos y de sus imágenes acumuladas y seleccionadas a lo largo de la vida académica, para realizar un magnífico recorrido intelectual por la Europa Medieval y poder explicitar lo que denomina sencillamente: “las rutas del conocimiento”.

    Hay que reconocer que el profesor Cardini es un incansable divulgador, capaz de hacer llegar al gran público cuestiones y detalles hasta ahora reservadas a una minoría de incansables investigadores.

    Indudablemente, este trabajo se ha quedado corto, muy corto, pues para sacar partido al texto hubiera requerido una edición a todo color de mapas, grabados, imágenes sacadas de los museos, archivos y bibliotecas de modo que el lector pudiera leer este delicioso texto a modo de explicación y comentario de una historia del arte y de la cultura a partir de las grandes ciudades del medievo y su aportación a la civilización occidental.

    Los puentes culturales del medievo

    Nuestro autor comenzará glosando en la introducción el concepto del viaje, de la libertad, de la interconexión de las culturas y de las ciudades del medievo, pues la fe cristiana era el puente de unidad de todas ellas y, por tanto, hay muchas conexiones intelectuales del viajero en cualquier lugar de la civilización occidental. 

    A la vez, la diversidad es vista como riqueza, como ensanchamiento del alma y origen de sabiduría y entendimiento. La unidad es útil y necesaria y la uniformidad ni es útil ni es necesaria.

    Artistas, mecenas y ciudades clave

    Me detengo ahora, brevemente, en el capítulo dedicado al humanismo renacentista del siglo XIV-XV en adelante, por sencillas razones de urgencia académica y para disfrutar de los comentarios del profesor Cardini. En efecto, no quedaremos defraudados sino muy enriquecidos por los comentarios, imágenes y sugerentes referencias a uno de los movimientos artísticos, culturales y filosóficos de nuestra ya larga historia.

    El Renacimiento se caracterizaría “por una dinámica más estrictamente elitista y una apuesta más clara por la libertad de sus protagonistas en términos de producción literaria y artística, pero al mismo tiempo por un mayor interés también con respecto a las dimensiones culturales en el ámbito técnico y científico y por una estrecha relación entre el artista y el comitente” (245).

    Nuestro autor irá delineando la transformación de la pequeña ciudad francesa de Aviñón en un lugar de importancia mundial: “Por la corte de Aviñón también pasaron personajes como Francisco Petrarca y Simone Martini, que contribuyeron a convertirla en centro de atracción de prestigiosas fuerzas culturales. Los papas del período aviñonés fueron a menudo políticos sagaces y generosos mecenas, así como financieros competentes; de hecho, la ciudad francesa se convirtió en destino  de los más grandes banqueros de la época” (249).

    En seguida, se centrará en el triángulo Aviñón, Florencia y Roma para delinear la gran trasformación de la decadente Europa del siglo XIV espectadora de la caída de Constantinopla de 1454 para convertirse en un movimiento de regreso a los clásicos griegos y latinos e impregnar de un humanismo pagano las cortes europeas en muy pocos años.

    El humanismo que cambió el mundo

    Con suma maestría Franco Cardini va reconstruyendo el nacimiento del humanismo: “el príncipe esperaba celebridad y gloria del poeta o el arquitecto a los que protegía y financiaba, y de hecho la mayoría de las obras de ate del siglo XIV y XV, incluidas las mejores, son obras celebrativas realizadas por encargo. (…). En resumen, la libertad, la independencia de criterio y la audacia de ciertos proyectos culturales humanistas nacieron no ya enfrentadas al poder o a espaldas de este, sino, por el contrario, amparadas por su sombra” (251).

    Enseguida se centrará en la figura de Lorenzo Valla quien en 1440 publicaría su famoso tratado “de falso credita et ementita Constantini donatione” que negaba la veracidad historia de la “donación constantiniana” que produciría una indudable alteración en el tablero político italiano. Si los legados pontificios para los estados pontificios desde Cola di Rienzo y el cardenal Albornoz entre 1343 y 1354 habían impulsado la renovación de los Estados Pontificios (249), ahora debían mantenerse firmes para evitar la disgregación (257).

    La conclusión del autor

    La conclusión de nuestro autor es que el humanismo renacentista y cívico se volvió convergente: “los tiempos avanzaban rápidamente hacia una concentración tanto de la riqueza como del poder y, por lo tanto, cada vez más hacia formas políticas elitistas, oligárquicas y autocráticas; por otro lado, los literatos y artistas, necesitaban la protección de nobles señores o ricos empresarios, de padres-patrones que les protegieran y apoyaran su costosa labor” (258).

    También nos hablará del estrecho vínculo entre “la cultura humanista y renacentista y el ejercicio del poder, ya subrayado, explica cómo en el transcurso del siglo XV se afirmaron una serie de invenciones y descubrimientos que literalmente cambiaron la faz de lo que hasta entonces había sido el mundo conocido” (259).

    El mundo renacentista cambiaría radicalmente a partir del descubrimiento de América y de la entrada de Holanda y de Inglaterra en el mundo naval. Los viajes oceánicos cambiarían el humanismo: “la gran época de las explotaciones oceánicas fue el resultado del avance de las técnicas prácticas, las tecnologías, las capacidades de representación gráfica y las reflexiones teóricas” (268).

    Las rutas de conocimiento. Un recorrido intelectual por la Europa medieval

    Autor: Franco Cardini
    Editorial: Alianza editorial
    Páginas: 291
    Año: 2025
    Mundo

    Gänswein sobre Benedicto XVI: «una huella indeleble»

    El arzobispo Georg Gänswein, nuncio en los países bálticos y antiguo secretario del Papa Benedicto XVI, compartió en Vilna reflexiones personales sobre su misión, la vivencia de la Navidad en Lituania y la formación espiritual recibida junto al pontífice alemán.

    Bryan Lawrence Gonsalves·14 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    El arzobispo Georg Gänswein, nuncio apostólico en los países bálticos y secretario personal durante muchos años del Papa Benedicto XVI, compartió sus sinceras reflexiones sobre su misión diplomática, su formación espiritual bajo el mandato de Benedicto XVI y la celebración de la Navidad en Lituania durante un acto público celebrado el 7 de enero.

    El evento

    El acto fue organizado por Kelionė, una revista católica lituana trimestral dedicada a explorar la fe, la cultura, la sociedad, la vida familiar y el crecimiento espiritual personal desde una perspectiva cristiana. Está publicada por las Hermanas de la Sagrada Familia.

    El evento, titulado «Encuentros que inspiran: testimonios de los héroes de Kelionė», se celebró en la Biblioteca Nacional de Lituania y reunió a colaboradores y lectores para celebrar el testimonio vivido dentro de la comunidad católica.

    «Vengo de la parte más bonita de Alemania, pero he vivido en Roma la mayor parte de mi vida», dijo Gänswein. «Como recompensa y agradecimiento por todo mi trabajo, me asignaron una misión en los países bálticos», bromeó. 

    Cuando se le preguntó sobre las diferencias entre la Navidad en Roma y en la región báltica, el arzobispo respondió con su característico humor: «He celebrado la Navidad en Roma durante 28 años y en Vilna durante dos. La primera diferencia es el frío». Añadió que las decoraciones navideñas de Lituania le causaron una fuerte impresión, destacando «las preciosas decoraciones navideñas» y diciendo que los árboles de Navidad «son muy bonitos, quizá incluso más que los de la plaza de San Pedro, en el Vaticano».

    Gänswein también expresó su gratitud por el hecho de que la celebración del nacimiento de Cristo en Lituania no sea meramente cultural o superficial. Dijo que ha percibido una reverencia en la que «se siente su profundidad aquí», señalando una fe que permanece atenta al misterio que se encuentra en el corazón de la temporada.

    Un acto de la Divina Providencia

    El arzobispo dedicó gran parte de su discurso a relatar su colaboración de décadas con Joseph Ratzinger, quien se convirtió en el Papa Benedicto XVI. Gänswein describió sus años con Ratzinger no solo como una cooperación académica o administrativa, sino como una formación de toda la persona.

    «Todos los años de cooperación juntos han dejado una experiencia indeleble», dijo. «No fue solo una formación intelectual y teológica, sino también la formación del corazón, el alma y todo lo que podemos llamar vida».

    El primer contacto de Gänswein con Ratzinger fue a través de los escritos del futuro Papa durante sus años como seminarista en Alemania. Dijo que estudió con atención los artículos y libros de Ratzinger, reconociendo en ellos una mezcla de brillante intelecto y fe genuina y vivida.

    Tras su ordenación sacerdotal en 1984, Gänswein ejerció como vicario parroquial antes de cursar estudios de doctorado. Finalmente llegó a Roma, donde conoció al cardenal Ratzinger durante el mandato de este como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Gänswein dijo que Ratzinger le llamó para colaborar, una invitación que consideró un regalo de la Divina Providencia.

    «¿Para qué me llamó? No lo sé», admitió. «Pero lo considero un gran regalo de la Providencia». En 2003, Gänswein se convirtió en secretario personal de Ratzinger.

    Oración y canonización

    Reflexionando sobre la muerte de Benedicto XVI en 2022, el arzobispo Gänswein compartió una visión profundamente personal de su continua relación espiritual con el difunto Papa. «Ahora, cuando el Papa Benedicto XVI se ha ido para estar con el Señor, me doy cuenta de que no rezo tanto por él, sino a él, pidiéndole su ayuda», dijo. Reconoció que esta experiencia de oración se produjo incluso durante su misión en los países bálticos, cuando buscó la intercesión de Benedicto.

    Al mismo tiempo, Gänswein destacó la sabiduría y la prudencia de la Iglesia a la hora de promover las causas de canonización. «La Iglesia es una madre muy sabia y muy prudente», dijo, explicando que se necesita tiempo para discernir la auténtica santidad, al margen de la fama mundana.

    Así, para el arzobispo Gänswein, la velada volvió finalmente a un tema que ha marcado su vida sacerdotal, que es la fidelidad moldeada por la fe y la gratitud. Un recordatorio de que el auténtico testimonio cristiano no se forja en la prominencia o el reconocimiento, sino en la perseverancia silenciosa, la oración y una vida constantemente moldeada por la verdad.

    El autorBryan Lawrence Gonsalves

    Fundador de “Catholicism Coffee”

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    Jornada de la Infancia Misionera: «los niños también evangelizan»

    Con el lema “Tu vida, una misión”, la Jornada de Infancia Misionera recuerda que, con su oración y generosidad, los más pequeños participan activamente en la evangelización y en la ayuda a niños de todo el mundo.

    Redacción Omnes·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    Los niños también son agentes activos y necesarios para la evangelización. ‘Tu vida, una misión’ es el lema de la jornada de la infancia misionera, una red internacional de niños que se forman en la misión y comparten sus aportaciones para ayudar a los misioneros en su trabajo con la infancia.

    Aunque Infancia Misionera es una iniciativa mundial, la celebración de su jornada no es simultánea en todos los países. En España tiene lugar este II Domingo del Tiempo Ordinario (18 de enero en 2026).

    «Misionero es todo bautizado, sin distinguir edades» afirma José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP). El objetivo de esta jornada es entusiasmar a los niños, pedirles oración y llamarles a desprenderse y dar limosna a misioneros de países lejanos. Así, OMP quiere recordar a los niños que ellos también son misioneros.

    España, líder en generosidad

    En todo el mundo, en 2025, se recaudaron 14 millones de euros, siendo España el país que más dinero aportó (alrededor de 2 millones de euros). Con todo ello se han podido apoyar más de 2600 proyectos de educación (55 %), salud y protección de la vida (25 %) y evangelización (20 %).

    En 2025, Infancia Misionera España ha apoyado 473 proyectos, llegando a 36 países. Las cantidades enviadas a las misiones proceden, en buena medida, de la colecta llevada a cabo en la Jornada de Infancia Misionera en la que se ofrece acompañamiento a los niños desde adviento y Navidad hasta la jornada, un vídeo para los más pequeños en el que un niño que quiere ser superhéroe encuentra en su tío misionero una mayor inspiración, un concurso nacional de dibujo hasta el 6 de febrero, materiales catequéticos y más recursos.

    Un fondo económico común para todas las misiones

    Lo que Infancia Misionera recauda en todo el mundo se pone a disposición del Papa, en el Fondo Universal de Solidaridad de Infancia Misionera.

    Desde la Santa Sede se analizan todas las peticiones de ayuda que reciben desde las misiones, y se distribuye el dinero de una forma equitativa. Con él se apoyan proyectos infantiles que se desarrollan en los 1.131 territorios de misión que dependen de la segunda Sección del Dicasterio para la Evangelización -el «ministerio» misionero del Papa-. De esta forma, se apoya el trabajo que los misioneros realizan con niños en todo el mundo.

    Un aventurero en el Sáhara

    El aventurero Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo tiene una amplia experiencia en colaborar con misioneros en las múltiples expediciones que organiza cada año en todo el mundo. Invitado por Obras Misionales Pontificias ha visitado uno de estos proyectos sostenidos cada año por Infancia Misionera. De la mano del misionero P. Mario León Dorado, ha conocido el Centro de discapacitados de Dajla.

    En Sáhara muchas veces la discapacidad es vista como una maldición. En este centro tratan de recordar que todos somos amados por Dios, atendiendo así a decenas de niños con diferentes discapacidades. Telmo ha compartido en la rueda de prensa de OMP su experiencia allí.

    «Tan necesaria es la comida como sentirse acogido en el espíritu» comenta Telmo tras contar cómo fue acogido con una misa en la que participaron cientos de personas de África. Con entusiasmo afirma que todos los misioneros que ha conocido tienen esperanza y se muestran positivos en su labor a pesar de las dificultades.

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    Evangelización

    Llamados 2026: El Movistar Arena se convirtió en una insólita catedral

    Llamados 2026 estrenó el escenario madrileño con una tarde de adoración, alabanza, testimonios y oración pocas veces visto en España.

    Maria José Atienza·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    El Movistar arena no acogió la noche del 12 de enero de 2026 a ninguna estrella del pop, pero las mas de 6000 personas reunidas allí, la mayor parte de ella jóvenes y familias, vibraron más que con un concierto.

    Llamados 2026 estrenó el escenario madrileño con una tarde de adoración, alabanza, testimonios y oración pocas veces visto en España. 

    Oración de misericordia, alabanza y testimonios. Este es el resumen de Llamados 2026, una iniciativa de Alpha España, junto a la parroquia Santo Domingo de la Calzada de Algete y la diócesis de Alcalá de Henares, y que protagonizó un lleno absoluto del Movistar Arena en el centro de Madrid.

    Una novedosa combinación de oración y worship, un camino que parece haberse asentado en España como un medio de evangelización privilegiado en una época marcada por el lenguaje audiovisual y la necesidad de sanación. 

    Más de 6000 personas llegadas de diversos puntos de Madrid, como Algete o Villaverde, pero también de Colombia, Miami e Italia, pudieron disfrutar de los testimonios de René ZZ, María Lorenzo y Quique Mira y Casilda Finat. 

    «No tengáis miedo a hablar de la fe”

    El creador de contenido René ZZ fue el encargado de abrir el encuentro con una pequeña intervención en la que compartió con los presentes su experiencia de conversión, a través de un sueño: “soñé que Dios me amaba, y sólo eso, el amor de Dios”. 

    René destacó además la importancia de dejarse moldear por Dios: ”Cuando Dios me regaló su amor, pensé “si Dios existe igual quiere algo de mí. Yo ya lo he intentado por mi mismo, ahora voy a dejar mi voluntad a un lado y a permitir que la suya vaya moldeando. Dios trabaja de manera misteriosa, cuando dejas que suya vaya moldeando voluntad se haga, no te importa lo demás”.  Y esto, terminó, “no podemos hacerlo solos. Podéis ser la luz para muchas personas. No tengáis miedo a hablar de la fe”.

     «Hay un auge del Espíritu Santo auténtico»

    Tras sus palabras, Casilda Finat, María Lorenzo y Quique Mira de Aute, y el propio René compartieron una conversación en la que pusieron en común sus experiencias como “influencers católicos”.

    Entre otras cosas, Mira, uno de los impulsores de Aute, destacó que el “giro católico” o esta vuelta de los jóvenes a Dios “si es algo superficial, el tiempo lo vas decir. Una fe de verdad se vive cada día. Creo que hay un auge del Espíritu Santo auténtico, pero cada uno tiene que responder”. 

    Con la mirada en 2033

    Otro de los platos fuertes de la noche fue la intervención de Nicky Gumbel, promotor de Alpha, una realidad por la que más de 30 millones de personas en 175 países y 100 idiomas han pasado en estos años.

    Gumbel compartió su sueño den que en 2033 “todo el mundo puedan hacer escuchado de Jesús e hizo una fuerte llamada a la unidad de los cristianos.

    Su intervención giró en torno a cuatro consideraciones: una nueva visión, la de Cristo, que han de compartir todos los cristianos; la motivación enraizada en el amor que Dios tiene por cada uno de sus hijos; la clave de la oración y el potencial inmenso de una época “privilegiada”: “Los campos están listos para la siega” animó el pastor anglicano iniciador de Alpha, “hay un gran interés de los jóvenes por Jesús”. 

