Vaticano

Finanzas vaticanas, los balances del IOR y del Óbolo de San Pedro

Existe una intrínseca relación entre los presupuestos del Óbolo de San Pedro y el del Instituto para las obras de Religión.

Andrea Gagliarducci·12 de julio de 2024·Tiempo de lectura: 4 minutos

Existe una estrecha relación entre la declaración anual del Óbolo de San Pedro y el balance del Istituto delle Opere di Religione, el llamado «banco vaticano». Porque el Óbolo se destina a la caridad del Papa, pero esta caridad se expresa también en el sostenimiento de la estructura de la Curia romana, un inmenso «presupuesto misionero» que tiene gastos, pero no tantos ingresos, y que debe seguir pagando salarios. Y porque el IOR, desde hace tiempo, destina una contribución voluntaria de sus beneficios precisamente al Papa, y estos beneficios sirven para aligerar el presupuesto de la Santa Sede. 

Desde hace años el IOR no tiene los mismos beneficios que en el pasado, por lo que la parte asignada al Papa ha disminuido con los años. Igual situación tienen el Óbolo, cuya recaudación ha disminuido con los años, también ha tenido que hacer frente a esta disminución del apoyo del IOR. Tanto es así que en 2022 tuvo que duplicar sus ingresos con una desinversión general de bienes.

Por eso los dos presupuestos, publicados el mes pasado, están de alguna manera conectados. Al fin y al cabo, las finanzas vaticanas siempre han estado conectadas, y todo contribuye a ayudar a la misión del Papa. 

Pero veamos los dos presupuestos con más detalle.

El Óbolo de San Pedro

El pasado 29 de junio, el Óbolo de San Pedro presentó su balance anual. Los ingresos fueron de 52 millones, pero los gastos ascienden a 103,4 millones, de los cuales 90 millones son para la misión apostólica del Santo Padre. Incluidos en la misión están los gastos de la Curia, que ascienden a 370,4 millones. El Óbolo contribuye así en un 24% al presupuesto de la Curia. 

Sólo 13 millones se destinaron a obras de caridad, a los que, sin embargo, hay que añadir las donaciones del Papa Francisco a través de otros dicasterios de la Santa Sede por un total de 32 millones, 8 de los cuales fueron financiados directamente por el Óbolo.

En resumen, entre el Fondo Obolus y los fondos de los dicasterios financiados en parte por el Óbolo, la caridad del Papa financió 236 proyectos, por un total de 45 millones. Sin embargo, el balance merece algunas observaciones.

¿Es éste el verdadero uso del Óbolo de San Pedro, que a menudo se asocia a la caridad del Papa? Sí, porque la finalidad misma del Óbolo es apoyar la misión de la Iglesia, y se definió en términos modernos en 1870, después de que la Santa Sede perdiera los Estados Pontificios y no tuviera más ingresos para hacer funcionar la máquina.

Dicho esto, es interesante que el presupuesto del Óbolo pueda deducirse también del presupuesto de la Curia. De los 370,4 millones de fondos presupuestados, el 38,9% se destina a las Iglesias locales en dificultad y en contextos específicos de evangelización, lo que supone 144,2 millones.

Los fondos destinados al culto y a la evangelización ascienden a 48,4 millones, es decir, el 13,1%.

La difusión del mensaje, es decir, todo el sector de la comunicación del Vaticano, representa el 12,1% del presupuesto, con un total de 44,8 millones.

Al sostenimiento de las nunciaturas apostólicas se destinaron 37 millones (10,9% del presupuesto), mientras que 31,9 millones (8,6% del total) van al servicio de la caridad -precisamente el dinero donado por el Papa Francisco a través de los dicasterios-, 20,3 millones a la organización de la vida eclesial, 17,4 millones al patrimonio histórico, 10,2 millones a instituciones académicas, 6,8 millones al desarrollo humano, 4,2 millones a Educación, Ciencia y Cultura y 5,2 millones a Vida y Familia.

Los ingresos, como se ha dicho, ascienden a 52 millones de euros, 48,4 de los cuales son donaciones. El año pasado hubo menos donaciones (43,5 millones de euros), pero los ingresos, gracias a la venta de inmuebles, ascendieron a 107 millones de euros. Curiosamente, hay 3,6 millones de euros de ingresos por rendimientos financieros.

En cuanto a las donaciones, 31,2 millones proceden de la recaudación directa de las diócesis, 21 millones de donantes privados, 13,9 millones de fundaciones y 1,2 millones de órdenes religiosas.

Los países que más donan son Estados Unidos (13,6 millones), Italia (3,1 millones), Brasil (1,9 millones), Alemania y Corea del Sur (1,3 millones), Francia (1,6 millones), México e Irlanda (0,9 millones), República Checa y España (0,8 millones).

El balance del IOR

El IOR aportó un donativo a la Santa Sede de algo más de 13 millones de euros, frente a unos beneficios netos de 30,6 millones.

Los beneficios representan una mejora significativa respecto a los 29,6 millones de euros de 2022. Sin embargo, es necesario comparar las cifras: van desde los 86,6 millones de beneficio declarados en 2012 -que cuadruplicaron las ganancias del año anterior- a los 66,9 millones del informe de 2013, los 69,3 millones del informe de 2014, los 16,1 millones del informe de 2015, los 33 millones del informe de 2016 y los 31,9 millones del informe de 2017, hasta los 17,5 millones de 2018.

El informe de 2019, por su parte, cuantifica los beneficios en 38 millones, también atribuidos al mercado favorable.

En 2020, el año de la crisis del COVID, el beneficio fue ligeramente inferior, de 36,4 millones.

Pero en el primer año pospandémico, un 2021 aún no afectado por la guerra de Ucrania, se volvió a una tendencia negativa, con un beneficio de solo 18,1 millones de euros, y solo en 2022 se volvió a la barrera de los 30 millones.

El informe IOR 2023 habla de 107 empleados y 12.361 clientes, pero también de un aumento de los depósitos de clientes: +4% hasta 5.400 millones de euros. El número de clientes sigue bajando (eran 12.759 en 2022, incluso 14.519 en 2021), pero esta vez también disminuye el número de empleados: eran 117 en 2022, son 107 en 2023.

Así pues, continúa la tendencia negativa de los clientes, lo que debería hacernos reflexionar, teniendo en cuenta que el cribado de las cuentas consideradas no compatibles con la misión del IOR finalizó hace tiempo.

Ahora, el IOR también está llamado a participar en la reforma de las finanzas vaticanas deseada por el Papa Francisco. 

Jean-Baptiste de Franssu, presidente del Consejo de Superintendencia, destaca en su carta de gestión los numerosos elogios que ha recibido el IOR por su labor en favor de la transparencia durante la última década, y anuncia: «El Instituto, bajo la supervisión de la Autoridad de Supervisión e Información Financiera (ASIF), está por tanto dispuesto a desempeñar su papel en el proceso de centralización de todos los bienes vaticanos, de acuerdo con las instrucciones del Santo Padre y teniendo en cuenta las últimas novedades normativas.

El equipo del IOR está deseoso de colaborar con todos los dicasterios vaticanos, con la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA) y de trabajar con el Comité de Inversiones para seguir desarrollando los principios éticos de la FCI (Faith Consistent Investment) de acuerdo con la doctrina social de la Iglesia. Es crucial que el Vaticano sea visto como un punto de referencia».

El autorAndrea Gagliarducci

Vaticano

España: una tierra visitada por los Papas

España ha recibido ocho visitas papales desde el inicio de los viajes apostólicos modernos, con cinco viajes de san Juan Pablo II y tres de Benedicto XVI.

Redacción Omnes·5 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

España ha sido una de las naciones que con más frecuencia ha acogido a los últimos pontífices. Desde que se inició la costumbre de los viajes papales, con san Juan Pablo II, España ha recibido a Juan Pablo II y Benedicto XVI en 8 ocasiones en total, en diferentes ciudades y por distintos motivos, entre ellas, dos Jornadas Mundiales de la Juventud. 

Juan Pablo II: 5 visitas

La costumbre de los viajes papales, hay que recordar, comenzaron con san Juan Pablo II. El Papa polaco visitó España en 5 ocasiones: en 1982 con un viaje de 10 días en los que el pontífice visitó lugares como Alba de Tormes, Salamanca, Zaragoza, Sevilla, Madrid, Barcelona o Valencia. 

En 1984, el Papa polaco aterrizaba en España para una visita casi «express» antes de continuar su viaje apostólico a República Dominicana y Puerto Rico para inaugurar el novenario de preparación al V Centenario de la evangelización de América. En esta ocasión, Zaragoza fue la ciudad de acogida del Papa y allí rezó ante la Virgen del Pilar.

Siete años más tarde, en 1989, san Juan Pablo II celebraba la IV Jornada Mundial de la Juventud. Un viaje en el que el Papa realizó la última etapa del Camino de Santiago a pie, entrando a la catedral como peregrino de honor y cumpliendo el tradicional rito de tocar el parteluz del Pórtico de la Gloria. Allí presidió la vigilia en el Monte del Gozo y la misa central de la JMJ. En Covadonga, a los pies de la «Santina», terminaría una de las visitas más recordadas de un Papa a España.

San Juan Pablo II distribuye la comunión a una joven durante la Jornada Mundial de la Juventud en Monte do Gozo, cerca de Santiago de Compostela, España, en agosto de 1989. (Foto OSV News/L’Osservatore Romano, Arturo Mari)

La siguiente visita de Juan Pablo II fue en 1993. Un viaje en el que el Papa visitó el sur español de manera especial para celebrar el V Centenario de la evangelización de América. En esta ocasión, el pontífice clausuró el XLV Congreso Eucarístico Internacional en Sevilla, y también visitó Huelva y Madrid.

El último viaje del Papa Wojtyla a España fue en 2003 y, en esa visita, el Pontífice canonizó a Pedro Poveda, José María Rubio, Genoveva Torres, Ángela de la Cruz y María Maravillas de Jesús. En esas jornadas la base aérea de Cuatro Vientos fue el escenario del último encuentro del papa polaco con los jóvenes españoles. 

Benedicto XVI: 3 grandes eventos

Por su parte, Benedicto XVI estuvo tres veces en España como Sumo Pontífice.

La primera vez fue con ocasión de la clausura del V Encuentro Mundial de las Familias. La capital valenciana acogió a más de un millón de personas que acompañaron al Papa bávaro en esa ocasión. Benedicto XVI volvería a España cuatro años más tarde, en 2010, con motivo del Año Santo Compostelano y de la consagración de la Sagrada Familia en Barcelona.

El Papa Benedicto XVI saluda desde el papamóvil a su llegada al Quinto Encuentro Mundial de las Familias en Valencia, España, el 8 de julio. El papa exhortó a los padres a abrirse a la vida y a crear un hogar basado en el amor, la aceptación y la misericordia. (Foto de CNS/Marcelo del Pozo, Reuters) (10 de julio de 2006)

Madrid, en 2011, acogió la Jornada Mundial de la Juventud que presidió Joseph Ratzinger. Una cita que reunió a cerca de dos millones de jóvenes de todo el mundo y que dejó estampas tan icónicas como la del Pontífice rezando junto a los jóvenes enmedio de una fuerte tormenta de verano y un vendaval que azotaron el recinto.

El Papa Benedicto XVI saluda desde su papamóvil a su llegada al aeródromo de Cuatro Vientos en Madrid para celebrar la misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud el 21 de agosto de 2011. (Foto de OSV News/Andrea Comas, Reuters)
Mundo

“Si León XIII abordó la ‘cuestión obrera’, León XIV intenta abordar la ‘cuestión tecnológica’”

El historiador Onésimo Díaz estudia la evolución de la Iglesia, y su preocupación por la dignidad de la persona en los últimos 150 años.

Jose Maria Navalpotro·5 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Han pasado 150 años desde el último Papa llamado León, el 13º de los que llevaban ese nombre. El año pasado, el cardenal Robert Prevost volvía a tomar ese nombre, para convertirse en León XIV. ¿En qué ha cambiado la Iglesia desde el anterior al actual? ¿Cuál ha sido la evolución de la Iglesia en este siglo y medio de cambios?

El historiador Onésimo Díaz (Madrid, 1966), profesor de la Universidad de Navarra y de su Master de Cristianismo y Cultura Contemporánea, es autor libros como Historia, cultura y cristianismo (1870-2020), Mujeres protagonistas del siglo XX, Expansión: El desarrollo del Opus Dei entre los años 1940 y 1945, o  Florentino Pérez Embid: Una biografía. Ahora  pasa revista a la evolución de la Iglesia en la historia reciente en un título que acaba de publicar en Sekotia: De León XIII a León XIV.

¿Se puede decir que en los últimos 150 años hemos pasado de una Iglesia un tanto anclada en el pasado a una más moderna? ¿A quién se debe el cambio? 

-Sí, puede afirmarse que la Iglesia católica ha experimentado una profunda transformación desde finales del siglo XIX hasta hoy. En el pontificado de León XIII comenzó ya una apertura hacia los problemas del mundo contemporáneo, especialmente con la encíclica Rerum novarum (1891), que abordó la cuestión obrera y sentó las bases de la Doctrina Social de la Iglesia.

Sin embargo, el gran punto de inflexión fue el Concilio Vaticano II, impulsado por Juan XXIII y continuado por Pablo VI. El Concilio supuso una actualización (“aggiornamento”) de la Iglesia: una nueva relación con el mundo moderno, mayor protagonismo de los laicos, apertura ecuménica y una renovación litúrgica y pastoral. 

No obstante, el cambio no depende solo del Vaticano II. También han influido pontífices posteriores como Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco, cada uno respondiendo a desafíos distintos de su tiempo.

¿Qué hay en común entre la época de León XIII y la de León XIV?

-Ambas están marcadas por cambios tecnológicos, sociales y culturales muy profundos. León XIII vivió el impacto de la revolución industrial, el auge del capitalismo moderno y la cuestión obrera. León XIV afronta la revolución digital, la inteligencia artificial, la globalización y una creciente secularización.

En ambos casos, la Iglesia se encuentra ante el reto de dialogar con un mundo en transformación acelerada sin renunciar a su identidad. Conviene subrayar precisamente esa continuidad histórica: los papas de la Edad Contemporánea, especialmente desde León XIII a León XVI, intentan leer “los signos de los tiempos” y ofrecer una orientación moral y espiritual en medio de grandes cambios históricos.

Y en cuanto a los desafíos para la Iglesia, ¿son los mismos?

-Algunos desafíos son semejantes, aunque se presentan de manera distinta. La relación entre fe y modernidad, la cuestión social, las desigualdades económicas o la pérdida de influencia religiosa ya estaban presentes en tiempos de León XIII. Sin embargo, hoy aparecen nuevos problemas: la cultura digital, la inteligencia artificial, la crisis antropológica, el relativismo moral, la soledad social o la fragmentación cultural. Además, la secularización en Europa es mucho más intensa que hace un siglo.

Podría decirse que el fondo del desafío es el mismo —cómo evangelizar en un mundo cambiante—, pero los contextos históricos son muy distintos.

Al repasar la historia contemporánea de la Iglesia, ¿cuál cree que es su aportación más importante a la sociedad? 

-Probablemente la defensa de la dignidad de la persona humana sea una de las mayores aportaciones de la Iglesia contemporánea. Desde la Doctrina Social de la Iglesia iniciada con Rerum novarum hasta las encíclicas sociales de los siglo XX y XXI, la Iglesia ha defendido los derechos de los trabajadores, la justicia social, la paz, la libertad religiosa y la centralidad de la persona frente a ideologías totalitarias o modelos económicos deshumanizadores.

Conviene destacar también el papel de la Iglesia en la promoción educativa, sanitaria y asistencial, así como su contribución intelectual y moral en debates sobre derechos humanos, bioética y solidaridad internacional.

La Iglesia y la guerra

En estos años ha habido numerosos conflictos bélicos. ¿La Iglesia ha mantenido igual postura siempre frente a las guerras? La posición de León XIV en la guerra de Estados Unidos contra Irán, ¿es coherente con esa línea?

-La postura de la Iglesia ha evolucionado históricamente, aunque mantiene principios permanentes: defensa de la paz, protección de la vida humana y búsqueda de soluciones diplomáticas. 

Tradicionalmente existió la teoría de la “guerra justa”, desarrollada desde Santo Tomás de Aquino, pero tras las guerras mundiales del siglo XX los papas han mostrado una posición cada vez más crítica hacia los conflictos armados. En su primera encíclica, Magnifica humanitas, el Papa se cuestiona la existencia de la “guerra justa”, salvo en caso de defensa propia y en pocos casos más. Pontífices como Benedicto XV durante la Primera Guerra Mundial, Pío XII durante la Segunda, Juan XXIII con Pacem in terris, o Francisco insistieron en el diálogo y la mediación.

En ese sentido, la postura prudente y pacificadora de León XIV ante el conflicto entre Estados Unidos e Irán resulta coherente con la línea seguida por los papas contemporáneos: evitar la escalada bélica, defender la diplomacia y recordar las consecuencias humanas de la guerra.

En estos años, la Iglesia ha ido perdiendo peso político. ¿Esto ha significado mayor libertad para la propia Iglesia?

-En parte sí. La pérdida de poder político e institucional ha supuesto también una mayor independencia respecto a gobiernos e intereses estatales. La Iglesia contemporánea, especialmente tras el Concilio Vaticano II, ha tendido a distinguir más claramente entre misión religiosa y poder político.

Eso le permite actuar con mayor libertad moral y centrarse más en su dimensión espiritual y social. Sin embargo, también ha supuesto menor capacidad de influencia directa en la legislación y en la vida pública, especialmente en sociedades secularizadas. En definitiva, la Iglesia ha aprendido a desenvolverse en contextos democráticos y plurales donde ya no ocupa una posición hegemónica, pero puede seguir influyendo mediante la persuasión moral y el testimonio.

¿Podría compararse León XIII con la proclamación de la Doctrina Social de la Iglesia, y León XIV con su magisterio sobre la IA y el mundo digital?

-Sí, es una comparación plausible. León XIII afrontó la gran transformación de la revolución industrial y respondió ofreciendo criterios éticos sobre el trabajo, el capital y la cuestión social. Su doctrina social buscó orientar moralmente un mundo nuevo.

De modo semejante, León XIV parece querer afrontar los desafíos de la revolución digital y de la inteligencia artificial. Así como León XIII abordó la “cuestión obrera”, León XIV intenta abordar la “cuestión tecnológica”: cómo preservar la dignidad humana, la libertad y la responsabilidad moral en un contexto dominado por algoritmos, automatización y poder tecnológico. En ambos casos, la Iglesia trata de ofrecer principios éticos para orientar cambios históricos de enorme alcance.

Actualidad

El viaje del Papa León XIV a España en 10 cifras

A pocas horas del aterrizaje del Papa León en España, el primer gran viaje de Su santidad a una nación católica europea, son muchos los números que este evento está dejando.

Redacción Omnes·5 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Del medio millón de personas que se han inscrito a los tres idiomas que el Papa utilizará en el viaje. Los números de la visita del Papa León XIV a España dan cuenta de la magnitud de un viaje histórico para el que restan horas y que ha movilizado a cientos de miles de personas en toda España. 

600.000 participantes inscritos 

Más de medio millón de personas han formalizado su inscripción como participantes en los diferentes actos de la histórica visita del Papa León XIV a España a través de las distintas webs (una para Madrid y Canarias y otra para Barcelona). Aun así, la organización espera una afluencia mayor de personas a los principales actos.

30.000 claveles

Más de 30.000 claveles adornarán el recorrido que hará el Papa León, portando el Santísimo, desde la plaza de Cibeles hasta el  inicio de Gran Vía, y vuelta. Un espacio de unos 500 metros que estarán adornados por 16 grandes alfombras florales realizadas por la Asociación de Alfombristas do Corpus Christi de Ponteareas. 

30.000 decenarios

Cinco monasterios de monjas han realizado decenas de miles de Decenarios (Rosarios de diez cuentas), uno de los productos de “merchandising” de esta visita papal más demandados y valorados. Las Agustinas de la conversión de Sotillo de la Adrada, las Comendadoras del Espíritu Santo del Puerto de Santa María, las Dominicas de Olmedo, las Cistercienses de Casarrubios del Monte y otros tres conventos de Carmelitas descalzas de distintos puntos de España, se encuentran, hace semanas, realizando estos objetos de oración y uniéndose espiritualmente a los frutos de esta visita. 

24.000 voluntarios

Más de 24.000 voluntarios entre las tres sedes, Madrid, Canarias y Barcelona, ayudarán al desarrollo de los diferentes actos en los que participe León XIV. De entre estos voluntarios hay personas de todas las edades y habrá voluntarios específicos para personas con discapacidad o para temas sanitarios. 

20.000 agentes de seguridad

Operación “Gracia”. Así se ha denominado el dispositivo que las fuerzas de seguridad han preparado para la visita del Papa Prevost a España.  11.000 policías nacionales, 2.200 guardias civiles, 4.000 agentes de la policía municipal de Madrid; 5.600 mossos; unos 500 agentes de la guardia urbana catalana y otros 200 de la policía canaria participarán en un despliegue de seguridad sin precedentes. 

4500 periodistas acreditados 

El interés de la prensa por el primer viaje del Papa León XIV a tierras españolas ha superado todas las expectativas de la organización. Se estima en unos 4.500 las personas que han solicitado la acreditación de prensa para cubrir los actos, en especial, las misas multitudinarias que presidirá el Pontífice en cada una de las sedes de este viaje. 

35 personas en el séquito papal

Una treintena de personas conforman lo que se conoce como el “séquito papal”, que acompaña al Pontífice durante todo el viaje. Entre los integrantes de este séquito, por parte del Vaticano, está prevista la asistencia del cardenal  Ángel Fernández Artime, S. D. B., proprefecto del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada, Mons. Luis Marín de San Martín OSA, prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad y Mons. Filippo Iannone, Prefecto del Dicasterio para los Obispos. El Presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, también forma parte de este séquito en el que también viajan miembros de seguridad vaticana. 

22 intervenciones del Papa

En sus 5 días de viaje, el Papa ofrecerá un total de 22 intervenciones, entre saludos, homilías, discursos y agradecimientos. Estas intervenciones estarán disponibles en la web oficial de la Santa Sede. 

5 vehículos para el Papa 

León XIV utilizará 5 vehículos en este viaje. 2 “papamóviles”, en los que se desplazará en los actos multitudinarios tanto en Madrid, como en Barcelona, Canarias y Tenerife. Junto con los papamóviles, el Papa también usará tres vehículos eléctricos tipo buggy para los actos de dimensiones más reducidas.

3 idiomas: español, francés y catalán

La mayor parte de los discursos del Santo Padre se realizarán en español, según han confirmado desde la Santa Sede. Además, está previsto que el Santo Padre utilice el francés en su saludo a los migrantes en el Centro Las Raíces debido a que la mayoría de los acogidos proceden de zonas francófonas de África. Asimismo, el Papa dirigirá algunas palabras en catalán durante su estancia en Barcelona y Montserrat.  

Reverendo SOS

Peregrinos con el Papa

Un sacerdote se complica notablemente la vida si organiza un viaje con sus feligreses para ver el Papa. Sin embargo, los esfuerzos nunca caerán en saco roto y darán frutos imprevisibles.

Manuel Blanco·5 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Cuando se hizo oficial la visita del Papa a España recordé al Sacerdote Manuel Pérez Lado (q.e.p.d.). Sacerdote y hospedero de peregrinos en el Seminario Menor de Santiago, allí vivió los tres últimos encuentros con el Romano Pontífice. Le ilusionaban. Pero también le fatigaba la intendencia que conllevan. Se “vaciaba” para brindar una buena acogida y facilitaba una estancia provechosa. Disfrutaba. Y también se desahogaba divertido: “Como pille al Apóstol, ¡me va a oír!”.

Si nuestros “grandes” le han “echado ganas” y esperanza a las citas papales, los “pequeños” no podíamos ser menos. Los autobuses de Pastoral de Juventud son una primera opción para la gente de catequesis: infraestructura sencilla, económica y práctica. Desde hace años sirven un equilibrado cocktail entre lo festivo y lo espiritual. Los párrocos, ante la ausencia de sustitutos y relevos pastorales, tienen más difícil acudir. Un viaje de este tipo se convierte en peregrinación y en ocasión de hablar “profundo”. 

El viaje

Se puede rezar. “Frenesí” y organización dejan un espacio en buses, trenes o vuelos para Liturgia de las Horas, meditación, lectura, rosario, etc. Los más extrovertidos aprovechan con entusiasmo los cantos de alabanza (un sencillo Alegre la mañana ha “espabilado” a más de un chófer). En tiempos del “paleolítico”, vídeo y DVD ambientaban o distendían la ruta (recuerdo aquí a un legendario forofo del carnaval de Cádiz que ponía a prueba nuestro “oído” con el idioma de las chirigotas…). 

Si el transporte no va repleto, y los “radares” de las orejas circundantes están lejos, los asientos se prestan a confidencias. Esas conversaciones del “alma” que pueden marcar un punto de inflexión en la vida. No hace falta ser un experto; basta compartir y escuchar. ¿Preguntar? Puede: Si hace falta. En el equipaje de mano, llévese un “botecito” de paciencia, porque el grupo es variado. Dña. “Cansina” o D. “Criticón” también viajan. Toca convivir generosos y bien dispuestos. Faltarán comodidades, pero no diversión. 

La presencia de “servidores” de Emaús o de la Hospitalidad de Lourdes (por ejemplo), facilita trayectos. ¡Qué veteranía y qué “sabor” a cristianismo de los primeros tiempos! ¿Madrugar?: siempre. “¿Le tratan bien D. Emilio?”, le preguntaron a un párroco. Éste respondió, sabiéndose un poco “VIP”: “Nunca me habéis abandonado bajo un puente. Dios os pague”. Terminando una estancia en Roma, ayudé a un colega con las maletas. El televisor de su cuarto emitía imágenes de la cámara web de la Plaza de San Pedro. “¡Pude rezar por el Papa y por la Iglesia todo el tiempo!”, comentó. 

Una reunión de colaboradores parroquiales y sacerdotes en este tipo de eventos, no se olvida jamás. Une, anima, divierte y auxilia. “¿Este Papa te cae bien?” “¿Cómo preguntas eso?: El Papa es el Papa”. Así despachaba un sacerdote un posible viaje a “murmulandia” en conversación con un compañero suyo. Con las videollamadas, se facilita saludar a los feligreses que no pueden viajar. Desde los salones parroquiales se puede seguir en directo la vigilia de oración junto al Santo Padre. Dos presbíteros cuentan que un día pasaron la noche entera caminando por llegar tarde a su hospedaje: “Fue como aquellas guardias llamadas ‘imaginarias’ del servicio militar”.   

El verdadero fruto

En la parroquia se trabajan los lemas y “estribillos” del encuentro. Algunos se llevan a imprenta (en la zona hay tradición de repartir “estampitas”). Las palabras del Papa tienen “jugo” y habrá que explotarlas en meditaciones, homilías, etc. Mucha gente reza para que haya compromisos: ante todo, de seguir a Jesucristo. Si aparecen catequistas, voluntarios para Cáritas, matrimonios, sacerdotes o religiosas…, ¡menuda bendición! Los medios de comunicación agradecen disponibilidad y lenguaje sencillo para contar semejante experiencia.

Una “desmitificación” final: “No pasa nada si las cosas no salen”. A veces, es un hecho; otras, apariencia. Cuando un equipo de fútbol trabaja con la cantera, arriesga: parece un esfuerzo inútil, sin victorias inmediatas. Pero el camino importa. Los resultados no se miden a base de triunfos. Nuestra psicología puede “quebrarse” persiguiendo un “rendimiento empresarial” quimérico o voluntarista. Cuando se burlen ante una muestra pública de fe junto al Papa, consideremos un honor asociarnos al Crucificado. 

En la pasada JMJ de Lisboa la cantante Carminho envolvió para siempre en “papel” de fado el regalo de nuestra fe junto al Papa: “Tu és a estrela e eu son o peregrino” (Tú eres la estrella y yo soy el peregrino).

Nos visita el Papa misionero

No soy tan tonto de pensar que para los que formamos parte de las Obras Misionales Pontificias sea mayor la alegría de esta visita, pero creo firmemente que no podemos dejar de sentir el orgullo de estar colaborando con el Papa que viene en su compromiso misionero.

5 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Las Obras Misionales Pontificias son una red mundial que, en nombre del Papa, sostiene a la misión y a las jóvenes iglesias con la oración y la caridad. Esta es la definición que solemos usar cuando explicamos qué son las OMP.

Las cuatro obras misionales son el instrumento que el Santo Padre tiene para atender a las Iglesias más jóvenes, promoviendo la vocación a la misión, la oración por aquellos lugares donde la Iglesia tiene menos presencia y ayudando a que los bautizados sientan la responsabilidad de ayudar al Papa, como Pastor de todos los creyentes, a mantener la pastoral ordinaria en aquellos lugares, los templos, las obras sociales que mantiene, etc.

Por eso, este mes de junio va a ser un mes especial para las Obras Misionales Pontificias de España y de todos los que trabajamos y colaboramos con esta obra misionera: el Papa viene a visitarnos, y con toda la Iglesia en España, vamos a dar gracias a Dios por su magisterio, por su presencia entre nosotros, por su aliento en la tarea evangelizadora que se realiza entre nosotros y, desde aquí, en tantas partes del mundo.

Sí, del 6 al 12 de junio, los cristianos españoles vamos a vivir una gran fiesta, que debe servirnos para reafirmar nuestra fidelidad al Papa y a la Iglesia, que debe ayudarnos a sentir la cercanía del dulce Cristo en la Tierra (como llamaba santa Catalina de Siena al Papa), que tiene que motivarnos para rezar por la Iglesia, por sus pastores, por sus labores evangelizadoras en todo el mundo.

Es una oportunidad preciosa de sentirnos y sabernos Iglesia, familia de bautizados, responsables todos de sacar adelante la inmensa labor que nuestros hermanos misioneros están realizando a lo largo de todo el mundo…

No soy tan tonto de pensar que para los que formamos parte de las OMP sea mayor la alegría de esta visita, pero sí, creo firmemente que no podemos dejar de sentir la alegría y el orgullo de estar colaborando con el Santo Padre que viene en su compromiso misionero.

El autorJosé María Calderón

Director de las Obras Misionales Pontificias en España.

La doctrina social como teología de la comunión

Magnifica humanitas ofrece a la DSI una clave que venía madurando desde hace décadas y que ahora recibe su nombre propio: teología de la comunión.

4 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Magnifica humanitas, primera encíclica social de León XIV, es mucho más que un documento sobre inteligencia artificial. En ella se produce, casi sin ruido, un movimiento de calado mayor: la doctrina social de la Iglesia (DSI) queda descrita como «una teología de la comunión en la historia» (n. 27). La fórmula es luminosa y, a mi juicio, encierra el desarrollo más significativo de todo el texto.

De la teología moral a la teología de la comunión

San Juan Pablo II, en Sollicitudo rei socialis (1987), había situado la DSI «en el ámbito de la teología, y especialmente de la teología moral» (n. 41). Era una afirmación prudente y necesaria: defendía la doctrina frente a quienes la reducían a ideología o mera agenda política del Vaticano. Con los años, sin embargo, esa fórmula ha tendido a leerse en clave restrictiva, como si la DSI no fuera más que la parte del manual de teología moral dedicada a las cuestiones sociales surgidas a partir de Rerum novarum (1891). En realidad, como explica el Papa, su patrimonio es mucho más extenso: hunde sus raíces en la Sagrada Escritura, los Padres, la teología y el derecho medievales y modernos. Piénsese en la Escuela de Salamanca.

La teología moral acompaña a la DSI y seguirá haciéndolo. Pero ya no como su sede exclusiva. No es que pierda lugar, sino que su lugar queda integrado en un horizonte mayor: el de la teología de la comunión. A la pregunta «¿qué se debe hacer?», esta añade otra más fundante: «¿cómo mantenernos unidos, y qué favorece o fragmenta nuestra unidad?». Una mira a los actos; la otra, a los vínculos que los sostienen. Ambas se necesitan, pero el corazón de la DSI late hoy en la segunda.

Este desplazamiento no nace de la nada. En el siglo XX prepararon el terreno dos giros mayores: el relacional en la teología trinitaria —Rahner, von Balthasar— y el de la eclesiología conciliar hacia la communio. El propio magisterio social maduró en esa dirección. El documento de Aparecida (2007), redactado en buena parte por el entonces cardenal Bergoglio, recogió ya con fuerza el lenguaje de comunión aplicado a la transformación social. Benedicto XVI, en Caritas in veritate (2009), situó la caridad —relación constitutiva— como «vía maestra de la doctrina social» (n. 2). Francisco, en Fratelli tutti (2020), elaboró la idea de fraternidad como principio social. Magnifica humanitas nombra, con claridad, lo que ya estaba operando en esa tradición sin nombre: teología de la comunión.

Dimensiones de la comunión

En la encíclica, «comunión» es una categoría teológica precisa, articulada en cuatro niveles. El primero es trinitario. El Dios cristiano es comunión de Personas. León XIV lo formula en el número 48: «el misterio del Dios viviente, revelado en Jesucristo como comunión de personas; Padre, Hijo y Espíritu Santo: amor en relación, que se da recíprocamente y se comunica al mundo». La comunión, antes que humana, es divina; antes que cualidad ética, es realidad ontológica fundante.

El segundo, eclesiológico. La Iglesia, fiel al Vaticano II, se entiende a sí misma como communio. Es uno de los grandes frutos del Concilio, todavía en maduración en las distintas disciplinas teológicas. La DSI recibe en este documento con plenitud esa categoría que le es propia.

El tercero, antropológico. El hombre, hecho a imagen del Dios trino, es un ser para la comunión. Gaudium et spes 24 ya lo dejó dicho: el hombre «no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo». León XIV lo cita expresamente.

El cuarto, social. Las relaciones entre personas, pueblos e instituciones son ya, o están llamadas a ser, manifestación histórica de aquella comunión última. Aquí se sitúa, propiamente, el objeto de la DSI.

Consecuencias

Entender la DSI como una teología de la comunión cristaliza lo que ya venía madurando y trae consigo tres consecuencias decisivas.

Primero, una multidisciplinariedad estructural. La comunión humana no se conoce desde una sola perspectiva: pide diálogo con la antropología, el derecho, la economía, la ecología y demás ciencias humanas y experimentales. No es concesión de la teología a otras disciplinas; es exigencia interna del propio objeto. Su fundamento, a mi juicio, está en la unidad de la realidad. Se trata de una idea profundamente cristiana y, a la vez, compartible con otras tradiciones espirituales y filosóficas: si Dios, realidad fundante, es uno y es Amor, toda la realidad debe serlo.

Segundo, un reconocimiento renovado de la autonomía de lo temporal. Así entendida, la DSI ofrece criterios para discernir vínculos; no prescripciones técnicas en ámbitos donde otros saberes son los competentes. Halla aquí respuesta serena la antigua objeción laicista, eco lejano del silete theologi de Alberico Gentili. La DSI no pretende sustituir las competencias propias del derecho, la economía o la ciencia política.

Tercero, un sujeto comunitario. La DSI no es producida solo por teólogos moralistas ni leída únicamente por la jerarquía. León XIV lo subraya en Dilexi Te: tiene «raíz popular que no se debe olvidar; sería inimaginable su relectura de la revelación cristiana en las modernas circunstancias sociales, laborales, económicas y culturales sin los laicos cristianos lidiando con los desafíos de su tiempo» (n. 82). La intuición no es nueva, pero necesitaba ser recordada. Durante años, una presentación demasiado clerical ha alejado a no pocos laicos del ejercicio de su propia responsabilidad en este campo.

