¡Cumplimos 100 años!

Para una persona, cumplir 100 años es ¡un gran acontecimiento! Para una institución como la Iglesia, cien años es una peccata minuta. ¿Qué son 100 años dentro de una historia de 2026 años? Pero, a pesar de todo, es un regalo enorme, porque estamos hablando de la institución del Domingo Mundial de las Misiones.

2 de octobre de 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Este mes de octubre se cumple el centenario de la Jornada Misionera Mundial. En 1926, Pío XI instituyó el penúltimo domingo del mes de octubre como el domingo en el que todos los bautizados rezáramos por la tarea misionera de la Iglesia y se creara un fondo común para ayudar a los territorios en donde comenzaba su andadura. Desde entonces, ininterrumpidamente, los cristianos nos hacemos misioneros con quienes han sido enviados a evangelizar por el mundo, acompañándoles con nuestra oración, con la ofrenda de nuestros sacrificios y nuestra colaboración económica… Por eso, en las Sociétés missionnaires pontificales de todo el mundo estamos de cumpleaños: ¡Queremos hacer llegar a todos los creyentes la alegría de saberse misioneros, colaborando con la tarea evangelizadora que se está realizando en todo el mundo! 

Hay datos realmente sorprendentes, que difícilmente podríamos imaginar. Por ejemplo, en estos cien años de historia del DOMUND, la Iglesia ha crecido tanto en los lugares donde trabajan nuestros misioneros que es como si, durante cada uno de estos cien años, se hubieran bautizado 9.000 personas cada día, se hubiera construido una nueva parroquia cada día, se hubieran ordenado dos sacerdotes diarios o se hubieran consagrado cinco religiosas. Así ha crecido la Iglesia en esos lugares. Los católicos han pasado de representar el 1,68 % de la población al 8,60 %. 

El Papa Pío XI instituyó esta Jornada Mundial con una gran visión de futuro: quiso que todos los bautizados nos concienciáramos de que la misión no es una tarea encomendada a unos pocos, aquellos que han recibido de Dios la vocación a la misión ad gentes, sino de todos los bautizados, pequeños y grandes, sanos y enfermos, laicos y religiosas. Cada uno, según su vocación, debe sentir la alegría de participar en la tarea evangelizadora que la Iglesia está realizando en todo el mundo. Unos, como Teresa de Lisieux, colaborarán con su oración y sacrificio; otros, como Francisco Javier, con su disponibilidad para ser enviados por la Iglesia a un lugar lejano; otros, como Guido María Conforti, promoviendo la vocación misionera de los jóvenes; otros, como Paolo Manna, animando a los sacerdotes a alentar en sus parroquias la misión; y otros, como Paulina Jaricot, dando a conocer la vida misionera entre los cristianos y motivándolos a asumir esa responsabilidad y a sostener económicamente la labor de evangelización. 

Pío XI quería una renovación misionera en el seno de la Iglesia. Podríamos decir, con palabras del recordado Papa Francisco, que soñaba con una Iglesia “en salida”: “Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación" (Evangelii gaudium, 27).

En España, además, celebramos otro centenario. En 1926, el Papa nombró al primer Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias. Se trata de un sacerdote de la diócesis de Vitoria que nunca fue a la misión, pero estaba enamorado de la labor preciosa que hacían los misioneros: Ángel Sagarmínaga. De hecho, él fue el que en 1943 se inventó el acrónimo DOMUND, abreviando la frase DOMingo MUNDial de las misiones. A él le debemos gran parte del espíritu misionero que la Iglesia en España ha vivido en estos cien años. Él fue el gran motivador para que los sacerdotes diocesanos de España fueran transmisores entusiasmados de la misión en el mundo entero. 

Para la jornada del Centenario del DOMUND el Santo Padre, León XIV, ha elegido el lema: “Uno en Cristo, unidos en la misión”. Y eso es lo que queremos vivir: la Iglesia, como una gran familia, unida por la fe y la caridad, lleva el mensaje de Cristo a todos los hombres del mundo, para hacerles posible el encuentro con el Salvador. El misionero no es un mero reformador de estructuras y promotor del desarrollo. Es un hombre, una mujer de Dios, enamorado del Señor, queriendo ser uno con Aquel que le ha llamado y le ha enviado para proclamar la buena nueva, la noticia preciosa de la salvación, y lo hace unido a todos los que, desde nuestra vida ordinaria, nos sentimos parte de su misión, nos hacemos cargo de su ministerio, nos alegramos de ser parte de la inmensa labor evangelizadora de la Iglesia.

Y conviene que también nosotros recordemos que “esta misión se halla todavía en los comienzos y que debemos comprometernos con todas nuestras energías en su servicio" (Redemptoris Missio, 1). Lo decía san Juan Pablo II en 1990, hace ya más de treinta años…, ¡y son palabras que siguen siendo actuales! ¡No permitamos que el entusiasmo por la misión se pierda en España!

León XIV nos sigue animando a ser misioneros aquí y ahora, pero también a unirnos a quienes han sido enviados a la misión. Por eso, nos invita a continuar “alimentando y formando la conciencia misionera de los fieles, desde los más pequeños hasta los más grandes, promoviendo una red de oración y de caridad que conecta a todas las comunidades del mundo” (Mensaje del Papa para el DOMUND 2026).

L'auteurJosé María Calderón

Directeur des Œuvres Pontificales Missionnaires en Espagne.

El encantador de humanos

La búsqueda de un progreso que pretende superar la condición humana nos ha alejado de la naturaleza, la familia y los vínculos sociales, hasta construir una sociedad que dificulta nuestra propia felicidad.

2 de octobre de 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Entre los miles de canales que aparecen en los modernos smart TVs sin saber uno muy bien de dónde vienen, encontré el otro día uno dedicado a reponer 24/7 la famosa serie «El encantador de perros». Me parece un programa fascinante, aunque no haya tenido un perro en mi vida, pero es por lo que aprendo sobre la condición humana.

Si usted nunca lo ha visto, cada capítulo lo protagoniza César Millán, un experto adiestrador de perros que acude en auxilio de familias desesperadas por el comportamiento de sus mascotas. Perros que llevan años mordiendo a sus dueños, atemorizando al vecindario, apropiándose del sofá o haciendo sus necesidades donde no deberían, cambian asombrosamente su comportamiento apenas aparece en escena el “encantador de perros”. En el 99 por ciento de los casos, el diagnóstico, expresado de una u otra forma, es el mismo: el problema no está en los perros, sino en los dueños que no saben tratarlos como tales.

Por su naturaleza, dependiendo de la raza, los perros necesitan ejercicio físico; disciplina y jerarquía, como tendrían si vivieran en su manada; cariño y juegos; una dieta acorde a su actividad; etc. Cuando los seres humanos no entendemos esto y los confundimos con personas, los pobres animales se vuelven locos, puesto que no está en sus manos cambiar de la noche a la mañana su naturaleza, moldeada gota a gota, cual estalactita, tras decenas de miles de años de evolución. Buscar la esencia canina y tratar de amoldarse a ella es la clave para su felicidad y la de sus amos.

También nuestro mundo está bastante loco y, aunque podemos echar gran parte de culpa a nuestros “dueños”, los que manejan el cotarro, todavía los individuos tenemos cierta autonomía como para poder salirnos del redil, cuidar nuestra salud mental y poder alcanzar nuestra felicidad y la de los que nos rodean. Y es que hemos construido una sociedad inhumana corriendo detrás de un progreso que, según las cifras crecientes de suicidios y consumo de ansiolíticos, no nos está dando la felicidad, por mucho que en nuestra imaginación ese posthumanismo o transhumanismo; en definitiva, la superación de la condición humana, suenen bien. 

Hemos perdido el contacto con la naturaleza, que es nuestro medio. Millones de personas no han visto nunca un cielo plagado de estrellas porque las luces de nuestras ciudades nos las ocultan; disfrutar de un paseo diario por el campo o la playa es un lujo que no está al alcance de todos; vivimos pegados a artefactos que consumen toda nuestra atención en lugar de pasar las noches al fresco o en torno a la hoguera, charlando con nuestra tribu y contándonos historias de nuestros antepasados; el componente espiritual lo hemos reducido al mínimo si no hemos prescindido directamente de él; y la familia compuesta por padre, madre e hijos es solo un recuerdo del ayer.

Los niños aprenden qué es un río sin haber visto nunca uno, estudian la Historia sin saber que esta tiene mucho que ver con su vida y se preparan para trabajar sin haber doblado nunca el lomo, ni siquiera en casa. Vivimos muchos años gracias a la medicina, pero como los mayores estorban los convencemos para que pidan la eutanasia. Hemos idolatrado el trabajo en sí mismo, dejando de considerarlo un medio de subsistencia y hemos terminado viviendo para trabajar en lugar de trabajando para vivir. Hemos deformado la sexualidad que nos ha regalado la naturaleza con el fin de unirnos y formar comunidad y la hemos convertido en un pozo sin fondo de individualidades.

El llamado número de Dunbar, que establece en 150 la cantidad de personas con las que nuestro cerebro está programado para interactuar, lo hemos elevado hasta el infinito por culpa de las redes sociales, provocando que siempre haya gente más guapa que yo, más lista que yo, más fuerte que yo, generando en nosotros una sensación de constante insuficiencia. Hemos escondido el dolor, la enfermedad, la muerte y la tristeza, por lo que cuando naturalmente llegan, no somos capaces de afrontarlas con la entereza con la que lo hacían nuestros padres. Tenemos la nevera llena, el supermercado a la vuelta de la esquina sin tener que hacer mucho esfuerzo por cazar, pescar o recolectar, por lo que tenemos que inyectarnos sustancias para que nos quiten el natural instinto del hambre para no enfermar de obesidad…

En tantas y tantas otras circunstancias hemos creado un mundo a escala no humana que está detrás de esa falta de felicidad que usted nota hoy. A falta de un César Millán encantador de humanos cerca, pruebe a pensar: “¿Esto, cómo lo solucionaron mis ancestros?”. Verá cómo, la mayoría de las veces, esta vida no es tan perra como parece.

L'auteurAntonio Moreno

Journaliste. Diplômé en sciences de la communication et licencié en sciences religieuses. Il travaille dans la délégation diocésaine des médias à Malaga. Ses nombreux "fils" sur Twitter sur la foi et la vie quotidienne sont très populaires.

Éducation

L'Église en Espagne souhaite rendre visible sa “ constellation éducative ”.”

Luis de la Fuente, Francesc Torralba, los Salesianos o la Escolanía de Lluc figuran entre los diez galardonados de los premios “Stella” con los que el Consejo General de la Iglesia en la Educación (CGIE) quiere sacar a la luz la labor educativa de la Iglesia.

Sancho Immaculé-1 de octobre de 2026-Temps de lecture : 2 minutes

Luis de la Fuente, Francesc Torralba, los Salesianos o la Escolanía de Lluc figuran entre los diez galardonados de los premios “Stella” con los que el Consejo General de la Iglesia en la Educación (CGIE) quiere sacar a la luz la labor educativa de la Iglesia, también la que pasa más desapercibida.

El CGIE, creado hace año y medio por la Conferencia Episcopal Española, reúne a unos setenta representantes de colegios, universidades, congregaciones y profesorado. El presidente de la Comisión Episcopal para la Educación y Cultura, monseñor Alfonso Carrasco Rouco, obispo de Lugo, ha presentado este Consejo como la continuación del Congreso Iglesia y Educación que se celebró en 2024.

Para el obispo, la experiencia de la Iglesia en la educación es también una aportación a la sociedad: “Es irresponsable no poner todo de nuestra parte en todos los desafíos que tiene la educación en España; no podemos apartarnos, la educación es cosa de todos y debe estar orientada al bien común”.

Unos premios para reconocer «el bien común»

Los Premios Stella que ahora se establecen, reconocen una experiencia en cada uno de los nueve ámbitos en los que trabaja el Consejo. El secretario general del Consejo, Carlos Esteban, ha explicado que con estos premios quieren reconocer algunas de las estrellas que, cuando brillan, hacen el bien y construyen el bien común y cuyo valor está en que juntas trazan el camino.

Los premiados forman parte de una constelación educativa con infinitas estrellas: “Todas ellas brillan aunque no las hayamos nombrado hoy”. La entrega será el 28 de octubre en la Universidad Pontificia de Salamanca.

Además de Torralba, De la Fuente, los Salesianos y Lluc, se premiará al Colegio Nuestra Señora de los Infantes de Toledo, posiblemente el más antiguo de España con cerca de 1.500 años; la Cátedra de Innovación y Salud Mental Digital de la Universidad Pontificia Comillas; las Hermanas de Nuestra Señora de la Compasión, por su trabajo en educación especial desde hace más de dos siglos; el proyecto “El teatro vive en mi cole”, de la profesora de religión Patricia Mármol, y el ilustrador Fano. Un premio especial distingue a la Escuela de Salamanca en su V centenario.

Nueva web

El Consejo ha estrenado también la web consejogeneraldelaiglesiaenlaeducacion.org, que el director del secretariado de la Comisión, Antonio Roura, ha definido como “un espacio de encuentro, conocimiento y participación”, y el primer número de la colección Cuadernos del CGIE, titulado Iglesia y educación. Una constelación educativa al servicio de la persona y del bien común.

El siguiente paso, previsto para 2027 o 2028, es un libro blanco que, según Carlos Esteban, abordará “las cuestiones esenciales que definen, iluminan e inspiran la presencia de la Iglesia en la educación” y se elaborará mediante un proceso participativo.

El Consejo aspira también a llevar al debate público su visión humanista de la educación, sin limitarse a reaccionar ante cuestiones políticas; en esa línea, la Comisión ya se ha reunido con la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón.

El obispo de Lugo se ha referido también al reciente viaje de León XIV a Francia, donde el Papa reclamó libertad de educación en plena precampaña electoral. Carrasco ha evocado el caso francés “por si acaso a alguien le suena algo que sucede en España cuando llegan las elecciones”. Ha recordado, además, que en Magnifique humanité, su encíclica sobre la inteligencia artificial, el Papa dedica varios pasajes a la educación y pone el acento en el acceso a la verdad.

Su conclusión: “Tenemos un Papa que comprende muy profundamente el significado de la educación”.

L'auteurSancho Immaculé

Espagne

Un accord national sur le logement et un soutien aux femmes enceintes figurent parmi les revendications des évêques espagnols.

Un pacto de Estado para afrontar el problema de la vivienda, y ayudas para las mujeres que deciden ser madres, han sido dos de las peticiones formuladas por los obispos españoles al concluir su Comisión permanente.

Rédaction Omnes-1 de octobre de 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Antes de abordar los asuntos tratados por la Comisión Permanente de la CEE, el secretario general Mons. Francisco César Garcia Magán ha presentado a la nueva directora de la Oficina de Información nombrada por los obispos españoles, Carmen Ramírez, de la que era directora adjunta desde 2023.

Carmen Ramírez sustituye en el puesto a José Gabriel Vera Beorlegui, sacerdote de la archidiócesis de Pamplona y Tudela, que ha ocupado este cargo desde enero de 2015.

Demanda de una política de Estado

Los obispos españoles no han analizado el tema de la vivienda ni el desahucio en la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española celebrada estos días. No estaba en el orden del día. Sin embargo, el secretario general, Mons. César García Magán, ha manifestado que “constatamos todos la falta de vivienda, se hacen promesas sobre nuevas viviendas, pero luego eso no se lleva a cabo, y eso requiere un pacto de Estado de todas las fuerzas políticas”.

García Magán se ha mostrado preocupado por los decretos aprobados por el Gobierno, y apunta que no se trata de llevar a cabo “una solución puntual”, sino tener “altura de miras” y hacer una política de Estado, que vaya más allá del partidismo, y afrontar “una reflexión general de una política de vivienda”.

“Ver la causa sistémica”

Sobre el desahucio, el secretario general ha propuesto que se aborde desde una perspectiva nacional, sin quedar reducido a un caso concreto, como “el reciente desahucio de doña Maricarmen” en Madrid: “Hay cantidad de desahucios en otras comunidades autónomas, más que en esta comunidad en la que se ha producido”.

“Reaccionamos en un caso de emergencia, pero tenemos que ver la causa sistémica”, ha añadido, citando argumentos del Papa León XIV a los periodistas.

Respecto a la acampada en Sol, ha valorado la reivindicación de derechos, pero “hay que conjugar los vecinos y comerciantes y, sobre todo, la exclusión de la violencia”.

Ayudas para las mujeres que deciden ser madres

Respecto a la campaña del aborto promovida en una reciente campaña (hagas lo que hagas, va a estar bien), también a preguntas de periodistas, Garcia Magán dijo que “ojalá fuera cierto en su integridad, porque si quieres ser madre, y seguir adelante con el embarazo, también tiene que estar bien recibir ayudas (esa parte presupuestaria que se ha dirigido pro aborto), ojalá que al menos la misma cantidad hubiera sido destinada para esas mujeres que optan y deciden ser madres, porque hagas lo que hagas, está bien”.

Implicaciones de los mensajes del Papa León XIV en España

El primer tema que ha abordado la Comisión permanente ha sido recoger las implicaciones que en cada ámbito pueden tener los discursos y homilías del Papa León XIV en su visite en Espagne, que tuvo lugar del 6 al 12 de junio. Una vez incorporadas, se presentarán en la Plenaria de noviembre.

En este sentido, el texto de las Líneas pastorales de la CEE para el cuatrienio 2026-2030 —”¡Poneos en camino!”— estaba abierto para acoger las palabras del Santo Padre y las orientaciones que ha dejado en el viaje apostólico a nuestro país. 

Sinodalidad en la CEE y comisiones 

El obispo referente de la Conferencia Episcopal Española para el Sínodo, Mons. Francisco Conesa, ha llevado a la Permanente diversas propuestas para efectuar una revisión del modo de proceder sinodal en la CEE. Un trabajo que culminará en la Asamblea sinodal de la Conferencia Episcopal, prevista para el segundo semestre de 2027. 

Ministerio laical al servicio de la caridad

Entre otros temas de trabajo, la Comisión Episcopal para la Evangelización, Catequesis y Catecumenado, que preside Mons. José Rico, ha presentado la iniciativa de crear un ministerio laical instituido al servicio de la caridad. 

Y los obispos han estudiado diversas propuestas de la Comisión de Educación y Cultura, la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida y la Comisión Episcopal para las Comunicaciones Sociales, y la Comisión Episcopal para la Liturgia.

La Permanente ha aprobado destinar una ayuda económica para contribuir a la rehabilitación de los templos dañados en Granada por los terremotos del pasado mes de agosto, y para la reconstrucción del seminario diocesano de Pereira, en Colombia. 

La próxima Asamblea Plenaria tendrá lugar del 16 al 20 de noviembre. 

Autres rendez-vous

Entre otros cargos, los obispos han aprobado el nombramiento de Javier María Prades López como miembro del Consejo Editorial de la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), y han autorizado a la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción Humana para el nombramiento de Juan Manuel Bajo Llauradó, sacerdote de la diócesis de Tortosa, como director del departamento de Pastoral de la Salud. 

Además, Rosa María Murillo Fuentes ha sido reelegida presidenta nacional de “Cursillos de Cristiandad de España” y Javier Ramos Guardiola, presidente de la asociación “Acción Católica General” (ACG)..


L'auteurRédaction Omnes

Évangélisation

Abel de Jesús: «El riesgo es poner el marketing al servicio del influencer y no del Evangelio»

Abel de Jesús advierte del riesgo de poner el marketing al servicio de la persona en lugar del Evangelio y defiende una misión digital centrada en la evangelización, la formación teológica y el encuentro con Dios.

Rédaction Omnes-1 de octobre de 2026-Temps de lecture : 13 minutes

Abel de Jesús es teólogo, profesor de secundaria y creador de contenido católico. Natural de Tenerife, ha hecho de las redes sociales un espacio para la evangelización y la reflexión teológica, sin esquivar las cuestiones más controvertidas. Quienes le siguen desde hace tiempo conocen también sus vaivenes vitales, que nunca ha ocultado.

En esta entrevista, aborda los desafíos de la misión digital, los límites entre evangelización y marketing, la necesidad de una mayor formación teológica y los riesgos de reducir la fe al tradicionalismo o al sentimentalismo. También reflexiona sobre el pontificado de León XIV y su capacidad para favorecer la unidad en la Iglesia.

¿En qué momento eres un misionero digital? ¿Eres un influencer católico o una persona católica que hace contenido de diversa índole?

–Es un tema que la Iglesia está desarrollando mucho. Hay un gran esfuerzo por parte del Magisterio pontificio para profundizar en esta cuestión. El Papa León XIV acaba de hablar de ello en un documento de gran relevancia magisterial, Magnifique Humanité, donde se refiere a la necesidad de que el continente digital cuente con misioneros. Los define como «misioneros generosos y maduros al servicio de la evangelización de este continente». Por tanto, la misión digital ya no es un invento, una moda o una palabra vacía, sino que tiene un contenido propio y responde a un llamamiento pontificio. Es una especie de nueva cruzada, promovida por el Papa, para que vayamos a este continente.

La misión digital está muy viva. Este término expresa lo que debe ser la creación de contenido católico en las redes sociales: un servicio a la evangelización. Y aquí hay una diferencia importante: no es lo mismo ser católico y estar en las redes que tener una misión digital.

La misión digital no consiste en adoptar un estilo de vida católico ni en dar testimonio de ser católico en medio de la propia actividad. Tiene una naturaleza específica: anunciar el Evangelio. El misionero digital es un misionero. Eso es lo que nos ayuda a comprender el Papa y el trabajo del Dicasterio para la Comunicación. Es un misionero que cuenta con una formación, unos dones y unos talentos digitales al servicio de la evangelización, que es la evangelización de siempre de la Iglesia.

Dentro de la Iglesia, la misión se entiende como una donación gratuita, en respuesta al mandato recibido de Cristo. Sin embargo, los misioneros digitales también tienen que vivir. Muchas veces surge una duda: ¿se debe cobrar o no por crear contenido misionero y evangelizador?

–Es un tema muy delicado. Precisamente porque es algo muy nuevo, puede prestarse a confusiones e incluso a abusos. Si mezclamos el concepto de influencer con el catolicismo, podemos acabar poniendo el marketing al servicio de la persona, en lugar de al servicio del Evangelio.

El marketing, entendido como la búsqueda de un rendimiento económico de una actividad, puede entrar en contradicción con el Evangelio. Por eso hay que tener mucho cuidado.

Creo que el misionero digital, en cuanto misionero, no debe tener ánimo de lucro ni buscar un incremento patrimonial o generar riqueza con su trabajo. Al menos, en lo que respecta a la misión digital, debe vivirla desde la pobreza. Otra cosa es que reciba donativos, ayudas o estipendios que le permitan seguir realizando esa misión con flexibilidad, pero también con austeridad. Puede necesitar financiar sus viajes, desplazarse de un lugar a otro o cubrir sus gastos de manutención. Y, si tiene familia, con mayor motivo.

Hay muchos seglares que son misioneros digitales. En ese sentido, las comunidades deben ser generosas económicamente con ellos, porque también tienen obligaciones familiares. Si no recibieran esas ayudas económicas, en forma de colaboración o donativo, tendrían que abandonar la misión. Eso supondría también una pérdida para la Iglesia. Por tanto, estas ayudas están contempladas. Yo mismo recibo donativos y los acepto de muy buen grado.

Incluso se pueden establecer tarifas, pero también hay que tener mucho cuidado con ellas. No es lo mismo cobrar por impartir formación teológica, para la que te has preparado, has cursado unos estudios reglados y has realizado una inversión de tiempo y esfuerzo, que cobrar una tarifa elevada por dar tu testimonio de fe. Esto último podría constituir una especie de simonía espiritual.

No sé si se podría considerar un delito canónico, pero cobrar por compartir un don gratuito recibido del Espíritu Santo, como es la fe, me genera muchas dudas morales. En cambio, entiendo que se cobre por impartir formación en una universidad. Si tú y el resto de los profesores ejercéis la docencia como parte de vuestra actividad profesional, es razonable que recibáis el mismo salario que los demás trabajadores.

¿Crees que quienes no estamos dentro del mundo de la misión digital entendemos bien esta cuestión?

–Todavía existe cierto reparo. Siempre recuerdo aquellas palabras de san Pablo: quien no trabaje, «que no coma«. Se dirigía a comunidades muy apostólicas, en las que la misión formaba parte, en cierto modo, de su trabajo. Sin embargo, nos cuesta encontrar el equilibrio entre no convertir esto en un enriquecimiento personal y cobrar lo justo, dentro de nuestras posibilidades.

Hay que diferenciar muy bien entre un profesional de la comunicación digital, un influencer o creador de contenido que además es católico y un misionero digital. Son cosas distintas. El problema surge cuando se mezclan. Tú eres una profesional de la comunicación, te has formado para ello, tienes una trayectoria y asumes una serie de responsabilidades laborales, eclesiales o institucionales. Eso requiere un salario, porque realizas una actividad profesional. Además, esa es tu actividad profesional y la que te permite llevar el sustento a tus hijos. Eso es perfectamente legítimo.

Otra cosa es preguntarse cuál es tu misión digital y en qué momento dejas de actuar como profesional para hacerlo como misionera. En ese caso, sería tan inmoral cobrar por tu misión digital como cobrar por tu misión a secas.

Imaginemos que alguien dice: «Voy a ir a África a hacer una misión» o «Voy a ir a Asia». Si va a evangelizar y cobra 8.000 euros por una charla, hay que preguntarse qué sentido tiene eso. La misión aúna lo humanitario y lo evangelizador en un acto indisoluble de predicación del Evangelio. Es algo que recibes gratuitamente y das gratuitamente, en un acto de entrega total y radical de la vida al servicio del Evangelio. Eso es ser misionero.

El apellido «digital» no cambia en absoluto la naturaleza de la misión. Cuando cobras 8.000 euros por una misión digital, tendrías que plantearte qué ocurriría si, al ir a Uganda para evangelizar en un lugar donde no conocen a Cristo, cobraras a las personas a las que pretendes anunciar el Evangelio cantidades desorbitadas porque tienes cierto caché. Entonces se trastoca y se pervierte la naturaleza del acto evangelizador.

Has hablado mucho de la misión y hace poco has estado en Latinoamérica, en uno de los encuentros de misioneros digitales que se han celebrado durante el verano. Antes de empezar a grabar me comentabas que, nunca mejor dicho, habías descubierto América. Has descubierto un panorama que quizá en nuestra vieja Europa todavía no conocemos suficientemente.

–Aquí hay una crisis de vocaciones y de misión, y a veces también cuesta encontrar respuestas adecuadas por parte de la Iglesia. Quizá no siempre sabemos adaptarnos a la misión que Dios nos pide a cada uno.

Simplificando mucho, me da la sensación de que aquí tenemos más oferta que demanda. Hay muchas instituciones, movimientos y grupos que ofrecen retiros de fin de semana, cursos de formación y ejercicios espirituales. Encontramos muchísimas propuestas, pero poca demanda. Generalmente, tenemos que salir a buscar a la gente y, a veces, quienes participan son las mismas personas en un sitio y en otro. Y hablo desde Madrid, que es un lugar privilegiado porque aquí hay mucha actividad católica. En otros lugares, la demanda es prácticamente inexistente.

En cambio, en Costa Rica y en el sur de Estados Unidos, donde has estado, hay una sociedad profundamente cristiana, aunque no siempre en sentido católico, y también existe un movimiento católico muy fuerte. Allí hay muchísima demanda. La gente desea formarse y tener oportunidades. Sin embargo, muchas veces hay poca oferta porque hay pocos sacerdotes y están muy centrados en el ejercicio del ministerio, los sacramentos y otras tareas. No pueden dedicar tiempo a esa formación y a esa evangelización que van más allá del culto y la liturgia. Se ven desbordados, no por falta de celo pastoral. Por eso, allí se reclama y se desea esta misión. En muchas ocasiones, también la misión digital.

Me ha impresionado el agradecimiento con el que te recibe la gente por unos cuantos vídeos que has subido. Pueden tener mayor o menor calidad o resultar más o menos ilustrativos, pero los reciben como agua en medio de la sequía, como una lluvia muy esperada. Te dicen: «Gracias por esto». Eso me ha llegado mucho al corazón. Estoy muy agradecido.

En España tenemos ahora mismo un desafío cultural, político y religioso. El catolicismo se está poniendo de moda, lo cual tiene aspectos positivos, porque facilita mucho la labor de los misioneros en este continente digital. Pero, al mismo tiempo, existen riesgos. Uno de ellos es que se instrumentalice el catolicismo al servicio de este cambio cultural. Es decir, que este renacer, de carácter más tradicional o conservador, que es legítimo, encuentre en el catolicismo un colchón sobre el que descansar. O que el catolicismo se convierta en el barniz de esta vuelta a lo conservador, sin que exista un interés genuino por Dios.

Al final, Dios se sirve de todo, por medio del Espíritu Santo, para suscitar lo que quiera. Pero corremos el riesgo de que el catolicismo se convierta en un fetiche cultural al servicio de determinados intereses políticos y económicos. Es algo que he experimentado en cierta medida.

Existe el riesgo de que el catolicismo se convierta en una religión de clase, una religión burguesa que proteja determinados intereses. Es un riesgo que debemos tener en cuenta. No quiero dramatizar, pero sí debemos estar atentos para evitar que la fe se ideologice. El antídoto contra la ideologización de la fe es la teología. La teología permite poner el Evangelio por delante de otros intereses.

¿Cómo afrontar el reto de formar en la fe a quienes se acercan a la Iglesia en una sociedad con cada vez más dificultades de comprensión y aprendizaje?

–Sinceramente, no lo sé. Soy profesor de Secundaria y una de las cosas más difíciles es suscitar el deseo de aprender o ayudar a la gente a comprender la importancia de la formación. Si no lo consigo con mis alumnos, no sé muy bien cómo se hace. Lo que yo hago es ofrecer formación. Y la verdad es que la gente la desea. En el fondo, creo que existe una sed de formación.

Muchas veces, la ignorancia teológica constituye un impedimento para la fe. Pensamos que puede suceder lo contrario, que la teología nos desestabiliza y nos hace dudar de las cosas, pero yo lo veo casi al revés.

Con frecuencia, las dudas teológicas se reprimen y uno se queda tranquilo. Elimina todos los interrogantes y se queda con un discurso seguro, sólido y falsamente protegido. Pero eso no es fe. Se convierte rápidamente en ideología. Construyes andamios ideológicos para evitar que se derrumbe la estructura.

Sin embargo, muchas personas, que son más honestas consigo mismas, se dan cuenta de que esos interrogantes teológicos y esas dudas legítimas que surgen durante el proceso natural de la fe merecen una respuesta. No porque estén dudando del amor de Dios, sino porque quieren responder a ese amor con todo su corazón y con toda su mente. Eso implica despejar las incógnitas de las ecuaciones y descubrir también la razonabilidad del amor de Dios, que se entrega por nosotros.

Cuando despejamos esos interrogantes, o iniciamos un camino para hacerlo, se desbloquean los impedimentos que nos dificultan entregarnos por completo. Por eso, estoy más convencido que nunca de que la teología es una parte esencial de la evangelización y también de la misión digital de la Iglesia. Sin ella, especialmente en la encrucijada cultural en la que se encuentra España, difícilmente podremos realizar una evangelización integral.

Me llama la atención que no evites ningún conflicto, que entres en todas las polémicas.

–No lo hago por la misión, sino por mi personalidad. No soy capaz de dejar un interrogante para más adelante. Si me surge una duda de fe, desde que empecé, no puedo descansar. No encuentro paz hasta que elaboro un esquema y trato de entender qué está pasando, por qué no comprendo algo o por qué no consigo aclararlo.

Si alguien me plantea una duda que no sé responder, me obsesiono personalmente con ella. No es algo que haga al servicio de la evangelización. Son mis propias dificultades psicológicas, mis obsesiones. Necesito saber.

Quienes me conocen saben que a veces me obsesiono con determinados temas. Ahora me sucede menos, porque ya he abordado muchas cuestiones. Cuando un interrogante se me ha planteado quince veces de quince maneras distintas, puedo estudiarlo con algo más de tranquilidad.

Pero soy así. No puedo evitar las polémicas, no tanto por las redes sociales, sino porque yo mismo vivo y aprendo a partir de ellas. Por eso, no puedo dejar de compartirlas. Creo que eso es muy sano, porque permite que mucha gente te plantee cuestiones que quizá le cuesta expresar en otros ambientes o a otros interlocutores.

Has hablado de las dudas que te plantean. ¿Qué tipo de dudas tiene la gente que te sigue?

–Me da mucha pena cuando la gente me plantea dudas muy buenas, me envía noticias de actualidad o me cuenta testimonios que suponen un desafío teológico. Me dicen: «Mira lo que ha dicho esta persona» o «Mira lo que ha salido aquí». Me encantaría responder a todo.

Ahora mismo tengo muchos temas de actualidad que la gente me está enviando. Les digo que quiero responder, pero que se me pasan las tardes y no puedo hacerlo.

A la luz de la actualidad, a muchas personas se les abre una especie de caja de Pandora. De repente surgen las dudas y todo se trastoca. «Mira lo que ha dicho este sacerdote» o «Mira lo que ha dicho aquel». Y uno piensa que habrá que dar una respuesta.

La gente plantea las cuestiones más variadas. Algunas personas te cuentan experiencias personales muy íntimas, que suponen un desafío enorme. Nosotros vivimos muchas veces en un entorno seguro, con nuestra familia. Pero a veces suceden cosas que te hacen dudar de todo. Te preguntas cómo puede ser posible algo así o cómo puedes seguir confiando en Dios.

Son situaciones muy comprometidas, que plantean desafíos teológicos y a las que hay que dar respuesta. Me llega de todo y, a veces, me pregunto cómo responder. En esas situaciones, mi teología ha entrado muchas veces en crisis. Y creo que debe ser así. Una teología que nunca ha entrado en crisis, una teología satisfecha de sí misma, puede escribir un libro, pero hay que ver si ese manual es capaz de soportar el peso de la realidad. Quizá no lo sea.

¿Y cómo se afronta esa crisis?

–En mi caso, de tres maneras.

En primer lugar, escuchando mucho. Hay que escuchar, porque, si no lo haces, puedes quedarte en la superficie. Si te limitas a pensar lo que la gente debería pensar o decir, eso supone la muerte de la teología. No escuchas, no ves la realidad ni comprendes la profundidad de los interrogantes de las personas.

En segundo lugar, orando mucho. Solo en la oración puede el Espíritu darte la libertad necesaria para afrontar el desafío de esos interrogantes. Es imposible avanzar en teología sin humildad. Existe una especie de soberbia autosuficiente que quiere aferrarse a las respuestas antiguas y caducas. Te cierras en ellas porque cambiar de opinión es más difícil que cambiar de riñones. Cambiar de opinión es duro. A veces no queda otra opción que abrir nuevos caminos, y eso solo se consigue con la humildad que recibes del Espíritu de Dios en la oración.

En tercer lugar, estudiando mucho. Hay que estudiar y comprender que las cosas son más complejas de lo que pensamos. Solo si asumimos que la teología es compleja podemos avanzar en ella. Si creemos que es sencilla y que las cosas son tan simples como nosotros pensamos, nunca podremos progresar.

¿Cómo interpreta la vuelta al tradicionalismo religioso entre los jóvenes y el auge del sentimentalismo en la fe, y qué aspectos positivos y negativos identifica en estos fenómenos, teniendo en cuenta sus posibles raíces en un posconcilio mal entendido y la necesidad de fomentar el diálogo entre las distintas sensibilidades de la Iglesia?

–Depende de cómo definamos el tradicionalismo. Si lo entendemos como una vuelta acrítica a una especie de arqueologismo litúrgico, que proyecta sobre el pasado los anhelos del presente, creo que tiene su origen en los excesos de la segunda mitad del siglo XX en materia litúrgica: los abusos litúrgicos, la desacralización de la liturgia y una pérdida muy importante del patrimonio espiritual latino. Esa pérdida hizo que muchas personas se sintieran desamparadas.

El proyecto de una Iglesia absolutamente horizontal, basada en comunidades de base, sin jerarquía, sin orden y sin rúbricas, fracasó. Entonces, la gente quedó expuesta al vacío, a iglesias sin vida, sin relevo vocacional y sin vida interna. Por eso es comprensible que se proyecte hacia el pasado aquello que se desea en el presente.

Creo que el ser humano tiene que recuperar la dimensión ritual, porque el cristianismo no niega nada de lo humano. El rito es algo profundamente humano. No es divino: Dios no necesita ritos. Eso se desprende, básicamente, de la Sagrada Escritura. El rito es algo humano que nos permite lanzarnos al abismo de Dios a través de lo mistérico y lo mistagógico, que nos conduce hacia el misterio de la liturgia. Si niegas esa dimensión, estás negando una parte de lo humano.

Desde que el ser humano tiene conciencia de sí mismo, existe esa dimensión ritual. Por eso hay que recuperar la solemnidad, la belleza litúrgica, la música sacra y la arquitectura sagrada, que nos eleva; una arquitectura más vertical y más teocéntrica. Si pierdes todo eso, es lógico que surjan movimientos tradicionalistas y medievalistas. ¿Por qué? Porque existe un anhelo que no está satisfecho.

La otra posibilidad es caer en el sentimentalismo. Si la liturgia no nos satisface ni desde el punto de vista intelectual ni desde el emocional, porque faltan la contemplación, el símbolo y la trascendencia, falta también lo que Rudolf Otto llama el misterio tremendo y fascinante, lo luminoso y arrebatador. Cuando eso desaparece, ¿qué hacemos? Convertimos la liturgia en una colección de sentimientos y buscamos experiencias.

Estoy esperando que aparezca una aplicación de TripAdvisor para experiencias religiosas. Estoy convencido de que, en algún momento, llegará. Podremos valorar las experiencias con cinco estrellas: porque había luces, porque había música o porque se pronunciaron determinadas reflexiones. Estamos buscando y coleccionando experiencias emocionales. Al final, puntuamos a sacerdotes, retiros, movimientos y conciertos. Y cuanto más sentimentalistas sean, mejor, porque satisfacen esa necesidad.

Pero esto no deja de ser un elemento más de una religión burguesa. Los jueves voy al club de golf, los viernes voy a yoga y los sábados tengo una vigilia con jóvenes. Todo forma parte de lo mismo: necesito experiencias que llenen mi semana después del trabajo. A eso se suman la precariedad de la vida, las dificultades que tenemos y la ausencia de sueños y aficiones, en parte por culpa de las pantallas. Al final, queda el sentimentalismo.

Algunos dirían que es el nuevo opio del pueblo. El sentimentalismo en la Iglesia puede llegar a serlo. ¿Por qué no asumir también esa crítica? Eso no significa que debamos criticar la dimensión emocional en sí misma. Toda experiencia pastoral tiene que cimentarse sobre una experiencia emocional. Si falla esa dimensión, también se resiente la estructura de la propia experiencia de fe.

El pathos es una base fundamental. Si no te sientes querido, si no te sientes acogido por tu comunidad y no estableces relaciones de amistad, cariño, ternura y comprensión, después tampoco puede llegar la dimensión contemplativa ni puedes asumir convicciones teológicas. El problema aparece cuando el sentimiento se cultiva hasta el punto de confundirlo con la verdadera experiencia de Dios, que está por encima de cualquier sentimiento.

Me estaba acordando de esa frase de Evangelii gaudium, que probablemente sea una de las más citadas: «No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva». Quizá la hemos repetido tantas veces que hemos olvidado lo que significa ese encuentro personal, cara a cara, corazón a corazón.

¿Cómo ves a León XIV, especialmente por su recuperación del Concilio Vaticano II y su valoración de la liturgia, y qué esperas de su pontificado?

–Por lo que estamos viendo, ojalá su pontificado sea muy largo y estemos apenas comenzando a vislumbrar lo que va a suceder. Es un Papa de la unidad, un Papa de síntesis. Después de muchos vaivenes, creo que puede ser un Papa que asiente las cosas y prepare a la Iglesia para lo que está por venir.

Deseo que su pontificado sea largo, que consolide lo que se ha construido y que prepare a la Iglesia. Que afiance y dé solidez a los carismas de los papas anteriores: la expansión de Juan Pablo II, la razonabilidad de Benedicto XVI y la apertura a los pobres y a las periferias del Papa Francisco, algo que la Iglesia necesitaba también urgentemente. Todo eso a veces queda disperso o en conflicto, en una tensión inestable. Deseo que el Papa consiga aglutinarlo.