    Adoración eucarística

    Tras las intervenciones y testimonio tuvo lugar la Adoración al Santísimo Sacramento y la oración de Misericordia.

    Unos momentos de impresionante silencio en una sala de conciertos y en los que varios jóvenes compartieron testimonios de sanción para terminar con una procesión eucarística por el interior del recinto y la oración personal de los miles de asistentes. 

    La tarde de oración culminó con la despedida de los organizadores y el rezo de un Padrenuestro al que se unieron los miles de asistentes de este primer encuentro Llamados 2026.

    Vaticano

    Cómo el primer consistorio del Papa León XIV reveló su estilo de gobierno

    León XIV no es un papa común: matemático y agustino, combina lógica y espiritualidad para liderar con orden. Su primer consistorio mostró su método: priorizar lo esencial, poner a Dios primero y dejar que todo lo demás siga su curso.

    Bryan Lawrence Gonsalves·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    El papado nunca ha tenido un único «tipo». Algunos papas llegan como estadistas, otros como eruditos y otros como misioneros. Algunos se forjan a través del sufrimiento, otros a través de la larga disciplina del gobierno. La Iglesia no elige de un catálogo. La providencia proporciona al pontífice una historia y esa historia tiende a aflorar en su forma de liderar.

    Si quieres una pista rápida sobre el papa León XIV, no es un eslogan ni una escuela de teología, sino un título. Es matemático, y eso dice mucho.

    Estudió en la Universidad de Villanova, dirigida por los agustinos, y se licenció en matemáticas en 1977, antes de ingresar en la Orden de San Agustín ese mismo año. Ese detalle no es decorativo, sino diagnóstico, ya que nos dice qué tipo de mente ocupa ahora la Silla de Pedro.

    Las matemáticas no solo te enseñan a ser «bueno con los números». Te enseñan a ser implacable con la estructura. Aprendes a detectar patrones, a poner a prueba hipótesis y a demostrar lo que afirmas. Y lo más importante, aprendes que el orden importa.

    Si la secuencia es incorrecta, incluso los elementos correctos producen un resultado falso. Si la secuencia es correcta, el problema se aclara. De forma lenta y limpia, como los primeros rayos de sol que disipan la oscuridad de la confusión.

    Este es el hábito mental que el papa León XIV aporta a una Iglesia que a menudo se siente tironeada en cuatro direcciones a la vez.

    Cuando los números se encuentran con Agustín

    Luego viene la segunda formación, que no es académica, sino más bien de naturaleza espiritual.
    El Papa es agustino. Y una de las ideas fundamentales de San Agustín es que el desorden espiritual no suele provenir de amar las cosas malas, sino de amar las cosas buenas en el orden equivocado. La tradición lo llama ordo amoris, el orden correcto del amor.

    También es profundamente práctica. El mismo Cristo da una secuencia cuando se le pregunta por el mandamiento más importante: ama a Dios primero, luego ama a tu prójimo. La cuestión no es sentimental, sino más bien proporcional. Pon a Dios en primer lugar y el resto encontrará su camino y su medida. Si se pone cualquier otra cosa en primer lugar, incluso los amores nobles se convierten en cargas.

    Aquí es donde las dos perspectivas del Papa comienzan a superponerse. Las matemáticas insisten en la secuencia correcta. La lógica agustiniana insiste en el orden correcto. Juntas forman un instinto: resolver primero lo primero, para que podamos tener la paz necesaria para hacer lo que hay que hacer.

    La implicación para el liderazgo

    Visto a través de esa perspectiva, el probable estilo de gobierno del papa León XIV cobra sentido.
    No perseguirá cada titular urgente. No tratará a la Iglesia como una máquina que hay que optimizar. Volverá, una y otra vez, a los principios fundamentales. ¿Para qué sirve la Iglesia? ¿Qué hay que proteger para que todo lo demás siga siendo católico? ¿Qué hay que simplificar para que la misión no se ahogue en el movimiento?

    Porque la Iglesia moderna no adolece de una falta de buenas prioridades. Adolece de un exceso de ellas. La evangelización, la protección de las necesidades de los pobres, la formación y la claridad doctrinal, la unidad interna, la diplomacia externa, etc. Todo ello es necesario. Todo ello es bueno. Pero no todo es prioritario. Y no todo a la vez.

    Ahí es donde la disciplina de un matemático se convierte en pastoral. Rechaza la tiranía del «todo ahora». Obliga a plantearse una pregunta más difícil: ¿qué debe ser lo primero para que todo lo demás sea posible?

    El consistorio que reveló el método

    Por eso fue tan importante el primer consistorio extraordinario de León XIV, celebrado los días 7 y 8 de enero de 2026. No porque generara titulares inmediatos, sino porque mostró un método.
    «Estoy aquí para escuchar», dijo a los cardenales en la apertura. Les pidió que hablaran con concisión para que todos pudieran intervenir. Luego utilizó una antigua máxima romana: Non multa sed multum: no muchas cosas, sino mucho.

    No era el lenguaje de un hombre ansioso por dominar la sala. Era el lenguaje de alguien que intentaba poner orden en la agenda antes de intentar «resolverla», con un enfoque profundo.
    Y el primer resultado concreto encaja casi demasiado bien en la narrativa.

    De los cuatro temas propuestos, los cardenales votaron por clara mayoría centrar la reflexión futura en la misión y la sinodalidad, dejando la reforma de la curia y la liturgia para más adelante. El papa León XIV les dijo que necesita «poder contar con ustedes» a medida que la Iglesia avanza. Enmarcó el consistorio en términos cristológicos. Explicó que no es la Iglesia la que atrae, sino Cristo; y advirtió que la división dispersa a los fieles.

    Lo que hace único este enfoque es que el papa León XIV ya ha señalado que este ritmo consultivo continuará. Está previsto un segundo consistorio extraordinario para los días 27 y 28 de junio, y los informes del Vaticano indican que quiere que estas reuniones se conviertan en algo habitual, incluso anual. El papa también ha confirmado la Asamblea Eclesial de octubre de 2028, apuntando a un horizonte lejano en lugar de soluciones rápidas.

    En la gramática de un matemático agustino, este fue el primer paréntesis. El resto de la ecuación vendrá después. Por ahora, el orden está establecido: primero Dios, luego el trabajo.

    El autorBryan Lawrence Gonsalves

    Fundador de “Catholicism Coffee”

    ¿Por qué tenemos que sufrir?

    Frente al dolor, la pérdida y el miedo, nuestra fe nos invita a mirar más allá de lo efímero: aceptar y ofrecer nuestro sufrimiento junto a Cristo puede darle sentido y transformarlo en camino de gracia y esperanza.

    13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Ante nuestros ojos se despliegan miles de escenas dolorosas: injusticias, abusos, guerras, enfermedades, abandonos…

    Una buena mujer me preguntaba hace poco cómo podía enfrentar el tiempo de rehabilitación que debía pasar después de la operación de su brazo, me dijo que estaba desesperada, en realidad no hubiera querido vivir todo lo que implicó su operación. Cuántas veces hemos renegado del dolor y repetimos la cuestión ¿por qué a mi?. Reclamamos ante nuestras pérdidas y aunque no vivamos nuestra fe, nos sentimos movidos a culpar a Dios por permitir el sufrimiento en nuestras vidas. 

    ¿Por qué tenemos que sufrir? La siguiente frase de Chesterton me da la pauta para esgrimir una posible respuesta, él dijo: “Nuestro tiempo impone fácilmente la angustia de lo efímero a los desertores de la eternidad”.

    Una cultura sin eternidad

    Los organismos internacionales y las instituciones especializadas en salud mental, nos presentan cifras alarmantes del aumento de angustia, ansiedad y depresión en todo el mundo agravándose durante y después de la más reciente pandemia (2020).  Todos estos síntomas son formas de experimentar el miedo. Existe un miedo desmedido a sufrir, a desconocer lo que viene, a no tener el control de los acontecimientos. Nuestra cultura, que ha abandonado a Dios, no sabe sufrir. Si dejamos de mirar la eternidad, nos volvemos esclavos de lo efímero. Si no ponemos nuestra confianza en Dios, la ponemos en nosotros mismos, demasiado pequeños para los retos de la vida.

    Necesitamos retomar el sentido auténtico de nuestra existencia, vivimos en este mundo pero no pertenecemos a él, estamos “de paso” hacia la eternidad en presencia d Dios. Nuestro Creador existe y nos ha hablado con nitidez. ¡Se hizo hombre!, Jesucristo vino a darnos las respuestas a las preguntas más profundas de nuestro ser, él es el rostro visible del Dios invisible. 

    Cristo y el sentido redentor del dolor

    No saldremos de este bucle de debilidad emocional sin fe, sin referencia a lo divino. El hombre sólo puede reconocerse mirándose en el espejo de Cristo. El verdadero antídoto a la ansiedad y la depresión -al miedo subyacente- es saber ofrecer el dolor. 

    Cristo modeló para nosotros esta realidad. Pudo erradicar el dolor con su venida pero en su lugar lo asumió ¡y le dió sentido redentor!. 

    Ante el inminente momento de su libre entrega, vivió momentos inenarrables de intensa angustia, pero, obediente hasta el extremo, Jesucristo aceptó el dolor, lo abrazó y lo ofreció. 

    Pretendemos eliminar el dolor a toda costa y olvidamos la Palabra de Dios que dice: todo coopera para nuestro bien (Rom. 8, 28). ¡Todo!, lo bueno y lo malo. Somos libres y estamos viviendo consecuencias de elegir libremente el mal. Toda la historia de la salvación se desenvuelve entre una desobediencia a la voluntad de Dios y la obediencia total de Cristo; por la primera entró el dolor y la muerte, por la segunda, la alegría genuina y la vida eterna. 

    Aceptar, ofrecer y transformar el sufrimiento

    No estamos en este mundo para pasarla bien, hemos venido a santificarnos haciendo el bien. 

    Hay una frase que puntualiza: el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. Significa que cuando aceptamos serenamente las contrariedades, cuando somos humildes y reconocemos que no están todas las cosas en nuestras manos, cuando decimos sí, como María, somos capaces de imitar a Nuestro Señor y aceptar, abrazar y ofrecer nuestra pena en reparación de nuestras culpas y por el bien de quienes amamos. El dolor no viene a hacernos desgraciados sino a santificarnos, ¡a llenarnos de gracia!. No se trata de sufrir en modo masoquista sino de entregar a Dios lo que nos pide y llegar incluso a agradecer por lo que nos acontece aunque contraríe nuestros deseos. No se trata de permitir la injusticia sin más, lo que se nos pide es enfrentarla con gallardía y caridad; poner límites al mal en abundancia de bien, proveyendo de medios que nos ayuden a todos a crecer.

    Es un hecho que Dios no quiere el mal ni el sufrimiento, Él puso frente a nosotros el bien y el mal para que elijamos libremente el bien y seamos felices en plenitud. No es dando la espalda a Dios como combatiremos el mal del mundo, es amando, es mejorándonos a nosotros mismos y ofreciendo nuestras dificultades que construiremos la civilización de amor que anhelamos.

    La próxima vez que el dolor toque a tu puerta, recuerda a Cristo que entregó toda su sangre por ti. ¡Él te quiere eternamente feliz! únete a su pasión y muerte, sé un buen cirineo y ofrece tu dolor con confianza total. Él saca bienes de males. Abraza tu cruz, da lo mejor de ti  y de la mano de Dios, espera el buen final. 

    Evangelización

    Nace ‘Rebeldes Podcast’ con Fray Marcos (MasterChef) en el primer episodio

    Este jueves 15 se lanza ‘Rebeldes Podcast”, nuevo proyecto de evangelización audiovisual, conducido por el P. Ignacio Amorós (Se Buscan Rebeldes) y el P. Pablo López (Jóvenes Católicos), evangelizadores digitales. En el primer episodio participa Fray Marcos, religioso dominico conocido por su paso por MasterChef y muy activo en redes sociales.

    Redacción Omnes·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Redacción Omnes

    ‘Rebeldes Podcast’ propone redescubrir la auténtica rebeldía cristiana a través de diálogos testimoniales con personas cuya vida ha sido transformada por el encuentro con Jesucristo. Su lanzamiento es este jueves día 15 en YouTube, Spotify, Ivoox, Instagram y Facebook. El primer episodio cuenta con la participación de Fray Marcos religioso dominico que pasó por MasterChef.

    ¿Aquél que se despidió de Master Chef con el pin de la inmunidad, que le permitía salvarse de la prueba, pero que decidió no usarlo por solidaridad con sus compañeros? Sí, el mismo Fray Marcos.

    “La rebeldía de vivir el Evangelio hoy”

    Uno de los lemas estrella de sus conductores –Ignacio Amorós (Se Buscan Rebeldes) y Pablo López (Jóvenes Católicos), sacerdotes y evangelizadores digitales con amplia experiencia en comunicación de la fe y acompañamiento espiritual–, es “la rebeldía de vivir el Evangelio hoy”.  Como veremos enseguida, consideran a Jesús de Nazaret “el mayor rebelde de la historia”.

    Testimonios reales, fe encarnada

    Entre los invitados que ya han participado en ‘Rebeldes Podcast’ se encuentran:

    ● Fray Marcos, religioso dominico y participante en MasterChef.

    ● Casilda Finat, empresaria, esposa y madre, influencer y conversa al catolicismo.

    ● Casto Domínguez, músico y empresario, testimonio de fe tras superar un cáncer.

    ● Carlota Valenzuela y Santiago, peregrinos de Finisterre a Jerusalén.

    ● Irene e Israel, matrimonio con 12 hijos, misioneros en China.

    ● Madre Olga, fundadora de las Carmelitas Samaritanas del Corazón de Jesús.

    ● Mons. Raimo Goyarrola, obispo de Helsinki.

    El proyecto propone redescubrir la auténtica rebeldía cristiana: vivir a contracorriente siguiendo a Jesucristo, el único Camino, Verdad y Vida. Pueden ver el trailer aquí.

    A través de diálogos testimoniales, ‘Rebeldes Podcast’ da voz a personas cuya vida ha sido transformada por el encuentro con Dios: conversos, matrimonios, familias numerosas, religiosos, influencers católicos, sacerdotes y laicos. 

    La propuesta es que la fe no sea un discurso lejano, sino una experiencia que se pueda llevar al gimnasio, caminar por la calle, escuchar en el coche o en el autobús, entretenida y formativa a la vez. 

    Si desea contactar, puede escribir a sebuscanrebeldes@gmail.com

    El P. Ignacio Amorós contesta a cuatro o cinco preguntas breves:

    ¿Qué significa ser un rebelde cristiano hoy?

    – “Al decidirnos por esta revolución, nos puede resultar difícil llevarla a cabo. Un amigo me dijo una vez que le encantaba Jesucristo y compartía su mensaje de amor, pero que él era ‘demasiado rebelde’. Entonces le recordé unas palabras de san Josemaría: ‘Mira, en el mundo de hoy, rebelde es el que no le da la gana dejarse llevar por la corriente, el que no quiere vivir como un egoísta, el que no soporta pisar a los demás, el que decide no vivir como un animalito… Rebelde es el que quiere hacer el bien, dar la vida por Dios y por los demás. Sí, esos son los rebeldes que siguen al mayor rebelde de la historia, Jesús de Nazaret’”.

    ¿Qué aporta ‘Rebeldes Podcast’ a la evangelización actual?

    – “Queremos que haya un podcast católico donde se pueda compartir la fe en la vida cotidiana. Que se pueda escuchar mientras haces deporte, paseas, conduces o simplemente estás en casa. Que te guste, que sea entretenido y que te aporte formación católica. Además, invitamos a personas muy interesantes y sugerentes para que compartan sus ideas y testimonios”.

    Los invitados rompen estereotipos del “católico típico”. ¿Es intencionado?

    – “Sí, queremos mostrar que la santidad y la rebeldía no tienen un molde. Haycatólicos tatuados, madres agotadas, empresarios, jóvenes peregrinos, religiosos, obispos… La Iglesia es mucho más humana y fascinante de lo que se suele pensar”.

    ¿A quién va dirigido este podcast?

    – “A cualquiera que tenga inquietudes profundas: creyentes, alejados, personas en búsqueda. Especialmente a quienes sienten que el mundo promete mucho y llena poco. Queremos ser una compañía honesta en ese camino”.

    Si tuviera que resumir el mensaje del podcast en una frase, ¿cuál sería?

    – “Que vale la pena jugarse la vida por Cristo, porque solo Él hace verdaderamente libres”.

    El autorRedacción Omnes

    Cultura

    Las raíces gallegas del Papa León XIV, descubiertas en Porriño (Galicia)

    El Papa tiene sus raíces maternas en San Salvador de Torneiros (Porriño, Pontevedra), según la ‘Biografía de León XIV. El Papa agustino, peregrino hacia Dios’, del historiador Rafael Lazcano, y el reciente estudio realizado por Avelino Bouzón Gallego, canónigo archivero de la Catedral de Tui, respecto a los antepasados gallegos del Papa. 