Aplicaciones prácticas

El cambio de clave se percibe enseguida, en cuanto la doctrina aterriza en cuestiones concretas. Tomemos la inteligencia artificial, tema central de la encíclica. Junto a las preguntas de siempre sobre la rectitud de su uso —legítimas e inaplazables—, la teología de la comunión introduce otra que pesa lo mismo o más: ¿esta tecnología fortalece los vínculos humanos o los desgasta? Los vínculos entre las personas, entre el hombre y su trabajo, entre las generaciones, entre los pueblos y las culturas. Cuando la pregunta gana hondura, la respuesta también.

En el terreno económico, la mirada relacional enriquece el discernimiento sobre las estructuras: cuáles permiten una vida humana en la que el trabajo, la familia y el cuidado de la creación ocupen su verdadero sitio. Y, en el debate sobre las migraciones, la categoría de comunión devuelve aire al imprescindible juicio moral, situándolo en su auténtico horizonte: el de la unidad de la familia humana, siempre frágil y por reconstruir.

Conclusión

Magnifica humanitas ofrece a la DSI una clave que venía madurando desde hace décadas y que ahora recibe su nombre propio: teología de la comunión. Es un paso de fondo, porque añade a la teología moral —sin sustituirla— una mirada relacional capaz de acoger la complejidad humana en todos sus órdenes. Y es un paso fiel: prolonga la línea abierta por Benedicto XVI y continuada por Francisco, enraizada en el Vaticano II.

Esta claridad devuelve a la DSI algo precioso: voz propia en el debate público. No como código moral aplicado desde fuera, sino como sabiduría sobre los vínculos que constituyen lo humano. Una vez más, León XIV se nos muestra como el papa de la unidad.

El autorRafael Domingo Oslé

Catedrático de Derecho de la Universidad de Navarra

Iniciativas

Espíritu agustiniano en “Cor Unum”, el postre de los pasteleros madrileños para la visita del Papa

Con sabor a limón y fresa, el postre se venderá en las pastelerías y se entregará gratis en la oficina de turismo

Jose Maria Navalpotro·4 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Un escudo vaticano en el medio y los colores blanco y amarillo de la bandera de la Santa Sede predominan en el aspecto del postre que ha creado la Asociación de Empresarios Artesanos del Sector de Pastelería de Madrid (ASEMPAS), a petición de la Comunidad de Madrid, para conmemorar la visita de León XIV a la capital.

El postre ha recibido el nombre de “Cor Unum”, expresión latina que significa “un solo corazón”, de larga tradición católica y hace referencia al espíritu de fraternidad y unión propio de la tradición agustiniana. La intención es que el propio León XIV pueda también degustar el dulce en algún momento de su estancia en la capital. De hecho, ya se ha hecho entrega del postre al Nuncio, que alojará al Papa durante estos días.

Un postre con raíces tradicionales

Pablo y Jacobo Moreno, creadores del dulce, han explicado a Omnes que, al plantearse su elaboración pensaron en un producto, en primer lugar, adecuado a las fechas. Es decir, que tuviese frescor, y de ahí, la presencia del limón y la fresa en la composición. También se pretendía que fuese un producto fácil de llevar como recuerdo. Por otro lado, explican que, como es lógico, “queríamos que hubiese una representación de lo importante que es que venga el Papa”, a lo que se refiere el escudo y tonos vaticanos que lo adornan. “Es una pasta de té de toda la vida, con sabores tradicionales”, aseguran.

Los hermanos Moreno, pasteleros, son los directores de producción de la cadena de pastelerías Mallorca, que fueron creadas por su familia hace más de un siglo, a partir de un premio gordo de lotería que recibió un antecesor suyo y que invirtió en la creación de una tienda dedicada a la venta de ensaimadas y otros productos de Mallorca. Esa tienda inicial se ha convertido en la actualidad en una importante y prestigiosa cadena de establecimientos.

La propuesta de los hermanos Moreno venció entre otras presentadas por diferentes pastelerías a la convocatoria lanzada por la Comunidad de Madrid y la asociación de Pasteleros para crear el postre conmemorativo de la visita del Papa.

El “Cor Unum” consiste en una pasta de té elaborada con dos capas de masa sablé de mantequilla clásica, unidas mediante una suave crema de limón y un núcleo de mermelada casera de fresón de Aranjuez (un emblemático producto de la huerta madrileña). Envolviendo todo ello, un fino baño de chocolate blanco y decoración en tonos amarillos. Por encima, una lámina de chocolate blanco decorada con el escudo vaticano.

Entre los alérgenos presentes en el postre se encuentran gluten, leche, frutos secos, huevo y soja. Asimismo, se elaborará una versión sin gluten apta para personas celíacas.

Un postre para todos

La receta del dulce se ha facilitado a diversas pastelerías madrileñas para que cada una pueda realizar su propia elaboración. Aunque, dada la sencillez de la receta, Pablo Moreno asegura que también se podría confeccionar en las casas, pues los componentes son sencillos: una crema de limón, una mermelada de fresa y galleta. El postre podrá adquirirse en distintas pastelerías artesanas de la región durante las fechas de la visita papal.

Asimismo, para dar a conocer esta iniciativa, ASEMPAS, ofrecerá una degustación gratuita del postre el sábado 6 y el domingo 7 de junio en la Oficina de Turismo de la Puerta del Sol, en horario de mañana.

Los pasteleros junto al Consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid
Vaticano

P. Domingo Amigo, OSA: «El P. Robert Prevost vivía la fraternidad con sus hermanos agustinos con mucha normalidad»

El Prior de la provincia agustiniana de San Juan de Sahagún, destaca su gratitud por la visita del Papa a quien trasladarán un mensaje de fraternidad, de apoyo y de escucha atenta.

Maria José Atienza·4 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

El Prior Provincial de la Provincia agustiniana de San Juan de Sahagún cuenta ya las horas para recibir a quien, durante muchos años, fue su superior inmediato y con el que le unen lazos de fraternidad y amistad.

Esta provincia agustiniana está conformada, además de España y Portugal, por otros 7 vicariatos (Argentina, India, Iquitos en Perú, Las Antillas, Panamá, Tanzania y Venezuela) y dos delegaciones (Centroamérica y Cuba). Una realidad que refuerza los lazos del hoy Papa León con sus hermanos agustinos presentes en España.

León XIV, un «hijo de san Agustín», como él mismo se definió el día de su elección, visita España y, en este marco, se encontrará con sus hermanos agustinos. Un momento de especial alegría para la familia agustiniana, que prepara este viaje con una ilusión especial: colegios, monasterios y las distintas realidades vinculadas a la espiritualidad de san Agustín, acompañarán al Papa en estas jornadas.

Enmedio de este fragor, P. Domingo ha compartido con Omnes su alegría e ilusión ante un encuentro fraternal y festivo y la importancia de la visita del Papa a España.

¿Cómo están viviendo desde la familia agustiniana estos días de preparación para la venida del Papa, «hijo de san Agustín»?

– La Orden de San Agustín y toda la familia agustiniana en España, conocida como Familia Agustiniana Española, vivimos estos días de preparación para la visita de Papa con enorme gozo y, a su vez, realizando un gran esfuerzo de preparación de la visita como está haciendo la Iglesia en España, para organizar la participación de muchos jóvenes y familias en los actos que se van a realizar en Madrid y en otras ciudades.  Concretamente la Familia Agustiniana Española ha organizado una página web (agustinosconelpapa.es) para motivar y seguir la visita del Papa a España.

Está prevista una vigilia de oración de la familia agustiniana el día 5 de junio a las 20 horas en la Iglesia de las Comendadoras de Santiago, en Madrid. Posteriormente, el día 6, a las 12,30 horas, se tendrá una Eucaristía de envío para la familia agustiniana en el Colegio San Agustín, en Madrid. Se tendrá una mañana de convivencia y celebración de envío para los peregrinos de la familia agustiniana antes de participar en la vigilia con el Papa.

Además de todos los actos señalados y de otros actos de la visita en los que participaremos, hay dos que tienen una resonancia especial para nosotros. Son el encuentro que mantendremos con el Santo Padre el día 7 de junio en la Nunciatura y la visita del Papa a la Parroquia de San Agustín en Barcelona, que atendemos los agustinos. En esta parroquia se tendrá, el día 10 de junio, un encuentro del Santo Padre con las realidades de caridad y asistencia diocesanas.

¿Qué transmitir al Papa en el encuentro que mantendrán el domingo?

– Los agustinos tendremos un encuentro con el Santo Padre en la Nunciatura el día 7 de junio por la tarde. Es una gran alegría para nosotros.

La mayoría de los agustinos españoles conocemos al Papa León de sus visitas de renovación a las comunidades, de su participación en los capítulos provinciales y de otras presencias con motivo de acontecimientos importantes de la Orden en España. Algunos de nosotros hemos tenido ocasión de saludar al Papa durante el Capítulo General de la Orden, celebrado en Roma en septiembre de 2025.

Sin embargo, la mayoría de los agustinos no ha podido encontrarse con el Santo Padre desde que fue elegido y este hecho hace que agradezcamos mucho tener este encuentro.

En este encuentro, lo primero de todo, queremos escuchar al Papa; escuchar su palabra y ver lo que nos dice a los agustinos en España. Nosotros le trasmitiremos un mensaje de gratitud por su visita; un mensaje de fraternidad, de apoyo y de escucha atenta a sus palabras e indicaciones.


León XIV conoce muy bien la realidad de la familia agustiniana española, ¿qué recuerdos guardan de las frecuentes visitas de Robert Prevost a España?  

– La Provincia de San Juan de Sahagún surge en 2020 de la unión de las cuatro provincias que tenía la Orden en España. En los años que el P. Robert Prevost, siendo prior general de la Orden, visitó España había más capítulos provinciales que ahora. Este hecho hizo que viniera más veces por este motivo. También se hizo presente en las visitas de renovación a las comunidades y en otros acontecimientos importantes para Orden en España. 

El mayor recuerdo que puedo señalar es el de encontrarnos con una persona cercana y cordial; una persona bien preparada como manifestaba en los capítulos o en otras reuniones. El P. Robert Prevost vivía la fraternidad con los hermanos con mucha normalidad cuando visitaba las comunidades, participando en los actos que tenían las casas y preocupándose por las tareas y actividades de los hermanos y de las comunidades.

Entre los recuerdos significativos que guardamos está su presencia en el Capítulo General Intermedio que se celebró en San Lorenzo de El Escorial en 2004, su presencia en el Capítulo Provincial de la Provincia de España en 2010 y de la visita al Monasterio de Silos con los capitulares y su presencia en el Monasterio de El Escorial para recibir al Papa Benedicto XVI, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud en 2011.

El Papa cita con frecuencia a san Agustín. ¿Están los católicos redescubriendo a este Padre de la Iglesia y su espiritualidad?

– Estoy convencido de que estos hechos contribuirán a que se conozca mucho más a san Agustín.

San Agustín ha sido bastante conocido en la Iglesia a lo largo de los siglos y, concretamente ha sido muy citado en el Concilio Vaticano II. También el Papa Benedicto XVI, experto conocedor de san Agustín, ha difundido mucho su pensamiento.

Creo que el hecho de que León XIV sea agustino y cite con frecuencia a san Agustín hará que aumente mucho más su conocimiento y llegue a muchas más personas, más allá del mundo de la teología. 

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Firmas invitadasFrancisco Cerro Chaves

Corpus Christi: la Eucaristía, corazón de la vida cristiana

La Solemnidad del Corpus Christi celebra la Eucaristía como el mayor tesoro de la Iglesia y la presencia real de Cristo, quien se hace alimento permanente para saciar las hambres más profundas del ser humano.

4 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La Solemnidad del Corpus Christi en la vivencia litúrgica es una fiesta que hace recoger las mieles de la Pascua. Es la celebración del mayor tesoro que Cristo dejó a su Iglesia: su presencia real y permanente en la Eucaristía. 

Me gustaría ir desgranando aspectos que iluminan y dan vigor a la vitalización que la Eucaristía realiza en la Iglesia y en la vida cristiana. 

Cristo Eucaristía es alimento del hombre

Vivimos en una época marcada por muchas hambres. El ser humano tiene hambre de felicidad, de verdad, de sentido, de amor auténtico, de paz interior, de esperanza… En el fondo, el hombre tiene hambre de Dios. “Nuestra naturaleza hambrienta lleva marca de una indigencia que es saciada por la gracia de la Eucaristía” (León XIV, Homilía en la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre. 22-VI-2025)

Cuando Jesús está presente, nunca falta lo necesario. “Así como el hambre es señal de nuestra radical indigencia vital, así también el partir el pan es signo del don divino de la Salvación” (León XIV, Homilía en la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre. 22-VI-2025). 

En la Pascua se nos entrega la Eucaristía

La Eucaristía nace precisamente en el contexto de la Pascua (cfr. Mc 14,15). Cuando los discípulos preguntan a Jesús dónde deben preparar la cena pascual, el Señor responde con indicaciones misteriosas y llenas de simbolismo. Todo parece ya dispuesto en el corazón de Cristo. “En este episodio, el evangelio nos revela que el amor no es fruto del azar, sino de una elección consciente. No se trata de una simple reacción, sino de una decisión que requiere preparación” (León XIV, Audiencia general, miércoles 6-VIII-2025)

Preparar la Pascua del Señor es disponer el corazón para el encuentro con Cristo vivo.

La Eucaristía es el amor hasta el final

La Eucaristía es inseparable de la Cruz Gloriosa. “Durante la cena, cuando el diablo ya había puesto en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, la intención de traicionarlo… Jesús sabiendo que había llegado su hora… los amó hasta el final” (Jn 13, 1-2). 

La Eucaristía forma el corazón cristiano. Nos enseña el lenguaje del don, del sacrificio y de la entrega. “El ejemplo del Señor sigue siendo para nosotros un criterio urgente de acción y servicio” (León XIV, Homilía en la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre. 22-VI-2025).

La Eucaristía genera un encuentro de amor

Las relaciones nuevas del amor se suceden en el Cenáculo. Durante la cena pascual Jesús revela que uno de los Doce está a punto de traicionarlo. “En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar: uno que está comiendo conmigo” (Mc 14,18). Jesús revela estas palabras desde la confianza y la verdad. Y surge en los apóstoles la pregunta. “¿Seré yo?, será quizá una de las preguntas más sinceras que podemos hacernos a nosotros mismos. No es la pregunta del inocente, sino la del discípulo que descubre su fragilidad. No es el grito del culpable, sino el susurro de quien, aunque queriendo amar, sabe que puede herir. Es en esta conciencia donde inicia el camino de la salvación” (León XIV, Audiencia general, miércoles 13-VIII-2025).

Desde esta pregunta entendemos la profundidad de la adoración eucarística. Permanecer en silencio ante el Santísimo Sacramento transforma lentamente el corazón.

María primer sagrario viviente

En este sentido, María ocupa un lugar especial dentro del misterio eucarístico. Ella fue el primer sagrario de la historia, porque llevó en su seno al Hijo de Dios. Su vida entera fue una ofrenda humilde y silenciosa. María enseña a adorar, a acoger y a entregarse totalmente a la voluntad del Señor.

La Solemnidad del Corpus Christi nos recuerda que la Eucaristía es el corazón vivo de la Iglesia y la fuente de toda vida cristiana. En ella, Cristo continúa haciéndose alimento para sostener nuestra esperanza y saciar el hambre más profunda del corazón humano. La Eucaristía nos transforma, nos une y nos envía a vivir en el amor y en el servicio a los demás. No estamos solos, porque el Señor sigue caminando con su pueblo.

Imagen de la procesión del Corpus en Toledo
El autorFrancisco Cerro Chaves

Arzobispo de Toledo, Primado de España.

Evangelio

Estar presente donde Cristo está presente. Corpus Christi (A)

Vitus Ntube nos comenta la lecturas de el Corpus Christi (A) correspondiente al día 7 de junio de 2026.

Vitus Ntube·4 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Hoy, la Iglesia celebra la gran fiesta del Corpus Christi, una solemnidad profundamente vinculada al Jueves Santo. Una vez más, la liturgia nos invita a volver a aquella noche sagrada en el cenáculo, cuando Cristo nos dio la Santísima Eucaristía. Es como si la Iglesia reconociera que el misterio de aquella noche es tan profundo, tan inagotable, que una sola celebración no basta para contenerlo. 

Las lecturas de esta Misa nos introducen en el corazón de este misterio. Nos revelan la Eucaristía como la presencia real de Cristo, como fuente de nuestra unidad y como el alimento que nos conduce a la vida eterna. En el centro de la fiesta de hoy está la verdad de que Cristo está verdaderamente presente en la Eucaristía. Esta presencia real no es simbólica ni figurativa, sino real y sustancial. 

En diversas partes del mundo, la Iglesia da testimonio público de esta verdad mediante procesiones eucarísticas y la adoración. El Santísimo Sacramento es llevado por las calles, proclamando que Cristo camina con su pueblo, que permanece entre nosotros. En nuestro tiempo, con frecuencia vemos más protestas que procesiones. Sin embargo, Cristo no ha dejado de estar presente. Su presencia permanece constante, aunque nuestra conciencia de ella se debilite.

George Steiner, en su obra Presencias reales, observó que sin un sentido de trascendencia -sin lo que él llama “presencias reales”– ni el arte verdadero ni la verdad pueden perdurar. Su intuición nos lleva a algo más profundo: no solo la cultura, sino la misma humanidad no puede florecer sin un encuentro vivo con aquello que nos trasciende. Para nosotros, los cristianos, esto se cumple en la presencia real de Cristo en la Eucaristía.

En el Evangelio de hoy, Jesús habla con una claridad impactante: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo”. Estas palabras no son fáciles. Fueron difíciles para sus oyentes entonces, y siguen siendo exigentes hoy. Muchos lo cuestionaron; algunos incluso se alejaron.

La Eucaristía no es simplemente un símbolo. Es Cristo mismo. Esta celebración no solo nos llama a creerlo sino a responder. Si Cristo está verdaderamente presente, entonces nosotros también estamos invitados a estar presentes. ¡Estar presente donde Cristo está presente! 

En presencia de alguien importante, estamos atentos, vigilantes y reverentes. ¡Cuánto más debería ser así en la presencia de Cristo mismo! Ante el Santísimo Sacramento, somos invitados a despertar nuestro corazón: a velar, a escuchar y a amar. Hoy, al celebrar el Corpus Christi, renovemos nuestra fe en la presencia real de Cristo. Y renovemos también nuestro compromiso de estar verdaderamente presentes ante Él.

Estamos llamados a profundizar nuestra devoción eucarística: mediante la participación fiel en la Misa, recibiendo la Sagrada Comunión frecuentemente con pureza, humildad y devoción, dedicando tiempo a la adoración ante el Santísimo Sacramento y participando en bendiciones y procesiones.

España

¿Qué opinan los madrileños de la llegada del Papa León XIV a España?

Enmedio de los preparativos para la llegada del Papa León XIV a Madrid el próximo sábado 6 de junio, escuchamos qué opinan los madrileños.

Redacción Omnes·3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

A cuatro días de la vigilia que presidirá el Papa León XIV en la Plaza de Lima, Omnes se ha acercado a la zona para conocer qué esperan los madrileños de la llegada del Santo Padre a España. Entre vallas, montajes y los preparativos de los próximos días, la visita papal ya empieza a hacerse notar en la ciudad.

Aunque algunos reconocen las molestias que puede generar un acontecimiento de estas dimensiones, como el tráfico en la Castellana, predominan las voces de ilusión y esperanza. Muchos consideran que la llegada del Papa se produce en un momento especialmente oportuno para España y destacan la necesidad de mensajes de paz, unidad y confianza en el futuro.

«Nos va a dar un aire nuevo», afirmaba uno de los entrevistados. Frutos espirituales, una renovación de la fe o incluso una mayor concordia en la vida pública son algunas de las expectativas de quienes esperan con entusiasmo la visita de León XIV y confían en que su paso por Madrid deje una huella duradera..

Vaticano

León XIV: preparar el Corpus Christi y “mantener vivas” las procesiones

Casi en vísperas de su viaje apostólico a España el sábado día 6, el Papa León XIV ha mencionado la próxima solemnidad del Corpus Christi en varias ocasiones, y ha animado a “mantener viva” la tradición de las procesiones con el Santísimo Sacramento.   

Francisco Otamendi·3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Santo Padre León XIV ha recordado en la audiencia general de este miércoles la fiesta del Corpus Christi, a la que también ha denominado Corpus Domini, y ha alentado a “mantener viva la hermosa manifestación de testimonio público de la fe que son la procesiones con el Santísimo Sacramento”.

Las procesiones con el Santísimo Sacramento que tienen lugar en las calles de tantos países, ha dicho, “son una expresión de la piedad eucarística popular; a este respecto, os animo a mantener viva esta hermosa manifestación de testimonio público de la fe”.

Antes, al dirigirse a los peregrinos de lengua inglesa, polaca, italiana, y a todos los peregrinos y romanos en la Plaza de San Pedro, se ha referido a la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo o, “según la formulación latina más conocida, la solemnidad del Corpus Domini. En la Eucaristía contemplamos a Jesús, pan partido y entregado por cada uno de nosotros”, ha subrayado.

Corpus Christi y procesión, domingo 7 en Cibeles (Madrid)

Precisamente el Pontífice llega este sábado día 6 a España en su viaje apostólico, y el domingo día 7, tras la Vigilia de Oración  del mismo sábado en la Plaza de Lima, presidirá la Santa Misa en la Plaza de Cibeles, a las 10,00 de la mañana, y la Procesiòn del Corpus Christi por las calles madrileñas. 

Será el acto central de este domingo eucarístico, que se prevé sea multitudinario, dados los cientos de miles de inscripciones que están teniendo lugar.

“Culto especial a Cristo presente en la Eucaristía”

En la Audiencia general de este mañana, con miles de peregrinos que se han mostrado ciertamente ruidosos, el Sucesor de Pedro ha dicho a los peregrinos de lengua inglesa: “Mientras nos preparamos para la solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, dejémonos fortalecer por este don divino y convirtámonos en testigos de su amor ante todos aquellos con quienes nos encontramos”-

En sus palabras a los polacos, el Papa ha animado a que “a partir de la solemnidad del Corpus Christi y en los días siguientes, rendiréis un culto especial a Cristo presente en la Eucaristía. 

Que la participación en las procesiones eucarísticas —sobre todo por parte de las familias, los niños y los jóvenes— sea un valiente testimonio de fe y recuerde a todos que Dios está presente en medio de su pueblo y lo acompaña en la vida cotidiana”. 

Árabes y lengua italiana: sacerdotes y religiosos de Oriente Medio. Sagrado Corazón de Jesús

En sus alocuciones, el Papa ha dirigido en varios momentos “unas palabras especiales a los sacerdotes y religiosos de Oriente Medio: acompaño con mi oración y mi bendición vuestro ministerio y las expectativas de vuestros respectivos países”.

Mientras a los de lengua francesa ha recordado “la contemplación de Dios Trinidad”, en sus palabras a los de lengua portuguesa se ha referido a que en “este mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, acerquémonos a la fuente de la misericordia y la ternura de Dios, para que el Resucitado transforme nuestro corazón, haciéndolo más paciente, generoso y compasivo”.

Tres elementos constitutivos de la Liturgia

Continuando con las catequesis sobre la Constitución Sacrosanctum Concilium,”, objeto de la catequesis del Papa, “hoy nos centramos en tres elementos constitutivos de la Sagrada Liturgia: el rito, el signo, el símbolo”, ha dicho a los de lengua española.

El rito -en el que estamos llamados a participar con cuerpo, mente y corazón- es el medio eclesial que, dando una forma definida a la oración, nos ayuda a alcanzar los dones divinos. 

“Está compuesto de signos sensibles que realizan la santificación del hombre (cf. SC 7), como el agua en el bautismo; y de símbolos, que nos ayudan a dar significado y valores más profundos a la realidad que percibimos.

Cuidar la belleza de nuestras celebraciones

Los símbolos son además gestos sencillos —como arrodillarse, darse la paz— o acciones más complejas como los actos constitutivos de cada sacramento, que transforman tanto los elementos materiales, como a quienes entran en contacto con ellos, generando un sentido de pertenencia, tocando el corazón y la mente y suscitando auténticas relaciones eclesiales”, ha manifestado el Papa.

Finalmente, tras mencionar la Carta Apostólica ‘Desiderio desideravi’, del Papa Francisco, y a Romano Guardini, el Santo Padre ha dicho que “necesitamos dejarnos educar por los ritos de la liturgia, cuidando con delicadeza y sin arbitrariedad la belleza de nuestras celebraciones y comprometiéndonos con una auténtica mistagogía” (nota: forma pedagógica de introducir en los misterios de la fe a través de la liturgia).

El autorFrancisco Otamendi

Evangelización

241 estudiantes de 44 países se forman en la UNAV gracias a la Fundación CARF

La rectora de la Universidad de Navarra destaca el alcance de la labor formativa de las Facultades Eclesiásticas en beneficio de la Iglesia universal y recuerda a los donantes que “ayudar aquí es ayudar a la Iglesia en los cinco continentes”

Redacción Omnes·3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Una treintena de benefactores de las Fundación CARF, procedentes de distintas provincias españolas, visitó el viernes 29 de mayo
el campus de Pamplona de la Universidad de Navarra. A lo largo de la jornada conocieron de cerca tanto las Facultades Eclesiásticas como el Seminario Internacional Bidasoa, donde se forman los seminaristas y sacerdotes que reciben su apoyo económico para completar sus estudios.

Durante el curso 2025-2026, la Fundación CARF ha destinado cerca de 1,6 millones de euros a sufragar matrículas y alojamiento de los estudiantes beneficiarios. Gracias al apoyo de los benefactores, este curso han podido formarse 241 estudiantes procedentes de 44 países de los cinco continentes.

La Universidad de Navarra destacó durante el encuentro la dimensión internacional de esta labor formativa. La rectora, María Iraburu, recordó que los alumnos que pasan por estas aulas desarrollarán posteriormente su actividad pastoral en países de los cinco continentes, lo que convierte esta colaboración en una contribución directa al servicio de la Iglesia universal.

Iraburu también puso de relieve la singularidad de las Facultades Eclesiásticas dentro del proyecto universitario, subrayando su integración con otras áreas de conocimiento y la apuesta por fomentar el diálogo entre la fe y las distintas disciplinas académicas. En este sentido, mencionó algunas iniciativas formativas que reflejan esta orientación interdisciplinar, como el Diploma en Teología o el nuevo doble grado en Filosofía y Teología.

El acto contó además con la participación Luis Alberto Rosales, director general de la Fundación CARF, y Antonio Robles, director de Atención al Estudiante de las Facultades Eclesiásticas. Además, los asistentes pudieron conocer de primera mano el testimonio de dos alumnos que se forman gracias a estas ayudas: Fernando José Vásquez, estudiante nicaragüense del Bachillerato en Teología; y Francisco Javier Navarro, alumno mexicano de la Licenciatura en Teología Moral.

Asimismo, la rectora tuvo palabras de reconocimiento para Emilio Forte, responsable del Servicio de Admisión de las Facultades Eclesiásticas, quien se jubilará próximamente tras años de trabajo dedicado a la acogida y acompañamiento de estudiantes internacionales.

España

Michavila (GAD3) cree que los móviles están siendo decisivos para el giro católico

Una encuesta de GAD3 a 10.000 jóvenes con motivo del viaje del Papa a España revela, entre otras, la enorme influencia del móvil como nuevo púlpito desde el que se recibe doctrina e información.

Javier García Herrería·3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La generación Z está protagonizando un retorno silencioso a valores y patrones de conducta que muchos daban por superados. Así lo sostiene Narciso Michavila, presidente de la consultora GAD3, tras presentar los resultados de una encuesta realizada a 10.000 jóvenes inscritos en los actos organizados con motivo del viaje del Papa a España. 

Sus conclusiones apuntan a un fenómeno más amplio que la religiosidad en sí: un reencuentro con lo analógico, lo comunitario y lo espiritual que atraviesa culturas y confesiones.

«No es exclusivo del catolicismo, no es exclusivo de la religión», afirmó Michavila ante los medios. «La generación Z, los que nacieron en la primera década del siglo XXI, en muchos comportamientos están volviendo a los valores de sus abuelos». Para ilustrarlo recurrió a una imagen cotidiana: «Esta mañana corriendo por el Retiro, antes de que abrieran la Feria del Libro, decía: hace 10 años pensábamos que los libros iban a morir, y sin embargo estamos leyendo libros en papel como nunca en la historia».

Tolerancia

El demóscopo fue cuidadoso al matizar qué ha cambiado y qué no. «La generación española de jóvenes no es que sea más religiosa», precisó. «La mayor diferencia respecto a sus mayores es que es mucho más tolerante. Crean o no crean, toleran mucho más».

Donde sí aprecia Michavila un cambio sustancial es en el modo en que los jóvenes creyentes se relacionan con la fe. A diferencia de generaciones anteriores, cuya religiosidad arrancaba del cumplimiento moral, los jóvenes de hoy se acercan al catolicismo desde otra posición: «Para el joven de hoy día, todos ellos, aunque sean procedentes de familias católicas y de raíces católicas, están teniendo una aproximación hacia el cristianismo, en el caso español al catolicismo, de conversos. Están rodeados de jóvenes que se están convirtiendo, que están descubriendo el mensaje de Jesucristo como conversos».

El contraste con la religiosidad de sus abuelas no podría ser más marcado. «A diferencia de sus abuelas, que podía ser sobre todo una escala de valores y de principios y de mandamientos, y por lo tanto lo primero era el comportamiento moral, y a partir de ahí ya venía todo lo demás», describió Michavila, la generación actual invierte el orden: primero el encuentro personal con el mensaje, después, si acaso, las consecuencias morales.

El móvil y los nuevos púlpitos

En ese redescubrimiento juega un papel paradójico la tecnología. «Estamos en la era digital; a ellos les están llegando los mensajes y los están difundiendo, entre otras cosas, gracias a los algoritmos», señaló el presidente de GAD3. «El púlpito nuevo en la iglesia es el móvil». Sin embargo, la misma pantalla que lleva el mensaje también genera el hastío: «a la par están también muy cansados del scroll infinito».

Michavila enmarca esta búsqueda espiritual en un desencanto más amplio con las promesas de la modernidad. «Ya hay cantidad de conquistas actuales que ya las dan por hechas, sea Europa, sea la democracia, sea la igualdad, sea la emancipación de la mujer, sea la controversia, ya que en tecnología ya ni contamos: ya las dan por asentadas.» Asumidas esas conquistas, lo que echan en falta es otra cosa. «Ven que muchas de esas propuestas no les están trayendo la felicidad que les están prometiendo, y muchos de ellos están buscando de nuevo espiritualidad, en aproximación a la iglesia».

Un fenómeno global

El fenómeno no es exclusivamente católico. «Lo estamos viendo en la iglesia ortodoxa, lo estamos viendo en muchos momentos protestantes», apuntó. Pero la Iglesia católica, a su juicio, parte de una ventaja estructural frente a otras confesiones: «Está ofreciendo algo que a todos estos les cuesta bastante más, sobre todo a todas las familias protestantes: ofrece un mensaje único en todo el planeta, un mensaje moral de unos santos padres, que tiene un comportamiento moral y además una conexión con la tradición que el mundo postmoderno ha dejado.»

Michavila adelantó que publicará más datos en los próximos días. Por el momento, sus palabras dibujan el perfil de una generación que, lejos de la imagen de indiferencia religiosa que la precedía, busca en fuentes antiguas respuestas que el presente no le da.

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España

Cuando Almeida estuvo con el Papa en Cuatro Vientos en medio de la tormenta

Desde el sector J4, al final del aeródromo, el actual Alcalde participó en la Vigilia de Benedicto XVI en la Jornada Mundial de la Juventud

Jose Maria Navalpotro·3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Cuando el alcalde de Madrid reciba al Papa León XIV el próximo 6 de junio no será la primera vez que José Luis Martínez-Almeida acude a ver a un Pontífice en la capital: él estuvo presente en la última vez que un Papa, Benedicto XVI en este caso, pisó la capital de España. Fue en 2011, con ocasión de la Jornada Mundial de la Juventud.

Hace cinco años, el periodista Pedro J. Rodríguez Rabadán publicó el libro Huellas de una tormenta, que incluía los recuerdos del actual alcalde de Madrid en la JMJ 2011. Ese texto luego fue publicado por la revista Mundo Cristiano.

Almeida recuerda que en agosto de 2011 “Madrid se convirtió en la capital del catolicismo durante unos días”. Menciona cómo estuvo presente: “Tuve la suerte de vivirlo como un madrileño más. Tres momentos me impactaron de forma personal durante esos días”.

Cita en primer lugar “el Parque del Retiro y los doscientos confesionarios en lo que se llamó la ‘Fiesta del perdón’” (en esta ocasión la experiencia no podrá repetirse, pues la organización decidió sustituir los confesionarios por “puntos de escucha”). Luego, el Vía Crucis en el Paseo de Recoletos con imágenes de la Pasión, exponentes de la Semana Santa que se celebra en España. 

Finalmente habla del momento culminante: “personalmente, tuve el regalo de poder acudir a la vigilia de oración con el Papa en el aeródromo de Cuatro Vientos”. Unos amigos le invitaron, pero dudó si acudir. “No puedo negar que, al ver en el telediario las imágenes previas de los jóvenes en aquella explanada enorme esperando al Papa, me entraron muchas dudas. Pero la insistencia de mis amigos y el convencimiento de que se iba a tratar de una jornada histórica me dieron el empujón definitivo”.

El alcalde relataba que, al carecer de acreditación, no pudo acceder a los sectores del recinto más cercanos al escenario. Recordaba: “Quizá era el momento para dar la vuelta y vivir aquel evento desde el salón de casa. La idea era tentadora”. 

Sin embargo, un amigo les hizo cambiar de opinión. “Pablo, tenaz hasta la extenuación, consiguió la información que necesitábamos: se podía acceder a la parte trasera del recinto rodeando todo el perímetro. La opción valía la pena, aunque unos nubarrones de mal aspecto comenzaban a confabularse a varios kilómetros de distancia”. Aquello fue una aventura: “Comenzamos entonces una caminata cuya duración desconocíamos. Alcanzamos nuestro objetivo pasada una hora. Creo recordar que se trataba del sector J4. Era el final. La última fila posible. La retaguardia. Detrás de nosotros, las vías del tren marcaban el límite. Frente a nosotros, en un horizonte borroso, se intuía el escenario donde estaría el Papa. La marea de peregrinos que se extendía hasta el estrado era sobrecogedora”.

 “Todos mirábamos de reojo los nubarrones -continúa el alcalde su relato-. Tenía mala pinta. Pero la llegada del Papa, con la consiguiente emoción de los presentes, provocó una algarabía indescriptible. Pudimos seguir el comienzo de la vigilia de oración gracias a la pantalla gigante. Pero un ojo miraba siempre hacia la tormenta…que cada vez estaba más cerca”.

En medio de la tormenta

Y entonces… “Ocurrió lo que parecía inevitable. La tormenta descargó sobre el recinto como si fuese el fin del mundo. Sin resguardo posible, y ante el inevitable remojón, optamos por ‘disfrutar’ de la lluvia, no sin algo de temor ante la virulencia de los rayos y truenos. Pero el Papa se mantuvo allí. También ‘a remojo’. Aguantó como uno más. Y, cuando parecía que nada más increíble podía ocurrir, tuvo lugar un hecho que me sobrecogió. El Santísimo Sacramento llegó al estrado expuesto en la Custodia de Arfe de la Catedral de Toledo. Los detalles apenas los podíamos intuir en la pantalla gigante. Pero todos pudimos experimentar el silencio. Cientos de miles de peregrinos se postraron –nos postramos– para adorar a Jesucristo en la Eucaristía. El silencio atronador que llenó el recinto invitaba a una oración confiada. Con una sociedad –ya en aquel entonces– bañada en un ruido incesante, resultaba reconfortante dejarse envolver por aquel silencio y elevar las peticiones a Dios”.