No porque tenga mucho carisma, aunque lo tiene. El Papa resulta arrebatador en su sencillez. Creo que tiene un carisma del Espíritu Santo que, en el fondo, es lo que hace eficaz el ministerio apostólico: la capacidad de conciliar lo disperso. Deseo que la Iglesia tenga la suficiente docilidad para recibir su mensaje.

Responder al mundo desde la radicalidad del Evangelio

La desaparición de la cristiandad ha dado paso a una sociedad postcristiana que exige a los católicos abandonar nostalgias y categorías del pasado. El reto no es adaptar la fe al mundo, sino recuperar una mirada verdaderamente cristiana para vivir y anunciar el Evangelio en la realidad actual.

1 de octobre de 2026-Temps de lecture : 2 minutes

Que la cristiandad, como ente sociocultural y político, ya no existe no es un descubrimiento para nadie. La realidad es que lleva más de doscientos años enterrada en la práctica aunque, en la mentalidad de muchos cristianos, continúa vigente. Son muchos -aunque no todos, gracias a Dios- los que siguen pensando en términos y categorías inexistentes.

No se trata del recurso facilón de “es que la Iglesia no se ha adaptado a los tiempos”, “hay que cambiar las cosas que ‘molestan’ de la Iglesia”, etc. No. Nos referimos a una mezcla explosiva que se asienta, casi de manera inconsciente, en el pensamiento de muchos católicos y que conjuga un sentimiento de “cristiano perseguido” junto con cierta añoranza de un pasado ¿seguro que mejor? y un desligue de la propia responsabilidad personal.

Como recordó el Papa León XIV en el inicio de sus catequesis sobre la Constitución Pastoral Gaudium et spes, “San Juan XXIII, ya en el discurso de inauguración del 11 de octubre de 1962, quiso mostrar su desacuerdo con los ‘profetas de calamidades’, que ‘aun en su celo ardiente […] van diciendo que nuestra época, comparada con las pasadas, ha ido empeorando; y se comportan como si nada hubieran aprendido de la historia’”. Algo similar señalan los expertos de la Universidad de Mary en De la chrétienté à la mission apostolique, ante la nueva realidad de una sociedad postcristiana: “Una de las razones de este rápido desplome ha sido que el cambio que la visión global de la sociedad llevaba un tiempo experimentando pasó desapercibido y las instituciones de la Iglesia no se adaptaron a él, sino que continuaron lideradas con una actitud de ‘aquí no pasa nada’. Hasta que llegó un momento en que una visión cristiana tan erosionada fue incapaz de soportar el peso de la cultura: cayó la casa y fue grande su ruina”.

Efectivamente, no estamos en la época gloriosa de la cristiandad, probablemente porque la gloria de Dios, la real, pertenece a la esfera de la eternidad. En nuestra vida, como mucho, brilla como puede un atisbo de esa gloria, pero ese es nuestro “reino prometido”. Cuando los apóstoles preguntan a Jesús si va a restaurar el reino a Israel, Cristo no les señala una hora, sino que recibirán “la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y hasta el confín de la tierra” (Hch 1, 8). El reino de Dios se conforma con la tarea de cada uno de nosotros, cada día.

Es especialmente interesante, en este punto de la historia social y de la historia de la Iglesia, la catequesis que el Papa León XIV está desarrollando sobre la Gaudium et spes, en la que nos recuerda que “la Iglesia está llamada a servir al ser humano, escuchando y acogiendo los interrogantes más profundos de su corazón y los anhelos que lo habitan, señalando en Cristo ‘la clave, el centro y el fin de toda la historia humana’” (León XIV, Catequesis en la Audiencia General, 2 de septiembre de 2026). No se trata de cambiar nombres a estructuras antiguas, de rebajar la doctrina o infantilizar la moral, sino de cambiar las estructuras mentales y hacerlas verdaderamente católicas para responder al mundo con la radicalidad de la Fe y del Evangelio.

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Balance del viaje de León XIV a Francia

En la primera visita de un Papa a Francia en 18 años, León XIV trascendió el protocolo para abordar los grandes debates de la sociedad europea actual. El Pontífice combinó actos de Estado y encuentros pastorales multitudinarios, destacando su postura sobre la tecnología, la bioética y la laicidad, así como su encuentro con víctimas de abusos para reivindicar en todo momento la dignidad humana.

Rafael Navarro-Valls-1 de octobre de 2026-Temps de lecture : 6 minutes

El viaje de León XIV a Francia, desarrollado entre el 25 y el 28 de septiembre de este año, ha tenido una dimensión que va bastante más allá de la estrictamente protocolaria. Se trataba de la primera visita de un Papa a Francia en dieciocho años y, desde el comienzo, quedó claro que no iba a limitarse a una sucesión de actos oficiales. El Pontífice combinó la dimensión institucional propia de una visita de Estado con una intensa actividad pastoral y con intervenciones sobre algunas de las cuestiones que hoy generan mayores debates en las sociedades europeas: la inteligencia artificial, la bioética, la relación entre religión y Estado y el futuro del proyecto europeo.

León XIV quiso situar en el centro de su mensaje la dignidad de la persona y la necesidad de que el progreso político, científico y tecnológico permanezca subordinado a ella. Al mismo tiempo, su estancia puede calificarse de plural, pues se dirigió a sectores muy diversos de la sociedad francesa: autoridades políticas y diplomáticas, los jóvenes, los fieles reunidos en Lourdes o las víctimas de abusos cometidos por miembros del clero.

La recepción ofrecida por el presidente Macron en el Palacio del Elíseo, dio ocasión de que desde el primer momento se planteara con firmeza, pero con suavidad, las relación entre la tradición laica francesa y la presencia de la religión en el espacio público.

León XIV defendió una concepción de la laicidad que no implique la desaparición de las convicciones religiosas de la vida pública. La neutralidad del Estado, según el planteamiento expresado por el Pontífice, no debería confundirse con la exclusión de la dimensión religiosa de la sociedad. Se trata de una cuestión especialmente significativa en Francia, donde la laicidad constituye uno de los elementos centrales de la identidad política de la República.

Uno de los elementos más definidos de la visita ha sido el tratamiento de las cuestiones relacionadas con la bioética y el desarrollo tecnológico. En ambos campos, León XIV planteó una preocupación común: que determinados avances terminen desplazando a la persona del centro de las decisiones.

El reto de la bioética y los límites de la tecnología

La cuestión era especialmente importante en Francia, por el debate generado en torno a la ayuda a morir. El Papa volvió a insistir en la visión positiva de la Iglesia sobre la defensa de la vida y puso en cuestión la consideración de la muerte asistida como solución a determinadas situaciones de sufrimiento. Para León XIV, la vida humana es un don que posee una dignidad propia y que no puede ser medido exclusivamente desde criterios de utilidad o conveniencia.

El Papa dedicó también una atención considerable a la inteligencia artificial. Para él, el desarrollo tecnológico no significa incidir en una especie de «paraíso de las máquinas>> sin límites. El problema, no reside en la tecnología en sí misma, sino en la posibilidad de que el ser humano termine delegando en sistemas automatizados decisiones que exigen discernimiento, responsabilidad y juicio moral.

Esta preocupación estuvo presente tanto en la L'UNESCO como en sus encuentros con jóvenes. León XIV insistió en que los algoritmos pueden convertirse en instrumentos de enorme utilidad, pero no pueden sustituir la capacidad humana para decidir sobre cuestiones fundamentales. De ahí su llamamiento a establecer una regulación que garantice que la tecnología permanezca al servicio de la persona y no quede subordinada exclusivamente a los intereses económicos o a las dinámicas de poder.

En este sentido, su discurso no fue tanto una crítica al progreso tecnológico como una llamada a establecer sus condiciones y límites. La cuestión fundamental planteada por el Pontífice fue, en último término, quién debe conservar la responsabilidad sobre las decisiones que afectan a la vida y a la dignidad humanas.

La respuesta pastoral y el mensaje a los jóvenes

La dimensión pastoral del viaje tuvo una importancia equivalente a la institucional. En una sociedad profundamente secularizada como la francesa, la capacidad de la visita para movilizar a un número elevado de personas constituye, por sí misma, uno de los elementos más significativos del balance.

Uno de los momentos más simbólicos fue la celebración de las Vísperas en la catedral de Notre-Dame. La recuperación y restauración de Notre-Dame se ha convertido en un símbolo de continuidad, y León XIV aprovechó ese contexto para hablar de una Iglesia llamada a permanecer abierta y a no encerrarse en sus propias estructuras.

El momento de mayor participación popular se produjo, en el entorno de la Plaza de la Concordia (800.000 asistentes) y en el Stade de France (80.000 jóvenes). El tono del Pontífice ante los jóvenes, fue especialmente directo. Les animó a «elegir a Jesús>> en un contexto marcado por la ansiedad, la soledad y la incertidumbre.

El mensaje se dirigió a jóvenes que viven en un entorno caracterizado por la presencia constante de las pantallas, la preocupación ante el cambio climático, las incertidumbres económicas y la inestabilidad internacional. Frente a estas circunstancias, León XIV trató de ofrecer una propuesta religiosa, pero también un espacio de escucha y de diálogo.

La respuesta obtenida en el Stade de France constituye uno de los datos más relevantes de la visita. En una sociedad en la que la práctica religiosa ha disminuido de manera considerable. La concentración de una multitud de jóvenes muestra que continúa existiendo un espacio para un mensaje cristiano capaz de presentarse de manera directa y comprensible.

Lourdes, la responsabilidad ante los abusos y el futuro de Europa

La llegada a Lourdes introdujo un componente diferente. El carácter mariano del santuario aportó una dimensión espiritual particularmente intensa, pero el encuentro de León XIV con víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero añadió una cuestión de gran importancia institucional y moral.

El gesto se sitúa en la línea de las iniciativas de transparencia y reparación impulsadas por la Santa Sede. El encuentro pretendía expresar que la Iglesia no puede afrontar su futuro sin asumir también las responsabilidades derivadas de los daños causados dentro de sus propias estructuras.

No pasó desapercibida la decisión de cubrir los mosaicos realizados por el sacerdote y artista Marko Rupnik en la fachada de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario. Como es sabido, el artista había sido expulsado de la Compañía de Jesús, por abusos continuados a religiosas.

Los abusos de algunos clérigos y religiosos constituyen uno de los eventos más sorprendentes en la vida de la Iglesia. Su firme y delicado tratamiento durante la visita papal, resaltó la sensibilidad existente en torno a esta cuestión y la clara obligación de los responsables a responder ante las víctimas.

La presencia del Papa en Lourdes permitió, por tanto, unir dos dimensiones que en ocasiones aparecen separadas: la dimensión espiritual de la Iglesia y su responsabilidad institucional. El encuentro con las víctimas recordó que cualquier reflexión sobre la evangelización y sobre el futuro de la Iglesia debe incluir necesariamente una respuesta ante quienes han sufrido dentro de ella.

La última etapa del viaje, en Metz, permitió introducir otra de las cuestiones centrales del pontificado de León XIV: el futuro de Europa. En ese lugar, tan vinculado a Robert Schuma, impulsor del proyecto europeo, el Papa abordó directamente las raíces cristianas del continente cuestión tan cara a su antecesor Juan Pablo II- dibujando la idea idea de una Europa basada en la paz, la búsqueda del bien común y la cooperación.

La celebración de la Santa Misa en la catedral de San Esteban de Metz puso el punto final a la visita antes del regreso del Pontífice a Roma el lunes 28. Con ella concluía una peregrinación que había recorrido en pocos días escenarios muy distintos, desde los centros políticos de París hasta el santuario de Lourdes y la ciudad asociada a los orígenes del proyecto europeo.

El principal interés del viaje de León XIV a Francia se encuentra, precisamente, en la combinación de todas estas dimensiones. No fue únicamente una visita institucional, ni tampoco exclusivamente una peregrinación religiosa. El conjunto permite plantear la presencia de la Iglesia no tanto como una alternativa a las instituciones políticas, científicas o culturales, sino como una voz que pretende intervenir en ellas desde una concepción concreta de la persona y de la dignidad humana.

El mensaje de León XIV buscó conectar la propuesta cristiana con problemas muy concretos de las nuevas generaciones, evitando presentar la fe como una respuesta ajena a las inquietudes de la sociedad actual.

Al mismo tiempo, la visita a Lourdes recordó que la Iglesia tiene que afrontar sus propias responsabilidades. La cercanía a las víctimas y la referencia a los abusos introducen una dimensión imprescindible en cualquier balance serio del viaje. La recuperación de la credibilidad institucional no puede separarse de la transparencia, y la protección de quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad.

Resumiendo el viaje ha permitido a León XIV presentarse como un Pontífice dispuesto a intervenir en los grandes debates de la modernidad sin renunciar al núcleo de su misión religiosa. El balance inmediato es significativo. La visita ha devuelto al Papa al centro de la vida pública francesa después de dieciocho años, ha movilizado a cientos de miles de personas y ha abierto espacios de discusión sobre cuestiones que afectan directamente al futuro de las sociedades europeas. Queda por determinar hasta qué punto los mensajes pronunciados durante estos cuatro días tendrán consecuencias concretas, tanto en el ámbito político como en el eclesial.

Lo que sí parece evidente es que la visita no ha quedado reducida a una sucesión de actos protocolarios. León XIV ha utilizado su presencia en Francia para plantear una serie de preguntas de fondo sobre la relación entre progreso y dignidad, entre libertad y responsabilidad, entre religión y espacio público, y sobre el propio futuro de Europa. La importancia de la peregrinación dependerá, en buena medida, de la capacidad de esas preguntas para mantenerse vivas una vez que el Papa haya regresado a Roma.

L'auteurRafael Navarro-Valls

Catedrático Emérito de la Universidad Complutense y Presidente de Honor de la Unión Internacional Iberoamericana de Jurisprudencia.

Cuando el rencor deja de tener la última palabra

El testimonio de una mujer con discapacidad y las enseñanzas de san Josemaría y san Juan Pablo II muestran cómo la gracia de Dios puede transformar la herida en misericordia.

1 de octobre de 2026-Temps de lecture : 3 minutes

El otro día, en mi parroquia, escuché el testimonio de una persona con discapacidad. Siendo sincero, me dio una lección sobre el perdón que sentí la necesidad de compartir.

​Hablaba con valentía del dolor que ha sufrido a lo largo de su vida al enfrentarse a las burlas de otros por su aspecto o sus capacidades. Nos confesaba lo difícil que le resultaba perdonar a quienes le hacían sufrir. Escucharla me conmocionó. Me hizo comprender que el sufrimiento no entiende de coeficientes intelectuales ni de etiquetas. El alma humana sufre la herida. Todos nos damos cuenta de la palabra hiriente, del gesto inoportuno y de cómo, ante la agresión, en nuestro interior puede salir el rencor, la envidia o la amargura.

Pero, ¿Qué es el perdón?

Según la RAE es la remisión de la pena merecida, de la ofensa recibida o de alguna deuda u obligación pendiente. 

También según el numeral 2843 del Catecismo de la Iglesia Católica dice: «Así, adquieren vida las palabras del Señor sobre el perdón, este Amor que ama hasta el extremo del amor (cf. Jn 13, 1). La parábola del siervo sin entrañas, que culmina con la oración del Señor sobre el perdón (cf. Mt 18, 23-35), nos recuerda: «Así provocará la ira de mi Padre celestial a todo aquel que no perdone de corazón a su hermano». Allí es, en efecto, en el fondo «del corazón» donde todo se ata y se desata. No está en nuestra mano no sentir ya la ofensa y olvidarla; pero el corazón que se ofrece al Espíritu Santo cambia la herida en compasión y purifica la memoria transformando la ofensa en intercesión».

​​El Catecismo reconoce algo fundamental: no está en nuestra mano dejar de sentir la ofensa. El perdón no consiste en reprimir el sentimiento del agravio, ni anestesiar el corazón; sino impedir que la herida se infecte de odio.

​Esta lucha interna entre la herida y la gracia podemos encontrarlos en los escritos de San Josemaría Escrivá. En Camino, nos invita a no buscar excusas en la dureza del entorno o en el comportamiento ajeno para justificar la falta de caridad. En el punto 452 escribe:

​»No tengas enemigos. —Ten sólo amigos: amigos… de la derecha —si te hicieron o quisieron hacer bien— y… de la izquierda —si te han hecho o han intentado hacerte mal».

​Y para profundizar en cómo reaccionar ante la incomprensión o el desprecio, en el punto 682 nos da una receta muy práctica para la vida cotidiana:

«Si te cuesta perdonar, piensa que Jesús ha muerto por ti y que te ha perdonado todo. Mírate en la Cruz y verás qué poco es lo que a ti te hacen, comparado con lo que al Señor le hicieron… y con lo que le haces tú».

​Esta misma lección nos la enseñó San Juan Pablo II. En 1981, tras sobrevivir al atentado en la Plaza de San Pedro, el Papa no solo perdonó públicamente a Mehmet Ali Ağca desde la ambulancia, sino que dos años después lo visitó en la cárcel de Rebibbia. Aquel encuentro a solas, mirando a los ojos al hombre que había intentado quitarle la vida, fue una excelente catequesis sobre lo que significa no dejar que el mal tenga la última palabra. Juan Pablo II demostró al mundo que la fuerza del ser humano está en la capacidad de transformar una agresión en un espacio de misericordia.

Aquella mujer de mi parroquia nos enseñó una verdad que se nos puede olvidar con facilidad: el perdón no es un acto automático ni una fuerza que nace del voluntarismo humano, sino una decisión del corazón sostenida por la gracia.

Al ver su vulnerabilidad, comprendí que perdonar no significa justificar el daño ni borrar el pasado, sino negarle al rencor el poder de dictar nuestro presente. Cuando dejamos de fijar la mirada únicamente en la ofensa y ofrecemos nuestra herida abierta a Dios, el perdón deja de ser un acto inalcanzable para convertirse en una verdadera experiencia de libertad y de amor.

L'auteurMiguel Pedro Gil Calvo

Padre de 6 hijas. Maestro de Audición y Lenguaje e hijo de padres sordos (CODA). Mi historia personal y profesional se entrelazan en una única vocación: romper barreras de comunicación

Évangile

La expectativa del padre: “tendrán respeto a mi hijo”. Domingo XXVII del tiempo ordinario (A)

Vitus Ntube nos comenta las lecturas del Domingo XXVII del tiempo ordinario (A) correspondiente al día 4 de octubre de 2026.

Vitus Ntube-1 de octobre de 2026-Temps de lecture : 2 minutes

Las lecturas de estos tres últimos domingos forman una hermosa progresión. Hemos permanecido en la viña del Señor. Primero escuchamos la invitación: “Id también vosotros a mi viña”. Después vino la llamada a responder con obras y no solo con palabras. Hoy descubrimos la finalidad de nuestro trabajo: Dios espera que su viña dé fruto.

El Evangelio retoma la imagen presentada en la primera lectura del profeta Isaías. La viña es la posesión más querida del Señor, plantada con esmero, protegida y cuidada con todo cariño. Como dice Isaías: “La viña del Señor del universo es la casa de Israel".

Jesús desarrolla ahora esta imagen a la luz de la historia de la salvación. La viña ha sido dada a unos labradores, responsables de cultivarla y de entregar a su dueño los frutos que le corresponden. El privilegio de trabajar en la viña lleva consigo la responsabilidad de dar fruto.

Llega entonces el momento más conmovedor de la parábola: “Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’”. Estas palabras nos revelan algo muy profundo del corazón de Dios. No expresan ignorancia ni ingenuidad, como si Dios no supiera lo que iba a suceder. Revelan, más bien, la asombrosa generosidad del amor divino. Dios nunca deja de invitar y de ofrecer nuevas oportunidades para la conversión. En lugar de responder a la rebeldía con un castigo inmediato, responde con el don más grande que podía hacer: envía a su propio Hijo amado.

Los labradores piensan que, matándolo, podrán quedarse con la herencia. Ante el mayor acto de amor de Dios, responden con el mayor acto de violencia de la humanidad.

Pero la viña no es solamente el antiguo Israel. Es también la Iglesia de hoy y, más aún, cada uno de nosotros.  La pregunta que nos deja el Evangelio no es simplemente si estamos trabajando en la viña, sino si nuestro trabajo está dando fruto. No basta con pertenecer a la Iglesia. No basta con estar ocupados en actividades religiosas. Dios espera los frutos de una vida transformada y de una santidad que se haga visible en la vida cotidiana.

Vatican

Léon XIV résume son voyage en France en un seul mot : « Renaissance ».»

“Al igual que se restauró la catedral de Notre-Dame, también se está renovando la Iglesia en Francia”. Esto se nota especialmente en el entusiasmo de los jóvenes y en el aumento del número de bautismos, ha manifestado el Papa León XIV en la Audiencia de hoy, al resumir su visita a Francia, recién concluida.

Rédaction Omnes-30 septembre 2026-Temps de lecture : 4 minutes

“¡Me ha impresionado el fervor y el entusiasmo con que me han acogido en Francia!”, ha exclamado el Papa León XIV en la Audiencia general de este miércoles final de septiembre en la Plaza de San Pedro. Una visita que “ha sido un gran regalo para mí y para el pueblo de Dios en ese país, y doy gracias al Señor”.

“Al igual que se restauró la catedral de Notre-Dame, también se está renovando la Iglesia en Francia. Esto se nota especialmente en el entusiasmo de los jóvenes y en el aumento del número de bautismos”, ha sintetizado el Santo Padre en su resumen a los peregrinos de lengua inglesa.

“Quisiera resumir mis vivencias en un único gran símbolo: la Catedral de Notre-Dame de París. Un templo destruido hace siete años por un incendio, hoy es signo de renacimiento. Esta es una imagen de la Iglesia edificada con piedras vivas, es decir, de personas que aman a Jesús porque han sido amadas por Él y desean anunciar ese amor a todos, “para que el mundo tenga vida” (cf. Jn 6,51). 

Esta es “la reconstrucción de la Iglesia que sólo Dios puede llevar a cabo”, ha afirmado el Pontífice en la Audiencia.

La clave de lectura: “Renacimiento”

Con éstas y palabras similares ha resumido el Sucesor de Pedro su visita a Francia en la Cour de justice. Y la palabra clave que ha empleado es “renacimiento”.

“Quisiera recoger los pensamientos y las impresiones -todavía muy vivas- de esta Visita pastoral en torno a un único gran símbolo: la Catedral de Notre-Dame de París. 

Allí, el primer día por la tarde, ha narrado el Papa, “celebramos las Vísperas de la Beata Virgen María, una liturgia solemne y al mismo tiempo festiva, en la que la música, el canto y la belleza del templo hacían vibrar a los corazones unidos en la oración”.

“Precisamente Notre-Dame, con el drama que ha vivido, puede iluminar simbólicamente todo este Viaje apostólico, ofreciendo una clave de lectura que resumiría en una palabra: renacimiento”.

Miles de personas se congregan en los Campos Elíseos de París antes de la Misa al aire libre del Papa León XIV en la Plaza de la Concordia, durante su viaje apostólico de cuatro días a Francia, el 26 de septiembre de 2026. (Foto de OSV News/Gonzalo Fuentes, Reuters).

Alegría y fervor de la multitud

Ya sea en el esplendor recuperado de Notre Dame de París para la celebración solemne de las vísperas, durante “la inolvidable vigilia en el Stade de France con los jóvenes” —”¡los nuevos santos de Francia!” —, a lo largo de las

calles o ante la inmensa multutud en la Concordia y en los Campos Elíseos, la alegría y el fervor del pueblo de Dios —con sus numerosos catecúmenos— se han manifestado con creces, ha subrayado el León XVI.

“Esta multitud, capaz de guardar silencio y recogimiento —propios de los corazones que anhelan la verdad y el amor—, representa”, a su juicio, “un gran signo de renacimiento y esperanza”.

“Dos lugares diversos y complementarios, casi unidos espiritualmente”

El Santo Padre siguió mencionando “dos lugares completamente diversos y sin embargo, dos eventos complementarios, casi unidos espiritualmente, ¿Qué les unía? La Iglesia, que no está hecha de piedras o de cemento, sino de personas que aman a Jesucristo porque han sido amadas por Él”. 

– En Notre-Dame estaban los sacerdotes y los diáconos, las personas consagradas, los operadores pastorales; 

– en el estadio (Saint Denis) estaba la nueva generación francesa: nueva -diría- no solo por la edad, sino más aún por su espíritu, por la libertad de corazón y de fe. 

“Jóvenes que cantaron, gritaron, pero que también se quedaron en silencio, en escucha. Rostros atentos y conmovidos, que manifestaban corazones deseosos de verdad y de amor. A ellos les dije con alegría: ha reiterado en la Audiencia: !¡Vosotros sois los santos de Francia! Esa Vigilia fue una gran señal de esperanza”, ha dicho el Papa.

Dignidad humana, eje central de los encuentros

Como es lógico, el Papa ha recordado también en su recorrido que “la dignidad humana como criterio fundamental de toda colaboración al servicio del bien común, ya recordada ante las autoridades francesas y ante los miembros de la UNESCO, ha sido también el eje central de los encuentros con los más vulnerables en París.

Y asimismo en “Lourdes, lugar bendito donde la Virgen María ofrece, en nombre de su Hijo, a todos los peregrinos que sufren en su cuerpo y en su alma, un mensaje de esperanza”.

“Respeto de toda vida humana, que merece ser cuidada, acompañada y  aliviada”

“Allí recordé con firmeza que toda vida humana, incluso en las situaciones de mayor fragilidad, conserva su dignidad inviolable y merece ser cuidada, acompañada y aliviada”, añadió el Papa León, con palabras a menudo reiteradas desde el encuentro con las autoridades el primer día en París.

Por último, Metz, lugar simbólico en la construcción de la paz en Europa junto al venerable Robert Schuman tras la Segunda Guerra Mundial, fue ocasión para recordar las raíces cristianas de Europa, ha subrayado también el Pontífice,  y su compromiso con los principios del diálogo y la paz entre las naciones y entre las diversas tradiciones religiosas.

El Papa reza en la Gruta de Masabielle (Lourdes) (©OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media).

Lourdes, santuario de la civilización del amor, encuentro con víctimas de abusos

Lourdes representa para todo el mundo un santuario de la civilización del amor, ha concluido el Santo Padre, y “en este contexto encontré a algunas personas víctimas de abusos y les pedí que me ayudaran a expresar también a otras víctimas mi voluntad y la de toda la Iglesia de escuchar y caminar con ellos mientras buscan la sanación, reconociendo el dolor causado en sus vidas y trabajando por la prevención de los abusos”.

Oración por los frutos abundantes y duraderos

Finalmente, León XIV ha recordado en la Audiencia romana que “el tema de mi Visita pastoral a Francia ha sido ‘Pour que le monde ait la vie, Para que el mundo tenga vida (cf. Jn 6, 51)”.

Son palabras de Jesús, que resumen toda su misión de salvación y que, “durante el Viaje, expresaban en plenitud el sentido evangélico de cada encuentro. Ahora, estas expresan nuestra oración, al pedir a Dios que este evento de gracia dé frutos abundantes y duraderos”, ha concluido.

L'auteurRédaction Omnes

Écologie intégrale

D'après les spécialistes, les fœtus ressentent la douleur comme les adultes à partir du deuxième trimestre.

El Dr. Rodrigo Orozco, ginecólogo y especializado en medicina maternofetal, ha manifestado que negar el sufrimiento del feto carece de fundamento científico. El feto siente el dolor a partir del segundo trimestre, y más en el tercero. Y en un aborto hay sufrimiento fetal.

Rédaction Omnes-30 septembre 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Las declaraciones del ginecólogo, en el sentido de que el feto siente el dolor como los adultos a partir del segundo trimestre, y aún más en el tercero, se han producido en ‘La Tarde’ de Cope, al comentar recientes declaraciones públicas en sentido contrario.

“Todas las sociedades científicas y los principales colegios ginecológicos tienen demostrado que a partir del segundo trimestre y más en el tercero, el feto tiene ya desarrollada la suficiente complejidad neuronal cerebral como para sentir el dolor muy similar a nosotros, a los adultos”, aclara el doctor Orozco.

Momento en el que el feto comienza a sentir dolor

El doctor Orozco asegura que la evidencia médica demuestra que las estructuras cerebrales para procesar este estímulo se desarrollan mucho antes de lo que se suele afirmar: a partir del segundo trimestre y más en el tercero (pueden consultar ici la diferencia entre embrión y feto).

En una entrevista publicada por la diócesis de Málaga, el neurofisiólogo Salvador González Barón, catedrático emérito de Fisiología Humana de la Universidad de Málaga, sitúa entre las semanas 18 y 22 de gestación los indicios de percepción del dolor fetal. El especialista advierte, no obstante, de que resulta difícil precisar el momento exacto en que comienza esta capacidad, debido a la complejidad del desarrollo del sistema nervioso.

Sufrimiento fetal al realizar un aborto

Incluso en etapas más tempranas, el ginecólogo señala que “desde las primeras etapas del embarazo, por supuesto, el feto responde a golpes, responde cuando se realiza una prueba invasiva… se mueve, le molesta, se defiende. Sin lugar a duda hay sensaciones, hay dolor y por supuesto cuando se realiza un aborto hay sufrimiento fetal. La ciencia sí lo demuestra”.

A su juicio, “las afirmaciones en relación a que el feto no sufre ningún tipo de dolor ni sufrimiento cuando se realiza un aborto son totalmente erróneas. No hay ninguna evidencia que así lo justifique”.

González Barón apunta, además, a una diferencia entre el sistema nervioso fetal y el adulto. Según explica, los fetos y los recién nacidos todavía no han desarrollado plenamente los mecanismos nerviosos que permiten inhibir o modular el dolor. Por ello, el neurofisiólogo considera que el dolor fetal podría llegar a ser más intenso que el de un adulto.

Carlo V. Bellieni, criterio coincidente

Una posición similar a la del doctor Orozco ha sido defendida por el pediatra y neonatólogo italiano Carlo V. Bellieni, de la Universidad de Siena, uno de los investigadores que más ha estudiado el dolor fetal. En un article publicado en 2019 en Seminars in Fetal & Neonatal Medicine, Bellieni sostiene que el dolor es un fenómeno neuroadaptativo que aparece hacia la mitad del embarazo, aproximadamente entre las 20 y 22 semanas de gestación, y que se hace progresivamente más evidente durante el resto del embarazo.

Bellieni ha insistido en esta tesis en una publicación de mayo de 2026 en el Journal of Medical Ethics. Según el especialista italiano, existen evidencias considerables de que, entre las 20 y 22 semanas después de la concepción, las respuestas del feto ante estímulos potencialmente dolorosos son similares a las de los adultos desde el punto de vista electrofisiológico, químico y conductual. 

“La palabra del paciente —una especie de ‘prueba inconfundible’— sería deseable, pero no es indispensable cuando existen indicios sólidos”, escribe Bellieni. Por ello, considera que la analgesia debería utilizarse cuando el dolor fetal sea altamente probable.

Otros estudios

También es significativo un trabajo publicado en 2025 por Bellieni junto con Kanwaljeet J. S. Anand, profesor de Pediatría en la Facultad de Medicina de Stanford y uno de los investigadores internacionales más conocidos en el estudio del dolor fetal. 

Los autores realizaron una revisión sistemática de 17 estudios clínicos que habían observado directamente respuestas fetales ante estímulos nocivos. Su conclusión es que las respuestas relacionadas con el dolor aparecen “from mid-gestation onward”, es decir, desde la mitad de la gestación, aunque reclaman más investigación para confirmar estos resultados y orientar la práctica clínica.

González Barón introduce, sin embargo, un matiz que trasciende la cuestión médica. A partir de una reflexión del doctor J. Tudela, recuerda que la dignidad humana no depende de la capacidad de sentir dolor. Por ello, considera que el debate ético sobre el aborto no puede reducirse a determinar si el feto sufre durante el procedimiento.

Secuelas post aborto

Por otra parte, el Dr. Orozco ha hecho notar las secuelas psicológicas a largo plazo que sufren muchas mujeres tras un aborto, “un fenómeno real que la medicina constata a diario”, señala cope.es. El doctor afirma que la ausencia oficial del término “síndrome postaborto” de las clasificaciones internacionales de psiquiatría, no anula la vivencia de las pacientes. “Que no esté recogido no significa que no exista”.

Leire Navaridas, fundadora de Amasuve y acompañante postaborto, habla del “trauma del aborto”, y ha publicado el libro ‘Un aborto después’, en el que busca visibilizar a través de su historia personal “lo que hay antes-durante-después de un aborto”.

L'auteurRédaction Omnes

Monde

Qui était Madeleine Delbrêl, que le pape a citée à Notre-Dame ?

Cuando León XIV apeló a Madeleine Delbrêl el pasado viernes en Notre Dame de París, para llamar a la oración a los obispos, sacerdotes, seminaristas y personas consagradas, pegué un respingo. Acababa de leer un excelente artículo de Gerardo Ferrara en Omnes, precisamente sobre ella.

Francisco Otamendi-30 septembre 2026-Temps de lecture : 4 minutes

La llamada del Papa León XIV en Notre Dame, el primer día de su visita a Francia, no era asunto menor. 

Iba concluyendo el Papa unos cuantos consejos a la estructura de la Iglesia francesa, y a los laicos presentes, y en pocos minutos íbamos a escuchar que “esta catedral ha renacido para que ustedes puedan renacer con ella en un nuevo impulso de santidad y de misión cotidiana”. Y de repente, se oyó el nombre de Madeleine Delbrêl.

El Papa se apoyaba en Madeleine Delbrêl, no una monja, ni una fundadora ni una teóloga, “sino una mujer laica, artista y activista inmersa en realidades difíciles, que encontró su misión (y a Dios) en la calle, literalmente: la calle, con sus “periferias existenciales”” (escribió Ferrara el 4 de julio), para alentar a la amistad con el Señor y a la oración personal a los presentes.

Madeleine Delbrêl: “Sin oración, no amaremos a Dios con amor”

Lo que dijo el Sucesor de Pedro, casi al concluir su homilía en el rezo de las Vísperas en Notre Dame, fue lo siguiente:

“Queridos obispos, sacerdotes, seminaristas y consagrados: a ustedes que han sido llamados a seguir a Cristo, les agradezco su respuesta y su fidelidad al Señor. No descuiden jamás esa amistad, querida por el Señor, que ha de cultivarse en la oración personal, fundamento esencial de toda vocación. 

Comme je l'ai dit Madeleine Delbrêl: “Sin oración, no amaremos a Dios con amor. Quizá seamos sus servidores o sus combatientes, o incluso sus discípulos; pero no seremos ni hijos amantes de nuestro Padre ni amigos […] de Jesucristo” (La alegría de creer, Santander 1997, p. 213)”.

“Cuiden, pues, su vida interior con el Señor a la luz de la escuela de los numerosos santos que les han precedido, bebiendo siempre de la fuente del amor infinito de Dios en la oración silenciosa. Su misión brota ante todo de esa relación íntima con el Señor, que allí les espera”.

Placa en la fachada de la casa natal de Madeleine Delbrêl, 11 de diciembre de 2025, Mussidan, Dordoña, Francia (@Cip24, Wikimedia commons).

Trabajadora social en un barrio obrero de las afueras 

Madeleine Delbrêl nació el 24 de octubre de 1904 en Mussidan, Francia, en una familia que hoy calificaríamos de “disfuncional”. Su padre, Jules, era jefe de estación, un intelectual frustrado, anticlerical, orgulloso y temperamental, que cambiaba a menudo de trabajo, lo que obligaba a la familia a mudarse continuamente. Su madre, Lucile, era todo lo contrario: conformista, convencional y de familia burguesa.

Así describía Ferrara la familia de Madeleine, y luego pasó a ella. Tienen ahí todos los detalles, por lo que aquí nos detendremos sólo un par de cosas.

La primera, que en 1933 se trasladó, junto con algunas compañeras, a Ivry-sur-Seine, en las afueras obreras de París, un barrio industrial y de lucha de clases gobernado por una junta comunista. Estudió para convertirse en trabajadora social y fue contratada precisamente por esa misma administración anticlerical, que la valoraba enormemente. Su casa de la rue Raspail se convirtió en un lugar de acogida para los pobres, los desamparados y, durante la Resistencia, para judíos y refugiados.

Vivió de este modo, a las afueras de Ivry, hasta el 13 de octubre de 1964, cuando falleció a causa de una hemorragia cerebral repentina. Estaba trabajando en su escritorio. En 2018, el Papa Francisco le concedió el título de Venerable.

No es figura marginal

En segundo lugar, una consideración. Si el Papa León XIV la citó en Notre Dame, hay que pensar que no se trata de una figura marginal. Madeleine Delbrêl es una de las referencias del catolicismo francés del siglo XX para la evangelización en una sociedad secularizada.

Delbrêl se planteó una cuestión que resulta contemporánea: ¿cómo ser cristiana y evangelizar en una sociedad en la que la fe ya no constituye el ambiente cultural dominante?

Su respuesta fue vivir el Evangelio dentro de ella: trabajar, relacionarse con los demás, compartir sus problemas y alegrías, y fortalecer y purificar la propia fe, al ser llamados a ser misioneros “aquí y ahora”.

Un texto que interpela: la paciencia, nuestros nervios, el autobús…

Para concluir, sintetizamos unas líneas de Madeleine Delbrêl que recogió Ferrara hace casi tres meses. Pueden releerlas ici".

“A veces, a lo largo del día esperamos con ilusión las pasiones, las grandes pasiones…

A aquellos se les llamará héroes, por lo que vale la pena sacrificar la vida…

En cambio, llegan las pruebas de paciencia.

La paciencia, esas migajas de pasión, cuyo propósito es matarnos lentamente para tu gloria, oh Dios, matarnos sin nuestra gloria.

Desde primera hora de la mañana se nos presentan: son nuestros nervios, demasiado nerviosos o demasiado lentos; es el autobús que pasa abarrotado, la leche que se derrama, los deshollinadores que vienen, los niños que lo estropean todo.

“Nuestras pruebas…, el martirio que nos espera”

“Son los invitados que nuestro marido trae a casa y ese amigo que, precisamente él, no viene; es el teléfono que no para de sonar; son aquellos a quienes queremos y que ya no nos quieren.

(…)  es querer salir cuando estamos encerrados,

es quedarnos en casa cuando hay que salir;

es el marido en el que nos gustaría apoyarnos

y que se convierte en el más frágil de los niños;

(…) Así llegan nuestras pruebas, en filas cerradas o en fila india, y siempre se olvidan de decirnos que son el martirio que nos espera.

Y nosotros las dejamos pasar con desdén, esperando —

para entregar nuestra vida— una ocasión que merezca la pena”.

L'auteurFrancisco Otamendi

Culture

Scientifiques catholiques : Antonio José Cavanilles

Antonio José Cavanilles était un naturaliste et prêtre espagnol, considéré comme l'un des scientifiques les plus remarquables des Lumières en Espagne.

Gonzalo Colmenarejo-30 septembre 2026-Temps de lecture : 2 minutes

Antonio José Cavanilles (Valence, 1745 – Madrid, 1804) était un naturaliste, botaniste et prêtre espagnol, considéré comme l'un des plus éminents scientifiques des Lumières en Espagne. Sa vie et son œuvre constituent un pont entre la tradition humaniste et la rigueur scientifique moderne appliquée à l'étude de la nature.

Après avoir terminé ses études dans sa ville natale, il obtint un doctorat en théologie à l'Université de Valence. Ordonné prêtre, il concilia sa vocation religieuse avec une passion grandissante pour les sciences naturelles. En 1777, il se rendit à Paris comme précepteur du fils du duc d'Infantado. Il y développa un intérêt pour la botanique, apprenant les méthodes les plus avancées de l'époque dans cette science, notamment la classification linnéenne. Son premier ouvrage de botanique, Monadelphiae, classis dissertationes décembre (1785-1790), Contenant une description et une classification de toutes les espèces à fleurs mono-laurier-rose, cet ouvrage a commencé à se faire connaître dans les cercles botaniques européens.

Après le déclenchement de la Révolution française en 1789, il dut retourner en Espagne. Son œuvre la plus influente date de cette période., Icônes et descriptions Plantarum (1791-1801), dans lequel il décrit des centaines d'espèces, dont beaucoup proviennent d'Amérique et des Philippines, collectées lors des expéditions scientifiques de la monarchie espagnole. Cet ouvrage le place parmi les botanistes européens les plus prestigieux.

En 1791, le roi Charles IV le chargea de “ parcourir l'Espagne pour examiner les plantes qui y poussent ”, et de là son Observations sur l'histoire naturelle du royaume de Valence (Madrid, 1795-1797), où, au-delà de la botanique, il étudia les aspects géographiques, sociaux et économiques de cette région.