    Francisco Otamendi·13 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Avelino Bouzón Gallego, canónigo archivero de la catedral de Tui, acaba de publicar en la hoja parroquial de San Bartolomeu de Rebordáns (Galicia), la genealogía materna que une al Papa León XIV con la diócesis de Tui–Vigo. En concreto con la parroquia de S. Salvador de Torneiros, ha asegurado a Omnes. 

    Como se publicó tras su elección el 8 de mayo del año pasado, el Papa León XIV, nacido Robert Francis Prevost, vio la luz el 14 de septiembre de 1955 en Chicago (Illinois, EE. UU.), hijo de Louis Marius Prevost, de ascendencia francesa e italiana, fallecido en 1997, y de Mildred Agnes Prevost, de soltera Mildred Martínez, de ascendencia española, fallecida en 1990. El Papa tiene dos hermanos, Louis Martín y John Joseph.

    Los abuelos de León XIV por vía materna fueron, según los datos disponibles, Joseph Martinez y Louise Baquié. 

    Orígenes del estudio de Avelino Bouzón

    El estudio de D. Avelino surge a raíz de la lectura de la biografía del Papa León XIV titulada: ‘Biografía de León XIV. El Papa agustino, peregrino hacia Dios’, escrita por el historiador Rafael Lazcano, y editada por San Pablo.

    En las primeras páginas aparecen unas reseñas genealógicas, en las que afirma que el Papa cuenta con ancestros en Porriño y en Galicia. Concretamente, señala el canónigo archivero de Tui-Vigo, al referirse a un antepasado del Papa por línea materna, dice Rafael Lazcano en la pág. 25:

    “En dicha biografía al comienzo de la misma, el autor señala los orígenes gallegos del Papa por parte materna: “Los padres de Francisco fueron Benito Lorenzo de Bastos, natural de Porriño (Pontevedra), y Antonia González Vázquez, casados el 9 de enero de 1677 en la iglesia del Espíritu Santo de La Habana” (Página 25)”.

    Genealogía ascendente a partir de su madre, Mildred

    Avelino Bouzón ha trabajado en una genealogía ascendente, hacia arriba, del Papa Prevost, por vía materna. Su papel ha sido “encontrar al que fue a Cuba, y a los antepasados de él”.

    Con estos datos, D. Avelino y un colaborador suyo, Luis Arias, indagaron en los libros parroquiales de Santa María de Porriño y S. Salvador de Torneiros. Inmediatamente se descartó la parroquia de Santa María de Porriño ya que los primeros libros parroquiales son de mediados de 1700. Y la búsqueda se centró en los libros del S. Salvador de Torneiros que datan de inicios de 1600.

    Un antepasado del Papa León XIV por vía materna, Benito Bastos Lorenzo, fue bautizado en esta parroquia de San Salvador de Torneiros (Porriño), el primero de diciembre de 1639, según consta el Libro de Bautizados, tal como refiere el canónigo archivero de la catedral de Tui, Avelino Bouzón (@Diócesis de TuiVigo).

    Los antepasados gallegos

    Así en el Libro I de Bautizados consta el asentamiento de Benito Bastos Lorenzo, bautizado en esta parroquia el primero de diciembre de 1639 (Libro I de Bautizados [B], folio 17 recto [f 17r]).

    Los padres de Benito Bastos Lorenzo, vecinos de San Miguel de Pereiras, fueron Benito de Bastos do Lago y María Lorenzo Pérez, ésta bautizada en Torneiros el 31 de marzo de 1613 (libro I de B, f. 1v.); se casaron en Torneiros el 8 de septiembre de 1635 (libro I de Casados [C], f 166v).

    Benito de Bastos do Lago era vecino de Pereiras, donde se casó con María do Lago. María Lorenzo Pérez, era hija de Lorenzo de Riascos e Inés Pérez, ambos vecinos de Torneiros.

    Benito de Bastos Lorenzo, quinto trastatarabuelo 

    Por lo tanto, afirma Avelino Bouzón, “Benito de Bastos Lorenzo es el quinto trastatarabuelo por ascendencia materna de Roberto Prevost (León XIV). 

    Benito de Bastos do Lago ocupa el puesto sexto, y el padre, Juan de Bastos, vecino de Pereiras, el séptimo de los ancestros por línea materna”.

    El archivero explica que “un trastatarabuelo es el padre o la madre del tatarabuelo o tatarabuela de una persona, es decir, un ascendiente directo en línea recta que se sitúa una generación antes del tatarabuelo, siendo “el abuelo del abuelo de los abuelos”de alguien, a veces se le llama también chozno o chozna”.

    En orden ascendente

    Es decir, por la primera generación formada por Louis Marius Prevost y su esposa Mildred Agnes Martínez (”Millie”, en familia), los padres del papa León XIV, conocemos a los abuelos, la segunda generación; luego siguen los bisabuelos, la tercera generación. A partir de ahí comienza la sucesión correlativa de los trastatarabuelos. 

    Los primeros conforman la cuarta generación y continuando el orden ascendente llegamos a Benito Bastos Lorenzo, nacido en San Salvador de Torneiros (A Louriña), sexto trastatarabuelo y novena generación.

    Por el interés genealógico de éstos y otros datos, pueden consultar el certificado de bautismo del antepasado “Benito de Bastos”, que firma el cura Juan Fernandes Parada.

    Benito de Bastos casó en La Habana

    Si Benito de Bastos casó en la Habana en 1677 con 32 años, podemos suponer que emigraría cuando tenía unos 25 años, añade la nota diocesana. “Entonces Cuba era una colonia española en plena transición con una élite azucarera emergente y con escasa población, por ello se producen pequeños contingentes de emigración para sustituir en el ingenio azucarero, a veces en condiciones de semiesclavitud, a los negros y a los indígenas”. 

    “Pasado el tiempo, muchos gallegos y otros ibéricos que habían llegado a la isla se desplazaron después hacia México y los Estados Unidos de América”.

    Genealogía descendente. Audiencia con el Papa

    Avelino Bouzón comenta que “el alcalde de Porriño se apellida Lorenzo, y el párroco, Bastos”, apellidos frecuentes en la zona. El canónigo archivero trabaja ahora en una genealogía descendente, basada en los colaterales. Benito Bastos tuvo 4 hermanos, y vamos siguiendo a sus descendientes, hasta los actuales parientes. 

    “Nuestro objetivo es dar con los actuales familiares del Papa, localizarles, y cuando León XIV venga a España, que el grupo pueda tener un encuentro con él”, revela.

    El autorFrancisco Otamendi

    Evangelización

    Lo que toda mujer debería saber: ¿Cómo la percibe el hombre?

    Álvaro Quesada (@talvezteayude en Instagram) es un joven evangelizador de 21 años comprometido con la Teología del Cuerpo de san Juan Pablo II. En un nuevo episodio del podcast Mantita y Fe explora todo lo que deben saber las mujeres sobre los hombres.

    Redacción Omnes·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

    En un contexto cultural donde la identidad masculina y las relaciones de pareja atraviesan una profunda crisis, Álvaro Quesada, un joven de 21 años comprometido con la difusión de la Teología del Cuerpo, ofrece una mirada profunda y refrescante basada en las enseñanzas de San Juan Pablo II.

    “Cómo mira un hombre a una mujer según la Teología del Cuerpo” es el nuevo episodio que publica el popular podcast de evangelización y formación humana, Mantita y Fe, que cuenta con la participación especial del joven Álvaro Quesada, del proyecto Tal Vez de Ayude.

    La presentadora Bárbara Bustamante dialoga con Quesada, sobre temas poco explorados en los medios: el deseo masculino, la ternura auténtica del varón y el desafío de vivir la castidad en pleno siglo XXI.

    Una mirada distinta hacia la mujer

    Álvaro Quesada explica que la Teología del Cuerpo transformó por completo su forma de ver a la mujer. Ya no la percibe como un objeto de deseo efímero, sino como un “santuario de vida”, digno de respeto y admiración. Esta nueva mirada implica reconocer su valor intrínseco y tratarla con una atención que trasciende lo superficial, promoviendo relaciones auténticas y basadas en la dignidad.

    El episodio desafía el estigma de que la sensibilidad y la ternura son signos de debilidad en el hombre. Por el contrario, Quesada subraya que la ternura es una característica esencial de la verdadera masculinidad, que permite al varón relacionarse con respeto, empatía y profundidad emocional, sin perder su identidad ni su fortaleza.

    Castidad y pornografía

    La castidad no se presenta como una represión de los deseos, sino como un estado del alma que ayuda a liberar el corazón. Según Quesada, vivir la castidad en el siglo XXI permite al hombre amar de manera plena y auténtica, orientando sus afectos hacia el bien del otro y cultivando relaciones basadas en la entrega y el respeto.

    El podcast aborda también la necesidad de sanar las heridas de la masculinidad, incluyendo las consecuencias del consumo de pornografía y las experiencias de autoenfoque o egoísmo. Superar estas dificultades es clave para poder salir de uno mismo, entregarse a los demás y construir vínculos sanos y significativos, tanto en el amor como en la vida cotidiana.

    “La teología del cuerpo de San Juan Pablo II es como una bomba de relojería programada para
    estallar en este tercer milenio, y está estallando ahora”, afirma Quesada durante la entrevista.

    El episodio ya está disponible en YouTube, Spotify, Apple Podcast y otras plataformas de podcast a través del canal oficial de Gospa Arts. Este contenido está dirigido no solo a jóvenes, sino también a matrimonios y padres de familia que buscan comprender mejor la identidad masculina y el diseño del amor humano.

    Sobre Mantita y Fe

    Mantita y Fe es un espacio de encuentro y formación que busca profundizar en la fe y los retos de la vida cotidiana desde una perspectiva cercana y espiritual. El proyecto se sostiene gracias a su comunidad en Patreon, ofreciendo contenido exclusivo y encuentros para sus suscriptores.

    Libros

    Cuando la política quiso borrar a los jesuitas

    Pedro Miguel Lamet desvela la intriga histórica detrás de la supresión de los jesuitas: política, religión y poder en el siglo XVIII.

    José Carlos Martín de la Hoz·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Una de las mezclas más explosivas a lo largo de la historia ha sido siempre la de la política y la religión. Lo abordes por donde lo abordes siempre sales quemado y errado.

    Si lo ves desde la religión no te cuadran las maniobras faltas de sentido sobrenatural, movidas simplemente por la envidia más mezquina. Si lo haces desde el ángulo de la política, siempre te asombra lo corto que se quedó Maquiavelo, a base de pensar en el gobierno sin límites ni escrúpulos.

    El jesuita Pedro Miguel Lamet (Cádiz 1941), uno de los mejores escritores en lengua castellana, acaba de entregarnos una joya literaria de trama histórica acerca de la expulsión de los jesuitas de diversos países de Europa hasta su supresión por el papa Clemente XIV, el 21 de julio de 1773.

    Como siempre, lo más fuerte de las novelas de Lamet estriba en lo ampliamente documentadas que están de modo que se cumple el pacto de caballeros de la novela histórica: todo lo que se narra pudo haber sucedido y seguramente sucedió, aunque con algún nombre o circunstancia cambiada.

    La intriga del Breve Apostólico y la diplomacia europea

    La ventaja de la novela histórica en manos de Lamet es que hace mucho más atractiva la historia pues potencia la inteligente interpretación de los datos históricos por obra y gracia de un fino observador.

    Por ejemplo, basta con leer la magistral escena en la que el futuro conde de Floridablanca enseña a Mateo el Breve Apostólico “Dominus ac Redemptor” en el que el Santo Padre, como fruto de la presión diplomática de los reyes de España, Francia, Portugal y Austria para que suprimiera la Compañía en bien de la unidad de la Iglesia, en ese momento del triunfo máximo de Carlos III, del cesaropapismo, se da cuenta de que esta supresión es “personal”, es falsamente arrancada, temporal, en insuficiente: “un breve se revoca con otro breve” (21), no tiene la fuerza de la razón jurídica de la supresión por una bula pontificia que cuenta con el respaldo de la curia y de los obispos (25).

    Efectivamente, el Papa Clemente XIV ha ganado la partida, se ha quitado la presión diplomática, conserva el máximo poder espiritual, se ha deshecho de sus enemigos y ha logrado salvaguardar la Compañía de Jesús que con un simple Breve volvería a existir purificada y esplendida pocos años después con el apoyo incondicional de toda la Iglesia universal.

    La ambientación histórica de los jesuitas

    Pedro Miguel Lamet ha logrado explicar de un modo ameno, sencillo, uno de los enigmas históricos más estudiados y comentados en los últimos siglos, una demostración de que la Compañía es de origen divino y permanecerá hasta el final de los tiempos. La pregunta siempre ha sido doble y hasta ahora teníamos respuestas parciales.

    En primer lugar, Lamet nos da la ambientación histórica, los ataques sucesivos, diseñados meticulosamente por una fuerza que siempre se ha atribuido a la masoneria pero que Lamet desmonta sencillamente.

    La primera parte del enigma la resuelve Lamet anotando las calumnias y difamaciones de las que fueron objeto y que van corriendo de mano en mano, comprobaremos en suma cómo se puede deteriorar el ambiente, crear un clima de opinión, de maledicencia acelerado por la más simple envidia (121-122).

    Calumnias, conflictos y misiones de los jesuitas

    Anotemos simplemente las explicaciones que van expresando los diversos jesuitas que son presentado a lo largo de esta magnífica novela histórica. En primer lugar, la mezcla de religión y política de las “Reducciones del Paraguay”. Un asunto que para entenderlo hay que retrotraerse a los diversos litigios sobre los límites de la influencia de España y Portugal en América.

    Las “Reducciones”, encargo de una zona de misiones en territorio de influencia española, pasarían a Portugal y el gobierno luso decide terminar con la utopía de Tomás Moro que habían puesto en marcha los jesuitas y entregará las misiones a Brasil que no querrán saber nada y destruirán una de las propuestas de pedagogía de la civilización más interesantes de la historia. Por tanto, los jesuitas irían por libre de las autoridades: un grupo político (38).

    Otras calumnias contra los jesuitas son más simplonas, como el ataque acerca de que predicaban una moral relajada y por tanto serían culpables del deterioro espiritual y moral de las cortes europeas que tenían capellanes jesuitas. Es no entender el probabilismo que afirma que “la ley dudosa no obliga” (82). 

    Otro lugar común, fue atacar al famoso misionero jesuita Ricci y afirmar que para congraciarse con las autoridades chinas habría cambiado el mensaje de Jesucristo por una mezcla de revelación cristiana y tradiciones culturales chinas. La historia ha demostrado que la Iglesia católica en China es fiel a la doctrina de Jesucristo (101).

    No digamos ya de culparles haber dividido a la Iglesia porque en Francia a todos los que no pensaban como ellos en materia moral los llamaban jansenistas y herejes. Eran autoreferenciales en sus libros solo citaban jesuitas. Es muy interesante estudiar las “cartas al provincial” de Pascal, para comprobar que de haber triunfado Pascal ahora todos seríamos escrupulosos. Sus críticas son sencillamente aritmética. frente a prudencia.

    Los motivos de Carlos III y la reforma de la Iglesia

    Finalmente, hemos de ir al fondo de la cuestión, como hace Lamet: la gran pregunta sin respuesta. Efectivamente Carlos III dirá que los motivos reales de la expulsión y supresión quedaban en su real conciencia. 

    ¿Cuáles podrían ser esos motivos “reales”? Lamet responde magistralmente al explicar, sin explicarlo explícitamente, que Carlos III deseaba llevar a cabo la reforma de la Iglesia en el mundo, como ha explicado Henry Kamen, con las manos libres y le estorbaban la Santa Sede y la Compañía. 

    Efectivamente, Carlos III y sus sucesores impusieron las Cortes de Cádiz, el liberalismo, la supresión de las órdenes religiosas, “la cuestión religiosa”, la desamortización de las “manos muertas”, los cupos de seminaristas y noviciados según las necesidades de las diócesis, es decir la Iglesia sometida al Estado dedicándose a explicar la “constitución“ al pueblo y pidiendo permiso al alcalde del pueblo si se iba a marchar de viaje. Es decir: el siglo XIX.

    Menos mal que llegó la democracia, la libertad religiosa, la separación respetuosa de la Iglesia y del Estado, la doctrina social de la Iglesia, el concilio Vaticano II y la llamada universal a la santidad.

    El último jesuita. Expulsión y extinción de la Compañía de Jesús en el Siglo de las Luces

    Autor: Pedro Miguel Lamet
    Editorial: Mensajero
    Páginas: 646
    Año de publicación: 2025
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    Evangelización

    Por qué no debemos salir temprano de Misa (ni llegar tarde)

    ¿Alguna vez has notado que la gente se va de Misa antes de que termine? Para el nuevo converso, es una gran sorpresa ver a alguien recibir la Sagrada Comunión y luego salir de la iglesia. 