“Volví a casa cansado pero alentado por aquella experiencia”, añadía. Para concluir: “Al día siguiente, me impactó una fotografía de dos bomberos, ocultos a la vista de los peregrinos, que aseguraban la estructura del escenario mientras el Papa rezaba de rodillas. Era la representación gráfica de la labor callada y anónima que tantísimos profesionales habían puesto al servicio de los demás para que la JMJ de Madrid fuese un éxito”. “Y yo lo disfruté desde ‘el J4’”, concluye el actual regidor madrileño.

Mundo

WACOM 6: un congreso para repensar la Divina Misericordia

Gintaras Grušas, arzobispo de Vilna, acoge el congreso Wacom para impulsar la devoción a la Divina Misericordia.

Bryan Lawrence Gonsalves·3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Mientras Vilna se prepara para albergar el Sexto Congreso Apostólico Mundial de la Misericordia (WACOM 6) del 7 al 12 de junio de 2026, el arzobispo Gintaras Grušas, Presidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa habló con Omnes, donde habló de la virtud de la misericordia, entendida como un acto que ayuda a las sociedades a entender la justicia y responder a los que sufren.

«Una cultura de la misericordia busca la restauración en lugar de la exclusión, la reconciliación en lugar de la polarización interminable, y la solidaridad en lugar del miedo», explicó. 

Como arzobispo de Vilna, una ciudad a menudo referida como la «Roma del Norte», pastorea un lugar al que san Juan Pablo II encargó proclamar el mensaje de la Divina Misericordia al mundo.

El arzobispo explicó que la misericordia es «el amor de Dios derramado por nosotros y en nosotros», enfatizando que no es una idea abstracta sino una realidad vivida, encontrada «de una manera privilegiada a través de los sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Reconciliación».

¿Qué es WACOM?

WACOM es una conferencia apostólica católica global celebrada cada tres años en un país diferente para ayudar a las personas a encontrar la misericordia de Dios y traducirla en actos concretos de compasión.

Vilna ocupa un lugar particular en la historia de la Divina Misericordia. Santa Faustina vivió en la ciudad y registró visiones de Jesús en su diario, mientras que la primera imagen ampliamente reconocida de Jesús Misericordioso fue pintada allí bajo la guía de su confesor, el Beato P. Michał Sopoćko.

El tema de WACOM 6, Construyendo una Ciudad de Misericordia, está destinado a enmarcar el congreso no solo como una reunión importante, sino como un llamado a la conversión y al testimonio diario. En una carta pastoral publicada en preparación para el congreso, Grušas instó a los católicos a comenzar una peregrinación compartida ahora construyendo una «ciudad de misericordia, no de piedra», sino de una con perdón, fidelidad, amor y compasión.

La misericordia no es teórica

Grušas dijo que varias imágenes vienen inmediatamente a la mente cuando escucha la palabra misericordia: la imagen de la Divina Misericordia en sí misma, el padre que corre a abrazar al hijo pródigo, y el Buen Samaritano que cruza fronteras para cuidar al extraño herido.

En la conversación, el arzobispo recurre con frecuencia que la misericordia no es una alternativa a la justicia, sino una de sus formas más exigentes. «Una cultura de la misericordia busca la restauración en lugar de la exclusión, la reconciliación en lugar de la polarización interminable y la solidaridad en lugar del miedo», explicó. La frase se lee como un diagnóstico del estado de ánimo actual de Europa y, al mismo tiempo, una invitación a imaginar otro.

Su comprensión de la misericordia, añadió, se profundizó a través de hitos personales. Encontró por primera vez la Coronilla de la Divina Misericordia en su año preparatorio en la Universidad Franciscana de Steubenville, en un retiro predicado por el P. George Kosicki, CSB, quien había participado en la traducción del Diario de Santa Faustina al inglés.

Más tarde en el año 2000, como sacerdote en la Arquidiócesis de Vilna, asistió a la canonización de Santa Faustina, y participó en Congresos Apostólicos Mundiales sobre la Misericordia anteriores. Ahora, como anfitrión de WACOM 6, ve la misericordia como «una misión compartida confiada a toda la Iglesia».

Grušas también señaló experiencias pastorales que hicieron la misericordia concreta de una manera marcada. Al ser testigo de una persona siendo liberada durante un exorcismo, dijo, se aclaró la enseñanza de san Juan Pablo II de que «la misericordia es el límite que Dios pone al mal». También iluminó lo que llamó el drama oculto del confesionario: «Cada confesión es una liberación silenciosa, una victoria real de la gracia sobre la oscuridad».

La misericordia después de la ocupación soviética

La historia reciente de Lituania, incluyendo décadas de ocupación soviética, también da forma a cómo el arzobispo habla sobre la misericordia. La opresión, dijo, hiere «la memoria e identidad», pero la supervivencia de la fe bajo presión muestra que la resistencia espiritual puede durar más que los regímenes políticos.

Según explicó Grušas, el perdón ha sido una pieza clave desde la independencia para reconstruir la nación; “no como un ejercicio de olvido”, sino como la firme negativa a permitir que el resentimiento defina el futuro. La misericordia, dijo, permitió a la nación moverse de la mera supervivencia hacia la renovación y la esperanza.

Diferencias entre EE. UU. y Europa

La formación internacional de Grušas, moldeada por su infancia en los Estados Unidos y sus estudios posteriores en Roma, también informa cómo compara la misericordia en diferentes entornos culturales. “En los EE. UU”., dijo, “la misericordia a menudo se expresa a través de la iniciativa: servicio, alcance y acción concreta. En Europa, por el contrario, la misericordia es abordada con mayor precaución y profundidad de reflexión, moldeada por historias largas y complejas». Ambos instintos, argumentó, son necesarios: la misericordia debe ser «activa y valiente», pero también «madura y discerniente».

A nivel personal, Grušas explicó a Omnes que muchos católicos luchan más con aceptar la misericordia que con extenderla. La gente a menudo cree que el amor debe ser ganado, señaló, y la confesión frecuente ayuda a sanar esa herida enseñando que la gracia viene primero y la conversión sigue.

También advirtió contra un malentendido común: que la misericordia excluye el arrepentimiento. «La misericordia invita al arrepentimiento», dijo, señalando a la oración «Jesús, en Ti confío» como una expresión concisa de la relación entre misericordia, confianza y conversión.

Qué pretende proclamar WACOM 6

Según los organizadores del congreso, el programa de seis días incluirá oración y adoración, charlas y testimonios, Misa, servicios de reconciliación, peregrinaciones en Vilna, y obras de caridad -con seis mil peregrinos esperados para participar-. Las fechas también colocan al congreso entre las solemnidades del Corpus Christi y el Sagrado Corazón, con los organizadores vinculando ese tiempo a la encíclica de 2024 del Papa Francisco sobre el Corazón de Jesús, Dilexit nos.

Para Grušas, sin embargo, la medida final del éxito no serán los números, sino lo que los participantes traigan de vuelta a sus Iglesias locales.

«Espero que vengan como peregrinos y regresen como testigos», añadió. Si se van convencidos de que la misericordia no es solo algo recibido, sino algo para ser vivido y proclamado en sus hogares, parroquias y comunidades, aclaró, «entonces WACOM 6 habrá cumplido su misión».

El autorBryan Lawrence Gonsalves

Periodista y ensayista nacido en los Emiratos Árabes Unidos y residente en Lituania. Colabora con Omnes, EWTN News y CNA Deutsch.

Evangelización

Ezechiele Pasotti: «Kiko tiene una capacidad de donarse que siempre me ha hecho reflexionar»

En el 60 aniversario del Camino Neocatecumenal, entrevistamos a Ezechiele Pasotti, sacerdote adjunto al equipo internacional, colaborador cercano de Kiko Argüello y misionero durante décadas en Europa, América Latina y África.

Teresa Aguado Peña·3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

La relación de Ezechiele Pasotti con el Camino Neocatecumenal comenzó en un momento decisivo de su vida. Tenía 26 años y cursaba el último año de teología en la Sociedad de San Pablo, en Roma, cuando una crisis provocada por un conflicto con uno de sus superiores le llevó a abandonar el seminario. Fue entonces cuando un amigo le invitó a participar en una celebración de la Palabra de una comunidad del Camino recién iniciada en una parroquia. Aquella experiencia marcó un punto de inflexión: “la palabra de Dios iluminó mi historia de una manera sorprendente. Regresé al seminario y lo primero que hice fue ir al superior a pedir perdón, con un gesto muy fuerte y sincero. Era la primera vez que hacía algo así en mi vida” cuenta Ezechiele Pasotti quien, tras esa experiencia nunca más dejó la comunidad.

Poco después conoció a Kiko Argüello y a Carmen Hernández durante una convivencia: “sentí de inmediato una llamada del Señor a la itinerancia, es decir, a dejarlo todo —estudios, trabajo, vida religiosa— para dedicarme al anuncio del Evangelio adonde el Señor quisiera enviarme” afirma Pasotti. Desde entonces ha desarrollado su labor misionera en distintos países, entre ellos Escandinavia, Bolivia y África, manteniendo una estrecha colaboración con los iniciadores del Camino.

En esta entrevista, Ezechiele Pasotti reflexiona sobre la historia, los desafíos y el futuro del Camino Neocatecumenal.

Usted lleva trabajando muy cerca de Kiko. ¿Cómo es el Kiko cotidiano, fuera de los grandes encuentros y celebraciones?

–Es un hombre normal, capaz de ponerse en la cocina a preparar un buen plato de spaghetti a la carbonara o un buen plato de pescado. Su día a día es dibujar, diseñar, responder a mil llamadas de teléfono, escribir poesías, escrutar la Palabra, leer los Santos Padres… además de visitar comunidades, convivencias de itinerantes, de seminarios, de catequistas, de obispos…

Tiene una vida profundamente marcada por el encuentro con Jesucristo. Con un trato especial con los pobres, una libertad, una capacidad de donarse que a mí, que vengo de una familia pobre, siempre me ha hecho reflexionar seriamente. Luego, cuando se trata de trabajar con él, descubres a un hombre con una gran apertura intelectual, una capacidad intuitiva, una preparación artística verdaderamente excepcional. Un hombre con una capacidad de trabajo poco común.

Usted ha vivido muy de cerca el recorrido del Camino ¿Podría hablarnos de su historia?

–El Camino Neocatecumenal es un misterio del amor de Dios; nacido del encuentro de Kiko con los pobres de Palomeras Altas (periferia de Madrid) y más tarde con la Sierva de Dios, Carmen Hernández, con toda su preparación académica y teológica, en contacto con la renovación del Concilio Vaticano II. La experiencia que ambos aportan se va cristalizando en un itinerario de iniciación cristiana, según el modelo del catecumenado antiguo; basado en un trípode:

  • La Palabra que convoca el kerigma como un anuncio de salvación, el amor de Jesucristo por ti y te pone en camino con unos hermanos concretos alcanzados por el mismo anuncio.
  • La Liturgia que, desde el perdón y la celebración eucarística semanal, vuelve a visitarte, a hacerte partícipe de la gracia del Señor, de su Espíritu Santo, y, poco a poco, con un camino de años, a través de las distintas etapas del neocatecumenado, te introduce en toda la plenitud y la belleza de la Pascua.
  • La Comunidad, que junto al don del Espíritu Santo que la construye gradualmente, es el don más hermoso de la Iglesia, de ser Iglesia, expresión del amor del Padre, dando al mundo —y antes que nada a los propios hijos y hermanos— los signos del amor y de la unidad: los dos signos indicados por Cristo en el Evangelio de Juan (13,14-15; 17,22-23).

Recorre gradualmente las distintas etapas del Bautismo, devolviéndole, poco a poco, toda la riqueza, la profundidad y el don de santidad que trae consigo la maravilla de este sacramento: desde una primera fase de humildad, de precatecumenado, que lleva poco a poco a una escucha existencial de la Palabra de Dios —una palabra para mí, para mi vida—, introduciendo a una celebración de la Eucaristía realmente participada y a la formación gradual de una comunidad eclesial viva; hacia una fase catecumenal más plena, de simplificación (simplicidad), hecha de escrutinios, que te ayudan a conocerte tal como eres, de iniciación a la oración (con la entrega del Salterio y del Padre Nuestro), hasta las etapas finales de la renovación de las promesas bautismales, ante la presencia del Obispo, en la catedral, durante la Vigilia Pascual, que introduce a una vida de alabanza al Señor y de misión.

Mientras tanto, a lo largo de los años, van surgiendo y manifestándose en la comunidad diversos carismas y servicios: desde los más sencillos, como lector, cantor u ostiario, hasta responsabilidades de mayor compromiso, como la colaboración en distintos ámbitos de la parroquia, el servicio como catequista local, el envío de catequistas itinerantes llamados a ejercer su misión fuera de la parroquia, o la disponibilidad de familias para la misión. Incluso la comunidad entera, una vez concluido el itinerario, puede ofrecerse para ser enviada a una zona especialmente necesitada de la parroquia o de la diócesis.

¿Cuáles han sido los momentos más decisivos para el Camino Neocatecumenal?

Los momentos más delicados y decisivos han sido ciertamente aquellos en los que los iniciadores se encontraron a dialogar con las Congregaciones Vaticanas (la Congregación de la Fe, la del Culto, y en particular, con el Dicasterio de los Laicos, constituido por el Papa San Juan Pablo II como nuestro referente para las relaciones con la Santa Sede) y los encuentros con los Papas (desde San Pablo VI, que le dijo a Kiko: “Sé humilde y fiel a la Iglesia y la Iglesia te será fiel”; San Juan Pablo II, Benedicto XVI, el Papa Francisco y ahora León XIV): todos ellos han tenido una palabra de estima y de aliento hacia el Camino. Otro momento muy particular fue la definición de los Estatutos del Camino y la aprobación del “Directorio Catequético del Camino”.

¿Cuáles diría que son los desafíos a los que se enfrenta el Camino Neocatecumenal?

–El principal desafío ha sido poder ser reconocidos por la Santa Sede no como una asociación o un movimiento, sino como “una de las modalidades diocesanas de iniciación cristiana” (Estatutos, Art.1,2). En mi modesta opinión, pocos —incluso entre Párrocos y Obispos— han comprendido este elemento constitutivo del Camino, que responde también a algunas dificultades e incomprensiones, incluida la liturgia dominical en la vigilia del domingo en pequeña comunidad, aprobada por Benedicto XVI en los Estatutos. El Camino no puede ser una asociación, porque el Bautismo es un elemento constitutivo de la Iglesia y por esto “Auctor totius Initiationis Christianae Episcopus” (autor de toda la iniciación cristiana), como reza el Caeremoniale Episcopororum.

Esta es la mayor tarea que tenemos por delante: ayudar a la Iglesia a acoger lo que los Papas han reconocido como “una modalidad de Iniciación Cristiana”, que a través del “trípode” —Palabra, Liturgia, Comunidad— tiene un instrumento verdaderamente precioso y consolidado por la tradición —el Catecumenado— para pasar de una pastoral tradicional, de sacramentalización, a una pastoral de evangelización, formando comunidades adultas en la fe, capaces de dar al mundo los signos del amor y de la unidad.

¿Cómo imagina el Camino dentro de 20 años? ¿Qué papel tienen los jóvenes en su futuro?

–Ver a la Iglesia que ha vuelto a encontrar en el Catecumenado (a través del Camino u otras realidades), vías auténticas de evangelización, con la formación de comunidades cristianas que sean signos en el mundo. La catequesis del Camino sobre la familia, abierta a la vida, que le ha valido a Kiko un Doctorado Honoris Causa en la Universidad Lateranense de Roma, ha puesto a la familia en el centro de la Iniciación Cristiana y con la familia a los hijos, a los jóvenes, a los que está dedicada tanta atención pastoral en el Camino, con la “Scrutatio” de la Palabra de Dios en las Parroquias, con la Post-Confirmación y la Post-Comunión, con las Peregrinaciones…, los resultados se verifican con las llamadas vocacionales donde miles de jóvenes, chicos y chicas, ofrecen su disponibilidad a empezar un itinerario vocacional a la vida sacerdotal o religiosa.

¿Qué le diría a alguien que tuvo una mala experiencia dentro del Camino?

–Les diría que no se desanimen: la Iglesia siempre ha sido santa y necesitada de conversión… Hay ciertas dinámicas que son consustanciales a la vida en común, incluso las tensiones. No hay que detenerse en ello. Toda persona tiene que encontrar su lugar en la Iglesia. Una experiencia difícil puede ser la base sobre la que construir la propia vocación. Los pecados también existen después de tantos años de Camino, pero el pecado personal, que ciertamente mancha y que, a veces, puede destruir la comunidad cristiana, no cancela todo el bien que la gracia continúa derramando… Los pecados también nos hacen más humildes, más atentos al otro, menos llenos de nosotros mismos.

Vocaciones

¿Quién es Brendan McGuire, párroco de California y asesor en IA?

El padre Brendan McGuire fue ejecutivo de tecnología en Silicon Valley. Ahora escucha confesiones. Hoy, este párroco de origen irlandés de la parroquia católica de San Simón en Los Altos, California, contribuye a moldear la conciencia moral de la industria de la inteligencia artificial (IA).

OSV / Omnes·3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

– Courtney Mares, Ciudad del Vaticano (OSV News)

A principios de este año, el irlandés Brendan McGuire fue uno de los líderes religiosos invitados por Anthropic, la empresa de IA responsable del chatbot Claude, para asesorar en la creación de un marco ético que regule la forma en que el sistema de IA aborda cuestiones morales complejas. 

Un puente entre dos mundos

El padre McGuire, de 60 años, es ingeniero y licenciado en informática por el Trinity College de Dublín, y completó el programa ejecutivo de negocios de la Universidad de Stanford. Trabajó durante años en Silicon Valley como ejecutivo del sector tecnológico antes de dejarlo todo para ordenarse sacerdote de la diócesis de San José hace 26 años. 

“Vengo de ese mundo”, declaró el padre McGuire a OSV News. “·Mi corazón nunca lo ha abandonado, pero en realidad está con el Señor”. “Siempre he sentido que mi papel era el de unir esos dos mundos”, dijo.

En una entrevista concedida en el Vaticano tras la promulgación, el 25 de mayo, de la encíclica del Papa León XIV “Magnifica Humanitas: Sobre la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial», el padre McGuire subrayó la urgencia del mensaje del Papa.

“Lo que más me preocupa es que, como humanidad, no nos tomemos este momento en serio”, dijo. “Si permanecemos en silencio y nos mostramos pasivos, esto podría tener consecuencias muy negativas para nosotros”.

En esta foto, tomada el 28 de enero de 2025, pueden verse los logotipos de Deepseek y Anthropic. (Foto de OSV News/Dado Ruvic, Reuters).

Reflexión sobre el desarme de los algoritmos

El sacerdote de Silicon Valley dijo que le impresionó especialmente el llamamiento del Papa León a un “desarme de los algoritmos”, una ralentización deliberada de la carrera competitiva por desarrollar sistemas de IA cada vez más potentes.

“Hay una carrera algorítmica en marcha”, dijo el padre McGuire. “Y para desarmarla, debemos reflexionar detenidamente sobre ello. Puede ser peligroso, al igual que la carrera armamentística nuclear. Y me pareció una idea muy impactante”.

En 2019, el padre McGuire cofundó el Instituto de Tecnología, Ética y Cultura (ITEC, por sus siglas en inglés), una colaboración formal entre el Centro Markkula de Ética Aplicada de la Universidad de Santa Clara y el Dicasterio para la Cultura y la Educación del Vaticano, que reúne a líderes empresariales, académicos y religiosos para abordar los desafíos morales que plantea la inteligencia artificial.

“Lo que la encíclica del Papa León XIV pone de relieve hoy es una reorientación de la inteligencia artificial hacia el florecimiento humano”, afirmó.

La participación en la IA, responsabilidad de todos

El padre McGuire recalcó que el desafío del Papa no va dirigido únicamente a los tecnólogos. Sostuvo que los gobiernos, los organismos reguladores, los usuarios comunes e incluso aquellos que nunca usan un teléfono inteligente tienen interés en cómo se desarrolla esta tecnología.

Y añadió que todos tenemos la responsabilidad de participar.

“Esto no se trata solo de que los técnicos de Silicon Valley, los inversores o los empresarios tomen decisiones. Todos debemos desempeñar un papel y participar a todos los niveles”, afirmó. “Incluso quienes no son usuarios deben alzar la voz. ¿Por qué? Porque esto les afectará”.

El padre McGuire es muy realista respecto a las fuerzas económicas en juego. Se están invirtiendo billones de dólares en el desarrollo de la IA, y los inversores exigirán rentabilidad. Esa realidad, afirmó, es precisamente la razón por la que la ética del desarrollo de la IA no puede dejarse únicamente en manos del mercado.

“El capitalismo necesita guía humana. Y ésta es la guia humana que pide el Papa”, dijo a un grupo de periodistas después de que Chris Olah, cofundador de Anthropic, hablara en la conferencia de prensa del Vaticano con el Papa León XIV para presentar la encíclica.

El Papa León XIV estrecha la mano de Christopher Olah, cofundador de la empresa estadounidense de inteligencia artificial Anthropic, durante la presentación de «Magnifica Humanitas» en el Aula Sínodo del Vaticano el 25 de mayo de 2026 (Foto de OSV News/Yara Nardi, Reuters).

“La transparencia genera confianza y conduce a la rendición de cuentas”

El sacerdote también se muestra escéptico ante la autorregulación de la industria. Sostiene que la transparencia es el primer paso necesario hacia la rendición de cuentas. 

“La transparencia genera responsabilidad, y la responsabilidad genera confianza. Y con confianza lograremos una IA responsable. Pero no podemos llegar a ese punto sin transparencia”, afirmó. “Si no sabemos cómo se desarrollan estas tecnologías ni qué hacen, ¿cómo podríamos regularlas? Es imposible”.

Unos piensan que la IA destruirá la humanidad. Otros, que la salvará

Sin embargo, el padre McGuire se resiste tanto al ‘tecnoutopismo’ como al ‘tecnoapocalipticismo’-

“Hay quienes… piensan que va a destruir a la humanidad. Y luego están quienes, en el otro extremo, piensan que va a ser la gran salvadora de la humanidad”, dijo.

El padre McGuire dijo que él se sitúa entre esos dos extremos. 

Reconoce que muchos en la industria de la IA actúan de buena fe, aunque insiste en que las buenas intenciones no son suficientes.

“He visto a hombres y mujeres —y no solo en Anthropic, sino también en otras empresas de IA—, con una genuina buena voluntad que intentan hacer lo correcto”, dijo. “Si no tenemos esas buenas intenciones, no vamos a llegar a ninguna parte, así que necesitamos encontrar la buena intención y luego entablar un diálogo”.

La oportunidad es ahora

La oportunidad de dar forma a esta tecnología está abierta ahora, pero, advirtió, puede que no permanezca abierta.

“Estamos en un momento en el que aún es maleable. Aún está en constante cambio. Podemos modificarlo. Y si logramos intervenir ahora para generar cambios positivos, todos nos beneficiaremos, en beneficio de toda la humanidad”, afirmó. “Éste es el momento”.

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— Courtney Mares es editora del Vaticano para OSV News. Síguela en X @catholicourtney

El autorOSV / Omnes

FirmasVictor Torre de Silva

El día que fui Guardia Suizo

La visita del Papa a España es una oportunidad para preparar el corazón y acoger al sucesor de Pedro como signo de unidad para la Iglesia.

3 de junio de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Para un país, es siempre un acontecimiento de gran relevancia recibir a un Papa. Su presencia tiene un efecto de unidad y fecundidad incalculable para la Iglesia del lugar que lo acoge. Muchos recordamos con emoción el último viaje de un Romano Pontífice a España: la Jornada Mundial de la Juventud de 2011. La vigilia de oración en Cuatro Vientos, el imponente Vía Crucis en la Castellana o los confesionarios en el parque de El Retiro son imágenes que permanecen vivas al pensar en aquellos días.

Además guardo en mi memoria un momento muy personal que tuve la suerte de vivir en esos días al participar en la “pequeña Guardia Suiza”. Esta iniciativa consistía en formar un grupo de jóvenes que esperaran al Santo Padre en el aeropuerto vestidos con el uniforme de su guardia personal. La misión era conseguir que el Papa se sintiera como en casa nada más aterrizar, al ver los coloridos trajes que le acompañan en su día a día.

Aquel instante fue preparado durante meses, en los que se confeccionaron los trajes y los integrantes nos reunimos para formarnos y rezar por los frutos del viaje. Por fin, alineados en la pista bajo el sol abrasador de Madrid en agosto, vimos aterrizar el avión y al Papa descender por la escalerilla saludando con alegría. Poco después pudimos saludarlo individualmente en un momento emocionante que guardaremos siempre con especial cariño.

En la próxima visita del Papa, solo unos pocos tendrán el privilegio de saludarle a pie de pista. Sin embargo, todos podemos formar parte de esa peculiar guardia de honor. Con nuestra oración y nuestra preparación interior podremos contribuir a preparar el terreno para que el sucesor de Pedro se sienta verdaderamente “como en casa” entre nosotros.

El autorVictor Torre de Silva

Vaticano

El Papa constituye la fundación «Fratello Sole» para el autoabastecimiento energético del Vaticano

La Fundación “Fratello Sole” se encargará de construir y gestionar una planta agrivoltaica en la zona extraterritorial de Santa Maria di Galeria con el objetivo de cubrir la totalidad de las necesidades eléctricas del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Redacción Omnes·2 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Mediante un quirógrafo pontificio fechado el 1 de junio de 2026, el Papa León XIV ha decretado la creación de la Fundación «Fratello Sole» y ha aprobado sus estatutos. Esta decisión da continuidad al encargo inicial realizado por su predecesor, el Papa Francisco, en su carta apostólica en forma de Motu Proprio del 21 de junio de 2024, y sigue a un acuerdo bilateral firmado con la República Italiana que entró en vigor el pasado 27 de mayo. El propósito central de la institución es desarrollar un modelo sostenible que concilie la agricultura y la generación de energía renovable.

La principal misión de la Fundación será la construcción, gestión técnica y financiera de una planta agrivoltaica situada en los terrenos de Santa Maria di Galeria. Dicha instalación no solo garantizará la energía de la estación de radio de la zona, sino que proveerá el total del suministro eléctrico del Estado de la Ciudad del Vaticano, sus instituciones vinculadas y los inmuebles recogidos en el Tratado de 1929. El terreno para el proyecto será cedido por la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), mientras que el Governatorato asumirá el soporte operativo, logístico y de mantenimiento.

Estructura y funcionamiento de la entidad

La Fundación «Fratello Sole» se ha constituido con personalidad jurídica pública vaticana y autonomía administrativa y contable. Su gobernanza estará en manos de un Consejo de Administración integrado por tres miembros.

Durante el primer trienio, la presidencia y la vicepresidencia serán asumidas de forma directa por los actuales presidentes del Governatorato y de la APSA ; dichos cargos directivos se alternarán de manera trienal en el futuro. El tercer integrante del consejo será designado por el Sumo Pontífice. Adicionalmente, se nombrará un Síndico Único encargado de fiscalizar la contabilidad y vigilar la correcta administración de los fondos.

El estatuto publicado hoy también faculta a la fundación para realizar actividades de recaudación de fondos, colaborar con organismos científicos internacionales y, si las necesidades del sistema lo exigen, promover nuevas plantas de energía renovable en otros emplazamientos.

En el ámbito de la contratación y los acuerdos financieros, la entidad operará bajo estrictos criterios de transparencia, sostenibilidad y fiabilidad técnica, aplicando la normativa de contratación pública de la Santa Sede.

España

Más de medio millón de inscritos en la visita del Papa León XIV a España 

La organización ha ofrecido hoy la última de las ruedas de prensa generales antes de la llegada del Pontífice a España.

Maria José Atienza·2 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

En menos de una semana, León XIV aterrizará en España en lo que es su primer viaje a una gran nación occidental, de mayoría católica y que está marcado por la gran afluencia de personas que se trasladarán a Madrid, Barcelona, Gran Canaria o Tenerife, para encontrarse con el Santo Padre.  

Fernando Giménez Barriocanal ha destacado las más de 550.000 inscripciones realizadas en todos los actos, especialmente en los que se desarrollan en la capital de España. 

Más de 25 millones de euros de presupuesto total 

Giménez Barriocanal ha querido también dar a conocer el presupuesto total de este viaje. 25 millones de euros es el presupuesto total de este viaje. El 85 % se ha destinado a los eventos, mientras que el 15 % restante ha cubierto las necesidades de logística o comunicación. 

En cuanto a la procedencia de estos 25 millones, el 45% ha sido donado por benefactores, especialmente empresas y fundaciones, como ha querido destacar Barriocanal. 

Entre estas empresas se cuentan grandes grupos del sector financiero, de seguros, comunicaciones, telecomunicaciones, nuevas tecnologías, transporte, construcción eléctrico, alimentación y restauración, hostelería y logístico. También empresas del mundo educativo han sido claves en la financiación de este viaje. 

Junto a esto, Fernando Giménez ha señalado que otro 30 % de este presupuesto procede de recursos propios de las diócesis y de la CEE. Las administradores públicas de Canarias y Cataluña han aportado en torno a un 20 % de este dinero mientras que pequeños donantes han sumado un 5 % de este presupuesto total. 

Fernando Giménez Barriocanal ha destacado la ayuda que supone la declaración de esta visita como evento de interés público por el gobierno. Igualmente ha señalado que, al igual que ocurrió en 2011, el retorno de esta inversión siempre supera la cantidad invertida aunque como ha querido destacar, “el principal retorno es el espiritual”. 

Reyes y políticos 

Por su parte, Rafa Rubio, coordinador de comunicación de la visita, ha querido compartir algunos detalles de los actos de Bienvenida en el Palacio Real y la intervención en las Cortes españolas. 

En este sentido, los Reyes recibirán al Papa el aeropuerto aunque la ceremonia oficial de bienvenida tendrá lugar en el Palacio de Oriente. 

Como detalle, la infanta y la Reina Sofía mantendrán un encuentro personal con el Santo Padre antes del paso a los saludos de las autoridades en el Salón del Reino y luego, en la Sala de Columnas, el Rey y el Papa dirigirán unos discursos a los presentes. 

En cuanto a la histórica visita del Papa a las Cortes españolas, León XIV será recibido por las presidencias del Congreso y el Senado. Será en la Sala de los Pasos Perdidos donde salude a todos los representantes antes de dirigir su discurso desde la zona de presidencia del Congreso.

Los inscritos valoran mucho al Papa pero lo conocen poco 

En esta rueda de prensa se han dado a conocer los primeros resultados de una encuesta realizada por GAD3 a las personas inscritas en el viaje. 

De entre los resultados de esta encuestas sobresale la opinión evidentemente positiva de los inscritos con respecto a la figura del Santo Padre si bien, más de la mitad, un 57 %, reconoce no saber mucho de la vida y magisterio de Robert Prevost. 

En cuanto a las motivaciones, sobresalen la expresión de la fe y la vivencia con familiares y amigas. 

Para los inscritos, León XIV es claro, “tira” a cercano, es considerado más pastoral y está “a la mitad”, entre tradicional y moderno. 

Preguntados por los temas que consideran más interesantes que el Papa aborde, los encuestados, unos 10.000, han señalado “Jóvenes y futuro“ y “Familia y vida”.

Vaticano

Montserrat Alvarado, la primera laica en ser prefecta de un Dicasterio vaticano

Actualmente presidenta y directora de operaciones de EWTN News, Montserrat Alvarado sucederá a Paolo Ruffini el próximo mes de noviembre.

Vatican News / Omnes·2 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El Papa León XIV ha nombrado a María Montserrat Alvarado prefecta del Dicasterio para la Comunicación, con efecto a partir del 1 de noviembre de 2026.

Nacida en la Ciudad de México, María Montserrat Alvarado es licenciada por la Universidad Internacional de Florida y de la Universidad George Washington. De 2009 a 2023, ocupó cargos de liderazgo en el Fondo Becket para la Libertad Religiosa, participando en iniciativas dedicadas a la defensa de la libertad religiosa y la promoción de la dignidad humana.

Desde 2023, se desempeña como Presidenta y Directora de Operaciones de EWTN News, la división editorial de Eternal Word Television Network, supervisando plataformas de medios internacionales que producen contenido en siete idiomas para televisión, radio, prensa escrita, medios digitales y redes sociales. En 2024 Alvarado será recibiró la Medalla Lumen Gentium de la Universidad de Mary.  

Primera laica que es prefecta

Con el nombramiento de María Montserrat Alvarado, el Papa León XIV continúa el proceso de reforma y renovación de la Curia Romana iniciado por el Papa Francisco, quien ha confiado funciones y responsabilidades de liderazgo al servicio de la Iglesia universal a fieles laicos, tanto hombres como mujeres. María Montserrat Alvarado es la primera mujer no religiosa en ser nombrada Prefecta de un dicasterio de la Santa Sede.

Creado por el Papa Francisco el 27 de junio de 2015, como parte de la reforma de la Curia Romana, el Dicasterio para la Comunicación supervisa los sistemas de comunicación de la Santa Sede, incluyendo Vatican News, Radio Vaticana, L’Osservatore Romano, Vatican Media (servicios de fotografía, audio y video), la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la Editorial Vaticana (LEV), la Imprenta Vaticana y la Cinemateca Vaticana.

Además de sus funciones operativas y tecnológicas, el Dicasterio también explora y desarrolla los aspectos teológicos y pastorales específicos de la actividad de la Iglesia en el ámbito de la comunicación. Maria Montserrat Alvarado sucederá a Paolo Ruffini, nombrado en 2018 por el Papa Francisco como el primer prefecto laico de un dicasterio de la Curia Romana, quien cumplirá 70 años este octubre.

Primeras reacciones

En un comunicado emitido tras el anuncio, María Montserrat Alvarado declaró: «Si bien este nombramiento fue inesperado, lo acojo con el sincero deseo de servir al Santo Padre al inicio de su pontificado. Agradezco a Paolo Ruffini su compromiso durante los últimos años y espero continuar, con amistad y esperanza, la importante labor de fortalecer el dicasterio para que siga sirviendo a la Iglesia, en Roma y en todas partes, proclamando a Cristo al mundo».

Paolo Ruffini dirigió una carta a los empleados del Dicasterio para la Comunicación, en la que afirmaba: «El Dicasterio lleva arraigado en su ADN el deber de mantenerse constantemente al día con el mundo de la comunicación, que evoluciona rápidamente. Desde el nacimiento de nuestra institución, nuestra estrella guía ha sido y sigue siendo esta: nunca detenernos, pasar el testigo sin dejar de correr, estar presentes aquí y ahora, en este preciso momento, como piedra angular de una comunicación que es instrumento de comunión que crece con el tiempo. He entrado en la recta final de mi carrera, antes del momento —en el largo camino que es nuestra vida profesional— en que, al cumplir 70 años, la edad prevista de jubilación, pasaré el testigo a María Montserrat Alvarado, la próxima Prefecta. Nos conocemos bien. Y en los meses venideros, trabajaremos juntos estrechamente, en el espíritu de comunión que nos une en la Iglesia».

«Agradezco a la gran familia del dicasterio», añade Paolo Ruffini, «el camino que hemos recorrido juntos durante estos ocho años. Ahora, en los próximos meses, nos embarcaremos en un proceso de transición armoniosa, para que el dicasterio pueda continuar su desarrollo al servicio del Santo Padre y en su misión de servir con espíritu de unidad y apertura».

Michael P. Warsaw, presidente del consejo de administración y director general de EWTN, afirmó que Maria Montserrat Alvarado se había ganado «la confianza y el respeto de todos los que tuvieron el privilegio de trabajar a su lado» durante sus años en la emisora. Añadió: «Le ofrecemos nuestras oraciones, nuestro apoyo y el respaldo total de la familia EWTN mientras emprende esta importante misión al servicio del Papa León XIV y su pontificado».