En 1801, il fut nommé directeur du Jardin botanique royal de Madrid, une institution qu'il revitalisa en donnant un fort élan à la recherche et à l'enseignement, renforçant ainsi ses liens avec les expéditions scientifiques outre-mer.

Au-delà de la botanique, Cavanilles s'intéressait à la modernisation des méthodes de production et à l'importance de la science pour la prospérité nationale. Son œuvre reflète à la fois la curiosité universaliste des Lumières et la volonté de placer l'Espagne sur la carte scientifique européenne.

Il mourut à Madrid en 1804, laissant un héritage qui perdure encore aujourd'hui dans la nomenclature botanique : de nombreuses espèces portent l'épithète cavanillesii en son honneur.

L'auteurGonzalo Colmenarejo

Doctorat, IMDEA Food. Membre de la Société des scientifiques catholiques d'Espagne.

CollaborateursEloy Asenjo Carpintero

Hombres de fuego en un mundo ruidoso

Ante la crisis de vocaciones, la Iglesia necesita sacerdotes con una sólida formación humana y espiritual, capaces de acompañar a los fieles y de vivir su entrega a Cristo con audacia, humildad y alegría.

30 septembre 2026-Temps de lecture : 4 minutes

Vivimos a velocidad de vértigo. Atrapados en una civilización hiperconectada, caminamos con los auriculares puestos y el alma a la intemperie, asfixiados por un murmurlo constante que nos roba la interioridad. En medio de esta sociedad fragmentada y aturdida, la Iglesia afronta una encrucijada crucial: la crisis de vocaciones al sacerdocio ministerial. No nos equivoquemos; no es una mera cuestión de estadística o de planillas parroquiales. Es la supervivencia misma de una presencia viva que siga anunciando el Evangelio y entregando los sacramentos a un mundo que sangra.

A la zaga de las recientes enseñanzas del Papa —desde su Carta Apostólica Une loyauté qui construit l'avenir hasta su Mensaje para la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones 2026— se dibuja una hoja de ruta tan audaz como ineludible. La premisa resuena con fuerza de trueno al recordarnos que no hay futuro sin el cuidado de todas las vocaciones.

Frente a la desorientación de este escaparate global saturado de pantallas y ruido, brota una certeza consoladora: Dios no ha cerrado el telón ni ha dejado de llamar a las puertas de los jóvenes. El Señor sigue eligiendo y llamando a los que Él quiso, sin mirar currículums deslumbrantes ni buscar tecnócratas de élite, sino apostando por el puro amor gratuito que premia, sacude y desafía.

Pero para que esa voz no naufrague entre el estruendo de la cultura actual, urge sacudirse la modorra pastoral. No valen los remiendos. Se necesitan propuestas firmes, audaces, capaces de plantearle a la juventud un ideal de entrega total y de sentido pleno. En la era de la prisa digital, recuperar la hondura exige cultivar el silencio, la adoración eucarística y la escucha vibrante de la Palabra. La vocación solo germina donde hay fe viva, testimonio sin caretas y un acompañamiento que no abandona.

Esa siembra halla su cauce definitivo y su prueba de fuego en el corazón de la diócesis. Y aquí surge la gran pregunta sobre si tiene sentido hoy mantener seminarios. En una sociedad dominada por el pragmatismo instantáneo, destinar años a la formación sacerdotal puede parecer un capricho o una demora inútil. ¡Error catedralicio! La enseñanza pontificia lo desmonta sin contemplaciones al estipular que el seminario es una condición indispensable para no improvisar chapuzas ministeriales.

Cuando un Obispo se vuelca en su seminario y lo cuida con esmero, la diócesis florece en fecundidad y número. Subir a esa montaña formativa significa aprender a estar con el Maestro, cimentando la vida en un diálogo diario y esculpiendo una madurez humana y afectiva a prueba de bombas. El seminario debe ser una auténtica escuela de los afectos donde se aprende a amar como Jesús. Solo hombres espiritualmente sólidos y afectivamente maduros pueden abrazar el celibato con gozo y convertirse en puentes reales hacia Dios, plenamente conscientes de que nadie se forma solo y de que ningún pastor existe en solitario.

Esa solidez forjada en el seminario es la coraza indispensable para saltar a la trinchera del ministerio diario. El sacerdocio no está reservado únicamente para emergencias o casos excepcionales; su labor ordinaria es estar ahí para cuidar a los fieles que llegan a las parroquias, logrando que cada laico crezca en su vida interior gracias a un proceso de acompañamiento muy cercano.

Para no sucumbir en el intento, los sacerdotes y candidatos deben esquivar con astucia dos tentaciones letales. La primera es la trampa del eficientismo activista, que mide el valor personal por el rendimiento empresarial o por el volumen de los proyectos, olvidando que en el Reino de Dios el ser siempre antecede al hacer. La segunda es la trampa del quietismo derrotista, que empuja al refugio cobarde en la queja, la pereza y el desencanto ante una sociedad secularizada que supuestamente ya no entiende nada.

El antídoto contra ambas desviaciones es volver los ojos al Pastor Bello. Su contemplación transfigura nuestras flaquezas y devuelve el ardor para llevar la caridad pastoral a los rincones más insospechados de la calle.

El sacerdocio no es un estatus intocable ni un búnker autorreferencial. La fe auténtica obliga al presbítero a descender de la montaña, mancharse las sandalias en el barro de la vida cotidiana y desgastarse por el Pueblo de Dios. Eso significa poner la existencia al servicio de las familias que tambalean, de los jóvenes huérfanos de rumbo y anclados en la precariedad, de los ancianos invisibles y de todos los que han perdido el norte, llevándoles el bálsamo del perdón y la esperanza viva.

Este empeño no es tarea de francotiradores. Promover y custodiar vocaciones exige la implicación sinfónica de todo el Pueblo de Dios. Se sostiene sobre el trípode de la oración constante, impulsada coralmente por el Obispo, los sacerdotes y los laicos, y respaldada por el pulmón invisible de los monasterios de clausura. Reclama familias con hogares sólidos que sepan soltar de la mano a sus hijos cuando Dios los reclama, junto a sacerdotes fraternos que sepan hacerse fuertes unidos para desterrar la temida soledad ministerial.

La Iglesia de hoy no busca administradores de lo sagrado ni diplomáticos de la fe, sino hombres de fuego: sacerdotes enamorados, humildes y audaces. Como repetía el Santo Cura de Ars, el sacerdocio es el amor del corazón de Jesús.

Es la hora diáfana de encender un nuevo Pentecostés vocacional, rogando al Dueño de la mies y atreviéndonos a proponer a los jóvenes la aventura radical de la entrega. Porque la fidelidad a Cristo es, ayer, hoy y siempre, la única chispa capaz de engendrar futuro.

L'auteurEloy Asenjo Carpintero

Vatican

Le pape choisit ‘ l’attention à l’ère du clickbait ’ pour communiquer en 2027

El tema que el Papa León XIV ha elegido para la 61 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que se celebrará en 2027, es “Una nueva mirada: prestar atención en la era del clickbait”, es decir, en la era del sensacionalismo, de los atrapaclics o de los ciberanzuelos.

Rédaction Omnes-29 de septembre de 2026-Temps de lecture : 2 minutes

Selon un communiqué du Dicastère pour la Communication, le pape Léon XVI a choisi le thème de la “ conversion du regard, avec attention et amour ” pour la 61e Journée mondiale des communications sociales qui aura lieu l’année prochaine.

L’économie de l’attention, dans sa lutte pour capter quelques instants d’attention au milieu du flux rapide et incessant de contenus, “ transforme non seulement nos capacités cognitives, mais aussi la profondeur de notre communication interpersonnelle ”, souligne la note.

Nous sommes donc appelés “ à une conversion de notre regard : à regarder d’un œil nouveau, attentif et aimant ”. C’est seulement ainsi “ que nous pourrons voir le monde, les autres et même nous-mêmes comme le Christ nous voit : appelés par notre nom et aimés ”, ajoute le texte. “ Notre communication se transforme lorsque notre regard choisit de se rapprocher des autres au lieu de les juger. ”.

Manque d'attention véritable

Le manque d'attention véritable, alimenté par la culture numérique, nous a habitués à une routine de réactions immédiates, à la superficialité des relations, à la facilité avec laquelle nous étiquetons et rejetons les autres. 

“ L’attention, en revanche, est une précieuse forme de générosité : le mot “ attention ” vient du latin “ ad-tendere ”, qui signifie tendre la main vers l’autre et vers la vérité. La communication chrétienne peut redécouvrir l’attention comme un don et comme une manière de voir, celle de Jésus, qui a vu et a été touché ”, indique le communiqué.

La communication affecte la personne dans son ensemble.

Face aux pièges à clics (leurres ou méthodes visant à générer des clics), “ nous sommes appelés à "faire attention" et à redécouvrir une hygiène de l'attention ‘.

La note souligne également que “ communiquer ne consiste pas à capter l’attention, ni à la vendre, mais à la préserver comme une ressource précieuse pour les relations. Pour communiquer à l’ère du clickbait, nous sommes appelés à “faire attention” et à redécouvrir une hygiène de l’attention (cf. MH, 146). ”. 

La communication ne se limite pas aux mots, conclut la note. “ Elle touche la personne dans son ensemble et nous invite à regarder, écouter et ressentir à nouveau pour répondre à l’appel que le Christ nous adresse. ”.

L'auteurRédaction Omnes

Actualités

L'ouvrage « Catholics and Public Life » (Catholiques et vie publique) défend l'histoire commune entre l'Amérique et l'Espagne. 

La vigésimo octava edición del Congreso Católicos y Vida pública estará centrado en la relación social, política histórica y cultural entre América y España

Maria José Atienza-29 de septembre de 2026-Temps de lecture : 3 minutes

“ Amérique et Espagne, la foi qui nous unit. Un voyage aller-retour ” est le titre de la 28e édition du Congrès sur les catholiques et la vie publique qui se tiendra du 13 au 15 novembre à l'Université CEU San Pablo.

Un sujet complexe, dans le contexte historique actuel, qui donne raison à des figures comme Isabelle la Catholique ou à l’œuvre de l’École de Salamanque, germe “ du droit international et de la dignité universelle de la personne humaine », et qui a inspiré le pape Léon XIV à diverses reprises. 

L'hispanité, un point de référence

María San Gil, directeur de Congrès sur les catholiques et la vie publique Elle était chargée de lire le manifeste pour l'Hispanité, thème central de ce congrès, qui défend le fait de l'Hispanité comme une réalité qui “ profite à tous ceux qui parlent, pensent et ressentent en espagnol des deux côtés de l'Atlantique ”. 

Le manifeste souligne comment l'Hispanité, loin des légendes noires ou dorées, repose sur une “ communauté d'affections et d'intérêts, forgée par l'histoire et maintenue, depuis plus de cinq cents ans, par des institutions qu'aucun traité international n'a réussi à reproduire ”.

Avec ce congrès, les organisateurs se penchent à nouveau sur une question complexe en raison de la “ perte de certains des piliers qui l'ont soutenue pendant des siècles ” et encouragent les gens à “ regarder avec sérénité et fierté vers une communauté qui ne dépend pas de ces fluctuations ”.

Ainsi, des personnalités importantes des deux côtés de l'Atlantique plaideront pour “ un profond changement d'attitude ” concernant la défense de l'hispanité et sa “ justification culturelle et morale à la hauteur de son histoire ” afin de “ reconnaître que la foi a été l'un des fondements les plus solides de cette civilisation ”. 

Un appel à l'unité, au rassemblement et à la reconquête d'une histoire commune, qui rejoint l'élan de la cause de béatification d'Isabelle la Catholique, une initiative à laquelle participent certains membres importants des propagandistes. 

Le premier Congrès sous la présidence de José Masip

Cette 28e édition du Congrès des catholiques et de la vie publique sera la première sous la présidence de José Masip, qui a accédé à la position Alfonso Bullón de Mendoza En juillet dernier. Pablo Velasco, secrétaire national à la communication de l'ACdP, a rappelé cet événement et a souligné la croissance exponentielle de l'Association catholique des propagandistes sous la direction de Bullón de Mendoza. Masip avait été, avec María San Gil, coordinatrice du congrès lors des deux éditions précédentes. 

Une affiche qui célèbre la réunion

Parmi les nouveautés les plus remarquables de ce congrès, Velasco a souligné la paternité de l'affiche, qui est née cette année d'une proposition faite aux étudiants des filières de communication des quatre universités espagnoles où la CEU est implantée. 

Le projet de Carlos Figuero, étudiant en arts numériques, a remporté le concours. Ce jeune homme, qui se définit comme un “ artiste catholique et passionné d'histoire ”, a expliqué les éléments clés de l'affiche, qui représente la fraternité entre les deux peuples : “ Deux bancs de poissons, de couleurs différentes, symbolisent les deux hémisphères. De chaque banc, un poisson émerge pour rejoindre l'autre. C'est ce qui nous définit : la rencontre. Les poissons sont inspirés de l'art maya et de l'iconographie chrétienne. ”. 

Ces dernières années, le Congrès « Catholiques et Vie publique » s'est imposé comme l'un des événements clés pour la réflexion et la promotion de la participation catholique à la vie civile et culturelle.

Monde

Léon XIV fait ses adieux à la France et à Metz, ville de réconciliation et phare d'espoir pour l'Europe et le monde.

El último día del viaje del Papa León XIV a Francia, en la ciudad de Metz, fue una jornada dedicada al llamado a la paz, a la reconciliación y a la unidad europea.

Gonzalo Meza-29 de septembre de 2026-Temps de lecture : 4 minutes

Sa première activité à Metz fut une rencontre avec des représentants de différentes religions au Centre des congrès Robert Schuman. Les religions, a-t-il déclaré, sont appelées à construire la paix et à être les gardiennes de la vie. S'inspirant de Robert Schuman, qui a transformé les anciennes divisions de l'Europe en ponts, le pape a plaidé pour un dialogue qui ne dilue pas l'identité de chacun : « Le dialogue ne diminue pas notre identité, mais l'exprime au contraire avec simplicité et vérité, en s'ouvrant aux différences d'autrui. ».

Il a également condamné l'instrumentalisation du nom de Dieu pour justifier la violence : « Invoquer le nom de Dieu pour légitimer la violence ou l'oppression est une profanation de ce nom. Rien de ce qui porte atteinte à la dignité humaine ne saurait être présenté comme une véritable inspiration divine. » Le Pape a aussi affirmé que la grandeur d'une civilisation se mesure à sa capacité à protéger la personne humaine, en particulier les plus vulnérables : « La grandeur d'une civilisation ne se mesure pas à ses succès matériels, mais à la manière dont elle accueille, protège et élève la personne humaine. Les religions sont les gardiennes de la vie. ».

L'Europe, entre ses racines chrétiennes et la paix

Plus tard, Léon XIV participa à une rencontre intitulée « Aux racines de l'Europe, pour la paix et l'unité ». Dans son discours, le pontife proposa un retour aux sources de l'Europe pour bâtir la paix et l'unité. S'inspirant de Robert Schuman, il indiqua que l'Europe est une réalité culturelle née de la rencontre avec l'autre et marquée par le christianisme : « L'Europe doit être comprise comme une réalité culturelle et historique avant d'être une réalité géographique. » Et il souligna la place de la foi dans son identité : « On ne peut parler d'Europe sans évoquer le christianisme. ».

Léon XIV déplorait le retour de la guerre sur le continent européen, un nouveau « massacre inutile », selon les mots de Benoît XV. En réponse, il appelait à un dialogue patient et à l’audace dans les négociations, avec une volonté de compromis pour parvenir à la paix : il faut « faire preuve d’audace dans les négociations et être prêt à sacrifier certaines positions pour le bien supérieur de la paix ». Il précisait que cette quête « ne doit pas être confondue avec un irénisme naïf ». À cet égard, le Pape mettait en garde : « Il faut se méfier de l’illusion du réarmement ». Et il citait son message pour la Journée mondiale de la paix de cette année : « Ce n’est pas un hasard si les appels répétés à l’augmentation des dépenses militaires et les décisions que cela implique sont présentés par de nombreux dirigeants comme des justifications du danger qu’ils représentent pour les autres. ».

Metz, terre de réconciliation

Dans l'après-midi, le Saint-Père a présidé la messe pour la paix et la justice à la cathédrale Saint-Étienne, dite « Lanterne du Seigneur », en présence de quelque deux mille personnes rassemblées à l'intérieur et de milliers d'autres qui la suivaient sur des écrans installés dans les rues. Dans son homélie, il a expliqué que la paix est un don de Dieu, mais que les hommes doivent la bâtir ensemble, avec la loi, la justice, la charité et le pardon : « La paix, don de Dieu, exige une réponse de tous dans un effort collectif. » Il a rappelé que Metz, terre de guerres, est aussi une terre de réconciliation : « Metz et la Moselle témoignent au monde entier que la réconciliation n'est possible que si nous avons le courage de briser les chaînes de la rancune. ».

Pour le Pape, la cathédrale, avec ses vitraux de Marc Chagall, est l’image de ce que l’Europe est appelée à être : « L’avenir de l’Europe ne réside pas dans l’uniformité, mais dans l’harmonie des différences, où les blessures du passé deviennent des fissures qui laissent filtrer la lumière. » C’est pourquoi, dans son discours d’adieu, il a demandé à la communauté de Metz d’être, « aujourd’hui plus que jamais », un phare d’espoir pour la France, pour l’Europe et pour le monde.

Après la messe, il s'est rendu à l'aéroport de Metz-Nancy-Lorena, où il a été salué par le président de la République, Emmanuel Macron, avant de partir pour Rome.

La France découvre une église vivante

Ce voyage a suscité une profonde réflexion en France et en Europe. Le Pape a placé la dignité et la défense de la vie humaine, de la conception à la mort naturelle, au cœur de sa visite et de ses discours, les liant à l'appel à la paix et à l'unité en Europe et dans le monde. De son côté, la France a offert au monde une surprise : dans un pays sécularisé et de plus en plus déchristianisé, des milliers de jeunes et d'adultes découvrent le Christ dans leur vie, décident de le suivre et demandent à rejoindre l'Église par le chemin de l'initiation chrétienne, qui culmine avec le baptême, la confirmation et l'Eucharistie. À ceux-ci s'ajoutent de nombreux baptisés qui, après des années d'éloignement, reviennent à la foi et aux sacrements. Un signe qui, comme l'a dit le Pape lui-même, l'a « stupéfait » et « transcende toute analyse statistique et sociologique ».»

L'image qui résume peut-être le mieux cette visite est la messe célébrée place de la Concorde et sur les Champs-Élysées. Près de 800 000 personnes ont assisté à la cérémonie. Le pape a été acclamé par les Français venus de tout le pays lors de son passage en papamobile sur la célèbre avenue parisienne, source de fierté nationale et théâtre de grands défilés et de festivités nationales. Là, le successeur de Pierre, Vicaire du Christ, a été accueilli et acclamé. Puis, la place de la Concorde, lieu d'exécutions par guillotine pendant la Révolution, s'est transformée, avec la messe, en un lieu de rencontre, d'unité et de communion.

Famille

Chema y Marta, con un hijo con diversidad funcional: “pasamos de enfrentarnos con Dios, a dejarlo todo en sus manos”.

La llegada de Jorge, con graves problemas de salud, puso a prueba la fe de Marta y Chema, que aprendieron a confiar en Dios y a vivir con esperanza y naturalidad.

Álvaro Gil Ruiz-29 de septembre de 2026-Temps de lecture : 4 minutes

Marta et Chema forment un couple tout à fait ordinaire, du moins c'est ce qu'ils prétendent… Car… qui, par exemple, se met un beignet au chocolat au doigt pour demander sa compagne en mariage ? Eh bien, Chema, lui, l'a fait. Il nous raconte dans cette interview que, pour faire sa demande à Marta, il est allé dans un bar et a procédé de cette manière pour le moins originale. Il appelle cela une “ anti-demande en mariage ”. Anecdotes mises à part, ils sont effectivement très ordinaires. Car il leur arrive des choses ordinaires. Comme la naissance inattendue de Jorge, l'un de leurs quatre enfants, arrivé au monde avec plusieurs difficultés qui l'ont rendu unique, et ils gèrent tout cela avec sérénité, sans faire de vagues.

Nous avons pu les interviewer tous les deux et ils nous ont dit cela et bien plus encore. 

Marta a grandi avec deux frères et a étudié dans des écoles de l'Opus Dei, ce qui, dit-elle, l'a préparée à « affronter tout ce que Dieu nous envoie ». Chema, la sixième d'une fratrie de onze enfants, a appris dès son plus jeune âge la valeur du travail acharné et de la persévérance.

J'imagine que l'arrivée de Jorge marquait le début d'un voyage que vous prépariez sans le savoir. Comment interprétez-vous cet événement ? Vous sentez-vous pleinement préparé à une tâche aussi complexe ? Y voyez-vous une intervention providentielle ? 

À 20 semaines de grossesse, nous avons passé une échographie très importante. On nous a alors annoncé qu'il y avait un problème : le cœur et le cervelet ne se fermaient pas correctement. Nous avons consulté d'autres spécialistes, et le diagnostic a été confirmé. Mais nous étions complètement désemparés face à ce que cela impliquait. 

Chaque semaine qui passait confirmait et s'aggravait. C'était une grossesse à risque, et l'accouchement a eu lieu au bloc opératoire de l'hôpital La Paz. J'étais terrifiée en attendant dehors. Dès sa naissance, ils l'ont placé dans la couveuse et m'ont laissé le voir deux minutes. J'en ai profité pour le baptiser avec une bouteille d'eau Bezoya. 

Il a ensuite été admis en soins intensifs néonatals et a entamé un long combat de six mois à l'hôpital (de juin à décembre) avant de finalement pouvoir sortir. Depuis, il a été hospitalisé à de nombreuses reprises et a subi plusieurs interventions chirurgicales importantes. 

À deux ans, par exemple, il a subi une opération du cœur, et son état s'est rapidement compliqué, nécessitant quatre autres interventions chirurgicales successives. Ce fut l'un des moments les plus critiques de sa vie. Aujourd'hui, il a 14 ans, et nous continuons de nous battre chaque jour avec beaucoup d'efforts, mais aussi avec espoir et optimisme. . 

Marta, comment as-tu vécu l'arrivée de Jorge ?

 “ Au début, j'étais abasourdie et je ne comprenais rien. Ce fut un choc terrible. J'étais si heureuse pendant toute ma grossesse, et puis je me suis retrouvée confrontée à tout cela, ce qui m'a complètement désemparée. Mais jour après jour, mois après mois, à mesure que ma grossesse avançait, je me suis rapprochée du Seigneur, et Il m'a donné toute la force de lutter et de persévérer… et quand il est né, j'ai vu ce petit bébé précieux qui avait besoin de moi, et je me suis dit : ” Il faut continuer… luttons de toutes nos forces », et c'est ce que nous avons fait et continuons de faire, toujours avec une perspective spirituelle et en ayant confiance en Dieu. Il nous l'a donné ainsi, et Il veut que nous le traitions comme il le mérite. ». 

À cette époque, nous n'avions qu'un fils de trois ans que nous avons dû “ abandonner ” pendant six mois car nous devions être hospitalisés. 

Certains jours, mon père emmenait Álvaro à La Paz l'après-midi pour que nous puissions le voir. Álvaro ne comprenait pas pourquoi il ne pouvait pas voir son frère et pourquoi le bébé ne rentrait pas à la maison, mais nous lui expliquions du mieux que nous pouvions. C'était difficile pour lui : imaginez avoir trois ans et penser qu'avoir un frère signifiait être sans parents pendant des mois. 

Et toi, Chema, comment l'as-tu pris ? Qu'en ont pensé tes enfants ?

« Je n’arrivais pas à croire ce qui nous arrivait. On pense toujours que les choses finiront par s’arranger… mais quand elles ne cessent d’empirer, on commence à désespérer. C’est tellement dur de voir son bébé, si innocent, souffrir, et de ne rien pouvoir faire. J’ai traversé des moments très sombres, où je ne comprenais plus rien, où j’étais en conflit avec Dieu, où j’ai failli perdre la foi. Jusqu’au jour où j’ai tout remis entre ses mains. ».

Marta, comment fais-tu pour subvenir aux besoins de ta famille ? Comment encourages-tu l'autonomie de tous tes enfants ? 

–Marta : Eh bien, nous ne faisons rien d’extraordinaire, mais je pense que nos enfants se sont habitués à vivre avec un frère “ différent ” qui doit souvent passer des semaines à l’hôpital, parfois à haut risque, et ils le vivent comme si de rien n’était, et surtout, nous essayons de normaliser la situation. 

Par exemple, Jorge boite et porte une orthèse, comme une petite prothèse de jambe, que nous appelons “ jambe de bois ” à la maison… Nous traitons Jorge comme n’importe quel autre enfant et nous l’encourageons – dans la limite de ses capacités – mais nous l’encourageons aussi pour que ses frères et sœurs voient que c’est normal…

 Sa sœur Rocío (12 ans), par exemple, est très affectueuse et le défend et l’aide beaucoup… elle le traite comme s’il était plus jeune et il se met en colère et lui dit : “ Je ne suis pas un bébé, je suis plus âgé…. 

Son frère Diego (8 ans) le fait beaucoup rire, joue avec lui et fait des bêtises pour faire rire Jorge… 

 Chema : En résumé, Jorge est un enfant joyeux, aimé de tous, avec un regard si pur et si beau qu’il vous touche au plus profond de l’âme. S’occuper de lui n’est pas toujours facile, surtout les jours difficiles. Mais il est devenu le pilier de la famille et c’est lui qui nous a le plus appris sur l’amour.  

Quels conseils donneriez-vous à tous ceux qui, comme vous, sont surpris mais moins préparés à tous les niveaux ?

Marta : Je vous conseille de demander la force au Seigneur, de vous abandonner à Lui, de prier beaucoup et, surtout, de vous battre. De vous battre avec acharnement pour que votre enfant s’en sorte. Les médecins dressent un tableau sombre, mais si vous persévérez, vous pouvez accomplir de grandes choses… Les enfants sont plus forts qu’on ne l’imagine et ils ont besoin de notre soutien et de notre aide. 

Monde

Bryce Crawford, le jeune évangéliste qui fait connaître Jésus aux médias sociaux

Tiene 22 años, nació en Georgia y predica a Jesucristo en las calles, en universidades, en un podcast y, sobre todo, en las redes sociales. Bryce Crawford se ha convertido en una de las voces evangélicas jóvenes con mayor presencia digital en Estados Unidos, con gira en 2026 incluida.

Rédaction Omnes-29 de septembre de 2026-Temps de lecture : 5 minutes

Ce qui rend Bryce Crawford, l'évangéliste de la génération Z comme on le surnomme, unique, ne réside pas dans la musique ou le divertissement, mais dans quelque chose de plus ancien : parler de Jésus, lire la Bible, répondre aux questions sur la foi et aller à la rencontre des personnes qui, selon lui, ont besoin d'entendre à nouveau l'Évangile.

Désormais installé à Los Angeles, ce jeune évangéliste et missionnaire américain a converti les évangélisation L’activisme de rue et les médias sociaux — notamment TikTok, Instagram et YouTube — sont les principaux vecteurs de sa proclamation de Jésus-Christ aux nouvelles générations, avec un total de plus de 7 millions d’adeptes.

Crawford se définit lui-même sur son propre site web comme un “ évangéliste et fondateur ” de Ministères de Bryce Crawford. L’organisation le présente comme un “ évangéliste et missionnaire basé à Los Angeles ”, voué à partager l’Évangile “ en ligne et en personne ” avec tous ceux qui veulent bien l’écouter. 

Leur devise est tout aussi explicite : “ Faire tout le nécessaire pour atteindre les perdus et former les chrétiens à faire de même ” : faire tout le nécessaire pour atteindre ceux qui sont loin et former les chrétiens à faire de même.

La tournée américaine ‘ J'aime Jésus ’ de cette année

La première tournée nationale américaine « I Love Jesus » a débuté le 24 février 2026 et s'est terminée le 29 mars 2026 par un concert final à Los Angeles, en Californie. Cette information a été confirmée par l'Université Liberty, dont le groupe de louange Liberty Worship Collective accompagnait Crawford en tournée. 

Durant cette période, le jeune Crawford a parcouru les États-Unis avec sa tournée « I Love Jesus US Tour », qui a fait étape dans 22 villes de 18 États et s'est conclue à Los Angeles. La tournée mêlait prédication, prière, chants de louange et échanges sur la foi ; il était accompagné, pour une grande partie du voyage, par des étudiants du Liberty Worship Collective.

Et un fait qui donne une idée du phénomène : plus de 35 étudiants de l’Université Liberty ont participé à différents moments de la visite, formant six équipes qui se sont relayées.

Transformation en Waffle House

Son histoire personnelle est un élément essentiel de ses sermons. Crawford a grandi à Cartersville, en Géorgie, dans un milieu évangélique, fréquentant une école chrétienne et une église baptiste du Sud. Cependant, durant son adolescence, il a souffert, selon son propre témoignage, d'anxiété sévère, de dépression et de pensées très négatives, voire suicidaires. Mais l'histoire de sa famille a ensuite connu une transformation qu'il attribue directement à Dieu.

Le récit qu'il fait situe un moment décisif pendant les fêtes de Noël 2020, lorsqu'il est entré dans un restaurant Waffle House avec l'intention que ce soit son dernier repas.

Là, il engagea la conversation avec un homme en plein divorce. Une remarque de cet inconnu – sur la nécessité de la réciprocité dans une relation – amena Crawford à une réflexion religieuse qu’il interprète comme un appel de Jésus. “ Je me suis dit : ”D’accord, je parie», se souvient-il plus tard : «un peu comme si je me disais : »OK, je le ferai.” » Peu après, il commença à envisager de consacrer sa vie à la prédication du Christ. Service d'information religieuse, Dans un portrait détaillé publié en mai 2026, il a opposé cette version des faits à ses témoignages publics.

Le jeune évangéliste Bryce Crawford a parcouru les États-Unis cette année avec le I Love Jesus USTour, accompagné d'étudiants de l'Université Liberty. (@BryceCrawfordMinistries).

Dieu l'appelait à plein temps

Après avoir obtenu son diplôme d'études secondaires en 2022, il s'installe à Los Angeles, convaincu que Dieu l'appelait à devenir missionnaire à plein temps. Là-bas, il commence à prêcher dans les rues. En mai 2023, comme il l'a confié à CBN News, il fait un rêve dans lequel apparaît Loren Cunningham, fondateur de Jeunesse en Mission. Crawford interprète cette expérience comme un appel à enregistrer les conversations d'évangélisation qu'il a déjà avec les gens dans la rue, afin d'encourager d'autres chrétiens à être plus courageux dans leur foi. “ C'est un véritable miracle ”, a-t-il déclaré.

Dans une interview accordée à Rick Rubin, il a raconté qu'à Noël 2023, il avait offert à sa mère sa première Bible personnelle, en lui proposant de la lire pendant un an. Elle l'a lue tout au long de l'année 2024. Crawford affirme que sa mère est devenue une femme d'une grande foi durant ces années.

De quoi parle Bryce ?

On pourrait dire que Bryce Crawford parle principalement de Jésus et de la manière de vivre sa foi chrétienne dans le monde contemporain. Son podcast se présente comme une exploration des façons de suivre Jésus avec courage dans le monde moderne. Parmi les thèmes abordés dans ses épisodes figurent le salut, la foi, le doute, la vocation, l'anxiété, la pureté, le mariage, le péché, la repentance, la sainteté, la prière, l'identité, la souffrance, le pardon, la grâce, la culture, les réseaux sociaux et la vérité.

Des conversations aussi avec des inconnus, avec bienveillance

Il semble donc adopter une approche à deux volets : expliquer le christianisme et enseigner aux autres chrétiens comment évangéliser. Il ne se limite pas à s’adresser à ceux qui croient déjà. L’une des caractéristiques de ses vidéos est sa façon de converser avec des inconnus dans des lieux publics. Il s’est rendu dans des endroits très éloignés du cadre traditionnel de l’église – comme Venice Beach, des festivals alternatifs et les marches des fiertés – pour parler de Jésus.

Sa méthode explique aussi en partie sa popularité. Au lieu de prêcher directement, il cherche à dialoguer, à écouter et à poser des questions. L'Associated Press a souligné que son évangélisation de rue vise à faire évoluer les mentalités par la bienveillance. 

Crawford a lui-même expliqué : “ Notre tactique consiste à privilégier les conversations individuelles, à écouter calmement et à poser des questions parce que nous nous soucions d'eux. ”.

Pourquoi autant d'abonnés ?

Comme mentionné précédemment, Crawford n'a pas besoin d'être chanteur ni de produire de la musique : sa matière première, ce sont les conversations, les témoignages, la Bible et les questions qu'il pose à des personnes qui ne partagent pas forcément sa foi. Et cela lui vaut des millions d'abonnés sur les réseaux sociaux mentionnés précédemment. 

Les chiffres fournis par leur propre organisation sont encore plus élevés en termes de vues : entre janvier et septembre 2025, ils ont enregistré 63 millions de vues sur YouTube, 406 millions sur Instagram, 647 millions sur TikTok et huit millions d'écoutes de podcasts. 

Contexte : Les évangéliques, le 23% des adultes américains

Crawford a grandi en Géorgie, au sein d'une famille liée à une église baptiste du Sud et élevée dans la tradition chrétienne. Selon la dernière étude du Pew Research Center sur le paysage religieux, menée en 2023-2024, 231 % des adultes américains se déclarent protestants évangéliques, contre 261 % en 2007. Les protestants représentent 40 % de la population et les catholiques 19 %.

Le dynamisme évangélique n'est pas un phénomène exclusivement américain. Dans d'autres pays, comme le Brésil, le recensement de 2022 les situait à 26,91 % de la population âgée de dix ans et plus, contre 21,61 % en 2010. Selon une enquête récente, 29 % des adultes brésiliens se déclarent protestants, contre 46 % qui se déclarent catholiques. 

Transformation dans la manière dont le message est présenté

Le cas de Crawford s'inscrit dans une transformation plus large, selon les analystes. Une partie du christianisme évangélique étend son action de l'église à la rue, puis de la rue aux téléphones portables. 

Sa nouveauté réside moins dans le message — Jésus, la conversion, la Bible, la prière et la vie chrétienne — que dans sa présentation : un langage jeune, des conversations spontanées, des vidéos courtes, des podcasts et une capacité extraordinaire à convertir. conversation d'évangélisation sur les médias sociaux qui peut circuler des millions de fois sur Internet.

Vatican

El Papa León se une a «Un millón de niños rezando el Rosario»

El Papa rezará el 1 de octubre con entre 700 y 1.000 niños en los Jardines Vaticanos, en el inicio de una semana mundial de oración promovida por Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Rédaction Omnes-28 de septembre de 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Le pape Léon XIV se joindra à des centaines d'enfants le 1er octobre pour prier le chapelet pour la paix à la grotte de Lourdes, dans les jardins du Vatican. Ce rassemblement, qui débutera à 17h, réunira environ 1 000 enfants d'écoles et de paroisses de Rome.

L'événement marque ainsi le début de la Semaine mondiale de prière de l'« initiative »Un million d'enfants prient le Rosaire»Ce projet, promu depuis plus de vingt ans par la fondation pontificale Aide à l’Église en Détresse (AED), permettra aux participants de prier avec le Saint-Père en union spirituelle avec des enfants, des familles et des communautés chrétiennes du monde entier.

Une semaine de prière pour la paix

Pour la première fois, la campagne se déroulera sur une semaine complète, du 1er au 7 octobre, jour de la fête de Notre-Dame du Rosaire. Cela permettra aux diocèses, paroisses, écoles et familles de différents pays de choisir le jour qui leur convient le mieux pour se joindre à cette initiative, unis dans la prière pour la paix et l'unité.

Cet appel mobilise déjà des enfants de nombreux pays, des communautés indigènes de l'Amazonie bolivienne aux paroisses du Soudan, du Zimbabwe, du Mozambique et de la Sierra Leone.

Au Soudan, où la guerre continue de causer d'immenses souffrances, le père Franck Mandozi, de la région pastorale de Kosti, a confirmé la participation d'enfants de différentes paroisses et écoles. Dans une communauté indigène Tsimane de l'Amazonie bolivienne, sœur Patricia Alejandra Botello López a constaté que les enfants récitent déjà le chapelet dans leur langue maternelle et en espagnol.

Au Zimbabwe également, la paroisse Saint-Christophe, dans l'archidiocèse de Bulawayo, rassemblera des enfants le 4 octobre. Au Paraguay, Radio Pa'i Puku fera la promotion de cette initiative et diffusera le chapelet récité par les enfants de la paroisse Saint-Eugène de Mazenod.

Inspirée par le message de Fatima

La devise de la campagne 2026 est le message de Fatima : « À la fin, mon Cœur Immaculé triomphera. » Dans son invitation à participer, le cardinal Kurt Koch, président international de l’AED et préfet du Dicastère pour le Service de la Promotion de l’Unité des Chrétiens, présente le Cœur Immaculé de Marie comme l’expression d’une vie ouverte à l’Esprit Saint et la Vierge Marie comme un modèle de foi, d’amour et de prière.

Lancée au Venezuela en 2005, cette initiative s'est depuis étendue aux cinq continents. Elle s'inspire des paroles attribuées à saint Pio de Pietrelcina : « Quand un million d'enfants prieront le Rosaire, le monde changera. ».

L’ACN invite également les parents, les enseignants, les prêtres, les religieux et les catéchistes à prier avec les enfants. Il n’est pas nécessaire de réciter le chapelet en entier : une seule dizaine peut s’inscrire dans cette chaîne de prière mondiale. La fondation propose des ressources en plusieurs langues et permet aux participants d’enregistrer leur participation, en visualisant sur une carte les lieux d’où proviennent les enfants qui rejoignent l’initiative.

Cette campagne est organisée en collaboration avec le Sanctuaire de Fatima, le Réseau mondial de prière du Pape et l'Apostolat mondial de Fatima. Cette année, la Journée mondiale du Rosaire y est intégrée pour la première fois.

Comment participer à cette initiative ?

ACN encourage les écoles, les paroisses et les familles à participer à l’initiative « Un million d’enfants priant le Rosaire » avec différentes propositions adaptées à chaque environnement.

À l'école. Les élèves peuvent former une équipe, avec l'aide de leurs professeurs, pour animer la récitation du chapelet et distribuer les Ave Maria dans les différentes classes. Il est également suggéré d'installer un autel dans la cour ou l'auditorium, avec un microphone pour faciliter la participation de tous.

Dans la paroisse. Les enfants inscrits au catéchisme peuvent animer la prière et inviter leurs proches. Ils peuvent aussi confectionner ensemble des bracelets de prière ou des chapelets, en suivant les instructions des documents de l'AEC.

À la maison. Cette initiative invite chacun à créer un coin prière avec une image de la Vierge Marie et une bougie, et à réunir famille et amis pour prier ensemble. Chaque enfant et adulte peut participer en récitant un Je vous salue Marie, en remerciant Dieu pour sa famille et en demandant qu'on prie pour les enfants souffrants du monde entier.

ACN propose des supports de prière en plusieurs langues pour faciliter la participation et invite les personnes à s'inscrire à la campagne afin que les participants puissent figurer sur la carte mondiale de cette initiative.

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Culture

La entrada en Jerusalén. Duccio: «Jesús entra en Jerusalén»

Duccio di Buoninsegna representa la llegada de Cristo a Jerusalén como un acontecimiento coral: una ciudad entera que sale a recibirlo entre ramas de olivo, mantos extendidos y miradas de asombro.

Eva Sierra et Antonio de la Torre-28 de septembre de 2026-Temps de lecture : 6 minutes

COMMENTAIRE ARTISTIQUE

Ce panneau appartient à un retable monumental connu sous le nom de Maître, Commandé par la ville de Sienne pour sa cathédrale entre 1308 et 1311, le retable tire son nom de l'image centrale : la Vierge à l'Enfant trônant entourée d'anges et de saints. Le recto du retable présente des scènes de l'enfance du Christ, tandis que le verso, illustrant l'entrée à Jérusalem, représente la Passion ainsi que des scènes de la vie de la Vierge.

La représentation verticale de l'entrée de Jésus à Jérusalem le montre monté sur un âne, reconnaissable à son auréole, son manteau bleu et sa tunique rouge. Ces attributs étaient bien connus des spectateurs du début du XIVe siècle. Derrière lui, deux rangées d'apôtres le suivent de près. Ce groupe entre par la gauche et commence à gravir le chemin menant à la Jérusalem céleste. Le temple domine la partie supérieure du panneau, un édifice d'un blanc éclatant dont les caractéristiques architecturales sont contemporaines de l'époque de Duccio. Les autres bâtiments et l'arche sont représentés avec un grand détail et un réalisme saisissant, à l'exception de la représentation de l'espace, encore quelque peu maladroite. Mais cela ne posait pas de problème à l'époque. Trecento En Italie, ces œuvres étaient prisées pour leur force narrative et leur capacité à dépeindre la vie quotidienne intimement liée à celle des saints et des figures sacrées. Le public était parfaitement capable d'interpréter le message véhiculé par ces tableaux.