    OSV / Omnes·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    – DD Emmons, OSV News

    Al converso se le ha repetido repetidamente que la Misa, y en concreto recibir la Eucaristía, es el centro de la vida católica, el acto supremo de adoración, y que asistir a ella es una obligación fundamental. ¿Cómo puede entonces un católico perderse deliberadamente algo de ella? He aquí una breve reflexión sobre el hecho de salir de Misa antes de que termine, o llegar tarde de forma habitual.

    Al ver a alguien salir inmediatamente de la Sagrada Comunión, te preguntas si estará enfermo. ¿Habrá una emergencia? Pero no, después de un rato, te das cuenta de que la situación no es infrecuente. Al igual que llegar tarde a misa habitualmente, puede ser descortés, maleducado e irreverente, pero no es infrecuente.

    Se escuchó a una feligresa decir que su familia asistía a la Misa de las 11:15. No hay Misa de las 11:15. Explicó entre risas que su familia siempre llegaba 15 minutos tarde, todos los domingos. ¿Acaso esta gente también llega siempre 15 minutos tarde a una cita con el médico o el dentista, o a la parada del autobús escolar?

    Organizar nuestras vidas

    En el curso de los acontecimientos, parece extraño que no podamos organizar nuestras vidas de tal manera que podamos asistir a la Misa en su totalidad. Es como si fuéramos espectadores de una obra de teatro o un partido de béisbol, y decidiéramos llegar al final de la segunda entrada o irnos arbitrariamente antes de que termine el evento. 

    En el teatro o el partido, ni los actores ni los jugadores se van antes de que baje el telón o se haga el último out. De igual manera, están presentes cuando se sube el telón o se hace el primer lanzamiento. Durante la Misa, somos los jugadores; somos los participantes.

    ¿Y ante un presidente, una reina o un Papa?

    Si nos invitan a la presencia de un presidente, una reina o el Papa, ¿no llegaríamos antes que el dignatario y nos quedaríamos hasta que terminara la ceremonia? Es protocolo, respeto y buena educación. ¿Acaso Dios, quien nos creó y dio su vida por nosotros, no merece el mismo respeto? ¿Qué pasaría si Jesús nos pidiera asistir a la Última Cena? ¿Llegaríamos tarde o nos iríamos antes de que terminara?

    Cuándo comienza y termina la Misa

    La Misa comienza con la procesión de entrada y el himno. Termina con la despedida. Todo lo que ocurre entre medias es la Misa.

    Se cuenta que, una mañana, durante la Misa, un sacerdote vio a una señora recibir la Sagrada Comunión y luego dirigirse al estacionamiento. El sacerdote envió a dos servidores con velas para que caminaran junto a ella, pues aún era un tabernáculo de Cristo. Dejó de salir temprano.

    Hubo un tiempo en la historia de la Iglesia en que la gente justificaba que su obligación de asistir a la Misa se satisfacía si asistían al ofertorio, la consagración y la sagrada Comunión. 

    Liturgia de la Palabra y liturgia eucarística

    Esta idea fue eliminada con el Concilio Vaticano II. El ‘Sacrosanctum Concilium’ (Constitución de la Sagrada Liturgia) dice: “Las dos partes que, en cierto sentido, componen la Misa, a saber, la liturgia de la palabra y la liturgia eucarística, están tan estrechamente unidas entre sí que forman un solo acto de culto. 

    Por consiguiente, este sagrado Concilio exhorta encarecidamente a los pastores de almas a que, al instruir a los fieles, les enseñen con insistencia a participar en toda la Misa, especialmente los domingos y fiestas de precepto” (n.º 56).

    Asistir a Misa los domingos y fiestas de guardar

    El Código de Derecho Canónico también afirma: “Los domingos y demás fiestas de precepto, los fieles están obligados a asistir a la Misa” (n.º 1247). Y el Catecismo de la Iglesia Católica, n.º 2180, repite las mismas palabras del derecho canónico sobre nuestra obligación de asistir a la Misa. El primer precepto de la Iglesia Católica también nos dice que estamos obligados a asistir a Misa los domingos y fiestas de precepto.

    No hay ambigüedad aquí. Ninguno de estos documentos insinúa ni infiere remotamente que podamos llegar tarde o irnos temprano, ni que esté bien perderse parte de la Misa. En palabras de Yogi Berra: “No se acaba hasta que se acaba”.

    Otras razones: preparación y dar gracias

    Dejando de lado los documentos y leyes de la Iglesia mencionados, existen otras razones para llegar puntualmente y permanecer hasta el final de la Misa. Esos momentos antes de la Misa, cuando entramos en este lugar sagrado, nos arrodillamos ante el trono de la gracia y reverenciamos a nuestro Dios misericordioso, son momentos para expresar nuestro amor. Este es un tiempo de preparación personal para encontrarnos con Dios en la Eucaristía. 

    Riesgo de trivializar

    Asimismo, el tiempo después de participar en la Sagrada Comunión es un momento especial de reflexión. Acabamos de recibir el cuerpo y la sangre de Cristo, y simplemente marcharnos es una burla a este glorioso tesoro.

    Al llegar tarde o salir temprano, no sólo trivializamos la presencia real de Jesús, no sólo trivializamos la Eucaristía, sino que también perdemos la riqueza plena de la Misa. También es un signo de mala educación hacia el celebrante, los servidores, los ministros, todos aquellos que ayudan a orquestar la Misa.

    Lo que escribió san Juan Pablo II

    San Juan Pablo II, en una carta apostólica del 31 de mayo de 1998 titulada «Sobre la santificación del Día del Señor», escribió lo siguiente. “Como el primer testigo de la Resurrección, los cristianos que se reúnen cada domingo para experimentar y proclamar la presencia del Señor Resucitado están llamados a evangelizar y dar testimonio en su vida diaria”. 

    “Por ello, la Oración después de la Comunión y el Rito de Conclusión —la Bendición Final y la Despedida— necesitan ser mejor valorados y apreciados, para que todos los que han participado en la Eucaristía puedan llegar a un sentido más profundo de la responsabilidad que se les confía”. 

    Los discípulos de Emaús

    “Una vez que la asamblea se dispersa, los discípulos de Cristo regresan a su entorno cotidiano con el compromiso de hacer de toda su vida un don, un sacrificio espiritual agradable a Dios (cf. Rm 12,1). 

    Se sienten en deuda con sus hermanos y hermanas por lo que han recibido en la celebración, de manera similar a los discípulos del camino de Emaús que, una vez que reconocieron a Cristo Resucitado ‘en la fracción del pan’ (cf. Lc 24,30-32), sintieron la necesidad de volver inmediatamente a compartir con los hermanos la alegría del encuentro con el Señor (cf. Lc 24,33-35)”.

    Sabemos que encontraremos a Cristo Resucitado en el santo sacrificio de la Misa. ¿Cómo podríamos perdernos alguna parte?

    El autorOSV / Omnes

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    Cultura

    Valorar el trabajo de quienes cuidan personas mayores

    El envejecimiento poblacional en Europa requiere políticas públicas para valorar social y económicamente a los cuidadores de personas mayores, cuyas condiciones laborales son precarias. Los principios de la Doctrina Social de la Iglesia pueden facilitar el cambio cultural para que esto se lleve a cabo.

    Gregorio Guitián·12 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    Uno de los retos de la sociedad actual es, ciertamente, el envejecimiento de la población, y la consecuente atención que requieren las personas mayores. La Unión Europea estima que, dentro de veinticinco años, 38,1 millones de europeos tendrán necesidad de cuidados de larga duración, mientras que, actualmente, lo necesitan 30,8. En el caso de España, la población potencialmente dependiente pasará de 2 millones en 2019, a 2,32 millones en 2030 y a 2,92 en 2050.

    Al mismo tiempo, las autoridades señalan también la creciente dificultad para lograr atraer más trabajadores al sector de los cuidados de larga duración. Los informes de Cáritas proporcionan datos de primera mano sobre la dureza de las condiciones laborales en términos de salario, horarios, etc. Además, muchas familias no pueden afrontar económicamente la asistencia por parte de profesionales, de modo que, según las estimaciones disponibles, las personas que prestan esos cuidados carecen de una formación profesional específica, y en su mayoría son inmigrantes. Este último factor puede añadir a la experiencia de estos trabajadores (prevalentemente mujeres), más dificultades a la hora de integrar su trabajo en el conjunto de su vida. Piénsese, por ejemplo, en el personal que vive en el propio hogar de la persona que necesita los cuidados, en ocasiones con una carga psicológica mayor por falta de independencia. 

    Por todo ello, desde hace un tiempo, varios economistas plantean la necesidad de políticas públicas para atraer a empresas y trabajadores al sector de los cuidados de larga duración. En mi opinión, en esta cuestión sería enriquecedor prestar atención a las consideraciones de la Doctrina Social de la Iglesia, porque nadie puede negar que la experiencia de la Iglesia católica en el cuidado de los mayores y de otras personas vulnerables es incomparable. 

    La Doctrina Social de la Iglesia

    Como decía el Papa Francisco, se debe reconocer “en primer lugar y como deber de justicia, que el aporte de la Iglesia en el mundo actual es enorme. Nuestro dolor y nuestra vergüenza por los pecados de algunos miembros de la Iglesia, y por los propios, no deben hacer olvidar cuántos cristianos dan la vida por amor: ayudan a tanta gente a curarse o a morir en paz en precarios hospitales, o acompañan personas esclavizadas por diversas adicciones en los lugares más pobres de la tierra, o se desgastan en la educación de niños y jóvenes, o cuidan ancianos abandonados por todos, o tratan de comunicar valores en ambientes hostiles, o se entregan de muchas otras maneras que muestran ese inmenso amor a la humanidad que nos ha inspirado el Dios hecho hombre” (Evangelii gaudium 76). 

    La reciente Exhortación Apostólica de León XIV, Dilexi te, refuerza la comprensión de la contribución de la Iglesia católica en este terreno.

    El enfoque de la Doctrina Social de la Iglesia mantiene unida la atención a la dignidad de cada persona con la mirada al conjunto, al bien común, la solidaridad y la subsidiaridad. Por ejemplo, la subsidiaridad llevaría a plantearse cómo ayudar a las familias para que puedan afrontar estos cuidados, pues dentro de lo posible, el ambiente primero y más apropiado para cuidar a las personas mayores es la propia familia.

    El papel de los gobiernos

    No obstante, las políticas públicas que puedan venir necesitan abordar paralelamente un cambio de mentalidad, un cambio cultural que se traduzca en los mensajes que transmite la autoridad pública, la sociedad civil y los medios sobre dos puntos muy sensibles: la valoración social y económica de quienes trabajan en este sector y la de los mayores y discapacitados. 

    Hasta la propia Unión Europea, con todas sus contradicciones, se da cuenta de lo que está en juego. En sus propias palabras, “la manera en que valoramos el cuidado debería reflejar la forma en que queremos que sean valorados los niños, las personas mayores, las personas con discapacidades y quienes les cuidan” (European Commission, On the European Care Strategy. 7.9.2022. Brussels, 23). 

    Crecimiento de la eutanasia

    Ahí está precisamente el núcleo de la cuestión: ¿cómo valoramos a los niños, a los discapacitados, a los mayores y a quiénes los cuidan? 

    Las sociedades que se enfrentan al desafío de revalorizar el sector de cuidados de larga duración se caracterizan por haber hecho una opción fundamental por la defensa de la autonomía y libertad del individuo; y por la máxima extensión posible de sus derechos de autodeterminación. 

    Tan sólo una muestra: la despenalización de la eutanasia y la progresiva expansión de los supuestos en los que cabe acogerse a ella, hasta convertirla en un derecho que debe ser garantizado por el Estado, es cada vez más común en países aquejados por la situación demográfica que describimos. Se quiera o no, transmite a las personas dependientes el mensaje de que para ellos, en el contexto de una pérdida de autonomía o una calidad de vida disminuida, se abre una opción de libertad: el suicidio asistido. 

    Con las proyecciones demográficas que tenemos, es muy razonable concluir que crecerá la (encubierta y sutil) presión social sobre los mayores para que terminen su vida mediante la eutanasia. Ellos mismos llegarán a la conclusión de que es la opción más razonable, considerada la situación económica personal y del país, la disponibilidad de medios sanitarios y su situación familiar.

    Con esto se quiere mostrar que el enfoque individualista característico de nuestras sociedades tiene difícil encontrar argumentos coherentes para promover el sector de los cuidados de larga duración, así como un cambio en el modo en que valoramos a estos trabajadores.

    Por otro lado, una parte importante del problema estriba en cómo lograr una mejora salarial que haga más atractivo el trabajo en ese sector. Sin embargo, y con toda la importancia que pueda tener la cuestión salarial, es necesario abordar antes la revalorización social de los profesionales del cuidado (y de los mayores). Haría falta un empeño público semejante al que el Estado y los poderes mediáticos han hecho y hacen en muchos países con las cuestiones de género. 

    Aprender de la pandemia

    La profesora Mary Hirschfeld ha mostrado que en la raíz de la tan denunciada desigualdad económica de nuestras sociedades se encuentra la arraigada convicción de que el éxito social se encuentra sobre todo en la acumulación de riqueza, considerada como fin último. Las personas se vuelven visibles o invisibles en función de su riqueza económica. Pero la pandemia nos ha hecho ver con mucha claridad el valor de esos trabajos para el bien común: cuidadoras, repartidores, personal de limpieza, y un largo etcétera. 

    Pienso que en el año de la pandemia y en atención a la contribución al bien común tan decisiva como extrema y meritoria, la autoridad competente se podría haber planteado premiar tanto aplauso y reconocimiento social con beneficios fiscales en ese año para los profesionales de ciertos sectores. 

    En definitiva, hace falta afrontar el reto de los cuidados de larga duración con algo más que la mejor política económica y el subrayado de la autonomía de las personas. La Doctrina Social de la Iglesia puede ayudar subrayando otros principios igualmente cruciales: el bien común, la solidaridad y la subsidiaridad.

    El autorGregorio Guitián

    Profesor de Máster de Cristianismo y Cultura Contemporánea de la Universidad de Navarra

    Vaticano

    El Papa bautiza a recién nacidos y pide oraciones por Irán, Siria y Ucrania

    En la fiesta del Bautismo de Jesús, en la que el Papa ha bautizado a varios bebés recién nacidos, León XIV ha renovado nuestro Bautismo, el sacramento que nos hace cristianos, liberándonos del pecado y transformándonos en hijos de Dios. Además, ha rogado oraciones por Irán y Siria, y por Ucrania.  

    Redacción Omnes·11 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

    Según la costumbre de la fiesta del Bautismo de Jesús, el Papa León XIV ha bautizado este domingo a algunos recién nacidos, hijos de empleados de la Santa Sede.

    Luego, en el Ángelus, ha manifestado que extiende su bendición a todos los niños que han recibido o recibirán el Bautismo en estos días, en Roma y en todo el mundo, confiándolos a la protección maternal de la Virgen María. 

    De modo particular, ha añadido, rezo por los niños nacidos en condiciones más difíciles, tanto de salud como por los peligros externos. Que la gracia del Bautismo, que los une al misterio pascual de Cristo, actúe eficazmente en ellos y en sus familiares.

    El Bautismo nos transforma en hijos de Dios

    Antes del rezo de la oración mariana, de modo breve, ha realizado una catequesis básica sobre qué es el Bautismo, es decir, “el sacramento que nos hace cristianos, liberándonos del pecado y transformándonos en hijos de Dios, por el poder de su Espíritu de vida”. 

    En la homilia de la Misa, había dicho: “Este es el sacramento que celebramos hoy para sus niños; que Dios los ama, y se convierten en cristianos, en nuestros hermanos y hermanas”.

    Y en el Ángelus, ha reflexionado también sobre el amor de Dios, que “no mira el mundo desde lejos, al margen de nuestra vida, de nuestras aflicciones y de nuestras esperanzas. Él viene entre nosotros con la sabiduría de su Verbo hecho carne, haciéndonos parte de un sorprendente proyecto de amor para toda la humanidad.

    Sacramento que nos introduce en la Iglesia

    El sacramento del Bautismo nos introduce “a cada uno de nosotros en la Iglesia, que es el pueblo de Dios, formado por hombres y mujeres de toda nación y cultura, regenerados por su Espíritu”.

    “Dediquemos entonces este día a hacer memoria del gran don recibido, comprometiéndonos a testimoniarlo con alegría y coherencia. Precisamente hoy he bautizado a algunos niños, que se han convertido en nuestros nuevos hermanos y hermanas en la fe”, ha comentado. 

    Y expansionando el corazón ante las familias presentes, se ha referido a la hermosura del sacramento: “Qué hermoso es celebrar como una única familia el amor de Dios, que nos llama por nuestro nombre y nos libera del mal. El primero de los sacramentos es un signo sagrado, que nos acompaña para siempre. En las horas oscuras, el Bautismo es luz; en los conflictos de la vida, el Bautismo es reconciliación; en la hora de la muerte, el Bautismo es la puerta del cielo”.

    Recemos juntos a la Virgen María, pidiéndole que sostenga cada día nuestra fe y la misión de la Iglesia, ha alentado antes del rezo del Ángelus.