El autorVatican News / Omnes

Ecología integral

Kristin Collier: “El suicidio asistido por médicos, afrenta a la dignidad humana”

Tras aprobar el estado de Nueva York un proyecto de ley que permitiría a los pacientes terminales poner fin a sus vidas con asistencia médica, Kristin Collier, médica y profesora en la Universidad de Michigan, considera el suicidio asistido por médicos “una afrenta a la dignidad humana y a la integridad de la profesión médica”.    

OSV / Omnes·2 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

– Charlie Camosy, OSV News 

Kristin Collier, médica y profesora asociada de Medicina Interna en la Universidad de Michigan en Ann Arbor. es también directora del Programa de Salud, Espiritualidad y Religión de la Facultad de Medicina de la misma Universidad. En la entrevista, habla con OSV News sobre las preocupaciones éticas en juego, y cómo los católicos pueden responder a los argumentos a favor del suicidio asistido por un médico.

Charlie Camosy: Debo decir que las recientes decisiones de la Asociación Médica Estadounidense (AMA), que no solo confirman enérgicamente su rechazo a la eutanasia asistida por un médico, sino que también rechazan el uso de eufemismos como «ayuda médica para morir», me parecen trascendentales. ¿Qué opina al respecto?

Kristin Collier: Comparto su entusiasmo y me alientan las recientes decisiones de la AMA. Estas decisiones son importantes por muchas razones, pero una clave es la siguiente. Para tener un debate coherente sobre temas complejos, primero debemos ser capaces de hablar con sinceridad sobre lo que realmente está sucediendo. 

En esta reciente decisión, el Consejo Directivo de la AMA señaló acertadamente que “términos como Ayuda Médica para Morir (MAID), asistencia médica para morir y muerte digna podrían aplicarse a prácticas de cuidados paliativos y atención compasiva al final de la vida que no incluyen la intención de provocar la muerte de los pacientes… Este grado de ambigüedad es inaceptable para brindar orientación ética”. 

Quisiera recordarles a sus lectores que asistimos y acompañamos a nuestros pacientes durante el proceso de morir en todo momento. Ése es el objetivo de los buenos cuidados paliativos y de hospicio. Sin embargo, esto es categóricamente diferente a intentar acabar con la vida de un paciente (que es el objetivo del suicidio asistido por un médico).

Camosy: El estado de Michigan ha estado en el punto de mira en relación con la eutanasia desde el polémico debate sobre el asesinato ilegal de algunos pacientes por parte del Dr. Jack Kevorkian a principios de la década de 1990. ¿Cómo ha evolucionado el debate desde entonces? ¿Qué opinan sus colegas y estudiantes de la facultad de Medicina sobre este tema?

Collier: Recuerdo que un colega me comentó hace unos años que predijo que, una vez que el recuerdo cultural de Jack Kevorkian se desvaneciera en el estado de Michigan, se harían esfuerzos para intentar que se aprobara una ley sobre el suicidio asistido por médicos en el estado, y eso es exactamente lo que está sucediendo. 

El grupo pro-suicidio asistido por médicos, Compassion and Choices, ha estado muy activo en el estado de Michigan con el objetivo de generar apoyo público para esta práctica. Han participado activamente dando charlas en eventos dirigidos especialmente a personas mayores. 

En cuanto a mis colegas, por supuesto no he realizado ninguna encuesta formal, pero en mis conversaciones con ellos, diría que la mayoría de las personas con las que he hablado sobre el tema lo plantean de esta manera: que si bien pueden tener reservas sobre el suicidio asistido por un médico y probablemente no lo elegirían para sí mismos, no se sienten lo suficientemente convencidos como para decir que no debería estar disponible para otros. 

Distorsión: pretender aliviar el sufrimiento eliminando al paciente

Camosy: ¿En qué factores o argumentos insisten más?

Collier: En nuestras conversaciones, mis colegas suelen hacer hincapié en el objetivo de la medicina de aliviar el sufrimiento. Entonces les recuerdo que el dolor físico intratable y el sufrimiento ni siquiera figuran entre las principales razones por las que las personas solicitan el suicidio asistido por un médico. Y que incluso si así fuera, pretender aliviar el sufrimiento eliminando al paciente es un modelo de atención médica profundamente distorsionado y empobrecido. 

Agradezco a grupos como el Fondo de Acción por los Derechos de los Pacientes, que están ayudando a fomentar conversaciones sobre la realidad del suicidio asistido por médicos, y que están creando una coalición propia formada por personas de diversos orígenes con el objetivo común de resistir la práctica del suicidio asistido por médicos. Esta práctica es una afrenta tanto a la dignidad humana como a la integridad de la profesión médica.

Camosy: Es interesante que ahora parezca haber un impulso significativo, más allá de las diferencias políticas, para limitar a PAK. ¿A qué atribuye usted esto?

Collier: Me anima ver que varios estados gobernados por demócratas han rechazado o estancado recientemente la legislación sobre el suicidio asistido por médicos. Es probable que las razones sean multifactoriales, pero parece que la gente de todo el espectro político tiene claro lo que está en juego. Que prácticas como el suicidio asistido por médicos ponen en riesgo la vida de algunos de los miembros más vulnerables de nuestra humanidad —aquellos con edad avanzada, enfermedades graves y discapacidades, por nombrar algunos— en una sociedad que ha decidido, bajo un régimen de suicidio asistido por médicos, que sus vidas son prescindibles.

Si coincidimos en que todos los miembros de la humanidad poseen un valor intrínseco y una dignidad inviolable, entonces siempre es erróneo buscar su muerte. El suicidio asistido por un médico es una afrenta a la dignidad humana y, por lo tanto, una cuestión de justicia que trasciende las afiliaciones políticas.

La importancia de las decisiones en hogares y familias

Camosy: ¿De qué maneras la iglesia, tanto en grupos pequeños como en instituciones más grandes, puede resistir eficazmente al PAK?

Collier: Pienso aquí en (Stanley) Hauerwas, quien dijo que la iglesia debe ser la iglesia y que la mejor manera de lograrlo es viviendo de una forma que refleje la historia de Jesús como una comunidad fiel, distintiva y a menudo contracultural. 

Al rechazar el suicidio asistido por un médico, debemos vivir de una manera que demuestre lo que significa una muerte digna. Esto comienza con las decisiones que tomamos en nuestros hogares y familias sobre el cuidado de nuestros seres queridos enfermos y moribundos, al tiempo que abogamos por mejores sistemas y políticas que les permitan afrontar esta situación con dignidad. Esto, sin duda, implicará asumir responsabilidades adicionales. 

Camosy: Háblenos de ese cuidado y de llevar cargas.

Collier: La narrativa cultural dominante actual propone evitar a toda costa el cargar con peso, transmitiendo un mensaje sutil, si no tan sutil, de que llevar cargas es feo, algo que debe evitarse y, francamente, patético para ambas partes. Pero nosotros, como cristianos, debemos reconocer que esta es una mentira fea y dañina. En ninguna parte de las Escrituras se presenta el cargar con peso como algo que deba evitarse; al contrario, pienso en Simón, a quien se le pidió que cargara la cruz de Jesús, y en el gran privilegio que eso supuso. 

Por supuesto, llevar una carga puede ser duro o arduo, pero también puede ser un hermoso privilegio ayudar a llevar la cruz de otro, y es una responsabilidad que nadie debería tener que soportar solo. 

Esto me recuerda a un icono que muestra a Jesús, como el Buen Samaritano, cargándonos literalmente sobre sus hombros. Creo que, como cristianos, esta labor de resistencia al suicidio asistido por médicos refleja el don de la hospitalidad cristiana, donde contribuimos a forjar una cultura en la que compartir las cargas no se evita a toda costa, sino que se considera un don para poder apoyarnos mutuamente. 

Para reflexiones adicionales sobre este importante tema, recomiendo a los lectores el libro “Vivir y morir bien: Un plan católico para resistir la eutanasia”.

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– Charlie Camosy es profesor de humanidades médicas en la Facultad de Medicina de Creighton en Omaha, Nebraska, y becario de teología moral en el Seminario de San José en Nueva York.

El autorOSV / Omnes

Enseñanzas del Papa

La Iglesia, signo e instrumento de unidad

Durante las últimas semanas el Papa ha aprovechado las Audiencias generales para hablar sobre la misión e identidad de la Iglesia basándose en la constitución apostólica Lumen gentium.

Ramiro Pellitero·2 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

En las catequesis que está desarrollando al hilo de los documentos del Concilio Vaticano II, León XIV ha concluido la sección correspondiente a la constitución dogmática Lumen gentium sobre la Iglesia. 

Podemos presentarla aquí en tres partes: el misterio de la Iglesia y la Iglesia como Pueblo de Dios durante la historia; la jerarquía, los laicos y la vida consagrada; las dimensiones escatológica y mariana de la Iglesia.

La Iglesia, “sacramento de unidad” con Dios y entre los pueblos

Señala el Papa que san Pablo explica el origen de la Iglesia acudiendo al término paulino ‘misterio’. “Se trata del plan de Dios que tiene un objetivo: unificar a todas las criaturas gracias a la acción reconciliadora de Jesucristo, acción que se llevó a cabo en su muerte en la cruz” (Audiencia general 18-II-2026). Esto, añade León XIV, se experimenta ante todo en la asamblea reunida para la celebración litúrgica (especialmente la Eucaristía); pues ahílas diversidades se relativizan, nos encontramos juntos y atraídos por el Amor de Cristo, que ha derribado el muro de separación entre personas y grupos sociales (cfr. Ef 2, 14). Este es el misterio cristiano.

Ahora bien, esta convocatoria –observa el Papa– no se limita a un grupo de personas, sino que está destinada a convertirse en experiencia de todos los seres humanos. Esto se indica en la Lumen Gentium cuando dice nada más comenzar: “La Iglesia es en Cristo como un sacramento, o sea signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano” (n. 1). Y más adelante la llama “sacramento universal de salvación” (n. 48).

Dimensión humana y dimensión divina 

En la segunda catequesis (cfr. Audiencia general, 4-III-2026), León XIV se fija en la expresión de Lumen Gentium 8: la Iglesia es una “realidad compleja”, porque está constituida con su dimensión humana y la divina, sin separación y sin confusión.

La dimensión humana, que se manifiesta también en su organización institucional, salta a la vista, pues, afirma el Papa, “la Iglesia es una comunidad de hombres y mujeres, con sus virtudes y sus defectos”. Pero además la Iglesia tiene una dimensión divina que “no consiste en una perfección ideal o en una superioridad espiritual de sus miembros, sino en el hecho de que la Iglesia es fruto del plan de amor de Dios por la humanidad, realizado en Cristo”.

Y para ilustrar este modo de ser de la Iglesia, el Vaticano II se remite a la vida de Cristo: “La carne de Cristo –dice el Papa–, su rostro, sus gestos y sus palabras manifiestan de modo visible al Dios invisible”. Es el método de Dios.

De ahí que, como señalaba Benedicto XVI,no existe oposición entre el mensaje del Evangelio y la institución o las estructuras eclesiales. “No existe -confirma León XIV– una Iglesia ideal y pura, separada de la tierra, sino solamente la única Iglesia de Cristo, encarnada en la historia”.

La Iglesia, “Pueblo mesiánico”

Ya en su segundo capítulo, la Lumen Gentium explica la Iglesia como Pueblo de Diosdurante la historia, que se preparó por la alianza con el pueblo elegido. De esto trató León XIV en la Audiencia general del 11-III-2026.

El Vaticano II llama a la Iglesia “pueblo mesiánico”, porque tiene como cabeza a Cristo, y sus miembros están injertados como hijos de Dios en Cristo. En consecuencia,señala el Papa León XIV, “la ley que anima las relaciones en la Iglesia es el amor, así como lo recibimos y lo experimentamos en Jesús; y su meta es el Reino de Dios, hacia el cual camina junto a toda la humanidad”. La Iglesia debe estar abierta a todos. Y creemos que todos, incluso los que no han recibido todavía el Evangelio, de diversas naciones, lenguas y culturas, están llamados y “orientados” hacia Dios y la Iglesia (Lumen Gentium 13, y 17).

Esto –dice León XIV– significa que en la Iglesia hay y debe haber sitio para todos, y que cada cristiano está llamado a anunciar el Evangelio y a dar testimonio en todos los ambientes en los que vive y obra. Así es como este pueblo muestra su catolicidad, acogiendo las riquezas y los recursos de las diversas culturas y, al mismo tiempo, ofreciéndoles la novedad del Evangelio para purificarlas y elevarlas (cfr. Lumen Gentium 13).

Pueblo sacerdotal, profético y real (regio)

En la Audiencia general del 18-III-2026, el Papa subrayó que el Bautismo unge a los fieles otorgándoles la condición del sacerdocio común para dar culto a Dios con toda su vida, y por la confirmación refuerza su misión de ser testigos de Cristo.

En cuanto al carácter profético de los fieles, señala León XIV, se manifiesta en el “sentido de la fe”. Este es, según la comisión doctrinal del Concilio, “como una facultad de toda la Iglesia, gracias a la cual en su fe reconoce la revelación transmitida, distinguiendo entre lo verdadero y lo falso en las cuestiones de fe, y al mismo tiempo penetra más profundamente en ella y la aplica más plenamente en la vida”.

Enseña el Vaticano II que, cuando los fieles dan universalmente su consentimiento en las cosas de fe y costumbres, participan de aquella infalibilidad que la Iglesia participa de Dios en determinadas condiciones (como de otra parte el Papa, cuando define los dogmas o los obispos en comunión con el Romano Pontífice, sea en el magisterio ordinario universal o solemne durante un concilio ecuménico) (cfr. Lumen Gentium 27 y 12). Todos los fieles están llamados a dar testimonio de la unidad de la fe que el Magisterio custodia. Y para ello cuentan con muchos dones y carismas, como son, por ejemplo, los de la vida consagrada o los correspondientes a formas asociativas de los fieles.

El fundamento de los Apóstoles

A continuación, León XIV explicó cómo la Iglesia católica encuentra su fundamento en los apóstoles (cfr. Audiencia general, 25-III-2026), que Cristo quiso como columnas vivas de su Cuerpo místico; y posee una dimensión jerárquica que obra al servicio de la unidad, de la misión y de la santificación de todos sus miembros. De ello se ocupa el capítulo III de Lumen Gentium. La estructura jerárquica no es una construcción humana, sino que es una institución divina que tiene como finalidad perpetuar hasta el final de los tiempos la misión que Cristo dio a los apóstoles.

El documento se concentra en el “sacerdocio ministerial o jerárquico”, que difiere “esencialmente y no sólo en grado” del sacerdocio común de los fieles; y recuerda que “se ordenan el uno al otro, pues ambos participan a su manera del único sacerdocio de Cristo” (Lumen Gentium 10).

El Concilio Vaticano II recuerda varias veces y de manera eficaz el carácter colegial y de comunión de esta misión apostólica, reafirmando que “el encargo que el Señor confió a los pastores de su pueblo es un verdadero servicio, que en la Sagrada Escritura se llama con toda propiedad diaconía, o sea ministerio” (Lumen Gentium 24).

Los laicos, “piedras vivas en la Iglesia y testigos en el mundo” 

Y así llega el Papa a su relectura del capítulo cuarto de Lumen Gentium, que trata sobre los laicos (cfr. Audiencia general, 1-IV-2026). El Papa señala cómo el Concilio explica en positivo la misión de los laicos, después de siglos en los que habían sido vistos simplemente como aquellos que no forman parte de los clérigos o de los consagrados. “Es común la dignidad de todos los miembros, que deriva de su regeneración en Cristo; común la gracia de la filiación; común la llamada a la perfección: una sola salvación, única la esperanza e indivisa la caridad” (Lumen Gentium, 32).

Junto con la dignidad, el Concilio subraya la misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo. “Con el nombre de laicos se designan aquí todos los fieles cristianos […] que, en cuanto incorporados a Cristo por el bautismo, integrados al Pueblo de Dios y hechos partícipes, a su modo, de la función sacerdotal, profética y real de Cristo, ejercen en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos corresponde” (Lumen Gentium 31).

Como enseñó Juan Pablo II en la Christifideles laici (1988)el amplio campo del apostolado laical no se limita al espacio de la Iglesia, sino que se amplía al mundo. La Iglesia, de hecho, está presente en todos los lugares donde sus hijos profesan y testimonian el Evangelio.El mundo necesita que “se impregne del espíritu de Cristo y alcance su fin con mayor eficacia en la justicia, en la caridad y en la paz” (Lumen Gentium 36). Y exclama León XIV: “¡Y esto es posible solamente con la contribución, el servicio y el testimonio de los laicos!”.

Santidad y consejos evangélicos en la Iglesia

Lumen Gentium dedica su capítulo V a la “vocación universal a la santidad” que tienen todos los fieles (cfr. Audiencia general, 8-IV-2026). Esta llamada, recuerda el sucesor de Pedro, compromete a tender a la perfección de la caridad, es decir, a la plenitud del amor hacia Dios y al prójimo, y a testimoniar la fe, si fuese preciso hasta el martirio (cfr. Lumen Gentium 42 y 50). La santidad es don de Cristo, observa el Papa, “como una transformación interior, por la que la vida de toda persona se configura con Cristo en virtud del Espíritu Santo” (cfr. Rm 8, 29; Lumen Gentium 40).

En esta perspectiva, se sitúa la vida consagrada, a la que Lumen Gentium dedica el capítulo VI. Se trata –explica el Papa León– de un signo profético del Reino de Dios, presente ya en el mundo por medio de los consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia. Estos no son obligaciones que encadenan la libertad, sino “dones liberadores del Espíritu Santo, a través de los cuales unos fieles son consagrados totalmente a Dios”. “Así –afirma– las personas consagradas testimonian la llamada universal a la santidad de toda la Iglesia, en la forma de un seguimiento radical”, hasta la cruz y por amor.

La Iglesia peregrina en la historia hacia la patria celestial

En el capítulo VII de Lumen Gentium se presenta la dimensión escatológica de la Iglesia (cfr. Audiencia general, 6-V-2026). La Iglesia –apunta el Papa– tiene como horizonte final el Reino de Dios, que incluye una dimensión comunitaria y cósmica de la salvación en Cristo. Sabe la Iglesia que es lugar y medio donde la unión con Cristo se realiza “más estrechamente” (Lumen Gentium 48), y, al mismo tiempo, “reconoce que la salvación puede ser donada por Dios en el Espíritu Santo tambiénfuera de sus límites visibles”.

Los creyentes viven así entre el “ya” y el “todavía no”, sostenidos por la esperanza y llamados a rechazar lo que destruye la vida y a sostener a quienes sufren. Signo e instrumento del Reino, la Iglesia no se anuncia a sí misma, sino a Cristo. Y detalla León XIV: “Ninguna de las instituciones eclesiales puede ser absolutizada; es más, como viven en la historia y en el tiempo, están llamadas a una conversión constante, a la renovación de las formas y a la reforma de las estructuras, a la continua regeneración de las relaciones, de modo que puedan responder verdaderamente a su misión”.

María, modelo de la Iglesia

Finalmente, Lumen Gentium quiso dedicar el último capítulo a la Virgen María, que es “tanto el modelo, como el miembro excelente y la madre de toda la comunidad eclesial”. León. XIV le dedicóla Audiencia general, el 13-V-2026.

Dice el Papa: “Se podría expresar el conjunto de estas características de la Virgen María hablando de Ella como de la mujer icono del Misterio”, “es decir del diseño divino de salvación, en una época oculto y revelado en plenitud en Jesucristo”.

En ella se refleja también el misterio de la Iglesia, que “reconoce en ella el propio arquetipo, la figura ideal de lo que está llamada a ser”. Su ejemplo nos lleva a preguntarnos (lo que puede valer como una síntesis de estas catequesis): “¿Vivo con fe humilde y activa mi pertenencia a la Iglesia? ¿Reconozco la comunidad de la alianza que Dios me ha donado para corresponder a su amor infinito? ¿Miro a María como modelo, miembro excelente y madre de la Iglesia, y le pido a Ella que me ayude a ser discípulo fiel de su Hijo?”.

Antonio Gramsci

Nunca sabremos con certeza qué ocurrió en la intimidad de su espíritu. Lo que sí queda claro es que Gramsci fue un hombre que, incluso en la oscuridad de la celda y la enfermedad, mantuvo una ventana abierta a lo trascendente.

2 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El sardo Antonio Gramsci (1891-1937) fue uno de los pensadores marxistas más influyentes del siglo XX, cuya vida estuvo marcada por la lucha política y el sacrificio personal. Miembro fundador del Partido Comunista Italiano, fue encarcelado en 1926 por el régimen fascista de Benito Mussolini, a pesar de su inmunidad parlamentaria. Durante su largo y penoso cautiverio, que deterioró gravemente su salud hasta llevarlo a la muerte, redactó sus famosos “Cuadernos de la cárcel”. Esta obra monumental, escrita bajo la censura y en condiciones precarias, transformó la teoría política al alejarse del determinismo económico estricto para enfocarse en la importancia de la superestructura y la psicología social.

Su aporte intelectual más célebre es el concepto de hegemonía cultural, con el cual explicó que las clases dominantes no solo mantienen el poder mediante la fuerza o la coacción, sino a través del consenso y la difusión de sus propios valores y visión del mundo en la sociedad civil. Gramsci sostenía que, para lograr un cambio social real, la clase trabajadora debía construir su propia contrahegemonía mediante la educación y la cultura, liderada por lo que él llamó intelectuales orgánicos. Su pensamiento revalorizó el papel de las instituciones —como la escuela, la Iglesia y los medios de comunicación— como campos de batalla ideológicos esenciales para la emancipación política.

El filósofo de la praxis y la cuestión religiosa

Gramsci no fue el típico militante anticlerical de brocha gorda. A diferencia del laicismo agresivo de otros correligionarios, su aproximación al fenómeno religioso fue siempre de un respeto intelectual casi reverencial. En sus célebres “Cuadernos de la cárcel” , analizó a la Iglesia no solo como una estructura de poder, sino como una fuerza capaz de dar cohesión moral y sentido a las masas populares.

Para Gramsci, el catolicismo era la «reserva espiritual» de Italia. Su admiración por figuras como san Agustín o santo Tomás de Aquino no era meramente académica; reconocía en ellos una profundidad antropológica que el materialismo más ramplón solía ignorar. Esta apertura intelectual es la que permite hoy leer con otros ojos los testimonios que sugieren una cercanía a la fe en sus últimos días.

La polémica de la clínica Quisisana

Como señaló Diego Contreras en Aceprensa, el debate sobre su presunta conversión se reavivó en su día tras las declaraciones de monseñor Luigi de Magistris. El arzobispo rescató relatos de las religiosas suizas que atendieron a Gramsci en la clínica romana Quisisana durante su agonía en 1937. Según estos testimonios, el líder comunista habría mantenido una estampa de santa Teresa de Lisieux —la «hermana de los ateos»— en su mesilla de noche y habría solicitado besar la imagen del Niño Jesús durante su última Navidad.

La documentación desempolvada por el jesuita Giuseppe Della Vedova en los años setenta refuerza esta atmósfera de búsqueda. Sor Angelina Zürcher recordaba a un Gramsci agotado que pedía oraciones: «Madre, rece por mí porque siento que estoy al final». Por su parte, el capellán de la clínica, monseñor Giuseppe Furrer, describió sus visitas como encuentros de alta densidad teológica donde, tras discutir sobre los Padres de la Iglesia, Gramsci aceptaba con respeto la bendición sacerdotal.

«No es que no quiera, es que no puedo»

Quizás la frase más enigmática recogida por Furrer sea la respuesta de Gramsci ante el ofrecimiento de los últimos sacramentos: «No es que no quiera, es que no puedo». Estas palabras revelan el drama interno de un hombre atrapado entre la honestidad de su compromiso político público, las posibles consecuencias de un cambio que podía afectar a sus familiares (especialmente a su mujer Julia y sus dos hijos, en la URSS) y las mociones de una conciencia que se asomaba al abismo de la muerte.

Cuando el 27 de abril de 1937 Gramsci exhaló su último suspiro, Furrer entró en la habitación para rociar el cuerpo con agua bendita, a pesar de las reticencias de su cuñada Tatiana. No hubo un acta oficial de conversión, ni una abjuración pública de su marxismo. Pero, como ocurre con tantas almas grandes, la frontera entre la duda y la fe resultó ser mucho más porosa de lo que las ideologías permiten admitir.

El eco de una búsqueda

Nunca sabremos con certeza qué ocurrió en la intimidad de su espíritu. Lo que sí queda claro es que Gramsci fue un hombre que, incluso en la oscuridad de la celda y la enfermedad, mantuvo una ventana abierta a lo trascendente. Su figura nos recuerda que el diálogo entre el pensamiento secular y el cristianismo no tiene por qué ser una batalla de aniquilación, sino un reconocimiento mutuo de la complejidad humana.

En un tiempo de radicalismos superficiales, la serenidad con la que dicen que Gramsci miraba al sagrario desde la puerta de la capilla de Quisisana es una invitación a la reflexión. Quizás, al final del camino, el gran teórico de la historia no buscaba una síntesis dialéctica, sino simplemente el descanso en los brazos de aquella «hermana de los ateos» que le acompañó en el silencio de su habitación.

Vaticano

El Papa anima a descubrir la vida de Dios Trinidad: da paz y nos hace amar

La vida de Dios es maravillosa y cautivadora, y da paz a nuestro corazón. Y la Trinidad nos hace amar todo y a todos, ha dicho el Papa León XIV en el Ángelus de este domingo, tras rezar ayer un rosario a la Virgen de Lourdes por la paz.

Redacción Omnes·1 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

La petición y el ruego por la paz sigue siendo recurrente e intensa en el Santo Padre al final de mayo, con diversos acentos.

Con la solemnidad de Pentecostés, hace una semana, concluyó el Tiempo Pascual. Ayer el Papa cerró el mes de mayo con un rosario por la paz en la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos. “Incluso en tiempos de conflicto, la paz es posible”, dijo. 

Y hoy domingo, León XIV ha vuelto a invocar la paz. En mayo, ha subrayado, toda la Iglesia ha alzado una invocación unánime por la paz. Especialmente a través de la oración del Santo Rosario, encomendando a la intercesión de la Virgen María los pueblos atormentados por la guerra. 

“Que la Sabiduría divina ilumine la conciencia de quienes ejercen la autoridad y oriente sus decisiones hacia la búsqueda sincera de una paz justa y duradera”, ha rezado.

El Papa León XIV dirigió un rosario mundial por la paz en la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes, en los Jardines Vaticanos, el 30 de mayo de 2026. (Foto de OSV News/Yara Nardi, Reuters).

“Misterio de Dios Trinidad: estamos en casa”

Al celebrar hoy “el Misterio de Dios Trinidad”, ha comenzado el Sucesor de Pedro antes de rezar el Àngelus, se nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre el camino recorrido, “partiendo de su centro, que es la vida de Dios que se nos ha entregado en Jesucristo”.

León XIV ha dicho a los romanos y peregrinos, a los que ha llamado amigos, que “en el Misterio de Dios, Padre e Hijo y Espíritu Santo, estamos en casa, tal y como Nicodemo se sintió en casa junto a Jesús”.

La vida de Dios es “maravillosa y cautivadora, da paz a nuestro corazón, a menudo tan inquieto”, y nos permite encontrarnos como hermanos y hermanas en la alegría del Espíritu, ha proseguido el Pontífice en su reflexión.

“La Trinidad nos hace amar todo y a todos; descubrimos que cada criatura está hecha para la comunión, la relación, el encuentro. 

Y, por contraste, comprendemos por qué las divisiones, las polarizaciones y el desprecio de la diversidad traen al mundo destrucción, tristeza y aridez”, ha añadido.

“Hoy, la fiesta de Dios es nuestra fiesta”

“Hoy, en cambio, queridos hermanos y hermanas, es fiesta. La fiesta de Dios es nuestra fiesta. Por eso san Pablo escribe a los corintios: ‘Por lo demás, hermanos, alegraos, trabajad por vuestra perfección, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros’ (2 Co 13,11). 

Y ahora, con la oración del Ángelus, “nos dirigimos a la Virgen María; que en su “sí” a la divina Voluntad florezca también nuestro “sí” al amor de la Santísima Trinidad”.

Peregrinos de Camerún, Eslovaquia, Polonia, italianos…

En sus saludos, tras el rezo de la oración mariana del Ángelus, el Papa ha dado la bienvenida al obispo y a los peregrinos de la diócesis de Kumba, en Camerún; así como al coro parroquial de Dunajska Luzna, en Eslovaquia. Ha saludado también a los polacos presentes, y también a los participantes en la gran peregrinación al Santuario de Piekary, donde se venera a María como Madre de la Justicia Social.

También ha saludado al Grupo de Alpinos de Rivoli, a los jóvenes de San Zeno Naviglio y a los participantes en la “Carrera de relevos de la inclusión”, con algunas banderas realizadas por estudiantes de institutos italianos.

El Rosario del Papa en la Gruta de Lourdes unió ayer a santuarios marianos de todo el mundo. Coordinada por el Dicasterio para la Evangelización del Vaticano, la iniciativa del rosario congregó a algunos de los lugares de peregrinación mariana más visitados del mundo. En Estados Unidos, varios cientos de personas se reunieron en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción en Washington.


El autorRedacción Omnes

Cancelados

"La cultura de la cancelación trata en vano de castigar en esta vida a quien ya está muerto. Yo prefiero no idolatrar a ningún ser humano y seguir creyendo en la justicia divina."

1 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

¿Deja de ser valiosa la obra de un artista que se demuestra que era un delincuente? ¿Puede ser una misma persona, a la vez, admirable y despreciable? ¿La crueldad y la excelencia son incompatibles? El misterio del hombre se enfrenta a la cultura de la cancelación, ese fenómeno social que pretende hacer justicia retroactiva tratando de reparar lo muchas veces irreparable a costa de echar por tierra el trabajo objetivamente encomiable de una persona y condenándola al ostracismo, al boicot económico y a la lapidación reputacional.

Artistas universalmente famosos como Picasso o Michael Jackson, o algunos más locales como el reciente caso de Juan Carlos Aragón, mito del Carnaval de Cádiz, han pasado de ser idolatrados a ser odiados; de aplaudidos a lapidados. 

Me parece bien y es de justicia denunciar el mal, que se investigue la verdad, que se condene al criminal, que se repare a las víctimas, que salgan a la luz los casos ocultos tapados por el brillo de la estrella; pero no le encuentro ningún sentido a negar el valor de una obra por los pecados de su autor, por muy graves que estos sean. Es la versión 3.0 del clásico argumento ad hominem, considerado, lógicamente, una falacia de cabo a rabo. 

Una obra bella no deja de serlo por tener un padre atroz como una obra atroz no deja de serlo porque su padre sea una bellísima persona. 

Lo mismo que se aplica a los pecados individuales podría aplicarse a los colectivos. 

¿Dejaría usted de beber Fanta si se enterara de que se inventó en la Alemania nazi? ¿Dejará de usar el móvil en el que lee este artículo porque funcione gracias a un satélite lanzado al espacio con un cohete basado en el V2 con el que Hitler bombardeó Europa? ¿Dejamos de usar la medicina nuclear que cura cánceres que inventaron los americanos gracias a la investigación para desarrollar las bombas de Hiroshima y Nagasaki? 

Tras la cultura de la cancelación se esconde un escándalo propio de la sociedad posmoderna: el hombre que había razonado que Dios no existe y que se había puesto en su lugar, ha descubierto que tampoco él es Dios. ¡Está desnudo!

Los ídolos humanos tienen pies de barro y a nada que se rasque se descubre su fragilidad, la ineludible corrupción que nos invade. El panorama político actual también nos ofrece una perspectiva única para contemplar el misterio de la debilidad humana. «¡No nos lo podíamos creer, estoy en shock!», replican los amigos de quienes acaban de ser descubiertos in fraganti tras haber sido encumbrados al Olimpo laico durante años como defensores de los más altos valores humanos. Seguro que hasta algún implicado estará en shock no llegando a entender por qué hizo lo que hizo si se tenía a sí mismo por una persona irreprochable. ¿Por qué pecamos? ¿Por qué nos sorprendemos haciendo lo que no queremos? ¿Por qué se comportan como demonios quienes son capaces de llevarnos a tocar el cielo con su baile, su música, su pintura, su inteligencia, su ciencia, su inventiva, sus ideas políticas…? 

La cultura de la cancelación trata en vano de castigar en esta vida a quien ya está muerto. Yo prefiero no idolatrar a ningún ser humano, por muy brillante que me lo parezca, y seguir creyendo en la justicia divina, donde toda la verdad quedará al descubierto y que dará a cada uno lo suyo, en su justa medida. Admiremos la belleza que está por encima del hombre y que el que esté libre de pecado tire la primera piedra.

El autorAntonio Moreno

Periodista. Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Bachiller en Ciencias Religiosas. Trabaja en la Delegación diocesana de Medios de Comunicación de Málaga. Sus numerosos "hilos" en Twitter sobre la fe y la vida cotidiana tienen una gran popularidad.

Vocaciones

Stanisław Dziwisz, secretario personal de Juan Pablo II: Convivir con un santo

El secretario personal de Juan Pablo II, Stanisław Dziwisz (don Stanislao), narró en esta entrevista para Palabra sus recuerdos personales con el Papa.

Ignacy Soler·1 de junio de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

Mons. Stanisław Dziwisz, actual arzobispo de Cracovia, acompañó al Papa Juan Pablo II durante casi 40 años como secretario personal, desde que era arzobispo en Cracovia. De él recibió las tres órdenes sagradas del diaconado, presbiterado y episcopado.

Juan Pablo II va a ser beatificado el domingo de la Misericordia Divina. ¿Cómo recuerda usted el 2 de abril del 2005, día en que falleció?

– Fue la Providencia la que eligió para el Santo Padre el día de marchar de este mundo a la casa del Padre. Era un sábado -el primer sábado del mes-, y a todos nos es bien conocida su gran devoción a la Madre de Dios. Era también la víspera de la solemnidad de la Misericordia Divina. Al atardecer, alrededor de las 20,00 horas, una voz interior me pidió de forma imperativa: «¡Celebrad la Santa Misa!».

Concelebramos la Eucaristía con la liturgia dominical, dedicada a la Misericordia Divina. Participó en ella el cardenal Jaworski, gran amigo y confidente del Santo Padre. También estuvieron el sacerdote Tadeusz Styczeń, el arzobispo Ryłko, el sacerdote Mieczysław Mokrzycki, y nuestras hermanas religiosas. Yo era el celebrante principal. Todos éramos conscientes del carácter absolutamente excepcional de esa celebración. El sacrificio del Santísimo Sacramento se unía al sacrificio de Juan Pablo II.

Resultaba también muy significativo el Evangelio de esa Misa. Se trataba de la escena de la aparición de Cristo resucitado en el cenáculo, ocho días después de su Resurrección. Rezábamos en aquél momento para que nuestro Señor viniera a nosotros, le necesitábamos… Después del Credo, el cardenal Jaworski impartió al Papa la unción de los enfermos; en la Comunión, le dimos unas gotas del Sanguis con una cucharilla. Guardamos todavía la cucharilla… Llegó el momento de su marcha… Cuando dejó de latir su corazón, paramos el reloj, que también guardamos como testimonio.

Eminencia, durante muchos años Usted acompañó de cerca a Juan Pablo II. Sabemos que la vida espiritual siempre es, en cierto sentido, un proceso. ¿En qué momento se le manifestó de una manera más patente la santidad de Juan Pablo II?