Une foule impatiente

La foule attend Jésus ; on voit des gens postés à tous les endroits possibles pour apercevoir le Sauveur. Duccio a pris grand soin de représenter cette scène de l'Évangile telle qu'elle aurait pu se dérouler entre 1308 et 1311. Chaque personnage est rendu avec un grand naturel : un homme étend son manteau rouge sur les pavés, sous les sabots de l'âne, d'autres agitent des branches d'olivier, et d'autres encore sont montés aux arbres pour en cueillir. Les personnages sont représentés de tailles différentes pour indiquer leurs âges et leurs conditions sociales. 

Au premier plan, des silhouettes plus petites, qui semblent être des enfants ; puis, des hommes d’âge mûr ; et, à l’arrière-plan, des vieillards à la barbe grise. Les personnages sont très expressifs, chacun dans une pose distincte, et beaucoup gesticulent en conversant. Certains affichent surprise, doute ou curiosité. On perçoit clairement une anticipation et une excitation palpables.

Portes et arbres : un langage symbolique

Le chemin mène à une porte voûtée, l'entrée principale de Jérusalem. Dans le coin inférieur droit se trouve une autre porte, plus petite. À côté, deux arbres feuillus contrastent fortement avec l'arbre desséché à la gauche de Jésus. La place de droite est la place d'honneur, celle que les bienheureux occuperont lors de leur ascension au Ciel. La porte plus petite est décrite dans les Évangiles comme le chemin direct vers le salut. Celle de gauche est réservée aux damnés. Ici, à gauche, en lien évident avec la chute de l'homme et la mort du Christ, un arbre mort se dresse parmi d'autres arbres verts et feuillus : l'Arbre de la Connaissance après la Chute, rappelant la mort du Christ, puisque le bois de la croix provient d'un arbre mort. Cet arbre desséché est l'un des huit arbres présents dans le tableau. Depuis les premiers temps du christianisme, le chiffre huit est associé à la Résurrection (les fonts baptismaux arborent souvent des étoiles à huit branches, qui apparaissent également guidant les Rois mages vers Bethléem dans de nombreuses peintures).

L'emplacement de ce panneau au verso de la Maître Cela signifie qu'elle n'était pas visible de tous, mais principalement du clergé et des spectateurs instruits occupant des positions importantes, qui auraient compris toutes les strates de sens de ce magnifique panneau, œuvre d'un des plus grands artistes de l'époque. Trecento, le siennois Duccio di Buoninsegna. 

COMMENTAIRE CATÉCHÉTIQUE

Tout au long de la vie publique de Jésus, la proclamation du Royaume, comme nous l'avons vu dans les articles précédents de cette série, constitue le cœur de sa prédication et de ses actions. Cette proclamation atteint son apogée lorsque Jésus, après avoir achevé son ministère public d'abord en Galilée puis dans toute la Judée, entre à Jérusalem en tant que Roi – la ville sainte, la cité de David, la ville où, pendant mille ans, le peuple d'Israël avait placé tous ses espoirs et ses aspirations à la venue du Roi définitif, le Messie, et à l'établissement du Royaume de Dieu, une ère nouvelle dans l'histoire où le Seigneur régnerait sur le monde entier depuis Jérusalem et par l'intermédiaire de son peuple élu : Israël.

Cette anticipation se reflète dans les rouges éclatants dont Duccio peint les manteaux que le peuple hébreu, et en particulier les enfants, étendent pour recouvrir le chemin du Roi. Ce rouge deviendra cependant celui de la Passion de Jésus, qui reçoit sur la Croix le titre de Christ (c’est-à-dire oint, roi choisi par Dieu comme Messie d’Israël) et est établi souverain du Ciel et de la Terre lors de sa Résurrection. Tel est le véritable destin que Jésus poursuit en entrant à Jérusalem : vivre dans la cité de David le Mystère pascal qui instaurera le Royaume de Dieu sur terre.

De incarnatus à l'adresse crucifix

Les mystères terrestres de la vie de Jésus sont expliqués en de brèves phrases tirées du Credo : “et s'est incarné par le Saint-Esprit de la Vierge Marie, et est devenu homme ; pour nous, il a été crucifié sous Ponce Pilate, a souffert et a été enseveli”Le Credo, lorsqu'il aborde la vie terrestre du Christ, ne mentionne donc que l'Incarnation et la Passion, la transition entre ces deux affirmations de foi s'opérant précisément lors de l'entrée de Jésus à Jérusalem. L'Incarnation, mystère par lequel le Fils de Dieu revêt une véritable nature humaine, se déploie à travers les mystères du Christ exposés dans les articles précédents. La Passion, œuvre rédemptrice par laquelle Jésus-Christ expie le péché de l'humanité et la réconcilie avec Dieu sur la croix, sera traitée dans les articles suivants. Entre les deux, l'entrée de Jésus à Jérusalem unit sa vie publique, avec les disciples et la foule qui l'accompagne, à la Passion à venir, où lui seul entrera dans le sacrifice rédempteur de la croix, symbolisé par le temple représenté sur le tableau, lieu des sacrifices de l'Ancienne Alliance.

Jésus entre donc à Jérusalem préparé à mourir, car c'est pour cela qu'il s'est librement rendu dans cette ville (Lc 9, 51). Il a lui-même averti les apôtres que son entrée triomphale en tant que Messie ne conduirait pas à un triomphe immédiat, mais à la souffrance, à l'humiliation et à la mort. Il l'indique clairement dans les trois annonces de sa passion et de sa résurrection rapportées par les évangélistes durant sa vie publique (Mc 8, 31-33 ; 9, 31-32 ; 10, 32-34).

Pour ne rien arranger, les disciples, comme les Juifs en général, connaissaient la tradition selon laquelle les prophètes mouraient cruellement à Jérusalem, persécutés et tués par leur propre peuple. Un écrit contemporain, le Vies des prophètes, Il s'arrêta même pour évoquer le martyre des messagers de Dieu dans la ville sainte et les lieux où leurs tombeaux pouvaient être vénérés. Jésus lui-même fait allusion à cette tradition dans Luc 13,33. Toute la scène de l'entrée à Jérusalem doit donc être comprise dans ce contexte de martyre, qui culminera avec la crucifixion.

La réception du roi

L'atmosphère de souffrance et de sacrifice est palpable dans cette scène, mais elle est aussi emplie de l'espoir et de la joie du peuple accueillant son Roi. Car Jésus a clairement indiqué que la Passion qu'il allait endurer dans la ville sainte avait pour but de réunir le peuple d'Israël, comme une poule rassemble ses poussins sous ses ailes (Mt 23, 37), même si cela lui coûterait des larmes face au rejet de nombreux habitants de Jérusalem. Pourtant, beaucoup l'accueillirent, le proclamant Fils de David, c'est-à-dire Messie, en particulier les enfants et les pauvres, comme lors de sa première apparition publique à Bethléem (Lc 19, 38).

En résumé, Jésus, qui a refusé d'être proclamé roi en temps de triomphe et de succès (Jn 6,15), choisit désormais de se révéler comme Messie à l'heure de l'épreuve et de la souffrance. Tel un nouveau David, il entre à Jérusalem en roi ; Fils de Dieu, il choisit lui-même le moment et le lieu de sa proclamation royale. Homme doux et humble, il préfère entrer dans la cité de David non en conquérant, mais monté sur un âne, comme l'avaient prédit les prophéties (Zacharie 9,9). Avec la même douceur et la même miséricorde, il gagnera à son Église, définie comme la Nouvelle Jérusalem, l'Épouse descendue du Ciel parée pour l'Époux (Ap 21,2).

À l'entrée du Messie à Jérusalem, la foule s'est exclamée "Hosanna y “ Béni soit celui qui vient au nom du Seigneur. ”. Ces deux expressions ont été intégrées au Saint des Saints de la liturgie eucharistique, comme moyen de se préparer à la venue du Christ dans l'Eucharistie, en utilisant les mêmes mots que ceux employés par les Hébreux pour préparer la venue de Jésus à Jérusalem. Hosanna D'origine hébraïque, ce mot signifie “ Sauvez-nous ! ” ou “ Sauvez-nous maintenant ! ”. Au fil du temps, il est passé d'un cri de détresse à une acclamation de louange, de joie et de reconnaissance envers Dieu dans la tradition judéo-chrétienne. L'expression “ Béni soit Dieu ” est une citation littérale du Psaume 118:16, psaume qui a culminé dans les célébrations juives du Hallel, louant Dieu pour l'œuvre rédemptrice de l'Exode, la première Pâque.

Ces expressions du peuple d'Israël complètent la scène qui relie la vie publique de Jésus-Christ à sa Passion et à sa Résurrection. Ainsi, toute la vie et la mission de Jésus devraient susciter louanges et gratitude chez les fidèles. Ce sont donc ces paroles qu'il faut lire dans la bouche des personnages du tableau de Duccio pour en saisir toute la profondeur.

chantier

NomL'entrée à Jérusalem
Auteur: Duccio di Buoninsegna
Année Entre 1308 et 1311
TechniqueTempera à bord
Mesures: 100 x 57 cm
Localisation: Musée de l'Opéra du Duomo, Sienne
L'auteurEva Sierra et Antonio de la Torre

Historienne de l'art et docteure en théologie

Écologie intégrale

La rédemption du cœur : apprendre à aimer à nouveau

Cristo no vino a imponer una moral más estricta, sino a sanar el corazón humano herido por el pecado, otorgándole una libertad nueva para aprender a amar verdaderamente como Dios ama.

Hugo Elvira-28 de septembre de 2026-Temps de lecture : 4 minutes

Dans les premiers articles, nous avons vu que le corps a une signification, que nous sommes appelés à l’amour et à la communion, et comment le péché a infligé une profonde blessure au cœur humain. Cette blessure affecte notre relation avec Dieu, avec les autres et avec nous-mêmes. C’est pourquoi naissent la méfiance, la peur et la difficulté d’aimer comme nous avons été créés pour aimer. Ainsi s’achève le premier grand cycle de catéchèse sur la théologie du corps.

Mais saint Jean-Paul II ne s'attarde pas sur la blessure. En réalité, il prépare simplement la question la plus importante de toutes : que peut faire le Christ d'un cœur blessé ? Autrement dit, si l'amour fait mal à cause d'un cœur blessé, est-il encore possible d'aimer véritablement ? Avec cette question, nous entrons dans le deuxième grand cycle de la catéchèse : la rédemption du cœur. La réponse chrétienne est aussi audacieuse que réelle. Le Christ est venu inaugurer une possibilité nouvelle pour le cœur humain.

Le Christ entre là où la rupture a commencé.

Il existe un passage de l'Évangile que saint Jean-Paul II considère comme essentiel pour comprendre la rédemption du cœur. Jésus dit : “ Vous avez entendu qu’il a été dit : ‘Tu ne commettras point d’adultère.’ Mais moi, je vous dis que quiconque regarde une femme pour la convoiter a déjà commis l’adultère avec elle dans son cœur. ” (Mt 5, 27-28).

À première vue, ces paroles pourraient sembler une exigence supplémentaire, une règle plus stricte, une morale plus rigoureuse. Mais le Christ accomplit quelque chose de bien plus profond. Il ne s'attarde pas sur les actions. Il va au cœur. Il va précisément là où la souffrance a commencé. Car le problème n'a jamais résidé uniquement dans nos actes. Le problème réside dans notre façon de voir, de désirer, d'aimer. Le Christ intervient en nous car c'est là qu'il veut commencer la guérison.

Bien plus qu'une question de sexualité

Quand on parle de pureté ou de rédemption du cœur, on pense souvent uniquement à la sexualité. Mais saint Jean-Paul II parle de quelque chose de bien plus grand : la capacité humaine d’aimer. Car un cœur peut instrumentaliser autrui, sans aucun contexte sexuel. Cela peut se produire en amitié, en famille, au travail, même au sein de l’Église. Chaque fois que l’autre cesse d’être accepté pour ce qu’il est et devient une simple réponse à mes besoins, l’amour est absent, Dieu est absent. Ubi Caritas et amor, Deus ibi est comme le dit l'hymne eucharistique. 

La rédemption du cœur englobe donc toutes les relations humaines. Elle ne se limite pas à un seul aspect de la vie. Le Christ veut transformer la vie dans son ensemble.

La grande nouveauté chrétienne

C’est là l’une des intuitions les plus lumineuses de toute la Théologie du Corps : la rédemption du cœur ne consiste pas simplement à éviter le mal. Elle ne consiste pas seulement à maîtriser ses pulsions. Elle consiste à apprendre à mieux aimer. Plus encore : à recouvrer progressivement la capacité d’aimer avec laquelle l’humanité a été originellement créée par Dieu. 

La rédemption n'est donc pas un souvenir nostalgique d'un paradis perdu. Elle est une réalité nouvelle inaugurée par le Christ. Une possibilité concrète qui prend racine dans cette vie et à laquelle nous sommes incorporés dès notre baptême, par l'action de la grâce. Son but : apprendre ce pour quoi nos cœurs ont été créés dès l'origine : aimer.

L'œuvre de Dieu en nous

Mais comment tout cela se produit-il ? Nous connaissons tous cette envie d’aimer mieux et la constatation que la simple intention ne suffit pas. Nous voulons pardonner, mais nous retombons dans le ressentiment. Nous voulons nous donner, mais l’égoïsme ressurgit. Nous voulons aimer, mais nous découvrons que nos cœurs sont encore blessés. 

Par conséquent, la rédemption du cœur ne saurait se réduire à un simple exercice de volonté. Le Christ n’est pas venu seulement nous présenter un idéal, mais rendre la transformation possible. Il ne nous abandonne pas face à nos blessures. Il nous communique sa grâce, c’est-à-dire sa propre vie. Et cette vie commence à accomplir en nous ce que nous ne pourrions réaliser par nous-mêmes : apprendre à aimer comme Dieu aime. 

La patience est donc essentielle. C'est un processus lent, mais si chaque pas est fait par amour pour Dieu et pour les autres, le cœur se transformera de l'intérieur. Apprenez à pardonner quand tout vous pousse au ressentiment. Apprenez à persévérer quand tout vous incite à fuir. Apprenez à vous abandonner quand tout vous pousse à vous replier sur vous-même. La rédemption du cœur est donc une œuvre de Dieu en nous. Une œuvre souvent perçue comme lente, en raison de la résistance de la concupiscence, mais bien réelle. 

Un cœur racheté

La meilleure façon de comprendre cela est peut-être de regarder quelques exemples simples : un ami qui se réjouit sincèrement du succès de l’autre, un fils qui prend soin de ses parents lorsqu’ils vieillissent, une personne qui pardonne une offense qu’elle aurait pu garder pendant des années, un petit ami qui comprend qu’aimer ne consiste pas à précipiter les choses, mais à apprendre à se donner. 

Cependant, rien de tout cela ne se produit spontanément. Tout cela présuppose une liberté nouvelle : la liberté de se dépasser, la liberté de rechercher le bien d’autrui, la liberté d’aimer. En un mot : vivre la liberté des enfants de Dieu. Et cette liberté est précisément l’un des fruits de la rédemption.

Pourquoi continuons-nous à nous battre ?

On pourrait se demander : si le Christ a racheté nos cœurs, pourquoi continuons-nous à éprouver des tentations, de l'égoïsme et des faiblesses ? La réponse est simple, bien que pas toujours facile à accepter. La rédemption n'agit pas comme une magie qui efface instantanément nos blessures. Elle agit comme une grâce qui commence à les guérir.

L'existence de ce combat ne prouve pas que la rédemption a échoué. Elle prouve que nous apprenons encore à la vivre. À l'instar d'une personne réapprenant à marcher après une blessure, le cœur racheté a besoin de temps pour recouvrer pleinement sa vocation. Et c'est précisément là que la grâce agit. Mais pour que la grâce agisse, nous devons l'accueillir par une vie sacramentelle active. 

Pour aller de l'avant, la question n'est peut-être plus : est-il possible d'aimer à nouveau ? Le Christ répond oui. La question est maintenant différente : est-ce que je lui permets de guérir mon cœur par le don de la rédemption en acceptant sa grâce à travers les sacrements ?

Car lorsque Dieu s'attarde sur ce chemin, l'amour cesse peu à peu d'être perçu comme une quête désespérée d'un manque. Il devient alors le reflet de l'amour même de Dieu, cet amour pour lequel nous avons été créés dès l'origine, cet amour que le péché a obscurci, mais que le Christ est venu restaurer dans le cœur humain.

Monde

Lourdes : lieu béni de profession de foi en la beauté et le caractère sacré de la vie.

La defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su muerte natural, fue uno de los temas centrales de la jornada del Papa León XIV en Lourdes.

Gonzalo Meza-27 septembre 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Le dimanche 27 septembre au matin, le pape a rencontré à huis clos les évêques de France dans la salle Sainte-Bernadette du sanctuaire de Lourdes.

Le Saint-Père a demandé aux prélats de faire preuve de courage, d'audace et de créativité pour évangéliser et leur a laissé une seule feuille de route : « faire connaître et aimer Jésus-Christ ».

Partant de ce constat, il a passé en revue les principaux défis auxquels l'Église en France était confrontée à cette époque : la voix de l'Église dans le débat public, la laïcité, l'enseignement catholique, les abus, les vocations, la famille et l'unité.

L'Église présente dans la société

Concernant le rôle de l'Église dans le débat public, il a affirmé qu'elle a contribué à la construction de la France et qu'elle demeure partie intégrante de sa culture et de son identité. Par conséquent, a-t-il déclaré, sa voix a toute sa place dans la discussion publique, avec une autorité prophétique, même si elle n'est pas toujours entendue ou suivie.

Évoquant la laïcité française – qu’il a décrite comme un système unique, fruit d’une histoire tumultueuse et désormais apaisée –, il a averti que cet équilibre est progressivement remis en question, comme dans d’autres pays occidentaux.

C’est pourquoi il a demandé aux évêques de ne pas se résigner et de rester vigilants pour défendre la liberté de l’Église d’évangéliser, d’éduquer et de célébrer publiquement le culte, afin qu’elle puisse exercer visiblement la charité.

Rencontre avec les victimes d'abus

Évoquant les abus sexuels sur mineurs commis par des membres du clergé ou dans des contextes ecclésiastiques, qu'il a qualifiés de fléau douloureux, il a remercié les évêques pour les mesures courageuses qu'ils ont prises : l'écoute, la recherche de la vérité, la justice, la réparation et une culture de la prévention. 

Il a reconnu que la Conférence épiscopale avait traversé des moments très difficiles et a appelé à une vigilance constante. Sur ce même sujet, dans l'après-midi, peu après 17h30, le pape a rencontré en privé, à la résidence épiscopale de Lourdes, sept victimes d'abus, quatre hommes et trois femmes. 

Le Bureau de presse du Saint-Siège a rapporté que le pape a écouté chacun d'eux séparément, a prié avec certains et, à la fin de la rencontre, a réaffirmé son engagement à ce que ce mal ne se reproduise plus jamais.

Le pape à Lourdes : conversion et guérison

À 11 heures, le pape a présidé la messe dans la prairie du sanctuaire, devant environ 150 000 personnes. Dans son homélie, il a parlé de la conversion, un aspect central du message que la Vierge Marie a confié à sainte Bernadette. La conversion, c’est choisir la vie – y compris la vie éternelle – et elle ne souffre aucun délai : « C’est aujourd’hui, et non demain, que nous devons nous convertir. » Car, a-t-il expliqué, « se convertir signifie renoncer aux voies de l’égarement pour suivre le Chemin de la Vie. ». 

Cette exigence, a-t-il souligné, s’adresse aussi à l’Église : « Cette exigence de conversion engage l’Église elle-même dans son pèlerinage terrestre. Elle doit, avant tout, avoir le courage de vivre cette conversion. » Il a ajouté : « Pour guérir les profondes blessures, les infidélités et les douloureux égarements commis en son sein, nous devons nous soumettre humblement au regard purificateur du Seigneur. ».

 Lourdes, le lieu du caractère sacré de la vie

Faisant allusion à la récente loi française sur l’aide médicale à mourir, le Pape a déclaré : « Face aux tendances actuelles qui cherchent à redéfinir la valeur de la vie humaine face à la maladie, à la souffrance ou à la vieillesse, la grotte de Massabielle se dresse comme un sanctuaire d’espérance chrétienne. Ici, aucune fragilité n’est rejetée. […] Lourdes est le lieu béni d’une profession de foi en la beauté et le caractère sacré de la vie. ».

À la fin de la messe, il a dirigé la prière de l'Angélus, au cours de laquelle il a invité les fidèles à prier le Rosaire pendant le mois d'octobre pour la fin des guerres.

“ Il est impossible de considérer la fin d'une vie comme normale. ”

L’après-midi, lors d’une rencontre avec le personnel et les patients de l’Accueil Notre-Dame – une partie du sanctuaire dédiée à l’accueil et au soutien des pèlerins malades –, il a de nouveau insisté, avec plus de force, sur la dignité de la vie humaine. Le Pape a affirmé que la dignité de la personne « ne peut être ni mesurée ni débattue » et qu’aucune loi humaine ne saurait porter atteinte à la certitude de cette dignité. 

« C’est précisément au nom de cette dignité inaliénable de la personne humaine que la tentation d’ôter une vie sous prétexte de fausse compassion doit être fermement rejetée », a-t-il déclaré. Il a ajouté : « Il est impossible de considérer comme normal le fait de mettre fin à une vie. Ce qui est légal n’est pas nécessairement moral. ».

Il a rappelé aux médecins et aux soignants que leur vocation est de « soigner la personne souffrante, et non de l’éliminer ». Il a également répété des paroles prononcées en juin dernier : « La médecine ne doit jamais se mettre au service d’une mort programmée ! » Et aux malades, il a dit : « Vous n’êtes pas un fardeau ; vous êtes le cœur battant de notre humanité et un trésor précieux pour l’Église. ».

Le soir, le pape a présidé la récitation du chapelet et la procession aux flambeaux, où il est apparu comme un pèlerin parmi d'autres. La tradition des cierges remonte au 19 février 1858, lorsque Bernadette est arrivée à la grotte avec un cierge béni allumé. La première procession mariale aux flambeaux a eu lieu le 28 août 1872.

Monde

Les saints ont changé l'histoire, a déclaré le pape aux jeunes Français.

En torno a 80.000 jóvenes recibieron a León XIV en el Stade de France, el estadio más grande del país, situado en Saint-Denis. a diez kilómetros del centro de París. La velada incluyó una representación teatral sobre santos de la historia de Francia. Abrieron caminos de paz y cambiaron la historia, dijo el Papa.

Rédaction Omnes-27 septembre 2026-Temps de lecture : 4 minutes

 —Caroline de Sury, OSV News

Le pape Léon XIV a exhorté 80 000 jeunes réunis au Stade de France le 25 septembre à rechercher la sainteté, la paix et une “ relation vivante avec Jésus ”, lors d’une veillée de prière à Saint-Denis, prélude aux festivités du 15 septembre. masse massive sur la place de la Concorde, avec plus de 800 000 personnes à Paris.

La joie des jeunes à l'idée de rencontrer le Pape lors de ce voyage apostolique en France était palpable lors de la veillée de prière, dont le thème central était sainteté: des premiers témoins de l'Évangile en Gaule aux saints nouvellement canonisés.

Une représentation théâtrale sur les saints français

Leurs témoignages ont été présentés lors de la veillée, avec une mise en scène de divers moments historiques liés à la vie des saints, avec de jeunes acteurs vêtus de costumes de différentes époques et même avec des chevaux. 

En réalité, cette partie de la veillée était une représentation théâtrale mettant en scène des saints de l'histoire de France, dont saint Denis, premier évêque de Paris, martyr au IIIe siècle. Le pape appréciait visiblement le spectacle tandis que des centaines de jeunes acteurs, vêtus de costumes d'époque, contemplaient le ciel au rythme des feux d'artifice qui illuminaient le ciel au-dessus du stade.

Là-bas Les saints ont défilé tels que saint Jean Eudes, saint François de Sales, saint Jean Vianney, saint Vincent de Paul, sainte Jeanne d'Arc, sainte Catherine Labouré, sainte Bernadette et sainte Thérèse de Lisieux, pour n'en citer que quelques-uns. 

Chloé, François…

Des jeunes issus de milieux divers se sont adressés au pape Léon X, parmi lesquels la jeune Chloé, qui a partagé ce qu'elle fait dans sa paroisse pour aider les jeunes des quartiers défavorisés. 

“ Il y a tellement de scouts ici ! ” s’exclama le pape après avoir entendu le témoignage d’un autre jeune homme, François. Le pape Léon les remercia, s’adressant spontanément à eux en français. “ Vous êtes les saints de la France ! ” leur dit-il avec un large sourire. 

Le pape Léon XIV salue un jeune homme, François, lors de la veillée de prière avec des jeunes au Stade de France à Saint-Denis, le 25 septembre 2026 (Photo OSV News/Simone Risoluti, Vatican Media)..

François, étudiant en agronomie

François Bigot a grandi dans la campagne bourguignonne, étudie l'agronomie à l'université La Salle, est chef scout et participe à la pastorale universitaire dans son établissement. Il a demandé : Saint-Père, comment discerner où le Seigneur nous appelle à servir et à offrir nos vies ?

Le Saint-Père a déclaré que c’était “ une grande joie pour moi de voir (les jeunes) si nombreux, animés par le désir de se mettre au service de la paix, ce qui nous fait grandir en tant qu’hommes et femmes, transformant les craintes en espérance et les plaintes en engagement responsable. ”.

“ Aujourd’hui, cette grande mission est plus urgente que jamais ”, a-t-il ajouté. “ À mesure que nous progressons sur le chemin de la sainteté, il devient évident qu’il ne suffit pas d’éviter le mal : nous devons choisir le bien. (…) Comment discerner avec justesse ? ”

Comment discerner le bien ? Par la prière, le service, le culte…

Avant tout, a dit le pape Léon, souvenez-vous que la Parole du Seigneur est toujours une lampe pour nos pas (cf. Sel 119,105). “ À la lumière de l’Évangile, la formation spirituelle se réalise par la prière et le service ; le culte et l’action ; le silence — ce silence si rare et si nécessaire, loin du bruit des médias — et la proclamation. ”.

“ L’exemple des saints ”

Puis, il a poursuivi : “ Regardez l’exemple des saints : même dans la persécution, ces frères et sœurs ont ouvert des chemins de paix. ”. 

“ Tournez-vous vers ces prêtres passionnés par le Christ, comme saint Eugène de Mazenod et saint Jean-Marie Vianney ; contemplez la beauté mystique de sainte Thérèse de Lisieux ; la bienheureuse Pauline Jaricot, fervente dans la charité et la mission ; le courage des cinquante martyrs de l’apostolat, au temps de la Seconde Guerre mondiale, qui ont servi leurs frères et sœurs jusqu’au sacrifice de leur vie. ”.

Léon XIV a déclaré que “ les saints ont changé le cours de l’histoire, faisant passer beaucoup de gens de la souffrance à l’espoir, parce qu’ils ont d’abord changé leur propre cœur, le transformant à la lumière de la foi.

Chers jeunes, alors que vous discernez votre vocation, soyez assurés que le Seigneur ne vous parle pas de manière confuse, mais s'adresse à chacun de vous par son nom et vous invite à le suivre parce qu'il vous aime.

Des jeunes participent à la veillée de prière avec Léon XIV au Stade de France à Saint-Denis, le 25 septembre 2026, dans le cadre du voyage apostolique de quatre jours du pape en France. (Photo : OSV News/Matteo Pernaselci, Vatican Media).

La représentation théâtrale

Le Bureau de presse du Saint-Siège avait précédemment expliqué que la présentation prendrait la forme d'un spectacle sur la jeunesse française à travers l'évocation des saints de France en 10 scènes. 

Chaque tableau serait accompagné de réflexions ou de témoignages de jeunes d'aujourd'hui en lien avec les saints évoqués.

La première église (Saints des origines : Marie-Madeleine, Lazare, Marthe, Saturnin, Blandine)

La Révolution de la Croix (Saint Denys, Saint Martin)

La vocation de la France (Saint Remi et Sainte Clotilde, baptême de Clovis)

Les fondateurs (Saint Eloy, Sainte Odilia, Saint Bernard, Saint Vincent, Saint Malo, Saint Samson, Saint Brieuc, Saint Tugdual, Saint Pol, Saint Corentin, Saint Paterno)

Humilité (Saint Louis)

La valeur (Sainte Jeanne d'Arc)

La grande charité (Saint François de Sales, Sainte Germana de Pibrac, Saint Vincent de Paul, Sainte Louise de Marillac, Saint Jean-Baptiste de la Salle)

Prière (Saint Jean-Vianney)

Notre Mère (Sainte Catherine Labouré et Sainte Bernadette, ainsi que les enfants de Pontmain, de La Salette et de L'Isle-Bouchard)

La mission (Martin, Sainte Thérèse de Lisieux et Saint Charles de Foucault, les martyrs de l'apostolat).

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Ces informations sont basées sur des reportages de Caroline de Sury (OSV News), Gonzalo Meza (Omnes) et Vatican News.

L'auteurRédaction Omnes

Quand une bouteille en plastique bat Netflix

La experiencia de unos niños jugando en el parque invita a reflexionar sobre cómo las pantallas pueden alejarnos de la realidad y de las experiencias que dan sentido a la vida.

27 septembre 2026-Temps de lecture : 3 minutes

L'autre jour, j'étais au parc et je suis tombé sur une situation qui m'a beaucoup fait réfléchir.

Deux enfants jouaient avec une bouteille en plastique vide, la remplissant de sable. Ils étaient tellement absorbés que leurs parents pouvaient parler à voix basse sans être interrompus : « Je veux de l’eau, Untel ne veut pas me laisser jouer au ballon, Pepito m’a insulté… » 

La nuit tombait et il était temps de rentrer. Les enfants ne voulaient pas partir car ils s'amusaient beaucoup. Face à leur refus, un des parents a sorti son arme secrète : « Allons regarder un film en haut. » À la surprise générale, son fils a refusé. 

Comment une bouteille en plastique peut-elle battre un écran ? 

On a l'habitude de penser que l'écran l'emporte toujours. Couleurs, sons, histoires, personnages, jeux… Il peut tout nous offrir instantanément. Et pourtant, cet enfant préférait continuer à jouer avec une simple bouteille en plastique.

Peut-être parce que cette bouteille n'était pas simplement une bouteille. Elle représentait la possibilité d'entrer en relation avec la réalité.

Le garçon touchait le sable, le regardant tomber dans la bouteille, découvrant jusqu'où il pouvait la remplir, la vidant et la remplissant à nouveau. Il inventait un jeu à partir de ce qui se trouvait juste devant lui. Et, surtout, il vivait une expérience.

Cela me rappelle beaucoup ce que propose Don Luigi Giussani lorsqu'il parle de la réalité comme point de départ de la connaissance. Pour Giussani, le premier pas vers la connaissance est le réalisme : ne pas imposer nos idées à la réalité, mais la laisser se révéler d'elle-même. La méthode pour connaître quelque chose est déterminée par l'objet que nous cherchons à connaître.

Et cela est étroitement lié à ce que nous vivons aujourd'hui avec les technologies numériques. Je ne veux absolument pas dire que les nouvelles technologies sont mauvaises. Au contraire : ce sont des outils qui nous facilitent énormément la vie au quotidien. Ils nous permettent de communiquer, d'apprendre, de travailler, de découvrir de nouveaux horizons et d'accéder à une quantité considérable d'informations.

Le problème survient lorsque l'écran cesse d'être un outil de connexion à la réalité et finit par devenir notre réalité. Car alors, un phénomène curieux peut se produire : nous regardons beaucoup de choses, mais nous cessons de regarder ce qui est juste devant nous.

Nous avons accès à des milliers d'expériences, mais nous pouvons cesser de vivre pleinement notre propre vie. Et, petit à petit, nous pouvons nous retrouver prisonniers de ce sur quoi nous avons choisi de nous concentrer. La réalité, cependant, ne fonctionne pas ainsi.

La réalité s'impose à nous. Nous ne pouvons pas entièrement choisir ce qui arrive. Nous rencontrons des personnes inattendues, des événements imprévus, des choses aussi simples qu'un parc, des amis, une bouteille pleine de sable, ou le fait que la nuit tombe et qu'il est temps de rentrer.

Et c'est précisément là que nous pouvons découvrir quelque chose sur nous-mêmes. C'est peut-être ce qui se passait avec ces enfants. Ils ne faisaient rien d'extraordinaire. Ils jouaient, tout simplement. Mais ils étaient complètement absorbés par ce qu'ils vivaient.

Et c'est pourquoi la bouteille a gagné. Non pas parce qu'elle était plus divertissante qu'un film, mais parce qu'elle les mettait en contact avec quelque chose de réel.

Le problème n’est peut-être pas que les écrans nous offrent trop de choses, mais qu’ils nous en offrent parfois tellement que nous risquons d’oublier qu’il existe quelque chose qui ne peut apparaître sur aucun écran : la réalité elle-même.

Un écran peut nous montrer un paysage, mais rien ne remplace le fait d'y être. Il peut nous montrer une personne, mais rien ne remplace la rencontre. Il peut nous raconter une histoire, mais rien ne remplace le fait de la vivre à notre place. Il peut nous apprendre beaucoup de choses, mais rien ne peut répondre à la question de ce qui donne un sens à la vie. C'est pourquoi j'ai passé cet après-midi à penser à cette bouteille en plastique. Peut-être que la bouteille n'a pas gagné. C'est la réalité qui a gagné.

L'auteurMiguel Pedro Gil Calvo

Padre de 6 hijas. Maestro de Audición y Lenguaje e hijo de padres sordos (CODA). Mi historia personal y profesional se entrelazan en una única vocación: romper barreras de comunicación

Culture

Hugo Mujica ou la poétique de l'unicité

Avec une poétique parmi les plus singulières de notre époque – la poétique de l’unique –, le poète Hugo Mujica poursuit une carrière en constante évolution. À 83 ans, il a reçu le dernier prix Loewe de poésie pour Les feuilles, la brise et la lumière dansent les ombres, une distinction qui confirme la profondeur et la clarté d'une œuvre fondée sur l'écoute du silence.

Carmelo Guillén-27 septembre 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Nous suivons généralement les chemins tracés par d'autres. Dans le cas d'Hugo Mujica, sa vie et son parcours spirituel rappellent ceux de Thomas Merton : tous deux semblent partager une aspiration similaire à la transcendance, et chacun aurait pu écrire une autobiographie à leur manière. La montagne des sept cercles, Bien que Merton fût en avance sur son temps, dans son ouvrage – récit de vie et d'ascension vers l'absolu – sa conversion intérieure est présentée comme un processus moral et biographique ; chez Mujica, cependant, ce mouvement devient plus radical et saisissant. Chez lui, l'ascension cesse d'être une simple expérience intérieure et se transforme en une descente vers le cœur de l'être, où vivre selon les apparences cède la place à vivre en accord avec notre véritable nature.

Caractéristiques distinctives de sa poésie

La quête personnelle d'Hugo Mujica se traduit avant tout par un style d'écriture caractérisé par la brièveté et la concision, où prédominent des poèmes à la nature quasi aphoristique, parfois proches du style le plus court. haïku- et dans lequel chaque mot tend vers une expression essentielle. 

Il est intéressant de constater que cette économie de mots coexiste avec un paradoxe apparent : la présence de titres longs dans ses livres, souvent liés à la nature, tels que Dans une rivière toute la pluie, Aux étoiles, l'immense ou le récent Les feuilles, la brise et la lumière dansent les ombres, Là où les éléments naturels transcendent leur fonction descriptive et acquièrent une valeur symbolique et émotionnelle : la rivière devient un espace d'écoute et de transformation ; la pluie, l'acceptation de ce que nous sommes ; et les étoiles, un guide lorsque le moi apprend à se taire.

Dans cette perspective, le langage ne vise pas à expliquer ni à décrire, mais plutôt à suggérer, ouvrant un horizon de silence qui déplace la lecture du plan conceptuel au plan expérientiel. Par conséquent, Mujica ne construit pas une argumentation discursive, mais plutôt un espace d'écoute. Chaque poème fonctionne comme un seuil ; autrement dit, il ne transmet pas une vérité, mais prépare le lecteur à la reconnaître. 

À cela s'ajoute une autre particularité très singulière : il dispose les poèmes au bas des pages de ses livres, comme si chacun agissait par analogie avec de l'air chaud, s'élevant pour habiter le vide supérieur.  

Poème En pleine nuit

Cette approche particulière de la création poétique se manifeste clairement dans le poème reproduit dans cet article : En pleine nuit. Dans ce texte, la nuit et la neige transcendent leur simple présence dans le paysage pour devenir symboles d'une expérience intérieure. La nuit nous libère des reflets, vide notre regard du superflu et nous ouvre l'accès à une lumière essentielle ; la neige et la pluie, quant à elles, par leur transparence, suggèrent une clarté qui ne s'impose pas, mais se révèle d'elle-même.

Les derniers versets — “Ce que l'aveugle cherche avec sa canne, c'est la lumière, non le chemin.” — résumant sa poétique : la poésie n’offre ni instructions ni réponses définitives, mais plutôt une invitation à percevoir la réalité au-delà de l’évidence : une intuition qu’il avait déjà saisie dans un poème de jeunesse : “comme un aveugle appelant la lumière au tonnerre, je dis ce que le silence nomme”Dans cet ouvrage, il a formulé l'idée que le silence n'équivaut pas à l'absence de mots, mais plutôt à leur condition de possibilité. En ce sens, la poésie ne consiste pas à en dire plus, mais à en dire juste assez pour que la réalité apparaisse, puisque chaque poème est le lieu de l'unicité.

Le poème impossible

Ce concept est exprimé avec encore plus d'intensité dans Confession, texte initial de Et toujours ensuite le vent: "Le poème, celui que je désire ardemment, / celui auquel j'aspire, / est celui qui peut être lu à voix haute sans que rien ne soit entendu…”Ces vers, à travers lesquels Mújica exprime son aspiration à une écriture qui transcende le son et la matérialité immédiate des mots, s'oriente vers l'expérience elle-même. Ainsi, la parole porteuse de sens ne cherche pas à décrire ni à expliquer le monde, mais plutôt à ouvrir un horizon de signification et de possibilité. C'est pourquoi le langage ne cherche pas à conquérir la réalité ni à lui imposer une interprétation, mais à créer les conditions de sa révélation.

Cette même intuition réapparaît, sous un autre angle, dans un poème de son dernier livre :“Tout passage se fait entre deux rives : l'arrivée et le départ, et entre les deux, dans notre temps, cette marche parmi d'autres aveugles qui implorent leurs regards.”Dans cette œuvre, la figure de l'aveugle cesse d'être un individu et devient une image partagée de la condition humaine. Ainsi, l'existence est présentée comme un passage entre la naissance et la mort, soutenu par le regard d'autrui. Dès lors, la fragilité n'est plus perçue comme un manque, mais comme une condition commune : nous avançons avec prudence et avons besoin de liens pour nous orienter.

La poésie comme forme d'écoute

L’œuvre de Mujica, prise dans son ensemble, propose une forme de connaissance singulière : à l’opposé du verbe conçu comme instrument de contrôle, sa poésie le réapproprie comme espace d’ouverture et d’écoute. Plus que d’offrir des vérités définitives ou d’expliquer le monde, elle nous invite à l’habiter avec une attention plus profonde et plus consciente. C’est là, sans doute, que réside sa force la plus pénétrante : nous rappeler que comprendre ne signifie pas toujours dominer, mais plutôt apprendre à écouter jusqu’à ce que quelque chose, presque silencieusement, commence à se révéler à nous.

Également au milieu de la nuit
la neige
il fond blanc

et la pluie
chutes
sans perdre sa transparence.

C'est elle, la nuit,
celle qui nous libère des réflexions,

celle qui nous fait grandir
les élèves.

Ce qu'il cherche avec sa canne
L'aveugle est la lumière, pas le chemin.

« Au cœur de la nuit » – Hugo Mujica
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Monde

Le pape clôt sa deuxième journée à Paris en célébrant la vie là où régnait autrefois la mort.

Léon XIV encourage la France à renouer avec ses racines chrétiennes lors d'un rassemblement de masse place de la Concorde, où l'ancienne guillotine a cédé la place à une célébration de la vie et de la communion.