    A los padres y madres: tras la vida, la fe

    En la Misa, dirigiéndose a los padres y madres, ha subrayado la importancia de la fe. “Los hijos que ahora tienen en brazos se convierten en criaturas nuevas. Así como de ustedes, sus padres, han recibido la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla: la fe. Queridos hermanos, si el alimento y el vestido son necesarios para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios la vida encuentra la salvación”.

    El amor providente de Dios se manifiesta en la tierra a través de ustedes, mamás y papás, que piden la fe para sus hijos, ha manifestado el Papa. “El Bautismo, que nos une en la única familia de la Iglesia, santifique en todo momento a todas sus familias, otorgando fuerza y constancia al afecto que los une”.

    Después del Ángelus: diálogo y paz para Oriente Medio y Ucrania

    Tras el rezo de la oración a la Virgen María, el Papa ha dirigido su pensamiento “a lo que está sucediendo en estos días en Oriente Medio, en particular en Irán y en Siria, donde tensiones persistentes están provocando la muerte de muchas personas. Espero y rezo para que se cultiven con paciencia el diálogo y la paz, buscando el bien común de toda la sociedad”.

    A continuación, se ha referido a “Ucrania, donde nuevos ataques, particularmente graves, dirigidos sobre todo contra infraestructuras energéticas, precisamente cuando el frío se vuelve más intenso, golpean duramente a la población civil. Rezo por quienes sufren y renuevo el llamamiento a cesar las violencias y a intensificar los esfuerzos para llegar a la paz”.

    Finalmente, ha saludado a romanos y peregrinos, y ha deseado a todos un feliz domingo.

    El autorRedacción Omnes

    Vaticano

    El Santo Sudario de Turín, en los móviles de todo el mundo, con “Avvolti”

    El Santo Sudario como nunca se había visto. El Papa León XIV fue el primero, el 9 de enero, en participar en la experiencia de lectura, visión digital y recorrido por la Sábana Santa de Turín (Italia), creada por “Avvolti” (envueltos). El programa le fue presentado por el custodio pontificio del Sudario, el cardenal Roberto Repole, arzobispo de Turín. Todo el mundo puede hacerlo ahora.  

    Redacción Omnes·11 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

    La lectura y visión digital de la imagen del Sudario Santo de Turín es una novedad absoluta. De hecho, es posible conectarse en Internet al programa desde el sitio web avvolti.org como desde la web oficial sindone.org con cualquier dispositivo: smartphone, tableta, ordenador, con acceso desde todo el mundo. El Papa León XIV ha sido el primero en acceder a este recorrido por la imagen de la Sábana Santa, el día 9 en el Palacio Apostólico.

    Recorrido explicado por la imagen

    Gracias al programa, es posible “recorrer” la imagen sindónica en la pantalla, ampliando los detalles más significativos (el rostro, la corona de espinas…), en un recorrido explicado y estructurado. Son las siguientes: 1. Deposición 2. Cara/Rostro 3. Coronación 4. Flagelación 5. Transporte 6. Crucifixión 7. Herida en el pecho 8. Quemaduras

    Cada ampliación va acompañada de explicaciones y enlaces a los pasajes de los Evangelios que describen la pasión de Jesús.

    Foto de archivo del Sudario, durante una vista previa para periodistas en la catedral de San Juan Bautista en Turín, Italia (CNS photo/Paul Haring).

    Acercar al gran público la Sábana Santa

    La lectura digital tiene como objetivo acercar al gran público, en todo el mundo, a la imagen de la Sábana Santa y a sus significados. A pesar del rigor científico de los textos y las imágenes, se ha intentado crear un producto accesible para todos, más que una iniciativa destinada a especialistas, explica el arzobispado de Turín, en una nota difundida también por la agencia vaticana oficial.

    La experiencia digital “global”, accesible a través de Internet en cualquier parte del mundo, forma parte de “Avvolti”, la iniciativa que la diócesis de Turín ha llevado a cabo para el Jubileo 2025. 

    En 2025, una carpa visitada en Turín en 8 días por más de 30.000 personas de 79 países

    La pasada primavera se instaló una carpa de “Avvolti” en la plaza Castello de Turín. En la carpa se presentó, entre otras propuestas, la experiencia de lectura digital que reproducía la imagen de la Sábana Santa a escala 1:1, sobre una mesa especialmente diseñada para ello, de 5 metros de largo. La carpa fue visitada por más de 30.000 personas de 79 países durante los 8 días que estuvo abierta (del 28 de abril al 5 de mayo). 

    Ahora, el programa presentado en la “Mesa”, debidamente adaptado, está disponible para todos en la red. Las imágenes y los textos de la experiencia se pueden encontrar en la página web www.avvolti.org y en las redes sociales (Facebook e Instagram).

    El cardenal arzobispo de Turín es recibido por el Papa León XIV el 9 de enero de 2026 (Foto @Archidiócesis de Turín).

    Cardenal Repole: pastoral sindónica

    El cardenal Repole recordó que la publicación de la experiencia digital global forma parte del programa de “pastoral sindónica” que la diócesis de Turín inició en 2024 y del que “Avvolti” constituyó el eje central para el año jubilar 2025.

    En los próximos meses se programarán y elaborarán otras iniciativas, con el fin de realizar un camino de acompañamiento hacia el Jubileo de 2033, dice la nota.

    Qué es el Santo Sudario

    La Sábana Santa de Turín es una de las reliquias de Nuestro Señor que más interés despierta en la comunidad científica. Se trata de una tela de lino, tejida en espiga, que muestra la imagen, por delante y por detrás, de un hombre golpeado y torturado, que presenta marcas y traumas corporales como los que pueda haber en una crucifixión. Mide 436 cm de largo, y 113 cm de ancho, como se ha explicado en Omnes.

    Se custodia en Turín, en una capilla propia construida en el siglo XVII, dentro del complejo compuesto por la catedral, el palacio real y el denominado palazzo Chiablese.

    Orígenes y texto del Evangelio

    Muchos sostienen que se trata de la ropa que cubrió el cuerpo de Jesucristo al ser enterrado, y que la figura que quedó grabada en esa tela es la suya.

    El relato evangélico (Mc, 15, 46), dice: “José de Arimatea compró una sábana, bajó el cuerpo de Jesús de la cruz, lo envolvió en ella, y lo colocó en un sepulcro excavado en la roca. Luego rodó una piedra a la entrada del sepulcro”.

    El escritor e investigador William West presentó en Sidney en marzo del año pasado varias pruebas que apoyan la importancia histórica y científica del sudario. 

    Algunas pruebas de West

    En 2024, West publicó el libro ‘The Shroud Rises, As the Carbon Date is Buried’, en el que sugiere que la fecha de carbono de 1988 para el sudario “ha demostrado finalmente ser seriamente defectuosa”. Pruebas de datación más recientes han indicado que el sudario tiene 2.000 años de antigüedad.

    “Está cubierto de sangre. Es una de las primeras cosas que se notan en el sudario”, explicó. No sólo son evidentes las heridas obvias –como el gran flujo de sangre del costado–, sino que cada marca de azote, tanto en el anverso como en el reverso de la tela, va acompañada de manchas de sangre. “La investigación ha demostrado muy claramente que esos flujos y coágulos de sangre son 100 % exactos y están intactos”, dijo entre otras cosas.

    El autorRedacción Omnes

    Mundo

    Más allá de las emociones: aprender a vivir la misericordia

    Vilna acogerá en 2026 el Congreso Apostólico de la Misericordia, una cita que, desde la cuna de esta devoción, quiere impulsar no solo encuentros y celebraciones, sino una vivencia concreta de la misericordia en la oración, los sacramentos y la vida diaria.

    Bryan Lawrence Gonsalves·11 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

    En una estrecha calle empedrada del casco antiguo de Vilna, peregrinos y lugareños se adentran en un santuario que rara vez cierra sus puertas. Muchos se arrodillan ante el Santísimo Sacramento expuesto; otros se quedan boquiabiertos ante la pintura original de Jesús de la Divina Misericordia que se conserva en el santuario.

    En junio de 2026, Vilna acogerá el Congreso Apostólico de la Misericordia, que atraerá a los católicos a la ciudad donde, a través de Santa Faustina Kowalska y su confesor, el Beato Michał Sopoćko, la devoción tomó forma visible y comenzó a difundirse. 

    Para muchos católicos, será una oportunidad de viajar a una ciudad estrechamente vinculada a la devoción a la Divina Misericordia y de rezar en el lugar donde el mensaje tomó forma visible antes de extenderse por todos los continentes. 

    Sin embargo, si se pregunta a las personas más cercanas a esta devoción para qué sirve realmente el congreso, hablan de conversiones, confesiones y de construir los cimientos de la misericordia en nuestras sociedades cambiantes. 

    Dos voces en Vilna nos permiten vislumbrar esa realidad más profunda: el padre Povilas Narijauskas, que supervisa como rector el Santuario de la Divina Misericordia de Vilna, que permanece abierto para que los peregrinos puedan hacer algo más que pasar por allí, y la hermana Marcelina Weber, madre superiora del convento de las Hermanas de Jesús Misericordioso de Vilna, cuya comunidad salvaguarda y promueve la devoción a través de la oración, el servicio y los actos diarios de misericordia. Ambos hablaron con Omnes sobre su visión de la misericordia.

    Un santuario para quedarse

    El padre Povilas ha observado lo rápido que la peregrinación puede convertirse en una lista de cosas que hacer. Durante la misa, a veces entran grupos, echan un vistazo a la imagen, toman fotografías y se van. «Pueden decir: «Oh, estuve en el santuario. Vi la imagen original»», dice. «Pero no se trata solo de verlo. También debemos pasar tiempo con Él». 

    Vuelve a una frase que funciona como una barrera de protección para la devoción: «La imagen no es solo para exhibirla». El santuario permanece abierto las 24 horas del día para que las personas puedan volver en cualquier momento a rezar cuando sientan el impulso de Dios para hacerlo.

    En la conversación, el padre Povilas no trata la misericordia como un tema abstracto para conferencias. Vuelve una y otra vez a las prácticas que el santuario hace posibles: la oración constante ante el Santísimo Sacramento, el tiempo para la confesión y las misas diarias a lo largo del día. Le preocupa que las grandes concentraciones puedan dejar a la gente impresionada pero sin cambiar, y espera que el congreso enseñe a los peregrinos a permanecer con el Señor una vez que termine el programa y se desvanezcan las emociones. 

    La misericordia en los sacramentos

    Cuando el padre Povilas habla de la Divina Misericordia, se centra en la Eucaristía. «Lo que más alegría me da sigue siendo la Santa Misa», afirma. «Para mí, el pan se convierte en Su Cuerpo. No estoy simplemente dando pan. Estoy dando a las personas al Jesús real y vivo. Sigue siendo un milagro». 

    Ese «milagro», dice, atrae a las personas hacia la reconciliación. «Todos los días, por la mañana, por la tarde y por la noche», dice, «hay personas que vienen a confesarse». 

    Cuando se le pregunta si el mensaje de la Divina Misericordia ha sido plenamente recibido en el mundo, se niega a sacar una conclusión clara. «No lo suficiente, todavía puede ser recibido con más fuerza», afirma. En su opinión, la misericordia no llega a una meta final; debe ser recibida repetidamente, de modo que se convierta en un reflejo interior y exterior practicado, y no solo en un raro momento espiritual destacado.

    El rosario y la crisis del mundo

    El padre Povilas se cuida mucho de afirmar la amplitud de la oración católica. «Todas las oraciones están inspiradas y todas las oraciones son buenas», señala. Sin embargo, insiste en que el rosario de la Divina Misericordia ocupa un lugar distintivo debido a la forma en que fue entregado. «Fue dictado a Santa Faustina de la misma manera que Cristo dictó el «Padre Nuestro» a sus discípulos», explica. 

    Esa afirmación lleva a una conclusión práctica sobre las prioridades. «Antes nos centrábamos en el «Padre Nuestro» y en todas las demás oraciones», explica. «Ahora debe ser nuestro padre, luego el rosario de la Divina Misericordia y luego todas las demás oraciones». 

    Describe el rosario como una especie de «medicina» espiritual e insta a la gente a dejar de regatear con él. Su consejo es directo, pero impactante. «Toma esta oración y reza sin dudar».

    A continuación, conecta la devoción con el mundo en general. «Cuando miramos un mundo en guerra, donde están sucediendo tantas cosas terribles, ¿por qué es así? ¿Es porque no hay Dios? ¿O es porque no hay suficiente misericordia?», reflexiona. «Si queremos más misericordia, primero tenemos que pedirla a Dios. No podemos dar misericordia a los demás si primero no tenemos suficiente misericordia dentro de nosotros».

    Esa última frase es una afirmación teológica y psicológica. La misericordia no es simplemente una virtud social que hay que cultivar, es una gracia que hay que recibir. En el marco del padre Povilas, el rosario no es un eslogan para los problemas del mundo, sino una postura diaria de dependencia: una forma de admitir la necesidad, pedir misericordia y dejar que Cristo remodele lo que una persona puede dar a los demás. 

    A los peregrinos tentados de considerar el congreso como el comienzo de su camino hacia la misericordia, les insiste: «Empiecen ahora. No mañana, ni pasado mañana, ahora». 

    La misericordia de las interrupciones

    La hermana Marcelina ilustra los aspectos prácticos de la misericordia con un ejemplo de la vida cotidiana de su comunidad.

    Cada día, a las tres en punto, las monjas se reúnen para rezar en su convento. Sin embargo, a menudo se ven interrumpidas por los peregrinos que llaman al timbre del convento con la esperanza de rezar en la misma capilla donde rezaba Santa Faustina. La interrupción es importante. Rompe el silencio, interrumpe el recogimiento y obliga a las hermanas a elegir entre proteger su oración personal y responder al anhelo de otra persona. La misericordia, entonces, se convierte en una decisión que tiene un coste. «¿Qué es más importante», pregunta, «permanecer con Jesús o ser misericordiosa con esta persona que llama al timbre?». Las monjas siempre responden al timbre.

    Su argumento no es que se deba abandonar la oración, sino que la oración debe producir un corazón capaz de ser misericordioso ante la imprevisibilidad de la vida. La misericordia, explicó, se practica a menudo eligiendo la paciencia amable y la bondad silenciosa en lugar de la irritación y la rudeza. «Es muy fácil, pero muy importante», dijo, porque estas elecciones se producen «durante todo el día».

    Aclaró que esa misericordia no es solo el resultado del esfuerzo personal. «Somos capaces de hacerlo rezando: «Jesús, confío en ti»», explicó, señalando la oración central de la devoción como fuente de gracia. Anima a los demás a hacer lo mismo.

    El silencio que hace posible la misericordia

    La hermana Marcelina también habla de las condiciones modernas que pueden dificultar la misericordia, concretamente las distracciones del mundo que hacen difícil escuchar la voz de Dios. Su congregación se ocupa activamente del Santuario de la Divina Misericordia. Allí, explica, el silencio es constante. «El silencio en este momento es muy importante», dice, porque «nuestro corazón y nuestra alma necesitan tiempo para escuchar a Dios».

    Su observación tiene implicaciones prácticas para el congreso. Un peregrino puede asistir a todas las charlas y seguir sin cambiar si nunca aprende a escuchar la voz de Dios. En opinión de la hermana Marcelina, la misericordia comienza antes de que suene el timbre y antes de que se produzca una conversación difícil; comienza cuando una persona permite que Dios hable y permite que esa voz ablande su corazón.

    Después de que los peregrinos se marchan

    Ambas voces siguen centrando la atención de la Divina Misericordia en una formación que no puede delegarse en ningún evento. El padre Povilas quiere que la devoción se convierta en una rutina de oración diaria y en parte de la vida sacramental; la hermana Marcelina quiere que la misericordia influya en nuestras decisiones diarias y en cómo tratamos a los demás. Ella les dice a los peregrinos que «abran su corazón» y vengan preparados para recibir. 

    Si esos hábitos se arraigan, el congreso no será recordado solo por lo que ocurrió en Vilna, sino por lo que ocurrió después: si las personas regresaron a casa más capaces de permanecer con Cristo y más dispuestas a encontrarse con su prójimo con la misericordia que han recibido gratuitamente.

    El autorBryan Lawrence Gonsalves

    Fundador de “Catholicism Coffee”

    FirmasVictor Torre de Silva

    La trastienda de una ordenación

    La ordenación del pasado 22 de noviembre en Roma me enseñó, de manera profunda y sensible, que el servicio silencioso sostiene toda vocación cristiana.

    11 de enero de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

    En mi vida he tenido la fortuna de asistir a varias ordenaciones en Roma, pero ninguna ha sido tan especial como la del pasado 22 de noviembre. Ese día, junto a diecisiete compañeros provenientes de doce países diferentes, fui ordenado diácono. La ceremonia fue una manifestación visible de la catolicidad de la Iglesia y una lección imborrable sobre el núcleo de nuestra nueva misión.

    En los meses previos, la formación teológica y espiritual insiste en una idea central: el diácono se identifica con Cristo Siervo. Se habla del servicio del altar, de la Palabra y de la caridad hacia todos. Es una verdad profunda que se asimila con la cabeza, pero que ese día aprendí de una forma nueva: a través de los sentidos.