– Evidentemente, no se hizo santo de repente; pero su santidad personal era ya «visible» en sus años de juventud, cuando todavía era estudiante en la Universidad. Por otro lado, sus compañeros del seminario ilegal nos cuentan que ya entonces era llamativamente tranquilo, natural, auténtico; y que mantenía un trato continuo con Dios. Pienso que recibió esa espiritualidad y la capacidad de rezar en su hogar familiar. Por ejemplo, su padre enseñó a Karol una oración al Espíritu Santo que le acompañó durante toda su vida, hasta el último día. El mismo sábado 2 de abril, cuando se iba de este mundo, Juan Pablo II rezó con nuestra ayuda esa oración.

¿Cuándo se dio usted cuenta que estaba ante un hombre de gran talla personal, ante un gran santo?

– Muchos de los que estábamos a su lado teníamos la convicción de estar ante un hombre de una capacidad, de una fuerza interior y de un carisma extraordinarios. Pero lo que llamaba la atención era su sencillez interior. Durante mi primer año en el seminario y mi primer encuentro con el profesor Wojtyła tuve ya esa fuerte impresión.

Le pongo un ejemplo: durante las pausas entre clases me fijé en que se iba a la capilla y allí permanecía en oración. Tenía entonces un largo flequillo, y recuerdo que cuando se inclinaba en la oración le caía sobre la frente… Al salir de la capilla me daba la impresión de que regresaba de un encuentro en el que había «tocado» el Misterio. Los seminaristas se daban cuenta, con gran naturalidad, y por ese motivo se le acercaban. En él se transparentaba Dios; y eso era lo que nosotros buscábamos.

También nos llamaba la atención que después de cada santa Misa permaneciera en la iglesia en oración personal de acción de gracias. Más tarde, cuando le acompañaba en la visita pastoral en alguna parroquia, me fijé en que antes de la celebración no dirigía la palabra a nadie. Permanecía recogido, preparándose para celebrar el Sacrificio de Cristo. Durante sus peregrinaciones apostólicas siempre impresionaba su figura de hombre recogido en oración.

¿Se podría afirmar que en la vida de Karol Wojtyła tuvo una importancia especial la oración contemplativa?

– Yo pienso que no dividía su tiempo en “oración” y ”trabajo”, porque la oración le acompañaba siempre, hasta en las acciones más prosaicas. Muchas veces advertía que el Papa estaba rezando por las personas a las que había recibido en las audiencias, y que, cuando se despedía de ellas, las encomendaba a la Divina Providencia. Lo hacía tan discretamente que solamente los que estábamos más cerca podíamos darnos cuenta. Era algo extraordinario.

A veces, cuando le hacían halagos durante alguna visita, él rezaba a media voz: no quería oírlo; se reía de esas alabanzas. Además, cada día transcurría según un plan de oración previsto. Se levantaba por la mañana temprano, y empezaba el día con la meditación, la Santa Misa, la acción de gracias y la lectura espiritual. Los jueves pasaba una hora en adoración ante el Santísimo Sacramento expuesto en la custodia. Y así transcurría su vida. Nos repetía con frecuencia: «Acordaos de los apóstoles, que se durmieron en el huerto de los Olivos, y de cómo Cristo les preguntó: ‘¿Por qué dormís? ¿Ni siquiera habéis sido capaces de velar una hora conmigo?’». Se ve que deseaba reparar por la falta de los apóstoles aquella noche…

¿Qué formas revestía la piedad de Juan Pablo II? ¿Tuvo siempre carácter mariano? ¿Tuvo alguna experiencia mística especial?

– No, no tengo noticias de esas cosas. Pero, en algunas ocasiones, cuando le dejábamos solo en su capilla -para no molestarle-, se podía escuchar cómo cantaba a Jesucristo, o cómo le hablaba en voz alta. Seguramente creía que nadie le oía. La capilla estaba cerrada, pero a veces sí que se le escuchaba… Por lo demás, usaba oraciones tradicionales, las sencillas formulas de la Iglesia: el Santo Rosario, el ejercicio del Vía Crucis. Pero en él eran medios que le llevaban a la contemplación.

Juan Pablo II va a ser beatificado por su sucesor, como hasta ahora no había sucedido nunca. Él mismo elevó a los altares a una multitud de santos y beatos. ¿Por qué motivó Juan Pablo II impulsó tanto el trabajo de la Congregación de los Santos?

– El Concilio Vaticano II pidió que se simplificaran los procesos de canonización, y el Papa era un hombre del Concilio. Estaba muy interesado en los nuevos santos. Además, hay que recordar que es precisamente en las etapas históricas de secularización de la sociedad cuando aparecen los santos. En Turín, por ejemplo, cuando más intensamente actuaba la masonería, apareció san Juan Bosco. Y, más recientemente, cuando parecía instalarse en la Iglesia una gran crisis, el Espíritu Santo ha suscitado multitud de movimientos y comunidades nuevas que hoy día son una fuerza y una «reserva» de santidad. El Espíritu Santo sopla donde quiere.

Polonia ha dado un fuerte paso en la defensa de la vida en el seno de la madre desde que se instauró la democracia. ¿Ha influido la predicación de Juan Pablo II en ese cambio social?

– La defensa de la vida fue uno de los aspectos más importantes del pontificado de Juan Pablo II. Pero esta defensa estaba en su predicación ya antes, durante su vida. Y, como arzobispo de Cracovia, luchó resueltamente por el respeto a la vida sin ningún tipo de excepción.

En referencia a la fecundación “in vitro“ compartía el dolor de los padres ante la imposibilidad de tener hijos, pero siempre afirmó que el mejor método para ayudar a esos esposos es investigar las causas de la infecundidad y luchar para curarla. Además animó a acudir a la adopción, porque hay muchísimos niños que esperan el amor de una familia. Su postura en relación con la fecundación in vitro no partía de criterios estrictamente religiosos, sino que estaba motivada por razones de carácter ético y científico.

Juan Pablo II nombró a santo Tomás Moro patrono de los políticos, y en la exhortación apostólica Christifideles laici escribió que «la ‘unidad de vida’ es de gran importancia para los fieles laicos. Ellos, en efecto, deben santificarse en la vida profesional y social ordinaria». El mismo Karol Wojtyła siempre vivió en unidad interna de todas sus facetas, siempre fue él mismo. ¿Qué nos puede usted decir sobre ese concepto?

– El católico siempre es católico, con independencia de que sea político-diputado, ministro o un hombre corriente de la calle; siempre tiene obligación de respetar los valores que obligan a todos sin excepción. Si en un parlamento la mayoría de los políticos se reconocieran como cristianos, entonces la ética cristiana debería estar presente en las leyes. En cuestiones como la defensa de la vida o la fecundación in vitro, no debería haber compromisos.

En muchos países de occidente, no pocos cristianos evitan manifestar sus convicciones personales, mientras que los ateos y agnósticos lo hacen a la menor oportunidad. Por eso Benedicto XVI ha dicho acertadamente que hoy día se observa la esquizofrenia del político católico que quiere ser católico, pero no en público, pues piensa equivocadamente que no debería llevar sus convicciones al ámbito público. Para respetar el pluralismo, olvida que el pluralismo es un valor subordinado al de la vida. Además, ocultar las propias convicciones en la vida pública llevará a una crisis cultural y a una desestabilización del ethos europeo.

En Polonia se nota la incidencia del proceso de laicización. Hay quien pide menor presencia de la Iglesia en la vida pública. ¿Es posible que allí se repita el proceso que ahora se observa en otros países, como España?

– Hay corrientes laicistas en Polonia, pero no tienen la virulencia que se ve en España. Tras la entrada en la Unión Europea, no ha habido esa clara «laicización», aunque algunos la auguraban. Los adversarios de la Iglesia intentan por todos los medios crear una imagen de crisis. Dicen, por ejemplo, que la Iglesia en Polonia no va bien en estos tiempos en que faltan figuras de la talla del cardenal Wyszyński o del Papa Juan Pablo II. Curiosamente, esos ataques parten de los mismos que antes habían criticado a esos dos grandes hombres. El anticlericalismo siempre basará su programa en la crítica a toda actividad de la Iglesia. No se dan cuenta de que la labor que realiza a favor del bien común difícilmente la podría suplir ninguna otra institución.

En el mundo actual, y especialmente en el ámbito político, el hombre se vuelve materialista y busca ansiosamente los bienes y la gloria humana. ¿Cómo era la relación de Juan Pablo II con los bienes materiales?

– Llevó siempre una vida muy sobria. Siendo obispo de Cracovia tenía una sola gabardina, con un forro que le ponía en invierno. No percibía sueldo por ser obispo. Entendía que sólo debía disponer para sí mismo de los honorarios recibidos por sus publicaciones. E incluso gran parte de ese dinero lo entregaba -esto no lo sabía prácticamente nadie- a becas para estudiantes pobres. Como Papa, nunca tuvo dinero en sus manos (lo mismo que en Cracovia). Si alguien, por ejemplo, le entregaba una cantidad, de una manera delicada la destinaba a otras necesidades. En esto le ayudaba la Secretaría de Estado: todo se anotaba y se mandaba. Después nos daba las gracias.

Hubo algunas gracias extraordinarias obtenidas de él ya en vida. ¿Recuerda alguna?

– Sí. Recuerdo, por ejemplo, a un párroco de Trento que acudió a una audiencia junto con su hermana, que estaba enferma. Tenía un cáncer en el cerebro, y al poco tiempo iba a someterse a una operación. Llevaba consigo la imagen de Jesús Misericordioso. El Papa le tocó en la cabeza diciéndole: «Vamos a rezar». A las pocas horas, resultó que estaba totalmente curada. No llegó a operarse. Gracias como esta, hay bastantes.

Quisiera terminar preguntándole: ¿qué aspecto de la vida de Juan Pablo II le parece más digno de ser imitado?

– Su oración. Pero también su autenticidad y su transparencia. Era característico en él dar carácter extraordinario a los gestos ordinarios. Por ejemplo, cuando pasaba por el corredor de la curia de Cracovia se paraba ante el crucifijo, para besarlo y honrar de esta manera a su Maestro. Me acuerdo de que durante una de sus visitas, en Sandomierz, se dio cuenta de que había un pedazo de pan en el suelo; se arrodilló, lo besó y lo puso sobre el césped para que lo comieran los pájaros.

El autorIgnacy Soler

Cracovia

Libros

Gaudí y la generosidad

Antonio Gaudí tuvo que pedir dinero a particulares para continuar las obras de la Sagrada Familia y, en el proceso, dio una maravillosa lección sobre la generosidad.

Rafael Mosteyrín·1 de junio de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Es conocido que en 2026 estamos recordando el centenario del fallecimiento de Antonio Gaudí. Esto me ha llevado a redescubrir la biografía de Rafael Álvarez Izquierdo, sobre el genial arquitecto. En este libro relata una faceta poco conocida de su vida. Gaudí no tuvo más remedio que pedir dinero a particulares para continuar las obras de la Sagrada Familia.

En una de esas visitas agradeció mucho un donativo, a una persona a la que había visitado para que le ayudara. El donante le dijo que no era necesario que le diera las gracias, porque no le suponía ningún sacrificio. Amablemente le explicó Gaudí que entonces no servía, o mejor dicho, que al que no le servía era a él mismo como colaborador de una buena causa, si no le suponía esfuerzo. Y le proponía aumentarlo aumentarlo hasta que le costara, para que su acción fuera agradable a Dios. Le explicó entonces que la caridad que no tiene el sacrificio como raíz no es verdadera, y tal vez sea solamente vanidad.

Aquella persona se quedó asombrada del mensaje que había recibido, de un modo tan claro y amable. Procuró ponerlo en práctica, y humildemente ahora, le entregó una cantidad mucho mayor. Al mismo tiempo fue él quien ahora le daba las gracias a Gaudí por ayudarle a ayudar bien.

Actualidad

Las claves de la “primera gran visita” del Papa:  España evangelizadora, migraciones y nueva generación católica

El Papa León XIV visita, largamente, un país europeo, de mayoría católica y con una especial relevancia en la historia de la Iglesia universal.

Maria José Atienza·31 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Madrid, Barcelona y Canarias son las sedes del séptimo viaje apostólico del Papa León XIV. Un periplo a través del que el Pontífice se reunirá con las Cortes españolas, jóvenes, familias y fieles, visitará la Sagrada Familia, el templo que podría convertirse en el primero en ser proyectado por un santo y mantendrá un especial encuentro con migrantes llegados a las islas Canarias

España ha sido una de las naciones más visitadas por los últimos pontífices.

Desde 1981, la nación española ha recibido a todos los Papas, a excepción de Francisco. Aunque se especuló mucho sobre un posible viaje del Papa argentino a Canarias, centrado en la cuestión migratoria, la realidad es que ese desplazamiento nunca se llevó a cabo.

León XIV recoge, de hecho, en este viaje, el testigo de aquella intención de su inmediato predecesor con la visita a Canarias. La primera visita de un Pontífice a esta zona de España. 

El primer gran viaje de León XIV a una nación católica

La visita de León XIV a España es considerada como la “primera de las grandes visitas papales” del Papa Prevost. Los anteriores viajes del Papa o bien han sido más cortos, como en el caso de naciones católicas europeas como Mónaco o, por el contrario, se han desarrollado en entornos interreligiosos, como en el caso de su reciente viaje a Argelia y Túnez o el importante viaje a Turquía y Líbano. 

En estos países en los que la Iglesia tenía un papel minoritario, los encuentros y actos presididos por el Papa han estado marcados por la propia idiosincrasia y limitaciones de las naciones de acogida. 

En el caso de España, León XIV conoce el país y su idiosincrasia, quizás de una manera mucho más profunda que sus antecesores. Por raíces familiares, su madre, Mildred Martínez, tiene ascendencia española y en su juventud, en el verano de 1982, antes de ser enviado como misionero, recorrió el norte y el noroeste de España en furgoneta junto a un grupo de estudiantes agustinos.

Más tarde, como Prior General de los Agustinos visitó las diferentes comunidades de España en varias ocasiones, la última siendo ya Cardenal, en 2024

España, tierra de misioneros

Prevost conoce también la profunda huella misionera de muchos españoles en Latinoamérica. Durante su labor misionera en Chulucanas y, más tarde como obispo de Chiclayo (Perú), Robert Prevost mantuvo una estrecha y directa relación con numerosos religiosos españoles.

Poco antes de su elección, ya como presidente de la Pontificia Comisión para América Latina además de Prefecto del Dicasterio para los Obispos se dirigía a estos “misioneros españoles que entregan la vida por el evangelio en América Latina”.

España, que históricamente  ha sido un bastión del catolicismo histórico, vive hoy un proceso profundo de secularización pero sigue siendo líder mundial en el envío de misioneros, con cerca de 9.650 activos en más de 140 países. 

El el tema migratorio: reto del siglo XXI

La última parada del viaje papal, Canarias, es el punto más simbólico y político del viaje. No en vano, los actos previstos en las islas son totalmente inéditos en cualquiera de los anteriores viajes papales.

De los seis grandes actos del Papa en las islas, la mitad están dirigidos o centrados en la cuestión migratoria

En este sentido, el Papa quiere reforzar el mensaje de la Iglesia en esta cuestión y la necesidad de seguir trabajando en la acogida y promoción de quienes deben abandonar su tierra y, fundamentalmente, en la eliminación de las causas que llevan a las personas a huir de sus lugares de origen.

En este sentido, el Papa defiende que los Estados tienen derecho a controlar sus fronteras y establecer reglas migratorias, pero exige que los migrantes sean tratados con dignidad humana y respeto en todo momento, evitando el “estigma de la discriminación” y cualquier trato que atente a la dignidad de estas personas. 

La nueva generación católica

Otro de los puntos clave de esta visita papal serán los jóvenes y familias como ejes clave de la vida de la Iglesia. 

Los encuentros multitudinarios previstos en las tres sedes: Madrid, Barcelona y Canarias servirán para abordar de frente algunos de los problemas de la juventud occidental actual que el Papa, además, ha mencionado reiteradamente en sus intervenciones, la última, en la encíclica Magnifica Humanitas

En este sentido, se espera que el Pontífice no eluda cuestiones como la polarización, la exclusión social, el impacto de la IA o la pérdida de fe.

España recibe al Papa en un contexto social que algunos han llamado “de giro católico”, con una normalización de la presencia activa de los católicos, especialmente los jóvenes, en la vida social. 

Política en tiempos de polarización

Uno de los actos más esperados del viaje del Papa León a España es el discurso que el pontífice pronunciará en las Cortes el lunes 8 de junio. Será la primera vez que un Pontífice hable a los políticos españoles. 

Aunque el tema no ha trascendido, León XIV ha dejado claro en su primer año de pontificado que él no es político, sino que habla de Jesucristo.

 Aún así, el jefe de estado vaticano, en su primera encíclica ha denunciado cómo “la política recurre con facilidad a la desinformación, a la ridiculización del adversario y a la construcción sistemática de miedos y resentimientos” y ha hecho reiteradas llamadas de responsabilidad a quienes ocupan puestos de responsabilidad en el gobierno de las naciones.

Vaticano

María del Mar Chapa: “Cuando las personas levantan la mirada, pueden generar algo mucho más grande que ellas mismas”

Omnes entrevista a María del Mar Chapa Hammeken, artista y empresaria que ha realizado el logo del viaje del Papa León XIV a España.

Paloma López Campos·31 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

María del Mar Chapa estudió Comunicación e hizo un máster profesional en Dirección de Empresas de Comunicación. Es socia fundadora de Malinche Studio y afirma rotundamente que “el diseño va mucho más allá de lo estético”.

Esta artista y emprendedora ve el diseño como “una herramienta para hacer que las ideas conecten mejor con las personas, que los mensajes sean más claros, más humanos y más cercanos”. Tal vez por esta visión ella ha sido la encargada de diseñar el logo del viaje del Papa León XIV a España, proyecto del cual habla en esta entrevista con Omnes.

¿Cuál fue la inspiración principal para diseñar el logo del viaje del Papa León XIV a España? ¿Qué mensaje buscan transmitir con él?

– La inspiración principal fue el propio lema: “Alzad la mirada”. Desde el inicio lo entendí más como un gesto que como una frase. Pensé mucho en esa idea de levantar la mirada juntos, de una comunidad que no se queda quieta, sino que avanza unida hacia algo más grande.

Por eso el logotipo tiene este movimiento ascendente y estas figuras humanas enlazadas entre sí. Más que representar solamente lugares o símbolos religiosos, me interesaba transmitir una sensación de comunidad, de acompañamiento y de esperanza compartida.

En el fondo, creo que el mensaje del logo es bastante sencillo: cuando las personas caminan juntas y levantan la mirada, pueden generar algo mucho más grande que ellas mismas.

¿Cómo fue el proceso creativo desde la idea inicial hasta la versión final del logo?

– El proceso empezó mucho antes de diseñar formas o colores. Primero necesitaba entender qué representaba realmente esta visita y qué emoción debía transmitir. Tenía muy claro que no quería hacer un collage de símbolos reconocibles, sino construir una imagen que se sintiera viva, coherente y humana.

A partir del lema empecé a trabajar la idea del círculo abierto, porque visualmente habla de comunidad y unión, pero al mismo tiempo, al estar abierto, también transmite acogida, movimiento y continuidad. Después surgieron las figuras humanas, que se sostienen unas a otras y generan esta sensación de impulso colectivo hacia arriba.

Más adelante fui integrando los distintos elementos territoriales y la figura mariana, siempre tratando de que todo formara parte del mismo lenguaje visual. El gran reto fue encontrar equilibrio: que el logo tuviera profundidad simbólica, pero que al mismo tiempo fuera claro, sencillo y fácil de reconocer.

¿Qué significado tienen los colores y símbolos escogidos?

– Cada elemento tiene un significado muy pensado dentro del conjunto. Las figuras humanas representan comunidad, vínculos y apoyo mutuo. No son personas aisladas, sino una red de personas que avanzan juntas.

La figura mariana en el centro funciona como el corazón del logotipo. No busca representar una advocación específica de forma literal, sino transmitir una idea más universal de protección, cuidado y acompañamiento.

El mar, especialmente relacionado con Canarias, también tiene una carga simbólica importante. Más allá de lo geográfico, habla de camino, de tránsito, de esperanza y también de muchas realidades humanas que forman parte de nuestro presente.

Y en cuanto al color, la idea era reflejar diversidad sin perder unidad. Cada color aporta identidad y energía, pero todos conviven dentro de una misma estructura. Quería que el sistema visual se sintiera luminoso, cercano y contemporáneo.

¿Qué desafíos presenta crear un logo que tiene que representar un evento de relevancia internacional y religiosa?

– Creo que el principal desafío es encontrar un equilibrio entre lo simbólico y lo humano. Un evento así reúne muchísimas sensibilidades distintas, tanto culturales como espirituales, y el reto es crear una imagen que pueda conectar con personas muy diferentes sin perder profundidad.

También era importante evitar que el logo se sintiera demasiado rígido o institucional. Yo quería que tuviera una lectura espiritual clara, pero que al mismo tiempo hablara de algo universal: comunidad, esperanza, encuentro y acompañamiento.

Y, por supuesto, estaba el reto de integrar muchos elementos sin que pareciera una suma de piezas separadas. Todo tenía que sentirse parte de un mismo movimiento.

¿Cómo decidió el estilo visual del logo: más tradicional, moderno o una combinación, y por qué?

– Diría que es una mezcla de ambos. Hay elementos muy tradicionales en el significado (como la figura mariana o la idea de peregrinación y comunidad), pero trabajados desde un lenguaje visual mucho más contemporáneo y accesible.

Desde el inicio quería alejarme un poco de ciertos códigos demasiado solemnes o rígidos que suelen acompañar este tipo de eventos. Me interesaba construir algo más cercano, más luminoso y más humano, especialmente pensando en cómo se comunica hoy visualmente.

Por eso el diseño tiene formas orgánicas, mucho movimiento y una composición bastante dinámica, pero sin perder el peso simbólico y espiritual que representa.

¿Cómo logra que un diseño gráfico comunique ideas tan profundas como la fe y la espiritualidad sin perder simplicidad y claridad?

– Creo que la clave está en ir a lo esencial. Cuando un diseño intenta explicar demasiado, normalmente pierde fuerza. En cambio, cuando encuentra una idea clara y honesta, puede conectar de una forma mucho más profunda.

En este caso, más que representar conceptos religiosos de manera literal, me interesaba transmitir emociones y gestos humanos que todos reconocemos: el apoyo mutuo, la esperanza, el caminar juntos, el mirar hacia arriba.

Para mí la simplicidad no significa que haya menos significado, sino todo lo contrario: significa que el mensaje logra llegar de una forma más directa y más humana.

Para que el Papa duerma bien

Es esencial que, ante la visita del Papa León XIV a España, entre todos los preparativos nos acordemos también de rezar por el Santo Padre.

31 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

Ante la próxima visita del Papa León XIV es bueno que mostremos el agradecimiento por su estancia con nosotros. Tenemos la oportunidad, quince años después de la última visita de Benedicto XVI, de acompañar a León XIV durante su visita a España. Creo que no es exagerado decir que nos visita la persona más importante del mundo.

El modo más eficaz de apoyar el viaje es rezar por él y sus intenciones. Se cuenta que un obispo africano, durante una visita a Roma, le preguntó a Pío XII si dormía bien por las noches. El Papa le contestó que sí, y quiso saber por qué se lo había preguntado. El obispo le relató que, desde pequeño, le habían enseñado en casa a rezar, todas las noches, un Avemaría por el Papa. Con esta oración pedían a la Virgen María que siempre durmiera tranquilo, a pesar de sus muchas preocupaciones. Muchos años después seguía manteniendo esta buena costumbre, pero sentía la curiosidad de saber si la petición estaba dando resultado.

También hay una oración en la que se pide para el Santo Padre: “que el Señor lo conserve, y lo vivifique, y no lo deje caer en manos de sus enemigos”.

Primero rezar mucho por el Papa. Luego, ofrecer por sus intenciones las tareas de cada día. Es lo mínimo que podemos hacer.

Firmas invitadasRafael Sanz Carrera

¿Es “Magnifica Humanitas” también un texto programático de León XIV?

“Magnifica Humanitas” es, sin ambigüedad, un texto programático. Define una visión (humanismo cristiano teocéntrico), un método (corresponsabilidad sinodal con primado de Dios) y un estilo (lenguaje evangélico claro).

30 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

León XIV no se ha limitado a publicar un documento monográfico sobre IA: convierte el desafío tecnológico en ocasión para entregar lo que él mismo llama “un itinerario de vida cristiana sobrio y exigente con el cual vivir este cambio de época a la luz del Evangelio” (n. 229). Este itinerario presenta cuatro coordenadas teologales que vertebrarán el pontificado:

  • Contemplación del designio de amor del Padre (dimensión de la fe).
  • Unidad eclesial nutrida por la Palabra y la Eucaristía (dimensión de la caridad).
  • Edificación del bien en el mundo (dimensión de la esperanza).
  • Oración mariana como clave existencial del discípulo.

La fórmula sintética del Papa es la del “arquitecto sabio” (n. 236): el “fundamentum” es la relación con Dios; la norma, la aceptación del límite humano; y el estilo, la corresponsabilidad y el lenguaje evangélico. Esto constituye, en sentido estricto, un programa: un “modus pontificandi”. 

Los pilares maestros (nn. 11-14)

León XIV estructura los cuatro pilares siguiendo la metáfora bíblica de la “reaedificatio” de Jerusalén (Nehemías), trasladada al mundo digital:

  • Pilar I — Edificar sobre la roca (n. 11): primado absoluto de la relación con Dios. El humanismo no se sostiene si no se reconoce que “el corazón humano solo descansa en Él”. Frente al inmanentismo algorítmico, teocentrismo cristológico.
  • Pilar II — Aceptación del límite y la fragilidad (n. 12): explícita refutación del transhumanismo. El límite no es defecto a corregir tecnológicamente sino lugar teológico de libertad, vínculo y solidaridad.
  • Pilar III — Corresponsabilidad y subsidiariedad valiente (n. 13): “ninguna mano basta por sí sola”: cooperación entre generaciones, pueblos, disciplinas y culturas; científicos, empresarios, trabajadores, educadores y familias son nombrados como sujetos activos.
  • Pilar IV — Lenguaje evangélico (n. 14): “evitemos las palabras que humillan o enfrentan; optemos por la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos”. Es una clave estilística del pontificado: pedagogía del diálogo frente a la polarización.

El método de gobierno (n. 8)

El número 8 —apoyado en la imagen de Nehemías reconstruyendo Jerusalén— es la clave hermenéutica del modo de gobernar de León XIV:

  • Responsabilidad compartida: la obra no depende de un líder solitario; participan “sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y jóvenes”. Es un método sinodal-participativo, en continuidad con Francisco pero con acento institucional más eclesial-clásico.
  • Centralidad de Dios sobre la centralidad organizativa: la fuerza “viene del Señor”.
  • Primacía de los vínculos sobre las estructuras: “reconstruye los vínculos incluso antes que las piedras”. Es una crítica implícita al reformismo meramente administrativo.
  • Comunión, no uniformidad: “un lenguaje común, no el de la uniformidad, sino el de la comunión”. Diversidad legítima, unidad sustancial.

¿Sigue la tradición de las encíclicas programáticas?

Sí, y de modo deliberadamente intertextual:

  • Fecha simbólica (15 de mayo) y nombre pontificio: evocación directa de “Rerum Novarum” (León XIII, 1891) — “aggiornamento” de la Doctrina Social al “cambio de época” digital.
  • Estructura programática análoga a “Redemptor Hominis” (Juan Pablo II, 1979): centralidad antropológica como llave del pontificado.
  • Tonalidad pastoral y diagnóstico cultural en línea con “Deus Caritas Est” (Benedicto XVI) y “Lumen Fidei” / “Laudato Si’” (Francisco).
  • Innovación: la encíclica vincula doctrina social y antropología teológica alrededor de la IA, configurándose como el “manifiesto antropológico” del pontificado, equivalente funcional de “Redemptor Hominis” para el siglo XXI.

En conclusión, “Magnifica Humanitas” es, sin ambigüedad, un texto programático. Define una visión (humanismo cristiano teocéntrico), un método (corresponsabilidad sinodal con primado de Dios) y un estilo (lenguaje evangélico claro).

El autorRafael Sanz Carrera

Doctor en Derecho Canónico

Recursos

Por qué la secularización explica la caída global de la natalidad

El reto demográfico de nuestra era, “la gran cuestión de nuestro tiempo”, no se resuelve con más subsidios o menos pantallas. Requiere recuperar un horizonte de sentido convincente, que haga que tener hijos valga la pena.

José Gefaell·30 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

El largo artículo de Financial Times  «Why birth rates are falling everywhere all at once» ha causado un gran revuelo en las redes, con millones de visualizaciones de los post referenciándolo solo en X. La tesis central del artículo es que los smartphones y las redes sociales podrían ser uno de los factores o el factor clave de la caída global de la fertilidad.

El artículo plantea que la caída global de la natalidad no puede explicarse solo por factores económicos (vivienda, salarios, coste de vida o educación), porque el descenso se está produciendo simultáneamente en países ricos, emergentes y pobres, sino que ha sido provocada por el profundo cambio de hábitos sociales que han traído los smartphones.

Es una hipótesis interesante, pero en mi opinión equivocada en lo esencial. La caída de la tasa de fertilidad total (tasa de fecundidad, en español) comenzó mucho antes, como se puede comprobar en los gráficos adjuntos.

Las altas tasas de fertilidad de siglos pasados estaban correlacionadas con una elevada mortalidad infantil. Mientras que la tasa de fertilidad total tiene en cuenta todos los nacimientos, la tasa de fertilidad “efectiva” considera cuántos hijos por mujer se espera que sobrevivan hasta la edad fértil. Dicha tasa de fertilidad efectiva ha sido estimada principalmente por los economistas Anup Malani y Ari Jacob, de la Universidad de Chicago. De acuerdo con esta nueva tasa de fertilidad efectiva, la caída de la natalidad a nivel mundial no ha sido tan dramática como lo que muestra la curva de la tasa de fertilidad total desde los años 60. Pero en 2023 se encontraba en torno de los 2,1 hijos por mujer a nivel global, por lo que es probable que en breve la tasa de fertilidad efectiva del mundo quede ya por debajo de la tasa de reposición.

Tiene que haber algún factor muy anterior a los smartphones y más poderoso que haya provocado esta caída de las tasas de fertilidad en muchos países desde hace unos sesenta años. Habitualmente se argumenta que ese factor ha sido la revolución sexual de los 60/70 y, específicamente, la liberación de la mujer y la adopción masiva de la píldora anticonceptiva. Pero el uso de la píldora no puede ser una causa, sino una consecuencia.

La principal razón

Mi tesis es que la principal razón por la que un gran porcentaje de la población ha dejado de “querer” tener hijos y ha comenzado a usar de forma generalizada los anticonceptivos es la secularización y la pérdida de fe en un Dios creador y protector y en el sentido trascendente de la vida. Esto está en línea con las grandes encuestas y estudios sociológicos a nivel mundial, como veremos a continuación.

Independientemente de que la paternidad responsable debe orientar a los matrimonios, una sociedad que trata a los hijos cada vez más como un lastre económico o una carga para el medio ambiente ha perdido la confianza en su propio futuro. Esta es la característica más preocupante de nuestra era, también desde el punto de vista económico.

Históricamente, la fe en Dios y en la trascendencia daba a la procreación un significado que superaba el coste individual — el hijo como don, como misión, como participación en la creación, como continuidad de algo que trasciende a uno mismo. Sin ese marco de sentido profundo, el cálculo coste-beneficio racional siempre va a perder frente a la comodidad, la libertad o el proyecto personal.

La píldora, los smartphones, el coste de la vivienda o el cambio de hábitos sociales pueden agravar el problema en los márgenes, pero no pueden ser su causa profunda. Son irrelevantes si el problema de fondo es que cada vez menos gente tiene un horizonte de sentido y propósito que justifique el sacrificio de tener hijos.

Es importante resaltar que el artículo de Financial Times no afirma categóricamente que los smartphones sean la única causa ni que esté demostrado de forma definitiva, sino que lo plantea como una hipótesis cada vez más estudiada y respaldada por correlaciones internacionales y cambios en la forma en que los jóvenes se relacionan.

  • Menos interacción presencial.
  • Menos formación de parejas.
  • Más aislamiento social.
  • Expectativas más irreales sobre relaciones.
  • Creciente división ideológica entre hombres y mujeres.

Disminución práctica religiosa

Cita entre otros al economista español Jesús Fernández-Villaverde, profesor de Economía en la Universidad de Pensilvania e investigador destacado en el ámbito de las consecuencias del cambio demográfico, que lleva tiempo alertando de que “la caída de la fertilidad es la gran cuestión de nuestro tiempo”, no solo sociológica, sino económicamente.

También cita distintos estudios como el de Nathan Hudson y Hernan Moscoso-Boedo, según el cual las regiones que recibieron antes el internet móvil rápido (≥G4) experimentaron antes y más intensamente la caída de nacimientos.

El artículo sitúa el inicio de la correlación entre los smartphones y el punto de inflexión de la tasa de fertilidad aproximadamente a partir de 2007-2010, con la adopción masiva de smartphones (medida mediante búsquedas relacionadas con apps móviles).

Sin embargo, como digo, este diagnóstico no concuerda con las series largas estadísticas. Tras la segunda guerra mundial la fertilidad (entendida como número de hijos por mujer) era relativamente estable a nivel global, subiendo hasta los años 60. A partir de los años 60/70/80 en muchos países comienza su fuerte caída.

Hay numerosas evidencias sociológicas de que precisamente desde los años 70/80 —especialmente en los países ricos, Europa, América del Norte, Asia oriental y parte de América Latina—, en paralelo con esa caída abrupta de la tasa de fertilidad, comenzó a disminuir la práctica religiosa, la afiliación religiosa, la idea de que la religión es central para el sentido de la vida, y la fe en Dios y la creencia en la transcendencia profunda de la vida. Todo ello mucho antes del uso generalizado de internet y por supuesto mucho antes de los smartphones.

Esta caída del sentido trascendente no es uniforme a nivel global (en África subsahariana siguen siendo muy religiosos), pero la tendencia general desde hace ~60/50 años en sociedades desarrolladas y urbanizadas es claramente hacia una fuerte secularización de la sociedad (entendida no como separación entre Iglesia y Estado, sino como el proceso por el cual la religión pierde influencia en general en las distintas esferas de la vida personal y social).

Encuestas y estudios

Las encuestas y estudios sociológicos más importantes que avalan esto son:

Por ejemplo, según Gallup y Pew, en EEUU en 1999 el 70 % de estadounidenses pertenecían a una iglesia/sinagoga/mezquita. Hoy es menos del 50 %. Los que se declaran “sin afiliación religiosa” pasaron del 5 % en los años 70/80 a más del 30 % actualmente. También ha caído la proporción que dice que “la religión es muy importante en mi vida”, o que “cree con certeza en Dios y en la trascendencia”.

Pew documenta que en muchos países, incluidos los otrora fuertemente católicos como España, Italia, Polonia o muchos países de América Latina, las generaciones jóvenes son radicalmente menos religiosas que las mayores.

A nivel global aún hay mayoría creyente, pero no entre las generaciones jóvenes. El mundo no se ha vuelto “ateo” de la noche a la mañana, pero sí mucho más secular y agnóstico en muchos lugares y segmentos de la sociedad. Especialmente los jóvenes de países ricos o de grandes urbes son sistemáticamente menos creyentes.

Asia oriental (Japón, Corea del Sur, China urbana) es desde hace años especialmente secular. África subsahariana y algunos países del sur de Asia siguen siendo religiosos.

Espiritualidad difusa

La gran transición sociológica es que se ha pasado de “religión organizada” a una “espiritualidad difusa”. Muchos estudios detectan algo importante: No siempre desaparece el sentido de “trascendencia”, sino que lo que se ha diluido es la religión tradicional e institucional. Es decir: menos fe, menos iglesias, menos dogma, menos práctica regular, y en general menos compromiso.