Gonzalo Meza-26 septembre 2026-Temps de lecture : 4 minutes

Paris a vécu une journée historique le deuxième jour de la visite du pape Léon XIV dans la capitale française, marquée par une messe grandiose place de la Concorde. En ce lieu où la mort avait frappé, la vie et la communion ont été célébrées.

Dans la matinée, le pape s'est rendu à la Casa Bakhita, un centre géré par l'archidiocèse de Paris qui accueille et soutient les réfugiés et les exilés. Il y a écouté les témoignages de réfugiés ayant bénéficié du soutien de l'institution. Le pape leur a dit : « Nul n'est si pauvre qu'il n'ait rien à donner ; nul n'est si riche qu'il n'ait rien à recevoir. ».

Il se rendit ensuite à l'Institut catholique de Paris (ICP) pour rencontrer les membres de l'Assemblée synodale provinciale ainsi que des catéchumènes et des néophytes. Avant cette rencontre, il se rendit à l'église Saint-Joseph-des-Carmes, située dans l'enceinte de l'ICP, pour prier devant le Saint-Sacrement. Après avoir salué les membres de la communauté universitaire, il emprunta le Chemin des Martyrs, un chemin commémorant les prêtres et les évêques assassinés à cet endroit le 2 septembre 1792, lors des massacres de septembre de la Révolution française, et béatifiés en 1926. Le pape s'arrêta quelques instants pour prier à l'endroit même de leur assassinat.

Léon XIV, émerveillé par les nouveaux baptisés

Lors de sa rencontre avec les membres de l’Assemblée synodale provinciale, le Pape a exprimé son émerveillement face au nombre de jeunes adultes qui, ces dernières années, se sont tournés spontanément vers la foi en France : « Comme vous et avec vous, je suis frappé par le nombre de personnes qui aujourd’hui s’approchent du seuil de la foi et par les nombreux adultes qui demandent à recevoir les sacrements de l’initiation chrétienne. » Ce phénomène a surpris l’Église de France et le Pape lui-même. À Pâques, près de 21 000 adultes et adolescents ont été baptisés. « Votre expérience et votre témoignage, chers catéchumènes et néophytes, sont un signe tangible de l’œuvre de la grâce de Dieu, qui dépasse toute analyse statistique et sociologique », leur a-t-il dit. Mais il a mis en garde contre une complaisance naïve. Il a appelé à une Église « en état d’initiation », qui accueille les nouveaux venus avec proximité, compassion et tendresse, et qui les accompagne même après le baptême pour prévenir le vide spirituel que beaucoup ressentent.

Concord Square célèbre la vie

Le dernier événement à Paris fut une messe grandiose place de la Concorde qui, selon les organisateurs, rassembla 800 000 personnes sur un parcours de trois kilomètres, de la place de la Concorde jusqu’à l’Arc de Triomphe, en passant par les Champs-Élysées. Avant la messe, le pape parcourut l’avenue en papamobile, saluant les fidèles ainsi que les bébés et les enfants qui lui étaient amenés. Ces Français étaient venus de toute la France pour assister à cette cérémonie historique.

Près d'une centaine d'évêques ont concélébré avec le pape, et quelque 2 400 prêtres et diacres ont participé à la messe. Le lieu choisi pour la célébration était symbolique : la place de la Concorde, où se dressait jadis la guillotine et où plus de mille personnes furent exécutées pendant la Révolution, dont le roi Louis XVI et la reine Marie-Antoinette, était aujourd'hui le théâtre d'une célébration de la vie et de la communion. La guillotine révolutionnaire a également mis fin aux jours de seize carmes de Compiègne, exécutés en 1794 sur l'actuelle place de la Nation et canonisés par le pape François en 2024.

« Ils sont l'Église d'aujourd'hui »

Dans son homélie, le Pape a déclaré que le Christ est la source d’eau vive qui étanche la soif la plus profonde de l’être humain, non pas une soif matérielle, mais « une soif de sens, de vérité et de plénitude ». Il a mis en garde contre les idoles mesquines qui « promettent la lune et les étoiles, mais laissent nos cœurs vides » et a rappelé à tous que pour Dieu, personne n’est un numéro, mais « une personne unique et irremplaçable ». Il a invité les Français à bâtir une nation renouvelée à partir de leurs racines de foi et a dit aux jeunes : « Vous êtes l’Église d’aujourd’hui. ».

Léon XIV prie pour la France devant la Vierge de Lourdes

À la fin de la cérémonie, le pape s'est rendu à l'aéroport d'Orly pour prendre un vol pour Lourdes, deuxième étape de son voyage apostolique. Il est arrivé à 19 heures. Après son atterrissage, il s'est rendu sur le pont qui portait désormais son nom ; il y a salué le maire et signé le livre d'or, avant de se rendre à la grotte des Apparitions à Massabielle et d'accomplir le rituel de tout pèlerin à Lourdes : prier en silence, toucher le rocher, boire l'eau de la source et allumer un cierge. Ensuite, il a prié la Vierge Marie, lui demandant d'intercéder pour la France, pour la fin des violences et pour la paix.

« Nous vous en supplions, Notre-Dame, pour la France, dont vous êtes la Patronne et que vous avez entourée de votre protection pendant tant de siècles. Obtenez pour son peuple le don de la concorde fraternelle. Qu'elle bâtisse une société harmonieuse, libre de toute violence et de toute haine, où chacun puisse travailler, fonder une famille et vivre sa vie jusqu'à la fin dans la paix et la sérénité. Que les plus démunis et les pauvres trouvent toujours du soutien. Obtenez pour la France des dirigeants sages et généreux, prêts au sacrifice, capables de relever les défis et déterminés à servir le bien commun. Qu'ils maintiennent la paix dans le pays au sein de la communauté des nations. Qu'ils élèvent la voix pour défendre les droits humains fondamentaux et la paix dans le monde, rejetant à jamais la logique de la guerre. ».

Enfin, il déposa la Rose d'or aux pieds de l'image de la Vierge.

Même maison, histoires différentes

Con motivo del lanzamiento de Le bon esprit, una visión crítica del Opus Dei, Hugo Elvira reflexiona sobre cómo las historias dolorosas no tienen por qué ser una amenaza porque pueden ayudar a revisar los modos de cuidar y aprender de ello.

26 septembre 2026-Temps de lecture : 5 minutes

Le troisième et dernier épisode de Le bon esprit, La nouvelle série documentaire sur l'Opus Dei soulève une question qui ne disparaît pas avec le générique : comment certains peuvent-ils appeler « famille » ce que d'autres perçoivent comme un lieu de souffrance ?

La tentation est grande de résoudre immédiatement cette contradiction : de décider que l’une des deux expériences explique la réalité intérieure et que l’autre est erronée. Mais avoir souffert ne nous autorise pas à affirmer à quelqu’un qui a trouvé un foyer que son expérience était fictive ; de même, avoir été heureux ne nous permet pas d’expliquer de l’extérieur la douleur de celui qui est reparti blessé. Une expérience personnelle peut être vraie sans pour autant devenir la norme de toutes les autres.

Je suis numéraire de l'Opus Dei et théologien. J'écris en mon nom propre, sans commande ni rôle de porte-parole. Je connais de l'intérieur une vie que j'aime, mais je ne peux révéler à personne ce qui s'est passé dans la leur.

C’est pourquoi je ne souhaite pas répondre à cette série en commentant des témoignages qui ne relèvent pas de ma compétence. Ce qui m’intéresse, c’est une question qui traverse nombre des situations relatées : que signifie cultiver une vocation pour qu’elle dure toute une vie ? Et, si tel était le but, comment comprendre que quelqu’un puisse se souvenir de cet accompagnement comme d’une blessure ?

Nous prenons soin de ce que nous voulons préserver.

Personne ne se marie en prévoyant de divorcer. Ceux qui s'engagent pour la vie cherchent à préserver cet engagement : ils prennent du temps à deux, protègent leur relation et apprennent à surmonter les crises. Quand on souhaite que quelque chose dure, on en prend soin pour que ce soit le cas.

Avec les enfants vient un autre défi : il ne suffit plus de les aimer, il faut apprendre à prendre soin de chacun d’eux. Les parents conseillent, fixent des limites, posent des questions, corrigent, et lorsqu’un enfant prend une décision qu’ils jugent mauvaise, ils ne réagissent généralement pas avec indifférence : « c’est ta liberté ».

Ces deux expériences nous amènent à aborder une question plus concrète. La série comprend notamment des témoignages de personnes ayant vécu le célibat au sein de l'Opus Dei. Je souhaite m'attarder sur ces témoignages.

Pour un numéral, l’Opus Dei est aussi la famille au sein de laquelle il a choisi de vivre son engagement. Il souhaite rester fidèle à une vocation qu’il a embrassée pour la vie ; et cette famille cherche à l’aider à faire éclore et à persévérer cette vocation.

Lorsqu'on s'occupe de personnes très différentes, des manières spécifiques de prendre soin d'elles émergent inévitablement : formation, coutumes, normes et formes de soutien. L'expérience crée des façons de prendre soin qui se transmettent ensuite.

Et c’est là que le problème commence : comment trouver des moyens communs de prendre soin de personnes différentes ?

Prendre soin avec fidélité à l'esprit

Il existe un autre élément qui conditionne ces modes de prise en charge : l’avenir pour lequel ils ont été conçus.

La formation d'un numéral ne repose pas sur l'hypothèse que, dans quelques années, il cessera d'en faire un. Elle se fonde sur le principe que cette vocation est pour la vie. La question n'est pas « de quoi cette personne aura-t-elle besoin si elle part un jour ? », mais plutôt « de quoi a-t-elle besoin pour bien vivre cette vocation tout au long de sa vie ? »

Cela change aussi notre façon de gérer une crise.

Si un frère me disait demain qu'il voulait partir, je ne pense pas que l'aimer se résume à lui répondre : « Tu es libre, vas-y. » Je voudrais savoir ce qui ne va pas, être là pour lui, et peut-être lui conseiller de ne pas prendre une décision définitive sous le coup de l'épuisement.

Ce n'est pas très différent de ce que feraient des parents lorsqu'un enfant leur confie que son mariage traverse une crise. Respecter leur liberté ne signifie pas rester indifférent face à une décision qui pourrait bouleverser leur vie.

Si un engagement est considéré comme définitif, une crise ne doit pas être immédiatement interprétée comme sa fin. Il se peut même qu'elle représente précisément le moment où un soutien accru est nécessaire. De nombreux programmes de formation visent à encourager cette persévérance, car c'est l'avenir qu'ils envisagent.

Lorsque les soins ne produisent pas le résultat escompté

Mais comprendre pourquoi ces formes de soutien existent ne signifie pas qu'elles ont toujours prodigué des soins de qualité.

N'importe quel parent peut s'en rendre compte. Les exigences élevées qui aident un enfant peuvent donner à un autre le sentiment de ne jamais être à la hauteur. Une question qu'un parent perçoit comme une marque d'intérêt sincère peut être vécue par un autre comme une intrusion.

Les parents sont les mêmes. Souvent, leurs intentions le sont aussi. Les enfants, eux, ne le sont pas.

Un phénomène similaire peut se produire au sein d'une famille spirituelle. Des critères communs sont nécessaires, mais aucune méthodologie ne peut garantir que les mêmes soins produiront les mêmes résultats pour tous.

Cela ne signifie pas que tout est relatif. Il existe des limites qui ne dépendent pas de la personnalité : la dignité humaine, la liberté de conscience, la vérité et la justice. Il existe des actes objectivement répréhensibles, même s’ils sont motivés par les meilleures intentions.

Mais il existe aussi un vaste domaine où la prudence est de mise : apprendre à connaître la personne, savoir quand persévérer et quand se taire, quand une correction favorise la progression et quand, avant tout, une personne a besoin d’être entendue. Il faut même admettre qu’une pratique qui a aidé beaucoup de personnes puisse nécessiter une réévaluation.

Et c’est là qu’apparaît une tentation particulièrement forte lorsque nous connaissons déjà la fin d’une histoire : la raconter à l’envers.

Si une personne est restée et est heureuse, il est facile de conclure que tout le soutien qu'elle a reçu était bénéfique. Si une personne est partie blessée, il est tout aussi facile de réinterpréter chaque règle, chaque conseil, chaque insistance comme un élément qui lui a finalement nui.

Mais les vies ne sont généralement pas écrites avec la clarté avec laquelle nous les racontons plus tard.

Le fait qu'une forme particulière de soutien ait causé de la souffrance nous oblige à nous interroger sur les causes. Cela peut révéler une négligence, une pratique à modifier, voire une injustice qui exige reconnaissance et réparation.

Mais il est également important d’éviter l’approche inverse : conclure que, parce qu’une forme particulière de soutien a produit de la souffrance, elle découlait nécessairement d’un désir de contrôle, ou que tout le bien que d’autres y ont trouvé était fictif.

La réalité humaine résiste souvent à de tels récits parfaitement ordonnés.

Les bonnes intentions ne prouvent pas que des soins appropriés ont été prodigués. Mais un résultat douloureux ne nous permet pas non plus automatiquement de reconstituer l'intention qui sous-tendait l'action.

Les deux choses peuvent être vraies en même temps : quelqu'un pourrait avoir essayé de prendre soin de quelqu'un d'autre et s'en être mal sorti.

C’est précisément pourquoi il y a responsabilité : écouter, apprendre, rectifier et, le cas échéant, présenter des excuses et réparer ses erreurs.

Même maison, histoires différentes

Nous en revenons donc à la question initiale : comment certains peuvent-ils appeler « famille » ce que d’autres perçoivent comme un lieu de souffrance ?

Deux frères et sœurs peuvent grandir sous le même toit et avoir des enfances étonnamment différentes. Cela ne signifie pas pour autant que tout est subjectif. Si un préjudice a été causé, il mérite d'être reconnu ; si une injustice a été commise, elle doit être nommée comme telle. Une famille témoigne également de son amour par ses actes lorsqu'elle reconnaît ses torts.

Mais une histoire douloureuse ne peut pas automatiquement expliquer toutes les autres.

Mon expérience de trouver une famille ne prouve pas que quelqu'un d'autre n'ait pas pu en souffrir. De même, leur souffrance ne prouve pas que ce que j'ai perçu comme de l'affection était en réalité une forme de contrôle que je n'ai toujours pas su identifier.

Notre difficulté réside peut-être dans notre désir de trouver une histoire qui explique toutes les autres.

Peut-être que ça n'existe pas.

Je demeure membre numéraire et considère ma vocation comme un don. C’est précisément pour cette raison que les récits douloureux ne doivent pas être perçus comme une menace. Ils peuvent nous aider à examiner nos manières de prendre soin des autres : ce que nous avons cherché à protéger, quand nous avons aidé, quand nous n’avons pas aidé, et ce que nous pouvons en apprendre.

Nous n'avons pas de méthode parfaite pour aimer. Aucune famille n'en a. Nous avons des principes, de l'expérience, de la prudence et l'humilité de nous corriger lorsque nous nous rendons compte de nos erreurs.

La loyauté a aussi besoin d'attention. Et bien s'occuper de ces personnes exige de ne jamais cesser d'apprendre comment le faire.

L'auteurHugo Elvira

Ingeniero guatemalteco y licenciado en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma). Presidente de Fundación Amivalle.

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Livres

« Par la grâce de Dieu », humour et réflexions d'une mère en fuite

¿Quién dijo que para ser santo hay que ser perfecto? Matilde Latorre demuestra, con humor y madurez, que la fe no habita en vidas de vitrina, sino entre berrinches, lavadoras rebeldes y el caos diario del hogar.

Javier García Herrería-26 septembre 2026-Temps de lecture : < 1 minute

Écrit par un journaliste chevronné spécialisé dans les reportages religieux, Par la grâce de Dieu, Le livre de Matilde Latorre offre un éclairage précieux sur la manière dont la foi s'incarne dans le chaos du quotidien. L'auteure déconstruit l'idéal chrétien de perfection, cherchant Dieu au cœur des petits tracas domestiques : machines à laver récalcitrantes, crises de colère et tensions familiales.

Latorre mêle avec brio l'humour à des références pertinentes aux enseignements de l'Église sur la sainteté dans l'ordinaire, lorsqu'il décrit ces situations du quotidien. Par une prose agile et empreinte d'empathie, il nous rappelle que la grâce n'exige pas une vie sous les projecteurs, mais plutôt le courage d'accepter l'imperfection.

Marquée par son expérience du deuil et son engagement auprès des personnes endeuillées, son écriture dégage une maturité spirituelle qui touche immédiatement le lecteur. C'est une œuvre qui apaise la pression que nous nous imposons aujourd'hui, démontrant que la croissance intérieure ne se produit pas en dehors du quotidien, mais bien en son cœur même. Un rappel réconfortant que les plus grandes joies et les plus grands sacrifices se trouvent dans la simplicité des jours ordinaires.

Par la grâce de Dieu

AuteurMatilde Latorre
EditorialQuadrant
Année: 2026
Nombre de pages: 90
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Actualités

Du palais de l'Élysée à Notre-Dame, Léon XIV ouvre sa visite à Paris en mettant l'accent sur la dignité de la vie humaine.

Le pape Léon XIV est à Paris pour une visite historique dans la capitale française : la première visite papale officielle en France depuis dix-huit ans. Il est le dixième pape de l’histoire à se rendre à Paris.

Gonzalo Meza-25 septembre 2026-Temps de lecture : 5 minutes

Le pape Léon a atterri à l'aéroport de Paris-Orly à dix heures du matin, où il a été accueilli par le président Emmanuel Macron et son épouse, Brigitte.

Les cloches des églises de toute la France ont sonné pendant sept minutes à l'atterrissage de l'avion papal. Après une brève rencontre avec Emmanuel Macron à l'aéroport, le pape s'est rendu au palais de l'Élysée, résidence présidentielle, pour s'entretenir avec le président français.

Tout au long de son voyage, le pontife a été salué par des dizaines de Français rassemblés dans les rues à son passage.

Arrivé au palais de l'Élysée, Léon XIV s'entretint en privé avec le président Macron, puis prononça un discours devant les autorités, la société civile et le corps diplomatique. Ce discours, prononcé dans un français impeccable, ne passa pas inaperçu auprès des Français.

Dans son premier discours, le pape a abordé le thème central de toute la visite : la dignité de la vie humaine. La devise de ce voyage est « Pour que le monde ait la vie », tirée du chapitre six de l’Évangile selon Jean.

Le pape déambule dans les rues de Paris ©OSV News/Christian Hartmann, Reuters

« Une laïcité juste ne consiste pas à exclure la religion. »

S’appuyant sur ce principe, qui a guidé le voyage et les discours, le pape a abordé, entre autres, devant le président et les autorités, des sujets tels que la protection de la vie humaine, la paix, la nécessité du désarmement et la laïcité.

Il a appelé à « apprendre à accueillir la vie inconditionnellement et à soutenir la fragilité avec tendresse », et a réaffirmé, dans le pays de la Déclaration des droits de l'homme, que « la protection du droit à la vie constitue le fondement essentiel de tout autre droit humain ».

Léon XIV a condamné la manipulation génétique, l'achat d'organes et ce qu'il appelait « l'offrande d'une mort programmée », en référence à la récente loi française sur l'aide médicale à mourir, qui désigne euphémistiquement l'euthanasie, approuvée en juillet par l'Assemblée nationale.

Abordant la question des relations entre l'Église et l'État, il a précisé qu'« une laïcité juste ne consiste pas à exclure la religion de la sphère publique ou de l'éducation ».

Dans ce premier discours, Léon XIV a également exhorté à mettre fin à la course aux armements et a averti que « la croyance erronée selon laquelle la possession d’armes nucléaires serait une garantie de sécurité se répand de plus en plus ». Il a ajouté que « la paix n’est pas un rapport de forces ; elle se construit chaque jour par le dialogue et la justice ». C’est pourquoi il a appelé la France à demeurer « un infatigable défenseur de la paix et du multilatéralisme ».

Léon XIV a également abordé la question de l'intelligence artificielle et a mis en garde, citant l'écrivain Georges Bernanos, contre le risque d'un « paradis des machines » envahissant la vie quotidienne. Il a alors déclaré : « Il est urgent de former des esprits au discernement éthique, capables de distinguer ce qui est moralement bon. ».

Léon XIV à l'UNESCO : « Être humain, c'est avant tout être un fils. »

Dans l'après-midi, le pape est arrivé au siège de l'UNESCO, a visité les installations et s'est entretenu avec son directeur général, Khaled El-Enany. Il a ensuite arrosé un olivier sur la place de la Tolérance, puis a prononcé son second discours devant les représentants des États membres. Son intervention était centrée sur une question essentielle : qu'est-ce qu'être humain ? Il a de nouveau insisté sur la dignité de la vie : « Être humain, c'est avant tout être un enfant », a-t-il déclaré, avant de leur rappeler que « nous naissons tous nus et dans le besoin ».

Lorsque cette vérité est oubliée, a-t-il averti, la vie « n’est plus perçue comme un don, mais comme un produit susceptible d’exploitation ». Il a évoqué une dignité « qui demeure intacte dans les circonstances les plus vulnérables, jusqu’à la mort », et a appelé à prendre soin des enfants à naître et des victimes de guerre, des personnes handicapées, des personnes âgées, des migrants et des réfugiés : « Ils sont la preuve concrète de nos revendications en faveur du respect de la dignité humaine. ».

À l'UNESCO, il a également déclaré que la plus terrible des entreprises humaines est la guerre, « car en elle, la science elle-même est mise au service d'une volonté inhumaine de détruire et de tuer ». Il a dénoncé un paradoxe : « Alors que nous attribuons une "intelligence" aux systèmes informatiques, nous peinons à reconnaître la dignité inaliénable des personnes “, dont la vie est en fin de compte jugée à l'aune de leur efficacité.

«Notre-Dame est bien plus qu'un monument.»

Plus tard, le pape s'est rendu à la cathédrale Notre-Dame reconstruite pour y prier l'office divin, les vêpres, en compagnie d'évêques, de prêtres, de diacres, de personnes consacrées et de séminaristes venus de France. Avant la cérémonie, il a visité la cathédrale restaurée et vénéré la couronne d'épines, conservée à Notre-Dame. Il semblait très impressionné par le travail de restauration.

Dans son homélie des Vêpres, le Pape a présenté la cathédrale ressuscitée comme une image du renouveau de l’Église en France. Il a rappelé l’incendie d’il y a sept ans : « En cette heure dramatique, nous avons compris que Notre-Dame est bien plus qu’un monument. » Il a souligné que, dans la reconstruction, l’Église a appréhendé sa mission avec créativité et l’a proposée comme modèle d’une Église qui va de l’avant, appelée à proclamer l’Évangile.

Il a également rappelé que la cathédrale, comme toutes les églises, n'est pas seulement de la pierre, un monument ou un musée, mais qu'elle existe pour la prière : « ce n'est pas une coquille de pierre destinée à être admirée : elle vit du mystère sacré qui y est célébré. ».

Et, pour souligner qu’aucune mission ne peut se poursuivre sans vie intérieure, il a cité la Vénérable Madeleine Delbrêl : « Sans prière, nous n’aimerons pas Dieu d’un amour véritable. Nous serons peut-être ses serviteurs, ses combattants, ou même ses disciples ; mais nous ne serons ni les enfants aimants de notre Père, ni les amis de Jésus-Christ. » Il a conclu par une phrase qui résume le sens de la visite à la cathédrale : « Cette cathédrale a été recréée afin que vous puissiez renaître avec elle, animés d’un nouvel élan vers la sainteté et la mission quotidienne. ».

La veillée avec 80 000 jeunes

Le dernier événement du pape lors de sa première journée de pontificat a été une veillée de prière réunissant 80 000 jeunes au Stade de France à Saint-Denis. Ce rassemblement témoigne d’un phénomène qui se produit actuellement… L'Église en France: la croissance du catéchuménat, c’est-à-dire des jeunes et des adultes qui, après un temps de préparation, demandent à recevoir les sacrements de l’initiation chrétienne — le baptême, la confirmation et l’Eucharistie —, ainsi que le retour de nombreux baptisés qui s’étaient éloignés de la foi et qui reviennent à sa pratique.

Selon les données de l'Église française, l'année 2025 a enregistré un nombre record de près de vingt mille nouveaux membres rejoignant l'Église catholique, soit quarante-cinq pour cent de plus que l'année précédente.

Samedi 26, le pape se rendra à l'Institut catholique de Paris pour rencontrer les membres de l'Assemblée synodale provinciale.

Le Pape abordera le phénomène du nombre croissant d'adultes demandant le baptême en France, un sujet que cette Assemblée synodale approfondira. Les évêques présenteront au Saint-Père l'Instrumentum Laboris de l'Assemblée.

Monde

Léon XIV, acclamé à Paris, appelle à la protection de la vie, de la dignité et de la paix

Tras 18 años sin ver a un Papa en la Ciudad de la luz, París recibió con campanas y vítores a León XIV. Los parisinos querían verle y saludarle, como dijo su arzobispo en Notre Dame, y manifestaron su cariño con cercanía. El Papa habló de proteger la vida, y la dignidad de la persona, de educación y promoción de la paz.   

Francisco Otamendi-25 septembre 2026-Temps de lecture : 7 minutes

Le pape, dont l'avion A321 d'ITA Airways a atterri à Paris/Orly à 9h56 le vendredi 25 septembre, a été accueilli par les cloches. Celles des églises françaises ont sonné pendant sept minutes pour célébrer l'arrivée de Léon XIV sur le sol français. Certaines ont sonné à nouveau lorsqu'il s'est approché de Notre-Dame dans l'après-midi.

L'affection était palpable après chaque événement auquel le pape assistait à Paris. Les gens voulaient être auprès du pape, lui parler, le saluer. Benoît XVI était là en 2008, il y a 18 ans, et, pour le dire simplement, de nombreux Français étaient impatients de voir un successeur de Pierre leur sourire et les toucher.

Et c'est ainsi que cela s'est passé au palais de l'Élysée, en présence du président. Emmanuel Macron (et son épouse) qui présentèrent le Saint-Père, presque un par un, aux autorités, aux membres de la société civile et aux diplomates. Tous souhaitaient saluer le Pape. Ce fut également le cas à l'Organisation des Nations Unies pour l'éducation, la science et la culture (UNESCO), où presque personne ne broncha durant son long discours de plus de 20 minutes, qui fut longuement applaudi.

On pouvait le constater lors du trajet en papamobile jusqu'à la magnifique cathédrale Notre-Dame restaurée, où une foule immense agitait des banderoles, acclamait et saluait le pape, loin de toute froideur laïque.

Le pape Léon XIV salue la foule alors qu'il marche aux côtés du président français Emmanuel Macron et de son épouse, Brigitte Macron, à leur arrivée à l'aéroport international de Paris-Orly le 25 septembre 2026, au début de son voyage apostolique en France et de sa visite à l'UNESCO (Photo CNS/Lola Gomez).

Les Parisiens voulaient voir le pape

L’archevêque de Paris, Monseigneur Laurent Ulrich, l’a déclaré peu avant l’homélie du pape à la cathédrale Notre-Dame : ‘ Les Parisiens souhaitaient votre venue. ’ Et Léon XIV est venu les voir. Unité.

Ne vous laissez pas tromper par l'apparence de Saint Denis la nuit. La veillée des jeunes n'a rassemblé que 80 000 personnes, âgées de 17 à 35 ans. Sans exception. Nombreux sont ceux qui n'ont pas pu obtenir de billets depuis longtemps et qui la suivent (au moment où j'écris ces lignes) via les médias numériques, la télévision, etc. 

Protéger toute vie humaine

Officiellement, quatre événements majeurs étaient prévus pour cette première journée de la visite du pape Léon XIV en France. Tous se déroulaient à Paris : une rencontre avec des représentants du gouvernement, une visite à l’UNESCO, une visite de Notre-Dame en compagnie de l’église paroissiale et la veillée des jeunes.

La devise de la visite de Léon XIV, proposée au pape par le cardinal Jean-Marc Aveline, président de la Conférence épiscopale française, est “ Pour que le monde ait la vie ”, une expression inspirée de l'Évangile de saint Jean.

Il n'est pas surprenant que le pape ait abordé cette question lors de sa rencontre avec le président Macron et d'autres responsables. Dans son discours au palais de l'Élysée, le pontife a rappelé aux dirigeants français leur devoir de “ protéger toute vie humaine ”, condamnant “ le suicide assisté, l'avortement et la gestation pour autrui ‘, comme l'a rapporté OSV News.

Fondement de tous les autres droits de l'homme

“ La protection du droit à la vie constitue le fondement indispensable de tous les autres droits de l’homme », a déclaré le pape, qui a exprimé son inquiétude face aux « tendances de la société qui risquent de transformer la science et la technologie en entreprises à but lucratif promouvant la manipulation génétique, la gestation pour autrui, le trafic d’organes humains ou la possibilité de provoquer sa propre mort. ». 

Léon XIV a souligné la nécessité d“” accueillir la vie inconditionnellement, de soutenir les plus vulnérables avec amour, d’accompagner chaque étape de la vie avec respect et confiance mutuelle, et de défendre avec courage et compassion ceux qui ne peuvent se faire entendre et ceux qui se sentent ignorés ou oubliés. ».

Léon XIV salue la foule à la fin de la célébration des vêpres avec des évêques, des prêtres, des diacres, des religieux consacrés et des séminaristes à la cathédrale Notre-Dame de Paris, le 25 septembre 2026. La visite du temple emblématique faisait partie du voyage apostolique de quatre jours du pape en France (@OSV News/Remo Casilli, Reuters).

Défense de l’Église et des “ profondes racines chrétiennes de la France ”

Par ailleurs, le successeur de Pierre a souligné la sollicitude des saints français envers les plus démunis. Il a notamment cité l'exemple des œuvres caritatives de saint Vincent de Paul dans le Paris du XVIIe siècle et les nombreuses institutions catholiques qui perpétuent cet héritage aujourd'hui.

“ L’Église catholique en France a toujours manifesté un souci constant du bien-être des pauvres et des défavorisés, et s’est efforcée d’être le visage vivant de la miséricorde et de la compassion de Dieu ”, a-t-il souligné.

En outre, Léon XIV a souligné l'importance centrale de la foi catholique dans la culture française pendant de nombreux siècles, la décrivant comme “ une terre aux profondes racines chrétiennes ”, depuis saint Irénée de Lyon au IIe siècle jusqu'au baptême de Clovis, roi des Francs, en 496, dont la conversion a conduit à ce que la France soit connue comme la “ Fille première-née de l'Église ”.

Le pape Léon XIV avec le directeur général de l'UNESCO, Khaled Ahmed El-Enany, le 25 septembre 2026 (@Vatican Media).

UNESCO : Promouvoir la dignité et la paix

En 2027, nous célébrerons le 75e anniversaire de la présence du Saint-Siège en Europe. L'UNESCOUne présence qui découle de la conviction que l’avenir repose avant tout sur le respect et la promotion de la dignité inaliénable de tout être humain créé à l’image de Dieu, a déclaré le Pape dans le L'UNESCO, où il a été accueilli et accompagné par le directeur général, Khaled Ahmed El-Enany.

Le Saint-Siège considère cette organisation “ comme un interlocuteur privilégié au service du bien commun, qui est la ‘ forme sociale de dignité ’ que nous partageons tous de manière originale et égale (cf. Lettre encyclique Magnifica Humanitas, 59) ”.

Non pas la domination de Babel, mais la paix de la Pentecôte

Dans son discours, le pape a souligné que “ ce n’est pas la domination de Babel, mais la paix de la Pentecôte, qui rend possible cette communion entre tous les peuples. 

Chaque culture atteint donc sa plus haute sagesse lorsqu'elle recherche la paix et le bien de tous, témoignant ainsi du véritable sens de notre humanité.

Les piliers de notre engagement

Le pape a affirmé que la pierre angulaire de l’engagement envers la personne et la création est “ le soin que nous portons aux plus petits et aux plus pauvres : les enfants dans le ventre de leur mère et dans les différents contextes de guerre ; les personnes handicapées physiques et intellectuelles ; les personnes âgées ; les migrants et les réfugiés ; et tous ceux que l’arrogance exclut parce qu’on les considère comme improductifs. ”.

“ Elles sont la preuve concrète de nos affirmations concernant le respect de la dignité humaine, et leur protection et leur promotion s’étendent également à la création ”, a-t-il ajouté. Par conséquent, “ la crise écologique actuelle est aussi une crise anthropologique », a-t-il souligné.

Des pèlerins viennent saluer Léon XIV lors de sa visite à Notre-Dame de Paris le 25 septembre 2026 (@Vatican Media).

Notre-Dame, centre vital d'une civilisation

Le pape s'est ensuite rendu en papamobile à la cathédrale Notre-Dame pour prier les vêpres, où il a de nouveau ouvert son cœur et partagé quelques messages avec les fidèles. L'Église qui voyage en France.

Tout d’abord, la référence au fait que “ sept années se sont écoulées depuis que le monde entier, retenant son souffle, a regardé la cathédrale dévorée par un terrible incendie ”, et à la douleur de tous.

“ Notre-Dame est bien plus qu’un monument ”, a déclaré le Pape. “ La participation de tous à sa reconstruction et, aujourd’hui, la splendeur du résultat, montrent qu’en ce lieu bat le cœur d’un peuple ; que nous sommes au cœur même d’une civilisation ; qu’ici le passé et l’avenir s’entrelacent et que le ciel et la terre se rencontrent. ”.

“ La communauté chrétienne n’est pas un refuge où se retirer. ” 

À un autre moment de son homélie, le Pape a demandé aux évêques, prêtres, diacres, personnes consacrées et séminaristes de France : “ Laissez-vous inspirer par ce qui s'est passé ici ! Donnez la priorité à Evangelii gaudium, c'est-à-dire à cette conversion missionnaire dont le Pape François a témoigné dès sa première exhortation apostolique. ”.

“ En tant que disciples du Christ, vous savez bien que la communauté chrétienne n’est pas un refuge où se retirer pour se protéger des difficultés de notre époque ”, a-t-il encouragé l’assemblée.

Au contraire, elle s’offre, à l’instar des cathédrales antiques, comme un espace d’accueil, de respect, de révélation et de sens pour tous. (…) Puisse-t-elle être une Église vivante, plurielle et accessible.”

En outre, le Saint-Père leur a demandé de “ valoriser avec confiance la présence missionnaire des fidèles laïcs, qui sont l’avant-garde vivante de l’Église au carrefour de la vie quotidienne ”.

“ Un amour authentique pour la liturgie ” 

Vers la fin de son sermon, Léon XIV déclara : “ À vous qui célébrez quotidiennement l’Eucharistie, je vous demande de veiller à ce que les célébrations liturgiques soient toujours vécues avec dignité et recueillement, même au sein de petites communautés. Soyez les héritiers conscients des Pères et des Saints de l’Église qui, à travers les siècles, nous ont transmis le sens profond et la beauté de la liturgie, témoignant toujours d’une grande humilité devant le Mystère célébré. ». 

“ C’est pourquoi je vous exhorte tous, évêques, prêtres, diacres et personnes consacrées, à cultiver un amour authentique pour la liturgie. ”.

À la tombée de la nuit, au moment où ces lignes allaient être imprimées, Vigile des jeunes avec le Pape au Stade Olympique de France, avec près de 80 000 jeunes et quelques témoignages, comme ceux de Chloé et François, auxquels le Saint-Père a répondu.

L'auteurFrancisco Otamendi

Monde

Fulton J. Sheen, pionnier de la communication catholique, est désormais un bienheureux

El arzobispo Fulton J. Sheen, teólogo, evangelizador, pionero de la comunicación católica y predicador del siglo XX, es ya el beato Fulton J. Sheen, tras la declaración del Papa León XIV efectuada por su delegado, el cardenal Luis Antonio Tagle, en la Misa de beatificación ayer en San Luis (Misuri, Estados Unidos).

OSV / Omnes-25 septembre 2026-Temps de lecture : 9 minutes

– Gina Christian, Saint-Louis (OSV News)  

Le cardinal Luis Antonio Tagle, pro-préfet du Dicastère pour l'Évangélisation du Saint-Siège et délégué du pape Léon XIV, a lu hier la déclaration du pape sur la sainteté de la vie et le témoignage de Jésus-Christ de l'archevêque Sheen, lors d'une messe célébrée le 24 septembre au Dôme de l'America's Center, en présence de milliers de personnes.

Sous les applaudissements des pèlerins, le cardinal Tagle a décrit l'archevêque Sheen comme un “ fils de l'Illinois, un fils des États-Unis d'Amérique ” et “ en effet, un fils du monde ”. 

On estime la fréquentation à 50 000 personnes.

Des centaines de membres du clergé, dont des dizaines d'évêques et de cardinaux, ont fait leur entrée en procession dans l'enceinte du monastère pour la messe, tandis que plusieurs chorales, accompagnées d'un orchestre, interprétaient une série de cantiques. Les vêtements liturgiques des prêtres étaient brodés des initiales “ JMJ ”, la dédicace particulière de l'archevêque Sheen à Jésus, Marie et Joseph.

Le diocèse de Peoria, dans l'Illinois, d'où est originaire l'archevêque Sheen, avait choisi ce lieu pour accueillir le grand nombre de pèlerins venus assister à la béatification et aux commémorations. Selon les organisateurs, environ 50 000 personnes y ont participé.

Des pèlerins arrivent avant la messe de béatification du vénérable Fulton J. Sheen, qui a eu lieu le 24 septembre 2026 au Dôme de l'America's Center à Saint-Louis. (Photo : OSV News/Bob Roller)

De nombreux fidèles venus des États-Unis, d'Italie, de Pologne et du Brésil

Lors d'une conférence de presse tenue quelques heures avant la messe, l'évêque Louis Tylka de Peoria a déclaré que des pèlerins étaient venus de presque tous les États américains et de plusieurs autres pays. Il a ajouté que de nombreux fidèles venaient d'Italie, de Pologne et du Brésil.

Près de 90 évêques, quelque 1 000 prêtres, environ 1 600 religieux et religieuses et près de 250 diacres étaient présents, a ajouté Mgr Tylka, qui portait la croix pectorale de Mgr Sheen. Parmi les prélats concélébrants figurait Mgr Gabriele G. Caccia, nonce apostolique aux États-Unis.

Une relique importante du bienheureux Fulton J. Sheen est exposée à côté de son portrait officiel lors de la messe de béatification, célébrée le 24 septembre 2026 au Dôme de l'America's Center à Saint-Louis. (Photo : OSV News/Margaret Murray)

Décret officiel de béatification

La béatification – acte papal affirmant que la présence d'une personne au ciel est digne de foi – a eu lieu officiellement entre le rite pénitentiel et le Gloria de la liturgie. L'évêque Tylka a formellement demandé la béatification de l'archevêque Sheen au cardinal Tagle. 

Son petit-neveu, Paul Cunningham, a lu un bref biographie par l'archevêque Sheen, né à El Paso, dans l'Illinois, en 1895 et décédé à New York en 1979. Le cardinal Tagle a ensuite proclamé la lettre apostolique de Pape Léon XIV, qui annonça la béatification en latin. Par la suite, l'évêque Tylka lut la lettre en anglais, et les deux textes furent accueillis par des applaudissements. 

Avec la proclamation publique du décret papal, l'archevêque Sheen a été officiellement considéré comme l'un des “ béates ” de l'Église, un mot qui vient du latin et qui signifie “ bienheureux ”.

Le 7 septembre 2011, au Centre pastoral Spalding de Peoria (Illinois), James Fulton Engstrom est dans les bras de ses parents, Travis et Bonnie Engstrom, tandis qu'un tribunal entame l'enquête sur sa guérison miraculeuse par l'intercession de l'archevêque Fulton J. Sheen. Étaient également présents Andrea Ambrosi, postulatrice de la cause de canonisation de l'archevêque Sheen, et l'évêque de Peoria, Daniel R. Jenky. La survie miraculeuse du bébé à la naissance a motivé la procédure de béatification de l'archevêque Sheen. (Photo : OSV News/Jennifer Willems, The Catholic Post, archives CNS.).

Le jeune homme James Fultom Engstrom, Le bénéficiaire du miracle présente une relique

La résurrection de James Fulton Engstrom Né sans vie en 2010, un événement attribué à l'intercession de l'archevêque Sheen, son décès fut officiellement reconnu comme le miracle ayant conduit à la béatification de l'archevêque. James, accompagné de ses parents et de ses frères et sœurs, a présenté une relique importante de l'archevêque Sheen lors de la liturgie.