    En los momentos inmediatamente anteriores y durante la liturgia, pude experimentar de cerca la belleza del servicio oculto. Fue una lección de humildad recibir el cuidado de tantas manos: las personas que prepararon con delicadeza las vestiduras sagradas para facilitar la tarea a unos ordenandos nerviosos; quienes compusieron los adornos florales que daban luz al presbiterio; o el coro, que con sus voces elevaba la oración de todos. Toda la ordenación estuvo sostenida por un servicio oculto, discreto y eficaz, que es fuente de verdadera vida.

    Pero esa percepción es solo el inicio de una mirada más amplia. Al mirar atrás, uno descubre que su vocación se sostiene sobre el servicio silencioso de tantos otros. Padres, hermanos, amigos, colegas, compañeros…, quienes, quizá sin saberlo, han sido maestros de servicio e instrumentos de Dios para moldear, a pesar de nuestras evidentes limitaciones, a quienes Él ha elegido.

    Ante esto, solo cabe el agradecimiento y pedir oraciones para que seamos fieles a lo recibido, y que el Dueño de la mies siga enviando operarios dispuestos a servir.

    El autorVictor Torre de Silva

    Vaticano

    11 rasgos entre bastidores del primer consistorio del Papa León XIV

    Tras una intensa jornada de mesas redondas, los cardenales, con las pilas bajas pero muy satisfechos, concluyeron el primer consistorio extraordinario histórico convocado por el papa León XIV en un espíritu de fraternidad, con la sensación de conocerse mejor y afirmando haber “descubierto” al Papa. Vean aquí un resumen entre bastidores del consistorio.

    OSV / Omnes·10 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

    – Pâulina Guzik, Ciudad del Vaticano, OSV News

    Las dos jornadas del primer Consistorio extraordinario convocado por León XIV, los días 7 y 8 de enero, han permitido a los cardenales tener una visión clara del nuevo Pontífice para una Iglesia que se preocupa por los demás.

    El Papa tiene la intención de continuar los debates con los cardenales una vez al año. El próximo consistorio está previsto para finales de junio y los siguientes están previstos una vez al año, con una duración de 3-4 días, confirmó Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, durante la conferencia de prensa vespertina.

    El Papa, según Bruni, dijo a los cardenales el 8 de enero que el consistorio está diseñado como una “continuidad con lo que se solicitó durante las reuniones de los cardenales antes del cónclave y también después del cónclave”. Y que la metodología sinodal utilizada “fue elegida para ayudarles a reunirse y conocerse mejor”.

    1. El Colegio Cardenalicio se ha fortalecido

    El cardenal salesiano Cristóbal López Romero, de Rabat (Marruecos), dijo a los periodistas que esperaban a los cardenales frente al Aula Pablo VI que, con el nivel de fraternidad alcanzado durante apenas 15 horas de debates del consistorio, “el Colegio Cardenalicio se ha fortalecido”.

    Dijo estar “muy contento”, porque el encuentro “nos ha permitido conocernos un poco mejor, compartir y porque además va a continuar”.

    Creo que ha sido una forma de reafirmar que hay continuidad, no tanto con el papa Francisco, sino con el Evangelio, con el Concilio Vaticano II y con todo el magisterio que ha surgido como consecuencia de este. En ese sentido, estoy muy satisfecho con los resultados, dijo. 

    2. Conocernos mejor, y ayudar al Papa León

    El cardenal Stephen Brislin de Johannesburgo, presente en la conferencia de prensa vespertina en la Oficina de Prensa del Vaticano, dijo a los periodistas: “La importancia de este consistorio no estuvo solo en la discusión que tuvo lugar”, sino en la posibilidad “de escucharnos unos a otros y conocernos”, ya que los prelados “no se conocían muy bien”.

    Subrayó que el encuentro “ha sido una ayuda” al Papa León “como sucesor de San Pedro” y que ha demostrado que la sinodalidad es “un modo de ser Iglesia” —y una “disposición” de la Iglesia—. 

    3. Sinodalidad, tratando de alcanzar la armonía

    El segundo día del consistorio recordó a los cardenales el Sínodo sobre la sinodalidad, con intervenciones de tres minutos de los participantes en discusiones de grupo, compartiendo comidas y reflexiones. Desde “el tesoro que el Evangelio es para la misión”, pasando por la necesidad de acercarse a las “vidas rotas de las personas con humildad”, hasta la sinodalidad como “una herramienta para hacer crecer las relaciones”, dijo Bruni.

    El cardenal Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá, Colombia, también presente durante la rueda de prensa, agregó que “a veces hay críticas o posiciones diferentes, pero tratamos de llegar a la armonía, que no significa uniformidad, sino volver a las raíces”, a las que se refirió como el Concilio Vaticano II.

    4. “El Papa quiere ser colegial”

    Cuando se le preguntó si había tensiones, especialmente al eliminar la liturgia y el gobierno de la Iglesia de la lista de temas a discutir, y dejar ‘Evangelii Gaudium’ y la sinodalidad sobre la mesa, el cardenal sudafricano Brislin dijo que fue una “experiencia agradable, una experiencia amistosa”. “El Papa quiere ser colegial” y aprender de “la riqueza que proviene de las experiencias de las personas” que vienen de diferentes partes del mundo.

    Los temas del consistorio de junio aún no se han definido y no fueron especificados cuando OSV News preguntó durante la conferencia de prensa si la liturgia u otros temas urgentes que han surgido serán abordados en el próximo consistorio.

    Los cardenales que salieron del Aula Pablo VI confirmaron a OSV News que durante el consistorio del 7 y 8 de enero no hubo tiempo para discutir la liturgia.

    5. ‘Estamos contigo y nos sentimos cerca de ti’

    La lista de cardenales que participaron en el consistorio extraordinario no ha sido publicada, solo el número: 170. Pero el Vaticano dijo que el Papa se reunió con el cardenal Joseph Zen, de 93 años, el 7 de enero. Y el 8 de enero, el Pontífice agradeció específicamente a los cardenales de mayor rango hacer el esfuerzo de asistir.

    El cardenal Zen, obispo emérito de Hong Kong, tuvo que obtener permiso de las autoridades judiciales de Hong Kong para asistir al consistorio.

    Al transmitir las palabras del Papa a los periodistas, Bruni dijo que el Papa enfatizó: “’Vuestro testimonio es verdaderamente precioso’, reafirmando su cercanía a los cardenales de todo el mundo que no pudieron venir”. 

    6. El Papa escuchaba y tomaba notas

    “Estamos con ustedes y nos sentimos cerca de ustedes”, dijo, repitiendo las palabras del Papa, ya que algunos cardenales, como el cardenal Baltazar Porras, de Venezuela, cuyo pasaporte diplomático fue confiscado por el régimen, no pudieron venir.

    El cardenal Pablo David de Kalookan, Filipinas, presente en la conferencia de prensa, dijo: “Fue realmente refrescante ver que el Santo Padre estaba más escuchando que hablando” durante el consistorio y agregó que si bien no se han tomado decisiones concretas, “estaba tomando notas muy, muy en serio, así que debe estar tramando algo”.

    7. Momento para descubrir la personalidad de León XIV

    El cardenal dominico Jean-Paul Vesco, de Argel (Argelia), hablando con los periodistas fuera del Aula Pablo VI, dijo que el consistorio fue “un momento maravilloso”, enfatizando que no solo fue una ocasión para que los cardenales se conocieran entre sí, sino para que descubrieran la personalidad del Papa León.

    “Este Papa es… un Papa al que uno quiere amar. Es… profundamente bondadoso. Ama. Estuvo allí, presente, con sencillez. Fue hermoso”, declaró a la prensa el cardenal, quien podría ver al Papa llegando a su país siguiendo los pasos de San Agustín. 

    8. Un Papa que quiere amar, y los cardenales quieren amarlo

    Describió al pontífice como “coherente” y “directo” en su “sencillez”. Dijo que sale del consistorio con la sensación de que los cardenales “se sienten amados” por su jefe y “quieren amarlo”. Un fruto claro del encuentro es el nivel de fraternidad.

    “Lo logró completamente desde el primer momento”, dijo el cardenal Vesco, que fue el que conversó durante más tiempo con periodistas, incluido OSV News.

    9. Iglesia misionera, Iglesia que se preocupa

    Enfatizando la necesidad del trabajo en equipo en la Iglesia, el Papa dijo a los cardenales en su discurso improvisado del 7 de enero: “Siento la necesidad de poder contar con ustedes: ¡ustedes son quienes llamaron a este siervo a esta misión!”, añadiendo en su Discurso introductorio que el consistorio “señalará el camino a seguir”.

    El cardenal Vesco dijo que, incluso en una reunión tan breve, queda claro que el papa León “quiere una Iglesia […] que sea a la vez una Iglesia misionera que proclama el Evangelio, pero también una Iglesia que se preocupa”, y “eso es precisamente lo que se refleja en esta forma de comunión y fraternidad”.

    “Antes que nada, en lugar de limitarse a hablar de las cosas, las hace. Y eso me parece muy sólido”, dijo el cardenal Vesco, subrayando que “podemos sentir claramente que esta reserva de confianza” que el Papa deposita en el Colegio Cardenalicio “es un valor, un valor que resistirá el paso del tiempo”.

    10. El énfasis está más en la relación, como un líder

    “El énfasis está más en la relación que en el contenido”, declaró a OSV News el padre Jordi Pujol, profesor asociado de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma. Si bien un día y medio es demasiado poco tiempo para tratar a fondo cualquier tema, y ​​mucho menos los cuatro previstos al inicio de la reunión, el padre Pujol enfatizó que el Papa “quería demostrar que inicia su pontificado como un buen líder, y un buen líder es lograr que los cardenales se conozcan entre sí”. 

    11. No esperen todo de mí, el equipo impulsará las cosas

    Un buen líder, añadió el padre Pujol, es aquel que dice: “No esperen todo de mí; es el equipo el que impulsará las cosas. Esto demuestra que no es personalista y define su estilo de escuchar primero”, afirmó el profesor de ética y derecho de los medios de comunicación en la Facultad de Comunicación de la Iglesia.

    El cardenal Claudio Gugerotti, prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales, se hizo eco de este sentimiento en sus breves comentarios a los periodistas, incluido OSV News, diciendo que el Papa “también estaba muy ansioso por intercambiar algunas palabras, por conectarse con otros de una manera muy sencilla e informal, y eso fue muy agradable”. 

    Bromeando sobre el carácter italiano del consistorio vaticano, añadió: “El almuerzo estuvo excelente. Por desgracia, nos perdimos la siesta”.

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    Paulina Guzik es editora internacional de OSV News. Síguela en X @Guzik_Paulina.

    Esta información se ha publicado originariamente en OSV News en inglés, y pueden consultarla aquí.

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    El autorOSV / Omnes

    Foco

    Cómo regular la IA aprendiendo de los Estados Unidos

    La inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana y plantea desafíos éticos y legales que exigen una regulación multinivel.

    Gonzalo Meza·10 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

    La inteligencia artificial evoca imágenes diversas: desde humanoides robóticos hasta las escenas de ‘Tiempos Modernos’ de Chaplin, pasando por herramientas como ChatGPT que usamos a diario. Pero la IA ya es una realidad cotidiana en Estados Unidos, presente en múltiples aspectos de nuestra vida. Andrew Ng señaló que la inteligencia artificial es “la nueva electricidad”, un instrumento que permeará todas las áreas humanas. Esta promesa ha captado la atención de los inversionistas: se estima que para 2026 la inversión en IA superará los 500,000 millones de dólares. Esto plantea desafíos éticos y la urgencia de establecer marcos legales apropiados por sectores y desde las bases: local, estatal, nacional e internacional.

    Mencionaré cuatro áreas donde la IA se integra a la vida cotidiana en Estados Unidos para después señalar las regulaciones propias en esos sectores.

    Transporte: Vehículos autónomos

      En varias ciudades californianas operan los robotaxis, vehículos autónomos que transportan pasajeros sin conductor. Equipados con cámaras, radares y sistemas de aprendizaje, estos vehículos son cada vez más comunes en Los Ángeles y otras zonas del país.

      Comercio: Mercados sin cajeros, “Just Walk Out” (tómalo y listo)

        En ciudades como Washington DC y Los Ángeles existen mercados gestionados por Amazon bajo el concepto “Just Walk Out”. Los usuarios entran identificándose con la palma de la mano, toman sus productos (pan, leche, arroz, etc.) directamente poniéndolos en sus bolsas o cestos y un sistema de multicámaras y sensores registra automáticamente las compras. Al salir, el cliente recibe la factura por correo electrónico. No hay cajas ni filas. Naturalmente, esto requiere un pre-registro en el sistema con datos personales y financieros.

        Logística: Centros de distribución

          Los megacentros de distribución de Amazon representan quizá la interacción más espectacular entre IA y humanos. El más grande, ubicado en Ontario, California, abarca más de 400 mil metros cuadrados. Estas bodegas funcionan como “organismos vivos” con miles de robots móviles que se desplazan en carreteras para ir y venir entre estanterías llevando y trayendo productos a los operadores (humanos). Este sistema de IA en los centros de distribución predice el tráfico, optimiza inventarios y colabora con el personal. Esto me parece interesante y no hay que perder de vista: un directivo de Amazon señalaba que el objetivo de la IA no es reemplazar el trabajo humano sino facilitarlo y crear nuevos puestos integrados al sistema. 

          Educación

            La IA ha penetrado profundamente las prácticas educativas estadounidenses. Gran parte del profesorado, desde educación básica hasta superior, utiliza herramientas de inteligencia artificial para el diseño de clases, la gestión administrativa, la planificación didáctica, el análisis del desempeño y el desarrollo de recursos pedagógicos. En el contexto universitario, el 90% de los estudiantes la incorpora en sus procesos de aprendizaje.

            Salud y bienestar

              En el sistema sanitario norteamericano, las instituciones emplean IA para apoyar diagnósticos —especialmente de imágenes—, refinar análisis, procesar datos masivos y automatizar tareas administrativas. Para los pacientes, existen aplicaciones cotidianas: chatbots de salud, sistemas de triaje en línea y “wearables” para monitorear actividades físicas o signos vitales.

              Los desafíos

              Aunque estas aplicaciones son positivas, también existen usos peligrosos de la IA: desarrollo de armas letales autónomas, ciberataques, manipulación de información y violación de la privacidad.

              La necesidad de una normativa ética y legal

              Ante estas realidades, es necesario establecer normativas legales y directivas éticas para el uso de la inteligencia artificial, desde el nivel local hasta el internacional. Aunque sería ideal contar con legislación internacional vinculante, para países como Estados Unidos —principal desarrollador y usuario de IA— un tratado de tal envergadura resulta poco plausible. En todo caso, sería solo una pieza del engranaje normativo emanado a nivel local y nacional.

              Ejemplos de regulación actual en Estados Unidos

              Reglamentación de vehículos autónomos

              Existen reglas específicas para los robotaxis. Cuando uno de estos vehículos sufre un accidente, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico y el Departamento de Transporte exigen notificación inmediata en un registro a nivel nacional. Asimismo, en estados como California, Arizona, Texas o Nueva York hay marcos jurídicos que regulan permisos, términos del servicio y responsabilidades en accidentes de los robotaxis. ¿A quién se responsabiliza en caso de accidente? A la compañía que gestiona los vehículos. En California existe un protocolo para reportar incidentes directamente a la agencia. Estas reglas se extienden también a las aseguradoras. Los costos de las pólizas para vehículos autónomos son elevados, lo que obliga a las empresas a evitar infracciones. Como es IA, las máquinas van registrando lo permitido y lo prohibido.

              Educación

              En el ámbito educativo estadounidense existen guías orientadoras y reglamentaciones estatales. El Departamento de Educación publicó en 2025 una guía sobre el uso de IA que exige respetar la privacidad, los derechos civiles y las normas de integridad académica. Muchos estados han emitido guías oficiales. Cabe mencionar que, a diferencia de muchos países, los distritos escolares son entidades independientes que elaboran sus propias políticas en coordinación con leyes estatales y federales.

              Las universidades californianas operan bajo el mismo principio: cada una define su marco normativo. Sin embargo, existe consenso nacional: las regulaciones contra el plagio se extienden al uso de IA. Las instituciones han adoptado herramientas avanzadas que detectan textos generados íntegramente por inteligencia artificial. Su uso es generalizado.

              Salud

              Aunque no hay una única norma legal específica sobre IA en salud, existe un mosaico regulatorio que implican a la IA, por ejemplo, la Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico (HIPAA por sus siglas en inglés), que protege los datos médicos de los pacientes y exige a las entidades que los manejan (hospitales, aseguradoras, clínicas) cumplir con estrictas reglas de privacidad y seguridad.