Pero esos estudios muestran que muchas personas todavía mantienen creencias en “algo más allá de lo material”, en la astrología, en la energía o en la espiritualidad individual. La creencia en la transcendencia sigue existiendo, pero es mucho más ambigua y sin una base clara.

Pew 2025 indica precisamente eso: muchas personas no religiosas siguen creyendo en “algo espiritual más allá de lo que podemos ver y tocar”, pero de una forma muy débil que no los lleva a tener una esperanza fundada. Y por supuesto no los lleva a tener más hijos.

Los smartphones llegaron a una sociedad que ya había perdido el sentido trascendente y aceleraron los síntomas (aislamiento, pornografía, comparación constante). Pero diagnosticar la causa en la tecnología es confundir el acelerador con el motor.

El gran reto demográfico de nuestra era, “la gran cuestión de nuestro tiempo”, no se resuelve con más subsidios o menos pantallas. Requiere recuperar un horizonte de sentido convincente, que haga que tener hijos valga la pena. La historia demuestra que las sociedades que olvidan el porqué de ese sacrificio acaban desapareciendo, cultural y literalmente.

El uso generalizado de los anticonceptivos, los smartphones, las redes sociales, la caída de relaciones presenciales, la creencia en el cambio climático antropogénico apocalíptico y que el mundo está superpoblado son solo consecuencias del proceso de secularización y pérdida de esperanza y fe en un Dios creador y protector (para los cristianos, la pérdida de fe en un Dios padre que nos quiere con locura).

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Libros

El feminismo a análisis

El libro de María Caballero "¿Qué es el feminismo?" ordena el confuso panorama actual sobre este tema y nos ayuda a entender qué es ser mujer hoy.

Luis Fernández Navarro·30 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

“¿Qué es el feminismo?” es un compendio muy bien realizado de todo lo que es preciso conocer en la actualidad sobre el feminismo. Recoge toda la historia de este movimiento en favor de la igualdad entre los sexos, informa sobre las distintas «olas» que lo han constituido, elabora una crítica de las derivas últimas, ofrece una muy sensata respuesta a la pregunta «¿qué es ser mujer en el siglo XXI?», nos regala un conmovedor testimonio sobre la mujer mayor, propone varios caminos para mejorar nuestra sociedad con acento femenino y, finalmente, proporciona una bien escogida bibliografía comentada, para seguir avanzando en el estudio de estas cuestiones.

Tres cosas fundamentales nos dice su autora: que el feminismo es esencialmente positivo y necesario; que ha enriquecido el mundo, al hacerlo más justo y equilibrado; y que en su origen no fue una ideología, sino el reclamo de un derecho.

Si bien tiene sentido distinguir entre los aspectos biológicos y culturales de la sexualidad, no cabe duda de que ciertas derivaciones han convertido esto en una ideología radical. El feminismo “queer”, ahora hegemónico, al que otros feminismos hacen responsable del «borrado de la mujer», sostiene que tanto el género como el sexo son construcciones determinadas por el poder. Un poder social abstracto, impersonal, siguiendo la estela de Foucault, algo misterioso, tal vez algo fantasioso. Así, desde esta óptica, se defiende no a la mujer, sino a un “continuum” inestable de muchos géneros, uno casi para cada deseo o estado de ánimo. 

El libro de María Caballero ordena este confuso panorama y nos ayuda a entender qué es ser mujer hoy.

¿Qué es el feminismo?

Autora: María Caballero Wangüemert
Editorial: Senderos
Lugar de edición: Sevilla
Número de páginas: 181
Idioma: Castellano
ISBN: 978-8412687194

El autorLuis Fernández Navarro

Vaticano

La santidad de la vida muestra la belleza de la fe, afirma el Papa

Ante la indiferencia religiosa generalizada en países occidentales, pero con una creciente demanda de espiritualidad, especialmente entre los jóvenes, el Papa León XIV ha manifestado hoy que “la santidad de la vida sigue siendo siempre la forma más convincente de la belleza de la fe cristiana”.

Francisco Otamendi·29 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

En una audiencia concedida al Dicasterio para la Evangelización, el Papa León XIX les ha dado las gracias por el gran esfuerzo organizativo del Jubileo del año pasado, que atrajo a más de 33 millones de personas. Además, el Pontífice ha querido compartir alguna reflexión sobre la vida de la Iglesia cara a los años venideros.

El mundo tiene más sed que nunca de esperanza, la evangelización debe seguir siendo la motivación fundamental de toda acción de la Iglesia universal y de las comunidades locales. Solo así se podrá redescubrir la fe en toda su belleza y expresar mejor su credibilidad», ha dicho el Papa en la Audiencia.

Sin embargo, “especialmente en los países occidentales, la crisis de fe, junto con otros factores socioculturales, ha dado lugar a una indiferencia religiosa generalizada. Para muchos, la fe ya no parece relevante en sus vidas”.

“Creciente demanda de espiritualidad, especialmente entre los jóvenes”

Junto a este hecho, “la creciente demanda de espiritualidad, especialmente entre los jóvenes, merece una atención especial, como quedó claramente expresada durante el Jubileo de la Juventud. La nueva generación no está excluida del Evangelio; al contrario, muchos, al redescubrirlo, desean conocerlo mejor, pues perciben que en él reside la clave de la verdadera felicidad”.

En este sentido, “la evangelización actual, en particular, debe abordar las condiciones y dinámicas cambiantes de la transmisión de la fe de generación en generación. En algunas regiones del mundo, esta transmisión prácticamente se ha interrumpido, lo que exige la capacidad de afrontar nuevos retos”.

Afortunadamente, ha añadido, “en todo el mundo existen numerosas y variadas experiencias a través de las cuales las comunidades, asociaciones, movimientos y grupos eclesiales cristianos se encuentran con los jóvenes, los escuchan y se relacionan con ellos”, ha mencionado el Santo Padre.

La transmisión de la fe, en este contexto, “se produce necesariamente a través del encuentro con personas y comunidades que expresan la alegría de la fe cristiana y la coherencia de un estilo de vida evangélico”.

¿Cómo afrontar esta transmisión de la fe? 

El Papa se ha apoyado en Benedicto XVI y ha manifestado que “no es diluyendo su contenido ni suavizando sus exigencias como se puede hacer atractivo el cristianismo. Sino dando testimonio con humildad y valentía del “camino, la verdad y la vida” que ha convertido y santificado a tantos. 

“Como afirmó Benedicto XVI: ‘Lo que necesitamos en este momento de la historia son hombres que, mediante una fe iluminada y vivida, hagan creíble a Dios en este mundo. […] Necesitamos hombres que mantengan la mirada fija en Dios, aprendiendo de él la verdadera humanidad. 

Necesitamos hombres cuyos intelectos estén iluminados por la luz de Dios y cuyos corazones Dios les abra, para que sus intelectos puedan hablar a los intelectos de los demás y sus corazones puedan abrir los corazones de los demás. Solo a través de hombres tocados por Dios puede Dios volver a los hombres’ (Benedicto, Europa en la crisis de las culturas, Siena 2005, 63-64).

Y ha sintetizado: “Por lo tanto, la santidad de la vida sigue siendo siempre la forma más convincente de la belleza de la fe cristiana, que trasciende el tiempo y se ofrece a todas las culturas”.

Evangelii gaudium, catecúmenos, Confirmación

En sus palabras finales, el Papa se ha referido a tres cuestiones:

– ha citado la Exhortación programática del Papa Francisco, “que sigue siendo un punto de referencia decisivo”. Y ha invitado “a que incorporéis ‘Evangelii Gaudium’ a vuestro trabajo en todos los niveles, para promover una misión “cristocéntrica y kerigmática, nacida de un encuentro con Cristo capaz de transformar vidas”.

 – Prestar especial atención a los catecúmenos, puesto que cada vez son más los que solicitan el Bautismo.

– Debe brindarse una atención similar a los niños y niñas que reciben el sacramento de la Confirmación.

León XIV ha encomendado su trabajo “a la Virgen María, discípula perfecta y misionera del Evangelio”.

El autorFrancisco Otamendi

Recursos

Juan Luis Lorda: “El reto de la teología es conseguir que sea apasionante”

Entrevista con Juan Luis Lorda, sacerdote, doctor en Teología y autor de diversos libros que han ayudado a los cristianos a entender mejor su fe.

Paloma López Campos·29 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 9 minutos

Juan Luis Lorda es sacerdote y doctor en Teología. Ha pasado gran parte de su vida enseñando Teología Dogmática y es autor de muchos libros de espiritualidad que han ayudado a muchas personas a conocer mejor la fe católica.

En esta entrevista con Omnes habla sobre la Teología, hace un análisis del Concilio Vaticano II y cita algunos de los autores que más han influido en su obra.

¿Qué es la Teología?

– La teología es la reflexión sobre la fe. Teología es: creemos en algo, pero creer no significa aceptar sin más; significa aceptar sabiendo lo que uno acepta, entendiéndolo hasta donde se puede, resolviendo las cuestiones que pueda haber.

¿Cuál es el papel de la teología hoy en la Iglesia?

– La teología es y siempre ha sido muy grande. Se desarrolla con cuatro aspectos que no son nada más que la aplicación de lo que he dicho:

Primero, uno tiene que entender lo que cree. Eso es un tema famoso que, por ejemplo, trata san Anselmo de Canterbury y que también pertenece a la tradición de la teología. “Fides quaerens intellectum” (viene de san Agustín también): la fe que busca entender.

El segundo punto es cuando yo tengo que explicar esa fe; la tengo que poner en orden. Todo el mundo sabe que cuando tiene que enseñar aprende mucho más que cuando simplemente aprende por su cuenta. Si tiene que enseñar, tiene que hacer un esfuerzo con el cual profundiza. Por eso se hace teología también, porque se enseña.

Hay un punto tercero que lleva a pensar, que son las dificultades externas e internas. Cuando alguien dice: “pues esto me parece que es imposible”, “esto no lo creo” o “esto es de otra manera”, eso me obliga a mí a resolver esa cuestión. Es uno de los puntos incluso históricos de crecimiento de la teología. Se crece porque hay que pensar, se crece porque hay que enseñar y se crece porque hay que resolver.

Y luego también se crece porque es necesario interpretar la Escritura. Siempre es necesario interpretar la Sagrada Escritura.

Históricamente esas cuatro actividades han hecho crecer la teología. Es interesante tenerlo presente: las afirmaciones cristianas son reales, son históricas, no son simbólicas; o mejor dicho, no son sólo simbólicas. Yo cuando digo “Cristo se hizo hombre”, no es que de alguna manera se hizo hombre o una manera de hablar. Si yo lo reduzco a un símbolo, a una poética, pues entonces ya todo flota y se puede decir de cualquier manera.

Pero el cristianismo hace afirmaciones rigurosas, quiero decir, rigurosamente históricas y, entonces, compromete mucho la verdad de las cosas. Dice: “Dios ha creado el mundo”. Dios ha creado el mundo, no es una manera de hablar. “Jesucristo es Dios y hombre verdadero”. “La Eucaristía es una presencia real de Jesucristo”. Todo eso exige que las cosas se expliquen.

Hoy que hablamos tanto del lenguaje, y parece que es casi un arma política, ¿cómo se relacionan el lenguaje y la teología? ¿Qué nivel de precisión hay que exigir a los tratados teológicos y a los estudiantes?

– Todo humanamente es deficiente porque en realidad, como pasa en toda la vida de la Iglesia y en todos los aspectos, hay una distancia enorme entre la categoría de lo que se habla y lo que puedes decir. 

Nosotros somos pobres hombres y hablamos de Dios, que es mucho más que nosotros. Entonces siempre hay una especie de desproporción brutal.

Sin embargo, precisamente porque las afirmaciones cristianas son reales —hay una encarnación de verdad, Cristo se ha encarnado—, las palabras humanas son capaces de transmitir el mensaje de Dios porque lo ha hecho así.

Seguramente ninguna cosa se ha estudiado tanto como esto o ha recogido tantos esfuerzos. Aunque hay mucha investigación en muchas ramas de las ciencias y muchos investigadores, históricamente ha ocupado un lugar que no tiene parecido en ninguna religión; no hay nada parecido. Los rabinos no se dedican a estudiar la fe en ese sentido, sino simplemente a decir cómo se vive. Y los expertos musulmanes también se dedican a cómo hay que vivirla, pero no a la teoría, porque piensan que eso está en el misterio y que no hay que tocar.

¿Qué autores y qué obras han influido especialmente en sus trabajos?

Primero, san Josemaría Escrivá. Él ha influido mucho en mi vida y mentalidad espiritual, y también en la manera de comprender el cristianismo. Mucho de la manera de pensar en lo que es la vida espiritual y el cristianismo vivido se lo debo a él. Después hice la tesis sobre santo Tomás de Aquino, entonces también estoy formado con él.

Yo viví el pontificado de Juan Pablo II y, como enseñaba antropología en la Facultad de Teología, aprendí mucho de él. Juan Pablo II me llevó a autores que él usa y de los que depende: todo el ámbito de la fenomenología y el personalismo. Durante unos años me dediqué a autores personalistas como Martin Buber (filosofía del diálogo), Ferdinand Ebner, y autores de la fenomenología como Max Scheler, Edith Stein o Dietrich von Hildebrand. También autores del personalismo francés como Jacques Maritain y quizá Gabriel Marcel. Todo esto para mí ha sido un mundo interesante.

Después, un poco literariamente por así decir, me influyó mucho C.S. Lewis. Me llamó mucho la atención la capacidad que tenía de decir cosas importantes de una manera breve y suelta; como estilo y como objetivo de exposición.

Durante muchos años he dado un repaso por la teología de los siglos XIX y XX. Ahí estoy cada vez más interesado en John Henry Newman. En cuanto al siglo XX, he trabajado los teólogos importantes y hago una actividad en relación con esto todavía importante.

En esta línea, quizá la figura que va a quedar como más representativa del siglo XX va a ser Joseph Ratzinger, que va ganando terreno porque ha ocupado lugares importantes en la vida de la Iglesia. Como Papa, fue una persona lúcida, barre mucho campo, es muy buen representante, estaba muy bien situado y tiene aportaciones personales.

Pero bueno, hay otros importantes como los jesuitas franceses Henri de Lubac y Jean Daniélou. Aprecio muchísimo también a Romano Guardini. Y luego, por ejemplo, es muy importante Yves Congar (dominico francés) y ocupa un lugar relevante Hans Urs von Balthasar. Hay muchos más, pero Louis Bouyer, por ejemplo, que es un oratoriano francés, es muy interesante y ha crecido en mi consideración por el volumen e interés de su obra.

Por supuesto, también san Agustín y los Padres de la Iglesia. En la historia de la teología, Agustín ocupa un lugar muy grande.

Por dos motivos (las asignaturas que daba sobre la gracia y la teología del siglo XX), he tenido contacto con lo que es la teología ortodoxa. Sobre todo con un grupo de teólogos ortodoxos rusos relacionados con el Instituto San Sergio de París, como Vladimir Lossky o Paul Evdokimov, que tiene un libro precioso sobre la teología del icono. También me han gustado mucho otros autores protestantes, por ejemplo Oscar Cullmann, o del ámbito de la exégesis, gente muy buena y creyente como Martin Hengel y Joachim Jeremias.

En realidad, tengo una percepción de una riqueza de pensamiento enorme en el siglo XX. Es un poco paradójico, porque el siglo XX ha sido un siglo de mucha y muy buena teología, pero también un siglo de crisis. Hubo crisis teológica; un caso paradigmático es Hans Küng, por ejemplo, o el caso anterior de la problemática del Catecismo Holandés. Eso han sido puntos muy determinantes de la evolución de la crisis de la Iglesia en el siglo XX. Pero en realidad ha habido una renovación teológica muy rica. Estoy muy motivado con eso porque me parece que es necesario sintetizarla, transmitirla y darle salida para la enseñanza.

Ha mencionado precisamente la enseñanza en la universidad. ¿Qué cree usted que hay que pedir a las universidades para recuperar el nivel teológico que había en el siglo XX, y que da la sensación que ahora en el XXI estamos perdiendo?

– Cada época tiene su sitio y ahora mismo el siglo XX es inimitable. El siglo XX coincidió con una gran expansión de las órdenes religiosas y de la religiosidad: muchas vocaciones jóvenes, mucha gente formándose, muchos teólogos jóvenes con muchas ganas de evangelizar y de renovar. Ahora no estamos en esa situación.

Ahora estamos pasando en toda Europa, de una manera bastante acelerada, de una situación de mayoría cristiana a una minoría de conversos. Esto puede durar un par de siglos (lleva en realidad ya dos siglos). Está desapareciendo el esquema antiguo de naciones cristianas. Políticamente ya desapareció; pero culturalmente, las naciones tradicionales de Europa están dejando de ser cristianas por motivo de pérdida de fe y también por un motivo demográfico. Europa está en un proceso casi de una cierta extinción demográfica. Es un proceso lento que se plantea en tres o cuatro generaciones.

En España ahora mismo la tasa de natalidad es bajísima desde hace muchos años y no tiene posibilidad ninguna de recuperación. La población va a cambiar muy fuertemente; ahora mismo hay un 2 0% de población extranjera, lo que cambia la cultura, las costumbres y el pensamiento. Las instituciones eclesiásticas tienen mucha inercia, pero mira: cuando empezó la facultad de teología en la que he estado yo 42 años, en los años 70 se ordenaban 770 sacerdotes al año; el año pasado se ordenaron 62. Pasas de 770 ordenados a 62; habiendo 11 o 12 facultades de teología, esto es insostenible.

La situación es muy distinta porque pasamos de un cristianismo de mayorías que a veces se vivía un poco por inercia. No lo denigro, porque yo lo he visto y sé que la gente no sabía mucho, pero procuraba ser cristiana y no era falsa. Sin embargo, las generaciones anteriores no han sabido transmitir la fe a los hijos. ¿Por qué? Porque entre otras cosas no sabían cómo era la fe, no la podían explicar. Sabían que había que ir a Misa y que convenía estar cerca de la Iglesia, pero no eran capaces de explicárselo a sus hijos. Y al no explicarlo, claramente se perdió la transmisión.

¿Cuál considera usted que es el mayor desafío espiritual o teológico en la actualidad?

– Creo que precisamente es el pasar a una Iglesia de conversos. En España son todavía números pequeños, pero crecerá dentro de unos límites. Tampoco me parece que las mayorías que dejan de ser cristianas vayan a ser sustituidas por mayorías de conversos; no da esa impresión.

Pero sí que da lugar a que haya unos centros cristianos vivos, renovados. A los que somos cristianos por tradición y no venimos de conversiones personales (aunque siempre hay que estar convirtiéndose), nos puede ayudar ver que tenemos que tener un planteamiento mucho más testimonial. Esto está pasando al ritmo de una generación, se verá en unos 30 años.

Uno de los grandes problemas que ha habido con el Concilio Vaticano II es su aplicación. ¿Puede hablarnos sobre esto?

– Cuando vino el Concilio, habiendo como había tantísima gente joven en toda Europa, despertó muchísima expectación y muchísimas ganas de renovarlo todo. En principio eso es bueno. Pero también generó tensiones.

Suelo poner el ejemplo de la habitación en la que estoy: ¿qué se podría mejorar? Si lo pienso de una manera sensata, hay unas cuantas cosas; mañana van a llegar unas estanterías y unos armarios que van a mejorar la habitación. Eso es muy bueno. Pero si a mí me entrara un nerviosismo, una especie de crítica constante y mirara la habitación con poco amor, me parecería horrible e insoportable. Al final, lo que podía ser una mejora acabaría en una pira destructiva; podría acabar quemando la habitación.

Eso pasó, porque la Iglesia es muy defectuosa, no en Jesucristo, sino en nosotros. Siempre lo ha sido. No significa que no haya que procurar mejorar, porque tenemos que mejorar cada uno, pero hace falta un poco de paciencia. Si no se tiene paciencia y falta criterio de qué es lo importante y cómo hacerlo, se falla.

La misma expectación se convirtió a veces en un fenómeno destructivo porque fue cambiar por cambiar, escogiendo a veces cualquier cosa sin criterio. Y luego provocó un tema delicado: la falta de confianza en la Iglesia, en el magisterio y en los obispos. Lo que era ilusión por mejorar a veces se convirtió en crítica y en cambios poco pensados. Siendo la Iglesia una institución tan grande, hubo mucho desorden y mucho daño.

Esto no siempre se ha reconocido porque hay una especie de buenismo cristiano comprensible (somos optimistas y gente de fe), y también una lógica defensa intelectual del gobierno eclesiástico.

A pesar de todo, la vida cristiana vive con esperanza, mira al futuro y confía en el Señor. Aunque hayan pasado crisis, ha habido muchas cosas buenas y, por supuesto, el Concilio ha sido una cosa muy buena.

En el plano teológico, ¿qué avances positivos ha habido gracias al Concilio Vaticano II?

– Muchísimos, porque se ha enriquecido un montón. La misma riqueza supone una dificultad porque requiere ser asimilada y ordenada para poderla transmitir, pero hemos recuperado mucho conocimiento directo de los Padres de la Iglesia. Hemos mejorado temas inmensos de liturgia y de eclesiología (qué es la Iglesia); se ha enriquecido una barbaridad.

Sí es verdad que eso también lleva a veces a la confusión o a la dificultad de discernir qué es lo que hay que escoger, y se crean fenómenos de moda. Además, la Iglesia está sometida a tensiones externas. Por un lado, en el siglo XX y ahora, sigue sometida a una presión mundanizante o modernizante que critica la fe en el fondo. Eso ejerce sobre las personas y sobre la teología un efecto de disolución. Parece que eres más moderno o aceptable si no crees en nada más que en la materia. Esa presión es muy grande y genera una teología mundanizada, dispuesta por ósmosis a decir lo que la gente quiere oír.

Por otro lado, aunque hoy sea un tanto marginal en nuestro entorno cultural, el siglo XX estuvo marcado por una presencia y presión comunista enorme (propagandística y estratégica) que afectó mucho a la vida de la Iglesia. Creó un clima utópico donde parecía que con dos patadas y una revolución llegábamos al mundo feliz. Generó una crítica basada en una economía y visión política simplificadas. Todo ese ambiente golpeaba a gente cristiana idealista pero con falta de discernimiento. El comunismo y su máquina propagandística influyeron mucho.

¿Hay alguna cuestión que esté abierta hoy que le parezca un reto teológico especialmente interesante?

– Se puede pensar que lo más importante son las novedades, pero aquí lo más importante no son las novedades, sino los centros. Evangelio significa “buena nueva”, lo que implica una perenne novedad. Y siempre es buena porque significa que existe Dios, que hay una manera de vivir de cara a Dios, que este mundo tiene sentido y que hay una salvación de la muerte y de nuestras propias limitaciones y miserias. Esa es la buena nueva cristiana, que siempre es apasionante.

El gran reto de la teología es conseguir que sea apasionante, porque a veces se consigue convertirlo todo en un rollo. El verdadero reto es que sea lo que tiene que ser: algo muy apasionante.

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“Magnifica humanitas”: optimismo y «fidelidad creativa»

El Santo Padre ha aprovechado su primera Encíclica para hacer un análisis de la situación cultural, antropológica y sociológica del mundo donde faltan ilusiones grandes y a la vez tenemos por delante debates importantes y problemas que resolver o encauzar.

José Carlos Martín de la Hoz·29 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

El pasado 25 de mayo, se presentó en Roma la primera encíclica de León XIV, que había sido firmada el 15 de mayo, por tanto, a muy pocos días de su próxima visita a España donde se espera que levante los corazones y los ánimos de los cristianos y de todos los hombres de buena voluntad a mirar hacia delante y afrontar el futuro con entusiasmo e ilusión.

Como ha afirmado varias veces Mons. Luis Argüello, arzobispo de Valladolid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española, el Santo Padre su ya próximo viaje a nuestro país elevará nuestra mirada más allá de las ideologías y de los sistemas caducos del pensamiento.

El deseo de todos es que haga como Juan Pablo II en su visita a Santiago de Compostela cuando reavivó las raíces cristianas de nuestro país y nos lanzó a ser fecundos en el amor y meter decididos el hombre en la construcción de un país democrático, abierto y lleno de confianza en el hombre: “Yo desde Santiago, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus raíces. Aviva tus raíces” (Santiago, 9-XI-1982).

Orientación para todos

Descendiendo a la encíclica “Magnificat humanitas” de León XIV, comencemos por recordar que una encíclica es un documento de valor universal dirigido a cristianos del mundo entero y a hombres y mujeres de buena voluntad que desean una orientación para sus vidas y luces para entender el mundo dónde están viviendo.

Se llama técnicamente Magisterio ordinario de la Iglesia pues atañe a cuestiones de fe y de moral de ordinaria administración. Por eso pueden servir para los no cristianos, pues no apela a la fe ni dilucidan cuestiones graves que están en discusión.

Indudablemente, ha pasado suficiente tiempo desde su elección como para tranquilizar a todos los que temían bandazos o actitudes extremas. El Papa continuará con la tradición de siglos de la Iglesia para vivir lo que se denomina fidelidad creativa. Por tanto, “gobernará” la Iglesia inspirado por el Espíritu Santo que es quien realmente gobierna la Iglesia.

Con esta Encíclica nos ayudará a caer en la cuenta de que el misterio de la Encarnación del hijo de Dios es el dogma clave de la vida de la Iglesia y desde él se ilumina el horizonte magisterial.

Análisis de la actualidad

Asimismo, señalemos que el Santo Padre ha aprovechado su primera Encíclica para hacer un análisis de la situación cultural, antropológica y sociológica del mundo donde faltan ilusiones grandes y a la vez tenemos por delante debates importantes y problemas que resolver o encauzar.

En primer lugar, nos ha mostrado el camino para afrontar los retos de nuestro tiempo: acudir a la Sagrada Escritura, a los Padres de la Iglesia y al Magisterio, es decir al Evangelio de siempre para encontrar a Jesucristo, al Verbo Encarnado, y en Él las respuestas a los problemas y a las incertidumbres.

La solución siempre pasa por el mandamiento de la caridad: “Un nuevo mandamiento os doy, que os améis unos a otros como yo os he amado” (Jn 13, 34-35). Basta con mirar el escudo papal para encontrar el corazón en llamas de san Agustín y volver a poner el amor de Dios y el amor a los demás en el medio del tablero.

Enseguida, llama la atención la gran confianza del Santo Padre en el hombre y en la capacidad creativa del hombre para salir de los problemas más complicados. Siempre es cuestión de amar, de buscar el bien común, lo que lleve al desarrollo de la dignidad de la persona humana, de toda persona humana. Por eso el Santo Padre León XIV desea reunirse en Canarias en su próximo viaje, con esos miles y miles de emigrantes que llegan a nuestras costas jugándose la vida porque en sus tierras el horizonte ya estaba cerrado. Asimismo, se nota la precisión teológica y jurídica con la que están expresados los asuntos, propios de un hombre de derecho y también buen teólogo que sabe que solo la verdad configura la libertad como ya hemos comentado.

Las necesidades del hombre

Es interesante, que la Doctrina Social de la Iglesia que renovó y estructuró León XIII en su famosa Encíclica “Rerum Novaroum” (1891), vuelva al primer plano en su primera Encíclica, y vuelva a renovarla, recuperando el concepto de Dios encarnado, misterio central de nuestra fe, pues ahí radica la dignidad de la persona humana; somos imagen y semejanza de Dios e hijos en el Hijo.

Precisamente, en ese marco sitúa la cuestión de la Inteligencia Artificial, un instrumento de la tecnología que, como cualquier otro, debe estar al servicio del hombre, del progreso integral de la dignidad de la persona humana. Por tanto, aprenderemos a aplicarlo, pues la libertad y sus obras han de estar configuradas por la verdad.

En ese sentido, parece como si el Romano Pontífice hubiera recordado la importancia del diálogo fe y ciencia, como el Papa Benedicto XVI puso el acento en el diálogo entre la fe y la razón. Al fin y al cabo, ambos tienen su origen en el misterio de la creación. Además, el Papa es de ciencias y Benedicto era de letras.

Lógicamente, en los temas y estilo propio del mensaje del Santo Padre en una Encíclica se contienen suficientes pruebas para constatar la continuidad con el pontificado anterior, por tanto, manifiesta un corazón misericordioso y atentos a las necesidades espirituales y materiales de todos los hombres, sobre todo los desfavorecidos, y principalmente por la paz en el mundo. Es lógico el dolor del Papa por el aumento de las guerras y, sobre todo, por la intensidad de los daños materiales y espirituales.

Asimismo, a lo largo de las páginas de la nueva Encíclica se remarcan las líneas de su pontificado que están ya señaladas en su primer discurso pronunciado en el balcón de la plaza de san Pedro el 8 de mayo de 2025, cuando nos habló de seguir trabajando por la paz en el mundo y en las conciencias; de cultivar la unidad de la Iglesia y el afán pastoral por todos los hombres y especialmente por los más necesitados y, enseñarnos a amar con el corazón vibrante de san Agustín y de la Virgen Santísima.

Evangelización

Varón y mujer: una diferencia para el amor

En el artículo anterior vimos que la soledad no es un dolor estéril, sino un recordatorio: estamos hechos para la comunión. Pero entonces surge la pregunta: ¿cómo se realiza? El Génesis nos lleva al origen y propone una respuesta clara: el encuentro de comunión y amor se da entre el hombre y la mujer.

Hugo Elvira·29 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Las relaciones entre hombres y mujeres hoy día parecen tensas, desconfiadas. Hay una sensación de que la diferencia es un problema, la fidelidad en las relaciones es imposible… Parece que amar es sólo perder. Por eso, volvemos al Génesis, donde la historia humana comienza diciendo exactamente lo contrario.

Leemos en el primer libro de la Biblia: “El Señor Dios se dijo: ‘No es bueno que el hombre esté solo…’” (Génesis 2, 18). Y no está describiendo solo una necesidad afectiva. Está revelando algo más profundo: la identidad misma del ser humano. Porque el hombre ha sido creado por Dios “a Su imagen, a imagen de Dios lo creó…” (Génesis 1, 27). Y eso no solo significa que es más “valioso” o “superior” al resto de la creación, significa que, si el hombre quiere entender quién es, debe mirar a Dios. ¿Y quién es Dios? Dios es Trinidad. Dios no es soledad. Padre, Hijo y Espíritu Santo: una comunión de Personas en el amor.

Como enseñaba san Juan Pablo II, siguiendo la Gaudium et Spes n.22, el hombre solo se comprende plenamente a la luz de ese “principio”, es decir, mirando el designio original de Dios sobre él. Por eso, después de la soledad originaria, aparece la unidad originaria, no como algo añadido, sino como expresión de lo que el hombre es desde el principio: un ser humano hecho para la comunión porque Dios mismo es comunión.

Nacidos para hacer familia

La comunión no es una opción bonita. Es una vocación. Podríamos decirlo así: el hombre está hecho para hacer familia.

Esa vocación se expresa de muchas formas: en la amistad, en la fraternidad, en la vida de la Iglesia. Pero si queremos comprender su origen, el Génesis nos lleva a una experiencia primera y decisiva: “varón y mujer los creó” (Génesis 1, 27). Y, aunque no es la única forma de comunión, sí es una forma originaria que —como subraya san Juan Pablo II— revela algo esencial sobre la persona humana y su vocación al amor. Y, por tanto, todas las demás formas de comunión —cada una según su modo— participan de esta lógica: unidad, complementariedad y don. ¿Cómo es esta lógica?

Si contemplamos el Misterio de la Trinidad, descubrimos algo sorprendente: Dios es Uno…, pero no es uniforme. El Padre es Padre. El Hijo es Hijo. El Espíritu Santo es Espíritu Santo. No hay confusión ni intercambio de “roles”. Y por esto, aunque son Uno en la Divinidad, también son distintos en su modo de ser-relación —ser en comunión—, para ser Uno por el Amor.

Y esto nos revela una verdad clave para entender la comunión humana: la unidad verdadera no elimina la diferencia, la necesita. Sin diferencia, no hay comunión. Solo hay uniformidad. Por eso, en el Génesis, la respuesta a la soledad no es “otro igual”. Sino alguien distinto, pero semejante: “¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Su nombre será “mujer”, porque ha salido del varón” (Génesis 2, 23). Como puede notarse: igual en dignidad, distinto en su modo de ser. Esto es lo que san Juan Pablo II llamó la unidad originaria: la primera experiencia de comunión verdadera entre personas.

La complementariedad que hace posible el amor

La diferencia entre hombre y mujer no es un accidente. Es una necesidad para la complementariedad verdadera. Una estructura inscrita en el cuerpo mismo que dice: “no estás hecho para cerrarte en ti, estás hecho para aceptar el amor y dar amor”.

Por tanto, la complementariedad no es solo biológica. Es personal. Es la posibilidad real de donarse. Por eso el Génesis añade: “serán los dos una sola carne” (Génesis 2, 24). No es confusión. No es pérdida de identidad. Es unidad en la diferencia. Como se contempla en la Trinidad: unidad sin confusión. 

Esta lógica no es solo teoría. Se ve de forma concreta en la historia de la salvación: Dios quiso que su Hijo viniera al mundo…,  en una familia: Jesús nace de una madre y crece con un padre. No porque Dios no pudiera darle todo ese amor directamente, sino porque el amor humano tiene esa forma propia de manifestarse. 

El amor materno se recibe de una mujer. El amor paterno se recibe de un hombre. Y ambos son necesarios para el corazón humano. Por eso, en esa complementariedad —María como madre, José como padre putativo—, Jesús experimenta un verdadero hogar: una comunión real de personas, una familia.

Cuando se rompe la armonía de la complementariedad

Es verdad que, a pesar de la belleza de todo lo dicho hasta ahora, todos sabemos que esta visión no es la que más triunfa. ¿Por qué? Porque el corazón del hombre está herido por el pecado. Y, desde ahí, también se hiere su capacidad de vivir en comunión.

Es verdad que la comunión se rompe, sin duda, cuando el otro deja de ser un don y se convierte en un objeto. Cuando el cuerpo se usa en lugar de ser manifestación visible del amor. Pero hay otra forma más silenciosa —y quizá más peligrosa— en la que esa armonía también se debilita: cuando la diferencia deja de ser acogida, cuando el hombre y la mujer dejan de reconocerse en su modo propio de ser, cuando se pierde la riqueza de lo distinto. Aquí se evidencia cómo la masculinidad y la feminidad son modos concretos de ser persona. Y, en ambos, está inscrita una llamada a amar de forma fecunda: a vivir una paternidad y una maternidad. Todos podemos vivirla: en algunos, esa vocación se expresa también biológicamente, en la familia. En otros, se vive de manera espiritual y sobrenatural, como es el caso de la vida célibe o, como la llama san Juan Pablo II, virginidad por el Reino de los Cielos. 

Esa capacidad de acoger, de dar, de generar vida —de muchas maneras— forma parte de la verdad del amor humano. Y cuando esta riqueza se rechaza, se confunde o se desdibuja, la relación pierde algo de su claridad original. No porque la persona pierda su dignidad —que nunca se pierde—, sino porque se aleja, a veces sin darse cuenta, de esa imagen de Dios que lleva inscrita. Entonces, incluso con las mejores intenciones y elucubraciones, aparece una cierta desorientación en el corazón. Con esta, la dificultad para amar, para entregarse, para ser fiel, para construir esa comunión. Porque el amor necesita verdad. La verdad del amor humano incluye la diferencia, la reciprocidad, la complementariedad posible y auténtica. Cuando eso se cuida, la comunión crece. Cuando se pierde, la relación se vuelve frágil.

Una aventura posible

Aun así, la verdad permanece. El hombre y la mujer no están llamados a competir,
ni a desconfiar, ni a usarse. Están llamados a encontrarse, a ser fieles por la gracia del sacramento del matrimonio, a descubrir en el otro no un límite, sino un don. La diferencia no es una guerra. Es una aventura. Una llamada a amar mejor, a salir de ellos mismos, a construir algo que, sólo es posible, si lo hacen juntos, en comunión.