Conservée dans un reliquaire, la relique est la mâchoire de l'archevêque Sheen, choisie car elle représente les dons extraordinaires de l'archevêque en tant qu'orateur, enseignant et évangéliste.

Dans le cadre de la béatification, un portrait du bienheureux Fulton Sheen, auréolé, a également été dévoilé. Sur cette image, il tient une craie, outil qu'il utilisait – avec un tableau noir – dans sa célèbre émission télévisée primée aux Emmy Awards, “ Life Is Worth Living ”. 

L'image a également été présentée simultanément dans le diocèse de Peoria, à la cathédrale Sainte-Marie de l'Immaculée Conception.

Le cardinal Luis Tagle, pro-préfet du Dicastère pour l'Évangélisation, élève l'Évangéliaire lors de la messe de béatification du bienheureux Fulton J. Sheen, célébrée le 24 septembre 2026 au Dôme de l'America's Center à Saint-Louis. (Photo : OSV News/Margaret Murray).

Un ‘ conteur d'histoires de Jésus ’

La première lecture de la messe de béatification, d'après le prophète Isaïe 52:7-10 , La première lecture a été faite en espagnol, tandis que la seconde lecture, 2 Corinthiens 4:1-2, 5-7 , Elle fut proclamée en portugais, et l'Évangile, tiré de Marc 16:15-20, En anglais. 

Les prières des fidèles furent offertes en diverses langues, illustrant à la fois le caractère universel de l'Église et le vocation missionnaire du bienheureux Fulton J. Sheen, qui était le directeur aux États-Unis de la Société pour la propagation de la foi (Œuvres pontificales missionnaires).

Dans son homélie, Le cardinal Tagle a fait l'éloge de l'archevêque Sheen, le qualifiant de “ conteur de Jésus ” et de “ missionnaire qui sonde profondément le cœur des pauvres pour y rencontrer Jésus ”.

Défense des pauvres

Le cardinal a mis en lumière la défense passionnée des pauvres dont a fait preuve l'évêque Sheen lors du concile Vatican II, durant les débats de 1964 sur ce document. “ Ad Gentes ”, Concernant l’activité missionnaire de l’Église, l’évêque Sheen a alors demandé à ses confrères évêques d“” affirmer » la notion de pauvreté et les évêques issus des secteurs pauvres et souffrants de l’Église.

“ De même que seul un Christ blessé pouvait convertir un Thomas incrédule, seule une Église blessée par la pauvreté peut convertir un monde incrédule ”, a-t-il déclaré. 

"Je ne me lasse jamais de proclamer l'Évangile."

Le cardinal Tagle a félicité l'archevêque Sheen pour avoir établi des liens authentiques avec les personnes qu'il rencontrait, à qui il prêchait et auprès desquelles il exerçait son ministère.

“ Le missionnaire évangélisateur est béni par la communion avec les peuples et les nations, en particulier les pauvres et les vulnérables, et cette communion se fait au nom de Jésus-Christ ”, a-t-il déclaré.

Le cardinal Tagle a raconté comment l'archevêque Sheen avait dit à un ami, qui lui demandait pourquoi il était devenu prêtre, qu'il avait été appelé à partager l'Évangile et à raconter l'histoire de Jésus. 

« Je ne me lasse jamais de le raconter ; je ne me lasse jamais d’améliorer ma façon de le raconter. J’aime ma vocation », a déclaré l’archevêque Sheen, selon le cardinal Tagle.

Je prie pour la canonisation du bienheureux Sheen

Dans son discours après la communion, l'évêque Tylka a exhorté tous les présents à prier pour la canonisation de l'archevêque Sheen, menant une prière commune dans cette intention.

“ C’est Dieu qui a donné à l’Église le témoignage extraordinaire de celui que nous pouvons maintenant appeler le Bienheureux Fulton J. Sheen ”, a-t-il déclaré.

Après avoir remercié les nombreux prélats qui ont participé à la messe, notamment l'archevêque Mitchel T. Rozanski, dont l'archidiocèse a accueilli la béatification, et les représentants de l'archidiocèse de New York, du diocèse de Rochester et des Œuvres pontificales missionnaires, l'évêque Tylka a déclaré : “ Votre présence ici aujourd'hui nous rappelle magnifiquement que, si Peoria est incroyablement fière de compter Fulton Sheen parmi les siens, il est un don pour toute l'Église. ”.

“ Il a proclamé l’Évangile sans crainte dans une période culturellement difficile. ”

“ Fulton Sheen nous a laissé un héritage précieux ”, a déclaré l’évêque Tylka. “ Il a proclamé l’Évangile avec courage dans un contexte culturel difficile. Il a soutenu les missions de l’Église à travers le monde. Il a amené des dizaines de milliers de personnes à la conversion et a prêché à des millions. Ses moments de prière devant le Saint-Sacrement étaient la source de sa compréhension du Fils de Dieu. Il a mis tous les dons que Dieu lui avait faits au service d’un seul but : conduire les gens au Christ. Et son héritage est désormais le nôtre. ”.

Après la messe, les participants ont été invités à rester en prière pour vénérer les reliques de l'archevêque Sheen.

James Engstrom, un jeune homme de quinze ans passionné de météo, montre à ses parents, Travis et Bonnie, les prévisions météorologiques à leur domicile de Washington, dans l'Illinois, le 23 janvier 2026. Né sans pouls le 16 septembre 2010 et resté en état de mort cérébrale pendant une heure avant que son cœur ne se mette à battre, James Engstrom a été le témoin d'un miracle reconnu par l'Église, qui a contribué à faire progresser la cause de béatification du vénérable Fulton J. Sheen. (Photo : OSV News/Daryl Wilson).

La mère du bébé miracle 

Bonnie Engstrom, la mère du garçon dont la guérison miraculeuse après sa naissance mort-né en 2010 a été reconnue comme le miracle qui a conduit à la béatification de l'archevêque Fulton J. Sheen, a déclaré qu'elle espérait que la messe de béatification du 24 septembre serait “ un avant-goût du paradis ”. 

En 2011, Monseigneur Gray a dirigé l'enquête sur le miracle de la naissance de James Fulton Engstrom, que le pape François a officiellement reconnu comme tel en 2019. Avant même la naissance de James, Bonnie et son mari, Travis Engstrom, avaient placé leur fils sous la protection de l'archevêque Sheen et avaient prévu de le nommer Fulton. 

Bonnie Engstrom a fait remarquer qu'elle appréciait le sens de l'humour du nouveau Bienheureux, son intelligence et “ son profond amour pour Jésus-Christ ”.

L’évêque Robert E. Barron de Winona-Rochester (Minnesota) a prononcé l’homélie lors des vêpres en l’honneur du vénérable Fulton J. Sheen, le 23 septembre 2026, à la cathédrale-basilique Saint-Louis, à la veille de sa béatification. L’archevêque Sheen est considéré comme l’un des évangélistes les plus influents et novateurs de l’histoire américaine. (Photo : OSV News/Bob Roller).

L'évêque Barron : “ Il a ouvert la porte à l'évangélisation du monde.

Parmi les autres témoignages recueillis ces jours-ci figure celui de l'évêque Robert E. Barron de Winona-Rochester, Minnesota, qui a partagé ses réflexions sur l'archevêque Sheen dans une homélie prononcée le 23 septembre à la cathédrale-basilique de Saint-Louis, où des centaines de personnes s'étaient rassemblées pour les vêpres la veille de la béatification de l'archevêque.

L’évêque Barron, qui considérait comme “ l’un des plus grands privilèges de [sa] vie de pouvoir prononcer cette homélie à la veille de la béatification de Fulton Sheen ”, a déclaré qu’il avait “ ouvert la porte à l’évangélisation du monde ” et qu’il était considéré, “ de l’avis général ”, comme “ le prédicateur de langue anglaise le plus remarquable du XXe siècle ”.

Une figure clé de l'histoire moderne de l'Église catholique

Il a décrit l'archevêque Sheen comme “ mon modèle et mon inspiration ” et comme “ l'une des figures clés de l'histoire moderne de l'Église catholique ”, qui a émergé au milieu d'une “ renaissance ” catholique du milieu du XXe siècle qui comprenait « Graham Greene, Dorothy Day, Jacques Maritain, Henri de Lubac, Thomas Merton, Evelyn Waugh et bien d'autres ”.”

Des séminaristes assistent à l'entrée des prélats au début des vêpres en l'honneur du vénérable Fulton J. Sheen, le 23 septembre 2026, à la cathédrale-basilique Saint-Louis, à la veille de sa béatification. (Photo : OSV News/Bob Roller).

Dédicace à l'Heure Sainte, “ son amitié avec Jésus-Christ ”

Ce qui faisait de l'archevêque Sheen « un homme de Dieu béni et saint », c'était son amitié avec Jésus-Christ, a déclaré l'évêque Barron.

Il a ensuite ajouté que “ nulle part l’enracinement de Fulton Sheen dans la grâce du Christ n’était plus évident que dans son dévouement quasi permanent à… » Heure Sainte ” Une prière quotidienne et ininterrompue d'une heure en présence du Saint-Sacrement. ».

“ Maintenant, je profite de l’Heure Sainte… dans ma chapelle privée chaque matin avant de commencer ma journée de travail ”, a-t-il déclaré, avant de conclure en soulignant que Sainte Marie “ est très présente dans la vie spirituelle de Fulton Sheen, depuis son baptême à l’église Sainte-Marie jusqu’à son ordination à la cathédrale dédiée à Marie, en passant par sa profonde dévotion au rosaire et, enfin, ses plus de 30 voyages à Lourdes pour rendre visite, comme il l’a dit lui-même, à ‘la femme que j’aime’ ”.

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- Gina Christian Elle est journaliste multimédia pour OSV News. Suivez-la sur X @GinaJesseReina. Maria Wiering, rédactrice en chef d'OSV News, a contribué à cet article.

 Cet article compile les informations relatives à la béatification publiées hier et aujourd'hui par OSV News. Vous pouvez les consulter. ici.

L'auteurOSV / Omnes

Ni racismo ni caos: la lección de Salamanca sobre las migraciones

La Escuela de Salamanca defendió la dignidad universal y el derecho a la movilidad, pero vinculó la libertad de circulación al bien común y a la capacidad de integración de las sociedades receptoras.

25 septembre 2026-Temps de lecture : 6 minutes

El racismo moderno no es un atavismo biológico, sino una construcción intelectual que nace a finales del siglo XV con las grandes navegaciones europeas. Lo que comenzó como un «racismo emocional» ante el encuentro con el «otro», pronto se transformó en un sistema teórico diseñado para justificar el dominio colonial. En este escenario, la Escuela de Salamanca surge no solo como un centro de saber teológico, sino como el embrión de la doctrina de los derechos humanos universales. Hoy, en pleno siglo XXI, cuando la inmigración se presenta como uno de los grandes desafíos de Occidente, las enseñanzas de los maestros salmantinos nos ofrecen la brújula necesaria para no errar en el debate sobre la movilidad humana.

El origen del racismo moderno

Para comprender la vigencia de Salamanca, primero debemos entender el muro que derribó. Durante siglos, la intelectualidad europea, desde Linneo hasta Kant, sostuvo la existencia de variedades humanas con temperamentos y capacidades morales distintas, situando a la «raza blanca» en la cúspide de la perfección.

En el primer cuarto del s. XX, las teorías raciales nazis fueron la fundamentación ideológica para el exterminio de millones de personas durante la Segunda Guerra Mundial. El Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) adoptó y desarrolló varias clasificaciones raciales pseudocientíficas como parte de su ideología para justificar el genocidio de grupos de personas que consideraba racialmente inferiores. Los nazis consideraban a la supuesta raza aria una raza maestra superior, y a judíos, africanos, mestizos, romaníes, eslavos y otros grupos étnicos como infrahumanos y racialmente inferiores, cuyos miembros estaban destinados a trabajos forzados y exterminio. Estas creencias surgieron de una mezcla de antropología del siglo XIX, racismo científico (fundado en las teorías de Hans F. K. Günther) y antisemitismo.

El antisemitismo bajo nuevas formas

Por cierto, que el antisemitismo, lejos de ser un fenómeno extinguido tras la derrota del nazismo, ha demostrado ser un odio proteico capaz de mutar y pervivir en la actualidad, a menudo camuflado bajo nuevas narrativas políticas e ideológicas. Hay quien sostiene que esta persistencia se ha hecho patente por ejemplo en la virulencia con la que ciertos sectores de la izquierda política -generalmente antirracista- han reaccionado ante la guerra de Gaza, donde la hostilidad hacia Israel trasciende con frecuencia la legítima crítica geopolítica para resucitar viejos prejuicios judeófobos. 

Como la visión marxista del mundo divide todo en «opresores» y «oprimidos» y los judíos son vistos a menudo como exitosos o «blancos» en el contexto occidental, a veces se les excluye de las protecciones antirracistas habituales o se minimiza el odio hacia ellos -camuflado dentro de un discurso político antiimperialista- porque no encajan en el perfil tradicional de «víctima» que maneja cierta retórica progresista. En este contexto, el antisionismo radical funciona a menudo como una máscara socialmente aceptable que, al demonizar sistemáticamente al único Estado judío y aplicarle un doble rasero moral inexistente para otros conflictos, canaliza un rechazo ancestral que niega la legitimidad y el derecho a la seguridad del pueblo judío.

La respuesta de la Escuela de Salamanca

Por su parte, la Escuela de Salamanca nos enseña que la libertad de circulación es una herramienta para la protección de la dignidad, no para su erosión. En un siglo XXI marcado por la polarización, volver a Francisco de Vitoria y a Domingo de Soto significa entender que el deber de acoger es inseparable de la capacidad real de integrar. Solo a través de un orden basado en la razón y el bien común universal podremos superar el racismo y convertir la movilidad humana en una verdadera «misión de esperanza».

El fenómeno de la movilidad humana debe ser considerado como una de las cuestiones más graves de la actualidad. Lo avala el extraordinario crecimiento de los flujos y las dificultades en las que es vivido por la mayoría de sus protagonistas. En esta dinámica, constituirá un desafío creciente en las próximas décadas hasta el punto de que hay autores que hablan ya del siglo XXI como del siglo de las migraciones.

La Iglesia católica, sin dejar de valorar la corriente de los derechos humanos, los esfuerzos de sus instituciones y los logros para toda la humanidad, establece una distancia crítica que es reconocible en dos puntos fundamentales respecto a la movilidad: el reconocimiento de un derecho a la migración de la persona y su familia, no reconocido por la Declaración de 1948, y la reclamación de un conjunto de deberes, asumidos por los individuos, que completen las protecciones contempladas. El escenario descrito del bien común universal, de estructuras internacionales que velen por ello, de la existencia de una comunidad universal, justifica la proclamación de que toda persona goza de una ciudadanía mundial que le habilita para el ejercicio de derechos y deberes que rebasan los reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

El derecho a migrar

La actual exhortación del Papa León XIV a recibir a los desplazados bajo el lema Migrantes, misioneros de esperanza actualiza directamente el Ius Peregrinandi formulado por la Escuela de Salamanca. Al afirmar León XIV que el miedo a los forasteros es una «sedentarización» contraria al espíritu cristiano, recupera la tesis central de Francisco de Vitoria en De Indis. Vitoria estableció que es lícito a cualquier ser humano viajar y permanecer en otros territorios siempre que no cause daño, definiendo la movilidad no como una concesión del Estado, sino como un derecho natural de comunicación entre los pueblos que precede a las fronteras políticas.

Del mismo modo, la continuidad que León XIV mantiene con la encíclica Fratelli Tutti del Papa Francisco para denunciar el nacionalismo excluyente se fundamenta en el concepto salmantino del Totus Orbis. Cuando la Iglesia católica está insistiendo en la actualidad en la dignidad inalienable del migrante por encima de su estatus legal, están aplicando el principio de Vitoria en De Potestate Civili. Allí, el teólogo dominico definió al mundo entero como una comunidad regida por el Derecho de Gentes, argumentando que existen leyes justas y derechos universales que protegen a la persona frente a la soberanía de cualquier gobernante, una idea que la Iglesia emplea hoy para combatir el racismo y la exclusión.

Libertad de circulación y bien común

Por último, la actualización del pensamiento de Vitoria exige equilibrar el derecho natural de movimiento con el deber estatal de preservar el bien común; esto implica una gestión migratoria que, sin discriminar por origen (dignidad humana), imponga límites racionales para evitar que la libertad de tránsito degenere en la disolución del orden social (caos) o en la explotación de los vulnerables. Para ello, debemos volver al principio rector que Francisco de Vitoria estableció en sus Relectiones: la cláusula «sine iniuria» (sin daño). Vitoria defendía el derecho de comunicación y comercio (Ius Communicationis), que permitía a los españoles viajar y residir en las Indias, siempre y cuando no dañaran a los naturales ni socavaran su soberanía legítima. El límite del derecho a migrar no debe ser el egoísmo nacional, sino la capacidad de integración y sostenibilidad de la sociedad receptora.

Si la migración se realiza «con daño» (colapsando estructuras sociales o imponiendo cargas insostenibles), deja de ser un derecho protegido por el Ius Gentium y se convierte en una agresión que el Estado tiene derecho a repeler. El derecho de uno a llegar no puede anular el derecho de la comunidad receptora a existir y mantenerse estable. Libertad no es anarquía: la Escuela de Salamanca, precursora de los Derechos Humanos, era profundamente tomista. Para Santo Tomás y sus seguidores, la ley debe ser una «ordenación de la razón al bien común». Una libertad de circulación absoluta, sin control ni registro, elimina la capacidad del Estado para ordenar la sociedad.

Orden y protección

Si la libertad de circulación se interpreta como ausencia total de fronteras (caos), se destruye la seguridad jurídica y la protección social, que son conquistas del derecho europeo. Una sociedad en «caos» no puede garantizar la dignidad de nadie (ni del local ni del migrante). Por tanto, la restricción de flujos no es una negación de la dignidad del migrante, sino una herramienta necesaria para garantizar que esa dignidad pueda ser efectiva y protegida dentro de un marco legal funcional. El «caos» beneficia al fuerte sobre el débil, violando el principio de protección al inocente que defendía Vitoria.

Las mafias de tráfico de personas existen porque hay una barrera insalvable entre la oferta (migrantes) y la demanda (destino), creando un mercado negro.  Si la circulación fuera efectiva y legal (como un visado universal o el espacio Schengen), el modelo de negocio del «coyote» ou le «patera» colapsaría. Nadie paga a un criminal 5.000 euros para cruzar el mar peligrosamente si puede cruzar un puente legalmente por 50 euros. Pero si se abren las puertas («libre circulación») pero no se garantiza la integración (trabajo, vivienda), probablemente las mafias mutarían. Ya no cobrarían por el cruce, sino que explotarían la estancia (guetos, prostitución, esclavitud laboral). Por eso, la eliminación de las mafias requiere vías legales seguras (orden), no una apertura caótica que simplemente cambie el momento en que el migrante es explotado. Se trataría de destruir el mercado de la mafia mediante la ley, no mediante la ausencia de ella.

Le site Ius Peregrinandi defendido por Francisco de Vitoria no es un derecho absoluto al caos, sino una comunicación pacífica orientada al bien común; por tanto, el deber de acoger es inseparable de la capacidad real de integrar, pues permitir la entrada indiscriminada para luego despreocuparse y condenar al migrante a la marginalidad y el fracaso traiciona el principio de justicia conmutativa y distributiva que fundamenta el Derecho de Gentes.

Monde

León XIV será el primer Papa en venerar la “túnica sagrada” de Argenteuil

El Papa León XIV hará historia durante su visita a Francia del 25 al 28 de septiembre, al convertirse en el primer Papa en venerar la Santa Túnica de Argenteuil, reliquia que durante mucho tiempo se creyó que era la túnica sin costuras que usó Cristo durante su Pasión.

OSV / Omnes-25 septembre 2026-Temps de lecture : 4 minutes

– Caroline de Sury, OSV News

El momento de la veneración tendrá lugar la noche de la llegada de León XIV a París, el viernes 25 de septiembre, en el que acudirá al Stade de France —lugar emblemático para los Juegos Olímpicos de 2024, situado al norte de París, en la ciudad de Saint-Denis— para participar en una Vigilia de oraciòn a la que asistirán en torno a 80.000 jóvenes de entre 17 y 35 años. 

En ese acto, el Papa venerará la Santa Túnica de Argenteuil, inmediatamente después de rezar las Vísperas con los obispos, sacerdotes, diáconos, consagrados, consagradas y seminaristas en la Catedral de Notre Dame, donde el Pontífice tiene previsto rezar ante la corona de espinas. 

La Santa Túnica, desde la basílica a la Vigilia con los jóvenes

La túnica será trasladada al estadio desde la basílica de Argenteuil especialmente para el evento, una medida que las autoridades locales han calificado de “excepcional”, “sin precedentes” e “histórica”.

“En tiempos modernos, la túnica nunca ha sido retirada oficialmente de la basílica”, afirma el sitio web oficial de Argenteuil. “Este es un hito importante, ya que (el Papa) León XIV será el primer Papa en contemplarla”.

La Santa Túnica de Argenteuil se exhibe el 18 de abril de 2025, Viernes Santo, en la Basílica de Saint-Denis en Argenteuil, Francia. (Foto de OSV News/Cortesía de la Diócesis de Pontoise).

Venerada como la túnica de Cristo en Francia durante más de 1.200 años

Dans la Santa Túnica de Argenteuil ha sido venerada como la túnica de Cristo en Francia durante más de 1.200 años. El emperador Carlomagno la recibió alrededor del año 800 de la emperatriz Irene de Constantinopla. Se la confió a su hija Teodrada, abadesa de la Abadía de Argenteuil. 

Durante los siglos siguientes, el pueblo de Argenteuil se convirtió en un importante lugar de peregrinación en Francia, atrayendo a reyes y reinas deseosos de venerar la túnica, entre ellos San Luis en el siglo XIII.

Durante la Revolución Francesa, el párroco de Argenteuil cortó la túnica en pedazos para ocultarla mejor y protegerla del saqueo de los revolucionarios. En el siglo XIX, fue reconstruida casi por completo y colocada en un relicario especial dentro de la nueva Basílica de Saint-Denis en Argenteuil. 

En Pontoise, 200.000 peregrinos en la última exhibición pública

A partir de entonces, se exhibió para la veneración pública cada 50 años, hasta que, tras su restauración en 2016, se decidió no esperar tanto tiempo entre cada exhibición.

En abril y mayo de 2025, la Diócesis de Pontoise organizó la última exhibición pública especial con motivo del Jubileo de la Esperanza. El evento generó un enorme entusiasmo, atrayendo a más de 200.000 peregrinos de todas las edades y condiciones sociales. 

Relicario especial del carpintero parisino Gabriel Hostachy

Desde julio, Gabriel Hostachy, un carpintero parisino de 39 años y católico practicante, ha estado trabajando en la preparación de un relicario especial para la exposición conmemorativa de la presencia papal. 

Fabricado en madera de roble y tilo, con un panel de vidrio que permite ver la túnica, mide más de 3,6 metros de altura y fue diseñado para resistir cualquier intento de robo.

Las manchas de sangre, del mismo tipo que las de la Sábana Santa de Turín

La túnica está hecha de lana marrón. Mide 1,2 metros de largo y 0,9 metros de ancho. Los resultados de investigaciones científicas recientes varían, pero coinciden en que la tela es contemporánea de los textiles orientales de los primeros siglos de la era cristiana. Las manchas de sangre que presenta son del mismo tipo que las de la Sábana Santa de Turín.

Originalmente sin costuras, la túnica se presenta a menudo como una oportunidad para orar por la unidad cristiana, en recuerdo del momento en que las vestiduras de Cristo fueron divididas durante su crucifixión, cuando los soldados decidieron no “rasgarla”, como recuerda el Evangelio de Juan: 

“No la rasguemos, sino echemos suertes para ver de quién será”, se dijeron los soldados unos a otros, “para que se cumpliera lo que dice la Escritura: ‘Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi túnica echaron suertes’”.

El obispo Benoît Bertrand de Pontoise, Francia, ora frente a la “Santa Túnica de Argenteuil”, junto a representantes de las iglesias orientales, el 26 de abril de 2025, en la Basílica de Saint-Denis en Argenteuil. Se cree que la túnica es la vestimenta sin costuras que Cristo usó antes de su pasión. (Foto de OSV News/Cortesía de la Diócesis de Pontoise). 

La unidad cristiana

El obispo Benoît Bertrand de Pontoise, que ostenta oficialmente el título de “Guardián de la Santa Túnica»”, dado que Argenteuil se encuentra en su diócesis, concede gran importancia a la preocupación por la unidad cristiana.

De hecho, mientras se realizaba la última exhibición pública de la túnica, muchos de los cardenales que tenían previsto asistir no pudieron hacerlo, ya que fueron convocados a Roma para el cónclave.

La manifestación, “oración intensa” por la Iglesia y el futuro Papa

La decepción por la falta de celebración de la exhibición de la túnica en presencia de los cardenales más importantes se convirtió “en una intensa oración por la Iglesia y por el futuro Papa”, declaró en aquel momento el obispo de Pontoise a OSV News.

El tema de la unidad será fundamental durante la vigilia en el estadio, que reunirá a jóvenes de diversos orígenes sociales. Un gran número de jóvenes católicos de la diócesis de Saint-Denis, conocida por sus barrios obreros con una importante población de origen inmigrante, estarán presentes, junto con algunos de sus amigos no cristianos. 

Las entradas se agotaron a los pocos minutos

Muchos jóvenes de París y de otras diócesis también asistirán, incluidos algunos que asisten regularmente a comunidades carismáticas o participan en la peregrinación de Pentecostés de París a Chartres, que tiene lugar después de la Misa en latín.

En agosto, las entradas para asistir a la vigilia con el Papa se agotaron a los pocos minutos de abrirse el plazo de inscripción. Por ello, muchos jóvenes la verán por vídeo el viernes por la noche durante los eventos organizados por parroquias o colegios católicos.

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– Caroline de Sury escribe para OSV News desde París.

– Esta información ha sido publicada originariamente por OSV News. Pueden consultarla ici.

L'auteurOSV / Omnes

Éducation

Una educación rehén de los cambios políticos

"Si queremos revertir la tendencia que marcan informes como PISA y devolver al esfuerzo, al rigor y al pensamiento crítico el lugar central que merecen en las escuelas, el primer paso inexcusable es despojar a la educación de la refriega partidista y simplificar su arquitectura jurídica".

Eloy Asenjo Carpintero-25 septembre 2026-Temps de lecture : 3 minutes

La educación en España se parece demasiado a una obra perpetua en construcción en la que, cada pocos años, cambian al arquitecto, tiran los cimientos a medias y levantan un edificio con planos radicalmente distintos. Desde el inicio de nuestra democracia, el sistema educativo ha soportado ya ocho leyes orgánicas diferentes en apenas cuarenta años. Un récord de inestabilidad legislativa que convierte las aulas en un laboratorio de probaturas políticas y condena a centros, docentes y familias a una desorientación crónica.

Un laberinto autonómico indigerible

A este desbarajuste estatal se suma una vuelta de tuerca institucional aún más compleja. Al tener las comunidades autónomas plenamente delegadas las competencias educativas, el mapa se fragmenta de tal manera que por cada norma que se aprueba a nivel nacional nos encontramos con diecisiete despliegues normativos autonómicos diferentes.

De este galimatías derivan graves disfunciones, como la profunda asimetría curricular y el absurdo de las pruebas de acceso a la universidad. Puesto que la titulación oficial la otorga el Estado, debería imperar una armonía básica. Sin embargo, las exigencias de la EBAU difieren según el territorio, pudiéndose llegar al extremo inaceptable de que algunas familias con recursos desplacen a sus hijos a estudiar el bachillerato a determinadas comunidades buscando notas medias más elevadas para acceder al grado deseado en la universidad de preferencia, lo que vulneraría flagrantemente el principio de igualdad de oportunidades.

A ello se añade otra variable crucial que suele soslayarse en el debate público: la gestión de la lengua vehicular. Aunque considerar las lenguas cooficiales como una riqueza indiscutible y de gran importancia es un punto de partida innegable, en la práctica su ordenación en aquellas comunidades que cuentan con ellas se convierte con frecuencia en un delicado jeroglífico político. Si no se gestionan con equilibrio, esto puede introducir un hándicap añadido, afectando de forma directa y medible a destrezas tan básicas como la comprensión lectora, el vocabulario y la corrección en la redacción en la lengua común del Estado.

El verdadero debate: más allá de las ideologías

Mientras el debate político y mediático suele encasquillarse interesadamente en la titularidad de los centros educativos, la defensa de sus respectivos idearios y la eterna polémica sobre si deben o no sufragarse en parte con fondos públicos, los datos recientes nos ponen ante los ojos una realidad infinitamente más fundamental que debemos debatir sin complejos.

La Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), a raíz de los resultados del Informe PISA 2025, ha recibido con profunda preocupación la caída generalizada del rendimiento escolar en España, registrando niveles mínimos históricos en Matemáticas, Lectura y Ciencias. 

Como advierte la CECE, el problema no se reduce a una cuestión de brechas socioeconómicas, pues el descenso es transversal y afecta también a los entornos tradicionalmente más favorecidos. Tal y como señala su presidente, Alfonso Aguiló, la exigencia académica y el apoyo deben ir de la mano para ayudar a quienes encuentran dificultades sin dejar de elevar el aprendizaje de todos, recordando que no podemos conformarnos con que las distancias se reduzcan si el conjunto del alumnado aprende menos. La urgencia principal de este diagnóstico arranca en la comprensión lectora, el cimiento invisible sobre el que descansa cualquier otro aprendizaje futuro. 

Evaluar antes de volver a legislar

Ante esta debilidad estructural, la tentación de los ministerios y consejerías suele ser siempre la misma: aprobar una nueva ley o retocar los currículos como si un boletín oficial tuviera una varita mágica. Frente a este activismo legislativo estéril, la reclamación de la CECE plantea la sensatez de evaluar de forma pública y rigurosa el impacto de las políticas aplicadas antes de volver a legislar. 

Este análisis exige compartir impresiones de manera honesta entre el INEE (Instituto Nacional de Evaluación Educativa), las administraciones de los distintos territorios, centros de todas las redes, familias, profesores y expertos independientes, escuchando de verdad la voz de quienes pisan el aula todos los días. En palabras del propio Aguiló, no se pide que no se legisle, sino que antes de acometer nuevas reformas se sepa qué ha funcionado, qué ha fallado y por qué, evaluando las decisiones políticas y no solo el rendimiento de los alumnos. 

Hacia un horizonte de estabilidad

Educar exige paciencia histórica, poso y permanencia. Ningún sistema de excelencia se improvisa en los cuatro años que dura una legislatura ni se sostiene con parches territoriales descoordinados.

Por ello, urge reclamar un pacto de Estado que dote a las leyes educativas de una vigencia que, en mi opinión, debería extenderse al menos durante veinte años, asegurando así el ciclo vital completo de al menos una generación entera de alumnos bajo unas mismas reglas de juego. Naturalmente, defender este horizonte prolongado no significa instaurar un dogma pétreo ni renunciar al sentido común: durante ese tiempo es perfectamente posible y deseable consensuar ajustes o correcciones puntuales, pero siempre fundamentados en una evaluación rigurosa y nunca por capricho partidista.

Si queremos revertir la tendencia que marcan informes como PISA y devolver al esfuerzo, al rigor y al pensamiento crítico el lugar central que merecen en las escuelas, el primer paso inexcusable es despojar a la educación de la refriega partidista y simplificar su arquitectura jurídica. Sembrar a largo plazo con la mirada puesta en el bien común es la única forma de blindar con madurez el futuro de nuestros jóvenes.

L'auteurEloy Asenjo Carpintero

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Prêtre SOS

Il n'est ni nécessaire ni bon pour toi d'être seul.

El celibato no es un camino de aislamiento individualista, sino una vocación para amar y dejarse cuidar a través de una profunda red de relaciones con Dios, consigo mismo y con los demás.

Carlos Chiclana-25 septembre 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Il semble que pour devenir prêtre, il faille être formé à la solitude. Mais est-ce vraiment nécessaire ? Ne pourrait-on pas former les candidats précisément à comprendre qu’ils ne sont pas seuls ?

Démystifier le mythe de l'isolement

Il pourrait sembler que vivre le célibat implique un sentiment de solitude, de manque, d'absence d'affection et de désespoir inhérent à ce choix. Si celui ou celle qui s'apprête à vivre le célibat célibat, Si vous croyez à cette fausse prémisse, vous risquez de concevoir et d'organiser votre vie avec un individualisme qui accomplira votre prophétie et, en effet, vous laissera seul.

Si l’on considère que le sacerdoce est une vocation à se donner aux autres, partagée avec des personnes animées du même charisme, et qu’il repose sur le soutien d’autrui, la solitude ne devrait pas être plus grande que la solitude saine et originelle, cadre d’une communication intime avec Dieu, comme il l’explique. Saint Jean de la Croix: “ Elle vivait dans la solitude / et dans la solitude elle avait déjà fait son nid / et dans la solitude elle guidait / seule son bien-aimé / lui aussi dans la solitude, blessé par l'amour. ”. 

Les six piliers de l'intimité

Il peut sembler paradoxal qu'une personne prétendant vivre le cœur pur ait en réalité un cœur rempli de personnes avec lesquelles elle partage une intimité profonde. Pourtant, la capacité à vivre et à partager son intimité dans différents contextes est un signe de maturité dans la pratique du célibat et de la chasteté.

–avec soi-mêmeCela favorise la réflexion sur le monde et la vie intérieure, avec une conscience de soi authentique et sans illusion, consciente de sa grandeur en tant qu'enfant de Dieu et de son insignifiance face à la tâche qui l'attend, avec ses seules forces. Ainsi, on est en harmonie avec soi-même, on connaît sa nature et ses besoins spécifiques, et on se révèle en conséquence.;

–avec DieuIl s’ouvre à Lui pour sentir Son regard, pour connaître l’action et le don de Dieu sur lui, pour se laisser transformer, pour intégrer Sa logique et Son sens, et pour développer une complicité particulière que lui seul peut savourer ;

-avec leur compagnon spirituel : à qui il communique sa relation à Dieu, la manière dont il se situe dans sa mission, avec transparence et avec l'espoir que le compagnon soit un compagnon conscient, présent dans cette relation et non un simple exécutant, conscient que Dieu est le seul vigneron, et laisse la liberté à Dieu et à celui qui est accompagné et ne prend pas le nom de Dieu en vain en s'attribuant la connaissance de la volonté de Dieu ;

-avec ses amis : avec qui il partage sa vie, son parcours, ses désirs, ses rêves, ses projets, ses chagrins, etc., et leur permet de les partager avec lui, et ils s'entraident et prennent soin l'un de l'autre ;

-avec d'autres prêtres : Parce qu'il partage avec eux l'expérience de Dieu, un esprit, un charisme, un idéal, une mission, une filiation, une fraternité, des joies, des espoirs, des craintes et des rêves personnels, et qu'il sait, ressent et vit qu'ils sont une source de salut et de réconfort dans le quotidien, il trouve au sein de sa communauté un refuge sûr, un lieu de sécurité où il trouve un soutien spirituel et un enrichissement humain. Là, il peut renforcer son sentiment d'appartenance, apaiser sa solitude, partager ses interrogations personnelles et vivre pleinement la passion commune pour tout ce que la vie lui réserve, là où il peut maîtriser ses émotions, là où il peut célébrer au-delà de la simple cordialité ou de l'affection officielle. Il peut accueillir d'autres prêtres dans sa vie et entrer dans la leur, reconnaître leurs besoins et se consacrer en priorité aux plus démunis. La fraternité se vit alors comme un service et une obéissance naturelle envers autrui, comme un don offert aux autres.;

-avec sa famille : avec qui il entretient des liens étroits. Ils sont à l'origine de son attachement et partagent ses rêves et ses projets ; il les intègre pleinement à sa vie.

La maturité de s'autoriser à être aimé 

Ainsi, vivre le cœur empli d'amour est possible, car on aime toujours en harmonie avec un tiers, qui est Dieu ; on aime les autres en Dieu, on aime Dieu en eux, et on se laisse aimer d'eux par Dieu. On aime sans posséder et on ne se laisse pas posséder lorsqu'on est aimé. 

Il comprendra qu'il n'est pas seul, et qu'il ne devrait pas l'être, car sa vocation est d'aimer et d'être aimé. Il mûrira dans le besoin de recevoir et d'être transformé ; de prendre soin des autres et d'être pris en charge ; d'aider et d'être aidé ; de servir et d'être servi ; de s'appuyer sur ceux qui l'aiment pour accomplir sa mission de vie. Il expérimentera concrètement l'action de Dieu à travers ceux qui l'aiment, le guident, l'aident, l'accueillent, le valorisent, le servent, et ainsi de suite. 

Vous comprendrez que vous avez besoin des autres pour vous épanouir, sans que cela implique nécessairement une relation exclusive, car votre célibat, d'un point de vue ontologique, est bon en soi, à l'image et à la ressemblance de Dieu, à l'exemple du Christ. Laissez-vous aimer. Il n'est pas bon pour l'homme d'être seul.

Espagne

En 2025, Prison Ministry a apporté son aide à plus de 40 000 personnes en Espagne.

A finales de 2025 había 62.398 personas presas en España. De ellas, más de 40.000 tuvieron contacto directo con la Iglesia a través de capellanes, voluntarios, parroquias, congregaciones y otras entidades eclesiales, según el Departamento de Pastoral Penitenciaria de la Conférence épiscopale espagnole.

Rédaction Omnes-24 de septembre de 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Hoy 24 de septiembre es la fiesta de la Virgen de la Merced, Madre de los cautivos y Reina de la Misericordia, patrona de los presos y de Instituciones penitenciarias. Y el área de Pastorale des prisons de la Conferencia Episcopal Española (CEE), que pertenece a la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Promoción humana, ha hecho pública la Memoria de la Pastoral Penitenciaria 2025. 

De las 62.398 personas presas en España en 2025, más de 40.000 pudieron ser acompañadas por la Iglesia el año pasado, a través de los capellanes, el voluntariado, las parroquias, las congregaciones y otras entidades eclesiales. 

La memoria refleja una presencia que, como señala el director del Departamento, el mercedario José María Carod, se desarrolla “muchas veces de manera silenciosa, pero que busca acompañar, visibilizar y mejorar la realidad” de las personas que cumplen una pena de prisión. 

Más de mil programas dentro y fuera de los centros penitenciarios

La memoria 2025 del Departamento de Pastoral Penitenciaria de la CEE recoge 1.076 programas desarrollados dentro y fuera de los centros penitenciarios, con la participación de 1.910 voluntarios y 159 capellanes. 

Es la actividad de la Iglesia desarrollada el pasado año en el acompañamiento tanto a las personas privadas de libertad, a sus familias y a las víctimas.

De los 1.076 programas, 936 se realizaron dentro de los centros penitenciarios y 140 fuera de ellos. 

En el conjunto de estas actuaciones fueron atendidas 40.289 personas, mientras que 3.722 personas participaron o estuvieron implicadas en las distintas iniciativas, informa la CEE.

Dentro de los centros penitenciarios se desarrollaron 573 programas religiosos, con 768 grupos y acciones pastorales y 21.270 personas participantes en actividades religiosas. A ellos se sumaron 341 programas sociales, 22 programas jurídicos y diferentes iniciativas de acompañamiento y atención.

3.193 personas atendidas en 90 casas de acogida

Fuera de los centros, la actividad se centró especialmente en el acompañamiento social y la acogida. La Pastoral Penitenciaria contó con 90 casas de acogida, en las que fueron atendidas 3.193 personas, además de acompañar a 621 personas con medidas de trabajos en beneficio de la comunidad. 

También se desarrollaron 27 programas jurídicos, que beneficiaron a 399 personas.

Una presencia sostenida por capellanes (159) y voluntarios

La memoria destaca el papel de las personas que hacen posible esta presencia de la Iglesia en el ámbito penitenciario. En 2025 participaron 1.910 voluntarios laicos y 159 capellanes, junto con 667 entidades colaboradoras.

A lo largo del año se contabilizaron, además, 804 encuentros y actividades formativas, dirigidos a fortalecer la preparación y el acompañamiento de quienes desarrollan su servicio en Pastoral Penitenciaria. 

La Memoria señala también la necesidad de mejorar los cauces para la formación inicial y permanente de los agentes de pastoral penitenciaria, voluntarios y capellanes. “Constatamos que faltan manos. Debemos especificar bien la vocación al servicio del preso”, apuntan en este resumen del año.