              El camino regulatorio de la IA apenas comienza. Pero considero que este debe darse en cada sector (educación, salud, finanzas) y partiendo de la base: local, estatal, nacional e internacional. Pensar en una ley universal supranacional que regule la IA es impensable, pues muchos marcos jurídicos —particularmente el norteamericano, que es uno de los mayores inversionistas y desarrolladores de IA. EU controla los modelos, el hardware (chips de compañías como NVIDIA) y la infraestructura (Google Cloud, AWS) que hacen posible la IA, por ende, los posibles marcos regulatorios de la IA deben venir de EUA para después, en otro nivel, engranarse con acuerdos no vinculantes a nivel internacional. En ese sentido ¿Qué papel puede tener la Iglesia en dicho esfuerzo normativo? 

              Hacia la creación, desarrollo y aplicación de un marco ético de uso de la IA en la Iglesia

              La Iglesia ha sido pionera en la elaboración, promoción y uso de un marco ético para el uso de la inteligencia artificial. Esto ya se da desde hace al menos dos años. Destacan algunos documentos como “Antiqua et Nova”, nota sobre la relación entre la inteligencia artificial y la inteligencia humana del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y el Dicasterio para la Cultura y la Educación del 14 de enero de 2025.

              También destacan las intervenciones de los pontífices, el Papa Francisco y el Papa León XIV sobre IA, tales como el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de 2024 del Papa Francisco y los diversos discursos del Papa León XIV sobre el tema, notablemente su mensaje en la Segunda Conferencia sobre Inteligencia Artificial del 17 de junio de 2025.

              Estas intervenciones recientes se fundamentan en los principios de la Doctrina social de la Iglesia los cuales deben aplicarse al uso de la inteligencia artificial, especialmente en temas de dignidad humana, bien común y solidaridad. Estas normas éticas sobre uso de IA podrían también desarrollarse y aplicarse a nivel de cada jurisdicción eclesiástica especialmente en los sectores donde la Iglesia ejerce sus funciones como las escuelas u hospitales católicos, seminarios, centros de formación, etc.  Hay algunas diócesis que ya cuentan con guías al respecto, por ejemplo, las diócesis de Biloxi (Mississippi), Orange (California), y los obispos de la Conferencia Católica de Maryland que abarca Baltimore, Washington y Wilmington.

              Hacia la creación de marcos legales multisectoriales y multiniveles

              A nivel internacional, la Santa Sede puede contribuir decisivamente a la construcción de un marco normativo sobre inteligencia artificial a nivel de las Naciones Unidas. Es importante notar este marco debería ser un acuerdo no vinculante ya que un tratado vinculante enfrentaría obstáculos significativos —tanto por la incompatibilidad con sistemas jurídicos como el estadounidense, como por la necesidad de respuestas diferenciadas según sectores y niveles jurisdiccionales—. De esa forma me parece más viable y efectivo promover uno o varios acuerdos no vinculantes en el seno de la ONU que orienten la regulación de la IA a escala global, respetando así la autonomía normativa de cada país.

              Mundo

              Cardenal Koovakad: “Hay que superar el odio en nombre de la religión”

              El cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, reflexiona sobre el estado de las relaciones entre las religiones a la luz del Jubileo que acaba de concluir, del reciente viaje del Papa León XIV a Turquía y del 60º aniversario de la declaración Nostra Aetate.

              Giovanni Tridente·10 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

              Creado cardenal por el Papa Francisco hace exactamente un año y prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, George Jacob Koovakad es hoy una de las figuras clave del compromiso de la Iglesia católica en la promoción del encuentro y la cooperación entre las religiones. En esta entrevista con Omnes, repasa las etapas más significativas de este camino, se detiene en los retos que plantean los conflictos y la violencia, habla del valor del encuentro entre creyentes de diferentes religiones y recuerda la responsabilidad común de las religiones en la promoción de la paz, la fraternidad y el bien común, con una mirada atenta a las nuevas generaciones.

              Su creación como cardenal por el Papa Francisco y su posterior nombramiento como prefecto lo han situado rápidamente en el centro del diálogo interreligioso. ¿Qué aspectos de su trayectoria vital considera importantes para afrontar esta responsabilidad?

              —Considero decisivo, ante todo, haber nacido y crecido en Kerala, India, en una sociedad multicultural y multirreligiosa, donde todas las religiones son respetadas y garantizan la armonía social. Las diferencias son una riqueza: se podría decir que llevo en mi ADN el tema de la convivencia entre religiones muy diferentes entre sí. Luego presté servicio en varias nunciaturas apostólicas: en Argelia, Corea del Sur, Irán, Costa Rica y Venezuela. Esto me permitió conocer tanto las religiones predominantes en países donde el cristianismo es minoritario, como los países de mayoría cristiana, pero pertenecientes a culturas muy diferentes a las anteriores. 

              Este “panorama” se amplió aún más cuando, en septiembre de 2021, el Papa Francisco me nombró organizador de los viajes apostólicos: las más de diez visitas realizadas han sido nuevas oportunidades de encuentro y colaboración con personas de diferentes continentes y contextos sociales muy diferentes. Recientemente acompañé al Papa León XIV a Turquía y Líbano, un viaje con numerosos factores relacionados con el diálogo interreligioso.

              Destacaría en particular dos aspectos que me parecen reseñables de estas experiencias: por un lado, poder ser testigo directo de los innumerables gestos de amistad, cercanía y relaciones sinceras, a los más diversos niveles, de los pontífices hacia personas de otras tradiciones religiosas. En segundo lugar, la posibilidad de conocer diferentes culturas: este es un elemento importante para poder establecer relaciones, que a su vez son la base indispensable para entablar un diálogo.

              El Jubileo que ahora concluye también ha involucrado al Dicasterio en varios momentos de encuentro con otras tradiciones religiosas. Entre las iniciativas realizadas, ¿cuál le parece particularmente reveladora del estado actual del diálogo interreligioso?

              —A este respecto, me gustaría destacar un importante acontecimiento que tuvo lugar en el Aula Pablo VI, en presencia del Santo Padre, el 28 de octubre de 2025. Los presentes se encontraron inmersos en una sala con mucha variedad: religiones, lenguas, procedencias, edades, expresiones culturales y artísticas. ¿Cuál era el objetivo de esta celebración? Celebrar un aniversario redondo: los 60 años de la declaración Nostra Aetate, un documento conciliar que marcó un punto de inflexión trascendental para la Iglesia católica, expresión concreta de una Iglesia que “se convierte en coloquio”, en diálogo, como afirmó San Pablo VI en la encíclica Ecclesiam suam (1964). 

              Al reconocer abiertamente la presencia de valores positivos no solo en la vida de los fieles de otras religiones, sino también en las tradiciones religiosas a las que pertenecen, se ha pasado de una actitud de monólogo a una actitud de diálogo y escucha, sin renunciar a los fundamentos tradicionales de la identidad católica. La presencia de elementos de verdad y santidad en otras religiones, que son “rayos de esa verdad que ilumina a todos los hombres”, como afirma Nostra Aetate, nos impulsa a prestar atención a los demás, a escucharlos, a interesarnos por ellos, a tomarlos en serio. 

              Entonces, si quisiéramos buscar una confirmación del estado actual del diálogo, bastaría con observar esa sala “multicolor”, disfrutar de las armonías de los ritmos peculiares de las diferentes culturas, escuchar los fuertes testimonios de un diálogo que se convierte en vida, acogida, respeto y confianza mutuos. Obviamente, es difícil condensar en una sola velada los progresos realizados en el camino interreligioso, pero ver a los más de dos mil asistentes marcharse al final de la jornada llevando consigo una bolsita de semillas con la intención de “propagar” aún más estas semillas de diálogo y paz allí donde cada uno vive, en su vida cotidiana, fue una confirmación de que el camino continúa.

              “La fe cristiana es capaz de inculturarse: los cristianos están llamados a ser semilla de fraternidad para todos”.

              Cardenal KovakaadPrefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso

              El Documento sobre la Fraternidad Humanade Abu Dabi de 2019 sigue inspirando muchas relaciones internacionales. ¿Qué muestra, aún hoy, la vitalidad de esa iniciativa?

              —A través de este histórico documento, firmado por el Papa Francisco y el gran imán de al-Azhar, Ahmed al Tayeb, los dos líderes religiosos expresaron un fuerte mensaje a favor de la inclusión en lugar de la exclusión y la discriminación de las minorías, especialmente en países donde el islam o el cristianismo son la religión mayoritaria. El documento subraya que todos somos hijos del mismo Dios, todos somos hermanos y hermanas; todos necesitamos que se reconozcan y respeten nuestros derechos y, más aún, que se pase de la tolerancia a la ciudadanía. Además, los dos líderes condenan conjuntamente la violencia. La firma de este documento, que tuvo lugar en presencia de setecientos líderes religiosos, no es un caso aislado, sino el resultado de un camino profético, recorrido por toda la Iglesia, y representa un excelente ejemplo de cómo las religiones pueden inspirar la acción diplomática y política de los estados para promover con más valentía aquellos valores y tradiciones que exaltan la dignidad humana universal.

              Habiendo realizado muchos viajes siguiendo al Papa, ¿cómo cambia la percepción del diálogo interreligioso cuando se observa desde países marcados por conflictos, minorías religiosas o tensiones culturales?

              —Después de la pandemia pensábamos que la vida sería más pacífica, más tranquila, pero no ha sido así. Cada día nos enfrentamos a nuevos retos: conflictos étnicos, guerras… La humanidad parece dirigirse hacia un abismo… Hay países en los que los conflictos internos que causan violencia y muerte se prolongan desde hace años, lamentablemente lejos ya de los focos de los medios de comunicación, alargando la lista de guerras “olvidadas”. Hay otros, sociedades multiétnicas y multirreligiosas, caracterizadas por un clima de convivencia pacífica, donde de repente se desata el horror del terrorismo, como hemos visto en los recientes trágicos acontecimientos de Sídney. 

              Dado que el diálogo interreligioso no puede sustituir el papel de la diplomacia y las instituciones en la resolución de conflictos, como creyentes, todos tenemos el deber de ser testigos de la paz y la comunión. Quisiera lanzar aquí un sincero llamamiento: hay que superar el odio en nombre de la religión. Toda guerra, toda violencia en nombre de Dios es una perversión religiosa. El odio, la brutalidad y la discriminación son incompatibles con cualquier experiencia religiosa auténtica. Todo ser humano es titular de derechos y libertades inalienables y, en este contexto, el papel de la religión es, por su naturaleza, un papel de paz y nunca puede ser motivo de destrucción. 

              Por otra parte, si nos fijamos en el reciente viaje del Papa León XIV, en su discurso con las autoridades y representantes de la sociedad civil, el Pontífice citó precisamente la invitación de su predecesor san Juan XXIII —que fue Administrador del Vicariato Latino de Estambul y Delegado Apostólico en Turquía y Grecia de 1935 a 1945— a los católicos, para que no se alejaran de la vida civil del país. Esas palabras, explicó el Papa León XIV, siguen irradiando mucha luz y continúan inspirando una lógica evangélica y más auténtica, que el Papa Francisco ha definido como “cultura del encuentro”

              Podemos decir, pues, que esta última visita ha sido también una ocasión para derribar prejuicios y acelerar el proceso de crecimiento de la confianza mutua, así como para profundizar las relaciones que ya existían desde hacía tiempo entre la Santa Sede, tanto con los chiítas como con los sunitas.

              Antes citaba Nostra Aetate. ¿Qué queda por hacer, después de sesenta años, para valorar plenamente esta Declaración?

              —Sin duda, existen oportunidades de crecimiento, como la profundización de las relaciones con los seguidores de religiones que aún no se mencionaban en el documento, como los sijs, los jainistas, los confucianos y los taoístas; el desarrollo y la implementación de la espiritualidad del diálogo, y el surgimiento de nuevos movimientos religiosos. Sin duda, el tema de la fraternidad, de la hermandad universal, es fruto de la semilla sembrada por este magnífico documento. La fe cristiana es capaz de inculturarse: los cristianos están llamados a ser semilla de fraternidad para todos. Todo esto no significa renunciar a la propia identidad, sino más bien ser conscientes de que la identidad no es ni debe ser nunca un motivo para levantar muros o discriminar a los demás, sino siempre una ocasión para tender puentes. 

              El diálogo interreligioso no es simplemente un diálogo entre religiones, sino entre creyentes llamados a dar testimonio en el mundo de la belleza de creer en Dios y practicar la caridad fraterna y el respeto mutuo. Como creyentes, somos mayoría en el mundo, pero a menudo permanecemos en silencio o estamos divididos. Sin embargo, cada vez es más importante unirnos y dar testimonio, trabajar juntos por el bien común. Todos los que nos dedicamos a este campo tenemos la responsabilidad de seguir contemplando los misteriosos caminos de Dios: es Él quien abre los caminos.

              “El diálogo interreligioso no es simplemente un diálogo entre religiones, sino entre creyentes llamados a dar testimonio en el mundo de la belleza de creer en Dios y practicar la caridad fraterna y el respeto mutuo”.

              Cardenal Kovakaad Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso

              ¿Qué criterio utilizar para superar aquellas situaciones en las que el diálogo se ve obstaculizado por radicalizaciones, discriminaciones o violencias?

              —El nuestro es un tiempo de conversión y renovación, una ocasión para dejar atrás las disputas y comenzar un nuevo camino: trabajando juntos, cada uno con sus propias responsabilidades, podemos construir un mundo en el que cada uno pueda realizar su humanidad en la verdad, la justicia y la paz. La esperanza ilumina el camino y, al mismo tiempo, se renueva y se alimenta cada vez, tanto en la vida cotidiana, -con gestos sencillos y concretos de acogida, solidaridad, escucha recíproca y diálogo sincero-, como en los contextos oficiales, con la firma de un memorándum o un documento conjunto. Ambos aspectos son importantes. Es fundamental caminar siempre entre el realismo y la esperanza.

              El diálogo interreligioso se reconoce cada vez más como un componente de la diplomacia, la construcción de la paz y el desarrollo. Se habla también más de “diplomacia religiosa”. Quienes trabajan en estos campos deberían incluir en sus estrategias a los actores religiosos y las organizaciones confesionales. Las instituciones religiosas deben pasar de un diálogo basado en acontecimientos específicos a un diálogo como práctica relacional continua, que implique la formación, la educación y la colaboración en cuestiones de justicia social.

              Las nuevas generaciones muestran una sensibilidad diferente a la del pasado. ¿Hay preguntas que ve surgir por parte de ellos hacia la Iglesia católica?

              —En cuanto a las diferentes sensibilidades de las nuevas generaciones, hay que tener en cuenta algunos aspectos importantes. A menudo, los jóvenes nacen y crecen en sociedades multiétnicas y, por lo tanto, multiculturales y multirreligiosas. Es una experiencia que influye en su concepto de “diferente”. Comparten espacios, amistades y trayectoria escolar. O bien son hijos de inmigrantes que, a menudo, viven en primera persona el contraste entre las tradiciones culturales y religiosas de su familia y la realidad que encuentran en la sociedad fuera de casa, con sus compañeros y amigos.

              La acogida y la apertura hacia lo diferente son necesidades genuinas y, en esto, la Iglesia católica puede dar testimonio. Conocemos situaciones cada vez más frecuentes, solo por poner un ejemplo, de acogida en los oratorios de jóvenes de otras religiones, que encuentran en ellos un entorno seguro fuera de su familia. El mundo de los adultos debería ser más abierto y sensible para comprender las necesidades de las nuevas generaciones.

              Usted es antiguo alumno de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, ¿qué recuerdos conserva de sus años de estudio?

              —Guardo excelentes recuerdos de mis años de estudio en la Universidad de la Santa Cruz, una formación muy importante tanto entonces como después para mi futuro. En primer lugar, fue una experiencia de internacionalidad, de universalidad (también una base importante para mi servicio actual), y sobre todo recuerdo la oportunidad de intercambiar ideas con estudiantes de otros países de Asia, un continente muy bien representado en aquel entonces. Recuerdo la importancia que se daba a la formación de los laicos. Era muy valiosa la atención personalizada que se prestaba a cada estudiante, la prioridad que se daba a la asimilación y a la formación, respetando los ritmos de aprendizaje individuales. En resumen, fue una época de crecimiento tanto humano como intelectual.

              Evangelización

              Erik Varden sobre el sufrimiento: Dios no elimina el dolor, lo carga con nosotros

              El obispo de Trondheim y escritor Erik Varden ofreció en el Foro Omnes una reflexión sobre el sufrimiento humano desde la fe cristiana, subrayando que la respuesta del cristianismo no es una explicación teórica del dolor, sino la presencia de Dios que lo asume y lo redime.

              Redacción Omnes·9 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

              Más de 250 personas se dieron cita en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo de Madrid para asistir al Foro Omnes con Erik Varden. El obispo de Trondheim y escritor reflexionó este viernes sobre el sufrimiento humano y su sentido cristiano.

              El Foro, organizado por Omnes junto a Ediciones Encuentro y la Fundación Cultural Ángel Herrera Oria, contó además con el patrocinio de Fundación CARF y Banco Sabadell.

              Autor de obras como Castidad, Sobre la conversión cristiana o Heridas que sanan, Varden abordó una de las cuestiones que más escándalo provoca en la fe contemporánea: cómo puede concebirse a un Dios que sufre.