Vaticano

El Papa León XIV convoca un Rosario por la paz el 30 de mayo

El Rosario, promovido por el Dicasterio para la Evangelización, reunirá espiritualmente a los principales santuarios marianos del mundo en una oración conjunta con el Papa desde los Jardines Vaticanos.

Redacción Omnes·28 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

La insistencia del Papa León XIV por la paz en el mundo continúa manifestándose también a través de su constante exhortación a la oración. Así, el próximo sábado 30 de mayo, a las 19.00 horas, el Santo Padre presidirá el rezo del Santo Rosario en la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes, situada en los Jardines Vaticanos.

En esta ocasión, todos los santuarios del mundo estarán invitados a unirse en oración junto al Santo Padre con sus respectivos peregrinos y fieles.

Entre los principales santuarios que ya han confirmado su adhesión a la iniciativa se encuentran el Santuario de la Madre de Dios de Zarvanytsia (Ucrania), el Santuario Internacional de Nuestra Señora de la Paz y del Buen Viaje de Antipolo (Filipinas), el Santuario de la Beata Virgen del Rosario de Fátima (Portugal), el Santuario de Nuestra Señora Reina de la Paz de Medjugorje (Bosnia y Herzegovina), el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes (Francia), el Santuario de San Charbel Annaya de Byblos (Líbano) y el Santuario Pontificio de la Santa Casa de Loreto (Italia).

La iniciativa está promovida por el Dicasterio para la Evangelización —Sección para las cuestiones fundamentales de la evangelización en el mundo—. Será posible participar presencialmente hasta completar el aforo, previa recogida de entradas en Via della Conciliazione 7 durante los días 28, 29 y 30 de mayo, en horario de 9.30 a 17.30 horas.

Asimismo, los fieles podrán unirse al rezo desde la Plaza de San Pedro a través de las pantallas gigantes instaladas en la plaza.

Mundo

Somalia, al borde de una catástrofe humanitaria

Somalia se acerca una vez más a la catástrofe, advierten las agencias, mientras el país afronta una de las crisis humanitarias más graves del mundo.

OSV / Omnes·28 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 5 minutos

– Fredick Nzwili, OSV News

Las agencias de ayuda internacional, incluidas las vinculadas a la Iglesia Católica, advierten que millones de personas carecen en Somalia de acceso a servicios básicos que salvan vidas y necesitan urgentemente un apoyo global sostenido. 

“Casi 6,5 millones de personas en Somalia sufren altos niveles de inseguridad alimentaria aguda, mientras que más de 1,8 millones de niños padecen desnutrición aguda”, declaró un grupo de organizaciones humanitarias, entre ellas Save the Children International y Aldeas Infantiles SOS Internacional, en un comunicado conjunto del 20 de mayo. 

“Entre ellos, cientos de miles se enfrentan a una desnutrición aguda grave que requiere tratamiento urgente”.

No solo cifras, sino personas en crisis

Según las organizaciones, no se trata simplemente de cifras, sino que representan a niños que se acuestan con hambre, a familias obligadas a abandonar sus hogares por la sequía y los conflictos recurrentes, y a madres que luchan por tomar decisiones imposibles para mantener a sus hijos con vida.

Estas cifras coinciden con los datos más recientes de abril a junio de la iniciativa de Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria por Fases, un marco global estandarizado que se utiliza para clasificar, medir y comunicar la magnitud de la inseguridad alimentaria y la malnutrición.

Somalia y países del Cuerno de África (@Wikimedia commons).

La solidaridad y el apoyo internacional, esenciales

El obispo Jamal Boulos Sleiman Daibes de Yibuti, quien también es el administrador apostólico de Mogadiscio, hace un llamamiento para que se mantenga la atención y la solidaridad internacionales, señalando la frágil y compleja realidad humanitaria del país.

“La situación humanitaria es realmente muy grave”, declaró el obispo Daibes a OSV News, señalando que la magnitud de la crisis es enorme, provocada por sequías recurrentes, desplazamientos forzosos, inseguridad alimentaria y crisis climáticas, mientras que los recursos disponibles siguen siendo insuficientes. “Por ello, la solidaridad y el apoyo internacionales continuos siguen siendo esenciales”.

Una familia somalí desplazada internamente prepara el desayuno frente a su refugio improvisado en Mogadiscio, el 7 de mayo de 2026. (Foto de OSV News/Feisal Omar, Reuters).

Millones de personas carecen de servicios básicos

Millones de personas carecen de servicios esenciales como atención médica y agua potable, a pesar de que la Iglesia, a través de Caritas Somalia y en colaboración con organizaciones humanitarias y socios internacionales, continúa brindando asistencia.

“También se puede observar la resiliencia y la dignidad del pueblo somalí, así como los esfuerzos continuos de las autoridades locales y los socios internacionales para fortalecer la estabilidad y promover la recuperación”, dijo el obispo. 2Sin embargo, las necesidades humanitarias siguen siendo inmensas y requieren atención y solidaridad internacionales constantes”, declaró el obispo Daibes a OSV News. 

En un comunicado emitido a finales de marzo, Caritas Somalia afirmó que “las mujeres, los niños y los ancianos, ya afectados, están sufriendo las peores consecuencias de esta crisis cada vez más grave”, y advirtió que solo se había recibido el 11 % de los fondos necesarios de los donantes. 

“Hacemos un llamamiento a los donantes para que movilicen los fondos que se necesitan con urgencia para proporcionar servicios vitales a las personas más vulnerables, especialmente a las mujeres y los niños”, declaró Caritas.

Los responsables de las organizaciones humanitarias afirman que la crisis se está agravando a medida que las presiones económicas aumentan las necesidades humanitarias. 

Una mujer somalí desplazada internamente sostiene a su hijo desnutrido en el hospital de Baidoa, Somalia, el 29 de abril de 2026. (Foto de OSV News/Feisal Omar, Reuters).

Cierre de Ormuz: los precios del combustible suben hasta un 150%

Mohammed Abdi, director para Somalia del Consejo Noruego para los Refugiados, afirmó que el país está sufriendo un importante impacto económico, además de una hambruna generalizada, con precios del combustible que han aumentado hasta un 150 % y alimentos básicos que han subido un 50 % desde el cierre del estrecho de Ormuz.

“Solo el 15% de la respuesta humanitaria recibe financiación. Estamos viendo cómo la situación se deteriora en tiempo real, mientras que no existen los recursos para detenerla”, dijo Abdi. 

La situación en Somalia ya era precaria cuando la administración Trump clausuró la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en 2025, y la guerra con Irán agravó los problemas de las organizaciones de ayuda humanitaria.

Transporte marítimo casi paralizado

“Somalia depende en gran medida de las importaciones de alimentos, fertilizantes y combustible. Con el transporte marítimo prácticamente paralizado en el estrecho de Ormuz, los precios de estos productos esenciales se han duplicado. En decenas de países pobres e inestables, el hambre aumenta a medida que sube el precio de los alimentos”, informó The New York Times

Y añadió: “Estamos presenciando la primera prueba real de cómo se desarrollará una crisis global como la guerra en lo que un funcionario de ayuda humanitaria describió como ‘la era posterior a la ayuda’”.

Además, insurgencia de Al-Shabab, afiliado a Al-Qaeda

“En más de tres décadas de periodismo, he presenciado numerosas tragedias, desde el tsunami del Océano Índico hasta las guerras en Irak y Camboya. Pero lo que vi y escuché recientemente en Somalia me impactó profundamente”, informó Peter Goodman para el New York Times.

La prolongada inestabilidad de Somalia complica aún más las labores de ayuda humanitaria. El país sigue enfrentándose a una insurgencia de Al-Shabab, un grupo afiliado a Al-Qaeda en África Oriental, que ha perpetrado atentados e impone una interpretación estricta de la ley islámica en las zonas bajo su control.

Mayoritariamente mulsumán, y discreta presencia católica

A pesar de estos desafíos, la Iglesia católica mantiene una presencia discreta pero significativa. Somalia es mayoritariamente musulmana (99,9%), y las comunidades cristianas son pequeñas y se concentran principalmente en zonas urbanas, a menudo formadas por conversos. 

Gran parte de la infraestructura física de la Iglesia ha sido destruida; la catedral principal de Mogadiscio, construida entre 1925 y 1928 por misioneros de la Consolata, está en ruinas desde 2008 y sus terrenos se han utilizado como asentamiento para personas desplazadas por décadas de conflicto.

El obispo Daibes afirmó que su ministerio se lleva a cabo con prudencia y discreción, pero que se mantiene estrechamente vinculado a la gente a través de la ayuda humanitaria y la colaboración.

Labor social y humanitaria de la Iglesia

“Aunque no siempre es posible tener presencia directa en el país, mantengo un contacto regular con la realidad de Somalia, especialmente a través de Caritas Somalia, que representa el servicio social y humanitario de la Iglesia”, afirmó.

Añadió que la presencia de la Iglesia es necesariamente limitada y respetuosa de las condiciones locales, y que se mantiene un contacto permanente con el clero en Somalilandia —una región autoproclamada independiente en el norte— y con los capellanes en Mogadiscio.

“La misión de la Iglesia se lleva a cabo principalmente a través del testimonio, el servicio humanitario, el acompañamiento y la promoción del diálogo y la fraternidad humana”, dijo el obispo Daibes.

Esperanza cautelosa

A pesar de la magnitud del sufrimiento, el obispo expresó una esperanza cautelosa por el futuro de Somalia, señalando la importancia de la reconciliación, la construcción de instituciones y la inversión en los jóvenes.

“Construir una paz duradera requiere no solo medidas de seguridad, sino también inversión en oportunidades para los jóvenes, desarrollo social y el fortalecimiento de la confianza y la cooperación dentro de la sociedad”, afirmó.

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– Fredrick Nzwili escribe para OSV News desde Nairobi, Kenia.

El autorOSV / Omnes

Libros

“Tengo la corazonada de que León XIV va a ser un Papa gigante”

Uno de los principales vaticanistas, Juan Vicente Boo, publica un estudio biográfico sobre el Santo Padre cumplido un año de Pontificado.

Jose Maria Navalpotro·28 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

Lo llama “El Papa de la nueva era”. Juan Vicente Boo, uno de los vaticanistas con mayor prestigio y experiencia, acaba de presentar un ensayo biográfico -publicado por Espasa- sobre León XIV, quien el 18 de mayo cumplió su primer año de pontificado. La nueva era que menciona Boo es la marcada por la Inteligencia Artificial (IA).

El autor explica que al tomar como nombre el de León XIV ya decía mucho. Así, si León XIII afrontó “la cuestión social” durante la Revolución Industrial; su sucesor se sitúa en una nueva era marcada por la Inteligencia Artificial, en lo que califica como una “Rerum Novarum 2.0”, en referencia a la Encíclica que inició la doctrina social de la Iglesia.

Juan Vicente Boo (A Pobra do Caramiñal, La Coruña, 1954) ha sido corresponsal del diario ABC en el Vaticano desde hace veinte años. En la presentación del libro en Madrid, aseguró: “Tengo la corazonada de que León XIV va a ser un Papa gigante”. Una afirmación para tener en cuenta. Su libro, “El Papa de la nueva era”, de Espasa, es fruto de un profundo estudio sobre Robert Prevost, partiendo de un detenido examen de su pasado, como superior agustino, como misionero, como Prefecto del Dicasterio para los Obispos, los méritos que le llevaron a ser una de las personas de máxima confianza del Papa Francisco. “Hay que descubrir la persona del Papa”, afirma el autor. Él lo transmite al lector.

Boo subraya la continuidad entre el Papa Francisco y León XIV y, en este sentido, señala como otro de los ejes del pontificado actual al Concilio Vaticano II.

El ensayo aporta consideraciones incisivas y asequibles sobre geopolítica, en un contexto internacional donde León XIV se preocupa por la paz en Ucrania, en Palestina, en Irán, entre otros puntos hoy en conflicto, en “un mundo que arde”.

Especial peso tiene en el libro el análisis de la IA: “va a ser una piedra miliar de su magisterio”, afirmó Boo. Comentó que “el Papa es tan metódico y reflexivo que llega la encíclica casi en un año de su inicio”. Explicó que el Papa matemático, teólogo y canonista empezó a trabajar el tema desde hace años y en su año de Pontificado ha dedicado al tema una intervención pública cada mes.

León XIV: el Papa de la nueva era

Autor: Juan Vicente Boo
Editorial: Espasa
Lugar de edición: Madrid
Longitud de impresión: 304
Idioma: Castellano
ISBN: 978-8467081992

Familia

Fernando Mairata, experto en ciberseguridad: “Un control parental no es para controlar a nuestros hijos, es para ayudarles a estar seguros”

Fernando Mairata habla con Omnes sobre la importancia de la ciberseguridad en la familia, aportando herramientas para que la seguridad en el ámbito tecnológico se convierta en una realidad.

Paloma López Campos·28 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 7 minutos

Fernando Mairata es el CEO de DLTCode, una empresa española de ciberseguridad. Es además el presidente del Grupo Armora, grupo empresarial al que pertenece dicha empresa, y de PETEC, la Asociación de Peritos de Nuevas Tecnologías. También es el presidente de la Comisión de Ciberseguridad de CINTAC, la Asociación por las Tecnologías Accesibles.

Como parte de su trabajo también colabora con las Fuerzas y Seguridades del Estado en temas de ciberseguridad e imparte charlas de concienciación en instituciones educativas y empresas.

¿Por qué decidió escribir este libro?

– Un buen día, un amigo Guardia Civil me propuso escribir este libro para hablar de la ciberseguridad desde la familia y me gustó el reto. Nos reunimos con la editorial Palabra, y solo hubo una condición: donar todos los derechos del libro a la Asociación Pro-Huérfanos de la Guardia Civil.

A partir de ahí me puse a escribir ya se ha hecho realidad este libro. La verdad es que estamos muy contentos con el avance de las ventas y la gran acogida que está teniendo.

El libro no es tremendista, pero sí que se nota que hay cierta urgencia en tratar esta cuestión. ¿A qué se debe esa urgencia?

– La urgencia se debe a que todavía no hemos visto las consecuencias de las primeras generaciones a las que hemos dejado solas con las nuevas tecnologías y con las redes sociales. Pensamos que los chavales están acostumbrados, que conocen todo sobre la tecnología y las redes sociales, pero no han tenido ese acompañamiento necesario por parte de los padres y de los profesionales, para saber cómo utilizarlas de forma responsable.

Todavía no estamos viviendo las consecuencias de haberles dado un arma tan potente y no haberles explicado cómo utilizarla bien. Por eso por eso hay urgencia, porque al final tenemos muchas generaciones que se están formando con las pantallas, que están utilizando las nuevas tecnologías, las redes sociales, y que en ningún momento se les ha explicado los problemas que puede haber, igual que las ventajas del buen uso.

La tecnología avanza muy rápido, porque de hecho el primer smartphone es de 2007, como quien dice, de antes de ayer. Ya viene la IA y después viene la computación cuántica, entonces cuanto antes empecemos a tratar estos temas en familia y que no sean un tabú, mucho mejor.

Todavía estamos a tiempo de evitar los grandes problemas que hay mucha gente que pronostica.

Además de esta falta de comunicación en la familia, ¿qué otros errores comunes existen a la hora de enfrentarse a esta seguridad digital?

– Lo primero es la brecha que hay entre los abuelos y los nietos. ¿A nuestros hijos quién los está cuidando actualmente? Normalmente los abuelos. Cuando uno de nuestros hijos pequeños se queda con los abuelos y se pone con el ordenador o con la pantalla que está conectada a internet, se pone a hacer cosas que los abuelos no tienen control y para ellos también es una inseguridad y un malestar el decir “pueden estar haciendo cosas que yo no me entero y con las que tampoco puedo ayudarles”.

Pero luego estamos los padres, que tampoco estamos dando ejemplo de un buen uso de las nuevas tecnologías. Estamos mucho tiempo delante de las pantallas, publicamos demasiadas cosas en redes sociales, y al final estamos dejando un poco de lado la familia y lo que es el trato humano entre nosotros.

Tú vas a un restaurante y antes veías a la gente que se miraba a los ojos; ahora todo el mundo está mirando para abajo y contestando a los WhatsApp, o jugando. Estamos perdiendo la humanidad y perdiendo ese contacto personal que es tan importante.

¿Qué medidas podemos adoptar entonces?

– Ante todo, los padres tenemos que ser ejemplo para nuestros hijos. Porque si yo le digo a mi hijo que tiene que cruzar en verde y me ve cruzar en rojo todos los días, está claro cómo van a cruzar: en rojo. Por lo tanto, luego no me puedo enfadar con ellos porque hayan cruzado en rojo.

Lo segundo, fomentar mucho el diálogo en familia y ver que todos somos parte de la solución, que nuestros hijos pueden ayudar a sus abuelos a tener más confianza en esas nuevas tecnologías y a conocer un buen uso de estas. Nosotros, como hijos y como padres, podemos ayudar a nuestros hijos y podemos ayudar a nuestros padres, pero también tenemos mucho que aprender de nuestros hijos.

Y sobre todo es fomentar la confianza en familia, el que se pueda hablar de cualquier tema sin que sea tabú para que —y Dios no lo quiera— el día que tengamos un problema, sepamos reaccionar y sepamos cómo pedir ayuda para que nos puedan ayudar o nuestros padres, o nuestros abuelos, o nuestro entorno, y que podamos afrontar el problema sin mayores consecuencias.

Hay una delgada línea entre la supervisión y la invasión de la privacidad de lo que están haciendo nuestros hijos en internet. ¿Cómo podemos alcanzar un equilibrio?

– El equilibrio es muy fácil, es a base de diálogo. Si tú das confianza a tus hijos, si tú explicas a tus hijos lo que haces, ellos te van a explicar lo que hacen y te lo van a enseñar. Si yo navego junto a mi hijo cuando estoy navegando yo, no va a tener ningún problema en que esté a su lado cuando él navega.

Tenemos que navegar juntos y tenemos que trabajar juntos y hablar de ciberseguridad. Porque no es una cosa que de repente ha aparecido en este mundo, es que tenemos que implementarlo en nuestro ADN, implementarlo en nuestras vidas.

Si pensamos primero en las cosas y luego en aplicarles ciberseguridad, ya vamos mal; si pensamos en las cosas de una manera ya segura, pues estaremos triunfando. Y ojo, que eso no significa no caer, que todos vamos a acabar cayendo. Pero lo importante es saber tener esa reacción para cuando caigamos o para cuando el de al lado caiga, poder ayudarle.

Yéndonos un poco al lado negativo, ¿qué tipo de amenazas se encuentran actualmente niños, pero sobre todo adolescentes, en el entorno digital?

– El uso de las imágenes que suben a las redes sociales, que tú cuando sacas una imagen la estás sacando de contexto, con lo cual esa imagen se puede volver contra ti y puede producir acoso.

Nos encontramos también con las inteligencias artificiales, que se están utilizando para el lado del mal, porque se utiliza para desnudar a compañeras del centro educativo y empezar a distribuir las imágenes, ya hemos visto muchísimas noticias de estas cosas. Hay que tener mucho cuidado y sobre todo hay que saber reaccionar.

Y lo importante, todos tenemos a nuestra disposición el teléfono 017 de INCIBE, que es el Instituto Nacional de Ciberseguridad, para ayudarnos con estos casos.Es importante saber que podemos denunciar, algo esencial. Lo que no se denuncia no existe, por lo tanto, si no denunciamos estamos ayudando a los criminales, no estamos ayudando a los profesionales de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Tenemos que saber que podemos contar siempre con Policía Nacional y con Guardia Civil; constantemente están actualizando sus conocimientos, están muy implicados en los temas de las nuevas tecnologías y están muy al día de los delitos y los ciberdelitos, y no tenemos que tener ninguna duda de que acudiendo a ellos nos van a ayudar.

Ha mencionado los centros educativos. ¿Qué papel cree que debería jugar la educación para la ciberseguridad?

– Es un papel primordial, pero tenemos que partir de la base de que la educación viene de casa y en los centros educativos nos forman. Y dentro de esa formación, sí es verdad que desde pequeñitos ya están metiendo las pantallas, pero no se habla de ciberseguridad o de seguridad hasta los 9 o 10 años, con lo cual ya vamos tarde.

Si un alumno entra al colegio con 3 años, ya tenemos 6 años que ha estado utilizando las nuevas tecnologías, seguramente antes porque los padres, para que los niños no molesten, les dejamos los dispositivos para que vean dibujos, se entretengan y demás.

Pero son muchos años con pantallas y además son años en los que es muy importante su formación, porque es cuando son esponjas, y ahí estamos perdiendo el tiempo al no hablarles de seguridad y al no explicarles el buen uso de las nuevas tecnologías.

Con respecto a los padres, ¿a qué señales de alerta deberían prestar atención los padres para darse cuenta de que hay algo sucediendo en el entorno digital en el que se mueven sus hijos?

– Exactamente lo mismo que hacían nuestros padres cuando no existía el entorno digital, con la diferencia de que cuando nosotros éramos pequeños no existía este entorno. El acoso, por ejemplo, en los colegios, cuando salías a las 5 de la tarde se terminaba hasta el día siguiente. Hoy en día no, hoy el acoso es 24/7, 365 días del año.

Cuando vemos que nuestros hijos no se despegan de las pantallas, de repente les notamos extraños, nerviosos, esas son pautas para decir “aquí pasa algo”. Y si vemos que están muy reservados, que no quieren hablar con nosotros, también hay un problema.

Insisto en que es clave educar a nuestros hijos en casa para que tengan esa confianza y que cuando vean que tienen un problema sean capaces de avisarnos y no pensar que les vamos a echar la bronca. Lógicamente, si han hecho algo mal, les regañarás, pero a lo mejor no es el momento cuando te lo cuentan, sino un poco después.

Tenemos que ser pacientes, tenemos que ayudarles a salir de los problemas y después ya veremos responsabilidades, castigos o lo que queramos, pero lo primero es actuar. Porque además en el mundo digital todas las evidencias desaparecen a una velocidad asombrosa, por lo tanto hay que ser muy rápidos para poder salvaguardarlas y poder presentar esa denuncia.

Con respecto a las redes sociales, ¿cómo podemos gestionar tanto su uso como  lo que se comparte?

– Trabajando con ellos. ¿Hay controles parentales? Sí. ¿Nos pueden ayudar? Sí. Pero también tenemos que enseñar a nuestros jóvenes qué es lo que hace un control parental y qué es toda la porquería que les está quitando. Porque un control parental no es para controlar lo que hacen mis hijos, es para ayudarles a estar seguros, para que vean que cuando tú tienes el control parental activado toda la porquería de anuncios y demás no te va a aparecer porque está bloqueada, toda la porquería que hay de contenidos no adecuados para tu edad tampoco te van a aparecer porque está bloqueado. Eso no es espiar, eso es acompañar.

Y si les demostramos a nuestros hijos el funcionamiento y todo lo que les estamos evitando, va a ayudar a que entiendan que estamos ahí para ayudarles, no para espiarles. Porque los mensajes no hay que leerlos, hay que tener esa confianza para que ellos nos digan cuándo tienen un problema.

¿Hay herramientas o recursos que pueda recomendar a los padres para que les ayuden a mejorar esta seguridad digital?

– Hay muchísimas herramientas. Yo lo que les recomiendo es hablar mucho. Hay cosas que propongo en el libro como ver una película de Disney con palomitas, disfrutar de la película y luego aprovechar para hablar qué enseñanzas de ciberseguridad nos da la película de Disney, que son muchas. El que tenga el libro puede tener algunos ejemplos, pero si trabajamos con los chavales veremos que hay infinidad.

Por otro lado, está el minuto digital, que también lo menciono en el libro. Consiste en que todos los días nos vamos a sentar y durante un minuto vamos a hablar de lo que hemos hecho a través de las redes, de las nuevas tecnologías.

Otro ejercicio es buscar en internet meteduras de pata de famosos, porque han subido fotos o han subido vídeos a sus redes sociales con prisas por aquello de “tiene que ser todo inmediato”, no han comprobado lo que había alrededor y han metido la pata.

En resumen: hay que buscar cosas sencillas para jugar con ellos y para aprender juntos.

Y luego, en el 017 y en la página web de INCIBE, la que abrió especialmente para jóvenes, que es is4k.es —Internet Segura for Kids—, ahí tenemos un montón de herramientas, tenemos juegos y mucho material para poder trabajar en familia y no solo con nuestros menores, sino con los mayores.

Evangelio

No es bueno que Dios esté solo. Santísima Trinidad (A)

Vitus Ntube nos comenta la lecturas de la Santísima Trinidad (A) correspondiente al día 31 de mayo de 2026.

Vitus Ntube·28 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 2 minutos

El primer domingo después de Pentecostés está dedicado a la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Con la conclusión del tiempo pascual, la liturgia vuelve al Tiempo Ordinario, y lo hace invitándonos a contemplar a Dios en su realidad más profunda.

La solemnidad de hoy, en cierto sentido, resume toda la revelación de Dios tal como se ha desplegado a través del misterio pascual: la muerte y resurrección de Cristo, su ascensión a la derecha del Padre y el descenso del Espíritu Santo. Es como si la Iglesia nos condujera, paso a paso, hasta el mismo corazón de Dios. Al llegar al misterio de la Trinidad, profundizamos en lo que significa decir: «tanto amó Dios al mundo».

Las lecturas de hoy trazan un camino de esta revelación. En la primera lectura, Moisés se encuentra con el Señor en el monte Sinaí, donde Dios se revela: “Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad”. Aquí Dios aún no se revela como Trinidad, pero ya vislumbramos algo de su vida interior: una riqueza, una plenitud, un amor que desborda.

Este amor divino alcanza su expresión plena en el Evangelio: “Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna”. El Padre envía al Hijo; el Hijo entrega su vida; el Espíritu es derramado en nuestros corazones. Dios no es soledad, sino comunión.

Esta es la profunda sencillez de nuestra fe: hay un solo Dios, y sin embargo este único Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas distintas, unidas en un amor perfecto. El amor, por su propia naturaleza, no puede permanecer cerrado en sí mismo. De manera sugestiva y casi lúdica, G. K. Chesterton comentó una vez que “no es bueno que Dios esté solo”, evocando las palabras del Génesis sobre el hombre: “no es bueno que el hombre esté solo”. Aunque, por supuesto, Dios es perfecto en sí mismo, el misterio de la Trinidad revela que en Dios hay una comunión eterna, un intercambio vivo de amor.

Somos introducidos en esta vida divina por el Bautismo. Somos bautizados en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. La vida de la Trinidad no solo nos ha sido revelada, nos ha sido dada. Cada vez que hacemos la señal de la cruz, invocamos ese nombre, el nombre de Dios que es amor. Ese gesto sencillo marca toda nuestra existencia: desde el inicio de nuestra vida en Cristo hasta su plenitud, nos acompaña recordándonos quiénes somos y a quién pertenecemos.

San Pablo expresa esto bellamente al final de su segunda carta a los Corintios: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con todos vosotros”. No es solo un saludo; es un resumen de la vida cristiana.

Si es cierto, en cierto sentido, que “no es bueno que Dios esté solo”, entonces ciertamente no es bueno que el hombre esté solo sin Dios. Hemos sido creados para la comunión con Dios y entre nosotros. La Trinidad revela tanto nuestro origen como nuestro destino: venimos del amor y estamos llamados a entrar plenamente en ese amor.

Cine

‘San Jorge’: Una notable ración de épica histórica para la cartelera

La cinta, que se estrena este 29 de mayo, cumple con creces su objetivo: ofrecer entretenimiento y la leyenda clásica del santo sin complejos.

Redacción Omnes·27 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: < 1 minuto

En una cartelera a veces saturada de propuestas idénticas, siempre se agradece cuando una película sabe exactamente qué quiere ofrecer y lo entrega sin rodeos. Este es el caso de ‘San Jorge’, la producción que llega a los cines de España este viernes 29 de mayo. La película se presenta como lo que realmente es: un drama de acción histórica entretenida y honesto con su público.

La trama nos traslada a la última gran persecución del emperador Diocleciano, un marco histórico potente para situar el conflicto de Jorge, un capitán romano atrapado entre el deber militar y sus profundas convicciones. Es cierto que el guion no busca revolucionar el género ni meterse en laberintos psicológicos; apuesta por una narrativa clásica de toda la vida, con un héroe de valores claros y un conflicto moral directo. Funciona, la historia avanza con buen ritmo y se apoya en una dirección que sabe cuándo ponerse seria y cuándo dar paso a la acción.

En definitiva, ‘San Jorge’ no necesita ser una obra maestra para ser una buena película. Es una propuesta muy disfrutable que cumple con nota en el apartado visual, entretiene de principio a fin y dignifica la leyenda del santo con respeto y espectacularidad. Una opción más que recomendable para volver a las salas de cine este fin de semana.

Vaticano

León XIV insta a respetar los textos y las normas de la liturgia

En la catequesis de la Audiencia de este miércoles, el Papa León XIV ha animado “a todos los sacerdotes a respetar los textos y las normas de la liturgia”, que ha sido “durante siglos, un motor de evangelización”.

Redacción Omnes·27 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 4 minutos

Tras una amplia cita de Benedicto XVI, en su reflexión sobre la Constitución “Sacrosanctum Concilium” del Concilio Vaticano II,  el Papa León XIV ha manifestado en la Audiencia de esta mañana que “contemplamos la liturgia desde la perspectiva de la tradición y la evolución”.

El papa Pío XII definió a la Iglesia como un “organismo vivo” que necesita crecer, madurar y adaptarse a las circunstancias. Y de hecho, “deseando que la vida cristiana prosperara y creciera, el Concilio Vaticano II reconoció que era el momento de ajustar algunos elementos adaptables de la liturgia por el bien de la salud y la vitalidad de la Iglesia, para fortalecer y rejuvenecer a los cristianos, y para fomentar la unidad y evangelizar a hombres y mujeres”.

Sin embargo, como ha precisado el Papa al dirigirse a los peregrinos de lengua inglesa, y a todos los fieles, “el Concilio afirmó que el progreso legítimo en la liturgia debe preservar también la sana tradición, y que ‘ciertos elementos de la liturgia nunca pueden cambiar porque son de institución divina’.

“De manera particular, animo a todos los sacerdotes a respetar los textos y las normas de la liturgia con apertura, humildad, confianza en la grandeza de Dios y con sincera fidelidad a la comunión eclesial”, ha dicho el Pontífice.

“Conservar la tradición y apertura al legítimo progreso”

En su catequesis, el Papa ha profundizado en aquella intención de los padres conciliares: Para favorecer el acceso de los fieles a la riqueza de los dones de gracia dispensados por la sagrada liturgia, la Constitución Sacrosanctum Concilium indica, por lo tanto, con una fórmula muy eficaz la dirección a seguir: ‘Conservar la tradición y apertura al legítimo progreso’ (SC, 23). 

Benedicto XVI acogió en esta declaración de intenciones el ‘programa de reforma’ de los Padres conciliares, ha proseguido el Papa León, que ha citado textualmente unas frases del Papa alemán.

Benedicto XVI: tradición y progreso se integran

“No pocas veces se contrapone de manera torpe tradición y progreso. En realidad, los dos conceptos se integran: la tradición es una realidad viva y por ello incluye en sí misma el principio del desarrollo, del progreso. Es como decir que el río de la tradición lleva en sí también su fuente y tiende hacia la desembocadura” (Discurso a los participantes en el Congreso por el 50° aniversario de la fundación del Instituto litúrgico pontificio de San Anselmo, 6 de mayo de 2011). (Hasta aquí la cita de Benedicto XVI).

El Papa León XIV preside la Santa Misa de la Solemnidad de Pentecostés en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, el 24 de mayo de 2026. (Foto de OSV News/Matteo Minnella, Reuters.

Una parte inmutable, y otras sujetas a cambio

El Concilio afirma la legitimidad de ese proceso, ha proseguido León XIV, “arraigado en la auténtica Tradición, distinguiendo dentro de la liturgia ‘una parte que es inmutable por ser la institución divina’ de ‘otras partes sujetas a cambio, que en el decurso del tiempo pueden y aún deben variar, si es que en ellas se han introducido elementos que no responden bien a la naturaleza íntima de la misma Liturgia o han llegado a ser menos apropiados’ (SC, 21). 

Luego, en palabras a los peregrinos de lengua española, ha añadido que “esta necesidad (de una adaptación a las exigencias actuales, renovando por ende las formas rituales de la Sagrada Liturgia”, la podemos constatar a lo largo del caminar de la Iglesia, pues bien, el culto se ha “encarnado” en las formas culturales de cada época y ha sido capaz de influir en ellas e incluso de transformarlas.

“La liturgia ha sido así, durante siglos, un motor de evangelización”, ha reiterado en la Audiencia.

No compromete la comunión eclesial

“El Magisterio conciliar, de este modo, invita a evitar desorientar a los fieles, disuadiendo a cualquiera de añadir o quitar o modificar algo, en materia litúrgica, por iniciativa propia (cf. SC, 22)”, ha señalado el Sucesor de Pedro, aclarando que “el progreso evocado por la Constitución conciliar no compromete en absoluto la comunión eclesial: más bien pretende confirmarla y favorecerla”.

El papa León XIV saluda a un niño desde el papamóvil mientras recorre la Plaza de San Pedro en el Vaticano antes de su audiencia general semanal el 20 de mayo de 2026. (Foto de CNS/Lola Gómez).

Que María, Madre de la Iglesia, cuide a los fieles de Líbano

En sus saludos a romanos y peregrinos de diversos países, el Papa se ha referido de modo especial a invocar la protección de María, Madre de la Iglesia -la ha denominado así, “Madre”, en varias ocasiones-, en particular a los de lengua portuguesa y árabe.

“Saludo a los fieles de lengua árabe, en particular a los procedentes del Líbano. María, Nuestra Madre, está siempre presente entre nosotros, reza por nosotros y nos cuida con amor maternal. ¡Que el Señor os bendiga a todos y os proteja siempre de todo mal!”.

Y proteja la vida de cada persona, desde la concepción hasta la muerte natural

Luego, al dirigirse a los polacos, ha recordado el Día de la Madre, y les ha pedido que “protejan en su patria la vida de cada persona, desde la concepción hasta la muerte natural”.

Éstas han sido sus palabras: “Saludo cordialmente a los polacos. Ayer celebraron el Día de la Madre. Doy las gracias a todas las madres que, con generosidad, han transmitido el don de la vida y cuidan de sus hijos, enseñándoles el amor a Dios y al prójimo”. 

Que la Santa Madre de Dios interceda por ellas para que obtengan la gracia de un vínculo duradero con Jesús, ha concluido el Santo Padre, “y con su ayuda, protejan en su patria la vida de cada persona, desde la concepción hasta la muerte natural”.

En su resumen en inglés, que pronuncia el mismo Papa, hoy ha saludado de modo expreso “a los grupos de Inglaterra, Irlanda, Camerún, Kenia, Nigeria, India, Pakistán, Filipinas, Corea del Sur, Canadá y los Estados Unidos de América”.

El autorRedacción Omnes

Vaticano

Babel, algoritmo, desarme…: Diccionario de términos en la encíclica papal

¿Qué tienen en común la Torre de Babel, la figura bíblica de Nehemías, los algoritmos y la realpolitik? Todos estos temas se abordan -junto con el desarrollo humano integral, el desarme o la doctrina social católica-, en la primera encíclica del Papa León XIV, 'Magnifica Humanitas'.  

OSV / Omnes·27 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 10 minutos

— Gina Christian, OSV News

El texto de la encíclica ‘Magnifica Humanitas’, firmada por el Papa el 15 de mayo y publicada el 25 de mayo, invoca la sabiduría de la doctrina social de la Iglesia como marco para dar forma a la IA, en medio de rápidos avances tecnológicos, un panorama global fragmentado y las crecientes amenazas a la vida y la dignidad humanas.