Acompañar, escuchar: “otra cárcel es posible”

Junto a los datos, la Memoria 2025 pone el acento en una forma concreta de entender la presencia de la Iglesia en las prisiones: “Queremos mostrar que otra cárcel es posible desde la escucha, el acercamiento, la humanidad, la comprensión, la oportunidad y perdón”, afirma José María Carod.

El Departamento de Pastoral Penitenciaria expresa también su deseo de dar pasos firmes en el acompañamiento de víctimas y victimarios: “Hacernos presentes en el dolor de tantas familias heridas en ambos lados. Y sobre todo llegar a una coordinación tan total que resulte por sí misma evangelizadora”.

Más de 3,6 millones de euros aportados

La actividad desarrollada durante 2025 contó con 3,6 millones de euros aportados por la Pastoral Penitenciaria: 1,5 millones en las capellanías y 2,1 millones en casas de acogida, según los datos globales de la memoria.

Las cifras reflejan, en conjunto, una amplia red de presencia y acompañamiento en torno a esta realidad, y señala: “Seguimos sin pausa. Porque la meta final está clara: acompañar, visibilizar y mejorar la realidad -por ahora aún inevitable- de la pena de prisión”.

L'auteurRédaction Omnes

Monde

« Ils ont préféré la mort » : les martyrs de Los Carmes que Léon XIV visitera

El sábado 26 de septiembre, León XIV visitará el Instituto Católico de París. Antes de hablar a la Asamblea sinodal provincial, recorrerá el lugar donde en 1792 fueron asesinados más de cien hombres por negarse a prestar un juramento contrario a la fe.

Gonzalo Meza-24 de septembre de 2026-Temps de lecture : 5 minutes

Los parisinos la llaman «la Catho»: el Instituto Católico de París (ICP). El sábado 26 de septiembre recibirá al Papa León XIV, que se reunirá allí con los miembros de la Asamblea sinodal provincial, con catecúmenos y con neófitos para escuchar y hablar sobre el fenómeno del incremento exponencial de adultos (mayoritariamente jóvenes) que piden ser bautizados en Francia.  

Antes del encuentro, el pontífice acudirá a la iglesia Saint-Joseph-des-Carmes, fundada en 1613 por María de Médici y dedicada a san José en 1625. El Papa rezará brevemente junto a estudiantes, profesores y seminaristas. Después hará el recorrido de los mártires del 2 de septiembre de 1792 hasta el auditorio Georges Bernanos.

La iglesia Saint-Joseph-des-Carmes perteneció al antiguo convento donde, el 2 de septiembre de 1792, fueron asesinados los mártires des Carmes, entre ellos san Salomon Leclercq. En la cripta de esta iglesia está también la tumba del beato Frédéric Ozanam.

La historia del convento de los Carmes

En 1610 llegaron a París tres frailes carmelitas descalzos: Tomás de Jesús, Denys de la Mère de Dieu y Bernard de Saint Joseph. María de Médici tomó la fundación bajo su protección y en 1611 quedó inaugurado el convento de la calle Vaugirard. 

Aquí cayeron (Hic ceciderunt)

El 17 de agosto de 1792, los frailes carmelitas recibieron la orden de abandonar el convento. La iglesia ya se había convertido en prisión para los sacerdotes que se negaban a jurar la Constitución civil del clero, aprobada por la Asamblea Nacional francesa en 1790. Eran 160 presos.

Los guardias dormían dentro de la iglesia y los presos no podían celebrar misa. Aun así, organizaron su vida religiosa en tres grupos dirigidos por los obispos: mientras unos hacían oración, otros rezaban el oficio y los demás descansaban.

El 2 de septiembre, hacia las cuatro de la tarde, entraron hombres armados y organizaron un simulacro de juicio. Uno a uno, los eclesiásticos fueron invitados a prestar el juramento que habían rechazado. Quienes se negaban eran condenados a muerte. En unas dos horas había alrededor de 115 cadáveres. Al día siguiente, los cuerpos fueron arrojados a un pozo o llevados al cementerio.

Hoy, la escalera del martirio, dentro del jardín del antiguo convento, una placa recuerda esto: Hic ceciderunt, «aquí cayeron». En la cripta, otra inscripción resume el motivo de su muerte: «Habiendo preferido la muerte a la violación de la santa ley de Dios, fueron masacrados».

Del convento a la universidad

Tras la masacre de 1792 el convento de los Carmes fue vendido como bien nacional. En 1797 lo adquirió la carmelita Camille de Soyécourt y en 1845 las religiosas lo cedieron al arzobispo de París, Mons. Denys Affre, que fundó allí la Escuela de Altos Estudios Eclesiásticos. En 1875 la casa acogió los primeros cursos del Instituto Católico. En 1919 se abrió el Seminario de los Carmes, que acogía a seminaristas de diversas diócesis de Francia. Funcionó hasta 2026, cuando sus seminaristas se trasladaron al nuevo seminario universitario de Issy-les-Moulineaux cerca de París.  

Salomon Leclercq: «Firmes en la fe»

Entre los presos de la masacre de 1792 estaba Salomon Leclercq, secretario del superior general de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Lasallistas). De él se conservan cerca de 130 cartas, escritas a su familia entre 1768 y 1792. Desde muy joven quiso vivir solo para Dios.

Hijo de un comerciante de Boulogne-sur-Mer, fue enviado a París para aprender el oficio. La ciudad lo desconcertó. En 1767 entró en el noviciado de los Hermanos. Fue maestro, formador y administrador y en 1787 pasó a ser secretario del superior general.

En 1791, cuando los Hermanos fueron obligados a abandonar sus casas, se vistió de civil y se quedó a custodiar la sede del consejo general. El 15 de agosto de 1792 escribió a su hermana: «Las tribulaciones que sufrimos aquí abajo son pasajeras, y la recompensa que esperamos será eterna». Esa misma noche, los guardias entraron en la casa de la rue Neuve y lo llevaron a los Carmes.

El 2 de septiembre de 1792 fue ejecutado en los escalones del jardín interior del convento de los Carmes, por haberse negado a jurar fidelidad a la Constitución civil del clero. Décadas después, en 1831, su hermana Rosalie entregó aquellas cartas a la familia con una advertencia: «Guárdenlas con cuidado, son las cartas de un santo».

El 1 de octubre de 1926, un decreto pontificio reconoció el martirio de 191 víctimas de septiembre de 1792. Pío XI los beatificó el 17 de octubre de ese año. Habían muerto en cuatro lugares de París: los Carmes, la abadía de Saint-Germain-des-Prés, el seminario Saint-Firmin y la prisión de La Force. El 16 de octubre de 2016, el papa Francisco canonizó a Salomon Leclercq.

Frédéric Ozanam: «el camino de la santidad»

Frédéric Ozanam nació en Milán el 23 de abril de 1813 y creció en Lyon. Se trasladó a París para estudiar y allí fue abogado, doctor en Derecho y profesor en la Sorbona.

En 1833, con 20 años, reunió a un grupo de compañeros de estudios para ayudar a los pobres. Una Hija de la Caridad, sor Rosalie Rendu, los guió hacia las familias del barrio Mouffetard. De aquella primera Conferencia de Caridad nació la Sociedad de San Vicente de Paúl, que pronto se extendió por Europa y por el mundo. Ozanam impulsó también las Conferencias de Cuaresma de Notre-Dame, para ofrecer a los jóvenes una formación religiosa a la altura de sus preguntas.

Se casó con Amélie Soulacroix y tuvo una hija, Marie. Vivía en el barrio y rezaba a menudo en la iglesia de los Carmes, entonces atendida por los dominicos, donde visitaba a su amigo Lacordaire. En 1848 pidió al arzobispo de París, Mons. Affre, que acudiera a las barricadas para intentar calmar los enfrentamientos; el arzobispo murió allí por una bala perdida.

Ozanam murió en Marsella el 8 de septiembre de 1853, con 40 años. El 28 de septiembre su cuerpo fue depositado en la cripta de los Carmes, donde reposa hoy. Juan Pablo II lo beatificó en Notre-Dame el 22 de agosto de 1997, durante la Jornada Mundial de la Juventud de París.

En una de las cartas de Ozanam a su amigo Louis Janmot, habla de los pobres: «Ustedes son para nosotros las imágenes sagradas del Dios a quien no vemos y, no sabiéndolo amar de otro modo, lo amamos en ustedes».  El Papa Juan Pablo II lo presentó como un precursor de la doctrina social de la Iglesia, porque entendió que la caridad debía llevar a trabajar contra las injusticias y como modelo para profesores y estudiantes. Al final de la homilía se dirigió a él directamente: «Federico, tu camino ha sido verdaderamente el camino de la santidad».

Sepulcro de Frédéric Ozanam, cripta  de la Iglesia St. Joseph-des-Carmes, Paris. ©Gonzalo Meza

El ICP hoy

El antiguo convento conforma hoy una de las secciones del campus principal del ICP. Tiene seis facultades: Derecho Canónico; Filosofía; Ciencias Sociales, Economía y Derecho; Letras; Educación; y Teología. Cuenta con unos 10.000 estudiantes repartidos en tres campus: París, Reims y Rouen. El ICP otorga tres títulos canónicos: bachillerato, licenciatura y doctorado; asimismo otorga diplomas de Estado en convenio con la Universidad de Estrasburgo.

Monde

Les voyages des papes en France

La visita del Papa León XIV a Francia del 25 al 28 de septiembre tiene lugar 18 años después de que Benedicto XVI viajara a París y Lourdes (2008). San Juan Pablo II viajó a Francia en 8 ocasiones, incluida la JMJ de 1997, y Francisco visitó suelo francés en 3 ocasiones.

Rédaction Omnes-24 de septembre de 2026-Temps de lecture : 5 minutes

El Papa León XIV será el primer Papa que visite Francia desde Benedicto XVI en 2008, hace 18 años, pero también el primer Papa estadounidense que lo haga, y el primero después de un período en el que su predecesor, el Papa Francisco, visitó territorio francés tres veces sin realizar una visita oficial a París (Estrasburgo (2014), Marsella (2023) y Ajaccio, Córcega (2024)).

Los jóvenes que conocieron al Papa Benedicto XVI en la catedral de Notre-Dame en 2008 son ahora padres a su vez, y sus hijos esperan con ilusión la visita del Papa: el primer encuentro papal de sus vidas y el primero “en su vida adulta” para sus padres (Vatican News).

Benedicto XVI en 2008

Benedicto XVI realizó su única visita a Francia del 12 al 15 de septiembre de 2008, en un viaje apostólico centrado especialmente en el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen en Lourdes. 

Comenzó en París, donde fue recibido por el presidente Nicolas Sarkozy en el Elíseo, y se reunió con las autoridades, representantes de la comunidad judía y del mundo de la cultura en el Collège des Bernardins. Celebró además Vísperas en Notre-Dame y una multitudinaria Misa en la explanada de los Inválidos. 

Vista general de París, con la catedral de Notre Dame (Foto de OSV News/Christian Hartmann, Reuters).

Fe, razón, cultura y búsqueda de la verdad

En el Collège des Bernardins, el Papa alemán pronunció uno de los discursos intelectualmente más destacados del viaje, sobre las relaciones entre fe, razón, cultura y búsqueda de la verdad. 

Al día siguiente se trasladó a Lourdes, donde recorrió los lugares vinculados a santa Bernadette, visitó la Gruta de las Apariciones y participó en la procesión de las antorchas. El 14 de septiembre presidió la Misa del 150 aniversario de las apariciones y se reunió con los obispos franceses; al día siguiente celebró una Misa con los enfermos antes de regresar a Roma.

XII Jornada Mundial de la Juventud de 1997

San Juan Pablo II visitó Francia en ocho ocasiones,  y una de las más importantes fue su viaje a París del 21 al 24 de agosto de 1997, con motivo de la XII Jornada Mundial de la Juventud. 

El Papa se encontró con jóvenes llegados de todo el mundo en el Campo de Marte y les dirigió un mensaje sobre su responsabilidad ante el futuro y sobre los valores espirituales que hacen posible una vida libre. 

Durante aquellos días visitó también la catedral de Évry, dirigió un mensaje a los jóvenes encarcelados, presidió el Vía Crucis y celebró en Notre-Dame la beatificación de Frédéric Ozanam, fundador de las Conferencias de San Vicente de Paúl. 

Jornada Mundial de la Juventud en París, Longchamp, el 24 de agosto de 1997 (@Marc Baronnet, Wikimedia commons).

Gran vigilia bautismal y Misa en el hipódromo

El momento culminante fue la gran vigilia bautismal del 23 de agosto y, al día siguiente, la Misa de la Jornada Mundial de la Juventud en el hipódromo de Longchamp, ante una multitud de jóvenes, en la que Juan Pablo II comentó el pasaje evangélico “Maestro, ¿dónde vives?” (Jn 1,38), y presentó la búsqueda de Cristo como una respuesta a la pregunta fundamental sobre el sentido de la vidas.

Un poco de historia: 176 años sin visita papal

San Juan Pablo II fue el primero en visitar Francia (en 1980) desde 1804, es decir, pasaron 176 años desde que lo hiciera Pio VII. Las ocho visitas del Papa polaco fueron las siguientes:

  • 1980: París y Lisieux
  • 1983: Lourdes
  • 1986: Lyon, Taizé, Paray-le-Monial, Ars, Annecy
  • 1988: Estrasburgo, Metz y Nancy
  • 1996: Reims y otras localidades
  • 1997: París, con motivo de la JMJ
  • 2004: Lourdes

Pío VII estuvo en Francia en 1804-1805, convocado por Napoleón para la coronación imperial en Notre-Dame de París. Llegó a París en noviembre de 1804 y permaneció varios meses; visitó incluso Versalles.

Visitas papales antiguas

Antes de él, las fuentes históricas registran visitas papales muy antiguas: Esteban II (752): cruzó los Alpes para encontrarse con Pipino el Breve; fue el primer papa que entró en el territorio del reino franco. Juan VIII (878): viajó al reino de los francos. León IX (1049): viajó por territorio francés. Urbano II (1095): pasó por Valence y Le Puy camino del concilio de Clermont, donde predicó la Primera Cruzada.

17 Papas franceses y 217 Papas italianos

En cuanto a los Papas, ¿saben ustedes que Francia es el segundo país de origen de Papas (17), aunque muy por detrás de Italia (217), según fuentes vaticanas?

Tomando como criterio el país actual en el que se encuentra el lugar de nacimiento, las listas históricas contabilizan 217 papas nacidos en el territorio de la actual Italia, frente a 17 nacidos en el territorio de la actual Francia. 

Después aparecen, a bastante distancia, Alemania con 6; Siria con 5-6 según el criterio histórico utilizado; Grecia con 4, Túnez con 3, etcétera. Las cifras deben tomarse con cierta cautela para los pontífices de la Edad Media, pues los Estados nacionales actuales no existían y algunos lugares de nacimiento pertenecían entonces a otras entidades políticas.

Los siete Papas de Avignon, todos franceses

De los 17 Papas franceses, siete son los del llamado exilio de Aviñón: Clemente V, Juan XXII, Benedicto XII, Clemente VI, Inocencio VI, Urbano V y Gregorio XI. Todos ellos fueron franceses y ocuparon la sede pontificia durante el período que suele denominarse papado de Aviñón (1309-1377), aunque Clemente V fue elegido Papa en 1305 y Gregorio XI murió en Roma en 1378, tras haber regresado de Aviñón. 

Parece significativo que, desde Gregorio XI hasta León XIV, ningún Papa nacido en el territorio de la actual Francia haya vuelto a ser elegido. 

Sobre el papel que tuvo Santa Catalina de Siena (1347-1380) en la vuelta de los Papas a Roma, pueden consultar ici.

El Papa León XIV irá a Lourdes

Le site voyage apostólico de León XIV a Francia será de cuatro días y cinco etapas: la sede de la L'UNESCO, París, Saint-Denis, Lourdes y Metz. 

La visita del Papa León XIV a Lourdes tendrá lugar después de las dos de san Juan Pablo II, en 1983 y 2004, y de la de Benedicto XVI en 2008, con ocasión del 150 aniversario de las apariciones, como se ha señalado.

L'auteurRédaction Omnes

Évangile

Obras, no palabras. Domingo XXVI del tiempo ordinario (A) 

Vitus Ntube nos comenta las lecturas del Domingo XXVI del tiempo ordinario (A) correspondiente al día 27 de septiembre de 2026.

Vitus Ntube-24 de septembre de 2026-Temps de lecture : 2 minutes

Un hilo conductor une las lecturas del domingo pasado con las de hoy. Ambas nos recuerdan que la manera de pensar y de actuar de Dios es muy distinta de la nuestra. El domingo pasado, fue Isaías quien proclamaba, hoy, por medio del profeta Ezequiel, el Señor nos interpela de una manera aún más directa: “Insistís: ‘No es justo el proceder del Señor’. Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?"

El Evangelio del domingo pasado hablaba de la invitación generosa de Dios dirigida a todos: “Id también vosotros a mi viña”. Dios no quiere que nadie permanezca en el desempleo espiritual. El Evangelio de hoy da un paso más. Nos recuerda que la llamada de Dios espera siempre una respuesta libre. Dios nunca obliga a nadie a servirle. Trabajar en su viña exige un “sí” libre y generoso, un “sí” que no se exprese solo con palabras, sino sobre todo con obras.

Jesús ilustra esta enseñanza con la parábola de los dos hijos. El padre pide a cada uno que vaya a trabajar a la viña. El primero responde con rotundidad: “No quiero”. Pero después se arrepiente y va. El segundo responde con respeto: “Voy, señor”. Sin embargo, no fue. Cuando Jesús pregunta cuál de los dos cumplió la voluntad del padre, todos responden: el primero. La enseñanza es clara: lo que cuenta son las obras, no las palabras. Como dice el refrán: “Del dicho al hecho hay un gran trecho”.

La palabra decisiva de la parábola no es simplemente “fue”, sino “se arrepintió”. El primer hijo cambió de manera de pensar. Permitió que la voluntad de su padre fuera más importante que la suya.

La conversión es siempre un cambio de dirección hacia el destino correcto. C. S. Lewis lo expresa admirablemente en Le simple christianisme: "Todos queremos progresar. Pero progresar significa acercarse al lugar al que queremos llegar. Si hemos tomado el camino equivocado, seguir adelante no nos acerca a la meta. Si estamos en el camino equivocado, progresar significa dar media vuelta y volver al camino correcto; y, en ese caso, quien antes se vuelve es el que realmente progresa".

Jesús es el contraste perfecto con el segundo hijo de la parábola. Él es el Hijo verdadero que no solo dice “sí” al Padre, sino que lleva ese “sí” hasta sus últimas consecuencias. En Jesús no existe distancia entre la palabra y la acción. Toda su vida es un perfecto “sí” al Padre. 

Monde

La Marche pour la vie en Suisse se déroule au milieu de contre-manifestations et de canons à eau.

Unos 2.200 defensores de la vida participaron en la Marcha por la Vida de Suiza, marcada por los enfrentamientos con contramanifestantes y una disputa judicial por su celebración en el centro de Zúrich.

Bryan Lawrence Gonsalves-23 de septembre de 2026-Temps de lecture : 5 minutes

Bajo el lema «¡Juntos por la vida!», unos 2.200 defensores de la vida se reunieron en Zúrich el 19 de septiembre con motivo de la Marcha por la Vida (Marsch fürs Läbe) anual de Suiza. La concentración de este año situó la responsabilidad paterna en el centro de su mensaje, instando a los hombres a asumir su deber de apoyar a las madres durante los embarazos no planificados y de proteger a los no nacidos.

A la concentración acudieron familias con niños, jóvenes adultos, líderes religiosos y figuras públicas. Entre ellos se encontraba el consejero nacional del Partido Popular Suizo, Nicolas Kolly, antiguo miembro de la Guardia Suiza Pontificia. Durante el acto, Kolly hizo un llamamiento a la sociedad para que «dé voz a quienes aún no la tienen» e instó a los padres a asumir su responsabilidad de proteger y cuidar de sus hijos.

Sin embargo, la marcha también se topó con contramanifestantes, lo que convirtió este evento anual en el último capítulo de una disputa sobre dónde y en qué condiciones puede celebrarse la Marcha por la Vida en Zúrich.

Los contramanifestantes intentan bloquear la marcha

Poco después de que comenzara la procesión, unos 200 contramanifestantes enmascarados y en bicicleta intentaron obstaculizar la marcha. Portando pancartas con lemas como «Mi cuerpo, mi decisión» y «Quemad el patriarcado», los manifestantes encendieron petardos, volcaron papeleras en la calzada y bloquearon tramos del recorrido.

La Policía Municipal de Zúrich respondió formando un perímetro de seguridad alrededor de los manifestantes y dando órdenes de dispersión. Ante la persistencia de los obstáculos, los agentes utilizaron dos cañones de agua para despejar las calles. La policía también comprobó la identidad de varias docenas de personas y ordenó a los presuntos infractores que abandonaran la zona.

La intervención permitió que la marcha continuara por el recorrido previsto. Los organizadores informaron de que no hubo heridos entre los participantes provida.

La respuesta policial es especialmente relevante porque las preocupaciones en materia de seguridad han sido el centro de una disputa entre el ayuntamiento y los organizadores de la Marcha por la Vida durante varios años.

Por qué la marcha tiene lugar en Oerlikon

Por sexto año consecutivo, no se permitió que la Marcha por la Vida se celebrara en el centro de Zúrich. En su lugar, el acto tuvo lugar en Oerlikon, un barrio comercial y residencial situado en el extremo norte de la ciudad.

La marcha en sí estaba autorizada, pero a los organizadores no se les concedió permiso para celebrar el acto en el centro de Zúrich. Las autoridades municipales han alegado preocupaciones por las contramanifestaciones y la seguridad pública.

Los organizadores sostienen que las restricciones tienen una consecuencia importante que va más allá del simple cambio de recorrido. Una manifestación en un centro urbano concurrido puede llegar a personas que no han acudido específicamente para asistir a ella. Trasladar el acto a las afueras, afirman, reduce significativamente esa visibilidad pública.

Beatrice Gall, presidenta de Marsch fürs Läbe, ha explicado además que la ubicación es importante porque el objetivo de la marcha es también sensibilizar al público en general sobre el aborto, el apoyo al embarazo y la política familiar.

Para los organizadores, los acontecimientos del 19 de septiembre plantean, por tanto, una pregunta: si la policía puede proteger la marcha cuando los contramanifestantes intentan interrumpirla, ¿debería la posibilidad de tal interrupción determinar dónde se permite que tenga lugar la marcha?

El argumento del «veto de los alborotadores»

Los organizadores describen la cuestión como algo más que un desacuerdo sobre los permisos. Gall ha argumentado que trasladar repetidamente una manifestación pacífica debido al comportamiento previsto de sus oponentes corre el riesgo de crear lo que a veces se denomina un «veto de los alborotadores». En este contexto, la preocupación es que los oponentes puedan influir en que se permita o no una manifestación en un lugar concreto simplemente amenazando con interrumpirla.

Los organizadores sostienen que, por el contrario, las autoridades deberían proteger una reunión lícita y, al mismo tiempo, tomar medidas contra quienes infrinjan la ley.

También señalan lo que consideran un acceso desigual al espacio público. Según los organizadores, Zúrich acoge habitualmente eventos culturales, mítines políticos y otras manifestaciones multitudinarias en zonas céntricas de la ciudad. Argumentan que la Marcha por la Vida debería estar sujeta a las mismas normas generales.

La cuestión se ha convertido ahora en objeto de un recurso judicial formal.

Una disputa de seis años llega a los tribunales

Los organizadores de «Marsch fürs Läbe» han iniciado un procedimiento judicial contra las restricciones municipales y han puesto en marcha una petición pública en la que reclaman un cambio en la política de concesión de permisos.

La petición insta a la directora de Seguridad de Zúrich, Karin Rykart, a restablecer la igualdad de acceso a los espacios públicos céntricos, a aplicar criterios coherentes a los grupos que deseen organizar manifestaciones públicas y a defender el derecho de reunión pacífica.

Los organizadores también se remiten a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en materia de reuniones pacíficas. Su postura es que las autoridades tienen la responsabilidad de proteger las manifestaciones pacíficas, incluidas aquellas que son controvertidas o que pueden suscitar oposición.

Su argumento jurídico no niega que las autoridades públicas deban tener en cuenta la seguridad. Más bien, cuestionan si la reacción prevista de los opositores debería ser motivo suficiente para restringir la propia reunión pacífica.

Los acontecimientos de Oerlikon han proporcionado a los organizadores un ejemplo concreto de ese argumento: a pesar de los intentos de obstaculizar la marcha, la policía pudo intervenir, despejar el recorrido y permitir que la marcha continuara.

Llevar el mensaje provida más allá de la marcha

Jonas Streule, director regional de ProLife Europe en Suiza, explicó a Omnes que la percepción pública del movimiento provida suizo puede verse a veces condicionada por vídeos breves y polémicos en las redes sociales. Afirmó que la labor de divulgación de su organización en las universidades adopta un enfoque diferente, centrándose en conversaciones directas con los estudiantes.

Streule describió cómo se habla del aborto «cara a cara, de forma cariñosa», sin dejar de abordar el tema con claridad. Dijo que rara vez se encuentra con estudiantes que consideren activamente que el aborto es deseable o que respondan con hostilidad durante estas conversaciones, y añadió que «ni una sola vez ha recibido una palabra desagradable» durante su labor de divulgación entre los estudiantes.

Recordó a dos jóvenes que se habían «colado» en la marcha y entablaron conversación con miembros de ProLife Europe. Más tarde, los volvió a ver, esta vez entre un grupo de manifestantes que «gritaban y vociferaban».

Pero los dos jóvenes se mantenían al margen. Streule se dio cuenta de que se sentían «evidentemente incómodos» y «no participaban en los gritos». Al recordar su anterior conversación pacífica, sintió que el encuentro con ProLife Europe había marcado la diferencia. «Me di cuenta de que, para esos dos, conocer nuestra postura les había tranquilizado el corazón», afirmó. «Estoy 100 % seguro de que sus corazones cambiaron».

Para Streule, conversaciones como estas son una forma importante de superar la polarización en Internet y de involucrar directamente a los jóvenes en temas como el aborto, el embarazo, la vida familiar y la dignidad humana.

Ese enfoque también explica por qué los organizadores conceden tanta importancia a las manifestaciones públicas. Consideran la marcha no solo como un acto para quienes ya apoyan la postura provida, sino como una oportunidad para entrar en contacto con un público más amplio.

Lo que viene a continuación

Los organizadores quieren que la Marcha por la Vida vuelva al centro de Zúrich y sostienen que las concentraciones pacíficas no deberían perder el acceso a los espacios públicos porque los opositores amenacen con alterarlas. Las autoridades municipales siguen alegando motivos de seguridad pública a la hora de determinar dónde puede celebrarse el acto.

El procedimiento judicial abordará ahora ese desacuerdo. Lo que está en juego no es solo la ubicación de una marcha anual, sino una cuestión más amplia sobre cómo las autoridades públicas equilibran la libertad de reunión con la seguridad pública cuando grupos opuestos se reúnen en la misma ciudad.

Para «Marsch fürs Läbe», la postura es clara: el derecho a la expresión pública pacífica debe protegerse incluso cuando el mensaje sea controvertido y suscite una fuerte oposición.

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Évangélisation

Fulton J. Sheen, le ‘ micro de Dieu ’, sur le point d'être déclaré béni.

La Iglesia beatifica este jueves a Fulton J. Sheen, conocido como el ‘micrófono de Dios’. El venerable Fulton J. Sheen es recordado como uno de los evangelistas más influyentes e innovadores de la historia estadounidense. Proclamó la verdad divina a millones de personas a través de radio, prensa y televisión.

OSV / Omnes-23 de septembre de 2026-Temps de lecture : 7 minutes

– Michael R. Heinlein

La beatificación del arzobispo Fulton J. Sheen ya está aquí. En su calidad de delegado papal del Santo Padre León XIV, el cardenal Luis A. Tagle presidirá la misa de beatificación en San Luis, a unos 270 kilómetros al suroeste, este jueves 24 de septiembre.

A la 1:30 p. m. (hora central), comenzará la procesión para la Misa de beatificación, durante el cual se leerá una breve biografía del Arzobispo Sheen. El Cardenal Tagle leerá asimismo una carta apostólica del Pape Léon XIV en latín, que se repetirá en inglés, en la que declara que el Arzobispo Sheen tiene ahora el título de “beato”. Luego se presentará su reliquia para su veneración e incensación.

Sacerdote desde muy joven

Nacido en El Paso, Illinois (Estados Unidos), el 8 de mayo de 1895, el arzobispo Sheen decidió desde muy joven servir a la Iglesia como sacerdote. Conocido por su constante interés en los libros, tras su ordenación sacerdotal el 20 de septiembre de 1919, fue asignado al ministerio académico en la diócesis de Peoria. Filósofo de corazón, el arzobispo Sheen afirmó que sus objetivos para el sacerdocio eran “conocer dos cosas: qué piensa el mundo y cómo responder a los errores a la luz de la filosofía de Santo Tomás”.

Un celo extraordinario por las almas

Tras cursar estudios en Europa, le esperaba un futuro prometedor como profesor. Sin embargo, tuvo que regresar a su hogar en Peoria para servir como sacerdote auxiliar en una parroquia pobre del centro de la ciudad, una verdadera prueba de su obediencia. 

El arzobispo Sheen se entregó por completo a la labor, demostrando un extraordinario celo por las almas. Como parte de su ministerio parroquial, emprendió una campaña de evangelización puerta a puerta.

En menos de un año, el arzobispo Sheen obtuvo una cátedra en la Universidad Católica de América en Washington, cargo que ocupó durante 25 años. Pronto se convirtió en uno de los profesores más populares del campus, conocido por sus clases dinámicas y estimulantes. Durante ese tiempo, escribió más de la mitad de sus casi 70 libros.

El arzobispo Fulton J. Sheen es recordado como uno de los evangelistas más influyentes e innovadores de la historia estadounidense. Sheen proclamó la verdad divina de una manera pacífica, pero igualmente inspiradora, a millones de personas a través de la radio, la prensa y la televisión. (Foto de archivo de OSV News).

Elocuencia, programas de radio 

La elocuencia del arzobispo Sheen fue un éxito, en parte, gracias a su compromiso de no usar apuntes. Su dominio del tema se forjó tras horas de preparación y memorización.

Durante las décadas de 1930 y 1940, el arzobispo Sheen se hizo muy conocido como presentador de ‘The Catholic Hour’-’, programa que se transmitía a nivel nacional desde la radio NBC en Nueva York. 

Se consolidó como una voz influyente a nivel nacional: un profeta que proclamaba la verdad y que se pronunciaba sobre diversos temas, en particular sobre las amenazas que representaba el comunismo. Por ello, incluso fue objeto de una investigación por parte del FBI.

Energía para impulsar las misiones en el mundo

Tras su nombramiento como director de la Sociedad para la Propagación de la Fe en 1950, el arzobispo Sheen tuvo que abandonar su trabajo como profesor y trasladarse a la ciudad de Nueva York. Al año siguiente, fue nombrado obispo auxiliar de Nueva York, ordenado en Roma el 11 de junio de 1951. El arzobispo Sheen inició su labor en favor de las misiones mundiales con gran energía, y sus innovadores esfuerzos le permitieron evangelizar simultáneamente.

Audiencias de 30 millones de personas y ganador de un Emmy

Los martes por la noche, entre 1952 y 1957, el arzobispo Sheen difundió verdades eternas a una audiencia estimada de 30 millones de personas a través de su programa de televisión ‘La vida merece la pena vivirla’. Con aparente naturalidad y una elocuencia cautivadora, ayudó a los telespectadores a encontrar el sentido de la vida y los condujo hacia lo divino, siempre con su famosa capa y su pizarra.

Además, el arzobispo Sheen ganó millones de dólares en publicidad, los cuales (junto con las ganancias de sus libros) apoyaron directamente las misiones. Dedicaba una hora a la preparación de cada uno de sus 30 minutos al aire. Al igual que en el aula, se negaba a usar apuntes; en su lugar, presentaba guiones en italiano y francés para sus lecciones televisadas. 

Tras su primer año en la televisión, el arzobispo Sheen ganó un Emmy a la mejor personalidad televisiva. Al recibirlo, agradeció efusivamente a sus guionistas: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

Arzobispo Fulton J. Sheen (Foto de archivo de OSV News).

Predicador muy solicitado

Los escritos y la predicación del arzobispo Sheen se inspiraron en una fe viva y heroica. En sus viajes por el mundo visitando las misiones, atraía a multitudes. Era un predicador muy solicitado; sus sermones del Viernes Santo en la abarrotada Catedral de San Patricio de Nueva York se hicieron especialmente legendarios.

Como pastor de almas, el ministerio abnegado del arzobispo Sheen se caracterizó por una gran fe, esperanza y caridad. Fue un pastor atento tanto con los más ricos como con los más pobres. Una singular combinación de inteligencia, ingenio y humor lo convirtió en un evangelista eficaz. Con enseñanzas claras y sentido común, el arzobispo Sheen ayudó a las personas a comprender los problemas de la vida. Su labor en los medios de comunicación contribuyó a erradicar el anticatolicismo generalizado en Estados Unidos.

En todo lo que decía y hacía, el arzobispo Sheen recordaba que su obra era del Señor. Cuando el papa Pío XII le preguntó en cuántas conversiones había ayudado, el arzobispo Sheen respondió: “Siempre temo que si las contara, pensaría que las hice yo, en lugar del Señor”.

Hora Santa Eucarística: “La hora que me alegra el día”

Al igual que San Pablo, el arzobispo Sheen no podía transmitir lo que no hubiera recibido primero en Cristo. A lo largo de su sacerdocio, buscó conformarse más a Cristo observando diariamente la Hora Santa Eucarística, a la que llamaba “la hora que alegra mi día”. 

Esta práctica lo llevó a vivir diversas situaciones, algunas incluso cómicas, como cuando se vio obligado a saltar por una ventana después de que el párroco de una iglesia de Chicago lo encerrara accidentalmente. También era profundamente devoto de la Madre de Dios.

Marcado por la Cruz

El arzobispo Sheen luchó contra diversas tentaciones y dificultades a lo largo de su vida, muchas de ellas derivadas de su fama. Entre ellas, el sufrimiento oculto que le produjo una década de hostilidad por parte del cardenal Francis Spellman, de Nueva York. Pero ante sus problemas, el arzobispo Sheen perseveró en la virtud. Comprendió sus sufrimientos a la luz de la providencia divina: “El cristianismo no comienza con la luz del sol, sino con la derrota. Durante aquellos días en que mi vida estuvo marcada por la Cruz, comencé a conocerla y a amarla más”.

En lo que sería su último sermón de Viernes Santo, el obispo Sheen reconoció haber experimentado un gran sufrimiento, tanto físico como de otra índole, que jamás debió haber ocurrido. Sin embargo, al reflexionar sobre su pasado, afirmó no haber recibido el castigo que merecía. “Dios ha sido indulgente conmigo. No me ha impuesto cargas que estén a la altura de mis faltas”, declaró.

¿Cardenal? “Me negué a pagar el precio”

Dados sus talentos e influencia, muchos esperaban que el arzobispo Sheen llegara a ser cardenal. Tras su jubilación, al preguntársele por qué no ascendió en la jerarquía eclesiástica, respondió: «Me negué a pagar ese precio… Sentí que sería una deslealtad a mis propios principios y, creo, a la práctica cristiana».

De 1966 a 1969, el arzobispo Sheen fue obispo de Rochester, Nueva York. Fue un mandato breve, considerado por muchos como un exilio. El arzobispo Sheen había participado activamente en el Concilio Vaticano II y, como obispo diocesano, trabajó para implementar algunos de sus temas principales, incluyendo la reforma de la formación sacerdotal y el aumento de la participación de los laicos.

Atento a las circunstancias, sus prioridades solían estar basadas en la conciencia social. Atendió a los pobres, trabajó para mejorar las relaciones raciales y se opuso abiertamente a la guerra de Vietnam. Pero a pesar de los esfuerzos del arzobispo Sheen, su breve mandato se topó con una gran resistencia y, según él mismo reconoció, resultó en un considerable fracaso.

El Papa Juan Pablo II abraza al arzobispo Fulton J. Sheen en la catedral de San Patricio en Nueva York. San Juan Pablo II le dijo: “Has escrito y hablado bien del Señor Jesús. Eres un hijo fiel de la Iglesia” (Foto de archivo de OSV News).

Tentaciones y sufrimientos

Tras ser aceptada su solicitud de jubilación anticipada en 1969, San Pablo VI le otorgó al arzobispo Sheen el título de “arzobispo”. Durante su última década, continuó predicando extensamente, impartiendo retiros espirituales para la renovación del sacerdocio en todo el país y manteniendo una presencia activa en la esfera pública mediante apariciones regulares en los medios de comunicación.

Según sostenía el arzobispo Sheen, las tentaciones y los sufrimientos que enfrentó lo purificaron e intensificaron su unión con Cristo. Hacia el final de su vida, en su autobiografía, el arzobispo Sheen pidió disculpas por sus fallos, preguntándose: «¿Acaso inspiré a alguien a imitar a Cristo llevando su cruz cada día?».

Dos meses antes de su fallecimiento, San Juan Pablo II lo abrazó durante una visita a la catedral de San Patricio en Nueva York y le dijo: “Has escrito y hablado bien del Señor Jesús. Eres un hijo fiel de la Iglesia”.

Provocar contratiempos

Tras casi dos años entrando y saliendo del hospital a raíz de una operación a corazón abierto, el arzobispo Sheen falleció a los 85 años el 9 de diciembre de 1979 en Nueva York, en presencia del Santísimo Sacramento. Sus devotos se multiplicaron tras su muerte, y muchos acudieron a él en busca de inspiración e intercesión. En 2002 se abrió su causa de canonización. El arzobispo Sheen fue declarado venerable una década después.

Tras diversos contratiempos, el 9 de febrero de 2026, el obispo Louis Tylka de Peoria anunció que la causa de beatificación del venerado arzobispo había sido aprobada y que estaba colaborando con el Dicasterio para las Causas de los Santos del Vaticano para concretar los detalles.

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– Michael R. Heinlein es autor de “Glorificando a Cristo: La vida del cardenal Francis E. George, OMI”.

– Este artículo se ha publicado originariamente en OSN News. Pueden consultarlo ici.

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L'auteurOSV / Omnes

Vatican

Le pape appelle à vivre sa vocation en sanctifiant le travail

En su reflexión sobre la Constitución Gaudium et spes, León XIV ha manifestado hoy que el ser humano y Dios no son rivales. Y que el hombre está llamado a vivir su vocación realizando bien su trabajo cotidiano y hallando en él un camino de santificación. Además, ha efectuado un llamamiento para cuidar a los menores migrantes.

Francisco Otamendi-23 de septembre de 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Este miércoles el Papa ha dirigido una Audiencia en la Plaza de San Pedro con múltiples focos de atención. León XIV ha recordado la beatificación mañana día 24 del arzobispo Fulton Sheen, el santo del día, san Pío de Pietrelcina, y en particular la 112 Journée mondiale du migrant et du réfugié del domingo día 27, con una apelación a la responsabilidad sobre todo con los menores, los más vulnerables.

En este sentido, León XIV ha efectuado “un llamamiento a la responsabilidad de todos: que cada uno se sienta implicado en la vida de estos jóvenes, que siempre deben ser tutelados y asistidos”.

El ejemplo de Fulton Scheen

Sobre la beatificación del venerable Fulton Scheen en San Luis, en Misuri, el Pontífice ha rezado para que “el ejemplo y la intercesión de este santo obispo, conocido por su labor evangelizadora a través de los medios de comunicación, inspire a muchos otros a encontrar, de igual modo, nuevas formas de difundir el mensaje del Evangelio con alegre entusiasmo”.

Saludos del Papa

Además, al final, ante miles de romanos y peregrinos a los que ha saludado previamente en el papamóvil, el Papa se ha dirigido de modo especial a los participantes en el curso de actualización en derecho canónico, organizado por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz. A la Guardia de Finanzas de Predazzo, Gaeta, Orvieto y Bari; a la Academia Militar de Módena, y al grupo “Oraciones de las madres”. 

Y también a peregrinos de la diócesis de Rímini, junto con el obispo Mons. Nicolò Anselmi, aquí reunidos un mes después de mi visita pastoral a vuestra tierra. “Renuevo mi agradecimiento por la acogida que me brindasteis y os animo a crecer en la fe, arraigados en la escucha de la Palabra de Dios, para dar testimonio a todos del amor del Padre celestial”.

La humanidad no debe emanciparse de Dios, al contrario

Sur la Cour de justice, el Pontífice ha reflexionado sobre el tercer capítulo de la Constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II, dedicado a la actividad humana en el mundo. El hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, gracias a su libertad e inteligencia es capaz de conocer, de progresar y de mejorar las condiciones de vida de la sociedad, ha recordado.

“Algunos pensadores, sin embargo, comenzaron a afirmar erróneamente que la humanidad, para demostrar sus conocimientos, su libertad y su progreso, debería emanciparse de Dios”.

Pero el Concilio Vaticano II, en cambio, ha subrayado el Pontífice, “haciendo referencia al misterio de la Encarnación, asevera que los hombres, así como las obras de sus manos, no son anulados en el encuentro con Dios, sino que en Él encuentran su plena verdad y libertad”. 

Llamada a realizar bien el trabajo, y a santificarse en él

Otra consecuencia de esta perspectiva es que “el ser humano no debe abandonar las ocupaciones terrenas, sino que está llamado a vivir su vocación realizando bien su trabajo cotidiano y hallando en él un camino de santificación”.

Con palabras similares, al dirigirse por ejemplo a los peregrinos de lengua inglesa y española, ha manifestado: “Desde esta perspectiva surge una verdad importante: para encontrar a Dios, el ser humano no debe abandonar las ocupaciones terrenas, sino que puede vivir plenamente su propia vocación haciendo bien su trabajo cotidiano y santificándolo”.

Los cristianos participan, como todos, en la edificación de la ciudad de los hombres, ha añadido León XIV, “con la mirada puesta en el fin de todas las cosas y en el encuentro con Dios, y recordando este fin último a aquellos con quienes comparten la aventura del progreso, de la ciencia y de la vida”.

Animado y orientado a la caridad

El Santo Padre ha llamado la atención en este punto sobre el ejercicio de la caridad.

“Finalmente, recordemos que para constituir auténtico progreso humano -es decir, de todo el hombre y de todos los hombres- el progreso técnico y científico debe estar animado y orientado por la caridad. Solo así podrá utilizarse siempre para defender la dignidad del hombre y promover las condiciones de vida de todos, especialmente de los más desfavorecidos”, ha señalado.

Cabe anotar que el Papa no ha mencionado la visita pastoral que realizará este fin de semana a Francia. Tampoco se ha referido a ello en sus palabras a los peregrinos de lengua francesa, en las que ha saludado en particular al grupo de peregrinos procedentes de Francia, a las hermanas de San Pablo de Chartres y al grupo “Réseau du Cœur” de Haití.

L'auteurFrancisco Otamendi

Espagne

El Camino de Santiago (con inicio en León) reúne a siete religiones por la paz

El Camino de Santiago vuelve a convertirse, entre el 21 y el 27 de septiembre de 2026, en escenario de encuentro entre distintas tradiciones religiosas con la celebración de la II Peregrinación Interreligiosa por la Paz.

Francisco Otamendi-23 de septembre de 2026-Temps de lecture : 3 minutes

Bajo el lema “Un mundo diferente es posible”, medio centenar de personas —católicos, judíos, musulmanes, budistas, bahá’ís, hinduistas y representantes de otras espiritualidades— están compartiendo camino, oración y silencio a lo largo de 115 kilómetros desde León hasta Santiago de Compostela, informan El Buscador et le Fédération Española de Asociaciones de Amigos de los Caminos a Santiago, con fuentes del Heraldo de León.

La iniciativa ha arrancado simbólicamente en León, donde el lunes 21 de septiembre los participantes tenían previsto ser recibidos en el monasterio benedictino de Santa María de Carbajal. Al día siguiente, el grupo se trasladaba hasta Sarria para iniciar el recorrido a pie por el Camino Francés, que se prolonga durante seis jornadas hasta Santiago.

Cada etapa estará dinamizada por una de las confesiones participantes, según el calendario difundido por la Federación Española de Asociaciones de Amigos de los Caminos a Santiago. 

Etapas de la peregrinación interreligiosa

Las etapas de la Peregrinación Interreligiosa por la Paz son las siguientes: 

– 21 de septiembre: recepción de los participantes en el Monasterio de Santa María de Carbajal de León.

– 22 de septiembre: Sarria-Portomarín, 22 kilómetros. La etapa del martes está dirigida por el grupo bahá’í.

– 23 de septiembre: Portomarín-Palas de Rei, 25 kilómetros. La jornada del miércoles está dirigida por el grupo budista.

– 24 de septiembre: Palas de Rei-Melide, 14,5 kilómetros. El jueves es el turno del grupo hinduista.

– 25 de septiembre: Melide-Arzúa, 14 kilómetros. Dirige la etapa del viernes el grupo judío.

– 26 de septiembre: Arzúa-O Pedrouzo, 19 kilómetros. La jornada del sábado corre a cargo del grupo musulmán.

– 27 de septiembre: O Pedrouzo-Santiago de Compostela, 20 kilómetros. La última etapa, el domingo, estará dirigida por el grupo cristiano.

El recorrido concluirá precisamente el domingo 27 en Santiago de Compostela, después de siete días de convivencia, diálogo, conocimiento mutuo y reflexión.

Espacios de reflexión, oración y convivencia

Durante el itinerario habrá espacios de celebración, reflexión, oración y convivencia respetando los tiempos de cada tradición, con el propósito de que el encuentro no se agote en una semana, sino que impulse un proceso duradero de diálogo entre comunidades religiosas asentadas en España. 

Los organizadores confían en que “Ultreia”, la expresión jacobea que anima a seguir avanzando, acompañe simbólicamente todo el recorrido.

Imagen del Apóstol Santiago en el altar mayor de la catedral de Santiago de Compostela, el 10 de agosto de 2023 (@F. Otamendi).

Un camino milenario de búsqueda

El Camino de Santiago es la red de rutas de peregrinación que, desde la Edad Media, conduce hasta la tumba del apóstol Santiago el Mayor en la catedral compostelana. Declarado Patrimonio de la Humanidad y primer Itinerario Cultural Europeo, ha sido durante siglos punto de encuentro entre pueblos y culturas de toda Europa, y hoy recibe cada año a cientos de miles de personas de procedencias y motivaciones muy diversas: religiosas, culturales, deportivas o simplemente personales.

Precisamente esa capacidad de acoger a caminantes de credos e inquietudes distintas es lo que, según el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto, define la esencia del Camino. 

Monseñor Prieto: “Un mensaje de esperanza”

El arzobispo compostelano a décrit el Camino como un espacio abierto por el que transitan tanto quienes buscan como quienes no buscan, tanto creyentes como no creyentes, y subrayaba que esa diversidad constituye precisamente su valor. A su juicio, el Camino invita a plantearse el sentido último de la existencia, y para quienes tienen fe, se convierte en una oportunidad privilegiada de encuentro con Dios en la meta final.

Monseñor Prieto extendía además esa lectura del Camino a un plano más amplio, al señalar que refleja la idea de que Europa —y la humanidad en su conjunto— es ante todo un proyecto compartido entre personas y pueblos, no solo una suma de estrategias políticas o económicas. 

El arzobispo recordaba también  que ese proyecto común puede convertirse en un mensaje de esperanza capaz de transformar las dificultades en motor de unidad frente a los miedos del presente.

Una propuesta impulsada desde León

La peregrinación está promovida por el DIR León, grupo de diálogo interreligioso, junto con la Comisión Ibérica del Diálogo Interreligioso Monástico (DIM-MID) y la Fundación Santa María de Carbajal, según la Federación Española de Asociaciones de Amigos de los Caminos a Santiago. 

Colaboran también Arco Fórum,  la Comunidad Bahá’í de España, las comunidades judías Bet Januká de Andalucía y Bet Ha Torá de A Coruña, la Comunidad NgalSo España —integrada en la Unión Budista de España—, miembros de Amma España, practicantes de la tradición de Thich Nhat Hanh, la Comunidad del Arca y Amigos del Desierto, entre otros colectivos.

Con esta segunda edición, sus impulsores buscan demostrar que las diferencias religiosas no tienen por qué separar, sino que pueden convertirse en un puente hacia la convivencia, como destaca El Buscador. Siete días después de partir de León, el grupo llegará a Santiago de Compostela con un mensaje común: caminar juntos, pese a las diferencias, es una forma posible de construir paz y justicia social.

L'auteurFrancisco Otamendi

Espagne

Jack Valero: «He querido escuchar «desde abajo» para entender el Opus Dei»

El portavoz del Opus Dei en Reino Unido reúne 18 historias para mostrar la institución «desde abajo», con sus luces, dificultades y experiencias personales.

Teresa Aguado Peña-22 de septembre de 2026-Temps de lecture : 5 minutes

«No son historias positivas ni negativas. Son historias normales de gente que trata de hacer cosas, que es imperfecta, que sufre, que ven que Dios entra en su vida y responden de esta manera o de esta otra, que entran en la Obra, que salen de la Obra». Así explicó Jack Valero el propósito de El Opus Dei sin filtros, durante el diálogo mantenido este 22 de septiembre en la Universidad Villanueva con María José Atienza, directora de Omnes. El libro, publicado por Almuzara, reúne las historias de 18 personas vinculadas al Opus Dei y pretende, según explicó su autor, responder a algunas de las cuestiones que habitualmente se plantean sobre la institución «desde abajo», a través de las vidas de sus miembros.

Valero, portavoz del Opus Dei en Reino Unido, explicó que después de 33 años respondiendo a preguntas sobre el poder, el dinero, la influencia o el papel de las mujeres, había percibido una limitación en hacerlo siempre «desde arriba». Por eso decidió contar las experiencias concretas de personas muy diferentes. En el libro aparecen un taxista, un empresario, personas que han viajado durante toda su vida y otras que han permanecido siempre en el mismo lugar. «Hay de todo, como una muestra de lo que hay», señaló.

La libertad en el Opus Dei

¿Qué busca el Opus Dei? Valero respondió a esta pregunta que su finalidad es «ayudar a la gente a encontrar a Dios en su vida normal, en su vida diaria». Según explicó, se trata de ayudar a cada persona a descubrir que Dios está presente en lo que hace y a «ser mejor persona en todo lo que haces». Una tarea que, añadió, se realiza sabiendo que las personas son imperfectas y cometen fallos.

Una de las cuestiones que más enfatizó fue la libertad. Valero considera que es uno de los aspectos que más cuesta comprender desde fuera del Opus Dei. Según su experiencia, los miembros viven de manera intuitiva la posibilidad de tomar decisiones sobre su vida: estudiar una carrera u otra, vivir en un lugar u otro, participar en una manifestación o no, apoyar a un partido político o a otro o seguir determinadas indicaciones sacerdotales. «Lo entienden y así lo viven», afirmó.

En cuanto a los testimonios de antiguos miembros que aseguran haber experimentado falta de libertad o presión, Valero reconoció que estas experiencias deben ser examinadas. «Eso no es bueno, pero vamos a ver de dónde viene y cómo fue», afirmó. A su juicio, quienes se incorporaron al Opus Dei lo hicieron buscando algo bueno, aunque algunas personas descubrieron posteriormente que esa vocación no era para ellas y abandonaron la institución. También señaló la necesidad de escuchar a quienes han sufrido y «cambiar las cosas que hay que cambiar». «Si tratamos de hacer el bien y no escuchamos a los que están dentro algo estamos haciendo mal» añadió.

Numerarias auxiliares: «Quiero que ellas expliquen lo que son»

Valero quiso detenerse especialmente en las numerarias auxiliares. No quiso explicar él mismo su vocación, sino que prefiere que ellas mismas sean las que den testimonio de ello. Es por eso que en su libro decidió incluir las historias de Patricia y Nuala. «Yo quiero que ellas expliquen lo que son, cómo lo hacen y por qué lo hacen», señaló, hasta el punto de situar sus testimonios al principio y al final de la obra. Para él, estos testimonios le han permitido conocer esta realidad «desde abajo».

También reconoció que ha habido situaciones que «no se hicieron bien» y que deben ser reparadas y pedir perdón cuando sea necesario. Pero también insistió en que estos casos particulares no deben reducir ni oscurecer la vocación de las numerarias auxiliares: «Porque, si 43 personas en Argentina han pensado que se les trató mal, hay también otras 500 que escribieron otra carta pidiendo respeto por su vocación, que se entienda lo que hacen y por qué lo hacen».

Escuchar a quienes han sufrido

En cuanto a las personas que han sufrido dentro del Opus Dei o que se han sentido desplazadas después de dejarlo, Valero insistió en la importancia de escuchar. Contó que durante sus 33 años como director en Inglaterra estuvo especialmente pendiente de que quienes consideraran que aquella no era su vocación pudieran marcharse «contentos» y agradecidos por el tiempo vivido allí. Reconoció, sin embargo, que su experiencia es «una muestra pequeñita» y que en otros lugares puede haber casos diferentes.

Mencionó también las oficinas de escucha y otros mecanismos puestos en marcha para atender estas situaciones. «Han cambiado muchas cosas, hemos escuchado muchos años», aseguró, aunque añadió que es necesario «seguir escuchando».

¿Poder y dinero en el Opus Dei?

Con respecto a las acusaciones de que el Opus Dei busca poder político o influencia dentro de la Iglesia, Valero negó que exista un plan de conquista: «El Opus Dei no tiene ningún plan para mejorar el mundo, pero tiene un plan para ayudar a las personas e inspirarles para que cambien el mundo». La institución, explicó no indica a sus miembros qué deben hacer, sino que les anima a tomarse en serio su vocación cristiana y actuar libremente en el mundo.

Por ello, considera que atribuir a la institución una coordinación de planes políticos parte de una dificultad para aceptar la libertad de sus miembros. «Si no hay plan, el poder no tiene importancia», afirmó. Según Valero, las personas que aparecen en su libro no describen el Opus Dei en términos de poder, sino como una familia, un medio de formación y un lugar de apoyo. En el libro, según cuenta, no se habla sobre la palabra «poder».

También explicó que cada miembro tiene su economía independiente. Tres cuartas partes de los miembros son supernumerarios y mantienen su propia economía familiar, mientras que los numerarios aportan a la institución lo que no necesitan para sus gastos. Valero señaló que las obras promovidas por miembros del Opus Dei —universidades, colegios, residencias o iniciativas sociales— pueden manejar cantidades importantes de dinero, pero rechazó la idea de que la institución acumule ese dinero para sí.

«Me gusta que las personas se vean como son: imperfectas»

Otro de los elementos que Valero destacó del libro es precisamente la imperfección de sus protagonistas. «Me gusta que todas las personas se vean como son, imperfectas, porque eso es la realidad», afirmó. Frente a una imagen idealizada de los miembros de la institución, las 18 historias muestran personas distintas, con dificultades, fallos y experiencias diversas.

Según explicó, todas las respuestas de los 18 protagonistas a la pregunta sobre qué significa para ellos el Opus Dei son diferentes, pero compatibles. Entre los aspectos que más le han llamado la atención está también la confianza en Dios. Citó el testimonio de una mujer de Holanda que descubrió que no tenía que pedir a Dios que viniera a ayudarla porque «Dios estaba siempre ahí».

Para Valero, una de las tareas pendientes es aprender a comunicar mejor esta experiencia. Los católicos, afirmó, «tienen mucho que decir», pero a veces les falta confianza para expresarlo. «No decirles lo que tienen que decir, sino ayudarles a decirlo mejor», explicó. En su opinión, hablar de la propia fe desde la experiencia personal puede ayudar a evitar tanto la imposición como la sensación de superioridad.

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Le théologien américain John C. Cavadini, prix Ratzinger 2026

El ganador del Premio Ratzinger 2026, elegido por el Comité Científico de la Fundación Vaticana Joseph Ratzinger - Benedicto XVI, y aprobado por el Papa León XIV, es John C. Cavadini, catedrático de Teología en la Universidad de Notre Dame (Indiana). Con el actual, son 32 los galardonados desde 2011.  

Francisco Otamendi-22 de septembre de 2026-Temps de lecture : 4 minutes

El Premio Ratzinger vuelve a Estados Unidos. El ganador de la edición de 2026, es John C. Cavadini, catedrático de Teología en la Universidad de Notre Dame (Indiana), donde también ha sido director del McGrath Institute for Church Life. 

El galardón será entregado por el Santo Padre León XIV el 19 de diciembre de 2026 en el Palacio Apostólico Vaticano, ha informado la Santa Sede. Según la Fundación, Cavadini imparte clases, lleva a cabo actividades de investigación y publica en el ámbito de la teología patrística, con especial atención a la teología de san Agustín. 

Competencia académica y servicio eclesial

Le président de la Fundación Vaticana Joseph Ratzinger – Benedicto XVI, el profesor Roberto Regoli, ha declarado: “El profesor Cavadini es muy apreciado por la seriedad de sus publicaciones teológicas, su compromiso y celo en la docencia universitaria, su competencia académica, su pasión pastoral y su servicio eclesial a lo largo de toda una vida”.

Cavadini: siguiendo el modelo de Origenes de Alejandría

Por su parte, el profesor Cavadini ha comentado: “He intentado vivir mi vocación de teólogo siguiendo el modelo de Orígenes de Alejandría, teólogo del siglo III, quien declaraba repetidamente que quería ser, como teólogo, un vir ecclesiasticus, un hombre de Iglesia”.

“En Notre Dame he podido vivir mi vocación como hombre de Iglesia y, al mismo tiempo, como hombre de la Academia”, ha añadido. “Estoy especialmente agradecido por este premio porque reconoce estos dos aspectos de mi vocación como teólogo”.

Joseph Ratzinger (CNS photo from Reuters).

32 galardonados hasta ahora

El Premio se ha concedido anualmente desde 2011. Con la edición de 2026, el número total de galardonados alcanza los 32. Se trata principalmente de personalidades destacadas en los estudios de Teología dogmática o fundamental, de la Sagrada Escritura, Patrología, Filosofía, Derecho, Sociología, o en el ámbito artístico, la música, la arquitectura y la escultura.

Las personalidades premiadas proceden  de 18 países diferentes de los cinco continentes: Alemania (7), Francia (4), España (3), Italia (3), Estados Unidos (2), Australia, Brasil, Burkina Faso, Canadá, Estonia, Japón, Gran Bretaña, Grecia, Irlanda, Líbano, Polonia, Sudáfrica y Suiza.

Los galardonados no solo son católicos, sino que también pertenecen a otras confesiones cristianas —un anglicano, un luterano y dos ortodoxos— y uno es de religión judía.

Riccado Mutti en 2025

El Premio Ratzinger 2025 correspondió al Maestro Riccardo Mutti, y la entrega tuvo lugar el 12 de diciembre, en el Aula Pablo VI de la Ciudad del Vaticano, al término del Concierto en honor y en presencia del Santo Padre, con ocasión de la Navidad.

“Saludo al Maestro Riccardo Muti, a quien hoy se le confiere el Premio Ratzinger, en señal de reconocimiento por una vida enteramente consagrada a la música, lugar de disciplina y revelación», dijo el Papa León XIV. El Pontífice subrayó que al “Papa Benedicto XVI le gustaba recordar que “la verdadera belleza hiere, abre el corazón, lo dilata”, y en la música buscaba la voz de Dios en el universo”.

Cyril O’Regan y Etsurō Sotoo en 2024 

En 2024, los galardonados fueron el profesor Cyril O’Regan, docente de Teología de la Universidad de Notre Dame (Estados Unidos), y el maestro Etsuro Sotoo, jefe de escultores de la Sagrada Familia de Barcelona, el gran proyecto de Antoni Gaudi, que visitó el Papa León XIV en su viaje a España.

En 2023, los premiados fueron Pablo Blanco, profesor de Teología de la Universidad de Navarra, y especialista en la obra de Joseph Ratzinger/Benedicto XVI, y el filósofo y teólogo Francesc Torralba.

Hacia el centenario: tres congresos en Estados Unidos y en África

Son numerosas las actividades previstas con motivo del centenario del nacimiento de Joseph Ratzinger – Benedicto XVI, que se cumplirá el 16 de abril de 2027. Su nacimiento tuvo lugar el 16 de abril de 1927, en Marktl am Inn (Baviera, Alemania).

En el mes de noviembre están programadas tres iniciativas internacionales en las que participa directamente la Fundación:

– 2 al 4 de noviembre, en Estados Unidos, en la Universidad Saint Mary’s de Minnesota, tiene lugar el simposio internacional titulado: “Beauty will Save Us: Wonder and Hope in the Works of Joseph Ratzinger/Benedict XVI”.

– 4 al 6 de noviembre, organizado por la diócesis de Winona-Rochester y en colaboración con el grupo editorial “Word on Fire”, tendrá lugar el congreso anual “The New Ressourcement», titulado: «Joseph Ratzinger and his sources”.

– 18 al 21 de noviembre tendrá lugar en Nairobi (Kenya), en colaboración con la Universidad de Tangaza y la Universidad Saint Mary’s de Minnesota, el symposium “Constellations of Hope: Africa and the Renewal of the Church in the Vision of Benedict XVI”.

Contrarrestar las distorsiones de la humanidad actual

“Los grandes congresos internacionales de 2026 ponen de relieve África y Estados Unidos: dos continentes que pueden contribuir de manera igualmente decisiva a contrarrestar las distorsiones de la humanidad actual, tal y como nos recuerda el papa León XIV siguiendo los pasos de sus predecesores”, ha comentado el profesor Pierluca Azzaro, secretario ejecutivo de la Fundación Vaticana Joseph Ratzinger – Benedicto XVI.

L'auteurFrancisco Otamendi

Vatican

Léon XIV à l'UNESCO : une visite historique

El próximo 25 de septiembre, el Papa León XIV visitará la UNESCO en París, 46 años después de la histórica intervención de san Juan Pablo II, para abordar los desafíos éticos de la tecnología y la construcción de la paz.

Giancarlos Candanedo-22 de septembre de 2026-Temps de lecture : 4 minutes

El próximo 25 de septiembre de 2026, la diplomacia internacional y la reflexión ética global presenciarán un acontecimiento histórico. El Papa León XIV dará inicio a un viaje pastoral a Francia que tendrá, como uno de sus momentos más emblemáticos, una visita oficial y una alocución en la sede de la UNESCO, en París, el mismo día de su arribo a suelo francés. Esta presencia responde a la invitación formal extendida por el director general del organismo, Khaled El-Enany, y podríamos decir que marca un punto de inflexión en las relaciones entre la Santa Sede y el multilateralismo contemporáneo.

El retorno a París tras casi medio siglo

El encuentro posee un simbolismo histórico ineludible. León XIV se convertirá en el segundo romano pontífice en la historia que se presenta de forma presencial en la sede de la UNESCO. Han transcurrido 46 años desde que San Juan Pablo II pronunciara en ese mismo recinto su memorable discurso del 2 de junio de 1980. Aquella jornada del Papa polaco quedó grabada en la memoria diplomática y filosófica del siglo XX por la lucidez y vehemencia con la que abordó los grandes dilemas de la humanidad en vísperas del nuevo milenio.

En 1980, en plena tensión de la Guerra Fría, Juan Pablo II situó la cultura en el corazón del destino humano. “El hombre vive una vida verdaderamente humana gracias a la cultura. (…) La cultura es un modo específico del ‘existir’ y del ‘ser’ del hombre”, afirmó. Frente al riesgo de que la carrera armamentista y la lógica de bloques devoraran la dignidad de la persona, el pontífice hizo una llamada urgente a la movilización de las conciencias. Exigió reconocer la “prioridad de la ética sobre la técnica, de la primacía de la persona sobre las cosas, de la superioridad del espíritu sobre la materia”, afirmando que la paz del mundo y el porvenir pacífico de la humanidad dependen de colocar las exigencias del amor, la mente y la conciencia por encima de las pretensiones de dominio técnico o militar.

De 1980 a 2026: el espíritu frente al poder técnico

Casi medio siglo después, la historia parece repetir sus encrucijadas, aunque con herramientas y lenguajes renovados. Si en 1980 el desafío radicaba en la amenaza nuclear y la polarización ideológica, hoy la humanidad enfrenta la irrupción vertiginosa de la inteligencia artificial, los algoritmos predictivos y la automatización global. En este nuevo contexto, León XIV recoge y actualiza el eje doctrinal que fundamentó la intervención de su antecesor: la primacía irrenunciable del espíritu sobre el poder técnico o material.

Esta continuidad doctrinal quedó plasmada con nitidez en la carta encíclica Magnifique Humanitas, promulgada por León XIV el pasado 15 de mayo de 2026. En dicho documento, el Santo Padre alerta con firmeza sobre los peligros de un modelo de desarrollo que subordina el valor sagrado de la persona humana a criterios de eficiencia algorítmica, rendimiento económico o utilidad técnica (cfr. MH 156, 183, 198). Al igual que Juan Pablo II, León XIV recuerda que la verdadera grandeza del ser humano no se mide por la potencia de sus herramientas tecnológicas o sus capacidades de cálculo, sino por su facultad moral y espiritual para dirigir el conocimiento y las ciencias hacia el bien común, la justicia social y la reconciliación entre las naciones (cfr. MH Cap. V). En última instancia, ambos textos pontificios convergen en una lección clave: el verdadero progreso no es jamás de carácter meramente técnico, sino eminentemente ético, espiritual y humano.

Una alianza por el futuro de la humanidad

León XIV se dirigirá a una institución que reúne a los pueblos del mundo alrededor de ámbitos vitales para la sociedad: la educación, la cultura, la ciencia, la comunicación y la preservación del patrimonio material e inmaterial de la humanidad. Esta visita se alinea con los ejes transversales que el Santo Padre ha promovido desde el inicio de su pontificado, entre los que destacan la construcción de la paz, la salvaguardia de la dignidad humana, la formación integral de las nuevas generaciones y la responsabilidad ética frente al avance acelerado de las nuevas tecnologías.

Por su parte, la UNESCO ofrece un escenario idóneo y privilegiado para transmitir estas convicciones fundamentales a la comunidad internacional, superando barreras políticas, brechas culturales o diferencias religiosas. En una época caracterizada por la fragmentación de los consensos internacionales y la fragilidad de la confianza mutua entre los Estados, la presencia del Papa constituye un testimonio decidido en favor del diálogo multilateral.

Hacia una paz «desarmada y desarmante»

Esta convergencia de ideales cobra una fuerza particular en el terreno de la paz y la justicia social. Desde sus primeras palabras el día de su elección, el Papa León XIV abogó con convicción por una paz «desarmada y desarmante», fundamentada en la humildad y la perseverancia. Esta visión exige renunciar decididamente a la lógica de la dominación militar y económica, así como desarmar las palabras, los comportamientos y las conciencias para reconstruir el tejido de la confianza entre las personas y los pueblos.

En este horizonte, la misión de la Santa Sede y de la UNESCO se entrelazan de manera profunda. Ambas partes comparten la certidumbre de que la paz verdadera no surge de acuerdos políticos efímeros o del equilibrio del terror, sino que se edifica pacientemente a través del tiempo mediante la educación adecuada de los jóvenes, el respeto irrestricto a la diversidad cultural y la defensa innegociable de la dignidad de cada persona. Como señaló el Observador Permanente de la Santa Sede ante la UNESCO, Mons. Roberto Campisi, esta profunda coincidencia se traduce en una atención prioritaria hacia los más vulnerables de la sociedad global: los niños privados del derecho elemental a la educación, las poblaciones desgarradas por los conflictos armados, los migrantes y refugiados, las víctimas de cualquier forma de discriminación o marginalidad digital, y aquellas comunidades cuyos bienes culturales, patrimonio histórico y memoria ancestral se encuentran gravemente amenazados.

El reto ético de nuestro tiempo

Al contemplar el desarrollo de esta visita histórica tras 46 años, la comparecencia de León XIV a la UNESCO no solo constituye un acontecimiento de trascendencia diplomática, sino una interpelación directa a la conciencia de nuestra época y de nuestra sociedad. En un momento de acelerada transformación tecnológica e industrial, resulta imperativo mantener un seguimiento crítico y riguroso de los avances digitales y biotecnológicos, velando siempre porque la técnica se mantenga al servicio del ser humano y nunca a la inversa. La primacía de la persona sobre la máquina, de la ética sobre la eficacia y del espíritu sobre la materia sigue siendo la única garantía para construir un futuro verdaderamente humano, justo y pacífico.

L'auteurGiancarlos Candanedo

Prêtre. @GCandanedoPaez

Espagne

Manuel Guillén Pascual, nouveau recteur du Séminaire International de Bidasoa

Sustituye a Javier Ruza González, que se traslada a Madrid para asumir nuevas tareas pastorales.

Jesús Díaz Hernández-22 de septembre de 2026-Temps de lecture : 2 minutes

Le préfet du Dicastère pour le Clergé, le cardinal sud-coréen Lazzaro You Heung-Sik, a nommé le père Manuel Guillén Pascual (Jaén, 1975) comme nouveau recteur du Séminaire international de Bidasoa, en remplacement de Javier Ruza González.

         Bidasoa est un séminaire international fondé par le Saint-Siège en Navarre en 1988. La formation et l'accompagnement spirituel des séminaristes sont assurés par la Prélature de l'Opus Dei. Au fil des années, plus de 1 200 séminaristes, originaires de 275 diocèses et de 49 pays, ont étudié à Bidasoa. Actuellement, le séminaire accueille 96 séminaristes issus de 48 diocèses et de 23 pays.

         Manuel Guillén, le nouveau recteur, a étudié la pharmacie à Grenade avant de s'installer à Rome, où il a été ordonné prêtre en 2012. Docteur en théologie morale, il enseigne cette discipline à la faculté de théologie de l'université de Navarre. En 2011, il a publié sa thèse de doctorat sous forme de livre. Éthique de la recherche biomédicale : transplantations, vaccins et embryons.

         Arrivé en Navarre en 2012, après avoir exercé la fonction d'aumônier dans des écoles et des centres de formation pour jeunes, il travaille depuis 10 ans au siège de la délégation de l'Opus Dei à Pampelune – une circonscription qui comprend la Navarre, La Rioja, le Pays basque et Soria – avec un dévouement particulier à la formation continue du clergé et à l'accompagnement des séminaristes et des candidats à la prêtrise.

         Manuel Guillén aborde cette étape avec enthousiasme et s'inspire de saint Josémaria Escrivá, fondateur de l'Université de Navarre et de l'Opus Dei : “ C'est une merveilleuse occasion d'apprendre des séminaristes et de les accompagner dans leur cheminement. Mon plus grand désir est de faire tout mon possible pour les aider à devenir ces "prêtres à 100 %" que saint Josémaria recherchait si souvent : des hommes de foi, au grand cœur, accessibles et désireux de servir tous. ‘.

         Javier Ruza, prêtre madrilène qui a été recteur du séminaire ces cinq dernières années, retournera dans sa ville natale, où il exercera son ministère sacerdotal dans différents centres de formation de la Prélature.

L'auteurJesús Díaz Hernández

Évangélisation

12 consejos del Papa a los obispos de América Latina

A mes y medio del intenso viaje apostólico de León XIV a Uruguay, Argentina y Perú (6-17 noviembre), el Papa ha enviado una Carta a los obispos latinoamericanos, con unos cuantos consejos prácticos, inspirados en el modelo del patrono de obispos y Apóstol de los Andes, santo Toribio de Mogrovejo.

Francisco Otamendi-22 de septembre de 2026-Temps de lecture : 5 minutes

En su Carta, el Papa considera un privilegio haber ejercido el ministerio episcopal en el Pérou, y “conocer la fe de un pueblo del que recibí mucho y comprendí mejor lo que significa ser pastor”.

Esa experiencia le acercó de modo particular a santo Toribio, segundo arzobispo de Lima, “quien también llegó desde lejos a una tierra que terminó haciendo suya por la caridad pastoral”, añade León XIV. En efecto, Santo Toribio nació un 16 de noviembre de 1538 en la villa de Mayorga (Valladolid).

Ahora, con ocasión del tercer centenario de la canonización de santo Toribio de Mogrovejo, patrono de los obispos de América Latina, y vistas las cualidades con las que le describen los Papas anteriores, el Santo Padre León ofrece a los obispos latinoamericanos varios consejos para su ministerio.

Se han sintetizado en 12, integrados en la Lettre del Sucesor de Pedro a los obispos. Los párrafos son textuales, aunque acortados. 

Santidad, unidad

1) Visita pastoral. El santo arzobispo llegó a una tierra de cuyos pueblos y culturas apenas tenía noticia. Para pastorearla debía adentrarse en aquella realidad, y por eso la recorrió. 

Procuremos que la visita pastoral conserve toda su fuerza: vayamos personalmente al encuentro de nuestras comunidades, escuchemos a nuestra grey. El ministerio de un sucesor de los apóstoles exige vivir con el corazón en el cielo y los pies en el camino.

2) La escuela de la cruz. La cruz le recuerda que ha de permanecer junto al rebaño cuando lleguen las horas difíciles y que la protección de las ovejas puede tener un precio para el propio pastor. Toribio prolongó aquel beso a la carne sufriente del Señor en sus viajes y fatigas, al defender a los indígenas, corregir abusos y mantenerse cerca de los pobres y de quienes sufrían. 

El abandono de la grey puede comenzar mucho antes de una huida visible, cuando la comodidad, el temor o los propios intereses pesan más que el bien de los fieles. 

3) La santidad del pastor no puede darse por supuesta (cf. 1 Tm 4,16). Santo Toribio pudo pedir una vida eclesial más fiel al Evangelio porque comenzó por dejarse medir por esa misma exigencia. Cuidemos, pues, nuestra vida interior y conservemos la conciencia de que somos discípulos necesitados de conversión.

Adoración eucarística, prioridad pastoral

4) Amor a la Eucaristía. El rito conduce después al obispo ante el Sagrario, donde se arrodilla y adora. Antes de comenzar su ministerio, se detiene en silencio ante el Santísimo. Los obispos pasan; Cristo permanece (cf. Hb 13,8). 

Por eso, quisiera invitarlos a hacer de la adoración eucarística una prioridad pastoral. El amor de Toribio a la Eucaristía se manifestó en su solicitud por acercar a todos a Jesús. 

5) Unidad. El santo prelado sirvió a una Iglesia inmensa y plural, esforzándose por mantenerla unida. También a nosotros nos corresponde velar para que la diversidad de nuestras diócesis encuentre en Cristo su unidad. El altar nos recuerda que la comunión pertenece al corazón mismo de nuestra misión.

Transmisión de la fe

6) Transmitir íntegramente la fe. El obispo ha recibido la fe de la Iglesia y está llamado a “guardar el buen depósito”, profundizarlo y hacerlo comprensible para quienes están bajo su cuidado (cf. 2 Tm 1,13-14). Santo Toribio comprendió bien esta responsabilidad. 

La recepción del Concilio de Trento, los concilios provinciales, los sínodos diocesanos y su labor catequética dan testimonio de su deseo de transmitir íntegramente la fe y hacerla accesible a quienes tenía delante. En un tiempo en el que tantas voces reclaman autoridad sobre la conciencia de los fieles, corresponde al obispo ofrecer una enseñanza clara, paciente y arraigada en esa comunión, para ayudar a su pueblo a reconocer la voz del único Pastor.

Fraternidad con los sacerdotes

7) Formación de los sacerdotes, cercanía con ellos, fraternidad. La paternidad se hace especialmente visible en su relación con los presbíteros, unidos a él de un modo singular en el único sacerdocio y en la misión confiada a la Iglesia particular. Toribio veló por su formación, fue exigente en la admisión a las órdenes, visitó a sus sacerdotes y sostuvo la disciplina eclesiástica, consciente de que la vida del clero repercute en la del pueblo. 

Queridos hermanos, estemos cerca de nuestros sacerdotes. Cuidemos especialmente el seminario y los primeros años de ministerio, favorezcamos una fraternidad real y procuremos que ningún presbítero sienta que sólo puede acercarse a su obispo cuando existe un problema que resolver. La paternidad episcopal se reconoce muchas veces cuando un sacerdote sabe que puede llamar con confianza a la puerta de la casa episcopal.

8) Anunciar la Buena Nueva. Entre las muchas responsabilidades que ocupan nuestra jornada, hemos sido enviados para anunciar la Buena Nueva. Como los Apóstoles, estamos llamados a perseverar «en la oración y en el ministerio de la Palabra» (Actes 6,4). 

Santo Toribio hizo de su vida una predicación prolongada, y su anuncio resultaba creíble porque había permitido que el Evangelio modelara primero su existencia. Que ninguna urgencia ni tarea pastoral, por necesaria que sea, relegue la oración como antesala de la predicación. 

El Santo sacrificio de la Misa

9) Sainte Messe. La celebración misma muestra dónde tiene su fuente esa fecundidad. En la Santa Misa se actualiza sacramentalmente el único sacrificio de Cristo para la salvación del mundo, mientras su Pueblo es asociado a la ofrenda de su Señor. De este Santo Sacrificio mana la gracia de la que vive la Iglesia y por la que Cristo continúa reuniéndola y santificándola a lo largo de la historia. 

El obispo, como todo sacerdote, presta su voz y sus manos a Cristo, Sumo y eterno Sacerdote, que actúa por medio de su ministerio. Aquello que celebra ha de prolongarse también en su propia vida, cada vez más unida a la ofrenda del Señor, hasta que toda su existencia llegue a ser, en Cristo, una ofrenda al Padre.

Santo Toribio y otros pastores

11) La figura de santo Toribio no está sola. La geografía espiritual de la Iglesia en América Latina está marcada por pastores que hicieron visible esta unión entre el altar y la vida. 

A lo largo de los siglos y en distintas regiones del continente se ha ido formando una verdadera constelación de obispos que la Iglesia venera como santos y beatos. Junto al gran arzobispo de Lima se encuentran los santos Antonio María Claret, Ezequiel Moreno, Rafael Guízar y Óscar Romero, y los beatos Juan de Palafox, Jacinto Vera, Mamerto Esquiú, Enrique Angelelli, Jesús Jaramillo y Eduardo Pironio, entre tantos otros insignes obispos. 

12) Encomendemos a Santa María de Guadalupe nuestro deseo de vivir con renovada fidelidad la misión recibida. En los albores de la evangelización de ese querido continente, Ella quiso que san Juan Diego llevara su petición al obispo y que fuera él quien discerniera y acogiera lo que el Señor estaba realizando por medio de un mensajero humilde. 

Aquel encuentro sigue siendo una invitación para nosotros pastores: estar atentos a la acción de Dios, que muchas veces se manifiesta por caminos imprevistos y se sirve de quienes menos cabría esperar. 

Por intercesión de la Madre de Dios, pidamos la gracia de conocer, servir y amar a las Iglesias que nos han sido confiadas, para que, cuando llegue la hora de dar cuenta al Señor de nuestro ministerio, podamos escuchar: “Bien, siervo bueno y fiel […] entra en el gozo de tu Señor” (Mt 25,21). 

L'auteurFrancisco Otamendi

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“El silencioso camino de los santos”, una reflexión sobre la vida de oración y modas emocionales

Rédaction Omnes-22 de septembre de 2026-Temps de lecture : 2 minutes

En un contexto social, y también religioso,  marcado por la búsqueda de experiencias impactantes y gratificaciones inmediatas, Omnes publica  «El silencioso camino de los santos», obra del sacerdote Ramón Díaz Perfecto.

La publicación de este texto responde a una clara actualidad e interés para los lectores de Omnes, al abordar con solidez doctrinal y sensibilidad pastoral las deformaciones que sufren hoy la oración y la vida interior —especialmente entre los jóvenes— cuando se confunde la madurez espiritual con la mera vivencia de emociones intensas o fenómenos extraordinarios.

El trabajo parte de una advertencia fundamental: la santidad no se alcanza mediante atajos emocionales ni sucedáneos artificiales de piedad, sino a través del «camino ordinario» sugerido por la Tradición eclesial. 

El autor explica que la auténtica transformación en Cristo requiere un proceso gradual y perseverante que abarca el recurso a los sacramentos, la fidelidad en la vida cotidiana, la práctica de las virtudes y la capacidad de orar en periodos de aridez.

Asimismo, el escrito profundiza en el papel de los consuelos espirituales y de las manifestaciones extraordinarias —tales como revelaciones privadas, descansos en el espíritu o dones carismáticos—, remarcando que ninguno de ellos equivale por sí mismo a la santidad ni constituye el canal ordinario del progreso interior.

Apoyándose en doctores de la Iglesia como san Juan de la Cruz, san Francisco de Sales o santo Tomás de Aquino, el autor previene contra la «avaricia espiritual» que lleva a buscar las dulzuras o los signos por encima del mismo Dios. Los carismas y afectos sólo son provechosos cuando se acogen con desprendimiento, conducen a la caridad y respetan el discernimiento y la obediencia eclesial.

«El silencioso camino de los santos» invita a redescubrir la belleza de la meditación evangélica, la sobriedad litúrgica y la presencia de Dios en lo ordinario.