              El porqué del sufrimiento

              El obispo noruego subrayó que el porqué del sufrimiento humano no tiene una respuesta sencilla. “Muchos abandonan la Iglesia a causa del escándalo del sufrimiento”, afirmó, para añadir que el cristianismo no ofrece explicaciones que anulen el dolor, sino una profunda reverencia ante su misterio. La condición humana —recordó— es una condición dolorosa, pero no definitiva.

              En este contexto, Varden explicó que el núcleo del misterio cristiano está en la encarnación: Dios, siendo absoluta trascendencia, entra en la condición humana para sanarla desde dentro. “La encarnación tiene lugar en vistas a la redención”, señaló, insistiendo en que el sufrimiento no es el final de la historia.

              Vista parcial de asistentes al Foro Omnes con Erik Varden

              Erik Varden refleja en un sencillo ejemplo la posición del cristiano ante el sufrimiento. En Crimen y castigo, los hermanos hablan sobre el dolor injusto y uno de ellos acaba gritando de ira ante esta realidad gritando «no puede haber una respuesta para esto». Uno de ellos no intenta corregir la ira de su hermano ni refutar sus palabras sino que cuando el otro deja de hablar, él permanece en silencio y fija la mirada en la imagen de la cruz. Esa es la respuesta cristiana: no una explicación que anule el dolor, sino una presencia silenciosa ante el sufrimiento.

              Dos respuestas actuales ante el sufrimiento

              Varden señala dos tendencias ante el sufrimiento. Por un lado, mencionó la “tendencia de Instagram”, que empuja a proyectar una existencia ideal, invulnerable y perfecta. Por otro, señaló la creciente inclinación a la victimización y a la autovictimización, en la que las heridas personales se exponen públicamente exigiendo reconocimiento y reparación. Aunque reconoció que en ocasiones es necesario mostrar las heridas, advirtió del riesgo de convertirlas en identidad: “cuando decimos ‘mi herida soy yo’”.

              Según Varden, quedarse atrapado entre estas dos dinámicas —la negación del dolor y su absolutización— destruye la perspectiva cristiana. En este sentido, invitó a reflexionar sobre el lugar histórico de los símbolos cristianos en la vida pública. Durante siglos —recordó— procesos de enseñanza, justicia y vida social han tenido lugar bajo la imagen del Cristo sufriente. Esa imagen se honra no por el dolor en sí, sino porque los cristianos saben lo que ocurrió al tercer día: el sufrimiento no tiene la última palabra.

              La cruz y su libertad

              La aspiración contemporánea a la perfección, añadió, revela una verdad profunda: el ser humano ha sido creado para la plenitud y la belleza. El problema surge cuando se intenta alcanzar esa perfección por las propias fuerzas, lo que conduce fácilmente a la frustración. Frente a ello, Varden defendió que no ser autosuficientes no implica no ser libres. “Para la libertad, Cristo nos ha liberado”, afirmó.

              Al contemplar la cruz —con los clavos atravesando la carne y la movilidad anulada— puede parecer que estamos ante la negación absoluta de la libertad. Sin embargo, leída desde la fe, la cruz revela una libertad extrema: “Si es posible, que pase de mí este cáliz, pero que se haga tu voluntad”. Para Varden, esta escena muestra que incluso cuando la libertad física está gravemente limitada, sigue siendo posible una respuesta interior plenamente libre.

              La posición cristiana es que el hecho de no ser autosuficientes o autónomos no significa que no seamos libres. Para la libertad, cristo nos ha liberado. La fe nos enseña que podemos responder con perfecta libertad incluso cuando nos pasan cosas que restringen nuestra libertad física. La mera idea de los clavos atravesando la carne y de una persona que se asegura de quitarle movilidad es una imagen perversa y al mismo tiempo leída a la luz de la fe la cruz nos habla de una extrema libertad. Si es posible que pase de mi este cáliz pero que se haga tu voluntad. La cruz nos enseña que podemos responder con máxima libertad interior a acontecimientos que nos paralizarían.

              Varden habla de sanar heridas

              El obispo insistió también en que la sanación de las heridas no es instantánea. La conversión no elimina automáticamente el dolor ni hace que todo termine bien. Algunas fracturas, dijo, no desaparecerán, pero eso no las sitúa fuera del alcance de la gracia. La fe cristiana no proclama solo a un Dios omnipotente capaz de eliminar el sufrimiento, sino a un Dios que lo carga con nosotros y lo transforma en fuente de sanación y, en ocasiones, de salvación. “Por sus heridas hemos sido curados”, recordó, subrayando que los cristianos, como miembros del Cuerpo de Cristo, participan de esta realidad redentora.

              La redención —afirmó— es un hecho histórico ya realizado, cuyos efectos siguen desplegándose en el tiempo hasta el final de los tiempos. En este sentido, citó la imagen de Cristo que permanece en la cruz, no como un episodio que deba descartarse, sino como la certeza de que todo sufrimiento puede ser confiado a un amor omnipotente. “Decir: ‘Señor, esto es tuyo’”, explicó, puede convertir las heridas en puentes de sanación. “Yo he visto esto”, añadió.

              “Vivimos en este mundo como en un valle de lágrimas”, concluyó, “pero es un valle iluminado por la luz de Cristo”. Para el obispo, cada persona está llamada a descubrir e interpretar su propia “canción”, aquella para la que ha sido creada. Aunque existen ejemplos admirables de personas —con o sin fe— que afrontan el sufrimiento con valentía, cuando este está iluminado por la fe cristiana se vive con la convicción de que Dios está con nosotros y de que nosotros estamos hechos para vivir en Él. Así, cada experiencia humana, incluso la más dolorosa, puede convertirse en un camino de comunión con Dios.

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              Vaticano

              15 ideas sobre la restricción de derechos humanos y libertades que denuncia el Papa

              En un denso discurso ante el Cuerpo Diplomático, que sintetizamos en 15 puntos, el Papa León XIV ha denunciado hoy el “cortocircuito de derechos humanos” en el mundo, contra las libertades de expresión, de conciencia, religiosa, y la persecución y discriminación de los cristianos. Y ha rechazado con firmeza el “llamado derecho al aborto seguro”, la subrogación y la eutanasia, para defender la familia.

              Francisco Otamendi·9 de enero de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

              La restricción y “cortocircuito” de derechos humanos en el mundo, la lesión de libertades fundamentales, en especial la de expresión y la libertad religiosa, con la objeción de conciencia, la defensa de la vida humana y de la familia, con el rechazo del “llamado derecho al aborto seguro”, de la maternidad subrogada y de la eutanasia, han sido aspectos nucleares del amplio Discurso del Papa León XIV ante el Cuerpo Diplomático acreditado ante la Sante Sede, que se resumen aquí.

              Diplomacia basada en la fuerza

              Junto a ello, el Pontífice ha denunciado que “la diplomacia que promueve el diálogo y busca el consenso entre todas las partes está siendo sustituida por una diplomacia basada en la fuerza, ya sea por parte de individuos o de grupos de aliados”. 

              “La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende”, ha señalado al principio de su discurso. “Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los países utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas”. 

              “La paz sigue siendo un bien difícil, pero posible”

              A juicio del Papa, “la paz ya no se busca como un regalo y como un bien deseable en sí mismo (..). En cambio, se busca mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio. Esto compromete gravemente el estado de derecho, que es la base de toda convivencia civil pacífica”, y ha reivindicado la importancia de respetar el “derecho internacional humanitario”.

              Sin embargo, tras analizar alqunos de los conflictos más conocidos que sacuden el mundo, como el de Ucrania, Israel y Palestina en Oriente Medio, Haití, la región africana de los Grandes Lagos, Myanmar, o Venezuela, el Papa ha concluido señalando que “a pesar de la trágica situación que tenemos ante nuestros ojos, la paz sigue siendo un bien difícil, pero posible”.

              Como nos recuerda san Agustín, ha subrayado, “nuestros supremos bienes consisten en la paz, porque es el objetivo mismo de la ciudad de Dios, a la que aspiramos, incluso inconscientemente, y de la que podemos disfrutar un anticipo incluso en la ciudad terrenal”.

              Venezuela: buscar soluciones políticas pacíficas

              Al referirse a Venezuela, León XIV ha renovado su “vehemente llamamiento para que se busquen soluciones políticas pacíficas a la situación actual, teniendo presente el bien común de los pueblos y no la defensa de intereses partidistas. Esto es especialmente válido para Venezuela tras los recientes acontecimientos”. 

              Renuevo mi llamamiento, ha dicho, “para que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles de todos y por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia, encontrando inspiración en el ejemplo de dos de sus hijos, a quienes tuve la alegría de canonizar el pasado mes de octubre, José Gregorio Hernández y la hermana Carmen Rendiles”. 

              De este modo, “se podrá construir una sociedad fundada en la justicia, la verdad, la libertad y la fraternidad, y así salir de la grave crisis que aflige al país desde hace muchos años”. 

              El tráfico de drogas, lacra para la humanidad

              “Entre las causas de esta crisis se encuentra, sin duda, el tráfico de drogas, que es una lacra para la humanidad y requiere el compromiso conjunto de todos los países para erradicarlo y evitar que millones de jóvenes de todo el mundo se conviertan en víctimas del consumo de drogas”, ha manifestado el Papa. 

              “Junto a estos esfuerzos, debe haber una mayor inversión en desarrollo humano, educación y creación de oportunidades de empleo para personas que, en muchos casos, se ven envueltas en el mundo de las drogas sin saberlo”. 

              Otros ejes centrales de su discurso: derechos fundamentales y libertades

              Como se ha mencionado, la crítica profunda a las amenazas a los derechos humanos, y la defensa de derechos fundamentales como la libertad religiosa y la vida han sido ejes centrales de su discurso. 

              “Estamos asistiendo a un auténtico “cortocircuito” de los derechos humanos”, ha diagnosticado el Papa. “El derecho a la libertad de expresión, la libertad de conciencia, la libertad religiosa e incluso el derecho a la vida están siendo restringidos en nombre de otros pretendidos nuevos derechos, con el resultado de que el propio marco de los derechos humanos está perdiendo su vitalidad y dejando espacio para la fuerza y la opresión. Esto ocurre cuando cada derecho se vuelve autorreferencial y, especialmente, cuando se desconecta de la realidad, la naturaleza y la verdad”.

              La objeción de conciencia no es rebelión

              En su reflexión ante el Cuerpo Diplomático, el Papa ha criticado con dureza la restricción de derechos humanos fundamentales, “empezando por la libertad de conciencia. En este sentido, la objeción de conciencia permite a las personas rechazar obligaciones legales o profesionales que entran en conflicto con principios morales, éticos o religiosos profundamente arraigados en sus vidas personales”. 

              La objeción de conciencia no es rebelión, sino un acto de fidelidad a uno mismo, ha dicho. “En este momento de la historia, la libertad de conciencia parece ser cada vez más cuestionada por los Estados, incluso por aquellos que dicen basarse en la democracia y los derechos humanos”. 

              Una sociedad verdaderamente libre no impone la uniformidad, sino que protege la diversidad de conciencias, previniendo las tendencias autoritarias y promoviendo un diálogo ético que enriquece el tejido social, ha subrayado.

              Libertad religiosa restringida: una petición a las naciones

              De manera similar, la libertad religiosa corre el riesgo de verse restringida, ha manifestado más adelante. Como recordó Benedicto XVI, este es “el primero de todos los derechos humanos, porque expresa la realidad más fundamental de la persona”.

              Los datos más recientes muestran que las violaciones de la libertad religiosa están aumentando y que el 64 % de la población mundial sufre graves violaciones de este derecho. “Al solicitar que se respeten plenamente la libertad religiosa y el culto de los cristianos, la Santa Sede pide lo mismo para todas las demás comunidades religiosas”. 

              En este apartado, el Papa no ha querido pasar por alto que “la persecución de los cristianos sigue siendo una de las crisis de derechos humanos más extendidas en la actualidad, que afecta a más de 380 millones de creyentes en todo el mundo”.

              Discriminación de los cristianos

              Al mismo tiempo, el Papa no ha olvidado “una forma sutil de discriminación religiosa contra los cristianos, que se está extendiendo incluso en países donde son mayoría, como en Europa o América. 

              Allí, a veces se les restringe su capacidad de proclamar las verdades del Evangelio por razones políticas o ideológicas, especialmente cuando defienden la dignidad de los más débiles, los no nacidos, los refugiados y los migrantes, o promueven la familia”. 

              Defensa de la familia 

              Una parte importante del discurso del Papa se ha centrado en la familia. Desde una perspectiva cristiana, los seres humanos han sido creados a imagen y semejanza de Dios, quien, “al llamarlos a la existencia por amor, los ha llamado al mismo tiempo al amor”, ha recordado, citando a san Juan Pablo II. 

              “Esta vocación se manifiesta de manera privilegiada y única dentro de la familia. Es en este contexto donde aprendemos a amar y desarrollamos la capacidad de servir a la vida, contribuyendo así al desarrollo de la sociedad y a la misión de la Iglesia. A pesar de su importancia, la institución de la familia se enfrenta hoy en día a dos retos cruciales”, ha señalado el Santo Padre.

              Se subestima su papel social fundamental

              Por un lado, existe una preocupante tendencia en el sistema internacional a descuidar y subestimar su papel social fundamental, lo que conduce a su progresiva marginación institucional. Por otro lado, no podemos ignorar la creciente y dolorosa realidad de las familias frágiles, rotas y que sufren, afectadas por dificultades internas y fenómenos inquietantes, como la violencia doméstica.

              La vocación al amor y a la vida, que se manifiesta de manera importante en la unión exclusiva e indisoluble entre una mujer y un hombre, implica, según el Papa León XIV, “un imperativo ético fundamental para que las familias puedan acoger y cuidar plenamente la vida por nacer. Esto es cada vez más una prioridad, especialmente en aquellos países que están experimentando un dramático descenso de la natalidad”. 

              “La vida, un don inestimable” 

              “La vida, de hecho, es un don inestimable que se desarrolla dentro de una relación comprometida basada en la entrega mutua y el servicio. A la luz de esta profunda visión de la vida como un don que hay que apreciar, y de la familia como su guardiana responsable”, “rechazamos categóricamente cualquier práctica que niegue o explote el origen de la vida y su desarrollo”, ha dicho el Papa.

              “Entre ellas se encuentra el aborto, que interrumpe una vida en crecimiento y rechaza acoger el don de la vida. En este sentido, la Santa Sede expresa su profunda preocupación por los proyectos destinados a financiar la movilidad transfronteriza con el fin de acceder al llamado “derecho al aborto seguro”. 

              Asimismo, “considera deplorable que se asignen recursos públicos para suprimir la vida, en lugar de invertirlos en apoyar a las madres y las familias. El objetivo principal debe seguir siendo la protección de todos los niños no nacidos y el apoyo efectivo y concreto a todas las mujeres para que puedan acoger la vida”.

              Subrogación: se viola la dignidad de ambos

              De manera similar, existe la práctica de la subrogación. “Al convertir la gestación en un servicio negociable, se viola la dignidad de ambos, tanto del niño, que queda reducido a un “producto”, como de la madre, al explotar su cuerpo y el proceso generativo y alterar la vocación relacional original de la familia”. 

              Eutanasia: falsa compasión

              Consideraciones similares se aplican también a los enfermos y a las personas mayores y solas, que a veces tienen dificultades para encontrar una razón para seguir viviendo. “La sociedad civil y los Estados también tienen la responsabilidad de responder de manera concreta a las situaciones de vulnerabilidad, ofreciendo soluciones al sufrimiento humano, como los cuidados paliativos, y promoviendo políticas de auténtica solidaridad, en lugar de fomentar formas falsas de compasión como la eutanasia”. 

              Una reflexión análoga puede aplicarse a tantos jóvenes que se enfrentan a numerosas dificultades, entre ellas la adicción a las drogas. Se necesita un esfuerzo conjunto de todos para erradicar esta lacra de la humanidad y el narcotráfico que la alimenta, ha reiterado el Papa, con el fin de evitar que millones de jóvenes en todo el mundo sean víctimas del consumo de drogas.

              Reafirmar la tutela del derecho a la vida

              Como conclusión, León XIV ha dicho: “Es necesario reafirmar con fuerza que la tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano. Una sociedad sólo está sana y desarrollada cuando protege la sacralidad de la vida humana y se esfuerza activamente por promoverla”. 

              Apoyar signos de esperanza para la paz

              Tras recordar signos de esperanza valiente en nuestro tiempo para la paz (Acuerdos de Dayton que pusieron fin a la sangrienta guerra en Bosnia y Herzegovina, o la declaración conjunta de paz entre Armenia y Azerbaiyán), y la necesidad de apoyarlos constantemente, el Papa ha recordado la celebración en octubre del octavo centenario de la muerte de san Francisco de Asís, «un hombre de paz y diálogo, reconocido universalmente incluso por quienes no pertenecen a la Iglesia católica». 

              “Un corazón humilde y artesano de paz es lo que deseo para cada uno de nosotros y para todos los habitantes de nuestros países al comienzo de este nuevo año”, ha concluido.

              El autorFrancisco Otamendi