Aquí tienes una guía de algunos de los términos que se tratan en la encíclica.

– 1) Inteligencia artificial: término general para la tecnología que emula la inteligencia humana. La capacidad de aprender de los datos, reconocer patrones, resolver problemas, tomar decisiones y generar contenido original a partir de indicaciones humanas son características de la IA.

En “Magnifica Humanitas”, el Papa León XIV escribe que “no es posible ofrecer una definición única y completa de IA”.

“Lo que sí se puede afirmar es que debemos evitar la idea errónea de equiparar este tipo de ‘inteligencia’ con la de los seres humanos”, continuó. “Estos sistemas simplemente imitan ciertas funciones de la inteligencia humana. Al hacerlo, a menudo superan la inteligencia humana en velocidad y capacidad computacional, ofreciendo beneficios tangibles en muchos campos. Sin embargo, este poder sigue estando totalmente ligado al procesamiento de datos”. 

La IA se programa en varios lenguajes de programación, entre ellos Python, C++, Java y R. Ejemplos cotidianos de IA en acción incluyen diversos tipos de chatbots como ChatGPT de OpenAI y Claude de Anthropic, recomendaciones de productos en línea y asistentes personales virtuales como Alexa de Amazon y Siri de Apple. La IA tiene una amplia gama de aplicaciones empresariales en casi todos los sectores del mercado, incluidos la sanidad, la educación, la energía y la seguridad.

– 2) Algoritmo: En esencia, un proceso rutinario y secuencial para realizar una tarea. Los algoritmos de IA, más complejos, están diseñados para contemplar múltiples escenarios hipotéticos en una situación dada y para aprender de los datos con los que se entrenan. El Papa León XIV advierte en su encíclica que los algoritmos de IA pueden utilizarse para ejercer dominio sobre los vulnerables y sobre la humanidad misma, erosionando la responsabilidad y la empatía.

“De esto se desprende una consecuencia simple pero contundente: no podemos considerar que la IA sea moralmente neutral”, escribe. “En realidad, toda herramienta técnica incorpora decisiones y prioridades a través de lo que mide, ignora y optimiza, y de cómo clasifica a las personas y las situaciones”.

¿Dominio sobre la humanidad?

– 3) Alineación: En el desarrollo de la IA, el proceso de asegurar que la tecnología se ajuste a los valores humanos, de modo que los modelos de IA sirvan de forma segura a los intereses humanos. La “desalineación emergente”, donde la IA se desvía de dichas normas y se comporta de manera perjudicial, es una preocupación creciente entre los expertos en ética y teología de la IA. 

El Papa León XIV insiste en que la alineación conlleva una condición adicional: “la posibilidad de debatir abiertamente los marcos éticos implicados y someterlos a estándares compartidos de justicia social. De lo contrario, quienes controlan la IA impondrán su propia visión moral, que se convertirá en la infraestructura invisible de estos sistemas”.

– 4) Babel, la Torre de Babel: Descrita en Génesis 11:1-9 , la ciudad y la torre construidas por las naciones de la tierra en el valle de Sinar, después de que Noé y su familia sobrevivieran al diluvio. Debido a que las naciones, que hablaban el mismo idioma, emprendieron el proyecto con orgullo humano, el Señor confundió su lenguaje, lo que provocó división y dispersión por toda la tierra. En la sección 7 de su encíclica, el Papa León XIV utiliza este ejemplo para mostrar “los límites de cualquier esfuerzo que, por grandioso que sea, surja de la autoafirmación, sacrifique la dignidad humana por la eficiencia y aspire a alcanzar el cielo sin la bendición de Dios”.

– 5) Doctrina social católica (doctrina social): La enseñanza de la Iglesia -que se basa en documentos papales, conciliares y eclesiásticos- sobre los medios para construir una sociedad justa y vivir la santidad en la vida moderna. Como explica el Papa León XIV en su encíclica, el término fue acuñado por el Papa Pío XII en 1950, pero debe su desarrollo a “una larga tradición de reflexión eclesial sobre la vida en sociedad, arraigada en la Sagrada Escritura, los Padres de la Iglesia y los desarrollos teológicos y legales de la Edad Media y la era moderna”. El Papa León XIV señala también que su “amado predecesor”, León XIII, impulsó esa tradición hacia aplicaciones modernas en su encíclica “Rerum Novarum” de 1891.

Principios de la Doctrina social católica

Los principios clave de la doctrina social católica son: el bien común; el destino universal de los bienes, que sostiene que los bienes de la creación están destinados a todos (incluso cuando la propiedad privada se adquiere justamente). Subsidiariedad, que enfatiza que las instituciones más grandes de la sociedad, incluido el Estado, no deben abrumar ni interferir con las más pequeñas (incluidas las familias y las comunidades eclesiales). La solidaridad sostiene que la humanidad, aun con sus diferencias, es una familia. Y la justicia, que según el Catecismo de la Iglesia Católica “consiste en la voluntad constante y firme de dar lo que corresponde a Dios y al prójimo”.

En su encíclica, el Papa León XIV subraya que la IA y su poder inherente deben evaluarse conforme a los principios de la doctrina social católica.

– 6) Ciudad de Dios, ciudad del hombre: símbolos, respectivamente, de la fe en Dios y la incredulidad. San Agustín contrasta ambas en su obra más conocida como ‘La Ciudad de Dios’. 

En su encíclica, el Papa León XIV (miembro de la Orden de San Agustín, quien invoca con frecuencia el pensamiento del santo) cita esta imagen y la observación de San Agustín: “Dos amores han construido dos ciudades: la ciudad terrenal, el amor propio hasta el desprecio de Dios; la ciudad celestial, el amor a Dios hasta el desprecio de uno mismo”. 

El Papa León XIV reflexiona entonces: “Como a lo largo de la historia, estos dos amores siguen compitiendo por el dominio en nuestros corazones hoy. La era de la IA no es una excepción: la construcción de Babel o la reconstrucción de Jerusalén comienza dentro de cada uno de nosotros».

– 7) Ecología de la comunicación: Un modelo para comprender la dinámica entre la comunicación y el orden social. Este concepto, a veces denominado ‘ecología de los medios’, tiene sus raíces en los estudios de comunicación de la década de 1960. 

En su encíclica, el Papa León XIV utiliza este término para abogar, entre otras cosas, por la transparencia en las comunicaciones de la Iglesia, la protección de datos personales y la selección de contenidos; la alfabetización digital y mediática; el periodismo serio; la verificación de la información; y el fomento del pensamiento crítico. 

El Papa señala que estas acciones reflejan “el principio fundamental” de que “la verdad es un bien común y no propiedad de quienes detentan el poder y la influencia”.

Foto: ©Caritas Polonia. Niños en una tienda de refugiados en Kroscienko.

Mirada en las generaciones presentes y futuras

– 8) Desarrollo humano integral: término que aparece en la encíclica de San Pablo VI de 1967, ‘Populorum Progressio’. En este texto se concibe el florecimiento de las personas y los pueblos de forma holística, teniendo en cuenta las preocupaciones espirituales, culturales, morales y relacionales, con la mirada puesta no solo en las generaciones presentes, sino también en las futuras. 

El concepto es fundamental para la doctrina social católica (véase más arriba), y el Papa Francisco estableció en 2016 el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano. 

En su encíclica, León XIV describe el desarrollo humano integral como “el marco a través del cual podemos interpretar los cambios de nuestro tiempo, incluidos los provocados por la revolución digital”.

– 9) Modelo de lenguaje a gran escala: Un tipo de modelo de IA capaz de ser entrenado para comprender y generar lenguaje de forma similar a la humana, con contexto y matices.

– 10) Multilateralismo: En las relaciones internacionales, el concepto de cooperación entre naciones diversas. Originalmente un término geométrico que significa “multilateral”. El multilateralismo es fundamental para entidades como las Naciones Unidas y para los acuerdos internacionales sobre un orden basado en normas que salvaguarde la vida y la dignidad humanas. 

En su encíclica, el Papa León XIV señala una crisis en el sistema multilateral actual, no solo debido a “limitaciones estructurales”, sino también a “una frecuente falta de voluntad compartida para apoyarlo y reformarlo, o para reconocer su autoridad moral”.
Observa que la globalización económica posterior al colapso de los regímenes comunistas europeos en 1989 dista mucho de ser un “multilateralismo genuino”. En cambio, escribe que la “fe casi ciega en los mercados” de la globalización ha “provocado reacciones fundamentalistas, identitarias y nacionalistas”, y ha degenerado en “un multipolarismo desordenado y conflictivo con una sensación generalizada de desconfianza”. 

Se sustituye el derecho internacional por ‘la fuerza hace el derecho’

Los esfuerzos conjuntos por el bien común se ven aún más amenazados por los intentos resurgentes de “forjar una identidad colectiva en oposición a un enemigo”, donde cada bando se declara “víctima con derecho a represalias” y sustituye el derecho internacional por la idea de que “la fuerza hace el derecho”. 

Como resultado, advierte el Papa León, la política de poder está relegando a un segundo plano las iniciativas de consolidación de la paz y comprometiendo “los logros del derecho humanitario”, y la protección de los civiles, y “especialmente de los niños”, en medio de los conflictos se considera “una ingenua reliquia del pasado”.

– 11) Nehemías: Nombre tanto del gobernador de Judá como del libro bíblico. Hacia el año 444 a. C., el rey persa Artajerjes I concedió permiso a Nehemías para regresar a Jerusalén —donde algunos judíos, tras el exilio babilónico del siglo VI a. C., habían comenzado a reasentarse— con el fin de reunir y guiar al pueblo en la restauración conjunta de su antigua ciudad. 

A diferencia de Babel, según afirma el papa León XIV en su encíclica, este esfuerzo liderado por Nehemías (y posteriormente por Esdras) puso a Dios en el centro y priorizó la comunión y la reconstrucción de las relaciones por encima de la uniformidad.

– 12) Realismo político, realpolitik: El realismo político es una teoría política que pone por delante el poder sobre la moral y la ética, sosteniendo, en efecto, que “la fuerza hace el derecho”. 

En las relaciones internacionales, la realpolitik (término popularizado en el siglo XIX) también privilegia el poder, así como el interés nacional, sobre otros principios y consideraciones, enmarcándola como una política pragmática. 

En su encíclica, el Papa advierte que ambas filosofías —la segunda la condena como “verdaderamente irresponsable”— contribuyen a presentar la guerra como inevitable, impidiendo así una paz genuina basada en la justicia y la caridad.

– 13) Paradigma tecnocrático: término también utilizado por el Papa Francisco en su encíclica de 2015, ‘Laudato Si’’, para describir una cosmovisión en la que la humanidad emplea la tecnología con el objetivo principal de “posesión, dominio y transformación”, en lugar de la administración humilde y agradecida de los abundantes dones de Dios.

El Papa León XIV escribe que este “paradigma tecnocrático generalizado… amplificado por la revolución digital y la IA, amenaza con normalizar una visión antihumana. En esa visión, la plenitud de la vida se equipara con tener más, reducir la debilidad, eliminar la incertidumbre y ejercer un control total. Cuando la eficiencia se convierte en la medida última del valor, los seres humanos se ven tentados a verse a sí mismos como un proyecto a optimizar en lugar de como personas llamadas a la relación y la comunión”.

Ameca, robot humanoide de Engineered Arts, interactúa con los asistentes en la entrada del Pabellón del Reino Unido durante el CES 2022 en Las Vegas el 6 de enero de 2022. (Foto de OSV News/Steve Marcus, Reuters).

– 14) Transhumanismo y posthumanismo: El transhumanismo sostiene que los seres humanos pueden trascender sus limitaciones, especialmente mediante avances científicos como la informática, la criogenización, la biomedicina y otras intervenciones tecnológicas. El posthumanismo, por su parte, contradice esta visión de la centralidad humana, y algunos posthumanistas abogan por una hibridación entre humanos, máquinas y el medio ambiente.

“Aunque estas ideas sigan siendo en gran medida especulativas, adquieren relevancia al alterar el imaginario colectivo y, por ende, influyen en las decisiones sociales, económicas y políticas”, escribe el Papa León XIV en su encíclica.

Contrastan estas perspectivas con la concepción cristiana de la humanidad como creación de Dios, señalando que las limitaciones humanas constituyen oportunidades vitales para “reconocer la dignidad inviolable de cada persona”, vivir con compasión y “encontrar la presencia del Señor”.

– 15) «Desarmar» la IA

El Papa León XIV ha hecho un llamado a la vigilancia en la conferencia de prensa del Vaticano. Sus conversaciones con líderes de la industria, incluyendo “voces muy preocupantes” que le advirtieron sobre sistemas de armas autónomas más allá de la gobernanza humana efectiva, le habían llevado a la “convicción inquietante”, expresada en Magnífica Humanitas”, de que la Inteligencia artificial (IA) debe ser desarmada”. dijo el Papa León. 

Al presentar “Magnifica Humanitas”, el Papa reveló que el documento “nació de escuchar” a científicos, educadores, padres y líderes tecnológicos, incluyendo aquellos que expresaron preocupaciones sobre algoritmos que niegan atención médica, empleos y seguridad utilizando “datos contaminados por prejuicios e injusticias”.

Comparando la IA con la energía nuclear, el Papa León dijo que la tecnología debe servir al bien común, no a la dominación o la exclusión. 

16) Y “construir” la ciudad 

León XIV ha señalado que desarmar la IA no es suficiente, sino que “debemos construir”. Destacó la primera frase de su encíclica, en la que escribió que la humanidad se enfrenta hoy a “una elección crucial: o construir una nueva Torre de Babel o construir la ciudad en la que Dios y la humanidad convivan”.

En la rueda de prensa, el Papa recurrió a su experiencia misionera en Perú, recordando las inundaciones de 2017 que devastaron comunidades en el norte del país y la ardua labor de reconstrucción que siguió.

“Reconstruir no significa simplemente reemplazar lo que ha sido destruido”, dijo. “Significa reparar los lazos, restaurar la confianza y reavivar la esperanza en el futuro”.

Christopher Olah, y respuesta del Papa

Chris Olah, cofundador de Anthropic, advirtió que la IA podría desplazar el trabajo humano “a gran escala”,  y señaló que era fundamental que personas sin los incentivos financieros de los ejecutivos tecnológicos prestaran mucha atención al desarrollo de la IA como “críticos serios y reflexivos”. 

Olah definió la encíclica como “profundamente oportuna” y señaló la necesidad de un control externo y moral sobre el desarrollo de la IA. Hacen falta “voces morales que los incentivos no puedan doblegar” y “críticos informados”.


El Papa León XIV aceptó la propuesta en nombre de la Iglesia, e invitó a todos a abordar con seriedad los desafíos que presenta la IA, afirmando que la Iglesia “aporta una sabiduría sobre lo humano que nuestra época necesita desesperadamente”. 

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Gina Christian es reportera multimedia de OSV News. Síguela en X @GinaJesseReina

El autorOSV / Omnes

Vocaciones

P. Antony Mwituria: “Si hay algo que se necesita, es un sacerdote bien formado”

Omnes entrevista al sacerdote Antony Mwituria, director del Fondo de Dotación para Seminarios (SEF, por sus siglas en inglés), una entidad dedicada a garantizar la sostenibilidad financiera de los seminarios nacionales de Kenia.

Francis Nyatundo·27 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 6 minutos

El padre Antony Mwituria es un sacerdote keniano. Es el director del Fondo de Dotación para Seminarios (SEF, por sus siglas en inglés), una entidad dedicada a garantizar la sostenibilidad financiera de los seminarios nacionales de Kenia. Omnes le entrevistó sobre la experiencia de su creación, sus perspectivas y sus retos.

A lo largo de los años, ha desempeñado diversas funciones. ¿De qué manera le ha preparado esa experiencia para el cargo que ocupa actualmente?

– Fui vicario parroquial durante muy poco tiempo. No diría que eso tuviera una gran influencia.Pero el hecho de haber sido administrador financiero (procurador) de la Archidiócesis de Nairobi durante casi dos décadas me ha marcado profundamente.

Uno de los grandes retos de aquella época era la sostenibilidad financiera de la Iglesia en África. Poco después de mi nombramiento como procurador en 1999, recuerdo que el arzobispo Ndingi Mwana ‘a Nzeki me entregó un folleto elaborado por la conferencia de la AMECEA (Asociación de Conferencias Episcopales de África Oriental) de 1999, titulado “Sobre la autosuficiencia”.

En aquel momento era evidente que la financiación de los donantes internacionales estaba disminuyendo, mientras que las necesidades financieras de la Iglesia iban en aumento. Mi misión en la oficina del procurador era lograr que la Arquidiócesis de Nairobi fuera autosuficiente. Creo que logramos un buen grado de sostenibilidad financiera.

Quizás lo que más ha influido en lo que hago ahora fue mi destino en el Seminario Mayor de San Agustín, en Bungoma, como profesor y formador. En Bungoma me encontré con unas instalaciones en muy mal estado. El edificio nunca se construyó para ser un seminario, por lo que hay mucho por hacer para adaptarlo a las necesidades de un seminario.

Era evidente que el seminario atravesaba dificultades económicas. Las necesidades más básicas —reparaciones y compras— suponían un reto. La pregunta era: ¿de dónde se sacaba el dinero para eso?

Así que la idea del fondo surgió cuando trabajabas en el seminario…

– Sí. Pronto nos dimos cuenta de que no solo el seminario de San Agustín estaba pasando por dificultades. Otros seminarios nacionales, como el de Santa María en Molo, el de Santo Tomás de Aquino en Nairobi y el de San Matías Mulumba en Tindinyo, se encontraban en una situación similar.

Así es como se nos ocurrió la idea del Fondo de Dotación para los Seminarios (SEF). Básicamente, todos los fondos recaudados se invierten de forma adecuada. Solo se utilizan los intereses que genera el dinero para el funcionamiento y la mejora de los seminarios. La Conferencia Episcopal de Kenia (KCCB) apoyó plenamente la idea y puso en marcha el fondo en noviembre de 2018.

¿Cómo se financiaban históricamente los seminarios de Kenia?

– Durante mucho tiempo, Kenia se consideró un territorio de misión. Eso significaba tener acceso a financiación procedente del extranjero. Cada año, los seminarios recibían una subvención. Si se quería construir algo, bastaba con redactar una propuesta, conseguir el dinero y construir.

Nos hemos vuelto dependientes de los donantes. Kenia ya no es un territorio misionero. Ahora se espera lo contrario: deberíamos ser nosotros quienes ayudemos a otros territorios misioneros. La respuesta a este reto ha sido muy positiva. El lema que nos une ahora es la autosuficiencia.

¿Cuáles son las perspectivas más prometedoras del fondo de dotación?

– Nuestro mayor activo son los 15 millones de católicos de Kenia (las estimaciones varían). El mensaje clave es que, a diferencia de antes, cuando eran otros quienes financiaban la formación de nuestros sacerdotes, ahora esa responsabilidad recae sobre nosotros. Animamos a los fieles a que hagan aportaciones al fondo.

Con la ayuda de un consejo de administración competente, intentamos ser lo más prudentes posible a la hora de invertir los fondos. En estos momentos, invertimos en instrumentos financieros. Además, organizamos actividades y eventos —torneos deportivos y una cena anual— para complementar las contribuciones de los fieles y difundir el mensaje.

Por ahora, el fondo es bastante reducido, ya que asciende a unos 50 millones de chelines kenianos (387 000 dólares). Esperamos duplicar esa cantidad antes de que termine el año.

¿Cuál es el tamaño objetivo del fondo?

– Mil millones de chelines kenianos (7,73 millones de dólares). Cuando empezamos, éramos muy ingenuos. Pensábamos que podríamos recaudar mil millones en un año. El razonamiento era muy sencillo: si 200 000 de los 15 millones de católicos donaran 5000 chelines cada uno, se obtendrían mil millones. Descubrimos que no era tan sencillo.

Mucha gente no conoce la SEF. Hemos visitado 22 de las 28 diócesis de Kenia. Hemos hablado con los sacerdotes sobre la SEF. El año pasado abrimos cuentas en TikTok, YouTube y Facebook. El esfuerzo está empezando a dar sus frutos. El año pasado, por primera vez, las contribuciones individuales superaron las recaudaciones de los torneos y la cena.

Has mencionado algunos de los retos a los que te has enfrentado. ¿Qué otros retos hay?

– En primer lugar, enviar mensajes a todas las personas que contribuyen al fondo (más de 4.000 personas) resulta muy costoso. Nos esforzamos por dar las gracias y animar a nuestros colaboradores. Seguimos trabajando con Excel, y es una pesadilla. Pero, de alguna manera, el equipo ha logrado mantener el ritmo. El software adecuado para ello es bastante caro; aún no lo hemos comprado.

En segundo lugar, el país es sencillamente enorme. Hay mucha gente a la que llegar, pero nuestro equipo es bastante reducido.

En tercer lugar, las parroquias y las diócesis ya organizan numerosas campañas de recaudación de fondos para construir iglesias, escuelas, hospitales y otras obras de caridad. Es comprensible que la gente no esté muy dispuesta a oír hablar de otra contribución más. Nos espera una ardua tarea para convencer a la gente de que, si hay algo que necesitan, es un sacerdote bien formado. Sería una verdadera lástima construir una iglesia y no tener un sacerdote que celebre la Misa. Por el momento, no contamos con suficientes sacerdotes.

¿Hay falta de vocaciones en Kenia?

– No, de hecho, estamos viviendo un auge de vocaciones. En este momento contamos con 1.100 seminaristas, pero, lamentablemente, cada año tenemos que rechazar a muchos aspirantes al seminario porque no tenemos capacidad para acogerlos. Este año vamos a rechazar a 200 aspirantes. El año pasado rechazamos a 64. Se podría decir que es un “buen problema”.

Además de mejorar el estado de los seminarios, debemos ampliar su capacidad. También debemos velar por la formación de los seminaristas.

Nuestros seminarios suelen sufrir escasez de personal. Por ejemplo, el seminario de San Agustín en Mabanga cuenta con 269 seminaristas y una plantilla de tan solo ocho sacerdotes, que desempeñan a la vez funciones de profesores y formadores. Además, este personal, ya de por sí sobrecargado, tiene que hacer frente a la falta de equipamiento.

Tenemos que fijarnos metas ambiciosas. Hoy en día, se exige a los sacerdotes que se especialicen: por ejemplo, como capellanes de hospital, capellanes escolares, formadores, etc. La sociedad contemporánea nos plantea cada día nuevos retos —como la inteligencia artificial y las redes sociales—, que influyen en la forma en que se vive el sacerdocio hoy en día. Los seminaristas deben estar debidamente preparados para todo esto. Esto requiere una inversión.

La necesidad de aumentar la capacidad de nuestros seminarios no podría ser más urgente, ya que las iglesias del mundo desarrollado nos están pidiendo sacerdotes. Ya hemos enviado a algunos sacerdotes a América, Australia y algunas zonas de Europa.

¿Ha habido alguna historia conmovedora en estos seis años al frente del fondo?

– Muchas. El año pasado fuimos a Narok para animar a la gente a contribuir al fondo. Les dijimos: lo único que tienen que hacer es aportar un chelín al día. Si todos los católicos de Kenia dieran un chelín al día, eso supondría 15 millones de chelines al día; superaríamos nuestro objetivo en seis meses. Ese mensaje tuvo muy buena acogida. La gente sigue enviándonos un chelín cada día. Algunas personas piensan que un chelín es muy poco, así que envían cinco o diez chelines en su lugar. Al terminar la presentación ese día, algunas personas enviaron 365 chelines (unos 3 dólares); un chelín por cada día del año por adelantado.

Ha sido muy emotivo. Es algo que nos gustaría repetir en otras parroquias que visitamos. A menudo, cuando se pide a la gente que colabore, piensan: “No puedo daros diez chelines, ni cien chelines, es muy poco”. Pero cuando oyen que nos alegramos mucho de recibir un solo chelín, eso cambia todo. Empiezan a colaborar.

Hay un tipo que empezó a colaborar en 2019. Cada semana enviaba cantidades variables. Una semana te mandaba 23 chelines, otra 45 chelines, y así sucesivamente. Pero ha sido muy constante. Además, ha ido aumentando la cantidad que envía. Ahora no envía menos de cien chelines a la semana.

Además, hay dos mujeres, una de Bungoma y otra de Nairobi. Ambas vivieron experiencias similares. Nos contaron: “No sé cómo explicarlo, pero desde que empecé a aportar, mi negocio va muy bien”.

También celebramos cada año una Misa en honor a san Carlos Borromeo, patrón de la SEF. Los fieles siguen la celebración de la Misa desde los seminarios a través de diversas retransmisiones en directo. Envían sus intenciones para la Misa. La primera vez que celebramos la Misa, tardamos casi 30 minutos en leer todas las intenciones. La segunda vez, recibimos miles de intenciones. No las leímos durante la Misa. Habría llevado demasiado tiempo; solo pudimos asegurar a los fieles que rezábamos por sus intenciones. La gente desea que se celebre una Misa por sus intenciones. Realmente quieren apoyar la formación de los seminaristas, pero al mismo tiempo les gustaría que alguien rezara por ellos.

Los seminaristas también se han organizado en lo que se conoce como el Fondo de Dotación de los Amigos de los Seminarios. Rezan a diario por quienes contribuyen al fondo.

¿Cómo pueden los lectores contribuir al fondo?

– Los lectores de Kenia pueden hacerlo de forma muy cómoda a través de M-PESA. También es posible dar de alta una orden permanente en su banco para realizar aportaciones periódicas. Además, contamos con una solución para las aportaciones internacionales. Encontrará toda la información al respecto en nuestra página web. También puede ponerse en contacto directamente con la oficina a través de info@sef.or.ke.

¿Alguna última reflexión?

– Lo he dicho una o dos veces y la gente me ha mirado un poco sorprendida: el Fondo de Dotación para los Seminarios (SEF) es, en estos momentos, la iniciativa más importante de la Iglesia en Kenia.

El autorFrancis Nyatundo

TribunaCardenal José Cobo

Visita del Papa León XIV: Una oportunidad para responder a Jesucristo que le amamos

La Iglesia que peregrina en Madrid se prepara para acoger al Santo Padre. La llegada del Papa León XIV, que estará en nuestra diócesis del 6 al 9 de junio, dentro de una visita a España que se prolongará hasta el día 12 de ese mes, es una invitación a alzar la mirada.

27 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

El viaje del Papa a España exige superar la tentación de hacer un gran espectáculo, aun sabiendo que algunos de los actos que se llevarán a cabo pueden ser vistos de ese modo. La llamada a alzar la mirada puede ser entendida como el contrapunto a no quedarnos en lo espectacular.No podemos continuar mirando a ras de suelo, enredados en lo que ocurre cada día o absortos en nuestras propias soledades. Somos desafiados a reunirnos, escuchar, acoger y alzar juntos la mirada, como nos propone el lema de la visita. Podremos mirar este acontecimiento como un evento más dentro de un calendario apretado. Pero también podremos ayudarnos unos a otros a contemplarlo con más profundidad.

El Santo Padre nos ayudará a ir más allá de lo que simplemente “se ve” para dirigirnos hacia Dios. Y desde Dios podremos viajar al corazón de nuestra vida y la de tanta gente buena que está a nuestro alrededor. La presencia del Papa León XIV nos ayudará a vislumbrar el sentido de la vida, anunciará una esperanza trascendente a nuestros jóvenes y a nuestra sociedad cansada y nos situará ante el regalo de la vida eterna que celebramos en la Pascua. 

Un mirar más alto, con los pies en la tierra, que nos permitirá redescubrir el significado de la dignidad humana y de la ética del amor como piedra angular imprescindible para nuestro tiempo.

Abrazar al sucesor de Pedro

Estamos ante una oportunidad para responder a Jesucristo. Cada uno de nosotros somos invitados, con Pedro delante, presente en su sucesor, a responder a la pregunta que Pedro escuchó junto al lago: “¿Me amas?”. Una pregunta que desde entonces atraviesa la historia de la Iglesia, resuena en cada generación de creyentes y llega también hasta nosotros. Hoy somos nosotros quienes tenemos la oportunidad de ponernos delante de Jesús, con todos sus discípulos y con toda su Iglesia, participar de ese coloquio, y así responder a esa pregunta que Jesucristo nos hace. Una respuesta que debe dar cada uno, pero que también podemos y debemos hacer juntos, como comunidad cristiana.

Una respuesta que sea expresión de comunión, que muestre la armonía presente en nuestra Iglesia. Más allá de la tentación del individualismo, somos llamados a manifestar en nuestra respuesta que la Iglesia es una gran armonía. La visita del Santo Padre nos ofrece la oportunidad de volver a escuchar aquella pregunta y de responder, personal y comunitariamente, desde lo más profundo de nuestro corazón. Una expresión de comunión con aquel que viene a confirmar la fe y a hacernos ver la necesidad de profundizar más en el sentido de la Iglesia.

Una visita que se produce pocos días después de finalizar el tiempo pascual. Durante la Pascua tenemos la ocasión de renovar la fe de todos los bautizados, fortalecer la esperanza y reavivar la caridad de cada uno de nosotros y de todas nuestras comunidades. Junto con la Iglesia universal, por la que nos sentimos abrazados en la figura del sucesor de Pedro, somos desafiados a responder a ese abrazo, alargando los brazos de nuestra diócesis y uniendo nuestro corazón al suyo.

La ilusión, esperanza y espíritu de servicio se han convertido en una tónica en la vida de nuestra diócesis que prepara este acontecimiento. De hecho, la visita del Santo Padre, que hemos venido preparando en las últimas semanas con gran generosidad por parte de mucha gente, es una oportunidad para fortalecernos en la fe como Iglesia que camina unida y que mira a nuestro mundo como campo de misión.

Asumir la misión

Este viaje del Papa León XIV a nuestro país y nuestra diócesis viene a sacar de nosotros el compromiso cristiano para decir que tenemos una responsabilidad delante del mundo de cómo hacemos crecer el Reino de Dios en medio de esta realidad. Puede ser un momento para ponernos en el horizonte la misión de la Iglesia y ver cómo cada uno desde su realidad podemos responder.

Un testimonio que pueda ofrecer respuestas en medio de una situación social y mundial compleja. La humanidad sufre ante el drama de la violencia y de las muchas guerras abiertas en distintas regiones del mundo. Siguiendo el eco de las palabras pascuales del Señor Resucitado: “Paz a vosotros” (Jn 20, 19), el Santo Padre, que, desde el inicio de su pontificado asumió la prioridad de la paz, de “una paz desarmada y desarmante”, llega a nosotros para confiarnos la misión de ser artesanos de la paz.

Esta es una tarea que somos llamados a acometer con responsabilidad. Es una misión común. Todavía más ante una visita en la que el sucesor de Pedro vendrá a recordarnos que nuestro mundo tiene futuro y que los cristianos tenemos mucho que ofrecer desde la espiritualidad, el encuentro y la fraternidad. Que este viaje, cada día más cercano, sea oportunidad para dar un mensaje fundamental, que es que la fe está por encima de otras individualidades, que la fe nos une y nos pone al pie de la Cruz, nos pone en la Resurrección.

El autorCardenal José Cobo

Arzobispo de Madrid

Evangelización

San Felipe Neri y el secreto de la felicidad: una elección de amor

Monseñor Edoardo Cerrato, de la Congregación del Oratorio, reflexiona en esta entrevista sobre el carisma filipino, el desafío educativo y la verdadera alegría sacerdotal.

Lorenzo Iorfino·26 de mayo de 2026·Tiempo de lectura: 3 minutos

Hoy, 26 de mayo, con motivo de la fiesta de San Felipe Neri, la redacción de «Omnes» tiene el placer de ofrecer a sus lectores una entrevista exclusiva a Mons. Edoardo Aldo Cerrato, de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri, obispo emérito de Ivrea (Italia).

En este diálogo, el obispo repasa, junto con el periodista Lorenzo Iorfino, la actualidad del carisma filipino, el gran desafío educativo hacia los jóvenes y el profundo secreto de la alegría cristiana y sacerdotal.

Excelencia, la obra iniciada por San Felipe Neri ha atravesado los siglos. ¿Cuál es el corazón de su mensaje espiritual y de la experiencia del Oratorio?

La obra de San Felipe, instituida y dirigida directamente por él, era el Oratorio, es decir, una escuela de espiritualidad en la que Cristo es el centro absoluto. Felipe decía siempre que quien quiere otra cosa que no sea Cristo, no sabe lo que quiere. Quien se esfuerza tanto pero no busca a Cristo, no sabe lo que hace, porque Él no es una referencia vaga o el recuerdo de un grande del pasado, sino el verdadero centro de la vida. Como recuerda San Pablo, la vida es Cristo.

Habiendo vivido durante años la misión de la enseñanza, ¿cuál es, en su opinión, el mayor desafío al que se enfrenta un educador con los jóvenes de hoy?

La escuela y la sociedad han cambiado mucho, pero lo que nunca cambia es el corazón del hombre. Los jóvenes de hoy no están tan ideologizados como en el pasado, y esto los sitúa en una actitud de espera y de apertura hacia la búsqueda de lo que hay más allá. Ciertamente, hoy hay una gran fragilidad, pero el verdadero reto del profesor es responder de manera clara y amistosa a sus aspiraciones profundas: la aspiración a la libertad, al amor y al saber, hablando no solo a su inteligencia, sino directamente a su corazón.

Las distintas Congregaciones del Oratorio están unidas en una Confederación. ¿Cómo se expresa este paralelismo y cómo se concilia la unidad con la pluralidad y las características locales de vuestras comunidades?

Existe un paralelismo muy fuerte con la relación que existe entre la Iglesia universal y las diócesis, las cuales no son una simple parte de la Iglesia universal, sino la Iglesia misma que vive en un lugar determinado. Del mismo modo, la Congregación del Oratorio no es una filial de una casa madre o de una casa generalicia, sino que ha sido erigida directamente por la Santa Sede como domus sui iuris, es decir, como una casa autónoma dentro de una relación de fraternidad que es la Confederación. Así se entra a formar parte de una gran familia, pero permaneciendo uno mismo con sus propias características, determinadas por las situaciones y las necesidades locales. Desde los orígenes, nuestras Constituciones definen la comunidad como un Familiaris coetus, un grupo familiar basado en la ayuda mutua y en el afecto que permite superar las dificultades. La Confederación representa el gran abrazo que la Iglesia universal da a estas familias individuales para que vivan plenamente su vocación.

Al contemplar la misión universal de la Iglesia, ¿podemos decir que esta centralidad de Cristo sigue siendo la única respuesta verdadera para orientarnos en el mundo contemporáneo?

Sin duda, bastaría con partir de los Hechos de los Apóstoles: los primeros fieles fueron llamados cristianos por los paganos de Antioquía precisamente porque seguían a Cristo. El cristianismo abraza y acoge a todos aquellos que escuchan esta palabra de salvación. La historia de la Iglesia se caracteriza por la diversidad de épocas y personalidades de los pontífices, pero existe una unidad sustancial en su tarea suprema: anunciar y dar testimonio de que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios vivo. Esta es la realidad de siempre dentro de la Iglesia.

Muchos hoy huyen de la vocación por miedo a renunciar a su propia felicidad. ¿Cuál es el secreto para que un sacerdote, y más en general un cristiano, pueda decirse verdaderamente feliz?

Ser feliz no significa que todo vaya siempre bien o estar exultante en todo momento. La felicidad es esa paz, serenidad y confianza profunda que se siente incluso en los momentos más duros de la vida. San Felipe Neri, de hecho, es el profeta de la alegría cristiana profunda, más que de la alegría pasajera. El secreto es la conciencia de haber sido elegidos antes incluso de haber elegido: se nos llama el Señor del cosmos y de la historia no para desempeñar un papel de funcionario, sino para vivir una vida de servicio y de amor hacia las personas.

El autorLorenzo Iorfino

periodista y estudiante de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz.